
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 118
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     22 de noviembre de 2004
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Virtudes deseables", Jorge Gmez Jimnez.               | Editorial
                                                         |
Letralia nominada a los premios Lo Mejor de Punto Com.   | Anuncios
                                                         | especiales
                                                         |
Exiliados. / Los destellos de Lebensohn. / Ejercitando   | Breves
la queja. / Los treinta aos de Antimitomana. /         |
Fotocopias y legalidad.                                  |
                                                         |
Javier Alvarado gana premio Neruda de poesa. / Muere el | Noticias
diseador y escritor David Consuegra. / Ms de mil       |
autores participaron en el I Concurso Cruel de Relatos.  |
/ Todo un xito la Feria de Santiago. / Expertos         |
evaluarn el estado del cataln. / Cristina              |
Snchez-Andrade, ganadora del Premio Sor Juana 2004. /   |
Un letraliano entre los finalistas del premio Plaza      |
Mayor. / Inician publicacin de las Obras completas de   |
Ortega y Gasset. / Finalmente Wal-Mart pudo abrir su     |
tienda en Teotihuacn. / Se inicia la Feria del Libro de |
Oaxaca. / Vargas Llosa convierte la presentacin de su   |
ensayo en clase magistral. / Una Biblia manuscrita por   |
miles de portugueses ir a la Biblioteca de Alejandra.  |
/ Miami celebr su fiesta editorial. / Premios franceses |
a un escritor joven y a una escritora fallecida. / En    |
catorce horas fue leda Cien aos de soledad. / Juan     |
Villoro gana premio Herralde de Novela. / Presentan      |
nuevo diccionario de lunfardo. / El Cervantes inaugura   |
en So Paulo la Biblioteca Francisco Umbral. / Jos Luis |
Meja presenta el poemario Slo sonetos solos. / Lusa   |
Castro gana el Torrente Ballester con Una patada en el   |
culo. / Fallece a los 89 aos el escritor Xavier Casp. / |
Diccionario fraseolgico es presentado en Espaa. /      |
Bolivia tendr su ley del libro despus de veinte aos.  |
/ Santiago inicia construccin del Centro Cultural       |
Palacio de La Moneda. / Espaa entreg sus premios       |
nacionales de traduccin e historia. / Todo un xito la  |
I Feria del Libro de Chacao. / Entregan premio           |
Nezahualcyotl a la poeta Natalia Toledo Paz. / Realizan |
en Mxico 24 Feria Internacional del Libro Infantil y   |
Juvenil. / Lanzan plan para impulsar el cine venezolano. |
/ Expertos internacionales hablaron sobre Neruda. /      |
Realizan en Salamanca congreso de bibliotecas pblicas.  |
/ Cartas de Mara Zambrano y Reyna Rivas en libro de     |
Monte vila. / Rosario fue la sede de nuestra lengua. /  |
Falleci el escritor colombiano Manuel Zapata Olivella.  |
/ Nios de Gran Canaria conocern dramaturgia de Aquiles |
Nazoa. / Todo listo en Guadalajara. / Escritores         |
discutirn en Cali en torno a derechos humanos. /        |
Realizarn en diciembre un encuentro sobre Dulce Mara   |
Loynaz. / Prncipes de Asturias presidirn entrega del   |
premio Lorca.                                            |
                                                         |
La cultura catalana a la Fira                            | Literatura
http://www.llull.com/llull/estatic/                      | en Internet
fil/cat/00principals/prehome.htm                         |
                                                         |
"Sir Peter Blake: la gran 'Estrella de los Mares del     | Artculos y
Sur'", J. P. Leroy. / "Un premio en las estrellas",      | reportajes
Dixon Moya. / "Robert Walser o Los manotazos del         |
instante", Vanesa Guerra. / "Lenguas relegadas", Vctor  |
Corcoba Herrero. / "Edgar Lee Masters: el revoltoso de   |
la villa", Jos Ignacio Silva Anguita.                   |
                                                         |
"La involuntaria construccin del mito. De la razn a la | Sala de Ensayo
'locura', del individuo al colectivo. El espacio         |
delirante? en los mltiples discursos de Antnio        |
Conselheiro", Marcela Caetano.                           |
                                                         |
Breves y crueles. Cuentos ganadores del I Concurso Cruel | Anexos
de Relato Breve de Escueladeescritores.com               |
                                                         |
"El diario de Ludy D." (extractos), Roxana Crislogo. /  | Letras
"Los mismos perros de presa", Mara Celina Nez. /      |
Poemas de Winston Morales Chavarro. / "Los domingos",    |
Carmelo Basabe. / "Oficio de espejo", Sary Oliva         |
Herrera. / "Ingeniera sentimental", Marco Vinicio       |
Padilla Arceo. / Poemas de Maribel R. Ortiz. / Dos       |
relatos de Leonardo Aguirre. / Poemas de Juan Manuel     |
Daz Pas. / "La vita  bella", Ins Butrn Parra. / "Qu |
fue del amor", Rodrigo Jara Reyes. / Tres relatos de     |
Cecilia Lartigue. / Poemas de Yadi Mara Henao. / Dos    |
cuentos de A. Morales Cruz. / "Poemas rudimentarios"     |
(extractos), Arianna Castaeda. / "Profunda garganta",   |
Juan lvarez.                                            |
                                                         |
Jos Ortega y Gasset.                                    | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
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=== Editorial      Virtudes deseables =====================================

Hace poco termin en Rosario el III Congreso Internacional de la Lengua
Espaola (Cile), donde se dieron cita quienes a lo largo y ancho del mundo
de habla hispana desarrollan labores de investigacin y documentacin del
idioma de Cervantes.

El encuentro estuvo precedido por diversos conatos de escndalo, como la
exclusin de la lingista santafecina Nlida Donni de Mirande por supuestas
razones polticas, la ausencia de Gabriel Garca Mrquez -quien tuvo que
tranquilizar a distancia a Saramago bajo el argumento de que l realmente
no asiste a estas actividades- y las peripecias presupuestarias, entre
otros. Finalmente, al menos para quienes asistimos a travs del crisol de
las agencias de noticias, el evento parece haberse desarrollado con
absoluta normalidad.

En el marco del Cile, el presidente de la Academia Argentina de Letras,
Pedro Luis Barcia, puso sobre el tapete un tema que genera preocupaciones
cada vez mayores en quienes llevan el idioma en las venas: la deformacin
del mismo, acelerada por la influencia que la velocidad de las
comunicaciones contemporneas le ha impreso al acto de comunicarse.

Haca Barcia expresa referencia al chat, la expresin mxima de
comunicacin inmediata en nuestros tiempos. En el contexto hispanoparlante,
el chat de los medianos aos noventa tuvo un pobre protagonismo a causa de
la exigua presencia de Internet -y de la informtica en general- en los
diversos mbitos personales y profesionales. Pero en la actualidad, la
masificacin galopante de la red, que va ms all de los hogares y la
oficina gracias a la proliferacin de cabinas comerciales, le ha brindado
al chat una ubicuidad sin precedentes. Nuestros hijos, cualquiera sea la
actividad que vayan a desarrollar en un cibercaf, lo definen sin mayores
ambages: "Voy a chatear".

Barcia se escandaliza ante las amputaciones que ha aplicado el chat a
nuestra lengua. Y es que, en el afn por decir las cosas al ritmo del
corazn, los jvenes de hoy han aprendido a sustituir el que por una q
solitaria, a comprimir la slaba ca con una rotunda k y a darle nueva vida
a acrnimos ya existentes, pero anteriormente de relativo poco uso, como
tqm -que sustituye sin demasiada elegancia, pero con mucha efectividad, a
esa maravillosa expresin de nuestro idioma: "te quiero mucho".

El acadmico establece el lmite del lenguaje contemporneo, incidido por
estas nuevas maneras de comunicarse, en "no ms de doscientas palabras"
-habra que documentarse un poco para saber si ha sido metafrico o tiene
datos concretos sobre esto-, y critic a los docentes de su pas, cuya
capacitacin en esta materia calific de "incorrecta", por lo que los
alumnos argentinos -y otro tanto quizs se pueda decir de los de muchos de
nuestros pases- "presentan un dominio cada vez ms rudimentario del
idioma".

"El privilegiar la rapidez por encima de cualquier otro valor produce un
uso degenerativo de la lengua y, por esta va, un joven que el da de
maana tenga que optar por un trabajo, probablemente no lo conseguir
porque no es capaz de escribir correctamente", ha dicho tambin Barcia.
Pero, puestos a ver, la degeneracin del espaol, aunque acelerada en la
actualidad, es un proceso vigente desde hace mucho -toda lengua avanza
hacia una evolucin que en buena medida es igualmente una degeneracin- e,
Ingenieros dixit, no ha sido la mediocridad del idioma empleado por muchos
profesionales un gran obstculo a vencer para escalar en sus respectivas
reas.

Se sabe de la errnea concepcin de que ciertas profesiones pueden
prescindir de la correccin en el lenguaje, pues ste generalmente funciona
aunque el hablante presente defectos en el uso del mismo. Quizs sea
inherente a la naturaleza humana que lo que algunos consideran una virtud
deseable para otros sea un lujo intelectual. Lamentablemente, no tienen las
academias el poder suficiente para frenar estas tendencias. Quizs estas
tendencias sean irrefrenables.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



=== Letralia nominada a los premios Lo Mejor de Punto Com =================

Por segundo ao consecutivo, Letralia, Tierra de Letras, la revista de los
escritores hispanoamericanos en Internet, es uno de los competidores en la
categora Literatura de los prestigiosos premios Lo Mejor de Punto Com,
convocados por la revista PC-News.

Este galardn, que se entrega anualmente, reconoce el trabajo de
organizaciones que han confiado en Internet como un vehculo para
comunicarse con sus respectivas audiencias, ofrecer bienes y servicios o
inventando lo que an no ha sido creado, romper algn paradigma y
contribuir eficientemente al logro de sus objetivos.

La seleccin de los ganadores de estos premios est en manos de los
visitantes del sitio oficial de votacin. El proceso est siendo
desarrollado por la firma Lara Marambio & Asociados, a cuyo cargo la
organizacin auspiciante ha confiado la verificacin de los controles
correspondientes, lo que garantizar a nominados y electores la
transparencia del proceso.

El equipo que da a da construye la Tierra de Letras confa en la
participacin de sus lectores venezolanos para ganar el premio Lo Mejor de
Punto Com. Este es un premio de rango nacional que se otorga a los mejores
sitios del pas, y slo podrn expresar su apoyo a nuestra revista usuarios
venezolanos de Internet.

El proceso de votacin es sumamente sencillo. Slo consiste en entrar a la
hoja de registro y, una vez consignados sus datos -en el caso de que usted
no se haya registrado previamente-, seleccionar a Letralia entre las
opciones de la categora Literatura. Adems usted podr votar en las dems
categoras y participar de esa manera en diversos sorteos.

Para votar por Letralia, entre a:

   http://www.lomejorde.com/ve/04/vienede.asp?r=68&n=13



=== Le interesa estar informado sobre concursos? =========================

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de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Exiliados. La revista Proscritos ha dedicado el nmero monogrfico
correspondiente a noviembre al tema del exilio, que es tratado en sus
acostumbradas secciones de literatura, teatro y cine. Destacan los trabajos
sobre el filme Mara querida, de Jos Luis Garca Snchez y en torno a la
vida de la filsofa espaola Mara Zambrano, y la resea sobre la novela La
ignorancia, de Milan Kundera.
http://www.proscritos.com

Los destellos de Lebensohn. Hasta el prximo 5 de diciembre podr
apreciarse, en la sala Fotogalera Galeras Pacfico del Centro Cultural
Borges, la exposicin fotogrfica "Destellos", de la artista y arquitecta
argentina Diana Lebensohn (Buenos Aires, 1951). La muestra est
estructurada en torno a macrofotografas de toma directa que proponen un
discurso a partir de la luz, los brillos y las texturas.
http://www.dianalebensohn.com.ar

Ejercitando la queja. El Teatro Nueva Era y la Fundacin Celarg estn
presentando, en la Sala Experimental de la Casa de Rmulo Gallegos, en
Caracas, la obra El ejercicio de la queja, de Miguel Daz, bajo la
direccin de Jennifer Gasperi y Sergio Rodrguez. El pblico podr apreciar
esta obra hasta el prximo 28 de noviembre, con funciones de jueves a
sbados a las 8 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde, con
entradas oscilantes entre 6 y 8 mil bolvares.
http://www.celarg.org.ve

Los treinta aos de Antimitomana. La revista as llamada circul en Buenos
Aires, impresa en mimegrafo o fotocopiadora, entre 1974 y 1984, y fue una
de las publicaciones subterrneas y alternativas ms relevantes y
significativas de su poca. Adems de sus regulares ediciones public
boletines, plaquetas y libros, y organiz exposiciones, recitales y
encuentros. El prximo sbado 27 se rendir un homenaje a esta publicacin,
a partir de las 8 de la noche, en el Centro Cultural Sur (tambin conocido
como "Calle de los Tteres").
Avenida Caseros, 1750; Buenos Aires

Fotocopias y legalidad. Este 29 de noviembre se realizar, en el marco de
la XVIII edicin de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el
seminario "El uso legal de las obras impresas: es lcito fotocopiar
libros?", organizado por la Federacin Internacional de Organizaciones de
Derechos de Reproduccin (Ifrro), el Centro Regional para el Fomento del
Libro en Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc), el Centro Espaol de
Derechos Reprogrficos (Cedro) y el Centro Mexicano de Proteccin y Fomento
de los Derechos de Autor (Cempro). La actividad se realizar en el Saln
Jos Luis Martnez del Centro de Negocios de la FIL.
info@cempro.com.mx

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Javier Alvarado gana premio Neruda de poesa

El joven escritor panameo Javier Alvarado (1982) obtuvo el Premio de
Poesa Pablo Neruda 2004 por su libro Por ti no pasa nunca el tiempo, segn
se conoci a finales de octubre, cuando fue emitido el veredicto, suscrito
por los escritores Jaime Quezada (Chile), Alondra Badano (Uruguay) y
Moravia Ochoa (Panam).

Convocado con motivo del centenario del nacimiento del autor de Residencia
en la tierra, este certamen fue organizado por la Embajada de Chile en
Panam, el gobierno de Chile y la Universidad Tecnolgica de ese pas.

El jurado destac que Por ti no pasa nunca el tiempo es "un libro de
proyecciones universales por su belleza, rigor, oficio y calidad
literaria", agregando que "sorprende por el encantamiento de la palabra
potica, la temtica, los desafos del hombre contemporneo: vida, amor,
sexo, muerte, tiempo y la elaboracin moderna de la imagen. Logra unidad,
inters y armona en toda la extensin del poemario, trascendiendo lo usual
y lo cotidiano, convirtindose as en una obra innovadora en el panorama de
la poesa panamea".

Autor letraliano -poemas suyos pueden leerse en Letralia 86,
http://www.letralia.com/86/le07-086.htm-, Alvarado ha
recibido antes el premio Diana Morn de poesa y cuento (1998 y 1999), el
Gil Blas Tejeira para estudiantes de periodismo, la primera mencin de
honor y primer premio del concurso Gustavo Batista Cedeo para poetas
menores de 35 aos (1999 y 2000, respectivamente). Recientemente obtuvo el
premio Nacional de Poesa Joven con el poemario Aqu, todo tu cuerpo
escrito.

Alvarado ha publicado Tiempos de vida y muerte (2001), Caminos errabundos y
otras ciudades (2002) y Poemas para caminar bajo un paraguas (2003).



*** Muere el diseador y escritor David Consuegra

Reconocido como el padre del diseo grfico colombiano, el pasado 30 de
octubre falleci en Ciudad de Mxico el diseador y escritor David
Consuegra, vctima de un paro cardaco "fulminante e inmediato", segn
inform Xavier Bermdez, director de la VIII Bienal Internacional de Cartel
en Mxico, en la que participaba.

El artista de 64 aos haba viajado a la ciudad de Xalapa, en el este de
Mxico, para ser jurado del Primer Festival Internacional del Diseo y las
Artes, que se realiz del 26 al 30 de octubre. Haba llegado a Mxico el 22
de octubre en compaa de su esposa. Pese a que tena problemas de corazn
desde haca 14 aos y haba sido intervenido quirrgicamente, su mdico de
cabecera consider que estaba en condiciones de viajar a Mxico.

Fundador del primer programa de diseo grfico en su pas, Consuegra naci
en 1939 y se gradu en artes visuales en la Universidad de Boston. Trabaj
en el Museo de Arte Moderno de Bogot (MamBo) y fue consultor de diseo
para varias empresas, as como autor de libros infantiles y obras
especializadas en diseo.

Particip en numerosas muestras internacionales y, entre otros
reconocimientos, recibi la medalla de oro de la Asociacin Colombiana de
Diseadores.



*** Ms de mil autores participaron en el I Concurso Cruel de Relatos

Mil sesenta y seis relatos, escritos por autores de treintisis pases,
participaron en la primera edicin del Concurso Cruel de Relato Breve,
organizado por el centro de talleres de escritura Escuela de Escritores
(http://www.escueladeescritores.com). Este particular certamen literario es
el primero en instituir, adems de un premio al ganador, un castigo a los
perdedores.

En la ceremonia del fallo, celebrada el pasado 30 de octubre, se premi con
la flor y el agasajo monetario al vencedor, Juan Carlos Mrquez, que ley
su relato "Postes elctricos que cuentan trenes" entre vtores y claveles.
La lectura de los cuentos "malos" y "feos" termin con un lanzamiento de
tomates, aunque de papel, en el que el pblico asistente particip con
mucha diversin.

El ltigo, premio para el autor del cuento malo, ser enviado a Mlaga,
ciudad donde reside Mara del Carmen Guzmn Ortega, "vencedora" de esta
categora. La autora del relato feo, Mara Ascensin Rivera, de Cdiz,
recibi a su vez el "ninguneo" de los asistentes, y la crtica feroz del
presidente del jurado, Clandestino Menndez.

Entre el 30 de octubre y el 10 de noviembre, adems, los visitantes del
sitio pudieron enviar sus crticas a los cuentos finalistas. La mejor
crtica recibir tambin una compensacin econmica.

Los organizadores del certamen alabaron la valenta de los participantes
pues "asuman el riesgo de presentarse a este concurso, probablemente el
primero que prepara un podio y hace sonar la fanfarria para los mejores,
pero tambin seala, da de gorrazos y le hace pedorretas a los peores.
Esto, sin duda, honra a los concursantes por su valenta y demuestra que,
en ltimo caso, son gente de sano humor".

El portal de la Escuela de Escritores ha recibido ms de 140.000 pginas
vistas durante el mes de octubre, lo que confirma el amplio inters que
despert esta singular iniciativa entre los internautas hispanos. Adems de
organizar concursos literarios -el de Plagio Creativo a Garca Mrquez o el
de Cartas de amor tambin levantaron una expectacin similar-, el centro
virtual organiza talleres literarios en los que participan interesados en
la escritura de ambos lados del Atlntico.

El concurso recibi la colaboracin de diversos sitios de Internet, entre
los que destacan Literaturas.com, LosNoveles.net, Letralia.com,
CdigoCero.com, Atrapalo.com, Notodo.com, Estandarte.com o Luzliquida.com.
En nuestra edicin de hoy, nuestros lectores podrn apreciar los cuentos
ganadores -y perdedores- de este certamen.



*** Todo un xito la Feria de Santiago

El domingo 14 de noviembre fue clausurada la XXIV Feria Internacional del
Libro de Santiago (http://www.feriadellibrodesantiago.cl), actividad que
este ao cont con Mxico, y Carlos Fuentes, como invitados de honor, y que
fuera inaugurada el lunes 1 por el presidente de la nacin suramericana,
Ricardo Lagos, quien afirm que la identidad latinoamericana est
ntimamente implicada a lo que Mxico significa y ha dado, en su historia,
en su cultura y en su literatura.

Considerado uno de los eventos ms importantes de su tipo en el mbito
latinoamericano, la exposicin literaria, desarrollada en los espacios del
Centro Cultural Estacin Mapocho (http://www.estacionmapocho.cl), tiene
como objetivo principal la promocin del libro, el fomento de la industria
editorial y el estmulo a la creacin literaria.

En su calidad de invitado de honor, Mxico present importantes actividades
representativas de su cultura, como la actuacin del Ballet Nacional y
diversas muestras gastronmicas. Tambin hubo ilustraciones de creadores
mexicanos, msica, la participacin de una docena de escritores y la
exhibicin de un ciclo de cine en el que fueron presentadas pelculas de
los aos 20 a los 50, y algunas ms recientes.

Una de las actividades ms destacadas de la muestra fue la conferencia de
Carlos Fuentes titulada "Nueva narracin, vieja tradicin".

En el evento, durante el cual se realizaron ms de doscientas
presentaciones culturales, participaron ochenta escritores chilenos y
extranjeros, casi setecientas firmas editoriales y ms de cien expositores.
Los pases representados fueron Argentina, Bolivia, Cuba, Estados Unidos,
Espaa, Italia, Per, Portugal, Puerto Rico, Dinamarca, Finlandia, Noruega
y Suecia.

Otros autores destacados que tambin participaron en el evento, adems de
los mexicanos Carlos Fuentes y Jos Agustn -quien el 4 de noviembre
present Vida con mi viuda-, fueron el espaol Arturo Prez Reverte y los
chilenos Luis Seplveda, Roberto Ampuero, Gonzalo Rojas, Armando Uribe y
Volodia Teitelboim.

Prez Reverte present en Chile su ltima novela, Cabo Trafalgar, un relato
sobre su particular visin del combate naval entre la armada combinada
hispano-francesa con la britnica.

Durante la muestra literaria se realizaron tambin las Jornadas
Profesionales, a las que asistieron editores, libreros, agentes literarios,
bibliotecarios y distribuidores procedentes de distintas partes del mundo,
y las VI Jornadas de Educacin, un espacio para el perfeccionamiento de
profesores en las materias relacionadas con la lectura, los libros y su
papel en la educacin y tcnicas de aprendizaje, entre otros asuntos.



*** Expertos evaluarn el estado del cataln

Una treintena de expertos de los Pasos Catalans formarn parte de una
comisin permanente que servir para evaluar el estado del cataln en cinco
mbitos, la cultura y la educacin, el conocimiento y el uso, las nuevas
migraciones, las tecnologas de la informacin y comunicacin, y la
metodologa docente, segn se anunci el pasado 3 de noviembre durante la
presentacin de las actas del tercer Simposio sobre Enseanza del Cataln a
no Catalanohablantes.

Este evento fue celebrado en el Palau de la Generalitat de Vic en 2002, con
la presencia del conseller de Universidades, Investigacin y Sociedad de la
Informacin de la Generalitat, Carles Sol, y el secretario general de
Poltica Lingstica, Antoni Mir, entre otras personalidades.

La comisin de seguimiento del cataln ser permanente y estar formada por
una comisin ejecutiva, integrada por la Generalitat y la Universitat de
Vic, organizadores del simposio, y una comisin asesora, con representantes
de diferentes instituciones de los Pasos Catalans vinculadas al estudio de
la lengua.

Si bien el primer simposio, que se celebr en Vic en 1981, denunci la
situacin del cataln en el sistema educativo, y el segundo, que tuvo lugar
en 1991, constat los buenos resultados de los programas de inmersin
lingstica, se ha visto la necesidad de hacer un seguimiento del estado
del cataln. De hecho, esta nueva comisin tendr como objetivo velar por
que las medidas presentadas en los simposios se cumplan.

El tercer simposio propone, entre otras medidas, la construccin de un
modelo propio de educacin multilinge a partir de una reflexin conjunta
de las comunidades autnomas con el cataln como lengua oficial, la
elaboracin de polticas que garanticen la presencia del cataln en los
recursos informticos, la implicacin de las administraciones pblicas en
el desarrollo de nuevas tecnologas para el aprendizaje del cataln y la
adecuacin de los programas de inmersin lingstica a los nuevos retos que
se plantean.

Durante el acto, Sol indic que "hemos de estar en alerta en relacin a
las amenazas que la nueva situacin comporta y saber aprovechar las
oportunidades que se nos presentan", al tiempo que lament que "cada vez
hay ms personas que saben el cataln, que lo pueden utilizar, pero no lo
hacen".

En opinin de Sol, tal como afirma el ltimo simposio, se necesita
"construir un modelo propio de educacin multilinge, a partir de una
reflexin conjunta" entre las comunidades autnomas de habla catalana.

La comisin ejecutiva estar formada por Montserrat Gimeno y Mnica Perea,
de la Secretara de Poltica Lingstica; Merc Sol del Consorci de la
Normalitzaci Lingstica; Teresa Casals de la Oficina de Poltica
Lingstica del Dursi; Pere Mayans y Francesc Ricart, de la Subdireccin
General de la Lengua y Cohesin Social de la Conselleria de Educacin;
Miquel Ingls y Llusa Nicolau de la Subdireccin General de Personas
Adultas de la Conselleria de Educacin; Joan Badia y Marta Doach de la
Subdireccin General de Formacin del Profesorado de la Conselleria de
Educacin, y Assumpta Fargas y Teresa Punt de la Facultad de Educacin de
la Universitat de Vic.

En cuanto a la comisin asesora, estar integrada por Joaquim Arenas
(anterior miembro del Servicio de Enseanza del Cataln), Carles Bertran
(Cite de CC.OO.), la profesora Rosa Boixaderas, Sebasti Bonet (del
departamento de Filologa de la Universitat de Barcelona), Josep Maria
Castell (de la Universitat Pompeu Fabra), Jaume Cela (de la entidad
Moviments de Renovaci Pedaggica), Marcel Fit (del Instituto de Ciencias
de la Educacin), Oriol Guasch (Facultad de Ciencias de la Educacin de la
Autnoma de Barcelona), Isidor Mar (Omnium Cultural), Joan Mart (IEC),
Jordi Matas (vicerrector de Poltica Lingstica de la UB), Joan Meli
(Islas Baleares), Vicent Pascual (Valencia) y Maria Helena Vergs (Escuela
Oficial de Idiomas).



*** Cristina Snchez-Andrade, ganadora del Premio Sor Juana 2004

La escritora espaola Cristina Snchez-Andrade (Santiago de Compostela,
1968) result ganadora del Premio Sor Juana Ins de la Cruz 2004, que
otorgan la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la Sogem y la
Asociacin de Clubes de Libro, AC. de Guadalajara. Ya no pisa la tierra tu
rey es el nombre de la novela que present al concurso, la cual est
publicada en la editorial Anagrama.

El premio Sor Juana Ins de la Cruz busca la difusin de la obra de
escritoras cuya lengua de expresin sea el espaol y consiste en cien mil
pesos mexicanos, la traduccin al ingls y publicacin de la obra ganadora
en la editorial Curbstone Press, en Estados Unidos, as como la publicacin
de una edicin crtica de la novela ganadora en la Editorial de la
Universidad Catlica de Salta, en Argentina.

Las ganadoras adems son presentadas en el marco de la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara y se instala una placa conmemorativa con su nombre
en el gora de Sor Juana, conjunto escultrico ubicado en Guadalajara.

El jurado de este ao estuvo compuesto por Eduardo Antonio Parra, escritor
y crtico literario; Marta Cerda, escritora; Angelina Muz-Huberman,
escritora, Iride Rossi de Fiori, editora de la Universidad Catlica de
Salta y Margaret Sayers, editora de Curbstone Press.

"Lo que llama la atencin de este relato es la originalidad, tanto de la
historia, como de la manera en que est narrada", dijo Parra. "El uso del
narrador colectivo (un grupo de monjas de clausura), lleno de humor e
irona, y al mismo tiempo de una gran inocencia, hacen que el relato del
asaltaconventos, de su madre y de las monjas roce por momentos la novela
fantstica. Se trata de una obra alegre, a pesar de las atrocidades que
narra, en la cual las peculiaridades tcnicas estn al servicio de la
sustancia temtica", agreg.

Licenciada en ciencias de la informacin y en derecho, Snchez Andrade ha
colaborado en el Departamento de Cultura de la Oficina del Parlamento
Europeo en Madrid y ha escrito artculos y criticas literarios en varias
publicaciones. Ha publicado las novelas Las lagartijas huelen a hierba
(1999), Bueyas y rosas dorman (2001) y Ya no pisa la tierra tu rey (2004).

Este premio fue concebido y bautizado por la escritora nicaragense
Milagros Palma, para premiar una obra escrita por mujeres. Se ide para ser
entregado al trmino del IV Simposium Internacional de Crtica Literaria y
Escritura de Mujeres de Amrica Latina, que se realiz en el marco de la
FIL en 1993, en coordinacin con la Escuela de Escritores Sogem.

Despus de esa primera entrega el premio qued integrado a las actividades
de la FIL y ha sido otorgado cada ao, con excepcin de 2000 (cuando se
declar desierto), a Marcela Serrano, Tatiana Lobo Wiehoff, Elena Garro,
Laura Restrepo, Silvia Molina, Sylvia Iparraguirre, Cristina Rivera Garza,
Ana Gloria Moya y Margo Glantz.

La entrega del premio ser el mircoles 1 de diciembre en el auditorio Juan
Rulfo, de Expo Guadalajara. Para ms informacin se puede contactar a la
Coordinacin General de Prensa y Difusin de la FIL, en el correo
electrnico prensa@fil.com.mx, o en el telfono (52-33) 3810-0331.



*** Un letraliano entre los finalistas del premio Plaza Mayor

El escritor Lorenzo Lunar Cardedo obtuvo este ao el Premio de Novela Plaza
Mayor 2005, por su obra Sombras, segn se supo el pasado 3 de noviembre. El
ganador de la primera mencin fue Antonio lvarez Gil -quien reside en
Estocomo, Suecia- por Retorno a Bayanabo.

El premio Plaza Mayor fue instituido en 2002 durante la Feria del Libro de
Guadalajara con el objetivo de galardonar lo mejor de la literatura cubana
indistintamente de que los autores premiados residieran dentro o fuera de
la isla, intentando as apartar del mbito intelectual la conocida
controversia poltica que rodea a esa nacin caribea.

El jurado, integrado por los escritores Manuel Clavell Carrasquillo, de
Puerto Rico, Eugenio Garca Cuevas, de Repblica Dominicana, y Ricardo
Cobin, cubano-puertorriqueo, tuvo un arduo trabajo para determinar el
premio y la primera mencin entre las cinco novelas finalistas, de un total
de ochentinueve presentadas a concurso en esta convocatoria.

Las otras obras finalistas fueron Las mil y una poses, de Osmary Oduardo
Guerra; El crculo de los infieles, de Alberto Garrido, y Salidas de
emergencia, de Alexis Romay. Guerra y Garrido residen en Cuba, mientras que
Romay se ha establecido en New Jersey. Este ltimo es colaborador de
Letralia y textos suyos pueden leerse en nuestras ediciones 104 y 107.

Lunar Cardedo (Santa Clara, 1958) es narrador y crtico y ha publicado los
libros El ltimo aliento (cuento, 1995), chame a m la culpa (novela,
1999), Cuesta abajo (novela, 2002), El que a hierro mata (ensayo, 2002) y
Que en vez de infierno encuentres gloria (novela, Espaa, 2003). En 1996
obtuvo el Premio Nacional de Novela Policial "Aniversario de la Revolucin"
y adems ha ganado dos veces el Premio Internacional de Relatos Policiales
Semana Negra, de Gijn (1999 y 2001) y la Bienal de Narrativa de Santa
Clara (1994, 1996).

Por su parte, lvarez Gil es narrador y traductor literario y ha recibido
el Premio David (1983), otorgado por la Unin de Escritores y Artistas de
Cuba (Uneac) y el V premio de novela Ciudad de Badajoz por su novela
Nufragos. Ha publicado Unos y otros (Ed. Unin, La Habana, 1990),
Variaciones sobre un tema de Bulgakov (Ed. La Puerta de Papel, La Habana.
1991), Del tiempo y las cosas (Ed. Unin. La Habana. 1993) y Fin del
captulo ruso (Hd, Vinin. Montevideo. 1998). Textos suyos han aparecido en
publicaciones de Espaa, Italia, Suecia, Estados Unidos y Latinoamrica. Es
miembro de la Asociacin de Escritores de Suecia, pas donde reside desde
1994.



*** Inician publicacin de las Obras completas de Ortega y Gasset

La editorial Taurus present a principios de este mes los dos primeros
tomos de las Obras completas de Jos Ortega y Gasset (1883-1955), en
coedicin con la fundacin que lleva el nombre del filsofo. Los libros
contienen textos del autor escritos entre 1902 y 1915, el primero, y en
1916, el segundo. Tambin se incluye un ndice temtico, otro onomstico y
una cronologa de la obra de Ortega.

Los cuatro tomos siguientes se publicarn durante 2005, y los cuatro
ltimos -que recogern sus textos pstumos- aparecern en 2006. Diez tomos,
en total, que segn el historiador Juan Pablo Fusi, director acadmico de
la fundacin, "fijarn definitivamente todo el corpus orteguiano", y que
para Andrs Ortega, nieto del filsofo, "provocar una nueva generacin y
regeneracin del orteguismo".

La publicacin de estas Obras completas -que han sido calificadas como
"definitivas"- seguir un orden cronolgico, de forma que el lector podr
seguir la evolucin del pensamiento del filsofo. En estos dos primeros
volmenes que ahora se publican emerge, pues, el primer Ortega, hasta que
en 1916, ya treintaero, recopil muchos de sus textos a modo de despedida
de su juventud.

La coleccin orteguiana ser promovida mundialmente, con presentaciones de
China a Argentina, acorde con el inters internacional por la figura de
Ortega y Gasset, aunque tambin pretende, segn seal Fusi, abrir la
filosofa y los escritos orteguianos a los ms jvenes, por lo que tambin
se va a iniciar una ronda de presentaciones en todas las universidades
espaolas. As mismo, Fusi explic que se pretende llegar a acuerdos para
que los institutos de enseanza media tengan estas Obras completas en todas
sus bibliotecas.

"Se ha fijado el texto definitivamente y se recogen todas las variantes que
Ortega introdujo", aclar Fusi, quien record que esta edicin se ha basado
en ediciones anteriores, sobre todo, en la de Paulino Garagorri. "El texto
orteguiano ha quedado limpio, y va acompaado de un aparato crtico, notas
a la edicin, datos bibliogrficos, y algunos anexos como los textos que
Ortega escribi sin firma", subray.



*** Finalmente Wal-Mart pudo abrir su tienda en Teotihuacn

Este 4 de noviembre, ante cientos de curiosos y algunos aplausos, la cadena
comercial estadounidense Wal-Mart abri, despus de varios meses de
polmica, una de sus tiendas en un poblado situado a unos 2,5 kilmetros de
las famosas pirmides de Teotihuacn (50 kilmetros al noreste de la
capital mexicana).

Los primeros clientes de la tienda irrumpieron en vtores y se abalanzaron
para ingresar en cuanto stas fueron abiertas, tras una espera de varias
horas por problemas tcnicos. El personal del establecimiento reparti
pastelitos, papas fritas, refrescos y dulces a los nios durante la espera.

"Estamos muy contentos por todo el apoyo que hemos recibido de los
habitantes de San Juan y nuestro compromiso es servirlos con nuestro mejor
esfuerzo", dijo a la multitud Ral Argelles, vicepresidente de Asuntos
Corporativos de Wal-Mart, la mayor cadena de tiendas de autoservicio del
mundo.

El establecimiento, denominado Bodega Aurrer, demand unos siete millones
de dlares de inversin y emplea a 185 personas, 90 por ciento de las
cuales son del rea, incluido el gerente general. Segn el gobierno del
estado de Mxico, beneficiar a 350 mil personas.

La instalacin de Wal-Mart gener una fuerte polmica en Mxico, despus de
que algunos habitantes del pueblo y conservacionistas iniciaran una
protesta en contra de la construccin del centro comercial dentro del
permetro del sitio arqueolgico, declarado Patrimonio de la Humanidad.

El Instituto Nacional de Arqueologa e Historia (Inah) dictamin hace dos
meses que la construccin en la llamada zona "C", la ms alejada de las
pirmides y dentro del propio pueblo, era legal, puesto que no se hallaron
restos de importancia, aunque los opositores al proyecto dicen lo
contrario.

Grupos indgenas, de intelectuales, artistas y conservacionistas se
movilizaron buscando evitar la inauguracin de la sucursal Wal-Mart cerca
de la inmensa mole de la pirmide del Sol, la principal edificacin de la
llamada "Ciudad de los Dioses".

Integrantes de la comunidad cultural local advirtieron que la inauguracin
de la tienda "es un nuevo sntoma del escaso inters del gobierno de
Vicente Fox por la cultura" y plantea la necesidad de un debate sobre las
leyes relativas al patrimonio histrico del pas.

Entre los intelectuales que se han sumado a las protestas por la
inauguracin de la tienda se encuentran los escritores Carlos Monsivis y
Margo Glantz, la actriz y directora teatral Jesusa Rodrguez, la crtica de
arte y escritora Raquel Tibol, el pintor Antonio Ortiz Gritn y el artista
visual Vicente Rojo.

Por el momento, las repercusiones iniciales de la apertura de la tienda
Wal-Mart en Teotihuacn incluyen el desplome de las ventas de los comercios
locales hasta en un sesenta por ciento, mientras que la principal entrada
vial se ha complicado por el intenso trfico vehicular.



*** Culmina la Feria del Libro de Oaxaca

El Paseo Jurez, mejor conocido como El Llano de Guadalupe, en la zona
norte del centro histrico de Oaxaca, fue entre el 5 y el 21 de noviembre
la sede de la 25 Feria del Libro Oaxaca 2004, en la cual participaron
quince libreros de la entidad, quienes ofrecieron descuentos especiales.

Guillermo Quijas Corso Lpez, coordinador de esta versin de la feria,
sostuvo que los libreros oaxaqueos han realizado un gran esfuerzo para
mantener por 25 aos esta iniciativa, que tiene el objetivo principal de
llevar los textos a la calle, a pesar de que las ventas no sean las
esperadas.

Dentro de las actividades de la feria se desarroll un encuentro de
escritores, quienes leyeron fragmentos de su obra en el edificio del
Instituto de Artes Grficas de Oaxaca, creado por el pintor oaxaqueo
Francisco Toledo y dirigido actualmente por Fernando Glvez. Tambin se
presentaron nuevas publicaciones, en muchos casos con la presencia de los
propios autores.

Algunos escritores que participan en esta feria son Leonardo da Jandra,
Jorge Pech Casanova, Eduardo Antonio Parra, Claudia Guilln, Carlos
Martnez Rentera, Sergio Legaspi, Said Pastrana y Guillermo Fandanelli. En
los dos primeros das del encuentro ofrecieron conferencias magistrales el
historiador Enrique Florescano y el caricaturista Rius.



*** Vargas Llosa convierte la presentacin de su ensayo en clase magistral

Mario Vargas Llosa convirti la presentacin de su nuevo libro, La
tentacin de lo imposible, celebrada el 5 de noviembre en la Casa de
Amrica de Madrid, en una magistral clase de literatura, segn indicaron
escritores asistentes y miembros del pblico.

El tambin autor de Pantalen y las visitadoras explic el origen casual de
su libro, un ensayo sobre Vctor Hugo y su novela cumbre Los miserables,
que le mantuvo ocupado los dos ltimos aos. "Despus de Shakespeare,
Victor Hugo es el escritor que ms estudios genera por parte de escritores,
filsofos o artistas", reconoci este autor, quien destac la "inmensidad"
de la obra del escritor francs y su popularidad en pleno siglo XIX.

Vargas Llosa agreg que la novela de Hugo es emblemtica y que "se puede
abordar desde perspectivas diferentes". El escritor mencion que ley por
primera vez el clsico en 1950, durante su estancia en un internado
militar.

Destac la "libertad" que tienen los personajes de Los miserables, en
contraposicin con las ideas de su autor, que crea en una divinidad que
estaba detrs de cada hecho. En este sentido, record que todo buen
escritor tiene que conseguir que sus personajes sean "libres" y no simples
"monigotes" del narrador.

El autor de La casa verde lleg a Espaa despus de asistir al rodaje de
las primeras escenas del filme que su primo Luis Llosa realiza en Santo
Domingo, Repblica Dominicana, basado en su novela La fiesta del Chivo.

"Para m es bastante emocionante ver cmo una historia concebida con
palabras se materializa de pronto en caras, cuerpos y escenarios", confes
Vargas Llosa, quien agreg que tiene "la impresin de que las cosas estn
saliendo bien" y que confa plenamente en su primo, el director de la
pelcula.

Producida por el espaol Andrs Vicente Gmez, director de Lola Films, la
cinta relata detalles sobre la poca de Rafael Lenidas Trujillo, quien
gobern en la Repblica Dominicana entre 1930 y 1961, y la conjura de un
grupo de conspiradores para asesinar al "Chivo", como le llamaban.



*** Una Biblia manuscrita por miles de portugueses ir a la Biblioteca de
    Alejandra

Un ejemplar de la Biblia, manuscrito por ms de 100.000 portugueses, entre
ellos el presidente del pas, Jorge Sampaio, y el cardenal patriarca de
Lisboa, Jos Policarpo, ser donada a la Biblioteca de Alejandra, segn se
inform el pasado 7 de noviembre.

La Sociedad Bblica Portuguesa (SBP), entidad que organiza la iniciativa,
pretende lograr, al menos, tres copias ejemplares del texto sagrado de los
cristianos. Se prev que ms de 100.000 portugueses copien a mano, tal y
como se haca en los monasterios durante la Edad Media, los 35.704
versculos que componen la Biblia.

Adems del ejemplar que quedar en la Biblioteca de Alejandra, la SBP
entregar, en octubre de 2005, otra copia para los archivos de la
Biblioteca Nacional de Lisboa, que en esas fechas inaugurar una exposicin
sobre la Biblia en la cultura portuguesa.

Los restantes ejemplares que produzca la iniciativa y los dos siguientes
quedarn al cuidado de la SBP, que los ceder a bibliotecas, escuelas,
instituciones religiosas o culturales para que sean mostrados al pblico.
En marzo pasado se llev a cabo una primera fase de este proyecto, cuando,
en ms de 200 escuelas del pas, 50.000 estudiantes copiaron a mano otro
ejemplar de la Biblia.

Junto con Sampaio, el 6 y 7 de noviembre otras cincuenta personalidades se
dieron cita en el Aula Magna de la Universidad de Lisboa para escribir a
mano los primeros versculos del texto sagrado. La SBP ha dispuesto otros
veintids lugares a lo largo de Portugal en los que se puede participar en
el proyecto, "con caligrafas de personas famosas y annimas, de todas las
edades, niveles culturales y opciones religiosas".



*** Miami celebr su fiesta editorial

Al ritmo de las melodas de la Orquesta Americana de Nios por la Paz y de
los movimientos de la Compaa de Baile de Entretenimiento Hawaiano, se
inaugur el domingo 7 de noviembre la XXI Feria Internacional del Libro de
Miami, en la que se presentaron ms de 56 autores hispanos.

En el primer da de la feria, la presentadora de Telemundo, Marin de la
Fuente, inaugur el programa de espaol en el Wolfson Campus del Miami Dade
College (MDC), con la presentacin de su primer libro, El gigante de los
pies de barro (Random House), que trata de sus experiencias como periodista
desde el 11 de septiembre hasta la captura de Saddam Hussein.

"Estoy encantada de estar aqu", confes la conocida periodista. "La feria
es el marco perfecto para presentar el libro, porque todos formamos parte
de esa historia desde el 11 de septiembre". De la Fuente agreg que tambin
participar en ferias literarias en Chicago, Nueva Jersey y Los Angeles.
"Los periodistas tenemos que fomentar la cultura de la lectura", acot la
autora.

Este ao, la feria incluy la participacin de docenas de autores hispanos,
tales como Edmundo Paz Soldn, de Ecuador; Roberto Ampuero, de Chile; Jaime
Bayly, del Per; Federico Andahazi y Rosa Montero, de Espaa; Esmeralda
Santiago, de Puerto Rico, Guadalupe Loaeza e Ignacio Padilla, de Mxico, y
Paquito D'Rivera, de Cuba.

Eduardo Padrn, presidente del MDC, destac la importancia de la feria para
Miami. "Es la prueba de que en Miami hay cultura, pero cultura a nuestra
manera. Es una feria para todos, de todas las edades y nacionalidades",
asever.

El programa en ingls incluy un evento con el columnista de The New York
Times David Brooks y la ex manager de la campaa de Al Gore en el 2000 y
veterana lder demcrata Donna Brazile, quienes hablaron sobre temas
polticos actuales. Otros autores en ingls que estuvieron presentes
durante la feria incluyeron a Tom Wolfe y Paul Krugman.

"Nuestra feria atrae cada vez a ms y ms autores, quienes consideran que
los residentes Miami es un pblico natural", dijo Rolando Montoya,
presidente del Wolfson Campus del college.

La feria fue clausurada el domingo 14 de noviembre en una ceremonia en la
que particip un nutrido grupo de destacados escritores, personalidades de
las letras y acadmicos. La clausura se realiz tras una serie de charlas.



*** Premios franceses a un escritor joven y a una escritora fallecida

El escritor de 32 aos Laurent Gaud ha ganado el Premio Goncourt 2004 con
su novela Le soleil des Scorta, e Irene Nmirovsky, una autora fallecida en
Auschwitz en 1942, el Renaudot, con Suite francaise, segn anunciaron los
respectivos jurados el pasado 8 de noviembre.

Gaud, de 32 aos, era uno de los favoritos para conseguir el ms
prestigioso laurel literario francs, aunque obtuvo el premio en la cuarta
vuelta de las votaciones con una ventaja de cuatro votos frente a los tres
recibidos por Alain Jaubert, autor de Val Paradis, y los dos adjudicados a
Marc Lambron por Les menteurs.

El autor situ en Italia la accin de su novela, marcada por el sol, el
sur, la fuerza de la palabra y la sinceridad de sus personajes, segn la
crtica. Adems de por su calidad literaria, Le soleil des Scorta era una
de las favoritas al Goncourt por haber sido publicada en Actes Sud,
editorial que nunca haba conseguido el galardn, cuyos organizadores han
sido acusados, en los ltimos aos, de ceder a intereses editoriales.

Segn estas versiones, nadie daba por posible que el mximo galardn
literario nacional recayese en La reine du silence, de Marie Nimier, quien
obtuvo ya el Mdicis 2004, pero, ante todo, public su novela en Gallimard,
editorial demasiado mimada en el pasado, segn los crticos.

En cuanto al premio Renaudot, recay este ao por primera vez en un autor
fallecido. Con Suite francaise, el jurado celebr "una obra reciente" de
Irene Nmirovsky, nacida en 1903 en Kiev y exiliada en Francia, donde
triunf en 1929 con su novela David Golder. El secretario general del
premio, Andr Brincourt, precis que el objetivo no es resolver "las
injusticias de los muertos". Recompensar a un autor fallecido "no debe
convertirse en una costumbre", agreg.

Nmirovsky, de origen judo, fue detenida durante la ocupacin nazi en
Francia y deportada al campo de concentracin de Auschwitz, donde muri en
1942. Su hija, Denise Nmirovsky, tena entonces 13 aos, pero logr salvar
algunos manuscritos inditos, entre ellos el recin publicado Suite
francaise, evocacin de las pequeas glorias y miserias de Francia durante
la ocupacin, una novela "intimista e implacable", segn la crtica.

Suite francaise se impuso en segunda vuelta con seis votos, frente a tres
para Marc Lambron y uno para Philippe Sgur, autor de Potique de
l'gorgeur.



*** En catorce horas fue leda Cien aos de soledad

La combinacin sonora de cientos de voces, tonos y ritmos, de nios y
nias, de hombres y mujeres, de escritores, poetas, promotores culturales y
algunos funcionarios, inundaron el lunes 8 de noviembre la sala Manuel M.
Ponce del Palacio de Bellas Artes de Ciudad de Mxico, en lo que fue la
lectura ininterrumpida en voz alta, durante catorce horas, de la clebre
novela Cien aos de soledad, de Gabriel Garca Mrquez.

El singular acto se realiz como inici de las actividades de la semana
"Presencia de Colombia en Mxico", que desde ese lunes, y hasta el prximo
18 de noviembre, se desarrolla en distintos foros del Distrito Federal
azteca, y tuvo como teln de fondo la obra plstica creada ex profeso por
el colombiano Luis Ricaurte, titulada Buen da.

La lectura inici a las 9 de la maana con la participacin del embajador
de Colombia en Mxico, Luis Guillermo Giraldo Hurtado y Silvia Molina,
titular de la Direccin de Literatura del Instituto Nacional de Bellas
Artes, quienes dieron paso, una tras otra, a cientos de voces que
encarnaron a las seis generaciones de la familia Buenda y evocaron la
fundacin y atmsfera de la poblacin mtica de Macondo.

La dinmica consisti en que cada participante leyera una pgina de las 432
que integran el volumen publicado por Editorial Diana; los pequeos leyeron
slo la mitad. Y a cada uno de los lectores se entreg un sencillo diploma
en reconocimiento a su participacin.

Entre las diversas actividades de "Presencia de Colombia en Mxico" se
incluye la Segunda Muestra de Cine Colombiano, en la Cineteca Nacional y en
los Cinemas Lumire, donde se presentan cinco largometrajes de reciente
produccin: El carro, dirigida por Luis Orjuela; La primera noche, de Luis
Alberto Restrepo; Mara llena eres de gracia, de Joshua Marston; La mujer
del piso alto, de Ricardo Coral y Perder es cuestin de mtodo, dirigida
por Sergio Cabrera.

La pianista Claudia Caldern ofreci un concierto el 10 de noviembre en el
Museo Nacional de Arte. Se llevaron a cabo tambin, en la Ciudad Deportiva
de la Magdalena Mixhuca, las Primeras Olimpiadas Deportivas y Recreativas
de colombianos en Mxico, as como muestras gastronmicas y artesanales en
las delegaciones Iztacalco y Tlapan, donde se realiz el Festival Su
Majestad la Cumbia, en cuyo contexto se presentaron nios colombianos y
mexicanos bailando danzas folclricas colombianas y tocando instrumentos
tradicionales de ese pas.

Para la lectura pblica de Cien aos de soledad la Embajada de Colombia
extendi invitaciones a potenciales lectores, entre ellos polticos y otras
figuras prominentes del mundo de la cultura y de la esfera pblica en
Mxico. El embajador, Luis Ignacio Guzmn, record que la historia de la
familia Buenda fue escrita en Ciudad de Mxico.

La lectura coincidi con la noticia de que otra novela de Garca Mrquez,
El amor en los tiempos del clera, ser llevada al cine por los estudios
New Line, que compraron los derechos al productor Scott Steindorff, quien a
su vez los haba comprado al autor, entregndole -segn la informacin-, un
milln de dlares como parte de un total de 3 millones. New Line deber
pagar los 2 millones de dlares restantes al autor colombiano.

El guionista Ron Harwood, conocido por su adaptacin de El pianista,
ganadora de un Oscar, ser el encargado de adaptar la historia de los
amores contrariados entre Florentino Ariza y Fermina Daza, que se
extendern a lo largo de sus vidas.

"Se trata de una de las mejores historias romnticas de todos los tiempos,
que ha llegado a mltiples generaciones por todo el mundo", indic el
vicepresidente de New Line, Mark Ordesky, en un comunicado. Steindorff se
mantendr unido a la realizacin de este filme como productor y su
presencia ha sido crucial tanto a la hora de conseguir los derechos, como
en la contratacin del guionista. "Ron sabe cmo tratar el material
literario", resumi el productor.

Segn Steindorff, el premio Nobel de Literatura haba recibido, y
rechazado, cerca de medio centenar de ofertas para llevar esta novela a la
pantalla. De hecho, para Steindorff fueron dos aos de llamadas y
negociaciones hasta conseguir el "s" de Garca Mrquez, un tiempo que, en
su opinin, ha valido la pena. "En el corazn de este libro hay un
personaje que persigue el amor de una mujer durante 50 aos, as que un
plazo de dos aos me suena razonable", indic el productor en referencia a
su espera.



*** Juan Villoro gana premio Herralde de Novela

La novela El testigo, del mexicano Juan Villoro, ha resultado ganadora del
Premio Herralde de Novela, convocado por la editorial Anagrama y dotado con
18.000 euros. El jurado, compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther
Tusquets, Enrique Vila-Matas y el editor Jorge Herralde, seleccion como
obra finalista Todos los Funes, del argentino Eduardo Berti.

El jurado seleccion siete novelas finalistas de las 264 presentadas al
premio: El ltimo pasajero, del argentino Roberto Funes, La pandilla
csmica, del mexicano Sergio Gonzlez Rodrguez; El regreso, del mexicano
Kostia (seudnimo); Doble sesin nocturna, del colombiano Mr. Arkadin
(seudnimo), Desnudo, del peruano Julio Ortega; El lbum del equilibrista,
del espaol ngel de Romeu (seudnimo), y La vida al borde, de la tambin
espaola Mara Tena.

Finalmente, fueron preseleccionadas Todos los Funes, de Eduardo Berti
(presentado con el ttulo El ltimo pasajero y el seudnimo "Roberto
Funes"), y El testigo, de Juan Villoro (presentado con el ttulo El regreso
y el seudnimo Kostia).

Anagrama destaca la amplia presencia de escritores latinoamericanos entre
los finalistas: uno de Argentina, uno de Colombia, dos de Mxico y uno de
Per, segn aclara, "reflejo de los numerosos manuscritos de dichos pases
que se han presentado al premio".

Villoro (Ciudad de Mxico, 1956) es autor de las novelas El disparo de
argn y Materia dispuesta. Obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia por su
libro de cuentos La casa pierde, el Premio Mazatln por su libro de ensayos
Efectos personales (Anagrama, 2001) y el Premio del International Board on
Books for the Young por su novela para nios El profesor Zper y la
fabulosa guitarra elctrica.

Ha sido profesor en la Universidad Autnoma de Madrid, en Yale y en la
Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Tambin ha traducido, entre otras
obras, Memorias de un antisemita, de Gregor von Rezzori, Un rbol de noche,
de Truman Capote (ambas en Anagrama), y Aforismos, de Georg Christoph
Lichtenberg.

Durante tres aos dirigi La Jornada Semanal, el suplemento cultural del
diario La Jornada. Sus colaboraciones periodsticas han aparecido en La
Jornada, Reforma, El Pas, Sddeutsche Zeitung, Frankfurter Allgemeine
Zeitung, Granta, Proceso y Letras Libres, entre otros medios.

La obra ganadora, El testigo, narra la historia de Julio Valdivieso,
intelectual mexicano emigrado a Europa, profesor en la Universidad de
Nanterre, que vuelve a su pas despus de una larga ausencia. El PRI ha
perdido al fin las elecciones y se inicia un peculiar perodo de
transicin.

Pero esta vuelta a un presente muy distinto del que dejara cuando se fue,
se convertir en una oportunidad de descifrar su pasado, el de su familia,
el de su pas, en una novela que despliega su trama como un inquietante
mecanismo de precisin. Porque Julio, como todos los exiliados, vuelve a
ese tiempo extrao de los regresos, un pasado siempre presente donde uno se
reencuentra con el fantasma de lo que pudo ser, con la seductora
imposibilidad de retomar la vida donde se la dej.

Anagrama asegura que El testigo es una "irnica revisin de los mitos y de
la condicin meditica del mundo contemporneo, exultante reivindicacin de
la poesa como sustrato perdurable en el caos de la historia".

Villoro se mostr "contentsimo" con el premio y asegur que era un
galardn que siempre le haba interesado. El escritor explic que el
profesor de su novela vuelve a Mxico para conocer los cambios producidos y
enfrentarse "a un pasado personal" marcado por una relacin "sancionada"
con una prima.

Tambin seal que existe una "lectura poltica" de su novela y record que
los mexicanos siempre haban tenido la transicin espaola como un modelo.
En este sentido dijo que, a pesar de la derrota del PRI, no ha habido un
"cambio al futuro, sino un retorno al pasado" en algunos aspectos de la
sociedad mexicana.

Por su parte, Berti expres su alegra por compartir el premio con Villoro,
un autor que haba sido un "modelo" para l, ya que ambos haban sido
periodistas musicales antes de dedicarse a la escritura.

Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964) reside en Pars y ha trabajado como
periodista y crtico literario en los ms importantes peridicos
argentinos. Su primer libro de relatos, Los pjaros, publicado en 1994, fue
considerado por los crticos argentinos uno de los mejores del ao.

Es tambin el autor de dos novelas, Agua y La mujer de Wakefield (ambas
publicadas por Tusquets), y de los relatos de La vida imposible (Emec),
premio Fernando Aguirre-Libralire, que han sido traducidos a diversas
lenguas. La mujer de Wakefield fue nominada en Francia para el Premio
Fmina a la mejor novela extranjera de 2001.

Todos los Funes cuenta la historia de Jean-Yves Funs, hijo de una francesa
y de un tanguero argentino, un nio en el Pars de posguerra que decide ser
escritor tras leer el cuento de Borges sobre el insomne Funes de la
implacable memoria. Ms de 50 aos despus, ya anciano, convertido en un
especialista en literaturas iberoamericanas, Funs se dirige a un congreso
en Lyon. El viaje es, a su modo, un tributo a su aorada esposa
Marie-Hlne, una alumna que eligi su clase atrada por el apellido tan
literario.

Pero en este viaje irn saltando como liebres fantasmales los Funes de
Cortzar, de Bioy Casares, de Roa Bastos, todos los Funes que deberan
haber estado en el libro que iba a escribir con su esposa muerta. Sin
hablar de esos Funes inesperados que visitan el hotel de Lyon, y dicen ser
mdicos, abogados, editores.

Berti ha asegurado que su novela no es un ejercicio sobre la literatura y
ha indicado que en Todos los Funes los conflictos no son nicamente por
temas literarios. "La novela contiene una intriga familiar y escenas que
nada tienen que ver con la literatura".



