
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao VIII     Cagua, Venezuela    N 125
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       4 de julio de 2005
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Antologas sin intermediarios", Jorge Gmez Jimnez.    | Editorial
                                                         |
Cuando ramos nios. / Nuevos en el Pen. / Alejandra en  | Breves
hebreo. / Vera y Laespada, premiados. / Los tigres. /    |
Duende en lnea. / Fuertes con Torremozas. / Hbito      |
impreso. / La hemeroteca itinerante. / Fallo en el       |
Colegio. / Poesa que construye. / Premios laterales. /  |
Otro veredicto. / Lo nuevo en Badosa. / El insomnio de   |
Guadalfeo. / Boletn de Poesa. / Jesuitas en el Nuevo   |
Mundo. / Poemas mal peinados. / Buscando a un director   |
asociado. / La mirada de Kim. / Festival oral. / Juarroz |
recitado por Rosales.                                    |
                                                         |
Narradores peruanos se encontraron en Madrid. /          | Noticias
Entregados en Madrid los premios Quijote de Literatura.  |
/ Julieta Len gana el premio de poesa de la Bienal     |
Ramos Sucre. / Libreros y editores cierran Feria de      |
Madrid con "moderado optimismo". / V Festival de Poesa  |
celebrado en la Casa de Amrica. / Premio Prncipe de    |
Asturias apost por la diversidad. / Reivindican en      |
Japn labor del venezolano Sergio Antillano. / Muri en  |
Argentina la investigadora Isabel Aretz. / Premio        |
Menndez Pelayo para Mario Benedetti. / Obra de Juan     |
Ramn Jimnez podra ser digitalizada. / El Icex         |
promueve literatura espaola en EUA. / Publicarn novela |
pstuma de Juan Jos Saer. / Fallece el escritor         |
puertorriqueo Enrique Laguerre. / Saramago visit       |
pases de Centroamrica y el Caribe. / Artista           |
venezolana Myriam lamo expone en Pekn. / Falleci la   |
investigadora mexicana Beatriz de la Fuente. / Presentan |
antologa de narradoras paraguayas. / Roban objetos de   |
arte sacro en Mxico. / Feria de Paraguay homenaje a    |
Roa Bastos. / Inician en Argentina recuperacin de       |
archivos jesuitas. / Rendn: "Medelln es el soma de los |
poetas del planeta". / Juan Carlos Mndez Gudez         |
presenta antologa de narrativa canaria. / Manuel Vilas  |
gana el premio Gil de Biedma. / Archivo de Indias        |
conmemorar 500 aos de la muerte de Coln. / Eugenio    |
Montejo homenajeado en Mrida. / La Unesco recordar a   |
Gabriela Mistral. / Escritores precoces podrn           |
participar en taller virtual. / Jornadas literarias      |
celebran en Valera. / Incorporada Carilda Oliver a la    |
Academia Cubana de la Lengua. / Ripstein har versin    |
flmica de novela de Pedro Antonio Valdez. / Talleres    |
literarios ofrecer el Celacp en julio y agosto. /       |
Festival potico Memorias In Santas, Los 90's, se        |
desarrollar en Lima. / Una veintena de autores ya son   |
finalistas del premio Rmulo Gallegos. / Realizarn en   |
Buenos Aires encuentro de estudiantes de letras. /       |
Publicarn edicin del Quijote para sordos. / Cultura e  |
integracin latinoamericana y caribea en diplomado del  |
Celarg. / Jalla 2006 se realizar en Bogot.             |
                                                         |
"KeyNote: un programa que interesar a muchos            | Literatura
escritores", Juan Planas.                                | en Internet
                                                         |
"La privatizacin de Dios. A la medida del consumidor",  | Artculos y
Jorge Majfud. / "Teresa Coraspe, la casa sin puertas",   | reportajes
Rafael Rattia. / "Hay otros mundos, pero estn en ste", |
John Jairo Junieles. / "Jos Luis cambia de acento. La   |
voz en la novela Una tarde con campanas, de Juan Carlos  |
Mndez Gudez", Domnico Chiappe. / "Apuntes sobre El    |
fin de la historia, de Liliana Heker", Alejandro Flores. |
/ "Mil y una imgenes de Sergio Ramrez, fotgrafo",     |
Dixon Moya. / "La invencin de Morel", Marta Sanuy Aina. |
                                                         |
"Clarice Lispector y la (re)lectura de su personalidad   | Sala de ensayo
ante las tendencias narrativas de Amrica Latina y el    |
Brasil artstico contemporneo", Ivn Segarra Bez. /    |
"El pensamiento trascendente de Mart en su obra potica |
y literaria", Rosa La de la Soledad. / "Cristin        |
Warnken. Tabaco, cultura y lavado de imagen", Omar Prez |
Santiago.                                                |
                                                         |
Poemas de Natalia Chneton. / "Navidad en Madrid o el    | Letras
da que me hice un hombre", Carmelo Lattassa. / Tres     |
poemas de Octavio Vinces. / "Crculos viciosos", Mara   |
A. Prez. / Poemas de Francisco Wong Matos. / "Amor a    |
ltima vista", Ricardo Ruiz. / Poemas de Antonio         |
Hernndez Cobo. / "Cosas de aqu", Roberto Csar Parra   |
Vergara. / "Peregrinaje csmico", Eliana Segura Vega. /  |
Tres textos breves de Mara Dolores Torres Salas. /      |
"Rosa 41, la espina del poema", Rolando Gabrielli. /     |
"Caf amargo", Miguel ngel Zapotitla Prez. / Poemas de |
Mara Snchez. / "Liturgia de la sombra", Lilian Elphick |
Latorre. / Cuatro poemas de Emma Fernndez Lpez. / "La  |
otra orilla del Delaware", Mara Milagros Rosas Tirado.  |
                                                         |
"La llave maestra", Francisco Araujo.                    | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
El origen de un apellido.                                | El buzn
                                                         |
Nlida Pin.                                            | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
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=== Editorial      Antologas sin intermediarios ==========================

Es un tema que ya hemos tocado en editoriales anteriores -con especial
nfasis en http://www.letralia.com/105/editorial.htm-: es comn que
escritores que publican sus textos en foros y sitios literarios reciban
invitaciones a participar en "antologas", para lo cual se les exige una
suma de dinero que finalmente es usufructuada por el "antologista" sin
beneficio alguno para el autor. En casos extremos, ste ni siquiera recibe
los ejemplares que adquiri.

En un ejemplo poco usual de autogestin literaria, quince autores de
diversas nacionalidades se unieron para publicar por su cuenta la antologa
virtual Ficcioneros, un libro en formato Acrobat PDF cuyo contenido ha sido
compilado por el escritor argentino Alfredo Salinas
(asalinas@netvillamercedes.com.ar), y del cual hemos incluido una copia en
http://www.letralia.com/util/ficcioneros.pdf. La historia de Ficcioneros no
deja de ser simptica y, adems, ejemplarizante en estos tiempos en que el
escritor suele ser vapuleado por los estafadores de oficio.

Los escritores incluidos en Ficcioneros eran originalmente participantes
del concurso de novela de la editorial Lengua de Trapo. Por un error del
personal de la editorial, todos los autores que haban postulado textos a
ese certamen y recibieron, en abril de este ao, el acuse de recibo por va
electrnica, vieron que tenan a su disposicin las direcciones de los
autores involucrados.

Como sabe todo aquel con alguna experiencia en Internet, es posible,
mediante la opcin "blind carbon copy" de los programas de correo
electrnico, enviar un mensaje a varios destinatarios sin que stos
conozcan las direcciones de todos los que conforman el colectivo. El
encargado de la editorial Lengua de Trapo para enviar los acuses de recibo
olvid activar la copia con direcciones ocultas y la rendija fue
aprovechada por Jos Miguel Desurez, uno de los autores, quien escribi a
sus casi cien colegas invitndolos a desarrollar iniciativas conjuntas.
Ficcioneros es la primera de estas realizaciones concretas.

Del colectivo original han mantenido el contacto unas veinticinco personas,
de las cuales participan quince en esta primera antologa. Ficcioneros
incluye relatos de trece escritores y dos escritoras: cinco argentinos, un
colombiano, tres cubanos, un marroqu y cinco espaoles. Un panorama
bastante amplio de un segmento de la literatura contempornea.

El caso de Ficcioneros pone de manifiesto cmo la iniciativa conjunta de
los escritores, sin intermediarios afectados por la petulancia y el nada
elegante gusto por el fraude, puede producir resultados interesantes. Esta
antologa ofrece, adems del valor intrnseco de los textos que incluye,
una leccin para quienes se apoyan en la red como medio difusor de sus
letras: usted como escritor no necesita del respaldo, que nunca es tal, de
intermediarios -generalmente plenos de soberbia y ostentadores de falsos
prestigios-, de quienes es mejor mantenerse prudentemente lejos.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Cuando ramos nios. A finales de abril fue presentado Historias mgicas y
verdaderas, una coleccin de 19 relatos de la infancia de escritores
consagrados y 26 narraciones de autores finalistas del concurso convocado
por Aldeas Infantiles SOS de Espaa. La obra est dirigida a pblicos de
todas las edades y tiene como hilo conductor el mundo mgico y verdadero de
la infancia y la literatura, a travs de relatos e historias que ofrecen el
encanto y las sombras de esa etapa de la vida. Entre los autores
seleccionados se encuentra el escritor colombiano Aymer Zuluaga, una de las
firmas letralianas.

Nuevos en el Pen. El 5 de mayo, durante una asamblea ordinaria realizada en
el auditorio de la Fundacin Provincial, en La Castellana, el Pen de
Venezuela nombr su nueva junta directiva. El equipo que dirige ahora al
Pen es encabezado por Edda Armas (presidente) y Eduardo Casanova
(vicepresidente), quienes estn acompaados de Nelson Rivera, Antonio Lpez
Ortega, Karina Sainz, Ins Muoz y Hctor Torres (editor de Ficcin Breve
Venezolana, http://www.ficcionbreve.org). El Pen, cuya sede principal est
en Londres, tiene como objetivos fundamentales la defensa de la libertad de
expresin y la promocin de la lectura. Este equipo se propondr, entre
otras cosas, consolidar la pgina web de la organizacin, incrementar su
nmero de miembros, relanzar su fondo editorial y fortalecer las gestiones
iniciadas por la directiva anterior.

Alejandra en hebreo. Bajo el ttulo En esta noche, en este mundo, acaba de
publicarse en Israel una antologa hebrea de la obra de la poeta argentina
Alejandra Pizarnik (Tel Aviv, Ed. Hakibutz Hameujad), con textos de sus
libros ms importantes y fragmentos de sus diarios. La traduccin fue
realizada por Tal Nitzan, autora tambin de la introduccin titulada "Es
tan lejos pedir" -verso tomado de uno de los poemas ms impactantes y
perfectos de Pizarnik. Nitzan es poeta por derecho propio y ha recibido
varios premios por sus traducciones de prosa y poesa hispnicas, entre
ellas sus antologas de Jos Hierro, Antonio Machado, Pablo Neruda, Octavio
Paz y Csar Vallejo.

Vera y Laespada, premiados. Rafael Argullol Murgadas, Luis Izquierdo
Salvador, Jordi Llovet Pomar y Gabriel Oliver Coll fueron los miembros del
jurado del I Certamen de Literatura Social Jose Mara Valverde, que el
pasado 30 de mayo emiti su veredicto a favor del trabajo en prosa La
fuertita, de Antonio Luis Vera Velasco. El autor recibi 1.500 euros como
dotacin del premio. El jurado consider que el libro Ternuras viejas, de
Manuel Laespada Vizcano, que obtuvo la nica mencin, mereca un
reconocimiento en metlico, y la organizacin, de manera excepcional, le
concedi un premio especial de 500 euros. El concurso es convocado por la
Ctedra Valverde y el Collegi Major Penyafort -Montserrat- Llull de la
Universitat de Barcelona.

Los tigres. Se acaba de publicar gratuitamente en la web oficial del grupo
5 Tristes Tigres el video de su concierto del pasado 20 de mayo en la Sala
Galileo Galilei, de Madrid, junto a Carlos de France, fundador del grupo
Objetivo Birmania). El grupo ha confirmado su participacin en el Mediatic
Festival 2005, que se celebrar del 8 al 10 de julio en Alicante.
http://www.5tristestigres.com

Duende en lnea. Salvador Medina Barahona edita El Duende Gramtico, sitio
de poesa panamea e hispanoamericana que nace con periodicidad trimestral.
La primera edicin incluye, entre otros materiales, textos de la
nicaragense Gema Santamara, la mexicana Estrella del Valle, el espaol
Miguel Rico, el uruguayo Sal Ibargoyen y los panameos Graciela Nez,
Carlos Oriel Wynter Melo, Javier Alvarado y el mismo Medina Barahona.
http://www.geocities.com/elduendegramatico

Fuertes con Torremozas. Ediciones Torremozas acaba de publicar el poemario
Es difcil ser feliz una tarde, un libro de Gloria Fuertes que hasta ahora
se mantena indito. Los poemas que lo conforman se conservaban en el
archivo de la autora, custodiado por la Fundacin Gloria Fuertes. El ttulo
del libro se corresponde con uno mencionado por la poeta en una entrevista.
http://www.torremozas.com

Hbito impreso. El Hbito de Escribir es el nombre de una revista argentina
de distribucin gratuita y de periodicidad mensual, dedicada a difundir
informacin del sector editorial y literario a travs de sus columnas fijas
con entrevistas a escritores, crtica literaria, opinin, poesa y otras
lecturas. Con sus 3.000 ejemplares, la revista se distribuye en libreras,
teatros, museos, centros culturales, cafs literarios, centros de artes,
fundaciones y otros establecimientos de Buenos Aires. Para recibirla basta
con contactar a su editor, Ricardo Zanfardini, por correo electrnico o por
los telfonos 49511250 / 1557172333.
elhabitodeescribir@yahoo.com.ar

La hemeroteca itinerante. Carlos Kuraiem, en Argentina, participa en un
proyecto comunitario para mostrarle a los habitantes de los barrios
bonaerenses lo que se est escribiendo en las revistas de su pas y de todo
el mundo. El viaje de estas publicaciones abarcar instituciones de todo el
pas para recopilar revistas, suplementos literarios y culturales, ensayos,
poemas, dibujos, fotos, historietas, crtica, notas y hasta carpetas y
poesa mural. Quienes deseen que sus publicaciones (o iniciativas
literarias tangibles de cualquier tipo) sean incorporadas a esta hemeroteca
itinerante, debern enviarle los materiales a Carlos Kuraiem, en Avellaneda
2994 (C.P. 1752), Lomas del Mirador, La Matanza, Provincia de Buenos Aires.
carlos_kuraiem1@yahoo.es

Fallo en el Colegio. Recientemente se dio a conocer el veredicto de la XXVI
Edicin de los Concursos de Cuento y Poesa del Colegio Mayor Universitario
Isabel de Espaa. El jurado (que fungi como tal en ambas menciones),
constituido por Lourdes Ortiz, Jess Pardo de Santayana y Jorge Fernndez,
concedi por unanimidad el primer premio al cuento "De padre a hija", de
Begoa Garca Villar, y el segundo a "El hombre que caminaba con agujas en
los pies", de Rodrigo Sancho. Los premios correspondientes a la categora
poesa correspondieron a los poemarios Lo incurable, de Ana Vidal Egea, y
Primavera, de Laura Yage Ocasin.

Poesa que construye. Hasta este 8 de julio es posible asistir a la
exposicin "Neruda-Rodrguez Arias, casas para un poeta", organizada por el
Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares (Coaib), y que muestra aspectos
de la obra arquitectnica que une al poeta chileno Pablo Neruda con el
arquitecto cataln Germ Rodrguez Arias, quien durante su exilio en Chile
realiz diversas casas para el Premio Nobel de Literatura. Los comisarios
han sido Pilar Caldern y Marc Folch, quienes sealaron que la muestra
explica una historia de amistad que comenz en los aos 40 entre dos
personas "con mucha imaginacin". La exposicin muestra documentos
originales como cartas, telegramas, fotos de poca, esbozos y planos, de
los archivos del Centro de Documentacin-Archivo Histrico de Arquitectura
de Barcelona y de la Fundacin Neruda, as como el Silln Isla Negra, nico
elemento tridimensional que aparece en la muestra.
http://www.coaib.es/coab/not/not_det.asp?miIdNoticia=3169&miIdioma=1

Premios laterales. Este 15 de junio la revista Lateral entreg su Premio de
Narrativa, que reafirma su finalidad de premiar libros que fueron olvidados
en otros certmenes. Un premio bastante particular que, en su segunda
edicin, fue concedido a Ray Loriga por El hombre que invent Manhattan
(categora "Narrativa hispnica"), Josef Winkler por Cuando llegue el
momento (categora "Narrativa extranjera") y Jordi Ibez Fans por La vida
al carrer (categora "Narrativa catalana").
http://www.lateral-ed.es

Otro veredicto. A mediados de junio fue emitido el veredicto del XIV
Concurso Internacional de Cuentos "Valentn Andrs", convocado por la
homnima asociacin cultural establecida en Oviedo (Espaa). El jurado,
presidido por Leopoldo Snchez Torres, a quien acompaaron Fernando
Menndez, Xilberto Llano, Mara Luengo, Mar Madera, Javier Calvo y Emilia
Barrio, concedi el primer premio al cuento "Mire, Chacho", del espaol
(residente en Argentina) Antonio Rodrguez de Anca, y el segundo a "El
exiliado", del argentino (residente en Canarias) Ral Francisco Prez Tort.
Los autores recibieron, respectivamente, premios en metlico de 1.200 y 600
euros.
http://www.valentinandres.com

Lo nuevo en Badosa. La actualizacin de julio de la editorial digital
Badosa trae interesantes novedades. En castellano, se presenta el relato
negro "Idilio", de Pablo Brito Altamira; la tercera parte del poemario
Provincia mayor, de Dimas Mas; el cuento "Las tumbas", de Daniel Alejandro
Gmez, y la novela ertica Las vacaciones de Ters, de la madrilea Ana
Mara Martn Herrera. Adems se incluye el relato en ingls "Columbia", de
Robert McDonald.
http://www.badosa.com

El insomnio de Guadalfeo. El nmero 2 de Insomnio, revista digital del
Taller de Escritura Guadalfeo, acaba de ser publicado y, adems de sus
secciones habituales de poesa, ensayo, narrativa, msica, medio ambiente y
arte visual, presenta un reportaje sobre la ltima molienda de la nica
azucarera de Europa y otro sobre la "cuadrilla de Damin", una de las
ltimas cuadrillas de monderos de Espaa, as como una entrevista en audio
al director del Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada y un artculo
sobre el desarrollismo urbano que "enladrilla" la Comarca de la Costa de
Granada, entre otros materiales. Los textos se acompaan con un abundante
material grfico.
http://www.insomnio.es.tt

Boletn de Poesa. Tal es el ttulo de la publicacin peridica que
mantiene el sitio Pgina de Poesa, con abundante informacin sobre eventos
literarios en Argentina, libros digitales, revistas electrnicas y otras
iniciativas. Se distribuye por correo electrnico y, para suscribirse,
basta con enviar un mensaje a paginadepoesia-subscribe@gruposyahoo.com.ar o
procesar la inscripcin va Web en
http://ar.groups.yahoo.com/group/paginadepoesia/join?.
http://www.paginadepoesia.com.ar

Jesuitas en el Nuevo Mundo. Este jueves 7 de julio a las 7:30 de la noche
se realizar en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
(Celacp), en Lima, una mesa redonda para presentar el libro El saber de los
jesuitas, historias naturales y el Nuevo Mundo, una coleccin de doce
ensayos por investigadores de Brasil, Canad, Colombia, Espaa, Estados
Unidos, Mxico, Per y Venezuela sobre la descripcin, la interpretacin, y
la utilizacin simblica de la naturaleza americana en los escritores
jesuitas del periodo colonial. Participarn Jos Carlos Balln (UNMSM),
Jeffrey Klaiber SJ. (PUCE-UPRM), Carmen Salazar-Soler (CNRS-Francia), y
Luis Millones Figueroa (Colby College-EUA). La entrada es gratuita.
Celacp. Av. Benavides 3074 (valo de Higuereta), Miraflores
Telf.: 2161029. E-mail: celacp@wayna.rcp.net.pe.

Poemas mal peinados. El prximo 8 de julio a las 8:30 de la noche se
presentar en el Ateneo de Mlaga (calle Compaa, 2) el libro Cincuenta
poemas mal peinados, del escritor espaol Miguel Prez. La presentacin
correr a cargo de Simn i Pl y habr actuacin musical de Ariel Hernndez
(bandonen) Miguel Prez (piano).
http://www.portalatino.com/miguelperez

Buscando a un director asociado. La Orquesta Filarmnica Nacional de
Venezuela ha abierto hasta el prximo 12 de julio el plazo para que quienes
aspiren al cargo de director asociado enven sus credenciales. El cargo de
director asociado fue incorporado este ao y entre sus funciones est
dirigir artsticamente la orquesta, junto con el director titular, y
asesorar a la Comisin Artstica en la elaboracin de la programacin
musical. Los aspirantes deben ser directores profesionales y debern enviar
los recaudos a las oficinas de la Fundacin Orquesta Filarmnica Nacional,
Planta Baja del Teatro Teresa Carreo, en Caracas. Un jurado integrado por
reconocidos directores venezolanos evaluar, del 19 al 23 de julio, las
capacidades artsticas de los postulados.
Telfs.: (0212) 578.01.54 y 578.09.29.

La mirada de Kim. Una exposicin fotogrfica con el trabajo de Kim Manresa,
uno de los fotoperiodistas ms destacados del mundo, ser inaugurada este
12 de julio a las 7 de la noche en el Centro Cultural de Espaa en San
Salvador (El Salvador). "La vuelta al mundo en la mirada de Kim Manresa"
inicia en El Salvador un recorrido por varios pases centroamericanos.
Calle La Reforma, 166. Col. San Benito; San Salvador.

Festival oral. Entre el 24 y el 29 de octubre se realizar en Mrida
(Venezuela) el III Festival Internacional Universitario de la Oralidad, por
lo que ya se estn recibiendo solicitudes a travs del correo electrnico.
La organizacin del festival cubrir los gastos de hospedaje, alimentacin
y transporte interno durante los das del evento y se encargar de los
trmites relacionados con embajadas, universidades u otras instituciones.
mucucuento@yahoo.es

Juarroz recitado por Rosales. El escritor uruguayo Hctor Rosales se ha
unido con el sitio Palabra Virtual, que edita Blanca Mateos, en un
particular homenaje al poeta Roberto Juarroz. Desde hace unos das, a la
extensa recopilacin de poemas de Juarroz que presenta el sitio, se han
aadido cuatro con versin de audio para la cual ha recitado Rosales
especialmente, mientras que Mateos les incorpor fondos musicales con temas
de Astor Piazzolla.
http://www.palabravirtual.com/index.php?
ir=crit.php&wid=658&show=poemas&p=Roberto+Juarroz

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



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*** Narradores peruanos se encontraron en Madrid

Entre el 24 y el 27 de mayo se realiz en la Casa de Amrica
(http://www.casamerica.es), de Madrid, el I Congreso Internacional de
Narrativa Peruana, evento organizado por el escritor peruano Jorge Eduardo
Benavides y las crticas literarias espaolas Maringeles Vzquez y Paz
Mediavilla, e inaugurado por Mario Vargas Llosa.

El encuentro reuni a ms de cuarenta escritores peruanos residentes en
Per y en el extranjero, como Fernando Ampuero, Alonso Cueto, Ivn Thays,
Ricardo Sumalavia, Santiago Roncagliolo, Fernando Iwasaki, Eugenio
Chang-Rodrguez, Carlos Meneses, Jos Antonio Bravo, Miguel Gutirrez,
Eduardo Gonzlez Viaa, Roberto Reyes-Tarazona, Alfredo Pita, Enrique
Rosas, scar Colchado, Luis Nieto Degregori, Leila Bartet y Gustavo
Rodrguez, entre otros.

En el marco de la diversidad de la realidad peruana, uno de los ejes de las
mesas redondas que articularon la reunin fue la supuesta dicotoma entre
literatura andina y el resto de la literatura peruana. "Lo andino y lo no
andino", subray Benavides, "son los dos grandes polos del planteamiento.
Si se pudiera agrupar, se podra hablar de una literatura occidental, por
llamarla de algn modo, y andina".

"Este congreso ha sido exitoso porque ha permitido sentar en la mesa a esas
dos grandes visiones. No ha sido un enfrentamiento de discordia sino de
plantear soluciones", agreg.

Entre los escritores que analizaron estas supuestas diferencias entre
literatura "andina" y "criolla", se encuentra Fernando Ampuero, quien
intervino en la ltima mesa redonda del congreso. Al respecto, el autor de
Caramelo verde apunta que "las quejas provincianas", reclamando "atencin
para sus inadvertidas producciones", suenan a "antigualla". Agreg que
"califican de mezquino el escaso inters de la crtica limea, otros
proclaman que la literatura criolla ha muerto y, al igual que la cumbia
andina y la prensa y las teleseries chicha, se avecina el auge de una
temtica andina de mayor nivel que se impondr en la esttica literaria
nacional".

Sin embargo, seala el escritor, "tambin es posible que muchos andinos al
incorporarse a Lima intenten ser los nuevos criollos y que narren las
vicisitudes del peruano citadino. Hasta cundo continuar esta grieta
absurda que no entiende todava que en Per hay lugar para todo y para
todos, y que la literatura pasa por costa, sierra y selva y por los otros
pases donde los peruanos airean su peruanidad? La nica actitud honesta y
coherente de los escritores es escribir libros que llevan dentro de s
mismos. Los libros caminan solos".

Miguel Gutirrez, quien ofreci la conferencia de clausura, se manifest de
acuerdo con la observacin de Thays al afirmar que el drama de los
escritores andinos, provincianos o regionales es que quieren ver su cara
"lo ms grande posible" en los medios de comunicacin capitalinos.

Las actas sern publicadas en Internet para que puedan acudir a ella los
escritores y los crticos de todo el mundo. Benavides ha planteado que el
siguiente congreso se realice en Lima y que tenga una periodicidad bianual,
en principio.



*** Entregados en Madrid los premios Quijote de Literatura

El escritor Antonio Muoz Molina gan el I Premio Quijote de Literatura por
su libro Ventanas de Manhattan, en la gala "La Noche de las Letras", en la
que Carlos Castilla del Pino mereci tambin este galardn en la modalidad
de ensayo por Casa del olivo, la segunda parte de sus memorias.

Los Premios Quijote de Literatura, otorgados por los socios de la
Asociacin Colegial de Escritores de Espaa (ACE,
http://www.acescritores.com), se fallaron por primera vez la noche del
sbado 26 de mayo en una cena presidida por la ministra de Cultura de
Espaa, Carmen Calvo, y en la que Jos Luis Sampedro recibi el premio
especial a la creacin de toda una vida.

Sampedro, de 88 aos y autor de La sonrisa etrusca y Octubre, octubre, tras
recibir el premio de manos del presidente de la Asociacin, Juan Moll,
agradeci "la generosidad" de sus colegas por haber votado a su favor. "He
vivido todo el siglo entero y mi gua ha sido siempre el ejemplo de la
cometa, cuya libertad es envidiable, pero que vuela estando atada a una
cuerda. Esa cuerda es la dignidad", dijo.

En la misma gala, la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi recibi el
Premio Quijote de Poesa por su poemario Estrategias del deseo, mientras
que Alfonso Sastre obtuvo el Quijote a la mejor obra dramtica por Los
amores sicilianos.

Tras serle entregada una de las estatuillas, obras todas ellas del escultor
vasco Ricardo Ugarte, Peri Rossi, que se defini a s misma como "la
uruguaya exiliada del franquismo", asegur que ese era el premio que ms le
haba emocionado en su vida, a lo que aadi que la poesa sirve "para
sostener el dolor de las injusticias".

Fue el crtico cultural Manuel Rodrguez Rivero el encargado de recoger el
premio concedido a Muoz Molina y de las palabras que l mismo haba
escrito desde Nueva York para la ocasin. En un discurso emotivo, dedicado
al placer de la escritura, Muoz Molina recuerda la ciudad que quera
"vivir en un libro" y destaca que "las palabras escritas pueden remediar la
ausencia".

Por su parte, Carmen Calvo clausur con otro discurso la velada, en la que
se dieron cita diversas personalidades de la cultura, entre ellas,
escritores como Antonio Gala, Beln Gopegui, ngeles Caso, Luis Eduardo
Ziga, Fermn Cabal, Carlos Castilla del Pino, Luis Garca Montero, Carmen
Alborch, o Fernando Snchez Drag.

El jurado de esta primera edicin de los Premios Quijote de la ACE, entidad
creada en 1979, ha estado compuesto por veinte escritores, entre ellos,
Antonio Colinas, Antonio Gmez Rufo, Almudena Grandes, Jos Monlen, Carmen
Posadas, Rosa Regs y Flix Grande.



*** Julieta Len gana el premio de poesa de la Bienal Ramos Sucre

La escritora venezolana Julieta Len (Caracas, 1949) obtuvo este ao el
premio de poesa de la XV Bienal Literaria "Jos Antonio Ramos Sucre" por
su poemario Mall, segn el veredicto emitido a finales del mes de mayo por
los miembros del jurado, Marco Martos, Harold Alvarado y Luis Enrique
Belmonte.

El jurado consider que Mall ostenta "una voz ntida y depurada que revela
aspectos de las sociedades contemporneas con su desenfreno comunista, los
mercados del deseo y de la carne y la soledad del hombre en los templos del
comercio".

Len es licenciada en filosofa y en letras, ambas carreras en la
Universidad Central de Venezuela, y ha ejercido la docencia desde 1980 en
diversas instituciones, como el Instituto Joseph Lauder de la Universidad
de Pennsylvania, la Universidad Nueva Esparta, la Universidad Central de
Venezuela y otras. Adems ha sido investigadora auxiliar para el
Diccionario Enciclopdico de las Letras de Amrica Latina (Delal) de la
Fundacin Biblioteca Ayacucho. Ha participado en talleres dictados por El
Galindo, Eleazar Len y Rafael Cadenas y pertenece al taller literario Tres
Tristes Tigres. En 2003 dict el taller de iniciacin a la poesa de
Letralia. Entre sus obras figuran Del puente a la alameda, Eterna sed,
Romanas, Cartas echadas, Aguas de Santa Fe y Regreso a Manicuare.

El premio de ensayo de la Bienal Ramos Sucre correspondi a El
portabotellas y el minotauro, de Juan Molina Molina. El jurado, compuesto
por Arturo Carrera, Rafael Jos Alfonzo y Vctor Bravo, consider la
creacin como "una propuesta novedosa que pone a dialogar pintura y
literatura, en el horizonte de la cultura latinoamericana, partiendo de
principios de interpretacin crticos y coherentes".

Juan Molina Molina es del estado Mrida, licenciado en letras egresado de
la Universidad de los Andes, con certificado de competencia en arte y
magister scientirum en literatura. Ha publicado libros de ensayo como
Hendidura e hiprbole del cuerpo y Asedios y convergencias, con
participaciones como artista plstico en bienales y salones en el pas.

Ambos autores recibieron los galardones el viernes 27 de mayo, durante la
clausura del evento en Cuman (Sucre).



*** Libreros y editores cierran Feria de Madrid con "moderado optimismo"

La Feria del Libro de Madrid (http://www.ferialibromadrid.com), que se
desarroll entre el 27 de mayo y el 12 de junio, inspir en los libreros y
editores participantes un "moderado optimismo", aunque qued pendiente el
encuentro con la ministra espaola de Cultura, Carmen Calvo, para plantear
asuntos referentes a la nueva Ley del Libro.

Inaugurada por don Felipe y doa Letizia, prncipes de Asturias, el 27 de
mayo, la feria se realiz este ao bajo el lema "Los jvenes y los libros".
Tras la inauguracin, los prncipes recorrieron las 370 casetas y los
diferentes pabellones que conformaron este ao el recinto ferial, al frente
de una comitiva en la que tambin estuvieron Calvo, Rogelio Blanco,
director general del Libro, los miembros de la comisin organizadora del
evento, Isabel Rodrguez, Miguel ngel Gimeno, Idoia Latorre, Jos Miguel
Garca, Josefa Arteaga y Juan Saura, y otras personalidades.

La feria confiri especial importancia a los nios y jvenes. El pabelln
infantil, que este ao se llam "Crecer y otras aventuras", permiti a los
ms pequeos comprobar cmo los libros se convierten en fuentes de
conocimiento y maduracin. En esta edicin se present por primera vez el
Pabelln de las Universidades Pblicas Madrileas, y se dedic un ciclo a
los jvenes creadores en el Pabelln Carmen Martn Gaite.

Vctor Garca de la Concha, director de la Real Academia Espaola, inaugur
las actividades culturales el 30 de mayo con una conferencia en el Pabelln
de Encuentros Fundacin Crculo de Lectores, donde se present la
exposicin fotogrfica "Una mirada al mundo".

Este ao la feria alberg 370 casetas, 376 firmas expositoras -de las
cuales 122 fueron libreras y, de stas, 60 especializadas-, 193
editoriales, 27 distribuidores, venta a crdito y/o facsmiles y 34
organismos oficiales.

Entre las actividades destac la iniciativa del Instituto Ramn Llull, en
conjunto con los organizadores del evento, para producir un acercamiento
entre la cultura catalana y los lectores madrileos. Se realizaron las
primeras Jornadas de Literatura Catalana, que entre el 31 de mayo y el 3 de
junio repasaron lo mejor y ms selecto de los ensayos, poesa y narracin
catalana, adems de presentaciones, tertulias y homenajes. Entre tales
actividades destac el homenaje a Ovidi Monitor, artista cataln de cuya
muerte se cumplen diez aos. Tambin fueron presentadas dos antologas de
narrativa catalana y dos libros de Pere Calders.

En el marco de la feria, tambin el ex vicepresidente y poltico socialista
Alfonso Guerra recibi el homenaje de la editorial Espasa por la buena
acogida que ha tenido su primer libro de memorias, Cuando el tiempo nos
alcanza. El filsofo Emilio Lled reflexion sobre la infelicidad y la
siembra de la mentira en su ltimo libro, Elogio de la infelicidad. El
austriaco Josef Winkler present Cuando llegue el momento, una descripcin
descarnada del mundo catlico y rural de la Austria ms profunda.



*** V Festival de Poesa celebrado en la Casa de Amrica

Entre el 30 de mayo y el 2 de junio se celebr en la Casa de Amrica
(http://www.casamerica.es) el V Festival de Poesa Hispanoamericana, que
reuni a veinte poetas de Espaa y los pases americanos cuyo nexo comn es
el "amor a la palabra" y durante el cual se emiti el veredicto del V
Premio Casa de Amrica de Poesa Americana.

Organizado por la Casa de Amrica y la Direccin General del Libro,
Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, el festival tuvo como
invitados especiales a varios jvenes poetas centroamericanos como Alan
Mills (Guatemala, 1979), Francisco Ruiz Udiel (Nicaragua, 1977), Carlos
Clar (El Salvador, 1974), o Sofa Santim, (Panam, 1982). Junto a ellos,
poetas consagrados como Mara Victoria Atencia, Ral Rivero, Waldo Rojas,
Ramiro Fonte o Jorge Valds Daz-Vlez leyeron sus poemas en sesiones
vespertinas.

En la inauguracin, el poeta mexicano Jorge Valds Daz-Vlez afirm que en
Mxico la poesa es el gnero literario ms fuerte, pero desgraciadamente
"el mundo de facilismos" que se vive actualmente hace que los consumidores
busquen productos fciles.

El lrico mexicano destac que en Mxico se realiza una enorme cantidad de
certmenes literarios, y entre ellos el ms importante del mundo hispano,
el Premio Nacional de Poesa, que se da en el marco de la Feria de
Aguascalientes y que lleva ya 37 ediciones ininterrumpidas. "Es el de mayor
prestigio y el de ms largo aliento", sostuvo, e indic que pese a la
importancia de la poesa en Iberoamrica y en los pases de Amrica Latina,
"vivimos en un mundo de facilismos, de consumidores de cultura que buscan
lo que les divierta, lo que les entretenga", mientras que la poesa "exige
del lector".

El Premio de Poesa Casa de Amrica fue concedido por unanimidad al
escritor y traductor mexicano Marco Antonio Campos por su libro Viernes en
Jerusaln. El jurado, que valor "la singularidad expresiva y la madurez
potica de la obra", estuvo presidido por Jos Manuel Caballero Bonald y
compuesto por Luis Garca Montero, Jess Garca Snchez, Carlos Marzal,
Benjamn Prado y Anna Mara Rodrguez-Arias.

Campos ha publicado ms de veinte obras entre poesa, novela y ensayo,
destacando los poemarios Muertos y disfraces (1974), Una sea en la
sepultura (1978), Monlogos (1985), La ceniza en la frente (1979), Hemos
perdido el reino (1989) y el ms reciente, titulado En recuerdo de
Nezahualcyotl (1994). Tambin es autor de los ensayos El caf literario en
ciudad de Mxico en los siglos XIX y XX (2001) y Las ciudades de los
desdichados (2002), entre otros, del libro de entrevistas De viva voz
(1986) y traductor al espaol de escritores como Baudelaire, Rimbaud, Miron
o Ungaretti.

Por su parte, el Premio de Narrativa fue concedido al escritor chileno
Marcelo Simonetti (Valparaso, 1966) por La traicin de Borges. La novela
"trata con humor la importancia de Borges y Maradona, figuras argentinas
apabullantes para un pas vecino como es Chile", destaca el jurado en el
fallo.

"Simonetti plante su libro como un tributo al autor de El Aleph por un
camino enrevesado: el del absurdo. Incluso podra leerse como una novela
que reivindica los sueos -esas utopas propias, intransitables- como el
combustible de la vida", segn la informacin facilitada por los
organizadores. As, en La traicin de Borges, el autor "enfrenta el xito,
el descontento, con la propia identidad y la usurpacin de la personalidad
ajena".

A esta edicin del Premio Casa de Amrica de narrativa se presentaron 230
novelas. Entre los distinguidos en ediciones anteriores figuran el
colombiano Hctor Abad Faciolince, el argentino Tulio Stella y la espaola
Cristina Cerrada, entre otros.



*** Premio Prncipe de Asturias apost por la diversidad

El otorgamiento del premio Prncipe de Asturias
(http://www.fpa.es/esp/index.html) de Comunicacin y Humanidades a seis
institutos culturales europeos, y del correspondiente a Letras a la
escritora brasilea Nlida Pin, modelaron este ao la importancia que
concedieron los organizadores del galardn hacia la diversidad.

El jurado de la categora Comunicacin y Humanidades valor la diversidad
lingstica y cultural de Europa como factor de enriquecimiento de los
pueblos y la pluralidad del proyecto europeo al conceder el galardn a los
seis grandes institutos culturales comunitarios: Cervantes (Espaa), Cames
(Portugal), Dante Alighieri (Italia), Goethe (Alemania), Alliance Franaise
(Francia) y British Council (Gran Bretaa).

La candidatura conjunta no haba reunido los suficientes votos en
Cooperacin Internacional, pero uno de sus jurados consider que los
grandes institutos culturales de Europa eran merecedores de un premio este
ao por su contribucin al desarrollo de la pluralidad idiomtica en un
proyecto comn europeo, por lo que propuso esta candidatura al jurado
siguiente.

Como las bases permiten la concurrencia de candidaturas hasta 48 horas
antes de la reunin de los jurados, el plantel de expertos que otorgaba el
premio, bajo la presidencia de Manuel Olivencia, hizo suya la propuesta y
la llev a sus ltimas consecuencias.

