
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 117
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                      1 de noviembre de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"La bendicin ortogrfica", Jorge Gmez Jimnez.         | Editorial
                                                         |
Letralia nominada a los premios Lo Mejor de Punto Com. / | Anuncios
Editorial Letralia publica Hablemos..., de Octavio       | especiales
Santana Surez.                                          |
                                                         |
El otro. / La herencia de Caracas. / El foro del tiempo. | Breves
/ El gran Esteban. / Patriotas chilenos presos. / Don    |
Juan en Maracay. / Neruda vuelve a Espaa. / Rescatando  |
la Llora. / Sobre la escritura y la creatividad. /       |
Presentacin. / Libros en oriente.                       |
                                                         |
Natasha Tiniacos gana premio literario universitario. /  | Noticias
Revelado veredicto del Concurso de Imaginaria y          |
EducaRed. / Espaa quiere ser sede de reunin de         |
ministros de cultura en 2007. / Incendio en Caracas      |
obliga a resguardo de obras de arte. / Subastada         |
correspondencia de Alberti y Len con Olga Moliterno. /  |
La Semana de la Poesa de Apure espera respaldo. /       |
Inauguran placa en homenaje a Manuel Vzquez Montalbn.  |
/ Nueva edicin del Quijote lanza el Instituto           |
Cervantes. / Crean cdigo universal para obras           |
musicales. / Espaa celebra centenario de Mara          |
Zambrano. / Lanzan campaa por la lectura en transporte  |
pblico de Tenerife. / La novela de Garca Mrquez es un |
xito pero tiene un error. / Anuncian en Espaa premios  |
nacionales de ensayo, literatura infantil y literatura   |
dramtica. / Restablecido servicio del ISBN en           |
Venezuela. / El Congreso de la Lengua "costar ms de lo |
esperado". / Autoridades culturales venezolanas          |
realizaron gira en Espaa. / Legado de Len Felipe se    |
encuentra en "deficiente estado". / Turqua dona libros  |
valiosos a la Biblioteca Nacional de Venezuela. / Logran |
en Bolivia record por ejecucin de zampoa. / Policas y |
opositores al Wal-Mart se enfrentaron en Teotihuacn. /  |
Ministerio de Cultura de Espaa no desea aplicar canon   |
de lectura en bibliotecas. / Ratifican a Marina Castao  |
como presidenta de la Fundacin Cela. / Instituto        |
Cervantes lanza una revista bimestral. / Crean en Aoiz   |
la Biblioteca Jos Hierro. / Una exposicin honrar en   |
2006 la memoria de Juan Ramn Jimnez. / Carlos Fuentes  |
coordinar coleccin para difundir la obra de Alfonso    |
Reyes. / Analizan en Espaa la presencia del vampiro en  |
la literatura. / Monte vila presenta poemario de Santos |
Lpez y anuncia novedades. / Universidad del Zulia       |
realiza Feria Internacional del Libro Universitario. /   |
Argentinos analizaron su literatura en un congreso. /    |
Garca Mrquez asiste a evento en Cartagena. / Skrmeta  |
obtiene premio Heinemann de literatura infantil. /       |
Condenado asistente de Dal por manipular una de sus     |
obras. / Muri el poeta paraguayo Sabino Gimnez Ortega. |
/ Investigador italiano cree que Gutenberg no invent    |
los tipos mviles. / Arranca en Chile la Feria de la     |
Estacin Mapocho. / Congreso de semitica organiza la    |
Universidad de La Laguna. / Vargas Llosa descubre a      |
Victor Hugo. / Dominicanos en Nueva York recordarn a    |
Juan Bosch. / Honrarn a Carpentier en congreso en La    |
Habana. / Marathnica Poesa realizarn en Buenos Aires. |
/ Presentaron programa de actividades de la Feria de     |
Guadalajara. / Despus de 25 aos desaparecer El        |
Vbora. / Celebrarn en Cali encuentro de intelectuales  |
por los derechos humanos. / Discutirn en Argentina      |
sobre literaturas en lenguas extranjeras. / Un congreso  |
conmemorar los 150 aos del merengue dominicano.        |
                                                         |
Lengua y Literatura                                      | Literatura
http://www.lenguayliteratura.com                         | en Internet
                                                         |
"Literatura colombiana despus de Cien aos de soledad", | Artculos y
Germn Lpez Velsquez. / "Paradoja y subversin:        | reportajes
bsqueda identitaria en Cansado ya del sol (2002), de    |
Alejandra Costamagna", Carolina Andrea Navarrete         |
Gonzlez. / "Intrpretes ante la exageracin", Rafael    |
Prez Ortol. / "El enigma del caso an no cerrado. La   |
identidad de Sauli Lostal", Augusto Gayubas. / "80 aos  |
de Los gemidos", Alejandro Lavqun. / "Encuentro de      |
Escritores Argentinos en Madrid. Una mirada al Sur",     |
Guillermo Roz.                                           |
                                                         |
"Las bibliotecas etreas", Hugo Santander Ferreira. /    | Sala de Ensayo
"El giro poltico en la dramaturgia venezolana           |
finisecular. Estudio de caso especfico: la dramaturgia  |
de Gilberto Pinto", Carlos Dimeo. / "Literatura          |
enredada", Ivn Humans Bespn.                          |
                                                         |
"Memoria de mis putas tristes", Gabriel Garca Mrquez.  | Anexos
                                                         |
Cuatro relatos de Flor Marina Ynez Lezama. / Poemas de  | Letras
Urayon Noel. / "Cazadores", Carlos Garca Miranda. /    |
"Movimiento de sangre", Chiara Merino. / "Presos del     |
asombro", Leonardo Andrs Lerena. / "Voz nuda", Anouk    |
Guin. / "El parque", Vanessa Ordovs Garca. /          |
"Efmeras musas" (extractos), Fernando Sarabia. /        |
Cuentos de Hernn Ferreyra. / Poemas de Jssica          |
Freudenthal Ovando. / "Destino", Gabriel Rimachi Sialer. |
/ Poemas de Nidesca Surez. / Tres textos de Hebe        |
Leopardi. / Tres sonetos de Pablo Amaya. / "Cuestiones   |
de pertenencia", Marcelo Brignole. / Poemas de Joyce A.  |
Pagn Nieves.                                            |
                                                         |
El monte calvo, de Jairo Anbal Nio. / Escritores       | El buzn
extranjeros en Colombia. / Tratando de llegar Al Arco.   |
                                                         |
Juan Gelman.                                             | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      La bendicin ortogrfica ===============================

La reforma de las normas ortogrficas del alemn, adoptada en 1998 y que
entrar en vigor en agosto de 2005, ha convertido el mbito intelectual
germanfono en un verdadero campo de batalla. Unos 350 escritores y
editores, entre ellos los recientes premios Nobel Gnter Grass y Elfriede
Jelinek, abogan por el regreso a las viejas reglas y el boicot a la
reforma.

Idioma complejo, el alemn tiene particularidades en su gramtica como
palabras compuestas, una embrollada puntuacin e imperceptibles diferencias
entre maysculas y minsculas. A estas barreras habituales se han sumado
ahora las derivadas de la nueva ortografa que los gobiernos de Alemania,
Austria y Suiza han impuesto, y que ha propiciado una refriega que ha
involucrado a escritores, editores y docentes contra las autoridades
polticas, cuyo deseo con el impulso de esta reforma es aligerar las normas
ortogrficas para hacer un idioma ms fcil y accesible.

Pero tal reforma no convence a todos. Los partidarios del nuevo sistema
tienen argumentos de todo tipo, desde razones pedaggicas hasta econmicas:
volver al pasado costara ms de 200 millones de euros en la reconversin
de los libros de texto para escolares, que desde 1998 aprenden la nueva
ortografa. En el otro lado estn cerca de 350 intelectuales -desde Grass y
Jelinek hasta Walser, Enzensberger y Reich-Ranicki-, que se han rebelado
contra el dictado de los polticos.

Estos intelectuales hicieron el pasado mes de septiembre, en la Feria del
Libro de Frncfort, un llamamiento a favor de la vuelta a las viejas normas
ortogrficas. Creen que "despus de ocho aos de creciente confusin hay
que acabar con el experimento ortogrfico" con el fin de evitar "daar aun
ms a la lengua y a la literatura alemanas".

Sin embargo, entre los partidarios de volver a las viejas reglas no se
tiene claro si es mejor rescatar la situacin anterior tal y como estaba o
si habra que revisar parte de las normas pero sin ser tan restrictivos
como pretende el gobierno en su reforma.

Las viejas reglas de la lengua germana datan de 1901, cuando representantes
de Alemania, Austria y Suiza decidieron adoptar, en una conferencia
internacional, un sistema comn de ortografa que fue organizado por el
fillogo Konrad Duden. Antes de esto, cada pas tena sus propios cdigos.
Las nuevas, adoptadas en 1998 por los responsables de educacin y cultura
de estos tres pases, fueron pensadas como "la gran reforma ortogrfica del
siglo" y se esperaba que simplificaran la compleja ortografa alemana. Para
agosto de 2005 sern de uso obligatorio.

Se dice que a veces los rboles no dejan ver el bosque, y quienes se
felicitan por la bendicin que supone la aparente sencillez del idioma de
Cervantes quizs no reparan en la circunstancia de que a travs de los
siglos ste ha transitado por mltiples metamorfosis y que, en cada hito,
ha aparecido la leyenda negra de las haches rupestres y de la absurda u de
la palabra que, enfocados en su momento por gente tan dismil en forma y
fondo como Gabriel Garca Mrquez o Andrs Bello. Una muestra de lo
compleja que puede llegar a ser nuestra gramtica la representa el reciente
Diccionario panhispnico de dudas, en el que las academias de nuestra
lengua han intentado unificar criterios sobre cmo debe escribirse y
hablarse en espaol.

Ante el advenimiento del ao 400 del Quijote, la presencia del elemento
tecnolgico en nuestras vidas nos ha legado, s, una bendicin, y es la de
contar con semejante material de consulta tras unos golpes de ratn y
teclado en el sitio de la Real Academia Espaola. Podra parecer extrao
que una comunidad tan variopinta como la hispanoparlante -la germanfona
est compuesta slo por los tres pases mencionados- haya logrado ponerse
de acuerdo en puntos esenciales de su gramtica y su ortografa. Pero la
verdad es que el esfuerzo de las academias por establecer consensos empieza
ahora, cuatro siglos despus de Cervantes, a rendir sustanciosos frutos.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



=== Letralia nominada a los premios Lo Mejor de Punto Com =================

Por segundo ao consecutivo, Letralia, Tierra de Letras, la revista de los
escritores hispanoamericanos en Internet, es uno de los competidores en la
categora Literatura de los prestigiosos premios Lo Mejor de Punto Com,
convocados por la revista PC-News.

Este galardn, que se entrega anualmente, reconoce el trabajo de
organizaciones que han confiado en Internet como un vehculo para
comunicarse con sus respectivas audiencias, ofrecer bienes y servicios o
inventando lo que an no ha sido creado, romper algn paradigma y
contribuir eficientemente al logro de sus objetivos.

La seleccin de los ganadores de estos premios est en manos de los
visitantes del sitio oficial de votacin. El proceso est siendo
desarrollado por la firma Lara Marambio & Asociados, a cuyo cargo la
organizacin auspiciante ha confiado la verificacin de los controles
correspondientes, lo que garantizar a nominados y electores la
transparencia del proceso.

El equipo que da a da construye la Tierra de Letras confa en la
participacin de sus lectores venezolanos para ganar el premio Lo Mejor de
Punto Com. Este es un premio de rango nacional que se otorga a los mejores
sitios del pas, y slo podrn expresar su apoyo a nuestra revista usuarios
venezolanos de Internet.

El proceso de votacin es sumamente sencillo. Slo consiste en entrar a la
hoja de registro y, una vez consignados sus datos -en el caso de que usted
no se haya registrado previamente-, seleccionar a Letralia entre las
opciones de la categora Literatura. Adems usted podr votar en las dems
categoras y participar de esa manera en diversos sorteos.

Para votar por Letralia, entre a:

   http://www.lomejorde.com/ve/04/vienede.asp?r=68&n=13



=== Editorial Letralia publica Hablemos..., de Octavio Santana Surez =====

Editorial Letralia, el espacio en el que los visitantes de Letralia, Tierra
de Letras, pueden leer libros digitales de acceso gratuito, acaba de
publicar el ensayo filosfico Hablemos..., del escritor y cientfico
espaol Octavio Santana Surez, uno de los ms prolficos colaboradores de
la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet.

El libro puede leerse en http://www.letralia.com/ed_let/hablemos o
descargarse en formato Acrobat Reader (2,3 Mb) en
http://www.letralia.com/ed_let/pdf/hablemos.pdf.

Redactado a la manera de los clsicos de la filosofa, en el estilo
caracterstico de Santana Surez, Hablemos... dibuja diversas reflexiones
sobre los grandes temas de siempre, desde la filosofa y el hombre hasta la
mismsima existencia de Dios, pasando por el lenguaje, la experiencia, la
libertad, la razn, la ciencia, la moral, el bien, el mal y otros asuntos.

El autor matiza sus reflexiones con dilogos, interrogantes y citas de los
nombres primordiales de la filosofa, todo a travs de un cuidado estilo
que a ratos se vuelve ms potico que ensaystico. "El centro de la
investigacin?, el gnero humano: trepar a sus cumbres quien descienda a
sus fondos, indague en los abismos de manera realista y cruda sin amonestar
la conducta que observa, y huya de los absurdos...", dice en la
presentacin.

El libro es ilustrado por el artista ecuatoriano Nicols Herrera y cuenta
con prlogo de Antonio Nez Ordez, catedrtico de la Universidad de las
Palmas de Gran Canaria, quien califica este libro como "una obra
profundamente original, nada encasillable en un gnero, fcil y difcil de
leer a un tiempo". El docente augura una lectura "fcil si se lee despacio,
saboreando cada prrafo, como puntos para una meditacin personal que el
autor quiere provocar -ms que dar hecha- y para la que aporta preguntas y
paradojas".

Adems de consumado escritor e investigador del lenguaje y el pensamiento,
Santana Surez es doctor en ciencias fsicas por la Facultad de Ciencias de
la Universidad de La Laguna; licenciado en ciencias qumicas por la
Universidad Central de Barcelona; ingeniero qumico por el Instituto
Qumico de Sarri de Barcelona, e ingeniero tcnico por la E.U.I.T.
Industrial de la Universidad Politcnica de Las Palmas. Ha publicado los
libros Viajes hacia afuera y por adentro (1995) y Sucedi al Suroeste de
las Columnas de Hrcules, entre otros.



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

El otro. La Sociedad de Amigos de Borges, fundada en Mallorca (Espaa) por
el doctor Miguel-ngel Meizoso-Gonzlez, present la semana pasada la obra
teatral No one without the other, a cargo del grupo The Asterion Players.
La obra intenta introducir al pblico en la vida y la obra de Jorge Luis
Borges. La representacin tuvo lugar el 26 y el 29 de octubre en la Iglesia
del Actor, en la plaza del Covent Garden, en Londres.
http://www.Amigos-de-Borges.net

La herencia de Caracas. Como parte de la celebracin de los treinta aos de
la Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg),
maana martes 2 de noviembre se presentar, en la Sala de Teatro 1 de su
sede, la agrupacin de ensamble Herencia, que combina diversas corrientes
rtmicas del Caribe. El concierto se enmarca en el ciclo "Expresiones
musicales", coordinado por Jacques Braunstein. Herencia se presentar
tambin el 4 de noviembre en el Aula Magna de la UCV.
http://www.celarg.org.ve

El foro del tiempo. Maana martes 2 de noviembre, bajo los auspicios del
Centro Regional para el Fomento del Libro en Amrica Latina y el Caribe
(Cerlalc), se realizar en el sitio web del diario colombiano El Tiempo un
foro virtual sobre derechos de autor en el marco del Tratado de Libre
Comercio, en el que participarn el chileno Jorge Mah, que cuenta cmo fue
la negociacin en su pas, y los colombianos Mnica Torres -subdirectora de
Derechos de Autor del Cerlalc- y David lvarez -subdirector de Derechos del
Autor de Colombia. En el foro se hablar acerca del desarrollo de los
pases y las industrias creativas en el comercio internacional, las
diferencias entre los derechos de los autores y los derechos de los
artistas intrpretes y ejecutantes, las implicaciones laborales para los
creadores y para los artistas que involucra un tratado de libre comercio y
otros temas. Adems, los expertos participarn n un foro en el Auditorio
Len de Greiff (Universidad Nacional de Colombia) maana y el mircoles 3,
de 2:00 a 6:00 de la tarde, con entrada gratuita.
http://www.eltiempo.terra.com.co

El gran Esteban. Este martes 2 de noviembre, la Biblioteca Nacional de
Venezuela y la Embajada de Rumania inaugurarn la exposicin "Esteban El
Grande, 1457-1504", actividad que dar inicio a los festejos del Da
Nacional de Rumania, a celebrarse el prximo 1 de diciembre. La muestra
conmemora los 500 aos de la muerte del gran prncipe moldavo, firme
defensor de la cristiandad en la Europa Oriental, y contendr unas 64
imgenes, ms de 20 libros, 5 iconos religiosos, 2 rplicas epistolares, 20
piezas de artesana rumana y una maqueta de la iglesia ortodoxa ubicada en
el municipio El Hatillo, entre otras valiosas piezas. La exposicin podr
ser visitada de lunes a viernes entre 8:30 de la maana y 5:30 de la tarde,
y los sbados de 9 de la maana a 4 de la tarde, en el vestbulo de la
Biblioteca Nacional, cuerpo 2, nivel AP-1, en el Foro Libertador, al final
de la avenida Panten de Caracas.
http://www.bnv.bib.ve

Patriotas chilenos presos. El escritor chileno Manuel Romo Snchez
presentar este martes 2 de noviembre a las 7 de la noche su libro Prisin
de los patriotas chilenos en Juan Fernndez. Las palabras de rigor sern
pronunciadas por el doctor Germn Seplveda Durn, ex director de la
revista Occidente y actual director de la revista Libertador O'Higgins. La
ceremonia tendr lugar en la biblioteca del Museo Histrico Nacional, Plaza
de Armas 951, Santiago.
http://www.dibam.cl/historico_nacional

Don Juan en Maracay. Las organizaciones Cuatro Fuegos Producciones y
Aguamiel Producciones presentarn el mircoles 3 y jueves 4 de noviembre la
obra La carta de Don Juan, de Luisa Treves, dirigida por Hans Velsquez. En
el lmite entre comedia y drama, la obra presenta a un Don Juan enfermo,
deseoso de ver nuevamente a la mujer ms amada por l, y obtiene como
resultado que seis mujeres acuden a reclamar tal derecho. La obra se
presentar a las 7 de la noche en el teatro Ateneo de Maracay (Aragua).
Ateneo de Maracay
Calle Lpez Aveledo cruce con 19 de Abril
Frente a la Maestranza Csar Girn

Neruda vuelve a Espaa. Este jueves 4 se realizar, en el auditorio
Cardenal Narcs Jubany, de la Facultad de Psicologa, Ciencias de la
Educacin y del Deporte Blanquerna de la Universitat Ramon Llull (URL), el
recital potico-musical "Neruda vuelve a Espaa", con los actores Enric
Maj y Jaume Comas, la soprano Griselda Ramn y los msicos Emilio Solla
(piano), Pablo Logiovine (bandonen), Lucho Roa (guitarra y voz) y Eulogio
Dvalos (guitarra). El recital est enfocado en la poca que el poeta vivi
durante su cargo como cnsul de Chile en Barcelona y Madrid, as como la
estrecha relacin que mantuvo con Garca Lorca, Alberti y Miguel Hernndez,
entre otros artistas e intelectuales de la Generacin del 27.
http://www.url.es

Rescatando la Llora. La Fundacin de Cultura de la ciudad aragea de La
Victoria, en Venezuela, presentar este viernes 5 de noviembre la
representacin del tradicional baile de La Llora, evento en el que
participarn nios de diez escuelas de la zona y ancianos de la Asociacin
de Jubilados y Pensionados. La Llora es una ceremonia fnebre indgena en
la que se presentaban los sucesos ms resaltantes de la vida de una persona
muerta, y se realizaba cuando se comprobaba que la osamenta no tena ya
materias blandas.
Nuevo Circo de La Victoria, Aragua

Sobre la escritura y la creatividad. Este sbado 6 a las 10 de la maana
ser la primera sesin del seminario "Escritura y creatividad", que ser
dictado por el escritor Jorge Rulfi todos los sbados de este mes. La
primera exposicin, de carcter introductorio, tendr entrada gratuita.
Tapia de Cruz 661
Escobar, Buenos Aires (Argentina)

Presentacin. El jueves 11 de noviembre, a las 7 de la noche, sern
presentados los libros El ojo de cristal, de Carmen Salamanca Gallego, y
Aplena luz, de Mara Chvez, ganadora del primer premio de poesa (ex
aequo) de la Asociacin Pablo Menassa de Lucia. La entrada tiene un costo
de 10 euros y da derecho a un ejemplar de un libro y a un boleto para la
rifa de un cuadro. Habr coctel.
Asociacin Pablo Menassa de Lucia
Grupo Cero c/ Duque de Osuna 4 - 28015
Madrid. Telf.: 91 7581940

Libros en oriente. La Universidad de Oriente, en Venezuela, realizar la II
Feria Oriental del Libro 2004, del 27 de noviembre al 5 de diciembre, en
las instalaciones del Centro Comercial Plaza Mayor, en Puerto la Cruz,
Anzotegui. Participarn las principales universidades venezolanas con sus
publicaciones, as como tambin editoriales, embajadas acreditadas en el
pas y escritores nacionales e internacionales.
http://www.udo.edu.ve

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



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*** Natasha Tiniacos gana premio literario universitario

Recientemente fue dado a conocer el veredicto del I Premio Nacional
Universitario de Literatura en Venezuela, que en su mencin de poesa fue
obtenido por el poemario Mujer a fuego lento, de Natasha Tiniacos, autora
cuyos textos pudieron ser apreciados por los lectores de Letralia en
nuestra edicin anterior, especficamente en
http://www.letralia.com/116/letras01.htm.

El jurado, integrado por Luis Enrique Belmonte, Luis Miguel Isava y Alexis
Romero, destac la calidad del lenguaje de Tiniacos: "En este conjunto de
textos se conjugan de manera sugerente un lenguaje personal y la intensidad
de las experiencias de lo femenino, de lo corporal, de lo amoroso".

Adems se concedieron dos menciones honorficas a En pos de ida, de Vanesa
Hidalgo Rodrguez, y al conjunto de poemas presentado por Jos Gotopo.

Natasha Tiniacos es venezolana y naci en 1981. Reside en Maracaibo y cursa
estudios de letras en la Universidad del Zulia. Ha publicado artculos de
opinin en los diarios La Verdad, de Maracaibo, y El Universal, de Caracas.

El ganador de la mencin narrativa fue Carlos Rafael vila Leandro, de cuyo
libro, el jurado, compuesto por ngel Gustavo Infante, Jos Luis Palacios y
Luis Felipe Castillo, dijo que "se caracteriza por el uso de un lenguaje
parco y, a la vez, sugestivo, y por una interesante exploracin en las
rutas de la subjetividad". Tambin se le dio mencin especial a Mario
Isaas Morenza Inojosa.

El certamen fue organizado conjuntamente por el Consejo Nacional de
Universidades, la Comisin Permanente de Directores de Cultura de las
Universidades Venezolanas, la Direccin de Cultura de la Universidad Simn
Bolvar, el Viceministerio de Cultura adscrito al Ministerio de Cultura y
Deportes, la Direccin General Sectorial de Literatura del Consejo Nacional
de la Cultura (Conac) y las editoriales Montevila y Pequea Venecia.

El lugar y la fecha escogida para la entrega de premios se anunciar
prximamente. Los ganadores en cada uno de los gneros recibirn Bs.
1.500.000, diploma, seleccin de libros del gnero correspondiente (de los
fondos editoriales Monte vila Editores y Pequea Venecia) y publicacin de
la obra. Las menciones honorficas, por su parte, recibirn diploma y
seleccin de libros del gnero correspondiente (de los mencionados fondos
editoriales), en caso de que el jurado lo considere.



*** Revelado veredicto del Concurso de Imaginaria y EducaRed

La revista argentina Imaginaria (http://www.imaginaria.com.ar) y el portal
educativo EducaRed publicaron a mediados de octubre el veredicto de su I
Concurso de Cuentos para Nios, en el que participaron 623 autores de 19
pases, 504 de ellos de Argentina. Los cuentos ganadores sern publicados
en Internet a finales de este mes, coincidiendo con la entrega de los
premios.

La ganadora del primer lugar es ngeles Durini, de San Isidro (provincia de
Buenos Aires), con el relato "Levemente hacia atrs". Segn los jueces, el
cuento muestra "originalidad en el tratamiento del tema de la muerte,
atrayente ritmo narrativo, una lograda atmsfera de lo sobrenatural que se
mantiene hasta el desenlace, un clima de intriga que se resuelve con
originalidad, un particular manejo del humor entre la ternura y el
dramatismo, sin caer en lo pardico y un adecuado uso del lenguaje potico.
Se recomend el relato para la lectura de nios de doce aos en adelante.

Durini recibir 3.000 pesos argentinos. El jurado estuvo integrado por la
profesora en letras Elisa Boland, la profesora de lengua y literatura
Claudia Snchez y el educador y bibliotecario Roberto Sotelo -codirector de
Imaginaria.

Los ganadores de los cinco segundos premios estipulados en las bases,
quienes recibirn 500 pesos cada uno, fueron Ariela Kreimer, por "La
guarida de los perros tristes"; Sergio Petriw, por "El ataque secreto";
Martn Blasco, por "Para qu sirve la corbata?"; Clara Levin, por "Ettie
hace la India", y Fabiana Margolis, por "Te espero abajo, tiburn".

En esta primera edicin del certamen participaron escritores de Australia,
Bolivia, Brasil, Canad, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Espaa, Estados
Unidos, Francia, Grecia, Mxico, Nicaragua, Panam, Per, Uruguay y
Venezuela.



*** Espaa quiere ser sede de reunin de ministros de cultura en 2007

El gobierno espaol propuso su pas como sede de la dcima reunin anual de
ministros de la Red Internacional de Polticas Culturales (RIPC) en 2007,
segn informaron fuentes oficiales el pasado 16 de octubre durante la
sptima de estas reuniones, realizada en Shangai.

La reunin, que se celebr entre el 14 y el 16 de octubre, cont con la
participacin de 21 ministros de Cultura, 14 representantes de otros tantos
gobiernos y miembros de seis organizaciones internacionales. Espaa estuvo
representada por el director general de Cooperacin Cultural del Ministerio
de Cultura, Carlos Alberdi.

La RIPC es un foro internacional en el que los ministros nacionales
responsables de la cultura pueden analizar e intercambiar puntos de vista
sobre diversos asuntos culturales, as como elaborar estrategias para
promover la diversidad cultural. Esta organizacin fue creada en 1998 y en
la actualidad cuenta con 63 estados miembros.

Al igual que en las anteriores reuniones de la RIPC, en el encuentro
celebrado en Shangai se ha elaborado una declaracin que refleja los
asuntos tratados en el encuentro y los avances que se han conseguido en el
ltimo ao.

Como tema central de esta sptima reunin anual, los ministros consideraron
cuestiones relacionadas con los desafos que plantea la proteccin y la
promocin de las culturas tradicionales en el contexto de la modernizacin.
Hicieron adems referencia al estudio realizado por China, en el cual se
explora la cuestin en trminos de su proteccin y rescate; herencia e
innovacin e intercambio y cooperacin cultural.

Manifestaron la necesidad de otorgar la debida proteccin y dar el
apropiado uso al patrimonio cultural en los procesos de modernizacin,
haciendo de l una fuente de inspiracin y de impulso para el desarrollo
individual y social. Los ministros insistieron en la necesidad de que los
pases miembros de la RIPC fortalezcan la cooperacin y los intercambios en
materia de preservacin de las culturas tradicionales, y promuevan con ello
la diversidad cultural internacional.

Asimismo, los ministros expresaron tambin la necesidad de asegurar un
balance entre la innovacin y la proteccin de las formas vulnerables de
expresin, as como la conveniencia de identificar los elementos que
amenazan a las culturas tradicionales y aquellos que las relacionan con la
cohesin social y las hacen socialmente relevantes.

En otro orden de cosas, los ministros participantes acogieron complacidos
el inicio del proceso intergubernamental sobre la Convencin Internacional
sobre la Proteccin de la Diversidad de los Contenidos Culturales y las
Expresiones Artsticas en la Unesco.

Reiteraron su compromiso de apoyar a la Unesco en todas las formas posibles
durante el proceso y enfatizaron la importancia de que los pases miembros
de la RIPC transmitan sus posiciones sobre la convencin de manera clara y
coherente cuando enven su opinin por escrito sobre el Anteproyecto de la
Unesco antes de este 15 de noviembre. Los ministros resaltaron la
importancia de lograr acuerdos sobre la convencin durante la Conferencia
General de 2005, en virtud de la velocidad de los esfuerzos de
liberalizacin.

Pidieron a los miembros de la RIPC que armonicen sus posiciones para
obtener una aproximacin coordinada para la convencin y reconocieron la
importancia de los seres humanos como centro de esta discusin. Adems
reconocieron y apoyaron una serie de elementos como el reconocimiento de la
naturaleza dual de los bienes y servicios culturales; el derecho soberano
de los Estados a adoptar medidas para la proteccin y la promocin de la
diversidad de las expresiones culturales; la necesidad de vincular la
diversidad cultural al desarrollo sostenible as como a las necesidades
especficas de los pases en desarrollo; la necesidad de que la convencin
obtenga un lugar adecuado y legtimo en el sistema legal internacional que
no implique jerarqua alguna respecto a otros instrumentos internacionales
y el respeto a los derechos humanos como principio fundamental de la
diversidad cultural.

Se reconoci tambin la necesidad de que los gobiernos aseguren en cada
pas la coordinacin de una posicin comn ante la convencin entre sus
respectivos ministerios de cultura, asuntos exteriores y comercio.

Los ministros agradecieron las aportaciones de la representante de la
Unesco y las intervenciones de la Organizacin Internacional de la
Francofona, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la
Organizacin Mundial de la Propiedad Intelectual y el Consejo de Europa.
Sus contribuciones manifiestan la creciente cooperacin entre la RIPC y las
organizaciones internacionales que trabajan en el campo de la cultura.

Igualmente, tuvieron oportunidad de sostener un enriquecedor debate con
miembros de la sociedad civil al reunirse con representantes de la Red
Internacional de Diversidad Cultural (RIDC) y del Comit Internacional de
Enlace de Coaliciones para la Diversidad Cultural (CIECDC).

Los representantes de la RIDC presentaron las conclusiones de la reunin de
su comit directivo internacional celebrada en Shangai del 11 al 15 de
octubre de 2004. Los delegados del CIECDC, por su parte, expusieron a los
ministros los resultados de sus actividades de promocin durante el ao.
Ambas organizaciones presentaron sus recomendaciones sobre cmo continuar
la iniciativa de la convencin en el marco del proceso de la Unesco.

Los ministros felicitaron a ambas organizaciones por el trabajo realizado y
destacaron la importancia de continuar el dilogo entre la sociedad civil y
los gobiernos con objeto de preservar y promover la diversidad cultural.
Asimismo, concluyeron la importancia del sector audiovisual, en especial la
industria cinematogrfica, y manifestaron su deseo de que la RIPC
profundice sobre este asunto. Los ministros tambin destacaron como parte
de la discusin que la expresin cultural es ms que una cuestin de
comercio y que fundamentalmente tiene una dimensin humana.

La prxima reunin de la RIPC se va a celebrar en noviembre de 2005 en
Dakar (Senegal). Brasil, por su parte, ha confirmado que presidir la RIPC
en 2006 y que organizar la novena reunin.



*** Incendio en Caracas obliga a resguardo de obras de arte

Un voraz incendio que consumi los pisos superiores de la Torre Este del
complejo Parque Central, en la capital venezolana, oblig a unos cincuenta
funcionarios del Museo de Arte Contemporneo de Caracas Sofa mber
(Maccsi), y al propio ministro de Cultura, Francisco Sesto, a trasladar ms
de 7.000 obras de arte para resguardarlas de las llamas y del agua que se
emple para sofocarlas.

Las obras escultricas, pictricas, fotogrficas y otras fueron reubicadas
en las bvedas de mxima seguridad del Maccsi, a fin de evitar daos
mayores que pudieran derivarse del incendio, y las que se encuentran
expuestas al aire libre fueron igualmente cubiertas con material
impermeable y resistente para protegerlas en contra del material que an
hoy se desprende de los pisos que fueron consumidos por el incendio.

Ms de 3.000 de las 7.000 obras rescatadas pertenecen a la Coleccin
Presidencial Grficas Venezolanas, y estaban depositadas en el piso 3 de la
Torre Este de Parque Central, de donde fueron trasladadas a la sede
principal del Consejo Nacional de la Cultura (Conac), situada en la Torre
Norte del Centro Simn Bolvar, en El Silencio.

La Coleccin Presidencial est compuesta por 20 mil cuadros, los cuales son
reproducciones de obras originales de 100 destacados artistas plsticos
venezolanos. Por cada autor existe una obra genuina, y de sta existen 200
reproducciones en distintas tcnicas como serigrafa, litografa o grabado.

Las obras se encontraban resguardadas en las oficinas de la Direccin
General de Relaciones Internacionales del ente, que operaban en ese piso.
Personal especializado ingres al lugar para supervisar la mudanza de las
grficas.

Aunque an no se ha determinado el monto al que asciende el dao a ciertas
estructuras, principalmente fue afectada la claraboya de la Plaza
Contempornea, la cual sufri un golpe a causa de un material contundente
que se desprendi de los pisos superiores.

En las adyacencias del museo se exhibe y resguarda un importante patrimonio
cultural del arte venezolano, contenido en obras de artistas de gran
renombre como Mir, Cruz-Diez, Chadwick, Negret, Braque, Calder, Chagall,
Kandinsky, Lger, Matisse y Picasso, entre otros.

Ya se encuentran operativos algunos departamentos del rea administrativa
y, tan pronto como sea autorizado, se iniciar la apertura al pblico en el
horario habitual, comprendido entre las 10 de la maana y las 6 de la
tarde.



*** Subastada correspondencia de Alberti y Len con Olga Moliterno

Una correspondencia manuscrita enviada por Rafael Alberti y Mara Teresa
Len a Olga Moliterno fue vendida el pasado 18 de octubre por 42.000 euros
(casi 7 millones de pesetas), el precio de salida de la puja, durante una
subasta celebrada por la sala Durn, de Madrid.

Entre la correspondencia vendida se encuentran cartas con dibujos en el
texto y dibujos enviados con las cartas dedicados a Olga y Jos Luis.
Destacan las tarjetas de felicitacin navidea especialmente dibujadas por
Rafael Alberti para sus amigos. Se incluye una carta autgrafa de Alberti,
fechada en Roma el 1 de abril de 1977, enviada a Ramn Tamames, en la que
anuncia su vuelta a Espaa para el 12 de abril para asumir el cargo de
diputado.

En la misma subasta fue vendido un manuscrito original de Rafael Alberti,
titulado "Federico Garca Lorca notas para I protagonista", en 22.000
euros, lo que supone 4.000 euros ms que el precio de salida. Es un
cuaderno de trabajo totalmente autgrafo.

Un rarsimo dibujo original de Alberti, fechado en 1919, con un precio de
salida de 2.500 euros, alcanz los 11.000 euros. La obra representa el
busto de una joven.



*** La Semana de la Poesa de Apure espera respaldo

Entre el 18 y el 22 de octubre se desarroll en San Fernando de Apure
(Venezuela) la II Semana de la Poesa, actividad organizada por la
Asociacin de Escritores de esa entidad federal bajo la coordinacin del
escritor y editor Arturo lvarez D'Armas.

El evento se inici el lunes 18 con un recital en la Escuela Bsica Agustn
Codazzi, en el que participaron los poetas Francisco Rodrguez, Raday
Ojeda, Luis Piate y Arturo lvarez D'Armas. El martes a la misma hora se
realiz un recital similar en la Escuela Bsica Andrs Bello, con la
participacin de Ojeda, lvarez D'Armas, Piate y Luis Camejo, y en la
tarde se realiz el mismo recital del lunes en el Colegio Sagrada Familia.

El mircoles 20 a las 4 de la tarde hubo otro recital, en la Universidad
Nacional Abierta, con Ojeda, lvarez D'Armas y Gregorio Gonzlez. El
jueves, lvarez D'Armas dict en la Universidad Simn Rodrguez el
seminario "Poetas de Angola". El encuentro fue clausurado la tarde del
viernes 22 con un recital en el auditorio del Vicerrectorado de la Unellez,
en el que participaron los invitados especiales del estado Aragua, Manuel
Cabesa y Jorge Gmez Jimnez, editor de Letralia, junto con Ojeda, Camejo,
Rodrguez, Piate, Gonzlez y lvarez D'Armas.

Aunque la cita fue concertada desde ya para la tercera edicin del
encuentro, en octubre de 2005, los organizadores plantearon la necesidad de
tender puentes de respaldo desde los sectores pblico y privado para el
desarrollo de actividades como esta.



*** Inauguran placa en homenaje a Manuel Vzquez Montalbn

La ciudad de Barcelona rindi el pasado 18 de octubre un homenaje al
escritor y periodista Manuel Vzquez Montalbn, un ao despus de su
fallecimiento en Bangkok, con el descubrimiento de una placa en su casa
natal, en la calle D'en Botella del barrio del Raval.

Al acto asistieron la viuda del escritor, Anna Salls, el alcalde de
Barcelona, Joan Clos, los escritores Maruja Torres, Joaquim Marco y Sergi
Beser, adems de amigos, familiares, representantes de la poltica
municipal y curiosos.

Salls agradeci emocionada el apoyo que ha recibido durante todo este ao
y asegur que se siente "muy acompaada". Dijo que ha sido un ao duro,
pero que la presencia del escritor ha sido "constante", y asegur que
Vzquez Montalbn no olvid sus orgenes como hijo de clase trabajadora, y
pidi que no se le olvidase en el corazn y la memoria.

Junto a Joan Clos, la viuda descubri la placa en el nmero 11 de la calle.
El alcalde record que era la vivienda donde naci y vivi Vzquez
Montalbn en la poca "en que se construyen los sentimientos". Los
escritores Maruja Torres, Joaquim Marco y Sergi Beser, as como el director
de El Pas Catalua, Xavier Vidal-Folch, glosaron la figura y la obra del
autor, resaltando su relacin con el barrio en que naci.

Torres asegur que mediante "espiritismo laico" lo lleva todava a pasear
por las calles del Raval, mientras que Beser dijo que de Vzquez Montalbn
quedan "la palabra y el ejemplo".

La placa inaugurada en su casa natal es uno de los actos en homenaje a
Vzquez Montalbn. El Festival de Cine Negro de Manresa le rindi homenaje
a mediados de octubre y la librera Negra y Criminal realiz el mismo lunes
18 una lectura de pasajes de su obra.



*** Nueva edicin del Quijote lanza el Instituto Cervantes

Una nueva edicin de Don Quijote de la Mancha, en cuya elaboracin
participaron el Instituto Cervantes, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones
Culturales (SECC) y Galaxia Gutenberg-Crculo de Lectores, es uno de los
fuertes por parte de la institucin espaola en la celebracin del 400
aniversario de la publicacin de esta famosa obra.

Dirigido por el acadmico Francisco Rico, este trabajo, iniciado ahora hace
diez aos, est considerado ya "la base de todas las ediciones solventes"
sobre El Quijote, segn explic el investigador en la presentacin de la
misma, el pasado 18 de octubre. Ms de un centenar de colaboradores han
participado en este complejo proyecto que pretende contribuir a un mayor
conocimiento de la popular novela.

Rico destac tambin que no se trata de una edicin revisada sino de una
"nueva edicin rehecha desde la primera hasta la ltima lnea, cotejando
cerca de un centenar de ediciones antiguas, algunas de ellas no tenidas en
cuenta hasta ahora".

El acadmico comenz su intervencin asegurando que en este momento "todos
corren a celebrar el centenario del Quijote" y record que ellos, sin
embargo, llevan mucho tiempo dedicados a esta tarea que pretende llegar a
la raz y no quedarse en las "hojas, las flores y los frutos".

En este sentido elogi la idea del actual presidente del Gobierno, Jos
Luis Rodrguez Zapatero, de dedicar el ao 2005 a Cervantes y El Quijote y
declar defenderla y esforzarse "por mejorar el trabajo iniciado". Sin
embargo, precis tambin que es preciso no olvidar que El Quijote no es un
centenario sino una novela.

Esta nueva publicacin, que desde el 19 de octubre est en las libreras al
precio de 50 euros, se compone de dos volmenes de alrededor de 1.500
pginas cada uno. El primero incluye la obra de El Quijote y las notas
esenciales para su lectura. Y el segundo, un tomo independiente por
completo del primero, que ofrece lo que Rico denomin una "enciclopedia
quijotesca", todo cuanto se ha dicho sobre esta obra y que es preciso
conocer. Existe tambin la posibilidad de adquirir un disco compacto que
contiene una base de datos para buscar dentro del texto de Cervantes.

Entre las novedades que ofrece esta edicin, citadas por Rico, destacan
aquellas que van desde elementos mnimos como la ortografa ("adaptada a
las veleidades y caprichos de la Real Academia Espaola", dijo) hasta la
materialidad del formato, que en su opinin quiz sea "demasiado generoso",
o la innegable calidad tcnica. Rico aludi tambin a las notas y los
prlogos "puestas al da en el sentido de los tiempos" y a los apndices,
como el de los refranes del Quijote o su biblioteca, de cuyas obras se
reproduce alguna pgina.

Francisco Rico no olvid mencionar la importancia que tiene haber realizado
este trabajo "en colaboracin" con numerosos estudiosos e instituciones.
Asimismo seal que ha dedicado esta edicin al acadmico Fernando Lzaro
Carreter, recientemente fallecido y autor de un minucioso estudio con el
que se abre el primero de los dos volmenes, estudio que ha sido "la
antorcha que nos ha iluminado a todos", recalc.

Por su parte, el director del Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina,
seal que sta es la primera contribucin de la institucin al 400
aniversario de la publicacin de la primera parte de la obra, pero que no
ser la nica. Explic que el objetivo bsico del ente fue ofrecer por
primera vez "un texto crtico segn los criterios ms rigurosos teniendo en
cuenta las necesidades de los estudiantes, el servicio a los estudiosos y
una muestra de los estudios cervantinos".

Jos Garca Velasco, presidente de la SECC, record a su antecesor en el
cargo, Luis Miguel Enciso, gran impulsor de este proyecto editorial que
pretende impulsar la difusin de esta importante novela de Cervantes.

Esta edicin conmemorativa (que los Reyes y los miembros del Patronato del
Instituto Cervantes recibieron ya el pasado 14 de octubre) se completar el
prximo mes de diciembre con una velada literaria a la que estn invitadas
numerosas personalidades.



*** Crean cdigo universal para obras musicales

Desde este 19 de octubre es posible tener una completa informacin sobre
millones de obras musicales (canciones, sinfonas o sintonas con ttulo,
autor, compositor e intrpretes) a travs de la web http://www.iswc.org,
una iniciativa de la Confederacin Internacional de Sociedades de Autores y
Compositores (Cisac), que estos das celebr su 44 Congreso Mundial en
Sel, Corea del Sur.

El cdigo ISWC (en ingls, International Standard Musical Works Code), un
nmero de identificacin nico asignado a cada obra musical, acta como
clave de acceso a esta informacin. El funcionamiento de este cdigo es
similar a la identificacin que realiza el ISBN en el caso de los libros y
el ISAN en cuanto a obras audiovisuales. La informacin est disponible en
castellano, ingls, francs, alemn e italiano y su acceso es gratuito.

Ratificado por la Organizacin Internacional de Normalizacin (ISO) en
junio de 2001 como norma nica para la identificacin mundial de obras
musicales, el ISWC adjudica un nico identificador a cada obra musical. La
identificacin de las obras musicales es rpida y precisa, lo que permite
un seguimiento ms eficaz de las mismas.

Gracias al ISWC, las sociedades de autores de cualquier parte del mundo
podrn acceder a los datos principales sobre una obra musical: ttulo,
autores y compositores. No obstante, el cdigo es lo que los especialistas
conocen como "nmero mudo"; dicho de otro modo, no permite acceder a
ninguna informacin econmica sobre la gestin de la obra.

Se espera que el sitio en Internet facilite el trabajo a las sociedades de
autores del mundo, a la hora de realizar un seguimiento y control de los
derechos que deben recibir los autores, compositores y editores. A partir
de ahora, y gracias al ISWC, los creadores musicales de todo el planeta
aprovecharn esta herramienta para que su obra pueda ser reconocida sin
dificultad en cualquier lugar y, en consecuencia, percibir los
correspondientes derechos de autor con el mximo de garantas.

La Cisac agrupa a 209 sociedades de gestin de todo el mundo, con dos
millones y medio de msicos registrados. Su presidente ejecutivo es Eduardo
Bautista, presidente a su vez del Consejo de Direccin de la Sociedad
General de Autores de Espaa (SGAE).



*** Espaa celebra centenario de Mara Zambrano

La Infanta Elena presidi el pasado martes 19, en la Residencia de
Estudiantes de Madrid, la apertura del Congreso Internacional "Crisis
cultural y compromiso civil en Mara Zambrano", acto que tambin cont con
la presencia de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, y la consejera de
Cultura de la Junta de Andaluca, Rosa Torres.

Calvo agradeci "de manera muy especial" la presencia de la Infanta Elena
"por el compromiso que ello representa". Adems destac que el homenaje en
honor a Mara Zambrano "brinda una ocasin nica" de acercarse a su "enorme
labor intelectual". Segn ella, Zambrano estaba "iluminada por un sueo de
libertad", lo que marc toda su trayectoria filosfica y potica.

Al acto tambin acudieron Jos Garca-Velasco, director de la Residencia de
Estudiantes, Jos Luis Abelln, presidente del Ateneo de Madrid, Pedro
Cerezo, comisario del centenario de Mara Zambrano, y Antonio Souvirn,
presidente de la Fundacin Mara Zambrano. Todos ellos destacaron la
importancia de recuperar la memoria de Zambrano y la relevancia de su
estudio y obra.

El congreso reuni hasta el viernes 22 a un puado de especialistas que
centraron sus anlisis en el pensamiento moral y poltico, normalmente en
segundo plano comparado con su poesa y metafsica.

Los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de la pensadora
andaluza incluyen tambin la exposicin "Mara Zambrano, de la razn cvica
a la razn potica", que estar abierta al pblico hasta el 9 de enero de
2005 y que, segn Cerezo, "marca las dos etapas de su vida: el compromiso
con la II Repblica y su larga cadena de exilios". El comisario calific la
exposicin de "digna y sobria" y dijo que prcticamente todas sus piezas
son originales: documentos, cartas, primeras ediciones, cuadros (de Maruja
Mallo, Guinovart o Hernndez Pijuan, entre otros), cuadernos y fotografas
que la relacionan con Luis Cernuda o Unamuno.

Congreso y exposicin coincidieron, adems, con el estreno, en la 49
Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), del filme Mara
querida, de Jos Luis Garca Snchez. Basado en la vida de Zambrano
-interpretada por Pilar Bardem-, cuenta con un guin de Rafael Azcona y
pretende ser un intento por acercar la filosofa al pblico a travs de la
pantalla.

Este 30 de octubre se anunci que Pilar Bardem obtuvo, por su
interpretacin de la filsofa, el premio de la Seminci en la catgeora de
mejor actriz.

El filme, en el que actan tambin Mara Botto, Alex O'Dogherty, Mara
Galiana y Juan Diego, entre otros, se narra la historia de Lola, una joven
periodista que acude a cubrir una rueda de prensa con motivo de la
concesin del premio Cervantes a Mara Zambrano y que luego, inspirada por
el pensamiento de la filsofa, se propone realizar una pelcula sobre ella.

La produccin corre a cargo de Redaccin 7 Andaluca y Maestranza Films en
coproduccin con Canal Sur Televisin, la participacin de la Consejera de
Cultura de la Junta de Andaluca y la colaboracin de Televisin Espaola.



*** Lanza campaa por la lectura en transporte pblico de Tenerife

La empresa de Transportes Insulares de Tenerife (Titsa) est colaborando
con el cabildo insular en la campaa "Prxima parada: sigue leyendo", que
tiene como objetivo promocionar los hbitos de lectura entre la poblacin
de la isla y que se puso en marcha este mircoles 20 de octubre.

Diseada por el rea insular de Juventud, Educacin y Mujer, la campaa se
encuadra en el Programa Insular de Animacin a la Lectura y Tcnicas de
Estudio (Pialte), que pretende impulsar este tipo de actividades y tambin
la investigacin y experimentacin de nuevas frmulas relacionadas con la
animacin lectora.

La iniciativa usar como soporte de promocin las unidades de transporte
pblico de la empresa Titsa, as como otras de transporte escolar, en las
que se colocarn fragmentos de obras de diversos autores, tanto locales
como nacionales e internacionales, entre los que figuran Mario Benedetti,
Carmen Laforet y Jos Saramago, entre otros.

El gerente de Titsa, Santiago Pinilla, explic durante la presentacin de
la campaa que se distribuirn los textos en 400 unidades de lneas urbanas
e interurbanas, lo que "supone un impacto medio de cuatro millones de
usuarios al mes", especialmente personas jvenes y escolares. La consejera
de Juventud, Educacin y Mujer, Josefa Garca, destac la importancia de
este tipo de acciones "destinadas a mejorar y captar lectores".

Adems, la campaa incluye el reparto de marcadores para libros con el lema
"Prxima parada: sigue leyendo", y se ha preparado una tirada de 100.000
bono-bus con la misma leyenda.



*** La novela de Garca Mrquez es un xito pero tiene un error

Un error de Gabriel Garca Mrquez en la redaccin de su ms reciente
novela, Memoria de mis putas tristes, no ha impedido que la misma se
convierta en un xito apenas se produjo su lanzamiento, vendindose en la
primera semana ms de 400.000 ejemplares, por lo que sus editores preparan
nuevas tiradas que abastezcan la demanda.

La novela -un relato largo, para ser ms precisos, de 109 pginas- no es,
pese a lo que promete el ttulo, una coleccin de los episodios lbricos de
la vida del narrador, sino una historia sobre el primer amor, vivido por un
anciano a los 90 aos. Claramente inspirado por La casa de las bellas
durmientes, del japons Yasunari Kawabata, el Nobel colombiano cuenta la
solitaria vejez de un hombre que se resiste a sentirse viejo y que revive
gracias a una imposible y platnica relacin con una adolescente.

El error existente en Memoria de mis putas tristes fue notado por Jacobo
Zabludovsky, quien, en su noticiario radiofnico De 1 a 3, lo coment en
conversacin telefnica con el propio premio Nobel. En el ltimo rengln de
la pgina 73, la novela hace referencia, en alusin a Jesucristo, a "un
nio que naci hace 2 mil 500 aos en una caballeriza indigente".

Al mencionarle la equivocacin en las fechas, Garca Mrquez, segn el
conductor del programa, admiti que el nacimiento de Cristo no fue hace
2.500 aos, pero afirm en tono de broma que lo escribi as a propsito
porque, como su libro se leer en 500 aos, "entonces ya est actualizado".
Luego de la correccin, Garca Mrquez se pregunt cmo pudo pasar
inadvertido un error as, a l mismo y a sus editores, y prometi que en
caso de haber una reimpresin, estar corregida y le quitarn 500 aos a la
cifra que aparece en la novela.

Sin embargo, Zabludovsky calific la nueva novela de Gabo como una "obra
maestra, redonda", que muestra al autor de Cien aos de soledad "en la
cspide de su madurez de escritor, en el dominio absoluto de su herramienta
principal, que es el idioma". En los prrafos finales del volumen, agreg
el titular del noticiario, se percibe sorpresa y jbilo, "alegra de vivir,
de gozar sin lmites de edad ni de facultades fsicas".

Segn Garca Mrquez, la obra es un texto accidentado porque al principio
no era un libro, sino uno de los tres cuentos de un libro. Cuando adquiri
individualidad propia, se encontr con que era demasiado corto para ser una
novela, pero demasiado largo para ser un cuento, por lo que se mova en el
mismo limbo de El coronel no tiene quien le escriba. La prxima novela del
colombiano, segn l mismo ha anunciado, ser En agosto nos vemos y parte
de uno de estos cuentos.

Garca Mrquez ya utiliz la historia del tambin Nobel Kawabata para un
cuento de 1982, "El avin de la bella durmiente". En esta novela recupera
la figura de la hermosa desconocida, dormida y perturbadora pero, a
diferencia de lo que ocurre en las historias del japons, donde las jvenes
desnudas y narcotizadas son un estmulo a la nostalgia, la bella durmiente
le sirve al colombiano para poner patas arriba una vida solitaria y
mediocre.

