Entre el 3 y el 6 de abril el grupo francés Les Souffleurs realizó un performance en los vagones del Metro de Ciudad de México, donde se dedicaron a susurrar poesía al oído de los viajeros como parte de un evento organizado por la Embajada de Francia en el país azteca, el Sistema de Transporte Colectivo Metro y varias empresas francesas.
Les Souffleurs es un grupo de hombres y mujeres que visten de negro y portan un paraguas y un tubo del mismo color. Con el paraguas abierto y abanicos en movimiento, caminan por los corredores del Metro y comparten su poesía a través de un tubo de casi dos de metros de longitud.
Fundado en 2001 por Oliver Comte, el grupo Les Souffleurs leyó poemas de Octavio Paz, Jaimes Sabines y Pablo Neruda y de algunos autores franceses. El objetivo de esta acción “única e irrepetible, es evadir la costumbre”, explica Comte, quien agrega que “cada souffleur susurra secretos al oído, es decir, logra entrar a lo profundo de las almas. Poéticamente es responsable de sus susurros”.
Los integrantes del grupo, que no hablan español, decidieron aprenderse de memoria poemas de autores mexicanos, pues consideraban que si sólo decían secretos en francés no se establecería contacto cercano con las personas de este país.
En Francia, Les Souffleurs han “soplado” poesía en numerosos festivales, escuelas, calles, mercados y en el Metro de París, donde son todo un éxito. Para ellos es el lugar ideal, pues al tratarse de textos cortos, proponen al usuario un viaje onírico.
“Poesía es insuflar una parte de ensueño. Pugnamos, obstinadamente, por un encuentro entre lectores y autores, por eso bajamos al Metro, pues equivale a encontrar todo tipo de personas, a contribuir al retorno de la poesía a los espacios públicos y hacer accesible a todos este género literario”, expresan los sopladores.
La experiencia se desarrolló en las estaciones de Bellas Artes, Centro Médico, Chabacano, Hidalgo, Pino Suárez, Politécnico, UAM-I y Universidad.
Fuentes: El Universal (México), La Jornada