
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 114
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     20 de septiembre de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Un congreso movido", Jorge Gmez Jimnez.               | Editorial
                                                         |
Seales de poesa. / Los talleres de Domnico. /         | Breves
Imprimtur. / Nuevas y novsimas. / De Mutis a Puebla de |
Los ngeles. / El Taller del Celacp. / Literatura desde  |
Cuny. / Msica espaola en el Celarg. / Enseando a ser  |
librero. / Placebo inaugural.                            |
                                                         |
Armando Uribe gana Premio Nacional de Literatura en      | Noticias
Chile. / Garca Mrquez entreg en Monterrey los premios |
Cemex. / Aclara Collazos: no se puede afirmar que haya   |
sido amenazado por paramilitares. / Contina retenido    |
ejemplar de libro de Borges. / Garabatosh-k triunfa con  |
sus tteres venezolanos en Canarias. / La Mona Lisa ya   |
tiene nombre. / Un incendio consume 30.000 libros        |
antiguos en Alemania. / Dibujante argentina inaugura     |
galera virtual en homenaje a Cortzar. / Instituto      |
Cervantes inaugur sede en Budapest. / Entregados en     |
Argentina los premios Konex. / Fallece el poeta espaol  |
Manuel Mara Fernndez Teixeiro. / Jos Antonio Abreu    |
obtiene Premio por la Paz para el Arte. / Publican       |
primera Biblioteca Digital Dominicana en CD-ROM. /       |
Winston Morales Chvarro gana Bienal Jos Eustasio       |
Rivera. / Silvio Rodrguez lanza antologa musical. /    |
Publican en Espaa cuentos de Arturo Uslar Pietri. /     |
Chico Buarque gana el premio de novela Jabuti. /         |
Institutos Ramon Llull y Cervantes promovern la cultura |
catalana. / Plantean repatriacin de cuarenta mil        |
originales de Gabriela Mistral. / Andrs Prez Domnguez |
lanza novela de espas. / A sus 84 aos Benedetti        |
publica nuevo libro dedicado a los jvenes. / Un         |
colaborador de Fo se habra quedado con el dinero de su  |
Nobel. / Presidente Fox plantea reducir recursos a       |
cultura en 2005. / Crean en Argentina fondo de mecenazgo |
con aportes privados. / Universidad Veracruzana anunci  |
ganadores de sus premios literarios. / Ral Rivero       |
quebrantado de salud. / Monte vila anuncia novedades. / |
El Celarg presenta obras de teatro en octubre. /         |
Periodistas hispanoamericanos se renen en Nueva York. / |
Celebran en Venezuela el I Congreso de Formacin en      |
Danza. / El venezolano Teatro San Martn participar en  |
Festival de Dubln. / Garca Mrquez no ir a Argentina  |
por tmido. / Encuentro de Ccuta se celebrar en        |
noviembre. / Realizarn feria editorial en Ecuador. /    |
Diablos danzantes propuestos como Patrimonio de la       |
Humanidad.                                               |
                                                         |
Palabra Virtual                                          | Literatura
http://www.palabravirtual.com                            | en Internet
                                                         |
"Mercedes o la visin del vaco: 'J'ai perdu ma vie par  | Artculos y
dlicatesse', Yadi Mara Henao. / "El ltimo encuentro", | reportajes
Miguel de Loyola. / "Frida ntima", Miguel ngel Flrez  |
Gngora. / "Existencias invisibles: y la eternidad       |
devor la luz", Mauricio Otero. / "Crnica de una        |
ausencia anunciada", Jos Mara Gatti.                   |
                                                         |
"Tres reflexiones sobre poesa", Rafael Rattia. / "La    | Sala de ensayo
enfermedad moral del patriotismo", Jorge Majfud.         |
                                                         |
Cinco poemas de Marcia Revern. / "Viernes", Fabricio    | Letras
Escajadillo del Solar. / "El estallido ferviente de las  |
rosas", Rogelio Pizzi. / Dos historias de Martha Regina  |
Lpez. / Poemas de Luisa Futoransky. / "El saco", Jos   |
Gregorio Maita. / "Modelo para un solo pintor",          |
Guillermo Aldaya. / "El epicentro del deseo", Ins       |
Butrn Parra. / Poemas de Daniel Alejandro Ortiz Rifo. / |
"Velox velocis", Daniela Rojze. / Poemas de A. Morales   |
Cruz. / Dos cuentos de Cecilia Lartigue. / "Antologa    |
del suicidio" (extractos)", Roberto Jos Adames. /       |
Cuentos de Mara Estrella Prez. / "El manantial"        |
(extractos), Isidro Iturat Hernndez. / "La secta de los |
asesinos", Ricardo A. Halperin.                          |
                                                         |
Buscando un poema popular espaol. / Resultados de       | El buzn
concursos. / Conocer a Armando Durn.                    |
                                                         |
Jorge Teillier.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      Un congreso movido =====================================

Tal parece que el III Congreso Internacional de la Lengua Espaola, a
celebrarse en la ciudad argentina de Rosario entre el 13 y el 17 de
noviembre de este ao, tendr un desarrollo bastante movido. Cuando todava
faltan poco menos de dos meses para su inauguracin, el evento ha levantado
ya su buen rosario de polmicas.

Adems del ya aparentemente superado impasse ocasionado cuando se supo que
la lingista argentina Nlida Donni de Mirande haba sido borrada de la
lista de invitados, el congreso se ha visto incidido por adversidades de
tonos y tamaos diversos.

A principios de este mes, las autoridades de la Real Academia Espaola de
la Lengua y del Instituto Cervantes -los entes convocantes del evento-
hubieron de salirle al paso a las declaraciones del acadmico cubano
Humberto Lpez Morales, quien como secretario general de la Asociacin de
Academias de la Lengua Espaola participa de la organizacin y lleg a
poner en duda su realizacin por falta de fondos.

Pero el que luci por estos das como el mayor escndalo relacionado con el
congreso fue el relacionado con la ausencia de Garca Mrquez. Lo curioso
de esta historia es que se trat de un escndalo propiciado ms por
desconocimiento de la prensa, y antes de funcionarios argentinos, que por
una causa real.

En principio, Magdalena Faillace, subsecretaria argentina de Cultura,
explic la razn de la anunciada ausencia del escritor endilgndole la
responsabilidad al conjunto de las academias, ya que stas deban
encargarse de la confeccin de la lista de invitados. Dijo incluso que el
presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, haba
declarado que para qu invitar a Garca Mrquez, "si l dijo que no va a
visitar nunca Argentina". Tanto Barcia como Vctor Garca de la Concha,
presidente de la Real Academia Espaola, desmintieron a la funcionaria.

La prensa, vida de bombazos noticiosos, relacion de inmediato la
anunciada ausencia del Gabo con sus denuestos sobre haches rupestres y
otros aspectos de la gramtica castellana que en el primer congreso,
celebrado en Zacatecas en 1997, lleg a calificar como terrorficos, poco
ms o menos. Un hecho extrao, dado que tales consideraciones sobre la
gramtica ya han sido esbozadas antes por mentes tan remotas como la del
venezolano Andrs Bello.

Se lleg a decir que el autor de Cien aos de soledad no ira nunca a
Argentina, quizs basndose en declaraciones que hizo alguna vez, en las
que se negaba a ir al pas sureo hasta tanto terminaran sus sucesivas
dictaduras, primero, y el gobierno de Menem, ms adelante (Vargas Llosa, a
la sazn, ha dicho que no va porque recibir un doctorado honoris causa en
La Sorbona, pero adems porque no est de acuerdo con el gobierno de
Kirchner...).

Sin embargo, las declaraciones de Garca de la Concha das atrs fueron
categricas: Garca Mrquez no fue invitado al congreso porque simplemente
l no asiste a estos eventos. Dice ser tmido, y que fue al de Zacatecas
porque, al realizarse en Mxico, le resultaba sencillo asistir. Finalmente,
el presidente Kirchner orden que se enviara la invitacin a Garca
Mrquez, aunque dadas las razones expuestas el escritor no asistir.

El escndalo tuvo su repercusin, pese a su gnesis de infundio. El
escritor portugus Jos Saramago se quej pblicamente de que no invitaran
a Garca Mrquez y dijo que si no iba el colombiano, l tampoco iba. De
inmediato otros escritores reconocidos se sumaron al rezongo del portugus
y dijeron que reconsideraran su participacin en el congreso.

Mala nota para un evento que ha sido calificado como el de mayor asistencia
de autores consagrados. O buena, quizs, pues en un encuentro como este lo
interesante podra estar ms en la participacin de los escritores,
habitantes divertidos de la Tierra de Letras, que en la de los acadmicos,
no sin justicia acusados de almidonar el cuerpo vivo de la lengua.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Seales de poesa. El libro Seales de trnsito, del grupo venezolano
Poetas en Trnsito (http://www.poetasentransito.com), ser presentado este
jueves 30 de septiembre a las 7 de la noche. En una cuidada edicin a cargo
del sello Cincuenta de Cincuenta -creado en 2001 y dedicado a la produccin
de volmenes en pequeo formato-, el libro rene algunos de los poemas que
este colectivo lee a diario en las calles de Caracas. Sern bautizados
otros tres libros y habr buena msica.
Librera El Buscn del Trasnocho Cultural
C.C. Paseo Las Mercedes; Caracas (Venezuela)
titulus@cantv.net

Los talleres de Domnico. El escritor y periodista peruano-venezolano
Domnico Chiappe est invitando a participar en cualquiera de los talleres
que dicta en su estudio de Madrid. Adems de un taller de periodismo
literario, Chiappe ofrece uno de escritura creativa en dos niveles, el
primero para quienes quieren conocer las herramientas de la narrativa de
ficcin, y un nivel avanzado de novela para quienes ya escriben un libro.
Ambos tienen cupos limitados.
textraccion@yahoo.com

Imprimtur. La editorial bilbana Verbigracia -cuyo sistema de ventas mixto
abarca Internet y gran parte de las mejores libreras espaolas- acaba de
inaugurar Imprimtur, una lista de correo cuyos suscriptores pueden enviar
textos literarios, comentarios y opiniones para ser compartidos por el
colectivo, con el propsito de desarrollar el debate literario y ofrecer a
los autores un nuevo vehculo para difundir su obra. Suscrbase enviando un
mensaje vaco a imprimatur-subscribe@verbigracia.com.
http://www.verbigracia.com/editorial/imprimatur.html

Nuevas y novsimas. La revista virtual Desde el Lmite, editada por Mario
R. Cancel con la coedicin de Maribel R. Ortiz, ha publicado su noveno
nmero, titulado "Nuevas y novsimas, el juego de las voces", con diversas
voces nuevas y otras conocidas de la literatura puertorriquea desde 1980
hasta el presente. Con portada encabezada por el mural "El nacimiento de
Eva", de la artista Mara Vzquez, esta edicin incluye textos de los
poetas Mario Antonio Rosa, Irizelma Robles, Chiara Merino Prez Carvajal,
Carlos Esteban Cana y Julio Csar Pol, as como de los narradores Francisco
Font, Hugo Ros y Pablo Torres, entre otros, as como los inditos Mara
Daisy Cruz, Josefa Mara Pabn, Eddie Marrero Irizarry y Juan Gonzlez
Mendoza, y otros materiales.
http://www.marcas1pr.net

De Mutis a Puebla de Los ngeles. Los dos ltimos monogrficos del Centro
Virtual Cervantes son de impostergable visita. El primero es sobre el poeta
y narrador colombiano lvaro Mutis (Bogot, 1923) y ofrece un paseo por su
trayectoria vital y literaria, una visin crtica de su obra, una antologa
de poemas y fragmentos en prosa, una completa bibliografa y una entrevista
con el archivo sonoro de su voz. El segundo est dedicado a la ciudad
mexicana de Puebla de los ngeles y forma parte de una coleccin del CVC
sobre las ciudades Patrimonio de la Humanidad del mbito hispnico. Incluye
un paseo virtual por Puebla y sus alrededores, abundante informacin sobre
la historia poblana, la arquitectura de sus edificios, sus celebraciones,
su entorno y su presencia en la literatura, y presenta una recopilacin de
fichas sobre los artfices, los eruditos, las autoridades, los religiosos y
los escritores que han dejado testimonio de su esplendor.
http://cvc.cervantes.es

El Taller del Celacp. El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo
Polar (Celacp), de Lima (Per) est invitando a un taller de creacin
literaria orientado a incentivar la creatividad y la crtica. Los cursantes
recibirn orientacin sobre la definicin de lo literario, oralidad y
escritura, el papel del lector, la literatura epistolar, el lenguaje
potico y otras instancias narrativas, todo bajo la coordinacin de Ana
Mara Gazzolo. La inscripcin oscila entre 100 y 160 nuevos soles y se debe
formalizar antes del 30 de septiembre, cuando se inicia el taller, que se
desarrollar en ocho sesiones, cada jueves entre 10:30 de la maana y 12:30
de la tarde.
Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
Av. Benavides 3074, valo de Higuereta, Miraflores; Lima, Per
Telf. 2161029
celacp@wayna.rcp.net.pe
http://celacp.perucultural.org.pe

Literatura desde Cuny. El Instituto de Escritores Latinoamericanos (Lawi,
por sus siglas en ingls) de la comunidad universitaria Eugenio Mara de
Hostos, de la City University of New York (Cuny) edita por correo
electrnico los boletnes Brjula Internacional y Lawi Noticias. El primero
ofrece una muestra de lo mejor de la literatura contempornea de habla
hispana y para suscribirse o participar es preciso escribir a
brujulaperu@star.com.pe o a lawi@hostos.cuny.edu. El segundo es un vehculo
para anunciar eventos y noticias del medio literario internacional del
mbito hispano, y recibe informacin y solicitudes de suscripcin por
lawi@costos.cuny.edu. Isaac Goldemberg dirige ambos; Maurizio Medo codirige
en el caso del primero.

Msica espaola en el Celarg. En Caracas, el Centro de Estudios
Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg) presentar este 2 de octubre, a
las 7 de la noche, una Fiesta de Msica Espaola en la que diecinueve
alumnos de la Escuela de Canto Janice Williams Asociacin Civil, decantados
tras un estricto proceso de audiciones y aprendizaje, darn una muestra de
sus aptitudes en esta rea. El concierto se realizar en la Sala de Teatro
1 de la Casa Rmulo Gallegos, en la avenida Luis Roche de Altamira, con
entradas a Bs. 10.000 (Bs. 8.000 para las personas mayores).
http://www.celarg.org.ve

Enseando a ser librero. El Centro Nacional del Libro (Cenal) de Venezuela
ha abierto las inscripciones para el II Curso de Formacin Editorial
dedicado al librero, que se realizar del 4 al 7 de octubre en la sede de
la Fundacin Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditora de
Estado "Gumersindo Torres" (Cofae), bajo la conduccin de Miguel Vargas,
especialista con ms de 24 aos de experiencia en el sector editorial. El
taller abordar, en doce horas de clases, temas como los tipos de librero,
la estructura de la librera, estrategias de colocacin de los productos en
estanteras, el librero como agente cultural y otros. El costo es de Bs.
65.000 y el cupo es limitado.
Telfonos 58 212 5776812 / 5765650
http://www.cenal.gov.ve

Placebo inaugural. La obra teatral Placebo -definida como un espectculo
teatral con tendencias al realismo psicolgico-, de la reconocida
dramaturga y directora Cecilia Podest, ha sido seleccionada para abrir el
VII Festival de Teatro del Instituto Cultural Peruano Norteamericano
(Icpna), uno de los ms importantes en Per. La pieza narra la historia de
dos hermanos perturbados por sus recuerdos y frustraciones en un teatro en
ruinas que intenta reabrir su sala despus de muchos aos, y la influencia
perniciosa de un tercer personaje. La representacin estar a cargo de
Danao Teatro con direccin de Podest y las actuaciones de Ricardo
Velsquez, Emilram Cosso, Katiuska Valencia y Paula Marijun, y podr
apreciarse entre el 7 y el 10 de octubre en la sede del Icpna.
Instituto Cultural Peruano Norteamericano (Icpna)
Avenida Angamos 120
Miraflores (Lima, Per)

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electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Armando Uribe gana Premio Nacional de Literatura en Chile

El poeta, abogado, ensayista y diplomtico chileno Armando Uribe, una de
las voces ms contestatarias de la nacin surea, se convirti por decisin
unnime en el ganador del Premio Nacional de Literatura de este ao en ese
pas, decisin que se bas en la caracterstica de su obra, que es de
compromiso existencial del hombre frente a la vida y la muerte, manifiesto
en un estilo dramtico y singular desarrollado a travs de una extensa
produccin.

Al ser consultado si se senta merecedor del premio, el poeta seal: "No,
cmo se le ocurre. Por falsa modestia debo decir que no soy merecedor; de
ninguna manera. Falsa modestia". Seal igualmente que el jurado no toma en
cuenta las opiniones polticas de los que son premiados. "No es un premio
de ciencia poltica ni de poltica, sino de literatura. Lo que escribo en
materia poltica y jurdica y otros, lo considero todo literatura,
seguramente me equivoco, esa es mi opinin y yo la comparto", afirm.

El jurado estuvo integrado por Sergio Bitar, ministro de Educacin, quien
lo presidi; el rector de la Universidad de Chile, profesor Luis Riveros;
Volodia Teitelboim, ltimo galardonado; el profesor scar Quiroz Mejas,
rector de la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educacin, en
representacin del Consejo de Rectores, y Ernesto Livacic, representante de
la Academia Chilena de la Lengua.

El galardonado recibir una dote de poco ms de 13 millones de pesos y una
pensin vitalicia equivalente a 20 unidades tributarias (aproximadamente
600.000 pesos en la actualidad), que recibir a partir de enero de 2005,
adems de un diploma que lo acredita como Premio Nacional de Literatura
2004. Uribe -quien public recientemente los poemarios De muerte y Las
crticas en crisis-, se impuso a otros nombres de primera lnea, entre los
que se contaban Delia Domnguez, Efran Barquero, scar Hahn, Carmen
Berenguer y Jos ngel Cuevas.

Armando Uribe Arce naci en Santiago el 28 de octubre de 1933. Ha ejercido
como acadmico de la Universidad de Chile y tiene ms de cuarenta
publicaciones en campos tan variopintos como la poesa, la narrativa, el
derecho, la religin y la poltica. Es miembro de nmero de la Academia
Chilena de la Lengua y acadmico de la Real Academia Espaola de la Lengua,
y ha sido condecorado en Mxico y el Reino Unido. En 1957 se cas con
Cecilia Echeverra, con quien tuvo cinco hijos.

Graduado en derecho en la Universidad de Chile, luego de dos aos de
especializacin en la Universidad de Roma comienza a hacer convivir el
ejercicio de su profesin con la produccin literaria iniciada en 1954. El
11 de septiembre de 1973 lo sorprendi en sus cargos de embajador en China
y representante diplomtico en Washington. Luego se exiliara en Pars.

Ha sido acadmico del ramo de derecho minero de la mencionada casa de
estudios. Tambin ha desempeado distintas ctedras en el rea del Derecho
en Michigan State University, Estados Unidos; en la Universit degli Studi
di Sassari, Italia y Pars I, Francia, adems de universidades chilenas.

Ha recibido las principales distinciones literarias de Chile, entre ellas
el Premio Municipal, en 1990, con el libro Por ser vos quien sois, y
durante el ao 2002 obtuvo dos premios Altazor: por su obra potica de A
peor vida y mejor ensayo por El fantasma de la sinrazn y el secreto de la
poesa. Su obra aparece reseada e incluida en ms de cien antologas
poticas chilenas e internacionales y traducida a diversas lenguas.

Aunque su nombre era uno de los favoritos, no dej de sorprender la
decisin, pues su reconocido espritu crtico y contestatario le ha
significado fuertes roces con el sistema poltico y literario de Chile.

El escritor habl con la prensa chilena sobre el estado de la poesa actual
de ese pas. "Hay una cosa muy notable que tiene que ver con su continuidad
desde Carlos Pezoa Vliz y Diego Dubl Urrutia. La poesa se ha mantenido
con calidades verdaderas durante todo el siglo XX y los aos que siguen al
XXI. Y con ello me refiero a las generaciones sucesivas. Tambin destaco la
gran tradicin oral y popular que existe en el pas y que ingres en la
primeras dcadas del siglo XX gracias a Gabriela Mistral, Vicente Huidobro
y Pablo Neruda".

La designacin de Uribe trajo como cola una rpida polmica, cuando su
colega Enrique Lafourcade declar a la prensa del pas sureo que, al no
haber entregado el galardn a figuras como scar Hahn o Efram Barquero, se
le restaba "repercusin internacional". Para el autor de Palomita blanca,
"en Hahn y en Barquero el yo arrogante que suelen manejar los poetas est
reemplazado por un nosotros delicado y sorprendente (...). En ambos casos
el premio habra tenido repercusin internacional. En Estados Unidos e
Hispanoamrica con Hahn; en Francia con Barquero". El escritor tambin
indic que el de Uribe "va a ser un premio ms. Repercusin internacional:
cero. Repercusin nacional: cero tambin".

Sin embargo la declaracin de Lafourcade fue limpiamente desestimada de
inmediato por el aludido a menos de medio da de producida. Uribe lo seal
como "un poeta irregular, culto pero sin talento, y con un ego monstruoso",
y dijo encontrar "cmicas" las declaraciones de su colega, al que le dese,
irnicamente, "todo el xito nacional e internacional y las ventas de la
seora Isabel Allende Llona y de otros escritores que, como l, escriben
para el mercado".

Lafourcade es conocido en su pas por emprender polmicas similares con
otros autores. En el pasado atac a Jos Donoso, Jorge Edwards y Ral
Zurita.



*** Garca Mrquez entreg en Monterrey los premios Cemex

El escritor colombiano Gabriel Garca Mrquez, premio Nobel de Literatura
1982, entreg el martes 31 de agosto los premios Nuevo Periodismo Cemex
correspondientes a este ao, en una ceremonia realizada en el Museo de Arte
Contemporneo de Monterrey (Marco), en Mxico.

Josefina Licitra, periodista argentina de 29 aos, fue la ganadora en la
modalidad de texto por su trabajo "Pollita en fuga", publicado en la
edicin argentina de la revista Rolling Stone. El brasileo Mauricio Lima
fue ganador en la categora de fotografa por la serie "Esperanza sin
techo", publicada en edicin digital por AFP. El ganador en la modalidad
Homenaje fue Clvis Rossi, columnista del diario Folha de Sao Paulo, que a
sus 61 aos, 40 de ellos en el oficio, nunca ha dejado de ejercer la
reportera y se ha convertido, segn los jueces, en un modelo de conducta
periodstica.

"Los 1.876 trabajos inscritos en las tres primeras ediciones del premio nos
dicen que la vocacin de permanencia de este galardn ha sido avalada por
los periodistas del continente", dijo el director de la Fundacin Nuevo
Periodismo Iberoamericano (FNPI), Jaime Abello.

Esta es una de las pocas ocasiones en que el autor de Cien aos de soledad
aparece en pblico. Garca Mrquez impuls en 1994 la creacin de la FNPI,
a partir de su deseo de compartir experiencias e impulsar la vocacin de
los reporteros jvenes, as como de su conviccin en la eficacia del mtodo
de aprendizaje en talleres prcticos y participativos, donde maestros
experimentados pueden discutir con los alumnos la "carpintera" del oficio.

Garca Mrquez presidi durante las actividades una mesa redonda sobre la
transformacin del periodismo profesional y la bsqueda de la calidad
periodstica, evento organizado por Cemex y la Corporacin Andina de
Fomento (CAF). Algunos de los ponentes fueron Germn Rey, asesor de la Casa
Editorial El Tiempo; el espaol Joaqun Estefana, del diario El Pas;
Sergio Muoz, de Los ngeles Times, y Luiz Egypto, del Observatorio da
Imprensa.



*** Aclara Collazos: no se puede afirmar que haya sido amenazado por
    paramilitares

El escritor colombiano Oscar Collazos aclar que no es posible afirmar que
las amenazas que ha recibido provengan de grupos paramilitares, como
indicramos en la edicin 112 de Letralia basndonos en reportes de prensa,
segn los cuales el Pen International ha elevado ante diversas instancias
las denuncias sobre este caso. En nuestra nota tambin se habla de amenazas
similares emprendidas contra el poeta y editor Harold Alvarado Tenorio,
retenido en junio pasado por personas que decan ser parte de las
Autodefensas Unidas de Colombia.

Collazos aclar, en carta a nuestro editor, que, aunque la investigacin de
su caso est en manos de la Fiscala General de la Nacin, "no es exacto
que las amenazas recibidas vengan de los paramilitares". El escritor las
considera vinculadas con su trabajo de columnista de opinin en los diarios
El Tiempo de Bogot y El Universal de Cartagena, "pero la hiptesis ms
probable es que provengan de personas o grupos vinculados a la corrupcin,
a los cuales he denunciado repetidas veces en mis columnas".

Segn Collazos, tampoco se puede vincular su situacin con la de Alvarado
Tenorio, "a quien, segn sus propias versiones, esos grupos al margen de la
ley hostigaron con la ocupacin de su funda y la desaparicin de su amigo y
mayordomo". Precis que las amenazas que ha recibido se derivan de su
trabajo periodstico "y de un intento de acallar a quienes denunciamos la
connivencia de la corrupcin con la criminalidad poltica".

Este 27 de agosto, una nueva comunicacin del Comit de Escritores
Encarcelados del Pen International, firmada por su presidente
internacional, Eugene Schoulgin, fue remitida al presidente de Colombia,
lvaro Uribe Vlez, con copia a Luis Carlos Restrepo, Alto Comisionado para
la Paz. En la carta se le solicita al mandatario "una investigacin
detallada de los recientes acosos recibidos por los escritores Harold
Alvarado Tenorio y Oscar Collazos".

La misiva narra las circunstancias en las cuales se ha visto amenazada la
vida de ambos autores. En el caso de Alvarado Tenorio, explica cmo un
grupo autodefinido como paramilitar invadi su casa de campo en junio,
retenindolo ilegalmente junto con uno de sus empleados. Aunque el escritor
fue liberado dos das despus, se le inform que, de no suministrar una
cantidad de dinero equivalente al sueldo del empleado, ste sera
asesinado. "Al parecer", agrega la carta, "los paramilitares ya haban
empezado a torturarle".

Alvarado Tenorio se present con el dinero y junto con su empleado fue
trasladado a un lugar cercano al pueblo de Guaduas, tras lo cual el autor
el caso no ha vuelto a ser visto y se le tiene como desaparecido. La carta
agrega que, aunque las autoridades colombianas obligaron a los
paramilitares a abandonar la casa del escritor, ste considera "demasiado
peligroso" volver al lugar.

En relacin al caso de Collazos, la carta informa que ste "comunic que el
2 de agosto pasado una persona de su confianza le inform sobre la
conversacin, que haba escuchado por casualidad, en la que dos hombres
planeaban su asesinato en su domicilio". Los hombres habran hablado
inclusive de la cantidad de dinero que recibiran por la comisin de
semejante crimen.



*** Contina retenido ejemplar de libro de Borges

El pasado 1 de septiembre, el juez federal argentino Jorge Luis Ballestero
prohibi la salida del pas de un ejemplar de la primera edicin de Fervor
de Buenos Aires, de Jorge Luis Borges, debido a que se sospecha que es el
mismo ejemplar que fue robado de la Sala del Tesoro de la Biblioteca
Nacional en 1998. El magistrado dispuso esa medida al considerar que "an
subsisten interrogantes que no permiten descartar que ese ejemplar sea el
que desapareci de la Biblioteca Nacional".

De esta forma, Ballestero le respondi al propietario del libro, Marino
Massimo de Caro, que en recurrentes oportunidades haba solicitado a la
justicia federal la devolucin de la obra. El juez orden tambin una serie
de nuevas medidas de prueba para determinar si el ejemplar en cuestin es
el robado.

El 20 de noviembre de 2003, este libro iba a ser subastado por la casa
Bloomsbury, de Londres, especializada en la comercializacin de libros y
manuscritos, dentro de un lote que contena dieciocho escritos originales y
primeras ediciones de libros del autor argentino, as como una daga
finlandesa que le obsequiara en 1969 la Universidad de Oklahoma.

Sin embargo, la subasta del ejemplar -que cuenta con apuntes de puo y
letra de Borges- fue impedida por una decisin judicial basada en la
denuncia hecha por Alejandro Vaccaro, presidente de la Asociacin
Borgeseana de Buenos Aires, quien afirm que podra tratarse del ejemplar
robado de la Biblioteca Nacional. Constituyndose Mara Kodama como parte
acusadora, el juez Ballestero orden en esa oportunidad un primer peritaje.
Otros procedimientos similares se realizaran con posterioridad.

"Como parte en el litigio queremos que se compruebe si este libro es
efectivamente el desaparecido. Hasta ahora, y por los estudios que
realizaron los peritos de la Suprema Corte de Justicia, se tratara del
mismo ejemplar", dijo Fernando Soto, abogado de Mara Kodama. "No obstante,
una prueba extrayendo parte de la tinta del libro sera fundamental. Eso
podra ponerle fin a este interrogante, pero el dueo del libro se opone a
este tipo de examen".

El fiscal de la causa, Carlos Cearras, manifest que "a la luz del ltimo
dictamen pericial realizado, sumado a las restantes pruebas colectadas en
la causa, tampoco ahora es posible descartar que el ejemplar (...) se trate
del libro sustrado de la Biblioteca Nacional, considerando en consecuencia
prematuro acceder a su devolucin".

El abogado representante de De Caro, Daniel Petraglia, asegur que la
medida del juez ser apelada ante la Cmara. "Se han realizado tres
peritajes: en noviembre, diciembre y marzo ltimos. Durante esos exmenes
se encontraron diferencias entre las filminas que se sacaron al original
que desapareci de la Biblioteca y el libro de mi cliente", explic. Segn
Petraglia, uno de los peritos calgrafos citado a declarar el 1 de
septiembre por el juez Ballestero dijo que haba diferencia entre el libro
examinado y la filmina del original, y que "son dos cosas distintas, pues
en los ttulos y la caligrafa examinada se encontraron diferencias
considerables".

Fuentes de Bloomsbury aseguraron en noviembre pasado que la subasta de
objetos de Borges, en la cual apenas se vendi 40% de los mismos, haba
sido afectada por el escndalo.



*** Garabatosh-k triunfa con sus tteres venezolanos en Canarias

Fundada el 1 de septiembre de 2003 por Elisa Gonzlez y Rger Vargas, la
Compaa de Tteres y Teatro Garabatosh-K ha realizado hasta la fecha ms
de 200 representaciones en colegios, barrios, bibliotecas y salas
convencionales de las Islas Canarias.

Oriundos del estado Miranda y con ms de 15 aos en el oficio de las artes
escnicas, Gonzlez y Vargas han consolidado en menos de un ao una
compaa que, en sus propias palabras, "trata de ser una opcin diferente
al de la alienadora televisin".

Garabatosh-k tiene como propsito convertirse "en una mano amiga en el
proceso de aprendizaje de los nios, tratando de reforzar valores como la
honestidad, la sinceridad, el amor por los dems y la lealtad, en una
sociedad hiperconsumista como la canaria. Creemos que la imaginacin y la
creatividad tienen an mucho que decir y que ofrecer a los nios de hoy
da".

Obras de autores venezolanos y de la literatura universal componen gran
parte del repertorio utilizado por Garabatosh-k para entretener a los nios
canarios con espectculos de tteres y cuentacuentos. "Nuestra tcnica
combina temas sencillos pero de gran contenido humano con una atractiva
musicalizacin, adems de la originalidad de los muecos y el colorido
presente en las producciones; lo que invita a un espontneo acercamiento de
los nios hacia Garabatosh-k", indicaron.

Segn Gonzlez, otro punto a destacar en el xito del grupo ha sido la
interaccin de los personajes con los nios, "ya que procuramos mantener
ese contacto tan importante, durante el desarrollo de nuestras historias".
Dramaturgos como Levy Rossell y Aquiles Nazoa, as como cuentos de los
hermanos Grimm, han sido representados por estos titiriteros.

Garabatosh-k, que se ha presentado hasta ahora en Tenerife, Gran Canaria y
El Hierro, celebra su aniversario con cuatro nuevas producciones que se
suman a sus primeras seis: Los martirios de Coln y La ratoncita presumida,
de Aquiles Nazoa, El prncipe que todo lo aprendi de los libros, de
Jacinto Benavente, y El libro que nadie escribi, original de Gonzlez.

Vargas indic que el grupo pretende mostrar su trabajo a los nios
venezolanos. "Esperamos poder volver pronto y seguir mostrando nuestro arte
al pblico venezolano, que tambin manifest mucho inters por nuestras
obras".



*** La Mona Lisa ya tiene nombre

La Mona Lisa, ms conocida como la Gioconda, esa mujer de rostro enigmtico
pintada por Leonardo da Vinci, inmortalizada en uno de los cuadros ms
famosos del mundo, existi realmente: era Lisa Gherardini, segunda mujer de
Francesco del Giocondo, un rico comerciante de seda florentino.

Despus de aos dismiles teoras sobre una de las obras de arte ms
conocidas del planeta -y la ms visitada del Louvre, de Pars-, el enigma
sobre la verdadera identidad de la Gioconda, una dama intrigante sobre la
que se han derramado ros de tinta, y de cuya existencia inclusive se ha
llegado a dudar, habra quedado resuelto tras la investigacin expuesta en
Monna Lisa, mulier ingenua, el ltimo libro del historiador florentino
Giuseppe Pallanti.

Revisando registros del Archivo de Estado de Florencia, de la Opera del
Duomo y del Spedale degli Innocenti y estudiando a fondo distintos
documentos de la poca, Pallanti lleg a la conclusin de que la figura
pintada por Leonardo entre 1503 y 1506 fue real y responda al nombre de
Lisa Gherardini.

Segn los estudios de Pallanti, Gherardini fue una aristocrtica joven
seora de la regin del Chianti, la famosa zona rural de los exquisitos
vinos de la Toscana, segunda esposa de Francesco del Giocondo, un hombre de
negocios que a la sazn era amigo del padre de Leonardo, sir Piero da
Vinci, un escribano muy poderoso de Florencia.

"El retrato de Mona Lisa, hecho cuando Lisa tena 24 aos, fue
probablemente encomendado por el propio padre de Da Vinci para su amigo",
sostiene Pallanti, que hasta presume que quizs el padre le hizo el pedido
para ayudarlo en tiempos en que el futuro inventor y artista era an
desconocido.

El descubrimiento del historiador florentino confirma la antigua intuicin
del pintor y escritor de arte Giorgio Vasari, que fue el primero que, en
1550, en su famoso libro Vite, llam "Mona Lisa" el enigmtico capolavoro
de Leonardo que hoy se exhibe en el Museo del Louvre, en Pars, y que pese
a su reducido tamao -mide apenas 77 x 53 cm- es una de las pinturas ms
apreciadas por los turistas en todo el mundo.

Se trata de una obra que, a diferencia de otros retratos de la poca,
carece del nombre del representado y data; una pintura sobre la cual, a
partir de un famoso robo de la tela del Museo del Louvre en agosto de 1911
-recuperada dos aos ms tarde-, comenzaron a tejerse varias versiones.

Adems de hacer, en su libro, un retrato de una mujer concreta, yendo ms
all de los mitos y el halo de misterio que siempre envolvi a la modelo de
Leonardo, Pallanti demuele todas las hiptesis, muchas de ellas
fantasiosas, sobre la identidad de esas facciones enigmticas.

Para l, en efecto, no hay que tener en cuenta las hipotticas atribuciones
de ese rostro a mujeres como Isabella d'Este de Ferrara; la napolitana
Isabella Gualanda, una "favorita" del duque de Nemours Giuliano de Medicis,
hijo de Lorenzo el Magnfico; la romana Cecilia Gallerani, o a
"disparatadas" cortesanas o prostitutas.

Hay que descartar, asimismo, esa teora de que en verdad la Gioconda -que
se llamara as por ser la mujer de Francesco del Giocondo y no por esa
sonrisa "gioconda"- es la madre del artista, o incluso un autorretrato,
algo que confirmara la tesis que indica que Leonardo era homosexual.

Lisa Gherardini naci en Florencia el 15 de junio de 1479, vivi entre esta
ciudad y la zona del Chianti toda su vida y se cas en 1495 con Francesco
del Giocondo, un acaudalado comerciante que un ao antes haba perdido a su
primera esposa, Camilla Rucellai. Tuvieron cinco hijos, y si en la pintura
sus manos aparecen hinchadas, sobre el vientre, sin alianza o piedras
preciosas en los dedos, es porque no le entraban porque estaba embarazada
de uno de ellos.

Nacido en 1465 y varios aos mayor que Lisa, Del Giocondo era un "nuevo
rico" de la poca, ya que se haba convertido en el mayor importador y
vendedor al por mayor de seda en Florencia, en ese entonces una ciudad en
pleno esplendor. El comerciante era proveedor de Lorenzo el Magnfico y
utilizaba el banco que su familia, los poderosos e influyentes Mdicis,
tena en Roma para efectuar sus pagos al exterior.

Pallanti afirma que el comerciante quera mucho a su esposa, basndose en
que el testamento que dejara antes de morir, en 1538, le deja a ella todos
sus bienes y adems la define "mulier ingenua", una forma de alabar su
espritu noble.

Leonardo pareca tener una relacin ms que especial con esta pintura, lo
que se evidenciaba del hecho de que nunca la entreg, sino que se la qued
hasta su muerte, en 1519.



*** Un incendio consume 30.000 libros antiguos en Alemania

Un incendio iniciado a las 10:30 de la noche del pasado 2 de septiembre en
una de las bibliotecas ms histricas de Alemania, la de la Duquesa Ana
Amalia de Weimar, consumi hasta 30.000 libros antiguos e infligi graves
daos sobre otra gruesa cantidad. Aunque an no se han determinado las
causas del hecho, se sospecha de un cortocircuito, aunado a una proteccin
defectuosa contra incendios.

