
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 112
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       16 de agosto de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Una fbula oriental", Jorge Gmez Jimnez.              | Editorial
                                                         |
Homenaje a Julio Csar Lpez. / Frida cincuentenaria. /  | Breves
Hip-hop en La Habana. / Literatura y periodismo. /       |
Libros usados. / Mujeres de la pera. / La hoja florisa. |
/ Cursos en Lima. / La Serenata de Cevallos. / Cortzar  |
nonagenario. / Cenal prorroga. / Aprendiendo sobre       |
obturadores.                                             |
                                                         |
Embajada venezolana en China celebr independencia. /    | Noticias
Escritores dominicanos se agrupan en Sodes. / Muere      |
Henri Cartier-Bresson a los 95 aos de edad. / Fundacin |
Miguel Hernndez recibe ms de 5.000 documentos. /       |
Falleci la escritora venezolana Lydda Franco Faras. /  |
Homenajes a Cortzar a 90 aos de su nacimiento. /       |
Bogot celebra aniversario con un atlas histrico. /     |
Viuda de Octavio Paz desmiente a funcionaria del         |
gobierno mexicano. / Gobierno espaol aporta fondos para |
traducciones. / Ms del 60% de los idiomas del mundo     |
pueden morir. / Instituto Mario Vargas Llosa emite       |
veredictos de sus concursos. / Crean la Academia Chilena |
de Literatura Infantil y Juvenil. / Gobierno venezolano  |
obsequi 3 millones de libros. / Mxico recuerda a       |
Gilberto Owen. / Expertos del PNUD dan especial          |
importancia a la integridad cultural. / Escritora        |
argentina Claudia Pieiro gana el premio                 |
Norma-Fundalectura. / xito editorial de Fernando Bez   |
es presentado en Venezuela. / Cinemateca ecuatoriana se  |
digitaliza. / Leer x Leer: gobierno argentino distribuye |
libros. / Demandan proteccin para Oscar Collazos y      |
Harold Alvarado Tenorio. / Muere a los 93 aos de edad   |
el escritor polaco Czeslaw Milosz. / Restos de Dora      |
Gmez Bueno de Acua regresan a su pueblo natal. / Nueva |
York tendr una sala exclusivamente para cine latino. /  |
Aparecer en septiembre la novela pstuma 2666, de       |
Roberto Bolao. / Realizarn en Argentina la Feria de    |
Anticuarios 2004. / Encuentro de Escritores de Bjar     |
tendr a Cervantes como figura central. / Realizarn en  |
Barcelona el festival Kosmpolis 04. / Estrenan en Las   |
Palmas de Gran Canaria obra del venezolano Gustavo Ott.  |
/ Realizarn en Per encuentro de revistas de arte y     |
literatura. / Narradores orales se reunirn en           |
Montevideo. / Convocan a autores centroamericanos a      |
participar en proyectos.                                 |
                                                         |
Club de Libros                                           | Literatura
http://www.clubdelibros.com                              | en Internet
                                                         |
"De la justicia y la locura", Jos Repiso Moyano. /      | Artculos y
"Poetas en Trnsito: la subversin del optimismo         | reportajes
conspira en Caracas", Hctor Torres. / "Un quelonio en   |
mi jardn", Miguel A. Schmucke P. / "Mi Kierkegaard",    |
Carlos Barbarito. / "Cuatro libros, cuatro poetas,       |
cuatro profesionales", Mauricio Garca Araujo.           |
                                                         |
"El poder de la fantasa", Vctor Montoya. / "La lucha   | Sala de ensayo
por los Derechos de la Mujer", Jorge Majfud.             |
                                                         |
Poemas de Enio Escauriza. / "Como la patria de los       | Letras
parias", Vctor Bustamante. / "Pausas", Alejandra        |
Villarreal. / Dos relatos de Vanessa Ordovs Garca. /   |
Poemas de Dborah Cordero Rivero. / Dos cuentos de       |
Gricel vila Ortega. / "Hadado", Roberto Aguirre Molina. |
/ "Butter", Jorge Zavaleta Balarezo. / Seis poemas de C. |
A. Campos. / "Paisaje sin batalla", Sergio Borao Llop. / |
Poemas de Juan Beat. / "Elega", Javier Warleta Alcina.  |
/ Tres poemas de Alfredo Ascanio. / Dos cuentos de       |
Carlos Briones. / "Versos para Eva Luna", Antonio        |
Esteban Gonzlez. / "A la sombra", Esteban Lijalad.      |
                                                         |
"El siglo de oro de la poesa taurina", Salvador Arias   | El regreso
Nieto. / "Las fugas paralelas", Octavio Vinces. /        | del caracol
"Memoralia", revista de la Unellez. / "Paraso           |
matorral", Mark Ostrowski. / "Animal pedestre", Nstor   |
E. Rodrguez.                                            |
                                                         |
Quiero escribir mi historia. / Caballero Bonald descubre | El buzn
poco y nada. / Buscando a Siglo XXI. / Fraude y          |
compadrazgo.                                             |
                                                         |
William Gibson.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================

Para suscribirse a Letralia, enve un mensaje vaco a:

   letralia-subscribe@gruposyahoo.com

Para desuscribirse, enve un mensaje vaco a:

   letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com

Tambin puede formalizar su suscripcin o su desuscripcin en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:

   http://www.letralia.com/servicios/listas.htm

Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm



=========================== CONCURSOS LITERARIOS ==========================

Reciba anuncios de concursos literarios y artsticos en general
suscribindose a nuestro exclusivo servicio gratuito.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vaco a:

   letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com

O, si lo prefiere, visite nuestra seccin de concursos en el Web:

   http://www.letralia.com/agenda/concursos



=== Editorial      Una fbula oriental ====================================

Lungjuen, Tientung, Tungchun, Nanning, Liuchow y otras 25 prisiones de
Kwangsi dieron hospedaje por catorce meses, entre 1942 y 1943, a Nguyen Tat
Than. Vejado, separado de los suyos, arrastrado a mazmorras infames tras
una carambola de la convulsa poltica de la poca, recorre a pie los
parajes que lo conducen de prisin a prisin, vigilado por sus captores. Un
da escribe: "Recitar poemas nunca ha sido uno de mis hbitos, / Pero ahora
en prisin, qu otra cosa puedo hacer? / Pasar estos das de cautiverio
escribiendo poemas, / Y cantndolos acercar el da de mi libertad".

As, Nguyen Tat Than, conocido entre los suyos como "el que ilumina", o Ho
Chi Minh, en su lengua, descubri que la literatura poda convertirse en la
tabla de salvacin para los das duros. Escribi en total 101 poemas, que
han llegado a nosotros en un poemario convenientemente llamado Diario de la
prisin. Los escribi en chino, pues supona que si usaba su idioma
alarmara a los carceleros. Sabido es que la palabra siempre alarma a los
carceleros.

As que para acercar el da de su libertad, Ho Chi Minh escribe poemas
sobre la libertad. Llama caballos a sus piernas: "Mis dos caballos han
estado trotando todo el da sin parar. / Ya anochecido, me dan a probar un
pollo asado / Con guarnicin de piojos y fro. / Por fin, el canto de la
oropndola anuncia la llegada del alba". En ocasiones disfruta de momentos
parecidos a la libertad: "Los enemigos llegaron rugiendo en el cielo. /
Todo el mundo abandon sus casas y huy en busca de refugio. / A causa del
ataque, fuimos sacados de la prisin. / Fuera, nos sentimos felices".

No somos excesivos al decir que para Ho Chi Minh fue la literatura una
tabla de salvacin. Liberado pero bajo vigilancia en 1943, carece sin
embargo de los medios para regresar a Vietnam, donde sus compaeros de la
Liga para la Independencia, el Vietminh, lo suponen muerto. Reside con
grandes dificultades en Liuchow hasta que, en 1944, su amigo Vo Nguyen Gap
lo reconoce en unas lneas manuscritas en el margen de una pgina de un
peridico de la regin. Poco despus, aferrado a esa tabla, se reencuentra
con los suyos y regresa a Vietnam.

Escribe entonces: "Las nubes abrazan a las cumbres, y las cumbres abrazan a
las nubes. / En el valle, el ro brilla como un espejo, limpio e
inmaculado. / Libre, cruzo las crestas de la Cordillera Occidental camino
del sur, / Y el corazn late con fuerza pensando en los antiguos
camaradas".

El resto es historia. Al rendirse Japn al ao siguiente, dando trmino a
la segunda guerra mundial, el Vietminh toma el poder y proclama la
Repblica Democrtica de Vietnam en Hanoi, designando presidente a Ho Chi
Minh.

Tena sin embargo 52 aos y saba que no bastaba con las letras para
construir la libertad que anhelaba. Quizs por eso en uno de sus oscuros
das escribe: "No eres ms que un simple gallo, / Pero cada maana, con tu
canto, anuncias el alba / Despertando a la gente de sus sueos. / Tu misin
es importante".

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



=== Le interesa estar informado sobre concursos? =========================

Reciba por correo electrnico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vaco a
letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera
de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escrbanos a info@letralia.com



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Homenaje a Julio Csar Lpez. El 31 de julio falleci, a los 78 aos, este
poeta, ensayista, editor y docente puertorriqueo. En su homenaje, la
Pgina del Poeta Invitado, sitio que corre bajo la responsabilidad de
Alberto Martnez Mrquez, ha publicado una seleccin de sus poemas.
http://www.geocities.com/poeta_invitado/julio_cesar_lopez.html

Frida cincuentenaria. Hace medio siglo muri la artista mexicana Frida
Kahlo, y el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de Mxico la recuerda con una
exposicin en la que el pblico podr apreciar 16 de sus pinturas y
fotografas, as como objetos personales, libros y cartas. La exposicin,
inaugurada el 4 de agosto, estar abierta hasta el mes de octubre.
http://mexico.udg.mx/arte/palacioba

Hip-hop en La Habana. Desde el sbado 14 y hasta el prximo domingo 22 de
agosto se desarrolla el X Festival de Hip-Hop de La Habana (Cuba).
Auspiciado por el Instituto Cubano de la Msica y la Direccin de Cultura
de La Habana y organizado por la Asociacin Cultural Hermanos Saz, el
festival cuenta con la participacin de agrupaciones de Argentina, Brasil,
Canad, Colombia, Chile, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Martinica,
Mxico, Per, Puerto Rico, Repblica Dominicana, Suiza y Venezuela, as
como otras 25 de la isla caribea.
Asociacin Hermanos Saz, Casa del Joven Creador
Calle Maceo #108 entre las de Bartolom Mass y Donato Mrmol
La Habana, Cuba

Literatura y periodismo. Desde hoy, y hasta el prximo viernes 20, se
realiza en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) el taller
"Literatura para periodistas y periodismo para escritores", dictado por el
escritor espaol Santiago Roncagliolo, finalista del Premio Herralde de
Novela 2003 y Joven Talento FNAC 2003. El taller ha sido organizado por la
revista Etiqueta Negra con el auspicio de la Carrera de Periodismo de la
mencionada casa de estudios, en cuya sede de Monterrico se desarrolla.
Telfonos: 4401404 / 4413693. Correo electrnico:
productora@etiquetanegra.com.pe

Libros usados. Hoy se inaugura en el Centro de Extensin de la chilena
Universidad de Talca la Feria del Libro Usado, evento que se desarrollar
hasta el viernes 27 de agosto y que comprender -adems de la venta de
libros y la realizacin de conferencias y recitales- actividades teatrales,
pictricas y hasta una exposicin de cmic. Organizada en conjunto con la
Agrupacin de Libreros Independientes e Itinerantes La Repisa, se mantendr
abierta al pblico entre las 9 de la maana y las 8 de la noche.
http://www.utalca.cl

Mujeres de la pera. El prximo viernes 20 de agosto, a las 10 de la
maana, la Biblioteca Nacional Jos Mart, de La Habana (Cuba) presentar
la conferencia "Personajes femeninos en la pera" por Roberto Reloba
Quinteiro, director del Festival de Msica Aremove y del Conservatorio
Superior de Msica de Vigo (Espaa). La actividad se desarrollar en la
Sala de Novedades de la mencionada institucin.
Biblioteca Nacional Jos Mart
Avenida Independencia y 20 de Mayo
Plaza de la Revolucin. Apartado Postal 6881. La Habana. Cuba

La hoja florisa. Tal es el ttulo del cuento del escritor panameo Samuel
Bassn M., que ser presentado el prximo 23 de agosto en Montevideo
(Uruguay), en un evento organizado por la ONG Centro Cultural por la Paz e
Integracin (Cecupi), la Unesco y el proyecto "Libro sin Tapas", segn
inform Mara Mesa. En el cuento de Bassn, un grupo de distintos seres de
la naturaleza trabajan en comn en amorosa integracin para salvar a la
herona Florisa.
poetas_int@yahoo.com.mx

Cursos en Lima. El Centro Cultural de Espaa en Lima est invitando a sus
cursos "Arte contemporneo espaol (1979-2003)", a cargo de Manuel Garca
-profesor, crtico de arte, curador y ex director del Espai d'Art
Contemporani de Castelln, Espaa-, y "Apuntes rpidos de imgenes
contemporneas", a ser dictado por el pintor valenciano Jos Morea. Ambos
cursos se desarrollarn entre el lunes 23 y el viernes 27 de agosto; el
primero entre las 10 de la maana y las 12 del medioda y el segundo entre
las 3 y las 5 de la tarde.
http://www.aeci.org.pe/centrocultural

La Serenata de Cevallos. El mircoles 25 de agosto, a las 7 de la noche, en
el Gran Hotel Guayaquil, de Ecuador, se presentar esta novela del escritor
Petronio Rafael Cevallos. La novela ostenta, segn Jaime Montesinos, "un
despliegue premeditado de gneros, discursos, estilos, jergas, niveles
culturales, personajes y situaciones, sometindolos a lo pardico y
satrico". La novela ha sido publicada ya en entregas semanales, durante el
ao 2001, en la edicin electrnica del diario El Expreso de Guayaquil.
Gran Hotel Guayaquil
Boyac entre Balln y 10 de agosto, Guayaquil
Telfonos: 2329690 - 2304970

Cortzar nonagenario. El pasado 3 de agosto fue presentada, en la Casa de
las Amricas, en La Habana (Cuba), una reedicin del nmero 145-146 de la
revista de esa institucin cultural, que originalmente circul en julio de
1984 completamente dedicada a Julio Cortzar, en ocasin de su muerte. Esta
vuelta traer slo el dossier dedicado al escritor bajo el ttulo "Para,
de, con Julio Cortzar", que rene un conjunto epistolar del autor y el
aporte testimonial de ms de una decena de intelectuales de Iberoamrica.
http://www.casa.cult.cu

Cenal prorroga. El Centro Nacional del Libro (Cenal) de Venezuela ha
extendido hasta el 27 de agosto el plazo para recibir las obras que optarn
por el Segundo Premio Nacional del Libro 2003. Este galardn fue creado
para destacar el valor del libro como unidad de contenido y forma y para
fomentar el inters en favor de la lectura y el acceso al libro a toda la
poblacin. La distincin otorgar reconocimientos a cada uno de los
participantes de las obras ganadoras: editor, impresor, diseador,
coordinador editorial y autor, entre otros.
http://www.cenal.gov.ve/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=80

Aprendiendo sobre obturadores. Estn abiertas las inscripciones para el
curso-taller de fotografa que dictar el arquitecto Fausto Ortiz en la
Casa de Arte de la dominicana ciudad de Santiago. Las clases se impartirn
entre 6 de la tarde y 8 de la noche, desde el martes 31 de agosto, y
durarn 8 semanas.
Casa de Arte, Inc. Calle Benito Moncin #46, Santiago
Telfono: 5835346. Fax: 4177839
Correo electrnico: casaarte@tricom.net

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Embajada venezolana en China celebr independencia

Con motivo de los 193 aos de la firma de la Declaracin de la
Independencia de Venezuela, la embajada de este pas en China present en
su sede, el pasado 5 de julio, una muestra de once retratos de prceres y
famosos pensadores del perodo independentista, segn inform el agregado
cultural de la misin diplomtica, el escritor Wilfredo Carrizales.

Los retratos son obra del pintor Zhang Fenghong, quien empleando la tcnica
tradicional china realiz dos retratos del Libertador Simn Bolvar, dos
del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio Jos de Sucre, dos del Generalsimo
Francisco de Miranda, uno de Jos Antonio Pez, uno de Jos Mara Vargas,
dos de Simn Rodrguez y dos de Andrs Bello.

En la galera de la Embajada de Venezuela tambin se mostr un conjunto de
fotografas de paisajes cedidas especialmente por el Grupo Diafragma de la
ciudad de Maracay, capital del estado Aragua. Finalmente hubo un brindis
para el numeroso pblico, compuesto por representantes de las embajadas
acreditadas en China, funcionarios de alto rango del Ministerio de
Relaciones Exteriores de China, amigos chinos de los crculos culturales,
artsticos, medios de comunicacin y representantes de empresas, as como
venezolanos residentes en Pekn.

Igualmente, para darle continuidad a la serie de eventos programados este
ao con motivo del trigsimo aniversario del establecimiento de relaciones
diplomticas entre China y Venezuela, que se cumpli el pasado 28 de junio,
el mircoles 7 de julio, a las 7:30 de la noche, se celebr en el auditorio
del Departamento de Medicina de la Universidad de Pekn un recital de
msica venezolana para piano, a cargo de la joven pianista china Chen Rusi.

Aventajada estudiante a punto de egresar del Instituto de Msica de Pekn,
Chen Rusi interpret magistralmente valses y joropos de los compositores
venezolanos Moiss Moleiro, Evencio Castellanos, Rafael Saumell (hijo),
Salvador Llamozas, Juan Vicente Lecuna e Ildefonso Mesern y Aranda. La
presentacin del recital, de la pianista y una breve introduccin de la
msica venezolana para piano estuvo a cargo de Carrizales, quien destac
que sta es la primera vez que una pianista china interpretaba piezas del
repertorio musical venezolano.

El recital fue organizado por la Misin Diplomtica venezolana con la
cooperacin del Departamento de Medicina de la Universidad de Pekn y la
Asociacin de Postgraduados. Numeroso pblico, especialmente estudiantes y
profesores, se dio cita esa noche para disfrutar del evento.



*** Escritores dominicanos se agrupan en Sodes

A mediados del pasado mes de julio se conform la Sociedad de Escritores y
Escritoras (Sodes) de Repblica Dominicana, que agrupar a poetas,
historiadores, compositores y dramaturgos a fin de velar por el
reconocimiento social de sus miembros, segn nos inform el escritor Juan
Freddy Armando (Hato Mayor, 1951), presidente de la naciente organizacin,
en la que le acompaan Salvador Gautier, ngela Hernndez, Roberto Cass,
Antonio Acevedo, Alejandro Arvelo y Ana Gmez.

Sodes tendr como objetivos defender los derechos de los escritores,
estimularlos a desarrollar sus creaciones y luchar por que reciban el justo
reconocimiento social y el justo precio por sus aportes. Su creacin
obedece a diversas razones, como "la experiencia amarga y triste" del
devenir literario dominicano -cuyos exponentes padecen "penurias
econmicas, de desnimo y desestmulo a su trabajo, porque la sociedad los
concibe como unos parias intiles"-, la "psima" calidad de la enseanza de
las letras en el pas y la necesidad de suprimir el "pleito interno
permanente" en que segn ellos se mantienen individualidades del colectivo
literario dominicano.

Armando aadi que Sodes pretende iniciar la bsqueda una respuesta a las
"siempre escasas y costosas" oportunidades de publicar, limitadas casi
exclusivamente a ediciones personales o como dotacin por premios
literarios, que suelen materializarse con retardo; y, por ltimo, la
organizacin enfocar esfuerzos hacia el estmulo al lector.

Concebida como una "entidad funcional, con influencia en la sociedad y que
sea capaz de conseguir beneficios para los escritores y contribuir al
desarrollo cultural, artstico e intelectual de nuestro pas", Sodes se
propone lograr, para sus asociados, beneficios sociales como seguros de
vida, mdico, de accidentes personales y otros; la creacin de un centro
social similar a los que tienen otros profesionales; el establecimiento de
vas para elevar la situacin social de los escritores y el contacto con
centros de estudios para difundir la literatura dominicana.

Adems la organizacin llevar a cabo acciones para la preparacin
profesional de los escritores, mediante estrategias como la participacin
en eventos culturales, la gestin de becas internacionales y de plazas en
congresos, seminarios y otros encuentros intelectuales y la interaccin con
sociedades similares en otros pases.

Finalmente, Armando seal que la nueva entidad desarrollar esfuerzos para
mejorar el mercado del libro en Repblica Dominicana, a travs de un
sistema que asegure la venta de los libros, discos y otras creaciones y en
el que participen especialistas y organizaciones con aportes econmicos que
permitan financiar actividades para esos fines; igualmente, se establecern
acuerdos con libreras, autoridades gubernamentales, imprentas, editoriales
y entidades internacionales que faciliten la obtencin de fondos para la
publicacin.

Para establecer contacto con Sodes u obtener mayor informacin, escrbale a
Juan Freddy Armando, a la direccin electrnica juanfred@tricom.net.



*** Muere Henri Cartier-Bresson a los 95 aos de edad

Debilitado y sin comer en los ltimos das, el francs Henri
Cartier-Bresson, uno de los padres del fotoperiodismo moderno, muri el
lunes 2 de agosto en su casa de l'Isle-sur-la-Sorgue, al sureste de
Francia, segn comunic la familia del artista a medios franceses el
mircoles 4, despus de sepultarlo en ceremonia privada siguiendo su
voluntad final.

Nacido en la localidad de Chanteloupe, en las afueras de Pars, el 22 de
agosto de 1908, en una familia de industriales, Cartier-Bresson se interes
desde pequeo por la lectura, el dibujo y la pintura, que perfeccion con
el cubista Andr Lhote. A los 22 aos se march a Costa de Marfil, donde
tom sus primeras imgenes.

De vuelta a Francia, en Marsella, compr una cmara Leica y entr en
contacto con los surrealistas que tenan su centro en Pars. Trabaj como
asistente de directores de cine, como Jean Renoir y Jacques Becker. En 1931
viaj a frica, donde vivi como cazador durante un ao, tras lo cual
regres a Pars para comenzar su carrera fotogrfica. Fue entonces cuando
encamin su trabajo hacia el fotorreportaje, una orientacin ya presente en
un documental de 1936 sobre los hospitales de la Espaa republicana.

Capturado por los nazis en 1940, logr escapar tres aos ms tarde desde un
campo de prisioneros e inmortaliz con su cmara la liberacin de Pars
antes de fundar con Robert Capa y David Seymour, en 1947, la clebre
Agencia Magnum, que se convertira en sinnimo de impacto en fotografa
periodstica. Cubri diversas guerras y grandes acontecimientos histricos
durante tres dcadas y fue el primer fotgrafo occidental que pudo entrar
en la Unin Sovitica en 1954, tras la muerte de Jos Stalin; cubri la
victoria de Mao Zedong en China y la muerte de Mahatma Ghandi en la India.

Cartier-Bresson es reconocido internacionalmente por su revolucionaria
tcnica callejera, y su obra cuelga actualmente en las ms prestigiosas
galeras en todo el mundo. Se le deben expresiones como "momento decisivo"
para describir esa fraccin de segundo que genera la oportunidad de
convertir una foto en una imagen icnica.

Las celebridades que posaron ante su cmara incluyen al pintor Henri
Matisse, la cantante Edit Piaff y los duques de Windsor. En 2000 haba
creado con su mujer, Martine Frank, la fundacin que lleva su nombre, para
reunir su obra y crear un espacio de exposicin abierto a otros artistas.
Se haba despedido simblicamente el 16 de julio de 2003, cuando asisti a
la inauguracin de la mayor exposicin antolgica suya jams montada, con
una retrospectiva absoluta a manera de homenaje por sus 95 aos.



*** Fundacin Miguel Hernndez recibe ms de 5.000 documentos

La nieta de la crtica literaria Mara de Gracia Ifach, Margarita Roig,
cedi este 2 de agosto ms de 5.000 documentos a la Fundacin Cultural
Miguel Hernndez, de Orihuela, Alicante, entre los cuales figuran la
correspondencia mantenida entre el poeta y su mujer Josefina Manresa,
fotografas inditas del estreno de la obra teatral El labrador de ms
aire, y una gran cantidad de imgenes.

Adems, el legado comprende los originales de las ediciones hernandianas
que realiz Mara de Gracia Ifach, como la primera edicin de las prosas
poticas de Miguel Hernndez (1958) o sus dos biografas (1975 y 1982); la
edicin de las fundamentales primeras obras completas publicadas en
Argentina en 1960; numeroso epistolario con editores, como Gonzalo Losada,
Elvio Romero o Enrique Badosa y con hernandianos como Concha Zardoya y
Manuel Molina, indicaron las mismas fuentes.

Asimismo, el lote de documentos incluye contratos de edicin, todos sus
trabajos relacionados con Miguel Hernndez, un gran archivo de recortes de
prensa sobre el poeta, un sobre con poemas de prestigiosos escritores
dedicados al creador alicantino y una interesante carpeta con fichas
realizadas por la tambin estudiosa hernandiana Marie Chevallier.

Aparte de este importante material relacionado con el poeta tambin ha sido
cedido para su digitalizacin y difusin parte de la obra de creacin de
Mara de Gracia Ifach, como cuentos, artculos de crtica literaria sobre
poetas como Manuel Machado, Concha Zardoya, Ricardo Blasco o Jos Hierro.
Destaca la constante labor de Ifach en difundir la obra de Jos Luis
Hidalgo, del que Margarita Roig Ribes ha cedido diversas fotos inditas,
as como un dossier sobre el poeta Len Felipe.

Ifach tena en cartera dos proyectos editoriales como compiladora. Son dos
antologas, una de poesa belga y otra de poesa espaola contempornea,
que no fueron publicadas. Todo el material cedido, una vez catalogado, ser
puesto a disposicin de los estudiosos en la Sala Hernandiana de la
Biblioteca Pblica del Estado en Orihuela y a travs de la Biblioteca
Virtual Hernandiana.

La fundacin pretende rendir su particular tributo de "reconocimiento y
gratitud" a Mara de Gracia Ifach en los prximos meses, al igual que al
escritor oriolano Ramn Sij, cuyo archivo tambin fue cedido recientemente
a la entidad. Estas actividades se enmarcan dentro de la labor desarrollada
por la institucin para reconocer y homenajear a los amigos y estudiosos
del poeta oriolano.

Recientemente, el Ministerio de Cultura de Espaa concedi a la Fundacin
Miguel Hernndez una subvencin de 6.000 euros para la ejecucin de la
segunda fase del proyecto Ciberpoesa (http://www.ciberpoesia.com), una
iniciativa que naci en 2003 con la idea de potenciar y difundir en
cualquier lugar del mundo, a travs de las nuevas tecnologas, la poesa
hispana. El proyecto consiste en la creacin de un sitio web con tres
secciones: poesas visuales, ciberpoemas y envo de poemas. El apoyo del
ente gubernamental permitir a la fundacin incrementar la oferta de
secciones.



*** Falleci la escritora venezolana Lydda Franco Faras

A los 61 aos de edad falleci el pasado 2 de agosto, a las 8 de la maana,
la escritora venezolana Lydda Franco Faras, vctima de un paro cardaco
sufrido en su residencia en el estado Zulia. Franco sufra problemas de
diabetes e hipertensin. Los actos velatorios se realizaron en una
funeraria de la ciudad de Maracaibo, y el martes 3 la escritora fue
sepultada en el cementerio Jardines del Edn, donde descansa su hija Mirna.

Premio Regional de Poesa, Franco Faras haba nacido en 1943 en la Sierra
de San Luis, en el estado Falcn, aunque se radic en Maracaibo en 1963.
Cinco de sus libros quedaron inditos y se unen a otros siete que lleg a
publicar.

Su esposo por cuatro dcadas, el zuliano Jos Zabala, la record como "una
escritora bastante prolfica". La pareja se conoci en la Facultad de
Humanidades y Educacin de la Universidad del Zulia. "Me gust mucho su
espritu rebelde, su forma de ser, que la hacan una mujer extraordinaria".

William Estany, hijo adoptivo de la poeta, refiri que hasta el ltimo
momento mantuvo su actividad. "Ella fue invitada especial en Caracas para
la Semana Internacional de la Poesa. A pesar de que se encontraba delicada
de salud, siempre sigui escribiendo".

Su ltimo libro en vida fue Antologa potica, publicado en 2002 y
contentivo de 344 pginas. Adems haba publicado Poemas circunstanciales
(1965), Summarius (1985), Recordar a los dormidos (1994), Descalabros en
obertura mientras ejercito mi coartada (1994), Bolero a media luz (1994) y
Una (1998).

"Vestida siempre de guajira", recuerda el poeta guariqueo Alberto
Hernndez, "ataviada con la rebelda de la siempre adolescente, Lydda
Franco Faras form parte de una de las generaciones ms irreverentes de
nuestro pas, all en su Zulia adoptiva. Con un grupo de alzados contra el
mundo, la gorda amiga, plena de gozo verbal y espiritual, hizo la tarea de
enfrentarse a los desmanes de quienes siempre se han credo poderosos
cuando llegan a la cspide poltica".

Como temprano homenaje pstumo a Franco Faras, el 11 de agosto la Pea
Literaria de la Casa de la Poesa de Maracaibo devel, en su acostumbrada
cita de los mircoles en Corpozulia, un retrato de la poeta elaborado en
creyn por el artista Gustavo Raffe. "La Casa de la Poesa realiza un
reconocimiento postmortem a sus poetas, por eso sus cuadros forman parte de
la coleccin", coment Xiomara Rivas, directiva del grupo, que anunci la
prxima realizacin de un recital potico y una exposicin pictrica,
tambin en homenaje a la poeta fallecida.



*** Homenajes a Cortzar a 90 aos de su nacimiento

La muestra "Presencias", en homenaje al escritor argentino Julio Cortzar
por el 90 aniversario de su nacimiento, fue inaugurada el pasado mircoles
4 de agosto en el Centro Cultural Recoleta, en Buenos Aires, ante una
nutrida presencia de representantes del mundo de la cultura.

Una coproduccin entre la Fundacin Internacional Argentina, presidida por
Teresa Anchorena, y el Centro Recoleta, la muestra se compone de 150
fotografas inditas, pertenecientes a colecciones privadas, y fragmentos
de la obra de Cortzar, de cuyo nacimiento se cumplirn 90 aos el 26 de
agosto, y de cuya muerte se conmemoraron 20 aos el pasado 12 de febrero.

La exposicin recorre el compromiso de Cortzar con la literatura, la
poltica y la traduccin. Se expone, entre otros ttulos que tradujo,
Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. Hay, adems, primeras
ediciones de libros del consagrado escritor, que hoy resulta tarea
imposible localizar hasta en libreras de viejo de Buenos Aires.

A eso se suman cinco videos y 25 documentales que permiten disfrutar la voz
y la imagen de Cortzar en entrevistas y lecturas, as como una serie de
piezas teatrales que se estrenarn en forma paralela a la muestra. La
primera de ellas es Torito, inspirada en el cuento de Cortzar y realizada
por Oscar Araiz y Renata Schussheim. Tambin se presentarn Los reyes, que
dirigir Hctor Levy Daniel y cuya sala an no est determinada, y
Ceremonia de ausencia, cuya fecha de estreno an no est prevista.

Las salas de la muestra son la Cronopios y la C. En una de ellas, se ha
instalado una pequea biblioteca con dos mesas de lectura, donde se
expondrn las obras de Cortzar en sistema Braille, para no videntes. Habr
tambin otras ediciones en portugus.

La exposicin se mantendr abierta al pblico bonaerense hasta el 12 de
septiembre, cuando partir rumbo a la sede del Museo de Bellas Artes en
Neuqun. De carcter itinerante -estuvo ya en Bogot, Cochabamba y la
provincia patagnica de Santa Cruz-, en noviembre acompaar el desarrollo
del III Congreso de la Lengua, en Rosario.

Tras su paso por la Argentina y ser exhibida en Per, la intencin de la
fundacin es llevarla a comienzos del ao prximo a Europa. Tres pases,
segn Facundo de Almeida, coordinador de la exhibicin, han mostrado su
inters como anfitriones: Espaa, Francia y Blgica, pas en que naci
Julio Cortzar, hijo de padres argentinos.



*** Bogot celebra aniversario con un atlas histrico

Un grupo de arquitectos e investigadores colombianos public a principios
de este mes el Atlas histrico de Bogot 1538-1910, en el que se resea los
cuatro primeros siglos de la capital de Colombia, ciudad de cuya fundacin
se cumpli 466 aos el pasado 6 de agosto.

La obra, de 566 pginas, fue publicada por la Corporacin La Candelaria,
organismo de la alcalda bogotana creado en la dcada de 1960 para proteger
el centro histrico, y que en 2000 ampli su funcin a defender el
patrimonio urbano.

El libro contiene diez mapas plegables y tablas cronolgicas que sealan
los sitios en los que quedaban gobierno, iglesia, educacin, cultura,
puentes, acueductos, baos pblicos, comercio, mercados, fbricas y otros
sitios desaparecidos.

El arquitecto Alberto Escovar Wilson-White, coautor del Atlas, dijo que
"los historiadores de Bogot nunca se tomaron el trabajo de llevar un
registro riguroso". Por eso se busc "conciliar las fuentes documentales" y
elaborar "una obra de consulta sobre la historia del desarrollo de la
ciudad durante sus primeros cuatro siglos de existencia", a la manera del
Atlas histrico de Madrid o el de otras ciudades europeas.

Sin embargo, durante sus tres aos de labor, los autores se encontraron con
que los archivos de la ciudad, fundada en 1538 por el conquistador espaol
Gonzalo Jimnez de Quesada, se quemaron sucesivamente en 1542, 1792, 1900 y
1948. "La informacin del siglo XVI es precaria. No sabemos con exactitud
qu tamao tena la ciudad", explic el arquitecto e historiador.

Por si fuera poco, era imposible hallar el plano ms antiguo de la ciudad,
hecho en 1791 por el ingeniero militar Domingo Esquiaqui por orden del
virrey Jos de Ezpeleta, que termin en una subasta en Londres. Los autores
decidieron hacer el corte cronolgico en 1910, por ser una especie de hito:
se conmemor el primer centenario de la Independencia con una exposicin
cientfica; pas el cometa Halley, una de las primeras relaciones de los
habitantes de la altiplanicie bogotana con lo que pasaba en el mundo, y los
bogotanos se sublevaron contra los empresarios estadounidenses del tranva
por el mal servicio, en una primera reaccin antiestadounidense.

En el Atlas no se habla de poltica o de guerra, pero s de cundo los
habitantes comienzan a baarse o cundo llegan los primeros sanitarios, lo
que supuso una revolucin, pues antes los residuos se lanzaban por las
ventanas hacia la calle y la mayora de la gente acuda -no muy a menudo- a
los baos pblicos.

Escovar destac que figuran tambin los barrios obreros, "de los que
normalmente no se ocupan los libros de lujo" y tambin "muchos hombres que
fueron importantes pero annimos, como constructores y albailes". Segn el
arquitecto, en los primeros siglos "ya existan los barrios de invasin, ya
que las grandes haciendas ocupaban las partes planas y las clases pobres no
tenan ms remedio que vivir encaramados en los cerros, que quedaron
erosionados y el agua por poco se acaba".

Anot que "de la fundacin a los 100.000 habitantes pasaron ms de 300
aos, pero desde 1910 a 1948 la poblacin se quintuplic a 500.000 y desde
aqu a 1960 se duplic". Bogot ahora tiene 7 millones de habitantes y el
casco antiguo "est mutilado, desmembrado y abandonado en algunos
sectores", pero aun as es el principal centro administrativo del pas.

El siguiente corte histrico de la obra se planea para 1948, cuando se
produjo el "Bogotazo" por el asesinato del poltico Jorge Elicer Gaitn.



*** Viuda de Octavio Paz desmiente a funcionaria del gobierno mexicano

A principios de mes, Sari Bermdez, titular del Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes de Mxico, declar a la prensa mexicana que la
Fundacin Octavio Paz, en la persona de la viuda del poeta, Marie Jos Paz
("mujer a la que admiramos profundamente", matiz Bermdez), cuenta ya con
un edificio para emplearlo como sede. Sin embargo, este 5 de agosto Paz
desminti a Bermdez en un comunicado enviado a la prensa.

"Me han quitado todo", aclar la viuda del autor de El laberinto de la
soledad. Adems de refutar las afirmaciones de la funcionaria, Paz adelanta
la posibilidad de crear un "consejo internacional, en Estados Unidos o
Europa" para salvaguardar la memoria y el acervo del poeta mexicano, y
anunci que el Premio Octavio Paz de Ensayo y Poesa ser dado a conocer en
noviembre, auspiciado por la Asociacin Amigos de Octavio Paz al igual que
el ao pasado.

Paz falleci en 1998 en la Casa de Alvarado, en Coyoacn. Dicho inmueble
alberg a la Fundacin Octavio Paz, creada en 1997 por iniciativa del
presidente Ernesto Zedillo, pero ahora se convertir en la sede de la
Fonoteca Nacional. Sin embargo, concluido el sexenio de Zedillo, ahora a
Vicente Fox parece no importarle el legado del poeta, lamenta su viuda: "Me
parece que Mxico tiene una deuda con Octavio Paz, pero quiz los
encargados de las instituciones culturales no piensan as".

Una vez disuelta la institucin, en mayo de 2003, por desacuerdos entre
Marie Jos y el patronato, la casa fue devuelta al gobierno. La ruptura dio
origen a la Fundacin para las Letras Mexicanas, mientras que Marie Jos
Paz anunci la reinstauracin de la que llevaba el nombre de su esposo.

Fue justamente en la Casa de Alvarado donde, tras una ceremonia en la que
se evoc una y otra vez la figura de Paz para anunciar la creacin de la
Fonoteca Nacional, Bermdez afirm que "despus de que desapareci la
fundacin, ella busc una casa particular y encontr un edificio para
albergar su nueva institucin. Le tenemos mucho respeto. Es una mujer a la
que siempre ayudaremos, porque tiene uno de los tesoros ms grandes de la
nacin: la obra de nuestro gran poeta Octavio Paz".

En respuesta, Paz sostiene que no cuenta con ninguna sede para la
fundacin, ni recursos para ese proyecto. "Unicamente he recibido vagas
promesas. He esperado en vano con paciencia, discrecin y cortesa una
respuesta positiva a mi llamado conciliatorio pero nada se ha hecho
realidad. Y como no he tenido eco a ese llamado, he pensado seriamente
crear un consejo internacional, en Estados Unidos o en Europa, para guardar
su memoria y su acervo".

Y aade: "no s, por lo dems, cmo se puede derogar, de la noche a la
maana, un decreto presidencial que dio origen a la Fundacin (...). Siento
que en vez de halagar la imagen del poeta, que tanto utilizan en el
extranjero, le han infligido un castigo".



*** Gobierno espaol aporta fondos para traducciones

El Ministerio de Cultura concedi, el pasado 5 de agosto, fondos que
ascienden a 420.000 euros para ayudas a la traduccin de obras de autores
espaoles a otras lenguas, segn resolucin de la Direccin General del
Libro, Archivos y Bibliotecas, publicada oficialmente.

La mayor cantidad concedida por el jurado designado por el Ministerio de
Cultura ha sido de 18.000 euros para la traduccin al japons de la obra
Tabacalera y el estanco del tabaco en Espaa 1636-1998, de Francisco Comn
Comn y Pablo Martn Acea. Al mismo tiempo, se concedi 15.000 euros a la
obra La Espaa del siglo XX, de varios autores, para su traduccin a la
lengua serbia. La obra La vida perra de Juanita Narboni, de Angel Vzquez,
recibir 9.000 euros por su traduccin al alemn.

La traduccin de la obra El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha I
Parte al idioma hindi recibir 5.000 euros; Los trabajos de Persiles y
Segismunda, de Miguel de Cervantes, 4.800, al portugus; La Celestina, de
Fernando de Rojas, 4.000 por su traduccin al blgaro; El Burlador de
Sevilla, de Tirso de Molina, 6.000 euros, al portugus, y 2.000, al
estonio; y Meditaciones del Quijote, de Jos Ortega y Gasset, 3.200 euros
por su traduccin al idioma croata.

Tambin recibirn ayudas algunas obras clsicas de la literatura espaola:
Niebla, de Unamuno, 2.500 euros por su traduccin al dans; La plaza del
diamante, de Merc Rodoreda, 3.500 (hebreo); Cinco horas con Mario, de
Miguel Delibes, 6.500 (francs); La Regenta, de Leopoldo Alas "Clarn",
9.000 (serbo-croata); y Nada, de Carmen Laforet, 4.600 euros (holands).

En literatura reciente, la traduccin al idioma noruego de Cuaderno de
Nueva York, de Jos Hierro, recibir 3.200 euros; ltimas tardes con
Teresa, de Juan Mars, 5.000 (serbio); la realizada al ingls de El embrujo
de Shangai, de Juan Mars, 5.000 euros; y El mal de montano, de Enrique
Vila-Matas, al alemn, 4.000.



*** Ms del 60% de los idiomas del mundo pueden morir

Cerca de 4.000 idiomas -ms del 60% de los hablados en todo el mundo-
corren peligro de desaparecer, segn se inform en el congreso
internacional "Syntax of the World's Language"
(http://email.eva.mpg.de/~cschmidt/SWL1/conference_2004.html), inaugurado
el 6 de agosto en Leipzig (Alemania).

En todo el mundo se hablan cerca de 6.000 idiomas, pero el 95% de ellos los
habla slo un 4% de la poblacin mundial, es decir las minoras tnicas.
Adems se estima que un promedio de dos lenguas desaparecen cada mes para
siempre.

Segn un estudio de la Unesco, son pocos los pases que utilizan las
lenguas maternas como medio de instruccin y es por ello que las lenguas de
minoras van desapareciendo. La India, dice el estudio, es el pas que con
ms determinacin ha impulsado sistemas de educacin multilinges.
Alrededor de 80 lenguas son utilizadas para ensear a los nios y jvenes
en dicho pas.

"Hay lenguas en el mundo que solamente son habladas por dos o tres personas
ancianas", asegur Balthasar Bickel, investigador de la Universidad de
Leipzig, que organiza el encuentro internacional de esta semana. La razn
fundamental de esta desaparicin es, en la mayora de los casos, "el cambio
de idioma", por el cual los habitantes de cada rincn del planeta se
adaptan a la lengua predominante en su regin, perdiendo as importancia
los idiomas tradicionales.

En el congreso, que finaliz el domingo 9, participaron casi 200
especialistas de todo el mundo en lenguas como la bretona (de Bretaa,
Francia) o el jalonke (de frica Occidental). Investigadores
internacionales, como los de la Universidad de Leipzig, tratan de impedir
que se extingan los idiomas menos hablados y procuran establecerlos
nuevamente en sus regiones correspondientes.

Muchos lingistas llevan aos sosteniendo la idea de que hay que hablar
tres lenguas, una materna, una de vecindad y una internacional. "Ms vale
aprender la lengua del vecino", dicen, "porque la mayora de las veces los
pleitos y las guerras son con l. Para eso hay que conocer su lengua, para
conocer sus necesidades, sus aspiraciones, pero tambin su cultura y sus
valores".



