
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 124
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       23 de mayo de 2005
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Vrtigo", Jorge Gmez Jimnez.                          | Editorial
                                                         |
El que habla. / El premio de Enciso. / Fallado el        | Breves
Litterarum. / Coloquios periodsticos. / Meja para      |
nios. / Cine venezolano. / Borges y los otros. / Judos |
en Cuba. / El premio de la cultura urbana.               |
                                                         |
Carlos Mateos Lpez obtiene premio Ciudad de Zaragoza.   | Noticias
Jorge Gmez Jimnez, editor de Letralia, escogido para   |
publicacin. / Kristel Guirado gana premio Cofae de      |
literatura infantil. / Isaac Goldemberg recibe Orden de  |
Don Quijote. / La Librera Meditica premia a 47         |
autores. / Compositor Andrs Levell gana Saln Nacional. |
/ Revista Peruana de Literatura dedica nmero especial a |
escritores de La Libertad. / Diccionario acadmico de la |
RAE puede consultarse en telfonos mviles. / Se redujo  |
el ndice de visitas a la Feria de Bogot. / La Feria de |
Buenos Aires, un gran desafo. / Juan Gelman obtiene     |
premio Reina Sofa. / Roa Bastos dej novela indita. /  |
Garabatosh-k culmina gira en Islas Canarias. /           |
Historiador argentino acusa a escritora espaola de      |
plagio. / Concluy el Festival de Poesa de Bogot. /    |
Celebran en Caracas homenaje a Juan Rulfo. / Presentaron |
archivo audiovisual de la literatura bonaerense. /       |
Festival de Poesia de la Mediterrnia rene a catorce    |
poetas. / Promueven a Ernesto Cardenal para premio Nobel |
de Literatura. / Inventor argentino gana premio con      |
marcalibros magntico. / Poesa completa de Saramago     |
publican en castellano. / Se realiza en Madrid congreso  |
de narrativa peruana. / Festival de poesa de La Habana  |
arranca este martes. / Autores venezolanos de ciencia    |
ficcin, fantasa y terror promueven tertulia. /         |
Inaugurarn exposicin en Barcelona sobre la visin      |
oriental de Occidente. / Nueva revista Cuadernos del     |
Minotauro ver la luz en junio. / Medelln acoger en    |
junio a la poesa mundial. / Autores venezolanos         |
invitados a participar en antologa hispanoamericana. /  |
Crean en Catalua premio de literatura digital. /        |
Convocan Premio de Poesa Jos Mara Eguren 2005. /      |
Valparaso celebrar festival de poesa. / Alfaguara     |
retomar coleccin de literatura venezolana. / Anuncian  |
exposicin sobre Cela en Palma de Mallorca.              |
                                                         |
La Pgina de los Cuentos                                 | Literatura
http://www.loscuentos.net                                | en Internet
                                                         |
"Qu pasa con la literatura venezolana", Rafael Rattia.  | Artculos y
/ "Una feria de novela", Luisa Futoransky. / "Pancho     | reportajes
Villa: Hollywood y su quebrantado amor por los lderes   |
de izquierda", Napolen Lizardo. / "Dos curiosidades     |
lingsticas", Teodosio Muoz Molina. / "Un discurso     |
femenino ecolgico hispanoamericano: La loca de          |
Gandoca", Mnica Perera de Moore. / "Ernest Hemingway y  |
Horacio Quiroga. Las letras y la muerte", Aldo Roque     |
Difilippo. / "Epitafio para el amate", Sal Hurtado      |
Heras.                                                   |
                                                         |
"Por una gramtica de las sensaciones", Rafael Toriz. /  | Sala de ensayo
"El Cristo de Mario Briceo-Iragorry. Un aporte al       |
anlisis del pensamiento catlico venezolano", Valmore   |
Muoz Arteaga.                                           |
                                                         |
Rescribiendo al Quijote.                                 | Material
Cuento "El mercader de libros", de Francisco             | especial
Garca-Moreno Barco, ganador del II Concurso de Plagio   |
Creativo de la Escuela de Escritores.                    |
                                                         |
"Una historia sin importancia", Miquel Silvestre. /      | Letras
Poemas de Ricardo Daniel Pia. / "Piensa mal y           |
acertars", Nina Melero. / Poemas de Csar Mendoza       |
Morales. / "Los ausentes", Roco Uchofen. / "Siquiera un |
da", Ral Mrquez. / Cuatro relatos de Rger Vilar. /   |
Poemas de Luis Ral Calvo. / "Orar las horas"            |
(extractos), Rafael Snchez Villegas. / "Los seres con   |
quienes muero a solas", Amalia Gieschen. / "Amor y       |
desamores", microcuentos de Jos Mara Gatti. / Poemas   |
de Erasmo Fernndez. / "La decisin", Zoelia Frmeta     |
Machado. / Tres poemas de Tania Mara Cabrera Prez. /   |
Poemas de Gustavo Javier Crdoba Henao. /                |
                                                         |
"Fro", Sergio Parra.                                    | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. /    | El buzn
Agencia de Fernando Masllorens y Federico Gonzlez del   |
Pino. / Investigando sobre Juan Snchez Pelez. / Una    |
manera de quererte. / Informacin sobre Nilce Alvea. /   |
Literatura ertica.                                      |
                                                         |
Guillermo Francovich.                                    | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
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=== Editorial      Vrtigo ================================================

El pasado 20 de mayo, sin demasiados bombos -casi ni para eso alcanza el
tiempo-, la Tierra de Letras arrib a su noveno aniversario. Ya hemos
escrito anteriormente que en el entorno digital cada ao tiene apariencia
de dcada, por lo que estar al borde de nuestra primera dcada cronolgica
nos hace sentir poco menos que vrtigo.

Los nueve aos transcurridos han marcado a Letralia con el signo del
crecimiento. Pareciera que nuestra pequea revista de 1996, que entonces
ofreca orgullosos sus primeros 28 kilobytes de literatura, naci con voraz
vocacin de multitud.

Obviamente, no slo Letralia crece. El aspecto que presenta Internet hoy en
da y las posibilidades que ofrece para la difusin de literatura ni
siquiera podan ser imaginados hace nueve aos. Nunca como hoy han sido tan
frtiles los territorios de la red de redes para la proyeccin de nuestras
letras, y eso es algo que -esperamos- el futuro nos permitir aprovechar
para seguir expandiendo la revista de los escritores hispanoamericanos en
Internet.

En esta, nuestra edicin nmero 124, no podemos asegurar nada. Slo que
seguimos con la misma intencin con que naci esta publicacin en aquel
mayo de 1996 en que empezaron estos nueve vertiginosos aos: apoyar a la
literatura como arte, sin mayor complicacin y sin el absurdo del
compromiso.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

El que habla. La seccin de debate del nmero de marzo de El Hablador, que
se mantiene en lnea, trae dos interesantes trabajos sobre los talleres
literarios de narrativa, por Mario Granda, y sobre crtica literaria, por
Giancarlo Stagnaro. Adems, el dossier de esta edicin es sobre Julio Ramn
Ribeyro y la entrevista es con Birger Angvik. Trabajos tambin de Ericka
Herbias, Johnny Cevallos, Mara Clara Maciel y Jos Andrs Rivas; poemas de
John Junieles, Rafael Robles, Paolo de Lima, Diego Gode y Daniel Contreras
y cuentos de Jorge Carrasco, Vctor Bejarano, Rodrigo Daz, Pedro Novoa,
Jos Donayre.
http://www.elhablador.com

El premio de Enciso. El joven escritor mexicano Jos Luis Enciso gan con
"Los condenaditos" el XIX Concurso Internacional de Cuentos "Max Aub",
convocado anualmente por la fundacin homnima, dotado con 6 mil euros y
una escultura del artista Jos Vento. Enciso se alz sobre otras 638 obras
provenientes de todo el mundo. El jurado estuvo presidido por el escritor
Agustn Cerezales y compuesto por Nicols Casariego, Manuel Ramrez, Andrs
Ibez, Marcos Giralt y Vicente Gallego, ste ltimo en su condicin de
ganador de la anterior edicin. Como finalista fue seleccionado el cuento
"Mordechai" de la escritora barcelonesa Deborah Puig-Pey Stiefel. En el
apartado comarcal el jurado otorg el premio a Jos Manuel Lpez Blay, de
Altura, con "La certidumbre de los teoremas". La entrega de los premios es
a fines de este mes.
http://www.maxaub.org

Fallado el Litterarum. "El gran ordenador", de Alfonso Hinojosa Sols, "La
partida", de Fernando Molero Campos, y "Promenade por Internet", de Jess
Alonso Ruiz, fueron los ganadores de los tres premios del I Certamen
Litterarum de Relatos Cortos, segn el fallo publicado el 30 de abril. El
tema del concurso era Internet y se recibieron 91 relatos. Adems lograron
menciones "La isla", de Josefina Solano Maldonado; "Laberinto", de Manuel
Snchez Vergara; "Matando horas", de Sergio Andrs Prez; "Engaados", de
Javier Espeso Salamanca, y "Bienvenido al ciberespacio", de Rebeca Calavia
Prez. Los cuentos permanecern en el sitio de Litterarum durante un ao.
http://www.litterarum.com

Coloquios periodsticos. El Instituto Dominicano de Periodismo en New York
ha organizado un ciclo de coloquios sobre periodismo que se desarrollar
desde este viernes 27 de mayo y, desde entonces, cada viernes de junio a
las 6 de la tarde. El primer coloquio ser sobre periodismo tcnico y le
siguen "Periodismo y empirismo", "Por qu estudiar una carrera tcnica en
periodismo", "Periodismo digital en USA" y "Periodismo y lingstica: el
spanglish". La actividad es moderada por el doctor Jorge Pia, Obdulia
Guzmn y Gabriel Guzmn.
Telfonos: (212) 928-8485 / (212) 928-8100 (Washington Heights, Nueva York)

Meja para nios. Este sbado 28 de mayo a las 12 del medioda ser
presentado el libro de poesa para nios La granja de don Hilario, de Jos
Luis Meja, por Rosa Mara Bedoya y Heriberto Trejo, en un evento
organizado por el sello Alfaguara. Se presentar tambin la narracin
musicalizada a cargo de Giugliana Mendoza.
Librera Crisol (valo Gutirrez, Miraflores; Per)

Cine venezolano. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos
(Celarg), en el marco de los 39 aos de la Cinemateca Nacional de
Venezuela, presenta desde mediados de mayo un ciclo con lo mejor del cine
venezolano. Maana martes 24 se presenta Oriana, de Fina Torres; el
mircoles 25, Homicidio culposo, de Csar Bolvar; el jueves 26, La empresa
perdona un momento de locura, de Mauricio Walerstein; el viernes 27, La
oveja negra, de Romn Chalbaud; el sbado 28, Pas porttil, de Ivn Feo y
Antonio Llerandi; el domingo 29, La quema de Judas, de Romn Chalbaud; el
lunes 30, Crnica de un subversivo latinoamericano, de Mauricio Walerstein,
y el martes 31, Can adolescente, de Romn Chalbaud. Las funciones son a
las 5 de la tarde y 7 de la noche en la Sala de Teatro 2 y las entradas
oscilan entre 2.500 y 3.500 bolvares.
http://www.celarg.org.ve

Borges y los otros. El prximo martes 31 a las 7:30 de la noche ser
presentado en la Fundacin Internacional Jorge Luis Borges, en Buenos Aires
(Argentina) el libro Borges y los otros, una compilacin de Mara Gabriela
Brbara Cittadini. La presentacin correr a cargo de Teresita Frugoni
(UBA), Miriam Di Gernimo (Universidad de Cuyo), Alfredo Fraschini (UBA) y
Cristina Pia (Universidad de Mar del Plata).
Dr T. de Anchorena 1660; Ciudad Autnoma de Buenos Aires

Judos en Cuba. El Congreso Anual del Centro Cultural Cubano de Nueva York
se celebrar este sbado 4 de junio con el tema "La presencia juda en
Cuba: legado histrico y cultural", en The Roger Smith Hotel (Lexington &
47th St., Nueva York). El congreso ser dedicado a Lev Marrero. Para
participar, es preciso ponerse en contacto con los organizadores antes del
1 de junio para proceder a la matrcula, que tiene un costo de 70 dlares
para miembros del CCC y 100 para el pblico en general.
Telfono: (201) 869-2558

El premio de la cultura urbana. Hasta el 30 de julio se puede enviar obras
al V Premio Anual Fundacin para la Cultura Urbana, un particular certamen
al que se puede presentar libros en cualquier gnero. El jurado estar
compuesto por Armando Rojas Guardia, Tulio Hernndez y Roberto Echeto,
quienes emitirn el veredicto en septiembre. El ganador obtendr 7 millones
de bolvares.
http://www.fundacionculturaurbana.net

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Carlos Mateos Lpez obtiene premio Ciudad de Zaragoza
    Jorge Gmez Jimnez, editor de Letralia, escogido para publicacin

El pasado 15 de abril fue dado a conocer el veredicto del XXIII Concurso de
Relatos Ciudad de Zaragoza
(http://www.ayto-zaragoza.es/azar/ayto/concurso/relatos.pdf), cuyo primer
premio fue obtenido por Carlos Mateos Lpez con el cuento "Descongelar mi
corazn en la pequea cala de llum".

El jurado, compuesto por Michel Sun Montorio, Manuel Vilos Vidal, ngel
Lahoz Callejos y Rafael Ordez Fernndez, concedi los dos accesits del
premio a "El santo invisible", de Fabin Martnez Siccardi, y "Las
entregas", de ngel Cabrera Olgoso. El primer premio est dotado con 3.000
euros y los dos accsit con 1.200 euros.

Adems fueron concedidas siete menciones de publicacin, una de las cuales
recay sobre el cuento "Estocolmo"
(http://www.letralia.com/blog/imagenes/estocolmo.pdf), de Jorge Gmez
Jimnez, editor de Letralia. Las restantes fueron para "Los comisarios", de
Pedro Antonuccio San; "El hombre hecho y deshecho", de Luis Moreno
Caballud; "Deseos de Eurdice", de Juan Jos Mendoza Torres; "Picores de
honra", de Mara Luisa Frisa Gracia; "Jazz Caf Alto", de Alberto Jodra
Marcos, y "Porcelanas de Gauguin" de Sebastin Mengaz.

Los cuentos ganadores y los siete seleccionados para publicacin aparecern
en el libro Relatos 2005, que ser presentado este 4 de junio en la Feria
del Libro de Zaragoza.



*** Kristel Guirado gana premio Cofae de literatura infantil

El cuento "Los juguetes ms grandes", de la escritora aragea Kristel
Guirado, se alz con el primer lugar de la II Bienal de Literatura Infantil
del Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditora de Estado,
Fundacin "Gumersindo Torres" (Cofae), segn se supo a mediados del pasado
mes de marzo.

El cuento de Guirado fue seleccionado por unanimidad por un jurado en el
que participaron Nancy Piango de Medina, Pedro Gil Rivas y Rafael Calcao
(ganador de la edicin anterior), quienes destacaron la obra como de
"asombrosa calidad literaria, rico en imgenes poticas y desenfadado vuelo
imaginario". El premio Cofae est dotado con 5 millones de bolvares.

El jurado otorg tambin tres menciones especiales a "El sombrero del
mago", de Juan Ramn Prez Gonzlez; "Ling, la osa de los bambes", de
Marissa Arroyal, y "El Rey Maz" de Norys Alfonso. En esta segunda edicin,
la bienal recibi trabajos de ms de cincuenta autores.

Guirado es actriz y licenciada en letras, egresada de la Universidad
Central de Venezuela. Actualmente, realiza su tesis de maestra en
Lingstica en la UCV, casa de estudios para la cual tambin ha trabajado
como investigadora y docente. Ha impartido talleres y cursos de
perfeccionamiento de anlisis del discurso, poesa, narrativa, ensayo y
obra dramtica en institutos educativos nacionales. Es miembro fundador de
la radio alternativa comunitaria La Voz de Guaicaipuro.

Adems de este premio, la autora ha recibido los del I Festival de
Monlogos "Armando Urbina", la II Bienal de Literatura Nacional "Augusto
Padrn" y la Bienal de Literatura Nacional "Semana de la Juventud 1998". De
igual manera, ha participado como jurado en importantes encuentros
literarios en el estado Aragua. Tiene en su haber diversas ponencias
presentadas en jornadas nacionales de lingstica. Como escritora cuenta
con publicaciones literarias de libros, monografas, artculos y reseas.



*** Isaac Goldemberg recibe Orden de Don Quijote

El novelista peruano Isaac Goldemberg acaba de ser galardonado, en
reconocimiento a su trayectoria literaria, con la Orden de Don Quijote, que
otorgan St. John's University y la Sociedad Nacional Honoraria Hispnica
Sigma Delta Pi, un reconocimiento que en el pasado han recibido escritores
como Camilo Jos Cela, Elena Poniatowska, Carmen Laforet y Emir Rodrguez
Monegal.

Goldemberg es profesor distinguido de humanidades en Hostos Community
College en Nueva York y director del Instituto de Escritores
Latinoamericanos y de la publicacin internacional de cultura Hostos
Review/Revista Hostosiana. Su novela La vida a plazos de don Jacobo Lerner
ha sido traducida a varios idiomas y seleccionada por el National Yiddish
Book Center de Estados Unidos como una de las 100 obras ms importantes de
la literatura juda mundial.

La Sociedad Nacional Honoraria Hispnica fue creada en 1919 para fomentar
la cultura, la lengua y la literatura hispana en el mbito acadmico
norteamericano y cuenta con ms de 527 captulos en las universidades ms
importantes de Estados Unidos.

Adems de los ya mencionados, la Orden de Don Quijote ha distinguido a
Fernando Arrabal, Dmaso Alonso, Ricardo Gulln, Antonio Buero Vallejo,
Marie-Lise Gazarian, Rafael Lapesa y Manuel Alvar Lpez, entre otros. 



*** La Librera Meditica premia a 47 autores

A mediados de abril se dio a conocer el veredicto del II Concurso de Cuento
Breve y Poesa de La Librera Meditica, produccin radial sobre literatura
que se emite en Radio Nacional de Venezuela, y que dio como ganadores a 47
autores de diversos pases.

El jurado estuvo constituido por los miembros del equipo de La Librera
Meditica, Marialcira Matute, Isidoro Duarte y Antonio Serrano.

En el gnero poesa los ganadores fueron Jean Lacour (Caracas, Venezuela),
Mara Milagros Roibn (Caracas, Venezuela), Federico Iglesias (Argentina),
Geraldo Generoso (Brasil), Miguel Echegaray (Argentina), Carlos Ortega
(Reino Unido), Horacio Ibarborou (Argentina), Pablo Amaya (Colombia),
Carmen Ordaz (Caracas, Venezuela), Diana Castillo (Maracaibo, Venezuela),
Gabriel Frau (Argentina), Edgar Bueno (Caracas, Venezuela), Laura Martnez,
argentina residenciada en Bolivia, Sergio Minore (Argentina), Hebert
Abimorad, uruguayo radicado en Suecia, Roberto Miln (Cuba), Liliana Souza
(Argentina), Enrique Ojeda (Caracas, Venezuela), Daniela Saidman (Ciudad
Guayana, Venezuela), Mercedes Romero (Caracas, Venezuela), David Garca (La
Corua, Galicia, Espaa), Pedro Pereira (Merida, Venezuela), Daniel
Martinez (Argentina), Jorge Hotasegui (Argentina), Ramn Querales
(Barquisimeto, Venezuela), Julidiela Hermoso, venezolana radicada en
Mxico, Janet Polanco (Caracas, Venezuela), Gustavo Green (Argentina),
Gerardo Snchez (Caracas, Venezuela) y Silvina Snchez (Argentina).

Por su parte, los ganadores en cuento fueron Julio Parissi (Uruguay),
Margot Granado, chilena residenciada en Cuba, Hugo Colmenares (Caracas,
Venezuela), Carmen Cristina Wolf (Caracas, Venezuela), Andrs Algara
(Caracas, Venezuela), Giondelys Montilla (Barinitas, Venezuela), Leonel
Giacometto (Argentina), Vctor Montoya (Suecia), Briquette Rodrguez
(Caracas, Venezuela), Ivn Humans Bespn (Barcelona, Espaa), Sidharta
Mejas (Caracas, Venezuela), Freddy Siso (Mrida, Venezuela), Marco Tulio
Gentile (Chivacoa, Venezuela), Ignacio Barreto (Caracas, Venezuela), Vidal
Chvez Lpez (Caracas, Venezuela), Manuel Cabesa (Maracay, Venezuela) y
Cristina Rascn (Mxico).

Igualmente, se otorg menciones destacadas a Jean Lacour, David Garca y
Pablo Amaya, en poesa; y a Carmen Cristina Wolf, Andrs Algara, Leonel
Giacometto y Briquette Rodrguez, en cuento; se otorg tambin mencin de
honor a Ginger Otero, en representacin de los nios y jvenes alumnos de
la Unidad Educativa La Joya en Timotes, estado Mrida, y a los alumnos de
Misin Ribas de la Unidad Educativa La Joya, por animarse a participar por
primera vez en un concurso literario, y a Marylin Capriles, una nia de 10
aos residenciada en Maracay, por su inters en la lectura y en la
iniciacin a la escritura de cuentos.

Los textos de los ganadores fueron ledos durante los programas del martes
26 y jueves 28 de abril, y sern editados en forma de antologa radial.
Adems, cada uno de los autores recibi un juego de veinte libros de la
Coleccin Biblioteca Bsica Temtica de Autores Venezolanos, editados por
el Ministerio de la Cultura de Venezuela.

Una nueva convocatoria de este concurso se abrir en enero de 2006,
agregndose la categora de ensayo libre.



*** Compositor Andrs Levell gana Saln Nacional

El joven compositor Andrs Levell se impuso el pasado 24 de marzo, con su
obra Trance, en el II Saln Nacional de Jvenes Compositores, certamen
organizado por la Asociacin Civil Venezuela en Cmara, el Instituto
Universitario de Estudios Musicales y la Fundacin del Estado para el
Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.

El joven compositor naci en Caracas hace 22 aos y estudia msica desde
los 11. Compone desde los doce aos y se ha destacado en obras para piano
solo, piano y orquesta, orquesta, msica de cmara, msica vocal,
sinfnico-coral y la msica para la puesta en escena de una obra teatral
infantil sobre Amads de Gaula. Recientemente ha cursado estudios de
Composicin Musical con Federico Ruiz en el Instituto Universitario de
Estudios Musicales (Iudem) durante dos aos, donde actualmente estudia; con
Blas Emilio Atehorta en la Ctedra Latinoamericana de Composicin tambin
en los ltimos dos aos, e informalmente con Carlos Duarte.

En octubre de 2003 concibi, dise y dirigi el Festival Ddalus de las
Artes (http://www.letralia.com/dedalus), proyecto en conjunto con un equipo
de trabajo de jvenes artistas. Actualmente realiza una residencia para
creadores otorgada por la UNESCO-Aschberg, consistente en la creacin de
una obra multidisciplinaria durante el perodo de tres meses de residencia
en el Conservatorio de las Rosas en Morelia (Michoacn, Mxico), adems de
dictar cursos y talleres para jvenes compositores del conservatorio.

Levell era uno de los trece compositores finalistas del certamen, cuyo
jurado, integrado por Eduardo Marturet, Igor Lanz, Rodolfo Saglimbeni, Paul
Desenne y Jos Garca Guerrero, concedi adems el segundo premio a
Policromas en la piel, de Oswaldo Torres, y Visiones, de Santos Palazzi, y
el tercer premio a Cuarteto de Cuerdas N 2, de Luis Ernesto Gmez, y
Quinteto de metales, de Jess Eduardo Milano.

Adems de estas obras, participaron como finalistas los cuartetos de
cuerdas Cinco miradas infantiles de Juan Manuel Snchez, Los linderos
sonoros de Marianela Arocha, Evolucin en tres eras de Fabricio Prez y
Leyenda de Jos Joaqun Corrales; los quintetos de maderas Suite venezolana
para quinteto de Edwin Arellano y Quinteto del trbol de Raimundo Pineda; y
en el formato de obras para quintetos de metales tambin se consider
Cuento'e carretera de Heriberto Rojas y Pajarillo Brass de Marco Bonia.

Las trece obras fueron interpretadas durante la Muestra del II Saln
Nacional de Jvenes Compositores, que tuvo lugar en la Sala Jos Flix
Ribas del Teatro Teresa Carreo los das sbado 23 y domingo 24 de abril.

Las composiciones ganadoras recibieron premios en metlico constantes de 5
millones de bolvares para el primer premio, 3 millones para el segundo y 2
millones para el tercero, as como un Premio Especial del Pblico
consistente en un milln de bolvares, que recay sobre la obra Visiones de
Santos Palazzi. La entrega de los premios se celebr en la sede del
Instituto Universitario de Estudios Musicales del Parque Tecnolgico
Sartenejas el viernes 29 de abril.



*** Revista Peruana de Literatura dedica nmero especial a escritores de La
    Libertad

La Revista Peruana de Literatura acaba de lanzar un nmero especial
dedicado a la literatura del departamento de La Libertad, situado en la
zona norte del Per y cuna de escritores como Csar Vallejo y Ciro Alegra.
De acuerdo con la introduccin, la muestra incluye narrativa, poesa,
ensayos y reseas.

"Escribe sobre tu aldea si quieres ser universal", dijo Tolstoi, e Isaac
Goldemberg lo recuerda para hablar de una remota comarca del norte del
Per, Chepn, donde naci. El autor de La vida a plazos de don Jacobo
Lerner reside en nueva York, pero piensa que de esa experiencia naci su
preferencia por el tipo de literatura que celebra las alegras y se duele
de los pesares de la vida.

En el mismo pueblo naci Eduardo Gonzlez Viaa. El autor de
extraordinarios relatos sobre la inmigracin vive tambin en Estados
Unidos, pero cree que recibe los mensajes y la fuerza de un singular
paisano. "Cada persona en el mundo tiene un cerro, un ro, un rbol. En el
desierto del norte peruano donde nac yo, apenas pude hacerme compadre de
un cerro. El cerro de Chepn", dice el autor de Los sueos de Amrica.

La Revista Peruana de Literatura les pidi que dialogaran acerca de su
pueblo natal para el nmero especial que acaba de lanzar y que est
dedicado al departamento de La Libertad, una de cuyas provincias es la de
Chepn.

Titulado "La Libertad: tierra de poesa", el especial incluye tambin
ensayos sobre la obra de Csar Vallejo, Alejandro Romualdo y Juan Morillo,
as como textos de Gerson Ramrez, Jos Lpez, Bethoven Medina, Ricardo
Vrhuez Villafane, Jacobo Alva, Gustavo Tapia, Javier Agreda y Walter
Lingn.

Asimismo, esta edicin de la revista contiene un estudio de Javier Garvich
sobre "Collacocha", otro de ngel Gavidia, acerca de "Julio Ramn Ribeyro y
Santiago de Chuco" y otro de Gustavo Montoya sobre "Ideologa, nacin e
indigenismo".



*** Diccionario acadmico de la RAE puede consultarse en telfonos mviles

La Real Academia Espaola acaba de producir la versin del Diccionario
acadmico para agendas electrnicas personales (PDA), telfonos mviles
inteligentes, y otros dispositivos porttiles, segn inform Europa Press.
El formato es compatible con los sistemas operativos ms comunes en ese
tipo de sistemas, por ejemplo, PalmOS, Symbian y Windows Mobile.

El sistema de consulta permite el acceso a las definiciones del diccionario
mediante un ndice de posicionamiento automtico, la bsqueda en el texto
completo de la obra, as como la consulta directa desde cualquier libro en
formato electrnico. Incluye, adems, un sistema de gestin de anotaciones
personales.

El reducido tamao de la obra, 11 megabytes, hace posible que la
distribucin como es habitual en ese tipo de productos se realice
exclusivamente a travs de las libreras de comercio electrnico de
Internet.

A las modificaciones hay que sumar los aproximadamente 7.000 cambios que
obedecen a razones tcnicas, en concreto al nuevo tratamiento dado a los
sustantivos femeninos coincidentes con el femenino de adjetivos o
sustantivos de dos terminaciones, que ahora aparecen en entrada
independiente. Como ejemplos de las enmiendas y adiciones incorporadas a la
pgina electrnica del Drae, estn trminos como abrefcil, correo,
acabijo, atraquina, duples, cuentarrevoluciones o habeas corpus.

Con esta incorporacin, que recoge lo aprobado por las academias hasta
junio de 2004, se aaden al Diccionario acadmico, con respecto a la
segunda tirada de 2001, ms de 12.000 modificaciones en total.



*** Se redujo el ndice de visitas a la Feria de Bogot

La XVIII Feria Internacional del Libro de Bogot
(http://www.feriadellibro.com), que se celebr entre el 20 de abril y el 2
de mayo, cerr con una reduccin de visitantes con relacin al ao 2004.
Este ao la feria fue visitada por 340.000 personas, casi 80.000 menos que
el ao pasado.

"Si se compara la 18 Feria versus la versin 2004, en la cual se cont con
428.044 personas, se concluye una reduccin en la entrada de colegios
teniendo en cuenta que estamos reglamentando el ingreso de los estudiantes
con la finalidad de hacer provechosa su estada en la feria", afirm
Hernando Restrepo Londoo, director general de Corferias, el ente
organizador.

Juliana Calad, directora de la Cmara Colombiana del Libro dijo que la
institucin est agradecida con los visitantes. "Su masiva respuesta a este
evento nos motiva a seguir promoviendo eventos culturales y literarios, de
manera que el nmero de lectores en el pas crezca significativamente".

La 19 versin de la feria contar con Chile como pas invitado de honor.
Este ao el pas invitado fue China, cuya representacin decepcion a la
mayora de los observadores. Jess Anbal Surez, editor de Aurora, indic
que "no se vio un esfuerzo por traer ediciones en espaol ni hacer una
representacin cultural que les mostrara a los colombianos lo que es el
pueblo chino. La gente no encontr nada especial y eso perjudica a la
feria, pues el pas invitado es un punto de referencia para que asista el
pblico".

"La gente se quej de que no haba libros", agreg Alfonso Carvajal, editor
de Random House Mondadori. "No vala la pena slo ir a ver mapas. Sobre
todo con la expectativa que generan, pues China fue la que invent la
imprenta, antes que Gutenberg. Lo nico importante fue que vino el
traductor de El Quijote (Hu Zhencai) y que un libro de Hctor Abad
Faciolince, Angosta, hubiera sido escogido como el del ao en ese pas".

Sin embargo, aunque la norma fue la de crticas severas a la seleccin,
otros, como Alberto Snchez, director comercial para Colombia de Editorial
Planeta, la defendieron: "Cada ao hay que escoger un pas y los ms
cercanos ya fueron invitados. Era el momento de mirar otros mercados. Esto
coincidi con el viaje del presidente lvaro Uribe y puede generar buenas
cosas".

Y en ese sentido son los argumentos de defensa de Enrique Gonzlez,
director de la Cmara Colombiana del Libro: "Es posible que la muestra
china haya sido pobre. Pero es que, adems de que el pas invitado se
selecciona alternando la regin geogrfica, no hemos tenido comercio ni
intercambio de libros con China. Pero con la visita del director de la
Cmara del Libro de China se abren posibilidades para que nuestros autores
sean editados all".

Segn Gonzlez, la Cmara Colombiana se comprometi a hacer un listado de
los autores nacionales que podran interesar en Oriente. "Si clasifica uno
de nuestros escritores, eso abre un mercado de 1.300 millones de personas".

Para Roberto Vergara, subdirector de Corferias, tal vez se haba creado
mucha expectativa y eso tambin hizo que los ojos de los crticos
estuvieran sobre la oferta de los asiticos.

Surez, de Aurora, es tajante: "Es la Feria ms mala de los ltimos cinco
aos". Vergara se refiere a las cifras para avalar lo que considera un
xito de asistencia: "Un total de 400 mil personas, de las que 120 mil
fueron estudiantes. Es cierto que el clima estuvo en contra, por eso
estudiamos la posibilidad de hacerla el ao prximo en otro mes, pues abril
siempre es muy lluvioso".

Con todo eso, Gonzlez dice que se produjeron expectativas de negocios de
18 millones de dlares (eso se refiere a negocios pactados, aunque todava
no estn firmados) y de los que se espera que en menos de tres meses se
adelanten tratos por 5 millones de dlares: "El ao pasado los negocios
fueron de 17 millones de dlares y durante todo el ao se exportaron 112
millones de dlares en industria editorial y se importaron 40 millones".

Vergara pone el ejemplo de Venezuela, primer pas invitado, hace 18 aos.
Dice que, en su momento, el mercado venezolano estaba dominado por editores
espaoles: "Se dieron cuenta de que la calidad colombiana era similar a la
espaola y que los precios eran competitivos". Hoy, segn las cifras de la
Cmara Colombiana del Libro, Venezuela produce negocios por 14 millones de
dlares (en el 2004) y Mxico, que es el primer comprador y tambin fue
invitado a una Feria, genera compras por 20 millones de dlares. "Per fue
el invitado de 2004 y hemos visto crecimiento en las ventas en ese pas",
agrega Gonzlez.

Pilar Reyes recuerda las Ferias en las que Espaa, Argentina y Mxico
fueron el eje: "Tuvieron una potente muestra, autores, un desembarco
cultural a la altura de una feria como la de Bogot".

Entre las razones esgrimidas para explicar la ausencia de grandes autores y
muestras artsticas chinas, se expone la falta de mayor tiempo en la
preparacin. "Se les pidi que trajeran una muestra similar a la que
ofrecieron en el Forum de las Culturas de Barcelona". Los Guerreros de
Terracota (patrimonio chino) eran parte de las aspiraciones, pero por
trmites y por la agenda de la muestra itinerante, no se consiguieron para
la Feria, pero s para una exhibicin en el Museo Nacional (que se ver en
el 2007).



*** La Feria de Buenos Aires, un gran desafo

La Fundacin El Libro anunci los resultados de la XXXI Feria Internacional
de Buenos Aires "El Libro, del Autor al Lector", uno de los eventos
culturales y editoriales ms importantes de Hispanoamrica , donde se
renen editores, escritores, autores, libreros, distribuidores,
cientficos, educadores y lectores. La feria de este ao, celebrada del 18
de abril al 9 de mayo, tuvo como lema "Un escenario para los libros".

La cantidad de visitantes super el milln de personas. Carlos Alberto
Pazos, presidente de la Fundacin El Libro declar que: "Estamos felices
por los logros de esta edicin. Fue, como todos los aos, un gran desafo.
Hemos privilegiado las actividades profesionales, educativas y todos los
actos culturales. Afortunadamente, la recepcin del pblico fue
extraordinaria. De hecho, en muchos casos debimos instalar pantallas para
que los asistentes pudieran seguir las charlas y presentaciones, al haberse
colmado totalmente la capacidad de algunas salas".

La feria ocup 35.500 m. Transcurri durante 22 das y reuni 1.399
expositores en 340 stands que incluyeron la participacin de 40 pases y
las Naciones Unidas, 22 provincias argentinas, instituciones culturales y
educativas, editoriales y libreras. Fue inaugurada por la dramaturga y
novelista Griselda Gambaro, considerada por la crtica como una de las
escritoras ms relevantes de la literatura argentina actual, quien remarc
la importancia de la igualdad de oportunidades y la educacin. Segn la
mayora de los expositores, las ventas superaron en un 25% las cifras de la
pasada muestra.

Se realizaron ms de 1.000 actos culturales. Los de mayor asistencia fueron
las presentaciones de Roberto Pettinato, Alejandro Dolina, Enrique Pinti,
Felipe Pigna (con Mario Pergolini y Osvaldo Bayer) y Gustavo Napoli y
Fernando Vera, la lectura maratnica del Quijote y todos los dedicados a la
orientacin vocacional.

Entre los invitados internacionales los actos ms concurridos fueron los de
Fernando Savater, Dacia Maraini, Slavoj Zizek, Fernando Vallejo y Bernhard
Schlink. De los actos de pases extranjeros los ms concurridos fueron los
de los Pases rabes, Armenia, Ucrania, Israel , Rusia, Gran Bretaa y
Portugal Este ao la feria cont con un total de 11 salas-auditorio -una
ms que el ao pasado-, repartidas en 6 pabellones. "Estamos orgullosos de
que el pblico se haya volcado tan entusiastamente a las actividades
culturales que ofrecimos. Se trata de un verdadero rcord de encuentros de
primer nivel", dijo Leandro de Sagastizbal, presidente de la Comisin de
Cultura de la Fundacin El Libro.

Hubo conferencias, mesas redondas, debates, das de pases y provincias que
participaron como expositores y homenajes, entre los que se destacan el de
Augusto Roa Bastos -cuyo deceso se produjo durante la feria- y el de
Isidoro Blaisten. No faltaron las tradicionales firmas y dilogos con
escritores dentro de los stands de sus editoriales. Se presentaron varios
espectculos teatrales y musicales. Tambin se entregaron los premios del
concurso de cuentos de terror para nios, el premio Edenor y se lanz el
concurso de la Fundacin Aerolneas. Asimismo se otorg el "Premio
Fundacin El Libro 2005 a la Mejor Creacin Literaria del ao 2004" a la
obra Pas que fue ser, de Juan Gelman.

El Patio Infantil, por su parte, ofreci mltiples opciones a los chicos
(narraciones, talleres, espectculos, una biblioteca infantil, el patio de
juegos) que -una vez ms- colmaron la muestra. El ciclo " El caf del
encuentro" estuvo a cargo de Luisa Kuliok quien entrevist a varias
personalidades para que hablaran de su relacin con los libros.

En esta feria se inaugur "El libro del da", un ciclo en donde los
escritores y actores se refirieron a libros que integran una biblioteca
bsica y se sortearon volmenes entre los asistentes. El Encuentro Nacional
"Mirar hacia adelante. Perspectivas, desafos y potencialidades argentinas
en el mundo que viene", en el que importantes pensadores y periodistas
reflexionaron sobre el presente y futuro de Argentina.

Por dcimo ao consecutivo se realiz el Encuentro de Narracin Oral
"Cuenteros y cuentacuentos: de lo espontneo a lo profesional", con el lema
"Una fiesta para contar", que bati su rcord de asistentes, con ms de 650
participantes. Hubo adems narraciones para adultos y nios durante todos
los das de la feria.

Entre otros se desarrollaron los siguientes cursos: sobre Jean Paul Sartre,
a cargo de Tomas Abraham; Juan Rulfo, por Susana Zanetti; Periodismo y
literatura, a cargo de Rodolfo Bracelli; Panorama de la ciencia ficcin,
por Pablo Capanna; y El Eternauta, a cargo de Francisco Solano Lpez y Juan
Sasturain; el ciclo "En defensa de nuestro idioma" a cargo de Jos Luis
Moure, Gloria Chicotte, Leonor Acua y Alicia Zorrilla; y un taller sobre
"El arte del espectculo; el oficio de escribir", con Ernesto Korosky,
Alberto Migr", Roberto Cossa y Lucrecia Martel. Y el ciclo Buenos Aires
nos cuenta", de mitos y leyendas de los barrios porteos.

El Espacio Joven destac las actividades preferidas por los jvenes: el
homenaje a Einstein, el Tributo a la Luz, las observaciones con telescopio
del Planetario de la Ciudad, la prctica de la de informtica y el desfile
de modelos con jvenes de todo el pas mostrando sus investigaciones y
proyectos cientficos y tecnolgicos. Se hicieron partidas simultneas y
demostraciones de ajedrez y de scrabble.

Para conmemorar los 400 aos de la publicacin de El ingenioso hidalgo don
Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, la Fundacin El
Libro organiz la lectura maratnica de fragmentos de la obra y los
participantes fueron: Laura Azcurra, Cristina Banegas, Georgina Barbarrosa,
Carlos Belloso, Franklin Caicedo, Julieta Daz, Alejandra Flechner, Daniel
Kuzniecka, Cecilia Milone, Cristina Murta, Boy Olmi, Ana Padovani, Ingrid
Pellicori, Lorenzo Quinteros, Alejandro Awada, Jean Pierre Noher, Gerardo
Romano y Magdalena Ruiz Guiaz. El acompaamiento musical estuvo a cargo
de Dolores Costoyas y Miguel de Olaso y la coordinacin general de Mara
Soledad Lalli.

La Biblioteca Popular de Azul Dr. Bartolom J. Ronco y la Asociacin
Espaola de Socorros Mutuos de Azul exhibieron libros y documentos de la
coleccin de la Biblioteca (libros del Quijote y sobre el Quijote). Hubo
adems varios actos infantiles dedicados al Quijote.

Entre el 18 y el 21 de abril se realizaron las XXI Jornadas de
Profesionales del Libro, que reunieron a ms de 8.000 participantes entre
editores, distribuidores y libreros de todo el mundo. Los encuentros
permitieron la realizacin de rondas de negocios y la 38 Reunin Nacional
de Bibliotecarios. A las ponencias y conferencias se sum el valioso aporte
de los expertos Tiziano Vescovi y Herbert Paulerberg, que compartieron sus
conocimientos sobre el marketing de los libros con los profesionales
asistentes.

En el marco de esta nueva edicin se realizaron diversas actividades
educativas, como las XV Jornadas Internacionales de Educacin, el 8
Congreso Internacional de Promocin de la Lectura y el Libro, el 4
Encuentro de Educacin, Comunicacin, Informacin y el Libro, el 4
Encuentro de Educacin y Orientacin para la Salud, el Trabajo y la
Solidaridad, el 6 Foro Internacional de Enseanza de Ciencias y Nuevas
Tecnologas, el 8 Congreso Internacional de Promocin de la Lectura y el
Libro, el 8 Ciclo Internacional de Enseanza de Lenguas Extranjeras, el 6
Encuentro de Especialistas del Mercosur Educativo y el 1r Espacio para la
Educacin Inicial. Se entreg adems el premio "XV Jornadas Internacionales
de Educacin al Mejor Libro de Educacin de Edicin 2004".

Entre los expositores internacionales ms destacados se cont con la
presencia de Milagros de Corral, Daniel Pennac, Francisco Pin, Michle
Petit y Jos Joaqun Brunner. Segn Isay Klasse, presidente de la Comisin
de Educacin de la Fundacin El Libro, "hemos ofrecido un programa sin
precedentes. Se trata de un encuentro de educadores nico en el mundo, con
destacados panelistas y expertos que nos han acompaado durante los ocho
encuentros".

Las escuelas y universidades tuvieron fuerte presencia, no slo como
expositores sino tambin como asistentes. Es de destacar la visita de la
delegacin de la Escuela Dr. Isidro Mariano de Zavala, de Caucete (San
Juan), cuyos alumnos viajaron a Buenos Aires por primera vez, invitados por
la Fundacin el Libro, con el apoyo del Instituto Garrigs.

La Fundacin El Libro est integrada por la Sociedad Argentina de
Escritores (Sade), la Cmara Argentina del Libro (CAL), la Cmara Argentina
de Publicaciones (CAP), el Sector de Libros y Revistas de la Cmara
Espaola de Comercio, la Federacin Argentina de la Industria Grfica y
Afines (Faiga) y la Federacin Argentina de Libreras, Papeleras y
Actividades Afines (Falpa).



*** Juan Gelman obtiene premio Reina Sofa

El poeta argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930) ha sido distinguido con
el XIV premio Reina Sofa de Poesa Iberoamericana, un galardn que
reconoce el conjunto de una obra y que convoca anualmente Patrimonio
Nacional de Espaa y la Universidad de Salamanca. Dotado con 42.100 euros y
la publicacin de una antologa potica, es el de mayor cuanta en lengua
castellana dentro de este gnero literario.

El jurado, que estuvo reunido en el Palacio Real de Madrid, resalt la
poesa "profundamente original, emotiva y rigurosa" del escritor argentino,
as como su capacidad para "testimoniar su tiempo histrico e indagar en
nuevas formas del espaol". Est considerado como uno de los poetas ms
personales de la actualidad y referente indiscutible de las letras
hispanoamericanas.

Gelman public su primera obra, Violn y otras cuestiones, a los 26 aos.
Tiene ms de cuarenta obras en su haber. La profesora de literatura de la
Universidad de Salamanca y portavoz del jurado, ngeles Prez Lpez, dijo
que su obra es capaz de "agrupar distintos tiempos de la lengua dando
cuenta del aqu y del ahora". Entre los miembros del jurado se encontraban
los poetas Carlos Marzal, Aurora Luque Ortiz, Luis Muoz, y el anterior
galardonado, Jos Manuel Caballero Bonald. Durante las deliberaciones se
barajaron otros nombres, como los de Jos Emilio Pacheco, Ernesto Cardenal,
Blanca Varela y Eugenio de Andrade.

Un total de 68 poetas de lengua espaola se presentaron a un premio cuyo
objetivo es reconocer "el conjunto de la obra de un autor vivo que por su
valor literario constituye una aportacin relevante al patrimonio cultural
comn de Iberoamrica y Espaa". La candidatura de Gelman fue presentada
por la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y la Universidad Cristbal Coln
de Veracruz, Mxico. El escritor recibir el premio de manos de la Reina
Sofa en una ceremonia que tendr lugar en el ltimo trimestre de este ao.

La vida del poeta y periodista argentino, de 75 aos, estuvo marcada por la
experiencia de la dictadura, situacin de la que no est exenta su
literatura. Un hijo de Juan Gelman, Marcelo, y su esposa embarazada fueron
secuestrados por los militares, que el poeta combati como militante
poltico. Los restos de Marcelo fueron recuperados tras varios aos de
investigaciones y el poeta pudo hallar tambin, en Uruguay, a la nieta
nacida durante el secuestro de su madre, que hasta ahora figura entre los
30.000 desaparecidos argentinos, segn denuncias de entidades defensoras de
los derechos humanos.



*** Roa Bastos dej novela indita

El escritor ms famoso de Paraguay, Augusto Roa Bastos, quien falleci el
martes 10 de mayo, dej un testamento pidiendo la cremacin de sus restos
para que sus cenizas fuesen depositadas al lado de la tumba de sus padres.
Al mismo tiempo, dej inditas, en su computadora, la novela Un pas detrs
de la lluvia y una coleccin de frases sueltas titulada Metaforismos.

El sepelio del escritor se realiz el viernes 13 en el cementerio La
Recoleta, de Asuncin, donde se encuentra el panten de sus padres Lucio y
Luca. Roa Bastos tena 88 aos de edad al momento de fallecer en un
hospital, a causa de complicaciones cardiorrespiratorias ocurridas tres
das despus de una ciruga para extirparle un cogulo cerebral, evento que
le haba provocado una cada en su residencia, donde viva solo.

En declaraciones a los periodistas, su hijo Carlos Roa Mascheroni, de 50
aos, explic que "mi padre escribi su testamento el 27 de agosto de 1991,
en Toulouse, Francia, probablemente porque crea que poda morir en el
exilio, lejos de su patria. Especficamente, su testamento deca en una
parte: 'queda encargada mi compaera (segunda esposa, francesa) Jos Clara
Jimnez de mandar incinerar mis restos mortales y de realizar los trmites
en unin con mis hermanos a fin de que estas cenizas sean llevadas y
depositadas en el sepulcro familiar' ".

Sus restos fueron velados en el Congreso de Paraguay, donde centenares de
personas acudieron a despedirlo. El gobierno decret tres das de duelo
oficial y el viernes 13 la administracin pblica fue declarada en asueto
desde el medioda para que los funcionarios asistieran al funeral.

El escritor haba pedido tambin en su testamento "no ser objeto de ningn
funeral oficial por parte de polticos".



*** Garabatosh-k culmina gira en Islas Canarias

Ms de 12 mil espectadores, entre nios, jvenes y adultos de los
diferentes centros educativos de Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife,
disfrutaron de la obra Sancho Panza y el de La Mancha, de la compaa
Garabatosh-k, que dirigen dos artistas venezolanos. La gira culmin el
pasado 13 de mayo.

Elisa Gonzlez y Rger Vargas son dos artistas del estado venezolano de
Miranda, que desde hace dos aos se encuentran en las Islas Canarias
desarrollando una interesante labor cultural al frente de su compaa de
tteres y teatro Garabatosh-k, llevando diversin, entretenimiento y
cultura a los diferentes colegios de todo el archipilago canario.

En ocasin de celebrarse los 400 aos de la primera edicin de la obra
cumbre de la literatura espaola, Don Quijote de La Mancha, los directivos
de Garabatosh-k pusieron en escena la obra, escrita por Gonzlez y dirigida
por Vargas, en colegios, bibliotecas y dems instituciones pblicas y
privadas que manifestaron inters en la presentacin.

Las presentaciones de Garabatosh-k en Fuerteventura contaron con el apoyo
que el Centro Bibliotecario Insular de la referida isla ha dado a estos
artistas mirandinos, realizando adems un concurso de cuentos y charlas en
varios institutos de secundaria.

La pieza de Garabatosh-k comienza con un divertido "bulul" que hace las
delicias de los nios explicando quin es y de dnde nace el caballero de
la triste figura; seguidamente el episodio de los molinos, as como el
encuentro con su amada Dulcinea del Toboso, son representados por los
tteres, para finalizar con la frustrada lucha con los leones.

Las representaciones, que culminaron el viernes 13, llevaron la obra al
Auditorio Insular de Fuerteventura, Auditorio de Gran Tarajal, Centro
Bibliotecario Insular, Centro de Educacin Obligatoria de Antigua,
Biblioteca Municipal de Antigua, Plaza de Betancuria, Centro Cultural de
Morro, Centro de Educacin Infantil y Primaria La Lajita, Biblioteca
municipal de Pjara, Centro Cultural de Corralero, Centro Cultural de
Villaverde y el Centro Cultural de Raz del Pueblo en La Oliva.



