
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 111
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
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           ~~~~~~~~~~~                       2 de agosto de 2004
           ~~~~~~~~~~~
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           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
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           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"El dedo de Caballero", Jorge Gmez Jimnez.             | Editorial
                                                         |
Pasin en la antigedad. / Quinto desvuelo. / La mirada  | Breves
recobrada. / Humor revocable. / Grombowicz en la UBA. /  |
Los secretos de Dal.                                    |
                                                         |
Albergue de escritor salvadoreo en Alemania ocasiona    | Noticias
confusin. / Ramn Medero designado nuevo presidente del |
Cenal. / Profesores de espaol se renen en Segovia. /   |
Goytisolo gana el Rulfo. / Vida secreta de Dal en una   |
exposicin. / Llevarn al cine los amores de Fermina     |
Daza y Florentino Ariza. / Controversia en Congreso de   |
la Lengua por exclusin de lingista. / Slo proyectos   |
de calidad en aniversario del Quijote. / Daro Fo recibe |
el premio Scaena del Festival de Mrida. / Casi 15       |
millones de euros costar el Centro Garca Lorca. /      |
Mxico recuerda a Salvador Novo en su centenario. /      |
Botero don once cuadros al Museo de Antioquia. / Nios  |
y jvenes tienen su festival cinematogrfico en          |
Venezuela. / Casa Rmulo Gallegos celebra aniversario    |
del escritor. / Festival Dramafest arranca en Mxico. /  |
Fiesta de los tteres en Tlaxcala. / El Ulises de Joyce  |
y la literatura argentina. / Santiago del Estero celebra |
su feria. / Instituto Dominicano de Periodismo abrir    |
clases en Nueva York. / Convocan a participar en libro   |
homenaje a Angelamara Dvila. / Postergado el XII       |
Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores.              |
                                                         |
Ficticia                                                 | Literatura
http://www.ficticia.com                                  | en Internet
                                                         |
"Los chats, ruidos en el silencio", Patricia Fiorucci    | Artculos y
Ros. / "Algo ms que palabras: la arquitectura ligada a | reportajes
los lugares", Vctor Corcoba Herrero. / "Las ruinas      |
movedizas de Tequila coxis", Luisa Futoransky. / "Eso    |
que llaman amor", Nelson Gonzlez Leal. / "El regreso de |
Oscar Portela", Mariela Mioni. / "El cuervo solitario de |
Carlos Castaneda", Daniel Navarro.                       |
                                                         |
"Algunas notas iniciales para un teatro poltico",       | Sala de ensayo
Carlos Dimeo.                                            |
                                                         |
"Ser una vez...", Estrella Cardona Gamio. / "Episodio", | Letras
Jos Geraldo Neres. / "Ojos de placer", Hernn Pablo     |
Nadal. / Poemas de Lolo Morales. / "La Lupita", Rosy     |
Palu. / "Lo hago para que no te resfres", Fernando A.  |
Vallerstein. / "La muerte no mata a nadie", Arnoldo      |
Rosas. / "Poemas al azar", Santiago Azar. / Dos relatos  |
de David Martnez Garrido. / "Por la boca y de los       |
besos", Mariozzi Carmona. / Dos cuentos de Ivn de       |
Paula. / Poemas de Santiago Montobbio. / Cuentos de      |
Pilar Dubl Lain. / Poemas de Jaime Gil Garca. /        |
"Miedos", Claudio JC Fleitas. / "La firme trama",        |
Joaqun Ferrer Ramos.                                    |
                                                         |
"Asura", Santiago Eximeno. / "Nortes | Norths", Alberto  | El regreso
Hernndez. / "Testimoniales", Rafael Jos Alfonzo.       | del caracol
                                                         |
Carta abierta a Felice Ianua (aproximaciones a un libro  | El buzn
fraudulento)                                             |
                                                         |
Alfonso Reyes.                                           | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      El dedo de Caballero ===================================

No es frecuente, pero ocurre: a veces, un intelectual de reconocida
trayectoria se aboca a hablar con franqueza de una piedra que molesta en el
calzado de mucha gente. La realidad se desprende en esos casos de la
hipocresa que propicia la rutina y es como esa polilla "que se para al
borde de un lpiz y late como un fuego ceniciento", a la que Cortzar nos
insta a palparle el corazn pequesimo bajo la conviccin de que no todo
est perdido.

Hace unos das, el pintor manchego Antonio Lpez Garca (Tormelloso, 1936)
levant algn polvo al declarar a la prensa que Dal "fue amoral y jug un
juego diletante que puede hacer mucho dao a quienes no estn preparados",
y critic "su pose histrinica, con los ojos tan abiertos y los bigotes
erizados" en los que el genio del surrealismo dilapida su genialidad y se
convierte en "un fantoche, un payaso". Se dijo en su momento que Lpez
Garca se comportaba con deslealtad al decir eso, pero lo cierto es que
muchos de nosotros compartimos desde siempre su opinin y de Dal nos
quedamos slo con su obra.

Pero el caso que nos ocupa es otro, y ciertamente ms relacionado con las
letras. Jos Manuel Caballero Bonald ha dicho algo -y pocas veces como
ahora la palabra "algo" ha significado algo- sobre los premios literarios.
El escenario es Mlaga, la fecha el 28 de julio de 2004. Ante una
concurrencia principalmente compuesta por jvenes interesados en la
literatura, el autor de gata ojo de gato ha dicho que los grandes premios
de novela "son ms o menos amaados y previstos por la empresa editora, que
sirven para que el autor gane sus buenas pesetas y para que se difunda su
obra de algn modo", lo cual "confunde mucho a la gente, que piensa que
cada premio es el descubrimiento de un gran autor, y eso es mentira, ya que
la mayora de los premios son mediocres".

Y es que el mercado ha hecho lo suyo en la degeneracin de la sociedad, que
no en todo se equivoc Marx. La poca contempornea ha visto el nacimiento
de los best-sellers sin ngel, en cuyo entorno se puede construir una
carrera literaria sin mayor esfuerzo, simplemente escribiendo como espera
la gran editorial que dispone de las herramientas para situar en la cresta
de la ola a quien se rinde a tales dictmenes, escribiendo la historia (y
volvemos a Caballero Bonald) "de una forma muy expresa, lo que se llama la
novela mimtica, que es una habilidad propia de la cotorra". Nos hace
falta, segn el autor jerezano, afilar nuestra "capacidad de desobediencia"
al escribir.

De haber sido proferidas por un escritor de menos andadura, podra
rebatirse tales incendiarias declaraciones con el argumento de que se trata
de alguien que no ha tenido mucha suerte con los premios ni con las
editoriales. Pero en este caso resulta esclarecedor que an no haya
aparecido comentario alguno del sector afectado: a sus casi 80 aos,
Caballero Bonald ha ganado varias de las mayores preseas literarias: el
Premio de la Crtica, el Biblioteca Breve, el Ateneo de Sevilla, el Plaza &
Jans, el Reina Sofa...

"Con la vejez se pierden las ganas por los homenajes, por los
reconocimientos", ha dicho Caballero Bonald en algn momento. Su postura
abierta y frontal ante lo que el comn entiende por literatura no es, de
ninguna manera, inconsecuente (se recuerda an que, a la muerte de Alberti,
declar que "como poeta y ltimo representante de la generacin del 27,
Rafael Alberti dej de existir hace aos").

En entornos econmicamente menos ostentosos, son otros los factores
externos que inciden sobre la literatura, deformndola y corrompindola. No
es importante en estos entornos el dinero, vender libros, ya que no hay
mucho de lo uno ni de lo otro, por lo que tal amaamiento de la literatura
sirve a otros fines.

Es as como en Venezuela, con su pequea guerra poltica que enfrenta
agriamente al gobierno contra la oposicin, se puede ser tambin un poco
suspicaz: por un lado, uno de los mayores medios de comunicacin -de
abierta tendencia antigubernamental- convoca a su acostumbrado concurso
literario, de cierto renombre por las firmas que lo obtuvieron en el
pasado, y el cuento ganador es sospechosamente tan antigubernamental como
la lnea del medio convocante; por el otro, el gobierno concede el Premio
Nacional de Literatura a un autor que, sin entrar en consideraciones
respecto a sus mritos para obtenerlo, resalta en la comunicacin oficial
por haber escrito en algn momento un libro acerca de uno de los hroes
tutelares del chavismo (justo es decir que el autor en cuestin rechaz el
"honor").

La gran literatura, no la que responde a propsitos clientelares de orden
econmico o poltico, es la que finalmente trasciende. Lo dems -y algo de
eso tambin ha dicho Caballero Bonald- queda para la ancdota, cuando no
para el olvido.

Pues a eso, que el dedo que Caballero Bonald ha puesto sobre la llaga sea
el de todos nosotros. A destapar ollas, a palpar el pequesimo corazn de
las polillas. Que no todo est perdido.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Pasin en la antigedad. El argentino Crculo de Mesala viene realizando
los viernes y sbados un taller de convocatoria abierta llamado
"Mitologas, pasiones y gneros en los clsicos de la literatura
grecolatina". Sus propulsores pretenden emprender un recorrido por aquellos
textos clsicos de la antigedad grecolatina y sus autores que es menester
no dejar de conocer, enfocndose en las construcciones mitolgicas y la
pasin. Los participantes pueden aportar sus ideas, sus intereses y sus
lecturas en un espacio abierto de reflexin. No es necesario tener ningn
conocimiento previo sobre los temas ni tener la bibliografa. Para
participar, escrbale a Leonor Silvestri, de El Crculo de Mesala.
elcirculodemesala@yahoo.com.ar

Quinto desvuelo. El poemario Desvuelo, del escritor uruguayo Hctor
Rosales, cumplir nada menos que dos dcadas en diciembre de este ao.
Despus de haber sido publicado en Montevideo por Ediciones del Mirador y
en Terrassa-Barcelona, por Mirall de Gla, Montebarna Ediciones (tambin en
Barcelona) ha publicado dos reediciones aumentadas y el sitio Literatura
Digital de San Jos, Costa Rica, public una versin digital en 2001.
Rosales est de plcemes por mltiples motivos, pues tambin su libro
Visiones y agonas est cumpliendo un cuarto de siglo y la editorial
Palabra Virtual, de Mxico, acaba de publicar, en formato digital, la
quinta edicin de Desvuelo.
http://palabravirtual.com/index.php?ir=libro.php

La mirada recobrada. Este martes 3 de agosto a las 7:30 de la noche se
inaugura en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile una
exposicin con cien fotografas del arquitecto chileno Julio Bertrand Vidal
que forman parte del libro La mirada recobrada, de Ezio Mosciatti. Nacido
en 1888 y muerto a los 30 aos de edad a causa de la tuberculosis, Bertrand
Vidal fue el constructor del Palacio Bruna, frente al Parque Forestal.
Mosciatti logr obtener de la familia del fotgrafo los negativos
originales.
Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile
Parque Forestal S/N. - Casilla 3209
Telfonos: Mesa Central (562) 6334972 / 6330655

Humor revocable. Cerca de 80 dibujos de humor grfico con alusiones a temas
como los derechos humanos, la corrupcin, el militarismo y otros tantos
relacionados con la poltica venezolana e internacional sern exhibidos en
la muestra "No es una exposicin. El humor grfico tambin es revocable",
que permanecer en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos
(Celarg), de Caracas, del 5 de agosto al 19 de septiembre. Claudio Cedeo,
Mara Centeno, Eneko Las Heras, Alberto Monteagudo (Bosco), Anbal
Ortizpozo, Peli y Edmundo Vargas (Mundo) son algunos de los artistas
participantes.
http://www.celarg.org

Grombowicz en la UBA. El mircoles 11 de agosto a las 7 de la noche se
presentar, en el auditorio de la Universidad de Buenos Aires, la pelcula
polaca Historia (1998), un filme de Horst Leszcuk, que ser precedido por
una charla introductoria de Miguel Grinberg. Historia est basada en
apuntes autobiogrficos de Witold Grombowicz tomados en 1951 en Buenos
Aires. La entrada es libre y gratuita y, adems del filme, se exhibirn
ejemplares de las diversas ediciones de Ferdydurke que Grombowicz tena en
su cuarto porteo de pensin, ediciones originales de sus diarios en
polaco, fotos de su ltima poca en Argentina y cartas escritas a Grinberg
desde Europa en sus ltimos aos.
http:/www.iespana.es/psa-lit

Los secretos de Dal. El Museo de la Repblica El Cabildo, de La Paz
(Bolivia), inaugur este 29 de julio la exposicin "Dali's secrets,
exhibicin centenario", que estar abierta en la Sala de Exposiciones
Temporarias de la planta alta hasta el 15 de agosto y que consta de 39
objetos: rplicas de cuadros, estatuillas y joyas diseadas por el pintor
espaol, as como frascos con diseos artsticos inspirados en sus obras.
La exposicin, de entrada libre, puede visitarse de lunes a viernes de 9 de
la maana a 7 de la noche, y los fines de semana de 10 de la maana a 6 de
la tarde.

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Albergue de escritor salvadoreo en Alemania ocasiona confusin

Gran confusin se gener en El Salvador -y en buena parte del mundo
literario hispanoparlante- durante el recin finalizado mes de julio,
cuando las agencias de noticias dieron cuenta del supuesto asilo poltico
que se habra brindado al escritor Horacio Castellanos Moya (1957), quien
lleg el 8 de julio a Frncfort en el marco del programa internacional
Ciudad Refugio (http://www.autodafe.org), que consiste en brindar albergue,
para ayudarlos a desarrollar su carrera literaria, a escritores perseguidos
o que viven en zonas de gran convulsin.

Castellanos Moya realmente s ha recibido en el pasado amenazas a raz de
la publicacin de su libro El asco, y permaneca exiliado en Guatemala,
donde editaba El Peridico; sin embargo, el escritor aclar este fin de
semana que su viaje a Alemania no es debido a oferta alguna de asilo por
parte de Ciudad Refugio, sino de albergue. En pocas palabras, el escritor
simplemente ha sido becado.

Ciudad Refugio es una iniciativa impulsada por el Parlamento Internacional
de Escritores y tiene como finalidad ofrecer ayuda a escritores
perseguidos, pero tambin a aquellos que se vean impedidos de producir, a
causa de violencia o inestabilidad en sus entornos naturales.

El 7 de julio, antes de partir de Guatemala a Frncfort, Castellanos Moya
declar a un enviado de la prensa salvadorea: "Estar en una ciudad que
tiene un enorme atractivo, como lo constat en diciembre pasado, cuando fui
a presentar las ediciones en alemn de La diabla en el espejo y El arma en
el hombre".

Inmediatamente, la prensa destac las reacciones de sus colegas en el marco
de la confusin que hizo ver al escritor como usufructuario de un asilo
poltico que no le habra correspondido. Desde Hannover, Alemania, David
Hernndez, Premio Alfaguara de Novela 2004, quien tambin se exili en
Europa hace aos, seal su relacin con el proyecto de asilos a
intelectuales en Alemania.

"Soy parte de la comisin que en Hannover y en otras ciudades de Alemania
dan asilo y apoyo a escritores perseguidos y en peligro de ser asesinados
en su pas", explic Hernndez, quien aclar que se abstuvo de votar a
favor de su compatriota por considerar que su vida no corra peligro en El
Salvador, por lo que brindarle el supuesto "asilo" equivaldra a reducir
las oportunidades para otros autores que s estn corriendo verdadero
peligro. "Las libertades individuales (en El Salvador) de los escritores no
se ven afectadas por represin alguna y sera infamia echarle la culpa de
su 'persecucin' al actual rgimen que, aunque es de derecha, respeta el
libre juego de ideas democrticas", concluy.

Otros intelectuales, tambin incorrectamente informados por la prensa,
opinaron al respecto manifestndose a favor o en contra -y algunos de estos
fueron bastante cidos- de que se le hubiera brindado "asilo poltico" a su
compatriota. Hasta el presidente de El Salvador, Elas Antonio Saca, dijo
sentirse extraado de que el escritor se refugiara en Alemania y ratific
que en su pas reina la democracia y no se persigue a nadie. Agreg que si
Castellanos Moya "se siente ms cmodo en Alemania, l se puede ir a
Alemania cuando quiera, pero argumentar que aqu hay persecucin poltica
me parece muy delicado".

El fin de semana, tanto Castellanos Moya como Peter Ripken, anfitrin del
escritor salvadoreo por la Sociedad para la Promocin de la Literatura de
frica, Asia y Amrica Latina
(http://www.litprom.de/sites/dialog_spfrm.htm), aclararon que no se trataba
de un asilo, sino de una especie de beca, ya que una de las facetas de
Ciudad Refugio es justamente "la creacin de espacios abiertos a la
imaginacin".

A pesar de los cables internacionales que han hablado del "asilo" o
"refugio" concedido a Moya, "l no ha pedido asilo y las personas que
actan como anfitriones (primero en Pars y luego en Frncfort) nunca han
visto el programa como un programa de asilo", recalc Ripken. "Ellos (las
agencias de prensa) usaron palabras que no eran correctas. Nunca se usaron
las palabras 'asilo' ni 'refugio' en trminos de 'refugiado', sino de
'shelter' (que se traduce como 'albergue' o 'amparo')".

Adems, el anfitrin de Moya arremeti contra las declaraciones de David
Hernndez: "Es totalmente irresponsable de parte del seor David Hernndez
hablar en tales trminos. Decir que Castellanos Moya est tomando el lugar
de otros escritores (en peligro) es incorrecto y est lejos de la verdad".

Por su parte, el escritor explic que llen su solicitud hace dos aos y la
acompa con ejemplares de su obra, manifestaciones de apoyo de varios
miembros del PIE y el proyecto de escritura que realizara en caso de ser
aprobado, as como documentacin de las amenazas que recibi en 1997 cuando
apareci publicado El asco.

Castellanos Moya aclar que no ha recibido amenazas recientes "de ningn
gobierno o institucin poltica". Sobre las declaraciones del presidente
Saca, dijo que "est en su razn de afirmar que su gobierno no persigue a
ningn ciudadano por sus ideas. Yo en ningn momento he sealado a su
gobierno como perseguidor. Le repito, cuando yo apliqu a este programa, el
seor Saca ni siquiera era candidato presidencial".

Sin embargo, s se descarg en contra de su compatriota y colega David
Hernndez: "Este seor Hernndez miente con flagrancia: dice que yo fui
rechazado en Pars, pero puedo hacerle llegar copia de la carta del seor
Patrick Maisonnave, de la Secretara General de la Mairie de Paris (el
Gobierno de Pars), en la que confirma mi aceptacin como escritor acogido
al programa e incluso me daba la direccin del apartamento que se me haba
asignado en la Avenue de la Porte de Villier. Lamentablemente, el PIE en
esa ciudad entr en un bache financiero y por eso me destinaron a
Frncfort. Mi aplicacin ni siquiera era para una ciudad precisa, sino que
los directivos del PIE y del programa decidieron al respecto".

Sobre la confusin generada por las agencias noticiosas, dijo que "las
cosas no son blanco o negro. En el programa s ha habido escritores que
requeran auxilio inmediato por su situacin, pero tambin ha incluido a
muchos otros que no podan realizar su obra plenamente por el clima de
zozobra que se vive en sus sociedades. Ahora mismo, segn tengo entendido,
el enfoque es hacia la apertura de espacios para la promocin de la
creatividad".

Escritor, ensayista, periodista y articulista, Castellanos Moya es uno de
los autores centroamericanos de la nueva generacin ms conocidos en
Europa. Su obra es una crtica a la criminalidad y la corrupcin de las
clases altas de El Salvador, despus de la guerra civil. En Francfort se
propone escribir una novela pica sobre la convulsionada historia de su
pas y de Honduras.



*** Ramn Medero designado nuevo presidente del Cenal

El ministro venezolano de Estado para la Cultura y presidente del Consejo
Nacional de la Cultura (Conac, http://www.conac.gov.ve), Farruco Sesto
Novs, design como nuevo presidente encargado del Centro Nacional del
Libro (http://www.cenal.gov.ve) a Ramn Medero, quien vena desempendose
con xito al frente de la Fundacin Kuai Mare del Libro Venezolano.

Medero es licenciado en letras de la Universidad de los Andes, con estudios
de doctorado en literatura espaola, maestra en gerencia editorial y
postgrado en lexicografa y obras enciclopdicas,  todas por la Universidad
Central de Barcelona, Espaa. Al ser consultado expres que su labor se
centrar en propiciar la integracin del libro en la gestin del ministro
de Estado para la Cultura, bajo pautas de descentralizacin y masificacin
de la oferta de bienes y servicios culturales.

Expres Medero que su accin inmediata ser romper el mito sobre el
distanciamiento entre el Estado y la empresa privada; para ello, segn
indic, se realizar "una serie de reuniones con diferentes instituciones,
gremios y especialistas del rea. El objetivo es que mediante el consenso
trabajemos en favor del equilibro de la industria editorial y que dejemos
de un lado la ley del econmicamente ms fuerte. Expresamos en este sentido
nuestro compromiso por respaldar y apoyar incondicionalmente a los actores
ms desfavorecidos del sector nacional".

Tambin seal que dentro del plan de reorientacin del Centro Nacional del
Libro propiciar una revisin de la Ley del Libro. Expresa que ste no
puede ser visto nicamente como un producto sujeto a la lgica
mercantilista, sino como un bien cultural, un medio de comunicacin y un
soporte para la difusin del pensamiento. "No puede obviarse el compromiso
social del libro, su oferta debe responder a los requerimientos de
formacin e informacin de nuestra sociedad", advirti.

Finaliz sealando que tales reuniones, que ya comenzaron con los
representantes de las editoriales pblicas, la Cmara Venezolana del Libro
y la Cmara Venezolana de Editores, tambin tienen como propsito afianzar
el sentido de corresponsabilidad y compromiso social que debe prevalecer
entre los integrantes del sector. Puntualmente, estos encuentros servirn
para analizar la organizacin de actividades como la presencia de Venezuela
en ferias internacionales, la Fiesta del Libro Escolar y la Feria
Internacional del Libro de Caracas 2005, entre otras.



*** Profesores de espaol se renen en Segovia

Entre el 26 y el 30 de julio se desarroll en la Universidad SEK de Segovia
(Espaa) el XXXIX Congreso Internacional de la Asociacin Europea de
Profesores de Espaol (Aepe), en el cual se dieron cita alrededor de cien
docentes.

En la apertura del encuentro estuvo presente el consejero de Educacin de
la Junta de Castilla y Len, Francisco Javier lvarez Guisasola, quien
destac la generacin de riqueza que para Castilla y Len tiene la
enseanza del idioma espaol. "El origen del espaol est aqu, siendo ste
un idioma muy rico y de gran calidad", reconoci.

lvarez Guisasola subray que la junta "est poniendo todo su inters en
convertir a nuestra comunidad autnoma como referencia mundial en la
enseanza del espaol, como lo es el Reino Unido en la enseanza del
ingls" y aadi que "tenemos que concienciarnos de la capacidad generadora
de recursos que tiene este tipo de enseanza".

De acuerdo con el consejero, una de las vas que estn en marcha con xito
es la enseanza del castellano en las universidades de la regin, tanto
pblicas como privadas, que se intensifica en el perodo estival. Adems,
record que para el prximo curso todas las escuelas oficiales de idiomas
de Castilla y Len impartirn clases de espaol a extranjeros. Actualmente
slo tres centros realizan esta actividad docente.

Tambin quiso destacar la enseanza del espaol a travs de los cursos de
verano de la Fundacin de Verano de Castilla y Len y el trabajo que se
realiza desde el Instituto Castellano y Leons de la Lengua, dirigido por
el escritor Gonzalo Santonja. "Todo ello contribuye a hacer toda una
poltica de enseanza del espaol", dijo.

Junto al consejero participaron, en el acto de inauguracin, el decano de
la Facultad de Ciencias Humanas, Sociales y de la Comunicacin de la Usek,
Santiago Lpez Navia, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes Garca, el
director de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Jos Antonio
Ruiz Hernando y la presidenta de la AEPE, Sara Saz.

El alcalde Arahuetes Garca record que Segovia es centro de acogida de
miles de estudiantes extranjeros que visitan la ciudad para aprender el
idioma y conocer la cultura hispana. Aadi que "tenemos claro que la
cultura y la educacin universitarias deben ser los ejes de accin de esta
ciudad, que es Patrimonio de la Humanidad".

Tras subrayar la importancia de preservar y potenciar el castellano, el
director de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Jos Antonio
Ruiz Hernando, seal que estaba muy orgulloso de representar a la
institucin universitaria ms antigua de Segovia en la Usek, la de ms
reciente creacin, y ser, por tanto, "nexo de unin entre dos instituciones
dedicadas de pleno a la cultura".

El decano de la Facultad de Ciencias Humanas, Sociales y de la Comunicacin
de la Usek, Santiago Lpez Navia, puso de manifiesto que "la gran fuerza de
la lengua castellana es la comunin de culturas diferentes, de razas
diversas, acogidas y arrulladas en el seno materno de un idioma comn que
es, al mismo tiempo, una nica patria". Aadi que "el compromiso
cientfico y pedaggico del hispanismo con la lengua espaola es
especialmente pertinente en un momento en el que la realidad se empea en
demostrar un alarmante desinters por hablarla con la pulcritud que tanto y
tan claramente cimienta la conciencia de la propia identidad".



*** Goytisolo gana el Rulfo

El escritor espaol Juan Goytisolo es el ganador del XIV Premio de
Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, segn anunciaron el
pasado lunes 26 de julio los organizadores de la distincin, creada en 1991
y dotada con 100.000 dlares.

Goytisolo, que recibi la noticia en Andaluca, donde imparte un curso
magistral sobre "El rbol de la literatura" -organizado por la Universidad
Internacional de Andaluca (Unia) en su sede de La Rbida (Huelva)-, se
convierte con este nuevo galardn en el primer escritor en obtener las dos
mayores preseas literarias que se entregan en Mxico: el Juan Rulfo y el
Octavio Paz, que gan en 2002. El escritor recibir el premio el 27 de
noviembre durante la ceremonia inaugural de la Feria Internacional del
Libro de Guadalajara.

"El conjunto de su obra retoma y promueve el dilogo entre las culturas
rabe, cristiana y juda, a las que reintegra en una escritura original que
se resiste a toda calificacin", indicaron los integrantes del jurado que
le premi, agregando que su obra, "por su amplitud y su coherencia al
margen de las modas literarias, no se desva nunca de la trayectoria que se
inici con La reivindicacin del conde don Julin, publicada en 1970",
seal el jurado. "A partir de entonces se insert en la corriente
heterodoxa espaola, pues sus novelas expresan una gran libertad de
creacin", asegur el presidente del jurado, el francs Edmond Cross.

Fue el compromiso de Goytisolo una de las virtudes destacadas por el
escritor mexicano Gonzalo Celorio, uno de los que propusieron al escritor
para el grupo de finalistas. "Me parece que es alguien que ha podido
combinar sin necesidad de incurrir en esto que en los sesenta y setenta se
llam 'literatura comprometida', siempre ha podido vincular la literatura y
la tica. En ese sentido es un gran referente", indic.

Acerca del premio, Goytisolo confes que "fue una sorpresa muy agradable y
sobre todo sorprendente porque a este tipo de premios no se presenta
ninguna candidatura, sino que el jurado escoge al premiado". El escritor,
que nunca ha sido galardonado en Espaa, declar que "un escritor vale o no
independientemente de que le den premios", por lo que subray que "a m me
da exactamente igual recibir un premio en Espaa".

Goytisolo vive actualmente en Marrakech, con tres nios a los que adopt,
rescatndolos del abandono. Al ser inquirido sobre lo que har con el monto
del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, dice que
nunca tiene planes de esta ndole, pero los 100 mil dlares del galardn le
permitirn educar mejor a estos tres nios y seguir contribuyendo al
bienestar de su tribu. "Yo no tengo familia, tengo tribu", dijo desde
Andaluca.

Nacido en Barcelona en 1931, su obra cargada de lirismo y humor le han
convertido en una de las figuras ms importantes de la literatura espaola
contempornea. Su condicin de autoexiliado lo volvi un frreo opositor de
la dictadura franquista y, posteriormente, de todos los espacios
conservadores de la vida espaola.

Vivi en Pars, en donde trabaj como lector de Gallimard a partir de 1956.
Posteriormente viaj a Argelia e inici una vida de relaciones con la
cultura y la literatura rabe. Aprendi rabe y se mud a Marruecos, desde
donde se convirti en un profundo defensor de la diversidad cultural.

Es autor de Juegos de manos (1954), Duelo en el paraso (1955), La resaca
(1958), Seas de identidad (1966) y Makbara (1980), entre otras novelas.

El primero en recibir el Premio Juan Rulfo fue el escritor Nicanor Parra en
1991; lo han recibido adems, Juan Jos Arreola, Eliseo Diego, Julio Ramn
Ribeyro, Nlida Pin, Augusto Monterroso, Juan Mars, Olga Orozco, Sergio
Pitol, Juan Gelman, Juan Garca Ponce, Cintio Vitier y Rubem Fonseca.



*** Vida secreta de Dal en una exposicin

El pasado 27 de julio, la Fundacin Gala-Salvador Dal inaugur en el
Teatro Museo Dal, de Figueres (Espaa), una exposicin de 126 dibujos del
artista que forman parte de Vida secreta, el libro autobiogrfico del
pintor. El director del museo, Antoni Pitxot, y el presidente de la
fundacin, Ramn Boixads, han destacado que esta es la exposicin ms
importante del Ao Dal que se realiza en Figueres.

Segn Pitxot, "este es el plato fuerte en Figueres, es una de las muestras
ms importantes de las que se han organizado durante el ao del centenario
del nacimiento de Dal, junto con el CaixaForum y la exposicin de Madrid
en el Reina Sofa".

Todos los dibujos de la exposicin estn hechos en tinta china sobre papel
y recogen distintos momentos de la vida del pintor, desde los "recuerdos
intrauterinos", el primer captulo del libro, hasta el ao 1942, cuando
Dal escribi su autobiografa. Los dibujos fueron realizados en los aos
20, cuando Dal era un joven de unos diecisis aos, y por otras piezas que
pint expresamente para ilustrar su libro durante los aos cuarenta, cuando
resida en Estados Unidos.

Los "recuerdos intrauterinos" estn representados en la muestra por el
dibujo daliniano de un nio -el "Patufet", en los cuentos tradicionales
catalanes- dentro del vientre de un buey y que evoca a las sensaciones que
pudo tener Dal en el vientre de su madre.

Los siguientes dibujos de la muestra, si se sigue cronolgicamente la vida
de Dal, hacen referencia a la juventud del pintor, cuando tena 16 aos y
pintaba en una torre del municipio ampurdans del Far y en el altillo de su
casa natal de Figueres, donde, explic Pitxot, "Dal sola pintar dentro de
un fregadero, con las piernas dentro de la baera y los papeles sobre el
escurridor".

Los dibujos, todos hechos con la misma tcnica pero de muy distintos
tamaos, hacen referencia a la relacin de Dal con Figueres y su gente,
con Freud, con Lorca, con Picasso, con Nueva York, y con un sinfn de
recuerdos, situaciones y sensaciones. "Dal se contemplaba a s mismo como
un voyeur con sus propios recuerdos y sus propias experiencias", explic el
director del museo. "Se comporta como un notario de su vida y hace estos
dibujos que son un prodigio de representacin de sus sentimientos".

La mayora de las 124 obras son propiedad del coleccionista cataln Jordi
Ruiz. Dos de las piezas son propiedad de la Fundacin y ya estaban
expuestas anteriormente en el Teatro Museo de Figueres. Segn ha explicado
el coleccionista, las obras que se exhiben en Figueres han rodado por todo
el mundo, desde que l mismo las compr a Gala y a Salvador Dal, hace 25
aos, cuando estaban expuestas en el museo de San Petersburgo (Florida).



*** Llevarn al cine los amores de Fermina Daza y Florentino Ariza

La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, narrada en la
novela El amor en los tiempos del clera, del escritor colombiano Gabriel
Garca Mrquez, ser llevada al cine por una productora de Hollywood, segn
trascendi en la prensa colombiana a mediados de la semana pasada.

Tras dos aos de insistencia, el productor Scott Steindorff, de Stone
Village Productions, logr convencer a Gabo de llevar al cine la que es
considerada por el Premio Nobel de Literatura como su mejor obra.
Steindorff qued "fascinado" con la novela y decidi negociar con Garca
Mrquez para poder realizar la que califica de "la mejor historia de amor
que se haya contado".

"Como el personaje del libro tuve que perseverar y nunca perder la
esperanza hasta que logr mi conquista. Es decir, personifiqu a Florentino
Ariza para conseguir mi meta. Vamos a trabajar muy duro para hacer la
pelcula ms bella que Hollywood haya hecho", dijo el productor del filme
al semanario de Bogot El Espectador.

Asimismo, asegur que la pelcula contar con un elenco de estrellas que ya
est seleccionado, pero que no ha dado a conocer, y que intentar grabar la
pelcula en los mismos escenarios que describe el escritor colombiano en su
novela. "Gabriel Garca Mrquez tiene una de las mejores historias jams
escritas, entonces, por qu tendramos nosotros que alterarla?", manifest
Steindorff.

Aunque Garca Mrquez ha estado ligado al cine escribiendo guiones, e
inclusive varios de sus cuentos han sido filmados, sta sera apenas la
tercera de sus novelas en recibir una adaptacin cinematogrfica. El
escritor slo lo haba permitido antes con Crnica de una muerte anunciada,
dirigida en 1987 por el italiano Francesco Rosi, y con El coronel no tiene
quien le escriba (1999), por el mexicano Arturo Ripstein.



*** Controversia en Congreso de la Lengua por exclusin de lingista

La lingista santafecina Nlida Donni de Mirande fue excluida de la nmina
de participantes al III Congreso Internacional de la Lengua
(http://www.congresodelalengua3.gov.ar/), a realizarse en Rosario en
noviembre prximo. As lo denunciaron el pasado 28 de julio representantes
de instituciones acadmicas, que atribuyeron la presunta decisin a razones
polticas.

La lista de los invitados que ya confirmaron su participacin en el
encuentro, en la que no se incluye a la especialista, que haba sido
propuesta por el Instituto Cervantes y la Asociacin de Academias de la
Lengua Espaola, se puede verificar en el sitio del encuentro.

Hace unos meses, la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad
Nacional de Rosario, cuyo decano es Daro Maiorana, comunic a la comisin
ejecutiva del congreso, que preside la subsecretaria de Cultura, Magdalena
Faillace, el cuestionamiento de "un grupo de profesores e intelectuales" a
Mirande.

Segn Javier Mirande, hijo de la lingista, los sectores interesados en la
tacha de la investigadora "redoblaron su presin para evitar su
participacin: un rcord de rencor injustificado". Y destac que "el nico
delito imputado a mi madre lo constituye el haber continuado como profesora
en la universidad entre 1976 y 1983, ao en que ella junto con la mayora
de los profesores de entonces (entre ellos, mi padre) fueron alejados de
los claustros".

Hace dos meses, en dilogo desde Madrid, el director de la Real Academia
Espaola (RAE), Vctor Garca de la Concha, aclar: "No se nos ocurrira
ninguna censura a los nombres propuestos. La responsabilidad por los
participantes propuestos es un resorte nico y exclusivo de la RAE y la
asociacin de academias. Este no es un congreso de ideas, sino de la lengua
espaola".

Sin embargo, al conocerse la lista en Casa de Gobierno, el 12 de julio
ltimo, se advirti que el nombre de Mirande no figuraba. La presidenta
honoraria del congreso, la senadora Cristina de Kirchner, dijo en esa
ocasin que el congreso era "pluralista", porque "la pluralidad ayuda a
pensar mejor".

La semana pasada, Faillace admiti haber recibido objeciones respecto a
Mirande por parte de la universidad y las autoridades rosarinas, "por sus
prcticas antidemocrticas durante el proceso militar. Hubo llamados de
intelectuales que hicieron saber su oposicin. No la conozco y no puedo
opinar. La comisin ejecutiva no tiene el poder de vetar. El nombre fue
excluido por Vctor Garca de la Concha, que entreg el listado de los
participantes".

