Noticia del autor

Dicen que nací en Salamanca, España, un once de marzo de mil novecientos sesenta y cuatro. Yo no podría asegurarlo. Era tan pequeño por entonces que ni siquiera recuerdo haber nacido.

Con el paso de los años, el mundo se fue haciendo más pequeño a mi alrededor. Las patas de las sillas encogían de forma que mis propios pies empezaron a llegar al suelo. Los estantes abandonaron su orgulloso distanciamiento para ofrecerme su valioso y foliado contenido.

Y, por fin, alcancé la edad de nacimiento de Altazor para descubrir, mientras las campanas suenan sin razón y nosotros también, que la vida es un viaje en el paracaidas de la palabra.

Javier López Parada
Editor de Culturas