*** Historiador argentino acusa a escritora espaola de plagio

El historiador y periodista argentino Pablo Cingolani acus a la escritora
espaola Matilde Asensi
(http://www.editorial.planeta.es/03/03_ns.asp?p=&IDAUTOR=24079), en un
comunicado enviado a diversos medios, de haber plagiado el producto de sus
investigaciones en la regin boliviana del Madidi, iniciadas en 2000, para
escribir la novela El origen perdido (Planeta, 2003).

La novela de Asensi habra sido escrita tomando "gran parte de los
elementos y argumentos que construyen la trama y desenlace de su novela, de
los materiales (memorias, relatos, crnicas y entrevistas) y archivos de
las expediciones al Madidi" realizadas por Cingolani y su equipo de
expedicionarios.

Agrega el comunicado que El origen perdido "cuenta cmo un grupo de piratas
informticos llega a Bolivia para encontrar la cura a una maldicin que
sufre el hermano de uno de ellos, a causa de entrometerse en el estudio del
idioma aymara. Buscando el remedio al mal se introducen primero en una
hipottica cmara secreta en Tiwanacu y luego organizan una expedicin
-junto con una arqueloga espaola, un colega boliviano y una mdica
estadounidense- que se interna en las selvas del Madidi. Lo hacen para
localizar a los 'capacas', los ltimos sabios aymaras que se haban
refugiado en el bosque tras la invasin espaola. En plena selva,
encuentran a los toromonas y stos los contactan con los sabios, quienes,
finalmente, les revelan unas palabras mgicas para sanar al enfermo".

En su primera parte, la novela presenta diversas citas de autores que van
desde Umberto Eco hasta Carlos Ponce Sanjins, y comentarios extrados de
fuentes como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o el peridico La
Razn. "Citando esas fuentes, la autora parece que pretendiera darle
verosimilitud a su narracin para llevarla luego a los terrenos de la
fabulacin. Pero cuando la novela ingresa a su segunda parte -es decir la
aventura en la selva-, Asensi toma prrafos, ideas y personajes de las
memorias de la Expedicin Madidi y las presenta como hallazgos o creaciones
propias".

Cingolani agrega que Asensi no procedi de la misma manera que en la
primera parte, citando la fuente de su informacin. "Pienso que ella
pretendi venderle a su pblico la idea de que las aventuras que sus
personajes viven en la selva boliviana son fruto de su invencin. Quizs si
les hubiese dicho que eran hechos puntuales tomados de una expedicin
verdadera entonces quizs habran ledo su novela con otros ojos. A lo
mejor se habran interesado en las fuentes originales y la novela no habra
vendido la cantidad de libros que vendi".

Las expediciones al Madidi dirigidas por Pablo Cingolani recibieron amplia
cobertura en la prensa nacional e internacional y fueron publicadas en
Internet (http://www.phfawcettsweb.org/withinmadidi.htm), de donde el
investigador argentino supone la escritora espaola tom la informacin.

Aunque ya la agencia EFE ha publicado una crnica del periodista Ral
Corts acotando las similitudes entre la novela y las investigaciones de
Cingolani, hasta ahora no se ha producido pronunciamiento alguno al
respecto por parte de la escritora ni de Planeta.

Cingolani y su equipo realizaron dos expediciones al Madidi, documentaron
en texto y video sus viajes y hasta hoy siguen trabajando en este proyecto.
Lograron muchos avances y recolectaron nueva informacin tanto sobre los
toromonas como sobre el destino de un agrnomo noruego llamado Lars
Hafskjold que desapareci en 1997, tambin buscando a esta tribu.

"Hay indicios de que los toromonas (como los llaman las crnicas
histricas) u otra etnia no contactada habitan en el valle y las cabeceras
del ro Colorado, si es as habra que preservar su aislamiento", dice
Cingolani.

Cingolani tena preparado, incluso, el guin de una pelcula. "Nuestro
inters siempre ha estado orientado a llegar al pblico europeo y
sensibilizarlo con el tema y lograr apoyo para cerrar el caso de Hafskjold
y de los toromonas, pero nunca nos imaginamos que sera de esta manera. De
verdad que es un asunto incmodo, que ojal sirva para reivindicar lo hecho
y poder proyectarlo hacia delante. No s si a la seora Asensi le importe,
pero a nosotros s: queremos saber que pas con Lars y si existe un grupo
aislado, preservarlo en su identidad".

El investigador manifest que por ahora no piensa iniciar acciones legales.
"Cuando iniciamos las expediciones al Madidi nunca pensamos encontrarnos
algn da con situaciones como sta. Es desagradable darse cuenta de que el
trabajo de uno termina siendo utilizado indebidamente. El objetivo de las
expediciones y de todos los materiales, textos y videos, que hemos
producido han sido siempre serios. Vamos a hacer las consultas pertinentes
para decidir cmo encarar esta situacin".

Cingolani es historiador y periodista. Naci en Buenos Aires (Argentina) en
1963 y desde 1987 reside en La Paz (Bolivia). Ha trabajado en diversos
medios de comunicacin y ha organizado expediciones ecohistricas,
explorando, entre otras, la regin de Iruya-Barit, las Cumbres Calchaques
y la puna jujea en Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos
los parques nacionales de Bolivia, en especial en Lpez, Chaco y Amazona.
Publica informacin sobre sus trabajos en su blog
(http://www.cingolani.ssolucion.com).



*** Concluy el Festival de Poesa de Bogot

Del 16 al 21 mayo se realiz el XIII Festival Internacional de Poesa de
Bogot (http://www.poesiabogota.org), organizado por la revista de poesa
Ulrika, y en el que se presentaron 40 poetas de Iberoamrica. Entre estos,
Ral Zurita, Jos Mara Memet, Eduardo Llanos, Gonzalo Milln, Floriano
Martins, lvaro Matta Guille, Fernando Balsec, Luis Miguel Madrid, Mariano
Peyrou y Arturo Gutirrez Plaza. 

La Biblioteca Nacional de Colombia fue la sede del evento, en donde se
ofrecieron recitales y los seminarios "La poesa en el Quijote desde una
perspectiva iberoamericana" y "La poesa chilena hoy". Hubo adems
recitales en colegios, universidades, centros culturales, bibliotecas
barriales, parques, crceles, tabernas y otras ciudades del pas. El
festival les dedic el mircoles 18 a los nios y jvenes; el jueves 19, a
las universidades, y el viernes 20, a las localidades de Bogot.

Entre las actividades destacadas del festival estuvo el homenaje que se le
rindi al poeta Harold Alvarado Tenorio el martes 17 en la Biblioteca
Nacional. El autor ha traducido obras de Kavafis, Eliot, Brodsky, Heaney y
de numerosos poetas de China, pas en el que residi.

En versiones anteriores de este festival han participado autores como Jos
Emilio Pacheco, de Mxico; Rodolfo Alonso, de Argentina; Jos Agustn
Goytisolo, de Espaa, y Pablo Armando Fernndez de Cuba.



*** Celebran en Caracas homenaje a Juan Rulfo

Escritores de Venezuela y Mxico rindieron un homenaje al escritor mexicano
Juan Rulfo (1917-1986), ganador del Premio Prncipe de Asturias de las
Letras en 1983 y del Premio Nacional de Literatura de Mxico en 1970. El
homenaje se realiz en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
Gallegos (Celarg) el 16 de mayo, fecha aniversario del nacimiento del
autor, y cont con la colaboracin de la Embajada de Mxico.

La actividad central del homenaje fue una conferencia sobre la vida del
autor de Pedro Pramo, dictada por el novelista mexicano Daniel Sada y la
ensayista y profesora universitaria talo-venezolana Francesca Polito.

"Rulfo era un escritor nico e irrepetible, porque la concepcin de su
trabajo es absolutamente original y los efectos tambin", afirm Sada,
ganador en 1992 del Premio Xavier Villaurrutia, uno de los premios ms
reconocidos en las letras mexicanas.

La obra de Juan Rulfo "es escasa pero de gran calidad narrativa, siendo
traducida a numerosos idiomas", precis el comunicado, que destac a Pedro
Pramo y al libro de cuentos El llano en llamas (1953) como las obras ms
conocidas del autor.

En la novela Pedro Pramo, el autor mexicano dio una forma ms
perfeccionada al llamado mecanismo de interiorizacin de la realidad de su
pas, y obtuvo la que se considera una de las mejores obras de la
literatura iberoamericana contempornea. Por su parte, en los quince
cuentos que integran El llano en llamas, Rulfo ofreci una prosa sucinta y
expresiva de la realidad de los campesinos de su tierra, en relatos que
trascendan la pura ancdota social.

Sada, quien dijo sentirse en deuda con Rulfo, afirm que ste "se sinti
intimidado" tras el reconocimiento mundial que tuvo su obra, lo que priv
para que dejara de escribir. "La fama lo tom por sorpresa, nunca esper
que Pedro Pramo y El llano en llamas tuvieran el xito mundial que los
llevaran a ser traducidos a todos los idiomas de Europa", destac.



*** Presentaron archivo audiovisual de la literatura bonaerense

La Audiovideoteca de Escritores de Buenos Aires
(http://www.audiovideotecaba.gov.ar), el primer archivo que rene voces e
imgenes de los protagonistas de la literatura de la capital argentina, fue
presentada este 19 de marzo en Radio Ciudad, estacin ubicada en el Centro
Cultural San Martn, por la subsecretara de Comunicacin Social portea.

La serie de entrevistas audiovisuales producidas por el equipo de la
audiovideoteca se editarn en tres formatos para integrarse a los medios
pblicos porteos, cumpliendo con el objetivo de difundir contenidos que
pocas veces tienen espacio en los medios comerciales, resaltaron voceros de
la subsecretara.

Ser la primera audiovideoteca virtual de Argentina integrada por
fragmentos de video, audio y texto de entrevistas realizadas a Osvaldo
Bayer, Luisa Valenzuela, Lenidas Lamborghini, Liliana Heker, Arnaldo
Calveyra y Alberto Laiseca, entre otros.

Se podrn consultar las biografas y bibliografas completas de cada
escritor y la audiovideoteca incluye los materiales de "Obra en
construccin", un programa documental donde los escritores hablan de su
trabajo y leen un fragmento de sus obras, que se transmite todos los
domingos por el canal Ciudad Abierta.

El equipo de la audiovideoteca est trabajando tambin en un inventario de
los archivos audiovisuales sobre escritores que se encuentran dispersos en
instituciones pblicas y privadas, a fin de conformar un catlogo completo
y un archivo nico en su tipo.



*** Festival de Poesia de la Mediterrnia rene a catorce poetas

Entre el 19 y el 21 de mayo se celebr la sexta edicin del Festival de
Poesia de la Mediterrnia (http://www.cmvillalonga.org/festival04),
organizado por la Fundaci Casa Museu Lloren Villalonga y dirigido por
Biel Mesquida. El acto central del Festival tuvo lugar en el patio de la
Misericrdia, en Palma, el viernes 20.

Catorce poetas representativos de diferentes culturas participaron en el
encuentro: David Castillo, Francesc Garriga, Josep Llus Aguil, Miquel
Cardell y Vicent Alonso, en cataln; Larbi El Harti y Vicente Gallego, en
castellano; Girgis Shokry y Hassan Najmi, en rabe; Ghjacumu Thiers, en
corso; Moshe Benarroch, en hebreo; Nathalie Quintane, en francs; y Xnia
Dyakoneva, en ruso. El poeta rabe Zuhair Abu Shayeb no pudo asistir al
evento por motivos personales.

"El Mediterrneo no tiene lmites, llega a cualquier rincn del planeta",
explic Xnia Dyakoneva, quien naci en San Petersburgo pero lleva cinco
aos viviendo en Barcelona. "La poesa es la mxima expresin de la
literatura y la literatura es la mxima expresin de una lengua", dijo por
su parte David Castillo.

El festival no pretende representar a los estados, sino a las culturas y
las lenguas, segn explic su organizador, Biel Mesquida. El certamen cont
este ao con dos novedades: un taller para jvenes en el jardn botnico de
La Misericrdia y un recital de poesa electrnica a cargo de las
formaciones Slo los Solo y Nodomain.



*** Promueven a Ernesto Cardenal para premio Nobel de Literatura

Intelectuales, crticos, poetas, traductores y estudiantes de
Latinoamrica, Estados Unidos y Europa expresaron en Granada (Nicaragua) su
inters por proponer al poeta nicaragense Ernesto Cardenal para premio
Nobel de Literatura, durante el simposio internacional que se celebr en su
homenaje entre el 19 y el 21 de mayo.

Los participantes se reunieron en el centro cultural La Casa de los Tres
Mundos, de Granada, 45 kilmetros al sureste de Managua, para analizar los
Epigramas, Oracin por Marilyn Monroe y Canto csmico, entre otras obras de
Cardenal. Los expositores abordaron diferentes puntos de vista, no hablaron
slo del Cardenal mstico, sino que hicieron una exposicin ordenada de
todas las visiones que el poeta y sacerdote tiene sobre la literatura.

El simposio lo clausur el propio Cardenal con un mensaje de agradecimiento
a todos los que llegaron a Nicaragua para estudiar su obra literaria. El
autor dijo que en espaol hay pocas palabras para expresar su
agradecimiento a los que participaron en el foro literario porque "yo no
soy un poeta que se merezca tantos homenajes".

Agreg que le ha costado mucho trabajo hacerse poeta, para producir una
obra que ha sido en defensa de la humanidad y de los desposedos. "Lo
valioso de mi poesa es que habla por los pobres, por los que no tienen voz
y por eso se ha hecho mundial", dijo el poeta.

La Comisin Nacional Pro Celebracin de los 80 aos de Cardenal es
presidida por el laureado escritor y novelista nicaragense Sergio Ramrez.

Segn el poeta nicaragense Nicasio Urbina, coordinador del simposio,
Cardenal tiene muchas posibilidades para obtener el premio Nobel de
Literatura. "Se trata del poeta vivo ms importante de Nicaragua y el ms
famoso a nivel internacional despus de Rubn Daro", dijo Urbina, quien
imparte clases en la Universidad de Cincinnati (EUA).

El poeta nicaragense Francisco de Ass Fernndez, otro de los
organizadores del simposio, explic que en Espaa, Francia, Alemania,
Italia y Venezuela ya existen comits para proponer a Cardenal como premio
Nobel de Literatura. "Se lo dije al presidente de Nicaragua, Enrique
Bolaos: lo que debe hacer es ponerse a la altura de lo que otros pases
estn haciendo, que reconocen en Ernesto Cardenal una de las voces ms
altas de la literatura contempornea", agreg.

"No es que estemos queriendo proponer la candidatura de Cardenal para este
ao, pero hay que tomar en cuenta que hay una fuerte presin de los grandes
escritores y de organizaciones culturales en favor del poeta y sacerdote
nicaragense", dijo Fernndez. "Creo que el presidente Bolaos har todo
para que un nicaragense logre un reconocimiento de esa naturaleza".



*** Inventor argentino gana premio con marcalibros magntico

Flaps (http://www.flaps.com), novedoso marcalibros magntico de pgina y
lnea que se adhiere a las hojas sin moverse ni caerse, obtuvo una medalla
de oro en la categora Inventos y Novedades Prcticas, en la 33 Feria
Internacional de Invenciones (http://www.inventions-geneva.ch) realizada en
Ginebra. Tambin consigui un premio especial otorgado por la prensa
internacional y una mencin por parte de la prensa suiza como el Invento
del Mes. 

El novedoso marcalibros magntico es creacin del inventor argentino
Nicols Di Prinzio, cuya empresa Flappers est dedicada al desarrollo y
manufacturacin de productos especficos basados en patentes de invencin.

Flaps surgi como respuesta a un accidente bastante comn: Di Prinzio
estaba recostado en su cama, cuando tom un libro que estaba leyendo. Al
intentar abrirlo, el marcalibros se cay, perdiendo la pgina en la que
haba dejado la lectura la noche anterior. Fue as como se le ocurri crear
un marcalibros que, mediante el uso de imanes, se adhiriera a ambas caras
de la pgina, evitando cadas accidentales e indicando al lector no slo la
pgina, sino tambin la lnea en que se encontraba al momento de
interrumpir la lectura.

Adems de su funcin principal, Flaps ofrece un canal de comunicacin entre
las empresas y el mercado, ya que puede ser utilizado como elemento
promocional o publicitario.



*** Poesa completa de Saramago publican en castellano

En simultneo para Amrica Latina y en coincidencia con la reciente Feria
Internacional del Libro de Buenos Aires, apareci la versin castellana de
Poesa completa, del Premio Nbel de Literatura Jos Saramago.

La recopilacin de ms de 600 pginas aporta la versin original en
portugus y la traduccin al castellano de los poemas de Saramago
publicados entre 1982 y 1987 en tres ediciones titulada Poemas possiveis
(Poemas posibles), Probablemente alegra y El ao de 1993.

Desde el prlogo de esta edicin, Saramago recuerda que la gnesis de
algunos de sus versos se remonta a tiempos anteriores a su vocacin por la
novela, como El ao de 1993, escritos en 1975 en pleno fervor
revolucionario por el derrumbe de la dictadura portuguesa.



*** Se realiza en Madrid congreso de narrativa peruana

El primer Congreso Internacional 25 aos de narrativa peruana (1980-2005)
(http://www.congreso2005.miradamalva.com) se lleva a cabo desde hoy 23
hasta el viernes 27 de mayo, en la Casa de Amrica de Madrid. Inaugurado
por Mario Vargas Llosa, el evento tiene como objetivos fomentar el
conocimiento y la divulgacin de la narrativa peruana de los ltimos 25
aos, analizar el proceso literario seguido por la narrativa peruana en
estos aos, fomentar su conocimiento y divulgacin, hacer un balance
preliminar de la produccin de sus narradores, y establecer un intercambio
entre narradores, especialistas e investigadores.

Paralelamente a las mesas de trabajo, en las que adems de ponencias
crticas se presentarn testimonios de los narradores, habr lecturas de
narrativa, una pequea feria de libros, un acto de entrega de libros de
narradores peruanos en la Biblioteca Nacional de Espaa, talleres
literarios y actos conmemorativos en torno al IV centenario de la
publicacin de El Quijote.

Entre los narradores invitados, residentes en Per y en otras partes del
mundo, se encuentran, adems de Vargas Llosa, los siguientes: Fernando
Ampuero, Harry Belevan, Jos Antonio Bravo, Oscar Colchado, Alonso Cueto,
Pilar Dughi, Miguel Gutirrez e Ivn Thays (Per); Isaac Goldemberg y
Eduardo Gonzlez Viaa (Estados Unidos); Jorge Eduardo Benavides, Fernando
Iwasaki, Carlos Meneses, Santiago Roncagliolo y Mario Surez Simich
(Espaa); Alfredo Pita y Mario Wong (Francia).

Entre los crticos figuran Eugenio Chang-Rodrguez, Roco Ferreira, Paul
Firbas, Rita Gnutzmann, Fietta Jarque, Concepcin Reverte Bernal, Eva
Valero y Miguel ngel Zapata.



*** Festival de poesa de La Habana arranca este martes

El X Festival Internacional de Poesa de La Habana, en defensa de la paz y
la preservacin del planeta, se celebrar del 24 al 28 de mayo en la
capital cubana. El evento estar dedicado al centenario del bardo hngaro
Attilas Jzsef y reunir a una junta mundial de poetas por la paz, quienes
analizarn acciones concretas para lograr sus objetivos.

Como parte del homenaje a Jzsef se realizar la presentacin de su libro
Corazn puro, traducido por el cubano Fayad Jamis, el jueves 26 a las 5 de
la tarde en el Palacio de los Capitanes Generales.

La junta mundial de poetas por la paz se constituir el mircoles 25 en la
Sala Baire del Capitolio Nacional y en horas de la tarde se presentar una
antologa de poetas alemanes contra la guerra, que abarca cuatro siglos
desde el barroco a la actualidad. El encuentro pretende articular una red
permanente de comunicacin para promover obras sobre la defensa de la paz
universal e intercambiar informaciones sobre el asunto.

Entre las personalidades que confirmaron su presencia en La Habana se
encuentran Thiago de Mello, Ernesto Cardenal y Edmundo Aray, as como
poetas eslavos, persas y africanos que conforman un amplio abanico de
procedencia geogrfica y tendencias estticas.

La inauguracin ser en la Baslica Menor del Convento de San Francisco de
Ass, donde el pianista cubano Frank Fernndez ofrecer un concierto. El
festival tendr adems por sedes numerosas instituciones culturales,
escuelas e institutos y subsedes en Cienfuegos y provincia de La Habana.

La clausura ser el sbado 28 a las 6:30 de la tarde en la Plaza de la
Catedral con un gran espectculo de poesa, msica y danzas. Como parte de
esta fiesta de la poesa ser abierto un saln de artes plsticas de
connotados y jvenes artistas cubanos en el claustro norte del Convento de
San Francisco de Ass.



*** Autores venezolanos de ciencia ficcin, fantasa y terror promueven
    tertulia

Este viernes 27 entre las 5:30 de la tarde y las 7 de la noche se
realizar, en la librera Read Books Bookstore & Caf, de Caracas, la I
Tertulia Caraquea de Ciencia Ficcin, Fantasa y Terror, evento organizado
por un grupo de autores interesados en fomentar el gnero, al frente de los
cuales se encuentra la escritora y fsica Susana Sussmann
(sussmann@fii.org).

Jorge de Abreu, uno de los autores involucrados en la actividad, indic que
"el objetivo de este primer encuentro es que los fanticos de estos gneros
nos conozcamos, nos veamos las caras e intercambiemos experiencias". La
idea de convocar a los autores caraqueos vinculados al gnero se fragu en
la lista Comunidad CF.

La librera Read Books Bookstore & Cafe est ubicada en la calle Pars,
entre calles Caron y Veracruz, detrs del Bingo Las Mercedes, en la Quinta
Read Books. Puede verse un plano de acceso en
http://www.readbookscafe.com/map.gif.



*** Inaugurarn exposicin en Barcelona sobre la visin oriental de
    Occidente

Este jueves 26 ser inaugurada en el Centre de Cultura Contempornia de
Barcelona (http://www.cccb.org) la exposicin Occidente visto desde
Oriente, comisariada por el escritor tunecino Abdelwahab Meddeb, y que se
podr visitar en la Sala 3 del CCCB del 27 de mayo al 25 de septiembre de
2005.

La muestra es una coproduccin del CCCB y la Fundacin Bancaja de Valencia,
con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya. La
exposicin se presentar en Valencia del 15 de octubre de 2005 al 15 de
enero de 2006.

La exposicin muestra cmo hemos sido y somos vistos los occidentales -los
europeos en particular- por parte del Oriente islmico. En la preparacin
de la exposicin se ha observado, desde el principio, que histricamente
los orientales se han fijado mucho menos en los europeos de lo que nosotros
lo hemos hecho en ellos.

El CCCB ha invitado a una serie de artistas e intelectuales de estos pases
a dar su visin de Occidente. Los trabajos resultantes son parte destacada
de esta exposicin, en la que se presentan siete secuencias diferentes y un
total de 215 obras. Cada secuencia o apartado de la exposicin confronta la
mirada del pasado (siglos XII al XIX) con la del presente. Miniaturas,
manuscritos, mapas, pinturas y fotografas ilustran cmo el Islam ha visto
a Europa a lo largo de los siglos, reflejados con imgenes de otros
lenguajes artsticos.

La muestra incluye trabajos de nueve artistas plsticos: Marjane Satrapi,
Zoulikha Bouabdellah, Mohamed el Baz, Shadi Ghadirian, Jellel Gasteli,
Bouchra Khalili, Hassan Musa, Khosrow Hassangadeh y Touhami Ennadre, a
quienes se ha invitado a que intenten hacer lo que tradicionalmente no han
hecho: dar su visin de Occidente.

Adicionalmente, se ha grabado el testimonio de cinco escritores: Houda
Barakt, Nilufer Gl, Sorour Kasma, Daryush Shayegan y Salah Stti. Las
entrevistas resultantes se proyectarn en las salas.

Meddeb, el comisario de la exposicin, es escritor y poeta. Nacido en
Tnez, vive en Pars. Es profesor de literatura comparada (Europa/Islam) en
la Universit Paris X. Es fundador y director de la revista internacional
trasdisciplinar Ddale. Conduce la emisin semanal de Cultures d'Islam en
France-Culture (Radio France). Ha publicado diecisis libros y ha recibido
el premio Max Jacob por sus poemas Matire des Oiseaux (2002) y el premio
Franois Mauriac por su ensayo La Maladie de l'Islam (2002). Su obra ha
sido traducida a quince lenguas.

Coincidiendo con la exposicin, el CCCB ha organizado tambin las jornadas
"El Islam europeo", que reflexionarn sobre el lugar que ocupa hoy el Islam
en Europa. El objetivo de los debates es discutir cmo es el Islam europeo,
ya sea en el caso de las comunidades musulmanas autctonas de la Europa del
Este como en el de las nuevas comunidades aparecidas con la inmigracin, y
cmo estn reaccionando los pases europeos ante esta nueva realidad. Entre
los ponentes que participarn en los debates destacan Abdelwahab Meddeb,
Fred Halliday, Paul Scheffer, Olivier Roy y Nilufer Gl.



*** Nueva revista Cuadernos del Minotauro ver la luz en junio

Minotauro Digital (http://www.minotaurodigital.net/cuadernos) lanza el
prximo mes la nueva revista de arte y literatura Cuadernos del Minotauro,
que tendr periodicidad semestral y contar con la participacin de
investigadores y creadores de Espaa, Europa y Amrica.

La publicacin ofrecer una visin general del arte y la literatura,
aunando el rigor investigador con la capacidad divulgadora de las
diferentes disciplinas, ofreciendo tambin una muestra de la creacin
actual y recogiendo las principales referencias bibliogrficas y artsticas
que se sucedan en su mbito.

En el primer nmero se incluirn textos de creacin de autores como
Consuelo Trivio (ganadora del Concurso Nacional del Libro de Cuento de
Bogot y actual colaboradora del Centro Virtual Cervantes,
http://cvc.cervantes.es), Jos Antonio Milln (prestigioso lingista,
novelista y ensayista que recientemente ha publicado Perdn, imposible.
Gua para una puntuacin ms rica y consciente), y Jos ngel Garca
Caballero (varias veces finalista del Adonais de Poesa), entre otros.

En la seccin de Estudio se tratarn temas como la escritura pblica en el
siglo de oro, la literatura de los pueblos indgenas de Mxico, el arte
realizado por robots, la figura de Jules Verne, la obra de Giacomett o el
graffiti, contando con colaboraciones de profesores de las universidades de
Alcal de Henares, Complutense de Madrid, Universidad Autnoma de Madrid,
Universidad de Valladolid, Universidad del Pas Vasco, Universidad Autnoma
de Barcelona o el Penn State University Berks Campus. Tambin se incluirn
fragmentos de dos novedades editoriales, La simiente enterrada de Antonio
Colinas y Pecadoras o delincuentes? Delito y gnero en la Corte
(1580-1630), de Enrique Villalba Prez.



*** Medelln acoger en junio a la poesa mundial

Entre el 24 de junio y el 2 de julio se celebrar el XV Festival
Internacional de Poesa de Medelln, en el que participarn 85 poetas de 52
naciones de todos los continentes adems de autores de las ciudades
colombianas de Bogot, Cali, Barranquilla, Cartagena y Pasto, segn
explicaron los organizadores en un comunicado.

El Festival Internacional de Poesa de Medelln ha sido calificado por
poetas y periodistas como uno de los mayores festivales contemporneos de
poesa y el ms multitudinario del mundo en la actualidad, expresando de
esta forma la lucha del pueblo colombiano por la libertad de expresin y
por una paz justa y duradera, en medio de la intolerancia de una guerra
fratricida que dura ya cuatro dcadas y que ha dejado varios cientos de
miles de muertos.

En el encuentro tomarn parte muchos de los ms importantes poetas
contemporneos, entre ellos el Premio Nobel de Literatura Wole Soyinka, los
europeos Michel Deguy, Edoardo Sanguineti, Casimiro de Brito y James
Fenton; los africanos Jean Baptiste Tati-Loutard, David Rubadiri, Breyten
Breytenbach y Antjie Krog; los asiticos Shuntaro Tanikawa, Ibrahim
Nasrallah, Sujata Bhatt y Hannan Awad; y los latinoamericanos Ernesto
Cardenal, Juan Manuel Roca, Rigoberto Paredes y Juan Calzadilla, quien
encabezar una delegacin de siete poetas venezolanos.

Dos poetas norteamericanos -Rita Dove y Sam Hamill- y tres iraques (Adnan
Al-Sayegh, Ali Al-Shalah y Anwar Al-Ghassani) hacen parte del grupo de
poetas confirmados al festival. Tambin han confirmado su presencia siete
indgenas, chamanes y poetas, entre ellos el navajo Sherwin Bitsui, la
cherokee Allison Hedge Coke y el kogui Jos Gabriel Alimako.

El XV Festival Internacional de Poesa de Medelln expresar su lnea
ascendente de los ltimos aos, convocando a 150.000 personas en un
esfuerzo supremo por contribuir a la democratizacin de la cultura
colombiana, tradicionalmente en manos de una lite, y al abrazo de la
diversidad cultural y de las tradiciones poticas del mundo que configuran
el espritu humano en nuestro tiempo.

Auspiciado principalmente por el Municipio de Medelln, por las entidades
internacionales Hivos, Doen, France Liberts, Cordaid y por la Embajada de
Suiza, entre otras, el evento ofrecer 108 actividades de acceso libre y
gratuito, incluidos 86 lecturas de poemas en universidades, bibliotecas,
centros culturales, calles y parques de la ciudad, sindicatos, crceles y
asentamientos de desplazados. Tambin incluir 7 conferencias, 6
conversatorios con los poetas, 3 cursos y 3 talleres de poesa, una
exposicin de fotografa del poeta venezolano Enrique Hernndez D'Jess
sobre poetas de Amrica y una exposicin de pintura de Antonio Samudio.

La inauguracin se realizar el viernes 24 de junio a las 6:30 de la tarde
en el cerro Nutibara con una obra de teatro al aire libre dirigida por
Carlos Vieco. Participarn Jos Gabriel Alimako (Nacin Kogui, Colombia),
Ernesto Cardenal (Nicaragua), C. K. Stead (Nueva Zelanda), Sujata Bhatt
(India), Tarek William Saab (Venezuela), Michel Deguy (Francia), Juan
Manuel Roca (Colombia), Antjie Krog (Surfrica), James Fenton (Reino
Unido), Shuntaro Tanikawa (Japn) y Wole Soyinka (Nigeria).



*** Autores venezolanos invitados a participar en antologa
    hispanoamericana

La Unin Latina (http://www.unilat.org), organismo intergubernamental
dedicado al afianzamiento y promocin de la cultura latina, y la Direccin
de Literatura del Consejo Nacional de la Cultura (Conac,
http://www.conac.gov.ve) de Venezuela, convocan a los jvenes narradores
venezolanos a presentar relatos para participar en una antologa de
narrativa hispanoamericana.

La Antologa de Novsima Narrativa Breve Hispanoamericana reunir textos de
cuentistas hispanoamericanos que para 2005 no tengan ms de 26 aos de
edad, y se publicar entre el cuarto trimestre de este ao y el primero de
2006.

Los interesados en participar debern enviar relatos -preferiblemente
inditos- de entre 5 y 20 pginas tamao carta, escritas en Times New
Roman, tipo 12, a doble espacio, acompaados de una breve ficha
biogrfica-informativa que incluya mencin expresa del nombre, el apellido,
la nacionalidad, la direccin, el correo electrnico y el telfono del
autor.

El material debe ser enviado antes del 16 de julio por correo electrnico a
ulatven@cantv.net, representacin de la Unin Latina en Venezuela, la cual
transmitir por la misma va un certificado de recepcin y conformidad en
el que conste el nombre del autor, el ttulo del relato numerado segn el
orden de llegada, la fecha de su recepcin y la indicacin de conformidad
con las normas de la convocatoria. Slo este certificado dar fe de
efectiva participacin. Al cierre de la convocatoria, la lista de la
totalidad de los relatos ser enviada a todos los participantes. No se
aceptarn ni se realizarn envos de correo fsico. 

La escogencia de los textos correr por cuenta de un jurado constituido por
un representante de Unin Latina, otro de la Direccin de Literatura del
Conac, y un tercero elegido por los dos antes mencionados. Se escoger un
relato por cada pas participante y, entre todos los relatos escogidos, se
otorgar un premio de 500 euros al ms destacado. Adems, todos los autores
publicados recibirn gratuitamente diez ejemplares de la primera edicin,
la cual ser prologada por un escritor de prestigio.



*** Convocan Premio de Poesa Jos Mara Eguren 2005

El Instituto Peruano de Cultura de Nueva York y el Consulado General del
Per en Nueva York acaban de lanzar la convocatoria al Premio de Poesa
Jos Mara Eguren 2005. El Premio Eguren fue instituido en 2004, ao en que
lo obtuvo Carlos Germn Belli por su poemario La miscelnea ntima (2003).

El ganador de este ao recibir 1.500 dlares y un diploma del consulado
peruano. El jurado estar conformado por los siguientes escritores y
poetas: Isaac Goldemberg (director del Instituto de Escritores
Latinoamericanos/Hostos Community College), Eduardo Mitre (profesor de St.
John's University), Antonio Muoz Molina (director del Instituto Cervantes
de Nueva York) y Miguel ngel Zapata (profesor de Hofstra University).

El plazo de entrega es el 25 de agosto de 2005. El nombre del ganador se
dar a conocer a fines de septiembre de 2005 y la entrega del premio tendr
lugar en el Instituto Cervantes de Nueva York. Los participantes debern
enviar dos ejemplares de sus libros de poesa publicados durante el ao
2004, con un sobre donde deben poner sus datos personales: direccin
domiciliaria, telfono, y correo electrnico, a: Premio de Poesa Jos
Mara Eguren; 11 Straight Lane; Levittown, New York 11756, Estados Unidos.



*** Crean en Catalua premio de literatura digital

La Universitat Oberta de Catalunya anunci la creacin del I Premio
Internacional "Ciutat de Vinars" de Literatura Digital, particular
certamen literario que pretende "potenciar la creatividad de la literatura
mediante las nuevas formas de escritura", segn se explica en sus bases,
disponibles en formato PDF en
http://www.uoc.edu/activitats/vinaros/esp/bases_vinaros_esp.pdf.

Los premios se otorgarn a las mejores obras de creacin literaria digital
en las modalidades de narrativa y de poesa. Tambin habr una mencin
especial, Vicent Ferrer Romero, para la mejor obra de literatura digital
que utilice prioritariamente la lengua catalana.

A los efectos del premio, se entiende por literatura digital "todas las
formas de creacin literaria nacidas del espacio digital y por el espacio
digital, fundamentalmente el ordenador, que no pueden ser publicadas en una
imprenta tradicional sin sacrificar o alterar elementos significativos de
la obra, as como aquellas con contenidos multimedia u otras
caractersticas interactivas".

Podrn concursar todas las personas mayores de 18 aos con obras originales
e inditas de tema libre, no premiadas anteriormente y escritas en ingls,
francs, italiano, portugus, espaol o cataln. Cada participante podr
presentar un mximo de una obra en cada una de las modalidades.

Los trabajos se enviarn a Hermeneia (Estudios de Humanidades y Filologa.
av. Tibidabo, 39, 08018 Barcelona) en un sobre cerrado con la leyenda I
Premio "Ciutat de Vinars" de Literatura Digital y la modalidad, narrativa
o poesa, antes del 8 de septiembre de este ao. El sobre contendr 3
copias del trabajo grabadas en CD.

Adems se deber anexar otro sobre cerrado, en cuyo exterior slo figurar
el ttulo de la obra, un seudnimo o lema, en su caso, y la informacin
tcnica necesaria para la lectura de la obra; en el interior del sobre
figurarn los datos del autor o autores (nombre, direccin, telfono,
correo electrnico), fotocopia del DNI o del pasaporte y pas de
procedencia, as como un breve perfil de su trayectoria literaria, para
preservar el anonimato inicial.

El ganador del premio en cada modalidad recibir 2.500 euros. El ganador de
la mencin especial Vicent Ferrer Romero recibir 1.000 euros. A la
dotacin econmica de los premios se le aplicar la correspondiente
retencin en concepto de IRPF.

El jurado estar formado por un presidente, un secretario y cuatro vocales,
ms tres especialistas en el estudio de la literatura digital de reconocido
prestigio que sern nombrados por la Universitat Oberta de Catalunya. La
identidad de los jueces se mantendr en reserva hasta el da siguiente al
trmino del plazo de recepcin de obras.

La entrega de premios se realizar en acto pblico durante la Semana de la
Literatura, que tendr lugar en el transcurso de los actos de celebracin
de la Diada del 9 de octubre.



*** Valparaso celebrar festival de poesa

En Valparaso, ciudad declarada patrimonio cultural de la humanidad que se
sita a 120 kilmetros al Oeste de Santiago, se realizar entre el 11 y el
14 de octubre el XI Festival Latinoamericano de Poesa, evento que
homenajear a dos grandes poetas latinoamericanos: Jos Mart, a los 110
aos de su muerte; y Gabriela Mistral, a 60 aos de haberle sido otorgado
el Premio Nbel de Literatura.

El evento es organizado por la Asociacin Latinoamericana de Poetas
(Asolapo) y su objetivo es estrechar y acrecentar lazos entre poetas
latinoamericanos, dar a conocer las realidades poticas de cada pas y
contribuir a la reconstruccin de la identidad americana. Las
presentaciones se efectuarn en universidades, fbricas, crceles, el
puerto y las calles de Valparaso.

Las inscripciones para participar en el evento estn abiertas, segn
anunci el primer vicepresidente de Asolapo, Luis Arias Manzo, quien tiene
la responsabilidad de asegurar el xito del acontecimiento. Quienes estn
interesados en asistir debern escribir a asolapo@yahoo.com para solicitar
mayor informacin.

Entre otras actividades, se realizarn visitas a los museos de Pablo Neruda
de Santiago y de Isla Negra, lecturas de poesa ante la tumba del poeta
Vicente Huidobro, un acto potico en Melipilla en conmemoracin al segundo
ao de la muerte del poeta Vctor Marn Calqun, visita a los museos de
Gabriela Mistral en Vicua y Monte Grande y actos literarios y culturales
en la regin de la poeta situada a 500 kilmetros norte de la capital.



*** Alfaguara retomar coleccin de literatura venezolana

Luis Barrera Linares, coordinador de la coleccin de autores venezolanos de
la editorial Alfaguara, indic que la misma ser reactivada despus de
cinco aos, por lo que ya se encuentra un equipo de trabajo haciendo el
inventario del archivo y preparando respuestas para los autores. "Por lo
pronto, inventariar y responder para hacer los planes de publicacin de
2005 y adelantar el 2006".

En primer trmino sern reeditados Viejo de Adriano Gonzlez Len, Ajena de
Antonio Lpez Ortega, Pirata de Luis Britto Garca y Los amos del valle de
Francisco Herrera Luque. Luego se publicarn, entre otras novedades, Los
cristales de la noche de Carlos Noguera, Con la urbe al cuello de Karl
Krispin y un libro de Eloy Yage que lleva como ttulo provisional Cuando
amas debes partir.

"Tenemos un libro de Mercedes Franco, Crnicas caribanas, e intentamos
contactar con ella a ver si est interesada todava en publicarlo. Tambin
un libro de relatos de Gabriel Jimnez Emn, igual con ttulo provisional,
La taberna de Vermeer", indic Barrera Linares.

El escritor -quien acaba de ser designado Individuo de Nmero de la
Academia Venezolana de la Lengua, para ser incorporado en septiembre-
afirm que se estudia alrededor de cien manuscritos, en su mayora novelas
y cuentos, pocos ensayos, algo de poesa y autoayuda, aunque Alfaguara no
edita estos dos ltimos gneros.



*** Anuncian exposicin sobre Cela en Palma de Mallorca

El Centro de Cultura de Sa Nostra acoger en el primer trimestre de 2006
una exposicin sobre la figura del Nobel de Literatura espaol, Camilo Jos
Cela, organizada por la Fundacin Sa Nostra y la Consellera de Cultura, en
colaboracin con la Fundacin Camilo Jos Cela, segn anunci el director
de la entidad cultural en Palma, Andreu Ramis.

Ramis explic que la exposicin est enmarcada en el convenio de
colaboracin firmado entre la Fundacin Sa Nostra y la Consellera de
Educacin y Cultura, para la realizacin de un programa conjunto de
actividades educativas y culturales en 2005.

La exposicin ser itinerante y adems de recorrer el archipilago balear,
visitar Madrid y algn centro del Instituto Cervantes en diversas ciudades
europeas. Segn Ramis, la muestra har una valoracin de la relacin entre
Cela y la isla de Mallorca, "donde residi durante una buena parte de su
vida y donde escribi algunas de sus obras ms reconocidas", dijo.

Entre los objetos expuestos y cedidos por la Fundacin Camilo Jos Cela,
destacan algunos manuscritos originales, objetos personales y obras de arte
pertenecientes al autor y una "buena muestra de elementos epistolares",
correspondencia mantenida entre el escritor y personas "dispersas por
diferentes puntos del mundo".

El objetivo de la exposicin, que cuenta con una dotacin presupuestaria de
20.000 euros procedentes del convenio firmado hoy, es, a juicio de Ramis,
"valorar al personaje como una figura clave de la literatura espaola y
contempornea", destac.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

=== La Pgina de los Cuentos      http://www.loscuentos.net ===============

El desarrollo de las herramientas para la creacin de sitios sofisticados
ha redundado, en el campo de la difusin de literatura en la red, en la
proliferacin de sistemas de autopublicacin, sitios en los que cualquier
usuario puede mostrar al mundo sus obras sin necesidad de pasar por filtros
ni tener conocimientos de diseo.

Tal es el caso de La Pgina de los Cuentos, sitio creado en 1998 y que
actualmente mantiene en lnea ms de sesenta mil textos, entre los cuales
abunda el cuento pero no es el nico gnero pues, segn se explica en la
pgina inicial, "entendemos que la literatura es un mundo que no merece
trabas ni barreras. Quienes quieran compartir con nosotros adems de
cuentos otros gneros literarios como narraciones, ensayos, poesas,
haikus, estn cordialmente invitados a hacerlo".

El sitio es presentado con la definicin que Julio Cortzar hizo alguna vez
del cuento: "Un cuento es un relato en el que lo que interesa es una cierta
tensin, una cierta capacidad de atrapar al lector y llevarlo de una manera
que podemos calificar casi de fatal hacia una desembocadura, hacia un
final".

Los autores son clasificados en dos categoras: los cuenteros invitados,
seccin dedicada a los autores consagrados -y en la que puede leerse
material de Benedetti, Borges, Bioy Casares y el mismo Cortzar- y
cuenteros locales, donde se engloba a todos los usuarios de la comunidad. A
su vez, stos se subclasifican en cronopios y famas: los primeros son los
nuevos usuarios, de menos de sesenta das, y sus textos son revisados por
un moderador antes de ser publicados.

Para participar slo se requiere proceder a registrarse -el registro es
gratuito-, tras lo cual el usuario dispondr de un panel de control para
publicar sus textos, modificar su biografa o ejercer la administracin de
su cuenta. Otras secciones incluyen un tabln de anuncios sobre los
progresos del sitio, un foro de discusin sobre temas literarios, una
galera fotogrfica, una sala de chat y un directorio de enlaces.

Creada por el chileno Giancarlo Girardi, La Pgina de los Cuentos tiene
bien acendrado el concepto de comunidad literaria. De hecho, la moderacin
de todas sus secciones ha sido distribuida entre diversos miembros, que
ofrecen voluntariamente su trabajo y se convierten generalmente en guas de
otros usuarios. As mismo, los usuarios que ascienden al nivel de famas
tienen, segn las normas del sitio, la responsabilidad de ayudar a quienes
vienen llegando.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Qu pasa con la literatura venezolana      Rafael Rattia ==============

Peridicamente los suplementos culturales en Venezuela sacuden el polvo que
se cierne sobre el tema de la produccin literaria y, de soslayo, tocan el
problema de la crtica literaria como un  asunto de primer orden. Es
estrictamente cierto que la crtica literaria venezolana acusa un sndrome
de agona? Se puede decir con propiedad que en Venezuela no existe crtica
literaria en la actualidad? Goza de buena salud la narrativa que se
escribe en estos momentos en esta Tierra de Gracia? Quines estn
escribiendo en la actualidad una obra literaria slida, rigurosa,
consistente y con verdadera vocacin de trascendencia histrica?

A raz de la ltima edicin de la Bienal Internacional de Literatura
Mariano Picn Salas realizada en la ciudad de Mrida, el escritor
venezolano Roberto Echeto present una ponencia titulada "La literatura
venezolana no va detrs del camin de basura" que, si bien no despert
mayor inters en los asistentes a la bienal, su publicacin en el Papel
Literario del diario El Nacional logr concitar la atencin de importantes
escritores venezolanos y, ya era hora, logr abrir las esclusas de lo que
promete ser un sano y enriquecedor debate sobre las perspectivas de la
literatura venezolana que se escribe en este primer quinquenio del siglo
XXI. Entre quienes han intervenido en el debate se encuentran el narrador y
ensayista Antonio Lpez Ortega, el narrador venezolano, actualmente
residenciado en Salamanca, Juan Carlos Chirinos, el escritor y editor Leroy
Gutirrez, el escritor marabino Milton Quero. A juzgar por la seriedad de
los planteamientos se pudiera advertir que existe en el nimo de los
concurrentes al debate una intencin autntica por examinar y diagnosticar
el estado en que se encuentra la narrativa nacional de este momento.

Ciertamente, tal parece que estamos ante un despertar de la sensibilidad
literaria en materia de narrativa: hay en estos instantes en el pas una
excelente produccin de cuentos y novelas que difcilmente poda observarse
hace tan siquiera una dcada atrs. Cul es el nivel de calidad de todo eso
que se elabora desde el relato corto hasta la narrativa de largo aliento,
es materia para una discusin que puede costarnos meses y hasta aos de
discusin pero que no podemos soslayar ni postergar para otra ocasin. Por
ejemplo, s que en la Venezuela aguas abajo, adentro, en la Venezuela
profunda se est gestando un corpus narrativo de una envidiable factura.
Por los lados de Puerto Ordaz, en el estado Bolvar, hay un escritor,
Francisco Arvalo, que se ha atrevido a romper ciertos moldes y ha colocado
en el escenario de nuestro panorama narrativo un trabajo que la crtica
literaria no ha tomado en cuenta tal vez por su deliberada ceguera.

Arvalo es poeta con una potica recogida en varios libros. No le conozco
trayectoria ensaystica pero apuesto por la calidad de su vena narrativa y
vislumbro un futuro provisor para l si contina por el sendero que ha
elegido. En Cuman, estado Sucre, es narrador magnfico Rubi Guerra, se ha
destacado de una manera descollante entre los escritores de su generacin;
pertenece a ese grupo de escritores entre los que merece la pena destacar a
Juan Carlos Mndez Gudez, Slawko Supcik, Israel Centeno. Rubi Guerra
comenz publicando cuentos en la mtica revista Trizas de Papel, de la Casa
Ramos Sucre, y aunque sigue cultivando el gnero del cuento su aliento
narrativo ha alcanzado un tempo narrativo que ya lo convierte en todo un
novelista de primer orden. Teresa Coraspe, poeta de insoslayable
importancia, exhibe una poesa que la crtica literaria an no ha sabido
ponderar. Quienes hacer crtica en Venezuela van a sentir vergenza de no
haberla descubierto a tiempo. Es imposible no voltear la mirada crtica
sobre la incisiva y argumentativa vena ensaystica de Carlos Yusti. Aparte
de su tenacidad para no dejar fenecer loables proyectos literarios se puede
considerar como uno de los ensayistas heterodoxos e irreverentes que ha
dado el oriente venezolano en los ltimos cincuenta aos.

Es cierto que los escritores menores de 40 aos aun no estn en los
catlogos de Alfadil, Alfaguara, Norma, Planeta; salvo una pequea veintena
que proporcionalmente no es muy representativa de la legin de escritores
que escribe una obra para la posteridad. Es cierto que la mayora de los
escritores venezolanos estn editados en tirajes de exiguos 500 ejemplares
que no llegan ni siquiera a las bibliotecas de sus municipios. Es
deplorable la situacin de la condicin editorial del escritor. Apenas
recibe 100 libros gratis para que los obsequie entre sus amigos. No
obstante ello no hace merma en la tenaz capacidad creativa y de produccin
literaria que caracteriza a nuestro escritor nacional. Paradjicamente,
mientras ms adversas son las condiciones materiales con que el escritor se
ve confrontado, pareciera que escribiera ms y mejor.

Lo mejor de nuestra literatura venezolana no se est escribiendo en
Caracas. Es en el interior del pas donde se est fraguando la literatura
del futuro de esta nacin. Y los crticos no han reparado en ello.