*** Presentan nuevo diccionario de lunfardo

Hace unos das fue presentada en Buenos Aires la segunda versin del
Diccionario etimolgico actualizado del lunfardo, una obra contentiva de
6.000 entradas coordinada por el acadmico Oscar Conde, experto en
lingstica griega, didctica de las lenguas y literatura clsica, docente
e investigador de esas materias en las universidades de Buenos Aires, de
Ciencias Empresariales y Sociales y del Salvador.

La actualizacin de la investigacin original, publicada en 1998, incorpor
unas seiscientas nuevas acepciones de trminos ya registrados y aadi ms
de un centenar de nuevas voces. "La mayora de las palabras nuevas son
creadas por los jvenes en diferentes mbitos, como el rock, la cumbia
villera, el deporte, el mundo de la droga, el psicoanlisis", explic el
lingista, cuyo criterio de seleccin es el conocimiento del trmino ms
que su uso.

Los trminos que usan hoy sobre todo los jvenes son, segn Conde, parte
del lunfardo. As, junto a clsicos como chamuyo, faso, mina y chanta
figuran otros ms modernos como mandanga, pocaonda, vitamina y ricotero.

"Si me dicen un vocablo y lo entiendo aunque no lo use, esa voz debe
considerarse parte del habla cotidiana", dijo, y consider que pueden
existir muchas palabras que manejan los jvenes y que todava no estn
generalizadas entre los adultos. "Por ejemplo, los chicos usan 'alto' para
destacar algo lindo o de buena calidad".

Miembro de nmero de la Academia Portea de Lunfardo, Conde aspira a tener
en cuenta los trminos usados al menos durante dos aos y expurga del
lexionario los internacionalismos que se usan y escriben igual que en su
lengua de origen (gay, tanga, coiffeur) y los que son adaptaciones al
castellano de cuestiones tcnicas (chateo, faxear, escanear).

Tampoco considera como lunfardo los americanismos, trminos usados por los
hispanohablantes en diferentes pases y a los seudolunfardismos, palabras
que todo el mundo cree que son lunfardas y en realidad son vocablos
espaoles como plomo, espichar (morir) o mechera (ladrona de tiendas).

"Para el caso de los internacionalismos, pensar que reality show, thriller
o Internet son trminos lunfardos, cuando se usan en casi todos los pases
del mundo occidental, sera parecido a sostener que la Argentina es el
ombligo de la Tierra", dijo Conde.

Consciente de expresar una concepcin diferente a la sostenida por otros
estudiosos de la lengua, Conde define el lunfardo como parte del dialecto
que se habla todos los das en las grandes urbes del pas y tambin en
algunas ciudades de pases limtrofes.

"No es cosa del pasado", dijo Conde, y agreg que considera equivocada "la
posicin oficial de la Academia Argentina de las Letras, que juzga al
lunfardo como el habla de la delincuencia que se form con aportes de la
corriente inmigratoria de fines del siglo XIX, que fue difundido por el
sainete y por el tango y que llega hasta 1920 o 1925. Cmo llamaran a
palabras que surgieron despus de esa fecha, como trucho, por ejemplo?".

Efectivamente, en el prlogo del Diccionario del habla de los argentinos,
recientemente reeditado por el diario La Nacin, el presidente de la
Academia Argentina de Letras, Pedro Barcia, define al "lunfardo histrico"
como la jerga de ladrones y delincuentes que naci y se desarroll entre
1870 y 1920. El acadmico escribe all que "el hecho de que se incorporen
lunfardismos de origen en el habla coloquial portea, y tambin en la
argentina general, no 'lunfardiza' el lenguaje porteo".

Segn Barcia, "esos conceptos son de mi responsabilidad y no de la
academia. Naturalmente, sta del lunfardo es una cuestin disputada y, por
lo tanto, debo atencin a toda posicin diferente de la ma, cuando est
fundada en argumentacin, aunque no concuerde con ella y aun la combata.
Expreso mi respeto a la persona de Oscar Conde, autor de seria laboriosidad
en el campo del lunfardo, aunque no coincidamos en las concepciones".

El primer diccionario lunfardo, de Antonio Dellepiane, de 1894, lleva como
subttulo: "El idioma del delito". "Como los primeros interesados fueron
los criminalistas o policas, se pens que era una forma de los
delincuentes", explic Conde, que se une a la hiptesis de Jos Gobello
-autor de un diccionario de lunfardo que lleva cuatro versiones, editadas
entre 1959 y 2004- al rechazar que este vocabulario haya nacido en las
crceles.

Tambin Enrique Santos Discpolo participa en la discusin sobre la
legitimidad del lunfardo: "No entiendo por qu es ms propio robar que
afanar... Me hacen gracia esos que creen que los idiomas los han hecho los
sabios. Si la necesidad de un pueblo es capaz de crear un genio, cmo
pretenden que se detenga en la creacin de una palabra que le hace falta?".

Algunos de los nuevos vocablos incorporados a la segunda versin del
Diccionario etimolgico del lunfardo son bagarto (persona fea,
especialmente de gnero femenino), federico (miembro de la Polica Federal
Argentina), figureti (que simula ser importante o que se esfuerza por
aparecer en los medios de comunicacin junto a estrellas o figuras),
mandanga (marihuana), maraca (hombre afeminado o varn homosexual), pituto
(cosa cualquiera cuyo nombre se ignora o cuya especie no puede revelarse) y
pocaonda (antiptico, odioso, agreta), entre otros.



*** El Cervantes inaugura en So Paulo la Biblioteca Francisco Umbral

Escritores, editores, crticos literarios y traductores de Espaa y Brasil
se dieron cita en So Paulo en la Semana de las Letras Hispano-Brasileas
"Narrativas de la ciudad contempornea", organizada por el Instituto
Cervantes en colaboracin con el Ministerio de Cultura, y celebrada entre
el 8 y el 12 de noviembre.

Durante la semana fue inaugurada, el lunes 8, la Biblioteca Francisco
Umbral, acto en el que particip el destacado escritor y columnista a
travs de una grabacin, pues su estado de salud le impidi asistir
personalmente. El autor de Mortal y rosa reconoci, en el discurso grabado,
su fascinacin por el "personaje real" de Cervantes, ms que por el
"personaje imaginario" de don Quijote.

El acto se enmarca en la decisin del Instituto de bautizar a sus
bibliotecas con el nombre de los escritores galardonados con el Premio
Cervantes. La inauguracin corri a cargo del director del Instituto
Cervantes, Csar Antonio Molina, el embajador de Espaa en Brasil, Jos
Coderch, y el presidente de la Unin Brasilea de Escritores, Levi Bucalem
Ferrari.

La Biblioteca Francisco Umbral cuenta con 6.000 volmenes, 144 metros
cuadrados y 18 puestos de lectura, as como varios ms para otros servicios
(consultas por Internet, TV, video, cadenas de sonido y DVD). Es la cuarta
biblioteca del Cervantes que toma el nombre de un ganador del premio,
despus de las de Berln (Mario Vargas Llosa), Nueva York (Jorge Luis
Borges) y Budapest (Ernesto Sbato).

Las siguientes sern las de Estocolmo (Francisco Ayala), Belgrado (Jos
Hierro), Praga (Carlos Fuentes), Lisboa (Gonzalo Torrente Ballester), Pars
(Octavio Paz), Estambul (lvaro Mutis), Munich (Jorge Edwards) y Roma
(Mara Zambrano).

Manuel de Lope, Jos Ovejero, Toms Eloy Martnez, Carmen Posadas, Alicia
Gimnez Barlett, Jos Mara Ridao, Juan Pedro Aparicio y Jos Mara
Guelbenzu, entre otros autores, participaron en los debates del evento,
cuyo objetivo ltimo era estrechar las relaciones literarias entre Espaa y
Brasil.

El editor hispano-argentino Mario Muchnik (Buenos Aires, 1931) abri
asimismo la exposicin "Lo peor no son los autores", formada por
fotografas que l mismo realiz a grandes escritores.

En las sesiones de trabajo, distribuidas en catorce mesas redondas, adems
de los autores espaoles mencionados intervinieron representantes de medios
de comunicacin (Blanca Berasategui, directora de El Cultural del diario El
Mundo, y Xos Luis Vilela, director adjunto de La Voz de Galicia),
editores, traductores y crticos literarios de Espaa.

Por la parte brasilea participaron, entre otros, los escritores Eric
Nepomuceno, Lygia Fagundes Telles, Siviano Satiago, Paulo Lins, Ignacio de
Loyola Brandao y Modesto Carone; los editores Samuel Len y Antonio de
Franceschi; los traductores Nelson Ascher y Mario Merlino y los crticos
Antonio Maura, Manuel da Costa Pinto y Joao Alexandre Barbosa.



*** Jos Luis Meja presenta el poemario Slo sonetos solos

El pasado 10 de noviembre fue presentado el poemario Slo sonetos solos,
del escritor Jos Luis Meja (Lima, 1969), en la librera Crisol de la
capital peruana. El evento estuvo a cargo de Marco Martos, poeta peruano de
la generacin del 60, doctor en literatura, miembro de la Academia Peruana
de la Lengua y actual decano de la Facultad de Letras de Universidad de San
Marcos.

Slo sonetos solos es el tercer libro de Meja y se edit en Santiago de
Chile bajo el sello del Grupo Fuego de la Poesa, destacada organizacin
que rene a los ms graneado del quehacer potico chileno contemporneo. El
poemario se encuentra ilustrado con diversos cuadros del pintor surrealista
peruano Gerardo Chvez.

El poemario es un conjunto de siete series de catorce sonetos cada una, que
pasean al lector por la cosmovisin del poeta peruano. Con este trabajo, el
autor obtuvo una mencin honrosa en el prestigioso concurso Cop (2001),
quedando entre los ocho finalistas de la competencia.

Sobre el libro, el destacado poeta y acadmico de la lengua chileno, Juan
Antonio Massone, dice en el prlogo: "Con ecos de Garcilaso, aquel que
escribiese: 'Quin me dijera que en las pasadas horas...', nuestro autor
acoge en sus versos similar comprobacin desolada e insatisfaccin
explicativa ante el cambio de signo y de sentido experimentado por las
cosas, pertenencias con auras de nombres que ya no estn, que ya no pueden
ser, que ya sucumbieron".

Massone destaca igualmente las coincidencias entre los sonetos de Meja y
"el registro anmico y la orfandad vallejiana de algunos poemas de Los
heraldos negros; as como tambin, ligado a cierta factura formal de
Borges, el poeta despliega la mirada por el mbito hogareo, comprobando
las ganancias de lo contingente y de la escoria que habla de ese no ser
invasor e implacable seoreado en lo ms querido. Batalla campal entre el
afecto y la muerte".

El libro fue presentado ya en julio pasado en las ciudades de Santiago,
Rinconada, Los Andes, San Felipe, Rancagua y Via del Mar, en la gira que
realiz Meja con ese propsito por diversas regiones de Chile.

Autor de poemas y crnicas, Meja es colaborador de Letralia, en cuya
Ciudad Letralia (http://www.letralia.com/ciudad) pueden leerse sus textos.
Desde 1993 sus poemas han aparecido en diversas revistas y antologas
peruanas e hispanoamericanas. Ha publicado Para atrapar una lucirnaga
amarilla (1998) y Talvez una primavera (2002). Otros poemarios suyos,
inditos en papel, se hallan publicados electrnicamente en su pgina web
BuscoEditor.com, donde tambin da a conocer, peridicamente desde 1997, sus
"Crnicas desde Lima", artculos de costumbre que reflejan la realidad de
la sociedad latinoamericana.



*** Lusa Castro gana el Torrente Ballester con Una patada en el culo

Una patada en el culo y otros cuentos, de la escritora gallega Lusa Castro
Legazpi, ha sido la ganadora de la XVI edicin del premio de narrativa
Torrente Ballester, que convoca la Diputacin de A Corua.

El jurado, integrado, entre otros, por Claudio Guilln, ngel Basanta y
Amalia Iglesias, dio a conocer el veredicto en rueda de prensa celebrada el
10 de noviembre. Su portavoz, Basanta, explic que la obra de Castro,
natural de Foz (Lugo) y autora de poesa y narrativa, destaca por la "vida,
la imaginacin, la sinceridad y un exquisito pudor" de los veintin cuentos
que la integran.

Afirm tambin que en ellos "se ve el proceso de formacin del artista
adolescente hasta su formacin" y se mezclan "elementos de la vida
cotidiana con la imaginacin potica que permite a los narradores de estos
relatos superar situaciones difciles", indic.

El amor, el azar, el esoterismo y los desencuentros son otros de los temas
que aborda la escritora en este libro premiado. Basanta destac, por otra
parte, que es la primera vez que en este certamen se premia a un autor
gallego por una obra en castellano.

Asimismo, destac la calidad de los originales presentados, un total de 568
procedentes de 28 pases, como Australia, Israel, Marruecos y Estados
Unidos, Chile, Mxico, Suiza o Per, adems de los procedentes de Espaa.

El premio est dotado con 25.000 euros, asumiendo tambin la Diputacin de
A Corua la publicacin de la obra ganadora. El presidente del organismo
provincial, Salvador Fernndez Moreda, destac la obra de la ganadora y que
afirm que "engrandecer" al galardn.

Con motivo del fallo del premio, la Diputacin de A Corua organiz un
ciclo de actos en la Biblioteca Provincial, que incluy una conferencia de
Claudio Guilln, hijo del poeta Jorge Guilln, y sendas conferencias con J.
M. Pozuelo Yvancos, catedrtico y colaborador cultural del diario ABC, y el
novelista y colaborador de El Pas, Enrique Vila-Matas, entre otras
actividades.



*** Fallece a los 89 aos el escritor Xavier Casp

El escritor valenciano Xavier Casp Vercher (Carlet, 1915) muri en Valencia
a los 89 aos de edad el pasado 11 de noviembre, segn confirm el
conseller de Educacin y Cultura, Alejandro Font de Mora.

De formacin autodidacta, la trayectoria de Casp en la vida pblica se
inicia con colaboraciones en el Diario de Valencia y el almanaque de Las
Provincias en tiempos de la II Repblica, despus de trasladar su
residencia de Carlet a Valencia por problemas econmicos en el seno de su
familia.

Durante ese perodo ingresa en el Centre d'Actuaci Valencianista y en el
partido Acci Valencianista, del que fue secretario general a partir de
1932. La Guerra Civil le trunca la posibilidad de crear una editorial de
obras en valenciano con Miguel Adlert Noguerol, al que conoci en el
partido.

En 1946, y tras luchar con el ejrcito de la Repblica y pasar por un campo
de concentracin, adems de haber publicado algunos textos poticos, funda
y codirige la editorial Torre, donde se difundirn los trabajos de toda una
generacin de jvenes escritores valencianos como Joan Fuster, Vicent
Andrs Estells, Jaume Bru i Vidal o Maria Beneyto. Estaba considerado como
un defensor de la lengua valenciana en tiempos difciles como los de la
dictadura franquista.

A partir de 1977, el escritor fue clave en la denominada "Batalla de
Valencia" y se situ en las tesis secesionistas de la unidad de la lengua,
que le llevaron a diferenciar entre valenciano y cataln. Adems, funda y
dirige la revista Murta, desde 1978 a 1983.

Algunos de sus cargos han sido presidente de la Coral Valentina, presidente
de honor de Lo Rat Penat o acadmico de nmero de la Academia de Cultura
Valenciana. En 2001 fue nombrado acadmico de la Acadmia Valenciana de la
Llengua, a la que present su renuncia en septiembre de 2002.

Adems, fue diputado a Cortes Valencianas por Valencia desde 1987 a 1991 en
las listas de Unin Valenciana y en el seno de la coalicin AP-PDP-UL-UV.
Fue tambin miembro del Consell Valenci de Cultura (CVC) desde 1989 hasta
2002, y en 1998 se convirti en vicepresidente de este organismo.

Uno de los cargos ms importantes fue el presidente de la Real Academia de
Cultura Valenciana (RACV), que luch por la difusin y codificacin del
valenciano a travs de las Normas de El Puig segn las tesis secesionistas
contra la unidad de la lengua. Adems, recibi el Premio Nacional de
Literatura en Lengua Valenciana en su primera edicin, el ao 1994.

Algunas de sus obras ms importantes son los poemarios Volar (1943),
L'inquietut en calma, Yo sense tu, Aires de can, Gran sonata a la patria,
On vaig, senyor?, Goig home, Yo, cap de casa, D'amarte, amor, silenci
(1968) y Yo tamb tinc set (1976).

La Acadmia Valenciana de la Llengua (AVL) lament la muerte de Casp, a
quien calific como una de las figuras emblemticas de la cultura
valenciana de los ltimos cincuenta aos y destac su labor decisiva para
"la recuperacin literaria en los difciles aos de la posguerra".

Asimismo, el presidente de la Diputacin de Valencia, Fernando Giner,
decret dos das de duelo oficial con motivo del fallecimiento de Casp.
Durante ambas jornadas las banderas de la Diputacin ondearon a media asta.



*** Diccionario fraseolgico es presentado en Espaa

El Diccionario fraseolgico documentado del espaol actual, coordinado por
el acadmico Manuel Seco con la colaboracin de Olimpia Andrs y Gabino
Ramos, presentado el 11 de noviembre, "se ha convertido en el ms copioso y
detallado de los publicados hasta ahora para la lengua espaola con el
objetivo fundamental de reflejar la realidad contempornea de este idioma",
explic su coordinador, Manuel Seco.

Editada por Aguilar, la obra fue calificada por Seco -quien, junto con su
equipo, Olimpia Andrs y Gabino Ramos, trabaj tres aos y medio en este
proyecto- como una "aventura" y un "deporte de riesgo". Novela, teatro y
mucha prensa han sido las fuentes esenciales de las que han bebido los
autores para elaborar este libro derivado del Diccionario del espaol
actual, tambin iniciado por Seco.

La obra rene ms de 16.000 locuciones y variantes de las mismas
pertenecientes al uso actual de Espaa, procedentes todas ellas de una base
documental autntica del espaol contemporneo. Pero tambin la explicacin
de los diversos sentidos de cada expresin registrada con indicaciones
gramaticales y de uso.

El diccionario acompaa con una cita, publicada al menos en los ltimos
cincuenta aos, la definicin de cada "frase hecha" recogida en este
peculiar diccionario. "Estos modismos nacen en el habla popular y cuando
llegan a ser escritas es cuando estimamos que su uso se ha estabilizado, se
ha aceptado. Por eso slo recogemos aquellas de las que hay testimonio
escrito. Adems, si no, este diccionario sera infinito", explic el
acadmico y lingista.

Se incluyen ms de 30.000 ejemplos reales de la lengua escrita, muchos de
autores tan conocidos como Delibes, Cela, Torrente Ballester, Martn Gaite,
Prez Reverte, Elvira Lindo o Francisco Umbral, de los que se han extrado
las citas ms "claras y divertidas", dijo Olimpia Andrs.

Seco seal que uno de los principales temores era embarcarse en un
proyecto que pareca no tener lmites puesto que se basa en el lenguaje
oral. Por ello decidieron seleccionar un mnimo de frecuencia de esta
fraseologa y tambin un mnimo de antigedad en su utilizacin evitando la
"contaminacin" de expresiones por parte de los hablantes.

Al acto asistieron los acadmicos Juan Luis Cebrin y Emilio Lled. El
primero de ellos calific este diccionario como un "libro de aventuras muy
divertido" que tiene, por encima de todo, "sentido comn" y record algunas
expresiones muy utilizadas hoy en da como "ser ms lento que el caballo
del malo" o algunas utilizadas por los polticos como "meterse uno una cosa
por donde le quepa (por el culo)" o "mandar huevos", que aparecen aqu
recogidas. Cebrin asegur que, despus del Diccionario secreto de Camilo
Jos Cela, ste "generar mucha polmica y entretenimiento".

Por su parte, el filsofo Emilio Lled se refiri a la "soledad" que
tendramos de no existir las palabras y las frases hechas. "Somos, adems
de cuerpo, exclusivamente lenguaje y esto nos hace y nos forma, no slo por
lo que hablamos sino por lo que pensamos", explic.

Lled dijo tambin que este diccionario demuestra "cmo trabaja el lenguaje
consigo mismo" y se mostr partidario de "combatir, sobre todo en poltica,
el dominio de las frases hechas vacas que no dicen nada". Asimismo,
record algunas palabras como "mano", "pie", "ojos", "ver", "corazn" o
"boca" que son las que ms frases hechas han engendrado. Y otras como
"justicia", "bien", "verdad" o "belleza" que sustentan nuestro mundo. No se
quedan atrs en esta escala de valores los elementos (agua, aire, fuego y
tierra) que, segn Lled, han tenido en la vida del lenguaje una
importancia vital.

Despus de esta completa obra uno de los proyectos prximos que tiene
Manuel Seco entre manos es realizar una edicin ampliada a todo el mbito
en lengua espaola del Diccionario del espaol actual.



*** Bolivia tendr su ley del libro despus de veinte aos

El Viceministerio de Cultura y la Cmara Boliviana del Libro anunciaron el
pasado 11 de noviembre la unin de esfuerzos en busca de la aprobacin,
luego de dos dcadas de haber iniciado la planificacin del documento
oficial, del anteproyecto de la ley del libro, presentado ese da en el
hall de la institucin gubernamental.

La tarea no ser fcil, anunci Fernando Cajas, viceministro de Cultura,
debido a que la propuesta central del proyecto busca la supresin de todos
los impuestos que en la actualidad son absorbidos por la industria
editorial y los lectores, con el objetivo de fomentar la produccin del
libro e incentivar la lectura. Esa misma propuesta impositiva fue rechazada
por el Parlamento boliviano en 1995.

Sin embargo, Cajas asegur que para evitar que eso vuelva a suceder, ya se
han iniciado reuniones con el Ministerio de Hacienda y con las comisiones
econmicas del Congreso Nacional, instancia que el prximo ao deber
definir el tema. "Lucharemos por el arancel cero", anunci Cajas a tiempo
de anunciar que este mes se crear el Consejo Nacional del Libro y la
Lectura que establecer polticas permanentes para el fomento de la
lectura.

Consultores del Convenio Andrs Bello y de la Unesco participaron en la
elaboracin del anteproyecto de ley, cuyo contenido ha sido consultado con
todas las empresas literarias de Bolivia. Se espera presentar el proyecto
al Congreso a finales de este ao.

La normativa tambin busca combatir a la piratera por medio de la
capacitacin de los funcionarios pblicos en el tema de derecho de autor y
la coordinacin entre la Polica, la fiscala y el sistema judicial para
iniciar los procesos contra los infractores.

Para fomentar la creacin intelectual, la nueva ley propone garantizar los
ingresos econmicos para los autores nacionales, a travs de incentivos
tributarios, que permitiran a los escritores estar exentos de impuestos,
por concepto de creacin literaria.



*** Santiago inicia construccin del Centro Cultural Palacio de La Moneda

Una excavacin de ms de diecisis metros de profundidad prepara el terreno
para la construccin del Centro Cultural Palacio de la Moneda, que
celebrar en Santiago de Chile la llegada del Bicentenario de la Repblica,
y que ser inaugurado en enero de 2006.

El nuevo espacio, cuya maqueta fue presentada el 11 de noviembre pasado, se
construye sobre tres pisos que ocupan 7.200 metros cuadrados de superficie,
los que se distribuyen en dos salas de exposiciones, la Cineteca Nacional,
el Centro de Documentacin de Arte Contemporneo, una biblioteca
especializada en cine y servicios afines.

El rea comprende la creacin de una explanada de jardines en reemplazo del
Altar de la Patria, en lo que se llamar la "Plaza de la Ciudadana" y que
se har en tres etapas. Una vez terminada la primera, que ya est en
marcha, se proceder a la demolicin de diversas edificaciones que
actualmente estn sobre el nivel de la Alameda, proceso que el Cuerpo del
Ejrcito ya inici al trasladar los restos de Bernardo O'Higgins a la
Escuela Militar.

La direccin del nuevo Centro Cultural -cuya programacin estar enfocada
principalmente hacia lo internacional- estar a cargo de una fundacin que
integra a autoridades de la cultura, archivos y museos, el rea cultural de
la Cancillera, un personero del BancoEstado, un Premio Nacional de Artes,
un musegrafo y un empresario cultural, entre otras personalidades.

La participacin de Mxico en el proyecto es importante pues, adems de
estrecharse lazos econmicos entre ambos pases se han estrechado
igualmente lazos culturales. De esta manera, el Centro Cultural ser
inaugurado en enero de 2006 con una exposicin de 200 piezas precolombinas
reunidas bajo el concepto de "El Elogio del Cuerpo" y preparada por
cuarenta directores de museos de Mxico que han hecho una sntesis de tres
mil aos de vida de las culturas mesoamericanas.



*** Espaa entreg sus premios nacionales de traduccin e historia

Juan Jos del Solar, por el conjunto de su obra, y Mario Merlino, por su
traduccin del libro de Antonio Lobo Antunes Auto de los condenados
(Siruela), han sido galardonados con los dos premios nacionales de
traduccin 2004 en Espaa, as como Julio Valden Baruque lo ha sido con el
de historia por su obra Alfonso X: la forja de la Espaa moderna, segn se
anunci el 11 de noviembre pasado.

Con una dotacin de 15.025,30 euros cada uno, estos premios nacionales son
concedidos por el Ministerio de Cultura de ese pas. Juan Jos del Solar
obtuvo el galardn que reconoce toda una obra de un traductor espaol en
cualquier lengua, y Mario Merlino por la traduccin a cualquiera de las
lenguas del Estado, de una obra escrita originariamente en otro idioma y
editada en 2003.

Prestigioso traductor oficial del Nobel blgaro Elas Canetti, quien fue su
amigo y le admiraba, el peruano Juan Jos del Solar, de 56 aos, residi en
Espaa entre 1972 y 2002. Pronto ech races en Catalua, aunque
actualmente vive en su Lima natal, a la que regres despus de que en 1998
un infarto cerebral le paralizara medio cuerpo.

"Aunque preso en una silla de ruedas, afortunadamente pudo seguir pensando
con libertad, conserva la meloda del lenguaje, y en la actualidad prosigue
la edicin del cuarto tomo de las obras completas de Canetti", dijo el
editor Hans Meinke.

Meinke, quien le trat muy cerca al preparar las ediciones para Crculo de
Lectores/Galaxia Gutenberg -que tambin ha publicado en edicin de lujo su
traduccin de Kafka-, record "la amistad y admiracin" que Canetti senta
por el trabajo de Del Solar, a quien adems confi los textos que, debido a
su origen sefard, tena en ladino.

"Nadie mejor que usted puede juzgar mis escritos", le deca el premio Nobel
a Del Solar, record Meinke, quien consider que "si Kafka hubiera tenido
la oportunidad, le hubiera dicho lo mismo, pues le ha traducido con
precisin, finura y hasta filigrana".

Meinke, que se mostr "entusiasmado" por este reconocimiento espaol, fue
quien acompa a Del Solar el pasado 2 de julio a recibir el premio de
traduccin de la Fundacin Hermann Hesse, en Calw -ciudad natal de Hesse al
sur de Alemania- y escuch elogios a su obra ante unas 400 personas. "Le
encontr con un nimo esplndido", record Meinke de esos das que volvi a
compartir con Del Solar.

Es un traductor eminente con una larga y prestigiosa carrera, en la que ha
traducido del alemn tambin obras de escritores austracos como Ingeborg
Bachmann, Joseph Roth, Franz Werfeel y Robert Walser, los alemanes Walter
Benjamin, Bertolt Brecht y Thomas Mann, as como el suizo Friedrich
Drrenmatt. Su amor a la lengua alemana comenz muy pronto y fue su gran
odo musical, oyendo La flauta mgica de Mozart, lo que llev a interesarse
por el librero y la literatura en alemn.

As, con 17 aos, Del Solar sali de Per y curs estudios de filologa
romnica y germnica en la Universidad de Heidelberg, Alemania, y tambin
de filologa y literatura francesas en la Sorbona de Pars, por lo que ha
realizado tambin algunas traducciones del francs.

"Es un traductor privilegiado y muy selectivo", concluy Meinke, y el otro
galardonado, Mario Merlino, tambin tuvo palabras de admiracin para l.
"Es un honor compartir este premio con el traductor de Canetti", dijo.

Merlino, a quien en muchas ocasiones Lobo Antunes ha elogiado en pblico
por el trabajo que ha realizado con su obra, por lo difcil que resulta
trasmitir su ritmo narrativo, expres la necesidad de sacar al traductor de
la sombra. "El traductor es una figura invisible que hace un libro paralelo
fiel a la interpretacin como si se hubiera escrito por primera vez",
observ.

En cuanto a la obra traducida por la que recibi el galardn, Merlino
coment que si es cierto que la literatura de Antunes es muy difcil, Auto
de los condenados lo es aun ms, pues pertenece a la primera poca del
escritor portugus, un perodo neobarroco, cargado de metforas, con
grandes saltos en su imaginacin".

"Era necesario mantener la coherencia dentro del delirio literario, de la
locura; y por otro lado, seguir el ritmo con una prosa muy cuidada, con
gran sentido potico", coment, y, teniendo en cuenta lo que dice Lobo de
que l es un poeta frustrado, record que "como yo tambin escribo poesa,
eso lo entiendo bien".

Por su parte, Julio Valden Baruque recibe el Premio Nacional de Historia
de Espaa correspondiente a 2004 por su obra Alfonso X: La forja de la
Espaa moderna. El premio distingue la mejor obra de esta especialidad de
un autor espaol, publicada en cualquiera de las lenguas del Estado durante
el ao 2003.

El Jurado ha estado compuesto por Carmen Iglesias, de la Real Academia de
la Historia; Sabino Fernndez Campo, de la Real Academia de Ciencias
Morales y Polticas; Enrique Ruiz Domnech, Jos Mara Snchez Ron, Jos
Ramn Urquijo Goitia, Juan Pablo Fusi y Luis Ribot, autor galardonado en la
edicin anterior. Ha actuado como presidente el director general de Libro,
Archivos y Bibliotecas y como vicepresidenta la subdirectora general de
Promocin del Libro, la Lectura y las Letras Espaolas, Mnica Fernndez.

Valden Baruque es catedrtico de historia medieval de la Universidad de
Valladolid. Especialista en la historia bajomedieval de la Corona de
Castilla, entre sus publicaciones cabe destacar: Enrique II de Castilla: la
guerra civil y la consolidacin del rgimen (1366-1371)', 'Los judos de
Castilla y la revolucin Trastamara, El reino de Castilla en la Edad Media,
Los conflictos sociales en el reino de Castilla en los siglos XIV y XV,
Enrique II. 1369-1379, El chivo expiatorio. Judos, revueltas y vida
cotidiana en la Edad Media (2000) y Los Trastamaras (2001).



*** Todo un xito la I Feria del Libro de Chacao

El viernes 12 de noviembre se inaugur la I Feria del Libro de Chacao, en
Caracas (Venezuela), muestra que reuni a ms de 67 expositores, entre los
que destacan libreros, editoriales venezolanas y forneas, distribuidoras y
artesanos. El evento, clausurado el domingo 21, fue organizado por Thor
Producciones y Chang Soto Exposiciones, y auspiciado por la Cmara
Venezolana del Libro y la Fundacin Cultural Chacao.

Alejandro Blanco Uribe, presidente de la Fundacin Cultural Chacao,
calific la actividad como "nueve das de fiesta para la lectura y la
cultura", mientras que Ramn Medero, presidente de la Fundacin Kuai-Mare y
presidente encargado del Centro Nacional del Libro, seal que en lugar de
apoyarse el mercantilismo y esa "corriente deshumanizadora del libro",
stos ms bien deben concebirse como "instrumentos de liberacin de las
sociedades".

La feria const de 1.600 metros de exposicin, donde se ofrecieron los
productos de editoriales pblicas y privadas, adems de diversas
actividades recreativas, conferencias, foros, presentaciones de libros y
talleres dirigidos a la formacin profesional del librero. Las tres salas
de charlas albergaron entre 30 y 50 personas en cada actividad y en total
se recibieron ms de 10.000 visitantes.

La moda, el paisaje y el juego en la actual cultura urbana estuvieron
expuestos en la muestra de once fotgrafos. La agrupacin "Poetas en
Trnsito" ofreci un recital y present, el 13 de noviembre, la edicin de
su antologa realizada por la editorial 50 de 50. Asimismo, el sello
Criteria realiz un ciclo de tertulias con sus autores, entre el 17 y el 20
de noviembre.

Ritmo Cuento present el espectculo "A m me gusta leer", especialmente
dedicado a nios, el sbado 13, el domingo 14 y el domingo 21, mientras el
Centro Nacional del Libro (Cenal) desarroll una intensa programacin en
promocin de la lectura para pblico de todas las edades.



*** Entregan premio Nezahualcyotl a la poeta Natalia Toledo Paz

Con una atmsfera creada por la msica de tambores, conchas de tortuga y
flauta de carrizo del quinteto infantil Gugu Huiinu' (Tortolita), y un
recital con una decena de poemas de Guie' yaase' (Olivo negro), la poeta
Natalia Toledo Paz recibi en Mxico el premio Nezahualcyotl de Literatura
2004.

La ceremonia se realiz la noche del viernes 12 de noviembre en la sala
Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde un pblico nutrido
atendi al discurso de la poeta, quien cont historias sobre curanderas,
nahuales y el significado de las palabras.

"Han pasado quinientos aos desde la Conquista, pero quedan cosas, quedan
hebras de oro que sostienen la historia de los pueblos originarios de
Mxico", expres la poeta. "En el Istmo de Tehuantepec las personas, sobre
todo los ancianos, son nuestras bibliotecas, que, a diferencia de los
libros, nos hablan en voz alta, nos cantan, nos cuentan: sucesos
histricos, dichos, trabalenguas, proverbios, canciones, recetas de cocina,
mitos".

En la ceremonia estuvieron Sari Bermdez, presidenta del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes de Mxico, quien entreg el premio, as como el
dramaturgo Vctor Hugo Rascn Banda y el poeta mazateco Juan Gregorio
Regino, en representacin de Griselda Galicia, directora de Culturas
Populares.

Dotado con 55 mil pesos, nicos para todos los gneros (poesa, cuento,
novela, ensayo, dramaturgia), algunas voces comentaron que, para avalar la
credibilidad del discurso oficial sobre la importancia de las culturas
indgenas de Mxico, ya era hora de igualar ese monto al de otros premios y
de entregarlo en las diversas especialidades literarias.

"Al menos deberan ser unos 75 mil pesos, como otros premios, pues se trata
del nico premio nacional de la literatura indgena contempornea",
coment, por ejemplo, el autor maya Jorge Miguel Cocom Pech, presidente de
la asociacin civil Escritores en Lenguas Indgenas.

Adems de Cocom y Regino, otros representantes de las letras indgenas
mexicanas que participaron en la ceremonia de entrega fueron el zapoteco
Macario Matus, el nahua Pedro Martnez, el mazahua Fausto Guadarrama y el
quechua-mexicano Carlos Huamn. Adems, los escritores en espaol Eduardo
Langagne, Ricardo Yaez y Silvia Molina.

El padre de la poeta, el pintor Francisco Toledo, explic que la formacin
de su hija en la poesa "empez cuando era nia, en los aos 70, con su
participacin en los talleres de la Casa de la Cultura de Juchitn. Ah se
formaron promotores y maestros de escritura en zapoteco. Y una de ellas fue
la hermana del poeta Vctor de la Cruz, Gloria de la Cruz, quien le ense
la escritura en zapoteco a Natalia, que obviamente ya saba hablarlo".

Agreg que su hija "ha tenido el empeo y el coraje para formarse y
continuar. Y adems sola, pues yo, como siempre me desplazo, pues no
siempre he estado cerca de ella. Pero, bueno, es realmente admirable lo que
ella ha hecho solita".

El artista explic que en su comunidad de origen sus padres eran bilinges.
"De algn modo ellos, al salir de Juchitn, les toc una poca muy difcil,
de cierto racismo, en las escuelas les prohiban a ellos hablar su lengua.
Ellos crecieron como con cierta inseguridad en hablarlo, y de algn modo
nos pasaron a nosotros esa inseguridad. Pero ahora con la generacin de
Natalia se recupera totalmente la lengua y, adems, si es mediante la
poesa, mejor".



*** Realizan en Mxico 24 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Considerada como uno de los foros ms importantes para el fomento y
difusin de la lectura en Mxico, del 13 al 21 de noviembre se realiz en
el Centro Nacional de las Artes de Ciudad de Mxico la XIV Feria
Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij,
http://www.conaculta.gob.mx/dgp/filij), la ms concurrida del pas azteca y
en su gnero la ms importante en toda Hispanoamrica.

Participaron 380 editoriales nacionales y extranjeras, y se llevaron a cabo
ms de 150 actividades artstico-culturales, como un seminario
internacional con la participacin de especialistas como Michle Petit y
Elisabeth Brami (Francia); Ana Siro, Graciela Montes y Ema Wolf
(Argentina); y David Huerta, Germn Dehesa y Rafael Barajas.

Adems de exposiciones, talleres, presentaciones editoriales y
espectculos, se exhibieron ms de cincuenta mil ttulos sobre literatura,
arte, ciencia y tecnologa dirigidos a jvenes y nios. Igualmente, se
dieron a conocer ms de cuarenta nuevos ttulos pertenecientes a diversos
sellos editoriales. Msica, danza, teatro y lecturas en voz alta fueron
algunas de las actividades que complementaron las diversas presentaciones
de libros que cada da se llevaron a cabo.

Asimismo, durante el segundo da de actividades del encuentro se dio a
conocer a los ganadores de los distintos concursos que convoca la Filij. El
primer lugar del 14 Premio de Catlogo de Ilustradores para Publicaciones
Infantiles y Juveniles -volumen que se ha convertido en punto de referencia
para conocer tendencias, materiales, tcnicas y temticas de la cultura
grfica- lo obtuvo Gabriel Pacheco por su serie Llona I, II y III; el
segundo fue para Namiko Prado, por Vida cotidiana I, II y III, y el tercero
fue para Ramn Villegas, por su obra Ximena, Zngn y Feiney bailando en el
cuarto de Tula.

A su vez, Mara Baranda obtuvo el 13 Premio FILIJ de Cuento para Nios,
por Un lugar en el mundo, historia sobre un pequeo y su perro. Los
ganadores del 16 Concurso Nacional de Cartel "Invitemos a leer" fueron
Miguel Angel Medrano Castaeda, por Lee (primer lugar); Socorro Toxtli
Torres, por el dptico Cada vez mejor, obtuvo el segundo lugar, y el
tercero fue para Cmete un libro, de Heyliana Flores Torres. A las
editoriales Trillas y Fondo de Cultura Econmica se les distingui con el
9 Premio Internacional de Libro Ilustrado Infantil y Juvenil 2004.

Por ltimo, Caniem decidi conceder su Premio 2004 al Arte Editorial al
Fondo de Cultura Econmica (FCE) por la edicin de los libros La traicin
de la libertad, de Isaiah Berlin; Del zumbido, de Gonzalo Rojas, La lengua
espaola en Mxico, de Jos G. Moreno de Alba y la coleccin Obras reunidas
de los autores Jorge Cuesta, Sergio Pitol y Juan Garca Ponce. El Premio
Nacional Juan Pablos al Mrito Editorial fue para Antonio Ruano Fernndez
(Madrid, 1930), vicepresidente del grupo Santillana Mxico, por su
trayectoria de editor.

El evento fue organizado por la Direccin General de Publicaciones (DGP)
del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) con el apoyo
de la Cmara Nacional de la Industria Editorial (Caniem) y el Centro
Regional para el Fomento del Libro en Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc).



*** Lanzan plan para impulsar el cine venezolano

Con un presupuesto que supera los siete millardos de bolvares y la
intencin de producir mejores pelculas, el Centro Nacional Autnomo de
Cinematografa (Cnac, http://www.cnac.org.ve) de Venezuela abri una
convocatoria para financiar iniciativas en los rubros produccin de
proyectos cinematogrficos, estmulo a la base industrial y cultura
flmica.

Para ello, el organismo, presidido por Juan Carlos Lossada, recibir, hasta
el 28 de enero de 2005, proyectos flmicos de diversa ndole en las
categoras documental, cortometraje, largometrajes listos para rodar,
montaje de proyectos y otras.

Lossada indic que la idea del Cnac es premiar el talento por encima de la
experiencia. "Es posible que nos encontremos con propuestas creativas de
gran calidad realizadas por novatos y no por cineastas reconocidos", dice.

Como requisito obligatorio para optar por un crdito, el CNAC exige estar
inscrito en el Registro de Cinematografa Nacional. La comisin que
evaluar los proyectos estar conformada por siete miembros que durante
febrero y marzo de 2005 estudiarn los casos para emitir un veredicto.

Para las empresas proyectoras, se abrir un mecanismo de financiamiento
denominado "Estmulo a la base industrial", que permitir competir por
crditos para modernizar las salas de cine.

Asimismo, se difundirn los logros del cine nacional a travs de
festivales, foros y seminarios. "La idea es democratizar y ampliar el
alcance de las personas que reciben apoyo del Cnac. El deber de nuestra
institucin es facilitar las condiciones para que talentos annimos puedan
desempearse exitosamente".

Para el ao 2005, la institucin contar adems con la cantidad de 4,7
millardos en el presupuesto ordinario y 11 mil millones adicionales
aprobados por el ministro venezolano de Cultura, Francisco Sesto.

Lossada coment que hay una perfecta conciencia en las instituciones del
Estado para el aumento de la produccin cinematogrfica, as como para
garantizar la red de exhibicin nacional para que todos los habitantes del
pas disfruten del cine; las inversiones en este sector deben hacerse en
materia de capacitacin de los recursos humanos; preservacin de la memoria
audiovisual venezolana, la participacin en la coproduccin con diferentes
pases y la modernizacin del parque tecnolgico venezolano.

El cineasta Carlos Azprua precis que el proyecto de Reforma de la Ley de
Cinematografa, an en la Asamblea Nacional, plantea la incorporacin del
sector privado, en el sentido de la corresponsabilidad tal como lo
establece la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela,
"debemos lograr la autonoma de nuestros recursos financieros y el Cnac es
ejemplo de pluralidad, democracia y participacin".

Mientras que Phillipe Toledado, miembro de la directiva de la Cmara
Venezolana de Productores de Largometrajes, Caveprol, expres que entre la
mayora de los diputados existe el consenso para la aprobacin de la
reforma de la ley de cine "y por primera vez en la historia contempornea
sentimos el respaldo a la cinematografa nacional, y no podemos perderlo".

Por su parte, Alejandro Bellame, de la Asociacin Nacional de Autores
Cinematogrficos, indic que el Centro Nacional Autnomo de Cinematografa
nace gracias a la Ley de Cinematografa y en su reforma estn las bases
para lograr la independencia econmica. "Todos estamos comprometidos para
defender al Cnac como ente rector, porque es un organismo que promueve la
participacin democrtica y plural", precis.



*** Expertos internacionales hablaron sobre Neruda

Entre el 15 y el 20 de noviembre se celebr el congreso "Pablo Neruda en el
corazn de Espaa", organizado por la Diputacin con la colaboracin de la
Universidad de Crdoba (Espaa), y el cual se centr en la relacin que
tuvo el autor chileno con Espaa y cmo influy su poesa en la literatura
espaola del siglo XX.

El encuentro, que reuni a expertos de Estados Unidos, Cuba, Francia,
Italia y Espaa, se celebr en conmemoracin del centenario del nacimiento
del poeta chileno (1904-1973) bajo la direccin acadmica de Joaqun Roses,
quien destac que esta reunin "no es slo un homenaje, sino que es un
congreso serio en el que se pretenden desvelar hitos de su creacin".

En su sede del Palacio de la Merced, el evento llev a Crdoba, en palabras
del responsable de Cultura de la Diputacin, Serafn Pedraza, "la voz de un
poeta universal" sobre quien se pudo "conocer su relacin con esa
generacin de intelectuales espaoles que se disolvi tras la Guerra
Civil".

Adems de las conferencias en la Diputacin, en cuatro pueblos de la
provincia se pronunciaron disertaciones sobre Neruda por parte de los
ponentes del congreso. Aitana Alberti, hija de Rafael Alberti, explic en
cuatro localidades cordobesas la relacin entre su padre y el poeta
chileno.

Una exposicin del pintor chileno Roberto Matta y la publicacin de tres
facsmiles son algunas de las actividades paralelas que se desarrollaron
durante el encuentro. Igualmente se present el ballet folklrico chileno
Quillagua y un recital dramatizado basado en los textos del poeta El
viajero inmvil.

Adems el 17 de noviembre, en el marco del evento, se exhibi, por primera
vez en Espaa, el documental Neruda fugitivo, del cineasta chileno Hugo
Arvalo. La pelcula slo haba sido proyectada antes en tres ocasiones en
todo el mundo, una en Blgica y dos en Francia.

Se celebraron diez conferencias, entre ellas "Gngora y Quevedo en la voz
de Neruda: los ros del canto", "Neruda y el grupo del 27: la polmica con
Vicente Huidobro", y dos mesas redondas: "Neruda y la poesa espaola" y
"Neruda y la tradicin espaola".



*** Realizan en Salamanca congreso de bibliotecas pblicas

La ciudad espaola de Salamanca acogi, entre el 17 y el 19 de noviembre,
el II Congreso Nacional de Bibliotecas Pblicas, en el que se abord la
realidad y la problemtica de estos centros, as como las inquietudes de
los bibliotecarios tanto en Espaa como en el mbito europeo.

Dirigido a profesionales y responsables de bibliotecas pblicas, el evento
ha sido organizado por el Ministerio de Cultura, a travs de la Direccin
General del Libro, Archivos y Bibliotecas, en colaboracin con las
Comunidades Autnomas, la Federacin Espaola de Municipios y Provincias
(FEMP), y diversas fundaciones y asociaciones profesionales.

El encuentro se realiz en el Palacio de Congresos de Salamanca. A su acto
inaugural asistieron el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas
del Ministerio de Cultura, Rogelio Blanco, la consejera de Cultura de la
Junta de Castilla y Len, Silvia Clemente, y el alcalde de Salamanca,
Julin Lanzarote.

La celebracin de este congreso se inscribe dentro del plan de actuaciones
para los aos 2004-2008 de la Subdireccin General de Coordinacin
Bibliotecaria del Ministerio de Cultura, cuyo espritu es promocionar la
cooperacin y coordinar las actividades relacionadas con el fomento de la
bibliotecas pblicas entre todas las instituciones.

Cada una de las tres jornadas del evento const de diversos bloques
temticos. La primera jornada se desarroll bajo el nombre genrico
"Biblioteca pblica, presente y futuro"; la segunda, "La biblioteca
pblica, lugar de encuentro", y la tercera, "Hacia la biblioteca virtual:
los servicios y los ciudadanos".



*** Cartas de Mara Zambrano y Reyna Rivas en libro de Monte vila

Monte vila Editores Latinoamericana present el mircoles 17 de noviembre
de 2004 el libro Epistolario, que rene la correspondencia entre la
filsofa espaola Mara Zambrano y la poeta venezolana Reyna Rivas. El acto
se realiz en la librera de la editorial, ubicada en el Complejo Cultural
Teatro Teresa Carreo, en Caracas.

Las palabras de presentacin estuvieron a cargo de la periodista y poeta
Patricia Guzmn, quien estuvo acompaada por la poeta Rivas y por Carlos
Noguera, presidente del sello venezolano. Finalizado el acto, el
saxofonista Domingo Hernndez ofreci un variado repertorio de piezas de
jazz.

Epistolario rene un conjunto de cartas que se escribieron la filsofa
espaola Mara Zambrano (1904-1991) y la poeta venezolana Reyna Rivas a lo
largo de 29 aos, entre 1960 y 1989. De 372 pginas, el libro pertenece a
la coleccin "Testimoniales" y cuenta, adems, con textos biogrficos de
las autoras y una carta de Rivas a la memoria de Zambrano, escrita el 25 de
marzo de 2003.

Se trata -como dice Rivas en la introduccin del volumen- de "cartas llenas
de consejos, de pensamientos puros, de estmulos, de creencias, de luz y de
iluminaciones. Cartas llenas de razones vitales, de demoras y afanes
cotidianos, de esperanzas, de fe, llenas de accin vital, de filosofa y
poesa".

Nacida en Coro, Falcn, Rivas curs estudios en La Sorbona y estudi msica
en la Escuela Superior de Msica (Caracas). Entre sus principales ttulos
se encuentran Seis prosas, Palabra y poesa, Sueo de la palabra, Huspedes
de la memoria e Infinitos verbales, entre otros.



*** Rosario fue la sede de nuestra lengua

Entre el 17 y el 20 de noviembre se realiz en Rosario, Argentina, el III
Congreso Internacional de la Lengua Espaola (III Cile), evento que bajo el
lema "Identidad lingista y globalizacin", reuni a acadmicos,
estudiosos, escritores, editores y periodistas de todo el mundo
hispanohablante para renovar el desafo de construir un foro de reflexin
acerca de la situacin, los problemas y los retos del idioma espaol en el
mundo global.

El III Cile cont con la asistencia de casi 1.800 participantes y unos
seiscientos periodistas de todo el mundo. En la ceremonia inaugural,
celebrada en el Teatro El Crculo, intervinieron el Rey Juan Carlos I de
Espaa y el presidente Nstor Kirchner, as como los escritores Hctor
Tizn, por Argentina, Carlos Fuentes, representando a Amrica Latina, y
Francisco Ayala, representando a Espaa a travs de un video.

En el acto estuvieron tambin presentes el gobernador de la provincia de
Santa Fe, Jorge Obeid; el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; la
presidenta de la Comisin Ejecutiva del III Cile y subsecretaria de Cultura
argentina, Magdalena Faillace; el director de la Real Academia Espaola,
Vctor Garca de la Concha y el director del Instituto Cervantes, Cesar
Antonio Molina, as como otras personalidades.

El rey Juan Carlos enfoc su alocucin inaugural en el carcter mestizo de
la lengua espaola. "Todas las lenguas son, en mayor o menor grado,
mestizas, y el castellano, que lo fue desde su configuracin inicial, se
hizo espaol ensanchando, precisamente, su mestizaje. Primero en la
pennsula y ms tarde, y de modo decisivo, al desarrollarse en Amrica.
Todos y cada uno de los contactos con otras lenguas y culturas han ido
depositando en la lengua espaola marcas de mentalidades, costumbres y
sensibilidades distintas".

Por su parte, el presidente argentino dio la bienvenida a los invitados y
ponentes a la ciudad de Rosario y destac a los reyes como "amigos de la
Argentina". Tambin elogi el esfuerzo de la Real Academia Espaola y de la
Asociacin de Academias para mantener la unidad de la lengua. Asegur que
"la necesidad de afirmar la identidad de un pueblo requiere afirmar la
cultura, y en el centro de ella est la lengua". Tambin seal que "la
lengua establece lazos para la efectiva integracin de los pueblos, sin
negar el dilogo intercultural".

Las intervenciones de los escritores invitados al acto inaugural se
iniciaron con la grabacin del mensaje de Ayala, de 98 aos de edad, quien
resalt la importancia del evento y asegur que "no hace falta ser poeta,
dramtico o fillogo, para que la lengua resulte ser algo propio, inherente
a nuestra especie".

Carlos Fuentes continu destacando la variedad lingstica de la regin.
"Los primeros poetas fueron los indios", evoc. Luego, refirindose al
mundo actual, recalc que "la globalizacin es multirracial, multicultural
y multilinge". Sobre el espaol en particular, "la lengua franca de la
Amrica indohispana", precis que ocupa el segundo lugar entre las lenguas
de occidente. "Ofrece al mundo globalizado el espejo de hospitalidades
lingsticas, creativas, jams excluyentes, nunca desdeosas. Lengua
espaola igual lengua receptiva, habla hospitalaria", necesaria "para
combatir las injusticias, humanizar las leyes y compartir la esperanza".

El acto inaugural fue cerrado por Hctor Tizn, por el pas anfitrin,
quien recorri su biografa y afirm que la palabra es la eleccin entre la
vida y la muerte, y que la literatura conlleva "la defensa de la
individualidad contra lo falsamente universal". Sostuvo tambin que "la
nivelacin que actualmente los medios de comunicacin proponen e imponen a
escala planetaria se contrapone cada vez ms con la diversidad ms
salvaje". Alert tambin que "no se debe sacralizar las palabras por las
palabras mismas porque el mal tambin se expresa con palabras, usa la
lengua".

La tarde del 17 de noviembre fue celebrada en el mismo escenario la sesin
conmemorativa del IV centenario de la publicacin del Quijote, donde fue
presentada la edicin popular de la obra cumbre de Cervantes publicada por
la Real Academia Espaola y la Asociacin de Academias de Lengua Espaola.
La sesin fue presidida por el ex presidente colombiano Belisario Betancur.

Esta edicin homenaje, preparada por el investigador Francisco Rico, se
lanza simultneamente en Espaa y Amrica a un precio accesible y est
precedida por introducciones de Mario Vargas Llosa, Martn de Riquer,
Francisco Ayala y el propio Rico.

Se trata de una edicin rigurosa en la transcripcin del texto cervantino,
de calidad, de tapa dura, ligera y pequea -con 1.250 pginas de papel
semibiblia y una tirada de 1 milln de ejemplares, hechos en Madrid, Mxico
y Brasil- que contiene, adems, diversos artculos de importantes
comentaristas y un extenso glosario, de siete mil entradas, con trminos
que permiten profundizar la comprensin de la obra de Cervantes.

Al describir las caractersticas de esta nueva edicin de las aventuras del
hidalgo de La Mancha, el director de la Real Academia Espaola, Vctor
Garca de la Concha, coment, con el libro entre las manos, que cuando
surgi la idea se la consider "una utopa, un milagro", hoy hecho
realidad. Tras calificar a Betancur de "gran humanista y cervantino",
Garca de la Concha le dio la palabra al ex presidente, quien, ante un
pblico respetuoso y emocionado, destac la importancia de esta obra y
defini al Quijote como un "manual de la vida" y como "uno de los hitos de
la creatividad, junto con el teatro griego y con la obra de Shakespeare".

El jueves 18 en la maana, la Asociacin de Academias de la Lengua Espaola
present el Diccionario panhispnico de dudas, que se publicar en mayo de
2005. El director de la Real Academia Espaola, Vctor Garca de la Concha;
el director del Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina; el director de
la Academia Mexicana de la Lengua, Jos Moreno de Alba; el director de la
Academia Chilena de la Lengua, Alfredo Matus Olivier, y el director de la
Academia Argentina de Letras, Pedro Barcia, fueron los encargados de
explicar en detalle el proyecto, con la presencia del presidente de
Telefnica, Francisco de Bergia.

Tras cinco aos de trabajo, el contenido del diccionario se aprob en
reuniones de ms de cincuenta acadmicos de siete regiones de Amrica
hispana. En su intervencin, Csar Antonio Molina explic que el
diccionario permitir "ensear el idioma espaol en el mundo de manera
coherente pero aceptando los diferentes acentos que deben existir y
mantenerse".

El poeta y monje trapense Ernesto Cardenal fue uno de los personajes de la
cultura que mayores expectativas despert entre los asistentes al congreso.
Tras participar por la maana del jueves 18 en la mesa "Identidad y lengua
en la creacin literaria", brind una conferencia muy concurrida en la que
se refiri extensamente a diversos temas relacionados con la revolucin, el
socialismo y la teologa de liberacin, y enfatiz que el nico sistema que
de verdad fracas es el capitalista.

Ante una pregunta acerca su posicin dentro de la Real Academia Espaola,
dijo que "cuando tena 18 aos era antiacadmico y ahora que tengo 80 aos
menos dos meses lo sigo siendo. Aunque tambin soy miembro de la Academia".
Agreg que estaba de acuerdo con Carlos Fuentes y su visin de que "la
lengua es nuestra manera de modificar al mundo" porque, segn dijo, "la
poesa es para cambiar el mundo. Marx deca que la poesa no era para
explicar el mundo sino para cambiarlo. Y lo mismo podra decir de la poesa
o de la teologa".

El poeta nicaragense se mostr en desacuerdo con la idea de instaurar el
uso de un espaol internacional o neutro en los medios de comunicacin. "Un
espaol unificado sera como el clon en la biologa, la multiplicacin de
un ser idntico que no se diversifica. La evolucin biolgica pasa por la
diversificacin, y lo mismo sucede con las culturas y con el lenguaje".

Record que el espaol proviene del latn e indic que, "de haberse quedado
en el latn, hoy no estaramos reunidos aqu. Y del mismo modo que sucedi
con aquel espaol, el de actualidad tambin se modifica hacindose
argentino en Argentina o mexicano en Mxico. Aunque es bueno que se
unifique tambin para que nos entendamos los millones que hablamos en
espaol. Pero sin que se pierda nunca la diversidad. El poeta, el escritor
deben escribir en la lengua de su pueblo y al mismo tiempo hacer que la
entiendan los dems".

El viernes 19 uno de los protagonistas de la jornada fue el escritor
portugus Jos Saramago, premio Nobel de Literatura 1999, quien dict una
conferencia en la Escuela Normal N 2 "Juan Mara Gutirrez", de Rosario,
donde tras or las notas del Himno Nacional de Argentina dijo que la
palabra libertad, que se oye en los primeros versos, le haba tocado. "Me
pregunto si en el tiempo de la dictadura el Himno Nacional se segua
cantando, y digo s, se segua cantando. Y eso nos indica que hay que tener
cuidado con las palabras. Las palabras no son una cosa inerte. En ese
tiempo la palabra libertad se utilizaba en dos sentidos, ellos -y no
necesito decir de quines estoy hablando- la usaban en el sentido de
libertad para matar, de libertad para torturar, de libertad para todo lo
horrible, para todo lo horrendo que ocurri aqu. Pero los que luchaban
contra ellos usaban la palabra libertad para resistir, para luchar, para
salvar la dignidad del pueblo argentino".