Por su parte, Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de
Letras, dijo: "Para facilitar el anuncio del 12 de julio, la doctora
Mirande no figur en la lista, porque tampoco queramos perjudicar su
posicin. Pero ella no ha renunciado. Garca de la Concha le dijo
claramente a la subsecretaria Faillace que la situacin seguir as hasta
que se conozcan los nombres que la tachan y las objeciones concretas en su
contra, que obran en poder de Faillace. La Academia de Letras en pleno
respalda a Mirande".

Tras aclarar que "la decisin es de las autoridades nacionales", el decano
Maiorana dijo que la objecin contra Mirande provena de "un grupo de
intelectuales y profesores". Al preguntrsele sobre la cantidad exacta de
docentes que la objetan (la facultad cuenta con 680 profesores), Majorana
respondi: "Esto no es una cuestin numrica, sino poltica, tica,
acadmica y de memoria. Ella tuvo cargos polticos cuando otros profesores
fueron expulsados y se exiliaron".

A todo esto, la doctora Mirande dijo que, a sus ms de 70 aos de edad, no
quiere "pasar por una situacin de violencia. Analizar qu voy a hacer
luego de hablar con Barcia y Garca de la Concha. Desconozco las objeciones
que se me formulan. Desde hace aos vivo el exilio interior. No puedo
dictar clases y slo me dedico a la investigacin. Siempre fui
independiente y he rechazado todos los extremismos. Jams seal a nadie
por pensar distinto. Soy cristiana y jams hubiera actuado as".



*** Slo proyectos de calidad en aniversario del Quijote

El fillogo Jos Manuel Blecua Perdices, catedrtico de lengua espaola de
la Universidad Autnoma de Barcelona y miembro de la Real Academia
Espaola, ha sido elegido para coordinar y dirigir el Comit Ejecutivo de
la Comisin encargada de organizar los actos conmemorativos previstos para
el prximo ao por los cuatrocientos aos del Quijote.

Esta celebracin, que est considerada por el gobierno de Jos Luis
Rodrguez Zapatero como una prioridad de su poltica cultural, conlleva
para Blecua, segn sus propias palabras, "una responsabilidad enorme, pero
me hace mucha ilusin". El fillogo fue invitado directamente por la
ministra espaola de Cultura, Carmen Calvo.

Para el prximo septiembre ya est convocada la primera reunin de esta
comisin. "Hay que examinar las propuestas que se presenten, y las que
quieran entrar en esta celebracin, por supuesto, tendrn que acatar unas
normas de calidad", record Blecua, que no ignora el trabajo que tendr que
afrontar durante los prximos meses. "Adems, creo que el presidente del
gobierno quiere hacer un acto de presentacin", dijo el acadmico.

Ante la posibilidad de diferentes iniciativas orientadas a celebrar el
nacimiento de Alonso Quijano y Sancho Panza, Blecua ha declarado que "mi
idea es coordinar los esfuerzos para ahorrar recursos humanos y
econmicos". Lo ms importante de esta cita cultural es, para l, la
oportunidad de "reflexionar sobre el libro, la lectura y el smbolo que
representa el Quijote. Es el momento de interpretar de nuevo el texto,
aportar las claves al lector, mirar cul es la funcin de las humanidades
en una sociedad como la actual y cul es la relacin con las nuevas
tecnologas, como es la informtica".

Blecua aadi que ve esta obra como "una encrucijada de problemas. Ah
estn las pasiones y los sentimientos. La mezcla de lo oral y lo escrito.
El Quijote es un mundo de mundos".

El fillogo rese tambin el contenido simblico que posee la obra cumbre
de Cervantes para las comunidades de habla espaola. "Es muy pronto
traducido a otras lenguas, ya en 1611 o 1612. Y nada ms salir de la
imprenta, se llevaron ejemplares a Amrica. Es una de las primeras obras
que pasan a las Indias, antes, incluso de que llegaran a las libreras
espaolas. Y este es un valor simblico de la unin del espaol de ambos
lados del ocano". Pero tambin seala que "la literatura en espaol es el
camino" para extender el idioma.

"Toda la enseanza del espaol en el extranjero comienza con los textos
literarios", afirm. Durante los meses anteriores se baraj el nombre del
tambin fillogo y acadmico de la RAE Francisco Rico, responsable de una
de las ediciones ms importantes del inmortal ttulo de Cervantes, para el
puesto que ahora va a ocupar Blecua. "Para m sera un enorme placer que
participara. Rico es un hombre que siempre tiene ideas", comenta. Los dos
fillogos son amigos desde hace aos y pertenecen al mismo departamento en
la universidad, donde hasta sus despachos estn juntos. "Rico me ha ayudado
mucho. De hecho ya me ha dado todas las notas que haba reunido para el
centenario de El Quijote".

El mismo da en que se anunci la designacin de Blecua, el Consejo de
Gobierno de la Comunidad de Madrid acord el nombramiento del ex secretario
de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca y Prado, para el cargo de
director acadmico de la comisin.

El acuerdo gubernamental por el que se realiza esta designacin supone una
modificacin de la composicin de dicha comisin para crear el cargo. La
funcin de De Cuenca y Prado ser coordinar la preparacin, organizacin y
gestin de todas las actividades, actos y eventos culturales encaminados a
celebrar el aniversario de la publicacin de El Quijote.



*** Daro Fo recibe el premio Scaena del Festival de Mrida

Daro Fo, premio Nobel de literatura 1997, recibi el jueves 29 de julio el
premio "Scaena" del Festival de Teatro Clsico de Mrida, tributo a su
persona y a su labor como el testigo "ms honrado y lcido de nuestro
tiempo", como lo defini el actor Jos Sacristn.

Fo recibi el galardn de manos de la ministra espaola de Cultura, Carmen
Calvo, y del presidente extremeo, Juan Carlos Rodrguez Ibarra, como
copresidentes del Patronato del Festival, el galardn instituido este ao
con motivo del cincuentenario del certamen.

El Teatro Romano asisti casi lleno al "triunfo de la cultura" que tuvo
lugar el jueves, grit el Nobel italiano sobre el escenario para
corresponder a los incesantes aplausos del pblico durante, y tras la
representacin de "Rosa fresca y aulentissima", el regalo que Fo quiso
hacer a Mrida por la distincin que se le ha otorgado.

Fiel a su estilo sarcstico, despus de que le dieran el premio Fo slo
dijo: "Es una reproduccin del teatro, en bronce. No me la puedo llevar
enseguida porque pesa ms de 40 kilos". Antes de eso asegur sentir una
"enorme emocin", y tuvo un recuerdo para su mujer, Franca Rame, que est
enferma desde hace ms de un mes y no pudo acompaarlo en el homenaje, como
estaba previsto.

En la obra que represent, que tradujo sobre el escenario Rosa Sol, traz
una caricatura de la sociedad actual, del mercantilismo, de las guerras,
del machismo, del teatro, de los polticos -entre los que cit a Bush y a
Berlusconi- de la justicia, de la iglesia catlica... utilizando como hilo
conductor las peripecias de los juglares de la Comedia del Arte en su
dispora por Europa tras ser expulsados de Italia en la Edad Media.

Entre episodio y episodio, se convirti l mismo en juglar e interpret
piezas de la poca en el idioma que los comediantes inventaban, el
"grammelot", y que asemejaba slo en cadencia y acento al del pas por
donde pasaban como nmadas que eran, y tambin relat recuerdos de su vida
como actor.

En tono de burla, cont que cuando quera ir a Estados Unidos, cosa que
cada cuatro aos, al solicitarlo, le era prohibido por "demasiado rojo", y
que mientras esperaba, "por ver si me destea un poco", sucedi que Ronald
Reagan decidi dejarle pasar a su pas: "Son cmicos, como yo, que pasen".

Con una fuerza admirable, a sus 78 aos, despleg su sabidura y su mordaz
irona para atacar las injusticias que se producan entonces y se
"re-producen" hoy, y dio una leccin magistral de interpretacin mostrando
infinidad de recursos y registros vocales, solo sobre un escenario desnudo,
durante cerca de dos horas.

De los espectadores, dijo al terminar representacin y acto, que haban
sido muy generosos e inteligentes, "incluso demasiado", y que el ritmo de
sus risas y aplausos "me quitaba el aliento".

"He calculado que es la decimoquinta vez que vengo a Espaa y ha sido una
noche para ponerla entre las mejores de mis representaciones", subray, y
dedic un elogio a las ruinas cuando dijo que el Teatro Romano es "un
templo".

Tambin se refiri, a preguntas de los periodistas, al director de cine
estadounidense Michael Moore, que recientemente ha ganado la Palma de Oro
del Festival de Cannes con su pelcula Fahrenheit 9/11, y afirm que es
"una persona que aprecio y me gustara conocerlo ms de cerca, pero es
difcil".

Opin finalmente que, despus de las tropelas que se han cometido durante
siglos y siglos por los hombres, lo peor que puede suceder ya "es matar la
Tierra", y demand por ello ms celo en la conservacin del medio ambiente,
ya que "hay una falta de atencin, incluso por parte de la izquierda, hacia
cmo estamos ahogando el planeta", lament.



*** Casi 15 millones de euros costar el Centro Garca Lorca

El futuro Centro Federico Garca Lorca de Granada costar 14.800.000 euros
(casi 2.500 millones de pesetas), segn las bases del concurso pblico
internacional de ideas para la construccin, que ha convocado este 29 de
julio el presidente de la fundacin que lleva el nombre de este poeta
granadino, Manuel Fernndez Montesinos.

El plazo de la primera fase para presentarse a este concurso internacional
de ideas para la construccin del Centro Federico Garca Lorca de Granada
terminar el 11 de octubre y el de la segunda fase, el 31 de diciembre de
2004.

Desde hace tiempo, distintos organismos pblicos y privados han promovido
la creacin del Centro Federico Garca Lorca, en el que se pretende
instalar un gran centro de investigacin sobre este escritor, uno de los
ms importantes de la historia de la literatura espaola.



*** Mxico recuerda a Salvador Novo en su centenario

Desafos morales, literarios y polticos marcaron la conducta y la obra de
Salvador Novo (1904-1974), quien, dueo de un gran oficio y disciplina, fue
homenajeado el viernes 30 de julio en el Palacio de Bellas Artes de la
capital mexicana, con motivo de su centenario.

La cancelacin de la estampilla postal conmemorativa, la proyeccin de un
video sobre Novo, la lectura de El tercer Fausto y las intervenciones de
Sal Jurez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba); el
titular de la Sogem, Vctor Hugo Rascn Banda, y el escritor Carlos
Monsivis, constituyeron los actos de este homenaje a una de las
personalidades literarias mexicanas ms singulares del siglo XX.

"La poesa de Novo mantiene su perdurabilidad y es enriquecedor acercarse a
esa poesa amorosa de resonancias tan profundas", seal Carlos Monsivis;
"esas dcimas o sonetos donde la autoflagelacin va revelando su calidad de
autohomenaje a concretarse en las siguientes generaciones y donde lo
llamado grosera se disuelve en las renovaciones del habla cotidiana".

Durante la ceremonia, Monsivis dijo que las crnicas de Novo "son el gran
testimonio del optimismo de una poca; actitud triunfalista que alcanza su
clmax, no tanto en la nueva grandeza mexicana. El recuento de la ciudad de
Mxico de la etapa del escaparate y el paseo, de logros como la estatua de
sal, sus memorias sexuales, hoy el primer testimonio brillante y lcido de
la comunidad gay del pas".

En los textos del cronista, los lectores se pierden en su prosa divertida,
que renov el periodismo mexicano. "Novo fue el primero en reconocer el
tipo de prosa que permite ver hasta qu punto en el lenguaje se localizan
las claves de la modernidad de cada poca", coment Monsivis, agregando
que "en sus escritos se da la unidad de los contrarios, la visin de los
vencidos. Novo es el equilibrio entre el nuevo amor y los que tenemos una
mirada culpable y amarga y la estatua de sal y los secretos de esa
franqueza que en el siglo XXI ya nunca ser descaro".

"Salvador Novo vive en sus pginas extraordinarias y en su mitologa
personal, a l ya nadie le quita lo bailado ni lo escrito", concluy el
escritor y periodista.

Sal Jurez consider: "Novo es una de las miradas ms reveladoras de la
vida de esta ciudad y su gente; un personaje que se multiplica para crearse
una imagen de omnipresencia cultural. Es el poeta de obra aguda y
perdurable, maestro, publicista, director de escena, dramaturgo y
empresario teatral, el gran cronista del Mxico del siglo pasado".

El homenaje nacional, que coincide con los setenta aos del Palacio de
Bellas Artes, finaliz con la presentacin de la Compaa Nacional de
Teatro, dirigida por el dramaturgo mexicano Germn Castillo, que realiz la
lectura dramatizada de la obra El tercer Fausto, del escritor y poeta
mexicano. El acto form parte de una serie de homenajes que realiza el Inba
a autores mexicanos de quienes este ao se conmemora su centenario natal,
como es el caso de Gilberto Owen y Celestino Gorostiza.

Novo, quien naci en la capital mexicana en 1904 y muri en 1974, fue
fundador, junto con Xavier Villaurrutia, de las revistas Ulises (1927) y
Contemporneos (1928). Se dice que Novo "nacionaliz" en Mxico el humor de
vanguardia: sus poemas manifiestan la burla del sentimiento modernista y la
apertura hacia el paisaje de la primera posguerra, urbano, industrial y
publicitario. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1967. Fue autor de
XX poemas (1925), Nuevo amor (1933), Espejo (1933), Seamen Rhymes (1934),
Dcimas en el mar (1934), Romance de Angelillo y Adela (1934), Poemas
proletarios (1934), Never ever (1934), Un poema (1937), Poesas escogidas
(1938), Dueo mo. Cuatro sonetos inditos (1944), Decimos: "Nuestra
tierra" (1944), Florido laude (1945), Dieciocho sonetos (1955), Poesa
1915-1955 (incluye Poemas de infancia, 1955), Stira (1955) y Poesa
(1961).



*** Botero don once cuadros al Museo de Antioquia

El pintor y escultor colombiano Fernando Botero don este sbado 31 de
julio once cuadros y esculturas de importantes artistas internacionales al
Museo de Antioquia, situado en Medelln, su ciudad natal.

Estas piezas de arte se suman a otras 98 donadas en 2000 al Museo de
Antioquia por Botero, que tambin cedi 200 cuadros suyos de grandes
maestros al museo que lleva su nombre en Bogot, cuyo valor comercial
superara los 200 millones de dlares, segn expertos.

La nueva donacin, valorada en 2,4 millones de dlares, lleg procedente de
Europa a la capital del departamento de Antioquia (noroeste) y fue recibida
por el alcalde, Sergio Fajardo; la ministra de Cultura, Mara Consuelo
Araujo, y la directora del Museo, Pilar Velilla.

La directora del centro cultural dijo a los periodistas que "la mayora de
los museos del mundo, especialmente los latinoamericanos, tienen poco
presupuesto para adquisicin de obras de arte", y agreg que el museo no
hubiera podido costearlas.

Entre las obras estn una escultura en bronce denominada "Iris", del
francs August Rodin, un "collage" del francs Arman Fernndez, un leo del
cubano Wilfredo Lam, un cuadro del mexicano Rufino Tamayo y otra escultura
de bronce del francs Csar Baldaccini.

Las obras, cuyo envo fue costeado por el maestro colombiano, sern
exhibidas a partir de noviembre prximo en una sala especial que el Museo
actualmente remodela y adeca.

"El maestro Botero tiene muchas cualidades y es una persona generosa. Y
generoso es el que hace algo que le cuesta", dijo el alcalde Fajardo. "Su
inters es Medelln, siendo el artista que es, tiene un sello que dice 'yo
soy de Medelln'".



*** Nios y jvenes tienen su festival cinematogrfico en Venezuela

Ayer se inici en la Cinemateca Nacional de Caracas, ubicada en la Galera
de Arte Nacional, el XIII Festival Internacional de Cine para Nios y
Jvenes, Divercine
(http://www.cinemateca.org.uy/sitio_nuevo/noticias/seccion_7_1.htm), evento
que por octava vez tiene a Venezuela como subsede y que, adems de
presentar producciones cinematogrficas de calidad dedicadas a nios y
jvenes, este ao pretende incorporar a un pblico ms amplio y
heterogneo.

Este ao, Divercine -que se extender hasta el 8 de agosto- rene cinco
secciones especiales provenientes de las muestras internacionales Prix
Jeunesse International (con sede en Munich), Kids for Kids (organizado por
el Cifej, Centro Internacional de Cine para Nios y Adolescentes), Viktor
Kubal (monogrfica de Kubal y sus contemporneos, Eslovaquia), Animamundi
(seleccin de este excelente festival que se realiza en Rio de Janeiro) y
Cortos de animacin de Alemania.

La programacin para nios est conformada por 102 ttulos, de los cuales
se distinguen varios largometrajes para espectadores de ms de cuatro o
seis aos: Los Bindgger (Alemania), Micaela, una pelcula mgica
(Argentina), Verano con los fantasmas (Austria), El martillo de Vulcano
(Brasil), 25 nios y un padre (China), Alguien como Hodder (Dinamarca), El
embrujo del Sur (Espaa), El Rey de las Esposas (Finlandia), La profeca de
las ranas (Francia), Polleke (Holanda), Espartaco y Kalashnikov (Rusia) y
Yo quiero que me quieran, jugando (Uruguay).

Divercine, evento organizado por la Unesco, el Ministerio de Educacin y el
Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, la Cinemateca Uruguaya y
la Cinemateca Nacional de Venezuela, es el nico festival cinematogrfico
dedicado a los nios y jvenes, y se realiza desde 1992 con el objetivo de
difundir producciones audiovisuales en formato de cine y TV que combinen la
experiencia del aprendizaje con la diversin.

Entre julio y agosto de cada ao, Divercine parte en gira por pases
latinoamericanos como Argentina, Uruguay, Bolivia, Brasil, Colombia,
Venezuela, Mxico, Puerto Rico y Repblica Dominicana, para difundir
ttulos de calidad que regularmente no ingresan a los circuitos
comerciales.



*** Casa Rmulo Gallegos celebra aniversario del escritor

Hoy, 2 de agosto, a las 7:30 pm, se estar inaugurando en la Sala RG del
Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.org.ve) la muestra "Gallegos mltiple", en la cual se
mostrarn diversas visiones de la trayectoria de Rmulo Gallegos: escritor,
educador, dramaturgo, poltico, cineasta y hombre de pensamiento.

Igualmente, ser reabierto al pblico el Museo Rmulo Gallegos, luego de
una minuciosa restauracin de la memorabilia del escritor all exhibida.
Ambas actividades coinciden con los 120 aos del nacimiento del autor de
Doa Brbara y estn enmarcadas en el trigsimo aniversario de la Fundacin
Celarg.

"Gallegos mltiple" comprende ms de 70 fotos, documentos, proyeccin de
videos documentales y pelculas, as como paneles didcticos sobre el
autor. "Gallegos pertenece al continente", indic Roberto Hernndez
Montoya, presidente de la institucin. "Es una figura de referencia para
todo quehacer que se proponga construir y reconstruir nuestra Amrica. A l
los venezolanos de hoy dedicamos esta muestra de admiracin y aprecio a
quien dedic su vida entera a Venezuela y a Amrica".

Mirla Alcibades, investigadora del Celarg y autora de los textos que
acompaan la muestra, seala en la presentacin de la muestra: "Por qu un
homenaje a Rmulo Gallegos? Acaso un escritor nacido en el siglo XIX tiene
algo que decir a un pas poblado mayoritariamente por jvenes? Qu nos ha
cedido como heredad este personaje de nuestra historia? En la presente
muestra mltiple se ambiciona desplegar lo fundamental del variado quehacer
de un hombre dado a la vida en Caracas el 2 de agosto de 1884".

La exposicin est orientada a rendir un merecido homenaje a Gallegos,
aunque no slo desde la perspectiva de uno de los escritores ms
importantes del continente, pues se trata tambin de honrar la memoria de
"un venezolano que mantuvo la dignidad en momentos de tinieblas", segn
prosigue la presentacin.

Rmulo Gallegos nace en Caracas el 2 de agosto de 1884. En 1909 participa
en la fundacin de la revista La Alborada y, tres aos ms tarde, se casa
con Teotiste Arocha Egui. Ser subdirector del Colegio Federal de Caracas
(hoy Liceo Andrs Bello) hasta 1918, y ms tarde dirigir el Liceo Caracas.
En 1920 publica El ltimo Solar, y cinco aos despus aparece La trepadora.
En 1929 alcanza reconocimiento definitivo como novelista al publicar Doa
Brbara, considerada como una de las novelas ms representativas de la
literatura hispanoamericana.

En 1931, a raz de las crticas que hace en Doa Brbara contra el gobierno
de Gmez, inicia un exilio en Espaa, donde permanecer hasta 1936. En ese
perodo escribe Cantaclaro y Canaima. Al regresar a Venezuela es nombrado
ministro de Educacin. Promueve una reforma educativa pero, al comprobar
que no tiene xito, renuncia. En los aos siguientes publicar Pobre negro
y El forastero.

En 1945 participa en el golpe militar que lleva a Betancourt al poder como
presidente provisional. Posteriormente Gallegos es electo presidente y
ejerce entre febrero y octubre de 1948. Incapaz de sofocar la crisis
poltica, es derrocado y se exilia en Cuba, pasando luego a Mxico, donde
muere su esposa en 1950. En Mxico participa en la realizacin de versiones
cinematogrficas de sus libros.

En 1957 gana el Premio Nacional de Literatura. En 1958 es admitido en la
Academia Venezolana de la Lengua y regresa a Caracas. En 1965 es creado en
su honor el Premio Internacional de Novela Rmulo Gallegos. Muere en
Caracas el 4 de abril de 1969.

La muestra "Gallegos mltiple" estar abierta al pblico desde hoy hasta el
31 de octubre, en la Sala RG de la Casa de Rmulo Gallegos, en horario de
10 de la maana a 9 de la noche, de martes a domingo. La entrada es
gratuita.



*** Festival Dramafest arranca en Mxico

Del 3 al 29 de agosto se desarrollar en el Centro Cultural Helnico y el
teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque, en la capital mexicana,
la primera versin del Festival Internacional de Teatro Dramafest,
encuentro que ofrecer lo mejor de la dramaturgia mexicana contempornea y
brindar acceso al trabajo de la escuela teatral de Gran Bretaa, invitada
especial junto con el estado de Mxico.

Se pretende que este evento sea un espacio de mutuo aprendizaje para
actores, diseadores, directores y dramaturgos mexicanos y britnicos,
quienes participarn en montajes, talleres y lecturas dramatizadas, y
tendrn oportunidad de ponerse literalmente en el lugar del otro: un ingls
dirigir una obra de autor mexicano, y viceversa.

Aurora Cano, directora del festival, es la encargada de llevar al escenario
la obra Histeria, original de Terry Johnson, que muestra a un Sigmund Freud
asaltado en su casa de Londres por una mujer que amenaza con suicidarse si
el clebre siquiatra no la recibe. Cuenta con las actuaciones de Hctor
Bonilla, Daro T. Pie, Mara Rene Prudencio y Emilio Guerrero, entre
otros.

Por su parte, el britnico John Tiffany montar Las chicas del 3.5"
floppies, del joven director mexicano Luis Enrique Gutirrez Ortiz
Monasterio. En esta obra, dos mujeres perciben la vacuidad y sinrazn de la
existencia y deciden terminar con sus vidas, pero se dan cuenta despus
que, aunque se suiciden, siempre habr alguien ms que reproduzca el papel
de relleno de espacios absurdos. Actan Ada Lpez y Gabriela Murray.

Adems de estas dos puestas en escena en El Granero, Dramafest incluir
cinco lecturas dramatizadas de nuevos textos, tres mexicanos y dos
ingleses, cada lunes en el Teatro Helnico. Se presentarn Congelados y
desechos (Gran Bretaa), El cielo (estado de Mxico) y Juntos y felices y
La habitacin, todos ellos con entrada libre.

Benjamin Twist y Linda McLean impartirn del 30 de agosto al 4 de
septiembre un taller para dramaturgos mexicanos en el Centro Cultural
Helnico, para crear vnculos ms slidos entre creadores y directores. Y,
a partir del 6 de septiembre, este programa se repetir en 18 centros
regionales de cultura del estado de Mxico, entidad que manifest su
inters por impulsar y difundir el teatro.

El festival, que recibe apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes
(Inba), el Centro Cultural Helnico, el Consejo Britnico, el Instituto
Anglo Mexicano de Cultura y el Instituto Mexiquense de Cultura, permitir
desmenuzar, palpar y comprender el movimiento teatral de Mxico y Gran
Bretaa.



*** Fiesta de los tteres en Tlaxcala

Compaas de tteres de Colombia, Cuba, Espaa, Hungra, Mxico y Repblica
Checa participarn en el Festival Internacional de Tteres Rosete Aranda
2004, que se celebrar en el estado mexicano de Tlaxcala del 4 al 20 de
agosto.

Segn Carlos Villaseor, director del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura,
el evento busca preservar y difundir esta actividad a travs de las 66
funciones que se llevarn a cabo, as como de los talleres de capacitacin,
exposiciones y presentaciones de libros. "Este festival se ha constituido
como el ms importante en su gnero en Latinoamrica, ya que ha servido
como un foro de dilogo intercultural que busca ofrecer lo ms
representativo del teatro de tteres del mundo", seal Villaseor en rueda
de prensa.

En los diecisis das que durar el festival se contar con la
participacin de cinco compaas extranjeras, ocho nacionales y siete del
estado, entre las que destacan: "Tanic", de Espaa; "Hilos Mgicos", de
Colombia; "Pavel Vangelli", de la Repblica Checa; "Micro Podium", de
Hungra; "Titirisol" de Cuba, "Rataplan" de Mxico, entre otras ms.

Explic que el teatro de tteres en el pas tiene su antecedente en la
poca prehispnica y muestra de ello es que en los actuales estados de
Veracruz, Puebla, Tlaxcala y el estado de Mxico, existen numerosas
evidencias arqueolgicas y etnohistricas que confirman su existencia, y
con la llegada de los espaoles fueron transformndose e introducindose a
nuevos territorios.

Durante el festival el gobierno de Tlaxcala y el Instituto Tlascalteca de
Cultura darn a conocer al ganador del Premio Rosete Aranda, que se otorga
en reconocimiento a la labor de las personas que con su trabajo promueven
el teatro de tteres en sus diversas manifestaciones.

Asimismo, se presentar la conferencia magistral "Mara Egipcaca", que
impartir la mexicana Mireya Cueto, una de las ms destacadas
representantes del teatro de tteres en Mxico. Tambin se presentarn los
libros: Los tteres de Rosete Aranda, una alternativa didctica para la
escuela primaria, de Yolanda Orizaga, y Tteres de la poca del Porfiriato,
de Yolanda Jurado.

Como parte del Festival se inaugurarn las exposiciones "Tteres en el
mundo", "Concurso elaboracin de tteres" y "Libro y carpetas de grabados
de titeregrafa".



*** El Ulises de Joyce y la literatura argentina

El pasado 16 de junio de 2004 se celebraron los cien aos de Bloomsday, el
da ms famoso, y ciertamente el ms largo, de la literatura, por ser aquel
en que transcurre entero el Ulises de Joyce, que se publica en Pars en
1922, fecha desde la cual los escritores argentinos no han cesado de
comentarlo y reescribirlo.

Esta buena costumbre comienza, como era de esperarse, por Borges, quien ya
en 1925 temerariamente afirma "soy el primer aventurero hispnico que ha
arribado al libro de Joyce". Si Borges se define, en parte, por ser el
primer lector del Ulises, Roberto Arlt se define (en el prlogo de su
novela Los lanzallamas) como aqul que no puede leerlo. Y a partir de all
podemos descubrir las inconfundibles huellas de la gran novela de Joyce en
la obra de autores como Leopoldo Marechal, Manuel Puig, Rodolfo Walsh, Juan
Jos Saer, Ricardo Piglia y Luis Gusmn, hasta tal punto que quizs no sea
temerario afirmar que el Ulises ha sido la novela extranjera que ms ha
influido en la literatura argentina del siglo XX.

Para conmemorar tales arrojos literarios, la Universidad de Buenos Aires
est convocando a la conferencia "El Ulises de Joyce y la literatura
argentina", que ser dictada por Carlos Gamerro este mircoles 4 a las 7 de
la noche en el auditorio de esta casa de estudios. La entrada es libre y
gratuita.

Gamerro naci en Buenos Aires en 1962. Es autor de las novelas Las islas,
El sueo del seor juez, El secreto y las voces y La aventura de los bustos
de Eva (de prxima aparicin); y del ensayo Harold Bloom y el canon
literario. Ha traducido al espaol Un mundo propio, de Graham Greene;
Poesa y represin, de Harold Bloom, y Enrique VIII, de William
Shakespeare. Entre 1985 y 2002 fue sucesivamente profesor de semiologa,
lingstica y literatura del siglo XX en la Universidad de Buenos Aires. Es
autor de numerosos guiones cinematogrficos (en colaboracin con Rubn
Mira) y colaborador habitual de los suplementos de cultura de los diarios
Clarn y Pgina12.



*** Santiago del Estero celebra su feria

La 6 Feria del Libro de Santiago del Estero se realizar del 6 al 10 de
agosto. El evento reunir en la provincia argentina a autores, lectores,
libreros y editores para intercambiar opiniones en torno a la produccin
editorial.

Durante el evento se realizarn mesas redondas y paneles sobre diversos
temas relacionados con la literatura argentina con un especial enfoque en
la de Santiago del Estero; se realizar alrededor de una docena de
presentaciones de libros y revistas y sern dictadas diversas conferencias.

La feria contendr tambin talleres de narrativa, de lectura y de teatro,
as como cursos destinados a jvenes y docentes. La mayora de estos actos
incluirn lectura de poesas y textos breves a cargo de actores y nmeros
musicales.

Autores de Tucumn, Salta, Jujuy, Catamarca, Crdoba, Corrientes y otras
regiones viajarn a Santiago del Estero para participar en el evento. Entre
las personalidades que intervendrn se encuentra Jorge Estrella, filsofo,
escritor y docente de la Universidad Nacional de Santiago de Chile y
Nacional de Tucumn. Tambin habr reconocimientos a escritores de la
provincia, como Carlos Manuel Fernndez Loza, Juan Carlos Rmini, Ricardo
Dino Taralli -impulsor de los Cuadernos de Cultura de la
Municipalidad-,Amalia Gramajo y Hugo Martnez Moreno, entre otros.

Se ha organizado, adems, un debate sobre gestin cultural, en el que
participar David Lagmanovich, quien junto con otros colegas discutir
sobre el papel del Estado, las instituciones privadas y las formas de
llevar adelante los proyectos destinados a la comunidad.

En un esfuerzo por convertir a la Feria del Libro de Santiago del Estero en
un foro para los jvenes autores, se realizarn mesas de nuevos poetas,
investigadores y estudiantes; una sala con el Museo y Taller del Escritor,
en el que cualquiera podr sentarse a escribir un poema, un cuento o una
micronovela. Adems se realizar, en el marco del evento general, un
encuentro de poetas y narradores sacheros, coordinado por Oscar Cancinos,
durante el cual ser reconocido Andrnico Gil Rojas, autor de Los tipos de
mi fogn.



*** Instituto Dominicano de Periodismo abrir clases en Nueva York

El Instituto Dominicano de Periodismo (IDP), que preside el periodista
Salvador Pittaluga Nivar, anunci la apertura de un centro docente en el
Alto Manhattan, cuyas clases comenzarn a partir del 3 de septiembre
prximo. El proyecto es desarrollado en conjunto por Culturarte y la
entidad acadmica.

Fuentes de la institucin -una de las ms slidas y de mayor prestigio
existentes en la Repblica Dominicana, donde fue fundada en 1969- indicaron
que el nuevo centro docente funcionar de manera provisional en las
instalaciones de Culturarte (260 de la avenida Audubon, entre las calles
178 y 179), y las clases sers impartidas tanto por profesores que viajarn
desde Repblica Dominicana como por algunos ya radicados en Nueva York.

La escuela graduar tcnicos en periodismo. Entre las principales materias
a impartirse figuran prensa escrita, lengua espaola, economa, literatura,
cultura dominico-americana, expresin oral, fotografa, sicologa de la
publicidad y relaciones pblicas.

Las clases estarn abiertas de lunes a sbado. Para calificar como
estudiante se requerir ser bachiller diplomado (High School Diploma) o su
equivalencia en Estados Unidos (GED). Los comunicadores tanto activos como
inactivos que quieran ingresar al instituto tendrn puertas abiertas. Los
interesados en obtener ms informacin pueden comunicarse con el telfono 1
212 928-8485.



*** Convocan a participar en libro homenaje a Angelamara Dvila

La poeta y catedrtica puertorriquea Irizelma Robles lvarez (1973) est
coordinando la produccin de un libro-homenaje para honrar la memoria de su
compatriota Angelamara Dvila, quien muri el 8 de julio de 2003 en Ro
Grande. El libro llevar por ttulo ngel amara, y estar compuesto por
una serie de reflexiones y textos poticos en torno a la vida y obra de
Dvila.

Robles lvarez indic que "la necesidad de hacerlo deriva de los pocos
homenajes que se le han rendido, as como de la poca insistencia que he
visto en los medios literarios y pblicos de recordar y sopesar la prdida
de esta gran poeta".

El libro tendr tres captulos: el primero de ensayos breves, el segundo de
poemas inditos y el tercero de haiks. Por el momento no se han
establecido lmites sobre la participacin de los escritores aspirantes a
ser incluidos, segn inform Robles lvarez.

Quienes deseen participar podrn hacerlo en una o varias de las secciones
que tendr el libro. El material recibido ser revisado y se incluirn los
textos que a juicio del comit editorial -integrado por el poeta Rafael
Acevedo y Robles lvarez en persona- tengan mritos para ello.

Se prev que el libro est publicado en enero, por lo que los escritores
que deseen proponer sus textos debern hacerlo antes del 15 de septiembre.
Habr oportunidad de presentar una nueva versin de tales materiales
durante el mes de noviembre. Los textos deben ser enviados a
borimexi@hotmail.com. Para mayor informacin se puede telefonear a los
nmeros 787 7960126 / 6127143.

Robles lvarez particip, entre 1992 y 1994, en el Colectivo de Poesa
Joven Puertorriquea "En la Mirilla", donde colabor como poeta, lectora y
editora de la revista. Ha publicado en las revistas puertorriqueas Focus,
En rojo, Piso trece y Pndulo; y en las revistas mexicanas Yerba Mala,
Humanidades y Estudios Mesoamericanos. En 2002 recibi su grado doctoral en
estudios mesoamericanos, con especialidad en historia antigua de Mxico de
la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad Nacional Autnoma de
Mxico (Unam).



*** Postergado el XII Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores

El XII Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores, que deba realizarse
entre el 5 y 8 de agosto de este ao en la localidad colombiana de Ccuta,
ha sido postergado por razones ajenas a los organizadores. El evento ser
realizado definitivamente entre el 28 y el 31 de octubre. Como informramos
en nuestra edicin anterior, este encuentro est siendo convocado
conjuntamente por la Asociacin de Escritores del Tchira y la Asociacin
de Escritores del Norte de Santander.

El encuentro se desarrollar en la fecha indicada con el mismo programa.
Constar de clases magistrales, conferencias, lecturas de textos y otras
actividades que se celebrarn en el hotel Bolvar, la Biblioteca Pblica
Julio Prez Ferrero y diferentes universidades y centros de educacin
superior de Ccuta.

Por Colombia participarn, en calidad de invitados especiales, Jorge
Franco, Hctor Abad Fabio Lince y Gabriel Pabn. Los invitados especiales
venezolanos sern Pepe Barrueta, Gabriel Jimnez Emn, Miguel Mrquez,
Alfredo Chacn y Temstocles Salazar. Tambin estar presente el editor de
Letralia.com, Jorge Gmez Jimnez, quien una vez ms disertar sobre la
difusin de literatura en Internet.

Los interesados en asistir debern cancelar un arancel de Bs. 160.000 (o su
equivalente en pesos colombianos), lo que les permitir disfrutar de
hospedaje y comida durante el evento, participacin como ponentes, lectores
de textos o asistentes, material de apoyo y certificado, transporte interno
dentro del marco del evento y, para los delegados venezolanos, transporte
desde San Cristbal hasta Ccuta.