*** Instituto Mario Vargas Llosa emite veredictos de sus concursos

Durante el pasado mes de julio se dieron a conocer los veredictos del
Segundo Premio Internacional de Novela "La Ciudad y los Perros" y del
Segundo Premio Internacional de Relatos "Los Cachorros", concursos
organizados por el Instituto Cultural Iberoamericano Mario Vargas Llosa
(http://www.vargasllosa.org), resultando ganadores la escritora colombiana
Samaria Mrquez Jaramillo (1948), por su novela La vida en tiempos de
muerte, y el escritor salvadoreo Grego Pineda (1964), por su libro de
cuentos Sin fronteras.

Al premio de novela se presentaron ms de seiscientas obras enviadas desde
distintos pases de Iberoamrica. Mrquez Jaramillo, quien present su
novela bajo el seudnimo "Jun de la Pipirindica", recibi 3.000 dlares y
la publicacin del libro, a cargo del sello editorial del instituto. Ambos
premios fueron entregados el 28 de julio.

La escritora, quien cuenta con una amplia carrera literaria, es tambin
autora de la novela Esta no es una novela de amor, entre otras obras;
asimismo, ha sido nominada por la Alcalda de Armenia para representar a
Colombia en el Premio Prncipe de Asturias del ao 2000, como tambin ha
recibido la medalla Manuel del Socorro Rodrguez, al mrito periodstico,
por la Gobernacin del Quindio, en el ao 1994.

El jurado calificador destac, en su novela, "la bsqueda de nuevas formas
narrativas y el esfuerzo de afincarse en la alteridad deconstructiva, a una
literatura que est en el lmite del agotamiento de sus posibilidades de
representacin", as como "su sobriedad y la intensidad de su poder
narrativo".

Mrquez Jaramillo seal que ganar este concurso es la respuesta a su
espera de aos y dijo estar confiada en que el prestigio del galardn
contribuya con el reconocimiento de su obra. "Escribo para entenderme",
agreg la autora, "para exorcizar los duendes que a veces quieren
habitarme". Defini como su obsesin personal "hacer metaficcin no lineal
y estructurada mediante hipertextos" y se declar influida por escritores
como Kundera, Pereck, Calvino, Quennau, Foucault, Eco, Borges y William
Gaddis.

En cuanto al premio de relatos, el salvadoreo Grego Pineda present Sin
fronteras firmado con el seudnimo "Alma muerta". El autor es abogado y ha
publicado el libro de cuentos Centauros ciegos, entre otras obras, as como
algunos relatos en el diario Takoma Voice, artculos y breves ensayos en
diferentes peridicos de su pas de origen y de Washington D.C. Este ao
fue incorporado al Diccionario de personajes, hechos histricos, geografa
e instituciones de El Salvador, destacando su compromiso con las letras y
su actividad cultural en beneficio de la identidad nacional.

El jurado destac "su carcter coloquial, la fuerza filosfica y la madurez
en la representacin de los hechos que emanan de su fondo en suma
concordancia con la forma".

Pineda dijo sentirse estimulado, gracias a la obtencin de este premio,
para profundizar como lector y escritor. "A nivel emocional y espiritual me
retroalimenta para no claudicar en esta opcin de vida. Y a nivel
social-cultural es un reconocimiento a mi produccin literaria y con ello
nace el compromiso de contribuir cada da mejor en el engranaje cultural de
nuestros pueblos iberoamericanos".

Agreg estar experimentando "un cambio drstico" en su concepcin de las
letras, "porque ahora debo crecer como hacedor de cultura para no
desmerecer la confianza que implica haberme otorgado este importante
premio". Dijo que su vida est justificada por la literatura, "ya sea
leyendo o escribiendo", y que cree en la tcnica "pero sobre todo en la
emocin".

El jurado del premio de novela consider dignas de mencin las novelas Del
silencio su metfora, de Luis Felipe Castillo (Venezuela), Entre el cine y
la pared, de Adam Gai (Argentina), Todo el mundo..., de Yoel Mesa Falcn
(Cuba), Una luz distinta, de Pedro Rodrguez Lpez (Espaa), El Rey de los
Perros, de Gerardino Barracchini (Venezuela), y Por favor no empujen, de
Fernando Gonzlez Nohra (Per).

Por su parte, el jurado del premio de relatos concedi menciones a los
libros Berln y otros relatos, de Mario C. Arencibia (Espaa), Peccata
Minuta, de ngel R. Montes de Oca (Mxico), Desrdenes, de Jos Acosta
(Repblica Dominicana), Cuatro signos cardinales, de Rodrigo Santiago
(Nicaragua), Desbaratndonos, de Eduardo Javier Varas (Ecuador), y
Soadores, de Fernando Fernndez (Colombia).



*** Crean la Academia Chilena de Literatura Infantil y Juvenil

En 2002, autores, editores y educadores de Amrica Latina crearon en
Ayacucho (Per) un manifiesto que postulaba que "nios y nias son las
personas ms susceptibles de ser privadas de la identificacin con sus
races locales" y que la lectura "contribuye a formar la identidad de los
pueblos".

Como resolucin de dicho manifiesto, se cre la Academia Latinoamericana de
Literatura Infantil y Juvenil, conformada por sedes nacionales en Uruguay,
Per, Cuba y Argentina, bajo la direccin de Sylvia Puentes de Oyenard.

En uno de sus viajes a Chile, la acadmica uruguaya invit a participar en
el proyecto a la escritora chilena Estela Socas, quien est dedicada al
trabajo con los ms pequeos con ttulos como Las aventuras de Pelayo, El
dragn de las siete cabezas o la tetraloga Trapolandia.

"A Sylvia le llamaba la atencin que no tuviramos una Academia Chilena de
Literatura Infantil y Juvenil. Cuando me propuso crearla, de inmediato me
embarqu. Comenzamos hace ocho meses, pero recin en julio obtuvimos la
personalidad jurdica. Su funcin ms importante es llegar al nio con el
libro, lo que implica estimular la lectura a travs de distintos elementos,
como teatro o tteres. Adems, estamos formando una biblioteca que
itinerar de escuela a escuela, a lo que se suma una serie de talleres que
implementaremos en el Caf Literario de Providencia", explica Socas.

Con sede provisional en Bravo 943 (Depto. 301), la Academia Chilena de
Literatura Infantil y Juvenil se propuso llenar una serie de vacos en
torno a la formacin de nios y jvenes. "Queremos colaborar con todas las
instituciones culturales del pas para hacer de la lectura un motivo de
recreacin y adquisicin de conocimientos", explica Estela Socas.

Parte de esta labor la ha realizado con sus propias creaciones, que
teatraliza y acompaa con muecos de trapo. "He ido a colegios y escuelas.
En cada lugar hay una biblioteca bien formada, lo que es bonito, porque ya
no se dice 'Te vas castigado a la biblioteca', sino que ahora ese espacio
es visto como algo agradable. Trabajo mucho con el coregrafo Hugo Urrutia
(tambin miembro de la academia) y los nios se entusiasman con las
historias, la msica y las coloridas escenografas".

Con un directorio interdisciplinario de siete personas, la Academia Chilena
de Literatura Infantil y Juvenil har una convocatoria a la que pueden
postular todos los profesionales interesados en formar parte de esta
organizacin comunitaria entre cuyos proyectos tambin figura la
publicacin de libros.

"El domingo parto a Buenos Aires a reunirme con la directora de la academia
argentina. Ella est muy interesada en nuestra gestin, ya que considera
que hemos hecho demasiadas cosas en el poco tiempo que llevamos
funcionando", asegura la flamante directora.



*** Gobierno venezolano obsequi 3 millones de libros

El Ministerio de Estado para la Cultura de Venezuela y el Consejo Nacional
de la Cultura (Conac) distribuyeron el pasado sbado 7 de agosto, de forma
gratuita en los 24 estados del pas, 3 millones de libros de la Biblioteca
Bsica Temtica, una coleccin con ttulos acerca de temas especficos
abordados por escritores reconocidos.

El ente cultural, a travs de la Direccin de Literatura del Consejo
Nacional de la Cultura, present la primera fase de este proyecto, el cual
se inserta en los lineamientos del Plan Nacional de Lectura como un aporte
significativo del Estado venezolano al enriquecimiento cultural de la
poblacin.

En este sentido, el director de Literatura del Conac, Miguel Mrquez,
destac que "contrario a lo que se dice, el venezolano s lee y tiene
inmensas ganas de leer, de informarse y saber lo que est pasando". Explic
que la distribucin de las 150 mil colecciones, de 20 libros de bolsillo
cada una, se llev a efecto a travs de la Red de Bibliotecas Pblicas del
Instituto Autnomo de Biblioteca Nacional.

Segn Mrquez, la demanda evidenciada por esta coleccin da cuenta del
"gran inters y entusiasmo" del venezolano "por conocer obras de autores de
gran prestigio nacional". Agreg que esta accin resulta de la continuidad
a los 25 millones de libros que el gobierno cubano don a Venezuela como
parte del programa Misin Robinson.

Explic que los libros de esta coleccin "han sido redactados en un
lenguaje sencillo por escritores, narradores, ensayistas, dramaturgos y
poetas de gran prestigio en nuestra literatura", entre los que se cuentan
Luis Britto Garca, Gustavo Pereira, Gabriel Jimnez Emn, Roberto
Hernndez Montoya, Hermes Vargas, Stefana Mosca, Armando Jos Sequera,
Laura Antillano y Carlos Noguera, entre otros, adems del mismo Mrquez.



*** Mxico recuerda a Gilberto Owen

El domingo 8 de agosto se inici, en el Palacio de Bellas Artes de la
capital mexicana, un homenaje de rango nacional al poeta Gilberto Owen, de
cuyo nacimiento se cumple un siglo, evento durante el cual se proyect el
documental Gilberto Owen, el poeta olvidado, y se dio a conocer el sello
postal conmemorativo de la ocasin.

Guillermo Owen, hijo del poeta homenajeado, dijo sentirse emocionado "por
ver que todos lo recuerdan", y agreg que de su padre slo conserva
"algunas fotografas y el cario que nos dio. Salvo eso, no tengo ninguna
otra cosa".

Antes de su muerte, ocurrida en 1952, el poeta Gilberto Owen dej
inconclusos "poemas, traducciones, apuntes, cartas y la biografa de Simbad
el varado", segn asegur Vicente Quirarte, director del Instituto de
Investigaciones Bibliogrficas de la Universidad Nacional Autnoma de
Mxico (Unam).

"En la vida de Owen hay un instante en que ocurre el derrumbe y deja sin
terminar algunos trabajos iniciados: poemas sobre el Metro de Nueva York,
traducciones de escenas varias, apuntes de esttica marxista y la biografa
de Simbad el varado", expres Quirarte. En lo concerniente a sus cartas, el
especialista mencion que en casi todos los epistolarios de los integrantes
de Contemporneos hay alusiones a misivas de Owen, aunque nunca han sido
reunidas.

Nacido en Rosario, Sinaloa, y fallecido en la ciudad estadounidense de
Filadelfia el 9 marzo de 1952, Owen tuvo acercamientos con poetas como
Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, adems de compartir
momentos con Celestino Gorostiza, Al Chumacero y Elas Nandino.

"Si no fuera por las fotografas, quin dira que he existido", deca Owen
antes de morir. Tal expresin fue enfatizada durante la proyeccin del
filme, escrito y dirigido por Oscar Blancarte, en el cual se muestra parte
de la vida, obra y muerte del escritor sinaloense.

El autor de Perseo vencido (1948), Desvelo (1925) y Lnea (1930), entre
otras creaciones, estuvo siempre convencido de que era "un fantasma" en la
produccin literaria. Owen tambin escribi poemas de largo aliento, prosa,
e incursion en la narrativa y el periodismo. Tambin hizo traducciones
para solventar su difcil economa y su aficin al alcohol.

El conjunto de su escritura, continu Quirarte, es una apuesta por los
nuevos caminos trazados por su generacin. Nunca dej de escribir, pero s
dej de considerarse y ser considerado hombre de letras y figura pblica.
"Un ao antes de su muerte escribi a Elas Nandino. Es preciso analizar
con precisin estas palabras, porque, entre otras cosas, dan ttulo a la
pelcula", sostuvo el investigador.

Y aadi que la tumba del poeta en Filadelfia "no tiene ningn epitafio",
lo cual demuestra que fue hombre solo y abandonado, "pero de gran talento y
misterio".



*** Expertos del PNUD dan especial importancia a la integridad cultural

La integridad cultural de los pueblos es un elemento esencial para el
desarrollo, coincidieron en La Paz expertos que analizaron, el pasado 10 de
agosto, el Informe de Desarrollo Humano 2004 de las Naciones Unidas,
presentado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD,
http://www.undp.org/spanish) en julio pasado, el cual plantea que "la
democracia y el crecimiento equitativo no son suficientes para acoger las
crecientes demandas de inclusin social y respeto por la etnia, la religin
y la lengua materna".

El representante del PNUD en Bolivia, Antonio Molpeceres, propuso el debate
con el argumento de que el informe proporciona elementos para abordar la
discusin de que alrededor de las relaciones entre la etnia, el Estado, la
violencia, el tradicionalismo, el desarrollo y la democracia han generado
mitos.

El experto George Gray, tambin del PNUD, sugiri la necesidad de que los
estados promuevan polticas hacia el pluralismo cultural a partir de la
adopcin de las mejores formas de representacin poltica, distribucin
territorial y relacin fiscal.

El ministro de Asuntos Indgenas de Bolivia, Ricardo Calla, opin que en su
pas se registr un proceso de "aculturacin" marcado por un fenmeno de
"nacionalizacin" de los pueblos, debido a la "introduccin" de los indios
al sistema poltico-administrativo del pas, donde imperan orgenes
norteamericanos, franceses, espaoles, anglosajones y aun nrdicos.

El ministro defendi un debate sobre la relacin cultura-igualdad de los
pueblos nativos antes que sobre la libertad cultural, cuya autora
responsabiliz a la influencia de "poderes" que se ejercen sobre el sistema
de las Naciones Unidas.

El investigador Jos Luis Roca, a su vez, se identific con una sociedad de
"hombres bblicamente iguales" y critic la debilidad de la sociedad
boliviana para no aceptar la existencia de "regionalismos" con la excusa de
mantener un unitarismo que slo equivale al centralismo administrativo
propiedad de una lite.

El ex vicepresidente Vctor Hugo Crdenas (1993-1997), de origen aimara,
otorg valor al informe del PNUD porque reconoce las polticas indigenistas
aplicadas desde hace una dcada, pero sostuvo la necesidad de aplicar la
"interculturalidad" como mecanismo de lograr una sociedad ms integrada y
reclam propuestas para el debate, especialmente a travs de los medios de
comunicacin, abogando para que en la construccin de la unidad nacional
"lo particular no est reido con lo universal".

El ndice de Desarrollo Humano 2004 ubica a Bolivia en el puesto 114 entre
177 naciones, con una esperanza de vida al nacer de 63,7 aos, una tasa de
alfabetizacin de 86,7 por ciento, una tasa bruta de matriculacin
primaria, secundaria y terciaria de 86 por ciento y un PIB per cpita de
2.460 dlares; adems, en el pas coexisten 37 naciones indias originarias,
la mayora en las tierras bajas del este, cuya poblacin es casi la mitad
de los poco ms de 9 millones de habitantes del pas.



*** Escritora argentina Claudia Pieiro gana el premio Norma-Fundalectura

La escritora argentina Claudia Pieiro gan el XI Premio Latinoamericano de
Literatura Infantil y Juvenil 2005 patrocinado por la Editorial Norma
(http://www.norma.com) y la Fundacin para el Fomento de la Lectura
(Fundalectura, http://www.fundalectura.org) de Colombia, segn fue
anunciado este 10 de agosto.

Pieiro, quien concurs utilizando el seudnimo de Tomiro Lumaz con la obra
Tres robos equivocados, obtuvo un premio de 8.000 dlares que le ser
entregado en la Feria del Libro Infantil que se realizar en Lima en junio
del ao prximo, inform el mircoles Mara Cristina Rincn, coordinadora
del certamen.

El jurado internacional del concurso consider que Pieiro aborda con
inteligencia el microcosmos escolar y alude con sutileza a los dilemas del
entorno social, evitando caer en estereotipos. "El jurado destaca el
acierto con el que esta narradora construye personajes que conducen la
historia con fluidez", dijo el fallo. Participaron en el certamen 225
trabajos de escritores de 21 pases latinoamericanos, incluso de algunos
que viven en Europa y Estados Unidos.

Este concurso busca estimular la produccin de literatura para lectores
entre los 6 y 12 aos, entre nuevos o reconocidos escritores. Esta es la
segunda vez que es ganado por una escritora argentina: antes lo obtuvo
Lilia Lardone. Entre los ganadores anteriores figuran la brasilea Marina
Colasanti, la ecuatoriana Fernanda Heredia y el colombiano Evelio Rosero.



*** xito editorial de Fernando Bez es presentado en Venezuela

El pasado 11 de agosto fue presentado en el Hotel Tamanaco
Intercontinental, de Caracas, el xito editorial del escritor venezolano
Fernando Bez (San Flix de Guayana, 1970), Historia universal de la
destruccin de libros, en un acto organizado por la editorial Random House
Mondadori y en el cual fueron presentados, tambin, Venezuela en llamas, de
Armando Durn, y Manual de periodismo, de Carlos Marn.

El libro de Bez llega de esta manera a Latinoamrica, despus de haberse
convertido en un gran xito editorial en Espaa, donde fue publicado por la
editorial Destino, punto de partida para que el libro fuera traducido a
diez idiomas. En Historia universal de la destruccin de libros, el autor
describe los diversos hitos histricos en los cuales el libro, y por
extensin la memoria de los pueblos, ha sido vctima del impulso
destructivo del hombre.

La presentacin estuvo a cargo de Juan Martn Echeverra, quien habl a los
presentes sobre la preparacin profesional de Bez y describi las
circunstancias a travs de las cuales desarroll el autor su investigacin.
Echeverra destac el estilo llano de Bez, capaz de dar a este ensayo un
apasionante tono de narracin, que compar con una novela de John Le Carr.

Igualmente, el doctor Simn Alberto Consalvi hizo la presentacin del libro
de Armando Durn, un ensayo que relaciona con precisin los hechos que han
sacudido al pas desde que Hugo Chvez obtuvo la Presidencia de Venezuela.



*** Cinemateca ecuatoriana se digitaliza

Modernas tcnicas de digitalizacin sern empleadas en la preservacin del
acervo flmico de la Cinemateca Nacional de la Casa de la Cultura
Ecuatoriana (CCE, http://cce.org.ec), de conformidad a un convenio suscrito
entre la CCE y la Asociacin Catlica de Comunicacin Signis-Ecuador, segn
fue anunciado el pasado 11 de agosto.

Signis-Ecuador gestionar los fondos necesarios y cubrir los costos que
este proyecto requiera para la digitalizacin de 51 ttulos de pelculas en
35 milmetros y 40 ttulos en 16 milmetros. En total son mil 190 minutos
en 35 milmetros y 863 en 16 mm. Este proceso de apoyo, salvaguardia y
difusin del cine ecuatoriano facilitar su investigacin y estudio.

Para el mejor cumplimiento del convenio las dos entidades han fijado en
forma pormenorizada y tcnica el proceso de cooperacin, de manera que
garantice la utilizacin de las instalaciones audiovisuales de la
Cinemateca y adems se cumpla la supervisin de la digitalizacin de las
imgenes, en el tiempo previsto de seis meses. Signis-Ecuador garantizar
la preservacin de los derechos de autor de las imgenes flmicas, que
impidan su venta o comercializacin y promuevan su finalidad educativa sin
nimo de lucro.

Este trabajo de digitalizacin permitir que la Cinemateca Nacional, como
miembro del programa Memoria del Mundo (MOW-Unesco) revitalice la
responsabilidad de proteger el patrimonio cinematogrfico nacional y de
transmitirlo a la posteridad en las mejores condiciones posibles, como la
representacin ms fiel del trabajo de sus creadores.

La Cinemateca Nacional, fundada en 1944, es el nico archivo ecuatoriano
que preserva las imgenes en movimiento producidas en la nacin
latinoamericana. Adems de realizar en forma peridica ciclos para la
difusin del cine-arte con el apoyo de embajadas y cinematecas del mundo,
dispone de un fondo documental que contiene guiones, fotos, recortes de
prensa y carteles de pelculas nacionales y extranjeras, as como una
biblioteca especializada con libros, revistas y otros materiales, es decir
una amplia documentacin intertextual que inscribe al cine en la historia
de la cultura ecuatoriana.

Desarrolla algunos programas como "Educacin por el arte" que est dirigido
a audiencias especficas en instituciones educativas, propiciando la
lectura de imagen mediante cursos, seminarios o talleres. Organiza
temporadas del cine club con una seleccin de filmes no comerciales, los
cuales son presentados y debatidos con cinfilos quienes tienen la
oportunidad de expresar sus criterios y ampliar conocimientos sobre
contenidos y tcnicas.



*** Leer x Leer: gobierno argentino distribuye libros

Como parte del programa nacional de difusin de la lectura, el Ministerio
de Educacin de Argentina ha iniciado este 12 de agosto la distribucin, en
12.500 escuelas de todo el pas, de 500.000 libros que forman parte de la
nueva coleccin de literatura "Leer x Leer", integrada por cinco volmenes
(uno por cada ao de la escuela media) que renen 180 textos breves de
diversos gneros literarios.

Entre otros textos, la coleccin incluye la carta abierta de Rodolfo Walsh
a la Junta Militar difundida un da antes de su desaparicin; "La ee
tambin es gente", de Mara Elena Walsh; "A una nariz", de Quevedo,
fragmentos del Martn Fierro, de Jos Hernndez; fragmentos de obras de
Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato, Julio Cortzar, Haroldo Conti, Hctor
Tizn; de autores extranjeros, como Juan Rulfo, Oscar Wilde, Pablo Neruda,
William Shakespeare, Ambrose Bierce y Franz Kafka, y textos de msicos como
Charly Garca, Len Gieco y Joan Manuel Serrat.

"La idea es presentar una antologa de textos de distintos escritores para
que los chicos puedan tener acceso a distintos escritores. La coleccin se
llama 'Leer x Leer' porque creemos en la lectura. No como una obligacin
sino como una forma de placer", explic el ministro de Educacin, Daniel
Filmus.

Los textos fueron seleccionados por los escritores argentinos Graciela
Cabal, Anglica Gorodischer, Graciela Falbo, Graciela Bialet y Mempo
Giardinelli, e impresos por la Editorial Universitaria de Buenos Aires
(Eudeba).

"El Ministerio de Educacin nos pidi un texto por cada da de escolaridad.
As llegamos a las 180 obras que tiene cada uno de los cinco libros. Fue un
trabajo largo de seleccin, pues no quisimos dejar afuera a ningn escritor
relevante", indic Bialet, una de las compiladoras de la coleccin, de la
cual el pasado jueves fueron entregados los primeros ejemplares a las
bibliotecas de las escuelas provinciales.

El ente oficial est trabajando en una serie de otras siete antologas de
escritores argentinos, que sern distribuidas en los colegios de todo el
pas antes de que concluya el ao. "La idea es compilar textos de
escritores que vivieron y narraron experiencias en distintas zonas del
pas, como la Patagonia. Cada antologa tendr unos 500.000 ejemplares",
dijo Filmus.

La cartera de Educacin prepara tambin, junto con Eudeba, la edicin de 30
clsicos de la literatura. "Sern de autores mundialmente reconocidos. Y
esta coleccin incluir diez obras latinoamericanas, otras diez de
literatura universal y las restantes de autores nacionales", concluy
Filmus.



*** Demandan proteccin para Oscar Collazos y Harold Alvarado Tenorio

La Fundacin Iberoramericana del Pen Internacional, que presiden en forma
honorfica Mario Vargas Llosa y Homero Aridjis, inst al gobierno de
Colombia, este 10 de agosto, a proteger la vida de los escritores Oscar
Collazos y Harold Alvarado Tenorio, ante presuntas amenazas y persecuciones
de paramilitares, segn inform la agencia noticiosa literaria Librusa.com.

La peticin fue hecha mediante una carta fechada en Panam dirigida al Alto
Comisionado de Paz en Bogot y firmada por la presidenta de la entidad,
Glorida Guardia.

"En nombre de la Fundacin Iberoamericana del PEN Internacional que me
honro en presidir, solicito a usted que se proteja por todos los medios y
de manera enrgica la vida y los derechos humanos de los escritores Oscar
Collazos y Harold Alvarado Tenorio, vejados por los paramilitares en
territorio colombiano", indica la carta divulgada la noche del martes por
la revista de poesa Arquitrave (http://www.arquitrave.com), dirigida por
Alvarado Tenorio.

"Como nica sociedad mundial de escritores, el PEN rene a ms de quince
mil escritores en noventa y cinco pases y desde la fecha de su fundacin
ha protegido la vida y los derechos de los escritores que se encuentren
perseguidos, encarcelados o desaparecidos, a causa de sus idearios
alrededor del mundo", agrega la misiva.

Asimismo, especifica que en "el caso de los escritores Collazos y Alvarado
Tenorio ya ha sido enviado al comit pertinente, en la sede de nuestro
organismo en Londres. Sin embargo, le solicito, que en territorio
colombiano se lleven a cabo todas las diligencias necesarias para proteger
la vida de los escritores Collazos y Alvarado Tenorio y para que las
amenazas y persecuciones cesen inmediatamente".



*** Muere a los 93 aos de edad el escritor polaco Czeslaw Milosz

El Premio Nobel de Literatura 1980, el poeta polaco Czeslaw Milosz,
conocido por sus obras intelectuales y emocionales acerca de las peores
crueldades del siglo XX, muri este sbado 14 de agosto, a los 93 aos de
edad, en su casa ubicada en la surea ciudad polaca de Cracovia, como
consecuencia de una aguda insuficiencia cardio-respiratoria, segn
informaron su hijo Antoni y su nuera Joanna.

Milosz document el combate contra el dominio comunista en Polonia, donde
vivi desde que la cada de la Cortina de Hierro lo hizo regresar despus
de casi 30 aos de exilio en Francia y Estados Unidos, tiempo en que se
convirti en smbolo anticomunista.

El Premio Nobel de Literatura 1980 naci en 1911 en la localidad lituana de
Szetejnie, y vivi su juventud en la ciudad de Vilna, se interes muy
pronto por la poesa y, durante sus estudios de derecho, organiz el
crculo "Zagary" de aficionados a la poesa. Trabaj como redactor en la
radio de Vilna y public su primer tomo de poesas en 1933, as como una
antologa de versos de contenido social.

Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial Milosz public otro libro
titulado Tres inviernos, y en 1945 un tomo de poesas relacionadas con la
contienda titulado La salvacin. Durante la ocupacin alemana ya era muy
conocido en los crculos literarios polacos y participaba activamente en
Varsovia en el movimiento cultural clandestino que formaba parte de la
resistencia antifascista polaca, poca en la cual public un tomo de
poesas titulado El canto a la independencia.

Desde 1945 hasta 1949 fue diplomtico del rgimen comunista polaco, como
agregado cultural en la misin en Nueva York y secretario de la embajada en
Pars. En 1951 pidi asilo en Occidente, decisin que le convirti en
blanco de furibundos ataques, tanto del rgimen comunista como de los
crculos anticomunistas de la emigracin polaca. Para los primeros era un
traidor porque se escap del comunismo, mientras que, para los segundos era
un traidor porque haba colaborado con los comunistas.

En 1960 se traslad de Francia a Estados Unidos para trabajar como profesor
en la Facultad de Literatura e Idiomas Eslavos de la Universidad de
Berkeley en California. Mantuvo una posicin muy crtica frente al
comunismo, condenando en numerosas ocasiones la omnipotencia de su censura
y el dictado al que someta la Unin Sovitica a pases como su patria,
Polonia.

En 1980, cuando surgi el sindicato Solidaridad que se enfrent a la
dictadura comunista, el poeta Milosz se uni totalmente a sus aspiraciones
de independencia y democracia. Ese ao, su obra literaria y su actitud
frente a las necesidades y aspiraciones del hombre le merecieron el Premio
Nobel de Literatura.

"Formo parte de la literatura polaca, desconocida en el mundo por las
dificultades que genera su traduccin a otras lenguas, y de ah que los
escritores de mi idioma constituyamos una especie de congregacin secreta
que convive, ante todo, con los muertos, y en la que las lgrimas y la
risa, lo pattico y lo ridculo, coexisten con derechos iguales", seal
Milosz en el discurso que pronunci al recoger el galardn.

Desde entonces hasta la cada del comunismo la creacin de Milosz estuvo
ausente en Polonia, donde la censura no permita su publicacin, pero en
1989 Milosz pudo regresar a su patria y, desde 1994, vivir en Cracovia.
"Esa ciudad me atrajo siempre, porque me recuerda mucho a Vilna, la ciudad
de mi juventud, entonces an polaca", explic en cierta ocasin Milosz su
amor por la antigua capital de Polonia.

Milosz se convirti, junto al papa Juan Pablo II, en una gran autoridad
moral para la inmensa mayora de los polacos. Su poesa, elogiada por su
amplia variedad de temas y de tcnicas y por su mezcla de sensitividad
sensual y referencias a la cultura, la religin y la filosofa, representa
y predica la belleza del mundo y el horror de sus moradores. Entre sus
libros destacan El poder cambia de manos (1980), El valle del Issa (1981),
Otra Europa (1981), Poemas (1984) y El pensamiento cautivo (1985), ste
ltimo un estudio de las penalidades de los intelectuales bajo la dictadura
comunista, que lo llev a la fama internacional en la dcada de 1950, al
convertirse en un clsico de la literatura del totalitarismo.

Milosz continuaba escribiendo cuando cumpli 90 aos, "no es posible
sentirse saciado con el mundo. Sigo siendo insaciable. A mi edad sigo
buscando una forma, un lenguaje para expresar el mundo".



*** Restos de Dora Gmez Bueno de Acua regresan a su pueblo natal

La Agremiacin de Poetas y Otras Artes de Luque proceder, este mircoles
18, al traslado de los restos de la poeta paraguaya Dora Gmez Bueno de
Acua al cementerio luqueo. Ese da, entre 10 de la maana y 1 de la
tarde, se realizar un homenaje artstico a la escritora en el saln de la
Direccin de Cultura de Municipalidad de Luque (Balderrama casi Cerro
Cor).

A las 3 de la tarde ser el traslado del fretro hasta el camposanto local,
con el acompaamiento de estudiantes y pblico en general. Ms tarde, a las
7 de la noche, se realizar un acto en el escenario del "Rincn cultural"
de la Plaza Mariscal Lpez, en el que se entregar al novelista Augusto Roa
Bastos el Gran Collar de Filigrana de la Asociacin de Poetas y Otras Artes
de Luque, en el grado de "Honor al Gran Mrito Literario".

Posteriormente sern distinguidos como "Hijos Dilectos de Luque": Elvio
Daro Bueno, Ranulfo Gill y Lionel T. Gonzlez. Al maestro Flix Valois
Franco le entregarn la "Mencin de Honor al Mrito Musical". La
programacin tambin incluye la presentacin de bailarines del Ballet
Cascanueces, la actuacin del conjunto Los Galanes Luqueos y la actuacin
del elenco del Mago Nizugan.

Dora Gmez Bueno de Acua naci en Luque en 1903 y muri en Encarnacin en
1987. Poeta, maestra, periodista y actriz radial, durante muchos aos se
desempe como maestra de primaria y colabor brevemente (1930-31) en la
seccin Sociales de El Orden de Asuncin.

En radio trabaj como actriz en programas para nios y como recitadora de
poemas nativos y extraos a travs de innumerables series a lo largo de su
vida. Pero es su obra potica la que le ha ganado un lugar especial y nico
en las letras paraguayas. Su primer libro de poemas, Flor de caa (1940),
es considerado el primer poemario ertico publicado en ese pas.

Segn Josefina Pl, el resto de su obra "contina esta lnea, por lo que
puede considerrsela como la nica representante caracterizada de dicha
vertiente en la literatura femenina paraguaya" (en Voces femeninas en la
poesa paraguaya, 1982). Sus obras posteriores incluyen, entre otras, Barro
celeste (1943), Luz en el abismo (1954), Vivir es decir (1977) y Antologa
(1985).



*** Nueva York tendr una sala exclusivamente para cine latino

El pblico neoyorquino muy pronto podr disfrutar de una sala de cine que
exhibir exclusivamente pelculas de Latinoamrica, Espaa y Portugal. El
Clearview Cinemas (http://www.clearviewcinemas.com) de la calle 62 y
Broadway se llamar Cinema Latino a partir del 27 de agosto y ser el
primero de Manhattan en ofrecer una cartelera de filmes nicamente en
espaol y portugus, con subttulos en ingls.

Beth Simpson, vicepresidenta de marketing y desarrollo empresarial de
Clearview Cinemas, considera que en vista de los recursos disponibles y la
demografa de Nueva York, abrir la sala latina era un paso "natural".

"Casi un tercio de la poblacin de Manhattan es latina, y nosotros tenemos
buenas pelculas que ofrecer", dijo Simpson. "Esto parece encajar de manera
natural". Aclar que no slo esperan atraer al pblico hispano a la sala,
que tiene 300 butacas, sino "a los amantes del cine en general que aprecien
la alta calidad de las pelculas latinas".

Simpson dijo que Clearview Cinemas ha albergado varios festivales latinos
en Nueva York, y exhibi las taquilleras Y tu mam tambin (2001), del
mexicano Alfonso Cuarn, y Hable con ella (2002), del espaol Pedro
Almodvar. Debido al xito de estas pelculas, la compaa piensa que el
cine latino es "un concepto que podra funcionar aqu".

El nuevo Cinema Latino debutar con Vidas privadas (2001), del msico y
realizador argentino Fito Pez, protagonizada por el mexicano Gael Garca
Bernal y la argentina Cecilia Roth.

Clearview Cinemas est trabajando en sociedad con Armando Guareo, el
fundador y director del Festival de Cine La CinemaFe, para obtener
pelculas directamente de estudios de 20 pases de Latinoamrica y Europa.
De este modo la compaa espera ofrecer pelculas que no llegan a otras
salas de cine del rea.

Con respecto a si tienen planes de abrir otras salas de Cinema Latino en
distintas ciudades, Simpson respondi que esto depender de los resultados
que obtengan de la primera. Los precios de los boletos de entrada para el
teatro son de US$10,25 para adultos y US$6,75 para ciudadanos de la tercera
edad y nios menores de 12 aos.

Subsidiaria de Cablevision Systems Corporation desde 1998, Clearview
Cinemas se form en 1994 y actualmente opera 54 salas de cine con 266
pantallas en el rea metropolitana de Nueva York, incluyendo el famoso
Teatro Ziegfeld en la ciudad de Nueva York. Clearview Cinemas opera teatros
en Nueva Jersey, Manhattan, Westchester, Rockland County, Long Island y
Pensilvania.



*** Aparecer en septiembre la novela pstuma 2666, de Roberto Bolao

La esperada novela pstuma de Roberto Bolao, 2666, saldr al mercado
espaol finalmente en septiembre. Anagrama publicar la ambiciosa obra
final del autor de Los detectives salvajes, que muri en la ciudad
mediterrnea de Barcelona hace un ao.

La novela aborda, a lo largo de sus mil pginas, los crmenes de Ciudad
Jurez, donde en la ltima dcada han sido asesinadas 333 mujeres. La
extensa narracin se estructura en cinco historias paralelas, que luego
sern editadas en ediciones de bolsillo independientes.

Bolao, quien muri en 2003, fue uno de los escritores latinoamericanos ms
apreciados en Espaa y autor de Los perros romnticos (1994), Amuleto
(1999), Estrella distante (1996) y Putas asesinas (2001).

Paralelamente, la editorial Plaza publicar El bosque de los pigmeos, de
Isabel Allende, una obra que concluye la triloga de novela juvenil que la
autora inici en 2002 con La ciudad y las bestias (2002) y El reino del
dragn (2003). Esta vez las historias pobladas de espritus y seres
misteriosos transcurren en tierras africanas. Esta obra ser publicada en
Chile durante el mismo mes.

La escritora hispanoamericana ms leda del mundo tiene lista su siguiente
novela, que narrar la vida juvenil del ficticio aristcrata Diego de la
Vega, quien encarna a "El Zorro", trabajo que lanzar en los primeros meses
de 2005.



*** Realizarn en Argentina la Feria de Anticuarios 2004

Tras ocho aos de ausencia, del 4 al 12 de septiembre se realizar en
Argentina la Feria de Anticuarios, que tendr como escenario el Palais de
Glace. Bajo el lema "Lo mejor del anticuariato local", el evento es
organizado por la Asociacin Amigos del Museo Nacional de Arte Decorativo.

"La asociacin es el mbito natural desde donde debe surgir una feria de
anticuarios de calidad excepcional y cuidada seleccin", sentenci Mara C.
de Pea, una de las organizadoras, quien explic que la feria vuelve a
celebrarse con una premisa excluyente: promover el coleccionismo, la
conservacin y la difusin de las artes decorativas.

"Son objetos que no slo atestiguan el pasado a travs de su gran valor
esttico. Queremos que el pblico entienda que cada pieza encierra una
historia y tiene la trascendencia de poder contarla", seal Pea, al
destacar el valor agregado de este tipo de encuentros en los que "el
pblico sale nutrido y puede disfrutar aun sin comprar nada".

Una exquisita seleccin de muebles, tapices, alfombras, joyas, libros y
platera exhibirn para la venta los selectos 25 anticuarios convocados,
junto a las 5 galeras de arte que se suman a la propuesta con pintura
argentina y europea hasta la dcada del 40.

Adrin Gualdoni Basualdo compartir con el pblico su depurada seleccin de
condecoraciones de la I Guerra Mundial; Margarita Bali expondr figuras de
porcelana alemanas y austracas de estilo art nouveau y art dco; Mercedes
y Gustavo Santarelli mostrarn su coleccin de juguetes antiguos, y
Santiago Aguirre Saravia, una cuidada seleccin de envases y recipientes de
antiguos boticarios.

El Museo de Arte Decorativo expondr el magnfico tapiz del siglo XVII
-coleccin Daz Vlez- de ms de 5 metros de ancho, con motivos mitolgicos
y el sello de la casa Beauvais. Y para mostrar la importancia de los
legados a museos se expondrn 12 piezas de las artes decorativas donadas en
2002 por Justiniano Allende Posse.

La otra institucin invitada es el Museo Municipal de Bellas Artes de
Tandil, que expondr una seleccin de pintura europea, muebles y platera
donadas por Mercedes Santamarina. La feria podr visitarse del 4 al 12 de
septiembre, de 1 de la tarde a 10 de la noche, en Posadas 1725, y la
entrada costar 10 pesos.



*** Encuentro de Escritores de Bjar tendr a Cervantes como figura central

La figura de Cervantes y su obra cumbre El Quijote sern los protagonistas
del VI Encuentro de Escritores que se celebrar en Bjar, Salamanca
(Espaa), del 9 al 11 de septiembre, que en esta ocasin est organizado
por el Instituto Castellano y Leons de la Lengua.

En la presentacin del encuentro, realizada el pasado 3 de agosto,
participaron el director del Instituto Castellano y Leons de la Lengua,
Gonzalo Santonja; el alcalde de Bjar, Alejo Riones, y los codirectores
Jos Mara Muoz Quirs y Alberto Estella.

Segn los convocantes, este sexto encuentro reunir a escritores de
distintas generaciones, acadmicos, profesores de universidad y de
enseanzas medias y crticos literarios para analizar, en sesiones
abiertas, diversos aspectos de la compleja personalidad cervantina y
proceder al anlisis de la obra, en lo que puede ser considerado una
primera aproximacin de la pluralidad del mundo literario, intelectual y
acadmico de Castilla y Len.

A la cita de Bjar seguirn otros encuentros para hacer un mapa en el que
el acervo cervantino aparezca dibujado con tinta del siglo XXI, de modo que
a lo largo de 2005 puedan celebrarse nuevas reuniones con este fin,
informaron las mismas fuentes.



*** Realizarn en Barcelona el festival Kosmpolis 04

El martes 14 de septiembre a las 7 de la noche se celebrar, en el Centre
de Cultura Contempornia de Barcelona (CCCB, http://www.cccb.org), la
inauguracin del encuentro Kosmpolis 04 (http://www.cccb.org/kosmopolis),
"La Fiesta Internacional de la Literatura", jornada que se iniciar con las
exposiciones "El mundo de Gao", sobre el novelista, pintor, poeta,
ensayista y dramaturgo Gao Xinjan, premio Nobel de Literatura 2000; "Julio
Cortzar", con cartas, crnicas de viaje, fotografas y videos sobre el
autor argentino, e "Hiperiment", espacio experimental sobre el hipertexto.

K04, como le identifican sus organizadores, tendr actividades hasta el
domingo 19. Es un encuentro literario bienal concebido, segn lo explicado
por Juan Insua, director del evento, "como una fiesta-laboratorio, un
espacio abierto a todos los gneros y literaturas". El proyecto surgi a
consecuencia del ciclo de exposiciones "Las ciudades y sus escritores",
iniciado en el CCCB en 1995, y cuenta con el respaldo de los servicios
tcnicos, culturales y de comunicacin, administrativos, audiovisuales, de
exposiciones y centro de documentacin de esa entidad.

Durante los seis das del encuentro, se desarrollarn actividades en torno
a la literatura, como talleres, recitales, exposiciones, proyecciones
flmicas y conferencias. K04 persigue reivindicar el carcter pluralista de
la literatura, estimular la lectura "descondicionada del canon occidental",
contribuir a la preservacin de las literaturas orales y fomentar una
perspectiva no tradicional de la literatura y de las relaciones entre
escritores y lectores.

El Centre de Cultura Contempornia de Barcelona (CCCB), donde se
desarrollar el encuentro, est ubicado en Montalegre 5, 08001 Barcelona
(Espaa). Para mayor informacin, puede solicitarla por va telefnica al
933064100 o escribir a la direccin electrnica kosmopolis@cccb.org.



*** Estrenan en Las Palmas de Gran Canaria obra del venezolano Gustavo Ott

El prximo 16 de septiembre se estrenar en el Teatro Cuys, en Las Palmas
de Gran Canaria, la pieza Tu ternura molotov, una comedia del dramaturgo
venezolano Gustavo Ott (http://www.gustavoott.com.ar) que, en esta ocasin,
ser interpretada por la veterana compaa teatral Profetas de Mueble Bar.

El montaje se centra en la historia de Daniel, un aspirante a fiscal, y
Victoria, presentadora de televisin. Los dos buscan su primer hijo, y son
la pareja perfecta en un mundo perfecto, hasta que un inesperado envo del
FBI trae consigo un pasado oscuro y revienta ese presente maravilloso.

El espectculo est protagonizado por la actriz canaria Lili Quintana, que
posee una amplia experiencia en el mundo de la televisin y el teatro, y el
madrileo Carlos Ysbert, hijo de Mara Isbert y nieto del clebre Jos
Isbert, protagonista de filmes mticos como El verdugo o Bienvenido Mster
Marshall.

Con una dilatada trayectoria como actor de doblaje, Carlos Ysbert ha
prestado su voz a populares personajes de series televisivas, como Norm, de
Cheers; Miquelangelo, de Las tortugas ninja; Adam Carrington, de Dinasta;
Garfio, en Peter Pan 2; o Homer, el padre de Los Simpsons.

Con Tu ternura molotov, Ott cierra una triloga sobre la culpa -surgida a
partir de las inquietudes provocadas en el escritor por la tragedia del
11-S y que integran tambin Dos amores y un bicho y Minteme, pero no me
engaes-, y en esta comedia explora sobre la identidad.

