Yo y la aldea, Marc Chagall (1911) En el puente

A Dora

Al extremo del puente la luz es más intensa
enceguece la luz           cambia nociones.
Las brújulas atrofian su certeza
los mapas desdibujan sus contornos
la noche apaga la verdad del firmamento.
Sólo queda un camino            lleva al final del puente.
Basta extender las manos y preparar el salto
un paso afuera y sin remedio
caer hacia el abismo luminoso de tus ojos.