
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 103
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     3 de noviembre de 2003
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

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=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Harry Potter contra los piratas", Jorge Gmez Jimnez.  | Editorial
                                                         |
Letralia reseada en boletn internacional. / Letralia   | Anuncio especial
104 el 24                                                |
                                                         |
Actas del 92. / Arte venezolano en Npoles. / La         | Breves
brocheta de Otaola. / Aledaos a Neville. / Dos de       |
Lardone. / Fuera de la historia. / Grifo nuevo. / Libros |
gratuitos. / Cultura venezolana desde las embajadas. /   |
Marca Acme. / Pintura constructora. / Nuevo libro de     |
Estrella Veloz. / Taller de guiones. / Navidad en        |
Caracas. / Artistas de tres races. / Reparacin de      |
libros.                                                  |
                                                         |
Letralia compite en el Stockholm Challenge. / Ftbol con | Noticias
literatura. / Artista venezolana alcaldesa honorfica en |
Franklin, Indiana. / Hctor Rojas Herazo especial. /     |
Escritores alemanes defienden unidad ortogrfica. /      |
Mart musical. / Brasil homenajea a Vinicius de Moraes.  |
/ Asociacin de Editores de Madrid elige presidente. /   |
Semana de las Letras Espaolas en Londres. / Francisco   |
Javier Prez, nuevo acadmico. / Inauguran galera en    |
Cuba. / Gonzlez Casanova don su premio. / Arde reclama |
dominio .es. / Premio Goncourt para Jacques-Pierre       |
Amette. / Mariasun Landa galardonada. / Renuncia gerente |
de Produccin del Teresa Carreo. / Presentan el III     |
Congreso Internacional de la Lengua. / Inauguran el      |
Bolivia el Siart 2003 con una semana de retraso. /       |
Escritores llaneros y andinos se renen en Trujillo. /   |
Oriente venezolano festeja el teatro. / El Lpez Aranda  |
para el venezolano Gustavo Ott. / Picasso ha vuelto. /   |
La ciudad y los perros cuarentona. / Vila-Matas gana el  |
Medicis. / El suplicio chino que premi a Arrabal. / Las |
habitaciones de Juan Gonzlez. / Premio Unamuno es       |
revocado. / Urubich galardonado en Espaa. / Se march  |
el tenor Franco Corelli. / Lanzan libros econmicos en   |
Bolivia. / Los 8 aos de Badosa.com. / Capital de Costa  |
Rica, capital de la cultura. / Dulces en Palo Negro. /   |
Pablo Milans: derecho a criticar. / La muerte secreta   |
de Joan Perucho. / Al Primera homenajeado. / La Habana  |
presenta su Bienal de Artes. / Pamplona estrena su       |
Baluarte. / Iconografa quijotesca. / La nueva           |
adolescencia del Palacio de Versalles. / Muere el        |
best-seller Fernando Vizcano Casas. / Pauls gana el     |
Herralde. / Leer es una fiesta. / Argentina recuerda a   |
Jos Ortega y Gasset. / Ediciones Mondragn convoca a    |
escritores. / Patrimonio de diablos. / Pradilla, rico y  |
famoso. / Zona Moebius invita a sus lectores a           |
participar. / Mujeres artistas se reunirn.              |
                                                         |
Poetas en Trnsito                                       | Literatura
http://www.poetasentransito.com                          | en Internet                               |
                                                         |
"Guayana, secreta tierra de la gracia y la               | Artculos y
contradiccin; crnica de viaje", Dixon Moya. "La orilla | reportajes
desierta", Guillermo Fernndez. "Las fronteras: amplitud |
de horizontes", Eduardo B. Hernndez. "Las ltimas horas |
de Manuel Vzquez Montalbn", Revista Hontanar.          |
                                                         |
"La 'legendaria' novela hispanoamericana: Miguel ngel   | Sala de ensayo
Asturias, Jos Mara Arguedas", Alfredo Canedo.          |
                                                         |
"Tragar, tragar", Diego Vallejo. / "Hiptesis Fasolino", | Letras
Ernesto Sierra Sanz. / Dos tangos de Hernn Alfredo      |
Brignani. / "Una tarde cualquiera", Sebastin Molina. /  |
Poemas de Carlos R. lvarez Z.. / "Los ojos hacia        |
Palermo", Yvette Guevara-Dedaj. / Poemas de Jos Luis    |
Jimnez Villena. / Dos cuentos de Yolanda Ramrez        |
Michel. / Poemas de C. A. Campos. / "Vicente y el oso",  |
Massimiliano Simoncini. / Poemas de Jos Alejandro Pea. |
/ "Otoos de abril", Andrs Velsquez.                   |
                                                         |
"Barriozona", revista del Hispanic Institute of Social   | El regreso
Issues. / "Teranesia", por Greg Egan.                    | del caracol
                                                         |
Sobre el Nobel. / La casa de Bernarda Alba. / Traduccin | El buzn
al zapoteco. / La tumba de Sabines. / Jordi Olavarrieta, |
fotgrafo de Juan Salvador Gaviota.                      |
                                                         |
Raymond Carver.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      Harry Potter contra los piratas ========================

Es innegable el poder del aprendiz de hechicero Harry Potter. Ya se haba
hecho patente al convertir a su pluma mater, Joanne Kathleen Rowling, en
una de las mujeres ms poderosas del planeta; ahora, en un inconmensurable
despliegue de magia, ha logrado hacer que diversos gobiernos se movilicen
para atender a la industria editorial en sus reclamos por efectivas
polticas antipiratera.

Dado lo espinoso del tema, aclararemos al lector desprevenido -que los hay-
que lo anterior es un simple sarcasmo. La lucha contra la piratera
editorial sera innecesaria si los gobiernos y los empresarios hicieran un
esfuerzo real por reducir la carga econmica en beneficio de los
consumidores. Es decir, si los precios de los libros no hicieran de stos
artculos de lujo, habra menos piratas editoriales.

Ahora que Harry Potter es uno de los productos ms exitosos de la piratera
editorial, que no ha escatimado esfuerzos en reproducirlo en verdaderas
cantidades industriales, las empresas que imprimen y distribuyen el libro
en todo el mundo han iniciado una serie de presiones dirigidas a las
autoridades de cada pas, a fin de que se tomen acciones contra quienes
copian ilegalmente el best-seller de Rowling.

Los reclamos de la industria editorial se basan en que quien vende o
adquiere un libro reproducido ilegalmente est incurriendo en un delito,
cuyas vctimas son el autor y la industria editorial. Al proliferar la
piratera de libros, son menos los libros autnticos que se venden, lo que
representara prdidas para la industria y para el autor.

Ahora bien, por regla general, los piratas editoriales slo se ocupan de
reproducir libros con ndices de ventas que les garanticen su subsistencia.
De la misma manera como un avezado delincuente no se molestar en robar
cosas sin valor, los piratas editoriales imprimen ilegalmente slo los
libros que interesan a muchas personas. Copiarn a J. K. Rowling porque es
un best-seller, a Garca Mrquez porque es un clsico. Ni Rowling ni el
Gabo tienen problemas de dinero y viven cmodamente gracias a las ganancias
producidas por sus libros. Nunca veremos a un pirata interesado en plagiar
el primer poemario de un poeta limeo ni los experimentos formales de una
novelista chicana.

Parece paradjico, pero los autores desconocidos tienen asegurados sus
derechos porque nunca sern pirateados. De hecho, luce ms probable que los
derechos de los escritores en crecimiento sean menoscabados por editores
inescrupulosos que les ofrecen condiciones risibles para publicar sus
obras. Cualquiera que haya tenido contactos concretos con una de estas
editoriales de dudosa calaa sabe que ellas ofrecen al autor porcentajes
minsculos por las ventas de una obra que, al fin y al cabo, si logra
venderse, ser en primer lugar por el esfuerzo y la destreza literaria de
quien la escribi.

Todo libro que se vende en el mundo proviene de una fuente bilateral: la
creacin del autor y la inversin de la editorial. Aquella es intangible
(aunque no lo sean los beneficios que genera). sta supone grandes
cantidades de dinero por concepto de produccin del libro. Las editoriales
tienen derecho a defender tales inversiones emprendiendo o estimulando
acciones contra la piratera, pero nos parece que sin la ayuda de las
autoridades ser poco lo que puedan lograr.

La solucin a todo esto se encuentra, muy a pesar de los entes actuantes en
el problema, en un esfuerzo conjunto entre gobiernos y editoriales. Pero no
slo para perseguir a los elusivos piratas, lo cual representa una frgil
solucin, sino adems para ponerle al libro su precio justo. Los gobiernos
tienen el poder de favorecer y estimular las iniciativas editoriales por
vas diversas -desde exoneracin de impuestos hasta participacin efectiva
en campaas de lectura-; la industria tiene a su vez la posibilidad de
sincerar sus costos de produccin.

Pero lamentablemente todo esto es slo materia de utopa, lo cual tiene muy
contentos a los piratas editoriales.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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=== Anuncio especial ======================================================
=== Letralia reseada en boletn internacional ============================

En su edicin del 28 de octubre, el boletn Novedades ICTNet! 2.0 incluy
una resea acerca de Letralia, Tierra de Letras, en la que destac el
trabajo que desarrollamos desde 1996 en la difusin de la literatura
hispanoamericana. Una grata noticia, si consideramos que este boletn llega
a casi cincuenta mil personas de todo el mundo.

Novedades ICTNet! 2.0 publica, en cada edicin, una seleccin de los sitios
ms destacados de la red, as como artculos de expertos, tendencias en
Internet, software y hasta un diccionario de la red, facilitando recursos y
herramientas que ayudan a profesionales y lectores en general a estar al
da de lo que ocurre en Internet.

De circulacin semanal, el boletn es publicado por ICTNet, una comunidad
virtual orientada a profesionales. Dispone de servicios especiales como
noticias profesionales, un buscador profesional, una plataforma comercial
entre empresas y 39 comunidades virtuales, cada una centrada en un tema
especfico.

Visite Novedades ICTNet! 2.0 en:

   http://www.ictnet.es/novedades



=== Anuncio especial ======================================================
=== Letralia 104 el 24 ====================================================

Con motivo de nuestra participacin en el XI Encuentro de Escritores
Colombo-Venezolano, que se celebrar del 13 al 16 de este mes en San
Cristbal, Tchira (Venezuela), nuestra edicin 104, pautada para el lunes
17, ser publicada el lunes siguiente, 24 de noviembre.

Adems de nuestra acostumbrada seleccin de textos y nuestros nutridos
apartados informativos, publicaremos una completa resea en torno a las
actividades del encuentro, en el que participaremos principalmente con una
ponencia titulada Letralia, una tierra de letras para un mundo de bytes.

En la mencionada ponencia propondremos una discusin sobre el papel de las
revistas literarias en Internet para el desarrollo de la literatura
contempornea y describiremos el trabajo que realizamos en Letralia.
Adems, entablaremos contacto personal con escritores de ambos pases para
llevar adelante iniciativas conjuntas.



=== Breves ================================================================

Actas del 92. El Centro Virtual Cervantes acaba de publicar las actas
completas del Congreso de la Lengua Espaola celebrado en Sevilla en 1992,
cuyos objetivos fundamentales fueron crear y fomentar nuevas perspectivas
en la investigacin de la lengua espaola y analizar la repercusin de los
medios de comunicacin y la pujanza de las nuevas tecnologas en el mbito
de las industrias de la lengua. Las actas se han dividido en los cuatro
temas de los paneles que sobre comunicacin, tecnologa, sociedad y unidad
lingstica tuvo el mencionado congreso.
http://cvc.cervantes.es/obref/congresos/sevilla

Arte venezolano en Npoles. El Consulado General de Venezuela en Npoles,
Italia, inaugur el 13 de octubre la exposicin "Pequea Venecia", con 23
obras pertenecientes a la Fundacin Francisco de Elortegui, del estado
Zulia, las cuales hacen parte de la Coleccin "Iconografa de Bolvar hoy";
16 obras de la Coleccin "Protagonistas de la Vida", de Sandro Prez
Quevedo; 11 obras de la pintora venezolana Luisa Palma y la instalacin de
la ms reciente obra del artista talo-venezolano Flix Policastro, "Simn
Bolvar Simn".

La brocheta de Otaola. Un asesino en serie, una peculiar arma homicida, la
Ertzaintza en accin, una inspectora lesbiana y Bilbao como fondo y
protagonista son las promesas de Javier Otaola en su novela Brocheta de
carne, que fue presentada el 23 de octubre en la librera Negra y Criminal,
de Barcelona, por el juez Adolfo Fernndez Oubia, quien se encarg de
"juzgar" el libro en presencia del autor. El libro puede adquirirse en la
mencionada librera.
Librera Negra y criminal
C/De la Sal, N 5. Barcelona 08003 (Barceloneta)
Entre c/Maquinista y c/Ginebra. Telf.: 34 93 2955922

Aledaos a Neville. La edicin 49 de la revista Aledaos, que publica
regularmente la editorial Premura, incluye en su actualizacin de octubre
una interesante entrevista con la escritora Katherine Neville. Neville es
autora de El ocho y esta es la nica entrevista que ha concedido a un medio
espaol.
http://www.premura.com/revista/49/entrevista.htm

Dos de Lardone. Ediciones Argos present el pasado 24 de octubre los
poemarios Pequea Ofelia y Diario del ro, de la escritora argentina Lilia
Lardone. En el acto, que se realiz en la Biblioteca Crdoba, de Buenos
Aires, intervinieron los poetas Estela Smania, Mara Teresa Andruetto y
Julio Castellanos.
lilardone@arnet.com.ar

Fuera de la historia. Completamente descatalogado, pese a que fue publicado
en 1978, est el cuento La ltima leccin sobre Cisneros, de Gabriel
Bermdez Castillo, en el que retrata un mundo futuro donde no cabe ni un
alfiler, salvo en las colonizaciones a travs del tiempo. La revista Elfos,
que publica textos de leyenda, fantasa y temas por el estilo, lo acaba de
rescatar en su nmero 14, que tambin incluye materiales de otros autores.
http://www.elfos.org

Grifo nuevo. La Escuela de Literatura de la Universidad Diego Portales, en
Chile, present recientemente la segunda edicin de la revista literaria
Grifo. Una conversacin con el escritor argentino Csar Aira encabeza un
repertorio de interesantes artculos, entrevistas, crticas y creacin
literaria. La revista se obtiene gratuitamente en diversos sitios de
Santiago de Chile.
Librera Ulises (Andrs de Fuenzalida 48, Providencia)
Caf Literario de Providencia (Av. Providencia, frente a calle Condell)
Escuela de Literatura de la UDP (Vergara 210, Santiago)
grifo@udp.cl

Libros gratuitos. El sitio argentino ArtNovela ofrece la posibilidad de
acceder a libros gratuitos en su vasta biblioteca, que acaba de ser
aumentada en sesenta ttulos de autores tan dismiles como Truman Capote,
Eduardo Galeano o Jos Saramago. El sitio ofrece adems acceso ilimitado
por US$8 anuales.
http://www.artnovela.com.ar

Cultura venezolana desde las embajadas. El Ministerio de Relaciones
Exteriores de Venezuela distribuye mensualmente el boletn Diplomacia
Cultural, que en una pgina diseada en Microsoft Word da cuenta de la
difusin de la cultura venezolana en todo el mundo mediante la gestin de
las distintas embajadas. El boletn es dirigido por Victoria de Aramburu
Crassus de Lefeld.
dgscul@mre.gov.ve

Marca Acme. El escritor Rodrigo Pealba Franco (rodrigo@marcaacme.com) nos
invita a conocer la nueva revista literaria Marca Acme, cuyo primer nmero
circula este mes. Marca Acme es editada desde Nicaragua por los miembros
del antiguo grupo Literatosis, que ahora se llama como la revista.
http://www.marcaacme.com

Pintura constructora. El pasado 2 de noviembre se inaugur, con
participacin de 42 destacados artistas, el I Saln de Artes Visuales
Dycvensa, en la Galera de Espacios Clidos del Ateneo de Caracas. Este
evento conmemora el trigsimo aniversario de esta empresa constructora,
filial del gigante espaol Dragados.

Nuevo libro de Estrella Veloz. El escritor y periodista dominicano Santiago
Estrella Veloz (Moca, 1942) pondr en circulacin su novela Slo falta que
llueva, el 5 de noviembre, a las 6:00 de la tarde, en el Centro Cuesta del
Libro. El argumento de la obra mezcla la historia dominico-haitiana con una
trama policaca con implicaciones polticas.

Taller de guiones. La Fundacin Icrea, cuyo objeto es la formacin de
escritores creativos, realiza hasta el 15 de noviembre un taller de
guionismo dictado por el periodista Nstor Garrido, profesor de la materia
en la Universidad Catlica Andrs Bello y en el mismo Icrea. Alber Gonzlez
ofrece ms informacin sobre este y futuros talleres por correo electrnico
(ficrea@cantv.net) o por los telfonos 58 241 8231468, 212 2840512 /
2867432.
http://www.icrea.org.ve

Navidad en Caracas. Una feria navidea con parrandas, gaitas, exposiciones,
venta de artesana, gastronoma tpica y otras atracciones celebrar entre
el 28 de noviembre y el 21 de diciembre la Fundacin Espacios Culturales,
en Parque Central, Caracas (Venezuela). En el programa se incluye un
concurso de pesebres al que ya pueden los interesados inscribirse.
Telfs.: 58 414 2081260 / 3707144 / 58 416 6055176

Artistas de tres races. El 7 de diciembre de 2003 ser inaugurada en el
Centro de Arte de Maracaibo La Bermdez (Zulia, Venezuela) una exhibicin
de muestras pictricas de artistas contemporneos de etnias indgenas
venezolanas, noruegas y guatemaltecas, la cual permanecer a disposicin
del pblico hasta marzo del ao 2004.

Reparacin de libros. El gobierno del estado Aragua (Venezuela) auspiciar
dos talleres sobre reparacin de libros y asistencia bibliotecaria. Aunque
no se ha informado de la fecha en que se realizarn, se sabe que sern
dictados por Ramona Palacios y Julia Mercedes Morales, respectivamente.
Quienes deseen participar y obtener mayores datos debern dirigirse a la
Coordinacin de Literatura del estado Aragua.
Coordinacin de Literatura
Complejo Cultural Santos Michelena, avenida 19 de Abril
Telfono 58 243 2333954, extensin 110, o 58 414 4926383

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



=== Noticias ==============================================================

*** Letralia compite en el Stockholm Challenge

Letralia, Tierra de Letras, compite oficialmente desde este 1 de noviembre
en la categora Cultura del premio Stockholm Challenge 2003-2004
(http://www.challenge.stockholm.se), el ms importante del mbito
electrnico, que es otorgado por la Agencia de Desarrollo Econmico de la
Ciudad de Estocolmo, en Suecia.

Para formalizar su postulacin, Letralia cont con el respaldo de tres
personalidades representativas del medio literario, tal como lo exigen las
bases del galardn. Quienes accedieron a apoyar nuestro trabajo fueron el
profesor Alexis Mrquez Rodrguez, lingista venezolano y miembro de la
Academia Venezolana de la Lengua; el profesor Leonardo Rossiello Ramrez,
docent de la Universidad de Uppsala, en Suecia, y premio nacional de
literatura en Uruguay (1996), y Xavier Badosa, editor electrnico asentado
en Barcelona, Espaa, impulsor de los sitios Badosa.com, Inlibris.com y
Galeradas.com.

Los premios Stockholm Challenge son concedidos a los sitios ms destacados
de la red. La evaluacin corre por cuenta de un jurado internacional
compuesto por expertos del medio. En la categora Cultura, estos jueces
debern evaluar el trabajo de 76 sitios de todo el planeta, entre ellos
Letralia, que por otra parte es el nico sitio venezolano en la
competencia. El resultado de esta evaluacin se dar a conocer el 2 de
febrero de 2004, cuando sean anunciados los finalistas, entre quienes se
escoger un ganador durante la ceremonia de entrega el 13 de mayo en el
City Hall de Estocolmo.

En la edicin anterior de esta importante distincin, el sitio ganador en
la categora Cultura fue el venerable Proyecto Gutenberg
(http://promo.net/pg) que tiene 32 aos de edad. Adems, otro sitio
venezolano que ha estado entre los finalistas es el sitio de la Fundacin
Cisneros, institucin que apoya el trabajo artstico y que desarrolla
diversos proyectos relacionados con la conservacin del acervo cultural
venezolano.



*** Ftbol con literatura

La campaa "Cuando les, gans siempre", del Ministerio de Educacin de
Argentina, con el apoyo de la Asociacin del Ftbol Argentino, Amrica TV y
Torneos y Competencia, pondr ejemplares de ocho relatos sobre el ftbol en
manos de los aficionados que asistan a las competencias a desarrollarse
hasta el mes de diciembre.

En total sern obsequiados 400.000 ejemplares, 50.000 cada semana, con
relatos de diversos autores aficionados al llamado deporte rey. Los libros
se entregarn gratuitamente en el acceso a los estadios durante los
partidos del Torneo Apertura en Baha Blanca, Rosario, Crdoba, Santa Fe y
Buenos Aires.

El primer relato fue "El penal ms largo del mundo", de Osvaldo Soriano,
entregado en el partido del pasado 26 de octubre con una reproduccin de la
obra "Campeones de barrio", de Antonio Berni, en la portada. Le sigui "Lo
que se dice de un dolo", de Roberto Fontanarrosa, con una ilustracin de
Mariano Sapia.

Los relatos son impresos en cuadernos de ocho pginas en papel imprenta,
con una atractiva ilustracin en la portada y una resea de las principales
obras del autor en la contraportada. Tras el de Fontanarrosa sern
entregados "Apuntes del ftbol en Flores", de Alejandro Dolina; "ltimo
hombre", de Eduardo Sacheri; "Bandern solferino", de Juan Sasturain;
"Pobre mi madre querida", de Eduardo Galeano; "Homero y Piel de Judas", de
Juan Jos Panno; "El hincha", de Mempo Giardinelli, y "Milagro en el parque
Chas", de Mara Luisa Valenzuela. No se ha anunciado el ttulo con el que
cerrar la campaa.

La campaa fue presentada el 23 de octubre por el presidente Nstor
Kirchner en persona, acompaado por Daniel Filmus, ministro de Educacin,
en la Casa de Gobierno. Filmus admiti que muchos de los hinchas usarn los
cuentos como papelitos para los festejos en la cancha. "Pero tambin habr
muchos que los leern en el entretiempo o se los llevarn a su casa para
compartirlos con sus hijos", agreg.

El titular de Educacin tambin inform que los autores y las editoriales
involucrados cedieron el cobro de sus derechos para la campaa, y revel
que los ejemplares sern distribuidos por integrantes de las divisiones
inferiores de los clubes. El costo de impresin de cada ttulo es de 6.000
pesos y est a cargo, por ahora, de la cartera educativa. "Estos autores
populares, que han escrito sobre deportes, han dado lugar a una calidad de
literatura muy importante, que volcada al deporte va a mancomunar la
lectura con lo popular".



*** Artista venezolana alcaldesa honorfica en Franklin, Indiana

La artista venezolana Deborah Levy fue seleccionada entre varios aspirantes
para pintar un mural de 23 metros de largo por 9 de alto, en Franklin,
Indiana (EUA), y al terminar su trabajo el municipio qued tan complacido
que la nombr alcaldesa honorfica.

Levy gast ms de 2.000 dlares de su propio bolsillo en viajar a Estados
Unidos para hacer su trabajo, por el cual no recibi honorario alguno. "Lo
hice por muchos motivos. Uno de ellos era el reto que representaba hacer
algo as. Otro porque era una oportunidad que me lleg, y pienso que uno
debe aceptar todos los regalos que Dios le manda. Y tambin pienso que la
invitacin representaba un reconocimiento de mi trabajo".

Nacida en Estambul en 1950 y establecida en Venezuela desde sus nueve aos
de edad, Levy dijo que no esperaba tal reconocimiento y que se sinti "muy
bien pagada" con las atenciones que recibi en la ciudad, cuya prensa y
dems fuerzas vivas la cubrieron de elogios.

La artista mantiene una exposicin permanente de sus obras en una galera
de Willemstad, donde cre el ao pasado otro mural que segn la prensa
local es el mayor jams pintado en Curazao. Varias de sus obras se ofrecen
en galeras de Caracas y sus cuadros se venden a precios que oscilan entre
1.800 y 4.250 dlares.

Sobre su trabajo, indic que se especializa en grandes formatos. "Mi arte
es figurativo y mi tema principal es la mujer; la mujer de espaldas, la
mujer sin rostro", que por supuesto incluy en un segmento del mural, que
representa vidrieras de diversas tiendas con sus objetos de venta en el
piso inferior y ventanas abiertas en el piso superior.



*** Hctor Rojas Herazo especial

El nuevo nmero de la revista Cuadernos de Literatura, que edita la
Universidad Pontificia Javeriana de Bogot, est dedicado en esta ocasin
al escritor y periodista colombiano Hctor Rojas Herazo, segn inform la
agencia noticiosa Librusa.com.

En la edicin participan el investigador literario Alfonso Crdenas y otros
profesores de la Universidad Javeriana, adems de estudiantes de maestra
en literatura y dos colombianos radicados en Estados Unidos.

Rojas Herazo naci en 1921 y muri a los 81 aos, dejando tras de s una
obra potica y narrativa comprendida en ttulos como Rostro en la soledad,
Trnsito de Can, Desde la luz preguntas por nosotros, Agresin de las
formas contra el ngel, En noviembre llega el arzobispo, Celia se pudre y
Respirando el verano.

Parte del trabajo periodstico de Rojas Herazo aparece reunido en dos tomos
preparados por Jorge Garca Usta y publicados por el Fondo Editorial
Universidad Eafit, de Medelln, en los que el lector dispone de ms de 500
notas de prensa, entre artculos de opinin y ensayos.



*** Escritores alemanes defienden unidad ortogrfica

Dieciocho escritores alemanes firmaron en Berln un documento en defensa de
la unidad ortogrfica de su lengua, segn inform Monika Grunert, del
Forschungsgruppe Deutsche Sprache. El texto fue publicado a mediados de
octubre en el diario Frankfurter Allgemeine y repartido en la feria del
libro de Francfort en varios idiomas.

Fechado el 10 de octubre, el documento fue rubricado por Horace Engdahl,
Hans Magnus Enzensberger, Georges-Arthur Goldschmidt, Gnter Grass, Lars
Gustafsson, Elfriede Jelinek, Gyrgy Konrd, Reiner Kunze, Stanislaw Lem,
Siegfried Lenz, Claudio Magris, Harry Mulisch, Adolf Muschg, Sten Nadolny,
Cees Nooteboom, Patrick Sskind, Martin Walser y Christa Wolf.

Los autores defienden la unidad ortogrfica alemana ante la imposicin
gubernamental de una nueva, calificada por los escritores como "de calidad
inferior", y que "dificulta la expresin precisa". En efecto, al margen de
la ortografa secular "en la cual escribieron y publicaron autores como
Theodor W. Adorno, Hannah Arendt, Ingeborg Bachmann, Walter Benjamin,
Heinrich Bll, Elias Canetti, Paul Celan, Friedrich Drrenmatt, Albert
Einstein, Sigmund Freud, Max Frisch, Hermann Hesse, Franz Kafka, Niklas
Luhmann, Thomas Mann, Robert Musil, Rainer Maria Rilke, Nelly Sachs, Arthur
Schnitzler, Max Weber y Ludwig Wittgenstein", el gobierno alemn est
imponiendo por decreto, mediante su introduccin en textos escolares y
oficiales, un nuevo sistema ortogrfico que ha levantado controversias.

"La gran mayora de los intelectuales de habla alemana rechaza esta
ortografa decretada por el Estado. Uno de los mejores diarios de Alemania
(el Frankfurter Allgemeine) la rechaza. Las mejores editoriales (p. e.
Hanser, Suhrkamp, Digenes, Piper) la rechazan. Sin embargo, al mismo
tiempo, en las escuelas alemanas, austracas y suizas se contina enseando
a los nios que la ortografa tradicional sera 'obsoleta' ".

Los escritores denuncian que existen "editores quienes han tomado partido
junto a la burocracia y se han decidido por la 'nueva' ortografa", que a
pesar de ser rechazada por los autores alemanes, quienes insisten en que
sus libros sean publicados bajo la ortografa tradicional, es utilizada en
los libros extranjeros traducidos al alemn. Mencionan a las editoriales S.
Fischer y Rowohlt como seguidoras "de la ortografa ordenada por las
autoridades".

El comunicado concluye instando a los autores extranjeros a que, cuando
publiquen su prximo libro en alemn, insistan "en que lo hagan en la
ortografa probada, as como nosotros lo hacemos. Sus lectores alemanes se
lo agradecern".



*** Mart musical

El domingo 19 de octubre fue presentado en el Pabelln Cuba, en La Habana,
un disco que contiene versos del poeta nacional Jos Mart musicalizados
por trovadores de ese pas caribeo, segn inform la agencia noticiosa
AIN.

Titulado Acabo de soar, el disco compacto incluye catorce temas y fue
grabado y producido por la Egrem. Sones, guajiras y danzones comparten el
disco con reminiscencias del swing, el folk o la msica andina.

La iniciativa forma parte del programa de la gira La Estrella de Cuba, que
desde el 6 de octubre realizan jvenes cantores y poetas por todo el pas,
en homenaje al bicentenario del natalicio de Jos Mara Heredia, y se
enmarca igualmente en las actividades del 20 de octubre, Da de la Cultura
Cubana.

Entre los participantes se encuentran el cantautor annimo El Diablo
Ilustrado, Pavel Poveda, Heidy Igualada, Fernando Bcquer, Diego Cano,
Eduardo Sosa, Samuel guila, Diego Gutirrez, Habana Flamenca, la Schola
Cantorum Coralina, el tresero Pancho Amat y algunos de los msicos que
integran la nmina de la Orquesta Sinfnica Nacional.



*** Brasil homenajea a Vinicius de Moraes

El pasado 19 de octubre se cumplieron noventa aos del nacimiento del poeta
brasileo Vinicius de Moraes, motivo por el cual diversas instituciones de
su pas le rindieron homenaje. Este mes ser publicada una antologa
potica y en fechas prximas sern lanzadas varias producciones
discogrficas con los temas del autor de Garota de Ipanema.

Adems, Susana Moraes, hija del poeta, anunci el inicio del rodaje de una
pelcula sobre su vida, y la publicacin de toda su obra en un portal en
Internet dedicado exclusivamente a l.

De Moraes fue diplomtico, compositor, periodista y, sobre todo, un bohemio
y seductor poeta que se cas nueve veces y particip en la composicin de
486 canciones, gran parte de ellas al lado de su amigo Antonio Carlos "Tom"
Jobim. El autor leg una amplia bibliografa en prosa, una novela, textos
dedicados al pblico infantil y por lo menos una pieza de teatro, Orfu da
Conceio, que el propio autor defini como "una tragedia carioca en tres
actos", ubicada en una favela de Ro, y que ha sido llevada al cine en dos
ocasiones.



*** Asociacin de Editores de Madrid elige presidente

La Asociacin de Editores de Madrid design como su presidente a Emiliano
Martnez, en el proceso electoral interno celebrado el 20 de octubre.
Martnez dirige el grupo Santillana y su candidatura fue la nica que se
present a los comicios.

El nuevo presidente de la AEM tiene una amplia experiencia en el mundo del
libro. Ha sido presidente de la Federacin de Gremios de Editores de Espaa
(FGEE), vicepresidente de la Asociacin Nacional de Editores de Libros y
Material de Enseanza (ANELE) y vicepresidente de la Asociacin de Editores
de Madrid. Desde hace ms de 35 aos forma parte del Grupo Santillana.

La nueva Junta Directiva de la Asociacin de Editores de Madrid, presidida
por Emiliano Martnez, est formada adems por dos vicepresidentes, Miguel
ngel Gimeno, de la editorial Colex, y Federico Ibez, de la editorial
Castalia, junto con un tesorero y diecisiete vocales.



*** Semana de las Letras Espaolas en Londres

El Instituto Cervantes y la Direccin General del Libro de Espaa
presentaron en Londres la I Semana de las Letras Espaolas, una serie de
actividades en las que participaron, del 20 al 24 de octubre, destacados
autores como Vicente Molina Foix, Manuel Rivas, Juan Manuel de Prada, Juan
Mars, Nuria Amat, Jos Carlos Somoza, Enrique Vila-Matas y Francisco
Casavella, entre otros.

Bajo el lema "La memoria como trama", el encuentro consisti en diversas
mesas redondas, debates, entrevistas y presentaciones de libros. La Semana
de las Letras Espaolas se realizar anualmente en otras ciudades del Reino
Unido.

El lunes 20 se celebr una mesa redonda en torno al teatro y sobre la
poesa. "El espacio de la memoria: teatro espaol reciente", abord la
situacin de la creacin teatral con la participacin de Vicente Molina
Foix, Marcos Ordez, Josep Maria Benet i Jornet y Mark Ravenhill. La
moderacin estuvo a cargo de Mara Delgado, del Queen Mary College. El
mismo da se celebr la mesa redonda "Memoria de la emocin", sobre poesa,
que moderada por el crtico y poeta Juan Antonio Masoliver, de la
Universidad de Westminster, convoc a los escritores Juan Luis Panero,
Manuel Rivas, Luca Graves y Jane Durn.

El martes 21, el escritor Manuel Rivas convers con Elisabeth Nash,
escritora y corresponsal en Madrid del diario The Independent, ante un
nutrido pblico.

El 22 se desarroll la mesa redonda "La recepcin de la literatura espaola
en el Reino Unido", en la que seis traductores, editores y crticos
britnicos analizaron cmo se percibe en aquel pas la creacin literaria
de Espaa, debate que se realiz bajo la moderacin de Amanda Hopkinson,
del Arts Council of England. El mismo da se realiz, con la moderacin del
hispanista Paul Preston, el debate "La memoria como reflexin", en la que
participaron los escritores Juan Manuel de Prada, Jos Mara Ridao, Medardo
Fraile y Francisco Solano.

Dos presentaciones de libros traducidos al ingls este ao, obras de
escritores espaoles, centraron las actividades del jueves 23. La escritora
Nuria Amat dialog sobre su libro Spain: a literary companion to
travellers, con Peter Bush, director del Centro Britnico para la
Traduccin Literaria. Por su parte, Juan Mars disert sobre su novela
Rabos de lagartija, con el escritor y traductor Nick Caistor.