El jurado tuvo en cuenta la aportacin de las seis instituciones, algunas
de ellas centenarias, "a la tarea comn de preservar y difundir el
patrimonio cultural europeo, mediante la enseanza, en todos los
continentes y entre millones de personas, de las respectivas lenguas
nacionales, as como de su tradicin literaria y artstica y de los valores
ticos y humansticos que constituyen el sustrato de la civilizacin
occidental".

Por su parte, el 16 de junio el jurado de la categora Letras -presidido
por Vctor Garca de la Concha- concedi el galardn a la escritora
brasilea Nlida Pin, de quien se destac su "incitante" obra narrativa,
sustentada "en la realidad y la memoria, y tambin en la fantasa y los
sueos". Asimismo, una de las consideraciones que la hicieron acreedora del
premio es que en su escritura confluyen diversas tradiciones literarias que
configuran "una singular teora del mestizaje".

La candidatura de Pin se impuso sobre las de los estadounidenses Paul
Auster y Philip Roth entre otras treinta candidaturas. Adems de Garca de
la Concha, en el jurado estuvieron tambin Andrs Amors, Luis Mara Anson,
J. J. Armas Marcelo, Blanca Berastegui, Mara Luisa Blanco, Rogelio
Blanco, Pedro Casals, Antonio Colinas, Francisco Javier Fernndez Vallina,
Jos Luis Garca Martn, Pilar Garca Mouton, Emilio Gonzlez Ferrn,
Enrique Krauze, Rosa Navarro Durn, Berta Pin, Fernando Rodrguez
Lafuente, Fernando Snchez Drag, Daro Villanueva y Romn Surez Blanco
(secretario).

Autora de La Repblica de los Sueos, Pin (Vila Isabel, Ro de Janeiro,
1937) fue la primera mujer en presidir la Academia Brasilea de Letras
(ABL) y se ha destacado tanto por su labor literaria propiamente dicha como
por su trabajo en el periodismo, profesin de la que se gradu en la
Pontificia Universidad Catlica de Ro de Janeiro. La autora ha cultivado
la narrativa larga y corta, aunque sin dejar de lado el teatro, la crtica
y el ensayo. Es licenciada adems en filosofa en la Universidad de
Columbia y profesora de la de Miami.

Hija de padres espaoles, Pin debut como novelista en 1961 con Gua, a
la que siguieron Fundador (1969), La casa de la pasin (1972), Sala de
armas (1973), Tebas de mi corazn (1974), y La fuerza del destino (1977).
En 1980 public el libro de relatos El calor de las cosas y cuatro aos ms
tarde su obra esencial, La Repblica de los Sueos. En octubre aparecer,
bajo el sello Alfaguara, su nueva novela, Voces del desierto. En 1995 le
fue otorgado el Premio literario Latinoamericano Juan Rulfo.

El premio Prncipe de Asturias en Cooperacin Internacional fue otorgado a
la dirigente poltica francesa Simone Veil (Niza, 1927), una sobreviviente
de Auschwitz que preside desde 2001 la Fundacin para la Memoria de la
Shoah (Holocausto). El jurado, presidido por Leopoldo Calvo Sotelo, resalt
"su coherencia, fuerza y constancia en la defensa de valores y objetivos en
un momento histrico en el que estn apareciendo ciertas dudas y
vacilaciones con respecto al futuro de Europa y a su propia identidad".

En Ciencias Sociales se concedi el premio al profesor Giovanni Sartori
(Florencia, 1924), fundador de la Revista Italiana de Ciencia Poltica -que
dirige actualmente junto con Mauricio Ferrera- y uno de los referentes de
la ciencia poltica mundial. El jurado estuvo presidido por Manuel Fraga
Iribarne y se decidi por Sartori en virtud de "su gran contribucin
investigadora al debate contemporneo de la ciencia poltica".

Presidido por Julio Rodrguez Villanueva, el jurado de la categora
Investigacin Cientfica y Tcnica otorg el premio al neurlogo portugus
Antonio Damasio (Lisboa, 1944), doctor en medicina y uno de los
investigadores ms respetados en el estudio del Parkinson y el Alzheimer,
entre otros problemas decisivos en la neurociencia bsica de la mente y el
comportamiento. El jurado destac la importante labor divulgativa de
Damasio, "que facilita el acceso de amplias capas de la sociedad a una
mejor comprensin de la conducta humana".

El premio en su categora Artes fue compartido por la bailarina
ruso-espaola Maya Plisetskaya (Mosc, 1925; nacionalizada espaola en
1933) y la bailarina espaola Tamara Rojo (Montreal, 1974). Plisetskaya
est considerada como la bailarina ms arrolladora que ha ocupado la escena
desde Ana Pavlova y como un exponente de la danza clsica. Rojo es primera
bailarina del Royal Ballet de Londres desde el ao 2000. El jurado,
presidido por Jos Llad Fernndez-Urrutia, destac la forma como
Plisetskaya conjuga "la exquisita calidad tcnica con la sensibilidad
artstica y humana, ejerciendo su magisterio sobre bailarines jvenes y
consagrados del mundo entero", y la combinacin que ofrece Rojo "entre la
mejor tradicin clsica y la exigencia de superar nuevos retos, prueba de
una madurez interpretativa que le otorga una posicin de privilegio en los
ms relevantes escenarios internacionales".



*** Reivindican en Japn labor del venezolano Sergio Antillano

El Pabelln Andino Amaznico en Expo Aichi (http://www.expo2005.or.jp/es)
fue galardonado el pasado 1 de junio con la Medalla de Oro de la categora
Pabelln Comn de Regin como el proyecto que mejor interpret y expres el
tema Sabidura de la Naturaleza, tema oficial de esta exposicin mundial,
que permanecer abierta hasta el 25 de septiembre. Se reconoce con ello la
labor del destituido ex comisario general por Venezuela, Sergio Antillano.

En diciembre del 2004, el equipo liderado por Antillano, entonces comisario
por Venezuela para Expo Aichi, envi al Bur Internacional de Exhibiciones
el proyecto completo (planos, documento conceptual y guin expositivo) que
realiz en Venezuela un equipo transdisciplinario asesorado por Marcela
Vethencourt y Philipe Delice, y encabezado por el mismo Antillano y David
Delmont en el concepto y enfoque, Francisco Bielsa y Roberto Armas Alfonso
en la Arquitectura, Mara Teresa Parisca y Elisa Maduro en la museografa,
Fabiola Zerpa en la investigacin temtica, Alejandro Calzadilla y Luis
Alonzo en la grfica, Ignacio "Nacho" Urbina e Igor Muoz en el diseo
industrial y de dispositivos, Miguel Noya en la sonorizacin y Gustavo
Rosario en la coordinacin tcnica audiovisual, entre otros. Ms de
cuarenta profesionales y ocho empresas venezolanas trabajaron en ese
proyecto, hoy premiado.

Con el apoyo y consenso de las naciones andinas participantes, el grupo de
profesionales que fungieron de jurado estuvo conformado por arquitectos,
musegrafos, diseadores, msicos, escenogrfos, bilogos, periodistas,
socilogos, antroplogos, y productores.

El equipo creativo del proyecto estaba constituido, bsicamente, por
especialistas que acompaaron la gestin de Antillano frente al Museo de
Ciencias de Caracas, y los representantes creativos de las otras naciones
andinas (Per, Ecuador y Bolivia).

El proyecto original fue desarrollado a lo largo de dos aos y estaba en su
fase final (de montaje en sitio y puesta en escena) cuando a fines de
febrero Antillano fue destituido abruptamente, y el equipo renunci en
pleno. El proyecto, no obstante, ya estaba casi listo y su concepto y
diseo fue defendido por los representantes de los otros pases que
acompaan a Venezuela en este pabelln (Ecuador, Bolivia y Per) as como
por los representantes de la Comunidad Andina de Naciones, por lo que no
sufri mayores modificaciones. El factor tiempo, y la negativa de esos
pases socios a cambiar lo diseado a lo largo de dos aos de trabajo
conjunto, impidieron que se cumplieran las aspiraciones del nuevo comisario
por Venezuela, Miguel Posani, quien tuvo que terminar el pabelln usando el
proyecto original del equipo saliente.

El Pabelln Andino Amaznico abri sus puertas a finales de mayo, sin estar
terminado y con cincuenta das de retraso a causa de las demoras que
ocasion la intempestiva destitucin y salida del equipo original designado
para el proyecto.



*** Muri en Argentina la investigadora Isabel Aretz

El jueves 2 de junio falleci en la poblacin argentina de San Isidro la
compositora y etnomusicloga Isabel Aretz. Contaba con 96 aos de edad y
haba dedicado gran parte de su vida a la investigacin de las tradiciones
venezolanas. Aretz fue sepultada el viernes 3 en el panten de Sadaic en el
Cementerio de Chacarita.

Nacida en Buenos Aires el 14 de abril de 1909, Aretz realiz estudios
musicales en el Conservatorio Nacional, donde estudi composicin, piano y
pedagoga musical. En 1967 obtuvo el doctorado en msica, especialidad
musicologa, en la Universidad Catlica Argentina. Estudi antropologa con
Jos Imbelloni y etnografa con Enrique Palavecino en el Museo de Ciencias
de la capital surea, y perfeccion sus conocimientos de instrumentacin
con el destacado compositor brasileo Hctor Villa-Lobos, gracias a una
beca otorgada por l mismo.

En 1947 viaj por primera vez a Venezuela para organizar la Seccin de
Msica del Servicio de Investigaciones Folklricas, creado pocos meses
antes por Juan Liscano. Hizo otros viajes por diferentes regiones de
Venezuela en compaa de Luis Felipe Ramn y Rivera, con quien se cas,
adoptando la ciudadana venezolana.

En 1966 obtuvo una beca Guggenheim, que la llev a recorrer buena parte del
continente al rescate de las melodas autctonas. Su trabajo con Liscano y
con su esposo la convirti en pionera en la difusin de su campo de
investigacin, con la creacin del Instituto Interamericano de
Etnomusicologa y Folklore (Inidef), con el apoyo de la Organizacin de
Estados Americanos (OEA). Hoy esa institucin se conoce como Fundacin de
Etnomusicologa y Folklore (Fundef), y fue presidida por Aretz entre 1990 y
1995. Tambin fue cofundadora de la Orquesta de Instrumentos
Latinoamericanos (Odila).

En los 70, Aretz fue docente en universidades de Mxico y Colombia. Fund
ctedras sobre etnomusicologa en varios pases y colabor en revistas
especializadas: su labor docente en el Inidef (1971-1982) le permiti
formar una plyade de discpulos que trabajan en todo el continente.

Fue, adems, profesora de etnomusicologa de la Escuela de Artes de la
Universidad Central de Venezuela y dict cursos de cultura y tradicin oral
para el doctorado en Ciencias Sociales de la misma universidad. La
investigacin en etnomusicologa y folklore se compendia en una cuantiosa
produccin de libros, monografas y artculos que traslucen un laborioso
estudio de los materiales obtenidos en los viajes de investigacin
cumplidos en Amrica y frica. Muchos de ellos han merecido el
reconocimiento de sociedades y organismos internacionales. Como compositora
dio un tratamiento contemporneo y latinoamericano a sus obras, por lo que
fue merecedora de diversos premios nacionales y municipales.

Uno de sus ltimos trabajos fue el libro Msica prehispnica de las altas
culturas andinas, publicado en 2003 y en el que, a partir de unos pocos
vestigios que han sobrevivido al paso de los siglos, Aretz intent adivinar
cmo sera la msica que creaban los nativos americanos antes de la llegada
de los espaoles.



*** Premio Menndez Pelayo para Mario Benedetti

El escritor uruguayo Mario Benedetti recibi el martes 7 de junio el XIX
Premio Internacional Menndez Pelayo, en reconocimiento "a su larga y
fecunda trayectoria de creacin de estudios y de ensayos literarios" que
confiere a su obra "una dimensin humanista universalmente reconocida",
segn se anunci el mismo da en la Casa de Amrica tras la reunin del
jurado.

El autor de Gracias por el fuego obtuvo el premio por unanimidad en segunda
votacin, tras competir con las 34 candidaturas restantes que se han
presentado este ao. El jurado, presidido por el rector de la mencionada
casa de estudios, Luciano Parejo, tom en cuenta tambin la contribucin de
Mario Benedetti al reforzamiento de los lazos de amistad de Espaa y
Latinoamrica, objetivo que el premio persigue desde su fundacin.

El Premio Menndez Pelayo est dotado con 48.000 euros y una medalla de
honor de la Universidad Internacional Menndez Pelayo (http://www.uimp.es),
y reconoce la labor de personalidades destacadas en el mbito de la
creacin literaria o cientfica, ya sea de lengua espaola o portuguesa.

Adems del rector de la UIMP, el director de la Real Academia y el anterior
galardonado, en el jurado estuvieron Jess de Polanco, presidente de la
Fundacin Santillana; Eulalio Ferrer, presidente de la Fundacin Cervantina
y patrocinador del premio; Sergio Lavinchy, rector de la Universidad de
Concepcin de Chile, y Alfons Martinell, director general de Relaciones
Culturales y Cientficas de la Agencia Espaola de Cooperacin
Internacional.



*** Obra de Juan Ramn Jimnez podra ser digitalizada

El profesor Manuel ngel Vzquez Medel, coordinador de los actos
conmemorativos del 50 aniversario de la concesin del Nobel de Literatura
y del 125 aniversario del nacimiento del poeta Juan Ramn Jimnez, se
manifest de acuerdo con la idea de impulsar "una estrecha colaboracin"
con los familiares del poeta oriundo de Moguer (Huelva) como uno de los
objetivos principales para acometer los proyectos esbozados, entre ellos la
digitalizacin de su legado documental.

Vzquez Medel explic que la idea es recopilar la obra del poeta, "tanto la
que se encuentra en Moguer como en Puerto Rico y en el Archivo Histrico
Nacional", tratando as de "limar asperezas con los familiares herederos de
Juan Ramn", quienes mantienen un conflicto abierto con la Junta de
Andaluca por la custodia de parte de los referidos documentos.

Asimismo, la colaboracin con la familia ser esencial para proceder a "la
preservacin, catalogacin y conservacin de los soportes materiales del
patrimonio juanramoniano", para lo que "se pretende elaborar un catlogo
completo de las bibliotecas juanramonianas" y apoyar "a las sedes que
preservan la memoria de Juan Ramn en Moguer, San Juan de Puerto Rico o
Madrid".

Vzquez Medel ha sido la persona elegida por la Diputacin de Huelva para
organizar unos actos que "traspasarn fronteras", segn el propio
coordinador, quien fue respaldado "por su experiencia y conocimiento de la
obra del poeta" por el presidente de la Diputacin, Jos Cejudo.

El doble aniversario de Jimnez ha levantado no pocas discusiones en el
mbito poltico. A mediados de junio, Ftima Bez, diputada del PP en el
Congreso de los Diputados, anunci que preguntara en el Congreso sobre las
actuaciones que pretende poner en marcha el gobierno central en Moguer, y
cmo est dispuesto a colaborar en las celebraciones.

Bez lament que no se supiera an cmo apoyara el gobierno espaol,
controlado por el PSOE, "a este evento tan importante para toda Espaa y,
ms en particular, para la localidad natal del poeta, Moguer". A su juicio,
el Gobierno de Zapatero "tiene que decir de una vez cunto dinero est
dispuesto a gastarse y qu gestos va a tener con la provincia de Huelva
porque este acontecimiento, adems, puede significar un empuje para la
provincia, al igual que ha supuesto el IV centenario del Quijote para
Castilla la Mancha".

Para Bez, "el ao 2006 debe suponer un impulso desde Moguer a toda la
provincia en todos los mbitos" e incluso apost por un evento similar a la
Expo'92 de Sevilla, para lo que propuso acompaar la conmemoracin con el
desarrollo de un "plan estratgico a todos los niveles".

Especific que este plan de desarrollo "se basara en la mejora de las
comunicaciones provinciales, tanto en materia de carreteras, como de
transportes; en la creacin de una red de alojamientos en el entorno de
Moguer; en la creacin y mejora de espacios escnicos; en la construccin
de un Centro de Estudios juanrramoniano; y en orientar el proyecto como el
referente cultural del rea Metropolitana de Huelva".

En este sentido la diputada nacional explic la importancia nacional e
internacional de la figura del poeta moguereo del que an hoy se estn
encontrando textos inditos". Insisti en que "la figura de Juan Ramn
Jimnez es la bandera de Moguer en el mundo y, alrededor de su figura y en
el ao 2006, Moguer debera vivir una revolucin cultural y social, a
partir del mayor nmero de apoyos entre las instituciones" y resalt la
importancia a nivel nacional e internacional del poeta moguereo, del que
an hoy se estn encontrando poemas inditos.



*** El Icex promueve literatura espaola en EUA

Aprovechando el incremento de poblacin hispana en Estados Unidos y el auge
del castellano, el Instituto Espaol de Comercio Exterior (Icex,
http://www.icex.es) ha puesto en marcha un plan promocional para impulsar
las ventas de libros en espaol, segn se anunci en junio.

Bajo el lema "Amrica lee en espaol" (America Reads Spanish), el Icex ha
puesto en marcha este proyecto, que cuenta con una inversin de 3.250.000
dlares para los prximos tres aos. El objetivo pasa por aprovechar el
incremento de poblacin hispana en Estados Unidos, as como el auge del
castellano, y aumentar as las ventas de libros en este idioma.

El vicepresidente ejecutivo del ente, ngel Martn Acebes, present el
proyecto en el Instituto Cervantes de Nueva York asegurando que "los libros
son portadores de los valores culturales de nuestro pas y son imagen de
Espaa".

Acebes detall que los objetivos del plan son aumentar el volumen de
exportaciones, consolidar la presencia del libro en espaol mediante
programas de comunicacin y estimular el uso del espaol en la educacin.
Asimismo, destac que apoyar a la industria cultural espaola es una de las
prioridades del Icex, puesto que su trascendencia va ms all de lo
econmico.



*** Publicarn novela pstuma de Juan Jos Saer

La grande, onceava novela del escritor argentino Juan Jos Saer, ser
publicada entre agosto y octubre de este ao, segn inform a mediados del
mes pasado la filial argentina de la editorial espaola Seix Barral. El
cronograma de publicacin de la novela se mantendr tal como antes de la
muerte de Saer, por lo que ser puesta en venta en la misma fecha en que el
autor tena previsto viajar a su pas a presentarla.

Saer, considerado uno de los escritores argentinos de mayor prestigio,
viva en Pars desde 1968 y muri el sbado 11 de junio a los 67 aos,
vctima del cncer en un hospital parisino.

Haba nacido en Serodino el 28 de junio de 1937. Fue profesor de la
Universidad Nacional del Litoral, donde ense historia del cine y crtica
y esttica cinematogrfica. Era considerado uno de los mximos exponentes
de la literatura argentina -fue traducido al francs, ingls, alemn,
italiano y portugus.

El escritor ha publicado diez novelas -La grande ser la nmero once-,
cuatro libros de cuentos y varios libros de ensayos y conferencias. Tuvo
gran influencia en los escritores argentinos de las ltimas dcadas, que
apreciaban su prosa perfecta, profunda, y los diversos niveles de sus
textos.

Los familiares de Saer dijeron que terminar de escribir La grande, que est
inspirada en la Quinta Sinfona del compositor austraco Franz Schubert,
fue un gran desafo para el autor, quien, ante el agravamiento de su estado
de salud, en enero pasado se haba excusado de asistir a una recepcin que
ofreci el presidente de Argentina, Nstor Kirchner, en la Embajada
argentina en Pars, con ocasin de su visita a Francia.



*** Fallece el escritor puertorriqueo Enrique Laguerre

El escritor Enrique Laguerre falleci el jueves 16 de junio mientras dorma
en su residencia en San Juan, Puerto Rico, a los 99 aos, segn inform su
representante, Angie Vzquez. Tambin ensayista, dramaturgo, profesor
universitario, poeta, conferenciante y crtico literario, Laguerre era
considerado el novelista puertorriqueo ms prolfico.

Public las novelas La llamarada (1935), Solar Montoya (1941), El 30 de
febrero (1943), La resaca (1949), Los dedos de la mano (1951), La ceiba en
el tiesto (1956), El laberinto (1959), Cauce sin ro: diario de mi
generacin (1962), El fuego y su aire (1970), Los amos benvolos (1976),
Infiernos privados (1986), Por boca de caracoles (1990), Los gemelos
(1992), Proa libre sobre mar gruesa (1995) y Contrapunto de soledades
(1999).

Adems haba publicado los libros de teatro y crtica literaria La
resentida (1949), Antologa de cuentos puertorriqueos (1954), Pulso de
Puerto Rico (1956), La responsabilidad de un profesor universitario (1963),
Polos de la cultura iberoamericana (1977), El jbaro de Puerto Rico:
smbolo y figura (1968; con Esther Meln), La poesa modernista en Puerto
Rico (1969) y Enrique Laguerre habla sobre nuestras bibliotecas (1959). En
1962 se publicaron sus Obras completas.

El escritor fue durante 30 aos catedrtico en el departamento de Estudios
Hispnicos de la Universidad de Puerto Rico (http://www.upr.edu), cuya
direccin ejerci. Ms tarde dirigi igual departamento en la Universidad
Catlica, fue profesor en el Queens College de Nueva Cork
(http://www.qc.edu) y trabaj como experto para la Organizacin de las
Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco,
http://www.unesco.org).

Igualmente, fue presidente de la junta de directores del Instituto de
Cultura Puertorriquea y miembro de diversas academias, y entre ellas fue
numerario de la Academia Puertorriquea de la Lengua
(http://www.acaple.org) y correspondiente de la Real Academia Espaola
(http://www.rae.es). La Fundacin Puertorriquea de las Humanidades lo
declar Humanista del Ao en 1985 y fue nominado para el premio Nobel de
Literatura en 1999.

El viernes 17, los restos de Laguerre se expusieron en el Ateneo
Puertorriqueo en San Juan, flanqueado por dos grandes banderas de Puerto
Rico y anaqueles de libros antiguos. El sbado, los restos fueron
incinerados y, segn su ltima voluntad, sus cenizas fueron esparcidas
sobre el Palacete Los Moreau, ubicado en el municipio de Moca (noroeste),
donde naci el 15 de julio de 1905.

Con motivo de su centenario, que se dispona a celebrar el prximo viernes
15, el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe presentar
la coleccin Enrique A. Laguerre: Cien aos de vida, 1905-2005, que rene
en cuatro volmenes sus quince novelas, con la particularidad de que, en
lugar de presentarlas en el orden cronolgico en que fueron publicadas, lo
hace siguiendo el orden histrico de las mismas. Las novelas de Laguerre
recorren el desarrollo poltico social de Puerto Rico desde 1700 hasta la
dcada de 1990.



*** Saramago visit pases de Centroamrica y el Caribe

El premio Nobel de Literatura Jos Saramago realiz durante la segunda
mitad de junio una gira por Cuba, El Salvador y Costa Rica, pases en los
que altern con estudiantes e intelectuales.

En su visita a Cuba, iniciada el 19 de junio, se destac su posicin
crtica ante el gobierno de ese pas, presidido desde 1959 por su amigo
Fidel Castro. Con excepcin de su primera intervencin pblica en la
Universidad de La Habana (http://www.uh.cu), el tema poltico estuvo
ausente de su agenda.

Acompaado siempre por su esposa Pilar del Ro y por el ministro de
Cultura, Abel Prieto, el Nobel responda a la invitacin oficial luego de
criticar, en una carta abierta, el arresto de 75 disidentes y la ejecucin
de tres secuestradores de una lancha de pasajeros. La nica referencia a
aquella postura la hizo en la conferencia pronunciada en la Universidad.
"Soy amigo de Cuba en cualquier circunstancia y lo he sido siempre. (...)
Pero, como a los amigos, siempre le dir lo que pienso".

Saramago, de 82 aos, protagoniz tambin un encuentro en el Centro de
Formacin Literaria con jvenes narradores. Luego, en la Casa de las
Amricas (http://www.casadelasamericas.com), cit su retorno a la filosofa
y reivindic que "el privilegio del ser humano, dotado de instrumentos
analticos y un cerebro que le permite discernir, discutir, analizar, es lo
que puede darle sentido a la vida y resolver los problemas que impiden a
millones de otros seres humanos pensar y vivir".

El domingo 20, Saramago lleg a El Salvador para recibir el doctorado
honoris causa de la Universidad de El Salvador (http://www.ues.edu.sv) "por
su legado mediante la palabra, la imaginacin y la esperanza". En la noche
particip en una cena con un grupo de escritores salvadoreos invitados por
el Grupo Santillana entre los que se encontraban Manlio Argueta, David
Escobar, Geovani Galeas y lvaro Daro Lara.

Saramago estuvo tambin en una conferencia de prensa en el Museo de Arte
Moderno (Marte) y en el conversatorio "De la ceguera a la lucidez", en el
hotel Presidente, donde estuvo acompaado por el periodista Mauricio Funes
y el acadmico Ricardo Roque Baldovinos.

El 22, el escritor particip en la inauguracin de la VIII Feria
Internacional del Libro en Costa Rica, que en esta ocasin estuvo dedicada
a Guatemala. Otros autores que participaron en el evento fueron el chileno
Jorge Edwards, ganador del premio Cervantes 1999 y las argentinas Ema Wolf
y Graciela Montes, recientes galardonadas con el premio Alfaguara de
novela.

Saramago recibi otro doctorado honoris causa por parte de la Universidad
Nacional (UNA, http://www.una.ac.cr) en virtud de la "visin crtica que
inspira" al literato ya que "a la par de saber contar historias llenas de
fertilidad imaginativa... son verdaderas alegoras de la condicin humana
actual", segn expres Sonia Mora, rectora de la casa de estudios.

Tras recibir el reconocimiento, Saramago agradeci el premio y emiti unas
palabras en las que asegur que El evangelio segn Jesucristo, publicado en
el ao 2000, marc un "antes y un despus" en sus creaciones literarias.
Ejemplific con una metfora que, antes de escribir esa obra, "miraba la
escultura superficialmente y de manera un poco incompleta". Despus de El
evangelio segn Jesucristo "veo la piedra, lo profundo", manifest el
autor.

El escritor tambin hizo alusin a los Tratado de Libre Comercio (TLC) que
Estados Unidos negocia o ha negociado con varios pases latinoamericanos,
incluidos los de Centroamrica. "El TLC es el arma de Estados Unidos que
faltaba para dominar Latinoamrica. En dos o tres generaciones ya no se
podr seguir el propio destino", manifest.

Saramago publicar su nueva novela, As intermitencias da morte,
simultneamente en Portugal, Espaa, Brasil, Argentina, Mxico e Italia. El
libro ser lanzado en una edicin de 100.000 ejemplares.



*** Artista venezolana Myriam lamo expone en Pekn

Con el auspicio de la Embajada de Venezuela en China
(http://www.venezuela.org.cn) y el Museo de Arte Jintai, el 20 de junio fue
inaugurada a las 11 de la maana la exposicin "Dibujos" de la escultora y
artista plstica Myriam lamo. La exposicin permaneci abierta al pblico
hasta el da 23 del mismo mes.

Como prembulo a la apertura de la muestra, Ding Jia, joven ejecutante de
guzheng (instrumento chino de veinticinco cuerdas) interpret tres famosas
melodas populares: Flor de jazmn, Ro Liuyang y Cancin de amor de
Kangding. A continuacin, la expositora, Myriam lamo, y la embajadora de
Venezuela, Roco Maneiro, procedieron a dejar inaugurada la muestra de
dibujos. El agregado cultural de la misin diplomtica venezolana, Wilfredo
Carrizales, fungi como presentador del acto.

El pblico asistente, conformado por miembros del cuerpo diplomtico de los
pases latinoamericanos, artistas plsticos y estudiantes de arte,
representantes de los medios de comunicacin y gente vinculada a los
crculos de cultura de Pekn, pudo apreciar el especial formato y la mezcla
de tcnicas utilizados por Myriam lamo para realizar esta serie de
dibujos. Asimismo la artista concedi entrevistas a la televisora china en
espaol y a representantes de los medios impresos y convers ampliamente
con los artistas plsticos chinos presentes.

Myriam lamo naci en Caracas en 1953. Asisti a la Academia de Bellas
Artes de Roma, a The Wimbledon School of Art y al Camberwell School of Art
en Londres. Actualmente vive en su ciudad natal. Ha participado en
numerosas exposiciones colectivas, desde 1977 hasta 2005, tanto en
Venezuela como en Rumania, Francia, Estados Unidos e Italia. "Dibujos" es
su quinta exposicin individual. En 1996 obtuvo la Primera Mencin de Honor
en la exposicin "El ajedrez en el arte", celebrada en Maracaibo,
Venezuela.

En el hermoso catlogo impreso por la embajada de Venezuela, Myriam lamo
expresa: "Mis obras de dibujo son el resultado de varias etapas, muy
distintas unas de otras y que vivo como un viaje. Esto es: experimentando
cosas nuevas mientras avanza. Yo veo el dibujo como una extensin del
sentido de la vista, es decir, un accesorio que me permite ver mejor. A
toda hora estoy sumergida en un mundo visual del cual dependo para
desenvolverme, pero ms que "verlo" lo uso como referencia para dirigir mis
acciones. Cuando dibujo mi experiencia visual se despoja de ese inters
funcional inmediato y siento que lo que est ante m es mucho ms complejo
de lo que crea".



*** Falleci la investigadora mexicana Beatriz de la Fuente

La doctora Beatriz de la Fuente, investigadora emrita del Instituto de
Investigaciones Estticas de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
(Unam, http://www.unam.mx) y del Sistema Nacional de Investigadores,
falleci la noche del 20 de junio a los 76 aos de edad.

Figura fundamental de la cultura mexicana contempornea, la historiadora
recibi el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1989 y fue la primera y
nica mujer integrante del Colegio Nacional
(http://www.colegionacional.org.mx). La investigadora era la madre de Juan
Ramn de la Fuente, rector de la Unam.

Naci en la ciudad de Mxico en 1929. Estudi medicina e historia en la
Unam, maestra en historia de las artes plsticas en la Universidad
Iberoamericana (http://www.uia.mx) y doctorado en historia en la mxima
casa de estudios. Desde 1949 imparti ctedra en centros de estudios
superiores y desde 1964 labor en el Instituto de Investigaciones Estticas
(IIE, http://www.esteticas.unam.mx) de la Unam.

En fechas recientes mantena sus actividades acadmicas, entre ellas
diriga un seminario de arte prehispnico en la Facultad de Filosofa y
Letras.

La investigadora fue miembro de nmero de la Academia de Artes; fund en
1974 el Comit Mexicano de Historia del Arte y fue presidenta del mismo de
1977 a 1988. Pertenece, entre otras, a la Association for Latin American
Art (http://www.arts.arizona.edu/alaa), y vicepresidenta del Comit
Internacional de Historia del Arte desde 1979.

Es autora de 12 libros, entre los que sobresalen: Escultura funeraria
prehispnica, Los hombres de piedra, Escultura huasteca en piedra, Peldaos
en la conciencia, Cabezas colosales olmecas y ms de 70 artculos
especializados. Particip en ms de 40 congresos y dict ms de 150
conferencias en Mxico y en otros pases.

Para De la Fuente, una obra prehispnica debera ser valorada por su
singular e irrepetible carga esttica, por encima de su relevancia
cultural, social o econmica.

El IIE, del que fue directora de 1980 a 1986, public recientemente el
libro Acercarse y mirar, homenaje a Beatriz de la Fuente mediante los
textos de ms de 20 especialistas que participaron en un coloquio especial
realizado en febrero de 2002. La obra fue presentada en abril de este ao
en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, con la presencia de Eduardo Matos
Moctezuma, Sergio Ral Arroyo, Mercedes de la Garza y Mara Teresa Uriarte,
esta ltima actual titular de ese instituto.

Durante ese emotivo homenaje, al que asisti Juan Ramn de la Fuente aunque
no de manera oficial como rector de la mxima casa de estudios, la
investigadora Mercedes de la Garza describi: "Aprender a mirar es una de
las principales enseanzas de Beatriz de la Fuente. Ensear a mirar no es
transmitir ideas preconcebidas, es inducir al otro a pararse, vaco de
conceptos, frente a la obra. Es convertirse en partero de almas, para que
esas almas puedan acercarse y recibir el mensaje que el artista quiso
comunicar".

El libro-homenaje fue compilado por Leticia Staines Cicero y Mara Teresa
Uriarte. Contiene 500 pginas divididas en tres secciones, la primera
dedicada a su vida y su obra, con trabajos de Miguel Len-Portilla, Arroyo
y Uriarte, entre otros autores; la segunda parte versa sobre los olmecas,
las revisiones, avances y perspectivas, y la ltima parte, mediante 12
trabajos escritos, analiza el tema del hombre prehispnico en sus
monumentos.



*** Presentan antologa de narradoras paraguayas

Entre el 21 y el 29 de junio se realizaron en Asuncin (Paraguay) las
Jornadas sobre la Literatura Escrita por Mujeres en el mbito
Hispanoamericano y Portugus, evento durante el cual fue presentada la
antologa Penlope sale de taca, en la que se renen textos de veinte
cuentistas paraguayas.

Segn la editora Patricia Duarte, la edicin ha sido financiada por una
universidad sueca. La edicin y seleccin de textos ha corrido a cargo de
Mara del Carmen Pompa. Las escritoras  incluidas en la antologa son,
entre otras, Teresa Lamas, Mara Concepcin Leyes de Chaves, Ana Iris
Chaves, Josefina Pl, Rene Ferrer, Dirma Pardo, Neida de Mendonca, Lita
Prez Cceres, Gloria Paiva, Chiquita Barreto, Mabel y Amanda Pedrozo,
Pilar Muoz Romano, Monserrat lvarez.

De los mil ejemplares de la antologa, que abarca temtica femenina e
incluyen obras escritas entre 1921 y 2003, quinientos quedarn en Paraguay
y el resto ser distribuido a Suecia, Espaa, Estados Unidos y Portugal.

Duarte coment que en las universidades suecas se estudia literatura
paraguaya con perspectiva de gnero. "Este material es resultado de un
trabajo que lleva ms de cinco aos de elaboracin a travs de intercambios
y becas".

Las jornadas estn organizadas por el Fondo STINT (The Swedish Foundation
for International Cooperation in Research and Higher Education,
http://www.stint.se/index.php?lang=1), la Vxj University
(http://www.vxu.se/english), la Universidad de Estocolmo
(http://www.su.se/english) y la Facultad de Filosofa de la Universidad
Nacional de Asuncin (http://www.una.py). En el marco de las mismas se
realiz el taller-debate "La literatura tiene sexo?" en el Centro Cultural
de Espaa Juan de Salazar (http://www.juandesalazar.org.py), as como
diversas charlas sobre temas conexos.



*** Roban objetos de arte sacro en Mxico

La madrugada del mircoles 22 de junio, en el templo de San Antonio,
municipio de Huamantla (Tlaxcala), se perpetr el mayor robo de arte sacro
en la historia reciente del estado: sujetos desconocidos se llevaron
veintin leos y tres esculturas que datan de los siglos XVII y XVIII.
Entre las obras se encontraba la efigie del patrono san Antonio.

Entre los objetos sustrados se encontraba una cruz de madera con letras
metlicas, diez cuadros con representaciones de milagros realizados por el
santo y diez lienzos de diferentes tamaos con diversas imgenes. En su
huida, los ladrones dejaron sobre una banca otro lienzo que ya haban
cortado.

Autoridades municipales y eclesisticas sospechan que el hurto fue cometido
por encargo, y probablemente por una banda que se dedica a este tipo de
ilcitos, pues entre los objetos sacros que se llevaron figura la coleccin
Los milagros de San Antonio, que consta de ocho cuadros al leo de pequeas
dimensiones.

El encargado del templo, ngel Garca, se percat de los hechos al llegar
al recinto a las seis de la maana, como acostumbra a diario para apagar
las luces y barrer. Entonces advirti que el portn principal estaba
abierto, y rotos cadenas y candados.

Avis al presidente de la comunidad, Efran Hernndez Nieto, y ambos dieron
parte a la Polica Municipal de Huamantla. La Procuradura General de la
Repblica inici a finales de junio una averiguacin.



*** Feria de Paraguay homenaje a Roa Bastos

Entre el 23 de junio y el 3 de julio se realiz en la capital paraguaya la
XI Libroferia Internacional Asuncin 2005, evento organizado por la Cmara
Paraguaya de Editores, Libreros y Asociados (Capel), con auspicio del
Ministerio de Educacin y Cultura.

El acto de inauguracin oficial de la feria cont con la presencia de la
ministra de Educacin y Cultura, licenciada Blanca Ovelar de Duarte,
escritores, investigadores, periodistas y personalidades de distintas
disciplinas del mundo de la cultura.

Este ao la feria increment la cantidad de expositores: participaron
treinta expositores paraguayos y se cont con la presencia de numerosas
embajadas, la Cmara Uruguaya del Libro y la Cmara Cordobesa.

Los jvenes y estudiantes recibieron especial atencin, con encuentros
organizados para establecer contacto con autores como Rene Ferrer, Milia
Ganoso, Martha Arroyo, Mara Luisa Artecona de Thompson, Helio Vera, Cal
Sosa y Nicodemus Espinosa, entre otros.

Se present como una novedad interesante la oferta de libros de pequeo
formato -ms de 130 ttulos- que se vendieron por separado y tambin en una
estantera muy llamativa que configuraba toda una biblioteca. Editados en
forma artesanal por una familia de Per, que ya ha consolidado este
producto en las principales ferias de Iberoamrica, los libros atrajeron a
lectores de todas las edades.

La representante del Ministerio de Educacin y Cultura (MEC), Blanca Ovelar
de Duarte, manifest que la edicin de este ao de la Libroferia recibi un
apoyo muy grande del sector educativo, toda vez que su principal intencin
fue incentivar la lectura y que sta no fuera vista por los educandos "como
una obligacin sino como un placer".

Durante la feria se celebr un acto recordando el cuarto centenario de la
primera edicin de Don Quijote de La Mancha de Miguel de Cervantes.
Igualmente, se realizaron homenajes a los escritores Elvio Romero y Augusto
Roa Bastos, fallecidos recientemente, y sobre cuyas personalidades y obras
se refirieron Helio Vera y Raquel Saguier, acompaados por el hijo del
autor de Contravida, Carlos Roa Mascheroni. Las obras de los autores fueron
vendidas en ediciones especiales con descuento.

Posteriormente hubo un panel sobre Roa Bastos, que cont con Susy Delgado,
Emi Kasamatsu y Miguel ngel Fernndez. Se abordaron diversos aspectos de
la creatividad del autor, en especial Fernndez, quien brind un perfil de
este escritor en su faceta de poeta.

Tambin destac el lanzamiento en Paraguay de La diplomacia del camalen,
del escritor venezolano Elmer Nio. El libro fue presentado como un aporte
para comprender la situacin poltica venezolana. Nio seala que es una
etapa crucial de la historia de Venezuela que algunos califican de
"revolucin pacfica", otros de "proceso revolucionario" y algunos como
"proceso revolucionario".



*** Inician en Argentina recuperacin de archivos jesuitas

Despus de dcadas de abandono, el patrimonio bibliogrfico ms importante
de Argentina y un valioso archivo que pertenecieron a los jesuitas
comenzaron pacientemente a ser recuperados, segn inform el diario
argentino Clarn.

Se trata de ms de 13.000 libros religiosos y de ciencias -la mayora
publicados entre los siglos XV y XVIII-, que estaban dispersos por todo el
territorio argentino, en varias sedes de la orden fundada por san Ignacio
de Loyola. Tambin empezaron a recuperarse centenares de cartas y registros
coloniales guardados en el Archivo General de la Nacin.

Entre los volmenes -concentrados en su mayora ahora en Buenos Aires- hay
valiosas obras de matemticas, astronoma, botnica, derecho, historia,
filosofa y literatura, as como varias de teologa y espiritualidad
editadas en Europa y otras impresas en guaran en las antiguas reducciones
jesuticas.