Segn el escritor, "las palabras no son ni inocentes ni impunes. Hay que
tener cuidado con las palabras. Si no las respetamos, empezamos por no
respetarnos a nosotros mismos. La libertad tiene un sentido, un nico
sentido. Pero cuando se la usa con un sentido perverso, como ocurri en
Argentina y en otros pases, entonces son los ciudadanos los que tienen que
darle su contenido real. Y ese contenido real es que llevan en la mente, el
que guardan en el corazn, mente y corazn que pertenecen a una cultura y a
una historia. Les digo a los ms jvenes que deben tener cuidado con las
palabras; decirlas y pensarlas".

Saramago record su infancia en medio de la pobreza y dijo que hasta los 18
aos no tena libros propios. "Afortunadamente no tenamos nada. Porque
aquel que no tiene nada se lo inventa para tener algo. Y por suerte, no nos
aburramos nunca. Los juguetes que no tenamos los inventbamos".

Una salva de aplausos atron la sala cuando Saramago expres que "hagan lo
que hagan la Internet y la computadora no hay nada en el mundo que pueda
sustituir al libro. Por qu? Porque sobre la pgina de un libro se puede
llorar, pero no se puede llorar sobre el disco duro de la computadora".

Ms tarde el escritor le entreg el primer premio del Certamen de Escritura
2004, en la categora Polimodal, al joven Alberto Ignacio Pasei, de 16 aos
y oriundo de Coronel Dorrego, localidad situada al sur de la provincia de
Crdoba. El joven se alz con el premio gracias a su monografa sobre
Bestiario, de Julio Cortzar. En el certamen participaron unas 2.000
escuelas argentinas.

"Bas mi trabajo en la idea de que el autor, Cortzar, oculta el miedo a
travs de lo extrao y lo vincul con la actual realidad de los jvenes, su
incertidumbre y su dificultad para comprometerse con la sociedad o tener
respeto por los otros", dijo el autor adolescente, para quien los cuentos
de Cortzar "tienen muchas particularidades. Al principio parecen
complicados. Pero a medida que uno los va leyendo se va metiendo ms y ms
dentro de la historia. Son de una lectura muy rpida".

Ese mismo da, el director del Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina,
anunci los planes futuros de este ente, e indic que prximamente abrir
sedes en Estocolmo, Praga, Sofa, Pekn, Tokio, Sel, Nueva Dehli y
Shangai. Molina habl tambin de las gestiones que se estn llevando a cabo
con el fin de lograr un acuerdo con las universidades interamericanas para
que todos los estudiantes de espaol obtengan un diploma comn.

Inform adems que se est planeando un acuerdo de colaboracin con la
Televisin Espaola y otras cadenas hispanoamericanas para dictar un curso
de espaol que llegue a gran parte del mundo, y destac el xito del primer
nmero de la revista de la institucin, lanzada en octubre.

El mismo viernes al medioda el escritor Ernesto Sbato fue objeto de un
acto en su honor celebrado en el Teatro El Crculo. El autor de Sobre
hroes y tumbas haba sido homenajeado el da anterior por el equipo de
ftbol Rosario Central, uno de los ms populares clubes de ftbol de
Rosario. Sbato recibi de manos del director tcnico ngel Tulio Zof, en
compaa de los jugadores y los directivos del club, la camiseta azul y
amarilla del equipo, en una emotiva y sencilla ceremonia que se realiz en
el llamado "estadio gigante de Arroyito".

En El Crculo, Sbato demostr estar muy emocionado ante el discurso de su
amigo Jos Saramago, ceremonia en la que participaron tambin el director
de la Real Academia Espaola, Vctor Garca de la Concha, el titular del
Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina, el gobernador de Santa Fe, Jorge
Obeid; la presidenta honoraria del III Congreso, Cristina Fernndez de
Kirchner; la presidenta de la Comisin Ejecutiva del encuentro, Magdalena
Faillace; y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz.

Molina, al iniciar el acto, record que el Instituto Cervantes ha bautizado
a su biblioteca de Budapest con el nombre del escritor. Por su parte,
Garca de la Concha ley una afectuosa carta de agradecimiento que, en
nombre de toda la RAE, concluy as: "La dbil caa que piensa convertida
en pluma tanta naturaleza e historia de la Argentina hasta constituir un
mundo en el que caben todo el mundo, esa pluma se mantiene erguida y
vigorosa".

Saramago record cmo el apellido Sbato se le antoj, la primera vez que
lo escuch, parecido a una "sbita pualada". Dijo que tras su lectura de
El tnel comprendi, en las primeras pginas, "hasta qu punto haba sido
exacta la osada asociacin de ideas que me llev de un apellido a un pual,
para colmo por una circunstancia agravante e inesperada: el pual Sbato,
despus de clavado, no se retiraba de la herida".

Luego se dirigi a Sbato y le dijo: "Entre el temor y el temblor en que
nuestras vidas discurren, la tuya no poda ser una excepcin. Aunque quiz
no se encuentre en los das de hoy una situacin tan radicalmente dramtica
como la tuya, la de alguien que, siendo tan humano, se niega a absolver a
su propia especie, alguien que a s mismo no se perdonar nunca su
condicin de hombre. No todos te agradecern la violencia. Yo te pido que
no la desarmes".

En el acto de clausura, el sbado 20, el primero en tomar la palabra fue el
dibujante y escritor rosarino, Roberto Fontanarrosa. El humor marc el tono
de su mensaje. Lament la ausencia del escritor santaesino Juan Jos Saer y
dijo que lo reemplazaba por expreso pedido "de mi amigo Vctor (Garca de
la Concha)".

Para fijar su posicin con respecto a la lengua, se permiti "hacer una
cita, porque en un encuentro de intelectuales eso queda muy bien: la unidad
es el equilibrio de la diversidad, la uniformidad es la supresin de la
diversidad. Uniformidad me inquieta un poco, porque hemos tenido problemas
con los uniformes".

Propuso reflexionar sobre la riqueza del idioma espaol y se despidi con
unos versos que el cantor de tangos Alberto Castillo -advirtiendo que no
pertenecen ni al romancero espaol ni a las pginas ms gloriosas del
idioma- utilizaba para iniciar sus presentaciones ante el pblico. "Unos
versos que me representan mucho a m: 'Yo soy parte de mi pueblo y le debo
lo que soy / hablo con su mismo verbo / canto, canto con su misma voz' ".

Despus, sigui la intervencin del director del Cervantes, Csar Antonio
Molina, quien en uno de los puntos salientes de su mensaje manifest que
"la nuestra es una de las comunidades culturales ms pujantes del mundo de
hoy". Alab la hospitalidad rosarina y record a los poetas espaoles que
en otras pocas fueron recibidos en la nacin surea, como Rafael Alberti,
Francisco Ayala, Castelao, Rafael Dieste, el historiador Claudio Snchez
Albornoz y otros.

Por su parte, Vctor Garca de la Concha defini al Cile como "una gran
fiesta familiar de la lengua, una gran fiesta de la palabra, no slo por la
masiva participacin de los ciudadanos de Rosario o la catarata de
actividades culturales sino tambin por los asistentes que, durante ms de
ocho horas diarias, estuvieron presentes y participativos. Rosario ha sido
una fiesta de la palabra".

El director de la RAE afirm que el evento haba sido "un ejemplo de rigor:
en las ponencias hubo una convergencia no directamente buscada que ha
puesto de relieve la idea de que la identidad es una suma de identidades.
Se potenci la conciencia de que la lengua la hacemos entre todos y todos
nos necesitamos para ser en la lengua. No competimos con nadie. Queremos
simplemente ser en la unidad. Y ha salido un espritu, que podramos llamar
el espritu de Rosario: la voluntad de construir la ciudad de la palabra".

En la ltima parte del acto de clausura, hablaron el intendente de Rosario,
Miguel Lifschitz; la subsecretaria de Cultura de la Nacin y presidenta de
la Comisin Ejecutiva del III Cile, Magdalena Faillace; el gobernador de la
provincia de Santa Fe, Jorge Obeid; el ministro de Educacin, Daniel
Filmus; y la senadora y presidenta honoraria del encuentro, Cristina
Fernndez de Kirchner.

Una particularidad asociada al Congreso de la Lengua fue la realizacin
paralela del Congreso de laS LenguaS, una iniciativa que a lo largo de todo
el ao mantuvo actividades culturales en toda Argentina, y cuyos
organizadores lamentaron que algunos autores "no indagaran para saber que
no era un congreso contra nadie ni tampoco 'estril', porque hubo trabajos,
ponencias, conclusiones y estuvieron las voces del silencio".

Rodolfo Hachen, etnolingista y catedrtico de la Universidad de Rosario,
indic que quienes opinaran as de esta iniciativa "debieron informarse de
la amplia temtica que tratbamos y celebrar el enorme esfuerzo cultural
que esto signific a travs de un ao". Critic que "a travs de los
congresos de la Real Academia Espaola (RAE) se est tratando de armar un
tejido cultural que sostiene determinados fines econmicos y polticos. Los
hechos demuestran que es un evento elitista y hasta monrquico".

Entre las voces escuchadas en este congreso "rebelde" los representantes de
la mesa de los Pueblos Originarios sealaban que el congreso organizado por
la RAE cit a lingistas y acadmicos para hablar de la lengua "que
nosotros hablamos y preservamos y cuyos signos y smbolos conocemos mejor
que nadie porque los hemos mantenido contra viento y marea desde hace 512
aos".

El IV Congreso de la Lengua, tal como fue acordado poco antes de la
realizacin del tercero, se realizar en Cartagena, Colombia. El anuncio lo
hizo el director de la RAE, Vctor Garca de la Concha, quien agreg que el
presidente colombiano lvaro Uribe Vlez envi una carta a los responsables
de las instituciones organizadoras del Cile para ratificar su voluntad de
que el cuarto encuentro se realice en ese pas sudamericano.

Garca de la Concha record que en 2001, el Congreso tena que haberse
realizado en Colombia, pero entonces se presentaron dificultades que
llevaron a que el magno encuentro de las letras espaolas se efectuara en
Valladolid, Espaa.

Como el prximo Congreso se realizar en Cartagena, los organizadores
fueron cuestionados sobre la posibilidad de que ahora s asista Gabriel
Garca Mrquez, cuya ausencia en Rosario caus revuelo. Garca Concha, sin
embargo, advirti que Garca Mrquez siempre est invitado a estos
acontecimientos, pero l es quien rechaza viajar para asistir a encuentros
de esta naturaleza.

El portugus Jos Saramago dijo que a ver si as asiste Garca Mrquez. "Si
la montaa no va a Mahoma, Mahoma va a la montaa, y en este caso la
montaa es Garca Mrquez", afirm entre risas, a pesar de que haba
advertido de que ya no entrara en polmicas.



*** Falleci el escritor colombiano Manuel Zapata Olivella

La madrugada de este viernes 19 de noviembre falleci en su residencia, en
Bogot, el novelista colombiano, mdico, folklorista y escritor de la
negritud Manuel Zapata Olivella, tras una larga enfermedad. Una de las
figuras cimeras de la literatura colombiana contempornea, el autor tena
84 aos de edad.

"Anoche hacia las 4 de la maana aproximadamente recibimos la llamada de
Rosa de Zapata, la seora, para comentarnos, y los amigos acudimos aqu a
la casa de Zapata Olivella. Estamos todos muy compungidos porque
indiscutiblemente esta es una gran prdida para el pas", dijo el escritor
David Snchez Juliao en entrevista con la cadena radial La W.

"La vitalidad de Manuel fue asombrosa hasta sus 84 aos. Tanto que hace dos
semanas haba regresado de un viaje a la costa occidental de frica donde
asisti a un congreso panafricano y tuvo la oportunidad de conversar
largamente con Mandela", coment Snchez Juliao, quien agreg que a pesar
de esa vitalidad el escritor se senta ya cansado. "Deca l que el
problema de la columna que lo aquejaba se deba al peso de las utopas.
'Las utopas no cumplidas pesan mucho', deca".

Snchez Juliao coment que la ltima voluntad del maestro a su esposa y a
sus amigos fue que su cuerpo fuera cremado y sus cenizas esparcidas al ro
Sin, para que ste las llevara al mar y sus olas de vuelta a sus races en
frica.

Por su parte, el escritor Germn Espinosa expres tambin su tristeza al
conocer la noticia. "Tambin yo estoy de luto. Yo tuve oportunidad durante
varios aos de tratarlo. Desde nio tuve noticias de l como escritor
porque l era una figura en Cartagena, que es mi ciudad natal", explic.
"Me hice muy amigo de Manuel cuando l emprendi la publicacin de la
revista Letras Nacionales, que marc -yo creo- un hito en la divulgacin de
la literatura colombiana", dijo Espinosa.

Zapata Olivella se caracteriz por ser un defensor de la comunidad negra en
Colombia y por destacarla en los diversos aspectos de la cultura, la
literatura, la msica y el deporte. Naci en Lorica (Crdoba) el 17 de
marzo de 1920. Comenz a estudiar medicina en Cartagena, pero lleg a
Bogot para terminar la carrera en la Universidad Nacional. De su familia
salieron grandes artistas como Delia Zapata Olivella.

Su internado lo hizo en el Asilo de Locas de Bogot, y de all naci su
deseo de ser escritor. "El demente no tiene frenos, sino que crea su propio
mundo y se expresa a su manera", deca. Ejerci el periodismo y colabor
con numerosas revistas y publicaciones colombianas y extranjeras. Fund y
dirigi la revista Letras Nacionales. Fue narrador de lenguaje vivo y
estilo directo, y cuentista de violencia con temtica social.

Despus de un viaje de aventura en el que recorri a pie el trayecto entre
Panam y Mxico y trabaj como recolector de caf en Costa Rica, boxeador
en Guatemala, y enfermero del pintor Diego Rivera, en Mxico, volvi a su
pas para crear un grupo folclrico junto con Delia, reconocida coregrafa
y una de sus once hermanos.

Escribi los dramas Los pasos del indio (1960), Caronte liberado (1961),
Hotel de vagabundos (Premio Espiral 1954), El retorno de Can (laureado en
el Festival de Arte en Cali en 1962), Tres veces la libertad y Malonga el
liberto. No obstante, sus obras ms conocidas son sus novelas, que revelan
su profunda sensibilidad y creatividad literaria: Tierra mojada (1947),
Pasin vagabunda (1948), La calle 10 (1960); Detrs del rostro (Premio Esso
en 1962), Chambac, corral de negros (laureada por la Casa de las Amricas
en 1963), En Chim nace un santo (segundo Premio Esso en 1961) y Chang, el
gran putas (1983). Tambin public los libros de cuentos China 6 a.m.
(1954), Cuentos de muerte y libertad (1961), laureado por la Casa de las
Amricas; El cirujano de la selva (1962) y Quin dio el fusil a Oswald?
(1967).

Zapata Olivella tambin fue cnsul de su pas en Trinidad y recibi varios
premios y reconocimientos, como la orden de Boyac en el ao 2000, el
Premio a la Vida y Obra del Ministerio de Cultura en 2002, el Premio
Aplauso y el Premio Guachup de Oro por su constante bsqueda del
reconocimiento de los valores de las negritudes. Adems, en junio de 2003
la Universidad de Crdoba le concedi el honoris causa en espaol, junto a
Snchez Juliao y Juan Gossan.



*** Nios de Gran Canaria conocern dramaturgia de Aquiles Nazoa

Las obras "La ratoncita presumida" y "Los martirios de Coln", ambas del
reconocido escritor y humorista venezolano Aquiles Nazoa, servirn, entre
el 22 y el 26 de noviembre, para homenajear la labor realizada por el
reconocido director teatral y hombre de cultura grancanariense Francisco
Azcona Lpez (Paco Azcona), durante sus ms de treinta aos de vida
artstica.

Con estas obras de Nazoa se estar llevando a cabo, en la isla de Gran
Canaria, un merecido y sentido homenaje a quien diera por ms de tres
dcadas toda su experiencia y conocimiento en el mbito cultural,
especficamente en el rea del teatro, para el desarrollo del municipio
plaza del estado Miranda, en Venezuela. Las obras sern presentadas por la
compaa de tteres y teatro Garabatosh-k.

Azcona realiz un arduo trabajo en la ciudad venezolana de Guarenas y en
otras del mencionado estado, cuando desde 1965 comenzara a dirigir grupos
de teatro y a formar jvenes en historia teatral, apreciacin teatral y
tcnica de la actuacin. Este canario que ech races en Venezuela fue
adems director de la Casa de la Cultura de Guarenas y director de la
biblioteca de la mencionada ciudad hasta 1996, fecha de su muerte.

Garabatosh-k visitar los municipios de Santa Mara de Gua, Las Palmas,
Maspalomas, Mogn y Teror, donde se presentarn las piezas de Nazoa. Los
organizadores del evento y directivos de la compaa, Elisa Gonzlez y
Roger Vargas, han expresado su satisfaccin por la amplia receptividad
obtenida en los mencionados municipios grancanarienses y en los diferentes
colegios donde se realizarn las representaciones.

Garabatosh-k escogi las piezas de Nazoa por haber sido ste el ltimo
escritor cuya dramaturgia fuera llevada a las tablas por Azcona, cuando
desarrollaba su trabajo en los institutos de bachillerato "Benito Cannico"
y "Norberto Prado". Las presentaciones se harn en los colegios Miguel de
Santiago, Reyes Catlicos, Pepe Monagas, Artemi Remidan, Juan Ramn Jimnez
y Alcarabanera, as como en la Casa de la Cultura de Teror.



*** Todo listo en Guadalajara

Guadalajara, la ciudad mexicana que desde el prximo 29 de noviembre se
convertir en Capital Americana de la Cultura para el ao 2005 -relevando a
Santiago de Chile-, se encuentra lista para recibir a los miles de
editores, autores, visitantes y dems relacionados con el mundo del libro
que del 27 de noviembre al 5 de diciembre se harn presentes all para la
XVIII edicin de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
(http://www.fil.com.mx).

Siendo invitada de honor de este ao la cultura catalana, las expresiones
de esta cultura en la FIL sern coordinadas por el Instituto Ramon Llull
(IRL, http://www.llull.com), que present su programa definitivo a finales
del mes pasado. El mismo incluye actividades teatrales, musicales,
cinematogrficas, artsticas y, por supuesto, literarias.

Ms de 125 actos y cerca de doscientos participantes, agrupados alrededor
de un pabelln de 1.400 metros cuadrados con un logotipo diseado por
Antoni Tpies -de cuya obra se presentar una retrospectiva en la FIL a
partir de este 25 de noviembre-, integran el programa definitivo de "La
cultura catalana a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL)"
-nombre global que se le ha dado al conjunto de eventos catalanes en la
FIL-, en cuya organizacin han participado, adems del IRL, el Gremio de
Editores y la Asociacin de Editores en Lengua Catalana.

En el marco de la presencia de la cultura catalana en la FIL, el 26 de
noviembre el presidente del gobierno de Catalua, Pasqual Maragall, dictar
una conferencia en la Ctedra Latinoamericana e Iberoamericana "Julio
Cortzar", en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara. Maragall
tambin hablar al da siguiente con la prensa, actividad durante la cual
har un balance de su visita a Mxico. El domingo 28, adems, la FIL
homenajear al exilio cataln en el Colegio de Jalisco. Y el lunes 29 se
realizar un encuentro entre empresarios de Mxico y Catalua en el Hotel
Hilton.

Para el ao prximo se ha previsto que la FIL reciba como invitadas de
honor a la literatura, la cultura y el arte peruanos. Luis Solari Tudela,
vicecanciller y secretario de Relaciones Exteriores, Ral Padilla Lpez,
presidente de la FIL, y Nubia Macas Navarro, directora general de la
Feria, suscribieron a finales de octubre el acuerdo mediante el cual se
establecen los parmetros de la participacin de Per, que buscar mostrar
la diversidad de su cultura a travs de la produccin nacional y editorial,
promover el turismo e incrementar las relaciones culturales, polticas y
comerciales con Mxico.

En el marco de la XVIII Feria de Guadalajara, por otra parte, el Centro
Regional para el Fomento del Libro en Amrica Latina (Cerlalc),
desarrollar, con la FIL y aliados estratgicos segn el tema, y mediante
el trabajo conjunto de sus subdirecciones de Derecho de Autor; Libro y
Desarrollo; Lecturas, y Programas Transversales, una importante
programacin acadmica. El organismo regional lanzar igualmente, en accin
coordinada con la Organizacin de Estados Iberoamericanos (OEI) y la
direccin de la FIL, el programa IlMITA, Plan Iberoamericano de Lectura.

La misin del Cerlalc en Guadalajara, encabezada por la directora de ese
organismo, Adelaida Nieto, desarrollar seminarios, encuentros y otras
actividades. Destaca la realizacin, entre el 27 de noviembre y el 1 de
diciembre, del Saln de Derechos de la FIL, que ha sido concebido por el
organismo en conjunto con la direccin de la feria, y que permitir a
editores, agentes literarios y scouts la concrecin de transacciones sobre
derechos de traduccin.

El domingo 28, el Cerlalc presentar su anunciado IlMITA, Plan
Iberoamericano de Lectura estructurado como un programa de la Cumbre de
Jefes de Estado y de Gobierno, y fundamentado en la lectura como
herramienta primordial de inclusin social y desarrollo. Como plataforma de
integracin iberoamericana, este plan viene cumpliendo una accin
articuladora y divulgadora, preparando al continente para hacer de 2005 el
Ao Iberoamericano de Lectura.

El Cerlalc tambin participa en la organizacin de la mesa "Creacin
iberoamericana", el mismo 28; un seminario sobre el uso legal de las obras
impresas y las fotocopias, el lunes 29; el II Encuentro de Promotores de
Lectura, el martes 30; y el III Foro Internacional de Editores, el
mircoles 1 y jueves 2 de diciembre.

Entre las actividades de la FIL destaca el Homenaje al Biblifilo, un
reconocimiento que entregan la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
y la Coordinacin General de Bibliotecas de la Universidad de Guadalajara,
y que este ao ha recado sobre el empresario y periodista Jorge lvarez
del Castillo Zuloaga.

Este reconocimiento, que se entregar el 1 de diciembre, busca subrayar la
figura del biblifilo, vnculo indispensable entre el pasado y los
lectores, e incansable defensor de la sabidura contenida en los libros. El
ganador de este ao, lvarez del Castillo, naci en Guadalajara en 1917. En
su adolescencia estudi la preparatoria en Estados Unidos y luego regres a
su tierra para estudiar derecho en la Universidad Autnoma de Guadalajara.
Tambin realiz estudios en ingeniera civil, arquitectura y periodismo en
Mxico, Monterrey, Veracruz, Mrida y Torren.

Muy joven an, se integr al equipo de trabajo de El Informador, diario que
fundara su padre, Jess lvarez del Castillo, en 1917. En 1996, luego de la
muerte de su padre, se convirti en director y editor del diario, que hoy
contina bajo la direccin de su hijo, Carlos lvarez del Castillo Gregory.

Con el propsito de enriquecer los acervos culturales y promover la
difusin del arte en Guadalajara, cre la fundacin "Juan lvarez del
Castillo", de la cual es presidente honorario. Su constante inters por la
promocin cultural lo llev a formar una biblioteca que abri sus puertas
en 1988. En el acervo de la biblioteca, que cuenta con una importante
seccin de microfilmes, se encuentran, entre otros tesoros bibliogrficos,
la crnica de la Cmara de Comercio, crnicas antiguas de los franciscanos,
la Biblioteca Sutro y la Biblioteca Taurina. Adems, dispone de fototeca,
hemeroteca y una seccin de filatelia con una coleccin de estampillas de
Mxico, especializada en Jalisco, as como de secciones de numismtica,
pinacoteca, videoteca, cine, teatro, museo taurino y una audioteca con
discos compactos de arte, cultura y msica clsica.

Entre los reconocimientos que ha recibido por parte de diversos sectores
pblicos y privados, est la condecoracin "Ramn Corona", que le otorg el
Congreso del Estado de Jalisco en 1992, como reconocimiento a su labor
editorial. Ese mismo ao, en el marco de la celebracin del 75 aniversario
de El Informador, el Concejo Municipal de Guadalajara impuso su nombre a la
antigua avenida Circunvalacin Providencia. En 2001 recibi la medalla de
honor "Ciudad de Guadalajara", y en 2003 la medalla "Francisco Arroyo
Chvez", del Consejo de Colaboracin Municipal de Guadalajara. Tambin
recibi una distincin por parte de la Fundacin Pedro Sarquis Merrewe, ac,
"por su intachable carrera empresarial".

Otro homenajeado en la Feria de Guadalajara ser el periodista y escritor
Paco Ignacio Taibo i, quien el 5 de diciembre recibir el Homenaje Nacional
al Periodismo Cultural Fernando Bentez 2004, como un reconocimiento a su
dedicacin al periodismo, a su labor como maestro de mltiples generaciones
y a su empeo por hacer del periodismo cultural una herramienta que nos
acerca a la realidad.

La seleccin de Taibo i como homenajeado fue realizada por Huberto Batis,
Vicente Leero, Cristina Pacheco, Jos Emilio Pacheco, Armando Ponce, Elena
Poniatowska, Raquel Tibol y Ral Padilla Lpez, presidente de la feria,
todos miembros del Comit de Honor del homenaje.

Taibo i naci en 1942, en Espaa. Fundador de una dinasta de escritores y
periodistas, novelista, gastrnomo, historiador del cine mexicano, "monero"
-caricaturista-, dramaturgo y sobre todo periodista, es el padre del ya
famoso "Gato Culto", que todos los das publica en las pginas de El
Universal. Tambin en ese diario escribe la columna "Esquina baja". Ha
publicado las novelas Plidas banderas, Siempre Dolores, Fuga, hierro y
fuego y Flor de la tontera; as como diversos ttulos sobre el cine, como
Historia popular del cine, El cine por mis pistolas, una biografa del
Indio Fernndez, y otra de Mara Flix, La Doa.

Los periodistas que han recibido este reconocimiento en aos anteriores
son: Fernando Bentez (1992), Carlos Monsivis (1993), Elena Poniatowska
(1994), Jos Emilio Pacheco (1995), Jaime Garca Terrs (1996), Vicente
Leero (1997), Raquel Tibol (1998), Emilio Garca Riera (1999), Cristina
Pacheco (2000), Huberto Batis (2001), Armando Ponce (2002) y Braulio
Peralta (2003).

Otras actividades, no relacionadas directamente con la literatura, se
celebrarn durante el evento. El domingo 28, por ejemplo, ser presentada
la maestra en Edicin y el postgrado en Edicin Global en Espaol y
Edicin Internacional, por el Instituto de Educacin Continua de la
Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona. El lunes 29 ser inaugurado el
XVIII Encuentro Internacional de Ciencias Sociales, que se desarrollar a
lo largo de los das subsiguientes bajo el lema "Impactos locales de un
mundo globalizado".

El martes 30, la Asociacin de Editoriales Universitarias Espaolas (AEUE),
en conjunto con la Editorial Universitaria de la Universidad de Guadalajara
y la direccin de la FIL inaugurarn el Foro de Edicin Universitaria. Ese
mismo da se inaugurar igualmente el IV Encuentro Internacional sobre
Cultura Democrtica con la conferencia magistral "Gobernabilidad y
democracia en Mxico", con Luis Carlos Ugalde.

Con una conferencia magistral a cargo de Andr Schiffrin, el mircoles 1 de
diciembre ser inaugurado el III Foro Internacional de Editores, que
continuar en la tarde con un panel sobre fuentes de informacin para el
acceso a derechos de edicin. El jueves 2 se dar inicio al XIV Seminario
de la Enseanza de Lenguas Extranjeras, que se desarrollar bajo el lema
"La diversidad lingstica en el contexto de la globalizacin". El mismo
da se iniciarn el VIII Encuentro Internacional de Juristas, el VIII
Encuentro Nacional y VII Internacional de Investigacin Educativa y el XV
Coloquio de Comunicacin, Deporte y Sociedad.

El amplio abanico de actividades de esta fiesta editorial, la segunda ms
importante en el mundo despus de la de Frncfort, puede ser consultado en
su sitio en Internet. La inauguracin se realizar en el Gran Saln de
Eventos Expo Guadalajara el sbado 27 a las 11 de la maana. Las
actividades de los das 29 y 30 de noviembre, as como las del 1 de
diciembre, sern exclusivas para profesionales del sector. Para los das
restantes el horario en el que el pblico podr visitar la feria ser entre
9 de la maana y 9 de la noche. Los interesados en apreciar la estructura
de la exposicin pueden hacerlo mediante el plano general ubicado en
http://www.fil.com.mx/activos/Pl_completo.htm.



*** Escritores discutirn en Cali en torno a derechos humanos

Entre el 2 y el 5 de diciembre se celebrar en Cali, Colombia, el Primer
Encuentro de Escritores e Intelectuales por los Derechos Humanos, que
reunir a veinte escritores, quienes analizarn la situacin de los
derechos humanos en el mundo, con especial enfoque en esta nacin
latinoamericana.

El evento, concebido por la Alcalda de Santiago de Cali y la Secretara de
Cultura y Turismo y ejecutado por la Corporacin para la Participacin,
Integracin y Desarrollo de los Caicedonenses (Corpocaica), ha despertado
gran inters entre la ciudadana, las entidades del Estado, los sectores
universitarios y los estudiantes de secundara de la ciudad.

Los autores que participarn en el evento forman parte de una variopinta
seleccin que, segn el comunicado, rene a personalidades conocidas "por
su largo camino de palabras convertidas en libros" y otras menos conocidas,
"pero igualmente comprometidos con lo que sucede en la patria que aman y
les conmueve". Al trmino del evento, los autores suscribirn un manifiesto
por la defensa de los derechos humanos.

El escritor y traductor australiano-irlands Joe Broderick (Melbourne,
1935) ser el nico participante extranjero del encuentro. Adems
participarn el periodista, novelista y pintor Arturo Alape (Cali, 1938),
el narrador Oscar Collazos (Baha Solano, 1942), el periodista y novelista
Arturo Guerrero (Ccuta, 1946), el narrador Gustavo lvarez Gardeazbal
(Tulu, 1945), los polticos y escritores Miguel Gualteros Forero y Jess
Enrique Piacu Achicu, el narrador y ensayista Julio Cesar Londoo, la
periodista Eva Durn (Cartagena, 1976), el novelista Germn Pinzn (Cajic,
1932), el artista Ricardo Len Pea-Villa (Medelln, 1962), la escritora y
docente Piedad Bonnett (Amalfi, 1951), el mdico, crtico de cine y
escritor Octavio Escobar Giraldo (Manizales, 1962), la poeta Andrea Cotte
(Barrancabermeja, 1981), la periodista y escritora Ana Milena Puerta (Cali,
1961), el escritor, economista y docente Boris Salazar (Ibagu, 1955) y el
socilogo y filsofo Delfn Gruesso (Choach, 1958), el poeta Jota Mario
Arbelez (Cali, 1940).



*** Realizarn en diciembre un encuentro sobre Dulce Mara Loynaz

Entre el 8 y el 11 de diciembre se celebrar en Pinar del Ro, Cuba, el VI
Encuentro Iberoamericano sobre Dulce Mara Loynaz, un espacio propicio para
exponer los resultados investigativos desarrollados internacionalmente
acerca de la vida y obra de la notable escritora cubana.

El evento es auspiciado por el Centro de Promocin y Desarrollo de la
Literatura Hermanos Loynaz, el Instituto Cubano del Libro, el Instituto de
Literatura y Lingstica, la Fundacin del Nuevo Cine Latinoamericano y
otras entidades.

De periodicidad bienal, la edicin 2004 de este foro es un tributo, adems,
a los centenarios del natalicio de Alejo Carpentier, Pablo Neruda, Mara
Zambrano y el reconocido poeta Enrique Loynaz.

Al evento concurrirn destacados intelectuales cubanos como Graziella
Pogolotti, Zayda Capote, ngel Augier, Csar Lpez, Lisandro Otero y Pablo
Armando Fernndez. El director del Centro Hermanos Loynaz, Juan Ramn de la
Portilla, confirm adems la participacin del colombiano Jaime Mejas
Duque.

El encuentro acadmico, previsto para efectuarse en la Universidad de Pinar
del Ro, se enfocar en la obra de Dulce Mara Loynaz en el contexto de los
estudios culturales cubanos, la hispanidad de su obra desde la perspectiva
del ideario poscolonial y las relaciones entre el erotismo y las corrientes
orientalistas en sus creaciones.



*** Prncipes de Asturias presidirn entrega del premio Lorca

Los Prncipes de Asturias presidirn en Granada, el prximo 17 de
diciembre, el acto de entrega del I Premio Internacional de Poesa Federico
Garca Lorca al escritor asturiano ngel Gonzlez, segn inform
recientemente el alcalde de la ciudad, Jos Torres Hurtado, quien destac
el respaldo que recibe el evento con la presencia de los prncipes.

Torres Hurtado seal que recibi la comunicacin de la Casa Real
confirmando la presencia de los prncipes, en lo que ser la primera visita
que realicen juntos a la capital granadina. Coment que l mismo expres su
deseo de que ambos presidieran la entrega del premio en la reciente visita
del prncipe Felipe a las instalaciones del Madoc.

El Ayuntamiento de Granada ha fijado as la fecha de entrega del premio -el
de mayor dotacin econmica (50.000 euros) en lengua espaola- atendiendo a
la agenda de la Casa Real y, segn dijo el alcalde, esta "magnfica
noticia" viene a significar que este premio "naci con buen pie y va a
tener un magnfico caminar".

Adems, resalt la repercusin meditica que va a tener la entrega del
premio y aadi que espera que "con el respaldo de Casa Real seamos capaces
de ir consolidando este premio como el mejor del mundo en trminos
literarios y de proyeccin internacional".

As, los prncipes sern los encargados de hacer la entrega a ngel
Gonzlez la figura "Luna", creada por el escultor Miguel Moreno inspirado
en la obra lorquiana, como pieza conmemorativa del premio. El acto se
celebrar en el Auditorio Manuel de Falla y continuar con una cela de gala
en el Carmen de los Mrtires para homenajear la trayectoria literaria del
escritor asturiano, al que el jurado seleccion el 21 de septiembre entre
ms de una treintena de candidatos propuestos por distintas academias de la
lengua espaola.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

La cultura catalana a la Fira
http://www.llull.com/llull/estatic/fil/cat/00principals/prehome.htm

La cultura catalana tendr especialsima presencia en la XVIII Feria
Internacional del Libro de Guadalajara, evento que se desarrollar en esta
ciudad mexicana entre el 26 de noviembre y el 4 de diciembre. Las
expresiones culturales catalanas que sern expuestas en la FIL sern
lideradas por el Instituto Ramon Llull (IRL), ente que ha dispuesto en
Internet un completo sitio sobre la participacin de los catalanes en el
evento, con informacin en cataln, espaol e ingls.

El visitante de este sitio, profuso en informacin para quienes necesiten
estar enterados de la participacin catalana en el evento, ser recibido
por un logotipo diseado en exclusiva por el artista Antoni Tpies. Adems
dispondr de tres bloques principales. Por un lado, se encuentran
informaciones generales sobre Catalua. Tambin se incluyen cifras
culturales, en especial las que se refieren a la produccin editorial y
enlaces a webs vinculadas al mbito de la literatura catalana.

En un segundo bloque, la web presenta la informacin referente a la
presencia de la cultura catalana en la FIL 2004. De este modo, aparecen las
actividades organizadas por el IRL -diferenciadas como programa literario,
programa acadmico y programa cultural- y datos sobre cada uno de los
protagonistas. Dicha informacin se ampla en la mayora de los casos con
una ficha biogrfica y enlaces de inters. En el caso de los artistas que
actan en "La Explanada", tambin se puede visualizar un video promocional.
A partir del da 27 de noviembre, tambin se podr ver el pabelln,
diseado especialmente para la muestra, mediante dos webcams instaladas en
sus espacios.

El tercer bloque, titulado Sala de Prensa, incluir los comunicados que se
emitirn desde la FIL y que permitirn, tanto a los periodistas como al
pblico en general, conocer las actividades de cada da. Adems de los tres
bloques, los visitantes de la web pueden acceder a la opcin LlullTV, donde
se pueden ver los videos promocionales de los artistas invitados.

Otras opciones que aparecen en la portada del web son la aparicin de un
poema diferente cada da y la posibilidad de dejar por escrito en el Libro
de Visitas la opinin sobre este acontecimiento o sobre la proyeccin al
exterior de La cultura catalana.

La web especial sobre la presencia de La cultura catalana en la FIL se ha
puesto en funcionamiento con la colaboracin de la Fundacin Telefnica.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Sir Peter Blake: la gran "Estrella de los Mares del Sur" ==============
=== J. P. Leroy ===========================================================

Al igual que nosotros, de Nueva Zelanda, posiblemente, nuestros lectores
habrn odo muy poco. Bueno, s, quizs una que otra referencia como, por
ejemplo, el kiwi, el ave emblemtica de este pas... Y ms nada. Crasa
falta de informacin que, desde luego, hay que decirlo, aunque cuesta en un
planeta hoy interconectado en fracciones de segundo por Internet, se debe,
bsicamente, a... la distancia geogrfica (que, para unos, resulta casi
astronmica) que nos separa de este pas, ubicado a 2.000 km al sureste de
Australia, continente-isla (de ardiente actualidad la pasada Navidad pues
perdi 100 mil hectreas de preciosos pinos y eucaliptos por incendios, en
gran parte, provocados -el cuento de siempre...) que, de por s, ...est a
las antpodas de nuestras latitudes... Pero, claro est (y aunque, por las
mismas razones ya expresadas, suena muy paradjico), esta ignorancia
nuestra, tambin, tiene que ver con el hecho -aparentemente fundamental,
hoy en da- de que estas islas, de dominio britnico desde 1907, al
extremsimo sur de Oceana, originalmente habitadas, a partir del siglo X,
por indgenas polinesios ms conocidos como maores y "descubiertas" en el
ao 1642 por un explorador holands, Abel Tasman, no sale a la luz de las
noticias internacionales sino una o dos veces al ao, cuando mucho. Como,
por ejemplo, en 1973, cuando rompi, muy justamente, las relaciones
diplomticas con Francia a consecuencia de los experimentos nucleares en la
atmsfera realizadas por este pas a partir del Atoln de Muroroa; o
cuando, en 1985, el navo Rainbow Warrior, de la organizacin ecologista
internacional Greenpeace, fue despiadadamente bombardeado y sumergido en la
baha de Auckland, ciudad principal de casi un milln de habitantes, por
agentes del Servicio Secreto francs; o cuando, todava, en 1995 (ao de
mayores turbulencias de todo tipo en Nueva Zelanda), hizo erupcin uno de
sus volcanes, el monte Ruapehu, obligando a la evacuacin de su poblacin
en un radio de 10 km; o bien aun cuando, siempre en 1995, sus indgenas
maores (que disfrutan de un estatuto muy especial pues su lengua es una de
las dos oficiales habladas en Nueva Zelanda, junto al ingls) organizaron,
por vez primera en la historia, espectaculares e inslitas manifestaciones
callejeras (en un pas conocido por ser polticamente casi asptico; otros
diran inspido; nosotros diramos, ms bien, tradicional y naturalmente
pacfico), para reclamar compensaciones por tierras ancestrales
confiscadas, logrando, sea dicho de paso, en 1996, conseguir unos 200
millones de dlares neozelandeses (un US$ equivale a 2 y pico $NZ) como
indemnizaciones por negocios hechos a expensas de sus propiedades durante
el establecimiento de europeos en el siglo XIX, o cuando, entre los aos de
1995, 1996 y 1997, a raz de la reanudacin de la explosiones nucleares
francesas en el Pacfico Sur (subterrneas esta vez), el primer ministro de
aquel entonces -James Bolguer- se involucr personal y gallardamente en las
reivindicaciones contra el gobierno francs -cuya presin, a travs del
gobierno de Gran Bretaa de entonces, lo oblig a dimitir, en 1997.

Tambin, en 1997, Nueva Zelanda sali de su "forzoso" y natural aislamiento
geogrfico cuando se inaugur en Auckland el Sky Tower, el rascacielos ms
alto del hemisferio sur, con una altura de 328 metros.

Tambin, en 1997, Nueva Zelanda sali de su "forzoso" y natural aislamiento
geogrfico cuando se inaugur en Auckland el Sky Tower, el rascacielos ms
alto del hemisferio sur, con una altura de 328 metros.

Y llegamos al pasado mes de diciembre de 2001, luego de varios aos sin que
este lejansimo pas acuariano (su fiesta nacional es el 6 de febrero de
cada ao) -cuya hora oficial tiene una diferencia de 16 horas! con
relacin a Caracas, es decir, cuando son las 6 de la maana aqu, son las
10 de la noche en Wellington, la capital neozelandesa- se haya mayormente
manifestado, informativamente hablando, con excepcin del ao de 1999
cuando asumi por primera vez una mujer primera ministra, Jenny Shipley,
actual jefe de gobierno (siendo jefa de Estado, por Constitucin no
escrita, otra mujer: la propia Reina Isabel de Inglaterra, debido a que
Nueva Zelanda pertenece a la Mancomunidad Britnica, al igual que Canad,
Australia, etc...).

En este fuertemente contrastado mes de diciembre de 2001, pues, he aqu que
ocurren dos acontecimientos, diametralmente opuestos aunque casi
simultneos (los designios de Dios son insondables). Primero, fue la
consagracin mundial de la pelcula basada en la famosa novela con
trasfondo gnstico y gralico de J. R. R. Tolkien, El Seor de los Anillos,
del cineasta Peter Jackson, enteramente rodada en Nueva Zelanda en sus tres
versiones: La Comunidad del Anillo (mundialmente inaugurada en diciembre),
Las dos torres y El retorno del rey. Y segundo, la trgica y turbia muerte
del gran navegante circunterrestre y connotado defensor de la ecologa a
nivel planetario: el comandante de nacionalidad neozelandesa Sir Peter
Blake, ocurrido el pasado 5 de diciembre, en una pequea poblacin
brasilera -Macapa- ubicada en la desembocadura el ro Amazonas, a manos de
una pandilla llamada "las ratas del agua"...

Considerado por todos los entendidos como el nuevo Jacques Cousteau de la
defensa del planeta Tierra a partir de su velero SeaMaster (Maestro de los
Mares), Sir Peter Blake fue el ltimo de estos caballeros mosqueteros que,
al igual que el no hace mucho fallecido comandante Cousteau, haba elevado
el conocimiento y la defensa del medio ambiente a nivel planetario a su
mxima expresin.

Primero interesado en la arquitectura naval, y luego en la aventura por la
aventura, Peter Blake lleg a ganar todos los ms prestigiosos trofeos, en
solitario y en equipo, a bordo de unos u otros veleros o catamaranes, en
carreras de circunnavegacin de nuestro globo terrqueo: la Withread, la
Copa Amrica (1995 y 2000); el Trofeo Julio Verne (1994) -consistente en
dar la vuelta al mundo, en vela y en solitario!, en menos de 80 das, para
superar la hazaa del capitn hroe de la novela del escritor francs La
vuelta al mundo en 80 das (rcord, por cierto, detenido, en la realidad,
desde 1997, por el navegante francs Olivier de Kersauson, en 71 das, 14
horas y 22 minutos).

Sin embargo, con los aos, al igual que el comandante Jacques Cousteau, Sir
Peter Blake se haba convencido de que nuestro planeta azul se hallaba en
grave peligro de perder para siempre su equilibrio ecolgico a raz de la
extrema contaminacin observada, desde luego a partir de todos los
satlites especializados pero, sobre todo, personalmente, en contacto
directo, fsico, visual, hasta alta mar, de este 70% de sus aguas que la
constituye. Todo esto, a consecuencia de la extrema industrializacin, en
especial de la extrema irresponsabilidad de los pases (y sus ciudadanos!)
en la adopcin de medidas para evitar la muerte orgnica de nuestra
principal fuente de vida como son los ocanos y todos sus afluentes...

En su primera competencia en 1980, entre Sydney y Hobart (Australia y
Tasmania, respectivamente), al que llegaron a apodar "Estrella de los Mares
del Sur" le haba llamado la atencin lo que la prensa contaba sobre la
destruccin progresiva de las grandes barreras de corales al sur y norte de
Australia, debido a la acidificacin de las aguas, consecuencia de las
afluencias txicas en procedencia de las ciudades portuarias. En su vuelta
a Australia, en 1988, haba podido observar por s mismo este fenmeno
aparentemente irreversible, al sumergirse con su equipo de buceo. En su
primera vuelta al mundo en equipo (en la competencia llamada Withread), en
1989, anot en su diario de a bordo las grandes capas de algas muertas que
flotaban en alta mar, as como las grandes capas bituminosas, resultado de
accidentes o descargas ("limpieza") de los tanques de grandes petroleros en
aguas internacionales. En su primera Copa Amrica, en 1995, lo alertaron
los gigantescos bancos de ballenas muertas observados en algunas playas o
los ejercicios altamente tecnificados de barcos balleneros o atuneros
dejando sin vida miles de kilmetros cuadrados en derredor...

En su contacto durante aos con el prestigioso comandante Cousteau, del que
(luego de la muerte de su hijo predilecto) iba a ser el primer heredero -si
no hubiese sido por mezquindades sucesionales-, realiz incontables
programas de televisin y videos vendidos en decenas de pases sobre el
estado ecolgico de nuestro planeta. Poco antes de rescindirse la creacin
de una fundacin especial, auspiciada y financiada por la Fundacin
Cousteau, ya tena planificada la pronta construccin del primer
"Disneylandia Ecolgico" mundial en el puerto suroccidental francs de La
Rochelle. Para perfeccionar su preparacin, se haba retirado 6 aos en
Auckland para emprender una nueva vuelta al mundo, esta vez en misin
cientfica, siempre a bordo de su Seamaster, un velero de 36 metros de
largo, nico en su gnero, a partir del cual quera concienciar al planeta
entero para (segn la frmula escogida) "proteger la vida en el agua, sobre
el agua y en torno al agua"...

Sir Peter Blake, que unos aos atrs haba sido ennoblecido por la Reina de
Inglaterra por su trayectoria como circunnavegante terrestre (de ah su
ttulo de Sir), quera ser un nuevo salvador del planeta, por lo que
esperaba trabajar intensamente en las zonas claves del ecosistema mundial,
entre los cuales el rtico y el Antrtico. En este ltimo caso,
especialmente, en la zona emblemtica del "continente blanco" -la
Antrtida- llamado Mar de Ross, que es la parte del territorio neozelands
administrativamente llamado Dependencia de Ross, de 730 mil kilmetros
cuadrados, donde se encuentra la famosa Base Scott, en la isla de Ross, y
punto de partida de gran parte de las expediciones cientficas, aventureras
y hoy hasta tursticas (ms de 250 vuelos aterrizan anualmente en el Polo
Sur!), hacia las montaas transantrticas y el Polo Sur. Todos territorios
que Sir Blake tambin tuvo oportunidad de conocer, pudiendo observar y
lamentar la lenta desaparicin de muchas especies marinas como la ballena
azul y unas especies de focas y pinginos (como los pinginos de Adelia);
y, sobre todo, la creciente rarefaccin de los bancos de Krill, base de la
alimentacin de todas las especies marinas en torno al Antrtico. En este
caso, como problemas derivados de los efectos del calentamiento global, en
el que tambin est incluido, a la vez como causante y resultante, el
enorme hueco en la capa protectora de ozono, que alcanza hoy millones de
kilmetros cuadrados y cuyos efectos Blake tambin pudo anotar en su
diario, sobre todo en poca de verano en el hemisferio, encima de
Antrtica, Argentina, Chile y hasta parte de Uruguay, como parte de su
nueva misin cientfica que haba recibido, sea dicho de paso, el amplio
respaldo del Programa de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente -PNUE-
del cual, desde el pasado mes de julio de 2001, era embajador honorario
itinerante...

La prxima misin de Peter Blake era remontar los principales ros
amaznicos para hacer las observaciones cientficas correspondientes a su
nuevo rol... Con esta intencin, haba llegado a la desembocadura del gran
ro Amazonas, cuando fue vctima (dos tiros certeros en medio de la noche
selvtica) de unas "ratas de agua" que, segn reporte policial, desconocan
la envergadura del personaje, ya nominado para varios galardones
internacionales para 2002 -entre los cuales, el Premio Nbel Alternativo de
la Paz...

Todava est fresca en la memoria de los que seguimos los acontecimientos
de esta ndole en el mundo, el horrendo asesinato en los aos 80 del
mundialmente famoso dirigente de los Seringueiros del Mato Grosso
brasilero: Sergio Mndez, quien muri por oponerse tenazmente a la
explotacin industrial a ultranza de la resina de los rboles de la
Amazonia brasilera... No quisiramos pensar mal... pero, en el caso de
Peter Blake, no podemos evitarlo...

En su ltimo diario de a bordo (que nuestros lectores podrn leer
conectndose a http://www.blakeexpedition.com), Sir Peter Blake dej
algunas notas sueltas escritas en suelo brasilero: anotaba el fuerte olor y
el espeso humo que flotaba encima de la selva amaznica ("inundando y
contaminando en permanencia el aire y nuestra cabina"); tambin recordaba
entre otras cosas que "...la calidad del agua es un elemento fundamental en
la salud de nuestro planeta...", y, de paso, regalaba estas reflexiones a
modo de receta en la lucha por la vida: "...Para ganar, se debe creer en la
victoria. Hay que desear apasionadamente el resultado anhelado, aun si esto
significa aos y aos de lucha. Lo ms difcil es empezar. Hemos
empezado... Nuestra aventura est en marcha con la misma pasin con la que
hemos empezado...".

** J. P. Leroy
   avila2003@cantv.net
   Periodista francs (Bordeaux). Reside en Venezuela desde 1978. Trabaj
   como asistente de corresponsales de prensa en el Medio Oriente y fue
   fundador de la Agencia Internacional de Prensa Alternativa. En Venezuela
   ha trabajado para la Cadena Capriles y para peridicos como El Diario de
   Caracas, 2001, Daily Journal y El Mundo. Adems es director ejecutivo de
   la Fundacin de Divulgacin Cientfica y cofundador de la Sociedad
   Mundial del Futuro de Venezuela. Fue director de la revista Cbala.
   Actualmente es asesor comunicacional de la Direccin de Prensa de la
   Universidad Central de Venezuela. Ha publicado los libros Breves
   noticias de la India, Contacto divino en Caracas, El apocalipsis como
   negocio, Mi primer viaje a la India y Una nueva manera de pensar: las
   noticias.



=== Un premio en las estrellas      Dixon Moya ============================

      (Nota del editor: al cierre de esta edicin sobrevino la muerte del
      maestro Manuel Zapata Olivella. Este artculo del diplomtico y
      escritor colombiano Dixon Moya, previsto para este nmero de Letralia
      desde mucho antes, mantiene el tono original de su autor, hablando de
      Zapata Olivella en presente, como le recordarn por siempre quienes
      le conocieron en el mbito humano y en el literario).

El Planetario Distrital en Bogot es uno de mis sitios favoritos. De nio,
se me antojaba un lugar mgico, en el cual poda ver de cerca los lejanos
astros. Este emblemtico edificio que guarda los secretos de las estrellas
fugaces fue el marco de celebracin, en reciente fecha, del III Premio
Nacional de Literatura de Colombia, galardn que se otorga por voto popular
y que en esta ocasin recay en la figura legendaria de Manuel Zapata
Olivella. En sus primeras versiones fueron premiados Germn Espinosa y
David Snchez Juliao.

Manuel Zapata Olivella no slo es escritor, es negro. Ese detalle no
debera tener importancia, podra ser verde esmeralda, rojo bermelln, azul
turquesa, pero lamentablemente vivimos en un mundo que a pesar de ser
multicolor persiste en dividirse en blanco y negro, como si fueran los
blasones de otros dualismos, belleza/fealdad, bondad/maldad,
riqueza/miseria. La verdad es que Zapata Olivella es la voz escrita de las
negritudes en Colombia, lo que dentro de nuestra maravillosa diversidad
tnica se denomina lo afrocolombiano.

Los afrocolombianos son los descendientes de los esclavos que llegaban a
Cartagena de Indias y se enviaban a las haciendas azucareras del Valle del
Cauca, las plantaciones bananeras del Urab, las minas de Antioquia. Gente
alegre y creativa que ha aportado mucho al progreso de Colombia. Algunas de
las mayores glorias colombianas han sido negras: el primer hroe martimo,
el almirante Jos Prudencio Padilla, libertador de mares, ros y lagos
americanos; campeones deportivos como el "Kid" Pambel o "Rocky" Valds; el
"Tino" Asprilla, Freddy Rincn o el "tren" Valencia, para nombrar slo tres
baluartes de la seleccin colombiana de ftbol de los aos 90; la
medallista de oro olmpica Mara Isabel Urrutia, el beisbolista dgar
Rentera, msicos de la talla de Joe Arroyo, y se quedan muchos nombres en
el tintero.

Manuel Zapata Olivella naci el 17 de marzo de 1920 en Lorica, departamento
de Crdoba, tierra ganadera, artesanal y musical. Luego se traslad a
Cartagena de Indias, en donde comenz a impregnarse de la historia y
vivencias de la gente de su raza. En la Universidad Nacional en Bogot
estudi medicina, profesin que ejerci, aunque seguramente con el correr
de los aos ha curado ms enfermos con sus obras literarias que con sus
prescripciones. En todo caso, resulta una afortunada coincidencia escribir
con manos de curador.

Zapata Olivella empez narrando sobre reivindicaciones sociales y
revoluciones fracasadas, como se refleja en su novela La calle 10, pero
luego se concentr en su gran preocupacin temtica, la cosmologa negra,
la  cultura de esa raza trasplantada a la fuerza desde frica, que ha
trascendido en expresiones artsticas como la msica, la danza, la
tradicin oral. El fruto de dicho inters es una gran novela, la epopeya
titulada Chang, el gran putas!, una extensa obra que parte desde los
orgenes africanos, pasando por las historias de los negros cimarrones en
Cartagena, la independencia haitiana, hasta llegar a la lucha contra la
segregacin en Estados Unidos. Otras obras de su autora son Tierra mojada,
Chambac, corral de negros y En Chim nace un santo, esta ltima fue
finalista en dos concursos legendarios, el Esso de 1963 ganado por Garca
Mrquez con La mala hora y el Seix Barral cuyo primer puesto fue para La
ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa.

A Zapata Olivella lo conoc una tarde hace varios aos en las oficinas del
Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia; compartamos un curso de
induccin de las funciones consulares, l haba sido designado como cnsul
en Puerto Espaa (Trinidad y Tobago) mientras yo me preparaba para prestar
mis servicios en Ciudad Guayana (Venezuela). Lo not taciturno, sentado con
los ojos cerrados, no quise molestarlo, quizs estaba cavilando en las
leyendas mitolgicas de la gran nacin negra, esparcida por el mundo.

El Premio Nacional de Literatura en Colombia lo organiza la Fundacin
Libros y Letras, grupo de quijotes liderado por el periodista cultural
Jorge Consuegra, quien tuvo la buena idea de organizar un reconocimiento a
nuestros creadores por votacin popular. Este premio se concede anualmente
a los escritores colombianos vivos, menos al mayor de todos, Gabriel Garca
Mrquez, por su renuencia personal a participar en premios o concursos.

Seguramente desde el Planetario Distrital, el da de la ceremonia de
premiacin, llegaron al oscuro firmamento las letras escritas con tinta
negra, las palabras del gran Zapata Olivella.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Robert Walser o Los manotazos del instante      Vanesa Guerra =========

                                "...de repente se apoder de m un inefable
                         sentimiento del mundo y una sensacin de gratitud,
                        unida a l, que brotaba del alma con violencia...".
                                                "Y ahora a seguir paseando.
                                            Es divinamente hermoso y bueno,
                                         sencillo y antiqusimo, ir a pie".
                                                                  El paseo.
                                                              Robert Walser

Dirase el escritor del xtasis, o quiz el escritor del exceso.

Nunca eclipsado en su prosa, es quiz uno de los hurfanos de todos los
grandes padres. Hurfano que fue generoso en paternidad con Kafka y con
todos los hijos de Kafka.

Robert Walser naci en Suiza en el ao 1878, un 15 de Abril en Biel, cantn
de Berna. Utilizar el verbo naci no significa que haya encontrado la vida
o la que la vida lo haya encontrado a l. Excepto que aceptemos esta
variable: encontr la vida como una sucesin de instantes, y esto va
escrito al pie de la letra.

Una sucesin de instantes no es una historia y una historia tampoco es una
sumatoria de instantes. En todo caso para acercarnos a una figura que
familiarice con esta idea deberamos remitirnos a Zenn y a una de sus
aporas, aquella de Aquiles y la Tortuga. Recordemos: por qu Aquiles
nunca gana la carrera? Porque la tortuga es ms veloz? No. Porque Aquiles
le dio diez metros de ventaja? No. Por el taln? (bueno, eso se acerca,
pero nos desviara por atroces rodeos psicoanalticos emparentados con la
castracin o con las consecuencias de su desestima). As que tampoco.

La paradoja de algn modo reside en aceptar un espacio limitado, medido en
metros, supongamos, pero infinitamente ilimitado entre metro y metro,
centmetro y centmetro, milmetro y milmetro, etctera. Con lo cual el
movimiento no existe en un plano, pero s en otro. Dicho de otra forma,
pasar del uno al dos o del dos al tres es sencillamente imposible. El
movimiento queda en el uno y en su infinita variacin.

