de la Experiencia

—¿Qué conexión establece la sensación?

—Una agitación interior que ocurre por una excitación exterior.

—Molesta considerar en un espejo boca arriba el charco donde beber agua y notar la incapacidad de apagar una sed molesta, ¿no inclina a profundizar más en el engaño de los sentidos que en la percepción correcta?

—Deberíamos sancionar el grado de coherencia de las causas con lo que sucede a continuación.

—¿Qué implica la experiencia?

—Un constante pulsar, corregir, intentar y reintentar, ya que con elementales combinaciones de aprehensiones no creceríamos en eficacia.

—¿Y el error?

—Un uso inadecuado de la inducción o deducción —seguramente por precipitación. Siempre inmanente a la verdad, ostenta significaciones tan variadas como los matices de la cola de un pavo real.

—¿Qué merecemos conocer de un mundo por entero neutral a nuestro conocer?

—Hablamos confundidos cuando no reparamos en el orden necesario de su derivación; quizá imaginábamos que la ausencia de reconocimiento eliminaría su necesidad —tropiezos necesarios.

—¿Arreglaríamos la situación con ciencia infusa?, ¿conquistar lo genial puenteando la ciencia?

—No, no supone más que ignorancia irreflexiva; nadie elegiría mantenerse lejos del aire para liberarse de la exigencia de respirar.

—¿Y si obligamos a que el cerebro divague y divague en las arenas escurridizas de lo probable?

—Acabaríamos empantanados en la ciénaga escéptica.

—De no importar lo que importa el contenido objetivo, ¿las circunstancias separarían del discernimiento su eje central y lo pondrían a girar encima de la voluntad?

—Comporta un lamentable equívoco oponer la permanencia del mar calmo a la impermanencia del oleaje —las aguas quietas e inquietas participan de iguales naturalezas.

—¿Insistiríamos con Paracelso en que el azufre, la sal y el mercurio componen los tres principios de la substancia primitiva?

—No apostemos por la ofuscación del empirismo ni por la abstracción del intelectualismo. Sigamos con Francis Bacon en que pruebas y ensayos encarnan las nupcias del Cosmos con la mente.

—Gracias a la observación adaptamos pensamientos a hechos, constatamos que madre experiencia precede y condiciona a hija conciencia , ¿en virtud de hermana teoría no ajustamos pensamientos a pensamientos?, las cosas explican sus sombras y no al revés.

—La práctica, sosa teoría aplicada.

—¿Cabe descubrir sin interpretar?, ¿acaso describir no equivale a interpretar?, ¿de qué manera llegar a diseñar antes de estudiar?

—No permitamos que la relatividad degenere en relativismo, que cualquier opinión luzca el brillo de la hipótesis, que los axiomas ocupen el espacio de las evidencias primeras.

—¿No volveríamos a la condenada teoría del tal vez con su fórmula de tal vez esto es, tal vez esto no es ?

—La teoría, seca práctica especulativa.

—¿Las ideas?, ¿normas con que descifrar, sistematizar y conducir los recursos?

—Sus construcciones involucran una actividad mezcla de sensibilidad y talento.

—¿No anduvo Algazel convencido de la incertidumbre que crearíamos por mendigar certeza con razonamientos?, ¿con estocadas dialécticas pretendía extirpar el sano optimismo de sus colegas?, ¿pretendía demostrar que la demostración no demuestra nada?

—Y dado que el arma arrojadiza suele cortar a quien la esgrime, de no servir los argumentos para afirmar, tampoco servirán para negar —Averroes denunció la fatal paradoja.

—¿El choque entre exploración y entendimiento no reorienta las viejas estrategias sobre nuevas coordenadas de referencia que cimentarán y determinarán opciones inéditas?

—Así quedan atrás rancias perezas, inatacables resistencias y restricciones sospechosas.

—Decidimos que el motor no acompañe al móvil en su trayectoria, ¿y prescindir con tamaña tranquilidad de una tesis del padre de la mecánica moderna?

—Mejor rechacemos ese endemoniado dogma aristotélico, ¡de qué forma tan impúdica encanece toda extrapolación y generalización temeraria!

—La práctica que proporciona el material, ¿no constituye conocimiento por sí misma?

—Haber visto mamellas en vacas no autoriza que delante de un animal con mamella infiramos que lo parió una vaca.

—¿No apuntó Leeuw que un frontera infranqueable detiene la búsqueda religiosa del porqué de la vida?

—Aunque advirtamos que la ejecución de un proyecto humano deviene mientras avanza, no olvidemos que el horizonte de su consumación define límites.

—¿Ir más allá no responde a una tendencia irrefrenable del espíritu?

—Las omnívoras creencias ciegas trataron de profanar frutos profesionales, aspiraban a justificar disparidades sociales con desenfocadas conclusiones darwinianas.

—¿No retrasó el evolucionista británico la publicación de sus escritos más destacados?

—También Gauss, por temor al "griterío de los torpes".

—¿No comete un grave pecado quien invoca a la moral apenas los afectos y desafectos entran en juego?

—Subordinar la investigación a un fin no garantiza ni el fin ni la investigación —su reputación tendría que emerger de una sabiduría originaria.

—¿No perecerán los filósofos ahogados en la tradición por faltarles el tonificante ambiente de la controversia?

—A partir de entonces, no hallaría refugio el ansia socrática de romper ataduras con las costumbres y los criterios arraigados.

—Por empujar a los mineros a cavar la tierra en lugar de callar los días contemplando el cielo, ¿culparíamos a la metalurgia?

—Con la experiencia conseguimos captar cómo esto y aquello es , no cómo debería ser .

—¿La toma de conciencia?

—Radica en asumir productos propios y del pasado.

—¿Su progreso?

—Los obreros de la cabeza trabajan por comprender escrupulosamente lo heredado. Convendría coincidir con Platón en que no precisamos recibir del tiempo la verdad, porque reside dentro de cada uno —por algo lo llamaron Moisés helénico.

—¿No depende del talante de las cosas y de los estados del alma?

—Por no medir diferencia de resultados entre los factores de afuera y de adentro, parece que salva el foso entre periferia y entraña.

—¿La representación no fija el recuerdo después de que desaparece?

—Muchos recuerdos de la misma especie imprimen suficiencia.

—¿Y qué decir del fenómeno de la prolepsis?

—Que nace por un procedimiento espontáneo.

—¿Y del concepto?

—Que alcanzaremos lo universal a fuerza de instrucción y lógica.