Esta ser la tercera ocasin en que Profetas de Mueble Bar, que el prximo
ao celebra un cuarto siglo de trayectoria ininterrumpida, ponga en escena
una pieza de Gustavo Ott, despus del xito logrado con las dos anteriores:
Gorditas y Divorciadas, evanglicas y vegetarianas, que pudieron verse en
distintos teatros de las Islas Canarias y la Pennsula.

Tu ternura molotov, que obtuvo el premio Ricardo Lpez Aranda 2003, que
concede el Ayuntamiento de Santander, aborda, segn su autor, diversas
preocupaciones sociales, polticas, existenciales y raciales. "Parte de la
idea del prejuicio, la intolerancia y el fascismo cotidiano, del que creo
que no estamos inmunes y al que, en muchas ocasiones, acabamos abrazando",
explica Ott.

Tras su paso por el Teatro Cuys, en el que estar del 16 al 19 de
septiembre, el montaje inicia una gira por el archipilago canario durante
el ltimo trimestre de 2004. En 2005, Tu ternura molotov har temporada en
Madrid, Barcelona y Zaragoza, entre otras ciudades peninsulares, antes de
regresar para un segundo periplo por las Islas.



*** Realizarn en Per encuentro de revistas de arte y literatura

Del 22 al 25 de octubre se desarrollar en Lima (Per) el I Festival
Internacional de Revistas de Arte y Literatura
(http://webs.demasiado.com/poesiaperu/casadelpoeta/festival.htm), evento
que tendr como escenario la Casa del Poeta Peruano y que se realizar en
homenaje a los 12 aos de la revista literaria y artstica Olandina, vocero
oficial de la institucin.

El evento es organizado por la revista Olandina, la Municipalidad
Provincial de Barranca y el Fondo Editorial de la Universidad Inca
Garcilaso. Las revistas participantes debern tener al menos dos aos
circulando.

La actividad se enfocar en temas como, entre otros, el espritu
democrtico en las publicaciones literarias, el aporte de las revistas a la
identidad nacional, la labor editorial de universidades y otras
instituciones, los fondos editoriales y la necesidad de crear un ente
editorial supranacional que respalde a las iniciativas de corte literario y
humanstico. Ya se ha confirmado la participacin de editores de Portugal,
Australia, Canad, Puerto Rico, Colombia y Ecuador, adems del pas
anfitrin.

Para participar es preciso gestionar la inscripcin antes del 1 de
septiembre y enviar previamente el logotipo y una historia de la revista.
Las ponencias debern enviarse en archivo informtico (Word o PageMaker) y
su extensin no deber exceder los 15 minutos. El costo de la inscripcin
es de US$60 y puede hacerse mediante Western Union. Para mayor informacin,
puede escribir a festivalderevistas@hotmail.com.



*** Narradores orales se reunirn en Montevideo

Entre el 18 y el 21 de noviembre se realizar en el Museo Municipal de
Bellas Artes Juan Manuel Blanes, en el nmero 4015 de la avenida Milln, en
Montevideo (Uruguay), el 4 Encuentro de Narradores Orales, Cuenteros y
Cuentacuentos, que se celebrar paralelamente a la 1 Feria del Cuento,
eventos ambos organizados por la entidad de gestin cultural
Promocultura.org.

Conferencias, mesas redondas, talleres y espectculos de narracin oral a
cargo de especialistas nacionales y extranjeros, as como la exposicin
editorial en que consistir la feria, conforman el calendario de
actividades, en las que podrn participar narradores orales profesionales y
aficionados, docentes, estudiantes en general, comunicadores,
biblioteclogos, escritores, investigadores y toda persona que guste del
arte de contar o desee escuchar historias.

Para participar con una ponencia o en alguno de los recitales de cuentos,
es preciso inscribirse antes del 30 de octubre, a un costo de 300 pesos
uruguayos. Las ponencias podrn ser individuales o grupales y versarn
sobre experiencias relacionadas con la narracin oral (en diferentes
mbitos), trabajos de investigacin o ponencias tericas. El trabajo, de un
mximo de 8 cuartillas, ser seleccionado por calificados expertos y el
autor lo leer en el espacio denominado "Compartiendo experiencias". El
participante deber especificar nombre, fundamentacin, objetivos,
desarrollo, actividades, evaluacin y conclusin; respetar las citas
bibliogrficas y la exposicin no podr exceder los 10 minutos. En caso de
utilizar apoyos como video u otros, es preciso solicitarlos con
anticipacin.

En cuanto a los cuentos, no podrn exceder los 5 minutos de duracin y
debern ser enviados en formato Word, tipografa Arial a 12 puntos y a
doble espacio, papel tamao A4 y con una extensin mxima de dos
cuartillas. El tema del cuento debe relacionarse con el rescate de la
memoria oral.

El plazo de recepcin se cerrar el 30 de setiembre de 2004. En ambos casos
el material deber enviarse por correo electrnico a info@promocultura.org
o nire@adinet.com.uy, direcciones a las que tambin podr escribir para
solicitar mayor informacin o la ficha de inscripcin.



*** Convocan a autores centroamericanos a participar en proyectos

El escritor y promotor cultural panameo Enrique Jaramillo Levi (Coln,
1944) ha hecho pblica una invitacin a los escritores de Centroamrica
para participar en dos antologas y en el Congreso de Escritores de
Centroamrica, que se realizar en el Istmo en septiembre del ao prximo.

Los ttulos de las antologas son an provisionales. La primera, Saber
contar en Centroamrica, ser publicada por el Fondo de Cultura Econmica
(FCE) de Mxico, y contendr textos de autores de talento que hayan
publicado su primer libro de cuentos a partir de 1980, independientemente
de su edad; la segunda, Mujeres cuentistas de Centroamrica, es propulsada
por el sello guatemalteco Letra Negra Editores y reunir a mujeres
cuentistas de talento que hayan publicado al menos un libro de cuentos en
el siglo XX (incluso pstumamente).

Los autores interesados en participar debern enviar los libros que deseen
poner a consideracin del antologista, acompaados por currculum vitae y
autorizacin para reproducir cualquiera de los cuentos citando la fuente, a
la direccin de Jaramillo Levi: apartado postal 10276, Panam 4, Panam. El
antologista escoger el material de acuerdo a criterios de calidad
literaria, y buscando diversidad y representatividad temtica, estilstica,
de poca y de gnero.

El escritor advirti que para ninguna de las antologas se aceptar
material indito, ni publicado en revistas o peridicos. Agreg que, si
bien los autores incluidos recibirn su ejemplar, no sern remunerados sus
derechos de autor, pese a lo cual advirti que considera importante
participar, en aras de la promocin y difusin de la literatura regional
ms all de fronteras locales, y garantiz la suficiente publicidad de las
antologas.

En cuanto al Congreso de Escritores de Centroamrica, Jaramillo Levi
explic que el evento ser auspiciado por la Universidad Tecnolgica de
Panam -de la que el escritor es director de Difusin Cultural-, con la
finalidad de echar las bases de una futura Federacin de Escritores
Centroamericanos. Adems, el congreso tendr diversas mesas redondas
temticas, recitales y presentaciones de libros.

Ya existe una comisin organizadora -conformada durante el reciente
Encuentro de Escritores Centroamericanos realizado en Tegucigalpa, en el
marco de la XVIII Feria Internacional del Libro Centroamericano- integrada
por Oscar Nez, de Costa Rica; Manlio Argueta, de El Salvador, Helen
Umaa, de Honduras, Javier Mosquera, de Guatemala, Vidaluz Meneses, de
Nicaragua; y Rosa Mara Britton y el mismo Jaramillo Levi, quien funge de
coordinador general.

Jaramillo Levi explic que, aunque la organizacin del encuentro procurar
ofrecer en Panam alojamiento y comida a unos 10 escritores por pas, cada
uno tendr que buscar la manera de que determinadas instituciones o
empresas patrocinen su viaje.

Ya que en estos momentos se encuentra preparando una declaracin de
principios -que incluir caractersticas, objetivos y funciones de la
Federacin de Escritores Centroamericanos- y una convocatoria al congreso y
a la formacin de la federacin, el escritor espera que quienes atiendan
este llamado participen con ideas y crticas constructivas, tanto para la
elaboracin de estos y otros documentos, como para los aspectos
organizativos y de seguimiento, as como para proponer diversas modalidades
de apoyo logstico real.

"Sera conveniente", concluy Jaramillo Levi, "que los gremios de
escritores existentes en cada pas se reactivaran, y que en donde no los
haya pudieran organizarse. As podran participar de manera ms orgnica en
la organizacin en Panam de la federacin, que lgicamente a su vez tendr
que tener una slida directiva con amplia representatividad
centroamericana".

Quienes deseen participar en cualquiera de los proyectos propuestos por el
escritor panameo, debern contactarlo por correo electrnico escribindole
a jaramillo.levi@utp.ac.pa.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Club de Libros
http://www.clubdelibros.com

Variopinto como el que ms, el ambiente de las publicaciones de corte
cultural en Internet presenta mltiples posibilidades. Las hay que slo
sirven al ego de sus creadores y son el reflejo de las manas
autoapologticas que suelen apreciarse en el mundo real. Otras son
plataformas de proyeccin de grupos editoriales y cuentan con toda una
estructura para que sus visitantes compren sus libros guiados por la
crtica interesada que all se puede encontrar. Hay otras, sin embargo, que
rinden tributo al espritu de las letras como una vlvula para la libertad
del espritu.

Este ltimo y un poco ms es el caso de Club de Libros, una publicacin
semanal costarricense de reciente aparicin -deambula por el ter desde
2002- que, adems de ofrecer sustancia literaria en Internet, ha
desarrollado en el mundo real diversas actividades para promover lo mejor
de la literatura de ese pas y del mundo.

Adems de las tradicionales secciones de creacin, principalmente enfocadas
hacia la proyeccin de los escritores ms jvenes, Club de Libros presenta
en sus pginas un vasto cmulo de reportajes, recomendaciones literarias,
reseas de libros costarricenses, biografas, libros clsicos, artculos
para fomentar la lectura, consejos de escritores consagrados e informacin
sobre clubes de lectura y de cuentacuentos, libreras, premios literarios y
en general todo lo que puede ser til para el amante de las letras, sea
ste un vido lector o un ambicioso escritor, bajo la premisa de hacer
realidad "el sueo de llevar el hbito de la lectura a las nuevas
generaciones".

La revista es producto del esfuerzo de un colectivo que ha desarrollado en
el mundo real actividades diversas, tales como clubes de lectura,
presentaciones de libros, giras de escritores por diferentes escuelas de
Costa Rica, ciclos de filmes basados en libros, ferias de trueque de libros
y otras a las que suelen convocar a gente de todas las edades, pero
especialmente a los ms jvenes.

La premisa de Club de Libros consiste en que, pese al crecimiento acelerado
de costarricenses interesados en la lectura, no exista un medio de
confianza que brindara informacin sobre argumentos, calidad, detalles de
estilo y dems especificaciones para decidir en cul libro invertir. "La
produccin nacional", explica en su presentacin, "es inmensa -3.000 libros
al ao-, pero la promocin y el mercadeo sobre estos ttulos es mnimo".
As, Club de Libros apoya a los escritores en la promocin de sus libros y
va ms all al brindarles mecanismos para acceder a diversas vas de
contacto para distribuirlos.

Es de hacer notar que la revista es producida por un equipo de mujeres a la
cabeza del cual se encuentra la periodista Evelyn Ugalde, a quien acompaan
las tambin periodistas Laura Fuentes y Kattia Muoz, la filloga Mariana
Castillo, la instructora de yoga y artesana Aymara Babbar y la actriz Ruth
Picardo. As, adems de las razones literarias que tuvieron para crear Club
de Libros, ellas desarrollan iniciativas para la disminucin de las
diferencias sociales, profesionales y de otra ndole entre los gneros.

"Es necesario", indican, "que las mujeres nos involucremos activamente en
la definicin, diseo y desarrollo de nuevas tecnologas. En caso
contrario, la revolucin de la informacin dejar de lado a la mujer o
podr producir efectos adversos en su vida... En Club de Libros hemos
trabajado durante 2 aos para que las tecnologas de la informacin se
puedan usar para nuestro empoderamiento econmico como mujeres en el campo
de la comunicacin, para generar ingresos y fortalecer los existentes; as
como con el objetivo de generar empleo para otras mujeres jvenes en este
sector".

De esta manera, la revista rebasa lo que pudiera esperarse de una
publicacin literaria, y se convierte en toda una fuerza generadora de
iniciativas sociales en las que la literatura tiene un papel preponderante.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== De la justicia y la locura      Jos Repiso Moyano ====================

*** La justicia

La justicia es pariente de la igualdad -en derechos humanos- y de la
dignidad (de merecimiento). La justicia no es un cuento, sino forma parte
de la coherencia intelectiva -absolutamente cuando y donde exista-; cuando
en una tribu, por ejemplo, uno cazaba ms que los dems, la coherencia
conduca a que ofreca ms beneficios y, por tanto, mereca -a cambio- un
reconocimiento o cualquier otro tributo en cualquier sentido, simblico o
no.

La justicia es, en usufructo, beneficiar -que siempre requiere esfuerzos-
en algo, aunque sea intelectualmente -en defender derechos humanos- o
culturalmente, y esto produce, irremediablemente, paz, "sosiego",
agradecimientos. Cuando los seres humanos tienen poco que agradecerse
muchas ganas tienen de pelearse; as que los reconocimientos a la realidad
son las vlvulas de escape de la violencia.

Determinantemente, los miedos a lo que nos ignora, los miedos a lo que no
nos reconoce derechos ni algo siquiera desata el descontento y, a lo ms,
la furia.

Entonces, la paz est en mirar eso, en abrir sin restricciones las puertas
a eso, en admitir que por medio de la mayor justicia viene la paz; porque
sencillamente la justicia tiene sus vnculos con la paz, porque
sencillamente si se hace justicia en algo se tranquiliza ese algo en
concreto -por ejemplo: si se hace justicia con unas madres de unos hijos
asesinados, esas madres "agradecern" y tendrn ms paz.

La justicia no es algo insustancial, algo venido de "nada porque me da la
gana", sino es algo que absolutamente tiene sus bases en la razn; nunca ha
sido relativa ni nunca jams se ha demostrado que sea relativa, sino es
porque es, como ese pajarillo que vuela -y tiene toda su coherencia
cientfica.

Ahora bien, si dos personas o dos pases estn en guerra no es que la
justicia sea relativa, sino que no existe; o dicho de otro modo, si dos
personas o dos pases se estn matando no es que el amor sea relativo, sino
que no existe; o dicho aun ms claro, si un "borrico" me da o "me arrima"
una coz no es que la comunicacin sea relativa, sino que no existe.

En conclusin, las guerras son malvenidas por falta de justicia, de
dilogos para entender y reconocer y ceder, sin ms cabezas duras que
prescindan de la justicia -de lo que es justo porque se ha entendido, se ha
reconocido y se ha cedido en razn (de esfuerzos de beneficio y de derechos
humanos) un merecimiento.

Piensen que una democracia permite eso ms que una dictadura y ms todava
una democracia que persiga una justicia social.

Nota: Si uno cualquiera quiere practicar la justicia o el amor y lo hace
mal, no es culpa de la justicia ni del amor, sino de l mismo. No hago
alusin a los borricos que viven en el campo, tranquilamente y naturales, y
no metindose con nadie.



*** La locura

La locura tiene que ver mucho con la sublimacin -o a veces simplemente
confeccin- emocional desconectada de la realidad -o paulatinamente
desconectndose de la realidad. Todos estamos de igual a igual ante ella
porque, aunque las capacidades genticas ayuden a evitarla, pueden
contrarrestar esas capacidades las vivencias lmite, las incontables
experiencias que s determinan -o visten a esas capacidades- y no
totalmente -porque interviene el aprendizaje- las actitudes humanas y
sociales. S, no totalmente porque el aprendizaje tico e intelectual es el
factor que nos moldear y nos condicionar las emociones, las conformar
decisivamente, consiguiendo un respeto social y un respeto a las personas
en sus derechos igualitarios.

As que ese factor nos despejar del "todo vale", nos har responsables
ante la realidad; es decir a ser consecuentes con ella de un modo
racional-tico (racional por no distorsionarla y tico por responderle bien
con una responsabilidad o con unas actitudes responsables). Es la
coherencia que esto conlleva lo que ratifica un equilibrio, una cordura en
nuestras acciones.

Pero en el hecho del vivir tambin existe una intimidad, la libre bsqueda
de la felicidad, la libre ideacin emocional que puede limitarla modas,
convencionalismos represivos, polticas que conducen a las injusticias o a
las discriminaciones sociales. Por ello, la autodefensa y la rebelda
-siempre atendiendo a una justificacin razonable- no son recursos de
locura, sino de cordura en su ms estricto sentido. El ser ms inteligente,
el que ve la injusticia y no se conforma, el que est adelantado ticamente
a su tiempo, el que pone al descubierto la maldad o la crueldad -sin unos
mnimos escrpulos o tranquilamente impasible-, es quien nos ha guiado
siempre hacia la cordura; sin embargo, y se olvida, es la sociedad la que
lo consider loco, porque la sociedad sencillamente se presenta remisa a
los cambios de privilegios, porque errneamente se ha establecido que la
mayora tiene siempre la razn y casi todos se unen convenientemente a la
mayora para no ser tachados de "antisociales" o de locos. Esto es, ante el
"por si acaso", mejor ah aunque sea por cobarda.

En aclaracin, est cuerdo o ms cuerdo no quien dice siempre la sociedad
-que puede decir hasta misa si le conviene-, sino quien ostenta una
coherencia, salvaguarda de los principios ticos fundamentales -los cuales
no justifican los daos como finalidad ni como medios para una finalidad-,
en consecuencia a una realidad a la que ha reconocido previamente -que ha
percibido sin distorsionarla.

Poniendo las cosas en su sitio, el ser cuerdo no tiene nada que ver con el
"seudoequilibrio" o con el equilibrio que algunos se apuntan, ni con la
tranquilidad, ni con la pasividad, ni con el conformismo sin escrpulos e
impasible (prdida de las emociones), sino con la atencin tica a la
realidad. Por ejemplo: Ante un holocausto, mientras que el loco ni se
inmuta, el cuerdo sin hacer dao a nadie, se duele, se conmueve, se deprime
incluso, se indigna hasta lo ms desolador -porque no distorsiona la
realidad ni a l mismo como ser ntegramente tico.

Por eso, es un gravsimo error, hasta ahora algo aceptado, el considerar a
todos los tipos de depresin como denotadores de locura, cuando no es
cierto y cuando no es lo mismo la depresin con unos antecedentes que con
otros, la depresin del maltratado que la que le llega al maltratador al
ser consciente de lo que ha hecho, es decir no es lo mismo ocho que
ochenta. Adems, no es difcil el recurrir a grandes intelectuales o sabios
que pasaron por momentos de desesperacin o frustracin ante el horror que
perciban, ante el cual como seres con las cualidades ms humanas lloraron
y sufrieron por dentro.

Por tanto, el amor y el dolor, ms all de ser uno un derecho sobre el
otro, son respuestas del alma ante todo, respuestas libres e inevitables
que existirn quieran algunos o no.

Pero, la locura que hace mas dao, siempre est arriba, donde se puede
manipular todo y todos los medios son justificados; desde all se siembra
ms las locuras, quedando a salvo de algn tratamiento.

** Jos Repiso Moyano
   jrmjrmj@hotmail.com
   Pensador, poeta, narrador y ensayista espaol (Cuevas de San Marcos,
   Mlaga, 1965). Ha publicado los libros Cantos de sangre (Ediciones
   Rondas, Barcelona, 1984) y La muerte ms difcil (Ediciones Torre
   Tavira, Cdiz, 1994). Ha ganado los premios ngel Martnez Baigorri, de
   Navarra, y Encina de la Caada, de Madrid. Es asesor literario de la
   coleccin Torre Tavira de Cdiz, donde ha publicado los plegables La
   muerte ms difcil, Carne de can (1996), Soada luz (1999) y La caja
   de cristal (2000). Textos suyos han aparecido en diversas revistas de
   todo el mundo, como Casa de las Amricas (Cuba), Repertorio Americano
   (Costa Rica), Signo (Bolivia), Trizas de Papel (Venezuela) y Los Papeles
   de Ro Seco (Espaa), entre otras.



=== Poetas en Trnsito: ===================================================
=== la subversin del optimismo conspira en Caracas      Hctor Torres ====

La cita es los viernes, entre cinco y siete de la noche; y los sbados, de
tres a cinco de la tarde. Al principio crearon un revuelo indito. Luego de
dos meses, algunos pasajeros an los observan con desconfianza, buscando
una explicacin en los rostros de los compaeros de asiento. Otros ya los
conocen y sonren con cierta complicidad.

Son dos y abordan los autobuses luego de solicitar el respectivo permiso a
los conductores, asegurndoles que ni van a vender ni a pedir dinero
(prctica frecuente de los miles de desempleados que sobreviven en la
ciudad) y, dependiendo del da, a veces tienen que insistirles que no van a
hablar de poltica.

Traspasada la malencarada alcabala de los conductores, entregan un fsforo
a cada pasajero mientras comienzan a leerles poemas. Al final, luego de
agradecer la atencin recibida, pregonan que "el fsforo que tienen en la
mano puede ser una idea. Todos nosotros somos poetas en trnsito". Y en
seguida, sin pedir nada a cambio, se bajan para tomar otro bus. Esta rutina
la ejecutan cada fin de semana unas diez veces por jornada.

Tambin es usual encontrarlos en algunos semforos. En cuanto aparece la
luz roja se colocan en medio del paso peatonal, desplegando carteles en los
que desconcertados conductores pueden leer, antes de que cambie la luz,
algo as como: "Leyendo poesa por las autopistas de la capital / sin ver
el camino hablando como loco / de cosas irresponsables irracionales
prohibidas". Luego se cambian a la otra va y prosiguen en esa rutina, para
luego "tomar" otro semforo.

En ocasiones escogen a un transente con cara de desaliento para seguirlo a
distancia prudencial, leyndole versos. Luego de acompaarlo un par de
cuadras, seleccionan a otro. O entran a leer versos en las peluqueras ("el
pblico ms fcil", aseguran). O a las personas en las paradas.

                                    ***

Frankfurt? Amsterdam? Nueva York? No, ocurre en la maltratada Caracas,
capital de Venezuela, a la que en tiempos mejores se conoci como "la
Sucursal del Cielo". Sus cuatro millones de habitantes tienen suficientes
motivos para sentirse intoxicados de realidad: los tarantines del comercio
informal abarrotan sus principales calles, no hay quien no tenga al menos
un familiar desempleado, la basura se ha vuelto un problema endmico, la
inseguridad arroja en promedio noventa muertes violentas por fin de semana,
la ausencia de rubros alimenticios fundamentales -resultado de un frreo
control de cambio instrumentado desde enero de 2003- impide llevar a casa
los ingredientes de la dieta bsica.

Y para completar el panorama, las calles se han vuelto el escenario
preferido de la candente diatriba poltica. No hay concentracin opositora
a la que no le aparezcan las brigadas progubernamentales de choque, dando
inicio a rutinarias batallas campales. En medio de este caos, autoridades
de bandos opuestos acusndose mutuamente de las calamidades que soportan
sus agobiados habitantes.

Dentro de ese torvo tnel, una luz con forma de sonrisa salta al rescate
del optimismo ciudadano. Se llaman "Poetas en Trnsito" y son dos: Daniel
Pradilla y Enio Escauriza, poetas venezolanos que no alcanzan los treinta
aos y forman parte de la nueva ola del disperso movimiento literario
caraqueo, ese que ha crecido a la sombra de la crisis que se cierne como
una nube oscura sobre la paz de ese pas.

                                    ***

      "Dos personas murieron y otras cinco resultaron heridas de bala en
      los violentos disturbios que se registraron el viernes en Caracas
      entre simpatizantes del oficialismo y manifestantes de oposicin,
      confirm personal de socorro. El jefe de los bomberos de Caracas,
      Rodolfo Briceo, declar que siete personas resultaron heridas de
      bala en medio de la revuelta y dos de ellos murieron horas ms tarde
      cuando eran atendidos en un hospital local" (AP, 4/1/2003).

Las reacciones del desprevenido pblico a este asalto de poesa? Siempre
abordan los autobuses suponiendo que nadie va a prestarles atencin, y esas
expectativas suelen ser superadas. Muchos pasajeros los ignoran, s, o los
miran con recelo; pero otros los aplauden, los bendicen, les agradecen con
muestras de alegra. En una ocasin, un conductor -"las almas ms duras del
mundo", segn afirman- los aplaudi. Los vendedores callejeros los
reconocen, y ya gozan de una modesta celebridad: "Nos han invitado a unos
ocho programas de radio", comenta un desconcertado Pradilla.

Los jueves se renen en la pizzera de un conocido msico venezolano,
ubicada en la cosmopolita urbanizacin Los Palos Grandes, y ofrecen veladas
poticas. Antes de iniciar la lectura de textos reparten una hoja en blanco
en cada mesa, rogando a los presentes que coloquen all la frase que les
fluya durante la experiencia. Al final del acto realizan un cadver
exquisito con los escritos del pblico, convirtiendo a los comensales en
impensados poetas. En estos eventos suelen tener invitados, a los que
denominan "transentes".

                                    ***

      "Los edificios de oficina / esas fbricas inmensas / de mujeres
      lindas / han decidido despachar toda la produccin / mientras el
      resto / potenciales poetas del vrtigo / miramos asombrados en las
      aceras". Daniel Pradilla.

Caracas se divide en cinco municipios: Libertador, Sucre, Chacao, Baruta y
El Hatillo. Los dos primeros son los de ms alta densidad poblacional. En
ellos se concentra la poblacin de ms escasos recursos de la ciudad. En el
municipio Sucre, al extremo este, se encuentra Petare, laberntico enclave
urbano en el que confluyen ms de doscientos barrios pobres. Se dice que es
uno de los mayores focos de miseria de Latinoamrica. Al otro extremo
opuesto, al oeste, se encuentra Catia.

En Petare se encuentra la penltima estacin de la lnea uno del Metro.
Desde temprano, cerca de las cinco y media de la maana, verdaderas olas
humanas invaden sus instalaciones para entrar al sistema que los
distribuir hacia sus trabajos en los diversos centros financieros y
comerciales de la ciudad: Altamira, Chacao, Plaza Venezuela, Bellas Artes y
La Hoyada son las estaciones ms cercanas a muchos de ellos. Desde el otro
extremo, en el oeste, se opera la misma migracin matutina, en sentido
inverso. Pero, con todo y Metro, el congestionamiento vehicular de Caracas
es mtico.

La necesidad de evadir el trfico ha dado nacimiento a novedades como las
mototaxis. En cualquier zona se pueden ver entre cinco y diez motos,
usualmente blancas, con la inscripcin TAXI en sus costados. Cerca, o sobre
las motos, los taxistas, en franela y casco (y el del potencial cliente en
un brazo) conversan esperando al desesperado transente que contratar sus
servicios.

Y, por supuesto, estn los "carritos", que es como coloquialmente llaman
los caraqueos a los microbuses de transporte de pasajeros. Los capitalinos
emplean hasta dos horas diarias de su da dentro de esas cabinas
productoras de humo, impaciencia y hacinamiento. Ese es el escenario
predilecto de los "Poetas en Trnsito".

Y la ciudad, agresiva en grado superlativo, como una mujer con demasiadas
decepciones a cuestas como para no sospechar de las aparentes buenas
intenciones, se coloca a la defensiva ante estos poetas que la acechan.

                                    ***

      Santo chofer, / Que me llevas a la casa y no me hablas, / Que me
      sacas del trabajo y de la cola, / Que permites que el poeta de mi
      lado me recite / Su silencio, // Santo chofer, / Concdeme el deseo
      de botar menos humo, / De montar estudiantes, / De no comerte mis
      luces, / De bajar el volumen de mis tormentos, / Y de rerte, de
      rerte. Enio Escauriza.

Escauriza y Pradilla son dos tipos normales, nada excntricos. Habamos
contactado para vernos ese viernes, y estuve puntual en la esquina de la
avenida Francisco de Miranda que me indicaron, desde donde accionan los
viernes. Los sbados corresponde a las avenidas Mxico y Bolvar.

El primero en llegar fue Escauriza. Nos fuimos al caf donde urden su
itinerario del da y pedimos dos cervezas. Mientras conversbamos, apareci
Pradilla. Me explicaron las distintas modalidades de accin (autobs,
pancarta, peluquera, aceras y perrocalientes), y aunque no siempre las
atacan todas en un mismo da, ese viernes me iban a ofrecer una muestra
completa del repertorio. As que, una vez planificada la travesa, salimos
a la calle.

Comenzaramos con "pancartas". Nos colocamos en la esquina de la calle
Elice, en uno de los puntos ms congestionados del este de la ciudad, e
iniciaron su labor mientras yo realizaba la sesin de fotos. No
transcurriran quince minutos cuando comenzaron los incidentes. En esa
esquina se encontraban unos diez policas, que al principio slo mostraban
cierta inquietud, pero luego no aguantaron e "invitaron" a Escauriza a un
mdulo mvil cercano. Detrs fuimos Pradilla y yo.

En la pequea oficina nos explicaron, muy amablemente, que por ordenanza
municipal, estaba prohibido hacer proselitismo poltico o promociones
comerciales sin la debida autorizacin. No hubo manera de explicarles que
no hacan ni una cosa ni la otra. Al final, uno de los policas nos confi:
"Entiendo que no estn haciendo nada malo, pero las cuestiones estn muy
alteradas en estos das", conminndonos a escoger un sitio menos
transitado.

En la prxima esquina en que nos ubicamos, un polica motorizado, al
divisarlos, se detuvo de inmediato e inici una conversacin por radio.
"Aqu ubiqu a los 'veintitrs' ", dijo en su jerga policial. Precisado por
su interlocutor a especificar la naturaleza del cdigo, respondi, sin
poder ocultar una risita: "Poesa". Luego les inform que, a pesar de
comprender lo inocente de su "legtima demostracin ciudadana" (como la
haba definido Escauriza), el alcalde haba pasado minutos antes por esa
esquina y haba amonestado a los jefes policiales. "Nadie quiere que las
cosas se compliquen. Menos un viernes", concluy.

En Caracas nada parece inocente. Y lo que esencialmente lo es, despierta
doble recelo. Exhortados por segunda vez a abandonar la calle, pasamos a
otra modalidad.

Las peluqueras son, ya se dijo, el pblico ms fcil. Adentro de la
escogida al azar, fuimos recibidos con una actitud hostil que cambi
paulatinamente a medida que lean versos, al punto que las peluqueras no
los queran dejar ir. Tanto insistieron, que debieron obsequiarles otros
poemas en la puerta del local. El brillo en sus miradas delataba una
nostalgia por palabras dulces que transform la burla de bienvenida en
cariosa despedida. Es la alquimia de esas palabras que, por su ritmo, por
su extraeza, despiertan anhelos por mundos distantes de los innumerables
agobios cotidianos.

En los "carritos" el ambiente estaba "heavy". Luego de hacer las primeras
fotos, descubrimos que la presencia de la cmara perturbaba. Al menos tres
veces tuve que explicar el motivo de las grficas. Otro sntoma del estado
de paranoia en que se desenvuelven los caraqueos. Cuando renunci al
soporte grfico, las sesiones fluyeron con un poco ms de magia.

                                    ***

      "Al menos un muerto y seis heridos dej hoy una confusa balacera que
      se desat en una concentracin de opositores al presidente
      venezolano, Hugo Chvez, que se realiza en una empobrecida zona del
      oeste de Caracas. El comisario policial Lzaro Forero dijo a una
      radio local que un hombre de 48 aos falleci tras recibir un balazo
      en la mandbula" (Ansa, 24/5/2003).

Consultado en torno a las razones de ese asalto potico, Pradilla
(ingeniero en produccin especialista en cdigos de barra y socio de una
pequea compaa consultora) nos confiesa dos razones, la formal y la
personal. La formal es que suponen que la gente que ms necesita poesa no
es la que asiste a los recitales. "Queremos una ciudad y como no la tenemos
la andamos buscando, la presentimos en la gente que trabaja, que vive, ama
y padece la urbe, esos verdaderos poetas en trnsito", afirman en su pgina
web.

La ntima es ms impactante: "Necesitaba salvarme. La crisis me estaba
sumiendo en una depresin tremenda. Me costaba levantarme temprano para ir
a la oficina", agregando que la energa que se crea al subirle el nimo a
tanta alma apesadumbrada "me da fuerza. Me siento protegido".

                                    ***

      "No voy a hablar mal de los polticos, / De los racistas, de los
      genocidas, / Los deforestadores, los chismosos, / Los insensibles,
      pero nadie, / Nadie me puede impedir pensar mal sobre ellos". Enio
      Escauriza.

Apenas suben a las unidades saben, por el ms mnimo gesto, quin necesita
una terapia de poesa. Es a ella (porque usualmente es "ella") a la que se
le colocan respetuosamente cerca y le regalan los versos. Hasta yo aprend
a distinguir qu chica sonrea subrepticiamente, cul miraba de soslayo,
quin se ruborizaba tenuemente, agradeciendo el regalo que se impona sobre
el concierto de cornetas, gritos y ruidos de motores.

Luego de unos diez autobuses y unas decenas de poemas a parejas, a gente en
las paradas, en las cajas registradoras de un automercado y en un puesto de
perroscalientes, cerca de las siete y media, dimos por terminada la
jornada. De all volvimos al caf, para comentar ancdotas y precisar
ciertos aspectos, a efectos de esta crnica.

                                    ***

      "Cincuenta y tres fallecidos, ochocientos dieciocho heridos, sesenta
      y ocho bombas y ciento dieciocho atentados. Estas son las cifras que
      resumen la diatriba poltica -confrontacin en la mayora de los
      casos- entre oposicin y gobierno en los ltimos diecisiete meses.
      Estas cifras no incluyen los doscientos cuarenta fallecidos en zonas
      rurales como consecuencia de disputas agrarias, la mayora de ellas
      producto de ocupaciones ilegales" (El Universal, 26/5/2003).

Cunto durar? No tienen miedo de cansarse, de repetirse? Al respecto,
Escauriza (que adems de msico y compositor es estudiante de sociologa)
sabe que PET va a morir en un momento, agregando que si bien no saben
cundo, s suean cmo: quieren alquilar una funeraria para velar en un
fretro las experiencias recabadas (fotos, anotaciones, poemas, pancartas).
"Es parte del trnsito", acota.

Mientras llega ese momento, y quiz presintiendo una cercana muerte, siguen
con los proyectos. El prximo es grabar un CD con sonidos que recogen de
sus andanzas en la calle, al que le van a montar encima poemas acompaados
de msica, tanto acstica como digital. "La experiencia de Poetas en
Trnsito no es fcil de retratar, y a falta de un formato audiovisual, el
disco se acerca ms a su esencia que un libro", indica.

Y el tema Dios no ha sido ajeno al asunto. Rememora Escauriza que la
primera vez que hicieron un autobs, las dudas acechaban. El aplauso que
recibieron, al bajarse de la unidad, marc el destino del asunto. "Es que
el tipo necesita a dos pendejos que estn ensalzando la vida, porque ese es
su gran morbo", filosofa convencido, entre las cervezas con las que nos
refrescamos al final del trabajo.

                                    ***

Lo que comenz como una necesidad de salir de la crisis espiritual en que
el estancamiento econmico y el corrosivo ambiente poltico del pas tiene
sometido a sus habitantes, ya muestra resultados. Con el tiempo "se
adquiere ms seguridad", acota Pradilla. Y se siente con ms nimo para ir
a la oficina. "Las sesiones generan un gasto emocional que nos revive",
completa Escauriza.

Sin saber a dnde llegarn, siguen llenando espacios de poesa. El primer
enunciado de su declaracin de principios reza: "Nuestro pblico son los
verdaderos poetas, los Poetas en Trnsito pretenden ser sus cronistas y
aprender de ellos". Una completa esttica de esa nueva poesa para la
calle.

                                    ***

      "Olvid tu poema de amor / En el pantaln de ayer / Sal desnudo, /
      Aventurado a las dos ciudades de tus ojos, / No pude resistirme, /
      Tuve que inventarme unas camionetas como diademas, / Protectoras de
      la verde joya deltana de tu pubis, / Esto me ha acercado a dios, al
      chofer del planeta, / Que me cumpli el deseo de amarte hasta tu
      prxima parada". Enio Escauriza.

Caracas est espiritualmente enferma. Se est desquiciando. Para estos
trovadores del siglo XXI es razn suficiente para entender que su lugar
est en la acera, no frente a las butacas cmodas y la temperatura
controlada de un auditorio. Y mientras el gobierno venezolano (que ha
informado acerca de unos ocho magnicidios sin revelar pruebas) ve en todo
gesto de disidencia, inconfesables intenciones golpistas, los "poetas en
trnsito" siguen perpetrando la nica subversin que sacar a Venezuela del
atolladero: la del optimismo, la que advierte a los venezolanos que la
poesa -esa que los polticos desdean- puede salvarlos, y que lo nico
efectivo contra la crisis es encender el fsforo de la esperanza, para
iluminarse durante estos tiempos difciles.

Y estos duendes de la acera, expresin de una generacin de venezolanos
decididos a no dejarse arrebatar el pas que suean, les tiene malas
noticias a quienes insisten que para hacer la historia se debe derramar
sangre: la inminente guerra civil en que supuestamente se sumir esa nacin
de gente alegre y hospitalaria se puede quedar esperando. Y recuerdan a los
caraqueos que, si se toman la molestia de mirar los ojos de los que les
rodean, slo encontrarn seres humanos.

** Hctor Torres
   ficcionbreve@hotmail.com
   Narrador venezolano residenciado en Caracas. Ha publicado los libros de
   cuentos Trazos de asombro y olvido (Fondo Editorial Senderos Literarios,
   La Victoria, 1996) y Episodios suprimidos del manuscrito G (Ediciones
   Baile del Sol, Tenerife, 1999), y aparece en la antologa Narrativa
   aragea en la Tierra de Letras (Senderos Literarios, 1997). Ganador, en
   1998, del primer premio en los concursos Semana de la Juventud y Poeta
   Pedro Buznego. Ha dictado talleres literarios para Senderos Literarios y
   la Alcalda de La Victoria. Edita en Internet el sitio Ficcin Breve
   Venezolana (http://www.ficcionbreve.com).



=== Un quelonio en mi jardn      Miguel A. Schmucke P. ===================

                                          "Una gran verdad se puede deducir
                                de una pequea e insignificante evidencia".

Una soleada tarde de abril fui sorprendido por la aparicin de una pequea
criatura que se arrastraba con lentitud en la hojarasca de mi jardn. Era
un vivaz y pequeo morrocoy recin nacido, que por su sola presencia
evocaba en mi mente interrogantes que al principio resultaban misteriosas e
inquietantes. De donde habr venido? Cmo llegara aqu? En realidad las
respuestas a estas preguntas llegaron muy pronto al poder observar a una de
estas fascinantes criaturas del otro lado de la cerca, en el terreno del
vecino; sin duda se trataba de uno de sus progenitores.

Ms complicado resulta poder encontrar respuestas satisfactorias a la
presencia misma de este ser vivo en nuestra poca, debido a que actualmente
se sabe con certeza que este gnero tiene millones de aos arrastrndose
sobre la superficie de la Tierra. Y, por lo tanto, cmo se explica que las
caractersticas de un fsil hallado en niveles geolgicos del Prmico, sean
tambin las del morrocoy que camina en mi jardn? Acaso no se supone que
las especies se transforman con el pasar del tiempo? Por qu las tortugas
siguen siendo tortugas? Y la pregunta ms pertinente, cmo puede explicar
la tan aceptada "Teora de la Evolucin", que esta pequea criatura, que
todava se arrastra por el suelo, tenga parientes fosilizados y aun as
sigan manteniendo las mismas caractersticas? Es la transformacin de las
especies una "ley natural" o una suposicin mundialmente aceptada por todos
los crculos cientficos? Y si es realmente una ley cientfica, por qu no
se han trasformado? Por qu han dejado de convertirse en otra cosa, si es
que alguna vez lo hicieron?

La contradiccin entre el morrocoy que se arrastra en mi patio y la idea
evolucionista es evidente, debido a que la premisa fundamental de sta es
que las criaturas se transforman al pasar el tiempo, pero la ciencia que
estudia los fsiles ha determinado sin dudas la antigedad de criaturas con
caractersticas similares a las que hoy todava existen. Del Prmico al da
de hoy ha pasado el tiempo suficiente como para que la  transformacin de
las tortugas produjese otro gnero totalmente distinto a las tortugas
fsiles, pero no ha sido as, echando por tierra la suposicin de Charles
Darwin. Las implicaciones de esta evidente realidad natural (la existencia
del morrocoy en mi jardn), a pesar de existir tambin fsiles de la misma
especie, son trascendentes, debido a que esta teora es aceptada por la
mayora de los crculos cientficos y acadmicos del mundo, y por lo tanto,
aceptar que estn equivocados significara una verdadera transformacin del
pensamiento, una verdadera revolucin cientfica y causa de una nueva forma
de ver la vida y la existencia. Pueden estar equivocados tantos
cientficos? Se han equivocado alguna vez? Cul fue el fenmeno natural
que indujo a Darwin a concebir la transformacin como respuesta?



En la isla de los galpagos

Adems de las diversas versiones de tortugas gigantes observadas por el
naturalista ingls, ste es ms conocido por los llamados "pinzones de
Darwin", una especie de aves autctonas de las cuales pudo recopilar y
clasificar una variadsima coleccin de diversos tipos, lo cual le llamaba
muchsimo la atencin por el alto grado de diversidad de tipos de picos que
tenan estas aves. Unas tenan el pico de una manera y por lo tanto se
podan alimentar con un tipo especial de alimento, y otras, por tener el
pico con otra forma, se alimentaban de una manera totalmente diferente.
Este tipo de observacin puede ser hecha hoy en da por cualquier persona;
todos podemos observar, al igual que Darwin, el mismo fenmeno, pero
tambin podemos llegar a conclusiones totalmente diferentes debido a que
hoy en da cualquier joven estudiante de secundaria tiene un conocimiento
que era totalmente desconocido para el tambin joven Darwin, las llamadas
"leyes de la herencia" de Gregorio Mendel. Darwin supuso que eran las
mismas aves las que transformaban la forma del pico por la necesidad de
"adaptarse" al tipo de alimento que se encontraba a su alcance en el medio
ambiente, pero, es realmente esto posible? Puede un organismo
transformarse por  necesidad? Acaso un ave, al no encontrar el alimento
que puede ingerir por facilitrselo la forma del pico, podr sobrevivir?
Puede en realidad un ave lograr cambiar la forma de su pico solamente por
tener el deseo de ingerir semillas y no insectos? Puede transmitirse ese
mismo deseo a su descendencia? Es evidente que la respuesta es no. Qu es
lo que en realidad sucede? Simplemente que las diversas caractersticas de
la forma de los picos de las aves, ya estn "registradas" en el cdigo
gentico, unas son "dominantes" y otras son "recesivas", es decir; unas son
ms comunes y predominan, y otras caractersticas ms dbiles, las cuales
aparecen de vez en cuando en algunos de los descendientes, y si ste se
traslada a otro lugar aislndose y reproducindose, entonces la
descendencia se genera con un tipo de pico algo diferente al de los
abuelos, por lo tanto sucede que el ave nace con la forma del pico que le
toc por herencia y al explorar su entorno se encuentra que le es ms fcil
ingerir cierto tipo de alimentos que otros. Podemos concluir entonces que
la explicacin basada en las leyes de la herencia es satisfactoria,
aclarando la verdadera razn por la cual existen las variedades, sin tener
que recurrir a la idea de la transformacin; adems es necesario recordar
que los pinzones, a pesar de tener los diferentes tipos de picos, hasta el
da de hoy siguen siendo "pinzones".