El siniestro se inici en el entramado del tejado. Unos 330 bomberos se
afanaron durante dos horas en apagar las llamas y una cadena humana de unas
500 personas, a la que se sumaron tambin vecinos, logr salvar los
ejemplares, segn inform Hellmut Seemann, presidente de la Fundacin
Weimar Clsico, que administra se y todos los dems edificios histricos
de la ciudad, entre ellos las casas de Goethe y Schiller y del msico Franz
Liszt.

Una portavoz de la biblioteca, que fue fundada en 1691 y alberga casi un
milln de libros en varios edificios, dijo que la causa del incendio del
jueves an se desconoca. La famosa sala rococ fue la ms afectada. Del
techo del edificio slo queda la estructura, que ha sido reforzada con
gras, y corre peligro de derrumbarse. El monto de los daos es
incalculable, pues los libros eran nicos y su valor conjunto haca
improcedente cualquier cobertura aseguradora, segn explicaron fuentes del
gobierno local.

Los miembros de los equipos de rescate salvaron 50.000 de los 90.000 libros
restantes. La portavoz de la biblioteca dijo que entre las obras consumidas
por las llamas se hallaban muchos textos musicales. Escritos de Lutero
-sobre todo una Biblia de 1543-, la coleccin de 600 biblias de la
biblioteca, y varios informes de viajes de Alexander von Humboldt, se
salvaron.

"La destruccin de muchos miles de libros, en particular de los siglos XVI
al XVIII, es una prdida irremplazable para una ciudad que la Unesco
declar Patrimonio de la Humanidad", dijo el alcalde de la Weimar,
Volkhardt Germer. Entre las obras desaparecidas podran encontrarse, segn
las primeras investigaciones, la valiosa coleccin de partituras de la
duquesa Ana Amalia y los libros del primer bibliotecario de Weimar, Daniel
Schurzfleisch.

La ciudad alemana es uno de los 788 lugares del mundo que estn incluidos
en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Organizacin de las
Naciones Unidas para el trabajo conjunto en las reas educativas,
cientficas y culturales, que prev proteger y preservar zonas que se
consideran de valor excepcional para la humanidad. El Gobierno alemn
destin cuatro millones de euros como ayuda inmediata.

Los libros que, a pesar de haber sido rescatados, resultaron afectados por
el agua que se emple en la extincin del incendio, sern congelados
inmediatamente para evitar que se deshagan, y ms tarde sern trasladados
al Centro de Conservacin de Libros de la vecina Leipzig, que se ocupar de
restaurarlos.

Entre lo ms trgico del suceso se da la circunstancia de que este mes de
octubre todos los libros deban ser sacados de la Biblioteca porque el
prximo ao estaban previstos trabajos de renovacin del edificio, un plan
que ya tena asignada una financiacin de ocho millones de euros.

El llamado "castillo verde", que alberga la biblioteca, fue construido
entre 1562 y 1565. La biblioteca fue fundada en 1691 por el conde Guillermo
Ernesto de Sajonia-Weimar y fue dirigida por Goethe a partir de 1797. Entre
sus fondos, que arriban al milln de ejemplares, se encuentra una amplia
muestra de originales de Shakespeare, la mayor coleccin del mundo de
ediciones de Fausto -casi 3.900 volmenes-, unos 2.000 manuscritos
medievales y alrededor de 8.400 mapas histricos, as como las colecciones
privadas de libros de las familias de Achim von Arnim, Franz Liszt y
Friedrich Nietzsche.



*** Dibujante argentina inaugura galera virtual en homenaje a Cortzar

La dibujante argentina Mariana Baizn (Mendoza, 1975) ha presentado en
Internet su particular homenaje a Julio Cortzar, titulado Cortzar x
Mariana, contentivo de cinco ilustraciones con motivos relacionados con la
obra del autor de Rayuela, y que puede ser visitado en
http://www.portfolios.com/CortazarxMariana.

De esta manera, Baizn se une a los homenajes que desde febrero de este
ao, cuando se cumplieron 20 aos del fallecimiento de Cortzar, se vienen
realizando en todo el planeta. La serie presentada por la artista contiene
cinco ilustraciones basadas en diferentes textos del escritor y en las que,
a la vez, se muestran smbolos y constantes de la obra cortazariana, como
el factor ldico, la manipulacin del tiempo, el jazz, las autopistas, etc.

La serie ha sido realizada con una paleta prcticamente monocroma,
transparencias y collages, que dejan translucir el inconfundible estilo de
esta artista, quien indic que su proyecto no tiene pretensiones literarias
ni lucrativas, tan slo plsticas.

La artista ha publicado antes sus series Las memorias de la liebre, el
gusano y el hombre, basada en textos del escritor Andrs Llugany
(http://www.ArtWanted.com/MariaBaizan), y Nios para grandes
(http://www.portfolios.com/MariaBaizan). As mismo, varios de sus trabajos
de ilustracin estn expuestos en la revista de literatura infantil y
juvenil Imaginaria (http://www.educared.org.ar/imaginaria/12/5/baizan.htm).

Baizn forma parte del Foro de Ilustradores de Argentina
(http://www.forodeilustradores.com) y es miembro activo de una asociacin
de historietistas e ilustradores de su provincia natal, llamada "El Crculo
del Cuadrito". Con anterioridad particip en el grupo artstico
"Mussaboba".

Sus primeros estudios dentro de la plstica fueron con la profesora Adriana
Aiello y, posteriormente, en la Universidad Nacional de Cuyo, donde cursa
actualmente la Licenciatura en Artes Visuales con especializacin en
Pintura. Su ingreso en la historieta y la ilustracin profesional ocurri
en 1998, cuando realiz sus primeros trabajos para la empresa Follonier y
Asociados, editora de las publicaciones infantiles Alfabeto Escolar (para
el peridico Uno) y Tinterito (para el diario Los Andes).

A comienzos de 2002 trabaj para Psicozero Producciones, que realiza la
revista mensual de rock Zero, dedicada al pblico adolescente y juvenil, en
la que Baizn present su serie de ilustraciones basada en relatos de
Llugany. A partir de junio de 2003 ilustra artculos para Noticias
Universitarias, revista del Centro de Informacin y Comunicacin de la
Universidad Nacional de Cuyo.



*** Instituto Cervantes inaugur sede en Budapest

El pasado 8 de septiembre, y con la presencia de los Prncipes de Asturias,
don Felipe de Borbn y doa Letizia Ortiz, fue inaugurada la sede del
Instituto Cervantes de Budapest, acto en que estuvo presente tambin el
presidente de Hungra, Frenc Mdl.

Tras la apertura oficial, a la que asistieron tambin la ministra espaola
de Educacin, Mara Jess Sansegundo, el ministro hngaro del Patrimonio
Cultural, Istvan Iller, y el director del Instituto Cervantes, Csar
Antonio Molina, se abrieron unas jornadas literarias en las que
participaron los escritores Jess Ferrero, Santiago Gamboa, Carme Riera,
Enrique Vila-Matas, Antonio Colinas, Fanny Rubio y Clara Jans.

Tras visitar las dependencias del 42 Instituto Cervantes en el mundo, el
Prncipe de Asturias pronunci el discurso de inauguracin, precedido por
el ministro hngaro del Patrimonio Cultural y el director de la
institucin.

"Pocos actos podran simbolizar mejor el deseo de Espaa de estrechar sus
relaciones bilaterales con Hungra", dijo don Felipe. "Dos naciones amigas
imprescindibles para entender el acervo cultural e histrico que representa
Europa y decididas a contribuir activamente al desarrollo de ese patrimonio
que es la base de nuestra comn identidad como europeos".

La eleccin de Hungra, y ms concretamente Budapest, para abrir una sede
permanente del Cervantes "no es fortuita", afirm. "La inauguracin se
inscribe dentro de la atencin preferente que Espaa otorga a la regin de
Europa Central en su accin cultural exterior".

El Cervantes, a juicio de su director, Csar Antonio Molina, "no es una
mera academia de idiomas" ni "un mero centro cultural". "Aspira a una
voluntad de servicio y de cooperacin con los profesionales, los poderes
pblicos y las instituciones de cada pas con el fin de establecer un
dilogo que permita afrontar conjuntamente los retos que plantea la
sociedad actual", recalc.

No llega el Instituto Cervantes a Hungra "con el afn de competir con
otras instituciones culturales o educativas", ni "de hacer alarde de una
cultura de alcance universal", sino con el propsito "de apoyar al
hispanismo hngaro con todos los medios a su alcance y de atender a quienes
hasta ahora han tenido poco contacto con la cultura y el idioma de ms de
400 millones de personas", agreg.

Los Prncipes de Asturias visitaron, a continuacin, la Academia de
Ciencias, cuyo director, Szilveszter Vizi, les mostr los documentos que
acreditan que el cientfico espaol Ramn y Cajal fue uno de sus miembros.
A la salida, saludaron a una treintena de cientficos espaoles que
participan en una conferencia europea sobre aerosoles.

Desde all, fueron al Parlamento, uno de los smbolos arquitectnicos de
Budapest, a orillas del Danubio en el lado de Pest, un edificio neogtico
construido entre 1884 y 1902 que alberga 691 estancias, entre ellas las de
la Presidencia de la Repblica.

El jueves se inaugur la biblioteca del centro, que lleva el nombre de
Ernesto Sbato, quien no pudo viajar a Budapest dado su delicado estado de
salud, pero su esposa Elvira Gonzlez don en su nombre una coleccin de
primeras ediciones -dedicadas- de sus obras, y algunos manuscritos que
enriquecern los fondos de la biblioteca.

Pese a no poder asistir, el autor de El tnel se dirigi a los presentes a
travs de videoconferencia desde Buenos Aires (Argentina), y agradeci este
homenaje que le brinda el Instituto Cervantes, al designar con su nombre la
biblioteca "en la maravillosa ciudad de Budapest". El premio Cervantes 1984
dijo imaginar con emocin cmo su nombre "quedar acompaando desde hoy la
labor de esta biblioteca".

A continuacin, y hasta el viernes 10, se celebr un amplio abanico de
actividades sobre la cultura y la literatura de Espaa e Hispanoamrica. El
programa comenz con el debate entre los escritores Jess Ferrero, Enrique
Vila-Matas, Carme Riera y Santiago Gamboa en la mesa redonda titulada
"Variaciones sobre la literatura contempornea hispanoamericana".

Ese da, otros tres escritores rindieron un triple homenaje a otras tantas
grandes figuras de la cultura en espaol: la filsofa Mara Zambrano,
Ernesto Sbato y el escultor Eduardo Chillida. El poeta Antonio Colinas
esboz "Una semblanza de Mara Zambrano", pensadora de cuyo nacimiento se
cumplen cien aos. La novelista Fanny Rubio pronunci su conferencia
"Sbato o la literatura como potencia". Finalmente, la poeta Clara Jans
disert sobre Eduardo Chillida, y luego se proyect el documental "Chillida
y los sueos".

El viernes se celebr la mesa redonda "Encuentro con las letras espaolas"
en el que participaron Jess Ferrero, Santiago Gamboa, Carme Riera, Clara
Jans, Antonio Colinas, Fanny Rubio y Jaime Vndor. ste ltimo pronunci
su conferencia "Al filo del holocausto". Vndor es catedrtico de
literatura hebrea experto en teora de la literatura y uno de los nios
judos salvados por el diplomtico espaol Sanz Briz.

Las actividades finalizaron con un concierto de guitarra clsica del
guitarrista Ricardo Galln y la exposicin fotogrfica Madrid/Barcelona,
aos cincuenta, que muestra el ambiente de ambas ciudades a mediados del
siglo XX, obra del fotgrafo Francesc Catal-Roca.

El nuevo Instituto Cervantes de Budapest ocupa un edificio histrico ahora
remodelado, en el centro de la ciudad, con una superficie de 1.200 metros
cuadrados distribuidos en tres plantas ms stano. Cuenta con ocho aulas,
biblioteca, aula multimedia y una sala polivalente para conferencias,
exposiciones y proyecciones de cine.

Ofrecer cursos de espaol tanto generales como especiales, as como clases
de las tres lenguas cooficiales en Espaa: cataln, euskera y gallego.
Entre stos, habr cursos de espaol para los negocios, de traduccin, de
conversacin, de perfeccionamiento y de cultura y civilizacin. La
previsin es alcanzar los 1.500 alumnos en el plazo de tres aos.

El Cervantes tiene ya sedes en Varsovia, Bucarest y Belgrado, y
prximamente abrir la de Praga; cuenta, adems, con "Aulas Cervantes" en
Zagreb, Bratislava y Liubliana, y otro centro en Cracovia. El 9 de
septiembre, Molina design a Jos Jimnez (Madrid, 1951), Pedro Bdenas de
la Pea (1947) y Gaspar Cano Veral (Valencia, 1958) nuevos directores,
respectivamente, de los centros de Pars, Atenas y Estocolmo.



*** Entregados en Argentina los premios Konex

El pasado 8 de septiembre fueron entregados, en el Teatro Nacional
Cervantes, de Buenos Aires (Argentina), los diplomas al Mrito 2004 a las
100 personalidades ms destacadas de la ltima dcada de las letras
argentinas (1994-2003), galardn instituido por la Fundacin Konex
(http://www.fundacionkonex.com.ar).

El presidente de la Fundacin, Luis Ovsejevich, coment que fueron 716 los
escritores nominados, de los cuales 456 recibieron votos y slo 100
recibieron el diploma. "Ello implica que la literatura argentina est en
plena produccin y deja su huella creadora en la sociedad".

Ovsejevich agreg que "cuando la noticia diaria parece ms prdiga en
mostrar el desaliento y la decadencia de nuestra nacin, la literatura
argentina refleja la calidad intelectual de los hombres y las mujeres de
nuestro pas, y la fuerza moral y cultural que representan".

Varios de los distinguidos se hallaban en el exterior -como Juan Jos Saer,
en Francia; Toms Eloy Martnez, en Estados Unidos; Juan Gelman, en Mxico-
o en el interior -Roberto Fontanarrosa, en Rosario; Mempo Giardinelli, en
el Chaco.

Pero la foto final, que todos los premiados presentes se tomaron en el
escenario, mostr la riqueza y variedad de los enfoques representados. "No
hay otro premio que en una ocasin rena y valore a figuras de tan diversas
disciplinas, edades, ideologas", coment, al salir, Olga Fernndez Latour
de Botas, que entreg las distinciones de folklore.

Entre otras personalidades se hallaban Flix Coluccio, que se hizo esperar
algo al subir con su bastn, y recibi clidos aplausos. Mara Ins
Palleiro, tambin premiada, subi con una nia que dio besos a todo el
mundo.

Otra figura con muchos aos a cuestas fue la de Marcelo Snchez Sorondo,
distinguido en memorias y testimonios, junto a Mara Rosa Lojo, Martn
Caparrs, Ernesto Schoo y Alberto Ure. Entreg esos diplomas Hugo
Beccacece, mientras en otras disciplinas lo hicieron Anglica Gorodischer,
Enriqueta Muiz, Cristina Mucci y otros jurados. El presidente del jurado,
Flix Luna, se mostr feliz de participar en un estmulo a la creacin de
las letras argentinas.

El Konex de honor se dedic a Olga Orozco. Y fueron premiadas las revistas
Letras de Buenos Aires, dirigida por Victoria Pueyrredn, y Punto de Vista,
por Beatriz Sarlo.

Abelardo Castillo agradeci por todos y evoc con afecto a Isidoro
Blaisten, distinguido en cuento, cuyo diploma recibi su esposa, Graciela
Melgarejo. Record su humor "casi rabelaisiano" y coment que, 40 aos
atrs, Blaisten le contest a Humberto Constantini, que, en una reunin de
"El Escarabajo de Oro", le pregunt si haba ledo un libro suyo que
acababa de publicar: "Pero vos ests loco? Todava no termin de leer a
Dickens y te voy a leer a vos?".

Los galardonados fueron, en novela (1994-1998): Csar Aira, Toms Eloy
Martnez, Ricardo Piglia, Andrs Rivera y Juan Jos Saer; novela
(1999-2003): Marcelo Cohen, Rodolfo Fogwill, Luis Gusmn, Alberto Laiseca y
Hctor Tizn; cuento (1994-1998): Isidoro Blaisten, Abelardo Castillo,
Roberto Fontanarrosa, Mempo Giardinelli y Luisa Valenzuela, y cuento
(1999-2003): Leopoldo Brizuela, Edgardo Cozarinsky, Tununa Mercado, Ana
Mara Shua y Hebe Uhart.

En las categoras de poesa (1994-1998): Rodolfo Alonso, Arturo Carrera,
Juan Gelman, Tamara Kamenszain y Horacio Salas; poesa (1999-2003): Diana
Bellesi, Juan Bignozzi, Hugo Gola, Lenidas Lamborghini, Hugo Padeletti y
Joaqun Giannuzzi (post-mrtem); ensayo literario: Ivonne Bordelois, No
Jitrik, Nicols Rosa, Beatriz Sarlo y David Vias; ensayo de arte: Jos
Emilio Buruca, Claudio Espaa, Fermn Fvre, Andrea Giunta y Jorge Lpez
Anaya; ensayo filosfico: Toms Abraham, Nicols Casullo, Eduardo Gruner,
Santiago Kovadloff y Len Rozitchner, y ensayo poltico: Carlos Altamirano,
Natalio Botana, Jos Pablo Feinmann, Juan Jos Sebreli y Hugo Vezzetti.

En teatro (1994-1998): Jorge Accame, Griselda Gambaro, Ricardo Monti,
Eduardo Pavlovsky y Eduardo Rovner; teatro (1999-2003): Javier Daulte,
Mauricio Kartun, Federico Len, Rafael Spregelburd y Daniel Veronese;
literatura infantil: Elsa Bornemann, Laura Devetach, Graciela Montes,
Gustavo Roldn, Silvia Schujer y Graciela Cabal (post-mrtem), y literatura
juvenil: Marcelo Birmajer, Liliana Bodoc, Pablo De Santis, Ricardo Mario y
Ema Wolf.

En folklore: Len Benars, Cristina Bianchetti, Flix Coluccio, Margarita
Fleming de Cornejo y Mara Ins Palleiro; biografas: Alvaro Abs, Alicia
Dujovne Ortiz, Mara Senz Quesada, Sylvia Saitta y Mara Esther Vzquez, y
memorias y testimonios: Martn Caparrs, Mara Rosa Lojo, Marcelo Snchez
Sorondo, Ernesto Schoo y Alberto Ure.

En historia: Jos Carlos Chiaramonte, Fernando Devoto, Tulio Halpern
Donghi, Jos Mara Mariluz Urquijo y Luis Alberto Romero; traducciones:
Rolando Costa Picazo, Federico Gonzlez del Pino, Federico/Fernando
Masllorens, Mirta Rosenberg, Amalia Sato y Alicia Steimberg; ediciones:
Diario de Poesa, Editorial ltimo Reino, Fondo Editorial del Fondo
Nacional de las Artes, y las revistas Letras de Buenos Aires y Punto de
Vista. Las libreras Clsica y Moderna, el editor Daniel Divinsky y Jos
Luis Mangieri recibirn menciones especiales.



*** Fallece el poeta espaol Manuel Mara Fernndez Teixeiro

El poeta espaol Manuel Mara Fernndez Teixeiro, autor de una extensa
obra, falleci la noche del mircoles 8 de septiembre en el hospital Abente
y Lago de La Corua (norte), donde llevaba varios das recluido, informaron
fuentes de la Real Academia Gallega. Su cuerpo fue trasladado la maana del
jueves al Panten de Gallegos Ilustres en Santiago, antes de proceder al
entierro en su tierra natal.

Fernndez Teixeiro, nacido en la localidad gallega de Otero del Rey (Lugo)
en 1929 y considerado como una referencia en el panorama literario de
Galicia, es autor de una extensa obra en idioma gallego, desde su primer
poemario Muieiro de brtema, de 1950.

En los aos 60 y 70, durante la dictadura franquista, particip en la
organizacin de los partidos polticos en la clandestinidad. En 1985
abandon la militancia poltica para dedicarse a la actividad literaria y
cultural.

Segn el escritor y editor Miguel Anxo Fernn Vello, Fernndez Teixeiro fue
uno de los autores que mejor represent "la conciencia de Galicia, en su
dimensin cultural, popular, de apego a la tierra, a sus gentes y a sus
cosas".

Fernn Vello destac la "inmensa" obra del escritor en "todos los gneros",
incluido el teatral y su "compromiso inquebrantable con el idioma de
Galicia". Tambin record la faceta de Fernndez Teixeiro como articulista
de prensa, adems de su ms conocida obra potica, un "universo de 50 aos"
que abarca tanto la naturaleza, lo existencial, la temtica amorosa y
poltica, "una de las grandes aportaciones a la poesa gallega del siglo
XX".



*** Jos Antonio Abreu obtiene Premio por la Paz para el Arte

El maestro Jos Antonio Abreu, director fundador de las Orquestas Juveniles
e Infantiles de Venezuela, obtuvo el Premio Internacional por la Paz para
el Arte y la Cultura, conferido por el Encuentro Mundial de las Culturas,
promovido por la organizacin World Culture Open, segn se inform el
pasado 9 de septiembre.

El acto de entrega se celebr en el Avery Fisher Hall del Lincoln Center
-sede de la Filarmnica de Nueva York-, donde Abreu recibi la cantidad de
100 mil dlares, un diploma y una escultura alegrica de manos del
presidente del encuentro, Seok Hyun Hong.

Este premio le fue otorgado "por su ejemplar iniciativa que conforma una
nueva cultura de servicio humanitario mediante el arte, promoviendo la paz,
la reconciliacin desde la base social a nivel de la juventud y la niez de
medianos y bajos recursos".

En el momento de la entrega del premio, el maestro Jos Antonio Abreu
anunci la donacin de dicho reconocimiento al Centro Acadmico de las
Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, el cual ser empleado en la
dotacin de instrumentos musicales para esta institucin.

Durante la ceremonia, Hong reconoci la labor de Abreu como promotor de una
novedosa institucionalidad artstica que impulsa la integracin y la
inclusin sociales, el dilogo entre generaciones emergentes y el rescate
de la infancia desvalida.

El World Culture Open constituye una celebracin global, una autntica
olimpada cultural instituida para honrar las entidades e iniciativas
artsticas, tradicionales y contemporneas que, junto a las organizaciones
humanitarias y tnicas del mundo entero, laboran por la paz y la
reconciliacin entre sociedades e individuos. Este encuentro procura
exaltar los lenguajes universales del arte y la cultura.

El segundo y tercer lugar del premio fueron, respectivamente, para el
Programa Social Presupuesto Participativo de Sao Paulo y el Proyecto
Eloxochitl de Mxico.

Director de orquesta, compositor, economista y docente, Abreu naci en
Valera, Trujillo, en 1939. Adems de msico es experto en economa
petrolera, por lo que ha dado clases de economa y planificacin en
distintas universidades venezolanas. En 1969 se convierte en diputado al
Congreso Nacional.

En 1975 funda la Orquesta Sinfnica Simn Bolvar y la Orquesta Sinfnica
Nacional Juvenil. Crea y dirige el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles
y Juveniles de Venezuela, una red nacional que agrupa actualmente a ms de
100.000 nios y jvenes, quienes son formados musicalmente en las 120
orquestas juveniles, as como en las 60 infantiles.

Es puesto al frente del Consejo Nacional de la Cultura (Conac) entre 1988 y
1993. Por sus mritos, en 1998 la Unesco lo nombra embajador para la Paz, y
en 2001 recibe el Premio Nobel Alternativo por la creacin del Sistema
Nacional de Orquestas.



*** Publican primera Biblioteca Digital Dominicana en CD-ROM

Cientos de ensayos crticos sobre autores y movimientos literarios y ms de
200 notas biobibliogrficas componen la primera Biblioteca Digital
Dominicana que lanz en formato CD-ROM el sello Cielo Naranja, que opera en
Berln, Alemania, segn inform un reporte de la agencia noticiosa
literaria Librusa.com.

El proyecto fue elaborado por el poeta y ensayista dominicano Miguel D.
Mena, que reside desde 1990 en Berln, donde fund el sello Cielo Naranja
(http://www.cielonaranja.com), dedicado a la imaginacin y pensamiento de
dominicanos y caribeos.

El CD-ROM contiene "201 autores con sus biobiobliografas; ms de treinta
libros completos, cientos de artculos crticos sobre autores y movimientos
literarios; todo presentado de una manera amena, prctica, para todos los
gustos: los del estudiante, los del amante de las letras, los del ms
exigente acadmico", segn indican los editores.

Entre las obras que aparecen completas figuran clsicos y modernos como
Enriquillo, de Manuel de Jess Galvn; La sangre, de Tulio M. Cestero;
Over, de Ramn Marrero Aristy; Escalera para Electra, de Ada Cartagena
Portalatn; El viento fro, de Ren del Risco Bermdez; y El enemigo, de
Miguel Alfonseca.



*** Winston Morales Chvarro gana Bienal Jos Eustasio Rivera

El escritor huilense Winston Morales Chvarro result ganador de la IX
Bienal de Novela "Jos Eustasio Rivera", convocada en Colombia por la
Fundacin Tierra de Promisin, con Dios puso una sonrisa sobre su rostro,
libro que fue escogido por el jurado por su calidad literaria, y por
representar "un trabajo de reflexin, original y sugestivo, acerca de la
muerte, vista desde la otra orilla".

El jurado calificador estuvo integrado por Guiomar Cuesta Escobar, Antonio
Iriarte Cadena y Benhur Snchez Surez, quienes leyeron las 21 obras
presentadas y produjeron su veredicto el pasado 8 de septiembre. En el
mismo indicaron que en la novela "hay un buen trabajo de reflexin,
original y sugestivo acerca de la muerte, vista desde la otra orilla. Es
decir, desde la vertiente no racionalista ni occidental, tal vez ms
cercana a la visin oriental del misterio de la muerte, desligada por
completo del tinte terrorfico y trgico con el que miramos los
occidentales".

Morales Chvarro (Neiva, 1969) manifest su complacencia por este triunfo
en su vida profesional. "Estoy contentsimo, esta es la primera vez que un
huilense gana este premio", seal. El autor es periodista con magster en
Estudios de Cultura de la Universidad Andina Simn Bolvar de Quito,
Ecuador. Este es el cuarto premio de rango nacional que recibe, pues antes
ha sido merecedor del Premio Nacional de Poesa de la Universidad de
Antioquia, el Premio Nacional de Poesa de la Universidad de Quindo y el
Premio Nacional de Poesa Ciudad de Chiquinquir.



*** Silvio Rodrguez lanza antologa musical

El cantautor cubano Silvio Rodrguez ha recopilado sus mejores canciones en
una antologa musical de cuatro volmenes de los cuales se han editado los
dos primeros, que fueron presentados el pasado 9 de septiembre en la ciudad
de San Sebastin, en el norte de Espaa.

La antologa constar de 143 temas que l considera como los de mayor
calidad de su larga carrera, pues ese ha sido el nico criterio que le ha
guiado para este proyecto. La letra y la partitura de cada cancin estn
acompaadas por fotografas, la mayor parte de ellas inditas, en estos
volmenes, que tendrn una tirada limitada cada uno de 1.000 ejemplares,
dado que no son libros "de multitudes", segn explic hoy el editor
Francisco Villegas, quien acompa a Silvio Rodrguez en la presentacin.

La antologa -los dos volmenes restantes aparecern en noviembre- rene
los temas por orden alfabtico y no cronolgico e incluye algunos inditos,
como "La cancin de la trova", "Domingo rojo", "Discurso fnebre" y "De la
ausencia y de ti, Delia". "Como digo en el prlogo, si la seleccin es
extensa, disculpen el exceso de entusiasmo y, si falta alguna cancin, el
tiempo podr reparar el defecto", coment el cantautor.

La primera presentacin de esta antologa en Latinoamrica ser en la feria
de Guadalajara (Mxico). Rodrguez dijo que ya hay partituras suyas
editadas en diferentes pases, aunque estos volmenes son los nicos que ha
revisado l mismo y cada nota y acorde estn en el sitio donde ha deseado,
algo que no siempre ocurre con su obra publicada.

El msico, que en noviembre cumplir 56 aos, llevaba un lustro alejado de
los escenarios y su vuelta para dar a conocer su ltimo disco, Cita con
ngeles, ha empezado con buen pie, desde el lleno del teatro Karl Marx de
La Habana a finales de agosto a la buena acogida de los dos conciertos
ofrecidos en Barcelona, en el comienzo de su gira espaola, en la que se ha
hecho acompaar por el grupo de contrabajo, guitarra y tres Trovarroco.



*** Publican en Espaa cuentos de Arturo Uslar Pietri

La lluvia, una seleccin de relatos del venezolano Arturo Uslar Pietri que
publicar en Espaa la editorial Gadir, pretende recuperar a este maestro
del gnero corto, que fue tambin uno de los primeros en concebir el
"realismo mgico" latinoamericano.

El relato que da nombre a este libro de Uslar Pietri (Caracas, 1908-2001)
fue premiado el ao de su publicacin, 1935, y est considerado un relato
emblemtico del realismo mgico.

Junto al guatemalteco Miguel ngel Asturias y al cubano Alejo Carpentier,
Uslar Pietri, uno de los ms grandes autores en lengua espaola del siglo
XX, fue el iniciador de la corriente literaria conocida como "realismo
mgico", que l mismo defini como un "redescubrimiento del mestizaje"
americano.

El trmino "realismo mgico" se refiere a una nueva forma de ver la
realidad del continente suramericano y de reflejarla en la literatura, como
una sntesis entre la tradicin literaria y la vanguardia europea con la
realidad americana.

Uslar Pietri, fallecido en Caracas de un paro cardaco a los 94 aos de
edad, fue fiel testigo de la vida hispanoamericana del siglo XX y su obra
le pone a la cabeza de la literatura venezolana, junto con su compatriota
Rmulo Gallegos.



*** Chico Buarque gana el premio de novela Jabuti

El cantante y compositor brasileo Chico Buarque de Hollanda (Rio de
Janeiro, 1944), gan el premio Jabuti al mejor libro de ficcin de 2004,
uno de los ms importantes de la literatura brasilea, por su novela
Budapeste, la tercera de su carrera, segn inform el pasado 10 de
septiembre la Cmara Brasilea del Libro.

Se trata de la segunda novela de Buarque que recibe ese galardn, ya que su
primera obra de este tipo, Estorvo, ya haba sido premiada con el Jabuti en
1992. La obra literaria de Buarque se completa con la novela Benjamin, cuya
versin cinematogrfica se lanz este ao con moderado xito.

Budapeste -considerada por los crticos como el mejor libro de Buarque-
narra la historia del ghost-writer brasileo Jos Costa, quien abandona a
su familia en Brasil y se instala en la capital de Hungra, para comenzar
el penoso proceso de integrarse a esa cultura mediante la formacin de un
nuevo ncleo familiar.

El propio Buarque -un fantico del ftbol- haba explicado que escogi
Hungra para situar a su personaje imaginario en un homenaje a la poderosa
seleccin hngara de los aos 50, que perdi ante Alemania en la final de
la Copa del Mundo de 1954.

Budapeste fue lanzada a finales de 2003 y desde entonces no ha salido de la
lista de los 10 ttulos ms vendidos en las libreras del pas
sudamericano.

El premio Jabuti para el mejor libro de no ficcin fue para Abusado, del
periodista Caco Barcellos, que narra la trayectoria del famoso
narcotraficante Mrcio Amaro de Oliveira. Conocido en el mundo delictivo
como Marcinho VP, Amaro de Oliveira fue asesinado por adversarios en la
celda de una crcel de mxima seguridad en julio de 2003.



*** Institutos Ramon Llull y Cervantes promovern la cultura catalana

El director del Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina, y la consejera
de Cultura de la Generalitat de Catalua, Caterina Mieras, firmaron el
lunes 13 en Barcelona un convenio de colaboracin por el cual el Instituto
Cervantes y el Instituto Ramon Llull promovern la cultura catalana en el
extranjero a travs de la red de centros del Cervantes.

En el acto particip el director del Instituto Ramon Llull, Xavier Folch.
La firma del convenio se celebr en el Palau Marc, sede de la Consejera de
Cultura de la Generalitat de Catalua, y constituye el primero que
suscriben ambas entidades.

El convenio, el primero que suscriben el Cervantes y el Ramon Llull,
establece el marco de cooperacin entre ambos institutos "con la finalidad
de promover la cultura catalana en el exterior a travs de la red de
centros del Instituto Cervantes". El Cervantes y el Llull tambin podrn
acordar la celebracin de programas que contribuyan a difundir la lengua
catalana.

El Instituto Cervantes ceder espacios en sus centros para que acojan
actividades que difundan la cultura catalana organizadas por el Institut
Ramon Llull, tanto en solitario como en colaboracin con el propio
Cervantes.

El convenio tendr una vigencia de dos aos prorrogables. Prximamente se
crear un grupo de trabajo formado por dos miembros de cada institucin,
que propondrn los contenidos y financiacin de los programas para difundir
el cataln y la cultura de Catalua en el extranjero.



*** Plantean repatriacin de cuarenta mil originales de Gabriela Mistral

Despus de casi medio siglo se da cumplimiento parcial a la ltima voluntad
de Gabriela Mistral, al derogarse este 11 de septiembre el decreto ley
2.560 con el cual la junta militar desconoce a Doris Dana, secretaria
personal de Gabriela Mistral, como albacea del patrimonio de la poetisa,
tal como lo indica su testamento.

Esto significa que a partir de este ao la cultura chilena iniciar un
nuevo intercambio con la primer Premio Nobel de ese pas. Doris Dana
considera ahora la factibilidad de retomar el nexo con Chile luego de haber
cortado todo contacto, abrumada por el escaso inters gubernamental de
respetar los deseos de la maestra de Elqui y el trato abiertamente
descorts que recibi cuando se divulgaron rumores infundados sobre su
sexualidad y descalificaciones pblicas en torno a su nacionalidad, entre
otros.

Al recobrar la confianza de Dana, Chile podra conocer y repatriar, a
partir del prximo ao, los 40.000 originales que comprenden el total de la
obra desconocida de Lucila Godoy Alcayaga, siempre que se garanticen las
condiciones de una adecuada conservacin. Para ello, Dana nombra a
Guillermo Scallan y Luis Binimellis como sus representantes en Chile,
quienes estn creando la Fundacin Doris Dana para cumplir el mandato.

La tarea urgente comprende la realizacin de contratos con quienes deseen
publicar la obra de Mistral. Si bien en Chile existe reticencia a pagar
estos derechos, otros, como la editorial S.M. de Argentina, la Sociedad de
Escritores de Venezuela y la Compaa das Letras de Brazil, ya estn en
contacto para iniciar sus gestiones respectivas.

Paralelamente, la Fundacin Doris Dana, con la colaboracin del poeta,
crtico literario e investigador mistraliano Gastn von dem Bussche, est
levantando un registro de los bienes materiales de la escritora chilena a
peticin de la Organizacin de Estados Americanos. Este registro comprende
los 40.000 originales, actualmente en microfilmes en el Archivo del
Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile, a cargo de Pedro Pablo Zegers,
especialista en Gabriela Mistral.

Adems realiza las coordinaciones necesarias para habilitar -en accin
conjunta con la empresa pblica y privada- un Centro de Estudios
Mistralianos, con el propsito de facilitar la exploracin del vasto y
profundo pensamiento de la clebre poeta, cuyo rigor, ausencia de retrica
y uso de simbologa universal son homologados por muchos literatos a los
escritos de la filosofa antigua.

Segn el diario chileno El Mercurio, "ser un desafo nacional avanzar un
poco ms all de 'los piececitos de nios azulosos de fro...', y recorrer
los caminos que Gabriela Mistral abre con sus propuestas educativas, sus
recnditas experiencias interiores y la forma que cincela poesa con las
rupturas que vive y otras que ella misma genera".

Entre la correspondencia especial (1932-1956) cabe destacar la amistad que
la poetisa mantena con intelectuales, escritores y artistas de destacado
reconocimiento universal, como Ttila Albert, Amado Alonso, Jorge Amado,
Germn Arciniegas, Miguel ngel Asturias, Norah Borges, Pearl S. Buck,
Roger Caillois, Jos Santos Chocano, Max Daireaux, Rmulo Gallegos, Aldous
Huxley, Juana de Ibarbourou, Jacques Maritain, Vinicius de Moraes, Victoria
Ocampo, Giovanni Papini, Octavio Paz y Ezra Pound.

Por otra parte, Gabriela Mistral tambin encarg en su testamento la
administracin de los fondos de sus derechos a la Orden Franciscana, pero
sta desisti de la tarea en 1999 y traspas un poco ms de 5 millones de
pesos a la Municipalidad de Paihuano, que finalmente los administra.

Con el fin de ordenar el movimiento econmico, el diputado Maximiano
Errzuriz form la Fundacin Legado de Gabriela Mistral, que est integrada
por el alcalde de Paihuano, Lorenzo Torres; la directora de la Escuela de
Montegrande y los presidentes del club social, deportivo, asociacin de
apoderados y junta de vecinos.

Consciente del nuevo escenario, Errzuriz -patrocinador del decreto ley
2.560- reconoce a Doris Dana como la albacea de los bienes literarios y
materiales de la poeta, pero sugiere operar un plan conjunto a travs de
una sola organizacin. Para ello invita a representantes de las cuatro
fundaciones existentes a formar parte de su organizacin, incluidas la
presidida por Olaya Errzuriz de Tomic y otra, a cargo de Olga Julio,
destinada a otorgar becas de estudios anuales a algunos de los alumnos del
Liceo 7 de Santiago.

Errzuriz considera que no hay razones para que Dana acceda a trabajar
junto a l, pese a que fue l quien patrocin la ley que la descalifica.
"Esos fueron otros tiempos, no hay que ser como la mujer de Lot, que mira
hacia atrs y se convierte en estatuta de sal. Ahora hay que avanzar hacia
adelante y trabajar todos juntos", declar.

