
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 105
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       19 de enero de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Las antologas sin fortuna", Jorge Gmez Jimnez.       | Editorial
                                                         |
Lectura oxigenante. / Snchez Soler en la Cervantes. /   | Breves
Libros en Sevilla. / Imgenes alemanas. / Bigott ensea  |
gerencia. / Artesanos en Turmero. / Libros en la radio.  |
                                                         |
Lectura para aliviar los males. / Chinos ven televisin  | Noticias
en espaol. / Muri el director colombiano Enrique       |
Buenaventura. / Fallece el musiclogo colombiano         |
Hernando Caro Mendoza. / Controversia en Caracas por     |
traslado de monumento a Mara Lionza. / En Patufet       |
centenaria. / CVG auspicia publicacin de obras en       |
pemn. / La vida escrita por las mujeres. / Premio Nadal |
fue concedido a Antonio Soler. / Renen en antologa     |
poetas espaoles del siglo XX. / Falleci la artista     |
salvadorea Rosa Mena Valenzuela. / La Lupe revive en un |
libro. / Gobierno de Chile respalda la msica chilena. / |
Presentado el Diccionario de la zarzuela espaola e      |
hispanoamericana. / Mxico impulsa la lectura en el      |
Metro. / Minotauro regresa a Argentina. / Recordando a   |
Siqueiros. / Soledad Purtolas recibe el Premio de las   |
Letras Aragonesas. / Convocados los premios Prncipe de  |
Asturias. / Islas Baleares manifiestan por el idioma. /  |
Fallece el filsofo italiano Norberto Bobbio. /          |
Propondrn el camino Qhapaq an como Patrimonio de la    |
Humanidad. / Muri Enrique Pavn Pereyra, bigrafo de    |
Pern. / Abrirn sede del Instituto Cervantes en Pekn.  |
/ Dominicano Jos Acosta gana el premio Nicols Guilln. |
/ Maradona de 80 aos. / Tintn cumple 75 aos. /        |
Diccionario panhispnico de dudas ser publicado en      |
2005. / Entregados premios de la SGAE. / Presentada      |
primera parte de la novela pstuma de Vzquez Montalbn. |
/ Juan Garca Ponce electrnico. / Sepultado el poeta    |
dominicano Abelardo Vicioso. / "Frisos reunidos" pide    |
devolucin de obras de arte clsicas a Grecia. / El ADN  |
de Gardel. / Huenn present antologa mapuche. /        |
"Internet" es ahora palabra en nuestro idioma. / Poesa  |
cumple 25 aos. / El archivo secreto de Diego Rivera. /  |
Savater y Vargas Llosa reciben el Grinzane Cavour. /     |
Orquesta Sinfnica de Madrid cumple un siglo. /          |
Espaoles recuerdan a Dulce Chacn. / Barcelona escribe  |
una novela multitudinaria. / Convocan muestra de         |
artistas trujillanos. / Teatro por abono. / Memoria      |
Chilena finalista en Estocolmo. / Artistas plsticos de  |
cinco pases pintan murales en Cuba. / Nueva orquesta    |
paraguaya de jazz convoca msicos. / Inicia celebracin  |
del centenario de Neruda. / Cnac dictar talleres de     |
cine. / Feria de La Habana mantendr homenaje a          |
Alemania. / Reclusos publican revista en crcel de       |
Argentina.                                               |
                                                         |
Red Literaria                                            | Literatura
http://www.red-literaria.com                             | en Internet
                                                         |
"Figuras desde Lezama Lima", Carlos Barbarito. /         | Artculos y
"Palabras", Rafael Fauqui Bescos. / "Nosotros los       | reportajes
inmigrantes", Eduardo B. Hernndez. / "Drama nacional de |
grande espectculo", Dubraska Gonzlez Gmez. /          |
"Carnaval de Sodoma y ruptura en la novelstica          |
dominicana", Hctor Mioln.                              |
                                                         |
"Los rostros de los nios. Un ensayo sobre la obra de    | Sala de ensayo
Lewis Carroll y Alicia en el Pas de las Maravillas",    |
Carlos Dimeo. / "Qu significa el pensar conmemorativo", |
Oscar Portela. / "Sobre El desbarrancadero de Fernando   |
Vallejo", John Narvez.                                  |
                                                         |
"De bares y mujeres con intencin precisa", Isaas       | Letras
Medina Lpez. / "Cerdos en el viento", Triunfo           |
Arciniegas. / "Poemas", Anala Pinto. / "Sombras",       |
Alejandro Andrade. / "Poemas", Alejandra Panza. /        |
"Fumanch", Leonardo Maicn. / "Hileras de sol", Carmen  |
Rosa Orozco. / "Mara debe morir", Silvia Hebe Bedini. / |
"Tintasangre", Rodolfo Ramrez Soto. / "Dos relatos",    |
Aymer Zuluaga. / "Temblor de la espera", Taty Hernndez  |
Durn. / "Un lugar exacto", lex E. Pealoza Campos.     |
                                                         |
"El arreo y otros fantasmas" y "Sombras que bajan por el | El regreso
ro y otros relatos", varios autores. / "Trptico de un  | del caracol
junta-letras profesional", Aymer Waldir Zuluaga Miranda. |
/ "La perla del fin de los tiempos", Luca Masali. / "Las |
artes en Aragua", Rafael Rondn Narvez. / "Mi primer    |
viaje a la India", J. P. Leroy.                          |
                                                         |
El tercer ojo.                                           | El buzn
                                                         |
Charles Baudelaire.                                      | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      Las antologas sin fortuna =============================

Es comn recibir con cierta frecuencia, a travs del correo electrnico,
invitaciones a participar en antologas que prometen reunir lo mejor de tal
gnero o tal otro. No tenemos nada en contra de que las personas se ganen
el sustento de cualquier manera legal, pero nos permitimos sugerir a
nuestros lectores algunas lneas al respecto.

A nuestro entender hay slo dos tipos de antologas. En el primer tipo
incluimos aquellas antologas realizadas por investigadores de prestigio
(o, cuando menos, con una trayectoria comprobable de serios matices),
auspiciadas por instituciones dedicadas al estudio y la investigacin en
las reas humansticas, y cuya exigente seleccin brinda al lector, su
destinatario final, la seguridad de que est leyendo realmente lo mejor del
gnero.

Normalmente, en la conformacin de estas antologas los escritores slo
tienen que aportar su produccin intelectual. El investigador se encarga de
definir la lnea editorial que dar a su antologa y de detectar, mediante
la evaluacin propia y por referencias, qu autores han dado lo mejor de s
dentro de esa lnea -esto es justamente lo que hace de la antologa un
trabajo honroso-, para finalmente entregar el conjunto a la imprenta, lo
que por lo general se hace bajo el cobijo financiero de una institucin
humanstica.

En el segundo tipo est todo lo dems, pero llamaremos la atencin sobre
las colecciones de textos -bautizadas por sus promotores como antologas-
para cuya elaboracin se exige un pago a los autores participantes. En
algunos casos, estas antologas se realizan sin el apoyo de una institucin
ni bajo la direccin de un investigador de reconocido prestigio, y colectan
sus textos mediante convocatorias pblicas que se difunden por Internet y
otras vas, en las que solamente se definen en detalle los aranceles y las
formas de pago. En otros casos, promotores ms cuidadosos hacen un mnimo
trabajo de investigacin: slo el necesario para personalizar las
convocatorias y darle a los autores convocados la impresin de que
realmente sus textos han sido evaluados y merecen estar en una antologa.

Las antologas de este tipo estn condenadas al olvido por una razn
simple: la calidad literaria. Al ser, en su mayora, rasas colecciones de
textos basadas en la intencin de sus promotores de obtener de ellas
beneficios econmicos, carecen del rigor que en la evaluacin de esos
textos s tienen las comentadas en los primeros prrafos de este editorial.

Una buena antologa es aquella que ofrece, al lector del futuro, la
posibilidad de hacerse una idea del panorama literario prevaleciente en el
gnero y en el momento a los que se dedica la antologa. Confluyen en ella
la calidad de los autores incluidos y la calidad del trabajo de evaluacin
que tuvo necesariamente que hacer el antologista.

En cambio, las antologas que se construyen sobre la base del aporte
econmico de los escritores incluidos estn incapacitadas de ofrecer tal
panorama. La calidad de los textos que las conforman suele ser dispar y, en
ciertos casos, insuficiente para ser considerados siquiera textos
publicables. Ser incluido en una de estas antologas no tiene valor para la
implacable lupa de la historia, pues equivale simplemente a pagar por ver
el propio nombre impreso en letras de molde. Cuando un autor le paga al
promotor de una antologa para que lo incluya en ella, est haciendo el
mismo esfuerzo, ni ms ni menos, que si mandara a imprimir un lote de
tarjetas de presentacin.

Repetimos: no tenemos nada en contra de que las personas -en este caso los
promotores de esas antologas sin fortuna- se ganen la vida de la manera
lcita que se les ocurra. Pero nos creemos en la obligacin de mostrarnos
solidarios con nuestros lectores, muchos de ellos escritores de valiosa
pluma: slo el trabajo constante y dedicado les brindar la gracia de ser
considerados por verdaderos antologistas con rigor investigativo.

Una nota tcnica para quienes aun despus de leer estas lneas alberguen
dudas al respecto: Letralia no publicar nunca una resea sobre una
antologa que no considere resultado de un trabajo de investigacin. As
como le cerramos las puertas a los anuncios de concursos que exigen pago de
aranceles, tambin las hemos cerrado definitivamente para los anuncios de
antologas que exigen tales pagos a los escritores a quienes pretenden
incluir. Esperamos, igualmente, que se abra el debate sobre este tema en el
mbito de habla hispana, y por ello invitamos a nuestros lectores a
participar en la encuesta que hemos publicado en http://www.letralia.com,
as como a escribirnos sus opiniones a travs de info@letralia.com o en
nuestro foro de discusin, en http://boards.melodysoft.com/letralia.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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=== Breves ================================================================

Lectura oxigenante. A principios de este mes apareci el nmero 12 de la
revista literaria digital Oxigen, que celebra as su segundo aniversario y
es editada por Oscar Bribin desde Espaa. A partir de esta edicin, Oxigen
cambia su periodicidad a trimestral. La revista publica obras de arte,
materiales tiles para escritores, biografas de autores clebres,
artculos y creacin literaria. Entre los materiales interesantes destaca
el artculo "Apuntes sobre el arte de escribir cuentos", del autor
dominicano Juan Bosch, una biografa del guatemalteco Augusto Monterroso y
la siempre nutrida seccin de cuentos y poemas.
http://www.revistaoxigen.com

Snchez Soler en la Cervantes. La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes ha
dedicado una pgina al escritor Mariano Snchez Soler, en la que se ofrece
una aproximacin a la trayectoria literaria de este escritor y periodista,
un lbum de imgenes, distintos recortes de reseas crticas sobre sus
libros y varias obras cuya primera edicin ha corrido a cargo, en formato
digital, de la mencionada biblioteca electrnica, como el texto titulado
"Cmo se escribe una novela negra (se puede frer un huevo sin
romperlo?)".
http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=11444

Libros en Sevilla. La Feria del Libro de Sevilla se celebrar este ao del
14 al 23 de mayo en su emplazamiento habitual, la Plaza Nueva de la capital
hispalense, segn acord el jueves 15 la junta directiva de la asociacin
que promueve esta celebracin cultural. La edicin de este ao se dedicar
a la figura del escritor sevillano Joaqun Romero Murube, por lo que se
prepara un completo programa de actos para honrar la figura de este mito
sevillano que supo erigirse como una de las personalidades ms influyentes
de la crnica cultural y social de Sevilla desde los aos 30 hasta nuestros
das.

Imgenes alemanas. Cincuenta y tres afiches integran la muestra inaugurada
recientemente en el Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA), bajo el ttulo
"Afiches UFA 1918-1943. Inicios del cine alemn", que se mantendr todo
este mes y parte de febrero. Los afiches, pertenecientes a la coleccin de
la Biblioteca Nacional de Austria y del Museo del Cine-Cinemateca Alemana,
muestran producciones de la compaa cinematogrfica Universum-Film AG
(UFA), durante su existencia, entre 1918 y 1943. Carmen (1918), Los
nibelungos (1919), Fausto (1925-26), Apolo (1929), La mujer en la Luna
(1928-29), El ngel azul (1929-30), Sherlock Holmes (1937), o El Barn
Mnchhausen (1943) son algunos de los ttulos que contiene la exposicin.

Bigott ensea gerencia. El prximo viernes 30, entre 8 de la maana y 12:30
de la tarde, la Fundacin Bigott dictar en Caracas el taller "Introduccin
a la gerencia cultural", a cargo del escritor venezolano Antonio Lpez
Ortega. El taller es terico-prctico y est destinado a estudiantes,
trabajadores culturales y planificadores.
Fundacin Bigott
http://www.fundacionbigott.com
Centro Histrico de Petare, Calle El Viga, frente a la Plaza Sucre
Caracas, Venezuela
Telfono 58 212 2722020

Artesanos en Turmero. La Fundacin de Cultura de la poblacin de Turmero,
en el estado Aragua (Venezuela), est invitando a una exposicin de
artesana que se realizar entre el 27 de enero y el 2 de febrero.
Participarn artistas y hacedores populares locales.
Antigua casona de La Revenga
Calle Mario, N 56
Turmero, Aragua (Venezuela)

Libros en la radio. El programa radial "Los libros y la radio tienen mucho
que ver", que conducen Marialcira Matute e Isidoro Duarte, ahora se
transmitir los das martes y jueves entre 5 y 6 de la tarde por la emisora
RNV Informativa 630 AM. El programa, sobre el cual hablamos en nuestra
seccin Breves de la edicin 104, presenta materiales sobre el libro, la
lectura y los lectores, as como novedades editoriales, entrevistas y
msica.

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



=== Noticias ==============================================================

*** Lectura para aliviar los males

El gobierno de Argentina ha puesto en marcha diversos programas de estmulo
a la lectura que destacan por constituir una propuesta interesante para
hacer ms llevadera la estancia en un dispensario de salud o durante un
viaje.

Una de estas campaas se llama "Cuando les te sents mejor", y consiste en
proporcionarle libros de cuentos a los menores recluidos en los hospitales
del pas. El programa cuenta con el apoyo de los ministerios de Educacin y
de Salud, as como del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Los nios argentinos que van a consulta en los centros de salud argentinos
reciben un cuento durante la espera. Cada semana se cambia el libro a
entregar, y los ttulos incluyen "La sirena y el capitn", de Mara Elena
Walsh; "La vuelta al mundo", de Javier Villafae; "Dos viejitos y una
hormiga", de Laura Devetach; "La nube", de Ricardo Mario; "Pulgas", de Ema
Wolf; "Bicho raro", de Graciela Montes, y "Las tres lauchas", de Elsa
Borneman.

Otra de las campaas emprendidas en el pas sureo es el Programa
Bibliobs, mediante el cual los mnibus que viajan hacia la costa atlntica
o hacia Crdoba han sido dotados de pequeas bibliotecas de alrededor de
sesenta ejemplares para los pasajeros que tomen estas rutas, quienes podrn
escoger un libro al iniciar el viaje y devolverlo al llegar a destino.

La Secretara de Cultura de la Nacin y la Comisin Nacional Protectora de
Bibliotecas Populares (Conabip) estn equipando bibliotecas para ms de
doscientos colectivos que se dirigen a los principales puntos tursticos de
Argentina. El programa incluye a todos los mnibus internos de larga
distancia de las empresas de transporte El Rpido Argentino, Plusmar,
General Urquiza, Expreso Alberino y Nueva Chevalier.

Adems de los libros, los pasajeros reciben un folleto con la ubicacin de
las bibliotecas populares existentes en los puntos de destino, en las
cuales se desarrollan actividades especiales y de recreacin para los
turistas que las visiten.

Los libros que integran estas bibliotecas rodantes han sido donados por
editoriales argentinas, as como por la Cmara Argentina del Libro, la
Cmara Argentina de Publicaciones y hasta la Regione Emilia Romagna, que
envi desde Italia un paquete con 30.000 ejemplares.

Entre los ttulos disponibles para los viajeros se encuentran obras de
Joseph Conrad, Edgar Allan Poe, Anton Chejov y Jack London, entre otros,
as como novelas, cuentos policiales, antologas de poesa y libros para
nios.

Con anterioridad, el gobierno argentino ha puesto en marcha otras campaas
que apuntan a la promocin de la lectura en lugares no tradicionales, como
las canchas de ftbol y las paradas de mnibus.



*** Chinos ven televisin en espaol

La televisin estatal de China (CCTV) comenz el 1 de enero la emisin de
programacin en espaol, con el propsito de mostrar la cultura china en
los pases de habla hispana y, a la vez, difundir la cultura hispana en la
nacin oriental.

Aunque desde el 27 de diciembre se estaban transmitiendo en periodo de
prueba espacios en espaol, oficialmente el primer programa en castellano
en la televisin china se llama "Observando el Mundo". Los espacios
dedicados a la cultura espaola tienen por el momento slo cuatro horas
diarias de duracin, entre las 8 de la maana y las 12 del medioda.

En los prximos meses, estos programas sern slo una parte del Canal
Internacional de la Televisin Central China -que hasta ahora emita
ntegramente en ingls-, pero se espera que ya en octubre de 2004 el
espaol tenga un canal propio en China. Los programas de esta primera etapa
son traducciones al castellano de otros espacios en ingls o en mandarn,
pero el plan consiste en tener, en el futuro, producciones propias.

Segn su productora ejecutiva, Ye Lulu, la televisin china se ha propuesto
emitir en todos los idiomas ms hablados del mundo, como el francs, el
ruso o el rabe. Por ahora se ha optado por el espaol "porque es uno de
los idiomas ms hablados en el planeta, usado por ms de 300 millones de
personas", adems de que la comunidad hispanohablante en Pekn ha crecido
sensiblemente en los ltimos aos, lo que ha facilitado la contratacin de
periodistas, traductores y otros profesionales cuyo idioma nativo es el
castellano.

En la nueva televisin china en espaol ejercen ya como "expertos" (palabra
con la que en China se designa a los extranjeros que trabajan para el
Estado) ms de veinte hispanohablantes de Argentina, Colombia, Espaa,
Estados Unidos, Mxico y Per. El nuevo canal espaol pone sus miras
especialmente en Latinoamrica, donde muchos pases mantienen fuertes lazos
culturales con China, como Cuba, Per o Venezuela.



*** Muri el director colombiano Enrique Buenaventura

El director y dramaturgo Enrique Buenaventura, considerado el "padre" del
teatro colombiano, muri el mircoles 31 de diciembre de 2003 en la Clnica
de los Remedios, en la ciudad de Cali (Valle), tras sufrir de peritonitis,
segn informaron sus familiares.

Fundador del Teatro Experimental de Cali (TEC) en 1962, Buenaventura era
director, dramaturgo, ensayista y poeta. Estaba casado con Jacqueline Vidal
y era padre del narrador oral y actor de teatro, Nicols Buenaventura.

El director vivi varios aos en Argentina y es autor de las obras A la
diestra de Dios padre, Los papeles del infierno, La maestra, Rquiem por el
padre de las casas, Historia de una balada de plata, Vida y muerte del
fantoche lusitano, La orga, La estacin y pera bufa.

En abril de 2003, durante la Feria Internacional del Libro de Bogot,
Buenaventura fue homenajeado por el Ministerio de Cultura en virtud de su
contribucin al teatro moderno colombiano. La ltima entrega de su columna
en el diario "El Pas" de Cali haba sido publicada el 29 de diciembre, e
inclua un poema a una amiga residente fuera del pas.



*** Fallece el musiclogo colombiano Hernando Caro Mendoza

Vctima de un cncer falleci el 1 de enero el musiclogo Hernando Caro
Mendoza, el ms importante de Colombia tras la muerte de Otto de Greiff.
Caro Mendoza haba recibido el ao pasado la medalla al mrito cultural,
otorgada por el Ministerio de Cultura de su pas.

Segn lvaro Castao Castillo, director de la emisora HJCK y amigo del
septuagenario maestro, ste "se haca el despistado" con su enfermedad. "La
ltima vez que habl con l, pocas horas antes de su muerte, comenzaba a
escribir los programas del nuevo ciclo. Le interesaba hacer un especial
comparativo entre los grandes maestros Maurice Ravel y Claude Debussy",
declar Castao Castillo a la prensa colombiana.

Caro Mendoza mantuvo por dcadas su trabajo en la HJCK y en 2003 cumpli
tambin 50 aos de trabajo en la Radiodifusora Nacional de Colombia. Haba
sido adems, en su juventud, campen nacional de trampoln.

Un apasionado de la msica clsica, Caro Mendoza dispona de vastos
conocimientos sobre la historia de la msica en todos los tiempos. Fue
maestro de msica y director de coros, y segn Castao Castillo era un
magnfico ejecutante.

El musiclogo obtuvo en 1992 el Premio Simn Bolvar en la categora de
mejor programa cultural, con un programa sobre los 200 aos del natalicio
del maestro italiano Gioacchino Rossini. En 1989 public La msica en
Colombia en el siglo XX (Planeta), referencia obligada para investigadores.



*** Controversia en Caracas por traslado de monumento a Mara Lionza

Una agria controversia se desarrolla en la capital venezolana tras el
anuncio de las autoridades municipales caraqueas del prximo traslado, a
un costo de 600 millones de bolvares, del monumento a Mara Lionza, uno de
los emblemas distintivos de la ciudad, esculpido hace casi medio siglo por
Alejandro Colina.

La estatua, que representa a la reina sosteniendo una corona vegetal
mientras cabalga una danta, ser removida de su espacio tradicional en la
autopista Francisco Fajardo, en predios de la Universidad Central de
Venezuela, para incorporarse a la Plaza de los Museos, una zona cultural en
la que conviven el Museo de Ciencias, la Galera de Arte Nacional, el
Parque Los Caobos y otros iconos arquitectnicos de la capital venezolana.

El gobierno del municipio Libertador, a cargo del alcalde Fredy Bernal,
arguye que la exposicin de la estatua al trnsito automotor durante los 45
aos que lleva all la han deteriorado, al punto de que en algunas de sus
partes se ha desmoronado, por lo que ha tenido que ser sometida a trabajos
de restauracin que an no concluyen.

El anuncio del traslado, hecho oficial a travs de anuncios de prensa a
principios de este mes, ha despertado una fuerte reaccin en los entes
involucrados. Tanto el Consejo de Preservacin y Desarrollo (Copred) de la
UCV como el Colegio de Ingenieros, la Direccin de Planificacin
Urbanstica de la Alcalda Metropolitana y otros entes, se han opuesto a la
accin, aunque la Alcalda del Municipio Libertador afirma que la misma es
irreversible.

El arquitecto William Nio Araque defiende la ubicacin tradicional de la
obra porque "ya pas a ser un smbolo de la ciudad, al borde de la
autopista, en el vrtigo del trnsito". Justamente su nada convencional
ubicacin le da, segn Nio Araque, importancia iconogrfica.

El ingeniero Santos Eduardo Michelena, creador de la fuente de Plaza
Venezuela, ha destacado la importancia que tiene esa escultura por ser una
obra artstica en la que se involucran "la hidrulica, la ingeniera, el
paisajismo y que es objeto de estudio a escala mundial en las principales
casas de estudio".

Por su parte, Hannia Gmez, quien preside las fundaciones Memoria Urbana y
Centro de la Ciudad, calific la mudanza del monumento como "un desastre" y
se manifest en contra "de este atropello que estn haciendo el IPC y
Fundapatrimonio; que se dediquen a su funcin, que es restaurar e
inventariar el patrimonio, que bastante mal que lo estn haciendo".

Sin embargo, las autoridades municipales alegan que la obra haba sido
objeto, en julio de 2003, de un minucioso estudio realizado por Juan Carlos
Bermejo y Anne Bendel-Gerard, expertos de la internacional Fundacin
Restauradores sin Fronteras, quienes determinaron que la mudanza era
necesaria a fin de evitar el desmoronamiento total.

"Si la Alcalda de Caracas no hubiese intervenido en la movilizacin de la
escultura de Mara Lionza, ningn ente se estara pronunciando en contra de
su traslado", declar en diciembre pasado el alcalde Bernal. Aunque
originalmente se haba pensado en trasladar la estatua a Plaza Venezuela,
se ha designado la Plaza de los Museos como su nueva ubicacin.

Segn Gustavo Merino Fombona, presidente de Fundapatrimonio -organismo
dependiente de la Alcalda de Caracas-, considerando la vulnerabilidad de
la obra, la primera fase del proyecto contempla su restauracin en el lugar
que ocupa en la autopista. El trabajo consiste en el encamisado con
polmeros especiales para poder movilizarla dentro de una especie de urna
con plstico de amortiguacin.

Refirindose al informe tcnico elaborado por la Alcalda de Caracas con la
orientacin de expertos nacionales e internacionales, Merino agreg que "el
Consejo de Preservacin y Desarrollo de la UCV lamentablemente no ha sabido
comunicar al Consejo Universitario, ni siquiera a travs de un informe, la
significacin del trabajo y conclusiones a las cuales se llegaron".

El espacio que ocupa Mara Lionza desde hace 45 aos, sin embargo, no
quedar vaco, segn las autoridades del municipio Libertador, quienes
estudian colocar all una rplica de la estatua original o en su defecto
emplazar una obra de otro escultor.

El culto a Mara Lionza es una manifestacin genuina de sincretismo de
elementos mgico-religiosos en el que convergen las culturas espaola,
indgena y africana. Aunque existen varias versiones de la leyenda, se dice
que Mara Lionza era la princesa indgena Yara, raptada por una serpiente
anaconda; castigada por los espritus de la selva, la anaconda se hinch
hasta estallar. Yara se convirti as en la reina de la laguna que antes
perteneciera a la serpiente, y por extensin en reina de las fuerzas de la
naturaleza.

El culto a la princesa Yara es anterior a la conquista, y los espaoles le
agregaron algunos elementos, cubrindola con el manto de la Virgen Mara y
rebautizndola como Nuestra Seora Mara de la Onza del Prado de Talavera
de Nivar, lo que con el tiempo se redujo a Mara Lionza.

Los fieles la visitan en busca de milagros en el lugar donde se supone
reside su espritu: la montaa de Sorte, cerca de Chivacoa, en el estado
Yaracuy. Las visitas son constantes, aunque se verifica un sensible
incremento en Semana Santa y cada 12 de octubre, y los fieles provienen de
todos los estratos sociales que hacen vida comn en Venezuela, as como de
Colombia, Puerto Rico y Repblica Dominicana, a donde se ha extendido el
culto.

Dada la importancia de esta creencia en Venezuela, la estatua de Mara
Lionza en su emplazamiento actual es tambin objeto de peregrinacin. Sus
fieles sortean el peligro que representa el trnsito vehicular para dejar
ofrendas a sus pies y rezarle en procura de resolucin de inconvenientes y
enfermedades.



*** En Patufet centenaria

El 3 de enero se cumplieron cien aos de la aparicin de la revista En
Patufet, la primera publicacin infantil para nios hecha en cataln, que
durante sus 35 aos de existencia se convirtiera en un verdadero fenmeno
social con una tirada de 65.000 ejemplares en su mejor momento.

En Patufet fue creada por el folklorista Aureli Capmany, quien empez
imprimiendo 500 ejemplares en su casa. Los contenidos de la revista
evolucionaron y la convirtieron en una publicacin de inters para toda la
familia.

El escritor Ramn Folch, hijo de Folch i Torres -columnista que con sus
"Pgines viscudes" y sus novelas por entrega constitua una de las
atracciones de Patufet-, es el impulsor, junto con su familia y la
fundacin que lleva el nombre de su padre, de la celebracin del centenario
bajo organizacin de la Generalitat.

Como primer objetivo de la celebracin, la comisin del ao Patufet,
liderada por el comisario Vctor Batall, inaugurar una extensa exposicin
interactiva en la Universitat de Barcelona. Paralelamente, est prevista
una versin itinerante de la muestra que recorra todo el territorio
cataln.

En Palau est previsto un seminario sobre la revista y, especialmente,
sobre su funcin como herramienta de potenciacin del cataln, el cual fue
uno de sus principales mritos. "Pese a las crticas de sensiblona y
sentimentaloide por parte de los intelectuales, ejerca su funcin",
explica Ramn Folch. "Por una parte, a los nios no les podas dar la
traduccin de la Odisea de Carles Riba, que es lo que haba; por otra, era
la nica forma de leer y conocer el cataln en una poca en que no se
enseaba en las escuelas ni haba Generalitat".

La revista circul hasta 1938, cuando "los nacionales la cerraron porque
era en cataln", segn dice Folch. En 1968 se reemprendera su publicacin,
pero slo hasta 1973. En sus pginas participaron varias firmas de renombre
como Gaud, Verdaguer, Clav, Narcs Oller, Joan Maragall, Apelles Mestres
o Aribau.



*** CVG auspicia publicacin de obras en pemn

La Corporacin Venezolana de Guayana, en conjunto con otros entes de la
regin suroriental de Venezuela, auspicia la publicacin de Srknt y
otros cuentos, primer volumen de la coleccin bilinge pemn-espaol
Utamoton Panton. Los cuentos de mis abuelos.

El libro, que fue bautizado los primeros das de enero con una ceremonia
tradicional de la etnia pemn en Santa Elena de Uairn, contiene algunos de
los ms importantes relatos que, durante veinte aos de trabajo, captara
Fray Cesreo de Armellada en conversaciones con los mayores de las
diferentes comunidades de esta etnia.

La elaboracin del libro estuvo a cargo del proyecto Itekare Yuwa, cuyos
miembros transcribieron las cintas recopiladas por Fray Cesreo de
Armellada entre las diversas comunidades pemn de la regin, un invaluable
legado para la cultura venezolana que ha quedado bajo custodia del
Vicariato del Caron. Itekare Yuwa es un plan insertado dentro del Programa
Mayu, auspiciado por la Corporacin Venezolana de Guayana y otros entes.

En el mismo evento se firm el Convenio de Integracin del Vicariato del
Caron, la CVG y la Alcalda del Municipio Autnomo Gran Sabana, con el
objetivo de garantizar la cooperacin interinstitucional para mejorar la
calidad de vida de los habitantes de la cuenca alta del ro Caron.



*** La vida escrita por las mujeres

Crculo de Lectores acaba de publicar la antologa La vida escrita por las
mujeres, un compendio que en cuatro tomos incluye lo mejor de la literatura
escrita por mujeres de habla hispana de todos los tiempos. El proyecto fue
coordinado por Anna Caball, responsable de la Unidad de Estudios
Biogrficos de la Universidad de Barcelona, y cont con el trabajo conjunto
de quince especialistas durante varios aos.

La vida escrita por las mujeres contiene textos de 120 autoras. Arranca con
Leonor Lpez de Crdoba (1362 o 1363-1430), autora de la primera
autobiografa conocida en lengua castellana, que aqu se presenta por
primera vez adaptada al espaol moderno, y termina con Luca Etxebarra.
Incluye nombres tan conocidos como los de Emilia Pardo Bazn, Ana Mara
Matute, Rosa Chacel, Vctor Catal, Mara Teresa Len o santa Teresa de
Jess, junto a otros casi olvidados, como Vicenta Garca Miranda o Adela
Zamudio.

La edicin forma parte de la conmemoracin de los cuarenta aos de Crculo
de Lectores. Al abarcar casi seis siglos de literatura espaola y ocuparse
de los ms diversos gneros, la antologa se convierte en un proyecto
singular que nunca antes se haba emprendido.

La preparacin de La vida escrita por las mujeres ha supuesto un intenso
trabajo de investigacin, estrechamente relacionada "con la invisibilidad
que durante siglos ha aquejado a la mujer escritora", segn indic Caball.
Para ofrecer una visin contextualizada de las obras, la seleccin
correspondiente a cada autora est precedida de una biografa. Se ha
tratado tanto a las autoras espaolas como a las latinoamericanas porque se
considera que, a pesar de que est el ocano por medio, hay paralelismos
evidentes.

Entre los textos seleccionados hay tanto ficcin como no ficcin, poesa y
prosa, pero se ha dado especial importancia a aquellos que permiten
asomarse a la experiencia vital de las escritoras, aquellos en que se
cuentan a s mismas, tales como cartas, diarios, incluso testamentos y
recetas de cocina. Se incorporan adems textos en castellano, cataln,
gallego y latn traducidos al espaol.

Cada uno de los cuatro volmenes cont con su propio coordinador, salvo el
primero, Por mi alma os digo, que abarca desde la Edad Media hasta la
Ilustracin, y que por la magnitud del perodo contemplado tuvo cinco
coordinadoras, una por captulo.

Le sigue La pluma como espada, del Romanticismo al Modernismo, y el ttulo
hace referencia a un rasgo comn entre las autoras del siglo XIX: la
reivindicacin activa de sus derechos como escritoras. Contando estrellas
es el primero de los dos tomos dedicados al siglo XX, que se repasa tambin
en el ltimo volumen, Lo mo es escribir.

Segn Caball, el hecho de que para el ltimo siglo hayan sido precisos dos
tomos, los mismos que para el milenio precedente, da idea de la evolucin
del papel de la mujer en las letras, que ha ganado peso progresivamente.
Sin embargo, la investigadora hace hincapi en que, pese a que los tiempos
han cambiado mucho, an las parcelas de poder, "o mejor dicho, los emblemas
de poder, como la Academia, siguen estando, de una manera desproporcionada,
en manos de los hombres".



*** Premio Nadal fue concedido a Antonio Soler

Con su novela El camino de los ingleses, el escritor malagueo Antonio
Soler (Mlaga, 1956) se convirti en el ganador de la 60 edicin del
Premio Nadal, que concede Editorial Destino y que este ao se celebr en
homenaje a Salvador Dal. Igualmente, el periodista Robert Saladrigas
(Barcelona, 1940) obtuvo el premio Josep Pla de prosa en cataln por La
llibreta groga (La libreta amarilla).

Soler recibi el premio, consistente en 18.000 euros, el martes 6 de enero,
en una ceremonia a la que acudieron reputados escritores, como la acadmica
Ana Mara Matute y Fernando Maras, y miembros del nuevo Ejecutivo cataln,
como el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y la consejera de
Cultura, Catalina Mieras, entre otros.

La obra ganadora, El camino de los ingleses, es una novela coral en la que
los protagonistas viven el paso de la adolescencia a la edad adulta,
inmersos en sus sueos: uno quiere ser poeta, otra bailarina, un tercero un
hampn de medio pelo y el cuarto que la lluvia le devuelva a su padre. "Es
una novela llena de soadores, estn copados de ilusiones y sueos por
cumplir, algunos un tanto disparatados", explic Soler durante la
ceremonia.

La carrera de Soler se ha visto engalanada por la obtencin de premios como
el Herralde, el Primavera y el de la Crtica. Tcnico turstico de
profesin, a los 22 aos sufri un accidente de trnsito que le oblig a
guardar cama, lo que le permiti iniciarse en la narracin. Ha publicado
Extranjeros en la noche (1992), Modelo de pasin (1993), Los hroes de la
frontera (1995), Las bailarinas muertas (1996) y El nombre que ahora digo
(1999), entre otros.

El jurado, compuesto por Germn Gulln, Lorenzo Silva, ngela Vallvey,
Antonio Vilanova y el director editorial de Destino, Joaquim Palau, quiso
destacar la original forma de la novela de Soler, que fue escogida entre
337 obras presentadas.

La novela Sonre Delgado, del escritor, articulista y cineasta Javier
Puebla (Murcia, 1958), qued como finalista. Su obra es una comedia negra
de enredos cuyo protagonista es Frederic Traum, un personaje con pasado muy
oscuro que se encuentra en Beirut a un hombre, Alberto Delgado, agonizando.
Acuerdan intercambiar personalidades porque Traum consigue as borrar su
pasado oscuro, pero Delgado le pide a cambio que cumpla una venganza: matar
a una mujer que vive en Barcelona.

El premio Nadal ha sido ganado antes por Miguel Delibes, Carmen Martn
Gaite, Rafael Snchez Ferlosio, Luis Romero, Francisco Umbral, Fernando
Arrabal y Luca Etxebarra, entre otros.

El ganador de la 36 edicin del premio Josep Pla, el periodista Robert
Saladrigas, se inici como autor de literatura juvenil y public 52 hores a
travs de la pell, su primera novela, en 1970; le siguieron El viaje
prodigioso de Ferrn Piol (1978), El vuelo de la cometa (1983), Cuentos de
cada hora (1984), Entre julio y septiembre (1987), y Tauromquia: sol i
lluna (1991). Como periodista ha trabajado en las redacciones de El
Noticiero Universal, Serra dOr, Destino, Tele Exprs, ABC y el suplemento
cultural de La Vanguardia. En 1987 obtuvo el Premio Nacional de la Crtica
para Narrativa Catalana por Memorial de Claudi M. Broch.

Su novela, La llibreta groga, narra la historia de un aviador "egosta, que
slo se preocupa de s mismo; va de juerga, bebe, hace el amor, es un
voyeur que nunca ha asumido ninguna responsabilidad". Este personaje se
propone en algn momento una utopa: escribir una historia que nadie haya
escrito nunca. Para encontrar esa historia empieza a observar a los otros y
se da cuenta de que "no conoce ni a sus amigos ni a su propia mujer, y
averigua que ni siquiera sabe quin es l mismo".



*** Renen en antologa poetas espaoles del siglo XX

Ms de mil pginas tiene la Antologa de la poesa espaola del siglo XX,
1900-1980, un trabajo publicado por el sello Castalia y dirigido por Jos
Paulino Ayuso, profesor de literatura espaola de la Universidad
Complutense.

La recopilacin incluye la lrica de Unamuno, Juan Ramn Jimnez, Antonio y
Manuel Machado y toda la Generacin del 27, de Luis Cernuda a Federico
Garca Lorca. A ellos une nombres fundamentales de la segunda mitad del
siglo, desde Jaime Gil de Biedma y Claudio Rodrguez, a Jos ngel Valente,
Jos Hierro, Carlos Edmundo de Ory o Leopoldo de Luis, entre otros muchos,
y aade otros casi desconocidos por el gran pblico, como Enrique de Rivas,
Joaqun Benito de Lucas, Germn Bleiberg, Manuel Durn, ngela Figuera
Aumerich, ngel Garca Lpez, Mario Lpez, Elena Martn Vivaldi o Nuria
Pars.

Segn Ayuso, el libro ofrece "un conjunto de piezas representativas del
autor, significativas histricamente, y, sobre todo, valiosas estticamente
y perdurables ms all de los cambios", todo lo cual est concentrado en
poemas de 127 autores que muestran una panormica amplia de la poesa del
siglo XX.

El investigador reconoci la recproca influencia entre las voces espaolas
y las iberoamericanas, en un proceso continuo de intercambio y
reconocimiento, y, como ejemplo significativo, incluy al nicaragense
Rubn Daro, considerado el introductor en Espaa del modernismo.



*** Falleci la artista salvadorea Rosa Mena Valenzuela

El martes 6 de enero muri en el Hospital Mdico Quirrgico de San
Salvador, a causa de un cncer terminal en la tiroides, la artista
salvadorea Rosa Mena Valenzuela, una creadora de talla internacional que
evoc al mundo celestial con sus trazos inconclusos y sus experimentos de
color. Sus restos fueron velados en la funeraria La Auxiliadora, ubicada
sobre la avenida Olmpica, en San Salvador.

La artista de 79 aos, que haba sido hospitalizada el 24 de diciembre,
deja tras de s una carrera de tres dcadas de enseanza artstica y una de
las obras ms singulares del arte latinoamericano.

Consciente del prximo desenlace de su enfermedad, Mena Valenzuela dej una
fotografa indita para ser publicada el da de su muerte, en la que se
puede apreciar su imagen, moldeada por los aos y de mirada suspicaz.

Mena Valenzuela fue la mxima exponente del expresionismo en El Salvador, y
junto a la pintora Julia Daz (1917-1999) y la escritora Matilde Elena
Lpez (1922) irrumpi con nuevos conceptos en las artes salvadoreas, en
las que el particular tro se adelant a los hombres de su poca.

Nacida en San Salvador el 13 de septiembre de 1924, afirmaba haber dibujado
desde que tena uso de razn. Los recuerdos de sus primeros dibujos se
remontan a la edad de 12 aos; ms adelante, en su juventud, tom clases
con el pintor espaol Valero Lecha y luego viaj becada a Europa, donde,
influida por su reciente conocimiento del tema religioso, decide
incursionar en lo mstico.

Segn el curador Luis Crquer, del Museo de Arte de El Salvador (Marte),
Mena Valenzuela ostenta "el crdito de romper con la pintura de caballete e
'hibridizar' la prctica de la pintura, alejndose del leo como medio e
introduciendo el grafito, los pasteles, lpices de color, pinturas
industriales y hasta maquillaje, en sus obras".



*** La Lupe revive en un libro

La cantante cubana Guadalupe Yol Raymond, conocida en todo el mundo como
La Lupe, sigue siendo, 12 aos despus de su muerte, un mito en torno al
cual ha surgido todo tipo de especulaciones, que el puertorriqueo Juan
Moreno intenta clarificar en su libro Desmitificacin de una diva: la
verdad sobre La Lupe.

Editado por Norma, el libro presenta a la reina de la msica latina de la
dcada de 1960 como una persona real, que enfrent amarguras como todos los
seres humanos y tragedias, de las cuales se levant para entregarse, al
final de sus das, a la prdica del Evangelio.

El libro, escrito en ingls y traducido al espaol, est basado en
entrevistas a quienes la conocieron, incluso a sus hijos Ren y Rainbow.
Abarca desde los inicios de su carrera en Cuba, donde grab dos discos, y
su gran xito en el mercado latino, que comenz en Nueva York, as como su
fase de madre y la cristiana.

Segn Moreno, la biografa "incluye bsicamente toda su vida, desde su
nacimiento hasta su no tan trgico final, que es parte del proceso de
desmitificacin". El autor asegura que su investigacin desmiente gran
parte de lo que se dice que fue La Lupe.