Las hojas faltantes

Adems de lo anterior, es necesario recurrir a otras ciencias para seguir
confirmando lo que es evidente. Los gelogos, por ejemplo, se refieren a su
ciencia como "un libro en el cual se puede leer la historia del planeta
Tierra". Darwin, al observar que en el registro geolgico no se podan
encontrar fsiles de las fases intermedias de la supuesta transformacin de
las especies, los famosos "eslabones perdidos", lleg a decir que era el
registro geolgico el que estaba incompleto; es decir, que le faltaban
algunas hojas al llamado libro de la vida, es cientfica esta actitud?
Puede ser invertida en el campo cientfico la carga de la prueba? Puede
una suposicin sobrevivir sin la existencia de la evidencia?



El nuevo darwinismo

Estos problemas sin solucin condujeron a los crculos cientficos a
reconsiderar la "Teora de la Evolucin" a mediados del siglo XX. Los
cientficos conjugaron la evolucin con la gentica, debido al innegable
avance de esta ciencia, pero sin reflexionar en las evidentes
contradicciones, lo cual dio como resultado una verdadera mezcolanza de
conceptos, dndole a todo esto el nombre de "neodarwinismo", tendencia que
gener en la Iglesia la aprobacin de la teora, lo cual al sumarse el
aspecto religioso a este asunto, se ha convertido a esta seudociencia en un
verdadero "arroz con mango".

A principios del siglo XX la teora evolucionista comenz a entrar en una
crisis de credibilidad por falta de evidencias del fenmeno de la
transformacin "gradual" de las especies, pero el redescubrimiento de las
leyes de la herencia de Gregorio Mendel, por los cientficos Hugo de Vries,
Karl Erich Correns y Erich Tschemark en 1900, tendra importantes
consecuencias en el debate evolucionista, debido a que stas hacan
evidente que lo que se observa en la naturaleza son variaciones del mismo
tema y no la llamada transformacin gradual, lo cual los llev a tratar de
explicar la teora de Darwin de otra manera.



El equilibrio puntuado

Esta nueva teora, tambin llamada saltacionismo, fue un intento fallido
realizado por Stephen Jay Gould en el ao de 1967, en la cual se trataba de
explicar que en realidad la transformacin de las especies no es gradual,
sino que es repentina, es decir, que por causa de una mutacin, de una
clase de criatura se genera otra distinta de una buena vez. No es necesario
aclarar que la gentica y la simple observacin niega esta aseveracin,
debido a que hoy en da es suficientemente conocido que los organismos
tienden a mantener su forma genotpica con absoluta fidelidad, y que cuando
se produce una mutacin siempre desmejora el diseo del cual proviene, y si
alguien se quiere convencer de esta realidad, slo tiene que visitar un
laboratorio o museo, donde tienen guardados en frascos con formol o
disecados a cientos de monstruos que no es necesario describir aqu.
Observe el lector a cualquier criatura y fjese la forma perfecta que
tienen, al nacer, un gatito, un cachorro o un beb. Si nacieran con una
mutacin, se nota inmediatamente que ha ocurrido una excepcin de la regla,
es decir, un desmejoramiento que evidencia que lo que es perfecto no puede
ser mejorado. Despus de ms de 100 aos de haberse intentado explicar la
causa de la variabilidad de las especies y su origen, ni la evolucin
gradual ni la repentina han podido demostrar que la evolucin se produce en
la realidad, ms bien todo lo contrario.

La verdad es que las tortugas siempre han sido tortugas desde que
"apareci" el gnero, y todas las especies que se han producido, tanto las
extintas como las que todava existen, simplemente son variaciones del
mismo tema. Es decir, que cada gnero de los que existen y han existido
tiene, cada uno, un origen nico e independiente (un ascendiente comn), y
una vez que aparecen, mantienen sus caractersticas distintivas, variando
en mayor o menor grado, nicamente por causas que explican muy bien las
leyes mendelianas.

El espritu cientfico es una motivacin muy humana que se manifiesta por
un gran inters y empeo en investigar la razn de ser de las cosas y de
los hechos, y que no descansa hasta descubrir las causas que los producen y
los principios y reglas que los explican. La calidad de una idea tan slo
puede verificarse mediante su efectividad.

Lamentablemente para algunos cientficos, las teoras son ms importantes
que la verdad, y las han impuesto, ms que todo, fundamentados en el
llamado "criterio de autoridad", tanto en los crculos cientficos, como en
las universidades y escuelas.  Es por estas razones que, ante la
imposibilidad, por ahora, de convencer a los crculos cientficos e
intelectuales, recomiendo a mis alumnos que le arranquen a sus textos de
estudio las pginas que les ensean la "Teora de la Evolucin" como una
certeza cientfica.

Las ideas, cuando son verdaderas, son tiles, claras y sencillas, pero la
"Teora de la Evolucin" slo ha producido confusin en todas las ciencias,
y peor aun, segregacin y exterminio de razas y pueblos en la historia del
siglo XX.

** Miguel A. Schmucke P.
   maspar@cantv.net
   Docente y comunicador social venezolano (Caracas, 1954). Ha publicado
   artculos de opinin en los diarios El Impulso y El Informador, sobre
   temas de filosofa, didctica, historia, psicologa, poltica y ciencias
   en general.



=== Mi Kierkegaard      Carlos Barbarito ==================================

Ciertas maanas voy a un caf -siempre el mismo- y all, durante hora y
media, antes de ir a mi trabajo, leo. Hoy, por ensima vez, eleg El
universo singular, un pequeo escrito de Sartre sobre Kierkegaard, de
principios de la dcada de los sesenta. Mientras lo lea pensaba de qu
manera, que no alcanzo a explicarme del todo, el pensamiento del dans
influencia desde siempre cuanto escribo. Y mi asombro se debe a que no le
lo suficiente de su obra y sin embargo encuentro ntidos reflejos de ella
en mis poemas e, incluso, lo que me sobresalta, me enfrento por primera vez
con pasajes suyos que, de un modo u otro, constituyen la materia prima de
poemas que escrib hace aos.

As, su afirmacin: Mi propia no-verdad (que, para Sartre, al menos en lo
inmediato, dice, se transforma en mi verdad) slo puedo yo descubrirla; en
efecto, no es descubierta ms que cuando soy yo el que la descubre; antes
no est descubierta en modo alguno, aunque el mundo entero la haya sabido,
puede, no tengo dudas al respecto, constituir el emblema de cuanto hice en
literatura desde el comienzo. Cada poema, cada verso de cada poema, es,
antes que cualquier otra cosa, el descubrimiento personal de algo que otros
saban antes pero que toma dimensin, valor, peso, medida cuando soy yo
quien accede a su conocimiento. Que alguien venga y me diga qu cosa es, o
puede ser, el amor, por ejemplo, no significa nada para m; es preciso que
yo mismo lo descubra aunque del amor hablen infinitos libros en infinitas
lenguas o desde el alba de los tiempos lo hayan evocado, celebrado
infinidad de hombres.

No es prodigio, hecho sobrenatural, Kierkegaard, aunque muerto, sigue
siendo contemporneo desde sus despojos literarios y convive con nosotros
porque su palabra an -y quin sabe hasta cundo- est impregnada de lo
mismo que impregna la nuestra. Y, tambin, su firme decisin -central en su
pensamiento- de ser el Individuo -hasta el extremo de pedir que ello se
grabara en su propia lpida cuando muriese- recin ahora se empieza a
comprender y, en algn futuro, ser entendida cabalmente. No resulta
fantstico, de este modo, el hecho de que su impronta atraviese una vasta
porcin del corpus literario y del corpus filosfico aunque muchos de los
escritores y filsofos que le sucedieron no lo hayan frecuentado lo
suficiente e, incluso, lo hayan obviado y hasta escarnecido.

Acaso cada poema que escribo es un intento por levantar una casa, la
propia, en mitad de la intemperie. Cuando era nio soaba con una casa y
ahora me pregunto si se trataba de una casa en el sentido ms corriente
-paredes, techo, puertas y ventanas- u otra casa, abrigo ms o menos fuerte
y duradero contra los vientos y lluvias de la existencia. Me inclino por lo
segundo. Kierkegaard pretendi a lo largo de su breve pero intensa aventura
construir un mundo -una casa- pero donde pudiese vivir -de qu me servira
construir un mundo en el que no fuera a vivir?, se pregunt. Si escribo es,
primero y principal, porque quiero convertir lo que escribo en mi mundo -mi
casa- y habitarlo. Si no fuese as, nada hara. Y, como quera Kierkegaard,
un mundo -una casa- capaz de pervivir, de superar lo contingente para
alcanzar el porvenir. Aunque a veces lo parezca, tal vez por la forma de
presentarse, mi potica pareciera hundirse en la fatalidad ciega de los
antiguos, pero no. Aun enfrentados a la ms feroz de las tempestades,
frecuente situacin meteorolgica en mi literatura, los ojos permanecen
abiertos. Si hay llave, revelacin ms o menos ltima, alguna edad dorada o
cosa semejante, seguro se encuentra adelante y no atrs. Dice Kierkegaard:
La concepcin moderna debe buscar la libertad hacia delante. Suscribo sin
temor estas palabras.

Recin esta maana, hace unas horas, leo por primera vez esta frase suya:
He mirado a los ojos de lo horroroso y no he tenido miedo. En mi La luz y
alguna cosa hay ms de un poema que sigue esta idea -descubrimiento
personal que resulta, otra vez, lo importante aunque alguien, en este caso
Kierkegaard, lo haya expresado, con ms riqueza y profundidad, antes. Pero
si el dans no manifiesta temor, yo s. Aqu nos alejamos, el miedo nos
aleja uno del otro. Bajo las capas y capas que constituyen mi literatura,
hay, debajo, en el fondo, temor, temblor. Tal vez la imagen, recurrente en
mi poesa, del nio solo bajo un cielo de relmpagos sea la ms adecuada.

Paradoja: a travs de mis poemas se puede saber de m. Y no. A travs de lo
que escribi Kierkegaard, lo mismo -dice Sartre. l y yo -quin no?-
tenemos secretos. Lo dijo: se vive en el saber y contra l. Vivo en la
poesa y contra ella. l y yo en la vida y contra ella -o lo que nos dicen
que es la vida- y, ms lejos, y ltimo, en la muerte -l ya muerto- y
contra ella -l todava, yo antes de ella. Lo digo ahora: quiero ser
distinto de mi poesa, no quedar metido en ella, quiero andar por fuera de
mi poesa, libre de ella, a salvo. Puedo? S y no. Mi poesa est tejida
con las mismas fibras que constituyen mi cuerpo. Si corro mi cuerpo en otra
direccin la poesa me seguir por sus ataduras, aunque de lejos me
seguir. Arrancarme la poesa y perder parte de mi carne como Kierkegaard
ansiaba arrancarse su religin a riesgo de perder parte de s mismo? Y
para qu? Para disfrutar la vida de otro modo, ver el mundo de otro modo,
para ya no sentir el aguijn en la carne?

Pero tenemos secretos. Algunos ni yo mismo los conozco. Y, tal vez, nunca
los conozca. Otro, adelante en el tiempo, quizs s. Y, de algn modo, me
los revele aunque yo no est all para orle. Presumo ser, en la poesa,
Adn desnudo. Me miento, claro. Aqu un secreto que ahora revelo. Dios se
retira. Mira desde lejos y sabe qu acontecer. Y acontece. Caigo. Describo
a cada rato los episodios de esa cada que, lejos de traerme la muerte, me
otorga por vez primera densidad y espesor de la vida. Hablo muchas veces de
error. Un gran error. Ahora, sin ese error, qu hubisemos sido?
Criaturas toda levedad y transparencia, sin muerte y por ello sin vida?

Todo poema es hija y hermana de la necesidad. Sin la necesidad, no hay
poema o hay escrito vaco y desinflado. Necesidad de qu? De apagar la
angustia, de cerrarle el paso, s, pero desde la angustia. De anular el
sentimiento del fracaso desde el fracaso. Paradojas. A contracorriente de
un momento y hmedos de tiempo presente. As. Hacia delante aunque el
futuro nos parezca una estacin helada o, peor, la multiplicacin al
infinito de actuales terrores.

** Carlos Barbarito
   barbarito694@hotmail.com
   Escritor argentino (Pergamino, 1955). Ha publicado diversos libros, como
   Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990), Bestiario de
   amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga (2002), as como
   otros ttulos en ediciones artesanales y en colectivas. En Internet
   textos suyos pueden leerse en su pgina web,
   http://d-sites.net/barbarito, as como en los sitios Brindin.com,
   Etctera (Brasil) y Caminos de Pakistn (Espaa). Ha obtenido, entre
   otros, el Premio Fundacin Alejandro Gonzlez Gattone, el Premio
   Fundacin Argentina para la Poesa, el Premio Ral Gustavo Aguirre de la
   Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del
   Centro de Estudiantes de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos
   Aires. Integra el Consejo Editor de la revista Matrika de San Jos de
   Costa Rica y el staff de Los Noveles.



=== Cuatro libros, cuatro poetas, cuatro profesionales ====================
=== Mauricio Garca Araujo ================================================

      (Nota del editor: el pasado 28 de julio, el doctor Mauricio Garca
      Araujo, presidente del Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo
      Uslar Pietri, de Venezuela, pronunci estas palabras en la
      presentacin de cuatro poemarios editados por la institucin).

Enrique Viloria Vera me ha pedido que haga la presentacin de este acto.
Siento gran admiracin por la poesa y un profundo respeto por quienes son
capaces de expresar sus sentimientos en lenguaje potico. Sin embargo, no
soy crtico literario. Por esa razn, al cumplir este cometido, no voy a
hacer una crtica de las obras que me corresponde presentar. En mi caso,
eso estara totalmente fuera de lugar.

Adems de presentar a los autores, me gustara centrar las ideas que
vinieron a mi mente en la medida en que lea las diferentes obras. De ser
posible, me gustara tambin tratar de entrar en sintona con ese estado
anmico que le sirve de puente al poeta, entre su propia realidad y el
misterio que ellos develan al crear su poesa.

Son cuatro libros, cuatro poetas, cuatro profesionales.

Lo primero que me llam la atencin fue que los autores han ejercido
actividades profesionales en los campos ms variados: economa, petrleo,
banca, periodismo, educacin, derecho, gerencia. Todos, sin embargo, han
sentido la necesidad de escuchar las voces que llevan dentro y transitar el
camino arduo y exigente de todo proceso de creacin artstica -en este
caso, la creacin potica.

En qu consiste ese proceso? Cmo entenderlo?

En una ocasin me encontr en una librera del este de Caracas con Manuel
Caballero, historiador, agudo analista poltico y, por encima de todo, un
gran conocedor de la idiosincrasia del venezolano. Entre libros y
ancdotas, toqu el tema de la poesa y los poetas. Sin decir una palabra,
Manuel fue a un mostrador, tom un pequeo libro y lo puso en mis manos. De
inmediato dijo lo siguiente:

"Qu hacen los poetas y cmo lo hacen, siempre ha sido un misterio para m.
Pero s te puedo decir lo que hacen los escritores como yo. Hace unos das
vino a Caracas un buen amigo mo, de Barquisimeto. Llam a mi casa, yo no
estaba. Le atendi la cocinera de la casa. Este amigo quera pasar a verme
y le pregunt a la seora cundo poda hacerlo. Ella le contest que poda
pasar en cualquier momento. El amigo insisti en ser corts y le dijo:
'Seora, yo s que Manuel es un hombre muy ocupado. Cuando regrese, por
favor, pregntele cundo puedo pasar a verlo'. De inmediato, la seora
respondi: Mire, ya le dije, venga cuando quiera. Don Manuel est aqu casi
todo el tiempo. Mire, l no trabaja, l no hace nada. Lo nico que hace es
leer y escribir".

Despus de ese comentario, decid no insistir en el tema.

No obstante, Jos Pulido, uno de los cuatro autores que me corresponde
presentar en este acto, me dio la clave que buscaba. En el prlogo para los
poemas de Enrique Viloria Vera, Pulido dice lo siguiente: "Ser poeta es
asumir un modo de existencia en el que se goza el martirio de descubrir
quin es uno mismo, de sopesar las pocas cualidades y las escasas
posibilidades que se tienen, ante los muchos defectos y las miles de trabas
que te petrifican en cada uno de los instantes que quieres volar. Asumir el
lenguaje de la poesa como quien adquiere una religin, es un atrevimiento
casi suicida, porque nada te obliga ms a acercarte a la verdad, ese
utpico puerto de llegada. Hay que arrimarse al fuego de la verdad y arder
en l".

Mara Fernanda Palacios, en el prlogo que escribi para el libro de Hanni
Ossott, Cmo leer la poesa, escribe: "Los poetas que, como Hanni Ossott,
se sienten habitados por la poesa, hablan de la precariedad, del
equilibrio y el riesgo que implica aceptar el llamado que les hace la
poesa... quizs por eso lo reciben como una ofrenda y lo viven como un
sacrificio".

Por cierto, ese libro, Cmo leer la poesa de Hanni Ossot, es precisamente
el que Manuel Caballero puso en mis manos aquel da. Es una excelente
coleccin de ensayos sobre literatura y arte, escritos por una gran
poetisa, extraordinaria mujer y excepcional ensayista. Decid utilizarlo
como referencia y gua para estos comentarios. Despus de todo, don Manuel
s respondi a mi inquietud.

Mientras lea los diferentes poemas, una idea golpeaba mi mente: cun
importante es la palabra escrita. Record un libro de Arturo Uslar Pietri,
escrito en Pars hace 25 aos, que lleva por ttulo Fantasmas de dos
mundos. En ese libro hay un pequeo ensayo, Las inmortales palabras, que
tiene que ver con el tema.

En ese ensayo (el ms corto del libro) Uslar Pietri escribe sobre Esquilo,
el gran poeta de la tragedia griega en Atenas quinientos aos antes de
Cristo, y comenta que "de todo lo que existi y floreci en ese tiempo
remoto, nada est mas vivo que este creador de palabras". Para Uslar, la
esfinge del desierto y las pirmides estn mudas y ningn mensaje surge de
la impresionante galera de Luxor. "No hablan, por lo tanto no los podemos
entender".

Observa que si los griegos hubieran dejado tan slo el Partenn y sus
estatuas, no significaran mucho ms para nosotros que los hititas o los
etruscos. "La palabra es lo que hace toda la diferencia. Los griegos siguen
vivos porque nos dejaron sus palabras".

El ensayo termina con esta frase: "para nosotros como para los griegos, la
palabra es la nica forma de inmortalidad a la que podemos alcanzar".

Ese es, realmente, el tema de esta noche.

Vamos a hablar de palabras. Pero de palabras manejadas por poetas. En sus
manos, dicen mucho ms de lo que literalmente significan. All radica el
insondable misterio al cual haca referencia Manuel Caballero: el misterio
de la creacin potica.



Enrique Viloria Vera

Comencemos por Enrique Viloria Vera.

El doctor Viloria ha sido y es muchas cosas: abogado, administrador,
economista, petrolero, gerente, recaudador de impuestos, educador,
investigador acadmico, crtico de arte, ensayista y, por encima de todo,
poeta.

En el prlogo de una seleccin de poemas de Viloria, publicada en el ao
2002 por el Centro de Estudios Ibricos y Americanos de la Universidad de
Salamanca, Joaqun Marta Sosa observa algo que es muy cierto: "Enrique
Viloria comenz a publicar su poesa de modo formal a una edad algo tarda,
a los 42 aos, pero desde entonces no ha parado".

La obra que Viloria nos trae en esta oportunidad es una antologa de poemas
escritos entre 1992 y 2004. Se titula De corazn abierto. Es una coleccin
de poemas sobre el amor y sobre cmo amar, sobre la relacin ntima entre
un hombre y una mujer, en una forma que no deja espacio para ambigedades o
recatos victorianos.

Con frecuencia Viloria suele citar a Salvador Pniker, y en la
contraportada de este libro aparece la siguiente cita de ese eminente
escritor espaol: "Slo los dioses disfrutan de una existencia sin riesgos.
Es decir, slo los dioses no existen".

La cita retrata a Viloria de cuerpo entero. Adems de poeta -o quizs, por
serlo en la forma como l entiende la poesa- Viloria es un iconoclasta.
Rechaza todo conformismo, no practica la autocensura ni acepta limitacin
alguna. "Se juega el fsico", como reza el viejo dicho venezolano, en cada
obra y en cada proyecto que acomete. Jos Pulido escribi el prlogo para
esta antologa de Viloria. El prlogo es casi tan iconoclasta como el
propio Enrique. En un intento por captar la esencia de su personalidad y su
intranquilidad creadora, Pulido dice de Viloria que "(...) es un nmada en
el cuerpo de un sedentario".

Advierte que para leerlo, "hay que sintonizar el desgarramiento de su voz,
el sacrificio del hombre que, teniendo mil caminos enfrente, escoge la
dificultad de definir las cosas para vivirlas con el riesgo de un apstol
(...)".

Agrega que "(...) es una inteligencia vertiginosa, huracanada, buscando por
dnde abrir el boquete para manifestarse libremente", y en alguna parte
sentencia: "repito que escribe como un loco, que se desmonta como posedo,
que se desbroza, que se vaca y se llena todos los das de imgenes que no
lo dejan en paz".

Emulando a los dioses de Pniker, a Viloria el riesgo le tiene sin cuidado.
Ms bien lo cultiva y hace del riesgo su compaero de correras.

Del poema "Mapas", de este libro:

      Revisando mis galeras
      esos pasajes subterrneos
      que comunican mi yo mismo
      con mi mismo yo

      Entrando en los mltiples laberintos,
      el de la duda
      el de la perplejidad
      el de la confusin
      el del desencanto

      Constato que an no tengo
      no poseo
      un plano de m mismo
      contino extraviado
      confundiendo
      mis propios puntos cardinales
      sin poder delimitar
      las complejas autopistas de la entrega
      las mltiples avenidas del amor
      las estrechas calles de la amistad

      Por eso
      indito
      casi primitivo
      sin que la cartografa me haya tocado
      me brindo a un mundo
      demarcado
      milimetrado
      conocido
      cincelado y contenido
      para que le pongan nombre
      a las letras de un alfabeto
      que me prestan
      y esta noche manipulo



Jos Pulido

Jos Pulido es escritor y periodista. Es asistente a la Direccin de la
Revista BCV Cultural, del Banco Central de Venezuela. Ha sido director de
las pginas de arte de El Universal, El Nacional y El Diario de Caracas y
jefe de Redaccin de la revista Imagen. Es novelista.

Jos Pulido pertenece a un grupo muy especial de personas: los poetas del
Banco Central de Venezuela. En ese grupo figuran Benito Ral Losada, Luis
Pastori, Domingo F. Maza Zavala y otros. Dara la impresin de que en el
templo de los nmeros, las musas insisten en colarse por las rendijas que
dejan los economistas.

Pulido nos trae una obra sobre sueos. Su ttulo, Duermevela. Son 25
poemas, identificados con nmeros, como si fuese se el nmero de sueos
que el autor admite compartir con nosotros -solo sos, no ms, pero no
menos.

En la introduccin, Pulido advierte que deseaba escribir este libro desde
hace tiempo, "porque lo tena atravesado, como un montn de escombros, en
la calle principal del pueblo que tengo en el alma". Esta frase me dijo
mucho sobre lo que vendra despus.

Pulido escribe sobre sueos que no se olvidan y sueos que uno sabe que son
sueos porque no se pueden recordar. En esos sueos estn las casas, las
piedras y las tormentas de arena de los pueblos que el poeta tiene
atravesados en el alma. Hay sueos sobre la mujer que est ah para que la
amen,

      "y si es ella la que est soando
      entonces todos somos inventados".

En el poema nmero 13, Pulido entra en contacto con la muerte. Huyendo de
un hombre que con implacable furia le persigue, busca asilo y una muchacha
lo deja cerca de un abasto donde se aglomeran sus amigos.

Ellos le dicen "te diste tu postn... pero has llegado". Y l, los mira al
desgaire,

      "con ganas de marcharme
      y sin hallar el modo de explicarles
      que haban muerto haca tiempo
      que no podan beber cerveza en una esquina".

En la parte final de la obra, nos entrega una serie de poemas sobre la
Pasin de Cristo, reflexiona sobre el misterio de la Pasin y suea con los
personajes que acompaaron al Redentor en esos momentos de sufrimiento. El
poeta nos deja con una duda terrible.

En el ltimo poema narra la maana de aquel domingo cuando Mara Magdalena
y la Madre de Jess fueron a buscarlo y la tumba estaba abierta. Ellas
anhelaban la realidad del cuerpo y slo haba quedado la mortaja. Cuenta
cmo miraba a las mujeres de Jerusaln dialogar en su sueo, ellas llorando
y anunciando la buena nueva, l deseando consolarlas.

De repente, nos dice,

      Me postr en un rincn, las manos me sudaban
      y entonces escuch la voz serena y tibia de Jess
      anidando su magia en mis odos.

      Recuerdo que me dijo
      "Vamos, Judas
      debemos conversar en el jardn
      mientras sopla la brisa".

      Y despert aterrado
      afiebrado, balbuceante en el susto, sudando vrtigos y estremecido
      porque yo conozco
      sus conversaciones.



Baslides

Nacido en Zaragoza, Espaa, Sergio Pascual Casamayor (Baslides es su
tercer nombre de pila) es de profesin economista y por vocacin editor,
novelista y poeta.

Obtuvo una licenciatura en economa en la Universidad Particular San Martn
de Porres de Lima, Per, y un doctorado en la Universidad Complutense de
Madrid. Ejerci actividades profesionales en la banca en Repblica
Dominicana, hasta 1982. A partir de ese ao se radic en Venezuela. Es
gerente general y socio del Grupo Epsilon, editor de Epsilon Libros, en
Caracas. Ha publicado un libro de cuentos y poesas. Este es su tercer
libro y su segundo poemario.

El libro de Baslides, Estticos amagos, me hizo recordar algo que
confront por primera vez durante mis das universitarios: algunos poetas
no son fciles de leer.

Lo sent cuando tomaba un curso de humanidades en mi primer ao de College
en la Universidad de Columbia, en New York. En ese curso se lean los
clsicos. En Columbia se segua y se sigue todava la idea del Canon
Occidental, el "catlogo de libros preceptivos" que incluye los grandes
libros de la cultura occidental.

En mi poca -y eso quiere decir a fines de los cuarenta y principios de los
cincuenta-, el Canon comenzaba con Homero y llegaba hasta Eugene O'Neill,
el destacado dramaturgo norteamericano. Cerrbamos el curso con su drama
Cuando el luto se convierte en Electra, que es la adaptacin de La
Orestada de Esquilo al ambiente de la Guerra Civil de mediados del siglo
XIX en los Estados Unidos. Esquilo haba sido el segundo autor que habamos
ledo en el curso. La continuidad del pensamiento clsico se haca as
evidente.

Fue en ese curso cuando, por primera vez, intent leer el Paraso perdido
de Milton, sin duda uno de los clsicos de la literatura inglesa.

Al principio pens que el problema tena que ver con el pobre dominio que
del idioma ingls tena para aquel entonces. Pero, no. Rpidamente me di
cuenta de que se trataba de algo mucho ms de fondo. Las palabras las poda
traducir pero el significado eluda mis mejores esfuerzos de comprensin.

Fue la primera vez pero no la nica. Aos ms tarde aprend que uno no
tiene que entender un poeta a las primeras de cambio. A veces, como dice
Hanni Ossott, "uno puede quedarse 23 aos con una frase incomprensible y
alegrarse por ella... porque en el fondo casi la comprende. Y as uno manda
la razn y la conciencia a paseo". Pero se queda con el poema.

En el prlogo de Estticos amagos, Joaqun Marta Sosa dice, entre otras
cosas, lo siguiente:

      "No es poesa para salir de picnic con ella".

      "Es una poesa que semeja el lecho de un ro, seco, inundado de
      piedras filosas, hoscas, capaces de anular cualquier audacia
      imprudente del viandante".

      "No es poesa acogedora, clida. Acaso ninguna lo sea. Ms bien
      despide unas voces speras, broncas, como sobrevenidas de quin sabe
      qu soterrado instinto arcaico de prdida, exilio interior y
      exterior, soledad extrema, donde el tiempo es rutina del desvivir y
      deshacer (...)".

Ms adelante, Joaqun observa que la poesa de Baslides "se sostiene, lo
que no es usual, con una tensin innovadora, propia de las poticas
honradas". En efecto, las metforas, los smbolos, el lenguaje, los
recursos que el poeta emplea, nos conducen inexorablemente hacia adentro,
hacia nuestras propias identidades, hacia ese acertijo que es el ser.

Hace tiempo, refirindose a otro libro muy distinto pero especialmente
difcil de leer, alguien me dijo, "a ste hay que leerlo con los cinco
sentidos". El libro de Baslides es uno de esos libros.

Del poema "Esttico" leo el siguiente pasaje:

      como la tarde
      que empecinadamente niega su muerte
      aunque una menguante luna
      apertura el teln

      como un cuadro
      consumido de polvo
      invariablemente en el ah

      como ese taido de nimas
      a sabiendas de que nadie ha muerto
      ni a nadie inmortaliza

      como mi ajada inmanencia
      contigua al centinela que nada dice
      slo anhelo degustar
      la rfaga que abate
      las conmovidas hojas de extenuada andanza.



Henrique Meier

Abogado, especialista en derecho administrativo, magster en gerencia
pblica, Henrique Meier es autor de ms de ochenta ttulos jurdicos.
Actualmente es coordinador del Postgrado en Derecho Corporativo y profesor
de derecho ambiental en la Universidad Metropolitana.

Meier es poeta. Ha publicado seis poemarios y forma parte del Crculo
Metropolitano de Poesa.

Con frecuencia se dice que el poeta est cerca de la muerte. La pasin por
la vida, sin embargo, hace incomprensible la muerte. D. H. Lawrence cantaba
la muerte porque, a su juicio, "sin la cancin de la muerte, la cancin de
la vida se vuelve sin sentido y necia".

En el libro Detrs del mar, Henrique Meier canta la vida y celebra el amor
pero sufre la muerte, el llanto y el dolor. En palabras del autor, el tema
central de la obra es "un amor tan hondo que toc los lmites de la
desesperacin".

Detrs del mar es un libro muy personal -dolorosamente personal. Est
dedicado a su esposa, Marlen, recientemente fallecida.

All se recogen poemas escritos a lo largo de 34 aos para quien fuera la
novia, la compaera, la amante y la esposa. Desde los das de los primeros
encuentros hasta la enfermedad, la despedida, la soledad y la resignacin,
hasta el tener que aprender a caminar de nuevo, pero solo. Es un libro
signado por la tristeza. Lleno de pena. Que se redime en la entrega, la
fidelidad y el amor.

De "Primer poema":

      Esta tarde de agosto
      miro
      tus dulces ojos
      tu negra cabellera
      tu cuerpo de hembra divina

      Pierdo el aliento y la razn al slo verte
      el mundo se detiene
      deja de girar

Del poema "Ternura debera ser tu nombre":

      Amo
      tu risa
      tu llanto
      tu silencio
      la rosa
      que reflejan tus ojos

      Ternura
      debera ser
      tu nombre

Del ltimo poema del libro, "Debo aprender de nuevo a caminar":

      No s
      cmo explicarle
      a mis hijos
      este sufrimiento
      este vaco
      este desconsuelo

      Cada noche la sueo
      en cada cancin
      la aoro

      A su lado
      mi vida tena color
      su amor colmaba mi existencia

      La vida se me est volviendo
      pesada
      como si un yunque
      arrastrara mi sombra
      debo aprender de nuevo a caminar.

Desde tiempo inmemorial, la poesa habla de deseos, pasiones, temores,
anhelos e ilusiones -de todo lo que tiene que ver con lo humano. Son
sentimientos universales.

Pero el poeta, por la forma como expresa esos sentimientos, es quien le
confiere esa sensacin de intimidad que experimenta la persona que lee y
siente un poema. En Detrs del mar, Henrique Meier nos hace partcipes de
los sentimientos mas ntimos que puede tener un ser humano.

Leyendo estas cuatro obras, sent la necesidad de regresar a Harold Bloom,
uno de los crticos literarios de habla inglesa ms prestigiosos e
importantes de los ltimos 30 aos. Recordaba una cita y la encontr.

En su obra, El Canon Occidental, publicada en 1994, Bloom dice lo
siguiente: "Las tradiciones nos cuentan que el yo libre y solitario escribe
a fin de superar la mortalidad. Creo que el yo, en esa bsqueda de la
libertad y la soledad, lee en el fondo con un nico objetivo: enfrentarse a
la grandeza. Esa confrontacin apenas enmascara el deseo de formar parte de
la grandeza, que es la base de la experiencia esttica que antao se llam
lo Sublime".

Agradezco a Viloria, Pulido, Baslides y Meier por haberme brindado una
oportunidad excepcional: la oportunidad de reencontrarme a m mismo con
todas estas ideas y hacerme pensar en cosas que nos acercan a lo sublime.
Al final del da, en eso consiste ser humano, en la eterna bsqueda de lo
que nos acerca a Dios.

Permtanme terminar con algo que le escuch a Arturo Uslar Pietri, ya casi
al final de su vida. Pienso que est "mandado a hacer", para expresar lo
que siento en relacin con estos cuatro poetas y sus obras.

Parafraseando lo dicho por el doctor Uslar, a estos poetas me gustara
decirles: "Vienen ustedes como reyes magos, cargados de regalos para el
alma".

Son regalos que nos hacen partcipes de una inmensa riqueza espiritual y
ese es un don que bien vale la pena disfrutar y atesorarlo para el
recuerdo.

** Mauricio Garca Araujo
   Economista venezolano. Consultor empresarial, ex presidente de la
   Asociacin de Ejecutivos de Venezuela y del Banco Central de Venezuela.
   Docente de la Ctedra de Economa de Venezuela "Arturo Uslar Pietri" en
   la Universidad Metropolitana de Caracas (Unimet).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== El poder de la fantasa      Vctor Montoya ===========================

La palabra fantasa viene del griego "phantasia", que significa: facultad
mental para imaginarse cosas inexistentes y proceso mediante el cual se
reproducen con imgenes los objetos del entorno. La fantasa, que debe ser
defendida a toda costa, constituye el grado superior de la imaginacin
capaz de dar forma sensible a las ideas y de alterar la realidad, de hacer
que los animales hablen, las alfombras vuelen y las cosas aparezcan y
desaparezcan como por arte de magia.

La fantasa recoge su material de la realidad interna y externa, con la
cual se concibe una realidad distinta, revirtindola o reformndola. Con el
golpe de la imaginacin se puede asociar las imgenes de la realidad y
agruparlas en una totalidad con significado diferente, como el hecho de
juntar el cuerpo de un hombre y un caballo para dar nacimiento a un
centauro o dotar propiedades humanas a animales y objetos inanimados. Con
la fantasa se puede deformar la personalidad a partir de un pequeo
defecto; por ejemplo, quitarle la propiedad de maldad a lo diablico o
hacer de la virtud de lo bueno mucho ms bueno.

La fantasa cumple una funcin imprescindible en nuestras vidas, no slo
porque sirve como vlvula de escape a la realidad existencial, sino tambin
porque es la fuerza impulsora que permite rectificar la realidad
insatisfactoria y realizar los deseos inconclusos por medio de los
ensueos. "Si la persona es pasiva, si no lucha por un futuro mejor y su
vida actual es difcil y falta de alegras, con frecuencia se crea una vida
ilusoria, inventada, en la que se satisfacen completamente sus necesidades,
donde l todo lo puede, donde ocupa una posicin imposible de alcanzar en
el momento actual y en la vida real. La imaginacin pasiva puede surgir no
intencionalmente. Esto sucede principalmente cuando se debilita la
actividad de la conciencia, del segundo sistema de seales, en un estado de
ocio temporal, en estado de somnolencia, en estado de afecto, durante el
sueo (los sueos), en estado de afecciones patolgicas de la conciencia
(alucinaciones), etc." (Petrovski, A., 1980, p. 323).

La fantasa, al igual que el pensamiento, es uno de los procesos
cognoscitivos superiores que nos diferencian de la actividad instintiva de
los animales irracionales. No es casual que en el plano laboral sea
imposible empezar un trabajo sin antes imaginar su resultado. La fantasa
es tan importante para construir una mesa como para escribir un libro, pues
ambos requieren ser planificados por anticipado, para obtener el mismo
resultado que se concibi por medio de la imaginacin; un aspecto que es
indispensable en el trabajo artstico, cientfico, literario, musical y en
todas las actividades en las cuales interviene la capacidad creativa.

La fantasa, como cualquier otro aspecto del conocimiento humano, ha sido
un tema que ocup el tiempo y la mente de los hombres desde la ms remota
antigedad. Los filsofos como Schiller, Schelling, Schopenhauer y Hegel,
ponderaron el rol activo de la fantasa en los procesos racionales y
cognitivos, mientras los escritores romnticos, como Wordsworth y
Coleridge, sostuvieron la teora de que slo a travs de la fantasa se
poda alcanzar la ciencia y la verdad.

Sin fantasa no es posible ningn conocimiento humano. La imaginacin,
concebida como una facultad capaz de reproducir mentalmente las causas y
soluciones de los problemas reales, es la mejor ayuda para un psiclogo,
sobre todo cuando tiene que hacerse una idea de la situacin del paciente y
debe encontrar la orientacin teraputica correcta. La psicologa moderna
ha constatado que el poder de la fantasa sobre la psique es ms
determinante que el principio del deseo, pues se dice que en el conflicto
entre deseo y fantasa es siempre la fantasa la que se sobrepone al
principio del deseo.

La fantasa, aparte de constituir uno de los elementos vitales que
permitieron al hombre sobrevivir en medio de la naturaleza salvaje, es un
don que deben cultivar los individuos, pues sin ella sera ms difcil
reformar o transformar la realidad insatisfactoria y alcanzar un desarrollo
humanstico y tecnolgico en provecho de la colectividad. La fantasa forma
parte de nuestro cerebro desde el instante en que la usamos como mecanismo
de supervivencia, para descubrir nuestra situacin existencial, contemplar
el mundo desde otras perspectivas, estimular nuestras posibilidades
creativas y satisfacer los deseos no cumplidos. En concreto, como seal J.
J. R. Tolkien: "La fantasa es, como muchas otras cosas, un derecho
legtimo de todo ser humano", pues a travs de ella se halla una completa
libertad y satisfaccin.



Consideraciones sobre la fantasa infantil

Bruno Bettelheim, en su investigacin psicoanaltica de los cuentos de
hadas, encontr en la trama un alto valor esttico y teraputico, capaz de
desencadenar las ataduras neurticas y ayudar a los nios a solucionar sus
angustias y conflictos emocionales. Sin embargo, ya mucho antes de que
Bettelheim diera a conocer su Psicoanlisis de los cuentos de hadas,
Sigmund Freud defini la fantasa como un fenmeno inherente al
pensamiento, como una actividad psquica que est en la base del juego de
los nios y en el arte de los adultos, puesto que los instintos
insatisfechos son las fuerzas impulsoras de la fantasa y cada fantasa es
una satisfaccin de deseos, una rectificacin de la realidad
insatisfactoria. Tanto el juego como el arte ayudan al individuo a soportar
una realidad apuntalada de conflictos emocionales y contradicciones
sociales. "No habremos de buscar ya en el nio las primeras huellas de la
actividad potica?", indagaba Freud. "La ocupacin favorita y ms intensa
del nio es el juego. Acaso sea lcito afirmar que todo nio que juega se
conduce como un poeta, crendose un mundo propio o, ms exactamente,
situando las cosas de su mundo en un orden nuevo, grato para l. Sera
injusto en este caso pensar que no toma en serio ese mundo; por el
contrario, toma muy en serio su juego y dedica en l grandes afectos. La
anttesis del juego no es la gravedad, sino la realidad. El nio distingue
muy bien la realidad del mundo y su juego, a pesar de la carga de afecto
con que lo satura, y gusta de apoyar los objetos y circunstancias que
imagina en objetos tangibles y visibles del mundo real. Este apoyo es lo
que an diferencia el 'jugar' infantil del 'fantasear' (...). El poeta hace
lo mismo que el nio que juega: crea un mundo fantstico y lo toma muy en
serio; esto es, se siente ntimamente ligado a l, aunque sin dejar de
diferenciarlo resueltamente de la realidad (...). Cuando el nio se ha
hecho adulto y ha dejado de jugar; cuando se ha esforzado psquicamente, a
travs de decenios enteros, en aprehender, con toda la gravedad exigida,
las realidades de la vida, puede llegar un da a una disposicin anmica
que suprima de nuevo la anttesis entre el juego y la realidad. El adulto
puede evocar con cunta gravedad se entregaba a sus juegos infantiles y,
comparando ahora sus ocupaciones pretendidamente serias con aquellos juegos
pueriles, rechazar el agobio demasiado intenso de la vida y conquistar el
intenso placer del humor (...). El hombre que deja de ser nio, en lugar de
jugar, fantasea. Hace castillos en el aire; crea aquello que denominamos
ensueos o sueos diurnos" (Freud, S., 1984, pp. 10-11).

De modo que la actividad de la fantasa es la creacin artstica, los
sueos diurnos y el ingenioso juego de los nios, especialmente el "juego
de roles", a travs del cual los nios representan el rol profesional y
familiar de los adultos. El nio, en su deseo de ser adulto, juega a ser
mayor, imitando en el juego lo que de la vida de los mayores ha llegado a
conocer. Pero no tiene motivo alguno para ocultar tal deseo, como ocurre
con el adulto, quien, sujeto a las normas lgicas y racionales de su
entorno, se avergenza de sus fantasas porque las considera propias de un
infantilismo pueril e ilcito. El nio, en cambio, juega y fantasea hasta
el cansancio, representa una serie de personajes en su proceso de
socializacin, independientemente de cul sea la reaccin de su entorno. El
nio imita el ladrido del perro y representa a los personajes del cine y la
televisin. En su mundo fantstico todo es posible: la hormiga habla con
voz humana, el rbol corre por las praderas y las piedras levantan vuelo
como los pjaros. El nio, a diferencia del adulto, no tiene por qu
avergonzarse ni ocultar sus fantasas a los dems. l es el artfice de un
mundo hecho de magia y fantasa, donde slo tienen acceso quienes estn
dispuestos a seguir sus reglas.

El juego es una de las actividades principales del nio en el perodo
preescolar, pues le permite desarrollar sus facultades sociales e
imaginativas, en virtud de que "la situacin imaginada es elemento
indispensable del juego y es una transformacin libre, no limitada por las
reglas de la lgica y por las exigencias de que debe parecer real, de la
reserva de representaciones acumulada por el nio. La imagen de la fantasa
se manifiesta aqu como programa de la actividad creativa. El nio que
imagina ser cosmonauta estructura correspondientemente su conducta y la
conducta de sus compaeros de juego: se despide de sus "parientes y
amigos", da parte al "constructor general", representa el cohete durante la
partida y, a s mismo, dentro del cohete, etc. Los juegos con personajes
que ofrecen rico alimento a la imaginacin infantil permiten al nio
profundizar y consolidar cualidades valiosas de la personalidad (valenta,
decisin, organizacin, ingenio, etc.), confrontando su conducta y la
conducta ajena en la situacin imaginada y con la conducta del personaje
imaginado, el nio aprende a realizar las necesarias evaluaciones y
comparaciones" (Petrovski, A., 1976, pp. 329-330).

