
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 110
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       26 de julio de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"El gran respaldo", Jorge Gmez Jimnez.                 | Editorial
                                                         |
Ms all de las fronteras. / Escritores adolescentes. /  | Breves
Chinos que pintan. / Antologa lateral. / Blades en      |
Barcelona.                                               |
                                                         |
YoEscribo.com entrega premios de novela y poesa. /      | Noticias
Concurso de Poesa Lpez de Getafe premi a jvenes      |
escritores. / Muri el bailarn venezolano Carlos Orta.  |
/ Rodrigo Fresn y A. S. Byatt ganan premio Lateral. /   |
Fuente Vaqueros celebr el 106 aniversario de Garca    |
Lorca. / Crean el Gremio de Editores de Andaluca. /     |
Cerlalc actualiza su base de datos sobre derecho de      |
autor. / Nuevo diccionario de americanismos. / Elizabeth |
Schn homenajeada en Pekn. / Muoz Molina encargado del |
Instituto Cervantes de Nueva York. / Crean en Venezuela  |
la Ctedra Libre de Pensamiento Alberto Adriani. / 2005  |
ser el ao del libro y la lectura en Barcelona. /       |
Premiados jvenes escritores arageos. / Caballero      |
Bonald presidir el jurado del premio Alfaguara. / Jueza |
argentina determin que Gardel era francs. / Garca     |
Mrquez preside en Mxico la "Casa de Colombia". / Jean  |
Daniel y Paco de Luca obtienen el Prncipe de Asturias. |
/ Muri el poeta Jorge Cua Casasbellas. / Jos Luis     |
Meja presenta libro en Chile. / Ana Berta Lpez y sus   |
miradas miles. / El poema ms largo del mundo. /         |
Falleci el poeta dominicano Enriquillo Snchez. / Jos  |
Emilio Pacheco recibi el premio Neruda. / El milln de  |
Gijn. / Dedican Semana de la Poesa de Caracas a        |
Eugenio Montejo. / Falleci en Madrid el bailaor Antonio |
Gades. / lvaro Mutis, legionario de honor. / Slo 130   |
palabras en ingls son habituales en espaol. / Evento   |
coral se celebrar en Maracay. / Quino celebra           |
cincuentenario de su carrera con nuevo libro. /          |
Seminario sobre literatura ertica realizarn en Lima. / |
Celebrarn en Ccuta el XII Encuentro de Escritores      |
Colombo-Venezolano. / Inicia Feria del Libro en La Paz.  |
/ El Ojo de Iberoamrica cierra inscripciones. /         |
Creadores venezolanos podrn desarrollar proyectos en el |
exterior. / Cultura dominicana celebrar su fiesta en    |
Nueva York. / Realizarn en Mar del Plata jornadas sobre |
literatura infantil. / Centroamrica invitada de honor   |
en Liber 2004. / Divulgarn en Filipinas antologa de    |
Miguel Hernndez. / El Congreso de la Lengua Espaola    |
tendr enorme presencia de escritores.                   |
                                                         |
Interplanetaria.com                                      | Literatura
http://www.interplanetaria.com                           | en Internet
                                                         |
"De ecos y bibliotecas", Dixon Moya. / Dos crnicas de   | Artculos y
Bruno Soreno. / "Luca Etxebarra: Escribira con        | reportajes
seudnimo", Illy Nes. / "Confiesan que no lo han ledo", |
Rolando Gabrielli. / "Tony Fernndez", Edith Velsquez   |
Prado.                                                   |
                                                         |
"Horacio Salas: la modulacin de un decir", Esteban      | Sala de ensayo
Moore. / "En el Pas de las Maravillas (o Del otro lado  |
del espejo)", Antonieta Martnez Guerrero. / "De la      |
destruccin de libros", Rafael Toriz. / "Para una nueva  |
teora del retrato: la seduccin Bioy Casares-Dabove",   |
Manuel Lozano.                                           |
                                                         |
Cuatro poemas de Ana Beatriz Corona Calcao. / Siete     | Letras
textos breves de Marco Vinicio Padilla Arceo. / Poemas   |
de Francisco Cascallares. / Relatos de Flor Marina Ynez |
Lezama. / Dos poemas de Daniel Moya. / "La sublime       |
redondez del sexo", Jos Mara Gatti. / Poemas de        |
Marijos Prez-Lezama. / "La niebla", Daniela Ivonne     |
Gregorio Neria. / "Atardecer de ail", Manuel Orestes    |
Nieto. / "Viernes y sin regreso", Ester Rabasco Macas.  |
/ "El amor" y otros textos de Lady Lpez Zepeda. /       |
"Amanda o Las infinitas ventanas del resto de la vida",  |
Eduardo Mario. / De "Canto a mi pueblo", Antonio Cruz.  |
/ "Te adivino an tan lejana", Luis Alirio Cortez. /     |
"Poema de amor", David Hidalgo. / "Otelo Blue", Mara    |
Rossi.                                                   |
                                                         |
"Chvez s, Chvez no", Emilio Agra. / "Oficio de        | El regreso
familia", lvaro Cabrera y Pedro Ruiz. / "Lpiz, papel y | del caracol
sueos IV", Senderos Literarios. / "Una nueva manera de  |
pensar", J. P. Leroy. / "Posesas de La Habana", Teresa   |
Dovalpage.                                               |
                                                         |
Felicitaciones recibidas en nuestro octavo aniversario.  | El buzn
/ Buscando a Alma Maritano. / Directo al arco. / Poetas  |
venezolanas del siglo XX. / Ganando con Letralia. /      |
Sobre Ral Amaral. / Denuncia de presunto plagio.        |
                                                         |
Jorge Teillier.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
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    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      El gran respaldo =======================================

En Francia, rezan las agencias de noticias, se discute un proyecto de ley
de derechos de autor tras el cual podra crearse un registro de los sitios
de Internet producidos por ciudadanos franceses. Abrumados por el
desordenado crecimiento de la red, los legisladores franceses estn
pensando en la posibilidad de indexarla de alguna manera.

Esto, segn explica un comentarista espaol en artculo reciente,
equiparara la creacin de una pgina con la publicacin de un libro. Los
usuarios tendran que ir a una suerte de registro oficial en el que
escribiran sus datos y declararan el contenido de su sitio. Obviamente,
esto no le ha gustado mucho a la comunidad internutica gala, por lo que
las autoridades se han apresurado a aclarar que el registro ser procesado
de dos maneras: una, voluntariamente por el creador de la pgina, y la
otra, con un motor informtico que proceder al registro aleatorio.

Lo que le ha dado a Internet su rostro actual ha sido, justamente, la
carencia de barreras para la produccin de contenidos. Con el dinero y las
habilidades informticas suficientes, cualquiera puede crear un sitio y
disponer de su propio dominio. Si no tiene dinero o no quiere pagar por un
dominio y por el subsecuente alojamiento, igual el interesado puede
conformarse con cualquiera de los cientos de servidores gratuitos que
pululan por ah. Al final, al futuro visitante de un sitio no le importa si
est visitando un dominio, un subdominio, un servidor gratuito o una
variante de estas posibilidades, y en muchos casos simplemente no tiene
idea del significado de estos conceptos.

Indexar la red puede parecer un despropsito, pero los mismos legisladores
franceses, en un proyecto que ya desde hace aos viene prefigurando la
Biblioteca Nacional de Francia, han corrido un poco ms all la cerca y han
afirmado que pretenden conservar los datos de los sitios producidos en ese
pas, en un esfuerzo por mantener a salvo el cmulo de conocimientos que
representa Internet. Tarea casi imposible si consideramos que Francia tiene
actualmente unos cien millones de sitios en la red.

La misma nota de prensa da ejemplos de iniciativas similares: "los archivos
nacionales galos, por ejemplo, almacenan las intranets (redes internas) de
la administracin pblica gala; Australia selecciona extractos de todos los
sitios nacionales, mientras que en Suecia se trazan mapas de instantes a
intervalos regulares 'fotografando' las portadas de los sitios suecos".

Sin embargo, no deja de ser fascinante la idea de que alguien emprenda la
elaboracin de un gran respaldo del conocimiento desplegado en Internet.
Esto podra tener hasta implicaciones morales. Contendr ese respaldo una
muestra de los sitios que ofrecen crackers (programas que eliminan las
protecciones de otros programas para poder usarlos gratuitamente y sin
restricciones), o de los sitios donde se ofrece pornografa infantil? En
estos casos la frontera moral est bien delimitada, pero imaginemos el
dilema del indexador cuando se encuentre con una pgina donde, sin dejar de
ser un conocimiento til, haya contenidos contrarios a una religin, a una
doctrina filosfica o a una tendencia poltica.

Siendo como es el catlogo de la contemporaneidad, la creacin de un
catlogo de Internet podra tener dificultades insospechadas. Y, adems,
quizs no sea tan necesario ni tan clarificador. Recordamos a Borges
cuando, en "La Biblioteca de Babel", habla del "catlogo fiel de la
Biblioteca", pero seguidamente declara la existencia de "miles y miles de
catlogos falsos, la demostracin de la falacia de esos catlogos, la
demostracin de la falacia del catlogo verdadero...".

"Si no se puede conservar todo, esperamos poder conservar al menos lo
esencial, a fin de que nuestro tiempo sea inteligible para las generaciones
futuras", dijo al respecto el presidente de la Biblioteca Nacional de
Francia, Jean Nol Jeanneney, quizs sin advertir que tales generaciones
futuras podran considerar ininteligible la paranoia contempornea por la
catalogacin.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Ms all de las fronteras. El pasado 25 de junio, Ediciones Nuevo Espacio
-editorial estadounidense dedicada a publicar escritores latinoamericanos-
lanz su antologa Ms all de las fronteras con los ganadores de su primer
concurso de cuento. Hay ocho argentinos galardonados, entre ellos la
sociloga Carola Chaparro y la doctora en derecho y ciencias sociales Paula
Winkler (autora de Cuentos perversos y poemas desesperados, comentado en
nuestra edicin 106).
http://www.editorial-ene.com

Escritores adolescentes. Mariana Conti y Camila Lpez Echage dirigen en
Argentina el Club del Cuento, que agrupa a varios escritores adolescentes
de ese pas. El Club del Cuento naci hace tres aos con el objetivo de
crear contacto entre adolescentes interesados en la literatura para
intercambiar textos y crticas. Adems realizan actividades y publican la
revista electrnica La Letra Rabiosa, donde incluyen notas, biografas,
opiniones, entrevistas, cuentos y poemas.
http://www.clubdelcuento.cjb.net

Chinos que pintan. Hasta el 29 de agosto puede visitarse, en el Centro de
Arte La Estancia, la exposicin "Pintura contempornea china", que ofrece
al pblico setenta obras realizadas por veinte reconocidos artistas de ese
milenario pas, en un esfuerzo conjunto de la Embajada de la Repblica
Popular China y el Centro de Intercambio Cultural Lian Tai Chang de Beijing
con el patrocinio de Petrleos de Venezuela y Enterex Diabetic.
Avenida Francisco de Miranda
Urbanizacin La Floresta, Caracas
Telfs.: 58 212 2080411, 2080472 y 2080432

Antologa lateral. El jueves 29 la revista espaola Lateral -que est
celebrando su dcimo aniversario- realizar la presentacin de su Antologa
de crnicas de viaje en Buenos Aires. En el acto, que se desarrollar en el
Centro Cultural de Espaa en Buenos Aires a las 6:30 de la tarde,
intervendrn el coordinador de la antologa, Jorge Carrin, y Martn
Caparrs, Juan Pablo Meneses y Marcelo Damiani.
http://www.lateral-ed.es

Blades en Barcelona. El cantante Rubn Blades se presentar el 30 de julio
en el Poble Espanyol de Barcelona para presentar su ltimo trabajo con la
Spanish Harlem Orchestra, Across 110th Street. Blades ha grabado veinte
lbumes como solista, ha ganado cuatro Grammys, ha participado en ms de 15
discos como invitado y ha actuado en ms de una veintena de pelculas.
http://www.poble-espanyol.com

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electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** YoEscribo.com entrega premios de novela y poesa

Recientemente se dio a conocer el veredicto del III Concurso de Novela
YoEscribo.com, as como del correspondiente concurso de poesa otorgado por
el sitio de autopublicacin literaria en Internet. El premio de novela fue
obtenido por la escritora espaola Anna Wolgescchaffen por su obra La
sonrisa de los dioses, mientras que el de poesa recay sobre el
ecuatoriano Manuel Mesas Amendao Flor, por Las ctaras de oro. En ambos
casos la dotacin es de 3.000 euros y la publicacin de 500 ejemplares de
las obras ganadoras.

Los concursos de YoEscribo.com tienen la particularidad de que las obras
ganadoras son escogidas previamente por los usuarios del sitio, y
posteriormente por un jurado que en esta ocasin estuvo compuesto por el
consejo editorial del sitio y la Fundacin Cabana
(http://www.fundacioncabana.org), y cont con la colaboracin especial de
los ganadores de anteriores ediciones, Horacio De Stfano (novela), Hernn
Altamirano y Mara Gil Torrijos (poesa).

En el rengln de novela -al que se presentaron 119 obras de 98 autores
diferentes, cifras que doblan a las de la segunda convocatoria-, adems de
la obra de Wolgescchaffen el jurado destac la calidad de Asunto pendiente,
de Javier Vzquez Losada; Auschwitz, de Gustavo Nielsen; la sobresaliente
El ombligo de las almas, de Mnica Gutirrez Sancho; El paraso, de Pilar
Ricarte Gonzlez; El prpado del puerco espn, de Fernando L. Muoz Monz;
Fuego fatuo, de Carolina Ouanono; Jopeo, de Jos Luis Lozano; La mala
estrella, de Frank Daz; La noche de la marea, de Silvana Vernica Hervier;
Lluvia en la ciudad, de Ana Rodrguez de Almeida; Nuestro secreto, de Nadia
Maricel Cspedes; smosis, de Juan Dolcet Vitores; Pster busca pared, de
Flix Acosta Fittipaldi; Saevus, de Mariano Luis Garca; la excelente
Tiempos de esperanza, de Carlos Guerrero Gallego; Tiempos de Worldroom, de
David Regs Muoz; Troyanos, de Ronaldo Walker; Un jamn calibre 45, de
Carlos Salem Sola y Universos de ternura, de Daniel Ramn La Greca.

Amendao Flor, nacido en 1978, se impuso a otros 151 autores que
presentaron, en total, 168 obras. Espaa (49) y Argentina (43) son los
pases que ms participantes han presentado al concurso. El resto de pases
de los que tambin haba representacin en el certamen son Bolivia, Chile,
Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Israel, Italia,
Mxico, Panam, Per, Puerto Rico, Repblica Checa, Repblica Dominicana,
Suecia, Uruguay y Venezuela. En total, han concursado 99 autores
americanos, 52 europeos y uno de frica/Oriente Medio.

YoEscribo.com dispone ya de una biblioteca de 5.773 obras de 1.657 autores
diferentes que pueden ser ledas en este portal -cuya plantilla de usuarios
sobrepasa las 14.000 personas- slo con registrarse de manera gratuita.



*** Concurso de Poesa Lpez de Getafe premi a jvenes escritores

Recientemente se dio a conocer el veredicto del jurado del IX Concurso de
Poesa IES Antonio Lpez de Getafe, certamen que por vez primera se convoca
a nivel internacional, y que premia trabajos poticos de jvenes de entre
12 y 18 aos. La informacin fue suministrada por Juan Antonio Cardete
(lasombradelmembrillo@lycos.es), director de la revista digital de poesa y
creacin La Sombra del Membrillo (http://www.lasombradelmembrillo.com), del
instituto convocante.

El jurado estuvo compuesto por los poetas Ana Merino (desde Estados
Unidos), Pablo Garca Casado, Elena Medel (desde Crdoba), Beln Reyes
(desde Madrid); los profesores Elena Gayn (desde Pars), Isabel Castells
(desde la Universidad de La Laguna, Tenerife), Jos Emilio Lpez-Carrasco
(desde Talavera de la Reina),  Paloma Arroyo, Nina Hernndez, Jos Gabriel
Moya, Carmen Rey y los colaboradores Alfredo Arias y Jos Faria (desde
Madrid). Estos jueces votaron por medio de una direccin web oculta en la
que no aparecan los nombres de los autores.

En el veredicto se destac el buen nivel general de los participantes, que
enviaron sus poemas desde Chile, Per, Argentina, Brasil, Colombia, Estados
Unidos, Catalua, La Rioja, Ceuta, Murcia, Salamanca, Segovia, Granada,
Cdiz, Huelva, Sevilla, Crdoba, Toledo, Alicante, Santander, Burgos, Lugo,
La Corua, Pontevedra y Madrid.

Dada la abundancia de material y a la calidad del mismo, los organizadores
del concurso decidieron anunciar prximamente la edicin en libro de una
seleccin de los poemas presentados, a manera de premio para muchos de los
concursantes. Por otro lado, se otorg dos primeros premios compartidos en
cada categora. Los trabajos ganadores fueron publicados en la revista.

En la categora 12-14 aos los textos ganadores fueron Infancia dolorida,
de Cristina Martnez Martnez (1 E.S.O., I.E.S. Gonzalo de Berceo, Alfaro;
La Rioja), y Mi adis, de Marta Contento Sierra (2 E.S.O., I.E.S. Antonio
Lpez Garca, Getafe; Madrid). En 14-16 aos, Ser mi hora, de Diego
Carmona Roldn (4 E.S.O., I.E.S Giner de los Ros, Segovia), y Vivo o
muerto, amo..., de Patricio Javier Abello Segura (2 ao medio, Liceo C-70
Luis Saldes Irarrazbal, Yumbel. Chile). En 16-18 aos los textos premiados
fueron Volver, de Antonio J. Surez (Grado 12, South Miami High School,
Miami; Florida, USA), y Alien-Dal, de Oriol Aguad Estivill (1
Bachillerato, IES Sant Quirze de Sant Quirze del Valls. Barcelona).



*** Muri el bailarn venezolano Carlos Orta

El bailarn y coregrafo venezolano Carlos Orta falleci el pasado 25 de
mayo, en Nueva York, a la edad de 60 aos, al parecer de un ataque
cardaco, segn inform la Limn Company, con la que trabajaba desde haca
1979.

Nacido en Caracas, Orta estudi danza en Pars y Essen, Alemania, donde
tuvo como profesora a Pina Bausch, y desde sus inicios como bailarn
destac por su excepcional intensidad dramtica. En su trabajo como
coregrafo, que le vali el premio de la Academia Internacional de Danza de
Cologne en 1975 y 1976, intent buscar un medio de expresin para la danza
moderna en Venezuela y Latinoamrica.

En 1983 fund en Venezuela su propia compaa, Coreoarte, y dos aos ms
tarde obtuvo el Premio Nacional de Danza del Gobierno venezolano. Al
momento de su muerte estaba trabajando con la Shakespeare Theatre of New
Jersey en su papel como protagonista en la obra A very old man with
enormous wings, basada en el cuento "Un seor muy viejo con unas alas
enormes", de Gabriel Garca Mrquez.



*** Rodrigo Fresn y A. S. Byatt ganan premio Lateral

A finales de mayo pasado se dio a conocer el veredicto del I Premio Lateral
de Narrativa, que obtuvieron el escritor argentino Rodrigo Fresn por
Jardines de Kensington y la britnica A. S. Byatt por La mujer que silba,
segn indicaron fuentes ligadas a la organizacin del certamen. El Premio
Lateral tiene como lema honrar "al mejor libro no premiado" publicado
durante el ao anterior.

El galardn se entrega a un libro que no haya recibido la atencin que
segn el jurado -formado por prestigiosos crticos procedentes del ICCI
(Institut Catal de Cooperaci Iberoamericana, http://www.americat.net) y
la revista Lateral (http://www.lateral-ed.es)- lo merecera, y consta de
dos modalidades: narrativa en castellano y extranjera. En la primera
modalidad participaron libros de narrativa escritos en castellano y
publicados en Espaa a lo largo del ao 2003. En la segunda, los libros
publicados originalmente en lengua extranjera durante los ltimos cinco
aos, y editados en traduccin castellana durante el ao 2003. En ambos
casos, la condicin sine qua non es que los ttulos no hayan obtenido
ningn otro premio en Espaa.

Rodrigo Fresn naci en Buenos Aires en 1963 y ha publicado Historia
argentina (Anagrama), Vida de santos, Trabajos manuales, Esperanto
(Tusquets) y -en Mondadori, con gran xito de crtica- Mantra y La
velocidad de las cosas. Libros suyos han sido traducidos al francs y al
italiano, sus cuentos han figurado en antologas de varios pases, y es
tambin editor de La geometra del amor (Emec), una recopilacin anotada
de relatos de John Cheever. Reside en Barcelona, donde trabaja como
traductor y periodista.

Su novela, Jardines de Kensington, presenta a un escritor de novelas
juveniles, Peter Hook, quien a su vez narra la historia de J. M. Barrie -el
creador de Peter Pan- y de su bizarra relacin con los hermanos Llewelyn
Davies, configurando con los recuerdos de Hook "un curioso tapiz
victoriano/pop y un alucinado artefacto gtico/psicodlico a la vez que una
original investigacin sobre los fines y el final de la niez; sobre la tan
frgil como poderosa naturaleza de la memoria y del tiempo; sobre el estilo
con el que los vivos escriben a los muertos y los muertos reescriben a los
vivos, y sobre las imprevisibles maneras en que los libros del pasado
acaban formando el futuro de sus lectores y deformando el presente de sus
escritores".

Por su parte, A. S. Byatt naci en Sheffield, Inglaterra, y fue durante
aos profesora de historia del arte y literatura en la Universidad de
Londres. En 1993 gan el premio Booker con su novela Posesin (Anagrama),
cuya versin cinematogrfica protagoniz Gwyneth Paltrow. Es autora, entre
otros libros, de ngeles e insectos (Anagrama), tambin adaptada al cine,
The Virgin in the garden, Still Life y Sugar and other Stories. Considerada
una autoridad en el anlisis de los dos ltimos siglos de literatura
anglosajona, ha publicado estudios literarios sobre Iris Murdoch y William
Wordsworth e hizo una edicin de los ensayos de George Eliot. Es hermana de
la escritora Margaret Drabble.

La mujer que silba, la novela con la que gan este ao el premio Lateral,
relata la historia de Frederica Potter, una mujer inteligente, profesora de
literatura y divorciada con un hijo que, en 1968, abandona la enseanza a
causa de las revueltas estudiantiles y pasa a conducir un programa de
televisin donde se da cita toda clase de intelectuales. En la Universidad
de North Yorkshire, en un ambiente de investigaciones cientficas y charlas
filosficas, se prepara un ciclo interdisciplinario de conferencias sobre
el tema "Cuerpo y mente" que se ve perturbado por la presencia de una
antiuniversidad apostada en las cercanas, donde se consume LSD, se
practica la filosofa hippie y se da cabida a clases que van desde Mao a la
astrologa. En una granja cercana, una comunidad teraputica dirigida por
un psicoanalista comienza a transformarse en culto religioso bajo la
influencia de un carismtico personaje, que ana en s un terrible pasado,
peridicas crisis de locura y un profundo misticismo. Cuando el productor
del programa que conduce Frederica se dispone a grabar las conferencias,
todos los crculos empiezan a confluir. Esta es la ltima de las novelas
que forman parte del cuarteto que A. S. Byatt inici con The Virgin in the
garden (1978) y a la que han seguido Still Life (1985), y Babel Tower, que
Emec publicar prximamente.

Desde su misma aparicin en noviembre de 1994, la revista Lateral es una de
las publicaciones lderes en el panorama cultural de Espaa. Con una tirada
de 16.000 ejemplares distribuidos en quioscos, libreras y entre sus 4.300
suscriptores, y una distribucin internacional sobre todo en Amrica
Latina, Lateral -de formato tabloide y de periodicidad mensual- no es slo
una revista cultural de gran prestigio, sino una de las que mayor difusin
e impacto tienen en el mbito hispnico.



*** Fuente Vaqueros celebr el 106 aniversario de Garca Lorca

La localidad de Fuente Vaqueros (Granada), pueblo que vio nacer a Federico
Garca Lorca, celebr entre el 28 de mayo y el 5 de junio el 106
aniversario del nacimiento del poeta granadino.

A lo largo de toda la semana cultural, y como viene sucediendo anualmente,
la localidad fuenterina fue el escenario de una gran variedad de
actividades artsticas y musicales, que contaron tambin con la
participacin de la Diputacin Provincial, y en la que destac la II Velada
Literaria celebrada en el Paseo del Tranva, a orillas del ro Genil, el
domingo 30.

Las calles, el Teatro Municipal y el Centro de Estudios acogieron ms de
una treintena de actos programados desde la Concejala de Cultura del
Ayuntamiento de Fuente Vaqueros, con el fin de "conmemorar la figura y obra
de Federico Garca Lorca, fuenterino universal al que da a da todos los
vecinos dedicamos gran ilusin y cario", afirm Aurelio Torres, alcalde de
la localidad.

Como colofn, el 5 de junio se celebr, en el Paseo del Prado de la
localidad, el concierto gratuito del compositor y cantante Antonio Vega.



*** Crean el Gremio de Editores de Andaluca

Ocho editoriales andaluzas firmaron el pasado 31 de mayo, en Antequera,
Mlaga (Espaa), el acta fundacional y los estatutos provisionales del
Gremio de Editores de Andaluca (GEA), una nueva organizacin
"complementaria" al rgano asentado del sector editorial en esta comunidad,
la Asociacin de Editores de Andaluca (AEA, http://www.aea.es), segn
asegur el presidente provisional del GEA, el editor Fernando Rivas.

Segn Rivas, este primer paso para la constitucin de una nueva agrupacin
de editores surge por la "necesidad de crear nuevas formas de
representatividad" distintas a las llevadas a cabo por la AEA en sus 20
aos de existencia.

En este sentido, consider que "la AEA ha abierto la puerta a la presencia
en ella de la edicin institucional, as como ha ritualizado su actividad
en una suerte de repeticin de acontecimientos (mismas ferias, mismos
destinos, mismos objetivos)". A su juicio, esta situacin "ha provocado el
olvido de ciertos problemas de la profesin" como la representacin de las
pequeas editoriales, "que realmente viven del libro".

Por esta razn, indic que la GEA "pretende canalizar la voz de las
empresas que desde hace tiempo ven en peligro su supervivencia", para
evitar la desaparicin del editor profesional independiente. As, afirm
que la nueva asociacin tiene como cometido primordial aglutinar a empresas
editoriales profesionales andaluzas no integradas en ningn holding ni
dependientes de institucin pblica alguna.

Apunt que el Gremio de Editores de Andaluca est constituido por empresas
que representan entre el 80 y el 90 por ciento de las exportaciones de
libros de Andaluca. Adems, matiz que estas editoriales forman parte en
su gran mayora de la Asociacin de Editores de Andaluca sin tener
intencin de dejar de pertenecer a ella.

De este modo, pertenecen al Gremio de Editores de Andaluca las editoriales
Daly, gora, Santana Book, Miguel Gmez Ediciones, Airon Ediciones, Siatel
Ediciones, GSP Ediciones y Editorial Merial.

Por su parte, el presidente de la Asociacin de Editores de Andaluca,
Jess Pelez, expres su "disconformidad" con la iniciativa llevada a cabo
por el grupo de editoriales andaluzas suscritas a la GEA y la calific como
una postura "desleal".

Pelez consider que el procedimiento razonable a llevar a cabo por estas
editoriales, algunas suscritas a la AEA, hubiera sido exponer su desacuerdo
en los rganos propios de la asociacin y no crear una divisin entre
editoriales andaluzas que "no beneficia a nadie". Finalmente, advirti que
la AEA tendr que estudiar la situacin de este gremio para tomar las
medidas oportunas.



*** Cerlalc actualiza su base de datos sobre derecho de autor

Con el propsito de capacitar un nmero elevado de personas sobre el
rgimen jurdico del derecho de autor, el Centro Regional para el Fomento
del Libro en Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org) y
la Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la
Cultura (Unesco, http://www.unesco.org) han desarrollado un sitio web
especializado en el tema del derecho de autor para los pases de Amrica
Latina y el Caribe.

El sitio, al que se puede acceder en http://www.cerlalc.org/dar, cuenta con
una completa base de datos actualizada con toda la legislacin sobre
derecho de autor de cada uno de los pases que conforman la regin, as
como los principales convenios y tratados internacionales en esta materia.

Adems, como novedad y fundamental aporte al desarrollo del conocimiento
sobre este tema, el sitio cuenta con una amplia base de datos de 700 fichas
de resumen de las principales jurisprudencias internacionales sobre la
materia.

Para el Cerlalc y la Unesco, este nuevo medio de informacin es un soporte
fundamental que forma parte de las actividades que desde hace varios aos
vienen realizando de manera conjunta por el respeto de la diversidad
cultural, que ahora cuenta con una herramienta que fortalece su proteccin
y afianza el patrimonio cultural de las naciones.



*** Nuevo diccionario de americanismos

El director de la Real Academia Espaola (http://www.rae.es), Vctor Garca
de la Concha, y el presidente ejecutivo de Repsol YPF
(http://www.repsol-ypf.com), Alfonso Cortina, firmaron a finales de mayo un
acuerdo de colaboracin para la edicin del primer Diccionario acadmico de
americanismos, segn nota oficial de esta empresa.

El proyecto, que se realizar en colaboracin con las veinte academias
americanas asociadas a la RAE, pretende recuperar y difundir en todo el
mundo hispnico el patrimonio lingstico de un territorio en el que vive
el 90 por ciento de los hispanohablantes.

El inters de la Real Academia de la Lengua por incluir en sus
publicaciones ms destacadas las variedades del espaol en los pases
hispanoamericanos qued ya patente en la ltima edicin del Diccionario de
la lengua, que se public en octubre de 2001 y uno de cuyos grandes logros
fue la inclusin de miles de americanismos, hasta triplicar la cifra de la
edicin anterior.

Tambin reflejar las variedades especficas de Amrica la nueva Gramtica,
que prepara la Real Academia Espaola en estrecha colaboracin con las de
Hispanoamrica, y el Diccionario panhispnico de dudas, proyectos ambos que
podran estar concluidos el prximo ao.

Con esta colaboracin entre la Academia de la Lengua y una relevante
empresa privada parece intensificarse la apertura del ente lingstico a la
sociedad, un proceso que se inici hace pocos aos y que est compensando
el aislamiento que se le reproch durante largo tiempo, un tiempo en el que
se le echaba en cara su cerrazn social.



*** Elizabeth Schn homenajeada en Pekn

El pasado 31 de mayo se realiz en la Sala Wenjin (Vado de la Cultura) de
la Biblioteca Nacional de China, en Pekn, la muestra biobibliogrfica en
homenaje a la poeta venezolana Elizabeth Schn, actividad organizada por la
embajada de Venezuela en China con la cooperacin del Ministerio de Cultura
de ese pas, en el marco de la programacin correspondiente al trigsimo
aniversario del Establecimiento de Relaciones Diplomticas entre Venezuela
y China.

El homenaje consisti en una muestra biobibliogrfica, la proyeccin de una
entrevista-documental realizada por Mara Antonieta Ardila, imgenes que
recogan diversos aspectos de la vida de Elizabeth Schn, la presentacin
de su opsculo Apariciones y un trptico bilinge espaol-chino con poemas
de La cisterna insondable.

De igual manera, se realiz la donacin a la Biblioteca Nacional de China
de ejemplares de los poemarios de Schn Ropaje de ceniza y Antologa
potica, donados por Monte vila Editores, la develacin de un retrato de
la poeta ejecutado en tinta (con un poema suyo caligrafiado en chino) por
el artista Zhang Fenghong, presentacin de su obra a cargo del agregado
cultural de la Embajada, el escritor Wilfredo Carrizales, y palabras
pronunciadas por el seor Chen Li, subdirector general de Asuntos
Permanentes de la Biblioteca Nacional de China.

En su intervencin, Carrizales destac cmo la naturaleza es "parte
intrnseca" en la poesa de Schn, a quien calific como "una de las ms
importantes poetas venezolanas vivas". Agreg que la escritora funde, en su
simbolismo "que universaliza", la "fuerza generadora de lo femenino".

Al homenaje asistieron todos los funcionarios y personal local de la
Embajada de Venezuela, representantes de los ministerios chinos de Cultura
y Educacin, profesores y alumnos de la Universidad de Pekn, Universidad
de Estudios Extranjeros, Universidad de Lenguas Extranjeras y Universidad
de Economa y Comercio Exterior, as como tambin periodistas chinos y
extranjeros acreditados en China y gente vinculada a la literatura, las
artes y la cultura.

Para finalizar, y a modo de sorpresa, Carrizales ley un mensaje enviado
especialmente para la ocasin por Elizabeth Schn. En l, la escritora
expres su agradecimiento a las personalidades que desde China propiciaron
la realizacin de este homenaje. "Quisiera poseer la facultad de convertir
la palabra en algo ms real que lo que ella misma expone al ser
pronunciada. Quiero decir: al escribir, estoy contenta y agradecida ante
semejante homenaje".

Nacida en Caracas en 1921 y casada en 1940 con Alfredo Cortina, pionero de
la radiodifusin venezolana, Schn culmin en 1954 sus estudios de
filosofa en la Universidad Central de Venezuela. La gruta venidera, su
primer poemario, fue publicado en 1953. En 1971 recibe el Premio Municipal
de Poesa de Caracas por La cisterna insondable; en 1989 recibi la Orden
Andrs Bello en su primera clase y en 1994 el Premio Nacional de Literatura
por su trayectoria. La Semana de la Poesa de Caracas, en 2003, se realiz
en su homenaje.



*** Muoz Molina encargado del Instituto Cervantes de Nueva York

El director del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), Csar
Antonio Molina, design al escritor Antonio Muoz Molina como director de
la sede de Nueva York, segn nota oficial del ente espaol. El autor de
Ventanas de Manhattan tom posesin del cargo a mediados del mes de junio.
La intencin del mximo responsable del Cervantes es, segn explica la nota
"implicar en la propia gestin del instituto y de los diversos centros a
gente relevante del mundo de la cultura, porque es importante que estn
presentes y que colaboren, que se impliquen en la poltica cultural que
queremos desarrollar en el Cervantes".

Agreg que "Antonio Muoz Molina es un ejemplo de esa idea, lo que no
quiere decir que el conjunto de directores del Cervantes, que son personas
valiosas y fundamentales para la labor que queremos desarrollar, no sigan
representando el eje central de la institucin".

Antonio Muoz Molina (beda, Jan, 1956), miembro de la Real Academia
Espaola (http://www.rae.es) desde 1995, ha recibido numerosos premios por
su extensa obra literaria, entre ellos el Premio Nacional de Narrativa, el
Premio de la Crtica y el Premio Fmina, este ltimo concedido en Francia
por su novela Plenilunio. Reside en Nueva York desde 1991 y es autor de
Beatus ille, El invierno en Lisboa, El jinete polaco (Premio Planeta 1991)
y Ardor guerrero, as como de una vasta obra periodstica.

La nueva sede del Instituto Cervantes de Nueva York, inaugurada por el
Prncipe de Asturias el 10 de octubre de 2003, ocupa un conjunto de cinco
edificios histricos y un patio-jardn conocidos como Amster Yard, con una
superficie de 2.800 metros cuadrados. Cuenta con, entre otras dependencias,
auditorio, aulas, galera de exposiciones y biblioteca.

Supera los 3.400 alumnos matriculados anualmente y ofrece 300 cursos de
espaol al ao. En los dos ltimos aos acadmicos ha ofrecido, adems,
cursos de cataln, a los que han asistido 24 estudiantes.

La biblioteca, que lleva el nombre de Jorge Luis Borges, es una de las
mayores de la red de centros del Cervantes, con ms de 65.000 volmenes,
dedicados en su mayora a literatura espaola e iberoamericana.



*** Crean en Venezuela la Ctedra Libre de Pensamiento Alberto Adriani

El pasado 7 de junio se dio a conocer, en la sede del Vicerrectorado
Acadmico de la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve), el
proyecto de creacin de la Ctedra Libre de Pensamiento "Alberto Adriani",
un nuevo espacio de participacin acadmica destinado a divulgar la labor
intelectual de este ilustre merideo y sus aportes en el rea econmica,
social y poltica.

Jess Urbina, coordinador de la ctedra, dijo que sta servir tambin para
promocionar las obras de grandes pensadores nacidos en la regin andina, no
slo del pasado, sino tambin del presente. "La ctedra estar conformada
por profesores y estudiantes de la ULA, cuyas actividades de investigacin
permitirn la incorporacin de la Escuela de Economa al desarrollo
econmico regional".

Los objetivos que se persiguen al crear una ctedra de este tipo son
divulgar el pensamiento poltico, econmico, cultural y filosfico de
Alberto Adriani; fundar la Biblioteca Alberto Adriani, editar una coleccin
econmica con su nombre; promover seminarios, conferencias, talleres y
otras actividades sobre su vida y obra.

Adems, se pretende impulsar un fondo sin fines de lucro para el
autofinanciamiento de la ctedra, promover anualmente -a travs del
Vicerrectorado Administrativo y la Facultad de Ciencias Econmicas y
Sociales- el Concurso de Ensayos Alberto Adriani, erigir una estatua en
honor a este insigne merideo e impulsar la Revista Econmica Alberto
Adriani.

El acto de presentacin de la ctedra estuvo presidido por Manuel
Hernndez, vicerrector acadmico, y cont con la presencia de familiares de
Alberto Adriani y autoridades, docentes y alumnos de la Facultad de
Ciencias Econmicas y Sociales en particular y de la Universidad de Los
Andes en general.

Adriani fue un economista, escritor y poltico venezolano que naci en Zea,
Mrida, en 1898, y muri en Caracas en 1936. Durante el gobierno de Eleazar
Lpez Contreras llev a cabo una importante reorganizacin de la Hacienda
Pblica nacional.



*** 2005 ser el ao del libro y la lectura en Barcelona

Barcelona, tras el Forum 2004 y el Ao Dal, celebrar en el 2005 el "Ao
del Libro y la Lectura"
(http://www.bcn.es/canalcultura/any_del_llibre/barcelona2005_cat.htm) con
motivo del cuarto centenario de la publicacin de El Quijote. La ciudad
organizar, durante 365 das, exposiciones, simposios, conferencias,
itinerarios literarios y fiestas multitudinarias para celebrar este ao
temtico que pretende "incentivar la industria" y demostrar "la utilidad
prctica de la lectura", segn explicaron los responsables de esta
iniciativa en el marco de la Feria del Libro de Madrid
(http://www.ferialibromadrid.com) el pasado 8 de junio.

En palabras del director gerente del Instituto de Cultura de Barcelona,
Oriol Balaguer, la ciudad ofrecer "365 motivos para tener un libro entre
las manos" a mayores y pequeos, aunque hasta el mes de noviembre no se
tendr completo el programa de actividades del "Ao del Libro y la
Lectura".

Por su parte, el comisario del "Ao del Libro y la Lectura", Sergio Vila
San-Juan, dividi las actividades en cuatro grandes apartados:
exposiciones; simposios y coloquios; publicaciones, y fiestas y actividades
de gran participacin ciudadana.

En el captulo de exposiciones, Vila San-Juan destac la muestra "La
Barcelona del Quijote", que tratar la relacin entre Cervantes y
Barcelona, ciudad que visit y en donde transcurre parte del argumento de
"Don Quijote de la Mancha". Adems, en el Museo de la Ciudad se
reconstruirn aquellos espacios que visit el caballero hidalgo y se
mostrar cmo era Barcelona a principios del siglo XVII.

Adyacente a la muestra, el edificio de La Pedrera acoger otra, consagrada
a algunos de los ms destacados artistas, clsicos y contemporneos, como
Dal, Picasso o Saura, que han ilustrado varias ediciones de El Quijote con
diferentes tcnicas y estilos.

El "Ao del Libro y la Lectura" tambin ofrecer la posibilidad de conocer,
mediante una muestra, todos aquellos libros escritos en el exilio por
autores catalanes desde pases como Francia, Suiza, Mxico o Inglaterra.
Por otra parte, la mirada de Julio Verne y Narcis Monturiol, a partir de
los sistemas de navegacin ideados por el inventor y poltico cataln,
podr verse en las Reials Drassanes, sede del Museo Martimo de Barcelona.

Otras exposiciones en proyecto, que diferentes centros de la ciudad estn
elaborando, son las consagradas a retratos de escritores, a la literatura
europea en la pintura, al arte y a la filosofa, a las artes grficas de la
Barcelona modernista y noucentista, o a la conexin entre la literatura y
el mar.

En el captulo de simposios y conferencias, destaca un encuentro,
organizado por el Grupo Planeta, con los principales novelistas policacos
europeos actuales, quienes debatirn sobre Pepe Carvalho, el detective
creado por Manuel Vzquez Montalbn. Asimismo, tendr lugar un
simposio-homenaje sobre el boom de autores iberoamericanos, organizado por
la Editorial Alfaguara, que evocar su estancia en Barcelona y su
lanzamiento internacional durante los aos 60.

El Quijote tambin ser protagonista en el apartado de simposios y
conferencias con un congreso titulado "En torno a Don Quijote", en donde
escritores y expertos impartirn una serie de conferencias magistrales
dedicadas al famoso hidalgo. Tambin varios de los ms prestigiosos
crticos y ensayistas literarios internacionales impartirn un ciclo en
CaixaForum, para reflexionar sobre el estado actual de la creacin
literaria.

Adems, y durante todo el ao, diferentes instituciones barcelonesas
acogern debates sobre las nuevas tendencias en la narrativa joven, el
libro periodstico, la escritura de la historia, la biodiversidad cultural
en la Europa de las naciones, la literatura y el compromiso, y sobre otras
cuestiones de actualidad relacionadas con temas editoriales de inters.

Entre las discusiones dirigidas a los profesionales del sector, durante el
ao se llevarn a trmino distintos encuentros sobre temas variados, entre
los cuales destacan: la edicin independiente de calidad, la gestin de las
multinacionales de la edicin, los nuevos modelos de librera, la edicin
de referencia y las grandes obras, la arquitectura para el libro, la
evolucin de la informacin cultural en prensa y televisin, el futuro de
las agencias literarias y el papel de la biblioteca hoy.

En cuanto a las fiestas y actividades de gran participacin, Vila San Juan
resalt la preparacin de una "gran fiesta del libro", que tendr lugar el
Da de Sant Jordi, origen del Da Mundial del Libro aprobado por el
Congreso Mundial de la Unesco en 1995. Igualmente, el Ayuntamiento de
Barcelona ha organizado una noche de bibliotecas y la proyeccin de
pelculas inspiradas en los clsicos de la literatura.

En el denso programa de actividades, tambin se prev la inauguracin,
durante el segundo semestre del ao, de la Biblioteca Lesseps, situada en
el barrio de Grcia. Mientras, en las bibliotecas pblicas de Barcelona
tambin se podrn ver exposiciones itinerantes, con textos y fotografas,
que explicarn el proceso de creacin de un libro.

Otra de las actividades previstas consiste en ofrecer a los ciudadanos y a
los turistas rutas literarias, algunas ya existentes y otras de nueva
creacin, como "La ruta de El Quijote en Barcelona", "La ruta Carvalho" o
"La ruta de las bibliotecas histricas de la ciudad", para que el visitante
recorra la Ciudad Condal a travs de los ojos de los principales autores
que han escrito sobre ella.

Por ltimo, el pblico infantil y juvenil tambin tendr una especial
atencin durante el "Ao del Libro y la Lectura". Para ellos se programarn
actividades de lectura en todos los colegios e institutos de la ciudad, y
se propondr una discusin unificada de libros en los centros escolares que
incentiven redacciones y consideraciones verbales. Tambin se realizarn
actividades escolares vinculadas con las exposiciones, y se organizar un
simposio sobre las nuevas tendencias en este campo y la creacin de unas
rutas del libro para escolares.



*** Premiados jvenes escritores arageos

En el marco de la inauguracin de la II Muestra de Teatro Estudiantil,
realizada el 9 de junio en el liceo Rafael Bolvar Coronado, de la ciudad
venezolana de Maracay, Aragua, fueron entregados los premios del Concurso
Literario Interlicesta "Sergio Medina".

Los ganadores fueron Maiker Nieto, en narrativa y poesa; Alberto Antonio
Hernndez Cobo, mencin especial de poesa; Daniel Herrera, en dramaturgia,
y Adriana Carolina Godoy Grossvater, mencin especial en cuento. El
concurso literario es auspiciado por la Coordinacin de Literatura de
Aragua.

La dramaturga Xiomara Moreno, directora de la Escuela de Arte de la UCV,
fue la invitada especial del evento; en su alocucin realiz un breve
recorrido por el pasado, presente y futuro de las tablas, haciendo
reflexionar a los estudiantes y asistentes sobre la importancia de cultivar
esta actividad. Destac que para hacer homenaje a las leyendas mticas del
origen del hombre y del teatro, muy conocidas en el medio artstico, se
debe proseguir con este tipo de actividades, sin dejar de mencionar la
importancia que tiene cultivarse intelectualmente.