Las cartas y registros contienen el quehacer cotidiano y la obra religiosa,
cultural y de promocin humana de los jesuitas en estas tierras. Para el
Instituto Histrico Jesuita y expertos consultados, este patrimonio es uno
de los ms importantes -en su gnero- de Iberoamrica.

Para la tarea de recuperacin de los volmenes se mont en el Colegio del
Salvador, en Buenos Aires, un laboratorio de conservacin con la asistencia
tcnica del Instituto talo Latinoamericano y del Instituto Histrico La
Compaa de Jess, ambos con sede en Roma, y con financiacin privada. La
labor incluye la limpieza, inventariado y catalogacin de los libros. Por
otra parte, la mayora de las cartas y registros estn siendo digitalizados
por el Centro Documental Histrico Eclesistico de la Universidad Catlica
Argentina y se estima que estarn disponibles en Internet en los prximos
meses.

"Lamentablemente, este tesoro, que estaba desperdigado y en un estado de
total abandono, haba quedado prcticamente inaccesible a la
investigacin", dijo el padre Martn Morales, director del Instituto
Histrico de los jesuitas. Aadi que "para una mejor administracin y
conservacin de este patrimonio bibliogrfico y documental se decidi
unificar el patrimonio en el Fondo Antiguo de la Compaa de Jess como
primer paso para la creacin de un Centro de Investigaciones al servicio de
la comunidad cientfica".

Hasta el momento se hizo una limpieza superficial de la mayor parte de los
volmenes. Muchas cartas de los padres generales, previo inventario, fueron
transportadas a Roma para su restauracin. Actualmente se est eligiendo el
lugar ms apto para montar el Centro de Investigaciones. Ms all de los
gastos estructurales que debern afrontarse para acondicionar el lugar, se
prev tambin invertir en una serie de equipos e instrumentos para la
correcta conservacin del patrimonio. Los jesuitas esperan que, a partir de
este fondo, se elabore un catlogo del libro antiguo en Argentina.



*** Rendn: "Medelln es el soma de los poetas del planeta"

Entre el 24 de junio y el 2 de julio se realiz el XV Festival
Internacional de Poesa de Medelln
(http://www.epm.net.co/VIIfestivalpoesia/pub.php?lang=esp), evento en el
que participaron unos ochenta escritores procedentes de 52 pases, de entre
los cuales destac la presencia del premio Nobel de Literatura, Wole
Soyinka.

Durante la inauguracin, celebrada en el teatro Carlos Vieco del Cerro
Nutibara, el organizador del festival, Fernando Rendn, dio la bienvenida a
los poetas participantes, a quienes prometi "das inolvidables".

"Otorguen generosamente como legado a nuestro pueblo lo mejor de sus vidas
y de sus sueos, reflejadas en sus poemas mayores. Medelln es el soma de
los poetas del planeta. En esta ciudad, en cuyo Festival Internacional de
Poesa han tomado parte ya ms de 700 poetas de 115 naciones, durante los
ltimos 15 aos, se gesta una revolucin potica que un da tendr
repercusiones espirituales para la humanidad".

Rendn se refiri a la difcil situacin social de su pas, "que nuestro
presidente se obstina en negar, como si viviramos en Macondo y no corriera
la sangre por las calles, y decenas de miles de hermosas cabezas y cuerpos
llenos de vida no hubieran sido masacrados. Como en la fbula del
emperador, solo el presidente de la repblica no advierte que est desnudo.
Naturalmente la Corte Constitucional ha declarado esta semana que estamos
en guerra para tranquilidad de todos y hacernos saber que no estamos
locos".

Agradeci al alcalde de Medelln, Sergio Fajardo, la voluntad poltica
demostrada en su contribucin a fortalecer el festival, y record cmo el
mismo fue fundado en 1991 "en medio del fragor del estallido de bombas y
carros bombas en nuestra ciudad. Tenamos tanto miedo que quisimos ser
valientes. Pensamos ayer como hoy que al terror hay que oponerle la energa
espiritual y potica del pueblo".

El Festival de Medelln es auspiciado especialmente por la Municipalidad y
por numerosas entidades internacionales, entre las que se destacan Hivos,
Fundacin Doen, Cordaid, France Liberts, Gobierno de Suiza, Development
and Peace, Empresas Pblicas de Medelln y Fundacin Suramericana. El
Ministerio de Cultura se ha vinculado tambin aunque con un aporte
significativamente menor al de aos anteriores.

Tal vez el poeta ms esperado en la historia del Festival es Soyinka, un
escritor, actor y director de teatro descendiente de la etnia yoruba que en
1996 obtuvo el premio Nobel de Literatura. Convocado y organizado por la
revista Prometeo, el evento comprendi 93 lecturas de poemas, incluido un
recital de poetas iraques y estadounidenses, 8 conferencias, 5 cursos, 2
exposiciones y un taller de poesa. Otras lecturas de poemas en el contexto
del encuentro se extendieron a Bogot, Cali, Barranquilla, Cartagena y
Pasto.

Tambin participaron Koulsy Lamko (Chad), Helmy Salem (Egipto), Quentin Ben
Mongaryas (Gabn), Idris M. Tayeb (Libia), Dorian Haarhoff (Namibia),
Antjie Krog, Breyten Breytenbach (Sur frica), Timothy Wangusa (Uganda),
Layla Al-Sayed (Bahrein), Shin Kyong Rim (Corea del Sur), Meisn Saker
Al-Kasimi (Emiratos rabes Unidos), Sujata Bhatt (India), Adnan Al-Sayegh,
Anwar Al-Ghassani, Ali Al-Shalah (Irak), Shuntaro Tanikawa (Japn), Joumana
Hadad (Lbano), Ibrahim Nasrallah (Jordania), Hanan Awwad (Palestina),
Malak Mustaf (Siria), Edwin Thumboo (Singapur), Chiranan Pitpreecha
(Tailandia), Michael Augustin (Alemania), Luuk Gruwez (Blgica), Kostis
Gimosoulis (Grecia), James Fenton (Inglaterra), Gerrit Komrij (Pases
Bajos), Casimiro de Brito (Portugal), Dorin Popa (Rumania) y Urs Allemann
(Suiza).

Los poetas americanos que participaron fueron Esteban Moore, Celina Cmpora
(Argentina), Mnica Velsquez (Bolivia), Di Brandt (Canad), Sergio Badilla
(Chile), Juan Manuel Roca, Nicols Suescn, Santiago Mutis, Meira del Mar,
Fernando Rendn, Pedro Arturo Estrada, Pablo Montoya, Ana Mercedes Vivas,
Maruja Vieira, Humberto Jarrn, Felipe Garca, Piedad Bonnet, William
Agudelo, ngela Garca, Vctor Rojas, Ramn Cote, Vctor Ral Jaramillo,
Zabier Hernndez, Rubn Daro Arroyo, Consuelo Hernndez (Colombia), Hugo
Jamioy (Nacin Kams, Colombia), Jos Gabriel Alimako (Nacin Kogui,
Colombia), Bienvenido Arroyo (Nacin Arhuaca, Colombia), Alejandra Castro
(Costa Rica), Caridad Atencio (Cuba), Ariruma Kowii (Nacin Quechua,
Ecuador), Alfonso Kijaduras (El Salvador), Sam Hamill, Rita Dove (Estados
Unidos), Sherwin Bitsui (Nacin Navajo, Estados Unidos), Allison Hedge Coke
(Nacin Cherokee, Estados Unidos), Rigoberto Paredes (Honduras), Mara
Baranda (Mxico), Ernesto Cardenal (Nicaragua), lvaro Lasso (Per), Ramn
Palomares, William Osuna, Enrique Hernndez D'Jess, Gabriel Jimnez Eman,
Tarek William Saab, Adhely Rivero y Carlos Osorio (Venezuela).



*** Juan Carlos Mndez Gudez presenta antologa de narrativa canaria

El pasado 24 de junio fue presentado en el Ateneo de La Laguna, en
Tenerife, la antologa Cuentos de la Atlntida, cuya seleccin y prlogo
corri a cargo del escritor venezolano Juan Carlos Mndez Gudez.

La asociacin Bandini colabor con T&D Editores para iniciar una nueva
lnea editorial "dirigida a un pblico lector exigente y que promover la
difusin de libros, especialmente novelas, de autores jvenes espaoles y
de otras latitudes, con una especial atencin a la literatura escrita por
los autores latinoamericanos", seal el Ateneo de La Laguna en un
comunicado.

Los autores que forman parte de esta antologa son Isaac de Vega, Rafael
Arozarena, Alberto Omar Walls, Vctor Ramrez, Luis Alemany, Cecilia
Domnguez Luis, Juan Jos Delgado, Luis Len Barreto, Agustn Daz Pacheco,
Flix Hormiga, Sabas Martn, Dolores Campos-Herrero, Gabriel Cruz, Ricardo
Garca Luis, David Galloway, Anelio Rodrguez Concepcin, Alicia Llarena,
Vctor lamo de la Rosa y Nicols Melini.

Segn el prlogo escrito por el propio Mndez Gudez, "en Cuentos de la
Atlntida quisimos agrupar a una serie de relatos apasionantes, divertidos,
sombros; en sntesis, quisimos ofrecer un grupo de perturbadoras
narraciones elaboradas por diecinueve autores que han nacido o desarrollado
su labor dentro del mundo canario, y que se encuentran en pleno proceso
productivo", y aade que a su vez se trata de "una oportunidad para que los
habitantes del Archipilago se reconozcan en las voces que imaginan el
tiempo y el espacio de las Islas".



*** Manuel Vilas gana el premio Gil de Biedma

El escritor Manuel Vilas, domiciliado en Zaragoza, ha sido el ganador del
XV Premio Internacional de Poesa Jaime Gil de Biedma con su obra
Resurreccin, segn el fallo emitido el pasado 24 de junio por el jurado de
este galardn, convocado por la Diputacin Provincial de Segovia
(http://www.dipsegovia.es).

Adems de dar a conocer el ganador del premio, dotado con 10.000 euros por
la propia Diputacin de Segovia, el jurado ha acordado otorgar los dos
accsit, dotados con 3.000 euros cada uno por el Ayuntamiento de Segovia y
la Junta de Castilla y Len, a Jos Vicente Sala Snchez, de Oliva
(Valencia), por Ciclo austral y Diego Doncel, de Cceres, por En ningn
paraso.

En nombre del jurado, la escritora y periodista Cristina Peri Rossi destac
el elevado nivel de las siete obras finalistas, seleccionadas por un
prejurado entre las 342 obras presentadas a esta edicin, sealando que los
tres galardonados "son propuestas muy importantes para el editor y los
lectores, que van a conectar con estas obras".

Por su parte, Gonzalo Santonja, coordinador del Premio Jaime Gil de Biedma,
rese tambin el elevado nivel de esta edicin del premio, subrayando que
se han premiado "dos libros muy renovadores y otro de factura ms clsica,
lo que muestra que este galardn no deja de lado ninguna esttica".

El presidente de la Diputacin, Javier Santamara, que preside tambin el
jurado, mostr su agradecimiento a los miembros del mismo, afirmando que
prestigian el premio.

Este ao formaron parte del jurado, adems de Santonja, Juan van Halen,
Luis Mara Anson, Flix Grande, Cristina Peri Rossi, Juan Manuel de Prada,
Jos Mara Muoz Quirs, Antonio Colinas y Jess Garca Snchez, de la
editorial Visor, que se encargar de la publicacin de los trabajos
premiados.



*** Archivo de Indias conmemorar 500 aos de la muerte de Coln

La ministra de Cultura de Espaa, Carmen Calvo, anunci que en 2006 el
Archivo General de Indias de Sevilla, que inaugur este 27 de junio tras
cuatro aos cerrado por obras de ampliacin, modernizacin y reforma,
conmemorar el quinto centenario de la muerte de Cristbal Coln.

Para ello, Calvo ha invitado a la Junta de Andaluca y al Ayuntamiento
hispalense a sumarse a los actos que prepara su departamento. Explic que
en la primera sesin de este rgano rector, cuyos estatutos fueron
aprobados el viernes 24 por el Consejo de Ministros, inform a los patronos
de la intervencin acometida en el edificio y seal que ha invitado a
ambas administraciones a participar en los festejos de esta efemride.

Calvo propuso a la Consejera de Cultura y al Ayuntamiento "hacer un
programa conjunto" extensible a toda Andaluca. A este respecto, agreg que
"obviamente, teniendo el Archivo de Indias en estas condiciones tan
extraordinarias de confort y de servicios en que va a estar desde maana,
ser el lugar central de las actividades", que se llevarn a cabo "mirando
a Iberoamrica".

En la inauguracin participaron tambin el presidente de la Junta de
Andaluca, Manuel Chaves; el alcalde, Alfredo Snchez Monteseirn, y otras
personalidades.

Record que el Archivo de Indias ha aumentado en un tercio de su espacio
mediante la unin, a travs de un tnel subterrneo, del edificio de la
antigua Cilla. Las obras de reforma estructural, remodelacin y
restauracin han costado 12,5 millones, 3,5 ms que lo presupuestado
inicialmente por el anterior gobierno del PP, cuando se inici el proyecto
en 2000.

La institucin cuenta con un nuevo Patronato, en el que participan el
Gobierno, la Junta, el Ayuntamiento de Sevilla, el CSIC y las universidades
sevillanas. As, estar presidido por la ministra de Cultura y contar con
dos vicepresidencias, cargos que ocuparn el subsecretario del Ministerio y
la consejera de Cultura o las personas en las que stos deleguen.

El Archivo fue declarado en 1987 Patrimonio de la Humanidad junto a la
Catedral, la Giralda y el Alczar, que forman un conjunto monumental
altamente representativo de los grandes hitos de la historia de la ciudad.



*** Eugenio Montejo homenajeado en Mrida

Con la presencia de los organizadores de la Feria Internacional de Libro
Universitario 2005 y otras personalidades del quehacer cultural y literario
universitario, este 30 de junio se rindi en Mrida (Venezuela) un homenaje
al escritor y poeta venezolano Eugenio Montejo, en el marco de esta feria
editorial.

La secretaria de la Universidad de Los Andes (http://www.ula.ve), Nancy
Rivas de Prado, acompaada del coordinador general del Consejo de
Publicaciones, Mariano Nava y del coordinador de la revista Actual de la
Direccin General de Cultura y Extensin, Vctor Bravo, impuso la
condecoracin Doctor Diego Carbonell Spinel y el Botn Universitario al
destacado escritor.

Montejo expres palabras de agradecimiento y dijo que se senta "abrumado"
por esta distincin que viene de una casa de estudios tan prestigiosa, como
es la Universidad de Los Andes, icono de la educacin superior en el pas,
por lo que este homenaje le "honra infinitamente". A continuacin, el
escritor realiz una lectura de poemas suyos, algunos de ellos inditos.

El profesor Anbal Rodrguez, quien present una compilacin intitulada
Eugenio Montejo: aproximaciones a su potica, manifest que la obra de
Montejo es compleja y al mismo tiempo sencilla, pues no slo est
constituida por su escritura, que son los poemas que van desde algunas
palabras hasta papiros amorosos, sino que adems l da cabida a algunas
otras voces, pero el centro de su poesa es el silencio, lo que hace a
travs de esa bsqueda rfica de canto y musicalidad en sus poemas
brindando muchas posibilidades de lectura.

Para la estructuracin de esta obra se convoc a especialistas de la
literatura venezolana que tuvieran diferentes acercamientos a la potica de
Montejo para mostrar distintas perspectivas de su poesa. "No se trata de
una lectura nica de Montejo ya que sera imposible hacerla, sino ms bien
de mostrar al pblico lector las facetas de este poeta mltiple que en su
poesa refleja el grado de desarrollo y del espritu colectivo de la
cultural venezolana", indic Rodrguez.



*** La Unesco recordar a Gabriela Mistral

El 6 de julio prximo, y ante la presencia del director general de la
Unesco, Kochiro Matsuura, la delegacin de Chile ante esa entidad
realizar un homenaje a la poeta chilena Gabriela Mistral, con motivo de la
conmemoracin de los 60 aos del Premio Nobel de Literatura.

El embajador de Chile en Francia, Hernn Sandoval, inaugurar en la
Secretara de la Unesco, junto al director del organismo internacional, un
medalln de cobre con la efigie de la poeta, y una placa grabada con un
mensaje referido a la paz escrito por Mistral en el ao 1950.

El principal objetivo de este homenaje es contribuir a difundir y
profundizar el conocimiento que existe en la Unesco de la vida y obra de
Gabriela Mistral. La poeta fue una destacada educadora e infatigable
defensora de la cultura y de la paz.

En 1926 Gabriela Mistral fue nombrada consejera del Instituto Internacional
de Cooperacin Intelectual. En 1927 fue designada por el gobierno de Chile
como delegada en ese instituto, sucediendo en dicho cargo a Joaqun Edwards
Bello. Esa organizacin de la Sociedad de las Naciones fue precursora de la
Unesco.

En ese carcter, Mistral contribuy junto a intelectuales como Albert
Einstein a "fundar las defensas de la paz en los espritus de los hombres",
legado que pas a formar parte del prembulo de la Constitucin de la
Unesco en 1945.

El medalln de cobre y la placa fueron donados por la Fundacin Premio
Nobel Gabriela Mistral. Se recitarn poemas de la autora y se ofrecer un
vino de honor. La Unesco le ha otorgado el carcter de actividad oficial a
este homenaje, en el marco de la conmemoracin de los 60 aos de la
creacin de la Organizacin de las Naciones Unidas.



*** Escritores precoces podrn participar en taller virtual

La Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com), centro
literario con sede en Madrid y con una fuerte implantacin en el mundo
hispano por sus talleres virtuales, ofrecer este mes un curso de verano
por Internet dirigido a jvenes de entre nueve y catorce aos con el fin de
acercarles al mundo de la palabra escrita.

El taller literario, que se dictar ntegramente a travs de Internet,
ofrecer juegos y dinmicas de animacin creativa a un grupo restringido de
nios y adolescentes, con los que se irn sentando las bases "para
convertirlos en buenos lectores y buenos escritores". El grupo de pioneros
tendr que leer, escribir, interpretar, recomendar lecturas y crear sus
propias historias.

Segn los directores de la Escuela de Escritores, "el objetivo es convertir
la lectura y la escritura en actividades ldicas con las que los nios y
jvenes disfruten". La idea ha nacido por la propia demanda de padres y
madres interesados en ofrecer a sus hijos otra manera de relacionarse a
travs de Internet, y por no pocos adolescentes que se han interesado
personalmente por los talleres de escritura creativa que el centro ofrece
desde hace ms de seis aos.

"La literatura para nios y adolescentes vive desde hace unos aos un
autntico boom, y no por las millonarias ventas que algunos autores estn
consiguiendo: los nios de ahora leen ms libros que sus propios padres, y
fenmenos como Harry Potter han hecho comprender que tambin son capaces de
leer libros gordos, con personajes con los que se puedan sentir
identificados", explica Esperanza Fabregat, editora y profesora de
literatura infantil y juvenil en la propia Escuela de Escritores, y que
ser la docente encargada de dictar este taller.

"Estamos convencidos de que esta iniciativa ser un xito", confirma la
directora de la Escuela de Escritores, Isabel Caselles. "No es algo nuevo
que a los chicos les guste expresarse y fantasear a travs de sus propios
textos: la escritura creativa suele aportar una gran gratificacin
personal, y no hace falta ser adulto para conseguirlo".

El curso funcionar por medio de listas de correo y foros web de acceso
restringido. Los grupos lo formarn un mximo de veinte alumnos, que
recibirn dos entregas de material a la semana, con sus correspondientes
propuestas, a las que habrn de responder dentro de un plazo. La profesora,
por su parte, les enviar los comentarios sobre sus textos, propondr citas
para los chats y animar el debate y dilogo entre los participantes del
grupo.



*** Jornadas literarias celebran en Valera

El Instituto Universitario de Tecnologa del Estado Trujillo (Venezuela)
lleva a cabo desde este 1 de julio, como parte de su extensa programacin
conmemorativa de su 25 aniversario, unas jornadas de poesa, cuentacuentos
y publicaciones que se extendern hasta el prximo mircoles 27 , en la
sede del instituto en el sector San Luis de Valera.

La informacin fue suministrada por la magster scientiarum Yajaira Rojo,
docente de la mencionada casa de estudios y directora editora de la revista
Tecnologa, Gerencia y Educacin. Rojo agreg que durante todo este mes la
institucin realizar un conjunto de eventos dirigidos a editores,
articulistas, investigadores y pblico en general con el objetivo de
difundir y divulgar el conocimiento en cada una de sus diversas
expresiones, en una jornada que ha sido denominada "Mes de la Publicacin".

Talleres, exposicin y presentacin de libros y trabajos de ascensos
dirigidos a docentes, estudiantes, nios y pblico en general interesado
son algunas de las actividades incluidas en la programacin. La
inauguracin se realiz el viernes 1 de julio con el taller "Fundamentos y
estructura de la revista arbitrada", dirigido a docentes.

El 7 de julio, en la Biblioteca Iutet (sede San Luis), los nios tendrn
una tarde especial al dedicrseles una Jornada de Cuenta Cuentos Infantil.
Del 11 al 15, los espacios de la terraza y primer piso de la sede San Luis
sern el centro de la Exposicin de Libros y, el 14, la Biblioteca Iutet
San Luis ofrecer un recital de poesa.



*** Incorporada Carilda Oliver a la Academia Cubana de la Lengua

Carilda Oliver Labra, una de las voces femeninas ms reconocidas de las
letras hispanoamericanas contemporneas, fue integrada este viernes 1 de
julio a la Academia Cubana de la Lengua (ACL).

Por primera vez esa institucin acadmica abandona su sede permanente en
Ciudad de La Habana para acoger a un nuevo miembro, lo cual aconteci en
ceremonia en la casa social de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba en
Matanzas, acto al que asisti Abel Prieto Jimnez, ministro de Cultura.

Lisandro Otero, presidente de la ACL, seal que este rango de acadmica a
una poeta de alta calidad literaria, constituye un supremo reconocimiento a
quien ha realizado serios estudios del idioma y ha sido fiel veladora de la
pureza de ste.

"Ella es un ejemplar nico e irrepetible para la literatura cubana,
trasciende los lmites de su terruo y hoy se le entrega la silla que desde
hace mucho tiempo es suya", subray Miguel Barnet, miembro de la
institucin y presidente de la Fundacin Fernando Ortiz.

Oliver, quien cumplir 83 aos de edad el prximo mircoles 6, recibi los
honores con emocin y dedic su discurso a Dulce Mara Loynaz, una de las
consagradas figuras de las letras cubanas y Premio Cervantes.

Con la lrica que le es afn, hizo un recorrido por la obra literaria de
Loynaz desde sus inicios, marc con intencionalidad poemas de renombre
junto a fracciones de la vida de la poeta e, incluso, narr ancdotas de la
larga y profunda amistad que las uni.

Premio Nacional de Literatura, Oliver es la sptima mujer que integra la
ACL. Inici su vasta carrera en el ao 1950 con el texto Al sur de mi
garganta, y ha publicado ms de una veintena de libros en Espaa, Alemania,
Colombia, Mxico, Estados Unidos y Cuba, entre otros pases.

La Academia Cubana de la Lengua surgi el 19 de mayo de 1926 y su primer
presidente fue el destacado pensador cubano Enrique Jos Varona.
Actualmente la integran 22 miembros numerarios, entre ellos reconocidos
intelectuales y premios nacionales de Literatura.



*** Ripstein har versin flmica de novela de Pedro Antonio Valdez

El cineasta mexicano Arturo Ripstein llevar al cine la novela Carnaval de
Sodoma, del autor puertorriqueo Pedro Antonio Valdez (La Vega, 1968),
segn fue anunciado la semana pasada en Mxico. El guin ha sido escrito
por su esposa, Paz Alicia Garciadiego.

Carnaval de Sodoma habla de un burdel de mala muerte, de una sacrista y de
hombres y prostitutas que deambulan por la nada. Ripstein cuenta que su
intencin es iniciar el rodaje en septiembre trasladando la historia a
Ciudad de Mxico con sus actores de siempre, Patricia Reyes Spndola y Luis
Felipe Tovar. Falta por concretar Leonor Watling.

"Este filme se mueve en el territorio del sueo, entre lo imposible posible
y el absurdo cotidiano", declara Ripstein, que se encuentra en Barcelona
con motivo de la primera edicin del Digital Barcelona Film Festival, donde
se le dedica una pequea retrospectiva y un clido homenaje.

La adaptacin que ha hecho Garciadiego de Carnaval de Sodoma entra, segn
Ripstein, en el delirio total. "Es la primera vez que no entiendo nada de
qu va", bromea. "Dice eso porque le encanta", responde la guionista, que
define este filme como ms de ambiente que de trama. "Por eso es difcil de
contar. Es una novela al nivel de las de Gabriel Garca Mrquez, de las que
juegan con el espejo de la realidad. Y esa transgresin a Ripstein le
fascina", cuenta ella.

Fundador del Taller Literario La Matrcala y del Ateneo Insular, Valdez ha
publicado el libro Papeles de Astarot (1992), por el que recibi el Premio
Nacional de Cuentos; la antologa de cuentos ltima flor del naufragio
(1995) y el libro de investigacin Historia del carnaval vegano (1995). En
1998 obtuvo el Premio Internacional Alberto Gutirrez de la Solana, de
Estados Unidos, por su texto teatral Paradise; ese mismo ao recibi el
Premio Nacional de Novela por Bachata del ngel cado. Algunos textos de su
libro Papeles de Astarot fueron publicados en 1999 en nuestra edicin 72
(http://www.letralia.com/72/le01-072.htm), mientras que un extenso anlisis
de Carnaval de Sodoma, escrito por Hctor Mioln, puede leerse en nuestra
edicin 105 (http://www.letralia.com/105/articulo05.htm), del ao pasado.



*** Talleres literarios ofrecer el Celacp en julio y agosto

El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (Celacp,
http://celacp.perucultural.org.pe), de Lima, ha organizado dos talleres
literarios que sern dictados este mes y el prximo, siendo el primero
sobre potica y escritura, y el segundo sobre novela.

El taller sobre potica y escritura se inicia este jueves 7 y, en sus ocho
sesiones, enfrentar el fenmeno de la expresin literaria en sus diversos
gneros desde distintos puntos de observacin, considerando el aspecto de
la creacin conjuntamente con el de la lectura y el de la reflexin acerca
de su esencia y mecanismos.

Eminentemente prctico, el taller se pasear por la obra de Giacomo
Leopardo, Henry James, Edgar Allan Poe, Raymond Carver, Juan Carlos Onetti
y Fernando Pessoa. La expositora ser Ana Mara Gazzolo y las sesiones se
realizarn los jueves de 10:30 de la maana a 12:30 de la tarde. Los
precios, que incluyen materiales y certificados, oscilan entre 120 y 150
nuevos soles.

El taller de novela, denominado "De la creacin a la editorial", ser
dictado por Jorge Eduardo Benavides entre el 8 y el 12 de agosto, en
horario de 6:30 de la tarde a 9 de la noche, y pretende ofrecer a sus
participantes un conocimiento cabal de los mecanismos cardinales de la
novela actual, as como las herramientas conceptuales bsicas para
estructurar y escribir una novela y un panorama actual de la novela
espaola y el mundo editorial. La inscripcin cuesta 120 nuevos soles.

Para obtener mayor informacin sobre estos talleres, dirjase al Centro de
Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, en la avenida Benavides 3074,
valo de Higuereta, Miraflores, o llame al 2161029. Tambin puede escribir
a celacp@wayna.rcp.net.pe.



*** Festival potico Memorias In Santas, Los 90's, se desarrollar en Lima

Entre el 11 y el 13 de julio se desarrollar, en el Centro Cultural de
Espaa en Lima (http://www.aeci.org.pe/centrocultural), el Gran Festival de
Poesa "Memorias In Santas, Los 90's", que reunir a creadores de diversas
disciplinas nacidos en las dcadas de los sesenta y setenta.

Poesa, msica, fotografa, artes grficas y audiovisuales sern algunas de
las disciplinas artsticas contempladas en el evento, bajo la premisa de
"cuestionar doce aos de oscuridad en el Per de 1980 a 1992", segn
explicaron sus organizadores en un comunicado.

"Es bajo el contexto de la guerra (tanto del lado de las fuerzas armadas
como la de los grupos levantados en armas), de las nuevas ideologas (la
cada del Muro de Berln y la generacin X), entre otros factores locales y
mundiales, que estos creadores empezaron con su trabajo. Nos interesa ahora
cuestionar esa poca para saber qu tanto influyeron los acontecimientos en
sus producciones y en sus posiciones polticas frente a otros trabajos y
frente a los propios", explican.

Las actividades se iniciarn el lunes 11 a las 7:30 de la noche con el foro
"Literatura y feminismo en los 90's", moderado por Patricia Martnez y con
la participacin de Virginia Vargas, Roco Silva Santisteban, Violeta
Barrientos y Ericka Ghersi. A las 8:30 se presentar la instalacin "In
Santas", que rene video, poesa, performance y fotografa basados en
poemas de Carmen Oll, Ericka Ghersi, Roco Silva Santisteban, Violeta
Barrientos y Roxana Crislogo, bajo la direccin general de Karen Bernedo y
con la participacin de Sandro Aguilar, Ral Mondragn y Silvia Montoya,
todo presentado por Jorge Miyagui.

A las 9:15 se presentar la antologa Poetas peruanas  contemporneas,
compilada por el argentino Cristian De Npoli. Doris Moromisato, Rosella Di
Paolo y Roxana Crislogo leern algunos de sus poemas incluidos en la
antologa, y se realizar una videoconferencia con Mariela Dreyfus (EUA).
La antologa ser presentada por Carlos Lpez Degregori y al terminar el
evento se realizar un concierto de Karen Bernedo.

El martes 12 a las 7:30 de la noche sern presentados los videos Violencia
poltica y comunidad universitaria, 1980-2000, Violencia poltica y
desplazamiento forzado y Sociedad civil, de Marco Condori, y a continuacin
se realizar la mesa de discusin "Desmitificando los 90's", moderada por
Jos Gich y con la participacin de Luis Fernando Chueca, Alfredo Villar,
Sylvia Miranda y Victoria Guerrero. Martn Rodrguez-Gaona y Paolo de Lima
participarn mediante videoconferencia desde Espaa y Canad,
respectivamente. A las 9 de la noche se realizar el recital potico "De
sur a sur: nueva poesa latinoamericana", presentado por Giovanna Pollarolo
y con la participacin de los argentinos Mara Medrano y Cristian De
Npoli, el cubano Alberto Gonzlez, el chileno Germn Carrasco y los
peruanos Miguel Ildefonso, Carolina Fernndez y Doris Bayly. Al finalizar
el recital se realizar un concierto interpretado por Piero Bustos.

El mircoles a las 7:30 de la noche sern presentados los videos La muerta,
Adis pueblo libre y El vicio, de Fermn Tanguis, y se realizar la mesa de
discusin "Los 90's, todas las artes", moderada por Willy Nugent y con la
participacin de Julio Prez ("La Sarita"), Natalia Iguiiz (plstica),
Cherman (artes grficas), Fermn Tangis (video), Elsa Estremadoyro
(fotografa) y David Abanto (literatura). A las 9 de la noche Oswaldo
Reynoso presentar el disco compacto Chicha, nueva poesa peruana,
compilacin a cargo de la argentina Mara Medrano. Finalmente se realizar
un concierto de Los Mojarras. La actividad ser clausurada con un pisco de
honor.



*** Una veintena de autores ya son finalistas del premio Rmulo Gallegos

Esta semana se iniciaron las deliberaciones del XIV Premio Internacional de
Novela Rmulo Gallegos con la preseleccin de 23 novelas, cinco de autores
espaoles, cinco de mexicanos, tres de argentinos, tres de venezolanos, dos
de Colombia y tambin una de cada uno de los siguientes pases: Estados
Unidos, Cuba, Bolivia, Chile y Ecuador.

Las obras espaolas son Castillos de cartn, de Almudena Grandes, Tusquets
Editores; Al morir don Quijote, de Andrs Trapiello, Editorial Destino; El
vano ayer, de Isaac Rosa, Editorial Seix Barral; Veinte aos y un da, de
Jorge Semprn, Tusquets Editores, y Los prncipes nubios, de Juan Bonilla,
Editorial Seix Barral.

Las mexicanas son El ltimo lector, de David Toscana, Grupo Editorial
Random House Mondadori; El fin de la locura, de Jorge Volpi, Editorial Seix
Barral; Testigo, de Juan Villoro, Editorial Anagrama; 1767, de Joaqun
Mortiz, Editorial Joaqun Mortiz, y Malheridos, de Pedro Angel Palou, de la
misma editorial.

Las tres obras venezolanas son La flor escrita, de Carlos Noguera, Monte
vila Editores; El nio malo cuenta hasta cien y se retira, de Juan Carlos
Chirinos, Grupo Editorial Norma, y Vivir atemoriza, de Sael Ibez, Monte
vila Editores.

El jurado, compuesto por Jorge Enrique Adoum (Ecuador), Antn Arrufat
(Cuba), Nelson Osorio (Chile), Alberto Rodrguez Carucci (Venezuela),
Csimo Mandrillo (Venezuela), ya se encuentra en Caracas y tras las
deliberaciones anunciar los resultados del premio el prximo viernes 8 de
julio.

Otorgado por la Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) a escritores de toda
Hispanoamrica, el premio Rmulo Gallegos est dotado con 100 mil dlares,
una medalla de oro y un diploma, que sern entregados en Caracas el prximo
2 de agosto, natalicio del novelista y poltico venezolano Rmulo Gallegos
(1884-1969).

Este ao participaron 203 novelas de autores de toda Iberoamrica.
Participan firmas de la talla de Hctor Abad Faciolince, Laura Restrepo,
Julieta Campos, Ral Vallejo, Almudena Grandes, Espido Freire, Alexis
Rosas, Carlos Noguera, Ednodio Quintero, Israel Centeno y Romn Revueltas,
entre otros destacados escritores. Los colombianos son los que ms novelas
han presentado, con un total de 40, seguidos por Mxico (37), Venezuela
(31) y Argentina (25).

Hoy lunes, 4 de julio, fue inaugurada la exposicin Trayectoria de un
premio en el hall principal y en la sala Arturo slar Pietri del Celarg. La
muestra, que cuenta con curadura de Teresa Cacique, rene material
fotogrfico y documental a propsito de los cuarenta aos del preciado
galardn literario, as como las trece novelas que han recibido el premio
en las ediciones anteriores.



*** Realizarn en Buenos Aires encuentro de estudiantes de letras

El 25 y 26 de noviembre se celebrar en la Facultad de Filosofa y Letras
de la Universidad de Buenos Aires (http://www.uba.ar) el I Encuentro de
Estudiantes de Letras, actividad que se propone fomentar la reflexin, la
discusin y el intercambio sobre los fenmenos culturales enmarcados
frecuentemente bajo la denominacin de "las letras".

El evento tiene como objetivo "generar un espacio que contrarreste la
ausencia de dilogo que encontramos habitual en nuestro medio acadmico
-incluso en instancias organizadas para promover la discusin, como son los
congresos, coloquios, etc.--, apuntando a fomentar el debate entre
abordajes divergentes", explicaron los organizadores en un comunicado.

La convocatoria busca incorporar trabajos provenientes tanto del marco
institucional como los que se inscriban por fuera de ste. Al mismo tiempo,
proponemos la inclusin de trabajos e investigaciones que se hayan
producido tanto en forma individual como colectiva. Entendemos que ser
productiva tambin la puesta en discusin de trabajos que provengan de
otras disciplinas como la filosofa, la historia, la sociologa y otras.

Los organizadores informaron que no sugieren lneas temticas especficas,
a fin de estimular la presentacin de trabajos que discutan problemticas
relacionadas con las letras. "Sin embargo, a medida que los trabajos se
acerquen y sean aceptados, se organizarn las mesas de discusin de modo
tal que estn juntos los que aborden temas similares", agregaron.

Los resmenes de las ponencias, que tendrn un mximo de doscientas
palabras, deben enviarse antes del 15 de agosto de 2005 y no exceder las
doscientas palabras. Sern acompaados de los datos personales del
expositor y slo sern recibidas por correo electrnico, en
encuentroel2005@yahoo.com.ar. Las ponencias no debern superar las diez
pginas A4, letra Times New Roman, cuerpo 12, a espacio y medio, sin contar
las notas ni la bibliografa, con un tiempo de lectura estimado de veinte
minutos, y debern ser presentadas en su versin electrnica en la
direccin ya indicada, y en su versin impresa en lugar a confirmar en
prxima circular.

La fecha lmite de entrega de los trabajos completos ser el 20 de
septiembre. La comisin evaluadora informar sobre la aceptacin de los
trabajos dentro de los treinta das posteriores a su recepcin. Cada
trabajo deber ser ledo por su autor o por al menos uno de ellos en caso
de coautora. Para no desvirtuar el funcionamiento de las mesas temticas,
no se permitirn cambios de horarios o de das de lectura una vez efectuada
la programacin. El costo de inscripcin, tanto para asistentes como para
expositores, ser de $5, lo que incluye la entrega de un CD con las actas
del encuentro.



*** Publicarn edicin del Quijote para sordos

El prximo mes de septiembre ser lanzado en Granada, Espaa, una edicin
en DVD de Don Quijote, especialmente diseada para que la obra cumbre de
Miguel de Cervantes Saavedra pueda ser apreciada por personas con problemas
auditivos.

Don Quijote de La Mancha, versin libre en lenguaje de signos, es una
iniciativa pionera que busca que estas personas tambin festejen el
cuatricentenario de la publicacin del primer ejemplar de la obra de
Cervantes. "La adaptacin pretende ser lo ms fiel posible a la novela, por
lo que se ha desempeado una gran labor investigadora recopilando signos
utilizados en los siglos XVIII y XIX", y recuperando lenguaje gestual del
cine mudo.

As lo explic la directora del proyecto, Margot Navas. El documento
audiovisual, interpretado por actores sordos, pretende que los disminuidos
auditivos monolinges, aquellos que slo dominan la lengua de signos y que
tienen problemas de comprensin del castellano escrito, puedan captar las
mismas sensaciones que producen las andanzas de don Quijote en un oyente.



*** Cultura e integracin latinoamericana y caribea en diplomado del
    Celarg

El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg) impartir,
entre el 3 de octubre y el 4 de noviembre, el Diplomado Internacional de
Actualizacin de Conocimientos sobre Cultura e Integracin Latinoamericana
y Caribea, en su sede en la avenida Luis Roche, Altamira (Caracas).

El diplomado estar dirigido a profesionales de la regin latinoamericana y
caribea, con ttulo de licenciatura en ciencias sociales, humanas,
polticas o econmicas u otras disciplinas afines, vinculados a procesos,
proyectos u organismos integracionistas o de cooperacin internacional
interesados en potenciar la dimensin cultural de la integracin regional.

Entre sus objetivos se encuentra ofrecer a los participantes conocimientos
terico-prcticos relativos a los procesos de integracin cultural en
Amrica Latina y el Caribe, sobre la base de una nueva concepcin de
ciudadana, participacin y corresponsabilidad, as como facilitar la
aplicacin de herramientas conceptuales y metodolgicas que contribuyan a
darle viabilidad a los diversos esquemas de integracin cultural, para
generar propuestas comunes de solucin a problemas locales, nacionales y
regionales.

El diplomado tendr una duracin de 160 horas acadmicas repartidas a
travs de 5 semanas, ser de dedicacin exclusiva y admitir un mximo de
cuarenta participantes. Las sesiones sern en espaol y los recaudos (copia
del ttulo, copia del pasaporte, carta de postulacin y hoja de vida)
debern enviarse a la Oficina de Apoyo Docente por correo postal, correo
electrnico (clacdec@conac.gov.ve o apoyodocente@conac.gov.ve) o va fax,
antes del 2 de septiembre de 2005.