Uno de los puntos que aclara la obra -que fue presentada la semana pasada
en Puerto Rico- es el repetido comentario de que Tito Puente, con quien
grab cinco discos que se convirtieron en grandes xitos, la expuls de su
orquesta. Segn declaraciones de allegados contactados por Moreno, no slo
no se produjo ningn tipo de distanciamiento entre ambos astros de la
msica latina, sino que La Lupe nunca form parte de la banda de Puente, ya
que slo tena un contrato para grabaciones muy especficas.

"La nica mujer que fue parte de la orquesta de Puente fue la cantante
puertorriquea Sophie. Ese estribillo se us como un esquema de mercadeo
que funcion muy bien para ambos", explica Moreno.

Adems, las entrevistas revelan que la diva nunca us drogas, especulacin
que dice surgi por la forma en que la cantante actuaba en los escenarios.
"La Lupe es un caso de lo que llamo misticismo desmedido. Tena una sed
espiritual increble y lo mismo iba a un santero, que a alguien que le
leyera las cartas o a una iglesia. Era una persona muy espiritual y entra a
la santera por accidente".



*** Gobierno de Chile respalda la msica chilena

El pasado 7 de enero fue promulgada por el presidente de Chile, Ricardo
Lagos, la Ley de Fomento de la Msica, entre cuyas disposiciones se
encuentra la de que en las oficinas y actos oficiales de las embajadas de
Chile en el extranjero, y de servicios pblicos del pas, slo se
escucharn temas chilenos o interpretados por msicos nacionales.

La nueva ley entrar en vigencia durante las prximas semanas y, segn el
mandatario, ser una herramienta para "apoyar a los creadores e intrpretes
del siglo XXI, resguardar su trabajo intelectual y generar espacios para
preservar esto que es parte de nuestra identidad".

El texto legal fue promulgado en la isla Marqus de Mancera, ubicada frente
al sector costero de Niebla, donde se realizaba desde el domingo 4 la
dcima versin de los Campamentos Musicales de Mancera, en una ceremonia en
la que tambin participaron Jos Weinstein, ministro de Cultura, y artistas
como el pianista Roberto Bravo, la cantante Cecilia Echeique y el
folclorista Tito Fernndez.

Un Fondo para el Fomento de la Msica (cuyas arcas iniciales sern de $305
millones, cifra que se duplicar en 2005) y un consejo que trabajar para
el desarrollo de la msica chilena son otras novedades que incluye la ley.

Este consejo complementar el trabajo que en materia cultural ha
desarrollado el gobierno de la nacin surea y se sumar a otros dos
consejos de fomento, el del Libro y la Lectura y el de Audiovisual y Cine
(ste ltimo an en trmite en el Congreso). Ser integrado por
representantes de los autores y artistas, de las industrias de la msica y
de los medios, y del mbito pblico. Su finalidad ser velar por los
intereses de toda la msica chilena, desde la clsica hasta la popular y de
tradicin oral.

Los artistas chilenos, como los de muchas naciones latinoamericanas, se
enfrentan constantemente a dificultades entre las cuales se cuentan la baja
difusin de su msica en los medios de comunicacin y la escasa posibilidad
de exportar los productos chilenos.

En este sentido, Santiago Schuster, director de la Sociedad Chilena del
Derecho de Autor, alab que ahora la msica de ese pas podr romper con
las tendencias naturales del mercado y competir con la msica extranjera,
para lo cual se ha previsto la creacin de mecanismos de estmulo para
emisoras y canales de televisin que difundan las producciones nacionales.

Otra de las noticias que producir la puesta en marcha de esta ley es la
creacin del Premio a la Msica Nacional Presidente de la Repblica, que
distinguir anualmente a los autores, compositores, artistas intrpretes o
ejecutantes, recopiladores y productores musicales que se hayan destacado
por su excelencia, creatividad o aporte al acervo y/o difusin del
repertorio musical chileno, en los gneros docto, popular y de raz
folklrica y de tradicin oral. El premio ser discernido por el Consejo de
Fomento de la Msica Nacional en noviembre de cada ao y en cada
oportunidad se entregar uno por gnero.



*** Presentado el Diccionario de la zarzuela espaola e hispanoamericana

El segundo y ltimo volumen del Diccionario de la zarzuela espaola e
hispanoamericana fue presentado el 8 de enero en el Instituto Complutense
de Ciencias Musicales (Iccmu), en Madrid.

El libro, realizado con el impulso de la Fundacin de la Zarzuela y el
patrocinio de la empresa OHL, culmina un proyecto editorial en el que han
participado cerca de treinta investigadores asociados al Iccmu, dirigido
por Emilio Casares.

Segn Casares, el Diccionario -un trabajo de dos aos-trata de ser una
"obra enciclopdica" donde pueda encontrarse todo lo relacionado con el
gnero zarzuelstico y, a la vez, tiene vocacin de ser un texto "prctico
al servicio de los entendidos y aficionados".

El libro incluye comentarios a ms de trescientas zarzuelas, adems de
trminos tcnicos, libretistas, una gran riqueza iconogrfica y una
discografa exhaustiva de cada obra, entre otros aspectos.

Casares explic que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) tiene
registrados 8.000 ttulos de zarzuelas distintas, a las que hay que aadir
300 ms del Archivo de Valencia y unas 1.400 del Archivo de Barcelona, lo
que completa un total de cerca de 10.000 obras, adems de unas 300
estrenadas de las que no existen partituras.

En el acto de presentacin participaron tambin el presidente de la
Fundacin de la Zarzuela, Julio Doncel; el presidente de OHL, Juan Miguel
Villar Mir, y el responsable del Teatro de la Zarzuela, Jos Antonio
Campos, quien record que mientras a comienzos de siglo XX haba en la
capital espaola una treintena de teatros dedicados a ofrecer zarzuela, hoy
en da slo el que dirige l actualmente lo hace con regularidad.

Por su parte, el director general del Inaem, Andrs Amors, insisti en la
necesidad de superar el tpico de calificar la zarzuela como "gnero
menor", y asegur que hoy da "es tan caro y difcil hacer zarzuela bien
como hacer pera bien". Asimismo, denunci que en estos momentos en
Catalua, "por motivos exclusivamente polticos y falsarios, no se est
representando zarzuela".



*** Mxico impulsa la lectura en el Metro

Generar en un ao 500 mil lectores y auspiciar la buena convivencia entre
los usuarios del Metro es el reto del amplio programa titulado "Para leer
de boleto en el Metro", mediante el cual el viajero podr tener acceso de
manera gratuita al prstamo de un libro que, mediante un acuerdo de buena
fe, regresar en cuanto termine su viaje.

La campaa, que se inici oficialmente el viernes 16 de enero, fue
presentada en la capital mexicana por Paloma Siz, subdirectora de
Literatura de la Secretara de Cultura del Distrito Federal, y Federico
Gonzlez, responsable del programa y secretario particular de la Direccin
del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

Segn Gonzlez, el programa es un mecanismo para "mejorar la convivencia
entre los usuarios y al mismo tiempo auspiciar la lectura, de modo tal que
aumente la calidad del viaje y (...) generar medio milln de nuevos
lectores en un ao".

"Para leer de boleto en el Metro" es una estrategia del gobierno del DF
que, adems del financiamiento privado, en el caso del primer libro a
distribuir, aportado por la empresa ISA Corporativo, recibe el apoyo de las
secretaras de Cultura y Desarrollo Social, el Instituto de la Juventud de
Ciudad de Mxico y el Sistema de Transporte Colectivo, adems de la
Fundacin Cultural Metro.

El tiraje de las obras a distribuir ser de 250 mil ejemplares por ttulo.
Para dar a conocer el proyecto a los usuarios se elaboraron 3 millones de
dpticos que podrn tomarse de cualquiera de las 20 mil casillas instaladas
con ese propsito en los vagones.

El primer libro es una antologa en la que han sido incluidos Myriam
Laurini, Vicente Leero, Hernn Lara Zavala, Carlos Monsivis, Ren Avils
Fabila, Emilio Carballido, Eduardo Hurtado, Thelma Nava y Eduardo Antonio
Parra, quienes consintieron en recibir por su participacin honorarios
prcticamente simblicos de 3 mil pesos.

Los libros que sern distribuidos como parte de esta campaa sern en su
mayora textos cortos, amenos e interesantes, con temticas relacionadas
con la vida cotidiana del usuario. La campaa se iniciar en la lnea 3 y
para marzo se espera que funcione en toda la red del Sistema de Transporte
Colectivo.

Para garantizar el xito de la campaa se ha reclutado un ejrcito
voluntario de seiscientos jvenes que ofrecern los libros a los usuarios y
les indicarn las reglas del juego. Adems, varios de los promotores
realizarn lecturas en voz alta para motivar al viajero.



*** Minotauro regresa a Argentina

Minotauro, la editorial creada en 1955 por Francisco "Paco" Porra, y que
en su momento publicara las primeras ediciones de Rayuela (Cortzar) y Cien
aos de soledad (Garca Mrquez), ha vuelto a las estanteras de su pas
natal, Argentina, despus de casi tres aos de ausencia que se iniciaron
cuando fue adquirida por Planeta en 2001.

Con 35 ttulos a la venta entre diciembre y este mes, la editorial regresa
con nombres reconocidos de la ciencia ficcin y la literatura fantstica.
En diciembre aparecieron sus primeros cinco ttulos de esta temporada, con
tapas renovadas y formato bolsillo: La naranja mecnica, de Anthony
Burgess; El pas de octubre y Crnicas marcianas, de Ray Bradbury; Noches
de cocana, de J.G. Ballard, y Solaris, de Stanislav Lem.

Minotauro es un referente indiscutible en el territorio de la ciencia
ficcin y la literatura fantstica en lengua castellana. Cuando Planeta
compr el sello en 2001 sum un stock de ttulos que vendi a lo largo de
2002 en Espaa. Pero en Argentina la compaa discontinu sus ventas y sus
nombres emblemticos desaparecieron del mercado.

Al catlogo de reediciones y nuevos ttulos se sumarn en los prximos
meses el autor de la famosa triloga sobre Marte, Kim Stanley Robinson,
cuyo ttulo Tiempos de arroz y sal, de excelente venta en Espaa, estar
este ao en Buenos Aires. Tambin aparecern libros de William Gibson,
Philip Dick, John Crowley y Christopher Priest, entre otros.

Cuando debut con Minotauro en 1955, Porra tradujo y edit por primera vez
en la Argentina Crnicas marcianas, de Ray Bradbury, con prlogo de Jorge
Luis Borges.



*** Recordando a Siqueiros

El pasado 8 de enero se cumplieron treinta aos de la muerte del muralista
mexicano David Alfaro Siqueiros, por lo cual fue recordado con una
ceremonia en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panten Civil de
Dolores de Ciudad de Mxico.

El director general del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba), Sal
Jurez, que encabez la ceremonia, expres que Siqueiros sigue siendo una
de las figuras ms sobresalientes y polmicas del arte mexicano. "Tambin
fue una figura de la poltica, una figura de la izquierda, fue un
intelectual de gran influencia no slo en nuestro pas, sino ms all de
las fronteras", dijo Jurez.

El funcionario agreg que el Inba estara "complacido" de trabajar en la
restauracin del mural Ejercicio plstico, pintado por Siqueiros en Buenos
Aires y recientemente declarada patrimonio nacional por el gobierno de
Argentina. "Desde hace algunos meses hicimos gestiones para conocer cul
era el estado del mural y ofrecer la experiencia de nuestros
restauradores".

El Centro Nacional de Conservacin y Registro del Patrimonio Artstico
Mueble del INBA, segn asegur su director Walter Boelsterly, ha estado al
tanto de la situacin de Ejercicio plstico desde hace mucho tiempo.
Record que el 23 de enero de 2003 se abrieron los contenedores en los que
permaneca el mural, con la presencia de personal de la embajada de Mxico
en Argentina, y se hizo una inspeccin fsica que mostr problemas de
ingeniera anteriores y posteriores al desprendimiento de la obra.

Durante la ceremonia, adornada de flores blancas, toc el violonchelo
Natalia Prez y asistieron, entre otras personalidades, su nieta, Adriana
Gil Alfaro, el embajador ruso en Mxico, Konstantin Mozel, y el de Cuba,
Jorge Bolaos, as como Mara Esther Madrazo, por parte del Polyforum
Cultural Siqueiros, y alumnos de la escuela primaria que lleva el nombre
del muralista, ubicada en la delegacin Iztacalco. Gil Alfaro ley un breve
texto escrito por su madre, Adriana Siqueiros, en el que destac "el
espritu de lucha" de su padre.



*** Soledad Purtolas recibe el Premio de las Letras Aragonesas

La escritora espaola Soledad Purtolas (Zaragoza, 1947) recibi el pasado
8 de enero, de manos del presidente del Gobierno de Aragn, Marcelino
Iglesias, el Premio de las Letras Aragonesas 2003, honor que agradeci en
su discurso por llevar a Zaragoza tanto como a Aragn "en el fondo de todos
los escenarios de mi vida".

La ceremonia de entrega se realiz en la Sala de la Corona del Edificio
Pignatelli, sede del Gobierno de Aragn. Entre las autoridades presentes se
encontraban la consejera de Educacin, Cultura y Deporte, Eva Almunia; el
delegado del Gobierno en Aragn, Eduardo Ameijide; el Justicia de Aragn,
Fernando Garca Vicente; la concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento
de Zaragoza, Rosa Borraz, y el rector de la Universidad de Zaragoza, Felipe
Ptriz, entre otros.

Purtolas afirm que cada vez que visita su ciudad natal, ya que reside en
la localidad madrilea de Pozuelo de Alarcn, "recorre las calles para ver
lo que contribuy a la construccin de mi mundo, que se origina en los
primeros lugares que se conocen", escenarios de los primeros sueos y
"lugar donde se empieza a imaginar".

Por su parte, el presidente del Gobierno de Aragn, Marcelino Iglesias,
seal que entregar este galardn supone "el placer de estimular lo que ya
se sabe bueno", ya que asegur que la escritora ocupa "un lugar preferente
en la joven narrativa espaola". Asimismo, destac la solidaridad de
Purtolas "con las preocupaciones ms sentidas de la sociedad aragonesa" y
asegur que a partir de ahora su labor estar ms presente "en las aulas y
bibliotecas aragonesas".

Iglesias tambin tuvo palabras para los galardonados con los premios
Guillem Nicolau 2003 y Miguel Labordeta 3002, Xavier Terrado y Juan Carlos
Elijas, respectivamente. Segn coment, "estamos alerta ante la aparicin
de nuevos valores" en gneros de menos impacto comercial, como la poesa,
que premia el Miguel Labordeta.

El Premio Guillem Nicolau correspondi este ao a Xavier Terrado por la
obra presentada bajo el lema "Mediterrnia/Dileg de la cordialitat",
mientras que el Miguel Labordeta se ha otorgado a Juan Carlos Elijas por su
poemario Camino de Extremadura, que posee, segn el jurado, unas imgenes
brillantes, fuerza lingstica y una gran capacidad de transmisin de
emocin contenida.

La escritora galardonada vivi durante 14 aos en la capital aragonesa,
hasta que su familia se traslad a Madrid, donde estudi periodismo y
algunos cursos de ciencias polticas y econmicas. Vivi brevemente en
Trondheim, Noruega, y luego tres aos en Santa Brbara (California, EUA).
En 1975 regres a Madrid, donde vive desde entonces. Ha trabajado en
editoriales, instituciones culturales y comunicacin y en 1979 escribi su
primera novela, El bandido doblemente armado. En 1989 recibi el Premio
Planeta por su novela Queda la noche. Ha escrito literatura infantil,
novela histrica, cuentos, relato breve, novela y teora literaria.



*** Convocados los premios Prncipe de Asturias

La Fundacin Prncipe de Asturias (http://www.fpa.es) ha abierto el plazo
de presentacin de candidaturas a la 24 edicin de los Premios Prncipe de
Asturias. Adems de publicar las bases en su sitio en Internet, la
fundacin ha distribuido la documentacin en centros de investigacin,
academias, universidades, representaciones diplomticas y personalidades de
todo el mundo.

El plazo para la presentacin de las candidaturas permanecer abierto hasta
el 16 de marzo, salvo para el de la Concordia y Deportes que se prolongar
hasta el 31 de julio. Una vez finalizado dicho plazo, los jurados podrn
presentar sus propias propuestas.

Los Premios Prncipe de Asturias convocados son Comunicacin y Humanidades,
Artes, Letras, Ciencias Sociales, Investigacin Cientfica y Tcnica,
Cooperacin Internacional, Deportes y Concordia. Segn los estatutos de la
fundacin, estn destinados "a galardonar la labor cientfica, tcnica,
cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo o
instituciones en el mbito internacional".

Las deliberaciones de los ocho jurados se iniciarn en junio. Los jurados
estarn integrados por destacadas personalidades de los distintos mbitos
de la vida social y cultural. Cada uno de los ocho Premios Prncipe de
Asturias consta de un smbolo distintivo -consistente en una escultura de
Joan Mir-, una dotacin econmica de 50.000 euros, una insignia con el
escudo de la fundacin y un diploma. El solemne acto de entrega de los
premios se celebra tradicionalmente en otoo en el Teatro Campoamor de
Oviedo, capital del Principado de Asturias, bajo la presidencia del
Prncipe de Asturias y con la asistencia de destacadas personalidades.

Entre los galardonados con estos premios, que fueron instituidos en 1981,
figuran escritores como lvaro Mutis, Francisco Umbral, Mario Vargas Llosa,
Camilo Jos Cela, Gnter Grass, Doris Lessing y Arthur Miller; polticos
como Vclav Havel, Jacques Delors, Adolfo Surez, Mijail Gorbachov, Nelson
Mandela, Isaac Rabin, Hussein de Jordania o Luiz Incio Lula da Silva;
instituciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados, Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, Mdicos Sin
Fronteras y Medicus Mundi, las Comunidades Sefardes, la Fundacin
Americana para la Investigacin sobre el Sida y la CNN; cientficos como
Stephen Hawking, el equipo investigador de Atapuerca, Santiago Grisola,
Guido Mnch, Robert Gallo, Luc Montagnier, los descubridores del genoma
humano, los creadores de Internet o Jane Goodall; historiadores como John
Elliott o Julio Caro Baroja; pensadores como Julin Maras, Indro
Montanelli, George Steiner, Umberto Eco, Hans M. Enzensberger o Jrgen
Habermas; artistas como Antoni Tpies, scar Niemeyer, Joaqun Rodrigo,
Vittorio Gassmann, Barbara Hendricks, Woody Allen, Miquel Barcel y
deportistas como Sebastian Coe, Severiano Ballesteros, Sergei Bubka,
Martina Navratilova, Carl Lewis o la Seleccin Brasilea de Ftbol.



*** Islas Baleares manifiestan por el idioma

Los habitantes de Baleares exigen a sus autoridades que se respete su
lengua nativa, el cataln, lo que ha impulsado al Govern a garantizar el
derecho de los padres a elegir la lengua -castellano o cataln- en que sus
hijos aprendern a leer y escribir, segn se desprende del anuncio hecho el
16 de enero por Francesc Fiol, conseller de Educacin.

El nuevo plan que el Ejecutivo pretende poner en marcha a partir del
prximo curso incluir un total de seis medidas, entre las que se encuentra
la posibilidad de que los padres elijan la lengua con la que quieren que
sus hijos aprendan a leer y escribir durante los primeros aos de su
formacin escolar.

En este sentido, Fiol insisti en que elegir la lengua de primera enseanza
no supone el desconocimiento de la otra lengua oficial de las dos
existentes en las islas, al tiempo que record que optar por una u otra en
el aprendizaje de la lectura y la escritura "es un derecho consagrado en el
artculo 18 de la Ley de Normalizacin Lingstica de las Islas Baleares",
que hasta el momento no se cumpla por cuestiones de "operatividad".

El plan educativo del Govern facilitar a aquellos alumnos que hayan
cursado toda la Educacin Secundaria Obligatoria y hayan aprobado la
asignatura de cataln, la obtencin del certificado de nivel C de esta
lengua sin que tengan que realizar otra prueba para reevaluar sus
conocimientos. El conseller de Educacin asegur que el Govern se encargar
de delimitar los requisitos adecuados para evitar que los estudiantes que
no hayan formalizado sus estudios en la lengua catalana obtengan el
certificado.

Adems, el plan potenciar el Institut d'Estudis Balearics con un nuevo
Departamento de Filologa que estimular, a travs de nuevos textos, el uso
de las variantes lingsticas propias de las islas Baleares, y obligar a
los centros a comunicarse por escrito con las familias de los alumnos en la
lengua que stas elijan, castellano o cataln.

Los centros que pretendan superar el decreto de mnimos (que establece la
imparticin de un cincuenta por ciento de horas lectivas en cataln)
debern consultar y obtener el apoyo de la mayora de los padres y no del
Consejo Escolar, como se haba establecido con anterioridad.

"Son medidas respetuosas que pretenden potenciar de forma especial las
modalidades lingsticas de las islas, siempre dentro de un contexto de
unidad de la lengua catalana", seal el conseller, quien insisti en la
voluntad del Govern de garantizar adems que se cumplan los derechos
fundamentales recogidos en la Constitucin.

En fechas pasadas, el 9 de enero, una multitud de personas, que segn los
organizadores de la actividad rebas en nmero las 4.000, manifest ante la
sede del gobierno de Islas Baleares, en un acto convocado por la Obra
Cultural Balear y otras entidades para reclamar un "cambio de rumbo" en la
poltica lingstica, de manera de conceder primaca al cataln por encima
del castellano.

En la concentracin particip la cantautora mallorquina Maria del Mar
Bonet, que ley un manifiesto en el que se denuncia que el regreso de Jaume
Matas al Govern "ha significado una ruptura con los principios que han
regido la poltica lingstica de nuestro pas de la recuperacin de
nuestra autonoma", agregando que "por primera vez, en la historia
democrtica del archipilago, nos encontramos ante un Ejecutivo que da
marcha atrs, desprecia y desmonta los avances conseguidos por su
predecesores, algunos de su mismo color poltico".

Critic aspectos como el cierre de la emisora en cataln Som Radio, el
impulso de una televisin autonmica que no ser exclusivamente en la
lengua de Baleares y la rebaja en la exigencia del conocimiento del cataln
entre los funcionarios, entre otras actuaciones. "Esta es la manera cmo el
presidente y el Govern defienden el bilingismo: con la supremaca del
castellano en los mbitos en los que es mayoritario e imposicin del
castellano en los mbitos donde la lengua propia es dominante", denunci.
"Se trata de una poltica pseudofranquista, que puede evocar pocas
anteriores. Una tendencia al monolingismo disfrazado de bilingismo".



*** Fallece el filsofo italiano Norberto Bobbio

El filsofo italiano Norberto Bobbio, de 94 aos, falleci en Turn el 9 de
enero, tras agravarse su salud y haber entrado en coma irreversible, en el
Hospital Molinette, de la mencionada ciudad. El pensador fue ingresado de
urgencia en ese centro el 27 de diciembre por una crisis respiratoria de la
que no se recuper.

Bobbio, senador vitalicio italiano desde hace dos dcadas por sus mritos
como pensador, est considerado uno de los filsofos ms importantes del
siglo XX, especializado en derecho y poltica.

Antifascista y simpatizante de las ideas socialistas, el pensador era
considerado la conciencia crtica de la izquierda italiana. Entre sus
principales obras se encuentran Poltica y cultura, Italia civil, El futuro
de la democracia, Derecha e izquierda -que fue rcord de ventas en 1994- y
De senectute.

Los restos de Bobbio fueron sepultados el lunes 12 en la tumba de su
familia en Rivalta Bormida, cerca de Turn. Ante su fretro desfilaron ms
de 10 mil personas mientras estuvo expuesto en el Aula Magna de la
universidad turinesa, luego de lo cual fue trasladado a la antigua casa de
los padres del escritor, donde sus familiares ms cercanos dieron el ltimo
adis antes de que Andrea, uno de los hijos de Bobbio, pronunciara algunas
palabras.

"Mi padre no quera ningn acto pblico, ningn discurso, por ello no
preparamos nada. Decidimos solamente unir algunos apuntes que l mismo
escribi en julio de 1995, cuando recibi la ciudadana honoraria de
Rivalta", dijo.

Doctor honoris causa por universidades como las de Pars, Buenos Aires y la
Carlos III de Madrid, su testamento filosfico y poltico est recogido en
su amplsima produccin editorial, clasificada por el Centro de Estudios
Pietro Gobetti de Turn en cerca de 5.000 ttulos, entre ensayos,
artculos, recensiones y entrevistas.

Bobbio haba nacido en Turn en 1909 y all estudi y se doctor en
filosofa y leyes antes de emprender, en pleno apogeo del lder fascista
Benito Mussolini, un peregrinaje por Italia como docente, que le llev a
frecuentar a varios grupos antifascistas y a fundar el movimiento Justicia
y Libertad.

Tras la II Guerra Mundial regres a su ciudad natal, donde ense filosofa
del derecho y de la poltica en la universidad hasta 1979, luego de lo cual
sigui ejerciendo la docencia como profesor emrito. En 1966 apoy el
proceso de unificacin entre socialistas y socialdemcratas, y ms adelante
fue uno de los crticos con el pragmatismo practicado desde su cargo de
jefe del gobierno por el socialista Bettino Craxi.

Pese a no ser protagonista directo de la vida poltica, hasta que fue
nombrado por el presidente socialista Sandro Pertini senador vitalicio en
1984, siempre particip en ella hasta convertirse en un punto de referencia
del debate intelectual. En su 80 cumpleaos dijo, al repasar su vida: "Me
siento un filsofo y no un poltico, mi empeo ha sido constante en el
mbito de la filosofa, durante toda mi vida me ha perseguido la duda de no
estar a la altura de escribir y ensear".



*** Propondrn el camino Qhapaq an como Patrimonio de la Humanidad

A principios de abril, La Paz (Bolivia) ser la sede de la primera reunin
internacional que trate el proyecto del camino prehispnico Qhapaq an, que
atraviesa Argentina, Per, Chile, Bolivia, Colombia y Ecuador, pases que
ahora se han unido para solicitar ante la Unesco la declaratoria del mismo
como Patrimonio de la Humanidad.

"El proyecto integral se refiere a los caminos prehispnicos y se llevar a
cabo en Bolivia", dijo Mara Isabel lvarez Plata, viceministra boliviana
de Cultura. "Se trata de una reunin donde fundamentalmente estar tratada
la parte acadmica en lo referente a los paisajes culturales que atraviesan
los caminos prehispnicos".

lvarez Plata asegur que se har un levantamiento arqueolgico en las
diferentes rutas incaicas y tambin se plantear el tipo de registro comn
que se realizar en los seis pases que apoyan este proyecto. Igualmente,
se tendr en cuenta el impacto en las comunidades que tienen relacin con
los caminos imperiales prehispnicos que atraviesan los seis pases
nombrados anteriormente.

Se adelant que la reunin podra realizarse en el lago Titicaca o en
Yungas. "Desde luego, vendrn a esta reunin personas muy importantes de la
Unesco, investigadores de la arqueologa y gente especializada en el
desarrollo de comunidades", agreg lvarez Plata. Una primera reunin
podra tener lugar esta semana, a para que la Cancillera y el
Viceministerio de Turismo puedan elaborar la estrategia boliviana.

El proyecto integral Qhapaq an propone la elaboracin del documento
tcnico que permita que los caminos precolombinos sean declarados por la
Unesco como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, teniendo en
cuenta que en los Andes, hace 500 aos, el Imperio Incaico utilizaba un
gran sistema vial que fue uno de sus mayores logros. La extensin total ha
formado un tramo de aproximadamente 23.000 kilmetros que atraviesan el
territorio que actualmente corresponde a los seis pases mencionados.

Qhapaq an (o Camino de los Justos) es una lnea recta de ciudades incas
ubicadas geogrficamente en una diagonal a 45 del eje Norte-Sur. El
proyecto plantea la realizacin de una intensiva investigacin
multidisciplinaria, que defina las posibilidades del valioso recurso
cultural.



*** Muri Enrique Pavn Pereyra, bigrafo de Pern

El historiador y escritor argentino Enrique Pavn Pereyra, que escribi ms
de cien libros sobre el tres veces presidente argentino Juan Domingo Pern,
muri el pasado viernes 9 a la edad de 82 aos, a causa de un problema
cardiovascular. Sus restos fueron sepultados el sbado 10 en el cementerio
de Chacarita.

Colaborador de peridicos y revistas de Argentina, Espaa y otros pases,
estaba tambin trabajando en una biografa sobre el pintor espaol Pablo
Ruiz Picasso. Sus familiares dijeron a los medios de comunicacin que
"tena una documentacin increble" sobre Pern, parte de ella indita,
como las cartas del general, que pronto sern publicadas.

Pavn Pereyra, quien haba sido condecorado con la Orden de Cisneros de
Espaa, entre otras muchas distinciones, conoci en 1944 a Pern
(1895-1974), entonces ministro del Trabajo, y desde entonces se convirti
en un investigador exhaustivo de su vida y obra, dejando de lado otros
temas histricos sobre los que haba escrito antes.

En 1973, cuando Pern regres de su exilio en Espaa, Pavn Pereyra fue
secretario de Cultura de la ciudad de Buenos Aires y en 1991 fue nombrado
director de la Biblioteca Nacional, institucin donde han sido velados sus
restos. Fue autor, entre otras muchas obras, de Pern (1895-1942),
publicada en 1953, Coloquios con Pern, de 1965, Yo, Pern, de 1993, y
Conversaciones con Juan Domingo Pern, de 1978.



*** Abrirn sede del Instituto Cervantes en Pekn

La ministra de Educacin, Cultura y Deporte de Espaa, Pilar del Castillo,
anunci en Pekn el pasado 10 de enero la apertura, pautada para este mismo
ao, de una sede del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) en la
capital china, tras alcanzar un principio de acuerdo con su homlogo chino,
Zhou Ji, durante una visita oficial de seis das de duracin de Del
Castillo a China.

La funcionaria inform haber encontrado "una gran disposicin por parte de
las autoridades" para la pronta inauguracin de la sede pequinesa del
Cervantes, que contribuir, segn ella, "a difundir la lengua y cultura
espaolas". El anuncio se produce tras una solicitud formulada en ese
sentido por varios profesores de espaol en China, quienes mantuvieron
recientemente una reunin con la ministra.

Aunque no se han solventado todos los problemas administrativos adscritos a
la apertura del centro, la voluntad poltica mostrada por ambos gobiernos
es un aval fundamental, confirmaron fuentes del Ministerio de Cultura.

La prxima apertura del Instituto Cervantes en Pekn se suma a la
inauguracin en 1995 de la sede de Manila y los planes de abrir otra
sucursal en Sel, mientras que por razones econmicas se descarta, por el
momento, la opcin de Tokio.

Ambos ministros suscribieron tambin un convenio de cooperacin para el
desarrollo de programas de formacin, perfeccionamiento y actualizacin de
conocimiento de posgraduados y profesorado universitario, y de movilidad de
profesores e investigadores.



*** Dominicano Jos Acosta gana el premio Nicols Guilln

El evangelio segn la muerte, libro del poeta dominicano Jos Acosta, fue
declarado ganador del VI Premio Internacional de Poesa "Nicols Guilln",
por un jurado compuesto por los escritores Odette Alonso (Cuba); Jorge
Souza (Mxico) y Jorge Gmez Jimnez (Venezuela), segn inform el
organizador del certamen, Agustn Labrada.

De acuerdo con el jurado, se otorga tambin una primera mencin honorfica
al libro Posguerras, del poeta cubano Michael Hernndez Miranda; y a los
poemarios Libro primero del escriba, de Alejandro Gonzlez Bermdez; e
Innuendo, de Arln Regueiro Ms, ambos tambin cubanos.

Jos Acosta (Santiago de los Caballeros, 1964) es escritor y agrnomo,
trabaja como reportero del rotativo neoyorquino La Prensa y ha colaborado
con diversos medios. Con su primer libro, Territorios extraos, gan el
Premio Nacional de Poesa de su pas en 1993. En 1998 obtuvo el Premio
Internacional de Poesa "Odn Betanzos Palacios", de Nueva York, con su
poemario Destrucciones. En 2000, su libro de cuentos El efecto domin
recibi el Premio Nacional Universidad Central del Este. Su poesa ha
recibido reconocimientos en Venezuela, Francia y Estados Unidos y, en 1999,
el gobierno dominicano reuni sus poemas en la Coleccin Fin de Siglo.

Al premio Nicols Guilln concurrieron 247 libros procedentes,
principalmente, Venezuela, Colombia, Panam, Costa Rica, Nicaragua,
Honduras, Guatemala, Cuba, Puerto Rico, Repblica Dominicana y Mxico; y de
poetas nacidos en el Caribe hispano que ahora residen en pases como
Estados Unidos, Espaa, Chile y Francia. La edicin de este ao tuvo como
novedad la exigencia de que los poemarios fueran remitidos por correo
electrnico.

Auspiciado por el Ayuntamiento Municipal de Othn Pompeyo Blanco, la Unin
Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, la editorial Nave de Papel, de
Bacalar, la revista literaria Tropo a la Ua y la Fundacin Nicols
Guilln, el premio est dotado con cinco mil pesos mexicanos, una obra de
arte y la publicacin del poemario ganador bajo el sello de Nave de Papel.

El galardn fue creado en 1997 con el fin de convocar en una justa comn a
los poetas de la cuenca caribea de habla espaola. La sede del premio es
el estado mexicano de Quintana Roo y lleva el nombre de Nicols Guilln por
tratarse de una de las figuras literarias de mayor trascendencia en la
regin, que abord a fondo en su lrica la cultura del Caribe.

Ha sido ganado en aos anteriores por el cubano Carlos Jess Cabrera
Enrquez, con El restaurador annimo (1997); la cubana Odette Alonso Yod,
con Insomnios en la noche del espejo (1999); el dominicano Juan Carlos
Mieses, con Desde las islas (2000); el cubano Arstides Vega con De lo que
se supone (2001) y la mexicana Patricia Medina, con La noche que dura
(2002).



*** Maradona de 80 aos

El sbado 10 fue estrenado en Buenos Aires el musical El 10, entre el cielo
y el infierno, que plasma en las tablas la vida del astro del ftbol, Diego
Armando Maradona, en clave de tragicomedia, recorriendo algunos hitos en la
historia del dolo de ftbol.

La estructura de la tragicomedia musical, como la denominan sus autores,
divide la vida de Maradona en tres etapas: a los 80 aos en 2042, a los 30
en los 80 y durante su infancia en los 60, momentos que ocasionalmente se
funden sobre el escenario en una historia que fluye sin ceirse a la
linealidad cronolgica.

"El Maradona de 80 aos monologa sobre lo mejor y lo peor que le pas en su
vida, el joven est en plena ebullicin y el nio evoca los recuerdos ms
felices y puros de su infancia, cuando los chicos juegan a la pelota, ms
all del ftbol", indic Daniel Dtola, productor artstico y creador de la
obra junto a Hctor Berra.

Tras seis aos de planificacin, la obra present a sus autores el desafo
de contar una historia que an no tiene un final. "Eso fue lo ms difcil",
declar Dtola. "Buscamos construir un hecho artstico que tuviera valor en
s mismo, tomando elementos de la historia de Maradona, pero ms all del
personaje. El ftbol est presente pero no es lo ms importante, es la
historia de un chico que lo nico que quera era jugar a la pelota y comete
el grave pecado de ser el mejor. Tambin tiene que ver con el tratamiento
que le damos los argentinos a nuestros dolos".

Los autores evalan la posibilidad de exportar la comedia a Estados Unidos
y Europa debido a la popularidad de Maradona, quien aparece retratado tanto
en el barrio pobre donde naci, en las afueras de Buenos Aires, como en las
lujosas casas que habit durante su estancia en Europa.

En la obra trabajan 45 artistas, entre bailarines, cantantes y actores,
entre los cuales se encuentran Emilio Bardi, en el papel del futbolista,
Rita Terranova (la madre), Leandro Pereira (Diego nio), Pablo Brichta (el
padre) y Coni Marino (su mujer). La msica rene elementos como tangos,
chamams, murgas y baladas-rock argentinas.



*** Tintn cumple 75 aos

El 10 de enero de 1929 naca, en Le Petit Vingtime, suplemento del diario
catlico belga Le Vingtime Sicle, un personaje que ha sido admirado por
gente tan diversa como el general De Gaulle, Steven Spielberg o Andy
Warhol. Georges Rmi (1907-1983), ms conocido como Herg, ha conseguido
que, hasta la fecha, su personaje Tintn (http://www.tintin.com) haya
vendido ms de 200 millones de lbumes en todo el mundo y haya sido
traducido a 60 lenguas.

En toda su vida, Tintn ha protagonizado una saga de 23 aventuras y se ha
convertido en todo un smbolo en Blgica, pas que se precia de tener la
mayor densidad de dibujantes de cmic del mundo (650 autores por kilmetro
cuadrado). Tintn, su perro Mil, Fernndez y Fernndez, el capitn Hadock
y el profesor Tornasol son las figuras principales de la banda. Herg se
encarg de que este variado grupo viajase por todo el mundo en busca de
aventuras que haran soar a cualquiera. Las pirmides de Egipto, las
selvas del Amazonas, la luna y los fumaderos de opio de China, no eran
ningn obstculo para el intrpido reportero.

Tras el inicio de la guerra y el cierre del peridico, Herg dej Le
Vingtime Sicle y pas a trabajar a Le Soir, un peridico que colaboraba
con el rgimen nazi. Ms tarde, al final de la dcada de los treinta,
mientras Blgica sufra el azote de Hitler, Herg desviaba con astucia la
atencin de la censura nazi optando por exticos ttulos que nada tuvieran
que ver con la realidad de la que impregnaba muchas de sus historias. Pese
a ello, fue relacionado con personajes del bando equivocado y se le seal
como simpatizante nazi. Esta poca signific para Herg su salto a la
cumbre. Las aventuras publicadas entre 1939 y 1944 fueron las ms vendidas
en toda la historia de Tintn.

El personaje se ha caracterizado por despertar una multitud de
interpretaciones en cuanto a su trasfondo poltico. Herg ha sido
calificado como colonialista, colaborador del III Reich o boy-scout ansioso
de luchar  contra la injusticia, cuando no como homosexual o misgino. La
opinin generalizada considera que el autor pas por diversas etapas a lo
largo de su vida, y esto marc el trasfondo de sus cmics pero, aunque
muchas versiones lo describen como un liberal, Herg no consigui librarse
de la fama que sus flirteos con el rgimen de Hitler le legaron.

La celebracin por los 75 aos de Tintn ha involucrado a los ms diversos
sectores de Blgica y Europa. La Casa de la Moneda de Blgica acaba de
acuar una serie especial con la efigie de Tintn y Mil, en una edicin de
50.000 monedas de plata con un valor nominal de 10 euros, que saldrn a la
venta en febrero. En marzo, aparecern los sellos basados en los episodios
de Tintn en la Luna.

En Bruselas, el Museo del Cmic inaugur el 10 de enero una ampliacin del
Espacio Herg, donde se reexaminan con lupa las tcnicas de Herg y la
evolucin grfica de sus personajes. La Fundacin Herg realiza musicales y
exposiciones itinerantes como la del Museu Martim de Barcelona ("Llamp de
rellamp!") o la que estos das se puede visitar en Leiden (Holanda),
"Tintn y los incas". La fundacin planea abrir en el 2007 (para el
centenario de Herg) un museo Herg y sus personajes en Lovaina La Nueva.
La imagen de Tintn est presente en muchos rincones de Bruselas: una gran
reproduccin del cohete rojo y blanco que aparece en "Objetivo: la Luna" y
"Aterrizaje en la Luna" saluda a los visitantes del aeropuerto, y hay una
ruta por la ciudad en escenarios del cmic.

La editorial Casterman ha publicado, por primera vez en Espaa, todos los
lbumes de Tintn tal como aparecieron en su da, con las aventuras
originales, lo que permitir a los lectores comparar las dos versiones
(antigua y moderna) de unas historias en las que el perfeccionista Herg
introduca mltiples cambios. Se trata de las nueve primeras historias de
la serie, desde "Tintn en el pas de los soviets" (la nica que no tiene
versin moderna, porque "la vio como un pecado de juventud", en palabras
del tintinlogo Joan Manuel Soldevilla) hasta "El cangrejo de las pinzas de
oro".



*** Diccionario panhispnico de dudas ser publicado en 2005

El director general de Desarrollo, Planificacin y Regulacin de
Telefnica, Luis Lada, y el director de la Real Academia Espaola
(http://www.rae.es), Vctor Garca de la Concha, firmaron el 12 de enero un
convenio de colaboracin para 2004 que renueva uno anterior existente desde
el ao 2000, y que permitir la publicacin, en 2005, de la revisin del
Diccionario panhispnico de dudas.

Este acuerdo ha supuesto, en los ltimos cuatro aos, la informatizacin de
las veintiuna academias iberoamericanas asociadas a la RAE, as como el
desarrollo del servicio de consultas "Espaol al Da" y la elaboracin del
Diccionario panhispnico de dudas.

La renovacin de este acuerdo para 2004 tiene dos objetivos: el primero,
consolidar y continuar mejorando en lo posible la calidad y rapidez de las
respuestas del servicio "Espaol al Da", que actualmente recibe y despacha
una media de 275 consultas diarias de todo el mundo. En segundo lugar,
patrocinar la redaccin y revisin del Diccionario panhispnico de dudas,
para completar los materiales previstos para la primera edicin impresa de
la obra en el ao 2005.

En la elaboracin del Diccionario panhispnico de dudas participan de modo
activo todas las academias de la lengua espaola, y su propsito es
satisfacer la demanda en la comunidad hispanohablante de una publicacin
acadmica que oriente de modo claro y sencillo sobre la norma que regula
hoy el uso correcto de la lengua espaola.

Una vez que se haya concluido la obra, el Grupo Telefnica podr presentar
la versin electrnica en sus distintos servicios de Internet, al igual que
se hace actualmente con el Diccionario de la RAE, disponible en los
portales de Terra y de la Fundacin Telefnica.