Finalmente, un grupo de ejecutivos de algunas de las principales
editoriales de ambos pases, entre ellas las espaolas Planeta, Seix Barral
y Lumen, debatieron en una mesa redonda, el viernes 24, sobre "La promocin
de las letras espaolas en el Reino Unido", con presentacin de Luis
Gonzlez Martn, director general de Promocin del Libro.



*** Francisco Javier Prez, nuevo acadmico

El 20 de octubre, la Academia Venezolana de la Lengua design como nuevo
individuo de nmero al joven lingista e historiador Francisco Javier
Prez, quien ocupar de esta manera el silln vacante a raz del
fallecimiento de Pascual Venegas Filardo.

Prez, nacido en Caracas en 1959, es magister en Historia de Venezuela,
mencin Summa Cum Laude; licenciado en letras graduado Cum Laude y
especializado en lexicografa en la Ctedra de Lingstica Aplicada de la
Universidad de Augsburgo, Alemania.

Adems, el nuevo acadmico acaba de concluir el doctorado en historia en la
Universidad Catlica Andrs Bello. En esta misma universidad, as como
tambin en la Universidad Central de Venezuela, la Universidad
Metropolitana y el Instituto Pedaggico de Barquisimeto, se ha desempeado
como profesor en asignaturas relacionadas con la lingstica.

Prolfico autor, Prez ha publicado numerosos trabajos en libros y revistas
especializadas, entre ellos el Diccionario venezolano para jvenes,
Estudios de lexicografa venezolana y Diccionario del habla actual de
Venezuela, en colaboracin con la profesora Roco Nez.



*** Inauguran galera en Cuba

El 20 de octubre, en el marco de las celebraciones del Da de la Cultura
Cubana, fue inaugurada en Santa Clara la galera de arte de esta ciudad,
cuya sede es el amplio edificio de la antigua Colonia Espaola, a pocos
metros del cntrico parque Leoncio Vidal.

La inauguracin de este centro artstico representa, adems de un apoyo a
las artes de la isla caribea, la culminacin de los trabajos de
restauracin del histrico edificio. Santa Clara, por su parte, ha sido
cuna de artistas de la talla de Wifredo Lam, Carlos Enrquez y Leopoldo
Romaach, entre otros, y tambin de diversos movimientos de arte popular
como el grupo Signos, creado por Samuel Feijo.

Mercedes Cespn, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Plsticas
de Cuba, seal en recientes declaraciones a la prensa cubana que, dado que
en ese pas se desarrollan artistas en la pintura, la escultura, la
cermica, el dibujo, la caricatura y la fotografa, adems de una gran
diversidad de disciplinas artesanales, la galera tendr categora de
primer nivel y ser "una de las mejores de Cuba".



*** Gonzlez Casanova don su premio

El socilogo mexicano Pablo Gonzlez Casanova, ganador del Premio
Internacional Jos Mart, don los 15.000 dlares del galardn al pueblo y
al gobierno de Cuba, "como una modesta contribucin para el Proyecto
Pas-Universidad que Cuba est realizando". El premio es otorgado cada
cuatro aos por la Unesco desde 1995 y le fue entregado en ausencia el 20
de octubre en la Sala IX del organismo internacional, en Pars, por el
director general de la organizacin, Koichiro Matsuura.

Gonzlez Casanova, quien se encontraba en Mxico atendiendo compromisos de
trabajo, dijo que pese a no haber podido asistir se encontraba "muy
contento de haberlo recibido y muy agradecido al jurado y al director
general de la Unesco, con el deseo de que este premio contine cumpliendo
la funcin que creo intentaron sus fundadores que cumpliera, y que es
recordar a Jos Mart".

El prestigioso socilogo envi una carta para ser leda en la ceremonia, en
la que destac la belleza del estilo de Mart y las profundidades y
precisin de su pensamiento. "Su conducta ensambla estilo, pensamiento y
poltica con valores ticos incomparables, hoy compartidos por varios
millones de cubanos. Maestro universal, es imposible pensar en otro mundo
posible sin las lecciones de Mart".

Inst a quienes le creyeran exagerado a que fueran a la isla caribea a
comprobar "lo que ese pueblo unido a su gobierno ha logrado hacer por la
difusin de la cultura, por la educacin elemental, media y superior, por
la investigacin cientfica y las humanidades, por la salud, la justicia,
la democracia como poder del pueblo para el pueblo y con el pueblo, y por
una voluntad colectiva universal de paz y fraternidad con todos los dems
pueblos del mundo, incluido el de Estados Unidos".

El socilogo continu su carta destacando el reconocimiento que el pueblo
cubano hace a Mart como "autor intelectual de su revolucin", e indicando
que el mundo hallar el camino hacia la paz, la educacin y la vida y que
tal camino pasar sin duda por Cuba e "incluir entre sus clsicos del
pensamiento y la conducta a Jos Mart".

Finalmente, el galardonado solicit a Matsuura que la constancia del premio
fuera entregada al representante permanente de Mxico ante la Unesco,
embajador Javier Barros Valero, y que el cheque del premio fuera consignado
al representante permanente de Cuba, embajador Rolando Lpez del Amo, "para
que se sirva enviarlo a su gobierno como una modesta contribucin para el
proyecto de Pas-Universidad que Cuba est realizando".

Este proyecto consiste en garantizar, segn inform el mismo socilogo en
una entrevista reciente a la prensa mexicana, "cultura superior" a todo el
pas caribeo. "Esto lo estn organizando por grupos regionales y es uno de
los proyectos ms notables que tienen hoy en Cuba. Mi conviccin, adems,
es que todos debemos ser universitarios".

Entre los presentes al acto se hallaban Armando Hart, director de la
Oficina del Programa Martiano; el embajador de Cuba en Francia, Eumelio
Caballero, y el director de la Oficina Regional de Cultura de la Unesco
para Amrica Latina y el Caribe, Francisco Lacayo.



*** Arde reclama dominio .es

El 23 de noviembre de 2002 se constituy en Madrid la Asociacin de
Revistas Digitales de Espaa, Arde, bajo los auspicios de algunas de las
ms representativas revistas digitales de ese pas: Literaturas.com,
Ariadna-rc.com, Babab.com, Los Lobos de Omaa, Margen-Cero y Espacio Luke.
A un ao de su fundacin, este gremio acaba de lanzar un comunicado en el
que denuncia las trabas del gobierno espaol para permitirles poseer un
dominio de alto nivel del tipo .es.

En Internet, se le llama dominio a todo conjunto de equipos informticos
que comparten un sufijo comn, el "nombre de dominio". La terminacin de
este dominio es lo que se llama "dominio de alto nivel" y los ejemplos ms
clsicos son los dominios .com, .net y .org. Cada pas tiene adems un
dominio de alto nivel que lo identifica. Venezuela posee el dominio .ve;
Espaa, por su parte, el dominio .es.

Arde, que pretende el dominio .es para identificarse como asociacin
espaola, ha encontrado diversas dificultades impuestas, segn el
comunicado, por el Ministerio de Ciencia y Tecnologa de ese pas, que ha
denegado la solicitud.

"De nuevo nos encontramos con una tremenda contradiccin por parte de las
autoridades espaolas al querer fomentar el dominio .es y la sociedad de la
informacin, y por otro lado, poner constantes trabas y limitaciones para
su uso", indica el comunicado.

Arde, como gremio de las publicaciones digitales espaolas, desestima la
posesin de dominios del tipo .com o .org. Los firmantes destacaron que
esperan "que se reconozca el derecho a poder llevar el dominio .es como
sea de identidad de nuestra organizacin. Deseamos elevar nuestra ms
enrgica protesta por lo que consideramos una decisin arbitraria, sin
fundamento y excesivamente rgida para un nuevo modelo de comunicacin como
es Internet".



*** Premio Goncourt para Jacques-Pierre Amette

La centsima edicin del prestigioso Prix Goncourt, que entrega en Pars,
Francia, la academia del mismo nombre, honr este ao al escritor
Jacques-Pierre Amette, quien se hizo merecedor de la distincin con su
novela La maitresse de Brecht (La amante de Brecht).

Amette se impuso a Frdric Beigbeder, participante con su novela Windows
on the world, y a Alice Ferney, con Dans la guerre. El premio Goncourt, uno
de los ms prestigiosos de Francia, tiene una dotacin simblica de siete
euros, pero es considerado como la forma ms expedita de impulsar las
ventas de libros en la nacin europea.

El autor de sesenta aos es crtico literario de la revista parisina Le
Point y ha publicado unas treinta novelas, libros de cuentos y obras de
teatro, entre ellas, L'homme du silence y Confessions d'un enfant gt. La
novela con la que gan el Goncourt narra una aventura romntica ficticia de
Bertolt Brecht tras las bambalinas del famoso Berliner Ensemble. En 2004
ser publicada en castellano por Tusquets.

El anuncio del premio de este ao se adelant en una semana a su fecha
tradicional, lo que ocasion intensas crticas de parte de los
organizadores de otros importantes premios franceses que son entregados en
la misma temporada, como el Gran Premio de la Acadmie Francaise y el Prix
Femina.



*** Mariasun Landa galardonada

La escritora guipuzcoana Mariasun Landa, profesora de literatura didctica
en la Escuela Universitaria de Magisterio de San Sebastin, fue nombrada
ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con
15.025 euros, por su obra Krokodiloa ohe azpian, segn fue anunciado el
pasado 21 de octubre.

El Ministerio de Educacin, Cultura y Deporte, que otorga el premio,
declar finalistas las obras Antes, cuando Venecia no exista, de Victoria
Prez Escriv; Cuentos de cuando yo era, de Jos Zafra, y Noite de voraces
sombras, de Agustn Fernndez Paz.

Landa naci en Rentera (Guipzcoa) en 1949, y se licenci en filosofa por
la Universidad del Pas Vasco. Adems es profesora de educacin bsica,
comenz a escribir desde muy joven sus primeros cuentos y poemas y ha
publicado unos doscientos ttulos, muchos de los cuales estn traducidos a
las otras lenguas espaolas y a lenguas extranjeras.

Entre sus obras se destacan Elisabete lehoi domatzailea, Iholdi, La barca
de mi abuelo, Irma, Maria eta aterkia, Partxela, Amets uhinak y Cuando los
gatos se sienten solos.

El jurado del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil estuvo
presidido por el director general del Libro, Fernando Luis de Lanzas y su
vicepresidente fue el subdirector general de Promocin del Libro, Luis
Gonzlez Martn. Estuvo integrado adems por Valentn Garca Yebra, miembro
de la Real Academia Espaola; Xavier Carro Rosende, de la Real Academia
Gallega; Mara Jos Olaziregi Alustiza, de la Real Academia de la Lengua
Vasca; Josep Mara Aloy Bosch, del Instituto de Estudios Catalanes; Arturo
Gonzlez Martn, de la Organizacin Espaola para el Libro Infantil y
Juvenil; Alfredo Arias, Arturo Ramoneda, Diego Valverde y Miguel Creus
Muoz (Miguel Desclot), autor galardonado en la edicin anterior.



*** Renuncia gerente de Produccin del Teresa Carreo

El pasado 21 de octubre present su renuncia el arquitecto escengrafo
Edwin Erminy, hasta entonces gerente de Produccin del Teatro Teresa
Carreo (http://www.teatroteresacarreno.com), el ms importante centro
cultural de Venezuela, ante el ingeniero Jos Luis Pacheco, presidente de
la fundacin que dirige el teatro.

Erminy justific su decisin en lo que calific como "desconfianza" en su
gestin al frente de la gerencia de la que se ocupaba. "Slo puedo entender
el despido injustificado e inconsulto de dos de mis ms valiosos
colaboradores, Carolina Puig y Rafael Ramrez, como la expresin de su
desconfianza en mi gestin", explica el documento.

"Entiendo que las diferencias polticas me han puesto en una posicin en la
que ya ni mis conocimientos ni mi talento tienen valor alguno para la
institucin y mi posicin de gerente es cada vez ms incmoda", contina
Erminy. "Slo as me puedo explicar por qu he sido puesto sistemticamente
al margen de la toma de decisiones en la institucin".

El renunciante admiti haberse mantenido en esa situacin por fidelidad al
teatro, en el cual se inici como gua de sala y por casi veinte aos le
permiti formarse como tcnico y artista dentro y fuera de Venezuela. "Ya
no es posible permanecer en esta situacin de marginacin sin sacrificar mi
dignidad personal".

Erminy consign ante el ingeniero Pacheco un informe en el que analiza la
situacin actual de este teatro, inaugurado en 1983 en la capital
venezolana. Hemos publicado el texto ntegro del informe en
http://www.letralia.com/103/anexo02.htm, para que nuestros lectores puedan
sopesar los puntos denunciados por el gestor cultural.



*** Presentan el III Congreso Internacional de la Lengua

En octubre de 2004 se realizar en Rosario, Argentina, el III Congreso
Internacional de la Lengua, por lo cual se hizo presente en la nacin
suramericana una delegacin encabezada por el presidente de la Real
Academia Espaola, Vctor Garca de la Concha, representantes de la
cancillera espaola y del Instituto Cervantes, a fin de realizar la
presentacin oficial de la programacin, el pasado 22 de octubre.

El encuentro representa la continuacin de los celebrados en Zacatecas
(Mxico) y Valladolid (Espaa), y ya ha convocado a las autoridades y
personalidades del mbito intelectual rosarino alrededor de la organizacin
del que ser el evento cultural ms importante de Argentina en 2004.

El congreso ser inaugurado por los reyes de Espaa, Juan Carlos y Sofa, y
fue calificado por el intendente rosarino, Miguel Lifchitsz, como el "mayor
desafo en las ltimas dcadas" para la ciudad. Lifchitsz agreg que en
Rosario se espera que el evento la posicione internacionalmente.

Entre los invitados que asistirn al encuentro destacan el presidente de
Mxico, Vicente Fox; el de Colombia, lvaro Uribe y los mandatarios de los
socios del Mercosur. Un invitado especial ser Brasil, por el amplio
intercambio cultural existente, pese a que su lengua es el portugus.
Mxico fue la sede del primer congreso y Colombia ser la sede del cuarto,
a realizarse en 2007.

La comisin organizadora est integrada por representantes de la
Cancillera y las secretaras de Cultura, Educacin y Comunicaciones, as
como de la Academia Argentina de Letras, y es presidida por la
subsecretaria de Cultura, Magdalena Faillace. Se espera que el encuentro
sea inaugurado por Hctor Tizn o por Juan Jos Saer.

Bajo el lema "Identidad y globalizacin", el congreso se centrar en cuatro
temas. El primero de ellos ha sido denominado "Identidad y lengua: aspectos
filosficos, histricos, sociales y culturales"; el segundo, "Creacin
literaria: identidad y lengua"; el tercero, "Espaol internacional e
internacionalizacin del espaol", y finalmente "Espaol y nuevas
tecnologas en el mundo global".



*** Inauguran el Bolivia el Siart 2003 con una semana de retraso

Tras los disturbios polticos protagonizados por la nacin boliviana el
pasado mes, el Saln Internacional de Arte (Siart) 2003 fue inaugurado el
22 de octubre, una semana despus de lo previsto, lo que afect a la
mayora de las actividades del evento.

Siart 2003 fue inaugurado en el Museo Nacional de Arte y las actividades
que pudieron conservarse fueron postergadas una semana. La eventualidad
afect la participacin y presencia de varios artistas internacionales.

Jos Bedoya, director de la Academia Nacional de Bellas Artes y organizador
del evento, indic que varias embajadas prefirieron retirar a sus artistas,
mientras que a otros se les pidi que evitaran viajar a Bolivia, debido a
los conflictos.

La artista brasilea Elida Tessler se vio en la necesidad de retirarse del
pas, pero dej su obra Fondo de rumor ms suave que el silencio, que pudo
ser apreciada por los asistentes al evento, aunque no en el escenario
previsto. Igualmente hubo de proceder el mexicano Felipe Ehrenberg, quien
dej lista su instalacin Muertes chiquitas y dict su taller desde su
hotel.

Las 260 obras que componan el saln llegaron con dificultades, desde los
retrasos hasta el elevado costo del transporte, todos causados por los
bloqueos, y las invitaciones hubieron de ser reenviadas con notas
aclaratorias. Finalmente la actividad, pese a los inconvenientes, se
cumpli de la manera en que lo permiti el clima poltico.



*** Escritores llaneros y andinos se renen en Trujillo

Entre el 24 y el 26 de octubre se realiz en La Mesa de Esnujaque, Trujillo
(Venezuela), el Encuentro Literario Regional de Estados Llaneros y Andinos,
actividad durante la cual los autores de la regin intercambiaron
impresiones en torno a temas como registro patrimonial, seguridad social y
derechos de autor, entre otros.

El evento fue organizado por la Direccin de Literatura del Consejo
Nacional de la Cultura, la Direccin de Cultura del estado Trujillo y la
Red Nacional de Escritores. Participaron escritores y gestores culturales
de los estados Apure, Barinas, Gurico, Cojedes, Portuguesa, Mrida,
Tchira y Trujillo, as como representantes de las instituciones de los
sectores literario, editorial y bibliotecario.

La inauguracin estuvo a cargo de Christhian Valles, directora de
Desarrollo Regional, y Miguel Mrquez, director de Literatura del Conac.
Tambin hizo acto de presencia el director de Cultura del estado Trujillo,
el escritor e investigador Pedro Ruiz.

Entre las instituciones que participaron se encuentran el Centro Nacional
del Libro, la Biblioteca Ayacucho, Kuai-Mare, la Biblioteca Nacional, Monte
vila Editores y la Casa Nacional de las Letras de Andrs Bello. Estos
entes fueron los encargados de desarrollar las mesas de trabajo, las cuales
se enfocaron en temas tales como consejo local de planificacin,
financiamiento cultural y cooperativas; registro patrimonial,
revalorizacin de la oralidad, manejo editorial, portal literario y redes,
nueva estructura de las asociaciones de escritores, seguridad social y
derechos de autor, y literatura y educacin.



*** Oriente venezolano festeja el teatro

Entre el 24 de octubre y el 8 de noviembre se desarrolla el 28 Festival
Internacional de Teatro de Oriente, evento que rene en las ciudades
venezolanas de Puerto la Cruz, Barcelona, Guanta, Lecheras, Clarines,
Pritu, Puerto Pritu y Cantaura a compaas teatrales de Europa y
Latinoamrica.

En total son catorce agrupaciones internacionales y cuarenta y cinco
nacionales quienes integran la plantilla del festival. Destacan Preciosas
Annimas (Argentina), Teatre Un SCCL (Espaa), Casa del Teatro (Mxico),
Luz de Luna y El Portn (Colombia), Contracorriente (Ecuador), el teatro de
tteres Samovar (Rusia), el teatro Zar Ptica de Zagreb (Croacia), la
Associacao Cultural (Portugal) y el Mini Teater de Ljubljana (Eslovenia).

La muestra venezolana del encuentro incluye a diversas entidades del pas y
ocupa casi todos los gneros dramticos, desde el "teatro gastronmico" de
Maracay al teatro La Bacante de Caracas, Mudanza, los tteres Pito-Pito de
Guanta, la Fundacin Labrecha de Maturn, Circomedias de Mrida, Dramo y
Thejadanza de Caracas o el grupo infantil Pathmon Producciones.



*** El Lpez Aranda para el venezolano Gustavo Ott

El dramaturgo, director y periodista venezolano Gustavo Ott result ganador
del V Certamen "Ricardo Lpez Aranda" de dramaturgia, en Espaa, por su
obra Tu ternura molotov, segn inform un cable de la agencia venezolana
Venpres el pasado 27 de octubre.

Tu ternura molotov, que fue calificada por el jurado como una creacin de
"texto y gesto", narra la historia de una pareja de hispanos que vive en
una ciudad estadounidense e intenta integrarse al pas.

El jurado alab tanto la riqueza dramtica de la obra como el hecho de que
no la limite el requerir apenas un solo decorado y dos actores. El concejal
de Cultura, Csar Torrellas, afirm que el Ayuntamiento tiene intencin de
representar esta obra, una vez sea publicada.

Ott, quien se impuso a otros 163 participantes, es fundador y director
general del Teatro San Martn de Caracas y del grupo Textoteatro. Entre los
numerosos premios que ha obtenido como dramaturgo destaca el Tirso de
Molina 98 y otros en Estados Unidos, pas donde han sido traducidas y
puestas en escena muchas de sus obras.

El presidente del jurado Santiago Martn Bermdez, destac la elevada
calidad y la nutrida participacin de escritores latinoamericanos, ya que
de las once obras que fueron finalmente seleccionadas, seis han sido
escritas por dramaturgos del otro lado del Atlntico.



*** Picasso ha vuelto

En el casco antiguo de Mlaga, a los pies de la colina de Gibralfaro y
entre los muros del antiguo Palacio de Buenavista, mirando de reojo a la
Catedral, al teatro romano y a la infancia del genio, fue inaugurado el
pasado 27 de octubre el Museo Picasso Mlaga
(http://www.museopicassomalaga.org), el tercer museo del mundo dedicado al
artista, que con Pars y Barcelona formar el tringulo imprescindible para
conocer su obra. La develacin de la placa inaugural estuvo a cargo de los
reyes de Espaa, Juan Carlos y Sofa.

El flamante Museo Picasso Mlaga, con una coleccin de 204 obras,
representa el regreso del mayor artista espaol a su tierra natal, a 122
aos de su nacimiento y 30 de su muerte. Despus de develar la placa, los
reyes, acompaados de Christine y Bernard Ruiz-Picasso -nuera y nieto del
artista, respectivamente-; el presidente de la Junta de Andaluca, Manuel
Chaves; la ministra de Cultura, Pilar del Castillo; la consejera de
Cultura, Carmen Calvo; el alcalde de Mlaga, Francisco de la Torre, y la
directora del museo, Carmen Gimnez, entre otros, hicieron un recorrido por
el museo.

Los reyes expresaron su satisfaccin ante la obra de Picasso y ante el
museo mismo. Destacaron la generosidad de Christine y Bernard Ruiz-Picasso,
quienes donaron las 155 obras -y prestaron otras 49- que conforman la
coleccin permanente del museo, al que la reina calific como "uno de los
mejores".

Adems de las donaciones y prstamos de los descendientes del artista, el
mismo nieto y la Fundacin Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte han
cedido durante un ao otras 40 obras para su exhibicin. La oferta se
completa con "El Picasso de los Picasso", la primera exposicin temporal,
compuesta por 87 obras procedentes de los parientes de Picasso, as como de
diferentes museos, como los creados en su nombre en Pars, Barcelona y
Antibes, entre otros.

Fueron diversas las personalidades que asistieron a la inauguracin.
Allegados al artista como su hija, Paloma Picasso, la actriz Luca Bos y
su hija Paola Domingun; personalidades del medio cultural como el
responsable del Centro de Arte Contemporneo de Mlaga, Fernando Francs;
el actor malagueo Antonio Banderas; la actriz, tambin malaguea, Remedios
Cervantes; el torero Francisco Rivera; los diseadores sevillanos Vittorio
y Luccino, y la presidenta del Partido Popular de Andaluca, Tefila
Martnez, entre muchos otros.

La creacin del Museo Picasso Mlaga satisface una aspiracin del creador
de Guernica, quien deseaba mostrar sus obras en su ciudad natal. Fue
impulsada en gran medida por Christine, quien estuvo casada durante 22 aos
con Paulo, el primognito del artista, y por Bernard, su hijo.

Entre las pinturas, esculturas, dibujos, cermicas y grabados hay obras que
nunca han sido mostradas en pblico. El nuevo museo, cuya creacin
involucr una inversin de ms de 66 millones de euros aportados por la
Junta de Andaluca, dispondr de la coleccin que Picasso quiso conservar
para s y para su familia. El presupuesto anual que garantizar su
funcionamiento rondar los ocho millones.

El edificio de 8.300 metros cuadrados en el que se asienta el museo ha sido
diseado por los arquitectos Richard Glukman, Isabel Cmara y Martn
Delgado, sobre la base del Palacio de Buenavista, tpico ejemplo de la
arquitectura andaluza del siglo XVI. La entrada cuesta seis euros y se
estima que ser visitado anualmente por unas 700.000 personas. El horario
abarca de martes a jueves entre 10 de la maana y 8 de la noche; viernes y
sbados hasta las 9 y domingos y feriados nuevamente hasta las 8. El museo
no abrir los lunes.

La Diputacin de Mlaga adems ha querido honrar la memoria del artista con
la exposicin "Picasso y la poesa", auspiciada por el ente oficial
conjuntamente con el Centro Cultural de la Generacin del 27, y que se
exhibe desde el 28 de octubre en el Centro Cultural Provincial. La muestra,
que recorrer los municipios de la provincia, consiste en cuatro secciones
que muestran las diversas relaciones del artista con la literatura.

En su inauguracin, el director del Centro Cultural de la Generacin del
27, Julio Neira, seal que "si Picasso no hubiera sido el excepcional
artista plstico que fue, hubiera sido un gran poeta. La potencia expresiva
del genio brotaba en los cuadros y tambin surga cuando escriba esos
textos tan llenos de imaginera surrealista".

En su primera seccin, "Picasso y la poesa", hay manuscritos y poemas de
Picasso escritos en la poca en que perdi su taller. Luego est "Mlaga
picassiana", con algunos de los nmeros que revistas malagueas, como
Ambos, Litoral o Caracola, han dedicado a Picasso a lo largo de los aos.
Posteriormente, "Picasso y la Generacin del 27" muestra los lazos del
pintor con los poetas que formaron esa tendencia literaria, que "vieron muy
rpidamente lo que Picasso supona para la revolucin del arte del siglo
XX", segn el director del Centro Cultural. Finalmente, la ltima zona
temtica se titula "Picasso, el pintor como modelo", y refleja la relacin
del artista con algunos de los poetas franceses e hispanoamericanos de su
tiempo.

El presidente de la Diputacin Provincial de Mlaga, Salvador Pendn,
declar que "se pretende implicar a los ciudadanos con Picasso y su museo,
por eso esta exposicin va a ser itinerante y recorrer todos los
municipios de la provincia. Mlaga no se puede permitir ni un solo da de
resaca tras la inauguracin de ayer".



*** La ciudad y los perros cuarentona

El escritor peruano Mario Vargas Llosa encabez el 27 de octubre un
homenaje que, por los cuarenta aos de su publicacin, se hizo a su novela
La ciudad y los perros. El acto se realiz en el auditorio de la Casa de
Amrica de Madrid, conducido por el periodista Iaki Gabilondo.

El autor dijo que La ciudad y los perros haba cambiado su vida y le haba
hecho escritor, y le cont a Gabilondo las incidencias vividas durante su
creacin. "Jams pude imaginar lo que esta novela significara. Fue un
sueo, me cambi la vida y me hizo ser lo que siempre haba soado:
escritor", dijo Vargas Llosa ante un auditorio abarrotado.

La novela narra la difcil existencia de unos jvenes en un colegio
militar, el Leoncio Prado de Lima, con un cdigo castrense extremo impuesto
a los cadetes, provenientes de todas las clases sociales de Per. Vargas
Llosa haba estudiado all entre 1950 y 1952, llevado a empujones por su
padre para impedirle convertirse en escritor, y defini ese perodo como
"una experiencia muy dura" que le ense "la arbitrariedad del
autoritarismo, los prejuicios, el machismo y la brutalidad".

Vargas Llosa cont que empez a escribirla en 1958, mientras estaba en
Madrid disfrutando una beca. "Comenc a escribirla en una tasca de Menndez
Pelayo llamada El Jute, que miraba al parque del Retiro, y la termin en el
invierno de 1961, en una buhardilla de Pars".

Publicarla fue difcil pues en Espaa se transitaba el franquismo. Vargas
Llosa consider imposible que se publicara all y la envi a Ruedo Ibrico,
en Pars, y luego a Losada, en Argentina, pero no les interes. Finalmente
Claude Couffon la puso en manos de Carlos Barral, quien "la hizo premiar
con el Premio Biblioteca Breve y tras sortear la censura franquista se
public", bajo el sello de Seix Barral.

Adems de la actividad en la Casa de Amrica de Madrid, en Nueva York se
realiz un simposio en las instalaciones de la Universidad de Hofstra, en
Long Island, organizado por el Departamento de Lenguas Romances y
Literatura de Hofstra, segn inform la agencia Librusa.com.

En el encuentro participaron Sara Castro-Klaren, de Johns Hopkins
University; Isaac Goldemberg, de Hostos Community College/CUNY; Randolph D.
Pope, de University of Virginia; Alicia Borinsky, de Boston University;
Alfred Mac Adam, de Barnard College-University of Columbia; Ricardo
Gutirrez Mouat, de Emory University; y Sergio Vilela, de la revista
peruana Etiqueta Negra.



*** Vila-Matas gana el Medicis

El escritor cataln Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) ha sido
galardonado con el premio Medicis a la mejor novela extranjera de 2003 por
su obra El mal de Montano, lo que le convierte en el primer espaol que
gana este prestigioso premio creado en 1970, segn se anunci el pasado 27
de octubre.

Adems de Vila-Matas, otros ganadores del galardn fueron Hubert
Mingarelli, a la mejor novela francesa, por Quatre soldats, y Michel
Schneider, al mejor ensayo, por Morts imaginaires. Los anuncios del Medicis
coincidieron con los del Femina, que favorecieron a Dai Sijie por Le
complexe de Di (mejor novela francesa), a Magda Szabo por La porte (mejor
novela extranjera), y a Jean Hatzfeld por Une saison de machettes (mejor
ensayo), tambin finalista para el Medicis en esa categora.

Vila-Matas, quien se alza sobre cuatro finalistas de renombre -Don Delillo,
Jeffrey Eugenides, Linda Hogan y Joyce Carol Oates-, se mostr satisfecho
por el premio, que propiciar una mayor difusin de su obra en Francia,
pero aclar que "un premio no mejora ni empeora una obra".

El mal de Montano ya recibi en Espaa el premio Herralde de novela y el
Premio de la Crtica. Narra la historia de Montano, un enfermo de
literatura que termina por afirmar, consciente de su irremediable imn
hacia lo escrito, que "es mejor la enfermedad que el remedio".

El premio Medicis ha sido ganado en ediciones anteriores por Milan Kundera,
Paul Auster, Umberto Eco, Antonio Tabucchi, Thomas Bernhard, Alessandro
Baricco, Philip Roth y los latinoamericanos Julio Cortzar, Hctor
Bianciotti, lvaro Mutis y Antonio Skrmeta.



*** El suplicio chino que premi a Arrabal

Carta de amor (Como un suplicio chino) es el nombre de la obra que le vali
al escritor Fernando Arrabal el Premio Nacional de Literatura Dramtica
2003, concedido por el Ministerio de Educacin, Cultura y Deporte de
Espaa, segn anunciaron fuentes del ente gubernamental el pasado 28 de
octubre.

La obra de Arrabal, quien obtendr 15.025,30 euros, super a las finalistas
A ras de cielo, de Juan Luis Mira, e Imagina (Triloga de la juventud II),
de Jos Ramn Fernndez, Javier Garca Yage y Yolanda Palln. Fue
seleccionada por un jurado compuesto por Ignacio Amestoy, autor galardonado
en la anterior edicin; Fernando Fernn Gmez, de la Real Academia
Espaola; Francisco Tellera, de la Academia de la Lengua Vasca; Basilio
Losada, de la Academia Gallega, y Josep-Lluis Sirera, del Instituto de
Estudios Catalanes, entre otros.

La obra se estrenar en junio de 2004 en el teatro Intar de Nueva York,
situado en la calle 42 con la Sptima Avenida, en pleno Times Square. "Juan
Carlos Prez de la Fuente y Mara Jess Valds van a ensear a los
americanos lo que es el buen teatro", dijo Arrabal, quien confes haber
dado "saltos de alegra hasta el techo" al saber de la decisin de los
jueces.



*** Las habitaciones de Juan Gonzlez

Este 28 de octubre se inaugur en la Galera L'Algepsar, en Castelln
(Espaa), la muestra Habitaciones, del fotgrafo Juan Gonzlez. La muestra,
que estar abierta al pblico hasta el 29 de noviembre, se fundamenta en la
necesidad de Gonzlez "de hacer visible y tangible la realidad que a veces
no somos capaces de percibir, una realidad ligada a los espacios que
habitamos, o que existen, sin poder renunciar a su ocultacin, a la
experiencia que va unida a ellos y a una especie de accin-documentacin de
los mismos", segn indica el catlogo.

Para el crtico Manuel Delgado, la serie Habitaciones "nos invita a
penetrar en una vida privada, privada de ser vida: la de las monjas de
clausura. Las imgenes nos muestran un hueco, una habitacin deshabitada,
camas y sillas hiperesquemticas -camas puras, sillas puras, entre cuatro
paredes perfectas- a la espera de un cuerpo que se autoelude, que se
escamotea a la simple mirada, se escabulle. Aparentemente las fotos no
muestran a nadie. No es exacto: la persona -la religiosa- est ah, en
carne y hueso".

En opinin de Agustn Prez Rubio, en esta serie de fotografas Gonzlez
explora la vida de un espacio cerrado en s mismo, un lugar que est
destinado a no ser visto ni estar habitado por cualquiera. "Un convento de
clausura es ese espacio extremadamente habitado, y a su vez deshabitado, un
lugar donde la austeridad, junto a la privacidad de todo lo que acontece en
su interior, nos es negado y ocultado".

La Galera L'Algepsar puede ser visitada en http://www.galeriaalgepsar.com
o presencialmente en el nmero 14 de la calle Fola de Castelln. Abre de
lunes a viernes de 5:30 de la tarde a 8:30 de la noche. Sus telfonos son
34 96 4069935 y 34 67 0204359.



*** Premio Unamuno es revocado

El XXXIX Premio Internacional de Cuentos Miguel de Unamuno, que haba sido
concedido por el jurado al texto "La cinta", de Jos Manuel Moreno, hubo de
ser revocado este 28 de octubre en virtud de que el mismo incumpla las
bases. La distincin pasar ahora a manos del periodista y escritor Ral
Mondelo Bequ por su relato "Sopa de letras", que haba sido objeto de un
accsit en la decisin original.

"La cinta" haba sido presentado y premiado en otro concurso, por lo que
incumple los requisitos de la convocatoria del Miguel de Unamuno, que
establecen que "los cuentos, de tema libre, sern inditos y no premiados
en ningn otro concurso". Esta edicin del premio Unamuno recibi 1.500
originales de 37 pases.

