Letras
Casi 10 poemas desesperados
y una canción de amor

1

Andaba como el poeta en la selva oscura. Sorteando caminos que no llevan a ninguna parte. El poeta bajó al infierno en busca del amor y no lo encontró. El amor es una causa difícil: está en todas partes y al mismo tiempo no está en ningún lugar.

Andaba como el Dante en la selva oscura cuando la conocí. Fue como escribir dos páginas que en realidad ya estaban escritas en algún rincón de mi alma. Fue una madrugada extensa. Una noche cubierta por los caprichos del sol.

Me dijo muchas cosas que aún guardo entre las hojas de una pequeña biografía. Me dijo algo que me dio la tranquilidad de saber que los caminos ya están hechos y que el tren se está moviendo. Me dijo también otras cosas pero no las recuerdo.

Sentado con la luz del sol a mis espaldas, pienso: sí existe el final. Diría que eso fue un buen comienzo.

 

2

Algunas palabras de amor en los primeros días del siglo no vienen tan mal. Hemos soportado muchas traiciones. Hemos pagado infinitos documentos a los acreedores del corazón. Nos hemos adelantado en la fila para salir más rápido de la situación. Nos hemos perdido y nos hemos encontrado.

Suscribimos la televisión por cable. Brindamos en Año Nuevo y nos despertamos en Navidad. Nos enamoramos de nada y nos conformamos con todo. Descendemos por la puerta de atrás y no conversamos con el conductor. No sacamos los brazos.

Algunas palabras pueden cambiar nuestras pesadillas. Algunos santos con sus pies de barro y sus coronas de espina también lo pueden hacer.

En el día de los corazones sensibles podemos salir con San Antonio y, juntos, rescatar a las chicas que buscan novio en las parroquias de la ciudad.

 

3

Cuando el sol del mediodía nos entibiaba en la plaza, descubrí los secretos del cielo. Descubrí la indiferencia del mundo y el secreto del amor.

Tus manos, simplemente manos, guardaron mis despojos. Los tres deseos, mi ilusión.

Mirando el tiempo pasar, masticando ciertas obligaciones: la calle, el ruido de los coches, los trajes y el cansancio de los peatones.

Recostado en su costado me perdí en el desierto de las cosas. Conocía hasta el último rincón... pero me perdí.

Cuando el sol del mediodía nos empujaba con su lento caracol, perdí los secretos del cielo. Mantuve el secreto del amor.

 

4

Primero vivir, después filosofar. Los libros nos quitan la respiración. Nos cortan las alas.

Las páginas dan vueltas en el mismo lugar. El corazón y la cabeza vuelan en distintas direcciones pero con la misma ilusión. Pienso en los hombres que entregaron su vida por el pensamiento. Pienso en todas las formas del conocimiento. Y creo que todo eso es filosofía. Pero no es la realidad.

Hay un prodigio en todas esas cuestiones del tiempo, del ser y de la nada. Hay un misterio que se puede resolver con tan pocas palabras. También hay algo de reserva en mi interior.

Quisiera escribir con el impulso. Y no puedo abandonar la reflexión. Quisiera ser como el invierno que pasa de vez en cuando. Pero llevo el amor y siempre me estoy quedando.

 

5

Ella vestía santos en el altillo de su propia casa. Él ensayaba las diferentes maneras de decir adiós. Los amigos se sentaban en el mismo bar. El sol y las estrellas abrigaban la oscuridad.

Él escribió que los años se percuten en vajillas y se recargan dos días después y que siempre iba a ser un miserable. Ella dibujó un corazón en las paredes de su cuarto.

Las mañanas fueron tibias. Los temores, un desaliento.

Él olvidó las causas perdidas y se fue a buscar una razón para seguir viviendo. Ella se dejó encontrar.

“Y juntos, pero solos, como cadenas, abren regalos imaginarios en un beso que dura siete segundos. Y al final de cuentas, eso es lo que cuenta (en sus ojos había tormenta.)”.

 

6

Por fortuna
El suelo sigue bajo los pies
Los dedos sobre la frente
Y un cuerdo no se pone de acuerdo con la muerte
Por fortuna no hay tantos locos de remate
Ni perros vagabundos
Las sombras no se asombran
Las luces todavía son luces
Y las miradas se cruzan
Los hombres guardan el temor
O se ponen tristes después de la cena
Ella entra muy tarde en el río
Luego la saca muerta el doctor
Todos dicen que ha muerto de frío
Por fortuna el poeta cree que murió de amor.

 

7

Por desgracia
Todo se termina
Y lo que fue ardor
se convierte en soledad
Y lo que fue amor
se convierte en frialdad
A través del fuego pasan las horas
Pero no logran olvidar sus pecados
Salvo aquellos pecados capitales
Por desgracia todo se termina
A veces suele ser una desgracia con suerte
A veces no

 

8

En materia de olvido
los corazones simples
dan hasta lo que no tienen
(es que algunos hombres sólo viven del pan)
corazones simples
manzanas prohibidas
calles sin una miserable salida
son las escenas de esta pesadilla
que por piedad llamamos vida
tal vez no estemos tan equivocados
pero eso no dice que estemos lejos de no equivocarnos
por el amor
en materia de amor
los corazones simples tienen lo que no les dieron
sólo eso

 

8

Me atrapan las redundancias
Y con ellas las penas de un alma en pena
Oculta en la ebriedad
Los doctores pretenden sacarme
Del vaso de agua
Sin embargo no lo pueden lograr
Mis ojos estampados en el vidrio
Se ahogan una vez más
Tu figura entrando en el bar
Distrae a los doctores
Que indefectiblemente
Ya no me podrán sacar

 

9

Escapó del poema la princesa
y baila triste en el medio del bar
los hombres necios la invitan a bailar
pero ella baila sola
y baila en el medio del bar
sus giros podrían ser eternos
podrían ser como el cielo
como la Navidad
pero lo cierto es que el poeta
llega al amanecer
se sienta solo en una mesa
pide una botella de vino
y devuelve la princesa a su lugar

 

10

(este poema se perdió en la desesperación)

 

La canción de amor

La canción de los malos tragos
Quiere ser una canción de amor
Quiere la camisa
Y las once varas
El cáliz sagrado
Y la última cruzada
El último permiso
Para no caerse al piso
Quiere ser una forma
En tu forma de ser
Y no pedirte permiso
Bajo el cielo de espinas
En el río de los enamorados
Que no piden a gritos un doctor
Pero piden un poeta
Que les hable de amor