Para mayor informacin se puede escribir al correo electrnico de la
Asociacin de Escritores del Tchira, aetachira@yahoo.com, o visitar su
pgina web en http://aet.tripod.com.ve.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Ficticia
http://www.ficticia.com

En Un mundo feliz, Huxley prefigura un espacio geogrfico apartado y
paradisaco en el que los intelectuales son confinados a una permanente
vacacin en la que pueden dedicarse a lo que mejor saben hacer: pensar. Es
as como, pese a las imperfecciones de una sociedad que se precia de ser
perfecta, se da a cada ciudadano una opcin, aunque sta pueda ser
monstruosa.

Tal cosa no existe en el presente, pero abundan los sucedneos. Es el caso
de Ficticia, una "ciudad de cuentos e historias" construida con bits,
enteramente dedicada al cultivo de la narrativa y en la que expresamente se
niega la entrada a poetas. Un verdadero mundo feliz para quienes hacen de
la palabra que narra su razn de vida.

Ficticia es una gran metfora de un pas narrativo. Funciona como una
comunidad literaria en la que narradores de diversos pases comparten sus
creaciones y se critican entre s, pero tambin como una inmensa antologa
de narrativa y hasta como un bar donde ir a libar letras y otras
sustancias.

La ciudad tiene hasta su propia mitologa fundacional: "El dios de
Ficticia, cansado de buscar nmeros anteriores de revistas y peridicos,
regresar a su cuento favorito y encontrar en su lugar a su viejo enemigo
'404 NOT FOUND', dijo: Sea creada, construida, visitada y aumentada
eternamente la Ciudad Virtual de Ficticia, biblioteca perpetua de la
narrativa escrita originalmente en espaol. Y as los dioses de Ficticia
redactaron, programaron y dibujaron el sitio de Ficticia".

El sitio ofrece dos mecanismos de difusin. El primero, el ms sencillo, es
el Puerto Libre, un foro cuyos participantes publican automticamente, y
sin que intervenga filtro alguno en el proceso, sus cuentos. El segundo es
la Antologa, donde se publican textos seleccionados por los editores y en
la que, al momento de nuestra visita, ya haba ms de doscientos autores
incluidos.

Para optar por publicar textos en la Antologa es preciso enviar dos o ms
cuentos a antologa@ficticia.com de acuerdo a caractersticas que estn
precisadas en el sitio. Los textos deben ser acompaados, obviamente, con
los datos del autor, quien, de ser aprobados por el cnclave editorial,
declarar su autora mediante una carta. Como se puede apreciar, es un
procedimiento harto sencillo y slo hay que procurar el envo de material
de calidad.

El sitio cuenta adems con su propio taller de minificcin, la Marina, un
foro cuyos participantes peridicamente proponen sus historias a un
escritor previamente escogido por Ficticia como jurado. Adems, los textos
son comentados y criticados por el colectivo en lo que ha sido definido
como un "taller participativo".

Una editorial que tiene ya varios ttulos impresos, en los que se ha
involucrado tambin el gnero de ensayo referido a la narrativa, es otra de
las opciones que convierten a Ficticia en un sitio literario extenso e
intenso, que no se limita a los quehaceres internticos. Los ficticianos
-que es as el gentilicio de esta ciudad de letras- le dan vida a su ciudad
y la hacen crecer con su participacin y con iniciativas que surgen del
contacto permanente. De esta manera, para conocer la ciudad se requiere de
varias y espaciadas visitas.

Y no lo olvide: abstngase si es usted poeta.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Los chats, ruidos en el silencio      Patricia Fiorucci Ros ==========

Soledad interior, una luz cenital que pinta sombras en el rostro y la
suficiente abstraccin que ayuden a sentirse en compaa, enmarcan el
ambiente propicio para adentrarse a un mundo a travs de una ventana.

Viene a la mente Alicia en el Pas de las Maravillas: recordamos a la
herona infantil cayendo por la madriguera del conejo, presa de la
curiosidad, sin reflexionar mucho cmo saldra despus de aquel lugar,
descubriendo en su aventura sitios fantsticos, personajes de fbula que,
lejos de facilitarle el regreso a casa, llenaban su corazn, cada vez ms,
de una profunda angustia, de un agobiante desnimo.

No es muy grande la diferencia entre aquel mgico tnel del cuento de Lewis
Carroll y los caminos que nos llevan a los mundos virtuales a travs de las
necesarias y casi imprescindibles computadoras de hoy en da. Esos viajes
suponen adentrarse en fracciones de segundo, gracias a una conexin a
Internet, a distintos lugares, miles de hecho; acceder a diversas
informaciones, enviar y recibir correspondencia de forma casi inmediata y
comunicarse con personajes de fantasa, como aquellos del cuento, por medio
de los chats.

Chat significa conversar, charlar. En la Internet, un chat es un conjunto
de personas conversando en una sala virtual, que no es ms que un espacio
con un nombre especfico y en donde en teora se debera hablar temas
particulares. Tcnicamente hablando, "chatear" es comunicarse a travs de
una interfaz o ventana usando un browser.

Pero, hasta qu punto la gente realmente se comunica con un fin honorable?
Cuntas de las cientos de personas que se encuentran en una sala de chat
estn ah no slo por el hecho de que no hay nada mejor que hacer, sino
porque persiguen un objetivo valedero, honesto, ntegro? Conocer personas
encabeza la lista de las motivaciones para acudir a una sala de chat; ahora
bien, es en el fin que se persiga de ese contacto donde radica la
diversidad de razones: sexo real inmediato, sexo virtual y fantasas del
mismo orden; bsqueda de pareja, amistad, alguien con quien ir de fiesta
eventualmente, platicar de determinado tema sin que eso suponga una amistad
permanente, desestrs, etc.

Esas han sido las respuestas de muchas de las personas que chatean, al
indagar cul es su motivacin principal para acudir a una sala de chat; sin
embargo, se puede creer realmente en lo que dice un extrao que a la final
es slo letras? Si una de las razones es la adquisicin de nuevas
amistades, por qu no se atienden privados de gente del mismo sexo?,
acaso las amistades deben hacerse con gente del sexo opuesto?

Se parte del supuesto de que nadie entra a las salas de chat a pasarla mal;
sin embargo, cada quien tiene su manera muy particular de pasarla bien y
esta manera puede inclusive variar a travs de tiempo. Es as como
encontramos a los "Insultantes", quienes practican la rutina de usar
palabras ofensivas que provocan su propia diversin. A este tipo de
personas lo podemos imaginar como chicos y chicas de lo ms formales, bien
peinados y bien vestidos quienes saludan al vecino en el ascensor con un
clido "Buenos das", pero que al entrar a los chat rooms desenfrenan lo
que tanto reprimen: su deseo de ser vulgares, llenando la ventana de
groseras e intentando descalificar a todo el que aparezca en la lista de
participantes. Se alegran mientras uno que otro usuario se engancha en su
juego y empieza a devolver los insultos; si el resto de los participantes
hace caso omiso, se retiran pues el motivo de su diversin es que alguien
se moleste.

Otro tipo de diversin es la utilizada por los ya tan molestos "Repetidores
Egocntricos". A stos, por no poseer comentarios inteligentes, y
utilizando recursos tecnolgicos, les encanta boicotear la sala repitiendo
la misma oracin lnea tras lnea, con el objetivo de que ningn otro
participante pueda comunicarse, se haga lento el sistema y el resto de los
usuarios termine por retirarse. Al parecer, esta modalidad es para muchos
muy estimulante y en la mayora de los casos es usada por homosexuales o
adolescentes.

Tambin estn los que he denominado "Tecla Pegada". Su motivacin es el
reconocimiento que brinda el que todos le saluden cuando entra a la sala y
las despedidas afectuosas que les profieren al momento de irse. No tratan
de acercarse a nadie, slo buscan el reconocimiento del grupo. Es sencillo
reconocerlos, tienen una peculiar forma de comunicarse:
"Hooolaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ccoooommmmmmooooooooooo
esssssssstaaaaaaaaaaaaaaaaaaaassssssssss????????????????". Como no hay nada
que decir, repiten mil veces las letras.

Vemos tambin los "Seductores de Oficio", los hay de todos los gneros y se
reconocen con su clsico saludo al entrar a las salas pblicas: "Hola,
alguna chica(o) linda(o) con quin conversar?". En este mismo sentido
encontramos tambin los "Sadicones". Este sector busca reafirmar su hombra
desde el contacto sexual vaco, su nico objetivo es tratar de ligar con
alguna chica; desde un lugar cmodo y seguro, ellos entran a las salas con
su caracterstica frase: "Hola, alguna chica de Caracas???????" pues lo que
quieren es irla a conocer y llevarlas derechito a la cama, cuando el asunto
ya est muy bien cuadrado.

Un sector muy comn es el de los "CyberSex". La diversin a travs de la
estimulacin sexual segura es el lema de este tipo de usuarios. A ellos los
motiva el sexo virtual, ahora muy aderezados con las webcams.

En otro rengln estamos los que nos agrada relacionarnos en serio con las
personas. Para los que estamos en este sector las salas de chat son slo un
modo sencillo, seguro y econmico de conocer personas con las que podamos
entablar una amistad verdadera, real, que conlleve a un intercambio
intelectual ms duradero.

Una vez conoc a un ser de esos de fbulas: un Throll. Me llam tanto la
atencin al ver el nick (seudnimo usado en los chats) en el listado, que
de inmediato decid invitarle a un privado. Recuerdo que mi primera
pregunta fue: "Throll, por lo feo o por lo malo?", y la respuesta fue:
"Por lo especial". De esa manera inici una de las ms fascinantes
conversaciones que he tenido en las tan visitadas salas virtuales. El tema
central era precisamente la necesidad que tena de escribir algo sobre la
falta de humanidad que se perciba en estos sitios internuticos; a travs
de ese tema, me dediqu a comprobar si mi interlocutor era tan especial
como l mismo haba afirmado ser.

Pocas veces en el chat se conoce a alguien que invada tus pensamientos, que
por alguna mgica razn te haga sentir inquietud, y no por las palabras que
use, sino por el ambiente que se crea durante la interlocucin y la fluidez
con la que se lleva. Pero, hasta qu punto esa atmsfera es tambin
idealizada por nuestras propias necesidades y deseos? Pienso que en la
mayora de los casos siempre sucede as y ese pequeo mundo de ilusin
creado en una sala de chat se desvanece en la primera cita real. Esta
desilusin viene dada por la expectativa creada durante los encuentros
virtuales, puesto que slo una de las partes cree en la supuesta conexin
especial con alguien, una conexin distinta a la que usualmente hacemos; la
otra parte slo navega, si lo desea, en la misma corriente, a ver qu
pasa...

Siempre haba querido escribir algo que plasmara de alguna manera mis
experiencias en los chats, mismas que me haban llevado a creer que no
existan verdaderos seres humanos en estos lugares, de esos que tienen
sensibilidad y sienten respeto por las dems personas. Throll fue la
motivacin para empezar esta narracin, porque en aquel momento pens que
me haba tropezado, a pesar de su nick de fbula, con un ser igual a m,
verdadero, autntico, especial, y era eso precisamente lo que llevaba
tratando de encontrar en las salas de chats desde haca mucho tiempo,
alguien que me motivara y al que pudiese dedicar estas lneas de inexperta
escritora.

Throll tambin ha sido la motivacin para concluirlo despus de muchos
meses de iniciado. S, s existen seres humanos en los chats, slo que
somos nosotros mismos los que idealizamos a nuestros interlocutores y los
hacemos especiales. A pesar de que todos somos seres humanos, convertidos
en letras en los chats, no todos tienen la misma curiosidad para indagar el
verdadero valor de la amistad, de las personas y hacer de este medio de
contacto algo ms concreto y menos efmero, donde se demuestre realmente
que hay "madera fina".

Al comienzo de mis incursiones en las salas de chat, estos canales para m
eran la apologa de la verdad, eran espacios donde el sincero poda ser ms
sincero y el mentiroso ms mentiroso, y como la verdad no parece un valor
del mundo contemporneo, la mayora de las personas recurren a estos
cybermundos para hacer vivir sus fantasas.

Magnificar la verdad es algo que no he conseguido mucho aqu, cuando un
individuo ingresa a un chat room con el objetivo de decir groseras a
diestra y siniestra, mientras en la calle es de lo ms circunspecto, le da
comida a las palomas en la plaza y ayuda a cruzar la calle a las viejitas,
me pregunto: dnde usa su mscara? ser aqu o en la vida real? Los chats
son un mundo aparentemente sin presiones, sin el qu dirn, las personas se
sienten libres de ser lo que en esencia son, pues no estn sometidas a la
censura social, al desprecio de sus semejantes, al menos no de manera
fsica, no comprometen sus rostros ni sus nombres.

Retomando nuestro punto de comparacin, Alicia en el Pas de las Maravillas
est basado en una continua ilgica capaz de marear a cualquiera, y en
dicha ilgica y en su irona radica su gracia. Lo mismo pasa con estos
fascinantes lugares virtuales, en donde existen "tantas palabras para un
mismo desconcierto".

** Patricia Fiorucci Ros
   pfiorucci@hotmail.com
   Diseadora grfica venezolana (Caracas, 1970). Colabora en el diseo de
   Letralia.



=== Algo ms que palabras: la arquitectura ligada a los lugares ===========
=== Vctor Corcoba Herrero ================================================

Quiero partir de una realidad palpable: cada da es ms fcil abrazar el
mundo, estar en contacto los unos con los otros, casi de inmediato, lo que
nos debe hacer pensar (pensando en los dems) y vivir (viviendo en los
dems) de otra manera. Nos debemos todos a todos en el gran escenario de la
Tierra. Cada forma de vida tiene sus propias races que deben ser
respetadas. Todas las identidades nos identifican. Esto puede ayudar a
forjar espacios ms habitables, fruto del encuentro de variadas culturas
que, aunque distintas, jams pueden estar distantes, si queremos que la paz
anide en todos los lugares. Esta pluralidad de expresiones culturales, que
abarcan un amplio espectro de grafas vivas, se presenta como un frtil
campo a tener en cuenta para que las convivencias convivan en civismo y las
vivencias nos aviven una solidaridad ms callada y real.

Al igual que cuando nosotros decidimos cambiar de vivienda, prestamos
atencin a llevar consigo aquellos enseres que forman parte de nuestra
vida, tambin debemos prestar especial cuidado a los entornos, a sus
corrientes de pensamiento y de espiritualidad, que trascienden a travs del
arte. Convendra, a veces, que reflexionsemos ms sobre, cmo promover y
valorizar el arte y la msica de los distintos pueblos, su hbitat y
arquitectura, para alentar una creatividad inspirada en el universalismo
que hemos de aceptar? Estudiantes de la Escuela Tcnica Superior de
Arquitectura de la Universidad de Granada en la asignatura de restauracin
arquitectnica, dentro del Laboratorio de Restauracin Arquitectnica, nos
dan ciertas claves situando la arquitectura ligada a los lugares.
Ciertamente, en ocasiones, nos puede el afn destructor, activado por la
especulacin, antes que el de ahondar en el uso que tuvo ese espacio en el
tiempo, para comprender costumbres y formas de vida.

El tema asignado a los estudiantes ha consistido en la propuesta de
recuperacin de un bello palacio renacentista del centro histrico y
dotarlo de un nuevo uso. La novedad de estos trabajos consisti -en
palabras del reputado catedrtico de restauracin arquitectnica de la
universidad granadina, Francisco Javier Gallego Roca- en la "relectura" de
la manzana y en la proyectacin sobre la base de los materiales y
estructuras preexistentes, del carcter tipolgico y morfolgico, y de la
compatibilidad entre la tradicin y lo moderno. Sin duda, la arquitectura
como arte y como ciencia est presente en todos los tiempos y partes, en
todas las vidas y pocas. Conservar las races para reencontrar el sentido
es una buena manera de hallarse. Profundizar en la arquitectura del lugar
es una acertada manera de descubrir el espritu de las gentes a travs de
su historia, su formacin tica y su mentalidad ordenada, para luego
construir (o reconstruir) espacios habitables que nos impregnen de sosiego
y libertad.

En la herencia arquitectnica que nos ha legado el tiempo se lee y se
comprende el sentido del amor, el respeto por la vida, la esperanza por un
mundo renovado. Necesitamos conocernos ms para comprendernos mejor. Slo
se ama lo que se conoce. Los bienes culturales de la Tierra, la ms
fructfera biblioteca de vida, son de todos y para todo el mundo; un
patrimonio existencial que se debe conservar materialmente, tutelar
jurdicamente y valorar ticamente para ligarnos ms a los pueblos,
poblarnos de versos y repoblarnos de belleza. Es saludable para la poesa
de la vida no sentirse ahogado en los espacios del aire, unir la esttica a
la tica y recuperar el asombro de tanto arte perdido por la propia
indiferencia humana. Los cascos histricos de ciudades y pueblos refrendan
la mezquindad. La sugestiva experiencia didctica llevada a cabo por los
universitarios granadinos conlleva un profundo conocimiento de la situacin
a restaurar y una sagaz imaginacin. De ah su xito que ha trascendido al
puro localismo. Una buena manera de trabajar en un mundo que cambia a toda
pastilla. Ya se sabe que para reutilizar un edificio es preciso adentrarse
en su verdadera naturaleza; tambin, para reutilizar un mundo cada da ms
devastado es necesario introducirse (no aduearse por la fuerza del poder)
en su propia historia.

Aprovechando las energas -como dice el profesor Gallego Roca- que, en el
caso de arquitecturas antiguas estn relacionadas con la sedimentacin de
las culturas "construidas" y de sus experiencias constructivas, uno se
encuentra delante de un autntico espejo que nos invita a mirarnos por
dentro y a vernos en los dems, para despus reemprender con impulso el
camino del goce desde la heterogeneidad de los diferentes territorios. Es
cierto que vamos de aqu para all, pero a veces no nos detenemos a pensar.
Todo se hace cada vez ms a carreras, pero tal vez poco eficaz en trminos
de crecimiento y maduracin, de construir edificios que nos edifiquen ms
en la vecindad y espacios que nos construyan ms en el amor. Por ello,
todos los rincones y recintos han de ser admirados, porque la historia es
la ctedra de la vida, y su arquitectura el aire que nos alienta como
alimento o nos embrutece como bestias. Todo depende de la senda tomada.

** Vctor Corcoba Herrero
   corcoba@telefonica.net
   Escritor espaol (Len, 1958). Reside en Granada. Diplomado
   universitario por la Universidad de Oviedo y licenciado en derecho por
   la Universidad de Granada. Ha ejercido la enseanza. Ha publicado ms de
   una veintena de libros de creacin potica, ensayo, biografa y estudio.
   Es columnista en una treintena de medios escritos, radiofnicos,
   audiovisuales, digitales y revistas.



=== Las ruinas movedizas de Tequila coxis      Luisa Futoransky ===========

      Tequila coxis, Eduardo Garca Aguilar, Ediciones Colibr, Mxico DF,
      julio 2003.

Dos o tres cosas que s de Eduardo Garca Aguilar, autor de la novela
Tequila coxis.

Primero y principal: viene de la poesa y tiene la paciencia salvaje del
entomlogo y del corredor de fondo.

Collage, montaje, desmontaje con delectacin e insistencia son algunos de
sus artilugios favoritos, como el regusto por el encaje, el minimalismo, el
detalle que revela un universo de pirmides truncas, ciencias sombras y
enigmas inauditos.

Su axioma y norma metodolgica es que una ciudad se conoce palmo a palmo
por las vicisitudes de las plantas de los pies.

Luego ejerce el periodismo y se define como "cazador de las noticias
intiles del Imperio". La herramienta le permite aguzar el elogio del
fragmento.

Eduardo Garca Aguilar apadrina errancia, porque ella est a salvo de la
comercializacin, de los mercaderes que nunca fueron arrojados de ningn
templo.

Para EGA el mundo es un depsito inmenso, catico de imgenes, hay que
cavar, bucear, sumergirse en ellas, disponerlas sobre la mesada de la
carnicera -almas complacientes abstenerse-, y con la ayuda de escalpelos y
bistures disponerlas en su aparente desorden.

La sugestin har de las suyas, la lgica menos. Sobre todo cuando entre
las lneas se deslizan hermosas mujeres en las que el poeta siempre
encuentra materia para la maravilla.

Las ciudades, como los amores, tienen diferentes maneras de revelarse ante
nosotros. Venadito, Lola, Scherezada y todas las futuras narradoras an sin
nombre son las guas favoritas de Eduardo para descifrar las ciudades.
Ellas lo llevan de la mano y l las lleva en su maleta de ropavejero por el
Arco de Triunfo, la Plaza de las Tres Culturas o el centro de Calcuta.

El color de la redencin fsica puede no situarse ni en el tiempo ni en el
espacio, pero en Tequila coxis pasa sin duda por el color cobrizo, el
cuerpo del continente americano, que a manera de filo metlico de la mayor
nobleza casi no admite las falsificaciones de los monederos falsos. Ese
cuerpo joven y libertario es el alfa y omega del deseo aguilariano.

Las chicas de Eduardo bailan en los lechos desvencijados de los hoteles
pulguientos, toman un bloody mary en el Harry's o provocan a los empleados
asustados en los excusados. Se desperezan y desesperan, se enrollan como
Cleopatras en tapices de mercado pero siempre sacan estrellas de la manga
para desestabilizar el mundo de los probos.

El modo y la manera con que Eduardo relata las ciudades de su trnsito nos
hacen pensar en esos cortes transversales del cerebro con que se iluminaban
los libros de texto o los planos de arqueologa donde se nos mostraban
diversos estamentos y sedimentos por capas de las ciudades prehistricas,
de sus establos a sus faros. Una clave para entender la ciudad y sus
habitantes es desentraar la relacin y tratamiento que brindan a sus
ruinas. Eduardo se especializa en leer las piedras, los rostros, los
lugares comunes; en relatar sus signos, en traducir sus smbolos. La ciudad
monta y baja en su estima en forma pendular y nos la transmite, nos la
contagia: la soamos con l, despus nos despertamos; la realidad irrumpe y
enceguece, peleamos con su Mxico DF, y algunas veces hasta nos
reconciliamos. Se convirti en la depositaria de utopas, caprichos,
avideces o ignorancia. A nuestra imagen y semejanza. En pocas palabras, la
ciudad gruyere de Tequila coxis es a veces pestilente, otras aromtica,
embriagadora siempre. Alguna vez afirm que esta novela, como la de Lowry,
alcohlicas ambas, deberan descifrarse a travs del prisma del whisky, o
en su caso, del mezcal y el tequila.

Pero en ella hay tambin espacio para que Eduardo recupere el centro de la
ternura en el sabor de un nspero, encuentre fontanelas donde abrevar su
"extraa codicia de amor fsico, ficticio" que, lo admite, no le permitir
"modificar el sino de ser vctima".

Viajero impenitente e impertinente de plurales finis terras de dentro y de
fuera, aterriz en el sitio que para l eligi, de momento, la rosa de los
vientos; la comarca y sembrados de ninfa Sequana, la que con los siglos y
tanto barro rodando, rodando, se hizo llamar Sena, rive gauche, bien sure.

Me gusta por fin de Eduardo que no cree en los compartimentos estancos de
ningn gnero y navega fecundo, pruebas al canto, a gusto en la novela, la
poesa, la crnica, el relato y el ensayo. Para l como para sus mayores,
Malcolm Lowry, Henri Michaux, Laurence Durrell, Huidobro o Csar Moro, el
mnimo comn denominador es el hierro, calentado a blanco, de la pasin.
Eduardo querra tal vez que lo viramos como a esos dinosaurios que venera
con cario, y con quienes comparte fantasmas y alucines y sobre todo el
poder de la palabra. De acuerdo, como a ellos te fotografo en "viejo
humanista polgrafo", un traje que te va de maravillas, al que ningn
sastre har, de seguro, retoque alguno.

** Luisa Futoransky
   luisa.futoransky@wanadoo.fr
   Escritora argentina que reside en Pars desde 1981. Ha publicado Son
   cuentos chinos (Planeta, 1991), sobre su experiencia en Asia, Lunas de
   miel (Juventud, 1997) y De donde son las palabras, antologa potica,
   (Plaza y Jans, 1998), entre otros.



=== Eso que llaman amor      Nelson Gonzlez Leal =========================

El amor es una metfora de la necesidad. Es una formulacin potica que
creemos vlida para realizar lo cotidiano, pero en la medida en que el
tiempo nos vence y desgasta la insistencia en encontrarlo, comenzamos a
vislumbrar el alcance de su verdadera condicin: es slo una palabra para
referir de manera menos cruda ese impulso irresistible y tan humano por lo
gregario. Esa palabra sirve para la conjura del vaco emocional y del
aislamiento del deseo. Es la mscara ideal para el miedo a la muerte, al
dolor, a la inercia, a la desventura, y adems su mayor y perfecto
descargo. De nios incluso lo empleamos con este propsito, an sin
saberlo.

Cualquiera podra entender -y muchos lo han hecho as- que el amor es una
frmula para el domeo del instinto bsico. O, si quisiramos andarnos por
el psicoanlisis, una compleja trampa para el ello. Pero, en realidad,
viene bien a la manifestacin de las motivaciones afectivas primarias,
porque las camufla con un traje confeccionado con los hilos del juicio, la
paciencia y el beneplcito. Pero este traje debilita sus costuras con el
uso prolongado y se rasga. Debajo queda, entonces, la consecuencia de tanto
disimulo, de tanto abuso metafrico: la demanda bsica, primaria, de
compaa, de atencin, de placer. Y, las ms de las veces, cierto
desencanto al descubrirlo (eso que llaman despecho).

Al desencanto hay que combatirlo de inmediato, porque la demora instaura la
duda sobre la virtud y buen sentido del camuflaje, y entonces se resiente
el ciclo. Y si se quiebra la rueda debemos irnos a pie, es decir, tornarnos
primarios -primates. Por ello hay que adosarle poesa tambin, hacerlo
cancin, lamento musical nocturno, ronda que no es buena, que hace dao,
que da pena, y se acaba por llorar.

Pero es preferible, ms humano y gregario, el llanto a la furia o la
desesperanza, el quiebre de una botella y el consuelo de la meretriz, el
desvaro alcohlico y la prdida de la conciencia -para seguir
psicoanalticos: el enredo del yo entre el ello y el supery y la vida
dando vueltas-, que oscilar el cuerpo desde un rbol, tensado por una
cuerda, o descargar un tiro de carabina sobre el pecho de lo amado; en
cuyos casos la metfora quedara en evidencia y con ello nuestra estafa.

Porque el amor es siempre un timo al placer, que es nuestro verdadero
combustible. O qu nos impulsa a juntarnos sino el placer de estar
acompaados para ser bien atendidos y vivir a buen resguardo? O qu a la
disgregacin sino el goce de nuestro albedro y del silencio? Es decir, la
simple satisfaccin de lo que nos complace, que no necesariamente de lo que
nos completa. Por ello inventamos la metfora del amor como una ecuacin
potica para otorgar respuesta a la incgnita de nuestros instintos, al
miedo por nuestra naturaleza animal. Y dijimos: el amor es un sentimiento
de afecto hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando
reciprocidad en el deseo de unin, nos completa, alegra y da energa para
convivir, comunicarnos y crear. Pero ya ven, la reciprocidad se procura, no
se da por hecho, ni se otorga por nada. No, existe un trmite, una
negociacin, una previa exigencia: complta-me, algra-me, energza-me,
cra-me. Es decir, cubre mis necesidades que en tanto yo cubrir las tuyas.
Es por eso que cuando las costuras empiezan a asomar, algunos optan por el
parche o el remedo: un hijo. Otros, ms precavidos, zurcen antes.

Este zurcido obedece a la satisfaccin de una necesidad que en muchos casos
es expresada de viva voz y suena horrible, porque parece atender de manera
exclusiva al propio inters -y que podramos clasificar psicoanalticamente
tambin como una pulsin inconsciente del ello-: quiero realizarme como
madre, o como padre, segn sea el gnero. Y no se contempla la realidad por
venir del cro, ni el desenfadado y desgarrador mundo que lo aguarda para
ensearle cmo crecer, cmo ir ideando timos. A lo sumo algunos piensan en
otorgarle todo el amor de padres, otra metfora, y en velar por su
educacin y buen crecimiento, un nuevo desfalco. En este caso lo
responsable es analizar si se cuenta con la garanta de que "el que
traemos" no reclame luego la acarreada (qu de problemas ahorraramos al
mundo si lo hiciramos!, no es cierto?).

Pues bien, lo dicho, el amor no es ms que una figura de la necesidad y un
timo al deseo, un remedo al descalabro del instinto de supervivencia, un
smbolo necesario para devorarnos o enloquecer al amparo de una sonrisa.

** Nelson Gonzlez Leal
   negole@hotmail.com
   Escritor y periodista venezolano. Ha publicado Entre grillos y soledades
   (poesa, Edit. Petroleum, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1986), Una pista
   sutil (relatos, Edic. SCEZ, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1988), y Esa
   pequea porcin del paraso (novela, Edit. Comala, Caracas, Venezuela),
   y particip en la antologa Un paseo por la narrativa venezolana. Ocho
   relatos cortos (Edit. Resma, Santa Cruz de Tenerife, Espaa, 1988).
   Tambin ha publicado textos en diarios y revistas locales e
   internacionales, impresos y en Internet.



=== El regreso de Oscar Portela      Mariela Mioni ========================

El poeta y pensador Oscar Portela se apresta al lanzar al mercado su
prximo libro de poemas y a escribir un libro sobre el origen del Estado
tecnocrtico moderno: a ello se refiere en esta entrevista que mantiene con
la periodista Mariela Mioni.

A pocos das de presentar en sociedad algunos poemas inditos en
Corrientes, el autor, poeta y pensador correntino realiz un anlisis de la
crtica situacin por la que atraviesan la Argentina y Corrientes. Se
refiri a los seis aos de silencio intelectual y creativo en su propia
tierra y la falta de reconocimiento de sus propios comprovincianos.

Oscar Portela es un personaje profundamente influenciado por su entorno.
Como todos los grandes poetas y pensadores, el correntino no puede
abstraerse de la realidad, y por ello mismo hace mas de seis aos que en
Corrientes no se conocen sus nuevos trabajos, sus pensamientos.

Faltan muy pocos das para el lunes 29 de diciembre, fecha en que
presentar oficialmente una velada de lectura con poemas que ha escrito
estos ltimos aos en forma silenciosa y que conforman toda una obra que
decidi llamar Claroscuros, y de la cual ya se encuentran circulando en
varios sitios literarios en Internet.

Este 2003 fue un ao de parabienes para Portela, dado que parte de sus
ltimos trabajos fueron seleccionados e incluidos en el Homenaje al Ao
Internacional de la Poesa que promueven y organizan la Unesco y la revista
literaria Palavreios en todo el mundo.

El poeta correntino realiz un anlisis de las circunstancias actuales que
se viven en Corrientes y en la Argentina, y cmo stas afectan
profundamente sobre su produccin literaria.

-Por qu tantos aos de silencio?

-En gran medida a causa de cuestiones fcticas, "el no poder moverme", el
tener poco tiempo para dedicarme a la obra, dada la situacin poltica y
social por la que atraviesa el pas, un claro sntoma del definitivo
eclipse de una civilizacin -no de una cultura- que entra en su definitivo
ocaso. La decadencia que est sufriendo la Argentina es un sntoma de algo
mucho ms profundo, que est ligado fundamentalmente a los cimientos de la
civilizacin occidental, es decir griega: Occidente era para los egipcios
el lugar donde el sol se pone, y Oriente el lugar de la estrella donde la
civilizacin amanece. El concepto griego aristotlico de la racionalidad,
que en la modernidad se convierte en el "pienso, luego existo", es el punto
axial en el cual lo que aristotlicamente llamamos hombre y su adjetivo
humanidad, ve como consecuencia la aparicin del principio de lo que vamos
a llamar subjetividad, sujeto. En esta larga etapa que comienza antes de
los griegos hay lo que se va a constituir, luego de que todo sea remitido
en las primitivas cosmogonas y cosmologas a lo uno, al uno es todo:
durante la primitiva cultura griega se transforma en un concepto de la
naturaleza, physis, que para la modernidad constituye un principio
absolutamente distinto, fundamentalmente a partir de Descartes. Antes de
llegar a este punto, pasamos por la crisis de la cultura griega y su
desaparicin, con lo cual las primitivas cosmogonas desaparecen y sus
representaciones de las figuras de los dioses que permite en el anlisis
que hace Ortega y Gasset del tema, la aparicin de la filosofa como una
bsqueda de certidumbre, porque los griegos haban quedado sin terreno
firme donde pisar. Es el principio de la especulacin filosfica, de la
razn, desde Platn a Aristteles. Es el momento en que el hombre ocupa un
lugar central dentro del cosmos, para dar paso luego a la teologa catlica
construida por Santo Toms y basada en Aristteles en el teocentrismo.



Los tiempos que se viven

-Qu nos dice de los tiempos que vivimos?

-Con la aparicin de los tiempos modernos con Descartes, el hombre, que
participa de la esencia de la divinidad, se convierte en el sujeto y con
ello la divisin de subjetividad y objetividad, que son cara y contracara
de una misma moneda. Racionalidad e irracionalismo, en los siglos XVIII y
XIX que tambin son la contracara de ese mismo concepto de la ratio, lo que
le va a permitir al hombre asumir el control absoluto de lo que llamamos
real y que es solamente el concepto heredado del principio de la
modernidad, pero oculto en el pliegue griego de todo lo ente; y
fundamentalmente considerar la antigua physis como objeto de clculo, de
organizacin social a travs de la razn y de aumento terico del poder del
sujeto sobre la naturaleza y sobre s mismo (el panptico estudiado por
Foucault), todo lo que es considerado como objeto de manipulacin y de
clculo. El principio de nuestra posmodernidad anunciada en el siglo XIX,
trata sobre la muerte de Dios, que tiene un significado, segn aclara
perfectamente un filsofo llamado Klowssky, que trae aparejado consigo la
muerte tambin del hombre, porque es Dios el garante de la identidad del
sujeto: la desaparicin de la monarqua que representaba a Dios entre los
hombres significa desde el punto de vista poltico el ingreso a los tiempos
en los que hoy vivimos. Esto se llama descentramiento del sujeto, aparicin
de la historia como historia planetaria, lo que actualmente llamamos
globalizacin, para simplificar un concepto que trae aparejado consigo un
arduo trabajo de deconstruccin poltico-filosfica.

-No dramatiza demasiado la actual situacin de la polis?

-Mire, hace tiempo comenzamos a vivir el espejismo, la ilusin del
ilimitado poder que ejerce el sujeto sobre la naturaleza, concebida desde
el punto de vista de la fsica moderna. La desintegracin de las ciencias
en tcnicas, mtodos, concebir al hombre como una totalidad y concebir los
sntomas slo como reflejos, como la totalidad, concebir los mismos
sntomas de esta enfermedad slo como coyunturas, es no trabajar sobre las
races que estn profundamente ligadas al tema del origen de la orfandad en
la que vive el hombre actual".



Historia planetaria

-La constancia del necrosamiento v la destruccin de los tejidos sociales
en la poca en que vivimos tiene entonces su origen en esa historia
planetaria (globalizacin), que trae como consecuencia lo que los filsofos
llaman deriva o errancia metafsica, el hombre sin morada ni posada. El
hombre a la intemperie: esto es lo que se llama nihilismo, no lo
destructor, sino lo obstructor que trae consigo el eclipse. Bajando a la
situacin de los pases del Tercer Mundo, hoy marginales, tenemos que tener
en cuenta que la implosin de esta historia planetaria trae consigo la
explosin de los pases centrales y que esto arrastra consigo a todas o a
todos, los pases que dependen de la concentracin de poder tcnico que el
sistema econmico, jurdico, poltico, internacional, impone a las culturas
de los pases del Apartheid, de ah que la Argentina viva hoy su mas
profunda crisis histrica, el olvido de su pasado, la actitud de un
consumismo trivial, dado que no estn dadas las condiciones, pues la
banalizacin de toda actitud tica, la eliminacin de toda memoria
histrica e del imaginario colectivo, y la falta de una dirigencia poltica
con un proyecto que pueda impulsar a un pueblo a un destino manifiesto,
resulta absolutamente letal. La falta de paradigmas trae como consecuencia
inmediata, sobre todo en la juventud, no slo la desintegracin de la
familia anunciada en la dcada del '70 por Lang y Cooper, sino adems el
incremento de conductas autodestructivas y antisociales, en un esquema
cultural en el que parecera que retrocedemos milenios hacia una sociedad
de castas, ya no de clases, que nos conducira ms tarde o ms temprano a
un caos preinstitutional y a nuevas formas de guerra civil.

