La Real Academia Española (RAE) ha actualizado en la red, por quinta vez desde su aparición en 2001, la vigésima segunda edición impresa del Diccionario de la lengua española, que es la última publicada hasta ahora. Así lo anunció la corporación en una nota de prensa el pasado viernes 22 de junio.
Las 1.697 actualizaciones ya se pueden consultar en el portal de la RAE. Los cambios, que se suman a los ya realizados en 2004 (2.576), 2005 (9.029), 2007 (4.618) y 2010 (2.996), se aprueban siempre con el beneplácito de las 22 academias. Algunos incluyen nuevas palabras y sus definiciones, mientras que otros sólo agregan nuevas acepciones a palabras que ya habían sido recogidas en el Drae. Todas estas modificaciones se incorporarán a la nueva versión del diccionario, la vigésimo tercera, prevista para 2014.
En cuanto a la controversia generada por algunas voces, “la Academia no tiene más remedio que incluir en el Diccionario esas voces molestas, sin que ello suponga prestar aquiescencia a lo que significan ahora o significaron antaño”, indica la nota de la RAE.
Algunas de las modificaciones introducidas para la versión en la red serán la inclusión de nuevos vocablos derivados de las nuevas tecnologías y de algunos términos que se encuentran más que incorporados al habla habitual, como chat (“Intercambio de mensajes electrónicos a través de Internet que permite establecer una conversación entre dos o varias personas. Servicio que permite mantener conversaciones mediante chats”).
También se han incluido blog (“Sitio web que incluye, a modo de diario personal de su autor o autores, contenidos de su interés, actualizados con frecuencia y a menudo comentados por los lectores”), bloguero (“Perteneciente o relativo a los blogs o a los blogueros. Persona que creó o gestiona un blog”), lápiz y memoria (haciendo referencia a los dispositivos usb) o página (como sitio web).
En el esfuerzo de la RAE por incorporar al diccionario palabras y grupos de palabras de uso común en la calle han incluido diferentes acepciones de la palabra riesgo, con connotaciones económicas debido a la actual coyuntura social. Asimismo, se incluyen los términos que identifican a las personas que profesan una determinada ideología política, como cenetista, pepero, sociata y ugetista.
Se ha agregado igualmente la acepción de matrimonio como una unión que pueden concertar dos personas del mismo sexo, y espanglish como una modalidad mixta del idioma en la que se mezclan elementos del español y del inglés. El euroescepticismo (desconfianza ante los proyectos de la Unión Europea), lo friki (raro, excéntrico) y lo orgásmico (perteneciente o relativo al orgasmo) también han entrado en el Drae.
Fuente: El Mundo