Fotografía de la casa de Nicanor Parra en Las Cruces: Juan Antonio Gabrielli
Cervantes:
¿Ha llegado Parra?
—No.
¿Ha llegado el Rey?
—No.
Cosas veredes, Sancho.
II acto
Roberto Bolaño:
—Hola, Nicanor.
Nicanor:
—Hola, Roberto.
Roberto:
—¿Por qué no vino?
Parra:
¿No iba a estar el Rey?,
no digas nada,
la poesía es un elefante blanco,
invisible, como tú y yo.
Seguiremos conversando,
más allá del Mediterráneo,
más acá de Las Cruces.
Después de todo,
los discursos son
meras palabras,
una despedida
y todavía no me voy.
Dale de mi parte,
la mano al Manco de Cervantes
y por este honor que le hace,
a quienes seguimos luchando
contra estos molinos de viento
y mierda.