Es maleable entre mis dedos dando fuertes latigazos a su entorno.
Es rebelde, y se resiste a ser de mí. Es reacio a penetrar por mis poros no se atreve a teñir de plata mis sueños marmóreos.
Ahora descansa entre mis sábanas se acopla con el hueco que mi último nacimiento dejó en el centro del universo.