El Premio Nobel de Literatura, Günter Grass, aseguró este 4 de septiembre que seguirá “abriendo la boca” para criticar a personalidades de la vida pública alemana pese a las opiniones de quienes consideran que perdió su derecho a ser la conciencia de la nación alemana tras confesar que perteneció a las SS.
“Yo seguiré abriendo la boca cuando lo considere conveniente y no tengo nada de qué retractarme de lo que he dicho en el pasado”, dijo Grass, durante un acto de su editorial y luego durante la presentación de su biografía Beim Hauten der Zwiebel en el teatro Berliner Ensemble.
Grass puso el ejemplo de su crítica a la llegada a la cancillería del cristianodemócrata Kurt Kiesinger en 1966, lo que fue aceptado por la sociedad alemana del momento pese a que ese político había pertenecido al partido nazi. En su momento, Grass criticó a la sociedad alemana por aceptar la llegada de Kiesinger al poder y muchos de sus críticos dicen ahora que el escritor no tenía derecho a ello por tener también un pasado nazi.
“No acepto esa comparación. Yo pertenezco a una generación que se dejó seducir y nunca lo he ocultado. Pero Kiesinger entró al Partido Nazi siendo un hombre adulto antes de 1933 y sin embargo la sociedad alemana lo aceptó como canciller y eso me sigue pareciendo inadmisible”, dijo Grass.
El haber guardado silencio durante tanto tiempo sobre su pertenencia a las SS fue explicado por Grass precisando que había querido que ese dato de su biografía se entendiese dentro de un contexto. “No quería decir sencillamente que estuve dos semanas en las SS, quería enmarcarlo dentro de un contexto y necesité mucho tiempo para encontrar la forma. Por eso me demoré tanto”, dijo Grass.
Fuente: EFE