-Qu puede hacer el filosofar en medio del caos?

-La filosofa no puede profetizar escatolgicamente la duracin de estos
tiempos, del eclipse, ni tampoco puede aportar una nueva tica poltica, ni
menos aun una praxis al estilo marciano, que permita resultados en forma
inmediata: lo que el hombre debe hacer en este principio de otro siglo es
prepararse para el advenimiento de una nueva experiencia de lo sagrado; tal
como lo deca Martn Heidegger.



Disolucin del pacto social

-Qu le parece si bajamos a nuestro medio?

-Bajando a nuestra provincia, con la larga experiencia que tengo en el
mbito de lo pblico -por no decir de lo poltico- no estamos slo viviendo
un declive, o una cada vertical, sino una especie de disolucin de todo
nuevo pacto social, que permita recuperar la herencia que hemos perdido y
que da a da estamos dilapidando. Significa que hemos abandonado
absolutamente los roles del Estado, la falta de imaginacin privada y
colectiva, tampoco permite planear concienzuda y crticamente un porvenir
esperanzador para nuestro pueblo, y esto resulta visible en todos los
aspectos de la vida comunitaria, en la prestacin de los servicios, en la
calidad de vida, en la desertificacin de la vida cultural; por eso creo
que estas fiestas, estas navidades, no necesariamente para el creyente
catlico, sino para el ciudadano de cualquier credo o inclusive para el
agnstico o el ateo, deben de constituir un instante de recogimiento y
reflexin ante lo que se aproxima.



Lo que se aproxima

-No es solamente el fin de los grandes relatos, como se anunci desde la
Casa Blanca, sino la posibilidad cierta ya de que el hombre carezca de las
facultades que le permitan recuperar, en el recogimiento, el advenimiento
de esa nueva experiencia de lo sagrado, de un adviento que refunde la
relacin del hombre con el hombre, con lo sagrado y con el cosmos. Yo
contino trabajando en silencio, apartado, y hacer hoy esta convocatoria a
un dialogo que tiene su base de sustentacin en la gracia del verbo que nos
fue entregada, y que no le pertenece al hombre y que est representada en
el arte y en la poesa. Es el nico camino de salvacin, no del hombre sino
de lo que los griegos llamaban la condicin de lo mortal, dado que la
clasificacin aristotlica del hombre como el animal racional, ha
desaparecido de la especulacin filosfica, y preservar el lenguaje
utilizando incluso, con sentido comn, los medios cibernticos, puede
constituir una salida a una nueva especie de dilogo de almas entre los
hombres que deben poder or nuevamente unos de otros, para que lo
historial, no la historia (el acontecimiento), pueda volver a ser an
posible, de lo contrario la parlisis puede conducirnos nuevamente a las
cavernas.

-Su ltimo libro se titula Claroscuro, por qu?

-Pues porque vivimos en esta poca de extremos contrastes y por primera vez
-ante ello- voy a incluir en un libro dos poemas de ndole civil-poltica,
en la terminologa de Unamuno. Se trata de un libro que circula desde hace
tiempo por los portales ms importantes de Internet y algunos de cuyos
poemas estn publicados en antologas cibernticas y otros en antologas
salidas en Espaa, y tambin en Estados Unidos.



=== El cuervo solitario de Carlos Castaneda      Daniel Navarro ===========

La Universidad de California en Los ngeles public en 1998 una edicin de
aniversario para celebrar los treinta aos de vida de Las enseanzas de don
Juan, un libro escrito por el entonces estudiante de antropologa de esa
casa de estudios. Ese mismo ao, un fulminante ataque de cncer extingui
la vida del autor: Carlos Castaneda.

En 1968 irrumpi en el mundo una visin fuertemente cargada de esoterismo,
una suerte de iniciacin y una trayectoria enigmtica, impuesta de un modo
peculiar por un escritor que descubri una veta que todava no se agota. Yo
no conoc a Castaneda sino hasta 1976, cuando tuve acceso primera vez a sus
Relatos de poder, libro que hoje y empec a leer no desde el principio
sino a partir de la segunda parte. Al terminarlo, fue tal mi fascinacin
que lo inici inmediatamente y al alcanzar nuevamente el final, reiter que
haba algo demasiado interesante en el modo y en la filosofa planteada a
grandes rasgos por Castaneda. Dos aspectos resaltaron en aquel entonces:
por una parte, lo extraordinario del texto en s, y en igual medida, una
sensacin de descubrimiento y orgullo al saber de proezas concebidas o
realizadas por indgenas mexicanos, en particular los yaqui. Al iniciar y
continuar la lectura de los escritos de Castaneda, lo cual se desarroll
con mi propia generacin, pude observar la influencia de tres aspectos
fundamentales: la poesa, la rebelin de los indios, y la fenomenologa de
la percepcin. Por ello, mi ensayo se refiere a estos tres aspectos
bsicos.

En primer plano, destaca la inclinacin potica en la obra narrativa de
Castaneda que rescata y divulga a Juan de la Cruz en un texto hasta
entonces prcticamente desconocido, Los dichos de la luz y del amor, con
las siguientes lneas: "Los rasgos del pjaro solitario son cinco: primero,
busca el lugar ms alto; segundo, no resiste a compaa; tercero, tiene su
pico en el aire; cuarto, no tiene color definido; quinto, canta
dulcemente". En otro libro, en un solemne instante de majestuosa soledad,
el autor nos remite a Csar Vallejo, el poeta peruano con unas lneas de
distancia crepuscular.

Si bien no expresamente dicho, puedo deducir que otro texto fundamental en
la bibliografa de Carlos Castaneda es Mxico brbaro, de John Kenneth
Turner (publicado en espaol entre otros bajo el sello de la Coleccin
Sepan cuntos, de Porra), quien habla sobre las condiciones de esclavitud
de los indios en la zona henequenera, as como el trfico de esclavos
mexicanos hacia Cuba. De acuerdo con las lecturas de Castaneda, podemos
inferir que don Juan Matus alguna vez estuvo en la Pennsula de Yucatn,
trabajando en esas condiciones. El aspecto indgena es tan permanente que
toda la obra del autor se centra alrededor de un proceso de disciplina de
una doctrina antigua de seres normalmente sujetos a discriminacin a travs
de los tiempos: los naguales. Dentro del aspecto de la fenomenologa de la
percepcin, la aparicin de la obra de Castaneda insemina un campo
previamente vigente a raz de los artistas de la generacin beatnik que
alguna vez se sintieran atrados a la tradicin india del consumo de
plantas alucinognicas. Las experiencias con la mezcalina, el consumo del
peyote y la sntesis del LSD fueron procesos importantes dentro de la
cultura de masas que pudo acceder a nuevas puertas de la percepcin,
parafraseando el texto de Aldous Huxley, The doors of perception.

A partir de los aos sesenta se hace del conocimiento del pblico
internacional la cultura de Mara Sabina y de sus cantos "chamnicos", como
se le dio en llamar. De hecho es tentador pensar que don Juan Matus es una
versin masculina de esta viajera del infinito quien utilizaba los hongos
alucinognicos para "ver" quizs en el mismo concepto de "ver" y "ensoar"
que presenta Castaneda como eje central en la filosofa hechicera.

En sus textos pudimos convertirnos en el animal cuidador de Carlos
Castaneda, cuando se transform en un cuervo. La aceptacin de la presencia
de un animal en nuestras vidas es algo que todos y cada uno de nosotros
toma como parte de nuestras races culturales. El propio Eraclio Zepeda ha
escrito un cuento retomando estos aspectos del nagual como el animal que se
acerca a nosotros el da de nuestro nacimiento. De modo que el trabajo
constructor de Castaneda ha erigido un edificio de dimensiones
inconmensurables, a partir de elementos poticos, indios y de visiones
alucinantes.

La veracidad de su visin fue un tema recurrente entre sus lectores, y
asimismo tema candente para la crtica feroz que le tild de charlatn. Sus
feroces detractores se preguntaron por qu (criticando, por supuesto) su
trabajo titulado Viaje a Ixtln haba sido tomado como parte de una tesis
de doctorado en antropologa por la tan afamada Universidad de California
en Los ngeles.

Los lectores que estuvimos dispuestos a aceptar la existencia de otras
realidades paralelas, alternativas, y que todava hoy defendemos esta
tesis, lemos a Castaneda en la esperanza de que sus visiones fueran
realidad, y lo hicimos con una mezcla de admiracin y apoteosis. Estuvimos
dispuestos a viajar con l por mundos distantes, horrendos o maravillosos y
tal vez aoramos percibirnos alguna vez como una masa oval de fibras
luminosas encajadas en un punto con el universo ignoto. Con frustracin
recriminamos a Castaneda por no poder nosotros alcanzar esos puntos
adquiridos a travs de la disciplina del guerrero y tambin por nuestra
incapacidad para realizar los prodigios de "parar el mundo" y de entornar
la vista.

Con todo, nos seguiremos esforzando en mirar nuestras propias manos en los
sueos, y a partir de entonces, ensoar deliberadamente. Quizs cuando la
naturaleza de nuestra propia existencia nos transforme en otro jardn del
edn, seremos naguales o rocas, aire hecho poesa en un paisaje rocoso del
desierto o una cueva glida que ahuyenta a los otros seres vivientes.

Carlos Castaneda nos llev a descubrir muchas otras realidades, de la misma
manera como un viajero de la antigedad, recorriendo montaas nevadas y
horizontes mgicos de azufre y surem. Se fue Castaneda y se llev a sus
pupilos, quedando aquellos que no alcanzaron el estado requerido para el
viaje en las alas de la percepcin acrecentada. La propia Florinda Donner
da cuenta de que una vez perdido a Castaneda, la lnea se ha suspendido. El
universo que Carlos Castaneda forja para autonombrarse seguidor del linaje
de los naguales, no dej heredero claramente estipulado. l mismo se
encarg en forma minuciosa y perseverante de borrar su propia huella, de
esconder su destino.

El universo est cerrado, no hay puerta ni cerrojo. El pjaro solitario en
el poema de San Juan de la Cruz es un cuervo que ascendi las alturas y nos
ha legado un manojo de letras que todava parecen recin sembradas en
nuestros corazones. Enigmtico, aguerrido, visionario, Carlos Castaneda
vive en la geografa espiritual de un Mxico indio que no cesa de
asombrarnos.



Notas y comentarios

Nota 1. Existen pocos registros de entrevistas directas con Carlos
Castaneda. No obstante, tuvo acceso a revistas de gran circulacin,
particularmente en la publicacin de Time el 5 de marzo de 1973, con la
portada "Carlos Castaneda: magic and reality". Pocas entrevistas
aparecieron posteriormente. Destaca la publicacin de la revista argentina
Uno Mismo, realizada por Daniel Trujillo, en 1997, la cual abre con una
pregunta referente al anonimato deliberadamente guardado por Castaneda y el
resto de los aprendices de don Juan Matus. En la ciudad de Mxico se
ofrecieron seminarios sobre "Tensegridad".

Nota 2. La literatura de Carlos Castaneda incluye los siguientes ttulos
originalmente escritos en ingls y sealando entre parntesis los ttulos
de las ediciones en espaol: 1968, The teachings of don Juan: A yaqui way
of knowledge, The University of California Press (Las enseanzas de don
Juan, Fondo de Cultura Econmica, Mxico); 1971, A separate reality:
Further conversations with don Juan, Simon and Schuster; 1972, Journey to
Ixtlan: the lessons of don Juan (1975, con reimpresiones en 1986 y 1995;
Viaje a Ixtln, las lecciones de don Juan, Fondo de Cultura Econmica,
Mxico); 1974, Tales of power, Washington Square Press (Relatos de poder,
Fondo de Cultura Econmica, Mxico); 1978, The second ring of power (El
segundo anillo de poder, Emec Editores, Buenos Aires); 1981, The eagle's
gift, Simon and Schuster (El don del guila, Editorial Diana, Mxico);
1984, The fire from within (El fuego interior, Emec Editores, Buenos
Aires); 1987, The power of silence, further lessons of don Juan (El
conocimiento silencioso, Emec Editores, Buenos Aires); 1993, The art of
dreaming, Perennial Press (El arte de ensoar); 1998, Magical passes: the
practical wisdom of the shamans of ancient Mexico, Perennial Press; 1999,
The active side of infinity (1999, El lado activo del infinito, Ediciones
B, Barcelona).

Nota 3. Los datos personales de Carlos Castaneda han sido objeto de agrios
comentarios. La fecha de su nacimiento parece ser el 25 de diciembre de
1925, en Cajamarca, Per. Se traslad a los Estados Unidos y adquiri la
nacionalidad. Conform varias empresas con sus discpulas, incluyendo
Hermeneutics Unlimited, y posteriormente Leugan Inc. Se cas en varias
ocasiones y no se ha finiquitado el litigio referente a sus hijos (al menos
dos) concerniente a la herencia. Muri en el ao de 1998 vctima de cncer.
Por otro lado, la existencia misma de don Juan Matus ha sido cuestionada
sobre la base de que pocas personas tuvieron contacto personal. No
obstante, se infiere a partir de los datos que don Juan Matus naci en 1891
y muri en 1973.

Nota 4. La aceptacin acadmica a los libros de Carlos Castaneda se puso
manifiesta en el prlogo entusiasta escrito por el doctor Walter
Goldschmidt, decano del Departamento de Antropologa en la Universidad de
California en Los ngeles. Por otra parte, es pertinente anotar que la
edicin en espaol estuvo a una altura mayor, ya que contiene un largo
prefacio escrito por Octavio Paz. Cuando en 1973 Carlos Castaneda present
Viaje a Ixtln en calidad de disertacin, le fue otorgado el grado de
doctor en filosofa.

Nota 5. No slo Carlos Castaneda escribi acerca de estos procesos. Vase
por ejemplo el libro Ser-en-el-ensueo publicado por Emec en 1991
(Being-in-dreaming, Harper San Francisco, 1991), escrito por Florinda
Donner. Asimismo The sorcerer's crossing, por Taisha Abelar (Penguin, EUA).
Estos dos libros reflexionan sobre la perspectiva femenina del conocimiento
impartido por don Juan y equilibran la perspectiva masculina tan evidente
en los textos de Castaneda.

Nota 6. Castaneda escribi un ensayo sobre el libro de Aldous Huxley, The
doors of perception, el cual incidentalmente es utilizado como nombre y
smbolo del grupo encabezado por Jim Morrison, The Doors.

** Daniel Navarro
   rei_cancun@hotmail.com
   Escritor y naturalista mexicano. Escribe en el peridico Voz del Caribe
   (Cancn, Mxico) una columna semanal de cuento denominada "Camafeos
   literarios", y ha escrito las series de cuento tituladas Cuentos
   mejicanos, as como De ninfas. Conduce el taller de lectura Al Aire
   Libre en la Casa de la Cultura de Cancn. Aparece en
   http://www.anuariodelarte.com as como en http://www.tulumlanovela.com.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Algunas notas iniciales para un teatro poltico      Carlos Dimeo =====

Tratando de iniciar el debate en el tema, debo decir primero que nada que
me gustara tocar algunas cosas que tienen que ver con el teatro poltico
desde algunos de sus orgenes:

En un teatro poltico, hay algunos componentes que lo van colocando en una
fuerte ascendencia con la performatividad.

 el elemento ideolgico (no el teatro como constructor de ideologa)

 el elemento discursivo (no hay discurso - hay mensaje)

 el elemento propagandstico (no hay tema como idea - hay direccionalidad,
  sentido, prctica en la palabra, el lenguaje no metafrico es
  performativo, directo, abrupto)

 el elemento pedaggico (no es moralizante, acta desde el lugar del
  saber)

 el elemento militante (el teatro poltico tiene que ser militante,
  activo)

 el elemento didctico (el teatro poltico tiene que ubicarse en el
  contexto de cmo devolver el saber - devolver el saber en estrategia por
  lo tanto prctica de sentido y produccin de significado)

 el teatro poltico es claramente normativo (y/o crtico)

El elemento pedaggico en el teatro poltico surge con Piscator. Piscator
anuncia una diferencia sustancial entre el actor profesional y aquel que
hace teatro poltico (es decir un actor que es proletario). Los actores del
teatro burgus son profesionales, los actores del teatro proletario (como
le nombra el propio Piscator) son aficionados, oficiantes. Los actores del
teatro poltico deben tener una clara conviccin poltica y de las
implicaciones polticas que hay en aqul que hace un teatro poltico. Desde
la mirada de Piscator este teatro tiene que construirse en actividad y no
en ilusin o fantasa. El teatro proletario y del proletariado mira con
acritud cualquier intencin de producir el arte por el arte. El teatro
poltico nace pues en contra de la belleza. El problema esttico de un
teatro as, puede slo comenzar con una aguda crtica a todos los saberes,
un duro cuestionamiento de los problemas a los que se enfrenta el hombre en
una conglomerada y controversial realidad (si es tal). De esta manera, para
poder hacer un teatro bajo estas condiciones, ste debe perder su condicin
de especular, espectacular, reverberante, devocional, misticismo, inclusive
religiosidad. Puesto que este teatro poltico no es para nada edulcorante,
no otorga ningn tipo de concesin a nadie (ni siquiera en el debate de su
discurso) no se maneja con eufemismos pues de hacerlo as corre el riesgo
de utilizar un lenguaje de profunda ambigedad. Piscator atenaza las hebras
de estos hilos muy finamente e introduce un elemento fundamental para el
teatro poltico: lo pedaggico (no se confunda con lo didctico de Brecht).
Ms all de la condicin poltica del actor, esta es una cuestin de
carcter profundamente ideolgico y en esencia fundamentalmente pico. Es
necesario pues confrontar las ideas (a mi juicio) con tres personajes
fundamentales del universo del pensamiento, a saber, Althusser, Adorno,
Horkheimer; all vamos a encontrar un vasto campo para la discusin sobre
los temas de la ideologa. Un objetivo del teatro poltico estar en
determinar desde estos nombres cmo funcionan los elementos de la ideologa
en el teatro y cules son sus implicaciones.

El tema de lo pico en el teatro poltico de Piscator y luego en el propio
Brecht nos conducir despus a vislumbrar, a dar un giro, una vuelta de
tuerca a las teoras de Luckacs. Es Luckacs quien mejor define el problema
de la epicidad en la novela y como la teora es fundamental, tambin este
concepto se hace extensible al teatro. La pregunta para Amrica Latina y el
debate me parecen esenciales, fundamentales, no es una cuestin de simple
formalidad terica. Algunos mitos aristotlicos del teatro se han
derrumbado en este universo hbrido (Garca Canclini) que se llama Amrica
Latina. Se derrumban precisamente desde el campo de esta teora sobre lo
pico. Hay temas y problemas muy complejos que tenemos para confrontar
sobre todo con aquellos que nos dicen de una gran trama que se va armando
en espacio, tiempo, accin.

El teatro poltico no se forja sobre la intelectualizacin de los sentidos,
sino ms bien sobre una palabra que llega directo a lo hondo, no est con
rodeos, por ello se hace muy cercano a la propaganda. Es poltico el teatro
en tanto se separa del arte burgus (que lustra y lastra, que lava, que
clorodiza toda accin poltica). Un teatro que va buscando las formas
estticas en la belleza no puede producir propaganda y por ende no se
construye en lo poltico. En el teatro burgus no hay performatividad de la
poltica. Qu es lo fundamental en el accionar poltico del teatro? Si
aseguramos la posibilidad (desde una fuente posmoderna en lo poltico del
teatro) entonces es posible augurar que entre lo que Piscator llamaba
propaganda y lo que llaman los posmodernos performatividad hay una cierta
amistad, un cierto espacio de cercana. Preguntando a Piscator: es o
imaginamos un teatro poltico sin un accionar poltico, sin un juego
poltico? Esta idea del accionar no va slo con una concepcin de
actividad. Tambin un teatro de propaganda y por ende un teatro poltico,
no pretender jams sufrir algn intento de ser mirado como un perturbador
de lo ideolgico o como un propagador de lo ideolgico. Hay pues algunas
acotaciones necesarias a aclarar antes de hablar de lo poltico en el
teatro. Se hace imperioso esclarecer ciertas categoras y perfilar desde
qu lugar se controlan. Si ellas se producen hoy como prcticas de sentido
y produccin de significado. Estas nociones devienen en ideologa,
performance, pico, dramtico, trgico, poltico, didctico o pedaggico,
entre otras.

** Carlos Dimeo
   dimeo@telcel.net.ve
   Dramaturgo y director teatral argentino-venezolano. Fundador y director
   del grupo de teatro Dramateatro, y editor de la pgina del mismo nombre
   (http://www.dramateatro.arts.ve).



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Ser una vez...
       Estrella Cardona Gamio

   *** Episodio
       Jos Geraldo Neres

   *** Ojos de placer
       Hernn Pablo Nadal

   *** Poemas
       Lolo Morales

   *** La Lupita
       Rosy Palu

   *** Lo hago para que no te resfres
       Fernando A. Vallerstein

   *** La muerte no mata a nadie
       Arnoldo Rosas

   *** Poemas al azar
       Santiago Azar

   *** Dos relatos
       David Martnez Garrido

   *** Por la boca y de los besos
       Mariozzi Carmona

   *** Dos cuentos
       Ivn de Paula

   *** Poemas
       Santiago Montobbio

   *** Cuentos
       Pilar Dubl Lain

   *** Poemas
       Jaime Gil Garca

   *** Miedos
       Claudio JC Fleitas

   *** La firme trama
       Joaqun Ferrer Ramos



=== Ser una vez...      Estrella Cardona Gamio ===========================

Acabo de dejar a mis hijos en el Saln Comunal de los Juegos. Junto con los
dems padres y nios hemos bajado en las plataformas-ascensor, para
depositar a la chiquillera en las puertas del saln recreativo, donde
estarn hasta la hora de la cena.

Las vacaciones son agotadoras, los chicos en el hogar trastocan el orden de
las cosas al no saber qu hacer. Son unas criaturas tan aburridas, sin
pizca de iniciativa!

Por suerte, en todos los bloques tenemos la planta de los juegos, que
siempre es tan til cuando concluye el tiempo escolar. As, tranquilos
ellos y tranquila yo. Cuando sean mayores no se aburrirn porque nunca
falta trabajo en nuestros domicilios.

Desde que, a partir del 2050, impera el Nuevo Orden, no tenemos necesidad
de salir de nuestras residencias para nada; el hogar es el ncleo de toda
existencia; la tecnologa se ocupa de ello: trabajas en casa, la comida la
encargas y te la envan por el canal transportador; en cuanto a la vida
social, sin salir de los inmuebles, nos visitamos, slo hay que usar los
ascensores. S, lo sabemos de sobra, todo resulta perfecto desde que se
instaur el Nuevo Orden. La pega son los nios, ojal pudiramos, tambin,
manejarlos pulsando un botn..! Porque, por lo dems, inseminacin
responsable, amor libre... Hemos superado con creces el Mundo Feliz y las
palabras "padre" o "madre", todava no son blasfemia, y vivimos tan bien
lejos de la contaminacin ancestral, lejos de ese maldito sol que destruye
la vida all afuera, en el mundo exterior.

Yo no recuerdo haber asomado la nariz ms all de los cristales protectores
de las ventanas, que son nuestra nica conexin con el exterior, y menos
aun haber bajado al nivel de la calle para contemplarla como han hecho
algunos curiosos.

La calle...

Para m, para todos los dems, la calle est a aos luz de distancia. Ni me
acuerdo que mis padres la pisaran, tal vez los suyos. El mundo de la calle
es una cinta fina y estrecha, situada metros y metros all abajo, en la
eterna oscuridad del suelo. Las calles siempre fueron peligrosas; por eso,
desde que se proclam el Nuevo Orden, se condenaron y excluyeron de nuestra
sociedad. Y los que a ellas se aferraron, bueno, supongo que ya hace mucho
que desaparecieron.

Pero no todo es siempre perfecto, y lo menciono porque a este respecto la
televisin, eterna alarmista, viene diciendo desde hace tiempo que el nivel
de la calle va subiendo al ritmo de un centmetro al ao. Vaya una
pequeez, y, adems, slo es polvo! No se puede solucionar con
extractores? La oposicin lo ha puesto a debate en el Parlamento Nacional y
pretenden que otros pases se interesen por el problema (hablan de
progresin geomtrica). Pero, qu problema, vamos a ver?, si solucionarlo
es rpido y sencillo: basta con los extractores, slo que el partido que
ahora nos gobierna opina que poner extractores significara un gasto
enorme, y que, francamente, no es un artculo de primera necesidad, ya que
es mucho ms importante ampliar la red de tneles del subsuelo para
terminar de alargar las ciudades subterrneas, ciudades reflejo, que las
llaman por ser la extensin de las que se yerguen sobre la tierra.

Bueno, hay que reconocer que las Ciudades Reflejo sern una maravilla, no
habr que protegerse de los nocivos rayos solares, siempre ventanas con
cristales oscuros, ni respirar un aire malsano en cuanto sobrevienen
averas en el purificador, habr pisos y ms pisos creciendo hacia las
profundidades, niveles de espaciosas y seguras avenidas y numerosos centros
de distraccin. Resulta obvio que el proyecto es muy costoso y por el
momento todo est construyndose y el ciudadano tiene que tomrselo con
paciencia, sobre todo cuando no es econmicamente fuerte y reside en las
alturas con opcin restringida de visitas al subsuelo: espectculos,
vacaciones de verano o de invierno... Producir una red de ciudades
subterrneas no es tarea de un gobierno, ni tan siquiera de una generacin,
no en vano esta obra se ha comparado con la Gran Muralla China o las
Pirmides de Egipto. Tal vez nuestros hijos o los suyos las puedan ver
terminadas en un mundo ms perfecto y mejor.

Estoy agotada, son las cinco de la tarde y ya he concluido la jornada
laboral en mi estudio con el Jetinstantnet, descendiente aventajado de los
antiguos ordenadores; ahora a por los nios, la cena y luego a entretener a
esas criaturas con algo que les pueda interesar.

Es el problema de todos los padres, no sabemos qu hacer para que se
diviertan; los cros ya se han hartado incluso de las distracciones
virtuales de moda... Y les ha entrado una mana inslita, e ignoro hasta
qu punto peligrosa, porque quieren leer libros. Habrse visto..!
Libros..! Como en la poca de nuestros tatarabuelos, cuando que una imagen
vale ms que mil palabras escritas.

El otro da, mi hijo pequeo, tengo dos, apareci con un viejsimo libro de
autor desconocido, yo no s de dnde lo sacaron, que se titulaba Cuento
para los nios del siglo XXI. Se trata de un cuento cursi y desprovisto de
inters y no alcanzo a comprender qu es lo que les gusta tanto de esa
historia absurda y en cierto modo subversiva, de ah que el autor ni lo
firme, pero a mis hijos les encanta y se lo leen una y mil veces y, lo que
es peor, me lo hacen leer a m en voz alta mientras miran los dibujos, que,
eso s, est lleno de ellos, por cierto toscos y fesimos... Dichoso
cuento, si ya me lo s de memoria! Es de esas tonteras que se enganchan...

"Ser una vez en el futuro... Cuando la Tierra est llena de edificios.
Cuando ya no existan los bosques, porque habrn sido talados o quemados
todos. Cuando los nios no sean alegres, pero no sepan que estn tristes.
Cuando los nios estn descoloridos, gordos y flojos porque el sol no pueda
atravesar con sus rayos la turbia atmsfera...

Entonces aparecer en el cielo, empujado por una extraa corriente de aire,
un objeto desconocido, pequeito, oblongo... Qu podr ser? Es una
semilla, Y qu es una semilla? Una semilla es una cpsula de vida, en ella
se puede esconder un bosque, rbol a rbol, un jardn, flor a flor. La vida
si hay sol, si hay aire.

Y brilla el sol y sopla el viento por encima de las montaas, sobre la
niebla sucia de la atmsfera. Pero a ras de la Tierra est la bruma y la
tristeza.

La semilla ha cado en el suelo, sobre las baldosas, y en una grieta se
introduce y se queda all dormida y suea que es un jardn que lo llena
todo de hojas verdes y de flores, y, al despertar, comprueba que el jardn
que so se ha convertido en realidad.

Y la niebla se va espantada, retrocede. Y a los nios se les colorean las
mejillas contemplando las hermosas flores. Y un da vuelven los insectos. Y
otro da sale el sol y brilla para siempre. Y los nios corren, saltan y
ren. Y crecen los rboles y en sus copas anidan los pjaros. Y las casas
se resquebrajan, porque la naturaleza lo invade todo.

Y los nios son felices porque pueden ver las estrellas y la luna y mojarse
bajo la lluvia y nadar en los ros y en el mar. Y al atardecer se renen
alrededor de los frondosos rboles y se cuentan los unos a los otros
historias de amor y de esperanza porque el sol ha vuelto y ya nunca ms
faltarn las flores, los campos de trigo, los verdes bosques, y fluir el
agua limpia en el mar y los ros.

Y nunca existir la palabra fin".

Flores, rboles, animales..? Porqueras, nidos de microbios!

El clsico Oscar Wilde deca que no le gustaba el campo porque estaba lleno
de hormigas, y yo opino que un piso con las baldosas bien fregadas es lo
ms hermoso del mundo.

** Estrella Cardona Gamio
   estrellacg@ccgediciones.com
   Escritora espaola nacida en Valencia. Licenciada en bellas artes,
   pintora e ilustradora, ha realizado exposiciones tanto personales como
   colectivas. Ha publicado El otro jardn (1978). Participa con su hermana
   Mara Concepcin en la conduccin de la editorial CCG Ediciones
   (http://www.ccgediciones.com). Ha colaborado en peridicos y revistas
   con artculos y relatos cortos del gnero gtico y policaco, y ha
   dirigido y presentado programas de radio



=== Episodio      Jos Geraldo Neres ======================================

Metal impuro, medalln de la suerte sin poderes ocultos, moneda acuada en
los tiempos de sufrimiento. Estas fueron las primeras hiptesis para
describir el objeto que estaba clavado por entre los dedos de aquel
incgnito ser en la angustiante mesa de necropsia.

Haba sido encontrado en la cumbre de la montaa (irnicamente denominada
Paraso). Todava no haba alcanzado la edad del lobo.

Concluidos los primeros exmenes, intentaba yo montar el rompecabezas del
devorador de mi tranquilidad. No sal de la primera pieza. Ningn indicio
de su muerte, los rganos internos estaban perfectos, lo que no era comn
para alguien de su edad. Una luz artificial se reflejaba en mi rostro y el
Seor de las Dudas haba recorrido mi cuerpo. La moneda abandon su
momentneo husped hurtando mi concentracin en el anlisis.

La arena se invierte en la ampolleta del tiempo. Las runas trazan diferente
destino. El viento nocturno conduce a una extraa sensacin: estoy en la
montaa Paraso. Solitario. Vestigio de sanidad. Abruptamente el escenario
es invadido por otra criatura, pero ella no siente mi presencia. Se sienta
en posicin de loto, como maravillada con el horizonte. En un movimiento
angelical, ella saca un objeto circular de sus entraas. Lo mira y su
semblante cambia. Grita y lanza furiosamente el objeto montaa abajo. l se
vuelve hacia m: una mirada vaga, algo de decepcin. Llueve. La lluvia
cubre su rostro en un lamento. Una gota roja me remite a la escena inicial:
[Metal impuro - forja maestra de las almas, invento imponiendo su cadencia,
edificando lo cotidiano, monarca de las ilusiones. Soy siervo bandome en
espejos de lgrimas] Me permitieron el sol, pero hay das en los que no
asoma su luz.



      Episdio

      Metal impuro, medalho da sorte sem poderes ocultos, moeda cunhada
      nos tempos do sofrimento. Estas foram as primeiras hipteses para
      descrever o objeto que estava cravado entre os dedos daquele
      incgnito ser na angustiada mesa de necropsia.

      Ele fora encontrado no cume da montanha [ironicamente denominada
      Paraso]. Ainda no atingira a idade do lobo.

      Concludos os primeiros exames, tentava eu montar o quebra-cabea do
      devorador de minha tranqilidade. No sa da primeira pea. Nenhum
      indcio de sua morte, os rgos internos estavam perfeitos, o que era
      incomum para algum de sua idade. Uma luz artificial refletiu-se em
      meu rosto e o Senhor das Dvidas percorreu-me o corpo. A moeda
      abandonou seu hospedeiro, furtando-me a concentrao nas anlises.

      A ampulheta  invertida. As runas traam diferente destino. O vento
      noturno conduz a uma estranha sensao; estou na montanha Paraso.
      Solitrio. Vestgios de sanidade. Abruptamente o cenrio  invadido
      por outra criatura, mas ela no sente minha presena. Senta-se em
      posio de ltus, parece admirada com o horizonte. Num movimento
      angelical, ela retira um objeto circular de suas entranhas. Olha-o e
      seu semblante transforma-se. Grita e atira furiosamente o objeto
      montanha abaixo. Vira-se para mim: olhar vago, um qu de decepo.
      Chove. A chuva cobre seu corpo num lamento. Uma gota rubra remete-me
       cena inicial: [Metal impuro - Forja mestra de almas, invento
      impondo sua cadncia, arquitetando o cotidiano, monarca das iluses.
      Sou servo banhando-me em espelhos de lgrimas]. Permitiram-me o sol,
      mas h dias no sinto sua luz.

Traduccin: Rafael Roldn (sambodhi11@yahoo.com.br)
Revisin/traduccin: Fabiola Teresa A. Godoy, Jane Botti
(janebotti@ieg.com.br) e Marcela Collins (marcollins@fibertel.com.ar)

** Jos Geraldo Neres
   jgneres@uol.com.br
   Poeta brasileo. Cofundador del Grupo Palavreiros
   (http://www.palavreiros.org), en el que confluyen narradores y poetas
   residentes en Diadema, So Paulo (Brasil), y de cuyo sitio en Internet
   es coordinador de Comunicacin y webmaster. Es coeditor de la revista
   Potica Social. Trabajos suyos han aparecido en las antologas
   Alabastros (2002) y Proyecto Cultural Tiempos Perplejos, Potica Social
   (2002), as como en las revistas A Cigarra, Nozarte, Metamorfose
   (Brasil) y Lote (Argentina) y en varios sitios literarios en Internet.



=== Ojos de placer      Hernn Pablo Nadal ================================

La mirada fue especial. Esos ojos claros, de color indescifrable, le
mostraban algunos de sus secretos. Haba necesitado llevarla hasta la luz
antes de confiar en ella.

La haba encontrado bailando sola en una disco, sin preocuparse por las
miradas ni por el mundo. Sintiendo la msica en su cuerpo. Las vibraciones
que brotaban de los parlantes y penetraban su frgil cuerpo. No pudo evitar
observarla cuando choc con su ser.

Un tipo racional como l pens que era la casualidad la que le permiti
encontrarse con ella, justo con ella, en medio de tanta gente.

Se deleit mirndola desde lejos por un largo rato hasta que de a poco fue
acercndose, mientras que ella, que segua bailando sola, recin lo
descubri al levantar su mirada junto con sus brazos. Sonrieron ambos y sin
hablar bailaron. El calor y el ritmo hicieron el resto. El contacto era
inminente a pesar de los escapes de la dama. Mil veces intent besarla pero
la estaca furiosa nunca alcanz al toro.

Las horas fueron minutos.

Una tenue luz pastel le permiti descubrirla. La ribera y la noche fueron
testigos del juego de los cuerpos pero no se deleitaron con un beso.

La mujer pregunt si tena auto; l no se hizo rogar y en minutos se rea
cuando ella amag a despedirse en la puerta de su casa.

Ella rechaz su avance en el ascensor. l hubiese hecho cualquier cosa por
desnudarla all mismo. Entraron al departamento. Slo la penumbra de la
luna entrando por las ventanas abiertas iluminaba el lugar. Ninguno intent
prender la luz.

Se encontraron en un silln. En silencio la desnud, admirando su belleza.
Besando sus labios, acariciando su pelo, lamiendo sus pezones, recorriendo
su piel con sus manos, la unin estaba cerca.

Correspondiendo a su compaero, la mujer le quit la camisa de un tirn. l
pudo ver su boca degustando su sexo gracias a esa ventana abierta que tanto
agradeci. Nunca haba estado tan excitado. Nunca haba deseado tanto a una
mujer.