Los organizadores se enteraron de que el cuento ya haba sido premiado
antes cuando contactaron a Moreno para comunicarle el fallo del jurado,
cuyo presidente, el director de la Real Academia Espaola, Vctor Garca de
la Concha, convoc una nueva votacin, en la que se acord conceder el
premio a Mondelo y otorgar el accsit a la obra "Agujeros", de Luis Mara
Murciano, mientras que un segundo accsit se mantiene como en el fallo
original, y ha correspondido a la periodista gaditana Ada Rodrguez
Agraso, por su cuento "Encaje de guipur".



*** Urubich galardonado en Espaa

El Coro y Orquesta de Urubich (Bolivia) obtuvieron este 28 de octubre el
XIII Premio Bartolom de Las Casas, en reconocimiento a su labor de
preservacin y enriquecimiento del patrimonio artstico y musical barroco
de las reducciones jesuticas, como instrumento de articulacin de las
comunidades indgenas y el dilogo entre culturas.

Este galardn fue creado para distinguir a las personas, instituciones u
organizaciones destacadas en la defensa del entendimiento y concordia con
los pueblos indgenas de Amrica, en la proteccin de sus derechos y el
respeto a sus valores.

Urubich es una poblacin rural de Santa Cruz, de origen guarayo. Sus
habitantes poseen valiosas aptitudes musicales en la ejecucin y
fabricacin de instrumentos como el violn y la flauta europea, que se
desarrollaron desde la colonia con los jesuitas y en virtud de los cuales,
desde finales del siglo pasado, varias entidades contribuyen para la
recuperacin de esta herencia.

Rubn Daro Surez dirige actualmente la orquesta que realiz varias giras
por Europa, representando a Bolivia en eventos internacionales tan
importantes como los festivales de msica renacentista y barroca de
Chiquitos. La fecha de entrega del premio, que se realizar en Madrid,
Espaa, an no se ha confirmado.



*** Se march el tenor Franco Corelli

El tenor italiano Franco Corelli muri en Italia este 29 de octubre a los
82 aos de edad, segn informaron sus familiares. Corelli fue uno de los
mayores intrpretes de pera del siglo XX.

Daro Corelli, como se llamaba realmente, naci el 8 de abril de 1921 en
Ancona, puerto del Adritico, en la regin de Las Marcas. Estudiaba
ingeniera cuando descubri, gracias un primo animador de un coro lrico,
que contaba con una voz digna de tomarse en cuenta. Abandon la universidad
y tom clases en el conservatorio de Pesaro a la tarda edad de 23 aos.

A los 30 se retir de su empleo de perito mercantil para entrar en el
Teatro Lrico Experimental de Spoleto, donde en 1951 debut en Carmen de
Bizet, interpretando el papel de don Jos. La etapa sucesiva realiz las
obras Romeo y Julieta de Zandonai, Adriana Lecouvreur y Boris Godunov, y
durante el curso de su carrera cant en los mayores teatros del mundo,
desde la Scala de Miln al Metropolitan de Nueva York, al lado de las ms
clebres cantantes de la poca.

Dotado de una voz de extraordinaria belleza y potencia, su versatilidad le
permita afrontar varios estilos opersticos. Corelli entusiasm la
imaginacin del pblico tambin por su aspecto apuesto y tan diferente al
de muchos tenores, pequeos y panzones, que lo haca ideal para los papeles
de hroe romntico. Su timbre era el tpico de un tenor spinto (voz
intermedia entre lrica y ligera), resonante y lleno de vibraciones. En un
principio el color era oscuro y carente de suficiente brillo, aunque
destac por la amplitud del sonido.

Su porte de estrella de cine, ancha espalda y piernas largas y musculosas
-que le permitieron ser perfectos Manrico, Radams, Calaf, Cavaradossi y
Andrea Chenier-, contrastaba con sus grandes interpretaciones de obras de
Giuseppe Verdi (El Trovador, Don Carlos, Ada) y de Giacomo Puccini (La
Bohme, La muchacha del West, Tosca, Turandot), con incursiones en peras
de Serghei Prokofief y de Vincenzo Bellini.

Casado con la cantante Loretta Di Lelio, se retir a mediados de los 70
cuando su voz comenz a acusar las primeras dificultades debidas a la edad
y a la intensa actividad. Se lo vio por ltimas veces en Carmen, en 1974,
al lado de la "Venus Negra" de la lrica, Grace Biumbry; y en 1976 haciendo
La Bohme.



*** Lanzan libros econmicos en Bolivia

La librera Martnez Acchini SRL, junto con Editorial Norma, anunciaron el
lanzamiento en Bolivia de El Libro del Mes, proyecto comercial cuyo
objetivo es acercar los libros a los lectores con una estrategia que
incluye bajos precios y amplia disponibilidad.

El Libro del Mes consiste en ofrecer a los lectores de Bolivia libros entre
39 y 59 bolivianos, precios accesibles mediante los cuales los lectores
podrn adquirirlos en las principales libreras, adems de supermercados y
farmacias.

El primer Libro del Mes se puso a la venta el 30 de octubre y se titula Los
100 secretos de la gente feliz, de David Niven, psiclogo norteamericano.
El precio es de 36 bolivianos. Es una recopilacin de estudios sobre la
felicidad, con palabras y conceptos de fcil comprensin.

El Libro del Mes parte de una experiencia similar que Editorial Norma
realiza en Per desde 2002. Taryn Hidalgo, representante de la editora en
Bolivia, indic que la experiencia fue exitosa, pues trabaj directamente
con vendedores de obras piratas, reduciendo la venta ilegal de los ttulos
de su casa editorial.



*** Los 8 aos de Badosa.com

Badosa.com, la primera editorial digital de habla hispana, acaba de cumplir
ocho aos, y lo celebra con un nuevo diseo que mejora la experiencia del
visitante al hacer accesibles las secciones principales en una misma
pgina, siempre bajo el lema "Diseminando textos literarios en la comunidad
global desde 1995".

Fundada ese ao en Barcelona, Espaa, por Xavier Badosa, Badosa.com cuenta
con el respaldo de la empresa Inlibris e. solutions, y es una de las
iniciativas ms serias en la experimentacin de las nuevas tecnologas para
la difusin de literatura. Desde el 1 de noviembre Badosa.com es
participante oficial de la competencia Stockholm Challenge.

En su actualizacin correspondiente al aniversario, Badosa.com ofrece a sus
visitantes el libro An autobiography
(http://www.badosa.com/bin/obra.pl?id=n179), una autobiografa literaria
del autor victoriano Anthony Trollope, publicada en ingls y en forma de
libro electrnico (para leer con programas del tipo Microsoft Reader), en
el que el autor escribe sobre su infancia desgraciada y sobre sus padres,
pero, sobre todo, escribe sobre la escritura.

Adems se publican los relatos "El cliente"
(http://www.badosa.com/bin/obra.pl?id=n182), del argentino Ricardo Costoia,
nuevo colaborador de Badosa.com; "El Imperio de las Cotorritas"
(http://www.badosa.com/bin/obra.pl?id=n181), del argentino Fernando
Sorrentino, y "Circe limpiando la casa"
(http://www.badosa.com/bin/obra.pl?id=n180), del mexicano Jos Luis Enciso.



*** Capital de Costa Rica, capital de la cultura

La ciudad de San Jos, capital de Costa Rica, fue designada este 30 de
octubre como la Capital Iberoamericana de la Cultura para 2006, segn
inform el alcalde de San Jos, Johnny Araya.

La designacin fue formalizada por el Comit Ejecutivo de la Unin de
Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) en su reunin en Panam, este 29
y 30 de octubre. El alcalde de la capital costarricense dijo que hace mes y
medio present la candidatura de San Jos y adelant que pronto empezarn a
definirse los planes de trabajo en coordinacin con el Ministerio de
Cultura de Costa Rica. Panam es la actual Capital Iberoamericana de la
Cultura y Quito lo ser en 2004.

Esta designacin permitir desarrollar programas "en favor de la renovacin
urbana y de actividades que tienen que ver con la animacin cultural de la
ciudad capital", agreg Araya, quien tambin propuso al Comit Ejecutivo de
la UCCI que San Jos sea la sede de la Asamblea General en 2006, pero esta
determinacin se tomar posteriormente.

La XXXV Reunin del Comit Ejecutivo fue presidida por el alcalde de
Madrid, Alberto Ruiz-Gallardn, y su homlogo de la capital panamea, Juan
Carlos Navarro, copresidentes de la UCCI, creada en 1982 e integrada por
las capitales de 26 pases de Iberoamrica.



*** Dulces en Palo Negro

La Organizacin Ferial de la Dulcera Criolla en la poblacin de Palo
Negro, Aragua (Venezuela), present entre el 31 de octubre y el 2 de
noviembre su XIV Feria de la Dulcera Criolla, actividad que ha sido
declarada patrimonio cultural municipal.

La actividad es coordinada por un equipo que encabeza la seora Elona
Salazar, quien manifest que este evento surgi para satisfacer la
necesidad de que las nuevas generaciones conocieran la identidad
gastronmica venezolana, garantizando al pueblo la recuperacin del paladar
histrico.

Adems de la caracterstica exposicin y competencia gastronmica, que
incluye dulces elaborados segn recetas ancestrales de los ms apartados
rincones del pas, el evento convoc a diversos msicos y artistas
venezolanos en torno a un homenaje al msico y bailarn Paulo Ayala, quien
tiene treinta aos interpretando su Burriquita de Choron, una expresin
folklrica de esta poblacin aragea.

La Feria de la Dulcera Criolla cuenta con el apoyo de la Secretara
Sectorial de Cultura y el Conac, y la organizacin que la respalda ha
declarado expresamente una batalla contra las golosinas manufacturadas, que
ha llevado a cabo mediante redes sociales que ha venido desarrollando en
las comunidades, en especial con las instituciones escolares, donde se ha
apoyado la formacin permanente de la nueva generacin del dulce criollo.

El movimiento de la Dulcera Criolla cuenta con un grupo de 30 personas,
quienes se encargan de elaborar las recetas con frutas o productos
autctonos del pueblo, hecho que incentiva la produccin. La organizacin
colocan los productos de las dulceras artesanales a travs de una red de
distribucin que esperan poder ampliar en el futuro inmediato.



*** Pablo Milans: derecho a criticar

El cantautor cubano Pablo Milans, uno de los mayores exponentes de la
Nueva Trova cubana, critic al presidente de su pas, Fidel Castro, en una
entrevista en la emisora colombiana Radio Caracol, transmitida el pasado 31
de octubre.

Milans dijo que los cubanos tienen "derecho a criticar" los errores de su
gobierno, aunque "cuando uno lo hace se siente solitario. Hay miedo y
tensin y es absurdo, porque no se puede seguir siendo revolucionario y
teniendo ideas estalinistas de presiones sobre el pensamiento y la
libertad".

En lo que quizs representa la mayor apertura del autor de Yolanda, quien
habitualmente elude este tipo de declaraciones, prosigui criticando de
Castro "la falta de libertad de expresin", y que pese a las "tantas cosas
bonitas aseguradas por la revolucin" el polmico mandatario sea "capaz de
encarcelar a un agente durante 20 aos porque habl dos o tres mierdas, no
lo concibes".

Milans agreg como contrapeso su consideracin de que "todava, en 44
aos, los vecinos de Cuba no nos dan ejemplo de que ellos hagan mejor las
cosas que nosotros. Castro todava est demostrando que hace dos o tres
cosas mejores que ellos". Calific como "una vergenza" que Cuba, "con el
trabajo que est pasando, todava tenga que ayudar a algunos pases de
Amrica Latina en temas de educacin o salud".

El cantautor, quien este mes ofrecer algunos conciertos en territorio
colombiano, inst a sus guerrillas a que abandonen las armas. "A veces yo
he justificado las armas, pero si stas no tienen justificacin histrica,
hay que abandonarlas y hablar. Pienso que en Colombia hay un momento
histrico en que es necesario conversar".



*** La muerte secreta de Joan Perucho

El 28 de octubre muri en su domicilio en Barcelona, Espaa, el escritor
Joan Perucho, quien recibiera en 2002 el Premio Nacional de las Letras de
Espaa y fuera adems uno de los mayores poetas, narradores y ensayistas de
la nacin ibrica.

Cado en cama con una cirrosis heptica no relacionada con el consumo de
alcohol, enfermedad detectada hace dos aos, Perucho pidi a su familia no
informar de su fallecimiento hasta despus de producida su incineracin.
Los parientes cumplieron al pie de la letra su ltima voluntad y ocultaron
el deceso a amigos y relacionados que llamaron por telfono en los das
subsiguientes hasta el da 30, cuando se dio fuego a sus restos en Les
Corts.

Joan Perucho naci en el barrio de Grcia, en Barcelona, el 7 de noviembre
de 1920. Poeta, novelista y crtico de arte, altern su labor de escritor
con la actividad profesional de juez. Empez a escribir desde joven,
durante sus aos universitarios, cuando colabor en publicaciones como la
revista Poesa o en la creacin, junto a Nstor Lujn, Antoni Vilanova y
Manuel Valls, de la revista universitaria Alerta en 1942.

Aos ms tarde aparecieron sus primeros poemas en cataln, publicados en la
revista Ariel, aunque fue en 1947 cuando se dio a conocer con la
publicacin de su primer libro de poemas, Sota la sang. Como narrador se
inici aos ms tarde, en 1952, con la novela Diana i la mar Morta.

Cultiv la poesa, la novela corta, la prosa potica, la crtica de arte y
el artculo periodstico. Sus obras han sido traducidas al castellano,
ingls, francs, italiano, alemn, holands, portugus, eslovaco y japons.
Public los ensayos La cultura y el mundo visual, Teora de Catalunya o La
puerta cerrada.

Recibi, entre otros, el premio Ciutat de Barcelona en 1953 por su obra El
mdium; el Josep Yxart en 1957 por Cita de narradors; tambin fue Premio
Nacional de la Crtica en 1981 y obtuvo el Joan Crexells en 1982. En 1984
se le concedi el premio Cavall Verd por Quadern d' Albinyana. En 1992 fue
nombrado escritor del mes de abril por la Institucin de las Letras
Catalanas y tres aos despus recibi el Premio de Literatura de la
Generalitat. En 2002, ao en que tambin recibi el Premio Nacional de las
Letras, recibi la medalla d'Or al Mrito cultural del Ayuntamiento de
Barcelona, con la que se reconoca "su trayectoria en los mbitos de las
creaciones literaria y potica, por su innegable ciudadana barcelonesa y
por su defensa de la cultura y la lengua catalana".

Imposibilitado de leer en sus ltimos das, Perucho se senta cansado y
enfermo. En su ltimo artculo en el diario espaol La Vanguardia -en el
que escriba desde 1962- se despidi de sus lectores: "Me siento deprimido.
No puedo leer, cosa que es fatal para un escritor". Hubo de dedicar sus
ltimos das a escuchar msica, y a disfrutar de la compaa de sus
magnficas ediciones de Ramon Llull y otros clsicos de su imponente
biblioteca.



*** Al Primera homenajeado

Este 31 de octubre se cumplieron 61 aos del nacimiento del cantor del
pueblo venezolano, Al Primera, motivo por el cual la Fundacin Movimiento
de la Cancin Necesaria, junto a los grupos musicales Ahora y Los
Guaraguao, le rindieron homenaje con una cantata en el Teatro Teresa
Carreo este 1 de noviembre.

El evento, denominado "Una cantata con Al", cont con el auspicio del
Consejo Nacional de la Cultura (Conac), el Teatro Teresa Carreo, Petrleos
de Venezuela (Pdvsa), Fundarte y el Parlamento Andino.

Eduardo Ramrez, cantor del Grupo Ahora y autor de la idea y montaje del
evento, seal que la cantata forma parte de un proyecto del Movimiento La
Cancin Necesaria, que rene a vocalistas que compartieron escenario con
Primera y otros de nueva generacin que rescatan el ideal poltico, social
y popular de sus canciones.

Nacido en Coro, estado Falcn, el 31 de octubre de 1942, Al Primera fue
desde limpiabotas hasta boxeador, mientras culminaba su educacin primaria
en su regin natal, y luego el bachillerato en Caracas. Se gradu de
bachiller en 1963 y al ao siguiente empez a estudiar qumica en la
Universidad Central de Venezuela.

Es entonces cuando empieza a destacar como compositor y cantante. Su
participacin en el Festival de la Cancin de Protesta en la Universidad de
Los Andes con el tema "No basta rezar", fue decisiva para que su fama
empezara a extenderse por todo el pas. Con una beca del Partido Comunista
de Venezuela se va en 1968 a Rumania con el objetivo de terminar sus
estudios. En Europa grab su primer LP, titulado "Gente de mi tierra", que
sera vetado por el gobierno del doctor Rafael Caldera. Debido a la
censura, Al funda su propia firma disquera, El Cigarrn, con la que
grabara 13 discos.

En Suecia nacen sus dos primeras hijas, Mara Fernanda, y Mara ngela.
Lavaba platos en restaurantes y cantaba en pequeos eventos. As
transcurrira su vida hasta 1973, cuando regresa a Venezuela. En 1977
conoce a Sol Mussett, con quien tiene cinco hijos ms: Sandino, Jorgito,
Servando, Florentino y Juan Simn.

Pregonando con su canto la necesidad de hacerle frente a las ambiciones
desmedidas de quienes dirigen la economa y la poltica, Al Primera se
convirti en un lder natural cuya sola presencia irradiaba una atraccin
especial. El 15 de febrero de 1985, un fatal accidente de trnsito termin
con la vida del cantor del pueblo venezolano.



*** La Habana presenta su Bienal de Artes

A partir del 1 de noviembre y hasta el 15 de diciembre, La Habana
desarrolla su VIII Bienal de Artes, evento que convocar a cientos de los
ms importantes pintores, grabadores y creadores cubanos y del exterior.

Baj el lema "Arte con la vida", la actividad abri sus puertas en diversos
recintos institucionales como el Museo de Bellas Artes o el Centro Wifredo
Lam, incluyendo actos en calles y avenidas a travs de proyectos
comunitarios.

Para el director del Consejo de las Artes Plsticas, Rafael Acosta de
Arriba, la inauguracin de la bienal represent el fin de "un camino lleno
de dificultades", pues considera que ha habido "diversas tentativas de
boicotear el evento". Acosta pronunci un discurso inaugural en la Plaza
Vieja del centro histrico de La Habana, considerado Patrimonio de la
Humanidad por la Unesco y una de las localidades ms recurridas por la
bienal.

Las acusaciones de boicot lanzadas por el funcionario se refieren al retiro
de entes europeos, tales como las fundaciones holandesas Prncipe Claus e
Hivos, y la Asociacin Francesa de Accin Plstica. La Unin Europea ejerce
presiones sobre el gobierno del presidente Fidel Castro a raz de las
recientes violaciones a los derechos humanos en la nacin caribea, y el
retiro de estas instituciones represent una disminucin de 200.000 dlares
en el presupuesto del evento.

Adems de las varias decenas de muestras previstas para la bienal, los
eventos tericos y talleres, habr al menos un centenar de exposiciones
colaterales (53 personales y 47 colectivas), agrupando en total a unos
cuatrocientos creadores cubanos. Adems unos ciento cincuenta artistas
provenientes de cincuenta pases desarrollarn instalaciones, actuaciones,
pinturas de caballete, fotografa, grabados, esculturas y todas las formas
expresivas de las artes plsticas, sumndoseles crticos, curadores,
aficionados a las artes plsticas y merchantes de arte de todo el mundo.



*** Pamplona estrena su Baluarte

La Infanta doa Elena, acompaada de su esposo, don Jaime de Marichalar,
inaugur el pasado 30 de octubre en Pamplona el nuevo Palacio de Congresos
y Auditorio de Navarra, el llamado Baluarte. Ambos, duques de Lugo, fueron
recibidos por el presidente del Gobierno navarro, Miguel Sanz, y en el hall
del edificio saludaron a las principales autoridades de Navarra, a los
consejeros de la sociedad Baluarte y al arquitecto autor de la obra, Patxi
Mangado.

Baluarte est ubicado en el centro de Pamplona. Consiste en un edificio con
una superficie total construida de 63.000 metros cuadrados, a un
presupuesto final de 79 millones de euros. En el subsuelo del edificio
descansan los restos del baluarte de San Antn, pertenecientes a la
primitiva arquitectura de la Ciudadela de Pamplona. En este espacio se ha
construido una sala de exposiciones que, para la inauguracin, est ocupada
por la muestra "Leonardo da Vinci y la msica".

El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, dijo en su intervencin
que, al inaugurar Baluarte, se ve culminada una "gran aspiracin" de la
Comunidad Foral, que es la de contar con una dotacin cultural, social y
econmica "como merece una comunidad de nuestras caractersticas:
emprendedora y moderna en lo econmico y lo profesional; y creativa, plural
y dinmica en lo cultural y social".

Tras las palabras de Sanz, la infanta doa Elena descubri la placa
conmemorativa, en la que se lee: "Su Alteza Real la Infanta doa Elena
inaugur Baluarte Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra el 30 de
octubre de 2003". Posteriormente, los duques de Lugo compartieron un
aperitivo con los invitados y presidieron un almuerzo ofrecido en el mismo
edificio de Baluarte.

La sala principal del Auditorio, con una capacidad para 1.552 espectadores
y una superficie de 1.252,8 metros cuadrados, sirvi de escenario en la
noche para el concierto inaugural, a cargo de la soprano navarra Mara Bayo
y el bartono Iaki Fresn, acompaados del Orfen Pamplons y de la
orquesta Pablo Sarasate, seguidos de la "Obertura Baluarte", compuesta para
la ocasin por el maestro Vicent Egea, director de la Banda La Pamplonesa.



*** Iconografa quijotesca

Acaba de inaugurarse en la Calcografa Nacional (Alcal, 13; Madrid) y en
el Museo del Prado una doble exposicin que acoge la iconografa de Don
Quijote construida en los libros desde los siglos XVII al XIX. La
exposicin, patrocinada por Chrysler-Jeep Iberia, permanecer abierta hasta
el 7 de enero de 2004.

En la muestra es posible comprobar cmo los editores ingleses y franceses
han destacado como pioneros en dar imagen al hroe cervantino. La mayora
de las obras procede de la coleccin del ingls Henry Spencer Ashbee
(1834-1900), que conserva la Hispanic Society of America, con sede en Nueva
York.

Las imgenes dan fe de los cambios que la apreciacin de la obra mxima de
Cervantes ha calado en la sociedad que la lee. El caballero de la triste
figura ha pasado por ser considerado un personaje aventurero, cmico o
romntico segn los tiempos.

La primera imagen dibujada de Don Quijote se configura en Francia y despus
en Inglaterra, con Jerome David o Kappel. Curiosamente, a travs de esta
iconografa el Quijote lleg a China y all lo tom la porcelana, que lo
reproduce con caracteres propios. De Inglaterra viene una edicin de lujo
para un pblico culto y con capacidad de compra de la primera y gran novela
de la modernidad.

En el siglo XIX las ilustraciones de Dor sobre Don Quijote tuvieron una
gran difusin en todo el mundo, incluida Espaa. Es el referente romntico
por excelencia sobre los personajes de la novela. El captulo de Don
Quijote y los molinos de viento es uno de los ms logrados y conocidos.
Pese al carcter didctico de muchas ilustraciones, no dejan por ello de
ser verdaderas obras de arte del dibujo y la estampacin.

Los comisarios de la exposicin son Patrick Lenaghan, conservador de
estampas y fotografas de la Hispanic Society of America; Jos Manuel
Matilla, jefe del Departamento de Dibujos y Estampas del Museo del Prado, y
Javier de Blas, subdelegado de la Calcografa Nacional. El catlogo incluye
una presentacin de Javier Krahe, coleccionista de estampas en el cigarral
de El Carmen (Toledo).



*** La nueva adolescencia del Palacio de Versalles

El Palacio Real de Versalles, en Francia, acaba de entrar en una etapa de
restauracin que se estima tardar diecisiete aos -toda una adolescencia-,
aunque en ningn momento ser cerrado por completo, pues los visitantes
slo tendrn restringido el acceso a las secciones que en cada poca estn
siendo refaccionadas.

La majestuosa edificacin que fuera el hogar de Luis XIV en el siglo XVII,
ser reparada por completo a un costo de 390 millones de euros. Algunas
reas del castillo se convertirn en sitios bajo construccin por meses o
aos en un momento dado, segn inform el ministro francs de Cultura,
Jean-Jacques Aillagon.

La finalidad de los trabajos es reemplazar las malgastadas redes de
calefaccin y electricidad, redecorar las reas de visitantes y modernizar
partes clave del edificio, entre ellos su famoso Saln de los Espejos.
Segn Aillagon, "El objetivo, a travs de este amplio programa, es devolver
a Versalles su brillo".

Con unas 700 habitaciones, ms de 6.000 pinturas y enormes jardines, el
sitio atrae a 10 millones de visitantes al ao, siendo uno de los destinos
tursticos ms populares de Europa, junto con la Torre Eiffel y la catedral
de Notre Dame en Pars. Sin embargo, es evidente ya la corrosin en los
marcos de las ventanas, el hundimiento de techos y las dificultades de un
sistema de tuberas que ya se acerca al medio siglo.

Entre las reparaciones se encuentra la restauracin del patio real, en el
centro del castillo, donde se instalar una rplica de su antigua puerta,
destruida en 1793, as como nuevas losas de pavimentacin. Adems, las
oficinas de administracin sern trasladadas a un edificio externo, y el
espacio extra ser utilizado para crear dos entradas principales, en vez de
los seis anteriores, baos gratis, un restaurante ms grande y tiendas.

Frederic Didier, arquitecto jefe de monumentos histricos a cargo de
Versalles, dijo que no se modernizar la estructura, sino que simplemente
se reconstruir para intentar darle al palacio el brillo que tena en los
aos grandes de su historia.



*** Muere el best-seller Fernando Vizcano Casas

Un verdadero best-seller de Espaa, con ms de 4 millones de ejemplares
vendidos, el 2 de noviembre falleci en Madrid el escritor y abogado
valenciano Fernando Vizcano Casas. Vctima de un cncer, el escritor muri
a los 77 aos, acompaado de toda su familia.

Public obras como Historias pueteras, Los imposibles sueos de un seor
muy de derechas y Al tercer ao resucit, y llevaba tiempo combatiendo el
cncer. La enfermedad, sin embargo, como inform la familia, no le impidi
trabajar hasta dejar terminado su ltimo libro Nietos de pap, que saldr a
la venta prximamente. "Incluso alternaba las sesiones de quimioterapia y
radioterapia con escribir y su trabajo en el despacho de abogado", inform
su hijo, Eduardo.

Vizcano Casas ha sido uno de los autores con ms xitos de ventas de los
ltimos 25 aos, en los que public ms de cuarenta ttulos, cuyas ventas
han sobrepasado los cuatro millones de ejemplares. Adems de escritor, era
abogado en ejercicio desde 1951, especialista en derecho laboral.

Nacido en Valencia en 1926 de madre catalana, Fernando Vizcano Casas pas
parte de su infancia en el barrio barcelons de Grcia. Desestim el
negocio de paraguas de su padre en favor del derecho y el periodismo. A los
23 aos gan con La senda iluminada el premio Teatral para Universitarios
Hispanoamericanos. Continu con la dramaturgia, fue guionista de
telenovelas y se especializ en la problemtica jurdica del teatro y los
actores, entre los cuales tuvo como clientes -y amigos- a Paco Rabal,
Rafael Alberti o Juan Antonio Bardem.

Su primera novela exitosa fue Contando los 40 (1971), que le convirti en
uno de los autores ms vendidos, aunque el xito se consolid con Y al
tercer ao resucit (1978), con cientos de miles de ejemplares. De entre
sus obras destacan Nias, al saln (1976), Viva Franco! (con perdn)
(1980) o Los rojos ganaron la guerra (1989). Tambin public crnicas sobre
fechas clave del franquismo, como 1975. El ao que Franco muri en la cama
(1992), y varios ttulos contra el Gobierno del PSOE: El seor de los
bonsis (1992) o Todos al paro (1995).



*** Pauls gana el Herralde

La 21 edicin del premio Herralde de Novela favoreci al escritor
argentino Alan Pauls, segn se supo este 2 de noviembre. Su cuarta novela,
El pasado -sobre la pasin amorosa-, le ha dotado as de 18.000 euros. La
obra ser publicada por la editorial convocante, Anagrama, hacia el mes de
diciembre. La presencia del autor en Espaa para atender a sus lectores no
se ha confirmado, y una fuente de la editorial dijo que sera difcil.

Pauls tiene 44 aos de edad y trabaja en el suplemento dominical del diario
porteo Pgina 12. Adems ha sido guionista y crtico de cine y ha escrito
varios ensayos. Ha publicado El pudor del porngrafo y El coloquio y
Wasabi, con traducciones al francs y al portugus.

Como finalista se ha seleccionado al hispanoargentino residente en Granada
Andrs Neuman, de 26 aos, con la obra Una vez Argentina, que versa sobre
la cultura migratoria. Neuman ha publicado las novelas Bariloche (finalista
Premio Herralde) y La vida en las ventanas (finalista Premio Primavera),
as como los libros de cuentos El que espera y El ltimo minuto, adems de
los poemarios Mtodos de la noche, El jugador de billar, El tobogn y La
cancin del antlope.

El premio Herralde fue otorgado por primera vez en 1983. Entre los
ganadores anteriores destacan Sergio Pitol, Flix de Aza, Antonio Soler,
Jaime Bayly, Roberto Bolao, Alejandro Gndara y Enrique Vila-Matas.



*** Leer es una fiesta

La Alianza Francesa de Venezuela ha programado, desde el pasado 20 de
octubre, un variado e intenso festn cultural, dedicado a promover la
literatura en sus diferentes manifestaciones, bajo el nombre Lire en Fete,
o "Leer es una fiesta", que este ao est dedicado a Alexandre Dumas,
famoso autor de Los tres mosqueteros y El Conde de Montecristo.

Este 4 y 5 de noviembre se realizar la puesta en escena de la obra Gustave
et Alexandre, de Jean Francois Viot, por la compaa de Le Theatre de la
Valette de Blgica, en el Colegio Francia y en el Celarg, respectivamente.

El 11 de noviembre se realizar el Taller de Escritura Apollinaire, animado
por Joelle Montech, en la sede del Centro Solano, a las 6 de la tarde. El
20 de noviembre, las actividades literarias sern conducidas con lecturas
erticas por los escritores venezolanos Rafael Cadenas y Rafael Arriz
Lucca, entre otros, bajo el acompaamiento lrico de Mara Eugenia. Esta
actividad ser tambin en el Centro Solano a las 6 de la tarde.

Entre el 13 y el 30 de noviembre, el Celarg cierra el evento Lire en Fete
2003 con El principito de Antoine de Saint Exupery en los monlogos de
Andrs Arena.



*** Argentina recuerda a Jos Ortega y Gasset

La Fundacin Ortega y Gasset Argentina ha organizado una serie de
actividades para conmemorar los 120 aos del nacimiento del filsofo
espaol, entre las que se encuentra una exposicin-homenaje en Argentina,
pas que estuvo muy ligado a su figura y su pensamiento.

La muestra ser inaugurada este 4 de noviembre en el Centro Cultural
Borges, de Buenos Aires, y rene fotografas, pinturas, libros, documentos,
caricaturas, objetos y otros testimonios que recorren los ambientes
intelectuales, crculos sociales y universitarios que Ortega frecuent en
sus tres viajes a la Argentina.

Entre el mircoles 5 y el viernes 7 se desarrollar el seminario "Ortega en
la ctedra americana", que dirigido por Marta Campomar, vicepresidenta de
la fundacin, reunir, entre otros especialistas, a Pedro Luis Barcia,
presidente de la Academia Argentina de Letras; Julio Contreras,
investigador del Conicet; Enrique Aguilar, director de la Escuela de
Ciencias Polticas de la Universidad Catlica Argentina (UCA), y Mercedes
Rovira Reich, secretaria acadmica de la Universidad de Montevideo.

Para cerrar el ciclo de homenaje, el jueves 27 se presentar el libro
Ortega y Gasset en La Nacin, de Campomar, que rene una seleccin de
textos publicados en el diario argentino -del cual fue un firme colaborador
entre 1923 y 1940-, textos que dan fe, segn la autora, de la compleja
trama ideolgica de una generacin atrapada entre dos guerras mundiales y
las conflictivas relaciones entre argentinos y espaoles.

La muestra permanecer abierta hasta el domingo 30 de este mes, de lunes a
sbado, de 10 de la maana a 9 de la noche, y los domingos, de 12 del da a
9 de la noche. La entrada es de $2 y de $1 para estudiantes y jubilados,
respectivamente. Quienes deseen mayor informacin debern llamar a la
Fundacin Ortega y Gasset Argentina, por los telfonos 55555452 y 43142809,
o por el correo electrnico lenguaydifusionfoga@fibertel.com.ar.



*** Ediciones Mondragn convoca a escritores

Hasta el 15 de diciembre hay oportunidad de enviar textos a Ediciones
Mondragn, sello argentino que ofrece correr con la edicin y distribucin
de cada ttulo admitido.

Los libros que evaluar Mondragn se dividen en tres categoras: ensayo,
narrativa y novela juvenil. Los autores que resulten favorecidos recibirn
regalas por 10% sobre el precio de los libros, segn plazo establecido por
la editorial. Los libros, en todos los gneros, debern estar escritos en
castellano, en hojas tamao A4, impresas por una sola cara y con letra en
12 puntos y a doble espacio.

Para el gnero ensayo se recibirn propuestas en las disciplinas
siguientes: antropologa precolombina, lingstica precolombina, tcnica y
comunicacin, audiovisuales, teatro y danza, filosofa argentina e historia
americana. Los aspirantes debern enviar los siguientes recaudos: sinopsis
de la obra (una cuartilla como mximo); primer y ltimo captulos o, en su
defecto, primer y segundo captulos; ndice completo de la obra y cantidad
de pginas, y breve biografa del autor, especificando la obra editada e
indita.

Los libros de narrativa debern inscribirse en cualquiera de estas
disciplinas: novela, nouvelle o coleccin de cuentos de ciencia ficcin,
fantasa, historia, ficcin u otras. La temtica es libre y los aspirantes
debern remitir una sinopsis de una cuartilla, en la que se especifique
introduccin, desarrollo y desenlace de la historia; primer y ltimo
captulos o, en su defecto, primer y segundo captulos (en el caso de las
colecciones de cuentos, primeras pginas de cada uno), y breve biografa
del autor, especificando la obra editada e indita.