La fantasa, que emerge de lo concreto y no de lo abstracto, hace que el
nio invente y modifique su entorno, as como Leonardo da Vinci dise una
nave espacial luego de observar a los pjaros, o como Julio Verne escribi
aventuras de submarinos despus de observar a los peces. Del mismo modo,
los nios, por medio de su imaginacin inagotable, transforman la realidad
en la que viven, sobre todo, si se piensa que cualquier actividad
fantstica en ellos es reproduccin, herencia o imitacin de su experiencia
anterior, de acciones y situaciones observadas, sentidas u odas en la
naturaleza y en el mundo adulto. La prueba est en que un nio puede
tenderse de bruces sobre el csped e imaginar que las nubes son monstruos
surcando el espacio o, estando sentado en una caja, imaginarse que es un
pirata a bordo de una nave mecindose en alta mar, asediado por ballenas y
tiburones.

La fantasa no es un privilegio reservado slo para escritores y pintores,
sino una facultad humana que ocupa un primer lugar en la vida mental de los
nios, quienes, como los hombres primitivos, recurren a la imaginacin para
compensar su falta de capacidad cognoscitiva. Segn Henri Wallon: "Lo nico
que sabe el nio es vivir su infancia. Conocerla corresponde al adulto"
(Wallon, H., 1980, p. 13).

Una de las constantes del poder de la fantasa es que los nios, mejor que
nadie, gozan con las aventuras de la imaginacin, con esos hechos y
personajes que los transportan hasta la sutil frontera que separa a la
realidad de la fantasa, pues todo lo que es lgico para el adulto, puede
ser fantstico para el nio, y todo lo que al adulto le sirve para
descansar, al nio le sirve para gozar. El nio, a diferencia del adulto,
ve en el realismo un mundo lleno de magia y ficcin, como dijera la
psicloga italiana Paula Lombroso: "Todas nuestras distinciones doctas y
sutiles entre el reino animal, vegetal y mineral, entre cosas animadas e
inanimadas, no existen para los nios" (Lombroso, P., 1923, p. 142).



La fantasa como estmulo de la creatividad

La fantasa es una condicin fundamental del desarrollo normal de la
personalidad del nio, le es orgnicamente inherente y necesaria para que
se expresen libremente sus posibilidades creadoras. La fantasa estimula al
hombre comn y al hombre de ciencia. El fsico alemn-americano Albert
Einstein, entrevistado por George Silvestre Viereck en 1929, dijo: "Soy lo
suficientemente artista como para dibujar libremente sobre mi imaginacin.
La imaginacin es ms importante que el conocimiento. El conocimiento es
limitado. La imaginacin circunda el mundo (...). Cuando me examino a m
mismo y mis formas de pensar, llego a la conclusin de que el regalo de la
fantasa ha significado ms para m que mi talento para absorber el
conocimiento positivo". Sin duda, ninguna persona activa y de pensamiento
normal podra vivir sin fantasa. Varios matemticos, atribuyndole gran
importancia al papel de la imaginacin en la vida de los seres humanos y la
creacin cientfica, manifestaron que ni los clculos diferenciales ni
integrales se pudieron haber descubierto sin la ayuda de la fantasa.

La historia de los descubrimientos cientficos contiene gran cantidad de
ejemplos en que la imaginacin intervino como uno de los elementos ms
importantes de la actividad cientfica, en virtud de que la fantasa tiene
una propiedad cuyo valor y cualidad es inestimable. Opinin que comparte el
escritor Kornej Chukovski, quien, en su libro De los dos a los cinco cuenta
el caso de una madre, enemiga de los cuentos y de la fantasa, cuyo hijo,
quizs por venganza por habrsele quitado los cuentos, empez a entregarse
a la fantasa ms exuberante. As, "inventa que a su habitacin fue a
visitarlo un elefante rojo, que tiene una osa amiga y, por favor, no se
siente en la silla del lado, porque, acaso no ve? Est la osa en esta
silla. 'Mam, dnde vas? Vas donde los lobos! No ves que aqu estn los
lobos!' " (Chukovski, K., 1968, p. 277).

Entre los estudiosos de la literatura, algunos tendieron cercos a la
fantasa como si fuese un elemento de dimensiones determinadas, al que se
le puede empaquetar para hacer regalos de cumpleaos o Navidad; mientras
otros, simple y llanamente, negaron su existencia, como quien niega la
existencia de los sentimientos y los sueos por carecer de cuerpo. Empero,
la mejor respuesta a esta tendencia nihilista fue la de guiar a los nios
hacia el mundo de la fantasa, que es su propio mundo, con la ayuda de
libros que estimulan el desarrollo de su imaginacin, su destreza
lingstica y sensibilidad esttica. El psiclogo considera que "la
imaginacin favorece al desarrollo de la actividad mental del nio, como si
fuese una gimnasia voluntaria, y la compara con la actividad fsica intensa
de los primeros aos de vida, que favorece el desarrollo muscular del
cuerpo. Y tambin reconoce en la imaginacin instrumentos de conocimiento
de s mismo y del mundo que le rodea" (Elizagaray, M-O., 1976, p.16).

El psiclogo suizo Jean Piaget estaba convencido de que el nio estructura
su capacidad y sus conocimientos a partir de su entorno y de s mismo, por
medio de estructurar sus experiencias e impresiones, y organizar sus
instrumentos de expresin. Cuando el nio escucha un cuento fantstico o de
hadas, que trata sobre algo nuevo, puede aprender y asimilar con la ayuda
de sus conceptos y experiencias anteriores, y para alcanzar una comprensin
ms profunda y desarrollar su nuevo concepto, el nio acomoda sus
conocimientos nuevos a sus conocimientos viejos. Segn confirman muchos
antecedentes psicolgicos, la fantasa del nio es una de las condiciones
ms importantes para la asimilacin de la experiencia social y los
conocimientos.



Fantasa y literatura infantil

La actividad ldica de los nios, como la fantasa y la invencin, es una
de las fuentes esenciales que le permiten reafirmar su identidad tanto de
manera colectiva como individual. La otra fuente esencial es el
descubrimiento de la literatura infantil cuyos cuentos populares, relatos
de aventuras, rondas y poesas, le ayudan a recrear y potenciar su
fantasa.

La literatura infantil, aparte de ser una autntica y alta creacin
potica, que representa una parte esencial de la expresin cultural del
lenguaje y el pensamiento, ayuda poderosamente a la formacin tica y
esttica del nio, al ampliarle su incipiente sensibilidad y abrirle las
puertas de su fantasa.

Sin embargo, as como la fantasa es un poder positivo que estimula la
creatividad humana, es tambin un poder peligroso, si a travs de ella se
exaltan valores que rompen con las normas morales y ticas de una sociedad
determinada. Claro est que la fantasa por la fantasa no es ninguna
garanta para que la literatura sea de por s buena y sus fines
constructivos. La fantasa, como cualquier otra facultad humana, puede ser
usada como un recurso negativo. Esto ocurre, por citar un caso, cuando por
medio de una obra literaria se proyectan prejuicios sociales o raciales,
con el fin de lograr objetivos que son negativos para la convivencia social
y la formacin de la personalidad del nio.

Afortunadamente, gracias a la accin de los mecanismos de la imaginacin,
tanto el transmisor (autor) como el receptor (lector), saben que el
argumento y los personajes de una obra literaria no siempre corresponden a
la realidad, sino a la fantasa de su creador, quien, a diferencia de lo
que sucede en la vida concreta, determina con su imaginacin el destino de
los personajes, el hilo argumental, la trama y el desenlace de la obra. En
este caso, la fantasa del autor nos acerca a una nueva realidad que, aun
siendo ficticia, ha sido inventada sobre la base de los elementos
arrancados de la realidad. Asimismo, la fantasa no slo cumple una funcin
invalorable en la vida del escritor, sino tambin del hombre de ciencia. La
fantasa prueba las posibilidades del pensamiento, encuentra nuevos medios
y realiza los proyectos que luego se modifican con un pensamiento crtico.
La fantasa es una palanca que sirve para transformar una realidad
determinada y crear una obra que an no existe.

Si bien es cierto que los cuentos populares han amamantado durante siglos
la fantasa de grandes y chicos, es tambin cierto que ha llegado la hora
de plantearse la necesidad de forjar una literatura especfica para los
nios, una literatura que desate el caudal de su imaginacin y se
despliegue de lo simple a lo complejo; de lo contrario, ni el libro ms
bello del mundo lograr despertar su inters, si su lenguaje es abstracto,
su sintaxis intrincada y su contenido exento de fantasa.

Se debe partir del principio de que la imaginacin est estrechamente
vinculada al pensamiento y de que el pensamiento mgico del nio hace de l
un poeta por excelencia. Toda obra que se le destine debe tener un carcter
imaginario, un lenguaje sencillo y agradable, sin que por esto tenga que
simplificarse o trivializarse. A este texto, depurado de toda lisonja
idiomtica, moral y retrica, se le debe aadir, en el mejor de los casos,
ilustraciones que despierten su inters. Slo as se garantizar que el
nio encuentre en la obra literaria a su mejor compaero.

Las joyas literarias ms codiciadas por los nios son los cuentos
fantsticos, que narran historias donde los rboles bailan, las piedras
corren, los ros cantan y las montaas hablan. Los nios sienten especial
fascinacin por los castillos encantados, las voces misteriosas y las
varitas mgicas.

El cuento, gnero en el cual es posible todo, tambin ha despertado el
talento y la creatividad de muchos hombres clebres, y, para ilustrar esta
afirmacin, valga recordar la ancdota vertida por la bibliotecaria
norteamericana Virginia Haviland, en el XV Congreso Internacional del IBBY,
celebrado en Atenas en 1976: un da, una madre angustiada se dirige al
padre de la Teora de la Relatividad para pedirle un consejo: qu debo
leerle a mi hijo para que mejore sus facultades matemticas y sea un hombre
de ciencia? Cuentos, contest Einstein. Muy bien, dijo la madre. Pero, qu
ms? Ms cuentos, replic Einstein. Y despus de eso?, insisti la madre.
Aun ms cuentos, acot Einstein.

Los poetas, sabios y nios, conocen los dones que los cuentos populares
otorgan a los humanos para que stos no pierdan el enlace con el
maravilloso mundo al que tuvieron acceso en un tiempo remoto, y que an
siguen aorando. Dimensin mgica a la cual se refiri Alexander
Solzhenitsin en su discurso de agradecimiento por el Premio Nobel de
Literatura, que se le concedi en 1970: "Hay cosas que nos llevan ms all
del mundo de las palabras; es como el espejito (dira tambin Alicia
mirndose en el espejo inventado por Lewis Carroll) de los cuentos de
hadas: se mira uno en l y lo que ve no es uno mismo. Por un instante
vislumbramos lo inaccesible, por lo que clama el alma".

Nadie sabe con certeza a qu edad, forma o circunstancia aparece la
imaginacin en el nio. Empero, la aparicin de las imgenes de la
fantasa, que juegan un rol preponderante en su vida, es el resultado de la
actividad del cerebro humano, compuesto de dos hemisferios que poseen
numerosas circunvoluciones, que ponen en funcionamiento tanto la
imaginacin como otros procesos psquicos.



Fantasa, animismo y mentira

Por la importancia que reviste la imaginacin en los nios, los psiclogos
han dividido la evolucin de la fantasa en etapas: la primera consiste en
el paso de la imaginacin pasiva a la imaginacin activa y creadora; la
segunda, conocida con el nombre de "animismo", es la etapa en la cual el
nio atribuye conciencia y voluntad a los elementos inorgnicos y a los
fenmenos de la naturaleza. La fantasa del nio tiene tanto poder que es
capaz de dotarle vida al objeto ms insignificante. Por ejemplo, los de
edad preescolar, al margen de personificar las funciones cotidianas de
ciertos individuos del conglomerado social, pueden tambin personificar las
letras del abecedario, decir que la letra "a" es una seora gorda y la "i"
un caballero con sombrero. "La fantasa infantil", explica el psiclogo
Lawrence A. Averill, "no conoce frenos: ac acepta el mundo tal como es.
All lo rehsa, en otra parte lo transforma (...). En este mundo que gira
alrededor de la personalidad infantil, las reglas son aburridas o
superfluas, el orden, el decoro, la consideracin para los dems,
pensamientos secundarios de adultos". Y, agregando, Cousinet dice: "El
mundo en el cual vivimos no es el mismo que l -el nio- conoce. Los
objetos no son los mismos, sino algo de ellos mismos y de cualquier otra
cosa. La mueca es una mueca y tambin una pequea nia; la silla es una
silla y tambin un coche, un vagn de ferrocarril un vapor; el bastn es
tambin un bastn y un caballo, el propio cuerpo es un cuerpo humano y en
ocasiones tambin el cuerpo de una bestia. La preferida imaginacin que el
nio desliza en sus juegos, no es ms que una confusin fcilmente
observable (...). Una calabaza es una carroza, un ogro es un len o un
ratn, una rata es un lacayo. Ulises es un joven o un viejo, Minerva es una
diosa y una mortal. Proteo es todo lo que el nio quiere, un gato habla
como un hombre, botas mgicas se adaptan a todos los pies. Es una
transformacin perpetua. Nada es sino que lo parece ser y las cosas sinfin
y los seres pasan de un estado a otro, sin que uno pueda asirse de nada,
sin que nada parezca estable, inmvil, en este mundo irreal hecho de luz y
de sombra" (Cousinet, R., 1911).

Una vez superada la etapa del "animismo", esencialmente vinculada a los
objetos y al contexto familiar, el nio ingresa a la tercera etapa, en la
cual imagina a personajes sobrenaturales cuyas hazaas lo seducen y
sugestionan. "Empieza a darse cuenta de la complejidad del mundo con el
arribo a esta llamada edad de la imaginacin, que coincide con la entrada
en la 'edad de la razn' (...). En este momento su inters se vuelve hacia
los cuentos folklricos primitivos, llamados a veces en un sentido
genrico, cuentos de hadas, que los transportan al reino de lo fabuloso"
(Elizagaray, M-O., 1975, p. 30).

El nio parece un hombre primitivo que, deslumbrado por lo desconocido y
maravilloso, cree que los astros son seres fantsticos dominando sobre l y
a quienes se les debe rendir pleitesa como lo hacan los incas al sol y la
luna. Su imaginacin galopante crea personajes esotricos; unas veces
bellsimos y otras horribles; de su temor surgen las hadas y los duendes,
que lo protegen y lo amenazan. Los mitos y las leyendas, en sus versiones
ms sencillas, le encantan y sobrecogen como al hombre primitivo. Adems,
en este perodo entra en contacto con la escuela, el maestro y la
literatura, que lo conducen de la mano por un mundo lleno de fantasa y
misterio. Como bien deca Claparde: "El nio deforma la verdad y se gana
el epteto de embustero, sin embargo no tiene intencin de engaar, sino
que prolonga una comedia de la cual l mismo es juego a medias" (Claparde,
., 1916, p. 448).

Lo cierto es que la fabulacin del nio no tiene nada que ver con la
mitomana del adulto. Para el nio es normal trocar la realidad en fantasa
y la fantasa en realidad; la mentira en el adulto, en cambio, es una
alteracin de la verdad de manera voluntaria y consciente. No obstante,
desde la ms remota antigedad hasta nuestros das, muchos siguen
considerando al nio como un "homnculo" (adulto en miniatura) y siguen
exigiendo de l un razonamiento lgico, a pesar de que la psicologa
evolutiva ha demostrado que el nio tiene un dinamismo propio que lo
diferencia del adulto.



Bibliografa

 - Casona, A: La hora de la fantasa, Boletn 24 del Centro de Divulgacin
   de Prcticas Escolares, Montevideo, 1942.

 - Chukovski, Kornej: De los dos a los cinco, Ditskaya Literatura, Mosc,
   1968.

 - Claparde, douard: Psicologa del nio y pedagoga experimental,
   Madrid, 1916.

 - Cousinet, Roger: Les lectures des enfants, Ed. L' Educateur Moderne,
   Pars, 1911.

 - Elizagaray, Marina Alga: En torno a la literatura infantil, Ed Unin de
   Escritores y Artistas de Cuba, La Habana, 1975.

 - Elizagaray, Marina Alga: El poder de la literatura infantil para nios y
   jvenes, Ed. Letras Cubanas, La Habana, 1976.

 - Freud, Sigmund: Psicoanlisis aplicado y tcnica psicoanaltica, Ed.
   Alianza, Madrid, 1984.

 - Gonzlez Lpez, Waldo: Escribir para nios y jvenes, Ed. Gente Nueva,
   La Habana, 1983.

 - Lombroso, Paula: La vita del bambini, Torino, 1923.

 - Petrovski, A.: Psicologa general, Ed. Progreso, Mosc, 1980.

 - Sosa, Jesualdo: La literatura infantil, Ed. Losada, S.A., Buenos Aires,
   1944.

 - Wallon, Henri: La evolucin psicolgica del nio, Ed. Grijalbo,
   Barcelona, 1980.

** Vctor Montoya
   montoya@tyreso.mail.telia.com
   Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958).
   Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo
   Banzer, fue liberado en 1977, despus de haber pasado por las prisiones
   de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaa de Amnista
   Internacional. En prisin escribi su testimonio Huelga y represin. Se
   exili en Suecia. Es autor de Das y noches de angustia (1982), Cuentos
   violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la
   conciencia (1994), Antologa del cuento latinoamericano en Suecia
   (1995), Palabra encendida (1996), El nio en el cuento boliviano (1999),
   Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y
   socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasa (2003)
   Dirigi las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido
   premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en
   antologas internacionales. Actualmente escribe para diversas
   publicaciones en Amrica Latina y Europa.



=== La lucha por los Derechos de la Mujer      Jorge Majfud ===============

Por qu el feminismo y los movimientos por los Derechos de la Mujer
surgieron en Occidente? Creo que la respuesta es bastante sencilla: los
derechos de la mujer devienen como problemtica consciente luego de la
declaracin de los derechos del hombre, lo que podramos fechar (slo por
comodidad intelectual) en los aos de la Revolucin Francesa. Sin embargo,
nada de esto hubiese sido posible sin la previa revolucin humanista y la
revolucin del Renacimiento, la que, paradjicamente, aunque
deliberadamente se eche al olvido, fue una consecuencia del comercio con la
cultura islmica anterior. Estos derechos y libertades, establecidos
explcitamente en Francia hace dos siglos, fueron confirmados en la
Declaracin Universal de los Derechos Humanos. Tanto en 1948 como en 1979
(ao de la Convencin Internacional sobre la Abolicin de todas las formas
de discriminacin contra la Mujer) qued explcito e insoslayable que la
mitad de la poblacin del mundo haba sido, hasta entonces, relegada en sus
derechos como si se tratase de una especie animal diferente a la del
hombre.

En el mundo islmico -para no entrar a complicar el anlisis considerando
esa gigantesca regin humana que es el este asitico e, incluso, la mitad
sur de frica- no existi algo parecido. Pero, por qu? Si bien en la Edad
Media el mundo musulmn se encontraba ms inclinado hacia un humanismo que
era fanticamente negado por la Iglesia en Europa, luego del Renacimiento
el hombre comenz a tomar un lugar central. Al mismo tiempo que la
astronoma, la fsica, la biologa y, finalmente, la psicologa, lo sacaba
del centro material, al mejor modelo ptolemaico, la filosofa (en su camino
hacia la epistemologa y hacia la tica humanista) lo puso en el centro de
todos los objetivos terrenales y metafsicos. Mientras tanto, y del otro
lado del Mar Mediterrneo, el mundo islmico giraba en otra direccin,
volviendo ms a las races religiosas que le haban sido propias al
cristianismo europeo en su apogeo. De esa forma, la mxima mahometana que
ms gustan olvidar los fanticos, "la tinta del sabio es ms valiosa que la
sangre del mrtir", se convirti en la ms moderna, fantica y retrgrada
-"el que viva de la pluma morir por la espada", la que he ledo hace pocos
aos en el informe de una agencia de informacin internacional, llegada de
Argelia, si mal no recuerdo. La historia es as: trgico-paradjica.

En el mundo islmico no existi nada parecido a la subversin del hombre a
la autoridad divina, como s ocurri en la Europa del humanismo. No ha
surgido dentro del seno de su cultura la reivindicacin de los Derechos de
la Mujer porque tampoco existi una reivindicacin de los Derechos del
Hombre. Esto, que puede parecer extrao a primera vista, no lo es, ya que
si bien las sociedades islmicas son predominantemente masculinas en su
organizacin, el hombre no es el centro del derecho ni de la reflexin
crtica de su propio destino, sino que est sometido a la fatalidad de la
divinidad.

El feminismo tuvo, a mi entender, desde el siglo XIX, un perodo heroico
donde su lucha fue por el reclamo de un reconocimiento de los derechos
igualitarios de las mujeres. Ya pasada la mitad del siglo siguiente, se
podra decir que ese reconocimiento fue logrado. Actualmente, aceptar
pblicamente la igualdad de los Derechos de la Mujer es una posicin
"polticamente correcta" -lo que, dicho sea de paso, no deja de ser una
amenaza a la lucidez crtica de estas reivindicaciones-, tanto que es
sostenida casi unnimemente, incluso en el seno de las sociedades ms
machistas de Occidente.

Sin embargo, ahora la lucha de las mujeres se orienta en otro sentido:
lograr que ese reconocimiento se materialice (se da la paradoja de que en
el mundo islmico han existido muchas mujeres presidentes, pero ninguna en
Norteamrica ni en la mayora de los pases occidentales). Para ello,
existe multiplicidad de organizaciones estatales, privadas, ONGs, etc., que
se estn encargando del trabajo. Las estrategias son varias y los
resultados dispares. Podemos reconocer algunas corrientes: 1) el clsico
feminismo combativo, otrora fructfero pero que, al haber obtenido su
primer objetivo (el reconocimiento) se ha vuelto ms bien inoperante y
panfletario; 2) una corriente autocomplaciente en la cual se procura
afirmar que las mujeres no slo son vctimas de un tirano llamado,
indiscriminadamente, Hombre, sino que adems son buenas, sacrificadas,
solidarias, inteligentes y bonitas. Esta ideologa simplista tiene un campo
frtil en Internet, en la televisin y hasta en simposios y congresos muy
bien organizados. Recientemente, en uno de stos se lleg a la siguiente
conclusin: "Hay que montar redes de mujeres 'triunfadoras' que puedan
establecer una relacin solidaria hacia el resto de mujeres que quieran
'triunfar'. (...) Ser solidarias. Hay que evitar decir 'La culpa es de las
mujeres' y evitar criticarnos entre nosotras" (1). Todo esto acompaado por
novelas proselitistas donde no se indaga en la condicin humana (o
mujereana) ni se incomoda con cuestionamientos o reflexiones molestas, sino
todo lo contrario: se dice lo que las mujeres quieren or decir de s
mismas, lo que, por otro lado, le viene como anillo al dedo al siempre
expansivo mercado de consumo; 3) una corriente que ve en el hombre no slo
al objeto de sus frustraciones personales sino su enemigo y rival con el
cual es necesario competir: cuando exista igual nmero de cientficas, de
polticas, de conductoras de camiones, de ajedrecistas y de hombres que
menstren y den a luz se habr logrado el prximo objetivo; para esta
corriente, est de ms decir, o la naturaleza es injusta o el ciclo de
reproduccin de la mujer es una imposicin cultural del macho que nunca
quiso darle el pecho a sus cros; 4) un grupo que ha entendido que las
mujeres deberan tener los mismos derechos que los hombres, pero stos no
se materializan porque existe una pesada herencia social, econmica y
cultural que estructura los smbolos y hasta los espacios fsicos en
funcin de un poder masculino. Dentro de este grupo, incluso, podemos
encontrar mujeres que alcanzan a comprender que la herencia cultural del
machismo tambin somete a los hombres, aunque de una forma menos evidente:
el mayor acceso de las mujeres a las universidades tambin significa la
presin laboral y exitista de la sociedad hacia los hombres; la sociedad
tolera menos un hombre que estudia y es mantenido por su esposa que
trabaja, que la situacin inversa, por no hablar de las presiones sexuales
a las que estn sometidos los adolescentes varones por parte de la sociedad
y de sus propias madres.

De mi paso por la Universidad de la Repblica del Uruguay siempre he
rescatado muchas cosas. Una de ellas, por ejemplo, fue la total ausencia de
discriminacin de gnero entre nuestros compaeros de aula, hecho que ha
sido reconocido en una pasada discusin con otros ex compaeros. Si bien es
cierto que las estadsticas pueden decir que hay ms mujeres alumnas y
menos acadmicas que hombres (es una realidad mundial, incluso en los
pases ms desarrollados), es probable que el nmero de los dos grupos
cambie y se equilibre en un futuro prximo. Sin embargo, creo que es
valioso destacar que los varones estudiantes (y luego profesores) nunca nos
sentimos disminuidos por tener a nuestro lado una compaera con un mejor
rendimiento curricular que el nuestro, ni por tener a una acadmica grado
cinco como jefa de ctedra, sino todo lo contrario: la mayor discriminacin
siempre estuvo en base a los mritos morales e intelectuales de cada uno,
independientemente del sexo. Entiendo que esto slo puedo referirlo, a
ttulo personal y que, sin duda, habr testimonios contrarios. Sin embargo,
rescato que exista el hecho en s, el cual me gustara ver ampliado a una
escala ms universal, a riesgo de estar cometiendo una nueva falta de
orgullo o vanidad.

Como todo movimiento de resistencia, la lucha de las mujeres histricamente
ha tenido un sustento slido, justo y humano. Con el tiempo ha logrado
importantes avances para la humanidad en general, con lgicos tropiezos y
otros argumentos pobres que slo han logrado confundir sus objetivos ms
nobles. Es de esperar que su lucha -crtica y autocrtica- siga siendo
apoyada no slo por los hombres ms inteligentes, sino tambin por mujeres
inteligentes. Tampoco ellas son perfectas.

1. Resultados y conclusiones del proyecto "Mujeres en positivo hacia la
   tecnologa". Simposio sobre "Mujeres y tecnologa" con un lema de
   debate: "Las tecnologas 'aman' a las mujeres?".

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica (1996). Ha sido profesor en la Universidad
   Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del Uruguay,
   donde ha enseado artes y matemticas. Es asistente en la Universidad de
   Georgia, Estados Unidos. Ha publicado las novelas Hacia qu patrias del
   silencio (memorias de un desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay,
   1996; Baile del Sol, Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica
   (Baile del Sol, 2002), el libro de crnicas 9 viajes (Trilce,
   Montevideo, 2002) y el libro de ensayo Crtica de la pasin pura
   (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA, 1999; Argenta, Buenos Aires,
   Argentina, 2000). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como Rebelion y Hispanic Culture Review de George Mason University, en
   varias ocasiones. Ha sido fundador y editor de la revista SignoXXI,
   Reflexiones sobre nuestro tiempo. Es colaborador de Bitcora, suplemento
   semanal del diario La Repblica (Montevideo). Ha obtenido una mencin en
   el Premio Casa de las Amricas 2001, por La reina de Amrica, y mencin
   en el concurso Caja Profesional 2001, por el cuento Mabel espera. Ha
   sido traducido al ingls y al portugus.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Enio Escauriza

   *** Como la patria de los parias
       Vctor Bustamante

   *** Pausas
       Alejandra Villarreal

   *** Dos relatos
       Vanessa Ordovs Garca

   *** Poemas
       Dborah Cordero Rivero

   *** Dos cuentos
       Gricel vila Ortega

   *** Hadado
       Roberto Aguirre Molina

   *** Butter
       Jorge Zavaleta Balarezo

   *** Seis poemas
       C. A. Campos

   *** Paisaje sin batalla
       Sergio Borao Llop

   *** Poemas
       Juan Beat

   *** Elega
       Javier Warleta Alcina

   *** Tres poemas
       Alfredo Ascanio

   *** Dos cuentos
       Carlos Briones

   *** Versos para Eva Luna
       Antonio Esteban Gonzlez

   *** A la sombra
       Esteban Lijalad



=== Poemas      Enio Escauriza ============================================

*** Cosas de mujeres

La madre grit -entre su tristeza- dos preguntas:
Qu es lo que te hace distinta a las carajitas que cogen en las plazas?
No sabes que lo que quiere es joderte, desnudarte?
Por eso te lleva a su casa, l viene por eso!
Y ella minti
-Es amor, mam, es amor.



*** Despus

Estoy perdiendo el miedo
a beber solo
amar solo
vivir solo
qu vendr despus?
La calle, la muerte?



*** Sollogo

Esta mirada llmese perdida
esta cabeza suplicio
ya ni ando, ni estoy
espuma del alkaseltzer, ahgame.

Hoy es un buen da de playa
pero todas estn prohibidas
nadie puede ir solo al mar
la arena exige compaa.

Este domingo llmese sopa
este ratn tristeza
ella me escribi anoche
pero sal con errores ortogrficos.

Hoy el sol est derritiendo misses
rompiendo modorras
despertando todo
solo, como siempre el sol.

Este domingo llmese deshabitado.
Cualquier palabra con ese:
Cmo me hacen dao y me duelen
podra destruirme que vuelvas.

** Enio Escauriza
   enioescauriza@yahoo.com
   Msico y escritor venezolano (La Guaira, 1974). Tesista en la licencia
   de sociologa. Autor de De julio a septiembre (Editorial La Espada
   Rota), ganador del premio Alfredo Chacn de la Escuela de Sociologa de
   la Universidad Central de Venezuela.



=== Como la patria de los parias      Vctor Bustamante ===================

Mi corazn slo pertenece a esta bandera y a este suelo. He regresado a mi
patria, lo ltimo es una certeza, no soy un chauvinista exacerbado, ni un
denigrador a ultranza del nacionalismo. Uno nace en algn lugar, no dira
que es imaginario como definen los utpicos. Ellos buscan un territorio que
no existe: imaginan una sociedad bondadosa, idean el ademn de paz entre
las diversas razas. La palabra igualdad es la ms mencionada y rentable. De
esa manera han buscado la isla del preste Juan, han creado doctrinas y las
diversas religiones tratan de poner en caudal esas diferencias. Jauja fue
un pas que no existi y quiere reemplazar el paraso, pero sospecho que de
ningn rbol o cielo puede caer el man.

Ahora soy un explorador con su cartografa conocida pero oculta y, lo peor,
desaparecida. Deb huir a los 22 aos y s, palmo a palmo, cada centmetro
de mis calles y de mi casa, cada origen de los caminos en el verde de cada
montaa, los exactos colores de mi paisaje y cada gesto de los rostros de
mis familiares y vecinos. De Konigsberg saba la hora precisa en el momento
preciso con la exactitud del recuerdo y la rabia. Digo que soy explorador
porque regreso a un lugar ya sin origen, ya sin mapa, ya sin historia; esa
es, era mi patria, tatuada en mi corazn. Aunque la patria es un gran
territorio con lmites definidos es bien cierto que esa patria donde ahora
me debo mover con visa y pasaporte, tiene como curiosidad que no se conoce
del todo. Una misma lengua, un mismo himno, un mismo territorio no deja de
ser como una especie de aula y de jaula.

Puedo afirmar que las patrias no son ms que una creacin artificial ya que
cada hombre es en s mismo su patria, su religin, su historia y su origen.
Ciudades, personas, costumbres, idiomas juntados al azar para pensar que
patria es un territorio enorme del cual conocemos acaso a nuestros vecinos
y familiares un poco; eso, un poco. Patria?, me digo, con esa tristeza de
saber que regreso a mi ciudad como un perfecto desconocido, como quien sale
a realizar un mandado y no vuelve a casa hasta despus de cincuenta aos y
an piensa que lo esperan a cenar. El pequeo paisaje caminado durante
aos, sus aceras, sus mujeres; esa es la patria. Patria lugar donde uno
amaneci despus de una larga historia de sombras, la otra donde cerramos
los ojos, donde se apaga la luz de una manera definitiva, donde se oculta
el sol que es la tarde de nuestra muerte. Patria: los muchos nombres.
Patria un vano diagrama jurdico con miedo al vecino. Patria el corral
propio donde puedo moverme sin pasaporte o visa. Patria lo que todos
queremos.

Mi nombre es Matthias Velkin. Fui cazador de espas nazis para enrolarlos a
los Aliados o a sus oponentes segn el mejor postor. Siempre viv en las
sombras, me cambiaron de identidad para protegerme pero en verdad era para
permanecer agazapado en misiones peligrosas. Slo me interes el poder o
medrar alrededor de l. Vend secretos militares, trafiqu con armas, por
m asesinaron inocentes, ayud a esconder asesinos como Klaus Barbie; lo
proteg como si mantuviera altos valores morales hasta verlo refugiado en
un remoto pas suramericano. Soy un renegado no slo de mi tierra sino de
m mismo. En m cabe cualquier tipo de detracciones donde el honor sea algo
manchado.

He regresado a mi patria, mejor a lo que ya no puede ser mi patria. Hablo
del ltimo gran pas, imperio, reino si se quiere llamado Prusia. Antes de
morir quiero ver mi tierra prometida que viv y padec. Ya s han unificado
las Alemanias, Varsovia fue edificada de nuevo palmo a palmo, casa a casa.
Renaci de sus cenizas de guerra y destruccin. Pars no fue destruida por
el mariscal alemn quien se ensombreci de tanta belleza. Prusia fue
partida y entregada como botn de guerra. Veo cmo algunos jvenes sienten
a su patria, veo cmo algunos golpean con martillos, picas y barras ese
muro cantado desde diversas ideologas. Los guardas del costado oriental
tambin ayudan y son los primeros en huir, los de este lado no tienen donde
asilarse. Esa zona muerta de edificaciones con arquitectura detenida poco a
poco se puebla de personas que inician un xodo hacia el costado donde me
encuentro, pero ellos saben que ese muro erigido fsicamente nunca pudo
taladrar las verdaderas fronteras situadas mucho ms all. Lo vi construir
alrededor del viejo Berln, vi prfugos que se estrellaron contra las
alambradas cuando la ignominia de los gobiernos triunfantes decidi
reclamar su botn. Escuch la apoteosis de un conjunto de rock, Pink Floyd,
macerar su msica, decirnos su msica, gritarnos su msica porque una cosa
es la paz construida con muros y otra la patria y otro el origen que se
padece: se siente.

He regresado a mi patria y ahora, en 1990, cuando cae otra ideologa por
culpa de los mismos hombres que crean jerarquas, he quedado reducido a una
palabra: paria, el que no tiene la "t" de patria, as como Prusia parece
una extensin sin la "p" de Rusia. La patria queda mencionada slo como el
azul de Prusia. Vaga referencia. He exhibido mi pasaporte pero slo causa
consternacin porque viajo a un pas que no existe en el mapa, ni en los
itinerarios de las lneas de aviacin.

Mi nombre, mis hermanos y mis padres fueron buscados a lo largo de la vieja
Europa. Los retratos an se exhiben en los aeropuertos como unos de los
millones de personas que se perdieron, que no saben si viven o si fueron
asesinados en un campo de concentracin, que es lo ms probable. An guardo
la esperanza de encontrarlos aunque la esperanza es el cofre intil de la
misma desesperanza. S, mi rostro adolescente, mis padres maduros y serios
junto a mis hermanos, todava aparecen en las fotografas de desaparecidos.
Pero para ellos existe un trmino. La muerte uniforma y nos reduce no slo
a polvo y a mis recuerdos sino a una simple conjuncin de nombres.

He llegado y slo me ha quedado una opcin: caminar sobre un papel, dibujar
los siete puentes que existan sobre el ro Pregel cuyos brazos rodeaban la
isla Kneiphof, para cumplir ese acertijo matemtico que un ciudadano
invent y el cual no se debe pasar ms de una vez como acostumbraban sus
habitantes los das domingos. Lo he repetido como un rito, sin lograr un
mnimo acierto. Por ms que me esmere en preguntar direcciones nadie
responde, hacen un gesto de interrogacin. S que a lo mejor tienen miedo a
la llegada de un espa con su sarta de mentiras.

El matemtico Bessel, el misterioso Hoffman, aquel gran jugador de billar y
cartas, orador y bibliotecario de la librera real hasta ser profesor de
metafsica en su universidad, y algunos traidores, son tus hijos,
Konigsberg.

Durante la Segunda Guerra, Konigsberg fue cedida como trofeo de nuestra
derrota a Rusia y nombrada Kaliningrado. Vimos llegar tanques guardando en
su vientre de muerte recios soldados de mandbula cerrada, polvorientos
camiones atestados con innumerables familias de colonos mientras de este
suelo sagrado lleno de dolor eran expulsados los ltimos prusianos. Los
edificios emblemticos fueron destruidos y sobre las nuevas ruinas se
levant otra ciudad sin origen, ni direcciones, sin historia, ni odios;
despersonalizada. Apenas queda la huella de tu nombre, Konigsberg, historia
y nada: papeles y mis lgrimas.

He deambulado por la calle donde camin de joven, y el lugar donde presumo
que estudi ahora guarda otro nombre. Mi paisaje es mi recuerdo. Los
trigales y el bosque no existen, as como una antigua taberna para beber
cerveza. Pero me justifico: no fui Martn Heidegger, quien se enamor como
un adolescente tierno de una alumna, Hannah Arendt, convirtindola por ms
de sesenta aos en su amante. Ella haba nacido en esta ciudad. Par de
contradictorios con su amor a las sombras. Hannah viva en una buhardilla
cerca de la universidad en Marburgo donde estudiaba filosofa. Ella acept
las reglas, vivieron su frenes en estricto secreto. No lo sospech ni su
esposa, ni los mejores amigos. Durante dos aos sus claves secretas fueron
su dilogo: mensajes cifrados para citas armadas con precisin. Lmparas
prendidas, ventanas y puertas abiertas, avisaban peligros, facilidades y
felicidades. Contradictorio, dije antes, ella culta y adinerada, de pelo
corto negro y ojos penetrantes, l casado con dos hijos. A lo mejor ella
pens, con un filsofo no se vive dos veces. l no pudo ocultar su simpata
con el nazismo, ella exilada en USA, escribi contra el totalitarismo. Y
otra vez ms contradictorio, l le llevaba diecisiete aos y fue su musa
para uno de los treinta libros que se salvan del olvido en su siglo: Ser y
tiempo.

Mientras ella se convierte en su embajadora por el mundo, l contina con
su juego de espejos y secretos. Con la derrota de Alemania la vida del
filsofo fue una disculpa permanente. Los aliados lo declararon culpable,
se le prohibi ejercer la ctedra. Se dedic a reescribir su vida, invent
un personaje: el oponente silencioso al rgimen nazi, el combatiente del
comunismo, el redentor de la civilizacin occidental; vctima de los
vencidos y despus de los vencedores.

No me justifico. El planeta se encuentra rodeado de traidores de la ms
alta estirpe y de la ms baja eleccin. En la Segunda Guerra fui separado
de mi familia; mentiras, me enrol en un grupo de exilados para descubrir
sus rutas. Trasegu por la frontera espaola: en Port Bou ofici de
redactor, en un campo de concentracin para extranjeros, de una revista
escrita a mano por diez presuntos anarquistas. Luego hu a Amrica donde
vend no slo mi alma al mejor postor, sino implementos de cocina ideados
por m para sustentar y sostener al poeta que haba en m y desechar ese
ser despreciable que vive en m: el sucio espa. Nunca publiqu nada, he
pasado largas noches acercndome a Dios; tampoco dije, para qu la poesa
en tiempos de guerra? Heine el lloroso, Benjamin el intelectual, el
prncipe Goethe, las violas de la noche de Novalis me acompaaron en mi
exilio. Pero nada he logrado, no tuve el amigo incondicional que quisiera
quemar mis papeles.

Cuando regres llevaba mi maleta repleta de manuscritos con la historia de
mi pas y la historia de mi familia, tambin mis secretos vendidos a alto
precio y mi diario, pero encuentro que he llegado a un lugar con otro
nombre que nadie reclama. He regresado a un lugar donde nadie se ocupa de
saber si es verdad que esos paisajes que narro existieron, a nadie le
preocupa saber qu fue de Prusia, pas partido y repartido como botn de
guerra. Incluso con este maquillaje por diversos pases que habit, no
encuentro en el directorio telefnico un rastro de mi apellido. Es la
patria disuelta, paria, patria despedazada nunca armada por los dscolos
hombres que crearon otras fronteras. Supe que todos los habitantes fueron
obligados a cambiar de nombre y apellido, as como yo lo hice para obviar
mi pasado y la oculta sombra que arrastro. Es ms, no quiero ir a mi patria
espiritual Israel, ese es un sueo prometido, ese pas no existe ms que en
mi memoria. La definicin actual no deja de ser una abstraccin.

Me digo que los pases deberan ser slo ciudades donde nos reconozcamos.
He guardado recortes de peridicos que hablan de la pstuma Potsdam. He
guardado todo tipo de referencias: las primeras msicas de Pomerania, las
fotografas del mar Bltico. Nunca renegu de mi patria. Otros fueron
rebautizados alemanes, judos o polacos, rusos o parias de un plumazo.
Decid huir, irme lejos, cantar a mi suelo, plasmar a mi suelo, pero a
nadie le interesa que he vuelto con su memoria escrita en mi diario y con
la geografa completa y el compendio de la historia de Prusia. Sus
habitantes han huido, muerto o cambiado de nacionalidad. Ahora soy un
paria, alguien que en verdad no existe y ha creado y mantenido la memoria
de un pas que fue rearmado en otros. No comprendo por qu los hombres
pelean por un pedazo de tierra cuando sta nadie se la puede llevar. No
vali que haya guardado el himno, la bandera, un puado de mi tierra y las
monedas con las cuales traficamos. Soy el ltimo prusiano y perd de una
manera intil el tiempo al buscar una prusiana verdadera para reiniciar
nuestra raza y poblar nuestro suelo, cuyo nombre y memoria ostentan otros
nombres.

La haba conocido por Internet, deca ser prusiana verdadera y fui a
visitarla a Pars. Le ense mi herldica, la ltima herldica de pas del
cual renegamos todos, que tuvo movimientos nacionalistas en otras
fronteras, supe que era imposible lo que podra ocurrir pero bastaba
empezar de nuevo una nueva raza aunque le faltaba mpetu y sazn.

Aprend otras lenguas para caminar dentro de las pginas de otros libros,
el francs y el ingls. Casi olvid mi idioma, mi viejo alemn de palabras
ahora arcaicas, de palabras ahora con otro uso. Esa es mi ignominia, parece
que yo tampoco existo. Mi partida de bautismo en una iglesia protestante no
existe, as como el de ningn componente de mi familia. Extranjero en mi
propia ciudad y pas con pasaporte extranjero, no slo me siento lejos de
mis nombres ahora cambiados, de mi apellido ahora borrado para evitar ser
detenido y deportado y asesinado por ser judo y, a ms de eso, traidor de
mi patria espiritual. De los archivos las fotos, las palabras de mi patria
y mi familia fueron borradas.

Soy el ltimo sobreviviente de una familia que todos olvidaron y de una
patria que todos callan, traicionada por sus detractores, nunca tendr la
posibilidad de reunificarse o de mantener un gobierno en el exilio, un rey
en otro pas esperando que se reponga de nuevo la monarqua.

He pasado varias semanas caminando por mis calles como si fuera un
extranjero de prfida fama y, falaz, he realizado llamadas telefnicas a
diversas personas a lo largo de un directorio telefnico, pero nadie
recuerda mi nombre, ni el de mis mayores. Fui un asesino de la SS, nunca
borr con cido de batera mi nmero, ni mi grupo sanguneo tatuado bajo mi
axila, luego fui reclutado por la CIA para mantener una cadena de espas en
la URSS; ese es mi destino, ser un paria y un traidor. S que muchos me
conocen pero no se atreven a pronunciar mi nombre. Con la vejez y la bajeza
no se perdonan nuestras miserias y somos desechados hacia un eterno
descanso: la inexistencia.