"Las putas no me dejaron tiempo para ser casado", explica el protagonista,
incapaz de enamorarse durante los 90 aos de su aburrida existencia. Hasta
que aparece la pequea -14 aos- y famlica durmiente, la nica mujer a la
que paga pero casi ni toca.
Al abordaje de la piratera, que ya antes de su publicacin coloc
ejemplares defectuosos de la novela en las calles de Bogot, se ha unido un
problema adicional: la palabra "putas" en el ttulo ha hecho que algunos
servidores en Internet filtren la informacin que corre a travs de ellos.

Miles de mensajes de correo electrnico que contenan la palabra "putas"
fueron inmediatamente eliminados por algunos servidores: "Cuando ponamos
en la referencia del correo el ttulo Memoria de mis putas tristes,
desapareca en el vaco ciberntico. Los correos no llegaban ni aparecan
tampoco como rechazados o devueltos", asegur Moiss Melo, director
editorial de Norma. "Durante 15 das tuvimos unos vacos de comunicacin
bastante curiosos hasta que descubrimos que la palabra 'puta' aparece
proscrita en muchos servidores", afirm Melo. Finalmente, los editores se
vieron obligados a titular los mensajes con la frase "nueva novela de
Gabo", para evitar dichos filtros.

En su lucha contra la piratera, que ha sido noticia desde antes de su
lanzamiento, la novela ha inspirado rumores sobre un posible "segundo
final" creado para despistar a los editores ilegales. El da del
lanzamiento oficial, el 20 de octubre, se dijo que las copias ilegales
tenan un final distinto al de la edicin oficial.

Braulio Peralta, de Random House Mondadori, explic en Mxico que Garca
Mrquez "tuvo la virtud de encontrar algunas sensaciones de atmsfera que
necesitaban, o requeran, que determinadas palabras se cambiaran por
otras".

Sin embargo, Garca Mrquez neg la versin de los dos finales. "Yo pongo
el punto y me olvido, lo dems es cosa de los editores", dijo el novelista
en una conversacin con el periodista mexicano Julio Aguilar, editor de la
seccin de Cultura de Diario Monitor, el jueves 21. Aguilar seal que "de
acuerdo con lo comentado informalmente por el Nobel, es falsa la existencia
de dos finales que presuntamente podra constatarse comparando un volumen
que se ofrece en cualquier librera con un ejemplar pirata como los que
circularon hace unos das en Bogot".

La nueva novela de Garca Mrquez fue reimpresa en ediciones piratas pese a
las inusuales medidas de seguridad que rodearon la aparicin del libro en
su edicin oficial. Con cmaras y guardias vigilando la imprenta,
procedimientos de registro a los empleados y una nica copia en disquete
que fue trasladada por un hombre de confianza de la editorial desde Espaa
hasta Colombia, la piratera logr su objetivo: colocar ediciones ilegales
de la novela en las esquinas de Bogot a un precio menor que la edicin
legal.

La casa Norma, que edit Memoria de mis putas tristes conjuntamente con
Mondadori, no poda creer que alguien no slo hubiera logrado penetrar el
intrincado sistema de seguridad que rodeaba la obra, sino que, adems,
nadie lo descubriera hasta que lleg a manos de los vendedores ambulantes.

"Ni siquiera yo tena una muestra del libro. Para guardar el secreto, la
compaa no me lo dej ver hasta hace muy poco", explica Moiss Melo,
editor de Norma en Bogot. Cuando le lleg, l mismo oblig a ir hasta su
casa para leerlo a los 10 escritores que haran un comentario para un
nmero especial de la revista colombiana Cambio, propiedad de Garca
Mrquez.

Carmen Balcells, agente del premio Nobel, orden redoblar las precauciones
para esta novela especficamente. Todo el proceso editorial, que siempre se
hace en Colombia, se realiz en Espaa. Para satisfacer la demanda de la
agente espaola, contrataron una empresa de seguridad con el fin de que
vigilara las 24 horas todo el proceso de impresin en la sede de Bogot de
la multinacional canadiense Quebecor World, una de las ms reconocidas.
Tambin instalaron cmaras dentro y fuera de las instalaciones durante los
veinte das que dur el trabajo.

A cada empleado se le registraba a la entrada y salida. Los ejemplares se
iban guardando en cajas para dificultar su manipulacin, y stas eran
pesadas cada vez que salan de una dependencia y las llevaban a los
almacenes. Tan preciso era todo, que la sola falta de un libro se habra
detectado. O eso pensaban. Llegaron al punto de escoltar con vigilantes
privados los camiones que cargaban el tesoro literario mejor guardado del
mundo.

Todos los que de alguna manera intervienen en ese largo proceso estn bien
aleccionados de lo que ocurrira si sucumben a la tentacin de traicionar a
la casa. Aun as, en algn eslabn la cadena se rompi y las 106 pginas
fueron impresas en algn taller clandestino. La nica diferencia con el
original, porque figura hasta el copyright, es que al falso le faltan
cuatro hojas.

"Pienso que ha sido un empleado de la imprenta, porque a ningn directivo
se le ocurre arriesgar su carrera por algo as", dice Melo. Agrega que
piensa que el ladrn no habr ganado ms all de 100.000 pesos (50
dlares), una miseria comparado con los beneficios de los piratas. En la
calle, el precio era de 12.000 pesos (6.29 dlares) y el tiraje podra
superar los 20.000.

Norma ha logrado que la polica acte de forma inmediata y eficaz. El
alcalde de Bogot, Lucho Garzn, criticado por su permisividad con los
vendedores ambulantes, dio la orden de que retiraran de las calles los
ejemplares piratas. Desde el jueves 21 por la noche, en que dict la
medida, los libros desaparecieron como por arte de magia. "Los han
encaletado hasta que pase la tormenta", comenta Alberto Ramrez, editor del
Crculo de Lectores. "Pero en dos o tres das, ya estn de nuevo en los
semforos".



*** Anuncian en Espaa premios nacionales de ensayo, literatura infantil y
    literatura dramtica

En los ltimos das fueron anunciados los premios nacionales de literatura
en Espaa en los gneros de ensayo, literatura infantil y literatura
dramtica, obtenidos por Javier Gom, Gustavo Martn Garzo y Jos Sanchs
Sinisterra, respectivamente. Los tres ganadores recibirn, cada uno, 15.025
euros.

Gom, director de la Fundacin Juan March, obtuvo el premio en la categora
de ensayo por su obra Imitacin y experiencia (Pre-textos). La obra
galardonada recupera la tradicin del ejemplo, tan importante durante
siglos pero despus abandonada por la filosofa, y afirma que "el hombre
actual tambin admite imitar, si se demuestra que tal cosa es racional".

Nacido en Bilbao en 1965, Gom se mostr "contentsimo" por haber sido
distinguido con este galardn del Ministerio de Cultura, "por muchas
razones, pero sobre todo por el hecho de que un jurado d un premio
nacional a un libro de un autor de 39 aos que no ocupa, adems, posicin
acadmica alguna", dijo. Agreg que esto "dice mucho del jurado y de su
independencia".

Gom es doctor en filosofa, letrado del Consejo de Estado (con el nmero
uno de su promocin) y licenciado en filologa clsica y en derecho, pero
no catedrtico ni profesor.

El jurado lo presidi Rogelio Blanco, director general del Libro, Archivos
y Bibliotecas, y lo formaron tambin el subdirector general de Promocin
del Libro, Luis Gonzlez; los acadmicos Carmen Iglesias, Xos Luis Axeito
(Academia Gallega), Patri Urkizu (Academia Vasca), Marta Pessarrodona
(Instituto Estudios Catalanes), Juan Moll (Asociacin Colegial de
Escritores), Francisco Daz de Castro (Asociacin de Crticos Literarios),
Arturo Ramoneda, Javier Esparza, Octavio Ua, Pilar Vega y Daniel
Innerarity, que gan la edicin anterior.

En la categora de literatura infantil, la obra ganadora fue Tres cuentos
de hadas, de Gustavo Martn Garzo, quien por cierto ya obtuvo el Premio
Nacional de Narrativa en 1993. El autor dijo que este libro, editado por
Siruela en 2003, fue para l la posibilidad de situarse en mundo que le
"fascina como lector", en la literatura "maravillosa, de lo maravilloso",
en la que "reivindica el prodigio que forma parte de la vida".

Los tres cuentos por los que ha sido premiado Gustavo Martn Garzo son "El
vuelo del ruiseor", "El hada que quera ser nia" y "El prncipe amado", y
en ellos aparece el mundo que est al lado de los seres humanos y nios,
gente corriente como leadores, pero tambin criaturas especiales como
dragones o duendes, coment.

Nacido en Valladolid el ao 1948, Gustavo Martn Garzo es psiclogo, y ya
en 1992 obtuvo el Premio Emilio Hurtado por su obra El amigo de las
mujeres. Un ao despus fue publicada su obra El lenguaje de las fuentes,
novela en la que cuenta la historia de un san Jos al que los ngeles le
impiden amar a Mara, que le vali el Premio Nacional de Narrativa. Luego
publicara Marea oculta (1994), La princesa manca (1995) y Las historias de
Marta y Fernando (1999), entre otros.

El jurado estuvo presidido igualmente por el director general del Libro, y
formaron parte de l el acadmico Luis Mateo Dez, Xavier Etxaniz,
acadmico de la Lengua Vasca; Joseph M. Molist, del Instituto de Estudios
Catalanes; Jos Manuel Lpez Gaseni; Mara Asuncin Landa, ganadora de la
edicin anterior; Eduardo Garca Prez, Jaime Garca Padrino, Jess Urceloy
y Victoria Fernndez Garca.

En la categora de literatura dramtica, el dramaturgo valenciano Jos
Sanchs Sinisterra obtuvo el galardn por la obra Terror y miseria en el
primer franquismo, una obra en la que, parafraseando Terror y miseria del
Tercer Reich, de Bertolt Brecht, se cuenta la vida cotidiana de los que
sobrevivieron a las consecuencias directas de la Guerra Civil, como la
prdida de vidas, el exilio, el hambre, la crcel, la depuracin o la
corrupcin, en nueve cuadros o escenas situadas entre 1939 y 1949.

Sanchs Sinisterra, que confes no tener "vocacin de premiado", se mostr
muy satisfecho con este galardn ("que en ningn caso esperaba"), y por
esta obra en concreto, que empez a escribir en la poca de la Transicin
para contrarrestar lo que le pareca "una excesiva prisa por pasar la
pgina de la historia, del franquismo, y abrirnos al futuro y a Europa".

Licenciado en filosofa y letras por la Universidad de Valencia, Sanchs
Sinisterra fue fundador en su ciudad del Aula de Teatro, y, en 1977, del
Teatro Fronterizo, un colectivo de autores, directores y actores que ech a
andar con el montaje de La leyenda de Gilgamesh. Es autor, entre otras, de
obras como Ay, Carmela! (1988), sobre la guerra civil espaola, que se
represent con gran xito en varios pases y fue llevada al cine por Carlos
Saura; La noche de Molly Bloom, un monlogo elaborado a partir del captulo
XVIII de Ulises, de James Joyce, y El cerco de Leningrado.

El jurado estuvo formado por Francisco Nieva, de la Real Academia Espaola;
Ramiro Fonte, de la Academia Gallega; Aitzpea Goenaga Mendiola, en
representacin de la Real Academia de la Lengua Vasca; Jordi Coca i
Villalonga, miembro del Instituto de Estudios Catalanes; Domingo Miras
Molina, Mauro Armio, Alberto Snchez lvarez Insa, Fernando Alonso
Barahona, Ignacio Arellano y Pilar Verd Algarra. Igualmente fue presidido
por el director general del Libro, Rogelio Blanco.



*** Restablecido servicio del ISBN en Venezuela

Tras una breve suspensin a causa del incendio ocurrido en la Torre Este
del complejo Parque Central, en Caracas, el servicio del ISBN (Nmero
Internacional Normalizado para Libros) se ha restablecido, segn inform
este 21 de octubre el Centro Nacional del Libro (Cenal).

En efecto, las solicitudes para la asignacin de este nmero se atendern
provisionalmente, en horario comprendido entre las 8:30 am y las 4:30 pm,
desde la sede principal de la Fundacin Kuai Mare del Libro Venezolano,
ubicada en la calle Hpica, cruce con avenida La Guairita, edificio Kuai
Mare, Las Mercedes, Caracas.

El ISBN (International Standard Book Number), o Nmero Internacional
Normalizado para Libros, es un sistema internacional de numeracin que
identifica cada publicacin y la produccin editorial de las diferentes
regiones, pases o reas idiomticas, y cuyo cdigo es asignado por el
Cenal como agencia venezolana autorizada del ISBN.

Para mayor informacin los interesados pueden comunicarse por los telfonos
58 212 9926534 / 6619 / 0546.



*** El Congreso de la Lengua "costar ms de lo esperado"

La subsecretaria de Cultura de Argentina, Magdalena Faillace, present en
Espaa este 21 de octubre el III Congreso Internacional de la Lengua
Espaola (Cile), a celebrarse en Rosario del 17 al 20 de este mes, en una
ceremonia presidida por el director de la Real Academia Espaola, Vctor
Garca de la Concha.

Problemas de agenda de la delegacin argentina alteraron el programa
original. Primero, porque se excus la presidenta honoraria del Congreso,
Cristina Fernndez de Kirchner, que deleg la tarea en Rafael Bielsa. La
imposibilidad del canciller de llegar el mircoles 20 traslad todo hasta
el jueves 21, y por primera vez con cambio de escenario: Madrid, en lugar
de la ciudad de Alcal de Henares -cuna de Miguel de Cervantes.

Faillace advirti que el evento "costar ms de lo esperado" y, aunque no
brind precisiones, admiti que los "costos calculados" del encuentro ya
estn cubiertos, pero no ocurre lo mismo con "los producidos por mayores
costos, que encarecieron el presupuesto".

Revel que algunas entidades espaolas "an no desembolsaron" lo pautado
-mencion a la Cancillera, el Ministerio de Cultura y una direccin
referida para conmemoraciones-, pero asegur que reina la armona. "Los
espaoles estn felices por cmo va todo. No pueden creer la cantidad de
inscripciones que hemos recibido en tiempo rcord. Esto no ocurri en
ninguno de los dos congresos anteriores, y lo lamentable es que hemos
tenido que dejar a 5.000 personas afuera porque no tenemos lugar", aadi.

"Hubo tal afluencia de inscripciones que multiplicamos por tres la
previsin de retransmisiones de sesiones y debates", indic. "Originalmente
eran para 700 personas y ahora pasamos a 2.100. Establecimos para ello tres
nuevos espacios para retransmitir en la Bolsa de Comercio de Rosario, en la
Universidad Catlica y en el teatro Astengo. Y la multiplicacin de gente
es multiplicacin de todo: desde carpetas y caf hasta cosas ms
sensibles".

La mayora de los aspirantes a participar que tuvieron que ser rechazados
son docentes universitarios, "muchos de ellos muy reputados. Hay 170
personas inscritas en lista de espera. Como el sistema es por riguroso
orden de llegada, para que entre uno de los que estn afuera tendramos que
bajar a otro que lleg antes. Y eso es algo que no haremos".

Faillace indic que "ninguno de los dos congresos de la lengua anteriores
tuvo esta respuesta. Es algo que nos llena de orgullo y ha puesto felices a
los espaoles. Las cosas estn yendo bien y saldrn bien".

Sobre el entredicho que involucr a Gabriel Garca Mrquez y Jos Saramago,
explic que el premio Nobel colombiano "almorz esta semana con el
canciller Bielsa y le ratific que visitar en marzo nuestro pas, y que
prefiere hacerlo as y no en un encuentro multitudinario. Saramago me
remiti una carta muy afectuosa en la que envi aliento y todo su apoyo
personal. Pero no voy a hacerla pblica".

La tercera edicin de este congreso, que se celebrar bajo el lema
"Identidad lingstica y globalizacin", reunir a ms de 160 ponentes que
debatirn sobre la situacin y el futuro del espaol. El congreso se
estructurar en tres secciones: "Aspectos ideolgicos y culturales de la
identidad lingstica"; "Identidad y lengua en la creacin literaria"; y
"Espaol internacional e internacionalizacin del espaol". Ser inaugurado
por los Reyes de Espaa, el presidente anfitrin, Nstor Kirchner, y otros
jefes de Estado hispanoamericanos.

Adems de los citados, participarn escritores como Arturo Azuela, Alfredo
Bryce Echenique, Abelardo Castillo, Ernesto Cardenal, Jorge Edwards, Jos
Pablo Feinmann, Roberto Fontanarrosa, Elvio Gandolfo, Mempo Giardinelli,
Anglica Gorodischer, Fernando Iwasaki, Luis Landero, Toms Eloy Martnez,
Jos Mara Merino, Juan Jos Mills, Cristina Peri Rossi, Nlida Pin,
Abel Posse, Federico Reyes Heroles, Jorge Riestra, Luis Rafael Snchez,
Jos Saramago, Jess Urzagasti y Jorge Volpi.

El canciller Bielsa consider necesario anunciar, sin embargo, que el pago
de los gastos est garantizado, salindole al paso a lo publicado el 21 de
octubre en un peridico de Argentina, en el que se indicaba que haba
viajado a Madrid a obtener fondos para la celebracin de este congreso,
cuyo presupuesto es de 1.328.000 euros, cantidad que ser aportada por los
gobiernos espaol y argentino, as como por una serie de empresas de ambos
pases.

La declaracin de Bielsa fue realizada durante una rueda de prensa en la
que, adems de Faillace, estuvieron presentes tambin la ministra de
Cultura de Espaa, Carmen Calvo; el director de la Real Academia Espaola,
Vctor Garca de la Concha, y el director del Instituto Cervantes, Csar
Antonio Molina.

Las empresas que aportarn dinero para la celebracin de este congreso son
Aeropuertos 2000, Telefnica, Grupo Santander, Endesa, Repsol YPF, Agencia
Espaola de Cooperacin Internacional (Ministerio de Asuntos Exteriores de
Espaa), Ministerios de Cultura y de Educacin y Ciencia de Espaa,
Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de Espaa, Bolsa de Comercio
de Rosario, Cobaires S.A. Autopistas de Buenos Aires, Tecnit, Fundacin
Mapfre, Concesionarios Viales, Fundacin Herberto Gut de Prosegur,
Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y La Segunda.

Dentro de los actos previstos en el congreso figuran un homenaje a Ernesto
Sbato; presentacin de la edicin popular del Quijote promovida por la
Asociacin de Academias de la Lengua con motivo del cuarto centenario de la
publicacin de la primera edicin de la obra de Cervantes, y una
conferencia magistral de Belisario Betancur, ex presidente de Colombia.
Asimismo, se prev que sea presentado oficialmente, por las Academias de la
Lengua Espaola y el Instituto Cervantes, el Diccionario panhispnico de
dudas.

El acto de clausura contar con las intervenciones del escritor argentino
Juan Jos Saer; los directores del Instituto Cervantes y de la Real
Academia Espaola, as como del intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; el
gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid; el ministro de Educacin de Argentina,
Daniel Filmus, y la senadora nacional y presidente honoraria del congreso,
Cristina Fernndez de Kirchner.



*** Autoridades culturales venezolanas realizaron gira en Espaa

El ministro de Estado para la Cultura de Venezuela, Francisco Sesto,
conjuntamente con la Embajada y los consulados generales de Venezuela en
Espaa, presentaron este jueves 21 de octubre el espectculo "Venezuela,
tradicin diversa", que durante nueve das recorri gran parte de la
geografa espaola.

Las comunidades comprendidas en la gira de la delegacin cultural
venezolana fueron Canarias, Galicia, el Pas Vasco, Madrid y Catalua.
Adicionalmente, Sesto particip, los das 27 y 28 de octubre, en los actos
conmemorativos y en las reuniones de trabajo que con motivo del IV
Centenario del Quijote prepar el Comit de Honor, del que forman parte el
rey Juan Carlos I y el primer ministro Jos Luis Rodrguez Zapatero,
tambin presentes en las ceremonias junto a los restantes titulares de
Cultura de Amrica Latina, Espaa y Portugal.

El 23 de octubre, Sesto -vigus de nacimiento y autor de poesa en lengua
gallega- visit Santiago de Compostela, donde fue recibido por el alcalde
en funciones y concejal de Cultura, Nstor Rego, y tambin se reuni con
creadores, artistas y agentes culturales de la capital gallega.

Sesto visit la exposicin fotogrfica "Memoria e ausencia", instalada en
el Auditorio de Galicia, y particip en un encuentro con la prensa para
hablar, entre otras cuestiones, de la situacin poltica y cultural de
Venezuela.



*** Legado de Len Felipe se encuentra en "deficiente estado"

Los grupos municipales del Partido Socialista y Adeiza en el Ayuntamiento
de Zamora denunciaron, el pasado 22 de octubre, el deficiente estado de
conservacin del legado del poeta Len Felipe almacenado en el edificio de
la Alhndiga del Pan desde hace dos aos, cuando el equipo de gobierno
adquiri los fondos pertenecientes al escritor.

El portavoz socialista, Antonio Plaza, afirm que el conjunto de objetos
"que el Ayuntamiento dice que es el legado de Len Felipe", se encuentra
almacenado "de cualquier manera, sin contar con ningn elemento de
conservacin ni catalogacin, ni posibilidad de hacerla".

Plaza agreg que las cajas se encuentran dispuestas de tal manera -"casi
como si estuvieran abandonadas"- que es imposible comprobar si realmente
hay en ellas los objetos que el albacea del poeta, Alejandro Finisterre,
dijo vender en su momento. Asegur, tras intentar ver los fondos, que
"existe una duda razonable de qu es lo que compr el Ayuntamiento de
Zamora por 150 millones de pesetas".

Critic el hecho de que el equipo de gobierno municipal no haya dado en
ningn momento explicaciones de cul es el papel que durante estos dos aos
ha desempeado el albacea del poeta, al que el ayuntamiento paga
mensualmente y de por vida medio milln de las antiguas pesetas, segn el
acuerdo al que se lleg en el momento de la venta del legado.

El Partido Socialista y Adeiza presentarn de manera conjunta en el
Ayuntamiento un escrito para que en el pleno de este mes comparezca el
concejal de Cultura y "explique por qu se encuentra el legado en esas
condiciones".

Adems, reclamarn que el alcalde aclare qu trmites se han seguido para
hacer la Casa Museo de Len Felipe que se haba prometido y tambin cul es
la situacin de la constitucin de la fundacin que tendra que gestionar
ese legado. "Cualquier cosa ser ms positiva que tener almacenados esos
objetos que dijeron que eran valiossimos y que tanto costaron", precis.

El portavoz del equipo de gobierno, ngel Macas, critic la actuacin de
los dos grupos de oposicin, asegurando que entraron "a sangre y fuego" a
ver el legado, arrollando a los tcnicos que haba en el Ayuntamiento e
imponiendo que en la visita estuvieran presentes los fotgrafos de los
medios de comunicacin, a pesar de que el permiso para ver el legado se
limitaba a los integrantes de la corporacin.

Macas exigi a los concejales implicados en el suceso que devolvieran las
actas de sus cargos y asegur que se pondrn los hechos en conocimiento de
los rganos superiores de ambos partidos. Advirti, adems, que el legado
de Len Felipe "tiene una conservacin adecuada".

Len Felipe naci en Tbora, Zamora, el 11 de abril de 1884. Su verdadero
nombre era Felipe Camino Galicia. Tena estudios de farmacia y ejerci como
administrador de hospitales en la Guinea espaola, pero abandon esta
profesin para trabajar como actor de teatro en una compaa que recorra
Espaa y Portugal. En 1920 comenz su carrera literaria de la mano del
posmodernismo.

En la guerra civil espaola tom partido por el bando republicano y regres
a Espaa, pero en 1938 march a Mxico y en 1940, con el triunfo de la
dictadura franquista en Espaa, decidi residir definitivamente all. Fund
la revista Cuadernos Americanos con otros intelectuales y colabor en
diversas publicaciones americanas y espaolas. Public La insignia (1937),
El payaso de las bofetadas (1938), El hacha (1939) Espaol del xodo y del
llanto (1939) El gran responsable (1940), El poeta prometeico (1942) y
Ganars la luz (1943), entre otros. Muri en Mxico el 18 de septiembre de
1968.



*** Turqua dona libros valiosos a la Biblioteca Nacional de Venezuela

La Embajada de Turqua en Venezuela, con la intervencin de la Direccin de
Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional, realiz este 22 de
octubre una importante donacin de aproximadamente 40 ejemplares, entre
libros y revistas, a la Biblioteca Nacional.

El embajador Metin Gker entreg la donacin al director general de la BNV,
doctor Arstides Medina Rubio. Este acto de donacin se produce por la
intervencin de la Direccin de Relaciones Internacionales, que dirige el
doctor Carolus Wimmer, por el Grupo de Amistad Parlamentaria
Venezuela-Turqua, presidido por la diputada Lesbia Silva y por la Divisin
de Actividades Parlamentarias e Interinstitucionales de la Asamblea
Nacional.

El prximo jueves 28 el embajador Gker ser homenajeado y recibir la
condecoracin "Orden del Libertador". El diplomtico ha contribuido en la
investigacin y elaboracin de todas las publicaciones que don. Dijo a la
prensa que no le gusta "el arte virtual" y asegur amar los libros "a pesar
de Internet", agregando que "jams el medio electrnico podr sustituir a
los libros".

El ms llamativo de los libros donados es Istanbul' un Mimari Sanati, que
trata sobre la historia turca. Cada pgina representa un siglo y contiene
grficas de la arquitectura de ese pas. Es una copia exacta del original
que data de 1910. En esta edicin slo fueron reproducidos 250 ejemplares.
El embajador seal que slo le entrega esta valiosa pieza a jefes de
Estado y bibliotecas muy importantes. Medina Rubio expres su gran
agradecimiento al embajador. "La biblioteca se va a enorgullecer de recibir
tan valiosas obras".

Luego de la entrega de los ejemplares, el embajador se dispuso a visitar
parte de las instalaciones de la BNV, entre otras, conoci la sala "Pedro
Manuel Arcaya", lugar donde se encuentran los libros raros y manuscritos y
archivos documentales, y la Direccin de Libros Raros, donde pudo conocer
gran cantidad de libros antiguos.



*** Logran en Bolivia record por ejecucin de zampoa

Ms de dos mil intrpretes de zampoa tocaron juntos seis temas, uno de
ellos la Novena Sinfona de Ludwig van Beethoven -ms conocida como "Himno
a la alegra"-, en una cntrica plaza de La Paz, con el fin de figurar en
el prximo Libro Guinness de los Rcords.

El concierto, celebrado el 24 de octubre, fue coordinado por la
Organizacin Boliviana de Defensa y Difusin del Folclore (Obdefo) en el
marco de los actos conmemorativos del 456 aniversario de la fundacin de
La Paz por el capitn espaol Alonso de Mendoza.

La Alcalda Municipal de La Paz inform que se han cumplido las exigencias
del Guinness, como la de que todos los intrpretes, con edades comprendidas
entre los 8 y los 67 aos, pudieran leer las partituras. Adems, actu un
director de orquesta y se eligi una pieza musical universal como la de
Beethoven, tal como peda la organizacin que se encarga de certificar las
plusmarcas.

El nico antecedente para establecer un rcord de ejecucin de instrumentos
de viento con miles de participantes se produjo en Argentina, pero no
lograron cumplir con los requisitos del Guinness.

Adems de la pieza de Beethoven, se interpret la Diablada, Agita de
Putina, Siway Azucena, El Sikuri y Viva mi patria Bolivia, temas del acervo
cultural boliviano. En los prximos das se enviarn al Guinness los
vdeos, fotografas y las certificaciones de que se han cumplido los
requisitos exigidos. Se espera una respuesta en dos o tres meses, dijeron
los organizadores.

La zampoa es un instrumento de viento formado por una serie de tubos
contiguos cuyas longitudes varan de 7 a 60 cm y sus dimetros entre 1 y
2,2 cm. El nmero de tubos flucta entre seis y ocho por hilera -algunas
zampoas tienen dos hileras. La zampoa recibe el nombre de siku en las
localidades altiplnicas de mayor ancestro ancaico, y tambin el de laca y
de pusa, aunque con menor frecuencia en ellas y en otros lugares no tan
conservadores de la cultura tradicional andina.



*** Policas y opositores al Wal-Mart se enfrentaron en Teotihuacn

La primera plataforma de la Pirmide del Sol de Teotihuacn se convirti el
24 de octubre en un improvisado escenario teatral, donde cientos de
miembros de organizaciones de diversos pases se unieron para emitir
consignas contra la instalacin de una tienda de la cadena Wal-Mart en el
permetro C de la zona arqueolgica.

La protesta contra la transnacional, encabezada por el Frente Cvico en
Defensa del Valle de Teotihuacn, fue parte de la clausura del Festival
Cervantino Callejero, organizado por el Centro Libre de Experimentacin
Teatral y Artstica, durante el cual se presentaron grupos teatrales de
Colombia, Italia, Per, Chile y Venezuela.

Por la tarde, cuando salieron del lugar los activistas de las diversas
organizaciones, y ante la presencia de efectivos policiacos, campesinos del
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, que se
unieron a la protesta, arremetieron contra policas estatales y patrullas.
Destrozaron tres motocicletas, dos motonetas y una patrulla.

Cientos de efectivos antimotines del grupo Fuerza de Accin y Reaccin
Inmediata se movilizaron hacia la zona con el objetivo de resguardar las
instalaciones de la tienda Wal-Mart y evitar que fueran tomadas por los
activistas. La situacin fue tensa durante varios minutos, pero las
personas se replegaron y slo mantuvieron un bloqueo en la autopista
Mxico-Pirmides.

Cerca del medioda, una gran fila de activistas entr a la ciudad de los
dioses ante la vigilancia de los cuerpos de seguridad y del propio director
de la zona arqueolgica, Arturo Zrate. A la vanguardia fue, con un
sahumerio, Emma Ortega, autodenominada la guardiana de la zona; Lorenzo
Trujillo con la figura de la diosa Coatlicue entre las manos; sindicalistas
del Instituto Nacional de Antropologa e Historia (Inah), que ondeaban la
bandera de Mxico, as como danzantes y un grupo de nios.

Atrs caminaron contingentes de grupos teatrales internacionales,
estudiantes universitarios, miembros del Frente Cvico Casino de la Selva,
el actor, poeta y dramaturgo Enrique Cisneros, conocido como "el Llanero
Solitito" -miembro destacado del Centro Libre de Experimentacin Teatral,
Cleta- y activistas de otras organizaciones, quienes gritaron "Teotihuacn
no se vende, Teotihuacn se defiende", y "Fuera Wal-Mart de Teotihuacn".

Luego unas 500 personas marcharon sobre la Calzada de los Muertos, que
recorrieron, en un trayecto de poco ms de tres kilmetros, desde La
Ciudadela hasta la Pirmide del Sol, estructura de 64 metros de alto a la
cual ascendi el grupo. En la primera escalinata, justo en la plataforma
baja -actualmente restringida para el pblico-, se mont un teatro
improvisado. Los escalones fueron gradas para activistas y turistas que
asistieron al festival y a la protesta.

Durante la marcha de regreso al campamento que mantienen los activistas del
Frente Cvico en la puerta uno de la zona, se unieron los ejidatarios de
Atenco. Ah la presencia policiaca irrit a los activistas. Los
atenquenses, encabezados por Ignacio del Valle, hicieron frente a la
polica y personal de la Secretara de Gobernacin que se infiltr en la
marcha.

Los atenquenses arremetieron con sus machetes contra las unidades de la
polica, estacionadas justo frente al plantn. Destruyeron cinco
motocicletas y la patrulla 7331 de la Polica Estatal. El grupo, de unos 15
policas, huy, pero minutos ms tarde los reforzaron granaderos que
llegaron en dos camiones. Los efectivos se dirigieron a las instalaciones
de Wal-Mart para resguardarlas ante el temor de que los activistas las
tomaran.

No obstante, los activistas determinaron nicamente bloquear la autopista
durante varios minutos. Ah quemaron un judas con la figura del director
general del Inah, Sergio Ral Arroyo.

El 20 de octubre, el Ayuntamiento de Mrida, en Yucatn, neg un permiso a
Wal-Mart para la construccin de otro supermercado al norte de la ciudad,
en una zona con alta densidad poblacional y donde confluyen varias
vialidades conflictivas. El presidente de ese tribunal, Vicente Tun
Velsquez, emiti un dictamen de sobreseimiento -consistente en cesar la
controversia- puesto que la transnacional todava no agota los recursos
legales ante la comuna emeritense.

A Wal-Mart le queda la opcin final de solicitar un amparo ante un tribunal
colegiado de circuito por la decisin del magistrado Tun Velsquez. Sin
embargo, el director de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Mrida,
Sergio Daz Medina, confirm el resolutivo del tribunal de lo contencioso y
explic que las autoridades municipales decidieron negar la autorizacin
porque, segn el reglamento, el sitio donde se pensaba edificar el complejo
est enclavado en un enlace vehicular muy complicado.

El proyecto original de Wal-Mart era construir un supermercado en el
fraccionamiento Monterreal, pero los vecinos del rumbo protestaron y
acudieron al ayuntamiento para intentar detener la operacin. El proyecto
del consorcio estadounidense data de 1998, cuando Xavier Abreu Sierra,
actual secretario estatal de Desarrollo Social, funga como alcalde.

En ese entonces, los empresarios presentaron un estudio de factibilidad al
ayuntamiento para edificar un moderno centro comercial al norte de Mrida,
pero ante las quejas de los vecinos y la intervencin del Ayuntamiento, el
ao pasado comenz el litigio.



*** Ministerio de Cultura de Espaa no desea aplicar canon de lectura en
    bibliotecas

El Ministerio de Cultura defiende no aplicar el canon de lectura en
bibliotecas pblicas, que obedece a un mandato europeo contenido en la
directiva 92/100/CEE de 19 de noviembre, segn se supo por anuncio de
fuentes oficiales el pasado 25 de octubre.

El Estado espaol regul esta materia en la vigente Ley de la Propiedad
Intelectual, estableciendo una serie de excepciones entre las que destaca
el que todas las bibliotecas pblicas y aquellas de uso pblico
dependientes de organizaciones sin nimo de lucro estn exentas de dicho
pago. La Comisin Europea viene entendiendo que una excepcin tan amplia
desvirta el mandato de la directiva, por lo que urge a Espaa y a otros
pases comunitarios que an no han implantado el canon.

Espaa, por su parte, viene defendiendo que ha efectuado una correcta
transposicin de la directiva por entender que la situacin bibliotecaria
de nuestro pas arrastra un dficit importante respecto a otros miembros de
la UE que s han implantado el canon, y por considerar que este gravamen
frenara las polticas de desarrollo en marcha para equiparar el sistema
bibliotecario espaol a la media europea.

La Comisin Europea podr optar por demandar a Espaa ante el Tribunal de
Luxemburgo, o bien darse por satisfecha con la postura espaola. En el
primer supuesto, el Ministerio de Cultura mantendr firme su postura.
nicamente se introducira el pago por prstamo bibliotecario, por mandato
ineludible de la justicia europea. En la segunda hiptesis, Cultura tiene
la voluntad de buscar frmulas que impidan que en ningn caso repercuta en
los usuarios de las bibliotecas, como ha manifestado reiteradamente la
ministra Carmen Calvo.



*** Ratifican a Marina Castao como presidenta de la Fundacin Cela

Los patronos de la Fundacin Camilo Jos Cela difundieron este 25 de
octubre un escrito conjunto en el que confirman su confianza en la persona
de Marina Castao, viuda del escritor, como presidenta de la entidad, en
respuesta a las crticas vertidas contra su gestin por los hermanos Juan
Carlos, Jorge y Maruxa del nobel gallego.

Estos tres hermanos de Cela remitieron recientemente una carta al
presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en la que le pedan que emplease su
influencia para que Marina Castao dejase de ser presidenta de la
fundacin.

El domingo 24, Juan Carlos Cela solicit en una carta, al presidente de la
Xunta, Manuel Fraga, que haga uso de "su autoridad moral y su prestigio"
para recomendar que sea Camilo Jos Cela Conde, hijo del escritor, el que
presida la fundacin que lleva el nombre del autor de La colmena, en lugar
de Marina Castao.

"Creemos que doa Marina Castao no es la persona intelectualmente adecuada
para dirigir la Fundacin CJC", afirma Cela, quien afirma escribir en
nombre de sus otros dos hermanos residentes en Madrid. Segn la carta, la
razn principal para dirigirse a Fraga "es el deterioro de la imagen de la
Fundacin Camilo Jos Cela" y, segn informaciones aparecidas en diferentes
medios de comunicacin, "las irregularidades que se han sucedido".

"Sabemos que usted no tiene una ascendencia sobre el patronato, pero
consideramos que su autoridad moral y su prestigio son ms que sobrados
para que, de sugerir el cambio en la presidencia de la fundacin, los
patronos atiendan con todo cario y respeto su recomendacin". Cela tambin
le recuerda a Fraga la amistad que le uni al escritor y, en nombre de
ella, le ruega que haga "cuanto est en su mano para remediar este
problema".

En su respuesta, Fraga se muestra convencido de que Juan Carlos Cela
expresa sus opiniones sobre la fundacin "con la mejor de las intenciones",
lo que le agradece, "ya que todos somos necesarios para preservar y
difundir la obra de Camilo Jos Cela". No obstante, le recuerda que la
fundacin es una institucin "con sus propios estatutos y un funcionamiento
independiente, condicionado nica y exclusivamente por lo que estiman ms
conveniente sus patronos, decisiones que debemos respetar y respaldar".

La Fundacin Camilo Jos Cela fue constituida por el escritor en 1986 e
inaugurada por los reyes en junio de 1991. Tras la muerte del premio Nobel,
en enero de 2002, el patronato, del que forman parte Jos Luis y Ana Cela,
hermanos del autor, eligi por unanimidad a Marina Castao como presidenta.

Por su parte, Camilo Jos Cela Conde -hijo del premio Nobel- asegur que si
los patronos de la fundacin le pidieran que fuera presidente, l aceptara
porque, "por encima de cualquier otra cosa", en lo que est interesado es
"en que funcione la fundacin, es decir, en lo que quera mi padre, que es
que existiera una fundacin destinada a promover el conocimiento y el
estudio de su obra".

Cela Conde afirm que preferira que el cargo fuera ocupado por su ta
Maruxa, pero se atendr a las sugerencias del resto de la familia si
llegase el caso de que las mismas fueran escuchadas por el patronato, y
deja claro que l no est llevando a cabo "ningn tipo de campaa o de
gestiones" para que Marina Castao deje de ser presidenta y se muestra
consciente de que para que l pueda volver a la fundacin -pues fue patrono
de la misma hasta que su padre le pidi que renunciara, a comienzos de los
noventa-, son los patronos los que tienen que pedrselo y los que han de
decidir "cul ha de ser el futuro de la fundacin".

Cela Conde ha eludido cualquier comentario sobre la gestin de Castao dado
que, a raz del testamento de su padre, tiene sus propios "enfrentamientos
legales" con ella, circunstancia que, en su opinin, "descalificara"
cualquier cosa que pudiera decir.

Castao asegur que desde que preside la fundacin siempre ha contado con
"el respaldo unnime" de los patronos, y aadi que los resultados de su
gestin "han sido espectaculares". Dijo tener "perfecto conocimiento" de
esa carta, y afirma que cuenta con el respaldo del presidente Fraga y de
los otros dos hermanos de su marido que forman parte del Patronato, Jos
Luis y Ana Cela.

"Fui electa presidenta del patronato hace dos aos y medio, no por
unanimidad sino por aclamacin, y las 29 personas que forman parte de l me
respaldan sin ninguna fisura", dijo Castao, quien considera que los
resultados de este perodo "son espectaculares". Cree que si su marido
quiso que ella fuera su sucesora en la presidencia, "eso es inamovible", y
seala que los hermanos que desean que ella abandone ese cargo "apenas
tuvieron contacto con mi marido, sobre todo en los ltimos aos, y tampoco
nunca tuvieron el ms mnimo inters por la fundacin".

Asegura que se ira si el patronato se lo pidiera, pero el ente rector de
la institucin le renueva su confianza "dos veces al ao, cuando los reno
para aprobar presupuestos y dar cuenta de los gastos e inversiones que la
fundacin hace en actos culturales". La viuda del escritor seala que los
ingresos y gastos de la fundacin "estn justificadsimos y auditados,
tanto de forma oficial, por Hacienda, como en forma privada".

Castao dice que sigue donando a la fundacin "todo cuanto tenga que ver
con la vida y obra" de su marido, como algunos manuscritos "que todava
estaban en casa". Tambin ha donado "el despacho entero" que Cela tena en
su casa de Madrid, "con la mesa tal cual la dej el ltimo da que trabaj
en casa".

En el texto con el que los patronos replican hoy a dicha carta, estos dejan
constancia de su "pleno apoyo" a Marina Castao, de quien recuerdan "fue
elegida en su da para el cargo por unanimidad de todos los miembros" en
reunin extraordinaria "convocada en plazo y forma tras el fallecimiento
del fundador", el propio Camilo Jos Cela.

As, el lunes 25 los patronos hubieron de producir el documento para
confirmar a Castao en la presidencia de la institucin. Entre los
firmantes del texto figuran Jos Luis y Ana Cela Trulock, los otros dos
hermanos del Nobel; el conselleiro de Cultura de la Xunta, Jess Prez
Varela; y el presidente de la editorial Planeta, Jos Manuel Lara; as como
el actual rector de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Senn
Barro, y su predecesor en el cargo, Daro Villanueva, quienes desempean
los cargos de vicepresidente segundo y primero, respectivamente, de la
entidad fundacional.

La carta explica que la decisin de nombrar presidenta a Castao fue
"emanada de un patronato cuyos miembros habamos sido elegidos para el
cargo por el propio fundador", y que con ella "interpretamos su voluntad de
garantizar la continuidad de una institucin que l mismo se dedic a poner
en marcha durante los ltimos veinte aos de su vida y a la que don un
ingente legado cultural".

Agrega que durante los dos aos y medio transcurridos desde que Marina
Castao accedi a la presidencia, la fundacin "ha desarrollado una intensa
labor, siempre en lnea con lo planificado en un plan estratgico para el
perodo 2003-2010, elaborado por el patronato y con el que se pretenden
alcanzar, durante el citado perodo, una amplia serie de objetivos que
garanticen la permanencia de la institucin y el cumplimiento de sus fines
fundacionales".

Los firmantes tambin valoran "la generosidad demostrada por la viuda de
Camilo Jos Cela y presidenta de la fundacin que, desde el fallecimiento
de su marido, viene realizando continuas donaciones de manuscritos, libros,
colecciones y hasta el propio despacho del escritor; esto es, de todo
aquello que, interpretando la voluntad de CJC, debera conservarse en la
sede de Iria Flavia mejor que en cualquier otro lugar".

Por ltimo, se congratulan de "estar en plena sintona con el parecer de
Manuel Fraga Iribarne", presidente de la Xunta de Galicia y miembro del
Comit de Honor de la Fundacin Cela que, en respuesta a la carta de tres
de los hermanos del autor solicitando cambios en la presidencia de la
entidad contest, tambin por escrito, que Marina Castao "cuenta con su
respaldo incondicional".

El mismo lunes, Castao explic a la prensa que haba hablado con el
presidente de la Xunta y que ste le haba reiterado "su apoyo
incondicional e inquebrantable, al igual que todos los patronos de la
Fundacin Camilo Jos Cela". Agreg que con la polmica ha salido
"reforzada" en el cargo "porque cuento con el respaldo de todos los
patronos y del presidente Fraga. As que las intenciones de las personas
que queran desplazarme de la presidencia de la fundacin se han visto
frustradas".



*** Instituto Cervantes lanza una revista bimestral

Con la finalidad de procurar que sus actividades traspasen los muros de sus
42 centros en todo el mundo y lleguen a cualquier espaol, el Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es) ha creado la revista bimestral
Cervantes, que dar cuenta de su trabajo y ser distribuida gratuitamente
tanto en la sede central, en Madrid (Palacio Trinidad. Francisco Silvela,
82; telfono 91 4367600), como en edificios oficiales, bibliotecas o
museos.

Csar Antonio Molina, director del Instituto Cervantes desde el pasado
mayo, se propuso que la proyeccin del mximo defensor del idioma del
Quijote llegara a cada rincn del pas y no fuera intuido slo como un
organismo de trabajo en el exterior. "Algunos madrileos no saben ni dnde
est", asegur.

"Los contribuyentes espaoles tendrn permanentemente informacin de lo que
hace el Cervantes", ha explicado el director, quien, adems, cree que habr
una competencia entre las diferentes sedes para "hacer an mejor las
cosas", ya que sus propuestas van a ser ms conocidas.

Del primer nmero, redactado con "premura" segn Molina, se imprimieron
10.000 ejemplares y consta de 52 pginas. Una ilustracin quijotesca de
Antonio Saura es la encargada de dar la bienvenida, cuando la celebracin
de los 400 aos de la primera parte de El Quijote est a punto de llegar.
Ya en su interior, los lectores pueden conocer detalles de la inauguracin
en Budapest, que presidieron los prncipes de Asturias, o la celebracin
del Congreso de la Lengua en la ciudad argentina de Rosario.

Como plato fuerte se precisa la agenda de las diferentes sedes, un especial
sobre el centenario del Quijote y la explicacin de en qu consiste el Dele
-diploma de espaol como lengua extranjera- y el nuevo centro de profesores
que se inaugurar prximamente en Alcal de Henares, en el palacio que fue
la sede de la institucin en sus inicios.

Igualmente, y siguiendo con la celebracin de aniversarios, el primer
nmero de la revista "Cervantes" tambin dedica un apartado a Mara
Zambrano, y al centenario de su nacimiento, cuyo acto principal ser la
celebracin de un Congreso Hispano-italiano en Roma que tendr lugar los
das 15 y 16 de diciembre.

Para el segundo nmero, que est previsto que alcance los 30.000 ejemplares
y pueda ir acompaado de un suplemento, contarn con la ilustracin de
Eduardo Arroyo. "No se puede publicitar todo, pero daremos las pistas para
que todos los interesados puedan luego ampliar la informacin mediante
Internet", asegur Molina, quien destac las actividades del Centro Virtual
en donde se podr seguir en directo, mediante videoconferencia, los
congresos, charlas y debates que se realicen en distintas partes del mundo.

Molina tambin adelant que prximamente se abrirn cuatro nuevas oficinas
en Belgrado, Estocolmo, Praga y Sofa, y que se prepara el salto a Asia,
con inauguraciones en ciudades como Manila, Nueva Delhi o Tokio. Adems, la
institucin proseguir poniendo a sus bibliotecas nombres de premios
Cervantes. La de Sao Paulo se llamar Francisco Umbral; la de Berln, Mario
Vargas Llosa, y la de Estocolmo, Francisco Ayala. El acadmico espera
celebrar su cumpleaos nmero 100 en la ciudad sueca.

Asimismo, el Instituto Cervantes, cuya sede oficial se encuentra en el
Palacio de la Trinidad a la espera de conseguir un nuevo edifico que
albergue todas sus dependencias, colaborar en la edicin de publicaciones
y audiovisuales, entre las que destacan un curso de espaol que se emitir
por televisin y una lista de las obras ms importantes de la literatura
espaola e hispanoamericana que se traducirn al ingls, francs y alemn.

Por ltimo, Molina no descart que la revista Cervantes tenga carcter
mensual en el futuro, e incluso que cuente con un suplemento dedicado a la
creacin literaria. "De momento, nuestro objetivo fundamental es llegar al
mayor nmero de casas y de instituciones pblicas y privadas", concluy.



*** Crean en Aoiz la Biblioteca Jos Hierro

La asociacin cultural Bilaketa puso en marcha el pasado 25 de octubre la
Biblioteca de Poesa Jos Hierro, en Aoiz, con un presupuesto de 3.000
euros y el objetivo de recabar 10.000 volmenes con poesa de todas las
pocas, disponibles al prstamo de los ciudadanos.

Por el momento, la biblioteca cuenta con las obras completas de Jos
Hierro, cedidas por la viuda a Bilaketa. Con el objetivo de llegar a los
10.000 libros en su primer ao de actividad, el responsable de la
asociacin cultural, Salvador Gutirrez, pidi la colaboracin ciudadana,
bien con una donacin econmica, bien con la donacin de libros nuevos o
antiguos.

Bilaketa cuenta tambin desde 1976 con otra biblioteca en Aoiz, en la calle
Francico Yndurin, que tiene 5.000 volmenes para prstamo. El usuario
necesita un carnet que entrega gratuitamente la asociacin y puede tener en
su poder un mximo de dos libros durante 15 das prorrogables. Tambin se
ofrece un servicio de reprografa a travs del cual se pueden fotocopiar
artculos, revista o folletos.

La creacin de la nueva biblioteca se enmarca dentro del "Ao Jos Hierro"
programado por Bilaketa en 2004, como reconocimiento al poeta espaol, que
falleci en 2002. Entre las actividades de homenaje, Bilaketa edit el
libro Despus de todo, en el que se incluyeron los testimonios de autores
que tuvieron relacin con el poeta fallecido, como Juan Manuel de Prada,
Jaime Siles, Luis Alberto Cuenca, Luis Antonio de Villena y Miguel Delibes.

Jos Hierro (Premio Cervantes 1998) acudi a Aoiz durante 18 aos como
presidente del jurado del Certamen Internacional de Poesa convocado por
Bilaketa.

Salvador Gutirrez seal que la aspiracin de la nueva biblioteca es
convertirse en "un referente potico de Navarra", por lo que hizo un
llamado a los ciudadanos a contribuir al desarrollo y mantenimiento del
centro a travs de la entrega de libros o la donacin econmica para la
compra de ejemplares.

Para la aportacin de dinero, los interesados debern depositar la cantidad
en la cuenta 2100 4449 820100017034 de La Caixa. El responsable de Bilaketa
indic que es su intencin comenzar la recoleccin por los autores
contemporneos y posteriormente obtener las obras de los autores clsicos.



*** Una exposicin honrar en 2006 la memoria de Juan Ramn Jimnez

La Fundacin El Monte y la Residencia de Estudiantes de Madrid organizarn,
para el ao 2006, la exposicin ms ambiciosa que se ha hecho hasta ahora
del premio Nobel de Literatura, coincidiendo con la conmemoracin del 50
aniversario de este galardn y el 125 aniversario de su nacimiento. El
anuncio fue hecho por el responsable de los actos, Jos Juan Daz Trillo,
este 25 de octubre.

En esta exposicin, segn el convenio firmado por las dos instituciones, se
mostrarn los distintos aspectos de la biografa de Jimnez (1881-1958),
documentos y fotografas inditos, obras de arte y primeras ediciones de
sus obras, manuscritos literarios y cartas escritas por el poeta o
dirigidas a l.

Daz Trillo explic que la intencin es que esta obra se pueda contemplar
por primera vez en la localidad natal del poeta, Moguer (Huelva), y luego
trasladarla a Sevilla, Madrid e incluso a Puerto Rico, donde el escritor
pas los ltimos aos de su vida.

El director de la Residencia de Estudiantes de Madrid, Jos Garca Velasco,
seal que para llevar a cabo toda esta recopilacin se acudir
principalmente a los cuatro lugares donde se encuentra la mayor parte de la
obra del poeta, la Fundacin Juan Ramn Jimnez, el Archivo Histrico
Nacional, la Universidad de Ro Piedras de Puerto Rico y a la familia del
escritor.

Adems de esta exposicin, que ser uno de los actos ms destacados para
2006, tambin se recoge ya en el convenio suscrito y al que se sumarn ms
adelante otras instituciones, la publicacin de un epistolario de Juan
Ramn Jimnez del que se espera tener editado para el ao de la
conmemoracin el primer tomo, que posteriormente ser publicado en
Internet.

Otro de los actos ya cerrados ser la celebracin, probablemente en la
primavera de 2006, de un congreso internacional sobre la figura del premio
Nobel de Literatura, del que se espera que marque otro punto de inflexin
en la investigacin de la obra del poeta moguereo al igual que ocurri en
1981, la primera vez que se revis con los principales especialistas su
obra en Espaa.

Entre los proyectos que todava no estn cerrados se encuentra la edicin
de la obra en prosa de Jimnez, un estudio de las variantes que fue
introduciendo el poeta en las numerosas obras que fue reescribiendo a lo
largo de su vida o la reedicin de las memorias de su esposa, Zenobia
Camprub.



*** Carlos Fuentes coordinar coleccin para difundir la obra de Alfonso
    Reyes

El escritor mexicano Carlos Fuentes ide un proyecto editorial para
difundir la obra de su coterrneo Alfonso Reyes. El proyecto fue presentado
el lunes 25 de octubre, en un acto en el que se anunci que la coleccin
ser coeditada por el Fondo de Cultura Econmica (FCE), la Fundacin para
las Letras Mexicanas y la Ctedra Alfonso Reyes que se imparte en el Tec de
Monterrey desde 1999.

La coleccin incluir doce volmenes seleccionados temticamente de la
vasta obra del escritor, quien fue integrante del Ateneo de la Juventud. Se
espera que los textos, prologados por diversos escritores, motiven a los
jvenes a conocer la obra de Reyes y su publicacin se iniciar a
principios de 2005.