** Rafael Rattia
   rrattia@gmail.com
   Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado
   de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo
   Histrico del Delta, director de la Biblioteca Pblica Central Andrs
   Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo
   Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario
   La pasin del suicida y dirige Laberintos de Agua, la pgina literaria
   semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido
   en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de
   ltimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los
   Teques, as como en las revistas electrnicas El Invencionero, Casi Nada
   y Slo Texto.



=== Una feria de novela      Luisa Futoransky =============================

La feria del libro de Buenos Aires cumple treinta y un aos. Yo no alcanc
a conocerla, quiere decir que me fui antes. Qu hace que primero yo y
despus los otros, me consideren, calificativos de calidad aparte,
escritora argentina? Pero eso es ahora harina de otro costal.

En mi juventud no haba ferias del libro, cabe sealar que manifestaciones
estudiantiles que no fueran reprimidas duramente, tampoco.

La vida me hizo asistir luego a presentaciones propias y ajenas, a
conferencias, seminarios y ferias variopintas. Por entonces mi credo fue
que haba que ir a buscar el lector por nico que fuera, al lugar donde se
encontrase. Arrobarlo, arrullarlo, seducirlo si se dejaba, despus.

Se agolpan en mi mente recuerdos de otros tiempos, tango dixit y si l lo
dice es porque sabe. As, veo desfilar un encuentro prodigioso con Allen
Ginsberg, Gregory Corso, y Milos Forman que tena slo en sus espaldas Los
amores de una rubia, una lectura con Vossnesenski el impetuoso, todo a
comienzos de los 70. Leamos poemas en un sitio remoto en el fondo de Iowa
llamado Ames y asistan al encuentro en ruso, en argentino, muchachas
encandiladas por el sonido del ruso que haca repicar campanas, las del
cuore tambin. En mi rosario figura adems un escarceo con Umberto Eco a
propsito de las pasiones paralelas en Borges y Pound.

Despus estuve en la de Frankfurt, una de cal otra de arena, que me
abochorn, y tanto. Yo, fantasmeando porque mi novela, De Pe a Pa, nica
entre millones estuviera en la feria, y ni el editor me esperaba, ni los
lectores tampoco.

Las ferias ms que para vender libros sirven para que los escritores se
froten entre s, saquen a relucir lo que ocultan ms o menos exitosamente a
sus lectores, fraternicen, se enemisten, trepen la pirmide o la bajen con
cierto estrpito. Algunas me han dejado la ata contra el vidrio, es decir,
me invitaron, despus me pusieron un misterioso cero en conducta y me
desinvitaron como la de Buenos Aires, por ejemplo, que viene a ser mi
asignatura pendiente.

Es increble lo que la memoria retiene o desecha. De tanta gente que uno
desgrana a lo largo de dcadas te queda por ejemplo la presencia en una
feria, de las consideradas humildes, en los alrededores de Burdeos, donde
slo retuve que la librera me explic durante horas un largo y minucioso
procedimiento para cocinar lampreas; parece que la empresa de hacerla
comestible es ardua, necesita varios das y nunca se sabe.

Estuve firmando libros en las ferias de Barcelona, Madrid, Pars. Acud
entre otros, a un festival, que inopinado, se agolpa ante tu emocin y
arrasa. Fue hace casi diez aos en Saint Malo. Su ttulo, de por s
atractivo, Etonnants voyageurs. Viajeros asombrosos. En el tren de
escritores, qu cosa ms oronda -dira Borges-, me toc sentarme al lado de
uno parco y mtico, Coloane. En la propia feria pas el da firmando poco y
oyendo mucho, mano a mano, sillita a sillita con Daniel Gelin, mito del
cine francs: hablamos del mar, de su hija Mara Schneider "que sali del
mal trago", crea con fervor, de su mujer actual que conoci en un festival
en Israel, de todos sus hijos que eran actores y conseguan vivir de ello,
de Buenos Aires que amaba y donde quera filmar La invencin de Morel, sin
conseguirlo, del mar, de la poesa, de nuevo el mar y su velero y que nos
veramos en Pars, cosa que no hicimos. La noche fue larga, densa y
fraternal, Soriano me contaba que lo que ms le haba gustado de conocerme
era saber cmo eran las locutoras (en Son cuentos chinos... relato las
peripecias de Laurita, descangallada en Radio Pekn y Radio Japn) detrs y
adelante del micrfono.

La cena fue con un Bioy refulgente en toda su seduccin. Me doy vuelta y es
todo cosechar viento. Ni Gelin, ni Soriano ni Bioy. Quedamos, todava, de
testigos, para recordar ese da, esa noche, ese parntesis de lujo, Marcelo
Pichn Riviere y yo.

** Luisa Futoransky
   luisa.futoransky@wanadoo.fr
   Escritora argentina que reside en Pars desde 1981. Ha publicado Son
   cuentos chinos (Planeta, 1991), sobre su experiencia en Asia, Lunas de
   miel (Juventud, 1997) y De donde son las palabras, antologa potica,
   (Plaza y Jans, 1998), entre otros.



=== Pancho Villa: Hollywood y su quebrantado amor =========================
=== por los lderes de izquierda      Napolen Lizardo ====================

El lente de cine prob desde sus inicios ser un arma ms contundente que la
mtica espada -the lens is mightier than the sword-; as se expresa en el
colofn de la pelcula que corre las calles del mundo en su versin DVD:
And starring Pancho Villa as himself, protagonizada por Antonio Banderas.
El negocio del mito, segn el decir de un escritor de la izquierda
castro-cubana post59 -y que comento en el artculo "Carpentier. Regate por
Amrica"- empez mucho antes. Un negocio en que el cine hizo uso de la
revolucin, y sta del cine. Ni siquiera el sptimo arte haba salido de su
etapa silente cuando uno de los lderes de izquierda parido por las
Amricas, a quien acusa la historia de un analfabetismo extremo, se le
ocurri la idea de usar de sus lentes; desplegando los recursos persuasivos
del terror y del marketing para que su filmada revolucin se conformare en
mito. A tierras mexicanas lleg el tcnico de filmacin, quien como
Hollywood-HBO-Mutual se prend del lder de izquierda; eran das en que la
prensa norteamericana difunda noticias aterradoras acerca del personaje;
por lo que el tcnico debi ingenirselas para filmar pasajes que sopesaren
aquella propaganda... Son muy expresivas las escenas del filme de 2003 en
que ste se queda absorto observando al super macho mexicano en sus
evoluciones como jinete y/o repartiendo justicia segn el albedro de su
pistola.

Por ms que Hollywood comience a desperezarse de su idilio con los lderes
de izquierda, por ms que este filme de 2003 -no el de 1914- al fin muestre
el lado negativo que pueden acarrear esas lideraturas; se hace el esfuerzo
por maldecir en varios idiomas el trayecto histrico de lderes de la
Norteamrica derechista, para que Antonio Banderas pudiera decir ante el
ofendido pueblo mexicano, que a fin de cuentas los del norte del Ro Bravo
tendran ms motivos de disgusto con el filme.

Ciertamente que Villa tuvo visin histrico-cultural, que el maridaje de
las revoluciones y el cine ha tenido muchas repercusiones, de modo que a
veces la vida ha imitado al sptimo arte. Ciertamente que del dinero
resultante han libado los dos factores, tanto que an hoy da muchos
intelectuales temen divorciarse de la dictadura del mito, o del mito de
ciertas dictaduras.

A Villa lo vemos disponer de vida y hacienda, muy paternal con la esposa
que ruega le devuelvan al marido; es el nico caso en que no manosea nalgas
de mujer, donde el macho se refrena para no manchar la imagen del bien que
se quiere representar en escena; no ocurre sin embargo igual cuando otra
esposa viene con el mismo pedimento al final del filme, cuando la ejecucin
del segundo marido ya habra ocurrido... Es cuando la mujer lo presiona en
ataque de histerismo y l la ejecuta con su propia pistola y a
quemarropa... Escenas como esta, ya dije, fueron excluidas del filme de
1913-1914; pero el tcnico intelectual salidito de Harvard, el del filme de
2003, al fin reacciona con la "hombra atpica de los norteos" segn se
infiere de cada centmetro cuadrado de la pelcula. Entonces, hay que
saludar a HBO por enfrentar la crtica del sur del Ro Bravo, por esta
libertad que se tomaron, por rescatar las escenas omitidas en 1914. Hubo
aquel momento en que Villa, en actitud salomnica, decidiera cul de dos
nios que fungan de ayudantes en la produccin flmica, poda quedarse en
esos menesteres, y cul irse a su guerra; ste ltimo debi morir sin que
se le consultasen sus pensamientos al respecto del problema social en su
patria.

En el contrato estatuido con la industria de cine norteamericana, Villa se
comprometa a no efectuar combates nocturnos porque ello resultaba muy
difcil para el pobre lente de 1914; cuando al fin lleg la hora de que el
generalote tena que violar los trminos por razones estratgicas, el
tcnico se atrevi a reclamarle, y a resultas de esto el tacto para los
negocios* perenne en el general, hizo que se determinara "meterle dinamita"
a la iglesia de la fortaleza del Torren porque quizs algo le deca a su
espritu anticlerical que all los federales escondan las municiones y el
resto del parque militar. Aquello explot "like a hell", y el infierno
iluminado permiti al general preguntar con la sorna que usara un
luminotcnico al exigente director: "Suficiente luz ahora, Francisco?;
pues accin!".

Las prostitutas que abastecan el morbo de la soldadesca salieron muy bien
paradas, porque gracias a ellas se salvaron escenas que no podan suplir
apenadas inditas; aquellas son las que dan la bienvenida al hroe en escena
crucial, cuando el afeminado director de la pelcula, el mismo que vemos
secarse los lagrimones durante la premire de 1914, ya desesperaba.

A Pancho Villa hay que anotarle entre sus virtudes, el que arrastrara fuera
de la iglesia a un cura que se haba "morfado" a una chica menor de edad;
esto en tiempos en que este tipo de escndalos tiene al mundo revuelto, es
una tema incluido magistralmente en el guin del filme de 2003.

A Antonio Banderas hay que descontarle el mrito de repetir gestos del
Zorro cuando por ejemplo funge de padrino de bautizo de un nio, o por el
hecho de tener tallas de menos respecto del Villa,** segn reza en uno de
los artculos que se han publicado. Pero, de dnde le sali a Pancho Villa
esa talla gigantesca?, o mejor: por qu el inters de remarcar esto cuando
supuestamente la mayor parte de lo que se ha escrito sobre la pelcula
converge en respetar tradicin y cultura mexicanas, y es proverbial el
hecho de que ese pueblo vive orgulloso de la breve talla promedio de sus
habitantes?



Notas

 * "Is this the first sign Pancho Villa may have been better at publicity
   than socialism?" ("Es esta (...) una seal de que Pancho Villa pudo
   haber sido mejor como publicista que como socialista?"). Ver "And
   Starring Pancho Villa As Himself", a Film Review by Gary Chew
   (http://www.tulsatvmemories.com/chewvill.html).

** Ver Atlanta Latino, Bilingual newspaper.
   http://www.atlantalatino.com/detail.php?id=1696.

** Napolen Lizardo
   napoleonlizardo@yahoo.com
   Docente y escritor cubano (Camagey, 1960). Licenciado en historia y
   ciencias sociales. Fund la revista semiclandestina Chispa Joven.
   Padeci interdiccin intelectual al tratar de concursar en eventos
   literarios nacionales e internacionales. Fue arrestado en 1991 bajo
   acusacin de realizar propaganda enemiga y cinco aos despus sali
   exiliado. Fundador del sitio web Literatura Cubana en el Exilio
   (http://communities.msn.com/LiteraturaCubanaenelExilio). Ha publicado El
   precio de la cubanidad.



=== Dos curiosidades lingsticas      Teodosio Muoz Molina ==============

*** rabes, agarenos, ismailitas, islmicos, musulmanes, mahometanos,
    moros, sarracenos y turcos

      Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron:
      soy de la raza mora, vieja amiga del sol...
      que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
      Tengo el alma de nardo del rabe espaol.

As, Manuel Machado (hermano de Antonio), en el poema "Adelfos", se
enorgulleca de un pasado cultural que, durante ocho siglos, marc la vida
de la Pennsula Ibrica. Pero no todos vivieron ese pasado de la misma
manera, si hemos de creer en la sarcstica cuarteta annima que han
archivado los memoriosos:

      Llegaron los sarracenos
      y nos molieron a palos,
      que Dios ayuda a los malos
      cuando son ms que los buenos.

Si bien el vulgo considera sinnimos "rabes", "agarenos", "ismaelitas",
"islmicos", "musulmanes", "mahometanos", "moros", "sarracenos" y "turcos"
(en algunos lugares de Hispanoamrica), las respectivas etimologas nos
remontan a matices ntidamente diferenciadores. En un plan de concesiones,
podramos llegar a admitir como sinnimos "rabes", "agarenos" e
"ismaelitas".

Para nadie es un misterio que rabe es el gentilicio de Arabia, aunque
varios pases musulmanes identifiquen un gentilicio geogrfico con un
gentilicio lingstico, algo as como llamar "espaoles" a cubanos,
mexicanos, colombianos, etc, por ser originarios de pases que hablan tal
idioma.

En el captulo XVI del Gnesis, se lee que Sara, al no poder concebir,
aconsej a su esposo Abrahn que intentara engendrar un hijo de su esclava
rabe Agar. De ah naci Ismael.

En el captulo XXI, leemos que Sara, en su vejez, qued embarazada y
alumbr a Isaac, "el hijo de la promesa". Pasado un tiempo, Ismael, por ser
el mayor, se burlaba de Isaac y, como Sara no poda soportarlo, exigi que
Abraham despidiera a Agar y a su hijo Ismael, quienes, a punto de perecer
en el desierto, fueron socorridos por Dios, que consol a Agar y le
anunci: " Ismael ser un hombre feroz, que se levantar contra todos y
todos contra l y alzar su tienda al frente de sus hermanos".

Por lo tanto, rabes, agarenos (por Agar) e ismaelitas (por Ismael), que se
consideran descendientes directos de Abraham, son portadores de sinnimos
intercambiables. Tambin se llaman ismailitas los miembros de una secta
musulmana fundada en Siria, en el 863, por el persa Abdal. El ismailismo
se caracteriza por sus influencias gnsticas y por agregar a los seis
profetas del Verbo que admite el Corn (Adn, No, Abraham, Moiss, Jess y
Mahoma), un sptimo Imn (enviado) Ismail, hijo de Dschafer, "el seor del
tiempo" o "el jefe de las edades". En la actualidad, la rama chita
contina al ismailismo y considera a Al, yerno de Mahoma, y a sus
descendientes como los nicos califas legtimos.

Mahometanos, musulmanes, islmicos son sinnimos intercambiables tambin,
pero referidos a una religin que trasciende las barreras geogrficas.
Mahometano admite sin dificultad el significado de "seguidor de Mahoma".
Islmico procede del verbo rabe slam (obedecer la voluntad de Al).
Musulmn (con el mismo significado) deriva del persa muslimn, a su vez
procedente del rabe muslim-aslam.

En el 711, d.C., un ejrcito mahometano al mando de Tariq atraviesa el
estrecho de las Columnas de Hrcules, derrota al rey godo don Rodrigo, en
la batalla del ro Guadalete e inicia en Espaa la dominacin rabe hasta
el 1492. La Espaa arabizada toma el nombre de Al Andalus y fija la capital
en Crdoba. A partir de Tariq, el famoso estrecho se llamar de Gibraltar
(Yabal-Tariq =montaa de Tariq).

Los espaoles de aquella poca saban que los musulmanes haban cruzado el
estrecho desde la Mauretania romana (actual Marruecos), cuyos habitantes
eran conocidos como mauros, y ms tarde, moros. Por llegar de donde
llegaron, aquellos invasores presentaban todos los matices de la piel
oscura, y de ah, algunos derivados alusivos: moreno, morcillo, morocho,
morisco, etc.

Segn Claudio Snchez Albornoz (Orgenes de la nacin espaola. El Reino de
Asturias. Madrid. Sarpe. 1985), desde finales del siglo VIII las crnicas
cristianas se refieren a los rabes como sarracenos: Sarraceni evocati
Spanias occupant (Llamados los sarracenos, ocupan las Espaas). Se podra
decir que el trmino sarraceno lleg a Espaa como una autodenominacin de
los mismos rabes (sargiyyin, plural de sargi = oriental).

Otra autodenominacin de los de los invasores del 711 fue balad (viejo,
indgena), para distinguirse de las posteriores oleadas musulmanas; y lo
que comenz como un timbre de honor, se fue desemantizando hasta concluir
en el significado ms o menos peyorativo de nuestros das (insignificante,
trivial).

En los pases iberoamericanos, donde la migracin rabe ha aportado
numerosos contingentes, suele aplicarse turco, no como gentilicio de
Turqua, sino como despectivo de los rabes, no importa el pas de donde
procedan. La costumbre generalizada y aceptada con resignacin o con humor,
corresponde a los pasaportes turcos que integraban en el Imperio Otomano a
sirios, libaneses, iraques, palestinos, armenios y rabes.



*** Le mot de Cambronne (La palabrota ms clebre de la Historia)

En su originalsimo y profundo poemario Spoon River Anthology, el
norteamericano Edgar Lee Masters, en su coleccin de epitafios, hace decir
al difunto Kinsey Keene, entre otras consideraciones:

      Well, what Cambronne said to Maitland
      Ere the English fire made smooth the brow of the hill
      Against the sinking light of day
      Say I to you, and all of you,
      And to you, O world.
      And I charge you to carve it
      Upon my stone.

      (Bien, lo que Cambronne le dijo a Maitland / antes de que el fuego
      ingls arrasara la cima de la colina / frente a la declinante luz del
      da, / os lo digo a vosotros, a todos vosotros, / y a ti, oh mundo. /
      Y os encargo que lo grabis / sobre mi lpida.)

En "El mal poema", Manuel Machado, hermano de Antonio, le aconseja a su
admirado Paul Verlaine:

      Sagesse, cordura... (...)
      Y, si no, dile el mot de Cambronne.

De dos modos diferentes, el poeta norteamericano y el espaol coinciden
apelando con un eufemismo a la misma respuesta que dio el general
Cambronne, jefe de la Guardia Imperial de Napolen en la batalla de
Waterloo, cuando le intimaron la rendicin. Algunos historiadores dicen que
Cambronne contest con una frase que figura en las antologas del herosmo:
"La Guardia muere, pero no se rinde". Sin embargo tambin la Historia, o la
chismografa, ha recogido otra respuesta ms rabiosa y cruda, que
elegantemente se disimula en le mot de Cambronne, y que tanto Masters como
Machado recogen. Edgar Lee Masters nos recuerda que le dice al mundo y a
todos los que estn en l, lo mismo que Cambronne, y Manuel Machado
recomienda usar la misma palabrota que us Cambronne en Waterloo.

Quin fue este famoso general que ha pasado a la Historia tanto por su
herosmo en un momento supremo como por la palabrota que se ha asociado
indisolublemente con su nombre? El general Pierre Jacques Etienne Cambronne
(1772-1842) alcanz el grado de teniente general y particip en todas las
guerras de la Revolucin Francesa, desde la campaa de la Vende hasta la
malograda expedicin a Rusia de Napolen. Sus soldados lo adoraban tanto
por su valor como por su bondad. Por esas cualidades y porque siempre fue
leal a Napolen, el emperador lo nombr conde del imperio y par de Francia.
En la batalla de Waterloo, aplic al pie de la letra su frase de "La
guardia muere, pero no se rinde". Herido gravemente y dejado por muerto por
sus propios soldados, fue hecho prisionero por los ingleses, que lo
llevaron a la isla, donde permaneci hasta su completa restauracin. De
regreso en Francia, fue sometido a un consejo de guerra que lo absolvi por
unanimidad. Su estatua puede verse todava en la ciudad de Nantes.

Para enterarnos de la famosa palabra que emple Cambronne al intimrsele la
rendicin, preferimos invocar la maestra de Victor Hugo que, en Los
miserables, dedic un extenso captulo a la batalla de Waterloo:

"Cuando esta legin no era ms que un puado de hombres, cuando su bandera
no era ms que un harapo, cuando sus fusiles agotados de balas no eran ms
que bastones, cuando el montn de cadveres fue mayor que el grupo vivo,
hubo entre los vencedores una especie de horror sagrado en derredor de
aquellos sublimes moribundos, y la artillera inglesa, tomando aliento,
guard silencio. Fue una especie de tregua. Aquellos combatientes tenan
alrededor como un hormiguero de espectros, siluetas de hombres a caballo,
el perfil negro de los caones, el cielo blanco, visto a travs de las
ruedas y de las cureas; la colosal calavera que los hombres entrevn
siempre entre el humo en el fondo de la batalla, avanzaba hacia ellos y los
miraba. Pudieron or, en la sombra crepuscular, que se cargaban las piezas,
las mechas encendidas, semejantes a ojos de tigre en la oscuridad, formaron
un crculo en torno a sus cabezas, todos los botafuegos de las bateras
inglesas se acercaron a los caones, y entonces, teniendo el instante
supremo suspendido encima de aquellos hombres, un general ingls, Colville
segn unos, Maitland segn otros, les grit:

"-Rendos, valerosos franceses!

"Cambronne respondi:

"-Mierda!".

** Teodosio Muoz Molina
   molina@fibertel.com.ar
   Educador argentino. Es profesor de literatura hispanoamericana en la
   Escuela Superior de Comercio "Carlos Pellegrini", uno de los colegios
   universitarios de Buenos Aires.



=== Un discurso femenino ecolgico hispanoamericano: La loca de Gandoca ===
=== Mnica Perera de Moore ================================================

La novela La loca de Gandoca, de Anacristina Rossi, expone uno de los
grandes problemas pertinentes a la implementacin del llamado "ecoturismo".
En efecto, existe una contradiccin en el mismo trmino, generada por la
idea de que, si bien en una supuesta forma respetuosa, el ser humano tiene
el derecho de seguir explotando la naturaleza para su lucro privado y/o
oficial. Fundamentalmente, el concepto de "ecoturismo" en Hispanoamrica
sigue apelando a un falso sentido de superioridad antropocntrico,
mitigando la obligada responsabilidad del ser humano en relacin a la
destruccin del medioambiente. No estara de ms anotar la irona que
presenta la nocin de "ecoturistas" desplazndose en aviones, con la quema
de combustible masiva que esto conlleva, para llegar a lugares donde
todava se pueda apreciar la naturaleza prstina. Ms all de estos
argumentos, el trmino "ecoturismo" puede, a su vez, ser cnicamente
utilizado por corporaciones y gobiernos corruptos, para encubrir otros
daos ecolgicos; con la constante de guiarse siempre y primordialmente por
un afn de ganancias monetarias. En el caso especfico de Costa Rica:

      Los problemas del ecoturismo incluyen la dominacin extranjera, que
      es duea de las instalaciones generales y ecotursticas, el dao
      extenso al medioambiente por los constructores y visitantes, y la
      diversificacin de las ganancias hacia otras actividades y pases.
      (Universidad, junio 18,1993) (Monge-Njera, prrafo 51) (traduccin
      ma).

Es decir, la vieta "ecoturismo" se presta para ser usada por corporaciones
oportunistas para concretar proyectos de desarrollo econmico, los cuales,
a su vez, presionan a los gobiernos locales carentes de recursos y, en
muchos y tristes casos, de escrpulos. En Costa Rica, varios escndalos
involucran directamente la corrupcin gubernamental con el dao ecolgico,
en una variedad de proyectos "ecotursticos" que se extienden desde enormes
proyectos playeros como el "Papagayo" hasta pequeas propuestas
"ecotursticas" tales como la del refugio Gandoca (La Nacin, feb. 7, 14,
1992, 6 de marzo de 1993). Este eminente potencial corruptivo dentro del
trmino "ecoturismo" cobra vida en 1990, cuando el gobierno de Costa Rica
aprueba una propuesta, un "proyecto hotelero" en el refugio de Manzanillo
de Gandoca, de la compaa "Eurocaribea". En realidad, como Kearns
establece, este proyecto comprenda la ereccin de un consorcio de
condominios, con la consecuente apertura para la construccin del sector
privado y la extensa urbanizacin que sta implicara (Kearns 313). En el
momento que estos hechos ocurren, Anacristina Rossi emprende una campaa de
oposicin pblica a dicho proyecto, la cual, por su parte, genera la
concepcin de su novela. La divulgacin de esta obra tiene, a su vez, el
honor de haber sido causante directo de que "Costa Rica fuera premiada en
1993 con el premio Diablo Ecolgico en la Feria Internacional de Turismo
por tener el ecoturismo ms hipcrita" (La Nacin, March 31, 1993)
(Monge-Njera, prrafo 52) (traduccin ma). En esencia, el texto que aqu
analizo retrata las peripecias vividas por la protagonista en su lucha por
preservar el refugio Gandoca de daos ecolgicos adicionales. Este
conflicto est simbolizado en el libro por el personaje de Daniela, quien
se opone al proyecto de urbanizacin del consorcio hotelero italiano de "la
compaa 'Ecodlares S.A.'. En la novela de Rossi, el arquitecto y los
ingenieros del proyecto son costarricenses de buena sociedad y mucho poder" 
(19). En la vida real el proyecto fue propuesto y finalmente implementado
por la compaa Eurocaribea con el apoyo del entonces presidente de la
repblica, Rafael ngel Caldern, y su ministro de recursos naturales,
Energa y Minas, Hernn Bravo Trejos (Kearns 314).

En este artculo me propongo demostrar cmo un discurso con conciencia
ecolgica dirige la forma y el contenido en la obra de Rossi. Estos
elementos, a su vez, se atienen a los rasgos de la literatura ecolgica en
el mundo hispano. Conjuntamente, mi enfoque extrae conexiones con las
visiones de Ivone Gebara en Intuiciones eco feministas (2000) y las de
Jorge Paredes expuestas en su libro El Popol Vuh y la triloga bananera.
Estructura y recursos literarios (P/V/E/R) (2002). De acuerdo a todas estas
premisas analizo cmo a travs de una visin femenina hispanoamericana, La
loca de Gandoca crea un contradiscurso al antropocentrismo.
Consecuentemente, la obra es una denuncia, de la explotada naturaleza,
desde una perspectiva hispanoamericana.



Resistencia genrica

En este punto me parece pertinente sealar, como afirma Achugar, "la
importancia desde dnde, y quin escribe" (Achugar, 60). La obra de
Anacristina Rossi, simplemente articula la necesidad para los
hispanoamericanos de reconocer, introspectivamente, de que funcionamos bajo
otras influencias culturales con las nuestras, sincretizadas o sepultadas,
bajo un eurocentrismo que an sustenta y domina nuestra realidad americana.
Aun as, escrito desde un espacio de urgente crisis, el texto de la autora
costarricense vivifica la posibilidad de encontrar maneras nuevas y/o
alternativas de interpretar las injusticias de nuestros propios contornos.
La loca de Gandoca representa la vanguardia de una forma de narrativa con
tono ecolgico influida, como todo producto cultural, por la realidad del
contexto que la rodea. Para enfatizar las posibles diferencias dadas por
distintas perspectivas, segn el contexto desde donde cada una parta, es
pertinente leer el siguiente pasaje de La loca de Gandoca:

      Lleg un bicho verde, greudo y gordito. Lo reconoc en seguida: era
      el "dueo del monte", entidad legendaria de cuentos y consejas. Lo
      primero que te voy a pedir, Daniela, es que aclars a los lectores
      que no soy metfora ni un recurso de estilo. Que esto no es realismo
      mgico. Mi presencia es verdad. -No va tu aclaracin. Acabo de
      afirmarles a mis hijos que el cuyeo es un pjaro mgico. Por lo
      tanto, vos tambin pods ocupar esa categora. -S, yo soy mgico
      pero no porque lo quiera tu estilo, entends? Explic que soy un
      espritu de los bosques, el espritu de la enmontazn. Explic que
      tens aliados vegetales, aliados naturales (97).

En efecto, para una visin hispanoamericanista, el trmino realismo mgico
presenta una seria dificultad en su designacin de lo "mgico". Los
elementos dados en la creacin literaria hispanoamericana que no se presten
a una racionalidad occidental, se les denomina peyorativamente como
elementos productos de una creacin imaginativa, o mgica. Sin embargo, el
llamado realismo mgico valida dos maneras de concebir el mundo a partir de
dos pticas: una que se ajusta a la visin eurocntrica y otra que es parte
de la realidad de una cultura tradicional no-europea; sin que ninguna cause
un conflicto de fe dentro del mundo narrativo. Por consecuencia, para el
lector costarricense, el "dueo del monte" y la magia asociada con el
cuyeo, forman parte de las creencias de la zona, tan o ms validas que, por
ejemplo, los milagros de Jess en la tradicin judeocristiana.
Precisamente, teniendo en cuenta las mltiples argumentaciones que surgen a
raz de las teoras literarias, Rossi reniega de dichas imposiciones, o
discusiones, cuando intentan encasillar a cualquier visin de mundo ajena a
la occidental, con el rtulo de ficcin, supersticin ignorante o magia.
Por lo tanto, el texto de la autora costarricense tambin incorpora
creencias populares como la siguiente:

      Ya va a amanecer. Lo s por el pjaro. El pjaro empieza tit...
      tit... tit, tit, tit, como un dnamo que se echa a andar y cuando
      est a toda mquina, para bruscamente y hace ffiiiuuu, ffiiiuuu,
      ffiiiuuu. Cuando el pjaro hace eso es que va a amanecer (15).

En efecto, el conocimiento local de Daniela, tal como el pasaje previo
refleja, provee al personaje de una intuicin especial y sensible al
hbitat que la rodea. Es innegable que la funcin de la novela La loca de
Gandoca consiste primordialmente en la necesidad de dejar constancia
escrita sobre ciertos eventos acaecidos en Costa Rica, que culminaron en el
deterioro de la naturaleza. Por consiguiente, denunciar la coyuntura
ecolgica del refugio Gandoca con el subsiguiente detrimento de su flora y
de su fauna, es el principal cometido de Rossi. Este propsito cobra
simbolismo cuando la voz narrativa piensa "en donde dejar constancia de la
cancin melanclica del 'Curr' " porque "la palabra es la historia
mientras se registre escrita en algn lado" (102).

Sin embargo, La loca de Gandoca presenta un aspecto novelesco en sus
tcticas retricas, como la representacin de dilogos, las descripciones
poticas, la especificidad de datos y nombres, el realismo mgico,
alusiones histricas, cambios temporales y la apropiacin de elementos
extrados de la cultura popular. Dentro de estos ltimos modos de narrar
hay ciertos elementos que apuntan tambin, consciente o inconscientemente,
a una herencia cultural precolombina. Por ejemplo, los cambios temporales,
el contrapunto de las historias, con su alternacin de discursos ntimo y
oficial y el tiempo cclico de las novelas son todos elementos
caractersticos del Popol Vuh (P/V/E/R 5). Dicha influencia se reconoce en
forma explicita en la introduccin del libro: " 'Oye bien, hijita ma,
palomita ma: no es lugar de bienestar en la tierra, no hay alegra, no hay
felicidad. Se dice que la tierra es un lugar de alegra penosa, de alegra
que punza', palabras del padre nhuatl a su hija CDICE FLORENTINO". As
mismo, la estructura de La loca de Gandoca verbaliza una concepcin del
tiempo en ruptura con las coordenadas temporales occidentales. El
comentario de Daniela: "Me gusta que no haya electricidad y que las
actividades deban acomodarse al horario del sol" (26), implica una
reafirmacin de la posibilidad de libertad de existencia para el individuo;
ms all de parmetros y convenciones dados por una sociedad consumista que
todo percibe en trminos de horas, produccin y rendimiento capitalista.
Por aadidura, trazando una vuelta circular, el texto comienza y termina
con la misma frase: "Odiabas los boleros, Carlos Manuel". A pesar de que un
concepto cclico del tiempo pareciera indicar una situacin en donde no
suceden cambios, el transcurso circular narrativo de este texto indica una
transformacin, dado que la novela traza el avance del deterioro ecolgico.
En efecto, en trminos concretos, la lectura de La loca de Gandoca fomenta
un cambio de perspectiva con potencial de concienciacin ecolgica. Tambin 
es menester recordar que de la mencionada forma, el texto de Rossi se ve
iluminado por la tradicin oral de las culturas ancestrales y que, de esa
manera tambin la autora se reconoce como una voz que expresa el sentir
colectivo en su contexto especfico. Si bien la obra no niega ni descarta
la posibilidad de un discurso ntimo, el texto no se encierra en una
intimidad, ya que asume una misin colectiva ante su pueblo. El texto de
Rossi responde as a un compromiso nacional entretejido con la intimidad,
para lograr una mayor trascendencia. La autora mantiene una posicin
esttica y tica comprometida con su realidad y circunstancia histricas.

Es en la interseccin de estas ltimas voces, la alternancia entre las
descripciones grficas y reales de la historia y el lenguaje lrico e
ntimo, donde emerge un espacio hispanoamericano discursivo cuya voz es la
naturaleza marginalizada.



Gin(eco)-loga desde Hispanoamrica

Para elucidar el peligro de leer ciertas obras a partir de patrones
occidentales exclusivamente, paso a considerar la siguiente cita que
considero aplicable a mi argumento:

      El nfasis que las culturas aborgenes mesoamericanas ponen en el
      funcionamiento de parejas no es arbitrario, ni un instrumento
      discursivo que sirva para mostrar la otredad. Ms all de las
      consideraciones esttico filosficas, funcionar en parejas permite la
      continuacin o perpetuacin de los pueblos y su vida cultural
      (P/V/E/R 112).

Entonces, aplicando esta propuesta podemos decir que una lectura de La loca
de Gandoca que fije su atencin en el personaje de Daniela, y relegue el
papel de Carlos Manuel como secundario es sumamente problemtico. En
efecto, si se observa el paralelismo cronolgico advertimos cmo el dao
ecolgico avanza, anlogamente al desgaste fsico y la eventual muerte de
Carlos Manuel:

      Cuando me di cuenta de que los dueos de los BMW, de los Range Rover
      y Mercedes seguan y seguan y nadie los meta en cintura, compraban,
      talaban, drenaban, regaban toneladas de cangrejicidas, cuando lleg
      la electricidad y empezaron a correr los rumores de que iban a
      cementar bien la carretera, fue demasiado tarde: yo ya estaba
      embebida en tu proceso, Carlos Manuel, absolutamente cerrada al mundo
      y volcada sobre lo que me quedaba de tu amor, sobre lo que me quedaba
      de tu persona tratando de salvarnos. Fue una extraa coincidencia el
      que las campanadas de destruccin de esas latitudes y de las
      campanadas de tu enfermedad sonaran al mismo tiempo (33).

Formando un nudo semntico que anuda ambos hilos, el mal que este personaje
masculino sufre es una intoxicacin que corre sincronizada en el hilo
narrativo con la intoxicacin, o polucin del medio ambiente. No menos
significativo resulta el hecho de que el personaje femenino sea iniciado
por Carlos Manuel en el aprendizaje de una nueva visin de mundo donde el
ser humano se presenta existiendo en armona y al unsono con la
naturaleza. En efecto, dialogando con la memoria de Carlos Manuel, Daniela
le dice "Me presentaste a la seora del Atlntico, aqu y en cualquier
sitio Yemany de Benn" (12). Por lo tanto, este pasaje ilustra la
presencia de una conciencia masculina compenetrada con su mbito natural, y
armonizada con su complemento femenino. Recprocamente, Daniela describe su
soledad cuando Carlos Manuel muere como el "desierto plano y unilateral que
es la viudez" (63).

Esta imagen de continuidad perpetuada y representada por una pareja humana,
acta bajo el patrocinio de Yemany, diosa de los elementos naturales. Esta
diosa por su parte, se atiene a las caractersticas de dioses precolombinos
ya que, segn Paredes, cada uno de ellos puede ser "tan infalible e
impotente como los hombres cuando la situacin as los requieren" (Paredes
114). En efecto, esa asociacin de imgenes: naturaleza y hombre
coexistiendo armoniosamente, se trunca a partir del momento que los
excrementos, "las latas en el fondo, las botellas de plstico, los desages
de varias cabinas" llegan al ro cuya vera "haba sido talada de rboles"
(74). En el momento preciso de la narracin en que estos daos al medio
ambiente se concretizan, Carlos Manuel tambin muere ahogado. La siguiente
afirmacin se ajusta tambin a La loca de Gandoca:

      Slo si el individuo es capaz de renunciar a la conducta individual,
      y acepta la necesidad de buscar y encontrar un complemento en otro
      ser humano, que lo acompae a travs de su vida y lo secunde en sus
      empresas, puede aspirar a alcanzar la estatura de hroe (P/V/E/R 70).

La "resurreccin", o el escape de Daniela del aletargamiento en el cual se
hunde a consecuencia de la prdida de Carlos Manuel, se efecta como
reaccin a la evidente avanzada del proyecto constructor. (72) A partir de
ese momento, la lucha de Daniela tampoco se da en trminos individuales, ya
que es todo un movimiento colectivo con los habitantes de la zona el que
atenta presentar oposicin a la destruccin del medio ambiente. Cuando los
grupos locales proponen a Daniela tomar el comando de una resistencia, ella
reacciona as:

      Les contest que me senta incmoda, que yo no tena pasta de lder
      comunal... Lo nico que les puedo recomendar es que exijan un turismo
      que no dae a la naturaleza, un turismo modesto, de pequeo tamao,
      verdaderamente ecolgico. Y una participacin directa en el
      desarrollo: socios, no meseros ni mucamas (55).

En trminos de lucha, entonces, Daniela est dispuesta a colaborar con su
opinin pero no a asumir el control individualista de la misma que podra
ser considerado como parte de una conciencia feminista de corte occidental.

Sin negar validez a las crticas de un cierto tipo de pensamiento y accin
ecofeminista forneas al continente hispanoamericano, se debe afirmar que
el discurso ecolgico centra su enfoque en un paralelismo entre las
coordenadas dadas por la explotacin humana y medioambiental. De acuerdo a
Guevara, dicha visin considera que en la medida que todas las mujeres son
parte de un destino comn, y de maneras pertinentes a sus contextos
propios, la lucha ecolgica femenina debe ser dirigida a la preservacin de
toda forma de vida. Es decir, una vez ms, la importancia "de quin y desde
dnde" surgen los enunciados cobra importancia fundamental. De la misma
forma, como seala Carolyn Merchant, el concepto de naturaleza, relacionado
con la experiencia de las mujeres, puede tener tanto un significado
positivo como negativo,

      Para la teora orgnica result clave la identificacin de la
      naturaleza -y la tierra en primer lugar- con una madre nutriente: un
      ser femenino suavemente benefactor que se ocupa de las necesidades de
      la humanidad en un universo ordenado, planificado. Sin embargo,
      prevaleci tambin otra imagen opuesta de la naturaleza como ser
      femenino: una naturaleza feroz, imposible de controlar, capaz de
      provocar violencia, tempestades, sequas y un caos generalizado.
      Ambas se identificaron con el sexo femenino y fueron proyecciones de
      la percepcin humana sobre el mundo exterior (Merchant, 8).

La cita que sigue ejemplifica cmo La loca de Gandoca desmantela una
percepcin del arquetipo de la diosa malfica. Cuando Daniela descubre que
su pareja, Carlos Manuel, ha muerto en un accidente ahogado, la
protagonista revela:

      Fui a llorar a ese ro. Ese ro y esa playa donde habas muerto eran
      los mismos en que me habas hecho el amor por primera vez. -Yemany,
      Yemany -grit desesperada-, su cuerpo sin vida. Ese cuerpo que yo
      amaba... lo cobraste vos. -Yo no -respondi inmediatamente la diosa-,
      fue el ro. Los ros son de Oxm. Reclmale a l (74).

Este pasaje adquiere proporciones fundamentales ya que en la cosmogona de
religiones provenientes de frica, tales como la santera, umbanda y el
vud, Oxm es la diosa hija de Yemany. Sin embargo, tambin es el nombre
del ro en frica desde donde surgen los dioses, y la vida misma, ro que
por otra parte an existe en nuestros das y todava se le rinde culto. Es
en este ltimo sentido de ro, como sustantivo masculino, que Rossi podra
haber utilizado el trmino. Ms all de establecer una dicotoma entre los
gneros sexuales, esta ltima cita proyectara una clara intencin de
invertir la asociacin occidental de la naturaleza, como deidad maternal
y/o ejecutora de castigos. Sin embargo, en la edicin de marzo del ao
2002, la autora corrige este detalle, denominando ahora a Oxm como a un
"ella". Si consideramos que el libro original fue escrito mientras ocurran
los hechos descritos en el mismo, este error adquiere un valor metafrico,
representativo de la misma urgencia que lo propulsa. Dicha urgencia
simbolizara la apremiante necesidad de hacer conocer la crisis ambiental
que el refugio Gandoca estaba a punto de sufrir: "Mire, los refugios
bailaron por siete oficinas en menos de un ao as que ya yo perd la
cuenta, no s si en el ltimo captulo estaban en la Forestal o all en
Vida Silvestre" (128). Como esta cita estipula grficamente, esa premura no
deja tiempo para considerar si la narracin se apega escrupulosamente a una
reflexin perfecta de la(s) mitologa(s) empleada(s). Segn Daniela, la
situacin concreta que interesa detallar es que: "Ocho oficinas distintas
en un ao, los refugios han bailado por ocho oficinas y siguen bailando. Si
esto fuera una novela y no la pura verdad, diran que el autor abusa del
Deux ex machina..." (133). De esta manera, la autora levanta una barrera
defensiva, la cual se adelanta a las posibles crticas detallistas que
puedan surgir.

Por otro lado, es conveniente recordar que los personajes no humanos, ya
sean divinos o mgicos, no son proyectados en el libro con un carcter
femenino exclusivamente; por ejemplo, el "dueo del monte", "aliado
vegetal" de Daniela, es masculino y, tambin lo es el "cuyeo pjaro
sagrado". Por lo tanto, las divinidades en La loca de Gandoca se dan sobre
la base de los dos gneros sexuales de acuerdo a la ocasin, sin denotar
predileccin por ninguno de ellos. Este simbolismo bigenrico implica
acogerse a una biodiversidad religiosa. En efecto:

      Este modelo comn es la base de la cual partieron y subsistieron
      todas las creencias, la cual implica asumir una responsabilidad en
      conjunto, por salvaguardar la naturaleza en su complejidad biolgica.
      Hablar de la biodiversidad de la religin exige entonces que se
      explicite a Dios a partir de otras referencias y otras coherencias.
      Exige tambin la convivencia entre varias palabras sobre el misterio
      ltimo sin que necesariamente se excluyan unas a otras. La
      biodiversidad religiosa significa abrirse hacia el respeto a la
      expresin plural de nuestras convicciones y, consecuentemente,
      aceptar el desafo de educarnos para la diferencia (Gebara, 138).

Para fomentar esta actitud, a pesar de ser Costa Rica predominantemente
catlica, Rossi inserta elementos de una cosmogona de un grupo excluido
como el afrocostarricense: "-Por qu mejor no prueba el vud? -Ya prob
-contest la francesa-, y no sirvi para nada... Algo la protege... -Me
toqu el pelo largo -reseco y aclarado de tanto sol- y le di las gracias a
Yemany" (106). En efecto, esta inclusin no es fortuita ya que no es
suficiente con slo

      ...pronunciarse como algunos polticos, a favor o en contra de la
      energa nuclear; es preciso una reflexin religiosa fundamentalmente
      nueva, capaz de romper con el antropocentrismo judeocristiano
      tradicional, para reencontrar una idea de unidad y una experiencia
      religiosa del mundo, que en la historia occidental de las ideas
      fueron siempre combatidas como anticristianas y pantestas, y aun
      ateas (Berry, 58).

La nueva corriente femenino-ecolgica en Hispanoamrica, de la cual La loca
de Gandoca es una de las novelas pioneras, propone una conciencia cuyos
elementos sagrados se manifiestan en numerosos aspectos del universo. Con
esta actitud se fomenta un sentimiento de

      ...admiracin y reverencia a las estrellas en el cielo, al sol y
      todos los cuerpos celestes, a los mares y a los continentes, a todas
      las formas vivas de los rboles y las flores, a los muchos millares
      de expresin de vida en el mar, a los animales de los bosques y a los
      pjaros de los cielos. La principal necesidad para que haya mltiples
      formas de vida en el planeta es de naturaleza psquica, ms que de
      naturaleza fsica (Berry, 59).

Es por ese sentido de compenetracin con los elementos naturales que
Daniela se entrega a la deidad martima de Yemany. De acuerdo al personaje
de Carlos Manuel: "Yemany acepta pero dice que ya no podrs nunca cortarte
el pelo. Yemany exiga el pelo largo" (12). A diferencia de los ritos
vudes, los cuales generalmente envuelven el sacrificio de sangre animal,
Daniela promete a la diosa no cortarse el pelo en su honor. Por lo tanto,
el componente que gua la visin de Daniela es un profundo sentimiento de
respeto unitario con toda forma de existencia. No es de extraar que al
sentirse una con todos los elementos de la naturaleza, la protagonista
contemple airada la profanacin del hombre

      Esos ros [del refugio Gandoca] se llaman creeks en mecaitelia, el
      dialecto local. En Ernesto Creek, un hombre con el trasero pelado
      defeca en la lmpida belleza. Con sus inmensas nalgas al aire, a la
      vista y paciencia de los que pasamos. Los excrementos flojos caen al
      agua transparente de Ernesto Creek... El hombre trae un rollo de
      papel higinico. Desenrolla un poco y se limpia bien. Arroja el papel
      sucio a las maravillosas aguas de Ernesto Creek... Va echando los
      puos de papel lleno de mierda al Creek (21).

En forma diametralmente opuesta a la profanacin anterior, Daniela concibe
el ocano en los siguientes trminos:

      -Me gusta tanto el mar. Ese mar. -Hay mares lisos de un azul ndigo,
      mares perfectos como el Ocano Pacfico. Hay mares con veinte metros
      de transparencias, como el Caribe en San Blas. El refugio Gandoca es
      una cosa distinta. No es un mar porque pasa revuelto diez meses al
      ao. No es azul, tiene alma cambiante, ora verde, ora violeta, ora
      gris. No se le puede ofrecer al turista tradicional que mide el xito
      de sus vacaciones por el bronceado porque muchas veces llueve y no
      hay sol. Yo lo conozco bien y s que no es un mar sino un lugar
      interior, un temperamento, una importante etapa en el conocimiento de
      s. Sentarse en las playas del refugio Gandoca es transcenderlo todo,
      incluso su propia arbitraria belleza, sus flores y sus algas,
      eternas, perfumadas, putrescibles (25).

El perfil ecolgico que traza Rossi en el pasaje anterior resulta uno de
los ms logrados de su obra. En efecto, Daniela no aprecia la naturaleza en
trminos de ninguna funcin de servicio; ni siquiera con un valor esttico.
La naturaleza simplemente existe por un derecho propio.

En forma paralela, el dominio y la exclusividad del hombre sobre la
naturaleza, aunque sean acentuadamente de estructura patriarcal, no pueden
afianzarse sin la colaboracin femenina. La historia est repleta de
ejemplos femeninos que duplican conductas jerrquicas excluyentes,
promovidas por mujeres que actan como obedientes guardianes del sistema
patriarcal. Por consiguiente, La loca de Gandoca no trata de asumir
posturas ingenuas de defensa de la mujer, como vctimas dbiles de la
humanidad. En la novela de Rossi, los personajes femeninos de Ana Luisa, la
francesa Dominique, Margarita y doa Medea, se erigen en guardianes de los
valores antropocntricos y machistas. Por lo tanto, el texto de Rossi trata
de instigar una actitud crtica; dicha concienciacin implica adoptar
comportamientos aptos para modificar de forma efectiva las relaciones entre
hombres y mujeres, entre los diferentes grupos y pueblos, y tal como el
personaje de Daniela vivifica, con la tierra:

      Soy madre vegetal: los jobos, los cativos, el cash y los gucimos
      hijearon. Yo no quiero aqu jardn, quiero la selva. Adems no mat
      nunca los cangrejos porque son como trabajadores municipales,
      procesan la basura. Es verdad que los cangrejos son grandes y
      atrevidos, entran a la casa y se llevan el pan, los cepillos de
      dientes o las cajas de fsforos. Por eso hay que dejar todo bien
      guardado. Son grandes como gatos pero tampoco me decido a agarrarlos
      y hacerlos en sopa (59).

Es por este razonamiento anterior que Rossi busca expresar lo divino a
partir de divinidades que ejemplifiquen no slo una comunin armnica con
la naturaleza sino que, adems, pertenezcan a una visin de mundo
especfica a ciertos grupos [como el negro y/o el indgena] generalmente
segregados y excluidos de la visin oficial predominante. A partir de la
visin afroamericana, la intimidad especial que Daniela establece con su
ecosistema le permite tambin or la voz de la fauna en vas de extincin:

      Los Dueos del Monte ya dimos la voz de alerta y millares de especies
      estn haciendo la valijita, recogiendo sus malitates y sus nidos,
      alistndose para emigrar. -Estamos haciendo un mapeo del terreno
      expropiado y pagado en los parques. All nos iremos. Claro que hay
      otros peligros, muchos parques estn junto a explotaciones bananeras
      y ya sabemos que el contacto con los agroqumicos nos puede deformar
      o matar. Otros parques estn atravesados por carreteras y el ruido
      desquicia. En el parque Braulio Carrillo, el eco de la carretera
      entre monte y monte es tan fuerte que todos los animales estn de
      psiquiatra (100).