*** Entregados premios de la SGAE

La Sociedad General de Autores y Editores de Espaa (SGAE,
http://www.sgae.es) celebr el lunes 12, en la sede de la Comunidad de
Madrid, su primera "Noche de los autores", una cena de gala en homenaje y
reconocimiento a los autores y su entorno, en la cual fueron entregados los
premios anuales con los que la sociedad distingue a algunos de los
creadores ms relevantes de la temporada recin concluida.

Los galardonados en esta oportunidad fueron Ana Labordeta, premio Miguel
Mihura a la mejor actriz que ha representado una obra de autora espaola;
Toms Marco, premio Daniel Montorio a la mejor composicin musical para
artes escnicas por El viaje circular; Miguel Roa, premio Federico Romero a
la mejor trayectoria en el gnero de la zarzuela; Julio Escalada, premio
SGAE de Teatro (a textos inditos) por su obra Invierno; Carmen Fernndez
Villalba, premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil (tambin a inditos) por
Dora, la hija del sol; y Luis Arranz y Telmo Fernndez, premio Julio
Alejandro al mejor guin original por El afinador.

Adems, la presidenta de la SGAE, Ana Diosdado, y su presidente ejecutivo,
Eduardo Bautista, impusieron la Medalla de Oro de la entidad al diario ABC,
con motivo de su centenario. Al acto asistieron destacadas personalidades
del mundo de la poltica, la cultura y los medios de comunicacin.



*** Presentada primera parte de la novela pstuma de Vzquez Montalbn

El pasado martes 13 de enero fue presentada la primera parte de Milenio
Carvalho, la novela pstuma del escritor espaol Manuel Vzquez Montalbn,
quien falleci en Bangkok el 17 de octubre del ao pasado. La segunda parte
ser presentada el jueves 4 de marzo.

Planeta prepar una presentacin a imagen y semejanza del personaje central
de la obra del escritor barcelons, el detective Carvalho, que fue
denominada "La Ruta Carvalho", y que se desarroll en el bar Glaciar de la
plaza Real, seguida por un aperitivo en el bar Pinocho del Mercado de La
Boquera, para finalizar en una comida en Casa Leopoldo con los buenos
amigos de Manolo, como Vzquez Montalbn era llamado por sus cercanos.

Participaron algunos amigos famosos del escritor, como Joan Manuel Serrat,
Juan Mars, Rosa Regs, Juanjo Puigcorb, Constantino Romero, Maruja Torres
y la consellera de Cultura de la Generalitat, Caterina Mieras, entre otros.

En el primero de los libros, el detective Pepe Carvalho es acusado de
asesinato y emprende la huida rumbo a Gnova. Junto con su inseparable
Biscuter, y bajo nombres falsos, los personajes inician con este viaje una
vuelta al mundo que les llevar a ser perseguidos por Grecia, Israel,
Turqua y Afganistn, donde les espera una insospechada misin.

En el volumen dos, Carvalho y Biscuter completan su viaje alrededor del
mundo, pasando por Bangkok, lugar mtico en el pasado del detective (y en
cuyo aeropuerto falleci, de un paro cardiaco, a los 64 aos) y por
Australia, donde se suma al do un etarra excarcelado, antes de llegar a
Latinoamrica, donde un Carvalho melanclico finalizar su aventura.



*** Juan Garca Ponce electrnico

Con un consejo de honor en el que destacan los nombres de Sergio Pitol y
Toms Segovia, fue lanzado en Internet Garciaponce.com, el sitio oficial
del mexicano Juan Garca Ponce, segn inform la agencia noticiosa
Librusa.com. Garca Ponce muri el 27 de diciembre tras una larga
enfermedad.

De acuerdo con la presentacin, el sitio parece tambin el saldo de una
deuda intelectual pendiente de la propulsora del proyecto, Magda Daz y
Morales, con el autor de obras como El gato, La presencia lejana y La vida
perdurable, entre ms de una veintena de ttulos que incluye tambin
volmenes de cuento, poesa, ensayo y teatro.

"Me parece que fue ayer cuando te coment que aspiraba a realizar tu sitio
oficial (no obstante que esto de 'oficial' suena a burocracia, poder,
institucionalidad, elementos a los que totalmente se opone tu obra, pero
slo es para especificar que sera un sitio autorizado por ti), y de eso
tiene ya cinco aos", escribe en el sitio Daz y Morales en un mensaje
dirigido a Garca Ponce.

El sitio cuenta con apartados de biografa, premios, homenajes,
entrevistas, textos, fotogalera y lecturas. En el Consejo de Redaccin
figuran Fortino Corral, Aralia Lpez Gonzlez, Alicia Llarena, Jos Antonio
Lugo, Sara Luz Pez Vivanco, Jos Luis Martnez Surez y Margarita Vargas,
mientras que el diseo corresponde a Oscar Luis Ramrez Daz.



*** Sepultado el poeta dominicano Abelardo Vicioso

El mircoles 14 de enero fueron sepultados en esta capital los restos del
poeta y abogado Abelardo Vicioso Gonzlez, fallecido a los 74 aos de edad
a consecuencia de problemas cardiorrespiratorios. La muerte le sorprendi
cuando escriba los captulos finales de una novela que llevara por ttulo
Memorias del teniente Veneno, de corte autobiogrfico.

Desde muy joven desarroll talento y dedicacin por la literatura. Fue
autor del poema "Yanki, vuelve a tu casa", circulado por la resistencia
durante la Guerra de Abril de 1965, y que luego se convirti en una especie
de himno de los jvenes revolucionarios.

Tuvo una amplia produccin literaria iniciada en 1958 con su libro de
poesa La lumbre sacudida, y Cantos latinoamericanos, dado a la luz pblica
dos aos despus. Siempre se mostr solidario con la Revolucin Cubana y su
familia recibi el psame del embajador de Cuba en Repblica Dominicana,
Omar Crdoba.



*** "Frisos reunidos" pide devolucin de obras de arte clsicas a Grecia

Una campaa para conseguir el retorno a Grecia de los frisos del Partenn,
expuestos en el Museo Britnico desde 1816, fue lanzada el mircoles 14 en
el Instituto de Arte Contemporneo de Londres por el grupo "Marbles
reunited" ("Frisos reunidos"), que pide la devolucin de las esculturas del
templo de la Acrpolis de Atenas, que Grecia quiere reunir en agosto para
los Juegos Olmpicos.

La organizacin basa su argumento en una encuesta segn la cual el 73 por
ciento de los britnicos consultados apoyan la devolucin de las famosas
esculturas de mrmol. La campaa cuenta con el respaldo de figuras
clebres, entre ellas el ex ministro britnico de Asuntos Exteriores Robin
Cook, quien particip en el lanzamiento de la campaa.

"El asunto principal es: dnde tienen que estar los frisos? Pertenecen a
Atenas. Tenemos la mitad de ellos, los griegos tienen la otra mitad. Pero
uno puede verlos en su totalidad cuando estn reunidos. La nica manera de
unirlos es ponerlos donde pertenecen", afirm Cook. Segn el ex ministro,
el britnico de a pie reconoce que los frisos pertenecen al Partenn, "para
ello fueron diseados, y all estuvieron durante dos mil aos".

El Museo Britnico se ha negado a devolver las esculturas pese a las
peticiones en ese sentido durante los ltimos cuarenta aos. El director de
la galera, Neil MacGregor, respondi ayer que el Museo Britnico es el
mejor lugar posible para mostrar las esculturas.

Trascendi que este jueves 22 de enero sera presentada ante la Cmara de
los Comunes por el laborista Andrew Dismore una resolucin sobre el regreso
de los mrmoles, gracias al apoyo de 50 parlamentarios de todos los
partidos, incluido.

El texto de la resolucin deja constancia de que el nuevo Museo del
Acrpolis que se est construyendo en Atenas ofrece una oportunidad sin
precedentes para exhibir de forma ntegra los mrmoles del Partenn,
repartidos en la actualidad entre Atenas y Londres. Los impulsores de la
medida creen que ser aceptada por la poblacin britnica y que no
plantear problemas legales si el asunto se resuelve en trminos de un
prstamo a largo plazo.

Por su parte, el Gobierno griego mostr su satisfaccin con la iniciativa
ofreciendo importantes antigedades de la Grecia clsica para su exhibicin
en museos nacionales y locales britnicos.



*** El ADN de Gardel

La Cmara de Diputados de Uruguay aprob la semana pasada una solicitud
para que se tomen muestras de los restos de Carlos Gardel y de su supuesta
madre, enterrados en Argentina, as como de los supuestos padres uruguayos,
sepultados a 400 kilmetros de Montevideo, para realizar los estudios
genticos.

Sin embargo, la iniciativa caus desagrado entre amantes del tango en
Buenos Aires, que aseguran que el cantante naci en Francia y se traslad a
Argentina de pequeo. Jorge Minces, presidente de la Asociacin Gardeliana
Argentina, dice que la hiptesis de los uruguayos pone en tela de juicio
"informaciones que estn mucho ms que documentadas".

Por su parte, el diputado uruguayo Arturo Heber, quien impuls la
propuesta, alega que es necesario terminar con la polmica sobre el origen
de Gardel. "Este pedido no tiene espritu de confrontacin, sino de
resolver el debate".

Para los argentinos, el cantante naci en 1890 en la ciudad francesa de
Toulouse donde fue inscrito como Charles Romuald Gardes, hijo natural de
Berta Gardes. En 1893, la mujer viaj a Argentina junto a su hijo, quien
aos ms tarde adopt el nombre con el que se hizo mundialmente conocido.

Los defensores de esta teora se basan en una partida de nacimiento
francesa y en el testamento del artista, y desestiman los datos del
pasaporte que llevaba Gardel cuando falleci en Medelln, Colombia, en un
accidente de aviacin, donde figura la provincia uruguaya de Tacuaremb
como lugar de nacimiento. Segn Minces, Gardel tena previsto viajar a
Francia y para evitar cumplir con el servicio militar obligatorio obtuvo el
pasaporte uruguayo, en el que constaba que haba nacido en Uruguay.

Por otro lado, en Uruguay se sostiene que Charles Gardes y Carlos Gardel
fueron dos personas diferentes. Segn esta teora, fundada en el pasaporte
y otros documentos emitidos por el gobierno argentino de la poca, Gardel
naci en Tacuaremb, unos 400 kilmetros al norte de Montevideo, tras un
secreto amoro entre el jefe poltico de la zona, Carlos Escayola, y la
adolescente Mara Leila Oliva. El nio habra sido entregado por Escayola a
Berta Gardes, quien haba llegado a Uruguay desde Francia a los 17 aos y
lo cuid junto a su hijo natural, llamado Charles Romuald, antes de partir
hacia Buenos Aires.

En Uruguay, una gigantesca imagen de Gardel da la bienvenida a los
visitantes en Tacuaremb. La voz del artista suena en la contestadora de la
municipalidad de esa provincia, donde tambin se organizan festivales de
una semana de duracin dedicados al tango y a Gardel.



*** Huenn present antologa mapuche

El poerta chileno Jaime Luis Huenn Villa (1967), una de las voces ms
destacadas de la actual literatura mapuche y ganador del ltimo Premio de
Poesa Pablo Neruda, present este domingo 18 de enero la antologa
bilinge 20 poetas mapuche contemporneos, en el marco de la Feria del
Libro del Parque Forestal, en Chile.

Publicado bajo el sello Lom, el libro incluye los trabajos del propio
antologador y de otros autores como Leonel Lienlaf, Graciela Huinao y
Bernardo Colipn. En lneas generales, segn Huenn, se trata de "creadores
que trabajan en torno a temas comunes: la tierra, la memoria, las
relaciones genealgicas, la historia familiar, el paisaje y la
compenetracin con el entorno natural".

Los poemas que conforman la antologa fueron escritos en espaol y
traducidos al mapudungun por Vctor Cifuentes, ya que actualmente slo un
30% de los mapuches del sur habla su lengua original. "Muchos de los poetas
antologados son autores que escriben en espaol, porque sus familias estn
viviendo hace mucho en las grandes ciudades del pas", explica Huenn.
"Adems, hay que considerar que por mucho tiempo fue una afrenta y objeto
de discriminacin hablar mapudungun. La apertura hacia este idioma
'extico', recin se produjo a comienzos de los 90".



*** "Internet" es ahora palabra en nuestro idioma

La Real Academia Espaola (RAE, http://www.rae.es) present las nuevas
palabras que formarn parte de su diccionario acadmico, entre las cuales
se encuentran "internet", "castrante", y expresiones coloquiales del tipo
de "comedura de coco" o "de tarro". Tales novedades forman parte de las
2.600 enmiendas y adiciones a la 22 edicin del Diccionario, que a partir
del 15 de enero pueden ser consultadas en el sitio de la Academia y que
constituyen un avance de la siguiente edicin.

En octubre de 2001 la Academia anunci que, con la presentacin de la
ltima edicin del Diccionario, se cerraba una etapa histrica y se abra
otra, ya que para conocer las nuevas voces no sera necesario esperar a la
publicacin decenal en formato de libro, habitual desde 1780, sino que
peridicamente estaran disponibles en su sitio en Internet.

Entre las novedades admitidas figura, por ejemplo, la actitud orgullosa y
arrogante de "sacar el pecho", as como la definicin de "vaca sagrada"
como "persona que, a lo largo del tiempo, ha adquirido en su profesin una
autoridad y un prestigio que la hacen socialmente intocable". La recin
admitida "Internet" podr escribirse con la i inicial en mayscula o en
minscula.

A la voz ya anteriormente admitida "bulimia" (gana desmesurada de comer,
que difcilmente se satisface), se ha agregado el adjetivo "bulmico, ca"
("era depresiva y bulmica", se dice) y se acepta tambin "castrante" ("que
castra" o "que acompleja"). Asimismo, el lenguaje mdico se ver
enriquecido con entradas como "cardiocirujano" y habr novedades
pertenecientes al mbito bioqumico o biolgico como "acetilcolina" o
"adenovirus".

Desde ahora ser correcto escribir "occidentalismo" para referirse a la
defensa de los valores propios del mundo occidental; "aluminar" al hablar
de aplicar un recubrimiento con una capa de aluminio, y "cdex", en
referencia al cdice o libro anterior a la invencin de la imprenta. En el
mbito lingstico ha sido tambin admitida "neologa", en su doble
acepcin de "proceso de formacin de neologismos" y del estudio de los
mismos.

Las nuevas entradas que se incorporan a la red han recibido el visto bueno
de las veintitrs academias hispanoamericanas de la lengua. Segn se ha
anunciado, la Real Academia Espaola tiene la intencin de incorporar cada
seis meses nuevas tandas de enmiendas a su pgina web. El director de la
institucin, Vctor Garca de la Concha, indic que en junio se agregarn
otros 5.000 trminos y expresiones, y se mantienen en fase de estudio unos
11.000.

Para ser aceptados en el diccionario, los trminos o nuevas acepciones
deben tener por lo general una antigedad documentada de seis aos en el
uso, preferiblemente en la creacin literaria. A partir de ese momento, los
acadmicos o el Instituto de Lexicografa hacen una propuesta (lo que
llaman "la papeleta") para introducir el trmino o la nueva acepcin. La
comisin de la RAE correspondiente estudia la propuesta y la lleva al
pleno. Si recibe el visto bueno, se remite a las academias americanas, que
es el paso previo a su ratificacin definitiva e inclusin en el
diccionario.



*** Poesa cumple 25 aos

El 15 de enero fue inaugurada en la Biblioteca Nacional de Espaa una
exposicin conmemorativa del 25 aniversario de la revista Poesa, fundada
en 1978 por el Ministerio de Cultura. La exposicin, que permanecer
abierta al pblico hasta el 15 de febrero, exhibe nmeros de la revista
extendindolos en diferentes posiciones, ediciones originales de obras de
autores con presencia significada en la revista y cuadros, dibujos,
fotografas, carteles, manuscritos y partituras reproducidos en la misma.

En sus 25 aos de existencia, han aparecido 44 nmeros en los que se han
incluido versos, prosas e imgenes de Juan Ramn Jimnez, Juan Larrea,
Jorge Guilln, Vicente Aleixandre, Federico Garca Lorca, Salvador Dal,
Santiago Amn, Leopoldo Mara Panero, Arthur Rimbaud, Ren Char, Arthur
Cravan Francis Ponge, Rubn Daro, Vicente Huidobro, Jos Mart, Charles
Olson. Ezra Pound, Fernando Pessoa o Mario de S-Carneiro.

Desde sus inicios, Poesa ha sido realizada por Gonzalo Armero (Madrid,
1947), quien cont en los primeros nmeros con la colaboracin de Diego
Lara, a cuyo recuerdo est dedicada esta muestra. "Hemos aportado una
visin distinta y muy objetiva de los hechos culturales durante 25 aos.
Pero nunca hemos pretendido interpretar la realidad, sino ponerla delante
de los lectores", comenta Armero.

Al arribar a su 25 aniversario, Poesa publicar, en diciembre de 2004, su
nmero 45, un monogrfico sobre Don Quijote de la Mancha que significar su
ltima edicin. Hacia 1995, el Gobierno decidi que este tipo de empresas
-como la Editora Nacional- deba acometerlas la iniciativa privada. Y as
ha sobrevivido hasta el prximo y ltimo nmero, que contar no obstante
con el patrocinio de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales.



*** El archivo secreto de Diego Rivera

Un archivo secreto del muralista mexicano Diego Rivera con cientos de
revistas rusas, cartas, manuscritos, apuntes, libros, dibujos y
fotografas, entre otros documentos, que permaneci cerrado cerca de medio
siglo, ser investigado por expertos para determinar su valor, segn
informaron sus administradores.

El acervo de Rivera, fallecido en 1957, fue entregado este 16 de enero al
Comit Tcnico del Fideicomiso Diego Rivera y Frida Kahlo, del Banco de
Mxico, despus de que se le hiciera una limpieza superficial. Carlos
Garca Ponce, presidente del comit tcnico de este fideicomiso, seal que
se proceder a investigar los documentos y definir su importancia.

La intencin del comit es que lo haga preferentemente la Universidad
Nacional de Mxico (Unam), segn explic Garca Ponce, quien indic que el
archivo podr ser visto y consultado por el pblico a ms tardar en el
ltimo trimestre de 2004.

Poco antes de morir, Rivera orden a sus secretarias guardar en cajas de
madera parte de su archivo personal. Los documentos han permanecido bajo
llave en la casa de la pintora Frida Kahlo, al sur de la capital mexicana,
en lo que hoy en da es el Museo Frida Kahlo, donde sern expuestos al
pblico tras la revisin por parte de la Unam, aunque no se ha definido si
se exhibirn copias de los documentos o la informacin ser digitalizada.



*** Savater y Vargas Llosa reciben el Grinzane Cavour

El escritor peruano Mario Vargas Llosa y el filsofo espaol Fernando
Savater recibieron en Turn, Italia, este 17 de enero, el 23r Premio
Internacional Grinzane Cavour, galardn que es patrocinado por la regin
del Piamonte.

Igualmente, la traductora Hado Lyria fue reconocida por su contribucin al
conocimiento del espaol y, sobre todo, de las obras del escritor cataln
Manuel Vzquez Montalbn, muerto hace tres meses y al cual se le rindi un
homenaje.

En la misma ceremonia, el escritor chileno Luis Seplveda solicit la
concesin del Premio Nobel de Literatura para Vargas Llosa. Su propuesta
sorprendi porque sus posiciones polticas divergentes son bien conocidas,
dado que, a diferencia de Vargas Llosa, Seplveda asumi siempre
pblicamente posiciones de izquierda. El escritor chileno declar ser un
"amigo apasionado" del escritor peruano, "a pesar de las diferencias que
nos separan".

El autor de Un viejo que lea novelas de amor, que lo lanz a la fama, hizo
su propuesta al ser designado en Turn miembro del jurado que otorgar el
Grinzane Cavour 2004. Indic a la prensa que consideraba a Vargas Llosa un
digno merecedor del Nobel, "que hasta ahora le han negado por razones
ajenas a las literarias".

"Lo nico que debera pesar para los jurados del Nobel y otros premios son
sus obras extraordinarias, desde La ciudad y los perros hasta sus
reflexiones sobre la literatura, que son obras maestras", concluy el
escritor chileno.



*** Orquesta Sinfnica de Madrid cumple un siglo

La Orquesta Sinfnica de Madrid celebrar sus cien aos con un ciclo de
conciertos en el Teatro Real, del que es titular. La mayor parte se
celebrarn los domingos en sesiones matinales, empezando este 18 de enero.

El ciclo recoge un total de ocho conciertos en los que sern protagonistas
diferentes grupos de cmara creados por los profesores de la Sinfnica de
Madrid. Los programas de todas estas citas musicales son variados y
asequibles, ya que estn pensados para atraer a un pblico familiar y
juvenil.

El Director Artstico del Teatro Real, Emilio Saqi, se ha querido sumar a
esta iniciativa de la Orquesta Sinfnica de Madrid, y ha preparado un
pequeo montaje para La historia del soldado, de Igor Stravisnki, que se
interpretar en el concierto del 16 de mayo.

Los das en que estn programados los conciertos son los domingos 14, 21 y
28 de marzo, 18 de abril y 16 de mayo, el 21 de junio y el 10 de julio.



*** Espaoles recuerdan a Dulce Chacn

Cientos de amigos, familiares, escritores, msicos y actores, entre ellos
el Nobel de Literatura Jos Saramago, se reunieron en la sala de Columnas
del Crculo de Bellas Artes de Madrid para rendir homenaje a la escritora
extremea Dulce Chacn, fallecida el pasado 3 de diciembre.

La hija de la autora, Dolo Chacn, y su hermano, Jos Lorenzo, dieron
inicio al acto, en el que poesa y canciones sirvieron para recordar a esta
escritora que muri cuando su carrera empezaba a brindarle xitos notables.

Entre las personalidades que participaron se encontraban los actores Juan
Echanove, Juan Diego, Natalia Menndez, Juan Diego Botto, Susi Snchez,
Santiago Ramos, Isabel Orza, Charo Amador, Luisa Martnez, Gins G. Milln,
Miryam Gallego (su nuera), Jordi Dauder, Juan Luis Cano y Francisco Rojas,
quienes pusieron voz a sus versos; as como los msicos Diego El Cigala,
Marina Rosell, Luis Pastor, Javier Limn, Jos Mara Alfaya y Antonio
Toledo, y los escritores Jos Saramago, Julio Llamazares y Juan Cruz.

Saramago, quien muy emocionado y tras ver y recordar el vdeo de la lectura
del manifiesto contra la guerra en Irak en la Puerta del Sol de Madrid, que
l mismo ley junto con la escritora extremea, puso su voz a un poema
indito de Chacn, que sta haba creado para el prembulo de la
Constitucin en su 25 aniversario, encargado por la Fundacin Pablo
Iglesias.



*** Barcelona escribe una novela multitudinaria

El concurso literario en lengua catalana 20 captols, 20 escriptors (20
captulos, 20 escritores), que ha registrado una participacin de ms de
1.500 estudiantes catalanes, con edades comprendidas entre los 15 y los 18
aos, est justo a la mitad de su desarrollo. El pasado fin de semana fue
anunciado el ganador del dcimo captulo, Francesc Marimn, estudiante de
segundo de bachillerato del colegio Mestral de Igualada (Barcelona).

20 captols, 20 escriptors se desarrolla de forma ntegra a travs de
Internet (http://www.institucio.org/literatura) y, al concluir, habr
resultado en la redaccin de una novela colectiva donde cada captulo ser
de la autora de un estudiante distinto. El concurso se inici en
septiembre de 2003 y se prev que finalice a mediados de abril.

Adems, fueron convocados tres concursos paralelos que proveern las
ilustraciones y los ttulos de los captulos, as como un galardn especial
para profesores que premiar a veinte educadores que hayan fomentado entre
los estudiantes la participacin en la novela, la cual ser publicada
posteriormente por la editorial Vicens Vives.

Cada uno de los captulos que se han escrito por el momento ha sido
apadrinado por un escritor o crtico literario de prestigio, como Emili
Teixidor, Mart de Riquer, Maria Barbal y Jordi Sierra, entre otros. La
novela ha sido calificada por estos escritores de "suspense ingles",
considerando la trama "apasionante". Adems, estos padrinos han valorado la
dificultad que comporta escribir una novela colectiva.

El concurso es una iniciativa de Instituci Familiar d'Educaci. Se trata
de una de las actividades de L'Any de la Literatura, abierto a todos los
estudiantes de Catalunya. L'Any de la Literatura es una de las actividades
asociadas al Forum de las Culturas de Barcelona y tiene como objetivo
descubrir y aumentar el inters de los estudiantes por la literatura.



*** Convocan muestra de artistas trujillanos

Desde esta semana y hasta el 13 de marzo se extiende la recepcin de obras
para la VI Muestra de Plstica Trujillana, un importante evento creado en
1985 en el estado Trujillo, y celebrado ya en cinco oportunidades.

Este saln, de caractersticas nicas en Venezuela, rene a pintores,
escultores, ceramistas, esmaltistas, fotgrafos y vitralistas nacidos en
Trujillo, para mostrar los valores de su produccin artstica, tanto
acadmicos como de raigambre popular. El evento rinde homenaje este ao a
los artistas Josefa Sulbarn y Asdrbal Colmenrez.

La recoleccin de las obras se desarrollar en los siguientes centros:
Museo Trapiche de los Clavo (Bocon), Museo Comunitario de San Lzaro,
Museo Comunitario de Santiago, Museo Comunitario de Niquitao y en la
Escuela de Artes Plsticas de Valera. Igualmente, se puede solicitar
informacin por el telfono 58 272 2363667.



*** Teatro por abono

A partir de este martes 20 de enero, la preventa de la taquilla del XV
Festival Internacional de Teatro de Caracas (FITC) 2004, estar abierta al
pblico, en los espacios clidos del Ateneo de Caracas, para ofrecer por
primera vez una atractiva propuesta de compra por abonos que permitir al
pblico adquirir con anterioridad las entradas para los paquetes de
espectculos de su eleccin, obteniendo tambin facilidades de pago.

Fuentes de la Coordinacin General de la FITC informaron que ofrecern
cuatro paquetes que han sido diseados para este fin; el banquete teatral,
que incluye toda la programacin de tres espectculos internacionales y
cuatro nacionales a presentarse slo en la Sala Ros Reyna; la primera
semana abarca ocho espectculos internacionales y cuatro nacionales y
durante la temporada de Semana Santa, se incluirn siete piezas forneas y
cuatro criollas.

Para los interesados, se dispondr de tres modalidades de pago, la primera
en efectivo; la segunda en cheque o tarjeta de dbito, con 15% de descuento
sobre el precio total del paquete seleccionado, y finalmente un pago nico
con tarjeta de crdito Visa o Master Card. La adquisicin de las entradas
puede hacerse en dos partes de acuerdo al paquete seleccionado, un 50% al
momento de adquirir su abono y el resto antes del 20 de marzo.



*** Memoria Chilena finalista en Estocolmo

El sitio Memoria Chilena (http://www.memoriachilena.cl), producido por la
Direccin de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) de Chile, fue el nico
sitio latinoamericano en quedar como finalista en la categora Cultura de
los premios Stockholm Challenge 2003/2004, convocados por sexta vez por la
Agencia de Desarrollo Econmico de Estocolmo, Suecia.

Memoria Chilena es un portal de contenidos virtuales sobre la cultura de
Chile, sustentado en la digitalizacin de las colecciones patrimoniales de
la Dibam disponibles para su consulta en Internet por chilenos y
extranjeros en cualquier parte del mundo.

Dos sitios venezolanos, adems, resultaron finalistas en la categora
Educacin: Actualizacin de Maestros en Educacin (AME,
http://ame.cisneros.org) y Unuma, Sociedad Civil de Apoyo al Indgena
(http://www.unuma.org). AME es un programa de capacitacin a distancia para
maestros de educacin primaria de Amrica Latina promovido por la Fundacin
Cisneros y DirecTV Latinoamrica. Unuma, por su parte, es una organizacin
sin fines de lucro creada en 1990, cuyo objetivo es mejorar la calidad de
la educacin en las zonas indgenas, y el proyecto especfico que present
a los premios se llama "Computacin e Internet para los indgenas de
Venezuela".

De los 900 participantes, el jurado internacional de los premios Stockholm
Challenge escogieron 103 finalistas, provenientes de cuarenta pases, en
las categoras Gobierno Electrnico, Cultura, Salud, Educacin, Negocios
Electrnicos y Entorno. Los ganadores sern escogidos entre los finalistas
y los premios sern entregados entre el 10 y el 13 de mayo en la capital
sueca.

Segn el jurado, los proyectos que llegaron a la condicin de finalistas
representan una muestra de cmo las tecnologas de la informacin estn
modificando a la sociedad, desarrollndose servicios que resuelven
situaciones en las que se ven involucradas muchas personas.



*** Artistas plsticos de cinco pases pintan murales en Cuba

Artistas plsticos de Mxico, EUA, Argentina, Gran Bretaa y Espaa, adems
de cubanos, pintan tres murales en la ciudad cubana de Santiago, en el
marco del VI Encuentro Internacional de Pintura Mural "InterNos", dedicado
este ao al centenario del nacimiento de Alejo Carpentier y basado en el
tema "De lo real maravilloso".

En los tres murales se emplea cermica. Uno de los murales ocupa la fachada
del edificio principal del rectorado de la Universidad de Oriente, la
segunda fundada en Cuba. Adems de la realizacin de los murales se
realizarn exposiciones individuales y colectivas de los artistas
participantes.

Los cinco encuentros anteriores han legado una decena de obras a lugares
cntricos de Santiago de Cuba, situada a 884 kilmetros al este de La
Habana. El de este ao es auspiciado por el Taller Cultural Luis Daz, la
Oficina del Conservador de la Ciudad y la Unin Nacional de Escritores y
Artistas de Cuba (Uneac), entre otras instituciones.



*** Nueva orquesta paraguaya de jazz convoca msicos

El Centro Cultural Paraguayo Americano, CCPA, ha anunciado su decisin de
conformar una orquesta de jazz que ofrezca no slo formacin acadmica sino
adems profesional a sus integrantes.

Esta convocatoria es abierta para todos los msicos de hasta 35 aos que
posean una formacin musical media, es decir que estn cursando o hayan
cursado el 3r ao en el instrumento que ejecuten. La orquesta estar
dirigida por el maestro Remigio Pereira y tendr como director asistente el
maestro Joe Kirnan.

La audicin se llevar a cabo los das 30 y 31 de enero entre 9 de la
maana y 1 de la tarde en el Teatro de las Amricas del CCPA, en Jos
Berges entre Estados Unidos y Brasil, Asuncin. Los interesados pueden
llenar las solicitudes de inscripcin en el Departamento Cultural del CCPA
de lunes a viernes entre 9 de la maana y 1 de la tarde.

La convocatoria es para bajo acstico, trompeta, batera, saxo tenor
(clarinete y flauta), trombn y piano. En el jurado de seleccin
participarn los profesores Carlos Centurin, pianista, y Kuky Rey,
guitarrista.



*** Inicia celebracin del centenario de Neruda

Los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del Premio Nobel
chileno Pablo Neruda comenzaron en Chile la semana pasada con el estreno de
una obra de teatro que recrea uno de sus ms clebres poemas, "Alturas de
Macchu Pichu".

La pieza de teatro, estrenada por la Compaa La Mancha, rescata la esencia
del poema publicado por el escritor en 1947 en su libro Canto general, que
constituye un homenaje a los pueblos originarios de Amrica. Eli Nixon,
directora de la compaa teatral, destac que "la obra en s es un festejo
popular, en el sentido que hay msica andina, danza y juegos que rescatan
toda la diversidad del continente americano".

Francisco Torres, director de la Fundacin Pablo Neruda, indic que entre
los actos se encuentra tambin "Poesa 100 por ciento", actividad que se
celebr el 8 de enero en la Plaza Camilo Mori, en el barrio santiaguino de
Bellavista, y que reuni a reputados poetas chilenos y extranjeros.

En febrero otro recital de poesa evocar la huida clandestina de Neruda a
Argentina en 1949 a travs de la Cordillera de Los Andes cuando, por su
militancia comunista, fue perseguido por el gobierno del presidente radical
Gabriel Gonzlez Videla.

En marzo se realizar una exposicin en recuerdo del poeta chileno en el
Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago. A partir de ese mes, diversas
lecturas poticas, exposiciones, conferencias y recuerdos de la vida y obra
del poeta se sucedern cada semana de este ao en diversos rincones de
Chile y en otros pases.

Como parte de las celebraciones, la administracin del Metro de Santiago ha
lanzado una campaa en virtud de la cual, a lo largo de este ao,
aparecern en sus estaciones y vagones las interrogantes que aparecen en El
libro de las preguntas que se public en 1974, al ao siguiente de la
muerte de Neruda.

Las preguntas estarn en las estaciones y vagones del tren subterrneo, as
como en el canal interno MetroTV, durante todo el 2004, y los pasajeros
podrn participar enviando sus propias respuestas a
respondeaneruda.cultura@mineduc.cl. Las mejores respuestas se seleccionarn
en diciembre y se publicarn en un libro.

Igualmente, se activ la campaa "Chile quiere leer en el Centenario de
Neruda", cuyo objetivo es estimular el placer de la lectura. La partida
oficial de la campaa, que busca dotar de libros a 411 bibliotecas pblicas
de Chile, se realiz el 6 de enero en la casa museo La Chascona ante una
multitud de escritores y artistas.

Esta campaa es organizada por el diario El Mercurio, la Fundacin Pablo
Neruda, el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, el BCI y la
Direccin de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam). Se ha habilitado la
cuenta nmero 55555551 del BCI para recibir donaciones de dinero tanto
nacionales como internacionales. Los particulares residentes en Chile
podrn realizar sus aportes a travs de esta cuenta o donar, desde su
cuenta corriente o tarjeta de crdito, una suma mensual hasta julio. Para
hacer estos depsitos se puede concurrir a las oficinas del banco o
ingresar, va Internet, a la direccin http://www.chilequiereleer.emol.com.

Los extranjeros podrn hacer sus aportes a travs de este sitio web. Para
las empresas o instituciones que quieran participar existen distintos
rangos de aportes: auspiciadores (desde $20 millones), patrocinadores
(desde $10 millones) y colaboradores (desde $5 millones). Para garantizar
una absoluta transparencia, el total de las donaciones ser publicado en el
sitio Emol.

La meta es regalar a cada biblioteca tres colecciones (cada una compuesta
por 300 ttulos), que sern cuidadosamente elaboradas por un comit
presidido por la Dibam e integrado por representantes de las instituciones
organizadoras, el que contar con la asesora del portal espaol Sol y
editoriales nacionales y extranjeras. Las colecciones son "Nacer para leer"
(para nios de hasta 11 aos), "Leer es crecer" (de 12 aos en adelante) y
"Leer es vivir" (pblico adulto). La campaa finalizar el 12 de julio,
coincidiendo con el centenario del nacimiento de Pablo Neruda.

Las primeras donaciones recibidas fueron de destacados escritores chilenos:
Antonio Skrmeta, Pa Barros, Jaime Quezada, Diamela Eltit, Jorge Edwards,
Volodia Teitelboim, Ral Zurita, Pedro Lemebel y Jacqueline Balcells,
quienes asistieron al acto de lanzamiento de la campaa.



*** Cnac dictar talleres de cine

Durante el primer trimestre de este ao, el Centro Nacional Autnomo de
Cinematografa (Cnac), realizar dos importantes talleres internacionales
que corresponden al montaje de proyectos cinematogrficos y al
perfeccionamiento de guiones, inform el presidente de la institucin, Juan
Carlos Lozada.

Ambos cursos se llevarn a cabo durante el mes de febrero. El primero se
dictar en Caracas, Mrida y Maracaibo. Estar dirigido a un pblico
genrico y para aqul que aspire a presentar una propuesta de
financiamiento que pretenda la elaboracin de una determinada obra
audiovisual.

Lozada seal que en esta ocasin tambin se le impartirn a los creadores
todas las tcnicas y estndares internacionales que deben ser tomados en
consideracin en los proyectos, para su financiamiento.



*** Feria de La Habana mantendr homenaje a Alemania

La XIII Feria Internacional del Libro de La Habana ser celebrada del 5 al
15 de febrero y, como haba sido anunciado desde hace meses, se mantendr
como pas invitado de honor a Alemania, pese a que este pas retir su
apoyo financiero y logstico.

La actividad se llevar a cabo bajo el lema "Leer es crecer", en el centro
cultural y turstico San Carlos de La Cabaa, frente a la Baha de La
Habana. Este ao se rendir homenaje a la poeta cubana Carilda Oliver Labra
(1922), Premio Nacional de Literatura 1997 y una de las ms connotadas
intelectuales de la nacin caribea, de quien se publicar la biografa Los
huesos alumbrados.

Entre las obras de Oliver Labra figuran ttulos como Al sur de mi garganta,
Calzada de Tirry 81, Las slabas y el tiempo, Sonetos, Error de magia,
Memoria de la fiebre, Versos de amor, La ceiba me dijo t, Desaparece el
polvo y Se me ha perdido un hombre. La editorial Letras Cubanas ha
anunciado que ha preparado un catlogo que incluye una antologa potica de
Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura de la isla considerada una de
las voces lricas representativas de la poesa ertica femenina en Amrica
Latina.

Entre los invitados del evento se encuentran tambin los escritores
italianos Valerio Massimo Manfredi y Carlo Frabetti, el espaol Antonio
Soler -reciente ganador del premio Nadal- y la estadounidense Alice Walker.

Editoriales de la isla como Arte Literatura han anunciado la presentacin
de ttulos de escritores alemanes contemporneos como A paso de canguro, de
Gunther Grass; Medea, de Christa Wolf, y El rbol de la serpiente, de Uwe
Thint. Tambin se presentar una coleccin antolgica de poetas clsicos
alemanes como Heinrich Heine y Friedrich von Hardenberg, Novalis, y sern
reeditados El honor perdido de Catharine Blum, del premio Nobel Heinrich
Boll, y Los negocios del seor Julio Csar, de Bertoldt Brecht.

En el marco de la feria tambin se reeditar Memorias del subdesarrollo,
del narrador cubano residente en Estados Unidos, Edmundo Desnoes, que
sirvi de argumento a la pelcula de igual ttulo del desaparecido cineasta
Toms Gutirrez Alea.

Encuentros literarios, conferencias magistrales, representaciones
teatrales, muestras de cine relacionadas con la literatura alemana,
exposiciones de artes plsticas, conciertos y la entrega de los premios
nacionales de literatura, diseo, edicin y ciencias sociales figuran en el
programa paralelo a las presentaciones y lanzamientos de ttulos.



*** Reclusos publican revista en crcel de Argentina

Internos de la prisin de Villa Devoto, que asistieron a dos recientes
cursos de redaccin periodstica dictados por el Centro Universitario
Devoto (CUD) de la Universidad de Buenos Aires, publicarn desde marzo la
revista La Paloma, bautizada as en referencia al sistema de cuerdas con
que se pasan mensajes dentro del penal.

Un grupo de los participantes en ese taller, que dict el periodista y
escritor Marcos Mayer, trabaj en el armado del nmero 0. La revista ser
bimestral, tendr ocho pginas y ser editada por el Centro Cultural Rojas,
de Buenos Aires. "La idea es que se convierta en un puente con la
comunidad, que circule en el mbito de la UBA y fuera de ella", declar
Mayer.

Segn Mayer, los cursos de redaccin, que continuarn este ao, ensean a
los participantes "a leer el diario, a interpretar lo que leen, a detectar
cmo se construye opinin, a saber cmo se construye una noticia y luego
pasar a la escritura".

Desde hace 18 aos el CUD dicta cinco carreras: derecho, sociologa,
psicologa, contadura y administracin pblica, y un programa de ciencias
exactas. Unos 200 internos son atendidos all por casi 100 docentes y se
les garantiza la posibilidad de continuar sus estudios en la facultad
cuando salen en libertad.

El CUD tiene un espacio propio dentro del penal, donde los cdigos de la
crcel no funcionan igual: no hay celadores, se circula con libertad entre
las 9 y las 18 y no se separa a los internos segn el delito que
cometieron, sino que todos comparten las aulas, los espacios comunes, la
biblioteca y el comedor. Desde 1985 han pasado por sus aulas 1.682 alumnos.

Las pginas experimentales de la revista incluyen una nota sobre las
actividades que desarrolla el CUD y una entrevista al fiscal Pablo Lanusse,
realizada por Mayer con preguntas formuladas por los internos. Tambin hay
una resea acerca de un debate realizado en el curso sobre imgenes de la
crcel mostradas en televisin.

Se incluyen tambin reseas de dos entrevistas pblicas que los internos
realizaron al ex futbolista y actual secretario de Deportes Roberto
Perfumo, y a Claudio Morgado, actor y conductor del programa Televisin
Registrada. Para mostrar el "intenso trabajo de discusin y de preparacin
colectiva" que supuso la revista, se decidi que las notas no fueran
firmadas.

A todo esto se suman los aportes desde fuera de la crcel, como una nota de
la sociloga Alcira Daroqui, especializada en control social, y un relato
de John Berger.

El equipo de nueve periodistas -de entre 35 y 60 aos y en su mayora
estudiantes del CUD- trabaja sobre la discriminacin dentro de la crcel.
Su lista de intereses incluye, para prximos nmeros, el concepto de "buena
conducta", la salud mental en la crcel y la dureza de las penas por
trfico de drogas en comparacin con las de robos y hurtos, que permiten
ms fcilmente la excarcelacin.



====================== Envenos informacin cultural ======================

Este espacio est destinado principalmente a la divulgacin del trabajo de
los escritores hispanoamericanos, pero no desdeamos la difusin de las
noticias culturales, que siempre son de inters. Envenos toda la
informacin que pueda a info@letralia.com.



=== Literatura en Internet ================================================

Red Literaria
http://www.red-literaria.com

Como todo juego de espejos, la literatura ofrece tantas perspectivas como
observadores se ocupan de ella. Condicionados por sus caractersticas
personales, los lectores valoran la literatura de acuerdo a su propia forma
de ver la vida. Tal premisa hace que toda calificacin que se pueda hacer
respecto a una obra literaria tenga impresa la personalidad de quien
califica.