El primer volumen, Alfonso Reyes y Mxico, es prologado por Carlos
Monsivis; posteriormente estarn en circulacin Alfonso Reyes y la
literatura espaola (Juan Goytisolo); Alfonso Reyes y Amrica (David
Brading); Alfonso Reyes y Grecia (Emilio Lled) y Alfonso Reyes y la Nueva
Espaa (Gonzalo Celorio).

Durante 2006 continuarn Alfonso Reyes y la literatura universal, con
prlogo de Jos Mara Prez Gay; Alfonso Reyes y la teora literaria (Julio
Ortega); Alfonso Reyes y la poesa (Jos Emilio Pacheco); Alfonso Reyes y
la memoria (Margo Glantz), y Alfonso Reyes y las relaciones internacionales
(Bernardo Seplveda). Y en 2007 se definir el resto de las obras. Algunas
de ellas seran, a decir de Fuentes, Alfonso Reyes y el cine y el diario de
Alfonso Reyes.

El lanzamiento inicial ser de 5 mil ejemplares. Los libros constarn de
120 pginas, con diseo actual y una seleccin temtica realizada por los
especialistas que participan en el proyecto.

Fuentes estuvo acompaado por el tambin escritor Gonzalo Celorio, Consuelo
Sizar, directora del FCE, y Silvia Garza, titular de la Ctedra Alfonso
Reyes, entre otros invitados quienes resaltaron la obra del ensayista,
poeta, historiador y diplomtico mexicano. El autor de Aura expres su
"enorme admiracin" por Reyes, a quien conoci desde nio. "Fue un ser
lleno de bondad, gracia y de un espritu extraordinario. Era irresistible
para m como maestro y pens que haca falta una coleccin que lo acercara
a los lectores".



*** Analizan en Espaa la presencia del vampiro en la literatura

Un curso sobre el vampiro en la literatura celebrado en la Facultad de
Filosofa y Letras de la Universidad de Crdoba (Espaa) entre el 26 y 28
de octubre atrajo la atencin de 350 universitarios.

Con un nivel cientfico muy elevado gracias a la presencia de acreditados
especialistas del mbito espaol y con el complemento del cine y la msica
gtica, la cita prob que temas que esencialmente son hobbies se pueden
tratar de modo riguroso, destacaron los organizadores.

A juicio del director del curso, Antonio Ruiz Snchez, "no hay ningn tema
vetado a los universitarios". La propuesta de los vampiros, sucesora de una
similar acerca de Tolkien realizada en 2003, se enmarca dentro del ciclo
"Invitacin a la lectura", organizado por el Departamento de Filologa
Inglesa y Alemana, y ya busca sugerencias para su tercera edicin.

Celia Fernndez (Universidad de Crdoba) abord el martes la construccin
de espacios en la literatura gtica. Despus se proyect la pelcula
Drcula, de Francis Ford Coppola, elegida por estar considerada como la
mejor adaptacin cinematogrfica de la novela de Bram Stoker.



*** Monte vila presenta poemario de Santos Lpez y anuncia novedades

Este mircoles 27 de octubre fue presentado El cielo entre cenizas, el ms
reciente poemario del venezolano Santos Lpez, en un acto celebrado en la
librera del sello Monte vila Editores Latinoamericana
(http://www.monteavila.com.ve), ubicada en el complejo cultural Teresa
Carreo, en Caracas.

La presentacin estuvo a cargo del tambin poeta Luis Alberto Crespo,
presidente de la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello, quien estuvo
acompaado por Lpez y Carlos Noguera, presidente de Monte vila. Al
trmino del bautizo, el conocido ensamble de percusin "Herencia" ofreci,
bajo la direccin de Manuel Moreno, un selecto repertorio de piezas de
tambores y msica afrovenezolana.

Perteneciente a la coleccin "Altazor", El cielo entre cenizas consta de
unas sesenta pginas, con la imaginera potica ms reciente de Lpez,
caracterizada por la figura de la cayena, el mundo ancestral y el misterio
del bosque.

"El cielo entre cenizas viene a completar la bsqueda interior que me haba
propuesto en poemarios anteriores como Soy el animal que creo, El libro de
la tribu y Los buscadores de agua. Posteriormente a su publicacin, he
hecho conscientes estos vnculos", seal el poeta.

Santos Lpez naci en el estado Anzotegui en 1955. Es licenciado en
comunicacin social, poeta y director-fundador de la Casa de la Poesa
Prez Bonalde. Sus poemas han sido traducidos al ingls, alemn, chino e
italiano. Ha sido galardonado con el Premio Municipal de Poesa de Caracas,
en sus ediciones de los aos 1986 y 2001.

La editorial anunci igualmente que para este mes de noviembre se tiene
prevista la publicacin de ocho nuevos ttulos en los gneros de poesa,
narrativa y ensayo literario y cientfico.

Epistolario, de Mara Zambrano y Reyna Rivas; Festival Mundial de Poesa
2004 (varios autores); Traslaciones, de Nancy Noguera; Vbora y barro.
Acercamiento a la obra de Gustavo Daz Sols, de Csimo Mandrillo; Vastas
sombras / Dilogo nocturno, de Lotty Ipinza; Dilogo con mdicos y
pacientes, de Fernando Rsquez; El reino de este mundo, de Alejo
Carpentier; y la reimpresin de El round del olvido, de Eduardo Liendo, son
las novedades que la casa editora ofrece a los lectores, disponibles
prximamente en todos los estantes de las libreras de Caracas y el
interior de Venezuela.

Por otra parte, la editorial prepara el lanzamiento de la Biblioteca Bsica
de Autores Venezolanos, nueva coleccin de ediciones masivas, conformada
por una cuidada seleccin de ttulos consagrados del acervo literario
nacional. Entre los primeros libros que sern publicados se encuentran La
tienda de muecos, de Julio Garmendia; Las memorias de Mam Blanca, de
Teresa de la Parra; Inventamos o erramos, de Simn Rodrguez; Un regalo
para Julia y otros relatos, de Francisco Massiani; El inquieto anacobero y
otros relatos, de Salvador Garmendia; La mujer de espaldas y otros relatos,
de Jos Balza; Antologa potica, de Vicente Gerbasi; Antologa potica, de
Ramn Palomares; Rajatabla, de Luis Britto Garca; El cocodrilo rojo /
Mascarada, de Eduardo Liendo; y Buenas y malas palabras. Una seleccin, de
ngel Rosenblat.

Monte vila Editores Latinoamericana participar del 27 de noviembre al 5
de diciembre de 2004 en la 18 edicin de la Feria del Libro de
Guadalajara, considerada el mayor encuentro editorial del mundo de
publicaciones en espaol.

Para obtener mayor informacin es preciso telefonear a la editorial a
travs de los nmeros 58 212 2638783 / 2656020.



*** Universidad del Zulia realiza Feria Internacional del Libro
    Universitario

Desde el 27 hasta el 30 de octubre se realiz en la nueva sede rectoral de
La Universidad del Zulia (LUZ), en Maracaibo, Venezuela (avenida Guajira
con Cecilio Acosta), la Feria Internacional del Libro Universitario LUZ
2004.

El evento fue organizado por la Editorial de la Universidad de Zulia,
Ediluz, con el objetivo de canalizar y reforzar lazos institucionales con
los distintos organismos e instituciones de la regin, y al mismo tiempo
colocar su fondo editorial a disposicin de toda la comunidad
universitaria, lectores y pblico en general.

Rosalba Bohrquez, de Ediluz, indic que la feria cont con una expoventa
editorial nacional e internacional, un megamercado de libros usados, carpa
ecolgica con exhibiciones de insectos, minerales y metalurgia, una carpa
denominada "Mi amigo el libro", con cuentacuentos, tteres y charlas de
Ricardo Boquete, caricaturista internacional.

Adems se instal una exposicin de revistas infantiles y el III Festival
de Inventos Fantsticos de los Nios; la Carpa Gastronmica para desayunar,
almorzar o merendar platos colombianos y venezolanos y otras actividades a
travs de las cuales los asistentes pudieron conocer la vida, costumbres,
vegetacin y cultura del pueblo wayu; pasear en el tranva de Maracaibo o
disfrutar de los Atardeceres Culturales.

Dentro de las actividades pedaggicas, entre el 27 y el 29 se dict el
curso "Gestin y marketing en libreras", con Miguel Vargas -gerente de
Comercializacin de las libreras Kuai-Mare-; las conferencias "La salud
como problema educativo", de Isabel Lossi de Mndez, y "Las nuevas
tendencias curriculares en educacin superior", del doctor Evaristo Mndez.



*** Argentinos analizaron su literatura en un congreso

Este sbado 30 de octubre concluy en Buenos Aires el Primer Congreso de
Literatura Argentina, que se celebr bajo el lema "Literatura argentina:
identidad y globalizacin". El evento, que haba comenzado el viernes 29,
se desarroll en el Saln San Martn del Palacio Legislativo porteo, y en
el acto de clausura se presentaron las conclusiones.

"Entre los temas tratados en el congreso estuvieron el rol del intelectual
y su cercana o lejana con el poder y el mbito poltico; polticas
culturales y de comunicacin, y rol de la televisin, y la importancia de
la interrelacin de la cultura 'culta' y la cultura popular", explic el
escritor Horacio Salas, uno de los oradores en el acto de cierre realizado
en el Recinto de Sesiones de la Legislatura.

"Tambin se discuti sobre identidad como un terreno de disputa, sobre el
peligro del pensamiento dicotmico como los conceptos de 'civilizacin y
barbarie', y acerca de la cultura vista slo como cultura del espectculo o
cultura masiva", agreg.

En el acto de cierre hablaron, adems, el legislador Norberto La Porta,
presidente de la Comisin de Cultura y Comunicacin Social de la
legislatura portea, y Santiago de Estrada, vicepresidente de esa comisin.

Las deliberaciones y debates del Congreso tuvieron lugar en el Saln
Montevideo, su antesala y el saln de Los Pasos Perdidos del Palacio
Legislativo. Las ponencias y conclusiones resultadas del Congreso sern
publicadas en un libro.

Entre los escritores que participaron del encuentro figuran Juan Martini,
Leandro de Sagastizbal, Pacho O'Donnell, Mara Rosa Lojo, Liliana Heer,
Silvia Plager, Liliana Heker, Antonio Requeni, Luis Grgorich, Mempo
Giardinelli, Jos Luis Mangieri, Jorge Aulicino, Vicente Muleiro, Diana
Bellessi y Hugo Padeletti.

"La Legislatura puede constituirse en el mbito, a travs de su espacio
fsico y la posibilidad de algunos recursos, donde ese sector de la
intelectualidad argentina encuentre un espacio en el cual exponer sus
pensamientos", haba sealado La Porta en la apertura del encuentro.

El legislador agreg que la idea de este congreso fue "muy bien recibida.
Contamos con la colaboracin inestimable del escritor Horacio Salas, que
conect a muchos de sus pares, y hay que destacar la participacin del
presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Barcia, por su
prestigio y por su solidez".



*** Garca Mrquez asiste a evento en Cartagena

Medios de prensa colombianos destacaron que, tras seis aos de ausencia, el
premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel Garca Mrquez, asisti este
viernes 29 de octubre, en Cartagena, a la V Asamblea del Foro Iberoamrica,
evento al que asisten importantes personalidades de la poltica y las
letras de los pases latinoamericanos, as como de Espaa y Portugal.

La visita de Garca Mrquez coincide con la primera semana en el mercado de
su novela Memoria de mis putas tristes.

En breves declaraciones a la prensa, el escritor apunt que fueron seis
aos sin ir a Cartagena, a la vez que desminti que su casa en esa ciudad
caribea est en venta y mucho menos al cantante espaol Julio Iglesias.
"Julio se invent esa historia y se la dio a la prensa, porque est
perdiendo popularidad y quiere recuperarla", seal en broma.

Sobre la llegada del novelista, el empresario venezolano Carlos Barbasano,
directivo del canal Venevisin y organizador del foro, explic que la
noticia del viaje de Garca Mrquez se mantuvo en secreto hasta ltimo
momento por un compromiso de los directivos del evento con l, dada su
popularidad.

En el encuentro, que se realiza a puerta cerrada, se analizarn la
globalizacin, los negocios y la cultura, y participan, entre otros, el
presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, el
escritor mexicano Carlos Fuentes, la brasilea Nlida Pin, el ex
presidente colombiano Belisario Betancur y los espaoles, el periodista
Juan Luis Cebrin y el empresario Jess de Polanco.



*** Skrmeta obtiene premio Heinemann de literatura infantil

El escritor chileno Antonio Skrmeta obtuvo el Premio de la Paz Gustav
Heineman de Literatura Infantil por La redaccin, un volumen que exalta los
ideales de una convivencia armoniosa entre los seres humanos, segn se
inform este 29 de octubre.

A la hora de dictar su fallo, el jurado tuvo en cuenta la alta calidad
literaria con que estos sentimientos son transmitidos a un pblico para el
cual no suelen abundar ttulos de esa naturaleza en los mercados
editoriales.

La distincin la otorga el estado de Renania del Norte de Westfalia, uno de
cuyos portavoces lo anunci mediante comunicado oficial. Dotado con 7.500
euros (9.525 dlares), Skrmeta compartir el galardn con la dibujante
encargada de ilustrar el texto, Jacky Fleich, y lo recibir el prximo 15
de noviembre en la ciudad de Essen (centroeste alemn).

Por esa misma obra, el autor de Ardiente paciencia obtuvo en 2003 el Premio
Unesco de Literatura Infantil y Juvenil en Pro de la Tolerancia.



*** Condenado asistente de Dal por manipular una de sus obras

John Peter Moore, de 85 aos de edad y amigo cercano de Salvador Dal,
tendr que pagar US$1,2 millones en compensacin por haber recortado,
manipulado y expuesto una de sus pinturas, con un ttulo diferente, en un
centro de arte que tiene en Cadaqus (Girona), segn se supo a finales de
la semana pasada.

Moore fue asistente del pintor surrealista por 20 aos. Su esposa Catherine
Perrot tambin fue condenada por el mismo cargo de "vulnerar el derecho
moral del autor y la integridad de la obra original". La compensacin,
impuesta por un tribunal cataln, ser pagada a la Fundacin Gala-Salvador
Dal.

La obra original es Doble imagen de Gala, que fue robada en 1974 de la
Galera Knoedler de Nueva York. La pintura reapareci tras la muerte de
Dal en 1989 pero no se sabe dnde haba estado. La pareja fue acusada de
haber reducido el tamao de la pintura y haberla llamado "Dal pintando a
Gala".

El misterio que rodea la desaparicin de la pintura de la galera
neoyorquina nunca ha sido aclarado y, en ese entonces, Dal recibi 125.000
dlares de indemnizacin. A pesar de investigaciones extensivas de la
Interpol y el FBI, no volvi a aparecer hasta 1999, cuando fue descubierta
colgada en el Centro de Arte Perrot-Moore en la ciudad de Cadaqus, en el
noreste de Espaa.

Moore, quien adems tendr que pagar los costos adicionales de reparar y
restaurar la obra, conoci a Dal cuando arregl el pago de uno de sus
cuadros. El britnico fue responsable del mercadeo de las obras de Dal
durante los aos 70 y jug un papel decisivo para forjar la fortuna del
artista.

Cuando la obra desapareci, la residencia de Moore fue registrada y se
hall ms de 100.000 litografas falsas de Dal, pero no fue llevado a
juicio debido a su edad.



*** Muri el poeta paraguayo Sabino Gimnez Ortega

El poeta, locutor y estudioso del guaran, Sabino Gimnez Ortega, conocido
como Aravo'i, falleci este sbado 30 de octubre a las cuatro de la maana
en el Hospital San Jorge, vctima de una diabetes. Sus restos fueron
velados hasta ayer domingo en el local del Ateneo de Lengua y Cultura
Guaran y luego enterrados en el cementerio local, despus de llevarlos a
la Compaa 21 de Julio de Santa Rosala, donde naciera el 30 de enero de
1947.

El poeta deja una extensa labor artstica y cultural. Hizo sus primeros
estudios en la escuelita de la compaa, luego pas a la escuela Tuja del
pueblo para concluir ms adelante en la Escuela Graduada N 44 Capitn
Pedro Juan Caballero. Despus de cumplir el servicio militar entre 1965 y
1966, se qued en Asuncin para probar suerte trabajando con su to Silvio
en albailera. Ms tarde estudiara en horario nocturno alternando su
educacin con un trabajo como jardinero.

En 1968 comenz a trabajar en Radio Chaco Boreal como sereno. Aprendi
rpidamente el oficio de operador y lleg a trabajar como tal durante trece
aos. Simultneamente trabaj en radio Tajy FM siete aos. En 1981 se fund
la FM Radio Cardinal y all trabaj hasta 1983, realizando el programa
Paraguay Mba'apohra Rapre como locutor. Posteriormente pas a conducir el
programa "Aravo'i", apelativo con el que se le conocera en lo sucesivo. La
cultura popular, en sus expresiones ms genuinas, estaba presente en cada
audicin.

Estudi guaran en el Instituto de Lingstica Guaran del Paraguay, donde
se recibi como profesor en 1977. En esa poca incursion en la escritura
de poemas e integr el Taller de Poesa "Ortiz Guerrero", que reuni a los
escritores de la promocin de 1980, y public en los libros colectivos ...Y
ahora la palabra; Poesa taller y Poesa itinerante. Algunos de sus poemas
fueron musicalizados.

Estudi canto en la Escuela Municipal de Canto de Asuncin. Actu en
zarzuelas, operetas y peras. Anim el programa Feliz domingo durante ms
de 3 aos y viaj a Espaa y Francia con una delegacin folclrica como
animador, bailarn y cantante.

En los ltimos meses, aun ya bastante enfermo, continu realizando sus
actividades normales. "Hace 15 das todava era miembro del Jurado de los
prefestivales del Takuare'", record Alfredo Vaesken, coordinador del
evento.



*** Investigador italiano cree que Gutenberg no invent los tipos mviles

Bruno Fabbiani, un investigador de Turn, ha provocado un escndalo entre
biblifilos y acadmicos al afirmar que Johannes Gutenberg no invent los
tipos mviles. Segn Fabbiani, el impresor alemn utiliz planchas en lugar
de tipos mviles para imprimir su Biblia.

Los tipos mviles que se atribuyen a Gutenberg aceleraron la impresin y la
produccin de libros en Europa. Antes de la invencin de esa tcnica, los
especialistas tallaban laboriosamente planchas de madera para cada pgina.

"Bruno Fabbiani ha desarrollado 30 experimentos" para demostrar su
hiptesis, sostuvo Francesco Pirella, del Museo de la Imprenta de Gnova.
Fabbiani repiti esos experimentos, en un simulacro de juicio a Gutenberg,
en Gnova, este sbado 30 de octubre.

Sin embargo, otros investigadores refutan la versin. Eva Hanebutt-Benz,
directora del Museo Gutenberg, en Mainz, dijo que hay un indicio de que la
famosa Biblia se hizo con tipos mviles, y es la impresin de un tipo que
accidentalmente cay en una de las pginas.



*** Arranca en Chile la Feria de la Estacin Mapocho

Hoy se da inicio en Santiago de Chile a la Feria de la Estacin Mapocho
(http://www.estacionmapocho.cl), evento cultural que se extender hasta el
domingo 14 y que, segn un estudio encargado por la Cmara Chilena del
Libro, es percibido por la comunidad como el ms importante que se efecta
en el pas sureo.

En su 24 versin, el encuentro literario tendr como protagonista a
Mxico, que llega con un nutrido contingente de su cultura. La comitiva
azteca incluye nombres como Carlos Fuentes (lunes 8), Rafael Ramrez
Heredia (martes 9), el Premio Nacional de Ciencias Leopoldo Garca-Coln
(mircoles 10) y el historiador Miguel Len Portilla (domingo 14), entre
otros.

Otro de los participantes ser Hernn Lara Zavala, escritor y director de
Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Nacional Autnoma de
Mxico (Unam), quien, adems de presentar su ltimo ttulo, Muecas rotas
(mircoles 3), tendr a su cargo la exposicin de revistas culturales de su
pas (ms de 50) y se reunir con editores universitarios para ver la
posibilidad de trabajos conjuntos (martes 2).

Tambin participar el poeta, ensayista y traductor Jaime Labastida,
director de la mtica casa Siglo XXI (viernes 12 y sbado 13). En las
mismas lides se encuentra Emmanuel Carvallo, que en 1969 fund, con Carlos
Fuentes, la Revista Mexicana de Literatura. A fines de los 60 fue director
literario de Empresas Editoriales y hoy se alza como una de las voces
cannicas de la crtica literaria azteca. El pblico chileno podr dialogar
con l luego de la presentacin de su libro Ya nada es igual (martes 9), o
despus de la mesa redonda dedicada a Neruda (jueves 11).

El narrador, dramaturgo, traductor y periodista Jos Agustn, Premio
Nacional de Literatura con ms de 30 ttulos a su haber, estar presente
para dialogar con sus pares chilenos (martes 2) y lanzar Mi vida con mi
viuda (jueves 4).

Asimismo, la poeta Coral Bracho (Premio Nacional de Literatura) dar un
recital (sbado 6) y lanzar Ese espacio, ese jardn (domingo 7). Tambin
estar la narradora y ensayista Beatriz Espejo, que ser la encargada de
mostrar el Panorama de las escritoras mexicanas (lunes 8).

Como pas invitado, Mxico transformar la Estacin Mapocho en un espacio
festivo con una serie de actividades y espectculos paralelos, como su
Ballet Folclrico -que abrir la feria esta tarde en el frontis del
recinto-, el grupo norteo Mexicanidades (domingo 14), los infaltables
mariachis, una muestra gastronmica y la exposiciones "El altar de los
muertos".

Mencin especial requiere el ciclo de cine, con cintas de los aos 20 hasta
los 50, adems de ttulos contemporneos. Del martes 2 al domingo 14 se
exhibirn filmes como Santa, Mara Candelaria o Bajo California, el lmite
del tiempo.

Uno de los mayores atractivos del encuentro ser el espaol Arturo Prez
Reverte, quien presentar su ltimo ttulo, Cabo Trafalgar, que sali en
octubre al mercado espaol. El lanzamiento de la novela ser el jueves 4 en
la Sala de las Artes.

Tambin estarn los argentinos Mempo Giardinelli, Liliana Bodoc y Roberto
Fontanarrosa; el boliviano Juan Lechn, el finlands Pentti Saartisa, la
noruega Asne Seierstand y los norteamericanos Jennifer Vanderbes y John
Dinges, entre otros. Por Chile destacar la presencia de Luis Seplveda,
Roberto Ampuero, Armando Uribe, Gonzalo Rojas, Volodia Teitelboim y Pedro
Lemebel.

Este ao se ha enfatizado en que se trata de una feria cultural, en la que
todas las expresiones artsticas tienen cabida. As, se han programado 230
actividades durante las dos semanas que dura el encuentro. Como cada ao,
habr tambin una biblioteca infantil y actividades con teatro y
cuentacuentos para los nios. Asimismo, contina el concurso tradicional
que patrocina Chilectra y que regala medio milln de pesos al da entre las
personas que contesten una pregunta literaria.

Las actividades de la feria se realizarn de lunes a jueves entre las 2 de
la tarde y las 10 de la noche; los viernes de 12 del medioda a 10 de la
noche, y los sbados y domingos de 11 de la maana a 10 de la noche. La
entrada general tiene un costo de $1.500; las personas de la tercera edad y
estudiantes pagarn $1.000 y los menores de 12 aos no tendrn que pagar
entrada, as como las mujeres que asistan el viernes 5.

Ubicado en el recinto de la ex estacin de ferrocarriles, el Centro
Cultural Estacin Mapocho es el mayor espacio destinado a la cultura en
Chile. Cuenta con una superficie aproximada de 16 mil metros cuadrados y
una capacidad de 14 mil personas, y est ubicada en una antigua estacin de
ferrocarriles construida entre 1905 y 1912. En 1987 la estacin dej de
funcionar como terminal de trenes y en 1994 se termin la construccin del
complejo cultural.



*** Congreso de semitica organiza la Universidad de La Laguna

La Universidad de La Laguna (http://www.ull.es), en las Islas Canarias,
celebrar entre el 3 y el 5 de este mes el XI Congreso Internacional de la
Asociacin Espaola de Semitica (AES), con el objetivo de analizar el
lenguaje y las imgenes imperantes en el mundo globalizado, con especial
referencia el mbito de la insularidad.

El evento, que lleva por subttulo Interculturalidad, Insularidad y
Globalizacin, es organizado por la Facultad de Filologa Espaola de la
mencionada casa de estudios, y est coordinado por el decano Flix J. Ros.
Participarn ms de setenta comunicaciones sobre la semitica de la
insularidad, la msica, la novela o el cmic en la era global, la
globalizacin y medios de comunicacin, semitica de la insularidad o las
semnticas interlingsticas, entre otros, y participarn profesores de
universidades tanto nacionales como internacionales.

Tambin habr mesas redondas, entre las que se destacan "Globalizacin y
pensamiento", "Teatro y globalizacin" o "La novela y el cine en la era
global"; adems de conferencias plenarias como "Cinco signos de nuestro
presente", a cargo del escritor y catedrtico de literatura
hispanoamericana de la Universidad de La Laguna, Juan Manuel Garca Ramos.
En el congreso se presentar un panel homenaje a los 20 aos de la
Asociacin Espaola de Semitica.

La conferencia inaugural versar sobre "Crisis semitica en la era de la
globalizacin. Hacia una nueva teora de la subjetividad colectiva e
individual", por el profesor de musicologa de la Universidad de Helsinki y
presidente de la Sociedad de Semitica de Finlandia, Eero Taraste, que
tendr lugar el mircoles 3. El programa se completar con actividades
culturales y actuaciones musicales del pianista Polo Ort, el coro Carpe
Diem y la compaa de teatro Delirium.



*** Dominicanos en Nueva York recordarn a Juan Bosch

El escritor Juan Bosch, considerado entre los grandes maestros del cuento
hispanoamericano del siglo XX, ser recordado en Nueva York con un acto
pblico organizado por el gobierno dominicano para conmemorar el tercer
aniversario de su muerte, segn inform la agencia noticiosa Librusa.com.

De acuerdo con el Comisionado Dominicano de la Cultura, en Estados Unidos,
en el mismo acto, programado para el 6 de noviembre, se dejarn inauguradas
oficialmente la Sala Andrs Francisco Requena y la Biblioteca Carlos
Rodrguez.

La conferencia "Juan Bosch: tres aos despus del adis" estar a cargo del
director de la Biblioteca Nacional, Dimedes Nez Polanco, que fue
secretario personal del autor de obras como La maosa, Cuentos escritos en
el exilio y El oro y la paz.

En el acto tambin participarn el historiador y profesor universitario
Luis lvarez y el investigador Francisco Rodrguez, estudioso de la obra de
Juan Bosch. El teatro experimental Textura Mixta presentar la
dramatizacin del cuento "Los amos", de Bosch.

Elogiado por autores como el Nobel colombiano Gabriel Garca Mrquez y el
venezolano Arturo Uslar Pietri, Juan Bosch naci en 1909 y muri en
noviembre de 2001. Adems de las mencionadas, entre sus obras destacan
Hostos el sembrador, Judas Iscariote, el calumniador, Bolvar y la guerra
social, De Cristbal Coln a Fidel Castro, Dictaduras dominicanas y Ms
cuentos escritos en el exilio.



*** Honrarn a Carpentier en congreso en La Habana

Acadmicos de 16 pases asistirn al congreso "El siglo de Alejo
Carpentier", que tendr lugar en la capital cubana entre el 8 y el 12 de
noviembre. En el evento participarn investigadores de Mxico, Per,
Estados Unidos, Francia, India, Espaa, Italia, Taiwn, Martinica, Blgica,
Colombia, Puerto Rico, Alemania, Costa Rica, Australia y Egipto.

Los participantes debatirn, mediante ponencias, temas como la nueva novela
latinoamericana, la antropologa y la historia, la narrativa, el ensayo, el
teatro y el periodismo en Carpentier. Durante la cita sern presentados un
disco compacto con textos en voz del autor de Los pasos perdidos, la
reimpresin de su Valoracin mltiple, de 1977, y un nmero especial de la
revista Casa de las Amricas.

Roberto Fernndez Retamar, presidente de Casa de las Amricas, institucin
organizadora del evento, ha dicho a la prensa que la idea del evento es
crear una atmsfera carpentereana en Cuba y el resto del mundo por el
centenario del Premio Cervantes de Literatura 1978.

A la jornada de celebraciones se suma la Unin Nacional de Escritores y
Artistas de Cuba (Uneac), auspiciadora del coloquio "Carpentier, Baracoa y
el Caribe", que se realiz entre el 17 y el 21 de octubre en la regin ms
oriental de la isla, y en el que participaron prestigiosos escritores.

En el marco del congreso, la Biblioteca Nacional de Cuba exhibir una
muestra bibliogrfica del insigne intelectual y presentar el Diccionario
de conceptos de Alejo Carpentier, original de Vctor Fowler.

Uno de los ms sobresalientes narradores iberoamericanos del siglo XX,
Alejo Carpentier naci en La Habana el 26 de diciembre de 1904. Cre un
universo fascinante e influyente en la literatura latinoamericana con obras
como El siglo de las luces, El arpa y la sombra y Ecue Yamba O. Se destac
tambin por una extensa produccin periodstica, especialmente en el diario
El Nacional, de Caracas (Venezuela), donde public unos 4 mil artculos
sobre literatura, msica y arte.



*** Marathnica Poesa realizarn en Buenos Aires

Bajo el lema "Aquel retorno es la oralidad", entre el 11 y el 14 de
noviembre se realizar en Buenos Aires el IX Encuentro Nacional Marathnica
Poesa, evento organizado por la Fundacin de Poetas de Mar del Plata y al
que asistirn escritores de diversas regiones argentinas.

Con participantes de Neuqun, Chubut, Ro Negro, La Pampa, San Juan,
Mendoza, Entre Ros, Santa Fe, Salta, La Plata, Mar del Plata, Baha Blanca
y Buenos Aires, Marathnica es un encuentro para poetas de todo el pas,
sin distincin de lineamientos estticos.

Durante Marathnica se desarrollarn diversas actividades, como
presentaciones de libros, mesas de lectura y de debate, evocaciones, rondas
de lectura, mesas redondas, charlas, video, espectculos potico-musicales,
poesa artesanal, presentacin de fanzines, plaquetas, revistas y otras
publicaciones, presentacin de ponencias, muestras de artes plsticas,
msica incidental, lanzamiento de documentos crticos, encuentro nacional
de ciclos literarios, caf literario, mdulos de venta y muestra de libros
y otras publicaciones, entre otras.

En la organizacin participan igualmente los ciclos literarios Maldita
Ginebra, Flores Negras en el Descuido, Zapatos Rojos y Campo Nuestro, el
Caf Literario La Movida de Byron, las editoriales Nueva Generacin y
Croquis, el local itinerante de cultura independiente El Asunto, de Villa
Martelli (Provincia de Buenos Aires) y la revista La Doblada, de la Comarca
Viedma Patagones (Ro Negro).

A un costo de $5 por participante, la inscripcin garantiza acceso a
descuentos en hospedaje, promociones en comidas, entrega de certificados y
lecturas y notas en programas de radio.

Este encuentro funcionar como abrebocas a cuatro eventos similares que el
ao prximo se realizarn en Mar del Plata, Ro Negro, La Pampa y Rosario,
adems del I Congreso Nacional de Poesa, que bajo el lema "Hacia una nueva
conciencia potica" se desarrollar en Villa Victoria Ocampo en abril de
2005. Para mayor informacin sobre este evento, escriba a
fundaciondepoetas@yahoo.com.ar.



*** Presentaron programa de actividades de la Feria de Guadalajara

La edicin 2004 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL,
http://www.fil.com.mx) est a unas cuantas semanas de abrir sus puertas,
con la cultura catalana invitada de honor, por lo que este 27 de octubre se
dieron a conocer los detalles del programa de actividades.

Para ese propsito llegar a Guadalajara la "delegacin ms grande que haya
salido de Catalua desde el Exilio", segn explic Xavier Folch, director
del Instituto Ramon Llull, entidad responsable de la promocin de Catalua
en el extranjero.

Escritores, msicos, artistas plsticos, e incluso legisladores y
empresarios que sostendrn encuentros con colegas mexicanos, forman el
contingente del invitado de honor a la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara 2004, que se realizar del 27 de noviembre al 5 de diciembre. A
ellos se sumarn 300 autores que visitan este ao la feria, junto con
13.500 profesionales del libro.

Xavier Folch y Ral Padilla Lpez encabezaron la conferencia de prensa en
el recinto de la FIL para presentar oficialmente el programa de actividades
que dar vida a esta fiesta de las letras. Los acompaaron Trinidad Padilla
Lpez, rector de la Universidad de Guadalajara; Nubia Macas, directora
general de la FIL, y Silvia lvarez y Juan Manuel Durn, coordinadores de
los programas cultural y acadmico de la feria, respectivamente.

Padilla Lpez, rector de la Universidad de Guadalajara, destac el hecho de
que la FIL volver a salir a las calles de Guadalajara, realizando
actividades en diversas sedes. Veintin escritores, indic, participarn en
Ecos de la FIL, programa que se realiza en el marco de FIL Joven y que
consiste en visitas de los autores a preparatorias urbanas y forneas. El
rector general habl tambin sobre el programa del encuentro "Una aldea
global para todos", que versar sobre los derechos humanos, y en el que
participarn Carlos Castresana, Eduardo Subirats, Juan Goytisolo, Juan Luis
Cebrin, Adolfo Aguilar Zinser, Porfirio Muoz Ledo, Nelson Caucoto y
Carmen Hertz.

Por su parte, Ral Padilla enumer las actividades ms relevantes que
sustentan el programa de este ao, conformado por ms de 600 actos a largo
de los nueve das que dura el evento. En estas actividades se incluyen 215
presentaciones de libros, 28 foros y encuentros, 200 actividades en FIL
nios, y cinco exposiciones artsticas, que incluyen obras de los catalanes
Antoni Tpies y Miquel Barcel, entre otras.

El presidente de la FIL inform de la presencia en la feria de los premios
Nobel Jos Saramago, quien inaugurar el Saln Literario, y Gabriel Garca
Mrquez, quien entregar el premio Juan Rulfo a Juan Goytisolo; Carlos
Fuentes, Gonzalo Rojas, Gordon Thomas y el icono de la novela negra James
Ellroy, son algunos de los ms de 300 autores que acudirn a la mayor cita
del libro en espaol en el mundo.

Padilla Lpez resalt que por primera vez se realizar el Saln de
Derechos, espacio que fortalecer el perfil profesional de la Feria de
Guadalajara. Nubia Macas agreg que en este espacio participarn treinta
empresas, originarias de Alemania, Argentina, Colombia, Ecuador, Espaa,
Estados Unidos, Francia, Holanda, el Reino Unido y Mxico.

Orientado especialmente al mercado del idioma espaol, el Saln de Derechos
no slo pretende propiciar la compra y venta de derechos de traduccin,
sino facilitar la realizacin de acuerdos entre los participantes: editores
agentes literarios y scouts para elaborar proyectos de coedicin, la cesin
de derechos subsidiarios para territorios limitados, la venta de derechos
para ediciones especiales (de bolsillo, ilustradas, etctera), los
proyectos de coproduccin y todas las alternativas que permitan abrir
nuevos mercados al libro en espaol.

Adems de ofrecer las instalaciones adecuadas para la mejor negociacin, el
Saln de Derechos ofrecer un Manual de negociacin de derechos y un
catlogo con el listado de las empresas participantes, que incluir las
obras disponibles para acuerdos.

Otros encuentros que fueron destacados durante la conferencia de prensa
fueron el Foro de Novela Negra que coordina Paco Ignacio Taibo II, y el
Foro de Novsimos Narradores, que estar bajo el cuidado del crtico
literario Julio Ortega, en el que se presentar a las jvenes promesas
literarias de Amrica Latina, as como el III Foro Internacional de
Editores, que contar con la presencia del editor Andr Schiffring, quien
dictar la conferencia inaugural.

FIL Guadalajara es uno de los "principales espacios para el reconocimiento
de creadores en nuestro continente", dijo Ral Padilla. Agreg que este ao
se entregarn ocho premios, entre otros el de Literatura Latinoamericana y
del Caribe Juan Rulfo a Juan Goytisolo; el Reconocimiento al Mrito
Editorial a Roberto Calasso, el Homenaje al Biblifilo a Jorge lvarez del
Castillo y el reconocimiento "La catrina" al caricaturista mexicano Eduardo
del Ro, Rius.

Padilla Lpez inform tambin que el presupuesto de la FIL 2004 ser de
poco ms de 40 millones de pesos. A esta inversin hay que sumar la que
hacen las diferentes instituciones que organizan actividades en el marco de
la FIL y el milln doscientos mil euros que ha invertido el gobierno
cataln para financiar su presencia en Guadalajara.

Juan Manuel Durn, coordinador del programa acadmico de la Feria, indic
que en ste habr 300 participantes, de los cuales 120 son de origen
extranjero. Ochenta reconocidos acadmicos de diferentes universidades del
mundo encabezarn las conferencias, mesas redondas y seminarios que
integran estas actividades. Por su parte, Silvia lvarez, coordinadora del
programa cultural de la FIL, detall parte de las 125 actividades que
conformarn la oferta catalana, y destac el homenaje que se realizar en
memoria del escritor Manuel Vzquez Montalbn.

"Hemos querido exponer una muestra significativa de lo que es la cultura
catalana, que es una cultura milenaria, pero a la vez una cultura moderna",
dijo por su parte Xavier Folch, director del Instituto Ramon Llull. Para
cumplir con ese cometido, explic, el pabelln que cada ao la FIL dedica a
su husped honorario estar compuesto por una vasta muestra de elementos
representativos de aquella regin espaola. Mdulos dedicados a las artes
plsticas, a la arquitectura y el diseo, la ciencia y a la gastronoma,
sern integrados junto a una muestra de unos dos mil ttulos catalanes.

Folch confirm tambin la presencia de una delegacin de 36 autores
catalanes, entre los que estn algunos de los ms afamados autores que
escriben en cataln, hacedores, dijo, "de la literatura menos conocida en
Latinoamrica", as como "los grandes escritores en lengua espaola", como
Juan Goytisolo (ganador del premio Juan Rulfo de este ao), Rosa Regs y
Carlos Ruiz Zafn. A ellos se sumar un contingente de casi cien artistas
que se presentarn en la Explanada de la FIL, el Teatro Degollado, el
Teatro Experimental de Jalisco, entre otras sedes.

En la feria se realizar tambin la presentacin de la nueva edicin
universal de El Quijote, con lo que se inicia la celebracin de los 400
aos de la publicacin de este clsico, hoy revisado, que incluye un
prlogo de Mario Vargas Llosa.

Aunado a esto, el III Foro Internacional de Editores, que se realizar el 2
y 3 de diciembre en el hotel Hilton, tendr como tema central los retos en
la gestin de derechos de edicin en los mercados internacionales. Ambas
iniciativas son organizadas en forma conjunta con el Centro Regional del
Libro en Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc).

Durante dos das, los profesionales del libro participarn en mesas
redondas, conferencias y exposiciones, en las que podrn conocer las
prcticas que determinan la realizacin eficiente de acuerdos y convenios
con editores, agentes literarios, traductores y dems profesionales
involucrados en las negociaciones de compra y venta de derechos. Adems, se
propondrn estrategias y apoyos econmicos disponibles para el sector
editorial.

"El mayor beneficio de participar en el FIE es que, en un solo sitio, se
tiene acceso a los temas que hoy da mueven la discusin contempornea
alrededor del mundo de la edicin. Los derechos de autor se han escogido
como tema central debido a que son un aspecto fundamental para enfrentar el
mercado actual y es un rea prioritaria de desarrollo para el mercado
latinoamericano", dijo Vctor Hurtado, coordinador del foro.

Las dos conferencias magistrales del FIE sern impartidas por Andr
Schiffrin, director de The New Press, editorial que es punta de lanza en
estrategias para la publicacin de trabajos educativos, culturales y de
valor para la comunidad, que son dejados de lado por los grandes grupos, y
Roberto Calasso, director de Ediciones Adelphi, considerada una de las
casas editoriales ms exitosas e innovadoras de la escena actual europea.

Otros participantes que compartirn su conocimiento en el FIE son David
Martin, fundador de Book Data; Ofelia Grande, directora de Ediciones
Siruela; Ray-Gde Mertin, directora de Ray-Gde Mertin Literarische
Agentur; Michi Strausfeld, editora de Suhrkamp Verlag; Nilli Cohen,
directora de The Institute for the Translation of Hebrew Literature;
Anne-Solange Noble, directora de derechos extranjeros de ditions
Gallimard; Cristina Mora, representante del Departamento de Cesiones al
Extranjero del Grupo Planeta; Carmen Corral, responsable del Departamento
de Derechos de Tusquets Editores; y Maarten Valken, responsable del rea de
No Ficcin de la Foundation for the Production and Translation of Dutch
Literature.

En la edicin 2003 del FIE participaron 210 profesionales. La cuota de
preinscripcin este ao, vigente hasta antes del 15 de este mes, es de 350
pesos mexicanos o 35 dlares para extranjeros. El registro en sitio, del 27
de noviembre al 1 de diciembre, tendr un costo de 500 pesos mexicanos o 50
dlares para extranjeros.



*** Despus de 25 aos desaparecer El Vbora

La revista de cmics El Vbora, de Ediciones La Cpula, cerrar con un
ltimo nmero en diciembre, justo en la fecha en la que se cumplen los 25
aos de su lanzamiento al mercado. Segn su editor, Josep Maria Berenguer,
la revista "ha sufrido en los ltimos dos aos una bajada de lectores" que
ha impedido sacar adelante la revista, de periodicidad mensual.

Si bien en su mejor momento la publicacin alcanz los 40.000 lectores, en
los ltimos tiempos slo llegaba a 6.000. En marzo pasado, la revista
public un nmero especial anunciando el peligro de cierre, lo que segn
Berenguer "sirvi temporalmente" para incrementar el nmero de lectores,
pero esta "alarma roja no se mantuvo", con lo que el cierre en diciembre
ser definitivo.

El editor resalt la resistencia de El Vbora durante 25 aos. "En los aos
80 haba una veintena de revistas, pero ahora slo quedbamos nosotros",
lament, un fenmeno que "tambin se ha producido en otros pases como
Francia, Italia o Alemania", indic.

En opinin de Berenguer, "el gusto por el cmic ha cambiado mucho en los
ltimos aos y el impacto y sorpresa que produca en el lector en aquel
entonces se est perdiendo". En contraposicin, ahora "el pblico tiende
ms a las novelas grficas, que s funcionan bien", adems del xito
ineludible del manga, aadi.

Para el editor, El Vbora ha sido una "crnica social de la sociedad a
travs de la ficcin, un reflejo del pensamiento de los jvenes", adems de
ser un puente para que "autores nuevos" tengan la oportunidad de darse a
conocer, una posibilidad que "ser difcil para ellos sin la existencia de
revistas de cmics". "Me sabe mal que cada vez haya menos revistas de
cmics en los quioscos", concluy.

El ltimo nmero contar con los trabajos de diversos autores colaboradores
habituales de la revista y Berenguer anuncia una "despedida alegre a travs
de una fiesta".



*** Celebrarn en Cali encuentro de intelectuales por los derechos humanos

Organizado por la Alcalda de Santiago de Cali (Colombia), la Secretara de
Cultura y Turismo y la Asociacin para la Participacin, Integracin y
Desarrollo de los Caicedonenses (Corpocaica,
http://www.galeon.com/corpocaica), entre el 2 y el 5 de diciembre se
realizar en esta ciudad colombiana el I Encuentro de Escritores e
Intelectuales por los Derechos Humanos.

La convocatoria hecha por la entidad organizadora seala que "la situacin
que vive el mundo, y en especial la que sufre Colombia, con respecto a los
derechos humanos, es decir, los derechos que nos corresponden a todos sin
ningn tipo de excepcin, por el slo hecho de pertenecer a la gran familia
humana, y que continuamente a nuestro pas le llueven denuncias sobre la
vulneracin de los mismos, amerit que la Alcalda de Santiago de Cali y la
Secretara de Cultura y Turismo hayan decidido realizar este encuentro de
escritores en la ciudad de Cali".

El comunicado explica que el evento tendr el objetivo de que los
pensadores invitados, "desde su ptica de trabajadores del pensamiento y de
la palabra, reflexionen sobre este tema de gran actualidad y que demanda un
serio anlisis por quienes, de una manera u otra, por medio de sus libros o
desde diferentes tribunas de opinin, manifiestan la imperante necesidad de
que seamos respetados como personas y en todos nuestros derechos, y que,
definitivamente, estos sean garantizados para todos".

La presencia de los escritores posibilitar que los estudiantes de colegios
y universidades, la ciudadana en general, y los interesados en el tema,
interacten con ellos de manera directa en los distintos espacios que con
tal fin se estn programando como conversatorios, foros, ponencias y
visitas a las universidades. El escenario escogido para los eventos
centrales es el de las instalaciones del Centro Cultural de Cali y el
acceso del pblico ser totalmente gratuito.

Al evento han confirmado su asistencia Joe Broderick, Arturo Alape, Oscar
Collazos, Arturo Guerrero, Gustavo lvarez Gardeazbal, Miguel Gualteros,
Jess Piacu, Julio Csar Londoo, Eva Durn, Germn Pinzn, Ricardo Len
Pea-Villa, Manuel Zapata Olivella, Piedad Bonnet, Orlando Meja, Octavio
Escobar Giraldo, Andrea Cote, Ana Milena Puerta, Boris Salazar y Delfn
Gruesso, entre otros.



*** Discutirn en Argentina sobre literaturas en lenguas extranjeras

Organizadas por la Facultad de Filosofa y Letras de la Pontificia
Universidad Catlica Argentina y la seccin Literaturas en Lenguas
Extranjeras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), entre el 4 y el 6 de
mayo de 2005 se celebrarn en Buenos Aires las II Jornadas Internacionales
de Literaturas en Lenguas Extranjeras, evento que se desarrollar bajo el
lema "Perspectivas literarias desde el umbral del tercer milenio".

Las jornadas tendrn como escenario el auditorio "Monseor Derisi", ubicado
en el Campus Universitario de Puerto Madero. Se est invitando a docentes e
investigadores para las actividades, cuyo objetivo es promover el estudio,
el anlisis y la reflexin acerca de las literaturas en lenguas
extranjeras, sus enfoques y los desafos que implica la problemtica de la
traduccin en su enseanza.

Los participantes podrn adems disertar sobre estudios comparatsticos
entre la literatura y otras disciplinas, estudios culturales, recurrencias
temticas, nuevas posturas tericas de los estudios comparados, desafos de
la enseanza de las literaturas en lenguas extranjeras y problemtica de
las traducciones en la enseanza de las literaturas en lenguas extranjeras.

Las comunicaciones no debern exceder las ocho pginas en tamao A4,
escritas a doble espacio con los mrgenes convencionales; tipografa cuerpo
12 en Times New Roman. Los resmenes, por su parte, no excedern los diez
renglones. En la fecha de la acreditacin deber presentarse la versin
definitiva del texto para su publicacin en un disquete en cuyo rtulo se
consignen el ttulo de la comunicacin y el tipo de procesador empleado
(Word Perfect 5.1. o Word for Windows) y una copia impresa del texto.

La publicacin de las actas ser por suscripcin, establecindose su costo
durante las jornadas, al que se sumarn los gastos de envo para quien lo
solicite.

Los organizadores exigen que los participantes no empleen, en la
elaboracin de sus trabajos, macros informticas de ninguna clase, y que
opriman la tecla Enter slo al final de un prrafo. Los ttulos de libros y
revistas debern escribirse en itlicas, y las negritas se emplearn slo
para resaltar. Las notas deben ubicarse al final de la ponencia y no a pie
de pgina. La bibliografa se consignar despus de las notas, en orden
alfabtico (por ejemplo: Genette, Grard, Palimpsestes, Paris, Seuil,
1982).

Las citas cortas irn en el texto entre comillas. Si la cita comienza en
mitad de la oracin se encabezar con el signo [...] y de igual modo si
queda incompleta. El mismo signo se emplear para sealar la elipsis del
texto. En el caso de citas largas se sangrarn a la izquierda, con
tabulador, y se escribirn a un espacio, sin comillas, en cuerpo 11 y en
prrafo aparte.

Los parntesis se usarn de acuerdo con las normas generales y los
corchetes cuando se trate de cambios en el texto original, corno ser
observaciones u omisiones. Las referencias bibliogrficas en el texto se
consignarn abreviadas (por ejemplo: Genette, 1982, p. 97).

No sern ledas las comunicaciones cuyos autores estn ausentes. La ficha
de inscripcin y los resmenes, copia y disquete, deben ser enviados por
correo postal a nombre de Martina Barilatti, personalmente, o por correo
electrnico antes del 28 de febrero del ao prximo. El idioma oficial de
los materiales ser el espaol.

El pago del arancel se realizar en la Secretara de la Facultad de
Filosofa y Letras, Alicia Moreau de Justo 1500, P.B. (C1107AFD). La
inscripcin quedar completada una vez efectuado el pago. Los expositores
extranjeros abonarn el arancel de inscripcin al acreditarse, sin pagar
recargo. Los aranceles podrn cancelarse antes del 30 de marzo de 2005 y
tendrn un costo de $60 para los expositores; $20 para expositores
extranjeros de pases limtrofes y de $30 para provenientes de pases no
limtrofes; de $30 para adherentes y gratuitos para estudiantes
universitarios. Estos aranceles aumentarn para quienes se inscriban entre
el 30 de marzo y el 30 de abril de 2005.

En caso de trabajos presentados por dos o ms expositores, cada uno deber
inscribirse individualmente, abonando el arancel correspondiente; en caso
de presentacin de ms de un trabajo por un expositor se aplicar el mismo
criterio.

Para mayor informacin, puede escribir a: Jornadas de Literaturas en
Lenguas Extranjeras; Departamento de Letras de la Facultad de Filosofa y
Letras de la Pontificia Universidad Catlica Argentina; avenida Alicia
Moreau de Justo 1500 PB (C1107 AFD); Buenos Aires (Argentina). Tambin
puede escribir al correo electrnico litextranjeras@yahoo.com.ar.



*** Un congreso conmemorar los 150 aos del merengue dominicano

El merengue, gnero musical ms antiguo que el jazz, el bolero, el mambo,
la bachata, el cha cha cha, el tango, la salsa o el son, ser honrado en
una serie de eventos que realizarn organizaciones, investigadores e
intrpretes de su natal Repblica Dominicana y de Nueva York el ao
prximo.

En abril se realizar en Santo Domingo el Congreso Internacional de Msica
"Identidad y Cultura", cuyos participantes expondrn diversos anlisis
sobre el gnero. El evento ser la culminacin de una serie de actividades
en ambas locaciones.

Fue en noviembre de 1854 cuando apareci el primer documento pblico que
registr la existencia de este ritmo y que se toma como punto de referencia
para conmemorar su sesquicentenario, segn Daro Tejada, presidente del
Instituto de Estudios Caribeos de Repblica Dominicana y autor de varios
libros sobre msica.

El instituto dirigido por Tejada se ha unido al Centro Cultural Len, la
Secretara de Estado de Cultura de Repblica Dominicana y la organizacin
Alianza Dominicana en Nueva York para celebrar la importante fecha junto a
la comunidad quisqueyana en la ciudad estadounidense. En febrero, Alianza
Dominicana celebrar adems "La Gala del Merengue" en el Colegio
Universitario Hostos, en El Bronx.

Al Congreso, que se realizar del 8 al 10 de abril, asistirn invitados de
Mxico, Colombia, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, Espaa y las islas
francesas de Martinica y Guadalupe, entre otros pases. Entre los ponentes
habr msicos, musiclogos, cineastas, coregrafos, productores,
comunicadores sociales y compaas de discos, que han sido parte importante
en dar a conocer este gnero, de gran relevancia a nivel internacional.

"Estamos hablando de un gnero que ha atravesado la prueba del tiempo y se
ha establecido", afirm Tejada, quien record que la primero que se public
del merengue fue una nota negativa, que censuraba que la sociedad
dominicana bailara ese tipo de msica. El merengue surgi de las clases
pobres y era repudiado entre los grupos de alta sociedad, sobre todo el
hecho de que la pareja lo bailaba muy pegado uno del otro.

"Sin embargo", record Tejada, "150 aos despus no hay dominicano que no
reconozca en el merengue su insignia musical, la danza nacional por
excelencia, lo cual significa que tambin ha atravesado las barreras
sociales". El escritor record adems que las autoridades dominicanas no lo
han reconocido oficialmente como el gnero representativo de ese pas.

Destac que, adems de cumplirse en 2004 el 150 aniversario del merengue,
se conmemoran los 30 aos del histrico acontecimiento "7 das con el
pueblo", que reuni a grandes figuras de la msica en ese pas, en 1974, y
los 20 aos del nacimiento del grupo 4.40, liderado por Juan Luis Guerra.