Walser paseaba que no significa pasar. Pase toda su vida, escribi sus
paseos o sus paseos lo escribieron a l y hall la muerte en esa prctica,
paseando. En la navidad de 1956, en los alrededores del asilo psiquitrico
que lo hospedaba, se encontr el cuerpo solitario de Walser sobre la nieve.



Hasta donde se ha ledo, hasta donde se ha pensado, se acepta que esa
muerte estaba anunciada en su escritura. Varios acadmicos coinciden en que
el preludio a su propio acabar con la vida se anticipa en la novela Los
hermanos Tanner.

Quiz fuera sa una de las posibles formas de pasar.

El movimiento de Walser no es el paseo que alguien dara en una ciudad o en
un pueblo, sino la habilidad nica de dar dimensiones temporales y
espaciales a una imagen con la que se topa y se fascina. En una imagen est
el todo. Eso es el xtasis. El xtasis detiene el tiempo pero ocupa todo el
espacio fuera del tiempo-espacio. Digamos que escenifica un tiempo hecho de
puro pensamiento, algo pleno en su captura, pero intensamente fugaz. Las
caminatas por el pensamiento (Le Poulichet) de Walser tienen como nico
soporte material la escritura y de la escritura el cuerpo. De modo que
Walser -la operacin Walser- es una imbricacin de pensamiento y escritura
yo-cuerpo, es en ese punto donde Walser se reconstruye a s mismo para
deshacerse y rehacerse afuera en el paseo-escritura donde se compone en el
encuentro fugaz y fortuito con el instante del mundo; con las formas del
mundo jams se entendi, no se historiza en l, con las variadas formas del
mundo se fascin, se extasi -que es muy distinto.

En el xtasis hay algo del orden de lo insoportable, algo que no se
inscribe, que no deja huella, que captura y fusiona. El paseo de Walser no
es un recorrido que hace una pequea historia, sino que es una sucesin de
instantes que transcurren y se disuelven permanentemente. Al mismo tiempo
es Walser narrador quien transcurre y se disuelve una y otra vez.

La fascinacin abarca el tiempo y en esa disolucin de cortes la eternidad
ha de ser un instante, algo fugitivo, una fusin con el universo.
Incrustada en el exceso nos remite a una mstica. Por eso decimos que no
hay historia y decimos que hay instante y xtasis.

Todo recuerdo quita la categora de fascinacin, le sustrae su atributo
pues lo ubica en una dimensin temporal que luego deviene en una
inscripcin. Digamos que all, en esa operatoria, podemos diferenciar el
rememorar de la reminiscencia. Exiliado de la historia y anclado en la
reminiscencia Walser opera y lleva -desgarrado en su propio salvataje- el
acto de la escritura. Un manotazo al mundo.

Y agreguemos, por si acaso, la siguiente redundancia: la historia es
posible slo para un yo que la organiza. Fuera del yo hay instantes,
alboroto, arrebato. El yo walseriano es la escritura y de la escritura su
paseo, paseo por la lengua, paseo por la palabra que va quedando una detrs
de otra como Aquiles tras la tortuga.



Pero algo ocurre.

Walser reinventa la lengua, reinventa en el hospicio su escritura, hace un
pasaje al extremo primario del narcisismo, una ldica infantil, o genial.

En el ao 1929, a los 51 aos, el escritor fue internado en un hospicio de
Waldau para luego ser trasladado en 1933 a un psiquitrico de Herisau,
Appenzell. De su escritura slo quedan papeles con letras abigarradas, que
no superan el milmetro.

Walser implosiona y manejar el tiempo y el espacio desde un exilio social
bajo las sntesis de un yo precario, desgarrado, anclado en el presente
ahistrico que impondr una nueva frmula antes de ahogarse en la anarqua,
o quiz en la suspensin del deseo de escribir.

Consta en una carta anterior a la internacin -en la que vara el yo con
una tercera persona- que el escritor tuvo un desencuentro con la
herramienta, con la pluma, haciendo un penoso pero liberado pasaje al
lpiz.

Lo cierto es que la miniaturizacin de su escritura es anterior a la
internacin, pareciera que data de 1924. Sylvie Le Poulichet, en un
magnfico ensayo sobre los procesos de engendramiento de cuerpos extraos,
conjetura que puede existir una produccin microgrfica anterior, quiz
perdida, dado que en 1912 Walser sufre lo que l llama una crisis de la
pluma, para inventar el mtodo del lpiz o lapizura.

A medida que el tiempo avanza, la escritura walseriana se empequeece ms y
ms y los tiempos empleados para realizarla son cada vez ms y ms lentos.

Quizs si no se hubiera tratado de Robert Walser, esos papeles que fueron
considerados en principio como un intento propio de curacin psictica, por
ilegibles, por imposibles, por acceder a la categora de garabatos, ningn
investigador hubiera ofrecido su deseo de apostar curiosidad a su cifra
hermtica.

En 1967 un grupo de investigadores se reencuentra con los 526 papeles
(microgramas) que Walser dejara, extremadamente prolijos, notas escritas en
una lengua no humana, o mejor dicho cifrada, una suerte de acertijo de
aquel que denunci lo angustioso de no ser ledo ni aceptado en su tiempo.

Como tantos otros marginados, Walser dio su golpe desde el hospicio, tal
vez sin conciencia de sus actos, pero soberano y libre en su deseo.

Lo que se crey un garabato demencial fueron sus ltimos textos escritos en
un alfabeto de propia invencin, de caracteres pulcros y distinguidos,
pequeos, irremediablemente minsculos, slo aptos u ofrecidos para aquel
que deseara leerlos.



*** Bibliografa del autor
    y comentarios citados por Carl Seelig en la obra Paseos con Robert
    Walser

(texto de carcter histrico y testimonial, compuesto en el tiempo de
internacin de Walser, a quien se le autoriza durante veinte aos a pasear
durante el da con Seelig a condicin de regresar, ya entrada la noche, al
hospicio. Editado por Siruela, 2000. Traduccin de Carlos Fortea).



Novelas:

 - Los hermanos Tanner (Geschwister Tanner), 1907 (Alfaguara, 1985;
   Siruela, 2000). "...La escrib en Berlin, en tres o cuatro semanas, de
   un tirn, por as decirlo. Algunas partes, que Bruno Cassirer (editor)
   encontraba demasiado aburridas, fueron eliminadas por l, como el
   episodio en el que Simon encuentra en la estufa el manuscrito de un
   comisionista. Apareci despus en la revista Mrz, que coeditaba Hermann
   Hesse..." (16 de mayo de 1943).

 - El ayudante (Der Gehlfe), 1908 (Alfaguara, 1982; Siruela, 2001). "...Es
   una novela enteramente realista. Casi no necesit inventar nada. La vida
   lo hizo por m... Todo romanticismo estuvo lejos de mi mente en esa
   novela..." (27 de julio de 1943). "...Max Liebermann me dijo de esa
   novela que era mortalmente aburrida en cambio le gustaba el Jacob von
   Gunten, para el que reun observaciones siendo alumno de un instituto
   que tiene alguna similitud con el descrito en la novela..." (16 de mayo
   de 1943). "...An tengo que contarle lo rpido que escrib El ayudante.
   Como usted sabe, la editorial Scherl me invit a tomar parte en un
   concurso de novela. Bueno, por qu no? Pero no se me ocurra otro tema
   que mi relacin laboral como empleado en Wdenswil. As que la escrib,
   y directamente la pas a limpio. En seis semanas la tena lista..." (26
   de septiembre de 1945).

 - Jakob von Gunten, 1909 (Alfaguara, 1989; Siruela, 1998; Quaderns Crema,
   en catal, traduccin de Teresa Vinardell). "...Es una fantasa potica.
   Algo temeraria, verdad? Entre mis libros de mayor extensin, es mi
   favorito... Cuanto menos accin hay y ms pequeo es el entorno que
   precisa un poeta, tanto mayor suele ser su talento. Desconfo de
   antemano de los escritores que se exceden en la accin y necesitan el
   mundo entero para sus personajes. Las cosas cotidianas son bastante
   bellas y ricas como para poder sacar de ellas chispazos poticos..." (3
   de enero de 1937). Seelig: "...Le digo que probablemente debe a Franz
   Kafka su popularidad en Praga; haba sido un degustador de sus
   impresiones berlinesas y del Jacob von Gunten. Pero Robert hace un gesto
   de desdn; apenas conoce la obra de Kafka..." (27 de julio de 1943).

 - Theodor, 1922 (?). Seelig: "...Me atrevo a preguntarle por qu nunca se
   public su novela Theodor, de la que ley fragmentos en Zurich en marzo
   de 1922. Para mi sorpresa, (Walser) responde con amabilidad: -Una vez
   terminado el manuscrito lo envi a la editorial Grethlein, que no quiso
   editarlo. No s dnde fue a parar despus. -En 1923 -le recuerdo- Max
   Rychner public en su revista Wissen und Leben dos episodios de esa
   novela, entre ellos el fragmento en el que Theodor cuenta en primera
   persona cmo llega buscando trabajo a una galera de arte de Berln.
   -Pero Robert hace un gesto de desdn: -Assez de ces temps passs..!" (27
   de diciembre de 1953).

 - El bandido (Der Ruber), 1925 (?; primera edicin, 1972; Siruela,
   2004). Vale nuestro comentario: Entre los microgramas encontrados tras
   la desaparicin del escritor, se pudo confirmar que varios de los
   manuscritos abigarrados formaban parte de copias sobre su propia obra ya
   editada; Le Poulichet nos habla de recopiado -ms adelante citaremos sus
   postulados*-, otros autores proponen la idea de borradores. Sin embargo,
   entre el manojo de papeles tambin fueron hallados escritos originales,
   por supuesto inditos que conforman la novela El bandido, otorgndosele
   de esta manera el carcter de obra pstuma.

   Sepamos, adems, que Walser, en sus conversaciones y paseos con Carl
   Seelig, nos cuenta que mientras estuvo internado en el hospicio de
   Waldau escribi ms de cien poemas que ningn editor alemn quiso
   publicar. Recordemos que Walser escriba en alemn y nunca en el
   dialecto de lo que l llamaba "el pueblo".

   Para la primera edicin de 1972, Jochen Greven y Martin Jgens hicieron
   posible ese magno trabajo de interpretacin, edicin, establecimiento de
   texto, trabajo que comienza en los alrededores de 1966-67. A su vez
   Greven reconoce que la labor definitiva, en lo que refiere a la novela
   El bandido, se debe a la investigacin que llevaron adelante Bernard
   Echte y Werner Morlang entre los aos 1980 y 1990 (ver Nota del editor
   [J. Greven] para El bandido de Robert Walser, premio a la mejor labor
   editorial cultural 2003, editorial Siruela, 2004).

 - Las escenas de Flix (Die Felix Szenen), halladas entre los microgramas
   escritos entre 1924 y 1933.



Relatos:

 - Los cuadernos de Fritz Kocher (Fritz Kochers Aufstze), 1904
   (Pre-Textos, traduccin de Violeta Prez y Eduardo Gil Bera; Quaderns
   Crema, en catal, traduccin de Teresa Vinardell). Las composiciones de
   Fritz (Eudeba, traduccin de Helena Graciela Cisneros). Seelig: "...La
   editorial Insel haba publicado en 1904, con once dibujos de su hermano
   Karl. Jams haba visto los honorarios de ese trabajo, y como se qued
   en las libreras, lo haban saldado bastante pronto. El mantenerse al
   margen de los crculos literarios le haba causado graves perjuicios
   financieros, pero el divismo en boga en tantos lugares sencillamente le
   asqueaba..." (26 de julio de 1936).

   Walser: "...Fue saldada a unos grandes almacenes de Berln. Pero aun as
   edit mis primeros poemas, con los dibujos de Kari (Karl). Otto von
   Greyerz (crtico) me sacudi de tal modo en Bund a causa de mi poesa
   que la gente que se sentaba conmigo en el Blauen Kreuz de Biel se pona
   plida al contarme la crtica. Los habitantes de Zurich? No llegaron a
   conocer mis poemas. Por aquel entonces, todos estaban entusiasmados con
   Hesse. Me dejaron resbalar sin ruido ni joroba..." -Hesse admiraba la
   obra de Walser (16 de mayo de 1943).

   Walser: "...La gente est ms orgullosa de sus vicios que de sus
   virtudes, especialmente durante la juventud. Tambin yo fui as en una
   ocasin: en la poca en que, en Zurich, me trataba con toda clase de
   tipos relajados e impertinentes, abandonaba mis empleos para componer
   versos y escrib Los cuadernos de Fritz Kocher..." (5 de febrero de
   1950).

 - Vida de poeta, 1914-1918 (Alfaguara, 1989). En la resea que escribiera
   Hermann Hesse para esta obra, leemos: "...Si los poetas como Walser se
   contaran entre los espritus que gobiernan, no habra guerras. Si
   tuviera cien mil lectores, el mundo sera mejor. Sea como fuere, el
   mundo est justificado por haber gente como Walser". Fuente: Historias
   de amor, Robert Walser -compilacin de relatos en conmemoracin a los
   125 aos de su nacimiento. Editorial Siruela, 2003.

 - El paseo (Der Spaziergang), 1917 (Siruela, 1996; traduccin de Carlos
   Fortea). Seelig: "...A mi noticia de que un joven poeta ingls,
   Christoher Middleton, profesor de literatura en Londres, ha traducido al
   ingls con admirable compenetracin El paseo y Kleist en Thun, responde
   nicamente: 'Vaya, vaya!...' " (Viernes Santo de 1955).

 - La rosa (Die Rose), 1925 (Siruela, 1998).

 - Poemas, 1909. Citamos a Mara do Cebreiro Rbade Villar, La muerte por
   la nieve: "...A medio camino entre lo potico y lo narrativo (en su
   dimensin teatral) se hallan los cuatro dramas en verso que, bajo la
   novedosa denominacin genolgica de 'dramolette', vieron la luz en la
   revista Die Insel, entre 1900 y 1902. La obra 'Blancanieves' forma,
   pues, parte de una tetraloga integrada tambin por 'Los muchachos',
   'Cenicienta' y 'Poeta'...".

   Walser: "...Mis primeros poemas, tal como se publicaron, los escrib
   pasando fro y hambre, viviendo retirado como un monje. Sin embargo,
   despus tambin he escrito poemas, especialmente en Biel y Berna.
   Incluso en el sanatorio de Waldau (1929-1933), donde produje casi cien
   poemas. Pero los peridicos alemanes no quisieron saber nada de ellos.
   Mis clientes eran el Prager Presse y el Prager Tagblatt, dirigidos por
   Otto Dic y su amigo Max Brod. A veces tambin Kurt Wolf public algunos
   versos mos en sus anuarios..." (27 de julio de 1943).



*** Variaciones de una idea

Leer la obra gestada entre Seelig y Walser nos adentra no slo en la
relacin afectiva de esos dos hombres que intercambiaron ideas y paseos
durante veinte aos. Seelig es capaz de crear un territorio receptivo para
un Walser que se debate entre una quietud de su escritura pblica, a la que
dice haber renunciado, y una secreta micrografa. Creemos que sera
desatinado, y quiz estril, sostener que hay contradicciones en lo que
refiere a la concepcin que Walser tena sobre el arte y la escritura. Hay
dos ideas permanentes, dos ncleos verdaderos, que se extreman a tal punto
que es el mismo Walser quien si aparece en uno desaparece en el otro. En
estos dos ncleos Walser habla de su escritura. En uno de la propia, en el
otro de la modalidad que no tuvo y supone ajena. Por ejemplo, en el paseo
del 3 de enero de 1937 sostiene: "Si volviera a tener 30 aos, no volvera
a escribir sin objeto, como un muchachuelo romntico, solitario y
despreocupado. No se puede negar a la sociedad. Hay que vivir en ellas y
luchar por ella o contra ella. se es el defecto de mis novelas. Son
demasiado extravagantes y demasiado reflexivas, y su composicin es a
menudo demasiado descuidada. Envuelto en la legitimidad artstica, me
dediqu simplemente a improvisar...". El 27 de junio del mismo ao plantea
"...Todas esas gentes encantadoras que creen poder mandarme y criticarme
son adeptos fanticos de Hermann Hesse. No confan en m; para ellos no hay
ms que dos opciones: o escribes como Hesse o eres y sers un fracasado. De
esa forma extrema me juzgan. No tienen confianza en mi trabajo. Y por esa
razn he ido a parar al sanatorio...". El 23 de abril 1939 define: "...el
artista tiene que extasiar o atormentar a su pblico". El 10 de setiembre
de 1940: "...Jams he escrito en dialecto, con toda intencin. Siempre me
pareci una indecente concesin a la masa. El artista tiene que guardar las
distancias respecto a ella. Tiene que sentir respeto por l. Tiene que ser
un verdadero idiota para construir su talento sobre la idea de acercar su
literatura al pueblo, ms que a los dems. Los creadores deben sentirse
bsicamente obligados a pensar y actuar noblemente y aspirar a la
grandeza". El 28 de enero de 1943 le explica a Seelig: "...Sabe por qu
nunca llegu a la cumbre como escritor? Se lo voy a decir: porque tena muy
poco instinto social. Actu de espaldas a la sociedad. Seguro que fue as,
hoy lo veo con toda claridad. Me entregu demasiado a mi personal placer.
S, es cierto: tena condiciones para convertirme en una especie de
vagabundo y apenas me resist a ello. Este aspecto subjetivo irritaba a los
lectores de Los hermanos Tanner. En su opinin (la del pblico), el
escritor no puede perderse en lo subjetivo. Consideran un exceso dar tanta
importancia al propio yo, cun equivocado est el creador cuando supone que
el mundo se interesa por sus asuntos privados". En mayo de 1943: "...las
naturalezas creativas no son especulativas. Eso las distingue de los
imitadores...". El 2 de enero de 1944: "...En Hersiau no he escrito nada
ms. Para qu? Mi mundo fue destruido por los nazis. Los peridicos para
los que escriba han desaparecido, sus redactores fueron perseguidos o han
muerto. Me he convertido casi en una estatua...". El 3 de noviembre de
1947: "...Hoy los escritores aterrorizan a los lectores con sus aburridos
ladrillos. No es signo del buen gusto de los tiempos que la literatura
tenga esos ademanes imperiales. Antes era humilde, de buen natural. Hoy
tiene maneras de soberana. El pueblo debe estarle sometido. Es una
evolucin insana...". Diciembre de 1949: "...Cuando los artistas no
mantienen una relacin de tensin con la sociedad, se paralizan con
rapidez. No pueden dejarse mimar por ella, porque entonces se sienten
obligados a plegarse a las circunstancias dadas. Nunca, ni siquiera en los
perodos de mayor pobreza, me dej comprar por la sociedad. Siempre
antepuse la libertad personal...". El 12 de abril de 1953, Seelig: "...El
propio da del 75 aniversario, el humor de Robert era ms bien insufrible,
segn un informe del doctor Steiner. Si se intentaba hablar con l de los
honores que ese da se hacan a su persona en los peridicos y en la radio,
responda: 'Eso no me importa nada!'...".



*** Notas sin numerar y enlaces a otros trabajos sobre el autor

En el ensayo La muerte por la nieve, una aproximacin a la potica
expresionista de Robert Walser, Mara do Cebreiro Rbade Villar puntualiza
y trabaja otro anclaje en la anticipacin de lo que fuera el final de la
vida de Robert Walser. La autora lo ubica en un poema anterior a la novela
Los hermanos Tanner. Leemos:

      "Una vida en el margen como preparacin a una muerte en la nieve.

            Nieva que nevar, la tierra se repliega
            en un lamento blanco, all a lo lejos.
            Vacila bajo el cielo el hervidero
            de copos en un ay, nieve, la nieve.
            Ofrenda de una calma y de una amplitud indita,
            me ablanda el mundo blanco de la nieve.
            Mi ansiedad diminuta se agiganta
            y en lgrimas se ahoga lo ms hondo.

      El poema anterior, publicado bajo el ttulo de "Nieve", no por
      literal menos simblico, pertenece al poeta, narrador y dramaturgo
      suizo Robert Walser (1878-1956). Aducidos aqu como preludio lrico a
      la obra de un escritor injustamente olvidado, estos versos pueden ser
      ledos, adems, como un "auto-epitafio", en donde la palabra potica
      -que parece recuperar algo de su primigenia funcin mgica- adquiere
      casi el valor de profeca, anunciando, en sordina, el sino trgico
      del autor...".

      Enlace:
      http://www.cdecritica.com/dossiers/006dBN2.htm

En el ensayo Literaturas nmades, ciudades, textos y derivas, escrito por
Beln Gache, reconocemos una interesantsima propuesta. Leemos:

      "...El siglo XX a la deriva: Walser, Joyce y Benjamin.

      A comienzos de la dcada del 20, las caminatas eran el centro no
      solamente de los libros de Robert Walser sino tambin de su propia
      vida solitaria. El poeta suizo pareca apegarse ontolgicamente a la
      deriva, rebotando de una ciudad a otra, de un empleo a otro. Mientras
      lo haca, miraba todo desde la perspectiva del que se encuentra
      fuera, con la fragmentacin propia del que contempla las cosas slo
      de paso. Durante sus paseos, pasaban ante su mirada tanto las
      absurdas convenciones sociales como las maravillas que la vida le
      ofreca. Los recorridos errantes de Walser van trazando un dibujo de
      trayectos individuales que queda grabado como un mapa en la memoria,
      construido a partir de desviaciones e intersecciones. Posible
      itinerario al azar dentro de la multiplicidad de posibles caminos
      imaginables, esos recorridos son el paralelo de la pluralidad de
      elementos que definen el yo como una realidad compuesta, transitoria
      y efmera. Tambin son el paralelo de un deseo que se manifiesta
      nicamente como desplazamiento incesante. Adems, en Walser el texto
      mismo se presenta como un deambular dentro de la pgina, sus hojas
      cubiertas por completo con minsculas letras trazadas a lpiz,
      continuas, ininterrumpidas y prcticamente ilegibles: los
      Microgramas.

      James Joyce, por su parte, espacializar la trama de su Ulises,
      proyectando la sucesin del tiempo (el da 16 de junio de 1904) sobre
      el mapa de Dubln. El captulo 10, especialmente, est construido a
      partir no desde el punto de vista de un paseante sino del de
      diecinueve paseantes que entrecruzan sus caminos. Los itinerarios de
      los personajes se entretejen unificados por dos itinerarios
      principales: el del padre Conmee y el del cortejo del virrey, o sea,
      el de la Iglesia y el del Estado. Joyce, quien redact el captulo
      frente a un mapa de Dubln, procedi aqu a partir de una estrategia
      de inventario donde los nombres de calles, monumentos, iglesias,
      parques, cantinas, van proyectando la ciudad en la mente del lector.
      La calle, el pasaje, el portal, el laberinto, sern tambin temas
      recurrentes en los ensayos de Walter Benjamin. En su infancia en
      Berln, menciona que el "arte de perderse" en la ciudad lo aprendi
      tarde, cumpliendo el sueo de los diseos de laberintos que realizaba
      sobre el papel secante de los cuadernos de su infancia. Dicho libro
      es, en s mismo, un itinerario cuyos puntos en el recorrido estn
      marcados por lugares significativos como calles, edificios,
      monumentos, formando as el mapa de una ciudad cartografiada en la
      memoria a partir de recorridos individuales. El tiempo de la memoria
      aqu se espacializa. "Las metforas recurrentes de los mapas y
      diagramas, de las memorias y sueos, de los laberintos y arcadas, de
      las vistas y panoramas, evocan cierta visin de las ciudades a la vez
      que cierta clase de vida...", dir Benjamin, quien admite adems que
      fue la ciudad de Pars la que le ense el verdadero arte de
      vagabundear, la Pars de la Nadja de Bretn y de Le Paysan de Paris
      de Aragon...".

      Enlace:
      http://www.limb0.org/cuadernos/primavera03.pdf



 * Retomando nuestro comentario sobre los postulados de Sylvie Le
   Poulichet, reproducimos el siguiente prrafo de la obra El arte de vivir
   en peligro. Del desamparo a la creacin, 1996 (Editorial Nueva Visin,
   1998, Buenos Aires):

         "...A primera vista, Walser intentaba con ello curarse de la
         velocidad y la seriedad. Necesitaba ms juego, ms retozos, para
         salvar su escritura. El anclaje del cuerpo en el lenguaje, y a la
         vez la articulacin del tiempo y el espacio, parecen haber
         vacilado fuertemente durante ese "hundimiento". Luego de que
         durante algunos aos su pluma fluyera con gran libertad, Walser
         deba ahora recopiar, como si hubiera que reconstruir un tiempo y
         un espacio. A fin de salvar el cuerpo y el lenguaje iba a tener
         que hacer cada vez ms lenta y diminuta su escritura. Adems, en
         lo sucesivo tendra que introducir en sus microgramas verdaderos
         envos al lector, en vez de entregarse pura y simplemente a
         bruscos estallidos annimos de felicidad, inmersas en
         declaraciones de amor por nada y sin destinatarios. Walser se
         aferra desesperadamente a su papel y su lpiz, como si no quisiera
         ya precipitarse ntegra e inmediatamente en instantes
         incandescentes y xtasis solitarios. De tal modo se impone
         restricciones: por ejemplo, en lo sucesivo el lpiz debe trazar
         letras gticas, tras lo cual l comprimir al extremo esta
         escritura copiada y luego elegir como soportes formatos
         minsculos y papeles ya cargados de un pasado: publicidades de
         revistas, cartas de editores o sobres (...)".

   En un gratsimo ensayo sobre Walter Benjamin, Susang Sontag relaciona a
   Walser y a Benjamin: "La calle, el pasaje, la arcada, el laberinto, son
   temas iterativos en sus ensayos literarios y, especialmente, en el
   proyectado libro sobre el Pars decimonnico, as como en sus piezas de
   viaje y sus reminiscencias. Robert Walser, para quien andar fue el
   centro de su recluida vida y sus maravillosos libros, es un escritor a
   quien habramos deseado que Benjamin hubiese dedicado un ensayo ms
   largo...". Bajo el signo de Saturno, Susan Sontag, 1972 Ed. Edhasa,
   1987. Buenos Aires.



*** Comentario final

Para el lector argentino, la obra de Robert Walser ha sido monopolizada por
la Editorial Siruela, cuyas ediciones, es sensato aclararlo, son de un
cuidado sin par. La excepcin a esta centralizacin de la obra en nuestras
latitudes es la ya mencionada edicin de Eudeba -ver Los cuadernos de Frizt
Kotcher. Lo cierto es que el resto de los libros son importados, lo que
significa, en la despiadada economa de nuestro pas, que la obra no
resulta de acceso masivo. Es posible, nunca certero, que Robert Walser no
sea un autor para las masas, no obstante, existe un impedimento anterior
que contribuye al desconocimiento de la obra, vida y pensamiento del
escritor suizo; por otro lado esta circunstancia alimenta la creacin
fantasmtica de hacer de este autor no slo un escritor de culto, sino de
recrear sobre l una suerte de leyenda, cuando no de extraas confusiones,
ms hijas de la ignorancia que de la lgica que produce un mito. A tal
punto, podramos decir que hoy da los lectores de Walser viven la inversa
del sufrimiento que en vida padeci el autor, comprar uno de sus libros,
para ms de un lector ha de ser motivo de ahorro, o de postergacin.

Las ideas walserianas sobre la poca no rediman los usos, ms bien los
estallaban; el costo, como hemos dicho, fue su implosin, la internacin,
los microgramas. Leer hoy a Walser es sumamente apreciable, porque se
zambulle en el otro plano de las cosas y otorga una intensidad que hace de
los instantes-xtasis una obscenidad necesaria de ser concebida en nuestra
cultura.

Como ha planteado Volker Michels, Walser "cre una obra que se puede
entender como una grande y nica declaracin de amor".

** Vanesa Guerra
   vguerra@comnet.com.ar
   Escritora argentina nacida en 1965. Psicoanalista de profesin. Codirige
   la revista transdisciplinaria Con-versiones
   (http://www.con-versiones.com). Su libro Metforas del lunar conyugal
   fue publicado en 2000 por la Editorial Nueva Generacin. Fue finalista
   en 2001 del Concurso de Novela La Resistencia, de Editorial Alfaguara y
   Elfoco.com, en Mxico.



=== Lenguas relegadas      Vctor Corcoba Herrero =========================

Se dice que el habla es lo mejor y tambin lo peor que poseemos. Nuestro
refranero as lo sentencia: la lengua no tiene hueso, pero corta lo ms
grueso. Lo que viene a decir que las palabras pueden ser tan hirientes como
el mejor cuchillo. Ciertamente, una vez sembradas, tanto por el mar del
aire como por el cielo del papel, a travs de sus variados canales, toman
vida propia al igual que una planta. Una existencia que radiografa nuestra
manera de pensar y decir, de ser y actuar. Son latidos que forman parte de
nosotros. Por eso, estimo vital, proteger y cuidar el aroma de los
distintos lenguajes, sus tonos y timbres, las locuciones y jergas, los
idiomas y semblantes, el habla y los dialectos, los dejes y los dichos. Es
una forma de comprender otros abecedarios, otras formas de sentir, para en
el fondo entenderse.

Ya se sabe que la palabra nos distingue y diferencia. El idioma de cada
cual nos revela estilos variados, estremecimientos diversos y sensaciones
distintas. Por desgracia, estudios recientes nos alertan sobre el ocaso de
algunos lenguajes. Dicen que ms del sesenta por ciento de los idiomas
hablados en todo el mundo corren peligro de desaparecer. Ante la funesta
situacin, pienso que, al igual que se salvaguarda el patrimonio histrico,
tambin debiramos amparar las tradicionales formas de comunicacin humana.
Somos pura expresin. A sabiendas de que toda lengua es un mar, en la cual
viven olas y alas, horizontes y universos, los labios del que habla,
convendra poner a salvo las slabas del pensamiento injertadas en las
lenguas maternas.

Habra que impulsar sistemas de educacin multilinges, sobre todo de
aquellos lenguajes que tienden a desaparecer, para no perder identidades
que nos enrazan. A partir del momento en que se cultiva la palabra, brota
el temple humano, en un mundo que es de todos. Ninguna voz debe excluirse.
Cada da es ms creciente el cauce migratorio, lo que conlleva el germen de
una sociedad plural, que nos exige poner el acento en las semejanzas, sin
negar las diferencias, entre las que suele estar el idioma. Quizs no sea
tan saludable para la vida en convivencia adaptarse a todo, a la lengua
predominante en la que uno vive, perdiendo as importancia las jergas en la
que uno fue creciendo. Abrir el rbol genealgico de los lenguajes, lenguas
y hablas, nos enriquece. Estoy convencido de ello. Por el contrario, poner
lmites al mundo, acotando lenguajes, es como achicarse y empobrecerse.
Tngase presente -dira el poeta- que todas las voces son como la lluvia,
que a fuerza de empapar acaban haciendo germinar a la rosa.

Coincido con los lingistas que sostienen la idea de que hay que hablar
tres lenguas: una materna, otra de vecindad y una internacional. Cuantas
ms mejor. Todos los signos y seales contribuyen a la edificacin de un
mundo mejor cultivado, y por ende, ms humano. Todas las semnticas,
fonologas, morfologas y sintaxis ayudan a conocerse. Si orador es aqul
que dice lo que piensa y siente lo que dice, hace falta una legin de ellos
para que la comprensin nos alcance. Muchas guerras surgen por
desavenencias absurdas y desatinos en la conjugacin de verbos y adjetivos
sustantivados. A los hechos me remito. Cada da se hace ms extensivo el
dicho de que para algunas personas, hablar y ofender es lo mismo. Sus
palabras levantan muros que matan tanto como las bombas.

Volvamos a esas lenguas maternas, aquellas que como el sol iluminan sin
cesar, por muy minoritarias que sean, deben fomentarse y tenerse en cuenta,
para que la transicin entre los distintos medios (el educativo y el
natural, por ejemplo) deje de ser algo traumtico, y confluya al acceso de
todos los saberes. Sin duda, se debera propiciar el uso de las lenguas
madre en la educacin desde la edad ms temprana, esa que nace con el
primer sollozo del corazn humano. En este sentido, tambin las ltimas
investigaciones demuestran claramente que la enseanza simultnea en la
lengua oficial del pas y la lengua materna de los nios, contribuye a la
obtencin de mejores resultados escolares y estimula su desarrollo
cognitivo y su capacidad de aprendizaje.

Las otras lenguas, las de vecindad y mundologa, son igualmente necesarias
para hermanarse. Todo ciudadano que se precie de serlo del mundo ha de
profundizar en las mximas posibles. Integrarse en las lenguas, humaniza.
Los que laboran lenguajes en los distintos gneros literarios o artsticos,
o el pueblo mismo que crece en dilogos, harn bien en avivar expresiones
que nos renazcan y nos renueven. El mundo ha de recoger, integrar todas las
esencias ntimas de la comunicacin, los jugos y sabores de todos los
tiempos y mundos, las virtudes y bondades de las gentes con sus gestos,
para que nadie se encuentre en el destierro. Si del corazn a la vida van
las palabras, que ninguna quede en el camino, sin camino. La hospitalidad
nos impulsa a salir al encuentro del otro para acogerle y respetarle,
incluida su cultura y forma de vida. Por nuestra parte, hemos de ofrecerle
lo que somos y tenemos. Lo importante de todos los lenguajes, al fin y al
cabo, radica en la coherencia entre lo que sienten los labios del alma y lo
que escribe la mirada.

** Vctor Corcoba Herrero
   corcoba@telefonica.net
   Escritor espaol (Len, 1958). Reside en Granada. Diplomado
   universitario por la Universidad de Oviedo y licenciado en derecho por
   la Universidad de Granada. Ha ejercido la enseanza. Ha publicado ms de
   una veintena de libros de creacin potica, ensayo, biografa y estudio.
   Es columnista en una treintena de medios escritos, radiofnicos,
   audiovisuales, digitales y revistas.



=== Edgar Lee Masters: el revoltoso de la villa ===========================
=== Jos Ignacio Silva Anguita ============================================

Para el fallecido Roberto Bolao la Antologa de Spoon River y Edgar Lee
Masters eran un "libro y autores altamente recomendables", libro que es un
misterioso oasis en una produccin literaria prolfica, que celebra la
herencia del medio oeste norteamericano.

Edgar Lee Masters (1869-1950) fue un poeta que public abundante poesa,
pero no se hizo conocido hasta que en 1915 public la Antologa de Spoon
River, su obra maestra, y uno de los libros ms interesantes que ha dado la
lrica anglosajona del siglo XX. De hecho, dentro de los "libros y autores
altamente recomendables" que Roberto Bolao consigna en sus consejos acerca
de cmo escribir cuentos, Lee Masters y la Antologa ocupan un lugar de
privilegio. Y si Bolao -l mismo un escritor de culto- lo recomendaba, no
era por nada.

El poeta naci en Garnett, Kansas, en 1869, dato no menor teniendo en
cuenta su obra posterior. De hecho es el medio oeste norteamericano el gran
escenario donde se despliega la Antologa, esta vez rebautizado como Spoon
River. Adems de Kansas, fue el estado de Illinois (donde vivieron sus
antepasados) el escenario de su niez y adolescencia. Lee Masters se form
como abogado, pero no en una universidad, sino bajo el alero de su padre.
No logr entrar a la universidad, en cambio se dedic a la abogaca, ms
bien oscura, fue recaudador en Chicago, y finalmente en 1893 se estableci
en un estudio legal.

Con el seudnimo de Dexter Wallace escribi ensayos y obras de teatro de
poca monta. Los primeros daban cuenta de cierto populismo en el pensar
poltico de Lee Masters. Se cas en 1893 con la hija de un abogado de
Chicago, ejerci la ley y sigui escribiendo poemas y obras teatrales donde
no poda dejar de expresar un punto de vista poltico insustancial, o bien
eran ejercicios de versos de no mucha calidad. Esto se confirma con el
hecho de que la crtica no le da la ms mnima importancia a esta
escritura.



Spoon River, el gran oasis

Hacia 1914 Lee Masters da un giro en su temtica literaria. Ya haba pasado
por problemas maritales y se haba independizado de estudios legales para
ser un abogado independiente. Edgar Lee Masters decide concentrarse en las
experiencias que vivi de nio en las zonas rurales de Illinois. Public
estos nuevos poemas con el sinnimo de Webster Ford en un diario de Saint
Louis.

ste es el germen de la Antologa de Spoon River (Spoon River Anthology,
1915). Sobre el origen de este libro Lee Masters recuerda su inters de
combinar su imaginacin con "las vidas de las fieles y tiernas almas que
conoc en mi juventud". El impacto del libro, publicado en 1915, fue
sorprendente. Las voces de la crtica estadounidense de ese entonces no
dudaron en calificar a Lee Masters como un "hijo natural de Walt Whitman",
hasta la calurosa y sincera aclamacin que recibi de Ezra Pound,
"finalmente, Amrica ha descubierto un poeta". Sin embargo, el libro no
solamente fue popular entre la lite literaria, sino que tambin con los
lectores comunes y corrientes, cosa no comn en poesa.

La Antologa de Spoon River es una mordaz y sardnica recoleccin de
epitafios que dialogan entre s, y que tienen la gran virtud de ser un
espejo de la vida y el sentir del midwest norteamericano, un reflejo de sus
valores, puestos para contrarrestar y denunciar los efectos de la vida
moderna. En el libro, los habitantes del pueblo de Spoon River abren sus
almas, y evidencian su forma de pensar, las mujeres bajan la guardia de los
modales impuestos por la sociedad, los poetas y los ateos vierten sin
tapujos sus postulados y adquieren una sinceridad particular, sinceridad
que tambin serva de denuncia de contrariedades como la corrupcin. Cada
epitafio tiene su discurso, que tiene bros que pueden ser solamente
expresados por alguien que ya no tiene las ataduras formales y sociales de
un ser vivo. Lee Masters logr crear esa sinceridad, esa franqueza en el
discurso potico, quizs uno de las caractersticas que han hecho a esta
obra una de las piezas claves de la poesa en lengua inglesa del siglo XX.

Spoon River es una poesa que ciertamente fue un remezn a la sociedad
norteamericana del entonces naciente, pues estos monlogos van en franco
contraataque en contra de conservadurismos propios de ese entonces, y a
falsos valores que disfrazaban estos convencionalismos. Lee Masters ataca
la pacatera existente en la literatura, la poltica, a los "patriotas" y a
los fundamentalistas. El libro le vali a su autor el mote de "revoltoso",
pero la mirada en un principio custica hacia Spoon River se desvaneci en
el tiempo, por ser una primera impresin, prevaleciendo el verdadero valor
de la obra, el ser la celebracin duradera de una regin y de sus
habitantes.

Pero el xito de la Antologa no podra ser reeditado nunca jams. A pesar
de que Lee Masters continu por la misma senda que le diera xito con la
Antologa de Spoon River, el auge no volvera a repetirse. Publica en 1924
el Nuevo Spoon River, adems de una serie de poemas de corte similar, que
no tuvieron el renombre del original. La consecuencia que vendra con el
tiempo sera clara, Edgar Lee Masters se forj una reputacin de "autor de
un libro", pues con los aos, la demanda por la Antologa de Spoon River no
declin, y de hecho el libro se convirti en obra de teatro e incluso se le
lleg a agregar msica.

Esta fama no muy decorosa de "hombre de una obra" no dej de molestarle
bastante a Lee Masters, pues, la verdad sea dicha, fue un autor prolfico.
Pero tambin es cierto que nada de lo que escribi luego de la Antologa
conquist los mismos laureles ni ayud a desentrampar a Lee Masters de ese
"nico libro", Songs and Satires and The Great Valley (1916), Toward the
Gulf (1918), Starved Rock (1919) y The Open Sea (1921). Luego quiso fundir
su labor de abogado con la literatura, crear una suerte de "poemas de la
corte", inspirado en los monlogos dramticos de Robert Browning, esto se
ve en In Domesday Book (1920) y The Fate of the Jury (1929).

La poesa tarda de Lee Masters refleja una diversidad de intereses,
incursiona en estilos que rinden homenaje a escritores del pasado, como en
The Serpent in the Wilderness (1933), donde Lee Masters hace un guio a
Shelley. No dej de realizar su incansable homenaje al medio oeste y a
Illinois, incluso cuando ya viva en Nueva York, as lo atestiguan los
libros Poems of People (1936) y More People (1939), y los Illinois Poems
(1941) junto con Along the Illinois (1942); todos estos libros son retratos
poticos de las costumbres, la tierra y los mitos de las praderas de la
niez de Edgar Lee Masters.

Paralelamente a la poesa, Lee Masters incursion en la novela y en las
biografas; dentro de estas ltimas se cuentan volmenes (en los que no se
escatimaba en adulaciones) dedicados a Mark Twain, Walt Whitman y Abraham
Lincoln. La biografa era una buena opcin para Lee Masters de seguir
revisando y reconstruyendo la historia, remozando valores y derribando
mitos de los personajes de la historia americana.

En los aos de xito de Lee Masters y la Antologa, el autor deba
balancear la carrera de escritor y abogado, sufrir un divorcio amargo y una
neumona que casi lo mata. Se casa de nuevo en 1926, pero debe vivir
separado de su nueva mujer, Ellen Coyne, por el trabajo de profesora de
ella. En su retiro Lee Masters escribi, en el Hotel Chelsea, de Neuva
York, entre otras cosas, su autobiografa, desde la niez hasta los aos de
gloria de la Spoon River. En los aos cuarenta se retir junto a su esposa
a Carolina del Norte y Pennsylvania, donde se dedic a ensear. Recibi
varios premios en reconocimiento de su carrera literaria, donde es
sindicado como una figura de transicin en la poesa americana, un escritor
que se senta cmodo con el verso largo, casi narrativo, a la manera de
Shelley, pero que en Spoon River establece una poesa distintivamente
moderna. Ya por esos aos su salud no era de las mejores. Falleci en
Melrose, Pennsylvania, el 5 de marzo de 1950.

** Jos Ignacio Silva Anguita
   jisa@vtr.net
   Periodista y poeta chileno (Santiago, 1980). Poemas suyos aparecen en la
   antologa Voces germinales (2003), de la Escuela de Literatura Creativa
   de la Universidad Diego Portales, entidad en la cual cursa la carrera de
   literatura. Tambin ha publicado poemas en diversos sitios de Internet.
   Artculos suyos han sido publicados en los suplementos Artes y Letras y
   Revista de Libros del diario El Mercurio, y en el portal Crtica.cl. Se
   desempea actualmente como articulista y crtico literario de las
   revistas Grifo y Plagio (http://www.plagio.cl), y es sub-editor de esta
   ltima.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La involuntaria construccin del mito =================================
=== De la razn a la "locura", del individuo al colectivo =================
=== El espacio delirante? en los mltiples discursos =====================
=== de Antnio Conselheiro ================================================
=== Marcela Caetano =======================================================

                                     Y es que todava no existe un Maudsley
              para las locuras y los crmenes de las nacionalidades... (1).
                                                          Euclides da Cunha

                                     Mientras haya un reino de la necesidad
                                                  habr suficiente penuria.
                                          Tambin una cultura no afirmativa
                   tendr el lastre de la transitoriedad y de la necesidad:
                                             ser un baile sobre un volcn,
                           una risa en la tristeza, un juego con la muerte.
                            En este caso tambin la reproduccin de la vida
                                       ser una reproduccin de la cultura:
                                     organizacin de anhelos no realizados,
                              purificacin de instintos no satisfechos (2).
                                                            Herbert Marcuse

Ingresar al espacio "civilizatorio" siempre ha comprometido en la realidad
latinoamericana procesos de fragmentacin y de ruptura, probablemente
porque aquel espacio donde la cultura halla su refugio ms elocuente se ha
nutrido en forma inevitable de un discurso delirante que lejos de ser
dicotmico es dialctico.

Ahora bien, desde dnde definir la abyeccin inherente a aquella ruptura
que ha significado la empresa civilizatoria? Sade o Rousseau?, la
naturaleza humana es esencialmente perversa o esencialmente inmaculada?

El pecado original fue ante todo un pecado de soberbia intelectual que slo
ulteriormente adopt como propio el espacio de la concupiscencia. Antes de
tomar la fruta del rbol del Bien y del Mal, se la tom del rbol de la
Sabidura. Una dulce ignorancia nos preservaba de la muerte, del dolor, del
sufrimiento.

Y conoceris la verdad, y la verdad os har libres (3). El precio del
conocimiento ha sido muy alto: la prdida del paraso, el camino de la
pasin y la instalacin del infierno sartreano, la imposibilidad de la
salida que ya el mito de Fausto haba definido certeramente.

      Fausto: Primero te interrogar acerca del infierno.
      Dime, dnde queda el lugar que los hombres llaman infierno?

      Mefistfeles: Debajo del cielo.

      Fausto: S, pero, en qu lugar?

      Mefistfeles: En las entraas de estos elementos.
      Donde somos torturados y permanecemos siempre.
      El infierno no tiene lmites, ni queda circunscrito a un solo lugar,
      porque el infierno es aqu donde estamos
      y aqu donde es el infierno tenemos que permanecer... (4).

Quiz haya sido contra esta temida visin del infierno que la
"civilizacin" haya izado sus banderas en una cruzada irracional que
hiperboliz los efectos que esperaba anular. Como lo sugiere Roberto
Ventura

      A imagem do inferno, evocada nas reportagens a partir da referencia a
      Dante, e seu reverso, a busca do paraso, se fazem presentes em Os
      sertoes pela incorporaao da visao de mundo dos sertanejos e pela
      interpretaao do discurso religioso e proftico atribuido ao
      Conselheiro (5).

De modo que se vuelve condicin sine qua non considerar ese infierno tan
temido y tan omnipresente como obsesin nutrida del delirio y que no hace
sino afectar la "materialidad del alma" (6). Quiz por ello -y regidos por
la concepcin de una "cultura afirmativa" en el sentido que la define
Marcuse- Los sertones revelen una amenaza apocalptica pues de acuerdo a
aquella "cultura afirmativa", el adecuado cultivo del alma domina los
sentidos posibilitando su sublimacin y su contralor. Si bien desde este
lugar el "alma" se diferencia del "espritu" precisamente porque aqulla se
presenta como inexplicable a partir del entendimiento en tanto que el
espritu est directamente involucrado con la razn y con el pensamiento,
la espiritualizacin de los sentidos conlleva a la idea de la trascendencia
y la eternidad como determinantes del "contenido del alma" .

Ahora bien, si los sertones pueden convertirse en la contracara del
Infierno, en "paraso" o "terra de promissao", como tambin lo expresa
Roberto Ventura cabra complejizar aun ms el eventual compromiso que el
alma tendra con la locura. Los caminos son mltiples y posibilistas. Quiz
volver sobre Voltaire pueda guiarnos por otros caminos interpretativos.
Voltaire quien, partiendo del hecho de negar que la locura sea una afeccin
de los sentidos, llega a la conclusin de que el alma no es en su esencia
diferente de ninguno de los sentidos, convirtiendo el problema mdico del
origen de la locura en la alucinacin de los sentidos o un delirio del
espritu en un problema claramente filosfico: puede expresar y probar la
locura la materialidad del alma?

Tambin aqu los riesgos permanecen pues el loco encarna en su locura el
espacio de la Verdad y en su insensatez el sentido comn, lejos de
agonizar, resurge con devastadora fortaleza y se vuelve menos disparatador
que los razonables. El delirio no carece de lgica sino que tiene su lgica
interna. No es caos, es orden casi obsesivo. De esta forma la amenaza es la
verdad desnuda que el loco viene a mostrar descaradamente.

      La mirada dirigida al loco ya no puede ser la misma (...) al observar
      al loco se meda desde el exterior toda la distancia que separa la
      verdad del hombre de su animalidad. Ahora se le contempla, a la vez,
      con ms neutralidad y con ms pasin. Ms neutralidad porque en l se
      van a descubrir las verdades profundas del hombre, esas formas en
      sueo donde nace lo que es. Y tambin ms pasin porque no se le
      podr reconocer sin reconocerse a s mismo, sin or subir dentro de
      s las mismas voces y las mismas fuerzas, las mismas luces extraas
      (...) ya no puede dejar de contemplar un impudor que es el suyo
      propio. No ve sin verse. Y el loco, por ello, duplica su poder de
      atraccin y de fascinacin; lleva ms verdades que las suyas
      propias (7).

En una lectura proyectiva, no podra Antnio Conselheiro llegar al mismo
destino desde un origen diferencial?, no proyecta tambin l las
"familiaridades insidiosas" de una verdad compartida? La amenaza se
perpeta y ya no por el efecto de extraamiento sino por lo atemorizante y
excesivamente familiar se vuelve de orden disciplinar.

      No hay locura ms que en cada uno de los hombres, porque es el hombre
      quien la constituye merced al afecto que se tiene a s mismo (...),
      el apego a s mismo es la primera seal de la locura; y es tal apego
      el que hace que el hombre acepte como verdad el error, como realidad
      la mentira; como belleza y justicia, la violencia y la fealdad (...).
      De esta adhesin imaginaria a s mismo nace la locura, igual que un
      espejismo. El smbolo de la locura ser en adelante el espejo que,
      sin reflejar nada real, reflejar secretamente, para quien se mire en
      l, el sueo de su presuncin. La locura no tiene tanto que ver con
      la verdad y con el mundo, como con el hombre y con la verdad de s
      mismo, que l sabe percibir (8).

El sueo de esta presuncin compromete la construccin de un Universo
devastadoramente moral donde la idea del mal no se asocia tanto a lo
punitivo o apocalptico sino a lo "defectuoso" que se intenta corregir. El
encauzamiento de la conducta se logra en este Universo a partir del
disciplinamiento esencialmente correctivo que, a su vez, se instaura y
legitima por un sistema doble de gratificacin-sancin. Cada individuo,
entonces, se vuelve el prisionero "kafkiano" de una universalidad
castigable-castigante en la cual se anulan los procesos y se privilegian
las rupturas y donde la marginalidad de los que deben "encauzarse" parece
reunir todos los aspectos de la marginalidad medieval: los excluidos, los
despreciados, los marginados y los marginados imaginarios. Canudos lo
exhiba todo con una heroicidad trgica que parece explicar -si cabe
explicacin alguna- el enfrentamiento ltimo: Canudos no se rindi. Ejemplo
nico en la historia, resisti hasta el agotamiento completo (...) cay el
da 5, al atardecer, cuando cayeron sus ltimos defensores. Eran cuatro
apenas: un viejo, dos hombres y un nio, frente a los cuales rugan
rabiosamente cinco mil soldados! (9).

Si asumimos que Amrica produce cosas "peregrinas" (10) y que esto no
representa sino el descubrimiento de una "alteridad" que debe ser explicada
para ser nombrada y poseda y dominada antes que comprendida y aceptada, es
posible considerar la figura de Antnio Conselheiro como un poderoso alter
ego en el cual se depositan expectativas y deseos inconfesados as como el
poder para volverse vocero de los mismos. El poder a un precio muy alto:
toda la responsabilidad del "crimen", toda la inhumanidad del "castigo".
Antes de hacerse a s mismo es hecho por elementos historicistas y
esencialistas que comulgan en l. Fusin del creador y la criatura en base
al dominio de s mismo sin anular las fuerzas vitales y radicales:
expresin ltima de los deseos del colectivo, instintividad dionisaca que
no hace sino invitar al banquete de la vida. Pero el instinto se
intelectualiza y logra la sublimacin, alcanza finalmente su preciado
sitial, la ilusin de descansar frente a otros impulsos pero siempre en
contradiccin con ellos. Sin embargo y a pesar de todo Antnio Conselheiro
no puede alejarse totalmente del Dionisos nietzschiano que conmociona el
mundo predecible y por tanto controlable. El representante ms acabado de
la ominosidad, de las fuerzas siniestras que se ocultan detrs de lo
familiar. Un cuerpo aparencialmente indiferenciado de cualquier otro y a un
tiempo "el cuerpo" que, en terrible unicidad, cuestiona desde su propio y
silente discurso la distincin entre el hombre y Dios instalando el caos
resultante de los eventuales procesos que pudieran identificar al hombre
con la inmortalidad de Dios. As lo seala el texto bblico.

      Y dijo Yahvh Dios: "He aqu que el hombre ha venido a ser como uno
      de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues,
      cuidado, no alargue su mano y tome tambin del rbol de la vida y
      comiendo de l viva para siempre" (11).

Qu otro posible destino podra alcanzar el Conselheiro? Era necesario
poner al descubierto, exhibir impdicamente el inevitable choque de lo
fisiolgico y lo sagrado (12) para humanizarle y darle muerte simblica y
real. Manifestar en el cuerpo la humillacin de Dios, en el cuerpo
degradado y decadente que condensa la gran metfora de la sociedad y el
mundo. Un pasaje del Purgatorium Sancti Patricii, en el cual una serie de
demonios protagonizan un juego de pelota con el cuerpo de uno de los
condenados, resulta una manifestacin elocuente del repudio hacia lo
corporal explicitado en un sistema que tortura la totalidad del cuerpo,
descubre su fragilidad y afecta todas sus facultades en busca de la
redencin (individual o colectiva?). Pero antes que cualquier otro
elemento, aun antes que el polvo el cuerpo del hombre es putrefaccin:

      Cuerpo putrefacto, sin vida, transformado completamente en deyeccin,
      elemento hbrido entre lo animado y lo inorgnico, hormigueo de
      transicin, reverso inseparable de una humanidad cuya vida se
      confunde con lo simblico: el cadver es la polucin fundamental. Un
      cuerpo sin alma, un no-cuerpo, una materia hbrida, ser excluido del
      territorio como de la palabra de Dios (13).

Solucin extrema e ilusoriamente efectiva que da muerte al hombre
(descubriendo su inevitable? transitoriedad e inmanencia) y concibe al
mito quiz porque, como lo ha escrito Carlos Fuentes, la imaginacin de hoy
era la verdad de ayer y de maana (14). Las pginas en las que Euclides da
Cunha describe el final de Antnio Conselheiro parecen coincidir con los
parmetros antes expuestos.

      Antes, al amanecer de aquel da, la comisin adredemente escogida
      descubri el cadver de Antnio Conselheiro.

      Yaca en una de las casuchas anexas al cobertizo (...). Removida una
      breve camada de tierra, apareci en el triste sudario de una sbana
      inmunda, en que manos piadosas haban esparcido algunas flores
      marchitas, y descansando sobre una estera vieja, de faba, el cuerpo
      del "mentado y brbaro" agitador. Estaba horrible. Envuelto en el
      viejo hbito azul, de brin americano, las manos cruzadas sobre el
      pecho, el rostro tumefacto y esculido, los ojos hundidos llenos de
      tierra, apenas le reconocieron quienes ms de cerca le haban tratado
      en vida.

      Le desenterraron cuidadosamente. Ddiva preciosa -nico premio,
      nico despojo ptimo de tal guerra!-, requera los mayores resguardos
      para que no se desarticulase o deformase, reducindose a una masa
      pastosa de tejidos descompuestos.

      Le fotografiaron despus. Y se labr un acta rigurosa afirmando su
      identidad. Importaba que el pas se convenciera bien de que estaba,
      al fin, extinguido, aquel terribilsimo antagonista (15).

Ahora bien, volviendo sobre la construccin mtica que esta "solucin" no
hace sino gestar y nutrir -y siguiendo a Levi-Strauss-, el mito revela una
doble estructura al mismo tiempo histrica y antihistrica: el mito siempre
vuelve sobre acontecimientos del pasado pero el valor intrnseco que se le
atribuye proviene del hecho de que aquellos acontecimientos que sucedieron
en un determinado momento (acotado y por tanto finito) constituyen tambin
una estructura permanente que no deja de ocurrir, que ocurre en
simultaneidad del pasado, el presente y el futuro. Creo importante, en este
punto, recoger la idea de Caillois, para quien el hecho social puede bien
ofrecer al mito sus componentes "externos" pero nunca erigirse como razn
suficiente: Le mythe se cre "en mme temps de l'intrieur par une
dialectique spcifique d'auto-prolifration et d'auto-cristallisation qui
est  son tour son propre ressort (16).

Y aqu, probablemente, el espacio delirante cobre su radical y determinante
protagonismo. El mito le habla a los hombres no slo del mundo exterior,
tambin del mundo interior. As la realidad como la fantasmagora, as los
deseos como las angustias estn all igualmente convocadas.

      (...) las mujeres, desaliadas, gritando, sollozando, clamando, en
      medio de una algaraza indefinible, pero fascinadas an, agitando los
      escapularios, rezando, se agrupaban a la puerta del Santuario,
      implorando la presencia del evangelizador.

      Pero Antnio Conselheiro, que en los mismos das normales evitaba
      encararlas, en aquellas aperturas estableci una separacin completa.
      Subi en compaa de media docena de fieles a los andamios de la
      Iglesia nueva, e hizo retirar luego la escalera.

      El agrupamiento agitado qued abajo imprecando, llorando, rezando. Ni
      lo mir siquiera el apstol hurao; caminaba impasible sobre las
      tablas que se arqueaban crujiendo. Mir el poblado revuelto, en que
      se atropellaban, prfugos, los desertores de la fe, y se dispuso al
      martirio inevitable...

      En estas circunstancias sobrevino la nueva de que la tropa
      retroceda.

      Fue un milagro. El desorden remataba en prodigio (17).

Milagro o prodigio?, razn o locura?, Dios o Mefistfeles? En cualquier
caso, omnipresencia de un ser sobrenatural regente de la "revolucin"
sensorial y de lo que M. Mignard denomina le vol dans les airs (18), imagen
especular de la fascinacin ejercida. Camino de reivindicacin animado por
una agresiva voluntad de lucha y combate que abriga al delirio bajo la
forma de un imaginario "ideal" de s mismo. La caracterologa de un Yo
pretendidamente agresivo y omnipotente -que compensa las frustraciones
inconscientes y la angustia de aquellas derivada- gestando el binomio
persecucin-megalomana que la prctica discursiva delirante desarrolla en
contienda perpetua, destinada a la satisfaccin de un deseo siempre
insaciable.