Es primordial destacar que el liceo Rafael Bolvar Coronado es el primer
instituto de educacin media y diversificada que ofrece en Venezuela la
mencin de bachiller en humanidades con especializacin en teatro. El
profesor Manuel Gonzlez, coordinador de la mencin, anunci que ya estn
abiertas las inscripciones para la especialidad.



*** Caballero Bonald presidir el jurado del premio Alfaguara

El escritor espaol Jos Manuel Caballero Bonald, premio Reina Sofa de
Poesa 2004, ser el presidente del jurado de la VIII edicin del premio
Alfaguara de Novela 2005, segn se anunci a mediados de junio. La
composicin del resto del jurado no se har pblica hasta el momento del
fallo del galardn, que tendr lugar entre los meses de febrero y marzo de
2005, en la sede del Grupo Santillana en Madrid.

Como es tradicional, el presidente del jurado del premio Alfaguara es una
figura relevante del mundo cultural espaol e iberoamericano. Desde su
primera edicin, en 1998, lo han presidido Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza,
Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muoz Molina, Jorge Semprn, Luis Mateo
Dez y Jos Saramago.

El premio Alfaguara de Novela se ha convertido en un referente de los
galardones literarios de calidad otorgados a una obra indita escrita en
castellano. Est dotado con 175.000 dlares y una escultura del artista
Martn Chirino. Su vocacin y proyeccin en todo el mbito del idioma
espaol en el mundo ha propiciado una difusin internacional de primer
orden, apoyado por la edicin simultnea de las obras ganadoras en Espaa y
Latinoamrica.

Hasta el momento han obtenido el premio Alfaguara de Novela Caracol Beach,
de Eliseo Alberto y Margarita, est linda la mar, de Sergio Ramrez (ambos
ganadores de la primera edicin); Son de mar, de Manuel Vicent; ltimas
noticias del paraso, de Clara Snchez; La piel del cielo, de Elena
Poniatowska; El vuelo de la reina, de Toms Eloy Martnez; Diablo Guardin,
de Xavier Velasco y Delirio, de Laura Restrepo.



*** Jueza argentina determin que Gardel era francs

Carlos Gardel naci en Francia y su madre fue Berta Gards. Ese fue el
veredicto de la jueza argentina Fabiana Schafrikde, en junio pasado, al
rechazar la solicitud del Centro de Estudios Gardelianos de Buenos Aires de
que se le hicieran pruebas de ADN a los restos de ambos.

Para Schafrikde, no existen dudas de que Gardel naci el 11 de diciembre de
1890 en Toulouse, Francia, y que su nombre autntico era Charles Romualdo
Gards, hijo de la francesa Berta Gards. Los argentinos sostienen que
Carlos Gardel habra logrado, mediante una serie de artimaas, documentos
uruguayos para poder actuar en Francia y eludir as la obligacin de
cumplir con el servicio militar en su pas, en momentos en que Europa
estaba sumida en la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, hay quienes defienden otra verdad: segn argumenta la versin
alternativa, Carlos Gardel naci en la ciudad uruguaya de Tacuaremb, el 11
de diciembre de 1887. Berta Gards tiene tambin un lugar en esta versin,
pero como receptora del hijo del militar Carlos Escayola y Mara Leila
Oliva, quienes tuvieron que entregarle el nio pues lo concibieron durante
su relacin adltera. Uruguay avala esta historia y en 1996 declar a
Tacuaremb como la sede de los actos en honor del "oriundo" artista.

Al parecer, en 1920 Gardel se present ante las autoridades en Montevideo y
dio detalles que parecen respaldar la segunda versin: que naci en
Uruguay, tres aos antes de lo que dicen los documentos franceses, y que
era hijo de uruguayos. No obstante, en su testamento de 1933 -que el Centro
de Estudios Gardeliano certific como autntico- dijo que su nombre es
Charles Romuald Gards y que naci en Toulouse.

El 24 de junio pasado, los uruguayos rindieron, con diversos actos,
homenaje a la memoria del mtico cantante. Pese al veredicto de la jueza
argentina, recientemente apareci una cdula de identidad emitida por
Venezuela a nombre del cantante, donde figura que naci en la ciudad
uruguaya de Tacuaremb y que se nacionaliz argentino.

El documento le fue entregado a Gardel por el consulado venezolano de Nueva
York (Estados Unidos), lo que le permita actuar en pases del Caribe
durante la gira artstica que realizaba en 1935, que culmin con el trgico
accidente en el aeropuerto de Medelln, donde muri carbonizado.

El ex embajador venezolano en Uruguay Juan Moreno Gmez le obsequi una
copia del documento al empresario uruguayo Santiago Pereira, quien a su vez
la don a la Fundacin Carlos Gardel del Museo del Valle Edn, en
Tacuaremb. Una reproduccin de esa cdula de identidad fue difundida en
Montevideo al conocerse el veredicto emitido por la jueza Schafrikde,

El embajador de Uruguay en Francia, Miguel Angel Semino, descubri hace
poco en Pars la publicacin Guide du Tango, que revela contradicciones
sobre la fecha y lugar de nacimiento de Gardel.

Poco antes del siniestro que le cost la vida, el cantante haba declarado
a la revista Caretas, de la regin colombiana de Antioqua, que su corazn
era "argentino, pero mi alma es uruguaya, porque all nac". Similar
afirmacin hizo en 1933 al diario El Telgrafo, de la ciudad uruguaya de
Paysand, en una poca en la que a nadie se le hubiera ocurrido polemizar
sobre su origen.



*** Garca Mrquez preside en Mxico la "Casa de Colombia"

El embajador colombiano en Ciudad de Mxico, Luis Guillermo Giraldo, y el
escritor Gabriel Garca Mrquez, firmaron el pasado 29 de junio el acta de
constitucin de la "Casa de Colombia", proyecto cultural que funcionar en
el centro de la capital mexicana y que ser presidido por el premio Nobel
de Literatura 1982.

El acto se celebr en la residencia oficial de la Embajada de Colombia en
Mxico y asistieron diversas personalidades. La "Casa de Colombia" es un
lugar concebido para albergar el arte, las letras, la ciencia, la
educacin, el deporte y la ldica, y contar con una sala de exposicin
permanente y temporal de artistas colombianos.

En la sede del proyecto, localizada en el centro de Ciudad de Mxico,
tambin habr una sala de Internet, una cineteca y un caf en el que se
podrn obtener libros y msica de autores colombianos. La sede del
proyecto, que segn fuentes de la Embajada "ser un legado que le dejar
Colombia a Mxico y se convertir en un espacio para la cultura", fue
donada por el gobierno del Distrito Federal.

Adems de Garca Mrquez, la junta directiva de la "Casa de Colombia" est
integrada por el escritor lvaro Mutis, el director del Festival Cervantino
de Mxico y ex ministro colombiano de Cultura, Ramiro Osorio; la directora
de la Fundacin Rodrigo Arenas Betancur, Margarita Arenas, y otras
personalidades del arte y la cultura.



*** Jean Daniel y Paco de Luca obtienen el Prncipe de Asturias

El pasado 30 de junio se anunci el veredicto del premio Prncipe de
Asturias de Comunicacin y Humanidades, que este ao recay sobre el
periodista Jean Daniel, "un representante ilustre del periodismo
comprometido con la verdad e independiente de los poderes pblicos", segn
indicaron los jueces.

Dos semanas despus, el 14 de julio, se supo que la categora Artes de este
galardn recaa sobre el guitarrista andaluz Paco de Luca, "un espaol
universal que ha paseado en los mejores niveles de calidad nuestra
cultura", segn declar Rosa Torres, consejera de Cultura de la Junta de
Andaluca.

En el acta del jurado de Comunicacin y Humanidades, que presidi Manuel
Olivencia, se reconoci a Daniel su habilidad para "imprimir siempre a su
labor un carcter hondamente reflexivo y crtico que recoge la herencia
intelectual, el coraje y el rigor tico de autores como Albert Camus o
George Orwell". El fundador de Le Nouvel Observateur, en sntesis, es "el
representante del mejor periodista humanista de nuestra poca".

La actividad periodstica de Jean Daniel es dilatada, como ha reconocido el
jurado, quien ha valorado especialmente su labor en publicaciones como Le
Monde o L'Express. Nacido en 1920 en Blida (Argelia) y de origen sefard,
se licenci en estudios superiores de filosofa en La Sorbona. En 1947
fund la revista Caliban, que dirigi hasta 1951. Redactor jefe de
L'Express (1954-1964), durante este perodo se dio a conocer como reportero
internacional, cubriendo la guerra de Argelia y viajando a Cuba.

Posteriormente, ejerci como corresponsal en Pars de The New Republic
(Washington), de 1957 a 1962, y colaborador del diario Le Monde (1964). A
finales de ese ao fund la revista Le Nouvel Observateur, de la cual es en
la actualidad editorialista y director. Colabora regularmente en numerosos
medios de comunicacin internacionales.

Jean Daniel est considerado como uno de los intelectuales franceses que
mayor influencia han ejercido no slo sobre la poltica y la cultura, sino
tambin sobre los grandes debates del siglo XX: la polmica entre Sartre y
Camus y el fin de la utopa marxista, la guerra de Argelia, el problema
palestino-israel, la descolonizacin de frica, las dictaduras en Europa e
Hispanoamrica, o, en los ltimos aos, el terrorismo y las nuevas guerras.

Ha sido miembro, entre otros organismos, del Consejo Superior de la Agencia
France-Presse (1971-1975), del Consejo Superior de la Lengua Francesa
(1989-1994), del Consejo de Administracin del Gran Louvre (1992-1997), del
Comit Consultivo Nacional de tica (1998-2002) y es presidente del Comit
de Sabios (Bruselas, 2003).

Es autor de varias obras, entre las que destacan El error (1953), Diario de
un periodista (1959), El tiempo que queda (1973), El refugio y la fuente
(1977), La era de las rupturas (1979), De Gaulle y Argelia (1986), Las
religiones de un presidente (1988), La herida (1992) y El amigo ingls
(1994). En 1973 recibi el premio Internacional de la Prensa por El tiempo
que queda.

En cuanto al galardonado en Artes, Paco de Luca, al enterarse de que el
premio recaa en l declar sentirse orgulloso, emocionado y, sin embargo,
seguro de que "siempre hay alguien mejor". Agreg que el galardn "es un
reconocimiento oficial para una msica maltratada", como el flamenco.

En declaraciones a los periodistas en Jimena de la Frontera (Cdiz), seal
que no se esperaba el galardn "porque el flamenco no est reconocido", lo
que, a su juicio, "aade valor al premio". El artista algecireo destac
que con el premio se hace "un reconocimiento a la cultura de Andaluca, de
mi tierra, y sobre todo del flamenco, que es por el que llevo dejndome la
piel toda la vida. Es un reconocimiento oficial para una msica
maltratada".

"Me siento muy orgulloso del premio por mi familia, porque mi padre, cuando
era pequeo me compr una guitarra como ltimo recurso para subsistir,
porque estbamos hambrientos". Finalmente, hizo un guio a sus paisanos y
apunt que "es difcil que uno sea profeta en su tierra y ms en la ma,
que somos muy especiales y donde la gente muchas veces dice, si ste era
vecino mo cmo va a tocar la guitarra".

No obstante, anunci que el Prncipe de Asturias de las Artes no va a
cambiar nada su vida, "slo voy a viajar ms contento", ya que el
guitarrista continuar ahora su gira por Francia.

La consejera de Cultura de la Junta de Andaluca, Rosa Torres, dijo que "no
slo Paco de Luca es un andaluz, no slo es uno de los mejores intrpretes
del flamenco a la guitarra, sino que ha paseado en los mejores niveles de
calidad y de universalidad nuestra cultura".

Torres subray que Paco de Luca ha trasladado por el mundo "el nombre de
Andaluca y nuestra tradicin flamenca" y consider que "ms all de
felicitarlo a l, que es lo que corresponde, nos tenemos que felicitar
todos los andaluces, no slo como herederos del flamenco, de la guitarra,
sino tambin como paisanos de un genio como Paco de Luca".

El jurado ha decidido conceder el galardn, al que optaban 39 candidaturas
de 18 pases, al artista flamenco tras dos jornadas de reuniones en el
Hotel Reconquista de Oviedo. La candidatura de Paco de Luca al Premio
Prncipe de Asturias de las Artes fue presentada por el alcalde de
Algeciras, Juan Antonio Palacios, localidad natal del artista, la
presidenta de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Ana
Diosdado, el abogado Antonio Garrigues Walker, y el presidente de la
Sociedad de Artistas y Ejecutantes (AIE), Luis Cobos.



*** Muri el poeta Jorge Cua Casasbellas

El pasado 30 de junio falleci en Pontevedra a los 58 aos el poeta espaol
Jorge Cua Casasbellas, tras una grave y repentina enfermedad. A su
entierro civil, celebrado en el cementerio de San Mauro de Pontevedra,
acudieron cientos de personas.

Ante el fretro, cubierto por una bandera negra con la leyenda "Libertad" y
un clavel rojo como nico adorno, su hermano Miguel Cua recit dos poemas
de su libro Serpigo.

Cua Casasbellas haba nacido en La Ra de Santiago, Vigo, en 1945. Adems
de Serpigo (edic. de autor), haba publicado Mantis (ediciones Libertarias,
Madrid), Moloch (edic. de autor), Hipofanas (Ediciones La Campana,
Pontevedra) y Poemas (1972-1992), reedicin de sus tres primeros libros.
Parte de su obra puede leerse en
http://www.auliga.org/artes/poesia/indexpoesia.htm.



*** Jos Luis Meja presenta libro en Chile

Slo sonetos solos, el tercer libro del escritor peruano Jos Luis Meja
(Lima, Per, 1969) fue presentado el pasado 10 de julio en la reunin
mensual del Grupo Fuego de la Poesa, organizacin que rene a los ms
graneado del quehacer potico chileno contemporneo, en el Restaurante
Italiano L'Umanitaria, de Santiago de Chile.

Otras presentaciones se realizaron en la Comuna de Los Andes, el domingo 11
de julio, y ese mismo da en la Comuna de Rinconada de los Andes; el 14 se
realizaron visitas protocolares en Olmu y Quillota; el 15 en el Centro
Cultural de Via del Mar; el 16 en el Centro Cultural y Librera Parnaso,
de Rancagua, y, finalmente, el 20 en el local de la Ilustre Municipalidad
de San Felipe.

El poemario es un conjunto de siete series, de catorce sonetos cada una,
que pasean al lector por la cosmovisin del poeta peruano. Con este trabajo
Meja obtuvo una mencin honrosa, quedando entre los ocho finalistas del
concurso Cop 2001, el ms prestigioso de las letras peruanas. Est
ilustrado con cuadros del pintor surrealista peruano Gerardo Chvez,
discpulo del maestro chileno Roberto Matta, quien hace pocos meses
realizara en el Museo de Artes Visuales (Mavi) de Santiago una exposicin
en homenaje al gran plstico chileno.

Colaborador asiduo de Letralia, Meja es bachiller en derecho y ciencias
polticas y ha concluido sus estudios de doctorado y maestra en literatura
peruana y latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
tambin ha terminado los cursos conducentes a la obtencin del ttulo de
profesor de literatura en la Pontificia Universidad Catlica del Per.
Actualmente se desempea como docente en el Colegio Americano en Lima (F.
D. Roosevelt) y es director de las obras del club de teatro en espaol de
esa institucin desde 1998.

Adems, es escritor de poemas y crnicas; desde 1993 sus poesas han
aparecido en diversas revistas y antologas peruanas e hispanoamericanas.
En 1998 public su primer libro, Para atrapar una lucirnaga amarilla;
posteriormente, en 2002, edit Tal vez una primavera, que reuni sus
composiciones en dcima espinela. Otros poemarios suyos, inditos en papel,
se hallan publicados electrnicamente en su pgina web, Buscoeditor.com,
donde tambin da a conocer, peridicamente desde 1997, sus Crnicas desde
Lima, artculos de costumbre que reflejan la realidad de la sociedad
latinoamericana. Adems, a fines de este ao la editorial Santillana del
Per publicar su primer libro de poesas infantiles (dcimas) titulado La
granja de don Hilario.



*** Ana Berta Lpez y sus miradas miles

Este 11 de julio fue inaugurada en la Fototeca del Tchira, antiguo
Instituto Alberto Adriani, la exposicin "Ojos de miles miradas", que
ofrecer al pblico, hasta el prximo mes de agosto, una coleccin de 46
retratos tomados por la fotgrafa venezolana Ana Berta Lpez.

Las fotografas que componen esta muestra presentan a personalidades del
mundo de las letras y los medios de comunicacin regionales, as como
personas del entorno cotidiano y hasta tres de animales. "El retrato",
advierte Adela Gonzlez en la presentacin de la muestra, "es su fuerte.
Con l, no slo ha logrado esta interesante galera de imgenes, que
constituye un valioso testimonio para el arte regional. Adems, con el
retrato, Ana ha tendido una red franca de afectos palpables y visibles".

Ana Berta Lpez (Caracas, 1963) es una experimentada fotgrafa con ms de
veinticinco aos de carrera. Adems es actriz, con formacin en el Taller
Luz Columba, de Nelson Ortega, y en el Instituto de Formacin de Arte
Dramtico, entre otros centros. Trabaj con el grupo de teatro Arriba el
Teln y fue actriz en telenovelas de Radio Caracas Televisin (RCTV,
http://www.rctv.net). Se inici en la fotografa de manera autodidacta y
esta es su segunda exposicin.

La Fototeca del Tchira est ubicada en la carrera 8 con calle 11 de San
Cristbal. Adems de las imgenes de Lpez, es posible apreciar muestras
individuales de los fotgrafos invitados Jean Carrero, Jar Perna y Mara
Eugenia Rincn.



*** El poema ms largo del mundo

Entre los eventos ms destacados que rodearon la celebracin del centenario
de Pablo Neruda estuvo la elaboracin del poema ms largo del mundo, un
trabajo que llev la poesa a lo largo de dos kilmetros, segn inform la
agencia de noticias literarias Librusa.com.

"Uno de los homenajes ms llamativos se efectuar (...) en Valparaso,
donde se extender el poema ms largo del mundo: un rollo de dos kilmetros
que saldr desde La Sebastiana, una de las casas del vate, hasta la plaza
Anbal Pinto, en el centro", indic el domingo 11 el diario La Tercera, de
Santiago.

"El rollo contiene versos escritos por aficionados a la poesa y versos de
Neruda, llegar hasta a un bar donde Neruda acostumbraba a conversar con
sus amigos y ser inscrito en el libro de rcord mundiales de Guinness",
agreg el diario que tambin se ha unido a la celebracin con el
lanzamiento de una coleccin que rene lo mejor de la obra del poeta
chileno.

"Para la confeccin del poema se enviaron convocatorias y trozos de un gran
rollo de papel a organizaciones gubernamentales, municipios, universidades,
colegios, jardines infantiles, las Fuerzas Armadas y diversos grupos
sociales de la regin, incluidos los presos de la crcel local", concluy
la fuente.



*** Falleci el poeta dominicano Enriquillo Snchez

El escritor dominicano Enriquillo Snchez, Premio Latinoamericano de Poesa
Rubn Daro, muri el martes 13 de julio, a los 47 aos, a causa de un paro
cardaco respiratorio que oblig a internarlo en cuidados intensivos desde
el da anterior, informaron escritores y medios locales. Sus restos fueron
sepultados el mircoles 15 en el cementerio Cristo Redentor.

Poeta, ensayista y narrador, llevaba varios das internado en una clnica
de Santo Domingo tras sufrir un ataque cardiaco. El escritor era
descendiente del prcer dominicano Francisco del Rosario Snchez.

En 1983 Snchez public Pjaro dentro de la lluvia, que le vali un Premio
Anual de Poesa, galardn que volvera a recibir en 1996 por Memorias del
azar. En 1985 public Sherif On Ice Cream Soda, obra con la que obtuvo el
Premio Latinoamericano de Poesa Rubn Daro, que se otorga en Nicaragua.
El ao pasado, Snchez obtuvo tambin el Premio Anual de Ensayo en su pas
por El espectculo del terror.

En los aos 70 mantuvo la seccin "Palotes" en la revista Ahora. De 1989 a
1997 publicaba en el diario El Siglo su columna "Para uso oficial
solamente". Tambin es autor de las obras Convicto y confeso, Musiquito,
Anales de un dspota y un bolerista, Escritorio marino y letras de cambio,
Antologa mayor de la literatura dominicana (XIX-XX) y Germn E. Ornes: una
vida para la libertad, entre otras con las que incursion en diversos
gneros, como el cuento y la novela.



*** Jos Emilio Pacheco recibi el premio Neruda

El poeta mexicano Jos Emilio Pacheco recibi, el pasado 14 de julio, el
Premio Iberoamericano de Literatura Pablo Neruda, entregado por el Gobierno
chileno, en el marco de la celebracin por el centenario del natalicio del
vate chileno, en un acto celebrado en el Saln Montt Varas del Palacio de
La Moneda.

El presidente Ricardo Lagos hizo entrega del premio, consistente en 30 mil
dlares, una medalla y un diploma, distincin instaurada a travs del
Consejo Nacional del Libro y la Lectura. Tanto Lagos como el galardonado
poeta se mostraron agradecidos por la distincin.

Tras recibir el premio, Pacheco calific a Neruda como uno de los mayores
poetas del siglo XX. "Sin Neruda no hay poesa en la narrativa
hispanoamericana del siglo XX", agreg, y consider que el autor del Canto
general est en la cumbre de la lengua espaola.

"Recibo este gratsimo e inesperado honor del primer premio Pablo Neruda
con agradecimiento y orgullo, desde luego, pero tambin, y sobre todo, con
humildad", dijo Pacheco, y agreg que "por definicin, los premios slo
dejan contentos a quienes los reciben" y consider que al mencionar a uno
"significa inevitablemente dejar sin reconocimiento a otros cien que sin
duda lo merecen".

"Sera una afrenta suicida y una ingratitud sin nombre el que yo dijera que
el jurado se equivoc, no merezco que se me distinga as y mucho menos en
el escenario de Pablo Neruda. Todo lo contrario, agradezco para siempre la
generosidad (del jurado)", afirm.

Manifest adems que "no conoc a Pablo Neruda, tampoco hice esfuerzo
alguno para acercarme a l, mi relacin es perfecta en el sentido de que
para m el gran poeta Neruda no fue un hombre de carne y hueso, mi Neruda
es nada ms y nada menos que la poesa de Neruda".

"No cometer la ingenuidad de pretender juzgarlo", agreg, "slo quiero
hablar a nombre de ese lector suyo que fui, que he sido y ser hasta el
final de mi vida".

El presidente Lagos indic por su parte que, con la entrega del galardn
internacional, culminan las actividades oficiales para conmemorar el
natalicio del autor de Residencia en la tierra y ganador del premio Nobel
de Literatura 1971. "Por primera vez entregamos este premio y, como lo ha
resuelto el jurado, se le entrega a Jos Emilio Pacheco, al mexicano, al
poeta, al narrador, al ensayista, al editor. Un practicante de la
literatura de tiempo completo", precis.

El jurado del Premio Ibroamericano de Poesa Pablo Neruda estuvo conformado
por el autor mexicano Carlos Fuentes, el ensayista peruano Julio Ortega y
el literato chileno Jaime Concha, presididos por el ministro de Cultura de
Chile, Jos Weinstein. Este ltimo intervino en la ceremonia para enumerar
la vasta proyeccin de Pacheco en la literatura latinoamericana y
universal.

Jos Emilio Pacheco naci en Ciudad de Mxico en 1939. Adems de poeta es
periodista, ensayista y crtico literario, y entre sus obras ms destacadas
estn Los elementos de la noche (1963), No me preguntes cmo pasa el tiempo
(1969), la novela Morirs lejos (1967), el libro de relatos El principio
del placer (1972) y la compilacin Tarde o temprano, que rene sus poemas
desde el ao 58 al 2000.



*** El milln de Gijn

El pasado 19 de julio se clausur la XVII Semana Negra de la nortea ciudad
espaola de Gijn, actividad que este ao llam la atencin de un milln de
personas y que vio incrementadas sus ventas un 25% respecto al ao pasado:
en total se vendieron 41.070 libros.

Durante 10 das, los invitados y el pblico vivieron una mezcla de "cultura
y fiesta reivindicativa", que este ao gir en torno a la figura de
Leonardo da Vinci. Participaron, en los ms de sesenta actos literarios
-charlas, mesas redondas, presentaciones de libros, exposiciones,
conciertos, veladas de poesa, tertulias, talleres de literatura, festival
de fotoperiodismo y entrega de premios, entre otras actividades- 131
autores procedentes de pases como Espaa, Argentina, Cuba, Mxico,
Alemania, Francia, Estados Unidos, Italia o Grecia.

La literatura, la ciencia ficcin y el fotoperiodismo fueron algunos de los
centros de inters de esta actividad, un festival "multicultural" que se
inici el 9 de julio a bordo del "tren negro", que traslad a 80 escritores
desde Madrid a Gijn. Paco Ignacio Taibo II, el director de la Semana
Negra, defini el festival como un certamen "provocador" en el que la
literatura no es lo que se espera.

Durante el recorrido hasta Gijn, en la comunidad autnoma de Asturias, los
escritores hablaron sobre la tendencia en la literatura hacia la conexin
entre distintos gneros y la presencia de la violencia en la narrativa
actual. El poeta mexicano Juan Balueos abri la primera mesa redonda con
la lectura de un poema sobre la violencia que sufren los indgenas desde el
descubrimiento de Amrica.

El tema de la violencia tambin fue abordado por el escritor mexicano Pedro
Angel Palou y el argentino Guillermo Orsi en sus obras Con la muerte en los
puos y Sueos de perro. Entre las principales atracciones de la semana
estuvo el estadunidense Alan Furst, definido por Taibo II como "el nuevo
Graham Greene de la novela negra", quien habla del espionaje en el perodo
de preguerra en Europa en obras como Reino de sombras y La sangre de la
victoria.

El periodista italiano Franco Mimmi habla de la relacin entre el poder
poltico y la religin en una historia de la Galilea de Jesucristo que se
convierte en una trama de espas que conspiran contra el imperio romano. Y,
desde la ciencia ficcin, el escritor espaol Juan Miguel Aguilera aborda
en su reciente libro "el encuentro con el otro" al de un grupo de personas
de Granada que llegaron a Mxico antes que Cristbal Coln a Amrica.

Despus de la primera mesa redonda los escritores y periodistas continuaron
los debates en pequeos grupos mientras llegaban a Gijn, donde ms tarde
asistieron a la apertura del recinto donde se llevaron a cabo todas las
actividades. En el recinto al aire libre, de unos 89 mil metros cuadrados,
hubo 31 libreras, un supermercado de libro, 64 bares, 68 unidades feriales
y 58 puestos de venta.



*** Dedican Semana de la Poesa de Caracas a Eugenio Montejo

Entre el 19 y el 24 de este mes se realiz en Caracas la XI Semana
Internacional de la Poesa de Caracas, que este ao estuvo dedicada al
poeta venezolano Eugenio Montejo.

Las actividades se iniciaron el lunes 19 con una conferencia de Antonio
Lpez Ortega sobre el autor homenajeado, una intervencin del poeta Rafael
Cadenas y las propias palabras de Montejo, en un acto celebrado en el
Centro Cultural Corp Group de La Castellana. Ese mismo da se present el
libro The trees: selected poems 1967-2003, de Montejo, una antologa
potica traducida por el australiano Peter Boyle -a cargo de quien estuvo
la presentacin- y publicada en forma de edicin bilinge ingls-espaol.

La XI Semana Internacional de la Poesa cont con la participacin de 18
poetas extranjeros procedentes de Australia, Italia, Espaa, Mxico,
Colombia, Chile, Francia, Cuba, Per, Uruguay, Austria, Suecia, Marruecos y
Eslovenia, adems de la intervencin de 61 poetas, crticos y escritores
venezolanos de todas las regiones del pas.

Mara Auxiliadora lvarez, Israel Centeno, Luis Alberto Crespo, Rger
Herrera, Yolanda Pantin, Esdras Parra, Aly Prez, Francisco Prez Perdomo,
Simn Petit, Ernesto Romn, Mara Clara Salas y Alicia Torres fueron
algunos de los autores venezolanos que participaron.

El evento fue patrocinado por el Conac (http://www.conac.gov.ve) y el
Ministerio de Cultura, la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello, la
Fundacin Corp Group Centro Cultural, la Fundacin Cultural Chacao, Monte
vila Editores, la Embajada de Espaa y el Instituto de Cooperacin
Latinoamericana, el Istituto Italiano di Cultura, la Embajada de Colombia,
la Galera de Arte Nacional, la Cinemateca Nacional, la Fundacin
Biblioteca Ayacucho, la Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab,
http://www.ucab.edu.ve) y Amazonas Mujeres de Venezuela.

Nacido en Venezuela en 1938, Eugenio Montejo reivindica para la poesa
latinoamericana la abolicin de las fronteras polticas. La poesa de
Montejo se ha caracterizado por el espesor y la rica gama textual, aun por
la recreacin naturalista y mtica, adems de la pasin constructiva y el
casi perfecto control del desarrollo del poema, que excluye lo divagatorio
y deshilvanado.

Ha publicado, entre otros, legos (1967), Muerte y memoria (1972), Algunas
palabras (1977), Terredad (1978), Trpico absoluto (1982) y Alfabeto del
mundo (1986). Es autor tambin de dos colecciones de ensayos, La ventana
oblicua (1974) y El taller blanco (1983), as como de un volumen de
escritura heteronmica, El cuaderno de Blas Coll (1981).



*** Falleci en Madrid el bailaor Antonio Gades

Antonio Esteve Rdenas, conocido para el arte como Antonio Gades, perdi su
lucha contra el cncer y muri el pasado 20 de julio, a los 67 aos, en el
hospital madrileo donde llevaba varios das ingresado. Poco antes, el
bailaor haba dispuesto una ceremonia ntima para su incineracin en Madrid
y dej instrucciones para que sus cenizas fueran trasladadas a Cuba y
entregadas a su amigo Ral Castro.

Gades escribi en su lecho de muerte a su viejo camarada Ral Castro,
hermano de Fidel Castro y ministro de las Fuerzas Armadas. En su
"testamento poltico" y ltimo mensaje a Ral anunci que su viuda, Eugenia
Eiriz, y sus tres hijas, Mara Tamara y Celia, le entregaran sus cenizas
en La Habana. "Haga con ellas lo que usted crea conveniente", escribi
Gades en una hoja membretada del hospital Gregorio Maran de Madrid.

"Jams pens tener el honor de llegar a ser su compadre, pero desde que le
conoc siempre estuvo dentro de m por su firmeza, su ejemplo de verdadero
comunista y su fidelidad a nuestro comandante (Fidel Castro)", afirm
Gades. "Quiero que sepa que lo nico que siento es no haber hecho ms por
la Revolucin", aadi.

La llegada de Eugenia y las tres hijas de Gades a La Habana fue el pasado
22 de julio y se mantuvo en la ms absoluta discrecin. Las emisarias
entregaron los restos del bailaor al Ministerio de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias, donde tuvo lugar una sencilla ceremonia, presidida por
Ral Castro, su esposa Vilma Espn, el ministro de Interior, Abelardo
Colom Ibarra, y el jefe del Estado Mayor, lvaro Lpez Miera.

"En atencin a sus excepcionales cualidades artsticas y humanas y a su
condicin revolucionaria", sus cenizas quedarn provisionalmente en una de
las salas del Ministerio hasta su traslado a la Sierra Maestra. All
reposar en el Mausoleo del II Frente Oriental Frank Pas -actualmente en
reparacin-, donde fueron sepultados los combatientes cados durante la
revolucin.

La pasin de Gades por Cuba se remonta a 1975, cuando realiz su primera
visita, se enamor de la isla y nunca pudo abandonarla del todo. Su
penltima visita fue en noviembre de 2003, cuando, aprovechando un permiso
mdico, viaj a bordo de su velero, el "Luar 040" (Ral al revs), en honor
a Ral Castro, y 040, el indicativo en la guerrilla de Colom Ibarra.
Gades, el "capitn Chinche", como le apodaron sus compaeros de viaje,
sali del puerto mediterrneo de Altea, al este de Espaa, en noviembre, y
lleg a La Habana a fines de diciembre, cumpliendo su viejo sueo de
repetir el viaje a Cuba que realiz en 1992.

Apareci de nuevo en La Habana en junio para recibir de manos de Fidel
Castro la medalla "Jos Mart", la ms alta condecoracin que concede el
Gobierno cubano, por "su amor, amistad y fidelidad inquebrantables". La
revolucin cubana "me ha confirmado que mis ideales revolucionarios no eran
los que algunos pretendan hacerme creer equivocados y slo obedecan a una
epidemia de juvenil romanticismo", dijo entonces el bailaor espaol.



*** lvaro Mutis, legionario de honor

El gobierno francs condecor este 22 de julio al escritor colombiano
lvaro Mutis con la Legin de Honor en grado de Oficial, la distincin de
mayor rango en ese pas que se concede a ciudadanos eminentes nacionales y
extranjeros, en una ceremonia en la residencia del embajador de Francia en
Mxico, Philippe Faure.

Mutis pronunci un breve discurso en el que dijo que tiene con Francia una
deuda "hecha de gratitud, de nostalgia, y de una permanente admiracin".
Indic que actualmente el mundo est envuelto en una "vertiginosa agona de
todos los principios y certezas que han signado durante milenios la
conducta del hombre, cuyo perfil, como persona, va borrndose
paulatinamente y es reemplazado por el fantasma que intenta imitarlo en la
brumosa pantalla electrnica".

Lament que los llamados "nuevos medios" de comunicacin, enmarcados en una
sociedad de consumo "de cada da ms vasto y asolador alcance", conspiren
"para anular la nocin de individuo y la existencia misma de la persona".
Dijo que entre los remedios que lo alivian del "espectculo del mundo
actual" se encuentran "las pginas, para m vivas, presentes y necesarias,
de autores como Montaigne, Rossard, Chautebriard, Baudelaire, Rimbaud,
Valery, Marcel Proust, Paul Morin y Celine".

Premio Cervantes, Prncipe de Asturias de las Letras y Reina Sofa de
Poesa, el colombiano lvaro Mutis se une a una selecta lista de
intelectuales y personalidades del mundo de la cultura que han recibido la
Legin de Honor francesa en este pas, como el Premio Nobel de Literatura
(1982) Gabriel Garca Mrquez, quien acudi a la ceremonia. Adems de estos
dos escritores colombianos, han recibido la distincin los escritores
mexicanos Carlos Fuentes y Elena Poniatowska, as como la actriz Mara
Flix, ya fallecida.



*** Slo 130 palabras en ingls son habituales en espaol

Un estudio de las academias de la lengua espaola revel el pasado 23 de
julio que la aparente omnipresencia del ingls en el idioma castellano no
es ms que un mito muy difundido. El trabajo, revelado por el presidente de
la Academia Argentina de Letras (http://aal.universia.com.ar/aal), Pedro
Luis Barcia, demostr que frente a los 90.000 vocablos del espaol slo hay
130 anglicismos de uso permanente, una cifra que "en la totalidad de la
lengua no es nada".

La investigacin fue realizada por las veintids academias de la lengua
espaola del mundo y forma parte del proceso de confeccin del Diccionario
panhispnico de dudas, cuya versin digital se presentar durante el
Congreso de la Lengua Espaola (http://www.congresodelalengua3.ar) que se
llevar a cabo en la ciudad argentina de Rosario en noviembre prximo.

Para detectar la presencia de voces extranjeras en el uso cotidiano del
espaol se utiliz un sistema electrnico de lectura de diarios y libros
que los expertos llamaron "Bho", en virtud de su trabajo nocturno. Fueron
analizados los quince peridicos principales de habla hispana. Segn
Barcia, el mito se basa en que el ingls "tiene una frecuencia de uso tan
intensa que da la impresin de que se est frente a una verdadera
invasin", que efectivamente existe "en campos como la ciencia e Internet".

En la red informtica "el ingls funciona como lengua internacional" y su
presencia en los sitios web "es del 75 por 100 contra el 1,5 por ciento del
espaol o del francs y el 0,7 del rabe", precis.

Para los acadmicos, los anglicismos impresos en diarios y libros son
representativos del habla "porque las palabras son corrientes y hay un
conjunto de uso comn en la lengua oral y escrita", manifest. "Software,
por ejemplo, lo utilizan desde los medios hasta los tcnicos y los chicos
de la casa", dijo Barcia, quien justific que el seguimiento no se haya
hecho tambin en la televisin y la radio.

Del mapa hispanoamericano -a excepcin de Puerto Rico y Mxico, por razones
geogrficas, histricas y polticas de peso-, Espaa y Argentina son los
pases con mayor presencia de anglicismos en la lengua. Cuando el
Diccionario panhispnico de dudas se publique en papel, lo que est
previsto para marzo de 2005, tendr incorporadas recomendaciones frente al
uso de los anglicismos. Los acadmicos se inclinan por aceptar las palabras
que no tienen sinnimos y, siempre, adaptar la grafa al espaol.



*** Evento coral se celebrar en Maracay

Durante los das 28 y 29 de julio se realizar en Maracay, Aragua
(Venezuela), el II Festival de Coros "Voces en Acstica", teniendo como
escenarios diversas instituciones de inters social, as como el Museo de
Arte Contemporneo "Mario Abreu", que ha abierto sus puertas a este evento
organizado por el grupo de coralistas Voces Acsticas, ente que tiene como
objetivo la difusin del canto coral, segn informaron su presidenta, Luca
Parra, y uno de sus asesores, Nstor Alfonzo.

Los conciertos se ofrecern en horarios vespertino y nocturno, los primeros
para las instituciones de inters social (Sager, Hogares Crea y Sapana, en
sus respectivas sedes) los das mircoles 28 y jueves 29 de julio, siendo
estas presentaciones de carcter didctico y recreativo. Los conciertos de
clausura de cada jornada se efectuarn en la terraza del Macma a las 7:00
de la noche y sern abiertos al pblico en general, con entrada libre.

Tetracordium (Ocumare del Tuy), Cantora Universitaria Simn Bolvar
(Universidad Nacional Abierta Centro, ncleo Aragua), Ensamble Shii'rain
Mmankaa, Coral Benito Ballesteros y el Quinteto Auyantepuy son las
agrupaciones que participarn en esta edicin del festival.



*** Quino celebra cincuentenario de su carrera con nuevo libro

Un nuevo libro, titulado Qu presente impresentable! (Ediciones de la
Flor), y una exposicin retrospectiva de su obra, marcan en Argentina el
cincuentenario como dibujante de Joaqun Salvador Lavado, "Quino", el padre
de Mafalda y sus amigos, serie que no dibuja hace treinta aos pero que le
abri las puertas de la fama mundial.

La exposicin, que se inaugurar este mircoles 28 y estar abierta al
pblico hasta el 29 de agosto en el Palais de Glace de la capital
argentina, ha sido llamada "Quino: 50 aos" e incluye desde su primer
trabajo, publicado en la revista Esto Es, hasta sus ms recientes dibujos.
El dibujante estar en el acto inaugural de la muestra, organizada por la
Fundacin Andreani y la Asociacin Amigos del Palais de Glace con el apoyo
de varias empresas.

Paralelamente, el dibujante present su ms reciente libro, el trigsimo,
que rene buena parte de los dibujos que ha publicado en los ltimos aos
en medios grficos de Amrica y Europa. La portada de Qu presente
impresentable! muestra a un minsculo delincuente que sale de una lata de
tomates recin abierta y apunta con su pistola a un ama de casa.

"Yo ya no me planteo qu es el humor: los marineros no se preguntan qu es
el agua", ha dicho Quino en el acto de presentacin, el 21 de julio.
Contrariando al ttulo de su libro, Quino -quien vive en Europa hace
aos-ha declarado que el presente de su pas no le parece impresentable.
"Actualmente el mundo se ha convertido en un lugar poco seguro. As dice el
presidente George W. Bush, pero no dice que eso es gracias a l", agreg,
ante un auditorio del que formaban parte otros dibujantes argentinos, como
Roberto Fontanarrosa, Caloi y Rep.

Para complementar la exposicin se ha organizado un programa de actividades
que incluye proyeccin de vdeos sobre dibujos de Quino, talleres de humor
y dibujo para nios, un concurso de humor grfico, una charla del
homenajeado y firma de catlogos, y debates con participacin de
humoristas, socilogos, historiadores y editores.



*** Seminario sobre literatura ertica realizarn en Lima

El prximo 3 de agosto se dar inicio a un seminario sobre literatura
ertica en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (Celacp),
en Lima (Per), a cargo de Moiss Snchez-Franco. La actividad se
desarrollar en ocho sesiones, los martes entre 7 y 9 de la noche.

El seminario tiene como fin presentar un panorama histrico, descriptivo,
conceptual e interpretativo del gnero ertico desde la antigedad hasta el
siglo XIX. Para ello, se analizarn los textos erticos ms representativos
de cada poca, sealndose su interrelacin con su contexto y su
importancia en el devenir histrico del gnero. Adems, se establecer un
necesario deslinde entre el concepto de erotismo con temas como pornografa
y masoquismo.

Entre los temas que se desarrollarn se encuentra la literatura ertica en
la Antigedad, con lectura de textos de Aristfanes, Safo, Petronio y
otros; en la Edad Media, con textos de Bocaccio y Geoffrey Chaucer; en el
Renacimiento y la Ilustracin, con textos de Rabelais y Cornielle; y en los
siglos XVIII y XIX, con lectura de textos del Marqus de Sade, Baudelaire y
Emile Zola. Tras la disertacin que en cada sesin har el expositor sobre
el tema a tratar, los participantes analizarn el texto propuesto.

El costo es de 100 nuevos soles para estudiantes y jubilados; 130 para
docentes y 160 para el pblico en general, lo que incluye materiales y
certificados. Para mayor informacin es preciso dirigirse al Celacp, en la
avenida Benavides 3074 (valo de Higuereta), Miraflores, o llamar por el
telfono 2161029. Tambin se puede escribir a celacp@wayna.rcp.net.pe.



*** Celebrarn en Ccuta el XII Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano

Entre el 5 y el 8 de agosto se realizar en la ciudad colombiana de Ccuta
el XII Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano, organizado conjuntamente
por la Asociacin de Escritores del Tchira (http://aet.tripod.com.ve) y la
Asociacin de Escritores del Norte de Santander.

En esta oportunidad, el evento se desarrollar en el hotel Bolvar, la
Biblioteca Pblica Julio Prez Ferrero y diferentes universidades y centros
de educacin superior. Las actividades se iniciarn el jueves 5 a las 8 de
la noche con el acto de instalacin y un agasajo a los escritores
participantes.

Una serie de clases magistrales, conferencias y lecturas de textos ocuparn
la agenda de los participantes hasta el domingo 8. El viernes 6 a las 7:30
de la noche, habr una "Noche venezolana" coordinada por el Consulado de
Venezuela en Ccuta.

A la misma hora del sbado se realizar la actividad "Poesa en
movimiento", en la que los poetas ofrecern recitales en diversos lugares
de la ciudad valindose para ello de una unidad del transporte colectivo.

Por Colombia participarn, en calidad de invitados especiales, Jorge
Franco, Hctor Abad Fabio Lince y Gabriel Pabn. Los invitados especiales
venezolanos sern Pepe Barrueta, Gabriel Jimnez Emn, Miguel Mrquez,
Alfredo Chacn y Temstocles Salazar.

Los interesados en asistir debern cancelar un arancel de Bs. 160.000 (o su
equivalente en pesos colombianos), lo que les permitir disfrutar de
hospedaje y comida durante el evento, participacin como ponentes, lectores
de textos o asistentes, material de apoyo y certificado, transporte interno
dentro del marco del evento y, para los delegados venezolanos, transporte
desde San Cristbal hasta Ccuta.

Para mayor informacin se puede escribir al correo electrnico de la
Asociacin de Escritores del Tchira, aetachira@yahoo.com, o visitar su
pgina web en http://aet.tripod.com.ve.



*** Inicia Feria del Libro en La Paz

El prximo 11 de agosto comienza la novena Feria del Libro en La Paz. Los
organizadores del evento, que este ao tendr como pas invitado a
Colombia, esperan contar con ms de 50.000 visitantes. El ritmo vallenato y
los sabores de la gastronoma "paisa" colmarn la capital boliviana durante
todo el mes.

Entre las novedades del encuentro literario, que se desarrollar bajo el
lema "El libro nos hace libres" y estar dedicado al patrimonio inmaterial,
se encuentra la exhibicin de 10 retablos colombianos dedicados al
Libertador Simn Bolvar.

