Ilustraciones: John Arias y Maryel Mendiola
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre...

Silvio Rodríguez.


No me verás llorando
tus distancias,
ni oirás el grito
de mis incendios
por tus aguas.

No mojarás tus pasos
en el torrente de mis lágrimas,
ni te llegarán noticias del funeral
de la que fue mi alma.
No sabrás de mi carne abierta,
ni de mi boca amarga,
ni de mi piel seca...
nunca sabrás que tu adiós me encontró
muerta.