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Ecuador recordó a Jorge Icaza
en su centenario
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Con la publicación de cuatro piezas de teatro inéditas, Ecuador conmemoró este 10 de julio los cien años del nacimiento de su autor cumbre, Jorge Icaza, cuya obra volcó la mirada literaria sobre la exclusión indígena y el mestizaje a inicios del siglo XX.

El recuerdo de su natalicio sirvió como pretexto para rescatar las piezas teatrales Flagelo, Como ellos quieren, ¿Cuál es? y Sin sentido, que según los editorialistas permanecieron extraviadas, en diferentes lugares durante décadas. El escritor Manuel Espinosa, uno de los gestores del homenaje, evocó a Icaza como el precursor de la lucha indígena, “empeñado siempre en explorar la marginación del indígena, y penetrar en el alma del mestizo”.

En ese sentido, sostuvo que “más de las tres cuartas partes de la obra de Icaza están dedicadas a dilucidar qué es el mestizaje”, lo cual explica su interés por dar a conocer “obras más tempranas que abordan las problemáticas del hombre del siglo XX en la ciudad de Quito”.

Por ello, los organizadores de la conmemoración produjeron dos publicaciones, una biográfica, y otra recogiendo la mirada del autor frente al proceso de mestizaje.

Jorge Icaza (1906-1978) sacudió las letras hispanoamericanas con la novela Huasipungo, una aguda denuncia descrita con fuerza y belleza, sobre los excesos de los terratenientes y celebrada como la máxima obra de la literatura ecuatoriana, pese al veto de las autoridades de la época.

Inició su vida artística como dramaturgo y actor de teatro en Quito. Años después se dedicó a escribir cuentos y novelas sobre la realidad de los pueblos indígenas, que trascendieron en el exterior gracias a su contenido de denuncia y protesta. También se desempeñó como diplomático en Buenos Aires, Moscú, Unión Soviética, Polonia y Alemania.

Entre otros de sus títulos sobresalen Media vida deslumbrados (1942), Huayrapamushcas (1948) y Atrapados (1973), de los que se ha elogiado “la fuerza y la belleza del lenguaje” así como el dedicado y a veces “recargado” esbozo de los personajes.

Fuente: El Mercurio (Ecuador)