      Amparado na ilusao do degrau para os cus, o Conselheiro prometeria o
      paraso em suas pregaoes. Tido como "emisario das alturas" e
      "delegado dos cus", o profeta anunciaria, como um "bufao arrebatado
      numa visao do Apocalipse", "o reino de mil anos e suas delicias".
      Abraava assim, de acordo com Euclides, crenas milenaristas sobre a
      cegada de uma nova era de felicidade, que poria fim s desgraas
      trazidas pelas secas do sertao e pela opressao da Repblica (19).

Una vez ms, en extremo sugerentes, las palabras de Roberto Ventura para
volver sobre lo que Henry Ey define de esta forma: Par les "ides de
grandeur" s'exprime une surestimation de tous les attributs de posesin, de
puissance et de valeur du Mor. Elles s'accompagnent souvent, mais pas
toujours, de sentiments euphoriques. Car, si la joie exalte les
dispositions mgalomaniaques et ambitieuses, on les retrouve aussi dans
d'autres constellations psycho-affectives telles que l'orgueil, le
sentiment de perscution et mme nous le verrons dans l'infinit de la
douleur (20).

Si consideramos que el espacio discursivo (verbal y no verbal) de Antnio
Conselheiro responde a estas caractersticas, no parece difcil intuir la
peligrosidad no slo de lo que el opus, desde su unidad, define sino por la
operacin interpretativa que sugiere al "otro". Ominosidad de la
"alteridad" y de la "subalternidad" que puede hacer crecer en su seno un
orden de violentos cuestionamientos a la hegemona legitimada: un despertar
a los discursos heterlogos de los que hablaba Michel de Certau. Y los
cuales pudieran constituirse como el camino posible a la "traduccin" de
aquella "alteridad". Sin embargo no parecen ser stos un patrimonio
sencillo de obtener a pesar de que la traduccin, entiendo, no deja de
volver a la disyuntiva "nosotros-ustedes" (21) que exige -en forma tcita o
explcita- de ambas partes la construccin propia y ajena. Y construir al
otro no deja de significar siempre una "traicin" abyecta que oculta bajo
la apariencia de un salvfico atrusmo las pulsiones ms oscuramente
autorreferenciales.

Como lo seala Julia Kristeva: No es por tanto la ausencia de limpieza o de
salud lo que vuelve abyecto, sino aquello que perturba una identidad, un
sistema, un orden (...), el criminal con la conciencia limpia (...), el
asesino que pretende salvar... (22).

Asumiendo lo anterior, no perturba Antnio Conselheiro un sistema, un
orden?, no arriesga al extremo la sur-vie de un "proyecto" identitario
hegemnico y por tanto pretendidamente directriz?, no ha podido ser ste
su ms grave pecado de hybris?

Fatalidad del hroe trgico a la que Antnio Conselheiro responde desde una
culpabilidad inocente (hay una desbordada intencionalidad de reducirlo al
espacio de la expiacin) que no le exime de una cuota de responsabilidad
pero lo salva de la completud de la culpa que se le desea asignar a pesar
de que se le asigne aquella completud de todas formas; desde un pecado de
hybris, directamente vinculado al espacio delirante y nutrindose de l;
desde la imposibilidad de lo salvfico -es imposible pensar en una posible
va de salvacin para una "amenaza" tan tenaz y sobre todo tan compleja de
aprehender y por tanto de controlar-; desde el efecto de catarsis que
Antnio Conselheiro logra consolidar hasta llegar al paroxismo.

Probablemente partir de estos espacios abrigue el inapreciable valor de
volver una vez ms sobre las sugerentes palabras con las que Silviano
Santiago nos advierte lo que considero uno de los problemas ms constantes
y por el que el continente latinoamericano ha debido de pagar precios muy
altos (Canudos?). Nuestro infierno continental y sartreano: la
imposibilidad de salir de ese "entrelugar" que es refugio y prisin al
mismo tiempo.

      Entre el sacrificio y el juego, entre la prisin y la transgresin,
      entre la sumisin al cdigo y la agresin, entre la obediencia y la
      rebelin, entre la asimilacin y la expresin, all, en ese lugar
      aparentemente vaco, su templo y su lugar de clandestinidad, all se
      realiza el ritual antropfago de la literatura latinoamericana (23).

All nos encontramos todava, en ese espacio de lo "invivible" que Canudos
y, claro, la figura de Antnio Conselheiro, no hacen sino exhibir en
terrible memorial. Quiz buscar Amrica Latina no sea sino recordar los
grados de irracionalidad que los procesos de aculturacin y de
disciplinamiento han alcanzado para poder reflexionar sobre cul ha sido el
rol que parte del espacio letrado hegemnico ha jugado en los complejos
procesos de construccin identitaria y cules han sido las sucesivas
"invenciones" en las que ha querido y necesitado creer a fin de justificar
y legitimar su propio poder. Creer, aun en lo que no se ha visto, creer
como imprescindible profesin de fe. Creer para que la conciencia y el moi
profond puedan aceptar la atrocidad devastadora de la militia en procesos
de inquietante complicidad.

La humanidad, ha dicho Vercors, no es un estado para superar. Es una
dignidad a conquistar. Dignidad dolorosa. Se la conquista sin duda pero a
costa de lgrimas (24).



*** Bibliografa

 - ARISTTELES, El Arte Potica, Espasa-Calpe, Madrid, 1976.

 - ARNOLDI COCO, Pina Mara, "O discurso do / sobre o outro: biografia e
   ficao na literatura brasileira" en Literatura sin fronteras, UAM,
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 - Lectura crtica de la literatura americana, Biblioteca Ayacucho,
   Caracas, 1996.



*** Notas

 1. Da CUNHA, Euclides, Los sertones, p. 519.

 2. ENTEL, Alicia, Escuela de Frankfurt. Razn, arte y libertad, p. 17.

 3. Evangelio segn San Juan, Juan 8:32.

 4. DONOSO, Jos, El lugar sin lmites, p. 10.

 5. VENTURA, Roberto, "Deus o diablo no monstruoso anfiteatro" en
    Repensando o Brasil com Euclides da Cunha, p. 65.

 6. ENTEL, Alicia, Escuela de Frankfurt. Razn, arte y libertad, p. 28.

 7. FOUCAULT, Michel, Historia de la locura en la poca clsica II, pp
    273-274.

 8. FOUCAULT, Michel, Historia de la locura en la poca Clsica I, pp.
    44-45.

 9. da CUNHA, Euclides, Los sertones, p. 517.

10. ANSA, Fernando, "La utopa emprica del cristianismo social" en
    Amrica Latina. Palavra, literatura e cultura, vol. I, p. 92.

11. Gnesis, 3:2 17+.

12. le GOFF, Jacques, Lo maravilloso y lo cotidiano en el Occidente
    Medieval, p. 41.

13. KRISTEVA, Julia, Poderes de la perversin, p. 144.

14. FUENTES, Carlos, Los aos con Laura Daz.

15. da CUNHA, Euclides, Los sertones, pp. 518-519.

16. MINARD M., MONFOUGA-BROUSTRA J. et BROUSTRA J., "Les obsessions entre
    mythe et rite" en Confrontations Psychiatriques, p. 229.

17. da CUNHA, Euclides, Los sertones, pp. 237-238.

18. MIGNARD, M., "Psychologie des delires" en Psychiatrie I, p. 246.

19. VENTURA, Roberto, "Deus e o Diabo no monstruoso anfiteatro" en
    Repensando o Brasil com Euclides da Cunha, p. 66.

20. EY, Henri, tudes Psychiatriques, p. 515.

21. SKLODOWSKA, Elzbieta, "Biografa de un cimarrn y Me llamo Rigoberta
    Mench: (po)tica de la mediacin".

22. KRISTEVA, Julia, Poderes de la perversin, p. 11.

23. SANTIAGO, Silviano, "El entrelugar del discurso latinoamericano" en
    Absurdo Brasil.

24. CHAUCHARD, Paul, Fisiologa de las costumbres.

** Marcela Caetano
   marcelacaetano2387@hotmail.com
   Investigadora uruguaya (Montevideo, 1972). Licenciada en letras por la
   Universidad de la Repblica (1998) con una maestra en literatura
   latinoamericana (2001-2003). Autora del prlogo a Glosario de
   afronegrismos uruguayos (El Galen, Montevideo, 1999), de Alberto Britos
   Serrat. Trabajos suyos han aparecido en publicaciones como Dramateatro
   (http://www.dramateatro.arts.ve) y en el Boletn de la Red de
   Universidades Abiertas (Unitres) de Montevideo. Ha participado con
   ponencias en diversos eventos de importancia en Latinoamrica, como el
   IV Congreso Internacional de Literatura Latinoamericana (Mxico, 2002) y
   las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana (Lima, 2004), entre
   otros. Dicta conferencias en centros educativos y culturales de su pas,
   donde adems ha coordinado talleres literarios.



|||||||||||||||||||||||||||||||   ESPECIAL   ||||||||||||||||||||||||||||||

=== Breves y crueles ======================================================

      (Nota del editor: el 30 de noviembre se dio a conocer el veredicto
      del Primer Concurso Cruel de Relatos, certamen organizado por la
      Escuela de Escritores, y en el que participaron ms de mil autores de
      diversos pases. Hoy presentamos a nuestros lectores los relatos que
      obtuvieron los favores e injurias correspondientes en las categoras
      "El bueno", "El malo" y "El feo").

*** El bueno
    Postes elctricos que cuentan trenes
    Juan Carlos Mrquez, Madrid (Espaa)

04MAY02 RECIBO ACADEMIA DUNCAN 4.05 -100,00 *2.437,35
******** -16.639 PTAS *405.541

Natacin, informtica, piano... y ahora ballet. Luca deba tomar lecciones
de ballet. Enma se empe.

-Es muy bueno para la sicomotricidad, verdad que quieres ir, cario?

Les falt tiempo para comprar el tut y las zapatillas. El mircoles tuve
que ir a recogerla. Los acordes del Claro de Luna de Debussy sonaban por la
megafona. Es difcil sentirse incmodo cuando suena el Claro de Luna. Por
eso lo ponen en las salas de espera de aeropuertos, hoteles y ambulatorios.
La clase an no haba terminado y la profesora me hizo seas desde el otro
lado de la cristalera para que entrara. Luca estaba tendida boca arriba
sobre el entarimado de madera junto a las dems nias, lejos de las
muletas. Meca sonriente las manos al comps de la msica. Me mir y cerr
los ojos para que no me viera llorar.



08MAY02 COMPRA VIAJES SOL 8.05 -1.200,00 *1237,35
******** -199.663 PTAS *205.878

Los baos de sol y los paseos por la orilla de la playa son saludables para
Luca, pero prefiero la montaa. Quiz el prximo verano... si Enma
consiente que la nia se quede unos das con mam. Tal vez pudiramos
retomar aquel viaje en tren por las Barrancas del Cobre.
Chihuahua-Creel-Batopilas-la cascada de Basaseachi... He ledo que desde
abajo se oye retumbar el torrente que choca contra el suelo y que una nube
de agua pulverizada flota entre las rocas. Cualquier viaje en tren sera de
mi agrado. Con los trenes me ocurre lo mismo que con el Claro de Luna.
Hacen que me sienta como en casa. Me gusta dejar la mente en blanco y
contar los postes del tendido elctrico que pasan fugaces ante la
ventanilla. Es algo que todos hemos hecho en alguna ocasin. En este
instante cientos de viajeros, acaso miles, estarn contando postes. Hombres
con un maletn negro sobre las rodillas, ancianas de pelo lacio y cano y
perlas al cuello, nios que mascan chicle con la nariz aplastada contra el
cristal... 1, 2, 3... 6... 15... 26... Uno puede empezar el recuento en
Madrid, Pars o Mosc y dejarlo cuando le venga en gana, en Villalba, Lyon
o Siberia, sin que se deriven consecuencias.



20MAY02 CRDITO HIPOTECARIO BCA 20.05 -603,81 *633,54
******** -100.466 PTAS *105.412

No necesitbamos una casa tan grande. Un apartamento de dos o tres
habitaciones en el centro hubiera sido ms que suficiente, pero Enma quera
ventanales y un jardn para que Luca correteara a sus anchas. Y todo el
mundo sabe que es un disparate contrariar a una mujer embarazada. El jardn
nos mantuvo ocupados muchas horas los fines de semana. Plantamos un saco de
csped, dos hileras de eucaliptos y un rosal chino cuyas races se
expandieron ms all de la verja. Se puso todo precioso, aunque no result
prctico. Las muletas de Luca se hincaban en la tierra los das de lluvia.
Aqu llueve a menudo. A veces no escampa durante das. Era un va crucis
para la nia. No tuve ms remedio que arrancar la vegetacin. Luego ech
encima varias capas de cemento. Nuestra casa parece un meteorito enorme de
cemento llovido del cielo.



28MAY02 COMPRA MAR TROPICAL 28.05 -403,61 *229,93
******** -67.155 PTAS *38.257

Hace un par de aos mam regal a Luca un cachorro de pastor alemn por su
cumpleaos, Bubi. Era un cachorro entraable y juguetn, un tanto torpe,
aunque supongo que eso es algo comn a todos los cachorros. Se pasaba la
vida enredado en las piernas delicadas de Luca o bien dormitando en su
regazo mientras ella le rascaba con paciencia y dulzura la barriga. Un par
de veces al da lo sacaba a pasear por la explanada de cemento, sujeto por
la correa. Nunca le daba pereza, por mucho que lloviera, y no permita que
Enma ni yo les acomparamos.

-Puedo sola -rezongaba repiqueteando con las muletas en las baldosas de
mrmol del pasillo.

Bubi fue el mejor terapeuta que ha tenido la nia. Pero creci. Se hizo
demasiado grande. Una maana Luca regres del paseo con las rodillas y los
codos magullados. Acabamos devolviendo el perro a mam.

Le hemos comprado el acuario de peces tropicales para que se sienta
responsable de nuevo. Los hay anaranjados centelleantes, a listas negras y
amarillas como tigres, ambarinos, plateados de gruesas barbas, unos
escarlatas muy simpticos que se hinchan como globos... Luca les echa de
comer, cambia el agua, mete lquenes y conchas, mantiene inmaculado el
acuario. No es lo mismo que con Bubi. Los peces no se dejan acariciar, son
resbaladizos, aunque uno puede pasarse las horas muertas contemplndolos
mientras Lucia ensaya al piano. Nadan de un lado para otro con la boca
abierta sin dirigirse a ningn sitio, con un aire elegante y despistado. A
veces chocan de bruces unos contra otros y se vuelven trompicales. Dicen
que los peces son muy frgiles, que mueren con demasiada facilidad. A
nosotros an no se nos ha muerto ninguno. Yo creo que es porque los miramos
a menudo. Creo que los peces slo se mantienen vivos si los miramos, que,
por absurdo que pueda parecer, se alimentan de nuestro tiempo.



31MAY02 COMPRA JOYERA AMATISTA 31.05 -225,00 *4,93
******** -37.437 PTAS *820

Esto debe de ser mi regalo. Un reloj muy caro, con la pulsera dorada y los
nmeros grandes y romanos. An faltan meses para nuestro aniversario, pero
Enma es muy previsora. Luca se quedar en casa de mam y saldremos a cenar
a ese restaurante ruso de nombre impronunciable donde un pianista tuerto
ameniza la velada y una muchacha hace equilibrios sobre una barra de acero.
Tomaremos vino tinto y champn, ostras y ese souffl tan raro de verduras.
Luego nos besaremos livianamente en los labios y pedir al pianista que
toque el Claro de Luna. Bailaremos acaramelados en la pista, girando y
girando sobre nosotros mismos, mientras otras parejas de baile pasan
veloces ante nuestros ojos como postes elctricos. Entonces, cuando cese la
msica, mirar de reojo mi reloj nuevo o Enma echar un vistazo al suyo.
Cualquiera de los dos sacar el mvil del bolsillo y llamar a mi madre
para preguntarle por Luca. Y nos sentaremos a la mesa, junto a las copas
vacas de champn, en silencio, mirndonos como peces, mientras un camarero
amable nos pide un taxi.



*** El feo
    El ordenador
    Mara Ascensin Rivera Servn, Cdiz (Espaa)

Tena miedo. Haba llegado el momento de conocerle. Tema y quera a la vez
pero en su interior algo gritaba que: no deba!

Quera a su marido, a sus hijos (tena 4), el menor contaba con 3 aos. Su
vida transcurra entre la casa y el cuidado de ellos. Haba dejado su
trabajo al quedarse embarazada del primero de ellos: Denia, la mayor, que
contaba 14 aos.

Su marido trabajaba todo el da y, cuando regresaba a casa, estaba tan
agotado que ya casi no hablaban.

Un da entr en una pgina de Chats del ordenador y empez a hablar con un
tal Richard del que tena una foto muy bien guardada en su secreter. Tena
50 aos, era alto y apuesto. Moreno, de ojos negros y profundos....

Haba empezado a contarle las cosas cotidianas, sin importancia para los
dems, que ella haca: llevar a sus hijos al colegio, asistir a tutoras,
atender la casa. Para l todo era importante. Todo lo que ella haca.

Haca ya un mes que le haba confesado que se haba enamorado de ella y
quera conocerla. Le deca cosas bonitas, cosas que la estremecan, cosas
que su marido haca tiempo que ya no le deca. Cosas que anhelaba, tantas
cosas que al pensarlas, un escalofro de placer la recorra por dentro y la
haca perderse en esa maraa de sensaciones ya olvidadas...

Deba fijar un da, una hora y lugar para verse. Deba llevar algo rojo,
eligi un clavel, como en una cita de adolescentes. Lo prohibido la atraa
como un imn y, sobre todo, sus ojos que sin hablar la traspasaban hasta
dolerle el alma.

Se puso delante del ordenador, tecle su clave y, de repente, de la
pantalla sali un destello de colores que le dio una sacudida brutal y
repentina, al tiempo que miles de tentculos la rodeaban, la atrapaban y
buscaban su garganta: apretando, hurgando, haciendo dao.

Quera gritar y no poda. Llamar a su marido pero los tentculos de hierro
la atenazaban ms y ms.

De repente y tras un nuevo destello de luces diminutas de miles de colores
que la cegaban, las tenazas la soltaron. Grit y grit con todas sus
fuerzas. Sali corriendo y gritando a la vez hasta que la sacudida firme de
su marido la devolvi a la realidad.

Richard! Richard! Tengo miedo!

Su marido le contest: Amor, soy Toms, tu marido y es una pesadilla.
Despierta!

Tengo miedo: me ahogaban!

Su marido le pregunt: Quin era Richard, gritabas ese nombre?

Ella contest: No s, alguien que me haca dao.



*** El malo
    Al final del tnel
    Mara del Carmen Guzmn Ortega, Mlaga (Espaa)

Otra tarde de domingo. Mara, como otras muchas tardes domingueras, se
encuentra en la estacin, y como muchas otras tardes espera ilusionada la
llegada del exprs. Pero hoy no es exactamente igual; ha ocurrido un hecho
inslito: un lujoso convoy se ha detenido en el pobre apeadero.

Mara, obediente a su impulso, sube al tren y lo recorre de parte a parte.
Gente de toda edad y condicin ocupan sus departamentos. Curiosamente no se
trata de personas distinguidas como ella haba supuesto, sino humildes, al
menos la mayora. Los hay jvenes y viejos, ricos y pobres, guapos, feos,
gordos y flacos, y hasta nios. Todos tienen algo en comn. Tristeza. Una
gran tristeza se refleja en los rostros de los pasajeros. Algunos sollozan
en silencio. Otros suspiran. Se ignoran entre s. Estn inmersos en su
desolacin. Nadie habla. En su recorrido por el tren, Mara encuentra un
departamento vaco, entra y se sienta.

El tren inicia su marcha.

Un hombre de edad indefinida entra en el departamento. Su porte inspira
confianza y serenidad. Es alto y bien parecido. Luce una cuidada barba que
empieza a tornarse gris.

-Buenas tardes, Mara.

-Buenas tardes, seor. Cmo sabe mi nombre?

El hombre sonre y no responde. Extraamente, ella no espera respuesta.
Algo en su interior le dice que este hombre sabe muchas cosas sobre ella.
l le ofrece su mano y ella la estrecha. Es una mano grande, cuidada,
clida y amistosa mano de caballero.

-Puedo sentarme a tu lado?

-S. Pero... quin es usted?

-Soy... parte de ti. Soy algo as como t misma.

Mara no pregunta. Se debate entre la seguridad y la extraeza. Ella sabe
que l sabe. Vislumbra la verdad. Charlan como viejos amigos y el tiempo
transcurre sin sentirlo pasar.

El hombre posee una gran cultura, sabidura y agradable conversacin. Mara
se vuelca en confidencias. Le habla de su pueblo, de su cortijo, de su
campo y de su soledad. Le cuenta su huida del terruo, sin saber adnde
huye, y que a pesar de todo no le pesa ni se arrepiente. Se siente
relajada, llena de confianza y no aora lo dejado atrs. Mira a travs de
la ventanilla. El tren parece correr a una velocidad endiablada. Los
rboles, las montaas, las estaciones, las barandillas de los tneles y
hasta las nubes, pasan por delante del pequeo marco de la ventana como una
pelcula proyectada a toda velocidad.

-Ven -dice el hombre-, voy a presentarte a los dems viajeros.

-S, s, por favor. Me encantara.

-Mira. Esa seora se ha quedado viuda. Aquel hombre acaba de salir de la
crcel y nadie quiere darle trabajo. Ese nio se ha escapado del hospicio.
Aquella viejecita est muy enferma. Esa muchacha fue violada en un parque.
Ese chico intent suicidarse porque su novia lo dej por otro chico. Todos,
sabes?, todos huyen. Absolutamente todos los que han subido a este tren
buscan un cambio en sus vidas. Todos corren hacia la libertad, la paz, el
amor y la felicidad.

El tren cada vez corre ms deprisa. El paisaje ya no se percibe. Tan slo
una ondulacin del aire, unas lneas verticales desdibujadas dan fe de su
endiablada velocidad. Ahora empieza a entrar en un largusimo tnel, un
tnel negro, interminable, de paredes que rozan el aliento de los pasajeros
con un fuerte abrazo de piedra y humedad. El tren en estos momentos est
tomando una curva muy cerrada, y es entonces cuando Mara vislumbra el
final del tnel. Un semicrculo blanco, muy pequeo al principio, pero que
paulatinamente se va haciendo ms y ms grande conforme el convoy gana
terreno.

El semicrculo blanco avanza y avanza, est muy cerca, muy cerca. Lo
atraviesa el tren. Mara slo ve luz, una luz vivsima, blanca, inundndolo
todo, pero no hiere la vista. Y a medida que el tren sale del tnel, una
suave meloda se deja escuchar, primero dbilmente y despus, in crescendo,
hasta llegar a impregnar cada rincn del tren. La msica ahora es intensa.
Ocupa todo el mbito. El tren atraviesa la nube de luz. Ya slo existe luz.

La vertiginosa marcha del tren comienza a disminuir. Se detiene poco a
poco, muy suavemente, sin el ms leve chirriar de ruedas. Poco a poco, los
viajeros empiezan a despertar del sopor en que estaban inmersos. Se avivan
sus expresiones. Sus semblantes se animan, se distienden. Hablan.
Preguntan. Se mueven. Flota entre ellos una tmida alegra contagiosa. Se
abren las puertas. Un sol esplendoroso se cuela en el tren y lo calienta.
La maana es hermosa y clida. Mara observa cmo la noche pas sin darse
cuenta.

El andn de la estacin donde el convoy se ha detenido se encuentra repleto
de gente que re, canta y saluda a los recin llegados con guirnaldas de
flores olorosas que trasminan el aire, como si los estuvieran esperando.
Los viajeros descienden. All, a lo lejos, la ciudad se adivina limpia y
alegre. Abundan las torres y las cpulas que brillan al sol. Las casas, muy
blancas, se recortan sobre un cielo sin nubes y unas montaas muy verdes.
Hay jardines por todas partes y multitud de pjaros entonando un himno a la
libertad. Mucha gente por las calles, paseando sin prisas, feliz,
tranquila, acariciando a los perros y gatos que deambulan limpios, felices,
libres y lustrosos.

Los viajeros van perdiendo su tristeza mientras descienden del tren. Ya han
olvidado sus problemas, sus vidas y dolores y empiezan a caminar ligeros.
Ren y cantan y abrazan a la multitud como si fueran amigos de toda la
vida. Mara sonre exultante. La ciudad la atrae, ejerce un influjo
especial sobre ella. Le infunde seguridad. No es como la capital. Aqu no
existe la contaminacin, ni el ruido, ni la suciedad, ni siquiera hay
coches. Pero tampoco es silenciosa y fra como su pueblo. Es una ciudad
alegre, llena de vida, activa y al mismo tiempo reposada. Se siente
dichosa, muy dichosa. Como nunca recuerda haberse sentido. No la extraa el
contemplar a un lobo y un cordero bebiendo en la misma fuente. Su
misterioso acompaante contina a su lado. La mira sonriente, sin hablar,
respetando su emocin. Ella le sonre a su vez. Un hermoso len refriega su
rubio lomo por las piernas de la muchacha y una anaconda lame su mano.
Todos les saludan sonrientes.

El hombre toma la mano de Mara y un calor agradable sube por sus venas
hasta llegar al corazn mientras un aleteo de pjaros multicolores juega
con las guilas y los halcones peregrinos.

Mara y su acompaante, juntos, muy juntos, se pierden entre la multitud.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** El diario de Ludy D. (extractos)
       Roxana Crislogo

   *** Los mismos perros de presa
       Mara Celina Nez

   *** Poemas
       Winston Morales Chavarro

   *** Los domingos
       Carmelo Basabe

   *** Oficio de espejo
       Sary Oliva Herrera

   *** Ingeniera sentimental
       Marco Vinicio Padilla Arceo

   *** Poemas
       Maribel R. Ortiz

   *** Dos relatos
       Leonardo Aguirre

   *** Poemas
       Juan Manuel Daz Pas

   *** La vita  bella
       Ins Butrn Parra

   *** Qu fue del amor
       Rodrigo Jara Reyes

   *** Tres relatos
       Cecilia Lartigue

   *** Poemas
       Yadi Mara Henao

   *** Dos cuentos
       A. Morales Cruz

   *** Poemas rudimentarios (extractos)
       Arianna Castaeda

   *** Profunda garganta
       Juan lvarez



=== El diario de Ludy D. (extractos)      Roxana Crislogo ================

      (Nota del editor: la poeta peruana Roxana Crislogo nos enva los
      siguientes poemas, que pertenecen a su libro indito El diario de
      Ludy D., para compartirlos con nuestros lectores).

mis dedos postrados en la maylica del aire
vagan por la intransigente lnea del tren
mis dedos enfadados con su instinto de dominacin
abiertos a los acertijos de un conductor que no
soporta /
la espontaneidad de los saludos del otro
sacudindose la arena que subrepticiamente
los pelcanos robaron de la playa
el sol que cargu en un sombrero de hojas
de pltano y lanc
al otro sol que corra en el capricho de las olas
que incontrolables los muchachos
en busca de consuelo pretenden civilizar

saltos equinos que hipnotizadas nubes
conducen al seno denso de su epifana

mis dedos que no dejara prestados a pintor alguno
a cambio de su amor apcrifo

===

Ana
la ceguera empieza a dejarnos sordos
como las hojas secas el cactus
deja de sentir la humedad salada
de sus encas
el gas que la trquea elimina del cuerpo
como un vertiginoso silencio
                   no ver la muerte
el polvo fino de invisibles oradores solitarios
que el bronce se limita a cargar
los accidentes que el lomo humano del agua
nos deja en la boca
                   cual angustiosa sequa
algunas flores crecern
sobre este anonadado cemento
algunos nios volvern
a encarnecer sus sombras

La juventud siempre tendr una mano qu apretar
a quin recurrir
el canto que las piedras reclaman

===

no veo las horas que marzo retire su pedernal
el invierno se ha ido
el guante de lana que mi boca respira
ver el sol ocupado por la coloracin intensa
de las mariposas
los canales que en su aguas extinguen cualquier
ambigedad
por ejemplo yo
que escribo dando marcha atrs a la fortuna

jalndole la cola al mono
exigindole que alguna suerte nos sonra
volviendo a los detalles para no repetir la vuelta
la misma pared y sus abrevaderos de sombras
que nos separa

la desnudez elemental que percibo
se descose del aire
y repetidamente soy la voz de un tumulto aletargado
en el pernocto
e insistentemente soy la tos en la ruta cida
de un medioda sofocado

la orfandad misma de un jardn
que otros nios trazarn
a la altura bronca del miedo

===

yo era una nia
mi primer poema retumbaba
en las orejas de mis vecinos
como un vendedor callejero

todo lo que nos sirve se extiende
sobre la lengua amplia y puntiaguda
de la tarde

si hubiera habido agua para lavar
la melena sedosa del sol
la urdimbre de orfebrera que el deseo
acanton en plazas de una existencia
inmvil

   Ah muslos de las dunas deshojadas
atravesar el denso tapiz de la neblina
que las palmeras impregnan
de una incomprensible laboriosidad
que aqueja
   volarle los sesos a la luna
                         es verdad
no haba agua para regar un jardn
el desierto era aquella humanidad
que aqueja y el polvo
que mi madre empuja con la escoba

===

puedo escuchar la voz ronca
el carraspeo afnico del piano perdido
no es ms que el taladro que un obrero
desmedidamente hunde
en la hermandad de la tierra
como si todo el tiempo del mundo
estuviera ah enconchado
                  momificado
discretamente indispuesto
en el musgo impenetrable de un ardor vidrioso
que los autos apabullan
y la mierda de otros perros descalzan

===

una india descifra en la lana de sus dedos
los extraos ligamentos del da
y es que en el Per
el aire no es el cuerpo del oxgeno
que en aquellas alturas
tiene el grosor de la sbila
ni llevo como una cascada maloliente
en el pecho
el temblor sosegado
de un valle telescpico
que algn pintor sincretiza

con la paciencia y la naturalidad del moho
el pintor esconde un suave
colchn de plumas en el lienzo
que todo lo enverdece

las palabras extienden su turbante de arena
para amordazar el fango irreparable de la lluvia
que nada moja y la sed que remueve el estmago
con su cuchara de legin
cubre la artesana irregular
de otro pas ms mundano que escondo
el hambre del desierto que no tiene frontera
ni sus cuartuchos embanderados por una luz fantasmal
que acarrean ms nios como otro yo
en busca de agua

===

una india descifra en la lana de sus dedos
los extraos ligamentos del da
el aire
que no es ms el cuerpo del oxgeno
que en aquellas alturas tiene el grosor de la sbila
ni lleva como una cascada maloliente en el pecho
el temblor sosegado de un valle telescpico
que algn pintor sincretiza
con la paciencia y la naturalidad del moho
el pintor esconde un suave
colchn de plumas en el lienzo
que todo lo enverdece
las palabras extienden su turbante de arena
para amordazar el fango irreparable de la lluvia
que nada moja
y la sed que remueve el estmago
con su cuchara de legin
cubre la artesana irregular de otro pas ms mundano
que escondo
el hambre del desierto que no tiene frontera
ni sus cuartuchos embanderados por una luz fantasmal
que acarrean ms nios como otro yo
en busca de agua

===

tambin el calor futuro
se sienta en la entrada de las bodegas
como una masa herrumbrosa de palabras
el cromo impalpable de los alfiles
ordenando el trfico sofocante de la luz
el contraluz irreversible de toallas
como una arbitrariedad
al partir enajenado de los ojos
el juego de espejos de zapatillas de frutas
levantando la nariz del espinazo entrelio de la calle
un espesor de guitarra que en un McDonald's
sigilosamente alguna marea trata de contradecir
y en medio est el mar
amuleto de la divinidad que acabo de canjear
por el ms resplandeciente de los adioses
el ritmo de los dedos sobre las rodillas
las palmeras humanas gateando en la ribera
accidentada de vasos que las morenas
abrasan desde un mundo agujereado de sinrazones
y vida
el mar que sin piedad
en diminutos tallos abotono a mi piel
como un necesario latido de voces
piedra ms dura del alba
por ah van los que se despiden
en la desesperacin de otros cuerpos
sumergidos en la mscara cautiva de las olas.

===

bajo la oscuridad centroamericana
el canto destemplado de los loros rebeldes
refulge como la memoria
su voz encogida en las palmas
redondas de la gente que nunca en
silencio se dispone a desarmar el da
con el vano pretexto de decir adis
mientras el horizonte entumece sus msculos
rojos de soleado reptil
y en las pulperas cada quien encuentra
un desmedido espacio para estacionar su soledad
en una cerveza
el hielo recupera los rostros desvanecidos
de los parroquianos sus gordas e indefinidas
insolaciones que en una sola arruga
la mirada comprime
un ro de carcajadas que ahora
un vencejo
vaca de la garganta seca de un costal
Los frijoles consumados en aguas negras e incontrolables
rompiendo en un hervor de cabecitas ajadas
los maces ostentando el honor en los dientes de otros
Slo una mujer inclinada al piso barriendo
un tipo de polvo inaguantable separa de un lado
las hojas mezcladas de las colillas de cigarros
el naranja del negro la humanidad de la superficie

===

recojo los adioses vehementes de las rocas
la cinta rosada del cuello adhesivo
del archipilago de Suecia
de los empellones del aire
el desenlace fortuito del color
apolillado en el cielo de uva
que el transatlntico arrastra
en carcajadas de asfalto
La playas son una confederacin sociable de fbulas
en el desembalse los cuerpos rescatan su identidad
y la luz provoca desnudez
que una manada de juncos atrinchera en la arena
de pequeas voces
y culos redondeando el vaivn sosegado
del mantra
que en silencio el pantano mitifica
en vano le digo adis
a la nia acabada de brotar
de un eclipse de cabaas y frutos de cesta
en vano el barco arrastra la
kurta inofensiva de un muchacho indio
lejos de su cuerpo natural y el papel
digo a los tambores de la olas suaves
el silencio tiene los pies de plomo.

** Roxana Crislogo
   roxanax@yahoo.com
   Poeta peruana (Lima, 1966). Ha publicado los poemarios Abajo sobre el
   cielo (Ediciones Nido de Cuervos, Lima, 1999) y Animal del camino
   (Ediciones del Santo Oficio, Lima, 2001), y tiene indito el poemario El
   diario de Ludy D. Estudi derecho y ciencias polticas en la Universidad
   Nacional Federico Villarreal. Hizo una maestra en derecho internacional
   sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para la Universidad
   de Helsinki (Finlandia). Actualmente se desempea como coordinadora del
   Network Institute for Global Democratization con sede en Lima.



=== Los mismos perros de presa      Mara Celina Nez ====================

Ests en la misma ciudad de siempre, te dicen, pero sabes bien que ahora es
otra y que debes ubicarte en 1989, casi diez aos atrs. Tienes la
sensacin de que todo eso es muy remoto, realmente inalcanzable. Pero las
coordenadas no sirven de resguardo y ahora te exigen, solapadamente, una
relacin de la vida que llevabas entonces. Te dicen que nada te obliga,
pero comprendes, en ese cuarto gris, que te conviene hablar. Alguien aduce
que la ocasin es buena porque as puedes recuperar ese tiempo para tu
memoria, pues en los ltimos aos siempre te quejaste de que era una dcada
nebulosa en tu vida, y entonces se te clava la primera pregunta: cmo
saben eso de ti? Dnde ests y qu est pasando? Cierras los ojos buscando
una conexin pero no encuentras nada, slo te sientes suspendida en un
enorme cansancio. Vuelven a preguntar, sin saber que se trata de un intento
intil: esa parte de tu vida es oscura porque, cuando fue necesario
ocultarte de todos, tambin lo hiciste de ti misma y el miedo lanz un
manto sobre tu memoria.

Pero ellos te ponen en el apremio de ser ms precisa: saben que no siempre
te ocultaste sola y sueltan por primera vez el nombre de Elvira y es como
si te agujerearan el cerebro: cmo pueden saber de ella y de ti? Quieres
decirles que ese interrogatorio es una mala idea, no tienes nada que
informar: investigaron bien las apariencias y eso tan slo los pone al
mismo nivel que t. Vivas junto a ella al margen de todo y ahora ellos
quieren saber de la ciudad de entonces. Qu importaba la ciudad para
quienes haban elegido una vida de topos en las alcantarillas? Podras
hablarles de algunas calles, de ciertos escondrijos, de dos muchachas
golpendose o besndose en la madrugada. Pero todo eso ya lo saben y le dan
un viraje a la conversacin. Retroceden aun ms en el tiempo y te preguntan
por tus veinte aos. Quieren saber de tu temprana juventud. Les respondes
que entonces no te dabas cuenta de que fueras joven. Te miran con
impaciencia y te pasan a otro cuarto.

Mientras esperas, entiendes qu es lo que verdaderamente les interesa.
Empezaron con Elvira para que supieras cunto conocen de ti, pero en el
fondo saben bien que no tienen nada qu buscar en ese perodo de tu vida;
en realidad quieren saber de Alfredo, pero, por qu despus de tantos
aos? Todos esos aos en los que te creste a salvo.

Debes recordar canciones -insisten- haber seguido una moda, estar al tanto
de lo que ocurra a tu alrededor. Dices que siempre te has peinado y
vestido igual, que nunca te interes la msica. No hablas de lo que ocurra
entonces -de lo poqusimo que no pudiste olvidar. Sabes que bajo ningn
aspecto puedes mencionar a Alfredo.

Pronto comprendes por qu te cambiaron de cuarto. Proyectan imgenes en la
pared: una fotografa en la que apareces con un aire de hippie trasnochada
(ya eran los '80) junto a un joven de barba y lo confirmas: todo esto es
por Alfredo. En esa poca todo pareca seguir un curso adecuado, dice uno
de ellos con sorna. T piensas que en verdad todos ellos saben ms de lo
que creen: todo pareca seguir un rumbo correcto en ese tiempo; y la burla
en tu rostro no deja espacio para que se note la turbacin.

Te muestran otras fotos en las que apareces con un grupo y respondes la
verdad: no recuerdas sus nombres, slo los veas casualmente. No les dices
que estaban muy ligados a Alfredo y que t nunca quisiste saber demasiado.
Vuelven sobre esa imagen que los muestra juntos a los dos. Te preguntas
cmo la consiguieron si t misma llevabas aos sin verla. Dices su nombre
porque sabes que hace aos se fue lejos. Pero no podras decir nada sobre
los dems: no tienes idea de qu pas con ellos, aunque te imagines algunas
cosas. Cambian de imagen y de nuevo aparece la foto del grupo. Te quedas
absorta mirando cmo eras entonces. Comienzan a notar el brillo de tus
ojos. Les dices la verdad: habas olvidado por completo las vacaciones en
aquella casa de campo. Insisten, pero sigues sin hablar. No comprenden que
te cuesta mucho articular los recuerdos, y que justamente ese ao se hizo
inevitable el cerco que lo destruy todo. Que te entregaste, te encerraste
como una planta marina que no despega sus hojas ni para procurarse
alimento.

Hablas un poco a ver si te dejan en paz. Nombras gente que supones a salvo,
cuentas lo que estudiabas, hablas de los bares, de las calles llenas de
huecos, de las noches en que slo deambulaban l y t... Mientras tanto,
notas que realmente vas recordando ciertos detalles: el barrio, el carro
blanco atravesando la neblina de la montaa, los amaneceres en la playa, el
crepsculo reflejado en el espejo retrovisor, tu mano extendida fuera de la
ventana tratando de detener el viento, el amor trasuntado en infinito...

Te llaman la atencin porque llevas mucho tiempo callada. Hacen cualquier
cosa para no perder tiempo con tu silencio. Seguramente ellos tambin
tienen su vida all afuera y la viven sin recordar las imprecisiones que te
van arrancando y que anotan en un cuaderno. Adnde ir eso, te preguntas.
Cundo te dejarn descansar?

Vuelven a buscarte al da siguiente. A propsito no apagaron la luz, para
que pudieras llamarlos en caso de que recordaras algo (hasta entonces
llevabas muy bien la cuenta de las horas transcurridas). Pero no eran
pacientes aquellos buscadores de memoria: a pesar de la luz inmutable, una
vez comprendiste que te despertaban en plena noche. Estaban llegando a su
lmite y ocurri algo inimaginable: te mostraron una fotografa de Elvira y
te advirtieron que la buscaran si se era el nico modo de obtener
informacin... Te quedaste embelesada mirando su rostro y slo sentiste
miedo cuando te arrancaron el retrato de la mano.

Con ella habas comenzado a recuperar la normalidad despus de esos meses
vagando a escondidas, siempre drogada, evitando los lugares fijos. El
confinamiento que elegiste con ella te devolvi la tranquilidad perdida
cuando te viste obligada a desaparecer, irremediablemente separada de
Alfredo. Y durante los minutos que esos hombres te permitieron tener su
retrato, volviste a sentir aquel alivio, aquella tibieza.

Llevabas aos sin tener noticias suyas; pero, si la encontraban, sabas que
ella tampoco tendra nada qu decir. Temiste por ella. Sin darte cuenta, a
medida que perdas el control del tiempo, se haba apoderado de ti una
cautela, la sombra de un pndulo cada vez ms cercano. Slo al ver de nuevo
su rostro comprendiste que tenas miedo, que debas temer. Que ese encierro
inexplicable, ese interrogatorio eterno, no acabara slo porque no
recordaras o no le encontraras sentido. La cara de Elvira te hizo ver que
no bastaba tu conciencia del absurdo para poner fin a aquello. Por primera
vez miraste un poco hacia atrs intentando recordar los das anteriores a
esas paredes grises. Logras ver un dormitorio, un telfono. El sonido
ininterrumpido del televisor, las cortinas cerradas. Te traan algo de
comer y cigarrillos. T los pedas por telfono y dabas un nmero al que
cargaban la cuenta. Recuerdas las pastillas: creste haber llevado
suficiente. Lleg el da de la decisin y tomaste todos los frascos que
quedaban. No lo hiciste porque extraaras a nadie. Ya llevabas varios aos
sola de nuevo, deambulando siempre drogada con tranquilizantes, decidida a
no volver a apegarte a nada. Quisiste escribir una nota pero no supiste a
quin dirigirla. Y, pastilla tras pastilla, en grupos de cinco, todo se fue
oscureciendo. Si todo hubiera salido bien, te habran descubierto despus,
descompuesta. Un cadver que nadie habra reclamado. Cmo imaginar que
haba sabuesos tras de ti luego de tantos aos? De pronto sentiste que eran
ellos quienes te deban una explicacin: cmo haban logrado sacarte de
aquel dormitorio? Por qu te haban trado aqu? Cmo haban dado
contigo? La furia sali como un vmito que los sorprendi a todos.
Luchaste. Violaste por primera vez el lmite silencioso que te habas
impuesto. Peleaste hasta que te derrib el primer puetazo.

Ahora te tienen atada a una cama dura, no puedes mover la cabeza pero el
fro del metal te indica que no hay colchn. Un ruido constante te produjo
al despertar la sensacin de que estabas an en aquel dormitorio en dnde
habas decidido sepultarte. Pronto el ruido se transform en voces, tal vez
quejidos, que llegaban del otro lado de la pared. Ya ha pasado un rato y
cada vez que vuelves a despertar crees que la escuchas a ella y te
recuerdas llamndola por telfono desde ese hotel donde diste todo por
consumado, y te cuelgas de la dulzura de su voz mientras la oscuridad te va
arropando. Un pensamiento terrible te sacude: si ya no ests en el hotel,
cmo puedes tener la sensacin de su voz? Es posible que sean suyos los
quejidos de al lado? Acaso la entregaste? Acaso te arrancaron lo nico
que habas decidido no olvidar? Quieres salir pero es como si estuvieras
sujeta con clavos. Sientes dolor. Un dolor idntico al que te infligieron
antes de caer en ese sueo extrao. Tambin la tienen a ella. La tuvieron
desde el principio. Slo de Elvira podan haber obtenido esa foto que las
mostraba juntas. Otras cosas tuyas, que habas dado por perdidas para
siempre, las haba ocultado ella para que nada se interpusiera entre las
dos. Ese retrato de 1980 por ejemplo. Eso probaba que la haban encontrado
primero que a ti. No. Las encontraron al mismo tiempo. T, moribunda, le
pusiste sin querer una celada al llamarla por telfono, y mientras te
reponas, los verdugos se ocuparon de ella.

Y por qu no te tomaron antes si conocan tu paradero? Tal vez pensaron
que estabas en ese cuarto por otras razones y que, si esperaban, los
conduciras a alguien ms. Cmo llegaron a ti era un misterio. Sin duda,
alguien haba sido descubierto antes y haba hablado. Quisiste controlarte,
tratar de comprender cmo haba ocurrido esto despus de tantos aos, cmo
era que ellos an seguan buscando.

Volviste a repetirte que en ese tiempo vivan ocultas, ajenas al mundo. Que
la huida de los ojos de todo les haba hecho imposible ser testigos de
algo. Que te habas unido a ella cuando haba pasado demasiado tiempo de
aquel asunto malogrado, cuando ya tu mente haba dejado atrs todo ese
fracaso. Recordaste que al salir de tu ocultamiento ni siquiera habas
intentado saber lo ocurrido con los dems; te bastaba la certeza de que
Alfredo haba tenido tiempo de irse lejos. Luego habas vagado evitando
cualquier compaa duradera hasta que encontraste a Elvira. Nunca le
contaste nada concreto. Los pocos objetos que conservabas posean apenas un
valor personal. Pero ahora era indudable que la tenan en el otro cuarto y
le haban arrancado todo lo que haban usado contigo: las fotos, el nombre
de Alfredo, la historia de las dos. Ella no saba nada ms. Por eso usaban
su martirio para provocarte. Los secretos de l ella nunca los supo y t
los desterraste de la memoria porque no queras volver a saber nada de ese
episodio y porque tampoco queras que nada se interpusiera entre las dos.
Si ella guard la foto de Alfredo, fue slo para que no volviera a estar al
alcance de tus ojos.

Comienzas a gritar que traigan la foto de l otra vez, que lo contars todo
pero que la dejen en paz. Nadie viene. Gritas para que te oigan, para
acallar los quejidos de ella o reventarte en el grito. Chillas hasta que te
das cuenta de que ya no se cuela su voz entre el silencio. Como ese ruido
suspendido, tu cuerpo no se mueve hasta que oyes los pasos que se
aproximan: ahora te toca a ti.

Mientras el metal de la puerta se somete al repliegue del cerrojo, slo una
imagen te viene a la mente: ella est exnime. Te rompes la cabeza tratando
de recordar. Ests totalmente dispuesta a esta delacin estpida,
extempornea. Pero tu memoria no responde. Te va a pasar lo mismo que a
ella, te van a destruir porque no podrs decirles lo que quieren escuchar.
No te salvars ni podrs liberarla a ella. Cuando los ves entrar, slo
puedes pensar en una cosa: igual que en ese libro que una vez leyeron muy
juntas y unidas, ests presenciando cmo los mismos perros de presa han
hallado sus distantes esqueletos, no para sacarlos de la tierra sino para
sepultarlos en ella.

** Mara Celina Nez
   mcn00@hotmail.com
   Escritora venezolana (Madrid, 1963). Licenciada en letras y magister en
   literatura latinoamericana. Ha publicado los libros de cuentos La
   fumatrice y otros relatos (Editorial Cabos Sueltos, 1999) y Maleza
   (Editorial Memorias de Altagracia, 2004), as como los libros de crtica
   Del realismo a la parodia. Marcas para un mapa de la narrativa
   venezolana de los 90 (Editorial Memorias de Altagracia) y Racionalismo y
   empirismo en la obra gramatical de Andrs Bello (Universidad Catlica
   Andrs Bello, Escuela de Letras, 1991). Ha participado en diversos
   congresos nacionales y en 2000 represent a Venezuela en el Primer
   Encuentro de Nuevos Autores Latinoamericanos convocado en Bogot por el
   Convenio Andrs Bello. Colabora en diversas publicaciones culturales
   desde 1993.



=== Poemas      Winston Morales Chavarro ==================================

*** A Eva en el destierro

Qu hermosa es Eva
Qu hermosa la serpiente que le rodea
El rbol que crece en su talle
El fruto carnoso que despliegan sus labios
Al posar sobre la ocarina
Su msica en las orillas del bosque.
Qu hermoso su cabello
-Grajillas oscuras que caen sobre sus hombros
perfumados-
su nariz que respira otros mundos
y crea para tantos laberintos
el azahar y las guirnaldas que los sustituya.
Qu hermosa es Eva
Qu hermosos sus tobillos
Las huellas que dibuja sobre la arena
Para marcar el camino hacia la luz y hacia las
sombras.
Qu hermosos los hijos que le ha arrojado al mundo
El ro que desciende por las colinas de su vientre
El volcn de sus ojos de fuego.
Qu hermosa esta costilla pensante
Este polvo sagrado
Esta caa aromtica
Que guarda en sus pechos fragantes
Otra manzana para las pocas de lluvia.



*** Can

Mi quinto nombre es Can
Soy la reencarnacin del polvo
El hermano mayor de los caballos marinos
El barro que ech races
Hasta volverse un hombre
Un ro de poemas y arboladuras.
Soy agricultor
Cultivo pjaros y frutas
He vivido la mayor parte del destierro en Nod
Al oriente del Edn
En donde el rbol prohibido
Se extiende hacia los caminos olorosos que ahora
circundo.
Soy Can
Hermano de Abel
Hermano de las hojas secas,
Del viento, de los pinos de Alepo,
De Set, del exilio y de las largas caminatas por la
arena.
Gracias a la quijada de un burro
Conozco la voz de las orillas,
El crepitar de la lluvia sobre los mundos subterrneos
El silbido orquestal de las esferas,
Las regiones desrticas del cosmos,
El palpitar angustiado del Mar Muerto.
Soy hijo de una multiplicacin de huesos,
De Adam, de la luz,
del manantial prstino que man de las manos de mi
padre.
Cosecho peces, madreselvas, aves mitolgicas,
La belleza de la divina providencia
En donde yo,
Labrador de las palabras,
Soy la parte onrica de las cosas.
Mi quinto nombre es Can
Soy un barco de polvo
Uno de los primeros nmadas verdes;
De m descienden Enoc, Irad, Metusael, Lamec
Y todos los hombres que tocan el arpa y la flauta.
No creo en los sealamientos, en las culpas,
Tampoco en el azar
Las cosas estn escritas, prefijadas,
Soy agricultor
Y aunque a mi padre azul no le gusten mis cosechas
Hoy,
Despus de tanto tiempo,
Vengo a ofrendarle mis poemas.



*** La elega de Sansn

Como una nube de fuego
En busca de la masa de sus propias luces
As vino Dalila a m;
Como un canto, como un grito,
Como un eco inmortal y tembloroso,
Izado en el infinito de mis cabellos hercleos.
Como una flecha, como un dardo, como una espada;
Bes el viento, cruz la muerte, sesg los trigos
Y lleg a m con la fragancia de las vias y los
olivares
A doblegar con sus encantos de abigarrados colores:
Los enigmas de las noches,
Los misterios de las mieses,
El fuego inclemente de las reposas
En las puertas y cerrojos de los filisteos.
Lleg a m del valle de Sorec
Con un enjambre de abejas en la boca de los leones
Qu poda ser ms devorador que ella
y al mismo tiempo ms dulce que ella?
Como una nube de fuego
Surcando la nave poderosa de los sueos
As vino Dalila a m
A entretejer mis siete trenzas de cabellos
A revolver mis pujanzas en un clavo
A hincar mis cleras en la tierra.
Lleg Dalila a m
A desnudar la enramada de mis contemplaciones
El eco de mis sobresaltos.
Su pual de salvajina penetr las cimas de la
inmovilidad,
Del enigma, del secreto
Extrayendo de las propias rbitas de mis labios
La forma de conducirme hacia la muerte
De volverme pasajero de su propia muerte
Qu poda ser ms devorador que ella
y al mismo tiempo ms dulce que ella?



*** Lzaro

         A Jader Rivera Monje

Ahora que soy tantas cosas al tiempo
Ahora que asumo mis vidas pretritas
Y las lanzo a la carne o al barro
para que se vuelvan poemas
o pequeas hojas que se enfrenten
al aire rizado del Zaire
me llaman Lzaro.
Soy Lzaro
El hijo de Betania
El hermano de Martha y de Mara
He conocido la muerte
Su ro de rosas, gladiolos, violetas, mirtos y lirios
Que he transitado, navegado y respirado
En los cuatro das que dur
Esa odisea por el mundo fascinante de las sombras.
Soy Lzaro
Tengo setenta nombres
Msica, viento, pjaro, buey, lluvia
Son algunos de ellos
Creo en la resurreccin
En la pervivencia
En el soplo clido que trasciende
Ms all de estas tribus.
Me he levantado del barro nueve veces
Y ahora
Soy el polvo que no vuelve al polvo.
Mis manos y pies
Todava estn atados con envolturas de entierro
Pero tambin es cierto
Que bajo mi cuerpo crece la hierba
Circundan el gusano, el ciempis, las calambrinas
olorosas,
La gaviota que remonta su vuelo
En busca de otras corrientes de aire.
Soy Lzaro
Habitante de Betania
Amigo de las sinagogas
De Canam, de Cafarnaum, de Nazaret, de Galilea
Y de otras tierras lejanas
Cuyos nombres no entenderan
Tengo el rostro cubierto con un pao
Pero cada vez que me levanto a la vida
Cada vez que una mariposa
Me recuerda que he nacido de nuevo
El pao va cediendo paso
A otras estrellas, a otras luces, a nuevas especies de
animales,
A otros caminos.
Soy Lzaro
Y en este viaje al final de la vida
Me sentar sobre otra roca
A hilar el cordn sagrado
El pedazo de ro
Que me devuelva a otra corriente
En donde todas las voces clamen,
Todos los msicos canten,
Todas las lluvias digan:
"Lzaro, levntate!".



*** Carta de un escriba a Magdalena

         A Luz

Yo no s de dobleces de campanas
De sanear o purificar sepulcros
Pero un torbellino de hojas secas me conduce hacia tu
vientre
Y alguna parte de esa msica secreta
Que t reinventas y traduces.
Yo no s de multiplicacin de pjaros y peces
Ni siquiera escanciar las nforas de vino
Pero busco tu cuerpo Magdalena
Como si fuera ese santuario
Donde redimir mis carnes y mis velas
Agobiadas por los golpes de las sombras.
Yo no s de resurrecciones
-Acaso mi carne no soporte tantas instancias-
No s perdonar las querellas con el polvo
Pronosticar las pocas de lluvia
Pero estoy seguro Magdalena
Que mi amor te reivindica de las culpas
Y talla en tu ofertorio
Una parvada de pjaros azules
Donde sopesar tus deudas y tus vinos.
Yo no s de estrellas y ovellones
De esferas cuyo fin est ms all del cosmos,
Pero mi conocimiento en tu cabello
Quiebra los mapas
Y mis manos no poseen otro lenguaje
Que el mismo que t diagramas
En el ro de la muerte.
Desde las selvas sirias
Hasta el mar occidental,
Desde el monte Nebo
Hasta el ro Rogitama
Ir mi ancho y dulce amor, bella Magdalena,
Revestido de luz para tus hombros
Y un collar de caracolas
Har tejido con peces de distintas geografas
Para adornar tu pubis
Y tus cabellos crispados por los astros.
Yo no s de oratorias y viejas enseanzas
Mi lenguaje no supera los silencios de la tierra
Pero acaso me domina la palabra
Y un Te Amo
No sea otra respuesta
Que el peso enamorado de esta cruz.



*** Papiro a las hermanas de Lzaro

Paseaban en las maanas por los monasterios de
Betfag.
Las vea con los prpados apagados
Por el insomnio que me causaba
La oscuridad de sus cuerpos.
Saba la hora de su trnsito
Saba que desfilaban desnudas por las escalinatas del
bosque
Antes del amanecer
Y el rumor descollante de los planetas.
Eran Marta y Mara
Hermanas de Lzaro,
Eran como dos gotas de lluvia
Sobre las arenas desrticas de Caparnaum,
Como el ptalo del crepsculo
Sobre las noches brumosas de Tiberades.
A pesar de la segunda resurreccin de la carne
Seguan pensando en levantar en tres das la casa,
En resucitar al betanio
Para contagiar de belleza a los escribas del templo.
Aun tras la muerte del Nazareno, permanecan bellas
Bellas hasta la saciedad de los ltimos caminos.
Lo nico que las diferenciaba
Era el aroma inescrutable de sus ropas
El color de sus labios
Retocados por la espesura del bosque.
Paseaban en las maanas por los monasterios de
Betfag.
En su vorgine vegetal por las riberas del ro
Desfilaban desnudas igual que gladiolos, cajetos o
sauces llorones
En su travesa hacia las lmparas encendidas de las
tinieblas.
Ni el azulejo, ni las chicoras, ni los cafhes
Provocaban en m, tantas cosas hermosas
Como el sonido de sus voces
En el traspatio de aquellas casas lejanas.
Eran insoportablemente hermosas
Lozanas, pensativas
Altas como los abetos de las sinagogas
En donde remontaban sus canciones
Y sus oraciones de vrgenes distantes.
Mientras un pecador como yo
Padeca sus encierros, soportaba sus angustias
Y enfrentaba su calvario
Ellas ingenuas
Doblemente ingenuas
Triplemente hermosas
Cantaban el desprecio hacia los hombres de la tierra.