Entre las actividades en Nueva York figuran varios foros en Alianza
Dominicana y entre los ponentes estar el "Rey del Merengue", el cantante
Joseto Mateo, de 84 aos.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Lengua y Literatura
http://www.lenguayliteratura.com

Sitios ya clsicos de la Internet hispanoparlante, como el de la agencia de
noticias EFE y el de la Real Academia Espaola, se han destacado en la
produccin de contenidos orientados a mejorar nuestro conocimiento de la
lengua que empleamos para comunicarnos. Uno de los ms recientes en este
quehacer es Lengua y Literatura, una suerte de libro abierto, y de
construccin progresiva, en el que las particularidades formales del
espaol se entrelazan con el anlisis de las obras literarias escritas en
este idioma.

En efecto, el sitio hace honor a su nombre dividiendo sus contenidos en
ambas reas. Por una parte, presenta material didctico sobre el idioma,
mostrado en forma de artculos con preguntas, textos modelo, ejercicios
lingsticos y notas sobre las reglas ortogrficas y gramaticales. Estos
materiales sern sin duda de gran utilidad para el estudiante y tienen la
virtud de estar enfocados hacia la prctica educativa. La seccin abarca
aspectos fundamentales para la comprensin del idioma como la fontica, la
fonologa, la gramtica, la ortografa y la semntica, entre otros.

Por otro lado, el apartado de literatura ofrece materiales de teora
literaria en los que se analiza desde la mtrica hasta los recursos de
estilo ms usuales en la actualidad, pasando por la estructura literaria de
los grandes clsicos. Tambin se incluyen aqu textos comentados y un
abultado almacn potico con textos y biografas de autores de habla
hispana.

Otras secciones sirven para apuntalar lo que ya se muestra en estos dos
grandes apartados. Destacan entre ellos el mantenimiento de una biblioteca
digital en la que el usuario podr obtener gratuitamente desde el Quijote
hasta los poemas de Bcquer; y la seccin de oposiciones, con artculos
didcticos sobre temas de lengua y literatura.

El sitio favorece asimismo la participacin de sus usuarios con un foro
para comentar los artculos de sus secciones o para proponer nuevas
discusiones. El panorama es completado con una seccin de anuncios de
concursos y un listado de recursos de Internet sobre las reas temticas ya
mencionadas.

Lengua y Literatura es una creacin de Vctor Villoria, de quien usted
podr leer diversos materiales en varias de las secciones. Gran parte del
sitio est compuesta por colaboraciones de sus visitantes, y de hecho se
anima a la participacin enviando textos o proponiendo nuevas secciones.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Literatura colombiana despus de Cien aos de soledad =================
=== Germn Lpez Velsquez ================================================

Y "Trapoloco" se hizo Premio Nobel de Literatura. Quin iba a pensar que
ese flacuchento de bigote negro y guayaberas incandescentes, que mantena
sin un centavo, producira semejante conjuro. A partir de la novela Cien
aos de soledad, aparecida en el ao 1967, la literatura colombiana exige
nuevos miramientos. Garca Mrquez es un genio, no hay duda. Al margen de
cualquier comentario por su defensa de la dictadura cubana, su novela cre
la generacin garciamarquiana. Ya la Rayuela de Julio Cortzar haba
establecido las reglas de juego, la manera de contar historias o no decir
nada, sin dejar de hacer literatura. As pues, que no pocos escritores
colombianos se tiraron a las frescas aguas, a la poderosa entropa que
estableca la nueva forma de novelar, de narrar la realidad
latinoamericana. Su aparicin sirvi tambin para opacar la importante obra
de Manuel Meja Vallejo y Germn Espinosa, y para alborotar resentimientos
como el de Gustavo lvarez Gardeazbal, que siempre quiso estar en el
llamado boom latinoamericano, con Vargas Llosa y Carlos Fuentes, sin llenar
los requisitos. Si bien es cierto que la violencia en cualquiera de sus
formas ha sido columna vertebral de los gneros colombianos, tambin lo es
que Cien aos de soledad present una novedosa metodologa para contarla.
La imaginacin exacerbada, la hiprbole y la fantasa, se metieron a narrar
la masacre de las bananeras, que a decir verdad, no pas de ms de
cincuenta muertos. San Juan de la Cruz, santo patrono de los poetas del
mundo, ilumin a Mrquez para que no escribiera novela realista sino novela
de casas en el aire y mariposas amarillas. Tiene mucha razn Gabo cuando
afirma que su novela cumbre no es ms que un largo vallenato. Los tacos de
dinamita metidos por el culo para suicidarse, causaron estremecimiento en
unos lectores arrullados por el costumbrismo y el glido parnasianismo.
Conviene recordar que la violencia ha sido la fuente de inspiracin de
todas las grandes literaturas. Con Garca Mrquez y Cien aos de soledad
terminan en Colombia los ismos y dems sanedrines, algunos plsticos y
prosternados al poder. Centenaristas, cuaderncolas, nuevos, generacin de
mito como dicen algunos, generacin desencantada, generacin del estado de
sitio, piedracielistas, literatos de alcantarilla y dadastas, quedaron
defenestrados por el nuevo lenguaje. Valga decir que con las excepciones de
Eduardo Escobar, Jaime Jaramillo, Jotamario y Gonzalo Arango, el nadasmo
fue eso, nada, slo narcisismo y arrogancia seudointelectual, cuyo primer
desertor fue su propio fundador, El Profeta. No olvidemos que Gonzalo
escap de esa turba descrestadora y malabarista. Lstima que Angelita, su
compaera, lo haya articulado con el fanatismo cristiano, destruyndole
toda capacidad potica. Adngelus, su libro pstumo publicado por Angelita,
nos da la razn. Pero bueno, Garca Mrquez demostr que Macondo era tan
universal como Pars o la Catedral de Notre Dame. Aracataca, esa polvareda
perdida en el Magdalena, de casas envejecidas y melanclicas, clarific el
viejo debate entre universalidad y provincialismo. Lo folclrico, lo rural
y popular de nuestra literatura puede ser universal. Toms Carrasquilla fue
nuestro primer sntoma, como lo demostr el profesor canadiense Kurt Levy,
tiempo atrs. Lo rural y costumbrista llevado a rango universal. Hay una
grave confusin entre lo provinciano, pacato y limitado, y su utilizacin
como objeto de creacin, con lenguaje universal. El secreto est en el
lenguaje, no en el objeto. Todo objeto, toda realidad, aun la ms vulgar,
puede tener tratamiento literario o artstico de alcance universal. Ningn
sustantivo es inexistente para un creador. Todo cuanto ven los ojos o
adivina el alma es objeto de creacin artstica. La falta de lenguaje
adecuado ha frustrado excelentes historias y engrosado los anaqueles de
mediocridad. La caracterstica fundamental de la poesa provinciana es el
sentimentalismo adherido a lgrimas y presentimientos fatales. Pero, no
son acaso las lgrimas, la desdicha, los desgarramientos, el suicidio, el
pesimismo, los condimentos primarios de la mayora de las literaturas? Qu
sera de la literatura sin el movimiento romntico? Sin ninguna discusin,
el problema del creador no est en sus objetos de trabajo, sino en su
lenguaje. El lenguaje determina lo provinciano y lo universal. Tiene tanta
importancia para la literatura el barrio San Judas de Pereira, o Las Brisas
o el Barrio El Dorado o Pinares, como el Lago Uribe o los destruidos
palacios de Bagdad. En ese sentido, Aracataca o Macondo, nos universaliz
nuestro abandono, nuestra falta de democracia, nuestra explotacin y
terrible soledad. Guillermo Valencia, Len de Greif, Eduardo Cote Lamus,
Jorge Gaitn Durn y todos los modernistas y piedracielistas se nutrieron
de Europa, all bebieron su itinerario potico. Garca Mrquez, en cambio,
a pesar de su inicial influencia modernista, crea su lenguaje y bebe de
todo lo nuestro. Dictaduras, pacatera, violencia partidista liberal y
conservadora, explotacin multinacional, masacres y desmemoria, se agudizan
como objeto de creacin con alcance universal. Gabo dio una gran leccin al
parnasianismo colombiano, delirante y desarraigado. Queda claro que hasta
avanzados los aos ochenta del siglo pasado, Garca Mrquez y su novela
influyeron poderosamente la narrativa nacional. Empez entonces un nuevo
esfuerzo, la necesidad de otra entropa que permitiera una novelstica
alejada de los cnones garciamarquianos. Entrados los ochenta se inici
otra literatura renovadora. El reto era escribir sin influencias del
realismo mgico. Se volvi costumbre afirmar que los escritores colombianos
imitaban a Garca Mrquez y era entonces urgente abandonar esa influencia
tan marcada durante casi veinte aos. El asesinato del ministro de Justicia
Rodrigo Lara Bonilla, en el gobierno de Belisario Betancur Cuartas, fue el
detonante. Irrumpi en Colombia, sostenido siempre por la violencia, un
realismo narrativo truculento y en algunos casos amarillista y panfletario.
El narcotrfico, con sus sicarios y pablos escobares, se convirti en la
nueva violencia, la ms despiadada, la ms cruel y, en consecuencia, el
nuevo objeto de creacin literaria. Agrguese, a esa oportunidad tan
maravillosa en la literatura, aunque duela, la toma del Palacio de Justicia
por el M19 y la retoma sangrienta de los militares colombianos asesorados
por la CIA. Temas como la extradicin de nacionales solicitados por Estados
Unidos, los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y las
organizaciones criminales como el MAS, Muerte a Secuestradores, creado por
los hermanos Ochoa y Escobar Gaviria, enriquecieron la curiosidad de los
escritores y nos prepararon para el advenimiento de una de las ms
vigorosas literaturas urbanas y sociales de Amrica Latina. Para qu sirve
un escritor si no para destruir la literatura?, se pregunta Oliveira en la
Rayuela de Cortzar. Indudable que Colombia tiene una literatura del
narcotrfico. La Virgen de los Sicarios y Rosario Tijeras hacen parte de
ese vademcum bibliogrfico. Ya lo dijo Gustavo Flaubert: "El arte, como el
Dios de los judos, se alimenta de holocaustos". Tenemos la suerte de un
pas recipiente de todas las angustias continentales. Las sociedades
desproblematizadas han sido estriles para la creacin. Es una paradoja!
Se ha escrito ms poesa sobre el dolor y la muerte que sobre la felicidad
y los sueos del hombre. La tragedia, en cualquier nivel, es la mejor
fuente literaria. Que lo digan Sfocles, Esquilo y Eurpides. Para
ratificar lo anterior, nuestro modernista Jos Asuncin Silva escriba
sobre reclutas muertos en el siglo XIX: "Los pantalones de manta manchados
de barro fresco, y la sangre ya viscosa pegndole los cabellos". Somos un
pas escindido, inorgnico. Muy lejos seguimos de un ethos de la
transparencia y la honradez, como lo dijera el ilustre profesor Rafael
Gutirrez Girardot. De tal manera que una febril actividad narrativa
alrededor del narcotrfico y el sicariato, principalmente, ampla la
bibliografa nacional. Qu ms poda escribirse en un pas donde se volvi
costumbre la explosin de un carro a la entrada de un edificio de comercio
y el asesinato de sus candidatos presidenciales, Jaime Pardo Leal, Carlos
Pizarro Leongmez, Bernardo Jaramillo Ossa y Luis Carlos Galn Sarmiento.
Donde se secuestra a sus procuradores y se los asesina como a Carlos Mauro
Hoyos. Donde periodistas como Diana Turbay, hija de un ex presidente
colombiano, sienten el calor abrazador de la ametralladora. Donde se sigue
viviendo como una tragedia de los siglos, su himno nacional, sus tomos
volando. El himno de Colombia es un recordatorio de nuestras violencias.
Qu tal el paradigma de La vorgine: "Jugu mi corazn al azar y me lo gan
la violencia". En Colombia, la masacre de hoy no es ms que el anuncio de
la masacre de maana. Tenemos una literatura profunda, rica en autores,
pero, sobre todo, transgresora de la realidad inmediata. "Ninguna gran idea
merece un cadver", nos dice Hctor Rojas Herazo. Sin embargo, la muerte no
cesa. Para qu poesa en tiempos sombros? Se pregunta Holderlin. Cmo
escribir para seoras camanduleras y pacatas y caballeros de perrito en los
parques en un pas donde la fealdad de su violencia se asoma por todas las
ventanas? La guerra est tocando las puertas de las casas. Nos creemos
inmunes porque todava podemos ir a la tienda de la esquina a comprar pan y
los muertos no los vemos sino en peridicos. De tal manera que nuestra
espiral de sangre y vergenza mundial se agudizan, y en los avanzados aos
noventa del siglo XX se presenta en toda su magnificencia la guerra.
Militares, guerrilleros, paramilitares y delincuencia organizada generan
desplazamiento campesino, destruccin total de vidas y pueblos, exilio y
desarraigo. Crece, como la audiencia de Zalamea, la contestacin narrativa
y potica, la literatura urbana con toda su podredumbre: crmenes,
prostitutas, basureros, contaminacin ambiental, bulla de ambulancias,
mierda en los andenes, bares y coperas, erotismo exacerbado y vehculos
raudos y fantasmas. Se enriqueci el texto. La novela y la poesa
encontraron nuevos respiraderos. No subestimo nuestra literatura. Si bien,
por nuestra juventud como nacin, dudo en afirmar que exista una literatura
nacional, s digo con vehemencia que existen grandes escritores, narradores
y poetas de primer orden y una vasta titulacin de libros. Si los
mencionara, nunca acabara, pero conviene a la memoria, y al ejercicio de
las pruebas, citar al menos a lvaro Mutis, un novelista engredo y con
prestigio, que lastimosamente ofende el sentido latinoamericano cuando, al
recibir el Premio Cervantes, dice a los reyes de Espaa: "Hoy, Espaa, de
manos de su majestad el rey, nuestro seor". Qu traicin, qu vergenza!
Sigamos con Laura Restrepo, Jorge Franco, Harold Alvarado Tenorio, Piedad
Bonet, scar Collazos, Daro Ruiz Gmez, Juan Carlos Botero, Mario Mendoza,
Mario Rivero, Giovanni Quessep, Juan Manuel Roca, Hctor Escobar Gutirrez,
Susana Henao, Cecilia Caicedo, Rigoberto Gil, Gustavo Colorado, Hernando
Lpez Yepes, Eduardo Lpez Jaramillo, Fernando Macas, Elkin Restrepo,
Nelly Arias de Ossa, Guiomar Cuesta, Dora Meja, Dora Castellanos, Vctor
Gaviria, Alba Luca ngel, Conrado Zuluaga, Enrique Serrano, Mauricio
Gamboa, Marco Antonio Valencia, Felipe Garca Quintero, Hctor Abad,
Gustavo Gonzlez Zafra, David Jimnez, Jaime Alberto Vlez, Julio Paredes,
Pedro Badrn, Juan Carlos Moyano, Oscar Torres, Fernando Herrera, William
Ospina, Horacio Benavides, Rmulo Bustos, Marta Patricia Mesa, Jos Ral
Jaramillo Restrepo, Germn Flrez, Amparo Romero Vsquez, Elkin Restrepo y
Fernando Vallejo, un escritor que se envejeci insultando a la madre,
incapaz de asumirse como homosexual sin traumas. Presento apenas un pequeo
listado. Los nombres son muchos y de continuar terminara con toda certeza
en un extenso directorio de escritores colombianos. El censo sera
interminable. Lstima que nos leamos tan poco. De eso s me quejo. Ah
estamos cometiendo un error de consecuencias graves. En la tierra del padre
Caarte, en Pereira, s que nos ignoramos. Con tan buenos escritores sera
maravilloso que nos convirtiramos en buenos lectores y dejramos el
egosmo en el pasado, y sobre todo la pereza literaria y acadmica.
Seguimos siendo expertos en letras, pero de cambio. Sigamos...

La generacin del boom caus una revuelta literaria y, a partir de Gabriel
Garca Mrquez, Colombia ha construido otra entropa, otro lenguaje, otro
desplazamiento de lo viejo. Sin humores gstricos, el bpedo implume
nacional ha creado literatura de largo aliento. A pesar de todas las
desgracias, somos un pas de alta cultura y abundante narrativa, donde
opera un sincretismo cosmognico. No tenemos una literatura subalterna.
Alfonso Reyes afirma que Amrica Latina constituye el ltimo reducto de la
utopa, entendida como el espacio donde lo mejor de lo humano est por
realizarse y donde todos los aportes de la civilizacin occidental sern
enriquecidos. Pues bien. Colombia necesita redimirse y es el lugar ptimo
para construir un mundo mejor. Por suerte, la intelectualidad colombiana,
nuestros creadores, no estn asfixiados ni han sido absorbidos por la
prestigiosa esclerosis. Nuestra capacidad de alumbramiento literario es
descomunal, hiperblica. Tenemos profundidad y erudicin, dos categoras de
la inteligencia que no se dan juntas con facilidad. A pesar de que la
mentira es el alimento matutino, nuestra literatura se expande, crece como
los tentculos de la medusa y el pulpo, es la eclosin almtica y
espiritual de una nacin que nunca se rendir. Cien aos de soledad, ese
largo vallenato, es apenas un esbozo de nuestra imaginacin y capacidad de
sobrevivencia en la adversidad.

Qu bueno que se fortaleciera entre nosotros la crtica literaria. En ese
aspecto tenemos debilidades. Una crtica sin gigolos ni canibalismos, una
crtica de construccin de sociedad literaria. "Profundo es el odio que en
los corazones abyectos arde contra la belleza", sentencia Ernest Junger.
Dice por su parte Wittgenstein: "Los lmites del mundo son los lmites del
lenguaje". Ciertamente que algunos de nuestros llamados crticos literarios
ms parecen la radiografa de un buitre que no ve sino carroa. Su
comportamiento tantico es el de unos burcratas comentando cartulas que
no libros. La eloga y la aliteracin son su hoja de ruta. El marketing
editorial s que los deforma. No leen con profesionalismo sino que vibran
al ritmo de la fama y los intereses de las grandes editoriales. En Colombia
la mayora de los escritores no tiene vasos comunicantes. Es urgente la
presencia de una crtica literaria imparcial y sobre todo, investigadora.
Para no ir muy lejos, todas las antologas de escritores colombianos han
sido sesgadas, amiguistas, clientelistas. Los autores de Risaralda y
Quindo son totalmente desconocidos por esas antologas. Hay unas que
verdaderamente deforman a un estudiante de literatura. Creo que la mayor
seriedad podra encontrarse haciendo antologas regionales. Es una tarea
que est pendiente. Cinco o seis antologas de regiones daran un
inventario bastante aproximado de nuestra riqueza literaria. Insisto. Las
antologas nacionales hechas hasta el momento han sido sesgadas. Creo en la
existencia de una literatura excesivamente vigorosa en Colombia, pero
necesitamos ms crtica. Esa literatura tendr que abordar el conflicto con
Venezuela, el Tratado de reas de Libre Comercio, la paz con las
autodefensas y cada uno de los fenmenos que indican que la literatura
rural y costumbrista ha muerto, quedando slo el pathos del desplazamiento
campesino, para convertirse en objeto de creacin urbana. Ya estamos
abordando el tema gay, un imposible hasta hace poco. Lo demuestra la novela
de Alonso Snchez, Al diablo con la maldita primavera, ganadora del primer
lugar en el concurso nacional de novela convocado por el Instituto de
Cultura y Turismo de Bogot. Lleva varias ediciones totalmente agotadas.

Pereira, por ejemplo, ya tiene sus eros, su catapultada calle del
cartucho. La dcima con calles catorce y diecisis, es parte de nuestro
objeto literario urbano y, sobre todo, de nuestro grito de angustia
existencial.

Un escritor nunca tiene cinco sentidos, mnimo tiene seis, pues su
condicin de creador, de demiurgo, de artista, surge del sexto sentido de
la brujera. "Trapoloco", el humilde hijo del telegrafista, nieto de un
coronel de la guerra de los mil das y que vivi para contarlo todo, se
hizo Nobel de Literatura. Estoy seguro de que habr ms sorpresas en el
constructo literario colombiano. Si en lo social, econmico, jurdico y
poltico, no hacemos un oasis, en literatura s. Ello, en parte, gracias a
la herencia de "Trapoloco", el caribeo flacuchento, de bigote negro, que
usaba guayaberas incandescentes.

** Germn Lpez Velsquez
   revistamefisto@hotmail.com
   Escritor, periodista, abogado y profesor universitario colombiano
   (Pereira, Risaralda, 1959). Fund en 1984 la revista Mefisto de Arte y
   Literatura Latinoamericana, de cuya direccin contina encargado. Ha
   publicado los libros Muera el Quijote, Violaciones y Con Aurora en La
   Habana. Miembro de la Academia Hispanoamericana de Letras, de la
   Sociedad Bolivariana de Colombia y de la Academia de Historia de
   Colombia. Conferencista de amplia trayectoria en su pas. Ha recibido
   diversos premios literarios tanto en Colombia como en Brasil, Francia y
   Estados Unidos.



=== Paradoja y subversin: bsqueda identitaria ===========================
=== en Cansado ya del sol (2002), de Alejandra Costamagna =================
=== Carolina Andrea Navarrete Gonzlez ====================================

               "...y si el mundo se terminara y en algn lugar del ms all
          se preguntara a los hombres: 'Han entendido su vida en la Tierra?
                                         Qu conclusin hicieron de ella?'
                                       Entonces el hombre podra argumentar
                                        calladamente por medio del Quijote:
      Esta es mi conclusin sobre la vida, me pueden enjuiciar por ella?".
                                                               Dostoievski.

Intento leer el quiebre de la frmula del huacho (1) en la novela Cansado
ya del sol de Alejandra Costamagna tratando de identificar tanto su eje
temtico como las modalidades representativas de la novela, elementos
satricos y demenciales en el entramado de una compleja propuesta,
favorecen la invencin de una salida sesgada para una herona marcada por
el sino de la orfandad.

Estamos ante una novela que se apodera de un camino que difiere de la
hurfana abandonada que espera pasiva los acontecimientos de su devenir, su
propuesta se enmarca en un esquema finalista de la visin del mundo. Mayra,
narradora y protagonista de la novela, lucha en defensa de una recuperacin
identitaria a travs de la muerte de su propio padre y de todo lo que
conlleva su imagen, entindase familia, patria e historia. En otras
palabras, nos ofrece la paradoja de la bsqueda de pertenencia a travs de
una ruptura total. Lo interesante es que este propsito es revelado al
comps del trenzado que arma Mayra reactivando su historia, desactivndola
y cambindola.

A continuacin realizaremos una caracterizacin de las lneas de
pensamiento formuladas por Octavio Paz, las cuales nos servirn de apoyo al
momento de plantear la propuesta novedosa de la novela en estudio. En su
influyente obra El laberinto de la soledad, Octavio Paz plantea que el
"macho" representa el polo masculino de la vida. El guerrero, el seductor,
pero no el padre. En el espaol mexicano la frase "yo soy tu padre" no
tiene ningn sabor paternal, ni se dice para proteger, resguardar o
conducir, sino para imponer una superioridad, esto es, para humillar. El
atributo masculino esencial, la fuerza, se manifiesta casi siempre como
capacidad de herir, rajar, aniquilar, humillar. Es el varn asociado al
principio masculino de lucha y violencia sin cauces. Estos rasgos, contina
Paz, tienen su origen en una herida "en la violenta, sarcstica humillacin
de la Madre y en la menos violenta afirmacin del Padre. El mexicano es
producto de un acto de violencia en el que la madre traiciona a su pueblo y
el padre desprecia a su descendencia, es el 'hijo de la chingada', el
engendro de la violacin, del rapto o de la burla. Por ello, el mexicano ha
interiorizado una imagen devaluada de la mujer: violada y complaciente, y
una imagen de padre de un lado, ausente, del otro, arbitrario e iracundo no
temperado por los aspectos de proteccin y sacrificio propios del
patriarca.

Las ideas centrales de Paz pueden resumirse en la asociacin de lo
masculino a un principio activo sin ambivalencias, al guerrero violento. En
la sociedad mexicana el padre reniega del hijo y se rehusa a respetar y
proteger a la madre, de ah que la figura del macho represente la actividad
arbitraria y sin control. Esta imagen de masculinidad tendra sus races en
el trauma de la conquista. El mexicano en tanto hijo de mujer vencida y el
guerrero vencedor ha internalizado una imagen masculina brutal pero
poderosa y admirada. En trminos generales, Paz se inclina por sealar que
los espaoles tras colonizar Amrica (la tierra y las mujeres) se fueron,
por lo que el pueblo hispanoamericano es huacho, y debido a que la historia
tiende a repetirse tendramos el siguiente resultado: huacho abandonado es
al lacho abandonador de madre, como lacho abandonado es a huacho
abandonador de mujer: en este sentido, podramos sealar que el destino de
la tierra hispanoamericana es ser prostituta, ya que debe comercializar su
cuerpo y sus ideas para as sobrevivir.

Como podemos apreciar, estos postulados constituyen un valioso e
interesante aporte en el marco interpretativo de nuestra condicin como
hispanoamericanos. Lo interesante es que si bien estos postulados pacianos
parecen ser consecuentes e ilustrativos en cuanto a nuestros rasgos
identitarios, son, a la luz de nuestro anlisis, subvertidos por la
protagonista de Cansado ya del sol. Mayra, ya en las primeras pginas del
libro, se reconoce como una huacha: "Yo me he convertido en una hija de
puta (o lo soy desde mi origen)" (19). Esta afirmacin nos remite a la
condicin de la protagonista, la cual se reconoce dentro de un origen
extraviado, una 'hija de la chingada' a la luz de Paz; sin embargo, su rol
como mujer es asumido de una forma opuesta a la sealada por el autor ya
que su actitud se enmarcar dentro del rol del macho prototpico, es decir,
asumir el rol activo por antonomasia. El hecho de abandonar tanto a su
padre y con esto a su tierra adoptiva, Mxico, como a su amigo Laino, le
confieren el atributo masculino esencial pero subvertido; en otras
palabras, si el macho se caracteriza por cumplir el papel de despreciador
de su descendencia, Mayra, en tanto, despreciar su ascendencia siendo
capaz de herir y aniquilar toda huella de su origen.

En este punto estamos en condiciones de identificar los modos de
representacin de la novela configurados en una suerte de trenzado cuya
lnea argumental ser la bsqueda de la identidad. Dentro de esta
configuracin encontramos un modo satrico que se atiene a ciertas
caractersticas provenientes de la stira menipea (2), tales como la
representacin de estados inhabituales ligados a la demencia y al
desdoblamiento de la personalidad, los cuales tienen como fin poner de
manifiesto "el carcter inconcluso del hombre y sta su no coincidencia
consigo mismo" (3). En la novela encontramos a la protagonista escindida
entre Mayra y una tal Dolorosa, esta ltima descubierta por Laino, tenda a
aparecer cuando salan a relucir sus heridas en un ambiente cercado por el
sin sentido:

      El aire entraba fro y de inmediato se quemaba en mi cuello. Laino
      deca que en m habitaba la Dolorosa. "De nuevo se apoder de ti la
      Dolorosa", aseguraba cuando me vea llegar con la vista un poco
      velada. Su manera de referirse a mis heridas me haca gracia [...] y
      me pona a contar perros, obsesionada, un poco ciega, un perro muerto
      en la cuneta, qu triste... Y al muerto lo cuento? La Dolorosa,
      nuevamente la Dolorosa" (58).

Tanto el desdoblamiento como la interrogante de incluir a un perro muerto
dentro de su aficin obsesiva corresponden a situaciones capaces de revelar
un pasado confuso, manchado por sangre y muerte. Este dilogo entre las dos
Mayras, esto es, la mujer y su conciencia, influye de un modo significativo
en tanto le sirve como puente hacia el develamiento de esa verdad huidiza y
extraviada entre su Chile natal y su Mxico adoptivo. Por lo tanto la
actitud dialgica de Mayra para consigo misma contribuye tambin a lo que
Jacques Lacan denomina como 'la problemtica de la identificacin con el
otro'; a la luz de este autor el sujeto tiende a adoptar una imagen con el
fin de establecer una relacin con su realidad a travs del estadio del
espejo, el cual revela la funcin de la imago (4). Al tener en cuenta este
postulado podemos inferir que nuestra protagonista recurre insistentemente
a la imagen de los perros que se le cruzan en su camino, concibindolos
como objetos de una estructuracin memorstica que le ayuda a soportar su
propio destino. Los perros cumpliran la funcin de la imago a travs de la
cual accede al reconocimiento de su propio extravo en el mundo.

Pues bien, continuando con las modalidades representativas de la novela
vinculadas con la stira, tenemos en consideracin la particularidad ms
importante sealada por Bajtin acerca de la menipea, sta es la creacin de
situaciones excepcionales para provocar y poner a prueba la palabra y la
verdad. Nuestra novela en estudio presenta, en uno de sus puntos
culminantes, una situacin provocada y provocadora que dialoga con los
postulados de Bajtin recin expuestos: Mayra se encuentra en el funeral de
su padre, momento tan ansiado por ella, cuando no contenta con eso ordena
detener el entierro para arrojar sus palabras como un mar turbulento y
precipitado:

      "Alto ah", les ordeno. "No pierdan tierra. Todava me quedan
      verdades". Y ellos paralizan las palas y yo estoy por representar mi
      plegaria [...]. Soy la hija de puta. Ellos me mataron. Me fulminaron
      mis padres. As lo hicieron: emblandecieron mi corazn, cegaron mi
      vista y se enjuagaron las manos: soy la hija del reptil. Los reptiles
      nos recogemos en el silencio helado de la tierra. No veo. Alguien
      clausur mis ojos con parches de curita. Ni me acuerdo quin. Ahora
      tengo dos huecos vacos. La memoria es un almacn de desperdicios. Mi
      llanto copioso, mis manos callosas, yo una sombra [...]. Que no
      entiendes que estoy muerta? Yo nac pero no exist. Mis padres me
      liquidaron en el acto (211).

Estas aseveraciones nos remiten al campo del delirio y de la elucubracin.
Mayra siente su cuerpo deformado como el resultado de los actos de unos
mentores que en nada han ayudado en su proceso formativo. Advertimos adems
que lo fantstico/demencial sirve no para encarnar positivamente la verdad
sino para buscarla, provocarla y, sobre todo, para ponerla a prueba ante el
muerto de su padre y, en sentido simblico y no menos paradojal, ante la
muerta que ha sido desde su nacimiento. Podramos decir que la ruptura
total de Mayra proviene de una condicionante vinculada con la orfandad
histrica de todo un pueblo. Al abrir el abanico encontramos espacios
ocupados por el dolor; tanto Mxico como Chile, escenarios transitados por
la protagonista, muestran huellas identitarias de dolor y extravo. Mxico
constituye el resorte hacia el ocultamiento de la culpa de una traicin;
Chile, en cambio, devuelve el eco de voces delatoras y truncadas por las
presiones polticas. En este punto somos capaces de identificar otra
modalidad representativa de la novela, sta tiene que ver con la
articulacin que se produce entre la novela de intrigas o de investigacin
y la carnavalizacin del mundo narrado. Al tener presentes las nociones del
carnaval difundidas por Bajtin, podramos inferir que el modo de
representacin de los acontecimientos vinculados con la novela obedecen al
carcter ambivalente propio del carnaval. Por una parte tenemos a un padre
que en el transcurso del relato se nos presenta como Manuel, hombre
preocupado de su hija y de la supervivencia de ambos a travs de un negocio
donde se encarga de recibir y brindar alojamiento principalmente a los
visitantes de Puerto Escondido; luego nos damos cuenta de que ese orden se
nos manifiesta subvertido puesto que tanto su nombre como su oficio haban
sido cuidadosamente escondidos de su hija, la cual de la noche a la maana
se encuentra con la novedad de un padre Clemente y, adems, poeta: "Que
para qu me ibas a decir que te llamas Clemente y no Manuel? Ests muy
loco, padre. Dices que Clemente es el muerto y Manuel el vivo. Ests tan
loco, padre" (148). Esta conjugacin de la negacin y la afirmacin remiten
a la apropiacin de un mundo novelesco donde impera la locura instalando,
como principio paradjico, un orden inslito dentro del incoherente
desorden del universo.

De esta manera, resulta interesante hacer notar que el comportamiento de
Mayra se debatir entre la soledad y la demencia. Al tomar en cuenta los
postulados de Rodrigo Cnovas sobre la orfandad en la literatura chilena,
sera factible admitir que nuestra protagonista padece de la soledad tpica
de las heronas de la novela chilena reciente: "La soledad parece ser una
condicin femenina ad ovo, que se va revelando a travs del decurso de la
vida [...]. Es una revelacin liberadora o un castigo sufrido, un signo de
paz o de autodestruccin; en todo caso un sino" (5). En este sentido, para
Mayra la soledad ser un espacio de luces y sombras. Espacio de violencia
interior y de recogimiento demencial donde el estado de autorreflexin ser
el generador de dos voces en pugna: una se dirigir hacia la reconstruccin
identitaria y la otra hacia su completa destruccin. Antes de dirigirse a
Chile, Mayra planea la muerte de su padre pidindole a Laino su
intervencin: "Quiero que mates a Manuel [...]. Que lo envenenes -aclar-.
Yo consigo el veneno para ratas y t lo echas en el salero. Nadie ms que
l usa ese salero. Tiene que ser un veneno suficientemente poderoso para
acabar con un hombre" (158). El acto de urdir este plan convierte a la
protagonista en una herona conquistada por el dolor y agobiada por un
designio de muerte, lo cual estara en consonancia con la traicin cometida
por su padre antes de abandonar Chile y con el desprecio de la propia
madre: "Fuiste un delator; eso fuiste. Despus te escabulliste con la
culpa, con el asco, con el miedo y conmigo sobre tus hombros cansados.
Julieta me detest desde mi origen. Acaso yo era el engendro de la
traicin" (147). En todo caso el descubrimiento, por parte de Mayra, de
este pasado oculto donde el padre da muerte al amigo de su esposa al
delatarlo ante las fuerzas del poder gubernamental, da pie, junto al odio
profundo y voluntad de aniquilacin del padre, a la salida del pas de la
protagonista, buscando la recuperacin de la memoria a travs de los
rastros del ltimo perodo de vida de la madre en una casa de locos. Como
podemos apreciar, esta bsqueda estar marcada por una fuerte crisis
identitaria, la cual sumir a la protagonista en el desamparo, la soledad y
la demencia. Lo interesante es que estas condiciones se vuelven
caracterizadoras de un presente inventado por la protagonista al verse
vctima de una orfandad marcada por la ausencia de padres y patria.
Paradjicamente, desde este espacio existencial de huerfana primigenia
surge una imagen renacida de la mujer, desde su papel de creadora. Desde el
formato de la investigacin lograr aprehender un mpetu de rebelin
individual, frente al destierro de s misma.

Como hemos observado, el eje temtico de la identidad atraviesa los
diversos modos de representacin de la novela, ante lo cual debemos tener
en consideracin que el tema de la identidad, la definicin del sujeto
frente al "otro", el lugar que le cabe a un individuo frente al universo,
estn al principio de la creacin literaria universal y de la literatura
hispanoamericana, en particular. Al respecto Patricia Cerda-Hegerl seala
lo siguiente:

      Ya en la colonia temprana se produjo un vaco de identidad en el
      habitante de Chile que hemos venido heredando las generaciones
      posteriores. Nosotros, los descendientes legtimos o ilegtimos de
      los vencidos, nunca supimos quines fueron nuestros verdaderos
      progenitores ni cul es nuestro verdadero origen (6).

Esta condicin de errantes marcados por el extravo, si bien es cierto ha
sido un tema recurrente en nuestra literatura, cabe destacar la propuesta
de la novela Cansado ya del sol, puesto que sta tiene la capacidad de
transmitir una salida novedosa inclinada hacia una propuesta radical y
demencial. La maquinacin de la muerte del propio padre para poder caminar
de una vez por todas hacia un horizonte de sentido constituye una nocin
paradojal, que conduce a una salida sesgada pero vlida frente a la nocin
de un individuo en crisis y hundido en un torbellino colmado de heridas y
complejas hibridaciones. En este sentido se vuelve importante hacer notar
la fragmentacin que vivenciar la protagonista, tras su compleja bsqueda
identitaria: "Una parte de m se ha trizado en las verdades. Basta que me
toquen para comprender que estoy rota" (212). Podramos decir que este
quiebre y fragilidad reconocidos por Mayra al final de la novela dan la
clave para comprender la identidad rota de una historia que traspasa los
lmites del texto.

En sntesis, hemos recorrido los modos de representacin de la novela
Cansado ya del sol, de Alejandra Costamagna, centrndonos en modalidades
vinculadas con la demencia, la stira y el carnaval. Adems hemos
identificado como eje temtico la bsqueda identitaria en una mujer sitiada
por la nocin de crisis.

La constatacin de un quiebre de la concepcin del huacho propuesta por
Octavio Paz es una de las particularidades que nos sirven para calificar
como original el proyecto narrativo de una joven narradora como Alejandra
Costamagna (1970), resultando importante destacar la propuesta demencial de
su novela, en tanto se advierte un principio paradojal y subvertido. Como
ltimo punto a tratar hemos escogido la problemtica de la orfandad, ya que
nos parece un signo que, junto con ser marca preponderante en esta novela,
podra concebirse como el centro donde se articula el sentido de nuestra
insercin en la historia.

El tema de la orfandad universal aparece por primera vez en la obra de Jean
Paul Ritcher con su clebre Sueo, cuyo ttulo corresponde a: Discurso de
Cristo muerto en lo alto del edificio del mundo: no hay Dios. Destacamos
este texto por su calidad primigenia, descubierta por Paz, de representar
la muerte del padre. Sin embargo, su complejidad es abismante, ya que en la
conjugacin de un carcter profundamente religioso y absolutamente
blasfemo, Cristo mismo declara que no tiene padre:

      En medio del clamor de la multitud de las sombras, Cristo desciende y
      dice: He recorrido los mundos, sub hasta los soles y no encontr a
      Dios alguno; baj hasta los ltimos lmites del universo, mir los
      abismos y grit: Padre, dnde ests? [...]. La eternidad reposaba en
      el caos, lo roa y, al roerlo, se devoraba lentamente ella misma. Los
      nios muertos se acercan a Cristo y le preguntan: Jess, no tenemos
      padre? Y l responde: todos somos hurfanos (7).

Como podemos apreciar, el tema de la orfandad universal est encarnado en
la figura de Cristo, constituyendo una visin que ilustra un universo
catico en permanente desorden e incoherencia. Ante la reflexin de este
texto nos trasladamos a nuestra realidad como sujetos hispanoamericanos y
podemos sentir que Jean Paul Ritcher describe una situacin que nos liga
profundamente. En nuestra condicin de hurfanos tenemos una insercin
extraviada en el mundo al igual que Mayra. Entonces llegamos a la
interrogante de cmo enfrentar nuestro destino constatando una orfandad
originaria. Los caminos son develados slo con una actitud que se oriente a
la bsqueda instigadora de nuestra particular posicin en el mundo. Ahora
bien, al inclinarnos por la muerte de toda nuestra ascendencia vivenciando
el duelo como forma de acceder a nuestro horizonte de sentido sin sombras
ni lastres, tal cual lo hace la protagonista de la novela, hara falta un
sentido de la cordura que raye en lo demencial, de no ser as el camino
vuelve a angostarse situando al sujeto en una rbita de no-pertenencia. Es
difcil pensar en una propuesta ms radical para el enfrentamiento con la
memoria y las races al aire que la lnea seguida por Mayra y, con esto, la
propuesta de Alejandra Costamagna. As, nos parece que el presente estudio
es de utilidad en la medida que contribuye a la recuperacin de pistas
conducentes a la configuracin identitaria de sujetos que de una u otra
forma reflejan las tendencias seculares en la transformacin de nuestra
historia.



Notas

1. Planteada por Octavio Paz en su ensayo El laberinto de la soledad.

2. Vanse los postulados de Mijail Bajtin. En: Problemas de la potica de
   Dostoievsky. Colombia, Fondo de Cultura Econmica, 1993.

3. Op.Cit. p. 165.

4. Vase este tema tratado por Jacques Lacan en el captulo "La funcin del
   espejo" perteneciente a Escritos 1. Mxico D. F., Siglo Veintino, 1984.

5. Rodrigo Canovas. "Los lmpidos caminos de la orfandad: seales de la
   novela chilena de las nuevas generaciones". Santiago de Chile: Taller de
   Letras, N 24, 1996, p. 41.

6. Patricia Cerda-Hegerl. "El tema de la identidad en la historia y
   literatura chilenas". En: Literatura chilena hoy (eds. Karl Kohut y Jos
   Morales Saravia). Madrid: Iberoamericana, 2002.

7. Fragmento del Sueo de Jean Paul Ritcher citado por Octavio Paz en Los
   hijos del limo, p. 74.



Bibliografa

 - Mijail M. Bajtin. Problemas de la potica de Dostoievsky. Colombia,
   Fondo de Cultura Econmica, 1993.

 - Rodrigo Canovas. "Los lmpidos caminos de la orfandad: seales de la
   novela chilena de las nuevas generaciones". Santiago de Chile: Taller de
   Letras, N 24, 1996.

 - Alejandra Costamagna. Cansado ya del sol. Santiago de Chile: Planeta,
   2002.

 - Cedomil Goic. "Brevsima historia de la novela hispanoamericana. La
   novela actual (1980-2004)". Pontificia Universidad Catlica de Chile,
   2004.

 - Eric Sull (Ed.) Teora de la novela. Antologa de textos del siglo XX.
   Crtica, Barcelona (Grijalbo Mondadori), 1996.

 - Octavio Paz. 1959. El laberinto de la soledad. Mxico: Fondo de Cultura
   Econmica, 1959.

** Carolina Andrea Navarrete Gonzlez
   canavarr@puc.cl
   Escritora chilena (Santiago, 1978). Licenciada en letras, profesora de
   lenguaje y comunicacin y licenciada en educacin por la Pontificia
   Universidad Catlica de Chile. Actualmente cursa un magster en letras
   mencin literatura en la mencionada casa de estudios.



=== Intrpretes ante la exageracin      Rafael Prez Ortol ==============

Nuestras circunstancias ambientales se caracterizan por una agitacin
constante, tanto dar que nuestra apreciacin se dirija a un sector u otro.
En el rea de los medios audiovisuales asoman mil ejemplos variopintos, mas
no se limita a ella esa variedad inusitada. Adelantos cientficos,
educacin escolar y de la otra, labores profesionales o manifestaciones
religiosas, son vivos reflejos de ese borboteo constante que al no permitir
el mnimo reposo deviene en aquella agitacin tpica de estas nuestras
modernidades.

La vorgine nos provoca una aceleracin y una abundancia con tal progresin
que, muy lejos de permitirnos actitudes moderadas, nos conduce ms bien a
los desbordamientos.

Mantenerse comedido en las actitudes cotidianas se convierte en una
autntica labor heroica. Como simples ejemplos tomados para este
comentario, reflejemos algunas de las ms notorias exageraciones a las que
nos enfrentamos diariamente:



1. Exageracin de sentido

No es necesaria una filosofa rebuscada, es suficiente con transitar por
uno de esos centros pluricomerciales abarrotados de pblico, enseguida
percibiremos la gran dificultad para conocer el sentido de nuestras
actividades. Mucha mecnica burbujeante con funcionamientos compulsivos.

Tras el accidente de haber aterrizado en esta vida, vamos coleccionando
bsquedas, intuiciones, indicios... con escasas respuestas.

Precisamente, ante esas dificultades, resultan ms grotescas las
presuntuosas proclamaciones de sentido que proliferan sin pausa. Rozando lo
humorstico, porque pretenden ejercer de sabios y su desfase los llega a
presentar como bufones. Se les aade un agravante turbio, especialmente
cuando menos sentido llevan, y consiste en su intento de imponer sus ideas.
Resulta extrao todo esto? No es una realidad cotidiana?

Lo que dictamina un poltico se torna en sentido para todo un grupo, sin
esfuerzo, decidido ya desde arriba. Pasa algo similar con los modernos
orculos econmicos, religiosos o entre educadores. No faltan voluntarios
con pretensin de conocer, de disponer de los sentidos de las vidas, de
arrastrar al que pillen desprevenido. No slo tachndoles de ignorantes,
sino manipulando la direccin del sentido, es la manera de que pueda ser
aprovechado por el iluminado, que puede llegar a torturar; y, ya puestos, a
matar de mil formas variadas.

Estamos ante una exageracin del Sentido, a la que pudiramos llamar sin
rubor Sinsentido, o perversin, o anomala atvica.



2. Exageracin freudiana

En pleno siglo XXI no vamos a pretender el rechazo displicente de los
enfoques ligados al subconsciente. Su presencia es notoria en todas las
vidas. Aplicar sus bondades, lamentar nuestros desconocimientos del mismo y
aplicarnos a un estudio intenso de sus funcionamientos, constituir una de
las parcelas apasionantes del conocimiento humano.

Si aparcamos el inmenso campo de oscuridades todo resulta ms llevadero,
ms sencillo, pero tergiversamos la verdad del asunto. De reconocer unas
situaciones mentales pasamos con frecuencia a utilizar y servirnos de las
pulsiones parciales. As, la libido o los sueos, las frustraciones o las
querencias, pasan a ser un gran polo de desarrollo vital. Y lo perverso
ser que tienda a ser el nico polo.

Como los instintos y las sensaciones ejercen una subyugante atraccin,
permitiendo mil interpretaciones simultneas, entramos en un campo
permisivo y faciln. De la realidad incuestionable hemos pasado a la
tendencia notoria, quedarnos en esas apreciaciones con pretensin de
absoluto. El desbordamiento de estos aspectos reales atora las mentes para
enfrentarnos a otros sectores vitales.

Los instintos ms o menos libidinales y subconscientes como los
detentadores del podero vital. Ah! Y aunque no pasen de conceptos
subliminales, nadie se atreva a ponerles ningn filtro, ni razonamiento de
otro tipo.



3. Exageracin biolgica

En ella se suele abusar de un sesgo inicial. Al tratar de los aspectos
fisiolgicos, moleculares y enzimticos, se prescinde ladinamente de
parcelas psicolgicas, como si stas no formaran parte constituyente y
significativa de esos cuerpos. Que no seamos capaces de aclarar su
ensamblaje mutuo, eso es otra cuestin.

Otro sesgo radica en la fiebre de la evidencia. Cualquier dato se convierte
en arma excluyente, en un nmero absoluto para usarlo desde fuera de las
personas. Olvidando que al poco tiempo ser un rescoldo obsoleto y quiz
ridculo. Pero en todo caso su representacin no va ms all de una ligera
mota, cuando cada organismo humano tiene una urdimbre de enorme
complejidad. En nuestros ambientes cientifistas tambin se abusa al
pretender que nuestras conductas se rijan al son de esos datos pasajeros,
que naturalmente colocarn ellos donde les interese.

Aqu la exageracin radica en la consideracin de una biologa raqutica.
Vemos a diario cmo se le podan ramas, se prescinde con desfachatez de la
psicologa, ecologa, metafsica... O, por el contrario, se toma toda
entera para aplicarla en sus aspectos pulsionales ms superficiales. Como
una suerte de existencialismo romo.

Y con estos preludios alcanzamos el abuso pleno en niveles biolgicos,
utilizando su consideracin ms ramplona, sin atender a otras inmensidades
de los humano y de lo no humano. Conviene dejarlo as? Quiz se trate del
camino correcto y no proceda calentar demasiado los caletres, ya de por s
demasiado sobrecargados.



4. Exageracin libertaria

Las mltiples teoras del pensamiento no blanquean los oscuros recovecos de
los mitos y los smbolos. La ciencia con todos sus logros tampoco lo
consigue. Nos vemos forzados a vivir con criterios menesterosos y
provisionales, somos una especie habituada a vrselas con las incgnitas,
lo nuestro son las bsquedas e investigaciones permanentes.

Ante tantas penurias, como no disponemos del argumento definitivo,
preferimos hacer tabla rasa y desdeamos las modestas orientaciones
normativas. No se trata de que sean mejorables o no, a la vista de sus
deficiencias optamos por desarticular los criterios disponibles. Impera un
nihilismo ciego o cuanto menos un deconstructivismo que derriba todos los
esquemas humanos.

Las limitaciones conceptuales y su anulacin convierten en vlidas todas
las opciones. Eso saca a relucir la falta de lmites; es decir, campo
abierto para la ley de la fuerza. Qu normas pueden filtrar estas
situaciones? Pasen y vean. Estados y etnias a mamporro tendido. Poderes
econmicos ejerciendo sus manipulaciones autistas. Y en resumen, cada
ciudadano tratando de ir a lo suyo, malentendiendo lo propio como situado
al margen de los dems.

Cmo va a quedar un mnimo de los Derechos Humanos? Por qu defenderlos?
El estado de las cosas es muy simple, el grupo que no impone sus caprichos
es porque no puede. Hemos llegado a la nefasta perfeccin que elimina todo
aquello capaz de coartar los impulsos de las personas. Siempre surgen
defensores de alguna aberracin, y eso, con la debida propaganda, puede
alcanzar tintes mayoritarios.

Quien cite este tipo de exageraciones percibir muchas otras posibilidades
de desfases, contubernios y maldades. Al salir de la caverna platnica,
pasando por positivismos y todo gnero de modernismos, nos queda la gran
cuestin en todas las edades de la humanidad. Cmo hemos de interpretar
cada uno de nosotros el papel personal?



Claves vitales de la interpretacin

No debe asustarnos el caos o la inmensidad. Esa ausencia de certificados va
a justificar nuestras posibilidades como individuos, nadie dispondr de las
esencias. Estamos ante una clamorosa apertura de posibilidades, toda una
invitacin a ilusionarse. Constituye una orientacin clave para nuestras
actuaciones, con apertura radical.

No tiene cabida una actuacin relajada, hemos de descubrir a todos los
embaucadores. Hay que prestar atencin a todas las exageraciones si no
queremos quedar arrumbados en cualquier camerino de la vida. O se defiende
uno o peligra la interpretacin que buscbamos. Hemos de convertirnos en
detectores de imposturas.

Las habilidades de cada persona tienen matices muy ricos en aspectos
diversos, otro motivo para efectuar labores distintas. Un canto a la
diversidad que se olvida con gran facilidad. No es fcil agotarlas, en una
misma persona se descubren diariamente nuevas capacidades.

Cul ser la frmula capaz de acercarnos a las maravillas de nuestra
existencia? Si todo es tan diverso y tan difcil de precisar, no sabe uno a
dnde dirigirse para encontrarlas. Esas esencias de lo sublime son la
chispa de nuestra regeneracin permanente y para encontrarlas se impone
recuperar el concepto de arte. La manifestacin artstica rezumar las
mejores sensibilidades. Y qu es aquello por lo que clamamos a diario?

Con estos modestos agarraderos ya podemos salir ms tranquilos al
escenario, nuestros pensamientos y nuestras decisiones nos llevarn en
volandas. Para ello, nuestra razn y voluntad han de ponerse a ejercer con
entusiasmo; ante los energmenos que intenten castrarnos hemos de hacer
brotar autnticos surtidores de vitalidad. Esa es la interpretacin
permanente que no debe detenerse, esencia y salero de nuestras andanzas en
este mundo. Necesitamos interpretar y poder pensar de esta guisa que coloco
como final:



      Intrpretes

      El caos agrede, asusta y enreda,
      su inmensidad abruma nuestras mentes,
      y ensombrece las posibles simientes,
      ms sus trayectos abren la vereda,

      caminos hacia mltiples orientes,
      con habilidades que uno hereda
      para esquivar alguna polvareda
      y arrumbar los duendes ms hirientes.

      Dirigido por sana esttica
      a la que utilizo como florete,
      filtrado con mi razn frentica.

      Dicen que puede irse todo al garete,
      aunque no hay slo matemtica,
      la clave radica en el intrprete.

** Rafael Prez Ortol
   rafapzo@wanadoo.es
   Mdico espaol (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, lava. Es
   autor de lava. Geometra sentimental itinerante. Ha publicado artculos
   en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias,
   Deia y Noticias Mdicas.



=== El enigma del caso an no cerrado. ====================================
=== La identidad de Sauli Lostal ==========================================
=== Augusto Gayubas =======================================================

Hace unos aos ya, se desat un debate (a decir verdad, no fue ms que una
ligera discusin) acerca de la autora de la (segn algunos) mediocre
novela El enigma de la calle Arcos. El seudnimo con que fue firmada dicha
obra, Sauli Lostal, forma parte del misterio que encubre al verdadero
responsable de esta (por muchos) despreciada novela policial.

El enigma de la calle Arcos fue publicada a modo de folletn por el diario
Crtica de Buenos Aires, en el ao 1932, y luego publicada a modo de libro
por la editorial Am-Bass en el ao 1933. Se trata de una novela policial de
argumento fuerte pero infortunada escritura. De su autor slo se sabe el
nombre, Sauli Lostal, que por supuesto se trata de un seudnimo. En el ao
1996, Ediciones Simurg reedit dicha novela con prlogo de Sylvia Satta, y
en el ao 1997 se sucedi una serie de artculos debatiendo sobre la
identidad del autor.