Para mayor informacin dirjase a la Divisin de Cooperacin Tcnica de la
Direccin de Apoyo Docente, ubicada en el piso 14 de la torre Norte del
Centro Simn Bolvar, en la urbanizacin El Silencio (Caracas), o llame al
nmero 582 4850121 o al fax 582 4849423 / 9393, a la atencin de la
licenciada Trina Manrique, directora de Apoyo Docente.



*** Jalla 2006 se realizar en Bogot

Las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, que el ao prximo
arribarn a su sptima edicin, se realizarn en Bogot bajo el lema
"Memorias culturales: circulacin del conocimiento en la educacin y la
sociedad", entre el 14 y el 18 de agosto de 2006.

Organizada por los departamentos de Literatura de la Universidad de los
Andes (http://www.uniandes.edu.co), la Pontificia Universidad Javeriana
(http://www.javeriana.edu.co) y la Universidad Nacional de Colombia
(http://www.unal.edu.co), las jornadas se desarrollarn a travs de
ponencias, conferencias y talleres. Los talleres retomarn las conclusiones
de los talleres de Jalla Cusco (1999), los ltimos realizados en las
jornadas.

Los talleres intentarn acercarse al problema de cmo circulan dentro de la
sociedad y del sistema educativo general los conocimientos que se producen
en la universidad. Los textos base se darn a conocer seis meses antes de
las jornadas y sern presentados durante ellas a manera de conferencia.
Habr luego dos sesiones de talleres programadas para llevar adelante la
discusin y planear el siguiente Jalla con base en sus conclusiones.

El temario de Jalla 2006 abarcar la investigacin y teora literaria desde
Amrica Latina, historias e historiografa literaria, saberes locales y
saberes globales, estudios indgenas, afroamericanos y de gnero, discursos
migrantes, estudios culturales, oralidad y discursos preformativos y
memoria y patrimonio.

Jalla inici sus actividades con una reunin realizada en 1993 en La Paz,
Bolivia. Desde entonces, se han venido organizando regularmente eventos
cada dos aos: en 1995 en Tucumn, Argentina; en 1997 en Quito, Ecuador; en
1999 en Cuzco, Per; en 2001 en Santiago de Chile, y en 2004 en Lima, Per.
Todos estos eventos convocaron a destacados y numerosos especialistas de
Norteamrica, Europa e incluso Asia, pero sobre todo de la regin andina y
de toda Amrica Latina.

Las propuestas de ponencias y de paneles debern ser enviadas va correo
electrnico a jalla2006@uniandes.edu.co antes del 15 de febrero de 2006.
Las propuestas de ponencias debern incluir el ttulo, el resumen (mximo
250 palabras, formato Word) y el nombre y afiliacin institucional del
ponente.

Los organizadores esperan recibir especialmente propuestas de paneles, que
debern incluir el ttulo del panel, nombre y afiliacin institucional del
organizador, ttulos y resmenes de las ponencias (mximo 4 ponencias por
panel) y afiliacin institucional de cada uno de los ponentes.

La extensin de las ponencias no deber ser mayor a 9 cuartillas a doble
espacio, lo cual equivale a 2.500 palabras y 20 minutos de lectura. Los
participantes debern presentar, junto con el texto impreso de su ponencia,
una copia en formato electrnico para la publicacin de las Memorias. Dicha
copia deber estar en formato Word y seguir las normas editoriales
internacionales.

La inscripcin costar 10 dlares para los estudiantes, 40 para ponentes
latinoamericanos, 80 para ponentes de otros pases y 30 para asistentes.
Los asistentes y participantes que se inscriban antes del 14 de julio de
2006 recibirn un descuento del 20% en el valor de la inscripcin.

Las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana se han constituido en la
ltima dcada en un foro acadmico de gran relieve. Es un espacio de debate
intelectual sobre las literaturas y culturas de Amrica Latina, con un
nfasis prioritario en la regin andina.



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

=== KeyNote: un programa que interesar a muchos escritores      Juan Planas =

Jorge Gmez Jimnez me ha invitado amablemente a ampliar un "post" que sub
al Foro Literario de Letralia
(http://boards2.melodysoft.com/app?ID=letralia), en el cual comentaba que
he encontrado un programa que me parece til para los escritores. Hace poco
que instal ese software y todava no he utilizado algunas de sus
funciones; de todos modos, ya lo estoy empleando y me gusta tanto que no
vacilo en recomendarlo calurosamente.

Ante todo, es bueno aclarar que se trata de un programa totalmente
gratuito, dentro de los criterios open source, distribuido bajo MPL
(Mozilla Public License). En buen romance, eso significa que se puede
copiar libremente, regalarlo a parientes y amigos... Lo nico prohibido es
comercializarlo.

El KeyNote, que va por la versin 1.6.5 (est en preparacin la versin
2.0), consiste en un editor de texto capaz de incluir varios documentos en
un nico archivo, de modo que es posible, por ejemplo, consultar diversas
fuentes sin tener que andar buscando archivos y abrindolos.

En esta direccin, http://www.snapfiles.com/get/keynote.html, encontraremos
varias capturas de pantalla ("snapshots") que nos ayudarn a comprender el
programa.

La pantalla est dividida en dos ventanas; la derecha, que aparenta un
tarjetero con "orejas" para seleccionar la tarjeta buscada, es donde se ve
el documento, mientras que la izquierda muestra un esquema arbolar en el
que diversos "nodos" (documentos) estn organizados jerrquicamente. Para
cambiar de un nodo o documento a otro, se hace "clic" en el icono
correspondiente de la ventana izquierda y, con una sorprendente rapidez, se
produce el cambio.

Todos los nodos o documentos agrupados juntamente forman una nota (note en
ingls), y para cambiar de nota se hace clic en la "oreja" (tab en ingls)
que se desea ver; aparece entonces una nueva estructura arbolar a la
izquierda, mientras que a la derecha se renueva el documento, que es el que
corresponde al icono seleccionado en la ventana izquierda. Si la ventana
izquierda nos estorba la lectura, es posible colapsarla mientras no la
necesitemos.

Puede verse que varios de los botones en la parte superior son los que se
encuentran en la mayora de los editores y procesadores de texto (B para
negra, I para bastardilla, U para subrayado, etc.) Quienes estn
familiarizados con el Word tendrn poca dificultad en empezar a escribir
con el KeyNote.

Haciendo "clic" en uno de los iconos laterales se pueden agregar nodos
"hijos" o "hermanos", as como suprimir nodos o cambiarlos de sitio. En
cada "nodo" se puede incorporar texto desde el teclado, o copiarlo de otro
documento y pegarlo en la pantalla de la derecha, y tambin es posible
"importar" documentos grabados en formato RTF. Pueden incluirse
ilustraciones. Si se desea grabar un nodo por separado, se lo puede
"exportar" en formato RTF, slo texto, HTML y Treepad (un programa parecido
al KeyNote, pero ms elemental y que se ha discontinuado).

KeyNote es sumamente configurable. Por ejemplo, los iconos de la ventana de
la izquierda pueden elegirse dentro de una muestra que ofrece el programa,
y con un poco de esfuerzo uno puede incorporar otros iconos. Es posible
cambiar el color de la leyenda que est junto al icono, as como el color
del fondo de dicha leyenda.

Si se desea guardar confidencialmente la informacin, KeyNote es capaz de
encriptar los archivos que se quiere proteger.

Eso s, la nica lengua en que viene el programa es la inglesa; pero el
programa es tan intuitivo en su manejo que es posible aprenderlo aunque uno
no domine la lengua de Shakespeare. No tiene controlador ortogrfico, ni se
pueden hacer tablas... Bueno, en realidad, le faltan muchas de las
caractersticas de los "pesos pesados" como el Word, el StarWriter o el
WordPerfect. En cambio, posee caractersticas que lo hacen nico. Como dije
al principio, todava no aprend algunas de ellas.

Los escritores que para su trabajo necesitan consultar diversas fuentes
almacenadas en su ordenador encontrarn en KeyNote una estimable
herramienta; otros, sobre todo aquellos que sencillamente dejan que la musa
les inspire su creacin y no quieren o no necesitan ver notas ni consultar
fuentes o estructurar su produccin, es posible que se entusiasmen menos
con el programa.

Aunque, tal vez, puede haber caminos intermedios; por ejemplo, yo abr un
nodo "Proyectos" en el cual anoto sucintamente bosquejos acerca de escritos
que la musa me inspir, pero por el momento no tengo tiempo de trabajar.
Prefiero tener esas inspiraciones en blanco sobre negro, todas juntas (no
escritas en servilletas descartables en la mesa de un caf o perdidas en
papeles sueltos), porque el diablo siempre me susurra al odo: "No te
preocupes; jams te olvidars de esta idea!".

De todos modos, KeyNote puede resultar una herramienta valiosa para
docentes, estudiantes, periodistas y todos aquellos que tienen que manejar
y organizar informacin.

Se lo puede descargar en http://www.tranglos.com/free/keynote.html. No
tiene gran tamao, de modo que, incluso con una conexin telefnica, es
posible bajarlo en pocos minutos. La instalacin es sencilla, y el programa
no reemplaza .dll ni comete alguna de esas travesuras que nos estropean la
mquina. Tampoco esconde spyware, adware o cualquier otra perversa trampa
informtica.

Ah! Me olvidaba... Este artculo lo escrib totalmente en KeyNote, y desde
el mismo programa lo convert en HTML para enviarlo a Letralia.

** Juan Planas
   sanalpar@yahoo.com.ar
   Escritor espaol (Barcelona, 1944) residente desde su infancia en el
   barrio de San Telmo, Buenos Aires (Argentina). Se dedica a tareas
   relacionadas con la edicin de libros y revistas. Ha publicado diversos
   relatos en las revistas electrnicas Letralia, Proyecto Sherezade,
   Ficticia, Almiar, EOM (Eldigoras), y Parole Con. Su pgina, Galeradas
   (http://ar.geocities.com/sanalpar/galeradas.htm), incluye enlaces a sus
   escritos en la red.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== La privatizacin de Dios ==============================================
=== A la medida del consumidor      Jorge Majfud ==========================

En el siglo XVII, el genial matemtico Blaise Pascal escribi que los
hombres nunca hacen el mal con tanto placer como cuando lo hacen por
convicciones religiosas. Esta idea -de un hombre profundamente religioso-
tuvo diferentes variaciones desde entonces. Durante el siglo pasado, los
mayores crmenes contra la humanidad fueron promovidos, con orgullo y
pasin, en nombre del Progreso, de la Justicia y de la Libertad. En nombre
del Amor, puritanos y moralistas organizaron el odio, la opresin y la
humillacin; en nombre de la vida, los lderes y profetas derramaron la
muerte por vastas regiones del planeta. Actualmente, Dios ha vuelto a ser
la principal excusa para ejercitar el odio y la muerte, ocultando las
ambiciones de poder, los intereses terrenales y subterrenales tras sagradas
invocaciones. De esta forma, reduciendo cada tragedia en el planeta a la
milenaria y simplificada tradicin de la lucha del Bien contra el Mal, de
Dios contra el Demonio, se legitima el odio, la violencia y la muerte. De
otra forma, no podramos entender cmo hombres y mujeres se inclinan para
rezar con orgullo y fanatismo, con hipcrita humildad, como si fuesen
ngeles puros, modelos de moralidad, al tiempo que esconden entre sus ropas
la plvora o el cheque extendido para la muerte. Y si sus lderes son
conscientes del fraude, sus sbditos no son menos responsables por
estpidos, no son menos responsables de tantos crmenes y matanzas que
explotan cada da, promovidos por criminales convicciones metafsicas, en
nombre de Dios y la Moral -cuando no en nombre de una raza, de una cultura
y de una larga tradicin recin estrenada, hecha a medida de la ambicin y
los odios presentes.



El imperio de las simplificaciones

S, podemos creer en los pueblos. Podemos creer que son capaces de las
creaciones ms asombrosas -como ser un da su propia liberacin-; y de
estupideces inconmensurables tambin, disimuladas siempre por un interesado
discurso complaciente que procura anular la crtica y la provocacin a la
mala conciencia. Pero, cmo llegamos a tantas negligencias criminales? De
dnde sale tanto orgullo en este mundo donde la violencia aumenta cada vez
ms y cada vez ms gente dice haber escuchado a Dios?

La historia poltica nos demuestra que una simplificacin es ms poderosa y
es mejor aceptada por la vasta mayora de una sociedad que una
problematizacin. Para un poltico o para un lder espiritual, por ejemplo,
es una muestra de debilidad admitir que la realidad es compleja. Si su
adversario procede despojando el problema de sus contradicciones y lo
presenta ante el pblico como una lucha del Bien contra el Mal, sin duda
tendr ms posibilidades de triunfar. Al fin y al cabo la educacin bsica
y primaria de nuestro tiempo est basada en la publicidad del consumo o en
la sumisin permisiva; elegimos y compramos aquello que nos soluciona los
problemas, rpido y barato, aunque el problema sea creado por la solucin,
aunque el problema contine siendo real y la solucin siga siendo virtual.
Sin embargo, una simplificacin no elimina la complejidad del problema
analizado sino que, por el contrario, produce mayores y a veces trgicas
consecuencias. Negar una enfermedad no la cura; la empeora.



Por qu no hablamos de los por qu?

Tratemos ahora de problematizar un fenmeno social cualquiera. Sin duda, no
llegaremos al fondo de su complejidad, pero podemos tener una idea del
grado de simplificacin con el que es tratado diariamente, no siempre de
forma inocente.

Comencemos con un breve ejemplo. Consideremos el caso de un hombre que
viola y mata a una nia. Tomo este ejemplo no slo por ser uno de los
crmenes ms aborrecibles que podemos considerar, junto con la tortura,
sino porque representa una maldita costumbre criminal en todas nuestras
sociedades, aun en aquellas que se jactan de su virtuosismo moral.

En primer lugar, tenemos un crimen. Ms all de los significados de
"crimen" y de "castigo", podemos valorar el acto en s mismo, es decir, no
necesitamos recurrir a la genealoga del criminal y de su vctima, no
necesitamos investigar sobre los orgenes de la conducta del criminal para
valorar el hecho en s. Tanto la violacin como el asesinato deben ser
castigados por la ley, por el resto de la sociedad. Y punto. Desde este
punto de vista, no hay discusiones.

Muy bien. Ahora imaginemos que en un pas determinado la cantidad de
violaciones y asesinatos se duplica en un ao y luego vuelve a duplicarse
al ao siguiente. Una simplificacin sera reducir el nuevo fenmeno al
hecho criminal antes descrito. Es decir, una simplificacin sera entender
que la solucin al problema sera no dejar ni uno solo de los crmenes
impunes. Dicho de una tercer forma, una simplificacin sera no reconocer
el fenmeno social detrs de un hecho delictivo individual. Un anlisis ms
a fondo del primer caso podra revelarnos una infancia dolorosa, marcada
por los abusos sexuales contra el futuro abusador, contra el futuro
criminal. Esta observacin, de ningn modo quitara valoracin criminal al
hecho en s, tal como lo anotamos ms arriba, pero servira para comenzar a
ver la complejidad de un problema que amenaza con ser simplificado al
extremo de perpetuarlo. A partir de este anlisis psicolgico del
individuo, seguramente pasaramos a advertir otro tipo de implicaciones
referidas a su propio contexto, como por ejemplo las condiciones econmicas
de una determinada clase social sumergida, su explotacin o su
estigmatizacin moral a travs del resto de la sociedad, la violencia moral
y la humillacin de la miseria, sus escalas de valores construidas segn un
aparato de produccin, reproduccin y consumo contradictorio, por
instituciones sociales como una educacin pblica que no los ayuda ms de
lo que los humilla, ciertas organizaciones religiosas que han creado el
pecado para los pobres al tiempo que los usan para ganarse el Paraso, los
medios de comunicacin, la publicidad, las contradicciones laborales... y
as sucesivamente.

De la misma forma podemos entender el terrorismo de nuestro tiempo. Est
fuera de discusin (o debera estarlo) el valor criminal de un acto
terrorista en s mismo. Matar es siempre una desgracia, una maldicin
histrica. Pero matar inocentes y a gran escala no tiene justificacin ni
perdn de ningn tipo. Por lo tanto, renunciar al castigo de quienes lo
promueven sera a su vez un acto de cobarda y una flagrante concesin a la
impunidad.

No obstante, tambin aqu debemos recordar la advertencia inicial. Entender
un fenmeno histrico y social como la consecuencia de la existencia de
"malos" en la Tierra, es una simplificacin excesivamente ingenua o, de lo
contrario, es una simplificacin astutamente ideolgica que, al evitar un
anlisis integral -histrico, econmico, de poder- excluye a los
administradores del significado: los buenos.

No vamos a entrar a analizar, en estas breves reflexiones, cmo se llega a
identificar a un determinado grupo y no a otros con el calificativo de
"terroristas". Para ello bastara con recomendar la lectura de Roland
Barthes -por mencionar slo un clsico. Vamos a asumir el significado
restringido del trmino, que es el que han consolidado los medios de prensa
y el resto de las narraciones polticas.

No obstante, aun as, si recurrisemos a la idea de que el terrorismo
existe porque existen criminales en el mundo, tendramos que pensar que en
los ltimos tiempos ha habido una cosecha excesiva de seres malvados. Lo
cual se encuentra explcito en el discurso de todos los gobiernos de los
pases afectados por el fenmeno. Pero si fuera verdad que hoy en nuestro
mundo hay ms malos que antes, seguramente no ser por gracia de Dios sino
por un devenir histrico que ha producido tal fenmeno. Ningn fenmeno
histrico se produce por azar y, por lo tanto, creer que matando a los
terroristas se eliminar el terrorismo en el mundo no slo es una
simplificacin necia, sino que, al negar un origen histrico al problema,
al presentarlo como ahistrico, como producto puro del Mal, incluso como la
lucha entre dos "esencias" teolgicas apartadas de cualquier contexto
poltico, econmico y social provocan un agravamiento trgico. Es una forma
de no enfrentar el problema, de no atacar sus profundas races.

En muchas ocasiones no se puede prescindir de la violencia. Por ejemplo, si
alguien nos ataca parecera lcito que nos defendamos con el mismo grado de
violencia. Seguramente un verdadero cristiano ofrecera la otra mejilla
antes que promover una reaccin violenta; no obstante, si reaccionara con
violencia ante una agresin no se le podra negar el derecho, aunque est
en contradiccin con uno de los mandamientos de Cristo. Pero si una persona
o un gobierno nos dice que la violencia se reducir derramando ms
violencia sobre los malos -y afectando de paso a inocentes-, no slo est
negando la bsqueda del origen de ese fenmeno, sino que adems estar
consolidndolo o, al menos, legitimndolo ante la vista de quienes sufren
las consecuencias.

Castigar a los culpables de la violencia es un acto de justicia. Sostener
que la violencia existe slo porque existen los violentos es un acto de
ignorancia o de manipulacin ideolgica.

Si se contina simplificando el problema, sosteniendo que se trata de un
conflicto producido por la "incompatibilidad" de dos concepciones
religiosas -como si alguna de ellas no hubiese estado ah desde hace
siglos-, como si se tratase de una simple guerra donde el triunfo se deduce
de la derrota final del enemigo, se llevar al mundo a una guerra
intercontinental. Si se busca seriamente el origen y la motivacin del
problema -el "por qu"- y se acta eliminndolo o atenundolo, seguramente
asistiremos al relajamiento de una tensin que cada da es mayor. No al
final de la violencia y la injusticia del mundo, pero al menos se evitar
una desgracia de proporciones inimaginables.

El anlisis del "origen de la violencia" no tendra mucho valor si se
produjese y se consumiese dentro de una universidad. Deber ser un problema
de titulares, un problema a discutir desapasionadamente en los bares y en
las calles. Simultneamente, habr que reconocer, una vez ms, que
necesitamos un verdadero dilogo. No reiniciar la farsa diplomtica, sino
un dilogo entre pueblos que comienzan peligrosamente a verse como
enemigos, como amenazas, unos de otros -una discusin, ms bien, basada en
una profunda y aplastante ignorancia del otro y de s mismo. Es urgente un
dilogo doloroso pero valiente, donde cada uno de nosotros reconozcamos
nuestros prejuicios y nuestros egosmos. Un dilogo que prescinda del
fanatismo religioso -islmico y cristiano- tan de moda en estos das, con
pretensiones de mesianismo y purismo moral. Un dilogo, en fin, aunque le
pese a los sordos que no quieren or.



El Dios verdadero

Segn los verdaderos fieles y la religin verdadera, slo puede haber un
Dios verdadero, Dios. Algunos afirman que el verdadero Dios es Uno y es
Tres al mismo tiempo, pero a juzgar por las evidencias Dios es Uno y es
Muchos ms. El verdadero Dios es nico pero con polticas diferentes segn
los intereses de los verdaderos fieles. Cada uno es el Dios verdadero, cada
uno mueve a sus fieles contra los fieles de los otros dioses que son
siempre dioses falsos aunque cada uno sea el Dios verdadero. Cada Dios
verdadero organiza la virtud de cada pueblo virtuoso sobre la base de las
verdaderas costumbres y la verdadera Moral. Existe una sola Moral basada en
el Dios verdadero, pero como existen mltiples Dios verdadero tambin
existen mltiples Moral verdadera, una sola de la cual es verdaderamente
verdadera.

Pero cmo saber cul es la verdadera verdad? Los mtodos de prueba son
discutibles; lo que no se discute es la praxis probatoria: el desprecio, la
amenaza, la opresin y, por las dudas, la muerte. La muerte verdadera
siempre es el recurso final e inevitable de la verdad verdadera, que
procede del Dios verdadero, para salvar a la verdadera Moral y, sobre todo,
a los verdaderos fieles.

S, a veces dudo de lo verdadero y s que la duda ha sido maldecida por
todas las religiones, por todas las teologas y por todos los discursos
polticos. A veces dudo, pero es probable que Dios no desprecie mi duda.
Debe estar muy ocupado entre tanta obviedad, ante tanto orgullo, entre
tanta moralidad, detrs de tantos ministros que se han apropiado de su
palabra, secuestrndolo en un edificio cualquiera para actuar puertas
afuera sin obstculos.

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica (1996). Ha sido profesor en la Universidad
   Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del Uruguay,
   donde ha enseado artes y matemticas. Es asistente en la Universidad de
   Georgia, Estados Unidos. Ha publicado las novelas Hacia qu patrias del
   silencio (memorias de un desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay,
   1996; Baile del Sol, Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica
   (Baile del Sol, 2002), el libro de crnicas 9 viajes (Trilce,
   Montevideo, 2002) y el libro de ensayo Crtica de la pasin pura
   (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA, 1999; Argenta, Buenos Aires,
   Argentina, 2000). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como Rebelion y Hispanic Culture Review de George Mason University, en
   varias ocasiones. Ha sido fundador y editor de la revista SignoXXI,
   Reflexiones sobre nuestro tiempo. Es colaborador de Bitcora, suplemento
   semanal del diario La Repblica (Montevideo). Ha obtenido una mencin en
   el Premio Casa de las Amricas 2001, por La reina de Amrica, y mencin
   en el concurso Caja Profesional 2001, por el cuento Mabel espera. Ha
   sido traducido al ingls y al portugus.



=== Teresa Coraspe, La casa sin puertas      Rafael Rattia ================

El advenimiento de un libro de poesa a la turbulenta superficie del mundo
de la vida siempre ser motivo de regocijo y de entusiasta alegra; ms aun
si el libro es el resultado de las largas y profundas cavilaciones
metafsicas y sabias reflexiones estticas y literarias de una escritora de
la talla de Teresa Coraspe (Soledad, estado Anzotegui). Esta poeta de
dilatada trayectoria tica e intelectual dentro del vasto panorama
literario venezolano no necesita presentacin, pues su creacin potica ya
alcanza cotas cimeras en la tradicin cultural nacional de la ltima
centuria. Allende los mares, fuera de nuestras fronteras, su nombre y su
poesa brilla con rutilante refulgencia en revistas de indubitable
prestigio al lado de luminarias de la poesa hispanoamericana actual. La
escritora, autora del legendario poemario "Las fieras se dan golpes de
pecho" (1975) se ha ganado dignamente un distinguido lugar en el
competitivo mbito de las letras continentales de Amrica.

Finalizando este ao 2004 lleno de desasosiegos y desconciertos, la
escritora nos obsequia a sus fieles y consecuentes lectores, que no somos
pocos, un libro extraordinario que a juzgar por sus aciertos estilsticos,
sus aportes formales, su impecable tesitura lingstica y su innegable
contribucin al enriquecimiento del rbol genealgico de la poesa
venezolana, est destinado a cerrar un ciclo en la poesa de esta magistral
voz lrica del siglo XXI. Se trata de La casa sin puertas (Asociacin de
Escritores de Venezuela, Seccional Bolvar; diciembre 2004; primera
edicin; 85 pgs.).

El ttulo de este hermoso poemario de Coraspe nos remite a una impronta de
raigambre heideggeriana cuando el filsofo de Ser y tiempo se refera al
lenguaje como "la casa del ser". Y ciertamente, este libro est poblado de
referencias universales que nos hablan de la estatura ecumnica de la
formacin esttica de nuestra escritora. Desde el ms conspicuo exponente
de la filosofa nihilista, el germano Friedrich Nietszche, hasta el ms
pesimista y melanclico poeta de la tradicin itlica Gicomo Leopardi,
pasando por Petrarca, Dante, Tecrito, constituyen referentes ineludibles
que ejercen una fascinacin en la sensibilidad y la cauda
potico-filosfica de Teresa Coraspe. Leyendo la poesa de esta escritora
siempre me asalta la misma interrogante: de qu est hecho el espritu de
esta artista del verbo escrito que los grandes poetas y filsofos del
planeta ejercen tanta influencia en su concepcin del mundo? No hay dudas:
un secreto hilo de semejanza y de filia emparienta a nuestra poeta con las
voces ms representativas y notables de la lrica universal. Teresa Coraspe
pertenece a esa egregia estirpe de "chansioniers" de la palabra. No es
elogio, es constatacin. Y si lo fuere, tanto mejor, pues se lo merece y
con creces. Particularmente me honra y enorgullece homenajear a una
escritora venezolana que ya debera figurar en el Parnaso de la las letras
patrias al lado, por ejemplo de Enriqueta Arvelo Larriva, la poetisa
barinitea. Y ahora al libro.

La casa sin puertas se conforma de acuerdo con lo que la preceptiva
literaria denomina, en latn, un dptico. Para m el libro est organizado
en dos momentos de un solo continuum elocutivo. La primera parte, que la
escritora llama "Poemas del olvido", y una segunda parte denominada "La
casa sin puertas".

Este libro de Coraspe se me antoja ms visionario que todos sus anteriores
libros; es un texto ms contemplativo, donde el poder visual de captacin
del sujeto creador se pone ms de manifiesto en una forma tambin ms
visible, quiero decir ms ostensible para el lector. El primer poema que
inaugura el libro es asaz perturbador y est cifrado en clave de enigma.
Veamos:

      "Veo pasar esta larga caravana de soles muertos
      por donde se bifurca mi sombra
      no sabemos quin es el enterrador de ojos ciegos
      que se lleva la noche cada vez ms hondo
      y nos quedamos mendigando la luz
              para que no la devoren los perros".
                     27.11.83

Se trata de un texto de difcil comprensin para el lector comn y
corriente; tal vez un poco hermtico para quien no est acostumbrado a leer
poesa con alto nivel de expresin metafrica. No obstante, si hacemos un
ejercicio de lectura retrospectiva en la Obra abierta y siempre en
crecimiento de la escritora, evidenciamos que su poesa hace mucho hincapi
en la fusin lxica de trminos aparentemente antagnicos e
irreconciliables. Los grandes aportes de esta escritora estn referidos a
la elaboracin de imgenes de impresionante eficacia verbal y tomando como
materia prima la apariencial contradiccin terminolgica. Es un trabajo de
paciente orfebrera lingstica que amerita muchsima lectura y una
vocacin sensitiva hacia la contemplacin activa del mundo. Cada libro que
Teresa Coraspe entrega a sus lectores es una verdadera fiesta del lenguaje,
una jubilosa festividad del espritu y este ltimo libro no escapa a esa
distincin.

Desde que conozco a esta singular escritora no he podido salir de mi
asombro: jams he podido comprender cmo esta poeta posee tanta informacin
si apenas sale de su casa. Dedicada casi por entero al oficio de la poesa;
slo conozco un caso similar: el insigne poeta Gilberto Ros, autor de ese
maravilloso libro fundacional titulado Los Wendall; dulces parientes de la
luz. Teresa Coraspe es duea de un extraordinario cosmopolitismo y de una
slida y consistente riqueza intelectual que ha atesorado en el decurso de
las ltimas dcadas a travs de incansables lecturas, conversaciones con
poetas y literatos que, igual a ella, tambin son trashumantes de las
culturas del orbe.

La casa sin puertas es un manojo de excelsitudes sugerentes, los poemas
nunca le hacen concesiones a la literalidad; siempre el lector encontrar
un rodeo, un pequeo meandro, un ro sinuoso pleno de insinuaciones y
matices que hacen del poema una tierna invitacin al erotismo, a compartir
estados anmicos nada comunes en la naturaleza humana. Si hay algn texto
impregnado de cinismo en este libro es producto del desacuerdo ontolgico
de la escritora con la estructura discursiva que legitima la arbitrariedad
de los poderes instituidos en este mundo. A veces la voz de la poeta se
sostiene en una orgullosa primera persona del singular; otras veces, se
desdobla y adquiere visos de aparente neutralidad, pero nunca se oculta ni
evade la responsabilidad del discurso elocutivo. Entre la expresividad
crasa y llana y la elocuencia de una expresin que sacrifica el lugar
comn, ella prefiere ste ltimo. La poesa de Teresa Coraspe habla el
lenguaje de los pjaros. Acuesta la casa callada y silente en su cama y le
habla despacio y en una lengua extraa que slo ella es capaz de
decodificar para transmitrnosla en forma de maravilla de lenguaje
artstico.

Sabiendo de la inhipotecable naturaleza de sus convicciones y principios
humansticos, la escritora profiere:

      "Me enfrento a la jaura
                   a los demonios que andan sueltos
      jams me inclino ante el soborno".
                     4.8.88

Esta poesa de Coraspe trasciende los estrechos marcos del testimonialismo
y de poesa conversacional. Su poesa huye del panfletarismo estril que
slo sirve para arrear a las masas al matadero de la demagogia poltica.
Pocas veces se ha visto en Venezuela una actitud potica tan consecuente y
vertical en cuanto a los enunciados filosficos de su "programa potico".
Tan slo por eso merece nuestra devota reverencia y admiracin intelectual.
No se adocena ni adopta posturas genuflexas ante las miserias ticas de su
tiempo. Su cosmovisin es heterodoxa y en consecuencia impugna el
logocentrismo del poder; de la jaura, al decir de la escritora.

Esta poesa le otorga vida a lo inanimado; es una poesa que vivifica lo
inerte. No hay dudas, es una escritura de la resurreccin, en ella subyace
una dialctica de la trascendencia que reordena la relacin del ser con los
objetos que conforman la estructura del mundo. La potencia del estro lrico
logra romper los nexos tradicionales de la enunciacin potica. Coraspe
instaura una nueva forma de decir lo decible en el poema.

El vaco, la soledad, el olvido, la tristeza y el desespero existencial le
dictan a nuestra escritora eso que Bachelard denomina una "potica del
espacio". De todos los ejes temticos que atraviesan la potica  de Teresa
Coraspe me quedo con su tristeza fisiolgica, con su fsica melancola, con
su solipsista ensimismamiento frente al tinglado del mundo, obviamente sin
desmedro de la suprema importancia que tienen otros temas que informan su
potica. De cualquier forma me seduce hasta las lgrimas la casi infantil
pretensin de la escritora de querer inventarse un mundo diferente,
paralelo a la objetividad emprica del mundo sensible-apodctico que nos
rodea en nuestra cotidianidad, en nuestro diario vivir.

** Rafael Rattia
   rrattia@gmail.com
   Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado
   de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo
   Histrico del Delta, director de la Biblioteca Pblica Central Andrs
   Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo
   Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario
   La pasin del suicida y dirige Laberintos de Agua, la pgina literaria
   semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido
   en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de
   ltimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los
   Teques, as como en las revistas electrnicas El Invencionero, Casi Nada
   y Slo Texto.



=== Hay otros mundos, pero estn en ste      John Jairo Junieles =========

      Sobre Los mrtires, libro de relatos del colombiano Juan Esteban
      Constain (Editorial Planeta).

Hace algunos aos le en la revista El Malpensante un ensayo, o crnica, en
todo caso un entretenido texto del economista e historiador Alejandro
Gaviria, en donde contaba algo que para m era desconocido: la llegada del
novelista Joseph Conrad al puerto de Santa Marta en el Caribe colombiano,
en tiempos en que el escritor polaco se dedicaba al trfico y comercio de
mercaderas de oscuro origen y dudosa legalidad.

Recuerdo que Conrad, en las cartas y bitcoras citadas por Gaviria, se
maravillaba, entre otras cosas, del oficio ms peligroso que haba visto en
su vida, pero que para la gente de Santa Marta y alrededores resultaba de
lo ms normal: los cazadores de caimanes. Y me imagino a Conrad viendo a
estos hombres, como si nada, con un caimn al hombro en el mercado popular
esperando al mejor postor, y al lado suyo otro lugareo con un par de
gallinas gordas en el mismo plan.

Siempre he credo que ese paso de Conrad por Santa Marta est esperando su
contador de historias, ese que se apasione con el tema, de tal manera que
sienta que no puede morirse sin haber contado todo lo que la Historia y la
imaginacin guardan solo para l o ella. No siempre es posible reconocer
las oscuras razones por las que un tema, o un libro, llegan a nosotros;
aunque a veces es uno quien llega al libro, y en otras ocasiones hay
felices coincidencias como las que motivan esta nota.

Fue de la mano de Joseph Conrad que asist a la cita con: Los mrtires, el
primer libro de Juan Esteban Constain, recin editado por Editorial
Planeta. Digo que Conrad me llev al libro de Constain, porque llegu
distrado a un armario de la vieja librera Lerner del centro de Bogot, me
vol la portada, manipul con desgano y le el ndice sin apremio, entonces
tropec con una referencia sobre Conrad como tema de uno de los cuentos. Me
lanc imantado a buscar la mencin de Santa Marta en el cuento, pero no
encontr al cazador de caimanes, sin embargo descubr cosas que borraron de
inmediato la insatisfaccin, y me hicieron alzar las cejas.

Un aspecto sustancial del proceso creador es la eterna posibilidad del
juego, el da que se pierda esa actitud la ficcin dejar de encontrar, y
se quedar satisfecha, regodendose con sus hallazgos formales hasta la
reiteracin, la inmutabilidad, la inmovilidad; esos tres sntomas de los
que Calvino hua como un vampiro de los collares de ajo.

Da envidia la artesana exigente con la que est escrito el prlogo del
libro, una declaracin de nombrada fundada en la sencillez y en el sentido
comn, que recuerda a las palabras de Capote en el manifiesto personal de
Msica para camaleones. Resonancia de antiguos saberes que en la carrera
del tiempo se perpetan en un relevo de voces. Y seguro surgirn las
inevitables referencias a Borges, Marcel Schwob, a Roberto Bolao, a
Enrique Serrano: su Marca de Espaa, o con Ramn Cote Baraibar: sus Pginas
de en medio. Tantos antecedentes duermen tras cada lnea que escribimos,
tanta sombra a veces ignorada tras los enfoques, giros y pausas, y tiempo
dormido bajo la pulsacin que nace en el nuevo orden impuesto a las
palabras.

He dicho poco -o, prcticamente nada-, de lo que esconde este libro,
escrito por alguien a quien no le dio miedo poner a prueba sus recursos y
obsesiones, y que persuade de que creer en un Dios a veces es, ante todo,
una obligacin esttica. Y uno sale agradecido de una lectura as, y
entonces uno quiere hacer partcipes a otros del encantamiento. Por eso es
hora de que me calle, tal vez la curiosidad confabule a nuevos lectores, y
les permita descubrir una de las voces ms maduras que se pueden encontrar
en la literatura colombiana de hoy.

No se sustraigan de estas pginas, que son -ya descubrirn por qu- un acto
de gratitud para con la literatura y un gesto de fe en lo mejor de la
naturaleza humana. Gratitud por tantos momentos de compaa, recuerdan ese
momento?: ustedes cerraron ese libro cualquiera, y con el nimo de
reflexionar mejor, hicieron a pie todo el camino de vuelta a casa, y
olvidaron que estaban sobre la faz de un planeta que gira en torno a una
estrella menor, que algn da se apagar.

** John J. Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



=== Jos Luis cambia de acento ============================================
=== La voz en la novela Una tarde con campanas, ===========================
=== de Juan Carlos Mndez Gudez      Domnico Chiappe ====================

David Lodge (1) identifica cmo J. D. Salinger logra que su escritura
parezca la voz de un adolescente en el libro El guardin entre el centeno:
repite mucho algunas palabras pues el uso de sinnimos requiere pensar;
utiliza muletillas y expresiones coloquiales, que coloca estratgicamente;
redacta con frases cortas, en donde a veces falta el verbo; cuando se trata
de oraciones yuxtapuestas y subordinadas, desordena la estructura; utiliza
la hiprbole, que es la exageracin en las descripciones y smiles; las
frases estn desordenadas:

      "Sensible! No te fastidia? El tal Morrow tena la sensibilidad de
      una tabla de retrete. La mir con atencin. No pareca tonta. A lo
      mejor hasta saba qu clase de cabrn tena por hijo. Pero con eso de
      las madres nunca se sabe. Estn todas un poco locas. Aun as la de
      Morrow me gustaba. Estaba la mar de bien la seora" (2).

En la novela Una tarde con campanas, de Juan Carlos Mndez Gudez (3), la
narracin se sostiene en el testimonio de su protagonista principal, Jos
Luis, un nio de pocos aos que ha emigrado desde un lugar no identificado
de Amrica del Sur hasta Espaa, donde se radica con su familia. La
sintaxis, que determina la perspectiva narrativa, recurre a la primera
persona en tiempo pasado. El personaje principal otorga una visin ingenua,
propia del nio, del desarraigo y la inestabilidad de los primeros tiempos
de una emigracin. Para lograr la caracterizacin, el autor recurre a la
tcnica ya empleada por Salinger en El guardin entre el centeno, con un
aadido: un tono de voz salpicado del acento venezolano, de donde Mndez
Gudez es oriundo:

      "Porque despert un jueves, dijo Augusto, despert a hacer pip y
      dentro de la poceta haba un militar; me mont en el ascensor y
      encontr un militar; sal a la calle y en cada parada haba un
      militar; y camin todo el da y como no consegu trabajo despus fui
      al cine y en la pantalla y en las sillas, vendiendo palomitas de maz
      y acomodando a la gente, apareci un militar (...)" (4).

Este acento, a medida que avanza la narracin, evolucionar. As, la voz
del personaje ser el signo de la evolucin de Jos Luis, pues su voz
infantil poco a poco se impregna de los vocablos y expresiones castizas, de
manera sutil. En las primeras pginas el nio habla con los modismos
venezolanos, pero su lenguaje termina transformado, enriquecido, con las
palabras recin conocidas, las habituales de las calles de Madrid. "Quise
que se cargara de manera natural de la sintaxis espaola" (5), ha sostenido
Mndez Gudez:

      "Me dola la barriga, pero fui al bao y nada. Tanto que se me olvid
      guardar mi guante, y en la noche Agustina lo estaba mordiendo y tuve
      que darle una hostia, y luego mi mam me dio una hostia a m (...)"
      (6).

