“Fábulas de carne y huesos”, de Manuel Felipe Sierra El alma se ennoblece gracias al escritor amigo que se ocupa —en su ociosa paciencia— a hacerle juego a todos esos contrapuestos que también hacen posible que respiremos y a veces nos ahoguemos. Se trata de un hombre que nos tiene acostumbrados a subir y bajar alturas en el momento de trazar sus momentos de reflexión. Se trata de un periodista y escritor falconiano de nacionalidad espiritual y corporal llamado Manuel Felipe Sierra y quien, por esa doble razón, ha escrito Fábulas de carne y huesos (FB Libros, Caracas, octubre 2011), en el que volvemos a decirnos de la noble lectura que nos revisa y revisa a los demás, los ausculta y nos ausculta como lectores.
1 de febrero de 2012

El invierno empuja a los escarabajos a una lentitud sin fondo. Aun cuando la luz parezca alargarlos, comete el error de roerles los bordes. La desgracia se enrolla a su paso y los niños les desean para inmiscuirlos en la tolvanera. Pero no siempre todo ocurre en calma.
1 de febrero de 2012

Después de cada acto de barbarie del hombre es cuando más debemos escribir poesía, registrar la historia para no olvidarla y humanizar la bestia que suele dirigir los destinos del hombre. La poesía no es un adorno, sino parte esencial del espíritu humano y de su vida cotidiana. ¿Cuánto pesa en la historia un gramo de poesía? ¿Un verso? ¿Una palabra? Puede bastar una palabra para devastar el mundo.
1 de febrero de 2012

Un día llegué a un recital poético y me quité los zapatos para colocarlos, a la vista del público, en la mesa donde los ilustres poetas esperaban turno para leer. Como es lógico al público asistente todo eso parecía divertirle. Por mi parte no traté de justificarme y eso de los zapatos de alguna manera era sencillamente otro gesto para rechazar ese medio literario cómodo y cerrado que se regodeaba en esa conformidad ególatra traducida en recital poético.
26 de enero de 2012

Clásica interjección, al menos en castellano, que en boca de Ebenezer Scrooge, pone Charles Dickens en su Canción de Navidad. “¡Paparruchas!” simboliza desprecio, menosprecio de la alegría de los demás y un volver la espalda a muchas cosas entre las que se encuentra la seducción de lo mágico, de lo irreal. ¡Paparruchas! fueron los espectros de las tres Navidades, y ¡Paparruchas!, el fantasma de Jacob Marley, y también ¡Paparruchas! los sueños del pequeño Tiny Tim. No hay peor ciego que el que no quiere ver, y el señor Scrooge pertenecía a esta categoría.
26 de enero de 2012

Por ahí se supo que su hija trató de animarlo a celebrar, pero él, como si fuera lo más normal, seguía repitiendo que no creía habérselo ganado. Pero Parra es Parra, así de simple, y se las ingenió para que la prensa supiera (y luego publicara) que mientras deliberaban en España y le asignaba el galardón, él estaba tranquilamente leyendo el Quijote. Más de alguien dirá que fue premonitorio que estuviera precisamente leyendo el Quijote mientras le conferían el Cervantes, pero Parra se apresura a aclarar, chuscamente, que estaba leyendo el Quijote..., pero el de Avellaneda.
17 de diciembre de 2011

Cuando vengas a visitarme, no olvides traer un par de zapatos cómodos, ya verás cómo los usas. En Hong Kong, casi no hay banquetas y las que hay son tan angostas y empinadas que no podrás caminar. Pero no te confundas, Hong Kong es una ciudad peatonal, solo que en una versión moderna. Toda la zona del centro está conectada por un laberinto de puentes peatonales y pasadizos elevados.
8 de diciembre de 2011

Feliz noticia: tengo un nuevo libro en Fondo de Cultura Económica de México, que en años pasados editó Los casibandidos que casi roban el sol, El vampiro y otras visitas, Carmela toda la vida y Roberto está loco. La dicha es grande. El rabo de Paco estuvo a punto de quedarse en el baúl de los manuscritos porque se presentaron tropiezos con la editorial. Le metieron mano al texto y en realidad se les fue la mano.
29 de septiembre de 2011

Después de haber sido millonario y haber vivido la vida de un monarca, después de haber hecho temblar el corazón de las mujeres que amó, después de haber paseado por el mundo su alma que era un violín, después de tanto amor, de tanto fuego, de tanto sol, de tanta melodía, de tanta gloria y laurel, llegaba esta vez destrozado. Regresaba, esta vez viejo, pobre, sucio, tísico y solo...
27 de julio de 2011

Con más de cien mil seguidores en Twitter y un promedio de tres mil comentarios1 por post en el blog Generación Y, la bloguera cubana Yoani Sánchez es ya leyenda en el cada vez más imprescindible espacio de las redes sociales en Internet. Ganadora del meritorio Premio Ortega y Gasset 2008 en la categoría Periodismo Digital y seleccionada por la revista Time entre las cien personas más influyentes del mundo (2008), Yoani Sánchez parece no necesitar del papel y la tinta para lograr el reconocimiento de los lectores y el protagonismo mediático.
27 de febrero de 2011