Repas en mi exilio las palabras del argot, color local, que me dieron las
personas con quien habl. Pero esas palabras nadie las recuerda. S que ha
muerto una patria posible, mi idioma original con matices del bosque negro.
Todo eso se diluy en la vileza de una guerra y en los atisbos de los
peregrinos. Me entran unas dudas terribles, es el pasado un invento
personal? A lo mejor sea mejor olvidar lo que busco y slo sea el producto
de una reminiscencia lo que me ha hecho regresar. No quiero morir en suelo
extranjero, que la savia que nutri mis ojos los cierre. S que esto es una
tontera; una gran tontera, pero el regreso, de no cumplirse, se convierte
en una utopa.

Los bosques, las carreteras, los barrios, los bares a pesar de que estn en
el mismo lugar tienen otro nombre. Al obviar los viejos colores bvaros,
las antiguas alqueras y nuestros smbolos de una vez borramos nuestra
memoria; escondimos en nuestra maleta ese pas cuya gloria slo la renueva
Bismarck, los emblemas del ejrcito imperial, el casco y los gonfalones
disciplinados de un ejercito marchito.

En mi casa natal encontr a mi hermano mayor, ya un anciano surcado por el
rostro de nuestro padre. Lo reconoc por su displicencia para con el menor.
Le digo mi nombre, le hablo de nuestros padres, de los secretos de casa; ya
sabemos que en cada casa tenemos nuestro lenguaje furtivo. Muchos admiten
lo mismo, dijo, olvdese de regresar, ese lugar no existi es un mal juego
de la memoria. No me permiti entrar. Desde el patio vi un pjaro en una
jaula. Esta carta que le entrego se la envi mi padre, la ltima tarde en
que parti para el frente, dije. Pero no me cree, es como hablarle a la
misma muralla china. He escuchado cantar el pjaro; en ese canto me
reconozco. El pjaro canta lo mismo hace miles de aos, a lo mejor es el
mismo de hace miles de aos; canta por necesidad. Yo lo escucho y me da su
memoria, mi memoria.

S, todos los nacionalismos son odiosos pero tambin los no-nacionalismos
son odiosos. Los primeros sufrieron un lavado de imagen para que las
naciones grandes no reconocieran las pequeas nacionalidades desperdigadas
en tantos pases: los gitanos, los rusos blancos, los sioux, los vascos,
los kurdistanes, los valacos. Pura teora, no tengo patria y soy un paria.
No pude encontrar otras mujeres prusianas con las cuales fundar una
colonia, una suerte de paraso terrestre para iniciar otra civilizacin,
para que algn da Prusia existiera de nuevo.

S, Prusia fue mi patria provisoria, mi helan, mi utopa. Es mejor que no
exista para no dolernos. Ellos, los desaparecidos, los masacrados en campos
de concentracin tampoco podrn saber cmo mi corazn se vuelve de cristal.
Pero ya es tarde. Traicion a todo el mundo, vend mi conciencia y mi alma.
An creo que este viejo pasaporte prusiano me dar alguna seguridad. Pero
recuerdo: soy un traidor.

** Vctor Bustamante
   vbc26@hotmail.com
   Escritor colombiano (Barbosa, 1954). Economista de la Universidad de
   Medelln. Ha sido colaborador de El Imaginario del peridico El Mundo de
   Medelln, de La Nacin de Buenos Aires, de las revistas Interregno,
   Susurros, Universidad de Antioquia, Universidad Nacional, Kinetoscopio,
   Vapores Deliciosos de Argentina, Palavreiros de Brasil, Portal de
   Poesa, El escribidor, Balvarera, Oxigen de Espaa. Director de la
   revista Babel, del peridico escolar El Pjaro Picn, de la revista de
   poesa Los Papeles de Babel y del pasqun satrico literario El Perro
   Rabioso. Autor de Luis Tejada: una crnica para el cronista (1994);
   Noticias de Pedro II, El Papa de Barbosa (1995); Ambamos tanto la
   Revolucin (1999); Historia del estadio (2001).



=== Pausas      Alejandra Villarreal ======================================

(he tenido que escogerme entre pausas     he tenido que
dejar  el incandescente hilo del agua y estar en el
poro del intento que se escucha latir en inmensidades
que no comprenden lo ajeno    y se acurrucan sin piedad
en todos aquellos huecos  que dan a su vaco un simple
suspiro para seguir en sofocos de extraccin

la cursi pausa jams

se ver maravillada por  el puo consciente de mis
palabras   de mi humedad que finge ser agua    de su
secreto desnudo que danza en el vulgar jadeo del
parntesis)

===

(me he socorrido en la distancia con el deseo de
alcanzarme
poseerme en la conciencia                   desterrarme
discriminar  la mano que arroj sobre angustiantes
dinteles
insaciables extracciones en pausas cuidadosas

hemos cerrado los ojos   y en este simple y voltil
desierto de simultneos parsitos   intercambiamos
fortuitos pedazos iniciales

inmensa es la muchedumbre evacuada por la entraa)

===

(encargos de aliento   silencios simultneos de
paisaje en abrumadores

disfraces de olvido   se devoran al no ver  la cada
de nuestros pasos    circulan

en el crculo slo para ser parte de un fragmento

encuentran pausas)

===

tus ojos caen en los mos                  (surcos que se dejan

rasgar para ser corazonada en la tarde que se ve en el
reflejo de la fosa)

hablan tus uas                   (inundadas sombras se dejan tocar)

vrgenes vas del asfalto

===

mi humedad finge ser agua   mi humedad se mantiene
es sencillo mostrar mi humedad

(mustrate)

la humedad se mantiene       finge ser agua   es sencillo
vivir entre  lindales
decirse mientras fluye el silencio vertical del
paisaje
que este desorden no es ms que el sencillo repetir de
mis prpados

(tus palabras juegan se abren ante el desnudo falso y
vulgar de tus nostlgicos malabares)

y la humedad no se desliza no intenta crear
caparazones para defenderse de pausas             no
desea        no habla

(has encontrado inicios  caste en la orilla de la
marea)

fragmentos intentan derretirse ante vendavales
sueos se mezclan de artificiosas armonas   de una
danza creada a travs de un comienzo    la ingenua gota
se engendra a travs de la sucesiva pausa que dese no
volver a ser el estanque de tu vida

(has tenido que escogerte entre la humedad de la
pausa)

y de nuevo   la simultnea lnea derrama sus temores
sobre el azar conocido de tus lgrimas   y de nuevo
debes repetirte

===

a quin pertenecen?  ...que la historia no fue ms que
el inicio:      huella que

habit en el  molde  de nuestra hmeda orilla

===

hoy
se roen  incertidumbres

manas

===

aqu se divide            opaca
en lugares de espejo    en densas soledades que antes
de repetirse en la ltima

estrofa de su cadencia   traicionan desnudos
porvenires de aullantes jadeos

(y el aire tambin decide el sitio donde rozar con
sus intentos)

slo aqu se divide   habla mientras cae en fracturas

===

...su primer disparo   en el adis   mostr el aire de
sus tempestades

(es inmenso el sueo que disimula cuando en la
resequedad del tiempo las hojas de los rboles
despiertan de la fosa distrada de sus siglos   no
existe algo ms eterno que una pausa creyente de s
misma   que el tiempo entiende la inmadurez de un
tronco distante   alejado de la sangre circular de una
mano dispuesta antes que nadie a darse bajo la inercia
de la sombra que no conoce ni conocer jams cmo es
que las tempestades agobiadas por el ir y venir de su
estructura inician lamentos detrs de la pausa   que
ahora    en este momento    viene asaltando los
umbrales del inicio)

** Alejandra Villarreal
   luciavillarreal@yahoo.com
   Escritora mexicana, licenciada en letras espaolas por la Universidad
   Autnoma de Nuevo Len. Ha publicado textos en diversas revistas
   literarias de su localidad as como en medios electrnicos.



=== Dos relatos      Vanessa Ordovs Garca ===============================

*** ...Pocas palabras bastan

                                                A Gaspar, mi querido abuelo

-Mira que eres poco zalamero! -le recriminaba-. A veces creo que no me
quieres. Nunca me dices que ests enamorado de m, ni me tiras ninguna
flor. Con lo cariosa que soy yo contigo... Ves? Mira qu guapo! -le
estrujaba la cara con una mano y la mostraba a los presentes.

-Djame... Siempre ests con lo mismo -le respondi, hastiado de la misma
cantinela.

-Ay, hijo, qu soso eres!



A veces se senta abrumado por la energa aplastante de su mujer. Con los
aos que llevaban casados y an no lo conoca. Seguramente ni siquiera lo
habra intentado. Y eran tan distintos... Ella, oronda, "como una olivica",
le solan decir en broma; l, delgado como un alambre. Ella, vehemente; l,
reflexivo. Ella, parlanchina; l, conversador. La imponencia fsica y
psquica de la mujer lo haba llegado a convertir, ante los ojos de los
dems, en un anexo, un mero apndice.

Slo unos pocos, los que observan atentamente, se percataban del gran valor
que encerraba el hombre. l distingua claramente quines eran y lo
agradeca con su expresin, con su reconocimiento sencillo y sincero, sin
recurrir a intiles elogios repletos de florituras. Cuando se encontraba
con ellos, se senta libre de mostrarse con todo su esplendor, poda
"compartirse".

Le habra gustado que ella hubiera formado parte de este reducido grupo. Se
entristeca aun ms cuando, con poco disimulo y ninguna afliccin, su
esposa trazaba continuamente planes que llevara a cabo cuando l ya no
estuviera all. Acaso se pensaba que, porque se hubiera quedado casi
ciego, no perciba nada? O quizs no le importaba? Lo que ms le dola era
el modo en que lo ignoraba. An segua all, pero en su corazn ya lo haba
enterrado.



Pasaron los pocos meses que quedaban por transcurrir. l saba bien de la
inminencia de su muerte. La enfermedad haba consumido de tal forma su masa
corprea que tan slo se le distinguan huesos. Supo despedirse de sus
seres ms queridos con suficiente antelacin y asombrosa discrecin. A una
de sus nietas le dijo: "Qu maja eres!", mientras la abrazaba. Y esper
dignamente el ltimo da de su vida.



*** La larga siesta

                                             A Alfonso, mi eterno compaero

"Ay! Qu bien se est!", pensaba su adormilado cerebro. Estaba acostado
boca arriba, con los ojos cerrados y las manos entrelazadas en la nuca. La
luz del sol de la siesta lo calentaba a travs de las cortinas claras. La
madera de los muebles coloreaba los rayos y les confera una mayor calidez.
Y as se encontraba en su alcoba, protegido y mimado, metido en la suave
cama, que cada da, a esas horas, susurraba dulcemente a su subconsciente:
"Ven, acrcate, reposa sobre m, que yo te arrullar y te envolver con mis
tiernas sbanas...". Quin podra resistirse a esa voz, ms tentadora y
sutil que la de las sirenas? l, al menos, no.



Ella tampoco. Se echaba junto a l, acurrucada, con una mano reposando en
su hombro y las rodillas rozando la piel de sus muslos. Antes de cerrar los
ojos, observaba con admiracin durante unos segundos aquel perfil tan
amado, contorneado por la luz solar. Siempre lo haca para tener bien viva
su imagen en la mente: la ltima y mejor antes de abandonarse al sueo, la
primera y mejor al despertar.

Juntos, sincronizados por la costumbre de tantos aos, se suman en una
profunda y tranquila siesta en el benvolo ambiente, que sonrojaba sus
mejillas. Haban llegado incluso a compartir el mismo sueo, como si fuera
una experiencia de la vida consciente. Sus almas se haban enlazado por un
hilo comunicador que ya no se poda desatar...

Y as senta l que la suya tena irremediablemente trazado el camino que
poco antes haba recorrido la de su amada. El misterioso hilo tiraba de l
lenta pero incesantemente, sin punto de rotura, conducindolo all donde
haba llegado el otro extremo.

***

La nia entr sigilosa en la habitacin para no despertar a su abuelo. Se
aproxim a la cabecera de la cama para observarlo de cerca: su rostro
irradiaba una serenidad aun mayor de la que en l ya era habitual. Los
tiernos ojos de la criatura empezaron a humedecerse, pues comprendi que se
haba cumplido lo que tantas veces haba vaticinado el anciano: "El da que
ella se vaya, me ir yo, porque somos uno".

** Vanessa Ordovs Garca
   ordovas@av-traducciones.com
   Traductora y escritora espaola (Vilanova i la Geltr, 1975). Licenciada
   en traduccin e interpretacin. http://www.av-traducciones.com.



=== Poemas      Dborah Cordero Rivero ====================================

*** Un poema es

Estoy aguardando palabras
perdidas en la noche
y de repente rebotan
pero no consigo atraparlas

Mi pensamiento es hielo
mis ojos casi ciegos
mis manos quietas
y creo imaginar
un mar inmvil
que se evapora

Respiro una espera muda
mientras en mi ventana
se dibuja una luna de mineral oxidado
y unas estrellas apagadas

Encuentro una metfora seca
que mis sentidos no roza
una palabra escondida
que arrojo sobre una pgina en blanco
pero mi poema se distrae
y siento que soy poeta incapaz
de abrirme para hablar de lo callado

Pero s que bastar cerrar los ojos
aferrarme a esos recuerdos
que habitan en mi cuerpo
en mis ojos
en mis manos
y pensar que un poema es
lo que se vive
              slo antes de escribir.



*** Brota

Desandan en mi boca
las voces

imagino mucho y nada

imagino el ocaso vertido
sobre unas tejas jadeantes

ausculto el aire

remuevo memorias
de un empaado cristal

desgasto un deseo dormido

y unas races mudas
pretenden plantarse
sobre las hojas

todo es rastro/se fuga

pero el silencio
ya en coma
ser subyugado/silenciado
se ahueca

de repente
contra la ventana
baten sus alas

                  las palabras

                            brota un poema.



*** Tinieblas

Doblegado
ante el cofre de los tiempos
sin canto
            palabras slo a travs de silencio

sin caricias
            caricias slo a travs de la brisa

con recuerdos que nacen desde las huellas
y el tlamo desierto / sin vida

Una rbita cerrada sobre el cosmos / sin cometas
una sombra / sin origen
que persigue una luz sofocada
que alumbra lo disoluto

Desnudo le cie la brisa
en silencio le platica el olvido
escondido en lo lbrego
de ausencias de piel y de alientos

Manos / letras / ojos avivando el desvaro
llevndole a otro tiempo
que no es pasado, presente ni futuro
quizs otro espacio que ya estaba escrito

Silencio
              letras
soledad
              caricias de la brisa

y en la luz de sus tinieblas

                                la poesa.

** Dborah Cordero Rivero
   dcordero@ucab.edu.ve
   Contadora venezolana graduada en la Universidad Catlica Andrs Bello,
   tcnica superior universitaria en informtica y estudiante de letras.



=== Dos cuentos      Gricel vila Ortega ==================================

*** Depilacin en V

Despert con el ruido del telfono, el insistente sonido "ring-ring-ring"
le perturb el sueo una hora antes del tiempo acostumbrado en que se
levantaba. Lentamente, mientras se diriga al telfono inalmbrico del bao
-y aprovechar orinar en su hora matutina-, le vino a la mente como el
mismsimo sonido telefnico que continuaba timbrando, "ring, ring, ring":
Jeremas, pens verlo atrs del biombo de la sala con calzones blancos a
media rodilla, llamndola para coger. "Ring, ring". Poda vislumbrarlo
movindole sus nalgas para atraerla hacia su pecho y, por la fuerza de la
costumbre saba que si ese momento ocurra, l de seguro la tirara en el
cubre asiento del sof para que ella lo montara como un jamelgo.

"Ring, ring". Instantneamente record que anteayer plane cogerse a
Jeremas y ayer lo haba hecho (fue necesario preparar todo su cuerpo para
ese tiempo de equitacin amorosa). En ese momento su mente le bifurc a l
en otra imagen, no era solamente un Jeremas que le mova las nalgas, vea
otra imagen de ste en el da de la cabalgata, poda observarlo cmo se iba
tornando en dos duraznos. Duraznos de color rojo-anaranjado, perfectamente
maduros, lozanos, deliciosamente comibles, en los cuales se explorara la
propiedad deleitosa ms distante hasta llegar a la dura pepita roja en la
cual las muelas ya no tendran capacidad de masticar suaves y frgiles
capas amarillas pues se extraera toda la cscara, la pulpa del durazno,
descubrindose los testculos de Jeremas. De igual manera continuaba
viendo la primera imagen de l: hablndole, menendole las nalgas para
atraerla hacia su pecho.

-Ests lista.

-S, desde ayer en la noche comenc a prepararme.

Entonces l la abrazaba sonriente, la desnudaba, cercioraba que
efectivamente estaba plenamente preparada para montarlo y no se le haba
olvidado ni el ms mnimo detalle de su cuerpo.



Karolina comenzaba a depilarse desde una noche antes cuando planeaba
cogerse a Jeremas. Primeramente se rasuraba los bellos de las piernas y
muslos, teniendo la precaucin de comprar la crema depiladora ms segura
para su piel sensible. Luego se restregaba con la misma crema las axilas
varias veces hasta dejar esa parte de piel mucho menos que lisa, sino
irritada y con pequeas ronchas prpura que sangraban, consecuencia de su
obstinacin para eliminar el vello de los sitios ms complicados. Ella no
deseaba que pas trinchantes intervinieran de forma desagradable en el
momento de prodigar y recibir caricias.

La ltima parte de su cuerpo que depilaba era el sexo. Dudaba a qu ngulo
depilarse. No se convenca fcilmente de los resultados ergenos de una
particular depilacin: necesitaba fuera muy incitante (siempre) para
Jeremas y ella. Karolina deba pensarlo muy bien, el dolor que sobrevena
en el momento de eliminacin del vello pbico sera un dolor intenso y, sin
ninguna posibilidad para volver a pegarse los vellos para considerar otro
ngulo.



Cuando Karolina se haca depilado total, la vagina sin vello tornaba a ser
tmida, juguetona y caprichosa, igual a un infante en el momento del
berrinche por una manzana de caramelo; y s Jeremas la vea as, desnuda
completamente, hasta del vello pbico, entonces a l se le antojaba
montarla como a una nia, la nia que precisamente exige la manzana de
caramelo. Despus de todo, era la nica etapa donde realmente se era
completamente sincero de piel, luego vena la adquisicin de la capa
pbica, la anunciacin de la etapa adulta como resultado a todo un enjambre
de contrariedades adolescentes... nunca ms se volvera a ser sincero como
en la niez, con excepcin del sexo, cuando las personas hallaban la
desnudez interior del otro, la sinceridad del caramelo dulce y derretible
que marchita el olor de pasta bucal e impregna el sabor azucarado, la
sensacin pegajosa de la lengua que resbala el caramelo en derredor al
cuerpo.

"Por eso nos encanta tener sexo, aoramos la desnudez de la infancia", as
pensaba Karolina. Ella disfrutaba esa depilacin cuando su vagina tornaba a
una infantil, mientras Jeremas con los ojos vendados le introduca el pene
jugando a la "gallinita ciega", y ella le acariciaba desde los tobillos
hasta su espalda, jugando y cantando:

   "witzy witzy araa teji su telaraa, vino la lluvia y se la llev;
   sali el sol, se sec la lluvia, y witzy witzy araa otra vez subi".

Entonces la gallinita ciega dejaba de estar ciega cuando encontraba el
orificio en el cual ovar, y witzi witzi araa terminaba de tejer su
telaraa en el minuto de la gallinita al descubrir ese orificio. Y as
witzi witzi araa atrapaba a la gallinita, la gallinita quedaba amortajada,
cumplindose definitivamente el capricho de comer una manzana acaramelada.



La depilacin que escogi fue la V. La noche en que se haba empezado a
preparar -anteayer-, se le antoj coger como un talismn para que l
permaneciera quieto, silencioso, en espera de que su erecto cltoris
encontrara el vrtice exacto en el cual los dos pudieran lubricar y
eyacular al mismo tiempo. Tiempo en el cual quedara mojada por el lquido
seminal inyectado por Jeremas; como un fruto de naranjo que exprime su
lquido amarillo ms profundo, como un fruto en cual l tambin podra
acariciar y absorber la acuosidad de un monte de venus frondoso y
triangular:

   "Los dos se abrieran como una delicada fruta portentosa llena de hmedas
   veleidades en el instante de la cpula final".

Al da siguiente, ambos, tirados en el suelo, desnudos, boca arriba y ella
con las plantas de sus pies apoyada en las piernas del otro, fueron
abriendo sus muslos para acercar cada vez ms sexo con sexo como dos V
contrapuestas, hasta que la V de la vagina atrap al pene de Jeremas que
sinti por primera vez, en su escasa multitudinaria vida sexual: penetrado,
Karolina lo penetr cuando le movi las caderas con su pene aprisionado en
la vagina.

l desde el otro extremo de la cabeza de ella, poda observar detenidamente
cmo la vagina estaba delicadamente rasurada en V, con una minscula
vellosidad que ocultaba "a medias" el miembro atrapado.



"Ring, ring, ring". Dej a la mente en paz, fue olvidando que haba
planeado cogerse a Jeremas, la depilacin en V, que lo mont ayer; fueron
desapareciendo las imgenes bifurcadas de Jeremas y sus duraznos, Karolina
la que montaba jamelgos, todas las imgenes iban desvanecindose cuando
ella avanzaba hacia el telfono del bao. En el segundo de alzar la bocina
telefnica, sentarse en el inodoro, las imgenes quedaron desintegradas,
borrando todo de la mente para abrir nuevas posibilidades.

-Dnde est mi primita preferida?

-En el bacn, orinando. Por qu me hablas tan temprano?

-Hoy podramos coger en la cama de tu mam.

-Entonces ven, lo haremos all y maana en el cuarto de mi ta. Por cierto,
hoy me depilo completa.

-Esprame desnuda!, llegar puntual en la tarde.

-Esta vez t sers witzy witzy araa y yo la gallinita ciega.



*** Jons

Me dijo que morira hoy pero an no cumple su promesa, yo espero lo que se
pueda esperar.

No contribu a su decisin de morir, slo Jons tuvo parte en ese
pensamiento. Le amaba pero mat poco a poco ese amor con el tratar de
encontrar en m valores con los que no nac, atribuyndolos a mi fsico y
rostro -mido uno ochenta y cinco, tengo los ojos grises, el cabello castao
claro, las pestaas largas y viradas que me dan un aspecto muy tierno, el
tono de mi piel es triguea, de un bronceado natural, tengo el abdomen
marcado, las piernas y nalgas de muy buen ver para cualquiera: no ha sido
en balde ir al gimnasio por tres aos-; esa actitud me fastidi, enerv, l
no pretendi conocerme; tal vez no se enamor de m sino de alguien
construido e idealizado y mi cuerpo lo us para materializar. Me he sentido
utilizado todo el tiempo de relacin con l.

Jons es el gay depresivo, voluble (en exceso), que tuvo varias relaciones
en donde sufri, dejndole un mal sabor de boca. l empez desde los quince
aos su vida sexual y como es natural frecuentaba los antros gay donde
conoci a la mayora de sus parejas -incluyndome a m. No hay nada de
sobresaliente en ello, es el mejor sitio donde nosotros podemos estar a
gusto, "bien" -al menos en este pas, todava muy conservador-, besarnos
como se nos d la gana, abrazarnos, acariciarnos; al igual son buenos
lugares donde los chichifos se dan cita pues para chichifear, es decir para
conquistar hombres de dinero y sacar provecho de ello, son gigoloes para
gays, as como tambin los hay para mujeres y hombres bugas millonarios,
los homosexuales no nos quedamos atrs. Me estoy desviando de la
descripcin de Jons con circunstancias que no vienen al caso. Es alguien
de la cual la gente se aleja al conocerlo realmente por su volubilidad, no
sabes qu esperar, cmo reaccionar en determinado momento, sufre por
situaciones insignificantes o al menos no lo ameritan, es celoso y estos
ltimos aos ha pretendido alejarme de todas mis amistades, no simpatiza
con ninguna. Cree o atribuye a mi persona que soy tan abnegado y
dependiente que mi mundo debe ser l. Yo no nac as y Jons ha querido
entrometerlo en mi inconsciente; es ah donde trata de materializar su
ideal en mi fsico y al igual es cuando me siento utilizado.

Me falt decir, Jons se caracteriza por la envidia que le inunda y por
ello no encaja con mis amigos. A ellos se puede decir que la vida no los ha
tratado mal, han estudiado, aprovechado el tiempo y ahora tienen muy buen
presente y l, l... su destino es incierto por su actuar voluble. Se
dedic a perder el tiempo desde los quince aos en coger e idealizar a sus
parejas, no esper un tiempo propicio para disfrutar las cosas de la vida,
corri los momentos y ahora, pasado el tiempo, se encuentra vaco y sin un
porvenir; este era el momento que l apresur, por eso envidia a mis amigos
y a lo mejor a m, por el sufrimiento que l propici, no entiende por qu
padeci y nosotros no. Se ha convertido en un ancla, no me permite avanzar,
pero an as no lo considero un error en mi vida, con Jons me di cuenta de
lo que no deseo en una prxima pareja.

El inicio de nuestra relacin como en todo fue sumamente agradable, lo vi
en un antro, me gust, le estuve viendo por espacio de una hora, luego
camin por donde estaba con el pretexto de ir al bao, despus me gui el
ojo (se dio cuenta que lo estaba mirando), le dije "Hola" y comenzamos a
platicar. De ah empezamos a salir, bamos a bailar, nos gustaba quedarnos
hasta tarde en los antros ensimismados en nuestro gusto uno por el otro,
sin poner atencin al show de las "vestidas" o de los chiquitos preciosos
que bailaban en la barra (eran bastante fresas, no permitan que ningn gay
le tocara, a menos que fuera mujer, yo no s qu trataban de ocultar, la
mayora de esos stripper son gays, y tratar de no aparentarlo en un antro
con la bandera del arcoiris?, por favor!), al igual bamos a la playa,
caminbamos de la mano, le rodeaba la cintura y bajaba aun ms mi brazo
para tocar sus nalgas -est muy dotado de ese parte, las tiene como en
forma de corazn-; bueno, otra vez me estoy saliendo del tema; deca que
todo en un principio fue agradable. Nos hicimos pareja e iniciamos a pelear
por cosas sin importancia.

Luego de un tiempo, decidimos que era el momento de vivir juntos, y los
problemitas se fueron haciendo grandes al paso de los meses. La primera
noche, cuando vino a vivir a mi departamento, fue igual de agradable como
en todas esas cursileras de despertar a lado de tu pareja. Los primeros
meses nos dejbamos notitas: "Amor, te quiero mucho, fui a la esttica, no
tardo, te amo: Jons", donde se vea la ilusin de formar una relacin
duradera, pero como bien se dice: "Quieres conocer a Manuel, vive con l",
as conoc a Jons.

Los pequeos celos cuando le deca que saldra con mis amigos y l me
convenca de no ir con el pretexto: "Te quiero solo para m por el da de
hoy" -uno al principio lo ve como un gesto halagador-, se fueron haciendo
muy grandes, al grado de llorarme: toda una escena de lgrimas, hacindose
al mrtir, a la vctima de mi "maldito" carcter; deca que lo tena casi
olvidado, no le atenda ni consenta como l a m y por ltimo su clsica
frase de pobre vctima: "No s por qu te quiero tanto, si eres un cabrn
conmigo", va!, es un mrtir disfrazado y en cualquier momento te clava el
pual. Jons no es un Jons, ahora se volvi un Jods en mi vida y me tengo
la culpa por permitir que esta relacin avanzara y se convirtiera en una
enfermiza, en un crculo incurable.

Hubo una vez, cuando llegu del trabajo -la noche anterior habamos
discutido- me encontr a Jons desalojando todo el departamento, incluso
mis cosas, estaba listo para irse si no fuera que llegu a tiempo, un
minuto ms tarde y me quedaba sin todos los artculos de mi casa. Hasta ese
momento fui un idiota, segu creyendo que las cosas se podan solucionar
arreglando los problemas de ese momento.

Poco a poco, la mayora de nuestras discusiones se empezaron a resolver en
la cama, tena que haber una pelea para tener relaciones con muchas ganas,
ya no eran por estar contentos, felices por algo y el sexo se diera por
ello, no, se convirti en una forma de solucionar nuestros problemas. En
momentos de fuertes peleas, la pasin con que gritbamos daba lugar a besos
casi obligados, lastimosos y de ah pasbamos a la cama, deshacamos toda
la furia en ella, uno con el otro, casi salvaje; l me morda los labios
casi hasta sangrar y yo el cuello, nos penetrbamos muchas veces con gran
obsesin hasta el amanecer. Al da siguiente l amaneca con moretones en
el cuello y yo con el labio partido. Lo nuestro se convirti en una
relacin enfermiza y stas nunca tienen buen final si continan. l y yo
nos jodimos la vida hasta hoy.

Hace un mes tom la decisin de separarme, nada lo impeda, el nico lazo
que nos una (el amor) se acab. Insisto, cuando dos gays se unen para
vivir juntos es para pasarla bien el tiempo que duren las ganas del uno por
el otro o, ms sentimentalmente, el amor. Por ello no estaba dispuesto a
continuar jodindome la vida a su lado; pero no fue fcil reunir el valor
suficiente para enfrentarlo, la costumbre de dos aos de convivencia es muy
fuerte y tal vez la soledad. Ayer reun ese valor.

-Ya no quiero vivir contigo -le dije tranquilamente.

l no deca nada.

-Regresa a tu departamento.

Continuaba en silencio.

-Te doy cuatro das en lo que empacas y te llevas tus cosas.

Continu en silencio.

-No me escuchas?, no te me quedes viendo, di algo, est bien cuatro das
como plazo o te vas en menos tiempo?

-Voy a joderme.

-Cmo?

-Que voy a joderme!, coo, me mato. No s por qu te quiero tanto si eres
un cabrn conmigo. Me desaparezco y al carajo, te quedas libre para coger
con tus amigos.

-No te enga en estos dos aos. No me llores, esto termina hoy.

-Te quieres olvidar de m.

-No he dicho eso.

-Me mato para que puedas coger a gusto.

-Mtate si quieres, estoy hasta la madre de tus escenitas.

-Me mato maana, imbcil.

-Esta bien, tratar de ir al velorio.

Todo ello es una sntesis de mi relacin con Jons, acabando con una
promesa de suicidio. Quin sabe si la cumpla, a lo mejor es uno ms de sus
tediosos chantajes para ver si caigo de nuevo en el juego de mrtir y yo de
perverso. Hasta calcul su promesa de muerte en el da exacto (como bien
saba) en el cual tengo que viajar a un importante congreso de trabajo,
donde tengo grandes posibilidades de propuestas para impartir conferencias
en diferentes pases, lo cual dara un mayor impulso a mi carrera
profesional. La promesa la hizo para anclarme a l e impedir el desarrollo
de mi porvenir, no s si quiera destruirme, no lo s; espero que no llegue
hasta ese punto de amargura, en fin, pasar lo que tenga que pasar, pero
sinceramente la promesa es una estupidez y no la cumplir.

-Ven aqu -me dijo.

-Qu quieres?

-Olvida lo de ayer, fue una pendejada decir que me matara.

-Saba que no lo dijiste en serio.

-Estoy de acuerdo, me voy, pero antes quiero ir a tomar un caf contigo,
hoy te vas y cuando regreses ya no estar.

-S. Quiero que terminemos como amigos, algo se tiene que salvar de los
buenos recuerdos de dos aos.

-Aj, vamos.

Me acarici el cabello y sonri. Nos fuimos caminando hacia el metro,
mientras platicbamos como antes... antes que todo se tornara insoportable.

-Te habl la bruja.

-Carlos?, qu te dijo esa zorra, Jons?

-Si bamos al antro cuando llegaras del congreso.

-Te coment si iba a ir la Pepa?, ya sabes, esa maldita zorra nada ms va
para ligar, mientras su pareja est en otra ciudad.

-Bueno pero de manita sudada no pasa, la Pepa slo coge con su pareja.

-Ya lo comprobaste?

-Cmo eres cabrn.

-Dejemos tranquila a la pobre Pepa. Sabe Pepa que le decimos Pepa?

-No, se encabrona, para l sigue siendo Jos.

-Es Pepa, coo, ni que fuera de closet.

-Pues s, bien que se aloca cuando baila, se descose la zorra.

-Ya la vi bailar! No se tiene por qu molestar, todos tenemos nuestro
nombre de friega, t por ejemplo eres la Joda.

-El tuyo tampoco se queda atrs.

-Yo no he dicho que no.

Llegamos a la estacin y esperbamos el metro, tomaramos un caf y de ah
me ira al aeropuerto, ya traa mi equipaje conmigo. Me iba y Jons se
quedara solo en el departamento, y por la experiencia pasada encargu a
Carlos para que lo vigilara y al igual las cosas que se llevaba, por eso me
habl y pretext lo de ir al antro. Un caf servir como una pipa de paz y
el metro se escucha venir.

Puedo ver las luces, su ruido es el arrullo de la ciudad.

La gente comienza a acercarse a las orillas para ganar lugar.

El metro est a menos de cuarenta metros. Y Jons abraza las rieles, el
conductor no tiene oportunidad de verle; ste continua su rumbo hasta el
final con el cuerpo de l. Cuando se detiene, toda la gente se arremolina a
ver el abrazo de Jons a las rieles, ellos detienen su tiempo y porvenir,
yo no.

El amor es sencillamente libre.

Ahora agarro mi equipaje y me voy de aqu, subo a un taxi que me lleva al
aeropuerto. Entrando a la sala de abordar suena mi celular, es Carlos.

-Dnde ests?

-En el aeropuerto.

-Voy a vigilarlo.

-No te preocupes, ya no hay necesidad.

** Gricel vila Ortega
   grissssmx@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Mrida, Yucatn, 1983). Estudia actualmente la
   licenciatura en literatura latinoamericana en la Universidad Autnoma de
   Yucatn, casa de estudios de cuyo taller literario participa activamente
   bajo la tutela del escritor Joaqun Bestard. Colabora como guionista y
   locutora en la emisin radiofnica Voces de Papel, en la frecuencia
   103.9 FM, Radio Universidad. Ha participado en eventos como el Congreso
   Nacional de Lingstica, organizado por la Asociacin Nacional de
   Lingstica Aplicada, con sede en Mrida. A su vez, ha colaborado en
   diversas mesas de creacin literaria en la Facultad de Ciencias
   Antropolgicas de la citada universidad. Ha cursado estudios de Historia
   del Arte en el Museo de Arte Contemporneo Ateneo de Yucatn (Macay).



=== Hadado      Roberto Aguirre Molina ====================================

*** I

     una mano re en tus ojos

          lento bajo
          tal espacio

        jadeo de la tarde
           despierta duermes



*** II

       sueo en tu realidad

      tormentas de fro
           arden en tu piel

     cede la noche mos
       zumo de la barbarie

~

     mi carne es tu sombra



*** III

        camino en tus pies

      descalza la huella
                           sos
                   el mismo
                      en otro

     la maana descubre
                  t ante ti



*** IV

     tu lengua cambia de forma

           interminable
                sed el horizonte

                             ciego
          el silencio de mis ojos

     ~

     sed vaca de m



*** V

                    beso los prpados

              boca grande
                   la turba
                         con preguntas

           (soamos luego del sueo)



*** VI

     un dios en tus ojos

                    preso
           lo haces beso

     el viento imita
                   la sita



*** VII

           salto en Suamor

            cristal
                   ms
                      oscuro

     huella en el vaco
           olfato de la luz



*** VIII

     tus ojos son mi cuerpo

                       en eso
                     soy sexo

          aspiras el mar
                sales de nadie



*** IX

     tu cuerpo es una mirada

               sereno
                         soy el
                        trueno

             pantano lacre
             morada de dientes



*** X

     espejos oyes en el roce

             alarido
                    del sudor
                        herida

           brillas para ser
                          miga



*** XI

      tu piel muda de tierra

       camino de la erosin
         (tomas, mojas, das)

       ngel, fiebre desnuda



*** XII

     la cama destendida
           y en la almohada
          el caf labrado
                       ocultaba
     el nocturno de tus ojos.

** Roberto Aguirre Molina
   robmolina@arnet.com.ar
   Escritor argentino (1953). Ha publicado los poemarios Introduccin al
   instante, (Ediciones Delanada, Santa Fe, 1984), La seora virgen (1985),
   46 poemas agua de ro, (1987), Enero San Cristbal, (plaqueta, 1989),
   Diario de la Conquista (1992), Hadado (2000), Ojo conmigo (2000) y Siego
   - Los lanzallamas (Rosario, 2000), y el libro de ilustraciones Sexin de
   cama (Ediciones Kosmos, 1986). Adems textos suyos pueden leerse en las
   antologas Encuentro (Santa Fe, 1980), Eternidad de clidas lgrimas, 10
   jvenes poetas de la ciudad de Santa Fe (1980), Puentes de la poesa:
   Buenos Aires-Mxico (Buenos Aires, 1982), Poesa joven santafesina
   (Santa Fe, 1982), Los jvenes (Santa Fe, 1988), 10 poetas argentinos
   contemporneos (Colombia, 1988) y Seleccin potica de Santa Fe (Santa
   Fe, 1994).



=== Butter      Jorge Zavaleta Balarezo ===================================

El seor Butter llam a mi puerta un viernes invernal, a esa hora en que
las oficinas estatales cierran y la floreciente pero aburrida burocracia
inicia su gozoso peregrinaje de retorno al hogar. Butter entr en mi
departamento sin que yo estuviese seguro de querer recibirlo. Ya se haba
acomodado plcidamente en el nico sof de mi sala cuando decid que lo
mejor era dejarlo hablar.

Sus afanes de alcanzar popularidad y una honra permanente me sorprendieron
desde el primer instante. Saba de la existencia de tipos as, mas nunca
cre que uno de ellos se cruzara en el camino de mi vida. Fumador
incansable, quiso compartir sus largos cigarrillos con alguien que, como
yo, repugnaba el vicio del tabaco. l, supongo, slo quera ser amable.

Plante su oferta y no alcanc a meditarla. Mi serenidad, mi rostro
imperturbable, mis manos quietas contrastaban con su exaltacin. El conoca
-deca conocer- "mis virtudes literarias, mi facilidad para la redaccin,
mi capacidad para la invencin y resolucin de ficticias aventuras". l
haba decidido -era otra ocurrencia- perpetuarse en el mundo de las letras
con una presencia trascendental. Su dinero -una inmensa fortuna basada en
la exportacin de pieles- deba estar acompaado del prestigio que
supuestamente otorga el firmar obras impresas. Prestigio que le daran
algunos premios en concursos bien reconocidos de cuento o novela. Un
antojo, o capricho, que nicamente se satisfaca con una pulcra escritura,
capaz de convencer a crticos especializados y atraer a exigentes lectores.
Con la anuencia de ambos grupos, el camino para conquistar la gloria (?) se
allanaba.

Pero nada conoca Butter de aqullo. Jams haba intentado plasmar en
narraciones sus ideas poco claras. En m, de quien se haba enterado por
terceros o por referencias periodsticas (mis habituales columnas de
cultura y poltica), encontr al agente que lo convertira en omnisciente
triunfador. O crey haberlo encontrado.

Confiaba a ciegas en m. Sabe, es una necesidad, expres sobre su plan,
mientras dejaba a un lado el extralargo cigarrillo. Confes que haba ledo
algunas de mis notas. Me gustaron sus reportajes, me dijo. Usted ha
concursado en certmenes literarios?, inquiri. Mi silencio nada dejaba
entrever, aunque a l, creo, lo convenca ms de su decisin.

No es un genio, pero a m me har tal, termin. Se puso de pie (haba
estado casi echado sobre el mueble) y, dirigindome una mirada que slo los
diablicos personajes de audaces tramas poseen, me ofreci una suma de
dinero que nadie podra rechazar. Ms aun si equivala a un esfuerzo para
escribir en nombre de quien -grave ilusin- buscaba ganarle puntualmente
una batalla a la literatura.

"Puede cobrarlo ahora mismo", dijo al momento de extenderme un atractivo
cheque que no habamos llegado a acordar previamente. "No me interesa cul
sea el tema ni cmo solucionar el problema -pese a que no lo es para
usted, me permito suponer- de escribirlo. Asuma su oficio. Volver en una
semana". Record que para el primer concurso tenamos un mes de plazo.
"Vale el primer puesto, olvdese del resto". No alcanc a despedirlo pues,
con sus ltimas palabras, tan seguras para s mismo, desapareci del
pequeo escenario que era mi sala.

Viva en el tercer piso de un edificio nada opulento y que rechazaba
continuamente, y creo que a propsito, la limpieza. Me acerqu a la ventana
y, al agachar la cabeza, comprob cmo Butter se meta en su automvil
negro. Debi acelerar demasiado rpido, pues el carro se esfum al
instante, como un auto ganador de frmula uno. Por mi parte, busqu en mi
archivo temas policiales diversos y, sobre la mesa, dispuse la mquina de
escribir. A la medianoche, varias horas despus de la inesperada visita,
tena terminado un borrador abundante en delicadeza y elegancia. Que, por
cierto, no son nada tiles cuando se relata un sangriento asesinato. As
que comenc a reflexionar y corregir. A romper papeles y sonrer. Sonrer
mucho, porque mi trabajo, aunque en verdad me perteneca, ms iba a ser de
otro. Y record el cheque que tambin a m, en forma imprevista, me
conduca a una bonanza siquiera temporal.

Butter regres a la semana. Buena muestra de puntualidad. En la brillantez
de su rostro poda comprobar la complacencia que senta ante mis inocentes
pinceladas con dudosos propsitos artsticos. Es usted una divinidad, dijo
mientras me miraba con atencin, simulando sorpresa. "Bueno, digamos una
pequea divinidad". Abandonaba sus conceptos de la anterior ocasin. "Me
pregunto si ya habr cobrado el cheque. Qu importa, aqu tiene otro". No
supe qu decir. El "gracias" de siempre, como respuesta corts, o amable,
era demasiado ambiguo. Tom el original y la copia del relato acerca de una
muerte violenta con ciertos retoques innecesarios que no advirti. O fingi
no advertir.

Supongo que no alcanzaba a distinguir la delgada pero irreductible frontera
entre la calidad y lo puramente vano. Al salir (ahora despacio, educado,
menos emotivo), me obsequi una sonrisa mercantil, y una arenga en la cual
me invitaba, "si ganbamos", a formar "una gigantesca, increble, lcita
asociacin". Otra vez, qued pensativo.

La labor iba en serio. Butter no esper los resultados del concurso. Cuando
faltaban dos semanas para el fallo me telefone pidindome que escribiera
al menos otros dos cuentos. "Soy un hombre precavido", lo o decir. Al
terminar la conversacin, mir las carillas de mi redaccin periodstica,
evoqu el encantador y creciente pago y fui en busca de otros materiales
para continuar surtiendo mi imaginacin. Fabul situaciones y comenc una
nueva tarea, con un sentimiento que es difcil de explicar.

El jurado revel que, entre cuatrocientos tres participantes, el seor
Butter haba obtenido el primer premio "con un cuento renovador, digno de
tomarse en cuenta como piedra angular en el proceso de nuestro auge
literario". Casualidades de la vida. Sent satisfaccin, fugaz, extraa.
Haba ganado, pero Butter estrechaba manos consagradas, reciba una medalla
y un trofeo, y agradeca leyendo unas cuantas lneas que, lgicamente, se
cuid en solicitarme.