El embajador de Colombia en Bolivia, Eduardo Casas, seal que la presencia
de su pas no ser expresamente literaria. "Queremos mostrar nuestros
valores culturales, desde el baile hasta la comida". En ese sentido, el
programa incluye una muestra de danzas y platos tpicos. Igualmente se est
tramitando una teleconferencia con el escritor Gabriel Garca Mrquez.

El programa cultural incluye el Da Internacional de la Cultura, donde
varios pases, mediante sus embajadas, mostrarn las expresiones culturales
y culinarias caractersticas de sus regiones. La Reforma Educativa ha
preparado tambin un programa especial para los nios que incluye traslados
de sus establecimientos.

El pasado ao, la FIL cont con la presencia de 50.000 visitantes, y se
espera que en la novena edicin se supere esa cantidad. Para escolares,
estudiantes de colegios y universitarios habr ingreso gratuito en horarios
especiales.



*** El Ojo de Iberoamrica cierra inscripciones

Agencias, productoras, anunciantes, directores y creativos deban presentar
antes del viernes 23 de julio sus mejores trabajos del perodo 2003/2004 en
el Premio Internacional El Ojo de Iberoamrica
(http://www.elojodeiberoamerica.com), mientras que los interesados en
postularse a los premios a los Mejores Trabajos Interactivos y a la Mejor
Creatividad en Medios de Iberoamrica debern hacerlo, mediante el
formulario dispuesto a tal efecto en el sitio de los premios, antes del
lunes 16 de agosto.

Quienes inscriban su material aparecern con sus trabajos en un DVD-ROM que
acompaa al Anuario, y adems podrn solicitar formar parte de las pginas
del Libro Anuario El Ojo de Iberoamrica 2004, que constituir la memoria
histrica de la mejor publicidad regional y que contendr los ms
destacados avisos y las empresas y profesionales ms representativos del
perodo comprendido entre el 1 de julio de 2003 y el 30 de julio de 2004.

El Premio a la Trayectoria destaca a la mejor agencia, al mejor director
creativo, a la mejor productora, al mejor director de cine publicitario y
al mejor anunciante de cada pas o zona participante y de toda
Iberoamrica. El Premio a las Mejores Piezas por Categora de Producto
distingue a los mejores comerciales de TV, a los mejores spots radiales y a
los mejores avisos grficos de Iberoamrica, en 16 categoras, entre las
que se incluye el premio a las Mejores Campaas de Iberoamrica. Adems, el
Premio a las Mejores Piezas por Pas reconocer a los mejores comerciales,
los mejores spots y las mejores grficas de cada pas o zona participante y
tambin a los mejores de toda Iberoamrica.

Por su parte, el Premio a los Trabajos Interactivos galardonar a los
mejores de las categoras Mejor Website y Mejor Publicidad Online. Dentro
de esta categora se premian los mejores: Banner Simple, Rich Media Banner,
Beyond The Banner, Hot Site, Juego Online, E-mail Marketing y Viral
Marketing. En tanto el Premio a la Creatividad e Innovacin en el Uso de
los Medios valorar formas de utilizacin de los medios que sean originales
e inusuales en la comunicacin de un nico mensaje. Se evaluar a travs de
las siguientes categoras: Cine y TV, Grfica, Va Pblica, Eventos
especiales y Promociones, Auspicios y Patrocinios, Medios Alternativos, y
Mix de Medios.

La suma de puntos obtenidos por los galardones conseguidos a travs de los
Premios a la Trayectoria, a las Mejores Piezas de TV, Grfica y Radio, a
las Mejores Piezas Interactivas, a las Mejores Piezas por Categora de
Producto y a la Mejor Creatividad e Innovacin en Medios se contabilizan
para determinar quin se llevar el Premio a la Mejor Red de Comunicacin
de Iberoamrica.

Los pases o zonas a ser premiadas por El Ojo de Iberoamrica son
Argentina, Brasil, Centroamrica y Caribe (Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panam y Repblica Dominicana), Chile,
Colombia, Espaa, Estados Unidos, Mxico, Per, Portugal, Puerto Rico,
Regin Sur (Bolivia, Ecuador y Paraguay), Uruguay y Venezuela.

Desde su inicio hace diez aos, LatinSpots ha buscado ser un espejo y un
espacio de difusin, integracin y debate de la realidad iberoamericana. El
nombre del premio hace referencia a su intencin de ser una herramienta que
permita observar atentamente lo latino, distinguiendo a los profesionales a
partir del juicio de los mismos iberoamericanos y difundiendo despus esa
visin al resto del mundo. El Ojo se encarga as de ayudar a construir una
identidad regional por medio del mtodo ms efectivo: la capacidad de ser
reflejo de las races y del presente de esta comunidad.

Para recibir ms informacin sobre el premio, la forma de inscripcin y
sobre las conferencias de El Ojo de Iberoamrica 2004, puede escribir a
info@elojodeiberoamerica.com, llamar al 54 11 45765335 o visitar el sitio
www.elojodeiberoamerica.com, donde encontrar toda la informacin y
novedades sobre el evento. En caso de necesitar imgenes, logos o
informacin de ganadores de ediciones anteriores para su publicacin, slo
deben solicitarlo a info@latinspots.com o por telfono al 54 11 45765335.



*** Creadores venezolanos podrn desarrollar proyectos en el exterior

Con el objeto de propiciar el enriquecimiento profesional y artstico de
aquellos creadores individuales que se desempean en las artes visuales,
danza, literatura, medios audiovisuales, msica y teatro, el Consejo
Nacional de la Cultura en coordinacin con el Ministerio de Cultura de
Colombia y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de Mxico,
convocan a participar en el Programa de Intercambio de Residencias
Artsticas (Pira) correspondiente al perodo 2004-2005, cuyo perodo de
postulacin culminar el da 16 agosto del presente ao.

El PIRA es un programa establecido como parte de los convenios firmados por
el Grupo de los Tres (G-3) -Colombia, Mxico y Venezuela-, que apoya
proyectos de creacin y de trabajo individual en las disciplinas
convocadas. Los artistas interesados podrn postularse para obtener una de
las seis residencias que ofrece este programa (tres por pas) con la
finalidad de realizar un proyecto creativo en Mxico o en Colombia, durante
un perodo de diez semanas consecutivas durante el ao 2005.

Para participar en necesario solicitar el formulario de postulacin y las
bases del programa en la sede del Conac: Direccin General, Fondec, piso
16, Torre Norte, Centro Simn Bolvar, El Silencio, Caracas. Para mayor
informacin pueden comunicarse por los telfonos (0212) 4816004 o
484.78.74, o consultar el sitio del Conac en http://www.conac.gov.ve.



*** Cultura dominicana celebrar su fiesta en Nueva York

La Fundacin Dominicana Culturarte de Nueva York est invitando a su 1
Feria Anual del Libro y la Cultura Dominicana de Washington Heights, Nueva
York, evento que se desarrollar entre el 20 y el 22 de agosto y que
incluir, adems de eventos artsticos, una muestra culinaria.

El ente convocante, en colaboracin con las ms prestigiosas organizaciones
e instituciones del rea metropolitana de Nueva York, ha cursado
invitaciones a los ms talentosos pintores y artesanos dominicanos, quienes
exhibirn su trabajo en el marco del evento.

La actividad se realizar en el Highbridge Park de la calle msterdam con
esquina 172, en el Alto Manhattan. Constar de una tarima central donde se
presentarn los talentos muscales y folklricos dominicanos y un rincn
literario para los amantes de la poesa, presentaciones de libros,
festivales musicales y conferencias sobre arte, poltica cultural y
turismo.

Karina Rieke, organizadora del evento y directora ejecutiva de Culturarte,
indic que se ha precisado la presencia de artistas, editores, publicistas,
escritores, pintores, crticos, periodistas, artesanos y folkloristas.

Para participar es preciso telefonear a los nmeros (212) 928-8100 y (917)
968-2317 o contactar a Rieke en la sede de la fundacin, ubicada en 260
Audubon Avenue, Nueva York, o por correo electrnico, escribindole a
culturarteny@aol.com.



*** Realizarn en Mar del Plata jornadas sobre literatura infantil

El grupo Jitanjfora (http://www.mdp.edu.ar/humanidades/jitanjafora), del
Departamento de Documentacin de la Facultad de Humanidades de la
Universidad Nacional de Mar del Plata (http://www.mdp.edu.ar), en
Argentina, est invitando a sus IV Jornadas de Extensin Universitaria "La
literatura infantil y la escuela", que se desarrollarn en la ciudad surea
entre el 16 y el 18 de septiembre, y que estn dirigidas a docentes del
nivel inicial y EGB, bibliotecarios, animadores socioculturales y
estudiantes de magisterio.

"Como en los encuentros anteriores el objetivo es compartir un espacio de
intercambio entre docentes, directivos, escritores, libreros y
bibliotecarios acerca del lugar de la literatura en la escuela y las
prcticas que tienden a la animacin y el fomento de la lectura",
explicaron los organizadores.

Se llevarn a cabo mesas de experiencias en las cuales se expondrn
proyectos de animacin a la lectura, llevados a cabo en distintas
realidades institucionales. Para ello, se invita a enviar experiencias al
Comit de Seleccin. Los trabajos completos podrn enviarse a
jitanjaf@mdp.educacin.ar hasta el 6 de agosto. La comunicacin tendr una
extensin mxima de 6 pginas en fuente Arial, tamao 11, interlineado 1,5.
Incluir ttulo, autores y el nombre y nivel de la institucin en la que la
experiencia se desarroll.

Los trabajos seleccionados sern ledos por sus autores en las Mesas de
Experiencias que se organizarn en torno a ejes tales como experiencias de
animacin a la lectura en el nivel inicial as como en el primero, segundo
y tercer ciclos de EGB; la lectura como eje del proyecto institucional; la
animacin a la lectura ms all del mbito escolar, y la biblioteca en las
instituciones educativas.

Para obtener mayor informacin o proceder a la inscripcin, que tendr un
costo de $15 para asistentes y de $18 para ponentes, es preciso comunicarse
con la Facultad de Humanidades por los telfonos 4752277 y 4752288 (int.
411), o visitar el sitio del evento en
http://www.mdp.edu.ar/humanidades/jitanjafora/Jornadas04.htm.



*** Centroamrica invitada de honor en Liber 2004

Panam, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua sern los
pases invitados de Liber 2004 (http://www.liberbcn.com), la Feria
Internacional del Libro organizada por Fira de Barcelona, que este ao
celebrar su 22 edicin entre los das 29 de septiembre y 2 de octubre en
Barcelona.

El comit organizador del certamen -encabezado por el presidente de la
Federacin de Gremios de Editores de Espaa
(http://www.federacioneditores.org), Jordi Ubeda- ha considerado de gran
inters para la industria espaola convocar a esta seleccin de pases
centroamericanos con el nimo de mejorar e incrementar los contactos
comerciales entre ambas zonas geogrficas.

Ubeda afirm que el sector editorial espaol "confa en incrementar el
comercio del libro con Centroamrica, una regin a la que los editores
espaoles exportaron libros en 2003 por valor de 14,77 millones de euros".
El presidente de la federacin seal que Liber "es una de las ferias ms
importantes del mundo en el mbito del libro en espaol".

Los seis pases centroamericanos acudirn a Liber 2004 con una destacada
presencia de editores y profesionales del libro, as como una amplia
representacin de autores de todos los gneros literarios y artistas de
otros mbitos.

La oferta de Liber se expone a travs de ms de 300 estands, entre los que
se encuentran entidades editoras, agentes literarios, empresas de artes
grficas y de multimedia, asociaciones profesionales y proveedores.

Liber ha querido en esta edicin premiar la labor de las bibliotecas en el
fomento del hbito de lectura y otorgar el Premio Bibliotecas, al que
optan todas las bibliotecas pblicas de Espaa.

Al igual que en otras ediciones se entregarn el Premio Boixareu Ginesta al
editor del ao, y el Premio Fomento de la Lectura en los Medios de
Comunicacin, que se conceden en los apartados de prensa escrita, radio y
televisin.

El certamen tambin celebrar el Homenaje Liber, cuyo objetivo es el
agradecimiento del saln hacia aquellas personas o instituciones que hayan
destacado en la promocin de los libros y la lectura.

Esta feria anual, que alterna su sede con Madrid, est patrocinada por el
Ministerio de Cultura, el Instituto Espaol de Comercio Exterior, la
Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, el Centro Espaol de Derechos
Reprogrficos y el Gremi d'Editors de Catalunya.



*** Divulgarn en Filipinas antologa de Miguel Hernndez

La Fundacin Miguel Hernndez (http://www.miguelhernandezvirtual.com) de
Orihuela, Alicante, y el Instituto Cervantes de Manila divulgarn el
prximo mes de octubre en Filipinas la primera antologa trilinge del
poeta oriolano, y se prev la realizacin de unas jornadas y una
representacin teatral.

Las jornadas hernandianas se enmarcarn en el Festival Cultural Espaol que
cada mes de octubre organiza en Filipinas el Instituto Cervantes, con la
colaboracin de la Embajada de Espaa, as como de otras instituciones y
empresas espaolas y filipinas.

La programacin incluir, entre otras, la publicacin de una antologa
trilinge en espaol, ingls y filipino de la obra de Miguel Hernndez. La
antologa, de cuya seleccin y estudio introductorio se ha hecho cargo el
especialista hernandiano Jesucristo Riquelme, es la primera de Miguel
Hernndez que se publica en Asia.

Adems de la publicacin de la antologa, las jornadas incluirn
conferencias, una representacin teatral inspirada en la figura y la obra
de Hernndez y un recital potico-musical.



*** El Congreso de la Lengua Espaola tendr enorme presencia de escritores

El Congreso de la Lengua Espaola (http://www.congresodelalengua3.ar), cuyo
tema central ser "Identidad lingstica y globalizacin" y se celebrar en
Rosario, Argentina, entre el 17 y el 20 de noviembre, contar con una
presencia de escritores muy superior a la de los anteriores, inform Vctor
Garca de la Concha, director de la Real Academia Espaola
(http://www.rae.es).

"Habr una enorme presencia de escritores precisamente porque para
reflexionar sobre el tema central, nadie mejor que ellos, que son quienes
en definitiva la estn plasmando en sus obras", seal. Garca de la Concha
se encuentra en Buenos Aires para mantener "una serie de reuniones de
trabajo" relacionadas con el Congreso, que se celebrar entre el 17 y el 20
de noviembre en la ciudad de Rosario, ubicada a 300 kilmetros al norte de
la capital argentina.

Precis que el portugus Jos Saramago, premio Nobel de Literatura 1998, va
a tener el papel principal en un homenaje que se tributar en el ltimo da
al argentino Ernesto Sbato, ganador del premio Cervantes en 1984, y que
estarn igualmente los mexicanos Carlos Fuentes, Arturo Azuela y Jorge
Volpi, el peruano Mario Vargas Llosa, el colombiano lvaro Mutis, el
chileno Jorge Edwards, el nicaragense Ernesto Cardenal, los espaoles
Antonio Muoz Molina, Juan Jos Mills, Jos Mara Merino y Luis Landero, y
una enorme cantidad de argentinos.

La tercera edicin del Congreso Internacional de la Lengua Espaola tendr
como ejes los aspectos ideolgicos y sociales de la identidad lingstica,
identidad y lengua en la creacin literaria, y espaol internacional e
internacionalizacin del espaol.

Aunque reconoci la existencia de "versiones" al respecto, Garca de la
Concha neg que haya habido problemas con la convocatoria a autores
argentinos, al sealar que "todas las academias, que son las que han
realizado la seleccin, lo han hecho con entera libertad".

Aclar que habr algunos ausentes, "como por ejemplo Juan Gelman, con quien
yo mismo habl personalmente (...) y en un primer momento acept
entusiasmado, pero algn tiempo ms tarde me escribi diciendo que
lamentablemente no podra estar".

Si bien aclar que no est al tanto de los detalles econmicos, "de los que
se encargan el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) con el Comit
Ejecutivo", sostuvo que la faceta presupuestaria del Congreso "est, si no
resuelta, virtualmente encausada".

En cuanto a la marcha de las obras necesarias para la realizacin del
encuentro en Rosario, manifest que le consta "que han remozado mucho la
ciudad y los lugares donde va a desarrollarse, de manera de que incluso va
a repercutir en una mejora de la infraestructura urbana". Confirm que
"participarn 160 personas representando a todos los pases
hispanohablantes y ser ideolgicamente muy abierto, con personalidades de
todo el mbito del pensamiento social, poltico e ideolgico".

En la sesin inaugural est previsto que intervengan los presidentes de
Argentina, Colombia, Mxico y otros pases hispanohablantes, as como el
rey Juan Carlos de Espaa. Tambin lo harn el escritor argentino Hctor
Tizn, el mexicano Carlos Fuentes y el espaol Francisco Ayala. Adems, el
Congreso dedicar un homenaje al cuarto centenario de la publicacin de la
primera parte del Quijote. La leccin final correr a cargo del escritor
argentino Juan Jos Saer.

El III Congreso Internacional de la Lengua est organizado por el Comit
Ejecutivo de la Repblica Argentina, con la colaboracin del Instituto
Cervantes, la Real Academia Espaola y la Asociacin de Academias de la
Lengua Espaola, y est patrocinado por numerosas empresas e instituciones.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Interplanetaria.com
http://www.interplanetaria.com

Ya que no se puede juzgar un libro por su portada, pero muchas veces la
economa nos hace pensar antes de comprar, el biblifilo tiene en las
reseas de libros un auxilio bastante til. Desprovistas de la capacidad
que tienen los crticos para atraer la desconfianza de sus lectores, pueden
funcionar como una conveniente gua para antes de comprar un libro.

Interplanetaria.com ofrece esto y un poco ms. Definida como una revista
dedicada a la difusin de la literatura de gneros, el sitio est pleno de
comentarios sobre las obras que estn actualmente en los anaqueles de las
libreras -toda vez que nuestras libreras abundan en surtido provisto por
las editoriales espaolas-, con la particularidad de que usted como
visitante puede dejar sus propias impresiones sobre el libro comentado o
proponer la lectura de un libro. Inclusive al visitar una resea, o de
otras maneras que explicaremos ms adelante, estar delineando la gua de
lectura general que es en realidad este sitio.

Por literatura de gneros entiende Interplanetaria.com cualquier ttulo que
se enmarque en gneros bien delineados. As, el sitio ofrece reseas sobre
libros enmarcados en los gneros siguientes: aventuras, blico, biografa,
ciencia ficcin, cine, cmic, fantasa, historia, ensayo, humor, fantasa,
novela negra, novela romntica, terror y de viajes. Y, por si no consigue
lo que busca en alguno de ellos, tiene un rengln "Otros" que funciona a
guisa de comodn. As que virtualmente toda la literatura contempornea
est cubierta, ya que usted y nosotros sabemos que cualquier libro puede
enmarcarse en algn gnero sin demasiado esfuerzo.

Leer las reseas no es leer el libro, pero la profusin de informacin de
este sitio ya es de por s una lectura agradable. Hay reseas que ofrecen
estrictamente lo que usted necesita saber para decidirse a comprar el
libro, pero tambin hay artculos un poco ms profundos sobre ttulos
especficos, y la posibilidad de dejar un comentario suyo como lector.

Interplanetaria.com dispone adems de un servicio de publicacin de
anticipos que deja a todos bien parados: a las editoriales espaolas, que
pueden emplear la revista como un sistema de publicidad gratuita -pues el
sitio no cobra por publicar estos anticipos- enfocada directamente a su
pblico; a los lectores, pues leer tales anticipos es casi como estar en
una librera ojeando el volumen de su inters, y a la revista misma que
gana en credibilidad y variedad informativa.

Otros puntos de valor de Interplanetaria.com lo representan las distintas
muestras que permiten al visitante hacerse una idea de si le gustar un
libro. Las reseas vienen acompaadas de la posibilidad de calificar el
libro reseado en una de cinco categoras (los extremos: "malo" y "obra
maestra"). As, cuando usted revisa la lista de reseas, cada ttulo viene
acompaado de la cantidad de estrellas que en promedio el pblico le ha
dado. Por aadidura, un nutrido abanico de foros muy concurridos le
permitir conocer la opinin de otros visitantes sin el esquematismo
implcito en esas estrellas.

Esta y otras funciones disponibles se activan slo si usted est
registrado. Al registrarse, usted podr adems guardar la informacin de un
libro en "The Pila", que los responsables de la publicacin definen como un
monstruo pero que no es ms que la creciente pila de libros que se supone
tiene uno en los rincones de la casa. El usuario puede guardar cualquier
libro en su propio "The Pila" y volver ms tarde para retomar la lectura de
las reseas.

Los visitantes de Interplanetaria pueden interactuar entre ellos, y no slo
en los foros. Por ejemplo, pueden ofrecer libros para intercambiarlos por
otros libros, por dinero u otros bienes. Tambin pueden participar en
sorteos cuyos premios son libros provistos por editoriales que previamente
han suscrito acuerdos con Interplanetaria. Los sorteos se realizan haciendo
preguntas sobre los libros sorteados, y los visitantes tienen que hurgar en
la revista para hallar la informacin que les permita ganarlos.

Con toda la informacin recogida de las huellas que van dejando los
usuarios a lo largo del sitio, Interplanetaria.com tiene un muestrario
denominado "Top", en el que usted puede ver cules son los libros por los
que ms visitantes han votado, cules reseas han sido las ms visitadas,
cules han sido almacenadas por ms usuarios en sus "The Pila" y cules han
sido ms comentados por otros visitantes.

Ofrecer ms de lo que ofrece Interplanetaria.com de manera gratuita sera
obsequiar el libro. Y si a todo esto sumamos un diseo vistoso pero
agradable, que mantiene una uniformidad lgica a lo largo de secciones y
subsecciones (es posible llegar a cualquier seccin de la revista desde
cualquier otra seccin), estamos seguros de que usted visitar este sitio
con regularidad.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== De ecos y bibliotecas      Dixon Moya =================================

*** El eco

                                         A la memoria de Ana, tangible an.

El eco se perda entre las calles empedradas de Cartagena de Indias, el
galope (tarap tarap tarap) del corcel color azabache se iba con la brisa
marina (fuishhhhhh), se silenciaba bajo los estruendos de la tormenta
(broooooommm) en aquella noche sin luna. Todo pareca favorecer los planes
de Kadir. En su mente, slo una idea fija, liberar a su amada, quien
permaneca prisionera del malvado Gobernador en el Palacio de la
Inquisicin (actor Carlos de la Fuente: -Cueste lo que cueste, la dejar
libre de las garras del tirano). Estaba a punto de llegar al Palacio, de
pronto...

-De pronto qu, qu paso? -pregunt con insistencia.

-Se fue la luz, mijito -respondi mi ta con su habitual tono de
tranquilidad, mientras desconectaba la plancha.

Hasta ese momento, nunca haba considerado que la luz pudiera irse,
marcharse. Siempre era algo que estaba ah, en todo momento, pero poda
alejarse como mi propia ta. As fue, al da siguiente quien me permita
escuchar aquellas historias fantsticas transmitidas en la radio,
simplemente muri, fue algo sin solucin de continuidad, sin quejas ni
dolores. Creo que fue cuando me convert en adulto, cuando aprend que la
vida -al igual que la energa elctrica- se puede ausentar en cualquier
momento, cuando dej de escuchar radionovelas de aventuras.

Ahora, despus que han transcurrido muchos apagones y funerales, me
pregunto qu habr sucedido con Kadir el rabe. Todava escucho el eco.
Suspiro.



*** El peligroso oficio del bibliotecario

El oficio del bibliotecario, bien del que estudia bibliotecologa o el que
se consagra empricamente en el manejo de volmenes gordos o esmirriados
folletos en medio de ordenados estantes, resulta una labor peligrosa,
pgina por pgina.

Hay pruebas fehacientes de ello, desde los primeros mrtires que debieron
morir junto a miles de pergaminos durante el incendio de la Biblioteca de
Alejandra, pasando por el veneno que condimentaba folios prohibidos en
monasterios enigmticos, como los descritos por Umberto Eco en El nombre de
la rosa, para no rememorar los detalles de la prdida de los cdices mayas,
incinerados por el fuego de la pecaminosa intolerancia religiosa. De manera
ms reciente, el manejo de los libros debe ser cuidadoso, con guantes y
tapabocas especiales, una portada en tapa dura puede ser la fachada de un
artefacto explosivo, o el estuche de una bacteria mortal, no se descarta
que los viejos textos guarden algn polvillo, esencia de tiempos idos,
nicho clido de enfermedades legendarias. Cuntos bibliotecarios habrn
cado asesinados, vctimas no slo de fanticos, sino de coleccionistas
enloquecidos de incunables?

La peligrosidad de las bibliotecas lo evidencian todas las muertes
registradas bajo estantes pesados, luego de terremotos y otros desastres
naturales. Durante los conflictos entre humanos, las bibliotecas suelen ser
un objetivo militar, los libros adquieren enemigos gratuitos en todos los
bandos en disputa, ni dspotas ni revolucionarios suelen estimar los sitios
en donde reposan los libros, saben que all siempre reposan ideas
contrarias en germen, incubando las justificaciones de su futura
destruccin. El libro es materia inflamable, pues est compuesto de papel y
de varios combustibles: razones, sentimientos, intereses, muchas mentiras y
una que otra verdad.

No es extrao, entonces, que Ray Bradbury, ese poeta del futuro, imaginara
en la novela Fahrenheit 451 una sociedad gobernada por un rgimen empeado
en quemar los libros, algo que no es novedad si recordamos episodios
nefastos como la Santa Inquisicin, el Ku Klux Klan, el nazismo, el
estalinismo y otros perversos ismos. Uno de los ms tristes efectos de la
guerra de Estados Unidos y sus aliados contra Irak, fue el pillaje y
destruccin de las bibliotecas de Bagdad, Basora y Babilonia, no puede
olvidarse que la primera biblioteca se inaugur en Nnive, en medio de las
riberas de los ros Tigris y Eufrates. Imagino los personajes de Las mil y
una noches, volando en una alfombra mgica perseguidos por un misil
balstico inteligente.

Los bibliotecarios y biblioteclogos son profesionales de alto riesgo,
comparables con aquellos valientes que desactivan explosivos, equilibristas
sin red de proteccin, taxistas nocturnos, electricistas de alta tensin,
dobles de actores famosos, aseadores de ventanas de rascacielos, bufones de
tiranos y los poetas, suicidas en potencia.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Dos crnicas      Bruno Soreno ========================================

*** Crnica de las islas en la isla

No es casualidad que Manhattan sea una isla. No es casualidad como ninguna
geografa puede ser casual, por ms que el designio de lo humano no haya
tomado parte en su constitucin, por el hecho de que la geografa es un
hecho humano, una mirada, un palpar de lo humano sobre la tierra, una
averiguacin de dnde estn los pies humanos sobre la tierra. Que Manhattan
sea una isla viradita, flotando gravitacional al costado de una bestia, no
es casual, porque as es el mundo, y el mundo es un animal que no es casual
porque sigue sus coordenadas, practica su rumbo, y no es descartable que
Manhattan sea una isla caribea en millones de aos, acaso cuando no hayan
humanos y se queden las ruinas hermosas sealando al cielo en un gesto de
triunfo, de que no es casual, no es arbitraria la materia. No es imposible
que Manhattan viaje en el mar y en el tiempo, sin ojos que la miren. Porque
ya Manhattan viaja, igual como es viajada.

Pero, y acaso por lo tanto, tampoco es casual que Manhattan sea habitada
por isleos, sin contar que ya habitar Manhattan es ser isleo por
definicin. Prfugos irlandeses provenientes de isla hertica la habitan.
Dominicanos escapantes de una isla dividida ms por una memoria de mentira
que por un idioma caminan sus calles flotantes; sicilianos con rituales
profanos a la magna roma, puertorriqueos invitados y provocados por una
falsa invitacin y provocacin que hicieron cierta son sus fidedignos
habitantes, como todos. Mucha, mucha gente rodeada de agua, que cruza el
agua para olvidar que no quieren olvidar estar rodeados de agua.

No, no es casual que Manhattan sea una islita, torcidita y navegante. Y no
es exactamente amor lo que nos invita a los isleos a habitarla por un
rato. Es mucho ms el miedo, la aventura que toda isla provoca en el
isleo, las ganas de tomar mar como ruta aunque esa ruta ocurra area, la
desgracia que las islas sufren en este mundo tercero, lo que hace cruzar
mar. El hambre causa en los humanos un ansia de cruzar los mares, y no hay
nada ms posible e imposible de cruzar que el mar para un isleo. Tampoco
hay ms remedio de lo posible y lo imposible.

Toda isla es un sueo, una imaginacin del alma. Manhattan es el sueo y la
pesadilla de todos nosotros, los que la habitamos por un rato, los que la
soamos, los que soamos escapar de ella, los que morimos y vivimos en ella
y el montn de almas que, en otros territorios isleos y no isleos,
vivimos de su savia, que es la nuestra, aunque no nos pertenece.
Manhattan, en su isleidad, es el lugar del deseo del terrestre, del que
nace y habita el territorio continental, las placas grandes que aplacan el
planeta con su gran peso, con su estada, su fijeza en s misma imaginaria,
fugaz. La isla es el lugar a donde huyen los criminales y los locos, los
herejes, los dictadores, los pobres del mundo, los ricos de este mundo, los
turistas que aman el sol y los colores, los que quieren olvidar su nombre.
O a donde son literalmente desterrados los criminales y los locos, los
dictadores, emperadores, los herejes del mundo. Es tambin el lugar del
deseo de escape, de donde escapan esos mismos criminales, esos locos, todos
nosotros, de donde se van, en balsas, en aviones, en camiones maniobrados y
fantsticos, casi siempre a otras islas. Para otra vez poder escapar.
Porque Manhattan es la posibilidad del escape y la imposibilidad de
escapar. Porque esta isla no ha nacido an y nace, da a da, en muertes,
en maravillas, en los corazones que la habitan y los que suean con
habitarla, desde lejos.



*** Crnica del vrtigo

Hay que estar loco para venirse a vivir a Nueva York. Hay que estar loco
para vivir, habra que decir, pero en este caso y solo en este, no es para
tanto. Venirse a la muchedumbre, acaso desde la muchedumbre, a la
verticalidad cuando todo lugar es vertical, venirse a un sueo cuando todo
lugar es un sueo y a la vez una pesadilla, estos paralelismos que son a la
vez paradojas provocan el vrtigo, y por eso digo que hay que estar loco.
Para intentar vivir aqu.

Porque Nueva York es un vrtigo. No slo un imn, concentracin de espacio
que atrae gravitacionalmente a las gentes de lugares excntricos, que
expulsan a la gente (porque Nueva York tambin es eso, un lugar del que
siempre hay que escapar), sino una vorgine que traga y que desea ser
tragada. Mirar hacia arriba en esta ciudad es incomparable a mirar arriba
en cualquier otro lugar del mundo. Mirar hacia abajo en esta ciudad es
incompatible con mirar abajo en cualquier otro punto del universo. Hacia
arriba, cuando uno mira desde el corazn de hierro y de cristal de la
ciudad, la mirada se encuentra aprisionada por una arquitectura que
arrastra a la mirada como por tneles hacia arriba y por la limitacin de
descubrir que slo existe un pedazo de cielo. Hacia abajo, cuando uno mira
desde las puntas de los alfileres de metal y de vidrio que la pueblan, uno
ve lo que no es el mundo. Subterrneo, en la culebra del subway, uno ve
hacia arriba y casi siempre ve una ilusin de otro arriba, o las entraas
desnudas de una ciudad siempre vestida. Hacia abajo, mirando desde esas
entraas subterrneas, uno ve la muerte, siempre al acecho. Y uno siente un
alivio, de que en esos rieles habita la muerte electrocutada o por impacto
de vagn, pero ese tren que viene (porque casi siempre viene) casi siempre
lleva a uno a un lugar que an no es la muerte. Una diligencia, un trabajo,
una barra, un amigo, una amiga, un amor, un dinero, esas cosas que
exactamente disfrazan la muerte de otra cosa, de otra mscara que se llama
la vida. Nueva York es ciudad de la mirada y la ceguera, los rieles del
tren son metforas exactas de la direccin de la mirada, Nueva York te
ensea a mirarla, como un espejo, o una mujer.

Vivir esta ciudad es siempre comenzar. Comenzar a aprender a mirar,
siempre, como un lugar que siempre ha estado ah, paleoltico, tan ah que
no hay forma de mirarlo sin sentirse que uno siempre est empezando a
mirar. Que no hay vejez que no sea un principio aqu. Por eso es que hay
que estar loco para vivir en Nueva York. Yo no he comenzado an a vivir en
Nueva York porque Nueva York acaso no ha comenzado a vivir. O acaso Nueva
York es ya tan vieja, tan vieja como el mundo, que tiene la paciencia de
esperar para nacer conmigo y, nbil, ensearme algunas cosas.

Porque, para bien o para mal, Nueva York no es un invento del mundo. El
mundo esperaba impacientemente millones de aos por Nueva York. Nueva York
puede ser paciente. Acaso para existir, o para explotar. Es lo mismo. Aqu,
en Nueva York.

** Bruno Soreno
   brunosoreno@hotmail.com
   Escritor puertorriqueo (1970). Estudi filosofa y literatura comparada
   en la Universidad de Puerto Rico. Actualmente trabaja como "freelance
   writer" en Nueva York. Ha publicado narrativa en diversas revistas
   puertorriqueas (Postdata, Nmada) y en Internet (Letralia, El Fmur de
   tu Padre, Badosa). Un texto suyo aparece en la Antologa del cuento
   latinoamericano del siglo XXI (Mxico, 1997).



=== Luca Etxebarra: Escribira con seudnimo      Illy Nes ==============

      (Nota del editor: la escritora espaola Luca Etxebarra (Bermeo,
      1966) ha impreso sus propios matices al tema de la igualdad entre el
      hombre y la mujer. Autora de Beatriz y los cuerpos celestes (Premio
      Nadal 1998), desnud la situacin de la mujer en el entorno literario
      en su ensayo La Eva futura; la letra futura. Hoy la periodista
      espaola Illy Nes ofrece a los lectores de Letralia una entrevista
      con Etxebarra en la que conversa sobre estos y otros temas).

-Est claro que algunos medios de comunicacin se han cebado con Luca
Etxebarra. Te arrepientes de ser conocida? Si tuvieses la capacidad de
viajar en el tiempo, cambiaras algo de tu pasado?

-S, escribira con seudnimo. As por lo menos nadie llamara a mi madre
para insultarla, ni iran a molestar a mi familia que no tiene por qu
aguantarles. Tambin protegera ms mi intimidad. Pero cuando yo publiqu
el primer libro ni poda imaginar que iba a acabar siendo tan conocida, as
que ni se me ocurri, y ahora no es factible publicar con seudnimo, porque
eso implicara enviar a una actriz a hacer las entrevistas, y no me da el
presupuesto para su sueldo.

-Courtney y yo es una reedicin corregida y revisada de tu primer libro.
Cmo surgi la idea de reeditarlo?

-Son dos libros: el primero es un ensayo sobre la realidad, habitada por
personas, en contraposicin con la hiperrealidad, habitada por personajes,
y sobre la esquizofrenia que vivimos al saltar constantemente de un plano a
otro como una rana que salta de la tierra al agua dentro de esta sociedad
del espectculo en la que vivimos. El segundo es un polmico repaso a la
biografa de una de las ltimas y ms escandalosas parejas del rock, la
formada por Courtney Love y Kurt Cobain.

-En diferentes ocasiones te has manifestado en cuanto a la discriminacin
que sufre la mujer en diferentes aspectos, laborales, sociales, etc. Qu
medidas consideras bsicas para paliar la oleada de mujeres maltratadas e
incluso asesinadas que vivimos en la actualidad?

-Recientemente un estudio universitario, realizado en la Universidad de
Comillas, conclua, a partir de una batera de entrevistas y encuestas, que
los hombres tienen ms autoestima que las mujeres. Otro estudio de Harvard
sobre la diferencia de atencin de los maestros a nios y nias demostr
que los nios reciban siempre mayor atencin, incluso cuando el tutor
aseguraba estar comprometido conscientemente en evitar la diferencia de
gnero. Slo al ver los videos realizados en sus clases repararon muchos en
que frecuentemente, e inconscientemente, favorecan a los varones. Si los
mismos profesores progresistas refuerzan sin quererlo la idea de la
sociedad acerca de la superioridad masculina, porque la han interiorizado y
la reproducen de forma inconsciente, imaginad qu no harn los legionarios
de Cristo, los directores de peridicos de derechas, o los programadores
televisivos. No es una sorpresa que las mujeres no nos valoremos! Cuando
yo era joven, el eufemismo "el problema femenino" se refera a la
menstruacin. A da de hoy la autoestima, o ms bien la falta de ella, se
ha convertido en el problema femenino por antonomasia.

Muchas de nosotras tenemos que mirar hacia fuera para conseguir nuestra
autoestima y esperamos de los dems que nos valoren para poder as
valorarnos a nosotras mismas, lo que, inevitablemente, nos deja con un
regusto amargo de sentirnos utilizadas e invadidas. Y permitimos esta
invasin por miedo y por culpa: miedo al rechazo, a no gustar, a no estar a
la altura de las expectativas del otro, y culpa cuando no se est. Porque
tememos el rechazo de los dems permitimos que violen nuestros espacios y
fronteras emocionales. El caso es que no podemos sobrevivir emocionalmente
si insistimos en gustarle a todo el mundo y a poner a los dems por encima
de nosotras mismas.

Es decir, que creo que mientras no eduquemos a nuestros hijos e hijas en la
igualdad, problemas como el maltrato, la discriminacin salarial, la
laboral, las redes mafiosas de prostitucin y esclavismo, etc., no se
solucionarn jams.

-Hace diez aos que Kurt perdi la vida. Cmo percibes el cambio de la
sociedad desde entonces?

-Ahora hay telfonos mviles e Internet, lo cual significa por una parte
que ests ms comunicado pero tambin que estamos todos ms estresados. Y
con decirte que la gran pareja meditica de los noventa han sido Beckham y
Victoria, creo que queda claro que lo que la sociedad del espectculo
reverencia es la apariencia antes que la realidad. Y, por tanto, el
consumismo ms salvaje.

-Resulta ms cmodo reeditar y reformar un libro o escribir uno nuevo?

-Para m, me ha resultado ms cmodo escribir uno nuevo. Lo de ponerte otra
vez a mirar un libro que escribiste aos ha no tiene mayor aliciente, ni
riesgo, ni reto.

-Tambin hablas de la maternidad en tu ltimo libro. Qu ha despertado en
ti el hecho de ser madre?

-Creo que ha llenado un vaco muy grande porque yo soy una persona que se
ha sentido siempre muy sola. Pero tambin creo que nunca hay que tener un
hijo intentando compensar vacos, sino teniendo muy claro que se trata de
un ser con autonoma propia y que va a tener su propia vida.

-No cabe duda que Luca Etxebarra es una mujer polifactica: has escrito
novelas, cuentos, poesa, ensayo e incluso guin cinematogrfico. Con qu
gnero te sientes ms cmoda a la hora de escribir?

-Me siento cmoda en todos excepto en el guin, porque el resultado del
guin no depende de m, sino del director, el actor, el montador, etc... Y
muchas veces lo que finalmente aparece en pantalla no tiene mucho o nada
que ver con lo que yo escrib.
-Recuerdo una frase tuya muy clara y contundente: "Los hombres escriben lo
que ven y las mujeres lo que sienten". Qu siente Luca Etxebarra cuando
escribe, en qu se inspira?

-La realidad siempre supera a la ficcin, as que me basta con echar un
vistazo a mi alrededor.

-Te sientes identificada de algn modo con la pareja protagonista del
libro?

-En su da poda sentir un punto de identificacin con Courtney, con
Courtney personaje, porque a la persona Courtney no la conozco. Pero ahora
ya no. No me puedo identificar con una ta operada de pies a cabeza y
vestida de Versace, que se gasta en un modelito el equivalente al sueldo de
todos las familias de mi edificio, y que exige cuando viaja que le reserven
veinte asientos del avin en primera clase para que las azafatas no la
molesten.

-En tu libro haces una importante representacin al xito y la fama. Es
difcil vivir siendo famosa para Luca Etxebarra..? Es duro el peso de la
fama?

-Hombre, mi fama es relumbrn de calderilla comparada con otro tipo de
famas, as que es bastante soportable, sobre todo viviendo en un barrio
como el mo, lavapis, en el que la mayora de la poblacin es inmigrante y
por tanto no tienen la menor idea de quin puedo ser aparte de esa chica
que tiene dos perros y un beb. Pero siempre es duro que la gente te juzgue
sin conocerte, sobre todo al plantearte nuevas relaciones. Mucha gente
llega a ti atrada por el personaje, y luego se decepcionan al ver que la
persona no tiene nada que ver. Otros esperan que algo de ti se les contagie
(normalmente quieren proyeccin o fama) y al ver que no lo consiguen acaban
atacndote; otros quieren saber detalles de la vida del famoso para luego
ir contndolos por ah... En ese sentido s que es bastante difcil. Como
lo es el hecho de ver publicadas constantemente mentiras sobre ti.

** Illy Nes
   illy@sistelcom.com
   Escritora y periodista espaola (1973). Descendiente de una familia de
   emigrantes humildes, escribi su primera obra a la edad de 12 aos. En
   la actualidad compagina su trabajo como empresaria con la redaccin de
   una serie de relatos cortos. Colabora asiduamente con la revista
   literaria Catarsis.



=== Confiesan que no lo han ledo      Rolando Gabrielli ==================

Nos mira con cara de escritor desde su pipa, "el trafagoso Rafael Gumucio",
inestable, agrega el no menos inefable entrevistador Carlos Vergara, y
ambos me llevan a la inevitable conclusin al leer las primeras lneas de
la discreta entrevista estilo chilensis, de patas cortas y vuelo de gorrin
con smog, que Pablo Neruda les secuestr de por vida la imaginacin y el
seso, no slo a sus detractores, sino a quienes profitan de su indudable
genio.

Para hablar mal o bien de Neruda, es importante haber ledo la "Oda al
caldillo de congrio", en el mar tormentoso, lleno de envidia, de Chile, el
cuerpo desollado del vate de Isla Negra, por unos murcilagos cegatos de la
luz potica, an cabalga...

Ignoran en verdad que detrs de Neruda se sigue agitando el poderoso
carrusel de la poesa chilena, no slo con Gonzalo Rojas y Nicanor Parra,
sino Oscar Hahn, Armando Uribe Arce, Efran Barquero, Gonzalo Milln,
Manuel Silva Acevedo, Jos ngel Cueva, que es lo que veo a miles de
kilmetros de distancia.

En las Odas elementales, Watson, Neruda, con sencillez provinciana,
universal, nos da no pocas respuestas de su cotidiana observacin del
mundo, de las pequeas cosas que tanto am, ms all del partido quizs,
porque un poeta verdadero es inefable, incasillable, afortunadamente.

Todos los males y motes para el autor de Residencia en la tierra, libro que
los chilenos no leen y tampoco los narradores, porque se quedaron con el
chambergo del poeta y su capa, con la noche y sin la luna. Y siguen
acuando frases legendarias: "Neruda fue un comunista burgus, muy moderado
y racional. Era un socialdemcrata que por amor al orden y la jeraqua se
hizo estalinista".

(Por qu inundaran su casa de Santiago, La Chascona, junto al cerro San
Cristbal, mientras lo velaban y lo enterraran despus entre bayonetas y
ametralladoras, sin calcetines, en una tumba annima con una corona del Rey
de Suecia?).

Es simplemente fantstico Rafael Gumucio, en el descubrimiento de esta veta
(anti)nerudiana. "Era un poeta bastante aterrizado, tanto cuando se trataba
de plata como de poltica", pero no se detiene nuestro prosista iluminado,
trafagoso, o farragoso, como lo define su entrevistador, que lo secunda
ejemplarmente en el pensamiento minusvlido de la palabra con citica y
escarlatina.

Y viene la pregunta reveladora: -Hay algo que usted o su generacin le
deba a Neruda?

-Poco o nada. Slo una conciencia hipertrofiada de lo potico. Yo dira que
la supuesta generacin le debe una obra a Chile en narrativa a la altura de
Neruda, Parra, la Mistral, De Rokha, Gonzalo Rojas, Huidobro, Teillier,
Lihn... y para qu seguir... slo, que slo se qued Bolao con sus
Detectives salvajes y Putas asesinas, en el mar Mediterrneo, polvo y
cenizas a la ltima prosa de Chile.

Es nuestro Chile de pasarela, virtual, pero en off, el pas de los cafs
con piernas, pero descafeinados, y ya no hay dudas, el da que los chilenos
llenaron de smog la ciudad cerraron la vista a la Cordillera de los Andes y
mataron los gorriones, dejaron de respirar y volar. Le cerraron la puerta a
la imaginacin y se comieron la llave.

