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Las Abuelas Cuentacuentos
obtienen premio Harmony
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El jurado de la distinción Harmony 2006 acaba de seleccionar como práctica cultural modelo (Best Cultural Practice) en materia de desarrollo sostenible el Programa de Abuelas Cuentacuentos de Argentina, que desarrolla en la región del Chaco desde hace cinco años la Fundación Mempo Giardinelli.

El programa moviliza a personas de la tercera edad para que se presten voluntariamente a leer relatos a los chicos, contribuyendo así al diálogo entre las generaciones y al fomento de la lectura.

La distinción Harmony recompensa prácticas ejemplares que contribuyen a mejorar la calidad de vida y que integran aspectos culturales en las actividades encaminadas al desarrollo económico, social y medioambiental.

El jurado distinguió en primer lugar al proyecto “Habanai” (que significa “vínculo” en lengua fulbé), una costumbre ancestral en materia de préstamos del pueblo wodaabe del Níger. Según esa costumbre ancestral africana, cuando el poseedor de un hato de reses pasa por un momento difícil y pierde su ganado, cada miembro de la comunidad le presta por espacio de tres años una becerra preñada. Este modo tradicional de proceder es algo más que un mero contrato para ayudar a alguien necesitado, porque contribuye a consolidar la vida de la comunidad estrechando los vínculos entre sus miembros.

La distinción Harmony fue creada en 2004 mediante un acuerdo de colaboración entre el Fondo Internacional para la Promoción de la Cultura (FIPC) de la Unesco y la sociedad Integral Development Asset Management (Ideam) del grupo bancario francés Crédit Agricole. El jurado está compuesto por miembros del Consejo de Administración del FIPC y del Comité Médicis, una instancia de diálogo y reflexión creada por Ideam que congrega a grupos comprometidos con el desarrollo sostenible en el ámbito financiero.

Entre los criterios de selección de las prácticas culturales que son objeto de la distinción, cabe señalar su grado de respeto del medio ambiente, su potencial para aportar soluciones a los problemas del mundo contemporáneo, su capacidad para mantener un equilibrio armónico entre las comunidades y sus estilos de vida, y sus posibilidades de transmisión, adaptación y reproducción.

Cada año se preseleccionan hasta 10 prácticas culturales de todas las regiones del mundo y por lo menos una de ellas se inscribe en la “Lista de la Armonía”. En 2004, fueron distinguidas con su inscripción en la lista “la hospitalidad beduina” y las “escuelas al aire libre de los indios cri” del Canadá septentrional. En 2005, la práctica cultural escogida fue la medicina tradicional de los miao, una minoría étnica que vive en la provincia china de Guizhou.

Fuente: Fundación Mempo Giardinelli