No le import que ella lo atara con su cinturn. No prest atencin a las
heridas de uas en su pecho. Pens que mora cuando se acomod encima de
ella. El placer era inigualable. Ninguno de los dos aguantara mucho ms
as. Ella se acerc a su rostro. Como tantas veces en la noche intent
besarla y como tantas fue rechazado. Ella busc su cuello. l no aguantaba
ms. Tena que acabar. No entendi qu era eso en el cuello, ni la sangre
que manchaba el blanco silln. El corazn resisti lo suficiente para
dejarle gozar hasta el final, acompaado por los rtmicos movimientos de la
mujer.

Desnuda en la oscuridad, mir a su vctima. Otro delicioso mortal -pens
mientras se vesta satisfecha.

La sonrisa del cadver la despidi.

** Hernn Pablo Nadal
   hnadal@tournet.com.ar
   Escritor y locutor argentino (1977) residenciado en Buenos Aires. Inici
   estudios de Ciencias de la Comunicacin y de Economa en la Universidad
   de Buenos Aires y ha conducido diversos programas radiales, el ms
   reciente de los cuales Mejor no hablar de ciertas cosas. Mantiene una
   pgina personal con sus datos y textos en http://www.listao.com.ar.



=== Poemas      Lolo Morales ==============================================

*** Romance gitano

      "He visto vivir a un hombre
      con el pual al costado,
      sin decir jams el nombre
      de aquella que lo ha matado".
      Jos Mart

Me perd por un romance,
Prob la su dulce miel
-trampa empalagosa-
y espantado jur
no ms amarla.

Volvi la gota del cielo
a postrarse
bajo las brasas ardientes
de su ambrosa.
Me ense a elevarme como
cndor,
pero con su mgico poder,
su ebrio poder,
me derrib nuevamente
herido de muerte.



*** Del amor

      "Aqu yace un pastor que am viviendo;
      muri entregado a Amor con pensamientos
      tan altos, que aun muriendo, amar espera".
      Gutierre de Cetina

El amor celeste
rico es
desprovisto de celos.

Como blsamo del espritu
y afinidad profunda que sumerge el alma
en mares de alegra
y la refresca en ros de goce
con hambre de afecto y delicadeza
que cuando se satisface
llena el alma de piedad y riqueza.

Esperanza que crece sin agitarse el alma
y que transforma la tierra en edn bblico
y la vida dura en un dulce y hermoso sueo.

El que conoce el amor,
camina en las calles alimentndose
con la belleza de la vida
en las apariencias de la gente comn
y en el movimiento creador de los obreros.

Nada puede ser tan amargo
que una negra noche de tristeza
ni tan hermoso
que un instante de amor verdadero.



*** Resumen amoroso

La am en Abril
la pose en Mayo
y qued vaco.

La palp en otoo
y fue ma. Qued ms vaco
y triste.

La conquist en la humedad
de mis sueos y en el fro
/ invierno
pes mi fuego encarnado.
Qued triste. Sin fuerzas.

Realmente hoy
las que tengo
las amo y no las toco.
son mas y no las poseo.

Me cantan, soy feliz;
me acarician, vivo alegre,
estoy completamente pleno
y con pasin encendida
las amo.

Naturalmente son
las que me pertenecen. Son
las indispensables
que acabaron con mi hasto.

Las hijas de la belleza.



*** Hembra americana

Amor indio,
pitahaya jugosa.

Ambrosa emplumada,
guitarra perfecta.

Cintura estrellada,
prpado dormido.

Pan de rosas.
refugio de mi polen.

Serpiente jadeante,
manantial de miel.

Luz bronceada,
geometra de Dios.

Libro sagrado,
de principio a fin.

Camapana que dobla,
ngelus.

Cordillera interminable,
de apetitosas colinas.

Cabellera huracanada,
fruto prohibido.

Llvame en tus alas,
al confn del universo.

Djame colgarme,
de tu dicha,
ancha y profunda,
como el mar.


*** De qu te sirve

      "Dios mo, qu solos
      se quedan los muertos!".
      Gustavo Adolfo Bcquer

De qu te sirve la lluvia
de oro que te visita
y hace madurar el fruto
del huerto que alegre cultivas,
si desconoces la mano
que tales dones te enva?
De qu te sirve la nube
deshecha en limpios cristales
que da cancin a tu fuente
y brisa a tus palmeras,
si muere de sed tu alma cautiva
en el lazo de una ramera?
De qu te sirve la noche
cuajada de pedrera
si es mirada de los cielos
que nunca del pobre olvidan
si para ti tal mirada
es inconsciente y fra?
De qu te sirve el pan blanco
que nunca falta en tu mesa
y el vaso que cual topacios
liquidados centellea,
si est el pobre desvalido
muriendo de hambre a tu puerta?
De nada te sirve morir
y haber hecho tanto si tan poco diste
cuando nunca nada tuviste.

Es como cuando a diario
a los muertos ves caminar
y a los vivos los ves morir
porque nunca dieron
lo que jams poseyeron.



*** Chureca

Osamenta de pobres,
libre competencia
entre nios y zopilotes.

Siete hijos flacos
de padres flacos,
tendido en el cayuco,
muertos de clera
en el lago. Y es
como si los llevara Caronte.

Yo vengo del acantilado
de la muerte, donde el nio
escarba la huesera donde est
la caja de cartn vaca,
del pollo rostizado.

Y pateada y escupida,
azotada y mordida,
as te tienen -ay, Nicaragua-
nia de bronce
nia de oro
nia de mis ojos.



*** Buscando mi loto

Estupor csmico,
espacio expandido,
quietudes que slo en mi loto
puedo gozar.

Aquitate mente loca,
no razones ni desapruebes,
slo sintate y busca
tu delicado loto,
deja tus fogosos deseos de poseerla
y apacintate lejos
de toda perturbacin.



*** Ars / Apocalptica

      "Entonces vi el cielo abierto;
      y he aqu un caballo blanco,
      y el que lo montaba se llamaba Fiel
      y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
      Sus ojos eran como llama de fuego,
      y haba en su cabeza muchas diademas;
      y tena un nombre escrito que ninguno
      conoca sino l mismo.
      Estaba vestido de una ropa teida en sangre;
      y su nombre es: El Verbo de Dios".
      Apocalipsis 19:11-13

Miradas de clulas pensantes
deslumbrantes
en un slo concierto csmico.

Llama de la Inteligencia.
Belleza total.
Ocano de gozo vivo.
Bienaventuranza.
Paz alcanzada.

Conciencia pura sin apego a las ideas
ni a las formas,
slo a travs de tus ojos,
pude quitarle el velo a la materia.

Estado luminoso en armoniosa unidad,
como amante recin iniciado
correteando locamente
a cada instante, a la dulce amada.

Buscando frenticamente
la absorcin completa de su ser,
sentimientos bronceados
como sables de fuego.

Obsesin impulsiva
de fundirse con ella,
proceso de contacto,
realidad esencial,

Nada de aleaciones,
pura conciencia, accin destilada,
sin trabas, libre.

Cantado por el profeta
antes de haber sido carne,
Juan te vio venir en Patmos
pletrico de gloria entre oriflamas celestes:
Oh Seor Jesucristo!
T eres la Poesa!
No tardes ms,
te lo pido locamente!

Ya todo est dicho,
llvame en tu caballo blanco,
deja que mi corazn se queme
en el fondo de tu incensario.



*** Slo versos

El hombre slo
ama verdaderamente
a sus criaturas

La pasin por la verdad
anida ardiente
en el corazn americano.
la verdad en su obra
es la dignidad de su talento.

El hombre es lo que crea
y su producto es amado por
/ l

El hombre es hijo del amor;
su creacin es amada
y en ella se complace.

Encendido poder, hombre
americano, llevas en ti;
el que te dio Inti
y Quetzalcatl
para que amaras por siempre
lo creado, tus creaciones.

Ni la mujer fue hecha de hueso,
ni el hombre hecho de lodo.
ambos brotaron a un tiempo
de la semilla que sembr el sol.



*** A un poeta maldito

Verso profundo
necesito
para vivir.

Aristcrata diletante
y estpido
me llamaras
si jams
desearas entenderme.

Muerto de hambre soy
de tu lira y tu virtud fatal.
de tu verso raro estoy desnudo.

Ensame aeda nocturno
a descifrar los abismales
derroches de tu mente.



*** Placeres fsicos

      "Mombacho, Monte murruco,
      Volcn eunuco, Buey muco,
      Dios timbuco, (...)
      eres el socio,
      el pariente de don
      Dolores Morales".
      Jos Coronel Urtecho

En la pila bautismal
Dolores me impusieron
Morales me registraron

No fui el Primero
ni el Segundo
tuve que ser Yo: el Quinto.

Placeres Fsicos
Orgasmo Csmico
as debieron escribir mi nombre.

** Lolo Morales
   lmorales@cabletel.com.ni
   Escritor nicaragense (Managua, 1950). Ha publicado el poemario
   Gegense mo y otros versos, (1998) y artculos periodsticos suyos han
   aparecido en diversos diarios y semanarios de su pas.



=== La Lupita      Rosy Palu =============================================

Me llamo Guadalupe y estoy aqu, levantada de la tumba, para que no sigan
diciendo tantas mentiras, para que nadie crea esas historias de que si
estaba loca, de que si andaba por las calles contando las bolitas del
rosario por uno que me dej vestida de matrimonio a las meras puertas de la
iglesia. Si alguna locura me quieren achacar, es la de haber nacido ese da
del eclipse en que todo se puso oscuro, como los ojos de aquellos que
esperaban lo peor, esos ojos que ms queran or que ver, pegados a las
paredes como los perros a las patas de los catres, deshilachndose en las
sombras. A todo el espanto se le arrim otro espanto, el de los gritos de
mi madre que eran, dicen, un ventarrn que haca temblar la lumbre de los
braceros. La Dolores que sali corriendo a traer agua del patio, slo abri
la boca para decir que por all afuera echaban chispas las estrellas
querindose salir del cielo. Luego, yo llor de hambre bajo el sol entero,
enterito como los mangos y las guayabas que colgaban de los rboles llenos
de trapos rojos.

Ese da a todos les agarr la urgencia de encontrarse en las banquetas y en
medio del habladero descubrieron que las palabras tambin les servan para
tirar el miedo.

Yo slo recuerdo de aquel entonces el olor de la leche hervida en las
vasijas, los pasos apurados, el zumbido de las moscas metindose en la voz
de las visitas que se mecan despacio en las poltronas de cuero, no se les
fuera a caer el silencio que traan cargando. Yo las vea bajo el calor de
los tejabanes, enrollndose las faldas para que les entrara el aire, las
oa hablar del mundo como si el mundo les quedara muy cerquita, como si lo
conocieran de haca mucho, pero a m el mundo me sonaba muy lejos, algo que
estaba detrs de esas nubes amarillas que por ms que estiraba los ojos no
me dejaban pasar con su red de alambres y de pjaros. De mi padre guardo su
figura achaparrada, azotando la puerta despus de decir: "me tienen harto"
y la tarde en que, sin decirnos nada, nos mir de arriba para abajo y,
arrastrando una cola de perfume, se fue de la casa.

La casa siempre estuvo llena de mujeres prietas, mitoteras de querer lo que
no les perteneca. Les bastaba doblar la hoja de un tamal para armar un
cuento. A m me tenan envidia, se les vea de lejos, porque yo era blanca,
porque a m me consentan hasta por no hacer nada y sin que nadie se los
pidiera, se dieron a la tarea de medirme el ocio. -Se va a tullir all,
queriendo sacarle una cancin al cacarear de las gallinas -murmuraban. Mi
madre las dejaba decir y luego a las seis cerraba la tienda, teja mis
trenzas, me haca en la frente la seal de la cruz y nos bamos a la misa
para que no nos ensuciaran los pecados.

De eso s pueden hablar, lo otro son nada ms inventos y aqu, junto a
estas cruces de palo, sin adornos, sobre esta tumba reseca, yo, Guadalupe,
les vengo a decir la verdad.

Fue all por las fiestas de la virgen, entre papeles picados y banderitas,
cuando lo vi por primera vez. Yo acababa de cumplir los 15 aos, y aqu no
quiero que piensen que soy creda, pero los espejos a m nunca me dijeron
mentiras, era bonita, alta, chapeteada y traa un vestido con listones de
muchos colores y unos zapatos de tacn que se me enterraban a cada rato en
la tierra recin llovida. Lo recuerdo como si fuera ahora. Si parece que
hago tiempo, es slo que ya casi no s cmo explicarles lo que sent cuando
me tropec con aquella mirada, verde como las luces de los cuetes que
alumbraban la noche haciendo malabares. Les juro que fue como si trajera un
ro que se me desbarrancaba por dentro arrastrndome hacia l con todo y
esos sueos que apurados me dibujaron un montn de cosas, hasta que
encontr la voluntad para agarrarme de la orilla del juicio. No fuera a
creer que yo era de esas que se daban como las frutas del monte que se
podan comer sin dar un cinco. Mientras me aguantaba el desespero y me
zangoloteaban los pensamientos, me sac a bailar.

Nunca supo que le dije que no porque me daba miedo quedarme encajada en el
puro medio de la danza y no quera ser la burla de todas esas viejas que se
llevaban apuntndome los pasos. Todo eso sirvi para que al rato le costara
trabajo sacarme una mirada que lo pudiera mirar.

Al atardecer, se detena en su carro de vender frutas y entraba en el
abarrote revisando el pan de las vitrinas, esculcando de reojo los rincones
para ver si yo apareca hacindome la tonta nada ms para avivarle el
deseo. Luego, nos hicimos novios. Y es que hablaba tan bonito. Mira Lupe,
me deca, la verdad debe estar siempre rellena de verdades, si no, no es
verdadera, hay que coger por los cuernos al destino y ponrselo enfrente
como te puse yo a ti. Si me dejas, me mato. Todo quedaba tan clarito, que
despus la voz se le desbarataba en una sonrisa que se le quedaba colgando
como una hamaca en la cara.

Yo iba al templo y miraba a la virgen tan inmaculada, tan llena de gracia y
luego volteaba a ver a Dios para decirle: Mira Diosito, si t me lo diste,
no me lo vayas a quitar. Te voy a traer rezos, flores, T mandas, te voy a
velar la tristeza que te dan los hijos que se portan mal, ah revolcndose
en el pecado, que porque dicen que t los dejaste de querer como me quieres
a m, desde all arriba, desde tu bondad. Por eso te vengo a hacer pltica,
aunque yo no sepa hablar como lo hace el padre cuando nos pinta el paraso,
lleno de arroyos y de arbolitos, donde los das brillan como si les
acabaran de poner la luz y no tiene nada de malo que Adn y Eva anden
desnudos porque no los ha encontrado la desobediencia, el padre Manuel que
luego endereza el micrfono, nos acomoda con la mirada para ponernos todos
juntos y como si el mismo silencio que se lo llev lo devolviera, nos abre
con la voz las cortinas del infierno.

Yo entiendo que el amor no tiene mancha cuando es amor del bueno, cuando la
carne y el espritu andan agarrados de la mano y para donde va uno va el
otro, por eso as andbamos nosotros, en uno solo, yendo y viniendo entre
los olores de las macetas recin regadas y de la ropa secndose al sol. An
siento sus frases caminando por mi odo, las olas de sus manos alegrndome
los miedos, tirados en el colchn, escuchndonos la vida, hasta que los
ruidos de la calle nos venan a juntar.

No voy a negar que aunque ya le perteneca, no me gustaba contar los olanes
del vestido de la boda, tampoco que a ratos me quera ir a vivir al monte,
o a un cerro a dnde fuera con l, pero le haba prometido a Dios que sin
sus bendiciones no me iban a llevar a ninguna parte.



Andaba yo por los 16, cuando aquellas fiebres le llenaron el cuerpo de unas
ronchas negras que parecan charcos de lodo hirviendo. Mi madre lo cuid
como a un hijo, a las medicinas del doctor les revolva los remedios de
esas yerbas que olan tan feo y eran como sus consejos, amargos pero
quitaban el dolor. Una noche, despus de muchas, me despertaron unos ruidos
del otro mundo, unas palabras sin vocales que salan por el agujero de sus
labios tiesos. Fue entonces cuando supe que la muerte me lo andaba
acariciando. En medio de la oscuridad, me correte el miedo y acab en el
patio, debajo de los mangos. Alc los ojos calientes de tanto llorar para
enfriarlos en las ramas de los rboles y ah, como si de pronto me nacieran
las fuerzas y hasta pudiera volar, jur con todo el amor que le tena que
si Dios le volva a poner la vida, lo soltaba de la ma para siempre.



No me voy a alargar contndoles que me amaneci, que ya las sombras andaban
trepadas en las bardas como pendientes de cundo me iba a ir, slo les dir
que no pasaron ni dos das y ya se le podan arrancar las costras y que al
cuarto le volvi la gracia de vender naranjas.

Desde entonces traigo un dolor. Cre que me iba a costar trabajo quitrmelo
de encima de poco a poco, no se me fuera a matar de verdad, que tal vez a
sus ruegos me arrepentira del pedido para echarme de nuevo a sus brazos,
suplicndole al Seor con las rodillas peladas de subir las escaleras de la
iglesia que por favor me perdonara, que ya le ira pagando con muchas
penitencias. Quin hubiera pensado que lo iban a abrazar las ganas de
voltear para otras mujeres.

Que si fui muy bruta, que si nadie sabe para quien trabaja, se
transparentaban en las lstimas las carcajadas. Pero a m nunca me
salpicaron las amarguras, porque yo, Guadalupe, la ms bonita, la ms alta,
la ms chapeteada les iba a limpiar a todas el cochinero que traan por
dentro.

S, tres veces me rog y tres veces le dije que no. Luego me vest de
blanco, me colgu un rosario para contarlas una por una en las bolitas,
para que no se me olvidaran nunca las miradas filosas de sus caras prietas
y blanquearles con mis rezos las burlas y los odios.

Cuando atravesaba la plazuela, bajo el cielo caluroso y el aire que sonaba
a cucharas revolviendo el hielo molido de los raspados, a m me refrescaba
el alivio de la mirada del Arcngel San Miguel, que nada ms me divisaba
desde su torre tan alta, abra con su espada las nubes rojas y amarillas
para que pasaran los ngeles, revoloteando de gusto entre los globos y las
palomas y me acompaaran hasta la casa del Seor. Apenas me paraba en la
puerta y ya me estaban esperando los santos y las vrgenes ah en sus
nichos, detrs de las veladoras que alumbraban con sus llamitas tantas
virtudes juntas. Nunca me cans de mirarlos, escuchando las plegarias,
olorosos a flores, con sus diademas doradas, tan lejos y tan cerca, como
aquel mundo que yo slo pude tocar con la imaginacin.

Han pasado muchos aos desde que vine a parar a este hoyo donde se junta la
tierra con la tierra y las almas se sientan a esperar la reparticin de los
castigos. Unas lloran, a otras les agarra el habladero como si ensayaran
para luego distraer al ngel de la justicia; yo al que espero ver llegar es
a l, envuelto en un montn de arrugas, mal comido y mal planchado, con la
memoria gastada de pensar que todas las noches yo le iba a jalar las patas,
aunque ganas no me faltaron, mejor le segu guardando todas sus mentiras
para aventrselas como un puo de lodo a la cara. Dice la Dolores que me
vio nacer, que ya no tarda, que me aliste bonita para cuando venga a
ponerme flores, pero yo slo sueo con mirarlo de frente para que se le
apague del susto la poca vida que le queda y as, descansar en paz.

** Rosy Palu
   rosyaltamirano@hotmail.com
   Narradora y poeta mexicana (1956). Ha publicado los poemarios Quiz el
   tiempo (La Cabaa Editores, 1985) Territorio indeciso (Universidad
   Autnoma de Sinaloa, 1990), La clara sombra del silencio (Universidad de
   Guadalajara, 1996) y Sonata para una luz (Direccin de Fomento y Cultura
   del Estado de Sinaloa, 1998), y el libro de cuentos La casa del arrayn
   (Colegio de Sinaloa, en prensa).



=== Lo hago para que no te resfres      Fernando A. Vallerstein ==========

*** Nio

Empec odiando el pasado.
Sufriendo el paso del tiempo:
Peleando contra la nada.
Miedos de un juguete en desuso:
llorando este triste presente.
Recordando esa vieja infancia.
Un mundo que oscureca al da.
Tanta luz, fui tan nio.
Soy este paso del tiempo.
Caminando sobre el final.
Soy una sombra,
fui una luz, fui tan nio.



*** Noches viejas

Si te presentaras delante de m,
me arrancara los ojos
para no verte.
Con mis venas,
atara tu cuerpo a mi cama.
Soara sin maana, mancha oscura sin verano.
Tal vez sea la muerte quien me busca.
Sin invierno, sin nada.



*** Ayer

Me fui escondiendo tras los rboles
Jugando a las escondidas
con mi sombra.
Los maniques me seguan
llenos de perfumes y bolsas vacas.
Silencio de mudos sin sexo.
Segu escondido:
mi voz era ms fina.
Descubrindome casi muerto
goc ante el miedo.

** Fernando A. Vallerstein
   ferar14@hotmail.com
   Escritor argentino. (Buenos Aires, 1974). Ha realizado estudios
   teatrales, Asisti a Jorge Polaco en su obra Bodas de Oro, estrenada en
   2002. Produjo, escribi y dirigi Slo ojos, un cortometraje con el que
   particip en varios festivales internacionales. Ha publicado Lo hago
   para que no te resfres (2003). http://www.vallerstein.com.ar



=== La muerte no mata a nadie      Arnoldo Rosas ==========================

                                                      Para Nicanor Navarro,
                                               aunque le falte un tornillo.

Nunca vers sus fotos en las pginas rojas de los peridicos. Sus nombres
permanecern en el anonimato y nadie, jams, sabr de estos hechos. Apenas,
nosotros, los que estuvimos all. Pero el tiempo se encargar de cubrir los
recuerdos, con su ptina de musgo y moho, para que al final tan slo quede
una tenue mancha difusa, de elementos contradictorios e incongruentes, en
la memoria. As, sin querer, tambin seremos cmplices del silencio y la
injusticia.

Los curas lo saben. Mralos ya tranquilos, conversando con los detectives,
chaquetas de cuero y lentes de sol, que van esparciendo polvos y midiendo
distancias, por compromiso, por completar los informes, cosas de trmite,
usted sabe.

Mralos sonrer al entregar el arma, calibre cuarenticinco, cacha de ncar,
con el Escudo Nacional tallado, para que sea guardada en la bolsa plstica
de las pruebas, rumbo al olvido.

Mralos despedirse, apretn de manos, palmaditas en el hombro, saludos a
tal, en la puerta de la residencia.

Obsrvales el cinismo rielando en los ojos, cuando ya la patrulla ilumina
la calle, marchndose, seguro que s, para siempre.

Ahora, superado el trago amargo, nos reunirn en la sala y, bajo amenazas
de expulsin, juraremos, una vez ms, silencio, y no se vuelva a hablar del
asunto.

Por eso, Culebra, hblame, mejor, otra vez, de la vieja.

Cuntame en detalle de sus senos turgentes y pecosos y de cmo la medalla
de la Virgen del Carmen salta entre ellos a medida que baja y sube el
tronco hacia ti, sirvindote la cena... Cmo se humedece, lento-lento, los
labios con la lengua y te pregunta, con la boca arrugadita, si quieres
comer y te guia el ojo... Cmo se dobla a tender la cama y sus nalgas
grandes te invitan a imaginar cien caminos de pecados y tragas saliva para
pensar en otra cosa, la tabla de multiplicar, tal vez... O, mejor, de
cuando en la noche entr a tu habitacin y empez a besarte en la cama, mi
amorcito, y a acariciarte, ternura papi; y t, qu vaina es, qu pasa
carajo; y ella, que si no te gusta, que si eres del otro lado y... Qu
coo, tus hormonas superan la sorpresa, y esa boca, y esos senos, y no es
tan vieja, y est buena, pues, mamita linda de mi corazn... Y de cmo
estuviste viviendo gratis en su casa, ahorrando lo que te mandaba tu
familia para pagar la residencia, hasta que regres su hombre, el
argentino, y comenz a fregarte la vida, che, pibe, mir, viste?

O, si no, vamos a la esquina, a tomarnos un caf con leche tibio, a ver a
las muchachas y conversar de tu noviecita pueblerina que slo te suelta
besos apasionados hasta que nos casemos, amor de mi vida, los fines de
semana cuando vas a visitar a la familia y a que te laven la ropa y te
alimenten bien que seguro all debes estar pasando hambre que ests tan
flaco, mijo...

O, de cuando el argentino te hinch las pelotas, como l deca, y te fuiste
de ese apartamento con tus libros y tu mochila rumbo a este edificio de
ladrillos rojos y ventanas mostaza que tantas veces viste desde el autobs
de la Universidad: Residencia Catlica Estudiantil.

Tocas el timbre y, al qu deseas del padre Asuncin, lanzas displicente:

-Un cuarto.

No entiendes la carcajada del cura y sus qu cosas tienes, hijo.

Cmo imaginar que para hospedarse en esta casa haya que salir airoso de
todo ese proceso de seleccin que el padre te explica con ternura, como si
fueras subnormal.

Y, ahora, para dnde voy, pensaste. Regresar a casa de la vieja y
reenfrentar al argentino, ni de bromas.

El cura te adivina la angustia y te hace sentar en una banca de madera
tallada en el recibo:

-Espera un minuto. Veamos qu se puede hacer por ti.

Minutos.

Largos minutos de silencio en el amplio saln lleno de detalles hermosos:
alfombra persa de tonos verdes. Tapiz portugus con galeones y una rosa
nutica. Candelabros de bronce en un largo mesn de madera spera, rstica.
El piso con baldosas rojas vitrificadas. El techo rugoso de donde pende una
lmpara extraa que dibuja con sus luces rombos multicolores.

Minutos.

Apenas minutos con tu mochila en el suelo y los libros al lado, mirndote
los zapatos deportivos con la pintura cada y sucios. Y, ahora? Ninguna
ta. Ningn familiar en esta ciudad inmensa y peligrosa. Te imaginas al
argentino carcajendose a tu regreso, burlndose, humillndote. Ni de
vainas, carajo! Repasas el nombre de amigos, conocidos, compaeros de
carrera. Por una noche, alguien te ayudara. Quin? Y a esa hora...

Minutos.

Por fin, por el pasillo regresa el padre Asuncin con otro cura: alto,
atltico, narigudo.

-As que t pides posada. Acompame, vamos a conversar.

Un saln ntimo: dos sofs, una mesa de mrmol al centro, alfombra de
alpaca, papel tapiz claro con relieves de satn, una lmpara de pie con
pantalla de pergamino.

Te cuenta: residencia catlica para estudiantes universitarios del
interior. Buenos muchachos. Buenas familias. Buenos estudiantes. Buenas
costumbres. Buenos cristianos. T?

Cuentas: valenciano. Estudiante de qumica. Segundo ao. Indice acadmico
decente. Vas al da. Familia de inmigrantes espaoles. Un pequeo comercio.
Novia y planes de matrimonio al terminar la carrera y tener trabajo.
Futbolista. Doce aos en colegio catlico. Bautizado, confirmado, primera
comunin, misa los domingos. No fumas, no bebes. S bailas pegao pero con
respeto.

El padre Mariano re.

-Esprame aqu un momento.

Buenas noches, hijo; el padre Guillermo. Te cuenta y le cuentas. Buenas
noches, hijo; y el padre Ignacio te cuenta y le cuentas. Buenas noches,
hijo; y el padre Po te cuenta y le cuentas. Buenas noches, hijo; y el
padre Gabriel te cuenta y le cuentas...

Son las doce y esperas. Eres un trapo sobre la banca de madera tallada, al
lado de los libros y la mochila de ropa. De memoria cuentas el dinero en tu
cartera: suficiente para un taxi y una noche de hotel: pa la mierda estos
curas!

El padre Mariano y el padre Asuncin regresan sonriendo:

-Tienes cuarto, hijo.

No recuerdas el recorrido desde el saln hasta el ascensor, vas zombie,
medio desconcertado y alegre, con tu mochila y los libros.

Habitacin quinientosdoce.

Esperas un locker para tus cosas, un bao comunitario, un enorme cuarto
plagado de literas y muchachos roncando como en alguna pelcula que has
visto.

A pesar del cansancio, te sorprende ver la nica cama, el clset, el bao
individual, la estantera para los libros, el escritorio con su silla, el
ventanal hacia el jardn.

-Para m solo!

-Y Dios, hijo. Y Dios. Buenas noches.

Y si sers pavoso, Culebra. Dos semanas aqu y esta desgracia. En ms de
veinte aos que tiene la residencia, nunca nada ni parecido. Qu vaina...

Y cmo huir de esto?... Cmo callar para sobrevivir mientras el tiempo
ahoga los recuerdos?... Si an siento el trueno que retumba en la
tranquilidad de la noche del sbado en la casa... Si sigo mirndonos saltar
de sorpresa y angustia en el comedor, dejando la cena y las bebidas
abandonadas en las mesas para emprender la carrera hacia los cuartos... Si
todava huelo la adrenalina en los curas, tensos en sus sotanas negras, que
corren ms que nadie por las escaleras sin destino cierto... Si contino
oyendo el jadeo y las puertas que se abren con violencia: qu pas, qu
pas, qu pas... Si persisto paladeando el olor de la sangre que, en el
quinto piso, mana del costado de Carlos, plido y lloroso, abrazado al Memo
que suplica no te mueras, no te mueras, carajo, en la puerta del
ascensor...



Afuera llueve y en la sala el Matemtico toca el piano: una cancin suave y
cariosa que habla de amor como todas las que le gustan...

Esperamos noticias que no llegan, consumiendo cigarrillos extralargos;
mirando al piso, al techo, a la ventana donde el agua corre ondulante,
circular...

Necesariamente se piensa en el destino, en el horscopo, en las estrellas,
en el tarot, en las palmas de la mano, en la borra del caf...

Memo gime contando por ensima vez que escuch el disparo y sali asustado
de su cuarto.

Un olor a chamusquina en el pasillo y nada ms.

-Un cohetn -dice que pens.

Pero haba un ro sanguinolento en el piso.

-Carajo! -dice que dijo.

Camin hacia el bebedero y all lo vislumbr recin: un espectro plido
adosado a la pared, sostenindose el abdomen, manando sangre:

-Memo, aydame -dice que le dijo, ronco, entre pujidos, llorando-. Me
muero, coo...

-Que no se muera, Seor... Y es que no faltar quien me meta en este peo,
carajo... No deb salir, Seor...

El Matemtico contina en el piano con algo similar a un vals triste,
melanclico.

Habla de Borges, su autor preferido, y sobre los espejos, los laberintos,
la muerte, el infinito y la memoria...

Nadie le presta atencin.

No le importa, lo hace para s. Es su catarsis...

El Pozo de la Sabidura ha bajado. Viene de reconocer el lugar de los
hechos. Se sienta entre nosotros, recogiendo los faldones de su gigantesco
suter tejido, cruza las piernas, atiza la lumbre de su pipa, impregna el
aire de la sala con aromas de cerezas dulces:

-De esta no se salva -dice, conocedor, como siempre.

Ha calculado nuestro inters en sus palabras y enmudece, consciente de la
ansiedad y el anhelo.

-Habla de una vez, no joda!

-Fue en su cuarto. La sangre viene de all -compacta el tabaco en la pipa,
absorbe y expele el humo gris en coronas de nubes-. Hay un cartucho de
cuarenticinco prximo a la cama, un manchn de sangre en la puerta del
clset y una muesca de bala en la pared: no intent suicidarse.

El Pozo estudia nuestra reaccin. Hace una pausa y rellena la pipa con
tabaco. Lo compacta y lo enciende con un fsforo que acrecienta su llama a
medida que aspira rpido y seguidito.

-Y, entonces?, gevn.

-Es obvio. El disparo se lo hizo alguien desde el pie de la cama hacia el
clset, donde l estaba. La bala lo atraves. Nadie sobrevive a un disparo
de cuarenticinco desde esa distancia. Est claro?

El Matemtico suspende el concierto para encender un cigarro. Le pido uno,
el Memo y el Amads tambin: escasean.

El Matemtico disfruta el suyo hasta consumirlo totalmente. Slo ahora mira
al Pozo y sonre:

-Ests leyendo demasiado a Agatha Christie.

El Pozo se siente ofendido. Ha cambiado su expresin satisfecha por un ceo
fruncido y unos ojos inyectados. Salta hacia el Matemtico, pero Memo
habla:

-All, en el quinto piso, no haba nadie. Carlos y yo. Ni siquiera una
sombra... Estoy jodido, compadre... Qu vaina...

Llueve cada vez ms fuerte.

El piano vuelve a sonar: un blues.

Seguimos sin noticias.

Las luces de un carro entrando en el estacionamiento se adivinan tras el
surrealismo de la ventana: por fin!

Pero no. Es el Gocho quien llega de su rumba sabatina y se nos une,
chorreando agua, feliz, ignorante de todo:

-Y, qu?, muertos. Hablando paja?

El Pozo no pierde la oportunidad de ponerlo al da.

El Gocho escucha sin inters, sacudindose el agua de la cara y el pelo:

-Me voy a resfriar -murmura.

Saca una caja de cigarros virguita que desencelofana y golpea para extraer
un haz de cigarrillos a los que le caemos con avidez:

-Mierda, cabrones, que esta vaina da cncer! -protesta indefenso ante el
saqueo.

El Pozo reelabora su hiptesis de asesinato y desenlace fatal:

-De una cuarenticinco no se salva nadie.

-Cuarenticinco?! -se interesa repentinamente el Gocho-. Alguien la vio?
Cmo era?

El Amads dice que s, que el padre Gabriel la recogi con un pauelo, que
era linda, con la cacha de ncar, que deba ser oficial, que tena el
Escudo Nacional tallado, por qu?

Se queda boquiabierto el Gocho con la mirada en la ventana y el cigarro
entre los dedos...

-Necesito un abogado, susurra...

No entendemos y sonremos. Este Gocho siempre echando bromas.

El Memo se levanta y camina hacia el piano para robarle un cigarrillo al
Matemtico. Lo enciende, lanza la primera bocanada y dice que el abogado lo
necesita l. Es, seguro, el principal sospechoso. Qu vaina!

El Gocho tambin se levanta y desde el medio de la sala nos mira a todos
con desesperacin:

-Es que esa mierda es ma, cuerda de gevones! La pistola es ma...



No debimos venir.

Hace fro en estas salas de espera...

...Y silencio.

No permiten visitas. Solo familiares. De uno en uno. Por una hora: De cinco
a seis. Se visten con trajes de cirujano y entran.

Estamos sobrando.

Dicen que est inconsciente. Que la bala interes hgado y pulmn. Que si
vive ser un milagro.

Est prohibido fumar y no se sabe qu hacer con las manos, con la mirada.

Debimos ir, como cualquier otro domingo, Culebra, a las canchas de bsket o
al cine o a pasear por all.

El Zamuro invita un caf y es la excusa para huir.

Un hasta luego a la familia cansada por la angustia y el viaje apresurado
de esta madrugada, para enrumbarnos hasta el ascensor.

Seis cafs negros bien cargados, coincidimos, y el mesonero aptico se
devuelve resignado con la bandeja bajo el brazo y su chaleco de cuadros
escoceses, ante tan magra orden.

Parece mentira lo de la pistola, dice el Zamuro como si los dems no
estuviramos. A lo mejor por eso, por increble, es verdad.

Imagnense el terreno. El campo de beisbol. Pero no le pongan grama que en
nuestros pueblos la grama es un lujo. Pinsenlo arenoso, amarillento,
cuarteado por el sol, con un hormiguero en segunda base, con su fila de
bachacos por el raifil, con lagartijas aletargadas al pie de la cerca de
alambres oxidados del costado izquierdo. Engamelotado en los jardines.
Basura dispersa, latas de cerveza y refrescos, bolsas de plstico, papeles,
lo que se les ocurra... Y al viento levantando polvaredas con remolinos de
pueblo fantasma, y ese calor verraco de Maracaibo al medioda, que el
Gocho, no s por qu, es maracucho.

Ahora, den el grito de pleibol y vmonos derechito al quinto ining que es
cuando el cuarto bate de La Salina da aquel tremendo tablazo hacia el
cnter, donde est el Gocho muy adelantado y tiene que embalarse hacia
atrs sin perder la bola de vista, y crrela que se va, se va... Y el Gocho
se ha cado de espaldas como un mismsimo en el gamelotal del fondo,
caray...