Neruda fue acusado de castrista en vida durante la Guerra Fra, y ahora
Gumucio le acusa de castrar a toda una generacin. El vate da para todo, es
la pomada Chile, mentolatum Neftal Reyes Basoalto, presente!

Pongmonos de pie amigos, estas son elucubraciones de un escritor viajero,
hoy en Nueva York, maana en Madrid, nos dice el entrevistador, es el
trafagoso, trabajoso, quizs Rafael Gumucio, cronista de nuestro tiempo
banal, das tan elementales, que el mismo Watson rechazara.

Y el ingenuo de Gonzalo Rojas, ms premiado que Manuel Fangio, dice que lo
que le llena de placer es verdaderamente que alguien descubra el interior
de su palabra. La respuesta est en el poema, y no en la fama, nos repite
el autor de Contra la Muerte, a quien he ledo elogiar una y otra vez a sus
pares, con la humildad de un grande de la potica castellana.

Pero un prosista de tercera, Gran Taimado, se lo baj recientemente de un
avin con un supuesto retrato primaveral de Pinochet para defender cama con
espejos de una de las dinastas chinas. El Chile envidioso se hace presente
con los nios cantores de Viena en la Escuela de Carabineros de Chile,
despus de ser castrados en alguna base naval.

Lo que ms le atrae de su vida, lejos, dice Gumucio, es su paso por
Oriente. Y viene el aporte del trafagoso observador: "all conocera el
opio y el whisky". Quizs, primeros sntomas de su futuro comunismo: el
opio del pueblo. Identifica como nico logro reciente sobre su obra
(desconoce los tomos de Loyola, uno de sus eruditos conocedores) un libro
acerca de su estada consular en Rangn, donde concluy sus Residencias
incubadas en Chile, a prima edad, libro fundamental de su potica y que
influy no slo a Cortzar, sino a la narrativa latinoamericana.

Lo que va quedando en claro es que la obra y el personaje Neruda le ha
quedado grande a una generacin castrada por el pinochetazo, el apagn
cultural en pleno medioda. 17 aos y medio donde se congel el pensamiento
en Chile, y eso no es poca cosa. Los que viajaron y se fueron del infierno,
escribieron, los dems se repartieron los desperdicios del horror, con la
excepcin de Lihn y Teillier, que venan de atrs marcando su propia ruta.

Nos hemos quedado con algunas Boquitas mal pintadas, El loco estero, El
vaso de leche, los Cuentos de Coloane, La Divina Comedia de la democracia
protegida, los ascensores de Valparaso que an funcionan, con todos los
mercados de las pulgas del mundo (era lo primero que visitaba Neruda con
los mercados de abasto donde le tomaba el pulso, la humedad a la ciudad).

Hoy, nuestros viajeros, con esta talentosa observacin de la literatura
clsica, seguramente, duermen con muecas inflables de plstico en los
hoteles cinco estrellas, baados en ketchups, comiendo palomitas, suean
cuando se crean Harry Potter en el pas de las maravillas, donde la magia
juega a la gallinita ciega con Jorge Luis Borges. Y a propsito del autor
de El Aleph, a quien hemos elogiado y descuartizado en estos ltimos 10
aos, he visto que en Argentina existe conocimiento y respeto por su obra,
y es en ese nivel que no pretenden, amigos y detractores ser ms ciegos que
JLB.

Neruda se cur en salud, am como pocos a su patria y la puso a brillar con
su palabra en la Cruz del Sur. Lo dej en claro con ttulos de su obra,
poesa, frases, gestos, que saba sobre el talante de los chilenos, como
pocos. Me publicarn hasta los calcetines. Se qued corto, por ah dijeron
que aprendi a leer en sus calzoncillos. Confieso que he vivido es un
mensaje para quienes le clavan un pual a diario, con homenajes de poca
monta potica, ya los habituales asaltantes de camino. Y remach ese
titular en un verso ejemplar: me seguir viviendo.

Neruda fue un smbolo mundial contra la dictadura de Pinochet y a algunos
les parece poco. Slo eso amerita un cerrado homenaje en silencio. El mundo
as lo comprendi, y para muestra un detalle: nueve ciudades italianas le
rinden homenaje a su poesa. Suiza, tan puntual en su relojera, golosa de
quesos y de capitales golondrinas, tambin se sum a la fiesta de la
palabra nerudiana. Irlanda, el Lbano, Nueva York, Washington, Praga,
Pars, Barcelona y Madrid, Bogot, Buenos Aires, Mxico, Calcuta, Mosc,
Estocolmo, Puerto Rico, San Jos, Panam, Lima, Parral, y en esas ciudades,
y ms, estar la poesa chilena.

Es en sus Odas elementales donde est Neruda jugando con su mundo, las
pequeas cosas, la naturaleza, el amor, la gente sencilla, la lluvia, el
tiempo, las estaciones, el mar, la poesa, la tierra, los sentimientos de
lo que le convoc en vida. La noche entera / con un hacha / me ha golpeado
el dolor, / pero el sueo / pas lavando como un agua oscura / piedras
ensangrentadas. / Hoy de nuevo estoy vivo / De nuevo / te levanto, / vida,
/ sobre el hombro.

Escrib, escrib slo / para no morirme dice en su "Oda a la envidia", y
recuerda que apenas ello ocurri, sus versos de muchacho desterrado, "me
ladr Teodorico y me mordi Ruibarbo". Y pareciera que la historia le sigue
dando la razn y su peticin fue cumplida: Yo les pido / que sostengan sin
tregua el estandarte / de la envidia / Me acostumbr a sus dientes / Me
hacen falta / Pero quiero decirles / que es verdad / me morir algn da /
(no dejar de darles / esa satisfaccin postrera), / No hay duda / pero /
me morir cantando. Seguir mi canto ms ac de la muerte / en medio / de
mi patria. Ser la voz del fuego o de la lluvia o la voz de otros hombres,
porque con lluvia o fuego qued escrito que la simple poesa vive a pesar
de todo, tiene una eternidad que no se asusta...

** Rolando Gabrielli
   panglobal@hotmail.com
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa.



=== Tony Fernndez      Edith Velsquez Prado =============================

El 9 de junio falleci en Montreal el periodista filipino Tony Fernndez.

Nosotros formbamos un grupo pequeo de periodistas que nos reunamos
anualmente para cubrir algunas de las actividades artsticas de la ciudad.
A Tony me lo haba presentado el gran hispanista don Manuel Betanzos
Santos.

Tony haba nacido en Filipinas, de padre espaol y madre filipina, y fue
ese aspecto el que me hizo escuchar con suma atencin todas sus historias
acerca de ese padre que l admir tanto. Sus relatos hacan imaginarme a mi
abuelito, hijo de padres espaoles, nacido en Venezuela, que no tuve la
suerte de conocer. Tony me cont en una oportunidad que su seor padre cada
vez que llegaba a Filipinas despus de un largo viaje, iba a la iglesia
para darle gracias a Dios por haber tenido un viaje sin contratiempos. Esa
fe yo la celebraba y le deca a Tony que eran costumbres sanas,
importantes.

Tony gan una beca para cursar estudios universitarios en Madrid, y fue
all donde se gradu de periodismo. Despus viaj a los Estados Unidos
donde conoci a la que se convertira en su seora esposa; ms tarde ellos
se radicaron en Canad, tuvieron un hijo que hoy estudia en la Universidad
Concordia.

Tony vivi en Manila cuando los japoneses intentaron aduearse de la
ciudad; sus historias de ese perodo resultaban extraordinarias, porque el
factor supervivencia jug un papel importante. Pero lo que de verdad nos
mantuvo en comunicacin fue el castellano; tenamos en comn el idioma
espaol y la religin catlica, suficiente para alimentar una pequea
fraternidad.

Aunque todos los del grupo hablbamos mas de un idioma, el espaol era el
que todos escogamos para nuestra comunicacin. Siempre intercambibamos
alguna palabra nueva con la finalidad de progresar en el idioma. l siempre
respet mi admiracin por los otros idiomas, en alguna oportunidad
hablbamos de lingstica, las races latinas del italiano, portugus y
espaol.

A travs de Tony supe que el idioma de las Filipinas era el tagalo pero que
exista toda una literatura hispana en el pas.

Vamos a extraar al buen amigo Tony, una persona respetuosa, amable,
corts. Fue un gran hispanista que siempre habl del idioma con orgullo
aqu en el Canad. Tony permaneci fiel a sus races espaolas y se mantuvo
hablando de l para que las personas que lo escucharan despertaran deseos
de aprenderlo. Descansa en paz, apreciado amigo, te extraaremos mucho aqu
en Montreal.

** Edith Velsquez Prado
   edivel@hotmail.com
   Escritora venezolana nacida en Puerto La Cruz, estado Anzotegui, en la
   dcada de los '40. Hizo estudios de literatura espaola e
   hispanoamericana en la Universidad de Concordia, Montreal, Canad, donde
   vive desde finales de los 60. Ha publicado las novelas Una comedia no
   muy divina y El paisaje de Mara Kimera y tiene varias otras inditas.
   Adems de trabajar en la Editorial Edivel, es crtico de cine para
   varios peridicos.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Horacio Salas: la modulacin de un decir      Esteban Moore ===========

En la primavera de 1971, aparece en las vidrieras y mesas de algunas
libreras de la ciudad un libro con una tapa en la que su diseador, Oscar
Smje, realiza, en un estilo propio del Pop Art, un collage con diversos
personajes del mundo de la historieta. All, en un mismo plano, los
curiosos y el "...despreocupado lector..." podan ver, entre otros, a
Popeye, al ratn Mickey, a Dick Tracy, a la pequea Lul, al Llanero
Solitario, a Langostino, Batman y Superman. Su ttulo, Mate pastor (1), no
aclara significativamente el asunto del mismo; quienes practican el deporte
de la inteligencia incluso podran confundirlo con un estudio de la clsica
combinacin del ajedrez.

En sus pginas no existen alusiones ni se menciona a los mellizos de feso,
tampoco a los de Siracusa ni a ningn otro personaje de Una comedia de
errores; sin embargo se estaba suscitando una: algunos de los que se
consideraban conocedores del gnero se referan a l como libro de poemas,
incluso no falt quien ebrio de audacia provinciana sostuvo: "eso no es
poesa".

Ese era ya el sexto libro de Horacio Salas (Buenos Aires, 1938), quien
anteriormente haba dado a conocer en poesa: El tiempo insuficiente
(1962), La soledad en pedazos (1964), El caudillo (1966), Memoria del
tiempo (1966) y La corrupcin (1969) (2).

Mate pastor es un largo poema narrativo, cuya estructura se articula con
una serie de pausas que seccionan el relato, creando la ilusin de que las
distintas partes, como si se tratara de una novela, puedan ser ledas como
captulos, fracciones de un mismo objeto. Salas recurre a su memoria y
experiencia; los elementos autobiogrficos se funden con hechos
protagonizados por otros individuos en distintas latitudes, los
acontecimientos locales se mezclan con los ecos de aquellos que sucedieron
y suceden en otros rincones del planeta, integrndose en su discurso
potico en el que el pasado y el presente viven un perpetuo cruzamiento.

Este texto extenso, algo poco frecuente en la poesa argentina de las
ltimas dcadas que se ha inclinado mayormente por el poema breve, tiene un
antecedente en su bibliografa. Si no respetamos estrictamente el orden
cronolgico y realizamos un pequeo salto en el tiempo, podremos observar
que en El caudillo, publicado cinco aos antes, recurre a un procedimiento
similar. En este libro que recoge un conjunto de textos de ndole epopyica
y que tambin puede ser considerado un poema unitario, el poeta lica su
voz en la de su personaje, no sin advertirnos antes desde la portadilla:
"Como no existe el bronce riguroso / y la historia -sabemos- es incierta, /
debo inventar en mi memoria al Chacho".

En la evocacin que realiza de la figura del general ngel Vicente Pealoza
y su sufrido via crucis por los llanos de La Rioja, la voz del presente es
aplicada al pasado; sin embargo, la intencin no es revisar la historia ni
colocarse fuera de los mrgenes de su causalidad para recrearla, no existe
la voluntad de resucitar a Cartago; la idea central gira en torno de la
recuperacin de una imagen histrica para integrarla metafricamente a
nuestra tradicin potica y tensionar, como lo hace en otras oportunidades,
ciertas proposiciones culturalmente sancionadas y aceptadas socialmente.

En El caudillo, segn Len Benars: "...Salas transita el ejemplo rector de
Borges, que abri sendas con aquel poema en que Francisco de Laprida
conjetura su verdadero destino, mezclando su sangre a la tierra americana,
que le da una insospechada y alta dimensin de su ser. Desde ese 'Poema
conjetural', y desde antes del tambin poema borgiano en que el general
Quiroga va en coche 'al muere', el magisterio de Borges ha encontrado
largos ecos. Pero Salas, sin desconocer el nexo posible, asume con verdad
su propia voz, y entre sus excelencias debe destacarse lo sostenido del
tono, la coherencia, la intensidad de sus poemas...". Estas lneas, que en
su momento lo presentaron desde la contratapa, destacan la presencia de
Borges, asfixiante en esos aos, y adems reconocen en el por entonces
joven autor una voz propia. Voz que por otra parte parece haber hecho suya
una opinin de Walter Benjamin expresada con cierto nfasis en Tesis sobre
la filosofa de la historia: "Toda imagen del pasado que no es reconocida
por el presente como una de su propia incumbencia, nos amenaza con su
irremediable desaparicin", palabras que Salas considera cuidadosamente
cuando ingresa en el resbaladizo terreno de la historia.

Pero a diferencia de Borges, que en poemas como "Isidoro Acevedo", "Alusin
a la muerte del coronel Francisco Borges (1833-1874)", "Pgina para
recordar al coronel Surez en Junn", "Acevedo", "Los Borges" y "Coronel
Surez", se impone la tarea de re-escribir su genealoga, Salas se propone
articular el pasado histricamente, reconocer imgenes pretritas,
rescatarlas en momentos en que el conformismo reinante las pone en peligro
en el mbito difuso de nuestra memoria colectiva.

En los 60 en la Argentina se renovara una vez ms la maldicin de 1930;
son aos extraos y crueles en los que conviven una larvada violencia
poltica y los happenings del Instituto Di Tella. Es ste un perodo en el
que una melancola de origen moral comienza a extenderse como un sarcoma en
el espritu de los argentinos. A fines de esa dcada, Salas da a conocer un
volumen cuyo ttulo es sintomtico: La corrupcin. Dice en "Los viejos":

   Soy casi un prisionero de la muerte.
   Me conformo con releer antiguas revistas,
   testigos de los aos de adolescencia
   que reviven en m los recuerdos dormidos,
   los paisajes que el tiempo ha derrotado.
   No tengo ms que un archivo de sucesos.
   He vivido la historia que los jvenes bucean en los textos,
   pero el olvido traiciona mis ojeras.
   Largas noches de insomnio acumulan los rostros,
   las casas derruidas,
   los persistentes sueos
   que ya no me atrevo a continuar.
   Mis hijos han crecido de mis brazos
   y luego los hijos de mis hijos,
   mientras el tiempo fue deteriorando mis sentidos.
   Hace ya muchos aos que comprendo
   que la muerte est en m,
   que se apodera de mis menores gestos,
   que me mancha las manos y la frente,
   que me prohibe parte de la vida.
   Los jvenes me soportan
   extraados de este irnico azar que me sustenta.
   No sin temor me acuesto cada noche.
   La maana es una alegra inslita,
   un sabor que no puedo compartir.
   Supe del desaliento, del amor, de los sueos;
   he visto a la muerte ensaarse con mis viejos amigos;
   me dobleg la impudicia de las enfermedades;
   conozco la crueldad del dolor,
   la oscuridad, la resignacin y el miedo.
   Sin embargo -secretamente-,
   no quiero convencerme de que mis pocos das
   slo son la certeza de la muerte.

No obstante el clima de la poca, sta es una etapa de gran actividad para
Salas, quien ejerce el periodismo en distintos medios grficos y en la
televisin e incursiona, adems, en el ensayo. En 1968 publica La poesa de
Buenos Aires (3), una antologa de los poetas de la ciudad que incluye, y
sta no es una decisin menor, a varios letristas de tango. Ese mismo ao
aparecer Homero Manzi (4), en el que reafirma su relacin con el tango y
su poesa, y, en 1970, se edita Vicente Barbieri y El Salado (5), trabajo
sobre un autor influenciado por el romanticismo que hace uso de formas
poticas tradicionales y a quien muchos crticos le otorgan cierta
representatividad entre los integrantes de la promocin del 40.

Al ao siguiente dar a conocer el ya citado Mate pastor, texto que puede
ser considerado un punto de inflexin en su obra, el calibrado definitivo
de sus instrumentos de percepcin. A partir de l, podemos realizar un
doble paneo: hacia el pasado y hacia todo lo que sobrevendra
posteriormente. En l la voz se afirma, desarrolla sus propias
particularidades, tics y desdoblamientos. El poeta ya no acta como un
flanur que mira con asombro y registra sus observaciones. Asume una nueva
actitud, merodea por las calles, camina los barrios, se detiene en los
cafs, escucha con mayor atencin, les pone el odo a los sonidos, el tono
y las inflexiones de su lengua en su medio ambiente: la ciudad.

Mate pastor sale al encuentro del pblico en un momento en que los
principios activos de la prosodia, aquellos que constituyen lo que
denominamos el tono, estn siendo sometidos a revisin por distintos
poetas. Alberto Girri, quizs uno de los autores ms preocupados por la
construccin de una nueva retrica, para quien las palabras desplegaban un
bro atolondrado y falso para hacrsenos concretas, sostena en Diario de
un libro (1972): "...Que el tono se aproxime al del discurso normal [...]
discurso corriente transformado en poema". Alfredo Veirav a su vez les
recomienda a los jvenes poetas que expresen: "...su propia, ntima
cancin, la que suena en la cabeza [...] la meloda que llevs, el estilo
que te pertenece". Salas sintetiza ambos criterios y su resultado es una
escritura que nos recuerda la confesin de Baudelaire en el prlogo de
Pequeos poemas en prosa: "Quin de nosotros no ha soado, en sus das de
ambicin, el milagro de una prosa potica, musical, sin ritmo y sin rima,
bastante flexible y bastante conmovida para adaptarse a los movimientos
lricos del alma, a las ondulaciones del ensueo, a los sobresaltos de la
conciencia?".

Lo que nos lleva irremediablemente a la forma. Lo que llamamos verso libre
tiene en la actualidad una edad ms que centenaria. En 1886 la revista
parisina La Vogue, dirigida por Gustave Khan, difundi Marina y Movimiento
de Arthur Rimbaud y algunas traducciones de Hojas de hierba realizadas por
Jules Laforgue. Ezra Pound en 1913 ya haba redactado y publicado en la
revista Poetry su manifiesto del Imagismo, en el que en lo que concierne al
ritmo especifica: "se debe componer en la secuencia de la frase musical, no
en la secuencia del metrnomo".

El verso libre establece los cimientos de una corriente potica que rechaza
los modelos cerrados, y en la que el contenido es sometido a una
revaloracin, asumiendo ste una nueva preeminencia. El poeta cifra su
empeo en el enunciado, en sus sueos y visiones. Los poemas sern
modelados por sus emociones. En Verso proyectivo (1950) Charles Olson para
quien "la forma no es nunca ms que la extensin del contenido", lo define
como un verso que nace en la respiracin del hombre que escribe y sostiene
que es "la lnea la que habla por el corazn", a diferencia de la slaba
que lo hace desde la razn.

ste es el sendero seguido en la segunda mitad del siglo XX por aquellos
que intentan dar cuenta de una nueva sensibilidad, dotndola de un discurso
potico lo suficientemente abarcativo de una modernidad que en la ruptura
halla su esencia. Esta tendencia que se afirma definitivamente en el
panorama potico luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, sentir, en
muchos casos, un relativo desprecio por los trminos "potico" y
"poticamente". Los integrantes del movimiento Beat, particularmente
Lawrence Ferlinghetti y Allen Ginsberg, los consideran malas palabras; para
ellos lo concreto es lo verdaderamente potico: "El detalle exacto sin
bordados adicionales. De esto se trata precisamente la tica de los
beats" (6). Desde ese momento los excesos de la sensibilidad potica y el
sentimentalismo que los representa, pesarn en la mentalidad contempornea
como un valor negativo.

En esta atmsfera, que en ms de una manera le resulta funcional a su
estrategia, Horacio Salas desarrolla una potica que no dudar en
aprovecharse de los tpicos en cuestin para expandir los enfoques y el
campo visual de su propia tradicin. Su visin personal, en un tiempo en
que la poesa se enfrenta a la brutalidad de lo real, persigue nuevas
perspectivas y ampliar sus registros. El poema ya no se resignar a las
comodidades de lo universal, indagar meticulosamente en las
particularidades del espectro temtico que le brinda el mundo circundante,
"...la concepcin abstracta / de la experiencia privada en su punto ms
alto de intensidad / universalizndose, eso que llamamos poesa"; afirm
T.S. Eliot en Nota acerca de la poesa de guerra (7).

La voz con su timbre singular ser su verdadera mscara, la que comenta la
historia, manifestando opiniones y convicciones propias o ajenas; todo es
vlido, el objetivo lo justifica: la inclusin del otro. No habla para
entretenernos, todo lo contrario, aferrada a los pliegues del silencio,
comprende que el universo slo ser inteligible desde la locucin de la
palabra. Recurrir a diversos procedimientos para erigirse sobre la pgina,
siendo el ms notorio la intertextualizacin. De esta manera penetran en el
territorio del poema, en un contrapunto dialgico, los ecos de Quevedo,
Borges, Molina, Girri, Ginsberg y Vallejo, viejas pintadas en muros
descascarados, escenas de pelculas, fragmentos de la marcha peronista, el
grito de un hombre sobre la mesa de tortura y letras de tango.

En Salas, la presencia del tango es recurrente; quizs sea sta la forma
ms directa de declararse un adepto incondicional, desde el campo potico,
del gnero musical representativo de la ciudad argentina ms cosmopolita de
nuestro territorio, posiblemente el producto ms acabado de la cultura
nacional. Esta postura lo diferencia decididamente de muchos de los poetas
de los 60. En el prlogo de la antologa El '60 poesa blindada, Ramn
Plaza, en una apreciacin retrospectiva de la msica de Buenos Aires, deja
testimonio de los sentimientos que sta despertaba en los poetas jvenes de
la poca: "La mayora se fascin con lo coloquial, con lo conversacional.
Se interesaron profundamente en la poesa que emanaba del tango, tratando
de desentimentalizarla pero no en el tango precisamente, pues ste para
casi todos, era un deshecho (sic) en degeneracin, una materia que deba
transformarse de adentro hacia fuera" (8).

En 1975, Salas publica una serie de entrevistas, Conversaciones con Ral
Gonzlez Tun (9), que escarba el terreno de la poesa urbana y cumple la
funcin de redescubrir para los jvenes el trabajo del autor de A la sombra
de los barrios amados, que haba fallecido el ao anterior. Con un artculo
que aparece en el suplemento del diario Clarn con motivo de la edicin de
Quien habla no est muerto, de Alberto Girri, obtiene el Premio de Crtica
Literaria establecido ese ao por la Editorial Sudamericana. En este breve
ensayo, Salas sesgadamente brinda algunas pautas de su bsqueda y anhelos:
"Pero el hilo del laberinto est en el poema de Wittgenstein: 'Quiz en lo
irrebatible, en lo que no puede demostrarse / no puede decirse, ser dicho,
/ est la clave'. Una clave que es finalmente la de toda la poesa, la de
la lucha constante entre las palabras y el silencio, entre lo supuestamente
irrefutable y aquello que se intuye ms all de las fronteras de la razn,
donde se mueven 'signos sonoros que por los odos andan / sin dueos, como
rodando, disponibles y expectantes, / ignorantes de sus pautas de
significados, de donde obtenerlos; / y su persistencia, insaciable, para
adherrsenos, un yo / instalado en el otro yo, / vigilando por encima de
nuestro hombro' " (10). Palabras que no slo constatan el amplio abanico de
sus intereses y tambin ciertas coincidencias con una experiencia dismil,
sino que adems nos develan los alcances impuestos a la prctica de la
apropiacin en el paciente armado del corpus de su discurso potico.

La Argentina de esos aos, muerto Pern, se debata al borde del abismo;
diversas facciones conjugaban el verbo de la muerte e intentaban imponer
sus definiciones ideolgicas con plomo y explosivos, mientras entre
bambalinas los dueos del poder disponan el futuro institucional del pas.
El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas, apoyadas por un amplsimo
sector de la sociedad que reclamaba orden, inauguraran el perodo ms
oscuro de la historia argentina. Miles de muertos, una guerra intil y la
deuda externa que han marcado a fuego el destino de la Repblica, son los
hitos por los cuales se recordar el perodo que culminara en 1983.

Salas, quien haba comenzado a recibir amenazas contra su vida antes del
golpe militar, decide, frente a la falta de garantas, abandonar con su
familia el pas, radicndose en Madrid en mayo de 1976. Ese ao se
publicara en Buenos Aires su La generacin potica del 60 (11).

El exilio no fue una etapa dulce de su existencia; para subsistir realiza
distintas tareas: instalador de carteles de publicidad en las rutas para
una empresa petrolera, traductor, escritor fantasma y periodista a destajo.
El oficio lo llev a colaborar con importantes revistas culturales y
trabaj en Cuadernos Hispanoamericanos donde dio a conocer ensayos,
artculos y notas.

En 1978 publica su ensayo La Espaa barroca y meses ms tarde, luego de
ocho aos de aparente silencio potico, su nombre integra con Gajes del
oficio el catlogo de la coleccin "Nos queda la palabra" de Ediciones
Taranto de Madrid, donde lo acompaan Flix Grande, Gonzalo Rojas y ngel
Gonzlez (12). En Gajes del oficio incluir textos escritos entre 1970 y
1978, que acompaa con una nota aclaratoria en la que seala que los poemas
reunidos: "No nacieron pensando en un libro; se dieron aisladamente, como
borrosos reflejos de la realidad. De ah que se reiteren obsesiones,
imgenes y temores que me han acompaado en estos aos de un lado y otro
del Atlntico". Estos reflejos pueden ser traducidos como interpretaciones;
Salas nos convence de que una de las funciones primordiales de la poesa en
tanto actividad autnoma de la imaginacin, debe ser la de expresar al
mundo.

Los poemas estn atravesados por la desazn producida por la prdida del
mbito de la lengua materna: "...y al preguntar la hora en el telfono / no
responde esa vieja pariente 113 / sino una voz impersonal ajena...";
asimismo estn habitados por el dolor y la muerte que planea como un ave
carroera sobre Amrica Latina. Podemos considerarlos culturalistas en el
sentido de que aluden reiteradamente a episodios diversos de la
civilizacin y de la historia del hombre y su condicin. Los textos
publicitarios que promocionan los productos de las grandes empresas
transnacionales le sern instrumentales, por ejemplo en "Salmos, XXXVII,
28", para trazar irnicos paralelos de estas organizaciones y de los
espejismos que irradian. "Mientras era conducido en un viejo Renault por /
las calles de Lyon / atravesado por el dolor que le produca el ojo que /
acababan de vaciarle con el taco de una bota / Michel Rosier intua que sus
compaeros / acaso los mismos que haba odo aullar en la rue de Clcy /
salvaran a Francia castigaran a esos otros franceses / que an a
regaadientes cumplan las consignas de Laval / porque de esa forma decan
alimentaban a sus hijos / eran recibidos / por los vencedores asistan a la
pera rean con / viejos chistes / en los cabarets de Marsella / No es
solamente como me siento como manejo / Es tambin cmo me siento cuando
llego / Fairlane. La gran manera de llegar". El poema se arma como un
rompecabezas, pero los sucesos o piezas del objeto se integran en un
premeditado desorden temporal, a la manera de Ezra Pound en su Canto 100
(13), el tiempo secuencial es pulverizado, aniquilado; argumentando como lo
hara Cavafy que las proposiciones contradictorias estn gobernadas por la
ley de la repeticin.

Resuelto el destino de la dictadura por la derrota de Malvinas, Salas se
reencuentra con su ciudad, hecho que parece haber sido anunciado con la
edicin de Veinte aos no es nada (1982) una seleccin de su obra potica y
el primer libro publicado en la Argentina luego de su obligada ausencia
(14). En 1983 llega a una Buenos Aires encendida por la esperanza de la
inminente salida democrtica. Retoma su actividad periodstica y pone al
aire un programa radial llamado Dar la Nota (1985-1989), de neto contenido
cultural y con un formato novedoso que hizo historia en el medio.

El retorno, simbolizado por el genio de Alfredo Le Pera en la voz de Carlos
Gardel, tiene para los argentinos, y muy especialmente para los porteos,
el sabor de la victoria. Dulce o amargo, el regreso a "La Reina del Plata",
slo es comparable a la vuelta al pago o a "la casita de los viejos"; es la
accin de ponernos en contacto nuevamente con nuestras races, moldeadas
por el habla de un monstruo cosmopolita que observa desde los mrgenes una
imagen deformada del mundo.

La mudanza de Horacio Salas desde una capital europea a Palermo, uno de los
barrios ms emblemticos de los 47 que componen la capital (recordemos a
Carriego y Borges), es tambin la recuperacin de un territorio, de un
mbito en el que ajusta una vez ms el ritmo de su respiracin y el tono de
su voz, factores determinantes del estilo. Luego de su arribo termina de
corregir los originales de Cuestiones personales, que ser publicado en
Buenos Aires en 1984 (Premio Municipal de Poesa) y reeditado en Madrid al
ao siguiente (15). En l "La literatura teje ese tapiz no personal, sobre
la hechura de innmeras versiones precedentes donde se ha dicho todo y el
texto se borra y se reescribe, acaso escolio del anterior. En este eterno
retorno que explica la fantasmagora del presente, somos sombras
enigmticas, como los objetos y los destinos trenzados en infinitas causas
secretas, ignorantes mviles de inagotables posibilidades para el porvenir.
As como los hombres somos una continuacin levemente alterada del pasado
en la tierra y convivimos en el presente con nuestro conjeturable e
inconcebible futuro, las formas literarias reeditan viejas destrezas, las
comentan y las homenajean o refutan y se heredan y se legan de manera
vicaria" (16).

En Cuestiones personales confirma la tcnica constructiva del poema en el
que continuar amalgamando elementos diversos y contrapuestos, sirvindose
de un amplio men: mitos culturales, fotografas, textos ajenos, deporte,
cine. El ojo del poeta anda por el mundo y sus culturas apropindose de
todo aquello que le resulte relevante; no obstante ello, ha de replicar a
la absorcin de ese todo con una diccin ya inconfundible. Esto pone de
manifiesto aspectos paradojales de su gnesis: estos textos que fueron
escritos en gran parte en Madrid, ratifican una visin del universo que en
los dominios de una lengua comn es apuntalada por la diferencia, rasgos
connotativos que surgen de nuestro propio paisaje y geografa cultural.
Cuestin que James Joyce pone en la boca de Stephen Dedallus en A portrait
of the artist as a young man, luego de que ste se entrevistara con el
director del colegio jesuita en Dubln, un ingls converso: "El lenguaje
que hablamos le pertenece antes a l que a nosotros. Qu diferentes suenan
las palabras, hogar, Cristo, cerveza, amo, en sus labios y en los mos. Su
lengua, tan familiar y tan extranjera, es siempre para m una lengua
adquirida. Yo no he fabricado ni aceptado sus palabras. Mi voz las mantiene
a distancia. Mi alma se inquieta en la sombra de su lenguaje" (17).

La cita no es arbitraria ni pretende ser una boutade. El trabajo de Salas
tiene muchos puntos de contacto con escritores y poetas de diferentes
literaturas postcoloniales que a partir de 1945 se inspiraron en Joyce para
acelerar un proceso de inversin de la mirada en el que se niega la
pretensin, tan extendida en la metrpoli y la periferia, de considerar a
las naciones emergentes y su cultura como efecto de los deseos de los
pases centrales. Se trata de una respuesta a los guardianes celosos de su
tradicin que ante cualquier atisbo de insurreccin lingstica, remiten al
rebelde a la biblioteca de sus clsicos. Esta circunstancia que se repite a
travs de los tiempos y de la que existen infinidad de ejemplos, halla uno
casi perfecto en una frase de Thomas Macaulay: "un solo estante de una
biblioteca europea tiene ms valor que toda la literatura nativa de la
India y de Arabia" (18).

En este contexto, invertir la mirada requiere que la revisin de la
historia y el anlisis de la cotidianeidad se hagan en lo que H. A. Murena
denomina una "clave local" (19). Se trata de someter nuestra incipiente
tradicin literaria -cuya trama est atravesada por una serie de
entrecruzamientos de los que participan distintas tradiciones poticas- a
una nueva lectura. Este ejercicio, un claro acto de traduccin, est
subordinado a ciertas condiciones. Walter Benjamin (20) pensaba que la
falla de la mayora de las traducciones del siglo XIX se deba al excesivo
respeto del traductor por las convenciones de la lengua de destino y el
temor de que la lengua de origen perturbara su sintaxis. Por lo tanto, este
recorrido, si tiene aspiraciones de releer el campo de lo heredado, debe
desembarazarse de la actualizacin de esos prejuicios: los recortes que
impone el periodismo cultural -reemplazados cclicamente cuando el supuesto
canon y sus objetos de culto se disuelven en la memoria- y la aprensin a
que los signos an vitales del pasado estallen en la voz del presente.

Este mirarse a uno mismo a travs de los otros y de un devenir cultural es
una caracterstica que fija o radicaliza un rumbo definitorio de la potica
de Horacio Salas. La modulacin de un decir que en el nosotros halla las
razones de su existencia, emparentado carnalmente con los compases y las
letras del dos por cuatro, que durante su exilio espaol se le cruzaban de
maneras hasta entonces insospechadas, y que nos son devueltas en imgenes
plenas de brillo y efecto, como se da en el recordado "Anclao en Madrid":

   Mientras tomaba mate en el estudio de Velzquez
   lleg Quevedo sacudindose
   los copos de la ltima nevada
   y confirm lo que pensbamos
   los grabados erticos de Picasso -dijo-
   me resultan autnticamente afrodisacos.
   Despus muerto de fro
   Levant el volumen de un disco del Polaco
   Y nosotros quedamos en silencio

   Gara... tristeza...
   Hasta el cielo se ha puesto a llorar.

En 1986 se distribuye la primera edicin argentina de El tango, que lleva
un ensayo preliminar de Ernesto Sbato, y en 1990 aparecern Poesa
argentina del siglo XX y El otro, a la fecha su ltimo libro de poemas
(21). En el prlogo nos confa que advierte: "...que el libro est
salpicado de preguntas y que se encuentran pocas de las metforas que en
otros tiempos parecan protagnicas. Slo espero que nuevos chaparrones me
permitan responder con los aos a algunas (me bastara un puado) de las
indagaciones que an no puedo contestar". Estas palabras que expresan el
anhelo de hallar respuestas, se niegan a s mismas, afirman su contrario
cuando leemos: "De algo de lo que ocurra / de lo que est ocurriendo / de
lo que ocurrir / de lo que ocurre a miles de kilmetros / podremos algn
da descubrir el sentido? [...] los poemas son tan solo preguntas? / los
poemas son tan solo preguntas sin respuesta?". Toda respuesta en realidad
sera una nueva pregunta; incluso en aquellos poemas que prescinden de los
signos de interrogacin, stas laten en su efecto potico. El cometido no
es verificar la taxabilidad de los enunciados a travs de descripciones o
imgenes. La demanda de la poesa como forma del conocimiento, parece
decirnos, es la de imaginar el sentido a travs de la reafirmacin de las
preguntas, cuyo fin es reproducirse instalndose como mecanismo primordial
del proceso potico. Acto que se lleva a cabo en un escenario donde la
volubilidad del objeto tiende a confundir a la mirada: "La cercana es
mezquina / se hipnotiza con las deformaciones de la lupa / se obstina en
detalles aparentes / pide peras al olmo / se equivoca".

Estas preguntas que no buscan rplica, refutacin o mera conclusin, crean
en la falta de correspondencia de los trminos, los intersticios o huecos
en los que la voz puede callar. En su acertada y reciente "Podramos
llamarla vindicacin de la poesa?" Ral Dorra afirma: "La incorporacin
del silencio en el interior del lenguaje es una conquista de la poesa, una
conquista trascendental que hace de la poesa un gnero nico, el nico
para el cual el no decir puede alcanzar un valor incluso ms alto que el
decir, el nico donde el callar encuentra el modo de expresarse, un modo
que tiene que ver con el misterio, con la angustia, con la desgarradora
aventura de situarse al otro lado de la palabra" (22).

Este colocarse ms ac o ms all de los lmites de la palabra, espacio en
el que la estela de su sonido entabla un duelo con el sentido, revela el
muchas veces esquivo efecto potico, territorio donde lo no dicho asume su
dimensin semntica. Para ello, el poema deber guiarnos desde las zonas
ms oscuras de la expresin potica hacia ese vaco casi mgico donde
repentinamente estallarn los fuegos de artificio de la significacin.

Salas lo logra plenamente. Para hacerlo, monta en la pgina una ajustada
organizacin prosdica. La relacin sonido-sentido se apoya en una
estructura rtmica en la que el tono del habla coloquial, instalada como
una msica de fondo, reaparece en un rearmado armnico, combinndose en un
doble contrapunto. La primera de sus fases se produce en la lnea donde las
palabras, como si fueran notas, enfrentan sus sonidos construyendo el
primer movimiento de un comps de duracin variable cuya disposicin
acentual entra en tensin, cuando en una segunda instancia, su eco se
enfrenta al de la siguiente lnea. Este contrapunto regulado y medido
obsesivamente por las emisiones de la voz escribe su meloda; es el medio
que utiliza "lo expresado" para estimular las correlaciones emocionales en
el lector.

La labor sostenida por Horacio Salas, un autor familiarizado con
tradiciones literarias y abierto a las ms diversas influencias, puede ser
considerada la de un genuino multiculturalista. Un poeta que no cesa de
captar mensajes lejanos que luego sern filtrados por esa voz histrica que
repta murmurante en las calles de su ciudad.



Notas

 1. Mate pastor, Buenos Aires, Ediciones del Flor, 1971.

 2. El tiempo insuficiente, Buenos Aires, Ediciones Cuadernos del Siroco,
    1962); La soledad en pedazos, Buenos Aires, Ediciones Barrilete, 1964;
    El caudillo, Buenos Aires, Pleamar, 1966; Memoria del tiempo, Buenos
    Aires, Losada, 1966 y La corrupcin, Buenos Aires, Americalee, 1969.

 3. La poesa de Buenos Aires, Buenos Aires, Pleamar, 1968.

 4. Homero Manzi, Buenos Aires, Brjula, 1968.

 5. Vicente Barbieri y el Salado, La Plata, Cuadernos del Instituto de la
    Provincia de Buenos Aires, 1971.

 6. Lawrence Ferlinghetti, carta a E. M. con motivo de la traduccin de
    Amrica desierta y otros poemas, Montevideo, Unesco-Graffiti, 1996.

 7. T. S. Eliot, Collected poems, 1909-1962, London, Faber & Faber, 1963.

 8. Ramn Plaza, El '60 poesa blindada, antologa, prlogo Ramn Plaza,
    seleccin Rubn Chihade, Buenos Aires, ediciones Gente Sur, 1990.

 9. Conversaciones con Ral Gonzlez Tun, Buenos Aires, La Bastilla,
    1975.

10. Horacio Salas, Alberto Girri -Homenaje-, Buenos Aires, Fondo Nacional
    de las Artes / Sudamericana, 1993, pp.109-113.

11. La generacin potica del 60, Buenos Aires, Ediciones Culturales
    Argentinas, 1976.

12. La Espaa barroca, Madrid, Altalena, 1978; Gajes del oficio, Madrid,
    Ediciones Taranto, 1983.

13. Ezra Pound, The Cantos, London, Faber & Faber, 1986.

14. Veinte aos no es nada (Antologa), Buenos Aires, Fundacin Argentina
    para la Poesa, 1982.

15. Cuestiones personales, Buenos Aires, Torre Agero Editor, 1985; Madrid,
    Playor, 1986.

16. Javier Adriz, "Borges como mito", revista Hablar de Poesa, nmero 5,
    ao III, Buenos Aires, 2001.

17. James Joyce, A portrait of the artist as a young man, Dublin,
    Hardmondsworth, 1992.

18. Thomas Macaulay, Lord, prose and poetry, ed. G. M. Young, Cambridge,
    MA, Harvard University Press, 1967, pp. 721-724.

19. H. A. Murena, El pecado original de Amrica, Buenos Aires, Sur, 1954,
    p. 23 y ss.

20. Walter Benjamin, Illuminations, New York, Schocken Books, 1979.

21. El tango, Buenos Aires, Planeta, 1986; Poesa argentina del siglo XX,
    Ginebra, Fundacin Patio, 1996; El otro, Buenos Aires, Manrique Zago
    Editor, 1990.

22. Ral Dorra, "Para qu poemas?", Revista Crtica, N 90 [Universidad
    Autnoma de Puebla], 2002, p. 68.

** Esteban Moore
   estebanmoore@ciudad.com.ar
   Poeta, traductor y periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Ha
   publicado los poemarios La noche en llamas (1982), Providencia terrenal
   (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos
   que van (1994), Partes mnimas (1999) e Instantneas de fin de siglo
   (Montevideo, Uruguay, 1999) y Partes mnimas y otros poemas (Mar del
   Plata, 1999). Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky,
   Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso,
   Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu y Seamus
   Heaney, entre otros. En 1996, la Unesco public sus traducciones de
   Lawrence Ferlinghetti, Amrica desierta y otros poemas (Ediciones
   Graffiti/Unesco, Montevideo). En 1990 realiz un proyecto de traduccin
   en la escuela de poesa The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics,
   fundada por Allen Ginsberg. Ha participado de diversos festivales en su
   pas, en Rosario y Buenos Aires, en los de Montevideo (1993) y Medelln
   (1995). Colabora con publicaciones de su pas y del extranjero. Su obra
   ha sido parcialmente traducida al ingls, italiano, alemn y portugus e
   incluida en diversas antologas.




=== En el Pas de las Maravillas (o Del otro lado del espejo) =============
=== Antonieta Martnez Guerrero ===========================================

                                                           Je est un autre.
                                                                   Rimbaud.

1. Como cuenta Ignacio Solares en uno de sus libros, Malraux, mientras
   agonizaba a causa de una fuerte fiebre, logra ver en su gato esa sonrisa
   delirante y burlona del personaje estrella de Alicia en el Pas de las
   Maravillas: el gato de Cheshire.

2. En su infancia, Paul Auster se encuentra con su jugador favorito de
   bisbol. Le pide su autgrafo, pero no tiene papel ni pluma. El jugador
   se disculpa y le dice que no puede hacer nada al respecto; desde
   entonces, Auster trae siempre consigo un bolgrafo y un papel: se
   convierte en escritor.

3. R. Barthes explica el nivel mtico del lenguaje. El pensamiento humano
   otorga significados a las cosas ms all del mero significado
   lingstico: el lenguaje humano se mueve siempre en un nivel mtico.

4. Los monjes zen escriben un poema para la muerte que represente su
   efmera estancia en este mundo. Taigen Sofu escribe a sus sesenta aos:
   Me llevo el espejo de mi vida / A la cara: sesenta aos. / Rompo de un
   golpe el reflejo. / El mundo, como siempre. / Todo est en su lugar.



Un nio pequeo se mira al espejo y le pregunta a su madre: -Quin es l?

La madre queda silenciosa por un breve lapso de tiempo sin saber que
contestarle. Poco despus, le responde: -Eres t.

En este caso, la imagen se proyecta fuera de cualquier grado de
representacin. No obstante, no puede dejar de ser una re-presentacin. Ah
esta, como es... y no.

As tambin, la literatura es como aquella imagen proyectada, "viviendo" y
mirndose a s misma desde el otro lado, en el mundo del espejo. Pero,
quin sabe lo que hay all?

Alicia decide perseguir al conejo blanco. Cae en un agujero y llega a ese
lugar. la pregunta sigue presente en la mente de algunos lectores: qu
lugar es ese?

El hecho literario ha sido estudiado hasta el cansancio. Notables tericos
han ido tomando su lugar en la fiesta. Los estructuralistas quisieron ser
los organizadores, ellos sabran bien el color adecuado para los globos, el
sabor preciso para el ponche y seguro que habran de conseguir al mejor dj
para la animacin. De esta forma, la fiesta sera perfecta: ellos
construiran, sin ningn problema, su sentido.