Los de novela juvenil integrarn la coleccin Paso del Elfo, y debern
estar escritas pensando en jvenes de 12 aos. La temtica ser libre, y
deber desarrollarse en la forma de un relato estilo "fantasa", que remita
a temticas abordadas por Michael Ende, J. R. R. Tolkien o J. K. Rowling,
con elementos y personajes latinoamericanos (pero no estilo folklrico). El
texto, en castellano, deber estar exento de localismos o regionalismos, y
el escenario podr ser libre (urbano, rural o inventado). La extensin
deber estar entre las 60 y las 100 pginas, aproximadamente. Los
aspirantes debern remitir una sinopsis de una cuartilla, en la que se
especifique introduccin, desarrollo y desenlace de la historia; primer y
ltimo captulos o, en su defecto, primer y segundo captulos, y breve
biografa del autor, especificando la obra editada e indita.

Los libros y los recaudos podrn ser enviados por correo ordinario a
Corrientes 1680, 1r piso (C1042AAP), Buenos Aires, Argentina, o por correo
electrnico a ediciones@mondragon.com.ar.



*** Patrimonio de diablos

En el contexto de la Declaratoria Nacional de los Diablos Danzantes de
Corpus Christi, como Bien Patrimonial de la Repblica Bolivariana de
Venezuela, se estar celebrando en Maracay, la ciudad jardn de Venezuela,
el Encuentro Nacional de Sociedades que reunir a 11 cofradas que integran
esta manifestacin cultural, entre el 21 y el 23 de noviembre.

As fue informado por la coordinadora del Proyecto de la Declaratoria de
los Diablos Danzantes de Corpus Christi y representante de Instituto de
Patrimonio Cultural (IPC), Floralba Cabrera, quien explic que el objetivo
de la iniciativa es darle el valor nacional a los diablos danzantes como
patrimonio vivo, "pues han sido postulados en el exterior y necesitamos que
sean reconocidos tambin en el pas, como patrimonio nacional".

Asimismo, indic que la Declaratoria de Patrimonio Inmaterial de la
Humanidad, en la cual los Diablos de Corpus Christi participan por
Venezuela, en compaa de otros 59 candidatos, se dar a conocer el prximo
jueves 6 de noviembre.



*** Pradilla, rico y famoso

El escritor venezolano Daniel Pradilla (Caracas, 1975) result ganador de
la Bienal de Literatura "Augusto Padrn" con su libro de cuentos El estilo
de vida de los ricos y famosos, segn inform la licenciada Claudia
Hernndez, directora de la convocante Biblioteca Municipal Augusto Padrn,
de Maracay, Aragua.

Pradilla es ingeniero de produccin, edita en Internet la revista
Panfletonegro (http://www.panfletonegro.com) y es uno de los impulsores,
junto con Enio Escauriza, de la iniciativa Poetas en Trnsito
(http://www.poetasentransito.com). Ha colaborado en revistas informticas y
forma parte del grupo de poetas Tokoma. Ha publicado el poemario 10 francos
belgas.

El jurado, compuesto por Nvea Espaol, ngel Gustavo Infante y Humberto
Mata, decidi unnimemente a favor de Pradilla, argumentando su decisin en
la calidad de la narrativa del autor, la pulcritud de su discurso y la
presencia de variedad temtica y concisin formal. Adems se le confiri
una mencin honorfica a Pedro Enrique Rodrguez por su libro Caligrafas
salvajes.

La entrega de los premios se realizar el jueves 27 de noviembre, en el
marco de la semana aniversaria de la Biblioteca Augusto Padrn. Durante la
ceremonia de entrega se har la presentacin de Nochevieja, de Aly Prez,
libro ganador de la edicin anterior del certamen.



*** Zona Moebius invita a sus lectores a participar

La revista digital de literatura, arte y cultura Zona Moebius
(http://www.zonamoebius.com) ha lanzado a la red su invitacin para que los
lectores creen trabajos literarios o grficos a partir de una serie de
fotografas de Liliana Muente. Quienes aspiren a participar debern enviar
sus propuestas antes del 30 de noviembre.

Una seleccin de los mejores trabajos recibidos ser publicada en el
siguiente nmero de la revista. En caso de que el nmero de seleccionados
supere la disponibilidad de espacio de esa edicin, Zona Moebius continuar
publicando los mejores trabajos en dos ediciones sucesivas.

Podrn enviarse textos en cualquier gnero literario (poesa, narrativa,
teatro, prosa conceptual), escritos en castellano, firmados con el nombre
del autor o seudnimo y con una extensin mxima de 2 cuartillas (3 mil
caracteres). Slo se recibirn textos en formato .rtf.

Tambin pueden participar con trabajos grficos (collages que utilicen la
totalidad o parte de las fotografas de Liliana Muente, intervenciones
sobre las imgenes, etc.), los cuales debern enviarse en formato .jpg con
una resolucin apropiada para ser publicadas en la web (72 pix/inch). Otras
propuestas que no entren dentro de las especificaciones precedentes
(creaciones musicales o trabajos con requerimientos especficos) podran
ser consideradas de acuerdo a las posibilidades tcnicas de esta
publicacin.

La revista recibir los trabajos y propuestas en lectores@zonamoebius.com.



*** Mujeres artistas se reunirn

La Coordinadora Internacional de Mujeres en el Arte (Comunarte) y el
Colectivo Mujeres en la Msica, en colaboracin con otras instituciones,
anunciaron la realizacin del VIII Encuentro Internacional de Mujeres en el
Arte y el IV Encuentro Iberoamericano de Mujeres en el Arte, que se
celebrar entre el 26 de febrero y el 15 de marzo de 2004.

Estas reuniones, que se desarrollarn en La Habana y en Ciudad de Mxico,
con el tema "Multiculturalidad y exilio", darn a conocer la creacin
artstica de las mujeres en la bsqueda de una mayor equidad de gnero,
segn indic la compositora Leticia Armijo, directora general de Comunarte.

Conciertos, exposiciones, coreografas, proyeccin de filmes, mesas
redondas, conferencias y seminarios son algunas de las actividades de estos
encuentros, por lo que convocan a artistas visuales, cineastas, directoras
de orquesta, compositoras, bailarinas, coregrafas e intrpretes a que
participen una vez que hayan ledo en Internet las bases para hacerlo
(http://www.laneta.apc.org/mujeresenlamusica).



====================== Envenos informacin cultural ======================

Este espacio est destinado principalmente a la divulgacin del trabajo de
los escritores hispanoamericanos, pero no desdeamos la difusin de las
noticias culturales, que siempre son de inters. Envenos toda la
informacin que pueda a info@letralia.com.



=== Literatura en Internet ================================================

Poetas en Trnsito
http://www.poetasentransito.com

Daniel Pradilla y Enio Escauriza son dos poetas de Caracas, quienes asumen
la poesa como algo muy serio o, dependiendo de la perspectiva del
observador, como todo lo contrario. Ataviados con ropa naranja y armados
con pancartas del mismo color en las que transcriben poemas propios y de
otros autores, ambos recorren diversas calles de la capital venezolana
llevando poesa gratis y sin empaque a los desconcertados transentes.

Poetas en Trnsito es, como ellos mismos lo explican, un experimento
desarrollado "por creer que la poesa est en el transente, la gente, en
la ciudad, y que sta genera una enseanza para la urbe que somos todos".
Pradilla y Escauriza, cual modernos juglares, recitan sus poemas en
unidades de transporte colectivo ("En el primer autobs al que nos subimos
nos aplaudieron", cuentan emocionados), abordan a conductores que esperan
el cambio de luz del semforo o recitan poesa a los transentes, a quienes
adems les obsequian hojas con los mismos poemas impresos.

La pgina de esta iniciativa ofrece informacin acerca de las zonas de
Caracas que recorren con su carga potica: los martes de 9 a 10 de la noche
en La Bronka, ubicada en la avenida San Juan Bosco con 3 Transversal,
Centro Comercial La Placette, Altamira; los jueves de 8 a 9 de la noche en
Evio's Pizza, en la 4 Avenida de Los Palos Grandes, entre 2 y 3
transversales; los viernes de 5 de la tarde a 7 de la noche en la avenida
Francisco de Miranda, entre El Mueco y la Coromoto, y los sbados de 3 a 5
de la tarde en la avenida Mxico, entre Plaza Morelos y Sur 19.

Pradilla es ingeniero de produccin graduado en la Universidad Simn
Bolvar, y edita en Internet la revista Panfletonegro. En 2001 public su
poemario 10 francos belgas (Ed. Pez Soluble). Por su parte, Escauriza est
a punto de graduarse de socilogo en la Universidad Central de Venezuela y
es, tambin, msico y compositor. Es autor del poemario De julio a
septiembre (Ed. La Espada Rota, 2001).

Toda vez que estos poetas no venden poesa ni reciben ningn tipo de
subvencin para llevar adelante su proyecto, suelen preguntarles las
razones por las que se lanzan a las calles de la convulsa capital
venezolana. Ellos hacen uso de la palabra para explicar: "Queremos una
ciudad; como no la tenemos, la andamos buscando, la presentimos en la gente
que trabaja, que vive, ama y padece la urbe, esos verdaderos poetas en
trnsito".



=== Guayana, secreta tierra de la gracia y la contradiccin ===============
=== Crnica de viaje      Dixon Moya ======================================

                                    A rika y Rafael, auxiliares en la vida

La voz dulzona de la azafata, con el tpico acento venezolano, anuncia el
arribo al Aeropuerto Internacional "Manuel Carlos Piar" de Ciudad Guayana.
En ese momento, el pasajero que haya prestado atencin al anuncio podra
pensar que equivoc su destino o tom otro avin, ya que en Caracas compr
boletos para trasladarse a Puerto Ordaz, segunda ciudad del estado Bolvar,
al suroriente del pas. Luego, con algo de tiempo y conocimiento despejar
su duda al saber que se trata del mismo sitio. Digo, si ha prestado
atencin, porque es factible que el pasajero (en masculino) se haya
distrado con la belleza de las auxiliares de vuelo, que lucen de manera
coqueta y elegante unas cortas faldas de cuadros azules, atuendo no muy
frecuente en otras aerolneas del mundo, pero estamos en Venezuela. Tambin
es posible que los viajeros (esta vez sin distincin de gnero) ubicados a
la izquierda estuvieran observando un ro de color azul grisceo que para
los espectadores del lado derecho es una corriente de tono marrn. Un ro
de dos colores? Quizs esto sea factible en esta calurosa tierra, cuya
oleada trmica recibe a los visitantes que comienzan a bajar por la endeble
escalinata.

El aeropuerto internacional no parece serlo, se trata de una corta pista,
con un terminal compuesto por dos salas, llegadas y salidas. Mientras la
primera se congestiona con los forasteros y quienes regresan a casa, que
esperan pacientes su equipaje en la pequea correa transportadora, en la
segunda quienes se marchan compran el afamado y cremoso queso guayans,
para llevarlo a otros lugares del mundo. Despus de la terrible espera, al
salir, los taxistas (como en cualquier parte) abordan a los viajeros,
especialmente a los turistas extranjeros. Usualmente son taxis recin
envejecidos marca Malib que no poseen taxmetro, as que la tarifa debe
negociarse con el conductor. Ese tipo de cosas, y otras, se van aclarando
por el camino.

Esta ciudad, como insinu al comienzo, siempre ha tenido problemas de
identificacin. Primero se llam Santo Tom de Guayana, cuando los
conquistadores espaoles se lanzaban desde los fros Andes esparcindose
por selvas y llanos en bsqueda de El Dorado, hombres como Diego de Ordaz o
Antonio de Berro, quien realiz el viaje varias veces desde Santa Fe de
Bogot, cuando la futura provincia de Guayana an le perteneca al
Virreinato de la Nueva Granada, pero el nombre y su importancia no
perduraron mucho, en parte por los ataques piratas de Sir Walter Raleigh.
As que la poblacin se traslad cien kilmetros al occidente a la parte
ms angosta del ro Orinoco, fundndose Angostura, la ciudad histrica que
ahora parece un museo habitado, cuna y gnesis de algo llamado la Gran
Colombia, que los historiadores estn en mora de reconocer como el primer
Estado multinacional moderno, gracias a la visin de Simn Bolvar. Pero,
volviendo a la urbe que visitamos, a pesar del traslado, estaba destinada a
recuperar su importancia, reuniendo diferentes poblaciones y asentamientos
que otros pioneros recogieron en un solo apelativo, Ciudad Guayana.

La ciudad, que el taxi de color esmeralda brillante atraviesa por las vas
amplias y asfaltadas, est enclavada en el Macizo Guayans, la formacin
geolgica ms antigua del planeta segn recientes estudios (paradoja
temporal) en la confluencia de los ros Orinoco y Caron, cada uno con una
naturaleza, importancia y apariencia diferentes. Estos dos ros deciden al
final viajar juntos hacia el Delta Amacuro, desahogndose en el Mar Caribe,
al frente de Trinidad y Tobago, en el mismo sitio donde Cristbal Coln,
sin necesidad de conocer los hallazgos cientficos, describi como las
puertas del paraso, bautizando para siempre su visin como "Tierra de
Gracia".

En el viaje corto por automvil, se descubre que no es una ciudad hecha
para transentes, en parte por la inclemencia del clima, los autos abundan,
bien sea los grandes modelos norteamericanos que lentamente se convierten
en chatarras mviles, como recuerdo rodante de la poca dorada del petrleo
y los subsidios en Venezuela, as como los nuevos carros de origen europeo
o asitico. Un lugar comn es el ruido, el venezolano normalmente es amante
de la buena vida, como dicen ellos mismos es "bonchn", rumbero, bebedor,
extrovertido; para un bogotano tpico, es decir, andino, algo tmido y
fro, puede ser chocante al comienzo la manera de ser, el hablar fuerte y
franco, la risa estridente, pero luego comprende que es la naturaleza
propia de alguien con vocacin caribe.

Puerto Ordaz es el sector moderno de Ciudad Guayana, lo que en su comienzo
fueron campamentos de las primeras empresas exploradoras de los infinitos
recursos naturales, origen de un gigante llamado CVG (Corporacin
Venezolana de Guayana), el emporio destinado al desarrollo integral del
suroriente del pas. En un instante feliz de iluminacin, los gobernantes
decidieron buscar alternativas econmicas a la dependencia, para algunos
nociva, del monopolio del petrleo, fijndose en esta inmensa y deshabitada
parte, colindante con Brasil y Guyana, que guardaba entre la manigua un
montn de riquezas. As surgieron las empresas explotadoras del hierro,
bauxita, oro, diamantes, energa elctrica proveniente del Caron en
mltiples represas, conformando la CVG, y, con base en los diseos de unos
estudiantes de Harvard, construyeron una ciudad que, en compaa de
Brasilia, representan dos raros ejemplos en Amrica Latina de urbes
planificadas y modernas, que escapan al tradicional diseo europeo
colonial, dos retos de concreto en medio de la selva.

Pero las ciudades son los hombres y esta urbe, con cerca de un milln de
habitantes, tiene una forma de ser cosmopolita por el origen mltiple de
sus pobladores. Los otrora campamentos de trabajadores atrajeron a
ingenieros y obreros, no slo venezolanos. En sucesivas olas migratorias
arribaron desde noruegos hasta libaneses. En la actualidad las colonias
extranjeras ms fuertes son aparte de la colombiana, la italiana,
portuguesa, espaola, peruana, chilena, mexicana, brasilea, guyanesa,
rabe en su diversidad, algunos reductos nrdicos, norteamericanos y del
lejano oriente. La muestra de esa diversidad nacional se observa paseando
por Alta Vista, el sector elegante de Puerto Ordaz, en los establecimientos
comerciales, en las banderas de ms de diez consulados (entre oficiales y
honorarios), en la belleza de las mujeres que mezclan de manera justa los
rasgos finos en los rostros y los duros en los cuerpos, especialmente en
las exuberantes caderas, origen, a mi parecer, de un buen porcentaje del
alto ndice de accidentes en esta ciudad. Semanalmente hay un preocupante
nmero de muertos y heridos por la velocidad, imprudencia, licor y
comprensible distraccin de los conductores, ocasionada, como ya dije, por
el continuo y cadencioso desfile en los andenes adyacentes a las rpidas
autopistas, de las guayanesas. Otro sntoma del espritu internacional de
Puerto Ordaz es su divisin administrativa en villas y calles bautizadas
con referentes geogrficos (Villa Africana, Villa Brasil, Villa Colombia,
Chilemex, Avenida Atlntico, Calle Turn). Los grandes clubes sociales son
el talo Venezolano, el Portugus, mientras la colonia colombiana construye
a paso firme el Club Aracataca, evocacin del sitio de nacimiento de
Gabriel Garca Mrquez. Un detalle curioso, no hay muchas iglesias
catlicas en la ciudad; se proyecta, eso s, una catedral en el sitio que
fue visitado hace aos por el Papa Juan Pablo II.

Ciudad Guayana es una moneda de dos caras, hemos hablado de Puerto Ordaz,
mientras atravesamos sus amplias vas, pero si tomamos la imponente avenida
Sucre Figarella, en pocos minutos nos internaremos en las inmediaciones de
San Flix. Los primeros comentarios que recibe un extranjero sobre San
Flix se refieren a su inseguridad. El taxista recomendar no visitar a San
Flix de noche y hacerlo con cuidado de da, por el nmero de robos y
atracos. En realidad, San Flix es la tpica poblacin de clima caliente
que se puede encontrar en cualquier pas del tercer mundo, desordenada y
catica por la gran cantidad de buhoneros (vendedores ambulantes). Sin
embargo, all estn situadas la mayora de las entidades oficiales, la
Alcalda, algunos de los cuerpos policiales que existen y la Prefectura,
una institucin heredera de la tradicin francesa. El prefecto es una
combinacin de registrador civil (l levanta las actas de nacimiento) e
inspector de polica, tambin ordena operativos de seguridad y detenciones.

San Flix es sinnimo de comercio, excesivo ruido y calor, los negocios
formales e informales llaman la atencin con sus anuncios vistosos y los
equipos de sonido a todo volumen, que transmiten msica bailable,
especialmente vallenato colombiano y merengue dominicano, aunque si fuera
diciembre seguramente escucharamos las llamadas "gaitas", un tipo de
msica de origen zuliano (concretamente de Maracaibo) que durante la poca
navidea se baila en todo el territorio venezolano. Llegamos al parque
central que retoma el nombre que se repite como eco en el pas, la "Plaza
Bolvar", con un bello monumento al Libertador, un pabelln de banderas de
los pases bolivarianos y dos muros metlicos con frases clebres del
prcer americano. Como en todas las plazas pblicas, sus pobladores son los
ciudadanos que la atraviesan de afn sin mirar a su alrededor, vendedores
de alimentos, un par de fotgrafos callejeros, un lustrabotas y el demente
consuetudinario. Bajando por una explanada se halla el malecn que
resguarda y adorna al ro Orinoco.

Al tomar la va de regreso, pasamos frente a la plaza construida en
homenaje a Manuel Carlos Piar, hroe local de origen caribeo quien
contribuy a la independencia de la Provincia de Guayana, en la clebre
Batalla de San Flix, y quien luego fue acusado de rebelarse contra
Bolvar, lo cual origin un rpido Consejo de Guerra que decret su
fusilamiento. Este trgico suceso gener una extraa relacin de los
guayaneses con Bolvar, mezcla de amor-rencor, que no es apreciable en otra
regin venezolana, en donde la admiracin por el Libertador alcanza niveles
idoltricos. Esto sonara paradjico en el estado llamado precisamente
Bolvar, cuya capital es Ciudad Bolvar, pero Guayana es tierra
contradictoria.

El desarrollo meterico de Ciudad Guayana y su corta edad han contribuido
al desconocimiento nacional e internacional sobre su existencia. Cuando se
habla de Puerto Ordaz, muchos caraqueos piensan que es un pequeo pueblo
perdido en medio del calor y la selva. Evidentemente hay selva y calor
("monte y culebra", dirn). Sin embargo, el polo de desarrollo se mud
aqu, desplazando a la capital del estado como centro de la actividad
econmica, eso se constata al visitar Ciudad Bolvar. El taxista me ha
cado bien, a pesar de nuestras diferencias; yo callado, introvertido, un
poco solapado e hipcrita, contrastando con su naturaleza bulliciosa,
expresiva, de hablar duro y confianzudo. En mi caso me cuesta tratarlo con
familiaridad, l en cambio me tute desde el primer momento, me dice a cada
rato "cnchale, vale", adems identific enseguida mi acento neutro y
sentenci: "del hermano pas". En efecto, este pasajero bogotano, solitario
y fro como los Andes, le pide al conductor, antiguo pescador de una playa
del estado Anzotegui, que lo lleve a Ciudad Bolvar por un precio mdico,
pero que disminuya el volumen de la msica, por favor.

Negociado el precio, que ida y vuelta puede acercarse a Bs. 30.000 (unos
cincuenta dlares), luego de una travesa de cien kilmetros y cuarenta
minutos ms tarde, llegamos a la antigua Angostura. No puedo dejar de
experimentar una profunda alegra al conocer la cuna de la Gran Colombia,
esa creacin multinacional que slo resisti diez aos (quizs los mejores
aos de nuestra historia compartida), pero anticipo y antecedente directo
de los grupos regionales de la globalizacin actual. Sin embargo, constato
con tristeza el abandono de la ciudad, en todo sentido, ya que pareciera un
poblado solitario y triste, de habitantes viejos que apenas cruzan sus
calles y basuras acumuladas al lado de la avenida. Pasados unos minutos,
llegamos al casco histrico, sin duda lo ms bello de la ciudad, me
recuerda el barrio de la Candelaria en mi lejana Bogot, casas coloniales,
calles estrechas empedradas, la catedral en donde, en uno de sus costados,
siguen intactas las huellas de los proyectiles que cegaron la vida de Piar
mientras Bolvar lloraba al otro lado de la plaza, en donde hoy funciona la
Gobernacin. Al frente, una casa rosada y esquinera, la Casa del Congreso
de Angostura. Mientras el chofer se toma un "palito" (cerveza) para
refrescarse del inclemente calor, paso y repaso la historia de esta vieja
mansin restaurada, en cuyos salones naci la Patria, en mayscula y unida.

Luego del recorrido por el pasado, de retorno a la realidad transitamos al
lado del malecn, en donde a un lado corre la gente entre vendedores
ambulantes y desorden, mientras al otro extremo transcurre el Orinoco con
un horizonte en donde el sol anaranjado se lanza desde el famoso puente de
Angostura, en salto mortal. El regreso es ms rpido, o eso me parece, el
taxi se come la carretera con el paisaje inamovible, el suelo a ratos de
tono amarillo que se convierte en rojizo, por su origen ferroso.

Al llegar de nuevo a Ciudad Guayana, pasamos cerca de la planta fabril que
desafa todas las noches con sus cientos de bombillos y destellos las
veinticuatro horas del da. El taxista me deja en la puerta del Hotel
Inter, hay que decir que a pesar de las posibilidades tursticas de la zona
no hay muchos hoteles de primer orden, aunque existen varios para todos los
bolsillos. As que luego de probar en la cena un laulau ahumado, otro
pescado local de excelente sabor, descanso en la habitacin con vista al
parque Cachamay. Al otro da, como estaba previsto, salgo de nuevo con el
taxista de apellido Gutirrez, quien es sorprendentemente puntual (la
puntualidad no es precisamente la cualidad de los guayaneses), a quien pido
el favor de llevarme a los sitios tursticos de la ciudad.

Si existe un elemento que podra identificar a esta regin del suroriente
venezolano es el agua. No en vano es el nico servicio pblico gratuito, lo
que ha provocado su uso desmedido, hasta el punto del derroche, ya que en
poca de carnaval, durante el mes de febrero, es frecuente que los nios y
jvenes se diviertan lanzando bombas de agua.

El lquido adquiere diversas manifestaciones, aparece como saltos,
cascadas, ros, pero tambin en forma de energa, gracias a las
hidroelctricas, y se materializa en los parques. En el entorno urbano de
Puerto Ordaz, los sitios tursticos por excelencia son los parques
naturales Cachamay y La Llovizna, as como la represa Macagua. Los dos
primeros reflejan lo que guarda y reserva la geografa muchos kilmetros
hacia el sur, nombres sonoros forrados de verde, la Gran Sabana, el Salto
ngel, los tepuyes y una palabra que evoca leyenda y literatura, Canaima.
La fuente de la energa elctrica tiene nombre propio y se llama Caron,
este ro de belleza sobrecogedora, mezcla de tonos azules y grises, integra
cuatro represas, y hay otras tantas proyectadas hacia el futuro. La
energa, igual que su fuente hdrica, parece desbordarse, incluso de las
fronteras venezolanas, ya que por convenios internacionales aporta
electricidad para algunas regiones de pases vecinos. Sin embargo, el
servicio elctrico de la ciudad es psimo, por cuenta de la empresa local.
Lo dicho, es tierra paradjica.

Podra seguir hablando de la exuberancia del paisaje guayans, contemplado
en aquellos sitios, extendindome hasta la fatiga, pero no deseo cansar al
lector. Es mejor invitarlo a realizar este viaje que desde mi punto de
vista vale la pena. La travesa llega a su fin, el tiempo es implacable y
el recorrido, que pudo durar dos das o dos aos, para quien esto escribe,
result una experiencia pedaggica nica, la posibilidad de encontrar y
conocer una regin que como todas, mezcla elementos comunes, vistos en
otras partes, pero con un toque absolutamente particular. Otro da, quizs
hablemos del Salto ngel, la eterna lgrima de un kilmetro de recorrido,
de los extraos tepuyes o "retoos de piedra", como fueron bautizados por
los indgenas pemones en su simplicidad y sabidura. De igual forma,
mencionaremos a Guri, la que en su momento fue la mayor represa del mundo,
o los castillos de Guayana, pequeas fortalezas amuralladas que resistieron
el embate de los corsarios y otros sitios cercanos de indudable inters.
Slo espero, en la presente crnica de viaje, haber resaltado una ciudad,
llena de gracia y contradiccin. Es hora de partir y as se lo hago saber
al seor Gutirrez.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y ha publicado
   artculos en revistas de su pas.



=== La orilla desierta      Guillermo Fernndez ===========================

      (Nota del editor: el prximo 7 de noviembre se presentar La orilla
      desierta, poemario del escritor argentino Carlos Barbarito, amigo y
      colaborador de Letralia, adems de autor de Bestiario de amor, uno de
      los ttulos ms interesantes de la coleccin de poesa de nuestra
      Editorial Letralia. El nuevo libro de este autor, natural de
      Pergamino, aparece bajo el sello Andrmeda, de San Jos, Costa Rica,
      y acaba de obtener el premio Lpez Merino, en La Plata, Argentina.
      Adems de este artculo de Guillermo Fernndez, nuestros lectores
      podrn revisar en http://www.letralia.com/103/anexo.htm la
      presentacin que a la distancia har de su propio libro el autor).

Probamos un gran pesimismo en cierta poesa de hoy. Pero cuando no es
posible flirtear con ideas de celebracin, como lo pudo haber hecho Walt
Whitman o Saint John Perse, el oficio del poeta enfrentado a su realidad se
torna ms oscuro y difcil cuanto ms coherente.

Tal es el caso de Carlos Barbarito, cuya obra, de un tono bblico peculiar,
no tiene, sin embargo, los consuelos del poeta de los Salmos.

El ojo de Barbarito, fragmentado en visiones como espejos rotos, solo est
en capacidad de rendir cuentas de lo que percibe: un caos de cosas sin meta
en el universo. A veces hay belleza, pero en contraste con una atmsfera
trgica que es la res extensa del mundo, su fundamento y argamasa. Oprime
en sus versos un materialismo fatalista que expresa la idea incurable del
deterioro cosmolgico, no como crueldad del tiempo, sino como mcula de
nuestra propia existencia.

Materia de la poesa de Barbarito es la desilusin, pero una desilusin
tratada sin solemnidad, ni filosofa. El poeta argentino traduce de la
cotidianidad el tono especfico de toda una poca. Le bastan los elementos
ms simples para hacerlo: "Y el aire y el agua se empobrecen, pierden
altura y medida...". Un recuento sensorial y doloroso acaba por llevar al
creador a una bsqueda sin asidero: "Golpeo y no hay respuesta, / manos y
manos, manchadas de musgo, / holln y herrumbre". Por doquier la impureza
es signo visible de la civilizacin que ha oscurecido y desacralizado el
mundo. La culpa entreteje toda la naturaleza y le confiere esa textura de
intensa corrupcin humana.

Barbarito, en consonancia con la tradicin potica de que el hombre y la
mujer se han perdido a s mismos, es el cantor melanclico de cmo esa
prdida se percibe en cada acto y expresin viva del entorno. Vientos que
barren cenizas, frutos perforados, mujeres que orinan sustancias de miedo,
el deseo sin pellejo, el amor cercado... La vida vive una pesadilla y todo
es engranaje de una equivocacin desastrosa!

Con toda esa desesperanza, el verso de Barbarito es consistente: no se
refocila en el dolor como el de Vallejo, sino que lucha contra su propia
perplejidad, buscando empecinado la misma claridad secreta que arrojan, tal
vez, las preguntas impotentes que le lanzamos a "ese error instalado en el
mundo".



=== Las fronteras: amplitud de horizontes      Eduardo B. Hernndez =======

Son las fronteras principio o fin? La pregunta pudiera evocar un pasaje
del Pedro Pramo de Juan Rulfo: "El camino suba y bajaba; 'sube o baja
segn se va o viene. Para el que va, sube; para el que viene, baja' ". Lo
mismo pudiera decirse de las fronteras: son principio para el que comienza,
y final para el que termina.

El ser humano odia o ama las fronteras. Las odia cuando se le presentan
como obstculos, barreras, o lmites; las ama cuando las descubre como
horizontes, ensanches y principios. Lo mismo las impone que las traspasa,
las bendice que las maldice. Una frontera puede ser brecha o puente, salida
o entrada, vida o muerte, pero nunca tierra sumisa a la indiferencia,
siempre desafiando y provocando a todo al que se le acerca. As, una
frontera es puerta del cielo o del infierno, pero difcilmente es ambiguo
purgatorio.

Las fronteras son plataformas donde los sueos se transfieren a otra
realidad, tribunas sobre las cuales se pueden redimir suspiros y lamentos,
foros de expatriados y gnesis para quienes eluden eplogos y atardeceres.
O son sepulcros sin lpidas ni distinciones, tumbas calladas donde el
caminante cado queda sin rquiem ni oracin, cnclaves de almas errantes,
crepsculos que se alargan como las sombras de los que emigraron.

Las fronteras son cicatrices del planeta que hieren o sanan, unen o rasgan,
gritan o callan. Se extienden como fisuras terrestres sobre la superficie,
y por ellas naciones y pueblos hacen la guerra o acuerdan armisticios, en
una lucha interminable por poseerlas o defenderlas. En el afn de
conquistarlas, miles de vidas son sacrificadas, porque es imposible borrar
una frontera antigua o trazar un nuevo lindero sin usar como tinta la
sangre.

De las fronteras se dice que son tierras de paso, identidades geogrficas
pobres y feas, como la cara de una mueca sucia y rota. Pero quizs
pudiramos hoy, en una convencin fronteriza, invocar a los pinceles
poticos de Sor Juana, y parafrasear: "Hombres necios que acusis, a la
frontera sin razn, sin ver que sois la ocasin de lo mismo que culpis".
No han sido la erosin y la marea humana las que han mancillado su
virginidad colindante y marchitado su rostro limtrofe, adjudicndole una
reputacin prostituida a su abandono aledao?

Son estas zonas adyacentes ventanas con vidrios rotos. Por ellas nos
asomamos a lo incgnito y profano para palpar con nuestros ojos la cercana
de lo lejano y curiosear con la imposibilidad de lo deseado. O son
trincheras de resentimiento y enemistad donde se parapeta nuestro agravio
en contra de "el de al lado", a quien siempre consideraremos peor que
nosotros, aunque codiciemos sus dominios.

A lo largo de estas orillas, en donde la patria se arrincona y el
nacionalismo se estrecha, el ser humano existe y subsiste entre muros,
alambradas, cercas y puentes. Las fronteras son escenarios de su
tragicomedia, en la que se escabulle por tneles clandestinos, pavimentados
de expectaciones y desalientos, haciendo malabares en atrevidas ferias de
contrabandos, nadando en la marea del bullicio lingstico, o integrndose
al desfile de rostros inditos como un ilustre desconocido, marchando a la
cadencia del hormigueo incesante y multitudinario de almas en trnsito.

Vilipendiadas como son, empero, las fronteras siempre reservan un nuevo
amanecer para el lugareo y le ofrecen, por el precio de unos cuantos
pasos, la promesa de convertirlo en extranjero y transferirlo a otro mundo
en un abrir y cerrar de ojos, como el obturador de una polaroid, que
congela la sonrisa apurada bajo el sombrero artificial, perpetuando as el
momento de la fuga hacia el micro-universo vecino.

Las fronteras deletrean la dualidad de espacios contiguos, y expresan
territorialmente la geografa de la imaginacin humana, siempre en bsqueda
de nuevos y ms amplios horizontes. Son un espejo de tierra que refleja las
delineaciones que el ser humano concibe y traza en su propio pensamiento,
el cual transita secretamente desde el frontal de su deseo hasta el
occipital de su ambicin. Las fronteras enuncian, por tanto, la amplitud y
la estrechez yuxtapuestas del raciocinio humano, que extiende o limita,
edifica o traspasa, y prohbe o permite.

Al final, la esencia opuesta de las zonas fronterizas se torna en una
penitencia: entre ms profunda la divisin, mayor la atraccin. La
demarcada faz de la tierra, en consecuencia, continuar emancipando o
acordonando al corazn humano. Y segn del lado donde haya nacido, el ser
humano seguir preguntndose si son las fronteras principio o fin.