Esta perspectiva de La loca de Gandoca es reveladora de un esfuerzo por
recuperar valores y smbolos igualitarios y ecolgicos -presentes en las
religiones ancestrales- que el sistema patriarcal vigente aliena u oculta.
La insercin de divinidades africanas de ambos sexos en la novela de Rossi,
expresa un compendio de creencias que revelan una dimensin de comunin
entre todos los seres vivos y corresponde a tradiciones anteriores a la
dominacin colonial. En este dogma aparece una comprensin ms comunitaria
e interdependiente de los procesos vitales, una comunidad donde animales,
plantas y seres humanos viven en un mismo ciclo de crecimiento y muerte.
Hay, pues, en la obra de Rossi, un sentido de pertenecer a un todo y un
respeto a las fuerzas de la naturaleza, como parte de una comprensin de la
vida, a partir de la cual todos los seres estn ligados por una misma
paternidad y maternidad. Las imgenes mticas en La loca de Gandoca emanan
de una creencia que nace de la experiencia milenaria de la vida de un
pueblo, que fue gradualmente destruida por los colonizadores europeos, los
neocolonizadores de nuestro siglo y por los mismos procesos de
desterritorializacin y territorializacin del capital; o sea, tambin los
mismos grupos y clases de poder de Latinoamrica que se benefician con la
globalizacin. Estos ltimos explotadores siguen conquistando la tierra y
sus habitantes buscando el lucro de una minora. Las experiencias vitales
tal como las proyecta el texto de Rossi, no permiten captar los misterios
divinos como una otredad vis--vis el ser humano, lo cual apoyara una
imagen de un momento de ruptura o discontinuidad total entre el humano y el
"otro" [la divinidad]. En este punto, es pertinente observar el siguiente
intercambio entre Daniela y sus hijos:

      ...estos bosques donde est nuestra casita, mantienen una riqueza de
      germoplasma de las ms promisorias, para el mejoramiento gentico de
      los cultivos tradicionales, para investigaciones fotoqumicas, en el
      campo de la salud, plaguicidas naturales, etc. Es una reserva de la
      fuente de materia prima con la cual nuestros antepasados llenaban sus
      necesidades... -Qu es el germoplasma? Me pregunt el mayor. -La
      fuente de la vida. La posibilidad que tienen las matitas de hacer
      otras matitas. -Cmo el espermatozoide y el vulo? -S, como el
      espermatozoide y el vulo pero sin eso. Es la renovacin (48).

Esta referencia al origen de la vida de distintos organismos proyecta una
comparacin respetuosa y equitativa. En el fondo, lo que la protagonista
puede captar de ese misterio lo logra a partir de lmites ntimos y/o de
una corporeidad culturalmente situada. Como el libro de Rossi ejemplifica,
cuando se capta una dimensin divina y se la puede expresar, Daniela no lo
hace como algo situado fuera de ella, aunque tampoco lo reduzca a ella:

      Me vi afuera, en lo alto, mirando los pjaros, moviendo las hojas.
      Era una sensacin deliciosa ser parte de un rbol, parte de las aves
      y la noche tibia. Mis brazos, mis piernas, mi pelo, flotaban... El
      viento me acariciaba porque yo era hojita, tronco, lechuza, vaivn.
      Una voz me dijo que as sera cuando muriera... Y me di cuenta de que
      se estaba iniciando el proceso, que eso era morir, ser parte del
      viento, de los rboles, de los animales (98).

Entonces, si ese enigma religioso o mtico est dentro y ms all del
humano, Daniela simboliza la imposibilidad de sentir una divinidad como
seor todopoderoso ni como juez ltimo; mucho menos como padre creador.
Desde el punto de vista de la experiencia femenina, esas imgenes
tradicionales de la religin judeo-cristiana evocan otras figuras
dominantes marcadamente masculinas y jerrquicas: aquellas que
supuestamente modelaron la divinidad a su propia imagen y semejanza. Esas
imgenes, por su parte, se sitan en un universo cultural dualista, en el
cual las preguntas sin respuestas siempre desembocan en el callejn sin
salida de la limitacin cognitiva humana. A su vez, ese universo marcado
por la oposicin entre el cuerpo y el espritu sita a Dios de lado del ser
masculino y nos lleva, en consecuencia, al desprecio de nuestros cuerpos
por no asemejarnos a la perfeccin divina. Esta ltima caracterstica fue,
y sigue siendo, particularmente opresiva para las mujeres a lo largo de la
historia del cristianismo. El erotismo latente en el lenguaje ntimo de
Daniela exige una revalorizacin del cuerpo femenino, por las mujeres
mismas, ejemplificado en el prrafo siguiente:

      Acostarse en el mar. Los verdes lechos tibios de thalassia. Ser
      penetrada hasta el fondo por el mar Caribe cuando el amor alcanza los
      confines del trpico en un hechizo verde de estuarios aquietados y
      palmeras que crecen al revs (31).

El propsito de dicho discurso es intentar un desprendimiento de absurdos
conceptos que conducen a una represin sexual femenina, culturalmente
impuesta a partir de creencias eurocntricas.



Reafirmacin de la diversidad en la unidad

El adjetivo femenino "loca" del ttulo simboliza la resistencia que asume
el pueblo, ante los administradores polticos de gobierno del Estado; ya
que es sea de irracionalidad. Irnicamente, Rossi enfatiza este argumento
para desautorizar el poder argumentativo en cualquier expresin subversiva.
La visin alternativa de esta "loca" exige un cambio radical al
antropocentrismo y machismo vigentes en el discurso seudoecolgico del
poder oficial. Por otro lado, no menos significativo en el ttulo, es el
anonimato de la palabra "loca" que se contrasta con la especificidad
espacial y concreta del nombre propio del refugio Gandoca. La imagen final
subraya la presencia de un ser humano annimo, por ende de potencial
colectivo, coexistiendo dentro de un ecosistema especfico al que, como
indica la preposicin "de", pertenece.

Esta novela cabe dentro de los parmetros de una prctica carnavalesca que,
a su vez, promueve el concepto de que toda vida narrada puede tener una
clase de valor representativo. La variedad de pticas en La loca de Gandoca
evocan una polifona ausente de voces, otras vidas y experiencias posibles,
las cuales se proyectan a travs de distintos relatos de diferentes
participantes en el mismo evento. Por lo tanto, dicho texto se apega a las
denuncias de Jean Franois Lyotard y al Carnaval de Bajtn, en cuanto
cuestiona seriamente las metanarrativas occidentales, afirmando, a travs
de la risa/sarcasmo, el derecho expresivo de los grupos perifricos. Dichos
enfocamientos son tambin una manera de poner en la agenda, dentro de un
pas especfico, los problemas de pobreza y opresin, que no son
normalmente visibles en las formas dominantes de representacin. Por
ejemplo, el texto de Rossi informa:

      Es por las zompopas -opina la hija de indios-, mis parientes bri bri
      y ccebar dicen lo siguiente en una proclama que tiene por nombre
      Cuidando los regalos de Dios: Hay una gran diferencia entre el indio
      y el blanco. Vea usted las zompopas, como ellas trabajan todas
      juntas, limpian y cuidan su terreno. Donde viven las zompopas todo
      est limpiecito porque cortan todas las hojas y hacen sus grandes
      nidos. As es el blanco, es muy trabajador, pero destruye la
      naturaleza. Va limpiando, limpiando, limpiando para hacer sus
      ciudades, pero all donde l vive no hay nada. El blanco tala todo lo
      que es montaa, todo lo que es verde, y donde l vive, ya no quedan
      rboles, no hay ros" (137).

Es trascendental destacar el carcter de transcripcin de la cita, ya que
al pie de la misma pgina la autora declara:

      Tomada del libro Cuidando los regalos de Dios: testimonios de la
      reserva indgena Cocles/Kekoldi, pg. 16. Escrito por Paula Palmer,
      Juanita Snchez y Gloria Mayorga, publicado por la Vicerrectora de
      Accin Social, Universidad de Costa Rica, San Jos, Costa Rica, 1988
      (137).

Esta forma de transcribir la voz indgena, presentando un testimonio
directo dentro de la narracin ficticia que el texto de Rossi presenta,
apunta a un deseo por otorgar espacios discursivos propios a las voces
indgenas y el respeto de la autora al no apropiarse de las voces ajenas.
El aspecto formal narrativo dominante de esta novela es la presencia de una
voz que habla al lector en forma de un "yo" que reclama un reconocimiento,
que quiere y necesita apoderarse de nuestra atencin. Esta presencia en la
voz narrativa es la marca de un deseo de no ser silenciada o vencida, que
quiere imponerse en la institucin literaria. Es preciso notar la
insistencia y la afirmacin del sujeto evidente en el ttulo La loca de
Gandoca. Resalta evidente el nombre real del refugio que concierne a esta
narrativa ecolgica de Rossi, el cual anuncia desde su inicio un anclaje
espacial preciso; aun as, hay ciertos cambios sutiles como la denominacin
de "playa del rbol de la Uva", la cual en la vida real se llama Punta Uva.
En cuanto a la expresin "La loca", como he argumentado antes, sta se
erige representativa de un cuestionamiento de los lmites del raciocinio
normal. Ms que una subjetividad descentrada, esta obra constituye una
afirmacin de un agenciamiento de enunciacin colectivo. La complicidad que
el texto establece con los lectores apela a despertar un sentido tico y de
justicia, de apoyo a una causa popular poco difundida, que se opone al
discurso oficial del conocimiento.

De acuerdo a estos parmetros, en la obra de Rossi se enfatiza el convivir
armonioso de los negros e indios de la zona con su medioambiente, de
quienes Daniela dice: "Pens que durante siglos, indios y negros haban
mantenido intacto ese litoral" (30). Desafortunadamente la herona declara
que una vez implementado el capitalismo: "Esta regin ya no nos pertenece.
Primero dej de ser de los indios, luego dej de ser de los negros, despus
dej de ser de los costarricenses en general" (96). An as, el grupo negro
de Costa Rica sigue siendo, desde entonces, blanco de discriminacin y
polmica por parte de las clases poderosas.

      El maestro dice que las comunidades del refugio son volubles y que el
      gobierno las ha manejado muy mal, el gobierno slo se acuerda de que
      los negros existen cuando quieren sus votos o sus tierras. Con los
      indios es peor, como ni siquiera votan ni entienden espaol no tienen
      que molestarse en mentirles (60).

Rossi registra no slo ese olvido estudiado (1) sino tambin la presencia
de un racismo vigente hacia la raza negra. Cuando Daniela intenta abogar
por los derechos de los negros, el ministro le contesta:

      No se meta, mijita, no obstaculice el progreso, los negros de esta
      regin son tan atrasados, tan pobres, les vamos a dar la oportunidad
      de entrenarse para que sean campeones de patinaje en hielo y ganen
      todas las medallas de oro en las olimpadas de invierno, as saldrn
      del subdesarrollo. Adems lo vamos a hacer porque es un saln de
      patines totalmente ecolgico (77).

Una de las nociones que saturan el discurso del ministro es la de un
progreso afroamericano viable dado nicamente a travs de la proeza fsica.
Implcito en este prejuicio surge por extensin la idea de los
afroamericanos como genticamente incapacitados intelectualmente. A partir
de esta visin opresiva, Rossi entiende la necesidad de otorgar en el
presente, un espacio discursivo propio al elemento negro:

      ...me rogabas que cantara en creole de la Martinica (...). Lan m'a
      ka gmi, la lun' lan ka Fermi, cocotiers kapa' l, caress moin,
      caress moin (el mar gime, la luna se estremece, los cocoteros
      murmuran, acarciame, acarciame). Solei ka plew, la lun'lan ka
      chiw, cocotiers ka flamb, caress moin, caress (el sol llora, la
      luna se ha desgarrado, arden los cocoteros, acarciame, acarciame)
      (84).

Sin intencin de quitarle mrito al intento vindicativo de esta cita, debo
sealar que las traducciones al espaol presentes en la misma pueden
desvirtuar un tanto el propsito. Por otro lado, si bien la explicacin en
espaol parece rendir pleitesa a la clase dominante costarricense de habla
hispana, debo sealar que existen dos versiones, dndose la espaola entre
parntesis, por lo tanto secundaria. De esta manera, el texto afirma la
prioridad del elemento negro.



Falacia de los discursos oficiales

De acuerdo a la visin gin(eco)lgica de La loca de Gandoca, sera
primordial en esa agenda lograr desprenderse del antropocentrismo y el
apego extremo al consumismo que rige el pensamiento de corte occidental,
dado que estos rasgos forman parte del carcter actual de organizar el
mundo. En efecto, la novela de la costarricense seala la hipocresa de la
metanarrativa del progreso ya que soslaya que

      ...el progreso es un bulldozer, una aplanadora, que todos los
      consorcios europeos tienen la mira puesta en nuestras frgiles costas
      porque nuestros dirigentes partieron a las cuatro esquinas del mundo
      desarrollado, como chulos, a vender nuestras playas, moviendo
      tentadoramente el trasero, y que nuestro pas ya no es de nosotros
      (95-96).

En el contexto hispanoamericano, el llamado progreso se limita a ser una
repeticin, ya histrica, de intercambios desiguales y, una concepcin del
continente, como un repertorio de materias primas a disposicin del ms
inescrupuloso. Respecto de lo dicho, Daniela medita: "Amrica Latina es
tierra de tiranos. Los tiranos se caracterizan por decir, ante un objeto
que es por ejemplo verde, que el objeto es azul" (41). Gracias a polticos
corruptos quienes se deshacen de los patrimonios y del control responsable
de los recursos naturales, la autonoma nacional y natural de las regiones
se atrofia (2). La tensin entre las proclamas del progreso que aportara
beneficios equitativos a todos los humanos y los resultados concretos
corrobora la ineficacia en las premisas de la Modernidad en Latinoamrica.
Daniela discute con un ministro: "Nmbreme un solo beneficio que la
urbanizacin le vaya a traer a la comunidad", a lo que el funcionario en
cuestin responde: "Empleo, por ejemplo". Daniela irnicamente agrega:
"Tendiendo camas o sirviendo tragos" (69). A consecuencia de asimilar
discursos occidentales, tales como los beneficios del progreso, el proyecto
de la Modernidad, el "desarrollo sostenible" y muchos otros ms,
conjuntamente con la complicidad de hispanoamericanos corruptos, la
depredacin ecolgica contina su inexorable marcha. El texto enumera la
siguiente clase de atropellos resultante en la implementacin de las
filosofas discutidas:

      Que el hecho de que el artculo 73 elimine la exigencia del Plan
      Regulador y la fiscalizacin del Instituto de Turismo en las playas
      de los refugios no le permite al ministro arrogarse potestades de
      desarrollo turstico en lugar de proteger los recursos naturales. Que
      en lugar de Plan Regulador para la zona martimo terrestre debe
      hacerse un estricto plan de manejo para todo el refugio y que antes
      de autorizar ningn proyecto turstico u hotel, debe estudiarse la
      capacidad del santuario. Por ejemplo, su capacidad para soportar la
      descarga de contaminantes. La descarga de contaminantes. Solamente en
      el proyecto "Ecodlares", la basura, la mierda y los orines de dos
      mil personas. En doce hectreas (45).

En realidad, la cita anterior demuestra un fuerte elemento de friccin
entre discursos dispares: el pertinente a las leyes forestales y el popular
que cuestiona la aplicacin real de las primeras. De acuerdo a Bajtn, este
elemento conflictivo sirve para sabotear la versin oficial "monolgica" de
las instituciones del poder (D/P 283-285). En efecto, en ese dualismo de
opiniones el sarcasmo presente condensado en el pasaje anterior, ciertas
voces

      Adquieren un carcter no oficial, su sentido se modifica, se complica
      y se profundiza, para transformarse finalmente en las formas
      fundamentales de expresin de la cosmovisin y la cultura populares
      (Bajtn, 12).

A su vez, la interaccin de discursos opuestos ofrece una perspectiva
mltiple de un mismo fenmeno mostrando:

      ...the complexity of the simple phenomenon of looking at oneself into
      the mirror: with one's eyes and with others' eyes simultaneously, a
      meeting and interaction between the others' and one's own eyes, an
      intersection of worldviews (one's own and the other's), an
      intersection of two consciousness. Unity not as an innate
      one-and-only, but as a dialogic concordance of unmerged twos or
      multiples (Bajtn, 289).

Este reconocimiento urgente, por parte de la protagonista, al respecto de
la vulnerabilidad medioambiental producto de la avaricia humana, dirige
tambin el enfrentamiento de Daniela con el viceministro:

      Se da cuenta el viceministro de que para construir esa urbanizacin
      hay que talar todos, absolutamente todos los rboles del terreno?
      Sabe el viceministro que si en el terreno de "Ecodlares" se permite
      talar todos los rboles para construir, habr que permitir lo mismo
      en todos los terrenos? Se ha dado cuenta el viceministro de que los
      inversionistas europeos adoran cementar? Se da cuenta el
      viceministro de que legalmente se corre el riesgo de no dejar ni un
      solo rbol en ese refugio? (37).

Esta argumentacin de Daniela ilustra cmo hoy, mediante la globalizacin
neoliberalista, el hombre est haciendo el planeta inhabitable. Sustancial
parte del problema reside, entonces, en la complicidad en este proyecto de
la globalizacin de aquellos hispanoamericanos con acceso al poder. En
efecto, dentro de las posibles alternativas de ayuda estatal para la causa
que defiende Daniela se encuentra "un ex gerente de la Chunchi-Cola", del
cual el texto agrega: "qu va a entender de biodiversidad" (48). Este
ltimo comentario enfatiza la necesidad de replantear la aparentemente
insoluble tensin dentro del sistema ideolgico imperante, entre el
desarrollo con la naturaleza, o, el deterioro de nuestros ecosistemas y las
ideologas que lo promueven sin siquiera sentir la necesidad de justificar
acciones que, por otra parte, tienen el potencial de repercusiones
dramticas para todos los rincones de la tierra. No menos alarmante es la
desequilibrada posicin de la gente pobre dentro de las zonas explotadas,
ya que es difcil exigir que cuiden de una tierra cuando a ellos mismos los
apremian necesidades inmediatas. Rossi considera esta coyuntura particular
cuando Daniela expone las consecuencias de la venta que los habitantes
hacen de su terreno:

      Ustedes vendieron por un plato de lentejas la tierra del refugio, la
      tierra del paraso. Ahora su paraso se cotiza en dlares y de l no
      va a quedar ms que una orilla cementada, como Cancn. Pero los
      bolsillos de muchos hombres estarn rebosantes. Seis o siete hombres
      tendrn tanta plata que da vergenza nombrar las cifras (55).

Las instituciones tradicionales del poder, como la Iglesia y el Estado, por
su parte, cuidadosamente disean sus discursos oficiales para ocultar un
pensamiento meramente antropocntricos que, en la realidad, funciona en
paralelo con una actitud de menosprecio hacia el entorno natural. Con un
eco burln ante el discurso cristiano tradicional, Rossi comienza, en la
pgina 90 del libro, una larga disertacin que inicia con la frase
"Amprame, Excelso Tribunal". De la pgina 90 a la 94, once prrafos
empiezan, o contienen, la palabra "amprame". Por ejemplo:

      Todo lo que est de pie va muriendo como soldados al respirar gas
      letal. Caen los rboles en el zumbido de las motosierras, se secan
      los pozos y los nacientes, se han secado mis ojos tambin, excelso
      Tribunal Constitucional, amprame de la actitud de quienes,
      designados por voluntad popular para velar sobre los bienes naturales
      de nuestro pueblo, aprovechan su investidura en beneficio propio.
      Amprame del ministro que entrega los bosques costeros a los
      inversionistas con la sonrisa en la boca y el whisky en la mano sin
      aplicar la ley, la norma vigente (76).

Esta repeticin se proyecta como un procedimiento irnico tomado de la
oracin cristiana que ayuda a la carnavalizacin o a la inversin del
mundo. La imagen que subyace en dicha seccin es la omnipotencia de un
tribunal con presunciones casi divinas, prestndose a encubrir
hipcritamente un pragmatismo depredador. En efecto, la temtica que esta
seccin discute es la constante hipocresa en los discursos de los
inversionistas, los funcionarios y los dirigentes pblicos. En realidad

      Los inversionistas eran personas que odiaban los barriales, los
      insectos, la selva y la humedad. Les molestaba hasta la alfombra azul
      de las iponemas, solo queran la extensin. Con inmensa codicia
      miraban la extensin de arena dorada. Estas personas empezaron a
      comprar. Despus de comprar drenaban porque odiaban los pantanos.
      Esparcan agroqumicos porque odiaban todo bicho, todo cangrejo.
      Cortaban la selva porque lo que deseaban era hacer jardines. Talaban
      los rboles a la vera de los ros para construir tarimas y no
      ensuciarse los pies (36).

En trminos concretos, la implementacin del proyecto "hotelero" aporta
resultados nefastos para la biosfera del refugio Gandoca. Sin embargo, la
novela denuncia:

      Los gobiernos se llenaban la boca asegurando al mundo entero que el
      veintiocho por ciento del territorio estaba bajo algn tipo de
      proteccin. Y cuando una acuda al ministro de Riquezas Naturales a
      solicitar que ejercieran esa proteccin, contestaban que era
      imposible, que lo nico que se poda proteger era eso que llaman
      "patrimonio de los costarricenses" -que tampoco es tal, cuesta tan
      caro ir que el ochenta por ciento de los costarricenses no lo ver
      nunca-: los parques indemnizados. Entonces no era el veintiocho por
      ciento sino menos del diez por ciento del territorio. Y adems ese
      diez por ciento a punto de morirse... Recuerden que segn los
      cientficos los suelos de Costa Rica se pierden a un ritmo de cuatro
      millones de toneladas por ao. Y ciertas cifras nos han sealado como
      el pas ms deforestador de la tierra (112-113).

A pesar de estos datos, la tecnocracia que domina la orientacin del
desarrollo en Amrica Latina los ignora, repitiendo, como mantra,
formulaciones huecas. Con una falta completa de escrpulos
medioambientales, el ministro cnicamente le advierte a un empleado: "No
olvids la palabra mgica: el desarrollo sostenible. Hay que presentar el
hotel de 'Ecodlares' como desarrollo sostenible (...) y no mencionar para
nada, repito, la urbanizacin" (86). Lo anterior prueba que la
metanarrativa de la emancipacin del hombre por el trabajo, cnicamente
utilizada otrora por los nazis, sigue reinando en su falso apogeo bajo
distinto disfraz. Sin embargo, los mecanismos que lubrican las ruedas de
este metadiscurso son, en definitiva, los mismos: una desmedida codicia,
una falsa superioridad racial y la pasividad de los oprimidos. En efecto,
al abuso y exclusin en los pases perifricos del llamado "mercado libre",
se les aade la presin externa en la forma de una deuda impagable, que
funciona como chantaje a todo tipo de imposiciones, asegurndose un
servilismo ilimitado y un imperialismo de la miseria en forma de la deuda
externa (3).

En el texto de Rossi, el mismo rgano institucional, supuestamente
protector del orden civil, cumple la funcin de proteger los intereses de
la clase dominante, preservando el buen funcionamiento del saqueo
medioambiental. Lo anterior se verifica cuando un personaje polica le dice
a Daniela: "No obstaculice la inversin extranjera, seora, circule,
circule" (96). Segn el ministro su "propuesta es jugar con armas
econmicas y con las mismas armas de los verdes", por lo tanto quiere
construir "un Miami en el refugio Gandoca. Un Miami de la selva".
Irnicamente, el texto prosigue, dentro del plan tambin se contar con "un
Macdonald ecolgico" (115-6). El simbolismo del "Macdonald" es obvio. Esta
polemizada cadena de comida rpida proveniente de los Estados Unidos ha
adquirido carcter emblemtico de globalidad impersonal, no solamente en
referencia a una indoctrinacin culinaria. En todos los pases del mundo,
una de las caractersticas de la cultura local son sus platos tpicos, por
lo tanto el xito masivo del Macdonald en cualquier cultura ajena a la
anglosajona tiene el potencial de arrasar con ciertos factores culturales
locales. La propuesta, el ministro contina, consiste en presentar "el
proyecto al Fondo Monetario Internacional y al Banco Interamericano de
Desarrollo con un plan inteligente de Canje de Naturaleza por Deuda, digo,
perdn, Deuda por Naturaleza" (116). Esta ltima frase tiene fuertes
resonancias histricas comunes a todo el continente hispanoamericano. La
deuda externa es uno de los instrumentos constantemente manipulados para
perpetuar el despojo del medio natural; obviamente, ella tambin impide la
autonoma nacional, la cual se halla supeditada al capricho y diseo de las
instituciones monetarias nombradas. Es pertinente asociar esta ltima cita
con la metanarrativa que clama la liberacin de la pobreza por el avance
capitalista (el "progreso") (Lyotard, 68-69). En relacin a esto, concuerdo
con la autora costarricense en la urgente necesidad de desenmascarar los
metadiscursos, como el del Banco Internacional, por ejemplo, el cual
pretende que sus polticas, lejos de contribuir a los grandes problemas de
la humanidad, sean ms bien un esfuerzo honesto, cientfico y tcnico, para
resolver los problemas de los ricos y los pobres. Como burlonamente ilustra
Rossi en su obra, el discurso del Fondo Monetario Internacional est lejos
de admitir el claro papel de las periferias, con su mano de obra barata y
sus riquezas naturales, abierta al saqueo de unos pocos poderosos. Estas
zonas, dentro de la cuales Hispanoamrica cobra predominancia, no slo son
el soporte de la economa occidental con su privilegiado estndar de vida,
sino tambin son los lugares del planeta que sirven como basureros a los
desechos nucleares e industriales del norte (4).

En cuanto a la "Convencin Americana de Derechos Humanos", el texto
burlonamente enfatiza su metadiscurso hipcrita, interrogando: "Qu es
eso?" (123). De manera anloga, el ministro en forma cnica agrega "al ser
Verde y estar lo Verde de moda captaremos miles de turistas" (117).



Conclusin

Finalmente, podramos decir que esta nueva perspectiva ecolgica propone
una nueva conciencia cultural, diferente de aquella presente en los
patrones tradicionales. Esta nueva visin exige relaciones de mayor
interdependencia, y solidaridad que las hasta ahora disponibles por un
poder esencialmente competitivo. Tambin dicha visin exige formas ms
comunitarias e igualitarias que las ofrecidas por estructuras jerrquicas y
annimas.

En el texto de Rossi se atisba el surgimiento de dicha oposicin
organizada, simbolizada de la siguiente manera:

      Uno de los lderes comunales me telefonea, quera contarme que su
      gente se haba organizado y los campesinos le iban a pedir al
      gobierno que disearan, con participacin de las comunidades,
      proyectos de desarrollo respetuosos del bosque y que mientras tanto
      les dieran un bono alimenticio para poder subsistir y no tener que
      cortar los rboles para vivir (66).

Precisamente, la adopcin de una visin ecolgica exige el trabajo y la
cooperacin de grupos de personas que hayan descubierto que es imposible
vivir sin que se cuide y respete toda forma de manifestacin vital en el
planeta a partir de las cuales todo y todos existimos. Esta nueva visin
exige, por consiguiente, un rechazo conjunto de los valores intrnsecamente
individualistas, a favor de la vida y del bienestar comunitario. Asimismo,
la visin del texto de Rossi exige una tica fundada no slo en un respeto
entre y para los seres humanos, sino tambin dirigido a la tierra, a todos
los elementos que la componen. Por lo tanto, esta tica incluye no slo el
cuidado directo de los seres visibles, sino del todo o, conjunto del
ecosistema. De hecho, La loca de Gandoca vivifica el pensamiento optimista
de Carlos Monsivis en su ensayo Entrada libre. Crnicas de una sociedad
que se organiza, cuando examina aquellos movimientos populares en los que
la gente toma el poder en sus manos, muchas veces a despecho del gobierno.
Ese anhelo por una sociedad civil en la que, tanto Rossi como Monsivis,
albergan una esperanza utpica, para una verdadera democracia
participativa, se cristaliza en el texto cuando Daniela comenta: "Ellos se
activan. Los que vinieron a las primeras reuniones explican a los nuevos.
Toman la decisin de organizarse. Creo que es exactamente en ese momento
que me atraviesa un escalofro de esperanza" (66). La cita anterior
ejemplifica la necesidad de una nueva perspectiva social que opere como
oposicin ante las fuerzas de control del Estado y/o del mercado. Es slo
por medio de una nueva esfera pblica autnoma que se puede plantear un
desafo a los valores que rigen las burocracias oficiales. El texto de
Rossi incita a encontrar un espacio pblico consolidado que permita el
dilogo y el encuentro entre los diversos sectores que se interesen por
encontrar nuevos valores y soluciones a los problemas ambientales. En
definitiva, el problema ambiental demanda una pluralidad de enfoques.



Notas

1. A modo de ejemplo, en 1953, Jos Figueres, el poltico simpatizante de
   Hitler y Mussolini en la segunda guerra mundial, reforz su campaa
   electoral viajando por Limn, "hablando ingls, besando nios y bailando
   con mujeres negras". Para ensanchar sus posibilidades de victoria, las
   estrategias polticas de este candidato consistieron tambin en rebajar
   la edad mnima de voto a 20 aos e instaurar por primera vez en Costa
   Rica el voto femenino. A pesar de este logro para la primera generacin
   de afrocostarricenses, las comunidades negras continuaron permaneciendo
   al margen de la historia, como una parte olvidada del patrimonio
   nacional de Costa Rica (Harpelle, 7-9).

2. Dice Galeano: "Los pases ms pobres estn metidos, con alma y sombrero,
   en el concurso universal de la buena conducta, a ver quin ofrece
   salarios ms raquticos y ms libertad para envenenar al medio ambiente.
   Los pases compiten entre s, a brazo partido, para seducir a las
   grandes empresas multinacionales. Las mejores condiciones para las
   empresas son las peores condiciones para el nivel de salarios, la
   seguridad en el trabajo y la salud de la tierra y de la gente" (Galeano,
   181).

3. "Los pases del sur del mundo, que entregan doscientos cincuenta mil
   dlares por minuto en servidumbre de deuda, son pases cautivos, y los
   acreedores les descuartizan la soberana. Por mucho que esos pases
   paguen, no hay manera de calmar la sed de la gran vasija agujereada que
   es la deuda externa" (Galeano, 156).

4. "Los pases desarrollados que forman la Organizacin para la Cooperacin
   con el Desarrollo Econmico organizan la cooperacin con el desarrollo
   econmico del sur del mundo, envindole desechos txicos que incluyen
   basura radioactiva y otros venenos. Estos pases prohben la importacin
   de sustancias contaminantes, pero las derraman generosamente sobre los
   pases pobres" (Galeano, 230).

** Mnica Perera de Moore
   mmonica@primusonline.com.au
   Escritora uruguaya (Montevideo, 1953), residente en Australia desde
   1972. Licenciada en letras (2000) y maestra en literatura
   latinoamericana - ecocriticismo (2003) por la Universidad de Monash,
   Melbourne, Australia. Es secretaria/tesorera de Asle-Anz (Study of
   Literature and Environment-Australia-New Zealand). Es editora en jefe de
   Ecocrtica (revista electrnica de estudios en literatura
   latinoamericana). Ha publicado en Ixquic y en Hispanic Review. Como
   docente ha trabajado para la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda),
   y en las universidades australianas de Monash y RMIT.



=== Ernest Hemingway y Horacio Quiroga. Las letras y la muerte ============
=== Aldo Roque Difilippo ==================================================

      No se conocieron. Nunca se leyeron ni supieron de sus existencias
      fsicas ni literarias. Vivieron bajo casi los mismos influjos: la
      pasin por la literatura y dominados por la casi enfermiza mana de
      la muerte.

El 2 de junio de 1961 se suicidaba Ernest Hemingway (1899-1961), 24 aos
antes Horacio Quiroga (1878-1937) hizo lo mismo. Los dos, a kilmetros de
distancia, y de influencias culturales y literarias, parecen estar unidos
en un destino trgico.

Curiosos paralelos emparentan a la distancia a estos dos escritores, cada
uno a su manera fundadores de un estilo. Ambos son hijos de suicidas, y los
dos se suicidaron. Los dos eligieron para vivir sitios alejados y exticos
de sus lugares de nacimiento: Quiroga en Misiones (Argentina), Hemingway en
San Francisco de Paula (Cuba). Los dos sintieron pasin por la caza,
tuvieron un especial gusto por la violencia y una fascinacin por la
muerte.



Muchas muertes

Si bien algunas diferencias los separaron: Hemingway recibi el Premio
Nobel de Literatura, y Quiroga nunca obtuvo ningn premio aunque es
considerado hoy da uno de los maestros del cuento latinoamericano, las
coincidencias son ms que significativas. Los dos truncaron sus vidas casi
a la misma edad: Hemingway a los 61 aos y Quiroga a los 59, y se casaron
varias veces. El padre del escritor norteamericano, Clarence, se suicid en
1928 y su hermano menor, Leicester , hace lo mismo de un balazo en la
cabeza en 1982. El padre de Quiroga, Prudencio, muere accidentalmente con
su escopeta de caza en 1879, cuando el escritor salteo tena apenas dos
meses de vida, y cuatro aos despus su padrastro, Ascencio Barcos,
semiparaltico por una hemorragia cerebral, elige la muerte de un balazo de
escopeta. Los dos parecan estar atrapados por el misterio de la muerte, y
jugaban con ella. Hemingway como corresponsal de guerra, aficionado a la
caza, Quiroga en sus incursiones por el Paran misionero, escopeta en mano,
recorriendo ese paisaje agreste y hostil.

Ana Mara Cires, la primera esposa de Quiroga, ingiere una fuerte dosis de
sublimado, muriendo tras una larga agona, y aos ms tarde sus tres hijos
siguieron esa tradicin suicida: Egl, Daro, y Mara Ester (Pitoca). En
tanto la nieta de Hemingway, la bella modelo y actriz Margaux, coincidiendo
con el trigsimo quinto aniversario de la muerte del escritor, se suicida
tras sobrellevar la pesada herencia del alcoholismo y la depresin.



Paralelismos

Pero las coincidencias no estuvieron solamente en lo trgico, sino tambin
en lo literario. Ambos hicieron su fama en revistas y publicaciones
peridicas. Hemingway public su primer libro a los 24 aos, En nuestro
tiempo (1924), y Quiroga se inici en el libro con Los arrecifes de coral
en 1901, a los 23 aos. Los  dos publicaron en vida casi la misma cantidad
de libros: Hemingway 12 y Quiroga 13.

Hemingway publica en 1964 Pars era una fiesta, Quiroga viaja a Pars en
1900 y escribe en su diario "Pars es una buena cosa, algo as como una
sucesin de Avenidas de Mayo populsimas".

Ante la pregunta Qu libros debe haber ledo un escritor? Hemingway
responde: "...todo lo bueno de De Maupassant, todo lo bueno de Kipling...".
Quiroga expresa en el "Declogo del perfecto cuentista": "Cree en un
maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo".

Hemingway utiliz sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las
corridas de toros en sus obras. Quiroga utiliz su experiencia misionera
plasmndola en su obra.

Quiroga expresa: "No adjetives sin necesidad.  (...) Un cuento es una
novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo
sea". En tanto Hemingway  manifiesta: "Yo siempre trato de escribir
siguiendo el principio del iceberg. Hay siete octavos del iceberg bajo el
agua por cada parte que se muestra sobre la superficie. Cualquier cosa que
uno sabe y puede eliminar, refuerza el iceberg. Lo que vale es lo que no se
muestra".

Coincidencias ms que sugestivas de dos iconos que no se conocieron, no se
leyeron, pero que transitaron a su modo, por casi los mismos caminos
literarios.

** Aldo Roque Difilippo
   aldodifilippo@adinet.com.uy
   Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
   de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
   serie de investigaciones literarias e histricas en el suplemento
   Lecturas de los Domingos del diario La Repblica, y en la revista
   Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
   para el diario La Repblica de Montevideo.
   


=== Epitafio para el amate      Sal Hurtado Heras ========================

      En memoria de Pancho Hernndez, La Zorra, quien ya no contar las
      historias que prometi contar de Temilpa Viejo.

Durante mucho tiempo, el amate fue conocido como un centro de reunin,
principalmente de borrachos. Para los chamaquitos, representaba tamaa
divertida porque en l, o cerca de l, se alojaban las temibles
guachichilas. Las guachichilas son unos rojos insectos voladores que hacen
sus panales-hogares en cavidades de paredes, en ramas de rboles, en casas
abandonadas y a veces hasta en casas habitadas. El atractivo consiste en
torearlas, es decir, apedrearlas para embravecerlas; cuando se enojan, las
guachas corretean a los osados chamacos y al que alcanzan lo pican con un
aguijn que tienen en la cola, como las abejas. La diferencia es que las
abejas producen miel y las guachas slo producen unos chichones
endemoniados de unos cuantos das.

Otra de las caractersticas que distinguen al enorme rbol secular, de
quin sabe cuntos aos, es su ubicacin a la entrada del pueblo. l da
acceso a la primera calle de Temilpa Viejo. Esto le confiere un atributo
esotrico. En torno de l se inventaron varias historias: apariciones de
muertos, la Llorona, espantos, quejidos. La verdad es que el amate supo ser
fiel guardin de colillas de cigarro, vidrios de envase de cerveza,
botellas de tequila o de aguardiente para preparar las bombas (quiz de lo
ms barato por aquellos tiempos); fue tambin impasible testigo del saqueo
de tierra de los moradores de enfrente cada vez que tenan fiesta.

El amate no da flores, slo fruto: unas bolitas verdes moteadas ms grandes
que canicas. Algunos dicen que su flor est escondida en su fruto, pero que
slo los ciegos pueden verla y que es lo nico que ven con claridad. No
hace mucho, en una poca del ao, los frutos maduros del amate caan desde
lo alto de las ramas y se precipitaban al suelo como gotas de lluvia,
rebotando como pelotitas al comps de un plop! apagado para luego
convertirse en suculento festn de marranos callejeros. Pues hace algunos
aos era comn ver los animales de crianza transitar libremente por las
casi calles del pueblo. Tragaban cuanto se les antojaba a su paso y
limpiaban la ex hacienda de los excrementos de quienes en sus ruinas
defecaban para abonar los totolonchis. Esto lo hacan sobre todo las
marranas recin paridas, con las costillas como guitarras de tan flacas,
seguidas de su enjambre de marranitos pegados a sus chichis, mientras ellas
avanzaban, urgidas, paladeando el aguado excremento humano que escurra
entre sus dientes, en pintoresco espectculo.

Como cambia la gente, cambian los lugares. Quin dira que en pocos aos
esa empinada calle accidentada de piedras en la que est el amate se
convertira en una de las ms hermosas de Temilpa Viejo, por su atractiva
combinacin de concreto con cuatro franjas de adoqun hexagonal rojo en el
centro. Entre la barda mal hecha que divide a los dos Temilpas y la calle
Mariano Matamoros, se erige el amate, como legendario centinela de este
minsculo pueblito morelense que nos vio nacer a tantos chamaquitos que no
conocimos los zapatos durante nuestros primeros aos de vida.

No faltar un insensible que bajo su sombra se pregunte incrdulo por la
magnificencia de este rbol. Pero a los que lo conocimos hace ms de
treinta aos, no nos parece un rbol comn y corriente. Al contrario, a
veces dan ganas de refugiarse en su enorme tallo y llorar de nostalgia.
Cuntos episodios de historias de amor no se habrn escrito bajo su sombra
en aquellos aos sin luz elctrica. Sera una ingratitud del enamorado no
recordar que bajo el amate vivi los momentos ms sublimes con su amada, a
quien vea comindosela a besos apresurados: no fuera a ser que el da
menos pensado se apareciera el furibundo padre de la damisela, incluso uno
que otro cornudo, con machete en mano, a salvar el honor o al menos a
recoger con el gancho del machete las pantaletas o las pantimedias que a
veces por descuido dejaban los atrevidos o los urgidos. Cuntos quejiditos
no llenarn su tallo, quejiditos de nbiles que all han conocido, por
primera vez, recargadas en l, en posicin de pie e importunadas por los
zancudos, las delicias del amor.

Muerto el rey, viva el rey. Derrumbado ya hace algunos aos el chacuaco, el
amate es ahora, junto con lo que queda de la hacienda, y junto con la ceiba
de la escuela primaria, uno de los monumentos ms majestuosos de Temilpa
Viejo. Pero seguramente, su gloria de tantos aos no durar mucho, pues
esta maldita modernidad, a la que todo le estorba, no se tentar el corazn
para derribarlos. Un da menos pensado, con el pretexto de su vejez, o por
el paso arrollador de la modernidad, sin familiares que miren por su salud,
el amate tendr la misma suerte que el chacuaco y ser derrumbado. Viejo
tambin, aunque no tanto como el amate, el chacuaco fue destruido ante la
indiferencia colectiva, o por el temor de morir un da entre los escombros,
porque el chacuaco estaba a punto de caer, segn. Es el destino de todo
anciano: morir en el olvido, sin nadie a quien le importe su suerte. Lo
mismo le ocurri a los monumentales mangos, sus vecinos, a los que todos
apedreaban para bajar sus frutos. A quin le interesa un rbol sin dueo,
de quin sabe cuntos aos?

Por eso quiero anticiparme a grabar un epitafio para el amate antes de que
la indolencia colectiva socave su existencia en el escndalo ininteligible
del progreso que terminar por aniquilarnos pronto. Aunque pareciera el
epitafio ms grande jams escrito, minsculo ser comparado con la secular
historia de este majestuoso guardin al que todos en Temilpa Viejo conocen
bien. Un bosquejo de esta nota es el siguiente:

"Aqu naci, vivi y pereci un amate que atestigu la vida de tantas
generaciones, que vio desfilar a los protagonistas de la Revolucin
Mexicana, incluido, por supuesto, al legendario Emiliano Zapata, quien
tena su cuartel en Tlaltizapn, a slo unos dos o tres kilmetros del
amate; un amate que atestigu veinte mil rias callejeras, pleitos de
borrachos, cortejos amorosos, desbordamientos del apantle grande y hasta
del ro... un amate que detuvo indeleble el machetazo letal lanzado desde
varios metros de distancia al cuello de quien segundos antes haba golpeado
con tamaa pedrada la espalda de un lugareo; un amate que escuch los
gemidos de los enamorados pintarrajeados de luna colndose con dificultad a
travs de sus hojas verdes y relucientes; un amate que miraba a doa
Columba Velzquez Mancilla cobrarle a los bailadores que sbado a sbado
acudan a la cancha del pueblo a nutrir la ilusin de encontrar en el baile
el amor de su vida, en aquellos aos en que no se cobraba la entrada, sino
a peso la pieza bailada. Entonces pasaba la doa con canastita en mano a
cobrar slo a los varones. La pareja interrumpa su charla y sus brinquitos
monorrtmicos y el galn sacaba, apresurado, el importe de la pieza. Una
vez resuelto el pago, la pareja volva a tomarse de manos y cintura y la
doa continuaba la cobranza a los dems varones, con la ilusin de
completar el presupuesto para la ampliacin la capilla del pueblo, hasta
que, un da de junio de 1975, rumbo a su tumba, doa Columba Velzquez le
dijo adis para siempre a este coloso vegetal que la mir da y noche,
durante varios aos, mientras fueron vecinos...".

** Sal Hurtado Heras
   saulhurtadoheras@yahoo.com.mx
   Ensayista mexicano (Temilpa Viejo, municipio de Tlaltizapn, Morelos,
   1962). Es doctor en estudios latinoamericanos y profesor-investigador en
   la Universidad Autnoma del Estado de Mxico (Unidad Amecameca). Ha
   publicado, entre otros, Por las tierras de Ilom: El realismo mgico en
   Hombres de maz (UAEM/UNAM, Mxico, 1997) y Cul entonces mi creacin?:
   reflexiones para una potica narrativa en Miguel ngel Asturias (Premio
   de ensayo Miguel ngel Asturias, 1999; Editorial Cultura, Guatemala).
   Trabajos suyos han aparecido en publicaciones especializadas de Mxico y
   otros pases.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Por una gramtica de las sensaciones      Rafael Toriz ================

                         Decir lo que se siente exactamente como se siente.
                                                           Bernardo Soares.

Doctoral dictamina el vulgo: las palabras son la crcel de las ideas. Aado
ms vulgar y sin grado: las reglas hechas para el pensamiento funestas son;
como el cncer, todo lo infectan, todo lo comen. Es imperioso volver a
pensar a travs de la conciencia de ser y estar vivo, de ver en la
gramtica un instrumento y no una regla: se trata, de nuevo, de pensar
sintiendo. (Gombrowicz, en algn lado, escribe: "Siempre he credo que la
filosofa no debe ser algo intelectual, sino algo que debe salir de nuestra
sensibilidad").

Bernardo Soares, desasosegado tenedor de libros, nclito garabatea:
"Obedezca la gramtica quien no sabe pensar lo que siente. Srvase de ella
quien sabe mandar en sus expresiones". As, hblemos como nos plazca, como
sntamos y dbamos oiendo al coraao.

Gramticas muchas hay: las de la multitud (Virno), las de la creacin
(Steiner), las de los sueos (Foulkes), las de los motivos (Burke), las
generativas transformacionales (Chomsky) o las de la lengua espaola
(Lyons, Larousse, et al). Y todas ellas son saberes. (Probo vio que era
bueno).

La gramtica del sentimiento deber ser un credo ms all del pathema
greimasciano -unidad mnima de significacin sensible- y deber circundar,
sin orden ni rigor, la razn potica (Zambrano) y la ensoacin de la
voluntad (Bachelard), as como ver en la poesa conocimiento.

La gramtica sensacionista deber ser capaz de analizar sintctica,
sinttica y sinpticamente oraciones como sta de Reyes: "Bi herbano bayor,
que se coba los bocos", o como esta otra de Joyce emulando a un borracho
en duermevela: "I can psicoanalooose myself any time I want" -analizar la
mente siempre ha sido perdeeerse en el abismo.

Desde luego, un cimiento de la sensitive grammar lo constituye Philippe de
Beaumanoir con las fatrasies. Estn tambin las jitanjforas y el gglico.
No cuadra la escritura surrealista. Esa corresponde a otra gramtica, acaso
a la de la fiebre. No cuadra, sobre todo, porque nunca sale del lenguaje.

Si cuadra, y bien, todo tipo de glosolalia, destripamiento verbal, sintaxis
farragosa y captaciones algicas. En cierto sentido, la gramtica
sensacionista es pariente de la del nonsense, del Disparatario de Rodari y
del "Canto VII" de Altazor.

Uno de sus tericos fundamentales, sistematizador del hechizo, es Louis
Wolfson, estudioso y practicante de los lenguajes de-mentes; travestista de
las lenguas que muestra que tras la palabra yace la palabra, la lengua
callada de toda literatura: lengua que es siempre otra. Su sintaxis sabe
que la esquizofrenia es un cdigo de lectura y que la palabra encierra la
llave. Su lgica es la del delirio.

Esta gramtica anticlerical desprecia a Wittgenstein (si pudiera, le dara
una paliza). Esta gramtica comulga con aquel Nietzsche apesadumbrado que
tema que an no estaramos desembarazados de la idea de Dios mientras no
nos deshiciramos de la Gramtica. Derrida, entonces, es un aclito mormn.

Esta gramtica ni siquiera es una gramtica: los verbos transitan si les
place o copulan, mayormente, si as lo requieren sus instintos. Los verbos,
como los electrones cuando del estado basal pasan a uno excitado, pueden
ser otra cosa adems de verbos. Pueden ser endecaslabos o espirales de
sentido, pueden ser prrafos o artculos, pueden, ontolgicamente, dejar de
ser y establecerse -nticos- como entes.

Un ejercicio novelstico que acaso haya seguido los preceptos de la
escritura sensacionista es At-swim-two-birds de Flann O'Brien, ficcin al
cubo que slo puede ser leda a travs de una racionalidad distinta a la
que conocemos: escritura que escribe que escribe...

Esta gramtica mucho le debe al Sensacionismo portugus inaugurado por
Pessoa; adems, reconoce los tres principios del Sensacionismo como
propios: a) todo objeto es una sensacin nuestra, b) todo arte es la
conversin de una sensacin en objeto y c) por tanto, todo arte es la
conversin de una sensacin en otra sensacin.

El lenguaje, como arrendatario furioso que no usufructa su propiedad,
puede dejar de ser la casa del ser, destruir la morada y habitar la
intemperie.

La gramtica de las sensaciones se escribe con una tinta melanclica y
rubicunda, lasciva y a veces tmida. Cf. Leopardi: "Soy tmido con las
mujeres, luego, Dios no existe". Adems, reconoce como objeto de estudio la
lengua de los muriques brasileos y los emisores epiteliales de los
cocodrilos estudiados por Daphne Soares.

La gramtica de las sensaciones se escribe con las nalgas.

La gramtica sensacionista, sin ser una biologa de las pasiones, regula
laxamente todos los mundos que caben en la piel.

** Rafael Toriz
   gandel@terra.com.mx
   Ensayista mexicano (Xalapa, 1983). Becario en ensayo por la Fundacin
   para las Letras Mexicanas en 2004, y anteriormente por otras
   instituciones. Ha realizado estudios de msica en el Conservatorio de la
   Universidad Veracruzana. Textos suyos han aparecido en revistas
   especializadas en arte, ciencia, educacin y teatro. Curs talleres de
   creacin dramtica bajo la direccin del maestro Emilio Carballido.
   Recibi una mencin honorfica en el Concurso Internacional de Ensayo
   convocado por la ONU y la Repblica Islmica de Irn (2001) y, en dos
   ocasiones, obtuvo el primer lugar en el Concurso de Ensayo Cientfico de
   la Universidad Veracruzana "Francisco Daz Covarrubias".