Los deconstruccionistas eran los invitados especiales. De hecho, pareca
como si la fiesta hubiera sido realizada slo para ellos. Al llegar, los
deconstruccionistas encontraron todo demasiado perfecto... dnde demonios
estaba el alcohol? por qu todo tan rosa? Uno que otro logr meter una
anforita, otros se fueron al bao y fumaron un poco de marihuana. Unas
horas despus, la fiesta era un caos pero no fue hasta ese momento cuando
todo empez a adquirir un rumbo no poco interesante.

La literatura dej los hbitos (una vez ms): se cans de habitar aquel
mundo del espejo y decidi salir (o el mundo de ac decidi entrar al de
all?).

Durante mucho tiempo, la literatura se haba mantenido en su lugar slo
cambiando su forma, sus contenidos. A medida que el "pensamiento
contemporneo" fue adquiriendo madurez (si es que puede llamrsele de algn
modo), la teora literaria comenz a borrar esa lnea imaginaria que
separaba al mundo de ac, con su reflejo.

El gato de Cheshire le regal a Malraux una deliciosa sonrisa irnica. Todo
lo que se haba mantenido dentro de un rea limitada de ficcin empezaba a
amenazar con realizar divertidas sesiones de promiscuidad con la vida
cotidiana. Si no, cmo habra podido Alicia ver al conejo blanco corriendo
por los jardines?

En el libro de Mitos, Roland Barthes explora los niveles de significacin
del lenguaje llevando a la literatura (cualquier literatura) a un nivel
mtico. La pregunta es esta: ese nivel de significacin no se manifiesta
tambin en el mundo comn? No somos todos nosotros una especie de
estructuralistas intentando dotar de sentido a todo? Adems, la cantidad de
significaciones que damos a nuestro mundo nunca son a un nivel meramente
lingstico: somos capaces de ver todos una misma cosa y pensar y sentir
cosas absolutamente diferentes. Deja por eso de ser vlida una u otra
sensacin y pensamiento?

La literatura clsica viene siendo toda la que se mantiene sobre una base
concreta, una frmula de la que a travs de los aos se ha demostrado su
efectividad. Pero han existido algunos autores que han logrado traspasar el
canon. Su originalidad no ha sido otra cosa que ir ms all del umbral del
espejo, crecer hasta el punto de darse cuenta de que aquello no es
solamente un reflejo, ir como Alicia tras el conejo blanco para mezclarse
con ese mundo, que sin lugar a dudas coexiste con el de ac, unidos los dos
por un puente que solemos llamar lenguaje.

La literatura no surge por s misma, como por generacin espontnea; es ms
bien resultado de una construccin lgica, distinta de la que gobierna (y
despticamente por cierto) nuestra realidad.

El hecho literario no pierde su sentido de accin, lo que nos dificulta
comprenderlo es justamente esa permanencia temerosa, a veces inocente, en
el borde de nuestra propia imagen proyectada.

Para Paul Auster, la literatura (como todo lo dems) cae en la cmica, pero
no por eso menos trgica, situacin casual. El porqu comenz a escribir,
no es ms que una ancdota simple, cotidiana. No fue tocado por la musa, ni
sufri el terrible azote de los hados, nada ms un da sucedi algo que le
hizo cargar a todas partes con una pluma y un cuaderno.

De esta forma, el mundo literario y el real no responden a la antigua regla
del tercero excluido. Como todas las visiones de mundo que pueden
encontrarse en las distintas culturas, la literatura abre nuevos campos de
visin y accin, igualmente vlidas.

Las cosas suceden y no, se aparecen y no, estn y no. Cul es el problema?

El umbral del espejo se torna difuso... desaparece. Si nos damos cuenta de
que dicha lnea la dibujamos nosotros mismos, no somos tambin nosotros
quienes la estamos borrando? No existe parmetro alguno para la queja: como
siempre, somos al mismo tiempo "vctima" y "criminal" de todo lo que nos
pasa.

En un captulo de Alicia en el Pas de las Maravillas, Alicia pregunta al
gato de Cheshire por algn lugar en el que no haya locos. A esto, el gato
le responde:

-Pero si todos los que estamos aqu estamos locos..! Y t tambin ests
aqu.

Despus de leer esto, el lector hace una pausa y dice -Vaya! Pero si de
alguna forma yo tambin estoy ah.

En ese instante, pareciera como si el gato de Cheshire volteara hacia
nosotros, y nos regalara una de sus irnicas sonrisas de luna menguante.
Ese es el hecho literario.

El mundo del espejo tiene sus propias reglas y no importa qu tan absurdas
o incoherentes puedan ser para nosotros, su validez est dada por s misma.
Es una mitologa privada, a veces secreta. Qu pasa entonces si ste es,
justamente reflejo de lo que hay ac?

Como dice Taigen Sofu en su poema a la muerte (otro hecho literario): El
mundo, como siempre. / Todo est en su lugar. As, volvemos a la pregunta
acerca de Alicia... entonces, qu lugar es ese?

Finalmente, despus de darle vueltas y vueltas al asunto, pensamos:  y a
quin le importa?, acaso no es divertido? Para qu arruinar la fiesta si
la noche es joven?

** Antonieta Martnez Guerrero
   nowaki_r@yahoo.com
   Escritora mexicana (Ciudad de Mxico, 1983). Cursa estudios de ciencias
   de la cultura en la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ) y de
   filosofa en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam). Ha
   publicado diversas colaboraciones en revistas como ZIN, de msica y
   cine, y Mediaciones, de la UCSJ.



=== De la destruccin de libros      Rafael Toriz =========================

      Bez, Fernando; Historia universal de la destruccin de los libros:
      de las tablillas sumerias a la querra de Irak, Destino, Barcelona,
      2004, pp. 416.

                           El fuego con que t amenazas las letras sagradas
                                 te abrasar, con toda justicia, a ti mismo
                                               Vicente, dicono de Zaragoza

Somos infelices y miserables por muchos motivos: acaso el principal sea
porque recordamos, jams nos acordamos de olvidar. Creo que, entre otras
cosas, por eso duele la existencia, porque no hay remedio para la culpa,
porque en nuestro cuerpo y mente siempre va grabndose la vida. A nosotros,
mortales, no nos fue otorgada la Nepenta ni las aguas del Leteo. La
escritura, herida volitiva, es recuerdo, presencia de lo que no est.

No pudiendo aspirar a la posibilidad de un mundo sin memoria, queda la
rstica opcin de inflamar las palabras, desquebrajar el mundo de los
libros y hacerlos arder como la madera de la que fueron extrados. Esta
destruccin ha acompaado a la escritura desde sus inicios: el hombre que
crea es el mismo que destruye, la bibliofagia nace en el momento mismo de
la inscripcin. De esta situacin da cuenta el excelente libro del
venezolano Fernando Bez, crnica de viaje a travs de la destruccin de
libros escrita en fornida prosa. La historia universal de la destruccin de
los libros -proyectada para su publicacin en Latinoamrica a partir del
segundo semestre de 2004- relata la inefable masacre cometida con las
bibliotecas desde sus comienzos en la regin mesopotmica de Smer (5.300
aos aproximadamente), pasando por el emperador chino Qin Shih Huang Ti
(213 a.C.), la quema de manuscritos en Constantinopla, la de la Espaa
medieval, la destruccin de cdices prehispnicos (el mismo emperador
Itzcatl hara una pira para fundar la historia a partir de su reinado),
los expurgos inquisitoriales, la quemazn hecha por los nazis (1933), hasta
los memoricidios efectuados por los serbios (1993) y, aun ahora, el
bibliocausto en Irak. Su trabajo no puede sino mover a la indignacin,
demuestra, en sus palabras, que "el instinto destructor es cultivado
socialmente, desarrollado en la madurez individual, y su grado de dao
responde a las expectativas sociales de quien lo ejerce. Ningn individuo o
sociedad destruye o mata sino aquello con lo que no quiere dialogar. Es el
monlogo ms radical de la accin vital. Destruir un libro es negarse al
dilogo que supone la razn plural de ste". Sinsentido de la historia:
curiosamente el lugar del nacimiento del libro, 55 siglos despus, es
tambin su convulsa sepultura.

Por qu el hombre destruye libros, por qu abate la memoria? Mucho se ha
dicho pero las certezas son discretas. Se sabe que dicha actividad recibe
el apelativo griego biblioclastia (o biblioclasmo) y se define, segn el
Piccolo Dizionario di Bibliofilia como un "odio, feroce avversione verso i
libri, accompagnata da volont distruttiva. Simile alla Bibliofobia". Por
su parte, Umberto Eco, en su texto Desear, poseer y enloquecer distingue
tres tipos de biblioclastia:

      Existen tres formas de "biblioclastia"; es decir, de destruccin de
      los libros: la biblioclastia fundamentalista, la biblioclastia por
      incuria, y aquella por inters. El biblioclasta fundamentalista no
      odia los libros como objeto, teme por su contenido y no quiere que
      otros los lean. Adems de un criminal, es un loco, por el fanatismo
      que lo anima. La historia registra pocos casos excepcionales de
      biblioclastia, como el incendio de la biblioteca de Alejandra o las
      hogueras nazis. La biblioclastia por incuria es la de tantas
      bibliotecas italianas, tan pobres y tan poco cuidadas, que a menudo
      se transforman en espacios de destruccin del libro, porque una
      manera de destruir los libros consiste en dejarlos morir y hacerlos
      desaparecer en lugares recnditos e inaccesibles. El biblioclasta por
      inters destruye los libros para venderlos por partes, pues as
      obtiene mayor provecho.

El mismo Fernando Bez trae a cuento el libro del psicoanalista Grard
Haddad Los biblioclastas (Ariel), en donde su autor fija una determinada
tipologa psicoanaltica de los destructores de libros. Aduce Haddad en
boca de Bez:

      Si se come un libro, es para recibir la aptitud que ste contiene
      como elemento de generacin, para poder engendrar. Si se quema, por
      el contrario, es para negar su paternidad, rechazar la funcin de ser
      padre: El auto de fe acta en forma velada y extrema el odio y el
      rechazo al Padre. El odio al libro, seala Haddad con enorme
      inteligencia, desemboca, no pocas veces, en el racismo, pues el
      racismo, ms que el color de la piel, niega el libro de otra cultura,
      entendida como acto de generacin de otro pueblo.

Vemos entonces que la destruccin de libros es, en este sentido, una
negacin, lo que recuerda desde luego a Borges en su ensayo sobre Nathaniel
Hawthorne (Otras inquisiciones), en donde menciona una obra del
estadounidense, Earth's Holocaust, en la que confabulados todos los hombres
deciden exterminar el pasado en una hoguera a la que inflaman, entre otras
cosas, con todos los libros. Esta destruccin obliga a pensar en obras
similares como la noveleta ilustrada de Cortzar Fantomas contra los
vampiros multinacionales, narracin que principia con extraos robos en
bibliotecas clebres del mundo, as como amenazas de muerte a escritores, a
quienes les est prohibido volver a ejercer su oficio so pena de muerte. En
este caso se pretende abolir la insurreccin, poner la inteligencia en
llamas. Esta destruccin es una metfora de la ideologa voraz de la
economa y la poltica contempornea. El texto aun cabe, tanto por su
originalidad creativa como por su temtica contestaria, dentro de las
diatribas al paradigma globalizador.

Otro libro parecido, aunque con un sostn ms bien filosfico, es el de
Bradbury, que tiene uno de los epgrafes ms contundentes y seductores de
la literatura: Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel de los
libros inflama y arde.

La utopa negativa de Bradbury es un territorio en donde no cabe la
tristeza ni la diversidad, las personas son unidimensionales, se ha abolido
la contingencia y la humana capacidad de hacerse dao: la lectura no tiene
lugar. Montag, bombero encargado de exterminar los libros puesto que
propulsan la reflexin y roban la tranquilidad, es el ejemplo de una
destruccin que no crea, su fuego es definitivo. Los habitantes de su
novela viven alienados, son fantasas huecas y monocordes. Sin embargo su
narracin no niega la memoria, los marginales de su comarca son prueba del
recuerdo, evocan las palabras porque conocen de memoria los libros.

El proverbial libro de Bez, que ha agotado ya una primera edicin, si bien
conmueve tanto por su temtica como por su vigor intelectual, no deja de
ser una denuncia al estado geopoltico actual, en donde criminales avalados
por la fuerza militar, no conformes con arrasar a pueblos enteros, se
empean con terquedad porcina en liquidar el sostn espiritual e
intelectual del hombre. El autor, ex asesor de la Unesco sobre daos al
patrimonio cultural iraqu, da cuenta de la extincin de obras
irrecuperables (manuscritos de las primeras traducciones al rabe de
Aristteles, tratados de Omar Khayyam, etc.). Seala que alrededor de un
milln de libros fueron destruidos en la reciente invasin al pas rabe.
Conviene mencionar tambin la desaparicin de vetustas tabletas sumerias y
de millones de archivos de ndole varia. Triste es saber, nos recuerda el
ensayista, que en la historia del libro slo el 40 por ciento ha
desaparecido por causas naturales, el resto ha sido devorado por el fuego
del hombre.

La llama y la palabra, dupla continua, traen ecos de las obras de Elas
Canetti (Auto de fe) y Bohumil Hrabal (Una soledad demasiado ruidosa).
Ambos comprendieron el poder de la creacin, la meloda de la hoguera que
aun en la destruccin vivifica y crea. Porque, como en el Quijote, existen
destrucciones creadoras, aquellas que limpian del ruido como la del barn
de Teive que quema su nica obra, como el biblioclasmo propuesto por
Fernando Rodrguez de la Flor (1), necesario para dotar de sentido a la
muchedumbre de textos que ms que informar dispersan y confunden.

Afortunadamente Bez y su obra proverbial no son una rara avis; el profesor
estadounidense Nicholas A. Basbanes, autor de la triloga A Gentle Madness,
Patience and Fortitude y A splendor of Letter lo corroboran. Basbanes es un
defensor de la palabra escrita, del libro como objeto. Sus tres textos dan
cuenta de las grandes bibliotecas, inmensas guaridas que han tenido los
libros en el decurso de la historia. Relatan tambin ancdotas de nclitos
librohabientes. Sus libros, como el de Bez, son metalibros, y en El
esplendor de las letras conversa acerca de la destruccin criminal, del
asesinato del recuerdo. Ya se refiera a la destruccin de Cartago o a la
incineracin hecha por los nazis, la tesis que esgrime el autor es la
siguiente: no importa lo mucho que pretenda abolirse la palabra escrita,
despus de todo, esa cercana fugitiva permanece.

Distingo, tanto en los libros de Basbanes como en el de Bez, cierta
continuidad del noble trabajo de William Blades, The Enemies of Books.

Al principio de esta resea alud a la memoria como fuente de nuestras
desgracias y lo sostengo, como suscribo tambin que entre nuestras
facultades aflora el recuerdo. No podemos vivir olvidando el pasado:
nuestra infelicidad es la luz agorera del futuro, y, si como dicen, el
mundo nicamente puede ser considerado humano en la medida en que est
dotado de sentido, slo resta custodiar los trabajos y los das de aquellos
que habitaron la palabra para recordar, sobre todo, la cita que hace Bez a
Henrich Heine: "All donde queman libros, acaban quemando hombres".

Fernando Bez ha publicado Aproximaciones (1991), Alejado (1993), El
Tractatus Coislinianus (2000), La ortodoxia de los herejes (2002) y Los
fragmentos de Aristteles (2002). Actualmente estn por editarse La
destruccin cultural de Irak y la novela El traductor de Cambridge.

1. Rodrguez de la Flor; Biblioclasmo. Por una prctica crtica de la
   lecto-escritura, Junta de Castilla y Len, Salamanca, 1997.

** Rafael Toriz
   gandel@terra.com.mx
   Ensayista mexicano (Xalapa, 1983). Becario en ensayo por la Fundacin
   para las Letras Mexicanas en 2004, y anteriormente por otras
   instituciones. Ha realizado estudios de msica en el Conservatorio de la
   Universidad Veracruzana. Textos suyos han aparecido en revistas
   especializadas en arte, ciencia, educacin y teatro. Curs talleres de
   creacin dramtica bajo la direccin del maestro Emilio Carballido.
   Recibi una mencin honorfica en el Concurso Internacional de Ensayo
   convocado por la ONU y la Repblica Islmica de Irn (2001) y, en dos
   ocasiones, obtuvo el primer lugar en el Concurso de Ensayo Cientfico de
   la Universidad Veracruzana "Francisco Daz Covarrubias".



=== Para una nueva teora del retrato: la seduccin Bioy Casares-Dabove ===
=== Manuel Lozano =========================================================

*** Piedra liminar

Dos casos, desafiantemente personales y extremos, admite nuestra literatura
fantstica: Adolfo Bioy Casares y Santiago Dabove. Anverso y reverso de una
misma moneda, autor de un corpus regular y sistemtico a lo largo de ms de
medio siglo, uno; escritor de una sola obra pstuma, el otro; famoso -a su
pesar- el primero; retirado del mundo, de los objetos del mundo y de los
hombres, el otro; amante de la palabra escrita, uno; maestro oral, en la
tradicin de los evangelios y de Pitgoras, el otro; hedonista de las
tersuras de la vida, el primero; obseso de la muerte y de sus destellos...

Las fusiones y los contrastes a los que nos someten Bioy Casares y Dabove
son innumerables. Ambos fueron tambin escpticos a ultranza y
cosmopolitas, aptridas del universo y teognicos, fervorosos de Swift y de
Poe, razonadores de Hume y de Berkeley pero, por encima de todo,
librepensadores, para usar un arcasmo que muy pocas bocas dejan caer en
este tiempo. He querido sustraerme a las crasas connotaciones del
sustantivo "retrato". Si bien incluyo el trmino en el ttulo de esta nota,
tengo la necesidad de declarar que lo hago en un sentido pardico y de
alusiones imaginarias. Acaso las mscaras que simulan un "retrato" o,
inversamente, el ttrico laberinto de una cara, no proyectan siempre la
vigilia de un reino que estamos a punto de descubrir?



*** xtasis y resurreccin de Santiago Dabove: esa feroz criatura que
    atraves el relmpago

                                               Sus ojos son llama de fuego,
                                        y en su cabeza lleva muchas coronas
                         con un nombre escrito que no sabe sino l mismo...
                                                        Apocalipsis XIX, 12

                             To the clear day whith thy such clearer light,
                                 When to unseeing eyes thy shade shines so!
                                          William Shakespeare, Soneto XLIII

Cul es la representacin ulterior, el diseo ms fiel que nos queda de un
rostro, acaso el perdurable, el verosmil, cuando ese rostro ya es polvo, o
ni siquiera eso? Plotino se negaba a la vanidad de ser reproducido en
errneos retratos que delataran al porvenir (tambin dudoso) la forma
sensualizada de unos labios, dos ojos empeados en traducir este universo
insoluble, tal vez la extraa reminiscencia de una nariz griega. Menos
cerca de los dictmenes de Pirrn de Ellis que de las proposiciones de
Berkeley, vea de este lado las sucesivas o concntricas ramificaciones del
mundo ilusorio que no era sino otra de las formas de un yo hecho de
escorias y cenizas.*

El irisado Leonardo escribira, siglos ms tarde, que cumplidos los
cincuenta aos cada hombre tiene la cara que se merece: una especie de
cartografa individual, un definitivo censo de premios y derrotas, su
propia efigie gastada por l y por los otros bajo incontables das. En un
desconocido texto sobre Montaigne y Whitman, Borges se pregunta: "Quin,
entre los autobigrafos, es un rostro y quin una mscara?", para indagar a
continuacin en esas "extensiones mgicas o divinas del principio de
identidad".

Cmo dibujar, en el espacio y el tiempo que me toca, un retrato de mi
cercano Santiago Dabove, nacido y muerto en un mtico Morn del que ya
nadie habla? Empezar por las malditas -y por qu no errneas- fechas que
la lpida y los diccionarios registran: 1889-1952? Escudriar la
conjuncin de agona, crueldad y metafsica del extraamiento que
prefiguran los relatos y poemas de La muerte y su traje, su nico libro?
Recordar (o entrever la nostalgia del recuerdo) de las incalculables
tertulias con su hermano Julio Csar, Enrique Fernndez Latour, Macedonio
Fernndez, y a veces un dentista de apellido Roccatagliata, en esa
habitacin destartalada de Morn que el mismo Macedonio alquil frente a
las vas del Ferrocarril Oeste para estar cerca de los Dabove, y que
bautiz luego con el inslito nombre de "El Trquio (con pelos y seales)",
habitacin donde naci El zapallo que se hizo cosmos?

Acaso hablar del violinista ms solitario del mundo tocando el instrumento
sin el arco como si fuera un lad, con las manos trasvasadas por
enfermedades incurables e invocando a la Nada (slo a la Nada poda invocar
Santiago) por su muerte total? O entrar, minucioso y secreto, en los
complejos y altos alminares donde el testigo an nos narra la terrorfica
pero esplndida catbasis de Finis? Mirar al posedo recorriendo su vieja
casa como un rehn -al cabo de un tiempo todo posedo se convierte en
prisionero-, y repitiendo aquello de Hafiz: "Soy; mi polvo ser lo que
soy", y tantas otras cosas que el olvido borr "en la carrera de todos
hacia abajo"? Estas preguntas contienen verdades parciales de alguien que
en la Tierra se llam Santiago Dabove y que, por fortuna del azar, jams
mereci el precario epteto de "clsico", ni integr las deleznables e
insuficientes listas del "canon oficial". Todo retrato implica una agona
imposible, y slo la dimensin imaginaria de los textos del escritor pueden
aproximarnos a sus mscaras.

Cuando visit por primera vez a Borges en su laberinto (el ya mitolgico
departamento de la calle Maip), yo era un adolescente obsesionado, entre
muchas otras cosas, con aquella terrorfica lnea de uno de sus poemas
sobre Buenos Aires, lnea que sentencia: "...Es una esquina de la calle
Per, en la que Julio Csar Dabove nos dijo que el peor de los pecados que
puede cometer un hombre es engendrar un hijo y sentenciarlo a esta vida
espantosa". Quin era esta criatura abismal y abismada, cuya presencia me
deparara una serie de revelaciones a lo largo de los aos? Quin, ese
anarquista coronndose de espinas frente a la desesperada inutilidad de los
objetos del mundo? No resulta azaroso que Borges descubriera en casa de los
Dabove siempre los cajones de los muebles a medio abrir y curiosamente
vacos.

Julio Csar Dabove, mdico y escritor, fue la puerta de entrada a la obra
de Santiago, que coincida con su hermano en aquello de que la vida es la
cosa ms atroz, y que engendrar un hijo es condenarlo a la ms profunda
miseria. Borges senta, an en 1983 y 1984, la presencia amistosa de los
Dabove, su legendaria y nutriente hospitalidad. Borges, el verdadero
descubridor de Dabove (public inicialmente sus relatos en el suplemento de
Crtica y en Anales de Buenos Aires en la dcada del '30, incluyendo diez
aos despus el relato "Ser polvo" en la Antologa de la literatura
fantstica, escrita en colaboracin con Bioy Casares y Silvina Ocampo),
recordaba a un Santiago que, como Mark Twain o Emily Dickinson, casi nunca
sala de su casa (hablaba, naturalmente, de Morn) porque opinaba que los
avatares de los viajes no son necesarios para la obra literaria, menos aun
para la vida. Una sola excepcin mencionada por Borges: "...y fuera de
algn viaje al sur de la provincia de Buenos Aires...".

Santiago Dabove se me presenta, por sobre todo, como un maestro oral en la
tradicin de Cristo, Scrates, Orfeo, Pitgoras o el Buda. Acaso -por qu
no?- como un maestro druida. Es sabido que, al igual que Macedonio,
regalaba cuentos y poemas para que otros lo escribieran, influido
seguramente por aquello de que "la letra mata y el espritu vivifica"
(Borges cuenta al principio de "La intrusa", que la primera versin le fue
dada por Santiago; anlogamente "Tln, Uqbar, Orbis Tertius", la teologa
de Hakim, "El Estupor",** e incluso no pocos cuentos de puales del maestro
argentino tienen reminiscencias del universo de Dabove).

Los veintinueve textos de La muerte y su traje son el mismo espritu del
manantial que entrevi Mallarm. Porque "Todo fluye de manantial... y el
esplendor tiende a fundirse en la pureza total del cauce". El genial
conversador, el irreprochable amigo, el devoto de la muerte y sus
metamorfosis, el custico humorista y el cnico empedernido, estn en esa
nica e imprescindible obra de nuestro tiempo. Todos ellos se asemejan a
Santiago Dabove. Todos ellos se mutilan y se alejan de s mismos en una
desgarrada orga carnavalesca para volver a crearse.

En aquellos aos en que yo visitaba a Borges, no sospechaba siquiera, no
poda sospechar, que algn da escribira el primer estudio sobre la obra
integral de Santiago Dabove. La escritura de ese ensayo me depar una
incalculable felicidad, siempre afn a la literatura, y no fue sino un
reencuentro ms con el amigo querido. Cito un pequeo fragmento del final
del mismo: "Al igual que esos lujosos y extrasimos juguetes de la
geometra no euclidiana -los fractales-, que nacen y se deconstruyen cada
vez, o acaso como el Mlstrm, esa corriente martima del rtico hecha de
torbellinos espiralados y de negras lluvias reverberantes, canbales, as
se nos presenta el universo de Santiago Dabove: esta feroz criatura que
atraves el relmpago, que lami su llaga (como quiere Ren Char), que
entrevi la Vigilia y entr, ya para siempre. Santiago Dabove es nuestro
precursor, nuestro actual, un ingobernable futuro. Es un gran Ojo
Escrutador. Por qu no sumar a estas palabras dos palabras ms, acaso
claves: El Testigo?".

Junto a las plantaciones de una eternidad en la que se repliega y se
expande, en la que nos sobrevive, Santiago Dabove ensaya su postergada
novela sobre un Morn de duros guapos y de errantes metafsicos. Santiago
Dabove, que sabe ahora que el rostro de Cristo es idntico al del grabado
de Holbein, realiza extraos viajes. Juega con los dados de esa eternidad.



*** Adolfo Bioy Casares: "Irse o esta luz reverbera hasta el futuro"

                              What promise hast thou faithful guarded since
                              the day of sacrifice? Or, have new sorrows...
                                                       John Keats, Endymion

                                        Despus, qu importa del despus...
                                                    Naranjo en flor, Homero
                                                            Expsito, tango

Al disear (al intentar transcribir con palabras de este mundo) en el
espacio y en el tiempo la figura de un hombre, corremos el albur de cerrar
tras de nosotros puertas secretas, acaso inconcebibles y por qu no
apcrifamente maravillosas, o de eludir, con negligencia, rasgos de un
esplendor que ya no vuelve. Un retrato es siempre nada ms que un perfil de
vrtigos, un titubeo de significantes, la peligrosa denuncia de un instante
mortuorio en la que el retratado no es ms que una suma de vacos sobre la
mirada del otro.

Convocar a esa "serpiente del recuerdo" -como quiere el Shelley de
Adonais-, y empezar a habitarme por las presencias del Bioy Casares que
frecuent y le fervorosamente, presencias que se entrecruzan ahora como en
la atmsfera de un sueo lustral, el sueo ms lcido de la vigilia,
fusionndose aun en sus contrastes ms extremos. Ese recuerdo, de ahora en
ms, estar hecho de eternos presentes, como en estas lneas de Eliot que
Bioy gustaba repetir: "And the way up is the way down, the way forward is
the way back. / You cannot face it steadily, but this thing is sure, / That
time is no healer...".***

Muy pocos crticos han indagado la influencia de la fotografa en la obra
de Bioy y de Silvina Ocampo. Desde La invencin de Morel, Plan de evasin y
los relatos de La trama celeste hasta Historias desaforadas, pasando por el
ineludible La aventura de un fotgrafo en La Plata -uno de sus libros
predilectos, segn me confi una tarde de 1988-, la resignificacin de la
imagen y la representacin de la realidad se enriquecen junto a las
enrgicas (pero casi invisibles) sombras de pensadores ledos y estudiados
por ambos: los empiristas ingleses del siglo XVIII, en especial Hume y
Berkeley, Shopenhauer, Blanqui, Dunne, Francis Galton, entre otros.

En el caso personal de Silvina Ocampo, su aficin y deslumbramiento por la
fotografa provenan de su oficio de pintora: estudi en Pars, durante los
'20, con Giorgio de Chirico y Lger. Recuerdo una tarde del otoo de 1989
(casi otoo, mediados de marzo), en el que compart un paseo con ellos por
la plazoleta San Martn de Tours, ubicada enfrente de su casa, y nos
sentamos a charlar debajo de los gomeros centenarios. Silvina traa, casi a
escondidas, una pequea valijita de color verde grisceo. Al final del
encuentro, la abri, no sin disimulada ansiedad, y comenz a mostrarme
fotografas tomadas por ella y por Bioy a una cantidad increble de
personajes: Mastronardi, Horacio Rega Molina, Jos Bianco, Borges, Victoria
y Anglica Ocampo. En algunas de ellas, Silvina se haba recortado o
borrado con cido. Es conocida su aversin por el rostro y sus
metamorfosis, que ella senta a veces como un objeto intolerable y
atroz.**** Esa tarde me mostr una deslumbrante toma de Wilcock, un perfil
armonioso y ambiguo, como un rostro de Cimabue o del Giotto.

En Bioy, la fotografa era una pasin equiparable al amor o a la
literatura, una forma de felicidad en este mundo. La aventura de un
fotgrafo en La Plata, ms all de los avatares incidentales o de los
rasgos propios de una mera comedia de enredos, es una metfora del hombre
de letras y un homenaje a la fotografa. No seremos acaso otro Nicolasito
extraviado en la complejidad de la urbe, emblema (a su vez) del universo?
La historia del mundo es una historia de impresiones. El objetivo
fotogrfico crea el mundo de Nicolasito, lo crea pero tambin lo
fulmina.***** De manera anloga, puede leerse La invencin de Morel.

Bioy admiraba al escritor, antroplogo, explorador y fotgrafo Francis
Galton. Si bien ste debe considerarse una lectura de juventud (sobre todo
de su estancia en Pardo y en Villa Allende, Crdoba), en sus ltimos aos
sola citarlo no sin una sonrisa ingenua y cmplice. Silvina lo pint
leyendo su Inquiries into human faculty and its developmet, cuadro que Bioy
prefera entre todos los de Silvina, y que me mostr contentsimo, a fines
de 1989, con motivo de una restauracin hecha por el hijo de una empleada
suya.

El humor era una constante en l. Cierta vez, me dijo que constitua "uno
de los ms eficaces remedios contra la solemnidad", a lo que repuse
inmediatamente, "y contra el enftico tremendismo, como quera Cortzar".
Estas caractersticas eran las que Bioy admiraba en autores como Santiago
Dabove, Cancela o Macedonio Fernndez. Tambin en Swift y en el doctor
Johnson. As, el humor es detectado por sus mltiples variantes como
chiste, como parodia sobre la parodia, como suceso cmico, hasta la
exaltacin de la stira o del grotesco ms descarnado. Los cuentos de
Bustos Domecq o de Surez Linch son escritos a la manera de una
transgresin: reflexin del lenguaje a travs del mismo lenguaje (es decir,
un lenguaje vuelto hacia adentro, incluso, en ocasiones, a expensas de las
tramas), como forma de fisura de lo convencionalmente aceptado por el uso.
Tambin gustaba de definir al humor, siguiendo a Humberto Saba, "como una
de las formas ms ntimas de la cortesa".

"Lo que hay que evitar en literatura" (para citar una especie de vademcum
de la prehistoria de Bioy), parece convertirse en una enumeracin
inacabable de preceptos acadmicos, de neologismos y de eufemismos
tendientes a lo barroco y estrafalario. l aceptaba haber cometido todos
esos errores, razn por la cual no gustaba referirse demasiado a textos
como La estatua casera o Siete disparos contra lo por venir. En una
oportunidad, alud a la trama de uno de los textos del primero de ellos,
creyendo hallar algunas claves o seuelos de sus libros futuros. "La
estatua casera", me respondi, "slo se salva por los lindsimos dibujos de
Silvina". Es verdad que en ellos no encontramos el magnfico y exigente
narrador de El sueo de los hroes o de El gran Serafn, pero no deja de
resultar interesante indagar en aquellos primeros libros de un Bioy Casares
por dems extrao.

Cuando publiqu mi segundo libro de poemas, La lnea y el crculo,******
an viva en Misiones, y decid acercrselo con una timidez que rondaba el
temor, si no el espanto. Mi admiracin literaria me haba llevado a
dedicrselo a Adolfo y a Silvina (a sta an no la conoca personalmente,
pero ya haba empezado a dictar conferencias sobre su obra). Un suceso
mgico -no encuentro otro epteto ms justo- me deparara esa maana: all
estaba Silvina, con sus cabellos sueltos y descalza, por detrs de la alta
y blanca puerta de aquel quinto piso de la calle Posadas, dicindome en la
penumbra lo que despus me escribira en una carta: "Te esper durante
tantos aos. Por qu no me haban hablado antes de vos?".

Ese medioda sent que me encontraba con la literatura viviente. "Viste?",
me dijo Bioy, "Silvina es siempre original, a pesar suyo". Silvina no
quera abandonar aquella reunin. Cuando le quise entregar mi libro casi al
final de la misma, Bioy entr en el estudio con un ejemplar que haba
mandado a buscar, y le dijo: "Silvinita, ste es nuestro libro".
Experiment, entonces por primera vez, una especie de hipntica felicidad
que creca por mi cuerpo y por eso que llaman alma, advirtiendo en l una
grandeza y una hospitalidad poco comunes en los mbitos del rastacuerismo
literario de nuestro pas. Bioy Casares era, para parafrasear a Borges, "un
genial de la amistad".

Bioy amaba la poesa y asiduamente la encontraba en autores que lea y
relea con fervor, pero tambin en escenas de la vida cotidiana. Un da me
mostr una foto de dos mariposas haciendo el amor, tomada por l en la
terraza de su casa, en la dcada del sesenta. Le dije que esas mariposas
tenan, increblemente, algo de tigres. Ah mismo, creo, recordamos al
unsono el poema "The great cats", de Vita Sackville West. l la admiraba
ms como poeta que como novelista, y la recordaba como "una dura mujer con
ruleros, extraviada en un castillo". Bioy y Silvina la haban visitado
alguna vez.

En no pocas ocasiones lim algn endecaslabo o algn verso libre, pero
nunca los public: era tal su respeto por el gnero. S se anim con
algunas traducciones (de Horacio, por ejemplo). Poda encontrar, con
absoluta libertad, poesa en Catulo y en Dante Gabriel Rossetti, en un
blues cantado por Carmen McRae o Billie Holiday,******* o en un tango de
Contursi o de Azucena Maizani. Bioy Casares fue el ltimo de nuestros
librepensadores, un librepensador que simulaba con gran delicadeza y
humorismo una inteligencia luminosa.

A diferencia de Santiago Dabove, que visit alguna vez en su mtico Morn
con un ejemplar de La invencin de Morel recin editado, Bioy Casares crea
en los avances de la tcnica y deseaba vivir "por lo menos doscientos aos
ms". A pesar de su custico escepticismo, de "haber cometido el peor de
los pecados que un hombre puede cometer: engendrar un hijo...", a pesar de
tantos viajes imaginarios y reales (aqu los adjetivos son invariablemente
arbitrarios), de la fama trivial y de las amistades perdurables, Bioy se
negaba a cesar.

Lo logr. Como en la lnea memorable de "Narcissu's Voice", de Silvina, "su
ausencia ser su presencia para siempre".



*** Post-scriptum alrededor del nombre Santiago

La madrugada del 25 de julio de 1952 -su da onomstico o "el da de su
santo", como se deca en pocas no tan pretritas-, Santiago Dabove
encontr el filo de esa "daga subterrnea", reminiscencia del verso de
Jules Supervielle que tanto quera y que cita en uno de sus relatos.

He pensado mucho en las posibilidades de esta coincidencia: terminar el da
del origen. Se sabe que Santiago era un grito de guerra de los antiguos
beros. Alrededor del siglo XIII, se convirti en una invocacin al
discpulo de Cristo. Pero tambin se sabe que el apstol recibi con el
tiempo algunos atributos de un mito solar celta de la fertilidad. Una
mutacin de Endovlico, enemigo de Antbel? Una mutacin de Asclepio, hijo
de Apolo y hermano de Hygia, ambos protectores de la salud? Acaso otra
mutacin ms lejana llegada de Egipto a los "Campus Stellae"?

Santiago muere la madrugada del 25 de julio de 1952 con los ojos llenos de
lgrimas. En esos dominios, empezaba a inmolar los vestigios de una nueva
transformacin. Lloraba porque entenda?



Notas

      * Cfr. Villiers de L'Isle, Adam, Isis: "Qu valor tenan las
        observaciones de Zenn respecto a la mscara de Scrates? Ninguna,
        en efecto. La clarividencia del fisonomista no puede nada, pasado
        cierto lmite que le impone la fatalidad del rostro".

     ** No es una hiptesis arriesgada el sealar que la trama de este
        relato de "El oro de los tigres" haya salido, por primera vez, de
        la boca de Santiago Dabove. El narrador ("Un vecino de Morn") con
        toda su carga fantasmtica o apcrifa parece ser el mismo Dabove.

    *** Cfr. Four Quartets, The Dry Salvages.

   **** Obsesin no compartida por Bioy que recorre toda la obra de
        Silvina, y que se vuelve ms furiosa en poemas como "La cara"
        (Amarillo celeste), o en su ltimo libro, Cornelia frente al
	espejo.

  ***** El caleidoscopio que le revela Julia es slo una prolongacin -o
        quizs un reverso- de la cmara fotogrfica.

 ****** Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1988.

******* Una noche de 1990, en mi departamento de la calle Arenales, de
        Buenos Aires, le hice escuchar dos versiones de "Strange Fruit". De
        repente lo mir y vi que lagrimeaba. "Caramba", me dijo. "Esa
        cancin y esa voz estn hechas de la ms alta poesa. No resulta
        intolerable, en ocasiones, tanta belleza?".

** Manuel Lozano
   fied_bsas@arnet.com.ar
   Poeta, narrador y ensayista (Crdova, Argentina). Es mster en historia
   de la cultura argentina por la Escuela de Administracin Cultural de
   Buenos Aires, y mster en comunicacin por la Fundacin de Altos
   Estudios en Arte y Comunicacin. Es fundador y presidente de la
   Fundacin Interdisciplinaria de Estudios para el Desarrollo (Fied),
   institucin con sede en Crdoba y Buenos Aires. Ha publicado quince
   libros, entre los cuales se encuentran Libro de Amenemope (Buenos Aires,
   Torres Agero Editor, 1987), La lnea y el crculo (Buenos Aires,
   Ediciones Corregidor, 1988) y Tratado sobre la rotacin de los encantos
   (Barcelona, Libros de la Isla Iluminada, 1992). Textos suyos han
   aparecido en los diarios La Prensa y La Razn (Buenos Aires), entre
   otros, y tambin en publicaciones especializadas como Cuadernos de la
   Generacin del 27 (Mlaga, Espaa), Proa (Buenos Aires), American Notes
   and Queeries (EUA) y Belvedere (Francia). Ha recibido, entre otros, el
   Primer Premio Fondo Nacional de las Artes (1987), la Faja de Honor de la
   Sociedad Argentina de Escritores (1989), el Premio Fundacin Argentina
   para la Poesa (1989), el Premio University of Kentucky (EUA, 1995) y el
   premio "Buenos Aires Nunca Duerme" en sus ediciones de 1997 y 1998. Su
   obra ha sido traducida al ingls, francs e italiano.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cuatro poemas
       Ana Beatriz Corona Calcao

   *** Siete textos breves
       Marco Vinicio Padilla Arceo

   *** Poemas
       Francisco Cascallares

   *** Relatos
       Flor Marina Ynez Lezama

   *** Dos poemas
       Daniel Moya

   *** La sublime redondez del sexo
       Jos Mara Gatti

   *** Poemas
       Marijos Prez-Lezama

   *** La niebla
       Daniela Ivonne Gregorio Neria

   *** Atardecer de ail
       Manuel Orestes Nieto

   *** Viernes y sin regreso
       Ester Rabasco Macas

   *** El amor y otros textos
       Lady Lpez Zepeda

   *** Amanda o Las infinitas ventanas del resto de la vida
       Eduardo Mario

   *** De Canto a mi pueblo
       Antonio Cruz

   *** Te adivino an tan lejana
       Luis Alirio Cortez

   *** Poema de amor
       David Hidalgo

   *** Otelo Blue
       Mara Rossi



=== Cuatro poemas      Ana Beatriz Corona Calcao =========================

*** 1

Se nos hace difcil calcular la distancia exacta,
no vemos que somos varias partes
de una misma existencia.

De vez en cuando acompasamos la respiracin,
sentimos el ritmo,
nos escuchamos decir en silencio:

Hay que tomar distancia
y seguir,
         andar por el sendero del medio.



*** 2

Hoy pudo haber sido un da hermoso
de no haber estado parcialmente nublado el pensamiento.

Esperaba hoy escribir un poema:
7:00 pm: azul intenso hacia el este.
La vida transcurriendo mientras hemos estado distrados.

Yo esperaba las condiciones perfectas para comenzar.

El pronstico nunca ser el adecuado.



*** 3

Sentirse irrecuperable,
andar un poco disperso,
un murmullo constante,
tal vez un poco de brisa.

No encuentro palabras exactas para definir al vaco.

Con un gesto sencillo
revolveremos la brisa
y pisaremos fuerte.

Hoy seremos hroes, no dioses.



*** 4

Humedad crepuscular
Un da ms a la manera del agua
creyndonos los dueos.

Sospechamos cul es el origen del oleaje
pero no sabemos nada de playas,
no llegamos,
seguimos donde la voz ha muerto.

No nos damos cuenta
de que bebemos lo mismo
con distinta sed
y nos vamos hundiendo
en la costumbre de hacer remolinos
a ver si salimos a flote.

** Ana Beatriz Corona Calcao
   ana_beatrizc@hotmail.com
   Msica y maestra de educacin infantil (Yaracuy, 1979). Particip en el
   Taller de Poesa del Celarg (2001). Form parte del I Festival Ddalus
   para las Artes (2003) y colabora regularmente en diversas publicaciones
   en la red.



=== Siete textos breves      Marco Vinicio Padilla Arceo ==================

*** Sentidos

Me gusta respirar el sonido de las caricias de tus ojos cuando callas. Me
gusta acariciar tu aliento escandaloso cuando me besa tu mirada. Amo
escuchar el olor de las veredas de tu piel al observarte recorrer mis
labios a placer. Me deleita pues devorar esas pupilas que me gritan en
silencios y palabras tan furtivas que tocarte y absorberte con mi cuerpo es
el ms bello sueo de mi vida.



*** De abstracciones

Es abstracto. Lo dicen por ah. Tan de facto. A los que les da por sufrir.
No se toca ni se escucha, no se ve, no se trasluce, mientras todo se reduce
a una premisa. Slo se siente. Lo establece la ctedra indivisa que
establece a dicho ente. Permanente. A veces. No se sabe, no lo saben. No
sabemos, y entonces nos creemos que se siente y slo eso. Me permito dar
testimonio escrito de que ese demonio tan preciso e infinito tiene nombre y
apellido. Me lo present el seor destino. Vestido de cario y disfrazado
de delirio. No me lo dijo. No lo hizo. Pero s que es l. Lo s por su
fachada, por su mirada color miel, su risa clara. Es l. Ya lo conozco. Es
hermoso, y as sin ms destrozo todo axioma que pregona que se siente
nicamente. Lo conozco. De alma y mente, desde esta tinta y al presente.
Reconozco que atent contra la utopa del corazn. Lo conozco Diosa Poesa
y su nombre es amor.



*** Quizs

Caminando por tu mirada desterr lo ms abstracto de mi mstica estancada.
Si te vieras cuando ves sabras un poco ms de lo que s y te enamoraras
de tu fachada, de tu ser, de tu morada, de esa risa clara. Te enamoraras
del amor, de la ms gris situacin que implica ser de cada detalle una
intencin. Si acaso estas letras estuvieran ms maltrechas lo ms probable
es que quisieras acercarte, si no para mirarme, tal vez para besarme. Tal
vez hara expresarte, porque siento que al pensarte me ahogo con tu aliento
porque as sin ms ni ms me condujiste al desenfreno del sabor de tu
quizs.



*** Cita

Hoy se visti de blanco, tal cual luz que se refracta atravesando los
espacios y los tiempos. Porque es belleza y es un sueo estructurado tan
perfecto y mesurado, de sonrisa que de lejos an me besa y embelesa los
kilmetros habidos y que esperan un encuentro aqu, en mi poema utopizado y
de cariz enrevesado.



*** Hmedo

La mecnica del beso no consiste en otra cosa que el reflejo de la sombra
de tus labios, esas olas que desbocan tus escarnios. Porque no hay ms
ciencia que tenerte entre mis brazos, y sentirte tan ajena de tus manos,
porque la mecnica del beso requiere de dos mares, de dos mundos enlazados
al momento. Es la ciencia de los besos, esa que se estudia, se grada y se
doctora en estos versos.



