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Javier Sicilia
Sicilia: estamos hasta la madre.
Detienen a cuatro sospechosos del asesinato del hijo de Javier Sicilia
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Las autoridades mexicanas informaron este lunes 2 de mayo sobre la detención de cuatro sospechosos por las muertes del hijo del poeta Javier Sicilia, Juan Francisco, y seis jóvenes más, el pasado 27 de marzo, en el central estado mexicano de Morelos.

En una rueda de prensa en Cuernavaca, capital de Morelos, el portavoz de la Fiscalía General, Ricardo Nájera, precisó que en esta investigación han sido detenidas ocho personas, pero que “son cuatro las que están vinculadas directamente con la privación ilegal de la libertad de las siete víctimas”.

Dos de estos detenidos fueron capturados el domingo e identificados como Jesús Cárdenas Pérez, alias “El Manos”, y César Arturo Galindo Pérez, “El Guasón”.

Los otros dos vinculados con este crimen, Enrique Rudecindo Guzmán y Alberto Millán Ramos, fueron capturados la semana pasada durante una investigación por robo de automóviles y al revisar sus huellas digitales se descubrió que éstas aparecían en el vehículo donde fueron abandonados los cadáveres de las siete víctimas.

En la misma conferencia de prensa, a la que asistió el gobernador de Morelos, Marco Adame Castillo, el coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino, reveló que la primera persona detenida durante esta investigación fue puesta por criminales para distraer a la Policía.

Ese detenido, Rodrigo Elizalde Marón, alias “El Chemís”, fue abandonado el pasado 15 de abril por criminales en el maletero de un automóvil “con el propósito de confundir a las autoridades”. Elizalde Marón dio información que la defensa de las víctimas consideró que se contradecía con la que tenían familiares y policías sobre cómo ocurrieron los hechos.

Las autoridades aseguran que el responsable de la muerte de los siete jóvenes es Julio de Jesús Radilla, alias “El Negro”, líder en Morelos del Cartel del Pacífico Sur (CPS), quien es buscado por la Policía, además de otros de sus secuaces.

Uno de los detenidos el domingo, Cárdenas Pérez, dijo supuestamente que los siete jóvenes fueron secuestrados frente al bar “Obsesión”, “en represalia a un conflicto en días previos con algunas de las víctimas”.

Por su parte, Galindo Pérez, “El Guasón”, dijo a la Policía Federal que los jóvenes fueron asesinados en la vivienda de Jiutepec, y después trasladados al municipio de Temixco, donde fueron hallados los cadáveres, por órdenes de “El Negro”.

Este crimen ha provocado una ola de indignación de la sociedad, que está convocada por Sicilia a marchar el próximo jueves de Cuernavaca a Ciudad de México. La “Marcha por la emergencia nacional” se desarrollará en silencio en tres etapas. El jueves 5 de mayo partirá de Cuernavaca hasta la capital mexicana, en un trayecto de unos 85 kilómetros que recorrerá a pie en dos días; el sábado 7 se instalará en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y el domingo 8 partirá hacia el Zócalo, la principal plaza pública del país.

El movimiento de Sicilia ha cobrado fuerza en México por la honestidad y coraje con que el poeta ha enfrentado la muerte de su joven hijo exigiendo que cese la violencia para que no se enluten otros hogares.

A principios de abril, Sicilia publicó en la revista Proceso una carta abierta en la que reclama a políticos y criminales, por igual, estar “envileciendo a la nación”, y anuncia la organización de actividades ciudadanas para exigir a aquéllos que gobiernen con justicia y dignidad, y a éstos que limiten su salvajismo.

“Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza —la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada—, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre”, dice Sicilia en su carta.

Desde finales de 2006 a la fecha han muerto en México cerca de 40.000 personas, en hechos atribuidos a la guerra entre cárteles de las drogas y a la estrategia del presidente mexicano Felipe Calderón de combatirlos con 50.000 soldados y 20.000 agentes federales.

Fuente: EFE