*** La cancin de Lucifer

Mi dolo de bronce es el abismo
El fuego, las cavernas.
La vida del maldito
-desterrado de la luz y las alturas-
Se pendula entre el mal, el bien, lo dionisiaco.
No maldigo de las sombras
No aspiro a las venganzas,
Contino con mi vestidura satnica
Instruyndome en el bien
Y solazndome en el mal.
Los ms doctos dicen que fui expulsado del espejo,
Que mi imagen vagabundea por los laberintos y
paradigmas de la muerte.
Pocos saben que conservo mi posicin de ngel
Que aparezco majestuoso cuando miro mi belleza ante
las nubes
Que mi sabidura multiplica la ignominia de los justos
Y la nobleza de los desterrados
Contagia de belleza a los malditos.
Voy del ascenso al descenso
Como el viento que hila los caminos:
No creo en la maldad, en el bien,
En el pasado, en el futuro
Pues los cuatro estn confinados en las sombras
Y las sombras
En el hades de un espejo orbicular.
No maldigo a las alturas
No me duele la cada
Hay un punto en que todo deja de ser contradictorio
Y nada en este punto se excluye sino que interacciona.
Quin ha dicho que el abismo no es la altura?
Que la maldad -producto de la belleza-,
No es el bien?
Que las sombras no son la luz?
Que el cado no es el levantado?
Pocos saben que sobrevuelo el infinito,
El paraso, la manzana,
Que mi vestidura de Vampiro
Me da el elixir de la noche,
Que sustraigo del da los frutos del iluminado
Y que espero sabiamente el ltimo camino
Para empezar mis andanzas
Por la otredad, por la vaguedad,
Por lo inmensurable,
Por lo indefinible.



*** Beelzebub de Palestina

S, t eres aqul
Prncipe de los infiernos
Noble ngel de los desterrados
Descifrador de paradigmas escritos en las noches
Y multiplicador de diluvios sobre las hogueras de la
muerte.
S, t eres aqul
Pero cunto distas de ser
El de aureola destellante,
Cunto distas de la luz
A pesar de sobrecogerte en otra luz
Y cunto de la oscuridad
A pesar de instruirte en otra oscuridad.
S, t eres aqul
ngel o demonio
El que ahora se pasea por los intrincados laberintos
Miles de servidores ahora te coronan
Se deslizan por la orilla del vasto funeral
Sobre una muerte serena que te sobrecoge;
Una muerte que se ensancha
Como la curva, como los ngulos.
S, t eres aqul
El del paraso perdido y nunca recobrado
-sobran fuerzas para no recobrarlo-
Tu delicia recae sobre el silencio que viene
Sobre la sabidura humilde que centellea en la noche:
Pensamiento que se dibuja como una barca
En el ocano de los afligidos.
S, t eres aqul
-Gozas con este distintivo-
una estrella de hojas
reposa en tu frente de hiedra quemada
y vagas por el mundo
igual que otro iluminado
restituyendo el camino para los menos doctos
y provocando, a partir de tu imagen alucinante,
la animadversin a las olas ardientes de tu precipicio,
a la tierra despreciable de los infiernos.



*** La visin de Moloch

Desgracia a los habitantes de la Tierra!
Arremeti el maligno del infierno
Mientras veamos discurrir
Las hondas guerras del desierto
Por los pasajes de la arena
Y sus cleras inflamadas.
Desgracia! Desgracia!
Los pjaros de fuego
-Encorvados por la cabellera elstica del cosmos-
surcaban los laberintos electromagnticos del ter
y soltaban por doquier
su huevo de ira y uva venenosa
desvertebrando como un soplo
el pas de los cedros y los pinos.
Por entre los montes de Armenia y el Golfo Prsico
-En donde alguna vez se situ el paraso-
vaga ahora, desde la poca de las lunas crecientes,
el hijo de la noche.
Baado por el Tigris, el Eufrates, el Nilo y el Pisn
-Revestido como lo que fue, antes de la rebelin y la
cada-
el maligno del infierno
se pasea con sus tentculos de muerte,
con sus hiedras vengativas y siniestras
destruyendo todo lo que aventure por el mundo.
Desgracia a los habitantes de esta Terra!
Vocifera con la fuerza de los acantilados
Y las voces enhiestas de las rocas.
Una cohorte de fantasmas
Le secundan en el canto,
Un squito de hombres
Le tributan con aceites.
Desde Aurn hasta California,
Desde las torres reales de la gran Seleucia
hasta las bocas cerradas del Mississippi
se pasea el maligno del infierno
por las llanuras voltiles de Proserpina.
Sus principados y potestades
Se doblegan como ramas
Al paso majestuoso de los falsos evangelios.
Sus columnas de humo y fuego
Continan tatundose en la tierra
Como una seal de inslitos presagios
Mientras la noche se retuerce
Al florecer del hongo radioactivo
Y el hombre
Evocando la memoria de la Sodoma de los moabitas
Queda prendido al viento
Como la estatua del Apocalipsis,
La torre de sal de los ltimos sepulcros.



*** El hombre

Mashiaj es mi Pastor
Nada me falta.
Me sobrarn las frutas, las hojas, las veletas,
Las esferas que transitan por el ter,
El poema que crece silencioso
En el rbol prohibido y permisivo de la noche.
Mashiaj es mi Pastor
Nada me falta.
Me suplir de las cosas que circundan por el mundo:
Los cantos, las quebradas, las orillas
Y recostar mi espalda
Sobre las piedras del desierto,
Contemplar el vuelo estrepitoso de los ros
Sobre el lienzo claro-oscuro de los valles.
En la poca en que escasee la vida
Y Satans se levante como un himno en la baraja
Mashiaj me surtir de la frescura:
Caminar desnudo por el cosmos
Como una estrella ms del infinito
Como un cometa sobre el lienzo luminoso de la muerte.
Y vendrn la fama y la derrota
Como dos hermanas, hijas de Calope,
Y no les temer
ni huir de ellas
porque suyo es mi pecho
que discurre como el agua
y suyo es mi paladar
que saborea la cada.
Mashiaj es mi Pastor
Nada me falta;
Los tres das de oscuridad
Me harn reflexionar sobre las sombras;
Las hormigas diminutas del desierto
No roern un cntimo de aire,
La destruccin de las ciudades
No oscurecern el diario florecer
De las lluvias y los astros;
Y vendr la luz con sus velos y sus danzas
-Acaso mi ceguera se nutrir de estas canciones-
y mi espada se surtir de sus cabellos
rompiendo el abismo hacia la tierra prometida.

** Winston Morales Chavarro
   aniquirona@yahoo.com
   Narrador, poeta, ensayista y periodista colombiano (Neiva, Huila, 1969).
   Magster en estudios de la cultura. Ganador de la IX Bienal Nacional de
   Novela Jos Eustasio Rivera (2004). Tambin ha ganado los concursos de
   Poesa Organizacin Casa de Poesa (1996), Jos Eustasio Rivera (1997 y
   1999) y el Concurso Nacional de Poesa Universidad de Antioquia (2001),
   entre otros. Fue director editorial-fundador del peridico Neiva y es
   co-director de la revista ndice de Literatura, miembro del consejo
   editorial de la revista de literatura Puesto de Combate (Bogot),
   director de la revista Hojas Sueltas-Neiva y corresponsal de la revista
   de literatura Alhucema (Espaa). Ha publicado los poemarios Aniquirona
   (Trilce Editores, 1998); La lluvia y el ngel (coautora; Trilce
   Editores, 1999); De regreso a Schuaima (Ediciones Dauro, Granada,
   Espaa, 2001); Memorias de Alexander de Brucco (Editorial Universidad de
   Antioquia, 2002), y la novela Dios puso una sonrisa sobre su rostro.
   Textos suyos aparecen en antologas diversas y en revistas y peridicos
   de Colombia, Espaa, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, Puerto Rico y
   Mxico.



=== Los domingos      Carmelo Basabe ======================================

Habitualmente reconozco a las personas que me circundan aunque no hablen.



Lunes.

Esta es Epifania. Su voz me lastima hasta lmites indecibles. Su timbre es
penetrante y doloroso, y su vocabulario tan vulgar e ininteligible que dan
ganas de vomitar. An recuerdo las nuseas que provoca el vmito, su sabor
repugnante y su olor repulsivo. Epifania es todo eso. Ahora entra por la
puerta, lo s porque he odo el tintineo de sus joyas de chichinabo y el
sonido que produce al andar el roce de sus apretados pantis sobre sus
muslos asquerosos y gordos. Cosa que intuyo por su forma de respirar
entrecortada y forzada. Debe de haber escaleras antes de llegar a esta
habitacin. Ya habla, y por mi mdula corre una serpiente fra que me
descompone. Me recoge la mano con su palma derecha y la cubre con su
izquierda dndome unas palmaditas como si con ello se consolara a s misma.
A la vez resuenan sus pulseras y noto muy fro lo que deben de ser sus
anillos. Al de un rato la oigo hurgar en el bolso; saca un pauelo; y la
oigo lamentarse. As est un buen rato hasta que por arte de birlibirloque
comienza a escupir de nuevo su chchara barata y quejica. Despus de un
rato calla de nuevo y me relajo. De vez en cuando la oigo suspirar
largamente y en el transcurso de esa expiracin forzada jalea todos los
metales que lleva colgados. Despus de un largo rato entre quejidos, risas
esperpnticas y lamentos, noto cmo retira su sudorosa mano izquierda de la
ma y oigo an el tintineo de su reloj al cual, intuyo, mira, lo vigila
cada vez ms frecuentemente hasta que al final se levanta suspirando, esta
vez de una forma ms natural, como reconocindose merecedora de un sitio en
el cielo por la labor humanitaria que hoy, lunes, ha desarrollado.

Oigo el roce seco de sus pantis. El campanilleo de sus baratijas y el torpe
taconeo de sus pasos.

La serpiente libera mi espina dorsal y siento por fin una sensacin de
alivio.



Martes.

Oigo toses por el pasillo. Se abre la puerta y entra Joaqun. Huele a
tabaco. Carraspea y se traga la flema. Da una vuelta por la habitacin
parndose en la ventana. Supongo que echa un vistazo a su alrededor porque
en un momento dado interrumpe el paseo de repente y todo queda en silencio.
Al de unos segundos reanuda su marcha esta vez ms lentamente. Se quita el
abrigo y luego la chaqueta. Arrima una silla a algn sitio cerca de la
ventana. Descorre la cortina y la abre. Luego se acerca a mi inseguro, y
desde el borde de la cama noto cmo se inclina y arrima su cara a mi nariz,
probablemente para comprobar que efectivamente todava respiro y que su
estancia all no es vana. Ese momento en el que nuestras caras estn juntas
se me hace una eternidad. Percibo su aliento hediondo sobre mi nariz y al
instante me entran arcadas y espasmdicamente mi esfnter estomacal se
cierra y las nuseas son aun mayores. Eso me produce un asco infinito que
perdurar mientras sienta su presencia en la habitacin. Una vez que
testifica mi tenue aliento se retira y vuelve al refugio de su ventana,
all se da cuenta de que le falta algo porque escarba en sus bolsillos
buscando alguna cosa que no encuentra. Va hacia su abrigo y contina la
bsqueda. Lo encuentra. Vuelve a la ventana y oigo cmo desenfunda un
cigarrillo; resuena el chasquido de un mechero e inspira el aire
contaminado con placer. La habitacin se colma entonces de tabaco. Mi
estmago se cierra ms aun. Entonces l, como si se percatara de mis
sensaciones, torna aun ms la ventana para dejar salir el humo. Este
proceso se repetir cinco veces durante el tiempo que Joaqun permanece en
la habitacin. Cuando por fin le oigo girar la cerradura del ventanal,
recoger su chaqueta y abrigo y marchar sin ni siquiera ponrselos con paso
firme hacia la salida de la estancia, sin ni siquiera comprobar si mi dbil
respiracin contina alimentando el mundo de una existencia ms, pasiva e
intil.

La boca de mi estmago recupera su forma original por fin.



Mircoles.

Igor debe de ser muy joven. Es ruidoso. Su ropa huele a sudor viejo. Le
oigo llegar con paso rpido. Abre la puerta manipulando la manilla sin
acertar a hacerlo a la primera, hasta que finalmente la abre de un golpe.
Es descuidado, tropieza constantemente. Su calzado debe de ser de esos
deportivos porque chirran al deslizarse sobre las baldosas. Va
directamente a la esquina donde debe de estar la televisin, le oigo
presionar mandos y botones, hasta que al final lee en alto las
instrucciones de uso y abandona la esquina decepcionado. Se acerca a mi
cama y me lanza una exclamacin dejando perfectamente claro que estoy
totalmente jodido. Mi cabeza entonces comienza a dar vueltas. Las tinieblas
en las que habitan mis pensamientos se tornan ahora aun ms oscuras, su
presencia me crea inseguridad y un desasosiego inexplicable. Escucho cmo
se sienta, revisa el cajn de la mesilla que est junto a la cabecera de mi
cama; luego se levanta y abre los cajones del armario ropero, seguidamente
entra en el water, no s lo que hace porque no escucho ningn ruido
familiar, hasta que al final suena el agua que bombea la cisterna del
inodoro. Sale y se sienta apoyando su cabeza en el borde de la cama. Oigo
el ritmo de una musiquilla y lo imagino con un "walkman". Tararea una
cancin desentonando y marcando el ritmo de vez en cuando. Despus de un
tiempo que se me hace eterno le oigo decir un taco, recoger el "walkman"
que contina sonando ahora con ms volumen al quedar los auriculares libres
de sus orejas. Oigo un clic que hace parar la msica y acto seguido unos
pasos torpes que se alejan. La puerta ha quedado abierta y le oigo cagarse
en la madre que pari a los putos hospitales.

Mi cabeza ahora descansa, y caigo en un profundo sueo.



Jueves.

Es Ramona. Su paso es muy lento e inseguro. Utiliza bastn. Una de sus
piernas debe de ser casi intil porque slo se oye el ruido del paso de un
pie, y despus de un intervalo en el que apoya el bastn lentamente sobre
el suelo, escucho posar el mismo pie indeciso. Llega hasta m y me pone la
mano en el pecho. Murmura algo que no llega claro a mis odos y vuelve a
retirar la mano. Me arropa y comienzo a tener calor. Se sienta en la cama
junto a m. La noto explorar su bolso en busca de algo. Lo saca. Es un
libro porque escucho el remover de las pginas, lentamente y una a una, as
durante un buen rato hasta que se para en una ellas. No s si la elige al
azar o la guardaba marcada previamente para la ocasin. Comienza a leer la
Biblia y yo siento miedo. El pecho se me encoge y me cuesta respirar. Mi
corazn se acelera y siento sus latidos ms calientes y convulsivos. Ella
contina la lectura de algn pasaje del Antiguo Testamento. As un tiempo
que se me hace infinito, hasta que de repente, sin percibir yo ningn
cambio de tono en su narracin, y sin ni siquiera haber terminado el relato
que est leyendo, cierra el libro, lo cual me hace pensar que su lectura es
tan slo funcional y que ni ella misma se entera bien de lo que me lee en
voz alta. El recital delirante sin embargo no termina ah, y comienza un
murmullo en el que de vez en cuando reconozco pasajes del Padre Nuestro, el
Ave Mara, y otras oraciones. Me acongojo aun ms e intento desviar mi
atencin hacia otros sonidos, pero no lo consigo. Despus de una eternidad,
la inodora y asptica Ramona se levanta. Ase el bastn que haba dejado
apoyado a la cama; se levanta lentamente; y la oigo alejarse poco a poco.
Mi respiracin retorna a su cadencia normal, y el nudo que envuelve mi
corazn se deshace al fin.



Viernes.

Wilfredo debe de ser un chistoso porque se re de sus propias gracias. A m
sus ridiculeces me producen desasosiego por toda la estulticia y negacin a
la inteligencia que encierran en s mismas. Le oigo llegar dando palmadas,
como anuncindose. Creo que piensa que su presencia me produce algn placer
especial por lo aburrido de mi estado letrgico. Se planta junto a mi cama,
taconea con los zapatos como preludiando algo gracioso y suelta su chiste
pretendiendo ser el paladn que alegrar mi existencia durante el tiempo
que me regale con su presencia. Mi cabeza reacciona con un rechazo hacia el
sentido del odo del que desgraciadamente no puedo huir. l contina su
sarta de sandeces hasta que l mismo, como si se percatara de que un rostro
tan inmvil e inexpresivo no puede despertar ms que falta de inspiracin,
da por concluidos sus episodios. Entonces se reclina en el nico asiento
que parece estar disponible en la sala, excepto la propia cama, y le oigo
cmo hojea lo que parece ser un peridico. Al cabo de un rato escucho el
ruido de las pginas que se arrugan al ser cerradas de repente,
probablemente porque se da cuenta de la hora. Entona una cancioncilla
alegre, se acerca a m como para despedirse, da unos taconazos, unas
palmas, e intuyo que hace un gesto aparentemente gracioso a modo de
despedida. Su paso al marchar es ligero y seguro. Mis odos descansan
ahora.



Sbado.

Se nota cuando te acompaa un profesional. Gregorio lo es. Lo primero que
dice siempre al entrar es "buenas tardes", como si la persona que est
postrada frente a l fuera su pareja de mus y que, llegando tarde a la
partida, lo saludara precipitadamente para iniciar el juego de sobremesa de
cada sbado. Deja un maletn en la mesilla junto a la cama. Se desprende de
la chaqueta. Se remanga la camisa. Abre el maletn y saca blsamos y
ungentos olorosos. Seguidamente comienza una sesin de masaje que a m ms
que relajarme me produce dolor. Es un dolor desagradable pero soportable.
Comienza por el cuello, los hombros y luego la espalda. Contina por las
piernas y luego los brazos. Se toma su tiempo y silba mientras lo hace. Es
asptico. A veces me dice cosas cmo quien le cuenta ancdotas a su pareja
de naipes en los intervalos del juego y entre copa y copa. Chismes de
ftbol e hilaridades que a m, lejos de distraerme, me centran ms en el
desagradable dolor que me reparte por todo el cuerpo. Debe de tener el
tiempo medido porque justo cuando termina la sesin recoge sus cosas en el
maletn, se arregla la camisa, se pone la chaqueta, y se despide con un
"hasta el sbado que viene". Mi sentido ms desarrollado persigue sus pasos
hasta que el silencio vuelve a invadir mi vida sempiterna de tinieblas. Mi
cuerpo entonces experimenta una calma absoluta.



Domingo.

S que es domingo y mentalmente me he estado preparando para ello. El hilo
del que pende mi inmvil y frgil vida sigue tenso gracias a Isabel y sus
domingos. Ahora la angustia me la produce la larga espera hasta que mis muy
finos odos escuchen sus pasos alegres devenir por el largusimo corredor
que conduce hasta el lnguido y solitario espacio en el que habita mi
cuerpo lacio. Me impaciento. Casi desespero, y pierdo aun ms la nocin de
mi tiempo inmensurable. Cuento desesperadamente los das de la semana.
Epifania, Joaqun, Igor, Ramona, Wilfredo, Gregorio. Recuerdo cada una de
las sensaciones que me producen sus gestos, sus olores, sus frases, sus
pasos. Voluntariamente me impongo el suplicio de volver a experimentar el
asco, la rabia, el dolor, el miedo y el vrtigo que me producen sus visitas
con el nico motivo de asegurarme del da de la semana en el que me
encuentro. Por fin percibo el rastro de sus pasos festivos y me recreo en
ellos. Los escucho y mi alma se ilumina de una manera que slo un
resucitado que ha conocido el infierno absoluto podra explicar al volver a
la vida. Los oigo cada vez ms cercanos.

Pero todava, en el fondo de mi ser, guardo la sospecha terrible de
confundir su pista con la de otra persona desconocida. Pero esa sensacin
macabra slo dura un segundo. Imaginar por ms tiempo que no es Isabel la
que est al otro lado del pasillo me provocara una angustia tal que el
hilo que sostiene mi quieta existencia al fin se rompera, y con l
abandonara la noche en la que me sumo postrado en esta vigilia vegetativa.
Llegara por fin la claridad y me convertira en el espritu libre con el
que sueo cada segundo. S que alcanzar as, en algn momento, el otro
mundo, donde existe la perfeccin total, donde la perspectiva del espacio
repleto de los placeres sencillos de los sentidos y anhelados en esta vida
de penumbras se vuelve real y mi gloria es por fin el placer de no sentir
nunca ms la obscuridad de una existencia vaca de anhelos perdidos en el
camino, despreciados por la falacia de las luces de la ignorancia y la
ignominia de las falsas esperanzas con la que nos regalamos para seguir
caminando hacia el abismo. Yo conozco ese abismo. Lo juro. Y juro que
desprecio la vida que me regalan.

Pero es Isabel la que entra por la puerta, y la gloria para m ahora est
en este mundo. La huelo feliz mientras se quita el abrigo y se descalza,
frente a m. Me desentiendo de los sonidos superfluos que producen las
cosas y me centro en su persona. Su olor es limpio, su voz mientras me
habla me produce millones de placeres inexplicables. Recibo el encanto de
su tacto. Me coge de la mano de una forma natural, fuerte, y sencillamente
hace firmes sus cinco dedos envolviendo mi mano inerte pero plena de
sensibilidad en la suya. Me acaricia la cara con el dorso de su otra mano,
se para en la frente y en la comisura de mis

labios que humedece de alguna manera muy sensual. Se acerca a m y siento
su respiracin sobre mi cuello desnudo. Mi corazn late ahora ms
intensamente, embargado por un vaco inexplicable que noto llenarse a
borbotones de sangre ardiente; los lagrimales de mis ojos quieren dejar
escapar algn lquido que ya no existe pero que siento en mi garganta que
se contrae en una mezcla de placer y dolor espiritual. Su suave mano
lentamente recorre mi pecho mientras me desarropa de las sbanas. Coge mi
tibia mano y se la lleva a su pecho. Siento su cuerpo voluptuoso a travs
de su sweater y recibo en mis nervios semidormidos el comps hermoso de su
corazn palpitante. Siento ahora un escalofro tonificante en mis muslos,
en mi ingle tambin. Mi mano, guiada por la suya, recorre todo su cuerpo
infinito, su cara, su cabello largo y recogido por detrs de las orejas,
sutiles cartlagos que me obliga a palpar, me lleva a su acuosa boca e
introduce mis dedos en ella. Mientras, su otra mano ya ha llegado a mis
genitales que acaricia con dulzura, sin un ritmo preconcebido. Siento ahora
cmo mi pene se tersa. Ella es la nica persona que lo sabe. Sabe que en m
perdura la pasin del amor y el sentido fsico y espiritual que lo hace
posible. Por eso se desnuda. La escucho desprenderse de toda su ropa.

Lentamente se abalanza sobre m y, sin dejar de acariciarme, extiende su
cuerpo limpio sobre el mo. Introduce mi sexo en el suyo, y mi cuerpo y
mente se cargan de un caudal de emociones y placeres indescriptibles. La
oigo gemir mientras se mueve acompandose de los roces que le producen
gozo y con los que se deleita deliberadamente. Siento cmo su cuerpo se
estremece junto al mo y ambos alcanzamos el clmax.

Luego se une a m en un abrazo demasiado corto, porque como ella me dice
dulcemente mientras se retira pesadamente, la vida nos regala el tiempo, la
naturaleza los placeres para llenarlo, y Dios espritu para vaciarlo.

Ella se va y yo me vaco entonces en mis tinieblas. Hasta el domingo
siguiente.

** Carmelo Basabe
   carmelobasabe@letralia.zzn.com
   Escritor espaol (1959). Trabaja de administrativo y su produccin
   permanece indita.



=== Oficio de espejo      Sary Oliva Herrera ==============================

*** Pan para el mundo

El pan,
el grano, y ms.
La cpula esperanzada,
el xtasis conjunto, el numen
que nos recala en niebla, esperma, lluvia.
La gravidez en la espiga, el espejo asoleado en la mazorca.
Al cosechar cantamos al sudor
que humedece nuestro surco,
a la ofrenda y al pacto.
Cantamos,
el agua en el molino y las manos en el piln,
la levadura, obrera pequeita, infatigable; el horno,
concienzudo y madrugador, francos
saludos desde el burn y la bandeja
ante el husped inesperado.
Al cuerpo repartido, a la ofrenda y el pacto.
Cantamos por el caucho de los neumticos,
el acero del barco,
la bicicleta del repartidor
Pero tambin a Ceres y a Pavlov, sorprendidos
en romance caliente por las cmaras;
y acremente a la bolsa, que se abotaga
de ilusin salivada, odre de los valores
que vendieron el pacto.
Toda la voluntad en su carne restauradora,
toda la msica bajo
su corteza dorada, como la tierra, todas
las lenguas sobre mi lengua, ahora,
como el mundo.
Pan para el mundo, el mundo para todos.



*** Turistas

         Personas que recorren los pases por distraccin y recreo

Llegas con buena provisin de asombro.
Pagas por deslumbrarte
con el dulce arco iris de las frutas
en carnaval, con las faldas de goznes permisivos
o el cascarn estril
de la historia.
Y te dejas mimar por dioses restaurados
con la fe del bolsillo, por tu buena fortuna.
Y saludas al sol,
el implacable carmenador de ceras,
que luce tan buen tipo
a travs de la capa de ozono,
fuera de la mampara de titanio,
detrs de los cristales polaroides.
A menudo se nota
-aun despus de franqueada la crnea digital-
el aura fresca y sobria,
aura climatizada que te distingue
del avispero de no protagonistas,
gente decorativa, gente extra,
gente que prueba hasta qu punto
puedes estar conforme y alegrarte,
-Dios mo, que esta no-gente deseara
ser como yo turistas de su tierra-

**

Toda persona -literalmente y en su acepcin humana-
Tendra que hacer un viaje por el mundo;
de recreo (por qu no?) y tambin de asombro
como quien viaja a recorrer una heredad,
a conocer a la familia.
Vamos a la matriz legrada del Nilo,
y al indigesto Louvre,
embutido de robos museables.
Vamos a la cubierta de los portaaviones,
circo de los pulgares condenatorios;
y a un refugio, con su carpa de balas.
A escrutar la concepcin del universo,
cuando la noche penetra al Mauna Kea,
y a disfrutar del da y de un hotel
cinco estrellas en Singapur.

***

Y siempre nos saldremos a la puerta,
unas veces alegres, otras con extraeza,
buscones de regalos, obsequiosos de tienda,
proveedores de sueos, aguadores de fiesta, pero
siempre nosotros, gente protagonista, gente
que va conmigo a recorrer la casa, a buscar
el asombro, a saludar a la familia.



*** La carrera del siglo

Despus de la primera vela
ganada a la adversidad: pajaritos de azcar,
San Nicols que obstruye las vas del tiempo
con sus conglomerados
de plstico multicolor.
Despus,
Manipular el baco y los peldaos,
celebrar los descansos,
si se puede en el trpico.
Disecar las esferas en parcelas
y colorearlas segn la posicin e idiomas.
Obtener las verdades acuadas en tinta,
tripular los elevadores empapelados con diplomas.
Y despus?
Un papel por el techo, un papel por el cielo;
por alimentar la libertad
con fuentes no renovables de energa
y para escudar ese capital considerable
que amerita una proteccin mxima.
Los cuos te compactan la sustancia; las firmas
incrementan el radio atmico, las esferas,
los adjetivos y electrodomsticos
que orbitan en torno a tu posicin e idioma.
Los documentos dan la seguridad de tu existencia,
de tu derecho a comprender la realidad.
Libre ya en pergaminos de la adversidad.
Y despus?



*** Elogio al acondicionador de cabellos

Natural
como la cola del cometa,
mi cabellera astral se extiende
hasta los lmites de la va lctea.
Pero. Qu hacer con este cardador
hecho de rayos gamma,
con ese polvo de planetas muertos?
La radiacin de los plsares es una bomba
sobre el testudo de la ceramida.
No. Ella es la leche sin el fuego!
Majestuosa
como una alfombra de prpura real,
mi cabellera rococ
despliega su abanico para el baile.
Pero. Qu son esos bucles decrpitos,
esas figurantes olas muertas?
No. Ella es la seda sin el gusano!
Ni el mismo Luis el Sol posey nunca
acondicionador como el mo.
En su pote traslcido parece inofensivo
pero es ms poderoso que el astro
Rey que hace medrar por gemacin,
que no genera.
Con los dioses debiera compararse,
porque ha resucitado jaculatorias
de cadveres celulares.
Desde que yo lo adoro, mi cabellera
es naturalmente radiante,
igual que un crisantemo
envuelto en celofn.



*** Buda y la burocracia

Un traje sastre,
un corte disciplinado,
un pasaporte
del color apropiado,
mejor un nmero, una serpiente aritmtica,
cancerbero codificado de tus bienes,
testimonio de tu solvencia.
Son esas las pruebas de tu entidad
que logran convencer a un burcrata.
Si no, ya puedes disolverte
cual humo del incienso
en la polucin global;
deslavarte en fantasma de oficinas:
Igual no te vern.
Las propiedades de los cuerpos
(la masa por ejemplo, las curvas, los recesos)
no van con el burcrata.
Nada de la manzana que retorna a la tierra
Para saber que existes no se fan
de los sentidos (consentidos romnticos).
A la orden del da su gremio ha enarbolado
un pendn metafsico.
Con buena voluntad la emprenden a desplantes
contra nuestros prejuicios cartesianos.
Los burcratas, esa raza
anodina, desamada, se ha propuesto
acercarnos a empellones al nirvana.



*** Elogio al blanqueador dental

Veranda de azahares monoclonales,
albo que te quiero albo.
Desfile de beldades mojigatas,
pulcro que te quiero pulcro.
Enjabelgadas en satn y escayola,
blancas y pulcras debutantes
que se insinan al paso del auriga
bajo del quitasol Dior addict ultra shine.
Puro blanco no de nubes ni espuma,
no digo de la nieve
no digo de la luna,
todos blancos ascticos que no atrapan la luz.
Digo ms bien Danone plano
y blanco Levis latex
para interiores.
Digo las bandas blanqueadoras ajustables
y el pulidor dental.
Ay que ya temo levar los ngulos!
Ay que no tengo un nquel que me compre
la sonrisa apropiada!
Ay! Cmo voy a rumiar tanta tristeza
con mis dientes sin risa?
Feliz cuando iletrada de anuncios comerciales
sonrea del pecho,
de espaldas a mi deprivacin calcrea.
Felices los que ren, ren, ren.
Y simplemente ren.



*** Platonismo Nen

Adis Lucy, adis Lucy,
la de piernas old fashion!
Ya no llores por el rbol familiar:
Lo hemos quemado.
Adis pequeos caros
enmascarados entre los restos de la sangre:
Ya no seremos de la misma sangre.
Deforestada la colina pagana,
no ms bucos, centauros ni sirenas.
Adis a los estigmas animales!
Violado el laberinto del deseo
por el manual de instrucciones
Adis al minotauro y al olor
de los subproductos hormonales!
Adis a las imperfecciones de la vida!
Bienvenidos
el rasurado completo
y el desodorante corporal!

** Sary Oliva Herrera
   hathormaria@hotmail.com
   Escritora y mdica cubana (La Habana, 1971). Especialista en anatoma
   humana y practicante de acupuntura. Reside actualmente en Walhain
   (Blgica). Estudia pintura en la Academia de Bellas Artes de Tournai.
   Poemas suyos aparecen en la Antologa 2003 de Ediciones Nuevo Espacio y
   en la revista electrnica Almiar.



=== Ingeniera sentimental      Marco Vinicio Padilla Arceo ===============

                                                           ...Vmonos a ver
                           si la experiencia puede hablar ms que cualquier
                                               libro de ciencia que comente
                                                            fantsticamente
                                             todo lo que se sabe de amor...
                                                       Fernando Delgadillo*

(Van a llevarse la caja a las doce del llanto. Sus ojos ya estn cerrados
pero slo duerme y espera. Me espera porque sabe que lo alcanzar con la
estafeta del sentimiento. Ya se fueron todos y la manecilla ya no gira. El
color es la representacin cromtica de la vida. El negro no se excluye, y
aunque le atribuyan el ignominioso calificativo de ausencia de color, hoy
yo abogo por l. El negro es el trozo arrancado de la noche como la de hoy,
en la que l recostado con los ojos cerrados me espera y de negro se
disfrazan los concurrentes para dar fe de l.)

Cuando l respira se prolonga el espacio, se estira de alguna forma el
universo y todo flota. Un literato siempre ser prejuzgado como el
intelectual que escribe en una biblioteca y remite su obra a la editorial
ms cercana. l no, y tir mis prejuicios. l respira y se plasma en sus
letras. Hace tiempo que lo conozco y todava no logro enterarme por qu el
tiempo se hace ms corto al mirarlo, al verlo escribir. Las aulas
universitarias tambin lo observan, atestiguan su inmersin en las leyes,
en los cdigos, en la jurisprudencia, y se percatan de que, aunque buen
estudiante, eso no es lo suyo. Y las aulas sapientes del Derecho envidian a
aqullas que dominan la literatura, porque le roban la mente y desgastan su
talento intelectual. En su camino se top con una de esas y griegas de la
vida, una biparticin de preferencias, los libros lricos de un lado y los
libros leguleyos del otro. Opt por dividirse en dos y tomarlo todo. Slo
l. Y no s si ya lo haba dicho antes pero tir mis prejuicios, esas
murallas inquebrantables y sempiternas que slo se derriban con una persona
como l.

Ayer me cas en la Oficina Central del Registro Civil. Hoy es da de las
madres en Mxico y maana son siete meses que entr en su vida y l en la
ma y se dio el sincretismo famoso del que todos hablan. Amor. Hoy al verlo
respirar y escribir s que eso es lo que mejor hace, porque al inhalar
oxgeno vive, y su vivir es para m lo mejor en mi vida, incluso mejor que
mi propio respirar y mi propio vivir. Muchos no atienden el hecho de
respirar y cuantims, no le dan el peso ingente que tiene. Respirar es
tragar vida y escupirla a la vez, y generalmente los cientficos de la
Medicina hablan de ciclos y aparatos del sistema humano, estudian sus
enfermedades y aplican resultados, pronuncian panegricos a s mismos y se
jactan de sus seudoconocimientos acerca del respirar. Entienden que un
elemento como el oxgeno se adhiere a cualquiera de las cavidades que se
disearon para que entrara. Les llaman nariz y boca. Los eruditos de la
salud tambin creen saber la causa de todos los derivados del respirar, y
se limitan a explicar que el estornudo, la tos, el bostezo y el hipo,
verbigracia, tienen una razn de ser menos seria que la descrita en libros
insulsos.

Respirar es tragar vida y escupirla a la vez. Los literatos tambin
estudian este tipo de manifestaciones vitales del ente humano. O qu, slo
los mdicos con maestras y doctorados y viajes a tierras de otras lenguas
pueden (y deben) dar razn al devenir del hombre? Sera irrisorio pensar
que s. Y este estudio profundo y dogmtico lo hall gracias a l, pues
respirar es lo mejor que hace, porque vive y su vivir es el mo. Los
mdicos, en medio de lo abstracto, dicen que saben que respirar es inhalar
oxgeno. Yo digo que respirar es inhalar ilusiones, de eso se alimenta el
respirar. Las ilusiones se fabrican con sueos, de tal modo que todo se
vuelve una ingeniera compleja. Los sueos no terminan la cadena, pues son
hechos con sentimientos, que se crean a su vez al trastocar otro respirar.
Y los mdicos creen que slo es inhalar oxgeno. Pero no nos apresuremos y
vayamos paso por paso. Quien respira es porque tiene ilusiones, y principio
general del respiro es poseer una ilusin que lo sustente, que lo detenga.
Nadie puede respirar sin una ilusin, los que respiramos por lo menos
tenemos una, y que no necesariamente es buena o mala, simplemente es
ilusin puesto que el respirar no conoce de ideologas humanas, de ticas o
de morales costumbristas. El respirar slo piensa en las ilusiones. No hace
ms. Yo ayer me cas en la Oficina Central del Registro Civil porque la
ilusin me llev de la mano; un literato, la sinonimia de mi ilusin. Y eso
de casarse ser muy solemne pero para m todo el teatro aqul es accesorio.
Un papel, un folio tamao oficio trata de registrar con tinta un amor de
dos. Yo me ro; qu inocente el Derecho, qu inmaduro. Con reglitas
codigueras pretende plasmar dos vidas al unsono, y no porque el Derecho
sea defensor del sentimiento universal, sino porque pretende evitar actos
tachados por la ideologa contempornea, aplastante. Casarse, no hacerlo,
qu importa, lo verdaderamente relevante es la ilusin, sa que proviene
del sueo y alimenta el respirar. Mi ilusin, l.

El sueo del que devino fue y sigue siendo un maremgnum de universos, una
caricia suave, una mirada trazada por la luz de sus ojos. Ese sueo que
caminaba en mi mente, con su batalln de sensaciones detrs, con sus
ventanas hacia el siempre, se volvi sombra, amigo encadenado. Los sueos
tienen ese dejo de sublimes y etreos, son realidades, no son fantasas
como estpidamente se cree. Son las mejores realidades al ser diseadas por
el sentimiento, no por la persona, realidades sustentadas en la otra
realidad, la insulsa. El sueo generalmente tiene nombre y apellido, se
aparece cual monstruo de mente humana, y lo ms irnico de todo es que no
deja dormir, cuando la mayora de los criterios piensan que el hecho de
cerrar los ojos y apagar el cuerpo precede al hecho onrico. Pues no.
Soar, dicho en su ms puro sentido, es un acto anterior al dormir, y no
simultneo. "El soador deja de serlo cuando advierte que est soando".1
El soador no puede dormir, no quiere. Yo no quiero dormir ya, quiero
seguir soando y no cansarme. El literato me mantiene en el mar onrico y
Caldern de la Barca tena razn en su vida que es sueo. El sueo
construye ilusiones y gracias a las ilusiones se respira y cuando se
respira se vive y de vivir se trata.

El sueo no llega solo, viene de la mano de pap sentimiento. En esta parte
del estudio surge la conclusin de que no se puede soar sin sentir. El
smbolo de todo, del movimiento humano, porque el hombre y su constante
movimiento, su ilgico orden, su absurda gravedad, estriba en el
sentimiento. Por ello el peor de los sentires no es el odio, el rencor o el
encono. El peor de todos es la tristeza, porque el triste no se mueve y el
hombre es movimiento, el triste no se mueve y al no moverse obceca sus
sueos, y los sueos son el germen de las ilusiones, que alimentan el
respirar y por ende, justifican el vivir. Y pensar que los psiclogos hacen
estudios kilomtricos, miradas de investigaciones, pinges deducciones,
inocentes conclusiones con respecto al deprimido, en alusin al triste, y
pretenden prever suicidios alabando a Freud sin siquiera comprender que la
cadena est coartada, que no rota, en su parte ms endeble, la del
sentimiento. Y los psiclogos dicen que saben, y recomiendan terapias y
terminan escuchando, terminan siendo un amigo comprado, un par de odos y
palabras de aliento, nada ms. El psiclogo por ms que intente adherirse
al sentimiento fulminante del triste, nunca lo har porque cree que todos
caben en sus cuadros sinpticos, todos son un paciente presto a ser
diagnosticado por un margen prestablecido. Inocente la Psicologa al pensar
que escuchando y redactando notitas, en una oficina con un sof grande para
que se recueste el cliente, perdn, el paciente, lograr disolver la
tristeza. El sentimiento, a su vez, proviene de otro respirar, como me pasa
a m y como posiblemente le pasa a usted que me lee. El sentimiento se
forja con base en respirar el aliento de otra persona, el sentimiento se
funda en un deseo irresistible por ser irresistiblemente deseado. La
ingeniera sentimental se vuelve un poco ms compleja en este punto, porque
es cuando el ciclo se cierra y la catarsis alucina por haber logrado su
cometido. Es aqu cuando se extasa el mar torvo de sensaciones que se
entrelazan para hallarse unas con otras. El sentimiento proviene de una
mirada, en principio, puesto que es la puerta de entrada al mundo inefable
de la otra persona. As me sucedi a m. Dicen los que dicen que saben que
eso es amor. Digo yo que estoy de acuerdo.

Amor son cuatro letras, aunque al unsono el vocablo signifique todo menos
lo estipulado por la Real Academia de la Lengua Espaola. Enamorado est el
que ha cumplido cabalmente la cadena, y amor es la nica palabra de todos
los lenguajes mundanos que tiene tantos significados como habitantes haya
en el planeta de locos que habito. Amor es para m tan distinto a lo que
piensa l, a lo que pensaron Len Felipe o Bcquer, a lo que piensan el
granjero neozelands que habita Wellington o a la mucama que asea
habitaciones en un hotel de Bangladesh. El amor se cae de la risa cuando le
hablan de espacio y tiempo. Inocente la Real Academia de la Lengua al
pretender encuadrar en cuatro letras un sentimiento loco, tan heterogneo y
homogneo a la vez.

Deca yo que la cortina son los ojos, la luz de la mirada lo que gua al
sentimiento a encontrarse con el otro sentimiento, ambos devenidos del
proceso ilusin-sueo-sentimiento. Ya insertados ambos en la incandescencia
ocular, todo se vuelve ms sencillo. El tiempo es ms corto y la luna
brilla ms y los rayos estelares abrazan con ms fuerza y el sol calienta
cuando debe y el fro no existe y el espacio es firmamento y sus manos son
la meta y la ventana es infinita y el papel para escribir es eterno y todo
y nada son sinnimos. Cuando un respirar y otro trastocan entre s, ambos
tienen su significado de amor, y sin embargo hay en el uno el picaporte en
donde se inserta la llave del otro y viceversa. El amor, aunque distinto
para uno y otro, encuentra un cauce comn que comenz en la mirada y
recorre febrilmente el contorno del cuerpo hasta llegar a la mente, sa que
estorba para sentir, porque piensa y es indiferente, y le dicta a las
comisuras que se abran para pronunciar el te amo y as llegar al punto
donde todo comenz. Yo respiro porque tengo una ilusin, que es producto de
un sueo devenido del sentimiento abismal, resultado del respirar del otro
y que finalmente se conecta con el respirar inicial. Mi respirar. Ese mo
que se vuelve suyo. Y no s si lo dije antes pero derrumb mis prejuicios.
Me condujo a la comprensin de que respirar no es lo que los mdicos y sus
libros ensean con vanagloria y absurda jactancia; el literato me mostr
que un estornudo es un xodo de desilusiones, estorbosas de las ilusiones;
me ense que el suspiro es el sobrante de aire de la persona faltante, que
el suspiro es el espritu del beso no dado por morirse en el intento; que
la tos es el grito del sentimiento por la necesidad de estar con l, y
finge ser enfermedad para que mdicos y psiclogos no distraigan el
objetivo; que el hipo es una relacin curiosa con el tiempo, una repeticin
constante de instantes, un llamado a repetirlo tantas veces el cuerpo lo
exija, por ello es importante saber cuntos saltos se dan al momento de la
contusin diafrgmica, para as calcular el nmero de universos que la otra
persona extraa al contuso.

El oxgeno es slo un elemento qumico, no tiene nada que ver con el
respirar. La ilusin es lo que activa el motor humano. La ilusin es el
elemento vital. El sueo disea y traza con delicada precisin a la
ilusin. Qued atrs el prejuicio de que soar es de dormidos y dormir es
de enamorados. Ahora comprendo que el mejor antibitico no es el de los
psiclogos o mdicos. Para abatir la tristeza es requisito afinar el
sentimiento para que genere sueos y stos ilusiones. Ahora s que tantos
libros de Psicologa son intiles ante tal remedio. Ahora s que cuando
respira se prolonga el espacio, se estira de alguna forma el universo y
todo flota. Un literato siempre ser prejuzgado como el intelectual que
escribe en una biblioteca y remite su obra a la editorial ms cercana.
Ahora s que el literato del que me enamor respira y se plasma en sus
letras, y contribuye a realizar este estudio cronolgico de ingeniera
sentimental, ahora s por qu el tiempo se hace ms corto al mirarlo, al
verlo escribir.

Hoy l est muerto para la gente, pero yo lo espero porque la muerte de los
enamorados ya pas, fue antes de conocerse uno al otro. La fecha de
nacimiento, el da en que las miradas se dieron la mano de luz. La muerte
que los no enamorados suponen que es muerte es slo un paso ms para los
enamorados, un escaln en el tortuoso e intrincado camino del amor. Yo nac
el da en que lo conoc. Es frase trillada, pero cierta. Yo era muerta
antes de eso. Hoy su muerte slo es una sala de espera. Aguarda por m. Y
aunque para los mdicos ingenuos l no respire, la ingeniera no cesa, y l
me inhala, crea la ilusin de verme una vez ms, teje el sueo, esculpe el
sentimiento, y yo lo respiro. Tir mis prejuicios y el presente es un
estudio prolijo de lo sencillo que es el amor. Hoy descansen en paz los no
enamorados, que ya se llevan la caja. Son las doce del llanto.



*** Apndice

Propuesta de nuevos significados a vocablos equvocos, dirigida a la Real
Academia de la Lengua Espaola.

AMOR.- Remitirse a seis mil millones de interpretaciones.

ESTORNUDO.- Dcese del xodo de desilusiones que estorban a las ilusiones.

HIPO.- Relacin curiosa y temporal, representacin constante de instantes
que tiene como fin repetir a la persona amada tantas veces el cuerpo lo
exija. Se recomienda por expertos saber cuntos saltos se dan en el momento
de la contusin diafrgmica para as calcular el nmero de universos que la
otra persona extraa al contuso.

ILUSIN.- Elemento vital similar al oxgeno que contribuye necesariamente
al respirar de una persona. Es producto, a su vez, de un sueo.

SENTIMIENTO.- Hecatombe humana que grada el movimiento de una persona,
forjado con base en el respirar de otra. V.gr. Amor, fundado en el deseo
irresistible por ser irresistiblemente deseado.

SUEO.- Maremgnum de universos anlogos a una caricia suave, nutrido por
un sentimiento, y que nutre a su vez a una ilusin.

SUSPIRO.- Sobrante de aire de la persona faltante; dcese tambin del beso
no dado por morir en el intento.

TOS.- Grito del sentimiento pregonando la necesidad por la persona amada,
que finge ser enfermedad para que mdicos y psiclogos no distraigan su
objetivo.

* Variaciones de la cancin informal "Buenas intenciones".

1. Jorge Luis Borges.

** Marco Vinicio Padilla Arceo
   marquito_padilla@yahoo.com
   Escritor mexicano (Ciudad de Mxico, 1982). Estudia derecho en la
   Universidad Panamericana y letras hispnicas en la Universidad Nacional
   Autnoma de Mxico. Es tambin profesor de ingls en el Instituto Anglo
   Mexicano de Cultura de Cambridge. Domina el francs, el latn y el
   ingls. Ha publicado en revistas y peridicos locales de escasa
   circulacin.



=== Poemas      Maribel R. Ortiz ==========================================

*** Nostalgia con caf y vainilla

No es un poema
lo que aguarda
para ver la luz
en el umbral de los signos
repito que no es un poema
aunque es as como un desahogo
un exorcismo en la memoria
una vaga irona de algo
que desentona por dentro
y hace gritar o rer
o llorar o morirse
reclamo que no es un poema
garabato en hojas sueltas
de universos rados
como un loco que busca
resguardarse
del mundo
es acaso el travelling
por los enredos del nimo
un primer plano
con voluntad de existir
por eso escribo
lo que no es un poema
para no vivir
intoxicada
de palabras
para no sufrir
en lo ntimo
de la conciencia
la pena de no pensar
algn da
sin un poema...



*** Despalabrada

Miro a la orilla de la otra mujer
la que aguarda las palabras.
Sentada en la falda del desvelo,
me duele la raz de esa mujer ajena
que a veces me mira desde el almanaque.
Vuelvo a toparme conmigo
y evito mirarme a la cara
desde el ngulo izquierdo;
me trago la mueca
del burdo cajn
en donde guardo los temas
de los que no puedo hablar
sin que rompa a llorar
la mujer silente que
me acompaa
desde que las hojas secas
de este suelo inservible
fueron lo que pens
un poema...



*** Sin ttulo

Las lucirnagas como las lenidas
van... y se vienen
en el vaivn de tus dedos
enlazados
a la lava de mi vello
Mi anhelo
subyacer,
entumecida el musgo
en el cnit de tu muslo
amortajado el cuerpo
de tu piel
poeta...
Ya rendida, ya indefensa
encarnada en tu carne
me escuchars
ulularle al viento...
Invocas mi sangre
de humus transfigurada.
Con tu nariz
poblada de ojos,
me desangras y
recorres abismos
de olor ocre y
matiz bermejo;
Guardars el sexo ah,
donde el rub lquido
imbebible aguarda
cada ciclo lunar,
para inmolarte,
poeta,
porque:
Yo
soy Vetala



*** En la vspera de una arruga

Rostro en descenso
volteo a mirarte,
para dolerme
en el papel torcido
de sal bifurcada,
en la penumbra
de tus crneas
amortajadas de eclipses.

Rostro en declive.
Los cuervos lamen
las pupilas de tus soles
rodeados de estrellas.
Un reloj de piedra se posa
en el letargo del tiempo.
Los abismos me convidan
a contar las sales
de las esponjas silentes.

Rostro postrado de orugas.
Sonoridad de voces
que destilan brebajes
en calderos atropellados
para los viejos cuerpos de barro
olorosos a pergaminos.
La bitcora del ojo
lacta tu epitafio
y un fauno
duerme los siglos
en la comisura de tu mueca.

Rostro de pliegues insomnes.
La oreja que cort el pintor
te narra sueos raros,
mientras bebes el silencio,
en la huella
de un zapato viajero.

** Maribel R. Ortiz
   vetala33@yahoo.com
   Escritora y docente puertorriquea (1967). Educadora de profesin,
   estudiante graduada de creacin literaria, redactora cultural de Desde
   el lmite... (http://www.marcas1pr.net) y correctora profesional. Ha
   publicado poesa, relato y crtica en revistas virtuales e impresas.
   Textos suyos pueden leerse en su pgina personal,
   http://www.geocities.com/vetala33/vetala.html.



=== Dos relatos      Leonardo Aguirre =====================================

*** Antes y despus del Chino

Desespero por un cigarrillo. Anteayer sacrifiqu mi dlar de la suerte: la
ltima cajetilla del mes. De modo que comienzo a buscar colillas en el
pavimento para aprovechar lo que sobre de tabaco o, en el peor de los
casos, el amargo filtro. Eso, recuerdo, lo haca cierto personaje de
Kerouac: En el camino?, Los subterrneos? O Ribeyro en Pars, segn
cuenta en Slo para fumadores. Pero la berma central de la avenida Arequipa
se muestra inusualmente limpia, inconveniente para mis propsitos. Resuelvo
torcer en Emilio Fernndez. Apenas doblo la esquina, en las faldas de un
cajero automtico, me espera un cigarrillo completo, intacto, sin pisotear.
Slo es un barato Hamilton pero qu diablos; mejor dicho, un bendito
Hamilton, un regalo del cielo... una seal de la Providencia?

Cargo con un walk-man Sony digital que, cuando lo compr, era el ltimo
grito de la tecnologa en este tipo de trastos. Me ha durado como diez
aos. Escucho una cinta, pirata, por supuesto, y la etiqueta kitsh, plena
de colores, reza "The Grates Heats of the Beattles" (as en el original).
Pienso en la complicada o mezquina tarea que debi haber sido seleccionar
apenas doce canciones de un total de, qu se yo, cuntas canciones tendrn
los Beatles?, un centenar?, cuntos discos?, diez, doce?, cuntas
canciones por disco?, diez en promedio?, cunto es doce por diez? Si yo
acometiera mi propia seleccin, mi "antologa personal" tipo Borges, seguro
que los temas escogidos no seran menos de treinta.

Pienso tambin en la antologa de mis cuentos. Me han pedido slo doce. De
igual modo, sera muy complicado elegir slo doce cuentos de un total de,
cuntos tengo?, cuntos reposan, se empolvan, se aejan, y duermen el
sueo de los justos en la caja de Leche Gloria bajo mi camastro?
Cincuenta? Sesenta? Sin duda: es imposible. Por otro lado, si finalmente
cayera en la tentacin de confeccionar tan injusta antologa, debo pensar
en el tiempo que me tomara, primero, revisar la totalidad de mis relatos
para elegir los pasibles de publicacin (si es que no todos), y, segundo,
el tiempo que me demandara volver a corregirlos. La primera etapa,
conjeturo, implicara no menos de dos?, tres?, cuatro meses de
compulsiva lectura diaria? Y el proceso de correccin, calculo, si cada
cuento me exige, por lo general, un mes entero, y teniendo en cuenta que se
trata de doce textos, digo que la correccin, entonces, redundara en un
ao completo de trabajo. En suma, preparar la antologa de mis cuentos me
costara un ao y cuatro meses como mnimo.

Pero la editorial no lo entiende. Me ha impuesto tres meses de plazo.
Saldaa es un pobre imbcil. Qu sabe l de literatura? Habr escrito
alguna cosa digna de publicacin en toda su perra vida? No es ms que un
capitalista que todo lo ve nmeros. Y quiere engordar sus arcas y sus ancas
a costa ma. Seguro que, en este momento, apura un trozo de bife o demora
su capuchino en el Hait mientras yo vagabundeo por la ciudad en busca de
colillas. Si quiere esperar, que espere. Terminar cuando termine, como
dijo Miguel ngel. Adems, la suya no es la ltima editorial sobre la
tierra. Por ejemplo, mi compaero de facultad y gran amigo Daniel Sarria
dirige el sello "El Unicornio Alado" y me ha ofrecido publicar mis escritos
cuando yo lo desee. Qu ms da una editorial u otra? Finalmente, el
pblico lector reconocer mi talento. La cubierta, el empaque, la envoltura
son slo detalles.

Siguiendo por Arenales y a un paso de toparme con la plaza Washington,
aparece de pronto, nervioso, distrado, nada menos que el Chino Villegas.
Est igualito: mi compinche de legendarias travesuras en el Quinto B. Lo
veo cruzar la calle y detener un taxi. Yo cruzo tambin e intento
sorprenderlo por atrs, hincando su espalda con mi dedo ndice para simular
un revlver o una navaja. El Chino voltea bruscamente y casi me golpea. No
me reconoce. Abre con torpeza la puerta del Tico y se sienta de inmediato
sin discutir la tarifa. Es comprensible: han pasado ms de diez aos desde
que terminamos la secundaria. Por otro lado, lo reconozco, mis trazas no
inspiran mucha confianza que digamos: mi barba de dos meses, mi sobretodo
grasiento, los lentes parchados con cinta aislante... Finalmente, mirndome
a los ojos desde el taxi que se resiste a ignorar el semforo, el Chino
logra reconocerme. Sonre a medias. Baja sin mucha conviccin pero, luego
de los saludos protocolares, me propone unas cervezas para recordar los
viejos tiempos. Acepto: intuyo que correr con todos los gastos.

Caminamos por Natalio Snchez, frente a la plaza, y nos ocultamos en un
discreto pero elegante cafetn. El mozo lo saluda con familiaridad. Me
explica que trabaja en el piso diez?, once?, doce? del edificio que se
alza sobre nosotros y que almuerza justamente ah, en el "Henry's", casi
todos los das. El Chino viene a ser el asesor financiero o algo parecido
de la embajada de Israel?, Inglaterra?, Suiza?, y apenas sali del
colegio ingres a la Catlica para estudiar Contabilidad. Se cas y tuvo
dos hijos. Yo, le dije, todava curso Literatura en San Marcos y no hago
otra cosa que escribir. No estoy casado. Escribo cuentos. An no publico.
No, Chino, yo no escribo cuentos infantiles. Blancanieves y Los Siete
Chanchitos? No, Chino, yo escribo cuentos para adultos: para tipos como t,
digamos. Y los cuentos son algo as como novelas pequeitas... en trminos
simples. No, Chino, Coelho no. Bayly tampoco. Bueno, quiz Vargas Llosa.
Ribeyro, Chino, nunca lo leste? Ni en el colegio? No, pues, no son Los
Gallinazos sin Nido. No, Chino, tampoco estn Hambrientos. Y La Ciudad no
es Ancha ni Ajena. S, claro que hay Perros pero no es lo mismo... La
verdad, no s nada de la promocin. Pedro? Sal? Guevara?... La chata,
la gorda, la perra?... No, pues, qu mierda ser de sus vidas.

En esas estamos, ciertamente ya picados y fumando esos cigarrillos
importados de cinta dorada entre el tabaco y el filtro, cuando el Chino me
suelta las siguientes tres preguntas aparentemente casuales e inocentes
pero que a la larga resultarn trascendentales.

Pregunta uno: qu ests escuchando en esos audfonos pegados con cinta
scotch? Le respondo que los Beatles. l se acuerda de inmediato de todas
aquellas noches que pasamos en la casa del Negro Guevara jugando cartas,
viendo pornos y escuchando a los Beatles. Me confiesa que en esa poca no
le gustaban mucho, que simplemente los toleraba para no chocar con el gusto
mayoritario, pero que ahora, ms bien, se han convertido en una obsesin y
que se ha comprado, no s cmo, todos los discos en vinilo. Y que nosotros
somos los culpables de su adiccin. Replico que yo todava estoy muy lejos
de ser un beatlemaniaco como l y que ese cassette lo encontr por
casualidad en la casa de mi hermana, donde a veces caigo para almorzar.

Pregunta nmero dos: qu ests escribiendo ahora? Le respondo que,
casualmente, mi ltimo cuento tiene mucho que ver con los Beatles. Que mi
personaje es un fantico, hasta la caricatura, y que mi propsito inicial,
por otro lado, fue tramar un argumento a partir de la cancin Eleanor
Rigby. Y que, adems, el protagonista frecuenta un pub llamado "Honey Pie"
donde los nombres de todos los cocteles se inspiran en canciones de los
Beatles. No, Chino, ahora no podemos ir. No, Chino, ese pub no existe. S,
Chino, los escritores tenemos la costumbre de inventar cosas y no copiar
las que ya existen... en trminos simples.

