El escritor madrileño Eduardo Lago ganó el viernes 23 de junio el LXII Premio Nadal con su primera novela, Llámame Brooklyn, y el lunes 26 fue impuesto de la dirección del Instituto Cervantes en Nueva York, donde sustituye a Antonio Muñoz Molina.
El Nadal, el galardón más antiguo de España —con 18.000 euros de dotación—, se falló en una gala literaria en el Hotel Palace de Barcelona. La novela ganadora se presentó bajo el título La mesa del capitán y el seudónimo “Juan Aguado”. La novela finalista fue Susana y los viejos, de la también madrileña Marta Sanz.
Lago relata, en la novela, la historia de un periodista del New York Post que recibe la noticia de que su amigo Gal Ackerman, veinticinco años mayor que él, ha muerto. El suceso le obliga a cumplir un pacto tácito: rescatar, de entre los centenares de cuadernos abandonados por el muerto en un motel de Brooklyn, una novela a medio terminar. El frustrado anhelo de su autor era llegar a una sola lectora, Nadia Orlov, de quien hace años que nadie ha vuelto a saber.
Lago explicó que ha estado cinco años escribiendo esta novela, que llegó a convertirse “en una obsesión” y a “ocuparme todos los días”. El escritor agregó que con Llámame Brooklyn ha “aprendido a escribir una novela” y admitió que es compleja porque quiere transmitir su “idea de la condición humana”. Se trata, dijo, de una “novela de amistad y de amor”.
Nacido en Madrid en 1954, Lago vive desde hace casi veinte años en Nueva York. En 2001 recibió el II Premio Bartolomé March por su artículo de crítica literaria “El cubo de lo imposible”, publicado en la Revista de Libros en enero del mismo año. Es doctor en literatura por la Universidad de Nueva York y profesor de la Sarah Lawrence College.
Susana y los viejos, de Marta Sanz (Madrid, 1967), por su parte, describe un microcosmos familiar que muta, se radicaliza y puede llegar a resquebrajarse. La autora definió su novela como “historia de terror realista o una historia realista de terror”.
En su reciente responsabilidad al frente del Cervantes en Nueva York, Lago sustituye a Muñoz Molina tras una exitosa gestión de dos años. El escritor ofreció un informe con sus proyectos en una rueda de prensa el jueves 29, junto con el director del Cervantes, César Antonio Molina, responsable de su nombramiento, y con el director saliente del centro neoyorquino, Muñoz Molina, quien presentó un balance de su gestión.
Fuentes: Informativos Telecinco • Libertad Digital