Fue por aquel ao 1997 que el escritor Juan-Jacobo Bajarla intent
demostrar que El enigma de la calle Arcos fue obra, ni ms ni menos, que de
Jorge Luis Borges, el mayor escritor argentino de todos los tiempos, y, por
cierto, alguien que jams ha escrito una novela. Para esto, Bajarla
recurri a la existencia comprobada de otros juegos de seudnimos de la
poca que encubran a grandes autores, a una supuesta confesin de Ulyses
Petit de Murat que atribuye El enigma a Borges, y a una bsqueda novelesca,
si no fantstica y llena de imaginacin (que excede, seguramente, a la
imaginacin del verdadero autor de El enigma), de asociaciones entre la
vida e historia familiar de Borges y los hechos y personajes tratados en la
novela. Respecto a esto ltimo, Bajarla encuentra (o fuerza) una relacin
entre ciertos nombres de la familia Borges, y los nombres de algunos de los
personajes de la novela (el ejemplo caracterstico es el referido al
protagonista, Horacio Surez Lerma, considerando que el abuelo materno de
la madre de Borges se apellidaba Surez, aunque lo de Lerma queda sin
explicacin satisfactoria, como pasa con otros ejemplos).

El escritor Fernando Sorrentino, experto en Borges y en su obra, public
una respuesta a los postulados de Bajarla, negando toda relacin entre el
autor de El enigma de la calle Arcos y Jorge Luis Borges. Los argumentos,
publicados en el diario La Nacin del 17 de agosto de 1997, son
convincentes. Si bien Sorrentino comienza demostrando que los puntos
sugeridos por Bajarla como pruebas de la autora de Borges no constituyen
verdadera evidencia (una confesin personal de difcil comprobacin y
dudosas afirmaciones, una justificacin contextual totalmente ajena, y una
extraordinaria capacidad inventiva para asociar nombres ficticios con
reales y crear un entramado muy probablemente inexistente), el punto clave
en su arremetida es el estilo. Ningn elemento de la novela firmada bajo el
seudnimo de Sauli Lostal, refleja el estilo tan explcito e inocultable de
Jorge Luis Borges. Aun cuando el autor (digamos, Borges) hubiera querido
ensayar un estilo extrao al suyo propio, se hubiera encontrado con que
"nadie puede escribir totalmente en un estilo ajeno: aun quien se proponga
la ms descarada parodia termina, tarde o temprano, por hacer asomar su
estilo entre los prrafos que va elaborando" (1). Una relectura de El
enigma despejar todas las dudas respecto a este punto, y nos disuadir de
que la pluma de Borges haya escrito dicha obra.

Pero hay dos elementos ms que utiliza Bajarla para hacer de Borges el
autor de El enigma. Primero, las lneas escritas por Borges en el ensayo
ficticio "El acercamiento a Almotsim", que describen un libro que
correspondera, encubiertamente, a El enigma de la calle Arcos: "La editio
princeps del Acercamiento a Almotsim apareci en Bombay, a fines de 1932.
El papel era casi papel de diario; la cubierta anunciaba al comprador que
se trataba de la primera novela policial escrita por un nativo de Bombay
City" (2). La asociacin la hizo originalmente Enrique Anderson Imbert en
un artculo para la revista Filologa de 1962 (3), y Bajarla la interpret
como una evidencia de la autora de Borges (el nativo de Bombay "no era
otro que Borges, y esa primera novela policial era... El enigma de la calle
Arcos") (4). Casi no quedan dudas acerca de la intencin de Borges de
referirse, con "El acercamiento a Almotsim", a la novela de Sauli Lostal
(la descripcin del libro en tanto objeto, y su carcter de primera novela
policial escrita por un nativo, as como la fecha de publicacin, coinciden
perfectamente). Pero hacer de esta alusin un testimonio de autora, es ir
demasiado lejos.

El segundo elemento empleado por Bajarla es la estrecha conexin literaria
que existe entre El enigma de la calle Arcos y la novela de Gaston Leroux
El misterio del cuarto amarillo. Ambas novelas, pertenecientes al gnero
policial y, ms especficamente, al subgnero del enigma del cuarto
cerrado, se relacionan sobre todo por ser la primera prcticamente una
reescritura de la segunda (Sylvia Satta, en su prlogo a la edicin de
1996 de El enigma, sostiene que esta novela comparte el mismo sistema de
personajes que la novela de Leroux (5); por su parte, Gastn Sebastin
Gallo sugiere que ambas novelas comparten la dualidad de un impecable
argumento con una escritura mediocre) (6). A partir de este dato, Bajarla
se hace eco de las intimidades borgeanas reveladas por Alejandro Vaccaro en
su simptico librito Georgie (1899-1930). Una vida de Jorge Luis Borges, en
donde consta que a Borges le gustaba mucho la novela de Gaston Leroux desde
que era muy pequeo. No nos cabe ninguna duda de que Borges senta algn
tipo de aficin por la lectura de El misterio del cuarto amarillo; aunque
Bajarla no lo menciona, sabemos que en Sur Borges "reivindica de la
tradicin de la novela policial francesa slo el mencionado texto de
Leroux" (7). Pero, nuevamente, no podemos, como hace Bajarla, tomar estos
datos como pruebas de que Borges escribi El enigma de la calle Arcos,
porque no hay ninguna relacin causal que nos lleve a dicha conclusin (por
mi parte, adems, no creo que Borges haya sido el nico escritor argentino
que haya ledo con placer la novela de Leroux; tendramos, entonces, una
corporacin de escritores annimos refugiados tras el nombre de Sauli
Lostal).

La estocada final contra los argumentos de Bajarla, pretendi ser la
biografa del supuesto verdadero autor de El enigma. Dicha biografa,
adoptada ntegramente por Sorrentino en su artculo de agosto de 1997, fue
tomada de una carta publicada por el lector Toms E. Giordano en el diario
Clarn del 27 de febrero de 1997. Lo que Giordano escribe y Sorrentino
acepta sin cuestionar, es que el autor de El enigma de la calle Arcos no es
un misterio, sino que tiene nombre y apellido, Luis A. Stallo (lo cual
hara de Sauli Lostal, un anagrama a partir del nombre real del autor);
Giordano aduce haberlo conocido, y aporta que era un hombre de negocios, no
de letras, aunque posea "una apreciable cultura" (a qu se referir con
esto de poseer una apreciable cultura, no podemos saberlo; me temo que
tenga un concepto equivocado de cultura). Tambin lo define como "caballero
itlico... radicado en nuestro pas", y con una "indeclinable dedicacin a
la lectura". Y lo ms importante: "Su espritu inquieto... lo indujo a
participar en 1933 en un certamen auspiciado por el vespertino popular de
entonces Crtica, que propona a sus lectores encontrar un desenlace ms
ingenioso para El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux, ya que,
segn opinin del diario, el final de la novela decepcionaba un poco".
Stallo gan el concurso y fue publicado, tal el premio obtenido.

Por si quedaba alguna duda, Alejandro Vaccaro consult las guas
telefnicas de los aos '20 y '30 y encontr en ellas confirmacin fctica
de la existencia del tal Luis A. Stallo (8). Sorrentino se mostr
satisfecho.

Sin embargo, la adhesin de Sorrentino a la biografa del verdadero autor
de la novela fue algo apresurada. Un elemento importante fue ignorado, y si
bien ste no conduce a la adjudicacin de la novela a Borges, ni
necesariamente (aunque nos genere dudas) niega la autora a este Luis A.
Stallo, nos produce una sensacin de misterio prevaleciente, de solucin
truncada y de enigma irresuelto. El elemento ignorado es la inexistencia
del concurso del diario Crtica al cual se debe (segn los "bigrafos" de
Stallo) la publicacin de la novela, ganadora en dicho concurso por
encontrar un final ms adecuado a El misterio del cuarto amarillo. Este
punto lo presenta el propio Bajarla en su artculo del 26 de octubre de
1997 en el diario La Nacin en respuesta a la arremetida de Sorrentino,
pero no hay mencin a l en el artculo recientemente publicado por
Sorrentino en la revista Espculo (9).

No hubo concurso; el libro se edit a modo de folletn en 1932, y luego a
modo de libro en 1933, pero nunca como premio por ningn certamen, ni como
versin alternativa de la novela de Gaston Leroux.

Por otro lado, Luis A. Stallo, nos deca Giordano, era un caballero
itlico, radicado en la Argentina; y no era un hombre de letras, sino de
negocios (es decir, no manejaba las letras universales). Cmo pudo
escribir, pues, una novela esencialmente portea? Cmo se le pudo escapar
al brillante Fernando Sorrentino, quien logra ver siempre el estilo de un
autor (al menos, de Borges) detrs de un deliberado anonimato o seudnimo,
quien pudo notar (como nadie lo haba hecho) que la traduccin a La
metamorfosis de Kafka no corresponda a un traductor argentino sino a uno
espaol; cmo se le pudo escapar este punto por el cual un caballero
itlico, hombre de negocios, se convierte mgicamente en el autor de una
correcta (s, correcta) novela policial (10) escrita, como apunt Luis F.
Diguez, prosecretario de redaccin del diario Crtica, en la carta-prlogo
al autor incluida en la primera edicin del libro, con "un lenguaje muy
suyo, esencialmente porteo" cuyo "sabor local es nuevo en esta clase de
publicaciones"?

Algo queda claro luego de haber llevado adelante este balance de posturas y
datos: El enigma de la calle Arcos no naci de la pluma de Borges. Ahora
bien, quin es Sauli Lostal? An no podemos negar por completo que Sauli
Lostal sea Luis A. Stallo, aunque habra que revisar su biografa; es
inconcebible que un italiano dedicado a los negocios escriba una novela
como la presente con un lenguaje popular porteo carente de extranjeras.
Por otro lado, si fuera cierto (y slo es probable) que Sauli Lostal sea un
anagrama derivado de Luis A. Stallo, esto no implicara, necesariamente,
que Stallo sea el autor de la novela; el anagrama pudo haber sido
construido por un conocido de Stallo, o incluso, como afirma Bajarla, por
alguien que haya tomado la gua telefnica y haya elegido el nombre de
Stallo para anagramarlo. Nada podemos afirmar por ahora. En efecto, ste es
un caso an no cerrado.



Notas

 1. Fernando Sorrentino, "La novela que Borges jams escribi", diario La
    Nacin, Buenos Aires, 17-VIII-1997. Sorrentino ha sabido desenmascarar
    el estilo (no del todo oculto) de Borges en tres textos compilados
    junto a otros dieciocho en el volumen antolgico El matrero, que haban
    sido firmados con sendos seudnimos. Tambin ha podido notar que la
    traduccin de La metamorfosis de Kafka que public Editorial Losada,
    atribuida a Borges, no le pertenece, pues carece de su singular estilo.

 2. Jorge Luis Borges, "El acercamiento a Almotsim", Historia de la
    eternidad, Buenos Aires, 1936.

 3. Enrique Anderson Imbert, "Nueva contribucin al estudio de las fuentes
    de Borges", revista Filologa, ao VIII, nmeros 1-2, 1962, pp. 7-13.

 4. Juan-Jacobo Bajarla, "La novela que Borges s escribi", diario La
    Nacin, Buenos Aires, 26-X-1997.

 5. Sylvia Satta, "Prlogo", en Sauli Lostal, El enigma de la calle Arcos,
    Buenos Aires, Ediciones Simurg, 1996.

 6. Gastn Sebastin M. Gallo, "La ltima ficcin de Borges", revista
    Espacios, nmero 23, septiembre de 1998, pp. 29-31.

 7. Ibdem.

 8. Alejandro Vaccaro, "El fin de un enigma", revista Proa, tercera poca,
    nmero 28, marzo-abril de 1997, pp. 21-23.

 9. Fernando Sorrentino, "Una cuestin de estilo", revista Espculo, nmero
    26, marzo de 2004.

10. Gastn Sebastin M. Gallo, art. cit., nota 3.

** Augusto Gayubas
   augustogayubas@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1980). Cursa estudios en la Facultad
   de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde es
   investigador de un proyecto Ubacyt. Ha publicado y traducido artculos
   de carcter historiogrfico para una revista de divulgacin y para la
   Ctedra de Historia Antigua de Oriente de la Facultad de Filosofa y
   Letras. Es autor de dos radiocuentos ("Sabotaje" y "Crazy Story", ambos
   de 1997) emitidos en una de las, por entonces, ms escuchadas radios de
   Buenos Aires, hasta que uno de ellos fue censurado por las autoridades
   de la emisora tras una serie de disputas ajenas al autor.
   


=== 80 aos de Los gemidos      Alejandro Lavqun =========================

Quiz sea el ao 1922 el ms importante dentro de la poesa y la literatura
vanguardista latinoamericana durante el siglo recin pasado. En aquel ao
se publicaron libros que, de una u otra manera, ejerceran importante
influencia en todo el desarrollo de la poesa de nuestro continente durante
el siglo XX. Entre ellos 20 poemas para leer en el tranva, de Oliverio
Girondo; Trilce, de Csar Vallejo; Raz salvaje, de Juana de Ibarbourou y
El jarro de flores, de Jos Juan Tablada. En el caso de Chile, fue el ao
en que Gabriela Mistral publica su libro Desolacin y Pablo de Rokha Los
gemidos, tal vez el libro de poesa ms vanguardista publicado en el idioma
castellano. No est de ms decir que en 1922 se editan en la lengua inglesa
dos libros fundamentales para ella, el Ulises de James Joyce y La tierra
balda de T.S. Eliot.

Habra que explicar, respecto a los libros citados, que su caracterstica
principal era que rompan de algn modo con la manera de escribir
practicada hasta la poca. Respecto a Los gemidos, que es el libro que nos
convoca, la ruptura fue total y asombrosa, por lo que podramos llamar el
diluvio "cuerdo-demencial" del lenguaje utilizado. El libro fue editado por
el propio autor y la leyenda cuenta que tan slo se vendieron algunos
ejemplares, siendo el resto utilizado para envolver carne en el Matadero.
Hoy es imposible encontrar un ejemplar de aquella primera edicin, slo
podemos acceder a la reedicin que Editorial Lom realiz en 1994 como
homenaje a los cien aos del poeta.



La recepcin de la crtica

La crtica fue en su gran mayora cida o indiferente ante el libro, aunque
algunos crticos y jvenes poetas de aquel entonces s valoraron la obra
como algo novedoso y lleno de creacin original. Uno de ellos fue Pablo
Neruda, cuya enemistad posterior con De Rokha llenara pginas de libros y
peridicos. Escribi Neruda en la revista Claridad, en diciembre de 1922:
"Un impulso hacia la raz trascendente del hecho, una mirada que escarba y
agujerea en el esqueleto de la vida y un lenguaje de humano, de hijo de
mujer, un lenguaje exacerbado, casi siempre sabio, de hombre que grita, que
gime, que alla, sa es la superficie de Los gemidos. Ms adentro, libres
ya de las palabras, de los alaridos y de las blasfemias, sentimos al amador
de la vida y de las vidas, azotado por la furia del tiempo, por los lmites
de las cosas, corrodo hasta la mdula por la voluntad de querer y por la
terrible tristeza de conocer. Continuador del coro trgico? Tal vez. Lejos
de la ataraxia de los socrticos, Pablo de Rokha trasluce su sentido de la
vida, en una agitacin discontinua, que se paraleliza a la de los cantores
de Dionysos. Canta a Prometeo, griego de nacimiento, cuando desata su
imprecacin al catlico Satans. Y su libro entero es un solo canto, canto
de vendaval en marcha que hace caminar con l a las flores y a los
excrementos, en una desigual caminata hacia un desconocido Nadir". Otros
fueron simplemente lapidarios y pidieron para su autor las penas del
infierno. Dijo Alone, el crtico ms influyente de la poca: "Su libro Los
gemidos constituye uno de los documentos patolgicos aparecidos despus de
la guerra" (...). "Quiere vivir ntegramente delante del lector y hacerle
testigo de esas operaciones a las cuales se destinan departamentos secretos
en todas las casas". Csar Bunster expres lo siguiente: "Pablo de Rokha
colecciona expresiones sucias, de pura cepa chilena, que luego da a la
publicidad en sus libros y artculos". Ral Silva Castro expresaba que, en
Los gemidos, "se puede advertir la substancial vulgaridad de sus
expresiones y la exageracin del mal gusto".

La obra de este poeta estuvo siempre marcada por la polmica, sobre todos
sus artculos en la revista Multitud, de la que fue fundador y director
hasta poco tiempo antes de su muerte en 1968. En todo caso, lo que ya no
est en discusin es la importancia de la palabra potica de Pablo de
Rokha: bblica y trgica; pica y poltica, una poesa que penetra hasta el
ms hondo sentimiento del ser humano y del ser nacional y latinoamericano
en particular, siempre comprometida con la bsqueda de mejores sociedades y
felicidad para los habitantes de la tierra, siendo una denuncia permanente
de la injusticia. Es a contar de Los gemidos cuando en Chile la poesa abre
los ojos hacia otras dimensiones. Me parece que una de las definiciones ms
acertadas de este libro es la del profesor y poeta Nam Nmez, cuando nos
dice que l "forma una serie de cantos temticos cuyo eje estructural es un
sujeto capaz de alcanzar el conocimiento de las cosas por intermedio del
dolor, antes de desaparecer en la nada" (...). "Los gemidos son el canto
hecho dolor que salva al aedo de la extincin total. En esta imitacin
divina del hombre, se hace tambin superhombre, conquistador,
revolucionario, hroe".



Los gemidos

La poesa chilena escrita hasta la fecha de publicacin de Los gemidos era
una poesa que se mantena dentro de los mrgenes del romanticismo y el
modernismo, con una temtica donde sobresala el sentimiento amoroso y el
paisaje social sin la desgarradura real que lo atormentaba. Los gemidos
vino a romper con todo eso, incluyendo en el poema, por ejemplo, lo
coloquial. Y si antes Carlos Pezoa Vliz ya haba recurrido a esta forma de
poetizar, en De Rokha se rompen todos los esquemas: "buenos das, buenos
das rbol, dije al reventar la maana...", o como en estos otros versos
pertenecientes al poema "Yanquilandia" (texto en el que as como muestra
admiracin por algunos personajes, tambin desata sus ataques ms
furibundos): "...cuando l le dice: pchs!, pchs!, pchs..! tal que a los
perros honestos..." (...), "vienen llegando de las tumbas antiguas, o al
je..!, je..!, je..! de los redondos y escpticos" (...), "situado entre
dos grandes premisas: 1,000.000,000.000,000 de dlares y un can de cien
pulgadas... sin embargo los rotitos de Chile afilando sus corvos
modestamente gruen: y en' dey pus ior" (...). "Chicago, la gran urbe
dolorosa, plutocrtica, socarrona, manufacturera, grue lo mismo que los
cerdos plebeyos: oc..!, oc..!, oc..!". En el desarrollo del libro nos
encontramos con un lenguaje que pasa por diferentes etapas y adems ya se
percibe lo que ser el discurso potico permanente del autor. Tambin sus
influencias, donde las lecturas de la Biblia y los clsicos griegos juegan
un papel fundamental, lo mismo que autores como Rabelais, Nietzsche,
Whitman o los simbolistas franceses y las ideas anarquistas de la poca. En
los poemas se encuentran personajes bblicos, csmicos, patriarcales y
populares. Otra caracterstica en toda la obra de De Rokha es su tendencia
a asumir la voz de los personajes simples, postergados y discriminados de
la sociedad.

Un aspecto fundamental en el libro es el "yo hiperblico", siempre presente
de manera clara y perceptible en los textos, que es a la vez su condicin
de cantor infinito: "Yo canto, canto sin querer, necesariamente,
irremediablemente, fatalmente, al zar de los sucesos, como quien come, bebe
o anda y porque s; morira si no cantase, morira" (...). "Cantar, cantar,
cantar... -he ah lo nico que sabes, Pablo de Rokha" (...). "Los cantos de
mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, msculos, alma, sensaciones,
grandiosidad de hroes y pequeas costumbres modestas..." (...), "rodar
sonando eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el
viejo nidal, como el viejo nidal en donde anidan todos los gorjeos del
mundo..!". La temtica es vasta, lo mismo que los personajes. Se va
conjugando lo coloquial con el amor, el inevitable canto a la mujer con la
analoga popular y cotidiana: "Se parece a la iglesia del pueblo; el
modestsimo olor a gestos rurales, la religiosidad honrada, honrada y
honesta que diluye su atesmo..." (...). "Mujercita al rojo es, mujercita
al rojo; caldea el amor sus entraas adolescentes...".

Tambin canta a Satans, imprecndolo, imprecacin que en realidad es un
reconocimiento a ese otro ser fundamental en la creencia humana. Canta al
poeta zarrapastroso, al Epitalamio, donde logra una altura considerable:
"Cantando, maduraba mi sexo fnebre y un sol de cien millones de millones,
de millones de aos, abuelo de la tierra, abra, abra sobre mi juventud
fatal el sentido del mundo..." (...). "Oh! Epitalamio, oh! Epitalamio: ya
las penas antiguas se me cayeron como muchas hojas secas...". De Rokha
asume el ser trgico, el destino del ser humano en cada verso. Da a las
cosas caractersticas humanas de manera notable, como en estas lneas: "Al
sol le duelen, le duelen los huesos, el pobre est resfriado y con reuma; a
intervalos se lleva el pauelo a las narices, estornuda, y se abre a ras de
lo infinito...". Al mismo poema al que pertenecen estos versos ("Sensacin
del invierno sobre la Tierra") tambin pertenecen algunos de los ms bellos
escritos por De Rokha, como lo son los que inauguran el poema: "Sobre el
grande cementerio y las pardas, ruinosas techumbres del mundo, cantan los
pianos de la lluvia, los pianos de la lluvia, melanclicos, la antigua
cancin de las goteras... El otoo se fue deshojando flores amarillas y
puados de lgrimas".

En Los gemidos nos encontramos con todas las sensaciones del mundo, sin
exclusin. Tan pronto como se le canta al amor, a la revolucin o al hroe,
tambin se le canta al estircol o a la morgue. Pero siempre manteniendo el
carcter pico de los sucesos, incluso el de las cosas. Existe
incorporacin de elementos nuevos como el taxmetro. Se ironiza, se critica
el caos burocrtico y el cinematgrafo, acusndolo quiz como se acusa hoy
a la televisin. En el poema "gloga" se manifiestan la naturaleza y el
campo chilenos, vislumbrndose adems el lenguaje que usar en libros
futuros, en este caso hay una especie de anticipacin a Genio del pueblo,
libro que publicar en 1960 y uno de los ms importantes del poeta. El
hombre siempre est en movimiento, siempre enfrentando el mundo que lo
atosiga; los nios, en Los gemidos, juegan a la pelota con el universo.
Todo es inmenso, la tragedia, la derrota o el triunfo, todo es descomunal,
no hay espacio para la flaqueza vil o acobardada. El poema "La ciudad" (un
texto muy actual, y representativo de nuestra urbe contempornea) bien
podra haberse publicado como un libro aparte, en l se reflejan todas las
vicisitudes de sus habitantes e instituciones descarnadamente, mostrando la
realidad muchas veces cruel. Critica a la ciudad porque all ve al
capitalismo en su mxima expresin, De Rokha es un poeta que manifiesta su
ideologa sin disimulo alguno, se enorgullece de sus ideas libertarias. El
ltimo texto del libro es bastante decidor respecto a la posicin esttica
y social que el autor mantendr durante toda su vida, tal vez el yo potico
y su relacin con el mundo (y la humanidad) se manifieste aqu como en
ningn otro poema: "Andando, platicando, andando con la tierra por los
caminos varios, se me caen los gestos de los bolsillos -atardeciendo olvid
la lengua en la plaza pblica...-, no los recojo y ah quedan, ah, ah,
como pjaros muertos en la soledad de los mundos, corrompindose; el hombre
corriente dice: 'son colillas tristes', y pasa" (...). "Arandome los
cantos la congoja y el vientre, con las peludas garras siniestras de lo
infinito; voy a abortar un mundo (mis calzoncillos, mis calzoncillos se
ren a carcajadas..!)" (...). "Universo, Universo, cmo nos vamos
borrando, Universo, t y yo, simultneamente..!".

                     Publicado en Punto Final, N 524 (12 de julio de 2002)

** Alejandro Lavqun
   alejo12@terra.cl
   Escritor chileno (Santiago de Chile, 1959): Ha publicado los libros
   Canto a una dcada (1981), Atardeceres y alboradas (1994), La libertad
   de Prez (1996), Alegras llenas de tristezas, El hombre interior
   (1997), Postales para no olvidar (1998), Respirando, Valparaso poemario
   (1999) y Sacros iconoclastas (2004). En 2003 edit un disco con poemas
   sobre Valparaso y msica de Nano Acevedo. Es colaborador del
   quincenario Punto Final y en Radio Nuevo Mundo conduce el programa
   literario De Puo y Letra. Sus poemas y trabajos periodsticos han sido
   publicados en revistas, diarios electrnicos y pginas web de Chile,
   Argentina, Mxico, Cuba, Espaa, Suecia y Francia. Sus textos pueden
   leerse en su pgina personal, http://lavquen.tripod.cl.



=== Encuentro de Escritores Argentinos en Madrid ==========================
=== Una mirada al Sur      Guillermo Roz ==================================

Espaa volvi a mostrar el lugar central que ocupa hoy en el mundo de la
literatura hispanoamericana, en el encuentro de escritores argentinos que
la Casa de Amrica de Madrid realiz entre el ltimo 4 y 8 de octubre.

Desde Argentina llegaron a la capital del pas de Cervantes los siguientes
escritores argentinos: Csar Aira, Roberto Fontanarrosa, Osvaldo Bayer,
Carlos Mara Domnguez (residente en Montevideo), Mempo Giardinelli,
Liliana Heker, Gustavo Nielsen, Alan Pauls y Ana Mara Sha; y los
residentes en Barcelona Rodrigo Fresn, Eduardo Hojman y Gonzalo Garcs.

En cuatro jornadas (ya que la primera se destin a la proyeccin de un
film) se intent deshilvanar algunas de las claves de la literatura
argentina actual, a travs de ponencias que respondan a temas propuestos
por la prestigiosa institucin ibrica. El primer asunto fue el de "Las
letras argentinas en el umbral del 2000". Gonzalo Garcs hizo un tibio
paneo con la referencia a tres personajes de la ficcin de su pas, que
result poco claro. Alan Pauls habl de su querido Manuel Puig, figura que
en Argentina es cada vez ms recuperado de una oscuridad propia de los aos
de plomo. Liliana Heker record los tiempos de las revistas literarias de
los aos '60 con pasin y melancola.

Sin ninguna duda la segunda jornada -"La ciudad como texto y contexto:
Literatura urbana"- estuvo realzada por el brillante texto escrito y ledo
por Csar Aira, quien se pregunt qu pasara si se borrase todo lo
existente en la ciudad menos sus rboles. Su imaginacin y originalidad
traz un mapa poblado de vaco y ancdotas puntuales de sus caminatas
diarias por su barrio de Flores. Gustavo Nielsen, escritor y arquitecto,
arranc las risas de la platea comparando, en tono delirante, las
caractersticas encontradas de sus dos oficios.

La tercera jornada fue una de las ms esperadas: "Exilados: una literatura
en el destierro". Fresn y Hojman defendieron su eleccin de irse de un
pas que consideraron enfermizo y surrealista. Osvaldo Bayer, al igual que
los dos mencionados, describi su particular crnica de su exilio en
Alemania durante los dictatoriales aos setenta. El escritor de La
Patagonia rebelde, mostr las atrocidades de aquellos aos, habl del dolor
del desterrado y us buena parte de su tiempo para criticar duramente a su
compatriota Ernesto Sbato, a quien calific de colaborador de las
homicidas Fuerzas Armadas.

El cierre del encuentro -"Instrucciones para escribir un cuento: El relato
en Argentina hoy"- fue conquistado por el humor inteligente del escritor y
dibujante Roberto Fontanarrosa, quien confes sentirse un poco desubicado
ante tanto erudito. Mempo Giardinelli rescat nombres de jvenes escritores
argentinos como el del propio Nielsen, el de Martn Kohan o el de Cristina
Civale quienes, dijo, mantienen viva la rica tradicin del cuento en la
Argentina.

Encuentro fructfero para el circuito espaol, para la literatura argentina
y en definitiva, para la literatura latinoamericana en su conjunto.

** Guillermo Roz
   guillermoroz@hotmail.com
   Docente argentino (Buenos Aires, 1973). Es profesor en letras por la
   Universidad Nacional de La Plata, Argentina, donde se desempe en la
   docencia y en el periodismo cultural. Ha publicado cuentos en distintas
   revistas especializadas. Es redactor de la revista Lazo Latino, de
   Espaa, donde ha realizado importantes reportajes a personajes de la
   literatura y la cultura hispanoamericana. Tambin colabora en la revista
   argentina El Anartista y en la revista digital italiana
   Trovarelamerica.org. Actualmente reside en Madrid.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Las bibliotecas etreas      Hugo Santander Ferreira ==================

En su Philosophie des Geistes Hegel juzga a Inglaterra un pas ms propicio
para la poesa que para la filosofa; prueba de ello su conspicua progenie
de poetas. Este encomio innecesario obedece al presupuesto de que la
filosofa, siendo superior a todas las artes, debe dictaminar los mritos y
los desmritos no slo de las razas, sino tambin de las naciones y los
continentes. Ms probable, si bien menos creble, es la convergencia de una
serie de bibliotecas etreas diseminadas a lo largo de las villas inglesas,
a menudo frecuentada en sueos por poetas, novelistas e historiadores.

Cierta tradicin oral de Stratford-upon-Avon relata que, a lo largo de su
vida, Shakespeare consult en sueos enciclopedias de otros tiempos y otras
lenguas. Fruto de aquellos delirios nocturnos son los pasajes ms sublimes
de sus muy predecibles tragedias y comedias (1) -en especial The tempest.
La revelacin, se dice, ocurri cierta noche en los albures de su mocedad,
cuando Shakespeare se encontr en una biblioteca al aire libre, forrada de
csped, poblada de estantes de roble vivo discretamente enraizados en
espiral. Luego de hojear un volumen de poemas, Shakespeare fue abordado por
un hombre hind de piel aceitunada.

-Todos los versos -le dijo a la luz del poniente-, como todos los
pensamientos, han sido previamente concebidos por el creador. La
inspiracin de los bardos del mundo de las sombras (2), se supedita a los
escritos que las bibliotecas de la eternidad preservan. Regocjate, William
Shakespeare, pues en breve tendrs acceso a los volmenes de la biblioteca
de la protectora de esta isla (3). Al despertar Shakespeare transcribi dos
de los versos ms meldicos de la lengua inglesa:

      Oh, esa, esa tierra que mantuvo al mundo sin aliento
      Es ahora un muro que rechaza al viento del invierno (4)

Dicho rumor coincide con el testimonio de Samuel Taylor Coleridge, quien en
1816, en el prefacio a Kubla Khan confiesa haber presenciado imgenes
correspondientes a entre doscientos y trescientos versos, de los cuales, al
despertar, apenas rememorara los cincuenta y cuatro que la posteridad
preserva. Este poema apareci publicado bajo el auspicio de Lord Byron,
quien a su vez habra de instigar las pesadillas de Mary Shelley y
Frankenstein.

En su Historia eclesistica de la gente de Inglaterra, escrita en 731,
Beda, monje de Jarrow, dedica varias pginas a Caedmon, el primer vate
conocido de la lengua inglesa. Segn Beda, Caedmon fue un labrador iletrado
que menoscababa de su don potico. Cierta noche, siendo convidado de una
fiesta, y presintiendo que la concurrencia le pedira que cantase, Caedmon
se evadi para pasar la noche en compaa de sus cerdos. En breve un hombre
lo importun y, luego de lisonjearlo por desdear los placeres mundanos, le
pidi que cantase algo al Creador. Caedmon se excus aduciendo que l ya no
poda cantar; el visitante insisti. Un tanto amedrentado, Caedmon compuso
entonces un poema que recobrara al despertar. Horas ms tarde, Caedmon
refiri la historia a un capataz, quien indiscretamente difundi el rumor,
hasta que ste lleg a odos de Santa Hilda, fundadora de la Abada de
Whitby. La abadesa pidi entonces a sus administradores que le presentasen
a su labrador; Caedmon fue convocado y luego de agradecer a la Providencia
recit el poema para deleite de Santa Hilda. El poema fue transcrito por
los amanuenses de la abada y Caedmon fue hecho monje; en adelante el bardo
iletrado compondra versos sublimes hasta el fin de sus das.

Generaciones menos sensibles al misterio de la creacin han preservado el
poema que Caedmon compusiese en sueos:

      Ahora debemos ensalzar del reino celestial al guardia
      De Nuestro Seor el poder y su sabidura
      El trabajo del padre glorioso, creador de cada cosa
      El Seor eterno, el comienzo instaurado
      l cre primero la tierra, para sus hijos
      Y el cielo como tejado. El santo creador
      Del recinto de en medio. De la humanidad el protector
      El Seor eterno, quien desde el ms all ha hecho
      Para los hombres, la tierra, Seor todopoderoso (5).



Notas

1. El valor de la obra de Shakespeare no se basa en sus tramas, sino en sus
   versos, como lo demuestran las sosas adaptaciones de Macbeth y King Lear
   de Akira Kurosawa.

2. Este comentario arroja luz sobre nuestra percepcin. A diferencia de los
   sueos, la vigilia depende enteramente de las sombras; los colores y las
   formas no son sino caprichosas superposiciones de luz ensombrecida (nota
   del autor).

3. Desde el siglo diez el mundo cristiano se refiere Inglaterra como a la
   Dote de Mara, tal y como consta en el documento firmado por Ricardo II:
   Dos tua Virgo pia Haec est.

4. O, that that earth which kept the world in awe
   Should patch a wall t'expel the winter's flaw

5. Nu we sculon herigean     heofonrices weard,
   meotodes meahte     ond his modgeanc,
   weorc wuldorfder,     swa he wundra gehws,
   ece drihten,     or onstealde.
   He rest sceop      eoran bearnum
   heofon to hrofe,     halig scyppend;
   a middangeard     moncynnes weard,
   ece drihten,     fter teode
   firum foldan,     frea lmihtig

** Hugo Santander Ferreira
   hsantand@hotmail.com
   Periodista colombiano (1968). Comunicador social por la Universidad
   Javeriana de Bogot y MFA en cine y televisin por la Universidad de
   Temple, Filadelfia (EUA). Su inters por las artes y las lenguas lo ha
   vinculado a diversas universidades de EUA, Portugal, Inglaterra y Asia
   Central. Poeta, dramaturgo y autor de ensayos filosficos y de crtica
   literaria -incluyendo "The crisis of atheism", publicado por The
   Philosopher, la revista de la Sociedad Filosfica de Inglaterra-,es
   autor de la novela Nuevas tardes en Manhattan (Barcelona, Editorial La
   Buganville, 2002).



=== El giro poltico en la dramaturgia venezolana finisecular =============
=== Estudio de caso especfico: la dramaturgia de Gilberto Pinto ==========
=== Carlos Dimeo ==========================================================

Nunca (creo) hubiramos podido imaginar que un sector de la extrema derecha
venezolana fuera, y se expresara, tan violentamente como la del presente
poltico en nuestro pas, Venezuela. Uno hablaba y pensaba sobre la
ignominia y las atrocidades cometidas en el pasado en la mayor parte de
Amrica Latina, especialmente en los pases del sur de este continente, y
nada peor se poda imaginar uno. El estado de la cuestin de la poltica en
Venezuela pareca ms bien tener algunas huellas distintivas que
solventaban la metodologa de la violencia por el juego prescrito en las
leyes del dilogo y de la negociacin. Un intento de hacer mmesis sobre
todo de las prcticas polticas que se implantaban en Norteamrica. Una
poltica fundada en la administracin de las leyes.

Todo iba bien, todo estaba bien, todo sobreviva en la ms extrema y
extraa futilidad de la nada. En los acontecimientos ocurridos durante el
intento de golpe de estado del 11 de abril de 2002 y el paro petrolero de
diciembre del mismo ao, creo que se termin de destapar la olla, y los
venezolanos terminamos de comprender, casi despus de siglo y medio, que
Venezuela era un pas tanto o ms poltico de lo que uno imaginaba. Mas
tambin eso hablaba de que todava gozbamos de alguna buena salud mental.
Sin embargo, esta buena salud tambin nos inform que nuestra derecha, la
venezolana, no era tan mansa, ni tan corderito como nos la haban pintado,
de que nuestra derecha nunca se haba encaminado realmente por la postura
del dilogo, ni de las leyes... Por aquellos das muchos de los que, hasta
entonces, en Venezuela, se haban hecho llamar demcratas, se saltaron las
ms mnimas frmulas de dilogo y convivencia, razn y Estado, a las que la
tan airada "democracia" venezolana propugnaba. Dicen que despus de la
tempestad viene la calma; yo no creo que hoy todava haya calma en
Venezuela, que los nimos no estn caldeados, el mar est calmo por arriba,
pero bulle por debajo. Hago este prembulo porque me parece necesario
panear un poco en la historiografa venezolana para poder dar explicacin
de cmo se inserta la idea del giro poltico en la dramaturgia de Gilberto
Pinto en Venezuela. No podra yo menos configurar el sentido de este mapa
para que ustedes pudieran comprender exactamente a qu nos estamos
refiriendo con lo poltico como un haber en la dramaturgia de Gilberto
Pinto. Como las particularidades de la historia son para cada pas un sin
fondo de ramilletes, de nodos interconectados, etc., no podramos dar
cuenta de algunas estructuras dramticas en el teatro de Pinto, sin
visualizar unas, y otras que aparecern ms adelante, eventos, acciones de
la poltica venezolana y de la historia venezolana contempornea.

La dramaturgia de Gilberto Pinto est impregnada y viene cargada de una
profunda y mordaz crtica social, poltica e histrica. Parece una verdad
de perogrullo hacer esta distincin inicial, pero si a uno le toca
escudriar en los textos de Gilberto Pinto, Los fantasmas de Tulemn, El
hombre de la Rata, El confidente, Pacfico 45, La guerrita de Rosendo, La
muchacha del Blue Jean, etc., uno no slo hace esta distincin para hacer
simplemente el marco de una clasificacin o una tipificacin de la obra de
Gilberto Pinto, sino porque en el tema de Venezuela y su historia, Gilberto
Pinto viene a ser uno de los pocos dramaturgos que trascienden el marco
propiamente poltico en el teatro. Y trasciende al teatro, especialmente
desde estos tres ejes, que dan una buena perspectiva de lo que significa
los signos de su dramaturgia y de la dramaturgia que se hizo especialmente
en la dcada de los setenta.

Toda la dramaturgia de Pinto pasa, pues, por estos tres destinos y caminos.
Sus obras hacen siempre referencia directa a estos aspectos, que aportaban
un nuevo estilo de producir la dramaturgia. Algunos ya haban dado muestras
de inters por ahondar sobre estas temticas, especialmente hacan nfasis
desde la crtica social, y no tanto poltica; este el caso de Csar Rengifo
(dcada de los cuarenta con un teatro profundamente poltico e histrico:
La esquina del miedo, Un fausto anda por la avenida, El vendaval amarillo),
Romn Chalbaud (dcada de los cincuenta con un teatro profundamente social:
Can adolescente, Ratn de ferretera, Los ngeles terribles), Isaac
Chocrn (dcada de los cincuenta con un teatro poltico y profunda
raigambre social, en obras como La revolucin, Asia y el lejano Oriente);
en los setenta al lado de Gilberto Pinto estaban, adems, Gilberto Agero,
Rodolfo Santana, Edilio Pea (con su obra Resistencia), etc. Eran autores
que se consumaban en una lnea de trabajo crtica y contestataria frente al
Estado venezolano de aquellos aos y sus polticas sociales, culturales,
etc. Un estado que permaneci inerte e indiferente ante la sociedad civil y
sus necesidades ms particulares, especialmente la cultura.

El Estado venezolano financia y financi por muchos aos, con grandes
alcuotas de dinero provenientes de los excedentes del petrleo, el teatro,
el arte, la cultura en general. Los financi pero con el objetivo de que el
sector cultural permaneciera tranquilo y en silencio como muchos otros, y
nadie pudiera decir nada acerca de cmo se haca el pas, de cmo se
imaginaba el pas. Se financi, pero no se hizo seguimiento de las cosas
que all se decan y se hacan, el Estado se mantuvo al margen e
indiferente, se hizo odos sordos de todo o de la mayora de las cosas que
all sucedan. Solamente se vitoreaba lo que una pequea lite asomaba como
arte, un arte silencioso, que no molestaba a nadie, un arte del discreto
encanto de una mnima, "sufrida", burguesa que desplazaba los actos de
habla y se alojaba en una especie de pulcritud de los sentidos, de
clorificacin del dilogo. Vivamos en democracia, pero al mismo tiempo
vivamos una forma de totalitarismo, hbrido. Todos ramos uno solo y el
estado burgus, con ribetes socialistas a veces, ms conservadores otras,
nos quera meter a todos en un mismo saco.

Es precisamente en este momento en que la dramaturgia de Gilberto Pinto
imprime su mayor nfasis e intensidad. Y no parecera casual que as
sucediera en la dcada de los setenta. Venezuela vena de vivir dos
perodos polticos, de democracia, pero donde no haba habido ningn tipo
de paz social, o un marco mnimo de referencia para ello; dos perodos
quinquenales llenos de turbulencias, confusiones, persecuciones,
asesinatos, crmenes sin respuesta. En esos dos perodos se termin de
consolidar la formacin de una "casta" poltica que se alimentaba cada vez
ms de corruptelas, traiciones, y la aniquilacin poltica e intelectual de
la izquierda venezolana, su divisin y, por lo tanto, su desmoronamiento
como para asegurarse de que nunca ms retornaran al poder.

La dcada de los setenta vino en la poltica venezolana precedida de la
pacificacin guerrillera, el cierre por tres aos de la casa de estudios
ms importante del pas para entonces: la Universidad Central de Venezuela,
la consolidacin y estabilizacin de la "democracia representativa" y la
consolidacin del famoso pacto de Punto Fijo. La creacin y la formacin de
un Estado burgus (sustentado por el Estado) que nunca mir desde su encono
en el Valle de Caracas hacia sus lados, es decir, hacia "los cerros de
Caracas". A la par de este Estado simple de la vida, en que a diferencia de
otros no tena ni perseguidos, ni desaparecidos, ni muertos (al menos en el
nmero como los pases del sur lo tuvieron) los dramaturgos venezolanos
advirtieron precisamente esta situacin de "fantasa" de la vida, y la
tipificaron y llevaron a escena a travs de sus textos, de su esttica, y
de sus puestas en escena. El resultado de ello: Gilberto Pinto. Es uno de
los que nos lo exponen muy bien, especialmente en las obras antes
mencionadas.

Por ello tampoco resulta casual que gran parte de la dramaturgia venezolana
utilizara o escribiera sobre estos temas. Si hacemos un recuento desde el
siglo XIX hasta el siglo XX, uno de los campos de reflexin de los
intelectuales y de los escritores en Venezuela es la poltica, la poltica
como tema y el arte del ensayo poltico son especialidades en la literatura
venezolana. El teatro, as como la narrativa y el ensayo, ahondan, pues, en
esta perspectiva.

Por supuesto la dramaturgia de Gilberto Pinto, as como tantas otras, est
impregnada de esta mirada. No slo por ello en Pinto vamos a encontrar un
giro en una dramaturgia que usa la historia y la poltica como tema y como
forma de dilogo. El dominio que se deriva de esta dramaturgia est
condicionada por un leitmotiv subyugante para los personajes de sus obras,
que se extiende en una crtica y una pregunta al venezolano de hoy. Al
venezolano de hoy, que ve en sus aos pasados terribles fuentes de la
"crisis" que hoy perviven en nuestro pas. Si precisamente algo es
importante en la dramaturgia de Gilberto Pinto es esa capacidad que tienen
sus personajes de ir adoptando las formas particulares de como somos, la
capacidad que tiene Gilberto Pinto para que, a travs de ellos, podamos
hacer una tipificacin de "lo venezolano", no solamente como un cuadro de
costumbres, sino de mostrar y analizar distintas formas de representacin
de lo social. La dramaturgia de Gilberto Pinto produce sentido y sentido en
profundidad, produce un lenguaje metateatral de profundas significaciones
en la representacin de lo social venezolano.

Por lo tanto, no estn representadas las costumbres en las obras de Pinto,
aunque sean y muestren momentos, tiempos, lenguaje, imgenes, escenas de
una cierta particularidad que uno no puede encontrar sino en Venezuela, y
que en primera instancia uno podra analizar slo desde la perspectiva de
que nos muestra un "cuadro de costumbres"; un ejemplo claro de ello es La
guerrita de Rosendo o La noche de San Juan, etc. Hay que aclarar, pues, que
su dramaturgia no pretende ni retratar una estampa de la vida caraquea, ni
tampoco quedarse en el nivel superficial  de un texto. En la obra de
Gilberto Pinto encontramos la construccin no del lugar privado de
existencia de los personajes, sino la aspiracin de ellos a sentirse
sujetos polticos, a hacerse sujetos polticos, y una utopa razonada es
mirar el mundo de adentro hacia afuera, es decir el mundo se transforma en
la utopa, en el imaginario. Si se hace un decurso por lo textos de
Gilberto Pinto podremos detallar las principales fuentes que definen la
manera y el estilo de su dramaturgia. Es por ello que  perfilamos la
dramaturgia de Gilberto Pinto en torno a estos tres elementos. En Los
fantasmas de Tulemn o El hombre de la Rata o en El confidente, Gilberto
Pinto comienza por establecer cules son las zonas de accin del personaje
central en cuestin. Es como si, en un juego de ajedrez, colocara las
piezas listas para posicionar un ataque. De esta manera posiciona un ataque
tanto al centro de la accin, que siempre recae sobre un personaje, y a
partir de all desarrolla los conflictos y el conflicto central. sta es
una constante dramatrgica que se presenta en casi todos sus textos
teatrales. A partir de esa colocacin que se basa en la posicin que asumen
los personajes se van presentando y desarrollando las escenas y con ellas
las intenciones del dramaturgo.

En un nivel superficial, Pinto va desplegando la historia que por lo
general parte de hechos muy sencillos y convencionales. La lnea central
del desarrollo de la accin est en el texto y en lo que los personajes
dicen. Este decir de los personajes los enmarca dentro de una serie de
formas, actitudes, particularidades que remiten a lo que podemos describir
como parte de la cultura de lo venezolano. Una alusin directa tanto a lo
que refiere como espacio de una idiosincrasia y como parte de su cultura de
vida y poltica. En este sentido, por ejemplo, en su texto El hombre de la
Rata hay una alusin directa en el smbolo de "la rata" a una forma de
producir la poltica que tenan los miembros partidarios del partido
socialdemcrata (Accin Democrtica), mal llamados adecos. En el personaje
de la rata (personaje que nunca aparece en la escena, slo es mencionado),
Gilberto Pinto nos coloca las formas de actuar que los partidarios de
Accin Democrtica usaban en distintas formas y acciones. En este texto la
referencia alusiva es directa al gobierno de Rmulo Betancourt y al
gobierno de Ral Leoni. Dos de los primeros gobiernos democrticos, que
padecieron cruentas luchas entre ellos por el bastin del poder.1

El confidente tambin resulta ser una pieza en la que va tratando con este
tipo de formas y de personajes. All los personajes representan a gran
parte de una burocracia poltica y de ciertos miembros del "bureau"
poltico que se instalaron en los puestos de poder durante el periodo de la
democracia venezolana a costillas de traicionar la causa fundamental y los
principios de su partido, o en base con las que haban participado en la
lucha aos anteriores. Traiciones de unos con otros miembros, que se
sucedieron especialmente entre los partidos de izquierda venezolanos. No
olvidemos que quien depone al gobierno del general Marcos Prez Jimnez fue
el Partido Comunista de aquel entonces, que luego se transformara en
Accin Democrtica a travs de su jefe y caudillo Rmulo Betancourt.

En el caso de Los fantasmas de Tulemn hay una severa crtica especialmente
a la dictadura del General Marcos Prez Jimnez y las formas de represin
que sta empleaba. Esta crtica no esta tratada de manera simple por el
camino de las dicotomas, sino que el personaje de Tulemn est lleno de
matices que van al mismo tiempo construyendo y deconstruyendo al personaje
en cuestin. Hay una referencia directa al torturador que se vuelve
torturado, o que se vuelve desptico cuando detenta el poder. El poder
juega en esta pieza un papel fundamental, porque cambia a cada instante de
lugar. As, en algunas ocasiones Tulemn utiliza la fuerza mxima del
poder, pero, en otro sentido, el poder, detentado por otros, utiliza la
fuerza mxima contra l mismo. Tulemn terminar sustituyendo los
personajes por sus fantasmas, en una celda de completa oscuridad dnde
constantemente desea escapar, salir o apenas ver un poco de la luz del da,
es acechado por sus propios fantasmas, contra los que no puede ms, contra
los que se abate y va abatiendo cada vez ms.

Como en la mayora de sus textos, Gilberto Pinto se evade de alguna forma
de lo panfletario. Es decir, no hace mencin o nombres de personas en
especial. Todo el tiempo da al cuerpo de la crtica una especie de
camuflaje, que no eufemismo, porque realmente no importan los nombres de
quien se habla, sino ms bien de tratar el problema de la forma como se
maneja y se conduce lo poltico. Es interesante destacar aqu que, mientras
la crtica poltica en el teatro latinoamericano giraba en torno a la idea
de un Estado represor, y en especial a la violencia impuesta por las
fuerzas armadas en cada uno de los pases de Amrica Latina, en el caso
venezolano, que a mi parecer resulta atpico en el contexto del desarrollo
histrico social de la poca, era absolutamente distinto. Porque la crtica
se asentaba en las instituciones, o en las clases sociales, o en el clero;
pero especialmente en las instituciones democrticas y la manera de
conducirse. Nosotros podemos observar esta caracterstica en Los fantasmas
de Tulemn o en El confidente o en Pacfico 45, una obra sobre la guerra de
Vietnam.

Gilberto Pinto, y otros autores de la poca, van en la distancia de una
crtica a las prcticas polticas y muestran cmo las instituciones se
refrendan en esas prcticas. A travs de personajes simblicos, define la
posicin de cada uno de los poderes y cmo han accionado en la historia de
Venezuela. Esto es perceptible en La guerrita de Rosendo como en Lucrecia
como en Gambito de dama o en otras de las obras que hemos mencionado. El
giro poltico de Gilberto Pinto radica especialmente en esa mirada
filamentosa que va produciendo desde el lenguaje y nunca desde la imagen.
De una forma sutil pregona lo terrible de un momento que pasaba por el
lugar de la no poltica. De otra forma distinta como la perspectiva asumida
por Csar Rengifo, o el mismo Isaac Chocrn, Gilberto Pinto gira ciento
ochenta grados para producir un nuevo lenguaje que apunta hacia la
discusin poltica sobre la escena. Hay, pues, en Los fantasmas de Tulemn
y en la mayora de sus obras, una tesis poltica. Si la que practic, por
ejemplo, Csar Rengifo, tena que ver con el marxismo, la de Pinto est ms
centrada sobre una tesis poltica a lo Max Weber. Porque Gilberto Pinto
escribe un teatro poltico en democracia, en una democracia que se parece
ms, en su concepcin del Estado y de la burocracia, a la Amrica de Kafka,
o a la construccin de La metamorfosis, que a un Estado totalitario como
los sufridos por los regmenes totalitaristas en la Europa Occidental, en
el caso de Alemania Occidental, Italia y Espaa, y tal vez la oriental en
el caso de los rusos y de los chinos.

La tesis de Weber apunta a que todo Estado se vale de la violencia para
sostener el orden, si no el Estado pierde su naturaleza y corre el riesgo
de desaparecer, lo que dara como contraste la anarqua. En Los fantasmas
de Tulemn esta violencia ejercida por Tulemn se vuelve en su contra.
Consideramos que lo ms importante de ello es que, precisamente en un
momento determinado, Tulemn es y representa al Estado, y luego el Estado
reemplaza a Tulemn por un otro "Tulemn", para que el poder lo constria y
el Estado siga vigente en su estatus. Son como si dijramos: estas son las
leyes de la poltica. Tulemn ha sustituido en su cargo a otro que ha sido
jefe del ministerio del interior y debe mantener el orden; para ello
mantiene el status quo del poder y del estado ejerciendo la violencia. Por
la obra desfilan personajes que Tulemn ha torturado, matado, sacado del
camino ejerciendo la violencia hasta que Tulemn cae en su propia red, en
su propia trampa. Weber2 nos hace una aseveracin terrible: "...-Todo
Estado est fundado en la violencia -dijo Trotsky en Brest-Litwosk.
Objetivamente esto es cierto. Si solamente existieran configuraciones
sociales que ignorasen el medio de la violencia habra desaparecido el
concepto de Estado y se habra instaurado lo que, en este sentido
especfico, llamaramos Anarqua".3 Vemos como Tulemn en este sentido no
puede obviar los medios de que dispone para el uso de la violencia. Si l
no la usa, el Estado la usar con l, como efectivamente despus hace...
Tulemn afirma aterradoramente en el final de la obra: "...Todo va y viene.
El mal y el bien, el odio y el amor, la riqueza y la miseria... como si
anduvieran montadas en un carrusel, yendo y viniendo. Y nosotros de pie,
esperando que retornen. Porque nada se va por completo. En una u otra forma
retorna... como el verano, como las nubes. Y as, cada cual, tarde o
temprano, volver a lo suyo... (Tulemn se queda quieto... muerto tal
vez?)". Aqu Tulemn pone un sello especial al texto, realmente es la voz
del dramaturgo la que est all presente. Gilberto Pinto agudiza su tesis
poltica, y as se va a lo profundo del texto. No se queda en la superficie
o tipifica a los personajes en buenos y malos, en ricos y pobres. La
crtica que hace Gilberto Pinto al poder y al Estado no se vuelve simplista
o maniquea. No, sino que va delineando cada uno de los elementos y los
detalles que construyen tanto la escena como los conflictos de los
personajes. Los va delineando de manera compleja, de tal forma que
desentraar la metfora profunda de ellos se vuelve para el espectador o el
lector, muchas veces, desentraar una tesis, un documento, un testimonio,
una verdad.