El primer prrafo citado de la novela, bien puede plasmar la posicin del
autor con respecto a los cambios polticos que suceden en su pas natal.
Como seala Bajtn (7), "a veces el autor convierte a su personaje en el
portavoz inmediato de sus propias ideas, segn su importancia terica o
tica (poltica, social), para convencer de su veracidad o para
difundirlas, pero ste ya no sera un principio de actitud hacia el
personaje que pudiese llamarse estticamente creativo (...). La conciencia
del personaje, su modo de sentir y desear al mundo (su orientacin
emocional y volitiva) estn encerrados como por un anillo por la conciencia
abarcadora que posee el autor respecto a su personaje y su mundo".

El trasfondo se resume en esta primera frase citada, que ha sido dicha por
el hermano mayor cuando le preguntan por qu emigr. Y para no slo contar,
sino tambin mostrar, cuestin clave en la novela contempornea, el autor
se sirve de una metfora: en el barrio donde viva la familia desplazada,
un militar llega para ofrecer trabajo: barrer las hojas muertas. La gente
hace montones con las hojas secas pero no hay bolsas donde recogerlas. El
militar reparte dinero en efectivo. En la noche se hace una fiesta mientras
las hojas, a la intemperie, se esparcen con la brisa. Al da siguiente,
vuelve el militar y paga otra vez por amontonarlas, otra vez sin que haya
bolsas para hacer productivo el trabajo. El autor contempla, de esta
manera, al personaje principal, el hroe, desde otro ngulo: "El autor sabe
y ve ms no tan slo en aquella direccin en que mira y ve el hroe, sino
tambin en otra que por principio es inaccesible al personaje; esta es la
postura que el autor debe tomar con respecto a su personaje" (8).



II

Ahora bien, como "las obras literarias y su interpretacin pierden el
carcter privilegiado que las constitua en fin nico de las
investigaciones" (9), se hace necesario un estudio del texto desde los
basamentos de la teora de los polisistemas, mas cuando se ha logrado
identificar, como sostiene Itamar Even-Zohar, que "las humanidades todava
mantienen la creencia de que las explicaciones pueden cambiar, pero el
objeto de estudio permanece inamovible. Esto resulta especialmente evidente
cuando se estudian los productos y las actividades humanas que han
alcanzado una posicin canonizada y, por consiguiente, son considerados
indispensables por parte de las fuerzas dominantes de una sociedad" (10).
En resumen, se estudia la "cultura como un sistema global", donde confluyen
varios factores: 1) productor, que en el caso literario sera el autor; 2)
consumidor, que puede ser directo o indirecto pues en este sistema puede
importar ms la funcin socio-cultural que el mismo texto; 3) producto, que
comprende los modelos de realidad que se alcanzan mediante la elaboracin
del texto; 4) mercado, que es todo aquello involucrado con la compra venta
del producto; 5) institucin, lo que se implica en mantener la influencia
de la literatura, incluso de una literatura especfica, en el caso de los
cnones; y 6) repertorio, como conjunto de materiales que regulan la
interpretacin del texto.

      "La idea de repertorio sugiere no slo la nocin sistmica (...),
      sino tambin la idea de participacin (...). El repertorio no slo
      tiene que estar disponible, sino que tambin su utilizacin debe ser
      legtima" (11).

En el caso del autor de Una tarde con campanas, Juan Carlos Mndez Gudez,
se trata de un emigrante, al igual que los personajes de su libro. Naci en
1967, en una ciudad de Venezuela, Barquisimeto, y se traslad en 1996 a
Espaa para cursar estudios en la Universidad de Salamanca, donde se
doctor en literatura hispnica. Comparta aula con los escritores
mexicanos Ignacio Padilla y Jorge Volpi. En algn momento se les llam "el
grupo de Salamanca". Mndez ha desarrollado la mayora de su carrera
literaria en Espaa, e incluso aparece en una antologa del cuento espaol,
Pequeas resistencias (Editorial Pginas de Espuma), que rene a 30
autores.

El propio escritor ha afirmado: "Sintindome muy venezolano no me importa
tener dos patrias y me gustara seguir incorporando patrias a mi vida. La
experiencia de ser extranjero me ha enriquecido muchsimo. Los temas que
desarrollo tienen una dualidad de realidades, la venezolana y la espaola.
El exilio y la inmigracin. Empezar a ser otra persona sin dejar de ser
quien eras. Cambios en el hablar, las lecturas, las vivencias antagnicas.
Agregar mestizaje al mestizaje" (12).

En el estudio que se hace de este libro, enfocado en la voz del personaje
principal, se encuentra, en este proceso migratorio individual del autor,
una puerta para entender el cambio de palabras dentro del mismo idioma
castellano, pues "la homegeneidad lingstica de las sociedades es ante
todo una idea (...). Lo que s existe son las prcticas lingsticas
colectivas, las canonizaciones lingsticas, que adems pueden llegar a ser
particularmente invasoras e influyentes" (13).

El punto de partida ser el vocabulario de Venezuela. Aqu cabe considerar
el repertorio: "Incluso en materias que se suelen considerar creacin de
amplios grupos, como el lenguaje, la construccin de un repertorio
especfico puede llevarnos hasta renombrados individuos" (14). Uno de los
escritores venezolanos ms destacados en el uso de la jerga callejera
llevada a literatura es el caraqueo Francisco Massiani, nacido en 1944. De
sus escritos destacan dos compilaciones de relatos: Las primeras hojas de
la noche (1970) y El llanero solitario tiene la cabeza pelada como un
cepillo de dientes (1975).

La influencia de Massiani en Mndez no se reduce a las palabras, pues
Massiani tambin explor la mente adolescente e infantil con sus escritos,
entre los que destaca la novela de 1968, Piedra de mar. "En la perspectiva
romntica la creacin significaba una accin libre de toda ley y, por
consiguiente, original y sin precedentes", describe Even-Zohar (15),
cuestin superada hoy da, cuando ningn autor niega las influencias a que
ha sido sometido, no slo literarias sino, incluso, audiovisuales.
Reconocerlas ayuda al proceso de crear un "sentido de s mismo" o una
"identidad colectiva".

En Una tarde con campanas, la mitologa popular venezolana, como la de La
Llorona, se mezcla con las tradiciones espaolas, como la de San Isidro
Labrador. Las creencias religiosas gallegas con indgenas como la leyenda
del Autana, el rbol de todos los frutos que ahora es un tepui en medio de
la selva amaznica. Entre lneas, Mndez Gudez rinde homenaje a sus
maestros. Ha explicado que este libro contiene referencias de Un mundo para
Julius del peruano Alfredo Bryce Echenique y de Memorias de Altagracia del
venezolano Salvador Garmendia. Toma prestados personajes y lugares, sin
llegar a aplicar la intertextualidad.



III

A pesar de que "el multilingismo, el multiculturalismo, la importacin
literaria y artstica, la internacionalizacin de la comunicacin y de las
literaturas constituyen inevitablemente una amenaza para las Constituciones
legislativas que regulan la vida de la mayora de las sociedades
occidentales" (16), el libro de Mndez fue reconocido por la institucin, o
parte de la institucin, literaria espaola, pues result finalista del
Premio Fernando Quiones, patrocinado por la Fundacin Unicaja.

No obstante, las instituciones venezolanas no han actuado de la misma
manera. Tal vez porque el pas vive un intenso proceso de politizacin en
todas las instancias. El rgimen de turno, presidido por Hugo Chvez desde
hace seis aos, intenta crear un canon "revolucionario", con la promocin
de escritores que no disientan de la lnea poltica gubernamental. "Cuando
el rgimen poltico se establece con posterioridad a las tradiciones
artsticas y literarias hay ms posibilidades de que se constituya una
literatura en el exilio que es el sntoma de la esquizofrenia entre la
patria sociocultural y la patria literaria (y/o lingstica). En
definitiva, la no coincidencia de centros polticos y literarios da lugar a
la literatura en el exilio, bien sea porque la poblacin ha emigrado a una
nueva sociedad, bien sea porque el poder poltico se haya instalado en un
nuevo espacio sociocultural, asocindose por la fuerza o mediante la
persuasin a una poblacin ya establecida. La literatura en el exilio
resulta as generalmente de la mala sincronizacin (factor tiempo) o de la
mala colaboracin (factor coherencia) entre literatura y sociedad. Estos
desajustes conducen a un tratamiento desequilibrado de ciertas actividades
literarias en comparacin con otras, lo que provoca tarde o temprano un
desequilibrio en el prestigio y en la autonoma de los diferentes sistemas
literarios" (17).

Aunque Jos Balza, en una reciente entrevista, afirmara que no cree que en
el momento actual se produzca esta "literatura en el exilio", el cambio de
acento que retrata Mndez Gudez en su novela bien pudiera ser el reflejo
de su propia adaptacin al lenguaje que, para quien vive del uso de las
palabras, resulta ms dramtico. Sin embargo, no se puede extrapolar la
vivencia de su personaje Jos Luis para intentar entender su exilio, ni
viceversa, coincidiendo en este aspecto con Bajtn, que criticaba el
procedimiento ms comn para entender la simbiosis entre autor y hroe, que
consista en "explicar una obra determinada mediante la biografa, y se
presentan como suficientes las justificaciones puramente fcticas, o sea
las simples coincidencias en los hechos de la vida del personaje con los
del autor, se realizan extracciones que pretenden tener algn sentido,
mientras que la totalidad del personaje y la del autor se desestiman de una
manera absoluta" (18).

Por lo tanto, Una tarde con campanas se ubica en ese terreno mixto en que
ubica Jos Lambert a la literatura en el exilio, a la traducida y a las
culturas en vas de descolonizacin (19). Tanto la literatura en el exilio,
como la que se comienza a producir en Venezuela bajo el auspicio del nuevo
grupo de poder podra "cambiar de orientacin: en lugar de permanecer fiel
a sus orgenes, el escritor ambicioso se pondr a menudo al servicio de los
nuevos grupos de prestigio, partir para el Nuevo Mundo de los poderosos,
fsicamente o en imaginacin, adoptando sus modelos literarios (ya sea la
lengua, los gneros o los circuitos de difusin)" (20). De cualquier
manera, "parece que la canonicidad implica una cierta distancia respecto a
la "realidad": existe una brecha, en el tiempo y en los contenidos" (21).
El homenaje a autores venezolanos contemporneos, tanto narradores como
poetas, parece una constante en el forjamiento de esta narrativa exiliada,
al contrario de los parricidios literarios por el que se inclinan los
escritores de otros pases, como Colombia (que intentan eliminar toda
influencia garciamarquiana). Un fenmeno que tal vez se explique en la
escasa importancia que tienen las letras venezolanas, rica en estilos y
variaciones, en la educacin primaria, donde se leen cuatro libros de
Garca Mrquez y tres de Vargas Llosa. A excepcin de Francisco Massiani,
con suerte los autores contemporneos cuelan un cuento por un resquicio de
los libros de lengua y literatura. Entonces, en el pas no hay padres
literarios a los que asesinar. Slo descubrimientos tardos que homenajear.



Notas

 1. Lodge, David. 2002. El arte de la ficcin. Ediciones Pennsula.
    Barcelona. Traduccin de Laura Freixas. 364 pp. (p.40).

 2. Salinger, J. D. El guardin entre el centeno. 1997. Editorial Edhasa.
    Tercera edicin. Traduccin de Carmen Criado.  Madrid. 274 pp (p.78).

 3. Mndez Gudez, Juan Carlos. Una tarde con campanas. 2004. Editorial
    Alianza. Madrid. 225 pp.

 4. Mndez Gudez. Op cit. (P.51).

 5. Chiappe, Domnico. 2004. "La metfora de las hojas secas" (entrevista
    con Juan Carlos Mndez Gudez). En: TalCual. 24 de marzo de 2004.
    Cultura. P.14. Caracas, Venezuela.

 6. Mndez Gudez. Op cit. (P.198).

 7. Bajtn, M. M. 1992. Esttica de la creacin verbal. Siglo Veintiuno
    Ediciones. 5 edicin. Mxico. Traduccin de Tatiana Bubnova. 396 pp.
    (p.17, 20).

 8. Bajtn, M. M. Op cit. (p.21).

 9. Iglesias Santos, Montserrat. 1999. "La teora de los polisistemas como
    desafo a los estudios literarios". En: Teora de los polisistemas.
    Comp. Montserrat Iglesias Santos. 1999. Arco/Libros. Madrid. 319 pp.
    (p.17).

10. Even-Zohar, Itamar. 1997. "Factores y dependencias en la cultura. Una
    revisin de la teora de los polisistemas". En: Teora de los
    polisistemas. Comp. y traduccin: Montserrat Iglesias Santos. 1999.
    Arco/Libros. Madrid. 319 pp. (p.25).

11. Even-Zohar, Itamar. Op cit. (p. 32-33).

12. Chiappe, Domnico. 2003. "Est muriendo un pas mesinico" (entrevista
    con J.C. Mndez Gudez) En: TalCual. 30 de abril. Cultura. p.10.
    Caracas.

13. Lambert, Jos. 1988. "Aproximaciones sistmicas y la literatura en las
    sociedades multilinges". En: Teora de los polisistemas. Comp. y
    traduccin: Montserrat Iglesias Santos. 1999. Arco/Libros. Madrid. 319
    pp. (p.55).

14. Even-Zohar, Itamar. Op cit. (p. 37).

15. Even-Zohar, Itamar. Op cit. (p. 36).

16. Lambert, Jos. Op. Cit. (p.58).

17. Lambert, Jos. Op. Cit. (p.64).

18. Bajtn, M. M. Op. Cit. (p.17).

19. Lambert, Jos. Op. Cit. (p.65).

20. Lambert, Jos. Op. Cit.

21. Sheffy, Rakefet. 1994. "Estrategias de canonizacin: la idea de novela
    y de campo literario en la cultura alemana del s. XVIII". Traduccin:
    Amelia Sanz Cabrerizo. En: Teora de los polisistemas. Comp. Montserrat
    Iglesias Santos. 1999. Arco/Libros. Madrid. 319 pp. (p.138).

** Domnico Chiappe, escritor y periodista peruano (Lima, 1970). Residi en
   Venezuela desde 1974 hasta 2002, cuando se estableci en Madrid, donde
   escribe guiones para cine y televisin y se dedica a la literatura. Ha
   sido periodista fundador del diario TalCual. Trabaj en El Nacional y en
   la revista Primicia. Colaborador del suplemento literario Verbigracia de
   El Universal. Junto con Andreas Meier, es autor de la obra multimedia
   Tierra de extraccin. Su libro de cuentos Prrafos sueltos (2003) obtuvo
   el Premio de Narrativa Ramn J. Sender, en Espaa.
   textraccion@yahoo.com.



=== Apuntes sobre El fin de la historia, de Liliana Heker =================
=== Alejandro Flores ======================================================

Desde el paratexto la novela presenta una ambigedad: se trata de una
reaccin contestaria a la tan mentada teora de F. Fukuyama? O alude a un
afn ldico entre enunciacin y enunciado que culmina -sin haber empezado-
en un claro proceso de autorreferencialidad? Seguramente son ambas.

Diana se propone contar una historia sin hablar de la Historia. Pero a cada
instante de la narracin las situaciones ahistricas (del macrotexto)
promueven cadenas asociativas mnemotcnicas que permiten que la Historia se
filtre y genere rupturas temporales y espaciales. En estos dos polos
flucta el personaje de Diana: rechazo histrico consciente-recuperacin
histrica inconsciente. Este proceso se patentiza a partir del verdadero
sustento del relato: contar esa historia desde una perspectiva biogrfica y
autobiogrfica, de manera tal que resultan operaciones complementarias. El
registro biogrfico surge de la intensa vida de Leonora y de su filiacin
con la ideologa revolucionaria; y el autobiogrfico se manifiesta en Diana
Glass como compaera y testigo de las vicisitudes de aqulla. Por lo tanto,
se puede afirmar que la autobiografa constituye el soporte verosmil de la
biografa. Asimismo, estos dos registros configuran un tercer registro que
los contiene: la biografa de la Argentina en una poca dictatorial.

 

Los personajes

Diana Glass se construye desde la imagen del intelectual diletante; cree en
la causa revolucionaria pero no se involucra en ella.

Leonora est construida desde el ideal de lucha y desde la seduccin
(entendida como manipulacin). A pesar de haber respaldado con acciones su
sentir revolucionario, se muestra que cualquier ideologa ser superada por
algo ms elevado, el amor maternal. En este caso para salvar la vida de la
hija debe traicionar.

El personaje de Hertha est construido desde la experiencia del horror en
materia de violacin de los derechos humanos. Es la intelectual que huye de
los horrores del nazismo.

Garita est construido desde la censura: es homosexual; fuma marihuana; y
polemiza en tertulias literarias clandestinas.

El Escualo en un rol antagnico al intelectual. La frialdad en la crudeza
de sus actos que inicialmente evidencia, da paso un ablandamiento de
carcter, se vuelve ms humano.

El Halcn: la caracterstica del ave reside en su persona en cuanto
demuestra la penetracin de ingenio; la sagacidad para ver en Leonora un
adminculo para otros propsitos (revertir la imagen de los militares en
Europa).



La polifona

Discurso de los militares: Limpiar a la Patria de un mal (los subversivos)
mayor, de personas con ideas forneas. Para ellos los subversivos son
promiscuos, ateos y aptridas. Pretenden redimir a sus vctimas con la
tortura y recuperar a los ms inteligentes.

Discurso de los subversivos: Es utpico. Quieren la libertad, y rescatar la
soberana y el ser nacional poniendo fin al servilismo y a los traidores
que se ponen a las rdenes del capitalismo yanqui. Son muy apasionados:
ponen en prctica la revolucin ideolgica y la revolucin sexual.

Discurso de los intelectuales homosexuales: Garita prefiri no exiliarse y
resistir en un pas machista generando la polmica desde la clandestinidad
de un caf literario. El mensaje apunta a mantener el espritu democrtico,
aun a hurtadillas.

Discurso de los intelectuales diletantes: (Diana) Sostienen que una
educacin noble dara una humanidad noble.

Discurso de los intelectuales comprometidos: (Hertha) A partir de los
errores (actos atroces) de la Historia, se debe reflexionar, debatir
(tambin denunciar desde la reescritura) y en base a eso escribir el
presente.

Ser el fin de la Historia? Por lo menos, de esta s. Pero en otro lugar,
alguien retomar el hilo de la historia, especialmente de aquella que habla
de actos nefarios que perviven en un pueblo, y entonces se reactualizar la
temtica.

** Alejandro Flores
   liminar@hotmail.com
   Profesor en letras argentino (Jujuy, 1974). Cre y dirigi la revista
   cultural Pegaso en 2001. Sus poemas, cuentos y artculos literarios se
   encuentran publicados en suplementos y revistas culturales de Jujuy y
   Salta. Actualmente sigue colaborando con los medios locales.



=== Mil y una imgenes de Sergio Ramrez, fotgrafo      Dixon Moya =======

Sergio Ramrez, a lo largo de su vida, ha desempeado varios oficios
producto de su vocacin, responsabilidad histrica y talento. Ha sido lder
estudiantil, abogado, vicepresidente, pero ante todo escritor, aunque
ltimamente parece dedicado a la fotografa, eso parece concluirse de la
lectura de su ms reciente novela Mil y una muertes.

Esta obra parece un estudio fotogrfico complejo, una suerte de collage de
imgenes tomadas por su lente imaginativo y reveladas en el cuarto oscuro
de la memoria. El resultado, un fotograma compuesto de palabras que en s
mismo es un repaso de ancdotas, relatos y episodios fotografiados por un
nicaragense rescatado del olvido, gracias a Ramrez. En realidad, se trata
de dos nicaragenses, testigos y protagonistas de historias, que sumadas se
convierten en la Historia, con h mayscula.

Es una novela de casualidades o causalidades? El azar pareciera llevar al
escritor al encuentro de su personaje. Sin embargo, son demasiadas
coincidencias para explicar el hilo conductor como circunstancia aleatoria,
las inefables fuerzas mgicas de la literatura intervienen, el Deus ex
machina de griegos y romanos, acude para completar el triangulo perfecto,
escritor-personaje-lector. El escritor se sumerge en la misma historia y
queda plasmado en la fotografa que un hombre apellidado Castelln acaba de
tomar. Quin sigue a quin? Sergio Ramrez insiste en hacernos creer que
l es quien busca al personaje, pero en realidad Castelln es quien
persigue a lo largo de varios aos a Ramrez, hasta encontrarlo y obligarlo
a escribir su historia.

Muchos tienen que hablar sobre este libro, obviamente los nicaragenses
quienes aprovechan para echar un vistazo al pasado, los franceses
acostumbrados a escribir la historia del mundo, tienen la oportunidad de
valorar una mirada latinoamericana sobre un periodo clave de su devenir.
Como colombiano, destaco las referencias directas e indirectas sobre mi
pas.

La inclusin de Belisario Betancur, poeta que se desvi para ser
presidente, en una poca en la cual la poesa no es garanta de buen
gobierno. Aparece un texto de Jos Mara Vargas Vila, escritor colombiano,
uno de los ms controvertidos de su poca, antecedente directo del
provocador Fernando Vallejo, escandaloso para una sociedad timorata e
hipcrita, perseguido por sus ideas liberales, amigo de Rubn Daro (slo
un buen amigo, rendido ante el genio poda soportar sus flaquezas humanas).
Cuando se especula e ilusiona con la posibilidad del canal del Nicaragua,
el gran mito nacional, se concluye con la construccin por Panam, aunque
para aquella poca Panam era departamento colombiano, hasta 1903, cuando
se sufri su irreparable prdida, semejante a la amputacin de un miembro
vital.

Se puede morir en vida varias veces, de hecho dormir es una pequea muerte.
Sin embargo, es difcil saber cuntas muertes sufri el fotgrafo
Castelln, en principio pudo haber desaparecido en dos sitios y tiempos
diferentes, cuatro como lo seala el Mandala o quizs sufrir mil
fallecimientos en trescientas veintitrs pginas.

Al final flotan varias preguntas, que se sintetizan en una sola, cunto
hay de cierto? Cunto de ficcin? No importa, as como los libros de
historia contienen ms de una falsedad, as las novelas pueden poblarse con
mentiras que terminan por ser verdades, mentiras verdaderas, dir el mismo
maestro Ramrez. Es el invisible contrato firmado por autor y lector, este
ltimo se compromete a dejarse engaar por el primero, incluso paga por
ello. Como en otras legendarias profesiones, lo importante es que la
mentira se manifieste de manera creble y placentera.

El lector comienza a pasar las pginas de la novela como si fuera un lbum
fotogrfico, la colcha de recuerdos y ancdotas que construyeron nuestro
presente. Al final de este libro, editado en Santiago de Cali, ciudad
perfumada con aroma de hojas impresas, es necesario quedar inmvil, esbozar
una sonrisa de satisfaccin para quedar bien en la imagen. El fotgrafo
Sergio Ramrez acaba de oprimir el obturador.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== La invencin de Morel      Marta Sanuy Aina ===========================

      (Nota del editor: la autora de este artculo, quien dirige la Escuela
      de Escritura [http://www.escueladeescritura.com], nos ofrece sus
      impresiones sobre la interrelacin entre el arte y la tecnologa
      vista desde la perspectiva de tres grandes novelas).

Ya hemos cumplido los cinco aos de trabajo en Internet y el privilegio que
nos ha proporcionado leer a muchas personas de todo el mundo, nos ha
provocado tambin la necesidad de formularnos muchas preguntas: las
innovaciones tcnicas, cambiarn la literatura? Ha cambiado algo en estos
aos que podamos percibir ya? Hacia dnde va la literatura de nuestra
poca?

La primera respuesta que se me ocurre es cuantitativa; ahora se escribe
mucho ms que hace cinco aos, se dejaron de escribir cartas y todava no
habamos comenzado a escribir correos electrnicos, quiz fue breve y poco
evidente, pero hubo un tremendo vaco de comunicacin escrita durante
algunos aos y con la aparicin de Internet ese vaco se ha colmado.

Creo tambin que en este momento se estn fraguando alianzas importantes
entre diferentes recursos: sonoros, visuales, verbales, interactivos, que
las nuevas tecnologas han puesto a nuestro alcance: el net-art, en el que
es importante la presencia de la palabra, y la poesa visual son
manifestaciones cada da ms slidas en el terreno artstico y por supuesto
en el literario.

Pero siempre que me interrogo sobre cmo va a cambiar la literatura
recuerdo el experimento que hizo un peridico hace unos tres aos: public
cinco comienzos de novela, cuatro escritos por ordenadores y uno humano.
Los lectores tenan que adivinar cual era el "humano" y no lo consiguieron.
Este experimento me trajo a la memoria las palabras que haba escrito
Viliers de l'Isle Adam, ya en 1886, en su obra La Eva futura: "Desde cundo
Dios concede la palabra a las mquinas", se preguntaba Lord Ewald, el
protagonista de la novela. "Desde que ve el psimo uso que hacis de
ellas", le responde Thomas Alva Edison, el inventor.

Como os deca no he encontrado respuestas concluyentes para las preguntas
que haca al principio, lo que s estoy intentando es buscar antecedentes
que me den pistas firmes en la propia literatura.

Considero que una de las funciones primordiales de una escuela de escritura
es sugerir lecturas, no se puede aprender a escribir y a reflexionar sino
leyendo. Por eso he decidido recomendaros tres obras que yo no llamara de
ciencia ficcin, porque no se dejan simplificar con la etiqueta de un
gnero y porque la estrategia narrativa que utilizan es la de aquellas
novelas de las que Borges deca "que no se proponen como una transcripcin
de la realidad, sino que son un objeto artificial que no sufre ninguna
parte injustificada".

En La Eva futura Lord Ewald conoce a una mujer hermossima, Miss Alicia
Clary, y se enamora locamente, pero pronto descubre, consternado, que es
imposible mantener una conversacin con ella, es tan bella como estpida.
Despus de debatirse entre la atraccin y el rechazo que la mujer le
produce toma una decisin: le encarga a su amigo Thomas Alva Edison que le
fabrique una autmata fsicamente igual que Alicia, pero inteligente y
locuaz.

En la novela, que por cierto Viliers escribi en papel de peridico por la
pobreza en que viva, lo cual no le impidi ambientarla entre las clases
ms acomodadas y me permite a m insistir en que la literatura no tiene qu
ser a la fuerza autobiogrfica, el romntico francs aborda un asunto con
mucha tradicin literaria y poco desarrollo cientfico. En cuestiones de
robots la tecnologa va muy por detrs de la literatura y creo que la
imita. Cuando se construy el primer robot en 1961 ya haca dos siglos que
los haba inventado la literatura y que formaban parte de nuestro
imaginario colectivo.

Pero Hadaly no es un robot sino un androide, como el Frankenstein que Mary
Shelley cre en 1818. Los androides son seres vivos mientras los robots no
son sino ingenios metlicos, hay quin apunta incluso que la aparicin de
la electrnica provoco un repentino envejecimiento de los robots: quin va
a querer que un robot le abra la puerta si puede abrirla con una clula
fotoelctrica?

Antes y despus de Hadaly, que se alimenta de electricidad y se lubrica con
aceite de rosas, han existido muchas otras androides bellas y seductoras,
pero esta obra de Edison es encargada con una clara exigencia, Hadaly ha de
ser inteligente y, si la inteligencia consiste en la capacidad para
enfrentarse a situaciones inesperadas, no es suficiente que est programada
para repetir tareas. En esta diferencia entre Hadaly y sus congneres
reside la originalidad de la novela, su gran ambicin consiste en narrarnos
nada ms ni menos que el proceso de construccin de una inteligencia
artificial.

Un experto en reflexionar sobre las consecuencias de las nuevas
tecnologas, Paul Virilio, dice: "Todo el mundo debera releer el
maravilloso libro de Villiers de l'Isle Adam, La Eva futura, modelo de
Mara, la 'mujer elctrica' de Metrpolis de Fritz Lang. El libro anticipa
la superacin del cuerpo por ondas corporales, por cuerpos de emisin y
recepcin. Y por tanto la cibersexualidad -pero tambin la cibersocialidad,
la cibercultura en general".

La segunda novela que quiero recomendaros se titula Locus Solus, el lugar
nico al que se refiere el ttulo es el jardn en el que Canterel, un
inventor peculiar, lleva a cabo unos experimentos que no se dejan resumir.

Locus Solus es uno de los ms logrados exponentes de la literatura de
constricciones. Constriccin es un antnimo de inspiracin, escribir
partiendo de constricciones consiste en escribir a partir de "reglas", de
"leyes" que hay que obedecer, quiz la constriccin ms famosa es el S+7
que consiste en escribir un texto a partir de una lista de palabras dadas
de antemano, pero no es tan simple, hay que buscar cada palabra en un
diccionario, contar siete palabras detrs de ella y esa, la que ocupa el
sptimo lugar es la que aparecer en el texto, as se garantiza que las
palabras "obligatorias" sean elegidas por el azar y se nos encomienda la
tarea de encontrar las relaciones posibles de las unas con las otras para
construir la historia.

En las constricciones se fundament toda la obra de Raymond Roussel, que
adems de Locus Solus y Memorias de frica escribi un interesante libro
titulado Cmo escrib algunos de mis libros. Roussel tampoco considera la
literatura como una transcripcin de la realidad sino todo lo contrario.
Para l tambin es "el objeto artificial que no sufre ninguna parte
injustificada" que despus definira Borges.

Para poder llevar a cabo su labor literaria Roussel crea un mtodo de
escritura, entiende la obra literaria como el proceso de plantear y
resolver problemas: aplica a la escritura procesos cientficos, parte de
trminos inconexos pero obligatorios cuyas relaciones tiene que explorar el
texto, juega con falsos sinnimos, con imposiciones numricas, con
construcciones que se inspiran en las matemticas ms hermticas.

El propio Roussel se dio cuenta de que haba cado en un punto sin retorno,
de que "la complejidad de su metodologa haba evolucionado de tal manera
que converta en interminable cualquier proyecto nuevo que emprendiera". Y
sin embargo segua convencido de que sus mtodos podan resultar vlidos
para otros.

El intenso efecto que su literatura logra producirnos reside en la gran
distancia que crea con el lector, que desconoce tanto el origen como la
finalidad de sus historias puesto que desconoce las "constricciones" que el
autor ha utilizado. Cocteau lleg a decir que tema que una exposicin
demasiado prolongada a los escritos de Roussel pudiera colocarle "bajo un
hechizo del que le resultaba imposible escapar". Una de las definiciones
atinadas de lo potico dice que nace del choque entre dos palabras que
antes nunca haban coincidido, lo que Raymond Roussel construye es un
mtodo para generar imgenes poticas haciendo chocar objetos, palabras,
ancdotas, historias que sin su obra siempre hubiesen permanecido aislados.

En cuanto a que su mtodo sera til para otros, Raymond Roussel no se
equivoc. Despus de l, gracias a l, nace el Movimiento Oulipiano (Oulipo
se traduce como obrador de literatura potencial), y de l formaron parte
Italo Calvino, Raymond Queneau, Gerorges Perec entre otros. Los miembros
del Oulipo, sin ordenadores, disearon ingenios para "fabricar relatos" y
los llamaron Mquinas Espasmdicas; teniendo en cuenta los medios tcnicos
con los que contamos os recomiendo encarecidamente prestar atencin a
Roussel y al resto de los oulipianos, fuente inagotable de ideas a cuyo
buen criterio nos encomendamos para sostener la metodologa de nuestra
escuela.

La tercera novela y la que da ttulo a mi propuesta es La invencin de
Morel, y fue escrita en 1946 por Adolfo Bioy Casares. Su protagonista y
narrador es un prfugo que se refugia en una isla aparentemente desocupada
en la que, segn se dice, se padece una extraa enfermedad. Adems de este
misterio, ms o menos comn, desde el principio se nos informa de que la
isla tiene otros: se producen grandes anomalas climticas y astronmicas;
hay dos soles y dos lunas. Un da llegan a la isla unos veraneantes a los
que nuestro personaje observa desde la distancia, teme que le denuncien a
la justicia si le ven, la suspicacia ante lo desconocido es causa y
consecuencia del aislamiento: todos los que rodean al personaje son -dada
la incertidumbre general- sus enemigos potenciales. Poco a poco observar a
los recin llegados se convierte en una obsesin, se va acercando
progresivamente y descubre dos cosas: no pueden verle y siempre repiten los
mismos gestos. Una noche de aguacero bailan sin parar a cielo abierto sin
inmutarse. En el centro de su obsesin, no poda quedarse sin su dulcinea
nuestro prfugo, est Faustine (femenino de Fausto), la mujer que todos los
das baja a tomar el sol y de la que el solitario narrador se enamora
locamente.

La bsqueda del descubrimiento de la realidad, que la apariencia le oculta,
llevar al personaje a indagar los misterios de la isla, el narrador nos
lleva paso por paso con l en esta investigacin que no se resuelve hasta
que conoce a Morel, un cientfico que ha creado una mquina que se alimenta
a travs de turbinas conectadas con las mareas y que puede reproducir todos
los sentidos juntos. La ha puesto a prueba con sus amigos durante una
semana y esta semana se repetir indefinidamente en la Isla. El nico
inconveniente de su mquina, que no es menor, es que para reproducir a un
ser ste tiene que morir. Morel es quien desarroll con su mquina la
realidad virtual que ha ocupado la isla, controlar la mquina significa
decidir qu existir y qu no, ser el autor no slo de las imgenes sino
tambin de sus interpretaciones.

Una vez descubierto el enigma el fugitivo tiene que decidir: pone en marcha
la mquina y se graba durante una semana al lado de Faustine; muere, pero
ser inmortal en la eterna repeticin de la imagen. Sus ltimas palabras,
broche de la novela, son: "Al hombre que, basndose en este informe,
invente una mquina capaz de reunir las presencias disgregadas, haremos una
splica. Bsquenos a Faustine y a m, hgame entrar en el cielo de la
conciencia de Faustine. Ser un acto piadoso".

La invencin de Morel tiene mucho de cueva platnica, inevitablemente
porque la cueva platnica es una imagen fundacional con absoluta vigencia.
Del eterno retorno de Nietzsche, de la teora de los espejos de Borges, de
la filosofa de la mirada. Pero la novela tambin puede ser leda como una
metfora cada vez ms prxima a nuestra cotidianeidad que ha sido invadida
en pocos aos por todo tipo de electrodomsticos duplicadores, de mquinas
que nos repiten; grabadoras, videos, cmaras, telfonos, una realidad
televisada y, cmo no, repetida hasta la nusea. Podemos considerar esta
obra un certero vaticinio, una advertencia: la realidad virtual se nutre de
las repeticiones para fabricar realidad, es una realidad calculada,
reciclada y muerta. En la realidad no virtual la repeticin es imposible.

Sin embargo una resistente ingenuidad, en la que insistimos contra todo
sentido comn, nos hace seguir creyendo que lo que se repite muchas veces
no puede ser falso.

De lo que estoy segura es de que las tres estaban obras preludian nuestra
poca, y para ampliarla y entenderla mejor es recomendable tenerlas en
cuenta.

** Marta Sanuy Aina
   marta@escueladeescritura.com
   Escritora argentina. Dirige la Escuela de Escritura
   (http://www.escueladeescritura.com).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Clarice Lispector y la (re)lectura de su personalidad =================
=== ante las tendencias narrativas de Amrica Latina ======================
=== y el Brasil artstico contemporneo      Ivn Segarra Bez ============

1. Finalidad del ensayo

Este ensayo es un estudio preliminar sobre la obra de Clarice Lispector,
escritora brasilea (1925-1977). Nuestro objetivo es ver cmo la obra y la
vida de la escritora van tomadas de la mano y cmo se puede convertir en
discurso el lenguaje mediante el texto literario. Clarice Lispector se
coron como una de las voces femeninas de ms auge en el Brasil de los aos
sesenta y principios de los ochenta debido a sus mltiples juegos con el
lenguaje y su incursin dentro de un canon paternalista, el cual, no
permita fcilmente el acceso a la literatura, y mucho menos si era escrita
por mujeres. Nuestro inters en la figura de Clarice Lispector surge debido
a nuestro deseo de conocer ms sobre la obra narrativa y potica de los
escritores de Brasil, pues actualmente se estn abriendo las barreras del
lenguaje y se estn dando a conocer ms y nuevos escritores brasileos en
todo el continente. El Grupo Palavreiros con su pgina web es un ejemplo de
esta nueva puerta o portal a la literatura brasilea. Creo que nos tomara
demasiado tiempo intentar organizar toda la literatura de Brasil debido a
que es un pas que tiene la dimensin de un continente entero, esta
situacin nos hace ms dfcil la apreciacin que deseamos trasmitir y
exponer en este ensayo.

Pero creo que bastar con sealar slo algunos de los ms destacados
escritores de este hermano pas; y no a todos los escritores que debera
estar, ya que hacen faltan ms estudios e investigaciones que nos ayuden a
conocer cmo es Brasil y cmo se desarrollan sus escritores y artistas.
Entre estos escritores de primera fila se encuentran Mario de Andrade,
Carlos Drummond de Andrade, Murillo Mendes, Cecilia Meireles, Manuel
Bandeira, Oswald de Andrade, Haroldo de Campos, Augusto de Campos, Decio
Pignatari y Clarice Lispector, entre otros ms.



2. Semana de Arte Moderno

Si bien es cierto y segn los libros de historia de la literatura
brasilea, el proyecto de la Semana de Arte Moderno (1922) fue uno de los
medios que lograron difundir y organizar la literatura y las diversas
expresiones de arte cultural como la pintura, la msica, la escultura, el
grabado y la exposicin. Esta semana dio origen a diversas manifestaciones
artsticas y de inquietudes socio-culturales en los intelectuales de turno
en el Brasil de los aos veinte (1920-1930), los cuales deseaban un medio
para poder comunicarse y ponerse en contacto con sus vecinos los escritores
de Suramrica. Todos sabemos que durante el proceso y desarrollo de la
literatura hispanoamericana muy pocas pginas se han dedicado a la
literatura hermana de Brasil, ya que se ha pensado en el Brasil como otro
territorio aparte, y que no tiene ninguna correlacin con la historia
latinoamericana. Hemos desdeado a un pas hermano porque no habla la misma
gramtica y sintaxis.

Sin embargo, cuando vamos al anlisis de la morfologa, la gramtica, la
fonologa, la sintaxis, la semitica y la semntica con sus giros y formas
particulares y regionales; vemos que las diferencias entre el espaol y el
portugus son mnimas; que una persona de Brasil fcilmente se puede
cartear o comunicar mediante la epstola con un castellano y viceversa.
Entonces de qu estamos hablando? Estamos hablando de la lengua, porque la
lengua espaola no est sola, sino que es hija del latn (snscrito) y ste
tuvo varias lenguas hijas, lenguas romances: espaol, vascuence, cataln,
gallego, gallego portugus, italiano, francs y portugus. Entonces
comprendemos que el portugus (el brasileo) no pertenece a otra dinasta
de idiosincrasia colectiva diferente, sino ms bien, es nuestra hermana
lengua portuguesa. Entonces al recorrer los pasillos de la Baslica del
Vaticano y la vieja Francia, los territorios de Nuestra Seora de Ftima y
los libros de geografa, de historia, de formacin y evolucin del
lenguaje, qu maravilla!, nos encontramos que el pas de Brasil se pobl
con emigrantes de Portugal, las metrpolis europeas y la espaola, la cual,
en todo aquel desorden de "Dios me lleve al Per!", se olvid del ro
Amazonas y su espeso bosque; ya vendr ms tarde Jos Eustasio Rivera a
cantar la grandeza de la selva americana en su inmortal novela La vorgine.