El decreto ley en cuestin fue fundamentado en su momento en las "posibles
malas intenciones" de Dana ante la publicacin de las Cartas a Magallanes
Moure que ya estaban en imprenta, en circunstancias de que ella declar por
escrito (a travs del agregado cultural de Chile en Estados Unidos, Mario
Correa) "toda su favorable disposicin para con Chile y un verdadero deseo
de colaborar en la edicin de sus libros".

La nueva ley aspira a limar las asperezas, y la reconfiguracin del paisaje
mistraliano ha captado la atencin de las autoridades culturales. El
abogado Agustn Squella, quien se desempeaba como asesor cultural de la
Presidencia de Chile, apoy activamente la derogacin del decreto ley de
1979, y afirma que "el gobierno tambin podra recibir ese legado en el as
llamado Archivo del Escritor, que bien administra Pedro Pablo Zegers en la
Dibam, para conseguir que finalmente el patrimonio llegue a lo que podemos
considerar su destino natural".

Agreg que los chilenos "no podemos desperdiciar la ocasin de traer un
patrimonio cultural que supera varias veces el que tenemos actualmente",
compuesto apenas por 4.000 originales.

Adems, el Consejo Nacional de Cultura prepara para 2005 un festejo en
grande de los 60 aos del Premio Nobel de Gabriela Mistral, hacindolos
coincidir con los 400 aos de la entrega de la primera parte de El Quijote,
el clsico de Miguel de Cervantes, y de los 200 aos de la edicin de los
cuentos del creador nrdico Hans Christian Andersen.

Jaime Quezada, uno de los reconocidos mistralianos y difusor de la obra de
la Premio Nobel, prepara asimismo el lanzamiento de Gabriela Mistral:
pensando a Chile. El volumen recoge todo el pensamiento de la autora de
Tala con respecto a su pas de origen, abarcando una amplia gama de
aspectos geogrficos, histricos, ideolgicos, tnicos, educacionales,
femeninos, espirituales y agrcolas.

"La idea es comprender una identidad de pas, a travs de los escritos de
la Mistral. La mayora de ellos son textos en prosa, artculos, recados,
estampas. La poeta escribi durante muchos aos, estuviera donde estuviera,
sobre Chile", cuenta Quezada, cuyo libro ser lanzado en la prxima Feria
Internacional del Libro de Santiago, bajo el nuevo sello Bicentenario.

"Ella pasa revista no slo al Chile que le toc vivir, sino tambin a
nuestra historia pasada, a la Independencia y a personajes claves como
Camilo Henrquez. Muchos de los textos que incluyo ya han aparecido
publicados, pero tambin hay cartas inditas como la correspondencia con
Gabriel Gonzlez Videla, antes de que fuera presidente", puntualiza el
compilador.



*** Andrs Prez Domnguez lanza novela de espas

La nueva novela del escritor espaol Andrs Prez Domnguez, titulada La
clave Pinner, es una historia de espas ambientada en la segunda guerra
mundial, publicada por Ediciones Roca.

La historia parte de la operacin "Mincemeat", un evento real llevado a
cabo por los servicios secretos britnicos en las costas de Huelva dentro
del "gran juego" que desarrollaban los servicios secretos de las potencias
implicadas.

Jos Mara Merino, que present al autor en rueda de prensa el pasado 14 de
septiembre, indic que la obra es una "crnica austera, que se aleja de
cualquier efectismo y carece de elementos superfluos", y se congratul de
que se escriba en Espaa una novela de espionaje, gnero cuasi indito en
nuestro pas.

Merino record que las novelas de aventuras, en relacin a las cuales
existe actualmente cierto desprestigio, tuvieron su antecesor en las
caballeras medievales, y que por eso no es lgico que en Espaa no se haga
ms novela de aventuras.

Prez Domnguez -colaborador de Letralia desde hace varios aos- afirm que
su principal propsito haba sido estructurar la novela en torno a los
personajes, sus "conductas" y las historias que les rodean. Seal que la
obra ha requerido una gran labor de documentacin y que hay pequeos guios
al pasado como la aparicin de portadas de ABC autnticas de la poca.

El autor resalt que el personaje de Carmona, uno de los protagonistas, es
un homenaje a su abuelo, miliciano en la guerra civil. Tambin destac la
influencia del cine en su manera de contar historias: "Intento transmitir
imgenes con palabras. Ante todo, no perdono a una novela que sea
aburrida", clara declaracin de intenciones de lo que espera al lector que
se anime a retornar a una Sevilla de la posguerra atestada de espas.



*** A sus 84 aos Benedetti publica nuevo libro dedicado a los jvenes

Memoria y esperanza, el libro de Mario Benedetti dedicado a los jvenes,
sali a la venta en Uruguay el pasado 15 de septiembre, en coincidencia con
el da en que el escritor uruguayo cumple 84 aos.

"Los jvenes han sido siempre los guardianes de las utopas, son los que
las llevan adelante, vale la pena hablarles a ellos", declar el
dramaturgo, poeta, ensayista, novelista y cuatro veces doctor honoris
causa, quien explic que su libro es un relato en el que trata desde los
valores morales al sexo, al amor, la hipocresa, la pasin deportiva (es un
fantico del ftbol) y la conciencia, entre otros temas.

El octogenario autor considera que los valores de toda su vida "siguen
vivos". "A pesar de que el mundo ha cambiado siguen existiendo los mismos
problemas de desigualdad social, agravados ahora por las globalizacin y el
libre comercio", destaca.

Por eso, considera que es necesario "seguir luchando" para no dejarse
llevar por el inconformismo y, para ello, los jvenes tienen que "leer
ms", por lo que l ha querido poner su granito de arena dndoles un ensayo
que les haga reflexionar.

Uruguayo de nacimiento y de sentimiento, Benedetti se siente "esperanzado"
de que la izquierda pueda llegar el prximo 31 de octubre a la Presidencia
del pas por primera vez en la historia, porque considera que "ahora la
gente est mucho ms despierta".



*** Un colaborador de Fo se habra quedado con el dinero de su Nobel

El Nobel de Literatura italiano Dario Fo ha denunciado en un juzgado de
Miln a Luciano Silva, un antiguo colaborador, al que acusa de haberse
quedado con dinero de una asociacin en favor de los discapacitados a la
que el escritor haba donado los 800.000 euros del premio que obtuvo en
1997.

La asociacin Nobel por los Discapacitados naci en 1998 por iniciativa del
escritor y de su esposa Franca Rame. Ambos decidieron dedicar el dinero del
galardn a los minusvlidos, segn informa el diario La Repubblica.

Adems, la pareja destin a estos fines ms dinero procedente de la venta
de las litografas y dibujos realizados por el escritor, con la intencin
de comprar autobuses para la asociacin y potenciar las obras de otras
asociaciones benficas y cooperativas sociales. Diversos artistas y
sociedades se sumaron a esta iniciativa pero el dinero obtenido a travs de
las donaciones no lleg nunca a las arcas de la asociacin.

Fo y su esposa sostienen que fue Silva, quien se qued con todo el dinero
que ahora falta, ya que era el gestor de la asociacin. Las primeras
sospechas surgieron cuando el escritor se percat de que el dinero que
haban dado algunas sociedades para apoyar la causa no haban sido
ingresados en la caja de la asociacin.

Tras ello, la familia Fo escribi un anuncio en la prensa local en el que
deca que Silva no colabora ms con la asociacin y que se haba roto todo
tipo de relaciones con el presunto autor de la estafa.



*** Presidente Fox plantea reducir recursos a cultura en 2005

El gobierno del presidente Vicente Fox Quesada redujo este mes, en su
proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federacin (PEF) de 2005, los
recursos destinados a las instituciones culturales del pas. Al contrario,
el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) s registra un
incremento real de 8,5 por ciento.

Sobre el particular, el grupo parlamentario del Partido de la Revolucin
Democrtica en la Cmara de Diputados anunci que ante las demandas de la
comunidad cultural mexicana ya se estudia en el Congreso de la Unin
modificaciones legales, con objeto de beneficiar a los rganos de cultura
con un incremento sustancial en su presupuesto.

El Centro de Estudios de las Finanzas Pblicas de la Cmara de Diputados
emiti un informe que contempla el primer trimestre del ao, donde se
detect que los sectores culturales del pas aportan al PIB, 6 por ciento
de su total.

Las instituciones afectadas por la disminucin de su presupuesto son
catalogadas por la Secretara de Hacienda y Crdito Pblico como "subsector
cultura". De stas, el CNCA, Radio Educacin y el Fideicomiso de la
Cineteca Nacional recibiran un incremento presupuestal, de aprobarse el
proyecto del Ejecutivo Federal.

Por el contrario, las instancias afectadas por la reduccin son los
institutos nacionales de Bellas Artes (Inba) y el de Antropologa e
Historia (Inah), Televisin Metropolitana (Canal 22), porque la disminucin
en sus recursos se dara de la siguiente forma: -9,4 por ciento, -1,08 por
ciento y -7,98 por ciento, respectivamente, en comparacin con el
presupuesto de 2004.

En ese caso tambin entran las instituciones que propuso desincorporar el
ao pasado el gobierno de Vicente Fox, como el Instituto Mexicano de Cine,
el Centro de Capacitacin Cinematogrfica y los Estudios Churubusco. Para
2005, las autoridades estiman una reduccin real de 11,6 por ciento, 11,30
por ciento y 16,47 por ciento, respectivamente.



*** Crean en Argentina fondo de mecenazgo con aportes privados

Un grupo de intelectuales y artistas, encabezado por el profesor en Letras
Fernando L. Sabsay, present el pasado 14 de septiembre la creacin del
Fondo de Cultura y Mecenazgo de Argentina, una iniciativa que contar con
un presupuesto inicial de 40 millones de pesos, aportados por empresarios
cuyo nombres no se revelaron, y que tendr como objetivo financiar
distintos proyectos culturales y cientficos.

El Fondo de Cultura y Mecenazgo estar integrado por un consejo consultivo
presidido por el propio Sabsay y que tendr entre 10 y 12 integrantes. Este
cuerpo ser el responsable de elegir los proyectos artsticos o cientficos
que sern financiados. El fondo es una iniciativa privada de empresarios
interesados en invertir en actividades artsticas, investigacin cientfica
y universitaria.

"Estamos utilizando un sistema norteamericano de puentes, que es muy usual
en instituciones de mecenazgo, es decir que vinculamos a los empresarios
con aquellos que tienen proyectos concretos: artistas, cientficos o
productores", indic Herrendorf.

"La idea del fondo no es slo vincular artistas y mecenas. Tambin la de
impulsar algunas polticas de alto impacto como la emisin de obras
clsicas, que puedan ser distribuidas en todo el pas y compradas a precio
simblico. La de recuperar edificios histricos, como el hotel Provincial
de Mar del Plata, para crear un gran auditorio", agreg.

Segn Herrendorf, en los prximos das se entrevistarn con el secretario
de Cultura, Torcuato Di Tella, con el objetivo de hacer un convenio con
Canal 7 para financiar un programa de alto impacto cultural. "Queremos
crear algo como las revistas culturales francesas o los programas
culturales que se ven en la BBC de Londres", indic. "Queremos subvencionar
ideas nuevas. Esta es la primera de una serie de reuniones. Por eso
convocamos a todos los artistas y cientficos a que presenten sus ideas y
experiencias", indic Sabsay.

Entre otras ideas, el Fondo de Cultura y Mecenazgo pretende impulsar obras
de teatro clsicas, de Chejov, de Shakespeare o tragedias griegas, como
Antgona.

La actriz Leonor Benedetto fue la encargada de cerrar la presentacin y
ley la carta de propsito del Fondo: "La cultura sucede. Nuestros
cientficos y creadores han reclamado, una y muchas veces, alguna prioridad
para sus quehaceres. Nosotros sabemos que ah est el destino nacional: en
la belleza del arte y en la verdad de la ciencia. Un pas no puede hacerse
slo con poesa, pero no vale la pena sin ella".



*** Universidad Veracruzana anunci ganadores de sus premios literarios

La Universidad Veracruzana, a travs de la Secretara Acadmica y la
Direccin General Editorial, dio a conocer hace unos das los nombres de
los ganadores y de los finalistas de los Premios Nacionales al Estudiante
Universitario "Carlos Fuentes" de ensayo, "Sergio Pitol" de relato, y "Jos
Emilio Pacheco" de poesa.

En el premio de ensayo "Carlos Fuentes", el trabajo ganador fue Hojas en el
bosque. Un ensayo de filologa negativa, de Rafael Toriz Lpez -colaborador
de Letralia. Los jueces fueron los filsofos scar Martiarena, Crescenciano
Grave Tirado y Darin Michel MacNabb.

El "Sergio Pitol" de relato correspondi al texto "Down", de Julio
Alejandro Gmez Ortega, y los jueces fueron los escritores Enrique Serna,
Luis Arturo Ramos y lvaro Uribe. Por su parte, el Premio "Jos Emilio
Pacheco" de poesa fue para Bach para sentirse bueno, de Lorena Ventura
Ramos, y los miembros del jurado fueron los poetas Coral Bracho, Tedi Lpez
Mills y David Huerta.

Los ganadores recibieron sus galardones el 18 de septiembre en el marco de
la Feria Internacional del Libro Universitario 2004. Los premios estuvieron
dotados de $50.000,00, y las menciones honorfica, de un diploma. Los
trabajos premiados sern publicados en la revista La Palabra y el Hombre,
de la mencionada casa de estudios.



*** Ral Rivero quebrantado de salud

El poeta disidente Ral Rivero, condenado a 20 aos de prisin en Cuba, se
encuentra "delicadamente enfermo" y sin que se le permita acceder a
medicamentos, denunci el 19 de septiembre su esposa, Blanca Reyes, quien
en una carta pblica exhort a la comunidad internacional a exigir su
liberacin.

De 59 aos de edad, Rivero fue arrestado en marzo de 2003 junto a otros 74
disidentes, como parte de la ms severa ola represiva contra la oposicin
interna en la isla caribea. Sometido a juicio sumario, fue sancionado con
20 aos de crcel acusado de colaborar con una potencia extranjera para
subvertir la revolucin. "l cumple una injusta condena por escribir sus
puntos de vista sobre la realidad cubana", afirm Reyes en la misiva.

En la actualidad, Rivero "est delicadamente enfermo" tras serle
diagnosticado un enfisema pulmonar luego de padecer dos bronconeumonas
severas "provocadas por las duras condiciones carcelarias" a las que est
sometido, explic Reyes, y agreg que el poeta ha perdido al menos 35 kilos
durante su reclusin.

Vicepresidente regional de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP),
Rivero fue visitado por su esposa por ltima vez el 19 de agosto pasado.
Reyes denunci que los responsables de la prisin le negaron "la
posibilidad de dejarle pasar los medicamentos". La mujer subray adems que
su esposo no podr tener ms visitas hasta noviembre prximo por decisin
de las autoridades de la crcel de Canaletas, en Ciego de vila.

"Las brutales presiones psicolgicas a que est siendo sometido y que
indiscutiblemente son, al menos, aprobadas al ms alto nivel del gobierno,
incluyen desde un carcelero ensaado diablicamente en su persona, hasta el
castigo de no permitirle ms visitas hasta el mes de noviembre, pasando por
la prohibicin a los dems presos de dirigirle la palabra, so pena de ser
severamente castigados", dijo Reyes.

"A todo eso y ms, se viene a sumar ahora un nuevo elemento: el acoso que
sufre por parte de dos presos comunes (...) que responden a los nombres de
Eduardo Daz Prez y Carlos Cruz Segu, quienes crean cizaa con otros reos
comunes para crear conflictos y rias entre stos y Ral Rivero", agreg.
Segn Reyes, el poeta y periodista disidente "est convencido que este
nuevo acoso est especialmente dirigido por la Seguridad del Estado".

Hago "un llamado a la opinin pblica internacional y en especial a todos
los gobiernos democrticos del mundo y a los colegas de profesin de mi
esposo a redoblar los esfuerzos por todos los medios posibles para demandar
al gobierno cubano (...) la urgente liberacin de mi marido", reclam
Reyes.

Ral Rivero es autor de varios libros de poesa y es considerado el poeta
vivo ms importante de Cuba. Adems es el fundador de la agencia de prensa
independiente Cuba Press. En febrero pasado la Organizacin de Naciones
Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco) le otorg su
Premio Mundial Guillermo Cano a la Libertad de Prensa.



*** Monte vila anuncia novedades

La editorial del Estado venezolano, Monte vila Editores Latinoamericana,
anunci que en septiembre public nueve ttulos en los gneros de poesa,
narrativa, historia y estudios sobre arte y antropologa, alcanzando a
cuarenta y dos los ttulos publicados bajo la gestin del actual
presidente, el novelista Carlos Noguera.

Aforemas y Revern, voces y demonios, de Juan Calzadilla; Las mujeres toman
la palabra, de Luz Marina Rivas; El medinismo, de Oscar Battaglini; El
cielo entre cenizas, de Santos Lpez; Sfocles: el espectculo de la
soledad, de Leonardo Azparren Gimnez; Pigmentos, de Len-Gontran Damas;
Fiestas y danzas folklricas en Venezuela, de Luis Arturo Domnguez y
Adolfo Salazar Quijada, y El crculo de los fuegos, de Jacques Lizot, son
las novedades literarias que la editorial ofrece a los lectores,
disponibles en las principales libreras de Caracas y el interior de
Venezuela.

La editorial considera que 2004 ha sido un ao productivo, pues adems de
los 42 nuevos ttulos ha continuado con una importante serie de actividades
de promocin del libro y la lectura, como presentaciones de obras y
exposiciones para venta de sus libros, con el fin de dar a conocer el
trabajo ms reciente de escritores venezolanos y extranjeros.



*** El Celarg presenta obras de teatro en octubre

El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg) anunci la
puesta en escena de una docena de obras de teatro, as como de otras
actividades que conformarn su calendario el prximo mes de octubre.

La primera de las obras teatrales que presenta el Celarg es Goya, razones
para el exilio de un artista, que viene siendo representada desde mediados
de este mes y hasta el 10 de octubre por El Galpn de San Fidel, con guin
y direccin de Csar Rojas. Goya... intenta mostrar el drama del
incomprendido ser que, con una inclinacin esttica superior a la normal,
es menospreciado y perseguido por quienes pretenden comprar su obra y
amordazarla bajo sus propios conceptos. El escenario ser la Sala
Experimental Stano 3, donde la obra podr ser apreciada los viernes y
sbados a las 8 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde, con
entradas oscilantes entre 8 y 10 mil bolvares.

Tambin desde mediados de septiembre, y hasta el 7 de noviembre, se
presenta El prncipe minsculo, una versin de Jos Len de la obra
original de Fernando Almena, representada en esta ocasin por el Taller de
Teatro Infantil Los Monigotes. La pieza narra las aventuras del prncipe
Alahn, convertido por el mago Kar en un mueco minsculo de slo treinta
centmetros, a solicitud de su tutor Thiro, quien ambiciona quedarse con el
trono. Alahn emprende un viaje para revertir el hechizo durante el cual
aprende la importancia de la astucia, la honestidad y sobre todo el valor
para recatar su trono. La cita es los sbados y domingos a las 3 de la
tarde en la Sala de Teatro 2, con entradas a 5.500 bolvares.

El 2 de octubre, la Escuela de Canto Janice Williams Asociacin Civil
presentar su Fiesta espaola, un espectculo en el que diecinueve de sus
alumnos, decantados tras un estricto proceso de audiciones y aprendizaje,
darn una muestra de sus aptitudes en esta rea. Este concierto se
realizar en la Sala de Teatro 1, con entradas a Bs. 10.000 (Bs. 8.000 para
las personas mayores).

Entre el 6 y el 31 de octubre se presentar la pieza No ser feliz, pero
tengo marido, una produccin de Talento Femenino y Mim Lazo Producciones.
La obra, protagonizada por la reconocida actriz Mim Lazo, es dirigida por
Hctor Manrique y cuenta con un guin de Viviana Gmez Thorpe. Esta obra,
sobre una mujer que cuenta el desarrollo de su matrimonio de veintisiete
aos, se presenta en la Sala de Teatro 1 de mircoles a sbado a las 8 de
la noche, y los domingos a las 6 de la tarde. Las entradas oscilan entre
8.800 y 16.500 bolvares.

El 14 de octubre (con un ensayo con pblico el 13) ser presentada la obra
Error de clculo, una pieza de teatro para adultos dirigida por Johnny
Gavlovski y con la actuacin del Grupo de Arte Atid. La obra se presentar
adems hasta el 7 de noviembre, de jueves a sbado a las 9:30 de la noche y
los domingos a las 7:30, en la Sala de Teatro 1 del Celarg. Las entradas
oscilan entre 12 y 15 mil bolvares.

Dirigida por Virginia Aponte y representada por AGO Teatro, entre el 15 de
octubre y el 7 de noviembre se presentar Audiencia a sus recuerdos,
dirigida por Virginia Aponte, en la Sala de Teatro 3, los viernes y sbados
a las 8 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde. La entrada oscila
entre 6 y 8 mil bolvares.

Adems, la Fundacin Celarg ha organizado el Festival de Expresiones
Musicales, en el marco del cual se presentarn a las 7 de la noche de los
martes 5, 19 y 26 de octubre, respectivamente, los grupos Arawaks, Pablo
Gil y Bervely Rego. El espacio ser la Sala 1 y la entrada oscilar entre 8
y 12 mil bolvares.

Todos los jueves de octubre a las 7 de la noche se desarrollar el ciclo de
recitales "Jueves de multifona", auspiciado por la Fundacin Celarg, la
Fundacin Multifona y el Consejo Nacional de la Cultura (Conac), y en el
marco del cual se presentarn, en la Sala Arturo Uslar Pietri, los grupos 5
Mandolinas para Alder, Seis por Venezuela, Do Calace y el Grupo
Instrumental de Cmara xtasis. La entrada a este ciclo es gratuita.

Con estas actividades, y otras que pueden ser revisadas en el sitio del
Celarg, esta institucin contribuye con la difusin de la cultura en la
capital venezolana.



*** Periodistas hispanoamericanos se renen en Nueva York

Los directivos de la Association Millennium Press, Inc. (Ampi),
organizadores del III Congreso Hispanoamericano de la Prensa a celebrarse
entre el 1 y el 3 de octubre en Columbia University, en Nueva York, estn
preparando la primera feria de trabajo para comunicadores que ser
presentada el domingo 3, ltimo da del congreso, para facilitar el
contacto directo y la interrelacin entre los periodistas y los medios.

Para poder lograr este encuentro Ampi invita a todos los editores y
publicistas, productores de televisin y de radio, propietarios de medios y
empleadores en general de los comunicadores a participar en esta actividad,
una oportunidad para contratar los servicios de los mismos.

"Exhortamos a participar masivamente en el congreso a todos los estudiantes
de periodismo, periodistas en general, especializados en la radio, la
televisin y la prensa escrita, afiliados y otros trabajadores de la
comunicacin para que apoyen con su presencia esta iniciativa y que tambin
juntos discutamos el tema del congreso, 'Globalizacin y el futuro del
periodista en Amrica' ", declar el presidente de Ampi, Amn Cruz.

La coordinadora general del Congreso, la periodista y educadora Lissette
Montolo, a su vez manifest su inters de que tanto los comunicadores
empleados y en busca de oportunidades y posiciones en los medios de
comunicacin se beneficien de esta feria de intercambio de trabajo. "Es
tiempo de que conozcamos las diversas alternativas que hay en el mercado y
necesitamos que todos, empleadores, empleados y aspirantes, participemos en
este cnclave", agreg.

Entre los panelistas que expondrn se encuentran el doctor Ignacio Ramonet,
director del peridico parisino Le Monde Diplomatique; el doctor Alejandro
Alfonzo, director de la Unesco en Amrica Latina con asiento en Costa Rica;
el doctor Javier Daro Restrepo, director del Centro Internacional de
Periodistas de Washington en Colombia; el doctor Eleazar Daz Rangel,
director del peridico venezolano ltimas Noticias; el licenciado Hctor
Luzn, presidente del Colegio de Periodistas de Repblica Dominicana; el
doctor Peter Block, la seora Anna Carbonell, cicepresidente de NBC-Ch4; la
seora Rossana Rodado, publicista y gerente general del diario La Prensa,
entre otros.

La invitacin es abierta al pblico y las inscripciones estn abiertas. Los
interesados en participar en esta feria como expositores deben llamar a los
telfonos 718 5889922, 212 3492116, 646 2089234 y 718 6993741.



*** Celebran en Venezuela el I Congreso de Formacin en Danza

Del 7 al 10 de octubre el estado Lara (Venezuela) acoger a ms de 300
personas del mundo del movimiento en el I Congreso de Formacin en Danza,
evento organizado por la Direccin General Sectorial de Danza, para
aprender sobre las nuevas tcnicas de la pedagoga y de la expresin
corporal de este arte.

As lo dio a conocer la Jefe de Relaciones Interinstitucionales del
mencionado departamento, Daley Mediana, agregando que este evento surge de
las necesidades de los anteriores encuentros de danza, que se organizaron a
travs de la Direccin de Danza y el Ministerio de Estado para la Cultura,
en coordinacin conjunta con la Direccin de Apoyo Docente.

Explic asimismo que en el encuentro se darn cita diferentes escuelas del
Sistema Nacional de Danza y otros centros de formacin existentes en el
pas. Igualmente, se ha planificado un ciclo de clases magistrales,
actividades didcticas y muestras artsticas.

Con el objetivo de albergar a los interesados, se destin como sede del I
Congreso la Villa Bolivariana de la ciudad de Barquisimeto, donde se
reunirn docentes, bailarines y pblico asistente. La designacin del
estado Lara ha obedecido, segn sus promotores, a su ubicacin geogrfica,
accesibilidad vial y econmica para los participantes.

El congreso contar con la presencia de invitados internacionales y
nacionales de reconocida trayectoria, especialistas en pedagoga, expresin
corporal, y otras nuevas tendencias en la danza que en Venezuela an no se
han desarrollado, segn explicaron.



*** El venezolano Teatro San Martn participar en Festival de Dubln

El Teatro San Martn de Caracas, dirigido por Gustavo Ott, representar a
Venezuela en el ESB Dublin Fringe Festival 2004, el evento vitrina del
teatro europeo, que este ao se celebra entre el 20 de septiembre y el 10
de octubre en la capital de Irlanda. La compaa participar con la obra
Passport, de Ott, que fue ya presentada en el pasado Festival Internacional
de Caracas, y que ha recorrido el mundo con presentaciones en Chile,
Letonia, Miami y Praga.

El Teatro San Martn de Caracas ha presentado una nueva versin de la obra,
"ms rpida y musical, con elementos de velocidad en escena", segn explic
Ott. Los actores sern Mara Brito, Vernica Arellano y David Villegas. El
autor adems participar en el simposio "Autores irlandeses y del resto del
mundo", que se realizar durante el festival este 30 de septiembre en el
famoso Abbey Theatre y Temple Bar.

Es la primera vez que un grupo venezolano es invitado a este evento, que
contar adems con compaas y espectculos de importancia como el del
msico iconoclasta irlands Daniel Figgis, con su instalacin de video y
sonido titulada Tamper, el grupo Momentum de Inglaterra con su espectculo
Tmesis (mejor Nueva Obra del Ao 2003 en Londres, premio Daily Post) y la
Danza de los Vasos del grupo iran Mher, dirigido por Amir Reza
Koohestanis.

Tambin habr grupos de la Repblica Checa, Polonia y Rumania, con teatro
fsico e ntimo, lo ltimo en la cultura contempornea del Teatro de la
Nueva Europa. Adems de los 25 grupos europeos se presentarn tambin este
ao en Dubln grupos provenientes de Estados Unidos, Australia, Colombia,
Mongolia, Rusia y Taiwn.

El ESB Dublin Fringe Festival se presenta este ao dedicado al tema del
lenguaje. Esta edicin es considerada como la de "mayor energa", con
teatro y espectculos de alto contenido poltico y de denuncia, adems de
presentar un componente de teatro fsico, de texto contemporneo y msica
electroteatro, con instalaciones lumnicas de vanguardia.

Este festival es considerado la puerta del teatro europeo, ya que all se
dan cita los programadores de los encuentros teatrales del continente y es,
junto a su similar de Edinburgo, un evento donde los protagonistas, aparte
del pblico, son los crticos de teatro y organizadores de festivales en
todo el mundo.

En sus 40 espectculos, este festival tratar sobre el tema del lenguaje de
la guerra, de la prdida, del amor y del miedo, adems de proponer tambin
un festival multimedia, con obras hbridas y espectculos de "impro" en la
madrugada, donde se mezclarn todos los participantes en la tienda gigante
a la rivera del ro Liffey.



*** Garca Mrquez no ir a Argentina por tmido

El comit argentino responsable de organizar el tercer Congreso
Internacional de la Lengua Espaola, que se realizar en Rosario
(Argentina) entre el 17 y el 20 de noviembre, reconsider su decisin de
excluir de ese encuentro a Gabriel Garca Mrquez, y anunci que el Nobel
colombiano s sera invitado.

La Secretara de Cultura de Argentina, bajo instrucciones del presidente
Nstor Kirchner y con la actuacin decisiva de la primera dama Cristina
Fernndez de Kirchner, procedi a invitar al autor de Cien aos de soledad
tras conocerse de su ausencia en el prximo encuentro de la lengua de
Cervantes. La noticia fue tambin confirmada el lunes 13 por Jacobo
Zabludovski en su noticiario radiofnico De 1 a 3. Sin embargo, trascendi
que el escritor no participar en el evento, segn explic en carta al
director de la RAE, Vctor Garca de la Concha.

El domingo 8, la subsecretaria argentina de Cultura, Magdalena Faillace,
afirm que la decisin de no invitar a Garca Mrquez obedeci a la
"disposicin del conjunto de las academias de la lengua, que fueron las que
definieron las invitaciones", aunque se afirma que luego seal
directamente al director de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis
Barcia, como el promotor de esa determinacin. En Mxico, Jos G. Moreno de
Alba, presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, neg que la decisin
de excluir al Nobel, hubiera sido avalada por la asociacin de academias,
como haba manifestado Faillace.

Faillace neg la versin que se le atribuye: "Nunca dije que Barcia se
opuso a invitar a Garca Mrquez. Slo dije que haba comentado en la
comisin las declaraciones del escritor colombiano, en el sentido de que
nunca vendra a la Argentina. Nuestro deseo era invitarlo al congreso. Pero
eso fue al principio, cuando no tenamos una idea cabal de que a los
participantes extranjeros los invitaban la asociacin de academias y la
RAE".

Dijo tambin que las intenciones del comit organizador del congreso se
haban producido aun cuando el escritor "haba tenido una presencia
bastante alborotadora" en la primera reunin del congreso, efectuada en
Zacatecas en 1997, y en la que el autor colombiano propuso que el idioma
espaol diversas modificaciones a las reglas ortogrficas.

Interrogado por la prensa argentina, Barcia dijo que, en caso de que Garca
Mrquez aceptara venir a la Argentina, sera una figura descollante en la
clausura del III Congreso, que abrirn el escritor mexicano Carlos Fuentes
y el juez y narrador jujeo Hctor Tizn, y cerrar el escritor santafecino
Juan Jos Saer, residente en Francia.

Hace tres dcadas, Garca Mrquez logr que una editorial argentina
publicara Cien aos de soledad, la novela que lo consagr como uno de los
mayores escritores del mundo. Sin embargo, el autor se alej del pas
durante sus sucesivas dictaduras y, ms adelante, afirm que no viajara al
pas sureo mientras ste fuera gobernado por Carlos Menem.

El mircoles 15, el escritor portugus Jos Saramago -quien en su calidad
de invitado de honor participar en un homenaje a Ernesto Sbato- declar
que no asistira al Congreso si no se expeda una invitacin al autor
colombiano. El autor de Memorial del convento dijo sentirse sorprendido al
enterarse de que la causa de que Garca Mrquez no fuera invitado era la
distorsin que produjo su discurso de 1997.

"No voy a ir al Congreso porque considero inaceptables las razones que se
han invocado", manifest Saramago. "l expuso sus opiniones sobre la
ortografa, y se puede opinar a favor o en contra de lo que dijo; pero no
veo ningn motivo para castigarle por eso".

Pese al anuncio del presidente Kirchner de que procedera personalmente a
ordenar la invitacin al autor colombiano, Saramago indic que esto no le
pareca suficiente. "Yo no puedo asistir al Congreso de Rosario y en cada
intervencin, en cada debate, en cada conferencia de prensa, estar
preguntndome yo mismo dnde est Garca Mrquez", agreg.

El escritor portugus lament que tras la publicacin de la noticia no se
haya producido ninguna reaccin pblica de acadmicos, polticos o
periodistas. "No voy a ir por el mundo buscando la solidaridad de nadie,
pero siempre estar esperando que alguien diga algo", agreg. Mostr
tambin su sorpresa por el hecho de que tantos columnistas "que acostumbran
a opinar sobre todos los temas" no se hayan manifestado sobre ste. Al
producirse la invitacin por parte de la primera dama argentina, sin
embargo, Saramago resolvi asistir.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa se ha limitado a responder que "no
saba nada" de la organizacin del congreso ni de cmo se haban
confeccionado las invitaciones. Aadi que l tampoco acudir al congreso
por coincidir sus fechas con compromisos que ya tena concertados con
anterioridad y que ya ha pedido disculpas a sus organizadores. El autor de
La casa verde estar en Pars recibiendo un doctorado honoris causa en La
Sorbona. Sin embargo, Garca de la Concha inform en su momento que otra
razn esgrimida por el peruano era su posicin crtica a la poltica del
presidente argentino Nstor Kirchner y su renuncia a polemizar durante el
congreso sobre esta cuestin.

Mientras, el escritor mexicano Carlos Fuentes calific de "muy respetable"
la decisin de Jos Saramago. "Se trata de su voluntad", argument, tras
asegurar que l s acudir al congreso de Rosario.

En cambio, el chileno Jorge Edwards se est cuestionando si acude o no a
esta cita cultural. "Voy a reflexionar sobre si es oportuno o no que vaya
al congreso", explic. El escritor calific de "chistoso" que no se cuente
con el premio Nobel de Literatura 1982, y aadi que, adems, este congreso
le cae "cada da peor por las exigencias formales que piden".

"Me piden saber hasta el tamao y tipo de letra con el que voy a escribir
la ponencia, y yo soy escritor, no soy profesor y no s de ponencias. Estas
exigencias tienen que cambiar, y me estaba planteando no asistir, pero
ahora, con la noticia sobre Garca Mrquez, me hace replantearme con ms
fuerza el no ir", precis.

Quien tampoco ir al Congreso, aunque por diferentes motivos, es Antonio
Muoz Molina, ya que hace tiempo que tuvo que cancelar su participacin por
la agenda de su nuevo trabajo al frente del Instituto Cervantes en Nueva
York. El autor rehus pronunciarse acerca de la polmica suscitada por la
ausencia de Garca Mrquez porque no conoca a fondo la cuestin.

Tampoco estarn el presidente de la cadena de noticias CNN en Espaol,
Chris Crommett, el Premio Cervantes y Premio Prncipe de Asturias, el
colombiano lvaro Mutis, el escritor argentino Alberto Manguel, el
especialista en lengua quechua Rodolfo Cerrn Palomino, el ex presidente
del Instituto Cervantes Jon Juaristi, el fillogo salvadoreo David Escobar
Galindo, el filsofo y escritor argentino Santiago Kovadloff ("por razones
familiares") ni la lingista argentina Ana Mara Barrenechea. Y, en lugar
de Isidoro Blaisten, fallecido recientemente, Jorge Cruz coordinar el foro
"La apertura del espaol hacia la universalidad: el dilogo con otras
literaturas".

Garca Mrquez habra reaccionado con humor frente al entuerto,
adjudicndose "la responsabilidad" de haberlo generado, en un dilogo
telefnico con Garca de la Concha. De inmediato, en serio, aclar que no
tiene diferencias con la RAE y que no asiste a congresos y actos fuera de
Mxico, como tampoco acepta ms premios y distinciones despus de haber
recibido el Nobel de Literatura.

El dilogo telefnico, referido a la prensa por Garca de la Concha,
incluy menciones de la Argentina. Segn el acadmico espaol, el autor de
Cien aos de soledad le dijo desde Mxico: "En realidad, Vctor, he
organizado yo mismo todo esto para lograr que t me llamaras. Pero quiero
que sepas que he ledo en estos das las dos cosas que ms podan dolerme:
que yo no voy al congreso por diferencias con la Academia y por diferencias
con la Argentina".

Continu aclarando que es "bien sabido" que l no asiste a estos actos, "de
la misma manera que desde que he recibido el Premio Nobel no me parece
oportuno aceptar otros premios ni distinciones. Estuve en el Congreso de
Zacatecas, pero porque en aquella ocasin no tena que salir de Mxico. Y
si no me gusta ir a esos acontecimientos es, en el fondo de todo, porque
soy tmido".

Garca Mrquez le dijo tambin a Garca de la Concha: "En cuanto a la
Argentina, es el pas que ms amo y ya tendr oportunidad de ir. Yo me
siento un invitado permanente de la Real Academia y del Instituto
Cervantes. As que ruega a Saramago que vaya al congreso. Porque si no va
l, entonces tendr que ir yo".

El prestigioso novelista brome durante la conversacin y record que ya le
haban "salvado la vida" sus amigos de la Real Academia Espaola como
consecuencia de su polmico discurso en Zacatecas sobre la reforma de la
ortografa, cuando lo invitaron a visitar la sede de la institucin, en
Madrid, "para aclarar cualquier malentendido". "No tengo diferencias con la
Academia: soy acadmico, lo nico que ocurre es que no dejo que me nombren
para que as no me obliguen a ir a cosas de stas", habra concluido el
novelista.