En la tesis weberiana de la poltica, hay tres fundamentos que determinan
la legitimidad de quienes detentan el poder en un tiempo determinado:

En primer lugar, Max Weber alega el principio de la legitimidad del eterno
ayer.4 Weber se refiere a la legitimidad de los patriarcas, de los
prncipes, etc. Pero en el nacimiento del Estado moderno, esta es una
condicin que se gana por medio de la opinin pblica, porque quienes
ascienden al poder no poseen ttulos para hacerlo. Si la filiacin en la
antigedad y en la Edad Media vena marcada por la "sangre", es decir que
era una sociedad de castas, en la sociedad moderna se les confiere poder a
los que nada tienen, pero se forma all el burcrata de profesin, que por
extensin en Weber sera el poltico de profesin. Tulemn representa a
este burcrata, es decir a este don nadie que ahora puede o tiene potestad
para mandar. En algunas otras obras, como El confidente, los personajes de
Gilberto Pinto tambin representan a estos burcratas... es decir, a estos
empleados, hombres de negocios que representan al Estado. Es la idea del
Funcionario Pblico.

El segundo trmino que nos menciona Max Weber reza: "la autoridad de la
gracia (carisma) personal y extraordinaria, la entrega puramente personal y
la confianza, igualmente personal, en la capacidad para las revelaciones,
el herosmo u otras cualidades de caudillo que un individuo posee".5 En el
caso de Los fantasmas de Tulemn, Tulemn no goza particularmente de esta
gracia. En este sentido Tulemn es atpico, porque debe imponer la fuerza
para demostrar la autoridad, para hacer valer su autoridad y posicionar su
Estado. Slo un jefe mayor, el ministro, que termina ascendiendo a Tulemn
al cargo de "jefe de la polica" o miembro del Estado que tiene la fuerza
de la violencia y las armas en sus manos, se gana la confianza de l para
secundar en los papeles del Estado la estabilidad. Como Antnez, antiguo
jefe de Tulemn (solamente mencionado en la obra), Tulemn termina
destruido, termina siendo el detritus del poder y por ende del Estado. El
residuo que debe descargar constantemente.

      Poltico A: Esta decisin nos favorece.

      Poltico B: T crees?

      Poltico A: Pues claro! La represin se intensificar y ser ms
      cruel. Esto significa que el descontento crecer.

      Poltico B: Como crecer la lista de los cados.

      Poltico A: No importa. La Patria exige estos sacrificios. Dos aos
      bajo la bota de Tulemn y ser suficiente con encender un fsforo
      para que la rebelin estalle como un barril de plvora.

      (La luz se esfuma).

Este es el resultado del anuncio hecho sobre Tulemn, as que la tesis del
carisma, como lo explica Weber, no funciona. Pero no funciona, no
precisamente porque Tulemn no represente lo que construye y denuncia
Gilberto Pinto, a travs de este personaje. Lo que Tulemn representa,
entre otras cosas, es un lugar estamentario distinto de aqul que se
produca antes de la modernidad. La construccin de la poltica segn
Gilberto Pinto nos informa de un Estado que, a imagen de los ciudadanos que
viven en l, se muestra moderno, que hace lo que debe hacer, y que
fundamentalmente mantiene el orden. Como el uso de la fuerza y la violencia
se legitima en el Estado, pues Tulemn asume todas estas propiedades.

El tercer trmino de Weber es el que se refiere a la legitimidad, la
legitimidad del uso del poder. Esta legitimidad est basada en la legalidad
y en las competencias del Estado para ejercer la legalidad. Adems de ello,
la sociedad refrenda la legitimidad en funcin de la legalidad. A saber, si
el Estado cumple las leyes, domina la legitimidad del Estado. En este
sentido, como la obra pretende presentarnos un Estado que va camino hacia
el totalitarismo, la legalidad aqu est destruida y no hay legitimidad
posible. Casi ninguno de los personajes que representan un funcionario del
Estado, un poder dentro del Estado, como los Polticos A, B y C o Tulemn u
otros, refrendan esa legitimidad. Pues todos ellos son mostrados, siempre,
rompiendo la legalidad. El Estado que no delimite un camino comn en las
leyes estar sometido a hacerse valer de fuerza y de la violencia contra
los ciudadanos para mantenerse. Tulemn rompe precisamente esa legalidad y,
por supuesto, utiliza la tortura y otros mtodos para lograr afirmarse en
el poder, aunque despus sea completamente aniquilado por el Estado
tambin, ms o menos de la misma forma.

No de lo bueno puede resultar slo el bien y de lo malo slo el mal. Por
ello vamos encontrando variaciones y contradicciones que hacen a los
personajes ms reales, menos ficticios. No es una situacin creada para
expresar una idea, giran y retornan a s mismos, tienen dinmica. Sus obras
son giles y rpidas, adems de efectivas. Realmente en ninguna de las
obras de Gilberto Pinto se siente un forzamiento del autor a crear una
situacin, colocar un personaje en escena o algo as. Ninguna obra de los
setenta en Venezuela tiene estas caractersticas. Si algo especial tiene su
dramaturgia es efectivamente una dinmica que se le imprime a la obra y que
le va otorgando un brillo especial, le va dando un valor fundamental de
expresin.

Gilberto Pinto se refugia en la palabra y all lo poltico gira y vuelve a
girar constantemente, no se queda en un solo sitio, no es tampoco mito de
su retorno. Lo poltico en esta dramaturgia no se muerde la cola. No trata
de transformar sino de interpretar los asuntos sociales, sus
particularidades. De obra a obra, de texto a texto, de personaje a
personaje, las propiedades de sus discursos les van confiriendo dramatismo,
intensidad, persistencia para generar el debate poltico. Lo poltico
tambin gira en s mismo y vive constantemente esta dinmica. Pero el
dramaturgo no tiene chance de explicarlo de otra manera y debe girar junto
con lo poltico para otorgar significado a su obra. No culmina aqu esto,
Tulemn todava pulula por all con sus fantasmas, el hombre de la Rata es
perseguido constantemente por ella, el confidente ha sido traicionado por
otro confidente, los que estn torturados o desaparecidos siguen en la
mente de Tulemn, de Rosendo, de Antnez, de la Rata; esperemos que estemos
ante un nuevo proceso poltico que no nos lleve por el camino de Tulemn, o
de Antnez, etc. Esperemos que estemos, por ende, ante una nueva Venezuela.



Notas

1. "El partido Accin Democrtica se embriag con el triunfo y se enferm de
   un sectarismo militante. Cuando los que empezamos a organizar partidos de
   oposicin salamos a las calles a convocar a las masas, nos encontrbamos
   frecuentemente con brigadas adecas decididas a impedir por la fuerza el
   ejercicio de nuestros derechos. Las autoridades policiales eran militantes
   del partido de gobierno. Se fue restableciendo  la rutina de que, cada vez
   que se presentaba un atropello por el ejercicio de la lucha poltica, eran
   las Fuerzas Armadas las que en ltimo momento acudan para restablecer la
   calma y para garantizar el derecho de los injuriados. Con ello fueron
   ganando simpata en el nimo de la colectividad" (Rafael Caldera, Los
   causahabientes. De Carabobo a Puntofijo, Ediciones Centauro, Caracas,
   Venezuela, 2002. p. 155).

2. Max Weber, El poltico y el cientfico, Ciencia Poltica, Alianza
   Editorial, Madrid, Espaa, tercera reimpresin, 2001.

3. Op. Cit., p. 83.

4. Op. Cit., p. 85.

5. Op. Cit., p. 85.

** Carlos Dimeo
   dimeo@telcel.net.ve
   Dramaturgo y director teatral argentino-venezolano. Fundador y director
   del grupo de teatro Dramateatro, y editor de la pgina del mismo nombre
   (http://www.dramateatro.arts.ve).



=== Literatura enredada      Ivn Humans Bespn ==========================

Acabo de comenzar un cuento, su ttulo: "Queremos tanto la muerte del
editor". Es cierto que se me reprochar la similitud con un cuento de
Cortzar, pero no importa. Slo el ttulo se parece a ese "Queremos tanto a
Glenda Jackson" del argentino. El autor vio un pster de Glenda y
bruscamente tuvo el ttulo. El cuento ya estaba, saba lo que iba a suceder
y lo escribi. Yo tengo el ttulo y el arma: Internet.

El editor clsico es un tipo duro y no est slo en el proceso de la
edicin. Un conjunto de poderes definidos (econmicos, polticos, los
autores acostumbrados a vender libros a toneladas, etc.), que quieren que
las cosas sean como hasta ahora vienen siendo, pondrn difcil la conquista
de la edicin por el autor. Internet ha abierto una esperanza a la
publicacin libre y al cambio, y por primera vez en la historia cualquiera
puede convertirse en editor, crear una pgina personal es sencillo y
barato. Es cierto que muchas pginas web todava contemplan la seleccin de
los textos como requisito para entrar en ellas. Pero no hay unos intereses
econmicos tan palpables como en el editor de grandes grupos (Dios sobre
todas las cosas). Los criterios se ajustan ms a la calidad del texto y a
la decencia de la colaboracin que al inters comercial en su publicacin.
Y son muchas las pginas web, foros y listas de correo que por otro lado no
ponen ningn lmite a la expresin y publican sin restricciones.

Cmo so Borges la Biblioteca de Babel? Acaso Internet no es ese lugar
ilimitado y peridico? "La Biblioteca existe ab aeterno. Cuando se proclam
que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresin fue de
extravagante felicidad. Todos los hombres se sintieron seores de un tesoro
intacto y secreto. No haba problema personal o mundial cuya elocuente
solucin no existiera: en algn hexgono... La Biblioteca es ilimitada y
peridica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier direccin,
comprobara al cabo de los siglos que los mismos volmenes se repiten en el
mismo desorden (que, repetido, sera un orden: el Orden). Mi soledad se
alegra con esa elegante esperanza".

Internet (informacin mas comunicacin) no slo nos permite publicar,
saltando al editor clsico para acceder al lector sin intermediarios, sino
que permite crear de forma colectiva. No es nuevo comenzar una novela en
Argentina, seguirla por autores de Venezuela y Puerto Rico y acabarla en
Barcelona, o en cualquier ordenador de Arica, en Chile, bordeando el
desierto. Las nuevas tecnologas facilitan la colaboracin y hace del texto
un elemento inacabado, ab aeterno, pues puede cambiar a voluntad del autor
en cualquier momento (Cortzar, Borges, Joyce o Perec no se encontraran
nada incmodos ante esta opcin de obra abierta). Tambin facilitan la
comunicacin lector-autor, la direccin de correo electrnico es habitual
en la firma del texto y el contacto directo entre ambos puede producirse y
mejorar lo publicado. A diferencia de lo que sucede fuera de la pantalla,
donde el autor publica y, muy de vez en cuando, conoce impresiones de sus
"lectores de base".

La red ha roto con el monopolio de la informacin. Nos ofrece un espacio de
intercambio nico, las letras corren por la pantalla y los autores editan.
Podemos combinar texto con imgenes y sonido, hacer del relato o la poesa
una obra multimedia. Es indudable que tantos relatos, libros, ideas como
vagan por la red necesitan un espacio sin lmites. Las libreras (como
hasta ahora las vemos) ocupan un espacio, y el espacio fsico, a excepcin
de la Biblioteca de Babel, tiene sus lmites de almacenamiento. "Ms del
noventa por ciento de lo que est circulando en Internet es pura basura",
dice Saramago.

Y tras Internet, el libro digital. Posiblemente es el camino para que el
libro como objeto desaparezca, el medio electrnico tiene hoy tanta
importancia para ello como lo tuvo en su tiempo la imprenta de Guttenberg
para su reproduccin masiva. La costumbre de ver el texto en pantalla,
apuntar con el ratn aqu y all, insultar un final intil ante el cristal
lquido, ya es habitual entre los lectores enredados. Es cierto que la idea
del libro de papel es romntica y nos hemos acostumbrado a ella, y la
mquina que lo sustituya no oler a cola, ni a hojas despegadas, ni
podremos pasar las pginas de derecha a izquierda. Tampoco puede aseverarse
que, siempre a gusto del lector, stas no incorporen miles de olores (a
papiro egipcio incluso) nada ms presionar un botn, y un millar de
utilidades (sin utilidad) ms. Acaso tiene sentido dar ms importancia al
objeto que al contenido? No deberamos preocuparnos por los textos ms que
por la tapa dura?

Todo obedece al orden de transformacin progresiva, imparable, del primer
mundo. Teniendo en cuenta nuestros antecedentes (una sociedad que avanza en
la tcnica y muy pocas veces se para a reflexionar sobre el avance), no
sera extrao encontrarnos de aqu a un tiempo con una pantalla de plasma
entre las manos con capacidad para mil cuatrocientos libros. Aceptndolo
con normalidad, deseando comprar el ltimo componente que permite
quintuplicar las obras.

Y si los cuentos, las novelas y las poesas son tan abundantes, pueden
acabar por ser intiles, perderse en el cosmos. Es innegable. La
sobreinformacin nos plantea el problema de la seleccin y la menor calidad
de los textos. Los lectores tenemos (por el momento) la capacidad de
decisin, de discriminacin, y no nos hemos olvidado de quin es Cortzar,
Galeano, Piera, Onetti y Shakespeare. Sabemos dnde estn los lmites de
lo bueno y lo menos bueno, y depender de nosotros seguir la lectura de un
texto o no. No depender de otros. Y ah est la diferencia: el poder
elegir y publicar cualquier obra quizs prime ante el aspecto negativo de
la marabunta de informacin que lo inunda todo; tan slo hay que tener
claros los lmites, el pudor (que debera tener escritor y lector) a volcar
o a leer textos ridculos.

Al respecto, Umberto Eco comenta: "cul es el primer riesgo metafsico del
asunto? Que nos encontremos en una civilizacin en la cual cada uno tenga
su propio sistema de filtro, es decir, una civilizacin en la que cada uno
fabrique su propia enciclopedia. Hoy, una sociedad con cinco millones de
enciclopedias que compiten entre s es una sociedad que ya no comunica
(...). Uno se puede imaginar lo que podra producir el filtraje individual
hecho por cualquiera, supongamos por un muchacho de catorce aos. Nos
podramos encontrar, de esa manera, frente a una competencia de
enciclopedias, algunas delirantes".

Antonio Skrmeta habla:

"La red ciberntica permitir que de una generacin que pareca
absolutamente visual, gobernada por la televisin, pasemos a otra
generacin ms lectora, aunque el sostn material no sea el papel sino
electrnico".

Pues eso.

** Ivn Humans Bespn
   ivah@telepolis.com
   Escritor, licenciado en derecho y asesor jurdico espaol (1976). Reside
   en Cornell (Barcelona). Ha sido ganador del XVI Premio de Narraciones
   Cortas Ciudad de Jerez (2003) y del XIII Premio de Narraciones Cortas El
   Fungible (Alcobendas, 2003). Adems ha sido ganador, accsit, mencin
   especial y finalista en otros certmenes literarios. Ha colaborado en
   diversas revistas literarias y textos suyos han aparecido en
   publicaciones colectivas.



|||||||||||||||||||||||||||||||    ANEXOS    ||||||||||||||||||||||||||||||

=== Memoria de mis putas tristes      Gabriel Garca Mrquez ==============

      (Nota del editor: hace unos das empez a circular en el mbito de
      habla hispana la ms reciente novela del escritor colombiano Gabriel
      Garca Mrquez, Memoria de mis putas tristes, que ha causado gran
      expectacin, tanto por el significado que tiene su autor en nuestra
      literatura como por las peripecias de esta obra ante la piratera.
      Hoy presentamos aqu un fragmento que la editorial Norma y el grupo
      Random House/Mondadori difundieron a la prensa).

El ao de mis noventa aos quise regalarme una noche de amor loco con una
adolescente virgen. Me acord de Rosa Cabarcas, la duea de una casa
clandestina que sola avisar a sus buenos clientes cuando tena una novedad
disponible. Nunca sucumb a sa ni a ninguna de sus muchas tentaciones
obscenas, pero ella no crea en la pureza de mis principios. Tambin la
moral es un asunto de tiempo, deca, con una sonrisa maligna, ya lo vers.
Era algo menor que yo, y no saba de ella desde haca tantos aos que bien
poda haber muerto. Pero al primer timbrazo reconoc la voz en el telfono,
y le dispar sin prembulos:

-Hoy s.

Ella suspir: Ay, mi sabio triste, te desapareces veinte aos y slo
vuelves para pedir imposibles. Recobr enseguida el dominio de su arte y me
ofreci una media docena de opciones deleitables, pero eso s, todas
usadas. Le insist que no, que deba ser doncella y para esa misma noche.
Ella pregunt alarmada: Qu es lo que quieres probarte? Nada, le contest,
lastimado donde ms me dola, s muy bien lo que puedo y lo que no puedo.
Ella dijo impasible que los sabios lo saben todo, pero no todo: Los nicos
Virgos que van quedando en el mundo son ustedes los de agosto. Por qu no
me lo encargaste con ms tiempo? La inspiracin no avisa, le dije. Pero tal
vez espera, dijo ella, siempre ms resabida que cualquier hombre, y me
pidi aunque fueran dos das para escudriar a fondo el mercado. Yo le
repliqu en serio que en un negocio como aqul, mi edad, cada hora es un
ao. Entonces no se puede, dijo ella sin la mnima duda, pero no importa,
as es ms emocionante, qu carajo, te llamo en una hora.

No tengo que decirlo, porque se me distingue a leguas: soy feo, tmido y
anacrnico. Pero a fuerza de no querer serlo he venido a simular todo lo
contrario. Hasta el sol de hoy, en que resuelvo contarme como soy por mi
propia y libre voluntad, aunque slo sea para alivio de mi conciencia. He
empezado con la llamada inslita a Rosa Cabarcas, porque visto desde hoy,
aqul fue el principio de una nueva vida a una edad en que la mayora de
los mortales estn muertos.

Vivo en una casa colonial en la acera del sol del parque de San Nicols,
donde he pasado todos los das de mi vida sin mujer ni fortuna, donde
vivieron y murieron mis padres, y donde me he propuesto morir solo, en la
misma cama en que nac y en un da que deseo lejano y sin dolor. Mi padre
la compr en un remate pblico a fines del siglo XIX, alquil la planta
baja para tiendas de lujo a un consorcio de italianos, y se reserv este
segundo piso para ser feliz con la hija de uno de ellos, Florina de Dios
Cargamantos, intrprete notable de Mozart, polglota y garibaldina, y la
mujer ms hermosa y de mejor talento que hubo nunca en la ciudad: mi madre.

El mbito de la casa es amplio y luminoso, con arcos de estuco y pisos
ajedrezados de mosaicos florentinos, y cuatro puertas vidrieras sobre un
balcn corrido donde mi madre se sentaba en las noches de marzo a cantar
arias de amor con sus primas italianas. Desde all se ve el parque de San
Nicols con la catedral y la estatua de Cristbal Coln, y ms all las
bodegas del muelle fluvial y el vasto horizonte del ro grande de la
Magdalena a veinte leguas de su estuario. Lo nico ingrato de la casa es
que el sol va cambiando de ventanas en el transcurso del da, y hay que
cerrarlas todas para tratar de dormir la siesta en la penumbra ardiente.
Cuando me qued solo, a mis treinta y dos aos, me mud a la que fuera la
alcoba de mis padres, abr una puerta de paso hacia la biblioteca y empec
a subastar cuanto me iba sobrando para vivir, que termin por ser casi
todo, salvo los libros y la pianola de rollos.

Durante cuarenta aos fui el inflador de cables de El Diario de La Paz, que
consista en reconstruir y completar en prosa indgena las noticias del
mundo que atrapbamos al vuelo en el espacio sideral por las ondas cortas o
el cdigo Morse. Hoy me sustento mal que bien con mi pensin de aquel
oficio extinguido; me sustento menos con la de maestro de gramtica
castellana y latn, casi nada con la nota dominical que he escrito sin
desmayos durante ms de medio siglo, y nada en absoluto con gacetillas de
msica y teatro que me publican de favor las muchas veces en que vienen
intrpretes notables. Nunca hice nada distinto de escribir, pero no tengo
vocacin ni virtud de narrador, ignoro por completo las leyes de la
composicin dramtica, y si me he embarcado en esta empresa es porque
confo en la luz de lo mucho que he ledo en la vida. Dicho en romance
crudo, soy un cabo de raza sin mritos ni brillo, que no tendra nada que
legar a sus sobrevivientes de no haber sido por los hechos que me dispongo
a referir como pueda en esta memoria de mi grande amor.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cuatro relatos
       Flor Marina Ynez Lezama

   *** Poemas
       Urayon Noel

   *** Cazadores
       Carlos Garca Miranda

   *** Movimiento de sangre
       Chiara Merino

   *** Presos del asombro
       Leonardo Andrs Lerena

   *** Voz nuda
       Anouk Guin

   *** El parque
       Vanessa Ordovs Garca

   *** Efmeras musas (extractos)
       Fernando Sarabia

   *** Cuentos
       Hernn Ferreyra

   *** Poemas
       Jssica Freudenthal Ovando

   *** Destino
       Gabriel Rimachi Sialer

   *** Poemas
       Nidesca Surez

   *** Tres textos
       Hebe Leopardi

   *** Tres sonetos
       Pablo Amaya

   *** Cuestiones de pertenencia
       Marcelo Brignole

   *** Poemas
       Joyce A. Pagn Nieves



=== Cuatro relatos      Flor Marina Ynez Lezama ==========================

*** Locura

Ahora, cuando los das son cada vez ms oscuros, le he pedido a mi sombra
que haga de lazarillo. Ella, compasiva, extiende un puente infinito sobre
el abismo incierto del futuro y me invita a cruzarlo arrimndome el bastn
de los recuerdos. Le pide al sol de otoo un rayo para iluminar mi esquina
preferida del jardn. Esa que antes estuvo llena con la luz de la infancia,
perfumada con las flores de la juventud y en la que ahora habita tan slo
la vieja tapia que aprisiona los fantasmas de lo que fui.

Mi sombra intenta animarme. Se vuelve banco, rbol, columpio, estrella,
gaviota en pleno vuelo. La atrapo con la red de mis manos. La convierto en
martillo, en pala, en espada; arremeto contra el muro, escarbo, le abro el
vientre, le pido que me traiga de vuelta la inocencia y la risa de mis
primeros aos. Escupe un amasijo de temores y dudas. Siento de nuevo el
vaho de la melancola, el olor ftido del engao, el asptico aroma de la
hipocresa, la acidez profunda del desencanto. Memoria descarada, por qu
te has llevado mis hroes para dejarme solamente espantapjaros?



*** Primavera de piel, invierno de palabras

Palpa el aire que reposa a su lado en el lecho. Cierra los ojos y su mente
dibuja unos trazos hasta hoy desconocidos. El deseo le dicta al odo un
mensaje que an es dulce tortura: "qu no dara por sentir ahora tu cuerpo
junto al mo". Las palabras se agolpan en su mente como gotas de miel, van
calentando su vientre al comps de recuerdos sin voz. Deja que el edredn
resbale sobre su torso desnudo, lo empuja entre sus piernas, lo siente
mutar en la amorosa prisin del peso deseado y una respiracin jadeante, a
lo lejos, emborracha sus odos. El temblor se cuela en sus caderas y sube
hasta sus pechos. Se abandona, arco de piel, lluvia, grito. Abre los ojos
con pereza y se abraza a una almohada. Sonre entre aliviada y jubilosa.
-El invierno termin. Maana ser primavera.



*** Principio y fin

Demasiado tiempo haba postergado la limpieza del desvn...

La oblig la lluvia que anunciaba el invierno y el temor impuesto por
terceros -a tu edad cualquier resfriado es pulmona, sola alertar la hija-
que le impidieron seguir su diaria rutina de caminata matinal en el parque.

Lo encontr envuelto en el vestido de novia amarillento, que tir al olvido
el mismo da que l sali de su vida... Esboz una mueca que quiso ser
sonrisa haciendo esfuerzos por recordar. Haca tanto tiempo de eso que ya
haba olvidado los "por qu". Sin embargo, esa sensacin de nusea que
suba desde la boca del estmago le haca sospechar que aquel era un
recuerdo para seguir guardando bajo llave.

Abri la tapa con ilusin...

El olor del papel envejecido le trajo de pronto un lejano aroma a pastel de
pia recin horneado que celebraba los ardores de su piel adolescente.
Luego se colara el del vino, embriagador y pecaminoso, en la rebosante
copa de su pubis de la que slo l bebi... Y ahora, slo este olor a
vinagre intenso y cido, que intenta fecundar sin xito los ridos caminos
de su piel.

Recordaba de memoria el comienzo:

"Eran los primeros das de primavera y ella, igual que los narcisos, se
abra en flor". Suspir y se calz los anteojos para leer: "En esos das el
otoo daba paso al invierno. Caan los ptalos como copos de nieve sobre
los muslos marchitos, anticipando la helada final".



*** Lo que faltaba

Aquella maana despert y se supo incompleto. Sali a la calle y encontr
el inventario de sus primeros pasos jugueteando en el patio de tierra de su
infancia. Recuper la inquietud y la ansiedad que se besaban con torpeza en
una esquina de la adolescencia. Rescat una mirada luminosa perdida en el
parque de la primera cita. Cosech la generosidad sembrada en el campo de
la juventud; y la seguridad de la incipiente madurez. An senta que algo
faltaba. Pero caa la tarde. Aquel aroma a caf recin colado endulzaba el
ambiente y no lo dejaba pensar con claridad. Sigui su huella a travs del
aire... y encontr por fin ese pedazo extraviado desde siempre, en una
hogaza de pan sobre la mesa, en una taza humeante, de caf con leche, en
unos ojos que le regalaban su reflejo, en unos brazos que encerraban el
mundo, en unos muslos que escondan la entrada al Paraso.

** Flor Marina Ynez Lezama
   flor_marina@yahoo.com
   Escritora, urbanista y pianista venezolana (Ciudad Bolvar, 1969). Ha
   publicado textos en revistas universitarias.



=== Poemas      Urayon Noel ==============================================

*** Ubi sunt

Dnde estn los das del comit timn,
de las noches de fiebre en las casas de campaa
las antorchas alumbraban los pliegues de papiro
y los compases mohosos postulaban,
para el deleite de las esfinges
de risa pre-grabada,
la armona esencial entre las cosas.

Era antes del exilio
antes de los siglos de las crisis,
todo era pulsiones,
escaseaban las teoras del deseo,
la entrega a domicilio y el telemercadeo;

pero pronto poblaran los ltimos suburbios
de huellas en la nieve y pieles de foca,
y pronto la esfinge sifiltica
dormira el sueo gris de un turista encantado
revelando la nostalgia de tantos olvidados negativos



*** San Juan starry night

      "La mquina caminaba
      cuando sali de San Juan"
      (per)versin de una plena puertorriquea

1. Vagando en corcel de cromo
por tus parajes -sin gra!-
la brisa, patada y pa
para el abatido lomo,
medio tanque -sin aplomo!-
de caos que pavimentaba
nostalgias de jaca y pava,
cien mil caballos -sin crines!-
resquebrajando adoquines...
la mquina caminaba.

2. Nada domaba mis bros
de desenfreno y disturbios,
ni anestesia en tus suburbios,
ni autopsia en tus caseros.
Slo sangre! Rojos ros
que hacia la autopista dan...
Nightfall. Chatarra el Nissan.
Prdida total el Volky...
y el Sol perdi su remolque
cuando sali de San Juan.



*** Un da en la vida de Nhil isleo

Cada maana hago una lista con los deberes del da:

1. PAGA LAS CUENTAS!

2. COMPRA LECHE!

3. REPARTE CIRCULARES Y VOLANTES EN TU JUEGO
         DE BLOQUES DEL URBANISMO PROGRAMTICO!!!

Me toca contar la isla como siempre:
como promesa de eclosin,
de espaldas al paredn,
sabiendo que pronto
nos diremos entre dientes:

-Cmo te sientes?
-Solo. Enfermo. Igual.

Seremos presidentes del Estado
Vegetal.

Lo cierto es que se me estn acabando las horas
y sigo con la paja en el babero,
desglosando las sentencias del rompeolas,
pero no soy visionario ni viga;
soy un animal en peligro
de televisin.
La imagen de mi ideal me consume,
abstruso como drsena,
lleno de pulsiones.
Me quito mis gafas felpudas de sorna
y observo el devenir de sucesos globales
como anuncios comerciales:
en punto, en coma. en serio.



*** Abre el ojo

Si me gustase lo que viese
entre casa y cama,
si se me diera el guiso
el adelgazo la mudanza,
fin a la venta de enseres defectuosos
silenciando bajo el ltimo barril
de tuercas y cumplidos
-monlogo del reino interior
-quin me habla?

cmo se abre la alfombra progreso?
despacio sin nervios
que ruedaruedarueda
por parcelas
polvorientas la
hora de deshilar barbas
grapar crneos
hacer listas fiestas siestas

si me gustase lo que viese
entre casa y cama
entre trazo y cuerpo -
  verbena sin toldo
  vendimia torrencial
slo una prueba
un anuncio grabado
en gran camisn de remedios...
y despus el tedio.

** Urayon Noel
   urayoannoel@yahoo.com
   Poeta puertorriqueo (San Juan, 1976). Autor de los poemarios Las flores
   del mall (2000) y Kool Logic / La lgica kool (a publicarse este ao por
   Tempe, Arizona: Bilingual Press). Su obra figura en revistas
   puertorriqueas y estadounidenses, as como en las antologas Los nuevos
   canbales v. 2: Antologa de la ms reciente poesa del Caribe hispano
   (Isla Negra, 2003) y eXpresiones: generacin X (Instituto de Cultura
   Puertorriquea, 2003). Reside en Nueva York desde 1999 y cursa estudios
   doctorales de literatura en New York University.



=== Cazadores      Carlos Garca Miranda ==================================

      (Nota del editor: este cuento del narrador peruano Carlos Garca
      Miranda obtuvo, en 2003, una mencin como finalista en la XII Bienal
      de Cuentos Premio Cop, en Lima).

Pienso en Pascual desde hace varios aos. Pero nunca su imagen haba sido
tan ntida como aquella maana en que recib la llamada de la Academia
Sueca. En un espaol bastante malo, uno de sus funcionarios me dijo que
acababa de ganar el Premio Nobel de Literatura. De inmediato se escucharon
gritos en la casa. Eran mi esposa y algunos amigos con quienes desde la
vspera esperbamos los resultados. Despus de colgar, y mientras se
sucedan los abrazos, llenos de emocin y lgrimas, yo no pude sacar de mi
mente el rostro de Pascual en aquel bar hace unos cincuenta aos. Vi la
pavesa de su cigarrillo expandindose en el aire, y escuch nuevamente su
voz ofrecindome publicar mi primer libro.

Corra el ao de 1958 en Lima. Tena veintids aos, una mujer y varios
trabajos eventuales que me permitan vivir muy modestamente. A fuerza de
pura voluntad, robndole horas al sueo y a mi mujer, haba logrado reunir
en un libro varios cuentos. Los llevaba a todos lados. Me gustaban mucho. Y
eran buenos. Con uno de ellos gan un premio y me fui a Europa durante un
mes. Me fui con mucha ilusin. Pens, muy ingenuamente, que con slo llegar
las editoriales europeas caeran a mis pies y publicaran mi libro. No
saben cunto camin por las calles de Pars yendo y viniendo con mi libro
bajo el brazo. Les confieso que llegu hasta rogar -en mi psimo francs- a
uno de los organizadores del premio que me ayudara a conseguir editor. Fue
una tarde de vinos en mi pieza de hotel. Me quedaban slo unos das y
estaba desesperado. Marcel, as se llamaba el funcionario, me prometi
hacerlo. Pero no sucedi nada. Era una oportunidad perdida, una gran
oportunidad que posiblemente nunca volvera a tener. En Lima me esperaban
los trabajos y mi mujer. Y, sobre todo, un destino incierto. Pensaba que
tal vez terminara como tantos otros compatriotas mos, escritores de
cafetn, frustrados y alcohlicos. Les juro que en la vspera estuve
tentado a no volver. Pens en perderme en los suburbios de Pars o en los
bares de Madrid a esperar una oportunidad. No podra explicar por qu no lo
hice. Tal vez fue por mi mujer, mis amigos, o porque simplemente me mora
de miedo.

A mi regreso evalu la experiencia y saqu algo en claro. Tena que volver.
Y la mejor manera -y nica para m- era consiguiendo una beca. Hice todo lo
necesario y la consegu ese mismo ao. Fui a la Universidad de Madrid. Y
segu insistiendo en buscar un editor. Fue en ese momento en que apareci
en mi vida Pascual. Me llam una tarde a mi pensin de estudiante. Dijo que
era editor, y que quera publicar mi libro. Y despus de un breve
intercambio de palabras, quedamos en reunirnos al da siguiente en un bar
de la calle Alcal. En la noche le di la noticia a mi mujer. An recuerdo
su desesperacin por ponerse inmediatamente a pasar a mquina mis ltimas
correcciones.

La reunin con Pascual dur apenas unos minutos. Fue muy concreto. Hara
una edicin de doscientos ejemplares, de los cuales me dara veinte como
derechos de autor. Despus de eso, me dej su nmero telefnico y se fue.
Si hubiera tardado unos minutos ms de inmediato le hubiera entregado una
copia de mi libro. Al da siguiente lo llam y lo hice. Y cumpli. Me
entreg los veinte ejemplares -que envi a Lima- y l se qued con el
resto. La edicin era rstica, pero se dejaba leer, que era lo importante.
No hubo presentacin porque Pascual se neg a asumirla. Trat de hacer una
por mi cuenta, pero ningn catedrtico ni escritor reconocido acept
presentarlo. Y fui el escritor ms annimo del mundo. Slo un comentario al
vuelo de mis amigos, ninguna nota en los diarios -a pesar de mi
insistencia- y, sobre todo, nunca vi un ejemplar en las libreras. Varias
veces fui a buscar a Pascual para reclamarle. Y siempre me sala con que
los libros ya eran suyos y que hara lo que le diera la gana con ellos.
Incluso, una vez le ped comprarlos. Igual se neg.

Hasta ese momento no entenda cul era el sentido de todo eso. Por qu
editar a un joven escritor y guardar los libros? Pascual nunca quiso
explicarme. Poco despus gan un premio literario. Vendi miles de
ejemplares en pocas semanas. Los suplementos literarios no dejaban de
hablar de l. Se hizo exitoso de un da para otro. Y mientras tanto, yo
segua siendo el escritor ms annimo del mundo. Tanto lo era que
-recuerdo- por esos aos se edit en Lima una antologa de narradores
jvenes. Y yo no exista, a pesar de que al antlogo le envi un ejemplar
de mi libro. Por qu? La respuesta obvia era que mi libro no vala nada.
Pero en la literatura nada es obvio. Hay algo mgico en ella. Algo secreto.
Aparte de eso, yo tena la conviccin de que mi libro no era basura. Otra
deba ser la respuesta.

Un da, mientras esperaba en la recepcin de una editorial una entrevista,
conoc a un argentino llamado Horacio. l tambin estaba esperando una
entrevista. En las horas de espera entablamos una conversacin. Ah me
enter que Pascual tambin le haba editado su primer libro. Y como ocurri
conmigo, nunca vio un ejemplar en las libreras ni en ninguna parte. El
motivo, me dijo, es que l no edita los doscientos ejemplares, sino slo
los veinte que da al autor. Lo hace -agreg- en una pequea imprenta
porttil, que l llama "la mquina de hacer libros". l tampoco saba por
qu lo haca. Supona que era para pasar el tiempo, una maldita broma a
escritores novatos.

Das despus fui a buscar a Pascual. Pero estaba de viaje. Especficamente,
de gira promocional de su ltima novela, que termin siendo todo un
best-seller.

Poco despus envi mi libro a un concurso y gan el primer premio. El libro
se edit en Barcelona en 1959, y otra vez fui el escritor con libro y
premio bajo el brazo ms annimo del mundo. Ni siquiera en Lima comentaron
mi premio. No entenda nada. Los suplementos que me llegaban hablaban de
escritores malos. Recuerdo a uno que en ese entonces, a pesar de su
juventud, ya era profesor universitario en San Marcos. Haba publicado un
par de libros realmente malos, pero sin embargo era la promesa de la
narrativa peruana ltima. Se llamaba Carlos, y segn l, sus relatos
partiran en dos la literatura peruana. Ahora no significa nada.

Decepcionado de Espaa me fui con mi mujer, mi libro de cuentos y una
novela indita a Pars. Y la pas peor. Viva en una miserable buhardilla
de un hotel y no tena trabajo estable. Si bien es cierto que no llegu,
como otros, a mendigar en el metro, aceptaba cualquier trabajo. En las
noches regresaba a casa a seguir corrigiendo mi novela. A mi mujer ya casi
se le haba acabado la fe, y me peda volver al Per. Nunca acept. Hubiera
preferido el suicidio a regresar y perderme en uno de esos bares
malolientes de Lima, hacindola de escritor incomprendido y genial.

A pulso logr, meses despus, conseguir algo mejor. Trabaj en la Agencia
France Presse, y, ms tarde, en la Radio-Televisin Francesa con un
programa de entrevistas a escritores. Era un empleo muy codiciado, sobre
todo por la colonia latina, pues te daba acceso a lo ms graneado de la
intelectualidad francesa y, aunque en menor medida, a la de toda Europa.
Sin embargo, como escritor, todava segua siendo annimo. Mi novela ya
concluida y, por ensima vez, corregida y aumentada, esperaba su momento.

Su destino comenz a delinearse cuando volv a encontrarme con Horacio, el
argentino que conoc en Espaa. Y por l conoc a Aureliano y a Artemio,
colombiano y mexicano, respectivamente. Tenamos muchas cosas en comn.
Todos tenamos una novela bajo el brazo, ramos annimos -aunque unos menos
que otros- y habamos sido editados por Pascual. Fundamentalmente lo ltimo
nos una. En las pocas veces que pude asistir al caf donde ellos se
reunan siempre terminbamos hablando de Pascual. Tanto Horacio como
Aureliano pensaban que era una maldicin; Artemio y yo ramos escpticos.
Nos cerrbamos en que se trataba de una maldita broma. Y mientras, la fama
de Pascual creca ms y ms. En algunos diarios ya hablaban de que era
candidato al Nobel.

Poco despus el grupo se disolvi. Slo quedamos Horacio y yo. A pesar de
mis desplantes, Horacio segua invitndome, siempre para hablarme de la
ltima de Pascual. Yo asuma eso como un pretexto. Tena la impresin de
que lo que buscaba de m era una ayuda para entrar en la Radio-Televisin
Francesa. Nunca me lo pidi, pero yo lo pensaba. Tal vez porque no lo
entenda. Hablaba de mstica y otros temas ligados a la filosofa oriental.
Siempre andaba tratando de darle vuelta al mundo. Y su libro expresaba eso:
una visin mstica del mundo narrada desde una buhardilla de Pars y un
sanatorio de Buenos Aires.

Un da Horacio apareci en la radio. No s cmo lo dejaron entrar. Apenas
me vio se me acerc, me tom del brazo y me dijo que tena un dato terrible
de Pascual. Le dije que no poda atenderlo en ese momento, pero l insisti
tanto, y se vea tan desesperado, que no tuve ms remedio que salir con l,
para evitar una posible escena desagradable. Me llev a un caf del Barrio
Latino. No quiso ir a uno ms cerca de la radio. Tena que ser en ese caf.
Y ah me cont una historia delirante. Dijo que ya saba por qu Pascual
nos haba publicado. Era algo que tena que ver con su pequea imprenta
porttil. "La mquina de hacer libros es mgica y maligna", susurr. "Tiene
poderes. Cada vez que imprime libros de escritores jvenes, sta hace que
los libros de Pascual tengan xito, a cambio del fracaso y la ruina de los
jvenes. No me preguntes cmo me enter, pero es cierto".

"O sea que es una especie de maldicin", dije, dndole por su lado.
"Claro", contest, "y es para toda la vida...". En ese instante Horacio se
puso a llorar. Segn l haba encontrado la respuesta a sus fracasos
editoriales, a pesar de lo valioso de su obra. Despus, enjugndose las
lgrimas, me dijo que haba una forma de liberarnos de esta maldicin. "Hay
que quitarle la mquina y hacer lo mismo con un escritor joven". Las horas
que siguieron fueron una retahla de planes para apoderarnos de la "mquina
de hacer libros". Quedamos en reunirnos dentro de una semana para ir a
Londres, donde estaba Pascual, a robarle la pequea imprenta.

Nunca le cont nada de esto a mi mujer. Me pareci tan delirante, que pens
que no vala la pena. Y menos en la situacin en que nos encontrbamos.
Nada andaba bien entre nosotros. Ella haba perdido la fe en m, y no se
cansaba de repetirme que tenamos que regresar al Per. Tiempo despus
terminaramos separndonos. Y no precisamente por ella. Podamos seguir a
pesar de las discusiones. Pero apareci otra, de la que me enamor
perdidamente. Otra que ahora es mi esposa y madre de mis hijos. Pero eso
ocurri mucho despus de aquel encuentro con Horacio. Y, sobre todo, es
otra historia.

Meses despus me enter de que Pascual haba sufrido un robo. Fue todo un
revuelo en el mundillo literario hispano. Pascual, el nuevo Cervantes,
autor de tal y cual novela, estaba en el hospital recuperndose del infarto
que le produjo la prdida de un objeto muy valioso, objeto que las notas de
prensa no especificaban.

Cuando unos das ms tarde Horacio me llam intu que l haba sido el
ladrn. Llevado por una inesperada curiosidad fui a buscarlo a su pieza del
Barrio Latino. Era una habitacin muy pequea. En una de las paredes haba
una enorme plancha de cartn llena de recortes de peridicos y revistas.
Los nicos muebles eran la cama de una sola plaza, el velador y el estante
repleto de libros. Sobre el piso haba pilas de libros, discos, y un
gramfono. En medio, sobre el tapete azul, estaban sentados Horacio,
Aureliano y Artemio. Rpidamente me pusieron al tanto de la situacin.
Narraron su encuentro en Londres, el seguimiento a Pascual a diferentes
ciudades, y, finalmente, el robo. "Quieres verla?", dijo Horacio. "A ver",
respond. Y de debajo de la cama sac una caja, muy parecida a un maletn
James Bond, pero un poco ms grande. Lo puso entre sus piernas y la abri.
Tena una plancha de madera donde se colocaba y sujetaba la tipografa,
unas cajitas con tipos, dos herramientas -componedor y rama, segn Horacio-
y unos pomitos con tinta. "Es similar a las del siglo XV, pero la
tipografa es moderna", dijo Aureliano. Cog los instrumentos, y mientras
los observaba Artemio me dijo: "Hay que buscar a un escritor joven para
probarla...". "Conoces alguno?", intervino Aureliano. "Es muy hermoso",
dije, contemplando los grabados en la madera del instrumento. "Y? Qu
quieres, el modelo es renacentista", explic, rindose, Horacio. "Bueno,
conoces o no a uno", insisti Aureliano. "Puede que s", dije, cogiendo una
de las cajitas con tipos, "pero antes quisiera saber por qu me buscaron.
Ustedes pueden conseguir uno, no me necesitan". Al terminar la frase mir a
Horacio. ste sonri y me dijo: "Yo fui el de la idea de buscarte, y lo
hice por cbala, creo que contigo las cosas saldrn mejor". Los dems
asintieron. Era una respuesta un poco extraa, pero viniendo de Horacio era
creble. Creble! Vaya palabra, tan lejana a todo lo que estaba pasando. Y
terminamos la reunin acordando buscar al joven escritor y jurando no
contar a nadie lo de la mquina. Y bueno, qu ms daba, total, no crea
posible que alguien se tragara el cuento.

Al salir decid olvidarme del asunto. Era una estupidez. No tena tiempo
para estos locos de atar. Y durante la semana que sigui no tuve noticias
de ellos. Tal vez ah hubiera acabado todo. Pero no fue as. Y la culpa la
tuvo Inocencio, a quien conoc fugazmente en Lima, una de las pocas tardes
en que me anim a dar una vuelta por un bar llamado Palermo, punto de
reunin de escritores condenados al fracaso. Recuerdo que fui con un amigo.
Nos habamos reunido en su casa para planear editar una revista. Despus de
unas horas, y ya casi con la revista en las manos, me convenci de ir a
celebrar a ese bar. Ah se nos acerc Inocencio y nos habl de muchas cosas
que ya no recuerdo. Bueno, l me envi con un amigo suyo su libro de
relatos. Quera que lo ayudara a buscar editor. Supona que por mi trabajo
en la radio conoca la mar de editores. Y ocurri que cuando sala de
encontrarme con el amigo de Inocencio con su libro bajo el brazo, me top
con Artemio. Luca la barba crecida y muy descuidada. Al verme lo primero
que hizo fue arrancarme el manuscrito. "Lo saba, peruano, saba que t
eras el hombre", dijo. Y casi a rastras me llev a un telfono a llamar al
resto. De ah fuimos a la pieza de Horacio.

Lo primero que hicieron fue someterme a un interrogatorio sobre el tal
Inocencio. Queran estar seguros de que era joven. No saba exactamente su
edad, ni siquiera lo recordaba muy bien, pero igual les dije que era "el
elegido", slo para salir del paso. Esa frase les gust. Y convinimos en
publicarlo.

De regreso a casa, con el cargo de editor responsable, me puse a pensar en
la situacin. Por un lado, si la cosa era una estupidez, qu ms daba
publicar el libro del tal Inocencio. Eso quera l, no? Se sentira
agradecido conmigo. Pero si el asunto era verdad, si realmente estbamos a
punto de condenarlo al fracaso, podra vivir con ese cargo de conciencia?
Podra hacerlo..? A pesar de mi juventud, yo ya haba aprendido algo en
esos aos; aprend que para lograr el xito no bastaba ser un buen
escritor, ni siquiera un genio, se necesitaba algo ms. No saba qu era.
Pero era algo muy distinto al talento. Entonces me pregunt si de repente
era esa mquina. Si eso era lo que me faltaba para convertirme en un
escritor de xito. En ese instante eso era una mera especulacin. Poda
resultar como no. Y decid probar, y publicarlo.

Semanas despus, cuando tuve los veinte ejemplares en mis manos, fui al
correo con el fin de envirselos a Inocencio. Pero no lo hice. Sentado en
la oficina de correos, con los libros en mis piernas, decid, llevado por
no s qu impulso, escribirle un telegrama diciendo que al final no se
logr la publicacin de su libro, como ya -obligado por mis socios- le
haba adelantado. Fue una suerte de abrupto arrepentimiento, movido por el
presentimiento de que en verdad la mquina era mgica y maligna. Recuerdo
que llegu a mi pieza con los veinte libros. Los puse en lo alto de uno de
los anaqueles. Ah permanecieron todo el tiempo que viv en Pars.

Inocencio nunca me contest. S, por terceros, que al leer mi telegrama
entr en una honda depresin. Superado ese estado, public por su cuenta el
libro. Salvo en algunos corrillos limeos -o sea, en la provincia
literaria- nadie se enter. Y hasta ahora, a pesar de que ya lleva
publicadas varias obras -la mayora financiadas por l-, para el mundo
literario de Europa y Amrica no existe.

Claro, la maldita mquina funcionaba. A las pocas semanas de imprimir su
libro, un editor me llam al trabajo. Haca varios meses le haba dejado mi
manuscrito en la recepcin de su oficina. Los primeros meses iba a
preguntar de vez en cuando. Nunca me recibi. Slo su secretaria me deca
que estaba en revisin. Y ahora me llamaba. Me recibi muy amablemente.
Dijo algunas cosas sobre el libro. Y termin proponindome participar en el
concurso de novela que su sello estaba lanzando. "Si no ganas, igual lo
publicamos ms adelante", dijo. Obviamente, gan. Y de la noche a la maana
me convert en una celebridad.

Los otros tambin, gracias a la mquina, se hicieron clebres. Era
increble.

Lo que vino despus nos convierte en los seres ms despreciables del
planeta. Ebrios de xito y dinero, comenzamos a publicar en la mquina a
una cantidad enorme de jvenes escritores que nunca vieron sus libros en
las vitrinas. Durante los primeros cuatro aos la pequea mquina no
paraba. Aureliano entr en sociedad con unos editores de su pas y compr
una editorial a la que llegaban cientos de manuscritos, muchos de ellos de
jvenes. Horacio, por su parte, se hizo fama de izquierdista y muy dado a
apoyar a los jvenes escritores, cosa que aprovechaba para "cazar" sus
libros. Artemio como yo fuimos ms selectivos. No publicbamos cualquier
libro de jvenes. Tratbamos de que fueran buenos libros, para as cerrar
el paso a futuros competidores. S, nuestra meta era no slo ganar premios,
sino ser los mejores, todo un paradigma dentro de nuestras literaturas.
As, con mayor xito que mi amigo Artemio, logr partir la narrativa
peruana en dos. Un antes y un despus de m. Eso todos en mi pas lo
aceptan.

Pero no crean que fue fcil. En mi obsesin de "cazar" los mejores libros
de jvenes, tuve que armar una red en casi todos los departamentos. Primero
lo haca a travs de amigos periodistas y profesores universitarios que me
tenan al tanto del surgimiento de cualquier promesa. Ms tarde tuve que
contratar a un staff de secretarias para que se encargaran de leer todas
las revistas de literatura, a la caza de cualquier joven con visos de buen
escritor.

Con el tiempo, ya instalado en el jet set internacional de la literatura,
me enter que haba varias "mquinas de hacer libros" en el mundo. La
mayora de escritores famosos, por no decir todos, tena una, o como yo,
pertenecan a un grupo que la tena. Y eso lo saban los grandes editores.
Incluso, en crculos muy reservados -a los que pocas veces fui invitado-
era una condicin sine qua non tenerla. Y no slo eso. En una de esas
veladas, casi siempre en ciudades tan exticas como las de Oceana o el
Tibet, me enter de que hasta el mismo Cervantes y Shakespeare tuvieron
una. En el caso de Cervantes, supe que se la rob a Lope de Vega. En una de
las crceles de Sevilla, donde estuvo preso por irregularidades en las
cuentas presentadas como recaudador de impuestos, conoci la historia de la
mquina y quin la tena. Al salir contrat a un maleante para que hiciera
el trabajo. ste, aprovechando una de las borracheras de Lope de Vega, la
rob. Antes, haban aprovechado la mquina otros escritores del Siglo de
Oro, como Francisco de Quevedo y Fray Luis de Len. Y en lo que respecta a
Shakespeare, me enter de que la mquina la obtuvo de un enemigo de Dante,
quien tambin la us, y se la prest un par de veces a Petrarca y
Boccaccio.

Desde esa vez no han parado los xitos. Tengo en Londres un departamento
con dos cuartos llenos de ttulos y medallas. Lo nico que me faltaba era
el Premio Nobel. Y ya lo tengo. No se imaginan cuntos escritores jvenes
me cost. Soy una mierda, lo s... Hace unos aos estuve a punto de
renunciar a esto. Fue en una de mis visitas a Lima. Haba sido invitado,
una vez ms, a un Congreso Internacional de Narradores en una universidad
particular. Habl de mis duros aos de aprendizaje en Madrid y Pars
-obviamente sin mencionar a Pascual ni a su mquina-, de cmo gan los
premios y de mi perseverancia. Luego del cctel, y ya rumbo a mi casa, me
entraron unas ganas enormes de visitar mi almacn. Entonces orden al
chofer que me llevara. No lo visitaba desde haca unos veinte aos. Ah
guardaba los miles de manuscritos impresos en la mquina. Era por mi
maldita mana de no destruirlos, como hacan los otros. Al llegar dej al
chofer en el auto y entr. Fui directamente a los stanos. Y ah estaban
todos, en interminables y altos anaqueles, ordenados por aos. Comenzaba en
1960 con el manuscrito de Inocencio, que de un modo u otro sospecha algo
porque no pierde la ocasin para atacarme. Tambin de un tal Villar, amigo
de Inocencio, y otros, ya innumerables. Cuando llevaba recorridos varios
anaqueles, tuve la impresin de que me encontraba en un cementerio. Y eso
me quebr. Estuve varias horas en el piso, pensando. Ya en el carro, de
regreso a casa, pens por un instante en dejarlo todo. Pero al llegar y ver
a mi mujer feliz porque se acababa de enterar que me haban nominado, por
primera vez, al Premio Nobel, todos esos pensamientos se esfumaron. Total,
me dije despus, s que un tal Romaa se ha conseguido una mquina, y anda
tambin "cazando" jvenes escritores. As que si yo no lo hago, ese maldito
lo har. Y seguro no parar hasta el Nobel.

