Ilustraciones: John Arias y Maryel Mendiola
Todavía espero en mi locura
que un día el viento me traiga tu voz,
pero... ¿podrá
burlar las rejas de la angustia,
colarse por la ventana del dolor?
¿Podrá el viento encontrarme
si ya ni siquiera yo se dónde,
o quién
o qué soy?