Noises, por Mariángela Petrizzo Ánade
Me sorprendió verle en mi elemento.
Sentí invadidos mis espacios
¿Cómo una esencia tan mínima
socava la quietud de mi estanque?

Lo presintió
De seguro
Al volver la mirada
tuve que buscarle con insistencia,
muy por encima de este bosque
su menudez le permitía
llorar sobre esa rama que,
naciente,
le observaba.