** Eduardo B. Hernndez
   ehernandez@vocesdelafrontera.com
   Escritor mexicano, natural de la frontera con EUA (Nogales, Sonora,
   1963). Radica en Apache Junction, Arizona, al suroeste de Estados
   Unidos. Fund y dirigi el peridico estudiantil El Cuarto Poder en
   Ciudad de Mxico. Trabaj en diversos medios como reportero grfico. Fue
   asistente editorial de Servicios Profesionales de Prensa, agencia
   publicitaria y periodstica. Fund la Agencia Periodstica Internacional
   Fama, la cual distribuy material periodstico a medios informativos
   nacionales e internacionales, entre ellos El Sol de Los ngeles. Es
   autor del libro Los zapatos del inmigrante y otros escritos. Actualmente
   dirige el Instituto Hispano de Asuntos Sociales
   (http://www.vocesdelafrontera.com) y publica la revista bilinge
   Barriozona.



=== Las ltimas horas de Manuel Vzquez Montalbn      Revista Hontanar ===

      (Nota del editor: en su nmero 56 [noviembre de 2003], la revista
      Hontanar, editada en Australia por Cervantes Publishing como un medio
      para fortalecer los vnculos entre la ciudadana uruguaya residente
      en ese y otros pases del mundo, public de primera mano estas dos
      reseas sobre las ltimas actuaciones pblicas del escritor espaol
      Manuel Vzquez Montalbn, que reproducimos aqu gracias a la
      colaboracin de su editor, Michael Gamarra. La revista se distribuye
      en formato PDF y, para suscribirse, es necesario enviar un mensaje en
      blanco a cervantes_publishing@yahoo.com.au, con la palabra
      "subscribe" en el subject).

*** Brillante disertacin de Snchez Montalbn en la UNSW

El 16 de octubre tuvo lugar en la Universidad de NSW de Sidney una
conferencia dictada por el escritor espaol Manuel Vzquez Montalbn como
parte de una gira por varias ciudades australianas, que comprendi adems
Melbourne y Canberra.

Fue presentado por el profesor John Brotherton, director de la escuela de
espaol de dicha universidad. Un numeroso pblico sigui con atencin la
conferencia que se prolong bastante ms de lo previsto; su brillante
oratoria, salpicada adems por toques de buen humor, mantuvo el inters de
la audiencia de forma tal, que lo nico lamentable fue que la disertacin
llegase a su fin.

Su tema fue el estado de las literaturas regionales de Espaa
(principalmente catalana, gallega y vasca), en el devenir histrico, su
prohibicin durante el franquismo y su posterior resurgimiento. Vzquez
Montalbn sintetiz la historia de la literatura en dichas lenguas desde
sus primeras manifestaciones, continu con su evolucin y sus perodos de
brillo citando nombres de poetas y narradores muchos de los cuales eran
desconocidos por la audiencia, pasando luego por el oscuro perodo que se
inici al final de la guerra civil, cuando dichas lenguas fueron
virtualmente prohibidas en todo el pas. Luego se refiri a su recuperacin
al retornar la democracia a la Madre Patria, lo que permiti a muchos
escritores catalanes, gallegos y vascos volver a expresarse con libertad en
las lenguas de sus respectivas regiones.

Seal el disertante que la literatura gallega, por ejemplo, se ha detacado
a lo largo de la historia peninsular por su brillante lirismo, en la que
han sobresalido poetas del calibre de Rosala de Castro y tantos otros.

Tambin destac el conferenciante la importancia que en Barcelona tuvo la
burguesa catalana a partir de finales del siglo 19 hasta las primeras
dcadas del 20, al propiciar el surgimiento de editoriales, ateneos,
teatro, y eventos literarios y artsticos que crearon un ambiente favorable
al desarrollo de una literatura en idioma cataln con una produccin de
gran valor.

La guerra civil, segn Vzquez Montalbn, tuvo races ms profundas que el
mero enfrentamiento blico entre militares y clero por un lado, y la masa
obrera y campesina liderados por intelectuales republicanos y de izquierda
por el otro. Haba un establishment respaldado por la poderosa Iglesia
Catlica y por las clases altas, que no miraban con buenos ojos la
influencia de tendencias sociales y polticas provenientes del extranjero
que inevitablemente comenzaban a ser introducidas en Espaa desde comienzos
del siglo 20. "Hay quienes sostienen", dijo, "que ese siglo comenz en 1917
con la revolucin del proletariado ruso, y finaliz en 1980-90, con los
sucesos de notoriedad en Europa y la desintegracin de la URSS, por la
influencia que dichos eventos han tenido para aquel continente y el resto
del mundo".

El fin de la segunda guerra mundial con la derrota de los poderes que
haban apoyado al franquismo, impuls al caudillo a buscar una mayor
aproximacin al Vaticano, dijo el escritor, y la difusin del trmino
"nacional-catlico" pas a ser el sello de su inmediata poltica. El pueblo
espaol tena una larga tradicin catlica y Franco saba que el apoyo de
Roma sera una eficaz bandera de lucha.

El asentamiento de la democracia luego de la desaparicin del caudillo,
permiti la restitucin y revaloracin de los idiomas regionales, con el
consiguiente resurgir de sus respectivas literaturas, cuando muchos
talentosos escritores volvieron a usar su lengua verncula como instrumento
para la creacin de sus obras. Esta revaloracin, dijo el escritor,
constituye un paso positivo hacia una sociedad que se enriquece al
acrecentar su acervo cultural.

Al finalizar, el disertante respondi preguntas durante ms de media hora.



*** Las ltimas horas de un gran escritor
    Michael Gamarra

Escrib el simple comentario que aparece en la pgina 3 de esta edicin,
unas horas antes de recibir la triste noticia de la muerte de Manuel
Vzquez Montalbn en Bangkok el viernes 17 de octubre.

Aun sabiendo que de nada sirven las palabras ante lo irreparable, y con la
absoluta certeza de que cuando stas lleguen al lector, la noticia ya habr
dejado paso a otras en las pginas de los rotativos y en las pantallas de
televisin del mundo hispano, me siento obligado a expresarlas aqu sin que
pueda explicar el porqu. Pero eso no importa ya.

Conoc al creador de Pepe Carvalho unas 24 horas antes de su ltima
partida, cuando l esperaba solitario en un saln de la universidad, antes
de regalarnos -a una audiencia compuesta por profesores y alumnos de
espaol as como por diplomticos, prensa y pblico en general- una
conferencia que slo puede ser calificada de magnfica.

Me present y estuvimos charlando. Pareca estar cansado. Apareci luego un
periodista que grabador en mano le hizo una entrevista de 10 minutos frente
a m. Debe haber sido la ltima de la vida del escritor. Al finalizar, el
periodista extrajo de un bolso dos libros y se los obsequi. El primero,
una serie de artculos sobre los lazos histricos entre Espaa y Australia.
El otro, una resea de trabajos premiados en concursos del Club Espaol de
esta ciudad, exhumados por mi amigo Vctor Ramos de los archivos de la
institucin.

De pronto el periodista se dio cuenta de algo: "Bueno... creo que aqu este
amigo le puede decir algo ms sobre estos libros".

El escritor me mir inquisitivo y yo dije: "S, casualmente fui el editor
de uno y coeditor del otro".

El periodista se alej a cumplir su tarea y Vzquez Montalbn se abri un
poco ms y comenzaron sus preguntas: Dnde trabajas? Cunto hace que
vives en Australia? Se sorprendi cuando dije 30 aos. Me pregunt sobre
mis libros y le detall lo que proyectbamos publicar pronto, mo y ajeno.
Le alegr saber que yo haba sido cicerone en nuestra ciudad de su gran
amigo el director teatral cataln Ricard Salvat unos aos antes. "Lo ver
muy pronto", me dijo; le relat entonces una serie de extraas
coincidencias que me sucedieron con Salvat. Hablamos luego de mis dos
catalanas ms admiradas: Margarita Xirgu -a quien nunca vi en escena pero
s tuve la buena fortuna de asistir en Uruguay, siendo nio, a obras por
ella dirigidas-, y Victoria de los ngeles, a quien entrevist en sus dos
ltimas visitas a Australia no hace mucho. La conversacin (casi todo el
tiempo a su cargo) se torn gil y amena. Supe que era uno de los jurados
del actual Premio Planeta, habiendo dejado su voto antes de partir, y que
su ltimo libro, Milenio, de unas mil pginas que ver la luz dentro de
unos meses, fue terminado en Australia.

Al llegar la hora indicada la sala se llen, y debimos suspender la charla.
Me prometi que trasmitira mis saludos a Salvat, y que se mantendra en
contacto por e-mail.

Un prolongado aplauso lo recibi, y comenz a hablar. Aquella fue una
estupenda muestra de elocuencia; nadie podra imaginar que esa conferencia
sera su ltima, y que pocas horas despus, en el aeropuerto de Bangkok,
tan lejos de su Catalua querida, la Moira lo esperaba para informarle que
emprendera all su ltimo viaje.

                                                        19 de octubre, 2003



=== La "legendaria" novela hispanoamericana ===============================
=== Miguel ngel Asturias, Jos Mara Arguedas      Alfredo Canedo ========

El lugar de la moderna novela "exitista", no rigurosamente exacto pero s
comprensivo, son los personajes, la ciudad, la megalpoli industrial, las
heterogneas muchedumbres humanas, los individuos solitarios, la
fragmentacin social y el peso agobiador de las relaciones mercantiles;
cuanto ms el de la esttica, por todas esas dolorosas novedades de la vida
urbana, alimentada directamente de la prosa callejera, de elementos
racionalistas, de desarraigos, frustraciones, resentimientos, falta de
perspectivas personales e historias de anodinas gentes, y, tan luego como
recursos, los dilogos insustanciales, prosaicos, el monlogo interior, la
dislocacin de planos temporales, la simultaneidad de espacios, la tenaz
presencia del "paternalista" autor-narrador con lo alusivo a conductas
enajenadas y psicpatas. Si algo tambin incontrastable en esa novela de
"glorias editoriales y periodsticas", salvo en muy contados casos, las
aproximaciones a la fantasa, aunque no rigurosamente exactas, en "copias",
"recuerdos", "realidades psicolgicas", "facciones" y "gestos" de
criaturas, pero ni rastros de impresiones en el cielo, los horizontes,
mares, valles, ros, rboles, las montaas y mieses, ni siquiera escenas
del sol y suelo patrio. Novela, por tanto, de "escritores de accin", sin
profundidad en el sueo y en la vaga idealidad sino en dilogos, discursos
y temas codificados por la vida social.

Pues entonces, que esa novela, por s misma, ha de servir para interpretar
o revelar historias e idiosincrasias hispanoamericanas es, donde se la
mire, completamente falso. A cambio, merece atencin, sobre todo del lector
familiarizado con el gnero, la novela de pasin fabuladora donde
acontecimientos y presentimientos narrados como si fueran un mito, sin
retricas sentimentales ni el simple muestrario "geogrfico
socioeconmico", pese a reparos de la simple chchara de acadmicos en una
esquina y de crticos en una acera.



A pesar de ingentes esfuerzos de docentes e investigadores an hoy se duda
del origen sociocultural y la fecha de nacimiento de la novela
hispanoamericana. Algunos, en mayor o menor certeza, lo atribuyen a 1923
con la novela Fabla salvaje del peruano Csar Vallejo; otros a 1949 con El
reino de este mundo del cubano Alejo Carpentier. Por lo que fuere, una u
otra fecha en los comienzos de la novela hispanoamericana no han llegado a
convencer, aunque no por eso desestimarlas de plano, menos aun
considerarlas en simples ocurrencias de la crtica universitaria. Lo cierto
es que el principio de esa novelstica habr de buscarse en escritores
centroamericanos de la generacin del 40 o, a lo sumo, de mediados de la
dcada posterior. No ms.

Vaya uno de los casos, si no contundente, al menos digno de tomrselo muy
en cuenta para estudios posteriores sobre los orgenes de la novela
hispanoamericana.

Al guatemalteco Miguel ngel Asturias (premio Nobel de Literatura en 1967),
con justicia y sentido casi riguroso, se le atribuye el laurel de novelista
ms mitolgico en Amrica, despus de la cesacin de las llamadas
literaturas precolombinas. En Hombres de maz, novela sin esttica de
denotacin directa tampoco de abstracciones conceptuales, Asturias someti
imgenes, metforas, pasiones tropicales y valores colectivos no
individuales a significaciones mitolgicas, a la oralidad de las
colectividades arcaicas de los pueblos tradicionalmente annimos, al
telurismo y a las vivencias mgicas de sus antepasados mayas.
Emprendimiento que ms tarde aclar en el prlogo a su novela:

      ...el problema para m no es escribir, el problema mo era transmitir
      con lengua que no era propiamente ma imgenes, conjeturas y
      sentimientos americanos de las cosas americanas.

Logr as la presencia del indio con sueos e imaginaciones; pero tambin
prodigiosas leyendas de este hombre de su tierra en trgica vctima de la
siembra, cosecha y comercializacin del maz:

      El maz sembrado para comer es sagrado sustento del hombre hecho de
      maz. Sembrado por negocio es hambre del hombre que fue hecho de
      maz.

Es de verse en la novela al indio desgarrado, perdido, vilipendiado y hasta
vagabundo por obra de quienes trafican con su mayor sustento: el pan de
maz.

Varios desafos al lector. Primeramente debe de absorber que el maz es
para el indio de secreta vertebracin de lo mitolgico y ritual. Luego, la
materia narrativa, sin trayectoria lgica y coherente, ni entre los
distintos episodios ni en cada uno de stos en particular, ms bien ambigua
y fluctuante, con realismo directo, a veces fantstico. En adelante, la
obsesiva metfora y los juegos retricos.

A lo largo de las seis secciones de la novela, carne y huesos de mayas con
olor a maz humedecido por la tierra y la lucha de la comunidad indgena
tradicional con ladinos pretendientes a transformar ese cultivo sagrado en
empresa comercial. Mayormente escritas con carga de lirismo, sensaciones
primitivas, figuras mticas y de confrontaciones de lo invisible con el
presente, de magia con la realidad; derroche de ornatos y contenidos, algo
nuevo en la literatura autnticamente indianista hispanoamericana. Desde
ese hervor literario ms la plena conciencia en las formas antiguas mejores
a las del mundo moderno (ya en sus obras haban dado tenues muestras de
iguales asuntos el mejicano Jos Vasconcelos y el peruano Ciro Alegra y el
colombiano Gabriel Garca Mrquez), escribi el 28 de febrero de 1928 en la
revista Ercilia, de Santiago de Chile:

      Me vi en el dificilsimo trance cuando comprend que los modelos de
      la literatura castellana no me servan para interpretar el mundo que
      anhelaba revelar. Luch tenaz y angustiosamente por encontrar un
      estilo en que ese universo humano, tan original y complejsimo,
      pudiera ser constreido y transmitido. Creo que lo consegu.

Ya en el comienzo, las ntidas voces con inflexiones y particularidades
gramaticales o lxicas del linaje indio mayense, adems de registros
lingsticos diversos. Voces hierticas, sin rasgos sociolectales
significativos y como traducidas de un milenario idioma amerindio, pero
tampoco escasas, aunque no todas ellas, de cierto tufo hispano; as, por
ejemplo, la voz del "hroe mtico" Gaspar Illn dirigindose a su esposa en
"espaol-gutemalteco":

      Ve, Piojosa, diacn un rato va a empezar la bulla.

Indios hablantes en espaol aunque con vocablos del dialecto ancestral, a
fin de que no dejasen de ser radicalmente "otros". Asturias, quien ha ledo
sin cesar a Gngora, Lope de Vega y Quevedo, "americaniza" hasta la
extravagancia la lengua espaola; razn de que se le llamara formidable
mensajero de las colectividades indgenas centroamericanas y del no menos
humanismo de la Espaa barroca del Siglo de Oro. De ah, "Reflexiones
peruanas sobre un narrador mejicano", donde Asturias da rienda suelta a su
compromiso con la lengua de sus ancestros:

      ...en cuanto elevar mediante ella con carga espaola, ms arrolladora
      expresin de mitos y smbolos, el lenguaje del alma nacional y del
      primitivo pueblo guatemalteco a la ms alta categora artstica.

Ciertamente, le ha venido de auxilio todo el instrumental literario durante
sus aos de aprendizaje en bibliotecas, museos y universidades de Espaa
como de Francia. Ya de regreso a su patria, 1929, hubo de mezclar ese
instrumental con el sentimiento maya, o, de otra manera, con el mundo que
posey e hizo propio. Se sumergi de lleno, no con ojos de etnohistoriador
ni de antroplogo, menos aun de socilogo, en los annimos textos Popol Vuh
(segn la tradicin ha sido escrito por un indio maya durante el dominio de
la Corona hispana sobre Amrica Central) de prosodia y conceptos
imaginarios o surrealistas, Chilam Balam con cantos sagrados de los indios
nahuas del sur guatemalteco, o Chumayel y en dems antiguos documentos
precolombinos. Lecturas donde hubo de empaparse de mitos y simbologas
indgenas en correspondencia con cdigos naturales y sobrenaturales, tan
vlidos como el pensamiento mecnico y racional.



Necesario recordar que un segmento importante de la novelstica
hispanoamericana es ideolgico-artstico con particularidades, ms o menos
agudas, en la milenaria cultura indgena. Dentro de ese contexto, la obra
del peruano Jos Mara Arguedas, adelantado a sus jvenes colegas de la
dcada del 50 con narrativa de signo cosmopolita y social, ms convincente
en la evocacin de los reductos europeizantes que en los barrios
perifricos limeos (J. Ribeyro, M. Vargas Llosa, E. Congrins, O. Reynoso,
entre otros). Pocos como l han sabido acercarse con ensimismada aoranza a
la comunidad indgena y al paisaje andino; por caso, Todas las sangres,
publicada en 1964, dos aos despus A nuestro padre creador Tupac-Amar,
con registros quichuas en el arcasmo, lo "antiurbano" y "andinismo" como
en drstica oposicin a los desencuentros tnicos entre peruanos:

      ...el peruano es un individuo quechua moderno; peruano que
      orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio.
      Al inmenso pueblo de los seores hemos llegado y lo estamos
      removiendo con nuestros himnos antiguos y nuevos lo estamos
      envolviendo. Hemos de lavar algo las culpas por siglos sedimentados
      en esta cabeza corrompida de los falsos huiracochas, con lgrimas,
      amor o fuego. Hemos de convertirla en pueblo de hombres que entonen
      los himnos de las cuatro de nuestro mundo, en ciudad feliz, donde
      cada hombre trabaje, en inmenso pueblo que no odie y sea limpio.

Aun as, ningn texto narrativo sobre la situacin pluricultural en el
altiplano como El zorro de arriba y el zorro de abajo (1969), donde la vida
en zonas absolutamente indgenas como econmicas y polticas en la costa
peruana es relatada en el mismo sentimiento de las voces de quechuas.
Novela con palabras poticas, eufricas; discurso vasto, voces bblicas,
populares y profticas, exaltaciones y celebraciones. El zorro de arriba
(alturas andinas o Andes en general) es la connotacin de la pobreza; el de
abajo (los valles interandinos o la costa al Pacfico), la abundancia o
riqueza. El de arriba, bastante contagiado de las creencias cristianas pero
sumergido de manera muy encarnizada en la religin pagana; el de abajo,
ateo y materialista, sin nada a favor en sentimientos trascendentes. En
cuanto la lengua, oral, cautivante; propia de un mundo de hombres
guerreros, mitos, dioses, animales, abismos, caminos y acontecimientos como
nicamente sentida en cuentos quechuas por famosos narradores indgenas. No
desmesurados los adjetivos y adverbios; frecuentes los prrafos en
suspenso, y constante la presencia de dos niveles referenciales: la cultura
andina de cosmogonas, magias, mitologas y utopas, ms la de costeros o
"blancos" nutrida del racionalismo europeo. Otro eje vertical, el clamor de
la raza india a un Per socialmente unido en las costumbres y la lengua
quechua de los ancestros. En el final, la voz del indio leyendo, ante el
pequeo retrato del "Che" Guevara y un crucifijo, la epstola de San Pablo
sobre la imagen revolucionaria del Hijo de Dios.



No es aventurado decir que tanto Asturias como Arguedas han sido los
primeros sacerdotes en describir plenamente la sojuzgada vida de indgenas
hispanoamericanos al imperio del racionalismo econmico y del "pensamiento
nico" en tiempos modernos. Es como si ellos debieron de sentirse aludidos
en que la esperanza ha de irrumpir desde el mundo de los pobres.

** Alfredo Canedo
   alfredocanedo@infovia.com.ar
   Licenciado en bibliotecologa por la Facultad de Letras de la
   Universidad de Buenos Aires. Ha trabajado en la Biblioteca del Congreso
   (1960-67) y en la Biblioteca Nacional (1967-76). Ha dictado cursos sobre
   literatura argentina y espaola en la Universidad John F. Kennedy
   (1988-91), la Universidad Libertad (1988-91) y la Universidad de
   Monserrat (1988-90), entre otras instituciones. Adems ha sido asesor
   cultural de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires (1991-92),
   del Ministerio de Educacin (1994-96) y de la Jefatura de Gabinete
   Nacional (1996-2001). Ha publicado los libros Aspectos del pensamiento
   poltico de Leopoldo Lugones, Crtica literaria y Borges tallador en
   filosofa e imgenes. Trabajos suyos han aparecido en Clarn, La Razn,
   Sur, Hoy, Nuevo Diario y otros medios argentinos, as como en las
   revistas Propsitos, Caras y Caretas, Letras de Buenos Aires, Proa y
   Archivos del Sur, entre otras.



=== Letras ================================================================

   *** Tragar, tragar
       Diego Vallejo

   *** Hiptesis Fasolino
       Ernesto Sierra Sanz

   *** Dos tangos
       Hernn Alfredo Brignani

   *** Una tarde cualquiera
       Sebastin Molina

   *** Poemas
       Carlos R. lvarez Z.

   *** Los ojos hacia Palermo
       Yvette Guevara-Dedaj

   *** Poemas
       Jos Luis Jimnez Villena

   *** Dos cuentos
       Yolanda Ramrez Michel

   *** Poemas
       C. A. Campos

   *** Vicente y el oso
       Massimiliano Simoncini

   *** Poemas
       Jos Alejandro Pea

   *** Otoos de abril
       Andrs Velsquez



=== Tragar, tragar      Diego Vallejo =====================================

      (Nota del editor: este poema recibi mencin de honor en la Bienal de
      Mar del Plata [1998]).

Se trata de colocarte
bien sentado frente a la botella.
Comportarte con ella
como si fuera tu novia
el da que la vas a desflorar,
esperando la reticencia,
el jugueteo,
la secreta sonrisa,
no todo es lineal,
no es comprarte la botella y listo.
No seor!
Pens como si fuese
una nena y una mujer
en el mismo cuerpo
rutilante de botella.
Mitad nena, mitad mujer.
Pero todo mezclado,
nunca se sabe cundo.
Y eso es lo lindo.

Se trata de poner
msica suave,
luces tenues
-pens que nunca ms
vas a vivir otra oportunidad como sta-
candelabros de plata si es posible,
como en el fondo te gustara
que te la hicieran a vos
me comprends?
Te pido que pienses, por ejemplo,
en los bailes romnticos
-vos que siempre fuiste a una disco-
nada de violencia, ni ruidos,
ni menos que menos, tristeza.
Como si esa palabra no existiera,
como si no fuera una emocin humana
borrala!

Imaginate vos,
cristal con vino
(no importa qu cosa sea ese vino)
y pens en alguien
que te quiera tomar
cmo te pueden hacer
para que no te resistas?
Saber que una botella
gusta de ser intocada y
-al mismo tiempo-
tambin gusta que la tomen,
que la abran,
que la deseen,
suea con el metal
introducindose en su corcho,
loca suea que la fuerzan.
Te repito:
pens, por favor,
pens en una mujer nena-mujer.
La conversacin, estudiada.
Miradas de costado
y luego girar suavemente tu cabeza
y otra vez mirar.

Despus, mucho despus,
tocar la botella,
se permite con excitacin
pero no demostrarlo,
ser coherente con el plan,
saber que te va en ello la vida,
y nada, disfrutar as
hasta el ltimo momento.

Tener en cuenta detalles:
el aparato para abrir la botella
debe estar de antemano all:
si llegaste a esa instancia
todo paso en falso frustra el vino,
en el triste caso
que lo puedas llegar a tomar.
Ms te vale no jugar con el desencanto!

Saber que
-los antiguos lo saban-
el dolor y el amor difieren
slo en una lgica trivial,
por eso toda vacilacin
al introducir el metal
para liberar la ruta del vino
-que duele duele!-
es llegar a lo intolerable,
muestra de torpeza,
camino de aficionado.
Idiota!
Podras lastimar el cuello,
mnimos cristales rodaran
por fuera y por dentro,
el vino ya ruin por tu culpa
no sirve ni para consumo
de las guarangas del bajo,
los jueces
-luego de que todo ocurra, por supuesto-
se molestaran y deberan tomar decisiones
y tus familiares deberan explicar
y ser tenidos por menos en tu pueblo,
es mejor mudarse antes que eso,
las piezas de hotel
siempre fueron aliadas
de hombres como vos.

Hijo mo,
si tu labor alcanz la sutileza,
la conclusin debera ser
de sano provecho,
de tranquilas preguntas
en el suave adormecimiento.
Pero para ello debes
-con infinita delicadeza-
con la palma extendida
tomar la botella
como quien toma una jeringa
-con infinita ternura-
como quien toma una biblia
-con infinita conciencia del acto-
como quien toma un elixir
-con tacto infinito-
como el creyente toma
el cuerpo nveo y farinceo
mutado en dios escondido pero poderoso
-con infinito respeto-
dejar tu reflejo en el vidrio,
encontrar otros ojos en l,
llevrtelo a la boca y
-antes del estertor,
anuncio de la muerte-
tragar, tragar.

** Diego Vallejo
   diego@iflysib1.unlp.edu.ar
   Escritor argentino. Es adems locutor, actor teatral y gestor cultural.
   Licenciado en fsica por la Universidad Nacional de La Plata, ciudad
   donde reside.



=== Hiptesis Fasolino      Ernesto Sierra Sanz ===========================

Milton Fasolino haba tenido suerte hasta entonces. Siempre viajando lejos,
siempre ausente, siempre ninguneando pensamientos y cerrando los ojos sin
poder dormir. La vida esconde escalpelos.

Apenas recordaba el silbido de las bombas que les echaban encima aquellos
canallas que terminaron por enterrar a medio morirse. Sin embargo,
insomnio. La respuesta de todos sus males.

As se fueron marchando todos los que le rodearon en la retaguardia; el
soldado continuaba en trincheras de nogal mientras su mujer se deshaca
entre las sbanas. A veces la rueda empieza a girar y no hay forma de
pararla. Las ojeras que seguan a cada conversacin telefnica comenzaron a
notarse, a merodear las distancias ms remotas.

En cuestin de un ao casi toda su familia haba sido pasto de unas fiebres
quejumbrosas y miserables que beban el agua de las personas. Que beban
personas.



Cuando el padre Harlan le avis de que el pequeo Ciro Fasolino tambin
sufra de los temblores, Milton hizo definitivamente la maleta, abandon el
despacho de la Secretara General y mont en el tren rumbo a los pastos del
Norte.

Los viejos rales de un pas que respiraba su sangre, la ruina del paisaje
y un hijo al final del camino, un nio tosiendo llamas, le hizo palpitar el
corazn ms de lo que un barracn puede conseguir.

A su lado en el banco de madera, a modo de asiento, una anciana de velo
autctono y rado, pelo blanco a horcajadas y dientes de bisutera. Todo
pareca estar mal puesto.

La mujer pareca descansar en un duermevela equilibrista. "Qudate
conmigo", pareca susurrar a los perros cuando entornaba los ojos.



Muchas horas ms tarde, interminables, horas de chimenea incmoda, el tren
lleg al apeadero, apartado y verde que cubra un sol lnguido y
convaleciente, a travs de cientos de pequeas hojas de nombre
impronunciable. Un mosaico desapercibido.

No tard en presentarse en su casa. La criada, Rosita, una cra poco mayor
que Ciro Fasolino, le abri las puertas de doble hoja con ceremonia
aprendida.

-Seor Milton! -exclam-, no nos avis de que iba a venir...

-Dnde est Ciro? -contest el patriarca, dejando sombrero y maleta en el
suelo.

-Arriba, en su cuarto. Est con el doctor y el cura.

A Milton Fasolino le temblaron las rodillas ante semejante congregacin de
personajes novelescos en su propia casa.

-Retrate -le dijo mientras comenzaba a subir las escaleras.



La habitacin del pequeo Ciro estaba decorada a su gusto. El papel
pintado, el telescopio americano que vala ms que el resto del pueblo, el
cactus de Almera, libros en ingls (siempre deca que sera embajador), y
una cama de matrimonio musulmn.

Y sobre todo, la caja de msica del abuelo.

Y un nuevo olor a muerte que sobrepasaba todas las cosas y se filtraba ms
all de las cortinas de cretona. Las caras del padre Harlan y del doctor
reflejaban su grasa y su pesimismo. "No pasar de esta noche", parecan
decirle con los ojos. "Aprovchela".

-Buenas tardes -salud empero el mdico, tendindole una mano fofa llena de
venas y pecas, flccida y sobrealimentada.

-Buenas? -contest el aludido, sin querer tocar aquella mano.

Con temor reverencial antiguo, se aproxim a la cama, tan slo para ver que
su hijo se desintegraba. De hecho llevaba al cuello la banda de la
extremauncin. Su rostro demacrado, consumido por las altas temperaturas
que lo asediaban sin cuartel, como aquella cuadrilla de rojos, aos atrs.

-Resiste -le dijo, cogindole de la mano-. Aguanta como hizo tu padre.



La noche result larga. A solas con Ciro Fasolino, como fue su deseo, los
dos juntos intentaron apartar a una muerte inmediata que como de costumbre,
no quiso esperar ms de la cuenta. Al llegar el alba los cuerpos se
contraen. El alma de Ciro no cupo ms y sali volando rumbo a un paraso
hipottico. Quizs pattico.

La caja de msica segua sonando. El bailarn segua dando vueltas mientras
el nio dejaba de respirar. Un rostro de cermica sonriente, danzaba y
haca movimientos mecnicos, un rito. El postrado no bailara nunca.

Milton Fasolino tampoco lo hara. Tena una tnica de lgrimas y un vaco
dentro para siempre. Por primera vez vea morir a alguien. Hasta entonces
haba conseguido apartar la vista a tiempo. Como cuando el sargento le
descerraj la cabeza a aquellos presos que intentaban huir de Valencia. l
disparaba sin apuntar. As no se senta tan culpable.

La mano de su hijo comenz a enfriarse. Tanto, que lleg un momento en que
pareca mentira que alguna vez hubiera estado caliente, que hubiera podido
moverse y estrechar otras. Sigui llorando un buen rato. Ahora s que
estaba solo. Desnudo, un fracaso de hombre. Le sobraban todos los aos del
mundo. Le sobraban todas las victorias porque tamaa derrota sin paliativos
le haca sentirse un gusano. Los pjaros comenzaban a piar. Los pjaros
comen gusanos. La banda del padre Harlan estaba cada en el suelo. Le cost
esfuerzo no pisarla. Aunque finalmente la pis.

No fue hasta el medioda que baj para dar la noticia al personal de la
casa. Tan slo con ver su aspecto de cadver adivinaron el que se
encontraba tumbado arriba. La cocinera, una andaluza muy graciosa que
empez a santiguarse enseguida, llam al cura. Rosita pareca desconsolada,
secndose la cara con un pauelo, al fondo del saln, con un plumero en la
otra mano. "Puede que sea el polvo", pens Milton, que apenas poda
articular palabras.



Ido, de pie, en el funeral. Junto a las tumbas de su padre y de su mujer.
Un hoyo fresco para Ciro Fasolino. Tierra removida, llantos plaideros, la
sentencia de la desesperanza. Un adis que resonaba haciendo eco; de cada
labio y de cada gesto. Todo tan intil...

-No cree que Dios merece equivocarse? -le haba preguntado al padre Harlan
poco antes de oficiar.

-Dios no se equivoca, Milton.

"Pues al infierno con l...".



Antes de que bajaran el atad blanco al fondo, una mujer viuda del pueblo
se desmay. Una inmune sensacin de parafernalia le inundaba. Todas las
veletas de este mundo no se ponen de acuerdo.

Comenzaron a echar rosas blancas sobre el fretro. Milton arroj la caja de
msica, que hizo un sonido metlico al aterrizar sobre la tapa. Despus
empez a sonar la meloda de Scheherazade, la aventura del prncipe
Calender, algo acelerada. "El mecanismo se ha roto".

El padre Harlan reprobaba aquellos ademanes tan heterodoxos, casi
injuriosos a la fe. Pero al fin y al cabo, l nunca perdera un hijo. No
que l supiera. Despus de aquel da, la vida de Milton Fasolino se reduca
a soportar intentar conciliar sueos imposibles, escuchar el parte, hablar
de poltica en la taberna del pueblo y pasear por los cerros que rodeaban
la aldea.

No quiso saber nada de viudas, como le daba a entender de vez en cuando el
padre Harlan. Se saba acabado y quera asumir la situacin en toda su
extensin. Rechaz regresar al Ministerio. Senta que su sitio era ese, el
que tantas veces haba esquivado y que haba terminado por arrebatarle lo
ms importante. Cada nube, cada foto amarillenta de su familia. Cada
cuchillo de la encimera, junto a la cesta de las patatas... A veces es
difcil seguir vivo.



Algunos das beba un poco ms de la cuenta. Sala de la taberna abrazadito
a sus recuerdos, ms pesados si cabe, y tema que terminaran por
arrastrarle por una cascada imaginaria rumbo a un cubo lleno de cristales.
Arrastraba los pies por los piensos, por las huellas del arado, y
finalmente por el camposanto; meta inexorable de sus pasos. Luz apagndose
de otro da irreconocible, sin ancdotas.

Frente a sus tumbas, un enorme ciprs, que aunque absurdo, no haba visto
antes. Ya la cara de la luna asomaba en un cielo todava azulado. "Dios
pinta siempre lo mismo", le dio por pensar.



Un rumor le lleg al rato de estar de pie. Una musiquilla que no tard en
reconocer, que se abra paso desde las profundidades. La caja de msica.
Era posible que siguiera funcionando? No, no lo era. A no ser que alguien
la hubiese cogido y dado ms cuerda. Ciro Fasolino llevaba seis meses all
abajo, as que le adjudic otro milagro a un Dios ahora mejor, ms humano,
y se fue tambaleando, a la puerta del cementerio.

Maravillado, cen en silencio. Tena una certidumbre nueva. Que algo bueno
suceda al fin y al cabo. Que no todo estara perdido.



