La delegación venezolana renunció el pasado jueves 10 de agosto a ser el país invitado de honor de la XI Feria Internacional del Libro de La Paz (Bolivia), por considerar que ésta incentiva “la mercantilización del libro” y en reclamo por la “reducida participación venezolana en la FIL”.
Así lo anunció Ramón Medero, presidente del Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro de Venezuela (Cenal), en conferencia de prensa realizada en la capital boliviana. Al funcionario venezolano lo acompañaron sus pares Agustín Velasco, presidente de la Fundación Kuai Mare, Luis Britto García y el agregado cultural de Venezuela en Bolivia, José Bracho.
La feria fue inaugurada el miércoles 9 por el presidente boliviano, el socialista Evo Morales, y se extendió hasta ayer domingo 20 reuniendo a autores y editoriales de doce países.
En respuesta a la actitud de la delegación venezolana, la Cámara Boliviana del Libro sostuvo en un comunicado de prensa que la feria “tiene las puertas abiertas y para nosotros Venezuela es y seguirá siendo invitado de honor”.
La justificación esgrimida por los funcionarios venezolanos fue, como explicó Medero, que “nosotros no creemos que el libro es una mercancía, más bien creemos que es un bien cultural, un instrumento de lucha y liberación de los pueblos”.
Bracho, por su parte, indicó que “la participación [de Venezuela] dentro de la Feria se reducía, siendo que nuestra representación trae a más de una decena de intelectuales venezolanos... Venezuela ha traído 25.000 libros de 1.500 títulos para circular en las calles, pero nos dan un espacio muy pequeño para todas esas cajas”.
Al tomar la palabra, Velasco explicó que la intención del gobierno venezolano es “democratizar el acceso al libro, por lo que en Venezuela existen 47 librerías del Estado, que distribuyen de manera gratuita libros para el pueblo”.
Medero, más adelante, insistió en que “lo que buscamos ante todo es trascender el espectáculo, creemos más bien en el libro que el pueblo necesita y que no necesita la mediación del mercado para llegar al pueblo”. El funcionario anunció la realización de las Jornadas del Libro y las Culturas de Venezuela, que se celebraron hasta ayer domingo en espacios alternos de la capital boliviana.
Entre estas actividades estuvo una conferencia de Yury Weky el 15 de agosto, donde esgrimió una visión del panorama en Venezuela sobre el papel de la mujer en la construcción del llamado “socialismo del siglo XXI”, e instó a las bolivianas a organizarse para tener más participación en la toma de decisiones que las afectan.
Britto García, por su parte, además de la conferencia “Escritura y revolución”, que dio en distintos escenarios de Bolivia, también comentó la actualidad de los medios de comunicación venezolanos en la Federación de Trabajadores de la Prensa de la Paz.
En esta última ponencia, que ya había presentado en otros escenarios de la ciudad boliviana, Britto García ha defendido la creación de radios alternativas como una solución para acceder a una información equilibrada, horizontal y transparente.
“Venezuela seguirá siendo parte de la Feria, todos los actos señalados se cumplirán a cabalidad”, comentó, más tarde, Ernesto Martínez, presidente de la Cámara Boliviana del Libro. “Es una noticia sorpresiva; sin embargo esperamos la oportunidad de entablar un diálogo directo”, opinó por su parte Carola Ossio, miembro de la CBL.
El comunicado oficial de los libreros, a tiempo de reiterar su “profunda amistad con Venezuela”, asegura: “Nuestra tarea es impulsar el desarrollo cultural del país y nos sumamos animosos a los retos actuales... Libros puentes de integración no es un lema, es una realidad que exige nuestro país y nuestra realidad latinoamericana”.
Fuentes: Cenal • El Universal • La Razón (Bolivia)