Piensen que el hombre se para medio aturdido, pendiente de buscar la pelota
que ya el cuarto bate de La Salina anda por la segunda y se empuja para
tercera, y le estn gritando: Gocho, que nos hacen una, carajo...

Y, ah est: plateadita, brillante, con su cacha de ncar con el Escudo
Nacional en relieve, al lado de la puta pelota en el puto gamelotal.

Y ya el hombre est que se manda para el jom y ni que fuera Antonio Armas
lo saca aut. Y el Gocho simula entonces un dolor arrechsimo y cae en la
hierba y zuas!, se esconde la bicha entre el pantaln y la franela, antes
que vengan todos a ayudarlo. Qu te pas?, qu te pas?, qu te pas?...
Que me siento mal, primo. Me voy para la casa.

Ya en la intimidad de su cuarto se quedara observndola con detenimiento.
Le pasara un trapito de algodn para quitarle el polvo y hacerla brillar:
con el cepillo de dientes recorrera la talla del Escudo Nacional para
liberarla de la ptina marrn que se acumula en los bordes. Buscara una
bolsa de terciopelo prpura para guardarla y la escondera en la
profundidad del clset, lejos de los ojos de mam, la muchacha de servicio,
y cualquier otro curioso de los que nunca faltan en la vida de uno.

Por las noches, antes de dormir, la saca de su guarida y la acaricia. Se
deleita con los reflejos de la luz en el metal y el ncar: una gama de
azules infinitos van brotando hacia sus ojos y una suerte de hipnosis lo
invade. As llega el sueo. Entonces, mstico, la retorna a su nicho: hasta
maana.

A Caracas lleg con l. En la maleta, sorteando milagrosamente alcabalas y
requisas de policas y guardiasnacionales por los ochocientos kilmetros de
carretera.

Desde entonces la ha tenido oculta en lo alto del clset de su cuarto, de
donde la baja nicamente para el ritual nocturno.

Nunca se la ha enseado a nadie. Nunca la ha disparado, no saba siquiera
que funcionara. La conserva por su belleza, porque la ama...

El mesonero sirve el caf y displicente entrega la hoja con el monto,
seguro que estos desdichados se le pueden ir sin pagar.

-Yo invito -nos sorprende Borococo-. Estas situaciones me ponen esplndido.

El mesonero se aleja desubicado por una propina inesperada.

-Lo cierto, compadres, es que esto apenas comienza. Hay demasiado en juego:
una vida, la seguridad de todos, el prestigio de la casa... Qu har la
familia de Carlos?... Y los curas?... Y nuestros padres?... Y nosotros
mismos?... Y la Ley?...

El caf est muy caliente y cargado, como lo pedimos. Lo bebemos despacio.

Al fin alguien, el Ganadero, se atreve a sacar cigarros: cinco manos le
salimos al asalto.

-Coo! A ver si compran.

-Especulemos. Dos opciones: error e intencin. Error: cmo lleg el arma al
cuarto de Carlos. Quin saba del arma. Cmo se dispar. Intencin: motivo
y oportunidad. De nuevo: quin saba del arma. Motivo: para ser honestos,
la pregunta debera ser, quin no tena, verdad?

Silencio y miradas dispersas, que para qu responder, que para qu seguir
conversando, si ya todo estaba dicho.

Apagamos los cigarros y nos levantamos rumbo al estacionamiento. Maana hay
clases y hay que descansar.



-Adelante.

Y el padre Gobernador entra:

-Buenas noches, hijo.

Lo miro, Culebra, ya sin palabras, de la pura sorpresa no ms.

-Puedo? -me dice sealando la silla naranja frente al escritorio.

-Y, claro, padre, no faltaba ms.

Y recin atino a levantarme de la cama, Culebra, y gracias a Dios que estoy
vestido y no en interiores como siempre, que de la pena me hubiera dado un
infarto si no.

-Estudias?

-No, padre. Leo.

-Ah, s, me han dicho que comes libros. No muy piadosos por cierto.

Sonro sin dar detalles: quien se excusa se acusa.

-Ha estado duro el fin de semana, no?

-Imagnese!. Con lo de Carlos...

-Una pena. Sorprendente. Inimaginable.

-Ujum.

-Para nosotros es terrible. La familia de cada uno de ustedes confa en
nosotros, para cuidarlos, protegerlos, y, claro... Una desgracia de este
tipo, inexplicable, nos deja en entredicho, de muchas maneras, frente a
ellos, frente a ustedes, frente a nosotros mismos.

Casi humano, Culebra. De carne y hueso. Estaba que me pellizcaba. Estara
soando?

-Por eso. Por la responsabilidad. Tenemos que corregir ciertas cosas,
ciertos errores... Y, necesitamos ayuda.

Te imaginas, Culebra! Mi ayuda!

-Usted dir, padre.

-Lo primero, hijo, es silencio. Se entiende, claro, que estas cosas
impresionan. Se quieren comentar con los compaeros, con los amigos, con la
familia y, sin querer, las cosas se tergiversan, se exageran, y surgen
rumores que perjudican sin beneficio... As, hijo, lo primero es silencio.
Ningn comentario a nadie fuera de esta casa. E, incluso, tampoco entre
nosotros: se crea un ambiente muy desagradable que lejos de aportar
entorpece la convivencia. Ests de acuerdo?

-Claro, padre, claro.

Y qu le iba a decir, Culebra? Qu le dijiste t? Que contigo tambin
habl es seguro. Que habl con todos es seguro. Que todos dijimos, claro,
padre, claro, es seguro.

-Bien. Realmente te agradezco. Todos te agradecemos. Pero entenders que no
es suficiente...

-Usted dir, padre.

-Carlos, como t sabes, no es un chico fcil de llevar. Quiz, si Dios le
da vida, pueda tomar otra direccin, otra manera de ser. Quin sabe. Quiz
est en nosotros ayudarlo. Pero, finalmente, Dios dir.

-Ujum.

-Sabemos que Carlos ha tenido problemas con algunos de ustedes, pero,
dentro de nuestro inters por que maduren y puedan solventar sus propios
conflictos, nunca quisimos intervenir en esas cosas. Entiendes?

-Claro, padre, claro.

A que t tambin dijiste claro, Culebra. A que todos dijeron claro. Qu ms
se iba a decir.

-Me permites que fume?

Me peda permiso, Culebra. A M!

-Adelante, padre, adelante.

-Me acompaas?

Carajo! Que eso ya era el colmo. En tres aos, carajo... Haba que vivir
para eso! Un cigarro del Gobernador! De bolas que acept! Como t no
fumas, ni le habrs parado.

-En tu casa saben que fumas?

-S, padre. No les hace ninguna gracia, pero s saben.

-Sospechan, quiz...

-No. Saben. Yo se los dije.

-Qu bien... Qu bien...

-Las cuentas claras y el chocolate espeso, padre.

-As es, hijo. As es. Me alegra que tengas esa confianza en tus padres. No
todos a tu edad se atreven a mantenerla.

-Ujum.

-Quisiera ser merecedor de esa misma confianza. Puedo contar con ello?

-Claro, padre, claro.

Ah, s. Seguro t te negaste, gevn. Ni pendejo que fueras, Culebra. Ni
que hubieras querido regresar donde el argentino le habras dicho que no. Y
todos le dijimos que s, apustalo.

-Cuntame. Carlos y t eran vecinos pero, tenan la relacin ntima que
hay entre otros similares ac en la casa?

-La verdad no lo entiendo, padre.

-Djame explicarme.

Deshaca la ceniza del cigarro en el cenicero plstico, tallando la punta,
rodendolo como un torno, casi concentrado en el gesto. Pero se vea que
era automtico, que era su mana, como seguramente dobla sus calcetines
antes de guardarlos, cuidando los detalles. Hizo lo mismo en tu cuarto?

-Esta casa tiene aos, ms de veinte. No tengo la fortuna de haber
permanecido tanto ac, pero s he vivido quince en ella. He visto lo
suficiente como para establecer un patrn de comportamiento entre sus
habitantes. Cambian los nombres pero no las costumbres. Entiendes?

-Algo, padre.

-El vecino es un cmplice. No un amigo. No un compaero. No un confidente.
Un cmplice. Puede responder la llamada telefnica de los padres o de la
novia y brindar la coartada perfecta: est durmiendo. Se qued en la
biblioteca de la Universidad concluyendo un trabajo y llegar tarde. Tena
una actividad de campo y regresar en dos das. Puede hacernos creer a los
de la casa que s durmi esta noche con nosotros, que lleg tarde y se fue
temprano, y puede sustituirlo en sus responsabilidades dentro de la
residencia. Habras hecho eso por Carlos?

Qu le hubieras dicho t, Culebra? Que s? Que ese cooemadre mereca
algn esfuerzo de tu parte? Ni cagando!

-La verdad, no, padre.

-Me entiendes, ahora? Siendo vecinos t y Carlos, no lo eran. Eso me
inquieta. Me hace pensar. Me da temor.

-Ahora s es verdad que no lo entiendo, padre.

Te mir con la misma inexpresividad? Tambin apag el cigarro en ese
momento en tu cuarto?

-Vamos a encontrar al que dispar. Puede ser que nos lo diga Carlos si Dios
permite que se recupere. Puede que la polica lo descubra. Puede ser que
alguno de ustedes tenga el valor y la honestidad de decirlo. Pero, como que
Dios existe, vamos a encontrar al que dispar. Todo ser ms fcil si hay
colaboracin. Entiendes?

Tambin te cagaste, Culebra? Tambin te sentiste cucaracha? Alguno habr
tenido cojones para mandarlos al carajo?

-Creo que s, padre.

-Bien. Maana temprano tendremos misa. Por la salud de Carlos, por
supuesto. Sera de muy buen gusto que todos fueran, se confesaran y
comulgaran. Lo hars?

Que todos dijimos: s, claro, padre. Quin se iba a negar, Culebra? De
bolas que nadie, gevn.

Y, te pregunto: y si fueron ellos; y si fue un cura. Y por qu no. O es que
fuiste t.



Ya es tarde, Culebra, van a cerrar el local, y no quedamos sino nosotros.
Regresemos antes que noten nuestra ausencia y nos hagamos ms sospechosos
de lo que somos.

Esta semana se irn desarrollando los acontecimientos.

Carlos vivir o morir con extremauncin garantizada, que siempre uno de
los curas estar a su lado.

Alguno de nosotros estar viajando hacia el exilio protector de errores y
culpas, a lo mejor con beca especial, o autofinanciado.

Los que hoy no se confesaron estarn cambiando de domicilio, que total ms
de algn pap tiene apartamentos en la ciudad y, ante esta coyuntura, qu
mejor que un hijo para ocuparlo con sus amigos; y, por otro lado, siempre
hay jvenes necesitando residencia...

Tal vez el Gocho ya no est maana por su imprudencia, ni el Pozo de la
Sabidura por curioso, ni Memo por estar all justo cuando estuvo, ni el
Zamuro por imaginar cosas, ni nosotros por malos vecinos.

Tal vez, ms de un cura termine sus das en las misiones de frica o el
Amazonas donde siempre hacen falta almas piadosas y gente con fe y amor a
Dios para el sacrificio por el prjimo.

Lo que s puedes jurar por tu madre que se caiga muerta ahorita mismo,
Culebra, es que nuestros nombres nunca estarn en las pginas rojas de los
peridicos, y que los detectives se fueron para no regresar y que todo se
ir cubriendo poco a poco de olvido y al final del da nadie estar seguro
de nada.

Hemos jurado silencio y es hora de comenzar a cumplir nuestro juramento.
Centremos nuestro inters en el Clculo Diferencial, en las Leyes de la
Termodinmica, en el Derecho Romano. Apuntemos nuestra pasin hacia el
Campeonato Mundial, hacia las Olimpiadas, hacia los juegos
Caracas-Magallanes. Ejercitemos nuestra curiosidad con el Cubo de Rubick,
la Cinta de Moebius, la National Geographic. Trotemos, nademos, bailemos
que en cuerpo sano, mente sana... Si es por vicios, pues all estn los
cigarros, la cerveza, el ron, el caf, las mujeres...

Comencemos de una vez el ejercicio del olvido. Total Carlos seguro se busc
esta vaina... Total estas cosas pasan y no son nada del otro mundo... Total
no est en nuestras manos cambiarlas... Total hay que vivir... Total, como
dice la vieja copla espaola: Yo no le temo a la muerte / aunque la
encuentre en la calle / sin el permiso de Dios / la muerte no mata a
nadie...

** Arnoldo Rosas
   arosas@labbehrens.com
   Escritor venezolano (Porlamar, Nueva Esparta, 1960). Ha publicado Para
   enterrar al puerto (Pen Club de Venezuela, Caracas, 1985), Igual
   (Guaicamar, Porlamar, 1990) y Olvdate del tango (Fondo Editorial
   Santiago Mario, Porlamar, 1992; 2 ed., Ateproca, Caracas, 1999).
   Obtuvo una bolsa de trabajo del Taller de Narrativa del Centro de
   Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg) para el perodo
   1981-1982. Adems ha obtenido el Premio de Narrativa Rgulo Guerra
   Salcedo (1987) y el Premio de Narrativa Rosauro Rosa Acosta (1988), as
   como una mencin de honor en la Bienal Latinoamericana de Literatura
   Jos Rafael Pocaterra (2000) y menciones en otros certmenes. Relatos
   suyos han sido recogidos en Antologa de narradores neoespartanos
   (1993), Antologa de narratistas orientales (1994) y Recuento, antologa
   del cuento breve venezolano (1994).



=== Poemas al azar      Santiago Azar =====================================

      (Nota del editor: los textos del poeta Azar que presentamos a
      continuacin son una seleccin libre hecha por el autor de sus
      poemarios El pez inquieto [Mosquito Editores, Santiago, 1997], Canto
      a la Colorina y otros poemas [Imaggi Ediciones, Talca, 2000] e
      Inventario solemne [indito]).

*** El pez inquieto

Me han llamado
el mal nacido de todas las madres,
el ateo que corre por fuera de las iglesias,
uno de los ms canallas en el corazn
limpio y claro de mis damas,
el estircol vivo que danza por las calles,
la meloda salvaje de las flores,
el patrn de la soledad y la amargura,
el patn perezoso de nuestra querida sociedad,
aqul que ni siquiera un capital puede producir.
De tantas formas me han llamado
que casi termina en mi olvido.
Yo slo reconozco mi irreverencia
ante el ruido feroz de la modernidad,
mi aliento de huracn enfurecido,
la capa fresca de mi corazn,
mis ojos como dos fogatas ardiendo,
mi cuerpo que no tiene duea.
Soy un irrespetuoso de las campanas del Domingo,
indiferente a las reuniones de los seores,
militante del viento y la marea,
soador de la mesa para todos.
Qu nuevo puedo anunciarles!
Ustedes me llaman de tantas formas,
el mal nacido de todas las madres!
Yo slo digo que soy Santiago Azar,
el pez inquieto que est haciendo temblar
la inmensidad del ocano
con todos sus marineros y habitantes.


*** Promesas de un desorientado poeta

Prometo ir a misa todos los Domingos,
no lanzar eructos cuando almorcemos,
no rerme de mam ni de pap,
usar la corbata hasta el tope,
peinarme cada diez minutos buscando el orden.
Prometo ser un abogado, honesto y eficaz,
no orinar en la calle, pues es bestial.
Ahora creer en todos los santos de mi patria!
Educar a mis hijos en las monjas,
me acostar a medianoche, ya que es buena hora,
le har reverencias a los policas,
me encantar hacer las filas de los bancos,
hablar de moda en las reuniones,
no dir garabatos a los mayores,
tomar a la poesa como pasatiempo,
no como digno oficio;
leer menos pues enturbia la mente.
Ser sincero en mis confesiones con el cura,
usar los zapatos lustrados y brillosos.
Adis a escupir en la calle! (es ordinario).
Tampoco me dejar barba, dijeron que pareca torpe.
Dejar la bebida como un vicio terminal.
No mirar las puestas de sol, ya que es sentimental.
Ir a las fiestas de campo,
casamientos, bautizos, velorios.
Desde ahora y hasta siempre mis promesas:
Ser un chico bueno si es que me lo piden.
El santo poeta ahora aparece.



*** Soy poeta

Soy poeta, ave de rapia de todos los sentimientos,
fruta fresca de los rboles nuevos
corazn enterrado en la tierra,
el escolar preferido de la vida,
el golpe a la puerta cerrada
con el pan y cena de todos los aos.
Soy una noche tan larga como la muerte,
una guitarra sonora y sencilla,
la herradura y el rastro de toda una historia.
Soy parte hombre, parte universo;
ojos con fuego de estrella
y boca viajera como perfecto cometa.
Desde aqu me presentar a ustedes;
soy poeta, discpulo de cada mano abierta,
sueo despertando con el bostezo de la madrugada
y un alimento recin cocido que
destapa la mesa pobre de los hambrientos.



*** Otro

Otro, otro cigarrillo
para esta cruda noche de tumbas;
otro cigarrillo, para subir por el humo tembloroso.
La vida no tiene vuelta,
entre estas paredes que dijeron,
entre estos muebles que hablaron,
como tantos platos y su silencio.
La guitarra se me cae y cae,
y el mundial infierno reside en mi oscuridad.
El reloj me dice que no va el invierno y
que el olor a lgrima seca est conmigo.
Venga otro cigarrillo, otra copa,
pues quiero ir al ro del olvido,
al caballo sudoroso de la derrota:
Ya me canso, ya me voy, ya me muero.



*** Mujer de fuego

Les contar que existe una mujer
que me persigue en cientos de llamas.
Me busca segundo por segundo debajo de su cama,
en el jabn que corre por su cuerpo,
detrs de cada puerta o encima de la luna.
Morena, yo soy libre como una ola,
tengo un corazn repartido entre muchas,
mi lengua envuelta en quizs qu ropas,
mi sangre en tantos cabellos ondulados o
vers mis huesos derretidos en esas sbanas ardiendo.
Mujer de fuego, no me persigas con tu amor de miel,
no me sigas, muchacha, un beso no significa
la eternidad del cuerpo entero junto a tu boca;
un beso es un nio rebelde que arde
en el musical latido de mis labios.
No puedo negar que tu pecho atrae a los planetas;
querida, me deslumbran tus ojos de nia y
tu rostro como un espejo lleno de pecado.
El amor corre de boca en boca y
de mano en mano sobre el hombre y la mujer.
Qu vale tanto acoso a las venas de mi corazn!
Ha llegado el momento de desearte buen viaje y
dejarte tan simple como una gota de lgrima,
Adis amor, no me sigas pues ya ha desaparecido el poeta
en las rojas cenizas de la mujer de fuego.



*** Nos amamos en una bicicleta

Ayer t y yo, en un solo beso para la vida,
en el amor que nos conoci a los quince aos
y yo pedaleando para un nunca llegar tarde a tu corazn.
Fuimos nosotros los que inventamos el beso en una bicicleta,
la edad de las miradas con un cuaderno en la mano.
Fuimos nosotros, los que sin respirar, nos cansamos de viajar;
y ayer, slo ayer, las calles dicen: All van, son ellos!,
pero fue tan rpido que pedazo a pedazo nos despedimos.
T y yo, querida, ahora quizs dnde, dnde volveramos a rodar,
dnde volveramos a comandar dos ruedas como a un barco,
dnde volveramos a conquistar los mundos con un sueo.
Eso no me importa, porque en mi memoria tengo un nio despierto,
llevo a ese revoltoso quinceaero en los dedos del alma,
tengo an esos aos diminutos como zapatos de liceano.
Entonces, ser a las siete, te pasar a buscar como cochero,
subirs en mi caballo veloz con rayos de aluminio,
dispuesta a saltar a la gloria al besar cada calle,
recostndote en cada parada para retomar las fuerzas.
Entonces, ser a las siete, cuando llegue a tu casa,
salgas a recibirme como ansiosa de la nueva carrera.
Entonces, son las siete y recuerdo tu mano en la ma,
riendo del pedaleo en maana y tarde,
cuando nos amamos en una bicicleta sobre la vida,
cuando se me vienen los quince felices aos,
ahora que son ms, sin bicicletas ni sueos.



*** Domingo de visitas

"Adelante seores, tomen asiento,
aunque no me crean les tengo un enorme respeto.
Hace tanto que los espero y,
sin embargo, ahora que aqu los tengo
me viene a tiritar la voz".
"Nosotros tambin te conocemos hace mucho"
-dijeron los muertos que me visitaban-
"hemos sabido de tu nombre en reiteradas ocasiones,
lo han publicado en listas alrededor del mundo,
eres buscado a cambio de una buena recompensa".
Y cul es la recompensa? -les dije-
"No volver a leerte jams" -me dijeron a carcajadas.



*** Epitafio para un vivo

Espero poder colocar una flor
sobre el cemento de mi propia tumba,
una raza de estrellas colmadas de manos.
Espero una almohada feliz en el nicho de la eternidad,
un paso silencioso por entre mi heridas.
Spase que fui honesto con los grillos,
consecuente con los sueos de los pjaros,
absoluto en la fe de la marcha por las calles.
Poned, entonces, mi cuerpo devuelto a la tierra,
como si hiciramos un agujero por donde se mira el mundo.
Dejadme, entonces, en las races de los desolados
y den este adis final como si fuese primero.



*** Viejos cracks

Cuando el tiempo se detuvo definitivamente
sobre las piernas de los que fueron muchachos,
sobre las cabezas de los que fueron dolos,
sobre la habilidad que hoy es terca,
no les qued ms a estos hombres fieles
que juntarse semana a semana en la cancha de tierra,
con todos los nietos en las galeras,
con sus mujeres gordas, pero desafiantes,
para patearle tiros libres a las canas,
a ver si de lejos sorprendan a la muerte.



*** Cena o Un paseo por el circo

Se trata de arreglar el mundo como lo hacemos nosotros,
al mejor estilo del subdesarrollo:
Con alambres artesanales y parches para bicicletas.
Esto vuelve a suceder en medio de una mesa repleta,
colmada de alimentos hasta el hartazgo.
Sin embargo, aqu chorrea la mano solitaria
y el individuo en s mismo alcanzando la cima.
Estoy rodeado de autoridades tan falsas
como el mejor abogado de provincia, slidamente exitoso,
pero en el fondo, slo uno ms del ganado.
Aqu somos el tenedor y el cuchillo en medio de la gula,
el despilfarro y las conversaciones absurdas e instantneas,
mientras all afuera, vuelvo a Jerusaln y Ramallah
y a una multitud que lanza sus piedras contra los perros de presa
y riegan con sangre la tierra tan amada.
Nosotros, por otra parte, seguimos discutiendo, satisfechos,
si vale la pena cien o quinientos muertos,
o si en realidad no hay nada ms heroico en este momento
que devorar el ltimo plato servido que queda en la mesa.



*** Notas de protocolo

La soledad me pide que nos sentemos a la mesa
y brindemos por toda esta vida juntos.
Que ya es hora que nos empecemos a tutear
como viejos compadres de tomo y lomo.
No vaya a ser cosa que me visite la muerte por estos das
y que ni siquiera nos hayamos presentado como dos caballeros.

** Santiago Azar
   azarsantiago@hotmail.com
   Escritor chileno. Obtuvo en 1991 el primer lugar en el Concurso de
   Poesa Regional para estudiantes de Enseanza Media, y en 1992 el primer
   lugar en el Concurso Iberoamericano de Poesa "Paz y Cooperacin",
   organizado por la comisin Quinto Centenario, del Gobierno Regional de
   Madrid (Espaa). Ha publicado los poemarios Los silencios (1992), Navega
   la poesa (1993), El pez inquieto (1997, escogido por el Fondo del Libro
   y Lectura del Gobierno de Chile para su difusin en las bibliotecas
   pblicas chilenas), Poemas para el fin de siglo (1998) y Canto a la
   Colorina y otros poemas (2000). Adems, textos suyos aparecen en la
   antologa Poetas del Maule (1998). Ha coordinado talleres literarios en
   la Universidad Catlica del Maule, en el Instituto de Estudios Generales
   de la mencionada casa de estudios y en la Fiesta de la Cultura
   organizada por el gobierno de su pas. Fue cofundador de la revista
   Homero (1995) y dirigi la revista El Jinete de Palo, de la Universidad
   Catlica del Maule. Reside en Santiago de Chile.



=== Dos relatos      David Martnez Garrido ===============================

*** Desesperacin

Pasaron unos meses sin verla. No s muy bien cmo surgi la idea de
llamarla y decirle medio en broma que me invitara a comer. El caso es que
no pareci molestarle mi atrevimiento. Quedamos para el da siguiente en un
restaurante mejicano. No me gusta la comida mejicana, pero en estos casos
la comida es lo de menos.

Nunca haba ocurrido nada entre nosotros y ya iba siendo hora. As que
decid beber media botella de vino mientras comamos para asesinar mi
timidez. Hablbamos de autnticas gilipolleces, como que los nachos estaban
muy ricos con guacamole y no con queso fundido. Estaba fingiendo, estaba
interpretando un papel de hombre comprensivo y carioso, de amante
perfecto.

Ella me mostraba la mejor de sus sonrisas y yo ya me estaba empezando a
poner realmente cachondo mirando sus cabellos rubios cayendo sobre su
escote. Cruc las piernas para esconder el bulto.

Ella no era gran cosa, pero estaba produciendo en m una pasin
incontenible. Pag la cuenta y me pregunt qu quera que hiciramos
despus. Le contest que no me importaba demasiado. Me dijo que si no haba
nadie en mi casa podamos ir all un rato. En ese momento pens que Dios
exista, pens que el cielo gris estaba clareando, pens que llegaba la
primavera, pens que ya era hora de que ligara un hombre pobre de espritu,
pens que por fin entrara a formar parte de la rueda de los grandes
folladores, los que follan con muchas y gloriosas mujeres.

Subimos en mi coche; yo conduca a toda hostia. Durante el trayecto algunos
pensamientos erticos rondaban por mi cabeza. Observaba su cuerpecito
inquieto, atravesado por el cinturn. Mi impaciencia poda matarla pero
ella no pareca darse cuenta.

Llegamos a mi casa; mi corazn estaba desbocado y lata violentamente. Mi
polla se haba inflado al lmite y tena miedo de que ella pudiera
percibirlo. Empez a hurgar en mis libros y revistas. Traje un zumo de pia
sin que lo pidiera. Se sent en mi cama. Esto marcha, voy a zambullirme
entre sus piernas, pens. Era el momento, tena que abordarla, ahora o
nunca. Me tumb en la cama, permanec un rato a su lado. Luego empec a
acariciarla, ella pareca impasible. La agarr y la atraje hacia m con
determinacin. Ella se rea y cuando intent besarla apart la cara. Cog
su cabeza con la otra mano y la bes mientras ella aplicaba una mnima
resistencia. La expresin de su rostro cambi completamente. Pareca
enojada y yo me qued desconcertado, inmvil; sintiendo rubor en mi cara.
Me dijo que quera hablar conmigo y le dije que me apeteca cualquier cosa
menos hablar y que no poda llevarla a su casa.



*** Tierra de nadie

No me pidas que no me queje. Si estoy aqu no es porque quiera, es porque
no tengo ms cojones. No me gusta donde estoy, no me gusta lo que hago ni
lo que me estn haciendo ni lo que me quieren hacer ni lo que an no se han
atrevido a hacerme.

No te imaginas cmo estoy ahora. Lo que para m son obstculos para otro
sera el Himalaya sin oxgeno. No exagero; a veces me he comparado a
Raskolnikov en Crimen y castigo. Con esto te lo digo todo.

Tengo algo en el estmago, algo que me obliga a estar incmodo. Como si los
cidos estuvieran revueltos, generando corrientes. Se abre la temporada de
surf bajo mi piel.

No es que tenga miedo, es que estoy acojonado. No es que todos me molesten,
pero les matara a todos. Primero a los tontos que se creen listos y luego
a los listos que se creen tontos. Luego a los que hablan como loros del
Amazonas, sin pensar lo que dicen. Y tambin acabara con todos los
valientes, esos que se bajan del coche para hacerse los duros delante de
sus novias cuando alguien les pita.

Ya s que estoy en clara desventaja, que ellos son muchos ms. Juegan con
ventaja, que la ventaja no juegue con ellos.

No es que quiera un mundo a mi medida, no. Sencillamente quiero que me
quiten de encima toda la mierda que me han echado.

Ahora me he dado cuenta de que al menos me tengo a m mismo. Yo solo en
tierra de nadie.

** David Martnez Garrido
   trifero@eresmas.com
   Narrador espaol (Madrid, 1981). Es estudiante de farmacia. Sus textos
   permanecen inditos.



=== Por la boca y de los besos      Mariozzi Carmona ======================

Te miro
Cuando vienes as
Como vienes a m aventado sotavento
Doblando barlovento
Proa de mascarn de boca
Eres t
Abriendo
Hiriendo con tu brisa
Cerrando
Apresando con el bastin de dientes
Ven
Corro
Ataco tu lengua
Con la ma
Seamos siameses
Esta vez
Y con esta faz
De una boca
Por dos bocas

===

Nado
En mar encrespado
Y no furioso
Ay,
El fuego lleva el cuerpo
Del enamorado
Que da vida por ser amante.
Nado
Nado de lanzada furia
De marcharse con la boca
Jadeante
Y con los labios nada ms
Besados por la sal.

===

Me alejo
Pues es de gran peligro
El desear tanto tu boca
Tus besos
Alimento
nimo todo
Rabia suculenta
Que me niegas
Mientras toda t te ofreces
Dentada
Con mortferos molares
Y el garfio de tu corazn.

===

Delirio todo
Orte toda
Tu voz en cascada
Susurro
Caliente sonido
Glido ademn
De boca que invita
A echar la suerte compacta
Del amor que encarna por fin
Que salta
Columpiando en la curva
De tu cuerpo
Y volviendo lquido mi
Centro
Que a tu centro apuesta
Y te debo y me debo
Y ser siempre y siempre
El saldo debe en esta cuenta siempre.

===

El  caballero
Dej caer la capa
Un guante
El otro
Las manos desnudas
Se posaron en la espalda del amante
La boca pronunci deseos
-Quiero la yerba de tu lengua...
el uno se hizo manojo de aromas
madera cincelada el otro
y hoy nos cobijamos
bajo la sombra del gran rbol
que dos hombres fueron.

===

Dijo la boca
Al beso
Di que no me amas
Para no sentirte
Como ahora
Como en la hora
Con cada hora
Como te siento.

===

Estoy lejos
Escucho tu voz
Prodigio magnfico
Milagro todo
Mas
Nada se compara al verte
Y nada es igual
Despus de abrazarnos
Aun
Cuando de otra forma
Quisieras que fuera.

===

Al or tu voz
Por el telfono
Hago una escultura de ti
Y
Caigo profundamente
En el pensamiento
Exacto
De que
Algo ms que
Tu cabello hermoso y negro
Tienes
Pero es lo que recuerdo de ti
Y dibujo amaso
Trituro coso
Amaso
Dibujo
Dibujo
Le rezo.

===

Te deseo
Pero no encuentro la manera
De tocar tu puerta
De escalar con picos
Con martillo en aguja
La escarpada elevacin
De toda t
Mas creo que me dejaras
Si lo intento
Necesito ir por esa llama
Que asoma
Por el crter de tu boca
Que dejas despejada
Para m.
El humo
No deja que l abra los ojos

===

Ella
Besa a otro
Tambin de ojos cerrados

l

** Mariozzi Carmona
   mariozzicarmona@hotmail.com
   Escritora venezolana (Maracay, 1963). Ha realizado estudios de medicina
   en la Universidad de Carabobo, de canto en el Conservatorio de Msica de
   Maracay, de dramaturgia en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
   Gallegos y de arte en la Universidad Central de Venezuela, casa de
   estudios de cuya Escuela de Comunicacin egres en 1995 como locutora.
   Ha sido instructora de tcnica vocal en distintos centros educativos y
   en agrupaciones teatrales y dicta talleres de dramaturgia, voz y
   diccin. Ha obtenido mencin especial en el IV Concurso Orgenes del
   Diario El Arageo (1983), primer lugar en la II Bienal de Escritura del
   Ateneo de Escuque (1992) por su poemario Euraquiln, mencin de honor en
   la bienal Jos Rafael Pocaterra (1994) por su poemario Antgona hoplita
   y mencin especial en la Bienal de Dramaturgia Miguel Ramn Utrera
   (1997). Ha publicado El Santo Oficio (teatro, 1988), Euraquiln (1992),
   Reflexiones para una teora escnica (1998) y Antgona hoplita (1998).
   En 1996 realiz el guin y la direccin de escena de la Antologa de la
   zarzuela para la Compaa Regional de pera.



=== Dos cuentos      Ivn de Paula ========================================

*** Suicidio pop

La penltima vez que supe de m agonizaba en la baera, mis muecas se
desangraban y una navaja descansaba jadeante sobre el sanitario.

Despert la semana siguiente en el Sanatorio Central, con ambas vendadas.

Era una habitacin color blanco cenizo, tena alrededor de quince camas
apiadas dentro de una dimensin muy pequea.

Mi nica compaa era un viejo desnudo, de pelo largo, apestoso y
encanecido; estaba sentado sobre su cama, sostena una escopeta humeante.

Una enfermera me vigilaba desde la entrada, hizo una mueca de disgusto
cuando mostr seales de vida, le dijo a un encapotado de negro -quien
sostena una pala embarrada de lodo- que retornara a la funeraria porque
todava no era mi momento.

El tipo se march mascullando palabrotas y jurando que no se molestara en
regresar.

El viejo tambin me mir con semblante irascible, sob su arma tiernamente,
a travs de una ventana divisaba el gran patio donde algunos pacientes
caminaban lentamente creyendo que as mejoraran sus dolencias.

Tres de ellos desfilaron hasta el centro orgullosos de recuperar
gradualmente el don divino de la locomocin; el viejo -quien juraba
llamarse Dios- salt de su cama, apunt al paciente ms cercano... Bang!,
un disparo a la cabeza y el pobrecito se desplom, los dems trataron de
devolverse pero la velocidad de retroceso no les ayudaba... Un segundo
disparo, bang!, el segundo cay de bruces sobre la grama... Un tercer
disparo, bang!, el tiro atraves la nuca de la tercera vctima, su sangre
embarr algunos banquitos de madera cercanos a la escena.

Dos enfermeros llegaron al rescate sosteniendo cada uno en cada mano tres
grandes bolsas negras y tres palas medianas.

Dios cerr el rancio cortinaje. Se rea a carcajadas tan fuerte que se le
saltaron tres lgrimas...

La enfermera se acerc.

Me susurr:

-El gobierno dej de subsidiarnos, por eso ellos pasean a quienes Dios
desahucie, as que snate para que no te agregues al grupo.

La editora me visit al da siguiente, me bes en la frente. Confes que
fue ella quien me salv ya que aquella noche participara en la puesta de
libro ms reciente; se cans de llamar y nunca contest. Esperaba que me
sanara muy pronto porque el compromiso segua pendiente, la editorial
exiga justificar la grosera factura del alquiler del local.

La acompaaron algunos "fans" quienes cargaban ejemplares de mi ltimo
libro -s, ultimo porque no volv a escribir posteriormente-, eran
jovencitos con pinta de aprendices a decadentes.

Clamaban por autgrafos, a pesar de que an no poda mover mis muecas.

-Frmanos porque no sabemos si maana podrs hacerlo!

Preguntaron sobre los motivos de la creacin artstica y dems mierderas.

Hablaban al mismo tiempo, halaban cada vello de mis poros... Coo, y a qu
hora es que terminar esta jodida visita? Por qu Dios no me ayuda con su
gatillo? El muy cabrn finga dormir pero brechaba por el rabillo de sus
ojos legaosos.

-Ves lo que te deca que era bueno que tus relatos tuvieran bien definido
el inicio-nudo-desenlace?

-Mira cmo te persigue la juventud!

La juventud? Cul? si todos nacemos podridos...

Antes de retirarse, dej sobre la mesita nocturna la renovacin del
contrato con el compromiso de cinco libros durante tres aos... Roz mis
labios:

-Cuando maana te alivies revsalo y despus frmalo, quiero seguir
contigo...

