El escritor peruano Santiago Roncagliolo ha sido galardonado con el IX Premio Alfaguara de Novela 2006, dotado con 175.000 dólares y una escultura de Martín Chirino, por su obra Abril rojo, según se anunció el pasado 27 de febrero en el Salón de Actos del Grupo Santillana en Madrid.
El jurado, presidido por Ángeles Mastretta, y compuesto por Antonio Caballero, Isabel Coixet, Juan González, Fernando Iwasaki, J. A. Masoliver Ródenas y Carme Riera, ha destacado “la eficacia expresiva, la fuerza dramática y la originalidad en el tratamiento de un tema político con las peripecias de una novela negra que arrastra y conmueve al lector desde la primera página”.
Nacido en Lima en 1975, Roncagliolo ha vivido en México, Perú y España, y ha trabajado como guionista de televisión, periodista, traductor, negro literario, autor de discursos políticos. Es autor de los libros infantiles Rugor, el dragón enamorado (Alfaguara, 1999), La guerra de Mostark (Santillana, 2000) y Matías y los imposibles (Siruela, 2006).
Su primera novela fue El príncipe de los caimanes (Ediciones del Bronce, 2002). También publicó el libro de cuentos Crecer es un oficio triste (Ediciones del Bronce 2003), elegido Nuevo Talento por la cadena de librerías FNAC. Además, su obra de teatro Tus amigos nunca te harían daño ha sido representada en ocho países y seleccionada para la antología Dramaturgia peruana.
Su última novela, Pudor (Alfaguara, 2005), supuso todo un descubrimiento literario, una obra traducida a varios idiomas que despertó amplio interés en la crítica, los lectores y el mundo del cine. En junio, Tristán Ulloa empieza a rodar la versión cinematográfica. Roncagliolo colabora, entre otros medios, con la revista Granta y el diario El País.
El concurso recibió 510 originales, de los cuales 141 corresponden a España y 369 a América Latina. Argentina (109), México (79) y Colombia (56) son los países latinoamericanos con mayor número de participantes.
En sus ocho ediciones han recibido el Premio Alfaguara el nicaragüense Sergio Ramírez por Margarita, está linda la mar y el cubano Eliseo Alberto por Caracol Beach (ambos en 1998); el español Manuel Vicent por Son de Mar (1999); la española Clara Sánchez por Últimas noticias del paraíso (2000); la mexicana Elena Poniatowska por La piel del cielo (2001); el argentino Tomás Eloy Martínez por El vuelo de la reina (2002); el mexicano Xavier Velasco por Diablo guardián (2003); la colombiana Laura Restrepo por Delirio (2004), y las argentinas Graciela Montes y Ema Wolf por El turno del escriba (2005).
Fuente: Alfaguara