Sobre el origen de la polmica, Garca de la Concha responsabiliz de
manera directa a la subsecretaria de Cultura argentina Magdalena Faillace
por haber sta declarado que la decisin de no invitar a Garca Mrquez
obedeci a la "disposicin del conjunto de las Academias de la Lengua, que
fueron las que definieron las invitaciones". El director de la RAE neg
este punto: "Simplemente hemos cumplido la voluntad del propio Garca
Mrquez que, como es bien sabido, desde que se le fue concedido el Premio
Nobel, no recibe ms premios, ha denegado el propio Cervantes, ni asiste a
congresos, ni acepta ser honoris causa".

Garca de la Concha asegur que la relacin de Garca Mrquez con la Real
Academia Espaola era buena y que la polmica intervencin del colombiano
en Zacatecas no haba influido. Record que meses despus, en concreto en
el mes de octubre de 1997, se reuni con el entonces director de la RAE, el
desaparecido Fernando Lzaro Carreter, y que el 11 de noviembre visit la
sede de la institucin.

Este nuevo escndalo en el que se ve involucrada la organizacin del
encuentro se suma a otros anteriores, como la exclusin de Nlida Donni de
Mirande, comentada en nuestra edicin 113, y que habra tenido que ver con
la trayectoria profesional de la investigadora, acusada de colaborar con la
dictadura.

Adems, a principios de este mes la directiva de la RAE y el Instituto
Cervantes debieron desautorizar al acadmico Humberto Lpez Morales, que
como secretario general de la Asociacin de Academias de la Lengua Espaola
participa de la organizacin del Congreso y puso en duda su realizacin por
falta de fondos, en declaraciones ofrecidas a la prensa el 2 de septiembre.

"El temor del acadmico que hizo tal comentario carece de fundamento. El
Congreso Internacional de la Lengua, que se celebrar en noviembre en
Rosario, dispone de todos los recursos necesarios para que se desarrolle de
acuerdo con el programa hecho pblico", especific un comunicado formal
emitido conjuntamente por ambas instituciones y por la Secretara de
Cultura de Argentina.

Entre los invitados de honor del congreso figuran Mario Benedetti, Ernesto
Sbato, Hctor Tizn, Juan Jos Saer, Alfredo Bryce Echenique y otros. En
ningn congreso anterior hubo tanta cantidad de escritores de renombre
invitados. Adems se confirm la presencia de los reyes de Espaa, Juan
Carlos y Sofa, y se invit a 22 jefes de Estado, entre ellos el presidente
de Estados Unidos, George W. Bush.

La matrcula de participantes de esta edicin del congreso -que sesionar
bajo el lema "Identidad lingstica y globalizacin"- sobrepas, en
palabras de sus organizadores, todas las expectativas, lo que ha llevado
inclusive a reformular los escenarios donde transcurrir el encuentro. Ms
de 2.800 especialistas en el tema estn ya inscritos y asistirn unos 300
medios de comunicacin.

Para contrarrestar las dificultades impuestas por la dura situacin
econmica argentina, los organizadores del encuentro apelaron al patrocinio
de la empresa privada, contando con la ayuda de Telefnica y Telecom,
Endesa, Aeropuertos 2000, autopistas, aseguradoras y otros. Adems, el
Estado argentino pone los recursos humanos y la pgina web y el Instituto
Cervantes de Espaa 100 mil euros.

Desde el espaol estndar que se maneja en los medios de comunicacin hasta
la transformacin que sufre en las migraciones, los vnculos entre la
tradicin cultural de cada regin y la manera como esto impacta sobre la
identidad lingstica y la relacin que mantiene en estos tiempos el
espaol con las lenguas americanas nativas -participarn los mayores
especialistas en aymara, quechua, guaran, maya y otras lenguas indgenas-
hasta el panel de lenguas indgenas, todo se debatir en este congreso.



*** Encuentro de Ccuta se celebrar en noviembre

El XII Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores, que deba realizarse
entre el 5 y 8 de agosto de este ao en la localidad colombiana de Ccuta,
ha sido postergado por razones ajenas a los organizadores. El evento ser
realizado definitivamente entre el 4 y el 7 de noviembre. Como informramos
en nuestra edicin 110, este encuentro est siendo convocado conjuntamente
por la Asociacin de Escritores del Tchira y la Asociacin de Escritores
del Norte de Santander.

El encuentro se desarrollar en la fecha indicada con el mismo programa.
Constar de clases magistrales, conferencias, lecturas de textos y otras
actividades que se celebrarn en el hotel Bolvar, la Biblioteca Pblica
Julio Prez Ferrero y diferentes universidades y centros de educacin
superior de Ccuta.

Por Colombia participarn, en calidad de invitados especiales, Jorge
Franco, Hctor Abad Fabio Lince y Gabriel Pabn. Los invitados especiales
venezolanos sern Pepe Barrueta, Gabriel Jimnez Emn, Miguel Mrquez,
Alfredo Chacn y Temstocles Salazar. Tambin estar presente el editor de
Letralia.com, Jorge Gmez Jimnez, quien una vez ms disertar sobre la
difusin de literatura en Internet.

Los interesados en asistir debern cancelar un arancel de Bs. 160.000 (o su
equivalente en pesos colombianos), lo que les permitir disfrutar de
hospedaje y comida durante el evento, participacin como ponentes, lectores
de textos o asistentes, material de apoyo y certificado, transporte interno
dentro del marco del evento y, para los delegados venezolanos, transporte
desde San Cristbal hasta Ccuta.

Para mayor informacin se puede escribir al correo electrnico de la
Asociacin de Escritores del Tchira, aetachira@yahoo.com, o visitar su
pgina web, http://aet.tripod.com.ve.



*** Realizarn feria editorial en Ecuador

La Pontificia Universidad Catlica del Ecuador (Puce) y su Centro de
Publicaciones anunciaron la realizacin de su Feria Anual del Libro, que en
su edicin N 38 se celebrar entre el 8 y el 19 de noviembre en el
vestbulo del Centro Cultural.

La Feria se efecta con motivo del 58 aniversario de la fundacin de la
Puce y es uno de los eventos de ms reconocido prestigio en la nacin
latinoamericana, lo que garantiza su solvencia editorial.

Los organizadores dieron a conocer que este ao contarn con la
participacin de destacadas entidades acadmicas, casas editoriales,
libreras y expositores particulares, los que ofrecern al pblico lo mejor
de la produccin bibliogrfica con excelentes descuentos que van del 10 al
20 por ciento, en jornadas que irn de 9 de la maana a 7:30 de la noche.

Segn personeros de la Puce, a lo largo del evento se desarrollar una
importante agenda cultural, que incluye conferencias, presentacin de
ttulos, paneles, presentacin de videos, participaciones artsticas y
otros.



*** Diablos danzantes propuestos como Patrimonio de la Humanidad

Entre el 19 y el 21 de noviembre se realizar en San Francisco de Yare
(Miranda, Venezuela) el III Encuentro de Cofradas de Diablos Danzantes,
donde se reunirn 11 diabladas asociadas y 350 no pertenecientes a esta
organizacin central. En la cita se esperar el pronunciamiento hecho ante
la Unesco para elevar esta manifestacin folklrica a la condicin de
Patrimonio de la Humanidad.

En tal sentido, el coordinador de la Direccin de Danza del Consejo
Nacional de la Cultura (Conac), Jos Antonio Blasco, explic, que de
cristalizar la declaratoria se garantizara la perpetuidad en el tiempo de
un sentir popular ancestral, cuyas variaciones y evoluciones en su
movimiento han sido registrados en la historia de la danza.

De la misma manera seal que le brinda sentido de pertenencia: "Es ms
slido al momento de revivirlo y de transmitrselo a las nuevas
generaciones, por eso es que esta manifestacin cultural es apoyada por el
ministro de Estado para la Cultura y a solicitud de las mismas comunidades
de diablos danzantes".

Por su parte el presidente de la Asociacin de Diablos Danzantes de
Venezuela, Flix Mijares, indic que esperan ser reconocidos mundialmente
como una de las culturas ms autctonas que tiene Venezuela y el mundo, que
se encuentran distribuidos en Naiquat, Vargas, Chuao, Cata, Cuyagua,
Ocumare de la Costa y Turiamo, en el estado Aragua.

Adems en San Milln y Patanemo en Carabobo; San Rafael de Orituco en
Gurico; Tinaquillo en el estado Cojedes y en San Francisco de Yare en
Miranda, quienes se registraron durante el II Encuentro de Cofradas de
Diablos Danzantes realizado en el estado Aragua en el 2003.

Mijares agreg que el gobierno venezolano y el Instituto de Patrimonio
Cultural declararon bien de la nacin a los diablos danzantes, por lo que
dicha asociacin ha mantenido diversas reuniones desde el ao pasado con la
Unesco para lograr el reconocimiento mundial.

Los diablos danzantes representan una de las expresiones de sincretismo
religioso ms arraigadas en Venezuela. Cada jueves santo se hace una danza
ritual protagonizada por miembros de las "Sociedades del Santsimo",
quienes por promesas de diferentes ndoles se atavan como el diablo
vistiendo ropajes coloridos y caractersticas mscaras, y representan al
demonio rindindose ante el santsimo sacramento.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Palabra Virtual
http://www.palabravirtual.com

Ya se sabe: toda antologa potica est siempre incompleta; tan vastos son
los territorios amables y floridos de la poesa. Con esta advertencia en el
umbral se nos presenta el sitio mexicano Palabra Virtual, una antologa de
poesa que desde Mxico nos ofrece un amplio paseo por esos territorios.

Palabra Virtual es un sitio pensado para el lector de poesa
hispanoamericana. Sus muy nutridos ndices -para el momento de nuestra
visita contenan ms de 1.200 poetas- incluyen una muestra muy diversa de
autores de habla hispana, tanto los consagrados de siempre como los
contemporneos, muchos de ellos an forjndose su lugar en las letras.

Al entrar, el visitante dispondr de diversas maneras para acceder a los
poemas registrados. Adems de un til buscador, el sitio cuenta con ndices
de los poemas ms vistos y de reciente inclusin; por nombre del autor, por
apellido, por ttulo o por primeros versos; un listado ms detallado
incluye en cada opcin el nombre del poeta, el ttulo y los primeros versos
de sus poemas; tambin hay ndices por pas de origen o por siglo (desde el
siglo IX hasta nuestros das); por disponibilidad de archivos de audio de
las voces de los autores o de intrpretes e ndices donde los poetas son
clasificados por su sexo.

Realizado por Blanca Mateos, y con la colaboracin de Dina Posada, Palabra
Virtual tiene adems una seccin de libros digitales que pueden revisarse
en formato Acrobat PDF o como ejecutables independientes, en los que usted
puede participar proponiendo sus libros para convertirlos al formato
digital. El sitio igualmente es receptivo si usted quiere enviar archivos
de audio recitando sus poemas.

Adems, Palabra Virtual ofrece diversos servicios aadidos, como tarjetas
postales electrnicas -que por supuesto contienen fragmentos poticos-,
textos de preceptiva literaria -reglas ortogrficas, de mtrica y otros
materiales similares-, noticias culturales, herramientas para escritores y
una comunidad electrnica.

Sitio de visita obligada para el amante de la poesa, Palabra Virtual
combina de una manera muy acertada elementos como el diseo, el sonido -que
no slo en forma de poemas recitados, como podr apreciar el visitante al
entrar- y la tecnologa.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Mercedes o la visin del vaco: "J'ai perdu ma vie par dlicatesse" ===
=== Yadi Mara Henao ======================================================

Una vez que el poeta Jos Asuncin Silva tuvo la certera seal del sitio
exacto de su corazn, apret el gatillo de las penumbras imperecederas. Un
siglo despus, y concretamente el viernes 11 de julio de 2003, una de las
poetas colombianas ms lcidas y ptreas, ahta de pastillas y con 58 aos
de alegras, penas y delirios, naufrag en aguas turbulentas, nauseabundas,
diamantinas.

Despus de agotadores, exhaustivos estudios y fardos de folios amarillos,
donde los estudiosos de los sufragios y las mortajas violetas llegaron a la
conclusin ms elemental que explicara el suicidio de Silva, hoy, y an
con el calor en las manos de la hermosa nufraga, sin temor a equivocarnos,
podramos concluir al unsono con esos forenses de la ausencia, diciendo
que Carranza, al igual que Silva, se suicid porque quiso.

De existir razones, las hemos de buscar posiblemente en Sartre, Camus,
Hemingway, Plath, Storni, Wolf, Pizarnik... aquellos cuya muerte sirvi no
tanto como explicacin de su obra, pero s a lo sumo como una manera de
autentificarla a travs de los siglos, en el rumor de los versos de
Quevedo, en el sello indeleble del "polvo enamorado". Tambin podramos
buscar las ondas del motivo en la perfecta y sofisticada ceremonia del t
en el que Yukio Mishima vislumbr a Isao en Caballos desbocados.

Y si son verdad las palabras que Saramago en su Ensayo sobre la ceguera
dijo a travs de la mujer de las gafas oscuras: "Dentro de nosotros hay
algo que no tiene nombre; eso es lo que somos...", a dnde va eso que
somos, despus de que el cuerpo, vehculo ya inservible e intil, entra en
el reino de la putrefaccin y el olvido?

Acaso permaneceremos fijos y esencialmente inmutables en los cuerpos que
amamos hasta el fin del fin de los das y de las horas sin retorno?

Yo creo indefectiblemente en el valor de la vida, aunque en ocasiones me
resulte corrosiva y absurda. He comprendido que no hay nada ms intil que
una vida sin amor, cerrada e indiferente al autodescubrimiento de la
maravillosa y frgil existencia. Medito en ese impulso yourceniano,
natural, bello y tranquilizador, tal y como ella lo expres en Peregrina y
extranjera: "Llegar un da en que nos cansaremos de los viajes, igual que
nos hemos cansado de los libros, en que nos cansamos de los vivos igual que
nos hemos cansado de los muertos. Por un instante natural, bello y
tranquilizador nos desprendemos de todo aquello que conocimos, de todo lo
que posemos (...), pero nosotros slo poseemos una vida. Aunque yo
obtuviera la fortuna, aunque alcanzase la gloria, experimentara
seguramente la impresin de haber perdido la ma si dejara de contemplar el
universo".

Sospecho que Mara Mercedes profetiz su desenlace con las breves palabras
de Proust, que incluy en el poema de los hados: "Par dlicatesse j'ai
perdu ma vie".

Finalmente he aqu fragmentos de algunos de sus memorables poemas.

Su vida, su obra, ms all de todo lo que fenece, pervivir inmune al
zarpazo de la memoria herida, inmune a la daga del olvido.



*** Corazn (fragmento)

Cuarenta aos han dejado nudos y sospechas
y un cielo turbio donde envejecen sin remedio
el sol, la dicha y las palabras.
Lo cruzan calles ahora sin olores ni mediodas;
a veces el esplendor da un nombre,
se pudre como saliva o como flor.

Ausencias y desamores son races secas,
ya sin rabia ni belleza.
Ha hecho suyas algunas cosas muertas:
Las risas, las caricias y las cenizas de una tarde,

el sabor del domingo a los diez aos,
ciertos versos celestinos y necesarios,
algunos cuerpos usados con ternura.

All el futuro est de sobra
como el polvo en los muebles de la casa
y slo una certidumbre sobrevive:

el deseo incancelable de estar siempre en otra parte...



*** Oda al amor (fragmento)

Debers comenzar a hacer de nuevo la casa,
reacomodar los muebles, limpiar las paredes,
cambiar las cerraduras, romper retratos,
barrerlo todo y seguir viviendo.

He olvidado los nombres de todos,
los nombres de mis muertos y los de mis hijos.
No reconozco los olores de mi casa
ni el sonido de la llave que gira en la puerta//
No recuerdo el metal de las voces ms queridas,
ni veo las cosas que mis ojos miran.
Las palabras suenan sin que yo comprenda,
soy extranjera por estas calles ntimas
y no hay dicha ni desdicha que me hieran//
He borrado mi historia de 40 aos.
Te amo.

** Yadi Mara Henao
   yadimaria@latinmail.com
   Escritora e ingeniera de alimentos colombiana (1975). Reside en Buenos
   Aires. Su obra potica es en su mayora indita. Ha sido merecedora del
   Primer Premio de Poesa Libre Interuniversitaria de la Universidad
   Autnoma de Manizales (Colombia, 1998) y Mencin de Honor en el Concurso
   de Poesa del Ayuntamiento de Alaqus, Valencia (Espaa, 2002). Es
   miembro del comit de redaccin y diseo grfico de la revista de poesa
   Extranjera a la Intemperie.



=== El ltimo encuentro      Miguel de Loyola =============================

      El ltimo encuentro
      Sndor Mrai
      Ed. Salamandra
      188 pginas.

El ttulo original de esta novela que recin ahora celebra el mundo
literario espaol, inicialmente fue A la luz de los candelabros. Con ese
ttulo, puesto por su autor, circul primero, sin conseguir el elogio ni el
tiraje que ha conseguido hoy, tras varios aos de fallecido el escritor. Se
trata, sin duda, de una obra maestra, escrita por un autor de origen
hngaro que pas por este mundo sin alcanzar los laureles que consiguen
otros, con tanto menos mrito. Cabe preguntarse: cuntos otros autores son
ignorados, pasados a llevar por la taquilla, por aquellos que levantan
polmica y se hacen pagar como grandes novelistas sin serlo realmente?

Sndor Mrai nos introduce, en El ltimo encuentro, en la esencia de la
vida misma. El problema de "la verdad" en contraposicin a la "realidad",
son abordados aqu de manera magistral. Estos dos ancianos -Henrik y
Konrad- que se dan cita en el mismo lugar donde se vieron por ltima vez
hace cuarenta aos, merecen una galera amplia para escucharlos. Se renen
en el ocaso de sus vidas para esclarecer su existencia poniendo sobre la
mesa la realidad, por sobre la verdad, haciendo as viva esa mxima bblica
que seala "a los hombres por sus actos los conoceris", ya que llegar al
corazn de los hombres resulta un trabajo infructuoso. Lo que llamamos
verdad, pareciera querernos decir Mrai entre lneas, est sujeto al
inters personal, a la subjetividad. En cambio, la realidad es la nica
fuente objetivable que nos permite valorar tanto al hombre como a su
historia.

Henrik, protagonista de la novela, viejo general retirado, recluido en su
mansin a pasar sus ltimos aos, encarna el mundo que podramos llamar
real, objetivo.

Konrad es el contraste, representa en la novela la verdad, en tanto
cuestin imprecisa, subjetiva, poco confiable.

Estos dos amigos que han pasado la mayor parte de su juventud juntos, el
primero rico, el otro pobre, pero creyndose, o sintindose incluso fieles
y leales en su amistad, se descubren de pronto no como enemigos, puesto que
eso no sera inconveniente entre hombres de armas (ambos son militares),
sino traicionados en esa amistad.

He ah el primer punto de la novela, el acierto para poner en jaque dicha
amistad de la manera ms sutil, secreta, apenas imaginable.

Sandor Marai ir as punto por punto acercndose a lo que nos quiere
revelar, sin apurarse, morosamente, entregando pequeas pistas, luces
nfimas que encandilan bastante mejor al lector que la entrega total de los
hechos de manera abrupta. En otras palabras, va dejando espacios en blanco
para ser rellenados por la fantasa del lector, generando as expectativas
constantes.

Los personajes de El ltimo encuentro son un misterio, en tanto misterio lo
es el hombre mismo. Se nos hace saber que las reacciones de los hombres son
siempre impredecibles, por lo tanto, poco confiables, salvo la realidad. La
realidad de los hechos concretos, entindase. En tanto actos ejecutados y a
la vista como posible pruebas. Juzgamos a Konrad a partir de lo que sabemos
que ha hecho. Ms no podemos saber de l. Pero con los hechos nos basta
para aproximarnos a la esencia de su persona. Lo mismo podramos decir de
Henrik, lo juzgamos a partir de lo que sabemos de l, de cules han sido
sus pasos por el mundo. Esa es la realidad que lo delimita, que nos da una
proyeccin concreta de su existencia.

Sin lugar a dudas, el curso de la novela nos lleva al precipicio de
condenar a Konrad, al no contar con atenuantes que bien pudieran rebajarle
la pena. La sancin moral se impone por el solo uso del sentido comn.
Pero, acaso no es lo lgico? Sin embargo, como seres de este nuevo siglo,
nos duele, con los siglos el hombre se ha puesto ms misericorde para
condenar. Acaso porque descreemos de la jerarqua de los valores del
espritu, y por eso el hombre de hoy los viola impunemente, a vista y
paciencia de nuestros ojos.

Es posible que exagere, como quiz lo hace tambin la novela. Pero la
exageracin es un ingrediente inevitable en el mundo del arte.

** Miguel de Loyola
   deloyola@hotmail.com
   Escritor chileno (San Javier, regin del Maule). Realiz estudios
   universitarios en la Pontificia Universidad Catlica de Chile, donde se
   titul de profesor de estado con mencin en castellano en 1981, y obtuvo
   en 1994 el grado de magister en letras con mencin en literatura. En esa
   misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978
   y 1981. Particip en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y
   Alfonso Caldern, y ms adelante en el de Jos Donoso. En 1981 obtuvo un
   primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La
   Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el da
   (edicin del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es
   secretario de redaccin de la revista literaria Proa y miembro del
   Crculo de Crticos de Arte de Chile. Tambin es editor de Ensayo y
   Crtica Literaria de Letrasdechile.cl.



=== Frida ntima      Miguel ngel Flrez Gngora =========================

      (Nota del editor: Frida ntima, un libro que revela aspectos inditos
      de la vida de Frida Kahlo, la legendaria pintora mexicana, fue
      lanzado en Amrica Latina por ediciones Dipn con motivo de los
      cincuenta aos de la muerte de la artista y con un tiraje de 50.000
      ejemplares. El periodista colombiano Miguel ngel Flrez Gngora nos
      entrega esta crnica sobre la publicacin de este trabajo).

Frida Kahlo, la legendaria y memorable artista mexicana, esposa del pintor
muralista Diego Rivera y figura emblemtica del arte moderno de Mxico,
est condenada a mltiples resurrecciones a los cincuenta aos de su
muerte.

A sus contradictorios, polmicos y reveladores libros biogrficos se suma
ahora el de su sobrina Isolda Pinedo Kahlo, quien en su libro Frida ntima,
lanzado en Amrica Latina por ediciones Dipn, nos ofrece un retrato
apasionado, tierno, evocador y familiar de la pintora Frida Kahlo, nacida
el 6 de junio de 1907 en Coyoacn y fallecida en ciudad de Mxico el 13 de
julio de 1954.

En el ltimo captulo del libro, titulado "La partida", y en uno de sus
apartes, "El secreto mejor guardado", Isolda P. Kahlo rememora la muerte de
Frida a sus 47 aos para desmentir la leyenda pblica sobre el suicidio de
la artista y sugerir la posibilidad que Diego Rivera haya ayudado a su
esposa a morir en paz durante los ltimos minutos de su agona dolorosa.
"Cuando todo pas, los acontecimientos y las palabras corrieron como
cataratas a las que resultaba imposible ponerles freno. nicamente dir que
ste fue el secreto mejor guardado por la familia, el ms grande", dice la
autora.

A las historias suspicaces que han dibujado a Frida Kahlo bajo una
atmsfera de dolor y sufrimiento irresistibles, o aquellos relatos
incisivos que la definieron anarquista, bisexual y libertaria, Isolda P.
Kahlo tambin retrata a una mujer chispeante, amante del entorno domstico
y una personalidad abierta al mundo sin las afectaciones de la fama y el
dinero. "Entiendo que la historia, esa gran momificadora, te haya
embalsamado con vendajes de celebridad, a ti que tanto odiabas los vendajes
y las tiesuras en todas sus formas (tanto fsicas, como mentales, sociales
y hasta polticas); entiendo que la historia te haya sepultado bajo
montaas de palabras y crticas laudatorias, agudas, analticas,
explicativas, unas exageradas, para bien y otras para mal, falseadas,
cretinas, torpes y a veces malintencionadas", dijo Isolda P. Kahlo en la
introduccin del libro.

El esfuerzo desmitificador de Isolda P. Khalo en su libro Frida ntima por
rescatar a la Frida personal, cercana y memorable que la autora conoci
profundamente durante sus aos de infancia y adolescencia, abarca
confesiones sobre los primeros recuerdos de la familia Kahlo-Caldern, los
cuidados domsticos que Cristina Kahlo, hermana de Frida y madre de Isolda,
ofreci a la pintora durante sus largas convalecencias, el temperamento
paternal, ldico y creativo de Diego Rivera, as como una evocacin
conmovedora de los discpulos de la artista, reconocidos como los "Fridos".

Uno de los aspectos ms controvertidos de las sorprendentes revelaciones de
Isolda P. Kahlo, tiene que ver con el destino de la obra plstica de Frida
Kahlo en lo concerniente a los herederos finales de su legado artstico.

El libro incluye la reproduccin facsimilar de las cartas de Cristina en
las que expresa sus sentimientos de rabia e indignacin por las audaces y
engaosas propuestas de Diego para excluirla de la herencia familiar. "Al
morir mi hermana Frida en el ao de 1954, vino el seor Rivera a verme para
decirme que en vista de que en el testamento de mi hermana Frida me dejaba
una casa en Insurgentes, la cual ya se haba vendido, yo tena que ir al
Juzgado a testimoniar que se haba vendido, cosa que yo acept pues pensaba
que era legal conmigo dado el caso de que yo durante 20 aos estuve cerca
tanto de mi querida hermana como de l trabajndoles en todo cuanto pude
ms sabiendo que mi hermana era una enferma que no poda valerse ella sola
y yo tena salud, quise ayudarles en todo lo que cre prudente y adems a
l personalmente, as es que fui su enfermera, secretaria, su cocinera, su
chofer y pens que nunca hara conmigo una cosa deshonesta", revela la
misiva.

Frida ntima, que fue lanzado en forma simultnea en Mxico, Colombia y
Argentina, Venezuela, Per y Ecuador, es un libro que en sus siete
captulos, con sus fotografas y documentos inditos, adems de su rbol
genealgico, arroja nuevas luces sobre las mltiples e incisivas sombras
que se han construido sobre la artista que alguna vez confes en su diario
personal: "Espero alegre la salida... y espero nunca volver".

** Miguel ngel Flrez Gngora
   leomatiz@etb.net.co
   Periodista colombiano.



=== Existencias invisibles: y la eternidad devor la luz ==================
=== Mauricio Otero ========================================================

El libro Existencias invisibles, de Linarejos Ruiz (Ediciones El Kultrn,
Valdivia, Chile, 2003), poeta espaola (Linares, Jan, 1963) residente en
el sur chileno por ms de diez aos -y por tanto, chilena de vivencias y de
sentir- se instala por sobre la mediocridad y la infamia de esta regin del
pas que la ha herido en el alma tantas veces, mas ella ha devuelto slo
belleza y dolor.

Comencemos por decir, con justeza, que en el territorio nacional dificulto
exista una poesa de tanta hondura y fineza. Por mencionar al icono
estatal, Ral Zurita, con todo el poder tras de s (gubernamental,
institucional, eclesial), palidece con sus cicatrices histricas ante la
profundidad de la angustia existencial de Linarejos.

Lo incorriente de estos versos es la perplejidad que sitan ante nuestra
razn, preguntas y reflexiones ensaysticas de una altura a lo Cioran y con
la afliccin de una talla de Paul Celan. Y con las atmsferas de Beckett,
Emily Dickinson y tambin pasajes de Walt Whitman. Por ello, por la
filosofa que entrama, esta es una poesa completamente nueva en el pas, y
paradjicamente, ha sido Espaa quien ha trado, esta vez, la savia nueva,
el frescor a estas tierras, ya apelmazadas, de lengua muerta, sojuzgada,
maniatada, muda. Secuestrada.

En este pas de nadie, en la primera seccin de poemas del libro, "La nada
piensa", afirma Ruiz: "ya no habr descripcin que anular / en la falsa
desesperacin (...). En el extremo disoluto, la boca ya no habla, no
transforma el dolor, seala, en esta curvada urna, qu le importaba el
mensaje / cuando en la herida desflorecen las intenciones". El hablante "No
se ha inventado", simplemente es incontrolable como ese peso (metafsico),
asciende. Porque quien la juzg necesaria, "le escupi un dardo sin
celestiales contornos". Esto la hace pensar que naci de "dos ciegos / que
confesaban vergenza / cuando se extraviaron". Esta atrocidad es una
palabra inconsistente (inutilidad de la glosis), porque hay vaco, se
construyen edificios para el alma, para el orgullo y para la enfermedad y
la muerte. Ese es el instrumento subjetivo de todo lenguaje, en un mundo
mudo de apariencias que nos rechaza. Ese cambio, ese darse cuenta, que es
algo "que no habr de dominar jams, es un estar" (contemplacin) a un paso
de ese algo "como un eclipse donde nada se intercambia" (rfica). Hay
oscuridad y hay luz porque simplemente a alguien le diverta convocarlo,
sin ms.

Esta revelacin que dice la poeta se disimula mientras se vive, es el
cncavo horror (donde) balancea el atrs, el adelante, es sumisin en
crecimiento, sin embargo agotado por la espera. Estamos condenados al
recuerdo por fogonazos al borde del precipicio, donde la sangre es la
palabra de las races metafsicas, que no son palabras que existan para
describir la angustia (de ah que sean invisibles las existencias que se
conduelen), donde slo hay intervalos de ensoacin, donde se trafica con
imgenes heredadas. Son "fraudes del delirio", que no toleran la
"invocalizacin": pues "te devorar lo que callas, / no llegar a
consolarte nunca lo que esperas"; es decir, no hay dnde buscar, porque
todo est construido, de modo que no es ningn enigma, por ello esos
lenguajes "en sus ptalos lquidos-celestes, / cosidos a golpe de manos
enloquecen a los que nacieron perdidos". Ese dolor que hay est adentro del
sarcfago y fuera de l, "fuera del espacio", en "la irrespirable
santidad". Pero, y si hubiera un intermedio para el azar?, donde la
ansiedad de lo perdido "frente al ro que cruzarn como hermanos".

Esa nota es un nmero inmudable con su milln repartido, que se astilla, en
los microbufidos del entregado exhalar impenetrable, que son cenizas no
esparcidas, multitudes en la espina, en tres dimensiones de hasto, que no
se pueden nombrar, que se desnombran, en acecho de cuatro partes, que anula
en vertical coro, que empuja a desandar, y no se sabe ver con los ojos. Sin
embargo, ese desasosiego "ha pulido la quietud", cuando se queda en la
sombra con sus coronas desatadas (sin gloria, sin imposturas, desnuda ante
el ser y el mundo), entonces floja naturaleza balbucea, y si quieren los
astros partir su geometra o "mi suspenso", si quieren las ruedas de los
carros vencidos huir por mi sendero dorado (soado por alguna divinidad
"que teje un tedio antes de evaporarse" -dice la poetisa-), est
preparada! Aunque es plido el desnudo entre el follaje. Es decir, somos
impotentes ante la naturaleza, ante el mundo bullente donde somos vctimas
del flagelo tmbrico, donde toda salvacin es transitoria, en primersima
calidad de pavor, de fuegos consumidos, de sangre regada gratuitamente.
Ante ello el giro bacante es lo que insina su vida. Mas "estamos, si
intentamos caernos" -es decir, morir-, protegidos por la prudencia temporal
que desata a lo que debe resistir (el instinto de supervivencia), que nos
salva de esos abismos apartndonos.

Antes se era la ausencia, ahora los jueces seleccionaron los vocablos para
el horror. Es decir, la libertad est condicionada, manipulado todo el ser
espiritual, y slo podemos sumergirnos en stanos con ciertas imgenes
sabiendo "existir", que gritan, en silencio, porque saben que la crueldad
para los libres de espritu es total, de modo que es sabio el fro que
condena a la crcel del existir y de las apariencias, y por eso "el flash
ennegrece mi triturada viga con la ausencia hermanado". Mas "dentro del
sueo se arda, el pensamiento arda", antes de perder la libertad de
pensar y de soar, arda como el tapiz egipcio (inicitico, misterioso),
"con sangre virgen de los que no sonren". Entonces, qu nos queda, no
traspasar ningn abismo, porque la venganza de los sauces plateados, el
hierro, la espada, persigue, clava, de manera que hay que mantener el
secreto, con un lenguaje arcano, que es confusin para los filsofos, que
son cinco sueos que nos soportan a todos y nos protegen, con diamantinos
velos, y all el desamparado encontrar un nido que no conocen los
mortales, la delicia de una libertad cmplice.

Mas ese secreto est bien guardado, "ningn gesto abrir las puertas". Y
ella ha tomado el camino ms lamentable, donde, si descifra la incapacidad,
acelerara el espasmo. Hay un mundo, soado, donde quebradizas ramas se
desprenden, y los deseos no deben escribir sobre esas imgenes (fuego
sagrado, incomunicable: "Sin cuerpo las ideas que fueron alma"). Ella, la
iniciada, ha tomado el sendero ms penoso, dijimos, la de la larga
destruccin de coronas, y ahora, "lo que contempl a los pies del muro se
desvanece". Sabe, no obstante, que esta decisin es de un peso desconocido,
revienta los pulmones, y en cada venado (ser espiritual) liberado un yo
atroz consume la oscuridad sin dedos. Se trabaja a solas con las cicatrices
de lo primordial, de lo incontaminado, y entre las bocanadas desertoras (de
ese mundo manipulado que se deja atrs), que tal vez no tenga sentido, se
puede ver, en el crculo de fuego de los ojos, el ebrio que somos, los
enfermos que construimos el inverso (el otro mundo, el oculto, el
verdadero) que besa la tierra en su empalamiento, en su entrega a la
muerte, a la muerte que aquel otro que cogiendo los lirios se marchita con
ellos, sin entenderlos. Porque para comprender el misterio hay que tener
otros prpados, de los ancestros, mas es tan lejano y perdido que hay que
intuir el mtodo para verlo. Para ello se debe poseer un alma serenamente
imitando la salvacin, cuando las puertas se cierren, los colores
invertidos se amansarn.

Hay llaves para penetrar en la oscuridad, en cada vuelta de clavo, para ver
el incendio en su aumento, la luz liberada, pura, alqumica, entonces la
sangre ser msica de flores cuando nos libertemos, cuando nos elevemos, de
modo que ese hablar susurrado debe ser odo, de todos los que murieron por
la luz, entonces florecern las retinas. Ese rostro anterior al
descubrimiento del autntico, desfigura, el nunca "ser" descuartizado,
sello de lo que cremos raz del alma, de otros templos, de su nada fiel,
donde seduca el milagro (ahora lo que era la inmortalidad de Orin). Este
nuevo mundo que hemos encontrado, ahora liberados, no es sagrado, la
belleza no lo es, ya. Es un amor desproporcionado, que se imagina infinitos
que se entrevn en la hora siempre final. Ingemible, aunque cruel. Hay
nusea en el alimento (espiritual) diario, vuelve el arcano cinco en
contracciones de pluma. Pero an falta imaginacin porque hay un
domesticador que pesa con su cerebro (el juez) sealando el ocaso de los
que tiritaron, de modo que hay que tener coraje, porque ya sabemos que
somos los cados, lo fogoso, somos la msica de los lagos bajo tierra.
Luego la sacerdotisa plantea una interrogante: cmo explicar esta
anulacin poderosa que nos adormece? Caminamos y hacemos cosas que no son
indispensables.

El llanto volvi al adentro amorfo de la caverna sin salida, y es en la
atrocidad de este acto que se basa la costumbre de los das sin sol, donde
las palabras anglicas se volatilizaron con estas prcticas del espritu,
las palabras eran -antes de la confusin- las mensajeras que abran esas
puertas impenetrables. Las sensaciones de hoy no tienen alma. Qu hacer?
Gritar!, actuar, no permanecer en la desidia burguesa, salirse de esos
lmites de ideas de lo que an no se puede expresar, porque para esa magia
no hay respuestas, no hay lenguaje posible. Somos el ciervo que asoma su
cabeza (el espritu, el verdadero bien), que no llora ms, sino penetra,
con una lluvia en las brasas del oro fundido, en su galope limpio, al
espejo del yo, que es el abismo, y ese ciervo ya sabe que no merece caricia
cuando en la lid le den muerte, si acaso ha de perecer quemado. Es un
sacrificio impalpable, ya estrellado en el devenir, lleno de vrtigo, un
alma de nio en grito eterno. Ese sacrifico de la obsesin es la prdida
del asombro, que es a su vez la distraccin mstica de los sentidos, que
anuncian repeticiones (tedio), por tanto el sacrificio alumbra, ahora, s,
el caer, y nos hundiremos como piedra en el agua, con la cabeza cortada.
Ser el inicio de una raz que se imagina, que est en intimidad de alma,
donde slo el propio camino es la tierra que exista. No hay dos. Cabeza
abajo, porque la raz, advierte, viene del cielo. Es la manera de entender
el camino, la direccin de esto. Crecern ramas en el costado, ser el
nuevo cuerpo, de la liberacin.

En ese mundo nuevo donde se ha comenzado a vivir, la eternidad afecta el
doble punto de mira, ese doble que anticipa, que son proezas. Hay que pedir
algo que nos dance, no el consuelo de la luz. El dolor de un hermtico
cuerpo mortal del que se tiene misericordia de las sombras, porque hacen
cosas, son el noveno crculo de una raz, nueva. En donde hay que
descomponer los conjurados designios -en la silla del enfrentamiento,
murmullos, flores desnudas de hebra atormentada. Por el csped de la
imaginacin, pensamientos que fueron cantos, alguna vez han de llorar en el
despus (con) mis signos. En esa descomposicin universal, cada uno inicia
su camino, libre, sin que el iris directo intervenga. Slo uno mismo puede
verse, es una senda solitaria. No se quiere un sueo comn, porque
seguiramos durmiendo: la leccin del filsofo es la individualidad donde
no haya pensamiento, donde no exista manipulacin alguna.

