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Sebastián Antezana Quiroga gana Premio Nacional de Novela de Bolivia
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Con La toma del manuscrito, una historia que juega con la ficción a partir del misterio de unas fotografías y que fuera presentada con el seudónimo “V”, el boliviano-mexicano Sebastián Antezana Quiroga, de 25 años, se convirtió este martes 20 de mayo en el ganador más joven del Premio Nacional de Novela de Bolivia en su décima edición.

La ceremonia se realizó en el hall del Palacio Chico con la participación del viceministro boliviano de Desarrollo de Culturas, Pablo Groux; Carola Ossio, presidenta de la Cámara Departamental del Libro de La Paz; Luis Alberto Gutiérrez, gerente regional de BBVA Previsión AFP; Leslie Salazar, representante del Grupo Santillana, y Juan Carlos Rocha representando al diario La Razón y la red ATB.

El viceministro de Culturas fue quien abrió las plicas, pero antes la autoridad cultural habló del compromiso “que asumió el Viceministerio de Desarrollo de Culturas, para esta décima edición, y es así que estamos asignando 15 mil bolivianos más a la novela ganadora de esta versión”, puntualizó.

Raquel Montenegro, directora de la carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés (Umsa) y presidenta del jurado calificador, al realizar la lectura del acta, señaló que La toma del manuscrito tuvo el apoyo unánime de los jueces, Claudia Bowles, María Teresa Lema, Joaquín Aguirre y Ariel Mustafá Rivera. “Hemos tenido jurados de La Paz, Cochabamba, Sucre y Santa Cruz, y hemos podido comunicarnos mediante dos videoconferencias”, explicó Montenegro.

“La novela se plantea, con una estrategia narrativa sólida y original, las historias, y los personajes se convierten en la excusa para contar por el solo placer de hacerlo, historias que se inician pero que no terminan y que se entrelazan para formar un todo armónico, sobrio pero cargado de humor, donde la presencia de la intertextualidad enriquece la novela al colocar el texto ‘bajo sospecha’ permanente”, agregó la presidenta del jurado.

“Feliz y aún sorprendido” se sintió el galardonado de 25 años; hijo de Mauricio Antezana, nieto del líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz que fue asesinado en 1980, y flamante licenciado en literatura, que destinó cuatro años discontinuos a terminar su novela.

El joven escritor nació el 11 de diciembre de 1982 en México durante el exilio en ese país de sus padres, Mauricio Antezana y María Soledad Quiroga, que fue ministra de Educación en Bolivia en la gestión del ex presidente Carlos Mesa (2003-2005).

La virgen de los deseos, de Néstor Taboada Terán, se presenta “como una obra bien concebida, en la que un tema recurrente en la literatura es tratado de una manera novedosa con personajes sólidos que se destacan con fuerza en el espacio local de algunos barrios de la ciudad de La Paz, en los que se mezclan tradiciones, lenguajes, seducciones y culturas”, acotó.

Las dos obras fueron escogidas entre 40 novelas que fueron postuladas de diferentes partes de Bolivia al concurso literario más importante de ese país, creado por el Viceministerio de Cultura —hoy Viceministerio de Desarrollo de Culturas— el 10 de diciembre de 1998 y que tiene entre sus objetivos la promoción y difusión de la literatura boliviana, en particular del género novela en lengua española.

El galardón está dotado con 8.000 dólares estadounidenses, la publicación de la novela a través del sello Alfaguara, una medalla y un diploma que son entregados en acto público por organizadores y patrocinadores del Premio Nacional de Novela.

Quienes recibieron este galardón desde su creación son: Gonzalo Lema con La vida me duele sin vos (1999), Carlos Mendizábal con Alguien más a cargo (2000), Tito Gutiérrez Vargas con Magdalena en el paraíso (2001), Ramón Rocha Monroy con Potosí 1600 (2002), Edmundo Paz Soldán con El delirio de Turing (2003), Juan Claudio Lichín con La gula del picaflor (2004), Eduardo Scot Moreno con La doncella del barón cementerio (2005), Luisa Fernanda Siles Postigo con El agorero de sal (2006) y Wilmer Urrelo Zárate con Fantasmas asesinos (2007).

Fuentes: Bolivia.comEFELa Razón