Esta es la razn de ser de la revista Red Literaria
(http://www.red-literaria.com): dar a conocer al mundo la visin que de la
literatura tienen los articulistas incluidos en sus pginas. Dirigida por
Gerard Benes y con Luis Canell en la subdireccin, la revista publica
reseas, artculos, entrevistas y ensayos, lo que debe considerarse
especialmente a la hora de enviarle material a su consejo editorial, pues
no publica cuentos ni poemas. Por otra parte, la revista circula bajo un
lema elocuente, "Rompiendo lanzas a favor de la buena literatura", que
denota su intencin de orientar al lector en torno a lo mejor de la
literatura contempornea.

En Red Literaria escriben periodistas, ensayistas y crticos que se
definen, en la presentacin de la revista, como "simples lectores que
quizs hemos ledo demasiado y no nos gusta que nos den gato por liebre".
Los articulistas analizan obras y autores vivos o recientemente muertos y
proponen lneas de discusin para la confrontacin de criterios.

"Creemos que slo el tiempo decanta la verdadera literatura", dice la
presentacin, "pero mientras tanto queremos expresar -y dejar que otros
expresen- lo que pensamos sobre escritores muy buenos, a los que la crtica
no presta mucha atencin, y dejar en claro lo que pensamos de escritores
muy malos, que slo venden por el enorme respaldo de mercadeo que las
editoriales (y la prensa sin criterio artstico) colocan detrs de ellos".

La revista presta especial atencin a temas de literatura femenina,
literatura latinoamericana, espaola y cubana, literatura de tema
homosexual, la lectura y los lectores, entrevistas, reseas de libros,
clsicos, fantasa y ciencia-ficcin, sobre poetas y poesa y ensayos sobre
temas, obras o autores. Con tal variedad temtica y la intencin de sus
articulistas de servir de faro para quienes los lean, Red Literaria se
caracteriza por publicar trabajos que arrojan datos insospechados sobre
hitos y personalidades de la literatura universal.

Red Literaria recibe, en redliteraria@yahoo.com, reseas, crticas o
comentarios que arrojen luz sobre asuntos polmicos relacionados con la
literatura y los autores de nuestros das, especialmente en lo referente a
calidad literaria, innovaciones, originalidad de temas o asuntos, e incluso
anlisis sobre errores gramaticales o estructurales de obras
contemporneas, sin importar si son inditos o no. Los autores pueden
aadir, al final de sus textos, una breve nota indicando su profesin o
direccin electrnica, en caso de que deseen recibir sugerencias o
intercambiar opiniones con los lectores.



=== Figuras desde Lezama Lima      Carlos Barbarito =======================

Me gusta fumar tabacos. Fumo tabacos desde que tengo 19 aos. Y una de las
cosas que ms me ha acompaado es esa preferencia. Recuerdo, en una
ocasin, haber visto una fotografa en que Paul Valry (un gran fumador de
pitillos, igual que su maestro Stephan Mallarm) jugaba con el humo entre
los dedos, como si el humo articulase un lenguaje secreto y llegase a
animarle y ofrecerle una conversacin. Lenguaje del humo: en columna,
smbolo del camino de la hoguera hacia su sublimacin; alma separada del
cuerpo; relacin entre la tierra y el cielo. A tiro de piedra del Paseo del
Prado, fuma y escribe: El humo que se destroz en el crepsculo / al
apuntalar los tejados escalonados, / cmo reaparecer. Si todo es fugaz,
fugitivo, qu decir del humo? Ms inseguro que el barro, su anttesis,
participa por un instante de la respiracin y, finalmente, casi enseguida,
se pierde. Mientras dura, mezclado con el aire quieto de la habitacin,
surge la imagen de una casa, de otra casa, acaso ms verdadera, a cuyo
frente no puede aparecer el gamo que apuntalaba el cielo, pero s, dentro
de ella, como vistos a travs de cristal esmerilado, el cuerpo ceido por
un hilo, un hilo, una cuerda donde el hombre salta. El hilo, otro modo de
ser del humo, conexin pasajera entre la noche y sus fragmentos, la sal y
el fuego, el lodo y la cal, el cuarzo y la sandalia, el unicornio y la
mariposa, en fin, entre la carne y la luz que lo aligera. Ahora busca un
espejo. Cada espejo es remolino y refleja siempre una mano que se hunde en
el agua. Pero, adems, est el fulgor. Lo que lleva, de pronto, a subrayar
en un pasaje cien veces visto y en la vez cien recin descubierto, una
frase: Sucede, quieras o no quieras. Suceden la evaporacin, las burbujas,
el golpe del martillo, el ornamento, la lengua del ofidio, el azar y la
cada, el clavo del que cuelga el sombrero, el coral, el vino de las
cavernas -que slo bebi Rimbaud-, el tedio, el bosque, Klimt, la
exhalacin, la quimera, el dialecto. Y todo, cada cosa, humo nacido en el
esto, y que acabar en el invierno, como odios que se diluyen como por
debajo del mar.

** Carlos Barbarito
   barbarito694@hotmail.com
   Escritor argentino nacido en Pergamino en 1955. Ha publicado diversos
   libros, como Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990),
   Bestiario de amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga
   (2002), as como otros ttulos en ediciones artesanales y en colectivas.
   En Internet textos suyos pueden leerse en su pgina web,
   http://www.writers.net/writers/25829, as como en los sitios
   Brindin.com, Etctera (Brasil) y Caminos de Pakistn (Espaa). Ha
   obtenido, entre otros, el Premio Fundacin Alejandro Gonzlez Gattone,
   el Premio Fundacin Argentina para la Poesa, el Premio Ral Gustavo
   Aguirre de la Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique
   Pezzoni del Centro de Estudiantes de Filosofa y Letras de la
   Universidad de Buenos Aires. Integra el Consejo Editor de la revista
   Matrika de San Jos de Costa Rica y el staff de Los Noveles.



=== Palabras      Rafael Fauqui Bescos ===================================

Las palabras nos escogen, nos adoptan. Las llevamos con nosotros, trazos de
nuestro rostro, herramienta, recurso, confidencia. Ellas nos muestran u
ocultan, nos aslan o comunican. Son escudo, espejo, emblema. Su fidelidad
exige tiempo. Dominarlas implica una pasin, esforzarse en una pasin. Nos
entregamos a las palabras con la fuerza del amador o con la devocin del
mstico.

Fuera de las palabras se encuentra la grosera simpleza, la estupidez
innumerablemente repetida, el vaco, la homognea vulgaridad, la chchara y
el asentimiento, el ruido, la estridencia, la cobarda y el abandono. Las
palabras nos rescatan de la rutina. Ellas son desahogo frente al hasto,
tiempo dentro del tiempo, espacio robado a la marcha de los das.

En soledad, en silencio, rumores y gritos, murmullos y ruidos, alegras y
tristezas, convicciones y dudas, vida y muerte, se metamorfosean en
palabras...

Las palabras suplantan a los nombres y a los rostros. Dan sentido al vaco
del presente. Son murallas de luz y de calor, puentes de fuego y de
diamante. Su reto? Ser nicas e irremplazables, dibujar las imgenes de
los recuerdos, decir los sentimientos, nombrar nuestras jornadas, escribir
la poesa.

Fuerza de la palabra irrepetible, vigor de la palabra exacta. Poder de la
palabra: irrenunciable potestad de quien escribe. Palabra: abanico de
decires, herramienta, entramado de formas y de imgenes, figura abierta a
todas las figuras, vocablo nube sobre el que descifrarnos constantemente,
espejo-mscara de nuestra faz, mirada que atrae a la mirada, voz que llama
a la voz, idea que grita a la idea.

Palabra herida o muerta. Palabra sangrante en la pgina inconclusa. Palabra
rota: letras esparcidas por doquier. Palabra arma: coraza, yelmo, escudo,
lanza, espada, maza. Palabra metal: acero, hierro, bronce, plata, oro.
Palabra cosa: piedra, barro, espina, hoja. Dolorosa palabra de violencia,
ritual de guerra, sangrante carmes de llaga abierta.

Palabra de amor: Armona. Por Armona todas las palabras comenzaron a
brotar, irresistibles, desde hasta ese entonces desconocidos centros:
inundndolo todo, impregnndolo todo, dndole sentido a todo. Armona fue
palabra mgica y definitiva, palabra siempre talismn para todas las dems
palabras.

Admiracin por las palabras: atraccin por su sonoridad y sus formas dentro
de las pginas que las contienen. Las palabras son comienzo. Escriben las
metforas del universo.

Entre el signo y el poema, entre la enumeracin y el smbolo, las palabras
dicen la verdad de los nombres y la eternidad de las ideas. Ellas hablan de
las infinitas imgenes del tiempo interior del hombre y del tiempo exterior
del mundo.

Las palabras zahieren, magnifican, argumentan, engaan, ironizan,
convencen, desafan... Pueden ser lema, acto indudable, seal, susurro,
gesto, caricia.

Palabras para un da cualquiera: recurso de la voz y del grito, del gesto y
la mirada. Palabras de recuerdo para adornar con sentido multicolor el
tiempo transcurrido.

Claustrofobia de las palabras: les son necesarios el aire y la luz. Viven
en contacto con la vida y con el universo. En ellos respiran, en ellos se
mueven, en ellos mueren.

Las palabras murmuran desde algn estrecho rincn o se dejan escuchar,
sobrecogedoras, en la amplitud de inmensos espacios. Las palabras hierven
en el calor de largusimos das sin noches y germinan, incesantes, en el
desasosiego de largusimas noches sin das.

Hay momentos en que las palabras son intiles. Uno es el instante de la
comunicacin amorosa, cuando se decide la definitiva cercana de dos
cuerpos; el otro es el de la violencia: tiempo imprevisible en el que slo
cabe como nica respuesta posible la eficacia del instinto. En ambos casos:
no la palabra sino el grito. Cuando las palabras han dejado de ser
suficientes, llega el grito: de pasin o de guerra, gemido o alarido,
exclamacin o apenas balbuceo.

Las palabras chisporrotean en las manos del poeta. Arden en las formas de
sus llamas, imgenes de brillo desconcertante; luego, consumidas cenizas,
se apagan, taciturnas, esparcidas por el viento de los das.

Las palabras concluyen la marcha de nuestros instantes: resuenan sus voces
de adis mientras reiniciamos caminos junto a nuevas palabras que seguirn
ese rumbo nuestro que aguarda a ser escrito.

** Rafael Fauqui Bescos
   rafabes@cantv.net
   Ensayista y poeta venezolano (Caracas, 1954). Licenciado en letras por
   la Universidad Catlica Andrs Bello (1977), postgrado en sociologa de
   la Literatura en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de
   Pars (1979) y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Central de
   Venezuela (1984). Entre 1979 y 1985 dirigi los seminarios de literatura
   venezolana en la Universidad Catlica Andrs Bello. Desde 1980 es
   profesor del Departamento de Lengua y Literatura de la Universidad Simn
   Bolvar, institucin de la que es profesor titular y en donde ejerci
   entre 1989 y 1993 el cargo de director de Extensin Universitaria. Ha
   publicado Espacio disperso (Caracas, Academia Nacional de la Historia,
   col. El Libro Menor, 1983), Rmulo Gallegos: la realidad, la ficcin, el
   smbolo (Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. Estudios,
   Monografas, Ensayos, 1985), De la sombra el verso (poesa, Caracas,
   Epsilon Libros, 1985), El silencio, el ruido, la memoria (Caracas,
   Alfadil, col. Trpicos, 1991; Premio Conac de Ensayo "Mariano Picn
   Salas", 1992), La voz en el espejo (Caracas, Alfadil, col. Trpicos,
   1993), La mirada, la palabra (Caracas, Academia Nacional de la Historia,
   col. El Libro Menor, 1994), Espiral de tiempo (Caracas,
   Fundarte-Equinoccio, 1996), Arrogante ltimo esplendor (Caracas,
   Equinoccio, 1998), Puentes y voces (Caracas, Sentido, 1999), y El azar
   de las lecturas (Caracas, Galac, 2001).



=== Nosotros los inmigrantes      Eduardo B. Hernndez ====================

Cuando escuchamos la palabra "inmigrante", generalmente nos referimos a
ella en trminos de legalidad o ilegalidad, y siempre dentro del contexto
de nuestro entorno geogrfico, de nuestra realidad fronteriza, o a causa de
nuestra propia procedencia emigrante. Pero, quin es un inmigrante?

Antes de que existieran las fronteras, ya existan los inmigrantes. El
ancho y espacioso planeta propuso al ser humano la posibilidad de
encaminarse a nuevos horizontes, a tierras desconocidas, y movi a miles de
personas a efectuar peregrinajes voluntarios o forzados, descubriendo as
geografas ignotas y arriesgadas, en donde erigieron asentamientos humanos
y fundaron nuevas naciones.

Fue sudor inmigrante el que amalgam el cemento que edific nuevas
civilizaciones. Fue sangre de inmigrante la que ti de rojo las banderas
de naciones pequeas y grandes. Y fue la vida y la muerte de quienes
quedaron en el camino lo que inspir a levantar altares que simbolizaron el
valor del caminante.

Pero qu decir de nuestra propia identidad y origen? No llegamos hasta
aqu porque en tierras lejanas nuestros ancestros nos embarcaron en sus
entraas y nos sembraron en este suelo que llamamos nuestro, el cual fue
para ellos tierra extranjera? Adems, quin puede asegurar que el nativo
de hoy no se convertir en el inmigrante del maana, y que el inmigrante no
se convertir algn da en nativo?

Fue el inmigrante europeo que huy de la monarqua mejor que el inmigrante
latinoamericano que escapa hoy de la pobreza? Fue ms heroico cruzar el
ocano en un barco que transitar hoy el desierto marchando al ritmo de un
par de zapatos?

Si el caminante muere en su trayecto, es la humanidad de un inmigrante de
piel oscura menos valiosa que la de uno de piel clara? Renuncia un ser
humano a tener hambre y sed, fro y calor, sueo y cansancio, solamente
porque cambia su piel nativa por una emigrante? Cuando se le desnuda de
todo desprecio, de todo prejuicio, de toda discriminacin, y de todo
rechazo, no es el inmigrante simplemente un ser humano?

El inmigrante es un monumento en movimiento que pregona en silencio el
legtimo derecho a la bsqueda de una vida mejor. Con su frgil efigie y su
caminar por rutas clandestinas, el emigrante simboliza el palpitar de la
necesidad humana. Para estas almas errabundas, traspasar fronteras
polticas no es un capricho demogrfico, sino el apremio de huir de la
guerra, la pobreza y la persecucin, o por la imposibilidad de permanecer
en reas devastadas por desastres naturales, que turban su paz nativa y le
dibujan un rostro de geografa rota.

El inmigrante es un ser sin latitudes ni coordenadas. Su brjula es la
dimensin de su propia migracin. La incertidumbre, su itinerario, y sus
zapatos, el nico escudo para sus pies peregrinos, que buscan en cada
jornada una quimera, y en cada quimera una tregua. El inmigrante es,
finalmente, el eco contemporneo de un clamor primitivo que reverbera en
las veredas milenarias; una voz que recorre la acordonada geologa de un
planeta que naci sin fronteras.

Cuando regresamos a nuestro contexto migratorio, recordamos que nuestro
sueo se torna en pesadilla, al acudir cada maana al drama de enumerar las
vidas rotas de los emigrantes que cruzan el desierto. Y nos volvemos a ver
en el espejo de nuestra realidad para preguntarnos qu vamos a hacer con el
desprestigio y la indiferencia que le hemos impuesto al emigrante moderno.
Nuestra supuesta compasin combate con nuestra impiedad para decidir si
permitiremos que las pas de los alambres del desprecio y el rechazo se
claven en las frentes de estos seres desterrados por su desgracia oriunda,
o les emanciparemos con una amnista moral ofrendada a sus almas
emigrantes.

An tenemos que resolver si consentiremos que nuestro orgullo se levante
cuando nos sentamos a la mesa a comer un fruto que se vuelve prohibido, por
disfrutarlo a sabiendas que fueron las mismas manos inmigrantes que
condenamos las que lo recogieron de la tierra, o por el contrario, si
encorvaremos nuestra presuncin en penitencia cada vez que veamos la
espalda de un trabajador que se arquea para lanzar la flecha de su denodada
labor.

Todava tenemos que reevaluar nuestra semntica prejuiciosa y lavar nuestro
vocabulario con el jabn de la condescendencia, y anular de nuestro
diccionario de justicia social los adjetivos que denuncian nuestro lxico
despectivo, con el que medimos la longitud de nuestra estatura humana, al
proferir palabras como "mojado" o "ilegal".

Desnudmonos hoy de nuestra supuesta jactancia nativa, y condescendamos con
el inmigrante. Al hacerlo constataremos que en la desnudez de su condicin
humana, su situacin transitoria es un espejo que descubre nuestra
verdadera identidad y nos recuerda nuestro destino final, en el que no
somos diferentes, superiores, ni mejores a l.

Despus de todo, el corazn pasajero de un inmigrante nos debe recordar a
todos por igual que nuestras vidas son efmeras; que somos peregrinos en
nuestra jornada existencial. En ese sendero, todos somos emigrantes, hasta
que se demuestre lo contrario.

** Eduardo B. Hernndez
   ehernandez@vocesdelafrontera.com
   Escritor mexicano, natural de la frontera con EUA (Nogales, Sonora,
   1963). Radica en Apache Junction, Arizona, al suroeste de Estados
   Unidos. Fund y dirigi el peridico estudiantil El Cuarto Poder en
   Ciudad de Mxico. Trabaj en diversos medios como reportero grfico. Fue
   asistente editorial de Servicios Profesionales de Prensa, agencia
   publicitaria y periodstica. Fund la Agencia Periodstica Internacional
   Fama, la cual distribuy material periodstico a medios informativos
   nacionales e internacionales, entre ellos El Sol de Los ngeles. Es
   autor del libro Los zapatos del inmigrante y otros escritos. Actualmente
   dirige el Instituto Hispano de Asuntos Sociales
   (http://www.vocesdelafrontera.com) y publica la revista bilinge
   Barriozona.



=== Drama nacional de grande espectculo      Dubraska Gonzlez Gmez =====

El teatro venezolano en el siglo XIX presenta algunas particularidades, las
cuales se expondrn a lo largo de estas reflexiones. Una de ellas, y la que
considero la ms importante, es el carcter edificante del teatro en esa
poca, porque participa en el proceso de construccin y consolidacin de la
sociedad republicana del siglo XIX. El teatro logra la validacin de una
ideologa presente durante todo el siglo XIX. El arte, la dramaturgia y la
escena venezolana no se mantuvieron al margen de los acontecimientos
polticos, sociales y econmicos sucedidos en el pas.

Apoyando todo este proceso artstico e ideolgico estaba la nocin del
teatro como un "servicio cvico". La instruccin y la diversin deban ser
parte de la praxis teatral. Este servicio cvico permiti la creacin o
modelizacin de una sociedad, de un pas que todava se estaba buscando. Se
cre un estrecho lazo entre el teatro y la sociedad. Se evidenci la
funcin social del teatro, desde y para un pblico, con un contenido claro
y preconcebido. Los dramaturgos mostraron a personajes en situaciones
extremas, generaron conflictos y plantearon posibles soluciones, siempre en
un marco social, histrico y poltico. Se trataba de concebir un teatro
acorde con una sociedad recin implantada.

Los dramaturgos venezolanos del siglo XIX plantearon una asimilacin
progresiva del neoclasicismo, el romanticismo, el naturalismo, el realismo
y tambin del melodrama, e incluyeron visiones modernas del drama
histrico; de esta manera nacionalizaron las formas del teatro universal.
Fue un perodo cargado de muchas expectativas teatrales, en el que
Venezuela comenz a abrirse, por el compromiso de sus dramaturgos, a la
consolidacin de la escena teatral. Hubo una voluntad de crear una
dramaturgia nacional, a partir de referentes sociales, polticos y
artsticos, como el perodo de la independencia, la construccin de una
sociedad mestiza y el desarrollo de la escena teatral venezolana.

No slo el drama como subgnero fue el discurso predominante, sino tambin
la comedia, la tragedia (esta ltima ubicada antes de 1850), algunos
monlogos, sainetes y juguetes cmicos, entre otros. Predominan los temas
patriticos y amorosos. Esto se relaciona con el perodo histrico al que
pertenecen las piezas. Siempre se evidenci en el discurso teatral un
espritu nacional y patritico, la bsqueda y exploracin de un imaginario
nacional.

Desde piezas como Venezuela consolada, de Andrs Bello, escrita y estrenada
en 1804 en el Teatro del Conde de Caracas, hasta El tirano Aguirre, 1872,
Drama nacional de grande espectculo en tres actos (1), de Adolfo Briceo
Picn, se afirman el desarrollo y cambio de diferentes formas teatrales,
as como la aprehensin de una temtica nacional. Hay un movimiento desde
temas histricos patriotas hasta temas de la vida cotidiana (a finales de
siglo) en los que no importa tanto el hroe libertador, sino el poltico
que est haciendo al pas, as como la familia que participa en ese proceso
creativo y transformador de la Patria. Proceso de gestacin de una moral
pblica y privada a travs del teatro nacional. Como lo expresa Azparren
Gimnez:

   En todos, la idea rectora es la edificacin social, a travs de la
   defensa de un sentido de la nacionalidad, de la vida republicana o de
   los valores conservadores de la familia como mbito privilegiado de
   realizacin individual y social. Esta idea fue plenamente compartida por
   la crtica, de manera que podemos considerar que el modelo se dio en
   plena correspondencia con las tendencias generales del pensamiento y de
   la accin social del pas (2).

Otro aspecto importante, para reflexionar sobre el teatro venezolano en el
siglo XIX, es la presencia del romanticismo como discurso hegemnico a lo
largo de todo el siglo. Ciertamente, como se apunt antes, el
neoclasicismo, el realismo y el naturalismo estuvieron presentes en esta
dramaturgia, pero fue a travs del romanticismo, incluyendo sus variantes
en el melodrama y drama histrico, con el que se sentaron las bases para
una dramaturgia nacional.

Gran parte de la produccin teatral del siglo XIX corresponde a piezas
romnticas. Jos Rojas Uzctegui (3) plantea dos generaciones de
romnticos: la que va de 1832 a 1850 corresponde a la primera generacin, y
de 1851 a 1870, la segunda generacin. Igualmente considera que entre 1871
y 1887 muchos dramaturgos fueron romnticos y realistas casi al mismo
tiempo, ya que las ltimas piezas de estos autores corresponden ms al
realismo que al romanticismo, contribuyendo a este cambio el perodo
guzmancista.

El romanticismo nace como movimiento cultural en Alemania a finales del
siglo XVIII, como reaccin intelectual a la racionalidad de la Ilustracin.
En el romanticismo, como lo apunta Colette Siwka (4), la vida se concibe
como una epopeya, llena de sufrimiento potico y pasin desmesurada; se
expresan grandes emociones y se considera a la intuicin fuente de la
verdad. El arte se convierte en la expresin misma de los sentimientos:

   Bsqueda de las realidades nacionales, enfatizando el patriotismo, la
   exaltacin del pueblo, de la libertad, la reconstruccin realista de la
   tradicin histrica (...) no es un fin en s mismo sino un instrumento
   al servicio de los grandes ideales independentistas, libertarios,
   nacionalistas y polticos (...) de la formacin de los nuevos estados
   (5).

Dentro del discurso romntico se inserta el melodrama, con el tema del amor
generando el conflicto dramtico, y presentando un tratamiento bastante
esquemtico de los sentimientos. As mismo, el melodrama se incorpora al
drama histrico como una manera de reinterpretar la historia, con lo que a
su vez construye un sentimiento de pas. Esta visin heroica del pasado con
hroes romnticos busca la conexin entre el ciudadano republicano y el
hroe hacedor y defensor de la Repblica y la libertad de su patria. Es as
como en gran parte de las piezas de los dramaturgos venezolanos del siglo
XIX se presenta un discurso cargado de pasiones desenfrenadas, expiacin de
culpas, luchas sobrehumanas, venganzas, finales trgicos, luchas mortales,
amores desgraciados y exacerbacin de todos los sentimientos.

En esta dramaturgia decimonnica aparece la primera pieza que comienza a
consolidar la escritura dramtica venezolana, Virginia, de Domingo Navas
Spnola, tragedia en cinco actos, en verso, estrenada en 1824, la primera
obra teatral editada en Venezuela. Este dramaturgo se desempe tambin
como poltico, poeta, impresor y traductor. Luego de esta pieza aparece, en
1835, la primera comedia que se conserva escrita, La prometida, de Jos
Antonio Maitn. Este dramaturgo, junto con Gernimo Pompa (El libertino
arrepentido, 1838) y Rafael Agostini (Cora, o los hijos del sol, 1844),
conforman la primera generacin de dramaturgos creadores de un discurso
slido y edificante.

Ser Heraclio Martn de la Guardia quien vendr a consolidar
definitivamente la dramaturgia nacional, con su discurso patritico y
republicano. El 9 de abril de 1849 se estrena en el Teatro Principal de
Caracas su obra Cosme II de Mdicis, drama en cuatro actos en verso y
prosa, uno de los ms grandes xitos de la escena teatral caraquea de la
poca. Esta pieza, con la Compaa Dramtica Caraquea, se present en
varias ciudades del interior del pas. Heraclio Martn de la Guardia,
poeta, periodista, poltico, diplomtico y dramaturgo, es autor de una
produccin que cubre dos perodos, segn Eugenio Mndez y Mendoza (6), uno
romntico y otro posromntico o naturalista. Entre sus piezas romnticas se
encuentran Parisina (1858) y Gelfos y gibelinos (1859) y entre las
realistas o naturalistas, Fabricar sobre arena (1873) y Luchas del progreso
(1879).

Martn de la Guardia abordar en 1851 a la herona neogranadina Policarpa
Salavarrieta, en su pieza Policarpa Salavarrieta. Este personaje histrico
ya haba sido estrenado en Venezuela por Lisandro Ruedas el 19 de abril de
1850, en el Teatro de Valencia, con el nombre de La vctima de la libertad
o Policarpa Salavarrieta, drama histrico y nacional en tres actos en verso
y prosa. Fue la primera obra teatral venezolana estrenada y editada en el
interior de la Repblica.

El dramaturgo Eloi Escobar corresponde tambin a la generacin de
romnticos de finales de la dcada de los cuarenta; su drama en cuatro
actos y en verso Nicols Rienzi (1862), viene a consolidar el drama
histrico romntico en la segunda mitad del siglo XIX. Una pieza con un
claro sentido libertario y crtico hacia el pas.

A partir de esta poca no slo se montan en la escena nacional obras
venezolanas, sino tambin piezas de Bretn de los Herreros, de Moratn y de
otros romnticos espaoles, ayudando al desarrollo y fortalecimiento de la
escena teatral venezolana. La Compaa Dramtica de Caracas viene a ser la
introductora del estilo de actuacin romntica de la poca, como lo apunta
Rubn Monasterios (7).

Es importante destacar el auge y desarrollo teatral nacido en la poca del
guzmancismo, entre los aos 1863 y 1888, porque estos aportes sentaron las
bases para la dramaturgia y la prctica teatral de principios del siglo XX.
Muchos fueron los contribuciones de esta poca al teatro venezolano, pues
en ella resurgi la dramaturgia inserta en el acontecer nacional; se
verific la presencia de compaas extranjeras en las que se poda percibir
lo que se estaba haciendo en Francia, Espaa y otros pases; se produjo
tambin la creacin y consolidacin de organizaciones y compaas teatrales
con un repertorio propio y moderno en donde abundaban y se formaban actores
nacionales; y, finalmente, la mejora, modernizacin y creacin de edificios
teatrales; todos estos factores consolidaron y beneficiaron la produccin
dramtica y la creacin teatral de finales del siglo XIX.

En este perodo se evidencia la entrada de los dramaturgos venezolanos en
el mundo del realismo-naturalismo (descubriendo al hombre comn) que viene
a suplantar al hroe romntico instaurado en la dramaturgia nacional desde
la poca independentista. Se descubre al hombre cotidiano y su conflicto
privado. Las piezas expresan ciertos valores de progreso y modernidad, se
exalta el valor de la familia con actitud moralizante. Es el caso de la
pieza La honra de la mujer (1880), de Anbal Dominici.

A pesar de esta apertura y posterior desarrollo del realismo y el
naturalismo, el 30 de diciembre de 1872, se estrena en el Teatro de Mrida
El tirano Aguirre, drama nacional de grande espectculo en tres actos, del
autor merideo Adolfo Briceo Picn, repetida luego el 6 de enero de 1873.
Esta pieza "apegada a los moldes romnticos, pero con un punto de vista
moderno del conflicto, con claros indicios de un realismo crtico" (8),
intenta construir la imagen de un pas, recin estrenado polticamente, y
propone reforzar una identidad nacional un tanto resquebrajada por los
altibajos polticos. Se expresan all una serie de valores relacionados con
el poder y la valorizacin y revisin del pasado.

A finales del siglo XIX los dramaturgos colocan en escena piezas muy
diversas, y en todas ellas aparecen los conflictos de un nuevo venezolano
que est en conexin con la poltica y la sociedad venezolana y no con el
hroe independentista. Los ideales de libertad e igualdad se convierten
entonces en ideales de progreso y modernidad. Autores costumbristas como
Nicanor Bolet Peraza y su A falta de pan buenas son tortas (1873) y Vicente
Fortoul con Veinte mil pesos por un abanico (1880), junto con Felipe Tejera
y Eduardo Blanco, introducen una nueva visin del teatro venezolano en el
perodo guzmancista, que continuar y se reforzar en los ltimos aos del
siglo XIX.

Los pases latinoamericanos del siglo XIX necesitaron crear imgenes
nacionales, enraizando mitos del pasado para explicar que "la historia real
sirve para discutir el presente; que gratifican al espectador con un mundo
imaginario enraizado en sus valores, mitos y creencias" (9). Hacer
necesaria la historia pasada para poder discutir el presente, fomentando el
patriotismo y el nacionalismo, fue una de las tareas ms importantes del
teatro venezolano en el siglo XIX. Se necesitaba reforzar un imaginario de
libertad y fraternidad, de sacrificio por la patria, de comprender el valor
del honor y el compromiso en la sociedad naciente. Era necesario instaurar
smbolos, reinsertar creencias y valores que dieran la idea de una
"unificacin nacional", siendo sta el pilar fundamental para reafirmar y
terminar de instaurar la Repblica.

El teatro construy un universo ideolgico con ciertos ideales
predominantes durante todo el siglo, demostrando as la relacin inmanente
que exista en el siglo XIX venezolano entre el teatro y la sociedad.
Connotaciones polticas, ideales de libertad, luchas de clases, idea de
progreso, el sacrificio cristiano, revisin histrica y hroes
independentistas; son algunos de los contenidos ideolgicos presentes en la
dramaturgia venezolana del siglo XIX.

1. Adolfo Briceo Picn. El tirano Aguirre. En: Varios: Seleccin de teatro
   venezolano del siglo XIX. Caracas: Fundarte. Alcalda de Caracas. Teatro
   Nacional de Repertorio de Venezuela. 1993. p. 251.

2. Leonardo Azparren Gimnez. El teatro en Venezuela, ensayos histricos.
   Caracas: Alfadil. 1997. p. 102.

3. Jos de la Cruz Rojas Uzctegui. Historia y crtica del teatro
   venezolano siglo XIX. Mrida: ULA. 1980. p. 29, 63, 93.

4. Colette Siwka. Historia, biografa y literatura. Venezuela siglo XIX.
   Caracas: Direccin de Cultura UCV. 1982. p. 15.

5. Ibid. p. 16.

6. Citado por: Leonardo Azparren Jimnez en El teatro en Venezuela, ensayos
   histricos. Caracas: Alfadil. 1997. p. 93.

7. Rubn Monasterios. Un enfoque crtico del teatro venezolano. Caracas:
   Monte vila Editores. Coleccin Estudios. 1990. p. 26.

8. Leonardo Azparren Gimnez. El teatro en Venezuela, ensayos histricos.
   Caracas: Alfadil. 1997. p. 97.

9. Leonardo Azparren Gimnez. Adolfo Briceo Picn: la historia, el
   patriotismo y el teatro histrico. Escritos, N 13. Caracas, Escuela de
   Artes, Universidad Central de Venezuela, 2001, p. 100.

** Dubraska Gonzlez Gmez
   dubygg@yahoo.com
   Licenciada venezolana en artes (Guatire, Miranda, 1972), reside en
   Caracas. Obtuvo su ttulo en la Escuela de Artes de la Universidad
   Central de Venezuela, casa de estudios donde actualmente trabaja como
   profesora.



=== Carnaval de Sodoma y ruptura en la novelstica dominicana =============
=== Hctor Mioln =========================================================

      (Nota del editor: en octubre del ao pasado apareci en Nueva York la
      novela Carnaval de Sodoma, del escritor dominicano Pedro Antonio
      Valdez. La obra fue presentada en la librera Calope, en la parte
      alta de Manhattan, en cuyos espacios se desarrolla una continua
      actividad de la comunidad dominicana en el pas del norte. Por este
      motivo, el escritor Hctor Mioln ha dedicado al libro de Valdez la
      presente nota, que nos ha enviado para su reproduccin).

                                                             A Jos de Len

La obra literaria es como el alpiste que echa el escritor al crtico,
devenido el primero en ser humano, que alimenta la paloma o gorrin quien
ha devenido a su vez en crtico. Tambin concluyendo que ambos se
necesitan, porque en el correr del tiempo, del uno se hace el otro. Llegar
el da que ambos se conjugarn haciendo de la labor literaria campo de
todos, en concreto una simbiosis.

La literatura dominicana siempre ha estado dominada por el quehacer de la
no ficcin, me refiero al gnero poesa, mas no por el quehacer potico de
la literatura, que incluye todo lo que es creacin, narrativa, teatro,
ensayo, etc. De todos esos gneros el que peor parte ha llevado ha sido la
novela, se ha repetido hasta la saciedad que no existe una novelstica
dominicana, hasta el extremo de que esto es ya una teora en s mismo.
Entendemos que es una irresponsabilidad de "crticos", reseistas y
comentaristas literarios, vencidos hoy por el cansancio y la
irresponsabilidad intelectual, ya que seguir en esa tnica significa
entonces que no existe una literatura dominicana en su totalidad.

En la historicidad literaria dominicana reconocemos que no todo lo que se
ha escrito y se est escribiendo sea literatura, pero tampoco se puede
negar que no haya literatura, recreacin tcnica, mmesis y tambin una
buena literatura que pueda competir en las esferas internacionales y
regionales. En estas esferas est ubicada toda la literatura de Pedro
Antonio Valdez. Por ejemplo, en su obra Carnaval de Sodoma este escritor
desmiente en su totalidad a quienes cacarean gratuitamente que no existe
una novelstica dominicana. Obliga a que se haga una relectura de toda la
novelstica nuestra.

Si este autor, con esta obra, se coloca en la cima de la narrativa
dominicana, es sencillamente porque llega a salvar el trabajo de otros,
viejos en el oficio, como Marcio Veloz Maggiolo, Digenes Valdez, por decir
de ellos como representantes ms encumbrados en el gnero.

Con Carnaval de Sodoma, Pedro Antonio Valdez origina una ruptura en la
novelstica dominicana, ruptura, que se manifiesta en la misma
organizacin, en la tcnica que utiliza magistralmente para narrar y
explicar al pblico, entindase un pblico que no se reduce al mbito
nacional, sino al caribeo e internacional; y juzgamos que ste logra
superar a todos los escritores del gnero en el pas. Lo importante de esto
es que lo logra con temas que han sido usados y trabajados por otros a
nivel local y global, los temas de la prostitucin, los temas religiosos,
los temas musicales, los temas geogrfico-espaciales, los personajes reales
y ficticios, as como el agregado ficticio a los personajes reales. Si, por
ejemplo, nuestro Marcio Veloz us y usa a Villa Francisca y a Trujillo, as
como al cabaret, Pedro utiliza a la putrefacta realidad que se da en su
tierra natal, La Vega, para desde all, lanzar su mofa, su irona, para
desmitificar a la Iglesia Catlica y su sector ms reaccionario e hipcrita
(los cuales se ven en la tentacin de Ponciano -nuestro Poncio Pilato- y al
puro y rabioso Padre Cndido, en su lucha infructuosa para lograr el cierre
del prostbulo ubicado en el Royal Palace).

En Carnaval de Sodoma Pedro Antonio Valdez no slo hace una ruptura con los
dems, sino tambin con l mismo, en relacin a su primera novela, Bachata
de ngel cado. Como narrador, ampla el escenario, retoma el prostbulo y
se sigue burlando de la "incapacidad" de la Iglesia frente a las
autoridades edilicias y poltico-policiales, acrecienta la caracterizacin
de los falsos machotes, que al final de cuentas son bisexuales o travestis
encubiertos: comprndase, nada de esto es burlas o sornas a los
homosexuales, sino por el contrario creo que se le da una reivindicacin a
lo que son ellos, seres humanos, lo mismo a las prostitutas. En cuanto a la
voz omnisciente del narrador, no es tan marcada como la de Bachata del
ngel cado: aparece muy poco, exclusivamente cuando se autodesigna como
Pedro el Cruel. El metanovelismo aqu perdi un poco de fuerza para
reforzar la tcnica novelstica y llevar ms alto a la novela dominicana y
as dar ganancias creativas a nuestra literatura.

Cuando hablamos de ruptura de la novelstica, no queremos significar que ha
tomado el escritor otros rumbos, sino que en los mismos rumbos de la
novelstica ha producido una defragmentacin, para concluir con una
reconstruccin en cuanto a tcnicas, objetivos en relacin a la llamada y
vieja teora forma y fondo: dejando boquiabiertos a los pocos crticos y
reseistas dominicanos, cuyos comentarios, dicho sea de paso, han sido en
su mayora en los corrillos del poder y en las oficinas. Desconozco un
trabajo profundo sobre esta obra en el pas, simplemente reseas sinceras,
mas no un trabajo crtico, lo cual dudo lo hagan ciertos crticos y
fillogos nuestros como Digenes Cspedes, Bruno Rosario Candellier y
Andrs L. Mateo: los dems, que considero intelectuales y crticos
literarios serios como Odals Prez y Miguel Collado, no pueden permitir
que esta obra quede simplemente como premio literario, sino como estudio
crtico para la historia de la literatura dominicana, irnicamente escrita
en los "nuevayores".

Una pista importante, para seguir profundizando con la llamada ruptura que
venimos planteando, es la heterogloxia de la novela Carnaval de Sodoma,
lecturas que se pueden hacer desde diferentes ngulos literarios y
culturales; literario porque permite una lectura amplia, primero es
potica, porque los componentes de la literatura hacen su presencia en la
metaforizacin de toda la sociedad vegana y por extensin a toda la
Repblica Dominicana; la hiperbolizacin en el lenguaje manejado puede
llevarnos a juicios exagerados por los temas sugeridos y tratados como los
que dijimos anteriormente, como los religiosos y polticos, agregados a los
morales de la moral burguesa y una falsa moral revolucionaria e hipcrita
en los personajes de ex izquierdistas, como Tora, la falsa moral del
presidente municipal, el intrngulis comercial que implicaba al propietario
de lupanar Royal Palace, el chino Changsn, y a la cicatera del rabe
irresponsable dueo del lugar, padre del pobre pianista, quien siempre
consegua con su "inteligencia" prolongar el desalojo del lupanar; pero
donde tambin el escritor logra poner en desnudo la moral de las seoras
del t, escenario de la falsa conciencia y costumbre europeas. Servir el t
caliente en una zona puramente tropical es sencillamente chocante. Los
comentarios racistas y la "nostalgia" de los "orgenes" caucsicos de su
sociedad, sus comentarios desagradables a la poblacin haitiana agregando a
seguida el falso clichet: "No es que seamos racistas o antihaitianos o que
los veamos como seres inferiores".

En ese mismo orden, se agregan los elementos culturales, una cultura
dominada por la improvisacin, por la falsedad: en las fiestas de carnaval
realizada en el burdel se colaban los maridos de las "seoras".

Los famosos concursos del pas aqu son burlados, as lo entendemos; el
poeta frustrado Edoy, quien nunca llega a formarse como tal y hasta el
extremo de ser el encargado de redactar la propuesta para la beatificacin
del padre Cndido ante el poder cardenalicio de Roma, donde domina el Opus
Dei; por desgracia para el padre Cndido, no solo fracasa en el cierre del
prostbulo, sino tambin en la beatificacin por tener adems como redactor
y mecanografista a un poeta fracasado y a una prostituta como mecangrafa;
triunfa la cultura del poder. Se nos preguntar si estamos caracterizando
toda la obra, porque no la argumentamos. Sencillamente no lo hacemos porque
en la heterogloxia el lector tiene la libertad de hacer sus propios
argumentos y reconstruir todos los personajes. As como las acciones de los
mismos, los espacios y tiempos utilizados por el autor en el proceso y
acabado de la novela; en pocas palabras, el mtodo y tcnica de
construccin bajtiniana, la llamada cronotopa, que a su vez ste la saca y
la aplica por la influencia de la fsica de Einstein.

Nuestra propia lectura, si nosotros hemos tenido la oportunidad y el
privilegio de constatar al autor y los espacios o escenarios vivos de la
obra, y de saber de la existencia real de uno que otro personaje por boca y
admisin del autor, es parte de una suerte histrica que nos saca de una
mera investigacin de gabinete y nos lanza al campo de desarrollo. Es como
si se le contara una pelcula a alguien; como por ejemplo de Mamota
Cajebola, la prostituta-maipiola, que ya se encontraba muy vieja para esos
oficios; o su colega Canquia, reducidas ambas a la participacin
indirecta. Adems del autor darnos un tour por los escenarios vivos, como
la Catedral, el Parque y su glorieta; y ver nosotros el lugar principal
(nos referimos al Royal Palace), y explicarnos el autor que en la azotea o
las partes superiores del prostbulo tantas veces descritas en la novela,
se puso a circular Carnaval de Sodoma. As como el edificio o local que
ocupa actualmente el ayuntamiento de La Vega, a la distancia de una cuadra
de esquina a esquina irnicamente ubicado en la misma acera paralela o
perpendicularmente al Royal Palace, a la casa donde naci nuestro ms
grande escritor, el profesor Juan Bosch.