Luego, en el poema 28, nos indica cul es la clave. "Cuando hay una pequea
variacin", porque slo all "disminuye el trgico letargo de existir". No
hay que preguntar, porque el dorado mueble, el eterno observador no
pregunta cul es la dicha descubierta. Esa "doridad" es la perfeccin
perpetua sobre las oscilaciones del ser. El poema no puede creer llorar
esos resplandores, porque la variacin sin rplica de otro ser es la
consciencia primitiva de la cascada. Por lo tanto, hay que considerar los
"enigmas de las imgenes por venir", "antes de que marchiten". No hay que
dejar escapar la observacin de ese nico instante. Es esa distancia que se
posee y se agiganta la angustia y no se puede hacer nada (por el otro), es
un paseo eterno esta friccin de la cada, que, reitera la poeta, sin
objetivo se levanta para -observad, atencin!- "devolverme la repeticin".
Y se desea no tener voluntad, para sobrevivir, para no vegetar, pero otra
vez el consejo es la soledad, el instante en que nada se evoca ni se aora,
donde se es el alma, que con la luminosidad que ciega y no permite pensar.
All ya no hay mentiras, y ese algo nuevo que se es no se corrompe jams
(es lo puro).

Entonces la poeta rfica (como Del Valle y Daz-Casanueva), manifiesta que
el comienzo del poema le ha negado, perseguida a menudo por visiones de
otros y se pregunta si no ha sido configurada (manipulada) para eso. Se
rebela, declara que no puede sin embargo arrancar los empujones ya dados
(por otros poetas como ella, ovillando el tejido de lo que le ha nutrido en
el exterior). Pues hoy se tiende a desaparecer en lo ya construido, y se
debe esperar cuando el Hombre Exista, es decir, el hombre liberado. Para
ese hombre el ojo ya no duerme, al cerrar los ojos, el relmpago es una
insignificancia; es el principio abovedado: quedar en blanco en un adentro
misterioso que nos imagin en formas. El ojo al abrirlo nos falsifica. La
poeta nos seala rotundamente: "El alma nunca estuvo en los ojos", pues son
el pathos, lo demonaco, lo subyugante. En cambio lo nunca mirado reacciona
con el pensamiento y expulsa esa agona de no atreverse a lo finito. Lo
nunca dormido es lo que nos hace insaciables (vigilia por dentro), ello nos
trae el mundo nuevo, la variedad (el alma), lo que nos puede elevar si la
contemplamos.

La lgrima no derramada es libre, es vivacsimo esplendor, he ah el
coraje, atreverse a ver. Confiesa que dura es la pureza, para ello hay un
lenguaje secreto, inhumano, inalcanzable. Pide: "No me comprendis. Dejadme
sola con la oscuridad, tejed la transmutacin..!". Hay que brotar de s
mismo. Hay que soarse a las orillas de nuestra carne. Vuelve a la poesa
como hermetismo, "Esto que quiere expresarme no es poesa", es slo una
variacin del vuelo que requiere insaciabilidad. Sedas para el tercer ojo,
son imprescindibles, para detener el cansancio. Que la pausa infinita no me
resucite. Nos franquea: "no hay nada sagrado en todo esto de escribir",
porque al perseguirlo se desvanece lo primordial, que debe estar en el
arcano, y al comprenderlo uno se autopersigue. Hay que poseer "la inercia
metafsica" que es la nica "que va en busca de los dioses". Los poemas de
nada sirven, ni la gloria ni reconocimiento de los hombres, porque lo duro
est por venir. Somos "eternas costras", de la ruina del presente "en m
sangrante".

Hay que "temidamente inventar el cielo, el candelabro de oracin de
humildes, consolando al hermano de mi sangre / que vaciar en l", "y lo
que nos arrastra a ser visillos de un claustro con huracanes, es hierro en
la garganta". El laberinto es desolacin, la cabeza estallar, ser "el
horror de los sueos perdidos, gime como algo ensangrentando las nforas".
Cul es la realidad, son otras calles no verdaderas, donde la sensacin de
una gloriosa melancola no cesa de tallar un relieve, "la oscuridad de los
das que viven sin m, mas si se asomara a ellos levemente, el esbozo que
soy suprimira el cuadro". "La penumbra de los agonizantes que exhalo". Por
eso hay que entonar un canto, el ms desconocido y el ms limpio, esos
lenguajes tan claros que nos anudaron, que poseemos y los desmemoriamos.

Pero si un sendero opuesto entra en el rayo para dividirme "la
descomposicin de mis gusanos cantores me des-eleva". Este desvaro de lo
incontemplado multiplica a los sobrevivientes, porque el intervalo no nos
es ajeno. Esto durar hasta sangrar la iluminacin del descorrerse de algo
desconocido. Para ello hay que recuperar el alma que no ser. Lo mudo, lo
soado, el polvo, lo oscuro. Hay que entrar en esos mundos sin mundo, hasta
enloquecer, en ese trenzamiento que arrulla a la muerte y beber notas
puras. La criminalizacin de una chispa disipndose, las trompetas de
ninguna doctrina, silbando el caos de los lenguajes perecederos. alegro
"maestroso" para el no-pensamiento. Monstruosamente. El sin sentido, lo no
sentido. El diablo armnico, indefenso. En los abismos ascendientes de
pasiones mortales y suicidios lunares, donde slo el hurfano de su belleza
coronar el cerebro desde el vapor intrnseco. Esa es la iniciacin, las
babas primitivas, la restauracin del alma, el abandono mortal, en la zona
invisible. Ser al fin, el extasiado tirante del caracol, la ignorancia
csmica de los sonidos. Esta es la visin que se pide, para s misma. Donde
el silencio hace no tener alma. Lejos de m, donde no existen las cosas,
"donde ya no consigo soar lo lejos que existo de m". All en su tiempo y
en su fro, tan cerca de s mismo. "Fuera de esta poca que no consigue
soar sino con muertos". Porque no hay pensamientos humanos. Es lo sin
sentido del sentido.

La obra de Linarejos Ruiz es una potencia abarcadora que va desde la
bsqueda de recuperar el mundo primordial, como vimos, dando sus claves de
iniciacin, lo simblico, luego, la inutilidad de la poesa, la msica como
revelacin de ese nuevo mundo, y siempre la sangre como mistificacin (no
es azar que la poeta espaola cite a Nietzsche en dos epgrafes al comienzo
de su libro). Finalmente, la vate espaola, con races chilenas rficas,
nos dice que no vamos sino a la gravedad del misterio, a la metfora que
nos destruir, y por eso planeamos el duelo, en fuga eterna donde el alma
se corrompe.



La contradiccin de los parasos perdidos

Sin embargo, las penumbras ceden a una mirada beatfica, en la segunda
parte, despus del trnsito de profundis clamante, porque no es ahora un
rquiem lo que explora el robo de la inocencia. Del delirante es el pauelo
iluminado. Lo comtemplado es polvo. Despus, el que inspira los dolores ms
solitarios, hacia el desengaado tubo sube. Entonces, dice la poetisa, "he
de parar de repetir la clave, como un abecedario de la traicin, de luz
pensada", es la expiacin de la estatua consumida por la perfeccin del
ideal.

Finalmente, dirige sus manos limpias de sangre a las palabras envenenadas
de sangre, dice que se ha vuelto simple, que ya no le interesan las
conversaciones de los dioses. Simple como la partitura soada. Pues ya
siente que su ser es inmortal como la lluvia, pues desea la inocencia de
una intencin que reconcilie al abismo con la podredumbre. Para ello decide
vendarse el sistema nervioso, pues le lastima su pensamiento y anhela
purificarse; como abjurando de la poesa moderna, concluye que abraza esa
espada que es mi exilio y la incendio con la insostenible y espesa red.
Esta es la contradiccin de los parasos perdidos, ahora pasa por las
mismas calles que le endulzan la desesperacin, con un orden, aunque
aparente, porque tiene sed de las suaves gotas de la lluvia, ms all de
todo esto, donde era prisionera.

Ahora se despalabra, pide escribir sobre cosas que aparentemente no tienen
sentido, sin mirar cara a cara a ningn dios, olvidando sus nombres y sus
horrores, sin presencia, porque no son palabras ni ecos que conozcamos, no
son nosotros. Y hace suyo el "no pertenecer sino a los turbios parasos,
donde el centinela, droga a su alma", ya sus palabras nos hablan de dulzura
y de gloria, es lrico y bello todo para enfrentar el duelo definitivo,
esperanzas. Tregua consoladora, y ese cuerpo elige el aturdimiento porque
est colmado de das que am. Porque hay un interno incendio que no aplaca
nunca, dora de maravilla el lenguaje de los cielos, y entonces, vuelve a la
msica para no tener alma. Hay olvido e inocente venir. No tejer ya ms el
aire de serpiente para que nada describa el imposible follaje que no nos
saciar, entregada a una dorada quietud donde desaparezco (aunque dice no
ceder, cede, bajo un yo desaparecido), baja ciega con el resplandor
original de los girasoles, "cayendo en una forma que me hace incendio".
"Soles eternizando la ignorancia de lo que ser", ya que no implora desear
la profundidad de ningn universo. En la iluminacin de los extticos, los
gozosos impersonales del no rodar en el sendero. Despus del gemir, estanca
la imperfeccin, ahora a pesar de negarlo es poema el xtasis, posee los
sueos que nos sobreviven. Pues ya ha vivido de frases imaginadas y conoce
el vrtigo, ya no quiere escuchar las voces del vrtigo, se renuncia como
posible potencia. Ha logrado matar al verdugo, en el detrs de su visin,
ahora quiere resucitar, reconoce sin fidelidad a su sombra, pues ha
agonizado limpiamente besando la carne perfecta.

Sin embargo reconoce la inocencia del terror de lo que le esperaba. La ola
encuentra su alma. Mas sin dioses ni conceptos infinitos, pues "hay tantos
poetas cubiertos de angustia / no implorando" -escribe entonces- los sueos
de los cerezos. "El musgo acelera la eternidad que le fluye, reza un
oratorio (...), su placer pensado, sensaciones de arpa para la belleza".
Habla de un yo irreconocible, presiente cosas. Aunque sabe que hay un
exterior devorado por su interior, afirma que "est por venir la evolucin
de la inocencia (...) para seguir soando que navega intacta". "Mis otros
saben de los celestiales insultos". La idea de la negritud es brutal, no
desafiante. Con el misticismo del presente implorando el ltigo, un
misticismo del presente para no perderse en el camino (renuncia), las
variaciones de los bosques despiertan para asombrarnos de nuevo (balada
fcil la rodea), hay vidas que vivir, sobreviviente, como los sueos
perfectos de la infancia. Hay una sensatez en cada lnea. El logro de la
lgrima es la eternidad para vivir con los dioses que nos abandonaron,
puesto que ya el abandono difumin sus espectros. Los aborrece, ninguna
eleccin "que atormente a tu esperanza, nada concreto para este delirio que
respira por ti".

En el sufrimiento no hay poemas, despalabra el suplicio de existir y danza
en las voces de los tenores inconscientes. Desconociendo el esplendor de su
presente: la elocuencia se engaa a s misma, estas palabras que han
querido significar ms de lo que somos. La voluntad del lenguaje reconoce
impulsos que lastiman. Escribe el edn que permanece fuera de m, es tan
clido aniquilarse con las palabras ("y la inteligencia que es real y
profunda") ahora tacta las confusiones con alegra ("y el oscuro discurso
del ngel") para que termine su des-ola-cin. Porque si en los ojos est el
alma, por qu de las palabras he de servirme. Existe la carne que alimento,
existe un ngel descartiano que favorece la rendicin "entre la inocencia
de los grandes amores", "todo lo entiendo desde la normalidad". "No niego
la inmensidad, a olvidar lo que recorr, con simples movimientos me voy
desconociendo", como "el agua de su nacimiento huye para fundirse en la
ferocidad del ms fuerte". "Quiero ser msica" (aora perfeccin). "He
gozado la travesa de lo imposible, ya la espina no rozar". "Supongamos
que la palabra al necesitar del silencio escapa de su tortura". Lejos del
pasado.

Abjura, dice, "slo ovillarme deb a la voracidad de un hbito como el
amor, para constatar mi semejanza con los otros". Prohibidas amarguras,
sino la msica gira inmortalidad. Es la atroz resolucin que me inspira por
haber vagado entre penumbras. Todo un pasadizo incierto donde necesita
finalizar las imgenes torturantes. Nada puede ser real "porque la nada
piensa". "Drama para mi latido, de versos que alguien me oblig a
escribir". Porque empreas sacudidas de impresiones anglicas facilitan la
confusin del artista. La expresin se anula a s misma para encontrar el
sueo. Por una dcima, la misericordia del propio cerebro espera la semilla
del lirio. En el grifo, no de la sangre, sino del que describe y trata de
adaptarse al lenguaje de los mortales. Un espiritual y solemne encuentro de
enamorados ciegos. Entonces no tiene sentido escribir esas primeras
obsesiones. No conducen al concepto perfecto, que habita, sondonos. Ahora
todo lo olvida, hasta los "nombres de mis maestros". Que nada la ayude a
recordar. Porque tiene terror al desamparo de l, el amado, y reflexiona,
vuelve al redil (aunque sospecha ajeno) que la favorece.



Palabras de salida

Linarejos Ruiz ha realizado un viaje dantiano y rfico. Pensamos que la
segunda parte de su libro podra haberse obliterado, pues al ceder a la
tentacin del mundo "benigno" -por amor y para no seguir sufriendo- los
poemas se hacen dbiles en comparacin con la primera seccin, donde son
suficientemente vigorosos y de lengua pesada, hermtica y quiz de cierta
densidad. La segunda parte de Existencias invisibles se percibe forzada,
como si alguien o algo la hubiera obligado a resarcirse, tal vez la piedad,
el volver al "buen camino", a lo debido, a lo burgus. Acaso su propio
sufrimiento en atencin a los otros seres que la aman. No obstante la
debilidad, tambin se capta contradicciones, como dilogos en voz alta,
donde se hace prosaica y pierde ritmo y vigor imaginstico. No entendemos
por qu la poeta espaola chilena se ha sometido. Hubiese sido interesante
indagar en lo tenebroso de su inconsciente, siguiendo a sus blasfemias
coronadas, como proclamara Daz-Casanueva, en las otras dimensiones. Si
supera estas contradicciones por hacerse a lo Dante, que es un camino ya
tomado por muchos poetas en el mundo y en Chile mismo, De Rokha entre
ellos, su poesa y su exquisito nombrar ganara aun ms de lo que
suficientemente nos han mostrado de podero fulminante en las letras
chilenas, que Espaa debiera acoger como triunfo, en una nacin que se ha
vuelto ingrata no slo para poetas chilenos no oficiales, sino para los
extranjeros, que nos dice que algo se ha cercenado en el pensamiento libre
de la otrora gloriosa repblica laica del cono sur.

** Mauricio Otero
   m.otero@ctcinternet.cl
   Poeta, narrador y dramaturgo chileno (Osorno, 1960). Ha publicado
   Testimonios del hombre (1989-1990) y Poema de la Creacin (1995), entre
   otros. Es columnista de diarios y revistas nacionales e internacionales y
   activista de derechos humanos, y como tal ha participado en acciones
   mundiales de protesta. Ha fundado agrupaciones culturales y de bien
   pblico. Su obra ha sido traducida al ingls y francs y se estudia en
   crculos de Europa, Amrica y Oceana. Precursor de la poesa de ciencia
   ficcin en su pas.



=== Crnica de una ausencia anunciada      Jos Mara Gatti ===============

Finalmente Gabriel Garca Mrquez no pisar el Ro de la Plata para asistir
al Tercer Congreso Internacional de la Lengua Espaola. No tena sentido la
visita ni la respuesta a una carta apurada, enviada por la primera dama
Cristina Fernndez de Kirchner, tratando de salvar un encuentro de
acadmicos en la ciudad de Rosario, el prximo mes de noviembre. Desde hace
ms de un ao, la senadora viene puliendo y limando los listados de los
asistentes. Lo practica de acuerdo a su antojo, como si se tratara de una
fiesta personal. Hace y deshace porque entiende que ella es amplia de
concepto y necesidades, sin tener en cuenta que este tipo de convocatorias
responde al marco de  las heterogeneidades y no del amiguismo. La ausencia
de muchos intelectuales y estudiosos es sinnimo de fracaso. Tomo como
ejemplo la cuestin de la lingista Nlida Donni de Mirande, que no fue
incluida en la plantilla porque sus ascensos se los vinculaba con la
dictadura militar argentina; el de Mario Vargas Llosa, quien se excus por
estar recibiendo en Pars un doctorado de honoris causa en La Sorbona, el
del colombiano lvaro Mutis, el del filsofo Santiago Kovadloff, el de la
lingista Ana Mara Barrenechea, y el del fillogo salvadoreo David
Escobar Galindo, entre otros. No es el caso de Jos Samamago, que procede
de una forma camalenica, seguramente ms presionado por los editores que
por su propia voluntad. Carlos Fuentes, en cambio, coquetea como pavo real
y en el Foro Universal de las Culturas de Barcelona confirm su presencia,
aunque en una ltima declaracin calific a estos sucesos de
"intolerables". Lamentablemente, no slo se trata de ausencias o
presencias, la realidad es que, a decir verdad, la ciudad santafesina
padece de ciertos problemas para albergar a tantos invitados. No hablo de
hospitalidad y buena voluntad; digo que, por ejemplo, no cuenta con un
hotel de categora 5 estrellas y es notorio que el sistema de seguridad no
est preparado para garantizar la permanencia de los ilustres invitados.
No hubiera sido mejor elegir a Crdoba, Mendoza o bien Mar del Plata para
el Congreso? Estas cosas son las que preocupan al director de la Real
Academia de la Lengua, Vctor Garca de la Concha, y un detalle no menor le
quita el sueo: el presupuesto. Hasta ahora todas fueron promesas y no
todos sellaron los acuerdos. El tiempo pasa, los dilogos cruzados entre
Cristina Kirchner y la subsecretaria de Cultura Magdalena Faillace
continan, el canciller Rafael Bielsa se suma a la polmica, los das se
aceleran, la cantidad de inscriptos ya super ampliamente los previstos y
la realidad que se avecina es con final doloroso. La cuenta regresiva est
en marcha y el futuro del idioma espaol en juego. En el Teatro El Crculo,
remodelado totalmente para esta ocasin, el presidente Nestor Kirchner
recibir a los reyes de Espaa y a un nmero no determinado de mandatarios
extranjeros. Despus, slo despus, los acadmicos, fillogos, lingistas,
investigadores, editores y escritores tratarn de llegar a un acuerdo sobre
el llamado "espaol internacional y la transformacin de la lengua por
efecto de las migraciones", un tema que sin duda no admite postergaciones.

** Jos Mara Gatti
   josemariagatti@terra.com
   Escritor, periodista y psiclogo social argentino (Buenos Aires, 1948).
   Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "Jos Mart"
   de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario
   Milenio de Mxico. Colaborador permanente del diario Pgina 12 de
   Argentina. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria,
   Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura
   norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway.
   Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de
   Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Tres reflexiones sobre poesa      Rafael Rattia ======================

La bsqueda esencial

Ciertamente, la creacin potica es fundamentalmente una indagacin sobre
el lenguaje, una permanente e inacabada bsqueda en torno a un estilo, una
voz, una tesitura y un timbre elocutivo que se va revelando gradualmente en
el creador en buena medida segn la amplitud e intensidad del camino
elegido por el poeta para gestar su cosmovisin esttica y su singular modo
de percibir el mundo y la vida. El poema nunca es el resultado de un
decreto divino ni providencial; el poema no es un dictado de una entidad
extrafenomnica que se apodera compulsivamente de la psique del bardo y lo
obliga a plasmarlo en la pgina en blanco cual mandato transhumano. La
bsqueda impenitente es el signo distintivo de toda obra potica que ha
alcanzado algn nivel sustantivo de universalidad. Toda lengua guarda
inconmensurables tesoros ocultos en sus enigmticas y potenciales
elaboraciones lingsticas slo que el poeta va a la bsqueda afanosa de su
encuentro. Aunque es un lugar comn, no es mentira que "el que busca
encuentra". En consecuencia, el poema es una indagacin precedida de otra
bsqueda no menos trascendente que est significativamente representada en
el reverencial y sagrado acto de leer. Es obvio que sin lectura, sin buena
lectura no hay poesa que merezca tan enaltecedora condicin. Ahora bien,
en el preciso instante en que yo, el poeta estoy leyendo un manuscrito, un
documento histrico, una novela o una biografa, no debo olvidar que en ese
mismo instante millones de seres humanos estn igualmente leyendo algn
texto ms o menos literario y de una u otra forma eso representa una
ceremonia igualmente ms o menos potica. Qu se busca en la lectura, en
esa otra bsqueda paralela a la creacin potica? Depende del lector, mejor
dicho de los intereses estticos e intelectuales del lector. Algunos
buscamos una frase deslumbrante que llene el inmenso vaco que hay en el
mundo, una palabra capaz de estremecernos y de cambiar significativamente
nuestras vidas; otros buscan la felicidad perdida en algn recodo de sus
existencias ms o menos grises. No se lee impunemente. Existen quienes
dicen que la lectura es una modalidad de creacin potica y esta tesis es
respetable. La bsqueda en poesa comporta el denuedo afanoso por alcanzar
un determinado brillo en la frase, un especial fulgor en la palabra
escrita, una cadencia y un ritmo que desnude nuestro temperamento y nuestra
esencial condicin de naturaleza humanizada.



La multiplicidad del sentido

La construccin del poema exige al poeta, en tanto vehculo de una cierta
taumaturgia verbal, trascender la unilateralidad de la enunciacin lrica.
Un poema puede ser sencillo pero jams descender a lo simple. Uno de los
rasgos caractersticos de la complejidad de la estructura del poema
consiste en que ste puede ser ledo desde un sin fin de perspectivas; el
poema que tiene vigor trascendental, que busca su autosuperacin, siempre
es otro poema y el mismo. Cuando el poema es excelente, cuando alcanza una
cota mxima de magnificencia, entonces el poema es una mirada de sentido,
cuando el texto potico brilla por s solo, adquiere una caleidoscpica
posibilidad de lectura que de inmediato la crtica lo convierte en objeto
hermenutico. Los mltiples sentidos que ostenta un poema vienen dados por
la variada densidad expresiva y por la plural capacidad significativa que
ha logrado transferir el poeta al texto potico en referencia. Nunca un
buen poema es interpretable ni sentido unilinealmente, tampoco se deja
circunscribir a un solo sentido en la traduccin. El poema autntico se
escribe con las ms nobles palabras de que dispone el creador en esa
lengua. No se puede escribir un poema noble con unas palabras bastardas,
que las hay -y cuntas. La multiplicidad de sentido tambin se expresa por
medio de la acertada combinacin de las palabras, por los impactantes
efectos artsticos que producen las palabras en la sensibilidad del lector,
por la sonoridad y el color de la voz que desde la pgina emite el poema,
por los inesperados cambios de tono, por la espesura o liviandad del verbo
magistralmente concatenado en el texto potico. No debe olvidarse que
mientras el lenguaje tecno-cientfico es un lenguaje "objetivo",
matematizante, calculador y eficientista; la textura lingstica del poema
se fragua con materiales verbales proveniente de la oniria, la imaginacin,
lo ldico y la riqueza incontable de la vida anmica.

Muchas veces el matiz, el imperceptible giro de lenguaje es lo que
convierte al poema en verdadera obra de arte.



El lenguaje teleonmico

Como decan los griegos antiguos: el lenguaje es la tekn y el telos. Es
decir, el lenguaje potico es, al mismo tiempo, el medio de creacin y el
fin ltimo del acto creativo. Con un lenguaje empobrecido y con un capital
lingstico menesteroso nunca se podr escribir una obra potica de
admirable excelsitud. Es cierto que la totalidad es la articulacin
dialctica de la suma de las partes, pero no es solo eso. La poesa
localista, folklorista y pinturera puede despertar entusiasmo y aplauso en
los comisarios de algn trasnochado nacionalismo rampln y pedestre pero no
pasar de ser msica para animacin de juegos florales de alguna rural
municipalidad. La poesa ser planetaria o no ser poesa. Sus
interlocutores sern todos los congneres de la especie humana o de lo
contrario ser un grito sordo en la sabana. Y lo que garantiza esa
imprescindible universalidad del poema es, quin puede dudarlo?, la
necesaria calidad y excelencia del lenguaje que informa el poema. Alguien
dijo que el poema puede darse el lujo de ser ciego pero que un poeta sordo
es una contradictio in terminis. El poeta tiene el odo adherido al habla
de la gente pero su tesaurus lexicogrfico procesa y transmuta el lenguaje
comn y lo ennoblece aristocratizndolo hasta convertirlo en patriciado del
espritu.

** Rafael Rattia
   rrattia@cantv.net
   Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado
   de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo
   Histrico del Delta, director de la Biblioteca Pblica Central Andrs
   Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo
   Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario
   La pasin del suicida y dirige Laberintos de Agua, la pgina literaria
   semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido
   en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de
   ltimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los
   Teques, as como en las revistas electrnicas El Invencionero, Casi Nada
   y Slo Texto.



=== La enfermedad moral del patriotismo      Jorge Majfud =================

Natural es todo aquello que inventaron los hombres y las mujeres antes que
naciramos nosotros; toda mentira que no cuestionamos es necesariamente una
verdad. Una mentira til nunca sirve al engaado sino al que engaa. Una
mentira til, un instrumento de la perversin inhumana, es el patriotismo.

Por todos lados vemos inflamados discursos patriticos, actos pblicos,
guerras y matanzas, ofensas y contraofensas, ceremonias de honor y ritos
solemnes impulsados por esa orgullosa y arbitraria discriminacin que se
llama patriotismo. Claro, no se pueden montar discursos en nombre de los
intereses de una clase social, ya que la tradicin no es suficiente para
sostener un concepto moralmente insignificante y generalmente negativo,
como lo es el concepto de "inters". Por lo tanto, se apela a un concepto
de larga y bien construida tradicin positiva: el patriotismo. Con ello, se
niega la divisin interna de la sociedad afirmando la divisin externa. La
divisin interna -de clases, de intereses- no desaparece, pero se vuelve
invisible y, a la larga, se consolida con la sangre del patriota que no
pertenece al reducido crculo de los intereses que la promueven. El
patriota muere religiosamente por su patria. Su patria concede medallas a
sus padres, a sus hijos, y toda la seguridad a sus "intereses". As, morir
es un honor. El honor no procede de una reflexin moral sino del discurso
patritico, del rito, de los smbolos nacionales, de una virtual
trascendencia del individuo en la "salvacin" de su patria.

No voy a entrar ahora a analizar el significado de la trgica sustitucin
de inters real por patriotismo interesado. Simplemente me bastar con
anotar que slo la idea de "patriotismo" es insostenible, desde un punto de
vista humano, desde la conciencia de la especie a la que pertenecemos. Es
ms: el patriotismo no slo es insostenible para cualquier humanismo, sino
que se lo usa para destruir a una humanidad que busca, desesperadamente, su
conciencia universal.

El sentimiento patritico es pasivo y activo, es impulsado por los ritos,
por los discursos y por las ceremonias. Pero tambin es el motor de todas
ellas. El patriotismo es la conciencia egosta de la tribu que le impide la
evolucin a un estado de conciencia universal: la conciencia humana. El
patriotismo es uno de los mitos ms consolidados desde los ltimos siglos.
Por naturaleza, el patriotismo no slo es la confirmacin casi inocente de
la prdida de individualidad en beneficio de un smbolo artificial, creado
por la milenaria tendencia humana del dominio de una tribu sobre las otras.

Ahora bien, podemos decir que un pas puede ser una regin cultural ms o
menos definida -y siempre imprecisa-; que la idea de pas tiene ventajas en
la organizacin administrativa de la vida pblica. De acuerdo. Pero el
reclamado sentimiento patritico, mezcla de fanatismo religioso y utilidad
secular, antes que nada es la negacin de todos los pueblos que no incluyen
al patriota. Si soy nacionalista, si soy patriota, estoy dando prioridad
moral a un conjunto de hombres y mujeres desconocidas (mis compatriotas)
sobre un conjunto ms amplio de desconocidos (la humanidad). Puedo
beneficiar a mi familia, a mi ciudad, a mi pas en alguna decisin propia.
De hecho siempre tendremos tendencia a beneficiar a nuestra familia antes
que a la familia del vecino. Pero puedo hacerlo de forma consciente y no
valindome de una mentira para justificar cualquier acto delictivo de
alguno de los integrantes de mi crculo afectivo ms prximo. Y el
patriotismo es precisamente eso: una condicin de irreflexividad. Para ser
patriota debo aceptar cierto grado de acrtica -a veces mnimo, a veces
obsceno, pero ese grado, por mnimo que sea, es todo lo que tiene de
patriota un individuo. Todo lo dems es lo que tiene de individuo. Esto no
niega que alguien pueda sentir "amor" por un lugar concreto, por un pas, y
que pueda dar la vida en su defensa. Un sentimiento de amor es irrefutable.
Pero este "entregar la vida por amor" no significa que la motivacin de los
hechos no est motivada en un error, en un engao. El amor es irrefutable,
pero lo que hace el amor s puede serlo. Y para que ese amor se identifique
con la motivacin errnea es necesario, adems, un fuerte sentimiento
patritico. Para que ese amor nos lleve a la muerte sin el paso previo de
una profunda reflexin moral es necesario un cdigo incuestionable, una
condicin de fanatismo, el anestsico de un rito religioso, el patriotismo.
De esta forma, la estrategia ms efectiva del patriotismo consiste en
identificarse -entre otras cosas- con el amor, es decir, con el altruismo,
siendo que su objetivo es, paradjicamente, egosta. Es decir, en nombre
del altruismo, el egosmo; en nombre de la unin, la discriminacin.

No podemos negarlo. Todo patriotismo significa una discriminacin, un
crdito que extendemos a quienes comparten nuestra nacionalidad y se lo
negamos a quienes no la comparten. Ahora, por qu este crdito? Este
crdito moral slo puede tener una funcin profilctica, pretende evitar la
crtica y el cuestionamiento a quienes poseen el beneficio, la alianza
interior. Pero es un crdito injusto, inhumano, discriminatorio,
arbitrario.

La reflexin es cuestionamiento, el cuestionamiento es duda, y la duda
siempre es un estorbo para los intereses ajenos. Un soldado que piense
gasta intilmente sus energas mentales. Si acaso se niega a ir a una
guerra que considera injusta, recibir todo el peso de la ley, la crcel, y
la lapidaria deshonra de "traidor a la patria". Lo que demuestra, una vez
ms, que slo un reducido grupo -con intereses y con poder- puede
administrar el significado de lo que es y no es "patriota". Es decir,
patriota es alguien que no cuestiona, que no critica. El patriota ideal no
piensa.

Yo me reconozco como uruguayo. Reconozco una vaga regin cultural llamada
Uruguay. Pero de ninguna manera soy patriota. Me niego a ser patriota como
me niego a responder a una raza -otra histrica arbitrariedad de la
ignorancia humana. Me niego a inyectarme ese sentimiento militarista. Ser
patriota es confirmar la arbitrariedad de haber nacido en un lugar
cualquiera de este mundo, negando el mismo derecho que merece un africano o
un asitico de merecer mi ms profundo respeto, mi ms firme defensa como
ser humano. Desde nios, las instituciones sociales nos imponen ese
sentimiento. Hace varios aos uno de mis personajes, en el momento de jurar
"dar la vida por su bandera" en su tierna infancia, grit "no juro",
alejando que ese juramento era invlido e intil, que gracias a ese
juramento los asesinos y corruptos podan recibir sus credenciales de
ciudadana igual que cualquier honesto trabajador. Etc. Estoy de acuerdo
con mi propio personaje. Por qu debo amar a un desconocido compatriota
ms que a un desconocido australiano o ms que a un desconocido portugus?
Por qu habra de entregar mi vida por una regin del mundo en desmedro de
otra? Por qu el Uruguay habra de ser ms sagrado que el Congo o
Singapur? Por qu debo considerar a mis compatriotas ms hermanos que un
argelino o un mexicano? S, me siento culturalmente ms prximo a otro
uruguayo, compartimos una historia, una forma de sentir el mundo, de
hablar, de comer. Pero eso no le da prioridad a ningn compatriota mo para
ser considerado ms ser humano que cualquier otro.

Por todo eso, y por mucho ms, no soy patriota. Ser patriota el da que se
reconozca como nica patria a la humanidad. As, sin discriminaciones.

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica (1996). Ha sido profesor en la Universidad
   Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del Uruguay,
   donde ha enseado artes y matemticas. Es asistente en la Universidad de
   Georgia, Estados Unidos. Ha publicado las novelas Hacia qu patrias del
   silencio (memorias de un desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay,
   1996; Baile del Sol, Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica
   (Baile del Sol, 2002), el libro de crnicas 9 viajes (Trilce,
   Montevideo, 2002) y el libro de ensayo Crtica de la pasin pura
   (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA, 1999; Argenta, Buenos Aires,
   Argentina, 2000). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como Rebelion y Hispanic Culture Review de George Mason University, en
   varias ocasiones. Ha sido fundador y editor de la revista SignoXXI,
   Reflexiones sobre nuestro tiempo. Es colaborador de Bitcora, suplemento
   semanal del diario La Repblica (Montevideo). Ha obtenido una mencin en
   el Premio Casa de las Amricas 2001, por La reina de Amrica, y mencin
   en el concurso Caja Profesional 2001, por el cuento Mabel espera. Ha
   sido traducido al ingls y al portugus.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cinco poemas
       Marcia Revern

   *** Viernes
       Fabricio Escajadillo del Solar

   *** El estallido ferviente de las rosas
       Rogelio Pizzi

   *** Dos historias
       Martha Regina Lpez

   *** Poemas
       Luisa Futoransky

   *** El saco
       Jos Gregorio Maita

   *** Modelo para un solo pintor
       Guillermo Aldaya

   *** El epicentro del deseo
       Ins Butrn Parra

   *** Poemas
       Daniel Alejandro Ortiz Rifo

   *** Velox velocis
       Daniela Rojze

   *** Poemas
       A. Morales Cruz

   *** Dos cuentos
       Cecilia Lartigue

   *** Antologa del suicidio (extractos)
       Roberto Jos Adames

   *** Cuentos
       Mara Estrella Prez

   *** El manantial (extractos)
       Isidro Iturat Hernndez

   *** La secta de los asesinos
       Ricardo A. Halperin



=== Cinco poemas      Marcia Revern ======================================

*** Noche lquida

Encarno en tu cuerpo
torbellino de caricias

pies descalzos
mis piernas anillos para rodearte

manzana
de
fuego

serpiente que me tienta

mi
lengua
sedienta

busca un cuerpo masculino
danzo al comps de la noche lquida

de
tu
mirada



*** La noche y el recuerdo

Cascada de lamentos

En
mis
ojos
de
mar

miradas que abrazan ocanos

ritos
de
amor
magia

labios que reclaman besos

la noche

y

el recuerdo

de tu sombra con mi sombra
girando en la oscuridad



*** Distancias de cenizas

Un da para alejarme

distancias de cenizas
en
el
altar
de
la
noche

el miedo se disuelve
se
transforma
en
viento

en esta habitacin
hecha
de
silencio

en espera de nadie
bailo
sin
cuerpo
slo mi sombra
sus memorias
sus secretos

y

el olvido.



*** Obertura de danzas

Lejos de ti
no me encuentro
en ningn lugar

la nota de mis pasos
sostenida
en
la
distancia

soy una sombra
que persigue un cuerpo

obertura de danzas
en el lugar donde el sol se oculta

tengo urgencia de encontrarte
y
tengo urgencia de no encontrarte

lo
atestigua
el
silencio

la noche... sus susurros



*** Vencedora de la noche

Encantadora de palabras
febrilmente amada
vencedora de la noche
y
el olvido

ausente
inmvil
observo este cuarto desnudo

el cielo duerme

el
amor
est
escondido

dos siluetas
se abrazan

(en las sombras)

dnde ests?

exilio de la noche
usurpador de mi vientre
viento de mi cintura

** Marcia Revern
   marciar@cantv.net
   Artista plstica venezolana (Maracay, Aragua, 1951). Textos suyos han
   sido publicados en la revista cultural digital Margen Cero
   (http://www.margencero.com).



=== Viernes      Fabricio Escajadillo del Solar ===========================

Ricardo baj en la esquina de Grau y Abancay, frente a un vendedor de
libros piratas, y pens: "debo tranquilizarme". Prendi un cigarrillo y
empez a andar. Al cabo de algunas pitadas lo apag contra una pared. Lleg
a una esquina de la plaza Manco Cpac y se detuvo, esper que cambiara el
semforo junto a un telfono: una jovencita de minifalda gritaba furiosa
con el aparato a la altura de la nariz. Qued vindole las piernas con el
borde de los ojos y, cuando el trfico se detuvo, un muchachito esculido,
con una caja de madera, se acerc por el costado. Le dijo: "lustro, joven".
Pero l no hizo caso. Sigui con la cabeza levantada, como una antorcha, y
procur apurarse ms. Poco despus, casi ya para desembocar en una
transversal aun ms atestada, record: "el chato me dijo 842, creo que
842", al tiempo que repeta, en voz baja: "y que siempre hay alguien
cuidando afuera, tal vez dos, estoy seguro". Fue buscando el nmero sobre
las casas cercanas y lo hall, difcilmente, sobre una pequea puerta
abierta. No haba ms que una anciana vendiendo huevos cocidos en el suelo.
Mir a los costados. Cerca haba una caseta de trnsito donde un polica
diriga, adusto, la cola de vehculos que llegaba desde Iquitos. Pens,
aterrado, en la cara del abuelo. Dio media vuelta y emprendi el retorno.
Avanz algunos metros cuando tuvo la certeza que el mundo entero lo estaba
observando. Tena que tranquilizarse. Slo necesitara de unos segundos
para acercarse y penetrar, no tena que ser tan difcil. Not que, como l,
algunos otros chicos, tambin gente mayor y hasta un anciano, se haban
acercado por todos lados y sin complicacin alcanzado la puerta abierta.
Pero eran ms los que haban salido, con el pelo revuelto, y desaparecido
fcilmente entre calles aledaas. Se arregl la camisa y fue aproximndose
con pasitos de pjaro. Una escalera le sorprendi el paso: dentro, una fila
de hombres suba entre dos muros tenebrosos; en la cspide se distingua
una ventana y una reja que, cada cierto tiempo, se abra aparatosamente e
ingresaba uno de los hombres. Le pareci ridculo, despus de todo tal vez
era mala idea. Esper, fumando sin apoyarse, con el calor que pareca
emerger del suelo.