*** Hodierno

Si cuando pienso en ti con tanta fuerza mi pensamiento te alcanzara, podra
asegurarte que todos los das, con el sol de la maana te saludo y por la
noche al morir la luz te vas conmigo.



*** Longitudes

Deca Sabines que el hombre se mide en lgrimas, el mar en olas. Digo yo
que la vida se mide en sonrisas y el amor en caricias. Digo yo que esta
prosa es el gris resultado nostlgico de tu ausencia perdida. Digo yo que
la vida se mide en sonrisas, la muerte en cadveres vivos, el poeta trabaja
con sueos, el recuerdo se mide en suspiros eternos.

** Marco Vinicio Padilla Arceo
   marquito_padilla@yahoo.com
   Escritor mexicano (Ciudad de Mxico, 1982). Estudia derecho en la
   Universidad Panamericana y letras hispnicas en la Universidad Nacional
   Autnoma de Mxico. Es tambin profesor de ingls en el Instituto Anglo
   Mexicano de Cultura de Cambridge. Domina el francs, el latn y el
   ingls. Ha publicado en revistas y peridicos locales de escasa
   circulacin.



=== Poemas      Francisco Cascallares =====================================

*** Poema del vaco

Requiere muchsimo esfuerzo
leer los poemas
de un desconocido.
Luego se sent
el cuero dijo su nico quejido
con la sonrisa mordi el habano
el maldito editor.

El escritor
tiene una barriga
que expresa
todo lo que no ha hecho
apenas para extraer ese poema.
La panza lo vuelve indeseable.
La panza es la semntica
de que decir ciertas cosas
todava tiene un precio.
El escritor tiene una barriga
tan plena
que su vida
debe ser vaca:
en alguna parte.
hubo algn error



*** Lneas que no pods decir

En un momento mir a la nada
al lado de una rajadura en la pared
con dos grietas como pelos
-todo eso no era ms grande que mi ua
un sistema tan poco complicado
como las lneas trabajadas de su abdomen-
el momento preciso en que la propuesta de cambio
dejar una frase
o verla tan fija hacia la izquierda de la rotura
tan al borde del quiebre
tan fija
en la nada,
mucho ms complicada,
es ms interesante que yo.

Se ocup de su parte de la cuenta.



*** El tiempo parece quieto

El tiempo est quieto,
como si usramos la misma ropa
cada da.

El tiempo est quieto,
como si usramos la misma ropa
todos los das.

El tiempo parece quieto,
como si da a da
usramos la misma ropa.



*** Poema de los perros

Los vio en todos los lugares, transpirando de la pared,
lamiendo las entraas con las lenguas olorosas.
Sugeran todos los colores de los patios de suburbio.
Habra que recordarlos, me dijo una tarde, no tanto por sus hbitos
sino porque no van a irse y porque, a veces,
muerden. Los ojos les brillan
de rabia, luego se olvidan de todo con inocencia
y la piel les sigue oliendo tan mal y uno se deja morir
sin demasiada conviccin entre tantos dientes.
Ni los libros ni guitarras van a salvarnos, ni los profetas
de este u otro lado, hermanos incomprensibles.



*** La hora cansada

Amanece. Todava vuelve gente
ya nada elegante, con botones
desabrochados y olor a parranda,
de a uno o dos, desperdigados
por el final de la fiesta. No siempre
son jvenes. Todos en silencio:
se miran los pies y
hay como un pacto, como
algo hacia qu tener reverencia.
Terminan de volver delatados por el sol / los otros
empiezan a salir y, desayunados,
los miran con desprecio
y un poco de envidia,
se sienten menos libres pero
algunos se enorgullecen y van
sin
rozarse al pasar porque se van a hacer el mundo.
Un joven escribe bajo un sicmoro.

Est amaneciendo. La hora
ms brillante, la hora cansada.



*** e-poema

tu sistema operativo es lo que quiero,

y llenarte en un descuido
el disco rgido de virus
que astutos, rpidos, te roben
los archivos que te crean
y que busques tu venganza va mdem.

quiero tu gigabyte, entero,
tu word 6.0,

de a poco ir convenciendo
a tu software
de mi hardware.

quiero comprender
lo que haya detrs de tu prompt,
de cunto es capaz tu cd-rom,
llevarte al ciberespacio
en sincero shareware,
sin protectores de pantalla,
con memoria expandida,
oh, mi disquito de booteo.

ser el d-o-se de tu norton,
el punto exe de tu men principal.
customizar el setup de tu sistema,
mi pentium, mi mousecito,
mi inteligencia artificial.

me desespera.

oh, mi realidad virtual,
en qu arroba te voy a encontrar?



*** mujer escribir

         no es tarea fcil
concluible certera
ni convincente confieso
(aunque s dinmica sorprendente)
ajustarse en cors de tinta y papel
a palabrazo limpio

         me afilo con
invencin y maquinaciones
y un ingenuo armamento de ingenio
y por qu no aspiraciones satelitales
estudiar con mis generales
en mis pizarras de estrategia
algn punto dbil en tu defensa
tras el descarte de diez mil tcticas
un golpe rpido devastador efectivo innovador
porque slo cuento con que un tercio de mis hombres
y veinte armas oxidadas alcancen la contienda
y ya nos bombardean entre luces
rojas intermitentes y constantes
pero me conmueve en espasmos
un impulso alejandrino de conquista
        mujer
        a palabrazo limpio
                 escribir es una guerra

        me mareo entre
las fiebres de champaa
las posibilidades de la rumba
por llenar las charlas mudas de alguien
de acuerdo al repertorio de sus gestos
consigo llaves para puertas inauditas
nos acalambramos las piernas con merengue
desplegando la prolija lista de memoria
pero innovando de odo algunos pasos
porque el accidente rompe el monocromo
desafo estribillos sin pudor
con la excusa de tus dientes
que se esconden detrs de la sonrisa
tu cadencia me unge cmplice devoto
pero ms lo que esconde tu perfume
        mujer
        a palabrazo limpio
                 escribir es una fiesta



*** Composicin sobre tarde y sombrilla

Temo que en la hora de los perros
pediremos whisky bajo sombrillas,
pasars la sal a alguien;
no lo conocs pero cuenta buenos cuentos
y es irreverente y favorito de todos.
Podra haber sido distinto
pero ya estamos empezando.
En la hora de los perros
ya no estaremos nunca solos;
ya no hablaremos de lo mismo;
en otra vida, tal vez,
pero en esta las calles
son ms luminosas
la gente se divierte ms
y baila
y se re de otras cosas
(habr que adaptarnos
a las historias de xitos y robos)
y le gusta sonrer
y que siempre est el ruido
sin que haya que pedirle un sentido
y a la noche lo recompensars todo.
Tal vez me arranques el alma.

Comenzar agachado.
Escribir una novela
recetada con intriga
pero slo por hacer algo;
ya no habr tiempo para lo de antes,
pero hacerme ingenioso o ms entretenido ser lo importante:
todo ser un plan cuidadoso.
Comenzar agachado y tal vez sea como Jay Gatsby
y tal vez demasiado como l.
Favoreceremos las sombrillas en verano
y la lana en invierno
y, decididamente,
te servirs otro gin tonic
y aprobars mi cursiva.



*** El verso

La nica razn es pobre;
se quema encima de una lmpara
y despide un olor dorado y lento.

A menudo, en la calle,
encuentro otras mil personas:
no tienen existencia /

como cuando andamos en calles
con declives
y se descosen ante vos y yo
y no se arman de vuelta ni en nuevos motivos
a dnde nos llevan
a qu se parecen
como gente en la calle o recuerdos / nubes / charcos al costado / cualquier
cosa
sin ninguna cara que puedas decir este / este

inasibles / no asignadas a nada en particular
solamente las texturas
solamente las texturas de este mundo
respuestas mudas que se adaptan a los dedos
opuestas a las uas
duras que crecen
que cortamos en parntesis / respuestas blandas
que cortamos en parntesis o no
depende de la estacin del ao / de las ganas que nos queden /
que cortamos en parntesis
las respuestas blandas
cortamos /
as

Nosotros somos palabras
del lenguaje de Dios
y es como si no lo supiramos.
Nosotros somos palabras
del lenguaje de Dios.
Pero las texturas que armamos son mudas
inasibles / no hay signos
en nada en particular.
El resto se ensambla.

** Francisco Cascallares
   fcascallares@hotmail.com - http://www.angelfire.com/rant/laotracara
   Escritor argentino (San Isidro, Buenos Aires, 1974).



=== Relatos      Flor Marina Ynez Lezama =================================

*** La noche que vendr

La vieja secoya, con su copa abierta al cielo, bebe a diario sorbos de sol.
El abeto, con su sabidura de rbol boreal, se prepara en silencio para la
noche eterna, mientras los jvenes sauces, despreocupados y juguetones
brindan con entusiasmo por el repentino frescor matinal.



*** De sombra... sin amores

An no he podido entender el luto que guarda mi sombra, siempre de negro,
siempre silenciosa. Me conformo con tratar de aliviar su pena llevndola al
parque cada da. La sigo por el sendero de mangos que desemboca en el ro.
Jugamos al escondite. Siempre gana, es difcil distinguir a una sombra
entre otras sombras. La espero mientras se zambulle en el agua, la tomo de
la mano y juntos miramos cmo el sol cae con la tarde. Entonces, como en un
diario ritual, mi sombra me agradece el paseo con un abrazo que me cubre
por entero. Regreso a casa, tomo un vaso de leche, entro a la habitacin y
digo buenas noches a mi mujer que no levanta la vista del ltimo bestseller
de autoayuda. Sonro comprensivo. En verdad es difcil distinguir a una
sombra entre otras sombras.



*** Buen augurio

Aquella maana, al despertar, descubri que en su corazn de invierno haba
anidado una calandria.



*** Cuento corto, minsculo, fugaz

Cuento corto, minicuento, cuento minsculo, breve, en miniatura, cuento que
levantas ante m un abismo infranqueable que se yergue al final de la
primera pgina, cuento que delatas mi pereza, hasta hoy tan cuidadosamente
oculta del ojo del vecino. Microcuento, cuentculo, cuento liliputiense,
que descubres a los otros esa impropia tendencia al desapego que me hace
preferir los puntos finales a las complacientes comas y los indecisos
puntos suspensivos. Cuento rpido, sbito, fugaz, explosivo, que resumes la
eternidad en un instante, como una llama que se enciende de un chispazo y
se extingue de pronto, dejndonos los dedos ardiendo.



*** Vejez

El anciano vaga por la habitacin como quien busca con resignacin un
espacio que sobre en el mundo para anclar la pesada carga. Sonre de
pronto. Sus ojos han tropezado con el armario arrinconado. Aquel armario es
su hermano. No es el moderno closet que ostenta su madera de caoba y sus
puertas corredizas. El que presume de su vientre lleno de sacos de marca y
vestidos de seda. Es slo un armario viejo que guarda esas cosas intiles
que no se tiran porque todava se sostienen del gancho intangible del
recuerdo, del apego servil disfrazado de afecto. Un armario lleno de
trastos que los dueos de casa no resuelven echar a la basura pero que no
reclaman sino cuando es preciso, lo mismo que a l, arrinconado husped del
alevoso olvido.



*** Ella estaba hecha de palabras

Ella estaba hecha de palabras: ojos de luz, corazn de lluvia, pies de
insomnios, frente de surcos, manos de mariposa, vientre de luna. En das
nublados sola echarse en la estancia y para matar el tiempo, jugaba a
re-crearse: corazn de luz, ojos de lluvia, frente de insomnios, pies de
surcos, manos de luna, vientre de mariposa. O bien, ojos de insomnios,
corazn de luna, pies de mariposa, frente de luz, manos de surcos, vientre
de lluvia; o bien...



*** Crislida

Se envuelve en la tibia oscuridad de su capullo. Sin luz que lo turbe. Sin
ms sonido que el del caldern que marca el comps de espera. Con todo el
tiempo que cabe en el silencio. Con la palabra que, al pronunciarse, teje
el pentagrama con octavas de vida.

Su capullo es su piel. Su piel que lo protege y lo conserva. Su piel que lo
alimenta. Hogar palpable, vehculo seguro, que de pronto ahora se disuelve
dejndolo desnudo, iluminando la oscuridad con luz propia.

Extraa mariposa mutilada que, sin alas, vuelas.

** Flor Marina Ynez Lezama
   flor_marina@yahoo.com
   Escritora, urbanista y pianista venezolana (Ciudad Bolvar, 1969). Ha
   publicado textos en revistas universitarias.



=== Dos poemas      Daniel Moya ===========================================

*** Has callado mis palabras

Has callado mis palabras
has paralizado mis pies
mis manos y el tiempo
has oscurecido mis ojos
mi pecho y los das.

Y sin embargo
nada me ha cambiado

Mis palabras siguen
escritas y gritadas.

Mis pies me acercan a ti
mis manos te adivinan
y el tiempo se mece a mi lado

La ceguera de ti
mantiene latente mi pecho
y entre el cielo oscuro
viven los colores que pinto

Es intil que me odies

Es vana la ceguera
pues no es tu imagen
lo que anhelo
sino la ma a tu lado
y esa la guardo
bajo siete llaves
con toda su luz.

diame cuanto quieras,
yo
seguir amando por ambos

===

Quiero vivir de escribirte
y pasar las horas con tu nombre
entre mis manos
tus ojos en mis vocales
y tu cuerpo entre mis verbos

Comenzar en maysculas
tus besos
y acabar en cursiva
tus adioses

Mientras el mundo en metforas
intenta en vano competir contigo
bella de ojos diminutos
derramo rosas blancas
que separan mis palabras
y mis silencios

Hasta poner por fin
la admiracin junto a ti
y el interrogante a mi lado

Puntos suspensivos.

** Daniel Moya
   bacoresdecanto@hotmail.com
   Escritor espaol (Alicante, 1963). Ha publicado textos en un peridico
   local y un trabajo suyo fue incluido en un libro homenaje a Rafael
   Altamira Crevea.



=== La sublime redondez del sexo      Jos Mara Gatti ====================

                                    "Una mujer desnuda es un mundo vestido"
                                                             Dalmiro Senz.

Nunca pude confesar a nadie mi secreto amor por Araceli. Nuestra prohibida
relacin fue un acuerdo implcito. Ninguno quebr el pacto que perdur casi
veinte aos. Durante todo ese tiempo nos escondimos prejuiciosamente. Al
principio fue un juego amoroso. Ambos nos dejamos llevar por el instinto
carnal. No pudimos gobernar la sangre, la explosin del orgasmo, la
sutileza de la carne, el respeto por la mirada. Fuimos creciendo
lentamente, paso a paso. Sabamos que al afecto no haba que apurarlo. Los
das se agotaban sin darnos cuenta. Primero estipulamos vernos los viernes.
Ella trabajaba como empleada administrativa en una empresa de servicios.
Viva con su madre en la clida casita de la calle Madero, en la localidad
de Vicente Lpez. Tenan una vida organizada, serena, sin altibajos
econmicos. Eran modestas, sencillas, casi dira: normales. Nos conocimos
en la inauguracin de cuadros de un amigo. Yo era reacio a las
presentaciones, al contacto directo con el pblico. Me molestaba esa
vulgaridad a la que el artista debe someterse para vender una obra. Sin
embargo, aquella oportunidad dej abierta en mi vida un tiempo de placer.

Araceli no era una mujer atractiva para el comn de los hombres. Ella
padeca el hecho de ser extremadamente obesa. A pesar de su gordura se
mova con una agilidad sorprendente. Personalmente no me preocupaba en
absoluto su esttica. Es ms: viv la relacin como un desafo. La sociedad
es la excedida en grasa, no la gente. El primer encuentro despus de la
vernissage fue en mi departamento. Me esmer con la limpieza y la sorprend
con una cena propia de un sibarita: pato a la crema de mango. Araceli fue
rotundamente honesta. Me confes que hubiera preferido un plato menos
sofisticado. Corr mejor suerte con el champagne. Dos botellas sirvieron
para alegrarnos al extremo. Ambos sabamos que esa noche se quebrara el
hechizo de la carne. Como un artesano que modela su pieza fui soltando su
ropa. Cuando quedamos desnudos un inocultable pudor nos invadi. Ella cerr
sus ojos para entregarse. Yo me refugi en sus pechos para sentir el
xtasis. Al despertar del sueo amoroso nos miramos buscando un mensaje,
una seal, una frmula, algn cdigo secreto. La voz del silencio nos dej
sin palabras. Naci el tiempo de las caricias y el reconocimiento de las
erticas formas voluminosas. Las mamas de Araceli empequeecan mis manos.
Los pliegues de su abdomen formaban un intrincado laberinto. Su piel blanca
y estriada era una barrera rolliza que ocultaba el vello pubiano. Sus
piernas monumentales como pilotes de cemento, terminaban en unos pies
carnosos, hinchados y pequeos. Sus glteos escandalosamente montaosos y
flcidos, desbordaban la lnea de su cola. Su espalda era una especie de
recorte marmolino invadido en el ngulo superior por el torrente espeso de
su cabello. Por primera vez cumpla con la fantasa hind de concebir el
cuerpo como recipiente del alma. Me acercaba al kama y al despertar del
moksha. Araceli, como una mariposa con alas de deseo, glorificaba el
momento y celebraba la franqueza del amor partiendo en mil pedazos la
mojigatera y esa moral hipcrita que la condenaba al fracaso. Yo doblegaba
la histrica conducta del macho para transformarme en hombre. Como un
cristal que se astilla en irregulares formas, aparecieron las razones de un
ser nuevo.

La vida empezaba a entregarme la sublime redondez del sexo.



Nuestro refugio de fin de semana lo encontramos en el delta, sobre un brazo
del ro San Antonio. Araceli se haba autoimpuesto la construccin de una
huerta. Yo prob suerte con la pesca y las artesanas en mimbre. ramos
libres, independientes, decididamente felices.

Al caer la tarde doblegados por un grato cansancio, nos sentbamos a mirar
las aguas palpitantes y la cadencia sutil del follaje. Inaugurbamos as
una vida primitiva, lejana del consumo. Partamos como dueos al tiempo.
Habamos logrado minimizar al reloj transformndolo en un mero objeto. Ese
ostracismo nos apuntalaba, nos adhera a la naturaleza.

Aquel proyecto de weekend se fue modificando con el correr de los das.
Nuestra estancia se transform en permanente. Convencidos fuimos dejando
algunos hbitos urbanos. Cambi la ropa, las necesidades competitivas, la
relacin con el otro. Araceli abandon su trabajo y reconquist el ttulo
de maestra, ocupando un cargo en la escuela Domingo Faustino Sarmiento,
sobre el ro Lujn. Yo vend la veterinaria y me dediqu a la crianza de
conejos para exportacin. ramos para los isleros la "seo" y el
"conejero".

Este hermetismo nos reeduc. Esa bola humana que pareca una bomba a punto
de estallar, tena el encanto audaz y primitivo de la anatoma. A nadie
poda explicarle que estaba inmerso en el body play, que me alejaba del
canon estereotipado de la belleza rubia de ojos azules y cuerpo anorxico.
Yo haba crecido con la estafa volumtrica de Audrey Hepburn y el ideal
filiforme de Marilyn Monroe. Sin embargo tena a mi lado una mujer robada a
un cuadro de Botero, una Madonna culona, un dibujo obsceno de Heinrich
Mann. Sexualmente dejbamos todo sobre esa cama ruidosa de hierro fundido.
El milagro del cuerpo a medida sucumba en la esclavitud del ideal soado.
Araceli era una bestia, la exageracin babilnica, mi luchadora de sumo.
As la senta, la valoraba, la endiosaba.

Con los aos la flacidez aument, los tejidos cedieron. La luna de su
rostro comenz a agrietarse. La piel colgaba como una esponja marina. Yo
tampoco era el mismo. La apetencia del sexo se aquietaba serenamente. Ya
mirbamos la sombra. Una noche calurosa, mojado de sudor, despert
irritado. A mi lado Araceli pareca una foca que emita un sonido gutural
odioso. Ese ronquido punzante resonaba en el cuarto como una alarma que
anunciaba el peligro. El sobrepeso se presentaba con aquella queja molesta.
No tuve paciencia. Acaso la manifestacin era parte del amor y aceptarla
significaba descartar lo perfecto. Me levant y la mir angustiado. Aquel
encanto de ballena blanca casi adolescente, magnficamente idealizada, se
escurra de mi imaginacin como agua entre las manos. Araceli era un
elefante baado de transpiracin olorosa, desbordada sobre el lecho que
guardaba nuestros ms ntimos secretos. Tom conciencia de mi cercana
realidad. La compasin me haba cegado. Ella slo representaba un objeto
perverso de mi deseo infantil. No poda seguir engandola, mintindole,
humillndola, hacindola ilusionar con una vejez compartida. Yo no era
hombre de desafos. No estaba acostumbrado a librar batallas. Nunca me
jugu por nada. Araceli tena 54 aos y estaba seguro de que todava poda
volver a empezar.



Desde hace una semana soy sexagenario. Decid volver a pintar y dibujar.
Sin ningn otro objetivo que el placer creativo, me un al grupo de alumnos
de Carlos Gorriarena. Despus de 8 meses y algunas manchas sobre el
bastidor, opt por dedicarme al modelo vivo. Busqu en el listado del
taller algn nombre. Me detuve en el texto que anunciaba a Antonia:
Espaola, 32 aos, pulposa. Un festival del volumen. Imagname. Soy nica.
543-2730.

Antes de abundar en palabras ya se haba desnudado. No era necesario
pedirle tiempo de espera. Saba mostrarse a la perfeccin. Manejaba la
seduccin y el erotismo. Todo lo acompaaba con una sonrisa pcara y
sugerente que despertaba una atraccin dominadora. Inicialmente busqu
atraparla. Tuve curiosidad en hurgar sus formas. Antonia no era una
principiante. Tampoco una vulgar ramera. Experimentar con el cuerpo tena
sus alegras y debo reconocer que en las cuestiones de las fantasas, la
espaola daba ctedra. Osadamente me pregunt: t todava mueves al manolo.
Sent vergenza y un profundo malestar que se marc en mi rostro. Bueno,
to, no te enfades, que no eres manco y tienes lengua, dispar nuevamente.
Me avergonz an ms. Antonia sabindose triunfadora, avanz: Cunto crees
que dura una buena relacin en la cama? No ms de media hora, respond. Yo
te puedo hacer coletear 3 horas, concluy. El desafo era cierto, la
ibrica dominaba el tantra y toda su tcnica la aplicaba como buena shakt.
Me reconoc perdedor de esta batalla y ganador de los beneficios. Esa
muchacha conoca los caminos, los senderos, los atajos y las rutas del
placer. Yo solamente significaba un juego despiadadamente desdeoso. Haba
llegado a una altura de mi vida donde todo deja de ser presuntuoso. No
poda encumbrarme en la soberbia. Tampoco descreer de mi ingenuidad. Entre
ambos nos divorciaba un abismo. Jams podra decirle palabras dulces al
odo para retenerla. Jams Antonia se atara a los calzones de un hombre
otoal. Esa orca asesina, que dobleg a mis ltimos instintos erticos, se
llevaba el maletn de sueos con todas las estrellas. Despus de dibujarla
durante toda una tarde, la desped con un beso profundo e interminable. La
holganza llegaba a su fin. Los dos acabbamos con el duende de la lujuria.

No volv al taller de Gorriarena. Tem que circulara el comentario abyecto.
Despus de mucho meditar llam a Araceli. Una voz masculina me inform que
ya no viva ms en esa casa. Herido busqu refugio en el telfono de
Antonia. Nadie contest. Todo el solaz del amor haba quedado sepultado en
la dermis lechosa que cubra, como un manto mantecoso, la cadera global de
Araceli.

El viaje al corazn tena la forma perfecta y rebelde de una mujer adiposa,
rechoncha, opulenta.



Antonia vive en Lisboa, es la modelo exclusiva del pintor Amancio Pascoal.
Araceli se radic en San Martn de los Andes y fabrica dulces artesanales.
Emilio Crdenas transcurre sus das en soledad, en el departamento de
Caballito, rodeado de dibujos y pinturas de mujeres gordas como a l le
agradan.

** Jos Mara Gatti
   josemariagatti@terra.com
   Escritor, periodista y psiclogo social argentino (Buenos Aires, 1948).
   Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "Jos Mart"
   de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario
   Milenio de Mxico. Colaborador permanente del diario Pgina 12 de
   Argentina. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria,
   Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura
   norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway.
   Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de
   Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria.



=== Poemas      Marijos Prez-Lezama =====================================

*** Chacona...

Y si me voy...

en retirada de mis diecisis mil das
de chacona insoportable
de vocablo hueco sin entenderme
de alcoba hosca sin soarte

estanciero de mis pensamientos
remoto en la estrella de mis brazos
frag men ta do en otros mil...

sin traspasar tus fronteras?



*** Mosto...

Soy el tiempo
de tu vida
romera del centro de mis ojos

de mi voz
en la boca de los peces que me hicieron feria
en
la

an
gos
tu
ra

de septiembre

eres como eres para m
mosto de uva

llegando verde a mis besos

a
tascar
mi
entrepierna

a
sudar cruces
en mi cuerpo



*** Duraznos secretos...

Me haces
me levantas sin rostro me entonas
desde el pasado de tu entrecejo perpetuo

tras
una
lluvia
de
mariposas
fisgonas

de duraznos secretos en tus caminos
regresndome al giro de tu beso
al borde de tus das

** Marijos Prez-Lezama mcperez@la-cadena.com Escritora venezolana (Ciudad
   Bolvar, 1959). Es licenciada en letras por la Universidad Catlica
   Andrs Bello (Ucab) y editora de textos y publicaciones educativas y
   recreativas en las reas de educacin, publicidad y arte. Ha realizado
   estudios de especializacin en artes y museologa en el Museo de Bellas
   Artes de Caracas (MBA) y en el Museo de Arte Contemporneo de Caracas
   Sofa mber (Maccsi); de literatura en la Ucab, el Ateneo de Caracas y
   el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio; de historia
   poltica de Venezuela en la Universidad Santa Mara (USM) y en el
   Instituto Pedaggico de Caracas (IPC), y de filosofa en la Universidad
   Simn Bolvar (USB). Particip en el diseo del programa de la Ctedra
   de Lenguaje y Comunicacin para las reas del curso propedutico,
   ingeniera, arquitectura y educacin en la Universidad Jos Mara Vargas
   (UJMV), en el Colegio Universitario Monseor Talavera y en el Instituto
   Universitario de Nuevas Profesiones. Es autora del libro Juegalecturas
   (La Cadena Tricolor, 2003).



=== La niebla      Daniela Ivonne Gregorio Neria ==========================

De aqu y hasta un poco ms all no se ve nada. No se logra ver lo mismo
que ac. Yo pienso: Es cierto que el cielo ya toc tierra. En seguida me
entra el sentimiento de querer ver la tierra, sta que no es la ma. Hemos
venido caminando desde ms antes. Si no fuera por la niebla, vera muy bien
mis pies. Mas al rato, para cuando oscurezca, ya no podr siquiera ver la
niebla, pues la linterna apenas si lograr alumbrarme los pasos. No s
cuntos vienen detrs mo. De por s como que ya me olvid de cmo contar,
y es que ya hace mucho que aprend. No s cuntos vienen detrs de mis
pasos. Ahora ya no siento al fro. Camino sin voltear a verlos, pues eso me
dijeron: No voltees, sguete derecho. Yo slo camino, no me fijo ya en qu
camino agarrar. Sigo queriendo ver la tierra; entonces oigo otra vez su
rechinido de dientes de Cndido. Cndido ha mudado ya algunos dientes, por
eso no es tanto el ruido como el que hace Reinaldo, que intenta hablar con
toda esa boruca dentro, que no deja que le oiga bien lo que dice. Mis otros
hijos no vienen. No los busco ni con la mirada. Si lo hiciera, entonces
buena cuenta me diera de que ms all no hay nada ms; y es que la niebla
nos acorta mucho el camino y la vista. Nada ms oigo voces. Me dicen que
siga. Y yo sigo, sin decir nada. Para cuando lleguemos, nuestros pies
sentirn que siguen andando en ese pedazo de cielo que cay con el aguacero
que hizo que el ro se desparramara. Por eso nos vamos. All ya no nos
queda nada, ni animales ni maz ni casa. Cndido ya no hace ese ruido con
los dientes. Las pisadas no se oyen. Reinaldo me dice que ha visto ya sus
pies. Me detengo. Es cierto. Tambin se logra ver el lodo con la poca luz
del amanecer. Haca rato que haba dejado de ver al suelo porque le vena
inventando muchos rumbos y nada ms tropezaba con mis propios pasos. Por
eso miraba al frente. Pero ahora veo los pies descalzos de Cndido y de
Reinaldo. Cndido me dice que ya no tiene fro. Eso de por s tambin es
cierto. Ellos y otros ms se sientan en el lodo que est un poco ms seco.
Reinaldo me hace un gesto. No entiendo. Entonces me dice: Baje ya al
becerro. Me olvid del becerro que se ahog y que todava traigo de carga,
pero que igual me lo traje por si no he de encontrar algo para mis hijos y
los otros nios que detrs nuestro vienen. Yo los veo a todos; estn todos
los nios. Han de ser como veinte. Los padres me dijeron que los llevara
conmigo; ninguno quiso acompaarnos porque quisieron quedarse para ver si
se haba de salvar alguna gallina o algn costal lleno de frijol. Dijeron
que haban de seguir nuestras huellas. Pero por all la niebla no deja ver
nada. No alcanzo a ver a mis otros hijos. La niebla no deja ver nada. No s
si llegarn junto con los hombres y las mujeres que quedaron atrs desde
hace tanto. Pero s que nos alcanzarn. Y para cuando lleguemos, nos
prestarn una casa en donde entre la noche, pero no la niebla. Encender la
vela para buscar con la mirada a mis otros hijos. Mientras lleguemos,
quiero ver la tierra, sta que no es la nuestra.

** Daniela Ivonne Gregorio Neria
   marianeria@hotmail.com
   Escritora mexicana, reside en Ciudad de Mxico.



=== Atardecer de ail      Manuel Orestes Nieto ===========================

*** 1.

El sueo comienza a declinar
en la medialuna del misterio.

Esta noticia artera de que mi vida
acabar muy pronto en el aluvin del silencio,
envenena esta tarde de junio
y su lluvia oblicua e inmensa.

Hay que prepararse, me digo,
pero cmo organizar el viaje
a la tierra indeseable?



*** 2.

Se ha vuelto contra m esta perversa
y salada sangre.

Ser ella quien abrir el cerrojo
para que entre a mi cuerpo
   -subrepticiamente-
la delgada muerte de cristales y espuma.

Una oscura melaza entre mis venas
avanza y se agranda
como un crculo de arena movediza.



*** 3.

Est por terminar lo que no he concluido,
en el salto trunco y el alero roto.

Cunto tiempo resta para deslizarme
por la pendiente
con las fuerzas perdidas?

Quin har el disparo final?



*** 4.

Me hago a la idea de librar una ltima batalla,
erguirme en ese instante,
sin lgrimas
y con los ojos abiertos,
mientras penetra el aguijn.

Me traiciona el nudo cerrado en la garganta
y el temor creciente
que se aposenta bajo mi piel
cuando los atardeceres se confunden
con el ail de las noches que parecen no tener fin.



*** 5.

Este quizs sea el ltimo invierno.

Quiero llegar a junio para reunirme otra vez
con aquella maana fabulosa
que me otorg la dicha.

Habr que volver a sembrar la semilla,
aunque ya nada crecer por mi.



*** 6.

Estoy en el otro extremo de la cuerda.

Mi mano no puede tocar
al nio que est en la entrada de la casa
baado por el resplandor.

Debe ser una alucinacin
o que la muerte ha llegado con su corte de fantasmas
y centellas alocadas
a inspeccionar el sitio de mi ejecucin.

En todo caso,
esta es una guerra avisada
y ya s quin es el vencido
y quin cargar con la derrota.



*** 7.

En esta forma de ocaso,
es casi imposible precisar la hora
en que el ascenso se detuvo
y se inici el declive.

Lo cierto
es que en el vrtigo y la cada
no hay aire sino impotencia,
desarraigo
y un crujir de huesos contra la carne.



*** 8.

Antes era la ira o el frenes,
la tempestad del entusiasmo,
los grandes propsitos;
ahora, es la daga cncava de la indiferencia
y su cortadura,
el deseo de que no amanezca
y el sobresalto,
la esquirla en la muda vaciedad
y la oscura mancha
en la lnea del horizonte.



*** 9.

Ya es demasiado tarde,
estoy muriendo de adentro para fuera.

No s si el zumbido en los odos es un sntoma
o si son hilachas de mi vida
destilndose por los tmpanos.

Sera preferible estallar de una sola vez,
antes que esta lenta flagelacin.



*** 10.

Evito mirar el reloj, saber qu da es,
preguntar por alguien.

Sin duda, no hay nada ms egosta
y ruin que la propia muerte.



*** 11.

Es curioso:
los pensamientos se dirigen al origen,
a los pasos primeros,
a los febriles das de la infancia,
en un arco en el tiempo,
como si el final
buscase a toda costa sus inicios.

En el medio, la vida entera no parece contar.



*** 12.

Dice el mdico que el trance ser indoloro.

Es una manera de consolarme,
de hacer menos pesada la conciencia
de lo que ocurre.

Debo agradecerlo,
pero he decidido no decirle
que hay algo ms terrible que el dolor:
la pira encendida en la que se van quemando
las evidencias de los aos;
la ardiente humareda
de la linfa voltil
donde se incinera
todo lo que no alcanzamos a amar.



*** 13.

Del otro lado tendr derecho a la memoria?

Podr desde all observar lo que fui?

Sera extraordinario revisar
cada celdilla de los segundos transcurridos,
ver los fotogramas de los aos,
el expediente de mi vida
y poder reparar todo lo que da.



*** 14.

No es suficiente escribir contra este precipicio,
debo encontrar otra forma de sortear el redondel,
la trampa mortal,
la fijacin de lastimarme.

Debo levantar una muralla,
cavar una trinchera,
prepararme para el impacto,
devolver la estocada.



*** 15.

Alguna vez te contaron que en el firmamento
puedes ver la luz de mundos que ya han muerto?

Ser ahora slo el filamento de una ilusin?



*** 16.

A estas alturas debo haber enloquecido.

Slo a un demente
se le ocurre estar ante un espejo
intentado ver la rigidez en su rostro,
la imagen en vivo de su muerte.



*** 17.

Fueron estas manos
las que tocaron las cosas del mundo?

Seguro que fueron estos dedos
los que palparon la piel de lo vivo
y tambin de lo inerte?

Estos miembros, sin fuerza ni calor,
helados y temblorosos,
son slo remos fracturados en medio del oleaje.



*** 18.

Lo tremendo es saber que uno no se consume solo,
que la hendidura hiere a otros;
a los que entrecruzaron su vida contigo,
a los del afecto,
a los del amor.

Basta mirar sus pupilas,
escuchar el tambor de su corazn
para saber que tambin se desangran.



*** 19.

Anochece otra vez.

Desde aqu veo
las luces naranjas de la ciudad,
los automviles,
las sombras,
el vaho
y los edificios con sus ventanas encendidas.

Despus del silencio,
no creo que ser muy distinto;
alguien se asomar
y ver este inmenso paisaje,
pero ya sin m.



*** 20.

Fue esto, en verdad, vivir?

Para qu este desgaste,
si es intil intentar detener el avance
del fabuloso ejrcito
que arrasar mi cuerpo y mi memoria,
que arriar mi bandera
y destruir mi casa?

Aguardo en las sombras y floto en el miedo,
no puedo negarlo.



*** 21.

Entre el insomnio y la espera
estoy solo
y no hay compaa posible
para cruzar el umbral.

Quisiera llevarme algunos objetos,
mi almohada,
mi cepillo de dientes,
la camisa que ms me gustaba;
pero no, se llega desnudo,
descalzo,
sin maletas.

La muerte aniquila,
pero, sobre todo, abochorna.



*** 22.

Escribe por m cmo fue el da final.

Si pudiese ser, al mismo tiempo,
el escribano y el vencido,
no te pedira este favor.

Quisiera saber, despus,
si me comport como corresponda.

No te olvides de anotar si llova,
y si tuve el coraje de contener las lgrimas
y mirar hacia el mar.



*** 23.

Me dejo ir, todo da lo mismo,
entre las roturas
y los intersticios de los pensamientos vagos;
el aliento se oxida
y cavo una idea fija:
huir de m,
emanciparme,
abandonar este juego perdido.



*** 24.

Lo impreciso se apodera
de todo el espacio,
de la casa,
de mis pasos.

Me muevo a tientas
o permanezco aqu sentado por horas.

Es un crculo vicioso
donde se mezcla el da y la noche,
el vapor y el hielo,
los recuerdos y la desmemoria.

A qu distancia estar
del filo de la espada?



*** 25.

No existe ya ningn deseo,
son intiles los cataplasmas,
el esfuerzo de distraerme,
de intentar descansar.

La persecucin no cesa;
ni este peso de roca en los pies,
ni este avasallamiento que acorrala.



*** 26.

Es extrao, huele a magnolias.

Es una trampa,
una ilusa maana,
un desvo del camino.



*** 27.

Si acabara ahora
creo que me alegrara;
quizs fuese mejor soltar las amarras
y que el buque parta, a la deriva,
antes que este encierro en la penumbra.



*** 28.

Parece que ya faltan las palabras;
hay sensaciones que no puedo describir,
ruidos, atascamientos
y ebulliciones sanguneas.

Creo que alguien prepara un patbulo
y teje la cuerda con mis venas.



*** 29.

Una manada de caballos
cabalga dentro de mi cuerpo
y entierra sus pezuas en mis pulmones
como en un lodazal.



*** 30.

Es la hora,
hagmoslo todo lo ms fcil posible.

En este instante,
voy a abrir las compuertas para que irrumpas
y te apropies, por fin,
de lo que no te pertenece.

** Manuel Orestes Nieto
   mondi07@hotmail.com
   Escritor y diplomtico panameo (Panam, 1951). Licenciado en filosofa
   y letras. Fue embajador de Panam en Cuba. Dirigi la Biblioteca
   Nacional y fue subdirector del Instituto Nacional de Cultura. Ha
   dirigido publicaciones literarias como Prisma y Extensin; la pgina
   literaria del diario Panam Amrica, Trastienda, y Crtica-Arte, del
   diario Crtica. Fue columnista del diario panameo El Universal y
   miembro del consejo editorial del suplemento literario y cultural
   Tragaluz. Ha recibido el Premio Nacional de Literatura "Ricardo Mir" de
   poesa por sus libros Reconstruccin de los hechos (1972), Panam en la
   memoria de los mares (1983), El Mar de los Sargazos (1996) y Nadie
   llegar maana (2002). Tambin recibi el Premio Casa de las Amricas de
   poesa por Dar la cara (1975) y la Medalla Gabriela Mistral, otorgada
   por el gobierno de Chile, en ocasin del 50 aniversario del Premio
   Nobel de Literatura a la escritora chilena (1996). Ha publicado Poemas
   al hombre de la calle (1970), Enemigo comn (1974), Diminuto pas de
   gigantes crmenes (1975), Oratorio para Victoriano Lorenzo (1976), Poeta
   de utilidad pblica (1990), la antologa Rendicin de cuentas (1991) que
   recoge veinte aos de su produccin potica; El imperecedero fulgor
   (1996); El legado de Omar Torrijos (1997 y 1999); El pas iluminado
   (2001), y Ala grabada en blanco (2001). Textos suyos pueden leerse en
   Badosa.com (Espaa), Elcalamo.com (Mxico) y Mundopoesia.com (Espaa).
   Ha sido traducido al ingls, portugus, ruso, hngaro, checo y polaco, y
   aparece en importantes antologas de la poesa panamea y
   latinoamericana contempornea.



=== Viernes y sin regreso      Ester Rabasco Macas =======================

                                           A las vctimas de esas excesivas
                                    casualidades y sinrazones de la vida...

                                                                Y a Miriam.

