En una cena de gala celebrada el pasado 17 de noviembre en el Restaurante Hispano de Murcia, fue emitido el veredicto de la XI edición de los Premios Literarios Vargas Llosa, en su doble vertiente de Novela y Cuento (éste último bajo el nombre de Lituma).
En el apartado de novela el galardón recayó en la obra Las palabras y los muertos, del reconocido escritor, ensayista y novelista cubano Amir Valle. Para él serán los 12.000 euros del galardón, a los que se une la publicación del libro. El Premio Lituma de Cuento correspondió al murciano Javier Vivancos García, natural de La Unión, gracias a su relato “La maleta”, que presentó bajo el lema “Hay una ilusión detrás de la realidad”.
A su vez, se presentó la novela ganadora del pasado año, El mayor poeta del mundo, obra del profesor universitario de psicología y destacado narrador asturiano Julio Rodríguez, que se mostró muy emocionado y agradecido durante la ceremonia oficial.
El autor reveló que su obra —la primera de su carrera y finalista en el Premio Planeta— incluye algunos fragmentos autobiográficos y trata sobre “la vanidad del escritor con mucho humor”. Su argumento lo protagoniza un joven asturiano de 23 años que nunca ha salido de su pueblo y que se marcha a Madrid para demostrar que es el mayor poeta del mundo. Rodríguez acaba de culminar su segunda obra, Moscas, una divertida novela negra que quedó tercera en el Premio Fernando Lara.
Los Premios de Novela Vargas Llosa están patrocinados por la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), la Universidad de Murcia (UMU) y, desde hace dos años, la Consejería de Educación y Cultura de Murcia a través de su Dirección General.
En esta edición participaron 394 novelas procedentes de 30 países, entre los que destacan Estados Unidos, Israel, México, Argentina y Chile, así como la propia España. Al Premio Lituma de Cuento han concurrido 480 relatos procedentes en su mayoría de España, así como de Colombia, Uruguay y Estados Unidos.
La inferior calidad de los relatos respecto de las novelas, en palabras de Victorino Polo —catedrático de literatura hispanoamericana de la UMU y coordinador de los premios— ha llevado a que los organizadores se estén planteando reemplazar, de cara al futuro, la categoría de cuento por la de ensayo breve, “que llamaría más la atención a los universitarios”.
En total se clasificaron para la final 14 novelas y 17 relatos, reducidos a 5 y 6, respectivamente, tras la primera votación de los dos jurados. Al final, 3 obras de cada categoría aspiraron al triunfo final.
La cena de gala estuvo presidida por Francisco Javier Guillamón, presidente del Consejo Territorial de la CAM; José Miguel Noguera, director general de Cultura; y José Antonio Cobacho, rector de la UMU.
También asistieron, entre otras personalidades, el delegado del Gobierno, Ángel González; el alcalde de Ceutí, Manuel Hurtado; Juan José Mouliaá, jefe territorial de Obras Sociales de la CAM; Fernando Armario, director general de Archivos y Bibliotecas; Francisco Guillermo Díaz, vicerrector de Extensión Universitaria; el ex presidente de la Comunidad Autónoma Carlos Collado; María Teresa Marín, directora del Museo Salzillo; los pintores Pedro Cano y Muher; el diseñador Severo Almansa y los poetas Dionisia García, Antonio Parra y Gontzal Díez.
Fuentes: CubaEncuentro • El Faro