Daniel Sada, Malva Flores, Mauricio Carrera, Amaranta Leyva y Ciprián Cabrera Jasso, son algunos de los escritores y poetas que este año fueron galardonados con los Premios Bellas Artes de Literatura, cuyo veredicto fue anunciado el pasado 12 de octubre en Ciudad de México.
Saúl Juárez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba), informó que el monto de los premios se incrementó este año hasta en un 70 por ciento en promedio, de tal forma que cada autor galardonado recibirá entre 50 mil y hasta 150 mil pesos y la publicación de su obra.
El Premio para Obra de Teatro le fue otorgado al escritor Luis Ayhllón por El libro de Dante, que presentó bajo el seudónimo de Messian. De acuerdo con el jurado calificador, la obra, que es la historia de un sobreviviente de una sociedad devastada, está plagada de mutabilidad por diálogos que se transforman sin explicaciones, habitaciones de una casa que cambian de lugar y plena de corrupción.
El Premio de Cuento para Niños Juan de la Cabada, que otorgan el Inba y el gobierno del estado de Campeche, fue para Víctor Olguín por Cuentos contenidos, donde demuestra una imaginación amplia y atractiva, con fines didácticos.
El Premio Nacional de Novela José Rubén Romero, que conceden el Inba y el gobierno del estado de Michoacán, fue para Erma Cárdenas por En blanco y negro, donde la autora indaga en los pensamientos de Henrick Bucheim, un joven economista alemán obsesionado con el éxito. La obra es la exploración de la mente masculina llevada al extremo de la división psíquica de lo externo con lo interno.
El Premio de Poesía Carlos Pellicer para obra publicada, otorgado por el Inba y el gobierno del estado de Tabasco, fue para Ciprián Cabrera Jasso, por Obra poética, que reúne la poesía del autor, marcada por la reflexión sobre los sueños y su medio natural. De acuerdo con el jurado, el poeta tabasqueño Cabrera Jasso ofrece a sus lectores una entrada a mundos oníricos y tinieblas.
El Premio de Ensayo Literario José Revueltas, que otorgan el Inba y el gobierno del estado de Durango, fue para Malva Flores por El ocaso de los poetas intelectuales (poesía y política en la generación del desencanto). De acuerdo con el jurado, la autora va construyendo los rasgos característicos de la generación de poetas mexicanos de la segunda mitad del siglo XX, como Coral Bracho, Elsa Cross, Favio Morávito y Alberto Blanco, entre otros.
El Premio Testimonio Chihuahua, que otorgan el Inba y el gobierno de esa entidad, fue para Mauricio Carrera por Vivir no es preciso, que refiere la aventura que representó para el autor viajar por cuatro meses por las costas de América, desde Panamá hasta Venezuela.
El Premio Nacional Luis Cardoza y Aragón para crítica de artes plásticas, que otorgan el Instituto Mexiquense de Cultura y el Inba, fue declarado desierto, debido a que las obras que participaron no reunieron los requisitos suficientes para otorgar el galardón.
El Premio Nacional de Narrativa Colima para obra publicada que dan el Inba y el gobierno de esa entidad, fue para Daniel Sada por Sobre Ritmo Delta, que se interna en los vericuetos del mundo editorial para, por medio de la sátira y la parodia, develar su carácter eminentemente mercantilista. De acuerdo con el jurado, el proyecto escritural de Sada trasciende géneros establecidos, explora con lúdico rigor los espacios que se abren entre la narrativa y la poesía, y entre el lenguaje oral y el escrito.
El Premio de Cuento San Luis Potosí fue para Armando Vega-Gil por Cuenta regresiva, que reúne una serie de cuentos cuyo eje común es el trayecto hacia la corrupción y la muerte.
El Premio Obra de Teatro para Niños, convocado por el Inba y el gobierno del estado de Coahuila, fue para Amaranta Leyva por El vestido, que plasma los problemas de una familia formada apenas por dos personas con una madre siempre ocupada y Diana, que es la protagonista.
Finalmente, el Premio Juan Rulfo para Primera Novela, que otorgan el Inba y los gobiernos de Tlaxcala y Puebla, fueron para las coautoras Margarita y Laura Ruiz de Velasco, por su obra Calladita te ves más bonita, un amargo relato contado a dos voces que aborda los conflictos de una familia relacionados con la incapacidad de amar, la ambición y la cobardía.
Todos los premios fueron concedidos a escritores, narradores y poetas, excepto Armando Vega-Gil, que es antropólogo social, y Amaranta Leyva, dramaturga y titiritera. Aún no se ha fijado la fecha y el lugar donde serán entregados los reconocimientos.
Fuentes: El Informador • e-onceNoticias