Yo estaba a poco menos de tres kilmetros. Y tena casi siete meses. Dorma
en una cuna ajena, porque todava no habas conseguido devolver el prstamo
al que habas recurrido tras la trgica ausencia de aquel rostro de pap. Y
mientras dorma, lo recuerdo, de repente estall por los aires el mundo.
Milsimas de pedacitos de hierro salieron disparados hasta el techo del
tnel, nadie gimi, todos enmudecieron. Aquellos segmentos se quedaron
flotando en suspiros dispersos y formaron crculos concntricos, congelaron
su temperatura y se fugaron rumbo a la luna. Me han dicho que tu cuerpo
tambin se esparci aquel da por los laberintos abarrotados y las eternas
escaleras que emergen a la ciudad, que alguien oy un estrpito de notas en
llamas, que de ti slo encontraron el arco y tus pechos de donde todava
brotaba leche caliente y que hubo quien se apiad de m y anduvo
recogindola para amamantar mi ltimo llanto. Me han contado muchas cosas
acerca de aquella maana, las ocho y cuarenta, un viernes, entre una
estacin y otra, en el instante en que dirigas con tu mano la meloda de
todos los bostezos speros de la ltima jornada. Acababas de subir, eso no
me lo han contado, pero yo lo s, porque habas corrido como siempre para
alcanzar desde la escalera la cabeza del tren, y aunque te habas perfumado
desde mi sueo, yo fui capaz de seguir el rastro de tu fragancia umbilical.
Habas desayunado rpidamente y dejaste sobre la mesa media rebanada de pan
con mermelada de arndanos y me untaste la mejilla con palabras llenas de
mantequilla. Y una taza de t con un precinto de carmn. En la calle,
clavaste tus zapatos en la nieve y tus huellas parece que no quisieron
esfumarse hasta convencerse de tu inexistencia, y yo an tuve el tiempo
suficiente de eternizar en ellas tu cuerpo de aire, tus senos y tu hombro
con aroma a arce. Luego, me prometo a m mismo, t volvers con todos los
inviernos, cuando yo cincele tu golem con piedra, con mrmol, con granito y
sobre todo con barro y con trapo. Vendrs para que yo infunda un hlito
clido a travs del alma de tu violn esculpido sobre tu pecho, vendrs y
se escanciarn tus vibraciones hasta el fondo de las esculturas, y contigo
vendrn las imgenes de tus imprevistos compaeros de viaje, abarrotados de
la armona que les neg la vida. Ahora, es cierto, millones de personas
acuden a mis exposiciones y me ruegan con los ojos entrecerrados que les
cuente mi secreto, pero yo me quedo esttico y dejo que busquen la
respuesta por s mismos. Incluso el tipo aquel que apareca en la pantalla
dando el psame y arrojando amenazas contra las manos del comando asesino
de la venganza. El mismo comando que retuvo a cientos de personas y entre
ellas a mi padre en aquel teatro de la muerte (el esperpntico azar de la
realidad siempre superando a la ficcin), y del cual sali henchido de
ocultos gases y sin alma alguna para sustentarle el cuerpo; el mismo
comando que bastantes meses despus se compadeci de ti al orte sollozar
noche tras noche, gritando su nombre por encima de tu vientre en donde yo
iba absorbiendo las lgrimas de tu placenta. O al menos, yo as recuerdo tu
muerte: una red de casualidades para reunirte con l. Aunque de nuevo hubo
otro error y se olvidaron de m. Porque yo me qued aqu y no lloraba.
Nunca. Mi abuela, que nunca me perdon que yo te sobreviviera, se empe en
intentarlo de todas las formas posibles. Me abra la ventana en plena
nevisca, me araaba, me sumerga en las profundidades de la baera,
arrojaba la leche del bibern por el retrete, me pellizcaba y retorca las
nalgas... pero yo nunca soltaba un gemido ni una sola lgrima. Por toda
respuesta balbuceaba la slaba mgica con que t y yo comunicbamos por
aquel entonces. Adems, te lo jur aquel mismo da, mientras tus tomos se
descomponan y se diseminaban en la rfaga del tiempo. No llores, sobre
todo no llores. Me lo habas dicho antes de salir con tu sonrisa de
confitura, con la prisa de los viernes y la esperanza del reposo del fin de
semana ya adherida en los talones. Saliste y te vi atravesar la calle,
gritarle al conductor que te haba ignorado el verde peatn, te apartaste
el pelo de la frente y soltaste aquel vaho de genios blancos que a m tanto
me sorprenda, mientras te movas en direccin a la boca del lobo y tus
caderas ejecutaban el concierto para violn en mi mayor de Bach. Porque
toda tu tristeza de los ltimos meses se desvaneca en la alegra de tu
cuello tenso, de tus prpados arrastrndose hacia el arco de tu brazo
rgido, tu contorno erguido al trasluz de la maana. Veo tu silueta y la
puerta acaba de cerrarse y hay un golpe seco y resuena todava en los
altavoces el nombre de la prxima parada que nunca llegar. Pero hay ms,
mucho ms que tal vez nadie sepa... porque los supervivientes olvidan para
no sentir la muerte. Hay una intuicin repentina, una mirada de rebao que
se desboca entre apretujones de viernes hasta una maleta, un bulto enorme y
unos ojos fugaces que comparecen para cobrar una factura de almas perdidas.
Un solo segundo y t tienes tiempo de agarrarte con fuerza al violn, de
apretarlo contra la solidez cuajada de tus pechos. Y de repente Bach est
ah sentado frente a ti, intentando explicarte el secreto de cmo adaptar
para un solo violn la fuga a varias voces, asomando su potente nariz entre
abrigos y bolsos con guantes, hacindose un hueco para asomarse e
instruirte con su mano. Durante ese mismo segundo el hombre de la maleta
transpira de una forma brutal, tanto que alguien le pasa un pauelo por la
cara. Bach detiene con sus dedos el tiempo y son cientos los rostros que se
vuelven hacia ti, que te acarician el pelo y los hombros y que te ruegan
que interpretes la alegra del concierto para violn en mi mayor, mientras
en un nico segundo el vagn se va comprimiendo con ms y ms cuerpos. Son
ellos, t lo sabes de repente, sabes que son hombres y mujeres del lado de
all, algunos demasiado jvenes para haber sido ya torturados y
maltratados, demasiado jvenes ellas para haber sido ya violadas y
quebrantadas, con la consternacin y el desconsuelo de las redadas
militares, en sus propias casas o en las fronteras, en los campos de
refugiados y en tierras vecinas donde el terror les seguir acosando de por
vida; demasiado pronto para no entender por qu nosotros en este crculo
vicioso, arrinconados y desacertados en el viernes de la muerte, cuando de
lo que se trata en el lado de aqu es de desdear los rumores, hay tanto
que trabajar de lunes a domingo, desde el alba hasta la cena, hay tanto
todava que resolver, las compras en el mercado donde el pollo es ms
barato porque lo importan de China, los zapatos para la boda de mi hermana,
el regalo de cumpleaos para Katia, el deuved y las pelculas para el fin
de semana... Los rumores corren, pero es imposible, nuestro ejrcito es
pobre, nuestros chicos son enviados all y vuelven destrozados, es
inverosmil, son ellos quienes no supieron aprovechar su independencia,
porque nosotros se la dimos y ellos nos lo agradecieron sublevndose con
las armas de los restos de nuestro imperio, me dice usted algo de mujeres y
nios desaparecidos, eso es inverosmil, o ser que encubren a los
rebeldes, s, he dicho los rebeldes... nuestro ejrcito no hara jams algo
as o es que usted no sabe lo que tuvimos que sufrir durante la segunda
guerra mundial o es que no sabe nada de la valenta de nuestros hroes,
mire, estamos cansados, ya basta de este tema, prefiero no hablar, qu le
puedo decir, que nos matan a la vuelta de una esquina y lo que hacemos es
trabajar y trabajar en oficinas y estamos reventados y lo dems no me lo
creo, entiende, no me lo creo... Escuchas sus monlogos y entiendes que los
que van a morir hablan consigo mismos dirigindose a un dios ya demasiado
inexistente, ellos que no saben que ya estn muertos y que miran a los que
ya agonizaron; t lo comprendes a travs de sus ojos, son miles las voces
de mujeres y nias que en ese instante despiertan en tu violn, vulneradas,
atormentadas y arrojadas a vertederos, son cientos, pero tienen rostros y
cada cuerpo huele diferente y ha sido abrazado y ha tenido miedo o la
ilusin de levantarse y respirar, de acariciar a sus amados y de sentir los
latidos de la vida en su vientre. Pero en el metro todos duermen o se tapan
los odos, porque hay tanto que organizar para el fin de semana y menos mal
que ya es viernes, las ocho cuarenta, correr por los pasillos de la
telaraa subterrnea, seguir los senderos del hormiguero y llegar al
trabajo. Es viernes. Nadie quiere escuchar a Bach, el profundo dolor que
arrancas desde el arco, porque el concierto para violn en m mayor se te
ha ido descomponiendo y ahora rasgas el alma de todos aquellos que van
ocupando el vagn de la muerte, que en un simple segundo de repente
explosiona en ese instante mismo en que acabas de percibir a tu marido
sentado junto a ti con su guio de siempre, protegindote con su abrazo y
con unos pulmones que de nuevo exhalan dixido de carbono. Y yo estaba a
poco menos de tres kilmetros. Y tena casi siete meses. Dorma en mi cuna
y supe que nunca jams llorara para cumplir mi promesa, supe que con mis
manos creara de por vida cuerpos ajenos, que les infundira el alma
perdida, el alma errante de los del lado de all y de los del lado de ac,
de los sordos y de los mudos, de quienes no quisieron or y de quienes no
pudieron hablar, el alma de cientos, de miles de pedacitos de carne que
siempre ignora qu demonios hace su cuerpo ah, a esa hora, en un metro o
en un teatro o en un concierto o en un control de civiles camino de
Ingushetia, en eso que llaman incursiones de limpieza, s, lo recuerdo, lo
dijo una de ellas, mientras le secaba el sudor de la frente al hombre de la
maleta y aadi una letana de preguntas, por qu mi cuerpo aqu ahora, por
qu yo, por qu mi hija, por qu... Mientras, el tipo de la pantalla sigue
alzando la voz contra el comando de la venganza. Por qu ellos, siempre
ellos, ah, nunca en el preciso lugar, siempre ah tras la pantalla, ya tan
desconocedores de las enmaraadas razones del conflicto... Y anochece y t
no vuelves y yo asomo mis ojos a travs de las barras de la cuna y
pronuncio la slaba mgica y Bach entra de puntillas en el dormitorio y me
tararea la meloda con que tanto te sonrea... Y me repite: no lo olvides,
los de aqu y los de all siempre en el preciso instante. Y te veo de nuevo
a ti cruzando el paso de peatones, tu cabellera al aire, con el violn en
la mano y los pechos llenos de leche, mientras en la exposicin de esta
galera, en mi ya vieja composicin de la Disipacin de las Almas, los
visitantes cruzan El vagn de la muerte y os ven a Bach y a ti intentando
ejecutar una meloda para alegrar esos rostros estticos demasiado
ultrajados y vejados en el lado de all, los cabeceos del viernes y el
estudiante que memoriza los irregulares de ingls que ya nunca pronunciar.
Todos en el lado de aqu y el hombre de la maleta transpira y alguien le
seca el sudor de la frente. Lo traspasan y tal vez no comprendan, no
entiendan, ignoren mi vmito de vida, porque todava no se han hallado en
el preciso instante; aunque t siempre te ocupars de confundirlos y en el
ltimo segundo le arrancars a tu violn una meloda y los visitantes me
mirarn consternados y me preguntarn con los ojos entornados cul es el
secreto de mis composiciones humanas, se acercarn empapados de inquietud a
mi cuerpo rgido, a mi ltimo autorretrato de barro y trapo, erigido frente
al vagn, y me inquirirn ao tras ao por qu a veces intuyen a sus
espaldas una sonrisa destensndose, unas gotas de sudor corriendo, un
ronquido de metro y hasta una meloda... no era Bach? Y acelerarn el paso
y la prisa y me observarn de reojo antes de salir. Al atardecer cerrarn
la galera y nos quedaremos mudos, casi cercanos, t en el segundo vagn, y
yo frente a las puertas por donde se fuga para siempre el eco de la prxima
parada que nunca llegar... Milsimas de pedazos de arcilla y tela rasgada,
carne de trapo por los siglos de los siglos...

                                                     Mosc, febrero de 2004

** Ester Rabasco Macas
   esterrab@yahoo.es
   Filloga hispnica nacida en Lleida, Lrida (Espaa) en 1967. Es
   profesora en el Instituto Cervantes de Mosc (Rusia). Ha publicado
   diversas traducciones en colaboracin con otros colegas, entre ellas el
   cuento Bestial entre las flores y fragmentos de la novela Antes que
   anochezca, de Reinaldo Arenas, y la novela Un lugar llamado Antao, de
   Olga Tokarczuk. Ha sido colaboradora del suplemento literario semanal
   del Diari de Lleida (1991-92) y de la revista Jazzology (1996-97), de
   Lleida. Un trabajo suyo acerca de La sombra de Benito Prez Galds fue
   incluido en Narrativa fantstica en el siglo XIX (Espaa e
   Hispanoamrica), de las editoriales Dejaume Pont y Milenio, de Lleida
   (1997).



=== El amor y otros textos      Lady Lpez Zepeda =========================

*** El amor

I

Al amparo de la luz tenue de esa bombilla, me visto con el mismo cuerpo de
todos los das, me cubre un intenso deseo que no me deja conciliar el
sueo, una idea me acompaa, desndame, deshusame! Un cigarrillo y un
libro son los mejores aliados en noches de insomnio. Esa amarga soledad se
mete por los poros de la piel hasta matar el hambre, te carcome las heridas
o te seduce en una lnguida pesadilla para despus aniquilarte.



II

El amor, el dolor y la muerte se sintetizan en esta habitacin, forman
parte de la gramtica pues los conjugas con el verbo que mejor te cuadre.

En esta alcoba se encuentran dos cuerpos que se funden, se asfixian, se
corrompen y despus claman. Decir que nos hemos amado tantas veces es una
inexactitud, decir que mi boca ha delineado las fronteras de tu silueta es
una realidad. Cabalgo lentamente hasta llegar a tus ojos que me miran sin
recato, antes de habitarte cruc por diversos caminos, incluso me acerqu a
Dios. Mi vientre est vaco, quise llenarlo de ti, pero ya era demasiado
tarde.



III

Tus manos tienen el misterio de la magia, saben cundo tocarme el corazn y
cundo hacerme tuya, tambin saben acariciar la parte ms obscura de mi
espacio que comparto y te pertenece. Si alguna certeza tengo, es que tu
amor me abraza.



IV

Despus del amor, el reloj sigue su marcha, despiertas y la cama est
vaca, tan ancha que no llenas ese hueco, slo queda la humedad y el olor
de tu perenne presencia. El silencio suele ser solemne, buscas el abrazo
que te cobije, pero callas y eres polvo, eres luz, eres ciego, tan ciego
que callas.



*** La muerte

El amor es un ave de muerte,
me estoy muriendo,
te estoy amando.



*** Noche y da

Me envuelve tu suave ausencia y el amor se vuelve un tormento de noche. Los
fantasmas andan al acecho de las almas corrompidas, los muertos se anidan
en el sueo de los vivos, los curas y las beatas piden perdn por los
pecados cometidos, los parias rondan en las calles en busca de un pedazo de
cielo que sirva de cobijo para dormir, los maleficios surten sus efectos al
serenarse a la luz de la luna. La penumbra es acompaada por el comps
meldico de lamentos y aullidos de perros callejeros, gatos enamorados y
gallos que le cantan a la cercana muerte.

Llega el da, la esperanza corre a buscar al ser amado, los miedos se
esfuman en un clido beso, bocas trmulas tras el roce de los labios que
esculpen perlas de ro, brazos que se anudan y aferran a la angostura del
desierto, manos que delinean tu estrecha cintura, la locura desbordada en
una pasin, el reencuentro de los rostros que se reconocen y reinventan,
miradas fulminantes que se pierden en una metfora. Barro, fuego y sal, una
entrega, un te amo, es una bendicin contar contigo.

Slo han transcurrido veinticuatro horas y en unas cuantas lneas he dejado
una historia que se repite todos los das.



*** Hay amores

Hay amores que en la despedida mutilan al corazn herido
con un beso claman desesperadamente una caricia prxima
mancillan de sangre el nuevo amanecer
matan cuando la ausencia est presente.

Hay amores que van con las manos entrelazadas,
sin prisa tras el viento del oriente,
emprenden el camino junto a la luz del sol
y cumplen cada da el sueo de cada noche,
con el surco de ojos conquistan el espacio
y llevan en las entraas la esperanza perpetua.



*** Sin ti

Noche a noche peco por ti y para ti
en un cuarto sola y sin ti, me fundo en ti,
en la oscuridad busco la luz y me encuentro contigo

Quiz en la primavera, en el otoo o en el invierno
Me pierdo en ti, sin ti
Y pasa noche a noche la vida sin ti,
pensando en ti, slo pensando en ti



*** Ayer

Ayer vi tu rostro desgajado, sin dientes
tus brazos se aferran a mis huesos, sin lmites
Tus ojos me miraban sin miel, sin hiel
Escuch por primera vez tu boca que desgarradoramente
Sin palabras siquiera, me gritaba
qudate, sintate, no te vayas todava!



*** El conjuro de la noche

I

La noche est de mi lado, es la noche de la magia. La luna nueva al centro
del cenit asediada por un ejrcito de estrellas, sopla el viento del
oriente, sube el canto del cenzontle. Huele a musgo, incienso, sal y yerba,
huele a ti.



II

La noche est de mi lado, que no me falta nada. Olfateo al lobo con sus
ojos tibios al acecho de mi alma corrompida, llueve en el desierto jade,
mbar y un corazn en la garganta. Es la hora del ensueo, es la hora del
olvido.



III

La noche est de mi lado, luz y sombra se acompaan. Cardo o ceniza bajo la
luna clara, a la sombra del rbol. Destierro el vestido blanco de este
cuerpo dividido, desabrocho mi piel y unto rosas, sndalo y miel. Es la
noche del presagio, es la hora del conjuro.

Arribo a tu voz sin viento,
surco en tus ojos fuera de todo titubeo,
oscilo en tu mirada sin huellas de vaco,
palomas tus pupilas,
luna menguante,
nctar tu boca,
fuego nuevo,
sol creciente,
detengo este instante para que nadie nos vea.
Me pierdo en ti.

Bajo tu piel germinan las caricias alcalinas,
advierto en tu ocano la quietud del silencio,
me apodero de tu cuerpo lluvia clara, rancia y muda
soy tus manos, soy tu luz, soy tu ausencia
deshojo tus ramas que anuncian sueos compartidos.
Amanece, que no quede duda,
Despert en ti.



*** Otro secreto de la noche

Tus manos tibias acarician
mis labios hmedos,
tiemblan al desprender el himen
de esta piel que tanto esperas,
suave ptalo del roco
que da la calma
con un beso me abres el infinito.
Luz sin sol, suave al viento.

** Lady Lpez Zepeda
   lady@sep.gob.mx
   Escritora mexicana (Ciudad de Mxico, 1956). Realiz estudios de
   psicologa en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam) y de
   filosofa en la Universidad Autnoma Metropolitana Unidad Iztapalapa
   (UAM-I). Hasta ahora su poesa permanece indita.



=== Amanda o Las infinitas ventanas del resto de la vida ==================
=== Eduardo Mario ========================================================

                                   "...frecuentes indicios de su presencia,
                            suspirando sobre m en los vientos vesperales".
                                                              Poe, Eleonora

*** Asomarse a una ventana y sentir el abismo de las palabras

Me gustara poder fijar con precisin los pasos que dejamos caer la primera
noche que cruzamos esta especfica calle donde ahora, desde mi ventana
fra, slo puedo discernir las fugacidades ajenas de mil otras noches. Por
lo pronto, una idea salta y sobreviene entre todas. Una idea voraz con olor
a cuello desnudo y labios inocentes.

En tu libreta slo encuentro ahora una brevsima anotacin previa a ese
encuentro: "15 de septiembre: minucioso atardecer-arrebol de sueo, cruel
necesidad de tus besos". Supongo que ese atardecer proftico dio pie -tras
las azarosas noches sucesivas- a ese desaforado ejercicio de melancola al
que tanto me he habituado cuando escribo sobre ti. Una danza de palabras
buscndose nos acerc desde las mesas de un bar podrido de soledades.
Escribas furiosamente en una libreta, ofuscada como siempre por esa mot
juste que no sale, por esa angustia que no se queda en el papel. Me acerqu
disimulado con el humo de tus innumerables cigarros y estuve leyendo un
rato, hasta que un brusco manotazo cerr la libreta y me increp en una
irona que luego se me hara tan familiar como t misma.

No creo haberte invitado a leer sobre mi hombro.

Lo siento... yo.

Olvdalo. Me invitas una cerveza?

S... claro... yo...

T...? Ja! S, t.

Claro, por qu no?

Luego el silencio vociferando la necesidad palpable y dolorosa de estar en
otro sitio, acaso en otro tiempo. Amanda, dijiste. Yo en silencio palade
tu nombre antiguo y de poema, en silencio mir tus ojos y tu plida sombra
de vida escurrindose en dedos largos y fsforos presurosos. Tras ese
sigiloso atisbo a un mundo abismal, mi nombre acaso era una blasfemia. Con
la punta de un dedo dej a mi mirada hacer crculos de espuma en la barra,
como un nio o un hombre-lobo perdido en su contradiccin de bestia
inocente de s misma.

Entonces escribes, Amanda.

Yo no lo dira as. Ms bien creo que hago apuntes para una Amanda menos
sueo, ms real. Posible.

Yo... he conocido a un par de escritores; y yo mismo incluso alguna vez he
emborronado cuadernos, pero tras fatigar mi vista y adulterar mis sueos,
me convenc de que el sueo alcanzable es lo otro, lo que nos deja fuera.

Interesante, pero no es lo mo, ya te dije: Yo hago apuntes. No s
exactamente para qu, ni con qu intencin, apunto cosas que luego pierdo.
Como todo, uno anota algo en sus propias pginas, quizs en su piel, para
despus, irremisiblemente, perderlo.

Perder, caramba... has perdido mucho, Amanda?

Todo, cunto... nada. has perdido la lluvia alguna vez? -dijo mientras
encenda otro cigarrillo con una nitidez pasmosa-, un atardecer, una
espera, un beso firme y certero que se aluden, pero no llegan? No s si en
realidad he perdido algo ms que palabras que nombraban posibles cosas,
posibles ausencias -hablaba entre bocanada y bocanada, como si necesitase
del humo para sacar su entraa- pero en realidad, ya lo he dicho antes, son
slo apuntes en una libreta que jams leemos del todo.

Salimos del bar sin mirarnos, ni decir nada ms. A aquel dilogo
inconstante le haba seguido nuestro silencio ms profundo. Luego la calle,
luego la noche, pasos acompasados que sin embargo se saben distintos,
inalcanzables. No s en qu esquina nos perdimos el tiempo, prefigurando
que luego nos perderamos el rastro. Recuerdo tu frase precisa, tu
melancola apenas anunciada antes del beso, pero no, no es fcil nombrarte
as, Amanda, nada fcil. Hoy siento que necesito todas las palabras y
diecisis manos para intentar tocarte desde lejos. Para anotar como t lo
hiciste hasta entonces, una Amanda posible mediante las mgicas operaciones
de la nostalgia. Y sin embargo, no hago ms que repetirme una y otra vez,
girar en crculos en torno a hechos y circunstancias acaso insignificantes
pero sostenibles en el ambiente por su propia intensidad de parvulario
descubrimiento: Tu piel en rfagas aquella noche de septiembre, un delicado
matiz de prdida en cada beso, una inusual esperanza en el adis.



*** Pero el muro tiene ventanas

Recordarte esta noche, Amanda, es como buscar en las infinitas ventanas del
resto de la vida un rostro perdido en una ventana indescifrable, un dilogo
distante en una vida anterior. Como dejarse llevar por el humo de un
cigarrillo solitario, que busca en su flamgero puntual destello ser un
faro, un giro de conciencia, acaso un lejano icono que se pierde entre su
bruma, es decir, mi propia bruma. Mido uno a uno los rincones de cierta
soledad antes de dedicarme a recrear en trminos suficientemente claros lo
acontecido en las noches subsiguientes, pero ni aun as puedo negarme el
hecho de que alguna frase leda con el rabillo del ojo me ha perturbado al
punto de hacer difuso todo intento de despejar incgnitas en torno a esos
das. Y nada, luego slo lanzarme inerte a revivir tu hombro desnudo
apoyndose sin ganas en una pared que consenta en silencio mi reflexin
ambulante. Tu voz flotando, nombrando y formulando equivocaciones y
recuerdos, buscando letra por letra la razn del disimulo, sin temblor
alguno en la entonacin y los ligeros susurros. Sensible humanizacin del
fuego diario de estas calles, luces que reflejan amarilleando el humo sin
dueo, hombro sin fin en un muro que nos supo, que abrig la sonrisa que
nadie nos vio mientras fuimos la noche sin otros pretextos, nosotros mismos
perdidos en un hondo murmullo sin palabras. Furor de dedos y miradas ajenas
queriendo buscarse entre humo y ruidos y fragmentos de olores, queriendo
pertenecerse entre lo perdido y lo encontrado.

Pero esto me hace transgredir las normas y los supuestos de un sencillo
recuento.

Supongo debo crear, disear y bosquejar con perfectsima precisin de fiera
los procesos y races de cada circunstancia y sus posibles consecuencias,
Amanda, con un mnimo de honestidad. Es decir, hacer de tus apuntes y los
mos una historia consistente con la catica aleatoriedad de un sueo
enamorado, con su orden espacial detenido en el aire fro que nos funda.
Una Amanda posible sin literatura, una belleza adivinada, como la de
Breton, pour la simple mouvement de vos mains.



*** Una ventana cerrada es ninguna ventana cerrada sobre m

Como un bosque multiforme extendindose sin lmites bajo una bruma densa y
perfumada, como un sueo que entremezclado con la msica del mundo tendiese
a envolverme; as fue llegando de tarde en tarde el convencimiento de una
inusual dependencia de estos hechos con los apuntes recin venidos de una
libreta entreabierta en un bar.

(Lo que estaba escrito debajo de la fecha 16 de junio era aun ms
inquietante; tras la palabra VENENO, en letras firmes y marcadas, vena una
especie de letana: "Casa de los tormentos, ngel de rostro envuelto que
mira sobre el hombro en un bar rojizo...", y catorce lneas adicionales de
catica enumeracin de arbitrios, artefactos verbales y sueos desgajados,
perplejidades que no se adivinaban entonces en tus dedos largos y plidos,
ni en tus pausados suspiros).

Nos vimos un par de veces despus de esa noche. Durante fugaces segundos me
dedicaba a estudiar con voraz ternura tu rostro, tus gestos. Como un obseso
detallaba la languidez y el fulgor de esa mirada tenue a travs del leve
cristal. Cunto tiempo, cuntos fragmentos de Amanda caben entre los dedos
sin disolverse en el olvido como agua en el agua? Percibo que no es lo
precario del amor ni la fragilidad de la belleza lo que hace terrible al
mundo; es, acaso, su ineludible realidad. Nunca dejas de asomarte a otro
fondo, o como deca Emerson, "tras un abismo siempre hay otro abismo". Tras
la esperanza de ser ese apunte borroneado que anhelaba de ti, siempre
estuvo palpitndome la posibilidad de estar leyendo otro abismo, la
aventura dispersa de otro "ngel de rostro envuelto".

Pero as fue. Un da, mientras agitabas tenuemente el caf, ibas
describindome con ternura la delicada cadena de pensamientos que haba
seguido a nuestra anterior despedida. Hablaste de las imgenes que como en
una visin de carcter mstico haban acompaado la caminata nocturna hasta
tu casa. Dibujaste con humo los pormenores del sueo que habitaste durante
la madrugada y luego, longividente, me detallaste insomne an por tus
besos, en una habitacin que no te conocera jams. No sabes cmo tem que
de un momento a otro esta especie de trance pasara a otro horizonte,
empezara a aludir a hechos y situaciones que sin lmite para el asombro me
hubieran sacudido, o al menos, confundido en cuanto al verdadero valor
intrnseco de esos instantes. Nos levantamos de la diminuta mesa con la
sensacin compartida de que apenas emprendamos una jornada de alguna
manera inicitica. Lo supe al ver las formas que el caf derramado dejaba
sobre la superficie cristalina de la mesa y la serenidad con que dijiste:
"terminaremos esto en otro sitio".

Tom tu mano al salir del caf y no lo evitaste; al contrario, percib en
tu gesto una actitud de tranquilidad -no de la resignada tranquilidad del
gesto simple, sino la de la fe- y el deseo a la vez de sentirte protegida,
paradjicamente frgil en mi mano aun ms frgil. El ojo contrado, la
cabellera revuelta te daban un aire de reto que no era, sin embargo, ms
que un disimulo ante la noche. Cerraste tu mano en la ma, y eso fue,
Amanda, lo que hizo que la noche, en verdad, fuese noche. Frunciendo el
entrecejo, la calle insolente aullaba su sed de nosotros. Entramos en un
bar difuso y bullicioso. Pedimos cerveza aun antes de sentarnos y, como si
todo debiese desencadenarse sin previo aviso, empezaste a hablarme de
Mauricio.



*** Corazn delator

"Tratar de no entrar en detalles, porque en realidad, la profusin de
circunstancias slo atenuara todo lo que de infame y tierno tiene la
historia. Adems, hay cosas que deben reservarse al silencio, si en verdad
necesitas contar algo.

Conoc a Mauricio hacia el '97. Ya le haba visto algunas veces en la
universidad, pero nunca se haba dado la ocasin de acercarme, a pesar de
los comentarios que se corran sobre l. Hasta que el hado fue favorable y,
en esa ocasin, era yo quien espiaba sobre su hombro mientras garrapateaba
su letra de insecto en unas hojas amarillentas; pero no estaba escribiendo,
ni tomando apuntes, para entonces ya correga las galeradas de su libro, y
aunque descuidado y mal vestido, tena un cierto aire de intelectual, de
alguien entregado nicamente a su proceso creativo".

La cerveza pareca eterna... lentamente asimilaba tus frases musicalmente
enlazadas y tu intencin de difuminar los hechos hasta hacerte
irreconocible, o acaso mantener tu posicin de testigo en los hechos que
ibas hilvanando ante mi casi celoso silencio. Tomabas un sorbo diminuto,
apenas humedeciendo de manera inocentemente sensual tus labios, y
continuabas.

"En ese tiempo era una nia, Eduardo, una nia que soaba algn da ser una
gran escritora, y entrar en un caf y ver a un tipo que te gusta,
corrigiendo afanosamente un libro, fue algo que, francamente, me
impresion. No s si despus vivir algo parecido, o si las trancas de la
vida me han hecho ver las cosas de otra manera, pero todava siento que lo
nico que poda hacer era quedarme ah, detrs de l, espindole en
silencio, reverencindole en secreto, amndole desde siempre".

En ese instante te detuviste, como si el mencionar de esa manera el amor te
hubiera hecho estremecer algo dentro, o si la cerveza de pronto hubiese
recuperado su capacidad de amargura; bebiste lo que quedaba de un trago,
como tomando fuerzas para proseguir o limpiando esas palabras de tu
aliento.

"No fue slo ese instante, de su mirada pas a una oscilante cerveza
compartida, de la cerveza nerviosa en mi mano al geomtrico laberinto de
sbanas en su diminuta habitacin, una habitacin en un amanecer que me
contena desnuda al da siguiente, y a la vez me arrobaba en sus palabras.
A eso le sigui una lluvia de encuentros y desencuentros, de realidades que
se alternaban con un terrible y delicioso juego, que consista a ratos en
buscar la mejor frase para cerrar el da y abrirnos las puertas de la noche
en que, libres de la sencilla tozudez que nos impone el amor, me senta, en
sus brazos y en sus frases precisas, otra Amanda: una Amanda
desgarradoramente humana, como un poema de Bukowsky o una cancin de Charly
Garca".

Despus no hablaste en toda la noche ms que para pedir un caf y anunciar
que debas irte "para no hacerte dao contndote lo que ha sido conocerte
leyendo sobre mi hombro; sin embargo puedes guardar mi libreta, creo que
despus de esta noche me ser ms fcil dejar de hacer apuntes... esos
apuntes un ao antes me hubiesen prevenido mejor, sin embargo ya no valen
nada".

Me diste las gracias por ser tan paciente y te fuiste caminando lento entre
las mesas, sin mirar atrs. Esa noche el insomnio me devor entre celoso e
intrigado, creciendo en m como un dj-vu de esos helechos de escarcha que
se forman en las ventanas.



*** Retrato oval o ventana de fragmentos inconclusos y entretejidos

Durante un tiempo, slo pequeos mensajes o borradores de cartas que
parecan poemas fue lo poco que obtuve de Amanda. Sola dejarlos en la
librera que frecuentaba o al azar en los muchos sitios donde saba la
buscara en vano semana a semana. De sus apuntes slo pude inferir que
haba estado tratando de hilvanar la historia que me cont a grandes
rasgos, como si sta le hubiese ocurrido tiempo atrs a otras personas y
que haba sido o querido ser simple lectora de papeles ajenos.

En diciembre, un par de das antes de mi cumpleaos, recib ms que una
nota: era la invitacin a celebrarlo con "una charla y un caf que
seguramente sern mejores que la ltima vez". Me cit en un bar de las
afueras, donde el rumor del boulevard amortigua a ratos las frases y la
brisa del ro nos recuerda nuestra condicin de simples hojas de abedul
arrastradas en la corriente.

Le pregunt tonteras, como el camino a casa tras la ltima conversacin,
los poemas apenas entrevistos en la libreta y el color de sus labios
fruncidos. Sin contestar, empez a derramarse en silencios alternados con
cigarros y frases sueltas. Mientras iba hablando desnudaba las palabras con
los ojos abiertos, como si no hubiese de esperar ya ms sorpresas y el
hambre de piel buscara ese algo que no se siente con claridad en los huesos
del verbo o el primer cigarrillo despus del amor.

"Prcticamente me fui a vivir con l. Nunca me ha costado vivir de paso, y
compartir silenciosamente sus tardes, sus ratos de escritura y el largo
caf eran, para m, poco menos que un estado ideal. Ocasionalmente me
dibujaba, o me apuntaba en pequeas frases, en poemas que luego me mostraba
orgulloso y atesoraba, y como l mismo deca: '...tal memoria de das
compartidos y pasos que se encuentran merece un espacio construido de algo
ms que palabras y momentos'. En realidad no pas mucho tiempo. Tal vez la
intensidad de algunos instantes hace que, cuando recuerde, me parezcan
eternidades algunos fugaces das de abril. Algunos reencuentros posteriores
tambin me producen esa sensacin. Es raro, Eduardo, esta es la tercera o
cuarta ocasin en que trato de organizar esta historia, la primera vez que
intento contarla a alguien y aun as me siento intil. No es nada fuera de
lo comn, poco ms que los ocasionalmente venturosos encuentros y
desencuentros de una pareja de locos, pero es difcil poner orden en un
encadenamiento de circunstancias que hicieron de mi vida un sueo
surrealista y que ahora trata de escabullirse en la realidad, entretejerse
en das ajenos en forma de apuntes. Pero, sobre todo, es difcil hablar de
Laia".

Tuve la creciente intuicin de que asomarse al mundo de Amanda era como
asomarse sucesivamente a un universo poblado de tiempos y personas que,
aunque tal vez podan ser consistentes en s mismos, tendan a algo de moho
y habitacin cerrada por aos. Su relato sigui, incoherente, denso. Casi
imposible de seguir en forma de un relato, ms bien, un sueo o una serie
de transparencias y densidades coloreadas, como uno de esos cuadros de
Amlcar Alejo, que a veces te sugieren una catedral y a ratos una ventana
al averno.

"Un da, mientras pensativos cigarros me distraan entre sus innumerables
libros, encontr a Laia. Era hermosa, Eduardo, la plida ensoacin de sus
mejillas, sus labios entreabiertos, ese rizo oscuro sobre los ojos en el
casi sepia de la foto revelada por la nerviosa mano de Mauricio, en un
Pars no tan distante. Lo que estaba escrito detrs no dejaba lugar a dudas
sobre el significado de esa imagen, de esa mirada, de ese sueo al que me
asomaba desde una cortaziana traduccin de Poe: 'Aprendo la distancia como
quien aprende a devorar su propia carne. Rue Didot, 1997'. Haba ledo esa
frase, con innumerables variantes, con atroces implicaciones, en muchos
textos, borradores y hasta en las conversaciones fragmentadas y
entrecortadas de Mauricio. Pero nunca cre que sus alcances fuesen tan
severos como para mantener esa fotografa entre las gastadas pginas de
'Leonora' ".

Aqu la historia empez a tomar otro cariz. La palabra de Amanda se hizo
dura, breve y sus frases cortas me daban a entender que contar esto era
duro, aun para ella. No tanto por el papel que hubiese podido jugar en el
argumento, como por cierto aspecto doloroso que apenas se entrevea
expuesto en su deshilado relato.

"Un par de semanas despus la impaciencia me agobiaba. Tema preguntarle
incluso inconscientemente. No se trataba entonces de celos, o algo
parecido. Un inters hermenutico en ese recurrente smbolo era ya casi mi
nica ambicin. Estaba enfermndome de interpretar a Laia en Mauricio, a m
misma tal vez. Me senta as: como el arte secreto de una trama que se teje
en torno a una frase y que no conoces jams del todo. Pero lo nico que
logr fueron evasivas respuestas de una inconclusa estada en Pars, a
veces aludida en forma de '...un libro sin argumento ni punto de partida,
uno de esos sueos que no sabes ni cmo empiezan y que alguna vez tratars
de buscar en otro sueo, hasta culminarlo u olvidarlo, como esos sueos que
nunca recuperas al amanecer' ".

Tras contarme -o, ms bien, dejarme intuir- algunas otras cosas -ms
sorprendentes por el nfasis en hacerlas parecer parte de un texto an en
construccin que por su intrnseca sordidez o infamia- apag con violencia
el cigarrillo al tiempo que cerraba -como algunas semanas atrs, la
libreta- su historia con Mauricio y Laia, y de alguna manera, la nuestra:

"En junio, Mauricio tuvo que viajar un par de semanas. Reconozco que tal
vez fue una bajeza de mi parte, una infamia que ni siquiera lo que entonces
descubr puede mitigar. Pero aprovech esa ausencia para hurgar en sus
papeles, en sus apuntes ms ntimos. Y entonces comprend todo: Mauricio,
en su egosta sueo de libros, intentaba culminar aquella palabra
inconclusa, aquel sueo escapado de sus manos en un Pars ya ausente,
usndome como un pintor usara a una modelo. Ay! Eduardo... cunta
vergenza, cunta humillacin sufr entonces al leer en pgina tras pgina
nuestros meses, nuestras palabras, mi obliterado sueo transcurriendo en
otro lugar, con mi propio rostro adornado de un rizo sobre los ojos, una
palidez ajena y un nombre de cuatro sencillas letras".



*** Una libreta no siempre es una ventana o un autorretrato

Guardo silencio. No hace falta terminar el relato para comprender que para
Mauricio -no s si para m- esa Amanda de palabras slo haba sido una
forma de completar un sueo roto y distante. Eso tal vez justifique
inventar una vida a base de apuntes, acaso intentando en vano reescribirla
de nuevo, como lo dicho antes: hacer, de esa Amanda de frases deshiladas,
una Amanda menos sueo, ms real. Posible.

Tan real o posible como la jugarreta que una frase al azar de Edgar Poe y
el recuerdo de sus dedos largos le han ganado a mi nostalgia en este largo
invierno de Pars.

** Eduardo Mario
   eantonio@cantv.net
   Escritor venezolano (San Carlos, Cojedes, 1972). Ha publicado los
   libros de narrativa Del diario de un cautivo (1994), Por si los
   dioses mueren (1995) y Cacera (1999). Ha obtenido el Premio
   Municipal de Literatura de la Alcalda de San Carlos (1994 y 1999),
   el primer premio del 3r Concurso Nacional de Cuentos y Relatos
   Misterios y fantasmas clsicos de la llanura (2001), organizado por
   la Universidad Nacional Experimental de Los Llanos Ezequiel Zamora
   (Unellez) y el XIV Premio de Poesa Fernando Paz Castillo con el
   poemario La vida profana de Evaristo Jimnez (2002).



=== De Canto a mi pueblo      Antonio Cruz ================================

Junto al ro marchito
que aora la complicidad
del agua,
crece mi pueblo.

Una estacin apenas,
con un andn angosto
y desolado,
y en el linde
de sus calles de tierra
ese monte que crepita
su pobreza
sobre la tierra callosa
que ya no tiene sueos.

Algn arenal incandescente
seca sus agostos
bajo el influjo
del viento norte en perpetuo
movimiento.
El rumor antiguo de los trenes
tapa en el verano
el lamento tenaz de los coyuyos.

Merced del Albigasta,
Villa nzaga,
mi Fras,
hoy te canto desde mi exilio
itinerante,
porque ningn agobio
matar la esperanza
de volver a tu entraa
cuando las horas de mi vida
se apaguen
y se haya terminado
mi destierro.

===

Alborozada fiesta de tunas
y sandas,
aquellas largas siestas
del verano.

El viento
traa el olor del poleo
y arrastraba el chirriar lastimero
de los carros y las zorras,
llenando el vaco silencioso
de las calles desiertas.

Alborozada fiesta
chorreando dulzura
en paisajes de ensueo,
y una niez en vuelo.

===

Tarde de carnaval
en las trincheras
de Fras.

Al abrigo
de algn tala venerable
o debajo de una frgil enramada,
la msica habit el espacio.

Los hombres tuvieron su festejo
de harina, de almidn
y barro
danzando en alpargatas
sobre la tierra mojada y compasiva.

El perfume de la albahaca
sedujo al viento
y lo hizo suyo.

Aquella tarde
hubo un vuelo de trenzas
vanidosas
y unos ojos oscuros
se aduearon de mi todo
entre las alas sensuales
de una zamba.

Ahora,
aquel carnaval de mi aoranza
es apenas congoja.
Ni siquiera
puedo darle un rostro
que presida mi nostalgia.

===

Un patio
donde moraban tres limoneros,
algunos naranjos
y la higuera.

Un paisaje de viento...
Siempre viento.

Las mandarinas de junio
y los nsperos de octubre,
y la primavera escondida
en las flores de los parasos.

Un patio donde la luna
se repeta en la pileta
y el rumor de la noche palpitaba
entre las hojas misteriosas
de la parra.

Un patio...
Ese mismo patio
que reverbera en mi memoria
y se deshace en pesadumbre
y sentimiento.

===

Tan slo eras duea
de tu cuerpo,
territorio de carne diminuta,
cansada de la vida.

Tus ojos
eran asombro adolescente
y la urdimbre sutil de tus cabellos,
un delicado marco
a tu hermosura.

Aquel invierno te fuiste.
Mis palabras dejaron de nombrarte
y los sueos se alejaron
sin remedio.

Evoco
de aquella noche de velorio
en Las Iguanas,
la palidez de tu rostro
y la quietud de tu cuerpo
sobre la manta de telares;
la mixtura inmaculada,
de organza y muselina,
el entorno de cirios
rechinantes
y el pavoroso olor
de la cera derretida.

Tus ojos, cerrados para siempre,
dejaron sin amparo
los arrebatos de mi amor callado.

Por la maana,
cuando la gente se fue del camposanto,
me qued llorando mi tormento,
mientras rezaba en canciones
mi agona.

===

Perpetuos centinelas
de los pedregales
que se extienden
en la sierra de Ancasti,
con su vientre carnoso
y su ropaje verde y espinoso,
los cardones levantan sus brazos
en ruego inmemorial
mientras piden al cielo
la limosna redentora
del roco.

===

Torbellino de luz,
roja chispa encendida
colgada del infinito celeste
de los cerros,
el sol renace cada aurora
desde la profundidad del quimilar.

Mientras el da
se hace presente con coraje,
la noche se escapa hecha suspiros.

El ro Molle Pampa,
impetuoso,
se agita en los remansos.
En los baados
se hundir en la tierra
y sembrar el desamparo
entre los hombres.

===

Geografa
de monte y secadal
sin esperanza.

Un poco ms all,
vastedad de algarrobos
mistoles y quebrachos,
y la esencia del hombre
profanando ese magro destino
de olvido y desaliento
en cada palmo de la tierra.

Fras,
cmo no cantarle a tu dolor
esperanzado
si por mis poros
te respiro eterna.

===

Un remanso
donde el altivo
viento norte
se aplaca.

Los tunales infinitos
que se harn arrope
para endulzar las desdichas
del invierno.

Algn fragmento del paisaje
acolchado de arena
y unos cuantos algarrobos
para cobijarnos del verano

Remansito,
tu paisaje fue la paz
de mis domingos
cuando todava era nio
y me atreva
a dejar que mis sueos
treparan caprichosos
buscando el firmamento.

===

Paisaje de esperanza
que rechaza el rido destino.
El silencio se estrella
contra el infinito paisaje
del monte.
La yerma inmensidad
se aplaca
en las benvolas aguas
de algunas represas
o de algn baado.

Fras,
la sed de tus anhelos
muere cada verano
en las mezquinas crecidas
del perpetuo ro
que te ronda.

===

An habito aquel paisaje
de las tardes de diciembre
con mi cuerpo
trepado a las tortuosas ramas
de la higuera.

Furtivo
entre sus ramas ariscas,
y esas hojas
que ejercen su defensa
en forma de urticaria,
he visto de nuevo
mi corazn de nio
que juega a vivir
entre sus brazos,
disfrutando el dulzor
de las brevas.

Que lstima
que slo sea un desvaro.

===

Los cielos de enero.
El hermtico silencio
de los montes.
Alguna campana que canta
despedidas
o quizs, llegadas.

Las torcazas
que aletean en los tuscales
y el milagro
de ver el ro con agua
empapando el cauce seco
gracias a las lluvias
de la sierra
cuando el esto es tormenta.

Qu otro celeste
podr devolverme la pureza
del firmamento que protegi
mis das de inocencia?

===

Tan slo soy anhelo.
Mientras el viento sopla
por las calles solitarias,
languidece la esperanza.
Fras
suspira sueos
que nunca se cumplen.

Tierra de mis amores.
El da que me vaya
definitivamente
arrancar las estrellas
de tu cielo
y las llevar conmigo,
con la esperanza
de inaugurar mis nuevas ilusiones.

===

Fras,
comarca de sueos.
Pedazo de vida que me duele
bien adentro.
Pena que apenas cabe
en la profunda dimensin
del pecho,
donde no puede abrirse
esa flor lllamada olvido.

Por ello mis plegarias
y mis lgrimas,
raz desesperada
de este grito
que te canta.

** Antonio Cruz
   tonio_cruz@hotmail.com
   Maestro, mdico y escritor argentino (Fras, Santiago del Estero, 1951).
   Egres como mdico cirujano de la Universidad Nacional de Crdoba
   (1976). Ha ejercido diversos cargos pblicos relacionados con su
   profesin. Ha hecho periodismo radial y ha publicado colaboraciones en
   medios periodsticos de Santiago del Estero, Tucumn y Crdoba. Ha
   publicado los poemarios Catarsis, poemas de amor con esperanza (1998) y
   Simbiosis (1999). Entre otros reconocimientos, ha obtenido en poesa el
   primer premio del 2 Concurso Literario Horacio Germinal Rava (2001), el
   primer y segundo premio en el 2 Concurso Literario del Colegio de
   Mdicos (2001), y en narrativa el primer y tercer premio del Concurso
   Literario "La Inmigracin rabe en Santiago del Estero" (2001).
   Particip en la Feria del Libro de Buenos Aires (2000) en representacin
   de la provincia de Santiago del Estero. Junto a prestigiosas figuras
   como Lisandro Amarilla y Alfonso Nasif integr un panel sobre "Un siglo
   de literatura santiaguea".



=== Te adivino an tan lejana      Luis Alirio Cortez =====================

              "Pens que Argos y yo participbamos de universos distintos".
                                                  J. L. Borges, "El Aleph".

Yo s lo que t hacas all en ese momento, y a la vez me invade la idea de
que nuestras circunstancias estaban dibujadas en cada rostro que atravesaba
la calle, con sus inquietudes annimas y la carga del diario ajetreo
dirigiendo sus pasos desde las sombras. Cada gesto tuyo es la compensacin
de mi indecisin; volteo mi mirada a un punto annimo y dejo la estela
presentida bajo tu inercia.

Cuando caminabas por el boulevard sent tu respiracin inquieta ante lo
fantstico; pero muy por debajo del traje largo y la bufanda negra lata un
corazn que ya lo saba todo. A unos metros divisaste el escenario, con sus
mesitas de hierro y los amigos charlando los insospechados traspis de la
jornada. Te diriges all porque te crees ajena en semejante lugar.

Te imaginas a salvo de la sensacin; de los automviles y la gente y de
todo aquello que nos ata a la rutina, la peligrosa rutina. Te crees ajena,
repito... Lo eres?

Pero djame hablarte. O siquiera ponerte al tanto de la situacin, porque
ya s que no cambiar nada, por ms que lo intente. Aunque lo intentemos.