=== El Cristo de Mario Briceo-Iragorry ===================================
=== Un aporte al anlisis del pensamiento catlico venezolano =============
=== Valmore Muoz Arteaga =================================================

1. A modo de introduccin

Mario Briceo-Iragorry, escritor venezolano nacido en Trujillo en 1897 y
fallecido en Caracas en 1958, va a construir un importante legado en el
debate de las ideas ocurrido en Venezuela en las primeras cuatro dcadas
del siglo; un debate de ideas que pretendi, con algo de xito, definir los
patrones polticos, econmicos, sociales y culturales de un pas que abra
los ojos a la modernidad. Obras de importancia fundamental como Tapices de
historia patria, El caballo de Ledesma, Mensaje sin destino, Alegra de la
tierra, Aviso a los navegantes, entre otras, comprueban el inters de
Briceo-Iragorry por definir el perfil de Venezuela ante el mundo y ante
ella misma. En esa bsqueda de conceptos, el trujillano entiende que no
puede alcanzar dicha definicin sin antes proceder en la renovacin del
mundo espiritual del venezolano. Segn l, nada puede ni tiene sentido sin
admitir la presencia de Dios en la vida y obra del hombre; en tal sentido,
su anlisis social y cultural pasa primero por un anlisis espiritual
centrado en su fe en Cristo y en la doctrina catlica. Es por ello que se
siente en la necesidad de fijar posicin acerca del Cristo que decide
seguir y a quien le va a brindar importantes y hermosas pginas de sus
obras.

Briceo-Iragorry est convencido de que Venezuela debe transitar un camino
revolucionario, debe romper con todo y emprender un nuevo camino, pero esa
revolucin, ese camino debe estar orientado por un espritu evanglico.
Este espritu evanglico debe elevarse desde el mismo corazn de la cultura
y de la historia. El siglo XX abri las puertas a la difamacin de lo
humano, a la postulacin del atropello como elemento muchas veces
dignificador y a la justificacin incomprensible del pecado. Quienes se
garantizaban en el siglo XX como garantes de un orden de convivencia fueron
los ms atroces instigadores de la abominacin y la postracin del
espritu, baste recordar la Alemania nazi, la Unin Sovitica comunista y
los Estados Unidos de siempre.

Esta alarmante avanzada del materialismo y su interpretacin religiosa en
el ateismo, preocup notablemente a Briceo-Iragorry, que entenda al mundo
slo a travs un cristianismo evanglico; es decir, centrado en la vida de
Cristo, en donde imperan principios fundamentales como la caridad, la
solidaridad, la tolerancia y el respeto.

      Entonces se insinuaba ya en el mundo cristiano y hoy se encuentra
      vivo y actuante en casi todos los pases adscritos a ese credo
      religioso, un catolicismo innovador que Briceo-Iragorry destaca
      entusiasmado como "nueva revolucin". Su objetivo estara
      representado en asideros reales y autnticos donde se proyectara el
      mensaje de Cristo rescatado, a casi dos mil aos de su presencia en
      la tierra. (Vera. 1987:68).

Briceo-Iragorry va a responder al mundo a travs de un Cristo renovado y
de pertinencia en la dinmica social. Por ello parte de un Cristo
reelaborado por la literatura del siglo XX y por el pensamiento que vena
tejindose desde Francia por medio de la Accin Catlica Obrera. En el Hijo
de Agar, publicado en 1954, escribe lo siguiente:

      En Francia ha comenzado una nueva "revolucin francesa". Ahora sus
      signos no son el desptico gobierno de la diosa Razn, sino la
      bsqueda de realidad para el Mensaje de Cristo. En Lyon no habr
      nuevo Fouch1 que sacrifique masas humanas. De Lyon, por el
      contrario, salen voces que admonitan para la debida contricin de los
      culpables (Briceo-Iragorry. 1954:11).

Es en este momento donde logra perfilarse la obra catlica de Mario
Briceo-Iragorry y su visin de un Cristo renovado; un pensamiento pacfico
en donde predomina la igualdad entre los hombres en todos los rdenes y un
espritu impulsor que gue el camino del mejoramiento de las condiciones
materiales de la vida y cubra con xito real las carestas cardinales en el
plano de la dignidad humana. En tal sentido, perfilar un Cristo acorde con
esta nueva y renovadora concepcin del hombre y la sociedad, un Cristo que
se teja ya desde una transfiguracin ficcional, un Cristo que decida a
bajarse de la cruz para ensuciarse las manos con los ms pequeos y
necesitados. En tal sentido apunta hacia el Jesucristo rescatado para la
literatura por Papini y Kazantzakis.



2. La literatura y Cristo. Un bosquejo

Durante el siglo XX la literatura moderna fij como patrn para la creacin
de novelas, poemas y dramas la imagen de Jesucristo. Directa o
indirectamente, Cristo cede su imagen para la elaboracin de un discurso
que permitiera al hombre moderno reencontrarse con la sensibilidad humana.
Como ejemplos de ello tenemos La montaa mgica de Thomas Mann, Ulyses de
James Joyce, Emanuel Quint de Gerhart Hauptmann, Las uvas de la ira de John
Steinbeck, Una fbula de William Faulkner, Gato y ratn de Gnter Grass.
Por supuesto, tambin existen ejemplos de escritores que emprendieron la
aventura de reescribir la vida de Cristo como Charles Dickens, Selma
Lagerlf. Francois Mauriac, aunque debemos incluir en esta rama a los
directores que dieron al cine una nueva dimensin a la presencia del
Mesas, desde Pier Paolo Pasolini hasta Martin Scorsese.

Hay que aclarar que la figura de Cristo en la literatura moderna a menudo
no refleja en absoluto a Cristo en sus acciones relatadas en los
Evangelios. El autor es libre de hacer lo que quiera con la figura de
Cristo, pero las creencias del escritor determinarn el significado de su
imaginera y simbolismo. Pero demasiado a menudo los crticos pasan por
alto la distincin, cuando tienden a hablar vagamente de temas
cristolgicos en literatura, queriendo decir en realidad que una obra tiene
forma transfigurativa, o bien hacen de Jess y Cristo figuras
intercambiables (Ziolkowski. 1982:24), como sucede en el caso de Siddharta
de Hermann Hesse. De todos estos casos debemos rescatar al Cristo elaborado
por Papini y Kazantzakis, que es el eje central en el anlisis de Cristo
hecho por Briceo-Iragorry en su obra.



3. Mario Briceo-Iragorry frente al Cristo de Papini

Giovanni Papini figura como una de las ms altas representaciones de la
literatura italiana del siglo XX, es un toscazo converso que combati
violentamente el caos mental de su momento. En la primera mitad de su vida,
Papini fue un intelectual convencido de que Dios no exista en modo alguno.
Sin embargo, en la mitad exacta del camino de su vida, entre la primavera y
el verano de 1918, mientras la guerra segua todava, en su alma comenzaba
la ltima y decisiva batalla existencial. Cabe decir que esta crisis en
Papini no tiene ninguna explicacin. En su clebre libro Un hombre acabado
escribe:

      Hijo de padre ateo, bautizado a escondidas, crecido sin predicaciones
      y sin misas, no he tenido nunca eso que se llama crisis de alma...
      Para m, Dios no ha muerto nunca, porque no ha estado nunca vivo en
      mi alma (Papini. 1982: 67).

Sin embargo, el 16 de mayo de 1918 escriba a su amigo Cesare Angelini,
entonces capelln militar en el frente, hablndole de una lenta, pero
profunda transformacin espiritual. Papini afirma haber descubierto la
presencia de Dios en su alma, un descubrimiento que siempre haba estado en
los Evangelios que casi nadie aplica y vive. Un ao despus comienza a
escribir La historia de Cristo que vio la luz en 1921. Desde ese momento,
Papini no dej de ser un cristiano sui generis, violento y polmico, sin
cambiar el estilo personal de su dramtica juventud, pero dedicada a un
solo ideal, el de hacer que los hombres sean mejores despus de haberle
ledo.

La historia de Cristo de Papini es un libro en donde desea y logra
desentraar a un Jess vuelto una maraa por la Iglesia y la vida moderna.
Escribe Papini en su introduccin:

      La Gentilidad y la Cristiandad nunca podrn soldarse entre s. ANTES
      DE CRISTO Y DESPUS DE CRISTO. Nuestra era, nuestra civilizacin,
      nuestra vida empieza con el nacimiento de Cristo. Lo que fue antes de
      su venida podemos buscarlo y saberlo, pero no es ms nuestro, est
      sealado con otros nmeros, circunscrito en otros sistemas, no agita
      ms nuestras pasiones: puede ser todo lo bello que se quiera, pero
      est muerto. Csar, en sus tiempos, hizo ms ruido que Jess, y
      Platn enseaba ms ciencia que Cristo. Todava se habla del primero
      y del segundo, pero quin se acalora por Csar o contra Csar? Y
      dnde estn, hoy, los platnicos o antiplatnicos?

      En cambio, Cristo est siempre vivo en nosotros. Existe una pasin
      por la pasin de Cristo y una por su destruccin. El enfurecerse de
      tantos contra l dice bien claramente que todava no ha muerto. Los
      mismos que se desviven por negar su doctrina y su existencia pasan la
      vida recordando su nombre (Papini. 1964:11).

Papini proviene del corazn del futurismo nacido en Italia a comienzos del
siglo XX, que rechazaba la esttica tradicional e intent ensalzar la vida
contempornea, basndose en sus dos temas dominantes: la mquina y el
movimiento. Movimiento que no estaba dispuesto a simpatizar con
instituciones como la Iglesia, considerada por ellos peligrosamente
retrgrada: "Nosotros querremos combatir encarnizadamente la religin
fantica, inconsciente y snob del pasado, alimentada por la existencia
nefasta de los museos" (Enciclopedia Virtual Encarta). Y probablemente esto
hace ganar el inters de Briceo-Iragorry por el italiano, ya que en cierta
medida, sus orgenes tienen ciertas similitudes. El joven Briceo-Iragorry
fue un librepensador terrible y atomizador:

      Yo era (...) un violento iconoclasta. Atravesaba a los veinte aos
      esa crisis donde la pedantera supera a la duda y con la cual muchos
      jvenes continan buscando ribetes de distincin. Moda era entonces
      rebelarse contra la fe de los padres y hacer el antirreligioso
      (Briceo-Iragorry. 1988:476).

Los sistemas filosficos investigados por Papini no pudieron brindarle
ninguna respuesta satisfactoria ante la gran problemtica del hombre, all
convergen el italiano y el joven trujillano. Y cuando Briceo-Iragorry
define la conversin de Papini, tan slo est explicando su propia
conversin:

      Su retorno a Cristo es de tal modo obra de una precisa experiencia
      personal, el resultado de una revisin paciente de sus caudales
      intelectuales y de su acervo emocional. Su obra est por ello escrita
      en un lenguaje tan humano que se ha hecho acreedora de comentarios
      contradictorios de parte de muchos cristianos (Briceo-Iragorry.
      1991:248).

El Cristo de Papini es un Cristo viril, un hombre que seduce con la energa
que le brinda la imagen frente a los mercaderes del templo. Un Cristo feo
como el de Alexi von Jawlensky y de la escuela rusa, "un Cristo posible en
medio de la sociedad de los hombres, lleno a su vez del espritu del Padre
Todopoderoso" (dem). En Papini encuentra Briceo-Iragorry, ms all de las
iluminaciones msticas de Kempis y los msticos espaoles, un nuevo
vitalismo concentrado en la existencia. De ese contacto nace el humanismo
trascendente que relucir en su obra madura.

      El Cristo de Papini le colocar en el camino de la fe renovada, la
      que l crey perdida. Este Cristo es el gora, el Cristo callejero
      que la gente espera y anhela el mundo. Imagen capaz de contraponerse
      con ventaja a tantas desviaciones positivistas consideradas por l
      como una forma de experiencia demoledora y ascosa (Vera. 1987: 64).

Escribe Briceo-Iragorry:

      El hombre del siglo XX necesitaba or hablar de Cristo en lenguaje
      cargado de realidad humana. No era con el estilo denso de los
      telogos ni con las frases tetnicas de los msticos como precisaba
      que hiciese su reaparicin en el mundo de los descredos el Cristo
      salvador (...) necesitaba hablar un lenguaje rotundo, directo,
      acendrado, demoledor, como para hacerse or de odos tupidos
      (Briceo-Iragorry. 1969:177).

Briceo-Iragorry, desde las pginas de Papini, pretende hacer caminar a
Cristo por las calles, a frecuentar lo cotidiano de la vida humana ms all
del fingimiento tradicional. El Cristo que va a asumir Briceo-Iragorry
ser "el Cristo vital renacido en su ms sencilla y acogedora realidad"
(Vera. 1987:66).

El otro autor que va a definir esta nueva visin de Jesucristo en la vida y
obra de Mario Briceo-Iragorry ser el griego Nikos Kazantzakis y sus dos
terribles y vitalistas libros Cristo de nuevo crucificado y La ltima
tentacin de Cristo.



4. Mario Briceo-Iragorry frente al Cristo de Kazantzakis

Nikos Kazantzakis escribe entre 1948 y 1951 sus dos grandes novelas sobre
Cristo: Cristo de nuevo crucificado, cuyo ttulo en griego sera La pasin
griega, y La ltima tentacin de Cristo. Luego de su misticismo juvenil,
Kazantzakis lleg a reflexionar a Jesucristo como un hroe espiritual en el
mismo nivel que otros mitos heroicos de la humanidad. Esta visin de Cristo
refleja una actitud que Kazantzakis comparta con varios escritores y
estudiosos de la religin de los aos veinte. De igual manera y durante su
poca marxista, el griego lleg a ver el comunismo como una religin,
actitud que afect considerablemente la visin que de Jesucristo tenan
muchos escritores en los aos treinta. Estas posiciones crearon un
desplazamiento del Cristo de la fe al Jess de la historia humana. "En su
obsesin por la psicologa del salvador y su imitador moderno, Kazantzakis
est mucho ms cerca de Hauptmann que de la generacin siguiente de
escritores" (Ziolokowski. 1982:152).

La ltima tentacin de Cristo resulta una visin psiquitrica de Cristo
fundamentada en un estado de profunda exaltacin religiosa, con un amor
ferviente a l. La actitud del escritor es una mezcla imprudente de la
antipata liberal de la consabida imagen desfigurada de Jess y la
identificacin alucinatoria del Quint de Hauptmann. Fue una concepcin
predominantemente humana de Jess que origin la amenaza de excomunin del
autor de la Iglesia Ortodoxa Griega. Sin embargo, Kazantzakis lo hace para
que desde lo humano pueda ser posible entender, amar y seguir la pasin
como si fuera nuestra. En el prlogo de La ltima tentacin... Kazantzakis
escribe: "Si l no tuviera dentro ese clido elemento humano, nunca sera
capaz de tocar nuestros corazones con tal seguridad y ternura; no sera
capaz de convertirse en un modelo de nuestra vidas" (dem). Lo que intenta
rescatar Kazantzakis es justamente un salvador humano, cuya imagen ha sido
limpiada de los atributos inautnticos que el cristianismo convencional le
ha conferido.

Sobre Kazantzakis y sus libros escribe Briceo-Iragorry:

      Nikos Kazantzakis ha producido un tremendo impacto en la apreciativa
      cristiana del momento. Su extraordinaria novela Cristo de nuevo
      crucificado es una formidable requisitoria dirigida a la conciencia
      de quienes, llamndose cristianos, no se preocupan por nada de los
      contenidos del mensaje de Cristo (Briceo-Iragorry. 1991:211).

Ms adelante agrega:

      El gran problema planteado por Nikos Kazantzakis hunde sus races en
      la atroz falacia que, intentando "comunizar" a hombres que piden pan
      y comprensin para las clases humildes, es utilizada como expediente
      fcil para defender la estabilidad de sistemas dirigidos a la
      explotacin del hombre por los poderosos (dem).

Kazantzakis da origen a un nuevo evangelio, un quinto evangelio escrito
para el hombre del siglo XX, elevado desde los problemas particulares de la
modernidad. ngel Lombardi hace un anlisis prximo al que Briceo-Iragorry
establece tambin en sus lecturas:

      La cultura contempornea asume a Jess histricamente y lo
      desmitifica a la par que elabora una nueva mitificacin,
      literariamente sustentada (...) personajes y temas asumidos a partir
      de la vida de Jess, tal como lo trasmiten los Evangelios. Un Jess
      arquetpico cuya vida es reducida a una simbologa: nacimiento,
      bautismo, tentacin, milagros, discpulos, pasin y muerte (ltima
      cena, agona solitaria, traicin, juicio, crucifixin), mensaje de
      amor y paz, una nueva vida (Lombardi. 1997: 380).

Kazantzakis no es ms que la complementacin a lo hecho por Papini y que
opera decididamente en la vida y obra de Mario Briceo-Iragorry.



5. Visiones cristolgicas: los Cristos de Briceo-Iragorry

Como queda evidenciado en ambos autores, lo que rescata de ellos
Briceo-Iragorry es la imagen de un Cristo al servicio del hombre, pero no
desde los altares o el culto, por el contrario es un Cristo viril y
revolucionario que sale a la calle a ensuciarse las manos con el pueblo que
busca la justicia y la igualdad humana. Sin embargo, es importante destacar
ac que el catolicismo de Briceo-Iragorry vari notablemente, y que sus
principios y prctica de la fe no fue la misma que expuso en sus primeros
escritos y en los de la adultez. Por ello, estamos en la obligacin de
dividir en tres momentos las apreciaciones que sobre Cristo hizo
Briceo-Iragorry. En primer lugar, el Briceo-Iragorry que deambula entre
Trujillo y Mrida; segundo lugar, el Briceo-Iragorry de sus das en
Caracas hasta aproximadamente los inicios del ao 40, y; en tercer lugar,
el Briceo-Iragorry que a partir del ao 45 construye un nuevo discurso
basndose en dos situaciones de quiebre en su pensamiento: el fin de la
Segunda Guerra Mundial y el derrocamiento de Medina Angarita.



5.1. Cristo camina de Trujillo a Mrida (1914-1925)

La carrera intelectual de Mario Briceo-Iragorry se inicia en Maracaibo
siendo l muy pequeo. Apenas contaba con unos 10 aos de edad cuando crea
junto a unos amigos la revista Venus, una pequea hoja con intenciones
artsticas. Sin embargo, a su regreso en Trujillo aparece Ariel, hoja
periodstica publicada por l y sus amigos Jos Flix Fonseca y Sal
Moreno, entre otros, en 1914; es all donde su actividad intelectual se
formaliza y no la abandonara hasta su muerte.

En Trujillo entabla amista con el doctor Julio Helvecio Snchez. Al viejo
doctor lo acostumbraba visitar en el hotel Cruz Verde, all prob por vez
primera el joven las duras reflexiones de Nietzsche:

      Joven, me di a los humos de la incredulidad y de la negacin. Fui
      ateo. Eso estaba bien con la psicologa de la hora. Y claro, a los
      diez y siete aos fui nietzscheano. Me cabe el triste honor de haber
      sido el primero que habl de Nietzsche en nuestro pobre Trujillo. Y
      como mi fiebre se las traa, logr transmitirla a aquel viejo
      admirable que se llam Julio Helvecio Snchez, con Garca, Gonzlez,
      Carnevali y [Numa] Quevedo, uno de los ms altos representantes de
      nuestro regional talento. Y el doctor Snchez lleg a soar en la
      muerte libre. Entonces escandalic a la feligresa trujillana. Don
      Jos Miguel Pimentel y don Miguel Manuel Parra comentaban
      horrorizados mi caso. Slo el padre Carrillo, con su profundo juicio,
      se atrevi a desafiar, bondadoso y comprensivo, mis humos de
      demoledor. "Yo s que usted volver sobre la fe de sus padres y, aun
      ms, que prestar buena ayuda a nuestra Iglesia". Aquello era la
      profeca de mi fracaso como lder de la impiedad. Escrib entonces un
      artculo tan violento que ningn tipgrafo quiso ampararlo en nuestra
      destartalada Imprenta Oficial, menos Jos Rafael Almarza, en quien
      influa el mstico espritu de su bondadosa hermana Tula"
      (Briceo-Iragorry. 1999:310).

Este ser el Mario Briceo-Iragorry que parte hacia Mrida en 1918.
Desafiante, anticlerical e iconoclasta. Sobre estos das recuerda
Briceo-Iragorry:

      En Mrida mis das de universidad fueron a la par de escndalos
      religiosos. No contento de seguir mi propio impulso, hice mos los de
      Diego Carbonell, entonces rector de la vieja casa de San
      Buenaventura. All, por indicacin suya, ataqu a Espaa en el mero
      da de la raza. Escrib bajo la inspiracin de tan buen maestro una
      defensa de Judas que se hubiera publicado en San Cristbal si no
      hubiera intervenido a tiempo don Eustaquio Gmez, a quien debo por
      ello gratitud. En una Asociacin de Obreros, por agosto de 1920,
      ataqu a los capitalistas con tesis extrada de Marx, a cuya lectura
      me haba dado con afn revolucionario. El propio Obispo pidi no ser
      invitado a ningn acto literario en que yo llevase la palabra
      (Briceo-Iragorry. 1999:210).

La vida espiritual de Mario Briceo-Iragorry estaba orientada por otros
factores ajenos a los que luego l mismo iba a responder con tanta
vehemencia y pasin devota. Era Nietzsche quien le ayudaba a dar los
primeros pasos. Sin embargo, existe en su primera literatura la presencia
de Cristo. Un Cristo que resultara de sus delirantes lecturas
revolucionarias. As lo comenta Briceo-Iragorry:

      Mi primera literatura fue literatura de introversin y de angustia
      personal, los problemas sociales los mir a travs de estados
      personales de conciencia y mediatizados a la visin religiosa. Para
      ello tuve la suerte de haber dado muy pronto con el Cristo de
      Giovanni Papini, anticipo del Cristo de Kazantzakis. Ese y no el
      Cristo glorioso de la alta Teologa, era el Cristo que yo buscaba
      (Briceo-Iragorry: 1996:294).

La pasin de Briceo-Iragorry y la propia angustia de hombre moderno lo
llevan a indagar el permetro de sus dogmas personales. Una crtica
religiosa apoyada en exaltadas lecturas resulta generadora de mayor
angustia y desorden mental, de all la razn por la cual arremete tan
virulentamente contra tradiciones y costumbres, que luego, en su madurez,
defender. De esa angustia nace una concepcin muy particular de Cristo y
su razn de ser en la tierra. En primer lugar, hay que decir que las
consideraciones religiosas del Briceo-Iragorry de sus primeros libros
estaban prendadas de un misticismo pantesta seguramente forjado por sus
lecturas de Maurice Maeterlinck. All descubre Mario Briceo-Iragorry el
dolor en un grado hiperblicamente angustioso, slo all descubre y en un
proceso de creciente fe se reencuentra con Cristo, no sin antes haber sido
abonado el camino por San Agustn, que sera el primer contacto formal en
su camino de iniciacin catlica. La imagen de Cristo se haba esfumado de
su mente? y de su discurso haba sido borrado por Renn y Nietzsche. Se
acerc al Cristo de Kempis2 y a los msticos espaoles, pero fue
insuficiente; el rostro del salvador se le diseminaba entre conceptos
ininteligibles y metforas alucinantes. "Su ansia de revelaciones requera
con ansia verdades vivas, desnudas y anonadantes en su precisin: las
nicas capaces de cautivar su espritu" (Vera. 1987:65).

Son sus experiencias entre 1921 y 1925, tiempo en el que publica sus tres
primeros libros, Horas, Motivos y Ventanas en la noche. En los dos primeros
textos predomina un seudomisticismo al estilo de Maeterlinck y Amado Nervo:

      En ti mismo, contesta la fe imposible, purifcate para que puedas
      levantarte sobre las vanidades terrestres, haz en tu interior un
      templo y lvate en el agua mstica de la creencia! (Briceo-Iragorry.
      1991:37).

Ms adelante escribe:

      S, todos pueden juzgar al gran belga [Maeterlinck], porque la
      desgracia siempre es consecuente y visita en cualquier forma a los
      mortales, y las almas que se levantan bajo su peso parecen llenas de
      una sabidura extraa: la sabidura del dolor que manda y se hace
      servir (...) as como las frutas medicinales pueden causar el
      envenenamiento rpido del organismo o segn su cantidad una
      regularizacin de las funciones cerebrales y nerviosas, as la
      desgracia, despus de un supremo desgarramiento, puede
      proporcionarnos un medio de educacin espiritual como cualquier
      escuela de tica o de religin (dem).

En un artculo del libro Motivos describe el proceso por el cual atravesaba
y su encuentro con Jesucristo:

      pocas de misticismo ha tenido el universo como las tiene la vida de
      los hombres. En la actualidad atravesamos un perodo de crisis
      mstica. Este perodo es consecuencia lgica de la pasada guerra. Ya
      en el fragor de la lucha los soldados vieron al Nazareno curando
      heridos en los campos de batalla (dem).

El vaco de Kempis y los msticos espaoles con un Cristo ms bien sin
proporciones humanas es llenado por un nuevo estado de conciencia de
Briceo-Iragorry, una conciencia que haba comprendido, gracias a Manuel
Ugarte, que el artista se deba a la superacin de su pueblo, el artista
deba sufrir junto a su pueblo, y desde ese dolor superarse a s mismo.
Comenzaba a surgir el compromiso social en la voz mtica de
Briceo-Iragorry. Aproximadamente en el ao 1925, Mario Briceo-Iragorry
lee a Papini y su Historia de Cristo. Encontr a travs del italiano a un
Cristo metido dentro del dolor del pueblo:

      Jess est con nosotros en el taller, en la oficina, en la paz del
      hogar; Jess camina por nuestras mismas veredas, Jess no se ha ido
      de la tierra y para hallarlo no se necesita el silencio de la
      cenobia, esa disciplina, ese yermo conventual, ese yermo silente.
      Esta cenobia, esa disciplina, ese yermo podemos y debemos lograrlos
      en nosotros mismos por la comprensin de la obra de Cristo (dem).

Conceptos que asoman a Briceo-Iragorry como un adelantado de la teologa
de la liberacin, si tomamos en cuenta que Gustavo Gutirrez ofreci en
1971 la primera exposicin sistemtica de esta concepcin en su obra
Teologa de la liberacin y que suele identificarse con el movimiento
iniciado en Latinoamrica durante la segunda mitad del siglo XX y al que se
asocian originalmente los nombres de Gustavo Gutirrez y Rubn Alves, Hugo
Assmann, Juan Luis Segundo, Jos Miguez Bonino, Leonardo Boff, Helder
Cmara, Pedro Casaldliga, Ignacio Ellacura, Jon Sobrino, Samuel Ruiz
Garca y otros telogos catlicos y protestantes de las dcadas de 1960 y
1970. Ahora se comienza a perfilar la renovacin de la fe en
Briceo-Iragorry, su idea de Cristo y prctica intelectual como catlico
convencido.



5.2. Cristo como compromiso social (1925-1945)

Durante este perodo Mario Briceo-Iragorry es nombrado secretario general
del gobierno del estado Trujillo (1927), gobernador de la ciudad de
Valencia (1928), profesor-fundador de la Escuela de Filosofa y Letras de
la UCV (1929), director de Instruccin Primaria y Secundaria y de
Instruccin Superior y Especial del Ministerio de Educacin (1932), jefe de
Misin en Costa Rica (1936), encargado de Negocios en Centro Amrica
(1938), ministro plenipotenciario en Panam y Centro Amrica (1939),
director del Archivo General de la Nacin (1941), presidente del estado
Bolvar y presidente del Congreso Nacional (1945). Entre los libros ms
importantes durante estos aos destacan Lecturas venezolanas (1926),
Tapices de historia patria (1936), Temas inconclusos (1942), El caballo de
Ledesma (1942) y Palabras de Guayana (1945). De esta serie de libros
destacan dos: Temas inconclusos y El Caballo de Ledesma, en donde surge
nuevamente la imagen de Jesucristo como propuesta de cambio social.

Es importante destacar en este momento que para el ao de 1934, Mario
Briceo-Iragorry, junto con otros catedrticos seglares, toma la iniciativa
de constituir una agrupacin o asociacin que llevara por nombre Los
caballeros del Espritu Santo. Esta agrupacin, en la cual destacan figuras
preeminentes del pensamiento venezolano como J. M. Nez Ponte y Caracciolo
Parra Len, fijaba sus bases en la Encclica de Len XIII: Rerum Novarum,
as como en la necesidad del estudio del salario justo para los obreros, el
establecimiento de un escritorio jurdico para prestar servicios gratuitos
a las personas necesitadas de este tipo de asistencia, entre otros aspectos
que los hacan adelantados a muchos de los postulados del Concilio Vaticano
II.

En Temas inconclusos, libro en donde por primera vez asoma Briceo-Iragorry
el tema de la crisis, expone ya totalmente perfilada su angustia de hombre
al servicio de la fe en Cristo. Pginas en donde Briceo-Iragorry va a
verter toda la desazn que le produce el resquebrajamiento de los ms
bsicos principios de la civilizacin. All pint el profundo dolor que
experiment al presenciar la "desgravitacin" de la cultura.

      Ellas [las pginas del libro] apenas representan la fatiga y el
      asombro de quien comprende el espantoso sentido frankensteiniano de
      una civilizacin que, negndose a sus fines, se crey constructora de
      dioses. Hoy, esos mismos dioses la devoran (...). Topar en ellas
      (...) con nuestras viejas ideas de justicia, de libertad, de
      democracia y de restauracin en Cristo de unos hombres a quienes
      viene devorando la carencia de fe, de esperanzas y de caridad
      (Briceo-Iragorry. 1990: 14).

El misticismo de Briceo-Iragorry quedaba relegado por un compromiso por el
bienestar humano; as mismo, el Cristo asumido por l ha bajado de la cruz
para mezclarse con el hombre moderno, para inscribirse en la angustiosa
rbita contempornea, y desde l, tratar de vencer la perplejidad universal
provocada por la Segunda Guerra Mundial. Temas inconclusos revela en el
autor una inclinacin a la reflexin comprometida de lo venezolano y
americano inscritos en un destino ecumnico. El Cristo revelado en las
pginas de Temas inconclusos, es un Cristo sacrificado en busca de la paz,
la tolerancia y la tranquilidad del gnero humano, en tal sentido es
trabajado como modelo de civilizacin: "Mientras Cristo utiliz la arena
movediza para la nica sentencia en que se vali de la grafa, nosotros
quisiramos el metal o la piedra aun para los juicios ms intrascendentes"
(dem). Y desde ese clima de tolerancia advertido en su libro, reclama el
regreso del hombre a su origen trascendente:

      La hora del mundo reclama un regreso, no a la barbarie de Atila, sino
      a la gozosa concepcin del hombre en su dualidad de materia y de
      espritu, es decir, al hombre integral que redescubri "en s mismo y
      en la naturaleza", al decir de Michelet, el Renacimiento y que es el
      mismo hombre, necesitado de "pan y de verbo", a quien Cristo predic
      su Evangelio, no cumplido an (dem).

En este momento, se agrega un nuevo nombre a la galera de lecturas
fundamentales de Briceo-Iragorry, el francs Jacques Maritain. Aunque
Maritain no develar en modo alguno un Cristo novelado con las
caractersticas del Cristo de Papini y de Kazantzakis, si lo terminar de
acomodar en la circunstancia del mundo actual, sobre todo de la
circunstancia europea; para Maritain no es la novela ni la ficcin, es la
reflexin formal del ensayo filosfico. Cristo deja de ser hombre modlico
para hacerse accin:

      La guerra, segn el curso que lleva, est mostrando, no con el
      ejemplo digno de piedad de los vencidos sino con el sanguinario de
      los vencedores, que Cristo est ausente de la tierra y que sus
      heraldos han padecido de afasia para predicar la esencia cristiana.
      La guerra ha venido a dar el triunfo a una idea anticristiana. La de
      la brutalidad. Es como la apoteosis de Barrabs. Como si en la cruz
      hubiera tenido ste su trnsito y no Cristo (dem).

A partir de entonces el Cristo viril de su juventud asume una nueva
transformacin en la obra de Mario Briceo-Iragorry, ahora Cristo es la
accin que el propio Briceo-Iragorry debe desempear en su rol de
intelectual y, obviamente, de cristiano. El personaje histrico se funde
ahora con la palabra para duplicar su eternidad en el alma humana. Ahora la
imagen de Cristo y su presencia es depsito para la palabra constructora de
un nuevo orden basado en la paz, la tolerancia, la igualdad, la libertad y
el amor entre los hombres. En esta perspectiva llegamos a El caballo de
Ledesma.

Durante su tiempo como director del Archivo General de la Nacin, Mario
Briceo-Iragorry no detiene su trabajo intelectual como portador de un
mensaje capital para el estudio de la historia de Venezuela. Producto de
ese trabajo intelectual se encuentra el rescate de un personaje central en
la obra futura del pensador trujillano. Alonso Andrea de Ledesma es
reelaborado como arquetipo que personifica la psique venezolana.

      La bsqueda de arquetipos que representaran la psique no parece haber
      sido una bsqueda individual de Mario Briceo-Iragorry sino de los
      hombres que presenciaron la segunda guerra mundial, perodo en que
      fue escrito El caballo de Ledesma (1942), quienes contemplaron cmo
      el ser humano haba sido absorbido por las ideologas ms absurdas
      ante las cuales no haba ejercitado su libertad sino que haba
      procedido de una manera totalmente irracional e ilgica (Febres.
      2002:227).

En este pequeo, pero soberbio libro, Mario Briceo-Iragorry hace un
registro ms puntual en torno a la idea de Cristo y su avanzada en una
nueva forma de convivencia social, fundamentada en los ms caros principios
evanglicos, es por ello que insistimos en la pertinencia de reconocer a
Briceo-Iragorry como uno de los fundadores de la teologa de la
liberacin, y como uno de los ms importantes propulsores de la doctrina
social de la Iglesia forjada en la Encclica de Len XIII.

Uno de los captulos del libro lleva por admonitorio nombre: Crisis de la
caridad. En este captulo Mario Briceo-Iragorry termina de definir su idea
de Cristo y el rol que ste desempea en su alma de atormentado por el caos
mundial y nacional.

      Caridad es algo ms que fundar "sopas" para ganar concepto de gente
      desprendida y filantrpica. Caridad es algo ms que ese salvoconducto
      que, a costa de cortos dineros, procuran lucir ante la sociedad
      pacata quienes se sienten responsables por actos tenebrosos. Caridad
      es nada menos que lo contrario del odio. Caridad es amor. Caridad es
      Cristo frente a Barrabs. La Caridad es Dios mismo en funcin social
      (Briceo-Iragorry. 1990:50).

Mario Briceo-Iragorry deja bien claro: "Caridad es Cristo frente a
Barrabs", pero, quin es ahora Barrabs?, ms adelante comienza a dar
pistas sobre ello:

      Pero hay que ver cmo una gran mayora de quienes atacan las frmulas
      de Marx son esencialmente marxistas equivocados. Ignoran el espritu
      como fuerza de creacin social y profesan, en cambio, el odio como
      elemento constructivo. Profesan el odio, as como lo escribo, porque
      no otra fuerza puede movernos a servir el orden permanente de la
      injusticia. Y la injusticia es violencia contra la caridad. Su odio
      se distingue del odio que anima a las revoluciones en que es mudo,
      reflexivo, de meditado clculo, fro como el carcelero que remacha
      los grilletes; mientras el otro es odio de reaccin contra el dolor,
      odio que grita contra la injusticia, odio de la calle. El uno tiene
      prudencia y lustre, el otro tiene sudor y angustia. Pero ambos son
      odio (dem).

Barrabs es todo aquello contrario a los ms altos valores de la humanidad
y la cultura, Barrabs es todo aquello que atenta contra el hombre en todos
los rdenes posibles, Barrabs es todo lo contrario a Cristo, y si Cristo
es quien sirve a los pobres, a los humildes, a los necesitados, a los
despojados, a los marginados; entonces se hace ms que evidente quines
tienen la desdicha de encarnar a Barrabs. El mundo moderno en cuanto a
materialismo exacerbado representa a Barrabs hecho palabra, obra y
omisin. Slo que, como el Barrabs de Par Lagervist, existe la posibilidad
de la conversin. Quien acompae a Cristo en esta nueva misin sobre la
tierra.



5.3. Cristo rumbo al exilio

El 18 de octubre de 1945, cuando es derrocado por un golpe militar el
presidente Medina Angarita, supuso un golpe muy duro para el carcter
civilista y cristiano de Mario Briceo-Iragorry. La tolerancia y el respeto
pregonado por l en sus libros anteriores son vilipendiados por el rgimen
naciente. La venganza y la retaliacin se transformaron en el modo de hacer
poltica y justicia en Venezuela, en este sentido no se ha avanzado mucho;
en todo caso, esta circunstancia golpea terriblemente el espritu de Mario
Briceo-Iragorry. Paralelamente, la familia transita por una dolorosa
crisis econmica. Al punto de que el sostn econmico de la familia resulta
una fbrica de mermeladas improvisada por su esposa y sus hijas.
Curiosamente el rgimen de Betancourt le ofrece la oportunidad de
participar en el gobierno a travs de algn cargo burocrtico, cosa que
rechaz para solidarizarse con quienes lo acompaaron en el gobierno de
Medina, entre ellos Arturo slar Pietri, de quien se quejara luego por
haber dado muestra de solidaridad con l durante el exilio.

En todo caso, Briceo-Iragorry inicia en 1945 un largo proceso de angustia
y amargura que lo acompaar hasta su muerte trece aos despus. En este
ltimo periplo en la vida de Briceo-Iragorry lo vemos asumiendo una
postura poltica y religiosa ms radical, hecho que le garantizar el
destierro en 1952. de estos aos son sus libros Casa Len y su tiempo
(1946), El regente Heredia o La piedad heroica (1947), Virutas (1951), Mi
infancia y mi pueblo (1951), Introduccin y defensa de nuestra historia
(1952), Mensaje sin destino (1952), Alegra de la tierra (1952), Aviso a
los navegantes (1953), El hijo de Agar (1954), Patria arriba (1955), La
hora undcima (1956), Saldo (1956), Los Riberas (1957), Dilogos de la
soledad (1958) y Cartera del proscrito (1958). De esta coleccin destacarn
varios libros, todos fundamentales en la bibliografa de Mario
Briceo-Iragorry. Para efectos de este estudio trabajaremos con: Mensaje
sin destino, Aviso a los navegantes, El hijo de Agar y Prosas de llanto.

Mensaje sin destino es, sin lugar a dudas, el libro ms reconocido de Mario
Briceo-Iragorry. En l puede encontrarse todo su proyecto ideolgico. Es
el libro en donde explica la crisis de pueblo por la cual atraviesa
Venezuela y que no le permite anclarse en el pleno desarrollo anhelado por
los intelectuales del siglo XX. Cristo vuelve a aparecer en el mismo orden
de ideas de sus libros anteriores, al servicio de la causa pacfica. En
este libro ataca apasionadamente los regmenes totalitarios de Amrica
Latina, en especial el venezolano (Marcos Prez Jimnez), ante ellos impone
la presencia de Cristo como camino para vencer estas sobras abandonadas en
el camino por Barrabs:

      Nada ms lgubre y pesado que la marcha de una comunidad totalitaria,
      donde no haya comprensin ni tolerancia para los valores contrarios y
      para las aspiraciones opuestas, y donde, por lo contrario, se imponga
      una fuerza que quiera la unanimidad del sufragio de las conciencias.
      Cristo mismo, segn interpreta don Juan Manuel en viejo romance,
      "nunca mand que matasen ni apremiasen a ninguno porque tomase la su
      ley, ca l non quiere servicio forzado, sinon el que se face de buen
      talante e de grado" (Briceo-Iragorry. 1990: 204).

Nuevamente apunta hacia la crisis de valores humanos y cristianos que es la
causa de los males por los cuales atraviesa la humanidad. Una humanidad que
construy sus esperanzas de espaldas a Dios, una humanidad desahuciada sin
propsito de trascendencia, vaca y sin sentido. La humanidad que despert
luego de un sueo intranquilo, al igual que el kafkiano Gregorio Samsa,
transformada en bicho, en un repulsivo insecto.

      Este nuevo milenario encuentra al hombre en medio de una crisis
      espantosa de fe. Estn rotas todas las tablas de los valores morales;
      Cristo ha sido sustituido por Mammon; y, por consiguiente, es al
      nuevo dios a quien se rinde ltimo sacrificio. El lucro ha
      quebrantado la lgica reflexin, y la poltica y la guerra se miran
      como felices oportunidades de pinges ganancias (dem).

Las bases de la utopa socialista forjada en l por Rod, Mart y Ugarte,
as como el sentido vitalista de Cristo de Papini y Kazantzakis, han dado
frutos. Mario Briceo-Iragorry ha decidido embarcarse en la aventura de
cristalizar un proyecto poltico basado en los principios inculcados en l
y que galvaniz la filosofa de Jacques Maritain. Cristo no volver a la
cruz, Cristo mantiene su agnica respiracin desde la pluma del trujillano,
quien a su vez, teje desde su discurso literario la angustia como manera de
exorcizar los demonios acumulados en las fauces de una modernidad mal
concebida.

Los ojos de Briceo-Iragorry se abren hacia Amrica Latina. Se reconoci
heredero de Simn Bolvar, Jos Mart, Jos Enrique Rod, Manuel Ugarte,
Jos Vasconcelos, entre otros, pero vislumbrados a travs del traslcido
cristal de la fe en un Cristo vivo y ardiendo de dolor por los pueblos
sacudidos por el imperialismo, el autoritarismo (Amrica Latina era una
crcel), y los desmanes que como consecuencia de lo anterior si hicieron
parte de la cotidianidad.

      En medio de este mundo contradictorio, todos hablan de la paz. Pero
      todos fabrican la guerra. Hasta aquellos que debieran hacer suyas las
      palabras de Cristo diariamente ledas a la hora del misterio
      eucarstico, invocan la necesidad de destruir hombres, por otros
      presentados como enemigos de la justicia, de la libertad y del orden,
      en razn de encararse con el monopolio explotador de las potencias
      imperialistas o de luchar en el interior de los Estados contra
      fuerzas que les niegan la posibilidad de vivir una vida ordenada de
      trabajo (Briceo-Iragorry. 1990: 267).

Aviso a los navegantes es un libro que tiene como columna vertebral
examinar los problemas del nacionalismo en relacin con la historia patria,
con la tradicin del pueblo y con el sentido y trascendencia habitual del
nacionalismo latinoamericano. El incesante tesn de Briceo-Iragorry por
avivar en el pas la conciencia defensiva de la propia personalidad de la
nacin se encuentra trabajado a la luz de su concepcin de Cristo. El libro
es escrito en el exilio de Madrid, y desde all a travs de la evocacin de
figuras fundamentales de su juventud (Ugarte y Mart, sobre todo) hace un
llamado a la unidad latinoamericana en defensa de material y moral de la
dignidad humana del hombre americano.

En uno de los textos que componen el libro cuyo nombre es "Control de la
vida y de la muerte", se discurre acerca de la III Asamblea General de la
Unin Internacional para la Proteccin de la Naturaleza que sesion en
Caracas en 1953, y en particular de la participacin del delegado
norteamericano Vogt, en la cual afirm que en el mundo sobraba la mitad de
la poblacin, a causa de la desnutricin, el analfabetismo y la carencia de
higiene; y que por ello, aconsejaba el control de la natalidad como nico
medio para detener el inhumano progreso del nmero de hombres. Sobre ello
reflexiona Briceo-Iragorry airadamente por la indignacin y responde:

      El hambre, el analfabetismo y las enfermedades se explican mejor por
      la mala distribucin de la riqueza y por la permanencia de esquemas
      econmicos, cuyo mejor soporte son las guerras, encaminadas a
      mantener en vigor la explotacin de los pueblos atrasados. Ese
      sistema lo propugnan muchos que invocan para s el nombre de
      cristianos como bandera defensiva. Ese sistema, para vestirlo de
      seriedad y de respeto, algunos lo llaman derechista, y se dicen
      entonces derechistas cristianos. Olvidan stos que Cristo tom con la
      mano derecha el ltigo de que se vali para castigar a los usureros,
      a los ladrones, a los cambistas que buscaban proteccin bajo la
      sombra sagrada del templo del seor. El nico sistema derechista
      posible en el orden cristiano sera el que repitiese la accin de
      Cristo sobre las espaldas de los especuladores sin entraas que
      atizan el odio y la guerra entre los hombres y los pueblos (dem).

En otro de sus libros fundamentales, El hijo de Agar, en donde desarrolla
temas signados por una solicitud de justicia para el hombre, de paz para
los pueblos, de belleza para el espritu, y por una preocupacin por los
problemas del hombre del mundo, que lo hace continuacin de sus anteriores
trabajos. Aqu otra vez fustiga a la modernidad con el Cristo socialista.

      El problema material del mundo es problema de hambre, de
      insuficiencia y de esclavitud, frente a la abundancia, al lujo y a la
      licencia. Jess nos aconsej la perpetuidad del ayuno como camino
      para ganar el cielo. Se preocup de dar comida a sus oyentes; a Marta
      dijo que Mara haba recogido como contemplativa la mayor parte, mas
      no declar baldo su afn por el horno y por la mesa; aun despus de
      la Resurreccin, se dio a reconocer de los discpulos de Emas por la
      manera de fraccionar el pan. Para su nombre no pidi homenaje voltil
      de incienso y mirra. Orden que la comunidad cristiana que naca a la
      vida lo recordase cuando se juntara a manteles para la comida
      reparadora (Briceo-Iragorry. 1990:16).

Esto lo escribe mientras ve desilusionado cmo los dirigentes del primer
mundo autoproclamados defensores del hombre y del orden, pactan
inescrupulosamente con los verdugos de los pueblos, los saqueadores de toda
esperanza. El capitalismo avanza sobre el hambre y la paz de los pueblos, y
sin embargo, es propuesto como una solucin cristiana al problema humano. A
esto responde Briceo-Iragorry: "El mundo capitalista es tan enemigo de las
soluciones cristianas como del mundo marxista. Y lo es porque el
capitalismo es anticristiano y porque el imperialismo es la supervivencia
de la Roma pagana que degoll a los Apstoles" (dem). Asoma como respuesta
el despertar de una revolucin amparada por la palabra ductora de Cristo,
una revolucin que viera al hombre desde los ojos de Dios vivo y que tiene
slo dos caminos para transitar: "Bajo los auspicios cristianos que hoy
amparan las aspiraciones de los obreros de Francia, o se hace al empuje
iconoclasta de la tctica marxista" (dem).

La decepcin por el mundo moderno ha llegado a tal punto en
Briceo-Iragorry que considera la posibilidad de que, si Cristo volviese
fsicamente a la tierra, sera prohibido por la sociedad laxa y genuflexa
por el consumismo. Esto lo escribe a propsito de la puesta en cartelera de
una pelcula de Curzio Malaparte llamada El Cristo prohibido, reflexiona
Briceo-Iragorry:

      Si Cristo reapareciera se le prohibira predicar el amor y la paz.
      Cristo est prohibido en el seno de una sociedad corrompida, traidora
      y criminal, cuyos pilares se quebraran a slo el enunciado de la
      palabra evanglica, pero que, vana y paradjicamente, se empea en
      ser llamada "sociedad cristiana" (dem).

Las mismas bocas que hablan de Cristo son las mismas que proclaman la
muerte del hombre, los mismos que alzan sus voces destempladas contra
quienes azotaron a Jess son los mismos que proponen la violencia como
nica alternativa para salir de la crisis. Los mismos que imploran por el
pan de la vida amasado con el cuerpo inmolado del Seor son los mismos que
niegan el pan de trigo al hambriento. La paciencia de Mario
Briceo-Iragorry se revela contra la hipocresa de los poderosos y de las
lites sociales, inmundas de llanto inocente:

      Hoy Cristo y Francisco [de Ass] careceran de tribuna pblica para
      recomendar la paz. El mundo, este mundo falso que se dice defensor de
      la cultura cristiana, quiere la guerra. Olvid el Nuevo Testamento y
      ha puesto sus ojos en las figuras guerreras de la vieja ley. Hablar
      hoy de paz es posicin peligrosa para un cristiano. (...) Antes que
      matar hombres inocentes, debieran los gobiernos saciar el hambre de
      paz, el hambre de justicia, el hambre de decoro que padecen los
      pueblos. Todo esto podra hacerlo Cristo si no estuviese prohibida su
      palabra conjugante de voluntades (dem).

Sin embargo, es en Prosas de llanto donde la decepcin y la desesperanza de
Mario Briceo-Iragorry se hacen ms evidentes. La risa del festn en donde
el alma del hombre fue el primer bocado, no permitieron escuchar la
atronadora voz de Cristo que gritaba desesperada desde el corazn de la
humanidad su palabra de esperanza. Ni siquiera el ltigo espantador de
mercaderes pareca suficiente en el propsito de vida del hombre moderno.
Para Mario Briceo-Iragorry pareca llegar el fin de toda esperanza, ni
siquiera su gran conciencia utpica daba crdito a los nuevos valores
establecidos. Mientras hablaba de paz, de justicia, de Cristo hecho hombre,
sobre Hiroshima y Nagasaki dos bombas atmicas le abran los ojos al hombre
en nuevas formas de masacrar, ms efectivas y ms modernas, exterminar a la
raza humana ya era una empresa de agotador sacrificio. Su palabra y la
imagen de Cristo parecen sobrar en el mundo moderno, en la filosofa que
por fin transform en cosa la sensibilidad humana.