Pero volviendo a nuestro tema; la Semana de Arte Moderno provoc en el
brasileo nuevas oportunidades de crecer artstica y espiritualmente.
Veamos cmo Gabriel Prado Lmico (Ayacucho, Per, 1972) resume y sintetiza
esta semana en su ensayo:

      "Antes de la segunda dcada del siglo XX Brasil no haba entrado en
      contacto con el mundo moderno, no slo cultural, sino incluso
      tecnolgica y polticamente hablando. En este contexto aquella elite
      cultural que tena espordicos contactos con Europa y el resto de
      Amrica, a travs de libros y eventuales viajes de estudios,
      reconoci la necesidad de poner este pas al da con los cambios. Las
      ex colonias espaolas ya lo estaban haciendo y, un poco por eso y
      otro poco por la enorme diferencia entre Europa y Brasil, esta puesta
      al da fue concebida con violencia y premura. El resultado fue la
      Semana de Arte Moderno, manifestacin en la que se expuso el arte
      arquitectnico, pictrico, escultura y potico moderno. Su
      singularidad fue el gran despliegue de propaganda y euforia en las
      calles producto de una cultura que ya estaba acostumbrada a
      manifestaciones estruendosas. En realidad esa semana fue un carnaval
      de ideas y proyectos que, como veremos ms adelante, con el tiempo se
      iran materializando en propuestas concretas.

      (...) Otra posible interpretacin partira del carcter nacionalista
      de dicho movimiento, representado la sntesis de distintas razas y la
      intencin de hablar de y para todas, a travs de la sencillez en las
      palabras. De hecho, incluso el ttulo del manifiesto alude a la raz
      misma de la tradicin de este pas. Se trata del manifiesto
      Pau-Brasil o Palo del Brasil, el cual es un recurso natural abundante
      en la selva amaznica, muy apreciado por sus primeros colonizadores y
      fuente de inspiracin para que esta colonia portuguesa adquiriera su
      actual nombre. En realidad, como dice Hilda Scarabtolo, el
      movimiento modernista brasileo naci inspirado en el futurismo de
      Marinetti, que se basaba en la filosofa positivista propuesta por
      Nietzsche. Marinetti fue un poeta italiano que a principios del siglo
      XX propuso un arte universalizador, tomando como inspiracin el
      avance tecnolgico. Su postulado parta de que la tecnologa tarde o
      temprano iba a ser el eje de desarrollo en el mundo, lo que
      permitira una cohesin mundial y la igualdad de condiciones propias
      de la utopa Occidental..." (Prado Limico, P. La poesa, 2).

Desde este punto podemos ver que la visin del escritor brasileo siempre
ha estado en vas de la retrocomunicacin con el resto de Hispanoamrica y
sus circunstancias. Clarice Lispector no est lejos de esta visin tampoco.
Ella va buscando la forma de ponerse en contacto con los otros mediante la
multiplicidad y complejidad de sus personajes femeninos en las novelas y
relatos que escribe. Las mujeres -la mayora-, con sus cadas espirituales
y complejas situaciones psquicas, luchan contra el mundo o parten de un
suceso aislado para llevarnos a un comprometido anlisis psicolgico que
terminar en la automeditacin de la persona sobre su yo ntimo.

En el ensayo de Aracy Amaral, Brasil: aos '90: un perfil del medio
artstico, podemos ver con ms claridad cmo se desarrolla el arte en el
Brasil y cual es la situacin de violencia, asaltos y desempleo del hermano
pas en su aspecto actual, el cual Clarice Lispector no vivi; pero nos da
una idea ms clara de lo que ella vivi, pues la escritora est escribiendo
su obra durante varios procesos de suma importancia: 1.) la crisis de la
deuda de los aos 30, 2.) la historia del emprstito brasileo (1935) y 3.)
la dictadura de Brasil en 1964:

      "Cmo veo los aos '90 en el arte brasileo? Los veo especialmente a
      travs del cambio de manos que estimulan o patrocinan las artes
      visuales; veo la importancia del 'marketing', del dinero rodeando la
      inversin en arte,1 la victoria de la promocin sobre el
      conocimiento, la invencin de un encanto relacionado con el arte,
      segn registra Robert Hughes, en estos tiempos en los que la
      inversin produce el que destaque una determinada tendencia; percibo
      la prepotencia que parece caracterizar hoy en da a los que tienen el
      poder de decisin sobre comisariados y eventos en el rea de las
      artes, y a los pseudocomisariados...

      (...) La dcada de los noventa est definitivamente marcada por la
      violencia: este es, de hecho, el contexto de los grandes centros
      urbanos brasileos -especialmente Sao Paulo y Ro de Janeiro- centros
      generadores de la mayor efervescencia cultural y artstica. Una
      violencia inaudita, vinculada al desempleo antes desconocido en
      Brasil, a la audacia del narcotrfico, a la corrupcin y a la
      espantosa contradiccin entre la miseria ms chocante y la riqueza
      ms ostentosa. Todos estos datos se implantaron abrupta y arduamente,
      y no hay perspectiva de cambios que nos d aliento para los prximos
      aos, teniendo a la vista la economa globalizada, en un pas como el
      nuestro en el que la prctica precapitalista -o sea, premoderna-,
      convive simultnea e ntimamente con los ms avanzados procesos
      tecnolgicos.

      Para un europeo tal vez sea difcil imaginar la constancia del
      sentimiento de culpa con el que vivimos la clase media que come,
      tiene coche, estudia o se viste razonablemente, frente a la miseria
      que en cada esquina nos consume, nos presiona, y en cada inundacin
      de tempestad de verano, deja ms desabrigados, as como en el
      nordeste hace perdurar cada ao la miseria de los castigados por la
      sequa que emigran al sudeste, ya sin condiciones para acogerles..."
      (Amaral, A).

Pero Amaral tambin ve la situacin decadente y de crisis econmica y
social del pas, el cual comienza a vincularse con el desempleo, los
migrantes, los desplazados, la violencia derramada por las revueltas, los
presidios abarrotados (tanto de menores de edad como de adultos), la
masacre de 111 presos de la crcel del Estado por 122 policas militares en
1992, la muerte de un pobre indio de la tribu patax, a quien chicos de la
clase media prendieron fuego una noche de 1997 y los nios de la calle
(como se les llama a los nios que deambulan en las calles brasileas sin
hogar fijo) que murieron por manos de policas militares en 1993; y con
todo esto est el arte de la pintura y la escultura. Sao Paulo consider el
evento de "Arte/Cidade" (1997: 1994) para reflexin y debatir la situacin
de una metrpolis urbana tercermundista y violenta, segn visin del
filsofo Nelson Brissac Preixoto, quien concibe el desarrollo de este
evento cultural; entre los artistas que se destacan menciona a Carmen
Gross, artista que usa el "workshop" como medio de expresin artstica;
Mnica Nador, que ensea pintura decorativa; Nuno Ramos, artista que
registra la masacre de la Crcel de Carandiru; Lina Kim, que utiliza
figuras de animales en sus obras -cerdos, venidos, ratones, bueyes, etc.--;
Marcos Coehlo Benjamn y Emanuel Nassar, quienes presentan dos Brasil: el
premoderno y el contemporneo.

Mientras, Artur Bispo de Rosario vive excluido y, a partir de los aos '90,
se le exhibi en Brasil y en el exterior del pas. Rosngela Renn, quien
instala la fotografa dentro de la obra pictrica y Vik Muiz, que utiliza
diferentes tcnicas y utensilios para sus creaciones artsticas, como lo
son algodn, alambre, hebras de lana, hojas secas, azcar o chocolate, etc.



3. Clarice Lispector, vida y obra

Clarice Lispector, hija de padres rusos, naci en Tchetchelnick (Ucrania),
en 1925, cuando sus padres ya haban decidido emigrar a Brasil. Con dos
meses de edad lleg a Alagoas y desde ah la familia se traslad a Recife;
a partir de 1937 sigui sus estudios en Ro de Janeiro. Para 1943, cuando
estudiaba derecho, se une en matrimonio con el diplomtico Maury Gurgel
Valente, de quien tuvo dos hijos y se separ en 1959. Entre 1944 y 1960
vivi largas temporadas en el extranjero, Npoles, Berna y EUA. Siempre se
mantuvo en contacto con los medios de prensa y comunicacin. Finalmente
falleci en 1977 a causa del cncer, tena cincuenta y dos aos. Segn
Benedito Nunes, era Clarice Lispector una mujer tmida y altiva, ms
solitaria que independiente; y segn la descripcin de Antonio Callado era
"una extranjera en la Tierra". Elena Losada Soler, en su ensayo Clarice
Lispector: la palabra rigurosa, nos seala lo que recogi Olga Borelli del
programa de vida de Clarice Lispector:

      "Nac para amar a los dems, nac para escribir y para criar a mis
      hijos. Amar a los dems es tan vasto que incluye incluso perdn para
      m misma, con lo que sobra. Amar a los dems es la nica salvacin
      individual que conozco: nadie estar perdido si da amor y a veces
      recibe amor a cambio". (Borelli, O., XXIII).

Tal vez el detalle ms universal de Clarice Lispector est entre la lnea
interna de su personalidad y la lnea de la escritura, entre la lnea de la
razn y la lnea de la sin razn; esa transfiguracin del ser dentro del
ser; del yo mismo, en el t mo de la prdida: pues a veces se gana
perdiendo y viceversa. Recordemos que cuando la voz del ser se calla, la
voz de la esencia habla, y esa voz la tena Clarice Lispector. La voz que
nace del pueblo, vive en el pueblo y es del pueblo. Mujer y obra se
bifurcan, se unen, se contaminan mutuamente porque la mujer quiere
sobrellevar el lenguaje hasta sus ltimas consecuencias, hasta donde las
palabras permitan el placer mstico de la escritura que amordaza los
caminos del conocimiento. Tambin ser primordial encauzar a la escritora
dentro de su poca histrica. Clarice Lispector vivi desde 1925 hasta
1977, aos de muchos cambios tanto para Hispanoamrica como para el mundo.
Es la poca del Manifiesto del Surrealismo de 1924 escrito por Andr
Breton, T. S. Elliot y su Tierra Balda, la gran depresin de los aos
treinta, en la pantalla est Shirley Temple en la pelcula On the Good Ship
Lollipop (1934), la guerra civil espaola, en la cual muere Federico Garca
Lorca (1936-1939), poca de los falangistas y los franquistas. poca de la
reconocida pelcula Casablanca con Humphrey Bogart, Ingrid Bergman y Paul
Henreid (1942), la Segunda Guerra Mundial (1945), la cual termina con la
bomba en Hiroshima y Nagasaki por el avin Enola Gay, es la poca en que el
hombre aterriza en la luna, la poca de Kennedy y Marilyn Monroe y con
ellos, son los aos sesenta y sesenta, poca de los hippies, el Che
Guevara, The Beatles, The Rolling Stones, del boom latinoamericano con
Carlos Fuentes, Gabriel Garca Mrquez, Julio Cortzar, Jos Donoso y Mario
Vargas Llosa. Cuando Pablo Neruda en 1971 obtiene el Premio Nobel de
Literatura. En las Antillas, el grupo de guajanos (escritores
puertorriqueos de 1960) publica la revista Guajana; Luis Rafael Snchez
publica La guaracha del Macho Camacho (1976) y, Rosario Ferre, junto a un
selecto grupo de escritores puertorriqueos trabajan en los nmeros de la
revista Zona de carga y descarga (1971) y Manuel Ramos Otero recibe en el
Ateneo Puertorriqueo diferentes y sendos reconocimientos por sus primeros
cuentos.

Clarice Lispector public una abundante obra literaria que va desde las
crnicas periodsticas, novelas, cuentos y la literatura infantil, por
mencionar algunas obras podemos decir que su primera novela, Cerca del
corazn salvaje (Perto do coraao selvagem, 1944) la public cuando tena
slo 19 aos de edad, luego public La ciudad sitiada (A Cidade Sitiada,
1949); los cuentos Lazos de familia (Lacos de familia, 1960); La manzana en
la ocurrida (A maca no escuro, 1961); La legin extranjera (A legiao
estrangeira, 1964) y La pasin segn G.H. (A paixao segundo G.H., 1964),
entre otras ms.



4. De la crtica a la personalidad de Clarice Lispector

La vida de Clarice Lispector se puede analizar desde muchas y diversas
perspectivas ya que la escritora brasilea demostr ser una gran narradora,
que se adelant a su tiempo y a su poca. Florencia Abbate analizando su
libro Revelacin de un mundo: Crnicas de la vidente (2004) sostiene lo
siguiente:

      "Lispector fuerza el gnero a su antojo, hasta transformarlo en un
      medio de plena expresin de su subjetividad. Un tono menor para una
      empresa mayor: la ms absoluta libertad de temas -como seala Amalia
      Sato en el prlogo- y la omnipresencia de su yo conflictuado. Para
      Lispector, la descripcin de sus mucamas merece la misma atencin que
      una carta dirigida a un ministro. Condena la matanza de los indios y
      comenta la opinin de un terapeuta sobre ella. Declara que las
      vctimas no deben perdonar a los verdugos sino ejercer su crueldad,
      al tiempo que celebra los pequeos placeres de la intimidad burguesa
      (la cama, la buena comida, el jardn). Compromiso social?,
      frivolidades? No hay contradiccin alguna, por un lado porque la
      fuerza de su estilo borra toda distincin, y por otro porque el
      fundamento de lo heterogneo se resume en el ttulo de una de sus
      crnicas: 'Me hago cargo del mundo' " (Abbate, F.).

Vicente Clua sostiene y comenta en su ensayo Clarice Lispector, la palabra
rigurosa (2002) que:

      "Lispector escribi sus primeros cuentos cuando tena 14 aos y los
      mantuvo ocultos mucho tiempo. An antes de saber leer y escribir
      Clarice ya fabulaba, inventado historias sin fin. Luego, ya en la
      escuela, empez a mandar sus cuentos al Diario de Pernanbuco, pero
      nunca los publicaron.

      (...) Ella misma indic que sus libros reclamaban una lectura
      'irracional', una empata natural, algo as como telepata con la
      autora, una especie de entrega a lo oscuro irracional que fluye en
      palabras" (Clua, V.).

Cuando en 1969 Clarice Lispector publica su novela Aprendizaje o el libro
de los placeres, narra una historia entre Lori (la sirena protagonista) y
Ulises, el navegante, entonces desde ah inicia el proceso de la
transgresin de los roles sociales:

      "Yo podra tenerte con mi cuerpo y con mi alma. Esperar aunque sea
      aos a que t tambin tengas cuerp-alma para amar (...). Mira a todos
      a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso
      considerado como victoria nuestra de cada da. No hemos amado por
      encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende
      porque no queremos pasar por tontos (...). No tenemos ninguna alegra
      que no haya sido catalogada (...). Hemos tratado de salvarnos, pero
      sin usar la palabra salvacin para no avergonzarnos de ser inocentes
      (...). Hemos disfrazado con el pequeo miedo el gran miedo mayor y
      por eso nunca hablamos de lo que realmente importa (...). Hemos
      sonredo en pblico de lo que no sonremos cuando nos quedsemos
      solos (...). Nos hemos temido el uno al otro, por encima de todo.
      (...) Pero yo escap de eso, Lori, escap con la ferocidad con que se
      escapa de la peste, Lori, y esperar hasta que t ests ms
      preparada...

      (...) Se puede pensar rpidamente en el da que pas. O en los amigos
      que pasaron y para siempre se perdieron. Pero es intil huir: el
      silencio est ah. Aun el sufrimiento peor, el de la amistad perdida,
      es slo fuga. Pues si al principio el silencio parece aguarda una
      respuesta -cmo ardemos por ser llamados a responder-, pronto se
      descubre que de ti nada exige, quizs tan slo tu silencio. Cuntas
      horas se pierden en la oscuridad suponiendo que el silencio te juzga,
      como esperamos en vano ser juzgados por Dios. Surgen las
      justificaciones, trgicas justificaciones forzadas, humildes
      disculpas hasta la indignidad. Tan suave es para el ser humano
      mostrar al fin su indignidad y ser perdonando con la justificacin de
      que es un ser humano humillando de nacimiento. Hasta que se descubre
      que l ni siquiera quiere su indignidad. l es el silencio (...)".
      (Lispector, C., Un aprendizaje, 31).

Otro de los crticos de la obra de Lispector, Roland Barthes, indica y
seala la problemtica del lenguaje en los siguiente trminos:

      "...a unidade ideolgica da burguesia produziu uma escritura nica
      [pois] nos tempos burgueses (isto , clssicos e romnticos), a forma
      no podia ser dilacerada, j que a conscincia no o era; e que, pelo
      contrrio, desde o momento em que o escritor deixou de ser uma
      testemunha do universal para tornar-se uma conscincia infeliz, seu
      primeiro gesto foi escolher o engajamento da forma, seja assumindo,
      seja recusando a escritura de seu passado. A escritura clssica
      explodiu ento e toda a Literatura, de Flaubert at hoje, tornou-se
      uma problemtica da linguagem" (Barthes, R., 12).

Don Antonio Candido asegura que:

      "Clarice mostrava que a realidade social ou pessoal (que fornece o
      tema), e o instrumento verbal (que institui a linguagem) se justicia
      antes de mais nada pelo fato de produzirem uma realidadde prpria,
      com a sua inteligibilidade especfica. No se trata mais de ver o
      texto como algo que se esgota ao conduit a este ou aquele aspecto do
      mundo e do ser; mas de lhe pedir que crie para ns o mundo, ou um
      mundo que existe e atua na medida em que  discurso literrio"
      (Candido, A, p. XIX).

Aida Toledo, en su ensayo Visiones discursivas a partir de un canon
alternativo: Clarice Lispector, Diamela Eltit y Eugenia Gallardo y el cmo
narrar desde espacios femeninos, seala varios aspectos sumamente
importantes sobre la obra de Clarice Lispector con los cuales estamos
totalmente de acuerdo:

      "Clarice Lispector es una de las primeras en iniciar el trabajo del
      desplazamiento del sujeto dentro de una perspectiva femenina. Sus
      personajes, en la mayora mujeres, van perfilndose dentro de mundos
      que las distinguen por su capacidad de observacin y anlisis. El
      conocimiento filosfico de Lispector entra en la conformacin de
      estos personajes que suelen exhibir a travs del fluir de conciencia
      las preocupaciones de sujetos femeninos y enmarcar las diferencias
      entre la realidad que las circunda y el discurso que las produce.

      (...) y para Pierrette Malcuzynski, en este sentido, Lispector est
      constantemente creando un espacio discursivo estratgico de
      resistencia pero a travs de la tcnica de la parodia (130). Vilma
      Aras observa que en esta obra se produce un juego escnico en donde
      se utilizan mscaras y muecas, improvisacin, delirio verbal,
      material remendado; Lispector parece estar utilizando una inversin
      de los roles constructivos, es el lenguaje figurado quien inventa el
      nivel de lo real; el juego de las voces narrativas entremezclndose,
      pero al mismo tiempo guardando una distancia estratgica para que
      podemos diferenciarlas y captar el sentido de lo que se narra en un
      patente desplazamiento de las tonalidades, ste es otro de los
      ardides constructivos de Clarice..." ( Toledo, A., p. 237-49).

Entonces podemos ver cmo la personalidad de Clarice Lispector est dentro
y fuera de su relato narrativo mostrndonos, y creando a la vez, frente a
nosotros; un nuevo discurso narrativo, el cual parte y nace desde el
desdoblamiento del ser dentro del ser. La condicin de la mujer escritora y
mujer narrativa se funden en el discurso de fluir de conciencia que lleva a
los personajes de sus narraciones a espacios ntimos y meditativos, son
arrastrados como golpe de can al mundo de la realidad circundante por
donde vive el hombre en su contemporaneidad del siglo XXI. Lispector,
adems de dominar las posturas de las tcnicas vanguardistas, ha sabido
sacarle partido tanto a sus personajes femeninos como a la conciencia de
sus personajes con un agudo ojo clnico, al ver, por encima de sus mucamas,
cosas que a simple vista no se ven pero que estn all. Ella las ve y las
trae a colacin dentro y desde su relato a medida que el mismo avanza. Ella
narra por encima y por debajo de sus personajes, crea un juego verbal tan
elevado que nos hace msticamente parte de l. Por ello encontramos que uno
de los niveles que emplea es el nivel psicolgico o el filosfico, que la
mayora de sus personajes tienen conflictos internos de personalidad
-inseguiridades, miedos, fobias-, personajes y personalidades inconformes
consigo mismos y con el mundo, personajes que con una palabra se acuestan y
con otra palabra se levantan, personajes que son rostros de ella misma, o
prolongaciones de lo que dese ser y no fue. En fin, ella est en cada uno
de sus personajes, como estos estn en parte de ella. A mi juicio, creo que
uno de los grandes logros de Clarice Lispector es su manera de narrar y
presentarnos los detalles en la lectura que vamos realizado sobre un texto
suyo.



5. A manera de conclusin

Hemos visto cmo la crtica analiza la obra de Clarice Lispector y cmo la
autora de Cerca del corazn salvaje logra la tcnica del fluir de
conciencia de sus personajes y cmo tambin los personajes son narradoras
que narran sus propias obras dentro del texto literario y cmo se
confabulan diversas voces narrativas para interconectarse de un plano a
otro dentro del mismo relato. Considero que todava faltan ms anlisis
sobre esta excepcional escritora brasilea y que la literatura ha contrado
una deuda con esta mujer que vivi fuera de su tiempo y de su poca porque
sacrific el inters personal por el bien comn de un pblico. Clarice
Lispector defiende y define la nueva narrativa brasilea y latinoamericana
desde una visin de voz poderosa, como pandero o relmpago que cae del
cielo, y llega a la voz del aire del hombre, en forma de mariposa y de
presagio. Viva Clarice Lispector por su hermosura, viva Clarice Lispector
por su egocentrismo literario, viva Clarice Lispector por su locura y ojal
que la locura de su ser nos ilumine a todos los pensadores y seres del
planeta tierra!



Bibliografa

 - Prado Lmico, G. (2002). La poesa brasilea en la modernidad, Primer
   Premio de Ensayo en el Quinto Concurso Vitral de Brasil.

 - Amaral, A. (2000) Brasil: aos 90: un perfil del medio artstico (Sao
   Paulo, febrero de 2000, conferencia 2.
   http://www.dialogosiberoamericanos.org/53-brasil.htm.

 - Borelli, O. (1988) "Liminar", en Clarice Lispector, A Paixo segundo
   G.H. (Ed. Crtica, Coord. Benedito Nunes), coleo Arquivos, Editora de
   Univ. de Florianpolis, p. XXIII.

 - Lispector, C. Otras de las obras de Clarice Lispector son: Un
   aprendizaje o el libro de los placeres (Uma aprendizagem: o livro dos
   prazeres, 1969); Agua viva (gua viva) y Felicidades clandestinas (A
   Felicidade clandestinas, 1971) La hora de la estrella (A hora da
   estrela, 1977); Dnde estuviste anoche? (Onde estuviste anoite?, 1974);
   las trece historias erticas de Va Crucis del cuerpo (Via Crucis do
   corpo, 1974); Un soplo de vida (Um sopro da vida, 1988) y Silencio
   (Silncio, 1988), entre otras tantas ms que se quedan, como por
   ejemplo: Revelacin de un mundo (Reverlaao do mundo, 2004), donde se
   recogen sus crnicas como periodista y parte de su vida.

 - Abbate, F. (2004). "Crnicas de la vidente: Revelacin de un mundo de
   Clarice Lispector", en Pgina 12, junio de 2004. En: Proyecto
   Patrimonio, dirigida por Luis Martnez S.; http://www.letras.s5.com.

 - Clua, V. (2002). Clarice Lispector, la palabra rigurosa; Proyecto
   patrimonio.

 - Lispector, C. (1969). Un aprendizaje o el libro de los placeres (Uma
   aprendizagem: o livro dos prazeres), Siruela, Madrid, 1989, p. 31.

 - Barthes, R. O grau zero de escritura. So Paulo, Cultrix, s/d. p. 12.

 - Candido, A. (1988). No comeo de fato era o verbo. En: Lispector,
   Clarice. A paixo sefundo GH. Ed. Crtica/ Benedito Nunes, Coord. Pars,
   Association africaine du Xxe; Brasilia, DF, CNPq, p. XIX.

 - Toledo, A. (2004). Visiones discursivas a partir de un canon
   alternativo: Clarice Lispector, Diamela Eltit y Eugenia Gallardo y el
   cmo narrar desde espacios femeninos, Revista Iberoamericana, Num. 206,
   enero-mayo 2004, Vol. LXX, pp. 237-249.

** Ivn Segarra Bez
   quijoteboricua2000@yahoo.com
   Escritor puertorriqueo (Caguas). Reside temporalmente en Suitland,
   Maryland (EUA). Ha publicado cuatro libros de poemas y dos novelas. Sus
   poemas y ensayos se han publicado en revistas literarias de Europa y
   Amrica, as como en diversas publicaciones electrnicas de la talla de
   Proyecto Patrimonio, El Otro Mensual y el Grupo Palavreiros.



=== El pensamiento trascendente de Mart en su obra potica y literaria ===
=== Rosa La de la Soledad ================================================

Metafsica es el nombre que se le da a la bsqueda de la naturaleza eterna
o universal de todas las cosas. Es una doctrina csmica dividida en varias
ramas de estudio. Una de ellas, el idealismo, asegura que la mente o
espritu es de alguna forma, el sentido bsico de todo lo que existe y al
mismo tiempo cree en la existencia de algo ms all de la naturaleza de las
cosas. Los grandes filsofos de todos los tiempos han coincidido en su
forma de pensar, en su propia concepcin del pensar presentando un
paralelismo muy destacado a este tema y una inclinacin muy acentuada hacia
la metafsica.

Podramos decir, por ejemplo, que para Blake, cuya obra impregnada de las
visiones que experiment durante su niez y que l las llam "profecas" en
todos sus poemas, la metafsica se traduce en su trabajo proftico; de
manera que en su obra Cancin de experiencia el filsofo muestra los polos
opuestos, los contrastes del alma humana; sin duda alguna uno de los
aspectos bsicos de esta doctrina.

Igual ocurre con Unamuno; en la obra de este dramaturgo y filsofo espaol,
la metafsica se desarrolla en toda su obra. Unamuno examina el conflicto
entre la fe y la razn. En Del sentimiento trgico de la vida evala el
significado de la voluntad, el deseo por la inmortalidad y la bsqueda del
amor en la historia de la humanidad. As, al analizar la obra martiana, nos
damos cuenta que indiscutiblemente Jos Mart pertenece a la categora de
los poetas metafsicos, al igual que Lucrecio, Emerson, Whitman, Blake o
Unamuno. Este ltimo en una de sus reflexiones dice:

      "los ms grandes poetas han meditado mucho, de un modo o de otro, en
      el misterio de la vida y de la existencia, del principio y del fin de
      las cosas, o lo han sentido"; y por esta razn la filosofa se
      acuesta ms a la poesa que a la ciencia... la filosofa es algo que
      est ms cerca de la potica que de la lgica del universo".1

En esto coincide Mart y en este propio sentido afirmar: "La flor del
pensamiento es la poesa y lo nuevo del mundo".2 As de lo eterno en la
vida del hombre el propio Apstol reflexiona:

      "qu me importa saber lo que el hombre hizo en este determinado
      momento de su vida, en esta o aquella poca concreta, accidental o
      transitoria? Su esencia permanente es lo que quiero investigar; no
      efectos que pasan, sino la causa que los produzca. No me importan las
      estaciones del camino humano, que se levantan y destruyen en arreglo
      a las convivencias de los vivientes, sino el valor acomodable, pero
      libre, que echa a andar el tren por ellas".3

Recurdese que cada concepto lgico, filosfico o sociolgico, o cada
vivencia en Mart, tienen su correspondiente traduccin a verso. As el
maestro define la metafsica como "el conjunto de verdades absolutas que
sirven de leyes explicativas y fundamentales a todos los conocimientos
humanos".4

Mart adems trata de reconciliar la ciencia y la filosofa cuando dice (en
su carta a Mara Mantilla, el da antes de su holocausto en Dos Ros):

      "Donde encuentro poesa mayor es en los libros de ciencia, en la vida
      del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y
      la msica del rbol y su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con
      sus familias de estrellas, y en la unidad del Universo que encierra
      tantas cosas diferentes, y todo es uno, y reposa en la luz de la
      noche del trabajo productivo del da".5

Aqu su juicio es comparable al de Emerson, a quien el Apstol admira, no
hay que olvidar que la sociedad de entonces sufra los desajustes
ideolgicos y ticos que dieron una nueva configuracin a la poesa. Esta
nueva estructura se produjo debido al desarrollo de un nuevo concepto
creado por el primer grupo modernista de la poca y que estuvo compuesto
por Gutirrez, Njera, Casal, Silva y sobre todo por Jos Mart; todos
ellos muertos antes de 1896. Gonzlez Prada, Zorrilla y Rubn Daro tambin
formaron parte del grupo que pondra en movimiento este nuevo aspecto,
extendindose hasta el segundo perodo que abarc del 96 en adelante.

Esta innovacin en el esquema literario de la poca no es ms que el
resultado de la insatisfaccin de los romnticos de entonces con el
"romanticismo". Esta insatisfaccin les llev a la bsqueda de
modernidades. Dice Florit: "La llamada literatura modernista agrega a los
descubrimientos de la vida sentimental hechos por los romnticos, la
conciencia casi profesional de qu es la literatura y cul su ltima moda,
el sentido de las formas de ms prestigio, el esfuerzo aristocrtico para
sobrepujarse en una alta esfera de cultura".6 "En las estrecheces de una
escuela yo no vivo. Ser es ms que existir... No hay romanticismo ni
clasicismo".7 As declarara Mart en el prlogo de la adaptacin huguiana
Mis hijos.

Jose Mart ocup la presencia ms amplia de esta etapa, a pesar de que su
vida fue muy corta y ms que todo porque la haba comprometido al servicio
de la liberacin de Cuba, razn que impidi que el Apstol consagrara todo
su tiempo a las letras; sin embargo, su obra literaria traspas los lmites
de la Amrica para extenderse a todos los confines del mundo de habla
castellana, dice Florit al respecto:

      "...es uno de los lujos que la lengua espaola puede ofrecer a un
      pblico universal (...). Con l culmina el esfuerzo romntico hacia
      una prosa estticamente elaborada. Y es que en la prosa martiana se
      mantiene una estructura sintctica la cual la sita junto al grupo de
      autores de la Edad de Oro".8

Por su cultura aristocrtica, cosmopolita, esteticista, puede ser colocado
ms prximo a Rubn Daro. ste, como es sabido, fue creador de una nueva
retrica cuya finalidad inmediata fue nicamente la liberacin del verso.

El trabajo literario de Mart, entre artculos, crnicas y ensayos
periodsticos, constituye -segn Idearte-, "alrededor de las cuatro quintas
partes de su obra impresa". Como periodista, otorg categora a ese oficio,
diciendo: "La prensa no es aprobacin bondadosa o ira insultante; es
proposicin, estudio, examen y consejo". Y aadi: "Es mal mo no poder
concebir nada en retazos, y querer cargar de esencia los pequeos moldes, y
hacer los artculos de diario como si fueran libros".9

Vemos tambin otra innovacin en la estructura de su obra potica, siendo
sus versos -salvo en muy pocas excepciones- autobiogrficos o de
expresiones directas de vivencias personales.

Como dice Hernandez-Cat, "Mart vivi poticamente su prosa y la escribi
tan flgida y vibrante, que es casi toda un cntico y, en ocasiones, hasta
casi verso".10 Y Florit aade: "elabora una poesa breve, pictrica, de
rimas inesperadas, de sintaxis compleja, de arcasmos y riquezas verbales,
de condensacin y arte detallista".11 Dice Mart: "Se puede ser y se debe
ser cmplice de la virtud. Al corazn se le han de poner alas, no
anclas...".12

La mayor parte de la obra literaria de Mart es castiza y de estilo
renacentista, lo que explica su estoicismo en el matiz senequista, su
dramatismo, su gusto por la frase sentenciosa y barroca; sin embargo l
prefiri incorporar la elegancia idiomtica de otras lenguas; tomando como
ejemplo la literatura francesa. Se considera, en general, una prosa
artstica, sin mecanismos estticos, aunque casi siempre impregnada de
sobretonos morales.

Y al respecto dice Jorge Maach:

      "Cuando an prevaleca en Espaa y en sus colonias literarias el
      fetichismo de la preceptiva neoclsica, Mart rompa metros y ritmos
      para hacer de su verso como crin hirsuta cuando an no prosperaban
      los residuos del patetismo romntico, o la fra plstica de las
      academias, l desencadenaba las voces ms profundas y convocaba al
      lenguaje sus concreciones ms enrgicas... la poesa no era para l
      forma ni actitud, sino cosa y vida".13

En 1890, en la montaas de Castkill, mientras reposa por orden mdica,
escribe Jos Mart sus Versos sencillos. En 1891 aparecen dedicados a sus
amigos Manuel Mercado y Enrique Estrzulas. En el prlogo dice Mart:

      "Por qu se publica esta sencillez escrita como jugando, y no mis
      encrespados Versos libres, mis endecaslabos hirsutos..?".14 Y aade:
      "...y porque amo la sencillez, y creo en las formas llanas y
      sinceras".15

Pero, segn Gabriela Mistral, "...la sencillez de Mart no es nunca un
primarismo, es decir, la facilidad del primer plano y ahorro de hondura...
Esta sencillez nada tiene de simple".16

      Qu importa que tu pual
      se me clave en el rin?
      Tengo mis versos que son
      ms fuertes que tu pual!17

De hecho, la obra de Jos Mart presenta el marco literario donde se
refleja el pensamiento hispanoamericano. Es el ingrediente ms importante
dentro de la filosofa hispnica e hispanoamericana de ser sta, a ms de
filosofa de ideas, filosofa de situaciones.

      "La naturaleza humana -dice Mart- y, sobre todo las naturalezas
      americanas necesitan que lo que se presente a su razn tenga un
      carcter imaginativo; gustan de una locucin vivaz y accidentada; han
      menester que cierta forma brillante envuelva lo que es en su esencia
      rido y grave. No es que las inteligencias americanas rechacen la
      profundidad; es que necesitan ir por un camino brillante hacia
      ellas".18

Sin embargo, al establecer un nexo entre la literatura dramtica, la
filosofa y la moral, podemos tomar un fragmento que ilustra el pensamiento
del poeta en su severa crtica de juventud a esa figura eminente del
parnaso espaol que lo es Espronceda; Mart dice y exige del poeta, sin
ms, alta moralidad en los temas y lo enjuicia de esta forma:

      "Y esto en cuanto a la creacin, que en cuanto a la ejecucin quin
      ha de pretender con justicia la gloria del poema para un montn de
      escenas sin conexin racional, en que la rima de los versos hace
      olvidar a veces la obscenidad de las ideas -montn de escenas en su
      mayor parte repugnantes, y a veces indignas de los sentimientos
      difanos y pursimos que suspiran en las almas poticas?".19

Mart muestra, indudablemente, dos tendencias muy marcadas que se reflejan
bsicamente a travs de toda su obra literaria y que no es ni ms ni menos
que el producto de su naturaleza idealista. De un lado su voluntad de
perfeccin artstica, del otro su voluntad de conducta ejemplar, ltimo
fundamento de todos sus escritos, cualquiera que sea el tema o motivo por
el cual versen. Y dir, refirindose a la mujer: "Quien siente su belleza
interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermosa, y la belleza
echa luz...".20

Al escribir sus discursos, movido quizs por el mpetu declamatorio, sola
dar a su prosa una estructura de sermn, impregnndola de sus experiencias
impresionistas. Sus palabras fueron grandes armas de accin. Dir Vargas
Vila en su obra Jos Mart, apstol libertador:

      "La tribuna transfiguraba a Mart; aquel hombre febril, encorvado, se
      ergua recto como una flecha... La sonrisa desapareca de sus labios,
      la expresin de su boca no se haca mala, pero adquira un rictus de
      severidad que haca de sus labios indignados el canal natural al
      torrente de sus palabras...".21

Agrega Iduarte en Mart escritor (segunda edicin): "Es ante todo un poeta,
un orador poeta, mucho ms que un orador lgico y que un orador
parlamentario; conmueve, entusiasma, seduce, encanta, enajena; es un orador
de lucha... de sentimiento: har llorar; la fe de los creyentes est con
l..." .22

Como Unamuno y Ganivet, Mart llevaba en el alma el dolor de una patria
desdichada; as como ellos, el dolor patrio se refleja en su prosa; se
desarrolla a lo largo de sus discursos; en el mpetu de sus crnicas. "Como
ellos, Mart deseaba lo mismo: liberar a sus patrias de una tradicin
ideolgica y poltica absolutamente inadecuada para la nueva edad del mundo
y del hombre". "Slo que, a diferencia de aquellos dos, que nunca
trascendieron a los trminos de la actividad literaria o intelectual, Mart
llev a cabo sus ideales, hizo realidad su sueo de combatir en el campo de
accin".23

Postula el maestro: "...Del pecho ms oscuro saldr, a triunfar, la
gloria! As, del valor oculto, crecern los ejrcitos de maana!".24

      "Mart establecer la existencia de dos principios -como en el
      dualismo de Platn y Descartes-, o de dos substancias irreductibles
      la una de la otra: el pensamiento y la extensin, lo anmico y lo
      corpreo, lo espiritual y lo material. Segn S. Ptrement, el
      verdadero dualismo es el que postula no dos principios del mismo
      mundo, sino dos mundos. Mart es firme en su dualismo y de entrada
      afirma: "Dice Pirrn: Su talento, su espritu y su alma. Pues qu,
      el talento no es el alma? Esto me revela todo mi sistema. El espritu
      es un atributo. El espritu es la fuerza ms ma, ms escondida, ms
      noble, es la fuerza de la generatriz: el ser del ser".25

En otro punto Mart caracterizar al espritu -a semejanza de Descartes,
filsofo francs considerado el padre de la filosofa moderna y el primer
filsofo de la poca de los grandes sistemas en su libro Meditaciones
metafsicas-, de este modo dice:

      "La inquietud permanente, sin peso, sin color, sin forma, est -viva
      como una luz- en el pensamiento de cada hombre. Quin o qu mueve
      los astros? Quin o qu form a la tierra? Quin o qu es este ser
      curioso, infatigable, melanclico y rebelde que tenemos en nosotros
      mismos? No hay necesidad de preguntar a los libros". "El espritu es
      algo que vibra, que se extiende, es padre de la pasin; es misteriosa
      semilla de la sangre, de la planta, del genio". "Espritu es lo que
      queremos".26

Y as vemos el perfil del poeta, el concepto del hombre ante la vida que le
ha tocado vivir y busca ms all, no se conforma con la mediocridad de
estar simplemente vivo en el mundo, sino que busca el porqu de esa razn y
surge su obra. Profundizando en las motivaciones de cada una de sus
palabras podramos encontrar el verdadero sentido de sus principios: "...He
vivido avergonzado y arrastrando la cadena de mi patria, toda mi vida. La
divina claridad del alma aligera mi cuerpo...".27

La muerte y el sistema filosfico del sentido de la eternidad abundan en la
obra martiana, son los principios filosficos del maestro que coinciden con
el modo de pensar de Carlyle, ensayista e historiador escocs el cual fue
considerado como el filsofo social ms grande de la Inglaterra victoriana.
Sus ideas de democracia y herosmo despertaron en el Apstol una gran
admiracin por su obra y fue sta un motivo de inspiracin. De hecho, en
los trabajos filosficos de Mart podemos encontrar un paralelismo muy
destacado con el pensamiento del filsofo escocs, sus imgenes literarias
se encuentran profundamente repletas de este sistema idealista: "Qu somos,
sino sombras, los que no hemos tenido miedo a ser honrados?".28

Otro aspecto de esta estructura metafsica en la literatura martiana es el
concepto del dolor:

      Cual de incensario roto huye el perfume
      as de mi dolor se escapa el verso.
      Me nutro del dolor que me consume.
      De donde vine, ah voy: del Universo.29

Este concepto del dolor se repite porque para Mart no slo acompaa la
conciencia del dolor a las almas fuertes y altivas, sino que "es espuela
del genio, o su sudario";30 dira ms tarde "jams sin dolor profundo
produjo el hombre obras verdaderamente bellas",31 y luego reiterara:

      "El dolor delicado y continuo, por donde el hombre se conoce y
      ennoblece, acendra y eleva el espritu que se abraza a l como la
      verdadera salvacin y la cruz que ensangrent a los hombres viene a
      ser el ncora con que el alma despercutida se clava al puerto eterno.
      Y como el fuego con el cuarzo, que por las grietas humeantes suda el
      oro hermoso, as el dolor, con su llama perenne, descubre, entre la
      escoria que cae, lo verdadero de la vida... l consuela a los que
      padecen sin miedo, y gozan en padecer".32 "La verdad se revela mejor
      a los que padecen".33

As mismo "del dolor saltan los versos como las espadas de la vaina".34

      Si fuera de la patria, en que se crea
      la nica luz, todo es arena al viento,
      dnde, oh dolor!, pondr mi pensamiento
      que oscuridad y que afliccin no sea?35

En su concepto del dolor, Mart conviene en que "el dolor madura la
poesa", porque "lo que escribe el dolor es lo nico que queda grabado en
la memoria de los hombres";36 por eso "padecer es un deber y acaso una
necesidad de los poetas. Cundo, sino cuando ha pasado por el fuego, viene
a ser transparente y como hecha de rosas, la porcelana?".37

As, en la misma forma en que el perfume escapa del incensario, el verso
escapa de su dolor, es un dolor del cual se nutre, aunque le consuma.