Ya arriba, tras la ventana, un muchacho discuta con una anciana en tacos;
algo como un pasadizo se retrataba tras ellos y, ms all, otra puerta
cerrada por donde luz se escabulla entre las rendijas. "El chato me ha
mentido", pens, decepcionado. Imagin, a la hora del retorno, la cara del
chato burlndose, la dolorosa indiferencia que aparentara. Peg la nariz
al vidrio y busc: un ventilador, un calendario amarillo y con el mes de
noviembre tachado casi por completo en la pared; justo debajo de la
ventana, una pequea cama. "La vieja es la nica", pens, aterrado. La reja
se abri.

-Pues treme si quieres a todo el ejrcito -la mujer sac la cabeza y, en
cuatro brincos, el muchacho gan la calle. Ella alcanz a vociferar:-,
crees que le tenemos miedo a los hijitos de pap como t, mocoso. No sabes
con quin te metes. Aqu te espero!

Ricardo descubri la fila de gente que haba evolucionado tras suyo. No
distingui ningn rostro pero supo que, despus de l, varias siluetas
aguardaban tambin un turno.

-Ahora t -orden la vieja, a su costado.

Volte. Ella lo miraba con la misma expresin con la que haba insultado a
ese chico.

-Yo? -dijo l.

-Claro que t -grit la mujer-. Porque t s vas a entrar, no?

-No...

-Entonces?

-No, es que yo...

-Mira ve, chibolo -lo apunt con un dedo, como si fuera de pronto a
ensartarlo-. Aqu nadie se pasa de vivo. Entiendes? Si no tienes plata no
puedes entrar, ni siquiera a mirar. As que mejor date media vuelta y
lrgate porque hay bastante gente que quiere atenderse.

Lo separ de un empujn y llam, con un gesto, al siguiente de la fila.
Hubo una agitacin en las siluetas. Ricardo se apresur en desentraar el
rollo de billetes que traa en el bolsillo y la mujer lo mir en los ojos.
Hizo una mueca y, sin cambiar de expresin, lo dej pasar.

Pens: "No debe darse cuenta que me estoy muriendo de nervios". Imagin que
en algn momento el chato haba tambin pasado por este lugar y tirado con
esta vieja y, tomando en cuenta lo que es el chato, disfrutado mucho.
Pens: "A esta hora Patricia debe estar bandose y yo aqu, soy una
mierda". Una imagen lo atac: cercada por la espuma del mar, los cabellos
enredndole el cuello, Patricia daba saltitos sobre las olas y se
zambulla. La mujer cont el dinero sobre la cama. Ricardo ya se haba
desabrochado el cinturn cuando, lentamente, se sec las palmas en la
camisa y, sin amargura, ms bien con una torpe resignacin, dijo: "Quin
va encima?".

Fue como un pequeo impacto. La mujer flot un segundo en su propio
silencio. Parpade con una media sonrisa despectiva y apunt con la
quijada: "Conversa con las chicas, all".

-Es que yo... Quiero decir, es que usted...

-Creo que entenders que ya estoy un poco plantada para estas cosas,
chibolo -se le alej un poco y, rpido, apunt hacia la puerta del fondo-.
Por qu no conversas mejor con las chicas, all atrs, y te apuras en salir
porque no eres el nico -luego gir y volvi a contar el dinero-. Ya estoy
cansada que aparezcan siempre los mismos pendejos a preguntar las mismas
cosas. Qu crees? Que a m me gusta estar haciendo aqu de portera?
Aprate, qu cosa me miras!

Empequeecido, como fascinado por la realidad, Ricardo atin a mirar el
fondo del sitio: la otra puerta continuaba cerrada pero, a diferencia de
momentos, con la luz de las rendijas se perciba tambin una inslita
sinfona de voces. Voces de mujeres. Tuvo un estremecimiento. Pens
nuevamente en Patricia. Como un zarpazo emergi la marca de su sonrisa, su
olor translcido, su magnfica piel solendose en la playa y sus ojos, su
voz de quince aos.

-A dnde dijiste?

-Donde el chato -repiti Ricardo, sacudindose la arena de los tobillos-.
Me ha llamado en la maana y dijo que quera hablar conmigo, no se de qu.

-Pero si todava es temprano. Vas a estudiar?

-Nada qu ver. Las clases terminaron la semana pasada y ya entregaron las
libretas. Voy porque creo quera decirme algo, no s.

Un grupo de nios, con una gigantesca pelota de plstico, pas jugueteando
a pocos metros y se perdi entre la selva de sombrillas.

-Falta menos de un mes para la navidad, flaquito. Cuidado con irte de
juerga.

-Jaj -hizo l, y se puso serio-. Ya te veo -agreg-. Voy a tu casa a la
tarde.

-Ah, me olvidaba decirte. No voy a estar en la tarde. Tengo que salir con
mi mam.

-Ah, pucha.

-Mejor en la noche -dijo ella, con vivacidad-. A la casa de Mirla.

-Adnde?

-Donde Mirla. Ha llegado de viaje una de sus primas, Ivana, no s si te
acuerdas -le clav muy despacio las pupilas-. T sabes, la navidad.

-S claro, la navidad -dijo l, sonriendo.

Se pusieron de pie y la abraz por los riones, sinti su piel frgil, el
roce de sus senos contra los huesos de su pecho. El calor pareca un ser
vivo. Se besaron. Luego l se puso un polo y acomod la toalla en el
hombro.

-Te quiero -le dijo con una frgil ternura sin conviccin, y todava ella
qued un instante en silencio antes de responder: "Me too".

Cruz la playa sin sentir la arena tortuosa y lleg a casa. Al momento que
su abuela abri la reja y le pregunt, con hasto: "Has visto a tu hermana
por ah", l contest muy rpido "No" y la rebas como un blido, ignorando
el suspiro que grua a sus espaldas: "Pero dnde anda esa chica todas las
maanas". Se cambi de ropa interior y alist el dinero en el bolsillo. Un
anciano en sandalias, con una camisa en la mano, llam desesperadamente a
la abuela; ech a gritar primero y luego a insultarla, con los adjetivos de
siempre, pues no le haban lavado la ropa que usara para largarse al
estadio. Cuando descubri a Ricardo, lo llam por su segundo nombre. Al
ganar la calle, Ricardo vio que nadie lo persegua; respir hondo y, como
si se olvidara de todo, lleg a la casa del chato Andrs, que recin se
despertaba.

Has venido donde tu maestro para aprender los secretos de la vida, so
pajero, a ver por qu con esa plata no te compras un libro, le sonri el
chato levantndose, pero ya una negra, furiosa lasitud se haba apoderado
de sus palabras: estaba condenado a jams compartir la cama con una mujer;
era una certidumbre fsica, una sensacin que no desapareca jams sobre
todo por las maanas, corrrsela ya no era suficiente, necesitaba de ms.
El chato lo atenda con expresin divertida y fue al bao y empez a
peinarse, sin lavarse la cara. l lo segua de cerca, como un aclito, ya
tena diecisis y tena que hacerlo, aunque se quedara misio, aunque salga
quemado con un chancro. No poda perder la ocasin ahora que haba logrado
arrancarle esas cuarenta lucas al abuelo.

-Cuarenta lucas? -el chato le ech una mirada incrdula por el espejo-. El
viejo debe estar loco para haberte soltado esa guita. Con lo duro que es.

-Lo que pasa es que encontr la plata de su entrada debajo de su colchn
-Ricardo hizo nfasis-. Cada semana, cuando va al estadio y se emborracha
porque su equipo ha perdido, mi abuela entra en su maldito estado de
crisis. Siempre retorna como si le hubiesen metido un palo por el culo y se
descantilla con nosotros.

El chato retorn al cuarto. Espolvore talco en sus ojotas y sac una
toalla del cajn. El sol, cristalino, resplandeca en todo el ambiente.

-Yo no he nacido ayer, compadre, a m tu relacin con Patricia no me la
engaas -como un gato, el chato Andrs le cambi la conversacin con un
gaido-. No es necesario que vengas a contarme un rollo para que no me d
cuenta cmo te va.

-Cmo me va qu?

-Te voy a decir una sola cosa y espero que te quede bien claro -adopt una
expresin solemne, cmica-: las mujeres son como los serranos, les gusta
que las traten mal. Si les vienes con palabras bonitas y cojudeces, t
solito te cavas la propia tumba. Tampoco puedes rogarles. Patricia es la
tpica mujer para estas cosas.

-Yo a Patricia la conozco bien -dijo l, de pronto.

-Claro, claro -luego se puso de rodillas y empez a buscar algo debajo de
la cama-. Pero tienes que admitir que has fallado mucho con ella; yo te lo
advert -gir el cuello, un momento, y lo mir de frente-: no me vas a
negar que es una perfecta tarada, una planta. Acaso se dej?

-Creo que no.

-Claro que no se iba a dejar, yo nunca me equivoco -triunfante, el chato se
puso de pie: haba encontrado debajo de la cama una mochilita de plstico,
cubierta de polvo-. Esa tipa todava est pensando en los angelitos del
cielo. Seguramente quiere que la lleves al cine, que le digas cositas en la
oreja. Sabes acaso por qu no se dej?

La TV de la cocina, donde alguien preparaba un guiso pestilente, estaba
encendida. Ricardo se dio cuenta de que empezaban los preliminares del
partido de ftbol. No quedaba mucho tiempo. El chato limpiaba la mochilita
a manazos. Con cuidado meti dentro un Bocn, un walkman y un frasquito con
bronceador.

-Pues porque siempre la tratas bien, no le dices las cosas de frente.
Tienes que tomar el control, compadre, presionarla. Y si se sigue haciendo
la tranca, pues ah mismo se jode y sacas la guaracha. Ya vas a ver luego
cmo solita te busca. En el fondo todas funcionan de esa manera.

-De aqu a Lima es media hora -dijo l, despacio-. Si salgo ahorita de
hecho voy a poder estar para almorzar. Aydame, chato. El viejo no me ha
dado permiso.

-Claro que te voy a ayudar. Pero largarte donde una rufla ahora no es lo
mejor. El primer polvo tienes que ganrtelo a pulso. No vas a hacer el
papel de imbcil.

-Me va a matar si se entera. Slo necesito saber. T me puedes ensear,
eres recorrido.

El chato Andrs lo observ todava un rato, antes de descargarle una mueca
de burla. "Puta, que eres bruto, hijo mo", le dijo, y ri.

Salieron de la casa y empezaron a andar. La cantidad de arena flotaba en el
sopor, a unos centmetros del mundo. Ahora estaban cerca de la torre del
salvavidas. Se distingua un aviso debajo de la bandera: La Municipalidad
De Punta Negra Tambin Est Con La Seleccin. Un puado de gente se
arremolinaba ante el televisor de un kiosco prximo, se oa la esperanza
del comentador deportivo.

De pronto, el chato dijo: "All estn las gemelas Benavides". Ricardo mir
al frente: dos muchachas descansaban sobre una toalla y, turgentes, sus
nalgas estaban puntuadas de gotitas. El chato enfil para el lado
contrario: "Mejor no me acerco, estoy con el short ms viejo y no me he
lavado la boca. Adems Per hace rato sali a la cancha".

Se detuvieron con brusquedad. El chato tir la toalla y se puso los
audfonos. Un momento despus, ya tendido, suspir: "Est bien, est bien,
pero que te conste". Rezong: "Si te lo digo es porque me has obligado:
slo conozco uno, pero no voy hace tiempo. Tampoco necesito, ah. Est en el
centro".

Mientras buscaba una emisora ntida, el chato explic cmo llegar a una
direccin a algunas cuadras de la plaza Manco Cpac. Abra demasiado los
ojos y advirti sobre las lacras del sitio, rateros prontuariados, montones
de basura en cada esquina.

l dio media vuelta y empez a correr.

-Lo que t necesitas es una hembra en serio -sinti que le gritaban, an
cerca-. La prxima te vienes conmigo y nos pescamos dos tramboyitos en el
B&N. Ya ests manganzn, flaco, no te vayas a perder...

Tom la combi y durante el trayecto no movi la cabeza del vidrio, en la
imaginacin todos los hechos los vio ms bien cclicos: a las caricias
preliminares le suceda un amor feroz, nada prctico, igual que las
pelculas. Cuando tuvo la puerta enfrente, volvi en s. Ahora, haba
atravesado el pasadizo vaco. "Debo tranquilizarme, pens; ya estoy aqu,
no puedo dar marcha atrs". Contra lo que pareca, aquella otra puerta no
estaba cerrada, apenas un pedacito de aire separaba la siguiente habitacin
que era un poco menos estrecha que el pasadizo. La luz, tambin de nen
pero ms aguda, pareca haberse licuado en el calor: las paredes estaban
llenas de posters y calendarios y Ricardo se sinti despistado y parpade a
todos lados sin atender detalle, una ventana sin vidrios revelaba la
espectacular avenida catica, e incluso al conjunto de mujeres que estaban
sentadas en el sof y que en un principio no tuvieron rostros, apenas unas
manchas coloridas en los bikinis, largas piernas cruzadas que destellaron
como fsforos. Luego, sorpresivamente, se sinti calmo. Una de ellas, al
verlo entrar, se haba puesto de pie. Tena el pelo desamarrado y le
sonrea. Ricardo record lo que una vez, en una reunin del club, oy
afirmar al abuelo mientras los dems timberos atendan entre carcajadas:
"Toda mujer tiene en el fondo un poco de monja y un poco de puta; est en
nosotros hacer que cada una aflore en el momento preciso". Sinti rabia. La
mujer tena los pechos muy grandes, cados a ambos lados, un cuerpo flaco
que pareca sostenerlos de milagro.

-Servicio completo con todas las poses, mi amor -dijo ella, con voz
melanclica.

l baj la cabeza y vio dos pies pequeitos, apretados en unos zapatones de
taco. Ms arriba, una red de venas verdes le escalaba el vientre.

-Vamos -dijo la mujer, tomndole una mano- Te lo hago rico, amor. Aqu a
ladito. No te apuro. Terminas cuando quieras. Todo est limpio.

-Dnde? -dijo Ricardo, con voz firme.

-A los cuartos del fondo. Te doy tu tickecito, luego te la chupo. Qu
dices.

El resplandor del nen haba cobrado un tono ms real, ms amarillo. En ese
instante Ricardo comprob que la pieza estaba cercada por otras puertas,
algunas cerradas, como en una tmbola. Dos pasadizos oscuros la atacaban
por ambos lados y, aunque aparentemente vaco, el lugar nadaba en una
atmsfera densa, risas y murmullos llegaban desde todos los vrtices.
Ricardo acept. Sigui a la mujer con torpeza, para no pisarle los talones.
Llegaron hasta un pequeo cuartito donde no existan ventanas. Se cerr la
puerta. Pens: "Tendra que largarme de aqu, escaparme de aqu"; mientras
pensaba: "Pero si al hacerlo t me has estado esperando y te acercas
espantada sin querer creerlo pero creyndolo y me pides explicaciones, con
toda la furia del mundo me vas a gritar ladrn, cuervo, o sea que fuiste t
el que robaste mi entrada, y entonces yo te dir abuelito, de qu hablas, y
me hars escndalo en la calle como loco y acaso me pegars porque ya lo
veo, cmo te enteraste, no podremos encontrarnos ms en la playa, nunca ms
vernos en las discotecas y s que me arrepentir pero t tienes la culpa,
te la has dado de santa todo este tiempo cuando sabas que me he estado
quemando por dentro, slo te gustaba quedarte en la arena y mostrarme las
piernas y el resto nada, slo hacer las cosas ms difciles y jactarte
delante de tus amigos pero nunca una palabra de cario, cuervo t, vicioso,
si mi padre hubiera estado vivo te hubiera enseado cmo es que se le da
amor a una familia".

Ricardo se desnud y acomod la ropa en la cabecera. La mujer, que ya se
haba quitado el sostn con una destreza de prestidigitador, lo acost
sobre la cama. Sin rodeos empez a besarle la piel: parti de su cogote, de
sus clavculas, mecnicamente, y as continu bajando hasta que Ricardo
aguant la respiracin. El mundo empez a girar en suaves ondas
concntricas y no pas demasiado tiempo porque de pronto la mujer dio un
salto y se le trep sin misericordia y, encajando, lo apret apenas, igual
que a un beb. Poco despus sus pechos ubicuos saltaban ante su cara y un
halo de caca le invada las mejillas, la boca. Ricardo cerr los ojos, con
ardor.

-Ya? -ella mir hacia abajo, de pronto inmvil.

l se mordi los dientes.

-Ya est -ronc la mujer, con brusquedad-. Ya scalo.

"Qu he hecho", se dijo. La mir con estupefaccin. Ella haba sacado un
lavatorio de bajo la cama y empez a echarse salpicones entre las piernas.
No le qued ms reflejo que el de vestirse. Enfil hacia la puerta cuando,
sin taparse, la mujer se irgui como un fantasma.

-Oye oye -le toc un hombro-. Me olvidaba tu ticket, dselo a la seora de
la salida -rebusc en el bolso y le entreg una especie de boleto rosado-.
Si se olvid de dnde viene y te pregunta, le dices que del cuarto seis.

Se meti el papel al bolsillo y sali convencido de que no hallara la
salida. Avanz imaginando el rostro de Patricia, a quien encontrara esa
noche en casa de Mirla, pero, un momento despus, al tropezar con la puerta
de entrada, pens: "Y si es cierto que el abuelo se dio cuenta y me est
esperando afuera?". Divis la fila de siluetas derramndose como un
tentculo hasta mitad de la calle. La vieja, indiferente, contaba billetes.
Imagin que acaso podra correr. Acaso salir tan rpido que nadie, y sobre
todo el abuelo que era un reverendo ciego, lo notara. Los riones le
ardan. Afuera, la luz del verano lo atont: una pantalla gigante
transmita el ftbol en medio de la plaza; haba una muchedumbre y algunos
ambulantes. En cualquier momento las garras del abuelo le daran caza. En
cualquier momento recibira una bestial patada, obedecera sus gritos.
Cuando cogi la combi de regreso, se sent junto al chofer. Not, por la
radio, que Per estaba perdiendo uno a cero. Haba una mosca destripada en
la ventanilla: se meti una mano al bolsillo y tir el papel rosado hacia
la calle. Respir hondo, temblorosamente.

** Fabricio Escajadillo del Solar
   xfabricio@hotmail.com
   Escritor peruano (Lima, 1981).



=== El estallido ferviente de las rosas      Rogelio Pizzi ================

Anuncian el estallido ferviente de las rosas.
El sopor de las innumerables bestias conjuradas
es ocano de miedo.
No hay sollozo indecente mayor que tu signo
vertebrando esta guerra desmedida.
Tu nervio converge en los diminutos nervios de tus vctimas.

En un extremo del planeta cuatro nias
buscan desmemoriadas sus brazos en un basural.
Sus manos, sus lnguidos dedos, sus uas amapoladas.
Beben la leche vmito desmesurado.
Cuatro nias de tus ojos, miradores de la nada,
anuncian el estallido ferviente de las rosas.

Ya avanza el artificio de los hombres.
El xido corruptor no puede con el metal de la garganta,
no pueden los ladridos tercos, ni la espesura del espanto.
Una llamarada de voces, de pstulas y tornados de acero
anuncian el estallido ferviente de las rosas.

En el cenit del mundo yo te veo,
escribo una nota de estril aguacero para tu sed.
Contemplo los jardines
        mientras a mi lado
                anuncian el estallido ferviente de las rosas.

** Rogelio Pizzi
   pizzirogelio@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Crdoba, 1956). Es Profesor de matemtica por la
   Universidad Catlica de Salta, subsede Buenos Aires. Perteneci al grupo
   literario "El sello, el crneo y la sed". En 1997, Editorial Vinciguerra
   public su poemario Poema previo, en Buenos Aires. Recibi mencin en el
   Premio de Literatura de Crdoba (1997), en el del Crculo de Escritores
   y Poetas Iberoamericanos de Nueva York (1998) y en el Primer Concurso
   Iberoamericano de Poesa Neruda 2000 (Temuco, Chile), en el que
   participaron como jurados Gonzalo Rojas, Miguel Arteche y Jorge
   Boccanera. Poemas suyos integran las antologas Poesa argentina de fin
   de siglo (Vinciguerra) y Crdoba potica, siglo XX (Ediciones del
   Fundador). Ha publicado adems las plaquetas Del ptalo diverso y Breve
   idolatra, junto con el poeta Leandro Calle.



=== Dos historias      Martha Regina Lpez ================================

*** Historia con luna

Y busca en espiral esa maana que se le perdi en el mes de todos los
santos. Revis los amplios bolsillos de sus pantalones, porque ah suele
tener casi todas las cosas importantes, busc y encontr dos facturas
vencidas, medio beso, un horario escolar fuera de uso, los ptalos de un
diente de len y al fondo una posibilidad doblada a la mitad y luego otra
vez a la mitad y despus vuelta un tringulo que al doblarse las orillas
cambindole el perfil y voltendola podra convertirse en barco. La maana
no estaba, supuso entonces que se habra salido como tantas otras cosas
importantes que han rodado fuera de sus bolsillos justo en el momento en
que sus ojos se distraen atendiendo el sentido de los autos que transitan
junto al suyo. Tramita por la tarde la devolucin de esa maana en
especfico, pero en la oficina de los objetos extraviados le espetan que
ah no hay maanas, nunca han existido y que si alguna se extrava
sinceramente dudan que vaya a dar ah. Frunce un poco el ceo y recuerda
que al despertar pens en armar un barco de papel. Pero sucedi que al
querer tomar la maana y subirse al da que le esperaba, se dio cuenta del
grave problema, ya no haba maana. Se sienta en la banqueta con los codos
sobre las rodillas, el mentn en las manos y los ojos en la luna. Cae la
noche y se entristece, sabe que esa maana era importante y ya no la tiene,
y al no tenerla no puede recordar por qu lo era. Ha dejado de ver la luna,
atisba el asfalto y en ese instante se da cuenta que sus bolsillos amplios
estn sufriendo de fuga nuevamente; intenta tapar las salidas pero se topa
con una mano ajena que sostiene los elementos fugados y trae consigo una
sonrisa entera y un barquito de papel.



*** Historia con sol

Abre los ojos sin salir del sueo. Se baa en recuerdos fragmentados de una
vida que ya no vive mientras intenta delinear las verdades de la vida en
que ahora se desliza. Siente en la mano el picaporte de la puerta y
guardando las proporciones se dispone a tomar por asalto el da que
comienza. Tal como lo hizo la maana de hace dos maanas y como lo har
probablemente la siguiente, decide que ese da tambin se ganar el pan
suyo y compartido de cada quincena y as entonces labora las ocho horas
correspondientes. Como lo prometido es deuda y ella es obsesiva, al final
de la jornada ayuda a contar historias recortando pedazos de papel; busca y
encuentra peces con y sin pecera, piernas sin rostros, brazos sin torsos,
cabellos enmelenados, corazones extraviados, una mariposa con alas de hilo
y una que otra mirada perdida que, al encontrarla, aparece muy campante
pasendose sobre una piel, ajena por recin conocida, que entremezclada con
los pedazos de sueo que an la acosaban, le resulta maravillosa. No pudo
ella saber esa noche si se deba a la coloracin delicadamente triste que
bordea esos ojos que la enternecen tanto, o fueron las ganas ondulatorias
que esa piel iluminada le provoca en la punta de los dedos lo que al cabo
de varios soles y algunas lunas le tatuaron el recuerdo entre prpado,
pestaa y boca. En alguna maana extraviada, ella estuvo mirando el cielo y
contaba a la par de las nubes los caminos, cuando se dio cuenta cmo una
brecha con temor de puente se salvaba momento a momento de llegar a ella.
Se qued quieta, cerr los ojos, el signo en su frente se doli y entonces
lo supo. La brecha no la intersectar, porque l con su maravillosa piel a
cuestas an busca en espiral una maana que se le perdi en el mes de todos
los santos, y su equipaje no cabe en el barquito de papel que ella, vuelta
Penlope, dobla y desdobla con esmero en tanto mira el cielo y vuelve a
contar a la par de las nubes, los caminos.

** Martha Regina Lpez
   mrlm75@yahoo.com
   Narradora y poeta mexicana. Textos suyos han aparecido en la revista El
   Cuento y en la plaquette Transfiguraciones (Editorial Lucirnaga).



=== Poemas      Luisa Futoransky ==========================================

*** Foto sepia

As debimos de haber permanecido
con una pequesima imperfeccin que nos hara sublimes, inmarcesibles: el
volado del calzn desparejo
un levsimo fruncimiento del ceo
la piel tan tersa
rivalizando con el primer durazno de estacin

En algn firmamento, as somos.
La casa hermosa, el jardn pulcro

La rueda de la vida brinca, reina
la flecha de la aguja trucada, desde el vamos
pero tanto desmayabas por jugar que girabas la manivela con fruicin
a sabiendas que los prodigios no eran ni de tu voz ni de tu tiempo

un mundo de abrazos y humores exanges fue tu lote
y confundiste gneros, meteoros con planetas,
derroche y derrota, tan vecinos.

Entre los pliegues vagamente celestes zurcidos de la burqa
Detrs de las escarificaciones anidan destellos de soberbia

Aqu y ahora
mi desvencijada mquina de vivir.


*** Lik, la de la foto

Un animal inquieto en su radiante madurez
un manojo de luz que se derrama con intermitencia de faro,
de estrella tan remota.

Y te duermes, nena, con tus juguetes acariciados con largueza
los nombres de ciudades ultramarinas donde pierdes leyes y ceidores
ebria de absoluto en zoolgicos y bazares donde impera desconcierto

Sobria, la foto retiene y revela la escueta timidez
en la arrogancia de algn gesto
En cambio tus lgrimas que nunca dejan presa
asoman detrs de la sombra, las perras
van as, de peasco en peasco, construyendo nido
en la comisura alzada de tu sonrisa
y alojndose en tu repentino desfallecimiento
Un escalofro inextricable revelar, a deshoras
tu melancola,
sin remedio.

Repican los grillos en los llanos del sur.
La ms clida aguarda el brazo de su abrazo y tiene dispuesto para el
asombro, cree, el ms secreto amor.

Desde la otra orilla el remolino parece un sistema solar.
Pajitas, troncos, serpientes de ro, ahogados, bagres y viejas, bronca,
esperanzas, marcos desquiciados; en el estuario, todo vale.
Hasta los hoyos negros del firmamento que no te ofrezco.
Te desgran en las aspas de loas y blasfemias, de crnica y cantigas.
Atrapando nada.



*** Resea

Soy de otra parte, otro cuerpo, otro golfo
Para que me entiendan
para que no me entiendan demasiado
por atajos y digresiones
escribo.
A mano limpia. A campo traviesa.

Vivo por circunloquios, espirales, pidiendo disculpas, permiso. Demasiado.
Tropiezo, desentono, me repito,
adiciono prtesis, me encorvo
heterclita, minuciosa, descuidada
descartando a manotazos, boqueando
con notas a pie de pgina
inverificables.

Desenraizada como tronco de pltano
a merced de la borrasca, puro crter, pura fragilidad
sin saber echar races pero voy
ponindome en escena, fuera de foco,
por lente cncavo o convexo
nunca el del arcoiris nunca el del amor correspondido menos furtivo.

El mnimo denominador comn del dolor es universal
y su raz cuadrada esta nuez, este rub,
que an alumbra, soberbio, secreto, aunque airado
la palma de mi mano.



*** Llanos del sur

los calmos bergantines las flores ms sangrientas los lienzos
de la discordia los panes del milagro

adjetivos y ritos profusamente iluminados
por la luz mala, fosforescente de lo corrupto
se yerguen de la llanura atrs del acero oxidado de sus armaduras
all donde el ganado abona el suelo
pero las simientes olvidan crecer

extensin de la condena soledad es tu nombre
los vientos fatigados se detienen a contemplarse en tus riachos
pampa de la desesperanza
slo tu feroz tenacidad hace que entres
por la puerta grande de la tragedia

*
llano enrojecido
llano del atardecer donde la palabra descubre el secreto
y los pjaros enloquecen de temor

hora en que los elementos son un haz vandlico
un estremecimiento prolongado en el espinazo de los vivos
hora en que los hechiceros soplan las narices de los enfermos
pero no logran felices resultados
hora en que la lejana y la vecindad de los estrechos
confunde aguas y tierras

nete viento
ven basilisco que es tu turno
huye unicornio por las altas gramneas
refgiate en los tapices de las damas
que ya las maderas del presagio
arden en razones de cuidado
y el silencio es un enigma que no predice
un solo da venturoso

**
entre la cima y el valle
el menor esfuerzo, nada agotador
nada que turbe la indiferencia de las tierras llanas

ciudad cuyo medio propicio es la humedad
pulpo extendido, ambiguo y perezoso
tu abrazo es el ahogo febril que impones a los otros
ansiosa ciudad gris
a la que es necesario ganar palmo a palmo la alegra
ciudad de artilugios y espejismos
con su poder agazapado en las tinieblas
contigo los pactos de honor
estn destinados al fracaso
ciudad perdida en estril oratoria
y en la retrica infernal de los posesos
predispuesta de antemano a la condena

cuando las algas se adueen de tu estridencia
y el limo se solace en tus bodegas
cuanto te sumerjas en la noche sin espejos
quin tendr piedad por tu arrogancia?

cuando los peces retiren sus ovas
de los recovecos de tus construcciones
otra vez un ingenuo, un loco, un guerrero
un fantico, un ambicioso, o todos ellos juntos
o alguien con todos y ms de estos defectos y virtudes
erigir un fortn en el desierto
y te llamar de alguna nueva o vieja manera
buenos aires


*** Poda severa

Amor trota con pies de lgamo
chapoteamos,
Sancho

Eso, polvo de estrellas
y nada ms que vanidad.

De ortigas y lianas
sangre derramada y vinos de la tierra
mero espejismo
la mi vida
esta larga marcha
hasta perderte

mi ntimo diluvio
vos


*** Autora en el campus

Con torpeza, hurga en la analoga de los rostros
-extranjera sin remedio-
apara asirse a algo que en forma lejana se asemeje a una raz:
recuerda as las pruebas en el vaso rodeado por papel secante humedecido
donde por fin el poroto germinaba;
pero jams volver a poseer como estado civil el de estudiante
apenas, con un poco de suerte,
podra convertirse en entomloga
que atraviesa los parques
-segn puede observarse en la calcomana-
con su largo, desorbitado vestido de plumas de faisn o de avestruz
su cazamariposas
y una boquilla humeante entre los dedos
porque tal vez su encanto resida en extraer el mayor partido posible
de la extraa mezcla de sus debilidades:
tan absurda como su apariencia de personaje de Hawthorne, George Sand
vampiresa de historieta
y testaruda aventurera del azar.


*** Rima reincidente

canturrea
vocaliza
se golpea el pecho
relata baladas
sempiternos
adioses y fusiones

el paseo martimo
los acordes
los murcilagos pasan rasantes,
no los ngeles.
Quin me referir que no quiero verme
en "el grito" de Munch?

Para existir la pasin exige un testigo
un pasante
la canbal

arma de otoo es
la estrepitosa lucidez


*** Costa de Caparica, cuando cre que

Camino de Lisboa.
Hablabas de nuevo, emocionado, de Celeste, su devocin por Proust y que
habas recorrido mil millas con sus noches por obtener un autgrafo,
palomita, de su mano

Yo no s si alcanc a decirte, para que no lo tomaras como un asunto
personal, que entre beros, lusitanos, Tordesillas ms o menos, bajronse
los conquistadores veinte millones de indios

y todo tan azul, vino topacio, carpaos frescos y crocantes, Vasco da Gama y
Camoens, que anduvo dieciocho aos, el nmero que los cabalistas consagran
a la vida, por Goa y por Macao, y yo, que nunca regresar, lo s, a Java
para poseer un kriss y saciarme de tibia y justa venganza

Una gran publicidad de cerveza en Costa de Caparica, deca:
"All you need is love"

-Viste qu bien -dijiste.
-S -digo
o dije.

Eplogo

Todo llega, todo acaba.
Hasta el aria de Verdi, oh Lisbona, terra amata!



*** Villa Imperial de Potos

El adobe, tendido a desgano,
recupera los hermosos rostros
pobladores de este suelo
historiado en ignominia.

El orgullo se pierde en las manos
y slo subsiste la tenaz comunin
del vender y regatear.

Potos, gran cementerio
afila sus hierbas.

Huid de su aire enloquecido
es demasiado tarde
para devolver a sus ruinas
la antigua y limpia
dignidad que les pertenece.

*
Este aparato de andamiajes extranjeros
me ha agotado hasta el dolor.

Las palabras
se pierden.
Una masa viscosa
me prende los hombros.

Aqu
la Comedia y la Cena
son rituales
sin apstoles posibles.



*** Arte potica

1
El pescador conoce de aparejos, sedales, tanzas,
caas, anzuelos y plomadas.

El pescador sabe tirar al agua
las palabras
que no sirven.


*** Plantas de compaa

De la mata de geranio carmes, frotar una hoja entre pulgar e ndice
envuelta en dulcera, en magia y esplendor
De la mata de elboro restregar la hoja entre pulgar e ndice, embriagada
por tanta fetidez
y seguir pensando en vos

** Luisa Futoransky
   luisa.futoransky@wanadoo.fr
   Escritora argentina que reside en Pars desde 1981. Ha publicado Son
   cuentos chinos (Planeta, 1991), sobre su experiencia en Asia, Lunas de
   miel (Juventud, 1997) y De donde son las palabras, antologa potica,
   (Plaza y Jans, 1998), entre otros.



=== El saco      Jos Gregorio Maita ======================================

Cuando Ramiro Segundo cumpli los quince aos, su madre le encarg el
trabajo pesado de enterrar a su padre en el jardn. Le haba colocado la
pala curtida en cemento y tierra, al lado del enorme pipote donde el agua
recogida por el sereno, la lluvia y el tiempo, albergaba minsculos
renacuajos, que, segn su abuela, serian sapos enormes que serviran para
limpiar la cosecha de primera mano que se encontraba ms adelante, todo con
la condicin de que lo hiciera lo ms rpido posible para que ningn vecino
tuviera la oportunidad de hablar acerca de lo sucedido. Se tardaba en
pensar en el lugar idneo para tal empresa, que a su parecer no era ms que
una prdida de tiempo. Si ya se pudri hace meses, qu tiene de malo
dejarlo donde est?, balbuceo alguna vez, casi entre dientes, cuando en el
mismo instante su madre, con una animal bofetada, le volara un colmillo por
el comentario con la sartn. Decidi hacer el trabajo sin protestar mucho,
despus de una semana de dolor frentico, con la enca que se dedicaba a
sangrar a gotas solo en las noches y lo obligaba a dormir con la franela
ms vieja y curtida de su ropero inmundo metida en su boca desde ese da en
el que dijo lo que dijo. Tom la pala y se dedic a dar vueltas en crculos
alrededor de la casa roda, encontrndose a su madre y abuela en diferentes
lugares, en diferentes ventanas, y en diferentes vueltas. Volvi a su
cabeza la idea de los renacuajos, el agua podrida, los huesos pegados de la
mecedora, que quedaron crujientes del calor propio del clima y la
habitacin marchitada de tanta puerta cerrada y velas en los pies. La carne
seca le destilaba por los lados, dando un efecto parecido a la cascada del
riachuelo contiguo que naca incrustado en la pared de piedra.

El olor rancio del ron vencido no le hizo retroceder como en oportunidades
anteriores, cuando era ms pequeo y su padre le hablaba de cerca,
dicindole, hijo ests grande, hijo qutate del medio, hijo dnde est tu
mam, hijo cmete toda la comida que si me haces parar de aqu te jodo.

Viendo el espectculo ttrico de los huesos curtidos pens que iba a tener
que llevarlos uno por uno hasta el lugar que no haba preparado. Fue a
cavar con rabia y con la enca del colmillo palpitndole, tocndole en
medio de la cabeza una meloda acompaada con las gotas de sudor y los
latidos del corazn. No quiso hacer el agujero profundo, pues bastaba con
arrejuntar los huesos en un mismo saco y colocarlos de manera arbitraria,
sin tanto protocolo. Cuando se devolvi al lugar donde estaba lo que
quedaba el cuerpo de aquel hombre altsimo y redondo, que expela el hedor
de monte debajo de los brazos gigantescos, e intent separar las costillas
del resto, se dio cuenta de la trampa al no poder siquiera moverlo de la
mecedora. Estaba pegado a ella de igual manera que los huesos, hacindolo
todo una tarea ms que difcil. Se sent a pensar en las culebras dormidas
que vea guindando en la ventana diminuta en su cuarto, que lo arrullaban
con las cascabelas y los siseos, y vio el saco viejo, de color tierra y en
perfecto estado que aguard el momento propicio para contener a los restos
impropios del hombre muerto. Lo tom sacudindolo con fuerza y, sin que su
madre se diera cuenta, recogi unas hojas secas, unas cajas viejas,
ladrillos, botellas, tablillas, una silla vieja de montar, haciendo tal
bulto que nadie se atrevera a sospechar. Arrastr la carga pesada con
fastidio y la lanz al hueco esforzndose en su ltimo aliento. As mismo,
antes de tomar la pala otra vez, y empezar a vaciar la tierra sobre l,
llam a la madre ausente que lloraba en las tardes, a eso de las tres, a su
marido mal amado, para que viera su gran obra. Cuando la mujer se le
acerc, le aprob el trabajo con una palmada en la cabeza, y rpidamente
procedi a tomar un envase lleno de gasoil para quemar la habitacin donde
le rindi culto al hombre aquel, con la intencin de limpiarlo todo de
cualquier pava.