      Lo que vemos hoy, oh, Yochito Kiyomi!, es la negacin absoluta del
      Misterio de amor que anunci Mara el mensajero divino. Algo, en
      realidad, sobra en el orden del mundo presente de los hombres: o las
      bombas funestas o la caridad de Cristo (Briceo-Iragorry. 1992:59).



6. Conclusin

El Cristo edificado por Briceo-Iragorry en su obra no es ms que una
expresin de su propio espritu, sacudido por la incomprensin humana. Como
concibi a Cristo de igual manera lo hizo con el hombre, el mundo y su
prctica cristiana. Todo era expresin de su sensibilidad utpica. El sueo
de un mundo mejor sucumbi ante la terrible realidad: lo que mueve al mundo
no es el inters colectivo, sino los intereses particulares que reposan en
las manos de quienes detentan el poder.

Cristo, incluso en el propio discurso de Mario Briceo-Iragorry, ha sido
nuevamente crucificado con la previa aceptacin de Barrabs como seor de
la vida moderna. Sin embargo, la presencia de Cristo, an despus de su
nueva crucifixin, en el corazn de los que, como Mario Briceo-Iragorry
creemos que la humanidad todava es posible, es constante. No puede morir
lo que es eterno, y por ms que el hombre en su afn destructor crucifique
en su corazn a Cristo, siempre est la alternativa de la resurreccin;
porque la pasin no culmina hasta que Cristo vuelve por sus fueros sobre
las fauces de la muerte.



7. Bibliografa

 - Briceo-Iragorry, Mario (1988-1992). Obras completas. Ediciones del
   Congreso Nacional de la Repblica: Caracas, Venezuela.

 - Enciclopedia Virtual Encarta.  1993-2000, Microsoft Corporation.

 - Febres, Laura (2002). La historia en Mario Briceo-Iragorry. Universidad
   Metropolitana: Caracas, Venezuela.

 - Lombardi, ngel (1997). Catedral de Papel. Universidad del Zulia:
   Maracaibo, Venezuela.

 - Papini, Giovanni (1964). Historia de Cristo. Editorial Diana: Mxico,
   Mxico.

 - Papini, Giovanni (1982). Un hombre acabado. Editorial Bruguera: Madrid,
   Espaa.

 - Vera, Elvira (1987). El humanismo trascendente de Mario
   Briceo-Iragorry. Ministerio de Educacin: Caracas, Venezuela.

 - Ziolkowski, Theodor (1982). La vida de Jess en la ficcin literaria.
   Monte vila Editores: Caracas, Venezuela.



Notas

1. Joseph Fouch, duque de Otranto (1758-1820), poltico francs, conocido
   como el padre del espionaje poltico moderno. Naci el 21 de mayo de
   1758 en una localidad prxima a Nantes. Aunque se form como
   seminarista, nunca lleg a ser ordenado sacerdote; abandon el clero
   para dedicarse a la enseanza. Mientras ejerca como representante de la
   Convencin en Lyon, elimin a la oposicin contrarrevolucionaria de la
   ciudad con una brutalidad sin lmites, y lleg a ejecutar a ms de 1.600
   ciudadanos.

2. Toms de Kempis (c. 1379-1471), monje y escritor alemn aceptado por lo
   general como autor de Imitacin de Cristo, un devocionario que goz de
   una muy extendida influencia.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



|||||||||||||||||||||||||    MATERIAL ESPECIAL    |||||||||||||||||||||||||

=== Reescribiendo al Quijote ==============================================

      (Nota del editor: el cuento "El mercader de libros", del
      puertorriqueo Francisco Garca-Moreno Barco, de Mayagez, result
      ganador del II Concurso de Plagio Creativo de la Escuela de
      Escritores [http://www.escueladeescritores.com], certamen en el que
      participaron 170 relatos cuyos autores recrearon la obra maestra de
      Miguel de Cervantes desde diversas perspectivas. A continuacin
      presentamos el cuento ganador, seguido del acta emitida por el
      jurado).

*** El mercader de libros
    Francisco Garca-Moreno Barco

El cuerpo de don Gabino Ezpeleta apareci lvido y verdoso. Una tremenda
brecha a la altura de la ingle le encharcaba de sangre el jubn. Lo sacaron
entre cuatro marinos y lo metieron en una saca. Un cura bendijo los restos
del comerciante e inici una oracin inaudible. Cuando el cadver cay al
agua haba ya algunos tiburones esperndolo.

La difana maana de marzo en que embarc la nao que lo habra de llevar a
Nueva Granada sinti una punzada en el lado izquierdo del corazn; una
especie de presagio de que, a su edad, debera estar cuidando nietos en vez
de embarcarse en aventuras ultramarinas. Sin embargo, no hizo caso. Tampoco
tena nietos a los que cuidar. Espole al mozo que lo acompaaba para que
metiera deprisa el resto del equipaje: unos cuantos sacos pesados de
conservas, sbanas de Holanda para las damas, cueros de vino manchego,
higos de Almohariz, quesos de La Serena, varias fanegas de cebada y unas
cuantas cajas claveteadas con el sello de aprobacin del Santo Oficio de
Sevilla que a todas vistas contenan libros purgados por la censura
eclesistica. En los brazos, don Gabino atesoraba una caja sin precintar.
Nadie dudaba de su contenido. Las ltimas regulaciones inquisitoriales
incluan entre los libros prohibidos todas aquellas obras carentes de
contenido edificante; pero a pesar de las advertencias y de las severas
penas con que se castigaba el comercio de obras prohibidas en las Amricas,
el nmero de comerciantes del ramo aumentaba cada ao. 

Don Gabino esperaba sacar una buena tajada de la partida de libros que
llevaba: tres Olivante de Laura, cuatro Primalen, otros tres Los cuatro
libros de Amads de Gaula y seis Hazaas de Bernardo del Carpo, pero,
sobre todo, del ejemplar nico de Don Quijote y Sancho Panza, con el que
esperaba engolosinar a la dama de algn rico hacendado indiano.

Coloc la caja prohibida en el fondo de la bodega, en la parte ms
estrecha, escondida por las otras cajas y los sacos de vveres, empujando a
los otros mozos de carga que se quejaban del trato del viejo. 

Un viento animoso de popa los coloc en ocho das en las Islas Afortunadas,
pero varios das despus el viento se afloj y la flota se qued varada en
medio del mar como un montn de cascarones en un charco. A don Gabino se lo
llevaban los demonios mientras que el mozo se dedicaba a sestear todo el
da. No haba mucho ms que hacer.

En las noches el viejo comerciante desapareca en la bodega y no se le vea
durante horas. Despus volva jadeante, inquieto, y con la mente perdida en
sabe Dios qu asuntos. El mozo lo vea acostarse y revolverse intranquilo
en su hamaca.

Los das se sucedan iguales y la desidia perda a los marinos que se
jugaban a las cartas su racin de rancho. Don Gabino segua desapareciendo
al anochecer. El cuarto da, cansado de seguir los juegos de los marinos,
el mozo sigui a su amo hasta la bodega. Aprovechando la luz de la vela del
viejo, baj los escalones enmohecidos por la humedad. Al acercarse a la
bodega sinti un olor nauseabundo, mezcla de carnes secas a medio pudrir,
bacalao salado, tocino rancio y heces humanas. Don Gabino se meti en la
panza apestosa del barco y atranc tras de s la puerta. El mozo se acerc
con cautela y peg la oreja al portn. Escuch al viejo remover sacos,
empujar fardos y amontonar cajas. Intent ver entre las juntas de la puerta
sin distinguir ms que sombras. Entonces, tras un silencio espeso, escuch
al viejo murmurar. Pareca como si estuviera rezando una letana o como si
hablara con alguien, pero, era imposible que hubiera alguien ms all; la
bodega era demasiado pequea y estaba excesivamente llena de trastos como
para esconder a alguien. Del fondo de la cueva llegaba un lamento agostado,
un carraspeo de anciano tsico. Por momentos, las voces parecan
multiplicarse; ya no era la voz aguardentosa del comerciante, sino una voz
suave e infantil, como de mujer. Viejo puto -pens para s- as es que sas
tenemos. Un ruido sordo le oblig a apartarse y esconderse tras una
celosa. An pudo escuchar un trasiego de ropas y un revuelo de pendencia
en el fondo de la bodega; algn grito ahogado. Los golpes arreciaron por un
momento y pens que estaban matando al viejo, pero unos minutos ms tarde
sala de la oscuridad alisndose el pelo y atacndose los calzones. Atranc
la bodega y pas delante de l murmurando maldiciones y tocndose una
herida en la mejilla.

Al siguiente da les despert el ajetreo en cubierta. Una leve brisa
erizaba la superficie del mar y los marinos se afanaban en desplegar las
velas, buscaban como perros en celo la direccin del viento, tensaban el
foque, arriaban la cangreja y por todos lados no haba ms que confusin.
Don Gabino mostraba una sonrisa esperanzada. No obstante, a pesar del
entusiasmo inicial, la nave no se movi ms que unos cuantos metros y
conforme el sol fue subiendo en su rbita el viento fue desapareciendo y el
coraje en la tripulacin aumentando. El viejo haba ido cambiando la
sonrisa por una mueca de decepcin e impotencia. Al rato haba desaparecido
de la cubierta, pero el muchacho saba donde hallarlo.

Baj varias escaleras, pas de largo las cocinas y se intern en lo ms
profundo de la barriga de la nave. La puerta estaba cerrada a cal y canto
tal como imaginaba. Se repitieron los ruidos de la noche anterior: el viejo
tsico se quejaba del fro y la humedad que le reblandecan los huesos, una
voz ms gruesa se lamentaba de la escasez de comida y del aburrimiento de
comer diariamente tasajos; que no slo de pan vive el hombre -se dola- y
daba al diablo el hato y el garabato. Pero, sobre todo, le llam la
atencin la voz de la mujer. Sollozaba y maldeca la hora en que decidi
hacer ese viaje a ninguna parte con una partida de locos, engaada por
falsas promesas de ros de leche y montaas de oro. Pero por mi agela que
si este viaje no termina depriesa -clamaba- me van a ver vuesas mercedes
pronto arrejuntarme con alguno de esos marinos que me d mejor vida, que
sta no hay Dios que la aguante. Don Gabino le instaba a bajar la voz con
promesas remotas y so pena de que alguien les oyera y el viejo tsico haca
aspavientos escandalizado por la frescura de la nia. Por Dios, seora, que
antes he de verme muerto que permitir que vuesa merced manche su dignidad
con la canallesca, que ya presiento yo que esto es obra de los malignos
encantadores que no pueden reprimir la ojeriza y la inquina que me tienen.

Dos semanas estuvieron estancados en las aguas durante las cuales no pas
una noche en que don Gabino no fuera a la bodega y discutiera con los
curiosos personajes, ni hubo noche que el mozo no lo siguiera. Pegado a la
puerta como una salamanquesa no perda palabra de las continuas porfas
sobre la comida y las condiciones de la estancia y los escarceos de don
Gabino con la moza; en ms de una ocasin lleg a or al tsico jurar entre
toses atravesar de una estocada al que se atreviera a ponerle la mano
encima a la sin par doa Dulzaina.

La misma maana en que tiraron el cuerpo de don Gabino al mar, una brisa
clida con olor a tierra mojada pre las velas y lanz la nave hacia
adelante. La mesana cruji por la presin y los marinos entraron en una
actividad frentica para aprovechar el viento al mximo. El mozo supo que
sa era su ocasin para bajar a la bodega. El portn al que tantas noches
se haba pegado cedi a su empuje y sinti el tufo caliente del interior.
En el fondo, donde su amo sola pasar las noches hablando haba un
revoltijo de cajas y sacos. Se acerc temerosamente y oy como una especie
de bufido sordo en el rincn ms profundo. All estaba la caja con los
libros prohibidos. Haba uno cado y deshojado. Se acerc y ley el ttulo
"Don Quijote de la Mancha". A sus espaldas sinti un removerse de cuerpos y
el silbido inconfundible de una espada desenvainada.



*** Acta Final del Jurado

Habiendo finalizado el plazo de recepcin de relatos del II Concurso de
Plagio Creativo, dedicado en esta edicin al Quijote, se contaron hasta 170
relatos que cumplan los requisitos de las bases. Estos feroces relatos
fueron ledos con paciencia y sabidura por los nunca bien alabados
miembros del jurado, que dieron en seleccionar 17 textos semifinalistas a
los que procedieron a enfrentar en justa votacin. En dicha votacin, cada
miembro del jurado distribuy a su discrecin los siguientes puntos:

    9 puntos para el relato ms inspirado y cabal.
    7 para el segundo.
    5 para el tercero.
    3 para el cuarto.
    2 para el quinto.
    1 para el sexto.

Finalizada la votacin y contados todos los votos emitidos, el aventajado
jurado del II Concurso de Plagio Creativo, compuesto por Mara Tena, Jorge
Gmez Jimnez (director de Letralia.com), David Gonzlez Torres (director
de Aviondepapel.com), Isabel Caelles, Daniel Saavedra, Mar Redondo y Jess
Prez, actuando Javier Sagarna de secretario sin voz ni voto, acuerda
proclamar:

    Ganador, con 36 puntos, al relato titulado El mercader de libros,
     presentado a concurso bajo el seudnimo "Marquino", y cuyo autor es
     Francisco Garca-Moreno Barco, de Mayagez (Puerto Rico).

    Finalistas:

          2 clasificado, con 27 puntos: El sueo del escritor, presentado
           a concurso bajo el seudnimo "Jasn" y cuyo autor es Eloy
           Serrano Barroso, de Madrid (Espaa).

          3os. clasificados, ex aequo, con 14 puntos: Show business,
           presentado a concurso bajo el seudnimo "Rocinante", y cuyo
           autor es Ignacio Heres Artime, de Luanco, Asturias (Espaa) y El
           sepulcro de don Quijote, presentado a concurso bajo el seudnimo
           "Adriano", y cuyo autor es Santiago Delgado Martnez, de Murcia
           (Espaa).

          5 clasificado, con 13 puntos: A travs del ojo de la cerradura,
           presentado a concurso bajo el seudnimo "Cero", y cuyo autor es
           Miguel ngel Villanueva Villanueva, de Mxico D.F. (Mxico).

          6 clasificado, con 12 puntos: De la admirable aventura de Don
           Quijote con el Escudero del Corazn Salpimentado, presentado a
           concurso bajo el seudnimo "Urganda la desconocida", y cuya
           autora es Mara del Mar Testn Nez, de Cceres (Espaa).

Asimismo, como es de justicia y menester atendiendo a las sacrosantas leyes
de la caballera, el jurado se postra a los pies de la muy noble y discreta
doa Yesenia Pumarada, casta duea del corazn del invicto caballero don
Francisco Garca-Moreno, cuya afilada pluma ha sabido prevalecer y triunfar
en esta descomunal batalla  de letras con otros 169 autores, y proclama
humildemente que no hay en todo el reino, y an en el mundo entero,
doncella ms gentil, bella y discreta, ni honra ms limpia y bien guardada
que la suya. Bellacos sern los que osen negarlo. Tambin ordena que el
bachiller Javier Sagarna, honrado secretario de este concurso, se hinque de
rodillas a los delicados pies de la susodicha dama no bien finalice la
lectura de esta acta, rinda su espada, y as permanezca en tanto dure la
pblica lectura del relato vencedor. 

Por otro lado, el muy ilustre jurado ordena que, para mayor gloria del
triunfador y sus valientes rivales finalistas, esta aventura, que hara
palidecer al mismsimo Amads y an a los doce pares de Francia y que en
adelante habr de llamarse "de los relatos", sea publicada en la pgina web
de la muy sabia Escuela de Escritores para su conocimiento cabal en las
cinco partes del mundo, y que a los mencionados contendientes les sean
otorgados, a ms del aplauso y admiracin de los lectores, los premios y
beneficios dispuestos en las bases del II Concurso de Plagio Creativo. A
saber:

    700 euros en efectivo y publicacin del texto en la pgina web de la
     Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com), Letralia
     (http://www.letralia.com), Aviondepapel.com, Literaturas.com y los
     portales literarios del mundo hispano que sean menester, para el
     relato ganador: El mercader de libros.

    Publicacin del texto en la pgina web de la Escuela de Escritores
     (http://www.escueladeescritores.com), para los esforzados finalistas.

Tambin es de ley felicitar a todos los autores participantes por el
trabajo realizado y agradecerles su participacin.

Por ltimo, y como es deber inexcusable, el jurado aprovecha la ocasin
para ponderar las famosas hazaas del ms valeroso y cuitado de los
caballeros, don Quijote de la Mancha, agradecer a don Miguel de Cervantes
Saavedra que con tan buen tino supiera glosarlas.

                                              Madrid, a 23 de abril de 2005

El Secretario,
Javier Sagarna.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Una historia sin importancia
       Miquel Silvestre

   *** Poemas
       Ricardo Daniel Pia

   *** Piensa mal y acertars
       Nina Melero

   *** Poemas
       Csar Mendoza Morales

   *** Los ausentes
       Roco Uchofen

   *** Siquiera un da
       Ral Mrquez

   *** Cuatro relatos
       Rger Vilar

   *** Poemas
       Luis Ral Calvo

   *** Orar las horas (extractos)
       Rafael Snchez Villegas

   *** Los seres con quienes muero a solas
       Amalia Gieschen

   *** Amor y desamores. Microcuentos
       Jos Mara Gatti

   *** Poemas
       Erasmo Fernndez

   *** La decisin
       Zoelia Frmeta Machado

   *** Tres poemas
       Tania Mara Cabrera Prez

   *** Poemas
       Gustavo Javier Crdoba Henao



=== Una historia sin importancia      Miquel Silvestre ====================

Despus del rancho me qued solo en la cochera. Sobre la vetusta mesa de
despacho rele la carta de Carmen. Rodeado por aquel decorado anacrnico de
pelcula de Alfredo Mayo con guin de Jaime de Andrade, sent de nuevo cmo
la angustia de mis veintids aos pugnaba por romper en forma de lgrimas.

Me las aguant como tantas otras veces.

No me apeteca soportar la sorna del tenientito Mrquez si me sorprenda
sollozando en el garaje de la batera de Plana Mayor. Aquel cachorro
fascista, abnegado creyente de un credo falso de banderas y sangres
espesas, no me poda ni ver. A Martn, el otro conductor de mi reemplazo,
le trataba con la displicencia bondadosa que se reserva a los bobos o a los
pobres, pero a m me reservaba una inquina agria, como la que merecen los
traidores y los judas.

Yo era de su clase, y eso no me lo perdonara nunca.

Yo no era uno de esos mendrugos medio analfabetos extrados de los ms
desfavorecidos estratos de esta Espaa nuestra que tanto amaba: es decir,
para l, yo no era un sirviente. Por eso me exiga que comprendiese que mi
deber era acorde con mi cuna.

Pero, de alguna forma, se daba cuenta de que me ciscaba en su patria, en su
ejrcito y en su honor amargo de batallas perdidas, y eso lo exasperaba
tanto como ver escupir sobre las hostias consagradas. Aunque bien me cuide
de decirlo nunca, de sobresalir o de hacerme notar.

Slo que yo no era tan listo como Martn para hacerme el tonto de una forma
tan perfecta.

El bueno de Martn, con esa cara de pan, sus enormes orejas de soplillo, y
ese aire vacuo de no enterarse de nada. Era de algn pueblo desconocido de
Cuenca; un buen tipo, para nada tonto, que se pas la mejor mili que yo
haya visto. Lo logr fingiendo una estulticia impermeable a los himnos y
las rdenes. Nadie le peda adhesin a los valores marciales. Con que
hiciese su trabajo bastaba.

A m, sin embargo, no slo me pedan que fuese buen soldado, sino que
adems queran me creyese la comedia de un honor de cartn piedra.

Encend el maltrecho radiocasete. Son Rosendo y su Pan de higo. Intent
escribir una respuesta a mi novia, adecuada a mi estado de nimo. Pero
aquello ahondaba mi soledad. En su ltima carta no me enviaba las dulces
promesas de amor que tanto necesitaba. Por el contrario, me deca con
lucidez abrasiva que todas mis hiperblicas declaraciones de sentimientos
apasionados estaban motivadas por mi situacin de secuestrado legal y no
por un amor verdadero.

S, claro, por supuesto que vivir encerrado en un fro casern, rodeado de
muros y de tipos con galones dispuestos a joderte, exacerba el sentimiento
y que se llegan a decir cosas exageradas. Pero se quiere de una forma muy
intensa y estpida con veintids aos cuando se est en el ejrcito. Lo
atestiguan millones de epstolas de amor enviadas desde los cuarteles,
plagadas de faltas ortogrficas.

Sentado a la vieja mesa, a punto de empapar los folios de amargura, mi
reino de camiones todo terreno fue invadido por alguien que me hizo olvidar
las tribulaciones de enamorado adolescente. Era Benito, mi primer amigo en
la Brigada Paracaidista.

Haba estado ingresado en el Gmez Ulla un par de semanas. En un anlisis
de sangre le haban detectado restos de herona. Cosa bastante frecuente en
nuestro cuerpo. En ese caso te planteaban dos opciones: seguir como si nada
hubiese pasado pero con un arresto, o licenciarte por inhbil.

l haba entrado voluntario, pero ya haba quedado suficientemente
decepcionado de un rgimen tirnico y arbitrario, de tanta mamonada injusta
justificada con la sempiterna excusa de que formbamos parte de un cuerpo
de lite.

As que, harto de todo, opt por la licencia. El inconveniente era que
entonces te hacan pasar por un expediente mdico, con el objeto de
declararte incapaz para el servicio por trastorno mental. Para cumplir con
el trmite te internaban en el hospital militar, en la planta de
psiquiatra.

Mientras nos fumbamos unos chinos, me relat la inolvidable experiencia
vivida. Gran parte de los internos, debido a su extrema demencia, vegetaban
permanentemente atados a sus camas. A todos sin excepcin los duchaban en
grupos con mangueras a presin en unas salas con azulejos blancos hasta el
techo, y, por supuesto, tambin a todos los mantenan narcotizados durante
el da entero.

Contaba que como en un sueo nebuloso haba visto all a gente aparcada
desde haca aos: oficiales, hijos de militares y soldados de reemplazo. Un
da entraron sanos en un cuartel, y luego quedaron all almacenados como
trastos inservibles.

Igual que en Alguien vol sobre el nido del cuco, aseguraba con un hilo de
voz, aguantando todo lo posible el humo envenenado que suba desde el papel
de aluminio.

Yo senta su marcha, porque lo quera de veras, pero me alegraba por l.
Dieciocho meses de mili se pueden hacer eternos. Supongo que l tambin
estaba harto de aguantarse las lgrimas, de tener que andar con ese fingido
aire chulesco, como de vaquero.

Harto de las bromas cuarteleras, de las conversaciones estpidas, de las
revistas guarras con las pginas pegadas por el semen reseco, del nocturno
murmullo masturbatorio, del espantoso olor del tigre, de los ratones en la
taquilla, de las maniobras a cero grados, del toque de diana, del toque de
bandera, del toque de oracin, del toque de retreta, de formar, de formar y
de formar.

Benito era de Salamanca, y como yo mismo, un estupendo chaval de buena
familia; estudiante en la Universidad Pontificia, con una novia adecuada y
una maldita cabeza loca que le haba llevado a alistarse en los
paracaidistas.

A su primer chino le invit yo.

Al ao de mi licencia nos vimos en su ciudad; yo haba ido a un congreso de
derecho penal que se celebraba all; fui con una nueva novia y sin haber
vuelto a fumar herona desde que abandon el cuartel.

l segua siendo el mismo tipo fantstico, pero su novia le haba dejado,
ya no estudiaba, y en su casa le obligaban a seguir un programa de
desintoxicacin.

** Miquel Silvestre
   miquelsilvestre@hotmail.com
   Escritor espaol (Denia, 1968). Licenciado en derecho. Ha publicado las
   novelas La dama ciega (Trymar, 2002) y Mariposas en el cuarto oscuro
   (Barataria, 2003), y el libro de relatos Dinamo Estrellada (Barataria,
   2004).



=== Poemas      Ricardo Daniel Pia =======================================

*** Hoy mi poesa
    no dice metforas audaces,
    apenas informa.

      "...En un libro no hay nada que comprender,
      pero s mucho de qu aprovecharse.
      Nada a interpretar ni a significar, pero mucho a experimentar...".

Jazmn (tres meses) 
siente que hablamos por telfono con su mam 
(mi amiga Ana) sobre fotografa y pintura.
Y la dulzura se hace todo cifras. 
Eso es el florecimiento secreto del amor. 
Jazmn demanda consideracin. Delicadeza.

Hablbamos de sobreponernos a las imgenes y a las palabras.
Hablbamos de la consigna de la revista: Imagen y poesa.
Y la curiosidad ocurra. Nos invada.
Hua gateando. 
O llegaba de un golpe.
Se iba flotando. O nos segua.

Esto es el "recorrido" del significante a travs de la historia. (Pens...)
Yo sacaba pensamientos del amor. (Podr pensarse el amor?).
El recipiente que contiene a cada manifestacin del arte
es demasiado delgado.

-Tanto como una porcelana china.

No es conveniente azucarar los sentimientos.
Ni es conveniente hacer aparecer a la sensibilidad de la poesa obsesionada por la imagen faltante.
El tiempo es fragmento.
Hace brotar y madurar los sentidos.
Slo el tiempo completa.
Jazmn y la poesa merecen su debida atencin.

Son todo dedicacin, y en lo posible:
recurrente.

      viernes cinco de diciembre de dos mil tres
      recinto diega en buenosayres miserable

      epgrafe de gilles deleuze, "rizoma"
      a tone skrjanec (eslovenia - 1953) a jimena delfante i.m.
      a blanca castelln
      a ana gilligan y a jazmn

===

*** A esa muerte banal.
                  Hasta prejuiciosa.
                  (El caldo kitsch.)

                  La muerte exacta. Criminal. La muerte itinerario del
                        [dolor.
                  Esa muerte que despierta y siente que se equivoca
pero sin embargo sabe que es una extranjera
y que su lugar es observar el auge de cada uno de los latidos.

Su espacio es el clculo por el paso permanente de la presin.

Esa presin de un ojo que acta de curioso,
de invertebrado,
de catico.
Presin del fro ovillado
como un ramo de flores dedicado al mismo resplandor.

===

*** Una vuelta
    al arte del estereotipo.
    (O "el caldo kitsch" II.)

Por qu deberemos sostener a la belleza
enfrentada a su valor utilitario?

Qu significan los valores ideales?
A qu se deber la apariencia de las posesiones?
Por qu habremos heredado los rituales desgraciados de la burguesa?

Por qu esa distancia entre las formas y los manifiestos?

      martes veintitrs de diciembre de dos mil tres
      recinto diega en buenosayres miserable
      a abraham moles (francia) por "el kitsch"
      a blanca castelln (nicaragua)
      a jimena delfante i.m.

===

*** Ingenuidad de la poesa
                   en el siglo XVI.
                   ("El caldo kitsch" III?).

                   Puede pensarse por igual,
lo que se vivi y lo que est por vivirse.

El siglo XVI fund la mayora de Amrica en ciudades-rganos.
Fluidos de nutrientes.
Fluidos de desperdicios.
Corrientes de poder.
Corrientes de extraccin y esclavitud.

Cmo ser excederme de m mismo
y abusar de la profundidad de mis dedos?
Cmo ser la emocin en la materia de mi saliva
cayendo por tus muslos?
La poesa estar aqu?
Habr trabajado lo suficiente para ello?

A lo largo de la historia, las industrias de los imperios
se nutrieron de las riquezas de las colonias.
Irradiaron a cambio,
exterminio,
pestes,
hambre,
esclavitud.
Un natural sistema de rganos que demanda materiales.

Que la poesa siga recostada ingenuamente en su lado buclico.

Y las excavaciones all adelante
sern nudos en la piedra
esperando por nuestros cuerpos
para completar la escena.

      martes treinta de diciembre de dos mil tres
      recinto diega en buenosayres miserable
      a nstor boscoscuro por "escudos urbanos"
      a abraham moles (francia) por "el kitsch"
      a jimena delfante i.m.

===

*** Sujeto del texto.
    Sujeto de la cultura.
    Sujeto de la salvacin.

Hay un placer que proviene de la cultura.

El sujeto del texto
es un sujeto abreviado
que
reproduce
la verdad
conflictiva
de la naturaleza humana.

Estructura de la palabra:
obligacin de proveer a los sentimientos
del poder irrumpir en el papel
con marcas de tinta.

El dolor del recuerdo del sol posado en tu piel,
oscurece todo en torno a m.
El poema es signo de mis manos
deseando
tu biologa.

Por llevar mucho tiempo compartiendo el cuerpo
con la cultura,
deambulo
por el lenguaje
sin tener
el menor
indicio
de salvacin.

      mircoles once de febrero de dos mil cuatro
      recinto diega en buenosayres miserable
      a pedro jess lopez acosta (cuba - 1970)
      a jimena delfante i.m.
      a roland barthes por "el placer del texto" 1973
      a vctor redondo (buenos aires - 1953)

===

*** Sujeto del texto.
    Sujeto de la cultura.
    Sujeto de la salvacin. (Segunda parte.)

                     Inmediato es el placer de la palabra!
                     Rojo, verde, amarillo!
                     Se descompone la msica de la tarde en el aire.
                     La potencia de la palabra se puede mostrar desgarrada
                           [y victoriosa.
                     Es un sol oscuro triunfante. Es pensamiento de placer,
                           [de goce.

                     Los hombres conquistamos el terror, el hambre, el
                           [espanto.
Y nos suicidamos cuando recuperamos el aliento.
Las posesiones!

El dolor del recuerdo del sol posado en tu piel,
oscurece todo en torno a m.
El poema es el signo de mis manos.

                     Y al hundirnos maravillosamente en ese sueo
                     queremos excedernos de significados.
                     (El pas del placer y de las palabras.)
Alcanzamos a pensar que es la ltima tentacin,
por eso temblamos en el final y para siempre.
Oh..! Entiendo la desgracia! La libertad!
Entiendo que ninguna necesidad puede miniaturizar
este deseo de completud!

Entiendo la lstima y el aplauso!
Y entiendo que tantas hermosas y frescas palabras
se hundirn como barcos en el fin.

La oscuridad ser una estatua deforme
que me recuerde la revelacin de la ceguera.

      mircoles dieciocho de febrero de dos mil cuatro
      recinto diega en buenosayres miserable
      a karina macci y romina freschi (zapatos konex)
      a jimena delfante i.m.
      a roland barthes por "el placer del texto" 1973
      a vctor redondo (buenos aires - 1953)

===

               *** Por qu los fantasmas de la poesa
    piden salvacin
    en las escalinatas de los templos?

I.
Por qu seremos animales que interrumpen la calle
con los propios corazones ensangrentados de inmovilidad.
De olvido.
Y el filo de la selva cierra nuestras bocas,
nuestros ojos.
Y nos pone la mortaja.
Y el horizonte se espesa de metforas.
Y enuncia los fermentos de la poesa.

Y todo se vuelve amor.
En la luz exacta del poema.
Y nos conducimos por vez primera al amor.

El poema es un pantano de deseos.



II.
Tanta ciudad envilecida por el motor perenne de la codicia.
Por tanto esfuerzo por encadenar
cada uno de los frutos econmicos.

Haremos la esttica
de una industria que se agusana por el falso esfuerzo.
Sus frutos se pudren.
Se convierten en desechos.
En obscenidad.

En violacin y asesinato.

mircoles siete de enero de dos mil cuatro
recinto diega en buenosayres miserable
a jimena delfante i.m.

===

*** Por qu los fantasmas de la poesa
    piden frmulas
    para no equivocarse?

                 Uno.
                 La carne malherida devuelve olores negros.
                 Los cuerpos se hacen invisibles.
                 La selva arde de instinto
esperando que los destinos se parezcan a la lluvia.
La carroza de los animales se conduce al borde de la selva.

Hipnotizados por el metlico vuelo de los insectos,
empezaremos a rastrear,
a enumerar,
a enredarnos con cadveres.

Las vctimas del poema.



                 Dos.
                 Vigilamos lo que podemos perder.

                 Frmulas de mercadeo.
                 Frmulas burguesas de propiedad.
                 Frmulas de placer en el capitalismo.

Frmulas de volver a sentir
la belleza de la juventud alimentada de sexo.

Las cosas parecen moverse para terminar en el amontonamiento.

En la superficie de cada sufrimiento se consigue todo lo que asegura equivocarse para perder el rumbo,
o frenar y atascarse,
u olvidarse de la piedad y rodar por el mundo
en lugar de custodiar
las provocaciones.

      martes trece de enero de dos mil cuatro
      recinto diega en buenosayres miserable
      a jimena delfante i.m.

** Ricardo Daniel Pia
   rdpina@yahoo.com
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1962). Fue delegado sindical al
   regreso a la democracia (1983). Textos suyos aparecen en la antologa de
   poesa joven argentina Poesa en la fisura (Ediciones Del Dock, 1995),
   realizada por Daniel Freidemberg. Obtuvo una mencin especial en el
   Concurso de la Direccin de Bibliotecas Municipales (1993) y un primer
   premio compartido en el Certamen de la Municipalidad de Vilallonga
   (2001). Ha publicado textos en las revistas Morimbia, Moriana, El
   escriba de Pilar y en la Revista del Personal del Congreso de la Nacin.
   Ha publicado Provocacin de la infancia, Primera Antologa Encargada por
   Washington Cucurto, Sentimiento Bielsa, Guerrero del imperio,
   Instrumentos y cuerdas, Frgil, La poesya ese synthoma y Debajo animal.
   Textos suyos han sido publicados tambin en diversas pginas literarias
   de Internet.



=== Piensa mal y acertars      Nina Melero ===============================

"Todas las mujeres son putas. Unas te cobran al contado, otras a largo
plazo. Pero todas, tarde o temprano, te acaban cobrando. Digo". Y cunta
razn tena mi padre, que Dios le tenga en su gloria. Cmo chillaba el
condenado, cuando mi madre le desconect aquel Viernes Santo en el hospital
de la beneficencia. Si ya lo deca el seor mdico, que no estaba muerto
del todo. Pero bueno, ya no les importuno ms con memorias mas, que, al
fin y al cabo, nada tienen que ver con lo que voy a relatarles.

Yo por entonces era un chaval, y como todos los chavales, poca o ninguna
atencin prestaba a los sabios consejos que mi progenitor, el hombre, iba
desgranando entre cerveza y cerveza, mientras me acariciaba el pelo y se
rascaba aquella barriga tan dura que tena. As es que, cuando me lleg el
turno, ca de lleno en todas las trampas que me iba encontrando. Panza
arriba.

Siempre fui una buena persona, y por lo mismo me sigo teniendo; pero es
saber popular que nunca a bondad demasiada mucho seso acompaa. As que
all crec, en la Corredera Alta de San Pablo, tierno como enca de recin
nacido, arrullado entre los secos pechos de mi madre.

Un lunes de marzo los das empezaron a deslizrseme demasiado rpido,
llevndoseme cachos muy preciados de m, de los que yo, por aquel entonces,
estaba deseando desprenderme. En la fatigosa caminata en busca de pechos
ms clidos, tropec con animales hermosos, con sonrisas desdentadas y
perversos duendes en busca de presas incautas. Y yo, que crea poderle
contar los pelos a un gato en marcha, me aprovech de la situacin todo lo
que pude y un pellizco ms. Por ah zumbando con unas y con otras, me lo
pasaba de vicio, y encima me hice mis ahorrillos, sacndoles los cuartos de
donde no los tenan. Lo cierto es que ahora me doy cuenta de que lo nico
que pasaba es que me daba un miedo terrible de que alguien me hiciese dao,
as que procuraba no instalarme dentro de nadie ms tiempo del que marca la
sana prudencia.

Pero dado que ningn estado de alerta es seguro pasada media noche, y como
lo que tiene que suceder, siempre sucede, lleg ese da tan temido y
deseado en el que me encontr a m mismo, cazador cazado, atado y bien
atado con una correa demasiado dulce como para que nadie con un mnimo
concepto de la suerte y las leyes de probabilidad intentara escabullirse.

La chica, que Quiteria la cristianizaron, era una buena moza, limpia y
obediente, y virgen, que era lo que a m me haca falta. Bien que la quise,
y eso que difcil me lo pusieron las malas lenguas, para arriba y para
abajo con las intenciones viperinas de las hembras de barrio pobre. Ya ves
t, qu iba a tener yo, que nac ya con una mano delante y otra detrs, que
ella quisiese sacarme. Y como para remate, yo siempre tuve un agujero en
cada mano, el poco dinero que ella sacaba colocando tarteras de plstico a
amas de casa aburridas, se lo tragaban las mquinas tragaperras y dems
artefactos diseados para arruinar economas familiares. Lo nuestro era,
como se dice, puro "contigo pan y cebolla", y en lminas muy finas, porque
si no, no nos llegaba. Qu me iba a querer sacar la buena mujer, si no
tenamos donde caernos muertos?

Tuvimos una nia, Quiteria la pusimos tambin. Mi mujer me daba nimos,
porque deca que si no salamos adelante por ella, jams lo haramos. As
que bien me afan, en mi nuevo trabajo de arrastracajas en Mercamadrid.
Volva a las dos de la tarde, me acostaba, me levantaba a las cuatro de la
maana, arrastraba bultos, volva otra vez a las dos de la tarde. Y mi
hija, que vaga y golfa nos sali, creca por el da, sin yo poderla ver; de
manera que una vez que se levant a orinar por la noche y coincidimos en el
retrete, le met un buen viaje, creyendo que era mi mujer, y tal sorpresa
me llev cuando se volvi y le vi la cara, que decid programarme mejor las
horas de salida al trabajo, no fuera que me la volviese a encontrar.

Mi mujer, que quera enderezarla, me deca siempre que le metiese caa, que
lo que necesitaba aquella nia era mano dura. Y mano dura tuvo, con tan
mala fortuna que le dio de lleno en un diente y se le cay rodando por el
suelo de la cocina. Yo, como me daba un poco de pena verla, encima de fea,
as toda desdentada, le promet que le pondran otro, y desgastndome un
poco ms el espinazo, y sacndole lo que pude a mi madre, le mand poner un
diente de oro, que se viera que era de buena familia, aunque tuvisemos que
apretarnos bien el cinto aquel mesecito, que Dios no nos lo vuelva a traer.

Vinieron pocas mejores, y la nia se nos despendolaba por momentos. Mi
mujer, que me daba mis lentejitas y me acostaba cuando volva del trabajo,
molido como burro viejo, me contaba las andanzas de la niita, la madre que
la trajo. Haba que meterla en cintura, y yo, al fin y al cabo, era su
padre, aunque dudas sobre ese respecto a ningn hombre nos falten. Mi mujer
tena razn, yo estaba siendo muy blando con aquel pendn desorejado que
tenamos por hija. As que le encaj otro, y otros dos dientes que salieron
rodando, toda la boca roja y rota. Cmo lloraba, y qu alaridos daba. Pero
bueno, el que hace una hace dos, as que me dispuse a quemar un poco ms de
llanta en el trabajo, y me las arregl, como buenamente pude, para
comprarle otros dos dientes a juego. Con lo que me sacaron por los dos
dientes de oro nos dejaron a dos velas, as que tena que andar todo el
santo da buscando motivos para castigarla sin cenar, que eso que nos
ahorrbamos, y adems era para amortizar su dentadura.

Pero mi hija, que ya tena la boca que le relumbraba de tanto diente de
oro, no se enmendaba ni a la de tres. Y encima mi mujer deca que la guarra
aquella, la muy descarada, andbase burlando de su padre, y que se jactaba
de que ms de un par de amigos mos ya la conocan mejor que yo. No poda
dar crdito a lo que cada da me contaba mi mujer, los ojos me lloraban de
la rabia, el cinto se me desliz solo de las presillas al entrar en el
cuarto de mi hija. Chillaba, se retorca, negndolo a voz en cuello,
encima, la mentirosa. Le dej el culo morado, la cara como un ecce-homo; y
mucho lo siento, pero a m cada vez me quedaba menos paciencia y conciencia
que me remordiese. Sin embargo, y bien sabe Dios que no fue mi intencin,
la hebilla del cinturn se me escap y le fue a dar un latigazo en plena
cara, y buena puntera siempre la tuve, as que dos muelas que le salieron
volando.

La boca de mi pobre hija se haba convertido en una caverna sangrante, las
encas siempre desgarradas. Mi madre era ms agarrada que un chotis, pero a
base de ruegos y melaza, aderezados con esos besos secretos mos que tanto
le gustaban, sus buenos dineros le saqu, a la urraca, que haba estado
araando algunos durillos a la pensin durante los ltimos aejos. Me dio
pena desplumarla de aquella manera, pero qu se le va a hacer; a ella no le
debe quedar ya mucho tiempo por delante, y a mi hija le espera toda una
vida desdentada. Nada, nada.

Poco a poco, mi nia iba teniendo el hocico que pareca la cueva de
Al-bab, con sus dientes, sus muelitas de oro. Yo no tena que preocuparme
demasiado, porque aunque yo no estuviese al tanto durante el da, de las
andanzas de la malnacida aquella, ya me informaba puntualmente mi mujer,
que mucho me quera, siempre desvivindose por traer a la cra al buen
camino.

Hasta que volv un medioda, dispuesto a devorar mi plato de lentejas y
meterme al sobre, cuando me di cuenta de que la nia estaba en casa. Me
extra un poco, pero pens que estara enferma, as que no le di ms
importancia. Tena hambre, estaba cansado. Tir directo para la cocina, mi
mujer no estaba, no deba de haber vuelto todava de sus reuniones
tupperware. Entonces fue cuando los vi.

En el fregadero, entre las tazas sucias del desayuno. Mis alicates estaban
bajo el grifo abierto de la pila. Cerr el grifo, me rasqu la cabeza. Fui
al cuarto de mi hija, a preguntarle que qu demonios pasaba.

Estaba acostada, tapada con la colcha. Me acerqu despacio, deba de estar
enferma. Le di un golpecito en el hombro. Quiteria... otro golpecito...
Quiteria, qu te pasa... dnde est tu madre.... Quiteria, hija...

Mi hija se vuelve de pronto, un hilo rojo goteando en la sbana; abre la
boca. Del agujero podrido, en carne viva, slo aciertan a salir medias
palabras. La sacudo, no entiendo, no s lo que est pasando. Hasta que al
final, entre sollozos, creo orla decir: ella, todoz... ze ha ido... todoz
me loz arranc... por favor no me peguez, yo no...

Jams volv a ver a mi mujer, ni a los dorados dientes de mi hija Quiteria,
que supongo se pas el resto de su vida comiendo gachas. Por lo que a m
respecta, no tengo nada ms que decir. Ya ve usted, cunto disgusto en
tonto, por no escuchar a mi padre, que Dios lo tenga en su gloria...

** Nina Melero
   nina.melero@gmx.net
   Traductora y docente espaola (Madrid, 1979). Se dedica a la traduccin
   literaria y a la enseanza del espaol como lengua extranjera en el
   Reino Unido. Actualmente realiza trabajos de investigacin sobre la
   traduccin de textos artsticos dentro del programa de doctorado de esta
   especialidad en la Universidad de Salamanca.



=== Poemas      Csar Mendoza Morales =====================================

*** Sigo en la espera

La sangre acartonada en el reloj
Ya corre por los vientos.

Aqu todo es polvo,
El cuerpo, la sangre, los sueos.

Ya suena mi nombre en las calles,
En la mirada ajena que espera la nota roja.

Los cielos reclaman a su hija,
El tibio rumor que se baa en las tierras
De mi cuerpo agusanado.



*** Un 2004

Esta maana despert en los escombros de algn lugar
desbaratndome en las notas del suicidio matutino,
del caf de la maana, de la podrida hora de pensarse vivo;
pude ms de lo que cre,
el caminar bajo el techo de algn saln inhabitado,
un almuerzo que detestar;
aqu sigo tras la puerta,
despedazndome en palabras,
llorando mi partida.
Zapatos negros acompandose bajo el eucalipto,
las orillas del pan que desayuno,
lupita -perfume penetrante-
reflejo en la ventana,
brazos rotos sobre la espalda,
un calendario de cristos heridos bajo el peso del hombre.



*** Atado a la realidad

Atado a la realidad, evitando mi presente,
el futuro suicida cuelga de mi cuello;
un octubre gotea de una rama de mi brazo,
un pjaro de noche pintado en mi grito
se quiebra, estalla en el vaco.
La cruz que acaricia mi espalda,
los demonios del armario,
mi voz de tinta,
el abandono,
el infierno en su sonrisa,
me devora,
en el atardecer del olvido,
en la espuma del misterio,
toda la infancia.

Atado al presente, evito lo real,
donde los verdugos tejen sus voces
y el dolor se hizo ternura;
el insomnio ya no duerme a mi lado,
la banqueta de mi casa
y toda la maraa del ayer
se pudren de silencio.

El presente evita mi realidad,
el pensamiento me aturde,
las flores y sus tallos vertebrales,
las fronteras,
la sangre de mi silencio,
mi cuerpo desnudo,
la sensacin de hambre,
las palabras no escritas,
los grados centgrados,
los tejidos de mi ropa,
los huesos del espejo,
todo,
me ata a la realidad.

** Csar Mendoza Morales
   pecadourbano@hotmail.com
   Escritor mexicano nacido en Chihuahua (1984). Estudia Ciencias de la
   Comunicacin en la Universidad Regional del Norte. Ha publicado una
   plaquette potica y textos suyos han aparecido en la revista Arenas
   Blancas, de Nuevo Mxico.



=== Los ausentes      Roco Uchofen =======================================

Llegamos al atardecer. Estbamos cansados. Haban sido dos horas de viaje
desde Nueva Jersey. El vecindario al que arribamos, tpicamente suburbano,
se vea silencioso, y slo los graznidos asustados de los cuervos nos
dieron la bienvenida.

Varios tonos azul oscuro manchaban el cielo. Sal del auto y observ la
casa. No me gust. Era vieja, estilo victoriano; se me antoj marchita,
triste, desigual. Ethan sac las llaves y entr. Lo segu con desencanto.

Por dentro reinaba un olor a antigedad que hasta me hizo toser. Tuve que
salir, haba empezado a lagrimear por la alergia al polvo. Supe que nos
esperaba mucho trabajo, eso me desanim. Pero, como deca Ethan, al menos
era un sitio decente donde dormir.

Esa noche barrimos el piso y dispusimos un sitio para pernoctar en la sala.
No pudimos subir al segundo nivel porque los focos parecan quemados, pues
no se encendan al mover el interruptor y yo mora de miedo, entonces Ethan
sac nuestras viejas bolsas de dormir del auto y nos acomodamos.

Dolly nos haba contado slo la mitad de lo que le faltaba a la casa, yo no
me senta molesta con ella, puesto que a fin de cuentas nos estaba haciendo
un favor al dejarnos vivir all por la temporada, sin embargo, tampoco
estaba feliz.

Ethan senta lo contrario. Estaba entusiasmado por todos los arreglos que
haba que hacer, no dej de hablar hasta que se qued dormido, y como yo
prefera escuchar su voz a los quejidos de la casa, lo dej por esa noche.
El sueo me vino muy tarde, creo que mientras aguzaba mi odo a unas finas
pisadas que, prefer pensar, eran ratones.

Al da siguiente me despertaron los graznidos de los cuervos. Me levant,
Ethan ya haba tomado una ducha y estaba concentrado en arreglar la avera
de la luz elctrica del segundo nivel. Me dijo que el bao de la habitacin
mayor estaba limpio. Sub. Haba dos grandes ventanas que daban al jardn
interior, desde mi posicin se poda vislumbrar un rbol inmenso que
cortaba con su silueta la luz del sol maanero. El cuarto estaba
completamente vaco salvo por esquirlas de vidrio que se me antojaron
pedazos de espejo; camin alrededor, me llamaron la atencin los estampados
en las paredes, que asemejaban flores o serpientes en un delicado azul. El
bao debi haber sido una obra de arte, Ethan haba intentado
acondicionarlo en pocas horas. Era totalmente blanco, se poda vislumbrar
tras los restos de polvo que resistieron la limpieza y la tmida corrosin
de los caos cuya ptina dorada se poda vislumbrar con un poco de
imaginacin.

As empezamos a vivir all, a mediados del verano. No hicimos mucha amistad
con los vecinos, eran pocos porque las casas eran inmensas en esa calle y
haba una media de tres por bloque. Adems, muchos pensaban que la casa
segua abandonada.

La nica persona que tuvo a bien darnos la bienvenida fue Hank, el vecino
de la propiedad que estaba a la derecha. l haba conocido a los abuelos de
Dolly y se haba enterado de los planes de ella para la casa. Estaba feliz
porque saba muy bien que ella haba rechazado una oferta millonaria para
usar el terreno de la casona en un plan de construccin de cuatro pequeas
casas estilo townhouse, de las que son idnticas y estn pegadas una a la
otra como nios siameses, algo que no era del agrado de nadie en el
vecindario, que a toda costa defenda su clsica configuracin. Si no lo
hacemos, esto tambin se va a tugurizar, dijo, aludiendo a los nuevos
proyectos que se construan al otro lado de la avenida, no tan lejos de
nuestra calle. Hank fue muy amable, incluso habl de contratar a Ethan en
un futuro, ya que Dolly haba hablado muy bien de su trabajo como ebanista
y restaurador.