El padre Harlan ofici de nuevo. Las malditas fiebres estaban arrasando el
pueblo entero. Un nuevo brote que comenzaba a esquilmar hasta a las vacas.
Pens que ya era hora de pedir un traslado. Pens en Milton Fasolino, ahora
enterrado junto al resto de sus huesos. Pens en las cenizas que han sido
innecesarias. Y una dbil msica pareci regalarle los odos. Una meloda
dulzona, casi inaudible. Imaginaciones.

Un rostro de cermica sonriente. Sobre l, un montn de cruces. A dormir.

** Ernesto Sierra Sanz
   ernesierra@yahoo.es
   Escritor espaol (Zaragoza, 1976). Ha publicado el libro a seis manos
   Tringulo escaleno.



=== Dos tangos      Hernn Alfredo Brignani ===============================

*** Lamento curda

No lloren por m, si ya estoy muerto
deca un tipo rantifuso, acodado en algn bar...

Esta absurda e imperiosa necesidad
que me obliga a encurdelarme,
a arrancar de mis cuencas los ojos
para no seguir vindote en cada minuto
de mi pobre vida rea.

A tapar con ceresita mis odos,
para no escuchar tu voz en cada grito
de miseria, soledad y desconsuelo.

A cortarme cada dedo con la sierra carnicera
para no sentir tu piel en cada brisa vespertina,
a cercenar mi olfato con sulfuro
para evitar tu olor a monte
en cada suspiro dado sin querer.

A mutilar mi lengua lunfarda,
para no sentir tu gusto
en cada mordida de vida,
en cada aliento de muerte.

Nada ya tiene sentido,
locura, soledad y depresin
salidas vanas, vacas,
para tapar la ilusin
de que vuelvas esta noche
y te metas en mi catre
donde tu hueco vaco
me llena el alma e'dolor.

* rantifuso: rado, sucio, descuidado.
* encurdelarse: ponerse ebrio.



*** Cenicienta Lunfarda Siglo XX

Cenicienta obrera, carita afligida
vaqueros gastados y resignacin
varios hijos tristes y un marido vago
es lo que en tu pobre vida te toc.

Aquel fino dandy que en las madrugadas
desde la milonga llega al viejo bar
guapo y compadrito, feliz y aturdido,
llenando sus venas con fino champn.

Cuando una maana ella distrada
por la mala noche que el sueo trunc
el galn cruzaba la calle aturdido
por tanta locura, champn y coc.

Trampas del destino que a veces se cruzan
caminos opuestos, vidas sin igual
sentimiento lunfas, pasin desbocada
tristes confusiones de la realidad.

l perdi su aplomo, ella la decencia,
y a un bulo de barrio fueron sin pensar
las obligaciones y las apariencias
con un solo gesto mandaron mudar.

Quemaron sus ansias en un solo abrazo
hasta que la noche juntos los pesc
y la cenicienta de otro cuento de hadas
agarr las pilchas y se levant.

l la vio contenta, linda y satisfecha,
soando un futuro radiante de amor
prendi un cigarrillo y desde la catrera
borr de una frase toda la ilusin.

"Ya no hay ms quijotes", pens en la vereda,
mientras la percanta se empieza a alejar
de este asunto fiero yo no me hago cargo,
prendi otro cigarro y se puso a silbar.

* dandy: hombre fino, de vida disipada, de mucho dinero, "bon vivant".
* coc: cocana.
* bulo: departamento privado, para relaciones sexuales furtivas.
* pilchas: ropa.
* catrera: cama.
* percanta: muchacha.

** Hernn Alfredo Brignani
   cbj@entelchile.net
   Escritor argentino (Provincia de Buenos Aires, 1976), actualmente reside
   en Olivos, Buenos Aires, Argentina. Ha colaborado en los diarios Siglo
   XXI, La Gaceta y El Peridico, de la provincia de Tucumn. Cantor y
   compositor de tangos, se dedica fundamentalmente a cuentos cortos,
   relatos, adems de tangos y canciones del folklore.



=== Una tarde cualquiera      Sebastin Molina ============================

Se abre lentamente hacia arriba un portn metlico y automtico en una
calle muy transitada de un barrio cercano al centro de la ciudad. Ni
siquiera ha llegado a abrirse hasta la mitad cuando, agachado, con un
estornudo de por medio, sale Ricardo corriendo hacia la derecha. "Cierren
el portn!", grita antes de terminar de salir. En su apuro, saca del camino
a unos cuantos transentes distrados y luego patea una caja de cartn que
incomodaba en medio de la vereda. Hace una grgara y escupe hacia la calle,
sin detenerse ni un momento, mientras sus pulsaciones se van acelerando y
una escasa pero notoria sudoracin empieza a baar su rostro. 38 grados, el
sol ardiendo al mximo. Su reloj de pulsera emite la musiquita habitual de
cambio de hora, son las 3 de la tarde.

Llega a una esquina y le toca semforo en verde, impidindole avanzar.
Espera el cambio de luz al lado de una seora mayor que lo mira libidinosa
y un canillita que vocifera los titulares de un peridico vespertino.
Autos, autos y ms autos pasan veloces con su estruendo. Un taxi chiquito y
amarillo, al transitar por esa calle, riega una lluvia de papeles sueltos a
los que casi nadie les da ni la hora. Ricardo, mira para un lado y para
otro, impaciente, esperando que se detenga el trfico, luego dirige la
mirada a sus zapatos y junto a ellos, debajo de una piedra, un pequeo
papel semi-roto, de los que acaban de llegar, le sonre invitndolo a
levantarlo. Sin espera, lo alza.

"Un etusdio de una uverniadsid ilnguesa aguresa que uno pedue ecrsbiir cmoo
le d la gnaa peus no iportma cmoo etesn amocoddaas las ltreas meinrtas la
prerima y la utmila etesn con el oedrn etsabelcido. Sgeun diecn, las
paalrbas son un tdoo que la mtene aiismla y odrnea por su ceutna. Un
eemjlpo de ello es etse ppeal que arhoa lees. Itneeratnse no? Y praa eso
lo hcean a uno etsiadur tntaa orgotrfiaa y gmaraitca! Atne esto, srgue sin
ddua la pegrutna: Svrie praa aglo la edicucaon ocifail?"



Isabel y Andrs estn sentados al borde de la calzada que queda en frente
de la moderna estacin de buses de la ciudad, a poca distancia del centro.
Mucho ruido, mucha gente caminando de aqu para all con sus boletos, sus
maletas, sus adioses y bienvenidas. Ella, con la mirada al vaco y los
pensamientos a varios kilmetros de l, hace bucles con su lacio y castao
cabello. l, pensativo y apenado, apoya su cabeza en el hombro de ella.
Ninguno de los dos dice una sola palabra. Que paradoja no? Fsicamente tan
cerca, pero tan lejos uno del otro. Mientras bosteza contenidamente, l
mira su reloj y despacito dice "ya es hora", "pucha, qu feo", "s, no?",
"s, yo no quiero irme", "yo no quiero que te vayas_ me vas a extraar?".
Ella no responde y piensa "vos sabs que no te voy a extraar", pero
prefiere no decir nada y le da un beso en la frente, acaricindole la
cabeza con suavidad. Luego quedan en silencio, inmviles. Tristeza empiezan
a respirar ambos. Una lgrima lenta corre por su rostro, no la pudo
contener. Siente que le aprieta un nudo en la garganta.



Llega por fin Ricardo a su auto azul despus de correr 3 cuadras. Mete la
mano al bolsillo y al sacar las llaves, las deja caer. Abre, intenta
encenderlo. Nada. Intenta 2, 3 veces ms pero sigue sin prender la
movilidad. "Mierda! Auto hijueputa, justo ahora te vens a joder!".
Golpea el volante de rabia. Sale como un rayo y grita "Taxiiii!".
Extendiendo la mano a uno amarillo patito que frena en seco y que al verlo,
lo reconoce al instante, registrando en su interior esa sensacin de dejav
tan particular. "A la terminal de buses, volando, por favor!". Saca su
celular, marca apresurado y la contestadora le saluda con voz electrnica:
"El nmero al que usted ha llamado se encuentra apagado". Guarda el
celular, se limpia el sudor del rostro y extiende sus brazos sobre el
pequeo asiento trasero, tocando la punta de sus dedos con otro papel
misterioso. Al verlo, se da cuenta que hay 2 ms. Los reconoce, uno tiene
un pequeo escrito de Eduardo Galeano, el otro es suyo. Sobretodo le llama
la atencion uno que esta doblado en 5 lados y en cada una de sus partes
trae un pequeo poema que esta escrito con su propia letra. Los poemas son
de Mario Benedetti, se los haba regalado a Isabel la primera vez que se
tomaron un caf juntos, un da antes de ao nuevo, hace 1 mes. Los lee y
una sonrisa ilumina su rostro. Sus ojos negros chispean ternura.

"#1 - Quien pecho abarca, loco aprieta
#2 - yeme oye / muchacha transente / bsame el alma
#3 - Me gustara / mirar todo de lejos / pero contigo
#4 - Si me mareo / puede que est borracho / de tu mirada
#5 - No quiero verte / por el resto del ao / o sea hasta el martes".



Isabel y Jos se dan un largo abrazo, parados a escasos metros del bus al
que ya estn subiendo los primeros pasajeros. Luego se separan y ella
empieza a buscar entre sus cosas el flder en el que guarda papeles sueltos
con poemas, pensamientos y anotaciones varias. No lo encuentra. Remueve
todo buscndolo. Vuelven a la vereda y se agarra la cabeza, preocupada,
recordando que lo dej en el techo del taxi, cuando bajaban su equipaje.
Por los altavoces de la estacin se anuncia nuevamente que el bus de las
3:30 ya est por partir. Isabel empieza a escuchar su nombre repetidas
veces, como un eco a la distancia que se escabulle por entre las cientos de
voces y todos los sonidos de la terminal que emiten un murmullo muy fuerte.



Ricardo la busca en medio de la gente, mirando para todos lados. Algunas
personas le tapan el paso. Pregunta a un chofer dnde es que sale el bus de
las 3:30. Corriendo nuevamente, se dirige al lugar gritando el nombre de
ella, por si llega a escucharlo. De pronto sus miradas se cruzan entre el
tumulto y, por un segundo que se torna mgico, se detiene el tiempo. La
gente escucha el gritero y se va abriendo rpidamente formando un pasillo
entre ambos. Corren al abrazo, locos de alegra. La gente mira de reojo el
acontecimiento. Ricardo saca del bolsillo los 4 papeles que logr salvar,
"mira, bonita, lo que me encontr en el camino". Se los pasa a Isabel que
los revisa y le lanza una mirada de agradecimiento de aquellas que hacen
palpitar el corazn con ms fuerza. "Isabel, tengo algo que decirte_",
"s?", dice ella con la voz entrecortada. Jos no entiende lo que est
pasando y con una cara de circunstancias se acerca a ambos y los fulmina
con sus ojos. Ricardo escucha en sus adentros su propia voz, "De una vez,
viejo. Es ahora o nunca".



"Se va el micro de las 3:30!", grita el chofer, mientras recibe pasajes.
Ya estn casi todos los pasajeros en sus asientos. Por los parlantes de la
estacin se escucha el ltimo llamado para subir al bus. No muy lejos de
all, en distintos lugares a la vez, muchos papeles con confidencias,
sentimientos y mensajes, revolotean por las calles. Algunos son ledos por
uno que otro curioso que no se resiste. Alguien, a escasos metros de Jos,
Ricardo e Isabel, dice en voz alta que ya son las 3:30. Un nio vendedor de
golosinas, con los mocos colgando, observa atento lo que sucede entre los
3. Varias otras personas se despiden afectuosamente de sus seres queridos.
El sol ha perdido intensidad y la temperatura ha bajado a 34 grados. Nubes
algodonosas empiezan a cubrir el cielo y una clida brisa baa
momentneamente la ciudad.

Nuevamente se detiene el tiempo y todo el movimiento de la estacin. La
imagen queda congelada.

Qu suceder? Posibilidades, mil. No tengo certeza si terminarn viviendo
felices y comiendo perdices, pero lo que s te puedo asegurar es que, en
segundos nada ms, el rumbo de sus vidas cambiar imprevisiblemente.

Colorn, colorado, este cuento se ha terminado.

** Sebastin Molina
   ybuenoaquiestoy@hotmail.com
   Estudiante boliviano de secundaria (Santa Cruz de la Sierra, 1985).
   


=== Poemas      Carlos R. lvarez Z. ======================================

*** Luna de muerte

Me sigues, Luna, y me asustas,
Me sigue tu sombra de luz y me asustas.
Corro a un lado, corro al otro,
corro, corro y aun as me asustas.
Qu es lo que ves, Luna?
Qu es lo que ves desde arriba?
Es tan terrible lo que ves, Luna?
Es tan terrible, que tan slo al ver tu reflejo,
de sentir tu horror y tu miedo,
sin poder ver con tus ojos,
corro y corro porque me asustas.
Qu es lo que ves, Luna?

Muerte! muerte es lo que veo,
soy la luna de la muerte,
la que alumbra al ausente,
la que da el reflejo a los puales,
soy la luna de los muertos,
soy luna nublada, soy luna apagada.
Te asusta mi luz, mi luz de luna muerta,
mi luz, mi sombra,
brilla en m el filo de la muerte,
baila en las nubes, con mi luz, el olor a miedo,
de miedo a la vida, de miedo a la muerte.
Qu es lo que ves, Luna?
Yo no veo, soy espejo,
eres t el que mira, mira en mi reflejo
eres t el que mira y siente,
el que siente en mi reflejo
el destello de la muerte,
el vaco de la bomba,
el llanto de los nios.
Eres t el que mira y siente,
el que mira mi reflejo,
soy la Luna y soy la muerte,
soy la Luna de la muerte.



*** De rojo

El vestido sastre rojo, con el mismo fuego que sus ojos,
la cartera de cuero negro, negro como sus ojos,
el paso rtmico y decidido, decidido como sus ojos.
Hermosa aun en el momento de su tragedia,
hermosa,
as la vi ese da,
as la vi esa tarde triste,
esa tarde en que la vi dudar.
Caminando por la azotea, decidida, yo la vi desde el ventanal,
llegando al borde miro hacia abajo, dio media vuelta y retrocedi.
Tom dos segundos de valor,
dos tragos de trgica locura,
se dirigi al borde,
no se detuvo, ...no dudo y salt.
Volando por el aire, hermosa, yo la vi desde el ventanal,
la vi cayendo, la vi muriendo.
Muriendo la vi volar.



*** El siglo XX

Nace el siglo, explota el siglo,
explota el siglo, hombre,
explota el hombre.
Mancha, mentira, engao, mentira,
explota el hombre la tierra,
tierra que explota, hombre que explota,
hombre que explota la tierra,
hombre que explota al hombre
tierra que explota al hombre.
Nace el siglo, crece el surco,
surco, semilla, semilla de hambre,
hambre en el surco, hambre, tierra.
Explota la tierra, la tierra, la frutera,
el tren y la tierra,
el tren, la frutera.
El hambre y la hoz,
la tierra y la hoz,
el tren y el martillo.
Frutera, hoz, tren y martillo.

Cintura de siglo, cintura fra,
fra la tierra, fro el amor,
cintura de guerra, guerra de hoz,
guerra falsa, sin frontera.
Guerra fra, tren y hoz,
Guerra fra tren y martillo.
Sin rumbo, a la deriva,
deriva la idea, idea perdida.
Cambio de rumbo frustrado,
frustrado el hombre,
frustrado el pan,
frustrado el vino.
Frustrado, sin rumbo,
sin final y sin camino.

** Carlos R. lvarez Z.
   pichi_gua@hotmail.com
   Comerciante guatemalteco (1961). Hasta ahora su poesa permanece
   indita.



=== Los ojos hacia Palermo      Yvette Guevara-Dedaj ======================

I

                                                               Es mi pueblo
                                                      un sueo en un viaje,
                                                               ave de paso.
                                                                      Haik

La alfabetizacin trajo al barrio La Gomera cuartillas para aprender,
faroles chinos para alumbrar y maestros provenientes de todos los rincones
de las provincias que, al partir, dejaron a los viejos contentos de poder
leer el peridico, a las mujeres felices de poder contar el salario del
marido y a las muchachas gravitando entre suspiros y secretos.

Alicia fue un ilegtimo fruto de aquella poca de aprendizaje y evolucin.
Un callado advenimiento que sorprendi hasta a su propia madre, la cual
slo tuvo conciencia de lo que ocurra al sexto mes del embarazo. El
descubrimiento haba ocurrido un poco tarde para pedirle cuentas, o el
apellido, al brigadista coautor del hecho, que a esas alturas haba puesto
pies en polvorosa y en el polvo no haba dejado ni huella, ni direccin
dnde encontrarle.

Con el espacio vaco en la foto de familia, vino Alicia al mundo un
veintisiete de enero por la noche; eran las once y cuarenta y cinco pasado
meridiano, para ser exactos. Pero fue inscrita un da despus. La Gomera
cmplice se puso de acuerdo para adelantar todos los relojes, desde el que
ornaba el campanario de la iglesia, el de la recepcin del hospital,
pasando por los despertadores de todas las casas y los de todas las
leontinas. Todos marcaron la llagada del nuevo da por adelantado. Gracias
al cuarto de hora que el barrio le haba robado al tiempo, La Gomera en
pleno parti a inscribir a la recin nacida el veintiocho. Por nacer el
mismo da que Mart, a Alicia le entregaron la canastilla gratis como era
costumbre desde la neocolonia.

La nia y los ajuares le parecieron a Fefa, su madre, un regalo de reyes
con unos das de atraso. Fefa, con slo 15 aos, no saba por qu las malas
digestiones y los vmitos, que haba padecido durante nueve meses, se
haban transformado en aquella cosa roja y arrugada, tan distinta a las
muecas de pelo largo y pestaas postizas con las que haba jugado; aquella
pelotica enana que, adems, peda desaforadamente prenderse de sus senos,
perturbaba el orden con que la inercia balanceaba sus das y contradeca su
creencia del cuento de la cigea que vuela sobre el barrio y deposita los
bebs en la puerta de la bodega y de la panadera, razn por la que siempre
se le oa comentar a las viejas entre pencazos y tabacos apagados: Ja, esa
es hija de bodeguero y aqul es hijo de panadero!

Alicia pas toda su niez jugando a las casitas con su mam, y, a
diferencia de Beln, su madre no le permita escaparse al solar de la
esquina, ni jugar con Serafn o confiarse a nadie ms que a ella,
explicndole con agudeza: "Debes tener cuidado al besar a un varn en la
boca, porque luego del beso uno pierde la cabeza y mientras flota en los
celajes, el sinvergenza aprovecha tu alelada percepcin, te pone una
criatura microscpica en el vientre, que crece y se desarrolla sin
advertirte de su presencia, mientras que el otro, despus de la cabronada,
se desentiende de la cosa y se va".

Alicia la escuchaba consternada; ella, en quinto grado ya, haba aprendido
todo lo concerniente a la reproduccin de los mamferos, y de sbito se
senta la hija de un extraterrestre. No obstante, adoraba jugar con su
mam. Fefa posea el olor de una niez eternizada y pueril, una bondad
silvestre, al tiempo capaz de cultivar el carapacho necesario para
enfrentar los ciclones y sus tejas rotas, los hombres y sus intenciones
primarias y las colas interminables de los cines el da en que pasaban una
buena pelcula. Desde la poca de la alfabetizacin conservaba una aversin
pronunciada por la lectura y todo lo que sonara a aprendizaje y, de otra
parte, encontraba mucho ms natural jugar al que cocina, al que lava y cra
un nio, que a asumirlo fuera del juego. Alicia asumi su inmadurez como un
ensalmo contra la falta de imaginacin y una diferencia ostensible para con
sus amigas, quienes no haban sido tradas al mundo por una nia y vivan
en el terror del universo adulto.

La Gomera, que las vio vivir la vida al ritmo de un bolero, fue siempre un
lugar insalubre, un archipilago de leyendas poco frecuentables. Un barrio
con postes carcomidos por los bichos y desages tan anchos que, para
atravesarlos, la gente construy barcas con gomas de tractor y usaban para
ir de compras cmaras infladas y salvavidas rusos que eran expropiados a
los buques del puerto.

Cuando las instituciones competentes decidieron urbanizar el lugar, los
constructores de Obras Pblicas vinieron a rellenar los charcos de
gradilla, pero al instante se dieron cuenta que ninguna casa tena fosa y
el trabajo se hara mucho ms largo y costoso de lo estipulado, lo cual les
oblig a demorar indefinidamente su terminacin, postergndola de plan
quinquenal en plan quinquenal. Las calles tambin comenzaron a ser
rehabilitadas, pero como eran los mismos obreros para ambos trabajos se
quedaron empezadas. Los terraplenes, que en unas semanas se haba llenado
de lomas de arena, tractores sin ruedas y los primeros despojos del Plan
Tareco, despus de estas semanas de transformacin se quedaron varados
durante treinta aos en el mismo estado.

Alicia creci en una calle sin terminar. Toda su vida fue marcada por este
incidente. De ah en lo adelante, le pareci que todo estaba siempre por
concluirse, por hacerse, por terminar. Su pensamiento se adormeca en
semimetforas y perifrases inacabadas, entre inapetencias e hbridos que
decoraban la realidad para evitarla en la sustancia miserable con que la
perciban sus ojos. El mundo era un gran escarnio de fragmentos que
purgaban por la coherencia, sin lograrlo. La vida era la continuidad de una
lucha por un acabado que se deslizaba siempre hacia las lneas engaosas
del maana. Para Alicia la vida era una calle sin terminar, desertada y a
riesgo de no ser nunca retomada. Su cuerpo mismo pareca inconcluso, sus
ojos vagos y siempre apuntando hacia la vastedad que asusta, la boca
demasiado estrecha para las cucharas de aluminio, sus manos demasiado
pequeas para abrazar las espaldas de los nadadores y fisioculturistas del
lugar.

Al principio, cuando el estanque de los trabajos comenz a perpetuarse, los
ms viejos deploraban el reguero lamentable en que les haban dejado un
lugar por el que, si bien no tena asfalto y postes nuevos, uno poda
caminar con los ojos cerrados en las noches oscuras. Para Alicia y los
dems chiquillos de La Gomera aquello fue un festn. Era como si todo el
barrio se hubiera convertido en un parquecito infantil con canales para
deslizarse, bolas de hierro donde esconderse y objetos que lo mismo servan
para jugar a los bandoleros que para hacer un combo. All en el barrio de
Alicia, con la clemencia y la inclemencia del tiempo, las lomas de arena se
cubrieron de hierba, los postes retoaron, las carcazas de los tractores
sirvieron de asiento y de soporte a las consignas del mes, mientras que los
residuos del Plan Tareco eran poco a poco recuperados por los mismos que
los haban tirado a la calle.

La Gomera se qued olvidada detrs de las pilas de piedras, del otro lado
de la zanja, como cortada del nuevo rumbo social; y sus habitantes se
fueron acostumbrando a esta especie de marginacin involuntaria, que les
permita saltar los trabajos voluntarios, fue dando pie a un reglamento
interno, leyes comunitarias autctonas, autogobernacin del territorio e
incomunicacin con las autoridades.

Por estas razones se acentu la mala fama del lugar, que cierto informe
oficial catalog de "barrio con alto riesgo de peligrosidad". Dicho ttulo
trajo consigo que, por ejemplo, el transporte colectivo empezase a dejar a
la gente a cien metros de la parada y en la orilla opuesta del desage, y
que los taxis no se aventuraran a ms de nueve cuadras, pues, corra el
ruido de que cuando uno entraba a La Gomera en carro sala sin gomas, que
los nios andaban en cuero por la calle y la gente no trabajaba por
quedarse a ver Tanda del ayer y jugar dados en los mediodas fogosos. Se
deca que exista un trfico interno de pantallas de televisor para criar
peces, que las viejas vendan los callos de las manos para sembrarles y que
nacieran rboles de pesetas; que todo el lugar estaba infectado de
curanderos, palicheros, portadores de armas y alcohlicos que se haban
vuelto realmente annimos, porque de tanto tomar no recordaban ni su
nombre.

Verdad que, a pesar de la crisis general seguan existiendo, en el borde de
la fosa comn, un pelotn de cmaras de autos dismiles, ruedas de tractor
y de otros vehculos, que a pesar de la escasez de piezas de repuesto, los
nios se hacan patines con cajas de bolas y brillaba algn televisor entre
los apagones alimentado por un acumulador de auto. Cierto era tambin que,
si uno se detena a observar el barrio desde el lado opuesto de la orilla,
poda distinguir mesas de juego en medio de la calle en horario de trabajo,
oler la coronilla a las seis de la maana y ver los culos tostados de los
muchachos que, sin ningn escrpulo, se baaban en las aguas podridas del
canal y se divertan echndole sal a los sapos que explotaban, inflados,
recordando el estampido de un revlver.

All, del otro lado, se qued la vida suspendida como una chiringa de un
cable de la electricidad, sin que Alicia descubriera una puerta diminuta
detrs del escaparate o atravesara el azogue de un espejo para hallarse
entre conejos completamente histricos y cartas que decapitan al menor
estornudo. Ignorando que en su nombre rondaba el fantasma de Carroll, lleg
a la adolescencia y su preocupacin mayor fue el brote de sus senos que se
demoraban en formarse, y de los cuales ella se ocupaba acelerando su
crecimiento con hojas de savia y rellenando ajustadores con algodn para
disimular.

En su casa, mientras tanto, se preparaban a celebrar su entrada en la edad
adulta guardando los dos cortes de tela anuales y acumulando perlitas para
hacer aretes, zapatos del Caonazo y veinte pesos por mes. De su lado,
Alicia cultivaba las uas e iba al peluquero una vez por semana, dedicaba
el tiempo a coleccionar hebillas y moos, y por ltimo, le dio por escribir
libros de versos de estilo un poco dudoso.

Mientras sus amigas se emancipaban perdiendo la virginidad en algo as como
"La Colchoneta Encantada", tendida en medio de naranjales esplndidos, a
los que partan escapadas de padres y tutores a descubrir los brazos
promiscuos de los elegidos por sus ojos verdes o su bicicleta nueva, ella
por el contrario, reservaba su frescura por pudor y por espanto. Debajo del
mosquitero haba concluido, en sus insomnios, que los sueos se pierden
cuando se usan indiscriminadamente, que era intil exponerlos a ese
cabalgar dentro del tero y luego verles remontar hasta la pituitaria
resollando sin aliento, heridos por la realidad afilada de la vida
domstica y los desengaos, que mientras ms ocultos, sanos e intocables se
mantengan bajo la piel, ms dueo es uno del eje de su vida y de todas las
vidas.

En las noches sacaba a relucir su virginidad y la envolva en suspiros como
a un nio con fro, saboreando su lozana y su puerilidad como el mejor de
los seuelos para el Prncipe de Ail. No soaba, sin embargo, con l, ni
con otra cosa que no fuera el poder librarse del peso de sus espejuelos, de
la incomodidad de sus zapatos ortopdicos, de la tortura de sus aparatos
dentales y de la vergenza del acn juvenil, para dejarles intensos y
curados saltar en busca del que, seguro, no sera un error, aquel que hara
de ella el Cisne de Alguien. Un cisne que sera, si no hermoso, por lo
menos virgen...



II

Fefa se quit las gafas y tir el vaso, profiriendo injurias de boxeador.

Puetazos.

Media Gomera por la ventana.

Ojos ofuscados.

Patadas al fogn.

Zigzagueos.

Y un "Te voy a reventar" que retumb como la sentencia de un condenado en
los pasillos de la muerte.

-Yo no lo quiero. No lo har ni por la bata blanca, ni por su plata oscura,
ni por el pelo bien cortado, y menos, por el Sermn de Hipocrtes...
hipcrita, eso s, que el juramento le entr hasta el odo exterior para
hacerle cosquillas y sali corriendo. No lo har por su carta de turista,
con una foto donde nada ms parecido a ame prosaico y rubio. Yo odio el
amor pecoso y provinciano, aunque huela a una Italia de estatuas romnticas
y fuentes musgosas. Yo no me caso con un mdico, ni con un italiano, ni con
un dios: yo no me caso -dijo Alicia y tir la puerta, dejando medio tuertos
los ojos imprudentes de la media Gomera asomada a la escena, jadeantes y a
la expectativa del desenfreno, a su madre con un trozo de tul blanco entre
las manos y la cara de un domador de circo al que se le escap el tigre.

Ella ahora mujer soltera, al fresco amparo de su terquedad, de sus medios
proyectos, entre goletas de ilusiones y varios anillos de compromisos
quebrados, de los cuales guard los anillos y una agenda organizada por
orden alfabtico, haba dejado atrs los herrajes que modelaron bastante
bien su cuerpo, y guardaba consigo, indomables de tanto vagar solos, todos
esos sueos que olan a fruta y ala demasiado ancha para el retablo de
personajes que la seducan sin la menor esperanza. Sueos que seguan de
noche, bajo el mosquitero, vigilando el espacio donde, antes, habitara su
virginidad.



III

Despus de la disputa, y durante dos semanas, Alicia se escondi en la
azotea del edificio para observar las tardes de postal barata echarse a
rodar, desage abajo, como el sol decapitado en un cuento de Babel.
Naranjas y rosas tiendo la panza de las nubes, pjaros negros devorando
los detritus que La Gomera lanzaba a la zanja. El parpadeo melanclico del
Bar Sofa donde, a filosofar, entraban los hombres taciturnos luego del
trabajo, del da perdido en el portal con sus esquinas rotas.

El barrio, invadido por los tonos crepusculares y misteriosos, aliaba su
sopa triste con olores de la ausencia criolla, se coloreaba las entraas
con el tibio reposo de la tarde, se desalteraba como una mujer histrica en
un bao de espuma. Las calles prendan sus bombillos en alternancia y en
sus bordes surga una lnea discontinua y solitaria contorneando el
laberinto de nuevas prolongaciones y encrucijadas. Las pocas parcelas
iluminadas dejaban ver transitar a la gente entalcada, vestidos con la ropa
de "salir", que olan a violeta, a flores de campo. Los nios patinaban en
la pequea plaza frente a la bodega.

Alicia, como un espectador de su propio reflejo, suba la escalera de la
turbina. Se volteaba y agitaba una mano con la solemnidad caprichosa del
que pretende perpetuar el momento, rodendole de impulsos contenidos y
lgrimas ausentes, como signo de madurez y de confianza. Todo lo que viene
ser para tu bien. Porque, hija, de lo que vas a escapar... Desde el tanque
del edificio deca adis, con un pulso lacio propio, a lo que crea era la
resignacin. Cerraba los ojos, la oquedad y la inercia soplaban como una
musiquilla proveniente del maana, de los espacios posibles que no lograba
cernir ni confesar. Se dejaba arrastrar, se balanceaba, apenas se conceba
madura para ver la vida como el ttulo del libro El vals de los adioses.
Las despedidas se inventaron para que engendren los regresos; se deca,
compilando las ltimas gotas de optimismo. Se ergua y en alta voz
preguntaba: elegir? Al parecer todo era cuestin de oportunidad que se
presenta y no de elecciones. De zarpazo justo en el momento preciso, o algo
as. Nada de ser o no ser, de hacer o no hacer. Haba que tirar el crneo
como los nios lanzan ms all de una tapia una pelota. Su fe rebotara,
vendra cuando llegase el regreso.

Abajo, su madre hablaba al odo de una vecina mientras mostraba fotos de
Roma, vistas panormicas de Palermo, y la manilla de oro embustero que
llevaba a la mueca. Rosita, la vieja del 154, la escuchaba con los ojos
chorreando destellos del paraso, retazos de una felicidad que, tal vez,
necesitaba ubicar en parajes nostlgicos y ajenos. Su madre sonrea
profundo.

Alicia la observaba con la misma consternacin con que le escuchara aos
antes hablar de sexo, como el que recita las primeras lneas de un manual
escolar, con la voz baja que recuerda la voz herida por la abstinencia
impuesta de un cura de parroquia; con la simulacin de un dolor hincado a
la manera de una flecha en un corazoncito de graffiti dejado en un bao
pblico, imagen cursi y a la vez tierna que acompaa la sombra de un nombre
que persigue, que se encarna en cada padrastro, al cual su madre la oblig
a llamarles pap.

Alicia bailaba con las dudas, mientras el barrio se hunda en la noche
espesa, en las formas ondulantes y esquivas del horizonte ms all de las
aguas malolientes del canal.

Abajo, su madre, ahora con sus ovarios secos y toda la fe, la suya, quizs
tambin la de su vecina, la de sus amigos, la de La Gomera, volcada en un
viaje probable, en un encuentro de folletines, no con el amor, ese tan
ausente como el dinero, ese tan engaoso como la trampa cubierta de hojas
tiernas y gajos verdes de la esperanza, sino con el concilio, con la
oportunidad. La oportunidad que no tuvo, que no tiene, su madre, la vecina,
los amigos, La Gomera...

Y la misma tristeza con que se viera compensando el vaco pueril de su
mam, derivando en su aoranza, ti el paisaje de siempre, las calles de
siempre, ese atardecer que poda llevarse consigo a cualquier sitio, que
poda recrear hasta el final con los ojos cerrados.



IV

Fefa se quit las gafas, tir del bolsillo un pedazo de papel higinico y
resoll.

Media Gomera en el aeropuerto.

Abrazos.

Ojos consternados.

Zigzagueos y refrescos para nivelar con los dems viajeros y las familias y
amantes enrojecidos por el llanto y el tinte de la Coca-Cola.

Carritos de carga, y Fefa sin detenerse a respirar, repitindose como una
consigna.

-...cudate, no fumes, come y revisa el saco para ver si no se te queda
nada, el pasaporte? Acurdate de las medicinas de Pablo y el aparato del
asma para tu ta, el nmero de telfono de la familia all, cuida de
Salvatore que mira lo buen hombre que es... llama cuando llegues, manda
dinero cuando puedas, abrgate cuando bajes del avin, no salgas sola ni de
noche, no hables con ningn desconocido...

Desde la escalerilla, Alicia levant una manita blanca y dijo adis con un
gesto de ecuanimidad mal dibujada y una alusin bien conocida. Se sent y
mir las volutas de fuego, el chisporroteo de los reactores y los
farolillos enanos que entre las orlas de nubes y el teln de rboles y
palmas se perdan en el valo de la ventanilla.