Al final, Ramiro Primero fue quemado, y en el ardor de la candela
sobrevivi la mecedora que lo sostuvo por casi un ao, rociada con una
ceniza espesa, de la cual slo su hijo supo la procedencia.

** Jos Gregorio Maita
   jgmpsico@hotmail.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1980), reside en Puerto Ordaz, Bolvar.
   Sus textos permanecen inditos, aunque algunos de ellos estn en
   Predicado.com. Estudia comunicacin social en la extensin Guayana de la
   Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab).



=== Modelo para un solo pintor      Guillermo Aldaya ======================

I

Todo modelo es til
pero cruel.
T sabes lo que duele sentarte ah
de espaldas al sueo
cuando ser imposible ascender a tu huerto
desde la sombra irrepetible de tus vrtebras.
T sabes lo que cuesta imaginar del otro lado
la primavera imberbe
esa pajita al viento que te quieren robar
como si pan del mejor da.
Creciendo la muy flor,
pero a cul ro.

Pero no mudes la pose.
Qudate los minutos que faltan de tortura,
que los muchachos no acabaron
de amarrarte al silencio de sus papeles cncavos.
No te muevas. Que t aceptas el amor
deambulando ms ac del crculo del sexo,
pero si cargas con tu rostro madrugador
a otro punto que no sea el mar de la pared donde te espumas,
entrarn con el arco suicida de tus ojos
los celos,
tan o ms brutales
que diez minutos de tus costillas solas
a merced del grafito.

Que si te vuelves
no respondo de m.



II

Dile a mam
que divid tu ansia en dos
desde el laurel de la primera frase
-y buen narciso como soy
traigo conmigo la parte piedra de los ojos
para rodear la tierra que nos resta,
para el regreso mo, que es siempre a las tantas
y hay escasez de luna en este mundo.

Dile que hago esfuerzos bestiales
sobre el abismo del mercurio
a ver a qu animal de luz se me parecen;
a ver si dejo huellas de su sueo en los mos
para no verme solo cuando te los devuelva.

Dile eso
y todo lo que apartamos t y yo para maana
por bobos, y temerosos de matarnos al nio.
Ya s que sers fiel.
Pero no olvides repetir esas palabras espinosas
que las mams esperan como azucenas el domingo:
decirle, simplemente,
que nos llevamos bien.

O habramos cado
en quin sabe cul crculo
de su amoroso infierno.



III

T que sers piel de manzana
fruta de nadie bajo el ardor
de la vidriera ciega.
T presa oculta
corazn de dalia y hojalata
no consientas que escape al infierno del honor
tu poca cosa.
No. Por lo que ms quieras.
Que la paz del cuerpo recuerda la historia
del tabaco.
Y hace fro esta noche
y mi cama de lobo solitario
es cada vez ms una burbuja.

Date un salto ahora mismo;
aprovecha que es verdad la madrugada.
O amaneceremos con los ojos sellados
por el miedo a nosotros
y hundindonos el corazn a contraluz.



IV

Me quedar sin vasijas verdes de cermica.
Se rompern todas delante de ti
como misiles tontos.
Renunciar al t
a su egosmo;
a la hazaa de no beberme
los icebergs de la sed.

Y ser el tiempo de los virus mrtires
y vecinos decapitados por la envidia.
Porque entrars t por la puerta de alante
y no habr riesgo de morir deshidratado. / Con un beso
nos desbordamos, huimos definitivamente
sobre el pasto. Bajo el espejo
roto de ayer
como una lgrima puesta a secar
en labio ajeno.

Como una lgrima de almbar
entras por esa puerta,
y ya.



V

No llores.
Mira que se van los ojos como peces
a flor de la crecida.
Mira que escapa
la posibilidad del arco iris.
No llores. No largues esa herida
colgada de mis labios.
...
No llores para teir la soledad;
a ese pjaro sin nido y triste
le conozco muy bien. Y no vale la pena.
Y la almohada es un barco sin rumbo
que apenas si nos guarda de las altas horas.
...
No llores nunca.
Y en todo caso
afloja los arroyuelos que te asaltan
aqu en mi pecho,
en este pedazo hondo
de no decir adis.
A que sea yo el culpable
el centro del mundo
el horizonte.

A que te salves del vaco
sobre las tablas de un corazn
que no supiste usar;
o a perecer los dos
en ese anzuelo Saturno envenenado
que no vamos ahora a discutir
quin fue el primero
que lo dej en el agua.



VI

La tarde es un crucero amargo
como satlite diciembre que instalan por encima de casa

Se va corriendo hacia la muerte
el caramelo ilcito
sin olerse el dao del azcar
y me detengo en la frontera / odindome
como idiota posado en su reverso
Ya no habr nadie que tome en serio mis desgracias
y haga maldades por atrs
y me despida
nadie que se deje hacer fotos

Es casi un sueo la tarde velero csmico
y los sueos quiebran de improviso
estoy de paso en ella como siempre

Oportunista se aprovecha de m
me chantajea
me vuelve loco pidindome
permiso para irse

Le doy la espalda
y escapa y hasta retorna un instante
cargada de cartuchos vacos
que intoxican
y cunto ser sin su creciente brillo
sin su garanta de explosin

Voy a comprarle caramelos
bastantes
los har miel despacio sobre el resto de m
y saldr a recibirla con los brazos abiertos

Vamos a ver qu pasa.



VII

-Que seas el nico insecto inmune aun despus de los misiles
-Que nada sustituya tu cohete de propulsor lquido
y rindas viaje lejos
-Que all cambies el agua de tu corazn por basalto
-Y que vuelvas a m de Pascua a San Juan como qusar
o rayo esfrico
aunque entonces yo te haya enterrado
y aunque un robot perro te ahuyente como a extrao
aunque me encuentres solo
pero firme insoportable lastimoso
con los nicos pies sobre la tierra.

      (De Fuera de set, en proceso editorial).

** Guillermo Aldaya
   gpea@furnas.com.br
   rtista plstico, docente y poeta cubano (Holgun, 1953). Ha publicado
   poemas y trabajos periodsticos en numerosas publicaciones cubanas, as
   como el Dicionrio de uso das preposies espanholas (Ro de Janeiro,
   Brasil, 2 edicin, 2003).




=== El epicentro del deseo      Ins Butrn Parra =========================

Apoy sus manos en sus muslos blancos, como despejando el camino de
obstculos, allan el terreno con parsimonia, mientras buscaba la mejor
estrategia para abordarlo, seguro, no obstante, de una rendicin inminente.
Un primer amago de acercamiento desbord, sin embargo, sus previsiones. En
el instante en que su aliento roz levemente los perfiles entreabiertos y
temblorosos de aquella hendidura, y tras un agudo gemido, una inesperada
inundacin aneg pliegues y vericuetos, venas y socavones, haciendo
previsible un rpido desenlace de cuya fugacidad pretenda, aquella noche,
huir a toda costa.

Deseaba vencerla en la ms larga de las batallas, derrotar la premura de
sus caderas, someterla, si era preciso, a la tortura de un acoso
intermitente que derribase, por fin, todas las murallas de su deseo. Quera
esclavizarla a su propio placer y or de su propia boca, como un reo
enloquecido y desesperado a merced de sus verdugos, el ms oculto de sus
pensamientos.

Decidi, entonces, una sabia retirada a tiempo. Se incorpor y musit su
nombre a la altura de sus hombros. Cada fonema resbal por su piel como
gotas de aceite en una losa ardiendo, cayeron por entre la regata de sus
pechos henchidos y expectantes. Acerc sus grandes ojos enmarcados a su
odo y, mientras rebuscaba con su lengua los ltimos indicios de perfume
incrustados en su cuello, mordisque el lbulo bellamente adornado y
susurr: Dime a dnde tengo que ir, guame t.

Ella sinti que su voz se ahogaba en el fondo de su vientre, que sus
palabras se perdan a medio camino entre su sexo y su garganta y que su
corazn bombeaba tan fuerte que silenciaba los fracasados intentos de su
cerebro por enhebrar una frase. Incapaz de articular respuesta alguna,
presa su voz de un incesante jade, tom entre sus manos aquel rostro de
grandes ojos enmarcados, le acarici los labios con la yema de sus dedos,
se ara, hasta el lmite del dolor, las mejillas y el pecho con su barba
hiriente y empuj, sin misericordia, aquella cabeza imponente y severa
hasta el epicentro mismo de su placer.

Reclin el cuerpo hacia atrs mientras esperaba la entrada en sus dominios
del suave aguijn de cuyo veneno deseaba morir en aquel mismo momento,
suspir al sentir la primera gota de saliva acercndose a la espesura de su
sexo, creyendo que, por fin, se fundira en su interior como mantequilla
ardiendo. Sin embargo, un inesperado susurro la arranc de nuevo de su
sopor: "De veras quieres que llegue hasta aqu?". Pues ensame con tus
manos lo que he de hacer.

En medio de su desesperacin, ella empez a acariciarse bajo la atenta
mirada de aquellos grandes ojos, intentaba arrancarse a s misma el placer
que l le negaba. Dibujando pequeos crculos con los dedos de la mano
derecha mientras separaba con la otra cada uno de los cortinajes, recorra
todas las posibilidades de excitacin, tanto ms grande cuanto ms
observada se senta; jadeaba con mpetu, casi hasta la splica: Por favor,
ven.

Pero l continuaba su tortura; una vuelta de tuerca ms y ella dejara caer
el lastre de todos sus temores, se abandonara por completo y sus deseos se
escaparan de su boca como escupitajos de lava, arrasando todo cuanto
encontrara a su paso.

Aunque todo guardaba un gesto reconocible, aquella noche no se asemejaba a
ninguna otra. Buscando un atisbo de realidad en donde cobijarse, ella
repas sus manos -la misma lnea central en donde habitaba desde haca
veinte aos-, el vello rizado de su pecho en donde anidaban sus caricias.
Sin embargo, se sorprendi de la morbosa mirada que la persegua y de la
lujuriosa complicidad que su cuerpo le devolva. De alguna manera, pareca
como si aquella noche se hubiera agrietado la campana que encierra los
sueos y sus fantasas revolotearan por la habitacin intentando aduearse
de las tristes almas que los alimentan.

Busc asidero en su cuello hasta alcanzar su boca, atrap sus labios
jugosos y enred su lengua con la suya en un nudo fortsimo, slo la
necesidad de respirar le deshizo de l. Quiso besarlo de nuevo, ligar sus
amarras entre su paladar y sus dientes, pero l se escabull de entre sus
manos y huy, inesperadamente, hacia un pequeo rincn de la estancia
abierto al exterior por una gran balconera florida.

Desconcertada, sinti cmo el rumor nocturno de la calle penetraba el
espacio, bandadas de sirenas y voces ajenas recorran su piel que haba
quedado sbitamente desvalida, a merced de un vaco incomprensible.
Vindolo all, de pie, altivo, iluminado su rostro por la amarillenta luz
de un nen callejero, ella se deleitaba observando las medidas de su torso
desnudo, el grosor de su entrepierna que an permaneca oculta bajo los
pantalones, como queriendo demorar el momento de su aparicin estelar.

Sin duda aquel hombre era el suyo, veinte aos de amor le permitan la
certeza. Pero aquella noche, quizs, tambin era alguien ms, un rostro con
dos perfiles, una presencia desconocida y turbadora que se haca eco de sus
gestos y sus palabras, un aliado que se ocultaba en la sombra atendiendo la
seal para entrar en escena, un cmplice generoso con el amor de otros.

Vencida, por fin, por la tensin que la devoraba, musit: Est bien, t
ganas.

Tendi su brazo lnguidamente, dejndolo caer por encima de las sbanas, y
una mano de dedos finos y amorosos acept su invitacin.

Ambas se reclinaron sobre los cojines, con indolencia, sucumbiendo a la
ingravidez que provoca el estallido de la excitacin. En pocos minutos, sus
caderas quedaron presas de unas manos nuevas, su cuerpo entero se abri en
canal y por sus muslos blancos resbal una melena dorada, cual lnguido
velo de novia sobre un tocado pursimo.

Con la mirada ebria de placer, ella balbuce: Aqu, aqu est el epicentro
de mi deseo. Orgulloso de su victoria, l la bes en los labios.

** Ins Butrn Parra
   ibutron65@hotmail.com
   Profesora de lengua y literatura hispnicas (Espaa). Licenciada en
   filologa hispnica, estudiante de segundo ciclo de humanidades y
   graduada en el postgrado sobre redaccin online y recursos multimedia.
   Ha colaborado en revistas literarias, preparado informes para el
   Instituto de Sociolingstica y diseado y escrito los contenidos de una
   web. Cuentos suyos han sido publicados en Internet, en revistas como
   Lletra, JoEscric.com, YoEscribo.com y en el sitio sobre Terenci Moix
   (http://www.sioquedi.com/terenci).



=== Poemas      Daniel Alejandro Ortiz Rifo ===============================

*** Destino

Respiro azufre y llamas, y me inflamo internado en memorias,
en temperaturas de abrazos y besos perdidos,
sobre incendios nocturnos, sobre oscuros claveles mojados,
sobre el gemido de pobres rosas blancas sacudidas en mi mesa,
sobre la ms porfiada luz que habita en la carne
y en la sangre de este loco mundo nuestro.

Cunto ms? cunto menos?:
el viento del sur aviva su rojo movimiento,
y el fsforo amanece envolviendo mi pacto imperfecto,
haciendo de m leo frgil y seco
expuesto al ardor del amor o al loco atrevimiento de la sangre.

El auxilio celeste invoco,
y l me mata y me lanza rostro en tierra con su lluvia intempestiva,
y en su ayuda mi barro arde como la vieja herida del alma
que niega arrancar de m esta entendible inquietud:
ms me daa, ms me vive; ms me muero, ms siento.

No, no puedo estar tan equivocado!
porque si al fondo de la tierra he bajado
despus del arduo trabajo mortal,
mi largo camino an se contenta en la cruz
y los reposos que otea en su distancia.

Y yo grito con mis ojos apretados:
aqullos que ignoran el silencio,
aqullos que no saben de agonas ni de muertes;
vengan a mi lado a conocer este calor persistente;
vengan y aprecien en mi fuego aquello
que les falta para sentirse vivos como yo!

Vengan a verme vivo al amar y al pecar,
al sanar y al morir en mi muerte naciendo.

S!, porque mi vida ms que ma es del amor y del pecado:
en el mar, en el cielo, en el bien, en el mal
y en todo lo que eso me ha dado
para no sentirme equivocado, sino libre y amado.



*** tomo

Del alto carruaje silvestre caen las frutas maduras
en las anchas zanjas del arte intempestivo,
y en la tierra la vida salvaje sigue machacando sin frenos
su continua intervencin revestida de azul.

Se sucede y multiplica en las grandes baladas nocturnas
lo que ha sido inexplicable para siglos y leyes humanas,
y el incienso molido prepara hoy su alucinante vuelo
y el serio deseo de repetir su calurosa manifestacin patriarcal.

Las frutas maduras estn en mis manos
tiendo con vapores su fundamental misterio,
y junto a ellas se cuelan el vino y el pan
por las mltiples rendijas del sueo.

Todo viene brincando como un tomo
envuelto en su desesperado milagro,
dispuesto l a estallar su programacin
en el territorio del fuego aguardando en las brasas.

Abren la profundidad del pecho prematuros latidos
de un adorable sistema de besos y abrazos
capaces de encender con su color
la mutacin expectante de la piel...
...dichosa la piel en mi memoria desgreada,
en cuyos labios sensitivos se dibuja
la vertiginosa precipitacin de los espasmos.
Dichosa el alma que ignora la luz abatida por las nubes
y disfruta la coronacin de su mullida capital nocturna
junto a peces y algas transparentes.

Siguen las frutas donando su jugo,
y en esta febril bebida de dioses
escribo embriagado y aturdido en cada vertical,
proyectando cuerpos desnudos en las diversas inmediaciones del aire.



*** Cpulas

Al tronar el relmpago del verso que ilumina
la surea magnitud de este otoo,
llegan las cpulas audaces
abriendo paso a la fragancia
de intensos besos terrestres.

Llega el polen con su corazn mojado
en las estancias del norte,
espera en el sur el obrero de los versos
la dulce oferta de la abeja en sus patitas.

As celebramos la espera, el trabajo,
el sacrificio, la miel y el pan.

Bebamos, pues, amada ma,
el vino guardado en las bodegas,
y ahora que la lluvia ha limpiado el aire
y abunda el oxgeno de las ardorosas hazaas,
encendamos la lucha y el sudor
hasta encontrarnos desnudos en la luz de la maana.



*** Enredo amarillo

Llegar el instante bendito en que el fsforo aumentado
quemar zapatos, cinturones y locos relojes.
Los botones, entonces, saldrn batiendo la emigracin
de sus redondas alas lejos de la herencia y del nido.

Llegar el da anhelado, cuando la bengala
salte aclamando su luminosa pirotecnia,
y empuando su afilada alegra
en la cmplice presencia del petrleo
arrasar camisetas, pantalones,
ombligos y gordas agendas.

Desembotellaremos, entonces, la energa contenida
en el vino dorado y encerrada en la genial imaginacin.
Habr que desempolvar tambin el costo y la materia
de tan deliberada inspiracin del espritu.

Desencuadernaremos, aun ms, la celulosa confeccin
y la imperfecta resistencia del extenso calendario urbano
que apunt en su alma el da del dulce delito.
Arrancaremos sus hojas, una tras otra, beso tras beso,
hasta agotar en la pasin el orden perfecto
de los inocentes nmeros sorprendidos en la noche.

Primavera, verano, otoo e invierno sern en medio nuestro
la increble estacin inventada en el secreto.
La geografa, toda inevitable, ir levantando su espalda
con hojas amarillas repartidas en las sendas de este otoo preado,
y en medio de tantas lminas de oro crecer un fantstico fuerte
de troncos ancestrales cruzando con su savia explosiva
las delicadas fronteras de la vida.

Mis races intervendrn con romnticas vocales
el hmedo seno en tu tierra,
y desde el fondo del tero habitado
explotar el poder del fuego multiplicando anchos ros azufrados.

Habr sangre y vida. Habr piel contra piel.
Habr dulces palabras arrullando en los labios,
y nuestras slabas coquetas vagarn inventando
mil corazones en la periferia del odo,
hasta morir todas ahogadas en el huerto en donde crecen
y entregan su vida los besos prohibidos.

Habr un encuentro de cuerpos desnudos
asumiendo su mundanal pobreza;
y en medio de tan alborotado hacinamiento
guardaremos las caricias en este pedazo de otoo,
esperando el momento indicado en que volvamos a empezar
con la ayuda de un nuevo y romntico beso.



*** Vrtigos

Apenas el dolor permite recordar cmo fue mi vida ayer:
cmo mi corazn rugi con la inquietud del ms poderoso cicln.
Este da soy navo a la deriva, una hoja entregada
a fros vaivenes de una enorme tempestad de desengaos.

Viajo envuelto en locas direcciones,
velocidades y arrugados vrtigos de plomo.

Desencadenados estn todos los dolores!
todos los flacos atributos de la muerte!

Ha muerto el Rey! Qu terrible noticia!

Ha cado de su trono, tal como cae un vago elemento descompuesto.
Cubran pronto mis ojos con un ptalo de auxilio azul!,
no quiero contemplar la mortandad en mis manos,
ni el gris hechizo que deforma mis caballos y tropas,
ni el duro sendero de piedras que va manchando mi herida
camino al hospital que hierve instalado bajo grandes nubes negras.

Que vengan, por favor, el silencio y la noche,
que lleguen con su cerrada y efectiva terapia!
Mi corazn slo quiere dormir!



*** Lenguaje

Yo dibujo un preciso camino en los estambres de la tierra,
y en mi contundente paso canto el lenguaje
de la lluvia que humedece mis zapatos:
y esto me sucede porque vivo convencido
de que el crudo invierno de mi patria
jams se ha desocupado de m, y despus del peso de su fro mensaje
brillar la promesa de que pronto el sol entibiar
la tierra y el agua de mis manos,
y todo con el fin de recibir la primavera,
su perfecto arco iris y un genial regalo de colores.

Y cuando lleguen a mi barro su sonrisa y sus palabras,
un verde instrumento establecer el sonido nuevamente en mi ventana:
sin desiertos ni vanos apetitos.
Sin la sombra que fue subiendo y cubriendo con penumbras
mi escolar diccionario amarillo:
ese libro lleno de palabras despeinadas,
slabas que soltaron cartas y crecieron escondiendo sueos
bajo la cndida humedad de mi cama.

Y maana, otra vez, como la luna en las alturas
de los versos, mi corazn arder con las estrellas
que brillan para todos los amantes que se atan azules de amor
en los clidos jardines de la noche.
Y con mis manos repletas de canciones,
amar la vida dndole mi vida al amor.



*** Nombre

Mi nombre es Daniel, y no puedo pasar un solo da
de mi elctrica existencia sin recordar que me llamo Daniel.

Mi nombre ha sido siempre inquieto;
ha pasado largas travesas de su vida
viajando entre el cielo y la tierra,
acarreando sencillas canciones de agua
y aplausos de luz o tierra vegetal.

Mi nombre tiene los nmeros y el incansable movimiento de un reloj:
se contenta cuando en el canto cierro repentinamente los ojos
para reposar el da, y se alegra tambin cuando alzo
mis robustas cejas atendiendo a las horas
que asoman su nariz ardiendo en la distancia.

Algunas veces mi nombre tambin ha perdido su noble identidad:
sobre todo cuando en la hora nocturna
han llegado extravagantes pjaros picoteando silbidos y sueos,
todos con artes de Daniel y de nombre.

Sin embargo, yo no puedo ser lo que soy, sin mi nombre,
sin su color de paz y su olor a guerra,
sin el latido blanco que vive encendido en el alma bendita
de la harina interpretada en su sonrisa del pan.

Yo no puedo ser yo sin el luto de mi nombre,
parecido al rumor del carbn oculto en las entraas de mi pueblo,
que revienta su oscura energa revelando su gris homenaje
a las altas rodillas del sol sobre los cerros.

Mi nombre compr hace muchos aos las alas infinitas de un sueo,
y en l va elevndose hasta el silencio ms alejado del cielo.
Y como un rugido presente en las cumbres terrenas del invierno,
vuela desnudando su vrtebra, su marcha en el horizonte de los ojos,
y luego vuelve depositando sus respuestas junto a mis zapatos,
los mismos que caminan conmigo mis caminos cada da.

** Daniel Alejandro Ortiz Rifo
   sinago33@hotmail.com
   Telogo y poeta chileno (Curanilahue, VIII Regin, 1968). Reside en
   Santiago de Chile.



=== Velox velocis      Daniela Rojze ======================================

Fue velox velocis cruzando el campo por la carretera. La longitud de sus
patas toda estaba en movimiento y daba gigantescas zancadas. Desde un
borde, una vieja viejsima lo vio pasar y comenz a carraspear suavemente,
fue subiendo de tono y profundidad llegando finalmente a una risa
desenfrenada. Pero cruzando velox velocis no lo alcanz a escuchar, porque
pas tan rpido que fue muy rpido, demasiado para or una risa o ver a la
vieja morir de risa, por fin dijo la vieja y se qued dura como uno de los
postes de madera altsima y esculida que marcaban el lmite dejando
espacios desparejos e irregulares. Todas sus patas tocaron el suelo y
levantaron polvo de nubes rojizas y secas. Desapareci la vieja disuelta en
la sucia polvareda. Igual hubiera desaparecido pues qued tan atrs en la
carrera infernal del velox velocis. Qued tan atrs. Las plumas se
desparramaron por la descontrolada carrera, para disgusto de cualquiera que
hoy era nadie o casi nadie porque una vieja muerta no llega a nadie. Y si
se re, peor. Y si hubiera cantado peor que peor. Pero ya estaba tan, tan
lejos y tan atrs que no vala la pena. Es muy desparejo, as, bajo un
cielo abombado. Sube, baja la presin, mnima. Y la vieja seca, seca se
eleva como semilla en el calor sin viento. Velox velocis ya dio una vuelta
y est de vuelta desparramando plumaje denso y gris en la carrera.

Las cuatro mujeres desempolvaron su pelo envuelto de odio por velox
velocis. El peluquero guard sus sabias advertencias para otro da, un da
con viento pero sin carreras. Siempre es as cuando cruza y vuelve. Los
billetes ajados zapatearon un malambo triunfal en sus bolsillos y cayeron
rendidos por el calor inhumano. La nube envolvi la casilla y los altos
peinados recin nacidos que salan. Las intrpidas patas tocaron el suelo y
volando a los saltos taparon el cielo amarillo y rojo que absorbi las
lgrimas de las emperifolladas. Pas como un viento o como un huracn y
desapareci corriendo velox velocis. El calor desarma la realidad del
desierto y eleva la imagen de velox velocis. Las bocas se abren y el polvo
anida para siempre en las lenguas. Es que as ha sido. La carretera se fue
y los peinados se petrificaron. La presin menos menos y salen volando. Y
se van desatornillando. Como enormes tornillos. Y no hay nadie nadie y las
plumas vuelan y no son las mismas. Se aliviana un poco velox velocis que de
a ratos salta y de a ratos corre pero nunca jams despliega las alas. Y ya
est tan lejos y todo qued atrs y ya no hay justicia, reza un panfleto. Y
el corredor ya viene y ya est de vuelta sembrando rezongos entre las
viejas.

Las manos transpiran, resbalan y se sueltan. Nada tuvo que ver en esto
velox velocis que pas tan lejos, por la carretera. El sol est arriba del
mundo. Si la arena brilla es que est muy seca. Es muy desparejo, as, bajo
un cielo abombado. Y no se ren. Peor. Son dos en la duna y se alejan
juntos pero ya transpiran, resbalan y se sueltan. Ven el remolino que pasa
y se va, y vuelve y se va. Y los sombreros de paja que casi flamean. Aunque
estn tan lejos. Tocarse es peor. La vieja se re. Esculida y dura,
perpendicular como el sol. El rojo vivo de las cabezas desnudas se est
apagando. No se quieren tocar. Nunca ms. La carretera se fue pero el que
vuelve siempre es velox velocis, sin levantar vuelo, pero sin parar.

** Daniela Rojze
   drojze@yahoo.com
   Narradora argentina (Buenos Aires, 1967). Licenciada en Letras. Residi
   unos aos en Israel y actualmente en Canad.



=== Poemas      A. Morales Cruz ===========================================

*** Documental naranja

No s qu otra transformacin sufrir: escurrido, colgado
parado en dos tiendas con la pgina en la mano

El libro de historia slo cuenta eso: historias abigarradas
Como los buses repletos de gente en insomnio
Escupen al cielo   huelen a tornillos     son historias de autobuses

Y dicen:
Debajo del rbol las naranjas
En las naranjas el rbol naciente

La tierra en el rbol es una transformacin si decidiramos talar
tumbar

El amor es ms sencillo: no lcido
serio       compacto         sino
saturno      cclico           desdibujado
es la lluvia corriendo en la ventana
un deportista corriendo en la hierba           gratis
y esperanzado



*** A la izquierda de sus televisores

Sigo por los holocaustos.
La isla suea con un mar rodendola.
Para que exista, levanta una arquitectura verde
en forma de zapato
La isla como un pezn atriangulado
y todos los das que flotan
y por entre los peces los ojos de Nuvia

El vientre del pez es el cielo
bocabajo de la isla

Dinamitacin consecutiva
Brecha de ruinas de arroz
Ventana por donde se mira al mar o el mar
mira la isla
Sinn oyendo walkman en el Ch



*** Intemperie

No s, qu otra noche ni qu ocho cuartos
Slo la vi por la ventana, pas ilesa y oscura
Era oscura entre los dientes afilados
Moribunda como la mata inerte
atravesada en el peor charco descubierto

No s, este es el mundo que vine
Y este es el mundo que dejo
Todo es una mierda de punta

** A. Morales Cruz
   morales37@cwpanama.net
   Narrador y poeta panameo (Panam, 1952). Ha recibido el Premio
   Universidad de Panam, el 2 lugar en el Torneo de Poesa de Verano Inac
   1982, el Premio Municipal de Poesa Len A. Soto, el Certamen Nacional
   de Cuento Csar Candanedo 1994 y una mencin honorfica en poesa del
   Premio Nacional Ricardo Mir (1996). Ha publicado Esta primera vez bast
   la sal (Universidad de Panam, 1978) y El crculo, la grieta (Editorial
   Signos, 1996). Poemas suyos aparecen en la Antologa de poetas jvenes
   de Panam (1982). Ha publicado textos en diarios, revistas locales y
   pginas electrnicas.



=== Dos cuentos      Cecilia Lartigue =====================================

*** Despacito

-Afluencia mxima de vehculos. Evite viajar hoy por las carreteras
nacionales.

Mateo sonre con sarcasmo y apaga la radio.

-Buen momento para anunciarlo, comenta para s mismo.

-Seguramente lo avisaron en la televisin ayer, pero preferiste ver la
pelcula, responde su mujer con la voz adormilada. Recarga su cabeza en el
asiento y vuelve a dormirse.

A Mateo le molesta ser l quien siempre conduce, mientras su mujer duerme
tranquilamente, pero sabe que no existe alternativa. Su mujer conduce mal y
las carreteras europeas le causan terror.

Mateo avanza un poco ms y, pasando una curva, tiene que frenar sbitamente
porque el auto de adelante ha hecho lo mismo. Alcanza a ver una fila
interminable de vehculos totalmente parados.

-Ojal que sea un accidente para que, cuando menos, haya valido la pena el
atorn.

Lo ha dicho en voz alta, aun sabiendo que su mujer podra recriminarle
nuevamente su frialdad ante el dolor ajeno. De manera intil, Mateo ha
intentado explicarle que son slo bromas.

Pone la palanca de velocidad en punto neutro para dejar que el coche avance
solo por la pendiente. Mira por el espejo retrovisor. El automvil de atrs
se ha pegado al suyo, intentando presionarlo para que se desplace ms
rpido. Puede distinguir al conductor y a una mujer a su lado.

-Ni modo. Tendr que empezar a confiar en la fuerza de gravedad -dice con
una sonrisa.

Alto total. Mira alrededor: nicamente campos de cultivos, como en toda
esta zona de Francia.

-Afortunadamente tienen pueblos hermosos porque el paisaje natural es
francamente aburrido y de natural tiene poco.

Mateo no puede evitar comparar los paisajes silvestres de su pas con esta
monotona europea, en donde cada centmetro cuadrado ha sido alterado por
el hombre. Nada queda por descubrir: en cada rincn hay, cuando menos, una
vereda.

Se forma un nuevo espacio hacia delante y Mateo quita el freno. Por el
retrovisor observa al conductor del automvil de atrs desesperado porque
Mateo acelere, pero l no est dispuesto a meter velocidad y tener que
meter el clutch cada tres segundos. Lentamente su auto empieza a avanzar.
El conductor de atrs da un golpe en el volante y gira la cabeza hacia su
mujer. sta sonre y le da unas palmadas en el hombro.

Alto total nuevamente y el tamao de la fila sigue siendo incalculable.
Mateo mira a la mujer del conductor. Ya no sonre pero mira plcidamente
por la ventana lateral. A Mateo le causa gracia saber que lo que observa es
la imagen invertida de la mujer y que de frente podra ser menos agradable.
Mateo mira a su mujer y compara su gesto de molestia con la mirada
tranquila de la de atrs, aun cuando calcula que la suya es un poco ms
joven y hermosa. Decide que la mujer de atrs se llama Natalia. S, aunque
sea francesa.

Natalia ha girado el cuerpo hacia el asiento trasero, en donde parece
acomodar algo. Mateo trata de levantarse un poco para identificar ese
objeto, cuando el conductor de atrs toca el claxon.

La fila ha avanzado algunos metros. Esta vez la pendiente es menor, as es
que transcurre ms tiempo para que el auto comience a avanzar. El conductor
vuelve a tocar el claxon y hace una seal con los dedos para exigirle a
Mateo que avance ms rpido. Natalia se enfada con su marido. Mateo se
complace por haber encontrado en ella una aliada. Espera a que el auto se
detenga solo y con calma pone primera. Mira nuevamente a Natalia. Ella lo
mira por primera vez, con gesto de curiosidad. l sonre pero no recibe
respuesta. Piensa que es poco probable que ella haya logrado percibir su
sonrisa en el espejo. De todas maneras, se siente complacido por haber
logrado establecer un vnculo con ella, aunque seguramente nunca vuelva a
verla.

De pronto, ella gira rpidamente el cuerpo hacia el asiento posterior.
Mateo nota que algo se mueve all. Natalia lo carga y lo lleva hacia ella.
Es un nio pequeo, de unos dos aos. El conductor le reclama algo y ella
ni siquiera lo mira, sino que abraza al nio. El conductor intenta
arrebatrselo para ponerlo nuevamente atrs. Ella no lo suelta. El nio
comienza a llorar.

-Pero ni siquiera estamos avanzando. Qu importa que lo lleve con ella?
-dice Mateo un poco molesto.

-Que se lleve qu cosa, quin? -pregunta su mujer, confundida.

-Nada. T durmete -le responde con severidad.

Mateo imagina que abre la puerta del copiloto, empuja a su mujer hacia
fuera y va por Natalia al auto de atrs.

-Otra de mis bromas de mal gusto -dice sonriendo.

Vuelve a mirar hacia atrs. El nio ya est en el asiento posterior.
Natalia mira hacia Mateo con un gesto de frustracin. l sacude su cabeza
comprensivamente. Ella sonre con tristeza y voltea la vista hacia la
ventana lateral.

Mateo mira hacia delante. Aparece una seal que indica la confluencia con
una super carretera a 200 metros. Entonces se da cuenta de que el trfico
se debe al entronque y no a un accidente. Sabe que no tomar ms de cinco
minutos recuperar una velocidad decente.

La fila comienza a avanzar con mayor rapidez. La pendiente es nula, as es
que Mateo se ve obligado a meter velocidad. Decide poner primera. El
conductor pega su automvil al de Mateo y comienza a acelerar, dndole
empujones.

-Qu pasa? -pregunta su mujer con una voz recriminatoria.

-Nada, que el de atrs quiere que vayamos ms rpido -le responde con
cinismo Mateo.

-Pues pon segunda. No nos metas en problemas. Ni siquiera hablas francs.

Mateo la ignora. Quita la velocidad y deja que slo la inercia mueva el
automvil. A una velocidad imperceptible logra llegar hasta el coche de
adelante. Mira por el retrovisor. El conductor est abriendo la puerta,
furioso. Mateo supone que vendr a gritarle y se siente complacido de no
entender el idioma. Natalia jala a su marido del brazo, primero molesta y
luego suplicante. El nio est parado en el asiento posterior, llorando. El
conductor cierra bruscamente la puerta, le da una bofetada al nio y le
grita algo a ella. Mateo est seguro de que, si su mujer no estuviera en el
auto, Natalia se ira gustosamente con l.

La fila se mueve nuevamente, tomando mayor velocidad cada vez. Con
resignacin, Mateo pone primera, segunda, tercera. Ha entroncado con la
super carretera. Permanece en el carril de baja velocidad para ver por
ltima vez a Natalia y hacerle saber que la entiende, que a l tambin le
gustara irse con ella. El conductor lo rebasa tan rpidamente que ni
siquiera alcanza a verla. Una vez adelante, se abre la ventanilla de
Natalia. Mateo saca rpidamente su mano para despedirse. Con gran
entusiasmo, observa que Natalia tambin est sacando la suya. Alcanza a ver
que un dedo sobresale de los dems. Se da cuenta de que le est haciendo
una seal obscena.

-Te lo mereces, por andar hacindote el machito -dice su mujer
burlonamente, antes de acomodarse para seguir durmiendo.



*** Relatos

La fotografa cay con la emulsin hacia abajo.

Entonces le toca a Antonio leer en voz alta. Acomoda la cabeza en la
almohada, levanta el libro y comienza. Adriana se ha acostado junto a l y
recarga la cabeza en su hombro. Procura poner atencin en la lectura: "el
fuego ilumina parcialmente la habitacin del conde O'Fingal. A los lados de
la chimenea se encuentran dos leones de plata y sentado ante una mesa est
el conde, quien mira hacia el fuego con un gesto de gran consternacin...".

Adriana recorre la vista por el brazo de Antonio y se detiene en un lunar
que no haba observado antes. Irreflexivamente lo toca. El brazo se retira
ligeramente. Adriana se da cuenta que ha perdido el hilo de la lectura. Se
pone los anteojos para leer el ttulo del libro y encontrar en ste una
clave de la trama. Se intitula Relatos. Concluye que ms vale poner
atencin.

Antonio lee un dilogo que corresponde a una discusin entre el conde de
los leones y un marinero. El primero le reclama "el sufrimiento que le has
infligido a la infortunada mujer". El marinero sale rpidamente de la
habitacin. Adriana supone que se trata de un hijo que hace sufrir a su
madre. Cuntas veces ha deseado ella tener un hijo? Lo han intentado pocas
veces y para lograrlo normalmente es necesario tener relaciones sexuales y
sa no ha sido la fase ms exitosa de esta pareja.

Adriana se reacomoda bruscamente puesto que se da cuenta de que nuevamente
ha dejado de poner atencin. Ya no hay dilogo, "el conde mira
nerviosamente a travs de la ventana. El mar se agita bruscamente y el
cielo se ha cubierto de nubes que se desplazan con gran velocidad". Adriana
detiene su mirada en la fotografa que est en el suelo. Le parece
simptica esa manera que tienen los dos de echar las cosas a la suerte: si
el objeto cae boca abajo, pierde Antonio.

Otra vez ha perdido el hilo de la narracin. Acerca su cabeza a la de
Antonio, suponiendo que al aumentar el volumen de su voz ser ms difcil
distraerse. "Ha concluido la carta. Con mano temblorosa, dobla y sella el
papel, entregndolo a continuacin al emisario". Adriana est segura de que
es una carta para el hijo, tal vez pidindole que regrese a consolar a su
madre. Le llega el olor de Antonio, un olor dulce que siempre le ha
agradado. Sopla suavemente en el cuello para ver si hay alguna reaccin y
Antonio deja el libro. Nada, la lectura no se interrumpe.