Y as fue que continu. Segn mi secretaria privada llevo publicando a casi
medio milln de jvenes escritores que, por cierto, nunca se enteran de
nada. Basta que manden sus libros a un concurso o a una editorial y ya son
mos. Cazados.

** Carlos Garca Miranda
   benke_04@yahoo.es
   Escritor peruano (Lima, 1968). Licenciado en literatura por la
   Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. Ha publicado el libro
   de relatos Cuarto desnudo (Dedo Crtico Editores, Lima, 1996; ganador de
   los Juegos Florales Interuniversitarios de la mencionada casa de
   estudios, 1992) y la novela Las puertas (finalista en el Premio de
   Novela Federico Villarreal 2000). Se dedica a la docencia universitaria
   en la UNMSM. Actualmente reside en Madrid, donde realiza estudios de
   maestra en filologa hispnica, becado por la Fundacin Carolina, de
   Espaa.



=== Movimiento de sangre      Chiara Merino ===============================

                            "...en un orden perfecto, anterior a la sangre"
                                                                    E. Lihn

I.

gira la noche entre el mangle y el piso de piedra
es en ese momento que recupero aquel ojo perdido
las teclas elctricas bajo mis dedos, montuno de silencio,
todo me pertenece y no logro retener nada:

una oleada de pelo rojo encrespado al batir contra el espacio abierto de
      [una terraza
mano sobre mano enreda las ltimas horas compartidas
una voz dulce corta filosa las lneas telefnicas que me alejan

una vez ms, ahora, al borde de una crisis a larga distancia
(en el sentido estricto de las palabras) se rompe mi aliento
se disemina despacio entredientes para no hablar de ms lenguas que de las
      [compartidas
de las lenguas que atan ms all de la simple fsica,
de las lenguas que comparten bocas duras, que trazan sonrisas a duras penas

fuerte todo el calor que humea en la nuca, lvida conociendo que el sabor
de una noche tan cerca del mar como sta es implacable como la memoria y la
      [lengua,
la lenta, la irrepetible y llena de polvo:
lengua de instrumentos que guian cagados de risa sobre la mesa

y entonces, en estas horas, aqu tan cerca del mar,
ondulando todos estos pensamientos en los limites justos del sentido,
      [salados,
en esta hora estratgica cierro los ojos dorados y dentro
el movimiento de sangre murmura con un suave golpe

me engarc colindando un litoral de fotografas y nochebuenas suntuosas,
de regalos laminados en miel y papel de colores
la noche es intensa en su trnsito al mar cuando todo lo ilumina con sus
      [pechos:
es la misma, la noche, que se acueste contigo y te acaricie los astros, uno
      [a uno,
un pezn en los labios, as de tierna, as sin reprocharle al cielo su
      [condicin de notario
te llevas stas mis horas desiguales, sumerges tu prisa en el fondo del
      [vaso,
entre dedos de cristal

no dejes pasar ni un momento cerca del mar, djale tu mirada enredada a las
      [algas,
culgala en los arrecifes frescos de la tarde,
y esta neblina marina entremiscejas se llevar tus restos,
gestar esta palabra que te sacude a gran escala, sta la nica palabra
que oculta tus noches de rincn y de milagros en la que dejas el nudo duro
      [del pasado
entre el respaldo de la cama y una sonrisa a medias

rompes, muerdes, roncas, cedes, amarras, cortas, descompones, alteras,
      [indagas,
cuestionas, heredas, desgarras, suturas, desarticulas, desposibilitas al
      [cronos mismo del aliento
hurgas con la espada, te llenas la boca de un puado de caracoles, masticas
      [la pulpa incierta de la memoria
dnde te caste cuando te fuiste por unos minutos? era profundo, era
      [certero?

es tu destino no volver a soar con la calma de la noche, ests condenada
      [al sueo ligero
de un medioda en la isla de 15 minutos, de 14 das que en realidad slo
      [fueron 12
que te salve un dios incauto de la memoria y del olvido,
de la miseria de andar por siempre con el mismo nombre y el mismo reloj
      [varado en destiempo

ahora ocupmonos del mar y de sus consecuencias, de la misin entraa de
      [mis viajes,
de una direccin postal que recibe objetos de lujo a plenitud sin algn
      [destinatario real,
un depsito de ideas pre-vividas y pre-concebidas guardadas para un momento
      [de champaa,
de un ojo en la burbuja siniestra al estallido, ocupmonos ahora de
      [cristales ahumados y dolores de rodilla, de un dedo circulando un
      [ombligo, de un frasco de arena de playa, de unas entradas de
      [concierto en el fondo de un zafacn, frases de una pieza musical
      [destinada a repetirse:

all pas mi temporada, en el mar exacto que imaginas
donde el cuerpo se cruzaba con la luna y las luces de fajardo



II.

volver otra vez a tierra francamente me aterraba

y no haca ms que pensar que una madrugada me despediste de ti cudate por
      [dios
y que luego fuiste t el nudo en la garganta en la cafetera del aeropuerto
      [de nueva york
t que engarras mi mano con violencia, la otra sosteniendo una caricia a
      [secas
contando cada uno de los viajes que no hicimos ni por amistades ni por
      [amores
no costaba nada despertar con los ojos anchos de tanto sueo,
con el cansancio cierto de tener que fajarme otra vez por m misma

qu hago cuando no queda ms que este deletreo continuo de la suerte?
no logro aterrizar apenas despego en cada arruga de tiempo suculento,
de esta hambre de poseer algo que realmente me pertenezca, sabiendo que no
      [lo merezco
estruendo real de este tiempo habitual y pausado -
cmo juego a decirle lo que nunca siento ms que en este instante
cuando cuaja esta espesura de antes envuelta en tantas pieles como por
      [memoria histrica
de animal, de anfibio, de sangre que presiento apenas roza mis labios
la misma que vi correr a travs de un televisor en varias casas, en tantos
      [pases,
dnde el duelo, dnde la memoria se comienza a romper apenas duele
apenas amanece? y aqu sigo a solas con cada captulo de tumulto y
      [sobresalto,
de inocencia, de violencia, de manchas en las paredes, de un empapelado que
      [se suelta
a cuentagotas, de esta espera que parece aparecerse detrs de cada puerta

y fuera de aqu, en un absoluto presente que no me corresponde
sus ojos brillan como antorchas en una marcha fnebre de medianoche
mi alegra me corresponde otra vez como un sorbo largo de agua,
me lavo la boca otra vez de aquel sabor a sangre,
me lamo los dientes para comprobar su ausencia

a las 6 de la maana despegar de nuevo en un mismo avin
y para el medioda almorzar camarones que le traern otra vez, a partir
      [del paladar,
aquel movimiento de sangre que an desconoce
as de ntimo, as de extrao, as sin remedio como estos meses:
cierra los ojos y ven a cobrar sta tu recompensa



III.

nadie me creera esta pausa grande de sonrisa en la garganta
descansa as, igual que yo, quemndome los ojos con los canales serenos de
      [vistamar
observando una marcha tmida de diamantes sobre la superficie del agua a
      [media tarde
alimentando a 3 inmensas iguanas solendose en los muelles
estar en el agua aledaa al agua, entre 2 cuerpos fluidos, escogiendo el
      [momento clave
de mirar a uno y sumergirme en otro, tantas decisiones, tanto mangle
      [enredado con el pasado

y toma slo una noche con su gesto, una noche de monitorear el insomnio
      [seco
de la ausencia de toda una dcada, el condensar esta ltima gota de mar en
      [los labios,
labios de sal seca, de lengua sobre arena sobre sangre, del devenir de un
      [aeroplano
rojo de velocidad derramando chispas sobre las olas, toma slo una noche
      [con su gesto,
una noche desencajada e ntima con el odio y las distancias y las ganas
      [como cortos circuitos,
el rebuscar entre gavetas, el hurgar entre pieles, el abrir y cerrar
      [cajitas de fina madera con su esmaltado



IV.

no puede haber tanto reflejo de mar en la sangre, no puede ser que sea
      [verdad tanto acumulado
que quiera escapar por ojos y boca, a travs de la lengua en su ms
      [esplndida funcin de mar -
y es que amar no es el final de esta presencia (ni siquiera la mitad de su
      [incoherencia)
no hay doblez sobre su superficie y, como es natural,
todo es una lnea simple de horizonte trazada en el fondo donde el mar es
      [oscuro
como el deseo, como un beso salado, muerdo tu boca y tus labios son de
      [arena
y la sal viaja en otra funcin visionaria de legar a mi sangre sobre delta
      [sobre mangle
y estalla en su pasaje final a una estacin sin regreso

y es que amar no es el final, no, que exige esta presencia, te equivocas
sin tu horscopo, tus amigos, tu ciencia, tu reloj de plata, tu brjula que
no llega, tu familia, tus archivos, tu falta de fe

si bien la sangre que imagino dentro de ti no llega nunca a hacer el viaje,
no cae justo sobre las prximas coordenadas del mapa, si el astrolabio de
      [anteanoche no encuentra una forma de alinearte con las estrellas,
      [quizs no sea tan malo todo esto,
que no te sientas golpeada en los adentros, que no derrames un poco del
      [envase que contienes
porque el mundo suele a veces girar y salirse de su eje sin necesidad de
      [sangre
porque puede pasmar cualquier ola que se acerque como un destinito,
      [subyugada al cielo
que amenaza con volcrsele encima como un inmenso asterisco despuntado

y as como cuando sal ayer, cuando salgo hoy y saldr maana porque as me
      [nace andar

en cualquier sol de movimiento, indicativo, nunca fijo, aun cuando eres lo
nico esttico que queda en m, y a pesar de ti siempre, a pesar de ti
ahora y del maana seguro sin ti ms, sin ella, sin l, sin un nosotros
jams en un tempus fugit de cuba, de puerto rico, y de cualquier otra isla
que me quiera llamar suya, an as y con todo lo que he flotado y
permanecido, y los continentes, y los naufragios, las noches fras como un
cactus, y los das clidos y despejados, los relojes, y las brjulas, a
pesar de... a pesar de todo sentimiento y artefacto

cierro el puo como un libro y lo echo al mar, sabiendo que nada me
      [pertenece
y que uno hace lo que puede para sobrevivir

** Chiara Merino
   cmerino@universia.net
   Poeta puertorriquea (Santurce, 1973). Textos suyos han aparecido en
   revistas diversas como las impresas Postdata, Exgesis y Cupey, y como
   las digitales Palavreiros (http://www.palavreiros.org, Brasil), Blocos
   (http://www.blocosonline.com.br, Brasil) y El Cuarto del Quenepn
   (http://cuarto.quenepon.org, Puerto Rico), entre otras. Un artculo suyo
   sobre Celia Cruz fue incluido en el libro Notable Twentieth-Century
   Latin American Women: A Biographical Dictionary (Greenwood Press). Ha
   sido coeditora de la revista literaria transfronteriza Culturadoor, que
   circula en Hermosillo, Sonora (Mxico) y Phoenix, Arizona (EUA). Tambin
   ha sido editora de publicaciones digitales de The Mannon Group y
   actualmente es directora de contenidos del portal universitario
   Universia Puerto Rico (http://www.universia.pr) y miembro de la junta de
   directores de El Cuarto del Quenepn (http://cuarto.quenepon.org). Acaba
   de terminar su primer poemario, Estado del tiempo (2004).



=== Presos del asombro      Leonardo Andrs Lerena ========================

Porque ese da no le vino a panacea -y tal vez algo de discusin
entreabierta a las polmicas de caf fro- quiso uno ms que Franz
sucumbiera al destierro. Sumido en la profunda declinacin de un yo
descompuesto, el azar que a los dbiles ms estoicos transfigura el genio
por la sangre de la que viven, ese mismo de darse vuelta estando de frente
con la cara ensimismada en un oeste de utopas; quiso un cielo de estrellas
hondas y rosadas la mejor versin de estos hechos.

Franz se alej de Praga, hasta un humilde poblado en las afueras de la
regin de Moravia, aquel ocioso corredor de paso entre Bohemia y
Eslovaquia, nada ms para entregarse de lleno a su aventura ms extrema.
Aquella ofensiva del Castillo no haba resultado tan ofensa y por el
incontrolable lema que supo el carcter aciago de su padre incluy el
retiro a sus ltimos das. Ms fuerza aun requiri la farsa electrizante al
alto plan literario de su autora, la que no refiere su muerte para 1924.
An vibra la sala amortajada de su obra en el confn de aquellos
horizontes.

Gonzalo Quevedo me ha confesado la ms absurda de sus ironas. Lo visit
hace unos meses, en el caf que Ernesto Surez detenta contra la nulidad en
bandera flameante y una esquina de mil Venus disfrazadas. Recuerdo haberlo
visto ms relleno, como una especie de barrica dulce que aos de buen vino
han sabido erosionar, y me inst a la discusin sobre la muerte de Kafka.
Quevedo, vido de los consuelos menos convencionales, ha referido datos,
por cierto severos, acerca de aquel poblado en las afueras de Moravia. Tal
pesquisa retiene detalles asombrosos del ingenio kafkiano: son incontables
los bocetos en lengua checa, las figuraciones acerca de su padre y uno que
otro agricultor que vio su magnfica obra. Porque a decir verdad la obra
kafkiana revela el xito del acero, la complicidad con la que se puede
armar uno de vida slo con metales. La soledad.

Andando el sortilegio que proponen los acertados ensayos biogrficos,
decid no acabar mis neuronas al remolino febril de dejarme taimar, y en el
caf que Los Angelitos no saben llorar fui feroz garra al ms enroscado
vaticinio. Franz Kafka, como referan los ensayos biogrficos que obtuve
del Ateneo en mi ltimo viaje a Buenos Aires, muri en 1924.

A veces la clave reside en evitar religiosamente cualquier tipo de
narctico, ms los opiceos de fuerte contundencia alucingena; y creo que
fue en ese momento cuando analic mi primer flaqueo: Gonzalo Quevedo no es
un tipo muy diferente a m, salvando la diferencia de edad, es ms bien
lcido, completo de ojos y a las bebidas marrones, OK! Toda la trastienda
de aquella tarde evolucion en puros gritos, especulaciones y movimientos
de manos, cualquiera creera que nos dexorcisbamos recprocamente en puja
talante. Gonzalo, y refiero en ello algo de la razn que cre haber ganado
para las ocho, casi vuelca el caf de su taza. Pretend demostrarle que no
caba espacio a la tergiversacin de los hechos por su obstinacin, Franz
Kafka nacido en 1883, haba literal y fsicamente muerto en 1924. Atribuy
mi equivocacin -reconozco que esa palabra me produce urticarias cuando una
refutacin se gestiona a los gritos- a una suerte de conspirador plenilunio
del que gozbamos todos los fervientes y del que tambin haba sido presa
hasta su contacto con la verdad.

Quevedo no fue ms que otra presa del asombro. Nosotros fuimos presos de
l.

Para las diez de la noche la mesa herva con Gonzalo contrariando a dos
profesores de la Universidad de Filosofa y Letras que se empearon en
desbaratar su alineacin y que por cierto no paraban de agradecerme la
cena. Ellos me caan bien, eran doctos de una soberbia disciplina y
eventuales aliados. Hubo un momento en que les ofendi el tono quevediano
(no por buscn) y refutaron a mansalva aquella parodia. Para las once, un
triste rincn de aquel boliche titilaba en la sumisin de una contienda ms
imposible que polmica. Quevedo insista en que Kafka no haba conocido la
muerte sino hasta 1929 y que la cada de la bolsa de Wall Street ese ao
ms el desplomamiento de las que en ella se reflejaban como espejo
biselado, fue el comienzo de la muerte tanto de su cuerpo como del mundo en
su confusin.

La urdida sombra que este muchacho implanta en las cronologas ms exactas
pretendi ser desenmascarada. Deslumbra con el relato de su experiencia ms
prxima con Kafka, su viaje a la ex Repblica Checa hace un ao. All, en
las vastas migajas de la Europa Central, haba conocido a un agricultor que
moraba los helados parajes de un poblado no muy extenso pero en desarrollo,
cerca de Praga. El tipo deca llamarse Rondhas Melnick, tambin deca
conocer el destino ltimo y secreto del literato. Con l, en un apretado
ingls se haban extendido en una charla sobre la obra del escritor, la ms
grande obra kafkiana, la verdadera. Discernieron acerca de lo poco
contundente de El castillo, anduvieron las reglas de El proceso y de La
metamorfosis y la Carta al padre no obtuvieron ms que resaca. Melnick
lleg a ignorar, segn detalles corregidos por Quevedo, esos trascendentes
escritos porque aseguraba conocer la obra ms extraordinaria de Kafka, una
magnnima. Una noche, aturdido por un destilado de papas que el viejo
preparaba en un extrao alambique de metales porfiados que en otros tiempos
y formas supo ser bicicleta, Melnick aconsej a Quevedo visitar una zona
rural de Moravia. No siendo eruditos conocedores de alambiques pero con
nociones elementales, nos detuvimos en aquella descripcin que Quevedo
atin acerca del mismo pretendiendo descarrilarlo, un detalle de vidrio tal
vez o algo fantstico y as desprevenirlo en su propia coartada, la mentira
que desbaratara su delirio. Reconozco que me gustara hoy mismo tener de
adorno un alambique as.

En aquella zona de Moravia se armaba, segn el viejo Melnick segn Quevedo
(detesto el carcter transitorio que desvirta y agranda) el reto a las
fuerzas del conocer literario. Haba recorrido gran parte de la Moravia,
deca que los aires susceptibles eran poco respirables porque ni siquiera
quedaba lugar para ellos debido al fastuoso monumento erguido al absurdo
del mundo.

Quevedo asegur haber visitado la verdadera tumba de Kafka, tambin, su
verdadera y ms inmensa obra. Dijo haber arribado a un paraje de qumicas
muertas en donde el sol se corta cuando al medioda cae de lleno en esa
esttica mole de acero. La historia quiere que cuando Franz Kafka decidi
su retiro, lo haba hecho en su ms intenso y majestuoso sentido figurado.
Quevedo cont que para 1924, Kafka se retir a esa zona para recluirse,
presagiar el futuro, componer su excelsa obra y morir. Hubo momentos en los
que nos cost pensar cmo y cunto puede lograr un hombre cuando la vida le
paga los ltimos cntimos a hurtadillas.

El artista del hambre, El escudo de la ciudad, El silencio de las sirenas,
El proceso, La metamorfosis, El castillo, La carta al padre, La condena y
Josefina la cantaora, entre otros, no pasaran a ser ms que un embutido
excremental de las desgracias al lado de la verdadera obra de Franz Kafka.

Antes de que nos echaran del caf quisimos terminar de or la entreverada
historia de Quevedo. Asegur haber presenciado el inicio de una nueva era
en la historia al conocer el inmenso sueo kafkiano, sin dudas deca, un
hito que el mundo entero ignora en su letargo de libros esquivos y
rabiosos.

Melnick le haba introducido en una riesgosa historia que delataba los
ltimos y secretos proyectos del escritor checo. Logr convencerlo de que
hacia 1920 Kafka ya lo tena planeado y decidido. Mont una infamia de
exquisito sabor mundano que habamos engullido con bro desde el mismo
momento de su desaparicin. En 1924, cuando el mundo lo crey muerto, con
una de esas tpicas burlas en las que se intercambian cadveres falsos por
vivos extenuados que quieren terminar su vida en el anonimato, Kafka se
retir hacia esos parajes en donde ya estaba esperndolo un cmulo de
materiales que variaban entre miles y miles de varillas de acero y una
mquina para soldar. En aquellos destinos, solo y convencido, haba
emprendido la construccin de su ms hermosa y fiel obra. Haba comenzado a
construir una enorme jaula de acero, reforzada e impenetrable como la misma
nada y en la que puso el empeo de toda su vida acarreando las pesadas
varillas y la mquina de soldar. S, Franz Kafka con esa cara de ngulos
cortantes y rapiada por los peores rigores, soldaba.

Parece ser que los hostiles climas le dificultaron el trabajo, de cuando en
cuando habra tomado notas de lo terriblemente arduo que le resultaba
mantener en pie las vigas de acero que pesaban tanto como l. Hay
exagerados grficos sobre la obra, con orladas prgolas mutilando el viento
helado en la presencia que slo el acero rie a las desolaciones; no son
demasiado claros en su copia y a veces se vislumbra la presencia ahumada de
un acorazado fantasma o un demonaco estorbo de cristales asesinos que
dominan la incertidumbre de la niebla.

Cuando Gonzalo Quevedo termin su relato nos invadi la mudez. Debo
reconocer que mi capacidad para la sorpresa se mide por la cantidad de
palabras que le ceden lugar a los gestos. Cont que el escritor checo se
haba empeado en hacer de su obra una estructura indestructible y que
haba perdido cuatro kilos en su proceso de terminacin. Cuando nos
imaginamos a Kafka con cuatro kilos menos el escalofro casi se coagula en
pnico. Al terminar la jaula, cuando por fin haba soldado la ltima
varilla de acero con ancla detallista, simplemente se sent y contempl
todo. Comprendi las nubes, el esperma de su cielo incontenible, el sol
queriendo vaciar a los hombres de incertidumbres o darles por lo menos un
buen da y tambin un aire dilapidado en sorbos de narices que el instinto
absurdo de los hombres utiliza para reincidir. Franz Kafka haba culminado
su mxima obra; la fornida estructura de acero que haba concretado no
tena puerta y l, l haba quedado del lado de adentro. Lo regocijaba de
paz del cautiverio por temerle finalmente a la absurda y peligrosa libertad
que el mundo obsequia. Prefera comprender sus ltimos momentos de vida
encerrado, apartado y protegido del mundo.

Otros dibujos muestran el proyecto terminado y a Kafka dentro. Eran algo
increbles y garabateados, ms infer su aburrimiento en el avin de
regreso que un documento fidedigno.

Gonzalo termin de hablar y recogi asentimiento con sus ojos chispeando
detrs del vaso de vino al darle un sorbo infinito. La verdad es una
construccin abstracta que nos hace poder aceptar al prjimo y desafiar lo
que no podemos descubrir. Si mal no recuerdo, uno de los profesores que
estaban con nosotros en la mesa se ech a rer como un luntico, por mi
parte, mutis. Cuando Quevedo refiri los detalles ms asombrosos del hecho,
nadie tuvo ms para decir. La mudez haba ganado la mesa y el lugar por
completo porque ya nadie quedaba. Relat sus encuentros en Cracovia con
ciertos amantes de la literatura, en Budapest y en Salzburgo haba acertado
contacto con renombrados vanguardistas de un movimiento no conservador que
refutaba, en base a investigaciones de elevada sapiencia, los mitos que el
mundo tragaba. Algunas fotos y descripciones andaban los bordes
chocolatados del Danubio, las aguas casi negras del lago Neusiedl, pero
slo relatos fueron los del escabroso tironeo idiomtico cuando cruz a
Bratislava para finalmente visitar Moravia. Decidimos comenzar a jugarle
preguntas y la mayora de ellas se aburrieron con sorprendentes respuestas.

La resea est contaminada de una magia casi inaprensible. Cont Quevedo, y
recuerdo un fuego tenue roncando en nuestra absorta expresin, que cuando
es cerca del medioda, en el mismsimo momento en que los rayos solares
enternecen esa caparazn de aceros, se produce un extrao fenmeno: el sol
se eclipsa por lo que dura su pleno ceirse directamente sobre la jaula.
Sobreviene por algunos minutos la oscuridad, los pocos pjaros de la zona
se suicidan en un canto falaz y de la tierra emergen aullidos de dolor
porque es la antelacin y profeca de que el mundo se equivoca en su trote.
Dato curioso es que la muerte de Franz Kafka haya sido reseada por este
grupo de dudosa procedencia para la misma fecha en la que se desplom la
bolsa de Wall Street y con la que sobrevino la crisis de los aos '30. Una
perfecta convergencia entre sus obras tanto literaria como arquitectnica
si puede decirse: ambas muestran la angustia del hombre ante el absurdo del
mundo. Ms que un hombre, una entidad csmica a la que le duele sentir la
casualidad de un hombre.

Esa noche volva a mi casa reanudando cada uno de los acontecimientos
narrados por Gonzalo Quevedo. El vino, el caf, la cena, los nervios ms un
anticuerpo justo de la incredulidad casi me depositan en el cubil de una
paranoia sin dueo: no saba si era de l por lo expresado o ma por
escucharlo.

Han pasado algunos meses ya. Hoy en da cada vez ms gente y ms doctos son
los que se van acoplando al rumoreo de la historia. Evidentemente Quevedo
ostenta pruebas irrefutables de que Kafka no muri en 1924 sino cinco aos
ms tarde, disputado entre el fro y las inclemencias de las adversidades
por vivir encerrado. Segn dice, por comentarios que slo deja brotar entre
dientes, una ruda pulmona lo apag. La historia cierra concreta y
llanamente y los ltimos escritos kafkianos del cautiverio que guarda en su
casa siguen la lnea literaria, confirman la autenticidad del genio. Tales
escritos son posesin slo de los miembros adscriptos a ese movimiento
refutador que rene a cuatro pases y tiene su sede en Viena, tambin del
que l es miembro pasivo y exhibe orgulloso en una credencial de nombres
irreproducibles. Una estirpe de literatos y estudiosos corrompiendo el opio
de la desinformacin que riega aos de ignorancia colectiva. Dice tambin
poseer informacin sobre Prmico y sus maquiavlicos mtodos, quien
manejaba a Cirilo y Metodio en el proceso de cristianizacin cuando se
constituy la Gran Moravia en un Estado unificado; la verdadera causa del
matrimonio entre Luis XV y Mara Lesczinska y un estudio reciente que va
desentraando por qu La escuela de los maridos y El misntropo, El mdico
a palos de Molire jams debieron ser patrimonio de la humanidad por los
peligros que engloban.

En cuanto a los documentos que desvan lo que se saba hasta ahora sobre
Kafka, l ha querido compartir algunos de esos escritos con la biblioteca
provincial, la de Lujn y conmigo. Quiero progresar en la revolucin
tecnolgica por los cursos de computacin que llevo en mi haber, debo a
ellos la distribucin de algunos de esos ejemplares por Internet, ya se
propagan por todas las libreras inflamablemente como polvo de cereal
ardiendo. Yo conservo una de esas copias que fotocopi a Quevedo, porque me
encanta ver a Franz Kafka en la lengua de la gente otra vez, siento un
mejorarme el pulso cada vez que recuerdo cunta nueva vida le han ofrecido
los nuevos comentarios del ambiente literario. Quise en una poca, ambos
profesores de aquella tertulia desesperada tambin propusieron unrseme,
intentar pertenecer a aquel movimiento de refutadores, pero conseguir la
credencial no es cuestin de Green Peace, s o s necesito viajar a Europa
del Este y ponerme en contacto con la central en Viena; as quien quiera
pertenecer.

Pas casi cinco meses acopiando informacin que hurgaba en todos los medios
posibles para comunicarme. Buenos ensayos, correo, mailing, Internet,
etc... creo hasta hoy haber conseguido lo suficiente como para poder
encarar un ensayo que, a mi parecer, va a dejar un pequeo rastro en la
confusin de mis pares. Esa insinuacin ser la primera que deba concretar
exitosamente y devolverle el favor a Gonzalo. Igualmente no creo que la
inclinacin compulsiva de Artaud a la compra de objetos erticos sea tema
equiparable a la bisagra que fue el relato de Quevedo para la literatura.

Obviamente, ahora soy amigo de Gonzalo Quevedo. Lo soy porque admiro a los
excelentes narradores con ese poder de usurpacin a lo normal para
construir una gran ilusin, una enredada ilusin provisoria que desnude la
mente de seguridades para seguir intentando, en el precioso cuenco de la
incertidumbre, una enorme ilusin tan impenetrable como la jaula de Kafka.
No hay poder de manipulacin, no, lo que hay es una vuelta a vivir en esos
relatos, pura magia que hace respirables los asombros. La vida, la ma por
lo menos, reside en esa eterna bsqueda que justifique encontrar algo
parecido a la verdad pero que no sea tan distinta al mundo que conocemos.

Tambin quiero aclarar, soy amigo de Gonzalo Quevedo desde que me confes
en la mesa junto a su familia, que quiere ser escritor y que le encantara
algn da visitar Checoslovaquia.

** Leonardo Andrs Lerena
   aldeano_465@hotmail.com
   Escritor argentino (1977). Cursa el ltimo ao de la licenciatura en
   comunicacin social.



=== Voz nuda      Anouk Guin =============================================

      (Nota del editor: este ao apareci en Colombia el libro Voz nuda /
      Voix nue, poemario bilinge, espaol y francs, de la poeta francesa
      Anouk Guin, con prefacio de Pablo Montoya y postfacio de Jorge
      Najar. Los poemas que siguen forman parte de este libro, que es el
      primero de Guin, y que fuera editado por la editorial El Propio
      Bolsillo, de la Universidad de Antioquia, en Medelln).

1.

Al otro lado del da
semillas vivas
de un tiempo roto

Latitud del instante ahogado
en las suaves gargantas
de un beso al borde de ti



2.

No s de qu lado recoger el alma
Slo deseo mar-
                    genes
donde caer

donde la paz me dira todo
y lo sutil me hara viva



3.

De tus manos recoger
las albas ms infinitas
y ser, ser con obsesin
hasta acosar la nada



4.

Distancia sorda del Yo amenguado
sin recuento de tus pasos
tus palabras
tus intactos dolores
quiero en m
en mi maana caliente
callar tu grito



5.

Llanto de la frontera a la noche
donde tus aguas secretas
unan el abismo
con la larga muerte

** Anouk Guin
   anouk31@yahoo.com
   Poeta francesa (Bayonne, 1967). Escribe en francs y en espaol. Curs
   filologa inglesa en Pars de 1985 a 1989. Vivi en Trieste (Italia),
   donde curs ciencias polticas de 1989 a 1991. Fue profesora en la
   Pontificia Universidad Catolica del Per (PUCP) y trabaj en
   organizaciones no gubernamentales de Lima de 1993 a 1996. Fue profesora
   en Rio de Janeiro (Brasil) de 1997 a 1999, y en la Facultad de Filologa
   Inglesa de la Universidad Blaise Pascal, Clermont-Ferrand (Francia) de
   1999 a 2003. Reside actualmente en Pars, donde termina un doctorado en
   estudios de gnero.



=== El parque      Vanessa Ordovs Garca =================================

-Eh, mira! Has visto eso? -avis el guarda ms joven al ms veterano y
barrigudo.

-A ver: qu? Otra paloma muerta?

-Que no, hombre, que no! Mira.

El viejo se acerc y con un palo empez a empujarle el dorso como a
cualquiera de los animales muertos que se encontraba casi a diario. No se
mova.

-Pero... cmo se habr metido ah? -pregunt el muchacho entre asombrado y
asustado.

El otro lo mir y se encogi de hombros.

* * *

No era larga la vida que de s misma poda contar. Apenas unos aos que la
haban llevado hasta ese punto, hasta la adolescencia, la adolescencia ya
madura que en breve se convierte en adultez.

Mientras paseaba tranquilamente, iba observando los edificios de la ciudad,
las luces que se iban encendiendo al atardecer. Y pensaba que nunca en su
corta existencia se le haba ocurrido mirar cmo estaban hechos los
edificios, si eran ms o menos viejos, si el arquitecto haba ideado algn
adorno de obra para la ltima planta, entre dos balcones. Cuntas cosas se
llegan a obviar! Y suelen ser las que te rodean da a da. Aunque, bien
pensado, nunca antes haba pasado por aquellas calles.

Haba quedado con un grupo de amigos en la plaza del Arco para ir a algn
bar, contarse sus cosas, ms bien matar el rato recordando tiempos pasados,
como para convencerse de que an tenan algo en comn que justificara su
reencuentro. Pareca que era la primera en llegar. Dio una vuelta sobre su
propio eje, en medio de la plaza, para cerciorarse de si haba ya alguien
conocido. No, realmente era la primera. Cerr un momento los prpados y
respir el aire fresco del anochecer. Hasta le pareci puro, a pesar de la
contaminacin.

Dio un par de vueltas a la plaza, se sent en un banco, al pie de una
farola. Era todava demasiado pronto. Se lo haba advertido su ta, pero ya
estaba hastiada de tanta fiesta navidea y se quera escapar. En el fondo,
estaba contenta de estar all sola, desconocida para los extraos que
pasaban. Por primera vez le invada una fuerte sensacin de ego. Estaba
acompaada de s misma. Nunca imagin que la suya pudiera ser una compaa
tan grata.

La plaza se prolongaba por un extremo formando un largo paseo bordeado de
farolas que no se acababan de iluminar. Su cuerpo se dirigi hacia l, como
si lo llamara. Sus pies la guiaban por los bordes de piedra de los
parterres, haciendo equilibrios, como cuando era nia. Fijaba la mirada en
las piedras que iba a pisar para no caerse.

Transcurridos unos minutos, se detuvo y mir hacia atrs. Casi se haba
olvidado de su cita. Volvi unos metros sobre sus pasos para ver con mayor
claridad. Constat que an no haba llegado nadie. As que continu andando
paseo abajo, esta vez por el medio, como si todo fuera suyo. Fue entonces
cuando se fij en que al final haba un parque.

S, era el parque ms conocido de la ciudad, aunque no el ms grande. Un
anciano que viva en su misma escalera le haba contado una vez que, en
realidad, ese parque no era ms que un trozo de bosque que haban
preservado con un muro a su alrededor. Haca cientos de aos, el rea que
ahora ocupaba la ciudad era un gran bosque, y la inmensa urbe actual no era
entonces ms que una aldea de campesinos. La avaricia de las gentes quiso
que la aldea dejara de serlo por medio del comercio, y as se fue ampliando
el villorrio y reduciendo la arboleda. Hasta que slo dejaron de ella lo
que ahora era el parque, como si se tratara de una curiosidad arqueolgica.
Y para que resultara ms cvico, le trazaron caminos bien allanados por los
que pasear, lo espolvorearon de bancos de hierro forjado pintados de blanco
y lo iluminaron artificialmente. Sus rboles, de una antigedad
insospechada, eran un adorno o, como mucho, la sombra bajo la que se
cobijaban los paseantes tras el esfuerzo de su excursin.

Nunca lo haba visitado. Como tantas otras atracciones de la ciudad que,
por tenerlas tan cerca, se ignoran y desconocen. Aceler un tanto su
caminar, pues empezaba a sentir en su interior una fuerza que la empujaba a
aquel paraje misterioso. Slo poda distinguir las copas de los rboles,
opulentas de hojas que acogan la clida luz de las farolas. Quera ver
ms.

De nuevo olvidaba su reunin! Se volvi hacia la plaza y observ
atentamente. La gente iba pasando de un lado a otro. Un grupo de nios, dos
seoras mayores, una pareja con su hija. Le vinieron a la memoria sus
padres, la vida que haba llevado con ellos. Eran personas normales,
trabajadoras. Se llevaban ms o menos bien, alguna que otra discusin de
vez en cuando, sobre todo cuando no se ponan de acuerdo sobre qu canal de
televisin ver o si se llevaban a la abuela de vacaciones. Al menos un fin
de semana al mes salan de la ciudad con coche para ir a buscar setas o
esprragos silvestres, a pescar, a casa de algn familiar que viva lejos.
Ella era hija nica, pero, a pesar de lo que suelen decir de los hijos sin
hermanos, no era el centro de la casa. Saba que sus padres la queran como
hija, y ella los quera como padres, pero nunca su relacin haba
evolucionado ms all de lo puramente familiar. Llevaba los estudios ms o
menos bien, lo justo para ir pasando de curso y para que no le echaran la
bronca. En resumen, su vida era tan ordinaria como la de cualquier otro.
Sin penas ni glorias. No obstante, a pesar de que era consciente de que no
se poda quejar y de que no careca de nada de lo esencial, llenaba diarios
enteros con pensamientos inquietantes, deseos frustrados, sentimientos de
insatisfaccin e infinitas dudas sobre cualquier asunto. Y a pesar de que
siempre trataba de analizar su situacin framente, como un cientfico que
desglosa un ente en componentes, los estudia, los sopesa y obtiene un
resultado satisfactorio, haba un factor negativo que no acababa de
reconocer. Saba que exista, pero no de qu trataba. Y, como el
cientfico, si no saba cul era la enfermedad, no poda aplicar la cura.
Cuntas veces haba pensado en irse de casa! Se senta perdida en su
propio hogar, estaba casi convencida de que si se fuera a recorrer el mundo
por sus propios medios terminara por encontrarse a s misma. Pero la
excitante idea a la vez le causaba temor. Temor a lo desconocido, a ser
demasiado dbil, a encontrarse en situaciones desagradables, a no saberlas
afrontar. Si tomaba la decisin podan suceder dos cosas: triunfar o
fracasar. Si fracasaba, quizs no sera capaz de superarlo.

Olvidndose de asegurarse si ya haba llegado alguno de sus amigos, dirigi
la mirada al parque. Sinti un alivio que disip su desesperanza. Recuper
la marcha, observando atentamente cmo se acercaban y agrandaban los
rboles detrs de los muros enrejados. Se imaginaba que el parque era un
bosque donde las luces eran farolillos colgados por alguna especie de
duendes que celebraban una fiesta en comunidad. Incluso le pareca or la
msica. El parque se vea tan ajeno al resto de la ciudad... Era como si
hubieran colocado all un oasis, un mito antiguo de la naturaleza pura y
benvola. Cuanto ms se aproximaba a l, ms se intensificaba su deseo de
entrar. La paz interior que siempre haba aorado empezaba a florecer en su
espritu.

Son un claxon, como un despertador: la cita! Con reticencia volvi de
nuevo la cabeza. Un par de amigos y su novio se haban reunido ya en la
plaza y estaban charlando. Deba ir para all, pero no le apeteca. Le
interrumpira su esplndida vivencia. Pero no poda dejarlos plantados. Y
menos a su novio. No quera que se preocupara, ni tampoco defraudarlo.
Aunque tampoco estaba muy segura de que su falta de asistencia lo
perturbara demasiado. An tenan que llegar tres chicas ms. Quizs podra
esperar a que se completara el grupo y, mientras tanto, seguir disfrutando
de ese sentimiento inslito. Se qued absorta mirando desde la lejana a
sus compaeros de infancia.

Al poco se unieron a ellos las que ya se estaban retrasando. "Dnde estar
Lara?", pareca preguntar una de ellas. Claro, todos estaban acostumbrados
a su puntualidad. Estaba indecisa. Haba llegado la hora de retomar la vida
de la que con gusto se estaba olvidando. Tena que esforzarse! Dio un
primer paso, pesado, como si arrastrara una carga. Luego un segundo. Un
tercero. Se notaba la vista nublada y se restreg los ojos. Su novio la vio
y la salud levantando el brazo. "Eeehhh!", oy. Y la sobresalt una
visin horrible: los rostros de sus amigos empezaban a languidecerse, su
carne se volva blanda y se alargaba hacia abajo produciendo dobleces en la
piel que se superponan unas a otras, con un color grisceo enfermizo. Al
mover los msculos de la cara, stos decaan macilentamente como si fueran
bolsas de chicle espeso llenas de agua. La mano de su novio, an en el
aire, se estiraba de tal forma que los dedos se prolongaban cancerosamente
de suerte que era imposible sostenerlos y se precipitaban vertiginosamente
al suelo. Ahora todos le hacan gestos deformados indicndole que se
reuniera con ellos. Sus voces distorsionadas heran sus odos como agujas
rabiosas. Pero qu estaba sucediendo?! Sus horripilados ojos reflejaban
en el cristal de sus lgrimas incipientes unos cuerpos que se derretan
como la cera de una vela emitiendo un hedor visible que pesadamente iba
infectando el aire de alrededor. "Dios mo, scame de aqu!!".

A su espalda empezaba a soplar una agradable brisa nocturna, extraamente
clida para ser invierno. Los rboles del cercano parque la respiraban con
gratitud y sus hojas titilaban acompasadas produciendo un murmullo que, a
pesar del estruendo, era capaz de or. Retrocedi hacia el parque, pues
probablemente sera el lugar ms seguro. Sus pupilas seguan fijas en sus
amigos. Por qu de repente sufran esa degradacin tan espantosa? Tena
miedo de que fuera algo contagioso, deba evitarlos a toda costa. Qu
terrible epidemia los devoraba?

Las hojas le seguan murmurando misteriosos sonidos al odo. Fue entonces
cuando se dio cuenta. Esa degradacin no era repentina: era el resultado de
un proceso que haba durado miles de aos. Y no slo afectaba a sus amigos.
Toda la humanidad la sufra. Y ella tambin. En algn momento de la
evolucin, el ser humano se fue apartando de su verdadero hogar y desviando
de la rbita de la naturaleza, siempre guiada por la lgica y el orden
universales. No slo se limit a abandonarla, sino que se propuso dominarla
e incluso aniquilarla si era preciso. Con cada nueva generacin se produca
un nuevo matricidio. Pero no haban considerado estos seres un hecho
esencial: que su madre formaba parte de ellos y que, cada vez que le
asestaban una pualada, se estaban apualando a s mismos. As fue como,
ignorantes del mal que estaban causando, fueron acumulando heridas que no
se curaban y, por ende, se infectaban. Sus clulas enfermas transmitan su
estado a los descendientes, de modo que stos, aunque en algunos casos
fueran inocentes, heredaban y seguan desarrollando la enfermedad. La
ltima etapa del proceso, la tena ante sus ojos.

Esta constatacin le revel una nueva verdad sobre s misma. La
perturbacin de su alma, antes inexplicable, no era ms que un sntoma de
la degradacin humana. El vaco que no la dejaba vivir tranquila, lo
comparta con todos sus congneres. Y provena del exterminio de la parte
ms esencial de su ser. Ahora, por fin, saba que ese vaco era una
herencia ineludible de todos sus antecesores. Que ningn viaje, por ms
largo que fuera, le permitira encontrarse a s misma. Descubri que las
soluciones no estaban por ah fuera, esparcidas por el mundo, esperando a
ser recogidas, sino que las tena tan cerca que ni las haba percibido.

Ahora soplaba el viento con mayor intensidad. Las hojas se agitaban
vigorosamente y parecan decirle: "T, que eres capaz de escucharnos, an
ests a tiempo de volver a tu origen. Deslgate de la maldicin humana". Se
gir sobresaltada mirando hacia el parque. "Puedes salvarte. Puedes
salvarte".

Un aire suave y clido la rodeaba continuamente invitndola a seguir el
consejo de las hojas. Sus amigos gesticulaban, "ven, Lara, estamos aqu",
con un cuerpo tan deshecho y deforme que resultaban irreconocibles. Se le
saltaban las lgrimas, ya no de horror, sino de pena, la pena de saber que
no servira absolutamente de nada reunirse con ellos, que no tendran cura
ni alivio en su vida. Tampoco volvera a ver a sus padres. Ni sabra qu es
tener un hijo. Ni se comprara una casita en la montaa cuando fuera mayor.
Le entristeca abandonar su vida actual y futura, pero era consciente de la
inutilidad de su presencia.

Se dej acompaar por el tierno airecillo hacia el parque. Una emocin
inexplicable regocijaba su espritu. Al traspasar la verja del parque
dedic un ltimo pensamiento a todo lo que hasta entonces haba formado
parte de su vida. Los vestigios del bosque le daban la bienvenida y la
felicitaban por su decisin. Se le agrandaba tanto el alma que ms no le
caba. Se aproxim a uno de los rboles, imponente y vetusto. Se sent
sobre la tierra, de cara al tronco, lo rode cariosamente con sus brazos y
apoy su mejilla en l. Cerr los prpados. Escuchaba el son armonioso y
festivo del bosque. Su respiracin se volva progresivamente ms pausada y
silenciosa. Desde el pie del rbol elegido se extendi sobre ella un manto
de hiedra que la arropaba.

* * *

-A ver... Est fra... Creo que est muerta! -dijo el joven tocndole la
mano.

-Menuda lata! Tendremos que llamar a la polica -resolvi con fastidio el
veterano-. Si es que llevo aos dicindolo: este parque est maldito.
Espero que la multinacional consiga comprar este terreno y acabe ya con l
y planten un edificio tan grande que no pueda crecer ni una asquerosa
hierba. Me da igual si me quedo sin trabajo. As me coger la jubilacin
anticipada.

** Vanessa Ordovs Garca
   ordovas@av-traducciones.com
   Traductora y escritora espaola (Vilanova i la Geltr, 1975). Licenciada
   en traduccin e interpretacin. http://www.av-traducciones.com.



=== Efmeras musas (extractos)      Fernando Sarabia ======================

*** Soneto

Cmo es que sangre haces llover, silente,
cuando cualquiera de dos pies que tienes
percutes con el piso o si tus sienes
coronas de afliccin?, cmo consiente

el cielo as dejar su azul tranquilo
por rojo apasionado ser y, ciego,
lanzarse de su gloria y gran sosiego
cayendo hasta lo bajo sin sigilo,

de lquido carmn regando tierras,
haciendo germinar as rosales
aun de pramos, aun de helados mares?

Pues qu aciaga virtud en pecho encierras
que logras, cual las mas, celestiales
vehemencias estallar tan singulares?



*** Soneto

Corazn, si sobre ti yo mandase,
si obediencia a mi gritar concedieses,
en pedazos ya te enviara y con creces
a quien menos imaginas que amase!

De los campos de Universo indomable
potro, el ms, de las cabezas quebranto;
al prudente eres sirena en gran canto
que le arruina la faz ms razonable.

Ni con otra ni tan solo, hacia dama
de virtudes que trat quise darte;
mas misma la razn dijo, que flama,

la de amor, ha de erguirse desde el alma
con gran gozo, a pesar que del suyo arte
lamentarse pueda al errar sin calma.



*** Musa vana

No he de otorgar a tu rostro mirada,
vana mujer que a imitar te dedicas
de Horus el ojo si ftil salpicas
prpados puros con polvos viciada!

No has de explicar que al igual simboliza
de luz su lucha que expulsa tinieblas;
no, pues tu cara de mscaras pueblas,
frgil verdad de doblez se matiza.

Lluvias celestes, lavad corrupciones,
turbios excesos de rostros quitad,
faces dejad en discreta postura,

que las ms de ellas, aun sin perversiones,
cubren con velo la luz de verdad
que ms poseen, su mirar sin pintura!



*** Musa sensual

Inquietante venus, casi intimidas
mi visin con descaro de belleza!
Ya alejada un caudal de la pureza,
con tocar ganas todo, reina Midas!

Magistral estatua de carne eriges,
pedestal incluso posees de sombra
que a tus pies se postra en servil alfombra,
ya si andas, ya si quieta estar eliges.

Maestra, pulamos de aqueste mundo
vulgares representaciones todas
a imagen de nvea la onda que grita

bajo tu talle con brillo fecundo,
sinuoso par de serpientes en bodas,
pecadoras, mas de carne bendita!



*** Soneto alejandrino por Alejandra

Seorita, con alto esmero Naturaleza
ha tejido en su piel el alba, y en par diamantes
brunos bajo sus cejas, y en su envs, consonantes,
ha forjado lunas dos con divina destreza.

Suele usted en plaustro andar argnteo la ciudad,
pero hermosa ms figura si de a pie camina,
pues as admirarle puedo si a llegar atina
con viento de coros mil, curiosa tempestad...

-Quise alejandrino para Alejandra un soneto,
versos catorce por resumirle en alabanza,
muy breve espacio, de gesto avaro antes que escueto.

Seis ms noventa y ciento slabas en balanza
son de pesar trivial por moza tan adornada
con tal primor, tan nimia cosa que peor es nada-.

** Fernando Sarabia
   relaxed79@hotmail.com
   Escritor y arquitecto mexicano (Papantla, Veracruz, 1979). Artculos
   suyos han sido publicados en un peridico universitario.



=== Cuentos      Hernn Ferreyra ==========================================

*** El soldado

Cuando se vio all, en el frente, dispuesto a morir por algo que no saba
bien qu era, pero que tena olor a libertad o a deber o a bandera, sinti
nuseas. Vomit largo rato con sangre. Escupi todo lo que pudo de lo que
qued de mugre en su garganta y se recost; vaca la cantimplora del agua
que su cuerpo precisaba; llena el alma de la rebelda que su juventud
exiga; libre la frente del casco que rehusaba. Se ira sin cavilar: esa
guerra no era suya. Pero estaba en medio de ella y estaba en un pas del
que apenas saba pronunciar el nombre. Corri hasta la trinchera, y se
arroj al suelo. Las balas silbaban como rfagas en sus odos. El rostro
plido de su compaero lo atemoriz. Barro, sangre y sudor cubran su piel,
sus pmulos afilados, su alargada cara de nio. Aun as estaba plido. Sus
ojos eran grises o de un azul extinto y lloraba. No se vean lgrimas (ya
no le quedaban), pero lloraba. Al mismo tiempo, sonrea maliciosamente
mientras disparaba furioso. Al ver esa pattica imagen, el joven soldado
decidi escapar de una vez. No soportara un segundo ms esa macabra
muestra de humanidad. Pero no tena adnde ir y no tena salida. Se
levant, mir resignado su casco y, antes de alcanzar a ponrselo, una bala
de fusil le parti en dos la mirada. Justo entre los ojos un agujero
profundo comenz a manar sangre. El otro lo mir mientras secaba sus ojos
llorosos, pues por un momento lament su muerte. Segundos despus, levant
la vista y sigui disparando.



*** La mosca

Una fina lnea de sangre divida en dos su cara sucia. Emerga del tajo en
su cabeza, cruzaba justo al medio su frente, pasaba entre ceja y ceja,
bordeaba la nariz, se inmiscua un poco entre los labios y caa al vaco
desde la hundida barbilla. La herida tena forma de siete o de V. En un
descuido, mirando al piso donde esquivaba escombros, el hombre se dio de
lleno con una viga que asomaba en una pared de la obra.

Era albail y nada saba de medicina, de vendas o de curaciones. Era tmido
y no le gustaba llamar la atencin. Por eso estaba sentado en un banco, en
la sala de espera del hospital, sin avisar a nadie de su dolor y echando
sangre como de una canilla. Los mdicos y los enfermeros, al no ser
notificados de lo que le ocurra, no se acercaban o, si lo vean, pensaban
que otro mdico quizs ya lo haba visto y seguan su camino. l, por su
parte, supona que alguien iba a atenderlo pronto y que, si no lo hacan,
era porque su caso no era tan grave y habra otros ms importantes que
atender. Se quedaba quieto, con las manos sobre las rodillas, y la nica
demostracin de dolor que se vea en l era un leve fruncimiento de sus
prpados y alguna que otra mirada perdida.

Mientras tanto, unos centmetros ms arriba, sobre la superficie calva y
dolorida de su cabeza, caminaba una mosca. Apoyaba sigilosamente cada una
de sus seis diminutas patas, causando un hormigueo casi imperceptible
comparado con el dolor del tajo. La atraa el olor dulce y viscoso de la
sangre secndose y se arrimaba peligrosamente a la herida. Cada tanto, una
mano furiosa pero cuidadosa, intentaba repelerla. La mosca negra y fea, con
sus alitas finas, sacudida por alguna palmada suave, sobrevolaba la cabeza
con un zumbido fino como la vibracin de un hilo dental, y volva a posarse
sobre el cuero cabelludo, tranquila, como si nada hubiese ocurrido, pero
ms atenta y prevenida que antes.

De pronto, con un aleteo fugaz, en un movimiento certero de milimtrica
precisin, se zambull en el vrtice de la V y, moviendo sus patas como
cavando un pozo, fue introducindose rpidamente hasta desaparecer. Sacaba
su trompita a la superficie, cada tanto, para tomar aire hasta que, por
ltima vez, infl sus pulmoncitos y ya no volvi a salir.

l hombre sinti un cosquilleo nervioso dentro de su cabeza y le pareci
estar extraviado. Se sinti confundido y asqueado, como si el blanco de las
paredes y los delantales fueran nocivos para sus ojos, como si la pulcritud
del lugar fuera todo lo contrario a sus deseos. De a poco, una terrible
sensacin de nusea se fue apoderando de l y un grito, que son como un
graznido o un chillido lejano e irritante, sali de su boca oscurecida y
temblorosa. Se levant, pos sus manos bajo las axilas, abri sus piernas
como en una U invertida y, moviendo los codos de arriba abajo cada vez con
mayor velocidad, remont vuelo y se fue por la ventana. A nadie llam la
atencin su inesperada reaccin, ni siquiera cuando se meti en el
contenedor de residuos de la esquina.



