más del Lenguaje

Uno necesita sentir quebrantada su escala de valores para contar con autoridad del escozor que acarrea, ¿la recompensa que obtiene por pelear en el fondo de los conflictos?, percibir la trascendencia, ¿el castigo?, las oraciones ya no tragan con formulaciones sencillas de sujeto y verbo, optan por el juego de las curvaturas y repeticiones del cristal que sacan a flote multitud de adornos barrocos, ¿no atraen por la curiosidad e interés que despiertan, más allá de su simple capacidad refractora? Y en vez de disponer de un texto completo entre paréntesis, afectado de un coeficiente que englobe insistentes dudas, ¿no preferiríamos multiplicar los "quizá" y "acaso" por sus propensiones a la audacia?, ¡cuántos arpegios, trasposiciones, cánones y fugas distinguirían lo expuesto así! Si a la lógica pertenece el ensayo declarativo, las frases concebidas con exclamaciones e interrogaciones ¿no referencian a una especie de brevilocuencia acompasada ? Frente a unos pocos términos generosos en alcances, ¿llegaremos a adecuar razón y versos?, ¡cómo confirma la ensoñada taquigrafía filosófica el peligro que corremos escondidos tras la esperanza!, ¿no gusta de lo mágico y acompaña las noches con su canto? De difuminar asociaciones y de deslizar acepciones, la poesía gozó de sus efectos más sutiles y propició el ambiente donde después germinó y floreció la filosofía, ¿pecaron los grandes presocráticos?, ¿creeríamos una indignidad que Empédocles instruyera con lirismo y que Lucrecio iluminara a Fracastoro?; Tito Lucrecio Caro siguió la exigencia de modular con los matices seductores de la métrica el descriptivo andamiaje de los juicios, ¿practicando con poesías y profecías no convertiríamos bastantes incomprensibles a la inteligencia en comprensibles al instinto..? compuso un libro de ciencia con expectaciones entusiásticas que descubren la incandescencia de una inspiración.

Los hombres de otro talante que no aprecien la personalidad de unos artículos tensos y densos, y que reparen con aspereza en su gramática complicada, oscura y quizá extraviada por culpa de una persecución ilusoria, no debieran olvidar de Psellos que "el cuidado del estilo no es nunca un obstáculo para la virtud", y tampoco que el estilo permite ocultar la apariencia, ni que deja aparecer lo oculto sólo a quien lo acusa, ¿por qué no perdonarán ciertos acentos deliberadores que procuran tonos sostenidos, enfáticos y progresivos?, ¿duele su casi apremiante rapsodia lingüística? Escuchen a una conciencia más competente en el arte de acercar que en las mañas de separar, que apostó por decir no a las aberraciones y brutalidades del poder y no falló jamás, ¿los tolerantes no eligen tejer en lugar de cardar la lana?.. al igual que cada causa brilla en su consecuencia, la cima del que decidió resistir madurando por dentro alboreará mañana o pasado mañana, ¿no procedió según su derecho más exquisito mientras guardaba un silencio indulgente? De cualquier modo, excusen la amplitud de unas páginas que arrancan de vacilaciones particulares, de antítesis a lomos de citas... traigamos aquí lo que el rey egipcio Thamus anunció al dios de la escritura: "ofreces a los alumnos la apariencia, no la verdad de la sabiduría; puesto que cuando ellos, gracias a ti, hayan leído tantas cosas sin ninguna enseñanza, se pretenderán en posesión de muchos conocimientos, a pesar de permanecer profundamente ignorantes, y se harán insoportables a los demás, porque poseerán no la sabiduría, sino la presunción de la sabiduría" —nadie, nadie educó ni aprendió a especular más que amando la especulación con un amor que creció especulando. Da vergüenza la erudición indigesta de locos y melancólicos, dan lástima los que con frecuencia rechazan las empresas mayores por reclamar mayores grados de atención que el habitual, ¿no tendrán por horóscopo a Saturno y Mercurio retrógrados?, ¡vaya con la crítica de una gente lisa y llana instalada con entera placidez en los peores galimatías!, ¿no confundirán la vestidura de ocasión que emplearon los amaneramientos del período rítmico con la plena armonía del poético?

Importa el diferenciar lo que la tierra, plantas y animales realizan a diario, ¿no importa más el diferenciar lo que extraordinarias cabezas moldearon con el propósito de conservar los recuerdos de sus experiencias y comunicarlas?, ¿de nuevo los dos lenguajes?, primero el fundamental, y luego aquel que condicionó el tiempo y sitio en que fue expresado bajo reglas impuestas de forma arbitraria y admitidas más tarde con carácter general. ¡Claro que encontramos los materiales a pie de obra!, pero tratemos de construir el edificio puliendo ideas con literatura y prestigiando la literatura con ideas, ¿y en qué orden?, el ejercicio médico —cura enfermedades— antes que las destrezas culinarias —estimulan paladares—, ¿y complementar el propio entendimiento a través de la pluma no conlleva una pérdida de intimidad?, ¡por fortuna en menor proporción..! nada de rutina adulatoria que a duras penas persuade a los individuos superficiales, ¿las ansias de unidad no impulsan el esfuerzo de síntesis? ¿La originalidad?, consiste en lo imposible que resulta entrar en marcos ajenos... llamémosla en seco "ejemplo de reflexión sobre impresiones": ¿Platón no aseguraba que sólo el diálogo en papel transmite la eficacia del discurso en voz?, también equipara los pensamientos con un diálogo interior que el alma establece consigo misma. ¿Publicar?, implica afrontar una prueba cruel, estaríamos más cómodos rodeados de misterio como un héroe en su nube... eludamos las enojosas cargas de los humanistas, ojalá la voluntad creadora del que hora a hora emborrona cuartillas logre encaminar a sus lectores por caminos de piedad hacia las sublimes atalayas de una eternidad prometida, ¿no vemos en los significados un espíritu, y en los signos, cuerpos?, ¿casar en unas apuradas hojas poesía con filosofía, no pone en boca de letra votos de religión?, aspiramos a mediadores entre lo más alto y nuestros semejantes, ¿mediar y ser mediado no resume el peso de vivir en criaturas superiores..? ¿la poesía?, búsqueda violenta de libertad con el sagrado cometido de divinizarnos, ¿acaso aguantaría una terapia de argumentación intensiva? Aunque la palabra nace con la naturaleza, exclusivamente Dios habla y produce.