Adriana siente un codazo en el costado. Al ver la cara de Antonio, se
percata de que no ha sido intencional, sino que el relato est en su parte
ms lgida. El conde de los leones grita, o cuando menos Antonio lo hace,
"El Rey ha recibido mi informe? Esta vez no hubo demoras? La repuesta
apenas se escucha: 'Su alteza est enterada. La flota se est preparando
para buscarlo' ". Adriana se alegra de haber captado la esencia de la
historia: En la carta el conde le peda al rey que buscara a su hijo. Y si
aceptara esta vez el caf? Cunto ha insistido ese tipo! No dejara a
Antonio pero, qu tal acostarse con aqul?

La lectura se ha interrumpido. Adriana voltea bruscamente creyendo que
Antonio se ha percatado de su distraccin. En realidad se haban pegado las
hojas por lo que no poda voltear la pgina para seguir leyendo.

"Camina en crculos por la habitacin, preguntndose si alguna vez
concluir la pesadilla". De pronto decide dejarle el caf a la suerte. Se
quita discretamente el reloj y lo coloca en la orilla de la cama.

"La sangre tie el lado izquierdo de su uniforme. La cabeza mira
insistentemente hacia el mar". A Antonio se le quiebra la voz al decir "ha
sido una empresa dolorosa". Adriana siente pena por el conde: al final s
encontraron al hijo pero ya muerto. "Se arrodilla junto al cadver del
joven, toma el puo de su espada y la clava con fuerza en su abdomen. La
concurrencia grita en signo de aprobacin". La historia ha concluido.

Antonio cierra el libro y permanece pensativo unos segundos. Adriana empuja
suavemente el reloj.

-Qu te pareci? -pregunta Antonio con cierta impaciencia, mientras estira
el brazo para apagar la luz de la lmpara.

Adriana gatea tanteando el suelo por la orilla de la cama para encontrar el
reloj, mientras responde:

-Bien, aunque apualar as a un hijo muerto es un poco morboso no?

-No era su hijo. Era el amante de su mujer -responde Antonio, incrdulo.
Adems, esa no era la esencia de la historia.

Ha encontrado el reloj. Lo toma con cuidado por los lados, sin saber an
hacia dnde mira la cartula. Antonio comenta con franco disgusto:

-No entiendes nada.

Ella palpa la cartula y guarda una pequea sonrisa para la oscuridad:

-T tampoco.

** Cecilia Lartigue
   clartigue_uk@yahoo.co.uk
   Biloga y escritora mexicana (Mxico, D.F., 1967). Cuentos suyos han
   sido publicados en el Proyecto Sherezade
   (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4/relatos.html).



=== Antologa del suicidio (extractos)      Roberto Jos Adames ===========

*** Latidos del alba

En tu dispersin
Como en la memoria de la tarde
Un hondo cansancio
Deshace las edades
En mil pedazos de barro
Y sobre el hueco rostro de una herida
Caen
Como un murmullo
Como un breve suspiro
Como un hondo silencio
nico          inconcluso
Y en la consumacin hiriente de la nada
Mis manos  desangran
El vasto espacio que hiere los espejos
El latido del alba.



*** Confesiones

A ti
Te detuvo el espanto
A m
La lquida soberbia
     O el movimiento  se detuvo
En fantasmales ausencias
Es que la muchedumbre edific el hasto
Y en su lquido esperma
Un musgo blanco y voraz como los ngeles
Evoc una lluvia de tristeza.

Los crculos bailaron
Como marca inevitable
Que redefine el rostro en tu sinfnico grito de dolor
Y el mar
           como t
Comenz a descender por el abismo
Puro de tu ausencia
Y una ventana de estertores
Miraba la mscara repetir tus horrores
Y luchar con perplejos naufragios

Era la lengua hirsuta de mi dolor
Temblando porque slo somos
La dimensin exacta del miedo
Tal
Vez
Solo
Un recuerdo en la memoria de algn dios.



*** Poema I

Sueo o sortilegio
El vuelo se hace pjaro
Y escapa por el ojo
Cual retazo de cristales
O puertas y relmpagos

Oh abanico de sol que te bebes el miedo
No nos robes el mito.



*** Poema II

La noche
    un pjaro
En un ala el horizonte
En la otra      el vuelo:
          Un gimnstico movimiento de infinito
Que con mis pasos ha roto los espejos
Porque he pisado la tierra
          Y la noche se ha vuelto eternidad.



*** Poema III

Lo real escapa imaginando espejos
     Mas        no nos duele
         Y aunque no nos duele
     Y el vaho de la vida no nos pudre
Sobre una ventana de estertores
Voraces
Estamos muriendo de nada



*** Poema IV

Un misterio verde
Se ha roto sobre el mar
Y como mil espadas lquidas y dispersas
Que se buscan en el miedo
     (como inasibles instantes)
Persiguen el reposo
     O tal vez
La eternidad.



*** Poema V

Una ventana me cabalga en el ojo
Y se bebe la nada.
Muertes se desparraman
En carbones de espacio
    -Lo circular corrompe-
Llueven miedos
Y no tengo a dnde huir
Slo una ventana
    Una ventana
O ms bien el olvido.



*** Poema VI

Mi indivisible eternidad
Es interrogada en El umbral
De un espejo lquido
Y lquido es El Verbo
Y lquidas las aguas
     Donde aleteaba su nombre.



*** Espanto

Otra vez este existir
          este temblor de smbolos
Quemados por la rabia
    otra vez
El regreso de la fuga
Horada mis suspendidas memorias
Y en el estupor del   deseo
Tu silencio es el espanto.



*** Trampas del deseo

Oteando memorables angustias
He sido t
     para desearte como me deseas
Hecho cristal y pedazo de luna
Mi grito ancla en el delirio
Y en el vrtice de la trampa
Alguna luz relata tu cuerpo
     -En el orculo
     Hay transparencias
     Haciendo mis nostalgias-

Lo terrible
Como un inconstante momento
me acosa de infinito
Y mete tu silencio en la palabra eterno
Inmenso escorpin de slex
Que fluye sobre el tiempo
Y vomita estos espacios de locura
Y espejos de peces
Que se buscan en la nada
Y en el color difuso que desgarra los sentidos

Un brazo ileso
Me embriaga de serpientes
Y como el crculo o la trampa
Me aleja del corazn de lo eterno.



*** El ltimo dolor

Al encontrarme en soledad
El sepulcro lapida mis sueos
Y siembra miedos poblados de inocencia
Entre desiguales puertas
La noche renuncia al soplo de las palabras
Esas que escupen barro
Vestido de sol
Cuando la lluvia toma nombre
Y su mirada recoge la piel del ojo
Y del crculo

Y se difumina en el umbral de los espejos
Como la utopa
Que busca el punto cero
Entre luz y sombra
Entre el sucesivo oleaje
Que conjuga cementerios marinos
Como luz multiforme
Circulando en el espacio
La he visto habitar la noche
Con oquedad de siglos
Como si refutara su forma
Con miedo infinito
Y en el eco de su voz

-como un misterio-
La agona del crepsculo decret mi Inexistencia.



*** Antologa de un suicidio

                                              El mar es un antiguo lenguaje
                                             que yo no alcanzo a descifrar.
                                                          Jorge Luis Borges

Derramo noches de abismos
Y pjaros
Sobre tu cuerpo
Libando el vaco que atormenta la espera

En impredecibles voces
Muertas de tiempo
     lejos
          en los orgenes
Levita un cementerio de races
Orquestal a la luz
     un derroche de sonidos
Corre a gastar tardes de colores
En tus ojos
Y la noche abreva en la noche
Entre sus cortinajes
Se extravan peces amarillos
Y la muerte  se deshace

      y ligero
          el temblor
Busca la calma
Entonces
     miro al mar
Para descubrir sus sueos
Y sus lunas
Las horas danzan orgas de negrura
Y anticipo mi hermandad
Al origen
Y
A su vaivn
La luna

Alucinada sobre el mar
Sepulta susurros en el viento
Y esqueletos en las noches
Desliza su voz
Como si ungiera asombro
Para constelar gritos
Que evoquen
Razn y ausencia
Y nada del agua
Refleja sublimacin o vuelo
     o desdibuja vaco
     y el mar
              y lo inmenso

El ave se consuma

La memoria
    de abismos teje misterios
Y de tiempo       agona
Circulares olvidos
Estrujan en sus manos
El placer que los desdice
      ah el espanto
El miedo
Postracin que repta en lo terrible
Para descubrir lo frgil de la muerte
En cada despedida

Una lnea se dilata en lo alto
Y entre el sueo y otros colores
El paraso disemina el reloj
Y te cierra el ser a lo perdurable
Mas
El mar aguarda
Para limpiar nuestros cuerpos de ilusiones
Y desmoronar el templo de las sirenas
Y aunque el cielo se vuelva mgico
Una piedra   de mi paso   fijara  morada
Mientras en su profundidad milenaria
La luna guarda su nctar inmortal

Epifana de infinito
Cabalgan sobre un cisne
Y te baan de mar
Y sobre el fuego que danzan los cristales
Hay un presente que se ahoga
Entre un musgo que te quiebra.

** Roberto Jos Adames
   jadames53@hotmail.com
   Abogado criminalista, poeta y escritor dominicano (Constanza). Ha
   publicado textos de su libro Antologa del suicidio en diversos sitios
   de Internet. Ha sido finalista y semifinalista, en 2002 y 2003,
   respectivamente, en el Concurso Internacional del Centro de Estudios
   Poticos (Madrid, Espaa). Ha sido incluido en las antologas Revista
   Antologa Romntica (Argentina, 2003, ao 1, N 23); Editorial
   Atramentum, antologa a los mejores escritores del ao en la editora
   (Argentina 2002); Cuentagotas III (Brasil, diciembre 2002) Antologa
   Latinoamericana Letras Derramadas (Montevideo-Brasilia, 2002), y
   Penumbra y amanecer (Espaa, 2002).



=== Cuentos      Mara Estrella Prez =====================================

*** Las ratas estn de fiesta

Azcar recorra las calles deprisa, como si las conociera desde siempre. El
cielo prometa desmoronarse de nuevo. Esos das de finales de mayo eran
difciles para todos los que osaban buscar el pan y el vino cuando caa la
noche. Era hora de un descanso. El trayecto fue ms largo que otras
jornadas, slo algunas parejas inspidas, protegidas por el descaro, hacan
acto de presencia sin ver ms all de sus bocas. Con los pies adoloridos se
despoj de los tremendos tacones rojos que amenazaban con hacerla caer, tan
pronto pis la entrada del parque comunal. -Lindos zapatos -pens al
deshacerse de ellos, echndolos de un golpe en la fuente de tortugas
hambrientas.

Gotas de lluvia le salpicaban la cara, haca tanto que no senta los dedos
de Dios acaricindole la piel. Encendi el ltimo cigarrillo bajo el puente
de enamorados y suspir, tragando el humo del aire a bocanadas. Los gemidos
de una pareja distante chocaban en sus odos como una historia repetida.
All en el anonimato era libre al fin para llorar a cntaros; por ese que
le quit todo lo que le sobraba, que le dio de lo que no tena. Corri
hacia la lluvia, persiguindola, cuando el sonido se volva insoportable.
Se sent hasta verse inundada de la magia del cielo y destroz la poca tela
que le envolva las piernas, dejndola arrinconada sobre el banco de
cemento agrietado que le sirvi de trono por unos segundos. Se levant casi
de inmediato, nacieron en ella unas ganas enormes de continuar. A cada paso
senta el alma empaparse de alivio; se despojaba de espritus cansados.

-Anselmo sola llevarme en brazos a visitar el mar, a flotar por la arena
-repeta como hacindole eco al recuerdo. Esos das eran azules aunque la
virgen llorara de vez en cuando.

Sin darse cuenta palp su cuello delicado y sus dedos recorrieron casi
espontneamente el pecho. Colgaba de ste el medalln de mam, que grabado
en letras de oro deca: "Con el tipo de amor que nunca muere"... entonces
tuvo la sensacin de llevar un collar de espinas amarrado a la garganta y
por un momento no pudo respirar. Pensaba tanto en ella, sobre todo cuando
la noche arropaba sin piedad su corazn. No es que fuera fcil sobrevivir a
la distancia, a la muerte; al contrario la vida suele volverse agria e
insignificante para los que quedan.

-Hubiera querido seguirte, pero sabes cun fra es la eternidad -suspir.

De vuelta a la realidad, al advertir el rosario de la abuela enredado en su
mano, pos los ojos en la oscuridad seductora. Con la intencin de evocar
una plegaria, se arrodill sobre los adoquines aejos con los huesos
desnudos, en medio de los sollozos placenteros de ratas vecinas.

-Triste mi historia, seora amada, si supieras que tu fe me ha condenado a
los extremos de ni siquiera dejarme pisar su templo de piedra.

Cerr sus puos fuertemente al sentir el golpe de la lluvia en su cara,
quemndola, y estall entre ellas el legado. Pedazos del rosario llenaron
el suelo de sacrilegio para algunos, de idolatra para otros. Y vino el
deseo de acostarse en medio de este rompecabezas, pero maldijo el impulso.
Sintiendo vergenza dej atrs el instrumento divino hecho pedazos.
Prosigui su camino hasta que los pasos de un extrao le llenaron de
terror. Entre la neblina divis la imagen de un nio que se acercaba
sigiloso.

-Qu haces aqu a estas horas de la noche? -pregunt curiosa, tratando de
recordar dnde haba visto antes esos labios.

-Escap -susurr l, esquivando la mirada.

-Hacia dnde van? -inquiri al notar que no estaba solo.

-An no lo sabemos -contest el nio, mientras acariciaba con brusquedad al
pajarillo que tena atrapado en el puo; sonri.

-Deberas dejarlo ir, seguramente alguien lo espera -recorri con la mirada
los rboles.

-Acaso quieres que lo deje en libertad?, no sabes el tiempo que he perdido
en su captura -sus ojos parecieron entristecer.

-Es tu decisin. Vuelve a tu casa, nio, no sospechas lo peligroso que es
pasar la noche en estas calles; podran lastimarte -dio la espalda,
alejndose a pasos agigantados.

-Si le temes tanto a estas calles, entonces... s libre, Azcar!

Un hilo de fro recorri su espalda casi desnuda, detenindole al instante
los pies al ver sobrevolar sobre su cabeza aquellas alas. El terror se
apoder de sus sentidos al recordar los femeninos labios.

-Pronto -susurr sin atreverse a mirar atrs.

El fro inescrupuloso se colaba por las ventanas de su alma. El pecho que
tanto placer vendi ahora slo era una burla para ella misma. Los rboles
se movan rabiosos en complicidad con el viento, las hojas revoloteaban
violentas, cortndole los muslos al caer. Sus ojos se humedecieron al
adentrarse en las profundidades del parque que la tragaba y recordar. Sac
la polvera de su bolso y se roz los labios con la lengua tibia. Vio su
reflejo invertido en el espejo.

-Estos labios son parte de tu femineidad dulzona -le dijo alguna vez
Anselmo, el mismo que al final se enamor del misterio de su boca, de lo
prohibido de su entrepierna.

Se revolc el cabello con las manos, como buscando alejar la memoria, como
se espanta un mosquito. Ms all una vieja mecedora infantil esperaba.

Se columpi atrevida, agarrndose de las sogas dbilmente hasta perder el
equilibrio. Enlodada, sucumbi ante la tentacin de retomar las riendas;
regres sin mayor prisa al punto de origen. La fuente de tortugas olvidadas
esperaba ansiosa baarla en sus aguas. Se zambull mientras la marejada
sucia le salpicaba el rostro, con tanta fuerza que sus odos comenzaron a
retumbar. Todo lo que toc se converta en cenizas que saltaban de sus
manos. Como esos seres distantes que se le haban perdido; como ella se
esfum del camino de Dios. Moribunda dej a sus ojos escupir una lgrima
por la mujer que dio la vida por alejarla de las garras del incesto.

-Pobre de ellos y de la abuela con su fe...

La encontraron temprano. La cabeza sumergida, y las manos entrelazadas
sosteniendo el rosario de la abuela. Los curiosos movidos por un morbo
natural se arremolinaron. Algunos clientes infieles evaluaban sustitutas.
Entre tanto, el predicador ms ferviente condenaba en pblico la escena, y
maldeca en privado la ausencia. Padres de familia aceleraban el paso con
sus hijos de la mano, rogndole al Seor que el motivo de tal accin no se
debiera al hallazgo de alguna enfermedad silente, de esas que no pasan de
moda. Prometiendo castrarse si sucumban nuevamente ante tal tentacin. Las
chismosas del barrio revoloteaban en busca de los detalles ms escabrosos,
con el estmago caracterstico de un forense. Sin imaginar que la mayora
de sus esposos naveg ms de una vez en las aguas profundas de la
infidelidad.

Cerca de las doce, cuando el calor amenazaba con reventar, la arrancaron de
all. Inolvidables y con perfeccin casi celestial, flotaban dos tacones
rojos junto a la nica prueba de una virilidad olvidada; carcomida por las
tortugas hambrientas del parque.



*** Flores para tu boca de cemento

Los quejidos de un calendario ultrajado me contraen. Sobre la mesa un vaso
se desborda, hinchando la madera. Juego con el reloj, viudo de minutero:
son las once y algo. Fuera me espera un domingo de primarias, calles
abarrotadas por emigrantes de la capital. Que celebren los cuervos! Que
mueran las bocas con tendencia a los excesos! Saco mi bandern, aleteando
por las ventanas. El marco de tu foto baila vaco, mareando las paredes.
Con ojos pequeos persigo el vaivn, cae... se detiene... sinfona ruidosa
el choque del borde contra el suelo. De pronto, todo es paz, un eco golpea
mis odos ciegos, jadeante copulo en desorden con una voz. Buscando calles,
siembro flores en tu boca de cemento.



*** Toallas sucias

Sbado en la memoria, descubro por la casa mil escondites. A mitad de la
escalera, foto familiar se impone. Ojos paternos, fijos, traspasndome el
pecho. El perro ladra hambriento, mordiendo el cuello de las muecas. Rosas
secas en el jardn, piscina de verano invadida por el hongo. Armario
oloroso a madre que no llega. Miro el reloj, saco cuentas, la tarde cae
maliciosa. El sonido de los autos me detiene en la ventana. Dentro, truenan
quejidos de violencia. Enciendo la radio, programa infantil; obsequio de
fin de semana.

Salto, grito, canto fuerte, no quiero escuchar otra voz que no sea la que
sale por mi garganta. No quiero or... no quiero or... no quiero or... De
repente, la msica cesa. Retrocedo, enmudezco, cierro los puos. Boca
paterna me persigue, estoy castigada, termin el juego. Sube por mi
vestido... me hala... caigo.

-Incluir a la puta de tu madre en la lista de mis muertos!

Medio pasillo ms tarde, se cierran las puertas del cielo. Las toallas
estn sucias, y ya es hora del bao.



*** Entre los dedos: mi complemento eterno

Viajaba por las esquinas inimaginables de los sueos, inspirada en lo que
se debi transformar mi vida alguna vez. Cuando sent una fuerza malvola
recorrindome con placer, ahuyentando tabes primitivos. Dedos miserables
que osaban despertarme para suplicar un poco de amor. Con la boca an
reseca, fij los ojos en el lado izquierdo de la cama desnuda y sonre...
qu difcil se hace a veces evitar los recuerdos, asesinar la memoria. Era
una de esas madrugadas fras que insistan en ponerme los pelos de punta,
simplemente no estaba acostumbrada a tanta soledad. Siempre tan rodeada de
fantasmas traviesos, de prosa, de poesa. Y ahora que apenas recordaba mi
nombre, el silencio de una madre, la presencia de hermanos; si es que
alguna vez existieron.

Me apoy en el rincn vaco de la cama, recorriendo la habitacin semi
alumbrada con los ojos an dormidos. Como vagando por el pasado, iba
rescatando trayectos escondidos de mi infancia. Tena claro lo que fui en
un principio, no en lo que me estaba convirtiendo.

Frotaba el colchn buscando ese, mi complemento eterno. Sabr la vida si
alguna vez lo tuve tan cerca. Entre mis manos lata an la piel de
tantos...

De un golpe salt. El suelo me esperaba ansioso, buscando poner de nuevo
mis pies sobre la tierra; no ms sueos. Hasta entonces me di cuenta de que
haba tomado con tanta calma mi paso por la vida, atrapada en ese miedo que
me oblig a refugiarme en mi peor enemiga; yo misma. Nadie ha osado hacerme
tanto dao. Se han evaporado los amigos, las noches de bohemia, los
regalos; sobre todo mi sangre...

Regreso, an quedan nueve dedos de mi vida por contar...

** Mara Estrella Prez
   muralesdevidrio@hotmail.com
   Sociloga, trabajadora social y narradora puertorriquea (1978). Ha
   publicado textos en revistas electrnicas como Margen Cero
   (http://www.margencero.com) y Letras Perdidas
   (http://www.letrasperdidas.galeon.com).



=== El manantial (extractos)      Isidro Iturat Hernndez =================

      (Nota del editor: el indriso es un poema que consta de dos tercetos y
      dos estrofas de verso nico [3-3-1-1]. Tolera cualquier tipo de
      medida en el cmputo silbico, tanto versos isosilbicos como
      anisosilbicos, lo que hace de l una forma a la vez fija y dinmica:
      en el eje vertical, la disposicin no variable de la estrofa; en el
      eje horizontal, las variaciones en la cantidad. Admite adems todos
      los grados y gneros de rima, as como el uso de pies acentuales.
      Esta es la figura empleada por Iturat Hernndez en su poemario El
      manantial, del cual ofrecemos una muestra en esta edicin).

*** Trinidad lunar

Luna menguante

El centauro se asoma por la ventana
y la mujer dormida est hablando en sueos.
Llora y re, porque un centauro la rapta.

Cabalga en su sueo la mujer dormida,
cabalga en su sueo y es cabalgada.
En la selva, nadie la oye cuando chilla.

Llora y re como nunca en su vigilia.

El centauro la mira... por la ventana.



Luna creciente

Tierna Venus con quince primaveras
maneras apuntaba: los pastores,
ya sus adoradores en las eras,

y en los campos de Chipre labradores;
las fieras se acoplaron con las fieras
en las frondas, las flores con las flores;

y los dioses temironla de veras:

morir fue nuevo, y verse, por amores.



Luna llena

La vieja mandinga contaba a su nieta
de los sortilegios de la Madre Luna,

en la buena noche, en la noche quieta:

"A la diosa nunca vayas a mirar
porque si te mira cuando t la miras
al Pjaro Plata sentirs cantar,

y al canto del ave el vientre se aluna

y del buen marido sabrs de las iras".



*** Cancin de la corola

Colibr
que te vi,
ven aqu.

Colibr
no se va.
Ven ac...

Liba, s,

liba ya.



*** Che!

Cmo la dej marchar
si esa era pa m, no ms?
Cmo la dej marchar?

Cmo la dej, no ms,
plato del mejor manjar?
Cmo la dej, no ms?

Mal rayo me parta, che!

Cmo la dej marchar?...



*** Balada de las dos hermanas

La hermana mayor besa con su boca
a Juan, el pastor.
Un caballo en la cuadra se desboca.

La hermana menor ha odo el temblor
y no tiene poca
gana de ser yegua ni de ser mayor.

La hermana mayor sabe ya de amor.

La hermana menor relincha y se toca.



*** Sueo de la flor de loto

So: una mujer de color de azafrn.
So a la mujer de las joyas de jade,
del loto danzante en el pubis de pan.

Me dijo: "El roco que posa en mi flor
el sol lo calienta y se endulza de amor,
repite quien prueba de este licor".

De ptalos rosas qued embriagado...

aguardo sin sueo ya el nuevo sopor.



*** Cpula por una manada de toros

Ella, decbito supino, ser penetrada
por el primero por detrs. El segundo instala
en el febril yoni la linga, que, erguida, demanda

dar placer. Boca en la tercera verga, y no separa
la lengua el tacto con el glande. Luego, ella ama
con ambas manos a otros dos sus dos cerbatanas...

La que conozca el arte oculto hallar el nirvana

(esta destreza se consigue slo con la prctica).



*** Aminta

Mostr un anillo de oro y diamante,
y reposando su mano en mi mano
al vivo tacto la quise al instante.

Se finga indocta, cndida, ignorante,
que ignora el arte del amor profano
(para m no hay mayor interrogante).

Pens: "Si quiere, este saber lo gano..."

(luciendo oro sobre piel fragante).



*** Fbula de Israel

El grajo trajo a la graja
la pluma de una paloma
creyendo traer alhaja.

El grajo vio a la paloma
ahogada en la tinaja
de un mercader de Sodoma.

La jarra llevaba miel:

oro pareca, y era hiel.



*** Segismundo

"Ya que la vida es sueo, atrevmonos
a todo..." -Segismundo esto cantaba
en su vivido sueo-. Entonces, vmonos!

Si hay que soar, no sea aquella esclava
cueva el sueo. Tampoco si vivir
lo sea. Puo yergue! Espada clava!

Ama y pronto, que pronto es el partir!...

y favorecen astros al osado.



*** Canis furores

El perro sigue a la perra,
la perra huye del perro.
Si el perro ya no la sigue

se para y gime la perra.
Si el perro sigue y persigue
al fin gimen perra y perro.

Esto contaba la perra

a sus cachorros de perro.



*** Milonga con decir de Rafael Alberti

Yo no lo quera
(lo quisiste vos...),
"slo por amiga..."

afirmaba yo.
Quizs fue el Caf
o la luz del ron,

o quizs la voz,

la voz de Gardel.

** Isidro Iturat Hernndez
   isidro_nt@yahoo.es
   Docente y escritor espaol (Villanueva y la Geltr, Barcelona, 1973).
   Reside en Madrid. Posee estudios administrativos y de filologa
   hispnica.



=== La secta de los asesinos      Ricardo A. Halperin =====================

I

Son los primeros das de 1919 y Borges est feliz. Ha terminado
exitosamente sus estudios en Ginebra y en poco tiempo viajar a Espaa,
donde ya cuenta con algunos contactos en el movimiento literario ultrasta.
Ahora cuenta con unos das de descanso, en esos aos algo inusual para l,
y los aprovecha para practicar su deporte favorito: leer por placer. Lo
atrae el misterio del Medio Oriente y vuelve a leer las aventuras de Marco
Polo, que ya lo haban deleitado en su infancia. Las sombras del invierno
llegan temprano y Borges se inclina sobre el libro, ms tarde las campanas
impertinentes intentarn recordarle la hora, pero hace ya tiempo que no
hace caso de las iglesias o de sus voces.

Aunque carece de la riqueza imaginativa de Las mil y una noches, el relato
del marino veneciano responde a ese escondido afn de aventuras que Borges
slo ms tarde podr intentar satisfacer en sus escritos. Borges se detiene
en los pasajes que describen a la secta de los asesinos. El relato lo
fascina, habla de palacios fastuosos con hermosas doncellas dispuestas a
dar al visitante todos los placeres que requiera, de manera similar a lo
que el fiel musulmn ha sido prometido por el Profeta como recompensa por
la lealtad de su daga. A Borges lo fascina el tema del precio de la
conciencia y recuerda haber ledo que el frecuentemente olvidado Marlowe,
que nos dio el primer Fausto, habra sido asesinado en una pendencia de
taberna. Borges juega con la idea de que aquel asesinato fue el precio que
pag el autor por exponer la tentacin mefistoflica.

Borges lee rpido y cuando termina con Los viajes de Marco Polo comienza
una lectura nueva, no menos fascinante: la crnica de los viajes al Medio
Oriente del rabino Benjamn de Tudela, entre 1160 y 1173, es decir poco ms
de un siglo antes que Marco Polo.

Borges intenta imaginarse al rabino Benjamn. Lo supone barbado y se
pregunta qu pudo haber llevado a un hombre estudioso, como corresponde a
un rabino, a abandonar su tierra de Navarra, an segura, para arriesgar su
vida explorando mundos que pocos europeos haban visitado antes. Habr ido
en bsqueda de alguna de las tribus perdidas o a explorar el posible
regreso a las tierras que Moiss le eligi a su Pueblo?

El texto relata de un pueblo que responde a un lder de nombre
Sheik-al-Hashishin, que vive en las montaas cerca del Monte Lbano. Estas
gentes slo son fieles a su lder y cumplen todas sus rdenes, matando a
quien l les ordene. La crnica del rabino seala que estos "asesinos",
como se los conoce hoy en adaptacin del nombre de su lder no son
musulmanes (como dice Marco Polo) sino que responden al profeta Kharmath.

En Buenos Aires otros asesinatos llenan el tiempo y, mientras Borges lee,
una turba enardecida llega con sus palos y sus piedras a las calles del
Once y de Villa Crespo en una rutina que viene desde siglos y que habr de
continuar aos despus en las calles de la culta Europa (pero sta es una
disquisicin y los cristales de Berln an vibrarn con las risas de los
nios judos por veinte aos ms). Desde la otra vereda del mar Borges se
entera con horror a travs del relato escondido en las pginas interiores
de la "Tribune de Genve". Se imagina las pancartas del odio avanzando bajo
la discreta proteccin de la polica mientras se cerraban puertas y
ventanas y Buenos Aires se esconda. No es la primera vez, y no ser la
ltima, que esa tierra a la que l le reserv tanto cario habr de
mostrarle una triste cara de bajeza.

En Buenos Aires el da siguiente comienza con olor a plvora, pero all
lejos Borges contempla la placidez del lago vibrante de luz y de sol.
Vuelve a su lectura y se entusiasma de su progreso. Al comenzar la tarde da
por terminada la tarea. La secta de los asesinos y las crnicas diferentes
de los dos textos que ha ledo le plantean un misterio y se siente feliz.
Revisa sus notas.



II

Han transcurrido tres aos y el estudiante ya es un hombre. Su vida es el
arte de escribir y lo ejerce en la ciudad de su niez, Buenos Aires.
Recorre sus barrios y mientras camina evoca un mtico pasado que lo atrae
ms que la realidad gris. Con paso lento y mirada an atenta camina los
barrios del Sur y se sorprende frente a la grosera de una carnicera que
profana la calle con su mercanca cruel. No encuentra otra opcin que
lapidarla con versos por la ofensa. Ensimismado en la creacin pasa frente
a una casa vieja, que no es diferente de las innumerables otras, y mira
casi sin ver el bronce gastado al costado de la puerta en el que figura un
nombre ya casi olvidado: Kharmath.

Llega el recuerdo y Borges cede a su curiosidad y tmidamente oprime el
timbre. Lo atiende un chiquiln de 10 u 11 aos, y el escritor por una
razn que no entiende no piensa "pibe" sino "botija" y luego se dice que a
nuestras muchas deudas a los uruguayos los argentinos debemos agregar el
prstamo de algunas palabras felices. "No estn", dice el botija,
anticipando la pregunta. Luego demuestra iniciativa empresarial y sugiere,
"si quiere, yo le tomo los datos para que lo llamen. Ahora no hay mucho
trabajo y van a poder ocuparse de usted rpido". Borges propone volver otro
da. "Venga el mircoles", dice el botija. Si viene antes del almuerzo
seguro que los encuentra". El escritor pregunta qu quiere decir Kharmath y
el botija se encoge de hombros, "creo que es una marca internacional.
Operamos por concesin, sabe?".

Llega el mircoles y Borges camina el camino conocido para encontrarse con
un hombre joven, quizs de su misma edad, simptico y cordial. "Pase y
tmese un mate", viene la invitacin. Estn en la cocina, que es como todas
las cocinas, con una imagen de Gardel presidiendo la mesa y varios sifones
y botellas de vino Toro testificando sobre los hbitos de la casa. "Mire,
yo me imagino que para usted esto no es fcil", dice el anfitrin, "pero le
aseguro que est tratando con un grupo serio, con mucha experiencia. Como
entender, lamentablemente la discrecin me impide darle referencias, pero
llevamos ya varios aos de trabajar en el pas y contamos con apoyo
tecnolgico extranjero del mejor nivel. Le puedo asegurar que podemos
resolver su problema, por ms difcil que a usted le parezca. Adems
nuestros precios son muy razonables, no pedimos ningn adelanto y slo
cobramos despus de que la tarea ha sido concluida satisfactoriamente". Las
preguntas se agolpan en la mente de Borges pero no se siente seguro y deja
que la prudencia las acalle. Acuerdan una nueva cita pero el escritor no
regresa.



III

Transcurren muchos aos y Borges avizora el final. Sabe de los honores y de
la fama y el pas entero conoce su imagen triste. Un viejo amigo, compinche
en eso del escribir, lo invita un da a cenar a un restaurante de la
Recoleta y el escritor acepta, no tanto por eso de la comida que no es
importante para l, sino porque disfruta de la compaa y de la buena
conversacin. En eso estn, lamentando los tristes avatares de la poltica
nacional y la agnica muerte de la Argentina que ambos quisieron tanto, que
es un triste presagio de la muerte propia, cuando se acerca un seor de
cabellos grises y opulento desplazar. "No creo que usted me recuerde",
dice, "pero por supuesto a m me es imposible dejar de reconocerlo. Nos
conocimos hace cincuenta aos y usted entonces me llamaba botija", agrega.
La memoria llega acompaada por la sorpresa y el escritor hace las
preguntas a que obliga la cortesa. "Se acuerda de Kharmath?", pregunta el
envejecido botija. "Ahora soy el presidente", comenta con orgullo. Cuando
el escritor pregunta por aquel otro que l conoci, se encoge de hombros y
dice enigmticamente "...gajes del oficio, tuvo una buena vida". Luego
recupera el tono alegre y agrega: "estamos operando en Chile, Uruguay y
Brasil y no damos abasto. No entiendo a los que viven quejndose, en este
pas si uno tiene voluntad de trabajar y sabe hacerlo bien nunca faltan
oportunidades, lo importante es que el Estado no limite la iniciativa
privada". El botija regresa a su mesa y poco despus el mozo acerca a la
mesa del escritor una botella de Dom Perignon. "Cortesa del Doctor", dice.

** Ricardo A. Halperin
   rhalperin2@comcast.net
   Escritor y docente argentino (Buenos Aires, 1940). Actualmente reside en
   las afueras de Washington (EUA). Se educ en la capital de su pas y en
   Crdoba, y complet estudios de postgrado en la Universidad de Columbia
   (EUA). Fue profesor de economa en la Universidad de Buenos Aires
   (1968-1973). En 1976 se incorpor al Banco Mundial, en la ciudad de
   Washington, DC, donde desempe diversos puestos gerenciales hasta
   jubilarse en 2001. Ha publicado numerosos trabajos sobre temas
   econmicos.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Buscando un poema popular espaol =====================================

                                                       25 de agosto de 2004

Seor editor:

Me gusta mucho la poesa popular de autores espaoles. En mi juventud
aprend un poema popular del cual no recuerdo su exacto nombre ni el autor.
De esto hace ya ms de 40 aos.

Para orientarlo le puedo enviar el comienzo de l, aunque he olvidado
algunas partes, de las cuales a la fecha me ha sido imposible conseguirlas.

Veamos pues:

Ya se me olvidaba, mira que ayer te promet contar
los motivos y razones por que soy un legionario hoy.
El leyendo de esta carta me lo estaba recordando.
Yo era el chaval ms pobre, ms triste y ms desgraciado
que se inscribi en los padrones desde la cabecera al rastro.
Aunque mi madre era guapa segn los que la trataron,
mi padre fue por lo visto de un feo tal, que al mirarse en el espejo
y al verse pasm en el acto.
Y esta fue la herencia que mis padres me dejaron, moreno
verde aceituna, pelos tiesos, chiquitajos. Nadie me llamaba Antonio
que es as como me llamo sino que el feo, el feo y con el nombre
de feo me bautizaron las comadres que llamaban a sus retoos,
mi tesoro, mi cielo, encanto.
Desde chico me desquitaba con los chavales del barrio,
que patadas en las espinillas, mojecones, cascotazos,
que a ste le quito la gorra, tumbo aquel otro en el barro y
aquel que est en la fuente lo empujo y al agua pato.
Todos decan que el feo era de la piel del diablo, en cambio
todas las noches el feo se adormilaba llorando.
Y as pasaron los das, y as pasaron los aos. Los que me llamaban feo
me lo siguieron llamando...

No recuerdo ms del poema y ese es el motivo por el cual deseo conseguir el
resto de l. Desde ya agradezco la gentileza que usted me pueda brindar en
este menester.

Lo saluda atentamente,

Juan Rubio Blancaire
juacris@shaw.ca
Edmonton, Canad



=== Resultados de concursos ===============================================

                                                       30 de agosto de 2004

Jorge:

Tal vez t puedas ayudarme. He procurado los resultados del Concurso de
Poesa de la Casa de Amrica de este ao y no los encuentro en ningn
lugar. Sabes algo de esto?

Es el mismo caso del X Premio de Poesa Ciudad de Mrida Martn Romero, y
del IX Certamen Internacional Surcos de Poesa.

Te lo agradezco.

Sinceramente,
Guillermo Aldaya
gpena@furnas.com.br



=== Conocer a Armando Durn ===============================================

                                                   12 de septiembre de 2004

Hoy le en el diario El Nacional un estupendo artculo de Simn Alberto
Consalvi donde, al referirse a Armando Durn, dice haberlo conocido en su
natal Habana. Deseo saber ms de este insigne escritor, a quien crea
venezolano por nacimiento. Es hijo de padres venezolanos? Es
naturalizado?

No soy xenofbico... Simple curiosidad.

De ser posible agradezco la informacin.

Roger Perret-Gentil
rperret@cantv.net



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Ninguna poesa ha calmado el hambre o remediado una injusticia social,
pero su belleza puede ayudar a sobrevivir contra todas las miserias".

      Jorge Teillier, "La experiencia potica" (1968).



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