Esta geografa el lector se la puede imaginar, la puede dislocar, como a la
vez se pueden ver retratados en los poetas, polticos de izquierda y
derecha frustrados, con el sndico y el presidente municipal y lo
carnavalesco que no slo es La Vega, sino todo el pas. De modo pues que la
heterogloxia que se haga particularmente de la obra, se pueda diferir
automticamente y con derecho de la que el propio autor haya hecho
anteriormente, (lase la entrevista que le hizo el escritor dominicano,
residente aqu en los "nuevayores", Franklin Gutirrez, en
EscritoresDomincanos.com, o la que pueda darnos hoy aqu l mismo.

Para sintetizar, qu lectura recomendaramos nosotros? Primero
hermenutica, luego esttica, y ms luego tica (moral), donde estalla la
moral "light", donde la llamada literatura licenciosa explotada por el
Marqus de Sade se hace grande, y reexplotada en nuestra esfera por otros,
pero ms tcnica y artstica, por Pedro Antonio Valdez, llegando a la
cumbre del arte narrativo y descriptivo, mas no as al clmax de la
literatura, lanse todas las explicaciones sexuales que hace una prostituta
a otra a partir del Kamasutra a la caribea, como por ejemplo la referencia
directa al acto sexual, como el singar, el mamar, palabras que las
pronunciamos en solitario y en la intimidad o como cuando las seoras del
t las cuales las piensan y las hacen sin pronunciamientos pblicos, y al
orlas se sonrojan y hacen dejos de vergenza al taparse la boca con la
mano, mostrando admiracin y sorpresa.

Otra lectura que se puede dar a nivel literario, en cuanto a lo mitolgico
y lo real, es cuando cada quien explica las experiencias que tienen casi
todos como personajes alucinados, con la princesa de Jade, que a nuestro
entender puede ser china o griega, tambin dominicana, porque la verdad es
una, todos los personajes dominicanos estn o estamos alucinados, no slo
los poetas y gentes sencillas del pueblo, lo mismo le cabe a los
intelectuales y pensadores en su mayora. Esa princesa de Jade anda suelta
por toda la nacin junto a su ayudante Tu, negociante de primera y por ende
corrupta que lograba siempre vender a su ama. Y por consiguiente, embobar a
quienes se acostaban con ella, quien a la hora del acto sexual, simulaba
tener la luna en buen dominicano o el cinturn de castidad, ante la espera
del amado que nunca llegaba. Todo era simulacin porque al final el acto
sexual era anal, quedando todos encantados y decepcionados al contar esa
experiencia, porque se les deca: "Te acostaste con la princesa de jade, te
jodiste". Es al lector a quien le toca hacer su lectura particular y
concluyente.

Otro tipo de lectura que proponemos, es la tcnica y hermenutica, primero
vase la parte final del texto, en su totalidad poemas imbricados o todo un
entronque de la obra, al final una lectura tcnica, al estilo satrico del
orden de la Biblia, pasando a una hermenutica religioso-topogrfica en los
desarrollos intramuros y extramuros, nos referimos al ndice de la novela,
hgase conciencia de todos los subttulos y propngase entender todo
contrapuntsticamente y difieran del autor, o haga una deconstruccin a lo
derridiano, a la arquitectura del lenguaje edificado o tampoco le haga caso
a las diferentes teoras y crticas literarias, formalistas,
estructuralistas, postestructuralistas (falsamente llamadas posmodernas), o
marxistas o sociolgicas y culturales como la hicieron Lukcs, Benjamin,
Brecht o Raymond Williams, como actualmente Eagleton y Fredric Jameson. No
as una lectura anrquica, aunque el Carnaval de Sodoma sea la narracin y
descripcin de una neo-Sodoma que puede ser la Repblica Dominicana o todo
el Caribe, primavera permanente para el turismo prostituto procedente de
Norteamrica y Europa, narrativa pardica de esta ciudad "destruida" por
Dios.

Es Carnaval de Sodoma la realidad pardica del Caribe en la gnesis del
"descubrimiento" y las viejas ansias europeas y espaolas que con el manto
providencial religioso cubrieron y cubren hasta hoy da toda la Repblica.
Concluimos que toda la Repblica es un carnaval, y no el carnaval de La
Vega, Montecristi, sino el que a diario se da en el pas entero desde
nuestras esferas polticas, culturales y pueblerinas, borrachas de una
chercha y humores clsicos, slo nuestros, donde las reyertas y los
suicidios no se barajan, donde muchos sargentos y rasos como los de novelas
se multiplican y se callan y encubren los crmenes, donde los chulos no
slo estn en los prostbulos, sino tambin en todas las esferas sociales.

Para el pblico dejamos las interrogantes siguientes: realizados todos los
tipos de lecturas, se puede concluir que es Pedro Antonio Valdez el nuevo
Marqus de Sade del Caribe, quien desde de los "nuevayores" hace una
reflexin cultural e intelectual del cuadro que es su ciudad natal La Vega,
para hacer literatura no as desde La Bastilla francesa como lo hizo Sade,
sino de la neo-Sodoma universal y capital del siglo veintiuno, qu es
Nueva York?

** Hctor Mioln
   miolan_hector@hotmail.com
   Poeta, ensayista y crtico literario dominicano residente en Nueva York.
   Realiza actividades de promocin cultural en la comunidad dominicana en
   Estados Unidos. Ha publicado en peridicos y revistas literarias
   dominicanas. Fue director regional, encargado de la ciudad de Nueva
   York, de la revista Libre, que circula en Tierraweb.com bajo la
   direccin del escritor Alfieris Bonilla. Pertenece al grupo de
   investigaciones cientficas y culturales Siglo XXI.



=== Los rostros de los nios ==============================================
=== Un ensayo sobre la obra de Lewis Carroll ==============================
=== y Alicia en el Pas de las Maravillas      Carlos Dimeo ===============

Los rostros de los nios representan las ms significativas imgenes de un
"alma" que perdura en el misterio de su propia ensoacin. De un alma que a
la vez es ligera y que est renovada. Lewis Carroll habra presumido ir al
encuentro de su propia infancia en las historias que cuenta a la pequea
Alicia Liddell, pero esta presuncin parece que nunca estuvo anunciada,
hubo una especie de deseo interior, secreto, por la confluencia de
imgenes, tanto de la nia Alicia Liddell como del propio Carroll, y por
supuesto tambin hubo all una transformacin y una transferencia. El paso
de un lado al otro, el trmite, la accin, la osada, la perturbacin, la
inclinacin, las sensaciones, la virtud, el ocio, el sacrificio, el
desinters, la alimentacin, el descanso; son algunos de los signos que se
desplazan en la obra literaria y fotogrfica de Carroll. Del otro lado, en
la contratapa, ocultamente, de incgnito, slo por la referencia, por
aquella imposibilidad de no dejar de ser; aparece el reverendo.

El reverendo Dodgson, que en cambio est representado por el silencio, por
lo pedaggico, por lo invisible, por el fantasma, en el reverendo no hay
pase, no hay transferencia, no hay alma de ensoacin. El reverendo slo
representa la unidad de un alma desaparecida. El adulto que ya no puede
estar en el otro lado del espejo. El reverendo es en todo caso la
conciencia de Carroll, la moral y la tica.

De manera que hay en Carroll dos rostros, dos espejos, dos unidades. Esta
ambivalencia del espritu, visto desde la fenomenologa de Bachelard,
augura un lugar para el cuento y el retrato. En el cuento el escritor pone
de manifiesto el doblez que tiene el rostro, las mltiples imgenes de
infancia que se esconden. El rostro de Alicia es pues en este sentido un
maquillaje, a la que tambin pone un vestuario y en algunas ocasiones una
mscara. El alma fundida muestra un rostro fundido, un rostro esperado para
despus. Alicia Liddell, y Alicia en el Pas de las Maravillas estn as,
revestidas, retocadas. En realidad Carroll revesta a todas las nias y con
ello anunciaba los posibles rostros, con ello anunciaba otras ensoaciones.

   Nia de pura y apacible frente
   Y de asombrados ojos soadores,
   Aunque el tiempo es veloz y una del otro
   Estemos separados la mitad de una vida
   Tu adorable sonrisa acoger, gozosa,
   El presente adorable de mi cuento...

Observemos desde esta mirada los adjetivos aadidos a las cualidades del
rostro de la nia que vemos, apacible frente, asombrados ojos soadores,
una del otro, adorable sonrisa, que adems tambin es gozosa. Ya los
ltimos son, penetran en el alma del personaje y tambin del nio. Todos
aluden a desplazamientos indirectos de la experiencia del poeta que no ve
la descripcin del rostro, sino su propia interioridad. Aquello que el
espejo del alma le dice. Ms adelante Carroll aade:

   Ya (no) veo tu rostro deslumbrante
   Ya (no) oigo tu risa plateada
   (No) habr lugar para un recuerdo mo
   En aos juveniles que se te avecinan

La presencia del rostro brillante y plateado describe una cierta candidez
del alma, pero tambin es el alma del poeta elevado. Y all al mismo tiempo
se anuncia una desaparicin del rostro, por supuesto la melancola profunda
por el deslizamiento de la imagen, por la prdida del recuerdo. La
contraposicin textual entre no veo y rostro deslumbrante, la siguiente
entre no oigo y risa plateada y la ltima entre no, lugar, y recuerdo mo.
La prdida del rostro simboliza en Carroll la prdida de la infancia, la
prdida de la naturalidad y por supuesto la cada del poeta. En la imagen
antes presentada, la sonrisa se ha esfumado y la mirada arguye una especie
de profundidad misteriosa, desconocida, el poeta se consume en la
desaparicin del rostro porque tambin lo conduce a la anulacin del yo.
Precisamente pareciera que el poeta ha perdido el ensueo, ya no puede
atravesar el espejo, porque no puede reconocer su propio reflejo. El poeta
ha perdido el rostro de s mismo y el rostro que se refleja. El rostro de
la infancia refleja el alma del poeta, mi alma es mi rostro. Cuando Carroll
ha perdido el rostro ya no quedan lugares en Alicia para un recuerdo de l.
En aos juveniles que se te avecinan, dice Carroll, la juventud de Alicia
ya no permite al poeta vagar por el ensueo con libertad. "En nuestra
infancia el ensueo nos daba la libertad". Y llama la atencin que el
dominio ms favorable para recibir la conciencia de la libertad sea
precisamente el ensueo.

En la juventud, Alicia perder la libertad que el sueo le ofrece. Porque
las imgenes ya no son lo que insinan, lo que el ensueo dej en la niez.

El rostro dibuja una expresin de prdida de la libertad. Los ojos de
Alicia Liddell ya no reflejan la posibilidad que antes el propio Carroll le
dej a travs del espejo, la mirada marcadamente profunda, honda, la boca
pequea y firme, sin la sonrisa. La nariz perfilada hacia un costado. La
fuerza interior del alma es ya la fuerza terrenal. Ahora lo femenino se
trasluce con niveles semnticos distintos. La posicin de sus manos al
tomar la bata, la mano en la cintura, la expresin del rostro duro, la piel
como de papel arrugado pero fuerte. Es evidente que el sueo se ha
esfumado, que quien est en la foto no es la Alicia del Pas de las
Maravillas, que la que all est ya no puede atravesar el espejo. Alicia
nos impide recordar, al menos esta Alicia que vemos aqu, nos impide
recordar aquella que en el sueo pudo atravesar a su propia conciencia.

   "Y mientras continuaba as sentada con los ojos cerrados, casi crey
   encontrarse realmente en ese pas maravilloso, aunque saba que con slo
   abrirlos todo recobrara su insulsa realidad: la hierba, agitada tan
   slo por el viento, y las ondas del estanque, azotadas por los juncos de
   la orilla; el tintinear de la porcelana se tornara en los cencerros de
   las ovejas un rebao vecino, y los gritos agudos de la Reina en la voz
   de un pastorcillo, y los estornudos del nio porcino, el graznido del
   Grifo y todos esos otros sonidos tan notables, se convertira (lo saba)
   en el confuso clamor del activo corral de una granja vecina, mientras
   que a lo lejos, el mugido de unos bueyes tomara el lugar de los
   sollozos acongojados de la Tortuga Artificial.

Por ltimo pens en cmo sera en el futuro esta pequea hermana suya,
cuando se convirtiera ya en una mujer, y en cmo se conservara a lo largo
de sus aos maduros el corazn sencillo y amante de su niez: reunira en
torno suyo a otros pequeuelos futuros y les alumbrara los ojos con las
maravillas de otros muchos y curiosos cuentos, quizs incluso con esa misma
aventura de un ensueo ya lejano; sentira todas sus pequeas tristezas y
se alegrara con sus pequeos goces, recordando su propia infancia y los
alegres das del esto de antao" (Carroll, pp. 193-194).

Tambin hay una recurrencia directa desde la fotografa, la fotografa
oculta en el fondo la esperanza de poder retratar el sueo de Alicia.
Quedan en Alicia la permanencia de los recuerdos de la infancia, tambin la
idea del sueo y la virtud de tener un "rostro". Pero los rostros de la
infancia de Alicia son un espejo del Alma de Carroll, y una incesante
recuperacin del camino perdido, un reflejo propio de la soledad, hacia
donde vamos. Tambin en el espejo del alma podemos regresar a las
ensoaciones de la infancia. El espejo y el alma tienen un poder. En el
espejo del alma como en la foto "guardamos en nosotros una infancia
potencial" (Bachelard, p. 153). Por ello ms que el reverendo Dodgson o el
matemtico o el experto ajedrecista, la verdadera alma que habita en
Dodgson es la de Carroll. Lewis Carroll tiene el alma del poeta. Porque el
sueo y el espejo suean hasta la ltima posibilidad. En Alicia en el Pas
de las Maravillas nos conmueve la posibilidad de este sueo, pues el lector
tambin atraviesa el espejo, tambin est reflejado en el propio sueo, que
es al mismo tiempo la imagen.

Es lo que Bachelard anuncia como el cogito del soador. El cogito del
soador es tener la certeza de que algn da podremos regresar, salir
nuevamente del propio espejo, pero tambin hay al mismo tiempo un cierto
poder de atraccin que nos lega, que nos suspende, que nos atomiza a la
idea de permanecer en el sueo. El espejo nos invita a no mirarnos en l
sino ya a ser una parte profunda de l mismo, el espejo nos invita a ser
una de las cuantiosas imgenes que no podemos ver cuando estamos de este
lado. Tanto en la foto como en sueo esta posibilidad est abierta a la
infancia. Carroll toma la foto para retratar la infancia, para dejar la
infancia plasmada como en el sueo para obtener el cogito del soador, que
como dijimos slo es posible en el cogito alma del nio, de la niez de la
infancia. Para Carroll la infancia no est representada por la inocencia,
la pureza, la puridad. Ms bien en el sentido nietzscheano, para Carroll la
infancia no es una moralina, no se puede contener en ella misma. La
infancia en Carroll est proscrita a una mirada sugestiva de valor o de
tica. En la infancia de Carroll, en su visin de la infancia, la imagen,
el daguerrotipo percibe la cuantiosa luminosidad de la conciencia del alma
del nio. Carroll supone al infante, el propio lugar de un soador que
puede traspasar al "Pas de las Maravillas", al mundo del otro lado, al
mundo que es el doble, que est debajo de la solapa, al mundo del propio
espejo. La infancia para Carroll es un rostro. Los ojos es el espejo del
alma, el alma refleja la vida. "As hay una comunicacin entre un poeta de
la infancia y su lector mediante la infancia que dura en nosotros. Esta
infancia permanece como una simpata de apertura a la vida, permitindonos
comprender y amar a los nios como si fusemos sus iguales en primera vida"
(Bachelard, p. 153).

   "-Ahora veamos, gatito: pensemos bien quin fue el que ha soado todo
   esto. Te estoy preguntando algo muy serio, querido mo, as que no
   debieras de seguir ah lamindote una patita de esa manera... Como si
   Dina no te hubiera dado ya un buen lavado esta maana! Comprendes,
   gatito? Tuve que ser yo o tuvo que ser el Rey rojo a la fuerza. Pues
   claro que l fue parte de mi sueo!..., pero tambin es verdad que yo
   fui parte del suyo. Fue de veras el Rey rojo, gatito? T eras su
   esposa, querido, de forma que t debieras de saberlo... Ay, gatito!
   Aydame a decidirlo! Estoy segura de que tu patita puede esperar a ms
   tarde. Pero el exasperante minino se hizo el sordo y empez a lamerse la
   otra. Quin creis vosotros que fue?" (Carroll, p. 183).

La imagen de la infancia est perturbada por cierta candidez, por cierta
inocencia, por cierta despreocupacin. Pero en el rostro, en el retrato del
rostro Carroll "presupone" captar la imagen propia del soador y del
infante y de una mirada que ya no es inocente, que ya no es cndida. "Para
alcanzar los recuerdos de nuestras soledades, idealizamos los mundos en los
que fuimos nios solitarios. Darse cuenta de la idealizacin real de los
recuerdos de infancia, del inters personal que tomamos en ellos, es, pues,
un problema de psicologa positiva" (Bacherlard, p. 153). Esta imagen de
una supuesta candidez de la niez se regocija en las imgenes de un animus
blanco, de un nima que no se contempla a s misma.



La ruina de la memoria

A veces es mejor perder la memoria que recuperarla, o a veces la memoria se
pierde para no re-encontrarse nunca, ni siquiera con ella misma. No es una
conciencia la que decide sobre este particular, al menos no es una
conciencia en el sentido como la racionalidad occidental presume que se
muestra la conciencia. Es decir: ordenada, perfecta, instrumental. Lo que
no est de manifiesto precisamente en la obra de Carroll, y ni en el mismo
Carroll, es esta conciencia que pudiera hacer frente a la memoria perdida.
Carroll no acude en bsqueda de un propio yo, o de una conciencia de s. Es
probable que Alicia pueda representar en el fondo un hallazgo de los
propios sentidos de la conciencia, pero en todo caso Alicia nunca desea
realmente salir del sueo, sino que al igual que en el cuento de hadas,
Alicia va disfrutando cada uno de los momentos por los que pasa y por los
que vive. "La memoria es un campo de ruinas psicolgicas, un revoltijo de
recuerdos". Este tema de Bachelard es un tema de intensas remembranzas en
el espritu de una filosofa nietzscheana, tanto la ruina como la deriva
persisten en la idea de una prdida, de una cada que no encuentra un
aliento posible. En realidad, Alicia Liddell, como Alicia la del Pas de
las Maravillas, tambin cae como se cae en el propio sueo. Cuando vamos
hacia el sueo de repente descubrimos que vamos en cada. Pero la prdida
tampoco es, para Carroll, al menos desde la literatura, un lugar para el
encuentro de la diferencia, no simplemente porque as sea, ni tampoco
porque Bachelard, Dodgson o Carroll estuvieran un tanto cerca de alguna
frmula sobre la psicologa de su alterno y hondo interlocutor, sino porque
esta visin de profunda ruina supone tambin un resto, un vestigio que
marca la idea de cierta continuidad, de cierto esplendor, o luz que avizora
(ilusoriamente) una estabilidad de ser, un acercamiento especial a este
momento.

Se puede observar esta persistencia de las imgenes sobre una ruina de la
memoria, en una carta que el reverendo Charles Dodgson enva a la seora
Hargreaves, una carta que "impulsa" al reverendo y tal vez a su propio
doble Carroll, a hablar sobre Alicia Liddell. La carta est fechada hacia
el 1 de marzo de 1885 (aproximadamente); podemos detectar all esta idea de
ruina de la memoria, poco estruendosa pero afirmativa, de la tesis sobre el
retorno a una infancia como un retorno a una memoria de la unidad, de lo
que es constitutivo propiamente dicho. Bien, entonces en esta carta de la
duplicidad Lewis Carroll o Dodgson anuncia all:

   "... Querida Sra. Hargreaves: me imagino que esta carta le llegar casi
   como una voz de ultratumba, despus de un silencio tan largo. Sin
   embargo, no se ha producido ningn cambio de que yo pueda darme cuenta
   en "m" facultad de recuerdo de los tiempos en que mantenamos
   correspondencia..." (Carroll, p. 46).

Es singular que la foto sugerida para esta carta sea la nia sentada de
costado; no importa si la escogencia estuvo ya prelimitada por Carroll o
por el editor, en todo caso, es singular cmo esta foto de Alicia Liddell
representa, al menos en lo profundo de la memoria, su propia ruina. Vstago
que espera restablecerse, que espera con ansia reconfigurarse. Hay tambin
en la carta un anuncio de la primera memoria, la memoria de la infancia.
Puesto que esta memoria es la que se mantiene como unidad. El hombre tiene
ya sus propias ruinas porque es el propio desvanecimiento de la unidad
psicolgica, moral, humana. El alma se desvanece a travs del espejo,
tambin a travs del sueo. El soador consciente teme no poder regresar
del otro lado. El soador de la infancia aspira a slo estar del lado del
sueo, es decir del otro lado del espejo, fuera de la conciencia, y del yo,
en el propio lugar de la infancia.

La unidad no es propia sino de la misma infancia, es posible que Carroll
haya ido hacia un rescate de la unidad de ser a travs de la inmaculada
Alicia Liddell, pero en el momento de mayor fragilidad de la memoria el
recuerdo persistente de "todo tiempo pasado fue mejor" asume una nueva
percepcin del ser. Y, ojo, slo este paso es posible cuando ya la ruina es
vista por el yo mismo, por la conciencia, y entonces el sueo es la
posibilidad de una nueva construccin. Acaso no es esto lo que pasa con
Lewis Carroll y Alicia Liddell? Tanto en Alicia en el Pas de las
Maravillas como en Alicia a travs del espejo, la reconstitucin de un ser
a travs de lo onrico esperan aprehender la unidad del nio, unidad no por
homogeneidad sino por la divergencia propia de una persona en constitucin.
El nio puede soar y elevarse en su sueo sin temor al espejo, en cambio
el adulto ya configurado con una conciencia desciende a la profundidad de
un sueo. Adems, en esta carta persisten algunos signos de la "ruina de la
memoria" (Bachelard); cierta conformacin del texto predice esta idea en el
fragmento escogido de la carta de Dodgson, Carroll all est solapado,
podemos destacar todava algunas ideas o imgenes que construyen esta idea
de la memoria en ruina. Por ejemplo, dos imgenes que se confrontan all en
ese espacio son:

   Voz de ultratumba
   Silencio tan largo

Ambas pertenecen a esta desaparicin de la memoria como recuerdo de la
unidad, la idea voz de ultratumba en esta fenomenologa de la infancia
pertenece al espacio de una realidad no conocida, oscura, de un mundo, un
cosmos poco liberado, subyugado a la idea del sueo para dormir y de lo
onrico como un lugar sin escapatoria como un laberinto de escondites
infinitos, por cierto propio de la cualidad del espejo. A voz de ultratumba
adale ahora silencio tan largo. Ambas imgenes, pues, son identidades de
precisin del mundo oscuro, del mundo hondo, de una profundidad que se
escapa de la conciencia, de la memoria, de la realidad. En este juego, lo
que se solapa, lo que no se dice, parece que al igual que el espejo y el
sueo, se develan y dialcticamente se ocultan. As como en el espejo
siempre hay algo que se devela pero al mismo tiempo hay algo que no puedo
ver, que no puedo descifrar. Un espritu crptico, un palimpsesto
persistente en el tiempo. Un propio enigma. As que voz de ultratumba y
silencio tan largo persisten en la idea fija de un olvido, de una ruina
psicolgica, como la ya predicha por Nietzsche en Genealoga de la moral.
De este lado de la carta la foto de la nia construye la imagen de un no
querer dejarse ver por el otro. La mirada hacia abajo, como perdida aunque
no la vemos, la mano en la silla, y un fondo grumoso, poco definido, no
conceden al hombre adulto que quiere, que desea la unidad al ver la foto,
no concede al hombre adulto sino la persistencia de una oscuridad, de una
desintegracin. Ms adelante, Carroll, que no Dodgson, dice entonces sin
embargo y la oposicin dialctica o de paradoja supone una contradiccin en
la memoria de la conciencia que produce una imagen de choque y de cambio.
"...Sin embargo, no se ha producido ningn cambio del que yo pueda darme
cuenta en en mi facultad de recuerdo..." (Carroll, p. 46). Nuevamente el
doblez, la doble pgina, se hace presente, se constituye como paradoja, y
al mismo tiempo como necesidad de un restablecimiento cordial con el mundo
de la memoria y de la verdad. Imagino que hubo un tiempo de agobio para
Carroll, de tormento, de falta, de prdida. La imagen reflejada en el
espejo anuncia la rotura con el mundo, con la realidad, y por supuesto con
la verdad de una memoria que me refleja como totalidad y no como fragmento.
En sntesis, es idea de "...en mi facultad de recuerdo...", anuncia
separacin y comunin, unidad y digresin, paradoja y dialctica de una
imagen que no se puede resolver ni en el mundo de lo onrico. Hay un
espacio de lo potico que pertenece esencialmente al mundo onrico, hay
otro que pertenece al mundo del sueo no por ello menos potico, pero s
ms leve, ms suave. El onrico no intenta la recuperacin de la unidad de
la imagen, no intenta restablecerse, el sueo en cambio aspira a elevarse,
aspira a salir pronto del sueo, por temor a caer en la profundidad, por
temor a caer en el abismo. El soante empieza a soar en una cada,
entonces hay placer de ir hacia una profundidad; el que se adormece, el que
dormita, padece de una terrible inestabilidad urea. Pero Alicia Liddell y
Alicia en el Pas de las Maravillas no suspenden el valor de soar, su
sueo es profundo y hondo, constante y mltiple, y a pesar de los caminos a
recorrer y de las incertidumbres infinitas del sueo Alicia se compensa con
el reflejo de su imagen propia. Cierta memoria de la infancia no est
suspendida por la vida, memoria e infancia son dialcticas en s mismas. En
Carroll esta memoria perdura a travs de Alicia, y el trmino de la
infancia puede llegar a surtir un efecto trgico en la personalidad del
escritor. "Nueve de cada diez de mis amistades infantiles naufragan en el
momento en que se unen los caudales de los dos ros, y estas amigas-nias
tan afectuosas se convierten en amistades sin inters que yo no quiero
volver a ver..." (Carroll, s/f). En el mundo nostlgico el adulto prefiere
hacer caso omiso de los recuerdos de ensoacin, pierde el soador su
virtud de pasar al otro lado del espejo. Constante es el olvido de Alicia
en la medida en que la historia transcurre, constante al confundirse con
los elementos de la historia. En Alicia en el Pas de las Maravillas el
concepto de unidad se rompe, se destruye. Alicia crece apasionadamente, y
el final de la obra pareciera significar no slo el final del sueo, sino
quiz una imposibilidad de apropiarse de las imgenes del espejo. Es que la
confusin de Alicia de algunas acciones revela que la memoria olvida, que
la memoria abandona, se extrava por no ocuparse de otras formas que
pudieran atormentar al hombre. La infancia representa en Alicia otro mundo
distinto del que ya hemos conocido. El alma de Alicia ahora en el Pas de
las Maravillas est revolucionada. Realmente Alicia ha cambiado en el sueo
y se permite cosas que no son tan infantiles. Hay pues una oniria,
digmoslo as, y un sueo, hay distancias tomadas entre unos y otros, pero
tambin uno puede ser regreso del otro y uno paso para el otro, y el otro
paso para un descollar de imgenes, de sin espacios. Un lugar entre la
oniria y el sueo.

** Carlos Dimeo
   dimeo@telcel.net.ve
   Dramaturgo y director teatral argentino-venezolano. Fundador y director
   del grupo de teatro Dramateatro, y editor de la pgina del mismo nombre.



=== Qu significa el pensar conmemorativo      Oscar Portela ==============

El arte ha pretendido siempre hacer de la Tierra un lugar no slo
pasajeramente habitable para los hombres, sino segura morada para el
espritu. A fines del segundo milenio de la era cristiana, y sus secuelas
actuales que no son sino detritus letales, debemos aceptar que entre el
habitar pasajero y el morar serenamente existe un abismo de violencia que
no puede ser vencido. Acaso el mismo precipicio a que nos conmina el
misterio del espritu.

Por un lado, el habitar ha sido asegurado mediante el dominio y control de
todo ente, asegurados por el pensar calculador y planificador, que asegura,
y nos asegura, la ilusin de que con el mero uso de nuestras facultades,
incluido el lenguaje, con el solo uso de la razn y la buena voluntad,
habremos desterrado el fantasma de lo provisional. Escuchemos a nuestros
hombres de ciencia o a los representantes del espritu positivo, y
escucharemos a las sirenas que sedujeron a Ulises. Nunca el hombre dispuso
de un cuantum de libertad, incluso de libertad creadora, y de rendimientos
del pensar racional, como hoy.

Por el otro, y desde hace ms de un siglo, escucharemos los lamentos que
hablan del eclipse del espritu, del vaciamiento del centro, el centro
alude a la razn o Dios, y del crepsculo y la huida de lo divino, y la
impotencia del pensar como nica va de acceso a algo ms profundo que el
mero instalar del mundo tcnico, esto es el fundar, que permite el morar
serenamente del espritu sobre la Tierra.

Morar serenamente no es morar idlicamente. Es morar en la celebracin
conmemorativa. La celebracin conmemorativa permite pensar conmemorando,
esto es, pensando en y con aquello que no es mero presente y que puede ser
descontado por el ejercicio calculador de nuestras facultades, incluida la
del lenguaje.

La celebracin conmemorativa evita la estril repeticin porque es una
celebracin pensante. Y Heidegger nos dice que "La falta de pensamiento es
un husped inquietante en el mundo de hoy entra y sale de todas partes". Y
agrega: "Las celebraciones conmemorativas son cada vez ms pobres de
pensamiento. Celebracin conmemorativa y falta de pensamiento se encuentran
y concuerdan perfectamente".

Pero Heidegger nos habla ac slo del pensar conmemorativo y no del pensar
tcnico, que pone en orden, planifica y descuenta.

En cuanto a nosotros, escritores doblemente marginales en una poca a la
que Blanchot denomin "del desastre de la escritura", de la escritura como
grama, como huella, como posibilidad de memoria, estamos obligados a rendir
cuentas ante el tribunal de un pensar que rememora, esto es, que piensa por
intermedio de la celebracin. La celebracin es el tributo del pensar como
celebracin conmemorativa y no el mero hacerse presente de un pasado
transcurrido o concluido.

El pasado es para nosotros entonces lo que no deja de venir a nosotros en
la celebracin y a conminarnos a pensar para hacer posible la promesa de un
morar serenamente en esta Tierra.

Ningn verdadero escritor escribe al azar, arbitrariamente o slo como
exaltacin de un nombre. La escritura que es laberinto, pasadizo, misterio,
es el da de un dilogo inconcluso. El de un lector que espera ver
reproducida su imagen en el espejo infinito de una escritura, que slo
cumple parcialmente su destino en el inquietante desciframiento de una
lectura, que es y ser el fundamento de todo dilogo, la posibilidad de
todo prjimo, el hoy de toda diferencia, el fundamento de todo pensar
conmemorativo y de toda celebracin pensante.

En una poca oscura por demasiado clara, en una poca donde la claridad de
la razn puede ofuscar la visin y enceguecer el pensamiento, la literatura
debe ser el da de una tarea annima, toda verdadera escritura lo es,
sencilla y humilde a la vez, en la cual hoy como hace siglos el hombre, y
en l el espritu, busca hacer de la Tierra una morada de paz para la
especie.

Este fin de milenio conmina pues no slo a una escritura complaciente desde
el punto de vista de la esttica o de los mercados que pueden reducir todo
a lo neutro, a lo trivial, sino a una escritura pensante. Esto es
conmemorativa, celebrativa, y no slo militante o combativa. Este no es
slo un da en que se magnifica una tarea, o una misin. Este es un da en
que se reconoce y se acepta una tarea. Y con ello todos sus peligros. La
confusin de los dems, la ignorancia, la indiferencia o, lo que es ms
peligroso aun y es el abismo que nos pertenece, la posibilidad de
desaparicin de la escritura como forma o fundamento de nuestra percepcin
de lo real, de nuestras cosmovisiones del mundo, de nuestras cosmogonas
pasadas o futuras.

En este lugar debe velar el escritor. No hay tumbas pero tampoco hay cunas.
Es un lugar de transicin, un anochecer, un alba, una confusin del animo.
Es tal vez por primera vez una nueva forma de ser llamados por la escritura
y su terrible pasado. Es tal vez el nico modo de conservar el pasado a
travs de la destruccin creadora, para fundar, en la celebracin
conmemorativa del pensar, algo ms que un estar reunidos transitoriamente;
esto es, para que pensemos y escuchemos, unos con otros, unos junto a
otros, la voz de aquello que constituye la esencia de la memoria, la
escritura, y que no deja en la hora de mayor peligro de venir a nosotros,
porque es apelacin, porque es gracia que requiere de nosotros algo ms que
un pasajero deleite, un apretn de manos transitorio o una promesa de
futuro instalada sobre la utopa de un paraso realizado a travs de la
planificacin y el clculo.

La escritura es noche y no poder, pero es tambin humildad y recogimiento y
es combate sin sosiego. A las medidas del no poder, de la humildad, del
recogimiento de la celebracin conmemorativa, debemos nosotros, escritores,
encomendar el destino del mundo. La globalizacin totalizadora y
homogeneizadora es la otra cara de la fragmentacin y el extraamiento.
Ambos son la plenitud, la carencia, el nihilismo pleno en cuanto obstructor
y no destructor. Y all donde crece lo obstructor nada puede construirse.
Mientras el azar de la escritura como guerra y destruccin de lo pasado,
como recepcin del porvenir, permanezcan a nuestro lado, en el peligro,
"como peligro mismo", crecer tambin la posibilidad de salvacin.

En este sentido, este dilogo que es todo y nada es tambin el smbolo de
una voluntad que clama en el desierto para fundar oasis, con la sola
certidumbre de que la voluntad no basta si no estamos protegidos por la
gracia potica, el solo amparo que nos permitir continuar una obra
destinada al olvido de la historia o a la recepcin multiplicadora de un
futuro creador de otros mundos y otros horizontes.

** Oscar Portela
   portelao@hotmail.com
   Escritor argentino. Ha publicado los poemarios Senderos en el bosque
   (Torres Agero Editor), Los nuevos asilos (Botella al Mar, Buenos
   Aires), Recepciones diurnas, celebraciones nocturnas (Editorial Crisol,
   Corrientes), Auto de fe (Municipalidad de Corrientes), Haba una vez
   (Botella Al Mar), Memorial de Corrientes (Editorial Tiempo, Corrientes),
   Golpe de gracia (Editorial Marymar, Buenos Aires), Seleccin potica
   (edicin bilinge, Ediciones del Correo Latino, Buenos Aires), La
   memoria de Lquesis y Fresas salvajes (1 ed., Ediciones de la
   Universidad Nacional del Nordeste, UNNE; 2 ed., Dunken, Buenos Aires) y
   El maldito asombroso (Editorial Tiempo), as como el ensayo Nietzsche,
   sonmbulo del da (Editorial Tiempo). Obtuvo el Primer Premio Nacional
   Carlos Gordiolla Niella con su poemario Estuario, publicado por la
   Comisin del Cuarto Centenario de Corrientes.



=== Sobre El desbarrancadero de Fernando Vallejo      John Narvez ========

Los textos narrativos plantean en el primer momento de su lectura un
ejercicio a la vez terico y prctico que podramos llamar descripcin
estructural.

Terico porque con l se explicitan y se ponen en juego las nociones que
como lectores manejamos en torno a los objetos a describir.

Prctico porque l constituye la base de las lecturas posibles. Cada lector
realiza un ejercicio de este tipo de una manera ms o menos consciente
durante o despus de su encuentro con el relato, de lo contrario no podra
establecer para s su coherencia. Es con la descripcin interna, al menos
as lo creo, con lo que pueden ser efectuadas las verificaciones respecto
al universo narrado.

Se quiere pues ensayar un ejercicio descriptivo de esta naturaleza sobre el
texto El desbarrancadero de Fernando Vallejo. Se quiere adems invertir en
ello el esfuerzo de obviar en lo posible las peticiones de principio (cuyas
formas ms extendidas son la del pronunciamiento esttico o la de la
explicacin gentica o autoral), y del mismo modo se pretende evitar las
conclusiones categricas. Las unidades a tomarse en cuenta para este
propsito son las utilizadas por la narratologa, que es la disciplina que
se ocupa de las formas de los relatos. Dichas unidades, junto con las
fuentes de las que las tomo, irn definindose en el transcurso de mi
exposicin. La aplicacin que haga de ellas, sin embargo, dista mucho de
ser la adecuada. Asumo mi trabajo ms como un ejercicio  escolar que como
un anlisis propiamente dicho.

Bsicamente me interesara adentrarme en el mundo creado en El
desbarrancadero a travs del reconocimiento de atributos en lo que
tradicionalmente se denomina personajes y acciones de la narracin.
Encontrados tales atributos, suponiendo que ello fuera una tarea fcil, me
interesara sealar las relaciones de unos atributos con otros y responder
adems a la pregunta de si hay funciones tpicas asociadas con determinados
elementos narrativos o si, por el contrario, esas funciones se dan de un
modo particular en cada ocasin. Llamo funcin a la unidad mnima del
acontecer del relato, como lo hacen primero Propp (33) para las narraciones
populares, y luego Bremond (99) en su contribucin a la semiologa del
relato. Un agrupamiento de funciones constituye una secuencia segn Bremond
(99). Ampliando lo que llevo dicho, quisiera volcar mi atencin sobre la
fbula contenida en esta novela por medio de sus secuencias, o en otras
palabras, por medio de los objetos y de los procesos que all aparecen y,
tomando el modelo de Barthes ("Por dnde..."), por medio de los cdigos
culturales a los que remiten esas unidades funcionales. La historia o
manipulacin operada sobre esos objetos y procesos constituye otro nivel
del relato en el que no voy a profundizar, as como tampoco lo har en
cuanto al nivel del discurso.

De entrada es necesario esclarecer ms este concepto de fbula y
distinguirlo del de historia, que acabo de mencionar. Ambos los he tomado
de Bal (15). En Barthes ("Introduccin..."), los equivalentes son el nivel
llamado "funcional" para la fbula y el "narracional", en el que tambin se
incluye el discurso, para la historia. La fbula es lo narrado en
especfico; comprende a los actores as como a los hechos de la narracin,
encadenados por relaciones lgicas y cronolgicas; la fbula es en otras
palabras el lugar exacto de la digesis, o sea, el lugar de los referentes
de ficcin. En este caso cabe considerar entonces como referentes a cada
uno de los actores que juegan un papel en la lnea de acontecimientos
ocurridos en el mundo de El desbarrancadero. Poco importa que tales actores
sean humanos o no, pues lo pertinente es su cualidad funcional: en
consecuencia las muy abundantes sustancias qumicas de este universo
significante (sulfaguanidina, marihuana, aguardiente, etc.) tienen el mismo
estatuto de actores que tienen Fernando, Daro o la Loca. Y al revs,
algunos elementos con caractersticas humanas no debemos considerarlos
actores: es el caso de la Muerte, que no es agente de ninguna
transformacin. Qu es entonces la Muerte, a quien solamente Fernando
puede ver y hablar? Es en sentido estricto una alucinacin. Es un indicio
de las obsesiones de Fernando, que precisamente por dialogar con ella
recibe de sus hermanos Daro y Marta el calificativo de "loco". La Muerte
pertenece ms a la instancia del discurso que a la de la narracin; juega
un papel ms simblico que diegtico.

Para ilustrar el encadenamiento cronolgico al que estn sometidos los
actores y los actos ligados a ellos, basta poner como ejemplo la secuencia
que podramos llamar "infeccin": Daro es contagiado de sida y de all a
cuatro aos acude a la casa del barrio de Laureles, donde finalmente las
infecciones oportunistas le producen la muerte. Esta secuencia, dicho sea
de paso, conforma la fbula de base o fbula primordial, a la que se
subordinan la muerte de papi, ocurrida en un momento anterior, y la muerte
de Fernando-actor, ocurrida como consecuencia de la muerte de Daro. La
fbula primordial en El desbarrancadero consiste pues en el relato de una
enfermedad. Esta jerarquizacin es necesaria porque si las secuencias se
extendieran indiscriminadamente la fbula se nos mostrara como una masa
hipertrfica de acontecimientos y habra por lo tanto que asumir el relato
como anrquico e inclasificable en cuanto a su morfologa. La existencia de
una fbula primordial y de unas fbulas secundarias no quiere decir sin
embargo que estas ltimas carezcan de valor funcional: con la muerte de
papi, por ejemplo, Daro obtiene una mejora moral por el hecho de que a
fin de cuentas su padre no llegara a tener noticia de su enfermedad; de esa
manera evade una amenaza. Por otro lado, entre el asesinato de papi por
obra de su hijo Fernando y el abandono que Daro agonizante sufrir un ao
despus por obra del mismo Fernando se establecen relaciones de contraste
(de lo cual resulta un interesante paradigma en torno a la inminencia de la
muerte: o se es agente de ella o se la abandona indiferentemente, se "tira
la toalla" ante su certidumbre; en este sentido el contraste mencionado
resulta menos que parcial, resulta aparente). El carcter subordinado de
algunas secuencias depende de que no haya nexos de implicacin lgica entre
ellas y la fbula primordial: la degradacin de Daro, como acabamos de
ver, no ha sido ocasionada por la muerte de papi ni por los manejos
familiares de la Loca; en cambio, s lo ha sido por su promiscuidad y su
toxicomana, que corresponden a las funciones "entrega ertica" y "avance
del virus" respectivamente. De manera pues que las secuencias se
distinguirn entre s sobre la base del criterio de implicacin.