Me dice entonces que se le acaba de prender el foco. Exige dos botellas
ms, entusiasmado, y me cuenta que comenz a ahorrar desde que sali del
colegio y que ya tiene un capital ciertamente considerable como para poner
un negocio propio; el problema es que no sabe cul. A estas alturas, yo ya
estoy borracho y, la verdad, no entiendo gran cosa de su verborrea febril
sobre costos, beneficios, prstamos, permisos, sueldos, ganancias, etc.,
etc. A medias escucho al Chino, a medias a los Beatles.

Pero la tercera pregunta me quita el sopor etlico de golpe, y debo bajar
el volumen de mi walk-man para que me la repita: oye, compadre, si ese bar
beatle no existe, por qu no lo hacemos realidad?

                                    ***

A la semana siguiente nos volvimos a encontrar, otra vez en el Henry's, y
en voz alta deb leer el cuento susodicho. El Chino qued boquiabierto. Dos
meses despus alquilamos (es decir, el Chino alquil) la primera planta de
una vieja casona de dos pisos en Repblica de Chile, a cinco o seis cuadras
del Henry's. Las remodelaciones comenzaron de inmediato y yo me encargu de
supervisarlas: el Chino, debido a los trajines de la embajada, no poda
visitar el local con mucha frecuencia. De ms est decir que yo nunca puse
un centavo: l siempre me deca que las grandes ideas tambin valen dinero
y que yo era nada ms y nada menos que el creador, el autor intelectual del
Honey Pie. Creador, autor intelectual... hace tiempo que esperaba esos
piropos pero slo con respecto a mis cuentos. El caso es que abandon la
correccin de mi libro cuando tuve que ocuparme totalmente del negocio.

Una vez se inaugur el Honey Pie, yo tuve que atender la caja mientras el
Chino se encargaba de los asuntos administrativos y del manejo de las
finanzas a distancia. Durante los seis primeros meses, debo decir que las
ganancias fueron mnimas y que apenas pudimos sufragar el alquiler y los
sueldos de las dos meseras. La concurrencia era exigua y eso me permiti
volver, de cuando en cuando, a la correccin de mis relatos detrs de la
mquina registradora. Eso, cuando no cortejaba a Penny: dos piernas plidas
y turgentes bajo el mandil amarillo. Pero, muy cerca de las navidades, las
cosas comenzaron a mejorar. Y yo dej de escribir definitivamente. El Honey
Pie se abarrotaba, especialmente los fines de semana, y ya no me quedaba
tiempo libre entre la atencin de la caja y la supervisin de las meseras.
Slo usaba la pluma para firmar cheques y llenar facturas.

                                    ***

Han pasado ya casi dos aos desde aquel encuentro fortuito y trascendental
con el Chino Villegas. Ya no fumo colillas pisoteadas: ahora fumo habanos
y, a veces, incluso algo de hierba con los muchachos de la discoteca del
segundo piso. Me cas con Penny, una de las meseras, que naturalmente ya no
lo es: ahora se dedica a las labores domsticas y a la crianza de mi
primognito. El Honey Pie ha crecido considerablemente. Al principio no era
ms que un pequeo y discreto cafetn; hoy es un
restaurante-bar-discoteca-librera de tres pisos y estoy meditando comprar
la peluquera del costado para abrir una tienda de discos. Ahora yo,
personalmente, debo tomar todas las decisiones.

El Chino Villegas ya no viene por aqu y slo se conforma con recibir su
porcentaje mensualmente. Que no es poca cosa, por supuesto, pero el pobre
tiene que hacer malabares para costear los gastos astronmicos de la
clnica. Y es que el Chino, hasta no hace mucho, no dejaba pasar un fin de
semana sin tragar hasta el vmito y beber hasta la inconsciencia. Incluso,
algunas veces mand cerrar el Honey Pie para agasajar a sus compaeros de
trabajo. (Cuando esto suceda, yo, discretamente, me ocultaba en el silln
de la librera y disfrutaba, en solitario, observando las formas ondulantes
del humo de mi habano; esto, cuando no acosaba a Rita, la mesera de las
madrugadas.) Los aos tambin pasan la factura, Chinito. La ltima vez que
lo vi, se apareci con 10 kilos menos. Estoy yendo al gimnasio, bromeaba.
Fue necesario un clico infernal para someterse recin al cuidado de un
especialista. Lleva dos meses internado. Llam por telfono anteayer;
siempre optimista, prometi celebrar su "libertad" apenas salga de la
clnica. Es ahora su esposa quien viene regularmente a preguntar por el
cheque.

                                    ***

Han pasado quince aos desde aquel encuentro fortuito y trascendental con
el Chino Villegas. Sin duda: antes del Chino, todo era diferente; despus
del Chino, nada fue igual. Supongo que le agradecer toda la vida.
Lamentablemente, la solucin a su tragedia escapa completamente de mis
manos. No es una cuestin de dinero y por eso no le puedo devolver el
favor. Hace unos seis meses y medio, el diagnstico final arroj un cncer
al estmago muy avanzado. Pero an sobrevive, para sorpresa de los mdicos.
Sobrevive de milagro; por razones no medibles, no cuantificables. O quiz
por su infinito optimismo, no lo s. Me llam el viernes: se supone que
debo estar muerto, no crees que deberamos celebrarlo?

Son las diez de la maana y todava no aparece ningn cliente. Es domingo.
Yo estoy en la librera del fondo, tomndome un Blackbird (un expresso) y
comindome un Strawberry Fields (postre de fresas) para rematar los Little
Piggies (piqueo de chicharrones) que acostumbro desayunar despus de cada
sbado farragoso. Hojeo la ltima Newsweek donde se informa del divorcio
entre Paul McCartney y la modelo invlida Heather Mills (perdn: "Sir" Paul
McCartney... no fue Lennon quien, en nombre de los cuatro, rechaz la
condecoracin de la reina Isabel?). Adems de los libros, lbumes de fotos
y cancioneros, tenemos todas las revistas, en cualquier idioma, que tengan
alguna relacin con los Beatles. Dejo la Newsweek: todava no domino el
ingls y la traduccin se me hace tediosa. Me levanto y bostezo. An es
temprano y el pblico no llegar sino hasta el medioda. Me entretengo
probando puntera con los dardos: el bull es una foto de Yoko Ono repleta
de insultos anotados por los primeros parroquianos. Luego voy al bao, al
cabo de un largo corredor oscuro cuyas paredes rezan The Long and Winding
Road y Across the Universe.

Subo al segundo piso, la discoteca, y encuentro a los mozos ocultando los
residuos de la juerga de anoche. Me detengo en una mesa llena de copas y
colillas. Siento la tentacin de coger un cigarrillo abandonado a la mitad
pero me contengo. Reparo en que casi todas las copas exhiben rastros de
cerveza y cuba libre, y que slo una, casi llena, contiene la especialidad
de la casa: el clebre Lucy in the Sky with Diamonds (Lucy es la cereza,
Diamonds los hielos, y Sky es una azulina mezcla de licores que, bromeando,
digo siempre que es absinto pero nadie me entiende). Es cierto que dicho
trago es relativamente costoso -quince soles la copa- pero tambin es
cierto que el grueso de mi clientela -y lo corrobora un estudio de mercado-
bien puede darse el gusto de probarlo sin refunfuar. Supongo que no se dan
el gusto porque no tienen buen gusto. Pienso que, de un tiempo a esta
parte, los asistentes al Honey Pie ya no son los cuatro gatos maltrajeados
y de escaso poder adquisitivo de los comienzos. Eran pobretones, s, pero
tambin, para ser justos, beatlemaniacos a rabiar como nos esperbamos. En
cambio, ahora recibimos una parvada de falsos yuppies ignorantes que apenas
si saben el nombre exacto de los Fab Four y ni siquiera son capaces de
cantar el coro de Love Me Do. El ochenta por ciento viene slo por
novelera. Pienso que hasta el empleado que escudria los inodoros sabe ms
de los Beatles que estos nuevos ricos que apenas si saben hablar bien el
castellano. Quiz deberamos reservarnos el derecho de admisin. Quiz
deberamos tomar un examen de mnima cultura beatle antes de autorizar el
ingreso. No lo s.

Enciendo un habano. Una serpiente de humo denso recorre todo el saln,
flotando sobre la cabeza de mis empleados, y se pierde en el laberinto de
soportes metlicos, cables y tambores de luz que cubren el techo. Hago un
clculo mental del monto invertido en todo eso que el Chino define como
"activos fijos" (con esa cantidad, tranquilamente me hubiera comprado un
departamentito en Miraflores... no se lo dir a Penny).

Pienso tambin que, la verdad, si no fuera por estos noveleros, el Honey
Pie seguira siendo un pequeo y triste cafetn. Y yo seguira mosquendome
detrs de la caja registradora. O el cafetn tal vez ya hubiera quebrado.
Entonces yo seguira buscando colillas en el pavimento. Y seguira
corrigiendo infinitamente mis relatos mediocres para un libro que tal vez
nunca se publicara. O, ms bien, si el negocio nunca produca ganancias,
yo hubiera terminado publicando mis cuentos en la editorial de mi amigo
Sarria. Y quiz no me hubiera ido tan mal. No lo s. Pero, sin duda,
incluso en el mejor de los casos, no tendra la cuenta corriente que manejo
ahora.

Me distraigo en tales cavilaciones, aspirando mi habano en el marco de la
ventana que mira a Repblica de Chile (por donde antao yo vagabundeaba en
busca de colillas), cuando el cajero sube corriendo para informarme sobre
una llamada urgente. Bajo con calma, asentando los talones en cada peldao
de fierro, repasando las imgenes de las paredes (portadas de vinilos y
curiosas fotos de la banda que tanto trabajo me cost conseguir) y pensando
que el Honey Pie no fue creado para ese ochenta por ciento de yuppies
noveleros sino, ms bien, para ese veinte por ciento de beatlemaniacos como
el Chino y como yo (exactamente, un 18,5% segn el estudio de mercado). En
ltima instancia, ahora que reparo en ello, el Honey Pie fue creado
realmente para nosotros mismos. Como un libro. Porque uno se engaa
pensando que escribe para un enorme pblico objetivo, cuando, finalmente,
el nico lector que cuenta es el propio autor. Tampoco importa, entonces,
que mis mamotretos no sean ledos por nadie ms que yo. No tengo por qu
convertirme en un Paperback Writer. Pero... la verdad, hace aos que no
escribo. Lo recuerdo con precisin: interrump mi libro para las navidades
del 2002, justo cuando el cafetn comenz a prosperar. Supongo que ya es
hora de volver a hacerlo. El negocio parece muy slido y no es
indispensable que me multiplique para que marche debidamente. Como dijo
Roberto Arlt, la estabilidad econmica tambin es necesaria para hacer
buena literatura. Ahora dispongo de mucho tiempo libre. Y no tengo la
presin de publicar para vender porque mis inconvenientes econmicos estn
resueltos. Al menos por el momento.

Cojo el telfono. Es la esposa del Chino. Me dice que falleci a las tres y
cuarto de la madrugada y que el velorio ser esta misma tarde, a las seis,
en la iglesia Mara Reyna del valo Gutirrez. Cuelgo. No s cmo
reaccionar. Es decir, no puedo reaccionar. Intento imaginarme el rostro
cadavrico del Chino y el llanto de su esposa arrodillada a los pies de la
cama. Tambin recuerdo vagamente un cuento de Cortzar sobre un pato muerto
inundado de hormigas pero el ttulo se me escapa. Slo puedo pensar en
nmeros; es decir, los nmeros comienzan a bailar en mi cabeza. La verdad
es que estoy pensando en el futuro del Honey Pie. Estoy pensando en mi
futuro inmediato. Estoy pensando en el testamento, si es que lo hay: hace
dos meses el Chino me dijo que lo estaba considerando pero que la doa se
opona cada vez que se lo mencionaba. Estoy calculando si la muerte del
Chino es rentable o no. Y si la doa hereda su porcentaje? Y si la doa,
peor aun, no se conforma con el porcentaje que, valgan verdades, ya es
bastante cuantioso? Y si decide asumir un papel activo en la
administracin del negocio? Mejor no pienso: me preocupar cuando haya
realmente necesidad de hacerlo. Por ltimo, me busco un abogado para que me
asesore al respecto.

Paso por la cocina y me sirvo un t cargado con Taste of Honey. Noto la
ausencia del habano en mis labios. Deb dejarlo en la caja, al costado del
telfono. Regreso sobre mis pasos. No est; ms bien, sin saber por qu, de
modo inconsciente, me llevo el talonario de facturas. Quiz el habano se
qued en la discoteca pero me da flojera subir las escaleras. Regreso a la
librera. Un Hamilton intacto, sin encender, ocupa el cenicero cristalino.
Volteo: un tipo enternado se desliza por el Long and Winding Road. Qu
diablos: slo un par de pitadas. Hace mucho que no pruebo un cigarrillo. Me
hundo en el silln y vuelvo a la Newsweek. En qu pgina me qued? 25,
35, 52? No. Cierro la revista. Sin ninguna intencin precisa, comienzo a
garrapatear el reverso del talonario de facturas con una mezcla de nmeros
y frases sueltas. Caigo dormido muy pronto.



*** Crucidrama

Larva. Tenia. Parsito. Bicho. El gordo, pues. Dizque enfermo. Ahorita me
llama. Ahorita suena. Sueno, Chino. Campana. Manzana. Gusano. Lombriz.
Dobla por m. Manzana. Pera. Papaya. Se tir a la pera. Mango. Cheque.
Chequeo. Doctor. El gordo, chino. Lima-limn. Lima, limonta. Montaner.
Cantante. Dos letras. A esta hora, Chino. En la clnica. Bimbo. Me lleg la
hora. Bingo. Por qu a m? Premio gordo. Mejor a l. La hora nona. A eso.
Nona. Nena. La tinka. Nana. Nene. Todava no es. Nona. Nonato. Na. No.
Calcio. Nata. Y nunca ser. La hora H. El da D. Juicio final. Trompetas.
Campanas. La bomba H. Se hizo la vaca. Autor del Apocalipsis. El gordo,
pues. Bomba. Bimbo. Tinka. San Juan. Premio. Gordo. Timba. Timbal. Cuatro
letras. Mi trompeta por sus cuatro letras. Mi reino por una yegua. Mi
flauta por Detroit. Quin dijo eso? En la primera, Chino. Qu burro,
Chino. En prima. Se las sabe todas. No, Chino. Puro cuento. Virgen de las
Mercedes. Smbolo del sodio? Como el Gordo. se no es. Patrona de los
reclusos. Mentira, estar chupando. No lo conoces? No me gusta, Chino. En
emergencia, dizque. La salsa, digo. Y Don Paco le cree. No es la primera
vez. Y en pleno cierre. Y yo pago el pato. No s cmo se hace. Don Paco es
un pato. As me dijo. Nunca lo hice. Nunca lo resuelvo. Mi primera vez. Ni
leo la revista. Slo mis artculos. Cuando llevan mi firma. No lo firmar.
No existe. Don Paco dice que puedo. Ojal. No soy una enciclopedia.
Exager, Chino. Me tir la pelota. En el aniversario. La bomba. El Gordo,
pues. Le dijo a Don Paco. Me la present. Me recomend. Bomba. Bola.
Bolivia. Por eso llamar. Me hizo propaganda. La capital no es Sucre? Le
dijo que tena carro. Me sobra una letra. Que me sobra la plata. Casilla
negra y se acab. Casilla roja. Ruleta. Bingo. Nmeros rojos. Feriado.
Jalado. Cagado. Gordo cagn. La bicla, dice. Pas la noche en el water. Y
en pleno cierre. No le viene. Prefiero resear. Como t, Chino. Seis
libros? Dame tres. Dos semanas. Y t acaba con esto. Muy simple. Una
operacin. Cunto costar? No puedo. El crucigrama, digo. Estoy atorado.
No avanzo. Embotellado. Me zafo? Me quito el bulto? Su problema. Su
barriga. Su chamba. Yo no hago crucigramas. Gordo pendejo. Estar en el
Chevy's. Yo hago crnicas. Gordo borracho. Yo hago cuentos. Enfermo?
Cirrosis. No me sale, Chino. Me falta un huevo. No le viene, Chino. Prefijo
de huevo. Ya viene Don Paco. Y t cmo vas? Ahorita llama. Termina y me
ayudas. La soga al cuello. Chino de mierda. Dos fuegos. Mal amigo. Cuello
de botella. Dos piernas. T me quemas. Escila y Caribdis. Apaga esa mierda.
Abri las piernas. Devrame otra vez. No soy de fierro. Fierro a fondo. Con
un bistur. Ya se lo dije. El gordo y sus rucas. Smbolo del fierro. Ferro.
Mango. Cheque. Luca. Dijo que no. Es un crimen. Estaba zampado. Pecado.
Picado. Ella no. Soy una vctima. Qu dices? Ni cagando, Chino. Arroz con
leche? Eso quisiera. Y t qu sabes? Me quiere enganchar. No te pas
igualito? Cambia de radio. A pedido de la hinchada. No te arrepientes? Te
resignas. Te persignas. Borracho dices otra cosa. Yo no. Mrate noms. Base
cuatro. Y sigues aqu. Yo tengo futuro. El libro, la beca y lo dems. No me
voy a cagar. Por un microbio? Bacteria. Virus. Parsito. Bicho. Seis
letras. No me hables de moral. rbol de moras? La olla a la sartn. Amor?
Resignacin. Peor es nada. Te cagaron, Chino. Tranquilo, Chino...
reljate... no quise_ no me hagas caso. Estoy nervioso. Pero no sabes ms
que yo. Ah, s? Has el crucigrama. Te cambio. Que lo haga Don Paco. Cambia
de radio. No hace nada. Se la pasa en el fonavi. Y luego jode. O en el
Hait. Ahorita viene. Ligando fletes. Ahorita llama. Viene a chequear.
Otear. Oler. Olisquear. Apesta. La vida apesta. Sobretodo el Gordo. La vida
es sueo. Slo dos letras. Iniciales. Otro caf, chino. Me cago de sueo. Y
puchos. Winston rojo. Tus Ducales apestan. El Gordo apesta. No es la
primera vez. Virgen? Por las orejas. Vieja zorra. Y si no es mo? Tiene
machete. Montaner. Cheroca. Cherokee. Chevrolet. Puede ser? Yo pago el
pato? Eso vale? Bajada de motor. Marcas de carro? Otro misio como ella.
Por eso me busc. Buscona. Player. Ruca. Pacha. Furcia. Viajera. Apaga eso,
Chino. Frankie Ruiz? Jura que tengo Billegas. Ficha. Centavo. Cobre.
Ruleta. Bingo. Plan de los dos? Moneda rusa. Puede ser. Apura, Chino. Sin
puchos no trabajo. Gordo de mierda. l tiene la culpa. Me la present. Mal
amigo. En el aniversario. Te acuerdas, Chino? Chino?... Me cagaste,
Gordo. Con tus cagues. Con tus ruflas. Tan rpido, Chino? Gordo caficho.
En la clnica. Eso dijo. Los anlisis. El Gordo? En el Chevy's. T crees?
Ahorita viene. Don Paco? En el Hait. De sangre. Te dije Winston. De
orina. La oficina vaca. Don Paco le cree. John Winston Lennon. Iniciales.
Qu pasa? Luego te doy. Y le di. Te invito el caf. Por todos lados. Para
hacer las paces. Primera vez? Y anda al Chevy's. Nica, pues. Trete al
Gordo. Scalo del water. La bicla, dice. Clera. Sarampin. Bacilo. No
encaja. Le pongo una negra. Viruela. Virus. Bicho. Microbio. Cuento de
Bryce. Un suicidio. Quiere cagar. No lo dejan. Como el Gordo. Su macho?
Muerte de Sevilla en Madrid. Me la quieren hacer? No me gusta. T crees?
El ttulo. La salsa. El cuento menos. Chonguero. Ldico. Lbrico. Viscoso.
Gusano. Larva. El tipo se llama Sevilla. Ciudad de Espaa. Capital de
Andaluca. Cmo lo pongo? Otro cuento. A pelo. Repite el error. Igual que
mis viejos. La misma historia. Tu historia, Chino. Mentira... tranquilo...
no te jodo ms. El Descubrimiento de Amrica. El mismo truco. Tantas veces
Bryce. Amrica es una fulana. Huachafita. Cucaracha. Como dice mi abuela.
Ruca. Perra. Furcia. Un ttulo tipo Don Paco. Jala. Provoca. Llama.
Llamar? Y si no? Engaa. Enyuca. Liga. Negocia. Y despus se atoran. Eso
buscaba, creo. En el Hait. No sabes titular. Don Paco, pues. No lo digo
yo. Cunto pagar? Reljate, Chino... Don Paco los pone. A m tambin. El
ttulo noms. Cunto por atorarlo? Le gusta parafrasear. Lo ms fcil.
Rpido. Simple. Bsico. Instintivo. Salvaje. Sdico. Lbrico. Viscoso.
Gusano. Yo no fui. Nunca fallo. Fue Tet. No concibo gusanos. Letra
repetida. Fue su cheroka. Yo no lo hago. El gordo? En mis cuentos. No
creo. El ttulo, digo. Llamar? Cuento chino. Me agarr de cholito. El
Cholito Sotil. Jugador de la U. Cuatro letras. Historia de O. Me sobra una.
Me sobra la plata. Eso creste. Mi carrera? Mi libro? La beca? Primero
el ttulo. Luego me caso. Ahora no. Arroz con leche. Con ella no. Arroz con
gorgojo. Leche. Lechn. Para ttulos, Onetti. Aprende, Chino. El Infierno
tan Temido. Ya debera llamar. La que me espera, Chino. Campanas.
Juntacadveres. Tan Triste como Ella. Ni que me llore. Ya viene Don Paco.
Llora, cagn. Gordo conchetumadre. Te admiro, Gordo. Los hace todos.
Llorars y llorars. Todas las secciones. Buen tipo. Todos los crucigramas.
En el fondo. Eres un genio, Gordo cagn. Vago quiz. Cagado para siempre.
Borracho tambin. Y mis planes? Putaero, s. Arroz con leche. Pero buen
tipo. Si lo llamas? Al Gordo, Chino. Que me ayude, pues. Me quiero casar.
No puedo. Soy una bestia. Con una seorita. Y no es tan bella. La
ex-seorita. Slo culona. De Portugal. En el aniversario. Ciudad de Espaa.
Cuatro letras. Te acuerdas? No me liga. No la chunto. Con sta s. No
apunto bien. Con sta no. Meo fuera. Me la corro fuera. Siempre. No s qu
pas. Que sepa coger. Me cago de sueo. Me orino en el lompa. Que sepa
bordar. Frikeado. Noico. Tambin por el caf. Los puchos. Y Don Paco. A
qu hora viene? Y este crucigrama de mierda. No le viene. Qu pongo aqu?
Y esa llamada. No me puse, Chino. Pon otra cosa. Pero ella atrac. Cambia
de radio. Se me puso. Ms a la izquierda. Pendeja. Telestreo. No avanzo.
La salsa me arrecha. Otra casilla negra? Ni atrs, ni adelante. No me
quiero acordar. Por atrs. Por las cuatro letras. Horizontal. Vertical. De
Costa Rica. Perrito. Columpio. Izquierda. Derecha. Centro. Y adentro.
Flancos de la P. Al fondo. Sin parar. T eres la rueda. Hasta morir. Yo soy
el camino. Trance. Nirvana. xtasis. Luego lo saco. No s qu pas. Tocando
el cielo. Las Puertas del Cielo. Cortzar, Chino. Escalera al cielo.
Apcope de santo. Led Zeppelin. Abreviatura de doctor. Clsica, Chino.
Prefijo: huevo. Slo salsa, no, Chino? Desde la clnica. Globo. Gordo.
Smbolo del Mercurio. Los resultados, Chino. Chicle globo. Tierra. Marte.
Saturno. Venus. Diosa del amor. Slo un aguirre. Un affaire. Vaciln.
Bacilo. Microbio. Bicho. No estoy templado. Ni cagando. Slo arrecho. Otro
de Bryce. Tu dolo. Eisenhower y la Tiqui-tiqui-tn. El personaje de
siempre. Se repite la historia. Ni digas. Pituco arruinado. Puro apellido.
Pura pinta. Cero Villegas. Slo arrechura. Sin blanca. Se levanta a una
pacha. Empleadita de boutique. Pachamama. Negrita. Zambita. Quemada. Teta.
Cochina. Pezn. Se casan. Mama. Yo nica. Mamona. Huachafita. Ruca. Ramera.
Buscona. El Buscn. Quevedo. El ttulo primero. Para Bryce. Tu Bryce. Luego
hace el cuento. Yo nica. Lo pongo al final. Lo saco a tiempo. Siempre,
Chino. Al final de dial. Se cae de maduro. Telestreo. El ttulo, digo. A
la izquierda. Y esta foto? Soltero maduro. Quin es? Don Paco, pues. No
hay leyenda. Gordo de mierda. Se cae de podrido. Vencido. Agusanado. Don
Paco pato. No importa. Qu se hace primero. Qu despus. Tampoco el tiempo.
De escritura, digo. Una noche o diez aos. Una noche de copas. Diez aos de
crcel. No tiene documentos. Querr asustarme. Qu hora es? Una noche en
un bar. Los tragos. La salsa. Su faldita, Chino. Escribiendo en
servilletas. No me hagas acordar. Como Martn Adn. Odio la salsa. En el
Cordano. En el Palais. Pura leyenda. En el Hait. Don Paco. En el Chevy's.
El Gordo. Es lo de menos. Menos eso. Don Paco chivo. Slo el producto.
Chivo en el Chevy's. No el proceso. Chavn en el Chevy's. No el sexo. En el
Bolvar. El texto. El aniversario, Chino. Su amiga, pues. Bailamos todo.
Bueno, dizque. No las servilletas. Pura salsa. No los tragos. No me hagas
acordar. Tabaco y ron. La copa rota. Y esta foto? Llama a Diagramacin.
Kerouac? En el Camino. Poeta beatnik. T eres la rueda. Un libro en dos
das. Dos semanas. Dizque. Bien por l. No le viene. Una ancdota. Nada
ms. Va pa la pea. Pura leyenda. Tertulia. Cafetn. Fonda. Chingana.
Chifa. Chaufa. Wantn. Pollo con pia. Pia, pues. Pan con pollo. Flema.
Moco. Soy un pollo. Su culpa tambin. A comer pastel. Ca con la segunda.
Pia yo? Vomit. A comer lechn. Siento nuseas. Gordo lechn. Cmo t?
Ahorita llama. Ni cagando, Chino. Por la salsa. A esta hora. El borrador es
un vmito. Eso dijo. Eso dice Elguera. Luego se quita. Se ordena. Se
ordea. Se exprime. Se mama. Lactando en el micro. Pacha. Bolvar. Bola.
Bolivia. Qu asco. Ni digas, Chino. Sin cobre. Ag. Estoy cagado. Plata.
Hasta el culo. Au. Hasta el queque. Oro. Hasta el queso. Fe. Piden queso.
Na. Hasta el cien. Sodio. Menos eso. Hierro. Cunto costar? Lacio. Misio.
Arrancado. Pelado. Cien en romanos. La bajada, pues. Doscientos? Sin
cobre. Hijo de Cronos. Cara o sello. Consonante. Coleptero. Bicho. Bache.
No me hago problemas. En el camino. Bajada de reyes. Pero no quiere. Bajar
de peso. Cagar. Botar. Pisar una hormiga. Depredador. Carroero. Trepadora.
Arribista. La Tiqui-tiqui-tn. Se crey el cuento. Chica plstica. Soy un
personaje de Bryce. Fue por lana. Pedro Navaja. Sali trasquilada. Gato por
liebre. Gata caliente. Carne de burro. Leche vencida. Gusano en manzana.
Gorgojo en arroz. Arroz con leche. Fruto de tu vientre. Liendre. Me
emborrach. Piojo. Me sedujo. Chinche. Se ensart. Ladilla. Se ensartaron.
Ambos. Piden pan. Ella y su macho. No va atracar. Yo nica. No les dan. Si
lo tiene. Ya lo dijo. Un crimen. Acabaron mal. l borracho. Ella puta. El
hijo mendigo. Plan de los dos? Gordo borracho. Piden queso. Es un vals.
Puede ser. No es salsa. l cuenta la historia. El gordo? En la mesa de un
bar. Chingana. Chifa. Tasca. Fonda. Baja el volumen. Atascado. Hasta el
fondo. Bajada. Chingado. En el Chevy's. Efectista. Previsible. Sdico. El
vals, digo. Se cas con la zambita. Yo nica. Meti la pata. Que se case con
su cheroka. Hasta el fondo. Si lo tiene. Fonda. Fundido. Funda. Condn.
Ribeyro tiene un cuento. Pensin? Otra huachafita. Extorsin? Otro
pituco. Otro final. Un pintor. Un escritor? Una servilleta. Empleada.
Muchacha. Tranca. Natacha. Vive en San Juan. La de mi cuento. Los maderos.
Otra zambita. La cruz. De Color Modesto. Piden pan. El ttulo, digo. Color
serio. De luto. Una fiesta. Quiere bailar. Se me pegaba. No hay con quin.
Se mete a la cocina. Besitos en el cuello. Con la natacha, pues. No soy de
fierro. Salen a bailar. Fierro a fondo. Los botan. El caf ya se enfri.
Mejor lo boto. Tiene que estar caliente. Que lo bote. Debe quemar. Humear.
Llamear. Brasas. Brassiere. Flamear. Flama. Flema. Pus. Pusanga. Tanga.
Erectol. Mstil. Verga. Madero. Cruz. Estaca. Navaja. Raja. Crucigrama de
M. Los maderos. Flancos de la T. Se me cruza. Trusa. En el camino. Trecho.
De San Juan. Hecho. Piedrita. Arrecho. En la taba. Tacos. Es justo? Susto.
Astilla. Ladilla. Lapa. Larva. Gusano. Feto. Dedo en culo. Otro caf.
Ahorita, Chino. Un caf tibio no es caf. Ahorita llama. Ceviche sin aj.
Partido sin goles. Piden aj. Cache sin orgasmo. Eso s. Qu hora es? La
zambita, pues. Sin amor? Sin condn. Apura, Chino. Pura. Virgen. Casta.
Perro sin pulgas. T contesta. Sin piojos. Garrapatas. Chinches. Por favor,
Chinito. Bichos. Gusanos. Larvas. Cuento sin romance. Un favor, chivito.
Dice Elguera. Un favor, bichito. Pero escribe mal. Pero es mi pata. Mi
yunta. Mi chochera. Cpsula. En la clnica, Chino. Pastilla. Pepa. Tableta.
Gotas. Ahorita llama. Inyeccin. Suero. Toques. Cucharada. Sopa. Anlisis
de orina. Con eso basta. Sopa de tigre. Chilcano. Pisco. Tigresa. Gata. Las
gatitas del gordo. Lechn. Vaca. Gordo caficho. Gato negro. Perra. Y si el
gordo? Cabo blanco. Whisky. No le vena la regla. Dos semanas. La
ex-seorita. Tinto. Sangra. Vino. Vinagre. Cagado, no? Caf amargo. T
crees? Ms que nunca. El gordo? Quiz mi saliva. Flujos. Placenta.
Nuseas. Que pase de m esta copa. El atorado soy yo. La copa rota. Mejor
paso. Don Paco roto. Que venga ya. El cliz. El gordo. Y si el gordo? Me
tiemblan las manos. Contesta, pues. Su macho? La hostia. T crees? Yo no.
Que haga su chamba. Piden pan. Yo no puedo. Bajada de reyes. El rey de los
chongos. El doctor. Pan y vino. El gordo, digo. Cunto cobrar? Pan bajo
el brazo. Si el gordo? No creo, Chino. Si repetimos? Cunto por
desatorarla. Uno del ao pasado. Dile a Don Paco. Quin se va a acordar. No
me sale nada. No me quiero acordar. Crucigrama de mierda. Gordo de mierda.
T crees, Chino? Los resultados, pues. Ests chambeando? Para eso llama.
En internet? A esta hora, me dijo. Buscando calatas. La hora H. Vicioso.
El da D. Bilioso. Bilabial. Bucal. Vocal repetida. Sera capaz? Cra del
lobo. No lo conoces? Nota musical. Yo tampoco. Ahorita sueno. Verbo.
Putamare. Puta. Loba. Perra. Gata. Zorra. Palo. Naipe. Baraja. Rey. Rey de
los chongos. Corazn. Coco. Trbol. Espada. Sable. Gillette. No creo,
Chino. Est sonando? Machete. Navaja. Bistur. Cuchillo. Cheroka. Horca.
Palo. Cruz. Madero. San Juan. Misa de gallo. Nigame tres veces. Caldo de
gallina. Un favor, Chinito. Caballero Carmelo. Canta por m. Caballero
noms? Palais. Bar. Caf. Buln. El rey del buln. Ni cagando, Chino. El
gordo? Fumadero. Chifa. Chingana. Chevy's. Su cheroka? Sonando, Chino. A
la mierda con todo? El maana nunca muere. Doctor No. No creo. Die and let
live. Sam Spade. Licencia para matar. Bond. Bogart. Malts. Halcn. guila.
Buitre. Chesterton. Gallo. Brown. Chetumare. Padre? Goldeneye. Mi libro?
Sigue sonando... El hombre que fue jueves. Viernes. Crusoe. Defoe. Isla.
Capital. Provincia. Prefijo. Hijo? Ciudad. Pronombre. Ro. Sin nombre. N.
Rmac. Ni firma. Nilo. Apellido. Po. Aguirre. Montaner. Montana. Winston.
Lennon. Wilson. Tacna. Arequipa. Cuzco. Apurmac. Rmac. Sena. Seno. Poto.
Po. Delta. Lago. Laguna. Ro. Desage. Cloaca. Mojn. Cu. Bosta. Guano.
Caca. Sonando. Ca. Chino? Ag. Placenta. Bilis. Caca. Suena. Sangre. Suena.
Feto. Sangre. Caca. Chino? Au. Caca. Fe. Sangre. Contesta. No. Contesta.
Na. Testa. He. Fui. Si. Ca. No. Po. He... Que me disculpe, Chino. En el
oba, dile. Si. Fe. Fui. No. Na. Exonere. Sangre. Excuse. Ag. Excusado.
Caca. Retrete. Silo. Caca. Gordo. Chino. Si. Caca. Po. Sangre. Ag. Diarrea.
Panza. Barriga. Na. Sangre. Bola. Bomba. Gordo. Bimbo. H. Bolivia. Da.
Per. D. Chino? Suena. Son. Ag... Ag... El gordo? Conmigo? Seguro? Qu
quiere. Confidencial? Piensa venir? Psamelo. Gordo? Qu? En la
clnica? Con quin? Es una broma? Qu yo qu? O sea que t. Ya entiendo.
Hijo de p. Ests loco. Ni cagando. Cabrn. Quin te crees. No, tranquilo...
Est bien, est bien... Cunto dijiste?... Dnde?

** Leonardo Aguirre
   a19967039@pucp.edu.pe
   Escritor peruano (Lima, 1975). Cursa estudios de comunicaciones en la
   Pontificia Universidad Catlica de Per (PUCP). Ha sido ganador del
   primer lugar de la mencin cuento en la Bienal de Estudios Generales de
   la PUCP (1997), una mencin honrosa en el concurso "El cuento de las
   2.000 palabras" de la revista Caretas (2000) y del tercer lugar en el
   concurso de la editorial Matalamanga (2004). Producto de este ltimo fue
   editado el libro El arte, las mujeres y la muerte, con los cuentos
   ganadores, el suyo incluido.



=== Poemas      Juan Manuel Daz Pas ======================================

*** El retrato en la pared

Yo soy ayer el muerto
que porque me vivieron unos ojos
que mientras me miraron unos ojos.
Lo que resta hasta el olvido
y sumarle razones de futuro.
Algn da yo har lo mismo
que ellos los que tardan en decir su nombre
y tropezar definitivo
y no he vuelto desde entonces.
Por ahora no he cado
aunque me voy volviendo tarde:
como si hubiese hallado un puerto,
yo que nunca he visto el mar,
permanezco anclado en algn lugar entre el reverso anverso el filo
de un papel pintado con colores que presumo ya inexistentes.
Quienes pasan y se detienen
en el pasillo a media luz
mirarn la pared cada vez menos.
Detrs de m cada vez menos
habr un agujero hecho con la ua, la mancha de humedad vergonzante, el
comienzo de una lluvia nada excepcional, la fotografa del habitante de la
casa previa, una ventana que pudo ser un bosque la gota derramada por la
hormiga en la rosa la moneda que perdimos cuando ramos chicos la herida
que ya no nos duele pero haba sangrado tanto aquella vez y hubo que
asustarse o de lo contrario tambin moriramos la duracin de la noche y
est cerrada, o la descorts pared descascarada de a ratos.
Mirarn y no vern a nadie.
Con el tiempo comprobarn su costumbre
a la neblina,
pero si reconocen un rasgo,
por mnimo intil fabulado,
querrn acariciar con los dedos
enternecidos a la mitad
de un fue devuelto momentneamente hoy
(y por eso todo lo harn en pretrito
y con la voz bien baja de lo que no ha vuelto).
Sobrevivirn,
yo me har un ausente
y ser pasado.



*** Poema hallado en el suelo de un pasillo
    del Hospital San Bernardo

Cunto durar
sin saber cundo
cansarse
y no. Se acaba.
All de nuevo vienen fiebres
a buscarme.
Me adelanto al dolor
y torno mi cabeza contra la pared. La cama
oscuramente.
Retiene el calor que no me queda.
Y es sin sabor la sed.
Esprame
el ltimo beso,
la ltima ventana












no me dejes an anochecer.



*** Pars se morir antes que yo

                            "A (minha) vida  como si me batessem com ela".
                                                            Fernando Pessoa

Pars se morir antes que yo.
Juan Manuel est enfermo
qu tendr Juan Manuel?
Tiene en esta dura tarde
un lento nudo en la garganta,
la saliva seca
raspndole la sed.
Tiene encanecidos huesos que anochecen
oscuramente lluvia
hecha toda de jueves,
de golpes,
de cansado.
Y lo dejan gris,
del color inevitable
y molido a palos.
Tiene ojos
que ya no lo esperan de corrido.
Tiene este camino solo
sin testigos.
Tiene cuerpo ceniza polvo
y hambre
y puertas que no abren.



*** Hombre afeitndose

                                  "con pasos que otros huyen te he buscado"
                                                                   F. de Q.

Y yo tampoco, tampoco, no hallo cosa en que poner los ojos. Tantas veces he
deseado la suerte de Edipo a esta ceguera imperdonable de Tiresias, que no
me deja poner los ojos en nada sin que tan luego me recuerde que ser
pasado. Un es cansado, Francisco, un es cansado. Es as como recorro mi
casa oscurecida y la gana la imaginacin pues la suea claustro,
biblioteca, enredadera, agua de mar, otra vez casa y tropiezo y pudo ser el
universo. O me tropiezan, me cercan, cada vez ms cerca, las cosas en que
ojos que no fuese recuerdo. Yo que tanto llevo hacia el olvido. Y lo que
ir olvidando todava. Me acaban, como una suma pronta a resolverse, horas
inditas cada hora. Me asoman otras veces desde la eternidad acostumbrada
de los espejos. Hubo adems noches en que recorr pasajes para cortar
camino, cuando los ojos se me hicieron llovizna y filo insoportable. Bajo
esa luz del poema, es decir bajo una sombra parecida, he comenzado a verla
tambin en la navaja.



*** Hiptesis del hueco

                                                              A Walter Adet

               "Abajo, abajo, abajo. Es que nunca iba a terminar de caer?"
                        Lewis Carroll, Alicia en el pas de las maravillas.

Me vas precipitando
al fondo
extranjero de mis ojos.
No te vi nunca,
hasta hoy en que
final definitivo y nadie
te sentaste con las manos entrelazadas a la cara que solamos usar para las
fotos.
Te voy dejando nunca
gota y gota
en el hundimiento que me borrar tambin si a vos te borra.
Ser un no haber ninguno
ni conjuncin ni nombre propio.
A contralluvia nos vamos deshaciendo,
en algn lugar ir a parar
el hueco.



*** Constatacin del hueco

Yo soy ninguno en el umbral
y comienza a caer lo que se parece tanto a m.
Se derrama por la sed
y me atraviesa la garganta
con trpanos de hambre.
Ms tarde me demanda la parte que le toca en la concrecin del vaco.
Y van quedando astillas
para m,
para la noche,
que refundan
fuego lejanas hueco.
Me quedo inalcanzable
mirndome caer.
No terminar la cada
que me acompaa
a todas partes,
volvindome pesado
y ms cada?
Voy final
me quedo oscuro,
no s ms nunca
cmo hacer de m esto que habla.

** Juan Manuel Daz Pas
   cronopisimo62@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Salta, 1984). Estudia la carrera de letras en la
   Universidad Nacional de Salta y publica textos en revistas y peridicos
   locales.



=== La vita  bella      Ins Butrn Parra ================================

                                  Dichoso el rbol que es apenas sensitivo,
                             Y ms la piedra dura, porque esa ya no siente,
                    Pues no hay dolor ms grande que el dolor de estar vivo
                                Ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
                                                      Rubn Daro. Lo fatal

Como tantas otras veces, un intenso martillazo en la sien la despert. Al
abrir los ojos, la luz del da fue a clavarse directamente en sus pupilas y
dud de la realidad de su visin. Por un instante crey haber cumplido su
objetivo traspasando, por fin, el umbral de la muerte. Sin embargo, cuando
consigui sacar la cabeza del rincn donde haba ido a parar -entre la
baera y el retrete- pudo comprobar que su propsito se haba frustrado.

Todo el lavabo estaba lleno de los vmitos de la noche anterior, la
grifera dorada, las jaboneras con sales perfumadas, incluso su espesa
melena estaba pegajosa y llena de grumos... Haba dormido en un charco de
vmito durante varias horas y ni siquiera se haba dado cuenta, no
recordaba nada. Recogi con unas toallas toda aquella suciedad propia,
llorando, con un asco inmenso, maldiciendo su suerte. Se haba tragado
todas las pastillas que encontr en el botiqun, pero el alcohol le haba
jugado una mala pasada. En lugar de ayudarle a digerir el atracn de
somnferos y ansiolticos, la ginebra le provoc unas nuseas terribles y
todo el arsenal de bolitas blancas salt violentamente de su estmago
salpicndolo todo.

Absorta en la limpieza de aquel estropicio, sinti que su sufrimiento no
alcanzaba siquiera los tintes trgicos de otros dramas personales, sino que
slo era uno ms de los absurdos y patticos episodios que poblaban su
memoria. Cmo pudo concebir semejante idea, tal despropsito, si ella no
se sostena de pie despus del tercer trago?

Era francamente ridculo no contar con la posibilidad de que lo vomitara
todo a la media hora.

A pesar del tiempo transcurrido, estos incidentes, con los que solan
terminar todas sus fiestas, no haban variado en absoluto. Ella haba sido
siempre as, fcil de emborrachar, poco resistente a las mezclas de licores
que tanto gustaban a sus amigos de la facultad, debido, seguramente, a su
cuerpo menudo y a la falta de costumbre con la bebida, incluso en las
fechas sealadas. Ella era la abstemia del grupo, la que hubiera podido
conducir de madrugada de no ser por aquella fobia absurda que le impeda
sentarse al volante de un coche sin echarse a temblar. En el fondo de su
mente deban estar presentes los recuerdos de aquella tarde de domingo en
la que se cruz con un conductor novato y perdi los dientes encima de una
carrocera rojo sangre, en medio de un vecindario atnito que coment el
atropellamiento durante meses.

Desde entonces, tena la sensacin de que todo aquel que circulaba a su
alrededor acabara aplastndola contra el asfalto y, para evitar ese temor,
iba a pie a cualquier sitio... Caminando, corriendo casi, pues siempre se
le haca tarde para llegar a todas partes. Esta desventaja, sin embargo, le
haba procurado unas piernas fuertes, musculosas, tanto ms desde que
acuda a clases de danza dos veces por semana. All, delante del inmenso
espejo, al comps de la msica, haba conseguido alargar sus muslos,
estilizar los tobillos, que siempre enfundaba en unos zapatos de tacn muy
delicados. En aquellos das los pies la sujetaban, con elegante
desenvoltura, a una realidad que ella crea cada vez ms armoniosa, ms
deliciosamente femenina y sensual.

Cumplida ya la treintena se instal en una vida cmoda, de esposa joven,
mientras esperaba encontrar la oportunidad profesional que mereca su
formacin. Lea plcidamente por las noches y aguardaba a su marido, con
quien pensaba compartir todos sus sueos. Nada en aquel momento feliz de su
existencia le haca sospechar que, un da, acabara durmiendo en el suelo,
rodeada de la ltima botella de cerveza y los restos de polvo blanco
alineados en el mrmol de aquel cuarto de bao que haba decorado con tanta
precisin colorista.

Ni aun en plena adolescencia, cuando los problemas de columna y de acn la
llenaban de dudas e inseguridades, hubiera podido imaginar tan srdido
final. Su retrato era, entonces, la viva y perfecta imagen de la
responsabilidad, estudiante modlica, joven promesa de la literatura para
sus padres, amigos y profesores, el triunfo de la voluntad encarnada en una
quinceaera de palabra gil y gestos generosos, de pensamiento inquieto y
cuerpo frgil. Un campo abonado de esperanzas, un proyecto que alcanzara
su cima tan pronto como el futuro la impregnase de la experiencia
necesaria.

Todo en ella auguraba un porvenir esplndido. Hasta que, una noche alguien
le ofreci una forma intensa y peligrosa de vivir el presente, aquel punto
impreciso en la interseccin del tiempo y el espacio en el cual no haba
reparado nunca, excesivamente preocupada por los frutos que podra cosechar
maana, si consegua merecerlos...

En el instante en que su cerebro reciba la blanca comunin, deshechas las
venas de la nariz por la lenta ascensin del polvo inmaculado, se senta
vigorosa e incansable, capaz de recorrer las largas horas de la madrugada y
la salida del sol, imparable en su carrera de falsas ilusiones, hasta que
caa, acabadas ya todas las lneas borrosas del espejo, sobre algn spero
colchn. Con los ojos desorbitados, el pulso acelerado, el corazn
empujando con fuerza la sangre que amenazaba con desbordar los estrechos
cauces azulones por donde circulaba, lloraba y rezaba para que aquella
noche fuera la ltima.

No se atreva a hablar con nadie, se limitaba a esconder los pauelos
sanguinolentos y se quejaba de un insomnio pertinaz, fruto de una terrible
ansiedad. A medida que se dejaba vencer una y otra vez, todo se iba
deteriorando a su alrededor, inmersa en una vorgine de autodestruccin.

Primero la abandon l, dejando sobre el mueble del recibidor las llaves de
la casa y una tarjeta de crdito a su nombre para que pudiera sobrevivir
mientras llamaba de puerta en puerta suplicando cualquier trabajo
humillante. Despus, se fueron ellos. El padre malgast su dinero en toda
clase de auxilios, pag las deudas atrasadas sin preguntar el srdido
destino que haban tenido los repetidos ingresos que realiz en su cuenta,
la acogi bajo su techo cuando embargaron su vivienda. Los hermanos se
haban callado muchos dramas delante de una madre que invocaba intilmente
el recuerdo de una hija que ya no exista, pero esta complicidad slo
consigui agravar el problema y precipit el final.

Arrinconada en la soledad ms absoluta, cogi del botiqun todas las
cpsulas que crey ms mortferas y se trag tantas como pudo. Pero en el
momento en que engull la ltima, una nusea repentina provocada por el
ardor del alcohol las precipit todas al exterior con la fuerza de una lava
volcnica. Todo qued esparcido por el suelo y, sobre el blsamo de su
desesperacin, se durmi profundamente.

Pasadas las dos del medioda un rayo de sol se filtr por la ventana y fue
a parar sobre la melena desordenada que le cubra la cara. El tibio calor
la despert, se retir de los ojos la madeja de pelo ondulado, con una mano
an temblorosa, y sinti, por primera vez, un olor agrio que le atravesaba
las atrofiadas pituitarias hasta ir a parar a su deshecho cerebro. Aquel
hedor a putrefaccin la levant de golpe situndola frente al espejo.
Horrorizada, se contempl a s misma en el fondo del abismo. No slo no
haba conseguido huir de l, sino que la luz del da le mostraba una
realidad desnuda, ms sucia e implacable que nunca. La devolva a la vida
consciente.

Pas varias horas sentada en el suelo, intentando poner orden en los pocos
pensamientos que no haba fulminado la tormenta de la noche anterior.
Record que an le quedaba un coche viejo que le perteneca segn la
reparticin de bienes que haba acordado el juez y que, evidentemente, no
conducira jams. Aquel trasto inservible le poda proporcionar un fajo de
billetes que invertira en un pasaporte para un destino lejano, un nuevo
paisaje donde empezar una nueva vida, si es que an le quedaba alguna...

El sol la recibi en el aeropuerto con un fuerte latigazo que le hizo sudar
toda la inmundicia acumulada en la piel. Arrastr la maleta medio vaca por
entre las callejas antiguas, pobres y ruidosas, despintadas del azul y el
verde que lucieron en una poca ms pletrica, llenas de gente morena que
vociferaba con cualquier pretexto la miseria festiva de sus vidas. En los
portales y los balcones las mujeres gritaban a las criaturas que corran
sin zapatos por el inexistente asfalto, con una sonrisa en la boca,
desafiando la penuria. Los autobuses se esforzaban por circular,
atiborrados de almas que soaban con un horizonte de tierra adentro, lejos
de la prisin islea donde la historia los haba transportado para proveer
del fruto dulce de la caa al resto de la humanidad libre.

Los negros, los esclavos, los hijos de los esclavos, los dspotas
uniformados, los turistas de piel achicharrada, los artistas que se
atrevan a salir de sus guaridas y los escapistas ms audaces, todos
desfilaban por el Malecn con parsimonia, sin reparar en el tiempo que
intilmente sealaba un reloj de sol.

Su nueva vida careca de los brillos de otros tiempos, apenas dispona de
un cuchitril desamueblado para cobijarse. Sin embargo, en aquella
precariedad compartida sus das transcurran con una intensidad inusitada y
deslumbrante, desvelados, por fin, los sentidos de la pesadilla que los
haba paralizado. Aquella msica de ritmo empalagoso, la embestida feroz
del ocano contra las rocas, los martilleos de una tarde de lluvia tropical
contra los cristales, la humedad sobre la piel horadada de los campos, el
cntico de una lengua que habla de amor...

A medida que aquella nueva realidad la cautivaba, se despoj de su pasado,
abraz una nueva identidad y busc la manera de echar races para siempre.

La idea de abandonar la isla le helaba la sangre. Poco le importaba el que
todos los dems quisieran huir, al fin y al cabo -pensaba- cada uno ha de
ser libre para escoger las fronteras de su propio infierno.

Desde la minscula habitacin de alquiler en que se refugiaba por ltima
vez contemplaba las sombras chinescas de una palmera bajo la luz mortecina
de un farol. Empujada por las rfagas de viento, las ramas deshilachadas
dibujaban la silueta siniestra de un verdugo que le tenda la mano con
cnica amabilidad para ofrecerle la misma cicuta que an envenenaba su
memoria.

Volver era entrar de nuevo en el corredor de la muerte. Tarde o temprano
estara muerta. Slo sera necesario, entonces, rematar la faena escogiendo
el tiro de gracia definitivo. Tal vez una digestin ms potente de
somnferos, una cada libre desde algn balcn florido en pleno mes de
mayo...

Como un tiro en plena sien, record unas palabras de Coelho: "Morir
mientras vivo". Aquella frase encerraba todos sus deseos: quera seguir
viva, consciente, y aceptar la muerte, llegado el momento, con lucidez.

Una y otra vez aquella frase asalt su mente durante la madrugada, hasta
que, al final, atisb en ella una salida. Hizo una llamada urgente, habl
atropelladamente: un certificado de defuncin falso a cambio de una noche
en brazos de aquel hombre moreno de anchos hombros bajo la leve camisa
blanca le pareca un buen trato. Al fin y al cabo, era una buena forma de
renacer, llena de un significado casi simblico. Por otra parte, el papel
que trataba de comprar no sorprendera a nadie, considerando los
antecedentes de una muerte anunciada. Quin podra dudar de un certificado
que afirmase que su figura se perdi entre la marea que suba furiosa por
los muros del Malecn y fue imposible encontrar sus restos en medio del
ocano?

Cumplido el trato, se dispuso a recoger el informe de nefastas noticias que
deba enviar mediante correo areo a los pocos allegados que an estuvieran
interesados. Fiel al enrgico espritu mercantilista que le haba dado el
valor para conseguir su renacimiento y con la alegra de quien siente, por
primera vez, dominar su destino, sali de su habitacin sin reparar en la
amenaza de un huracn tropical.

La tarde era gris, repentinamente tormentosa. El taxi que deba conducirla
hasta las oficinas de su improvisado amante burcrata circulaba con
dificultad bajo la lluvia, el viento lo zarandeaba como un juguete en manos
de un nio travieso.

El ruido fue de una anticipacin demoledora, las ruedas chocaron contra las
palmeras produciendo horribles volteretas. La luna delantera revent tras
el impacto esparciendo minsculos cristales teidos de un rojo brillante,
intenso. La puerta trasera cedi con la violencia del choque y escupi, en
medio de un charco, un cuerpo que, con un hilo de voz, deca ininteligibles
palabras con una extraa sonrisa: Muero mientras estoy viva.

** Ins Butrn Parra
   ibutron@uoc.edu
   Docente y escritora espaola (Barcelona, 1965). Licenciada en filologa
   hispnica por la Universidad de Barcelona, estudiante de humanidades en
   la Universidad Oberta de Catalunya y postgrado en redaccin online y
   recursos multimedia. Ha ejercido como profesora de lengua y literatura
   durante varios aos. Ha colaborado en revistas literarias y escribe
   diversas secciones para un programa de radio en Radio Kanal Barcelona.
   Cuentos suyos han sido publicados en Internet, en portales como Lletra
   (http://www.uoc.edu/lletra), JoEscric.com y YoEscribo.com.



=== Qu fue del amor      Rodrigo Jara Reyes ==============================

*** Qu fue del amor

Dnde est el amor.
Pjaro transparente.
La ltima vez picoteaba tu pubis
en un jardn de la plaza de Talca.



*** Momentos fugados

Un montn de momentos fugados,
guijarros en la superficie de la tarde.
Quizs los abrazos del frenes,
sus gaviotas de felicidad,
dejen huellas en la atmsfera,
minsculas partculas de sangre.
Porque no es posible que tus senos floten,
desaparezcan,
como tenue vaho en el vidrio opaco del alma.



*** Condensacin

El amor dej de ser halo,
se condens en ojos,
en pezones que miran y no ven,
en nalgas de luna,
en marea,
en muslos que abrazan,
ahogando el mpetu de las embestidas.



*** Soplo

Si el dorso de los prpados nos suea,
la lluvia,
el calor de piel a piel,
nos devuelve en soplo nuestras caricias.



*** Claridad impura

Despertar atropellado por tu vientre.
Besar las flamas de tu espalda sin quemarse,
tirndolo todo al mar vaco del morir,
donde las ventanas del sueo se quiebran
y la noche mellada de los amantes
rompe en claridad impura.



*** Mujer inmaculada

Los dedos del da araan las sombras
de los perdidos. Ellos duermen al pecho
de la madre puta, descansan del orgasmo
de cada da. Hijos del nico amor posible,
el de la mujer que ama sin propiedad de nadie,
sin culpa y por ello inmaculada.



*** El mirn

1.
El placer de dominar los rincones,
las marcas de las bragas en tu piel.
Tus pechos mirndome con redonda
pupila de ciego, hiriendo las manos
que no pueden amasarlos.
Hay algo de cuento policial en mi condena:
un enigma, una bsqueda y un fisgn
con ojos de bala, que atraviesa sin avisar
los muros de lo ntimo.

2.
Quisiera volar hasta tu espalda,
ser ungento deslizndose por tu piel
y beberme tu agua de hembra.
No tenerte en los ojos
sino en las manos que caen
al pastizal del delirio,
ahogndose en la espuma imposible
de tus muslos.

** Rodrigo Jara Reyes
   thtjara@hotmail.com
   Escritor chileno (Talca, 1966). Ha publicado, bajo el seudnimo
   "Thanatos", los libros de poesa En los caudales de la memoria (1997),
   De la memoria al fnix (2000) y Dos sur y otros poemas escogidos (2002).
   Adems publica breves ensayos de crtica literaria en los diarios El
   Centro y El Trueno, ambos de Talca. Est prximo a lanzar su primer
   libro de relatos, Fantasmas en la provincia.



=== Tres relatos      Cecilia Lartigue ====================================

*** Parsito

Al releer la carta, me sorprende la precisin de mis propias palabras: la
sutil diferencia entre "solo" y "abandonado", entre "fallido" e
"irremediable". Por alguna razn, estoy convencido de que ahora sera
incapaz de lograr un escrito semejante.

Aprovecho la oscuridad para depositar la carta bajo su puerta. Mientras
conduzco de regreso, recuerdo mis titubeos al traducir el seminario de esta
maana. Irnicamente, el tema del seminario era la importancia del lenguaje
en la percepcin y descripcin de nuestro universo. Segn el experto, un
individuo que desconoce el trmino para describir una sensacin es incapaz
de experimentarla. Concluido el evento, llam a mi amigo, el mdico Amado,
para saber si ya contaba con el diagnstico de mi caso. Nervioso, me pidi
llamarlo en otro momento.