Los fans tambin se marcharon sin conseguir que autografiara nada, quizs
maana, cuando Dios se decidiera a apuntarles directamente a la sien.

Luego mal dorm un par de horas batallando contra los mosquitos, el calor y
el tufo del humo de la escopeta.

La enfermera me despert fingiendo toser, entr con una vela en una mano y
un estetoscopio en la otra. "Cortamos la energa elctrica de siete a siete
para reducir costos".

Los coloc sobre el suelo.

Me toc el cuello, las tetillas, descendi sus manos hasta el miembro, me
apret los testculos, sufr una clida ereccin.

Se lament:

-Coo, te vas a sanar!, te queda menos de una semana...

Los das posteriores fueron aburridsimos, me mantenan acostado con los
brazos extendidos al sol hasta que cicatrizaran las heridas.

Dios nunca me habl ni yo a l tampoco, su rutina consista en permanecer
eternamente despierto, se la pasaba sentado sobre su cama cubierto,
colocaba su escopeta entre la entrepierna y sus granos, nunca supe como
haca para que no se le agotaran las municiones.

Cada vez que senta algn movimiento humano en el patio se viraba y
apuntaba y, bang! Otra alma liberada que ascendera al cielo gracias a su
divina intervencin... Despus me miraba resabiando, quizs porque me
notaba demasiado consciente, pudo hacerme un gran favor rompiendo sus
reglas y disparndome justamente en la frente.

Perd la cuenta de cuntos enfermos mat durante mi convalecencia, quizs
sobrepas la veintena, para m esas muertes eran tan habituales como las
pajas que me sacaba la enfermera cada noche a las diez.

Cinco das despus pude mover mis muecas levemente.

La enfermera no me visitaba desde la noche en que no se me par.

Mi editora nunca regres a buscar el contrato, que por cierto nunca firm.

Dios haba asumido un comportamiento muy pasivo, su escopeta ya no heda a
plvora mohosa.

El patio rebosaba de tanto verdor.

La hierba creci hasta cubrir toda la tierra sembrada de desechos humanos.

Desconect el suero, pis el suelo por primera vez en tres semanas.

Dios apunt, pero no dispar.

Sal hacia la recepcin, pensaba que el guardin o la enfermera pajera
detendran mi salida triunfal.

Agraciada sorpresa: los encontr a todos bien matados, cada uno con un
disparo en la frente: el vigilante sentado con la boca sucia por el tabaco
que masticaba, una recepcionista sentada chismeando por el telfono, la
otra en cuclillas arreglando su pantyhose, la enfermera mamadora desplomada
en la entrada que conduca hasta mi cama, los enfermeros durmiendo sobre
sus camas "tipo sandwichs" algunos bocas arriba y desnudos, otros en
calzoncillos.

Sub hasta la azotea.

La ultima vez que supe de m me lanc desde ah.

El sol de las once calienta a nuestra vetusta ciudad cosmopolita, quien
coquetea al visitante luciendo sus gigantescos edificios flicos y sus
antenas futuristas.

El descenso termin bruscamente cuando mi crneo se despedaz contra el
asfalto.



*** La seal divina

Siempre quise presenciar un choque, tan cerca que pudiera olfatear el tufo
de la carne chamuscada, de la humareda confundida con la chatarra.

Diariamente albergaba esa esperanza cuando mi madre me levantaba para otro
desquiciante viaje hacia la escuela, luego de la consabida revisin de que
mi uniforme estuviera impecable, mis zapatos lustrados y mi pelo aplastado,
continuaba la prisin del cinturn de seguridad en el asiento trasero, mi
altura apenas permita divisar sus cabezas; cuando empezaba el trayecto -un
viaje de aproximadamente cuarenta minutos- olvidaban mi presencia y
empezaban a discutir banalidades adultas.

Pegaba mis narices a la ventana, le peda repetidas veces a Diosito que por
piedad me concediera el deseo de que el accidente ocurriera aquel da, no
importaba que la colisin fuera entre dos carros o dos autobuses, o un
autobs y un carro, o un carro y una motocicleta, un carro contra otro
carro contra un motor contra otro motor contra un autobs... no me
preocupaban las combinaciones vehiculares siempre y cuando no estuviramos
envueltos nosotros, porque si bien es cierto que detestaba la escuela y sus
horas tortuosas y que mis padres me mataban de clicos con su aburrimiento
tampoco poda prescindir de ellos, por lo menos hasta que cumpliera los
dieciocho...

Cada da era una postalita de bisbol repetida, adherido al cristal palpaba
la cercana de otros vehculos que nos rebasaban como si se tratara de
algn Grand Prix tercermundista -mi padre, fiel cumplidor de las leyes,
nunca exceda los treinta y cinco kilmetros por hora por ms bocinazos
recibidos-; hasta los burros nos superaban en velocidad; cada maana la
misma avenida grotesca repleta de hoyos, y es que nuestro vecindario no
contaba con otra ruta para llegar ms rpido, estaba infestada de guaguas
salvajes que competan desenfrenadamente por pasajeros, stos se trepaban
sobre los tejados para salvar sus vidas, los chferes en su afn por
completar el cupo suban las aceras barriendo todo lo que quedara por
delante si a cambio algn transente se montaba... motoristas sin cascos
quienes se deleitaban rayando vehculos contiguos -especialmente del
"ao"-, nunca se detenan en los semforos rojos ni para agradecer la
cortesa... perros despanzurrados que murieron tratando de cruzar la
avenida, gatos muertos de igual manera con los ojazos brotados... basura
que al derramarse embarraba los vidrios frontales...

Mientras mam intentaba convencer a pap sobre las ventajas de mudarnos a
un sector cntrico me preguntaba si ese da ocurrira el milagro de la
satisfaccin del morbo gracias al estruendo de una colisin, l solamente
asenta y no la miraba porque de hacerlo atropellara al siguiente agente
de trnsito quien gustoso aguardaba por su mesada.

El recorrido finalizaba en la entrada de la escuela, mam bajaba conmigo y
se despeda con un beso desendome una buena maana y que me portara bien.
Me dejaba en la entrada de la Direccin, deba esperar hasta que la
encargada de primaria revisara mi apariencia.

Los meses pasaban idnticos, sin mayores urgencias que la cercana de las
vacaciones, mi expectativa era la de no reprobar ninguna materia para no
caer en los cursos de recuperacin del verano. Cuando despertaba elevaba
mis plegarias al Santsimo, pero el muy desentendido nunca me complaci,
por lo menos mientras mantuve mi fe encandilada.

Finalmente ocurri, fue durante aquella maana de la entrega de las
calificaciones finales, a pesar de que comenzaran a partir de las diez,
mis padres se empearon en levantarme a las seis para estar all a las
ocho, discutan justificando el cambio de horario aparentemente porque en
sus trabajos no eran muy benignos en cuanto a permisos personales se
refiere.

Mam me visti con mi ropa dominguera: pantalones negros cuyos ruedos ya me
quedaban en las pantorrillas, la camisa amarilla mangas largas, la misma
con la que iba a las misas, peinado hacia atrs por su obsesin gardeliana,
busc la cmara y se asegur de que tuviera rollo.

Pap esperaba con el carro encendido, miraba ansiosamente el marcador de la
gasolina.

El trayecto no vale la pena volverlo a describir, el caos era la costumbre
y nada fue tan excitante como para hacernos saltar de los asientos.

Sin embargo, cuando llegamos a la interseccin de la avenida Mximo Gmez
con la avenida Ovando la marcha se empez a detener casi hasta que pap
apag el motor, haba un gran congestionamiento, la mayora de los
vehculos estaban vacos y detenidos en firme, ms adelante una turba
presenciaba el cadver de un hombre de treinta y tantos que segn las
versiones intent cruzar la avenida cuando el semforo cambi a amarillo,
dicen que fue atropellado por una camioneta Ford de vidrios ahumados, su
conductor prosigui tranquilamente su camino y nadie se acord de anotar la
placa.

Muri no tanto por el choque en s sino porque al caer se desnuc, sobre el
pavimento rodaban decenas de panes que cargaba en una funda, algunos se
mojaron por el agua de los contenes, vesta ropa de oficina, con una
corbata a medio nudo. Por primera vez en la vida mis padres se integraron a
una multitud -siempre me decan que eso era de muy mal gusto-; mam me
agarraba fuertemente de una mueca, pap iba detrs todava inseguro de
romper su molde, forcejeando logramos ubicarnos en el centro para
contemplar el cadver a plenitud.

Falleci con los ojos abiertos y azorados, desde donde reposaba pareca
mirarme de forma recriminadora, me qued observndolo con mayor intensidad,
no era verdad que l iba a amedrentarme; lament que por los retardos de
mis padres no estuvimos all unos diez minutos antes, tiempo aproximado en
el que ocurri el accidente.

La gente continuaba aportando nuevas hiptesis, la mayora descabelladas.
Aguardaban por el mdico legista quien levantara al occiso.

No puedo confirmar qu emocin sent, pero no fue de sobrecogimiento, de
hecho Dios no me complaci, solamente envi una seal retardada a una
criatura descarriada.

No obstante, aquel da recib mi castigo divino: reprob las matemticas,
as que el verano estara dedicado exclusivamente para repetirla. Cero
bicicletas, cero campamentos, cero ataris, cero telecable, cero visitas.

Esa noche me desvel, ignoro si fue por la decepcin de perderme las
vacaciones o por el vago recuerdo de cmo me mir aquel nuevo difunto.

** Ivn de Paula
   iva_depaula@yahoo.com
   Escritor dominicano nacido en Santo Domingo, donde reside. Est por
   publicar sus libros de cuentos Matador de conciencias, Escritos
   corrosivos y Cuentos obtusos. Mantiene en Internet el sitio El Cuarto
   del Fastidio (http://www.geocities.com/SoHo/Workshop/6992).



=== Poemas      Santiago Montobbio ========================================

*** Cinco o parecidas tretas

Igual que las fotografas, los abrazos o recuerdos,
el sexo es poco ms que un miedo, uno ms
entre los tantsimos trucos
que trabajosamente acunamos, para seguir viviendo.
Un cansancio necesario, una sabida pero inconfesada treta
que nos permita sentarnos en un bar
hasta que sin quemar se consuman las colillas de la lluvia
y abrazar despus en ellas aquellos anticuados fantasmas
que fueron nuestros o que, simplemente,
a nuestro vaco nombre respondieron.
Un cansancio, una azucarada daga, cinco o parecidas tretas
y total para poder decir este pecho es mo,
en sbanas as ha de palpitar el mundo,
o risibles cosas de este estilo;
para engaarnos an y hacer ver que somos nuestros,
que somos en la desgarrada soledad de alguien,
que no me abandones, amor, que cunto nos queremos
y si no mira cmo conservamos adolescentes trucos
con los que an fingimos creer
estar haciendo feliz al otro.



*** Hospital de inocentes

El papel en blanco jams es slo el papel en blanco:
hablar de eso es hablar fcil, mas no el decir -y es cierto-
que la pgina en la soledad ms profunda consumida
es la vida sin versos o llena de los poemas que nadie,
de los que eres t, ha de poder escribir nunca.
Porque puede quedarme un amor, una sombra y un olvido,
y ms que eso ha de quedarme un modo
de hacerme dao, hasta el fin y en la noche
un modo de afilar la puntera
para arruinarme y perseguirme
a travs de la agotadora y muy extraa cacera
en que soy arma, a la vez presa.



*** Para una teologa del insomnio

Minuciosamente sueo a Dios durante el da
para por la noche poder creer que me perdona.

Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras s
que no dormir es un rastro del infierno.



*** Ahora tu oficio van a ser los maleficios
    o De las clnicas ingenuidades del poeta

Cansado, con las intiles estrellas de la tierra slo lleno
y cansado como nicamente puede estarlo
quien ha tenido en cada momento que soportar la vida
como si fuera de otro
busca en un joven pasado tal vez inexistente
las seas y caminos
con los que edificar desde esta noche
unos proyectos ms ligeros de prisiones
y que un recobrado aire sin edad te traiga entonces
nombres, historias y retratos que juren que tuviste
y que se dispongan por fin a silbarte entre la arena:
has de ser el escritor y el cielo, esta no es tu vida,
jams lo ha sido y como ahora
tu oficio van a ser los maleficios
has de volver a ser de nuevo el poeta extrao
que por su olvido busque las comisuras del cielo,
sobre muerte palabra y risas t, sobre tiempo
y muerte un pjaro triste de violines magos,
miradas en clave ya t sobre la muerte.



*** Praga

Yo nunca he estado en Praga, pero le sueo jardines,
escaparates llenos de temblorosos misterios y tambin
que los tranvas se alejan justo con la extraa forma
que cursi como soy siempre me ha hecho
llorar por los falsos recuerdos.
Si llega la noche populoso soy y la atravieso
o me pierdo en una fiesta y no entiendo
por qu estoy ante las ventanas
que se esconden en las annimas piernas
preguntndome con insistencia cmo fue
que le crecieron a nuestro amor tantos nenfares
y a la vez dndome por fin perfecta cuenta
de que la soledad siempre ha sido una flor seca
que alguien se dej olvidada en un ojal.
Y es que aunque yo nunca he estado en Praga
le sueo -ya lo ves- jardines, tranvas,
baile y despedida y cosas parecidas;
y sueo tambin que con tan frgil materia
un da hago un poema, que t lo lees
y que con cualquier motivo me traes -sorpresa-
dos billetes de tren para el sitio
que me ha dado por llamar de esta manera
y que entonces yo tengo que aunar
afecto y paciencia para decirte aquello
de no despertis al amor con vuestros pasos,
aquello que no s ahora quin lo ha escrito
pero s que dice distinto segn el nimo o el da
y que quiz simplemente es -lo entiendes
ya, estpida ma?- aquello mismo.


*** Vida sentimental

Demasiados modos de interpretar la lluvia
ofrecen las pelculas; demasiados modos, demasiados ojos
y del todo excesiva esa facilidad como de postal ridcula
con que a medias entre copa y cigarrillo
los maquillados gestos de una imagen
sopesan, trituran, absorben y administran
distancia de muchacha; excesiva y tambin ridcula, eso,
ms o menos eso es lo que me digo
cuando repaso el manual de adioses de mi vida
y desde l comprendo que es del todo cierto aquello
de que no suicidarme es algo que siempre me dio mucho trabajo,
que no suicidarme -ausencia, clnica y dems patticos
retratos desbocados- en verdad ha sido para m
la diaria gran tarea
y que por causa del afnico equipaje
que ha tenido a bien irme imponiendo el tiempo
a estas alturas ya slo podra doctorarme
con una absurda coleccin de vaguedades que intentara hacer ver
a qu ruinosos extremos puede llevarnos la torpeza
si desde siempre ha dominado
la expresin de los afectos.



*** Donde quiz el autor explica por qu
    nunca quiere celebrar su cumpleaos

En nada hay ms mentira que en los aniversarios,
que en creer que Dios o el tiempo
para el vivir trabajan
y que en las calles an quedan
minutos para todos.

Slo la derrota puede llegar a tener forma de plaza,
y quiz por eso no hago ms que pedir prestado
el miedoso yeso de unos ojos
para romperlo mientras finjo
grabar versos ahogados
en el escondido corazn de las pizarras.

** Santiago Montobbio
   montobbio@retemail.es
   Escritor espaol (Barcelona, 1966). Licenciado en derecho y en filologa
   hispnica por la Universidad de Barcelona. Profesor de teora de la
   literatura y crtica literaria de la Universidad Nacional de Educacin a
   Distancia (Uned). La Revista de Occidente public en su nmero 84 (mayo
   de 1988) textos suyos. Tambin ha publicado textos en prosa en El Norte
   de Castilla (Valladolid). Ha publicado los poemarios Hospital de
   inocentes, tica confirmada y Tierras. Ha sido traducido a varios
   idiomas. Ocupa la Vicepresidencia de Espaa de la Association pour le
   Rayonnement des Langues Europennes (Arle), de Neuilly-sur-Seine, y es
   corresponsal en Barcelona de su revista Europe Plurilingue, que publican
   las ditions Universit Paris 8 (Pars).



=== Cuentos      Pilar Dubl Lain =========================================

*** Vamos bajando

Diciembre. Tanto quehacer!

Adrianita habla hace una hora por telfono:

-...esta maana pusimos el Nacimiento, y adornamos el pino. Qued bello...
No, lo armamos con los adornos del ao pasado, ya sabes cmo est la
cosa... Mi mam, haciendo hallacas con las vecinas, Amalia y Helenita.
Ahora seguro nos llaman para ayudar.

-Coo, Emilio, que no te comas el cochino, ya van tres veces, vale! -grue
Amalia en la cocina- lo que tienes que hacer es ir a comprar medio kilo de
aceitunas que se nos olvid, y un cuarto de uvas pasas, que se estn
acabando ya, nada ms que con el guiso.

-Claaaro, el ms pendejo.

-Bueno, los dems estn ocupados, chico -dice Helenita, con dulzura.

-Ocupados nada! Esteban est durmiendo la rumba de anoche.

-Bueno, pues l duerme, as que vas t! Aceitunas verdes con hueso, que
pa'rellenas no hay real, y uvas pasas negras -dice Carlota, su madre,
entregndole el dinero.

Emilio, un zagaletn altanero y presumido, pendiente siempre de sus ropas
de marca y de sus amiguitas de la universidad, sale a hacer el mandado,
azotando la puerta.

-Carlota, tan mal estn las cosas? -pregunta Amalia.

-Ay, mija, qu te cuento. El negocio quebr. Pagamos la luz este mes, de
vaina. La construccin, obviamente, se qued por la mitad y mi ciruga
plstica esperar. Me pondr ms rimel en las pestaas para que me aguanten
el prpado superior, y seguir con las ojeras, que ya parecen nalgas.
Emilio y Esteban van a tener que dejar la universidad, igual que Adrianita.
Ella tena un viajecito con las amigas para carnaval... Iba, ya no va. An
no lo saben, pero los tres se van a tener que poner a trabajar en lo que
sea. Lo que sea... -concluye, en un murmullo.

-Bueno, y el abuelo Martn, con su dinero, no puede ayudarlos? -pregunta
Helenita.

-l piensa que cada quien tiene que pasar las duras y sobrevivir a pulso.
Adems, t sabes que mi esposo Julio no comulga con pedirle al pap. Uno
atestado y el otro orgulloso. Por otra parte, culpa al viejo de la muerte
de mi suegra, sabes que no se hablan desde que pas eso -le aclara, bajando
la voz, mientras las dos deshuesan los pollos y Amalia corta el pernil.

Las manos desprovistas de anillos brillan de grasa, mientras elaboran una
preparacin que se origin en la comida de los esclavos y que ahora, ms
que alimento, es tradicin por lo ubicua y artesana por lo compleja.

Carlota, entre una y otra labor, se fuma un cigarrillo en la ventana de la
cocina, mientras contempla el esqueleto de lo que ser una gran terraza,
anexa a la casa. La construccin es una rampa con cierta pendiente,
paralela a la cuesta de la colina. Ms abajo se despliega en una curva
airosa frente al despeadero del valle distante. Con una vista inolvidable,
de fbula, la tarde all es inmensa y abierta. Por ahora slo tiene la
placa del suelo. Por ahora... por siempre? Carlota llora en silencio, pues
desde que compraron el terreno, hace aos, esa terraza ha sido su razn de
ser, y la de Julio. Estuvieron a punto de lograrlo, y se embrom todo.

Abandona sus sueos y se enfoca en la realidad inmediata, lo que tiene
enfrente.

-Adrianita, t limpias las hojas. Sin romperlas, por favor. Luego las
clasificas. Antes, levantas a tu hermano y le dices que venga.

Esteban llega casi enseguida, hosco y sin afeitar.

-Mam, qu hay de desayuno?

-Lo que t te prepares, mi amor. Te aseas y despus de desayunar, te pones
a picar alios.

-Yo quiero saber qu pas con la conexin a Internet.

-Pas que se acab, y la televisin por cable, tambin. De paso, los
celulares duran hasta este mes.

-Qu? Sin celulares, ni cable, ni Internet? Qu es esto, la Edad Media?

-No. Es la peladera, entiendes? Y no me molestes con tus quejas, da
gracias que hay hallacas.

-Sera el colmo -se va y al rato regresa, prepara un sandwich y se lo come
sentado en la cocina, mirando por la ventana, como hizo antes su madre.
Luego pregunta:

-Y la terraza?

-Azul qued, Esteban -contesta Adrianita desde el lavadero.

-Bien bello, pues! -extraamente obediente y con un resoplo, se pone a
picar el pimentn, el aj dulce, el cebolln y el ajoporro. Emilio regresa,
deja la compra sobre la mesa y Carlota le encomienda fregar los trastos
sucios, que ya hacen un montn grasiento. Obedece tambin, y al pasar le da
un empujn a Esteban, que le mete un codazo. En eso entra el abuelo, muy
anciano, con cara adusta. Amalia piensa en su propio padre y siente la
autoridad que emana de ese cuerpecito enteco y torcido, hecho un garabato
sobre la silla de ruedas, que con un motor zumbn, es el nico aviso de su
llegada.

-Buenas tardes. Habr un cafecito?

-Claro, Don Martn -Amalia lo prepara y se lo entrega, entre la compasin y
el temor.

-Cmo van las hallacas?

-Bien, progresando, ya las vamos a armar.

-Y qu son? caraqueas, o andinas con garbanzos?

El anciano da media vuelta sin esperar la respuesta, y se pierde
ronroneando por los corredores. Comienzan a armar las hallacas: la hoja, el
onoto en manteca fundida, la masa, el guiso, los adornos, envolver con la
segunda y la tercera hoja, amarrar el pabilo. Una y otra vez.

Al rato llega Julio, tambin pidiendo caf, como su padre. Carlota se lo
alcanza y le pregunta cmo le fue.

-Igual. T sabes, aquello que tenamos pendiente, no se va a dar. La gente
tiene miedo de invertir -una sombra cruza las caras de todos. Contaban con
ese negocio.

-Bueno, ya se ver -suspira Carlota. El trabajo prosigue en silencio, el
da casi se acaba, y las primeras hallacas ya hierven en la olla enorme. Al
rato, se inicia un ruido como de truenos.

-Ay, los fuegos artificiales del Club!

Todos corren hacia la pendiente de la terraza a ver el espectculo que se
repite cada ao en Nochebuena. El abuelo llega de ltimo, en carrera para
no perderse de nada. Alcanza el umbral de la cuesta, y en lugar de frenar,
empieza a bajar, cobrando velocidad, ms y ms. Tozudo, pierde el control
del armatoste, pero no pide auxilio. Helenita deja de mirar el espectculo
y emite un grito agudo que sobrepasa los estampidos: "Se va a caer!".
Corren tras el anciano, que manipula desesperado los controles. En su
carrera, sigue bajando, bajando, conquistando velocidad. La silla trepida
embalada y no pueden alcanzarlo. Frente al horizonte negro, iluminado con
los fuegos de artificio que parecen sacarle fotos, describe una cabriola
azul-naranja y desaparece, an aferrado a la silla.



Nunca se supo si fue mal clculo de Martn, si los frenos estaban daados,
o si alguien le dio un impulso avieso. La polica pregunt mucho, a todos,
en grupo y por separado. Hablaban en privado tres de ellos, y luego volvan
a la carga, turnndose. Pero como la silla qued desintegrada, no serva
como evidencia. Y ya pasada la medianoche, los dejaron en navidea paz.



*** El tarugo

Cmo hace uno para no rerse de un tarugo as?

Es un pariente, pero ni echando mano de la mayor de las compasiones ni del
terico cario me puedo contener. Es de esas personas de quien todos hablan
bien, pero de quien todos huyen.

Va por la vida dando lecciones. Pomposo y fatuo, suelta sus prrafos
relamidos, con pronunciacin perfecta de rancia estirpe ibrica. Mientras,
mira transido a lo lejos, como quien declama una oda, y luego baja la vista
y se queda pensando en su sabidura insondable, con cara de haber puesto un
huevo.

Paco, consustanciado con el ridculo, es capaz de decir en pblico una
palabreja con tanto riesgo para el escarnio eterno como cucurbitceas, y
adems, engolado como un mayordomo de La Moncloa.

Cmo hace uno para no estallar en carcajadas ante su cara? Si te reprimes
es peor!

Compartir su mesa es un deleite, un jolgorio! Pero con la asfixia de la
risa come uno poco o nada, que es lo que l quiere, porque adems es tan
cicatero como el Dmine Cabra, que dorma de lado para no desgastar las
sbanas. Tanto, que no enciende los bombillos de la sala hasta que ya es
noche entrada, y luego le sale peor, pues hay que pagar los cachivaches
rotos por los tropezones de las sombras.

En sus cumpleaos, los trozos de queso son tan mnimos que no les cabe el
mondadientes. Mientras distrado tratas de pincharlos, se escabulle y te
sirve un trago, no de la botella fina que con aspavientos plant en la
sala, sino del lavagallos producto de la caa de azcar, que esconde en la
cocina. Instruy hace tiempo a su mujer para que slo ponga diecisis
cuadritos de cebolla en los perros calientes, ocho de cada lado de la
salchicha. Y ella, fiel mimo, se concentra en la simetra axial, con los
labios fruncidos sobre los dientes de rata.

Sobre la Tierra no existe quien no desespere ante su don de la
Impertinencia Perfecta, pues tiene la mana de hacer comentarios doctos en
el peor momento, como cuando le robaron a su anciana madre la cartera.
Luego, l elabor una disquisicin interminable y pedante sobre la
diferencia entre un hurto, un atraco y un robo. Su madre temblaba de miedo
e indignacin. Y l?, discurriendo, embelesado en vericuetos, escogiendo
con deleite los vocablos ms propios y selectos.

Un buen da, Paco y su incondicional cnyuge, a quien se le cae la baba
cuando escucha sus sesudas aseveraciones, resolvieron viajar a
Barquisimeto. Avin? No, muy caro. Autobs expreso? Igual, caro aun!
Deciden entonces tomar un autobs corriente.

El terminal es un lugar con alta densidad de vivos, pleno tambin de todas
las pestes que azotan a las clases econmicamente dbiles, tales como el
ruido y la cochambre ubicuas. Aceras y asfaltos infames, llenos de huecos
donde cabe un perro, de los grasientos y vidos que hay por todas partes.
Autobuses destartalados, que por costuras y aporreos vierten guarachas y
vallenatos a todo volumen. Resuellos ftidos brotan de sus motores
arruinados. Fritangas olorosas a aceite rancio, donde con total certeza se
pescar clera o lombrices intestinales.

-Ocumareee, Santa Tereeesa, Charaaallave, Valles del Tuuuy -vocea un
revendedor de pasajes.

All llegaron el Tarugo y su mujer, tempranito, con sus ropas atildadas,
sus joyas y su neceser. Entre la muchedumbre humilde y bullanguera destacan
como una mosca en la sopa. Al rato de estar en la fila para comprar el
pasaje se les acerca un individuo.

-Hola! cmo est? -dice confianzudo, al tiempo que toma a Paco del brazo.
ste responde al saludo, algo sorprendido.

-Usted como que no se acuerda de m, verdad? -dice el hombre, zalamero.

-S... claro que me acuerdo. Cmo est el trabajo? -otorga, todo
correcciones, pensando que es un obrero de la constructora donde presta sus
servicios.

-El trabajo? Muy bien! A dnde van ustedes? -cambia de tema, y el otro
no lo capta.

-A Barquisimeto -le suelta informacin, el muy ingenuo.

-Pero, qu casualidad! Yo tambin. Porque no se vienen con nosotros? Voy
con un amigo que tiene un taxi. Vamos a buscarlo al estacionamiento -baja
la voz, como en complicidad- y as no pagan pasaje.

No pagan... las palabras mgicas. El Tarugo olvida precauciones, se le
desdibuja el mundo, y una lgrima de gratitud asoma a sus ojillos, que
tantos centavos han sumado y restado en su roosa vida. Se conmueve en lo
ms ntimo con su buena suerte y accede presuroso. Caminan los tres por
varias calles, bajo la lluvia, los paraguas abiertos, pisando charcos y
barro, hasta llegar a un viejo edificio, donde el hombre se sumerge al
stano por una srdida rampa. Al rato regresa.

-Oiga, que mi amigo no tiene dinero suelto para pagar el estacionamiento.
Tendr tres mil bolvares? Luego, en el camino, les brindamos el desayuno.

-Aqu tiene usted.

El tipo se devuelve. El Tarugo y su mujer se quedan all, confiados. Espera
y espera. Pasa una hora, y otra. Ya harta, su mujer se va despus de un
pleito y lo deja all, empeado en que s lo llevarn a Barquisimeto. l,
que es tan sagaz, no puede creerse que lo hayan timado.

An debe estar all, bajo la lluvia, en la acera, rebosante de
clarividencia, convencido de que s lo llevarn a Barquisimeto, porque no
hemos sabido nada ms de l.

** Pilar Dubl Lain
   dublep5@cantv.net
   Escritora y mdica gastroenterloga venezolana (Caracas, 1958). Forma
   parte de los talleres virtuales Taller05 y Curso de Escritura Creativa
   de la Escuela de Escritores. Textos suyos aparecen en los sitios
   Predicado.com y YoEscribo.com, entre otros. Fue finalista en el I
   Concurso Literario de Poesa y Cuento La Belle Epoque (marzo de 2004).



=== Poemas      Jaime Gil Garca ==========================================

Las palabras llueven
del recuerdo de un abrazo
en el portal sin nombre de la noche.

Las palabras llueven
del deseo de tu boca
en el principio infinito de un beso.

Las palabras llueven
del jadeo dulce de tu pecho
cuando la madrugada encuentra
nuestros fatigados brazos.

Las palabras llueven
de la noche ebria
que confunde rostros
en el pozo oscuro del olvido.

Las palabras llueven
de las espirales solitarias
que roban el silbido al viento.

Las palabras llueven
del silencio
agnico
del tiempo.

Las palabras llueven
de tu mirada
nufraga
en el ocano muerto de la soledad.

===

Todo es olvido,
slo verte.

En la maana
de alba transparente,
cuando rebosan del rbol
las manzanas de bruidas pieles,
cuando las golondrinas adornan el aire
con sus acrobacias leves,
cuando la brisa acaricia los campos
de terciopelo verde,
cuando la amapola descubre su embeleso rojo,
cuando cruzas mi espacio y lo dems desaparece,

todo es olvido,
slo verte.

===

Prpados metlicos clausuran los ojos de la ciudad.
Un cierto verdor espesa el aire,
de ojos, sedientos de sed, lleno.

Tus pasos resuenan
en las hmedas losas que pisas con cautela
mientras hundes tus manos, tu barbilla, tu respiracin,
en las derruidas murallas de tu fortaleza.

Quin detiene tus pasos?
Qu sobrecoge tu corazn?

El inaudible grito de tu garganta
rueda por la cloaca abierta a la noche,
siempre abierta a la noche.

Aterrado,
observas
el temblor que aprieta tu brazo,
las rbitas que miran tus ojos,
las heridas que rezuman locura,
el acero que oprime.

Ocultas
en la oscuridad cmplice que las ahoga,
las voces callan tras el umbral.

Las voces callan tras el umbral.

No intentas huir.
La voz calla y espera,
toda su vida ida,
tu respuesta.

Las voces callan tras el umbral.

Un torso eyacula en un rincn cualquiera.
Las voces callan tras el umbral.
Fluye el sudor fro del miedo.
Las voces callan tras el umbral.
Un cuerpo cae sobre la acera y queda quieto.
Las voces callan tras el umbral.

Ensortija el espacio un humo triste
que escapa de la fosa, lentamente,
hacia la luz, y la envuelve.

Las voces callan tras el umbral.

Todo es un instante de silencio y muerte.

Las voces callan tras el umbral.

Impaciente,
buscas en tus bolsillos, en tu cartera.
Esperanzado,
miras la mirada ausente.

Las voces callan tras el umbral.

Varias monedas y algn billete
son el precio de tu libertad.

Ahora es el miedo
quien aligera el paso;
quien corre hacia el miedo;
quien seca la boca, la garganta, la piel;
quien tensa el aire;
quien deja atrs
el miedo que estremece,
la locura que ausenta,
la muerte.

===

Sientes el disparo en la sien y quedas quieto,
aferrado al silln de terciopelo rojo,
protegido por secas entraas inmunes al impacto certero.

Sientes el disparo en la sien y huyes
por la alameda solitaria de transentes silentes,
acorazados en trincheras blancas,
esculpidos en la nusea de las emociones vanas.

Sientes el disparo en la sien y telefoneas
mecnica,
ceremoniosamente,
a la estancia elocuente de las noches ebrias.
No contestan.
Abandonas tu mano electrnica en el vaco de la espera.

Sientes el disparo en la sien y cierras los ojos,
dulcemente,
acariciando la brisa que alivia tu ensangrentado rostro.
Mientras audaces cmaras transmiten tu triste muerte,
lnguidos bostezos se hunden en sillones rojos.

===

Las barcas
el silencio azul
hienden.
Ensueos...,
frgiles espacios
esquivos a la memoria.

Tus brazos
sobre el horizonte azul
erguidos.
Palabras
en el vaco azul
prendidas.
Horizonte azul
donde se yergue la voz
junto a tus brazos,
junto a tu pecho
sobre el crepsculo azul
erguido.
Palabras
en el vaco azul
prendidas.

La frgil frontera azul del recuerdo...
La misteriosa frontera azul del olvido...
Las silenciosas barcas...
La memoria...

Erguida
como tus brazos
sobre el horizonte azul,
como tu pecho
sobre el crepsculo azul;
prendida
como palabras
en el vaco azul,
frente a m,
azul,
crepuscular,
azul...,
me desafa
-silencio y quietud,
recuerdo y olvido-
y desaparece
ebria,
azul.

Las quietas barcas
apenas hendiendo el azul...
Como la memoria:
apenas hendiendo el olvido.

===

*** Contra la violencia

Denuncie la voz su ofensa,
suspenda el alma el silencio,
y subleve el aire libre
la voz y el alma del pueblo.

All donde las gargantas
ahogan sus sufrimientos,
donde las manos esconden
lgrimas de desconsuelo,

donde un corazn descubre
la barbarie de otro cuerpo,
donde el odio se recrea
sobre seres indefensos;

all donde las ofensas
laceran los sentimientos,
donde una mirada tiembla
y enloquece ante el espejo,

donde las palabras yacen
bajo candados de fuego,
donde las frases ausentes
abren grietas en el suelo;

all donde todo es sombra
y agonizan los almendros,
donde la amapola roja
oculta su rojo al cielo,

donde los trigales lloran
y se agita el triste viento,
donde el agua de los ros
retrocede por el miedo;

all donde los que nacen
inician su triste entierro,
donde las culatas sellan
las puertas del pensamiento,

donde mutilan las manos
que cantan coplas del pueblo,
donde el dedo dictador
al alba fusila versos;

all donde los acordes
desfilan en paralelo,
donde las estrellas brillan
a costa de sangre y duelo,

donde los hierros destrozan
huesos de cuerpos maltrechos,
donde las armas se limpian
para que enmudezca el viento;

all donde los disparos
estremecen los cimientos,
donde los escombros huelen
a plvora, sangre y sesos,

donde se escupe y se orina
sobre el rostro de los muertos,
donde los muertos no suean
porque no hay que tener sueos,

denuncie la voz su ofensa,
suspenda el alma el silencio,
y subleve el aire libre
la voz y el alma del pueblo.

** Jaime Gil Garca
   lariosgil@telefonica.net
   Escritor espaol (Salar, Granada, 1954). Es licenciado en matemticas y
   ejerce como docente en un instituto de educacin secundaria de Sanlcar
   de Barrameda (Cdiz). Sus textos permanecen inditos.



=== Miedos      Claudio JC Fleitas ========================================

*** 1

-Esta carbonilla, aamembuy! No se puede ni pedalear -protestaba el
Juanchi mientras trataba de mover la bicicleta de reparto. Su viejo rodado
se pegaba empecinadamente a la mezcla de arcilla y carbn de quebracho
molido, material barato y malo, que usaba la empresa para hacer los
caminos. Para l tena todas en contra: en la seca, cuando soplaba el
viento norte, todo se cubra de cenizas y se volva gris; cuando llova, se
mezclaba con la tierra colorada y formaba un engrudo pegajoso como ese
papamoscas. Justo a medio camino, cuando se estaba secando o humedeciendo,
se llenaba de pulgas y no se poda caminar por arriba; en ese limbo
caliente de la siesta, invadan al caminante miles de puntitos negros, que
picaban como el aj de la mala palabra.

