Mil rubros te susurran
Mil rubros te susurran
en el silencio de la noche,
desde los cortinajes y las edades,
los brebajes, el papel de envolver,
las mesas y los santos lugares;
desde los astros, la luna llena,
las manillas, las ventanas,
las casas, la ciudad entera,
hasta las nubes,
el frío.