El Centro de Estudios Literarios de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) presentó el pasado 29 de septiembre la edición de las obras completas del poeta y narrador Amado Nervo, proyecto que surgió tomado de la mano de la creación de un completo portal sobre su vida y su obra.
La idea se viene desarrollando hace 10 años y fue impulsada por el investigador Gustavo Jiménez Aguirre, del mencionado centro, quien dijo que se trata de “poner al tú por tú” al poeta con el narrador, “porque hoy en día tienen más vigencia sus crónicas, cuentos y novelas cortas que sus poemas”.
El proyecto en general lleva por nombre “Amado Nervo, lecturas de una obra en el tiempo” y las dos primeras obras impresas, coeditadas por el Instituto de Investigaciones Filológicas de la Unam y el sello Océano, corresponden a sus crónicas Lunes de Mazatlán (crónicas: 1892-1894), y a Tres estancias narrativas (1890-1899), a los que le siguen Poesía reunida y Epistolarios, de un total de 13 volúmenes que integran la colección.
“No sólo trabajamos en la edición de los libros, es un proyecto multimedia, ya que creamos una página en Internet donde los lectores encontrarán una selección de la poesía dispersa de Nervo, que se va enriqueciendo día con día con los versos que nos vamos encontrando en revistas o periódicos de su tiempo”.
El proyecto de los 13 volúmenes, dice Gustavo Jiménez, “está enfocado a los géneros que actualmente tienen mayor interés, como la narrativa, la crónica y el epistolario, que incluye cartas de sus lectores” y correspondencia con autores como Alfonso Reyes y Antonio Machado.
Tres estancias narrativas, segundo volumen de la serie, recoge los cuentos del llamado modernista mexicano, escritos entre 1890 y 1899 en las tres ciudades donde él vivió: Zamora, Mazatlán y ciudad de México, “hasta antes de salir a París en 1900, donde se hace un narrador más profesional”.
Sobre el lugar que ocupa Nervo entre los autores de su generación, el investigador explica que el poeta nayarita no sólo fue un autor central en la literatura de finales del siglo XIX, sino también un impulsor del gobierno revolucionario, aunque su labor en la diplomacia se inició en el porfiriato.
Gustavo Jiménez explica que Nervo tuvo estancias muy importantes en España y Argentina, “donde hace una labor enorme en favor del reconocimiento del régimen político revolucionario, en ese momento encabezado por Venustiano Carranza. De manera que no sólo es el poeta místico, como se le reconoce en varios ámbitos, sino un hombre de su tiempo, muy inmerso en la problemática política y cultural de su país”.
Fuente: El Universal (México)