Explica Bal (57) que, a diferencia del concepto de fbula, el concepto de
historia no tiene que ver con los referentes por s solos sino con el orden
impuesto a la presentacin de dichos referentes. Efectuada esta distincin
epistemolgica, es posible darse cuenta de que lo mostrado en primer lugar
en El desbarrancadero, o sea, la llegada de Daro a la casa de Laureles y
su cada en coma, es en realidad casi el final de la fbula, por lo cual
estaran justificados los comentarios relativos a un rechazo cierto a los
estereotipos narrativos tales como la apertura de expectativas o la
creacin de algn tipo de suspenso. En relacin con esto mismo cabe
mencionar que todo el nfasis que pueda ser generado por la manipulacin de
la fbula en El desbarrancadero est puesto en las situaciones finales, en
las culminaciones de procesos, en las crisis, para las que no ha habido una
entrada preparatoria ni una situacin inicial interrumpida de pronto por
alguna desgracia imprevista. Todos los desastres, todo desbarrancarse est
previsto en el proceso de lectura. En todo caso si hay que hablar de
situacin inicial cabe considerarla como un estado material y psicolgico
de ausencia de bienestar. Sin embargo, lo que trato de sealar ahora es ms
bien ese aspecto de la historia con el cual se descarta toda aspiracin al
descubrimiento narrativo. Esto puede ser interpretado como una seal
(vlida slo para el mundo de ficcin que nos ocupa) de que ni la
naturaleza ni la sociedad tienen enigmas que ofrecer. No ha habido ningn
tiempo pleno de sentido (pues el enigma es un sentido oculto) ni lo habr
segn esta novela que exhibe su desenlace y evaluacin ya en la primera
pgina, pues se informa que "[Daro] se desplom en la cama y cay en coma.
As, libre de s mismo, al borde del desbarrancadero de la muerte por el
que no mucho despus se habra de despear, pas los que creo que fueron
sus nicos das en paz desde su infancia" (Vallejo 7). El planteamiento no
es de ninguna manera el de ofrecerle escondrijos de sentido al lector.
Explicado de otro modo, el orden de lo posible est cortado por el orden de
la anticipacin, la cual llega a expresarse, como si en ella se concentrara
toda la orientacin teleolgica del texto, mediante la invocacin
intransigente a las leyes de Murphy y a las de la termodinmica, "que
estipulan que: todo lo que est bien se daa y lo que est mal se empeora"
(105). O mediante el recurso a la ley del caos y el orden: "El caos produce
ms caos (...). El orden es un espejismo del caos. Y no hay forma de no
nacer, de impedir la vida, que puesto que se dio es tan irremediable como
la muerte". En la misma lnea de aseveracin se ubica la frmula de la "Ley
de la proporcionalidad de los muertos" (138). La anticipacin o teleologa,
ms que servir meramente como anuncio de lo fatal, persigue conquistar el
espacio de lo incontestable en el plano de la ordenacin. Y as como estas
anticipaciones ocurren en ese plano de la ordenacin tambin ocurren en el
plano del discurso, que les ofrece su garanta en forma de aseveracin
lgica, como lo acabamos de ver. Hay que insistir en que fbula e historia
no son correlativas en cuanto a sus modos de existencia: la fbula obedece
a restricciones de causalidad lgico-temporal mientras que el estrato de la
historia es el producto de una cognicin, es decir, de un modelo mental que
ha tomado a su cargo la distribucin de los elementos fabulares. El final
de la fbula tampoco coincide con el final del texto: las funciones de
cierre, que son las muertes de los dos hermanos, han sido presentadas mucho
antes de que la historia nos muestre en la pgina final a Fernando
trasladndose al aeropuerto. En otras palabras, la fbula no es de la misma
naturaleza que la historia: la fbula conoce la serie mientras que la
historia conoce el orden (Barthes, "Introduccin..."). As se entiende, por
ejemplo y para referirnos a otros pasajes, que las presentaciones
reiteradas de la Loca haya que contemplarlas con respecto a su frecuencia y
modo de aparicin ms que con respecto a la lnea de acontecimientos (en
relacin con esos acontecimientos, de hecho, el papel de la loca es siempre
uno solo, el del oponente). Considero til esta aclaratoria, no tan
exhaustiva como quisiera, sobre las diferencias entre la fbula y la
historia porque, aunque me haya planteado describir los hechos puros de la
fbula, ello es en extremo difcil sin hacer saltos de nivel. De manera que
a veces es necesario, si no obligatorio, acercarse a la serie por medio del
orden y viceversa. No me he planteado hablarles a ustedes en detalle, por
razones de tiempo y ms que todo por falta de competencia de mi parte,
sobre los aspectos relacionados con las perspectivas o focalizaciones
pertenecientes al nivel de la historia o manipulacin dispositiva, ni sobre
las cuestiones atinentes al discurso o la ideologa de los que toma parte
esta novela. Si me remito al discurso ello obedece sencillamente a aclarar
cuestiones relativas al estrato de la fbula. Estemos conscientes, sin
embargo, de que cualquier comentario acerca de una manifestacin
discursiva, como el que est de hecho efectundose aqu, es de suyo
ideolgico.

Ya sabemos entonces que la fbula primordial en El desbarrancadero
corresponde ms o menos a la secuencia denominada "infeccin". Dicha
secuencia sin embargo es un segmento apenas de un proceso que ni comienza
ni se detiene con ella sino que cuenta con un antecedente (las relaciones
sexuales de Daro con prostitutos) y con un trmino consecuente (muerte de
Fernando al serle comunicada la de Daro). Aunque los actores varen y
aunque de hecho estemos hablando de secuencias distintas (la de "entrega
ertica" por un lado, y la de "muerte" por el otro), el proceso de
degradacin es uno solo. En cada una de estas funciones limtrofes con la
secuencia "infeccin" es posible encontrar una pareja de cdigos que la
tradicin, y la banalidad, han hecho ver como ejes semnticos, o sea, como
antnimos, como par de opuestos: el primero es el cdigo de una biofsica o
de una bioqumica con las cuales estn relacionadas tanto las ganancias de
placer del cuerpo involucrado como la experiencia de dolor de ese mismo
cuerpo sometido al desgaste; es un cdigo estrictamente material,
biolgico. El segundo cdigo, expresado con el fallecimiento de Fernando al
telfono, tiene que ver con un proceso anlogo de plenitud y degradacin,
pero en un nivel ms bien psicolgico, ms bien moral, por ms emprica que
resulte esa muerte de Fernando entendido como actor; podramos llamarlo
cdigo moral porque su modalidad de existencia es eminentemente
psicolgica. Es de este cdigo moral de donde se deriva todo un horizonte
sociopoltico del que el narrador da cuenta incesantemente: las sanciones
ejercidas sobre la natalidad indiscriminada, sobre la familia y en general
sobre las certidumbres sociales se ubican dentro de este horizonte. Debe
sealarse en este momento que toda secuencia narrativa, aunque sea de
carcter enteramente ficcional, est compuesta sobre la base de los
diversos cdigos o estereotipos procedentes del inmenso libro de la
cultura. La polarizacin de estos dos de los cdigos operantes en la
ficcin de Vallejo (pues alcanzaramos a conocer ms en un anlisis ms
aplicado) en uno biolgico y en otro moral, asociados ambos a la
desaparicin del cuerpo e inductores de dos vas de sentido, podra sernos
de ayuda para establecer rasgos distintivos entre las individualidades de
Daro, fallecido por un deterioro biolgico, y de Fernando, fallecido por
el deterioro moral resultante del primero. Por el momento, sin embargo, es
ms til no perder de vista la secuencia de base "infeccin", conformada
por tres funciones: 1) el contagio de Daro, convertido en acontecimiento
funcional en el momento concreto de ese contagio pero ignorado hasta el
momento de su deteccin mdica; 2) el avance del virus, facilitado por la
drogadiccin; y 3) la muerte del enfermo provocada por las infecciones
oportunistas. Entre el avance del virus y la muerte que lo sucede se halla
enclavada otra secuencia que, precisamente por tal inclusin, tambin debe
ser considerada como parte de la fbula primordial. Me refiero a la
secuencia que denomino "tratamiento", en la cual Fernando, llegado de
Mxico especialmente para ese fin, acta como mdico y enfermero de su
hermano. En qu consiste dicha secuencia? En el cuadro de diarrea
provocada por el criptosporidium, en el intento de curarla con la
sulfaguanidina y, por ltimo, en el fracaso de tal intento. Esta
frustracin es la que nos remite de vuelta a la infeccin que se cierra con
la muerte de Daro.

Pero no est de ms poner la atencin sobre el enclave del tratamiento
porque en su transcurso ocurre una superposicin de los cdigos biolgico y
moral. En efecto, aqu tenemos a Fernando convertido en el administrador,
en el facultativo de las numerosas sustancias destinadas a modificar el
quimismo del cuerpo enfermo. Tales sustancias, que constituyen algo ms que
autntica farmacopea y que hacen de este universo un universo narcotizado,
estn plenamente investidas de valor funcional: ellas son de hecho los
agentes transformadores de las conductas o de los humores as como de las
experiencias fisiolgicas del paciente o del simple viviente. En otras
palabras, los medicamentos y los narcticos, que a menudo Vallejo rene en
una sola sustancia (marihuana, eutanal, aguardiente), conforman un
inventario de sustancias que extienden su influencia al cdigo moral y al
cdigo biolgico simultneamente. Con la introduccin de estas sustancias
podemos de una vez echar un vistazo sobre las esferas de accin presentadas
en El desbarrancadero. Una esfera de accin (Propp 91), o actante segn la
terminologa de Greimas (Bal 36) es una categora dentro de la que se
inscriben los actores cuyo desempeo sea tipolgicamente similar. Con ella
se atiende bsicamente al reparto de funciones entre esos actores. La
novela de Vallejo presenta un actante sujeto, que es Fernando, unido por
una relacin de deseo con un actante objeto, que est distribuido entre dos
actores diferentes: Daro y papi. Esta ligazn de deseo del objeto (Daro,
papi) por el sujeto (Fernando) en realidad se remite, en el caso particular
de esta novela, a una muy peculiar obsesin de acabamiento que el discurso,
de una manera no menos obsesiva, insiste en preparar a lo largo de todo el
proceso. Puede decirse por otro lado que la relacin de deseo es de
carcter ambivalente, si se quiere contradictoria, en esta ficcin: la
conservacin y la destruccin del objeto se superponen de una manera
absurda desde el punto de vista de las convenciones sobre el deseo. En el
acabamiento de papi interviene, en el nivel de la fbula, una sustancia
letal, el eutanal, con que el deseo pasa del orden de lo virtual al orden
de lo factual. Cmo? Mediante la inyeccin que el hijo le aplica al padre
para consumar de una vez por todas su muerte. Las sustancias vallejianas
corresponden pues al campo de un trnsito de una actualidad (insoportable)
hacia otra actualidad; su lugar como elementos operacionales est en la
lnea exacta entre lo posible y su ejecucin; son los elementos puros de
una accin transitiva considerada independientemente de su complemento, el
cual est determinado por las circunstancias concretas de la intoxicacin.
Los predicados en juego son siempre "pasar esto a aquello", "convertir esto
en lo otro". Lo que define a las sustancias en esta ficcin es la plenitud
de su poder, el cual ponen a disposicin del sujeto movido por las
intenciones (morales) o por la necesidad (biolgica). Contempladas en torno
al programa de Fernando en la secuencia "infeccin" y en la secuencia
"envenenamiento de papi", las sustancias conforman el grupo actancial de
dadores y de ayudantes. Llevado a la fbula que nos ocupa diramos: un
sujeto (Fernando) quiere el bienestar definitivo de un objeto (Daro,
papi), pero para cumplirlo debe recurrir a un dador o ayudante (sustancia
letal, narctico). Una descripcin similar en cuanto a la disposicin de
los trminos, aunque no en cuanto a su sentido, aplica en la bsqueda
emprendida por Fernando en contra del Gran Gevn, a quien est decidido a
matar con una varilla: aqu tenemos al sujeto (Fernando) procurando imponer
sus designios sobre un objeto (el Gran Gevn) con el auxilio de un
ayudante (la varilla). Por supuesto, la naturaleza de las relaciones entre
el sujeto y el objeto es completamente distinta en este caso en el que el
desamor es la fuerza instigadora. Menciono esta secuencia para aclarar que
las drogas, aunque fundamentales, no son los dadores o los ayudantes
exclusivos del programa narrativo. Me interesara explorar un poco la
manera en que esas drogas estn configuradas.

Ya que las asumimos como una completa esfera de accin en El
desbarrancadero, ser pues adecuado interrogarnos acerca de sus modos de
existencia, acerca de su funcionamiento en este relato? En primer lugar hay
que ampliar lo que observ ms arriba acerca de que ellas deslizaran su
influencia dentro de los dos cdigos rectores del proceso narrativo: el
moral y el biolgico. Es lo que sucede con la marihuana en la secuencia de
base "infeccin". All, Daro fuma esta yerba como si sus hbitos de
drogadicto no hubieran sido alterados. Mientras tanto Fernando lo incita a
consumir ms para contrarrestarle uno de los sntomas que el virus le ha
impuesto: "El sida le quitaba el apetito, pero la marihuana se lo volva a
dar" (16). Un mismo acto adquiere el sentido de una satisfaccin moral y el
de una utilidad fisiolgica. El otro aspecto a destacar es que esta
funcionalidad de las sustancias en los dos planos puede servirnos para
derivar de ellas un tercer cdigo, ya ms o menos esbozado, al que
podramos referirnos como cdigo operacional. Qu es lo que nos permite
suponerlo? Bsicamente el carcter comn de todas estas sustancias txicas
o letales en cuanto son operadoras de cambios. La sustancia vallejiana es
el signo de una metamorfosis que funda un orden o bien del placer o bien de
la necesidad. En concreto me refiero a sus propiedades de transformar un
humor (moral) o un sntoma (fsico) en otro u otros distintos. O de
desplazarlos o acumularlos, como se aprecia en diversos lugares de la
novela. Tomemos el caso de la transformacin que produce el aguardiente
sobre Fernando, Daro y los muchachos participantes en la orga al borde de
la carretera: all el cambio se da del fro al calor, entendidos ya no como
temperaturas sino como paradigmas (o sea, intercambiables entre s) dentro
de los campos fsico y moral. Para la ganancia de placer de este encuentro
ertico, el aguardiente representa por un lado un preparador de ese placer,
un instigador o calentador de deseos sexuales, y por el otro un resguardo o
proteccin exigida por el escenario, que es un pramo situado en las
afueras de Medelln, el Alto de Minas. Ms all de la fbula, el texto,
traspasado por el discurso del narrador, hace del aguardiente un tpico en
los siguientes trminos:

   Ah se da la compenetracin ms absoluta del sitio con el licor y del
   licor con el alma. Por algo ha reinado en Colombia este bendito
   doscientos aos, indiscutido, inagotable, sin que lo acabe nadie ni lo
   desbanque nada. De l se nutren el partido conservador, el liberal, la
   Iglesia catlica, el narcotrfico, el hampa comn y corriente, la
   guerrilla, las ilusiones, las ambiciones, los sueos. El embeleco de
   Cristo un da pasar en ese pas novelero: el aguardiente nunca. Sin
   aguardiente Colombia no es Colombia. Su unin con l es la
   consubstanciacin hiposttica (154).

Pero tambin las sustancias introducen cambios imprevistos. Pensemos en el
prostituto bogotano que, transformndose de dcil en violento gracias a una
fumada inescrupulosa, apuala a Daro. Y de vuelta a la secuencia
"infeccin", encontramos que el uso de la fluoximesterona, remedio que
Fernando le enva a Daro para combatir su enflaquecimiento, concluye
arrojando un resultado contrario, o mejor dicho, un desplazamiento y una
acumulacin de sntomas, pues al mal originario se le suma una hinchazn
prosttica. De este modo se obtiene que, dada su cualidad radicalmente
operacional, la sustancia, por un simple error de clculo o por una simple
contingencia, puede pasar a ser, en vez de un ayudante, un oponente como lo
seran la Loca o el Gran Gevn o las enfermedades, las cuales son los
oponentes de ms peso dentro del programa que nos ocupa. La diarrea de
Daro es interrumpida por medio de la sulfaguanidina, un remedio para las
vacas. Pero su xito tiene una vigencia de apenas unos das, ello debido a
la supremaca de la enfermedad en una lucha de naturaleza bioqumica en
torno a la cual se desplaza toda esta serie de hechos. El fracaso final de
la sustancia marca en este lugar del tratamiento la preeminencia del
desgaste sobre cualquier intervencin venida de afuera, sobre cualquier
manipulacin artificial, o sea, cargada de intencin. Si, como lo hacen
Adam y Lorda (95), diferenciramos la accin del acontecimiento en que la
primera es motivada mientras que el segundo no lo es, diramos que esta
fbula consiste en lneas generales en una demostracin obstinada de la
inanidad de la accin frente a lo aplastante del acontecimiento, es una
demostracin de lo irrisorio de la voluntad humana frente al mundo natural.
Hay en cada secuencia de El desbarrancadero una decantacin hacia el cierre
del sentido de las cosas, de los actos y de las palabras que los
representan. Esa decantacin o tendencia obtiene su fuerza del cdigo
biolgico en que se inscriben todos los episodios. En relacin con ese
cdigo, lo modificado por la droga no permanece ms que dentro de un orden
del "mientras tanto", sujeto a una cuenta regresiva desde el consumo del
qumico hasta un desenlace ya anticipado y del que est excluida toda
reparacin. As se manifiesta en el uso a la desesperada de las sustancias
en la fase terminal del tratamiento:

   Por si tena criptococosis le daba fluconazol; por si tena
   histoplasmosis le daba itraconazol; por si tena neumona le daba
   trimetoprim sulfametoxasol. Y si no tena criptococosis ni
   histoplasmosis ni neumona, qu carajos, lo que no mata engorda. Si a
   Daro lo iban a matar los mdicos o el hijueputa sida, que lo matara
   yo! Total, a m era al nico que me dola (173).

Este desarrollo que vemos producirse al ritmo de una degradacin tras otra,
se agudiza, es decir, avanza siguiendo el curso de su propia coherencia,
con el suministro a Daro del amprolio, un remedio para el clera de los
pollos. De esta sustancia se lee que: "Fue como gasolina rociada sobre un
incendio: la diarrea se le exacerb y su extenuacin lleg a tal punto que
no pudo en adelante ni siquiera levantarse de la cama para ir al inodoro"
(184).

Unos comentarios ms acerca de esta semitica de las sustancias, la cual
est a tal extremo codificada en este relato que no slo lleva consigo
reglas combinatorias para el uso de las drogas sino que tambin se detectan
drogas impostoras o falsos operadores de cambio. Sobre su combinatoria lo
adecuado es citar unas palabras de Fernando a su hermano: "Daro, hermano,
uno tiene que escoger en la vida lo que quiere ser, si marihuano o borracho
o basuquero o marica o qu. Pero todo junto no se puede. No lo tolera ni el
cuerpo ni la sociedad" (21). De lo que se desprende que la combinacin de
estos elementos cobra el carcter pleno de una trasgresin. Tambin se
plantea en otro lugar un programa que, basado en una combinacin de
aguardiente e insulina, no llega sin embargo a realizarse sobre la figura
de Leonel, un diabtico a quien se le ha prescrito el alcohol y a quien
Fernando incita: "Vas a ver si pods tomar o no. Que el aguardiente te
sube el azcar? Te inyecto insulina y te la bajo. Que la insulina te la
baja? Te doy ms aguardiente y te la subo. Y as, cayndose y parndose
Cristo vas a ver que llegs al Calvario" (108). Se deduce de esto que las
combinaciones conocen un encadenamiento por yuxtaposicin en el que el
cambio de estado generado por un qumico puede ser sucedido por otro, lo
que permite entrever una potencial sucesin inaugurada sobre este tpico.
Qu significa esto? Que los efectos narcticos estn propuestos como
integrantes de series; que son concebidos en este universo de ficcin como
los momentos fundamentales de un acontecer. En torno a la deteccin de
sustancias impostoras, cabe sealar un nico trmino:1 la prdida de valor
sufrido por las cpsulas de ua de gato, que en principio se le presentan a
Fernando como los agentes de mejoras posibles, como un remedio mgico en
realidad, caro y escaso, del que luego se descubre el fraude al comprobar
que se trata de una vulgar planta de jardn.

La semitica de las sustancias se manifiesta tanto en el plano de la serie
o de las funciones como en el plano del orden o de la historia y aun en el
plano del discurso. Ah son frecuentes las evocaciones y los planteamientos
desplegados en torno al caf, a la cocana, al cianuro, etc. Tal vez el
modo ms emblemtico de ilustrarlo sea con el sueo en que Fernando
consigue una plaza en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia,
gracias a la cual "les abra un boquete del tamao de un camin por el que
le meta a los Estados Unidos un camionado de coca" (87). Aunque en
cualquiera de los niveles de este texto narrativo los estupefacientes
representan la metamorfosis o el paso de una actualidad a otra, como se ha
sealado, parece necesario verificar cules son las diferencias exactas en
cuanto a lo connotado por ellos en estratos textuales distintos.

Pero como lo que me he trazado no es otra cosa que explorar el estrato de
la fbula, ms vale volver a ella, aunque apenas sea para ofrecer mis
ltimos vistazos. Nos quedaramos con un panorama muy insuficiente si no
mencionramos las series en que destacan la Loca o el Gran Gevn, que son
respectivamente las denominaciones dadas por el narrador a la madre y al
menor de los hermanos de Fernando y de Daro. Como se ha indicado ya, la
Loca y el Gran Gevn conforman un par de oponentes alineados casi a la
misma altura de las enfermedades, de las que se distinguen por la
motivacin de sus actos. La quiebra de afectos entre Fernando y Daro en la
secuencia "crianza", presentada en forma de recuerdo desde el momento de
enunciacin del narrador, est provocada por el papel de paridora mltiple
de la Loca, a quien se responsabiliza de haber perturbado con sus ms de
veinte hijos todo cuadro inicial favorable. De nuevo una funcin enmarcada
existencialmente dentro del campo biolgico tiene un correlato
sancionatorio dentro del campo moral. En realidad, los actos ms
obsesivamente presentados por Vallejo (parir, enfermarse, drogarse, matar,
morir) muestran esa misma doble faz. Por supuesto, la sancin moral de esta
ficcin est invertida con respecto a nuestro mundo social: en el de
Vallejo el asesinato es intrnsecamente un acto de humanidad o de
solidaridad, el suicidio es la apoteosis de un herosmo utpico. En cuanto
a la reproduccin, ya que se habla del trasvase de los valores, cabe
mencionar que ella en principio est colocada en un subcampo al que
podramos llamar "campo multiplicador", al cual van a parar las muchas
evaluaciones de la voz narradora acerca del desempeo reproductivo (que
siempre es indiscriminado, aberrante, no importa su magnitud numrica). Hay
que remitirse al discurso para observar cmo el embarazo es catalogado en
la jerarqua de los crmenes como el primero y ms infame de ellos. Una vez
pactado este acuerdo de lectura, se aceptar considerar a la Loca, a la
madre ejemplar, como el primer delincuente del relato. Su relacin con el
programa de Fernando deviene entonces una relacin concretamente de lucha
domstica pero estructuralmente de lucha de sentidos. Del Gran Gevn cabe
decir otro tanto: heredero de las taras del lado materno, por razones
genticas se define como un oponente ms dentro del programa de base. El
cdigo biolgico se impone a cada actor, especialmente a los oponentes,
bajo la forma de determinaciones fatales. Sin embargo, como elemento
funcional el Gran Gevn resulta ms bien dbil. Lo que priva en l as
como en la Loca es su rango de ser las unidades indiciales distribuidas
mediante un procedimiento destinado a dar cuenta de cierta interpretacin
de la familia. Son, pues, ms que actores, los smbolos o indicios de esa
interpretacin.

Debemos a esta altura considerar acabada esta lista de actores? De ninguna
manera. En honor a la brevedad apenas he nombrado los actores que en el
sustrato de los acontecimientos narrativos se agrupan en la esfera de
oponentes: me refiero obviamente a las enfermedades, en virtud de las
cuales se puede esbozar una semitica paralela (y necesaria) a la de las
sustancias. Para enfatizar lo dicho aqu durante estos minutos acerca de
una supuesta dialctica entre la enfermedad y el medicamento nos toca
inferir, tal vez de una manera demasiado aventurada, que el acontecer
vallejiano puede ser percibido segn dos modos: o como una inteleccin
inseparable del acabamiento de un cuerpo y su conciencia, o como una
asuncin de conductas indiferentes a la inminencia de la nada. Dolencia y
sustancia se oponen como naturaleza y cultura, lo que nos puede sugerir que
lo apocalptico en esta escritura es el hecho de asumir la ruptura
insalvable entre ambas, que a su vez estn repartidas una en el horizonte
de la destruccin material y la otra en el del delirio narctico.

===

1. "Estructuralmente, el sentido no nace por repeticin sino por
   diferencia, de modo que un trmino raro, desde que est captado en un
   sistema de exclusiones y de relaciones, significa tanto como un trmino
   frecuente" (Barthes, Crtica y verdad 69).

===

Obras consultadas

Adam, Jean-Michel, Clara-Ubaldina Lorda. Lingstica de los textos
   narrativos. Barcelona: Editorial Ariel, 1999.

Bal, Mieke. Teora de la narrativa. Una introduccin a la narratologa.
   Trad. Javier Franco. Madrid: Ediciones Ctedra, 1998.

Barthes, Roland. "Introduccin al anlisis estructural de los relatos".
   Roland Barthes et al. Anlisis estructural del relato. Trad. Beatriz
   Dorriots. Mxico D.F: Ediciones Coyoacn, 2001. 7-38.

-. Crtica y verdad. Trad. Jos Bianco. Buenos Aires: Siglo Veintiuno
   Editores, 1972.

-. "Por dnde comenzar?". Nuevos ensayos crticos. Trad. Nicols Rosa.
   Mxico D.F: Siglo Veintiuno Editores, 2000. 205-222.

Bremond, Claude. "La lgica de los posibles narrativos". Roland Barthes et
   al. Anlisis estructural del relato. Trad. Beatriz Dorriots. Mxico D.F:
   Ediciones Coyoacn, 2001. 99-121.

Propp, Vladimir. Morfologa del cuento. Trad. Lourdes Ortiz. Madrid:
   Editorial Fundamentos, 2000.

Vallejo, Fernando. El desbarrancadero. Bogot: Alfaguara, 2001.

** John Narvez
   naranjas37@hotmail.com
   Escritor venezolano (Maracaibo, 1981). Estudia letras en la Universidad
   Central de Venezuela. Es gua de salas en la Casa de Estudio de la
   Historia de Venezuela de la Fundacin Polar.



=== Letras ================================================================

   *** De bares y mujeres con intencin precisa
       Isaas Medina Lpez

   *** Cerdos en el viento
       Triunfo Arciniegas

   *** Poemas
       Anala Pinto

   *** Sombras
       Alejandro Andrade

   *** Poemas
       Alejandra Panza

   *** Fumanch
       Leonardo Maicn

   *** Hileras de sol
       Carmen Rosa Orozco

   *** Mara debe morir
       Silvia Hebe Bedini

   *** Tintasangre
       Rodolfo Ramrez Soto

   *** Dos relatos
       Aymer Zuluaga

   *** Temblor de la espera
       Taty Hernndez Durn

   *** Un lugar exacto
       lex E. Pealoza Campos



=== De bares y mujeres con intencin precisa      Isaas Medina Lpez =====

      (Nota del editor: uno de los impulsores de la actividad literaria en
      San Carlos, estado Cojedes, Isaas Medina Lpez es profesor
      universitario, investigador en las reas de literatura e historia, y
      hasta poeta. En 1994, un jurado compuesto por los escritores Adhely
      Rivero, Jess Enrique Gudez y Alberto Jos Prez le concedi el
      Premio Nacional de Literatura Orlando Araujo por De bares y mujeres
      con intencin precisa, libro editado en 1995 por la Editorial Nuevo
      Tramo, y del cual hoy presentamos algunos textos a nuestros siempre
      vidos lectores).

*** T y yo un da incansablemente

Al sentir esa materia que llamas mi cuerpo
la tregua que solicitan tus sentidos
resultar imposible

En la hora de bajar la mirada
de hacer agenda oculta nuestra evidencia
yo ser tu conjuro tan buscado
la medida exacta de tu deseo



*** Del viejo poeta a la bohemia novicia

Que te haya perseguido tanto
poco me garantiza tus besos

Acudo a tus dominios
desde otra eternidad
hechizado desde otro olivo
como en una cacera antigua y primigenia

Y ya no se acostumbra perecer de puro amor

Yo que invent el manual de la torpeza
canto mientras nadie escucha
aparezco y todos se aprestan a partir

Acaso podr un da
respirarme hombre entre tu pelo



*** Resaca

Lo que ahora como rueda de infierno
golpeante y seca
me recorre
aturde menos que revivir
cunto de celestial
y dulce
anoche tuve



*** Leer los diarios

Es preferible
beberse
el da
que vivirlo



*** Mercado negro

El ms antiguo de los oficios
no fue segn la Biblia
la oferta de las carnes

Alguien previamente oculto en sombras
vendi manzanas a un alto precio

Ninguna serpiente es culpable del engao

Mi mujer todava olvida
que su Adn
es un ngel desnudo
empobrecido



*** Ella como letra de un bolero

No escribas poesa en la cama de ella
Las dos se tienen celos insospechados
y puestas cara a cara
debers elegir y temers

Djala imaginaria
en la paciencia de las sbanas

Donde ella te es tan secreta
resprala en baja voz
no la confundas con el azar de las palabras

Dobla tu juego de lobos
y escchala atento
como aquella hermosa cancin de amor
que siempre nos guarda oculto
un dulce verso del exterminio



*** El viejo poeta se niega a trabajar

No sabra por dnde comenzar a una mujer
ya que vestidos de pieles movedizas
todo animal respira el desamparo
y apenas ojos santos
y miradas diablas
nos restan de la ebriedad

Quien incluso seale un cielo de esencias
esa manera especial de hacer la noche
o la tensin de un cuerpo que agota
pesadumbre
nada an me estar diciendo

Un Dios mnimo como yo
demonios errantes de llanuras y espejos
y hasta ha mezclado de aqu y de all
algn cocktail de seduccin

Uno tropieza persistencias en la memoria
recuerda mujeres
al paraso en ocasiones
pero nunca dir lo que es una mujer

Sobre todo yo que jur el secreto
del ms dulce pecho prohibido



*** Despecho de la sptima cerveza

Si ya han cado los imperios
cmo es que todava
el vino de las reinas
contina llenando las copas
Y por qu nuevamente
me aguarda esa asfixiante calle
que en la domstica destruccin
yo debo cruzar sin ti



*** Muerte del poeta

      A Vicente Gerbasi

En el bar ms verde de San Carlos
escuchamos hablar la muerte del poeta
mejor dicho abuelos rojos
que volaron entre almendros
mujeres diablas y gavilanes
Cubrimos la mesa con el licor de las manos
y abrimos sigilosos una fbula en cada quien

Nunca antes pensamos
que un hombre de sueos pudiera morir



*** Por la primera embriaguez de una joven bohemia

Que sean tuyas las palabras nuevas
de amparar la vida
y soportar la muerte

Que gil asciendas la cuesta del vino
sumergida en el mandato
de un ntimo capricho

Que la ebriedad te permita la profeca
del inicio y el final exacto
circundante del licor
y el fuego de sus entraas

Que tus sueos y los ajenos
no slo ocurran
como alfabetos de la memoria

Humana sers si logras demostrarlo

** Isaas Medina Lpez
   maritzadelva@cantv.net
   Educador, investigador y poeta venezolano (San Carlos, 1958). Ha
   publicado Trampa doble (1984), Vnculo perenne (1987), Oratorio de Jos
   (1992) y De bares y mujeres con intencin precisa (Premio Nacional de
   Literatura Orlando Araujo, 1994), entre otros.



=== Cerdos en el viento      Triunfo Arciniegas ===========================

De repente el cielo fue asaltado por bellos, rosados y angelicales cerdos
que sonrean de oreja a oreja. Hechizado por el espectculo multicolor de
sus alas, un nio los confundi con mariposas gordas y quiso saltar para
atraparlas. El peridico los consider una flor de escndalo que revienta
un da gris en una ciudad gris. Una vieja de paoleta y bigotes se persign
y corri a la iglesia a prepararse para el fin de los tiempos. Tropec y se
me regaron los panes del desayuno frente al almacn de bicicletas.

En tres palabras: el mundo cambi. Nunca antes fue tan fcil ni tan barato
recobrar la alegra. Uno miraba al cielo y le daban unas ganas locas de
rer. Por ese entonces haba peleado con mi mujer y viva solo, sin afanes,
sin rabias. Exprim cinco naranjas mientras recordaba unos versos de
Neruda, beb el jugo con huevos de codorniz en la ventana, y por fin me
decid a escribir la novela tantas veces postergada.

Era estpido, era inconcebible un cielo lleno de mariposas gordas en pleno
festival, pero tambin gracioso. Nadie se explicaba. Nadie pregunt y nadie
explic al principio. No haba tiempo para complicaciones. Bastaba levantar
la cara para espantar la pena. Casi volbamos.

Despus del regocijo vinieron las preguntas. Por qu, luego de tanto
tiempo en el barro y las porquerizas, a los cerdos les daba por vivir en el
aire? A qu se deba semejante ataque espiritual? Los estudiosos acudieron
a los empolvados libros de metafsica y no encontraron la respuesta. Los
sacerdotes y las Hermanitas de la Caridad del Divino Seor invocaron al
Espritu Santo y, cuando ste no acudi, los solicitantes dieron por
entendido que el Espritu Santo ignoraba la respuesta. El presidente de la
repblica escribi a los cientficos de los Estados Unidos pero all ni
siquiera saban que existan los cerdos voladores. Ese fenmeno no se
presentaba en pases tan avanzados. Se conoca una cancin de Pink Floyd
sobre los cerdos en el viento pero todo el mundo saba que se trataba de la
fantasa de un cuarteto de locos que deliraba con la msica ms deliciosa
de este mundo. Los cantantes callejeros, los ciegos que van por el mundo
pidiendo una moneda con una aporreada guitarra de cinco cuerdas y el hilo
de su voz chillona, extasiados, alabaron las ltimas maravillas del cielo.
Se deca que Dios se haba sobrado con la ltima de sus criaturas y que
ahora por fin el mundo estaba terminado. Y en verdad la gente miraba como
si fuese el primer da de la creacin. Al principio, porque luego apareci
la mano negra de la duda. Una mano peluda que acariciaba la garganta en el
cuarto oscuro de los pensamientos.

Por qu el hombre tena que estar cuestionndolo todo? Qu maldita mana.

La novela se atasc en la mitad del cuarto captulo. Mi mujer vino a
golpear a la puerta una noche cualquiera. Haba llorado. Haba
reflexionado. Decidimos intentar de nuevo una vida en comn. Como era
viernes, salimos a parrandear y terminamos borrachos y abrazados en La
Viuda Alegre, un bar de moda donde todo el mundo se saludaba de beso. Ms
de uno llam por su nombre a mi mujer. Alguien desliz una mano por su
espalda hasta muy abajo y acept que habamos estado demasiado tiempo
separados.

La gente ya no levantaba la cara para espantar la pena sino para hacer otra
pregunta. Una pregunta ms en su enredada vida. Otra arruga en la frente.
El espectculo de los cerdos voladores perdi su gracia. Cuando los cerdos
realizaban sus asambleas areas, pues practicaban con fervor la democracia,
el cielo se tapaba peor que con un manto de nubes. La gente maldeca cuando
los cerdos no dejaban pasar el sol. Los nios chillaban porque en la
ventana un cerdo intentaba alegrarles el rato y la mam acuda con la
escoba del espanto y luego el marido con el revlver de tumbar ladrones y
entonces el cerdo se iba con su sonrisa de ngel a otra parte. Los viernes
en la noche no faltaba ningn cerdo al baile de gala y era tal el alboroto
que la gente perdi la paciencia. En realidad, nadie soportaba tanto cerdo
vanidoso, lleno de harapos pintorescos, y retorcindose en el aire como si
se estuviera destrozando por dentro. Nadie entenda su regocijo de vivir en
el viento. Mi mujer maldeca. Le dola la cabeza todo el tiempo.

Los cerdos, que ya no regresaron al barro, se baaban con espuma de mar y
pedacitos de nube, porque un mar y una nube siempre estaban a la mano. Ya
no ms desperdicios sino trboles, ostras y otras delicadezas. Se les
volvi la piel de manzana y pronto fueron ms hermosos que los pjaros. Los
pintores se volvieron locos por pintarlos y en los museos bajaron las
madonas y los ngeles para colgar los cerdos celestiales.

Los pjaros se murieron de envidia y rabia. Los cerdos ahora vivan en los
rboles, en sofisticados lechos de terciopelo. Ya casi no tocaban tierra.
Estaban felices.

Pero no el resto del mundo. A la gente le molestaba que no respetaran los
semforos, que no se fregaran la vida buscando un taxi o yendo a la casa en
un atestado bus urbano, que no se aburrieran en las oficinas, que no
hicieran cola para pagar impuestos, que no se les acabaran los zapatos. El
espectculo de los cerdos voladores, de pronto y por razones que se
acumularon como moscas en llaga de pordiosero, se transform en ofensa
pblica.

Con mi mujer viva en una sola pelotera. Extraaba los das felices del
jugo de naranja y los primeros captulos de la novela. Mi mujer quera que
me dedicara de una vez por todas a vender autos usados. Quera que
trabajara ms, que viviramos en un apartamento ms grande y que nos
furamos de vacaciones a Margarita. Nunca entend su fascinacin por la
playa y los espacios abiertos. Siempre detest ese amontonamiento de gente
desnuda, tirada al sol, asndose como pollos. Slo quera levantarme tarde,
leer, escribir el resto de la novela. Mi mujer alegaba que a los treinta y
cinco ya no serva para escribir novelas, que pensara en nuestro futuro y
que si segua tan desjuiciado volvera a vivir con su madre. Aunque no
repliqu, saba que apenas me estaba acercando a la edad de las novelas.

Despus de una exhaustiva campaa de televisin y prensa, se lleg a la
conclusin que hizo respirar de alivio a todo el mundo: los cerdos no
podan continuar en el territorio de los aviones y las nubes. Muy bien,
dijeron algunos, pero cmo evitar que siguieran all, quin subira a
bajarlos. Se les ocurri enlazarlos pero ningn cerdo se dejaba. Se les
ocurri sorprenderlos a piedra pero los cerdos haban adquirido cierta
elegancia de trapecistas. Se les ocurri perseguirlos a tiros pero los
cerdos se pusieron fuera de alcance. Despus de tantos fracasos, alguien
propuso la solucin: recortarles las alas. Los atraparon dormidos en los
rboles y cerdo que amaneca sin alas era cerdo que no volaba ms.

Fue una masacre de alas espantosa. Las cmaras de televisin se regodearon
con tanta pluma ensangrentada. El cielo se despobl a una velocidad de
vrtigo. Slo quedaba tal cual cerdo en el viento, como una mancha, que los
mutilados vean desde tierra con un dolor en el costado. Los cerdos no
recuperaron las alas y todos sus hijos nacan desalados. Se crearon cuerpos
de seguridad para arrancarle las alas al recin nacido que, por accidente,
cayera en tal provocacin. El mundo volvi a ser lo que era.

Mi mujer regres con su madre y yo reanud la novela. Esta vez pude
terminarla. Despus de escribir la ltima pgina, me acerqu a la ventana
con el jugo de naranja y supe que ms all del viento continuaban los
sobrevivientes.

En un patio vecino, a la luz de la luna, una mujer canta la triste cancin
de los cerdos que extendieron sus alas de escndalo sobre el duro rostro de
las ciudades. Nadie entendi. "Quin puede soportar tanto amor?", canta
una y otra vez la mujer en el patio. Los cerdos escribieron sus penas con
hilos de seda en la misma dureza del aire. La voz sube al cielo y se
quiebra en pedacitos de luz. Agonizaron en silencio, escondieron la cara
entre las orejas y desaparecieron. Se fueron a los desiertos y los pramos
a contemplar la soledad, ms all del aire de las ciudades. La cancin
asegura que volvern cuando los tiempos sean menos duros.

Entre tanto, en la espera, a veces un cerdo, untado de barro y desdicha,
levanta los ojos al cielo y deja caer una lgrima.

** Triunfo Arciniegas
   triunfoarci@mixmail.com
   Escritor nacido en Mlaga (Colombia) y residente en Monteadentro, en las
   afueras de Pamplona. Ha publicado El cadver de sol, En concierto, La
   silla que perdi una pata y otras historias, El len que escriba cartas
   de amor, La media perdida, La lagartija y el sol, Los casibandidos que
   casi roban el sol, La pluma ms bonita, Serafn es un diablo, El
   Superburro y otros hroes, El vampiro y otras visitas y las obras de
   teatro El pirata de la pata de palo, La vaca de Octavio, La araa sube
   al monte, Lucy es pecosa, Despus de la lluvia y Mambr se fue a la
   guerra. Con Las batallas de Rosalino obtuvo el VII Premio Enka de
   Literatura Infantil, con Caperucita Roja y otras historias el premio
   Comfamiliar del Atlntico, con La muchacha de Transilvania y otras
   historias de amor el Premio Nacional de Literatura de Colcultura y con
   Torcuato es un len viejo el Premio Nacional de Dramaturgia.