Este es otro aspecto de la metafsica y uno de los ms importantes. As
como dicen los grandes filsofos de la antigedad en sus estudios sobre la
pluralidad de las existencias del alma, dice Mart: "...que la grandeza del
dolor es el eje vital para el adelantamiento de los seres".38 El alma
humana, aseguran ellos, bajo los pesados martillos del dolor, se transforma
y fortifica. En medio de las pruebas se templan los grandes caracteres.

El dolor, sin duda alguna, ser la purificacin suprema, el horno donde se
derriten y se disipan todos los elementos impuros que nos manchan el alma
(el orgullo, el egosmo, la indiferencia). El dolor, sin duda, es la nica
escuela donde se afinan las sensaciones delicadas, donde se aprende la
piedad y la resignacin estoica. El alma depurada y santificada por las
pruebas, ver cesar sus dolorosas encarnaciones.

Lo temporal de esta vida terrenal y lo eterno de la otra vida venidera,
conforman una dualidad que se refleja constantemente en la creacin
literaria martiana; su idealismo filosfico -en el sentido de la
trascendencia- es confirmado por Mart como una conviccin de vida
posterior en otro mundo que ha de merecerse con la prctica serena de la
virtud en esta vida.

Entendiendo que el tiempo desaparece para el alma y que sta prosigue en su
ascensin intelectual y moral en el seno de una luz cada vez ms intensa
dir el Apstol: "...el sacrificio se ha hecho para merecerlo; porque el
derecho de verter luz no se adquiere sino consumindose en el fuego...".39

Rafael Ubaldo Emerson, como Mart, profesara un idealismo individualista y
universal; ya que segn l, "cada hombre debera crear de nuevo el mundo
dentro de s mismo y en su libre modo de concebirlo"...40 "Hay leyes en la
mente, leyes cual del ro, el mar, la piedra, el astro, spera y
fatales...". La correlacin entre el hombre y el universo y el concepto que
l mismo tiene de la procedencia del hombre, como dira al referirse a este
punto: "sobre cada un hombre debe pesar la carga de todo el universo"41 y
finalmente habla de "la comunicacin con lo Eterno y el Universo".42

En suma, "El hombre es el universo unificado" y "el universo es el hombre
verificado".43 Es, ntidamente expuesto, una aceptacin de la procedencia
del hombre.

      De la fealdad del hombre a la belleza
      Del Universo asciendo; en sus radiantes
      El hombre preso queda al Universo!
      No me duele la herida; no me duelen
      Los dientes de los hombres: mas triunfante
      Muestra el alma su luz por la hendidura.44

Hroes pueden ser muchos, apstoles slo los sealados. Y encarnse, sin
duda en sus propias palabras. Esto nos recuerda otra ocasin, cuando dijo
el apstol en 1887: "Hay hombres ardientes en quienes con todos los
tormentos del horno, se purifica la especie humana. Hay hombres dispuestos
para guiar sin inters, para padecer por los dems, para consumirse
alumbrando".45

De un carcter observador, honesto, sensible, independiente, humanitario,
fuera de lo ordinario, Mart siempre estuvo motivado por la bsqueda de la
verdad, el respeto y el sentido comn de las cosas. Crey en el ser humano
y dese fervientemente ayudar a sus semejantes. Su concepto apostlico se
observa cuando dice: "...Se es responsable de las fuerzas que se nos
confan: el talento es un mrtir y un Apstol: Quin tiene derecho para
privar a los hombres de la utilidad del apostolado y del martirio?".46 Y
reitera en sus versos:

      Cirio soy encendido en la tormenta:
      el fuego con que brillo me devora
      y en lugar de apagarme me alimenta
      el vendaval que al temeroso azora.47

Su concepcin de la vida, de la persona humana, no es nunca sensista,
materialista, sino ideacional y muy espiritual, as el poeta meditar
apoyado en el axioma metafsico "en lugar de apagarme me alimenta". Es
decir, cada cosa material es smbolo de su correspondiente elemento
espiritual.

Los paralelismos metafsicos en funcin de la analoga abundan en la obra
del Apstol: "en lugar de apagarme me alimenta el vendaval que al temeroso
azora". Este es un pasaje muy objetivo en el cual nos ofrece la analoga
del mundo natural y el espiritual. Veamos: vendaval y muerte se parecen: el
vendaval desarraiga rboles: la muerte a los hombres. Por lo tanto el
hombre comn, aquel hombre simple, sentir temor y quedar azorado ante la
destruccin, ante la muerte fsica.

Desde otro ngulo, el idealismo filosfico, en el sentido de la
trascendencia, es caracterizado por Mart como conviccin de vida posterior
en el otro mundo. Si entendemos que un trascendentalista no se conformar
solamente con las ideas que afirmen o confirmen su teora, sino que
intentar, a travs de sus imgenes, probar su filosofa; entonces veramos
resaltar clara y ntidamente su concepto o vinculacin con el dolor
terrenal como nico medio o compensacin necesarios para la realizacin de
una prueba inicial. La doctrina del espritu y del alma en Mart culmina en
una concepcin escatolgica, apoyada en metforas sensoriales, y en
simbolizacin concreta, por decirlo as:

      "expuesta brevemente, cree Mart que el espritu -o el alma-
      atraviesa por una larga cadena de purificaciones o de encarnaciones
      hasta llegar a Dios. As dir el apstol: "Esencia, cadena entre el
      hombre y Dios, cuyos eslabones son espinosos y van siendo cada vez
      mas cortos -larga cadena- es lo que le falta al hombre para llegar a
      Dios".48

Podr entenderse que el hombre vive prisionero en su vida terrena y al
morir se libera de esa prisin:

      ...cuando se muere
      en brazos de la patria agradecida,
      la muerte acaba, la prisin se rompe;
      empieza, al fin, con el morir, la vida!49

Una vez ms nuestro Apstol, inspirado en la vida espiritual, establece
viajes espirituales nocturnos, o mientras duerme su alma vaga para
cumplimentar su obra, o es simplemente un axioma lo que se expresa en estos
versos:

      Yo nunca duermo: al despertarme noto
      en m el cansancio de una gran jornada
      a donde voy de noche, cuando, roto
      el cuerpo, hundo la faz en mi almohada.50

En la escatologa martiana existe, de hecho, una doctrina precisa con
respecto a la vida y a la muerte o a la existencia en el ms all; e incita
al hombre a establecer una "comunin con lo eterno". Y dice: "El lenguaje
es humo cuando no sirve a la idea eterna"51 y aade: "Va con la eternidad
el que va solo".52

El alma, considerada en un principio como substancia solamente, pasa a
actuar en el reino de la vida buena y creadora. En este sentido, establece
el filsofo moral diversos axiomas. Como este: "El alma del hombre, como el
cielo en el agua del mar, se refleja siempre en su obra".53

Porque el hombre en s posee dos naturalezas: su cuerpo y sus rganos que
se derivan de la materia y sus facultades intelectuales y morales que
proceden del espritu. El hombre es, sin duda, espritu. Y cada hombre est
ligado por leyes invisibles a todos los hombres. El contacto de alma con
alma engendra la sociedad. La sociedad es la maravilla de las maravillas,
es ms, y aqu se refiere claramente, en cada hombre se aloja algo del amor
de Dios, y su yo se disuelve al fin en la eternidad. Como dira Carlyle -a
quien el Apstol admira- de Mart: "El poeta es una figura heroica que
pertenece a todas las pocas y que, cuando se ha presentado en su orbe, es
ya un patrimonio de todos los siglos".54 Uno de esos hroes lo fue Mart,
hroe y poeta sumo. Y Mart aade:

      "...la tierra est llena de espritus. El aire est lleno de almas...
      tal el genio potico, al batir las alas, recoge en ellas, aprieta a
      su corazn y cierra en l todas las fuerzas y aromas de la tierra en
      que surge, y con sus enseanzas, pasiones y dolores, los espritus de
      las generaciones desaparecidas que habitan el espacio y desde l
      empujan a su pueblo y lo vigilan. Ungido nace el poeta...".55

Esa explicacin del acto de inspiracin es la misma ofrecida por muchos
poetas, y hasta por hombres de ciencia como sola decir Lamartine: "No soy
yo el que piensa, sino mis ideas quienes piensan por m".56 Mart dir
tambin:

      "Imgenes geniales, espontneas, y grandes, no vienen del laboreo
      penoso de la mente, sino de la propia voluntad e instinto. La poesa
      no ha de perseguirse, ella ha de perseguir al poeta. No es dama de
      alquiler quien se ensea, como a inters que vuelve en gracias el
      afn con que se la corteja y la suma con que se la paga. Es seora
      soberana, que ordena erguida. Cuando duerme, duerme. Ella es quien
      despierta al alma. Ninguna voz humana la disturba".57

      Quin piensa en m? Quin habla por mis labios
      cosas que en vano detener intento?
      De dnde vienen los consejos sabios?
      A dnde va sin rienda el pensamiento?58

En lo que precede hay toda una teora sobre la misin del poeta en la
Tierra, en su aspecto especficamente tico, esclarecedor de la propia
posicin de Mart al respecto. "Para l, el poeta es creador, es profeta,
el cual con la palabra -segn lo vio Unamuno- con miras a transformar el
mundo en sentido del bien y el progreso, es creador de realidades".59

Se da por hecho que hay una fuente de inspiracin, una luz divina que
habita en otras esferas y que controla, desde alguna parte, las diferentes
sensaciones del alma y del espritu. Y manifiesta: "Yo creo en la divinidad
de mi esencia...". "Qu soy yo? Tengo una absoluta conviccin: que lo que
yo soy, no me lo debo a m mismo".

Y ms adelante aade: "...yo soy lo que soy sin que yo sea responsable".60

      "Mart cree en la existencia de un orden universal; para l, el
      universo comprendido en l, el mundo grande, el macrocosmos y el
      mundo del hombre, el microcosmos, lejos de ser en su naturaleza un
      caos, constituye un cosmos regido por leyes. Esas leyes que llegan de
      manera inspirativa, a guisa de consejos -sabios por dems-, y de
      donde el pensamiento, sin poderse retener acude presto. 'El universo
      interior, donde est en breve todo lo exterior -y el exterior, donde
      est el interior magnificado'. "As la relacin puede ser
      Dios-Hombre, Universo-Hombre".61

      ...de las entraas exploradas
      del universo, surgir radiante
      con la luz y las gracias de la vida.62

Mart tambin est presente en el enjuiciamiento de la doctrina
evolucionista salvando siempre el principio del espritu, que no deja
anegar en el reino de la materia. Y dice:

      "No ha de negarse nada que en el solemne mundo espiritual sea cierto,
      ni el noble enojo de vivir, que se alivia al cabo por el placer de
      dar de s en la vida: ni el coloquio inefable con lo eterno, que deja
      en el espritu fuerza solar y paz nocturna; ni la certidumbre real,
      puesto que da gozo real, de una vida posterior en que sean plenos los
      penetrantes deleites, que con la vislumbre de la verdad, o en la
      prctica de la virtud, hinchen el alma".63

Y aade:

      Arpa soy, salterio soy,
      donde vibra el Universo!
      Vengo del Sol, y al Sol voy:
      soy el amor, soy el verso!64

Y afirmara ms tarde, junto con Carlyle, que "quien tiene fe, no est
nunca solo"65 y a los que estn con l en la obra grande y creadora, les
dice: "Los que no tienen fe en su tierra, son hombres de siete meses".66
Por ello predica la "fe activa revolucionaria"67 y hace descansar en la
"prudencia y decoro de nuestros pases"68 y con conviccin aade que
"...con esta fe vivimos".69

Y es que Mart cree firmemente en el renacimiento de todo. El renacer de la
vida allende de la muerte tiene lugar en todos los seres del universo
visible. Sin embargo, la eternidad emana de la resurreccin del alma. La
Muerte: la inmortalidad y el sentido de la eternidad presuponen la vivencia
previa de la muerte y experimenta en la vida: no es perdido el tiempo ya
vivido y le cantar a su progenitora el poema Madre ma! de diciembre 30,
1871; dos meses y tres das despus del fusilamiento de los ocho
estudiantes de medicina.

      ...y si en tu amor no creyera
      la serie de las vidas vivira,
      y como alma perdida vagara,
      y eterno loco en los espacios fuera.70

En torno a estos versos puede verse claramente la actitud filosfica ante
la muerte, o lo que conlleve a ella, y asevera: "el idealismo no es deseo
vago de muerte, sino de conviccin de vida posterior que ha de merecerse
con la prctica serena de la virtud en esta vida".71

      "Como Unamuno, que no se resigna enteramente a morir, para Mart el
      hombre es como la fabulosa ave Fenix que renace. Es esa ave que,
      quemada en la hoguera de Arabia, renaca de sus cenizas",72 es la
      eternidad que emana de la resurreccin del alma y afirma este
      concepto cuando dice en sus versos:

      Todo, en lo Trreo, si cenizas se hace,
      Ms lozano y vivfico renace:
      Y el alma resucita: Yo la he visto...73

Miguel de Unamuno, otro de los filsofos ms grandes de su poca,
ensayista, novelista, poeta y dramaturgo espaol, considerado como "el
humanista de la poca moderna", examina el conflicto entre la fe y la razn
en su obra. El deseo por la inmortalidad y la bsqueda del amor en la
historia de la humanidad por este genio de la literatura, ayudaron a
estimular el intelecto espaol en la llamada generacin del 98.

      "Hay que creer en la otra vida, en la vida eterna de ms all de la
      tumba...". "...hay que creer en esa otra vida para poder vivir esta y
      soportarla y darle sentido y finalidad. Y hay que creer acaso en esa
      otra vida para merecerla, para conseguirla".74

Ante la eternidad, el apstol la define de la forma siguiente:

      "...lo eterno es apetecible y hermoso" y luego: "Todos los hombres
      tienen la idea de la eternidad: unos de eternidad iluminada y pura,
      encendida en la existencia con todos los deberes, gozada ms all de
      vivir con todas las armonas; otros de una eternidad esclava,
      envuelta en polvo, sujeta a polvo, polvo ella, sin esperanza ni
      consuelo, sin redencin y sin belleza".75

Una vez manifiesta la idea, esta es su conviccin de fe:

      "Yo creo en la eternidad luminosa, y si por la conciencia de m mismo
      no creyera, creera en ella por esa belleza prometida, en la tierra
      inlograble, en la msica anunciada e informe; venidera puesto que se
      anuncia, pursima puesto que en ella olvidamos las miserias, cierta
      porque en ella encuentro realizacin de estas necesidades de lo vago,
      esparcimiento iluminado de mis fuerzas, lenguaje que no necesita
      labios para hablarse, vida sin hierros como en todos los instantes me
      la pide este hombre-sueo dormido en el fondo de m mismo, y ante
      esta pura belleza despertado".76

El pasaje anterior es nada menos que una visin mstica. Como dijo el
Apstol alguna vez "...a mis horas soy mstico".77

      ...Y de msticos lirios
      collar labrarme!78

Entre sus verdades sumas, Mart insista en la del amor al semejante,
piedra angular de su doctrina del nosotros:

      "No merece escribir para los hombres quien no sabe amarlos". "Amar al
      prjimo es desear vivamente su bien; por ello el evangelista mantiene
      este alto criterio tocante a los escritores: No se ha de escribir
      para hacer muestras de s, o abanicar como el pavn la enorme cola;
      sino para bien del prjimo...".79

      La libertad adoro y el derecho.
      Odios no sufro, ni pasiones malas:
      Y en la coraza que me viste el pecho
      Un guila de luz abre sus alas.80

Ama la libertad, y como sabemos, entrega su vida a ella hasta culminar con
la muerte como pago final por obtenerla. Ama la justicia y en su obra,
vemos constantemente su pasin por lo justo como por ejemplo: "Sea el
triunfo de quien es la justicia".81

De nuevo, el Apstol nos muestra el simbolismo martiano. "Todo es smbolo y
sntesis y hay que buscar en la raz de todo".82

Platn, cuyo espritu mor en el de Mart, dijo: "Dios nos ha dado dos alas
para volar hasta l: el amor y la razn".83

      "La alegora del cuerpo como crcel del alma, que se inicia en Platn
      y llega hasta Fray Luis, es aceptada por Mart, no como simple
      imitacin literaria, sino como una vivencia propia". "Percibe el alma
      atormentada, y como recluida en un cuerpo inerte. Y manifiesta de un
      modo autognsico: 'El cuerpo cada da se me hunde, el alma, ms libre
      cada da, es por instantes ms enrgica y alta'. As es su dualismo
      de sustancias".84

      Y sufrir en la sombra hasta que pueda
      Mi acero en pleno sol dejar clavado.85

Padecer, sufrir, es el deber de todo ser humano, como hemos dicho antes;
"pero del poeta, es algo as como una obligacin".86 Ya como psiclogo
eticista, Mart va por otra parte, describiendo las formas fenomnicas del
afecto estudiado y dir:

      "Sufrir es quizs gozar. Sufrir es morir para la torpe vida por
      nosotros creada, y nacer para la vida de lo bueno, nica vida
      verdadera". Tal es su doctrina, y aade: "Tengo miedo de morir antes
      de haber sufrido bastante".87

Sobre lo mismo, reitera ms tarde en sus versos:

      Bueno es sufrir cuando en el lado izquierdo
      Del seno roto arder se siente un cncer,
      Sobre la llaga ardiente, un perfumado
      Lirio blanco y azul sus alas abre.88

El destierro poltico produce la diversificacin en la estructura potica
martiana; el desarraigo anmico y geogrfico constituye una poesa repleta
de sufrimientos, de dolor, dentro de un proceso dual de vivencias retenidas
en los lmites de las imgenes plasmadas, msticas o visionarias, como las
que se encuentran comprendidas en la obra de Blake o en la reminiscencia de
una intuicin o experiencia interna.

De estos niveles intangibles y sutiles emerge la obra de Jos Mart; se
produce, en otras palabras, el verso:

      "...Los versos son las flores de la vida, la flor anuncia el fruto.
      El fruto suele ser copioso".89 "El verso, por donde quiera que se
      quiebre, ha de dar luz y perfume".90 "Hay versos que se hacen en el
      cerebro -stos se quiebran sobre el alma: la hieren, pero no la
      penetran. Hay otros que se hacen en el corazn, de l salen y a l
      van".91

Y aconseja el poeta al hacer la poesa:

      "Pulir es bueno, mas dentro de la mente y antes de sacar el verso al
      labio".92 "En el pulimento no est la bondad del verso, sino en que
      nazca ya alado y sonante".93

En su concepcin del poeta ante la sociedad, nuestro Apstol afirma:
"Poetas, msicos y pintores, son esencia igual en formas distintas: es su
tarea traer a la tierra las armonas que vagan en el espacio de los cielos,
y las concepciones impalpables que se agitan en los espacios del
espritu".94

Y reitera: "Es el poeta alimento vivo de la llama con que alumbra"95 y
finaliza: "Saber honrar a un poeta, es serlo".96                                         



Notas

1. Roberto Agramonte, Mart y su concepcin del mundo (Puerto Rico,
Universidad de Puerto Rico, 1971). P. 272.

2. Agramonte. 1971. P. 330.

3. Agramonte. 1971. P. 77.

4. Agramonte. 1971. P. 75.

5. Alfonso M. Escudero, Jose Mart. Pginas escogidas (Coleccin Austral,
Espasa-Calpe, S.A., 1971). P. 180.

6. Agramonte. 1971, P. 49.

7. Escudero. 1971, P.30.

8. Anderson Imbert y Florit. Literatura hispanoamericana (Holt, Reinhart
and Winston, Inc. NY. 1960) P. 401.

9. Escudero. 1971, P. 20.

10. Escudero. 1971, P. 25.

11. Anderson. 1960, P. 402.

12. Escudero. 1971, P. 129.

13-16. Escudero. 1971, P. 26.

17. Escudero. 1971, P. 211.

18. Agramonte. 1971, P. 263.

19. Agramonte. 1971, P. 263.

20. Escudero. 1971, P. 180.

21. Escudero. 1971, P. 21.

22. Escudero. 1971, P. 23.

23. Antologa. Jos Mart. Editorial Novarro, S.A., Mxico, 1972, P. 25.

24. Escudero. 1971, P.127.

25. Escudero. 1971, P. 40.

26. Agramonte. 1971, P. 487.

27. Escudero. 1971, P. 183.

28. Escudero. 1971, P. 90.

29. Antologa. P. 149.

30-33. Agramonte. 1971, P. 615.

34, 36. Agramonte. 1971, P. 332.

35. Antologa. 1972, P. 174.

37. Agramonte. 1971, P. 611.

38. Agramonte. 1971, P. 494.

39. Escudero. 1971, P. 39.

40. Agramonte. 1971, P. 106.

41-43. Agramonte. 1971, P. 135.

44. Agramonte. 1971, P. 136.

45. Agramonte. 1971, P. 71.

46. Escudero. 1971, P. 40.

47. Antologa. 1972, P. 149.

48. Agramonte. 1971, P. 494.

49. Agramonte. 1971, P. 495.

50. Antologa. 1972, P. 149.

51. Agramonte. 1971, P. 429.

52. Antologa. 1972, P. 150.

53. Agramonte. 1971, P. 446.

54. Agramonte. 1971, P. 740.

55-57. Agramonte. 1971, P. 553.

58. Antologa. 1972, P. 150.

59. Agramonte. 1971, P. 336.

60, 61. Agramonte. 1971, P. 135.

62. Agramonte. 1971, P. 134.

63. Agramonte. 1971, P. 157.

64. Antologa. 1972, P. 77.

65-69. Agramonte. 1971, P. 651.

70, 71. Agramonte. 1971, P. 390.

72, 73. Agramonte. 1971, P. 433.

74. Miguel de Unamuno. Del sentimiento trgico de la vida. Espasa-Calpe,
13 Ed., 1976. P. 192.

75. Agramonte. 1971, P. 433.

76, 77. Agramonte. 1971, P. 433.

78. Antologa. 1972, P. 33.

79. Agramonte. 1971, P. 37.

80. Antologa. 1972, P. 151.

81. Agramonte. 1971, P. 698.

82. Agramonte. 1971, P. 55.

83. Agramonte. 1971, P. 55.

84. Agramonte. 1971, P. 493.

85. Antologa. 1972, P. 151.

86. Agramonte. 1971, P. 617.

87, 88. Agramonte. 1971, P. 617.

89-93. Agramonte. 1971, P. 334.

94-96. Agramonte. 1971, P. 335.



Bibliografa

 - Agramonte, Roberto. Mart y su concepcin del mundo. Puerto Rico:
   Universidad de Puerto Rico, 1971.

 - Escudero, Alfonso M. Jos Mart. Pginas escogidas. Coleccin Austral,
   Espasa-Calpe, S.A., Mxico, 1971.

 - Antologa. Jos Mart. Editorial Novarro, Mxico, 1972.

 - Imbert y Florit, Anderson. Literatura hispanoamericana. Holt, Reinhart
   and Winston, Inc., N. Y., 1960.

 - De Unamuno, Miguel. Del sentimiento trgico de la vida. Espasa-Calpe
   S.A., Mxico, 1976.

** Rosa La de la Soledad
   dde426@aol.com
   Contadora, ingeniera e investigadora cubana (Matanzas). Desde 1968
   reside en New Jersey (EUA), donde ha desarrollado una intensa actividad
   literaria y periodstica. Miembro de diversas agrupaciones culturales
   como el Crculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos (Cepi) de Nueva
   York (de la que fue secretaria), la Academia Potica de Miami, la
   Academia Mundial de Arte y Cultura y la Sociedad General de Autores y
   Editores de Espaa. En 1988 fundi y dirigi la revista Los Astros y
   Usted. Textos suyos han aparecido en diversas antologas, como Poetisas
   cubanas contemporneas (Miami, 1990), Sonetario cubano (Miami, 1991);
   Poeti e Scrittori y Pleiade (Italia), y Brisas poticas (California, 4
   y 5 ediciones, 1993-94). Ha publicado el trabajo de investigacin IBO
   (Ediciones Universal, 1989), y los poemarios Momentum y Detrs de mi
   pupila... la otra yo (1993). En 1990 es designada presidenta de las
   Commissiones de Lettura Internazionale (Co. Le. In.; Trento, Italia)
   para la comunidad hispanoamericana de EUA. En 1995 recibe el ttulo de
   doctora honoris causa en literatura por la Academia Mundial de Arte y
   Cultura (Yangmingshen, China).



=== Cristin Warnken. Tabaco, cultura y lavado de imagen ==================
=== Omar Prez Santiago ===================================================

      (Nota del editor: este artculo es parte del libro del escritor
      chileno Omar Prez Santiago, Escritores de la guerra. Vigencia de una
      generacin, que fue presentado en noviembre de 2004 en la 24 Feria
      Internacional de Libro de Santiago de Chile).

Algunos actores del star system literario chileno decidieron, alguna vez,
desarrollar una, en apariencia ingenua, adaptacin al clima ambiental de
poca, la llamada tesitura de la intemporalidad. Esto consiste, de suyo, en
pasar piola y parecer inocente. Tomemos un ejemplo. Cristin Warnken, el
conocido profesor chileno que se dedica a entrevistar a escritores, lo ha
demostrado ahora con su equvoca o ambigua posicin frente a las
tabacaleras, al afirmar que la tabacalera es una empresa ms en el mundo.
Cmo explicarlo?

"Sigan la huella del dinero", les recomend Garganta Profunda a los
periodistas del Washington Post que investigaban el escndalo Watergate del
Presidente Nixon. La pista del dinero, antiesttico tema para un literato.

Quin le paga al profesor de castellano llamado Cristin Warnken?

Supongo que la Universidad Finis Terrae, donde Warnken es director de la
Escuela de Literatura.

La Finis Terrae no es cualquier universidad chilena. Es la ms corporativa
de las universidades. Conviven all hoy dos tropas. Por un lado, sus
fundadores son Pablo Barahona, lvaro Vial, lvaro Bardn y Jos Antonio
Guzmn. Por el otro, son socios los Legionarios de Cristo, los catlicos
integristas. Bajo el lema "Semper Altius" (Siempre ms alto), esta
congregacin -fundada en 1941 por el sacerdote mexicano Marcial Marciel- ha
conquistado un mbito del empresariado. Segn la revista Qu Pasa, entre
los empresarios legionarios estn Eliodoro Matte, dueo de la papelera;
Guillermo Luksic, dueo de CCU, Banco de Chile y VTR; Agustn Edwards,
dueo de la empresa El Mercurio y el presidente de Telefnica CTC Chile,
Bruno Philippi.

Es decir, La Finis Terrae est en manos del hard core de la elite
conservadora.

El actual rector de la Finis Terrae se llama Roberto Guerrero del Ro.

Roberto Guerrero del Ro es, adems, director de Chiletabacos, filial de la
British American Tabacco -cuyo presidente es Carlos Cceres. Da la
casualidad, segn un reciente informe de la revista El Periodista, que
Roberto Guerrero del Ro es uno de los encargados de la oficina de abogados
de la Compaa Chilena de Tabacos. La empresa es monoplica en el mercado
chileno, con alrededor de un 98% de las ventas.

Las industrias tabacaleras tienen una historia muy perversa. Empezaron hace
ya muchos aos por negar que el tabaco produjera dao a la salud. Han
manipulado el proceso legislativo y a los gobiernos en varios pases para
lograr sus beneficios. Estn metidos en el contrabando (la cifra de
comercializacin de cigarrillos de contrabando en Chile es alarmante, casi
un 7 o un 8%, segn cifras pblicas), han tergiversado la evidencia
cientfica y han comprado cientficos para hacerlo. Todo eso est probado
por la OMS y la Organizacin Panamericana de Salud (OPS).

Las cifras de las vctimas chilenas del tabaco son espantosamente
crecientes. En 1990 fallecan de tabaquismo 9 mil personas, hoy da las
cifras alcanzan a 14 mil personas al ao. Chile pierde 117 millones de
dlares en cncer pulmonar por tabaquismo, segn la OPS es el 6% de los que
el Estado destina a salud. La OPS destaca una cara poco visible del
tabaquismo: su vnculo con la pobreza. La OPS menciona que la poblacin de
menores recursos tiene mayor probabilidad de fumar que la de mejor posicin
econmica y que los pobres gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en
cigarrillos. Tabaco y pobreza, conforman un crculo vicioso del cual a
menudo es difcil de escapar. La OPS tambin afirma que casi el 70% de los
nios y adolescentes de Chile respira habitualmente el humo del cigarrillo
de los dems en su propio hogar.

Chiletabacos est empeada hoy en una afanosa cruzada para contrarrestar en
Chile las regularizaciones que mundialmente se hacen a la publicidad del
tabaco. Para eso, Chiletabacos prioriza sus auspicios dentro de la cultura
y la educacin. Entre 1995 y 2002 la inversin de Chiletabacos en estas
reas alcanz los dos mil 500 millones de pesos.

Las Tertulias Tobacco & Friends son espacios gratuitos en los que las
personas se renen en torno a un entrevistado del mbito cultural,
generalmente escritor. La universidad Finis Terrae es parte consustancial
del proyecto Tobacco & Friends. Chiletabacos financia charlas y
exposiciones y el proyecto Literarte. A fines del 2003, mediante la Ley de
Donaciones y con el patrocinio de la Universidad Finis Terrae y de la
Direccin de Archivos y Museos, Dibam, edit el libro Dilogos con la
cultura con los contenidos de las tertulias de Tobacco & Friends. Se
hicieron mil ejemplares con aporte estatal y dos mil ms con aporte propio
de Chiletabacos.

Y, vean ustedes, uno de los contratados preferidos para las entrevistas de
Tobacco & Friends es tambin Cristin Warnken. Es el anfitrin por
excelencia, como puede comprobarse directamente en la pgina web de la
empresa.

Warnken, hasta ahora, no ha demostrado tener una fisura moral en su
postura. Tampoco le afecta -hasta donde sabemos- la responsabilidad del
tabaquismo en el cncer y en los problemas de salud de la poblacin. Cuando
recientemente el periodista Juan Sharpe de La Nacin Domingo del 7 de
octubre de 2004 le consult sobre el tema, Warnken contest que era "una
pendejada". "Y no creo que por haber participado en unas tertulias uno
est siendo parte de la poltica de blanqueamiento de la imagen de la
tabacalera. Ellos estn blanqueando la imagen como todos los avisadores
importantes en el mundo".

Ya ven, para Warnken las tabacaleras son un avisador ms en el mundo.

Es Warnken un bienpensante ingenuo?

La asamblea mundial de OMS adopt el ao 2003 por unanimidad el tratado de
salud pblica internacional, el llamado Convenio Marco de la OMS para el
Control del Tabaco, como una respuesta global a la epidemia silenciosa que
causa la mayor carga de enfermedad, discapacidad y muerte evitable en el
mundo. El convenio prohbe la publicidad, la promocin y el patrocinio de
productos derivados del tabaco. Para que el tratado tenga vigencia
internacional lo deben ratificar 40 pases. Hasta el da de hoy 33 pases
lo han ratificado. Francia lo acaba de ratificar en octubre de 2004. Slo
faltan siete pases. Existen hoy fuertes campaas a nivel mundial que han
logrado avances importantes en contra del tabaquismo, en Brasil, en Canad
y en Europa. Y Chile, que segn la Organizacin Panamericana de Salud tiene
los ms altos ndices de tabaquismo en toda Latinoamrica, debe ratificar
el convenio en el parlamento. Y por eso, Chiletabacos ha iniciado una
costosa y amplia campaa de influencias y de lobby, donde se incluye a los
lderes de opinin, tambin en el mbito de la cultura.



Esto lo sabe bien Warnken, como ser informado y por las relaciones que
frecuenta. No creo que sea ingenuo.

Sin embargo, l no reconoce que los problemas tienen ligazones, causas y
efectos. Es la visin de Warnken ms real que la ma? Es mi postura ms
pendeja?

Pero luego, hay otro problema anexo: todas estas conexiones reales de
Warnken con las tabacaleras, influyen o no en Warnken?

Warnken cree que la realidad es lo que l ve, toca, huele, oye, mastica.

Y nada ms.

Es lo que hay y me llamo Warnken.

Lo que fue, lo que va a ser, lo que podra estar siendo o lo que quiz sea,
y sus relaciones posibles, no integran su universo.

Estamos frente a una campaa cuidadosa y orquestada de las tabacaleras,
principalmente de las grandes multinacionales Philip Morris y British
American Tobacco, y cualquier ciudadano que se tome el tiempo de informarse
se sentir asqueado, al enterarse de lo que hace la gran industria
tabacalera. Las fuertes disputas que existen tras el tema de las
tabacaleras, las presiones y los lavados de cerebro de la industria para
recibir la absolucin por 50 aos de mentiras y engaos, para Warnken no
existen, simplemente, porque l "no fuma".

Es la tesitura de la intemporalidad.

** Omar Prez Santiago
   omarperez@terra.cl
   Escritor chileno, ha publicado los cuentos Memorias erticas de un
   chileno en Suecia, las novelas Negrito no me hagas mal, Malm r litet
   (Suecia) y Trompas de Falopio junto a Gabriel Calds; tambin ha escrito
   guiones para pelculas, como La novia de Borges y Plikten.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Natalia Chneton

   *** Navidad en Madrid o el da que me hice un hombre
       Carmelo Lattassa

   *** Tres poemas
       Octavio Vinces

   *** Crculos viciosos
       Mara A. Prez

   *** Poemas
       Francisco Wong Matos

   *** Amor a ltima vista
       Ricardo Ruiz

   *** Poemas
       Antonio Hernndez Cobo

   *** Cosas de aqu
       Roberto Csar Parra Vergara

   *** Peregrinaje csmico
       Eliana Segura Vega

   *** Tres textos breves
       Mara Dolores Torres Salas

   *** Rosa 41, la espina del poema
       Rolando Gabrielli

   *** Caf amargo
       Miguel ngel Zapotitla Prez

   *** Poemas
       Mara Snchez

   *** Liturgia de la sombra
       Lilian Elphick Latorre

   *** Cuatro poemas
       Emma Fernndez Lpez

   *** La otra orilla del Delaware
       Mara Milagros Rosas Tirado



=== Poemas      Natalia Chneton ==========================================

*** Nocturno sfico

                                                    A Mara Laura Di Matteo

                         Otrora una fmina cantaba
                      albricias exornadas a su amiga,
                      en tanto, la inocente cortejada,
                                 se dorma.

                     Con arrobo, la poetisa acariciaba
                  los cabellos de su amada, tan brillantes
                     y Selene, junto a ellas refulga,
                                 exultante.

                     Compartan, noveles, mismo lecho,
                     con ternura, las frgiles amantes.
                     El bosque con su sombra las rega,
                                expectante.

                  Al unrseles tan plcidos los prpados,
                    al Gran Morfeo, la Musa se entreg.
                      La compaera, su sfico nocturno
                                  comenz:

                   "Deidad de piel ebrnea y cristalina,
                        esfinge diminuta y delicada,
                    permite que yo beba de tu estirpe,
                                mi adorada!

                      Tus manos de reflejos purpurina,
                     tus pechos, de fericos diamantes,
                      permteme inundarme de tu boca
                                y saciarme!

                      Expurga mis pecados, dea blanca,
                      resctame del Hado y del cadalso
                     no ves mi corazn que yace salvo
                              en tus labios?".

                     Las lgrimas copiosas de la amante
                    Al rostro de su amiga acariciaban...
                      E inspirada, su sfico nocturno
                                 celebraba:

                         "Algera figura de ensueo
                      Condesa de la Msica y las Artes
                    Permite que yo acceda al privilegio
                                de besarte!

                       Observo tu contorno, filomela,
                      de grciles, donosos sedimentos
                   quisiera yo fundirme en los confines
                               de tu cuerpo!

                      Acendrada perla plida, piedad!
                      Encendida ms silente te recito
                     Erato, no me inspires tu maldad,
                               lo suplico!".

                     Una drada, ninfa de los bosques,
                      Al quejido del nocturno despert
                      Y del llanto, salado y copioso,
                                 se apiad

                  "Bienhechora de las hojas y los rboles
                    compadezco a los sufrientes por Amor
                   He escuchado atentamente tus palabras
                                de pasin".

                  La cantante, extraviada en su nocturno,
                      sollozaba delirante su cancin;
                     Asustse ante la drada creyndola
                                   visin

                  "No te aflijas, nia ma, ya no llores,
                  pues quisiera, con mis armas, ayudarte.
                     Escucha atentamente lo que quiero
                               expresarte!".

                   "Hechizarte yo quisiera, ms no puedo
                    manejar lo que al destino pertenece.
                    Tu Nocturno, es hechizo y brujera
                               suficiente!".

                     "Prosigue tus palabras y tu canto,
                       en mgicas y erticas tonadas,
                    taumaturgia de secretos destinados
                              a las Parcas!".

                  "Si en ritual de nocturnos continuamos,
                      resbalando en el gozo del hacer,
                       tu amante ser tuya en el sumo
                                amanecer!".

                     El monte de Helicn las albergaba,
                    la poetisa se extraviaba en frenes,
                       inspirando tribdicas tonadas
                                 de marfil.

                     La drada danzaba entre las hojas,
                      en rituales de hednico temblor
                      gozosas las amantes disfrutaban
                               su esplendor.

                      El alba contemplaba sobriamente
                       el rito que las damas ejercan
                     clareaban ya los cielos de Beocia
                                de Energa.

                  Con la magia de la danza y las palabras,
                      la adorada de su sueo despert,
                      y a la amante, leda y entregada
                                  la bes.

                   Quiera Zeus que el hechizo sea cierto
                       hoy escribo inundada de dolor
                    sean mgicas las palabras y rituales
                                 del amor!



*** Labios de cuerda

                                 Contgien
                                     me
                                     y
                                  dancen,

                                   Labios
                                  dorados
                                 de cuerda.

                                   -Acaso
                                irregulares
                                     en
                                  fonemas-

                          Dancen su rito agnico,

                    placentero,                abierto

                   de cinco                     lneas

                                 inciertas.

                 branse,                     quibrenme

                         en la cintura de la msica

                              Multiplquense,
                              Cuerdas dobles,

                  no puedo                      verlas

                      rasgada por          la meloda

                                 no soy yo.

                                  Cuerdas
                             (Boca ornamentada)

                                   Sean.



*** Oda tona

                                                    A Mara Laura Di Matteo

Cual rito, tribdico, augusto,
entre ptalos blancos de rosa
hago culto a tu sexo divino
en tus piernas de plida diosa.

