También es un libro
El grajo puede ser un libro abierto
o cerrado
—si cierra o abre las alas—
un libro azul de tan negro
con páginas resplandecientes.
En el atril del árbol
el libro —el grajo—
o el absurdo
abren sus hojas. Nada
está escrito en ellas,
nada en la palma de tu mano
cubierta con un guante.
Desde que la cetrería
recobró su importancia
en el arte de lo rapaz y artero.
nada está escrito en ellos.
Y este libro en voz alta
tiene mundos y átomos.
Si una página arrancas
—y una pluma cae—
el libro pierde fuerza
como si lo sacaran de raíces.
Si desfallece el día
hay luz mortecina.
Hay libros que se leen por gusto
y grajos de una inmediatez que asusta,
igual que éste, cerrado al raciocinio.
No lo elogies
ni le pidas que cante.
Canta tú,
desde tu alma oscura.