=== Poemas      Anala Pinto ==============================================

*** Sus alas

endrinas suavsimas tensas y acaloradas
azabaches diamantinas
rebeldes y sumisas

carbnicas mgicas
azulencas coloradas
suyas y mas

barcinas lentas y rpidas
equilibradas pentatnicas

sus alas

mi amoransia



*** Su pelo (II)

negro deseo me envuelve
-negra flama-
negro deseo me apremia
-negra daga-

negros bucles me atan
-negra tambin la mirada-
negros bucles me sostienen
-negra en el alma-

negro deseo me invade
me solivianta

negros cabellos de dios
me llevan en sus alas



*** Su cuerpo

puro estado de la msica
soledad encarnada -en m-
cido escorpin viajero

-ponzooso papiro abierto

puro estado de la msica
es derviche muslim y profeta
alfombrilla de los deseos

-clido valle de hipnticas flores

puro estado de la msica
carretera inalcanzable
ro atento / alado manantial

-honda catarata de mi amor

puro estado de la msica
su cuerpo / en mi interior

** Anala Pinto
   abulafia2002@alternativagratis.com
   Escritora argentina (1974). Curs estudios de letras. Edita en Internet
   el boletn literario quincenal
   http://ar.groups.yahoo.com.ar/groups/lagrandamilito y es co-moderadora
   del foro de creacin literaria Azul y Palabras
   (http://es.groups.yahoo.com/group/azulypalabras). Textos suyos han
   aparecido en diversos sitios literarios en Internet.



=== Sombras      Alejandro Andrade ========================================

Fsicas conquistas, colecta divina e imgenes antiguas. Vos no sabas que
mis dedos se rean de tu rostro impregnado de arena, el cual se tambaleaba
de felicidad. Aquella mirada pasiva y distante se retorca por culpa del
tacto, y yo firme serpiente, sbanas negras, observndote con cierto recelo
y una mueca perversa en los labios.

Lastimada, lastimas. La luna llena engreda, apenas brilla radiante durante
slo una noche, mientras que las mareas descansan tranquilas durante mucho
ms tiempo. Descolgu el trapo de la puerta, me qued con las migajas y me
fui vacilante. Vos me miraste mientras escapaba de tus brazos, dura piedra,
almohada seca, y fijando el habla en algn punto del desnudo cielo, rogaste
por que el tiempo se comiera a tu mente. Recuerdos difciles, todos lo son.
Pensar en uno mismo en otro tiempo. Saber que ms atrs, unas horas, unos
minutos quizs, los labios ardan y las venas latan de pasin. Aun as, a
pesar del momento en que vivas, los vientos consonantes y los relmpagos
de impaciencia, aquella primera noche lograste contener las lgrimas y la
ansiedad. Mas no lo sera as una vez que el tiempo lograra circular otros
trescientos ochenta grados en el reloj sombra de tu pared.

Aquella otra noche. Cuando te encontraste sola envuelta en las sbanas, los
pies escondidos y la cabeza erguida para disfrutar del lecho, la misma
sensacin recordada volte tus miedos. Apenas percataste la extraa
apertura de la ventana que mantena la habitacin entre mundos grises. Una
extraa brisa se colaba por aquella ventana abierta, una que haca
tambalear las sbanas convirtindolas en dedos, miles de dedos emergan de
la nada. Dedos que recorran cada milmetro de tu cuerpo. Dedos que se
movan al comps del viento. Dedos que posean tu mente y no te dejaban
pensar en otra cosa ms que en ellos. La sbana se mova en pequeos
remolinos de cielo y vos suave agua, cama persa, sintiendo cada roce como
si fuese el ltimo.

Mas cuando el tiempo corri a las estrellas, la ventana brotenojada y cerr
sus fauces de acero, dejando el aire a tu alrededor vaco. En ese momento,
todo aquello que sentas se apag fugazmente. Las esporas cristalinas que
volaban sobre tu mirada, las lejanas campanas de alguna abada, los dedos
incansables que surcaban la naturaleza de tu ser. Silencio y tela amarilla,
sbana y tiempo cayeron sobre tu cuerpo, el mismo que peda a gritos ms.

Alzaste la vista y observaste el cuarto a tu alrededor. El aire estaba
quieto, la sbana tambin y vos seca tierra, lecho rosa, que movas los
ojos inquietos en busca de mi figura. Ojos que pedan junto al cuerpo un
minuto ms de aquello, para dejar la sensacin impregnada en la piel, por
el resto de los restos de los recuerdos.

Aquellos dedos, aquella sbana, se mantuvieron quietos durante toda la
noche y cuando sta lleg a su fin cayeron las lgrimas, que danzaron por
tu rostro como aguas dulces y felices. Quedaste dormida bajo la atenta
mirada del da y sus sombras.

** Alejandro Andrade
   xysko@hotmail.com
   Escritor argentino (1982). Cursa estudios de edicin editorial en la
   Universidad de Buenos Aires. Ha publicado textos en revistas literarias
   digitales.
   


=== Poemas      Alejandra Panza ===========================================

*** anlisis de vuelvo

caminar sin peso sobre la arena debe ser lo mejor.

me quitar las sandalias
el bolso
el sombrero
el otro bolso
la cmara

me quitar t y tu carita

que no me deja



*** ahora no

ahora no

no tengo tiempo de mirar mi mano derecha ni tampoco la izquierda para
   decidir con cul de ellas arrancarme el corazn.
ha de ser rpido y seco ese ltimo golpe en las venas.
No tengo tiempo de buscarte

dame un segundo anda

debo cubrir la herida poco antes de irme.



*** noche de brujas

beber del mar gritando tu nombre
3 veces con los puos cerrados
3 veces con la boca llena de caracoles

ese ser mi conjuro

en voz baja

para que no duela



*** un da a la vez

de aqu a la distancia no s

por ahora slo invento recuerdos para ms tarde



*** prohibido preguntar

mejor que preguntar es mirar



*** trauma

no es tan fcil decidir con cul mano arrancarse el corazn

ni siquiera es fcil arrancarse el corazn



*** desde afuera

puedes tambin ver esta lluvia?
estas manos sueltas?
estos brincos en medio de la noche estos golpes en pleno medio da?

puedes ver las marcas de mi insomnio?

sus caderas presionando tus recuerdo?



*** cul ombligo

volver a nacer
debera ser celebrado en medio de algo

pero siempre asusta lo que viene
aunque "despus" sea ms importante que "antes"


dnde est el ombligo que debera asegurarme

que conste que pregunt
que esper hasta mutar en otra especie un poco ms fuerte



*** mutante

volverse costumbre siempre es el riesgo.

mutar la agona a otro espacio
caminos verdes
saltos sin vrtigo
avalancha de algo
mejor

ir y volver no resulta
lo supe siempre

mejor mutar
mejor estar mejor

** Alejandra Panza
   alegrafica@hotmail.com
   Diseadora grfica venezolana (Barquisimeto, 1974). Textos suyos han
   aparecido en la publicacin Jueves, antologa del taller literario
   dictado por el escritor Luis Alberto Crespo en Fundarte, y en la pgina
   Predicado.com.



=== Fumanch      Leonardo Maicn =========================================

                                                   Los he visto en el cine,
                                                      frente a los teatros,
                                          en los tranvas y en los parques,
                                             los dedos y los ojos apretados
                                                              Jaime Sabines

muy buenos das tengan ustedes damas y caballeros en esta hermosa maana de
lindo sol perdonen que les quitemos unos minutos de su preciso tiempo como
podrn darse cuenta mi compaera y yo somos nios trabajadores de la calle
en mi caso particular tengo que ganarme la vida en estos menesteres pues mi
padre muri achicharrado en la crcel modelo el pasado ao cuando cumpla
condena por atraco a mano armada y mi pobre madre convalece en una silla de
ruedas por lo que me veo en la urgente necesidad de trabajar duro para
poderle llevar medicinas y algo de comer a ella y a mis nueve hambrientos
hermanos menores que yo el caso de mi amiga como pueden apreciar qued
bizca y sordomuda a raz de haber sido violada por su padrastro y a pesar
de todo nosotros no nos quedamos de brazos cruzados alimentando el ocio no
nosotros salimos a chambear parejo de sol a sol porque eso de robar y de
cometer actos delictivos no cabe en nuestras mentes ok porque sencillamente
creemos que existe un dios arriba que todo lo sabe ahora bien ese producto
que mi compaera pone en sus manos es un mentol chino de altsima calidad y
cuyo costo igase bien es de tan slo mil bolvares una verdadera ganga
damas y caballeros pero he de advertirles que no estamos pidiendo limosna
ni nada por el estilo slo les ofrecemos la oportunidad de adquirir un
producto de excelente manufactura que no se consigue en ninguna farmacia
tienda o perfumera del pas por el simple hecho de que dicho mentol es
importado s seor como pueden apreciar en la parte de abajo se lee
claramente made in taiwn s seorita cmo no puede usted destaparlo y
olerlo incluso si quiere puede usted untarse un poquito entre los dedos
para que sienta su naturaleza ciento por ciento curativa fumanch para
rebajar chichones hematomas y curar micosis y seborreas dolores menstruales
mentol fumanch es eficaz para combatir el catarro la conjuntivitis la
gonorrea la sfilis el sida la temible cojonera el sarampin las
hemorroides el lupus la hidrofobia el pie de atleta la frigidez la caries
la osteoporosis la cangrejera y la miopa seoras y seores paren la oreja
mil bolvares mil bolos que ahora como estn las cosas no son prcticamente
nada para nuestros golpeados bolsillos aunque quien por equis motivo no
pueda adquirir el producto bien puede si es su deseo colaborar con
quinientos bolvares o cien o cincuenta bolvares no importa nosotros les
agradecemos porque si nos ponemos a comparar precios resulta que sale mucho
ms econmico comprarse un fumanch que una cerveza o una caja de
cigarrillos que con el perdn de fumadores y bebedores en absoluto
favorecen la salud en cambio este pequeo producto que ven en sus manos
tiene mil usos y adems es efectivo para combatir la calvicie la culebrilla
la celulitis la xenofobia el maldeojo la tuberculosis dolores de cabeza de
barriga la lepra el mal aliento la salmonelosis la sarna el analfabetismo
etctera y es tambin un riqusimo aperitivo de gran peso pues se puede
acompaar con galletas y rebanadas de pan en caso de que no tenga
mantequilla este mentol es mucho ms que una panacea insustituible a la
hora de hacer el amor s damas y caballeros por mil piches bolos! una
pizca de fumanch en la punta del pene es ms que suficiente para despertar
el fuego la pasin en el ms apagado de los hombres y hacer de su miembro
viril crezca tanto como la nariz de un mentiroso como una descomunal cabeza
roja una berenjena especie de hinchazn palpitante causada por abejas
africanas o por avispas matacaballos adems de servirle como lubricante s
damas y caballeros por tan slo mil mseros bolvares mentol fumanch est
al alcance de todos importado directamente de taiwn el mejor mentol del
mundo dijo otro, seorita? ok gracias muchsimas gracias muy amables y
perdonen la interrupcin buenos das que pap dios los acompae y que
disfruten el viaje.

** Leonardo Maicn
   lmaican@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Primer premio en el
   Concurso Literario Interlicesta "Sergio Medina" (Maracay, 1992);
   mencin especial en el Concurso Semana de la Juventud (La Victoria,
   1995); mencin honorfica en la I Bienal Interuniversitaria de
   Literatura "Simn Rodrguez" (Valencia, 2001). Cuentos suyos han
   aparecido en antologas, diarios y revistas del estado Aragua. Public
   el libro de cuentos Duelo de ases (La Liebre Libre, Maracay, 1995).
   Actualmente cursa estudios de lengua y literatura en el Instituto
   Universitario Pedaggico de Maracay.



=== Hileras de sol      Carmen Rosa Orozco ================================

      (Nota del editor: la escritora venezolana Carmen Rosa Orozco gan en
      1997 la I Bienal de Literatura Juan Beroes, certamen celebrado en San
      Cristbal, con su poemario Hileras de sol, del cual hoy nos honramos
      en presentar algunos textos. El libro, de 112 pginas, fue publicado
      en 1999 como el nmero 168 de la Biblioteca de Autores y Temas
      Tachirenses, dirigida por Ramn J. Velsquez).

Tus manos:
el respiro de los dioses
en mi piel

===

resabios sin lunas
y olvidos que usurpan la memoria

===

Obviada como un recurso necesario
desprovista de mi ntima carencia

===

Sola en las reconstrucciones perpetuas
de una posibilidad no dada

===

No poder palpar
al otro que habita
en nuestros sueos

===

He cegado ojos
con una oscuridad tan clara
que parece certeza

===

Detrs
de un silencio estoico
no hay cabida
para la duda y la aprensin

===

He decidido
morder basura
Asquearme
Sacudir el polvo
y dar por terminada mi derrota

===

En las tardes:

El viento mueve las sombras
en el suelo.

El sol fija momentos,
los entrecruza,
lo acontecido se repite en hilera.

Dime:
La nia an dibuja
crculos en el vidrio de la ventana?
    Yo paso...
    los borro
    Ella me sonre

===

Lo que resto por escribir
ser devuelto

Reacciono ante el vuelo que se suspende
Un aire
demasiado vulgar
para mi astucia
me detiene
en la incorreccin del tiempo

** Carmen Rosa Orozco
   ilona78@hotmail.com
   Escritora venezolana (San Juan de Coln, Tchira, 1978). Obtuvo el
   premio nico del Concurso de Poesa de la Direccin de Cultura y Bellas
   Artes de la Gobernacin del Tchira con Delebles (1996); el premio nico
   del Concurso de Poesa del Instituto Universitario de la Frontera de San
   Cristbal con Entreluz (1996), y la I Bienal de Literatura Juan Beroes
   de San Cristbal con Hileras de sol (1997). Ha cursado estudios de
   letras y de administracin de empresas.



=== Mara debe morir      Silvia Hebe Bedini ==============================

Mara debe morir, es inevitable.

Leonardo Pietro se levanta de su silla maldiciendo, en bsqueda de otro
cigarrillo.

Un largo y difcil ao ha pasado desde que el personaje de Mara se le
apareciese en sueos, pidiendo ser dado a luz.

Leonardo sucumbi a sus encantos, como cualquier escritor ante la
inspiracin que desafa todo razonamiento, como todo hombre ante la
fantasa de una bella mujer desnuda despertndolo en la madrugada.

Y Mara naci, creciendo herona en manos de Leonardo, hasta que sus
ambiciones de literato le exigieron enredarla en dramas y pasiones
incomprendidas, cercndole el paso en callejones sin salida, en decisiones
difciles.

Desde el simple ttulo de su obra, "Mara", caeran en cascada historias
inconclusas, captulo a captulo, obedeciendo los instintos de quien, en
sueos, se enamorara de su musa. Pero el broche final no pudiera ser otro,
doscientas pginas lo sugieren, aunque el corazn solitario de su autor se
resista a ejecutarlo.

Las maldiciones de Leonardo no lo distraen de sus lgrimas. Mara ha
ocupado durante los ltimos meses el vaco de su mente, ya no dormida, ya
no inconsciente. Mara, sirena en el mar afiebrado de las noches, refugio
vital en la desesperada bsqueda de ideas. Mara, moribunda en el ltimo
captulo de su primera novela.

An queda un cigarrillo por fumar, y para oficiar de nico testigo.
Leonardo elige nuevamente su destino.

No habr reproches esta vez, no habr agentes de polica golpeando su
puerta, ni muecas esposadas en la espalda. Esta vez la mujer de sus sueos
se desvanecer sin gritos de auxilio ni vecinos solidarios. El punto final
abrir un abismo sin fotos en los diarios, sin cadenas perpetuas ni
ilusiones rotas cada fin de semana en el saln de visitas.

En pocos minutos apagarn la luz. Leonardo se decide. El cuchillo entrar
en el vientre de Mara una y otra vez, hasta que en sus ojos se apague todo
brillo. Y entonces s, en el ms absoluto silencio, Leonardo se sentar a
esperar la presencia de un nuevo sueo.

** Silvia Hebe Bedini
   silbedini@yahoo.com.ar
   Mdica pediatra y neurloga infantil (Buenos Aires, Argentina, 1967).
   Reside en Los ngeles y es escritora.



=== Tintasangre      Rodolfo Ramrez Soto =================================

      (Nota del editor: editado en Bogot en abril del ao pasado por la
      Casa de Poesa Silva y la Fundacin Creativa Taller, el poemario
      Tintasangre, del colombiano Rodolfo Ramrez Soto, fue saludado por su
      prologuista, la hoy desaparecida Mara Mercedes Carranza, como "el
      intento de una persona joven por encontrar sentidos o, tal vez es ms
      exacto, de aceptar y asumir el sin-sentido de una sociedad degradada
      y donde la dignidad humana y la vida misma carecen de valor". Ramrez
      Soto dirige la revista literaria Taller de la Hoja, y es uno de los
      motores del taller Espergesia, del cual hemos hablado en Letralia
      anteriormente).

*** Sombra de fiesta

La silla no est en su lugar.
La mesa mantiene el desorden.
Un cigarro se consume
en los labios del cenicero.
Todo ha pasado.
Slo queda el lugar
solo, muy solo.



*** En camino

Se ven a lo lejos
los pasos del que quiere escuchar.
Todo est dispuesto.
Todo lo espera.



*** Mutacin

Se desgaja la vida
cae de tajo
y estalla ilmite
en el blancosilencio de la hoja.
Se transfigura deformada
en un charco de imgenes
de sombras.
Mscaras de otros.
Que son y no son
en la palabra hasta la palabra.



*** Tintasangre

                                                "Hombre, rbol de imgenes"
                                                                       O.P.

He matado a un hombre.
Un signo
que mancha con su tintasangre
mis sentidos.

No, probablemente,
no me tendr en cuenta
para su prxima arca.



*** Gnesis de gusanos

Busco los recuerdos
el lugar
los ojos
los amores
las amantes.
Todo aquello que fui
y que ya no est en la memoria
todo por lo que luch
todo lo que cre
todo, todo
lo estoy buscando todo
y todo lo tengo perdido
slo quedan
cinco segundos para el cerebro
y un cuerpo que empieza a oler mal.



*** Eterno retorno eterno

Cuando nada queda
slo resta
aferrarse a los sueos.
Y despus de los sueos
nada.



*** La cada

Familia, nombre y religin
cubrieron mi nacimiento.
Pero la mano del mundo
aliment mi hambre
y me ense el deseo
por lo desconocido.
Centro quise ser
libre
independiente.
En consecuencia
existo abandonado a m mismo.

** Rodolfo Ramrez Soto
   roosramiso@hotmail.com
   Poeta colombiano (Bogot, 1973). Dirige la revista Taller de la Hoja y
   participa en la organizacin del festival Espergesia. Es miembro
   fundador de la red Ltigo (Red Latinoamericana de Creacin Literaria).
   En 2003 public el poemario Tintasangre.



=== Dos relatos      Aymer Zuluaga ========================================

*** Asunto gentico

Me agach a amarrarme el zapato, no porque estuviera desanudado el cordn;
si no porque me gusta sentir apretados los nudos de los zapatos; estaba
all en la repetitiva tarea cuando la vi por primera vez, era pequea pero
su aparicin llen de inmediato el saln, le di una mirada de
reconocimiento y luego la ignor, tanto que al terminar mi tarea
autoimpuesta haba olvidado por completo su aparicin.

Segu all en la sala de espera del consultorio, sentado en el sof
confiando en pronto ser atendido, mirando las paredes y los cuadros, cuando
record a la intrusa y la busqu con la mirada pero ya no estaba en su
sitio; segu recorriendo visualmente cada espacio del fro saln de
recepcin y repar en la secretaria que desde mi llegada hizo seas para
que me sentara, pero no haba soltado por un momento el telfono; era joven
y tena un rostro cansado, usaba los anteojos para cogerse el cabello
arriba de la frente, y por el espacio de abajo del escritorio se poda ver
que tena un pie calzado sobre el piso mientras que, con el otro en el
aire, jugaba con calzarse y descalzarse el zapato usando slo los dedos de
los pies. El zapato se balanceaba como para caerse.

Se abre la puerta del consultorio psiquitrico y me levanto con la
intencin de entrar pero un gesto de la secretaria me detiene, se levanta,
deja el telfono an descolgado sobre el escritorio y se termina de poner
el zapato con el que jugaba mientras entra al consultorio dicindole no s
qu cosas al doctor. Se cierra la puerta tras ellos y de nuevo me siento
solo; me agacho para tomar una de esas revistas con las hojas de las
portadas desbaratadas que siempre hay en los consultorios mdicos, pero
ninguna me llama la atencin; as que doy otra mirada al saln de espera y
la veo de nuevo, plantada en la mitad del saln, toda desorientada, sin
saber para dnde coger, me mira y se queda quieta, yo la miro y me quedo
quieto tambin.

Tras la puerta veo el mullido divn tantas veces usado y noto cmo la
secretaria sale sonriendo, me distraigo mirando la puerta que sigue abierta
y cuando vuelvo la mirada al centro del saln, ya no est. Me dirijo a la
puerta pero la secretaria la cierra y me dice que debo esperar otro
momento, que el doctor est ocupado, que si quiero puedo leer alguna
revista, y seala el revistero que yo ya haba explorado y una silla al
lado de su escritorio, mientras coge de nuevo el telfono y sigue su
interrumpida conversacin. Me levanto hasta la silla y tomo de all una
revista, gran sorpresa me llevo al comprobar que no slo su portada est
intacta sino que el nmero es reciente, as que me entran ganas de leer
algn artculo o al menos leer los ttulos.

El primer ttulo que leo me envuelve y cautiva entre sus letras, se trata
del asunto ese del genoma, que tanta alharaca ha causado en los ltimos
das, hay unos grficos como hlices, otros como cintas enlazadas y algunas
tablas comparativas, dice all que compartimos muchos genes con otras
especies animales. Por el rabillo del ojo la alcanzo a ver de nuevo, esta
vez cerca de la silla de donde tom la revista, la secretaria en su
ocupacin telefnica no ha reparado an en ella; sigue jugueteando con el
zapato hasta que ste cae al suelo. Miro el zapato cado, vuelvo los ojos
hacia la silla y ya no est ella.

Me sumerjo de nuevo en la lectura y no slo me asombra y decepciona saber
que los humanos slo tenemos cerca de 30.000 genes, sino que esta cifra es
apenas dos o tres veces superior a los 13.000 genes de la mosca drosfila y
una vez y medio ms que los 20.000 genes de un gusano como el nematodos. No
s de moscas ni de gusanos con apellidos extranjeros, pero pienso que una
mosca es una mosca sea de la familia que sea y un gusano es un gusano
provenga de donde provenga.

As que somos parientes lejanos de las moscas y primos de los gusanos, me
digo, y sonro mientras levanto la cabeza por encima de la revista y veo a
la secretaria colgar el telfono mientras suspira y empuja con los dedos de
los pies el zapato, ste va a caer de nuevo, pero en un intento por
atraparlo con su extremidad inferior resulta patendolo; el zapato vuela y
rueda hasta llegar a la mitad de la sala, la secretaria se sonroja y trata
de sonrer, yo dejo a un lado la revista y me agacho a tomar el zapato.
Estaba en eso cuando la vi de nuevo all cerca del revistero. Insinuante,
como provocndome para que actuara, no me lo pienso dos veces y avanzo
hacia ella, llevo el zapato de la secretaria en la mano y zuassssssss...
intento golpearla pero es muy lista y ha girado haciendo que falle el
golpe; la secretaria se asusta al verme en ese plan, me pregunta qu pasa?
mientras me mira como creyndome loco. Yo sigo tratando de darle alcance y
la acorralo entre la silla y el escritorio, le tiro el zapato, la
secretaria grita y su rostro ahora est plido (el de la secretaria, por
supuesto)... ahora tambin la ha visto y me seala dnde est. Recojo el
zapato, avanzo con firmeza pero ella, en vez de huir, se detiene, nos mira
con desprecio, como slo se mira a un semejante... y se esfuma por entre un
hueco de la pared. Hermana cucaracha.



*** Laberinto

All en la cuarta fila, en la sptima silla a la derecha, estaba sentado
Jairo con aire de senador romano, la seguridad de ser el elegido le haba
dotado de esa sensacin de sentirse observado a cada instante; su actitud,
por tanto, slo era la que deba tener el ganador antes de que se revelara
su nombre. Ese "ya lo sabemos: soy yo" en su cara le daba motivos para
permanecer en estado pensativo, dando la impresin de que una gran idea
est siendo rumiada cuando en realidad su preocupacin ahora era acerca de
si le fallara su voz o si algunas partes del cuerpo le temblaran al
caminar hasta el escenario para recibir, de manos del jurado, el merecido
premio. Quedaban a su izquierda cinco de las seis sillas que lo separaban
del pasillo ms cercano, delante de l estaba sentado alguien con una
figura gruesa, por lo que se le dificultaba observar directamente la mesa
dispuesta para la ocasin. Haba llegado temprano, quizs veinte minutos
antes de la hora estipulada por los organizadores del evento, primero se
haba paseado un rato por los corredores de la vieja casona observando su
decorado, cada pieza armonizaba de una manera tan perfecta que era ms
irreal que esas casas que aparecan en los catlogos de las revistas que
normalmente miraba en las salas a la espera de ser atendido para una
entrevista de trabajo. Le qued tiempo incluso de leer los avisos que
colgaban en los dos pizarrones en forma de cartelera que, ubicados
alrededor del patio con la fuente de agua, le daban a la casona un aire a
colegio atendido por monjes benedictinos; las notas all expuestas slo
interesaban a quienes trabajaban en aquella "Casa de la Cultura", pero
Jairo las ley como si fuese el editor encargado de hacer la seleccin para
publicarlas.

Cuando abrieron la puerta del inclinado saln, fue el primero en reaccionar
pero con su estudiado caminar y con su aire de perdonavidas dej pasar
delante algunos escritores noveles y sus acompaantes que se dispusieron a
buscar asiento. La visin desde la puerta del saln le lleg ntida, la
mesa tendida con mantel blanco, con las dos jarras de agua y los cinco
vasos vacos, apenas si daba espacio para colocar las sillas del otro lado;
cuatro estaban del lado de all, pero una de ellas estaba a un lado de la
mesa (a la izquierda de Jairo), mostrando completamente su perfil y dando
la impresin de ser una hurfana a la espera de un padre adoptante.

Se adelant a los acontecimientos y se vio all caminando frente a la mesa
hasta llegar a la silla desamparada, estrechando las manos de los
integrantes del jurado; con la carta, el pergamino o el diploma en su
poder, apretando esa insignia que le aseguraba los quince minutos de fama a
que tena derecho. La clara visin se vio interrumpida para darle paso al
grupo de seis jvenes que se adelantaron para sentarse en la primera fila.
Su pausado caminar y la inclinacin del pasillo del centro lo llevaban
hacia el atrayente escenario, los ruidos de las sillas al moverse y la
algaraba del grupo de jvenes lo oblig a despertar de su ensueo y a
dejar dos filas de distancia entre los revoltosos y l. Gir a su derecha y
se sent en la primera silla, pero con un rpido movimiento se levant de
nuevo pues quera darle ms espectacularidad a su salida. Se sentara un
poco ms adentro, para tener que recorrer, entre aplausos y la incomodidad
propia de salir hacia el pasillo, el camino hasta la mesa. Desde su nueva
posicin tendra que vencer varias sillas ocupadas por sorprendidos
espectadores, que hasta se atreveran a felicitarlo mientras le estorbaban
su llegada al objetivo.

Cuando por fin se sent, cruz sus piernas como se haba cuidado de no
hacerlo en las docenas de entrevistas de trabajo a las que haba asistido
sin xito, apoy su mano derecha en su rodilla izquierda y reclin su
mejilla en su delgada mano. Miraba cmo adelante cuchicheaban entre s los
jvenes, escuchaba cmo se llenaban las sillas a su derecha por las gentes
que bajaban por el otro pasillo, se incomod para darle paso a la pareja
que entr como l por el pasillo del centro pero que decidi sentarse en
las dos nicas sillas disponibles ms all; mientras dejaban vacas las
seis anteriores. Hizo fuerza para que el grueso personaje que decidi
sentarse en la fila de adelante se moviera para otra silla distinta a la
que ahora ocupaba, pues le obstrua la directa visin al escenario.

"De no encontrar trabajo tendr que irme de la capital y regresar al pueblo
de mis padres, de donde sal siendo un don nadie y a donde regresar siendo
un don quin?", pensaba mientras su pose de intelectual atareado se
dilua. Cuando por fin alguien se sent a su derecha en uno de los seis
asientos vacos y le mir con intencin de saludarlo, con renovada fuerza
asumi su pose y salud compadecido al tipo vestido de negro, con boina,
sandalias y con esa mochila de lana que le cruzaba el pecho como bolso
"manos libres" de moda. Aunque luego del saludo Jairo sigui mirando al
escenario, tena al recin llegado en su campo de visin y lo catalog: se
es un joven de la generacin del setenta que se viste como yo lo haca en
los sesenta para parecer que es un pensador de los noventa. Empez a rezar
un padrenuestro por l.

"...Caer en la tentacin", fueron las ltimas palabras que pens antes de
enfocarse de nuevo en el escenario, pues la ceremonia empez con la entrada
abrupta de los cinco jurados. Cuatro de ellos se sentaron tras la mesa y el
otro se mantuvo de pie con el micrfono en la mano dando lectura al acta
mientras la silla que mostraba su perfil permaneca fra.

Todo transcurri muy rpido, palabras del uno, del otro, lectura de un
poema, de otro, agradecimientos a los unos, a los otros y una luz tenue
para dar resea al autor ganador sin an dar su nombre. Queremos invitar a
un gran escritor que nos acompaa en la sala para que pase a recibir los
honores que merece, dice el orador desde el micrfono sealando la silla
vaca. "Antes de entregar el premio, quiero decir que considero a Jorge
Arcadio el mejor escritor que he conocido en la dcada que llevo dirigiendo
esta Casa de la Cultura", continu el presentador.

Cuando el robusto escritor que estaba delante de l afectando su campo de
visin sali a recibir el honor de sentarse entre el jurado; Jairo sinti
vergenza de no haberlo reconocido antes de escuchar su nombre; pero placer
al saborear que su premio sera recibido nada ms y nada menos que de las
manos del excelente y admirado escritor. Gir el rostro a su izquierda para
hacerle seas al oscuro personaje, pero estaba ocupado aplaudiendo; volte
en busca de la pareja de su derecha, y los vio sonrientes y sorprendidos.
Los jvenes de adelante gritaban cosas y se pusieron de pie aplaudiendo al
paso de Jorge Arcadio, obligando a los dems a hacer lo mismo.

Cuando Jorge Arcadio sali a recibir el homenaje de sentarse con el jurado,
se le entreg adems un pergamino enrollado. Fue entonces cuando el
homenajeado escritor dijo que nunca haba soado siquiera con recibir un
premio como "el mejor escritor de la dcada en la Casa de la Cultura", y
sac una lista de personas a las que les expres su agradecimiento, entre
ellas a su madre. "Durante mi niez en el Colegio Benedictino, que ahora es
sede de esta Casa de Cultura, si alguien me hubiera dicho que, por mi
trabajo literario, me iban a dar el premio de mejor escritor de la dcada,
yo no lo hubiera credo", dijo emocionado Arcadio.

"En realidad, no hubo tal galardn", inform en las carteleras de la Casa
de la Cultura, una nota escueta del director y presentador de la ceremonia.
"La invitacin a sentarse junto al jurado y el pergamino eran un obsequio
para celebrar el cumpleaos de Jorge Arcadio, que coincidi con la fecha de
la ceremonia. Nuestro querido escritor ha recibido tantos premios durante
su carrera, que al parecer se confundi cuando recibi entre aplausos el
anuncio de subir al escenario y crey que se trataba de un premio al
escritor de la dcada. Para evitar un molesto incidente se le hicieron a l
los honores reservados para el ganador de la convocatoria, al cual le
solicitamos se presente para reclamar su premio en ceremonia privada",
deca la nota que Jairo nunca ley.

** Aymer Zuluaga
   puntoaparte@hotmail.com
   Estadstico y escritor colombiano (Medelln, 1967). Textos suyos han
   sido publicados en revistas de Argentina, Colombia, Costa Rica, EEUU,
   Espaa y Venezuela. Adems pueden ser revisados en su pgina web,
   http://www.tabularium.info/aymerzuluaga.htm.



=== Temblor de la espera      Taty Hernndez Durn ========================

      (Nota del editor: La escritora dominicana Taty Hernndez Durn
      public en 2003 su poemario Temblor de la espera, del cual ofrecemos
      hoy algunos textos. Sobre este libro, que muestra la delicada pluma
      de Hernndez Durn, la presentadora Teonilda Madera escribi: "La
      identidad literaria de la poeta se yergue desde un estado de
      conciencia alterado por las emociones provocadas por los grandes
      temas universales; el amor, el desamor, la vida, la muerte, la
      naturaleza, los mitos y leyendas enmarcados en un ambiente enigmtico
      y misterioso").

*** Mujeres-pjaros

Nos conjuga el eterno devenir
de los segundos, confinadas,
rememorando otras huellas.

Buscando las sendas
de las que corren y vuelan,
de las que vendrn.

Mujeres-pjaros,
no hay motores en nuestras alas,
slo  voz en nuestras plumas.
Voces de los inicios, voces de arena,
voces de ros que perecen en el mar.

Nuestras manos esculpen
quehaceres de puertas
nunca cerradas.

Nuestros vientres enjaulan semillas
fabricantes de caminos.

No abundan los relojes,
ni las campanas, ni los rieles
tan slo el vaco del tornado
en el desierto.

No hay rejuegos
de las balas al acecho,
ni facultos caminantes
en los senderos.

Tan slo
tu yo y mi yo,
nuestro yo,
vigilantes.



*** Caminata de otoo

Hojas doradas,
de entretiempo neoyorquino;
nubes de flama,
la brisa trenzando sueos.

Del corral,
una cesta de aleles,
azucenas, lirios, calas
y albahaca,
esencia de otro equinoccio sin final.

Pasos mudos,
trayecto sin invierno,
carcajadas de duendes
que trotan hacia el sol.



*** Plegaria

Recgeme, dios de mis laberintos.
Duerme en la aurora de mis quebradas.

En mgica vigilia
el vino rodar hasta el pozo de mi vientre
y sers el verbo de mis deseos.

Como magnolia flotar en tus pupilas.
      Un estribillo rozar tu sueo.

En la locura de mis cuevas
encender cocuyos
      para iluminar tu partida
y despertars en mi voz.

As sea.



*** Suicidio de estrellas

Dolores de ausencia,
sombras abismales,
piel a piel,
nomeolvides en el bcaro.

Corprea similitud,
en diferencias de ptalos
que duermen en un mismo suelo.

Cristales sangrantes,
en msera tonada,
lnguida,
como los pentagramas del Sur.

ngeles rilkeanos
de corazn lisonjero,
solapados en palabras,
abortan un renacer.

Eclipses en conjura,
suicidio de estrellas.

No hay rasgueos,
no hay sonatas,
ha estallado la razn.

** Taty Hernndez Durn
   tatyh@hotmail.com
   Poeta, narradora y articulista dominicana (Jarabacoa, 1960). Administra
   en Internet la comunidad literaria El Patio de las Cayenas, y modera la
   lista de correos Abecedario
   (http://espanol.groups.yahoo.com/subscribe/abecedario), en la que
   confluyen autores de su pas radicados en todo el mundo. Ha obtenido el
   Premio Municipal de Jarabacoa con Jimenoa (poesa, 1992) y con Esclava
   de las flores (cuento, 1994), y en 2003 public el poemario Temblor de
   la espera.



=== Un lugar exacto      lex E. Pealoza Campos ==========================

                                                             A mi hija Xela

I. El camino

Cuando conoc a Aurora Ruiz nunca llegu a imaginar el cambio tan drstico
y brusco que en el transcurrir de los hechos que a continuacin paso a
relatarles dara a mi existencia. No viene a la esencia bsica de esta
narracin el detallarles a los amigos lectores las circunstancias en las
que entabl contacto con ella por primera vez; as como tampoco el cmo y
cundo llegamos a fructificar una hermosa, verdadera y duradera amistad,
que al devenir de los aos se fue convirtiendo en una especie de velado
romance. Sin embargo, nunca lleg a amor. Daba la sensacin de que un
invisible e infranqueable muro se interpona entre nosotros y nuestras
intenciones de enamorarnos mutuamente. Cuando nos conocimos, ambos ramos
jvenes y sin ningn tipo de compromisos emocionales, nos gustamos y
llegamos a pasar incontables y hermosas veladas juntos. Pero lo ms
pecaminoso que hacamos era darnos un beso ocasional o entrelazar
espordicamente nuestras manos. Ella me gustaba una enormidad y yo supona
gustarle a ella; no obstante, una sensacin evidente, invisible y
misteriosa se interpona entre nosotros. En una parte de los
acontecimientos que a continuacin pasar a relatar ella lleg a una
conclusin que tal vez juzguen mis lectores un tanto absurda e inverosmil;
pero que yo, con el tiempo, llegu a comprender y aceptar plenamente.

Esto es, detalles de ms o detalles de menos, lo que le sucedi a mi amiga
Aurora y que al final termin afectando su vida y, de paso, la ma propia,
aunque no tan marcadamente.

Una de las causas por las que Aurora Ruiz y yo congenibamos tanto era que
tenamos muchos intereses en comn. Uno de estos comunes intereses era la
bsqueda constante de nuestro propio crecimiento espiritual. Ambos, sin
llegar a ser devotos religiosos, tratbamos siempre de mejorar como seres
espirituales que, al fin de cuentas, ramos. En el transcurrir de los das,
las semanas, los meses y los aos, fuimos ahondando en nuestros
conocimientos msticos y metafsicos. Sin embargo, tomamos caminos muy
distintos. Yo me aferraba a lo aprendido en mi niez y adolescencia,
profundizando cuando crea menester y sin inmiscuirme mucho en lo que a
esoterismo se refera; y, ms que todo, desarrollando a lo mximo mis
valores morales positivos. Ella, por su parte, traspasaba esa barrera y se
dedicaba a profundizar en temas tan msticos como el budismo, la
reencarnacin, los karmas y otras ciencias y creencias similares. No es
menester acotar en este punto que Aurora haba adquirido conocimientos muy
significativos en lo referente a las filosofas orientales, al esoterismo,
a la metafsica y al cristianismo ms profundo; temas en los que yo me
senta sinceramente nefito, o rezagado; o, simplemente, no quera seguir
adelante y me conformaba con lo aprendido. De todas formas, como me senta
perfectamente en paz conmigo mismo, con Dios y, por qu no decirlo, con mi
amiga, dej que continuara con sus estudios, sin inmiscuirme en demasa.

Una tarde fra, cerca de la Navidad de 1995, me visit en mi domicilio. Ya
ambos habamos cumplido hace pocos das los cuarenta aos. Vena enfundada
en unos jeans un tanto descoloridos y llevaba puesta una blusa azul oscuro
que le quedaban de maravillas. Sus finos y cortos cabellos castaos,
enmarcando su agradable rostro, la hacan ver mucho ms joven de lo que en
realidad era. La admir hermosa y esmeradamente cuidada. Afuera el invierno
haba iniciado una descarga de fro tempranero. Una que otra avecilla an
se aventuraba a obsequiarnos con su alegre trinar.

Aurora llevaba entre sus manos un par de libros. Uno versaba sobre yoga y
de sus beneficios para la salud, o algo as por el estilo; el otro, trataba
sobre la reencarnacin. Nunca la haba notado tan segura de s misma. Por
su actitud deduje que vena resuelta a tratar algn asunto muy serio.
Despus de darme un beso en la mejilla se acerc a la mesa del comedor y
coloc sobre ella los libros. Se sent suavemente en una de las sillas y me
dedic una mirada lnguida y penetrante con su par de enormes ojos
marrones. Como no hablaba, discurr acertadamente que deseaba que me
sentara cerca de ella. As lo hice y luego de acomodarme holgadamente, me
toc el turno de mirarla, interrogativamente, por supuesto.

-Alejandro -empez-, qu opinas de la reencarnacin?

-...!?

-Veo que conoces bastante poco -continu-. Te voy a explicar: Se trata de
tu alma inmortal que viaja a travs del tiempo encarnando repetidamente en
diferentes cuerpos fsicos. Una vez que falleces...

-Est bien -la interrump-, conozco a qu te refieres. He ledo bastante
sobre el tema y s lo que es una reencarnacin.

-Bien, mejor as -prosigui como quin se dispone a darme una disertacin o
ctedra sobre una nueva materia-. Entonces te pasar a explicar una idea
que vengo madurando desde hace algn tiempo.



II. Una idea

-Vamos a suponer por un instante -su forma dulzona y directa de hablar me
hizo recordar a mi maestra de segundo grado; si bien, en esta ocasin, la
perspectiva era muy diferente- que tienes la posibilidad de conocer tus
vidas pasadas y que...

-Eso existe -la interrump nuevamente-. Varios lo han logrado a travs de
la hipnosis. Incluso existen muchos libros que tratan sobre el tema. Se
llama regresin.

-Si; pero no es lo mismo saber quin fuiste en una vida anterior, o
recordar partes aisladas de una vida pasada, pasajes leves o recuerdos
borrosos, que tener documentada toda una existencia anterior. Es decir,
absolutamente todo, tu nacimiento, tu educacin, tu familia, tus
relaciones, los hechos ms significativos que te hayan marcado, tus
fotografas, tu voz, tus enfermedades y hasta tu muerte. Eso nadie lo ha
logrado. A lo ms que alguien ha llegado es a determinar que en una vida
anterior fue teniente de la aviacin inglesa en la Segunda Guerra Mundial,
o bailarina de can-can en el Pars de 1900. Trazar, en lneas muy generales
y someras, una existencia anterior no es, precisamente, lo que yo quiero.

-Y supongo que t crees poder lograrlo.

-No puedo asegurarlo. Creo que he encontrado una va para traspasar la
muerte. Es decir traspasar mis vivencias de una vida a otra. Absolutamente
todas, y todas debidamente documentadas.

Un ligero escalofro recorri mi cuerpo y se fue a alojar en lo ms
profundo de mis entraas. En algn lugar haba ledo que aquello era tratar
de jugar a ser Dios.

-Creo que te entiendo -acot-; sin embargo, imagnate por un momento que
recuerdes tus vidas pasadas y que, por slo citarte un ejemplo, en una
existencia anterior fuiste un soldado torturado. Las torturas volvern a tu
mente y te amargarn tu actual existencia. O, si fuiste un rabe petrolero
y multimillonario, extraars la fortuna que ahora no posees ni disfrutas.