Cuando el avin despeg, Alicia supo que las alegras eran como una masa de
nubes en las que se penetra para dejar sobre el suelo las vicisitudes y
olvidar.

Despus de La Gomera, el mundo anchuroso le pareci un secreto odo detrs
de una mampara. Algo, alguien, ridculo, vestido con un traje usurpado,
ostentando un triunfo de alquiler, pasendose, torpe, por los corredores
areos, por andenes desiertos, pidiendo se le devuelva un tanto de vida, de
veracidad.

La Isla era de golpe un signo, un lagarto que ola a violeta, a flores de
campo, que se tornaba recompensa a buscar entre las engaosas baladas de la
nostalgia. La Gomera era una escama, imperceptible desde el cielo, desde
donde el lagarto se desplazaba, deslizndose con la sinuosidad de los
reptiles, hacia las puertas ya anhelas del regreso.

Abajo, se perdan las palmas, los sueos, ella era el plantn indispensable
de un archipilago de leyendas poco frecuentables, el eslabn superior de
la cadena de Darwin que abandonaba sus dudas, sus pasiones, para socorrer
las de otros y sustentarles. Abajo desapareca, como de un viejo dibujo, La
Gomera con sus calles inconclusas, con su por-venir eterno. En ella, su
madre detenida, mirando al fondo del cntaro donde coloc su foto para que
naciese leche, con la oportunidad atada a la distancia que sta cuesta,
prendida de una carta, de un paquete postal.

Abajo, las imgenes iban hundindose en un hueco de fro, con nubes de
vientres descoloridos. Alicia las perda, despacio, sin que les volviera a
ver.

En Palermo, el invierno variaba los matices del atardecer. Pens. Nunca
haba visto un rbol deshojarse, menos an, nevar...



V

El parque es un mapa mundi. Un mundi pequeo, un mundillo. Desde las
plantas sembradas para que alternen sus floraciones, del rojo framboyn al
amarillo plido del heliotropo y el carmes encendido de los rosales, hasta
la postura de quienes lo frecuentan. All slo el aire les mezcla. Nadie va
hacia el sitio del otro, ni siquiera los pjaros se posan sobre la rama
equivocada. Hay espacios, predios para el vendedor de pldoras para flotar,
y para el que flota sin necesidad de ellas, transportado por el aleteo de
sus pestaas postizas, y un banco "del Loco Andrs" que sabe provocarse una
afasia y hasta un infarto por tal de que le regalen dos pesetas, al lado de
los otros desquiciados bateadores que en jerga particular discuten como si
de la pelota surgieran las respuestas ms esenciales del cmo llevar la
vida; s, como si en ello se fuera las suyas. La plaza posee dos rondas de
bancos alrededor de una glorieta amplia, con una verja labrada. Al centro,
una mujer cuyos pies de mrmol se llenan de totes y laureles de mierda de
paloma. Y ms all, ocupan el espacio otras mujeres que ya no tienen otra
cosa que eso en el cerebro, en el saco de marca y en cada ojo.

Alicia cerr los suyos. Sac unas gafas como las de su madre del saco de
marca y aguz el odo. A unos pasos de ella, los carretones hundan sus
ruedas en un bache y aceleraban para remontar Coln, pisando nombre y
hombre, con el trote injusto del caballo maltratado.

Cont tres, cuatro, cinco... doce pasos y estir la mano hacia el antebrazo
del banco. Dej su saya rozar la madera para luego desplomarse en l.
Levant la tapa de su reloj y cont la hora tres, cuatro, cinco y doce
espacios.

La Gomera estaba al oeste y aunque no ola en hedor de las mortificaciones
verdes, que te quiero verdes, ni escuchaba las guerras a pedradas de los
muchachos, senta el olor familiar de la tarde barriotera y bulliciosa, la
aglomeracin de penas, alegras y resacas alcohlicas.

Se ech hacia atrs y repos la cara bajo la sombra fragante de un
almendro.

El hombre se aproxim con la cabeza metida en el bolsillo, husmeando como
si de l se le hubiera escapado lo que ira a decir.

Sin levantar la cara se present. Sac un papel de una carpeta, que ley en
alta voz a grandes zancajos y acribillando las palabras. Enojado y algo
petulante, intentaba pasar por locuaz y simptico.

Alicia lade la cabeza para esconderla toda bajo el almendro. Se quit las
gafas, cubrindose la cara con ambas manos.

l se retorca y se retorca hasta que, con la lengua atribulada y
pegajosa, comenz a explicarle que "...es culpa suya. Usted no debi
aceptar algo as. No ser fcil comenzar una pelea jurdica en la que usted
gane algo sin que le digan que es mayor de edad y no debi casarse con un
desconocido ni por volar a Palermo ni por conocer Roma. Que si bien todos
los caminos conducen all, segn parece, si usted pierde sus ojos no puede
verle. No puede disfrutar de la oportunidad que es seguramente el viajar,
visitar sitios tan sugestivos como Italia, aprovechar de la nueva cultura y
de las ventajas que procura el desarrollo... No puede irse a bailar a casa
del trompo, porque usted gira y gira y entonces: ruinas circulares y mucho
vrtigo que no conducen a ninguna parte, sino a volver a colocar el pie
sobre vuestra propia huella, ya vieja e intil. Por eso es que ha vuelto;
y, como ha vuelto usted, no podremos hacer nada. Debi empezar por pelear
la cosa desde all, donde seguramente tambin estn muy avanzados en
trminos de leyes. Ahora dicen que es un accidente, que usted estaba
mareada, borracha, que fue en un choque frontal con otro auto y en la
urgencia que perdi las pupilas en el golpe; y si bien se puede probar que
no conduce, cmo probar que no es un accidente?, las cicatrices son
perfectas, l es mdico y creo que un buen cirujano, usted es joven y tiene
buena salud y recupera bien y las leyes nuestras an no estn preparadas
para proteger casos extraterritoriales. Es vuestro marido y coincido con
que es un miserable HP que...".

Alicia levant la mano y le invit a callar. En el silencio, las
callejuelas angostas de alguna ciudad de edad indescifrable se entrelazaban
con las calles an sin terminar de La Gomera, los atardeceres blancos del
invierno en Palermo se llenaban de rosas, de naranjas intensos, los
cipreses olan a almendro, las zanjas podridas chorreaban la vendimia, los
pies de la mujer de mrmol sucio se entrelazaba con los de un ngel
florentino sobre el cual tambin se posaban las palomas. Y ella, que hasta
hace nada crey nada poseer, lo recuperaba todo, dejaba de importarle el
cmo la vean, renunciaba a seguir el rumbo que haban tomado sus sueos
inconclusos, no atravesaba espejos, y la tarde estaba all, en la azotea,
seguramente llena de azules y violetas, como en un lienzo.

** Yvette Guevara-Dedaj
   paloma1468@yahoo.fr
   Escritora cubana residenciada en Lyon, Francia. Licenciada en crtica
   teatral en el Instituto Superior de Arte de La Habana.
   


=== Poemas      Jos Luis Jimnez Villena =================================

*** Huya el tiempo

A veces el pasado es el destino
del humo de la vida, de la farsa
del amor que, sin serlo, nunca fragua,
como nunca es el agua un espejismo.

Dejar en la tristeza un verso escrito,
desamor, esperanza huera o vana
e igual que su sentencia el reo acata
yo quiero que despus cunda el olvido.

Huya el tiempo tambin y su premura
por caminos o vientos muy lejanos,
que yo quiero de nuevo la dulzura

de tener el amor entre mis labios
como el sediento que abre dulces frutas
y se come la pulpa muy despacio.



*** Noviembre

      All, noviembre del 85

La tarde, una ms, se apaga lentamente
y, con fro de vieja, ha tejido como un tul
que fuera la noche al rescoldo de la luz
de lumbre rubia que se escapa hacia el oeste.

Y parece que el aire furioso mal esconda
fra soberbia de un relmpago oculto.
Por las venas de luz de azafrn, el crepsculo
se desvanece por los filos de la sombra.

Agua turbia de viento, la humedad de las nubes
desemboca en la lenta serenidad del valle.
Sobre los abedules casi desnudos llueve

y llover esta noche detrs de los cristales
donde caer la lluvia de peso transparente
cuando, cerca del fuego, yo mire como llueve.



*** El espejo

Tras el fro bruido del espejo
de alinde en que te miro,
en el eco del silencio ests llorando
y lloras lgrimas de cristal molido
y lloras penas que son de hielo seco
y lloras como un desterrado
en el espejismo de tu dolor secreto.

Vives en una ciudad de vidrio y viento
que tintinea en mi cabeza,
casi rompindose cada da,
pero yo no s quin eres t
y t no sabes por qu lloras.

Y yo que vena desarrimado
a averiguarte la esencia del alma,
hroe efmero de los escaparates...
y yo que deseaba beber el aliento
de cristal envenenado de tus labios,
amor cercano e intocable...

y yo que quera preguntarte mi nombre...

** Jos Luis Jimnez Villena
   jljvillena@telefonica.net
   Maestro espaol (Padul, Granada, 1957).
   


=== Dos cuentos      Yolanda Ramrez Michel ===============================

      (Nota del editor: en algn tiempo estar impreso, bajo el sello de la
      Editorial El Trompo, el libro Las estaciones de la piel, compendio de
      cuentos de la escritora mexicana Yolanda Ramrez Michel, quien nos ha
      enviado dos relatos de ese libro).

*** Mestizos

Mi piel color luna no sabe porqu tu piel color noche se alza furiosa. No
encuentro tus motivos para la insurreccin que nos aparta. Nuestros
ancestros se levantan del polvo para reclamar la tregua de dos castas.

Han pasado siglos y no logramos establecer un pacto. La misma llanura nos
alberga los sueos, las mismas estrellas tintinean nuestra noche, los
mismos placeres nos guardan el puerto. Y sin embargo, seguimos pospuestos
en perpetua lucha.
Por la maana, cuando la luz dispersa sobre nuestras piernas trenzadas un
amago de sol, t censuras ese color que me marca como extranjera. No es
suficiente que lleve aos labrando la misma tierra, y sudando sobre la
misma heredad? Te levantas del silencio, buscas lodo para cubrirme; sobre
mis lgrimas viertes la sangre de un pueblo que no acepta el yugo. Pero yo
soy vctima del engao; soy la hembra, la mitad dcil que necesita
guarecerse. No traigo bajo mi tnica armas de guerra, transporto un secreto
de paz. Pero a ti te ciega el reflejo gneo de mi piel. Quiero que
entiendas que el pasado sepult esa guerra, no soy heredera del otro
continente. Mi piel porta un color perla, pero mi corazn aspira el aroma
de la tierra que lo pari. Baja la guardia y mira en mis pupilas la
mestiza: los magueyes vertieron su savia por los pechos de mi madre. Me
llena de tristeza una guerra que an no se acaba, aunque hemos comprobado
que la sangre vertida es del mismo color. Ni siquiera en el lecho se puede
negociar la paz. Unos breves instantes parecen fundirnos y aromar con
jacintos nuestra ria; pero no es suficiente. Abrimos los ojos al da que
nace y se impone un recuerdo atvico de lamentos, el patrimonio de sangre,
el grillete del poder.

Entiendo que tu memoria lleva sogas al cuello; los cdices se quemaron y
bautizaron tu sometimiento. Del mar arribaron olas armadas para inhumar tu
mundo. Pero yo no estuve ah. Yo soy flor cerca de tus pies. No conozco el
otro lado del horizonte, ni me mueve el alma un soneto barroco. Voy a
iniciar la guerra nueva, para que reine la paz. Llevar armas en el
vientre; por mis pechos manar perdn y en los primeros pasos de mis hijos
se irn quebrando las lanzas. Pero necesito tu ayuda. No impongas
distancias, dame una almada para cruzar el ro que nos separa. Deja que tu
dolor se seque y no tengas miedo de darme la espalda para orar; no cuelga
en mis manos un hacha de traicin. Me guarda un corazn que no hace
distincin de la carne que nos viste.

Te engaas al ver slo mi piel color luna; soy la hembra del rabioso hombre
color noche.



*** Mujer sin nombre

La llaman Tierra; por el color caf de sus vestidos, por la siempre
terregosa mirada que impide a sus ojos escapar al cielo, y tal vez, por esa
caracterstica suya de acoger en su pecho a todos los abandonados que
llegan hasta el lupanar. A su tlamo slo entran tristes sombras que la
vida escupe. Ella los cobija con sus grandes brazos untuosos y slidos como
maderos; los acuna bajo la hamaca de sus caderas cual sinuosa palmera.
Dentro de sus cobijas, rodas por los ratones nocturnos, se filtran
lucirnagas de un mundo en el cual se derraman los que llegan a tocarla.

El da que la conoc es siempre jueves. El blanco sol nocturno me indic el
camino, sabiendo que al final hallara un principio... Los astros bruan
mis huellas que se convertan en cenizas de arena blanca. Camin por las
calles donde el humor nocturno llevaba sueos rotos y aromas de fracaso.
Mis pasos se detuvieron, igual que una meloda cuando llega a su final,
frente a la puerta que llevaba impresa la mancha del ngel de la muerte...

Ah me detuve indeciso, no tanto porque dudara, sino porque ningn ruido me
ofreca hospitalidad. Entonces alc mi mano para interrumpir a los grillos,
nico sonido del momento trmulo. Toqu a la puerta, y como si me esperaran
mudos fantasmas, se abri dejando que una congoja saliera de sus goznes.
Adentro un mundo se ofreca, como boca abierta que entrega el camino a las
entraas. Camin por el pasillo lleno de puertas y jadeos; encontr la
suya, porque era la nica abierta y porque me conduca el sonido de la
flauta que escuchaban mis piernas. La descubr dormida abrazando un cojn
de terciopelo verde. De su frente colgaba el sueo en hilos transparentes
escurriendo lnguidos por su rostro ajado; sus cabellos torcan el rumbo
sin direccin precisa, y las piernas se encogan hasta formar un ovillo de
reminiscencias. La mir un rato escondido en el silencio. Cuando el tiempo
sostenido me acalambr los pensamientos, di un paso grande hasta la cama y
la llam muy quedo.

Ella abri sus ojos y me recibi como un campo recin segado. Tom mi
incertidumbre y me sembr en medio de sus laderas. Yo me supe suyo como
quien toca el mar y se descubre hecho de sal y arena. Me fund bajo las
olas con las que me cean sus besos y descubr las sombras de un nio
abandonado. Sus manos parecan anmonas sacando de mi piel los fantasmas
que me mantenan en el mundo de los muertos; sus piernas la convertan en
valkiria bajo mi ocano, y de sus ojos sala el polvo gneo de un mundo
inventado y nuevo.

Tierra me miraba profundo y limpiamente. En su mesa de noche brillaba una
lmpara con pantalla roja, donde bailaba un caballo alado, cuyas formas se
perdan en la penumbra de una luz cansada. Cuando termin de volar entre
sus brazos, deposit sobre la mesita, bajo la mirada triste de un equino
mustio, las monedas que haban comprado, slo por unos momentos, mi salida
del infierno.

** Yolanda Ramrez Michel
   yola_ramirezmichel@hotmail.com
   Bibliotecaria mexicana. Trabaja en el Colegio Ingls Hidalgo
   (http://www.cih.edu.mx), en el rea de animacin a la lectura,
   impartiendo clases de biblioteca y colaborando con la publicacin de una
   revista bimestral de literatura. Es miembro del taller literario de Ral
   Bauelos y de la Casa de Poesa Juan Bauelos.
   


=== Poemas      C. A. Campos ==============================================

*** Polaroid

El sesenta por ciento en otro pas, en otra lengua:
En unos meses ya habr caminado media vida,
ya lo habr logrado:
Entusiasmado, indiferente, cabizbajo.

Mas hoy, ante la lealtad del caf y la duda,
no me hace falta celebrar lo que he ganado,
ni enumerar lo tanto que no he hecho:
Me basta slo el tiempo que me queda: Esta fe.

===

*** Misa en fa menor

Caf, leche y azcar:
No siempre la vida me faltar.

Lejos, cerca, antes o despus,
en ingls, mi espaol
o en esta lengua intercesora,
yo, un atardecer, s que vivir.

No siempre me faltar:
Llovizna, paraguas y camino.

Aunque para ese tiempo
yo, a lo mejor, ya no est.
No siempre esta vida:
Incienso, aleluya y amn.

===

*** De hombres y nmenes

Y amanec sentado,
apoyado en mi escritorio,
soportando la ausencia
del tiempo, la presencia
imperiosa del vaco.

Otra vez te esper
entre tragos de caf,
de guitarra y de luna;
recordndote como se
recuerda a un viaje,
a un muerto.

Y no llegaste. Otra vez
solamente el gallo
y las ocho horas llegaron;
la afeitadora, el cepillo.

Y amanec sentado;
otra vez me trasnoch
como la luz de la vela,
esperndote;
importndome un pito
que no habas
prometido retorno.

Amanec sentado,
sujetndome de un texto,
de una pintura,
con mis codos sobre
este escritorio tuyo ms que mo,
como me va sucediendo
esta noche de octubre:
Sin ti, otra vez.

** C. A. Campos
   l_tmartin@hotmail.com
   Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York,
   EUA. Escribe tanto en ingls como en castellano.



=== Vicente y el oso      Massimiliano Simoncini ==========================

*** Pirineos: en algn lugar entre Espaa y Francia, otoo de 1920

En las pendientes cercanas a la cumbre el pasto era todava abundante, y
haba que aprovecharlo antes de la llegada de los primeros fros ya
inminentes. El da haba transcurrido sin problema alguno y el rebao, de
vuelta para su establo, bajaba lentamente por la ladera oeste de la
montaa. En la orilla derecha del riachuelo que mucho ms abajo, ya en el
valle, se transformaba en un ruidoso torrente, los perros descubrieron las
huellas. Todos ellos pertenecan a una raza que desde siglos cuidaba ovejas
en los Pirineos. Blancos, para confundirse con el rebao; grandes, fuertes
y agresivos para enfrentar con alguna posibilidad de xito el ataque de los
lobos. El primero en olfatearlas fue el viejo perro que siempre iba al
frente indicando el camino; sus nerviosos movimientos, el hocico pegado al
suelo y los amenazadores gruidos llamaron la atencin de los dems perros,
que de inmediato agruparon las ovejas.

-Aqu, Bravo -orden Vicente, y se arrodill en el suelo hmedo al lado del
viejo lder, examinando con atencin las huellas. Su semblante palideci,
su corazn aceler vertiginosamente y un sudor fri recorri su cuerpo. No
haba duda alguna: era la bestia, la Nmesis de su familia, el demonio que
siempre lo haba acechado. La evidencia tangible de la presencia, en los
alrededores, de lo nico entre cielo y tierra que el recio montas tema y
aborreca: era la huella de un oso, y de un oso muy grande. Visiblemente
nervioso, el pastor llam a los perros.

-Vamos, Bravo! Aqu, Rayo! Rpido, Estrella, rpido! Vamos todos...
deprisa, deprisa!

Quera llegar al establo y asegurar las puertas dejando afuera la amenaza
que incumba sobre l y sobre su rebao.

No era cosa fcil asustar a Vicente. Hombre alto y fuerte, ms alto y ms
fuerte que la mayora de los habitantes de su regin, desde temprana edad
haba tenido que luchar, y duro, para aprender las faenas del pastoreo. No
era nada extrao ya que as lo haban hecho su padre, su abuelo, su
bisabuelo y hasta donde se saba todos sus ancestros. Vicente se haba
esmerado mucho y, si bien no poda leer ni escribir ya que jams haba
frecuentado escuela alguna, conoca su trabajo muy pero muy bien. Cada
pendiente, pradera, risco, precipicio, riachuelo, rbol y matorral en un
radio de sesenta kilmetros alrededor de su establo le eran perfectamente
familiares. Tena grabado en su mente cada centmetro del largo camino que,
antes de cada duro y fro invierno, recorra para llegar a los pastizales
siempre verdes cercanos al mar. Pero un oso! Un oso era algo ms all de
lo que poda soportar. Pero, por qu? Por qu alguien que no tema lobos,
ni hombres, ni dios alguno, reaccionaba as por unas huellas de oso? Bueno,
Vicente tena sobradas razones para ello...



*** Pirineos: mismo lugar, verano de 1860

Todo empez cuando su abuelo, que tambin se llamaba Vicente, trat un da
de llegar al establo ms temprano que de costumbre, y en el intento de
recortar camino tom una senda apartada y poco utilizada que recorra el
borde de un acantilado. Por un capricho del destino una osa haba escogido
una cueva cercana a la amplia cornisa para criar sus oseznos. Al pasar
frente a la guarida, los perros olfatearon la familia de plantgrados y
enseguida se abalanzaron hacia la entrada de la cueva ladrando y gruendo
furiosamente. La madre osa, sintiendo amenazados sus cachorros, atac con
furia ciega la jaura. La lucha a muerte que se produjo aterroriz a las
ovejas a tal punto que salieron en estampida sin importar hacia dnde. El
abuelo de Vicente, al ver su rebao dirigirse hacia el precipicio, quiso
interponerse para evitar que se despeara y el resultado fue que encontr
la muerte al ser arrojado al vaco por sus propios animales. Nadie
sobrevivi al desafortunado encuentro. La osa, una vez destrozado el ltimo
perro, qued tan mal herida que no pudo hacer otra cosa sino echarse a
esperar el inevitable final, el mismo inevitable final que encontraran los
oseznos privados de su proteccin. El trgico acontecimiento dio lugar a
interminables habladuras que perduraron en la regin durante muchsimo
tiempo. Por muchos aos, en la taberna del pueblo, no hubo velada que no
sacara a relucir la historia que, claro est, se vio adornada y magnificada
a medida que el vino iba fluyendo, con un sinnmero de fantasiosas
aadiduras. Pero la conclusin siempre era la misma: un oso haba
aniquilado los perros, el rebao y el pastor, dejando desamparados su
familia y su nico hijo.



*** Pirineos: mismo lugar, primavera de 1890

El padre de nuestro Vicente, que por supuesto, como dictaba la tradicin,
tambin se llamaba Vicente, creci escuchando los disparatados relatos de
pueblo sobre el accidente sin prestarle demasiada atencin, dedicndose
segn la costumbre de su familia al cuidado de las ovejas. Con tesn y
tiempo, el rebao fue reconstruido y Vicente, hijo del difunto Vicente,
logr una situacin econmica florida que le permiti adquirir, por muy
poco dinero a decir la verdad, una antigua y abandonada abada bien situada
muy arriba en la montaa, y con un esfuerzo mnimo la transform en el
mejor establo de la comarca. Todo pareca ir en la mejor de las maneras:
buenas ovejas, buenos perros para cuidarlas, una casa-establo slida como
no haba otra, y hasta una esposa que le iba a dar un hijo, seguramente
varn y que sin lugar a duda se llamara Vicente. El prspero pastor nunca
hubiese imaginado lo que le esperaba aquel fatdico da, cuando pasando a
un lado de un pequeo bosque que bordeaba una pradera repleta de tiernos
brotes de pasto, vio salir de la espesura un enorme oso que se abalanz
sobre sus ovejas. Los primeros en recuperarse de la sorpresa fueron los
perros que reaccionaron atacando fieramente e intilmente el gran animal.
Unos cuantos zarpazos y fueron eliminados con una facilidad pasmosa. Ya sin
obstculo alguno el gran macho solitario empez a devorar un carnero que
haba matado, rompindole el espinazo, en su primera acometida. Fue en ese
momento que el pastor descarg con la fuerza de la desesperacin su vara
contra la maciza cabeza del oso. Sorprendido ms que lastimado, ste se
par sobre sus patas traseras erigindose en toda su descomunal estatura,
buscando a su oponente. Slo pudo verlo cuando mir hacia abajo, justo en
el momento de recibir un segundo golpe de la pesada vara en las costillas.
Con un solo mordisco en la cabeza despach el fastidioso y endeble humano
que lo estaba atacando con tanto coraje. Si el primer accidente haba dado
pie a interminables comentarios, el segundo caus un vendaval de
murmuraciones en toda la regin. "Es obra del demonio!", decan algunos.
"Es un castigo divino!", afirmaban otros. "Es una maldicin que pesa
sobre la familia!", aseguraba la mayora. Pero todos concordaban en algo:
el hecho de que padre e hijo encontraran la muerte de una manera tan
similar era extraordinario, ms aun considerando que los osos eran animales
ms bien raros por aquellos lados. Durante algn tiempo se organizaron
partidas de caza que recorrieron toda la zona, pero de osos no encontraron
ni la sombra. Esto reforz las habladuras. Se trataba sin duda de una
maldicin que pesaba sobre la familia, no haba otra explicacin. Cuando
naci el ltimo de los Vicente, pocos das despus de la muerte de su
padre, en el pueblo se coment que haba nacido para que un oso lo matara.
Esas murmuraciones acompaaron a Vicente mientras creca, y poco a poco se
abrieron paso en el alma del pastor, y cuando una gitana de paso por el
pueblo, al leerle la mano le vaticin una muerte violenta en plena
juventud, termin creyendo con firmeza que su final se hallara entre las
zarpas de un oso.



*** Pirineos: mismo lugar, otoo de 1920

El pastor apur al mximo el paso del rebao, su vara caa una y otra vez
sobre el suelo pedregoso produciendo fuertes chasquidos que mantenan las
ovejas al trote. Los perros, conscientes de la tensa situacin, doblegaron
los esfuerzos para mantener en un grupo compacto los obtusos animales que
constantemente trataban de desviarse del camino. Una vez llegados al
establo, Vicente meti las ovejas y en vez de dejar los perros afuera, como
siempre haca, los oblig a entrar tambin. Cerr las pesadas puertas de
madera y las asegur con doble tranca. Ya estaban a salvo, ningn oso
hubiera podido franquear esa slida barrera. El gran establo ocupaba toda
la planta baja de lo que haba sido el edificio principal de una antigua
abada. Subiendo un tramo de escaleras se acceda a un solo y amplio
espacio que funga de comedor, cocina, saln y nico cuarto. Lo que haba
sido la capilla era ahora el depsito para el heno, y otra pequea
construccin, que en otros tiempos haba albergado las herramientas, serva
de almacn para los quesos que se elaboraban a partir de la leche de oveja.
Vicente se acerc a la gran chimenea que ocupaba buena parte de una de las
paredes y reaviv el fuego aadiendo lea bien seca y soplando sobre los
rescoldos todava humeantes.

Se qued un buen rato frente a las llamas, como hipnotizado, mientras su
mente recorra una y otra vez las historias sobre la maldicin que pesaba
sobre su familia. Record como si hubiese sido el da anterior la gitana
que, mirndolo fijamente a los ojos, le haba pronosticado una muerte
prematura y violenta. Por supuesto que un oso seria la causa de su fin; la
maldicin no admita escapatoria, y adems la gitana era una adivina muy
conocida y seguramente no se equivocaba. Pero no sera esta noche. Dentro
de su establo estaba a salvo, tena los perros adentro, montando guardia
entre las puertas infranqueables y su rebao, y la escopeta estaba
cargada... porsiacaso. Sac de la despensa unos cuantos pedazos de carne
seca y baj para alimentar los perros, revis con sumo cuidado las trancas
de las puertas y una vez seguro de que todo estaba en orden volvi arriba
para sentarse nuevamente frente a la chimenea. Su cena consisti en pan,
queso y vino tinto, ms vino en realidad que pan y queso. A pesar de su
firme propsito de permanecer despierto, el cansancio, las emociones y el
vino poco a poco lo fueron venciendo, y se qued profundamente dormido. El
furioso ladrar de los perros interrumpi su sueo. Vicente no se movi de
la silla donde se hallaba, slo estir su mano hasta alcanzar la escopeta y
se concentr en los ruidos que provenan desde abajo. Por encima de los
ladridos se escuchaba un pavoroso estruendo, como si algo muy pesado se
estuviera estrellando contra las puertas. Era el oso que haba dejado sus
huellas en la orilla del riachuelo. Seguramente haba seguido el rastro del
rebao hasta el establo y ahora... Con el corazn en la garganta y
paralizado por el pnico, Vicente comprendi que el oso intentaba derribar
la barrera que lo separaba de su presa, fuera sta el rebao o l mismo.
Por un momento el pastor recobr la calma: el salvaje animal jams iba a
poder abatir puertas tan resistentes. Pero el oso redobl sus embates,
soplando y gruendo se abalanzaba con cada vez ms fuerza contra la madera
que empez inexorablemente a ceder. Vicente no lo poda creer, qu clase
de animal tena el poder de romper unas puertas de ms de diez centmetros
de espesor? Con un espantoso ruido de madera quebrada las puertas cedieron
de un todo.

Los sonidos que entonces se escucharon desde el establo fueron realmente
aterradores: los quejidos de los perros que valientemente se defendan eran
inequvocos, estaban sucumbiendo rpidamente frente a un adversario cien
veces ms fuerte y pesado. El ltimo en morir fue el viejo Bravo, a pesar
de no ser tan gil haba logrado evitar las fauces y las garras de su
enemigo hasta quedarse solo. Finalmente, ya sin posibilidad de eludir su
adversario, le hizo frente saltando directamente hacia su garganta. Para el
oso fue muy fcil interceptarlo con sus poderosas patas delanteras y
literalmente pulverizar sus huesos. Ahora ya nada se interpona entre l y
las ovejas, y empez la carnicera. Vicente segua arriba, con la escopeta
en la mano, pero sin decidirse a bajar para enfrentar su destino. Fueron
los balidos desesperados de sus ovejas que lograron sacarlo del abismo de
miedo donde se hallaba y a pesar de que las piernas le pesaban toneladas,
escaln tras escaln baj hacia el establo. La escena era dantesca: parado
sobre un mar de cadveres blancos destacaba un oso gigantesco. Su espeso
pelaje pardo estaba cubierto de sangre alrededor de su horrendo hocico y de
las enormes garras. No estaba devorando sus vctimas, pareca esperar a
Vicente, haba matado una por una hasta la ltima oveja slo para obligarlo
a bajar.

"Todava no me ha vencido", pens Vicente, y cuidadosamente apunt directo
a la cabeza del oso y dispar. Por un momento el grisceo humo de la
plvora cubri el blanco, pero al disiparse Vicente vio estupefacto cmo el
oso sin ni siquiera un rasguo se precipitaba sobre l. "No puedo haber
fallado, no de tan corta distancia! Es cierto, es un demonio! Y vino para
cumplir con la maldicin". Tuvo el tiempo de pensar Vicente, antes de que
el oso de un zarpazo le partiera el corazn.

-Tengo das que no veo a Vicente -coment el cantinero a unos clientes
habituales del pueblo, reunidos para tomar un poco de vino, como era de
costumbre, despus de la misa del domingo.

-Oye, es cierto! -contest uno de ellos-. El viernes ni siquiera trajo los
quesos para enviarlos al mercado, los tipos de la ciudad que siempre le
compran deben estar enojados, Vicente es su mayor proveedor.

-Estar enfermo? -pregunt otro.

-Quin, Vicente? No lo creo. Si todos fueran tan saludables como l desde
hace tiempo hubiese tenido que irme del pueblo -contest el medico que
tambin era de la partida.

-Ustedes no creern que..? -dijo el cantinero sin atreverse a completar la
pregunta. Pero todo el mundo entendi a qu se refera. Como pueblo chico
que se respete, en pocos minutos la noticia de la desaparicin de Vicente
se propag con la velocidad del rayo. La gente comenz a reunirse en la
plaza, y por supuesto los comentarios iban y venan:

-Vieron? La gitana estaba en lo cierto, la maldicin lo alcanz.

-A ese seguro se lo comi un oso.

-Pero si desde hace muchsimos aos que por aqu no se ven osos!

-Claro, eso cuntaselo al padre y al abuelo de Vicente!

Hacia el medioda el alcalde decidi acabar con la intriga, y orden a dos
guardias civiles que fueran a la antigua abada para averiguar qu haba
sucedido y, de no hallar all el pastor, que buscaran por las laderas donde
acostumbraba pastar su rebao. El cura y el mdico del pueblo, no obstante
esto implicara una caminata de ms de una hora montaa arriba, tambin se
unieron al grupo. Cuando divisaron el establo a lo lejos, pensaron que
Vicente y sus ovejas estaban en los pastizales ya que no haba seal de
problema alguno. Pero a medida que se iban acercando, comenzaron a or
ladrar los perros.

-No entiendo, dnde estn esos perros?

-Parece que los ladridos vienen de adentro.

-Esto es raro, a esta hora del da y los animales adentro!

Al llegar frente a las macizas puertas el balar de las ovejas y los
ladridos de los perros confirmaron las sospechas: los animales estaban
encerrados y de Vicente no haba rastro. Era evidente que algo andaba mal.

-Y ahora que hacemos?

-Hay que entrar y la nica manera es tumbando la puerta.

-El almacn de los quesos est por all y al lado hay un cobertizo para la
lea, vamos a buscar un hacha.

Les llev casi una hora, a los dos guardias civiles, derribar la puerta, y
casi fueron atropellados por las ovejas y los perros que se precipitaron
afuera, hacia los abrevaderos.

-Los animales estn sedientos, tienen das encerrados.

-As es. Y yo s por qu -dijo el medico que ya haba percibido el
inequvoco hedor de un cuerpo muerto hace algn da. Vicente estaba
reclinado hacia atrs en la silla frente a la chimenea, las dos manos
contradas contra su pecho, la cara contorsionada en una mueca de intenso
dolor. En el suelo al lado de la silla, una escopeta.

Despus de examinarlo brevemente el mdico indic con un gesto a los dems
que se acercaran:

-Ahora se van a acabar las habladuras sobre maldiciones, demonios, osos y
otras supersticiones como esas. Vicente muri de un infarto mientras
dorma.

** Massimiliano Simoncini
   massimilianosimoncini@hotmail.com
   Buzo y docente italiano (Pescara, 1952) residenciado en Porlamar, Isla
   de Margarita (Nueva Esparta, Venezuela). Ha realizado estudios de
   ciencias polticas. Es profesor de Idiomas en la Universidad de Oriente
   y asesor en el Consulado de Italia en Porlamar. Colabora en los
   peridicos Voce D'Italia y Pagine.



=== Poemas      Jos Alejandro Pea =======================================

*** La madeja que produce el sueo

No pensar en la estrella que se ha secado el rostro
con mis lgrimas.
No pensar en la nocturna capa de silencio
que nos destruye a cada instante.
No pensar en tus brazos cuando ya te has ido.
No pensar en la vida que nos roba la distancia
ni siquiera la luz que quiebra el vaso
o la madeja que produce el sueo.



