Después de décadas de abandono, el patrimonio bibliográfico
más importante de Argentina y un valioso archivo que pertenecieron a los
jesuitas comenzaron pacientemente a ser recuperados, según informó el diario
argentino Clarín.
Se trata de más de 13.000 libros religiosos y de
ciencias —la mayoría publicados entre los siglos XV y XVIII—, que estaban
dispersos por todo el territorio argentino, en varias sedes de la orden fundada
por san Ignacio de Loyola. También empezaron a recuperarse centenares de cartas
y registros coloniales guardados en el Archivo General de la Nación.
Entre los volúmenes —concentrados en su mayoría
ahora en Buenos Aires— hay valiosas obras de matemáticas, astronomía,
botánica, derecho, historia, filosofía y literatura, así como varias de
teología y espiritualidad editadas en Europa y otras impresas en guaraní en
las antiguas reducciones jesuíticas.
Las cartas y registros contienen el quehacer
cotidiano y la obra religiosa, cultural y de promoción humana de los jesuitas
en estas tierras. Para el Instituto Histórico Jesuita y expertos consultados,
este patrimonio es uno de los más importantes —en su género— de
Iberoamérica.
Para la tarea de recuperación de los volúmenes se
montó en el Colegio del Salvador, en Buenos Aires, un laboratorio de
conservación con la asistencia técnica del Instituto Ítalo Latinoamericano y
del Instituto Histórico La Compañía de Jesús, ambos con sede en Roma, y con
financiación privada. La labor incluye la limpieza, inventariado y
catalogación de los libros. Por otra parte, la mayoría de las cartas y
registros están siendo digitalizados por el Centro Documental Histórico
Eclesiástico de la Universidad Católica Argentina y se estima que estarán
disponibles en Internet en los próximos meses.
“Lamentablemente, este tesoro, que estaba
desperdigado y en un estado de total abandono, había quedado prácticamente
inaccesible a la investigación”, dijo el padre Martín Morales, director del
Instituto Histórico de los jesuitas. Añadió que “para una mejor
administración y conservación de este patrimonio bibliográfico y documental
se decidió unificar el patrimonio en el Fondo Antiguo de la Compañía de
Jesús como primer paso para la creación de un Centro de Investigaciones al
servicio de la comunidad científica”.
Hasta el momento se hizo una limpieza superficial de
la mayor parte de los volúmenes. Muchas cartas de los padres generales, previo
inventario, fueron transportadas a Roma para su restauración. Actualmente se
está eligiendo el lugar más apto para montar el Centro de Investigaciones.
Más allá de los gastos estructurales que deberán afrontarse para acondicionar
el lugar, se prevé también invertir en una serie de equipos e instrumentos
para la correcta conservación del patrimonio. Los jesuitas esperan que, a
partir de este fondo, se elabore un catálogo del libro antiguo en Argentina.