Butter crey haber encontrado, producto de su ingenua fe en la alquimia, a
su "salvador". La siguiente vez estuvo irascible porque alcanz una mencin
honrosa. Le aseguraron, en cambio, que su composicin figurara en un libro
a manera de antologa, junto con el resto de cuentos galardonados. Eso lo
consol un poco. Yo, las noches siguientes al resultado, pasendome en la
soledad de mi habitacin, enjuiciaba el verdadero sentido de esta empresa.
La excentricidad y el oportunismo de Butter martilleaban mi cerebro
obligndome a una -decisiva- toma de posicin. En tanto, ya tena listos
otros tres relatos, a la espera de verlo nuevamente ganador y disfrutar de
mis respectivos honorarios.

En tres meses, envi seis cuentos a distintos certmenes literarios. En el
extranjero le concedieron un segundo puesto. Ms casualidades. En el pas
no obtuvo nada e hizo lo imposible por impedir que alguien se enterase que
haba participado sin siquiera aproximarse a una mnima victoria.

Una noche, mientras entraba a mi propiedad, ubiqu su mirada entre mis
paredes. Quise anticiparme, ser el primero en aprovechar los trucos que nos
permiten hacer las palabras (milenaria riqueza bienheredada). Por el
contrario, escuch sus reclamos: -...no es posible, ni aceptable, la
derrota.

-Estas lides son semejantes a competencias deportivas y por lo mismo el
nico camino es alcanzar la victoria, que nos llena de orgullo y mantiene
nuestro encanto de ser diferentes", sentenci con esa habitual
grandilocuencia que ya haba aprendido a distinguir en l. Le interrogu si
consideraba insuficientes los esfuerzos realizados (tena que acomodarme a
su oratoria), y le aclar que nada aseguraba una total efectividad. Ni yo
mismo me entenda y se me ocurri un argumento extra. "Tomemos mis cuentos,
perdn, los suyos", me correg, "como obras maduras y logradas. Sin
embargo, medite usted acerca de la cantidad de autores que se encuentran en
las mismas condiciones".

Mi elemental y hasta burda explicacin lo hizo reaccionar y, sin pedir
disculpas, Butter me invit a seguir en lo que l llamaba "la dulce brega",
y ofreci doblarme la paga. Me habl de un concurso nacional de novela,
cuya existencia yo ya conoca, e insisti en que nuestro norte era
conquistar "ese importante torneo". Mi silencio y el humo de su extralargo
cigarro se entrecruzaron en el silencio de mi sala evidenciando nuestras
irreconciliables contradicciones. Y me dijo que la novela poda versar, por
ejemplo, sobre su persona. No tengo, acaso, un carcter atractivo?,
inquiri. Gir a tiempo para que no advirtiera mi sonrisa llena de irona o
de simple burla. Cuando me volv lo escuch invitarme a cenar a su casa.
"Mi esposa vuelve al pas despus de dos aos de exilio voluntario y quiero
que la conozca. Quiz ella sea otra buena fuente de inspiracin". Esperaba
que as fuera. Ansiaba encontrar la imaginaria belleza.

Al terminar la velada, ella y yo quedamos solos en la sala, mientras Butter
iba a recostarse porque lo estaba volviendo loco la fortaleza del vino
tinto que acababa de tomar. Ella era joven, y no denotaba ninguno de todos
los rasgos patolgicos que su esposo mostraba profunda, exageradamente. No
le haga caso, me dijo. "S para qu lo ha contratado: suele ser
insoportable, qu se le va a hacer. Respeto sus actos. Pero no creo que
ustedes duren ni se entiendan lo suficiente en este negocio". Llevaba
razn, y eso fue lo ltimo que atend, porque despus, al tiempo que ella
segua abriendo y juntando sus labios invadidos de carmn, revelando
secretos eternos, slo atinaba a explorar las tersas facciones de su rostro
y adivinar qu haba hecho este tiempo, largo, fuera de nuestro mundo
avasallador.

Das despus, Butter me indic que deba apurar la novela. Yo era
habilsimo y l, un impaciente, recalc. Pidi leer fragmentos de lo ya
avanzado, pero le aclar que ello era imposible, porque hasta que estuviese
completamente terminada, y slo en ese momento, l podra conocer la obra.
Me senta un artesano que burila su creacin y espera al mercader quien,
otorgndole un sentido totalmente opuesto, viene a adquirirla.

Su espera se alargaba con el paso de las semanas, y yo casi enloqueca
tratando de forjar -esta vez- algo que satisficiera su explcito gusto. La
novela no trat sobre l, pero, sacrificndome, le inclu como personaje
secundario, intrascendente, que bien pude obviar. En tanto, obtuvo el
primer premio en un concurso convocado por una empresa pesquera y ello lo
hizo sentirse demasiado feliz. A los dos meses, con la peor novela -o una
de las peores- que deben de haberse escrito en muchos aos, se present a
una nueva prueba y -yo ms que nadie saba su destino- ni siquiera
advirtieron su presencia.

En sus gestos, en sus actos, era impulsivo, tosco, hasta matonesco. Y
grosero. Nada lo equiparaba a su hermosa pareja. Era la cruel anttesis de
ella. Volv a meditar y, mejor, lo llam. Me amenaz y dijo que vena de
inmediato a verme -"para solucionar y concluir el asunto". Sus insultos,
sus agresiones verbales, que en otras ocasiones soport y hasta ignor, me
causaron temor. Que quin era yo. Que quin me haba credo. La seora
Butter, igual que una obsesin, que ya haba acompaado mis nocturnos
sueos recientes, se confunda ahora en mi repentina y urgente
desesperacin.

S, no tena otro camino que elegir. No tena por qu huir. Igual que en
alguna de las historias por encargo que escrib, llegaba el momento de
ubicar mi antigua arma. Me quedaba tiempo. Mi enemigo vendra, apurado y
pattico como siempre, acelerando su auto con la desesperacin que motiva
la rabia que ciega y obnubila. Vendra por la ruta corta de la antigua y
gris avenida. Yo aceitara mi revlver y preparara la emboscada inusual,
la ms prudente.

Usted, seor Butter, con sus artimaas que yo haba aprendido a detectar en
nuestros meses de fructfera (ser correcto afirmarlo?, me pregunto)
amistad, irrumpira, feroz, en mis aposentos, buscando intimidarme.
Contemplara la habitacin tan solitaria, que sospechara y se pondra,
cauto, a explorar cada rincn. Regresara a la sala y decidira que lo
mejor era esperarme para -masacre de una presa acorralada- destrozarme sin
compasin apenas me viese.

Butter, usted no sabe el dao que me ha causado. Comprado con sus
atractivos talonarios de bancos inhumanos -esos que la naturaleza de la
gente comn es, por lo general, incapaz de rechazar-, casi me elimin y me
convirti en una industria de la cual usted usufructu casi a su antojo,
aunque, desgraciadamente (felizmente para m), sin toda la fortuna que
hubiera deseado.

En este instante, Butter, est usted en el centro de mi estudio y sostiene
estas hojas. Puedo verlo temblar -hay que ser muy perspicaz para notar esto
en robustas? personalidades como la suya- y mirar alrededor. Puedo verlo
-antes lo intu- palpar sus armas que no lo dejan solo, previniendo
catstrofes o estragos, productos de una tragedia que usted protagoniza.
Puedo verlo arrastrarse en el piso, salir del estudio, preparar una
trinchera para una guerra que usted no llegar a terminar. La guerra fue la
de nuestras conciencias. Al llegar a este punto, ya est usted desahuciado.
Yo, vengado a mi manera. Aplicndole, porque yo tambin tengo algo de ella,
su propia ponzoa. Ignoro (finjo ignorar) un detalle, sin embargo: si usted
dejar estas lneas por propia voluntad, o porque, cuando una bala le
atraviese el cuerpo, no tendr ms fuerza para leerlas. Me inclino por lo
segundo: ahora mismo, desde mi estratgica, invisible posicin, me regocijo
advirtiendo la desesperacin y sorpresa que revela su figura y el pnico
que le embarga. Ese pnico que usted ya no se preocupa en disimular.

Aprieto el gatillo y siento la dulzura de la seora Butter, esa dama
fresca, atractiva, a quien, despus de llorarlo en su funeral, el suyo,
Butter, puede que se le ocurra continuar las farsescas pretensiones del
difunto que para entonces ser usted, mi estimado seor. Para ella, con
inocultable placer, con sincera hipocresa, yo s escribir. Su cario ser
el mejor pago. Ms que cualquier cheque en blanco. Roguemos por ello.

** Jorge Zavaleta
   jorgez@telefonica.net.pe
   Escritor, crtico de cine y periodista peruano (Trujillo, 1968). Tiene
   estudios de literatura, periodismo, cine, publicidad y anlisis poltico
   en la Universidad Catlica de Lima y en el Instituto Idea, de Caracas
   (Venezuela). Publica artculos en los principales diarios y revistas de
   Lima y ha colaborado con las agencias Notimex (Mxico) y DPA (Alemania).
   En 1998 public su novela Catlicas y particip en el volumen colectivo
   Literatura peruana hoy: crisis y creacin, de la Universidad Catlica de
   Eichsttt (Alemania).



=== Seis poemas      C. A. Campos =========================================

*** Cfiros

Quizs, maana,
lluvia, no cae,
y el sol, con el gallo,
nos sorprenda en la tierra-

Sepultando, consagrando,
besos y fotos,
sembrando caf
y tareas de caa-

No lejos del mar,
del desierto y el valle;
quizs, maana,
sin paraguas, amor.

Mientras tanto, no s:
La duda... esta fe...
y nuestro pasado-
su pasto... su ritual.



*** Grito

Cierto! Yo no llegu por el aire,
ni por mares hartos de verde, de azul-
Entre un burro y cantos de gallos,
yo llegu por tierras de Amrica.

Cierto! Yo no soy esto ni aquello:
Me asemejo al popurr, a la costa,
al mito, areito, ritual-
A la desgracia de un panal.

Cierto! Yo soy caverna de astro-
A pesar de lo que no he hecho
con las lenguas que me adoptaron,
la fe busco en la luz de la vela.

Cierto! Yo llegu por tierras de Amrica:
Yo no soy de ayer ni de hoy-
Soy de la colina vestida de blanco,
del pasto hmedo de noche.

Cierto! Cierto!
Slo me basta la estada del silencio,
las sombras de los robles, del caf-
La paciencia de la lluvia, de los rayos.

Cierto! Cierto!
Debajo del maz, el tabaco y la uva,
el conuco me resulta botija-
Cierto! Oriundo de Santiago, de esta mecedora.



*** Domingo

i.

Se camina bajo rboles, sobre tierra con olor a maana,
hacia el encanto real de alguna preparada pared, pasillo;
y mientras te hace compaa el fluir del otoo,
te comentas que la muerte es simple abstraccin.

Pajaritos con sabor a llovizna, a caf y neblina.
Somos ms de la noche fra que de los das.
Vivimos en el paso, en la sucesin de las caras:
Es nuestro santo vino, cicuta y olvido.



ii.

Se edifica antes y despus del ltimo nacimiento,
con la neutralidad de piedras y ros, sangre de las bestias,
en un centro de panes, hermafroditas e injertos,
cerquita de Dios; lejos del metro, la estacin.

Hojas con sabor a t, a reencuentro y tertulia.
Somos menos del tabaco que del humo.
Vivimos en el cuerpo, en los escapes de las voces.
Recuerdas que antes de hablar ramos ya.



iii.

Se descansa bajo centelleos, sobre tierra con olor a gloria,
hacia el encanto leal de la madrugada, sereno;
y mientras te hace compaa el denuedo de una vela,
te adviertes que la vida es compuesta admiracin.

Cfiros con sabor a semilla, a invierno y fogata.
Cierto, esta maanita ya no somos jvenes;
mas muerte no hay todava. Indicios son el parque, mis zapatos
y el cuadro del Greco que acabamos de reconocer.



*** Hallazgo

Mi caf, cierta hora cero,
el pasado que nos queda por trazar.

Hoy, despus del pan que nos llega
con el coro de los vivos.

Hoy, entre los hilvanes del otoo
y los doblados del atardecer.

He descubierto que me es posible,
que por tal razn hemos nacido.



*** Tras la palabra

Familia, amigos y desconocidos:
Todos me han querido callar.

Sin razn, con razn y
hasta con el corazn de Dios.

Todos. A veces con vocablos
blancos; otras, con indicios rojos.

En ingls, espaol o su mezcla:
Pretendiendo salvarme de la luz.

Todos. Sin llegar alguno a vislumbrar
que esto es lo que siempre busco:

Callar; unirme al silencio
que se fragua mientras conversamos.



*** Perdn

Versos, rotos, con sabor a mano, a lgrimas postreras,
nostlgicos de fuego, de gente acosada por la fe
y las tantas espadas que la defendieron-
de habitaciones que hasta hoy no han podido abrir ventanas.

Versos, rotos, con olor a blanco, a cemento bajo lluvia, sol,
simpticos con lo que fue, dudosos con lo que vieron,
con lo que vendr en la ausencia de mi voz-
Versos, escombros, escombros, cunto les he yo fallado.

** C. A. Campos
   l_tmartin@hotmail.com
   Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York,
   EUA. Escribe tanto en ingls como en castellano.



=== Paisaje sin batalla      Sergio Borao Llop ============================

Al fondo, a la derecha, puede verse un rbol repleto de pjaros callados.
Ni un trino, ni un revoloteo, nada. Slo una multitud de pjaros de ojos
inmensamente abiertos, de ojos fijos; pjaros inmviles y silenciosos como
si estuvieran dormidos. Pero no estn dormidos, slo quietos.

Ligeramente ms abajo hay una fuente cuyas aguas manan o parecen manar muy
lentamente, como lamiendo con incierta voluptuosidad cada piedra, cada
matojo de hierba amarillenta, como acariciando sin deseo, sin
precipitacin, desapasionadamente, el estrecho cauce apenas pronunciado.
Sobre la boca del manantial, una pequea roca parece ir a desprenderse
provocando la catstrofe, cegando para siempre el ojo que destila las
frescas gotas de agua. Pero sin duda lleva siglos all, amenazando sin
esperanza el tranquilo discurrir del escueto regato sobre la tierra seca.

Ms arriba, agazapado en la oscuridad de la roca, un lagarto gris acecha
cualquier posible presa disimulndose contra la frialdad de la piedra.
Parece alerta y, sin embargo, dirase incapaz del menor gesto, como si su
inquietante inmovilidad no fuese una excusa sino un fin. Sus ojos miran,
sin espanto, hacia el oeste, donde el sol debera estar ponindose, mas el
sol no se ve por parte alguna; slo el ligero resplandor rojizo que suele
acompaar los atardeceres, pero con una tonalidad ms pesada, ms
asfixiante, como un turbio presagio de tormenta. En el cielo
semioscurecido, sin embargo, no se aprecia la presencia de ninguna nube que
pudiera apoyar tal hiptesis. A pesar de todo, una extraa claridad domina
el paisaje.

A juzgar por el silbante sonido que llena el valle adormilado, est
soplando el viento. Pero ni una brizna de hierba se mueve, ni una hoja del
rbol se agita, no hay un solo grano de arena volando por los aires. Nada.

La llanura, que en un punto indeterminado aparece cortada sugiriendo un
barranco, rezuma quietud, como si el tiempo no existiese todava. Salvo por
las dos figuras que a lo lejos caminan acercndose y en cuyos labios puede
apreciarse algn movimiento. Probablemente charlan.

Tal vez el viento ha cesado; acaso no existi jams. Lo cierto es que a
pesar de la distancia pueden orse las voces. Vienen resonando por el
centro de la llanura, desde el lugar que ahora ocupan las dos sombras que
se acercan. Por su aspecto, nadie hubiera sospechado que fuesen capaces de
hablar de esa extraa manera, en ese curioso tono quebradizo y glacial. Es
tan profundo el silencio, que las voces llegan con total nitidez y casi
parece que procedan de los cuatro puntos cardinales, tal es su intensidad.

A ambos lados de un camino indefinible, presentido apenas, las piedras
reverberan carentes de brillo y se dira que su indiferencia es slo
aparente, que en realidad esa quietud no se debe sino al tremendo esfuerzo
realizado para absorber el estricto sentido de esas voces que se van
acercando con lentitud, tan despacio como fluye la exigua corriente que,
despus de resbalar por la roca hasta el suelo, rodea el rbol y va a
perderse serpenteando en la distancia, ms all del lugar en que se hallan
los caminantes, allende el final de la llanura, como si en un punto el agua
quedase suspendida entre dos planos superpuestos e irreconciliables.

En la lejana se divisa un puntito en el cielo descolorido y lnguido. Tal
vez sea un ave sobrevolando el lugar del que acaso vengan los dos hombres
que ya estn cerca, un lugar que posiblemente ya no exista o que tal vez
nunca haya existido sino en su imaginacin. Quiz no sea un ave. Tambin
podra tratarse de un sol lejansimo y negro, destinado a negar la luz a
quienes tengan necesidad de ella de igual modo que a los otros, aquellos
que renegaron de la claridad e hicieron de las tinieblas su morada, su
mundo, su religin. Acaso no sea ms que la sombra de un dios desconocido e
inseguro, proyectada por l en esa lejana dimensin, pretendiendo as
carecer de ella, tratando de ignorarla para no sentirla esclavizndole.

Al pasar los dos hombres junto al rbol, los pjaros deberan estremecerse
y estallar en una violenta y ensordecedora algaraba, deberan echarse a
volar y llenar el cielo de trinos espantados y de alas negras. Pero no lo
hacen. Permanecen quietos, mudos, indiferentes, negando con su
impasibilidad las voces y la presencia de los dos hombres que caminan
cansinamente. Alguno, quizs, ha girado con desgana la cabeza en un intento
superfluo de seguir la marcha acompasada e irremediable de los dos hombres
que conversan.

Cuando hayan terminado de pasar (si es que alguna vez llega ese momento, si
ese momento es en verdad posible) las piedras seguirn calladas y
expectantes. La fuente, el rbol, los pjaros y hasta la misma hierba seca
y amarillenta y balda, permanecern en sus puestos como leales soldados en
espera de una escaramuza que nunca ha de llegar. Seguir el lagarto
derramando su mirada sobre ese sol que jams acabar de ponerse, ese sol
que no ha de volver a levantarse de la tierra. Quedar el cielo, plomizo e
insoportablemente denso, como nico testigo de una conversacin absurda, de
un nuevo dilogo suicida entre dos hombres que, aunque ellos lo ignoren,
nunca aprendieron a hablar el mismo idioma, nunca comprendieron la lengua
del otro. El mismo resplandor agnico iluminar con escasez la escena donde
nada va a ocurrir, donde, con toda seguridad, nada ocurri jams.

** Sergio Borao Llop
   sbllop@aragonesasi.com
   Encuadernador, periodista y escritor espaol nacido en Malln (Zaragoza,
   1960). Ha publicado cuentos y poemas en diversas publicaciones
   electrnicas. Adems, textos suyos aparecen en las antologas Relatos
   Zaragoza y Poemas Zaragoza (ambas de 1990), en las antologas Callejn
   de palabras y Poemas quietos, del grupo Mizar, y en diversas ediciones
   de la revista Nitecuento. Pueden apreciarse varios de sus trabajos en su
   pgina, http://www.aragonesasi.com/sergio/index.htm.



=== Poemas      Juan Beat =================================================

*** Hipster be bop

No recuerdo cundo fue la primera vez que estuve junto a un junky,
quiz haya sido cuando comenc a beber;
y posiblemente
lo que desencaden haberme dado cuenta que
desde hace tiempo era "algo as" como un hombre-derrotado,
fue dormir durante varios meses frente a la puerta de la casa de Idalia,
con el bop saliendo de mi walkman a todo volumen,
cargando una vieja edicin norteamericana  de "On the Road";
y mientras
conversaba con ancianos raquticos,
y pensaba en Idalia como una hipster;
no tan desarrapada como Esperanza Villanueva (Tristessa),
pero s desecha,
convertida en un pedazo anacrnico de alguna parte perdida de mi infancia,
tan perdida como Ella Fitzgerald y ese acetato de Kerouac del cual ya no he
   [podido escuchar -Charlie parker looked like buddha-;
y a veces,
an con dolores estomacales y tirndome pedos,
caminaba al Saln Orizaba,
para terminar bebiendo al lado de putas horrorosas
y estridentes risotadas de "alegra".



*** Tuberas oxidadas

ltimamente el tiempo me ha parecido que se vicia;
cuando ms quiero que las horas pasen rafagueantes,
zumbando sobre mis manos fras;
se va deteniendo,
hiriendo el lugar de los caminos muertos,
penetrando en mi cuerpo como una pequea astilla de madera que provoca
   [incomodidad infinita;
y mientras el tiempo transita lentamente,
de mi nariz brota un poco de sangre,
la dejo que fluya sobre el lavamanos,
que corra por las oxidadas tuberas que recubren gasolina y cido kanico;
si mi sangre llega hasta la baera de tu casa,
no la devuelvas por la caera,
rene un poco en un frasco,
y con un gotero,
da con da,
djala caer hacia el abismo.



*** La ltima dosis (Parker's mood)

Mi nariz sangra
y mi cuerpo, que hace das estaba vaco,
se llena de tu respiracin acelerada
y todo se envuelve en un solo de "Bird".
Hastiado de botellas,
Parker zumba bajo la gruesa colcha color caf;
Charlie Parker sopla y sopla
y tus senos apuntan hacia m,
veo tus caderas desnudas
y pienso en cundo ser la ltima dosis,
ojal siempre tenga un pequeo "pinchazo" tuyo;
as como Bird tena su saxo ms metido dentro de l,
que toda la codena y el whisky que lo termin;
el bop no lo hizo,
slo que vivi en los 50;
y yo debera pertenecer a algo posterior a la generacin X,
pero mientras ella y Parker arremetan mi alma,
me creer uno de ellos,
de los que llenaban Bird Land para esperar a que Parker subiera al
   [escenario
y tocara Parker's mood.



*** No lo he conseguido

Todos lo consiguen,
sus ropas y mujeres alrededor de ellos;
autos flamantes
y mucha droga;
pero todos ellos saben lo que hacen,
trabajan da y noche,
en bufetes de abogados,
como meseros,
putas,
o de cientficos en alguna institucin del prestigio;
todos consiguen lo que desean,
con dinero,
sin un billete de 20 pesos en la cartera,
pero todos lo consiguen;
muchos tambin se dicen enamorados,
tambin consiguen eso,
consiguen a alguien que los despierte por las maanas
y que les haga un par de huevos,
todos lo consiguen,
menos yo,
yo no consigo ni que me tomen en serio,
ni publicar ms en revistas literarias horrorosas;
esta noche no consegu beberme ya,
la segunda cerveza;
ascos,
mareos,
ardor al orinar,
mierda,
estoy sin conseguir nada,
y s que no lo har;
solo he conseguido invitar a la muerte y al tiempo
a pasar la noche conmigo.



*** Nadie necesita amor

Me he dado cuenta,
nadie necesita amor,
al final,
ellas lo aniquilan,
si no es el alcohol,
es el sexo,
si no cualquier pretexto,
pero te sumen,
te plantan un puntapi en los testculos
y sabes que nadie te necesita;
quizs slo las honestas cucarachas
o esos ratones que has estado exterminando toda tu vida
te necesiten ms...
Nadie necesita amor,
slo quieren una piltrafa a su lado,
que les sirva como un analgsico
o para cargar los muebles de la casa.
Nadie necesita amor,
y siempre lo he sabido,
pero de tan ridculo y pattico que soy,
no tengo vergenza,
hablo de amor
como si fuera a ir a cagar despus de un dolor de estmago.



*** Falsedad

Escucho los programas de radio,
la tv
y slo hay falsedades,
ya no me engao,
as es la cosa,
diciendo
y quedando bien con los dems;
y si la tv
la radio
y el que come junto a m
as lo desean,
no se los voy a dar,
no puedo falsear,
no puedo dejar de enojarme,
o tener mucha hambre,
no puedo.
Y ahora s,
no pertenezco a nada de aqu,
el tiempo se viene encima
y los das tristes,
grises,
sin nadie a quin decirle
"hace calor"
vendrn pronto,
ms pronto que las 12 campanadas
de esta mierda de reloj.



*** Rosas rojas

Karina se vea radiante,
con su cabello largo,
cargando esas rosas;
yo,
nunca lo haba hecho,
se me dio la gana
llevarle rosas rojas;
siempre hay una primera vez;
y la segunda fue ms fcil;
pero ha sido la ltima,
Karina dice que ha sido por un sentimiento de culpa;
mierda,
si tuviera culpas,
la gente a mi alrededor tendra muchas rosas rojas;
no lo har ms;
no tengo culpas,
ni rosas rojas cortadas del csped de la desesperacin...



*** Ella es tan triste

                                                              (Para Karina)

Ella se aferra a la soledad,
cada maana amanece desesperada y harta,
cuando le llamo,
me habla pausadamente,
sin esperanza;
y la imagino encorvada,
mirando hacia el suelo,
con el auricular pegado a ella,
su negro cabello cubriendo sus ojos;
ella est tan triste,
que,
en alguna parte,
las navajas de rasurar
cortan yugulares
y un montn de gente se amarra una cuerda en el cuello;
ella es tan triste,
que dentro de los vagones del metro
cientos de personas se aferran a su humor,
y mejor duermen,
y pasan las estaciones
y nada cambia,
la tristeza los mata y llegan a sus casas
comen sopa de fideos
y mueren por dentro;
ella es tan triste,
que yo no puedo hacer otra cosa,
ms que emborracharme
y esperar a que el da de maana,
desesperada,
se marque las venas y comience a sangrar;
y todo el dolor salga,
incluso el mo,
que se ha quedado dentro de ella.



*** No soy Buk, pero me gusta Mahler

El siseo era incesante,
como el de un viejo acetato;
sonaba mal el cd,
pero era la quinta sinfona,
adems tena una cerveza,
fra y esperando sobre la mesa;
alguna vez quise ser un escritor
y haca lo necesario,
hasta llegu a creerlo,
pero pronto ca,
me di cuenta de que no soy Buk,
pero aun as
me gusta Mahler,
la cerveza
y tambin Celine y Fante;
despus de muchos golpes,
me di cuenta de mi vida,
de que no era un escritor;
algn da quise serlo,
lo logr por momentos,
pero ahora slo quiero tomar aspirinas
y sentarme a que la muerte se digne a darme un empujn.



*** Fantasma

Cuando muera,
ella ser acechada por todos esos tipos que la miran y la "toman de la
   [mano" al saludarla,
y si alguno de ellos puede hacer que Karina sucumba,
morir por segunda vez
y mi imagen fantasmagrica caer sobre l,
cada noche entrar en su cuerpo,
y har que rabioso vomite por toda su habitacin;
cada noche ser lo mismo,
hasta que termine enfermo y sin poder verla.
y quizs suceda de nuevo,
otro tipo mirando la figura de Karina
y yo detrs de ella,
ocasionndole escalofro en la espalda,
comunicndome con mi alma traspasando sus pechos;
y aun muerto,
Karina seguir sintindome,
pero si llega uno,
un tipo que le d a Karina lo que yo no he podido,
me ir,
solo dejar una marca entre sus senos,
y mi alma dentro;
y por tercera vez morir,
despus de eso,
no creo pueda morir ms veces.



*** Das bajo el sol

...Es como terminar todos los das
bajo el sol,
soportando el hedor y
el ardor de las ampulas en los pies;
as es la realidad,
todos pasamos a segundo trmino,
como cualquier objeto usado
o como una moneda de cinco centavos tirada por la calle;
la realidad es esa,
ganchos al hgado de todos ellos;
y afortunadamente,
terminas siendo el "malo",
el mierda que no entiende,
el que necesita ms que los dems.
Y yo mando a la mierda a la realidad,
qudense con ella,
piensen lo que quieran de m.
yo s necesito ms.
A la mierda;
si he de terminar solo,
buscando los ltimos chorros de cerveza
en botellas debajo de la cama,
y escuchando por las maanas al carpintero,
al del gas,
a una mujer refunfuando por tu vmito en todas partes,
me conformo con eso;
llegar el tiempo en el que slo quiera meterme bajo las sbanas,
quedarme quieto
y no parar de llorar.
Hoy es el da,
uno nublado,
con lluvia,
pero ha sido como soportar esos jodidos rayos bajo el sol,
as es la realidad,
uno no es nada,
solo un pasatiempo,
mientras esperas a que un autobs te aplaste.



*** El olor a muerte

Debo dormir,
pero Coltrane no me permite;
al final de todo,
los tipos infelices como yo,
sabemos sobre los sonidos,
sobre el rugir de un motor,
sobre el sonido de los lloriqueos cuando te deja alguien;
pero al final,
los sonidos es la nica felicidad que nos queda,
efmera y frustrante,
pero no hay ms para nosotros;
slo efmeras y
a veces contadas historias de amor;
Coltrane no deja dormir,
solo doy vueltas sobre el piso,
pero ahora nada deja dormir,
el reflujo,
la cerveza fra,
ella en mis huesos;
y el olor a muerte,
ese que me untar pronto.



*** Un pual en la carne

Lo s,
duele durante das,
como un pual clavado en la carne;
tengo una abertura,
es como un gran canal
que va desde mi frente hasta mis testculos;
de los cubos de basura
se desparraman latas de cerveza,
y de m,
slo carne,
absoluta tristeza y desesperacin;
y es como recibir una gran paliza,
una de esas que te dejan tendido
y listo para los camilleros de la cruz verde;
podr soportar un par de das ms,
mientras el sol sigue cayendo sobre mi espalda
cuando camino encorvado,
dejando esperanzas por debajo de la puerta,
como si fuera una especie de cartero;
me esperan slo das
debajo de los autos,
revolcado en el lodo;
como un cerdo preparado para su paliza,
para el rastro,
para huir,
sabiendo que nada nos salva,
solo, el pual clavado en la carne.
Y sigo abierto,
expuesto,
pero estoy dispuesto a recibirla,
s...
esa paliza que debe dejarme
colgado de un pedazo sucio de esperanza.



*** A algunas mujeres les importa...

Poco les importa,
si tienes un abdomen pronunciado o un cuerpo atltico y vigoroso;
a ellas poco les importa
si tienes un pene fuerte y erecto, o si es pequeo y pierdes la ereccin;
a ellas poco les importa,
si follas durante una hora,
o si eyaculas sobre sus senos;
a ellas poco les importa,
si les hablas de amor,
o de vegetales cocidos;
a ellas poco les importa,
te abandonan,
te dejan a la deriva en una pequea selva llena de leones hambrientos;
pero tambin pueden dejarte con los buitres;
y no les importa,
si regresas a casa bebido
o convertido en cenizas o sal para su almuerzo,
a ellas,
poco les importa,
se sientan a ver tv,
a escuchar la radio,
o duermen mientras t,
desolado piensas en qu puedes hacer para que le importes.

** Juan Beat
   juanbeat@mac.com
   Seudnimo del psiclogo y escritor mexicano Juan Ismael Ramrez
   Labastida, licenciado en psicologa de la Universidad Nacional Autnoma
   de Mxico (Unam). Fue director fundador de la revista Estudiantil
   Comunicantes, editada en la Facultad de Psicologa de la Unam. Es editor
   de Los Avengers Fanzine y colaborador de la revista Generacin. Ha
   colaborado en diversas revistas electrnicas mexicanas como Fuga,
   Art&Comic, Literatura Virtual, Mxico Volitivo; e internacionales como
   Revista Voces, Corvino Books, Baquiana, Poesa + Letras, Divague, Poesa
   Salvaje, Los Noveles, Le Resonace y la Revista Virtual de Luke. Ha
   participado en eventos literarios como el "Rquiem para la Muerte
   Amorosa" (organizado por el ICCM y la Sociedad Artstica La Sangre de
   las Musas), el 5 Festival Internacional de Ficcin y Fantasa
   (organizado por el ICCM, el grupo cultural Goliardos y La Sangre de las
   Musas); la XXX Feria Metropolitana del Libro (organizado por el ICCM);
   el Primer Festival de Literatura Alternativa (organizado por el ICCM, el
   grupo cultural Innovar-T y Producciones Pniko de Masas); el Festival de
   Cultura Nocturna Off Centro Histrico (organizado por la revista
   Generacin), y en el Homenaje en Bellas Artes al poeta beat y creador de
   la Librera City Lights, Lawrence Ferlinghetti (organizado por la
   revista Generacin y el Instituto Nacional de las Bellas Artes).



=== Elega      Javier Warleta Alcina =====================================

Do mayor. El pulgar pulsa la quinta y comienza el baile. La menor. Una
pareja se levanta y se dirige al centro de la pista. Los miro sin verlos.
Me duelen las manos, sobre todo la izquierda, la artritis le pone fuego a
cada cambio de acorde. Sol mayor. Un solo rasgueo y un respiro. Ahora viene
un arpegio en Fa mayor, la nota ms cruel, con el ndice en cejilla. Por
ms que aprieto no piso bien las cuerdas, y el ruido sordo del bordn pone
nerviosa a la cantante, que gira la cabeza hacia m con gesto de splica.
Ojal se enfadara, podra decirle que no es culpa ma, que son estos
malditos huesos y tendones.

Sigo con la vista al infinito, las gafas empaadas, sintindome todo manos,
todo manos y nariz hmeda de sudor de gafas que resbalan y yo sin manos que
las sujeten, aferradas a su guitarra y a su artritis. Echo la cabeza hacia
atrs y arrugo la nariz, pero las gafas no suben. Cambio a Do mayor. Por
encima de las lentes veo a la gente sentada en la barra, al fondo del
local. Fijo en ellos la mirada, buscando escapar por un instante del dolor,
de la msica hecha piel, carne y huesos torcidos. Entre el pblico, una
joven con la cara pintada de blanco hace de mimo con desgana. Casi nadie la
mira. A m tampoco. Re sptima.

Desde detrs de la columna se asoma un rostro femenino vagamente familiar.
Su mirada se posa por turno en cada uno de los msicos. Se detiene en m.
Segunda estrofa, Do mayor. La miro y veo el rostro de Elena, ms joven,
como en las fotos de antes de que yo la conociera. Y vuelvo atrs en el
tiempo, cunto tiempo?, veinte aos tal vez, tantos? La menor. Veinte
aos sin verla, y seran seis que se fue del todo, sin despedirse siquiera,
y me dej aqu con mi carga de abrazos pendientes, ya sin futuro, perdidos,
y qu se hace uno con ellos, y con los besos que nunca le di, qu hago
ahora con ellos. Sol mayor, un solo rasgueo. Arquea las cejas y sus ojos se
vuelven tristes, tristes al mirarme, y mis dedos intentan estirarse desde
lejos, sin soltar el mstil de la guitarra, ella sin apartar la vista de
m, apenada de m, y mis dedos estirndose para que ella pueda tocarlos,
volverlos veinte aos atrs, liberarlos. Pero desva la mirada hacia su
acompaante y mis dedos se tuercen y ya no es Elena, ya no es nadie.
Arpegio en Fa mayor.

Para evitar el reproche aprieto fuerte el ndice plano contra las cuerdas.
Aliviado, escucho el sonido limpio del bordn, la cantante no se gira esta
vez. Y despus, oigo, o siento, un chasquido. Miro mi mano, con ms
curiosidad que miedo, esperndola quebrada, pero se mantiene firme. El
chasquido son dentro, no fuera, como de grieta en el alma. La msica se
aleja, ahora en Do mayor.

Estoy flotando. Mis dedos se deslizan giles por el mstil, acariciando las
cuerdas. Deben estar tocando una msica hermosa, pero apenas puedo orla.
Improviso unas notas antes de pasar a Re sptima. El contrabajista me mira
sonriente y asiente con la cabeza. No puedo or nada, la msica suena en la
habitacin de al lado y alguien ha cerrado la puerta. Miro mis manos, y sin
dolor no las reconozco, quin est tocando esta guitarra, quin mueve los
dedos para colocar el Do mayor en el momento preciso, en el momento de
comenzar la ltima estrofa?

Tengo miedo. Me siento solo en esta sala, donde no puedo or la msica que
toco, donde ni mi propio cuerpo me extraa, y el alma se me encoge bajo el
peso del tiempo malgastado. Alguien cambia a La menor. Te busco entre la
gente, pero no te encuentro, dnde ests, Elena, dnde? Ahora veo a tu
pareja, habla contigo, pero a ti te oculta la columna, djame verte, por
favor, solo una vez ms, antes de que termine esta cancin que se me antoja
elega, y ya llega Sol mayor y t sigues oculta, y l sigue hablando,
interminable, nunca calla, nunca, y ahora te mira y re, y tu risa estalla
detrs de la columna, y cabalga sobre la msica, galopa entre las voces de
la gente y el arpegio en Fa mayor, que ya ni duele, y tu pelo asoma tras la
columna, y despus tu cara, los ojos cerrados por la risa, y cambio a Do
mayor, y la cancin se consume y t sigues riendo, y tus ojos cerrados no
me miran, ya nunca me miran y no llego a cambiar a Re sptima.

** Javier Warleta Alcina
   jwarleta@yahoo.es
   Escritor espaol (Cdiz, 1962). Trabaja como ingeniero y reside en Via
   del Mar (Chile).



=== Tres poemas      Alfredo Ascanio ======================================

*** Canto a Chile

I

Quiero esculpirte un canto con la playa en la mano:
de Tcora a la Antrtica derretida de sus hielos
con los prpados rotos de hilvanar tus paisajes



II

Un himno que desgarre el rumor de las olas
que llegan hasta la orilla con su orquesta telrica
que mastica las piedras



III

Djame aqu, en el cauce, debajo de tus ros
derretir mi retina con la estrella del norte
que ilumina tus islas



IV

La Rosa de Vientos estir sus agujas
ms all de tu rota geografa
de tu piso agrietado



V

Me estuvo dibujando tus barcos salitreros
se cans de llenarme los bolsillos de puertos
de barcazas, de aves cansadas del invierno



VI

Escuchars ahora mi canto ensordecido
pesado de sollozos:
como una campana derretida
como una manzana ahuecada por dentro
como un espejo cncavo sin sus puntos focales



VII

Estoy ms triste que una orquesta de grillos
que un coral solitario en una isla inmensa
buscar entonces el laberinto de los cauces pequeos
y en cada espiga suya dejar mi recuerdo.



*** Macchupichu

I

A cada encuentro con tu rostro
con tu rostro gtico
como un escudo antiguo
como un guijarro roto
como cancin de olas
soplando caracoles



II

Donde se incorpora el eco de tu canto
con un sonido ronco
de templo
de pirmide
de piedra envejecida por la ruta del viento



III

Donde los cuervos salvajes
dan nacimiento a la vendimia
donde todo parece musgoso y carcomido
como la brisa estival que arranca de tus sienes



IV

A cada encuentro
a cada encuentro con tu rostro vetusto
de piedras arqueolgicas
me parece que el tiempo se ha detenido all
a tu costado
para contemplar el perfil
de tus nubes mohosas.



*** Poema en re mayor

I

Estuve caminando debajo del ocano
mi amada me acompaa vestida de amarillo



II

El mar nos ha embriagado de azul fosforescente
ms all de sus ros de sus constelaciones
mi amada me acompaa vestida de amaranto



III

Cubierta sensiblemente por la alquimia marina
sus ojos derretidos ultrajando corales
contando caracoles con los senos etreos
sonrindole a las piedras musgosas de salitre
desligando sus manos de la flora telrica
bebiendo la imagen de los peces pequeos
persiguiendo a los lquenes erizada de gritos
sirvindole de auriga a caballos marinos
perdida en el laberinto de los caracoles
sentndose en las piedras carcomidas de embrujo
mirndome a los ojos con pestaas de espumas
naufragando su barco dentro de mi retina
inhumando cadveres de algas arponadas
besndome con labios efmeros del sueo
despertando sonriente con el rugir marino



IV

Mi amada me acompaa vestida de amarillo

** Alfredo Ascanio
   ajascanio@cantv.net
   Economista y profesor titular en la Universidad Simn Bolvar (Caracas,
   1932). Ha publicado el libro Ocho poemas y un cuento (Editorial
   Continental-Salvador) y diversos poemas en el nmero 280 de la Revista
   Nacional de Cultura.



=== Dos cuentos      Carlos Briones =======================================

*** La dignidad no consuela, pero ayuda

Mi padre muerto encima de la cama, tirado, botado, dejado, me produjo una
pena inmensa. Fui a buscar a Jorge, un amigo de la infancia, que quera ser
mdico, pero que termin como enfermero. En vida no tuve problemas para
limpiarle las heridas a mi padre: 37 llagas purulentas; no tuve problemas
para rezar con l, cuando me lo pidi despus de darle dos o tres
cucharadas de caf con leche, caf de mquina y no esa basura de caf
instantneo que se vende en Chile. A la espaola, me haba dicho, eran las
seis de la tarde y quiso tomar desayuno con churros. Se estaba muriendo y
yo sal a buscar churros. Me dijeron que en la Gran Avenida, bastante
adentro, a la salida de Santiago, hacia el sur, se ponan puestos con
churros. Con mi compadre Jano fuimos a buscar los churros. No quisieron
dejarme ir solo. Despus de quince aos en Europa yo haba perdido la
manera de comportarse en Chile. Encontramos churros, trajimos churros, y mi
comadre Yola prepar con Teresa, mi mujer, un caf a la espaola. Mi padre
no se pudo tragar ni un solo churro, pero el gusto si lo sinti. Estn
sabrosos, me dijo. Los trajo de Las Delicias?, me pregunt. Le dije que
s. Despus rezamos y se durmi. No se muri, se durmi: tena pulso y
respiracin. Esa noche tomamos caf hasta tarde en la casa de mi compadre,
y hablamos y hablamos, como se habla despus de quince aos.

Mi madre, cuando nos avis, nos dijo: Se lo llev el amanecer. Muerto mi
padre: fui incapaz de asearlo, de tocarlo; verlo me descompuso. Jorge vino
y lo atendi. Es normal, me dijo. Lo visti y lo tuvo listo para cuando
llegaron los empleados de las pompas fnebres. Mi mujer y mi madre haban
elegido el atad. Segn mi madre: Haba otros ms baratos, pero Teresita
quiso ste. Aprob todas las gestiones. Arrinconado, como estaba, en mis
debilidades, no estaba como para plantear objeciones. Puesto en el atad:
mi padre, mi orgulloso padre, se vea digno, tena ese gesto seguro, firme,
de antes de salir a cumplir alguna gestin importante. Mi madre, claro,
siempre lo revisaba; y mi padre esperaba su confirmacin, y siempre le
correga algn detalle mnimo: la lnea de la solapa de la chaqueta, el
prendedor de la corbata, o la eterna y maldita pelusa que las esposas
siempre encuentran.

Vi a mi padre en el atad y a mi madre revisndolo: le acomod los pies,
los zapatos, rectos, el derecho le cost un poco, las puntas del pauelo en
el bolsillo chico de la chaqueta, pidi que la ayudaran para levantarle un
poco la cabeza: Para que est ms cmodo. Nadie dijo nada, y se cumpli su
deseo. Satisfecha mi madre, nos dijo: No se preocupen, s que est muerto,
pero, as y todo, sigue siendo mi marido. Me sent el destinatario de ese
comentario, pero guard silencio.

