Los hermanos Tristán y David Ulloa terminaron este 2 de agosto la versión fílmica de la novela Pudor, del escritor peruano Santiago Roncagliolo, ganador del premio Alfaguara por Abril rojo.
Titulada Pudor como el libro que versiona, esta película empezó a rodarse el 11 de junio, cuenta con un presupuesto de 2,25 millones de dólares y su protagonista femenina, la actriz española Elvira Mínguez, la describió como un filme “sobre lo que se siente, no sobre lo que ocurre”.
La historia, que Roncagliolo ambientó originalmente en Lima, ha sido trasladada por los Ulloa hasta la ciudad española de Gijón, algo que en palabras de Mínguez sólo influye “en las circunstancias de los personajes, pero no en los sentimientos, que son siempre los mismos”. Además de Mínguez, en el elenco también participan Nancho Novo, Celso Bugallo, Joaquín Climent y Nuria González, entre otros.
Ulloa, que ya dirigió junto a su hermano el cortometraje Ciclo, se ha enfrentado ahora a la dirección de su primer largo, una historia que habla de la “intimidad, deseos y obsesiones” de los miembros de una familia.
Al padre de familia (Novo), le quedan seis meses de vida; su mujer (Mínguez), dejó el trabajo por sus hijos y ahora, encerrada en la “cárcel” de su hogar, recibe anónimos eróticos. Según destaca Tristán Ulloa, el filme pondrá ante la pantalla al espectador como una especie de “voyeur”, al asistir a los momentos más íntimos de sus personajes.
La familia se completa con una hija adolescente que duda de su sexualidad, un niño de 8 años inteligente y muy especial; y un abuelo (Bugallo), a quien el amor le da una segunda oportunidad. Pero todos ellos tienen en común que “están muy solos”, un “mal” que, como explica Ulloa, “sufrimos todos” y que conduce a la “incomunicación”.
Además de esta familia, está la encabezada por Pilar (González) y Juan Luis (Climent), “que ha quemado ya la etapa por la que pasa” la familia protagonista.
Los directores han querido “jugar” con las dos acepciones de la palabra pudor, que por un lado significa recato, modestia, honestidad; y, por otro, mal olor, hedor. “Algo huele a podrido en esta familia”, precisa Ulloa, destacando que las “ganas y la pasión” le han llevado a pasar de la interpretación a la escritura y dirección de guiones, algo que considera es “un paso natural”.
Nancho Novo, por su parte, explicó que el rodaje ha sido “atrevido, arriesgado y divertido” y en él los directores “no se han conformado con las primeras tomas, han ido mucho más allá”.
Tanto Mínguez como Novo destacaron el buen trato recibido de Tristán y David Ulloa durante la filmación, que “han delimitado muy bien sus tareas”, ya que, según explicó el actor, el primero ha cuidado mucho de todo el reparto, tratándolos con suavidad pero con exigencia, y el segundo se ha centrado más en la parte técnica.
Según Novo, el equipo de Pudor ha tenido “mucha suerte” con el tiempo nublado —que necesitaban— de Gijón. Tanto él como Minués han preferido crear sus personajes a partir del guión, sin tener en cuenta la novela, y, mientras que Mínguez explicó que su papel “requería un proceso más visceral, más intuitivo”, Novo reconoció no querer leer la novela hasta que termine el rodaje y haber basado su trabajo “en una acuciada contención”.
Roncagliolo, quien hace un cameo en el filme, alabó ayer domingo 6, durante la presentación de Abril rojo en la Semana Negra de Gijón, las escenas que ha podido ver hasta ahora. Sobre su breve aparición en escena dijo que “se trata de una aparición estelar de dos segundos en los que digo ‘hola’, pero lo digo muy bien, así que estoy convencido de que supone el inicio de una prometedora carrera como actor”.
Roncagliolo, quien debía encontrarse hoy 7 de agosto con estudiantes secundarios y universitarios paraguayos, debió declinar su visita a Paraguay y Bolivia por razones de salud.
Fuentes: ABC (Paraguay) • Diario de León • La Vanguardia