12. acerca de la construcción de la realidad
o augusto vampiro empalado por su propio deseo

    Era su mano una sentencia.
    Y me arrastré como un gusano...
                Job.

    Depón tu vida, cobarde; besa el asco de la muerte:
    ¡entra en mi tumba de olvido y dejarás de existir!
          —¡No puedo, no!
    ¡La eternidad de tus ojos ha caído sobre mí!
                Julio Herrera y Reissig

bulles bosta            buey empalado en tu propio cuerno

por ello tu rostro hueco no me asusta
en el reino de la noche
tus ojos vacíos
rehuyen el miasma de la muerte
pero nadas en él
gozando el dolor
que no te cura
borracho en tu veneno no atinas a tino alguno

"cretino"
                 "cretino"
el monstruo de creta
crepita el decreto                  murmullo en tu oído
ido mientras el agua corre
sólida por el banco del río
¿la sientes decir algo?
¿a golpes su lengua herida?
¿gorgoteando silencios gemidos
                                                                      idos
mientras el agua ronda lejos
más allá de las rojas avenidas?

¿la escuchas?
¿la sientes correr y limpiar la sangre
que de tu boca se resbala ahogada?

como la serpiente te tocas
te penetras
                                  te gozas
pero la putrefacta flatulencia te corre
como un río muerto por la boca del culo

tú lo destruiste
dejaste ir el sueño
reventaste el pecho de tu puta madre
con el cuerno absurdo de tu deseo
fuiste tu padre
& tu hijo

augusto éste es el es(t)cupido nombre que se recogió
en el diccionario que levantaste para no ser olvidado

constituiste una pobre & estática realidad
una constitución para un solo ciudadano
repetido infinitamente en la locura
de tu pensamiento

encerrado para siempre estás
entre las paredes de tu prisión de palabras

ahora no tienes escape
atrapado en tu propio deseo
has muerto al que tanto temías
tu salvador

tú viste su cuerpo
hurgaste en su quimera luminosa
& te ensañaste en tu búsqueda
de lo sólido
sentiste también el calor de su vida
enfriándose entre tus dedos fríos

llegaste más lejos que nadie en la sangre
hurgando drácula la trama de tus hilos invisibles

araña sin tierra
urdiste la usura de esta telaraña
& el daño añorado
de esta uñada que aún en la me/moría
siente tu zarpazo
                                  ¿lo recuerdas?

buey embalsamado
tu cuerpo seco
                                  lleno del hueco
que de flatus vocis llenaste
no atina a eco amado
¡chueco!

¿sientes el punzón penetrarte en la carne gusana?
encerrado en la cárcel dorada de tus palabras
nada te ayuda
has cortado la mano tuya
la que te criaste con el pavor de los animales
que ladran sanguinolentos

¿cómo podrías tocarte y sentirte humano
si has cercenado esas manos para que no te traicionen?

en la cena orgiástica de tu miedo
bebiste todo el rojo vino de la vida
engulliste toda la carne

& en los sexos hermosos
destruiste la flor ida
engendraste los monstruos que ahora gobiernan

ya no están aquí los que mataste
con la ley seca de tu mirada

hueco entre tus deseos
te sientas con placer en el cuerno podrido
de tu sexo lacio relleno de huesos robados

títere tiritas
asustado del vacío que te rodea
& te penetra

¿quién te escuchará & tendrá misericordia de ti ahora?
al dios con el que vivíamos también lo devoraste

en la tartamudez de tu verborrea
no respetaste la tierra que te cubriría

la empaladura eterna te dice
"aquí no hay muerte
no hay arriba ni abajo
ni la jerarquía te encuentra
ni la negra ciudad te oculta
ni alto ni bajo
ni el estropajo limpia la roja
aquí todo es permanente
& tu diente deslavado
ansioso de su olvido
condenado está
a un eterno presente
donde ni el norte te cubre
ni el sur te espera"

todo se repite
eterno en tu locura
como los trabajos del mediodía

¿es esta la eternidad que deseabas?

en este reino circular
tu muerte se repite infinitamente
en los espejos de tu palacio
laberinto en el que te coges
para siempre
con el cuerno sanguinolento de tu deseo

¡gózalo perro!
gózalo en la bosta de tu miedo
que bulle negra
cayendo por el culo de tu boca
putrefacta

¿qué dices?
¿qué atinas a decir?
no se escucha en el murmullo de la sangre

a tu lejano alrededor
fantasmas todos se levantan & te aplauden
así lo exigiste en la enciclopedia de tu autoría

afuera
amanece pobre el día
& la hora del suspenso se acerca

entre los dedos de los jóvenes un silencio se escapa
todo es algarabía
frenesí del objeto
del virus de la palabra
del veneno que implastaste en los cerebros
con el miedo de la carne muerta
que suplanta al cuerpo
& a la memoria
ceguera sorda del espectáculo
plano como tu discurso

sólo los árboles de las grandes avenidas recuerdan
sus hojas
                 algo dicen
algo quieren decir
¿atinas a escuchar?
¿atinas a escuchar entre tanta bulla y discurso
la voz delicada de la memoria?

algo quiero decirte perro rabioso: ¡no hay olvido!

fantasmas líquidos recorren & cruzan
los bordes de las palabras
                                                     & las esquinas
se filtran por los hoyos de la me moría despedazada

a veces un olor te recuerda algo
déjà vu
                 niebla sin volumen
que se adelanta a los ojos sin vida
de los que crecieron a tu sombra

a veces te ves bobo
con la vista perdida entre las aguas
que se han ido
zombie de palabras
has llenado el vacío con discursos

un rumor lejano permanece
el viento lo trae
                                   descuajaringado
en jirones permanentes
flotando en la atmósfera

adentro de tu jaula dorada
                  el aplauso continuará
hasta que tú decretes
tu propio deceso

después de todo es el veneno el que nutre tu escritura
empalado éstas por tus palabras
"esta no es una dictadura" —señores—
                                                                                    "es una dictablanda"

¡gózala!
mientras el pene duro escribe tu desgarradura
flác(s)cida
en la hoja de tu culo
¡macho!
guacho feliz
empalado en tu propio infierno