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más de la Intuición —¿Qué indica en Descartes? —Un ejercicio que lanza el alma a un dictamen de la mente pura, atenta, transparente, tan fácil y distinto que no deja lugar a duda. —¿Cómo la enfoca Spinoza? —Quiere señalar la mirada que halla enseguida la conexión obligada de proposición a proposición. —¿Qué significa en Croce? —La imagen en su valor de mera imagen, la estricta idealidad de la imagen. —¿Apostaremos por la propuesta de Husserl? —Desde luego que evidencia y verdad coinciden. —¿Coincidirá con disfrute? —Y también el disfrute con la vida. —¿Qué opina Bergson? —Un instinto desinteresado, consciente, capaz de volver sobre su objeto y de extenderlo indefinidamente. —¿Qué manifiesta? —El contenido original de la filosofía. —¿Qué admite la perspectiva de Ockham? —Permite al entendimiento juzgar prontamente sobre lo perfecto o imperfecto según pertenezca al presente —experiencia— o al pasado —viene de una experiencia. —¿Y la de Maine de Biran? —Que de los hechos primitivos vislumbramos principios y empleamos la memoria para deducir lo que no vislumbramos. —¿Qué alcanza la de Bergson? —El impulso creador de la evolución biológica, porque quita el velo que ponen las exigencias del cotidiano acometer entre nosotros y las cosas. —¿De qué modo se abre paso en un temperamento afectivo? —Hartmann apunta que sin más preámbulos, ninguna referencia a posibilidades ni a necesidades. —¿Y con qué procede? —Con algo por completo ajeno a este o a aquel procedimiento: la simpatía. —¿De qué manera interviene en un carácter intelectivo? —Con los datos que produce elabora un análisis, cambia los factores a conceptos y los expone con la etiqueta de causas que operan con entera independencia. —¿Y con tamaña pértiga insiste en salvar los presuntos límites? —Al menos trata de saltar más allá de la propia sombra. —¿Cuenta el saber con otra base de certeza? —Incluso la geometría levanta su edificio sobre sus cimientos. —¿Encarna su primera condición? —Sí, pero no el saber mismo. —¿Acaso no comienza con la reflexión que circunscribe y fija lo obtenido con la palabra? —Nada sugiere sin expresión, tampoco la música sin el sonido. —¿Y la poesía? —El inevitable placer sensible y mental que la acompaña. —¿Por ignorar el camino debemos obrar por tentativas hasta converger en un fin universal? —Avanzamos repitiendo y repitiendo diferentes hipótesis que conllevan acciones. —¿Constituye la aventura del pensamiento en su determinación última? —A pesar de que no supone una aportación externa al pensamiento. —¿Gracias a qué tenemos conocimiento de la esencia y existencia? —Intuimos y no conocemos la esencia, conocemos y no intuimos la existencia; todo intento de conocer la esencia o intuir la existencia trastoca existencia —practicidad palpable— por esencia —teoricidad integral. —¿Qué rechazan los intuicionistas? —La ausencia de contradicción en el criterio formalista de la existencia. —Ya que en el desarrollo demostrativo precisamos cubrir etapas con pruebas, participamos con sagacidad en los descubrimientos, y con ilación en sus ordenamientos ¿la intuición cae fuera de la razón? —No, con ese poco que basta de guía a la búsqueda, al reparo o a la explicación de los indiscutibles, en Ockham y en Schopenhauer vemos que el fundamento discursivo implica previos acercamientos intuitivos. —¿A qué llega rápidamente? —A acuerdos o desacuerdos en virtud de las sospechas en juego, no concurren más sospechas. —¿Qué discernimiento posee más nitidez? —Lamennais opone a la razón individual de Descartes una razón común: una especie de percepción de las convicciones cardinales que Nicolás de Autrecourt destaca de la asunción abstractiva. —Con la interpretación de lo invisible por delante de lo visible ¿no suscitaremos que la razón pierda terreno frente a lo irracional? —Moviéndonos en la órbita de lo probable, encontramos, examinamos y estimamos los preceptos de la probabilidad —nadie logró nunca justificar o colegir una realidad. —¿Qué sacamos con afirmar del brazo de Schelling que la naturaleza encaja en un proceso de clarividencia y de comprensión? —Hablaríamos de sujeto-objeto, no de puro objeto y tal identificación no ayuda a coronar la cima del espíritu. —¿Con qué tercia el arte? —Ensaya con lo observable, substrae a la religión del lenguaje de las apariencias y le proporciona su máximo esplendor. —¿Y por qué especulamos sobre el acto embrionario de esa vinculación inmediata, total e imprescindible del talento humano con lo absoluto? —Aumenta la sutileza de la lógica. —¿Excluye cualquier distancia de sustantividad a insustantividad? —Jamás tolera un confuso fantasear con lo material —árboles y colores— y con lo inmaterial —semejanzas y desemejanzas—, mantiene una norma de unidad: el sentimiento. —¿Requerimos una garantía mayor que la espontaneidad de una relación particular, accidental y mudable? —Dirijamos el timón por los derroteros de la moral, alojemos a Dios en el corazón por intuición —órgano de la metafísica. |