-No se trata de recordar mis vidas pasadas -aadi con un rictus de
fastidio que me hizo deducir que existan otros detalles adicionales que yo
ignoraba-, sino de dejar completamente documentada mi vida actual para
ponerla al servicio de mis futuras existencias. Imagnate por un instante
los beneficios que podra legarles; o mejor dicho, legarme yo misma.
Conocera con anticipacin los errores que he cometido y los evitara.
Conocera las circunstancias favorables y las aprovechara. Reconocera de
antemano la personalidad de los hombres y mujeres con quienes entabl
relaciones y estrechara las favorables y eludira las desfavorables.

-Eso es imposible... -trat de cortar, sin conseguirlo.

-S. Ya s que objetars que eso nadie lo ha logrado; sin embargo, tengo la
firme intencin de probarlo y, para eso, necesito de tu ayuda.

Por un momento llegu a pensar que aquella idea, que a m me pareca
absurda y descabellada, era simplemente un capricho pasajero o una moda
efmera que a Aurora se le haba estancado momentneamente en su brillante
mente. La dej seguir como quien consiente una malcriadez a una pequea
nia.

-Qu es ms o menos lo que quieres hacer? -me trans.

-Necesito que me ayudes en la computadora. Vamos a tu habitacin.

Aqu debo aclarar que mi especialidad es la computacin, materia en la que
Aurora no era muy ducha y, adems, nunca haba querido comprarse una.
Cuando entablamos aquella conversacin yo tena diecisis aos de graduado
como analista de sistemas y Aurora estaba graduada desde hace
aproximadamente catorce aos de odontloga.



III. El plan

Mientras ascendamos las escaleras para dirigirnos a mi habitacin, que es
donde tena instalada la computadora, Aurora iba describindome su plan. A
continuacin lo transcribo, palabras de ms o palabras de menos:

-En esta vida -hablaba con una voz muy dulzona-, cargamos con muchas
experiencias; slo algunas de ellas, las ms significativas, las que nos
han afectado muy profundamente, traspasan nuestra muerte y forman parte de
nuestra nueva existencia en una forma inconsciente y entraablemente
archivada en lo ms hondo de nuestra memoria comn -ella daba por hecho el
que yo haba aceptado ayudarla y que estaba cien por ciento en conformidad
con sus locas ideas-. Imagnate por un instante que algn icono forme parte
de mi actual existencia. Este icono lo tendra siempre presente desde el
momento en que lo adopt y hasta el momento de mi muerte. Este es el icono
que trato de legar a mi existencia futura pues en l se basa todo mi plan.

Como yo segua sin entender, continu con su disertacin. Mientras, ya nos
hallbamos en mi habitacin, y me encontraba instalado frente al
computador. Oprim "Power".

-Lo primero que debo hacer es documentar mi vida, para lo cual necesito que
me facilites tu computador y que me ensees a usar un procesador de
palabras. Despus, de tiempo en tiempo, iremos imprimiendo lo que escriba y
conservar lo impreso dentro de una caja metlica y hermtica que ya he
mandado a elaborar. Al transcurrir el tiempo, cuando sienta que me queda
poco tiempo de vida, una ltima versin de lo que escriba ser guardada
definitivamente en esa caja y legada a mi existencia futura. En esa caja
adjuntar tambin fotografas, cintas de audio y de video y algunos otros
objetos que documenten ampliamente mi actual existencia.

-Pero, cmo lo hars? -atin por un momento a preguntar.

-Yo lo veo fcil y lo intentar aunque no est cien por ciento segura de
que funcionar. Te voy a citar unos ejemplos, que yo s que a ti tambin te
suceden. De tiempo en tiempo vivo situaciones que creo nuevas y que; sin
embargo, tengo la certeza de haberlas ya experimentado con anterioridad. O
visito lugares creo que por primera vez y que; no obstante, me son
familiares. Otras veces vuelven a m sueos recurrentes que presiento que
son los mismos sueos que he tenido en una vida pasada o me presentan
personas a las cuales intuyo haber ya conocido, y as, infinidad de
situaciones por el estilo.

No tena sentido negarlo. A m tambin me haban sucedido, en incontables
ocasiones, las experiencias que mi amiga explicaba. Despus de aceptar su
punto de vista con una leve inclinacin de cabeza, atin a preguntar:

-Pero, cmo legars a tu futura existencia la documentacin a que te
refieres? T no sabes quin sers en tu prxima vida. No puedes dejarle esa
caja como si se tratase meramente de una carta puesta en un buzn.

-Ah es donde entra el meollo de mi plan. El "icono" a que me refer
anteriormente.

-Y cul es ese "icono"?

-Un lugar. Un lugar exacto.



IV. La caja

-Un lugar exacto?

-Exactamente -reiter Aurora con una voz suave y firme a la vez-. En ese
lugar, que slo t y yo conoceremos, ocultar la caja con toda mi vida,
debidamente documentada.

-Qu tengo yo que ver en tu plan?

-Es por si muero antes de guardar la caja. En ese caso, la guardars t
despus de haber actualizado mi biografa con los detalles de mi
fallecimiento.

No obstante que haca fro, un hilillo de sudor empez a escurrirse a
travs de mi frente. Aquello no terminaba de agradarme y ms cuanto se
trataba de un plan que slo poda llegar a "feliz" trmino con la muerte
previa de mi amiga.

-Y si yo muero primero?

-Dios no lo quiera! -objet Aurora-. Si as sucede, entonces buscar a
otra persona que me secunde en mi empresa o, si ya estoy entradita en aos,
me dirigir yo misma al lugar elegido y guardar la caja. Obviar los
detalles de mi muerte. Lo esencial del plan es que slo t y yo conozcamos,
por ahora, el lugar que seleccione, y que aqul que de ambos sobreviva
ocultar la caja en l. Promteme, por lo que ms t quieras, que lo hars
si es que yo muero primero.

No tena nada que perder y, como mi amiga andaba tan convencida de sus
ideas, no pude oponerme.

-Te lo prometo.

-Jralo!

-Ya basta! Dije que lo prometa y t sabes que cumplir mi promesa.

Aurora se qued mirndome fijamente. La dureza de su traslcida mirada
enervaba mi nimo y amodorraba mi espritu de lucha. Pasaron unos cuantos
segundos, que a m me parecieron minutos.

-Est bien -continu finalmente-. Necesito empezar a documentar mi vida.
Ensame a manejar un procesador de palabras.

Ya entrada la noche, y debido a la enorme motivacin que enajenaba a mi
amiga, Aurora se poda dar el lujo de dar clases de WordPerfect 5.0, uno de
los tantos procesadores de palabras de moda en aquel ao de 1995. Cuando se
retir a su domicilio llevaba ya cerca de catorce pginas escritas que
documentaban su existencia. En otras palabras, escriba su autobiografa.

Yo no quera inmiscuirme mucho en todo lo que ella escriba; as que slo
atinaba a corregirle, de cuando en cuando, en lo que al uso de la
computadora y del respectivo programa se refera. Por lo dems, prefer
dejarla sola con sus memorias y entabl lectura con una endemoniada novela
de lex E. Pealoza Campos.

-Volver el domingo -me anunci cuando se retiraba-. An me falta mucho por
escribir.

Y as, cada dos o tres das me visitaba. Se sentaba frente al computador e
iniciaba un dilogo con l, contndole lo que haba sido su existencia
hasta ese da. Una tarde se present con una hermosa caja de metal de
regulares dimensiones. Por lo hermtica que se notaba -a prueba de
herrumbre, fuego y humedad- supuse acertadamente que se trataba de la caja
en la que Aurora guardara la documentacin que ella deseaba transmitir a
su futura existencia.

-Mira -me dijo-, ya me entregaron la caja. Verdad que es hermosa?

Asent con la cabeza. La abri con alguna dificultad -para abrirla tena
que destrabar previamente un sencillo mecanismo de seguridad- y me mostr
el interior. Vena cubierta internamente con una especie de sello asfltico
y con unos remates en goma. Debi de haberle costado una fortuna, pero
prefer ocultar mi punto de vista monetario. Afortunadamente Aurora era una
muy buena profesional y el dinero no le faltaba.

-Aqu no entrar ni humedad, ni herrumbre. Por fuera est fabricada con un
metal cien por ciento antiinflamable. Esta es la caja que deber legar a mi
siguiente vida. Maana empezaremos a llenarla de documentacin. Traer de
mi casa los videos que ya tengo grabados, los casetes que tambin ya he
grabado y unas cuantas fotografas, todas con sus respectivas anotaciones.
Ahora, deber imprimir lo que he escrito hasta la fecha.

Una vez que la impresora cumpli su funcin Aurora me alcanz lo escrito.
Para esa entonces, llevaba ms de ciento veinte pginas redactadas.

-Toma -me dijo-, lelas esta noche. Maana lo guardaremos en la caja junto
con la dems documentacin.

-No hace falta -le contest-. Prefiero no saber nada de tus intimidades.
Adems, creo que te conozco demasiado.

-No. No creo que me conozcas lo suficiente. Pero est bien. Agradezco tu
reserva hacia mis asuntos privados. Sin embargo, creo que debo confesarte
un punto en el que estoy convencida plenamente y que aqu est debidamente
escrito.

Nuevamente me haca entrar en el terreno en el que ella era muy ducha y yo
un incompetente nefito. Adems, despertaba mi curiosidad.

-Qu ser? -inquir.

-T sabes por qu t y yo nunca llegamos a enamorarnos en esta vida, an
sintiendo una atraccin mutua, que yo considero muy grande?

As es que ella se haba planteado tambin la misma pregunta.

-No -contest-. No lo s.

-Porque en una anterior vida t y yo o fuimos hermanos o fuimos padre e
hija o madre e hijo. As de simple. Por eso es que entre nosotros nunca se
despert el amor carnal.

Como en anteriores oportunidades, un fro intenso sacudi mi mdula y se
aloj en lo ms profundo de mi cabeza. Ahora entenda el porqu de esta
amistad tan hermosa que jams desemboc en un amor comn y corriente entre
un hombre y una mujer. Ahora entenda el porqu de aquel invisible muro que
frenaba las ansias que tenamos de hacernos mutuamente el amor.

-Creo que te entiendo -admit.

-Bien. Entonces, hasta maana.

Y sin ms, me dio el consabido beso en la mejilla y se march, dejndome la
caja y todo lo escrito por ella hasta aquel da.



V. Eleccin

Al da siguiente, muy temprano -era sbado-, la tena nuevamente ante m.
Cargaba dos bolsas plsticas llenas de fotocopias de documentos -actas de
nacimiento, bautismo, cdulas de identidad, pasaportes, diplomas obtenidos,
etc.-, casetes de audio y de video y ms o menos unas cien fotografas. En
lo que pude echar un breve vistazo al material que Aurora haba trado, me
di cuenta exacta a lo que ella se refera cuando deca "documentacin".
Todo el material contena momentos que haban sido esenciales en su vida,
desde su nacimiento hasta la ltima celebracin del Ao Nuevo de 1996.
Estaba su bautizo, su primera comunin, el sepelio de su padre, la
graduacin de bachiller, cuando se cas con Oscar, cuando se divorci de
Oscar, cuando se gradu de odontloga, las fiestas y celebraciones
familiares, toda su familia, todos sus amigos -all estaba yo, por
supuesto. Todo, absolutamente todo, estaba pulcramente detallado, con
fechas y con nombres de los que posaban en las fotografas o actuaban en
las cintas de video. En las cintas de audio -eran slo dos- ella hablaba
muy dulce y tenuemente a su supuesta reencarnacin. Despus de hacer una
amplia introduccin, le narraba hechos de su vida, los ms significativos;
le aconsejaba, le adverta. En tramos de la cinta rea, en otras lloraba,
en otras gritaba, mientras aclaraba:

-Esta es mi risa: ja... ja... ja...

-Este es mi llanto: -y lloraba de verdad verdad.

-As grito yo: vyanse al infierno! -y gritaba de verdad verdad.

Aquello arranc de m una sonrisa cmplice y comprensiva. Aurora Ruiz
estaba decidida a seguir con su plan, costase lo que costase. Slo faltaba
un detalle, y se lo pregunt:

-Aqu tienes toda la documentacin necesaria. Tambin tienes la caja.
Ahora, quiero saber, en dnde guardars todo esto para que la persona, que
supuestamente ser tu reencarnacin, no tenga tantos inconvenientes para
encontrarla?

-Debo hallar un sitio exclusivo. Debe ser un lugar exacto, es decir uno que
me permita visualizarlo detenidamente, hasta en el ms mnimo detalle.
Adems, deber ser un sitio llamativo y tener alguna caracterstica muy
especial que me sirva para grabarlo en lo ms profundo de mi mente durante
todo el resto de mi existencia. Da a da y, si es posible, minuto a
minuto, deber tener presente ese lugar. Algo as como las pirmides de
Egipto.

-Zape! -exclam-. Eso est muy lejos!

-Y acaso t crees que en mi otra vida ser tambin venezolana y estar por
aqu cerca? Tal vez reencarne en hombre y sea chino o noruego. Deber ser
un sitio muy universal, imperecedero y de fcil acceso. Slo t y yo
sabremos, por ahora, el lugar exacto en el que ocultar la caja. Lo pensar
muy detenidamente esta noche y te har saber mi decisin maana por la
maana.

Conversamos por unos minutos adicionales y luego se retir. Aquella noche
me cost conciliar el sueo. Recurrentemente venan a mi mente sitios
conocidos y que pudiesen servir al propsito de Aurora. Me imaginaba en el
Canal de Panam, en el hito del Ecuador en Quito, en las cataratas del
Nigara o del Iguaz, en la torre Eiffel, y as en infinidad de sitios. Lo
que se me antojaba ms espinoso era que, llegado el momento, debera
acompaarla o, peor aun, si ella mora antes que yo, debera asistir
solitario a aquel lugar exacto y guardar la caja.

Como era su costumbre, se present al da siguiente muy temprano. La recib
todo somnoliento a causa de la mala noche pasada. Se vea radiante.

-Ya lo tengo. Tendremos que ir hasta el altiplano boliviano -exclam
emotivamente.

-Y qu hay all que merezca nuestro viaje? -asom cachazudamente.

-La famosa Puerta del Sol en Tiahuanaco.

Haba escuchado nombrarla y tena en mi memoria el tenue recuerdo de una
colosal escultura tallada en un bloque de piedra.

-All?

-Aj. Es un lugar universalmente conocido y de fcil visualizacin. Te
apuesto a que en el instante mismo en que te lo cit te acordaste de l y
lo representaste claramente en tu mente.

No tena sentido negarle la razn a mi hermosa amiga. Una persona,
medianamente culta, sabe perfectamente en donde est situado Tiahuanaco, y
ha admirado ms de una vez, aunque sea en fotografas, la famosa Puerta del
Sol.

-Si. Tienes razn. Sin embargo, esperaba que fuera ms lejos. Como por
ejemplo Francia o Inglaterra.

-Si; pero por esos lados ser ms difcil enterrar la caja. Al contrario,
en Tiahuanaco, ser ms fcil hacerlo a los pies mismos de la famosa Puerta
del Sol. Hay poca vigilancia y podremos cavar y depositar la caja de noche.
Adems, a m siempre me gust ese monumento. Tengo muchas fotografas y
postales de l y hasta un video. Otra razn, y muy poderosa, es que el
clima seco ayudar a la conservacin de la caja; as sea que pasen siglos
antes que mi reencarnacin la encuentre.

-Bien, lo acepto -termin por claudicar-. Cundo viajaremos?

-La prxima semana; si a ti te parece bien.

A estas alturas no tena sentido contradecir en nada a Aurora. Su voluntad
y determinacin eran fulminantemente convincentes. Sin embargo, mi rostro
debi adoptar un gesto de sorpresa por lo que ella se decidi a confesar el
motivo de su premura.

-Mira, Alejandro -me hablaba nuevamente en forma pedaggica-, ya nosotros
no somos unos muchachitos y no sabemos exactamente cunto tiempo ms nos
queda de vida.

-Pero s apenas contamos cuarenta -objet. Me senta an joven y en pleno
uso de todas mis facultades.

-Okey, Alejandro; pero nadie tiene la vida asegurada. Cualquier edad es
buena para morir. Se muere a los siete, a los veinticinco, a los cuarenta y
tambin a los ciento veinte. Adems, hay dos puntos en mi plan que ameritan
viajar cuanto antes. Primero, que ya, de una vez, deber iniciar mi
identificacin con ese sitio si es que quiero lograr que forme parte
inherente a mi subconsciente; y, segundo, que podremos viajar cada cierto
tiempo para all, por ejemplo cada dos o cinco aos, y cambiar el contenido
de la caja. As, siempre estar depositada una versin actualizada de mi
vida cuando llegue el momento de mi muerte. Cuando eso llegue, y si an
vives, debers ser t quien complete mi biografa con la narracin de mis
ltimos das.

Aurora tena una capacidad asombrosa para ponerme los pelos en punta. Mi
pasaporte estaba vigente y, como afortunadamente no tena muchos trabajos
pendientes -trabajaba freelance-, una vez ms termin por acceder. Adems,
necesitaba urgentemente unas vacaciones.

-Est bien, Aurora. Endosar a un colega los trabajos pendientes y har las
maletas. Nos vamos la prxima semana!

Se alegr mucho en lo que termin aquella frase. Salt sobre m, me abraz
cariosamente y me propin un sonoro beso, esta vez en la boca.



VI. Tiahuanaco

Si usted no ha viajado antes al altiplano boliviano, le aconsejo que
primero se ponga en buen estado fsico y, si le es posible, se haga un buen
chequeo mdico. Al salir del avin, en el Aeropuerto John F. Kennedy de El
Alto -ya el nombre lo dice todo-, ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del
mar, pareciese como que de sopetn a uno le extraen todo el aire de sus
pulmones y lo introducen en una nevera. De pronto usted se siente cansado,
mareado y empieza a jadear nada ms levantar un pie para dar un paso. El
fro es seco y lacerante. Una vez en las edificaciones del aeropuerto,
esperando la salida de las maletas, tratbamos de recuperar el aliento y
entrar en calor. Aurora se alej por unos instantes, cuando regres cargaba
en sus manos dos vasos desechables que contenan un lquido humeante.

-Toma -me dijo mientras me alcanzaba uno-. Es coccin de coca. Te ayudar a
recuperarte.

Tena conocimiento de que, desde la poca precolombina, las hojas del
arbusto de coca la usaban los indgenas con fines medicinales; as que,
obedientemente, cog el humeante brebaje -lo llaman mate de coca- que me
ofreca mi amiga y, sorbo a sorbo, lo beb en su totalidad. Tena un sabor
levemente amargo, pero, como tena azcar, lo pas fcilmente. Como a los
cinco minutos, empec a respirar un poco mejor y el fro ya no me torturaba
tanto. Conocedores del fro y altitud a los que enfrentaramos, nos
habamos preparado concienzudamente llevando gruesas ropas y abrigos.

Salimos del edificio, y bajamos a La Paz en un taxi. Durante el trayecto
pudimos admirar embelesados el hermoso paisaje que ofreca la ciudad vista
desde arriba. A lo lejos divisamos un hermoso nevado de nombre Illimani
que, como centinela pretoriano, custodiaba la gran urbe boliviana. Me
embargaba una extraa sensacin; parecida a la que siente un muchacho
cuando lo sorprenden en una travesura. Me encontraba muy lejos de mi hogar,
con la mejor amiga que hombre alguno pueda tener, dispuesto a secundarla en
una descabellada idea, que no tenamos certeza si funcionara o no y que,
bsicamente, giraba en torno a una vida a continuacin de otra, pasando
previamente por la muerte. Era escalofriante y, sin embargo, inmensamente
emocionante.

Salimos al da siguiente del hotel -luego de una fra noche- en un tour que
llevaba directamente a Tiahuanaco en gira turstica. bamos a realizar un
anlisis previo del sitio que Aurora haba elegido. Pasamos otra vez por El
Alto y continuamos hacia el oeste, hacia el altiplano boliviano.
Atravesamos dos poblados con nombres que ahora me cuesta mucho recordar y,
finalmente, arribamos a Tiahuanaco.

Ahora comprenda a Aurora. Aquello era sencillamente majestuoso. La
serenidad que irradiaban aquellos monumentos en piedra no la haba sentido
nunca antes en mi vida. Provocaba sentarse y, plcidamente, dejar
transcurrir el resto del tiempo por vivir. Se respiraba paz y sosiego.
Aquellos altivos monumentos, erigidos en el vasto y fro altiplano, nos
contemplaban con sus ms de mil aos de historia.

Mientras los dems turistas y yo contemplbamos extasiados la antiqusima
arquitectura aymar, Aurora iba detallando hasta lo ms mnimo del
monumento que a ella le interesaba. Se par, por casi dos horas, frente a
frente ante la majestuosa Puerta del Sol. Tom cientos de fotografas de
ella y en infinidad de ngulos. Daba la sensacin de que para Aurora los
dems monumentos no existan, nica y exclusivamente la Puerta del Sol. As
estuvo hasta que nos dio la hora de retornar a La Paz.

-Esta noche descansemos -me comunic al retornar al hotel luego de una
oppara cena en un restaurante cercano-, maana tendremos que comprar un
pico y una pala y alquilar un vehculo.

Aunque hubiese preferido salir y disfrutar de algunos sitios nocturnos en
la ciudad antes que retirarnos al hotel, su voluntad se impuso una vez ms
a la ma. Adems, como era ella la que sufragaba todos los gastos, nos
fuimos a dormir.

Al da siguiente, muy temprano, la tena tocando la puerta de mi habitacin
con un suculento desayuno. Me encontraba desvelado a causa del fro; al que
ni la calefaccin encendida al mximo ni los cuatro cobertores que
componan mi lecho haban ayudado mucho para reducirlo. Adems, como no
tena costumbre de dormir con tanto peso encima a causa de los cobertores,
amanec cansado.

-Te haca ya levantado, baado y vestido -me espet mi guapa amiga. En su
mirada deb lucir espantoso, se asomaba una pequea nocin de conmiseracin
hacia mi persona.

-Pas mala noche. No entiendo, la noche anterior pude soportar mejor el
fro -trat de justificarme.

-Es que la temperatura ha bajado; adems antenoche estabas cansado, tal vez
por el viaje.

-Aja -atin a murmurar-. Esprame un tanto a que me asee y me vista.

En el mismo hotel pudimos comprar un plano de la ciudad que inclua otro de
carreteras. Tambin logramos alquilar un Toyota Corolla de modelo reciente.
Salimos a rodar y armados con los planos no tuvimos inconvenientes; luego
de pasar por una ferretera y comprar una linterna a pilas, un pico y una
pala, para encaminarnos correctamente hacia Tiahuanaco, una vez ms.
Salimos de la ciudad pasadas las diez de la maana. Como a la una de la
tarde nos detuvimos brevemente para comer un poco en un pequeo restaurante
a orillas de la carretera y continuamos viaje.



VII. Excavacin

No bien confluimos a las famosas ruinas arqueolgicas, tuve que advertir a
Aurora que an quedaba un mnimo de claridad diurna y que, adems, todava
merodeaban por el sitio guas y turistas.

-No te preocupes. Esperaremos hasta la noche; mientras, a manera de pasar
tiempo, podemos acercarnos hasta el lago.

-Titicaca?

-S. Segn el mapa estamos a no ms de treinta kilmetros.

Enfilamos hacia el clebre Titicaca, el lago navegable ms alto del mundo.
Con el resto de la luz diurna que an quedaba pudimos admirar las azules y
quietas aguas del famoso lago. Cuando retornamos ya haba oscurecido.
Introdujimos el Toyota en el rea de las ruinas y lo estacionamos de manera
tal que fuese casi imposible visualizarlo desde la carretera. Nos apeamos
del vehculo y, cargados con el pico, la pala, la linterna y la caja nos
dirigimos resueltos, aunque un tanto temerosos, hacia la elegida Puerta del
Sol.

El histrico monumento nos observaba con su imponente majestuosidad, como
reprendindonos por invadir su privacidad de ms de un milenio. bamos a
ser los primeros, quizs en muchos siglos, en excavar a sus pies.

-Dnde empiezo a cavar? -pregunt.

-Aqu mismo -me seal Aurora-. Justo debajo del dintel, al finalizar el
zcalo.

-Hacia delante o hacia atrs?

-Hacia delante, por supuesto.

-Y por qu precisamente ah? -argument.

-Y por qu no? -me replic inmediatamente mi amiga-. Cualquier sitio es
bueno; pero este es el ms cercano al monumento.

Una vez ms, no tena sentido contradecirla; por lo que, armado del pico y
de un poco de paciencia, inici la excavacin en el lugar exacto que Aurora
haba sealado. El penetrante fro invada nuevamente toda mi humanidad y
consider necesario empezar a movilizarme a fin de que el ejercicio me
ayudase a entrar en calor.

La tierra rida y comprimida dificultaba el trabajo; pero, lo que yo no
prevea, Aurora s lo haca. Volvi al vehculo alquilado y al poco rato se
present con un bidn lleno de agua con la que, de vez en vez, regaba la
tierra, ablandndola y haciendo ms llevadera la excavacin. Alternando el
pico y la pala fui horadando lo que, a mi juicio, era un bonito hoyo en
mitad del altiplano y justo debajo de la famossima Puerta del Sol. Por
instantes contemplaba la caja y, midindola mentalmente, acomodaba el
tamao del hoyo en cuanto al largo y al ancho del mismo. La profundidad era
otra cuestin, as que pregunt:

-Cun profundo deber ser?

Aurora se qued callada por algunos segundos. Era la primera vez en mucho
tiempo que la sorprenda con una pregunta para la cual no tena una
respuesta clara e inmediata.

-Creo que ochenta centmetros ser suficiente -contest finalmente.

Ochenta centmetros! Aquello bien poda costarnos a nosotros, novatos en
el arte de excavar -a no ser las piezas dentales que perforaba Aurora-, ms
de dos horas de arduo trabajo. De todas formas, ya llevaba como unos veinte
centmetros de profundidad cuando Aurora se ofreci a continuar. Gustoso le
ced el lugar mientras trataba de recuperar mi respiracin normal. De esa
manera nos fuimos turnando, ella trabajaba ms o menos de diez a quince
minutos y yo haca otro tanto. El hoyo fue agarrando forma, como si en l
fusemos a plantar un rbol de regulares dimensiones. Ya habamos pasado la
barrera de los sesenta centmetros y ya casi arribbamos a los setenta
cuando ella tom su turno. Cogi el pico mientras yo sostena la linterna.

Entonces sucedi. No bien dio tres o cuatro picotazos cuando escuchamos
claro y ntido el caracterstico sonido del contacto de metal contra metal.
Nos quedamos estticos y asustados. La primera en reaccionar fue ella que,
dejando el pico a un lado, tom en sus manos la pala y empez a trasladar
fuera del hoyo la tierra que an se acumulaba en l. Luego, lenta y
cuidadosamente, empez a remover -una vez con el pico, otras con la pala-
la tierra que circundaba el objeto con el que haba topado repentinamente
el pico. Fue cuando logramos divisarla: era la parte superior de una caja
metlica! Pasados unos minutos de estupor, Aurora continu afanosamente con
la excavacin hasta dejarla completamente libre. La zaf del fondo del hoyo
y la subi al nivel del suelo.

All estaba ella. Era una caja metlica, casi similar a la que habamos
planeado enterrar en aquel mismo lugar. Hasta las dimensiones de la caja
eran similares. Entonces camos en cuenta exacta de lo que asombrosamente
estaba ocurriendo y nos miramos sorprendidos y estupefactos.

Alguien, con anterioridad, haba tenido la misma idea de Aurora y la haba
precedido no slo en la originalidad de la misma, sino hasta en la eleccin
del lugar. Y ese alguien, como supondr el lector, no era otro ms que una
reencarnacin anterior de Aurora Ruiz!

El contenido de la caja creo que hoy ya no viene al caso detallarla,
supongo que mis amigos lectores se lo imaginarn. Lo que s es bueno
aclarar es que lo que Aurora encontr adentro cambi drsticamente su punto
de vista en cuanto a la vida y la muerte y, por ende, marc sealadamente
el resto de su existencia.

Despus de la experiencia que acabo de narrarles, yo tambin cambi pues
qued finalmente convencido de la existencia de otras vidas despus de
esta. Por si las dudas he documentado mi vida, hasta la presente fecha, y
he mandado a elaborar una caja hermtica -similar a la que mand a elaborar
Aurora y que finalmente dejamos enterrada debajo del dintel de la Puerta
del Sol, justo al finalizar el zcalo y hacia adelante- para poder legar
mis experiencias a mi prxima reencarnacin. Lo nico que an me falta es
encontrar un lugar donde enterrarla. Un lugar exacto!

** lex E. Pealoza Campos
   alexpealoza@yahoo.com.ar
   Contador uruguayo (Montevideo, 1950). Su familia sali de Uruguay por
   razones polticas y se estableci en La Paz, Bolivia, en 1956. All
   obtuvo los ttulos de bachiller en humanidades (1967) y contador general
   (1968) del Instituto de Educacin Bancaria. Se radic en Venezuela en
   1968 y actualmente vive en Los Teques, Miranda. Sus cuentos permanecen,
   en su mayora, inditos.




=== El regreso del caracol ================================================

*** El arreo y otros fantasmas / Sombras que bajan por el ro y otros
    relatos
    Varios autores
    Cuentos
    Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel
    Zamora
    San Carlos, Cojedes (Venezuela), 2000/2002
    60 pgs. / 50 pgs.

En alguna parte del llano venezolano, un grupo de jinetes sin cabeza,
comandando una recua de burros que ren a carcajadas, se dedica a provocar
espanto en los viajeros. Y en otra parte, un representante de la muerte
produce nefastos augurios en quienes lo ven por el ro conduciendo su canoa
negra a contracorriente.

De estas y otras guisas son los relatos de horror autctono incluidos en
los libros El arreo y otros fantasmas y Sombras que bajan por el ro y
otros autores, dos recopilaciones producto del II y III Concurso Nacional
de Cuentos y Relatos "Misterios y Fantasmas Clsicos de la Llanura", que en
homenaje al poeta Ramn Villegas Izquiel organizara, entre 1998 y 2001, la
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel
Zamora (Unellez), en la ciudad venezolana de San Carlos, capital del estado
Cojedes.

Ya desaparecido -lo que le aade un sabor lamentablemente fantasmal a estos
libros-, este concurso tuvo como jurados a destacados autores venezolanos y
recibi en su momento alta concurrencia: en 1998, con 114 participantes,
gan Juvenal Hernndez; en 1999, de 176 participantes la ganadora fue
Mercedes Franco, y en 2000, el ganador fue Eduardo Mario, entre 207
participantes.

El arreo..., que presenta los cuentos ganadores de la segunda edicin,
incluye los textos "El arreo", de Mercedes Franco; "Juegos tradicionales",
de Francisco Javier Fras Vilera; "El remanso", de Domingo Rogelio Len;
"El cuervo", de Gustavo Rsquez, y "El entierro del misterio", de Orlando
Cortez. Por su parte, Sombras... incluye los cuentos "Sombras que bajan por
el ro", de Eduardo Mario; "Diapasn en azul", de Franklin Coromoto
Torrealba, y "La flama de la vida", de Luis Enrique Fras V.

Aunque organizado por diversos entes pblicos y privados, como Cedesa,
Fapuv, Fenatesv, Inprecades, Universidad de Carabobo y Universidad Nacional
Abierta, adems de la ya mencionada Unellez, este concurso cerr su
historia -esperamos que no definitivamente- con la edicin del ao 2000.
Razones monetarias acabaron con este certamen, como suele suceder en este
extrao mundo que puede asignar presupuestos a la muerte, mas no a quienes
abrazan el honroso destino de limitarse a escribir sobre ella. Quedan, sin
embargo, estas antologas, en las que se puede apreciar el sabor fro e
inquietante del relato de horror venezolano.



*** Trptico de un junta-letras profesional
    Aymer Waldir Zuluaga Miranda
    Cuentos
    Envigado, Colombia, 2003
    150 pgs.

Acaba de publicarse en Colombia este libro de Aymer Zuluaga (Medelln,
1967), una recopilacin de sus relatos de los ltimos siete aos que, con
ilustraciones del artista Luis Germn Vlez Pareja, ha sido organizada en
tres partes.

El libro, sin prlogos, directo, se presenta a s mismo con la primera de
sus tres series, titulada "Marinero en tierra firme", la cual se
desenvuelve en primera persona y en tono evocativo, mirando, en los diez
relatos que la conforman, las cosas elementales y comunes con intacta
capacidad de sorpresa; en la que el autor pareciera emprender la eterna
bsqueda pilar entre el Cielo y la Tierra, asumiendo desafos y pugnando
por domar su naturaleza obstinada mientras va confundiendo al lector en
tono autobiogrfico, pero usando el martillo del humor que fragmentar en
el espejo la imagen de su cara.

Sin dejar superar esa crisis de identidad,  da paso raudo a la segunda
serie, "Saliendo del puerto", donde a travs de seis cuentos la propuesta
es una vida ermitaa, recreando personajes que buscan la soledad en estado
meditativo o artstico y obtienen como resultado final el fracaso. Se
adentra esta vez en el laberntico mundo literario ms con temeridad que
con seguridad; en la fase de exploracin y expansin el autor recuerda sus
alas y luego de varios cuentos cortos despega y en pleno vuelo brillan sus
plumas escapando del encierro.

En el intento de cruzar la lnea del horizonte que separa al junta-letras
del escritor, no encuentra punto de referencia que le permita dar el salto
cuntico, trastabilla y a punto de caer, da inicio a la tercera serie,
"Perdido en altamar", de quince relatos en los que la sombra del miedo a
viajar a lo desconocido se desvanece a medida que se entrega al misterio.
El coraje viene solo y el prosista supone encontrar las gracias de Aglae,
Tala y Eufrosina mientras el poeta averigua lo contrario.

Zuluaga, quien adems de escribir es de profesin estadstico, ha publicado
textos suyos en su pgina web
(http://www.tabularium.info/aymerzuluaga.htm). Adems, Letralia public
algunos de sus textos en su edicin 101 y en esta misma que usted est
leyendo en este momento.



*** La perla del fin de los tiempos
    Luca Masali
    Novela
    Grupo Editorial Ajec
    http://www.supercable.es/~melmek3
    Granada, Espaa, 2003
    Coleccin Albemuth Internacional, N 2
    306 pgs.

Primavera de 1924. En un casino de Montecarlo, las tardes pasan entre el
ritmo de las orquestas de charleston, cocteles exticos y esplndidas
coristas. Andr Citren, magnate de incipiente industria automovilstica,
ha decidido explotar la moda del exotismo africano con fines publicitarios,
para organizar un raid transahariano a bordo de autochenilles, vehculos
oruga.

Durante uno de los primeros viajes, uno de los vehculos, el Escarabajo de
Oro, desaparece misteriosamente. Louis Renault aprovecha el incidente para
realizar con Citren una peligrosa apuesta: ahora ser l quien deber
cruzar el desierto. Debido a la carencia de tiempo, el industrial se ver
obligado a contratar un equipo entre los empleados del casino; estar
acompaado por Matteo Campini, ex aviador sumido en una seria crisis
depresiva; Corinne Dufor, una hermosa corista licenciada en lengua rabe, y
monsieur Raoul, maestro barman.

Mientras, en un futuro lejano, una dura lucha por el poder enfrenta al
Segundo Imperio Otomano y a sus opositores: las misteriosas Ttradas,
terroristas que han sustituido el chador por haces de luz negativa, y los
Ciberderviches, monjes guerreros que han sabido armonizar las enseanzas
del Corn y la alta tecnologa informtica.

Todas las facciones luchan entre s para develar el misterio del Duodcimo
Imn, cuya sangre posee la llave para encontrar un gran secreto, y que
segn las doctrinas chitas es el Mesas que aparecer solamente para
anunciar el fin de los tiempos. La solucin estar en 1924, en las montaas
de la Argelia colonial francesa, ao y lugar en el que el Duodcimo Imn
fue visto por ltima vez.

El italiano Luca Masali, con tan slo dos novelas publicadas, se ha
convertido en la gran revelacin de la ciencia ficcin europea. Apadrinado
por autores consagrados como Valerio Evangelisti, Masali puede ser la
alternativa a la literatura anglosajona del gnero.

Su ltima novela, La perla del fin de los tiempos, que acaba de ser
publicada en Espaa por el Grupo Editorial Ajex con traduccin de Eugenia
Arrs Lpez y portada de Daniel Sangorrn, ha sido ya traducida al francs
y al alemn, y ha vendido ms de 70.000 ejemplares tan slo en Francia e
Italia, obteniendo adems un gran reconocimiento por parte de la crtica.
Adems, la novela alcanz los premios Fantascienza Italia 1999 y el premio
Bob Morane 2000 a la mejor novela extranjera publicada en Francia.



*** Las artes en Aragua
    Rafael Rondn Narvez
    Ensayo
    Fondo Editorial de la Secretara Sectorial de Cultura del Estado Aragua
    Maracay, Aragua (Venezuela), 2003
    82 pgs.

Hace 10.000 aos, varios grupos humanos atravesaron la Cordillera de la
Costa, en Venezuela, y empezaron a asentarse en los territorios que hoy
conforman el estado Aragua. Las rocas en las que plasmaron su cotidianidad
constituyen la primera manifestacin artstica de esta regin venezolana.
Aquellos protohombres fueron los antepasados de los tocuyanoides que, en el
inicio de la era cristiana, introdujeron la cermica en estas tierras; lo
fueron tambin de los artistas que hoy exponen sus obras en las modernas
instalaciones artsticas con que cuenta el estado.

Una historia accidentada, ya que el estado Aragua ha sido signado por lo
discontinuo de su estructura geogrfica, y se aleja del concepto
determinista del territorio como una unidad, puesto que la provincia de
Aragua no fue creada sino hasta 1848, desprendindose de Caracas para luego
convertirse en quizs uno de los estados ms porttiles de la historia de
Venezuela.

Las artes en Aragua hace una revisin minuciosa de esa historia. Su
presentador, el tambin escritor Efrn Barazarte, afirma que el libro
"complementa la obra legada por los cronistas que ha dado la regin
aragea: Lucas Guillermo Castillo Lara, Augusto Padrn, Luis Cordero
Velsquez y Miguel Ramn Utrera, en torno a los conocimientos histricos de
estos pueblos del centro del pas, ya que el autor ensaya un asomo por las
artes visuales desde una mirada sencilla en el decir y sustantiva en sus
contenidos latentes".

Rafael Rondn Narvez es licenciado en letras por la Universidad Catlica
Andrs Bello y realiz estudios de maestra de literatura latinoamericana
en la Universidad Simn Bolvar. Se ha desempeado como investigador en el
Museo de Arte Contemporneo Mario Abreu y director de la Galera Municipal
de Arte de Maracay. Conocedor solvente de las artes arageas, ha realizado
curaduras y textos independientes para muestras nacionales e
internacionales de artistas como Eduardo Brcenas, Nelson Jovandaric,
Ingrid Lozano, Jorge Martnez, Alexis Prez Luna, Rger Sanguino y Nelson
Sarabia.



*** Mi primer viaje a la India
    J. P. Leroy
    Crnica
    Editorial Alianza Universal
    Caracas, Venezuela, 2003
    246 pgs.

El 9 de febrero de 1999, el periodista J. P. Leroy recibi una invitacin
formal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la India para conocer
este pas asitico cuya extensin podra albergar cmodamente el territorio
conjunto de Argentina, Paraguay y Uruguay, con una poblacin tan vasta que
ostenta 22 idiomas oficiales y alrededor de 1.000 dialectos.

Este es el origen de Mi primer viaje a la India, una emocionada crnica que
pasea al lector por los exticos territorios de la mayor democracia del
mundo, cuna directa o indirecta de todas las grandes religiones. Leroy
conoci en ese viaje ciudades como la capital, Nueva Delhi, as como Agra,
escenario mtico del Taj Mahal; Varanasi o Benars, donde altern con
escritores y cientficos; Bubaneswar, en la costa oriental de la India,
donde conoci el zoolgico Nandankanan, con ms de sesenta tigres de
bengala; Bombay, la superpoblada ciudad millonaria en la que conviven la
ancestral tradicin y la tecnologa del futuro; Sarnath, donde Buda dio su
primer sermn, as como otros territorios plenos de arte, religin e
historia.

El autor tambin destaca el desarrollo obtenido por la India en la
actualidad. Este pas poblado por ms de mil millones de personas puede
hacer, segn Leroy, "histricos aportes al concepto de globalizacin, en un
mundo acelerademente interdependiente, sobre todo por su nunca
suficientemente bien valorada experiencia en materia de integracin de
tantos pueblos, culturas, idiomas y religiones bajo un mismo techo".

Nacido en Bordeaux (Francia) y residenciado en Venezuela desde finales de
los 70, J. P. Leroy es un periodista viajero que ha visitado los ms
importantes sitios histricos, culturales, arqueolgicos y arquitectnicos
de casi todo el mundo. Ya se haba ocupado del pas oriental en Breves
noticias de la India, y adems ha publicado los libros Contacto divino en
Caracas, El apocalipsis como negocio y Una nueva manera de pensar: las
noticias.



=== El buzn ==============================================================

*** El tercer ojo

                                                        12 de enero de 2004

Hola:

Les escribo, y me disculpan las molestias, pero es que una amiga que tengo
en Cuba me mand un correo y me pide que le busque el autor o la autora del
libro El tercer ojo.

Buscando en Internet no lo pude encontrar, y slo vi esta direccin de
correo y pens que me podan ayudar en esto.

De antemano les agradezco el favor y las molestias que les pueda causar.

Muchos saludos,

Pedro Cordovi
pedrocordovi@yahoo.es



=== Post Scriptum =========================================================

"El xito es, en una proporcin aritmtica o geomtrica, segn la fuerza
del escritor, el resultado de xitos anteriores, a menudo invisibles a
simple vista. Hay una lenta agregacin de xitos moleculares; pero
generaciones espontneas y milagrosas jams".

      Charles Baudelaire, "Consejos a los jvenes literatos" (15 de abril
      de 1846).



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