Todos los das yo vengo ac a la misma hora, sentndome en esta misma mesa
oscura. Quiz sea la nica rutina que me permito, y entonces, como parte
del ritual olvidado, despacho una taza de caf como si nada ocurriera a mi
alrededor. Lo hago quiz para mirar furtivo entre este bosque de almas en
su rutina, pero siempre alerta ante el sino ineludible: lo hice, lo hago,
lo har; mientras te esperaba, te espero y etctera.

Porque ya todo est cumplido.

Siempre lo estuvo. Slo que yo decid una maana perdida hacerle frente a
lo fatal y ac me tienes.

Ya s que esa mirada de pjaro no oculta tu complicidad. Yo no te culpo.
Cuando te veo encender un cigarrillo comprendo que se trata de tu ansiedad
desmedida, que, descubierta en su raz, clama por senderos propicios para
escabullirse.

"Aunque lo intentemos", es la frase.

T te sentaste all buscando huir. Huir de tu destino, cosa imposible: como
si pudieras desviar tus pasos una millonsima y luego plaf! me dejaras sin
aliento.

El vino, que ahora moja tus labios, es mi cmplice. Sus lejanas notas de
almbar recorren tus sentidos y cumplen cabalmente su tarea tediosa.

Ahora diriges tus pasos sin prisa por las calles dormidas de otoo.

Se cuela una brisa de mar y ya te parece no haber vivido nunca; ms bien
haber vivido otras miles de ocasiones y sentir la cansada rutina con su
carga de horas desoladas reventando tu espalda.

Sentado te miro desaparecer por una esquina deliberada.

No lo olvides, maana a la misma hora, con los mismos gestos y las mismas
explicaciones a todo.

Tan lejanos en nuestra cercana.

** Luis Alirio Cortez
   xatuborno@hotmail.com
   Escritor venezolano (Barquisimeto, Lara, 1985). Actualmente cursa la
   carrera de derecho.



=== Poema de amor      David Hidalgo ======================================

A menudo, el silencio es lo ms fcil,
sobre todo si es viernes y has venido
otra vez hasta el ronco desengao
de lo til.
                   No voy a recordar
lo sublime, lo frgil, la palabra,
ni el sabor cotidiano de la lucha.
Callar, desde luego, los matices
con que irrumpe la luz entre tus dedos
dibujando el color en su destreza,
tu manera de hacer lo impredecible
con un gesto conciso, casi humano.

Porque, a veces, la voz se delimita,
aunque griten las manos y sean labios
y preparen los besos como puos
y fracasen y vuelvan diminutas
al bolsillo.
                  Olvido ya el clamor
de la pausa adecuada a cada instante,
tu costumbre de andar desabrigada,
de inventar las excusas necesarias
-parecer despistada, por ejemplo-,
la magnfica curva de tu forma
de soar muy despacio, casi siendo.

La palabra tambin se queda quieta,
pero ahora se fue, como quien dice,
corrigiendo certezas a su paso.
No depende de ti, porque no es tuya
la amistad que permite el desatino,
y otra vez culparemos a la edad
-juventud del amor equilibrista-
de saber la verdad y no sabernos
despertar:
                 Tambin dos son multitud
y, aunque quiero decirlo, tambin callo
que te am demasiado, casi nada.

** David Hidalgo
   dahiver@hotmail.com
   Escritor espaol. Reside en Granada.



=== Otelo Blue      Mara Rossi ===========================================

6.45. Siga hasta el fondo. El tipo maneja ac adentro con una gorra de
visera: un loco, qu me importa. Los taxistas son as, locos o tarados.

6.45. Soy Azuela y todo tiene que salir bien. Pueden sudarme las rodillas?
El olor a nafta me descompone. Adnde voy ahora, con este tipo, ahora que
son las 6.45 y que todo o nada debe haber pasado? Tengo que esperar unos
das sin hablar con nadie, sin enterarme de nada. Despus llegar el tal
Nita y sabremos cmo result todo. Me lo imagino pelado a ese Nita. Me lo
imagino pelado y con bigotes. Quizs con una gorra como la que tiene el
tipo ste. Y flaco. Parece que no es de ac; a lo mejor es uruguayo, de
Montevideo. Seguro que es de afuera. Dijeron que no es un novato, que el
tipo sabe de qu habla. Parece que ya ha armado tres afanos como ste, pero
dicen que ste le va a salir ms fino, que aqu va a lucir su verdadero
estilo. Eso dijeron Tate y Leguizamn, que dicen no haberlo visto nunca al
Nita ese, pero que quizs lo conocen y no quieren decir. (Nadie dice lo que
sabe, para no ser pescado rico).

6.45, voy bien, lo nico que me sudan fro las rodillas y el olor a nafta.
Veo detrs del vidrio cmo las luces se van encendiendo de a una: todas
encendidas, uno ve luz, pero no lo que ilumina: el cordn de la vereda,
unos zapatos, un paraguas, un escaln, la puerta de un Renault azul, uno
que fuma sentado, una parada, un viejo, otro zagun, dos que van a la par,
tacos altos, las medias, un chico parado, un borde, papel plateado de
cigarrillos, baldosas, humareda, el perfil del tipo con visera y el faro
rojo del Renault. Si lo hubiese visto a Tate cuando entr, estara ms
tranquilo. Pero parece que fue Nita el que dijo que nadie se viera con el
otro.

Voy bien, a pesar de todo. Afuera la calle vir al azul, al azul sucio. Hay
un momento, cuando las cosas todava no son algo, en que son sucias. Todo
es sucio hasta que toma forma, tambin los das. Abrigos lentos se
contorsionan, avanzando sobre la vereda; parecen esos muequitos que venden
en la calle, manejados por piolines invisibles, para los chicos. Un diario
-la primera plana- sale volando de las manos de uno que hace ngulo en una
parada. Dos tipos se han quedado detenidos y los dejo atrs, suspendidos en
el pequeo tringulo de la ventanilla de la puerta derecha. Tambin queda
flotando un paraguas, el tronco de un rbol, las races. Chapas
perpendiculares a la vereda -un kiosco de diarios y revistas- navega hacia
mi costado derecho y desaparece. Va hacia una zona lenta y ambigua.

Me imagino a todos reunidos, en lo de Tate, o en Maco despus que cierre el
bar o quizs Nita proponga juntarse en otro lado; todos juntos, alrededor
de los recortes de los diarios. Nita entrando sin mirar a nadie, sentndose
para darles una ojeada, luego sacar el pauelo para limpiarse la tinta de
las manos (manos limpias las de Nita). Nita se sentar en medio de los
abridores, que esperamos que hable, que diga que todo debera haber sido
ms limpio, pero que est conforme. Nita pedir algo para tomar y despus
del primer sorbo volver a los recortes, que dirn que el jefe es un
conocedor, un experto, un lobo sin pelos, un ex, un alguien, que dudarn
que sea un local, que publicarn el prontuario de varios, quizs entre
ellos el de Nita, pero no sabremos cul de todos es. Nosotros esperando que
hable de lo que importa, pero el tipo demorar los gestos, se lustrar el
anillo, se alisar las cejas, buscar nada en los bolsillos, se reclinar y
exhalar. Nita no va a encender un cigarrillo. Nita no fuma. Demorar los
gestos y nosotros esperaremos.



Desde la cama, echado boca arriba, aunque est algo oscuro todava, veo
pasar un cielo rpido que refleja rojo y no me gusta, porque maana va a
llover. Maana, que en realidad es ahora, es uno de esos das en que no
tendra que llover. La peor espera es con lluvia. Quedarn tres horas para
que me toque a m. Eso si a Leguizamn y a Azuela les sale todo bien.
Espero que el animal no relinche cuando lo monte. Un caballo as no est
acostumbrado a que lo monte cualquiera. Caballito, portate bien con Tate:
hasta queda en verso. Qu cosa, si yo fuese ingls dira: Litl hors bi gud
uid Tate y ya no tiene gracia. (Claro que si yo fuera tampoco me llamara
Tate). Ni siquiera s si es una yegua o un caballo. Otelo Blue bien podra
ser una yegua, que recuerde al hacedor del mal: un Otelo de azogue azul,
ms negro que el negro. Si Desdmona, en vez de desmoronarse, hubiese
resistido al mal (otras lo hicieron), sera tan nombrada como l. La gente
recuerda al mal: del mal se aprende (castigo), la gente cree que con el
bien se nace y que en cambio el mal se aprende. La gente cree y vive.

Hay que ser bueno y punto (mi padre, 1925). Si hay que ser bueno es porque
uno nace con un Lucifer debajo de cada brazo. Lo interesante de Otelo es
que el tipo no deseaba nada prohibido, ni el bien propio sobre el mal
ajeno, ni tena ambiciones desmedidas. Al tipo le fueron cebando desde
afuera lo flojo podrido que tena adentro. Como si lo hubiesen escarbado
hasta hacerle aflorar la duda.



Instrucciones Otelo Blue (Azuela):

1) Empiece a espaciar, desde tres das antes, los encuentros con conocidos.
   Comente que tiene gripe. Desde ese da, deber estar limpio.

2) Dormir la tarde del 2/6, toda la tarde.

3) Ir a las dos ltimas carreras del 2/6 con una camisa a cuadros, campera
   de lana forrada con piel y pantalones color marrn. Sin bigotes,
   afeitado. Zapatos buenos. El arma enfundada y descargada.

4) Apostar temprano unos veinte a la fija.

5) Salir con toda la gente, despus de la ltima carrera, hasta unos metros
   de la salida y regresar simulando buscar un reloj cado en las gradas.

6) Llegar hasta caballeriza 4. Estar vaca. Pasar la noche.

7) Entre las 6 y las 6.15 hace la ltima ronda el sereno. Darle un
   durmiente al tipo. Slo un golpe, sin sangre. Dejarlo en la caballeriza
   4.

8) Salir por la puerta de Laterales Este. Estar abierta por Leguizamn.

9) Busque las prximas instrucciones tres das despus, donde siempre.
   Mientras tanto, no vea a nadie.

Nita.



Mi Otelo Blue bien podra ser una yegua. Prefiero los caballos porque no
son tan tercos, cuando es correr, es correr y se acab. La yegua lo
presiente a uno, si uno est a media mquina, ella lo mismo y slo se la
saca a fusta. Lo malo es que va a tener las crines cortas y voy a tener que
zamparle freno. Si tuviera las crines largas lo montara en pelo, casi
sobre el cuello y le hablara despacito para que no se asuste. As lo saqu
de la pista a Tosco en Turimbas, casi mancado, casi sin que se le notara. Y
seguro que ni se le not, porque dos meses despus volvi a repuntar en las
apuestas, como si nada.

Boca arriba, con la radio bajita (no la escucho), fumo; anillos de humo se
deshacen mientras se forman otros, etctera. La cuestin es quin es ese
famoso Nita. Buena hora para preguntrmelo. Nadie lo conoce; fue
referenciado por terceros, dej instrucciones por escrito a cada uno por
separado, en Maco, a travs de un emisario que tampoco se dej ver por
ninguno de nosotros. El emisario dej dicho que Nita nos conoce a todos, de
Maco, de otra poca, pero no recuerdo a nadie llamado Nita. Tambin dijo
que no es de ac y que es un tipo con mucho nombre. Cmo no cebarse: un
tipo de afuera que nos elige a nosotros, como abridores, en un trabajo de
especialidad. Un tipo as est bien informado, tiene sus contactos y la
plata para que los intermediarios sean ms que discretos. Quizs sea aquel
que result el jefe en la tramoya del Tansis. Ese tipo no pareca de ac.
Quizs sea el mismo Tura, que se cubre, por si algo cuela. Dueo de un bar
como Maco, tiene una posicin privilegiada.

Qu nos hizo confiar a todos en nadie? Releo las instrucciones, escritas
para mi persona:

Instrucciones Otelo Blue (Tate):

1) Por lo menos cuatro o cinco das antes desaparecer de Maco y de los
   bares habituales, dando como pretexto un viaje al interior.

2) El 2/6 dormir toda la tarde.

3) Entrar por el respiradero del depsito que da a la Diagonal. Es de 0,60
   x 0,50, sern unos 5 metros. Las dos rejas, la que da a la Diagonal y al
   depsito, habrn sido amaadas por Leguizamn y estarn flojas. Dejar
   todo como estaba. Azuela se habr encargado del sereno.

4) Otelo Blue estar en la caballeriza 3. Si hay freno, usarlo, si no
   montarlo en pelo. Cruzar la pista hasta Laterales Norte, al paso. El
   portn habr sido abierto por Leguizamn. Subir a Otelo Blue al camin
   que estar esperando.

5) Conduce Surez. Usted deber bajarse en el Cruce.

6) No contactar con ningn otro. Esperar instrucciones donde siempre.

Nita.

Las guardo y pienso: no recuerdo a nadie con ese nombre.



6.48. Se han ido extinguiendo los ruidos, hay bocinas y voces lejanas, casi
no oigo el roce de las cosas entre s. Junto las rodillas para
calentrmelas, pero no se rozan, tampoco las manos con las rodillas: azul
silencioso. (Nita debe usar un abrigo azul, un tipo distinguido). Pruebo
rozar un zapato con el otro (zapatos buenos pidi Nita), pero tampoco hacen
ruido. Debe ser el fro que me baja de las rodillas. Las narices y las
bocas soplan un vaho sucio, por los cordones de la vereda corre una baba
que va hacia el fondo de la ciudad.

Me cal el sudor fro de anoche en el cemento. Noche de ratas espantando
ratas. Un lugar hueco por donde se me escurran las desgraciadas. Se me
queran meter por dentro de la ropa. Buscaban el calor de los sobacos y de
la picha entre las piernas. Las ratas no ven de noche, slo buscan calor.
Una preada, hinchada de sus cositas, ms voraz que todas, me merodeaba
arrastrando su vientre rosado que en cualquier momento explotara.

El tipo pas dos veces durante la noche, una a las dos y otra a eso de las
cuatro y media (el merodeo de un hombre se parece al de un animal). Estuve
pendiente de que hiciera lo que podan ser sus movimientos habituales, pero
es difcil saber lo que un tipo solo y de noche va a hacer. Con un trabajo
as se le debe dar a la gente por cosas raras. Por la forma de caminar
tena que ser un rengo o un viejo, pero no fue cuenta que deba ser un tipo
joven cuando trat de desnucarlo, pero de eso ni quiero acordarme.

Las ratas se pasaron la noche espantando a los caballos. Prefiero el olor a
bosta a la nusea de nafta que tengo ahora, que me acuerdo cmo el tipo se
me dio vuelta cuando fui a desnucarlo. Fue en la tercera ronda.
Desgraciado, culebre hasta ponrseme de frente. Fue rpido. No vi cuando
sac la navaja, slo el brillo. Seguro que no pudo verme la cara, pero en
eso mejor ni pienso. Por suerte le pude dar el durmiente. Ese no se va a
despertar hasta el otro domingo. Al fin qued tirado y que lo olisquen bien
las ratas.

Sin sangre y en la caballeriza 4, dijo Nita y casi cumpl.

Le pueden sudar a uno los huesos? El tipo que maneja est difuso, lejano,
como si nos separara un vidrio o el tiempo: algunos minutos, suficientes
para estar los dos -el tipo y yo-, secamente en mundos distintos. Se me
corta la lengua pero no necesito hablar, ac es todo silencio. Ni necesito
abrir la boca para largar el aire, porque est quieto. Afuera, la calle
est en deshora; el tiempo no corre, slo la baba hacia el fondo espeso del
centro de esta ciudad de inmundicias, los perros sueltos rozan los bultos
malolientes de la vereda.

Al tipo de la visera le brilla en la nariz un reflejo azul. El fro y el
olor a nafta me viraron la lengua, pero no necesito hablar.

                                ... ... ...

La camioneta avanza tambaleando en forma penosa, esquivando pozos y charcos
del camino recin remojado por la lluvia. Se aproxima a un cruce, luego del
cual sigue un camino aun ms angosto, casi tapado por la selva, que se le
echa encima, ms a esta hora, entre el atardecer y la noche. Los faros
iluminan alternativamente los surcos del camino y el enjambre verde oscuro
de la vegetacin, que empieza a oler, por el chaparrn.

En el cruce hay dos coches detenidos, esperando, uno en la misma ruta de la
camioneta, el otro cruzado. Es un cruce de frontera, un paso ilegal. El
conductor se detiene en medio del camino, y no apaga los faros. De uno de
los coches baja un hombre y se dirige a la cabina de la camioneta. El
conductor baja. No se conocen y desconfan. Se dirigen a la caja y uno de
ellos ilumina el interior con una linterna. Otelo Blue, todava ms hermoso
por el sudor, asustado, corcovea sacudiendo el vehculo. Ms hermoso,
todava, relincha.

El hombre ya ha visto el caballo y parece ms tranquilo. Regresa a su auto,
saca del bal una bolsa de papel madera y se dirige al vehculo que est en
el camino de cruce. Deja la bolsa sobre el cap. Del otro auto baja una
mujer y la recoge.

La mujer vaca la bolsa de papel madera en el asiento del acompaante.
Cuenta: veinticinco fajos gruesos, es lo que esperaba, revisa: son dlares
de los buenos, slo le alcanza con tocarlos, sonre: empieza a relajarse.
Pone la bolsa debajo de su asiento y guarda el revlver en la guantera, su
olfato le dice que no va a necesitarlo. Aprovecha y saca los cigarrillos.
Mientras pone en marcha el auto, saluda con un gesto, luego suspira. Las
luces del auto se pierden entre el verde oscuro de la vegetacin.

La mujer se llama Anita, es puta y fuma. Ella se acuesta con Azuela, con
Tate, con Leguizamn, todos ellos son sus clientes. Los conoce mejor que
nadie en este mundo, y, por supuesto, mejor que ellos mismos, porque no hay
nadie ms comprensivo que una prostituta. Ella arm Otelo Blue, y ahora que
todo termin, disfruta.

                                ... ... ...

Ahora yo, sentado en la mesa con un vaso de agua que traje de la cocina,
escucho al otro que est en m, que me pregunta, tres horas antes de
atravesar yo la pista con Otelo Blue -yegua o caballo-, qu me hizo confiar
en un nombre, al que necesito pegarle la cara de alguien, el cuerpo de
alguien, que son varios, que son muchos y otros. Ahora que tom el agua
pienso que el agua es buena para calmar la duda, que ahora empieza a roerme
la angustia. Quin usara la palabra amaada? Quin sabra que yo, Tate,
entiendo el verbo amaar? Jams us esa palabra. Ese alguien me conoce o
ms bien conoce algo de m que yo no. Eso es lo que le dio al annimo Nita
una familiaridad con todos nosotros que no es tal. El tipo logr que lo
inventramos, porque l fue quien nos invent a nosotros, como expertos,
como especialistas, es decir como lo que somos, pero tambin -en cierta
manera- como lo que no somos. Nos convenci a todos -a Azuela, a
Leguizamn, a Surez y a m (habr alguien ms que yo no sepa?)- de que
exista tal como queramos que fuera. Qu cara le habr puesto Leguizamn
a Nita? Qu cara tendr para Azuela? Y Surez, que en algo ms de tres
horas me va a llevar al Cruce y que despus va a entregar a Otelo Blue para
que lo lleven a quin sabe dnde?

Por qu el otro que est en m -que tambin recibi el beneficio del agua-
me pregunta recin ahora si debo confiar en Nita? Si lograra por lo menos
que Nita fuese un perfil sombreado por la lmpara, de un tipo que avanza
hacia una mesa, una manera de hablar, aun sin saber lo que dice; aunque sea
una forma particular de separar la silla de la mesa (la levanta, sin
arrastrarla, la deja de costado, apenas apartada), reclinndose en el
respaldo, inclinndose luego hacia la conversacin ya iniciada, juntando
las manos para frotrselas antes de pedir algo para tomar, que pasea
lentamente la mirada desde el centro de luz, hacia su derecha primero,
pasando otra vez por el centro, vira a la izquierda (una rbita en
semicrculo), dilata los poros y otea por encima de su hombro, para que lo
circundante empiece -poco a poco- a dejar de resultarle ajeno.



6.55. En la prxima gire a la derecha. Todo est bien. Apenas si me oigo,
pero algo debi escuchar el tipo porque el auto vir a la derecha. Ahora
avanza por una calle, abrazada por arcadas. Cada vez est ms oscuro
afuera, apenas puedo ver. En el fondo, un paredn, parece haber. Y al final
creo ver a Nita. Nita palmeando a Leguizamn, arrimndose a la barra, Nita
dejando el paraguas en el borde (el paraguas se balancea, pero no cae),
Nita sonrisa a Tate (le falta un diente del costado a Nita), Nita contando
plata, Nita bajando de un coche (lo veo desde arriba). Nita guio falso,
Nita que me saluda y yo le digo: Un gusto en conocerlo, seor Nita. Me
responde: Cosecha modesta, pero buena.

La lengua se me ha puesto fra. Yo, Presunto Azuela, no necesito hablar. Si
vomitara, me sacara todo el fro que tengo adentro. Veo la nariz del tipo
que maneja, parece la vela de un barquito del Ro de la Plata. El tipo, con
su visera.

Oropndola: linda palabra; no s qu dice, pero linda. Oropndola: me
sacar el fro y la nafta que me nausean. Igual que prgola y pndulo.
Oropndola, oropndola, oropndola, digo. Oropndola de mierda: no me hace
nada y el fro me baja, porque el muy mierda me dio un puntazo en el
costado.

Igual, yo, Presunto Azuela, me aguanto el cuerpo y no necesito hablar.

** Mara Rossi
   mrossi@mail.retina.ar
   Escritora y biloga argentina (Buenos Aires). Obtuvo el Primer Premio de
   Relato 1995/96 Miguel Briante, convocado por el diario Pgina 12, de
   Argentina, por el cuento "Ojo de agua abierta". Ha publicado otros
   textos en revistas literarias de Buenos Aires.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

*** Chvez s, Chvez no
    Emilio Agra (agramil@hotmail.com)
    Caricatura humorstica
    Sobrevivientes Asociados
    Maracay, 2003
    ISBN: 980-12-0273-4
    116 p.

Venezuela ha sido un pas particularmente prolfico en la caricatura
humorstica orientada a la crtica del acontecer sociopoltico. La realidad
venezolana ha sido plasmada con acierto y mordacidad por artistas de la
talla de Zapata, Fonseca, Sancho y muchos otros. Uno de estos artistas es
Emilio Agra, un escultor y dibujante que desde 1988 realiza la vieta del
diario El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay.

Autor de Y no slo de pan..., Haga el humor, no la guerra, La apa y Usemos
el cerebro por razones de higiene, Agra se ocupa, en este volumen, de la
situacin venezolana a raz de la aparicin del fenmeno Chvez, y lo hace
con una visin que no parece inclinarse hacia el presidente venezolano ni
hacia sus adversarios, pero s en contra de todos ellos.

Realizadas con gran simplicidad de trazo, pese a lo cual estn dotadas de
una expresividad sorprendente, las caricaturas de Agra -que a lo largo de
toda su carrera han sido implacables con la fauna poltica-manifiestan en
agudas frases el descontento que el hombre comn suele tener en contra de
quienes dirigen la sociedad.

Bajo la mirada de Agra todos los polticos son culpables. "Si yo le doy mi
apoyo usted es capaz de venderlo", le dice un votante a un poltico
neoliberal, en una de las vietas. En otra, un pobre, sentado ante un plato
vaco, sonre y declara que est esperando que se cumplan las promesas del
presidente. Y ms adelante, dos personajes enredan sus lenguas y se dicen a
s mismos: "Si hay ridculo peor que un antichavista irracional, es un
chavista fantico".

Agra naci en Espaa en 1952 y se inici en el arte en 1970. Ha publicado
caricatura humorstica en peridicos caraqueos como El Diario de Caracas y
El Nacional, as como en los diarios arageos El Imparcial, La Prensa y El
Periodiquito. Sus seguidores disfrutarn este nuevo libro como un banquete
completamente desprovisto de desperdicio.



*** Oficio de familia
    La fotografa periodstica venezolana en el siglo XX
    lvaro Cabrera y Pedro Ruiz (pedro.ruiz@sympatico.ca)
    Reportaje
    Accent ditorial
    Montreal (Canad), 2003
    128 p.

Escrito al alimn por lvaro Cabrera y Pedro Ruiz, este libro es un
homenaje a los reporteros grficos venezolanos. Los autores presentan un
reportaje que penetra en esta suerte de "cuarto oscuro" de la historia del
fotoperiodismo venezolano, de la mano de los hermanos Delgado Cisnero,
quienes comparten un doble parentesco: el familiar y el del oficio
fotogrfico. Pero, cabe advertir, la historia de Gustavo, Alex, Ramn y
Henry Delgado, as como la de su entraable to, Juan Quijano, iniciador de
esta saga periodstica, es slo un punto de partida.

A partir del relato de los hermanos Delgado Cisnero, el lector se pasea por
las perspectivas tericas que explican el uso social de la fotografa como
forma de expresin y medio para la reproduccin de imgenes, as como por
los nombres seeros del fotoperiodismo internacional y nacional, para
llegar a esa orilla de aguas agitadas por una polmica inconclusa, la del
carcter artstico de la fotografa, de la buena fotografa.

Los autores, periodistas ambos, renuncian al anecdotario, esa tendencia tan
particular que tiene la memoria para mirarse a s misma. Antes ms bien,
optan por la interpretacin de un quehacer a partir del cual es posible
seguir el hilo de la historia venezolana, as como del periodismo como tal,
en su rostro ms cotidiano, en sus gestos ms dramticos.

lvaro Cabrera es periodista, egresado de la Universidad Central de
Venezuela, y ha estado vinculado al movimiento de derechos humanos en
Venezuela desde 1988, quehacer que lo ha llevado a trabajar con ONGs como
Cofavic y Provea. Ha trabajado adems en el campo cinematogrfico y en el
de la publicidad y ha hecho estudios de cine documental, animacin,
direccin cinematogrfica y guin, adems de participar en 1998 en el
Taller de Expresin Literaria del Celarg, en la mencin de poesa.

Por su parte, Pedro Ruiz ha trabajado para el programa de documentales
Expedicin, donde altern las tareas de asistencia de cmara con la
asistencia de edicin y la escalada de rboles para ms de una docena de
programas filmados en diferentes latitudes de Latinoamrica. Trabaj
igualmente para el vespertino Tal Cual, de Caracas, desde su fundacin.
Posteriormente continu haciendo carrera como fotgrafo independiente,
desarrollando fotorreportajes sobre la guerrilla en Colombia, el Amazonas o
la vida en los barrios caraqueos. En 2001 se integr a la agencia Gamma
Press y desde entonces sus fotografas se publican ocasionalmente en una
diversidad de diarios y revistas internacionales.

En Caracas el libro puede adquirirse en la librera El Buscn del Trasnocho
Cultural, en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes. En Internet, bsquelo
en la librera espaola Kowasa.com, especializada en libros de fotografa.



*** Lpiz, papel y sueos IV
    VIII Concurso Interescolar Margarita Berrotern
    Cuentos
    Senderos Literarios (senderosliterarios@cantv.net)
    La Victoria, Venezuela, 2004
    90 p.

El 29 de noviembre de 1996 muri la escritora venezolana Margarita
Berrotern, autora que destil su amor por la infancia a travs de cuentos
y poemas para los ms pequeos. Desde entonces, los buenos amigos de
Senderos Literarios -grupo al que perteneca "La Poeta del Campo"- honran
su memoria con un concurso de cuento que lleva su nombre.

En el concurso participan pequeos de las poblaciones arageas de La
Victoria, El Consejo, Las Tejeras, San Mateo y Villa de Cura. El ao
pasado, 56 nios de estos lares fueron seleccionados para integrar la
antologa Lpiz, papel y sueos, la cuarta que edita Senderos con las
narraciones de estos diminutos autores.

El libro ha sido ilustrado por Yadira Prez y diseado por Hctor Bello. En
su presentacin, la profesora Luz del Alba Inojosa advierte que, al
escribir, el nio "proyecta su entorno sociocultural, que lo moldea, y su
interior lleno de miedos y alegras, misterios y verdades. Lo escrito es un
universo muy particular que toma lo aprendido como ingrediente para
construir significados, como hilo para tejer su trama".

Un trabajo digno de recibir el apoyo de todos, y que anuncia un futuro de
buena salud para las letras venezolanas.



*** Una nueva manera de pensar
    J. P. Leroy (avila2004@cantv.net)
    Ensayo
    Editorial Alianza Universal
    Caracas, 2004
    ISBN: 980-12-0152-5
    394 p.

No pocas veces se ha dicho que la poca contempornea es la ms convulsa de
cuantas ha transitado la humanidad. As, ocupndose de "las noticias que
leemos, vemos u omos a diario", el periodista francs J. P. Leroy entrev,
en este libro, la aparicin de un nuevo escaln en la conciencia humana.

Una nueva manera... est compuesto por artculos publicados en los diversos
medios en los que escribe Leroy. En ellos el autor explica sus propias
ideas sobre la incidencia de esta "nueva conciencia" en Venezuela y comenta
las implicaciones filosficas y religiosas de Internet, el racismo, la
guerra de Irak y el ya casi olvidado efecto 2000, adems de hablar de temas
universales como la paz, la lucha entre el bien y el mal, la teologa o la
eutanasia.

"No estamos hablando aqu", explica Leroy, "de astronoma o cosmologa,
sino de una nueva conciencia, un nuevo pensamiento, nuevos paradigmas para
medir cualitativa, moral, tica y espiritualmente todo cuanto acontece bajo
el sol". Ms adelante justifica el ttulo de su libro: "Cuando repasamos
los diccionarios, las enciclopedias, los grandes tratados filosficos,
religiosos y cientficos de nuestro fin de siglo XX, nos damos cuenta de
que el pensamiento humano universal ha dado un vuelco de 180 grados sobre
su eje".

Leroy tiene casi cuarenta aos de trayectoria periodstica. Ha sido
corresponsal en el Medio Oriente y ha trabajado para peridicos de Grecia,
Francia, Suiza, Israel, Canad, Alemania y otros pases.



*** Posesas de La Habana
    Teresa Dovalpage (http://www.dovalpage.com)
    Novela
    Pureplay Press (http://www.pureplaypress.com)
    Los ngeles (EUA), 2004
    ISBN: 0-9714366-7-3
    208 p.

La novela en espaol de Teresa Dovalpage, Posesas de La Habana est basada
en una familia de cubanas de clase media, pertenecientes a cuatro
generaciones, que al reflexionar sobre sus vidas, durante una noche de
apagn, cubren la historia de Cuba desde principios del siglo XX hasta
principios del XXI.

Sobre su propia narrativa comenta la autora: "Cuando varias generaciones
viven bajo el mismo techo, los choques son inevitables. Si de los cinco
miembros de la familia, cuatro son del gnero femenino -con edades que van
desde los once aos hasta los noventa- el estrgeno acumulado en un
apartamento de dos habitaciones puede alcanzar proporciones alarmantes. Las
protagonistas viven no al borde, sino 'en' un ataque de nervios crnico,
que debido a las carencias econmicas y a la asfixia poltica se prolonga
indefinidamente. Hay alguna esperanza para estas cubanas atrapadas en una
isla en la que el mar parece ser la nica va de salvacin?".

Teresa Dovalpage naci en La Habana en 1966 y estudi licenciatura en
lengua y literatura inglesas en la Universidad de La Habana, donde tambin
trabaj como profesora de ingls. Desde 1996 reside en Estados Unidos. Ha
trabajado en tres universidades de San Diego, California, enseando
espaol. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado en
literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo Mxico. Acaba de
publicar una novela en ingls, A girl like Che Guevara (New York, Soho
Press, 2004).

Segn el premiado autor cubanoamericano Carlos Eire -profesor de historia y
estudios religiosos en la Universidad de Yale y ganador del Premio Nacional
del Libro-, Teresa Dovalpage "pone al desnudo las interioridades de una
sociedad consagrada a la pureza ideolgica, donde lo real y lo ideal rara
vez convergen, y donde el amor florece en medio de la crueldad y hay que
invertir todos los valores para sobrevivir".



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Felicitaciones recibidas en nuestro octavo aniversario ================

*** Disfrute

Jorge,

Felicidades por los 8 aos de Letralia. La sigo disfrutando, as como su
foro.

Saludos,

Alejandra Ulloa
aleulloa@hotmail.com



*** Ocho y ms

Felicitaciones, querido Jorge, por esos ocho largos aos. Y que sean ms.

Un fuerte abrazo,

Domingo Martnez Castilla
dmartinez@missouri.edu



*** Centenaria

Hola, Jorge:

Te felicito por el octavo aniversario de Letralia, logrado a costa de
tantos esfuerzos, ojal se haga centenaria... y ms!

Cordialmente,

Estrella Cardona Gamio
estrellacg@ccgediciones.com
http://www.ccgediciones.com



*** Mil felicitaciones

Amigo Gmez Jimnez, mil felicitaciones por el aniversario.

De un lector relativamente nuevo.

Ricardo Laudato
diplo_miua@yahoo.com



*** Apoyo y aliciente

Estimado Jorge:

Compromisos ineludibles me impidieron enviarte a tiempo mis felicitaciones
por este octavo aniversario.

En ese marco, ms que congratulaciones, deseo expresarte el agradecimiento
de muchos como yo que encuentran en tu trabajo un gran apoyo y aliciente
para seguir adelante.

Gracias por brindarnos mucho de tu esfuerzo a cambio de nada.

Saludos,

Marcos Wever
mawaperiodista@yahoo.com



*** Un clsico

Jorge Gmez:

Quiero enviarte mis renovados deseos de continuidad para tu revista en su
octavo aniversario. Se podra decir que Letralia no slo fue de las
primeras revistas literarias de Internet, sino que ya es un clsico de
nuestro continente latinoamericano, oportuna conciencia del nuevo universo
creado despus de la revolucin de Internet.

Un abrazo,

Jorge Majfud
jmajfud@hotmail.com



=== Buscando a Alma Maritano ==============================================

                                                         31 de mayo de 2004

Qu tal, buenas noches:

Mi nombre es Pablo; soy de zona oeste y les escribo para preguntarles si
saben sobre una nueva novela de Alma Maritano, si hay posibilidad de
acceder a su correo electrnico o, si no, me conformo si pueden averiguar
si hay una continuacin de la saga Vaqueros y tranzas y El visitante.

Muchas gracias,

Pablo Banegas
pablo_banegas@yahoo.com.ar



=== Directo al arco =======================================================

                                                        24 de junio de 2004

Estimados amigos:

Les escribo desde Espaa y me gustara que me dijeran cmo puedo ponerme en
contacto con Ediciones Al Arco, editorial fundada por Marcos Gonzlez Cesar
y Julio Boccalatte.

Muchas gracias,

Javier Serrano Palacio
Javier.Serrano@delprado.com



=== Poetas venezolanas del siglo XX =======================================

                                                         1 de julio de 2004

Saludos desde Puerto Rico.

Estoy buscando informacin sobre las poetas venezolanas ms destacadas del
siglo XX. Me interesa el tema y no he encontrado nada significativo en la
red.

Un abrazo,

Julio Csar Pol
elsotano00931@yahoo.com



=== Ganando con Letralia ==================================================

                                                         2 de julio de 2004

Estimado Jorge:

Hace unos meses, cuando visit por primera vez Letralia, estuve consultando
la seccin de concursos literarios y vi uno, el de Antitauromaquia.com, que
se ajustaba perfectamente a un relato que haba escrito mi esposo, Alfonso.
Justo vi el anuncio cuando apenas quedaba una hora para cumplir el plazo
lmite. Lo enviamos y, felizmente, Alfonso obtuvo el segundo premio. Si le
apetece, puede visitar el sitio para leer su relato ("La fiesta") y los
dems relatos premiados.

Reciba un cordial saludo desde Espaa,

Vanessa Ordovs
ordovas@av-traducciones.com

      N. de L.: El I Certamen de Relatos Cortos Antitaurinos de
      Antitauromaquia.com arroj como ganadores, en primer lugar, a Javier
      Urquiza Lpez ("Recuerdos de cuando mor"), en segundo a Luis Alfonso
      Bolea ("La fiesta", el cuento al que hace referencia esta carta) y en
      tercero a Juan Ruiz Gallego ("Sangre festiva"). Adems se otorgaron
      dos accsits y fueron mencionados diez finalistas, como se puede
      comprobar en el sitio aludido. Felicitaciones a Bolea y a todos los
      ganadores de parte del equipo de Letralia.



=== Sobre Ral Amaral =====================================================

                                                         5 de julio de 2004

Buen da:

Les rogara me enviasen informacin biogrfica de Ral Amaral, el cual,
segn sabemos, tuvo un encuentro con el escritor espaol Juan Ramn
Jimnez, sobre los aos 50, en Sudamrica, y creemos que era un cronista de
la poca, de El Da de la Peata, y no sabemos si esta informacin es
correcta.

Muchas gracias.

Roco Bejarano lvarez
rocio_bejarano@hotmail.com
Fundacin Juan Ramn Jimnez
C/Ribera, 2
Moguer (Huelva)
Telf.: 34 95 9372148



=== Denuncia de presunto plagio ===========================================

                                                         8 de julio de 2004

Los saluda Enrique M. Castaeda Tuesta de Lima, Per.

Es lamentable que exista la piratera, los infractores a los derechos de
autor y propiedad intelectual, y ms lamentable es que los que cometen
estas infracciones se escuden en su poder, prestigio e influencia para
justificar su falta. Esta es la razn por la que no hay ninguno en la
crcel.

Apoyamos totalmente la modificacin del cdigo penal para frenar la
piratera en nuestro pas. Con estas modificaciones las sanciones sern
ejemplares para los que infrinjan la propiedad intelectual y los derechos
de autor, se trate de quien se trate.

Es grato dirigirme a ustedes para comentarles sobre nuestro caso de
infraccin a los derechos de autor. Hemos denunciado ante la Oficina de
Derechos de Autor (ODA) del Indecopi (enero de 2003) a la Pontificia
Universidad Catlica del Per (PUCP).

Detalle de nuestro caso:

La PUCP, con su Instituto Ideas, trabaja el proyecto denominado Surcaf en
la zona cafetalera de San Juan del Oro en Puno, financiado por Fondoempleo:
http://www.fondoempleo.com.pe/proyectos_marcha_r7.htm.

Ellos elaboraron las Guas didcticas para la enseanza de la caficultura
-como una propuesta educativa para el curso de caficultura-, 5 libros para
educacin secundaria. Para la elaboracin de las guas tomaron de nuestro
manual El ABC del caf: cultivando calidad (premio Creatividad Empresarial
2000 - Comunicaciones) sin permiso alguno del autor, Ing. Msc. Enrique
Castaeda Prraga y Tecnatrop, SRL (propietario de los derechos de autor):
http://www.elabcdelcafe.com -
http://www.upc.edu.pe/plantillas/0_0.asp?ARE=0&PFL=0&CAT=10&SUB=75&SSC=279

Lo que tomaron:

 Las caricaturas de los personajes: Juancito (representa a un agricultor)
  y Cafecito (representa a un grano de caf): 299 caricaturas.
 33 dibujos.
 28 prrafos (textualmente copiados).
 8 cuadros.
 3 grficos.
 23 fotos.
 19 fotocopiar.*

* Indican que las pginas siguientes las pueden fotocopiar para trabajos
  posteriores.

La Pontificia Universidad Catlica del Per (PUCP) indica, en la
presentacin de sus Guas, que stas fueron resultado de un trabajo en
equipo de los docentes de colegios de los distritos de San Juan del Oro,
Alto Inambari y Yanahuaya, Sandia, Puno, e investigadores del rea de
Capacitacin del Instituto Ideas de la Pontificia Universidad Catlica del
Per, en el marco del Proyecto Surcaf.

La PUCP dice que indican que las caricaturas, dibujos y fotos, pertenecen
al autor del manual El ABC del caf: cultivando calidad.

La referencia que ellos hacen es:

"Imgenes, fotos y grficos: El ABC del caf (Castaeda, Enrique: 2000)".

Lo correcto hubiera sido:

"Imgenes, fotos, grficos, caricaturas, dibujos, prrafos: El ABC del
caf: cultivando calidad, Enrique Castaeda Prraga, 2000".

Segn la ley de derecho de autor, esto no es suficiente, porque si alguien
hace uso de algunas fotos, grficos, caricaturas, dibujos, prrafos, debe
citar correctamente el origen de la misma (derecho de cita), esto quiere
decir que debajo de cada foto, grfico, caricatura, dibujo, prrafo, la
PUCP debera haber citado correctamente al autor.

La Ley de Derechos de Autor indica que tampoco se puede abusar del derecho
de cita, slo se usa para aclarar o para ser ms didctico con algn
concepto o tema.

La PUCP justifica esta infraccin por ser una institucin educativa de
mucho prestigio y adems que las Guas didcticas para la enseanza de la
caficultura no las vendi, las regal y que tampoco tenan por qu pedir
autorizacin al autor, porque es con fines educativos.

Hemos ganado el caso en primera instancia (Resolucin N
126-2003/ODA-Indecopi) y Segunda Instancia (Resolucin N
1230-2003/TPI-Indecopi), Exp. N 00011-2003/ODA. La Resolucin N
1230-2003/TPI-Indecopi indica que la PUCP tiene que pagar al Indecopi por
concepto de multa 5 UIT. A nosotros S/ 2,075.00 por concepto de derechos
devengados y tambin pagarnos las costas y costos del proceso. A la fecha
(03-07) slo han pagado la multa al Indecopi.

El 1 de marzo nos reunimos con el Secretario General de la PUCP, el Dr.
Ren Quispe, gracias a gestiones realizadas por la oficina de la Sra.
congresista Elvira de la Puente. El motivo de la reunin era saber si las
altas autoridades de la PUCP estaban enteradas del tema y saber si queran
llegar a una conciliacin. Al terminar la reunin el Dr. Ren Quispe nos
dijo que queran llegar a una conciliacin, pero que tena que consultarlo
con 2 personas ms, que nos volviramos a comunicar en 7 das. Esperamos
como 15 das y no se dio la respuesta, le remitimos una carta indicndole
que nos d una respuesta en un tiempo de 48 horas, caso contrario
seguiramos con el proceso (denuncia penal). A las 24 horas nos llama y
dice que no van a llegar a ningn acuerdo porque nosotros le hemos dado una
versin de los hechos, diferente a la versin de sus abogados, y que adems
el caso no le pareca algo tan grave.

Actualmente la PUCP ha iniciado un proceso contencioso administrativo ante
el poder judicial para pedir la anulacin de la resolucin del Indecopi,
justificando nuevamente lo hecho porque:

 Son una institucin universitaria de mucho prestigio.
 Que las publicaciones que realizaron no las vendieron.
 No tenan por qu pedir autorizacin al autor para realizar.
 Que actuaron de forma inocente, y que su intencin no era tomar algo que
  no les perteneca.

Nunca la PUCP actu de manera inocente, porque en la manifestacin del
Gerente de la imprenta que diagram e imprimi las Guas didcticas, dijo
que la PUCP le indic qu partes (figuras, texto, fotos, grficos, etc.)
debera tomar, y que l supona que para este tipo de trabajos la PUCP
contaba con la autorizacin del autor.

Cmo es posible que pueda estar pasando todo esto. No es necesario saber de
derechos de autor para darse cuenta de la infraccin que ha cometido la
PUCP.

Es as como queremos:

Que nuestro pas se desarrolle,

Que nuestro pas sea un pas de oportunidades.

Entonces, qu seguridad tendrn los autores de soar, para crear y producir
nuevas obras, si es que se justifica a la PUCP.

O al final se impondr el que tiene mayor poder y mayor influencia, es el
que triunfa en nuestro Pas.

Este es el ejemplo que les dara la PUCP a sus alumnos, a los egresados y a
los que quieren postular.

La PUCP cuenta con facultad de arte, comunicacin, derechos, etc. Podran
haber organizado un concurso entre los alumnos para que diseen una
caricatura de un caf y un agricultor, que a lo mejor hubiera sido ms
creativo que las caricaturas del autor y no tomar partes de nuestra obra
para crear una nueva y presentarlo como su trabajo de investigacin.

Tenemos todos los documentos a la mano para mostrarles. Quizs lo puedan
utilizar como tema de discusin.

Muchas gracias por su tiempo. Esperamos su comentario y/o respuesta.

Atentamente,

Enrique Castaeda Tuesta
tecnatrop@terra.com.pe
DNI 10052591
Gerente - Tecnatrop
Telfs.: (51 1) 4780186 / 98177975
NEXTEL 817*7975
Telefax. (51 1) 4781657

P.S. La Federacin de estudiantes de la PUCP, esta al tanto de esta
infraccin. Para mediados de julio estar lista la web con los detalles de
la infraccin y tambin podrn ver la entrevista en el programa "La Boca
del Lobo". Estar publicado en nuestra web: www.tecnatrop.com.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Ninguna poesa ha calmado el hambre o remediado una injusticia social,
pero su belleza puede ayudar a sobrevivir contra todas las miserias".

      Jorge Teillier, "La experiencia potica" (1968).



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   Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 2 de agosto de 2004