Al mes de nuestra llegada, la casa empez a adquirir un aspecto ms
decente. Ethan se haba dedicado sobre todo a los pisos y los adornos de la
gran escalera. Dijo que, con paciencia, aquel saln iba a quedar grandioso
y Dolly lo adorara.

Yo segua escuchando los ruidos en las noches, y temblaba los fines de
semana cuando a Ethan se le daba por irse al centro de la ciudad, a tomarse
un par de cervezas en la taberna, para no perder la costumbre. Muchas veces
le rogu me dejara acompaarlo, pero l era muy terco y deca que los dos
necesitbamos esos escapes suyos para vivir en paz. l se iba a las 8 y no
regresaba hasta las 11:30, no era mucho tiempo, pero el necesario para
vivir un infierno. No suba a las habitaciones, porque tena miedo de las
sombras que proyectaba el gran rbol a la distancia; no entraba a la gran
cocina porque estaba segura de que haba ratones o algo peor aun que me
espantaba el slo pensarlo; entonces me quedaba en la antesala y encenda
las luces, mientras coga una de mis revistas para leer. Muchas veces
empezaba a caer rendida de cansancio sobre el silln en el que me sentaba,
sin embargo no lograba conciliar el sueo, puesto que tena la impresin
terrorfica de que alguien me miraba mientras bajaba desde las habitaciones
para atraparme, y la alfombra envejecida de los escalones silenciaba los
pasos de mi observador. En esos momentos hasta poda escuchar un tintineo
difuso en el silencio sepulcral de las noches en esa calle, y mi
imaginacin jugueteaba hasta hacerme sentir roces, respiraciones, crujidos
extraos. Pero, aunque siempre tuve unas ganas locas por echarme a correr y
nunca regresar a la casa, me contena hasta el mximo, porque saba muy
bien que no tena hacia dnde ir.

Las maanas no eran tan abrumadoras salvo por el sonido detestable de los
cuervos. Ellos estaban siempre all, a toda hora; cuando cocinaba, cuando
ayudaba a Ethan con alguna cosa que estuviera haciendo en la reparacin,
cuando me iba a recostar en los jardines a descansar. Eran la equivalencia
a los vecinos entrometidos que no tenamos. Nos acosaban con sus picos
largos, muchas veces los encontr husmeando en alguna cornisa de las
ventanas, eran tremendamente audaces y dueos absolutos del rbol inmenso
del jardn. Los pajarracos molestaban, pero al menos me hacan compaa.
Tambin haba ardillas y mapaches; las primeras eran esquivas y apenas se
le poda vislumbrar entre la hierba; los segundos aparecan al atardecer, a
merodear por los tachos de basura, eran unos animales hermosos y astutos,
pero yo no quera saber nada con ellos, porque saba que eran portadores de
rabia.

Ethan, mientras tanto, continuaba con la refaccin, cada da me admiraba
ms su trabajo, no es que antes no lo hubiera visto hacerlo, pero esta vez
era distinto, sobre todo porque significaba una prueba de que, a pesar de
su absurda cada en las drogas, la rehabilitacin era un hecho y l haba
recuperado su vida nuevamente; adems, era la primera vez que convivamos
en una de las casonas que l restauraba, esto, aunque me doliera admitirlo,
gracias a Dolly quien siempre confi en l. Despus de perder nuestro
apartamento por falta de pagos y la declaratoria en bancarrota a la que
tuvimos que ampararnos, por ser la nica salida al estado calamitoso en el
que el vicio de Ethan nos arrastr; nos vimos obligados a parar de sitio en
sitio, primero donde mi familia, quienes slo nos aguantaban por escasos
meses o semanas; lo que yo ganaba en la lavandera era muy poco y apenas
alcanzaba para ayudarlos con la renta o comprar vveres. Cuando ninguno de
ellos nos quiso dar posada, empezamos con los amigos, Ethan daba muestras
de rehabilitacin, pero a ellos les molestaba sus escapadas a las cantinas,
cada noche; si bien l nunca llegaba mareado, o les haba hecho una de esas
escenas tristes con las que los borrachos pierden amistades para siempre,
era seguro que ese comportamiento irregular daba mucho que desear y llenaba
de inseguridad a nuestros anfitriones. Adems estaba el hecho de que Ethan
haba perdido su renombre como ebanista serio, y la gente que lo contrataba
como restaurador ya no quera saber nada ms con l. A veces slo le
ofrecan trabajos de albailera que l despreciaba y lo hunda en el mal
humor. Hasta que apareci Dolly. Al inicio sospech, ella lo vino a buscar
una maana a la casa de una amiga ma, quien nos haba acogido por la
semana; la tal Dolly era una mujer un poco subida de peso, con el cabello
rubio recogido en un moo increble que acababa en forma de roseta sobre su
cabeza. Ethan no estaba porque haba conseguido un empleo temporal en una
construccin, yo la recib; me cont, sin mucha vergenza, que haba
conocido a mi marido haca dos noches en una barra, que haban conversado y
l le haba contado acerca de su profesin. Ella, por casualidad, conoca
algunos de las casonas locales que l haba restaurado hace aos, le
gustaba mucho el trabajo y por eso, luego de pensarlo y consultarlo con su
asesor, haba tenido una idea interesante, pero necesitaba hablar con
Ethan, pues eran cosas de negocios que slo podra tratar con l. Eso me
molest un poco, porque cre sentir cierta desfachatez en lo que contaba y
tambin, una pizca de desprecio hacia mi persona, en la mirada inclemente
que sus ojos azules le daban a mi cara famlica y cansada, o a mi delantal
sucio (haba estado cocinando para mi amiga, como una forma de pagarle el
hospedaje), incluso, a mis manos medio hinchadas por el calor.

Cuando, en la noche, le cont a Ethan acerca de la visita de Dolly, l
sonri y sali de inmediato, no regres hasta muy tarde en la madrugada
(algo que molest un poco a mi amiga la duea de la casa y aceler el fin
de nuestra estada all), tena una sonrisa con sabor a cerveza en los
labios. Me dijo "Tengo trabajo, querida" y luego se ech a dormir.

A la maana siguiente me enter de todo. Dolly haba heredado una casona de
sus abuelos paternos, un sitio aorable para ella, en un condado de Nueva
York, llamado Staten Island, un sitio interesante, tranquilo, donde la casa
era un punto histrico no oficial y, hasta tena nombre: "Hollandllern
Haus", un edificio con sabor a historia de, si bien no los primeros
habitantes de la isla, pero de una familia respetable de finales del siglo
XIX. Dolly quera hacer de la casona un museo donde exhibir, no solamente
las bellezas arquitectnicas de la casa, sino tambin una serie de
artefactos y curiosidades que su familia acumul con el correr de los aos,
entre ellas la famosa vajilla utilitaria de la depresin, los trajes de su
bisabuela, la belleza de los "quilt" cosidos a mano y diseados por las
delicadas manos de las mujeres de su apellido, durante aos de asimilacin
a una cultura que ahora los abarcaba y los haca parte del tesoro histrico
local, de una isla que empez su vida en sociedad a partir de la llegada de
inmigrantes europeos. Ethan, cuya experiencia con casas estilo victoriano
era inigualable, estaba de lo ms animado. Yo no saba qu decir, me
alegraba la idea del trabajo, pero senta que lo perda. Yo haba seguido
junto a l, a pesar de todo por lo que habamos pasado, porque lo amaba
sinceramente e intua que necesitndome como apoyo ante tanta adversidad,
me hara irreemplazable en su vida. Pero apareca entonces aquella Dolly,
con su elegancia y con un movimiento de sus manos, mi Ethan ya tena un
trabajo que no lo avergonzaba y una salida a tanta depresin. En realidad,
esperaba que l me dijera cules eran los planes para nosotros, puesto que
en ese momento estbamos en Jersey City, sentados en el mirador que da a la
isla de Manhattan, con nuestras cuatro bolsas negras llenas de ropa,
zapatos y una que otra cosa personal, esperaba que me dijera: "Querida,
supongo que irs conmigo a Staten Island".

Pero no lo dijo. Cuando me enter que Ethan y Dolly haban decidido que l
vivira en la casa, durante el tiempo que durara la restauracin, sent que
se me acababa el mundo. No me haba mencionado en ningn momento, cul era
su plan para m? Yo que lo haba acompaado en las buenas y las malas,
ahora me vea amarrada a una bolsa de plstico con mi vida adentro, como
una pordiosera en el parque, escuchando a mi marido de aos relatar su vida
futura en un proyecto, pero sin tomarme en cuenta. Sin embargo me qued
callada y lo escuch, mientras la brisa que vena del ro nos revolva los
cabellos, y los turistas que merodeaban por all, en busca de una foto del
recuerdo, nos lanzaban miradas de conmiseracin. Nosotros los "sin casa",
que dbamos mal aspecto a la ciudad.

Aquella noche dormimos en un hotelucho plagado de cucarachas y ratones.
Dolly le haba adelantado un dinero a Ethan y esto era lo ms decente que
poda conseguir, sobre todo si tenamos en cuenta que necesitaba comprar un
auto, puesto que era necesario para el transporte en Staten Island, y
herramientas de su profesin, ya que en los aos en los que lo atrap la
droga, las perdi todas, al venderlas por unos cuntos dlares para
satisfacer su adiccin.

Fue entonces cuando l me pregunt cules eran mis planes, yo me qued
callada y slo atin a llorar, "pens que siempre bamos a estar juntos",
le dije. l pareci no escucharme, mientras murmur que tal vez eran
tiempos difciles y yo debera decidir, tal vez necesitbamos pensar bien
en lo que haba sido nuestra vida juntos; yo llor ms y le ped que no me
dejara, que me llevara con l, porque sinceramente, no tena a dnde ir.
Creo que lo convenc. Esa noche no dijo nada, pero a la maana siguiente
murmur casi entre dientes que iba a buscar un auto de segunda mano y yo
deba ordenar nuestras pertenencias, porque en dos das nos mudbamos a
Nueva York.

El aleteo de los pjaros me saca de los recuerdos. Ethan martilla
incesantemente en el piso superior. Hemos tenido que instalar mallas
metlicas en los ventanales, porque la casa haba perdido todas las que
tena y ahora es necesario, hay un padecimiento que se llama "el virus del
Nilo" puede llegar a ser mortal, y la estn transmitiendo los mosquitos.
Todo el condado de Nueva York est en alerta, lo escuch por la radio,
sobre todo aqu, en esta isla, en donde ya hay varios casos de personas y
animales infectados. El alcalde de la ciudad ha ordenado una fumigacin.
Los residentes, por nuestra parte, debemos usar repelentes y tratar de
cerrar las ventanas al atardecer (algo casi imposible en nuestro caso,
puesto que el calor del verano es insoportable, y no tenemos siquiera un
ventilador). Hoy noche fumigarn, va a pasar un coche rociador por las
calles, el lquido es inofensivo para los humanos, han dicho, sin embargo
Hank ha pasado por la casa a contarnos que ayer hubo una manifestacin en
el city hall, mucha gente protest porque no creen que el insecticida sea
inofensivo, y el medio ambiente est en peligro tambin. Alguien tiene que
sacar la cara por los animales que absorbern el roco de qumicos, nos
dijo, su cara tena cierto tono de preocupacin, cierta tristeza.

Ya casi no vemos ardillas en el jardn, las tardes son silenciosas y los
graznidos de los cuervos en el gran rbol son apenas imperceptibles. Ethan
dice que, en un par de meses ms, el trabajo estar casi listo. Han pasado
casi cuatro semanas y, a pesar de las fumigaciones, siguen apareciendo
casos de infeccin. Ahora hay pocas aves, dicen que ellas son las primeras
vctimas, no se sabe si del virus o de la fumigacin.

La foto de Ethan sali en el peridico local hace unos das, l est
entusiasmado, alabaron su trabajo en "Hollandllern Haus", en ningn
momento mencionaron su pasado de adiccin, ms bien alabaron la calidad de
su restauracin y compararon el aspecto que est tomando la casa bajo sus
manos artsticas, con una foto de archivo en la que se ve a la casona en su
apogeo.

Luego de eso, ha llegado gente importante a conversar con l. Lo veo ms
animado que nunca, e incluso piensa en que deberamos pensar en la
posibilidad de empezar una vida aqu, tal vez en la zona ms urbana donde
la renta es econmica y yo pueda conseguir algo qu hacer. Yo estoy de
acuerdo e imagino nuestra vida, mientras paseo por el jardn para recoger
cuerpecillos inertes de gorriones cuyas patitas constreidas parecen ramas
secas rodeadas de mosquitos.

Los das pasan, hay noches en que Ethan ya no tiene ganas de pasearse por
la barra de un bar y se queda a mi lado, yo ya no le tengo ms miedo a la
casa, ha renacido y es como si sus sombras se ocultaran bajo el nuevo
barniz de renovacin que est tomando. Las habitaciones se ven hermosas,
hermossimas con los detalles interiores que siempre tuvieron. Ahora el
trabajo es en los pisos, han llegado dos personas ms que trabajan slo por
las maanas y siguen las direcciones de Ethan acerca de la sustitucin de
placas de madera. Segn el lbum de fotos que tenemos, el revoque exterior
de la casa cada vez se parece ms al original. En un mes dar por terminada
esa parte, tal vez tengamos que empezar a buscar un sitio a dnde ir puesto
que ya el interior estar listo y empezar la parte de decoracin, algo que
necesita espacio y no ser un trabajo exclusivo de Ethan, sino de otro
especialista en la materia. No es un gran problema, puesto que ya le han
encomendado la restauracin del hall central del ayuntamiento y tambin
est en conversaciones para trabajar a medio tiempo en la casa museo ms
importante de la isla.

Me va a dar pena dejar esta casa, lo reconozco, me adecu a ella a fin de
cuentas. El verano se ha ido tambin y con l desaparecen poco a poco los
miedos al virus del Nilo, las protestas en el City Hall cambiaron de tema,
se centran ahora en la reconstruccin de la zona cero de Manhattan. Los
mapaches han desaparecido de los tachos de basura; Hank, con una cara de
preocupacin ambiental, dice que la otra vez encontr dos de esos animales
muertos en el campo de golf, se extraa el sonido natural de trinos y
graznidos al salir el sol.

***

Las hojas de los rboles toman el color amarillo del otoo y caen sin
cuidado sobre el jardn, se amontonan, no hay pisadas pequeas que las
hagan crujir bajo sus patitas. Se me antoja triste el panorama, pero
prefiero no pensar. Hay tantos parques y jardines en esta isla, tanto
verdor, tal vez pronto regresen los pjaros.

***

Hoy vamos a mudarnos. Hemos conseguido un apartamento en una zona distinta,
pero dentro de la isla, un sitio donde los jardines son pequeos y el
espacio para vivir es diminuto, pero al menos es nuestro y no encierra
tanta oscuridad. Amontonamos nuestras pertenencias en la cajuela del carro.
La luz del da agoniza lentamente. El cielo crepuscular se ve vaco.
Recuerdo la tarde en la que arribamos a este lugar, entonces me doy cuenta
de que hay otros grandes ausentes esta vez, los cuervos; ellos tambin han
desaparecido, har tiempo que ya no se les ve, pero no me haba dado
cuenta, sus graznidos sin gracia haban sido mi compaa, hoy no estn para
decirme adis. Hank sale a la puerta de su casa para despedirse. El auto
avanza. A veces creo divisar una que otra mancha oscura, un bulto de plumas
negras inmvil a un lado de la pista, la velocidad me impide verlo bien. Me
pregunto si son los cuervos. No s qu responderme y miro al cielo.

** Roco Uchofen
   hamlet242001@yahoo.com
   Narradora y poeta peruana (Lima, 1972). Estudi lingstica y literatura
   en la Pontificia Universidad Catlica del Per. Dict talleres de
   creacin literaria para la Asociacin Cultural Libro Abierto. En 1991
   particip del Segundo Encuentro de Narradores Jvenes. Sus cuentos y
   poemas han sido publicados en antologas y revistas de Amrica y Europa.
   Se ha dedicado a la docencia en el rea de lenguaje, literatura y
   razonamiento verbal. Actualmente radica en Nueva York, desde donde
   dirige el sitio Hbrido Literario y un taller virtual dedicado al cuento
   corto. Ha publicado el poemario Liturgias clandestinas (El Taller del
   Poeta Fernando Luis Prez Poza, 2004) y el libro de relatos Odalia y
   otros sin esquina (The Latino Press, 2004).



=== Siquiera un da      Ral Mrquez =====================================

      (Nota del editor: los textos que presentamos a continuacin forman
      parte del poemario indito Siquiera un da, del escritor venezolano
      Ral Mrquez, una de las firmas del colectivo editorial Nadie nos
      Edita, del estado Tchira. Mrquez fue uno de nuestros atentos
      anfitriones cuando asistimos al Encuentro Colombo-Venezolano de
      Escritores, en San Cristbal, en 2003).

*** He perdido el raciocinio

He descartado
en un abrir y cerrar de puertas
las arduas tautologas
los procesos socrticos
de una intelectualidad
un tanto barroca y abstrusa

He devenido
progresivamente
en una especie de inmaterialidad
de signo callejero y torpe

Soy un talante sin sorpresas
un arquetipo etreo
provisto de calle y orgasmo

Una sustancia bioqumica cualquiera
con tendencia a la poemancia
                            al extravo



*** Espejo

Desde entonces tu imagen
se llamar olvido
y que no importe
la noticia del adis



*** Brindis

La inestabilidad me brinda
la copa rota del hasto:
pjaros de muerte surcan un cielo
resquebrajado por la lluvia



*** Nostalgia

Despus de todo
no habr tiempo
ni espacio

A trasluz divisaremos
una ciudad adormecida

en los confines de la lluvia.



*** Nubes

Hay columnas que el tiempo
no ha derribado

Piedras
en cuyo interior
palpitan vocales o relmpagos

Rostros asiduos de preguntas
bajo estaciones que el mar
an desconoce.



*** Despus de la lluvia

Tal vez algn da
la lluvia se parezca a ti.

Tal vez
una noche fortuita de marzo
bajo la ira
y el relampagueo del mundo
logremos encontrarnos

Como cuando descalzos y sumisos
comprendamos la vida
detrs de los insomnios.



*** Certeza

Tal vez sea lo mejor
y el tiempo nos d
tarde o temprano
un poco de consuelo.



*** Siquiera un da

Siquiera un da
un da no ms
y la muerte ser vencida
con un golpe de suerte.



*** Botella vaca

Una botella vaca
atesora
en el fondo de su diafanidad
un beso del aire	



*** Encuentro

Las estrellas dispusieron el encuentro:
Nos dedicaron la glacial frescura
De una noche comn y corriente,
Y la bulla y la gente tropezando con las piedras,
Y unas cuantas sombras,
Y la imagen de tu cuerpo
Transfigurada por el sueo
Y tu voz a regaadientes como nacida desde lejos,
Y unas cuantas botellas vacas,
Y rastros de carmn y sobresalto sobre la camisa
Y unas cuantas rfagas de lluvia ms all de las nubes
Y tu pulgar derecho apto para colmar toda la noche
Y la exacta curva de tu vientre
Y la corteza de tu piel incesante como rotacin o latido
Y la languidez de tu mirar lejano
Y la lejana melancola sin fondo ni pena
Y tu sonrisa desesperante y clara como el da
Y el verano de tu pubis tan ajeno y tan tibio
Y tu rostro en claro-oscuro
Y tus maneras, tus gestos,
Y, en fin,
Todo aquello que somos o podemos llegar a ser,
Y lo que va apagndose inexorablemente lejos de nosotros
Como estas palabras tardas
O este da que se extingue
como todos los das.



*** Intemperie

La docilidad agrieta
los poros que en la superficie moran
con la mirada cegada
abatida de intemperie



*** Abismo

De tanto buscar
y no encontrar
se va desdibujando
la comisura de los labios
la mirada pierde
color y sobresalto
Inmaterializndose
sutil
En su borde ms profundo



*** Ofrenda

Y te ofrendar
un camino de luces
y perfumes agrestes

y tu posesin ser
un mar silencioso
poblado de botellas vacas.

** Ral Mrquez
   radamarca@yahoo.es
   Escritor venezolano (Caracas, 1974). Reside en El Pial, Tchira, desde
   la infancia. Trabaja actualmente en la tesis de grado para el ttulo en
   educacin por la Universidad Nacional Experimental Simn Rodrguez
   (Maracaibo, Zulia), y ejerce como docente en la Unidad Educativa Fe y
   Alegra "Rubn Daro Mora", de Naranjales. En 2000 particip en el
   "Taller de Poesa Venezolana" dictado por el poeta Ernesto Romn Orozco
   y ese mismo ao obtuvo el primer premio de poesa en el Concurso
   Nacional de Literatura de Fe y Alegra. Ha publicado los poemarios
   Lrica ofrenda (Fe y Alegra, Caracas, 2001) y Reverso de reloj (Nadie
   nos Edita Editores, San Cristbal, 2002). Adems textos suyos
   aparecieron en la antologa Los dragones de papel (Nadie nos Edita
   Editores-Conac, San Cristbal, 2004).



=== Cuatro relatos      Rger Vilar =======================================

*** Los mermas

Aunque inundan el bosque, nadie ha podido hacer una descripcin fidedigna
de los mermas. Los nios hojean libros de zoologa en busca de sus formas y
de sus hbitos, pero los diagramas los conducen al lobo, pues en su primera
etapa un merma tiene el cuerpo de este animal. Cmo identificar en una
manada al merma? Un explorador armenio asegura que se debe detectar al
macho o hembra ms silencioso, al que suele apartarse de la manada, oler
las piedras, el musgo, aullar cuando ninguno alla. Y es que el merma no se
siente bien en ninguna compaa, la ansiedad lo devora y acaba abandonando
la manada. Se interna entre las sombras, deja de cazar, duerme muchas
horas, semanas enteras. Todo su cuerpo empieza a correr hacia un punto
impreciso, no material, que supuestamente se encuentra en su pecho. El pelo
se hunde en la piel, los colmillos en la enca. Luego se queda en carne
viva, y es posible ver el movimiento de sus pulmones y el latido del
corazn. Durante las primeras heladas los rganos fluyen hacia el punto
espiritual en el pecho del merma. Si alguien lo encuentra en esos momentos
podra apreciar cmo los riones adoptan la forma de un ro y los
intestinos parecen cataratas. Cada hueso se vuelve un silbido del viento.
Nada queda ya del lobo, el merma ha alcanzado su plenitud. Sale de la
madriguera y alla junto a nosotros, nos muerde el cuello, nos lame la
superficie del corazn, pero nada vemos pues el espritu sopla donde quiere
y su llegada es impredecible.



*** Parefagia

El periodista estaba a la caza de una historia descabellada. Le trajeron
una muchacha de belleza indgena. Tena diecisis aos, lea a Chesterton,
amaba las Crnicas vampricas y su familia la haba condenado al ostracismo
en aquel manicomio. l imagin su artculo en primera plana, pero la
hermosura de la loca le provoc una ereccin. Le toc las manos, eran muy
suaves. "Me pico con una aguja", dijo ella. Levant un poco las mangas y se
vieron las cicatrices. Su antiguo novio tambin se sajaba. "Y se beben la
sangre uno al otro?", pregunt el reportero, quien ya pensaba estar a punto
de grabar la frase que lo consagrara como confesor de vampiros. "No, yo
misma me bebo mi sangre para recuperar a mi familia. Tengo la sangre de
todos. Yo estoy segura que el da en que me quede sin una gota de sangre
los habr recuperado uno a uno". El periodista, desconcertado, iba a
preguntar a qu saba la sangre, pero se dio cuenta de que era una pregunta
tonta. Ella lo arrastr hacia el interior de un bao. Cuando empez a
desnudarla vio que algunas partes de los brazos eran slo piel cicatrizada
sobre los huesos. El seno izquierdo estaba totalmente rebanado. Retrocedi
con susto. Intent abrir la puerta, pero la cerradura se haba trabado.
Mir a la loca. Tena un muslo carcomido y el otro de una belleza de la que
slo pueden hablar las palabras pronunciadas durante un sueo y que luego
se olvidan. "Por qu te comiste tu seno? Seguro era bellsimo". "Es que
ah estaba mi madre. La ech a mi estmago". Intent convencerla de que no
devorara su otra mama, pero ella lo silenci. "No he podido arrancarme los
ojos, ah est el da en que mi padre jug conmigo junto a un arroyo. Usted
me los arrancar a mordidas y luego me los echar en la boca. Iba a
negarse, pero la loca lo arrincon y le introdujo una larga aguja en el
pecho. "Dos o tres centmetros ms y le llega al corazn". Entonces l
empez a devorarle las pupilas negras. La sangre caa a borbotones, moj
los labios de Paola, eran un maquillaje espectral. El periodista no pudo
evitar besarla. Ella succion de la lengua de l los pedazos de ojos y
empuj la aguja hasta matarlo. Volvi sola y ciega a su dormitorio. Durante
las inspecciones forenses el director del peridico encontr la grabadora,
escuch la historia, y la public en primera plana.



*** Gucumatz

S que el cielo est vaco. S que no existe nadie que pueda articular la
palabra cielo ni concebir su vacuidad. La palabra es un don de los hombres,
no de los dioses. Por tanto, haber constatado esta ausencia de astros y
galaxias es una designacin que en m no tiene razn de ser. Las palabras
engendran el tiempo, ponen en marcha mi ocaso, pues un dios bajo los siglos
es como un pez en el desierto, la piel se le calcina en el decursar de la
arena mientras se aora aquel momento antiguo en que todo estaba en
suspenso. Cuando slo exista un cielo infinito sobre un mar infinito. Sus
aguas son fras, y a veces el esplendor de unas plumas interrumpen su
quietud. Las plumas se agitan, sus colores llamativos atraen al dios que se
cobija bajo ellas y comienza a soar las slabas, los nombres, las
oraciones... Yo fui ese dios. En mi pesadilla suicida pronunci la palabra
luz, la palabra sol, la palabra luna, y los das comenzaron a rodar.
Hubiera podido sustraerme a ese ensueo, hubiera podido huir a grutas donde
la luz del astro no fuese ms que una quimera. Pero era hechizante, y tras
las primeras formas intu otras ms siniestras aun. La insondable serpiente
sobre la que los guerreros levantaron Chichn Itz. La partcula de
infinitud que enmascara al Coodz Poop. Y cuando ya no me qued ninguna
historia que urdir, ningn milenio por configurar, mis ltimos sueos se
diseminaron en la selva interminable. Ahora el cedro y el roble con sus
races me sumergen en el silencio de la tierra. No oigo a las hormigas
correr en sus cuevas ni al agua circular en el subsuelo. Ignoro si los
minerales siguen intercambiando molculas. El tiempo que yo mismo invent
me ha convertido en su vctima. Ya nadie me necesita.



*** El oscuro pjaro del placer

Escucho que la cama de mi madre cruje. Parece que se levanta. Un pjaro
negro traspasa la puerta de mi cuarto. Slo puedo verle la parte inferior
de las patas, tiene las uas destrozadas, partidas en el nacimiento,
sangran. Sobre la cabecera de mi cama empieza a perder altura, ya viene de
cada. Aparto rpido la cara y cierro los ojos. El cuerpo se precipita
sobre las almohadas, oigo cmo sufre tratando de incorporarse sobre sus
patas, pero a juzgar por el sonido siempre cae de lado. Ya no se esfuerza
ms, quizs se dio por vencido. No quiero ver, el corazn me palpita y mis
manos aferran la sbana, en lugar de plumas palpo unos dedos suaves entre
los pliegues, los tomo, abro los ojos, es una muchacha bellsima, su rostro
es exacto al de una fotografa de mi madre cuando tena quince aos: un
contraste delirante entre la blancura de la piel y los cabellos negrsimos,
peinados al estilo de Mara Flix en La diosa arrodillada. Empiezo a bajar
la sbana, aparecen las bases de los senos. Grandes, duros, redondos. La
mano me tiembla. Ella levanta las cejas en una expresin de: "no es esto
acaso lo que quieres?". Asiento. Pone uno de sus pezones en mi boca.
Empiezo a succionar, se hace ms grande y duro, mana de l una leche dulce
y tibia. Jugueteo, le paso la lengua. Esto la excita. Se frota entre los
muslos. Grita y grita de placer. Aumenta la leche en mi boca, ya es
demasiada, se sale, empapa la sabana, sigue subiendo alrededor de mi
cuerpo. Estoy como en una alberca tibia. Quito mis labios de su pezn y
beso su boca. Una y otra vez nos acariciamos con las lenguas. El nivel de
la leche baja y slo quedan las sbanas mojadas. "Me voy, tengo que
reponerme", dice. Se levanta, abre la puerta de mi cuarto y escuch el
vuelo de un pjaro que se dirige hacia el cuarto de mi madre.

** Rger Vilar
   fernands47@hotmail.com
   Escritor cubano (Holgun, 1968). Reside en Mxico. Licenciado en
   educacin artstica por el Instituto Superior Pedaggico E. J. Varona
   (La Habana). Tiene adems un diplomado en creacin literaria por la
   Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de Mxico. Ha
   publicado los libros de cuentos Corceles en la pradera (Holgun, 1986) y
   Aguas de la noche (Holgun, 1987), ambos editados por el Ministerio de
   Cultura de Cuba, y La era del dragn (Edamex, 1998). Cuentos suyos
   aparecen en las antologas Los ltimos sern los primeros (1993) y
   Anuario de narrativa 1994 (1994), ambas de la Editorial Letras Cubanas.
   Ha publicado material ensaystico en revistas y medios mexicanos. En
   2004 fue finalista del premio internacional de cuento "Almafuerte",
   convocado por la editorial argentina Bellvigraf, con "Asterius", por lo
   que este cuento apareci en la antologa Escritores hispanoamericanos en
   el mundo. En Mxico ha trabajado como reportero, guionista y asesor de
   produccin y ha ocupado cargos gerenciales en medios de comunicacin.



=== Poemas      Luis Ral Calvo ===========================================

*** 88 Buenos Aires

El teln levanta
sus ventanas de odaliscas.

Es una noche ms
en un Buenos Aires
vulnerado

por fantasmas que inoculan
sus estigmas,
pero un zumbido
de msica herida
invade las capas
ms feroces de la jungla.

Detrs de la persiana
un verde ocre
huele
a miseria escondida
y la ciudad duerme
hasta llagarse de inercia
por claveles nacidos
a destiempo.



*** Regreso

Los muertos regresan
de vacaciones
desparramando su alma
en un florero.

En esas aguas
vrgenes de odio
escurren el hasto.

Los muertos regresan
del exilio
a reclamar por exiguas
pertenencias adquiridas
a dialogar con la piel
dolida por su ausencia
germen hacedor del olvido.

Acaso ignoren
que el dolor
lleva un disfraz
de fiesta en las mejillas.



*** El grito

Hemos visto noches de miradas eternas.
Los crucifijos esperan el reencuentro con sus dioses.
Maana es posible.
Las cinagas han muerto de fro a la intemperie.
Ahora, tus ojos no vacilan en el llano.
Las comadres enlutecen de rubor
cuando el grito quiebra nuestros huesos.
Respirar en la brasa es comenzar de nuevo
la vigilia del beso demorado.



*** Transmutacin

No aquietaremos la pasin en las aguas frutales
ni en los versos triangulares de Csar Vallejo.
Nos han arrastrado a un extremo vulnerable, a la
                                / sospecha.
El cebo destroza las vsceras del poema
pero el centro teje y teje la cordura
aunque las locas del diluvio se aseen en verano.



*** Los amantes

Dicha y ocaso, gravidez de los rituales.
Lnea oblicua del amor en las maletas del viajero.
Los perros ladran su tormento en las trenzas de la
                                                   /dama.
Hueco de rencor, antiguos maleficios.
Quin ha robado los bastones del ciego
buscando luz en las tinieblas?
Nadie separa nuestros cuerpos de la tierra
pero ellos, los amantes, no esperan el orgasmo
para saciar su sed de cruzas elegidas.



*** Vigilia

Juliana espa
desde la cornisa
con sus ojos de rastrillo
y la sopa de invierno.
El latido de una hija
nos contiene en el andamio.



*** La Grotesca

La Grotesca sufre en las piedras de cianuro.
Arrojadas al fuego, abatidas por la furia
de cerebros desahuciados
son el polvo de la bruma.
La mansedumbre abraza los cabellos del ngel
besa sus alas de ciruela y se recuesta
en las costillas del demonio.
De tanto en tanto nos vemos como somos
desplazando el filo del cuchillo
en la crueldad de la madrastra.



*** La estrechez del mundo

En el lmite de todo, t adorada ma
ahora que la sal del hierro no corroe
los ligamentos del esperma, vienes a m
blanca, etrea, elevando tus ojos rojizos
por las gargantas del ocano.
Condenado amor, la estrechez del mundo
se interna en los mares ultrajados
all donde la luz del ciego y las camas
de alquitrn ya no alcanzan para contener
la esclavitud de los siervos.
Bella amante de fin de siglo, tu mirada
me precipita al abismo y as permanezco
acosado por la esclerosis de los cuervos
que soplan en mi nuca una sentencia
de antiguas verdades.
El hechicero que bes la horca por ltima vez
aplaudiendo a su verdugo, las calaveras de trapo
galopando en los caballos de la muerte
y ese terror acumulado en la falsa renguera
del enano mestizo.
Esta visin endemoniada de las cosas
es la furia reflejada en tus caderas de agua
hoy, que los muros han cado y las alcobas
muestran su miseria de lana
estamos juntos en la regin deshabitada del fuego.



*** La mirada

Esa pesada carga del deseo
purifica la razn del violinista.
Ella sabe que el virtual descubrimiento
pasa por sus ojos
all donde los monstruos ms sagrados
atormentan el caldo del cartero.
Imperfecta y deleznable
su piel amarga restituye
al visionario de Manhattan.
Por ella, el Mar Mediterrneo ahog la voz
del depravado, en una tarde de abril
en Buenos Aires.
Esa pesada carga del deseo
transpone fechas y ciudades
heredera del silencio, el primer grito
parti de su incestuosa pupila.
Siempre fue as y ella lo intuye
desde el calvario de Otelo y Desdmona.
Una mujer en la noche
piensa cmo pulverizar la mirada.



*** Casa tomada

Es la historia de siempre, los intrusos
se apoderan hasta de nuestros miedos
ms infantiles.
Nada dejan librado al azar.
La consumacin del sueo, el asesinato
de Trenton deslizado en la silla vaca
del primer morador, las constelaciones
de los primitivos enamorados
que alguna vez pernoctaron por las
radas habitaciones.
Por all no pasaron ni arquitectos
de medio pelo, ni ingenieros con la
lengua doblada por el derrumbe
del edificio contiguo
ni la mano de obra desocupada
por las atroces muertes del pasado.
Alguien se equivoc de paradero y confundi
la humedad de los cimientos con la barrendera
de trenzas doradas, la irona del tuerto
con los rojos zcalos de la intemperie
la pasin del amor con la seguridad del hasto.
Quin es quin en este desamparado
                            aguantadero
sin rosas ni madreselvas para ofrecer
a las visitas hospitalarias?
De algo estamos seguros: no habr abogado
                             capaz
de aplicar la consabida ley de desalojo.
Si han tomado la casa, es hora de partir
hacia otro lugar.



*** La vida real

La vida real es un desgastado
sacerdocio.
En las altas ciudades, miles
de fieles confinan sus almas
para apaciguar el fuego de la carne
la dorada caridad de la limosna
el religioso orden de los das
por venir.
Habamos dejado todo en manos
de los dioses, la deidad de la
cuaresma y los santos evangelios
ramos buenos y santos y la tierra
del paraso nuestro ms preciado
bien.
Pero t, que renegaste de dogmas
y costumbres y elegiste la libertad
a ciegas a los prometidos reinos
de la sabidura, hoy deambulas por la
espesa niebla del ocaso
con la cabeza gacha
y las manos atadas a un dudoso banquete.



*** Seales de alarma

Hay una historia personal en el fondo del vaco
los rasgos de la infancia son la ausencia
de toda presencia.
Hay una suma de datos registrados como meros
prontuarios, una acumulacin de hechos
que trascienden la humedad de las formas,
el peso del color o la longitud del prpado.
En ese territorio aborigen desnudamos la huella
del recuerdo y la convertimos en seal de
                              alarma
para futuras deserciones.
Pero quin abandona a quin cuando dos 
                             cuerpos
se separan y se instaura el olvido?
Quin derriba la capa de oxgeno y transforma
la identidad de un rostro en desoladas
                            convenciones?
Acaso presentimos que un beso es ms que
                            un beso
cuando el hielo nos tapa en las luctuosas
                            noches
de misa y arrastramos los restos de memoria,
el imaginario creado para aceptar
que el nombre puesto es una tcita derrota
que debemos velar, como se vela a un muerto
en los ascensores de luto.

** Luis Ral Calvo
   luisraulcalvo@yahoo.com.ar
   Poeta y psiclogo clnico argentino (Buenos Aires, 1955). Dirige la
   revista cultural Generacin Abierta (Letras-Arte-Educacin), fundada en
   1988 y declarada de inters cultural de la ciudad de Buenos Aires en
   2000. Desde 1992 dirige el Caf Literario "Antonio Aliberti", en el Caf
   Montserrat, en el que han participado ms de 800 escritores y 400
   artistas plsticos argentinos y extranjeros. Ha coordinado talleres
   literarios y tuvo a su cargo, entre 1997 y 2001, la promocin cultural
   del Centro Cultural Roberto Santoro. Miembro de la Asociacin de Poetas
   Argentinos, colabora en diversas publicaciones del pas y del exterior.
   Poemas suyos han sido traducidos al ingls, al francs y al italiano. Ha
   sido incluido en ms de veinte antologas de poesa, de su pas y del
   exterior, y en el Breve diccionario biogrfico de autores argentinos
   -desde 1940-, de Silvana Castro y Pedro Orgambide (Atril, 1999). Ha
   publicado los poemarios Tiempo dolorosamente resignado (Generacin
   Abierta, 1989), La anunciacin de la partera (Correo Latino, 1992),
   Calles asiticas (Plus Ultra, 1996) y Bajos fondos del alma (Generacin
   Abierta, 2000).



=== Orar las horas (extractos)      Rafael Snchez Villegas ===============

                                                              para Brbara,
                                  por las horas que pas escuchando su voz,
                                               por su respiracin congelada

NO HURGAR LO SUFICIENTE podra ser un pecado si fuera un dios sabelotodo.
Archivos, carpetas y documentos no hacen memoria, son impulsos originados
del smbolo. Hora, cancin dormida o cachucha de los Lakers son lo que son
en coincidencia. Imposible cerrar el recuerdo; el recuerdo nos hallara
antes. Perdona por no abarcarlo, los ngulos escasean. Esprame,
platiquemos en otra cita, cuando yo sea ms viejo y t una respiracin
congelada.

===

LA MADRE ES LA MADRE y cuando la chingamos perdemos la nocin del
espermatozoide. Lo entendiste as. tero protegido por barrotes de cuna, de
metal rosado. Las trompas de Falopio a la altura de tus odos, ovarios como
aretes; el vientre vaco y t parada sobre media luna, rodeada de
estrellas.

Esfuerzo intil, a fin de cuentas tu boca es vagina y las palabras te
penetrarn igual.

===

UN, DOS, TRES POR EL RBOL HERIDO! Miserables gusanos: voces prometidas
unilingua carcoman las entraables horas. Esos dos "s" convocaban pjaros
sin nido desde rotaciones plcidas. No habran de ser hojas el bastin
frente a un otoo prematuro, desganado heredero del tiempo, carente de
lluvias, repleto de Sol.

===

SOY CALCOMANA ENVIDIOSA en la ventana trasera de un camin. Tercas navajas
pasean de tu hombro al cabello que me diste. No te advierto que su boca es
un abismo, los besos caern en suspensin absoluta. El silencio, cansado de
tanto llorar, se cobra en tu ruina. No podrs viajar por siempre, es
momentneo del escape cuando son traicionados los das comunes.

===

PIEDRAS QUE SIGUEN MI DOLENCIA (la que dura por absurda ley) evolucionaron
desde tus cabellos, probada la quietud. Vaciados los penosos cantos restan
uas largas, sin ablandar siquiera. No le niegues a mis labios la esperanza
de tu cuello, de lgrima ignorante. Derrama charlas cotidianas, entiende la
naturaleza de mis conjuros. Escuchar desde abajo todo el tiempo que t
dances.

===

OSCURECES BAJO MIS MANOS en medida desafiante, retando sudores de infancia
con cuadros de explcita ternura, descarnada y diablica. Oscureces y
amaneces lumnica, vertida en ms arrullos que los considerados por el
apartheid en bruto de mi pulgar izquierdo, doblado en cuatro partes
desiguales. Oscureces en agobiante retroceso, ms all de la luna, salada
tres veces sobre la fuente de tu mirada, espa del purgatorio.

===

LO ENFERMIZO DE MI VIDA se extiende ms all de las paredes de tu alma,
casa de reciente factura. Habitantes voltiles, rubores suplicantes
sosteniendo pigmentos del Sol, violento expirar de sentidos encontrados.
Poros dilatados en metamorfosis absoluta sealan que sedas retorcidas no
podrn amar. Ahora, slo falta que argumentos de coyotes roben humo.

===

ESCAPA EL HOMBRE con arcillas y cuas antiguas, como delirante ensueo, de
mirtos vencidos, de etreos cuidados. Edifica en su mugriento latido
sencillos cubos glidos, anonadada la centella para entonces. Piensa las
protuberancias del valle sangrante, las reanima bajo paganas frmulas, que
slo l entiende y nunca muestra.

===

TELFONO DE PUTAS, nocturno el recuerdo y se inclina al asiento. La Burana
le abraza y una cancin es atada. Trata de colocarse entre la ducha y sus
piernas; encuentra la ducha, sus piernas se alejan. Sabe que el peso se
aligera y le aterra no poder pintarla ms. Blusa de lienzo rasgada y su
sombra no se proyecta igual. Nada es parecido, ya sabe distinguir de la
terquedad todo lo que no le pertenece. La putrefaccin ha tocado su
aliento.

===

EL AGUA CUENTA MI TIEMPO y el miedo sigue tus pasos. No hay lugar sin orar
las horas. Tus ojos se apoyan como los mos cuando despierto. Suaves o
violentos pasos, no hay juicio merecido. He citado el sudor para
respaldarme.

===

POR QU LOS RBOLES ESTN HECHOS DE PALABRAS? La causa debe estar en la
tierra que los nutre, sbana blanca, muerta. Cierra los ojos bajo el llanto
y cempaschiles, slo entonces reconoces todo. Te haces gusano, mil
gusanos. Revives para morir de nuevo en la tierra, en el barro que no
perdona ni olvida. No es, sin embargo, un coro sin ms. Las races no
impiden la cada de los rboles ante cualquier viento: no las races sino
anhelos idos, meros soles en cuanto a la podredumbre de la vida. Certezas y
palabras, hojas y memoria, son hijos favoritos del dios-hoyo, ltima
negacin humana, toque de queda para amantes, sueos fumados.

===

ME TEMO que el principio fue siempre alcohol, pjaro muerto. Cola de chora,
tu all, ajena al movimiento. Dormir y cerrar los ojos son signos
distintos, imposible compartirlos. Las gotas de llanto son ms secas que
aquel que las enjuga. Este principio es andar de topos, con todo y
tractores para temer. En ti y en m las hojas no pasan; aparece el rollo
Ptalo que derrama el sanjn. Cauces cruzados, vidas fortuitas para
perderse.

===

PRIMERA VEZ QUE ESTUVE AJENO, sin contar das ni lgrimas. Oraciones
ocupadas en alcanzar a Menocchio, colgado en gusanos voladores como sogas.
La paternidad tendr sabor a queso? Solo, sin intenciones claras, me vi
acompaado. Es cierto que ya me haba ido cuando el torito encendido an
corra; de sus restos slo multitudes saben platicar.

===

UNA VEZ EL ROSTRO DEL CIELO (que no evita arrugas para las horas) tom
decisiones importantes. El camino a recorrer desde inocentes besos hasta la
revuelta de sentidos no es inabarcable: dos pasos bastan en su muerte: uno
de da y otro llegando a casa. Todo giro se vuelve al Sol; al Sol oculta
para reconocernos cuando seamos viejos. No hay traiciones, las huellas
habitan huecos. Sostiene la tierra el movimiento de las almas, el encuentro
y desazn de cuerpos. Espritus, bebidas flamables para todas las fiestas;
amigos, ceos liberados sin problema de faltas.

===

LLEGAS A MI DESPERTAR: una risa grotesca llena la cabeza invertida. Dominar
los poros y la piel antes de la traicin; adelantar los escudos sin ms
flechas que gestos. Eres lo que planeo para evitar la derrota, el orgullo
encontrado. Este pasado extrao, con sabor a cigarro desesperante, se toma
ahora con hechuras de memoria. Sensible poder el finito control.

===

NI DESPIERTA, NI DORMIDA: hablaste soando. Buscaba en tu cadera, bajo
tnica rehecha, un sntoma de reivindicacin. La rueda mecnica cumple su
vuelta, se descompone. Miras cuando te beso y s entre las pestaas que me
reconoces al fin. La trascendencia cortada regresa a mi, despus de
confesarse la ternura que me afecta, tan ajena a la noche de Garibaldi.
Fracaso despiadado revelado como un silencio arrogante, cuyo peso me puedo
tragar para vomitarlo, completadas las manecillas sobre la galaxia de
basuras pragmticas.

===

CUCHILLOS A LAS HERIDAS, medicina absurda de efectivo temor. Es cierto, mi
excusa son los ciclos a cerrar. Labios que no saben a ti son la caja rpida
para gastar la eliminacin. Adquiero mayor certeza de tus ojos, que
engloban lugares sin caminos. Vivir aires es conocer que soy a ti, que el
campo se cruza y que nos miran los volcanes que rodean nuestra casa.

===

11:07 PM
Te veo sonrer desde el Mololoa;
despus viene la corriente.
Soy fiel al culto pblico y personal de tu corazn,
s que an late y lo alcanzo arrodillado.
Hoy, ms que nunca,             la distancia:
tu pecho cubierto y mi boca de curiosidad pescada.
Nunca haba notado las obsidianas de tus uas:
arrancan el alma para lanzarla al cauce.
Jur fidelidad, hoy cumplo mojado.
Tu corazn ro abajo,

                 ms abajo del horizonte,
caf y grana como los sueos adolescentes.
Ro vuelto corazn, corazn hecho agua.
Dudas que pueda traer el destino a un altar?

===

11:45 PM
Habitar lenguas diversas es hazaa:
pocos espacios como el nuestro.
La tinta nada con saliva,
de la garganta al olvido.
Las cebras del paladar despiertan para huir;
manada al corazn,
enorme refugio del abandono.
Espera, melodioso terremoto la calma,
el pacfico mar de no saber.
Luz sin provecho,
inmisericorde adis la estrangula.
Enemigos de la voz,
se abre la diplomacia entre nosotros;
caemos en seales de arriba y de abajo,
                              a la vez.
Todo llanto es mostrado en el shofar,
no para que el universo lo vomite,
sino para conmover mis entraas.
Las toxinas lo advierten.
Comunicacin terminada.

===

11:57 PM
El mejor cuadro del museo se titula:
"Picasso era un buen boyler".
Mientras lo admira,
no duda que la clave del genio est en el piloto,
en mantenerlo callado.
Se agacha, vuela y se dobla,
analiza la obra desde cualquier cantidad de espritus.
En dnde estuvo el error?
Lo haba imitado al extremo de la realidad virtual,
pero el fracaso siempre vesta smoking.
Presta atencin a un gua:
"obra de infinita ternura hecha con pinceles violentos";
los turistas gringos exclaman,
se retuercen y suspiran. Siempre es lo mismo,
motivadores de objetos factibles de animacin.
l no es as. No seor!
Su juicio es elevado,
aunque hoy juegue el papel de fantico vencido,
loser de la imagen.
Anuncio nocturno en el peridico:
"EXPOSICIN DE RECUERDO CONOCIDOS".
Atento al arte de la crtica,
decide visitar el museo una vez ms.

===

12:00:01 AM

1
Lluvia que resbala por la hoja:
ms all del tiempo,
tres soles quemndose por no desear su lugar.

2
Entre la lluvia temprana y la tarda:
hubo en el tiempo tres soles que,
al no desear su lugar,
se apagaron,
quemndose.

===

SABER QUE SABES es la ltima hinchazn neural cuando apareces, limpiando
con tersa manera imponentes reflejos, vasos de asfixia. Arrullo en las
palabras, mirar la cuna-fin, de ordinario caricias olvidar en las manos.
Ciencia de contar sueos mltiples con baba despierta, ida, augurada en
vocales rumorosas como estrellas, de saber la savia.

