Qué ridícula caída qué voltereta indigna
Qué ridícula caída qué voltereta indigna
salir de la noche encontrar el día
en medio de un camino pedregoso abrupto
dejando atrás pantanos bosques de maleza
riesgo aventura adrenalina temblores
caer a plena luz en pleno día
admirando las bestias el sabor de las frutas
Tras de mí a mi alrededor la noche esgrime
una mordiente sonrisa un himno alegre
al ridículo a la indignidad de esta caída.