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Poemas para la desidia

Textos y fotografías: Wilfredo Carrizales

1

Poemas para la desidia

Y mientras golpeábamos a los espejos
Que se rejuvenecían
Abandonamos al mundo detrás
Y dejamos que piaran imaginarios pájaros.
El caso ni figuró en los anales
Que se embarraban de dichos.
Una vez más se gemía
Por las caídas de las noches en su sopor
Y los papeles donde se asentó el evento
Se mancharon y en un secreto jardín
Cómodamente se instalaron.

 

2

Sobre la luz de la bombilla
Las abejas organizan un éxodo
Y la menor de ellas agrieta
El espacio para que sea maravilloso
Y se produzca una zarabanda
En los ojos que sin honor
Atisban con estudiado afán.
Luego una baronesa de apellido cubano
Se alegra y brilla con un fuego extraño
Y expele un paraíso
Que es un hazmerreír.
Lo brujesco se atraca en la bondad
Y una libertad zanja su adagio
Al compás de una rapsodia de gitanos.

 

3

Poemas para la desidia

Sonrío y rechina el estoque
Y la diminuta manceba
En el tormentoso día
Va y se ajusta
A la cabeza de la glorieta
Y sin cigarros trisquea, taquea
Por donde el arco iris,
Con bruñidas erosiones,
Acarició el ombligo de la principiante,
Cuyo rostro de niña
Se tornaba frío cuando estaba afuera.

 

4

Hacer que la lluvia caiga dentro de boles
Requiere de una valiente tontería.
Por la pasión que decía profesarme
Se estuvo aquí, danzando,
Con el derrotero de cabeza
Y sin poder evitarlo.
Yo agoté la corrección de su canto
Y le hice el amor estirado a sus pies.
¿Cuánto tiempo después sonó un gong
Que cortó cada aliento?
Me tumbé sobre ella
Y ya desconocía lugar y tiempo
Y la oscuridad llegó para salvar
El ahogamiento de ser.

 

5

Poemas para la desidia

Aferro la respiración
Para recordar las sombras
Que flotaban como aeroplanos.
Los colores de las alas
Nunca fueron verdaderos
Y la silente luna
Trajo a la memoria
El día cuando un amante
Anotó otra fecha sobre el paramento
Del hotel que crujía de goce.

 

6

Raros vientos y las escobas
Dudan del estilo
Y roen el piso que celan.
Ella huyó con sus zapatos rojos
Y el balance de su alma
Fue visto por alguien que prestó atención.
De repente se hizo el domingo
Y el agua comenzó a hervir
Y una rubia tudesca
Se dedicó a vivir fácilmente
Y me besaba con abundante insensibilidad
Y entre el silencio de las hojas
Yo sólo llegué a conocer
Su ironía que atormentaba.

 

7

Poemas para la desidia

Le dije: “Ven a lo real; vete a tu realidad”
Y cuando comprendió que viviría como gozne
Sus sentimientos se amoldaron
Al chillido de los niños.
En el parque que censaba las maravillas
Me rogó que descubriera
Una isla de conocimientos para iluminar
El rabo de los dones.
Me escabullí y no miré hacia atrás
Y todas las aberturas del espacio
Notificaron que las bases de la bruma
Rodaron hacia un misterio imantado
Donde los silencios se tornaban en himnos
Para exaltar el fin de las plañideras.

 

8

Doblemos la hoja,
Destrocemos la carrera del corazón.
Las junturas pueden cortar las entrevistas,
De aquí y de allí.
Con cualquier cosa
Los colmillos violan sus sellos
Y las reales mozas,
Sin pizca de enigmas,
Esperan en la curva de la felicidad
Y se destacan sobre los parqués.
No dejemos rastros de la repostería
Y domemos a nuestros zapatos
Para que brevemente pasen a la acción
Y la iconoclastia aguarde un momento
Mientras el coraje encuentra un jarro
Donde verter su líquido que enerva.

 

9

Poemas para la desidia

Julie era su nombre y jugaba
A ser fantasma con la sangre color mambo.
Me convertía, a veces, en su feliz payaso
A las cinco de la tarde
En el tiempo del verano.
Con bananas gratificaba
La profundidad de sus muslos
Y sus gemidos hacían temblar
Las hierbas de piedra.
¿Qué estuvo haciendo el resto de sus días
La puta flor, la muelle fibra atenta?
Amó a otros poetas
En abril o en gineceos
Y bajo un cielo de perlas
Pasó al purgatorio ya visto.

 

10

Álcali en el undécimo sueño
Y unas setecientas gaviotas
Que vuelan hacia el bosque
Donde son más suculentos
Los hongos y las fresas.
¿Cómo ver los pasos mientras se duerme
Sin pijama y con el pene colgando
Como un pequeño pingüino anestesiado?

(Un gato empuja una píldora negra:
Bien vale el truco si va a dar a una botella).

De pronto un hijo de puta
Comienza a cantar la melodía del matrimonio.
Se observa gris la pintura de su entorno
Y se visualizan figuras luminosas
Que saltan y donan guantes
Cual vulvas al viento abiertas.