Si no fuera por el equipo, que empez a andar bien despus de la segunda
fecha, ya estaba lo suficientemente argelado, para dejarse convencer por la
Nina y pegar la vuelta... Lo del equipo y que la Nina estaba por parir de
un momento a otro, lo retenan en aquel pueblo en medio de los
quebrachales, a mitad de camino entre Resistencia y Charata. La primera
impresin que daba el pueblo era la de una fbrica de tanino, con casas
alrededor, una plaza y el club de ftbol. La segunda impresin slo la
confirmaba y encima estaban las araas...

Quien ha nacido en la zona sabe que bichos de toda laya y vboras son lo
que sobra, plata y comida faltan; tal vez habra que vender los bichos y
comerse las vboras... Pero las araas de este lugar no tenan comparacin,
araa pollito o andu ryguasu. Feas y de patas ms gruesas que el back
paraguayo del Forever, ms peludas que la ta Eduviges, que era un poquito
mas linda que el Amarilla ese. En realidad, las pollito le haran juego con
el apellido.

Al entrar a la cancha haba que sacarlas pero rpidamente se ubicaban en
sus palcos tribunas, dentro del Field. A decir verdad, de pasto tena poco
y es ah donde se esconda las muy ladinas; los lomos de pelo rubio que
brillaban al sol, parecan cabecitas de pollitos escondidos en la maleza.

Por suerte en el arco nunca haba pasto, por razones ms futbolsticas que
tcnicas; as que el Juanchi slo sufra cuando le metan un gol. No
cualquier hombre se atreva, buscar la pelota en la vegetacin crecida que
haba en las redes era cosa de macho, bien macho.

Igual, l siempre andaba con las medias hasta las rodillas, buscaba siempre
adentro de los guantes de lana y de la gorra, aunque los muchachos lo
cargaran y le dijeran: porteo, pueblerino, curep y esas cosas que dicen
los compaeros de equipo por molestarse noms.

Los peores lo empezaron a llamar "el araa", slo para verle la cara de
terror que le provocaba al Juanchi el aviso: -Chaque la andu, porteo..!

Para armar bronca y porque en realidad estaba retobado con el pueblo, les
hizo comprar una camiseta amarilla como el sol, unos pantaloncitos de color
negro y as le qued... el andu Caete, por lo menos en ese pueblo as
comenzaron a conocerlo, cambindole el apelativo que lo acompaaba desde
chico.

Para colmo pareca que desde el clsico Sarmiento-Forever, aquel del penal
de taco y ltimo partido que haba jugado con la gloriosa naranja y marrn
sarmientista, le haban cambiado tambin la pisada... Pareca el Py Nand,
para donde fuera daba un paso para adelante y otro para atrs, como las
huellas de dos talones del rubio duende; camino que tomaba, le iba un poco
bien y un poco mal.

Todos saben que tanto para un arquero como para un goleador, la suerte es
importante; es como la sal en el guiso, un poquito hay que tener, mucha y
nada arruinan la cena.

En realidad era la Nina la que no estaba conforme con ese pueblo recin
creado; dos filas de casas alrededor de una plaza, la primera fila de
material y las otras de adobe. Una cancha de ftbol haciendo esquina y en
el fondo el club: Deportivo Colonia Baranda, deca el cartel en una rodaja
quebracho. El destacamento, en la entrada del pueblo, era de madera con dos
habitaciones y all en el fondo, grande y aislado como esos castillos de
las cintas, estaba La Fbrica; slo as se conoca al monstruo que coma
toneladas de quebracho y obtena el magro tanino para La Forestal.

El puesto de cabo que le haban prometido para venir a jugar a esos
lugares, todava no haba salido. Entonces, don Saverio, el patrn del Club
y del Almacn de ramos generales, tambin de la Empresa, le ofreci un
trabajo temporario de dependiente. Al principio, su obligacin era entrenar
y hacer la caja, pero despus empez a hacer los repartos por la misma
paga.

-Mal no me va a hacer -pensaba el Juanchi, ahora el andu-, esto de la
bicicleta me va a fortalecer las piernas -se deca, mientras trataba de
convencerse pedaleando en la tarde calurosa, por el camino de tierra
colorada hasta Villa ngela, el pueblo vecino.

Lleg en mal momento -se deca-, porque ahora que vino de delantero, junto
con l lleg un petiso, ligero como ratn de campo y ms vivo que turco en
feria; haba metido unos goles brbaros, porque aparte le pegaba como con
un guante y no les haca asco a las patudas, a las araas claro. Entonces
esta vez qued de arquero o golquiper, como decan los gringos.

Como el indio que atajaba lo haca bastante mal, entonces el entrenador del
equipo, el mismo don Saverio que lo haba contratado, lo puso al arco con
bicicleta de reparto incluida.

El peludo Rojas... As le qued al petiso, no por lo subido en pelos, cosa
que nadie saba en realidad, porque no se sacaba la boina blanca que usaba
calzada hasta las orejas. A veces ms aun, no se la sacaba ni para
limpiarse en la bomba despus del entrenamiento, ni para mojarse la cabeza,
que se la mojaba con boina y todo, de no creer.

El peludo era tan zurdo, que siempre le pegaba tres dedos con el pie
izquierdo. Tan zurdo que siempre andaba con la "cambiacanchada", tanto que
termin jugando de win derecho. Rpido y tan zurdo, confunda a los backs
contrarios, muy derechos y pesados como guapo de comit.

El mataco, cuando le informaron de su reciente suplencia en el arco del
Deportivo, en silencio como haba venido, penetr en el monte detrs del
arco y no se lo volvi a ver ms.

Por lo menos los del equipo no volvieron a verlo ms... Esto complic las
cosas ms aun, sin arquero suplente, el de ahora en ms andu, era el nico
arquero a cien kilmetros de bosque y monte a la redonda.

Esto en un equipo de los chicos y en formacin solo significaba una cosa:
problemas.

El primer partido de la temporada fue de visitante contra Pabelln de Las
Palmas, equipo tambin dependiente de la Empresa y que haba estado ah, en
el campeonato anterior.

A fines de febrero el calor era insoportable, y en Las Palmas al lado del
ro, hmedo y pegajoso... El andu no quera excusarse, pero ah no se
poda jugar.

La bandada de mosquitos y jejenes era tal que no se vea el otro arco, una
neblina color negro cubra la cancha. Corriendo, ms o menos se aguantaba,
pero en el arco... Era blanco fcil, as que ms bien pareca un arquero
con algn mal selvtico, porque no dejaba de moverse.

Por eso y no por hacerse el sobrador, fue que corra al encuentro de la
pelota y la pasaba con el pie. En tiempos en que el ftbol era cosa de
quintitas y quinteros, que un arquerito se atreviera a salir a cortar y
pasarla con el pie, era lo ms cercano que haba al sacrilegio y la
excomunin futbolstica.

Tanto que a la tercera vez que lo hizo, don Tuto Martnez, el referee,
llam al andu aparte y le dijo: -Juan, yo te conozco de antes y s que no
ests cargando, pero dejle de patear la pelota o te echo!

-Don Tuto, me comen los aty! -dijo el ahora andu, desesperado.

-Sea macho, carajo! -le dijo el urub, vestido con la camiseta de For Ever
en esa ocasin, porque la de Pabelln era negra, con vivos amarillos, color
privativo del Ferrocarril y de los rbitros.

La exhortacin al machismo y al aguante hicieron que el arquerito volviera
a sus rectngulos, debajo de los tres palos, por toda la tarde. Esa fue la
perdicin, pues si hubiera seguido adelantado, habra cortado el pase del
golazo del Braulio, hermano del negro del Sarmiento, que se le escap al
Tape Ortigosa (back del Deportivo) que ni con arco y flecha, lo pudo
agarrar... Y despus, se complic el partido, uno a cero en contra y con
ese calor mosquitero o esos mosquitos calurosos, nadie poda correr. As
que el partido se fue apagando rpido como vela de entierro pobre.

Pabelln uno, Colonia Baranda cero. Una tarde para olvidar y no hablar de
ella nunca ms.



*** 2

Cuando uno est en el arco, tiene mucho tiempo. Sobre todo cuando la
prctica transcurre en el otro arco, con los insiders, centrofowar y wines
peloteando a los suplentes de la reserva. Al arquero slo se le exige que
est atento cuando la pelota le llega y que la ataje.

Nada ms y nada menos...

El andu slo observaba con recelo a los objetos de su miedo amarillo, como
se mira sol que brilla en la tarde chaquea, con la esperanza de que se
vaya pronto.

El aburrimiento y no otra cosa, hizo que viera a las patudas en su huida en
masa hacia la espesura. Qu poda hacer correr as a semejantes bichos
ponzoosos, ms grande que cualquier ratn? -pens el andu bastante
preocupado, si ni siquiera el ir y venir de tapones y pelota las
ahuyentaba. Ah la vio, la marca en el lomo la hacia inconfundible.

-acanin -pens y le corri un cangu por la espina; ms vale primero la
oy, la vbora de la cruz emite un siseo caracterstico cuando est de
cacera, como si arreara a sus vctimas.

El andu mir hacia el otro extremo de la cancha y vio a la pareja que
cerraba el cerco cazando algunas araas para la cena; slo se senta ruidos
como a ltigo de cuero.

Tan rpido como llegaron se fueron, a las vboras s que no les gusta el
fobal; las pollito ni bien se fueron sus enemigas reaparecieron en sus
palcos preferenciales. Y ah se le ocurri, tal vez viveza criolla, suerte
o vaya a saber uno que... A veces el miedo agudiza el ingenio.

Al principio, para sacarse de encima a las araas y poder ir abajo
tranquilo, empez a probar chifliditos imitando a las mbi, hasta que los
sac perfecto. Las pollito corran respondiendo a lo que haban aprendido y
como si le temieran al arquerito, que se zambulla justo en el espacio que
le dejaban. En realidad eso es lo que empez a quedar en el subconsciente
del equipo. Todo el mundo saba que l no poda dominarlas chiflando, pero
hacan como si pudiese y as se acrecentaba la leyenda.

Bajo ese sol afiebrado tuvo al fin la idea que iba terminar haciendo la
diferencia.

La segunda fecha vena brava, con tormenta y contra los verdes otra vez.
Amaneci sin lluvia, pero con un cielo ms negro que capote de vigilante,
For Ever vena desde la capital y si los caminos lo permitan y llegaban,
el partido se jugaba de cualquier manera.

Llegar llegaron caminando, porque la chatita y el Chevrolet que los traa
se haban quedado pegados a la tierra colorada, a medio camino de Villa
ngela.

Los muchachos no venan con caras de buenos amigos, con los pantalones
todos embarrados, los bolsos y los tiles en los hombros. Protestando por
todo, como porteo de Buenos Aires.

-Juanchi, con la plata que tienen ustedes podran arreglar por lo menos el
camino! -le dijo el win rosarino de ellos, sobrando con tono de desafo y
para comenzar las hostilidades.

-Caete, te viniste a jugar ac para estar cerca de tus parientes los
mac? -le pregunt el mencho, el arquero del famoso penal de taco, que no
se lo haba perdonado; y agreg desafiante:- Sarmientista tenas que ser,
para esconderte en esta selva, como jagua con la cola entre las patas!

La cosa pas a mayores, porque a los lugareos no les gust el tono de los
pajueranos, y se arm una batahola de la que el ahora andu no particip ni
de palabra.

Ahora casi lo vea claro: qu mal bicho haba sido con toda esta gente
buena y esforzada! Gente que l vea todos los das levantarse temprano,
para ir a deslomarse con el quebracho. Cuntas veces habr entrado a otros
pueblos como ste y se comport de esa manera con un ex compaero?

-Por lo menos estos dos, hoy me la pagan... -dijo entredientes, en el
cuartito que haca de vestuario. All comenz con la cuasi rutina del
boxeador, que es la preparacin de un arquero y su bolsito.

Un partido bravo y con ms patinadas que disco de pasta, con los verdes
ejerciendo un claro dominio en las dos reas, solo el Vasco y el andu
salvaron al Colonia de una goleada histrica. El Vasco porque cada pelota
que el arquerito daba rebote (es muy difcil agarrarla con barro) la
reventaba de puntn con los 45 que Dios y Euskera le haban dado. Y
entonces sali el sol.

Con el calorcito, las compaeras amarillas e inseparables que amaban el
balompi tomaron sus asientos preferenciales, ah detrs de cada matita. Y
entonces comenz otro partido.

El andu las vio aparecer y prob su chiflidito-mbo, las patudas se
pusieron nerviosas y empezaron a tamborilear como si estuvieran
impacientes.

En un contraataque, el diez de ellos le cort un pase al rosarino, win
rpido y goleador que vena del Newells, que encar para el arco del
Colonia, resfregndose los botines.

Rpido como un rayo y antes de salir a cortar el arquerito chifl dos
veces, cortito y finito.

Las patudas como si hubieran estado esperando entrar, enfilaron para el
lado contrario del sonido, que era por donde vena el win, a toda
velocidad. ste vio como que una convencin de dactilgrafas se le vena
encima y que l era la nica mquina de escribir disponible.

Ah delante de todo un pueblo que lo miraba, de todos sus compaeros y los
contrarios, se paraliz como estatua de la Plaza de Resistencia. Se
avergonz el hombre, para siempre...

El rosarino disgraciao se par en seco, las araas burlonas huyeron hacia
el monte y la pelota fue a dar mansita a los pies del arquerito silbador.
El andu la piso como con una garra, hizo un jueguito y le puso un pase de
45 metros al win, que se aprovech de la confusin. Ah la cosa se
complic, el peludo y su zurdita desparramaron a la defensa todava
confundida con el accidente. Mientras defina, el rosarino sala corriendo
hacia los vestuarios, colorado ahora como capa de torero.

El rbitro pitaba el gol, vlido aunque mucho se discuti despus sobre
esto. Los dos monstruosos backs paraguayos se le fueron encima argumentando
mula, premeditacin en la situacin, foul arcnido y chiflido
antirreglamentario, mezclando las dos lenguas.

El arbitro puesto en sus trece no retrocedi, aunque en realidad los backs
forevistas lo hayan empujado media cancha por el barro pegajoso. stos lo
insultaban, pero en guaran y con tanta mala suerte que el urub era local,
o ms o menos porque era de Formosa. ste entendi todo y sobre todo lo
referido a su pobre viejita. Cuestin que los ech a los dos, el rosarino
que no quera salir del cuartito de chapa que era el vestuario visitante.
Justo en ese momento, el Mencho pis el rea rival, como un ladino
silencioso.

Despacio se acerc al andu y le dijo:

-Yo no s cmo hacs, Caete, pero vos siempre la termins jodiendo, todos
los partidos.

-Volv al arco, Mencho, vas a hacer que me enoje... A ver si termins como
el rosarino ese... -le respondi el ahora Juanchi otra vez, mirando al
morocho que le sacaba dos cabezas de alto.

-Y cmo es que le voy a terminar yo, a ver... -dijo el Mencho ya en tono de
desafo y manotendose la cintura, donde por suerte no haba nada.

-Con paales y corrido por las araas -dijo el arquerito y larg una
carcajada desafiante.

El Mencho reaccion al instante y a falta de algo mejor cerr la manaza y
se la estamp en la cara al Juanchi, que cay por toda la cuenta.

El arbitro, an agarrado por uno de los paraguayos, vio todo y corriendo se
puso delante del arquerazo de color negro y lo ech tambin sin preguntarle
nada. Le dijo sin mirarlo, despectivamente:

-Golquiper, yo no s nada, pero usted cruz la cancha para hacer un ful
inexcusable, vea.

For Ever con cuatro menos no poda seguir, era el reglamento en ese tiempo
y no hubo Dios que convenciera al rosarino de volver a esa cancha. Limpi
su deshonra, se visti con la ropa embarrada y enfil por el camino a medio
secar, lleno de pulgas ahora, vigilando con recelo cada matita.

Dicen que no par hasta Resistencia, que de ah recal en Buenos Aires y
que ya estaba en el barco cuando el equipo Forevista lleg a la capital
provincial. Alguien dijo que termin jugando en un equipo de la divisional
B, creo que en Nueva Chicago.

El otra vez andu pedaleaba y se rea con ganas ahora que no le dola la
mandbula, mientras llegaba al pueblo: -Uno a cero contra For Ever! Y lo
que nos espera cuando vayamos a Resistencia... -dijo melanclico, pensando
en esa cancha llena otra vez, clamando venganza.

Desde su casita de la segunda fila, la Nina sali a recibirlo. Agarrndose
la panza y con un papel en la mano le peg el grito:

-Juan, te lleg el nombramiento, and a lo dueo que quiere verte -dijo
esperanzada, le haba cambiado la cara, y agreg:- And y ven, mir que
tengo otra sorpresa.

-No, mujer, estoy cansado, decmelo ahora as me tomo algo fresco y festejo
que largo la bicicleta por el uniforme -dijo casi saboreando una cerveza
fresca del almacn.

-Est bien, te lo merecs, pero una sola. Vino a Pil, me revis y me
sent en la tijera...

-Que anduviste haciendo? Sos loca... -dijo preocupado por las rarezas de
las culandreras.

-Nooo, qu pensaste -dijo risuea-, es la prueba de que va a ser el mita,
si me sentaba en la cama era hembrita y si me sentaba donde estaba la
tijera escondida, era machito. As que es Juancito noms -el Juanchi peg
un sapuca largo y desahogante, desde muy adentro; desde ese interior
caluroso.

Le dio un beso de aquellos a su guaina y enfil con la bicicleta para el
almacn, seguro de que era la ltima vez que la iba a pedalear por esas
tardes dormidas.

Pens que el futuro no poda ser tan malo si, por lo menos de local, hasta
las araas jugaban para l.

** Claudio JC Fleitas
   elbuhoverde@hotmail.com
   Escritor argentino (Lujn, Buenos Aires, 1961). Licenciado en tecnologa
   industrial. Participa desde 2000 en el taller de escritura de la
   Biblioteca Florentino Ameghino, de Lujn, dirigido por Laura Vaccaro.
   Textos suyos han aparecido en las revistas Floresta y su Mundo, de
   Buenos Aires, y El Civismo, de Lujn, as como en el diario La Ribera,
   de San Isidro. Ha obtenido el 1r premio en el V Concurso Nacional Santa
   Clara del Mar 2000, el 2 premio del VI Concurso Suburbano 2001 de
   Ediciones Baobab y el 1r premio del Certamen Alam Mar del Plata 2003,
   entre otros.



=== La firme trama      Joaqun Ferrer Ramos ==============================

*** III

Nubes y truenos: Gnesis empantanada
en el caos, humana desconfianza.
La dificultad estriba en repotenciar los soles
y liquidar dos o tres portentos oscuros
que obligan al desamparo y a la trifulca.
No hay descanso para quien encuentra
y en el transcurso regocija una lluvia clara.
Esparcir el germen del orden de Dios
es tarea de todo aquel transente
que en la trama siembra y vigila corazones
como quien siembra y vigila ptalos
en las astas caducas de las naciones.



*** IV

Veo al joven necio repetirse contra el muro
como un violento vendaval de dudas.
No se desarrolla y claudica ante la voz
que insistentemente le fija el curso
domestico de la emancipacin.
Ya no es ms que una mancha
que busca un firmamento al que acudir.
Procura ser ms estpido y sonriente
en sucesivos acercamientos equivocados.
Ahora se desprende de su tono humano
y mora en la ventisca increada
de un antiguo promotor de fugaces sombras.



*** V

Esperar en un mbito de quietud entre dos aguas,
como un dardo que tranquiliza los desmanes
y corrobora la pasiva reflexin de la hora.
Esperar en la delicia de los ojos callados y la boca atenta
como bellos aos de paciencia en la piel.
Esperar para no caer en la trampa del tiempo,
para no caer esclavo de un transcurrir negado,
para no ser uno ms cado en la cinaga
de las virtudes prematuras,
esperar en la solidaridad de las nubes
como el mar lento que persevera en la arena.



*** VI

El cielo, esquivo, vaga en sentido contrario
al agua, oscuro arrebato.
Se destapa un hervidero de protestas en el lazo nico
cuando mente y corazn se encumbran en el abismo.
No es posible tanta arrogancia en el ojo,
tanta mala paciencia en la quiebra,
en la rotura lunar del impulso ciego.
Cun poco conocemos de la sangre derramada.
Tener razn no justifica rompernos la crisma
contra el rotundo metal de la angustia.
No vernos de tan cerca, de tan juntos,
de tan solos en la miseria de los das, estos das.



*** XI

Tierra y cielo unidos en florecimiento de vidas,
lazo ancestral en la luz del tiempo quieto,
como seres iluminados en el mbito oscuro,
como seres dormidos en la plenitud del da y sus soles.
Tierra en descenso hacia los minerales y los vestigios,
cielo ascendiendo hacia el dominio de los astros.
Vnculo cclico, hierro de paz recuperada,
sueo lcido del alma paradigmtica.



*** XIII

Hoy es da de comunidad,
cierta y esclarecedora en lo mltiple.
Un rostro que se agolpa en un rostro
que es seguido del rostro de un rostro,
en sucesivos fuegos y sucesivos cielos,
en refulgentes cristales vertidos en palabras
que acordes rompen el caos.
Hoy es da de llamamientos
en los que los hombres eventualmente son,
y prodigios cancelan el lento anochecer
y mortuorios arrancan la piel capital
y hambreados consignan su lucidez
y sus futuras ganas y sus futuros corazones.
Y ya estamos aqu en letanas, en cantos,
en sacrificios, en relumbramientos,
como un solo hombre en la diversidad.
Y es menester or la voz que nos dice y nos marca,
la voz comn que est en nosotros
y nos llama con lumbre de soles
y nos gua sin apetencias a lo encontrado.



*** XXIII

Te escucho, desintegracin, en la piel del dormido.
Este noble dormido que apacienta reveses.
Siento tu latido agrio,
tu fuerza oxidada en la penumbra del alma.
Arrebatas montaas cadas,
mal pones lazos y manos tendidas,
absorbes el dulce musgo del canto.
Te veo deambular, cnica, contra el pueblo.
Ya no te sustraes a tu miseria
y nos impones el clamor del holocausto.
Pesado pantano recorrido de escalofros
funges como ley y cambio de horizontes,
te cuelgas de la alegra como un fardo obstinado
y nos duele el estmago en tu putrefaccin.



*** XXVI

Quedarse quieto con penumbras en los ojos
cuando lo creado es muerte en el infierno de la domesticacin.
La inmovilidad como salvacin, como sentimiento prdigo
cuando la montaa se hecha sobre el cielo.
Detenerse tercamente en el sin sentido,
hacer frente a la razn de las ciudades y de los buitres.
Recuperar fuerzas, sobornar telaraas con emociones.
Lapidar el tiempo, desgajarlo en la muerte que representa,
convertirlo en lenguas que pinten el estupor de las palabras.
Extraerse del cuerpo, meditarse bien, tirarse, de plano, al vaco.



*** XXVIII

Vi el lago juguetear con el ramaje
en grandes arabescos lbricos.
Extraordinario el peso de la viga originaria.
Entonces me muevo con cautela
en la penumbra del mundo.
Solicito atencin a la empresa
y crezco en rizos sobre mi imagen en el espejo
para no violentar los espacios de la sindresis
y desganar los impulsos que me tiende el tiempo
el suburbio de lo posible.
Si llego entonces vaco los bolsillos
y entrego mi xito rutinario,
rastreo los poderes oscuros
y me planto frente a frente con la vida
en peligro constante, en agua sobre la cabeza,
en gorgoteo lcido
me abrazo con la muerte.



*** XXX

Te saludo influjo en tu matinal ser,
deduzco que me entregas el valiente aire
que vivir mis insomnios
y despoblar los fantasmas que castigan
las costillas que los aos empolvan.
Pasa. Te saludo y entras ingrvido.
Esta es la humilde morada que dispongo para ti.
Bendice mis alas y sus plumas de cardumen.
Envisto da a da mi religin de dogmas.
Hecha un vistazo a mi legin de ansias,
a mi pobre temor de perro hambriento.
Considera por un instante mi situacin
y tiende a m ese lazo que me saluda.
No espero nada. Slo tu acompaar salobre.



*** XLII

Trueno y lluvia se levantan, asechan
liberadas sus potencias vinculadoras.
Trueno retumbando en el prpado encadenado.
Agua que lava la piel del abandono.
Flecha amarilla suelta para la herida de los zorros.
Rotos los nudos que cierran el cristal enamorado.
Abajo los muros que apenumbran los rostros.
Abierta la puerta inslita del enigma,
indescifrable enigma que nos hace.
Liberacin plena de las trabas de la carne,
del yo, juego de espejos.
Liberacin: Estructura unificada
para la Divina Contemplacin.



*** LIII

El lago se desborda sobre el cielo
y en retumbar de gotas la ciudad se levanta.
Cuidado con el miedo, relumbre del mal.
Cuidado con sus cosquillas y sinsabores.
La lucha se apadrina en el alma
y en sbito suspiro se relanza la defensa clara.
Hay razones para temer y sin embargo
cunta vida sobre la muerte,
cunto valor sobre la vergenza
y la razn del odio cayendo frente a nosotros
y el odio mismo retirado a las autopistas
al voleo de los automviles,
en el aceite (estircol moderno) que les corresponde.



*** XLIV

Y si en el cielo se encuentra el viento
moviendo la tierra en pasmosas velocidades.
Y si el viento es una cortina que se desvela.
Y si la tierra hierve en humanas esquinas
en desastrosas esquinas de tiempos peores.

Ir podra no castigar al pendenciero,
podra no ablandar la grieta que nos separa.
Ir a dnde, al sometimiento,
al postrero lcido de los huesos,
al rompimiento, al vaticinio?
Ir entonces? Quedarme entonces?
Morirnos sin movimiento
en la misma equis del nacimiento,
sin conciencia, sin atributos
que aliviar con la irona?
Dejarse estar en la cerrazn
y no mitigar el duelo duro de lo esttico?



*** XLVII

Acosado por rocas, apoyado en espinas y cardos,
se deja vencer en la inevitable presencia del rbol seco.
Es apenas un gruido que se evapora,
un suspiro almidonado en pasados festines.
Es apenas un rumor roto, un grito ahogado.
Oprimido por lagos secos respira el polvo rojo de la tarde
y se deja llevar, agotado, por la pesada corriente de la muerte.



*** LI

En el trueno continuado retumba la tierra.
En el grito de Dios que no cesa
y me postra en el terror de la duda.
Fui yo el que duda, el que ofertado yace
y se desdice de la obra. En condena quedo.
Me ro y sigiloso soy aplastado.
Me convengo de m mismo y soy castigado.
As ha de ser. Desmadejado rectifico,
y pongo manos en la tinta superior,
retomo el ltigo del enigma
y sin mirar atrs hago inventario y me inmolo.



*** LXIII

En el orden encuentro hechos de la consumacin.
Ah la paz numerosa
an fresca la primavera!
Arriba el agua es un ojo cristalino
enfrascado en ver los excesos.
Abajo el fuego es una cortina fiera
formando los diques de la salvacin.
Este frgil equilibrio se derrumba cada tanto
y sobreviene la sucesin de horrores que conocemos.
La perseverancia trae ventura.

** Joaqun Ferrer Ramos
   chimete@cantv.net
   Escritor y fotgrafo venezolano (Caracas, 1965). Tiene indito el
   poemario La firme trama y varios textos narrativos, entre los cuales se
   encuentran dos novelas que desarrolla actualmente.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

*** Asura
    Santiago Eximeno
    Novela
    Grupo Editorial Ajec (grupo_ajec@msn.com)
    Granada (Espaa), 2004
    ISBN: 8496013103
    182 p.

Varanasi. Una ciudad dentro de la ciudad. Un submundo inmerso en un Madrid
quiz no muy lejano e indefinido: una ciudad contaminada en extremo en la
que en torno al antiguo estadio de ftbol se ha erigido una nueva y malsana
rplica de Benars.

En Barcelona, invadiendo la Diagonal y descendiendo por las Ramblas, crece
Kurtuba, con sus colosales mezquitas coronadas por minaretes de fibra de
vidrio y sus mercadillos rabes inundando las calles de la ciudad.

En Madrid, sobre las ruinas del derruido estadio de ftbol, junto al ro
Manzanares, nacen los templos a antiguos dioses paganos y las escalinatas
que terminan en el ro, donde miles de personas acuden a diario a
purificarse y realizar sus ofrendas. A esta comunidad sus habitantes la
denominan Varanasi.

En la Rplica, como la llaman los que viven en el exterior, se extiende una
telaraa de venganza provocada por un asesinato nunca resuelto. Constantino
Cabero y Amadeo Romero, dos antiguos agentes de La Compaa que ocultan un
oscuro pasado, y Gina, una joven que lucha por su propio futuro, se
encuentran atrapados en sus redes. Y, mientras tanto, oculto en las
sombras, Asura espera el momento adecuado para resarcirse de su encierro.

Asura es la primera novela de Santiago Eximeno, uno de los ms slidos
valores del actual panorama de la literatura fantstica espaola.
Aficionado al gnero desde pequeo gracias a sus padres, ya a los 9 aos
iba al cine a disfrutar de las sesiones dobles de terror en los cines de
barrio, lo que termin por marcarle. Ha vivido siempre en Madrid, aunque
suele viajar con frecuencia.

Eximeno, quien ha obtenido diversos premios literarios -entre los que cabe
destacar el XXV Concurso de Microrrelatos de El Mundo y el premio Ignotus
al mejor relato de 2003 por "Origami"- aprecia especialmente la literatura
de terror (Ramsey Campbell, Clive Barker...), el cine fantstico en general
y la msica gtica, y su pelcula favorita es, paradjicamente, Hasta que
lleg su hora, de Sergio Leone. Adora todas las expresiones artsticas con
un tinte perverso (como la fotografa de Joel Petter-Witkin o la obra de H.
R. Giger), disea juegos de mesa y aventuras conversacionales y es el
editor del fanzine electrotrino Qlipthot.



*** Nortes | Norths
    Alberto Hernndez
    Poesa
    The Latino Press
    Bronx, NY (EUA), 2002
    ISBN: 1-884912-33-8
    92 p.

En 1992, el escritor y periodista venezolano Alberto Hernndez (Calabozo,
Gurico, 1952) obtuvo con Nortes una mencin de honor en el primer Concurso
Literario Madre Perla, celebrado en la llamada Perla del Caribe, la Isla de
Margarita, teniendo como jurado a Jos Lira Sosa, Eli Galindo y Luis Camilo
Guevara. As empez la feliz andadura de este poemario, que no deja de ser
noticia a ms de una dcada de haber sido escrito.

Diez aos despus, el libro fue reeditado por The Latino Press, sello del
Latin American Writers Institute (Lawi) dirigido por Isaac Goldemberg.
Traducido por Alexis Trujillo, Nortes abraz los tempranos das del milenio
convertido en un libro en ingls y espaol, y con una hermosa portada
ilustrada con un detalle de las Cantigas de Alfonso X.

Ms all de su reciente forja bilinge, Nortes es un conjunto de poemas en
los que, valindose de una Ligia evasiva y omnipresente, Hernndez vuelve a
la metfora de las emociones como un espacio geogrfico a travs del cual
el amante se pierde ("la voz del que ama tiene acento de extravo").

No en vano este libro fue descrito, en su primera edicin, con estas
palabras: "El cuerpo imaginado que es la palabra transita entre sombras de
una ciudad, flujos de la nocturnidad que tiene lugar en la mujer, signo
cerrado y secreto de todas las aventuras".

Colaborador recurrente en las pginas de Letralia y amigo de esta casa,
Hernndez ha publicado adems los poemarios La mofa del musgo (1980),
Amazonia (1981), ltima instancia (1989), Prpado de insolacin (1989),
Ojos de afuera (1989), Bestias de superficie (1993) e Intentos y el exilio
(1996). En Maracay, Aragua, donde reside, dirige el suplemento cultural
Contenido, que circula en el diario El Periodiquito.



*** Testimoniales
    Rafael Jos Alfonzo
    Poesa
    Fondo Editorial La Mano Junto al Muro
    Ediciones de la Universidad Central de Venezuela (ncleo Maracay)
    Maracay, 1999
    ISBN: 980-00-0952-1
    112 p.

En 1997, Rafael Jos Alfonzo se alz con el premio del V Concurso Anual de
Literatura de la Universidad Central de Venezuela (ncleo Maracay),
celebrado ese ao en homenaje al 60 aniversario de las facultades de
Agronoma y Ciencias Veterinarias de la mencionada casa de estudios. De esa
circunstancia proviene este libro, Testimoniales, publicado en 1999 por el
Fondo Editorial La Mano Junto al Muro.

Slido en su poesa, Alfonzo ofrece sin embargo versos cortos y
contundentes, con escasa tendencia a extenderse demasiado en sus textos; de
hecho, habla de "los extremos huidizos del poema" y promete irse "muy
pronto / en ese sobresalto / que lleva / el rumor".

Alfonzo naci en Coro, Falcn, en 1949. Licenciado en letras hispnicas de
la Universidad del Zulia y magster en literatura latinoamericana
contempornea de la Universidad Simn Bolvar, actualmente sostiene las
riendas de la Universidad Yacamb. Ha recibido diversos reconocimientos
literarios en Venezuela en los gneros de poesa, narrativa y ensayo.
Destacan entre ellos el I Premio del Concurso Nacional de Poesa de las
Universidades Nacionales, el Premio de Narrativa Cecilio Zubillaga Perera,
el Premio de Poesa Casa de la Cultura de Maracay, el Premio del Concurso
de Cuentos Lola de Fuenmayor, el Premio Nacional de Poesa Orlando Araujo,
el Concurso Literario de la Contralora General de la Repblica (1998) y el
Concurso de Cuentos del Diario El Nacional (2001), entre otros.

Ha publicado, adems de este ttulo, Errantes y sitiados (poesa, 1987),
Morir en los bordes de enero y otros relatos (1992), El laberinto y la pena
(ensayo, 1992), La metamorfosis de lo idntico (ensayo, 1994) y Arcanos
(1997).



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Carta abierta a Felice Ianua (aproximaciones a un libro fraudulento) ==

                                                        25 de julio de 2004

Buscando por afinidad electiva, poticas de navegacin y trnsito que
traten sobre los flujos y reflujos de nuestra identidad potica peruana, he
tenido ocasin de recibir la publicacin de su libro con gran decepcin.

Cuaderno de ultramar (Pontificia Universidad Catlica Peruana, PUCP, 2004)
es un abierto plagio al modo ms ingrato y pendenciero sobre el manuscrito
Travesa del mbar, texto que le de manos de su legtima autora, as como
lo han ledo sucesivamente entre 1998 y 2004, Enrique Verstegui, Ana Mara
Garca, Marita Troiano, Renato Gmez, Alberto Higa, Gonzalo Portals, Rafael
Espinosa, Amrico Ferrari, entre otros destacados amigos poetas.

El mismo texto fue enviado en el ao 2003 a un gran nmero de poetas
peruanas va correo electrnico por motivo de un conversatorio sobre poesa
escrita por mujeres. Acto de generosidad que tuvo con escritoras de gran
calidad y excelente trayectoria. Acto que condice con la factura de la
escritura de Travesa del mbar, siendo este un poemario que integra una
visin de lo mltiple en las voces poticas peruanas y latinoamericanas.
Acto que tuvo con el fin de lograr un reencuentro con su tradicin y su
legtima comunidad cultural.

Ajena a su falta de talento y originalidad, que linda con actos pares de la
corrupcin y la ausencia de tica, su autora le enva la versin completa
del texto y su profunda certeza de seguir haciendo de la poesa un asunto
personal y autntico.

Los lectores de nuestros das sabrn llevar a buen puerto la experiencia de
Travesa del mbar, y en la estela fabulosa de su labor creativa, slo en
la apasionada aventura de ser uno mismo, recuperaremos todos un poco de
amor a lo nuestro.

Muy sinceramente,

Rosario Rivas Tarazona
protoswann@hotmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"La cifra propongo; y ya
casi tengo el artificio,
cuando se abre el precipicio
de la palabra vulgar.
Las sirtes del bien y el mal,
la torpe melancola,
toda la guardarropa
de la vida personal,
aljalas, si procuras
atrapar las formas puras (...)".

      Alfonso Reyes, "Consejo potico".



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