Sin darme cuenta, me haba recuperado. Yo me parezco bastante a mi padre;
l no era escritor, yo s, pero el uso del idioma era algo que nos una
frreamente. En vida, y yo en segundo lugar hasta cierta edad, ramos los
responsables de las respuestas; pero el manejo del silencio y de las dudas
era un mbito indiscutidamente manejado por mi madre.

Todos somos irremplazables, dijo mi madre, autorizando con un gesto para
que nos acercsemos a despedirnos, y en estos momentos, comprendern que la
dignidad no consuela directamente, pero ayuda. No quiero decir ni dar a
entender que casi pens que mi padre fuese un ventrlocuo y que el cerebro
gris donde nacan sus elaboradas reflexiones fuese mi madre; pero que me
sorprendi, s me sorprendi.

La dignidad no consuela, pero ayuda, pens mientras observaba a mi padre en
el atad. Pens en el irrespetuoso comportamiento frente a la muerte, queja
del gordo Saldaa, preso poltico en Estadio Nacional de Chile, en octubre
de 1973. El Gordo era fino, fino en s mismo, adems de ser de buena
familia, y se quejaba y nos molestaba a nosotros por el comportamiento,
nuestro, de los presos polticos, y de los torturadores. Pgueme si quiere,
soldado, pero comprtese, le haba dicho a uno de los soldados que nos
vigilaban mientras limpibamos las manchas de sangre en el camarn donde
estbamos. Unos boinas negras, de esos supuestos sper combatientes, haban
venido, y al azar les haban abierto el vientre a dos compaeros. Sabamos
que esas eran tcticas de ablandamiento. Y despus de eso el estpido de
Saldaa pidiendo comportamiento. Record que le dije: Por qu no te
callas?, y l me respondi: Si tengo que morir, ha de ser con dignidad. Lo
hicieron hacer las cosas ms indignas a las que se puede obligar a un ser
humano, y el Gordo, obtuso, obsesionado por la dignidad, exacerbaba el odio
y la idiotez de esos enfermos mentales que nos torturaban.

Dignidad! Me tranquiliz constatar que mi padre, en ese atad elegido por
mi mujer, tena dignidad. El resto del servicio fnebre lo viv
relativamente consolado. La lentitud, el respeto, o eso que pareca
respeto, de los empleados de la funeraria, al tomarlo, al sacarlo de la
casa, al subirlo al vehculo que lo llev a la capilla de la iglesia, todo
ese ritual, me hizo pensar y me transport a tiempos remotos, a libros
queridos, a lecturas, a lugares visitados como turista, pero que me haban
comunicado algo: la frialdad de las catacumbas de Roma, el calor que
aprisiona en Egipto cuando uno visita las pirmides, los cementerios en
Alemania y el impacto que ahora me causa la confesin annima de los
lugares donde han enterrado presos polticos desaparecidos.

Con incomodidad recuerdo al gordo Saldaa y su mana por la dignidad. No me
incomoda el Gordo, me incomoda mi comportamiento. Gordo, cllate, que nos
van a joder ms, le dije mientras reunamos los intestinos de no me acuerdo
quin, y que el entonces mayor K. Krumm lo haba vaciado de un solo corte
diagonal. El cuerpo del tipo ah, vaciado, despanzurrado, y caliente
todava, no me causaba terror, terror me causaba el gordo Saldaa, y que me
hubiesen mandado a m con l a hacer esa tarea. Maldito Gordo, hablando
mierda: Descanse en paz compaero. En nombre del Padre, del Hijo... Qu
mierda! Qu maldita suerte la ma! Yo que no creo en nada ni en nadie, me
toca este idiota obsesionado por un ritual mortuorio. Esa vez, s, mi
suerte no fue tan despreciable: no nos mataron, nos encerraron juntos por
varios das en unos tambores que haba para juntar agua. Castigo duro, pero
soportable. Carlos, me dijo, la dignidad y la muerte van juntas. No le
respond, despus de 20 horas, creo, me daba igual lo que dijera. Si te
toca tratar mi cadver, promteme que los hars con dignidad. Le respond
que s, santo remedio!, se qued callado, no habl ms. Cuando nos sacaron
no podamos movernos, mientras nos desentumecamos, me dijo: De ms est
que te diga que yo har lo mismo.

Hace algn tiempo, volv solo a este pas y a esta sociedad con gente en la
que no confo, y si son de esos recuperadores de la democracia: menos, a
uno de esos tipos jams le dara la espalda. Terror me causan los
torturadores viejos, convertidos en caballeros, en parlamentarios. Prefiero
a los que se han vuelto alcohlicos y que cada cierto tiempo muestran las
garras, a esos puedo olerlos. En ciertos documentos recientes se sostiene
que el Gordo, Julio Roberto Saldaa Walker, estara enterrado en un campo
de entrenamiento del Ejrcito de Chile. Desde la muerte de mi padre he
pensado pedirle a su familia que, aunque se encuentren slo algunos huesos
del Gordo, se me permita sepultarlos en un atad elegido por m. Mi madre
est de acuerdo: Si se lo prometi, tiene que cumplirlo, me ha dicho.



*** Las preguntas de Csima

Es el primer da de verano, la temperatura en Colonia, casualmente
coincide: 24 grados a la sombra. Son las once de la maana; entro en el
caf; pido un "espresso" y me voy a la terraza. Los clientes huelen a
peste. Me siento a la sombra. Los alemanes lo hacen al sol y beben cerveza.
Todos tienen tatuajes en los brazos o en el pecho; cesantes, igual que yo,
ninguno pasa de los 25 aos. Sus miradas son hoscas. Seguramente tambin
les dijeron que no hoy da. Tal vez tambin les dijeron: Pero con su figura
usted debera estar en la TV. No, aqu no, aqu queremos trabajadores.

Tristes, amargados, aplastados, violentos: su agresividad no es de
temperamento, es de angustia. Se comportan con repudio. Hablan slo en
colons, un dialecto renano. No son duros, pero son peligrosos. No son
delincuentes, pero pueden serlo. Se niegan a ser policas o militares. Yo
respeto ese resquicio de dignidad.

Csima me trae el caf. La saludo en italiano, me contesta en espaol. Me
inclino un poco hacia adelante para mirarle las tetitas; las tiene cada vez
ms hermosas. Se da cuenta y hace un amago de cerrarse el escote de la
camiseta sin mangas, pero me deja offside irguindose sencillamente.
Entonces los pezones se le marcan como frambuesas.

Las mujeres llevan pantalones muy cortos o vestidos de telas delgadsimas.
Es agradable ver y ver piernas y formas, acercarse a la carne a travs de
la transparencia de las telas. Ya no me chocan las espaldas faltas de sol o
las piernas y las axilas peludas. Depiladas, sin duda, son una maravilla.
No deja de llamarme la atencin ese loco sangoloteo de senos libres, de
todos los tamaos y de todas las formas. Las rubias, despus de quince de
das de playa, cuando se pintan los labios de un rosado tenue, se sombrean
los prpados, y el azul o el verde de sus ojos se destaca, aunque sean
feas, se ven hermosas.

Pero en esta ciudad me siento infame. Aqu odio el verano. Todo me
angustia. Todo me excita y me trastorna, me provoca, cuando el sol penetra
en esta cloaca. Bajo los cielos y sobre las milenarias piedras de Colonia,
fermenta la infamia, dice un poeta iran.

Csima es morena y tiene el pelo muy corto. La conozco hace diez aos.
Entonces ella tena trece y yo veintisis. Su padre era uno de los
dirigentes del Circolo Rinacentista Italiano (una pantalla del PCI, claro).
Desde el comienzo simpatic ms con los italianos que con los alemanes,
insuperables en su dogmatismo y sectarismo.

Csima ya no es militante. Esto me alegra; aunque ella se empecina en dejar
en claro que no es por las razones que yo supongo. Yo no supongo nada; yo
me alegro simplemente.

Cuando les cont mis experiencias, ella me hizo preguntas irrespondibles y
crticas severas.

-Por qu no armaron al pueblo?

-De dnde? Con qu?

-Con armas, por supuesto.

-Si Allende hubiese slo pensando eso, el Golpe se habra adelantado.
Adems, nuestra dirigencia poltica no era una dirigencia guerrillera,
militar.

-Entonces no era una revolucin verdadera.

-S. Era un proceso de Reformas Sociales, nada ms.

Vittorio Vitale, su padre, un partisano de la vieja guardia, me asegur su
amistad y su afecto eterno, slo por el hecho de haber sido vctima del
fascismo. La mamma me pregunt trivialidades que ruborizaron a Csima, pero
que entusiasmaron a Vittorio: el Carnaval de la Virgen de la Tirana y la
Procesin al Templo Votivo de Maip. Despus seguimos con los terremotos,
los volcanes y las comidas.

Tamaa informacin no le interesaba a Csima entonces. As me lo hizo saber
y se retir a su habitacin de hija nica. Vittorio se levant a preparar
caf; entonces la mamma me cont que ella le haba rezado a la Madonna di
Napoli por los presos que estaban en el Estadio Nacional de Chile. La mir
y se persign antes de que volviera Vittorio. Me di vuelta para mirarla y
me detuve en la contemplacin de la estampa (todo el tiempo haba estado
enfrente de Gramsci). Present entonces que mis enigmas no se resolveran
jams. La mamma me sac del embeleso y me salv del ridculo de la emocin:

-E bella, no?

S, era bella, se pareca a Rosario, o como me imagino que debe ser. Alta,
suave y dura, como me dijeron en Londres.

Csima, por lo general, calza suecos, as se le marcan los msculos de las
piernas y sus formas; y est tan acostumbrada a usar slo zapatos de taco
alto que cuando camina descalza, lo hace difcil, graciosamente, apoyndose
slo en las puntas de los pies: sus movimientos me ponen frentico. Hace un
par de aos ya que me hubiese gustado habrmela llevado a la cama, pero no
hago nada por conquistarla. Me gustara escribir lo que estoy pensando.

Me la imagino con la experiencia y la desinhibicin de una hija de
emigrantes nacida en Colonia; la mamma me ha comentado, en ms de una
oportunidad, que no descarta que su hija ya se haya ido sola, uguale como
le altre, al gineclogo; y como Vittorio no la reprime: es la emancipacin,
me ha dicho la mamma. Vittorio, al respecto, es un viejo moderno. Su mxima
satisfaccin es haber hecho de Csima una joven comunista.

Nunca me caus celos saber que los muchachos de la Juventud se llevasen a
Csima. Es otro el dolor que me hace mirar las cosas con distanciamiento,
que a veces parece cinismo. Y no es que est enamorado de otra mujer o que
su fotografa me haga escribir o me desespere. Regul treinta y cinco veces
la ms moderna de las fotocopiadoras, hasta que logr una copia ampliada,
con mayor nitidez y contraste que el mismo original. S que no la alcanzar
jams, pero me imagino el amor con ella. Un amor de literatura, denso,
breve, fugaz, efmero, donde las dificultades de lo real son superadas por
la imaginacin: la miro, nos miramos; la beso, nos besamos; nos recorremos;
pensamos juntos; pensamos lo mismo; deseamos lo mismo, hacemos planes; y
nos separamos sin ningn remordimiento; nos reencontramos. Nunca me he
planteado cmo llegar a una mujer como ella; cmo hacerle saber mis
intenciones. Cuando escribo, pienso en ella, claro; pero s que no escribo
para ella.

Rosario se parece a la Madonna di Napoli, y la Madonna di Napoli se parece
a Csima. Csima es una sensacin suave, que me recorre, que me inunda, los
sueos con ella tambin son as, y no son ms que la realidad: un llegar
con la mirada hasta ciertos lugares. A veces, como una virgen, se ruboriza.
Luego le brilla la mirada. Yo temo esa pasin.

Aqu, odio y amo con la misma intensidad; pero por sobre todo odio lo
cotidiano, y en particular mi exilio en esta sociedad de sirvientes del
Estado; pero de aqu hay hbitos de responsabilidad individual, personal,
que me llevara. Csima me dice que el eclecticismo es reaccionario. Aspiro
a una representacin real de mi exilio.

Suena la meloda central de El Padrino, siempre la tarareo, pero ahora no
puedo. Csima pasa con algunas botellas vacas, le quiero decir algo pero
no me salen las palabras. Me limito a mirarla. Ella me devuelve la mirada.
Me imagino la campia italiana y a Csima corriendo a mi encuentro, un
medioda silencioso, ardiente, agobiante, y de fondo: el mar; el mar y la
eternidad, la vida, la continuidad, inexplicable, con sus interrogaciones
cerradas, irrespondidas, archivadas en el inmenso y azul cielo que hace ms
pequeo el lugar donde me encuentro. Por qu el amor? Por qu la vida?
Por qu la muerte? Por qu pensar que estoy a la sombra de un naranjo
esperando que su sonrisa y sus formas se hagan cada vez ms ntidas? Por
qu mientras ms se acerca es el rostro de mi mujer el que aparece? Me
imagino el gusto de su boca, como una naranja, dulce y cida. Siento la
humedad de su sudor en mi frente. No es un sueo, tampoco es la realidad.
Csima me trae un bitterino analcolico, me dice que es una invitacin de
Salvatore.

Salvatore Vincenzo Caruana, el pi grande siciliano de la Storia, es
codueo del local y nos conocemos hace siete aos, desde cuando cargbamos
sacos con encomiendas en el Correo Federal Alemn. l se dedic a la
gastronoma y yo retorn a la literatura. A l le va mejor que a m, claro.
Es generoso, y a su manera se preocupa de mis problemas literarios. Sus
soluciones son simples y categricas: Scrive come parla, me dice. Es
sentimental y violento. A veces me pierdo y no vengo por algn tiempo al
local, entonces me acusa de ingratitud.

Csima pasa y me mira. Csima pasa y la miro. Siento que agradablemente me
recorre una meloda. Me bebo el bitterino, enciendo un cigarrillo y salgo.
Camino sin prisa pero rpido.

Cuando llego al departamento la excitacin se me ha transformado nuevamente
en abatimiento. Escribo. Produzco lenta, serenamente. Trabajo tres horas
con dolor y satisfaccin. Me ducho, alternando la temperatura del agua en
repetidas oportunidades: caliente-fra; fra-caliente; caliente-fra. Me
preparo un t. Cuando la tristeza no es angustia, cuando la tristeza es
dolor, bebo t. Suena el timbre. Abro.

Es Csima, trae una pizza y una porcin de lasaas. Comemos y bebemos.
Hablamos slo en alemn, suave, lentamente; evitamos las expresiones
fuertes. No discutimos. Por primera vez no me pregunta por qu no he trado
a mi mujer desde Chile, por qu quiero vivir solo. Escuchamos unas
grabaciones de msica popular latinoamericana interpretadas por un pianista
desconocido, y al final, por el mismo intrprete, el Estudio Revolucionario
de Chopin.

Mientras pongo mi casete preferido y le hablo de Waldo de los Ros, el
msico argentino que se suicid en Italia, Csima me besa. De fondo crece
el Coro de los Presos de Nabuco. La acaricio. Me acaricia. Me desnuda. La
desnudo. Estamos de pie. Se cuelga de mi cuello y se penetra, me muerde y
siento su dolor. La llevo hasta el sof, la acomodo con cuidado y acometo
mi tarea de hombre. Me parece sagrado el momento.

Cumplo. La beso con furia y me retiro de ella. Ella toma su camiseta blanca
y se la pone entre las piernas. S que se mancha. Me confundo. De pronto
quisiera sentirme violentamente siciliano o napolitano y hacerle alguna
promesa (para cumplirla) a la Madonna, pero me dirijo al aparato de radio
para saber qu pasa en el mundo, en esos momentos. A la espera siempre de
escuchar alguna noticia sobre Chile.

Csima va al bao; vuelve y me pide algo para ponerse arriba. Mientras
busco algo adecuado, Csima se arregla el pelo y lee una de las anotaciones
que tengo en el espejo:

-Capitn de mi alma, dueo de mi destino. Qu? Lo escribiste t?

-No. Ah dice: Para buscar.

-Para buscar, qu?

-El autor o el lugar dnde aparece.

-Para qu? -quiere saber mientras se pone una de mis mejores camisas. Se
ve graciossima. No se parece a mi mujer. Tiene otro estilo. No s qu voy
a hacer. No s si tengo algo que hacer. Csima se declara conforme con su
aspecto, me pide una bolsa plstica para la fuente de las lasaas; nos
besamos y se va.

Vuelve. Abro.

-No vas a decir nada?

La miro; no puedo hablar; la acaricio, sin tocarla, la recorro. Me
emociono. Junto saliva y me la trago; siento la garganta estrecha. Csima
me abraza. Me da miedo. Siento miedo. Creo que cuesta mucho ser hombre;
hombre digno, quiero decir; no un cnico.

** Carlos Briones
   cbj@entelchile.net
   Escritor y periodista chileno nacido en Santiago en 1948. Vivi en
   Alemania entre 1974 y 1992, perodo en el cual fungi de traductor,
   conductor de programas, entrevistas y reportajes, locutor, productor de
   programas de TV y otras actividades similares. Ha publicado material
   narrativo y potico en revistas de Espaa, Alemania, Argentina y Chile.
   Reside en su pas desde 1993, trabajando para diversos medios de
   comunicacin y colaborando con organizaciones sociales y culturales.



=== Versos para Eva Luna      Antonio Esteban Gonzlez ====================

*** I

Si apostase la vida en que me abraso
a cara o a cruz en tu presente
me diran que fue un accidente,
Eva Luna de amor. Y fue un fracaso

porque llego a ti con tal retraso
-y mi ansia de sol es tan urgente-
que te entrego este sol en mi poniente
y te entrego mi luna en otro ocaso,

que es un verso -no s- denso y salobre
y la sal de la herida que me hiere,
de tu sol a mi sombra en mi costado.

Y si el sol, a occidente, se me muere,
que mi yo, Eva sin ti, no me zozobre.
La manzana de ayer ya no es pecado



*** II

La puerta si me buscas est abierta.
la luz en la mesilla y una rosa
en bcaro de amor que se rebosa,
azul. El cielo arriba se despierta.

Vendrs muy en silencio por mi puerta
sin llave ni candado, misteriosa.
(No se hunde el amor ni se anquilosa
ni en la duda veraz ni en duda incierta)

Tu barca buscara por los mares
la playa de silencios que me abruma?
Los vientos, al sur, son caniculares.

Mi barca encontrars en esa bruma
varada entre cenizas y pesares
ay Eva de silencios y de espumas..!



*** III

A la gente le gusta que te mates
con dos balas de amor innecesario
y te piden que lo hagas a diario
con los versos que dicen disparates.

Tan cansado estoy por cien combates
con mi muerte, mi entierro y mi sudario
que le sobra algn da al calendario
y le hago a la vida dos regates

porque ser, Eva y Luna es muy sencillo
mientras saco al verso todo el brillo:
desamores, amores y pecados...

Yo quisiera escribirle con mi pluma
a tu sombra que llora con la espuma
y beberte los besos a puados

** Antonio Esteban Gonzlez
   angelsolo2@hotmail.com
   Profesor espaol de literatura, reside en Len. Prcticamente toda su
   produccin ha aparecido en peridicos o en programas radiales como
   Aquiana, Bierzo 7, El Faro Astorgano, El Progreso de Lugo, La Voz de
   Galicia y la Cadena de Ondas Populares. Ha recibido ms de treinta
   premios literarios en narrativa y poesa, entre los que destacan el
   Villa de Villalba, el Orestes Fernndez Lpez, el primer Premio de
   Relatos Cortos de Pramo del Sil y el Premio Anxel Fole, de Lugo. Ha
   publicado los libros Historia de Mara soltera y La inevitable muerte de
   Toms Agripino Fuentes Somoza. Ha trabajado en radio y ha colaborado con
   producciones de tiras cmicas en televisin.



=== A la sombra      Esteban Lijalad ======================================

Nos creamos capaces de todo. Pero ni l pudo evitar el final.

Guillermo Deheza Allport: nunca conocieron a alguien as?: hermoso,
vibrante, seguro, aplomado, valiente, solidario, culto, memorioso, sagaz,
tierno. Seguro que no?, bueno, pero as era l.

-No me caben, se derraman fuera de m tantas cualidades. Me sobra. As como
al cerebro le sobran neuronas (slo aprovechamos el diez por ciento), a m
me sobran virtudes, sobreabundancia que me permite hacer, decir y obrar
siempre, en cada ocasin, como se debe, comme il faut -me dijo alguna vez,
el muy desgraciado.

Yo soy un abogado, digamos, no exactamente exitoso. Miembro de nmero de un
gran estudio, no me he destacado en la profesin. A mis 42 aos, saba que
no caera en mis manos ninguna cuenta millonaria. Soy un buen abogado, pero
sin el carisma, el aura, el brillo necesario para el triunfo. l lo tena.
Memoria asombrosa, simpata: basta, era odioso.

Entonces, me propuso un negocio: abrir un estudio especializado en casos de
corrupcin (para defender a los corruptos, obviamente).

Yo hara el trabajo de base, la rutina exigente, la bsqueda en biblioteca,
la pista imposible, el modelo de interconexin de causas-efectos que
apoyara la argumentacin.

l aportara contactos polticos, el ambiente de la Recoleta que yo
desconoca, y, ms aun, el de San Isidro, que para m -Jorge Colombitti- es
tan lejano como inalcanzable. Y su enorme capacidad de argumentacin, la
retrica llevada al grado mximo de excelencia. En un ambiente chato, en el
que aun abogados de talento insisten en frmulas gastadas, en jergas al
uso, Guillermo Deheza Allport aportaba originalidad, potencia lxica,
agudeza.



Primero fueron pequeos favores a gente de poder, devueltos con intereses
en la ocasin menos pensada. Un informe confidencial aqu, una escucha
telefnica por all. Una secretaria seducida hoy nos contar secretos de su
jefe maana. Un regalo apropiado a la mujer del diputado ahora, y dentro de
un ao visitaremos el dormitorio de la dama mientras el legislador anda de
viaje por su provincia. As iba construyendo Guillermo su trama. Slo una
memoria prodigiosa -o una agenda impecable- poda garantizarle saber qu
mentira haba dicho, a quin y cundo.

Despus, cosas ms ominosas. Ocultar pruebas, plantarlas en otro lado,
sobornar policas y jueces, pagar periodistas, inventar rumores.

Yo me resista a meterme en esa trama y me limitaba a aportar argumentos
jurdicos o lneas de discurso, a redactar escritos, elevar memos. Pero no
pude evitar comprometerme cada da un poco ms. Tuve, alguna vez, que
disculpar a Guillermo ante su mujer -sabiendo que retozaba en algn hotel-
pretextando reuniones de urgencia "en el Ministerio...". O simular que no
estaba en el estudio, ante la presencia de algn enojado ex cliente
dispuesto a poner cosas en claro.



Una vez la polica irrumpi en mi domicilio con orden de allanamiento y me
llev detenido ante el juez Iramagian, acusado de falsear documentacin,
robo calificado, amenaza, privacin ilegtima de la libertad, y diez
delitos menores, incluyendo exhibiciones obscenas.

M nico llamado permitido fue a Guillermo. "Calavera no chilla", me dijo
el maldito. Al otro da estaba en la calle, libre.

-Fue una broma -me dijo, con su mejor sonrisa. Una muestra de su creciente
poder: invent una causa, plant pruebas y me mand ante el juez. Slo para
demostrarme su capacidad.

-Adis -le dije-, no te banco ms.

-Pero no seas bolas, Jorge. No te lo tomes as.

-Sos un inconsciente, no tens idea del dao que me hiciste. Como mnimo
soy el Boludo Mayor del Foro Argentino.

Me convenci de seguir juntos. Ms all de la bronca que me dio su
jugarreta, me demostr que era el mejor. Y yo necesitaba ganar, alguna vez,
estar del lado del mostrador donde se deciden los grandes negocios.
Llenarme los bolsillos, pagar la educacin en universidades privadas para
mis dos hijos, mudarme al Country, cambiar el viejo Escort por una 4 x 4,
ir a Europa una vez al ao y al Caribe cada verano, mostrarle a mi viejo
que su hijo triunfaba, y a Mirtha que se haba casado con el mejor de la
barra. Fue mi perdicin.

Cuatro aos dur la Gloria, as con maysculas. Acumulamos juicios ganados,
procesamientos eludidos, armamos campaas de prensa exitosas y, a cambio,
ganamos cientos de miles de dlares, que invertamos en prstamos
hipotecarios.



Pero era incorregible.

Lo encontr en la cama con Mirtha. Los asesin mal, nunca fui buen tirador.
Los hera y no terminaban de morir. Guillermo argumentaba, hablaba, se
disculpaba, me convenca, casi, mientras yo segua disparndole.

No tuve, luego, el coraje de matarme. Tan slo me entregu y consegu
alguna disminucin de la pena mostrndome colaborador con la justicia,
develando la trama secreta que yo, a la sombra de Guillermo, ayud a armar
en esos aos. Algo aprend de l.

** Esteban Lijalad
   estebancl@hotmail.com
   Escritor argentino (1951). Ha obtenido el 4 premio en un concurso
   literario en el sitio MisEscritos.com. Ocho cuentos suyos han sido
   publicados por Badosa.com.




|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

*** El siglo de oro de la poesa taurina
    Antologa de la poesa espaola del siglo XX
    Salvador Arias Nieto (sarias@lavenencia.org)
    Poesa
    Aula de Cultura La Venencia (http://www.lavenencia.org)
    Santander, Espaa, 2003
    ISBN: 84-607-6949-6
    590 p.

El Aula de Cultura La Venencia, organizacin espaola fundada en Santander
en 1994, ha desarrollado una intensa labor de edicin de libros
relacionados con la tauromaquia. El ms reciente es tambin quizs uno de
los ms valiosos que sobre el tema se hayan publicado.

El siglo de oro de la poesa taurina es una vasta antologa que rene
textos de 239 autores, 230 de ellos espaoles -de cinco autores no se tiene
mayores datos, uno es desconocido y otros tres son extranjeros
nacionalizados espaoles-, producto de la dedicacin de un equipo de
amantes por igual de las letras y de la fiesta brava, liderados durante
seis aos por el escritor santanderino Salvador Arias Nieto, que hicieron
su seleccin tomando como base un universo general de ms de 600 autores y
3.500 poemas, decantado en razn de la calidad literaria de los textos
analizados.

La antologa, en la que estn incluidos algunos autores nacidos en el siglo
XIX pero que en el desarrollo de su actividad alcanzaron hasta el XX, tuvo
como criterio de seleccin no slo la poesa exclusivamente apologtica de
lo taurino: "Se incluyen poemas protaurinos", explica Arias Nieto, "que
alaban la fiesta o enaltecen el valor de quienes participan en ella;
tambin los hay claramente antitaurinos; otros tienen un carcter
predominantemente 'turico' pues se centran ms en la figura del toro como
animal que como elemento del toreo". El libro rinde tambin un justo
homenaje a Gerardo Diego (Santander, 1896; Madrid, 1987), importante autor
de la Generacin del 27 reconocido como el poeta taurino por excelencia.

Adems de la cuidadsima edicin, que pone en manos del lector un enorme y
a la vez grato volumen de casi seiscientas pginas, destacan los ndices de
la antologa, en los que se puede consultar los textos incluidos de acuerdo
a sus autores, a los temas tratados, al ao de creacin de cada poema o
inclusive a la regin donde naci cada autor.

Arias Nieto naci en Santander en 1944 y es licenciado en farmacia por la
Universidad de Granada. Ha publicado ndices Bio-bibliogrficos del saber
flamenco, Diego Clavel: magisterio y hondura del cantaor sevillano y
Tauromaquia lrica, entre otros. Actualmente dirige un programa radiofnico
de flamenco en Antena 3 y ha sido distinguido por el XXX Festival de Cante
de las Minas.

Este poeta devenido antologista ha anunciado que prepara una nueva
antologa: un proyecto exponencialmente ms ambicioso que incorporar a
autores de Espaa y Latinoamrica, entre los que ya se tienen textos de
Pablo Antonio Cuadra, Rubn Daro, Neruda, Julio Herrera y Reissing,
Horacio Rega Molina, Fernndez Moreno, Oliverio Girondo, Joaqun Pasos,
Octavio Paz, Santos Chocano y otros muchos.



*** Las fugas paralelas
    Octavio Vinces (ovinces@hotmail.com)
    Novela
    Alfaguara
    Mxico, 2004
    ISBN: 968-19-1357-4
    264 p.

En febrero de este ao se present en Mxico la novela Las fugas paralelas,
del abogado y escritor peruano-venezolano Octavio Vinces, quien obtuvo con
ella el premio Primera Novela Unam-Alfaguara 2003. La novela versa sobre el
desencanto de las generaciones nacidas en los aos sesenta y aborda el
tema, adems, de manera prcticamente continental, con personajes que se
mueven por Per, Argentina, Estados Unidos, Mxico, Venezuela y Espaa.

Entre sus protagonistas hay quienes tienen la idea de que la justicia
social es alcanzable, otros piensan en construir un mundo propio, otros en
emprender al menos el camino de la rebelin familiar, de la ruptura con la
generacin de sus padres, atendiendo a la voluntad de cambio en que estn
sumergidos; otros, ms radicales, gente capaz de producir la violencia de
los 80, emplean la violencia como medio, el autoritarismo como explicacin
y la exclusin como escudo. Una novela, en fin, que tiene a la vez mucho de
autobiogrfico y de anlisis del contexto social latinoamericano.

Transcurrieron apenas unos meses entre el momento en que Vinces empez a
escribir la novela y la publicacin del veredicto del premio que ahora lo
catapulta a las libreras latinoamericanas. El autor explica que Las fugas
paralelas muestra la violencia como un aspecto coetneo y contemporneo a
sus personajes. "Me pareci que era importante no soslayar la violencia
social", explica, "porque a final de cuentas es una realidad en la que
todos estamos involucrados. En ocasiones se trata de ver a la violencia
como algo creado por seres lejanos, pero como sociedad todos somos
responsables".

Octavio Vinces naci en Lima, Per, en 1968. Ha residido en Per,
Venezuela, Argentina y Estados Unidos. Actualmente vive en Caracas. Se
naturaliz venezolano. Estudi letras y derecho en la Pontificia
Universidad Catlica del Per. Hizo una maestra en derecho en la
Universidad de Cornell. Fue profesor de literatura en colegios secundarios
e institutos superiores. Ha ejercido como abogado en algunos grandes
bufetes y como consultor interno de empresas tecnolgicas y de
telecomunicaciones. Ha escrito cuentos y un poemario indito intitulado La
distancia. Actualmente trabaja en una novela cuyo ttulo provisional es La
circunferencia inconclusa.



*** Memoralia
    Vol. I, N 1
    Revista Semestral
    Coordinacin de Investigacin de la Universidad Nacional Experimental
    de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez)
    San Carlos, Cojedes (Venezuela), junio-diciembre de 2004
    Depsito legal: pp200402CO1651
    ISSN: 1690-8074
    208 p.

Editada por Duglas C. Moreno y dirigida por el poeta Isaas Medina Lpez,
Memoralia es la ms fresca aportacin de la Unellez al corpus intelectual
venezolano. Rebasando el mero papel de publicacin institucional de una de
las universidades ms importantes de Venezuela, la revista ofrece una
puntual muestra de la labor investigativa de quienes conforman la comunidad
de esa casa de estudios, y un panorama de la creacin venezolana
contempornea.

Aunque los trabajos para este primer nmero vienen siendo recopilados desde
el ao 2002, Memoralia se anuncia con periodicidad semestral. A Moreno y
Medina Lpez los acompaan, en el equipo humano que la ha hecho realidad,
los tambin docentes Hildemaro Echenagucia y Glenys Prez, en el Comit
Editorial, y Jos Alfredo Guerrero y Gerardo Molina, en el Consejo de
Redaccin. Todos ellos tienen la responsabilidad de producir esta
publicacin -inclusive gestionando los recursos para ello- que ha sido
definida como "una huella en la memoria humanstica de la Unellez" y, ms
poticamente, como "esa tierra donde el olvido no existe".

Memoralia presenta dos grandes apartados. El primero, "Investigacin",
recoge los trabajos de los autorizados profesionales que prestan sus
servicios para la Unellez en diversas materias. Textos sobre literatura,
educacin, derecho agrario, anlisis de productividad y otros temas
conforman esta seccin. El siguiente, "La otra pared", es una recopilacin
de textos literarios en los gneros de poesa, narrativa y ensayo.

En el "Memorial" con el que presentan la revista, Moreno y Medina Lpez
declaran: "Afortunadamente nosotros creemos en nuestra palabra; dispuestos
a leer todo lo que se cruce en nuestro camino, pero tambin, por la
arbitrariedad de quienes nos dejaron en las manos esta tarea, dispuestos a
seleccionar, a extraer en pro del buen criterio slo aquello que nos lleve
a pensar qu es en verdad la universidad".



*** Paraso matorral
    Mark Ostrowski (609676141@movistar.com)
    Gnero
    Ediciones Trabe (http://www.trabe.org)
    Oviedo, Asturias (Espaa), 2004
    ISBN: 84-8053-313-7
    96 p.

Acaba de ser publicado en Oviedo el libro Paraso matorral, una
recopilacin de cuentos del estadounidense -radicado en Asturias- Mark
Ostrowski, en el que segn el crtico Boni Prez existe "un estilo
voluntariosamente lacnico, ligero, que huye de todo recargamiento e
insistencia y que, por ejemplo, es ideal para que sea el receptor quien
descubra y explore la comicidad de algunas escenas, a la manera del
custico cineasta finlands Kaurismki".

Ostrowski (New Jersey, Estados Unidos, 1971) se dio a conocer en todo
Asturias, lugar donde reside y cra ovejas desde hace algunos aos, con
Aldeanismos, un libro publicado en el ao 2003 por VTP Editorial, y que fue
en 2003 elegido como uno de los 5 mejores libros del ao en lengua
asturiana, segn encuesta realizada por el peridico Les Noticies.

Paraso matorral explora el propio declive del autor como ser humano; es la
resultante escrita de una visin desde fuera de la Asturias actual, exenta
de sentimentalismo o nostalgia: una visin descarnada y cruda de una tierra
en descomposicin que arrastra en su ruina a un paisanaje incoherente,
desmotivado y dado a no darse por enterado de nada.

La portada de Paraso matorral muestra un fragmento de una pintada
reivindicativa encontrada en el pozo minero "Polio" de la empresa Hunosa,
realizado por el fotgrafo Carlos Casariego.

El autor ha publicado, tanto en ingls como en espaol, numerosos artculos
en diversas revistas como Hispanic Cultural Review
(http://www.gmu.edu/org/hcr), Lateral (http://www.lateral-ed.es), Southern
Cross Review (http://www.southerncrossreview.org), Hunger, Higginsville
Reader, ManuFACTS, American Reporter (http://www.american-reporter.com),
BiARTE y Spike, entre otras. Tambin ha traducido a diversos escritores en
lengua espaola al ingls, tales como Pablo Garca Casado, David Gonzlez,
Roger Wolfe, Jorge Zentner, Luis Alberto de Cuenca y otros.



*** Animal pedestre
    Nstor E. Rodrguez (nestor.rodriguez@utoronto.ca)
    Poesa
    Terranova Editores (eterranova@prtc.net)
    Carolina (Puerto Rico), 2004
    ISBN: 0970924054
    64 p.

Como parte de lo que Terranova Editores ha dado en llamar los "primeros
clsicos del siglo XXI", sali a la luz recientemente Animal pedestre, el
primer poemario del aclamado crtico dominicano Nstor E. Rodrguez. El
libro incluye poemas galardonados en Puerto Rico con el Premio de Poesa El
Nuevo Da 2001 (hoy llamado Premio Olga Nolla).

"Animal pedestre es admirable", apunta el prologuista del libro, el
acadmico y poeta puertorriqueo Noel Luna. "Nstor afina lo que ya era
excelente. Calibra la palabra: la mide, la sopesa, la calcula".

Nstor E. Rodrguez naci en La Romana, Repblica Dominicana, en 1971. Sus
poemas han sido publicados en las revistas puertorriqueas Foro, Domingo,
Postdata, Contornos y En la mirilla, y en publicaciones electrnicas como
El fmur de tu padre (http://www.stanford.edu/~sanmigue) y Letralia.com.
Textos suyos aparecen tambin en la Antologa de la poesa latinoamericana
del siglo XXI (Mxico: Siglo XXI, 1997). Dirige la revista literaria
electrnica El mono adivino (http://www.elmonoadivino.org).

En su faceta de ensayista ha obtenido importantes galardones, como lo son
el Premio Concha Melndez de crtica literaria 2002 (Puerto Rico) por La
isla y su envs, y el Premio al Pensamiento Caribeo 2003-2004 (Mxico) por
Escrituras de desencuentro en la Repblica Dominicana, de prxima
publicacin por Siglo XXI Editores. Actualmente reside en Canad, donde se
desempea como profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad de
Toronto.

** Lo mejor de lo que nos llega por correo convencional es comentado en "El
   regreso del caracol". Envenos libros u otras publicaciones a: Jorge
   Gmez Jimnez, revista Letralia. Calle La Victoria, N 03-16,
   urbanizacin Francisco de Miranda (Fundacagua). Cagua 2122, estado
   Aragua (Venezuela).



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Quiero escribir mi historia ===========================================

                                                        20 de julio de 2004

Buenos das. Me llamo Jorge y tengo 18 aos.

Estoy intentando realizar un texto en el cual desarrollo mis pensamientos
sobre el mundo, sobre Dios, y finalmente sobre m.

Trato de ser original y no escribir un ensayo comn donde hable de estos
temas de manera lineal. Mi objetivo es elaborar un cuento donde el lector
identifique mis pensamientos en el personaje principal y en los hechos que
ocurren.

Debido a mi edad observarn que soy un autntico novato en el tema de los
cuentos, por eso recurro a ustedes. Deseo saber qu aspectos y qu consejos
tener en cuenta sobre qu tipo de historia debera considerar para llevar a
cabo mi objetivo.

Desde ya muchas gracias, un caluroso saludo desde el sur.

Jorge
facios@hotmail.com



=== Caballero Bonald descubre poco y nada =================================

                                                        4 de agosto de 2004

Querido Jorge:

Estuve leyendo el ltimo nmero de la revista. Creo que pocos sitios en la
red, en espaol, tienen la belleza formal y el contenido de Letralia, ya te
lo dije antes y lo repito. Me honra ser partcipe desde hace aos en tu
revista que siento tambin ma.

Estuve meditando un poco luego de la lectura. Sobre todo en tu parecer
acerca de declaraciones de Caballero Bonald quien, hablando francamente,
ms all de que da en el clavo, descubre poco y nada. Claro, se trata de
alguien conocido, de larga trayectoria y siempre y entonces es ms atendido
y escuchado; pero dice lo que cualquiera que escribe supo a los... veinte
aos a lo sumo.

Me acuerdo de que, siendo yo adolescente, sabamos el nombre del ganador de
tal o cual premio literario, en mi Pergamino natal, varios das antes de
que el "jurado" se reuniese. Imaginemos, entonces, certmenes organizados
por las grandes editoriales, perdn: por los grupos editoriales, pulpos
todopoderosos, donde hay dinero y mucho en juego. Se "premia" a quien se
supone vender ms y mejor, no importa calidad, aunque luego esa persona,
adherida al sistema, vaya a parar al pozo del olvido ms o menos como un
residuo hogareo.

A lo largo de mi vida obtuve algunos premios que me sirvieron para publicar
-de otro modo yo seguira siendo un indito o casi-, no respondo por los
jurados, quin sabe cmo actuaron en cada caso, pero s puedo asegurar que
mi conciencia est limpia -al menos no imit jams a muchos que, para
resultar elegidos, te ser franco, organizan almuerzos, distribuyen algunos
pesos y organizan veladas entre sbanas.

Con frecuencia los medios "descubren" a tal o cual escritor, en general
narrador, y en los ltimos aos novelista de novela histrica, luego de ser
convenientemente galardonado, incluso se filma su obra, se lo entrevista
aqu y all y, en general, se lo abandona como a un limn seco -de ms est
decir que se trata de limones de escaso jugo la mayora de las veces.

Un escritor de mi generacin elabor un manual para escribir poemas; otro,
para redactar cartas de amor; otro sobre cmo escribir un best-seller. Y
as. En la ltima Feria del Libro de Buenos Aires, en un stand de los ms
grandes, que valen miles y miles de dlares, el retrato de Rulfo tena el
mismo tamao que el de Ludovica Squirru -quien elabora horscopos desde
hace aos.

No importa talento, calidad; importa si vende o no. Imagnate, entonces,
qu venimos a ser los poetas. Prefiero tocar este tema en algn mensaje
prximo.

Sobre lo de Dal, creo que tampoco el manchego descubre cosa nueva; don
Salvador fue un romntico extremo -convirti su propia persona en obra de
arte como soaron antes Byron y el resto-, pero, en nuestros das, Dal lo
saba perfectamente, esa identificacin no poda ser sino pardica,
histrinica, y en esa direccin fue l -all puso su genio al que nunca
dilapid, lo concentr como nadie.

Por ltimo, por ahora, querido Jorge, Marx se equivoc en pocas cosas y su
propuesta de transformar el mundo -y no simplemente comentarlo o
explicarlo- sigue siendo, ante un estado de cosas intolerable, algo
ineludible. Aqu, esta maana, alguien hablaba por radio de que se acerca
la hora de decir basta al FMI -creo se avecinan tiempos decisivos- y hoy se
programan numerosas concentraciones en todo Buenos Aires, con un nmero de
policas nunca antes visto.

Te dejo con una de mis frases favoritas, de Simn Rodrguez, a quien seguro
conoces mejor que yo: O inventamos o erramos.

Un abrazo.

Carlos Barbarito
carbar8@hotmail.com
http://d-sites.net/barbarito



=== Buscando a Siglo XXI ==================================================

                                                        4 de agosto de 2004

Buen da:

Alguien en su grupo editorial podra proveerme de la direccin de la
editorial Siglo XXI Editores, Colombia?

Le agradezco,

Javier E. Roig
enriqueandreas@yahoo.com



=== Fraude y compadrazgo ==================================================

                                                       12 de agosto de 2004

Estimado poeta:

Interesante su artculo "El dedo de Caballero". Indistintamente de
cualquier posicin, lo cierto es que en no pocos casos, ese fenmeno se da.
El fraude y el compadrazgo no son exclusivos del campo poltico.

Abrazos,

Andr Cruchaga
andrecruchaga@elgatoconbotas.com.sv



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"En vez de conformarme con imaginarme o inventarme qu aspecto tiene una
esquina concreta de una calle de Tokio, que es lo que habra hecho antes,
ahora deca, 'no, vamos a enterarnos'. Cinco minutos despus a veces
consegua estar mirando una fotografa de la calle. as que ahora puedo
desarrollar esta especie de investigacin en tiempo real, filtrada a travs
de las percepciones de otra gente".

      William Gibson (en una entrevista sobre su novela "Pattern
      recognition", diciembre de 2002).



=== Cmo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================

Antes de enviarnos algn texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicacin. Usted puede obtenerlas en el Web
visitando la pgina http://www.letralia.com/gente/publicar.htm. Si lo
prefiere, puede recibirlas por correo electrnico escribiendo un mensaje a
info@letralia.com, con la palabra "Condiciones" en el subject, o
simplemente dando un doble click de ratn en el enlace siguiente:
mailto:info@letralia.com?subject=Condiciones.



###########################################################################
      El alojamiento de nuestra pgina web en http://www.letralia.com
     es cortesa de Abracaadabra Network (http://www.abracaadabra.net)

                        Letralia, Tierra de Letras,
     es una produccin de JGJ Binaria (http://www.letralia.com/binaria)
      y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
###########################################################################

   Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 30 de agosto de 2004
