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Sobre las ilustraciones de este libro Nacido el 11 de noviembre de 1920 en Naiguatá, La Guaira, Venezuela, Feliciano Carvallo es uno de los más importantes exponentes de la pintura ingenua. Oculto en su terruño con la humildad característica del hombre sencillo que puebla la ruralidad venezolana, Carvallo hizo sus primeras obras con tinturas naturales, como azulillo, negro de humo, zumo de hojas y tierras rojas, negras y amarillas, entre otras. A finales de los años 40 Carvallo se convierte en discípulo de otra leyenda del arte venezolano, Armando Reverón, quien le enseña el valor de la originalidad: "Haz lo que te dé la real gana, muchacho, haz lo que te dé la gana y pá'lante. Pero no copies ni imites a nadie. Que lo que hagas, bueno o malo, sea tuyo siempre". Actualmente la obra de Carvallo es conocida en todo el mundo. La fuerza de su color parece invocar lo más recóndito de la memoria visual del ser humano. Las formas, desprovistas de todo intento de reflejar la tridimensionalidad del mundo, son generalmente muestras multitudinarias de hojas, flores, animales o personas, tal como Feliciano Carvallo gusta de entender su entorno. En la oportunidad de llevar al público hispanoamericano el poemario Historia de raíces, de Julio Alvaro Mena Rosell, nuestra editorial electrónica ha querido también rendir un sencillo homenaje a este excepcional artista venezolano.
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