*** Pajaritos en la cabeza

Humberto pareca un huevo alargado y flaco, con la cabeza calva siempre
lustrosa y puntiaguda, los hombritos poco ms anchos que sus orejas, todo
derechito hasta la cintura. Pareca un huevo estirado con piernas y brazos,
o una birome con capuchn en las dos puntas o una bala que matara a la
vctima y al victimario.

-Humberto es un loco lindo! -sola decirse en el barrio cuando, por
ejemplo, con tal de hacer rer un poco a los pibes, meta la cabeza en un
tarro lleno de leche que el lechero prestaba, entre risas y asombro, para
la payasada, y la sacaba toda blanca goteando feliz. Otras veces se
disfrazaba de banana, se pintaba de amarillo y se pelaba en la puerta de la
escuela y regalaba bananitas de chocolate. O se pona una bolsa marrn que
lo cubra hasta el cuello desde los pies, encenda la radio porttil y
bailaba como una lombriz contenta.

Recuerdo que fue muy triste el da en que muri, pero tambin fue muy
extrao. Lo atropell un auto mientras corra detrs de una carreta llena
de sandas. Al caer, en el impacto, se le parti la cabeza. Momentos
despus, entre picotazos y trinos, un montn de pajaritos salieron para
perderse en el cielo y, dentro de un lquido viscoso trasparente que se
emblanqueca al contacto caliente con el asfalto, se derram una bolita
perfectamente redonda y amarilla que pareca la yema de un huevo, o quizs
fuese una idea que no tuvo tiempo para nacer.



*** Seis luces

Un seis luces sobre la mesa, en la cocina. Seis generadoras del silencio
ms absoluto a su lado. Una pava con agua tibia, un mate ya fro y la
bombilla con incrustaciones doradas: nico recuerdo de tiempos mejores. A
un costado, casi al borde, una marquilla de cigarrillos negros deja ver un
filtro blanco y arrugado. En el otro extremo, la seccin laboral del diario
que hoy no est marcada.

Desde el bao se oye un sonido lquido de grifo vertiente. En la mejilla,
la espuma de jabn y la navaja que arrasa pelos negros y duros como
espinas. Por momentos, un chorro de agua enjuaga el filo. En el pequeo
espejo empaado, unos ojos oscuros escudrian el rostro plido: una cara
avejentada y tensa bajo el cabello entrecano. El sombrero sucio cuelga del
gancho en la pared.

En la habitacin, un ronquido insano. Un cuerpo tendido bajo las sbanas
blancas, grises de polvo y sudores. Un cuerpo de mujer desnuda. La luz
intrusa, entre las celosas, deja ver la austeridad de la imagen. La
pobreza iluminada sin fuerza parece ms pobreza.

l entra en la cocina. Los zapatos gastados, sigilosos, no hacen ruido. La
cara lisa siente el nico calor de la casa: la hornalla encendida que,
instantes despus, da fuego a un cigarrillo. Una nube de humo gris azulino
irrita la crnea de un ojo desprevenido, y lo irrita a l.

Con la brasa quemando sus dedos, parado a los pies de la cama, la observa
largo rato. Un brazo desnudo cae, endeble, a un costado. La mano fra roza
el suelo. Su cabello cubre la almohada. Su cabello teido, antes oscuro.
Dentro de ella su simiente. Una vida que se engendra despacio. Una vida que
es de los dos. Bajo las sbanas grises, a la altura del vientre, algo late
y l mira esttico y desalentado. No es el momento ni la situacin. Con la
vista fija en el punto exacto donde nace un corazn inoportuno, las manos
sobre las caderas, sudorosas, y los labios gruesos temblando, termina de
confirmar su decisin.

El arma aguarda en la mesa de la cocina. Las seis balas a su lado.
Introduce una por una, lentamente, en el tambor lustroso. La primera entra
rpidamente, tambin la segunda. La quinta se resbala de sus dedos
humedecidos por el miedo, generando un ruido seco y apagado al rebotar en
el piso. El vrtigo ayuda a meter el ltimo proyectil. Y el sonido metlico
de carga es el anuncio fatal de lo que ocurrir despus.

Afuera amanece. Dos farolas extinguen su luz para dar paso al sol. Adentro,
un revlver ilumina seis veces el cuarto. Los primeros cinco tiros, apagan
dos vidas dormidas. El ltimo, la de l.



*** El hombre que viva solo

Una vez, haba un hombre que viva solo y dorma en el piso. Era un hombre
al que le gustaba mucho tomar vino. No era alcohlico ni estaba loco, viva
solo y dorma en el piso.

Algunas noches, sobre el fro del mrmol, soaba con una cama caliente, con
frazadas muy gruesas o con una mujer. A veces, cuando, durante la cena,
haba bebido demasiado vino, a la cama y a la mujer las una en un mismo
cuerpo y les aada alas. La mujer-cama lo llevaba volando por el reino de
los sueos y l iba recostado en su vientre que era de goma espuma, apoyada
la cabeza en sus pechos rellenos de plumas de ganso. La mujer-cama cantaba
bajito, al odo del hombre, una cancin de cuna muy suave y l dorma
plcidamente, mientras atravesaba campos y ciudades cubierto con el
delicado y sedoso camisn frazada de la mujer. Cuando la mujer-cama decida
soltarlo para que vuelva a la vigilia y l caa velozmente, a punto de
estrellarse contra el piso, l se despertaba en un temblor y tena fro.

Casi siempre, durante unos minutos, intentaba volver a dormirse para estar
de nuevo cubierto por el calor de aquella mujer, pero nunca lo lograba.
Entonces, descorchaba un vino de los que haba dejado a su lado previendo
esta situacin y beba hasta por fin dormirse. Sola pasar que, la mayora
de las veces, no continuaba el sueo anterior y el que le tocaba en gracia
no le gustaba y deseaba volver a despertar. Aunque esto jams ocurra,
porque el peso del vino en su cabeza era mayor que la fuerza que l poda
hacer dormido.

El hombre que viva solo y dorma en el piso tena cama con frazada, pero
no se acostumbraba a dormir en ella. En varias oportunidades lo intent y
siempre, a mitad de la noche, se tiraba al piso nuevamente. En la cama no
consegua dormirse. Por la misma razn, tampoco tena una mujer. A las
pocas seoritas que invit a pasar la noche con l, las asust esta rara
actitud del hombre de irse de la cama en plena madrugada.

Una maana, el hombre que viva solo despert acompaado. No de una mujer,
no de una persona, tampoco un animal, ni un insecto o un vegetal. El hombre
despert viendo, en la punta de su nariz, una lgrima que rpidamente cay
hacia el fro mrmol. Era la primera vez que vea una lgrima, era la
primera vez que lloraba. Y no saba por qu.

La lgrima, solitaria como l, nica, se estamp en el suelo confundindose
con el blanco del mrmol. Y a no ser por el brillo diminuto, el hombre no
se hubiera percatado de que la lgrima segua existiendo, aun despus de
caer resbalando por su nariz.

La pequea y casi invisible gota convivi con l toda la maana mirndolo
desde abajo. Al hombre que viva solo y dorma en el piso le pareca
hermosa, estaba contento con ella y la nombr Lali, cariosamente. Pensaba
que Lali lo acompaara por el resto de su vida y, para no correr riesgos,
la absorbi con una esponjita de bao y la escurri dentro de un frasco de
mayonesa vaco.

Lali era feliz. Todas las noches, el hombre la retiraba de arriba de la
heladera y la llevaba consigo a recostarla junto a l y la abrazaba. En
realidad abrazaba al frasco, pero a Lali, el calor de su dueo y amigo le
llegaba al rato, cuando ya el vidrio estaba clido, y se senta contenta de
ser abrazada.

Una madrugada de invierno, el hombre haba tomado mucho y, como era de
esperarse, se qued dormido olvidndose de Lali, que esper sola y a
oscuras sobre la heladera. Pasadas las horas, muri de fro. Cuando el
hombre la encontr, supo que volva a vivir solo y, como si fuese un
milagro o como en un sueo, sus ojos tristes comenzaron a derramar cientos
de lgrimas, y cada una de ellas ms grande y ms brillante que la propia
Lali. Sin perder un segundo, el hombre acerc el frasco de mayonesa a su
nariz, por donde chorreaban las gotas, y desde la punta cayeron, fugaces,
llenndolo. Tuvo que abrir otro frasco pues las lgrimas no cesaban y luego
un tarro de azcar se llen de ellas. Colm tambin las botellas de vino
vacas y algunas ollas. Al cabo de unos minutos, con un trapo secaba el
piso, mientras que su cuerpo, que se secaba, se iba reduciendo cada vez
ms. Y ya no dio abasto ni el trapo ni los baldes y el hombre que viva
solo y dorma en el piso desapareci.

Ahora, por las noches, sobre los techos de las casas, se escucha el aleteo
suave y armnico de la mujer-cama y la respiracin tranquila del hombre que
lleva, durmiendo el sueo eterno, bajo su camisn de seda.

** Hernn Ferreyra
   h_ferreyra@hotmail.com
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1980). Reside en Mar del Plata y es
   estudiante de cine y teatro.



=== Poemas      Jssica Freudenthal Ovando ================================

*** Serpentina

      Al Sr. Serpiente

El amor es ese augurio maldito
de que cerrars la boca
ante todo lo que habas dicho.

Despus, un paraguas verde
perdido en un cine,
sealar tu camino.

La estructura del aire aparece
y una mosca de ti
es todo lo que habita el musgo.

Recuerda:

En boca cerrada no queda nada qu decir.



*** Equis

Este poema se deshace,
se desgaja en los pliegues del silencio
lentamente
intentando asirse al verbo,
a la sintaxis de tu ausencia
a un adjetivo que no existe.

Este poema se rompe:
Acaba de parir otro poema.
Se vaca de la forma
y al fondo est el pronombre.

Mi corazn se muere de la risa
cuando me ve llorar.
ste no es un poema.
Esto no es un poema.

Es un trozo incompleto del abismo,
un simulacro de fuga,
pura gimnasia cerebral,
todos los puntos suspensivos...



*** Insomnios

Circe no duerme.
Se le caen los prpados a pedazos
pero no duerme.
Entre sus piernas
guarda el Vellocino
de mbar carmes.

No duerme.
Los argonautas se esclavizan
inertes
en sus pentaas.
Circe no duerme.
Toca la piel
y la convierte en animal:
perro, len,
cerdo, serpiente, araa...
Se unge de brebajes.
Abre las piernas.
Circe Medusa.
Se quita la lengua.
Abre la mdula.
La piel de Ulises es dura,
no cede fcilmente.
Circe abre la boca,
cierra los ojos,
aprieta la vulva.
No duerme
todava.
Ulises la atraviesa.
Mata la sed.
Circe distiende sus facciones.
Duerme ya.
No est el Vellocino.
Ulises est lejos.
Slo est la muerte
circundando su lecho.
Circe duerme ya.
Jssica despierta.



*** La Sirenita

      (de la serie: Princesas Disney)

La pecera tiene rajaduras.
Gotea.
Soy la nia gotera.

Ni pies ni cola de pez.
Tampoco ciempis.

Yo soy sin mar y sin botas.

Los anzuelos flotan alrededor
junto a las luces de nen,
y los cigarrillos hmedos.

Lo he mordido. He picado.

Tengo los labios agujereados
por todos tus besos de plstico.

No puedo alcanzar la superficie
y todos los barcos han partido atormentados.

T no eres ni mitad prncipe,
ni tierra firme, ni isla desierta.

Yo soy mitad pez, ni mitad hembra.
Yo soy slo espuma
en la boca de una epilptica
convulsionndose.

** Jssica Freudenthal Ovando
   hardwaregeisha@hotmail.com
   Poeta boliviana (Madrid, Espaa, 1978). Ha publicado el poemario Azul
   (1998) y tiene inditos los poemarios Hardware y Poesa pop. Ha
   participado en revistas y encuentros literarios en Bolivia, Mxico y
   Espaa. Coordin los talleres de poesa PoesiAcida en el Distrito
   Federal. Su obra puede encontrarse en antologas y revistas de Mxico,
   Per, Espaa y Estados Unidos. Ahora dirige la revista de literatura y
   arte El Mostro (saleelmostro@hotmail.com).



=== Destino      Gabriel Rimachi Sialer ===================================

Dentro de las cosas que plane para s no figuraba en absoluto dedicarse a
la escritura. Era una cuestin de principios heredados de generacin en
generacin, desde que el to Felipe se suicid al cumplir veintiocho,
perdido entre la bohemia callejera, un amor, la poesa y demasiados papeles
nuevos. Tal vez por esto, aquellos violentos impulsos por traducir las
ideas que atormentaban su alma, lo obligaban a realizar penosos paseos en
busca de un tema sobre el cual desarrollar sus ideas. As, sin quererlo y
casi siendo su propio cmplice, olvid los cuadernos contables en el
mnibus que lo llevaba a la oficina del banco y como por obra del destino,
termin expectorado del sistema del orden, la puntualidad y la eficiencia
para engrosar la inmensa lista de hombres que vagan con sus papeles bajo el
brazo buscando alguna cosa que hacer. Quizs as, conseguan olvidar que
nacieron negados para los quehaceres mundanos.

Con el paso de las semanas y la cabeza caliente de tanto pensar, asumi que
definitivamente las cosas no iban a ser tan sencillas: sin dinero y con la
reprobacin genealgica por su descabellada decisin de dedicarse a
escribir -aunque fuera slo para espantar las ganas mismas de hacerlo-
resultaba poco alentador enfrentarse a una hoja en blanco con las ideas
revueltas por el hambre, la desazn, los cuestionamientos de su conducta y
la certeza de estar nadando contra la corriente del destino. Pero "qu es
el destino?", se preguntaba constantemente, esperando hallar una respuesta
inteligente, artificiosa y antologable que pudiera ser perennizada "como
las frases clebres que aparecan en los diarios". Necesitaba una respuesta
de artista, una frase contundente. Investig en libros de arte, observ
pinturas en todas las galeras, descubri la belleza extraa de las
rodillas de Neptuno atrapado en una roca sobre la fuente de la Plaza
Central; apreci -a fuerza de intentos continuos- la delicada comezn que
produce el aroma de las hortensias en la nariz, sintindose un artista
realizado y -mientras los transentes lo observaban con extraeza cuando l
acariciaba las hojas de algn arbusto- algo incomprendido, "last but not
least".

Consider tambin morir a los veintiocho aos habiendo publicado antes un
libro que lo inscribiera en la Historia, e hiciera de l un "maudit", dado
que su muerte sera un escndalo y su obra, un relmpago perpetuo en el
tiempo. Luego de tres cafs surgi la duda: realmente tena que morir para
ser famoso? Analiz sesudamente la cuestin y lleg a la conclusin de que
tal vez, slo tal vez, existiese la posibilidad, remota an, de continuar
escribiendo textos an ms geniales que los anteriores, superndose
constantemente y logrando limar todas las aristas de su diamantino talento
para conseguir as, despus de haber vivido muchas vidas en una sola,
alcanzar el nivel de joya literaria. Entonces, slo entonces, sentirase
satisfecho de su obra.

Pero para esto tena que llegar a viejo. Y desde ese momento desterr la
idea de morir joven y hermoso, pues ahora crea que slo era verdaderamente
digno de estima el artista a quien el Destino ha concedido el privilegio de
crear sus obras en todas las etapas de la vida humana.

Pasadas unas semanas de reflexin, se percat de la necesidad de una base
slida: Disciplina.

En un pliego de cartn dibuj un rectngulo y dividi su interior en das y
horas. Una vez logrado esto -lo hizo con tmperas y pincel- cavil la forma
de crear un horario perfecto para lograr la inspiracin, sin perder nada de
aquello ni por un segundo, pues requera de toda la vibracin interna del
impulso creador, de aquel "motus animis continuus" en que consiste, segn
Cicern, la raz de la elocuencia. Los primeros das no tuvo problemas. Se
despertaba a las cinco en punto de la maana y sala a pasear por el parque
para despejar el sueo y respirar aire puro. Luego de cuarenta minutos
volva a casa y preparaba el desayuno. Nada pesado como huevos fritos con
tocino; tal vez, s, un poco de pan integral tostado y queso con una taza
de caf negro.

Luego de seis horas frente a su ruma de papeles, revisaba concienzudamente
los textos, haciendo anotaciones y consultando diccionarios de sinnimos y
antnimos, hasta encontrar la palabra perfecta, la musicalidad de la
oracin. Convencido de que la obra iba por buen camino, decidi prescindir
de los paseos matutinos, pues la humedad poda, con el tiempo, causarle
algn tipo de reuma o artritis que le deformara -estticamente- la vida.
Luego cambi el desayuno diettico por un desayuno normal y, ms tarde, se
le dio por almorzar de madrugada, cenar a medioda y volver a almorzar en
las noches.

Mientras tanto, el mundo exterior cambiaba, las flores crecan y moran, la
lluvia llegaba y se iba; el sol, como ha hecho desde el principio de los
tiempos, sala y se ocultaba. El verano lleg cuatro veces y al llegar el
quinto invierno -con la barba espesa, el cabello crecido y los nervios
alterados por las exigencias de tamaa creacin- decidi ponerle fin a su
obra con una frase maestra. Luego vino el problema del ttulo, mas,
embebido como estaba de tantos datos reflexivos y analticos, opt por
llamarla La humanidad y un da, pues eso era su obra, el resumen novelado
del conocimiento humano, puesto al servicio de su especie.

Cuando hubo puesto el punto final, acarici el grosor de las tres mil
setecientas veinticinco pginas escritas, con una devocin tan grande por
ver finalmente vencido al demonio de la creacin, que las lgrimas surcaron
lentamente sus mejillas para luego estallar en carcajadas que solo se
apagaron para dejaron exhausto y profundamente dormido sobre la mesa.

Una semana despus sali a la calle en busca de una editorial, convencido
de que la monumental obra que llevaba bajo el brazo revolucionara el
concepto filosfico del arte en el mundo, pues su contenido no estaba
destinado a crticos ni a lectores promedio, sino a la "humanidad". Su obra
pasara a formar parte de los cimientos culturales sobre los cuales
descansaba el saber humano, la civilizacin entera le rendira culto y l
contara la historia del oficinista que sinti el llamado del arte y del
destino para abrazar la literatura como nico y verdadero medio de
expresin del pensamiento. Contara tambin cmo abandon todo en favor de
la especie humana, luchando como un titn contra el desgano inicial de
escribir, vencindolo con cada palabra escrita sobre el papel y coronndose
como creador del infinito al ponerle punto final a su Obra; enaltecindose
aun ms al saber que haba sido capaz de vencer las tentaciones mundanas y
carnales, sufriendo como un santo prisionero de la creacin suprema,
cuestionando a cada momento incluso su propia existencia, su razn de ser;
alcanzando el clmax de la creacin al perderse entre el tiempo y la
abstraccin del espacio, siendo uno con la palabra, formando parte del
verbo, siendo Dios en su universo. Porque, finalmente qu era escribir?
Pues un constante tejer y destejer de vagas sombras sin ms sentido que la
belleza.

Camin sin rumbo luego de ser rechazado treinta y tres veces en la misma
cantidad de editoriales. Cuando ya asomaba el sentimiento de la derrota,
una lo acept y le pidieron cortsmente que volviera en quince das para
ver los resultados.

Mientras se cumpla el plazo se dedic a preparar el discurso que dara en
la presentacin. Estaba seguro que asistira el Presidente de la Repblica
o, tal vez, alguna autoridad eclesistica que, junto a la plyade
filosfica del mundo, se asombrase ante las profundas reflexiones lgicas y
analticas desplegadas durante tantas estaciones de aislamiento y
concentracin. Se imagin rodeado de jvenes vidos de or su voz; de
sabios que le consultaban sobre algn problema irresoluto; de cientficos
que le pedan en ruegos resolver el enigma de las pirmides; de astrnomos
que lo llevaban tomado delicadamente del brazo hacia algn lugar descampado
donde poder interpretar los misterios del cosmos infinito. Se imaginaba
rodeado de mujeres desnudas y lascivas que le suplicaban ser posedas por
su ser sobrenatural; siendo invitado por reyes y reinas; nombrado caballero
o noble en ceremonias ancestrales y secretas; elevado a la categora de
profeta en un mundo donde los libros de autoayuda son best-sellers; incluso
pens en cambiar de nombre y baraj la posibilidad de llamarse en griego,
para que su busto -esculpido por el ms importante artista del planeta y
escogido por l- descansara entre Platn y Aristteles.

Lleg el da tan esperado y march con taquicardias rumbo a la editorial.
Una seorita lo atendi amablemente y le pidi que pasara a la oficina
principal, donde una docena de personas murmuraban sobre el contenido de su
monumental obra.

Luego de seis horas y media de discusin le convencieron de que el
corrector de estilo le haba cercenado mil cuatrocientas quince pginas
porque eran completamente innecesarias, a lo que l, viendo desvanecerse
lentamente su almuerzo con Estefana de Mnaco, acept a regaadientes para
no perder la oportunidad de ver su obra realizada, impresa y distribuida,
en todas las libreras del mundo. Le dijeron que la presentacin sera en
seis semanas ms y, pasados unos das, tendra que asistir a una serie de
entrevistas en la radio, la televisin, los peridicos y el Internet. Esto
ltimo fue lo que le anim -secretamente- a perseverar en la idea de
publicar: poco a poco sera conocido, los almuerzos y las ceremonias
vendran despus. Nadie se hace famoso de la noche a la maana y su fama
perdura, pensaba. Es parte de un proceso de aprendizaje, como la escritura;
de sembrar para cosechar; de crecer para madurar. El libro sali publicado
nueve meses ms tarde, mientras la campaa publicitaria se desplegaba como
una telaraa por los medios.

Durante los meses siguientes, su madre -en estricto secreto- gast hasta el
ltimo centavo del dinero obtenido con la venta de muebles y propiedades
por ver a su hijo feliz, pagando el ntegro de la edicin y pasendose por
cuanta librera existiese, comprando y comprando libros; convenciendo a
hermanos, parientes y amigos para que invirtieran en una empresa tan
insensata como humanitaria, por realizar el sueo del que abandon la
cordura por dedicarse a escritor.

Totalmente ajeno a esto, l paseaba por las libreras con el mentn en
alto, preguntando si vendan La humanidad y un da. Al ser positiva la
respuesta, sonrea satisfecho y deca: "yo soy el autor". A lo que la
dependienta sonrea complaciente y comentaba: "mucho gusto, seor", y
continuaba trabajando. Nada de preguntas metafsicas, ni insinuaciones
sexuales, ni coqueteos descarados. Nada. l murmuraba algo ininteligible y
se apartaba del mostrador compadecindose de aquella pobre bruta que no era
capaz de comprender tanto genio. En la editorial le haban obsequiado
cierta cantidad de libros para que los regalara entre sus amistades o a
quien quisiera, pero descansaban sobre su repisa esperando ser escogidos
por alguna persona notable que entendiera su significado.

Y la barba le creci aun ms. La familia entera acumulaba miles y miles de
ejemplares abandonados en el desvn, los garajes y otras habitaciones, y
ante la demanda ficticia de su obra, la editorial vendi los derechos a
otra empresa mucho ms grande, incluida la traduccin a veintitrs idiomas
pagada por su madre. Entonces l sinti que el momento haba llegado. La
tan esperada hora de reyes y sabios, de coronaciones y entrega de medallas,
se hallaba a la vuelta de la esquina.

Hace dieciocho aos de eso. Hoy lo vi de nuevo leyendo el cartel del cine
club. Su barba es impresionante y an pasea bajo el brazo su primer
ejemplar impreso. Descolorida la cartula y doblada hacia fuera la solapa
donde con mucho esfuerzo se distingue su fotografa en blanco y negro,
todava espera a que alguien lo reconozca en la calle o que, al menos, le
pasen la voz.

** Gabriel Rimachi Sialer
   gabrielrs@hotmail.com
   Arquelogo y escritor peruano (Lima, 1974). Obtuvo el primer lugar en el
   Concurso de Poesa de la Alianza Francesa de Lima (1999). Ha publicado
   los libros de cuentos Despertares nocturnos, cuentos incompletos (2000),
   Canto en el infierno (2001), El cazador de dinosaurios y El color del
   camalen (2004). Actualmente se dedica a la investigacin arqueolgica
   en el sur de Lima y a dictar talleres de creacin literaria; es
   organizador de la I y II Cuentatn de Lima y ha participado en eventos
   culturales a nivel nacional. Sus cuentos han aparecido en revistas y
   suplementos de Per, Bolivia, Argentina y Panam.



=== Poemas      Nidesca Surez ============================================

*** Designio

Quin eres?
Espritu de los mares?
La raz de los poderes del agua?
Pensamiento marino?
Tez salada?

Quin eres?
Oleaje que me arrebata las madrugadas?
Caballito de mar que escupe fuego
y lame el llanto lechoso
de mis pezones?

Esta isla no basta para adivinarte

Tendr que reinventar tus cenizas
en el foso mortal de los volcanes

Cuando exhausto yazcas
al pie de mi noche
me hundir en tu nuca

Entonces dirs que me posees



*** Adn y Eva perdidos en Manhattan

Los vi una maana en Central Park
con el extravo hecho polvo en las facciones
y el miedo del origen perpetuado en su andanza

Era invierno

Las negras vestimentas descubran sus cuerpos
desnudos todava
lastimeros y hermosos
golpeando las pupilas de los transentes
que atiborrados de prdida rozaban lo prohibido

Luchaban contra algo ms que el viento

El miedo atrajo a una jaura de perros
seguramente enviados de Cerbero
La presa era fcil
indefensa
                  bastaba un bocado
                  bastaba un zarpazo

La presa rezumaba abandono
Pero el hambre de las bestias
se ahog en la miseria y el desamparo
latentes bajo de la carne nia
Se alejaron
No gustaban de bocados malditos

Quise hablarles
pero un gesto suplicante me detuvo

Enlazados en una misma sangre
                 y una misma condena
viajaban cuerpo a cuerpo
sin percatarse del barullo de las horas
ni de los rascacielos

Ajenos a su danza peregrina
desconocan el tiempo

Preguntaron una direccin a los turistas
Era intil
nadie comprenda esa lengua
cuyos matices traspasaban los confines

Una mordida los haba sepultado
pero ellos se empeaban en mostrarse

La brisa revolvi las hojas secas
arrebatando a los inmortales su sombra
Fue entonces cuando sus huesos comenzaron a saberlo:
haban sido expulsados

Sent estremecerse Manhattan
junto a dos pares de ojos
que an no haban conocido el llanto

Ms tarde
ese mismo da de invierno
apresurado el paso
en la esclavitud del caos
los encontr agazapados
junto a una manzana podrida en el camino



*** Inquisicin

Susrrame perversidades al odo
djalas brotar de tu garganta
deslizarse sobre tu lengua crata
escapar por la espiral
de tus labios encendidos

Avintame pasajes oscuros
de brujas medievales
djame arder

la hoguera me lamer con sus llamas

no me rescates
no seas el caballero de mis sueos
no desperdicies tu saliva en las brasas

Soy tu peor pesadilla
s t la ma



*** Edn

Otro da de compartir con nadie
la manzana de tus labios vedados
Otro da en que no aventuro
la mordida indiscreta

Junto al rbol de la vida
aguardas mis pisadas
el gesto definitivo
una mano temerosa de ti
de tu pose divina
de la carne de tu pecho desnudo

La serpiente de mirada atenta
huye desconsolada
al sentir que ante ti me arrodillo
sin vergenza del da
para ofrecerme a tu abrazo

A tu aliento mortal
voy sin retorno



*** No respondas

Y si el miedo me lleva nuevamente
a un abrazo marchito por la espera?

Y si el furor de tus ganas
me hace abrirme
ofrecerme
sin siquiera darte tiempo
a que articules o mueras?

Y si me robo tu semen
para hundirlo en mi goce
en mi fluido clido
pero mortal y pagano
cual lava enceguecida?

Y si te brindo mi boca
all donde el deseo
logra partirte en dos?

Y si me toco
para que t me veas
mientras mis manos buscan
rastreras el camino?
Y si murmuro estoy lista
y t te ahogas?

Dime
qu lameras
si reviento
prendida a tus caderas

Qu haras si te consumo
en la sed de mi entrega

** Nidesca Surez
   nidesca@yahoo.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1971). Licenciada en letras por la
   Universidad Central de Venezuela (1999). Trabajo actualmente como
   promotora de lectura. Ha publicado la novela El huevo del mundo
   (Nostrum, Madrid, 2003), ganadora del Premio de Narrativa "Francisco
   Garca Pavn", convocado por el Ayuntamiento de Tomelloso, Castilla-La
   Mancha (Espaa).



=== Tres textos      Hebe Leopardi ========================================

*** Ausencia con flores de apamates

Las hojas de los apamates de mayo extraan, amor, los lagos de tu mirada.
Una luna susurrante siente que su cada derrumbar ms de una soledad, pero
el ingenio de Babel escapar de su holocausto.

La gente se acerca, pero nosotros estamos lejos, lejos, cual rosa sin
ptalos, y esa lnea de melancola colorea los vientos que viajan al sur, y
llena los mares de flores perdidas, sin dueo. Dime, amor, acaso soy yo
quien se ha perdido? acaso es que te has disuelto en la bruma marina y te
has confundido con la savia de las algas?

Tu ausencia es mi presencia y las lucirnagas son las hadas secretas que
nos hacen compaa, que iluminan la humedad tibia del vapor de sueos que
nos rodea.

Han floreado los apamates de mayo. Sus flores alfombran el pavimento y
gritan en silencio su dolor; acaso sus semillas volarn tan lejos, como
para que traspasen el mar?

Las mariposas amarillas las besan, las consuelan, pero del beso llega la
muerte, y las mariposas vuelan en otra dimensin, incolora, inmensa,
inmvil.

Y nosotros, amor, te has fijado que no somos ms que los restos de una
flor que acaba de caer?

Ptalos repetidos, separados por una rfaga de viento feroz, arrastrados
por las hormigas que deben vivir. Te das cuenta, amor, de que slo somos
una partcula de sal en la marea?, un trozo de nada en el silencio.

Dime, amor, cmo se cura el cristal hecho aicos en el piso?

Acaso, bastara para revivir el aire que se escapa en el gorjear de un
ave?

El silencio no desea hablar ms, no quiere decirme dnde ests, o dnde
estoy yo.

Los pjaros vuelan hoy a su guarida: el eterno secreto de su poder sobre el
vaco. Los peces se ocultan tras la arena del mar insondable, y los
apamates melanclicos lloran la cada de sus amantes.

Ausencia, acaso eres t la presencia ms verdadera?



*** Cristales de luz

Espiras bullentes alrededor de tu sexo. Aves del paraso que suean con tu
cara y las rosas de tus mejillas, que se marchitan en la plenitud de su
brillo. Unas piedras misteriosas relumbran discretamente en torno a las
cuencas vacas en las que deberan estar tus ojos, y tus dientes de maz
son slo los restos que las larvas han querido dejar.

En silencio, sabes que el silencio es el murmullo de los ecos que arrullan
con sus ondas las cuerdas de tu voz? La sonrisa del animal, del perro,
relumbra de saliva y hambre, como tus apetitos y tu lengua.

Silencio! que hoy has de morir.



*** En la maana

En la maana se consumen los ltimos suspiros frente al horno, al pastel
que se quema con un olor dulzn, fatal, el aroma de lo que ya no sirve ms.

En la maana, frente al horno, perecen las ltimas gotas de esperanza, que
se funden con la textura del pastel quemado.

En la maana, el amargo de la costra quemada del pastel se confunde con la
resignacin y el oscuro presentimiento de la verdad:

          "lo que no sirve se bota"

En la maana, la sangre del alma de la mujer se funde con el caf, que
nadie ya beber.

** Hebe Leopardi
   hebelourdes@yahoo.com
   Escritora venezolana (Ciudad Bolvar, 1979). Reside en Cuman, Sucre
   (Venezuela) y cursa estudios de educacin, en mencin castellano y
   literatura, en la Universidad de Oriente. Actualmente se encuentran en
   proceso de publicacin su poemario Ecos de rosas quebradas y su libro de
   cuentos La risa de Dios.



=== Tres sonetos      Pablo Amaya =========================================

*** Quisiera

Quisiera no pensarte demasiado
y al mirar una flor no ver tu cara,
no encontrarte por ms que te buscara
quisiera ya no estar enamorado.

Quisiera respirar sin ti calmado
que el amor de otro amor mi ser colmara,
para siempre tu amor, ya lo olvidara
y poder ser feliz en otro lado.

Quisiera entre los dos mucha distancia
para no darte ms, gran importancia
hoy le pido al Creador este deseo

Quisiera continuar viviendo a gusto
solamente sin ti creo que es lo justo
un horizonte azul al fin ya veo



*** Vivencias

Hoy recuerdo tranquilo las vivencias,
que como buen mortal he recorrido
contemplando el paisaje colorido
con sus mltiples formas y tendencias.

Mas pude ser feliz con las carencias,
y como buen amigo agradecido
del hermoso momento compartido,
entre banalidades e indulgencias.

de aquel aventurero la memoria
imgenes que vagan hacia un todo,
al camino de pena y de la gloria

para dejar un rastro de algn modo,
fui grabando mi huella con euforia
sobre el frgil cristal y sobre el lodo.



*** Cmo negarme a la poesa

Cmo poder vivir sin poesa
si alimenta mi ser, es mi sustento,
y en el mundo de formas un cimiento
que me libra de la monotona.

Vigoroso corcel que en alegra
galopa por la faz del pensamiento,
igual como en el mundo pasa el viento
descubriendo la vida cada da.

Poesa es el aire que respiro
es la luz que ilumina mis visiones
y el espacio perfecto en el cual giro.

Cmo evitar plasmar mis emociones,
la musa entra en mi ser con un suspiro
poesa es el mar de mis pasiones.

** Pablo Amaya
   elcid33@hotmail.com
   Poeta venezolano (Guama, Yaracuy, 1969). Actualmente participa en los
   foros literarios AutenticaPoesa, Predicado y PoesiaPura. Tiene estudios
   de oboe en la Orquesta Juvenil de San Felipe (Yaracuy) y cursa la
   carrera de educacin en la Universidad de Carabobo.



=== Cuestiones de pertenencia      Marcelo Brignole =======================

Un domingo a la maana, una playa lejana, ancha, interminable. Haca
muchsimo fro. Un hombre caminaba en la soledad azulada del medioda con
las solapas del saco levantadas. De vez en cuando, se detena y contemplaba
el mar. Por ser un paseo rutinario, saba que el barco lejano, pero rojo,
no terminara de desaparecer hasta dentro de unas horas: l, seguramente,
ya no andara por all. Para ese entonces, estara en la ruta regresando a
su casa o tal vez tomando, en algn bar, un caf caliente. El viento le
pegaba de frente, por lo que caminaba con la cabeza gacha, eludiendo olas
impetuosas. Por eso lo vio cuando slo estaba a unos doscientos metros. Tal
vez el encontrarse con un elemento tan ajeno a los altos barrancos, a la
arena blanca y al mar, hizo que le costara entender que delante de l haba
una cromada silla de ruedas y, echado encima de ella, un hombre. Cuando
pasaba por detrs oy claramente que el lisiado deca:.

-Est fra la maana.

-S -ni siquiera detuvo su marcha para contestar, aunque lo sorprendi que
el otro le hablara.

-Ese barco es de mediana altura -insisti el paraltico.

El otro no tuvo ms remedio que detenerse.

-Encontr pique. Est con los motores parados.

-Cmo lo sabe? -pregunt.

-Hace mucho tiempo que vengo ac.

El hombre sano estaba intrigado pero incmodo. No recordaba haber tenido
trato con un paraltico aunque aquel hombre no solamente estaba
incapacitado de caminar sino que el nico miembro que poda mover era su
cabeza y su mano izquierda. Todo el resto de su cuerpo yaca en la inercia.

-Adems en un tiempo fui marinero -agreg.

-Ah...

Por primera vez el paraltico lo mir de frente. Tena los ojos marrones,
el pelo alborotado y la piel habituada al sol.

-Est apurado?

-No.

-Y por qu no se sienta un rato aqu, al lado mo? -propuso.

No saba si tena ganas de quedarse all acompaado de un paraltico. Pero
le hizo caso.

-An falta mucho para que me vengan a buscar -dijo. Haba vuelto a fijar su
mirada en el mar.

-Es raro. Muchos domingos vengo a pasear por ac y nunca lo vi -dijo el
otro por decir algo.

-Lo que pasa es que a veces me dejan arriba, en el acantilado -hablaba como
si el tema no le interesase-. En cambio yo a usted lo vi varias veces. No
viene nadie por ac en invierno.

-Y en verano tambin viene? Perdone... Tambin lo traen?

El invlido no contest, continu hablando como si estuviera recordando
tiempos lejanos.

-Cada domingo que lo vea desde all arriba pensaba en usted, cada vez
imaginaba una historia distinta de cmo es su vida. Y durante los das de
semana, a veces, tambin me acordaba de usted y me preguntaba si el domingo
vendra.

-Y qu se imagin de m?

-Un domingo pas casi delante de mo y no me vio. Haba ms viento que hoy;
entonces usted caminaba con la cabeza agachada. Yo estaba ms atrs.

El que estaba sentado en el suelo crey acordarse del da al que se
refera. Haba paseado poco tiempo porque el viento lo empujaba hacia atrs
y la arena se le meta en los ojos.

-Es usted un hombre de inmensa fortuna -afirm pero enseguida lo neg-. No,
es slo un empleado de oficina... Es soltero... Casado con tres hijos...
Viene a esta playa en busca de recuerdos.

Mientras hablaba su mano sana hurgaba en el bolsillo de campera. Sac un
paquete de cigarrillos y con un rpido movimiento se coloc uno en la boca.
Guard el atado y extrajo un encendedor. Luch contra el viento pero logr
prenderlo. Cuando iba a guardarlo, el encendedor se enred entre sus dedos
y luego de rebotar en sus piernas cay en la arena.

Mientras volva a guardrselo, despus que el otro se lo alcanzara, dijo:

-Le agradezco... A veces me sucede lo mismo y an faltan horas para que
vengan a buscarme. Muero por las ganas de fumar...

Se quedaron callados. El paraltico mirando lo que poda ver y el otro
hombre, sentado en la arena, observando cmo su pensamiento iba hacia el
mar y ya no estaba en una playa solitaria de invierno, acompaado por un
paraltico, sino en el acostumbrado apart-hotel de su memoria.

-De todas maneras, debe ser un buen ejercicio. Digo, como control mental.

-Qu cosa? -pregunt el estropeado.

-Estar ac sentado, con unas ganas terribles de fumar y el encendedor
tirado ah noms.

El invlido se ri.

-Los mritos son reconocibles cuando uno puede optar entre varias
alternativas o, por lo menos, entre una mezcla de ambas. Yo no tengo
control mental como usted dijo, sino que soy un ente mental, y nada ms que
eso. No elijo, slo pienso.

Fue tan contundente el breve discurso, que el que estaba sentado en la
arena, prefiri cambiar de tema. Sin embargo, pregunt:

-Quin lo trae hasta ac?

-Tengo cierto dinero para respaldar mi desgracia. Todo hubiese sido peor si
fuera pobre. Puedo contratar movilidad y gente. Adems tengo esposa, hijos.
Hay otros como yo que estn todo el da tirados en una cama.

-Y cul es la diferencia?

-Esta. Poder llegar aqu, ver en imgenes nuestro principal deseo: el
movimiento. O acaso usted conoce algn paisaje que sea ms cambiante que
el mar?

Despus de pensarlo, el otro argument:

-No, no conozco ninguno, por eso vengo. Lo que me parece es que puede notar
ms movimiento, si es eso lo que le interesa, sentado detrs de una ventana
que aqu.

-En cierta manera, es verdad. Pero lo cambiante, en el ejemplo que usted me
cita, est constituido por todo aquello que una vez fuimos. No es un
panorama agradable permanecer inmvil detrs de una ventana. El recuerdo no
lo es.

El hombre sano se recost en la arena sobre su codo derecho. Se senta ms
relajado desde que se haba dado cuenta de que el paraltico, tal vez
despus de haber sufrido mucho, haba encontrado un cierto sosiego en la
intelectualidad de su mala suerte y as poda sobrellevar la vida. Era un
hombre con el que se poda conversar, sabiendo que, hablase de lo que se
hablase, siempre iba a estar presente su condicin fsica.

El paraltico dijo:

-Sera terrible que a un mono de zoolgico, nacido en libertad, le abran la
puerta de la jaula y despus de cierto tiempo de vivir en la ciudad, su
paseo preferido lo constituya ir de visita al zoolgico donde estuvo
encerrado.

El hombre que hasta hace unos momentos se crea el nico ser viviente en
aquellas playas solitarias, sonri.

-Es realmente buena la comparacin -admiti.

-Ya se lo dije: soy un ente mental. Pero dejemos de hablar de m. Cunteme
sobre su vida... Qu es lo que hace? De qu trabaja?

El otro, sin dejar de sonrer, se sent y rode sus rodillas con los
brazos.

-Para qu lo quiere saber?

-Nos estamos conociendo, o no?

-S, pero pienso en usted. Si le cuento mi vida, no estara quitndole un
motivo de distraccin?

-El atractivo se rompi, al menos para m, desde que se dio la extraa
casualidad de que justo hoy pidiera que me pongan cerca de la orilla, de
que usted decidiera venir a pasear, de que no me viese antes, de que
consienta en tener esta conversacin.

No le prest atencin. Su pensamiento le estaba dando forma a una
comparacin acorde al momento que estaba viviendo.

-Si un ciego de toda la vida comienza a ver despus de los veinte aos, es
realmente sincera su felicidad? O en algn lugar de su conciencia no se
esconde el deseo de seguir en la oscuridad dado que el nuevo mundo que va
descubriendo es infinitamente ms miserable que aqul que antes daba
vueltas en el universo de su imaginacin?

Esta vez el que sonri fue el paraltico. Prendi otro cigarrillo. El
encendedor no se le cay.

-Puede ser -dio una pitada antes de seguir hablando-. Hasta en las peores
situaciones se pueden encontrar ventajas -dijo-. Los impedidos tambin las
tenemos, aunque no lo parezca. Una de esas ventajas es la lstima que
provocamos y de las cuales, en ciertas ocasiones, abusamos.

-Por ejemplo?

-Usted, me negara un favor?

-Segn cual.

-Uno muy sencillo.

-Repito: cul?.

-Que no venga ms por aqu.

-Por qu habra de hacerlo? -se haba sentado con las piernas cruzadas y
tena las manos metidas en los bolsillos de la campera-. Usted no podra
impedrmelo.

-Le voy a contar algo -el barco rojo se haba desplazado levemente hacia el
horizonte-. Ment. Este encuentro no fue casual. Generalmente pido que me
dejen arriba, en los acantilados, porque all las plantas me protegen del
viento, porque si hay algo que odio es el viento. Por eso usted nunca me
vio. Pero desde hace un par de domingos pido que me bajen hasta ac. Saba
que alguna vez me encontrara con usted. Mejor dicho: quera encontrarme
con usted.

-Por qu?

-Creo habrselo dicho. Porque no quiero que vuelva por aqu. Eso slo le
pido. Tiene usted kilmetros de playa para pasear. No lo haga por esta
zona. Era realmente el nico lugar donde no senta el terrible deseo del
movimiento, hasta que usted apareci. Y cada vez que lo veo venir es como
si me hubiesen dejado detrs de una ventana, o como si estuviera en
cualquier otro lugar, en mi casa, en un bar, pero no aqu. Me entiende?

-Creo que s.

-Ya me imaginaba que sera incapaz de negarle un pequeo favor a un pobre
paraltico como yo -dijo satisfecho.

-No me escuch bien. Dije: "creo que s". No estoy seguro de poder
complacerlo.

-Por qu no?

-Porque este lugar tambin lo crea solamente mo los domingos cuando vengo
a pasear. Hasta hoy. Ahora, vaya por donde vaya, sabr que usted est
cerca, a mis espaldas o adelante.

Los dos hombres se dieron cuenta casi al mismo tiempo de que jams
volveran a sentirse realmente solos en el mundo. Aun con esta certeza a
cuestas, el paraltico insisti:

-Realmente lo lamento. Pero si yo estuviera en su lugar, elegira entre
seguir viniendo sabiendo que este lugar ya no es totalmente suyo, o venir a
pasear, con la posibilidad de encontrarse con un paraltico al cual usted
le ha quitado uno de los pocos placeres que le quedan en la vida. Podr
soportar esto ltimo?

-No lo s -respondi. Se haba levantado y con las palmas de las manos se
sacuda la arena que le haba quedado adherida al pantaln-. Lo que s s
es que podra matarlo ahora mismo. Esa sera otra opcin.

-No lo creo -dijo el lisiado-. Habr escuchado muchas veces esa frase que
dicen los que sufren desgracias semejantes a las mas: "Ojal tuviera el
valor suficiente como para suicidarme".

El hombre sano se coloc delante del enfermo y lo observ durante un largo
rato.

-Me voy. No le prometo nada.

-Usted sabr lo que hace. Pero antes de irse, cunteme, quin es? qu
hace?

La sntesis de la vida del hombre que estaba de pie no mereca ms que unas
cuantas frases.

-Quiere usted a su mujer? -quiso saber el paraltico cuando el otro
concluy con su relato-. Y a sus hijos? Le gusta su trabajo?

-S, pero preferira no hablar de eso -estuvo a punto de estirar su mano
derecha para saludar, pero se contuvo a tiempo. Se asombr de lo complicado
que resulta despedirse afectivamente de un paraltico-. Adis.

Subi despacio el barranco que lo llev hasta la cima del acantilado.
Recobr el aliento antes de darse vuelta y mirar al hombre que haba
quedado a orillas del mar, clavado a una silla de ruedas.

No tuvo que esperar mucho tiempo. El barco rojo se mova imperceptible
cuando el paraltico se levant de la silla, y, despus de plegarla, se
alej andando por la playa en la misma direccin en que haba llegado el
hombre que ahora lo observaba desde lo alto del acantilado.

Era noche cerrada cuando los dos, en el silencio de sus hogares solitarios,
cenaron pizza y vieron los goles de la fecha por televisin.

Tres domingos ms tarde, al medioda, caa una llovizna breve pero
persistente. Un hombre caminaba por una playa cercada por un mar despoblado
de barcos rojos. Sin dejar de andar empez a recorrer con su mirada el
acantilado, hasta que divis, medio escondido detrs de una planta, a un
hombre sentado en una silla de ruedas que tambin lo miraba.

El que caminaba por la playa levant su mano derecha en seal de saludo.
Pero el otro no le respondi.

** Marcelo Brignole
   fredy39@yahoo.com
   Narrador, periodista y docente argentino (Buenos Aires, 1960). Es
   profesor para la enseanza primaria. Como periodista ha trabajado en
   diversos medios de la capital argentina, laborando actualmente en Mar
   del Plata. Ha dirigido el suplemento literario del diario Gran Mar, ya
   desaparecido.



=== Poemas      Joyce A. Pagn Nieves =====================================

*** De memoria

Me s tu cuerpo de memoria
como un mapa dulce,
colonizado por mis jadeos.
Me s tu zona oscura
tus miedos.
De memoria tus prpados cayendo.

Me s tus labios y tu boca
su carnosa mordida,
su rastro desbocado
que me marca el pensamiento.

Me s tus ojos, tu mirada,
que son dos cosas distintas.
La estela tibia que emana
del silencio cuando
me decas tantas cosas.

Me s tus manos,
tu ternura
tu distancia -la ficticia-
tus sonidos
tus olores
tu sabor a rbol y a sombra.

A estas alturas
repaso los detalles de tu espalda
mi memoria me regala la presencia
logro sentirte como siempre

Me s tu cuerpo de memoria
me s tu corazn y sus dilemas
tambin s que te entregaste
ms que nunca
y si no es as,
quiero pensarlo.



*** Thank you note

Tropiezo con tu silencio
y nuevamente
muerde mi alegra.

Despus de todo
me descubro testaruda
me asombro de mi persistencia
y me ro por no llorar.

Es hasta cmico
pasar del fuego al hielo
de una sola vez.

Me qued esperando la guagua
que nunca pas,
cambiaste de ruta
antes de que pudiera salir el sol.

Mira que he tenido que caminar y caminar
sin brjula y en tacones.

Para entender que me abandonaste
he tenido que visualizar
el eclipse,
tragarme de un sorbo el mar.
Tir al aire una moneda a cara o cruz
y era la misma por ambos lados
as que perd.

Es bien duro que me hayas dejado
de esta manera tan absoluta,
debiste enviarme al menos
un thank you note
para poder por fin
echarme a llorar...



*** Las palabras

Me duelen las palabras
que he tenido que or
taladran mi alma
asesinas de alegra.

Pero tambin me duele
lo que he querido escuchar
y nunca nadie
ha sentido decir.

Recuerdo mi mirada
de aquellos das,
en que esperaba el amor
como una gran fiesta.

Una mirada
llena de ternura,
que se fue apagando,
se mud de sonrisa.



*** Ni siquiera t

Tu recuerdo se hace dulce en la memoria.
Queda eso nada mas,
slo un recuerdo
es suficiente,
es bastante.
No me hace falta ms nada.
Ni siquiera eso,
ni siquiera t.



*** Piel sordomuda

La lluvia est llamando tu nombre
desde la nube se derrama a la madre tierra.
Lo dice en blanco despacio
como llovizna fina.
Lo grita transparente desgarrado
en su torrencial descenso.
Germina la tierra con las slabas de nube.
Desde la boca del cielo se hunde el agua
en la carne del mundo.
Amo la lluvia distante
el viento en m germina el amor.
Pero t no escuchas
la voz de los bosques,
la mirada de luna
no sientes en el alma la voz del agua
tu piel es sordomuda.

** Joyce A. Pagn Nieves
   joyce@joycepagan.com
   Escritora, pintora y abogada puertorriquea (Augsburg, Alemania). Obtuvo
   un bachillerato en psicologa en la Universidad de Puerto Rico, un juris
   doctor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico y estudios de
   postgrado de Harvard Law School. Ha impartido ctedra universitaria en
   humanidades, ciencias sociales y derecho mercantil. Fue juez del
   Tribunal General de Justicia y miembro del Comit Evaluador de los
   Aspirantes al Ejercicio de la Abogaca del Tribunal Supremo en su pas.
   Conferenciante en temas jurdicos, de motivacin y esoterismo. Trabajos
   suyos han aparecido en diversas revistas dentro y fuera de su pas. Ha
   publicado los poemarios Mudando la piel (1979), 48 poemas para 24 horas
   (1981), Comps de espera (1985), Reforestando (1997) y La mujer de la
   pecera (2000, mencin de honor del Premio del Pen Club), y los libros
   Historia de un soldado puertorriqueo (2000), Conoce a tus ngeles y
   comuncate con ellos (2001), Orando con los ngeles (2003), Rituales
   (2003) y Agenda de ngeles 2004 (2003).



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== El monte calvo, de Jairo Anbal Nio ==================================

                                                      22 de octubre de 2004

Buen da:

Mi nombre es Arnulfo de la Torre; soy mexicano y estudio en un taller de
teatro de mi ciudad.

En el taller estamos preparando el montaje de una obra llamada El monte
calvo, del escritor colombiano Jairo Anbal Nio. Nosotros contamos con un
libreto transcrito y adaptado. Estamos tratando de conseguir el libreto de
la obra completa para as adaptarnos lo ms fielmente a ella. No hemos
podido encontrarla. Seran tan amables en proporcionrnoslo si es que
cuentan con l? O, si no, podran orientarme acerca de dnde podra
conseguirlo?

De antemano, gracias.

Arnulfo de la Torre V.
rufou2@prodigy.net.mx



=== Escritores extranjeros en Colombia ====================================

                                                      25 de octubre de 2004

Estimados amigos de Letralia:

Actualmente estoy escribiendo un corto artculo para una separata de libros
que publicar pronto la revista Semana, de Colombia. El texto es sobre
escritores extranjeros que hayan visitado Colombia o que hayan escrito
sobre ella. Podran compartir conmigo la informacin que tienen o
contactarme con alguien que sepa de este tema? Yo tengo algunos datos sobre
Giovanni Papini, Francoise Sagan, Guimares Rosa, John Dos Passos, W.
Burroughs y otros.

Les estara muy, muy agradecido. Espero su respuesta y muchas gracias por
su atencin.

Andrs Felipe Solano
Editor de crnicas
Revista SoHo
asolano@soho.com.co



=== Tratando de llegar Al Arco ============================================

                                                      29 de octubre de 2004

Hola:

Mi nombre es Jaques Ferreira y soy un periodista del 24horas, de Portugal.

Me gustara hablar con alguien de Ediciones Al Arco, que public una
biografa del jugador Alberto Acosta ("El Beto: radiografa del Hombre
Gol"), que ha sido un dolo en el Sporting de Portugal. El captulo
portugus es lo que nos interesa, claro.

Me ayudara mucho, un abrazo.

Jaques Ferreira
jaques.m.ferreira@prodiario.pt



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Creo en la importancia de la tradicin, pero tambin en que no hay que
imitar a los antiguos, sino buscar lo mismo que ellos".

      Juan Gelman (20 de octubre de 2004, en entrevista a la agencia de
      noticias EFE).



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 Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 15 de noviembre de 2004
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