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Nicolás Herrera: un mundo de pintura Se puede definir de muchas maneras a un pintor, y siempre, lo que más le caracterizará será el contenido de su obra. Nicolás Herrera es un pintor que viene del otro lado del océano y nos presenta una pintura de plenitud visual que le retrata a él como persona y como artista; es un fabulador. Sólo así se puede explicar el deslumbramiento que producen sus telas en el espectador. Nicolás Herrera es heredero de una rica vertiente pictórica. En su Ecuador natal, Guayasamín y otros grandes artistas han dejado su originalidad, color y maestría técnica en obras de arte mayúsculas. Herrera tiene esa paleta de colores de tierra americana, pero le sabe a poco y amplía su universo cromático a esos colores de la fantasía que crecen abrigados en la naturaleza del trópico, donde el tiempo transcurre no en minutos sino en descomposiciones de luz.Esta obra nacida en la mitad del mundo ha encontrado eco universal. Las pinturas de Nicolás Herrera, que han viajado a varios continentes, se comunican con facilidad porque contienen un universo rico de sentidos: De los rincones de la fábula sus fastuosas criaturas estilizadas en volúmenes, animan, denuncian, se vuelven ecologistas, encierran poseía y son libres. Como artista Nicolás Herrera no descansa en su asedio al penetrante mundo del color. Crea un mundo de pintura con ritos de artista, define con lucidez, y logra así su especial comunicación cromática. Nicolás Herrera expone en Madrid un arte que tiene raíces pero que no tienen fronteras. Oscar Jara Albán |