** Rafael Snchez Villegas
   proteico@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Tepic, 1981). Pasante de la Licenciatura en Historia
   por la Universidad de Guadalajara. Director general de Editorial Decires
   desde 2002. Junto con su hermano, Omar Snchez Villegas, coordina
   Cataficcia. Revista de cuento hiperbreve (http://www.cataficcia.tk).
   Creador y administrador de Cliognico. Historias para la Red
   (http://www.cliogenico.tk). Ha publicado artculos, ensayos, cuentos y
   poemas en peridicos, revistas y libros colectivos de Tepic,
   Guadalajara, San Luis Potos (Mxico), La Habana (Cuba) y Madrid
   (Espaa). Ha publicado el poemario Galera Prosaica presenta
   (Universidad Autnoma de Nayarit / Fundacin Cultural Julin Gascn
   Mercado, A.C., 2004). Adems, es coautor de libros de texto para
   bachillerato. Ganador del cuarto lugar en el Concurso de Cuento Corto de
   la Universidad de Guadalajara (2003) y del segundo lugar en el Concurso
   Estatal de Poesa Joven Nayarit 2004, entre otros.



=== Los seres con quienes muero a solas      Amalia Gieschen ==============

                                                    "sos son, hermano mo,
                                       los seres con quienes muero a solas,
                                         fantasmas que harn brotar un da"
                                                               Luis Cernuda

                          a todos mis fantasmas y a todos los desaparecidos

De esta manera comenzaron a citarnos a ciegas los dolores arrostrados
la pasividad con que asistimos al cercano, por impiadoso, abismo de
      [distancia
este, ese que forjamos a vvida imagen y semejanza nuestra / posicin ante
      [el mundo
esta, esa bisagra oxidada de tiempo entre el pasado infiel y el futuro
      [imperfecto
los padres los hijos vos el amor imperecedero esa bsqueda ftil
la impronta de una palabra dicha al vaco eco en el abismo
y la razn, soterrada, pero jams de rodillas

***

El epicentro ola, ola debajo de las faldas donde el epicentro ola, ola
Habra que haberse disculpado o permitirse la admisin
Pero mi cuerpo obraba dilatndose sin que yo se lo pida
La noche pujaba en los relojes
era tarde, imposible entrar holgadamente sin avergonzarme
patraas nidales, adultos-fantasmas de la infancia,
orgas cementadas para negar mentiras
me impedan
oler el epicentro que alguien debajo de las faldas ola y yo
presentida toda de intiles palabras, buscaba en esos ojos
(yo no s qu me haban hecho sus ojos)
dar a luz una orfandad jubilosa y un espantoso exterminio

***

Eras una mariposa en su nico da tu vuelo persegua el fuego
aromaba el de Fafner tu vuelo acaudalaba de calma los cuencos de mis
      [entraas

***

(La eternidad vive un instante y su muerte, toda la vida)

***

Blandiendo aspas de tabaco y escupen polvo o reflejan avispas de cobalto
hacia este pobre habitculo donde habita oro avellanado y otros rezan.
No son fantasmas. No obstante, que parezca y aparezcan desde el pasado
      [cercado.
As, mientras la falsa edad de las luces miopeiza de la levadura
el levantamiento de la maza y de esta nada nada,
los aparecidos nadales nadarn la nada.

***
(Escenario)
Amarillo sobre celeste y gris sobre amarrillo
un farol que penumbra claramente al cementerio del centro
un abrazo negado y la puta yugular cortazariada.

***
Me abstengo porque tengo que abstenerme del funeral ritualizar
al canto que late en la boca siempreviva su quinina de los muertos
en el saxo de un negro que envidia del alma esos cinco gramos menos
en los seudnimos tercermundistas de quienes no pueden zafar del desenlace
en las tantas inconmensurables lgrimas que no llora para no mensurarlas
ese invisible -por cotidiano- extranjero en su tierra que jams profetiz
(tema cruzar los brazos fetales  sentarse como mota fecal
permanecerse esencial mientras lo fatal se paseaba
lentamente)

***

Si pudiera escuchar voces
epstolas de niebla
persiguen exigiendo que se hable su silencio
sern ellas, del habitculo al tlamo
de la intimidad al ro rechazado?
llegan pero callo porque ellas
(al menos no hablo ese otro silencio)

***
oruga cirujeando en un frasco abigarrado, La Insultada soy
articulista que corre acorralada por las fustas del gran pulpo
gusano horadando carozo de un durazno. Me hundo,
la casa que se debe devorar porque Javier no est
Bentez Ramn frustrado eso soy

***
soy lo que no soy
s que te soy los soy
que no me soy que
me define la ausencia
de los presentes
en su ausencia

***
(no creas que no me soy porque no quiero habitarme aqu
otoado en invierno, el puente de la distante distancia distancia
quiero habitarme en el aqu que ellos hubieran frustrado para m
de no ser por)

***

basta silencio sin mentirse ni olvidarse de los ellos
basta que te toque la boca con un beso no basta
basta
basta
que slo si no saben podremos saber si sabe a sal la salada sal que sala
slo si no saben podremos saber si es que slo existo a travs de tu fe
slo si no saben podremos saber si es que slo existo a travs de tu
      [palabra
infame cofre del dracma piratal escondido en las entraas de la orilla del
      [plata
escondidos estamos como eslabn de un tesoro escondido
"aventureros que se abstengan" (sic)    "el que busca no encuentra" (sic)
los valientes derruidos que esos nos despierten de esta muerte (sic)

***
ya ves, la fe y la palabra hincaron su sopor hasta romperme
la comisura de los labios y la costura delantera del pantaln
me he quedado desnuda en la noche desnuda ah
justo donde una estrella sobre el sexo
le da lumbre a este maldito universo (sic)

** Amalia Gieschen
   agieschen@datafull.com
   Periodista y poeta argentina (Buenos Aires, 1982). Colabora en la
   redaccin de diversas revistas culturales de su pas y del extranjero,
   as como en la produccin de algunas emisoras argentinas de radio y en
   la traduccin de libros del ingls al espaol. Su primer libro, Deciles
   de amor para el mesonero del pueblo, ser editado en Espaa por El
   Taller del Poeta (http://www.tallerdelpoeta.com), editorial dirigida por
   Fernando Luis Prez Poza.



=== Amor y desamores. Microcuentos      Jos Mara Gatti ==================

*** Despedida

La bes. Volvi a besarla. Sigui besndola. La encerr entre sus brazos.
Acarici sus hombros. Ella volaba, soaba, rea. Un instante de amor es
eterno. La bes una vez ms. No podan separarse. No deseaban dividirse.

Ella cruz la avenida. l la observ atento. Ella volvi la cabeza. l la
salud con un gesto. Ella se perdi entre la gente. l se qued sin la
gente. Ella lleg a su oficina. l dispuso el da libre. A las 20 ella
regres a la esquina. l nunca regres. Ella cree que encontr la
infidelidad. l cree que conoci la libertad.



*** Testigos

Una rosa amarilla. Dos copas de champagne. El celular cerrado. La corbata
de seda. El vestido naranja. Esos zapatos comprados en Italia. El llavero
con monograma. Los gemelos de oro. Los canaps de salmn rosado que an
esperan. Tres velas: una roja, una verde, la otra, lila. El reloj pulsera
de Bulgari. Las batas de bao. La cartera negra arrancada a Ferragamo. La
msica que suea con una meloda que detiene la escena.

l ya no piensa en la Bolsa, en las Letras de Cambio ni en el mail de la
empresa. Ella olvid los libros, la rutina pilates y su clase de esttica

Sobre la cama, dos cuerpos pactan la primera tregua.



*** Perfume

Cruzaba el parque en diagonal. Siempre a las 18,30. Siempre sola. l la
observaba desde la ventana, oculto detrs del voile.

Los das de lluvia pareca ms bella. No le importaba conocer su historia,
si tena pareja, si estudiaba, si viva sola.

La bautiz Estrella, era un nombre distinto. Al llegar el otoo fue a su
encuentro. Cruz el parque en diagonal y pas a su lado con los ojos
cerrados.

Hace un mes que ella abandon la tarde sin una despedida.

Ahora su habitacin tiene un extrao aroma a fresas marchitas.



*** Metfora

Nada qued dicho. Jugaron al supuesto. Haba que entender que las verdades
no siempre se verbalizan. Sin embargo, algo sugirieron. l fij el
sealador en la pgina 64, donde haba subrayado: "El resto del da fue
igual al anterior, como el da siguiente ser igual que aqul". Ella dej
presente en el imn adherido a la puerta de la heladera que "hay un minuto
para el ser humano que puede quedar reducido a la nada. Si las miradas
pudiesen matar, estara muerta".

La palabra siembra, el silencio recoge.



*** Error

No se equivoc. Los aos marcaron la distancia. Yo le haba prometido que
nunca la dejara, que ella sera la ltima mujer, que jams podra
compartir otro cuerpo, otra mirada, otro sexo.

No se equivoc: la olvid con el paso del tiempo. Ya no creo que sus labios
hayan sido tan dulces, sus enojos tan adolescentes y que su edad no fuera
la marcada diferencia.

No se equivoc. Yo comet la imprudencia de creer en el amor. Ella me
ense a descubrir la sospecha.

** Jos Mara Gatti
   josemariagatti@terra.com
   Escritor, periodista y psiclogo social argentino (Buenos Aires, 1948).
   Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "Jos Mart"
   de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario
   Milenio de Mxico. Colaborador permanente del diario Pgina 12 de
   Argentina. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria,
   Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura
   norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway.
   Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de
   Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria.



=== Poemas      Erasmo Fernndez ==========================================

*** Voz germinar

Para revestir de verde la montaa
aparece mayo con su carro floral,
en este mes todo esplende,
la fertilidad con la juventud
anda ganosa; por otra parte
parece andar la gente: orgullo ni envidia
seran las causas de vivir en el vientre
de ballena que es nuestra ciudad.
Este no es el jardn de cuando nio
me hablaron,
aqu el verdor vive en zozobras,
se sufre mucho en este erial urbano.

Al poeta no le queda sino flotar
sobre la aparente realidad, recoger
ecos del habla, para hacerla
imagen de otros y de s mismos.

Soplar la palabra rbol y al germinar
flor y fruto:
el poeta reclinar su cabeza
bajo la enramada,
no para meditar,
sino para vivir a plena luz su sueo.



*** Mar de la inocencia

Para calmar el fro mientras llueve,
los recuerdos y una taza de caf
humeante como la niebla expandida
por los riscos de la serrana.
Aqu abajo se hace tarde, una bandada
de pjaros se encaja en lo amarillento
del pastizal y un trueno
grita desde el rbol ms alto.

Al dar tregua el chubasco,
los adultos comienzan a salir
tal si vieran por vez primera
el mundo.
Los nios con los ojos fijos
en el arco iris, en el burbujear
del agua corrediza; ponen un barquito
de papel a surcar el mar:
ese ilimitado mar que es la inocencia.



*** Ciudad humedecida

Cuando llueve, esta ciudad no espera
por nadie,
la gente saca sus paraguas,
se guarece en los recodos
de los almacenes quejndose
del mal tiempo.

Mientras la lluvia lava, arrastra
huellas, cosas perdidas e inmundicias;
en las esquinas los carros
parecen un cardumen hambriento.

En cuanto escampa en esta ciudad,
las bombillas reflejan ojos de agua,
coloreadas sombras: los transentes
andan vaporosos como si flotaran.



*** Con los pies en el da

El da de hoy lo piso fuerte
para sentirlo intenso,
para vaciar lo acumulado
que tanto nos pesa.

Lo pretrito salvaguarda deseos,
falsas esperanzas.

Hoy disfruto el sol joven,
aqu voy entre la gente
apresuradas por llegar ayer,
por vivir maana.

Yo voy despacio,
los veo a ellos, al paisaje,
y la lluvia.

Con la luna en la cara
abrazo a mi Carmen y sonro.
No fuerzo la noche, la festejo.



*** Cancin en camino

      Ya han brotado flores en el campo
      ya ha llegado el tiempo de cantar.
      Cantar de los Cantares

Del pasado, de lo venidero,
(con la paciencia de gotas de roco)
madura sus simientes el poema.

Plantado en la tierra,
el presente torna agreste la vida,
colinda ah la realidad;
territorio minado por la angustia,
incomprensiones,
querencias con el pie quebrado
por donde pasamos
musitando un poema
del Cantar de los Cantares:
para quitarnos un peso de encima,
para sacudir el infortunio
y por un instante poder cantarle
a la felicidad por si nos visita.



*** Clonado el da

La escena que ahora veo
sucedi tal vez en otro lugar,
en otro momento.
Por esa puerta entreabierta
saldr una mujer con su beb
en un coche,
esa monja y ese mendigo
se mirarn extrao.
Cuatro estudiantes se burlan
de un chino a quien estremeci
un frenazo.
Ahora el gordo con su perro;
los dos de sport.
El da trajo su duplicado,
-otros no podrn comprenderlo-,
ah, esta mujer de rojo
faltaba en el ambiente,
la cual sacude su paraguas
frente a m dicindome hasta luego.



*** El poeta insomne

El poeta insomne mira el reloj
que pende del cielo,
verifica si es hora de salir
al patio a oler las siemprevivas,
o salir a la calle a pescar
una imagen benvola o un resfriado.
Mira el plomizo da,
decide seguir alelado
con el trinar de un pjaro
que viene de lejos.
Paula es la silueta
en la puerta del cuarto,
extindele las manos y es niebla.
Seguramente la recuerda
en verano cuando es invierno,
seguramente es una idea suya,
o una treta del ensueo
causada por el abandono.



*** Como quiere el sueo

No levantes la voz por si la lluvia,
anda despacio, en silencio;
no toques un objeto sonoro
ni suenes los zuecos en el piso.
Qudate tranquilo mientras goterones
preen las malvas en el patio.
No prendas luz, no debes asomarte
a la calle a ver el vrtigo abrir
las puertas de esta casa;
es estricto el misterio y podra
asombrarte.
No levantes la voz por si la lluvia,
a ver si los fantasmas los alarma
un embrin de brisa
o mi padre desande con su guitarra
muerta y el aroma del caf
nos aleje como requiere el sueo.



*** Fragua en el Henri Pittier

El clima de esta tarde
lo asfixia la quema del parque:
lo constata un dragn de nube
encallado en lo alto,
y el lvido tentar del espejismo;
por eso no se mueve una rama,
por eso no hay parpadeos en la sombra.
Este sopor canicular
adviene en das como ste,
Da amorfo, desfasado de horario;
hecho aicos por la decadencia
del futuro inmediato
de una ciudad jardn
convertida en desierto.



*** Casona a punto de caer
    bajo los aguaceros

      a Aly Prez

Qu hay con vida en una casa vieja
sola y derruida?
Se oir el eco de la voz
de los padres al amanecer?
Sonarn los trastos en la cocina,
oler a tilo, a retama
en las noches brumosas y con lluvia?
Llegar a nuestros odos lo sincero
de una confidencia?

Qu hay de vivo bajo estos aleros,
sino flores hmedas y el rastro
de alguna lagartija.
Qu misterio esconde una casa
abandonada y triste,
si a la vista slo estn el musgo,
la corteza y races: maquillaje
ingrato de lo que una vez fuera regocijo
de nuestro entorno.

Todo esto pregunto por si alguien
me oye y viene a saludarme
a darme la bienvenida.



*** Pan poema

      a Gabriel Ortega

Como el da es claro,
de lanudo cielo
y agradable brisa,
aprovecho para darle
reposo a este cuerpo
a punto de estallar
de cansancio.
De pronto, un olor
a pan fresco
viene hacerme recordar
que este ayuno es involuntario.

Nada puedo hacer al respecto
porque en l navego hacia el esto.

Refugiado en esta desolada
casa, me siento
solamente acompaado
por un trozo de lpiz.

** Erasmo Fernndez
   erasmofernandez@letralia.zzn.com
   Poeta venezolano (Chivacoa, Yaracuy, 1948). Gran parte de su obra se
   encuentra publicada en peridicos y revistas literarias del pas. Es
   coautor, junto a Jaime Betancourt y Zoraida Garca, del primer nmero de
   los Cuadernos del fondo de la casa. Reside en Maracay (Aragua) y es
   editor de la revista La Honda y el Pjaro. Ha publicado los poemarios
   Esperas y la ausencia (1992) y Caminatas (2002), ambos con la Editorial
   La Liebre Libre (Maracay).



=== La decisin      Zoelia Frmeta Machado ===============================

                                                      Para Amir por confiar

Zaida decidi no ir al trabajo y quedarse un poco ms en la cama con esa
actitud indolente que sola irritar a su marido. El dolor del brazo la
haba molestado toda la madrugada. Se volte con lentitud y fij sus ojos
de almendras en las vigas carcomidas del techo de la amplia habitacin. Su
casa de ms de 150 aos, la haba heredado de su abuela antes de morir. Le
gustaba la casa, el olor a madera que sudaban los muebles antiguos y
labrados, los roperos ingleses de cedro que daban un olor especial a sus
ropas. Amaba esta casa desde nia, pens, y record aquellos das cuando su
padre la llevaba a ver a la abuela en su da de cumpleaos, entonces
aprovechaba para jugar con los primos mayores que casi nunca vea, porque
as lo dispuso su madre que no soportaba el "estiramiento" de la familia,
como dijo alguna vez a su padre, y nunca les pudo perdonar que no la
quisieran. Entonces Zaida no entenda esas cosas de dinero, o de clases,
saba que le gustaba ir a la casa de la abuela y le hubiera gustado hacerlo
con ms frecuencia, para disfrutar de su compaa, le gustaba que le
contara de sus viajes, la historia de la familia, o que le dijera cmo
deba caminar, cruzar las piernas o saludar a los caballeros, as era la
abuela de chapada a la antigua, pero ella aprendi a amarla y escuchar con
atencin sus consejos. La abuela dorma en la ms confortable de las
habitaciones de la casona colonial -que hoy era su recmara-, una
habitacin espaciosa e iluminada desde donde poda ver el paisaje de su
jardn, en especial el espectculo luminoso y colorido de sus orqudeas,
sus flores favoritas. Tambin all estaban, dispersos por todos lados, los
objetos trados por la abuela de sus viajes y que ahora, cada uno le
recordaba esos lugares extraos y exticos de los que tantas veces le
cont. Zaida los mir con ternura y, por qu no, cierta tristeza por
aquellos das de la infancia ya idos. Record que mientras la abuela le
contaba esas historias, tomaba sus manos pequeas entre las suyas fuertes y
suaves. Eran hermosas sus manos, en cada gesto haba una certeza y una
pasin que encantaba a todos, en especial a ella. Pens cunto le gustaba
lanzarse con frenes a sus brazos y apretarla muy fuerte mientras la
besaba, hasta escucharla decir riendo: "Basta, chiquilla, basta". Ola a
jazmn y Zaida despus en su casa recordaba ese olor suave y dulzn y
senta como si la abuela estuviera all para protegera de todos los
peligros. Hoy sabe que ese olor estuvo destinado a acompaarla siempre.
Despus de la muerte de la abuela desapareci y ella sinti nostalgia de
aquel olor que ya no estaba para devolvrsela. Hasta aquel medioda, que en
una ola de aire inesperado regres. Luego comenzara a sentirlo en todos
los sitios de la casa por donde andaba. A ella le pareca que en cualquier
momento iba a escuchar su voz protectora: "Zaida, Zaida, dnde te escondes
nia". El recuerdo de su abuela la llenaba de paz, una paz que desborda sus
sentidos. As lo ha estado sintiendo en estos das que ha pensado todo el
tiempo en ella, que la trae metida en la cabeza. En especial esta maana,
que rondan ideas extraas que la confunden y excitan. Qu ser mi vida a
partir de ahora? Pensaba. Senta que era arrastrada noche adentro en medio
de un silencio inesperado y doloroso. Sacudi con fuerzas la cabeza como si
quisiera espantar esos pensamientos. Hoy no desea salir a la calle, no
quiere hablar con nadie, a pesar de esa paz, hay una tristeza que no deja
de rondar desde que recibi la noticia, sabe que es inevitable. Record el
da que fue a verla a su regreso de la Universidad. No quiso decirle a su
madre, a pesar de que saba que las cosas entre ellas haban cambiado, lo
que haba sido por mucho tiempo un silencio desafiante, era ahora una
amistad discreta y serena entre dos mujeres de ms de 50 aos que se
respetaban y queran a su modo. La imagen que vio esa maana, no ha podido
olvidarla. Tendida sobre la cama estaba la abuela, envuelta entre sbanas
que olan a sudor y vejez. Aquel cuerpo esbelto y fuerte que conoca tan
bien, estaba frente a ella, gastado y enjuto. Demacrado por la desmemoria y
la enfermedad, apenas reconocible. All estaba lo que quedaba de su querida
abuela, que apenas tuvo fuerzas para reconocerla, y decir algunas torpes
palabras sin hilvanar. El encuentro result tan profundamente triste que
dese no se repitiera otro igual en su vida. Haca dos aos, le cont
despus una de las enfermeras, haba comenzado la arteriosclerosis. Luego
se cay y se fractur la cadera, desde entonces, apenas reconoca a sus
hijos: "Pero s le puedo decir seorita que pregunta todos los das por
usted". Le dio gusto saberlo, tambin ella en Espaa haba pensado en ella,
y aunque saba que estaba enferma, su padre nunca le dijo toda la verdad.
Ahora entenda que no haba querido preocuparla, hubiera regresado de
inmediato. Prometi mudarse esa tarde. Su corazn le deca que haba muy
poco que hacer por un cuerpo y un espritu que se resistan a luchar. Daba
la impresin que ya se haba cansado de estar viva. Pudo verlo en sus ojos
claros que por un instante brillaron de alegra al volver a verla. Entonces
levant una de aquellas manos marchitas y la sostuvo con ternura entre las
suyas y llor.

Cmo pudieron ser tan diferentes y adversas las cosas, se lo ha preguntado
mil veces. Aquel sera un da trgico, el peor de su vida, pero entonces
estaba lejos de sospechar hasta dnde las circunstancias pueden conducirnos
y cambiar nuestra vida para siempre. De pronto todos los acontecimientos se
suscitaron de golpe con una brutalidad silenciosa y cruel. Como la llama de
un cerillo que estalla, los recuerdos volvan a estar muy claros en su
cabeza. Poda ver y sentir la catstrofe con la precisin y exactitud que
ocurri, pero no quera recordar, tampoco la imagen de aquel gato negro que
atropell en Espaa y la voz chillona y sucia que le grit desde algn
lugar: "Quedars maldita para siempre y te perseguirn las desgracias". No
es que fuera supersticiosa o creyera en maldiciones y esas cosas, pero
desde entonces sospechaba la persegua la tragedia.

Crea estar segura que su vida pudo ser mejor, a pesar de aquel orculo
maldito, si se hubiera casado con Andrs o se hubiera quedado en Espaa al
terminar la universidad. Haca 20 aos que estaba casada con un hombre al
que crey amar para siempre y con el que so vivir el resto de su vida.
Hoy se daba cuenta que haba construido una vida falsa, que se haban
derrumbado todas sus ilusiones. Sus das transcurran entre una Zaida de
vida profesional exitosa que todos conocan y admiraban y otra, sumisa, que
se haba acostumbrado a callar y bajar la cabeza con humildad pensando que
aquella obediencia era parte del amor. La verdad, era que no se
comprendan, que su matrimonio se haba ido a bolina vertiginosamente sin
que ninguno de los dos se atreviera a poner fin a la situacin. Cada vez
escaseaban las conversaciones y aumentaban los pretextos, las excusas y las
prisas. Cundo comenz todo? No poda recordar exactamente pero desde
haca algn tiempo se vena cuestionando su vida, su felicidad, que tantas
veces l, le tir en cara. "Qu te hace falta? Tienes todo para ser
feliz". Pero a qu llamaba su marido tener todo. l que cada da estaba ms
distante, fro, y de pronto, ella se qued al margen de su vida. Esa no era
la felicidad que necesitaba, lo necesitaba a l, cerca, como al principio,
necesitaba su compaa. As le dijo y le reclam muchas veces, pero nunca
se atrevi a decirle, a pesar de tener ganas de gritarlo con todas sus
fuerzas: No soy feliz, todo se fue al carajo! S, se acab -dijo en voz
alta. Se fue para dar paso a los silencios, al cansancio, a los enojos
constantes. Qu pas? Dnde estuvo su error? Entonces no supo o no quiso
saberlo y decidi olvidar y continuar una farsa donde no saba qu papel
ocupaba, slo estaba ah, con sus odios alimentados de tanta frustracin.
Hasta hoy, que mirando las carcomidas vigas de su cuarto, comprende que
estuvo equivocada desde el principio. Ella lo amaba. Y l? Una vez crey
que s, hoy no saba. El amor de uno solo no basta para hacer una vida
juntos. Cmo sospechar que el amor a veces no es suficiente y se convierte
en decepcin? No, no estaba arrepentida de su matrimonio. Siempre dio todo
lo que pudo y hasta hace tres meses estaba dispuesta a darlo todo. Hoy era
diferente; reconoca que ella tena parte de culpa, no siempre supo cmo
resolver muchas situaciones, pero aun as estaba segura que nada
justificaba la falta de amor. "Lo que le pasa a tu marido, es lo que a
cualquier hombre que se ha quedado atrs y vive con una mujer exitosa y con
dinero", haba comentado una de sus amigas, pero no poda entenderlo.
Adems, su marido era un hombre tan seguro, que nunca se le ocurri pensar
que algo semejante pudiera lastimarlo. No, la razn era otra, haba dejado
de amarla, as de sencillo. No la amaba. Pero, por qu segua con ella?
Acaso senta lstima de su amor? Por misoginia? El timbre del telfono la
sac de sus pensamientos. No quera hablar con nadie. Cerr los ojos y el
rin, rin se fue apagando en su cabeza hasta quedar un silencio lacio, donde
la mano de la abuela acaricia su cabello mientras ella mira sus ojos azules
y almendrados como los de su padre y los de ella. Est diciendo algo pero
no puede escucharla, slo ve la tristeza blanda que escurren sus ojos.
Abuela, estoy muriendo -dice, aun cuando sabe que no puede orla. Desea que
tome sus manos y le diga que no tenga miedo, que est ah para cuidarla,
que todo va a salir bien. Necesita retenerla pero sabe que al abrir los
ojos, se habr marchado como lo hizo una vez para siempre.

Recin haba cumplido 43 aos, y no tena hijos. Aunque le hubiera gustado
tener dos, para que se acompaaran -mrala a ella, sin hermanos. Claro en
ocasiones los hermanos no son lo que se espera, es el caso de Nuria su
amiga. Ya era demasiado tarde para pensar en eso y pas la mano por su
vientre. "Cualquier momento es bueno para tener hijos", haba dicho Javier,
pero nunca lleg ese momento. Tampoco ella hizo el esfuerzo por buscarlo,
estaba tan ocupada con sus proyectos. Adems l tampoco nunca se lo pidi,
y ella prefiri dejar que ese deseo cayera al olvido como otros tantos.
Por qu siempre tuvo que esperar que l decidiera por ella? Sus ojos
cansados por la mala noche se detuvieron entre las vigas, como queriendo
encontrar una respuesta ms all de la oscura madera del recuerdo. Le dola
el brazo, era un dolor agudo e insoportable como aquel que ha sentido
muchas veces frente a la indiferencia de Javier. Se sinti deprimida y con
ganas de llorar. Te estas poniendo pesimista, quin lo dira, verdad, t la
fuerte, la que parece tener siempre todas las respuestas, dijo, mientras
mira las vigas y descubre una pequea salamandra que la observa, sus ojos y
los del reptil por un instante se encontraron y todo su cuerpo se
estremeci, sus manos comenzaron a sudar y un leve temblor, como un
escalofro, invadi su cuerpo. No saba por qu, desde haca un tiempo,
estos indefensos animales le causaban tanto pavor: "Es que le tienes miedo,
slo eso", haba dicho Javier. No era cierto, cuando nia las cazaba para
jugar. Volvi a levantar la mirada buscndola pero la salamandra haba
desaparecido. Es posible que hubiera alucinado. No, estaba segura que se
haba visto un instante en el fondo de aquellos pequeos ojos tan negros
como la boca de la muerte. Nunca haba pensado en la muerte como algo
cercano, tangible, no saba por qu de repente tena miedo. Ojal estuviera
la abuela, tal vez pudiera decirle que se siente estar muerto. Vaya cosas
en que piensa. Decidi levantarse y darse una ducha. Bajara a desayunar y
luego ira al jardn a ver sus orqudeas. Ojal pudiera jugar un rato con
su perro, el doctor se lo ha prohibido. En ese momento la sorprendi el
temblor de un llanto inesperado. Se haba prometido no llorar y enfrentar
esta situacin con valenta. Odia esas gentes que necesitan las
compadezcan. Se odia por ser dbil. Ahora comprende que no hay frmulas o
recetas para las situaciones inesperadas. Estaba indefensa y sola. A pesar
de tantos tropiezos no est preparada. Nunca estamos lo suficientemente
preparados para las desgracias. De lo que s estaba segura, era de que le
urga tomar una determinacin. Las decisiones siempre fueron muy dolorosas
en su vida y no quera ahora equivocarse, tena miedo. Miedo a la soledad?
Miedo al que dirn, a fracasar, a que todos de pronto supieran su verdad?
Se sent al borde de la cama y dej que sus piernas colgaran, le gustaba
esa sensacin de pesadez. Deseaba tanto, que Javier estuviera ahora con
ella, que le hiciera el amor como en aquellos das de recin casados,
cuando pareca que no se cansaran uno del otro. Abri las piernas y pas
lentamente su mano por su sexo, su cuerpo se estremeci. Echo la cabeza
hacia atrs y recost su cuerpo a la cabecera de la cama. Cerr los ojos y
las lgrimas corrieron veloces por sus mejillas. Entonces le vino a la
memoria aquel da nefasto que le dieron la noticia del accidente de sus
padres, fue el mismo que regresaba de ver a la abuela. Nunca pudo tener
aquella conversacin con su madre. Se fue sin que pudiera decirle todo lo
que traa cargando desde haca muchos aos. Amaba a su madre, a pesar del
carcter difcil que tena. A pesar de algunos silencios, las
incomprensiones, los malos entendidos que pudieron existir y se clavaron
como una espina y ha tenido que guardrselos para ella y cargarlos como su
cruz. Desde entonces, su vida cambi. Comenz su lento peregrinar por una
noche que al principio crey infinita pero que ahora sabe est por
terminar. Cunto deseaba dar marcha a tras a todo, como en las pelculas,
detener el tiempo y volver a comenzar pero ya no era posible. Lo que
comenz siendo un mal sueo que se repiti varias veces, ahora poda verlo
con mucha ms claridad. Esta ah, como en un enorme lienzo, claro,
transparente, tanto que puede tocar sus miedos, ver sus pisadas torpes y
sentir cmo le pesan las piernas cansadas del largo viaje. Sinti fro, un
fro agudo y rooso que le suba por las piernas hasta el estmago. Apret
sus manos al vientre con fuerza y grit, grit hasta sacar un poco de aquel
fro que la congelaba. Se levant y qued de pie frente al espejo. Estaba
cansada y triste. En el fondo del cristal la fotografa de la abuela le
sonri. Voy a hacerlo, abuela, voy a hacerlo. Dijo y vio sus ojos, sus
grandes ojos de almendra, demacrados por el desvelo, que la miraban con
cierta tristeza inquisitiva. En el reloj de la cmoda dieron las 10:00 de
la maana. An faltaba para que llegara Javier. No desea estar a su
regreso. No desea explicar nada. Ya habr tiempo. S, tiempo es lo que ella
necesita. Tiempo para creer en por qu las cosas resultan muy pocas veces
como uno quisiera. Cmo quera volver a tener una tarde como aquella de
Espaa y se vio en un parque a finales del otoo escuchando un cuarteto de
jvenes tocar msica de Mozart. Despus siempre evoca ese momento como el
ms hermoso de su vida. Slo necesitaba una segunda oportunidad. Decidi
que ira a la peluquera para cortarse y pintarse el cabello. Dios mo!
Cmo no pude imaginar. La vida para m siempre fue un enorme calidoscopio y
ahora ese calidoscopio se cierra de golpe. Qu estuvo mal? S que hay
muchas cosas que nunca me atrev a cuestionar, que nunca me detuve a mirar,
que dej pasaran sin detenerme a valorar sus certezas o irrealidades. En
ocasiones, por muchas vueltas que damos, seguimos en el mismo sitio. Nunca
se haba preguntado si era una mujer cobarde. Tena dudas, y saba que en
algunas ocasiones haba actuado torpe y sin sentido. Poda llamarle a eso
miedo, precaucin o slo inseguridad? Al menos hoy estaba segura de lo que
necesitaba y quera hacer. El dolor del brazo le molestaba hasta irritarla,
pero no tena que darle tanta importancia. As sera de ahora en adelante,
haba dicho el mdico. Solo deba tomar la pastilla y esperar. -No
desesperes -se dijo muy bajo como si alguien pudiera escucharla. Cmo
ocurri todo? Fue aquella tarde que jugaba con su perro, en un intento de
tomar la pelota, l se vino hacia ella y choc con su brazo izquierdo,
entonces apareci aquel dolor insoportable, se dej caer sin fuerzas y
apret su brazo al piso fro, hasta que fue pasando y pudo levantarse y
subir a su habitacin. Desde ese da comenzaron los dolores, al principio
crey que se haba lastimado, o tal vez tena una leve contractura, pero
las molestias que al principio eran espaciadas comenzaron a hacerse
frecuentes. Hasta que tuvo que ir al hospital. Despus vendran los das
difciles.

El reloj marc las 11 de la maana. Sinti hambre y record que an no
haba dado de comer a Otto. Adems deba llamar a la editorial para lo de
su libro de cuentos. De repente se sinti optimista a pesar de que haca
hoy exactamente tres meses de aquel 2 de mayo que el doctor confirmara sus
sospechas y que ella decidiera ocultarlo o a todos, en especial a Javier.
Por qu no se lo dijo? Estaba segura que era lo mejor. Se qued por un
instante viendo su imagen en el espejo. De sbito un olor dulce a jazmn le
regres el recuerdo de una vida pasada donde haba una mujer feliz. Pens
entonces en esa otra que le teme a las salamandras y est ahora frente a
ella, mirndola fijamente, con unos ojos enormes de almendras tristes y
cansados. Puede ver cmo tiemblan sus manos mientras se quita el anillo que
se aferra a su dedo izquierdo y lo pone sobre la palma de su mano, lo mira
varias veces, podra parecer que dudaba. Levanta la vista y la mira, se
miran como queriendo reconocerse, como si alguna vez se hubieran visto,
como si cada una de ella conociera la verdad de la otra, sonren, slo se
escucha en medio del silencio detenido entre el espejo y la imagen el
tintinear del aro al caer.

** Zoelia Frmeta Machado
   zocar02@hotmail.com
   Escritora cubana (Bayamo, 1960). Licenciada en literatura y espaol y
   tcnico medio en periodismo. Catedrtica en la Universidad Veracruzana
   de las asignaturas "El Quijote" y "Literatura Latinoamericana
   Contempornea" (1999-2001). Ha publicado ponencias, ensayos y artculos
   sobre diversos temas de literatura, en Cuba, Colombia y Mxico. Ganadora
   del premio de poesa en el Concurso Nacional Santiago de Literatura
   (Santiago de Cuba, 1993), el premio de poesa del Concurso Nacional "Al
   Sur est la Poesa" (Granma, Cuba) y mencin honrosa en el Concurso
   Internacional de Poesa "Safo" de la revista homnima (Chile, 1996),
   entre otros. Ha publicado los poemarios Pasos de ciego (Ediciones
   Bayamo, Cuba, 1995), Ave de trnsito (Ediciones Unin, La Habana, 1997),
   Exilio (Ediciones Exilio, Colombia, 1997) y Pasin de los delfines
   (Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1999). Textos suyos fueron
   incluidos en la Antologa csmica de 8 poetas cubanas (Frente de
   Afirmacin Hispanista; Mxico, 1998) y en la Antologa de la poesa
   csmica cubana (Frente de Afirmacin Hispanista, 2002). Adems ha
   publicado textos en antologas y revistas en Chile, Espaa, Mxico,
   Brasil, Colombia, Argentina y Venezuela.



=== Tres poemas      Tania Mara Cabrera Prez ============================

y pasarn los das
como barcas,
nadie destupir el velo,
no ha sido casualidad ver viajar 
el tiempo,
mi susurro madre
perdura en la estela 
se agolpa como el corcel a su jinete,
como la lengua a la palabra,
crea sensaciones y recuerdos
se alimenta de la nica
sorpresa
y navega.

===

*** La ternura se conoce

Las calles del perdn
Bien te conozco
Amor,
A pesar de los disfraces
Aqu me tienes
Desnuda
Ampliando el crculo para ser,
Confiar y soltar amarras,
El mar amplio
Y un diminuto pez
Que cruza la lnea,
Convirtiendo al dolor en viento
en zona para crear.

===

*** Fotografa Partagas

Tu cuerpo ladeado para alcanzar el cigarrillo
Del suelo
La mirada fija en el humo de tu tiempo que ahora recorres pleno de
Sabidura 

Un coche que acumula kilmetros
Una inmensidad que se desborda en el mar

Tu cuerpo ladeado buscando el vicio de lo efmero,
La boca del fuego esperando su ceremonia 
Y en la cocina unos ojos vacos de font vella que aligeran la soledad,
Nada es constante y el cuerpo inaugura encuentros 

Tu cuerpo ladeado recupera su sonido partagas
Y la boca del fuego llena su ceremonia
Mientras tus manos buscan afanosamente
El comienzo de la niebla.

** Tania Mara Cabrera Prez
   emiokan@hotmail.com
   Escritora, actriz y directora teatral cubana (La Habana, 1971). Ha
   escrito varias obras de teatro presentadas en Cuba y en Espaa, pas en
   el que reside actualmente. Tiene escritos varios poemarios y cuentos
   para nios.



=== Poemas      Gustavo Javier Crdoba Henao ==============================

*** Tristeza

Camino
no s si hay alguien esperndome
a la sombra de los ltimos rboles
o si acaso
ya todos
se han marchado.

La misma brisa que llega como ayer
nos trae murmullos, viejas ilusiones
y el silencio nos canta
con su voz lejana
con la voz de las hojas cadas en la tarde
en su vocablo extrao
la tristeza del alma



*** Hallazgos

No s de dnde viene tu nombre
quin proyect tu ruta hacia estas soledades
entre escuadras antiguas en incienso
en el gran libro amarillo del tiempo

Afuera,
el sol envejeci de pronto
todo nos es extrao y dulce
este silencio tuyo
tmido, inmediato...
Slo nosotros
seguimos siendo los mismos.



*** Huida

Ya no bast cerrar las puertas
y echarme al olvido
o abrir las ventanas
y dejar entrar los rboles:
toda esta ausencia tuya se ha puesto a mirarme
quiere dejarme aqu, sonmbulo
expuesto al viento de la noche

Ya no bast conjurar este fantasma:
triza mi sueo, me desvela
se convierte en esa lluvia desesperada all afuera
donde naufragan las luces de los faros

Habla toda la noche
Pero con mi voz
En mi garganta
...ya no hace ms que pronunciar tu nombre

** Gustavo Javier Crdoba Henao
   gustavo.javier.cordoba.henao@agip.it
   Poeta venezolano (Maracay, 1959). Ingeniero de sistemas egresado del
   Instituto Universitario Politcnico "Luis Caballero Mejas". Reside en
   Ravenna (Italia). Textos suyos han aparecido en Denunciamos (rgano de
   Expresin del Grupo de los 47), publicacin semanal del IUPLCM.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Fro      Sergio Parra (http://www.sergioparra.com) ===================

    Novela
    Septem Ediciones (http://www.septemediciones.com)
    Espaa, 2005
    ISBN: 84-95687-77-1
    126 pginas

"Dios mo, con quin me haba casado? Tan desesperada y ciega haba
estado? Ese hombre apagado y gris... cmo haba sobrevivido hasta ahora?
Cmo haba estudiado, trabajado, hablado con los dems? De dnde haba
obtenido las fuerzas? Reductos de una voluntad primigenia? Corrientes de
las emociones ajenas que lo arrastraban como a una hoja hurfana por un ro
caudaloso?".

Tales son las preguntas que sobre el carcter de su matrimonio con Fred se
hace la enfermera Ana, protagonista de esta particular novela del espaol
Sergio Parra, en la que se mezclan con cuidada sutileza el relato de
ciencia ficcin y la reflexin sobre el amor. El equilibrado producto de
este cctel es una narrativa directa, sin los manierismos tecnolgicos en
los que incurre mucha literatura que quiere ser -sin lograrlo muy bien- de
ciencia ficcin, y sin la esttica rosa de las novelas de amor.

Bsicamente la historia gira alrededor del control de las emociones por
medios cientficos, que es la solucin que Ana le encuentra a sus
inquietudes sentimentales respecto a su matrimonio. La llegada de un
enigmtico vecino se convierte en un inesperado obstculo para sus
objetivos y le aporta a la novela un giro extraordinario poco antes del
final.

Ganadora del Premio Ategua Castro del Ro 2003, Fro es la tercera novela
de este autor barcelons nacido en 1978. Tambin es su tercera novela
premiada, lo que dir mucho a sus nuevos lectores sobre la calidad de este
escritor. La primera es Wath hath God wrought, finalista del Premio de la
Universidad Politcnica de Catalua de Ciencia Ficcin en 1999 y publicada
en 2003 por Valis Especial. La segunda es La granja de Dios, que fue
publicada en disco compacto por PC-Actual tras recibir, en 2001, el primer
Premio de Literatura de esta prestigiosa revista. Cuentos de Parra, por
otra parte, han aparecido en diversas antologas y publicaciones.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio ====================

                                                        18 de abril de 2005

Amigo Jorge:

Estuve leyendo la nota sobre los derechos de autor y las editoriales en tu
pas. Lejos de hacer una crtica sobre cosas que ocurren en medios que no
conozco -caso concreto, el panorama editorial en Venezuela en la
actualidad- s puedo comentarte brevemente lo que aqu pasa al respecto.
Casi todas las editoriales de peso -comercial- forman parte de grupos
editoriales -A forma parte de B que forma parte de C y todas estn
relacionadas con D que a su vez conforma un conglomerado de empresas que
incluyen, adems de lo editorial, relaciones con hamburguesas y tractores.
Los capitales son diversos, siempre de all, y esto quiere decir de Espaa,
Francia, Alemania, etc. As, Sudamericana, otrora orgullo del pas, forma
parte de Planeta que, si mal no recuerdo, forma parte de Bertelsmann y vaya
uno a saber a qu grupo terrestre o extraterrestre pertenece esta ltima
multinacional. Todas, eso s, editan lo que se vende y slo eso. De poesa,
ni hablemos. Colihue es una de las pocas editoriales que sobreviven -mi
mujer edit all hace ya cinco aos, el libro sobre el lenguaje en los
primeros aos- se vendi bien, lo sabemos, claro: los conceptos por derecho
de autor son algo esotrico, inescrutable y el autor debe conformarse no
con lo que le corresponde por ley sino lo que le parece a los editores y lo
que le parece a los editores es, siempre, una mnima parte de lo que
debiera ser. Es esto o esto -dicen. Adis. Ahora, los poetas debemos buscar
en sellos pequeos, casi siempre al borde de la improvisacin, de la
desaparicin; y pese que esto pareciera algo romntico, no lo es: se
limitan a llevarlo todo a la imprenta, le adosan su sello y el autor carga
con 500 o 1.000 ejemplares y que se arregle, luego, por supuesto, de pagar
de su bolsillo los costos. Otras, esto es de una gran vileza, dicen que
distribuyen y mienten; se limitan a darle al autor lo que llaman "la mitad
de la edicin", que es... toda la edicin y, el resto, lo que ellos dicen
que distribuyen, no existe. El autor paga como bueno lo que es muy malo.
Quedan los premios, que aqu son pocos y a veces la edicin prometida a los
premiados no se cumple. "Creer en otra cosa", me deca un amigo poeta, "es
como creer en los Reyes Magos". La triste verdad. El estado de las cosas.
Entonces, Jorge, no resulta extrao "el yo te doy esto y vos me das esto",
el amiguismo, las traiciones y todo eso; no lo justifico, constato que son
frutos de un rbol torcido y podrido por dentro. Yo siempre cre, lo creo y
lo creer, con Wittgenstein, que tica y esttica es una misma cosa. Y,
ante el panorama que se abre ante mis ojos, "me mud, con mis petates, al
extranjero", publiqu un libro de poemas en Costa Rica y para octubre o
noviembre har otro tanto en Espaa. Ni siquiera este ltimo libro
circular en Argentina, ni mnimamente, porque costara casi cuatro veces
lo que costar en Espaa. Hoy da, Jorge, adems de Diario de Poesa casi
no hay revistas literarias con peso y valor y si hay alguna o algunas salen
como y cuando pueden. Es as, "no es triste la verdad", dice la cancin,
"lo que no tiene es remedio". Yo quisiera que hubiese un remedio pero no lo
veo y hace ya mucho que esto es as. Hace poco lea un artculo en Internet
que hablaba de una lenta y progresiva desaparicin de la literatura
argentina. Sebrelli habla de una profunda decadencia. Duele. Este mar est
oscuro y no hay puerto a la vista. Supongo que como fuera Harry Potter
dueo y seor de la Feria del Libro de Buenos Aires hace dos aos, ahora lo
ser El cdigo Da Vinci. En un stand, lo recuerdo bien, la fotografa de
Ludovica Squirru, escritora de horscopos, era del mismo tamao que la de
Rulfo. Un abrazo.

Carlos Barbarito
barbarito694@hotmail.com



=== Agencia de Fernando Masllorens y Federico Gonzlez del Pino ===========

                                                        20 de abril de 2005

Hola, mi nombre es Emyliano Santa Cruz y resido en la ciudad de New York
(EUA), estoy interesado en comunicarme con la agencia de Fernando
Masllorens y Federico Gonzlez del Pino, ya que quiero poner en escena la
obra El gran regreso que ellos han traducido, si por favor tienen e-mail o
telfono de la agencia me gustara tenerlo.

Muchas gracias!

Emyliano Santa Cruz
emymagico@yahoo.com



=== Investigando sobre Juan Snchez Pelez ================================

                                                        30 de abril de 2005

Hola,

Me llamo Javier Perrin. Soy de Bordeaux y estudiante en historia del arte.
Actualmente, hago un trabajo sobre Suzanne Martin, una pintora y poeta que
conoci a Juan Snchez Pelez. Podemos decir tambin que los dos han
vivido, durante varios aos, en el mismo apartamento, en Pars. Quera
saber si es posible tener contactos (e-mail o telfonos...) de personas que
lo hayan conocido mejor para entender testimonios que vienen a confirmar
esta informacin.

Cordialmente,

Javier Perrin
perrin-patric@wanadoo.fr



=== Una manera de quererte ================================================

                                                          4 de mayo de 2005

El motivo del presente e-mail es solicitarles informacin sobre el escritor
argentino Eduardo Gudio Kieffer, en concreto sobre sus poemas. Les estara
muy agradecida si pudieran informarme sobre el libro en el que est
publicado el poema titulado "Una manera de quererte", del que tengo una
versin cantada, en un disco antiguo. No consigo encontrarlo en ninguna de
las libreras donde yo vivo y me gustara saber en qu libro est e
intentar conseguirlo a travs de Internet.

Muchas gracias de antemano por su colaboracin.

Lourdes Sancho Lpez
sanloplo@jcyl.es



=== Informacin sobre Nilce Alvea =========================================

                                                          7 de mayo de 2005

Seor Jorge Gmez Jimnez:

Mi nombre es Fabin Alberto Alvea, vivo en la provincia de Mendoza,
Argentina; el motivo de estas  lneas es para solicitarle informacin sobre
el seor Nirce Alvea. Usted se preguntar cmo llego a usted; se lo explico
en pocas palabras.

Buscando informacin sobre mi familia en la Web, encuentro que el seor
Nirce Alvea participa como integrante de un jurado junto a Roberto Giusti,
Nabor Zambrano, Jos Pulido y Mireya Valderrama, en el cual se le entrega
un Premio Nacional de Periodismo a la periodista venezolana Milagros
Socorro y si mal no recuerdo fue entregado el da 25 de junio de 1999.

El tema es que me he tomado el atrevimiento de solicitar su ayuda porque
considero que usted quizs posea informacin de cmo localizar o contactar
a esta persona, claro est, siempre que se le est permitido, si tiene la
posibilidad de contactarse con l, por favor, hgale llegar mi inquietud o
bien mi e-mail.

Desde ya muy agradecido y disculpndome por las  molestias causadas, le
saludo atentamente.

Fabin Alberto Alvea
fabianalberto33@hotmail.com



=== Literatura ertica ====================================================

                                                         10 de mayo de 2005

Buen da:

Me llamo Elas Cazasola, de la Universidad Federico Villarreal. Me place
saludarlos, quien les habla lo hace con la intencin de solicitarles
informacin de literatura ertica, exposiciones de sta, poemas y pinturas,
foto; en fin, todo lo relacionado con expresiones artsticas de tema
ertico. La informacin es para un trabajo universitario.

Elas Cazasola
amida_elohim@hotmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Es un hecho notorio que la moral del hombre est en nuestros das por
debajo de su capacidad tcnica y que la necesidad de cultura es ms que
nunca imperiosa para evitar que los recursos tcnicos manejados sin
sabidura tengan efectos catastrficos".

      Guillermo Francovich, Pachamama. Dilogo sobre el porvenir de la
      cultura en Bolivia (1944).



=== Cmo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================

Antes de enviarnos algn texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicacin. Usted puede verlas en el Web en
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puede recibirlas por correo electrnico escribiendo un mensaje a
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    Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 6 de junio de 2005