Un misterio esto de los ordenadores. Cajones de sastre, sombreros llenos de conejos y sorpresas. Detrás de un escritor no sólo quedan, libretas, papeles, carpetas, cuadernos, sino el insondable ordenador. Roberto Bolaño, el mítico poeta y narrador chileno, ya había soplado del más allá su summa poética: La universidad desconocida, y ahora los agentes, detectives literarios, han descubierto una novela póstuma. Alabada sea la literatura, la aventura, y a Bolaño donde quiera se encuentre pesquisando alguna trama o intriga.
La novela desconocida se llama El Tercer Reich, se desarrolla en la Costa Brava y el protagonista es un joven fanático de los juegos de estrategia, como lo fue el propio Bolaño. El descubridor de este hallazgo literario fue el afamado Andrew Wylie, apodado El Chacal, un sabueso literario con las rayas de un tigre de bengala, que descifró un silencioso, hermético, disco duro que había dejado menos rastro que la bendita Cesárea Tinajero con su larga huella enigmática, ininteligible, por los desiertos de Sonora. La obra es “una novela completa, mecanografiada y meticulosamente corregida a mano”, reveló El Chacal a la prensa internacional en el marco de la Feria de Frankfort, donde causó gran impacto. Ni su editor Herralde, nadie conocía estos papeles, hasta que El Chacal atrajo a la mujer de Bolaño con la historia misteriosa. El texto se sitúa en una fecha previa a 1996, época en que Bolaño empezó a utilizar un PC para redactar Los detectives salvajes, libro que conquistó el año pasado el mundo anglosajón, donde próximamente aparecerá su novela mega: 2666. El protagonista de El Tercer Reich se llama Udo Berger, campeón de wargames alemán que viaja con su novia a un hotel de la Costa Brava para preparar un torneo de un juego de mesa, El Tercer Reich, que le enfrentará cara a cara con un campeón norteamericano. Allí comparten sus vacaciones con otra pareja alemana, Charly y Hanna, hasta que el primero de éstos desaparece tras cruzarse con dos siniestros personajes locales, El Lobo y El Cordero. Udo, quien persigue un sombrío detective y que acaba llevado al delirio “por el surrealista paisaje de la Costa Brava”, se enfrenta finalmente en una partida a muerte con un personaje enigmático y desfigurado, “El Quemado”.