*** La lumbre se despoja de sus manantiales

Ser la burbuja que asciende y se pierde.
Retornar. Ser la gota que la sed rebosa.
Dejar que avaro desnacer se oponga
destronado lmite.
Todo final es triunfo.
Cada comienzo es ya una prdida.
La lumbre se despoja de sus manantiales.
La burbuja contiene el cielo entero.
La burbuja y los pjaros, mas no la mariposa
vencida en el intento de su hazaa.



*** Fuga naciente

Si misteriosa lumbre vuelve
a sacudir los limbos de tu despertar
y t, annimo en la espera inconclusa,
sediento y ya sin fuerzas, gritas:
"Djame ir, djame ser la solitaria
estirpe de mi nombre...",
y con desdn y frvolo rodeo
como buscando el centro
de tu propia esfera, respondes
con un gesto intercalado,
y una palabra y otra se hacen dueas
de tu podero...
Djame ser la pausa insostenible
de la palabra que callas.
Djame que vuelva de la luz a
la luz, quimera irretenible.
Brevedad. Fuga naciente.



*** Rodeo

El da comienza con la noche.
La noche comienza con la noche.
El da es un hueco en el cuerpo
de la noche.
La noche es como el viento: se desprende
y nace de sus propios lmites.
Yo soy el viento sin origen
sin lugar en la noche.
Yo soy el comienzo del da
en la noche que se retrasa
o muere.
En su diafanidad la noche
es casi el da. Yo me cubro
la cara con las manos del da.
Yo tengo fe en el retorno
de cada noche no vivida.
Yo busco el equilibrio entre las
islas de verdadero reposo.

** Jos Alejandro Pea
   therefinedsavage@peoplepc.com
   Poeta dominicano (Santo Domingo, 1964). Obtuvo en 1986 el Premio
   Nacional de Poesa con su libro El soado desquite (Coleccin Orfeo,
   Biblioteca Nacional, 1986). Desde 1995 reside en Estados Unidos, donde
   fund y dirige la revista bilinge de poesa y las ediciones de libros
   El Salvaje Refinado. Ha traducido poemas de Wallace Stevens, Mark
   Strand, Ives Bonnefoy, Emily Dickinson, Allen Ginsberg y otros. Ha
   publicado los poemarios Iniciacin final (1984), Pasar de sombra (1989),
   Estoy frente a ti, nia terrible (1994), Blasfemias de la flauta
   (edicin bilinge de Essential Icon Press, Nebraska, 1999), Tomorrow,
   the Paradise (versin inglesa, XLibris Corporation, Pennsylvania, 2001),
   El fantasma de Broadway Street y otros poemas (Ediciones El Salvaje
   Refinado, Estados Unidos, 2002) y Maana, el Paraso (Ediciones El
   Salvaje Refinado, Estados Unidos, 2002).



=== Otoos de abril      Andrs Velsquez =================================

Pero me fui, no me reconoc y el apartamento se oscurece y yo aqu en esta
ventana tonta que me ofende con su poca luz me confundo entre las sombras
de una cortina que se va cayendo por el da...

La luz cae..., la luz no existe y el pequeo aire que brinca por la mesa
slo me da muchos recuerdos de vasos vacos y de vasos dentro de mis manos
que se agrandan hasta el extremo de decir: Basta! Y basta ya! Que hoy es
el da que nunca esper por aquel corredor donde corr, me alc y te
busqu, Mary, o es que siempre me qued quieto y slo pienso? Pues en
verdad no s.

La ventana se achica y no me dice nada, y yo con cada pestaeo que doy,
como que se me oscurece cada vez ms este cuarto tonto donde el reloj slo
me hace tic-tac tic-tac y cu-cu cu-cu.

Qu hago? Me siento demasiado indefenso y pequeo y peor aun cuando
comienzo a escuchar el disco que me regal..., pero es tarde, yo pienso que
es demasiado tarde para llamar, para coger el maldito telfono y que viva!
El odio antes del amor y yo contigo Mary quizs estemos mejor dndonos mil
abrazos lejos que de aqu cerca, y si t me llamaras te colgara, y si t
no me llamaras te volvera a colgar, no me entiendes, Mary? No supones que
es cuatro de marzo y que an busco por todas partes mi pauelo dentro de
tus ojos tristes, creo que siempre en el colegio te ensearon que cuatro
ms cuatro y ms cuatro son doce y que yo as soy una ecuacin que no
funciona, no te das cuenta que esta ventana me odia y que yo aqu estoy
dando vueltas mientras el maldito disco pone la cancin numero cuatro.

"Cuntame cmo va cayendo el sol mientras hablas peeensar qu guapa
estaas qu sueeerte ser... la mitad del cuento de un atardecer que observo
al escucharte, porque mis ojos son tu voz".

S, Mary, es tarde, te lo repet hace poco y yo aqu no detengo el vaso
lleno, t no me miras... y esta ventana cada vez ms chica no me aclara
nada, no entretiene ni un rumor sordo fuera de tu casa de jardn, aquella
que visit de casualidad por no darme cuenta que las calles siempre se
parecen pero no son las mismas, si aquella que toque pensando que viva
Sally; que ya no te amo, no, ya no, y por eso dame los recuerdos y no te
amo y escchame bien, Sally: si llore no fue por ti, sino por el tan lindo
amor que mat para llegar aqu, as que por eso vine antes que parta algn
avin de noche y me deje en puro recuerdo y puro agitar de brazos que la
verdad verdad ya estn muy cansados, por eso Sally no te amo, no te
molestes en ordenar tus cosas en mi delante y no me digas que estoy ebrio y
que apesto, no, Sally, yo vine a buscarte slo para mandarte a la mierda,
para decirte que tenas razn...; que diez aos se pueden borrar as de
fcil y con un puta que los pari..., s..., as que adis, Sally,
adis..., slo adis...

Creo que ah fue cuando beb mi primera copa tan solo y tan bien
acompaado, con la cabeza que me daba mil vueltas y t explicndome que
aqu no viva ninguna Sally, pero si quieres otra copa con gusto te la doy,
y sabes qu?, yo ya estoy comenzando tambin a detestar a esa maldita
Sally, hija de puta, s, porque en verdad dejarte a ti, tan triste..., tan
solo, tan... y la puta que la pari...

-Mary, no hables lisuras, Sally ya no est.

-Pero te das cuenta que estoy yo, no?

-S, yo me doy cuenta y tus diecisis...

-Bueno, tengo quince pero faltan slo tres meses para mis diecisis.

-...

-Vamos, levntate y dejemos a esa maldita en su avin y mira, an quedan
mil copas encima de la botella y queda an ms vino, ms champn, ms de lo
que t quieras pero no te vayas, no lo hagas...

-T diecisis..., quince...

-Slo faltan tres meses.

-Tres vidas...

-No hables as.

-...

-Te amo, descansa.

-...

Casi nadie espera lo que nunca piensa, y t, Mary, te amo, y t, Sally,
vete a la mierda con todo y tu maleta y esos diez aos con los cuales me
robaste para estar bien con Mary que recin conozco, por eso, Mary, te
abrazo pero me da miedo, te beso pero me da aun ms miedo, no se qu
pasa... todo camina, se cae, t te res, yo me entristezco, Mary, habla,
Mary, slo mrame...

Fue muy lindo columpiar a Mary por las calles y que s d cuenta que la
casa a uno a veces lo deja ciego, por eso paseemos y te prometo no fumar,
te prometo que no te sacar de Miraflores, ac esos diecisis aos recin
cumplidos me retienen, y s que pasaron rpido estos tres meses, s que
verte todos los das me devolvi la felicidad en un vaso que ya no busco,
tal vez no en tu delante... porque el adis...

Vamos, Mary, no es verdad que no te quiera, s te quiero, pero me da miedo,
t pareces..., mejor caminemos por otro lado ya que esta calle se me hace
conocida, y cmo ests en el colegio? Cmo estn tus amigos y los juegos,
los deportes?, hblame ms de tu familia y cmo te olvidaste de guardar tu
cepillo donde se debe, pero no importa, a m me pasaba eso cuando yo
era..., mejor demos la vuelta y volvamos y slo mirmonos ya que la mirada
es muy limpia y no jode tanto como toda la vida me jode a m, no te
preocupes, s sigo escribiendo, pero por ms que intento no recuerdo o no
consigo ponerle nombre que libere a alguna pgina, a alguna reaccin... y
por Dios, Mary, no me mires as con esa cara, en verdad me pones ms triste
y esa tristeza slo me hace quererte ms, mucho ms...

Sabes, Mary? An no quiero que conozcas mi casa, no quiero que entres por
esas paredes, que mires esa ventana y que descubras que an sigue la misma
cama que comparta con Sally, pero te juro que slo est ah porque el
avin despeg, est por..., slo para saber que tuve un pasado, pero te
prometo que ya no duermo ah, que para inhabitado y que slo queda una cama
y un retrato que se cay cuando lleg abril a cuestas y sin modo...

Pero, Mary, no ir a tu casa, s que tus padres no me quieren, no te
buscar seguido al colegio, s que tus amigos me miran con mala cara,
prefiero no acercarme mucho a tu alrededor; por eso, Mary, te prometo que
mejor me quedar en mi casa a terminar el libro que comenc a escribir hace
un ao, pero, sabes? No encuentro an el nombre, mi nombre, tu nombre... y
peor aun, no encuentro el saber por qu me miras tanto, porque..., yo casi
treinta y el cigarro, y t diecisis y el colegio, as no es como la vida
planta su orden, pero a m no me importa, yo te sigo, Mary, y por eso aquel
jueves olvidamos que t tenas colegio y nos fuimos a caminar dejando mi
cigarro en la silla; por eso, Mary, supe que te amaba, supe que mis lentes
no me sirven para verte mejor, no, Mary, qu te parece si mejor me dejas
que te acaricie la mejilla de nia que an no aprende que el amor suele ser
muy cruel con aquellos en que la soledad los tiene atrapados.

-Y si nos abrazamos?

-No s, Mary... te quiero..., no s, Mary.

-A qu le temes?

-No s, Mary... te quiero..., no s, Mary.

-Sabes? Ayer so contigo y sent que te tena tan cerca que prcticamente
ramos uno, estaba feliz, estaba como siempre te digo que estemos, como la
primavera se echa en invierno, como nuestro beso se convierte en caricia,
t sabes, no? Pero... de pronto sent que te ibas de Miraflores, mejor
dicho, de Lima, mejor dicho, del Per..., te ibas y me dejabas llorando y
temblaba y maldita sea, te odi, y maldita sea, por qu me dejaste? Por
qu lo hiciste? Quera despertar, quera descubrir que todo era falso,
dnde estabas? Te quiero, te amo... dnde estabas? Y por fin despert y
descubr que estaba en mi cuarto y que las cosas tenan su mismo orden, y
que a las ocho te vera y que an es abril y t..., t me amas? Siempre
lo hars?

-Mary, abrzame, que tengo miedo y ac tus mejillas me destrozan.

-T me amas?, siempre lo hars?

-Yo te amo, siempre lo har.

-Abrzame, slo abrzame...

Desde aquel da sugerimos que esperbamos a que lloviera en nuestros
hombros, el abrazo duele contigo, Mary, cuando te amo tanto, cuando veo que
yo tengo casi treinta y t cada vez ests ms joven, cada vez ms nia...
como si en vez de avanzar, retrocedieras; diecisis, quince, catorce...

Me da miedo, Mary, me da demasiado miedo y mejor oculto mi cigarro y el
vaso para que no te des cuenta que yo an sigo llorando a veces en mi
cuarto que detesto porque no est..., porque tal vez t y yo casi treinta y
por eso mejor no nos abrazamos tanto, no me busques con tus labios cuando
juego con tu mejilla que me alegra; pero, Mary, no s..., no es que no te
quiera, no es que espere algn avin..., slo que t eres demasiado linda y
yo soy demasiado triste, no quiero verte como me encuentro ahora, por eso
nunca el cigarro aparecer ante tus ojos, y mejor volvamos, en tu casa se
preocuparn y se darn cuenta que te has venido conmigo, con alguien
tan..., s, vmonos, Mary, vamos... que ayer fue abril y da pena...



La mesa del cuarto tiene las patas muy delgadas, hace fro, creo que el
viento de abril dej sus entraas en las paredes, todo camina y vive,
avanza, respira..., todo me conoce y hasta me extraa, nada de lo que pase
me sorprende, nada de lo que me ponga triste me pondr ms triste de lo que
soy.

-T me amas?, siempre lo hars?

Es por eso que este cuarto queda en alguna calle que no conoce nadie, que
se reparte entre dos esquinas que ya no se llaman esquinas, que ya se
pierden y vuelan, nadie oye..., nadie...

-T me amas?, siempre lo hars?

Es por eso que ahora de noche este maldito reloj no se calla y su maldito
tic tac tic tac y cu cu cu cu, no se detiene, la mesa se achica al igual
que la ventana cada vez ms y mi nombre es..., y siempre escuch por el
disco la misma cancin, el mismo nmero de tema y as yo soporto...

"Acrcate, cuando estemos piel con piel mis manos te dibuuuujarn..., tu
aroma me diraaa tu edad, junto a tiiii, unido sin saber por qu,
seguramente se me note... el resplandor de una ilusiooon, porque a tu
laaaado puedo olvidaaaar... que para m siempre es de noche...".

-T me amas?, siempre lo hars?

Maldicin..., quisiera alejarme un poco ms del pequeo aire que me
absorbe, de aquella cada en abril que nunca espera, que nunca llega a
junio..., creo que es mejor que a veces me calle, as no me odio tanto, as
dejo la soledad y muero de una vez...

-T me amas?, siempre lo hars?

Yo te amo, Mary, siempre lo har.



Las semanas convertidas en meses pasaban; los abrazos, los pequeos besos
se quedaban por los pasajes de nuestro camino.

T y yo, Mary; yo y t, Mary, y que se vaya a la mierda la gramtica y
disculpa la lisura, Mary..., disculpa la desesperacin, es que ya me voy
cansando del orden de las cosas que me estn dando a entender que t y yo,
yo y t... y en verdad que se vaya a la mierda todo lo que nos separe, que
a pesar de tu cara de nia, casi estamos saliendo ilesos. Tus padres casi
no te hablan mal de m, y tus amigos me saludan y casi parece como si
furamos contemporneos, aunque la vez pasada el "Cojudo" (como t le
dices) de Alfonso, me dijo "Seor", s, Mary, seor..., seor yo? Que
tiene un cuarto..., el avin despeg y la puta que te pari, Sally...
Seor yo? Yo...

No importa, Mary, djalo as, que las pginas avanzan y t vas de diecisis
a diecisiete y de diecisiete a dieciocho y as, cuando cumpliste tus
diecinueve aos, la alegra hizo a un lado mi tristeza de siempre, la meti
en el rincn de mi cuarto que sin saber cmo se le prendieron las luces, y
sin saber tu ropa de colegio se deshizo por unos pantalones jeans y un polo
que hasta a m me daba fro, as que quizs..., tal vez..., as ya todo
ande mejor, ya todo tome su curso y quizs no sea tan disparejo como la
vida nos dice que es, no, Mary, quizs..., s, t ya casi..., por poquito
ya eres toda una mujer, nadie te ordena, nadie te dice que no andes
conmigo, s, Mary, la libertad nos destapa y quizs ya no me dan tanto
miedo tus mejillas, ni que t entres a mi cuarto y que te acaricie... ni
que mis manos se diviertan con tu silueta que se palpa con cada tacto,
quizs as tu desnudez ya no me haga huir, as la cama, el abrazo, el
amor... nos espera en plenitud hacia el sur. T tienes ya diecinueve, Mary,
y con cada suspiro que das el cuarto se va aclarando, con cada unin de
nosotros el futuro ya no nos odia tanto, s, Mary, te amo, tu cuerpo
delgado hecho un jirn de desnudez me atrae y yo... as..., nadie hay en el
aeropuerto con el brazo en alto, por eso el libro te esperaba para
continuar, y es de noche y por ti es de da, estamos desnudos en la cama y
te amo y t me dices: "Yo tambin".

Qu bello da es aqul que despus del amor viene, qu lindas canciones
aparecen en el aire de la nada cuando todo brilla y las sonrisas se
desnudan en actitud de un vuelo tmido.

Mary duerme a mi costado, Mary ya no usa uniforme y casi cumple veinte,
casi es ella misma y ma a la vez, es como si la que estuviera a mi lado
hubiera estado all siempre, hubiera nacido, crecido, llorado, redo...,
todo all, Mary, sonre y est ms linda, Mary duerme suspirando y sus
quince... diecinueve aos parecen como si me hicieran llorar a m de
repente, necesito un cigarro y la copa y mejor bajo mi brazo que desde que
se durmi Mary est en alto, que hasta siento ruidos que en el viento me
asustan y Mary duerme, Mary no ve lo que pienso, es abril y es doce, es mi
cara la que cambia de cara y la lnea que me ubica aqu me dice que tengo,
desde tus quince aos, doscientas canas ms, as... mira... en verdad... yo
ya lo saba, saba que mis lentes se nublan y que la cama que est en el
otro cuarto siempre seguir all, y t creces... y yo marchito, t avanzas
y yo ms que eso slo desaparezco como el curso que siempre da la vida, por
eso me siento culpable, me siento triste..., saba que la felicidad slo
dura un pequeo tiempo junto a otro tiempo, y as qu tonto de mi creer que
sera eterno, qu tonto y Sally la puta que te pari, qu tonto y Mary an
me busca dormida con sus manos, soy yo y me di cuenta que Mary me encontr
y que yo ya me perd de nuevo...



Me acabo de acordar que mis ropas son las mismas que las de hace diez,
cinco, dos aos, casi no hay ventana, casi no hay silla, nadie me podra
mirar, nadie se dara cuenta que voy extraando un poquito con dos
lgrimas. S que estamos en otoo y que por ms que sean las seis an sigue
siendo de noche, qu tonto pretender otra cosa, qu tonto fingir e
ilusionarse que tal vez podra ser diferente..., la tristeza de uno siempre
es la misma, el dolor, el pasado, todo es un cofre que contiene la misma
llave en un mismo bolsillo, cada uno se encuentra cuando menos lo espera,
cada uno canta... y en verdad... qu queda?

"Para m siempre es de noche, pero esta noche es como un atardeceeerrr, si
logras que a la vida me asomee, tus ojos sean los que brilleeen y laa
luuuna que la borree, pero en su eterna oscuridaaad, a veces se le oye, a
voces, qu no dara yo por contemplarte aunque fuera un solo instante".

...un solo instante.

-T me amas?, siempre lo hars?

-...

-T me amas?, siempre lo hars?

-Yo te amo, siempre lo har.

-Y por qu me dejaste?

-...

-Por qu..?

Mary, se te escucha a veces por los mismos pasillos querindome siempre,
querindome y extrandome pero no tanto como yo a ti, y te hablo en serio,
no dejo de pensar en ti y no..., escchame por un momento; te quiero tanto
que dara la vida por ti, y por eso mismo, no, Mary, escchame, por favor,
hazlo..., que as me entristezco menos, sabes, Mary? Hay un jardn enorme
en Pars que tiene tu nombre; bueno, se llama Rue Mary, es muy hermoso,
tiene muchas flores de todos los colores y la gente pasea con su familia
por ah los domingos...

-Por qu me dejaste?

Aunque los das de semana algunos jvenes estudiantes se ponen debajo de
alguno de sus rboles para leer o poderse besar con su pareja en
discrecin...

-Por qu me dejaste?

Tiene una estatua en el medio de la virgen; bueno, yo supongo que es de la
virgen por la manta que cubre su cabeza, aunque creo que todas las santas
se parecen, aunque creo que yo no me di cuenta muy bien...

-Maldita sea, por qu me dejaste? Por qu lo hiciste..., por qu?

Mary, no me escuchas... me daba miedo de que fuera as, casi temblaba, te
amo... y tu cara, tus mejillas..., por qu dejaste que entrara a tu casa?
Por qu no me dijiste que s eras Sally?, y as me iba para siempre,
tenerte en mi cuarto, durmiendo en la cama que compr por dejar a la otra
cama oculta all atrs, estabas linda, no poda creer que te haya vuelto
ma cuando yo no soy de nadie, cuando t te vas de diecinueve a veinte y yo
me voy de treinta y uno a treinta dos, cuando t avanzas y yo me voy aun
ms lejos, s, Mary..., me di cuenta que uno se engaa para no sufrir, que
por ms amor que haya, la tristeza a uno lo vuelve un viento que se pierde
por otoo, no, Mary..., escchame bien, escchame y deja que termine, que
ahora ya no hay lejana ni dulzura que me detenga, que por ms que espero
siempre es abril tambin en este sitio.

Ese da antes que despertaras pens en pedirte que te vinieras conmigo a
Pars o a cualquier otro sitio, dejar a esta ciudad por otra ciudad que
olvidara que para el amor se tiene que sufrir primero, s, Mary, quera
despertarte y que alistaras una maleta pequea y que no llevaras en ella tu
uniforme que habas dejado aos atrs en tu cuarto, quera que imaginaras
junto a m que s se puede ser feliz y amar al mismo tiempo, por eso, Mary,
casi lloro de lo lindo que pens en tenerte todos los das entre mis
brazos, por eso nuestros hijos se llamaran Gabriel y Mary como t, por eso
nuestra casa tendra dos columpios y un aire a Miraflores que tanto me
vuelve hacia ti, pondras tus cuadros y yo te escribira un poema por da y
te dara un beso por aire, pasaran aos, pasaran mil cadenas juntas por
la ms grande felicidad que existe, as llegaramos con nuestras lindas
arrugas paseando por la Rue Mary agarrados de la mano y pensando en
nuestros hijos que volvieron al Per por nosotros, s, Mary, nada ni nadie
nos separara, ni el avin que despeg hace aos, ni mi tristeza que ya
hasta parece cotidiana, por eso te amo y yo aqu... slo te amo..., slo s
que la que est a mi lado eres t, Mary, y me doy cuenta que ms que cerca
ests lejos, que no habra futuro, que para m los das no existen si no
hay pequeas horas y el avin en alto..., no quiero engaarte, Mary, no
quiero recordar tanto y menos cuando te tengo a mi costado, no, Mary, cada
segundo son diez canas, cada segundo es un suspiro tuyo, por eso no habr
maleta, te amo tanto que no habr Pars, ni Rue Mary, te amo tanto que
maana cuando quede en buscarte yo ya estar paseando por mi antiguo lunes
que siempre se planta abril, por eso t debes seguir en tu casa y con tus
amigos de universidad que te siguen por ser tan linda, por eso cuando
despiertes yo ser el que est dormido, por eso cuando me busques con tus
manos yo ser el que est suspirando, esperando que sea muy tarde y t te
tengas que ir porque maana es martes y abril a ti s te quiere mucho, por
eso, Mary, te beso por ltima vez mientras suspiras, te miro por ltima vez
mientras Pars me espera para esconderme de lo que siempre ca por ser slo
en el que el avin y Sally... la puta que te pari, que as soy el que
escribe y que te columpia con tu uniforme de cuadros esperando que crezcas
cuando s que es intil la espera, dnde estas?, dnde estoy? Da pena...
y slo me quedo en este abril triste...

-Se me fue el mundo desde ese da.

-Mary... aqu es Pars y tu Miraflores me prometi cuidarte.

-Te busqu todos los das y hasta tuve que caer en el aeropuerto, viendo
cmo te ibas por esa maldita, la puta que la pari..., viendo que yo slo
fui un abril en tu vida y que te dormiste y no te despediste...

-Mary..., no hables as, Mary, no busqu a Sally, su cama se encuentra en
el mismo sitio y yo te amo y t..., t debes ser feliz, t debes ser
siempre la de los columpios y tu Miraflores en el cuarto de canciones que
se tocaba de noche...

-Te odio!, te odio...

-Mary... yo... Mary...

-Te odio!

Hoy aqu vengo y el cuarto con cada minuto que pasa me envuelve ms con su
aspecto de soledad que llora. Yo me fui en el primer avin de Air France
que parti al mes que fing dormirme mientras ya te ibas, me fui... y creo
que hasta pude ver cmo Sally volva a volar otras cuarenta veces ms, por
eso cog mis cosas en una maleta chica y puse mi libro a medio terminar en
mi mano, ya teniendo en claro que jams lo acabara, comenc a recordar
cada pasaje, cada seal que contigo plant para siempre, Mary... y no me
digas que me qued solo dormido, no finjas que t no sabas que esto
sucedera, all Pars es como Lima cuando no ests t, cuando s que an
fumo y bebo ms de lo que t nunca pensaste que lo haca, por eso, Mary, no
creas que logr quitarme el pasado de encima, no creas que de nuevo por ser
abril he logrado ser otro siendo yo mismo, no, Mary, yo te quiero, yo s
que estoy condenado a lugares sin ti y hasta con el viento mismo, por eso
que Miraflores se qued para ti, por eso cuando t suspirabas intent
pensar en Sally, la puta que la pari..., quera olvidarme de un minuto
jugando con dos segundos..., no pude, Mary... no pude, creo que slo me
sirvi para saber que uno pierde siempre porque Dios a uno lo agarra con
mucha clera por no ser hijo y amn en una cruz, s, Mary, por eso te he
escrito muchas veces, he llamado y t nunca contestas, t nunca vuelves a
pisar mi cuarto y yo as por ms calma que eso me trae, tambin me pone
demasiado triste porque siempre el consuelo a uno le da un poquito de
esperanza, pero no importa, yo quiero eso, quiero adornar un camino
olvidado hacia este cuarto que t no sabes que existe, llenar de otoos
todas las primaveras que se sembraron por lunes, quizs as logro sentarme
y que nada se haga ms chico ni que haya ms luces que sopuras farsas para
m.

Te quiero..., te amo..., pero ya estoy olvidado, s que fuiste feliz y una
pintora excelente dentro de tu Miraflores querido, s que tuviste dos
novios, s que slo te distrajeron unos meses, s que detestaste abril con
todas tus fuerzas y que te acordabas de m pensando en otra cosa, s que
mis lgrimas por tu partida fueron ros que siempre tienen olas en
direccin hacia mi soledad, s que fue una mala reaccin y por eso tu auto
se volc y no se detuvo hasta que te llevara toda la vida..., tenas
veintitrs aos... tenas un hogar y un Pars que me volvieron ingrato.

Se muere...., se muere.... y por qu no lo hago yo? Por qu?

"Volveraas, dime si maana volveras, como lo has hecho cada tarde, para
contarme cmo muere el da..., y se march, ella se alej de l, pero como
en las cartas, dos puntos, posdatas, se me olvidaba, no me present...".

Este cuarto es oscuro y mi imagen es de azul, quin pens en todo esto?

Quin, Mary? Quin..?

** Andrs Velsquez
   melcom97@hotmail.com
   Escritor peruano (Lima, 1982). Su produccin permanece indita. Desde
   muy joven escribe poesa y narrativa.
   


=== El regreso del caracol ================================================

*** Barriozona
    Hispanic Institute of Social Issues (http://www.vocesdelafrontera.com)
    Ao I, Vol. 2, N 8. Septiembre de 2003
    Mesa, Arizona, EUA
    16 pginas, distribucin gratuita

El periodista y escritor mexicano Eduardo B. Hernndez dirige la revista
Barriozona, publicacin bilinge del Instituto Hispano de Asuntos Sociales
que aborda temas relacionados con la realidad sociopoltica de la regin
estadounidense que hace frontera con Mxico, y a donde llegan en busca de
nuevas oportunidades inmigrantes en diversas situaciones legales y
econmicas.

Barriozona publica artculos sobre la discriminacin racial en esa regin,
en la que las fuerzas policiales parecen ser especialmente violentas con la
poblacin inmigrante. Pero, adems, divulga artculos en los que se
describe la actividad de los inmigrantes en esa regin, as como creaciones
literarias de los chicanos y, por supuesto, convocatorias a eventos y
actividades promovidos por el instituto que la edita. Visualmente la
revista presenta un diseo sobrio, en blanco y negro salvo la colorida
portada.

La revista no se limita a servir de tribuna para esta particular sociedad a
dos aguas, sino que divulga el arte de la regin utilizando obras de los
artistas locales para la ilustracin de sus textos. La portada de la
edicin que gentilmente ha enviado el instituto a nuestra redaccin es
ilustrada con la pintura Made in Mexico, del pintor y escultor chicano
Martn Moreno.



*** Teranesia
    Greg Egan
    Grupo Editorial Ajec (http://www.supercable.es/~melmek3)
    Granada, Espaa, octubre de 2003
    280 pginas, 12,95 euros

Dieciocho aos despus de la muerte de sus padres en una guerra civil,
Prabir Suresh regresa a Teranesia, una minscula isla en el archipilago
indonesio, con el objetivo de reencontrarse consigo mismo. Una vez all,
junto a su hermana Madhusree, continuadora de las investigaciones de sus
padres, descubrir unas extraas mutaciones genticas en animales y plantas
de la isla, que podra cambiar el rumbo de la vida en la Tierra y de la
propia evolucin humana.

Esa es bsicamente la historia de Teranesia, la ltima novela del escritor
australiano Greg Egan. El autor combina la parafernalia
cientfico-tecnolgica de la ciencia ficcin con la anticipacin
sociopoltica de Indonesia. En su posfacio, Egan explica que la escribi en
1998, ao especialmente turbulento en la regin. "Intentar escribir algo
sobre el futuro del pas, cuando todo se encontraba en tal estado de
confusin, fue difcil; cuando comenc la novela, el presidente Suharto an
estaba en el poder. Timor Oriental an formaba parte de Indonesia, y las
Molucas todava eran bastante pacficas. Aunque anticip la independencia
de Timor Oriental, no logr prever la escandalosa matanza llevada a cabo
por parte de la milicia partidaria de Indonesia, que acompaara al voto de
independencia".

Teranesia fue publicada en 1999 y en 2000 recibi el premio Aurealis de
narrativa de ciencia ficcin. Ahora el Grupo Editorial Ajec presenta la
edicin en castellano, traducida por Mara Luisa Castellano Ortega para la
coleccin de ciencia ficcin Albemuth Internacional, de la que esta novela
es la primera entrega. Las siguientes correspondern a La perla del fin de
los tiempos, de Luca Masali, y Pginas perdidas, de Paul di Filippo.





=== El buzn ==============================================================

*** Sobre el Nobel

                                                      22 de octubre de 2003

Estimado amigo Gmez Jimnez:

Nos une la devocin por el idioma castellano, que se acenta cuando se
vive, como yo, en un ambiente anglosajn.

Su artculo sobre el premio Nobel me ha parecido sumamente interesante pues
contiene puntualizaciones que dan en el blanco. Siempre ser imposible
conformar a todo el mundo cuando se trata de decidir quin es el mejor en
cualquier disciplina.

Pero lo que me ha llamado la atencin es la frase: "Adversarios de Coetzee
han opinado que el Nobel no debi darse a un sudafricano blanco". Esa
opinin de asociar los mritos de una persona de acuerdo al color de su
piel, o del lugar donde ha venido al mundo, que sale a relucir ms a menudo
de lo que debiera, es a mi juicio una de las mayores causas de la
intolerancia y discordia que reinan en el mundo. Nadie elige el lugar donde
va a nacer ni el tinte de su epidermis.

Felicitndolo por una de las mejores pginas en nuestro idioma en Internet,
lo saludo con cordialidad deseando continen los xitos.

Michael Gamarra
Sydney, Australia
gmichael@ozonline.com.au



*** La casa de Bernarda Alba

                                                      22 de octubre de 2003

Hola:

Me gustara saber de alguna pgina donde aparezca el texto completo de La
casa de Bernarda Alba, de Federico Garca Lorca.

Me gusta mucho el teatro y estoy organizando una presentacin, pero estoy
en Canad y me es muy difcil conseguir el libro en espaol, as que decid
buscarlo en Internet pero no encuentro ningn sitio que lo contenga.

Por favor, si saben algo escrbanme; les estar muy agradecido.

Nicols
zoecita169@hotmail.com



*** Traduccin al zapoteco

                                                      25 de octubre de 2003

Buen da:

Les solicito una informacin muy importante. Es si pueden conseguir ayuda
para traducirme al zapoteco del istmo las siguientes expresiones:

- Animal y arte

- Animal en el arte

- Presencia animal

- El animal simblico

Gracias,

Oscar Salamanca Angarita
oscarsalamancaangarita@yahoo.es
Universidad de Barcelona



*** La tumba de Sabines

                                                      25 de octubre de 2003

Hola, Letralia!

Mi nombre es Rosa, y tengo 19 aos.

Quisiera preguntarles algo que en verdad espero puedan responderme. Me
encanta la poesa y mi mayor admiracin es para Jaime Sabines. Quiero saber
dnde est su tumba, porque uno de mis grandes deseos es visitarlo. Por
favor si pudieran ayudarme se los agradecera de corazn.

Rosa
marmfamsbam@prodigy.net.mx



*** Jordi Olavarrieta, fotgrafo de Juan Salvador Gaviota

                                                      27 de octubre de 2003

Hola!

Bueno, mi nombre es Sabina Simioli, de Villa Mercedes, San Luis
(Argentina), y les escribo con el fin de averiguar si me pueden responder
una preguntita.

He estado buscando por Internet informacin acerca de Jordi Olavarrieta, el
fotgrafo que ilustr el libro Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach.
Puntualmente quisiera pedirles informacin acerca de este fotgrafo o
quizs me indicaran cmo tendra que buscar informacin ya que no he
encontrado nada.

Desde ya muchas gracias!

Sabina Simioli
sabina_sl@hotmail.com



=== Post Scriptum =========================================================

"...debo confesar que me ataca un poco los nervios or hablar de
'innovaciones formales' en la narracin. Muy a menudo, la 'experimentacin'
no es ms que un pretexto para la falta de imaginacin, para la vacuidad
absoluta. Muy a menudo no es ms que una licencia que se toma el autor para
alienar -y maltratar, incluso- a sus lectores. Esa escritura, con harta
frecuencia, nos despoja de cualquier noticia acerca del mundo; se limita a
describir una desierta tierra de nadie, en la que pululan lagartos sobre
algunas dunas, pero en la que no hay gente; una tierra sin habitar por
algn ser humano reconocible; un lugar que quiz solo resulte interesante
par un puado de especializadsimos cientficos".

      Raymond Carver, "Escribir un cuento".



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 Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 24 de noviembre de 2003