El recuerdo de mi mujer invade ahora mi mente y pienso en el tiempo de
convivencia plcida, que fue opacado por el desgaste de la pasin al cabo
de los aos. Seguro de encontrar en alguien ms la pasin permanente,
decid abandonar a mi compaera. Escrib una pequea nota explicativa y no
volv ms. Ella intent contactarme, a travs de Amado, pero no acced a
verla. Tampoco encontr a la amante ferviente que buscaba y, en su lugar,
me invadi una incontenible rabia contra m mismo. Hace unos das redact
la carta en la que supliqu a mi mujer regresar conmigo.

Me acuesto cansado, duermo muchas horas. Despierto con el dolor de que ella
no est aqu pero s que hoy tendr respuesta suya. Me levanto rpidamente
y en el espejo me ve alguien con una sonrisa. Me gustara encontrar la
palabra que describe mi cara. Un poco ms que contento.

Tomo otro camino a trabajo: ms largo pero con rboles grandes. Cmo se
llaman? Llego a la oficina, busco en la computadora mensaje de mi mujer.
Llamo a Amado. Serio, me cuenta sobre casos parecidos al mo. Dice "la
enfermedad se debe a un parsito del cerebro humano. El paciente pierde
rpidamente el lenguaje y, al cabo de una o dos semanas, slo puede
articular monoslabos". Qu bueno! Hay mensaje de mi esposa. Pide verme
maana. Doy gracias a mi amigo y cuelgo el aparato.

Como en el lugar en donde comen personas. No entiendo lista de comida. Pido
pollo asado. La seorita pregunta "quiere guarnicin?". Digo "s", sin
entender.

La noche, trato de leer. Mejor me duermo. Despierto y me siento bien. La
calle se ve bonita con la luz del sol. Camino suavecito. No quiero estar en
el trabajo. Es feo hacer mal mi trabajo. En la oficina mejor juego un juego
de cartas en la mquina esa. Sin palabras. El tiempo se pasa ms rpido.

Noche sin dormir, pensando en mi mujer. Cansando camino a trabajo. Entro en
cuarto de trabajo. Debo pedir el libro de palabras a la secretaria.

-Por favor ese libro, digo y enseo con el dedo.

-Cul? -pregunta con cara rara-. Ese al lado de ese grande?.

-No, ese gordo arriba de ese chico.

-Ah, el diccionario -dice enojada. Piensa que ro de ella, de como habla.
Antes s. Hoy hablamos igual. Siento raro, como mal.

Trabajo con escrito. El corrector dice misma palabra muchas veces.
Gramtica mal. Cambio con palabras de mquina. No entiendo todas. No
importa. Contento porque pronto veo a mujer. Camino por calles. Luces,
calle, agua, luna. Palabras.

Corro ver mujer. Mi mujer sentada, viendo lejos.

"Slo una explicacin razonable podra convencerme de volver contigo",
dice.

"Perdn. Hice muy mal", digo.

"Despus de todo el dolor que me causaste, slo eres capaz de admitir que
hiciste mal?". Dentro re, enojada. "Expresa claramente tus sentimientos".

"Muy triste". Dentro siento triste. Slo muy triste.

"Triste nada ms? Qu tal avergonzado, afligido, culpable, nostlgico,
temeroso?".

Yo lloro. Ella muy enojada:

"Tu explicacin es insuficiente. Lo siento", dice. Se va.

"Mal... mi cabeza. Palabras!", grito.

Una risa de ella:

"S, a travs de Amado, que ests enfermo. Tu llamada entr inoportuna en
el clmax de nuestra pasin".

Cerca de puerta a calle, dice:

"Hblame en tres das y seguramente me convencers con un 'da-da-da' o con
un sentido 'ta-ta-ta'".



*** Mi compaero de celda

Mi compaero de celda era un hombre de mediana edad, de tamao medio y de
reputacin promedio. Nunca haba reparado, por tanto, en l. Tengo la
certeza de que los nicos seres dignos de inters en este lugar son los
dems presos polticos, personas con temas de conversacin apasionantes.

Sobre la cama de mi compaero de celda se encontraba una pila de cajetillas
de cigarros, como esperando a ser requeridas. Ayer se termin mi ltima
cajetilla y saba que pasara un par de das para conseguir otra, as es
que decid pedirle una a dicho sujeto. Con gusto me entreg un par y con
voz tmida se neg a aceptar su restitucin en el futuro. Tal exceso de
amabilidad me oblig a manifestar algn inters por su persona, as que le
pregunt el motivo de su encarcelamiento.

-Tuve algunos problemas con el Diablo -dijo mientras pasaba una mano
nerviosa por su cabello.

Al ver mi gesto de incredulidad, aadi:

-No soy religioso. Sobre todo, nunca haba credo en el demonio, ni haba
escuchado su voz dndome malos consejos. Pero el Diablo toma caminos
inesperados y, en mi caso, apareci como mujer.

La cortesa me obligaba a continuar prestndole atencin, sobre todo cuando
pregonaba mi inters por el bienestar humano.

-Mi padre era un hombre magnfico: alegre, lleno de energa, justo y
bondadoso, pero con el gran defecto de ser responsable en extremo. Conoci
a mi madre, una mujer con pocas ambiciones pero muchas penas familiares y
la responsabilidad lo oblig a casarse con ella...

Esto s ya era demasiado para mis odos. Continu su monlogo, mientras yo
comenc a practicar mentalmente mi prximo discurso entre los compaeros
reclusos. Esas historias familiares siempre terminaban en tragedia y las
variaciones entre unas y otras eran despreciables.

-Tiene usted mujer?

Su pregunta entr, impertinente, en mi discurso.

-No, ahora no tengo tiempo para eso -respond automticamente, mientras
consideraba que, con el apoyo de los compaeros, podra aspirar a la
diputacin en cuanto saliera de la crcel.

-Le digo que el Diablo toma caminos inesperados -ese truco de lanzar frases
absurdas al aire era tambin utilizado por mi ex mujer para intentar captar
mi atencin. Ms me vala dedicar algunos minutos de atencin a este
individuo, para evitar seguir recordndola.

-Mi padre era un hombre sumamente inteligente, as es que estableci un
negocio que rpidamente prosper. Nuestra vida en familia no era
extraordinaria pero s muy agradable. Digamos que mi padre era un individuo
muy afortunado para los ojos de los dems.

El hombre hizo una pausa, respir profundamente y me mir a los ojos. Tuve
que contener la risa al escuchar su siguiente frase:

"Pero el Diablo se nutre de la miseria humana, as es que un da apareci
en su vida una mujer guapa, con el atributo que enloquece a muchos hombres:
un rostro inocente que promete a la vez pasin sin lmites. Cualquier otro
la habra recibido como una simple aventura, durable slo hasta que la
pasin se mermara, pero el sentimiento de responsabilidad lo oblig a
convertirla en su nuevo de proyecto de vida. Con gran desgaste, dej a su
familia y se instal con esta mujer".

Nuevamente interrumpi su discurso para interrogarme sobre mi vida
personal:

-Usted cree posible que exista algo ms importante que los hijos?

Record entonces que mis hijas no haban podido perdonar que sobrepusiera
siempre mi vida poltica a la convivencia con ellas.

-Por supuesto que no -respond un poco molesto por su intromisin.

-La estrategia de esta mujer para destruir a mi padre le podra parecer a
usted demasiado simple para ser efectiva. Con una mirada inocente y una
sonrisa dulce, haca pequeos comentarios sobre mi padre y su entorno:
gotas de veneno que se depositaron en la mente de pap. Los comentarios se
dirigan principalmente a la propiocepcin de mi padre: sus capacidades,
sus valores y, en particular, su proyecto de vida.

Me mir nuevamente con seriedad:

-Haga usted el experimento: emita un pequeo comentario negativo sobre
algn compaero a otro recluso, una acusacin falsa. Reptaselo
frecuentemente con sutileza y ver que, sin importar quin sea aquel
compaero, para este recluso ser quin usted afirma.

Ese tono didctico estaba alterando mis nervios y as continu:

-La mujer envenen igualmente la imagen de los amigos, de la familia y
hasta de los empleados de mi padre. l comenz a percibirse como un ente
dbil que intentaba enfrentar a un mundo enemigo y comenz a actuar con
torpeza. Del hombre vital y fuerte qued un ser totalmente desprovisto de
alegra, pequeo, quien segua miserablemente el rumbo dictado por la
mujer. Sobra decir que en el proceso perdi sus bienes y sus amistades se
distanciaron. Puede usted acaso imaginarse una vida sin amigos? -ah
estaba nuevamente su impertinente curiosidad por m.

En la poltica no existen amigos, como es bien sabido, pero respond con
evidente disgusto:

-No, no puedo.

Quise entonces apresurar el final de la historia y pregunt:

-Y entonces, usted mat a la mujer?

-Claro. La ahogu en su baera. Despus, la descuartic y le di de comer
los restos a sus propios perros -se quit las gafas para mostrarme sus ojos
temerosos y me pregunt:-. Me imagina acaso descuartizando a una persona?
Por supuesto que no. Un hombre rico apareci en escena y la mujer dej a mi
padre por l. Pap nunca pudo recuperarse y muri hace algunos aos.

Mi siguiente pregunta era evidente:

-Y entonces, por qu est usted en prisin?

-Mi socio me acus de un fraude que jams comet. Ya ve, mi padre no me
prepar para sobrevivir en este mundo de bestias.

Mi enfado segua presente y, como buen marxista-leninista, dije:

-El Diablo no existe.

Respondi serenamente:

-Llmelo cmo quiera. No imagino peor infierno que darse cuenta de haber
dejado escurrir la felicidad entre las manos. En el caso de mi padre fue
por el espejismo de una mujer, pero a veces la causa es el ansia de poder,
o nuestra insaciabilidad permanente. Usted lo sabe bien.

No respond a esta provocacin. Me di cuenta de que la cajetilla haba
funcionado como un seuelo colocado por un individuo ridculo con urgencia
de hablar. Sin una palabra ms se la devolv. Me acost en la litera, cerr
mis ojos y segu practicando mi prximo discurso.



*** Apgalo

-Ya no lo soporto! -grita mi madre, mientras se empuja el ltimo bocado.

-Pues, entonces, apgalo -las respuestas de pap siempre estn impregnadas
de desesperacin y parecen implicar que la solucin es obvia. Esta no lo es
tanto.

Yo no ceso de gritar al escuchar este ritmo de jazz a todo volumen, al que
ellos llaman retro-jazz. Si el jazz me parece una sucesin de ruidos
inconexos, enervantes, el retro-jazz desata en m una crisis histrica.

-Tengo miedo de apagarlo. Qu tal si no podemos encenderlo de nuevo, como
ocurri con el otro?

-El problema con el otro era el interruptor, que en este modelo es
infalible o, cuando menos, eso asegura el manual.

Grito al escuchar el piano. Grito con ms fuerza al identificar la batera
y allo al or el violn.

-Voy a traer el libro de registro.

Mam se levanta y se dirige a su habitacin, mientras papa sirve el caf.
La batera y el piano suenan al mismo tiempo. Se introduce una voz chillona
a todo volumen. Cierro la boca para contener el grito, pero sigo emitiendo
un quejido vergonzoso.

Ha regresado mam con el mentado libro. En realidad, es un simple cuaderno
compuesto por una serie de tablas. En las filas aparecen los das del mes,
mientras que hay dos columnas: la primera dice horas muertas y la segunda,
horas netas. En las primeras se registra el tiempo de interrupcin y, para
obtener las horas netas, es necesario multiplicar las muertas por un
ndice. El resultado equivale al tiempo de funcionamiento que habr que
compensar en el futuro. Si hoy se interrumpe x horas, en el futuro el
tiempo de "encendido" sera x + n horas. Hay dos restricciones importantes:
el tiempo total de apagado no puede exceder 15 aos y dos terceras partes
de las horas de funcionamiento deben ser diurnas. Qu bien les sentara a
mis padres que se invirtiera la proporcin!

-Este mes lo hemos apagado 122 horas, lo cual es igual a 158 horas netas.

En la voz de mam detecto cierta angustia. Obviamente querra que el nmero
fuera menor.

-Pero faltan 3 das para que termine el mes. No me parece tan grave.

En este caso pap presionara con gusto el interruptor. El jazz sigue
sonando y yo he retomado los gritos. La combinacin es ms agradable:
retro-jazz lastimero.

-Nos faltaran nicamente 2 aos para recibir el pago si nunca lo
hubisemos apagado. En cambio, nos quedan 5. Al principio lo interrumpa
slo 1 o 2 horas al da, pero es verdad que cada vez es ms difcil. El de
Luca tiene ya 15 aos y en dos meses "La Sociedad" les entrega el dinero.
Claro, a costa de su salud y de su matrimonio. La pobre se ve tan
avejentada...

Pap guarda silencio. Le disgustan las comparaciones. Nuestra situacin no
es ptima y odia que se lo recuerden. Bien dicen que la infelicidad
proviene de compararse con los otros y no de una evaluacin puramente
personal.

Este tipo de retro-jazz fue creado por un compositor cubano. Mi padre dice
que la influencia caribea es evidente. Lo que a m me parece evidente son
las malas intenciones del mentado individuo.

Es verdad que si aprietan el interruptor habr ms paz en este hogar, pero
a todos nos queda claro que habr que soportar las consecuencias en el
futuro.

-A veces extrao al otro -dice mi madre mientras mira con nostalgia hacia
la ventana-. Me pregunto si no habra sido mejor quedarnos con l. Este
hace mucho ms ruido.

-La palabra "extraar" me parece inapropiada en este caso. Simplemente
consideras que el otro te convendra ms. A m me da igual. Ambos me
parecen insoportables. Mi nico consuelo es la idea del pago. Me pregunto
cmo le haran antes, cuando ni siquiera era posible apagarlos y no
existan los pagos. Es ms, haba que utilizar parte del sueldo para
mantenerlos encendidos.

-Seguramente son mitos. Nadie podra haber sobrevivido as. Si no
existieran compensaciones ni represalias por parte de "La Sociedad", yo lo
tendra encendido mximo durante media hora al da. Sbitamente mi madre
voltea a verme. "Te das cuenta? Estamos en silencio".

Es verdad: el reproductor de msica se ha interrumpido y yo estoy en
silencio. Parece que la paz volvi a nuestro hogar.

-Qu bien! -dice aliviada-. Ya no ser necesario apagarlo.

Sonremos todos. Mi madre se levanta y se dirige hacia su habitacin. Es la
hora de su siesta. Para m, en cambio, es magnfico seguir despierto.

Intento alcanzar el libro de registro para verificar si sus cuentas son
correctas. Al estirar el brazo, tiro la taza de caf y todo el lquido se
derrama sobre las pginas del libro.

-Otra vez! Mralo, tir nuevamente el caf sobre el libro!

Al decir esto, mi padre rodea bruscamente la mesa y se coloca detrs de m.

-Lo voy a apagar, as haya que compensar 15 aos o permanecer el resto de
la vida en prisin por no volver a encenderlo -su dedo fro toca mi espalda
y se dirige hacia mi columna vertebral. Siento la presin que ejerce al
presionar el botn del interruptor.

No! Otra vez, dormir! Comienzo a sentir que mis piernas se ponen rgidas
y un cosquilleo en toda la piel. Me quedan algunos segundos para hacerme el
propsito de portarme mejor la prxima vez... claro, si es que me vuelven a
encender.

** Cecilia Lartigue
   clartigue_uk@yahoo.co.uk
   Biloga y escritora mexicana (Mxico, D.F., 1967). Cuentos suyos han
   sido publicados en el Proyecto Sherezade
   (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4/relatos.html).



=== Poemas      Yadi Mara Henao ==========================================

*** Hola soledad

Alz su capa
y mont en su escoba.
Ocanos y continentes
vieron a la bruja loca
volar, ebria de amor.
Nada se supo de ella.
Hasta que una colisin
contra la luna,
fue anunciada en el
New York Times!



*** Houdini

La palabra mgica
que desapareci al amante
bajo el sombrero
fue...
           Amor!



*** Croch de tormentos

                              " soleil sel, mon pays, ma seule destine".
                                                          Marguerite Duras.

Sin reflejos, sin caminos,
buscarte en la sutilidad que no se nombra ni se logra.
Sin enredaderas, ni hastos,
anso el polvo estelar de pies que marchan hacia aldea lejana.
Sin tormentos, ni ocasos,
hallar el sitio, latitud exacta,
meridiano de dorada esperanza.
Y aun cuando hiedras crezcan en el jardn de nuestro sino
por el croch tirano que teje bufandas de salvajes colores:
sembrar en las montaas de caf
el poema de los sueos que an cantan.
Trpico de almbar, sol de cumbia,
danzan magdalenas en las noches
de un lastimado pas con lgrimas de esto.



*** Alicia a travs del espejo

                                "Aqu, frente al espejo, yo, la inevitable:
                                                      una imagen en sombras
                                           y toda la soledad multiplicada".
                                                               Olga Orozco.

Frente al espejo,
vio una enorme "S" dorada
grabada en su pecho.
No de "supergirl"
No de "sexi-sado-sodomita"
S, de
        Soledad!

** Yadi Mara Henao
   yadimaria@latinmail.com
   Escritora e ingeniera de alimentos colombiana (1975). Reside en Buenos
   Aires. Su obra potica es en su mayora indita. Ha sido merecedora del
   Primer Premio de Poesa Libre Interuniversitaria de la Universidad
   Autnoma de Manizales (Colombia, 1998) y Mencin de Honor en el Concurso
   de Poesa del Ayuntamiento de Alaqus, Valencia (Espaa, 2002). Es
   miembro del comit de redaccin y diseo grfico de la revista de poesa
   Extranjera a la Intemperie.



=== Dos cuentos      A. Morales Cruz ======================================

*** Luz roja

Cuando se puede, se come, pero todos los das vemos televisin. Me levanto
a las diez. Como no voy a la escul, me rebusco unos cuantos chavos lavando
parabrisas en el semforo de la cincuenta. Antes me paraba por la Rusvel.
En realidad este trabajo me duele. Vivo puteado por los conductores que,
cuando le tiro a limpiar los vidrios, me dicen de vainas. Todo el da me
caen el sol y los aguaceros, para poder llevarme unos cuantos dlares a mi
casa, por mis hermanos, por la vieja.

Cuando puedo, descanso debajo de un palo de mango y veo las nubes, oigo el
ruido de los carros, y el olor a gasolina me tuerce el estmago,
acostumbrado a estar vaco y sonndome.

Tengo 14 aos y slo llegu al quinto de primaria. A veces pienso en una
casa grande y un padrastro que me lleve a los juegos de beisbol. Despus me
doy cuenta que son aguevasones del Resistol que inhalo, como todos aqu lo
hacemos, para aguantar este tren, broder.

A veces me voy a la playa y los cangrejos me rodean y puedo ver los barcos
como se hunden al final del cielo, all donde ya no alcanzo a ver. Tengo 14
aos y slo llegu al quinto de primaria.



*** Pequea historia sobre Tarzn

El patio haba amanecido lleno de baba de sapo. Por lo general, esto sucede
cuando el invierno se viene muriendo cerca del mes de diciembre, como pasa
en todo el trpico. Las noches se vuelven calurosas y el ruido de los
grillos entre las lucirnagas te da la impresin de que la misma selva se
ha metido en plena ciudad. Sobre todo porque la noche no deja ver nada, y
todo se puede imaginar.

Fue por esos das que me encontr con Tarzn. Estaba leyendo la tevegua
mensual, cuando asustado se levant del tronco donde estaba y con los ojos
aguados mir que haban quitado las Aventuras del Planeta de los Simios.
Llor a chorros, salvajemente, recordando todas las tardes que haba
disfrutado, mirando en el televisor del quiosco de Llerena su programa
favorito. All fue donde decidi no volver a la selva nunca ms y que mejor
era dedicarse al alquiler de bicicletas y a la venta de helados. Pero al
cabo de iniciar este negocio, se puso triste al no tener las lianas como
medio usual de transporte interselva y cerr el local para dedicarse a la
pintura en tela y al soborno. As, se fue olvidando de la selva y comenz a
frecuentar putas abandonadas en aeropuertos y caminos fronterizos.

Vivi Tarzn mucho tiempo, ya vuelto civilizado, sin empleo y recogido en
viejas casuchas de cartn que bordean la ciudad iluminada.

** A. Morales Cruz
   morales37@cwpanama.net
   Narrador y poeta panameo (Panam, 1952). Ha recibido el Premio
   Universidad de Panam, el 2 lugar en el Torneo de Poesa de Verano Inac
   1982, el Premio Municipal de Poesa Len A. Soto, el Certamen Nacional
   de Cuento Csar Candanedo 1994 y una mencin honorfica en poesa del
   Premio Nacional Ricardo Mir (1996). Ha publicado Esta primera vez bast
   la sal (Universidad de Panam, 1978) y El crculo, la grieta (Editorial
   Signos, 1996). Poemas suyos aparecen en la Antologa de poetas jvenes
   de Panam (1982). Ha publicado textos en diarios, revistas locales y
   pginas electrnicas.



=== Poemas rudimentarios (extractos)      Arianna Castaeda ===============

      (Nota del editor: vuelve a nuestras pginas la escritora peruana
      Arianna Castaeda, con textos de su poemario indito Poemas
      rudimentarios, para disfrute de nuestros lectores).

*** [1 coffee mug]

cuando la vuelta a casa
es inminente,
no queda ms que rasgarse
los bolsillos /y/ pasar
frente al viejo perro que salta
tras la verja
hacia la vereda
como quien ladra,
muerde, saluda /y/
mueve la cola.



*** Escritos expsitos

le tena cierta aversin a sus hijos
-gallinazos- y los llevaba siempre
atados a su cintura como
un clculo renal



*** Polaroid 0.1

Mi hermana ronca
y no es un pez,
tampoco una
persona, sino
un ruido que
sale por la ventana.



*** Colores del estmago

Blanco grisceo:
Muerte por arsnico
Verde o azul:
Sales de cobre
Tintes dorados
Yodo
Floruros
Amarillo:
cido ntrico
Prpura:
Potasio
Fosforescente:
Fsforo
Negro:
cidos oxlicos



*** Polaroid 0.3

A veces nos gastamos
Odiando a los zancudos y
A las moscas
-pero no hablo para
evitar el ridculo-
porque pican
en los tobillos
y a veces no pican
y slo vuelan alrededor
de la almohada.



*** Polaroid 0.4

Dormir
como flecha
o luz,
con las piernas abiertas
como cereza
sin mosquitero
sin paredes
ni cancin.



*** Polaroid 0.5: consecuencia fotogrfica de una cada

El perfume
en las pestaas
y en el ojo
y va bajando
hacia el torso,
la mediatarde
pezn erecto
que atraviesa
y va al ombligo
y se pierde
sobre el parquet



*** Polaroid 0.6: arenga de L.H.C.

nunca vio el tren
pero escuch
su fantasma
en el tu-t
del riel
por las noches
cuando se dej
caer
y regres
al nicho



*** Retrica de Pavesse

a mi lpiz
la crcel
le hizo mal
le crecieron piojos y albatros
se le cay la punta



*** Herida por arma de fuego

Perfor la cabeza
/trayectoria lineal/
estrellado y desgarrado
en estado gaseoso
proyectil diminuto
trama larga
sobre la ropa
anillos de humo



*** Opiceo

Sobre el rostro
el brillo celeste,
la vena que arde
y es tierrita
anaranjada y azul
que sube y da vueltas
y se mezcla con mis
cabellos
torrente sanguneo
/anaranjado y azul/
el reloj se ha parado
o no hubo ninguno.

Ya haba terminado



*** Funky Song

no s por qu
se disuelven
mis cabellos
en tus jugos
ni por qu
no encuentro
los labios
despus
de besarlos



*** La cometa

muy ligera,
por lo comn de caas
cola formada con cintas o cabellos
hilo bramante muy largo,
que se arroja al aire,
que la va elevando,
y sirve de diversin a los muchachos

** Arianna Castaeda
   acastanedaf@rree.gob.pe
   Escritora peruana (Lima, 1981). Estudi derecho y ciencia poltica en la
   Universidad de San Martn de Porres. Ha asistido a diversos talleres de
   narrativa. Actualmente trabaja en el Boletn Cultural Chasqui, del
   Ministerio de Relaciones Exteriores del Per. Tambin es codirectora de
   la plaqueta Magenta, Artes y Letras.



=== Profunda garganta      Juan lvarez ===================================

La certeza de ser unos alcohlicos turbados nunca represent un problema
para m ni para mis tres amigos. No hasta aquella noche en que dndoselas
de muy machitos terminaron metindome en la iglesia del Padre Reinaldo.
Luego de eso tampoco, en realidad. Fue slo el momento. Fue slo la extraa
combinacin entre la comprobacin de lo que ellos iban a buscar y esa
ltima botella del ms barato de los vodkas que traamos orgullosamente
puesta en nuestro corazn. Digo traamos porque a estas alturas me parece
que hasta yo misma alcanc a emocionarme. El vodka, lo recuerdo muy bien,
se llama el galen: vodka El Galen.

El despropsito apareci un medioda de domingo, mientras desayunbamos en
la cama de nuestro amigo Octavio que haba salido a traer jugos de naranja
a la ciclova y veamos dibujitos en el cable. Es triste reconocerlo, es
cierto, pero qu quieren, a veces veamos dibujitos en el cable. Ese da la
resaca era de vino barato as que no andbamos nada reconciliados con el
mundo y ms bien la conversacin termin por inclinarse hacia un tema en el
que Nicols y Martn pudieron apaciguar el viejo y particular talento que
entonces, acercndose a los treinta, les afloraba de nuevo: el talento para
despotricar de todo el mundo.

-La fursia de Gloria anda diciendo que me la com -dijo Nicols, ofendido.

-Pues bien marica no haberlo hecho... Qu penitencia est pagando para
haber dejado de desear a las mujeres de sus amigos? -coment Martn, entre
interesado y desinteresado al mismo tiempo.

Mujeres y mujeres. A veces me senta privilegiada por tener acceso a este
mundo infame de los hombres, pero tambin me cansaba. Los burros y los
hombres suelen ser monotemticos. Igual, en un acto de generosidad y para
contribuir con la imagen que queran fabricar de Gloria (quien igual no me
caa nada bien), coment en ese momento que, aparte de todo, la muy puta
quera ser pop star y se haba presentado al reality que por entonces se
encargaba de hacerles el sueito realidad.

-No jods! -salt Martn desde cierto tono enjuiciador-. En serio compr
formulario para pop stars? Cada cosa que hay que ver. A esa muchachita ni
los aos le han podido desarrollar un sentido mnimo del ridculo.

Con el comentario soltamos nuestras carcajadas, pero no porque fuera
particularmente gracioso, no. Las soltamos para comenzar a sacudirnos el
fastidio de la noche anterior.

-Mierda, deberamos escribir un programa para la televisin que se llame
Porno Stars -la cabeza de Nicols haba comenzado a funcionar-. Incluimos
slo a las clsicas de la ciudad... Las que ahora estn bien viejas. A las
que le dieron vida a Esmeralda Pussycat y muerte a El Dorado. Y a algunas
del rotatorio de la 17... Cmo se llamaba ese teatro..? Se acuerda Martn
que all vimos por primera vez a Tracy Lords? Mierda, cmo se llamaba ese
teatro..?

Rojo Deep, les record, para agilizar y sacarlos del video en el que se
estaban montando. Pero no tuve xito. Sus caras repletas de emocin no
podan desprenderse del recuerdo de sus visitas al Deep cuando eran
adolescentes. Se acordaron, por ejemplo (y pese a mi esfuerzo
desaprobador), de cmo aprovechaban las bolsitas cafs de papel en las que
les vendan las galletas o las medias de aguardiente para correrse dentro
de ellas, los muy limpios.

-Eso!, Rojo Deep. Las entrevistamos, a ellas y a sus familias; les hacemos
un homenaje y lo llamamos Porno Stars... Citamos pasajes de Miller, ese que
habla de la obscenidad, la naturaleza y Dios -no pareca poder parar-.
Hacemos un contraste con la simpleza y poca calidad del porno de hoy en
da, con msica de fondo que puede ser algo como Straight to the top, o el
tango ese famoso de Enrique Santos, cmo se llamaba..? Ese que dice: Sola,
fane y descangayada / la vi esta madrugada salir de un cabaret...

-Esta noche me emborracho.

-No, yo tambin, pero, cmo se llama ese tango?

-As, marica: Esta noche me emborracho -le aclar Martn.

-Pues eso; un programa as la competencia lo comprara seguro.

Burlndose un poco de Nicols y de sus ocurrencias, y un tanto envidioso a
su vez por no haber tenido aquella idea, Martn trat de hacer su propio
aporte. Habl de un set con inmensas sillas de terciopelo blanco adornado
con cuadros de un pintor californiano que nadie conoca, pero que, segn
l, con colores desbordados y chillantes, representaba la naturalidad y
necesidad en la pareja contempornea de tener una referencia visual que
desinhibiera su instinto sexual y les permitiera explorar, as, el fondo de
sus posibilidades erticas.

-No sea marica, Martn, ponemos posters y ya -coment Nicols
desperezndose, hacindose el relax pero en realidad competitivo,
preparando cuerpo y alma para entrar de cabeza y sin retorno en ese
programa de televisin que le estallaba por dentro.

Gracias a horas acumuladas de amistad yo haba aprendido que la nica
posibilidad real que exista de acabar con esas ocurrencias espontneas y
cotidianas de Nicols y Martn, consista en contribuir a agilizar su
desarrollo, porque slo as, como imaginacin acabada, cuando por fin
tuvieran una idea pulida de su chispa, podran descansar y dejarla en paz.
Estallar y callar. As haba sido siempre. Entonces pregunt:

-Y a quin elegiran como entrevistador?

-Laura, corazn, esa es una magnfica pregunta.

-Tendra que ser el Padre Reinaldo! -dijo en seguida Nicols, como
asombrado ante su ocurrencia y entendiendo que slo era cuestin de
instantes para que nos cagramos de la risa.

El Padre Reinaldo, prroco de la iglesia de Lourdes, era una especie de
mito urbano de los que construyen los viejos barrios de esta ciudad para
soportar el indeciso clima y la desocupacin. Haba muchas historias
alrededor de su persona, pero ninguna haba interesado jams a estas joyas
que tengo por amigos como la que deca que el Padre tena una edicin
personalizada de su libro de oficio en donde, bsicamente, intercalaba
entre cada pgina del texto sagrado, fotos de las antiguas glorias del
porno bogotano y quizs hasta internacional.

-Ustedes de verdad creen en esas pendejadas sobre el Padre? -pregunt
Martn con el final de la risa.

-Por qu no? -dijo Nicols-. Si yo fuera cura me encantara tener un libro
as.

-S, claro... Pero me refiero a si de verdad les parece posible que el tipo
haga todas estas faenas de la misa mientras observa a quin sabe qu
diablas en quin sabe qu posiciones. Quiero decir, es demasiado hermoso
para ser verdad... Se dan cuenta? Si estn ah, en su libro, en las
pginas, es como si se tratasen de su inspiracin, no?

-Mierda, no lo haba pensado as -contest Nicols, asumiendo tono de
telogo.

-No sean maricas -intervino Octavio, quien a pesar de acabar de llegar con
los jugos de naranja, se enteraba muy bien de la discusin-. La misa la
dar con el misario, pero su famosa Biblia personalizada la esconder en
algn lado, no?

Y as lleg semejante ocurrencia delincuencial. Con la pregunta que el
juego acostumbrado de seguirles la corriente me obligaba a hacer y que me
conducira, das despus, a vomitar desesperadamente como jams imagin le
fuera permitido a un ser humano. Mucho menos si estamos hablando de una
mujer discreta como yo. Luego ellos insistiran en llamar a tal ocurrencia:
esttica (ocurrencia delincuencial esttica!, as decan), como si con eso
le dieran una patada al mundo y lo invirtieran.



Sintiendo algo de desconfianza despus del prolongado silencio y el tono de
meditacin en que quedaron los tres, tras mi espontnea pregunta, decid
que me largaba. Haba recogido las veinte pertenencias que solan sacar de
mi casa durante cada mes de ires y venires, y en un esfuerzo por poner algo
de orden me preparaba para pasar el resto del da en compaa de mis
guantes de oficio y los lquidos correspondientes. Neurosis del ltimo
domingo de mes, nada demasiado importante. Me fui caminando porque el sol
era acogedor y porque mi casa quedaba, en ese entonces, a unas cuadras de
la de ellos.

En la calle, recuerdo muy bien, un hombre venda un ungento que deca
haberle sido revelado en la selva amaznica y que acababa para siempre con
el constreimiento. Pens que nosotros no hacamos algo muy diferente. Nos
sacbamos algo de bien adentro y tratbamos de venderlo. Venderlo como si
fuera importante para los dems. Gritando. Martn y Nicols tenan cuatro
oficinas. Ninguna con los servicios completos ni de ms de tres por tres.
Segn ellos apelaban al sagrado recurso de la variedad. En caso de tiempos
difciles un escondite haca la diferencia, decan, mientras Octavio y yo
nos mirbamos y entendamos que se trataba de algo ms. Se dedicaban a
cualquier vaina que implicase la nada comn combinacin entre lenguaje,
arte y dinero. Publicidad, cortometrajes, guiones para importantes
directores y pilotos de rancias novelas. Iban y venan, robndole horas a
la vida para sus propios proyectos, y entre estacin y estacin, sin
entender jams cmo lo lograban, sacaban adelante los gastos de cada mes.
Una renta que inclua muchos gastos de representacin, decan ellos, pues,
cmo no atender los asuntos y los clientes en un bar?

Octavio era bajista en la mitad de las bandas de salsa, rock barato y jazz
de la ciudad. En la otra mitad era guitarrista. Segua las lneas que
fueran necesarias para cuadrarse unos buenos pesos y continuar adelante con
sus composiciones de msica electrnica. Sobre ese gnero yo saba dos
cosas: era muy costoso y Octavio daba su vida por l.

Yo haba sido novia de los tres en muy diferentes pocas de esta corta
vida. Conservaba un secreto orgullo por ello y a veces me aprovechaba de
esa condicin, ms fruto del azar que de algo significativo. Me aprovechaba
porque jugaba con la pequea envidia que eso despertaba en sus amigas. Yo
era la nica (y las esculidas sin gracia, claro) a la que probablemente
esos desgraciados no se acercaban ya con sus despiadadas intenciones
sexuales. Eso me haca su amiga cabal, pero sobre todo me liberaba del
sobresalto que a ellas no poda dejar de inquietar: el sobresalto de la
posibilidad. La secreta paciencia del: a lo mejor un da. Un da que no
llegaba porque los tres parecan demasiado ocupados en las presencias
femeninas como para tomarlas en serio. Y entonces yo viva tranquila.

Caminando ese domingo y cruzando frente al hombre del ungento, record una
de tantas madrugadas de viernes en que los tres llegaron a mi casa. Cuando
escuch el timbre supe que eran ellos. Yo trabajaba en unas piezas para una
exposicin que iba a tener en pocos das, y me encabron bastante porque
sospech que venan totalmente puestos y que me daran lata sin parar.

Pero vaya sorpresa. Estaban sobrios y no hacan escndalo. Parecan
tranquilos, ni siquiera aburridos o tristes. Simplemente normales. Pregunt
insistentemente si pasaba algo, pero nunca parecieron percatarse de mi
extraeza. Pasaron e hicieron caf. Me traan aguacates (me encantan, puedo
devorar cinco de una sentada) y pan para el desayuno. Hablaron un rato de
poltica y de ftbol. Me abrazaron y trataron de meterme en mi taller, no
queran molestar, decan, se sentiran ms cmodos si continuaba trabajando
y no me interrumpan. Yo no lo poda creer. Haba dejado de verlos dos
semanas y parecan venir de Marte. Recuerdo que me asust. Tuve la certeza
de que algo haba pasado. Algo grave. Slo era cuestin de que encontraran
el momento y la noticia acabara conmigo por quin sabe cuntos das. Pens
incluso en mi familia. Los imbciles seguan considerndome tan dbil que
haban mandado a estos tres intiles para que aplacaran algo? Acaso no los
conocan? Qu podan ellos aplacar? Estuve a punto de llamar, pero me
contuvo la indiferencia que seguan manteniendo hacia m. Aparte de la
natural relacin con la duea de una casa en la que tomaban caf, yo no
tena funcin alguna.

Media hora despus se fueron. No lavaron los pocillos para mi tranquilidad,
pero puedo jurar que parecan sus sombras, los fantasmas que algn da
podran ser.

Once horas despus de haber cerrado la puerta mi obra estaba
fundamentalmente acabada. Los volmenes eran admirables. Cada detalle
estaba en el lugar que desesperadamente haba deseado por aos. No
recordaba ni siquiera mi concentracin. Ese da descubr quin cuidaba a
quin.

El hombre del ungento sigui su camino. Yo el mo.



As, entre una cosa y la otra, lleg la particular noche de aquel viernes.
Me dirig a su casa porque me esperaban. Recuerdo haber pensado mis pasos
en trminos de una recurrente imagen cinematogrfica: entrar en el encuadre
de la calle los viernes al comenzar la noche y salir del mismo los domingos
al medio da, con el sol tibio de las once.

Estaban un poco ms eufricos que de costumbre, cada uno en su forma de ser
eufrico. Me explicaron como solan hacerlo, con mucha elocuencia y sin
ninguna claridad, que Nicols haba conseguido un empresario conocido
interesado en financiar buena parte de la produccin en la que estaba
trabajando. Un documental sobre las iglesias La Santa Veracruz y La Teresa
Franciscana, ambas sobre la calle 16 a la altura de la sptima. Dos
iglesias separadas por menos de cuatro metros pelendose por los mismos
fieles impos desde hace siglos. Esta noticia, y algo ms, los tena
felices. Martn deba ponerse a terminar el guin, as que le corresponda
quedarse en casa y no podra salir con nosotros, dijo Nicols mientras
alcanzaba tres vasos con algn tipo de alcohol y dejaba a Martn con el
brazo a medio estirar y a punto de saltarle al cuello producto de la
despiadada broma.

-Cabrn!, trigame un trago... Por qu me hace esto?

-Ya voy, loco, no me caban cuatro vasos en la mano -se disculp Nicols-.
Aunque, sabe, no sera mala idea que se pusiera a trabajar.

Un sentido tal de responsabilidad slo afloraba en Nicols cuando la accin
no tena que ver directamente con l, y como Martn lo saba perfectamente
y le ofenda, salt con ese tono que a los desconocidos tanto desconcertaba
pero que era propio de su relacin con Nicols.

-Malparido! si ser caradura. Cmo se atreve a siquiera insinuarme lo que
debo hacer luego de la toalla de esta maana? Has odo, Laura?, si ser
caradura el hijueputa... Octavio, dgale algo! -protest Martn.

Octavio me explic rpidamente mientras buscaba sus llaves porque sala a
traer no s qu cosas, que esa maana Martn y l haban tenido que
realizar un operativo de rescate en el cuarto de Nicols, para sacar de la
casa el apestoso olor que una toalla podrida (tirada hmeda y comprimida
quin sabe haca cuntas semanas debajo de la cama) estaba propagando
peligrosamente.

Nicols respondi con cierta condescendencia, saba que no era el mejor
compaero de casa, pero igual se explic y, palabras ms palabras menos, no
dijo nada diferente. l pensaba que tal vez ni hoy ni en el fin de semana,
pero igual pronto, Martn tendra que sentarse a trabajar. De eso no caba
duda.

La discusin dur un par de lneas ms y paulatinamente fue desvindose.
Nicols volvi de la cocina con el trago de Martn. Yo me percat de sus
sonrisas cuando mencionaron ciertas personas que iban a estar esa noche en
el bar al que bamos, y en lo nico que pens fue en la extraa forma en
que se manifestaban cario aquel par de desquiciados. Bueno, afin mi
apreciacin y me aclar mentalmente que, claro, ellos no se manifestaban
explcitamente ningn tipo de cario, pero que, precisamente no hacindolo,
tratndose con esa dureza con que lo hacan (herencia machita masculina y
que haca que los extraos por momentos se incomodaran), se explicaban a su
manera cunto no podan vivir el uno sin el otro.

Cuando Octavio regres nos largamos en busca de la noche. bamos graves de
inmensa alegra. Saltbamos bancas, patebamos latas, reamos con
estridencia.

En la puerta del bar se me torci la barriga. Estaba por ah, dando
vueltas, El Chulo, un tipo con el que nunca en mi vida haba hablado pero
del que saba dos cosas: era uno de esos pintorescos medio (esto de medio
es difcil de explicar) delincuentes de barrio, y adems una de esas
extraas amistades que estos tipos eran capaces de tener y cultivar con
increble esmero. Se acercaron a saludarlo mientras yo le compr unos
cigarrillos a la doa que siempre se parqueaba a unos metros de la puerta
del bar. De lejos pude notar que trataban de convencerlo para que entrara
con nosotros, pero l explic algo, hizo unas seas y luego desapareci. No
tena por qu haberme asustado o sospechado algo. Al Chulo, como a otros
tantos personajes que rellenan la densidad de la atmsfera de Chapinero, lo
vea y lo dejaba de ver como a la plata misma. Me distraje, recuerdo,
abriendo el paquete de Royal.

Dentro del bar el calor era delicioso. Salud a un montn de gente y por un
momento se me ocurri que la vida tena algn sentido (esto tambin es
difcil de explicar, aunque creo que tiene que ver con el volumen). La
noticia del proyecto de Nicols se propagaba y los abrazos y los brindis de
buena suerte iban y venan. Nadie se quedaba en un lugar ms de tres frases
y por todas las cabezas rodaban los deseos y las espontneas estrategias
para quedarse con algo del sexo y el amor que esa noche tena por ofrecer.
ramos almas contentas.

En un momento dado salimos al parque de la Universidad de La Salle y
prendimos un bareto. No es que no pudiramos fumrnoslo en el bar, pero ese
fro de la noche, ese rato de silencio, ese pequeo descenso que marcbamos
con nuestro acto, era una de nuestras adicciones.

Cuando volvimos Octavio se haba largado. Una nena con la que haba estado
conversando explic algo sobre su partida y dijo que no nos preocupramos,
que ya volvera.

Me acerqu a un grupo donde estaba Martn. Haban dejado de bailar y se
alejaban de la pista, entrando sin querer en una conversacin a todas luces
apasionada.

-Si el porno de esta ciudad fuese decente una actriz como La Baja Britney
estara modelando para una revista de adolescentes y no como estrella en el
cartel principal de Dislovery -deca Martn.

-Martn, hermano, de qu est hablando? El porno por definicin no es
decente -le responda un amigo de alguien que conocamos pero que en ese
momento no record quin era, sin sospechar, el pobre, en lo que se meta.

-Cmo es su nombre, joven? -volte a mirarlo Martn, cmo dndole espacio,
como dicindole, oye, t, quieres venir a conversar ac?

-Ivn, loco... Vos me conoces de fiestas en casa de Mara, tu vecina en
Lourdes.

Por supuesto que Martn haba visto a Ivn en algn lado antes, pero,
quin le mandaba al tipo a compartir las amansadas opiniones de Bayly?
Nicols se acerc tambin en ese momento. Entre los dos, el pobre Ivn, y
algunos que se hicieron alrededor yendo y viniendo, construyeron una
especie de infernal escena socrtica y a los diez minutos tenan al
insensible de Ivn arrepintindose de sus observaciones sobre la vulgaridad
del porno. Porque decencia y buenas costumbres eran para l sinnimos, y
vulgaridad entonces el antnimo y sustantivo propio de lo obsceno. Pero
sobre todo, porque se haba confundido creyendo que miraba moral.

Tuvo incluso que prometer no volver a ver pelculas en las salas del centro
que quedaban cerca de su casa hasta que no recibiera la instruccin
adecuada. Hasta que no supiera quin era Rocco Siffredi; hasta que no
entendiera que Larry Flint era algo ms que un paraltico con un magazn, o
al menos hasta que se enterara que el porno era la rama de las artes
visuales que mova el treinta y cinco por ciento del dinero de la industria
cinematogrfica en el mundo. Cosas de ese estilo alcanc a escuchar en
medio del asombro y del esfuerzo que haca por contener la risa.

-As que la prxima vez que se refiera al gnero de las actrices que mejor
saben fingir desnudas, que incluso all conservan la mscara, hgalo por
favor con ms cuidado -y con esas palabras cansadas Martn pareci
redondear su opinin.

-Usted quiere saber esta misma noche lo que es el porno? Eh..? Quiere?
Yo le digo cmo..., en serio, yo le digo cmo -termin por acosarlo
Nicols, con el aliento encima del pobrecito de Ivn.

No cualquiera se adapta con facilidad al tono de estos sujetos, as que
comprend, y lament a la vez, el momento en que el pobre y guapo de Ivn
apelaba a algn recurso de evasin y desapareca hacia otro costado del
bar. Luego de eso, me parece, comenz el final de la noche.



-Dnde est Octavio? -vocifer Nicols mirndonos a quienes estbamos
cerca.

-Parece que sali -atin a responder.

-Pero mierda, a dnde..? Por qu no est nuestro amigo ac para brindar?
Y con lo buena que se est poniendo la msica.

-Voy a buscarlo -dijo Martn-. Porque esta noche hay que brindar.

Pero justo cuando se dispona a hacerlo la msica baj de volumen y una voz
sin rostro anunci en un susurro apenas perceptible que con nosotros
tenamos desde haca cinco minutos y por la prxima hora, al dj nmero uno
del barrio, dj Octaluz.

Ese era el nuevo nombre que Octavio estaba probando en ese, su segundo
oficio, el de dj de barrio. Por eso, recuerdo, estallamos en chiflidos. Por
eso y porque era nuestro amigo.

Fue una hora de buen frenes. Los bajos, las pausas, los ritmos
energticos. Bebimos y sudamos. Sudamos y bebimos. Escuchamos como
esperando a que en un comps de esos el corazn nos reventara. Y todo
gracias a Octavio, a pesar de que no estaba ah saltando con nosotros.
Cuando volvi sus amigos le golpearon la cabeza. No s muy bien por qu,
pero parece que as tambin es que se quieren.

Fue entonces, en pleno embale, con la qumica cumpliendo e impidiendo que
sonara a estupidez, cuando Nicols solt lo que deba llevar preparando
toda la semana:

-Ei..., -dijo-: le hacemos a la vuelta sta en la iglesia?

Yo entend por sus ojos, por la emocin con que detuvo su cuerpo, que la
Biblia del Padre Reinaldo haba sido la obsesin de su semana. Y siempre lo
supo. Desde que salimos de su casa; desde que entramos en el bar; desde que
sacaron corriendo a Ivn y cuando golpeaban la cabeza de Octavio. Desde que
hice la pregunta. Nicols siempre lo supo y seguramente Martn tambin. Esa
noche bamos a meternos en la iglesia del Padre Reinaldo.



-Ests borracho, cario -atin a decir, ms guiada por el rol de la
sensatez que me caba en el equilibrio de nuestra amistad, que por la
conciencia que tuviera del delito en que aquellos malnacidos me queran
meter.

Y claro, mis palabras slo avivaron una llama ardiente como pocos la
imaginan.

-Y qu con que estemos borrachos? Le quita eso sentido al acto esttico
que propone ac el colega Licors? -terci Martn.

-Supongo que no, pero dificulta el proceso prctico de no hacer ruido, no
rerse y no irse de narices cuando estn descolgndose por alguna ventana.
O cmo piensan entrar..? Pidindole las llaves al Padre y explicndole la
curiosidad esttica que los gua? -pregunt, agarrndome de no s qu
esperanza y con la repentina cara del Chulo apareciendo y desapareciendo
como el dolor en un dedo recin machucado.

-Justamente, corazn... Esta semana estuve estudiando el asunto. Descubr,
por ejemplo, que las iglesias no tienen ventanas. Bueno, al menos no
convencionales..., me entienden?

-Debe tener que ver con la pretensin de no dejar escapar las almas que
entran por la puerta, o algo as... Bueno..., no me miren mal, debe haber
una razn, no? -dijo Martn.

Hablaban haciendo un esfuerzo por no gritar y gritando para escapar del
chillido y el volumen de la msica del bar.

Nunca nos caracteriz un agudo sentido de la sensatez, es cierto; pero esa
conversacin, en ese momento, me pareci a todas luces ejecutada por
semi-imbciles. Me tranquilic y pens en que quizs tena que ver con la
edad. Ya saben, las estpidas preguntas al acercarse a los treinta; a lo
que se entiende por plena madurez y que se siente como vejez, que no esta
ah pero que comienza a acosar. Huyendo del parir y criar. Y a lo mejor
deseando que llegara pronto. Aplazando con rabia y tal vez con el corazn
empequeecido. Sabiendo muy poco.

Buscando pues un pretexto que me salvara me encontr en el fro de la
noche, enrumbada ya hacia la iglesia, bajando por calles oscuras, calles
que poda recorrer con los ojos cerrados y silbando. Sin derecho a rplica
y con una creciente rabia que me suba por el esqueleto, descubr adems
que vena con nosotros otra ms de sus obsesiones: la botella de vodka El
Galen. Y claro, El Chulo tambin.

La culpa de la eleccin de aquel espantoso vodka la tena Martn. La del
Chulo nunca supe quin. Unos meses atrs haba construido un discurso
alrededor de esa marca de licor, y mientras no apareciera uno mejor
parecamos condenados, junto con nuestros hgados, al mal gusto y la
solidaridad. Deca que la imagen de un trago que se llama El Galen lo
forzaba a evocar su ms terrible pesadilla. Estar acostado en el mar y un
nio que pasaba corriendo y le echaba arena hirviendo en los ojos, justo en
el momento en que los estaba abriendo porque oa el ruido de alguien
corriendo haca l. Deca que haba aparecido en su vida, en el mostrador
de la cigarrera de la esquina, para mostrarle el camino. Para limpiarlo
por dentro. Pero no como purgacin porque segn l no tena nada malo que
sacarse; ms bien como catarsis esttica, ms bien como desenlace. Una
mierda as deca.

Parados a unos cincuenta metros de la iglesia descubr que no haba
remedio. No iban a dejar que me abriera. Cog entonces la botella y le
entr al pico con decisin.



Al Chulo y a su kit de aparaticos no les tom ms de cinco minutos ponernos
dentro de la iglesia. Recuerdo que en el proceso hizo algn chiste sobre
sus aptitudes como cerrajero o sobre el bajo riesgo que ofreca, y aquello
me produjo una rabia paranoica que afortunadamente detuvo la risa que
tambin estaba por atacarme. Me haba puesto muy nerviosa.

-Y hasta ac los acompao, mis amigos. Tengan mi linterna.

Cmo?!, pens, el maldito experto nos va a dejar a la primera leccin?
Alegu algo. Mi alteracin contrastaba ridculamente con la maldita calma
de los tres.

-Mi reina, yo soy un buen cristiano... Cmo se le ocurre que voy a meterme
a un templo? Esos lances slo se le ocurren a sus compadritos que estn
bieeeennnnnn tocaditos -y con esa forma de dilatar las palabras yo me iba
crispando.

Dijo tambin que nada se le haba perdido ah adentro y otra serie de
proverbios que perfectamente pudieron salir de boca de mi abuela. Entonces
se larg. Saldando, claro, la cuenta.

-Llaveras -dijo dirigindose a Nicols y Martn-, luego de esto nada de
seguir sacndome en cara el favorcito, no?

Mierda!, pens, aparte de todo y para completar mi indignacin, les sale
gratis.

Creo que ninguno de nosotros entraba a una iglesia haca ms de quince
aos. Octavio haba estado de vacaciones en Italia y haba visitado el
Vaticano, pero eso no cuenta, es turismo, pens, mientras pisbamos
suavemente y terminbamos de meternos por completo.

Lentamente comenzamos a acercarnos al altar principal. Ellos iban adelante.
Yo vea sus espaldas, juntas, cercanas. Giraban y me miraban. Vea sus ojos
brillantes, descolocados. La penumbra del lugar era bien poco penumbra: al
principio no se vea un carajo.

Recuerdo caminar por el extenso corredor de la nave principal,
absolutamente borracha. Recuerdo que ellos tambin lo estaban; sin embargo,
por alguna razn, ah adentro se comportaron con cordura. No hubo
escndalos. Saban lo que buscaban y gracias a la comilona de postres (en
el caf de Doa Petrona, me enter luego) con que transaron a Carlitos el
monaguillo, saban incluso en dnde encontrarlo. Fuimos directamente a la
tabla del piso sealada, en un cuarto que pareca quedar detrs de toda la
parafernalia de vrgenes y santos.

Sacaron el libro de una cantidad de fundas en las que estaba envuelto y lo
llevaron con cuidado hasta un atril desocupado que encontraron en un
costado. Lo abrieron con devocin nica. No dijeron nada por un rato. Se
limitaron a pasar las hojas apenas tocndolas. A sorprenderse en un
respetuoso silencio, a adoptar la ridcula rigidez de los momentos
especiales. Todo con algo de envidia, me pareci.

Despus de un rato protest y ped que me dejaran ver. Mis conocimientos
del porno eran sumamente limitados, pero no como para no entender lo que
estaba ante mis ojos.

-Mire, Martn... La foto de Linda Lovelace con el bikini ste famoso. Se
acuerda quin proclam haber perdido la cabeza por culpa de esta foto?
-dijo Nicols.

-S, claro que me acuerdo. Ay... Creo que un da de estos a m tambin me
deja en la mala.

-No, usted no perdera la cabeza por una mujer de estas... Usted es
demasiado aristcrata -terci Octavio, por fin con nosotros.

-Es cierto, hermano... Usted es cochino, pero aristcrata al fin y al cabo
-dijo Nicols, abrazando a Octavio y sonrindole de perfil a Martn.

Hablaron de muchas cosas. Evocaron libros, pelculas, tardes de su vida.
Nadie pensara que estaban cometiendo un delito. Parecan no darse cuenta.
Yo trataba de presionar y regresarlos a la sensatez pero era en vano.
Reconocieron como la mejor foto (por unanimidad!) una segn ellos
histrica en la que, una tal Amber Lymn, con unas piernas maquilladas como
jams imagin pudiese hacerse y estirndose como slo a una gata la
naturaleza le ha concedido, desanudaba el vestido de bao de otra modelo
con los dedos de sus pies.

Hubo un juego de cinco o seis que me impresionaron. Eran la misma pero
desde diferentes ngulos. Fotos en blanco y negro donde el encuadre slo
captaba una hermosa boca a medio abrir pintada con intensidad y la punta de
un pene brillante y duro. No se tocaban. Ms bien dira que se acercaban.
Estaban repartidas en el libro cubriendo diferentes pasajes del Gnesis.

Su conversacin lleg finalmente a una especie de conclusin necesaria: la
seleccin era impresionante. Un recuento que iba desde lo mejor de la
pre-golden age, pasando por los grandes clsicos de finales de los setentas
y principios de los ochentas, hasta llegar al encuadre de las divas de la
era del video. Bestial, dijeron, ponindolo en palabras de un tal J. C., el
tipo (maestro, le decan ellos) que los haba introducido en ese arte sin
imaginar jams que con ello les abrira as mismo la nueva visin de la
iglesia que desde entonces iban a tener. Regresaron la joya a su hueco y
procuraron dejar todo en el mismo sitio. Se trataba de confirmar el chisme,
de nada ms.

Unos minutos ms y salimos de ah. Ellos iban abrazados y vociferando. Por
un momento tuve la lucida sensacin de que todo aquello era ridculo, pero
luego volv a sentirme ebria. Incluso, antes, recorriendo de nuevo el largo
corredor hasta la puerta, corredor por el que record suelen atravesar las
novias, me ech otro trago. El de la perdicin, seguramente.

Una vez en la calle, y quizs porque me hacan saltar con ellos de la dicha
que decan sentir luego de su cruzada porno-graficadora (esa era la
palabra que usaban!), vino el malestar. Comenz sin hacer demasiada bulla,
como todo lo que se trae una cola bien grande. Sentmonos a tomar aire;
respiremos profundo; vamos y comemos algo, fueron las consideraciones
iniciales. Luego de un rato slo pensbamos en salvar la vida, en tomar un
taxi, en llegar a un hospital cercano.

A unas cuadras de la iglesia la primera en vomitar fui yo. Luego ellos casi
en simultneo. Al principio cada uno buscaba su propio rincn, pero luego
la desesperacin venci al pudor y tratndonos de ayudar mutuamente
terminamos vomitando literalmente juntos, sin ningn asco.

No podamos parar. Alguien trat en medio de los enviones del estmago de
culpar al Padre y su Biblia, pero claro, eso slo nos produjo risa. Nicols
dijo que nos defenderamos contando la historia del Padre en caso de que
alguien viniera a jodernos, y entendimos con la siguiente arremetida que no
iba a ser as. Que nadie iba a venir a jodernos, pero sobre todo, que la
historia del Padre no nos interesaba como arma para protegernos.

Vomitamos hasta que nos alcanz un dolor innombrable en la garganta. Como
si nos hubiramos sacado un dragn en llamas pero que ningn dao nos haca
adentro, que con su calor nos quemaba pero que igual slo queramos
tragrnoslo de nuevo. En las pausas que nos permita el cuerpo varios temas
se cruzaron. Hablbamos y vomitbamos, y cada vez nos hacamos ms
livianos.

** Juan lvarez
   jfalvarez@utep.edu
   Escritor colombiano (Neiva, 1978). Cursa un postgrado bilinge en
   escritura creativa en la Universidad of Texas at El Paso. Ha publicado
   cuentos en revistas acadmicas y comerciales como Hojas Universitarias
   (Universidad Central de Colombia, 1997), El Malhechor Exhausto (Lima,
   2003) y RLMC (Utep, 2004),



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"El poeta empieza donde el hombre acaba. El destino de ste es vivir su
itinerario humano; la misin de aqul es inventar lo que no existe".

      Jos Ortega y Gasset, La deshumanizacin del arte (1925).



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