Rotando el cuerpo, cual arpa;
Enredadas, las piernas, un nudo.
Nuestros labios, dos frutos pequeos;
Remilgados, los pechos desnudos.

Ma, completa, agnica
soy tu esclava, tu hermana, tu amante.
Me diluyo en tus negros cabellos
me confundo en tus ojos diamante.

Aniada, tiemblo de gozo,
Un espasmo, sacude tu seno,
procelosa, temblando en mis brazos
en ritual de besos en tu cuello.

Procaces, tus manos traviesas,
son redes de caricias abiertas.
Nos une un silencioso secreto,
de mares y pasiones descubiertas.

Meloda bella, infinita
la muerte y la tormenta del orgasmo
de un rito que comienza y no termina
y que encadena la alegra del hartazgo.

Soy tuya, soy tuya, eres ma
Un ocano nos colma probo
las rosas diluyen los lmites
de los cuerpos, blancos, hermosos.

Soy ma, soy ma, eres tuya.
No hay posesin, ni lmites netos
ni jerarquas, dominios o jefes
en el amor cierto entre mujeres.



*** I. El dulce atentado de Eros contra la voluntad

Quebrados los aniados huesos bajo tu altivo poder ignoto,

t, tirnico,

bello hijo del Caos,

                      Encarnacin gloriosa de Hmero.

                                     .
                                     .
                                     .

                                    (In)
                                   tenso.

No hay arco de plata entre tus cabellos grises,
ni alas de dragn en tus infraespaldas,
ni liras orficas en tus labios de oro,

              convertidos ellos en un sedoso sueo de Psique.

Bosquejo t de una pasin incompleta,
Mi garfio ubrrimo encantado,
...libre
Mitolgicamente lasciva,

                                     me

                                     f
                                     r
                                     a
                                     g
                                     m
                                     e
                                     n
                                     t
                                     o
                                     .

Un imperativo etlico brota de tu cuello,
enredando mis mejillas.
Y entonces, ngel monstruoso,
bebida hasta la mdula,
empapada de tu rgido silencio,

                          retomo ancestral vuelo.



Inerme en tus sbanas,
                                 Eros mo,
y virginal de piel y de intelecto

me divido:

tu voz juvenil
(que parece provenir desde tu pecho)

me amedrenta,
me apasiona,
y finalmente

-entregada mujer en sacrificio-

me vence,
Oh,
Mi glido untuoso elptico
tormento.

Destrozada mi voluntad, poseda mi cintura rota,
se escucharn mis ecos de ave muerta en tu ventana.

Me

f     r  a
             g  men
                      to.

Dueo de mi femineidad,
dedos siniestros,
me posees,
y no te poseo.

Amada entre ancdotas y guitarras,
desendote entre liras y palabras,

amndote triste y desordenada

me

          f                   a

                        r            g                      n
                                           m     e
                                                               t

                                                                      o
                                     .



*** II. La sangre de Eros

Impulsada por Elektra,

Joven Afrodita
de tu cuerpo
-ocanide-
duea,

colmar de primorosos veranos
tus glidos otoos,

primavereando tus grises
con sonrisas.

Ser
hija
incestuosa

de Agamemnn
y
Clitemnestra.

                                  Licuadas
                                Yuxtapuestas
                                  Unidas,
                                  de ambos
                                     la
                                 espessima
                                  sangre.

                                                                Unificados,
                                                                     Holos,
                                                       no habr distincin,
                                                                     ni t,
                                                                     ni yo,
                                                             ni tu pubertad
                                                               ni mi vejez.

Y entonces, sin saberlo,
sers mo.

                             Crudsima comunin
                                del cuerpo.
                            Desde el bajo mundo,
                             elevado al Cielo.

En cruentas batallas,
despertar a tus venas.
Clavar mis dientes
en cada una de ellas.

                     Entregada mi juventud definitiva,
                                  vivirs
                                   Eros,
                               para siempre.



*** III. La sacra habilidad de Hefestos

Eros,

                                                  (transmutado en Hefestos)

-valeroso satn,
habilidoso artista del azufre,
infranqueable piel de querubn-,

sabe jugar con fuego
sin quemarse.

Posee,

ldico,

Serafn delicado,

                         El don de la experiencia.

                              Vanlo mortales
                 insertar sus manos en una ardorosa llama,
                         el grotesco gesto maligno,
                          la carcajada somnfera.

Modela,
en arcilla,
los sueos.

Fuego fatuo de inteligencia infinita. Instalado en mi cerebro el intil y
      [glorioso deseo.

Mentalidad avrnica,
lbregas manos de belleza impoluta

Atraviesa las rejas del pensamiento,
sardnico sonre,

sin quemarse.

Y su pual ritualizado se ilumina con la oscuridad de la luna.

                              Vanlo mortales
                 insertar sus manos en una ardorosa llama,
                         el grotesco gesto maligno,
                          la carcajada somnfera.

Su crueldad es dulce,
esclava soy psique de su imperio de pasin.

Sabe gritar amores
que no sentimos.

                                            O es que el formato no importa.

                              Vanme mortales
                 insertar mis manos en una ardorosa llama,
                         el grotesco gesto maligno,
                          la carcajada somnfera.

Caminando sobre brasas, el cuerpo descalzo,
es mi corazn el que se enciende,

partido en mil pedazos,

y mis miembros entumecidos quienes se consumen bajo el espanto.

Llvame a tu hogar en el Hades, destroza lo poco que queda de m. Juguemos a amarnos.
E invoquemos en aliento compartido la fascinacin / glorificacin de Venus.

                              Vanme mortales
                 insertar mis manos en una ardorosa llama,
                         el grotesco gesto maligno,
                          la carcajada somnfera.

Lo siento Eros,

-ser discpula-

no he aprendido an,
mortalmente femenina,

a jugar con fuego.



*** A la sombra de

Vera, con sus orejitas de xilofn sin teclas, sus labios de playmbil, su
espalda de rosadsimos ptalos, suele araarme brusca, muuuy dulcemente,
cuando suea demasiado.

Todas las noches, todas las noches sucede lo mismo.

Abre los brazos primero, ocupando la inmensidad estrecha de la cama

y luego,

sin titubeos,

clava las uas anaranjadas a la izquierda -en el retrato de su hermano
Eduardo- o a la derecha en mis mejillas (o en mis cejas o en mi espalda)

No araa, no, como las fieras salvajes o los candados sin llave.

Aunque parezca,

no, no.

Sus uas suaves tienen la calidez de una daga azucarada.

Instantes ha, habr ella de contarme alguna hazaa. Pues siempre dice que
gusta de permanecer quieta en la enorme grandeza de los bosques de mis
piernas:

Confundir nios con frutas, escupir hacia arriba, me tomar por almohada.
Cerrar los ojos.

Y luego, luego, habr de dormirse.

Todas las noches, todas las noches sucede lo mismo.
O ms bien, todas todas no. Porque si hace fro se torna imposible,
delgada, griscea. Es ella misma un epitafio del verano.

En cambio, si hace calor, le agarra por el lado de la expansin (digo, con
indisimulada sonrisa de afecto).

Algunos microbios y seres invisibles (duendes, hadas, dragoncitos) se
amuchan alrededor, un ecosistema se arma la flaca que da envidia.

Duerme. Eso s.

Todas las noches.

Sus piernas robustas, troncos inderrumbables de eones, se multiplican, en
serio, y nacen miles hasta la almohada, rotando, girando sobre s mismas
(ellas, las piernas, los dedos, las rodillas). As, contorsionista Vera (y
slo as) se dispone a ahorcarme con su aliento.

No me desagrada su voz -ojo, para nada-, ni el aire que de ella
pasionalmente respiro. Pero comienza primero perfumndome a duraznos, y
luego, sin saber cmo, adquiere un extrao, inasible aroma a clorofila.

"M" pienso, frunciendo el ceo.

Es hermosa, la observo. Es Inmensa. Es Ma. Y es, ms all de s misma.
Y entonces, nunca puedo dormir cuando se expande su corazn en mi cama.

Su aliento entonces revive, sus piernas, y toda ella envuelta en luchas
fsicas consigo misma... y en tanto, su seno de mnade se vuelve oscuro,
amarronado, spero. Me quita las sbanas, aunque no las precise. Me quita
el oxgeno (realmente parece precisarlo).

Finalmente erguida, su cuerpo es un cluster de piel y carne. Le nacen
pimpollos en la pancita, hojas en los codos, escupe algn frutito mientras
danza inmvil y rgida sus sueos buclicos.

Si hacemos el amor, me dice clidamente que soy un peral.
Y ella, no s bien cul fertilizante marca x.

Si no lo hacemos, mejor.
Pues caso contrario, debo escupir luego la multitud de semillitas

o esquivar sus ansias de fotosintetizarlo todo.

Si tengo ya poco espacio en el cardumen espeso de la cama, pues entonces si
puedo, me agarro de las uas de los pies, que enraizadas y extensas, se
clavan ya en la alfombra, la cmoda y en la silla en la que muchas veces me
siento a maquillarme.

Morfeo ausente definitivamente, me siento a leer sus cuentos de fantasmas.
Y enojada, enfurruada ante el amanecer que me devolver a la mujer que
realmente sos, Vera, me pinto las uas de verde manzana.

Todas las noches, todas las noches sucede lo mismo.

Pues, Vera, comprendeme demonios,

que odio profundamente que todas las noches te conviertas en rbol.



*** Espejo

                                                             A Joel Roitvan

Presa y victimaria,                      Presa y victimaria,
mis dientes afilados,                    mis manos afiladas,
No amenazo gratuitamente.                amenazo gratuitamente.

Slo devuelvo,                           Slo devuelvo,
en silencio,                             en silencio,
el gesto.                                el gesto.

Y a sus garras,                          Y a sus garras,
soy caricia violenta,                    soy caricia lasciva,
y a sus besos,                           y a sus besos,
desnuda,                                 desnuda,
una bestia,                              una bestia,
incivilizada,                            incivilizada,
femenina,                                femenina,
pre-humana.                              pre-humana.

Rotar                                   ratoR

Extrigame de la piel sus garras,        Extrigame de la piel sus garras,
extraer yo,                             extraer yo,

(de                                      (de
la                                       la
suya)                                    suya)

las                                      las
hmedas                                  hmedas

m                                        m
                                        
a                                        a
s.                                       s.

No me muerda,                            No me muerda,
O morder ms fuerte,                    O morder ms fuerte,
No me ame,                               No me ame,
O retornar el gesto.                    O retornar el gesto.

Bseme,                                  Bseme,
sea mo,                                 sea mo,
areme,                                 areme,
ser suya.                               ser suya.

Slo devulvame,                         Slo devulvame,
en silencio,                             en silencio,
el gesto.                                el gesto.

Y luego,                                 Y antes
slo luego,                              slo antes,

luego ser paz.                          antes no ser paz.

Y ser usted,                            detsu res Y
y usted ser yo,                         ,oy res detsu y
y yo ser yo,                            ,oy res oy y
y usted usted.                           .detsu detsu y

                        RotarratoR

Slo devulvame,                         Slo devulvame,
en silencio,                             en silencio,
el gesto.                                el gesto.



Y rotaremos permanentemente              rator Y
la                                       la
concavidad                               concavidad
del espejo.                              del espejo.

** Natalia Chneton
   leccionesdepiano@yahoo.com.ar
   Clavecinista, pianista, compositora y escritora argentina. Es redactora
   en el boletn electrnico Claves Musicales
   (http://www.clavesmusicales.com). Dicta clases de piano, teclados y
   msica. Trabaja en edicin de sonido, musicalizacin y sonorizacin, y
   compone bandas sonoras para medios e Internet. Finalista del Concurso de
   Clave con motivo del 80 aniversario del Conservatorio Nacional "Carlos
   Lpez Buchardo" (2004), donde sigue estudios de clavecn. Adems estudia
   el profesorado de piano, msica de cmara y educacin musical del
   Conservatorio de la Ciudad de Buenos Aires, e historia del arte con
   orientacin en msica en la Universidad de Buenos Aires. Primer Premio
   del Certamen de Poesa organizado por el Portal Espaol "El Jardn de
   Safo", con el poema "Nocturno Sfico" (2004). Escribe artculos, prensa
   y crtica musical para medios de comunicacin e Internet. Textos suyos
   pueden leerse en su pgina web,
   http://leccionesdepiano.multiservers.com, as como en numerosos portales
   argentinos, latinoamericanos y espaoles.



=== Navidad en Madrid o el da que me hice un hombre ======================
=== Carmelo Lattassa ======================================================

I

La ltima vez que vi a mi madre, fue el da de mi partida. Supe que todo lo
que yo era quedara ah para convertirse en un recuerdo, que seguramente
ira distorsionndose hasta volverse pequeos fragmentos hilados por el
olor del caf, una maana cualquiera, el acto de lustrar los zapatos, una
foto o una tarde frente al paisaje. Un panorama sin punto de fuga en el que
esconderse, el crepsculo, ese momento que siempre fue una manera de
escapar de mi mismo... Especialmente en los veranos de Madrid, duraderos.
Cuando veo, quiero perderme en las tonalidades, haciendo mutis por el foro,
usando el cielo como un postigo abierto.

Ayer record cmo ahorr durante ms de dos aos, para comprar el pasaje y
cruzar el charco hasta aqu. No le dije nada a nadie, ni siquiera a mi
madre, aunque supongo que no ocult el inters que pona en las noticias,
las guas tursticas y la literatura. As que el da que me iba, cuando
finalmente me atrev a decrselo, la encontr esperando mientras miraba a
travs de la ventana. Me vio con la maletica y una cajita con libros, se
qued observndome de soslayo. Hizo un repaso risueo de mi aspecto con
cierta burlita. Slo un hijo conoce cuando la madre se desternilla de risa
mientras echa bendiciones, y su mirada amorosa delat que en el fondo se
burlaba de mis misterios.

Mam, me voy para Espaa... Me mir otra vez sin verme, y con cara
divertida dijo: Emilio cario, eres tan fuerte y tan alto, eres como un
toro, dime, qu vas a hacer a un pas de toreros? Me sent pillado por
sorpresa, as que no repar en la intencin de la pregunta sino en la
forma. En vez de mirar la luna que sealaba, mir el dedo... Cmo lo
supiste? Pregunt mirndole los pies. Ay hijo, pero si te par, cmo no
voy a saber la clase de tonto que eres? Toma, aqu tienes un mapa de Madrid
y otro de Barcelona, uno de carreteras de Espaa y mis bendiciones...
Llvate este rosario y esta estampita de la Virgen de los Remedios. Si
ests muy desesperado no me llames, mtete en una biblioteca y lee, avisa
si ests deprimido, pero no me molestes por tonteras. Resiste, si las
cosas se tuercen no te eches para atrs. Ah, y sbete la bragueta. Y no me
echas la bendicin? Siiiii, Dios me lo bendiga, me lo favorezca, y me lo
libre de todo mal y peligro, amn.

Juro que en ese momento la odi, fue un odio simple que comprend con
claridad. En mi secreta y complicada maniobra de destete, dej demasiadas
ataduras afectivas, y mi santa y querida madre las estaba cortando de
cuajo, eliminando todo rastro de dramatismo. La verdad es que nunca llegu
a comprender por qu los espaoles piensan que somos como en las
telenovelas. Por suerte para m, darle cuentas a m madre era un nico
trmite. Slo un rostro que mirar, porque pap haca mucho que se haba
marchado de casa. Recuerdo que su bendicin terminaba de una manera que nos
oblig a exigirle una correccin por parte de todos sus hijos. Durante
mucho tiempo, cremos que exista un ser sobrenatural que asechaba en las
esquinas, un tal "malamn", producto de repartir sus bendiciones
terminndolas en un "...los libre de todo malamn". Cuando descubrimos el
error en la escuela, le pedimos con urgencia que destruyera al monstruo de
nuestras pesadillas, as que despus de mal, dijo peligro, y se acab el
hechizo.

Sal de casa al final del da hacia el aeropuerto; el sol se lanzaba en
picado rpidamente como de costumbre, hundindose tras las montaas que
servan de hombros a la ciudad por el oeste. El ltimo suspiro de luz se
las arregl para parecer un gran ojo que miraba mi emancipacin, que ms
que un avance hacia el futuro pareca una huida en toda regla. Una huida
hacia el miedo que me daba llegar a Europa, cuyo nombre sonaba a una suerte
de artefacto de Maquiavelo. Finalmente ese era mi rumbo desde Amrica,
viajar en direccin al amanecer. Juro que cuando suba las escalinatas para
abordar el avin, escuch algunos truenos que sonaron como carcajadas de un
bajo profundo. As que el magenta de la tarde fue el ltimo lazo con el
pas, y desde entonces vuelvo cada vez que puedo, a contemplar el atardecer
situndome en el corte de la ciudad. Muchas veces voy caminando desde
Moncloa, bajo hasta el paseo Pintor Rosales, y desde ah contino casi en
lnea recta hasta el templo de Debot, luego al palacio real, y si tengo
tiempo, hasta la iglesia de San Francisco, donde hay un cartel que supone
que San Francisco de Ass predic en una ermita que se encontraba en el
lugar. Igual que muchas cosas que tienen tanta historia y no se sabe si es
cierto. Aqu estuvo Hemingway, all Coln, por ah jug Cervantes de nio.
Siempre sospecho, me pregunto desde cundo cuentan esa mentira... "En este
bar comi Don Miguel de Cervantes Saavedra, mentira contada desde 1725".
Resultaba ms aceptable aquel cartel en la entrada de un restaurante en la
Plaza Mayor, Hemingway no comi aqu..! Qu ms da, nada ms llegar todo
era tan viejo que me resultaba imposible contabilizar la existencia, por
ejemplo los fantasmas. Cunta gente no ha vivido y muerto en una ciudad en
700 aos? Eso me hace suponer que las calles estn repletas de una multitud
inmensa de espectros, que rondan por las aceras vestidos de pocas
diversas, Juan Rulfo se habra deprimido aqu con tantos personajes
fantasmagricos con los que hablar. Cmo contar, por ejemplo, cuntas almas
en pena hay en la ciudad si cada dos por tres derriban una cosa, o se cae
algo, o abren un hueco y descubren esqueletos que en un descuido podran
remontarse a tiempos remotos. Lo peor es que cuando supe que Madrid es una
ciudad joven comparada con Roma, por ejemplo, casi me pongo a llorar. Ya me
costaba imaginar algo que tuviera ms de quinientos aos, no quiero decir
mil, o dos mil, y as hasta el origen de la civilizacin...

Ah, s, estaba en el atardecer de Madrid... Abajo, en el fondo del corte
geogrfico, discurre embaulado un esculido ro, que sirvi en muchas
ocasiones en la historia de esta ciudad como teln para fusilamientos en
perodos de guerra... y la arboleda de la Moncloa para siniestros
asesinatos. Bueno, pero estaba en el atardecer y en la presencia de Elena,
el amor que encontr en Madrid. Un amor denso y caluroso, que me sumerga
en los pechos ms redondos, la sonrisa ms perfecta, las caderas ms
macizas, y esa piel morena que se trajo de Colombia, de su Bucaramanga
natal que me electriz nada ms verla por primera vez. Para m Madrid era
tan mgico que todo pareca posible, y por supuesto uno siempre piensa que
lo primero que es posible, son las cosas buenas y placenteras, como bailar
la cumbia con Elena sintiendo esos quiebres de cadera y ese olor salvaje y
sudoroso que sala de su piel, cada vez que bailbamos en los bajos de
Orense.

As que ella estaba llamando por telfono y se le acabaron las monedas. Se
volte como buscando a alguien y me vio al momento en que sacuda una
cabellera salvaje. Disculpe querido, tiene una moneda de 20 cntimos? Es
que se me acab el sencillo. S claro! salt yo despus de uno o dos
largusimos segundos de estupefaccin, tratando de asumir que esa hembra de
cabello largo y ondulado, esas piernas que incitaban a la antropofagia, esa
preciosa boca carnosa de sonrisa amplia se haba dirigido a m. A m que
acababa de bajarme del autobs como quien dice, con una cara de campuruso,
que dejaba un rastro visible a kilmetros de distancia. Porque era cierto
que adems de irme a una ciudad europea, de aspecto imponente, entraba en
el mundo de una urbe grande, y no como mi ciudad que se jactaba orgullosa
de tener 30 mil habitantes, y donde era posible reconocer a todo el mundo.
Estaba tan impactado, que no repar en detalles, algunos de vital
importancia como se revelara el da de mi desconsuelo aquella navidad
fatal. Unas botas de plataforma alta de color blanco hasta casi las
rodillas, pantalones ajustados, camisa ceida, la boca pintada de un rojo
tan chilln, y el perfume irreconocible, de vaya Dios a saber qu marca,
que desprenda un olor penetrante de ley. Pero sobre todo una sospechosa
carterita pequea que llevaba como un bolso de mano, demostrando en ese
momento, que ser bella no casaba forzosamente con el buen gusto.

Aquel da llevaba en la mano la cajita de cartn, que haba trado de casa
con mis libros y papeles porque acababa de conseguir una gran oportunidad,
un apartamentico microscpico que quedaba en una entreplanta sin ventanas,
a un precio realmente econmico segn estaban los alquileres. Llevaba mi
cajita en la mano, con los libros y los papeles en el fondo, y un lorito
que vi en una pajarera. Pensaba que slo me faltaba encontrar un trabajo.
Con nada ms que cuatro das en la ciudad, la vida me daba de cara y yo le
sonrea. Le sonrea como un estpido a Elena, que cuando colg, se present
y me pregunt el nombre. Estaba tan turbado que levant sospechas en ella.
Acab preguntndome si tena una gallina dentro de la caja, lo provinciano
se me vea a leguas, pens. No, es un lorito... dije con cara de pimiento
rojo. Y como en los hechizos de luna me cont que trabajaba de camarera en
un bar por las noches, me acompa al microapartamento porque no tena que
hacer. A esa habitacin mnima que no tena nada; al entrar me bes
diciendo Sabes? Tienes cara de buena persona... Acab acostndose conmigo,
con la naturalidad de conocerme de toda la vida. Y cuando me dijo que le
pareca guapo solt una risa monglica... Uj. Alcanc a asentir y casi se
me cae la baba. Durmi conmigo en el suelo, y cuando se despert no se fue,
sino que dijo Esto hay que convertirlo en una casa! Me acompa por las
calles en busca de muebles abandonados y al llegar la noche no se fue a
trabajar. Se qued conmigo abrazada a mi pecho. Completamos una mesa con
dos sillas distintas, encontramos un colchn bastante decente y le
compramos sbanas nuevas que fueron estrenadas inmediatamente al calor del
verano ms hermoso de mi vida. Al finalizar el da tenamos una casa donde
antes haba un agujero, y en das sucesivos trajo lmparas, adornos
asombrosamente feos, cubiertos y ms cosas, y yo le contaba que quera ser
electricista, que realmente no me interesara la universidad. Pero ella
insisti en que yo deba ser un doctorcito. Si lo consegua sera mi
esposa.

No sent sospechas cuando me pidi que no me acercara a su trabajo, porque
el jefe la pretenda y no quera problemas, ni tampoco cuando me dijo que
era un garito un poco bajo, de espectculos erticos en directo. Me pareci
que aquello formaba parte de todas las cosas que uno debe hacer para
sobrevivir en una ciudad, que no le ha pedido nunca a uno que venga y de
ciertas reglas de juego an por descubrir. Tampoco me extraaban esos das
en que se desapareca sin dejar rastro y no la encontraba por su casa.
Aleg en su momento que a veces tena que salir a trabajar fuera de la
ciudad en la casa de una seora... Y cuando apareca ojerosa, deprimida o
caticamente borracha, yo la cuidaba y le daba cario pensando que deba
trabajar mucho, y que a lo mejor la obligaban a beber tragos a cambio de
algn porcentaje; nunca pregunt. Yo encontr un trabajito en el que andaba
siempre un poco en peligro, porque pronto se me acab el visado y pas a
ser un indocumentado ms del montn. Pero la verdad es que me emocionaba
mucho ir en aquella moto repartiendo pizzas por Madrid. Madrid, nada ms y
nada menos. Era lo mximo, si los amigos de mi pequea y aburrida ciudad me
hubiesen visto a mis 20 aos atravesando la ciudad con ritmo, andante en
moto, centauro posible, dndole de comer a los hambrientos ciudadanos,
habran sentido una envidia mortal. Con lo que ganaba me daba para lo
justo, pero era feliz con mi Elena de Troya dndome su sexo y sus risas y
su compaa, amndome como nadie en la vida, dndome la mejor cama, y
ensendome secretos que atribua a las colombianas por naturaleza, y que
ms tarde confirm que efectivamente era as. Como haba ordenado mam no
llam, aunque s le escrib un par de cartas que no contest. Todo marchaba
sobre ruedas, pensaba en hacer un curso de electricista, y ponerme a
trabajar, en cuanto salieran los papeles de residencia, cosa que sera
algn da, pero mientras tanto, todo iba bien. Por aquellos das conoc a
la Tatinga, un mexicano gay fesimo y simptico, que siempre andaba con una
pequea flor de papel en el pecho, aun llevando abrigo, y se la enseaba a
la gente dicindole que ese era el corazn que no poda mostrar en el DF,
porque all son demasiado machos para una dama como l. Tambin conoc a
Xavier, un vasco hijo de segovianos, que no se cansaba de repetir que
Espaa tena secuestrado a su pas, y que l era un extranjero como
nosotros. Aunque l s tena papeles. Algunas veces la Tatinga le deca que
l era como aquellos pueblos romanizados que se quejaban de la ocupacin,
pero se beneficiaban de las calzadas, los edificios, la educacin, los
acueductos, de la democracia y de haberlos sacado de la barbarie, con lo
que Xabi se enardeca, y sostena acaloradas discusiones con la Tatinga,
espetndole que los ocupados eran ellos que iban a esclavizarse a Estados
Unidos, mientras la Tatinga le enseaba su flor de papel y su risa,
demostrndole que le importaba muy poco el tema y que slo lo haca para
chincharlo. De cualquier manera, ellos se tenan mucho aprecio, y nunca
fueron a mayores esas discusiones, salvo una vez en que Xabi iracundo le
solt un Qu te crees?! ah?! T ests aqu en mi pas porque no
trabajas en la tele, porque en Mxico el que no es feo trabaja en
televisin. Cosa que a la Tatinga le doli en el alma. Le devolvi el golpe
acuchillndolo con una frase que el propio Xabi haba puesto al
descubierto. Con que mi pas no? Eres un falso patriota de pacotilla,
nacionalista de opereta, y se le sali una lgrima. Xabi, pas meses
pidindole perdn a la pobre Tatinga tan fea y pobre, con su humilde
trabajo, fregando escaleras en un portal de gente xenfoba, y sin embargo,
con esa dignidad graciosa que slo tienen los gays. Acab perdonndolo con
un beso. Realmente jams llegu a ver nada raro, pero siempre daban la
impresin de tenerse demasiado aprecio.

Como ya he dicho, era feliz. Imaginaba hijos por todas partes, junto a mi
amada Elena de Troya, y al no tener grandes expectativas econmicas, los
figuraba durmiendo en literas que llegaban hasta el techo, jugando
alrededor nuestro como en El sentido de la vida de los Monty Python.
Mientras yo lea, Elena me daba esos mordisquitos en la barbilla que
producan la blandura que precede a la tensin. Lleg diciembre de aquel
ao, y me encontr estudiando historia de Espaa a pasos forzados. Pasamos
el 31 de diciembre juntos, mis dos amigos, Elena y yo. Hicimos mucha
comida, bebimos mucho vino, que ciertamente me resultaba difcil de
paladear. Nunca antes haba probado el caldo de la uva, y lo encontraba
raro, amargo... Ms tarde vino la primavera, y empec a contemplar el vuelo
de las moscas, en mi felicidad miserable, sin papeles, con mi trabajito de
repartidor, y el curso de electricidad que an no poda hacer porque no
tena los papeles en regla. Vino el verano y cumpl un ao en la ciudad,
descubr un da que la conoca bastante bien, pero sobre todo, que la zona
que ms me gustaba era justo hacia donde daban los atardeceres, por donde
yo viva. Gan en nervios y en velocidad. Los madrileos me seguan
pareciendo toscos y groseros, y en ms de una ocasin pens que en las
conversaciones de bar se estaban peleando, o que me regaaban al dirigirse
a m, sensacin que desapareci cuando acept que tal vez yo era demasiado
dulce, y que ellos son as. Cuando lleg el fro me afect tanto que me
deprim, comenc a ver la vida del color de la madrugada, y me torn torvo.
Por una tontera acab pelendome con Elena que me sorprendi con la mirada
perdida. Segn ella observaba directamente las nalgas de una marroqu, que
paseaba con un pauelo negro adherido a la cabeza. Me arre una trompada
inverosmil, y se levant muy enfadada diciendo Ust es mo, no lo olvide!
Desapareciendo como de costumbre por varios das. Me sent ofendido porque
en realidad no miraba las caderas de aquella mujer, sino el pauelo en la
cabeza... Sent que empezaba a despertar de algo, y entonces, el cielo
encapotado trajo la tempestad.



II

A principios de diciembre iba en la motico de regreso a la pizzera. El
dueo me trataba con cario, aunque era poco generoso con el dinero. Ya
haba descubierto lo que significa que te exploten en Madrid, me pagaba una
verdadera miseria, sin seguro social, sin alternativas, y aun as, era
amable, no me presionaba y de vez en cuando tena algn detalle conmigo. Me
regalaba pizzas diciendo que las haba hecho para m, a pesar de que ambos
sabamos que eran de las que haban sobrado. De cualquier forma l llevaba
solo el negocio, y yo haba aprendido que las pequeas empresas tampoco
producen demasiado margen. Con su trabajo, el seor Jos ngel slo ganaba
en independencia y libertad. Ganancias vitales que inverta completamente
en deslomarse a hacer pizzas todo el da. No tena familia. Alguna vez
trabaj en Argentina pero, al parecer, era de aquellos espaoles a los que
le fue mal en las Amricas. Volva de una entrega cuando se puso el
semforo en rojo. Pensaba en los regalos de navidad para Elena, la Tatinga
y Xabi. Me qued contemplando a una chica que se besaba con un tipo mayor
en medio de la calle y me pareci que era Elena. No tuve tiempo de
reconocerla a ciencia cierta, porque en ese instante me golpe una
furgoneta por detrs y sal disparado varios metros adelante. Extend los
brazos instintivamente y sent como el derecho cruja contra el asfalto. Me
haba jodido. En realidad no haba cometido ninguna infraccin, slo me
detuve demasiado rpido para ver a aquella maraa de pelos, con esas botas
blancas horribles y la ropa ceida, meterse mano abierto al pblico, sin
alcanzar a descubrir si realmente era ella. As es el mundo de los celos y
las pequeas traiciones, se alimentan de datos incompletos, de verdades
veladas, y de la imposibilidad de comprobar a ciencia cierta si se cometi
el crimen. El porrazo me doli menos que la duda. El chofer de la furgo
result ser una argentina que me culp de inmediato de lo ocurrido. Haba
sido slo un toque, pero sal disparado al frenarse la rueda de atrs de la
moto con el impacto. Me entr el pnico pensando que si llegaba la polica
podran deportarme. La mir a los ojos y le dije Me has jodido la vida!
Pero vos qu te has credo, maldito sudaca, que aqu estamos para
ocuparnos de los cabecitas negras como vos? No le contest, recog la moto
con el brazo que me quedaba sano y adolorido emprend el camino hasta la
pizzera. Los mirones se quedaron opinando cosas que no entend del todo.
Hubo una voz que ordenaba esperar a la polica, otra le preguntaba a la
argentina que de dnde era, y ella contestaba diciendo, en genuino acento
porteo, que se haba criado en Buenos Aires pero sus padres son gallegos,
y que es enteramente espaola. Otra voz le dijo que no pareca de aqu...
Yo segu sin mirar, pensando en Elena y lo que iba a ocurrir despus. Un
hombre de voz gruesa se me acerc a preguntarme si me encontraba bien, que
por qu no dejaba la moto ah y me iba al hospital, y le contest que
estaba indocumentado. Lo mir a la cara, y l me mir a los ojos, y dijo
venga hombre que te ayudo!, y llev la moto en mi lugar mientras caminaba
las cuatro calles que me separaban del accidente y la pizzera, aprovech
para sujetarme el brazo fracturado, el dolor era de justicia. El hombre de
la voz gruesa aparc la moto mientras yo llamaba a Jos ngel. Le explic
por m el accidente, dijo que no era mi culpa, y se march. Le di las
gracias y contest regandome... A ver si tenemos ms suerte, joder! Y se
fue sin mirar atrs. Jos ngel me mir un poco plido. Qu hago yo
contigo, chaval? Meti la moto en el negocio, cerr la santamara, y par a
un taxi que pasaba. Menos mal que no ha sido peor... As no podrs
trabajar... Menuda faena me has hecho... Tengo que buscar a otro
repartidor... La moto no qued demasiado mal, al menos rueda, pero tendr
que llevarla al mecnico. Yo le mir en silencio y como si de pronto se me
hubiesen iluminado por primera vez las entendederas, le dije... Eso poda
pasar, no? Qu va a ser de m ahora? Bueno, hijo, contest con la mirada
oscura. Ya sabes, si no trabajas no ganas, pero no te preocupes, cuando te
recuperes tendrs tu trabajo. Mira, aqu te dejo estos doscientos euros,
luego pasas por el negocio y te doy algo ms. Cuando llegamos al hospital
dijo que me haba recogido en la calle, que alguien me atropell y se dio a
la fuga. Esper a que me llevaran a trauma. As le dicen, y eso era lo que
me haba ocasionado aquella argentina horrible. Cuando lleg el enfermero
Jos ngel se despidi. Me voy que tengo que abrir el negocio, hoy me toca
hacerlo todo yo solo.

Despus de todo no se haba portado tan mal, quiero decir, pudo ser peor.
Las cosas siempre pueden ir a peor. Al salir del hospital llevaba el brazo
enyesado. La cosa ira para un mes, ms o menos. Pero yo me sent por
primera vez en la vida, totalmente vulnerable, perdido en la nada. Pens
que cualquier cosa poda pasarme, as que me encerr a deprimirme en casa.
Pocos das ms tarde apareci la Tatinga, me reclam que no la hubiese
llamado para avisarle, y a partir de ah fueron a verme todos los das l y
Xabi. La Tatinga me haca la comida mientras Xabi insista como siempre en
la independencia del Pas Vasco, mezclado con ftbol, y la boloesa con
parmesano tan buena que preparaba la Tatinga. Fueron muy discretos en lo
tocante a Elena, y no dijeron nada. Pero la tarde del 24 de diciembre la
Tatinga, o sea Jos Ramn Palomares como realmente se llama ese cabeza de
burro, me pregunt si saba algo de ella. Le dije que no, y de pronto sent
el dolor de su ausencia. Xabi lo fulmin con la mirada. La cagaste macho,
le dispar a bocajarro. Ellos haban llevado igual que el ao anterior
mucha comida y bebida, y me trajeron una camiseta que haban comprado entre
los dos que deca: Viva el lado oscuro de la vida! Con dos negritos
bailando. Pero yo acababa de comprender el porqu de los boleros y me ech
a llorar. Insist en que quera ir a verla, y a pesar de que Xabi y la
Tatinga buscaron excusas para no ir, me acompaaron hasta la puerta del
local, de absoluta mala muerte. Pagamos la entrada y justo empezaba el
espectculo ertico, manera eufemstica de llamar a un show de porno duro,
en vivo y directo. Slo haba cuatro clientes borrachos y por debajo de la
msica a todo volumen, una atmsfera de velorio. Elena no estaba entre las
camareras, estaba... en el escenario...

Me qued paralizado, sin poder casi ni respirar, viendo cmo aquel hombre
realizaba sus posturitas, mientras yo senta que una daga destrozaba mis
entraas, al mismo tiempo que el hombre del escenario le daba con una
enorme hacha blanda a mi Elena de Troya, cual actriz porno con seudnimo...
"Las perversas aventuras de Elena la fantstica", en Arde Troya! Quise
quemar el local pero no hice nada. Segu inmvil y Xabi y la Tatinga
empezaron a insistir en que nos furamos cuando se recuperaron de la
sorpresa. En sus miradas no haba burla sino compasin. Yo me qued
recostado de la barra en silencio, bebiendo lentamente un cubalibre bien
servido al ritmo de una cumbia villera, sustituta resentida del tango. No
tena nada en la mente, slo la posibilidad de saltar del viaducto de la
calle Bailn al atardecer del da siguiente. Xabi y la Tatinga se quedaron
junto a m, sin decir nada. Al acabar el "espectculo ertico", Elena
desapareci durante un rato, para luego volver con el pelo mojado, recin
duchada y una faldita corta que enseaba sus muslos feroces. Los cuatro
borrachos aplaudieron cuando la vieron salir mientras se acercaba a la
barra a pedir una copa. Ms atrs iba el macho cabro que le serva de
pareja a quien tambin aplaudieron. Eso s, con menos nfasis. Al llegar a
la barra, se dio cuenta de que yo estaba ah, inmvil. Me mir sorprendida,
y lo primero que dijo fue Papito!, pero yo no le dije que no viniera por
aqu? S, pero no me dijiste por qu. Mire, no se ponga bravo, es slo un
trabajo, yo con l no siento nada. Adems ust lo tiene ms grande que l.
Qu?! Pero a ti te parece que soy ciego, no? o que tal vez no tengo
idea de las proporciones? Pero papito, clmese, mire tenemos que hablar. Yo
no pude ms, y sal en silencio del local, ella no me sigui. Xabi y la
Tatinga le echaron miradas de odio sin pronunciar palabra. Me acompaaron a
casa y atravesamos todo el centro completamente callados. Pareca un papel
enredado en una cuerda, batido por un viento que me haca pedazos. Los
muchachos llegaron a la puerta de casa. Xabi dijo que se marchaban,
suponan que quera estar solo. Pero la verdad es que no saba qu quera.
No dije nada. En la madrugada sal a llamar a mi madre. Mam... Hijo, ya
ests deprimido? S, mam, sufro. Qu ha ocurrido? Le cont todo mientras
ella aguardaba en silencio al otro lado. Al final dijo... Bueno, veo que te
ests haciendo un hombre. Pero mam... Qu quieres, que te consuele? No s
mam, algo parecido... No hijo, apriete esas nalgas y eche pa'lante. Y qu
hago? No lo s, hijo, a m me espera una fiesta con un amigo, procura que a
ti te espere algo bueno tambin, llama maana a ver cmo sigues. Colg, y
la sensacin de desamparo fue mayor. Me fui a casa adolorido, encima la
hinchazn de la fractura haba aumentado y me dola. Me qued despierto
toda la noche, con todos los dolores juntos, mirando al techo. A las cinco
de la madrugada tocaron a la puerta, pero no abr. Tocaron varias veces, y
escuch la voz de Elena, pero dej la puerta cerrada. brame papito, mire,
tengo que hablar con ust. No me mov de la cama.

A la maana siguiente se apareci la Tatinga con un negro que no conoca.
Y este quin es? Pregunt de mal humor y evidentemente deteriorado. Este
es Antonio, es cubano. Pero Xabi, no es tu novio? No, Xabi es mi amigo, y
Antonio tambin. Mira Emilio, Antonio es babalawo. Baba qu? Mira, esta
maana fui a verle para que te hiciera un registro, y sali en los
caracoles que ests osogbo. Que estoy qu? Osogbo, hermano, osogbo, dijo
el cubano. Que ests empavado, que tienes una nube negra que hay que
quitarte de encima. Aj, dije. Y qu quieren que haga? Bueno, dijo el
cubano, t tiene que agarr un coco y pint un lado de blanco y otro de
asul, tiene que dalte unos baos, yo te lo preparo y luego t te purificas
con el coco. Ahora te lo explico bien, pero tiene que limpialte con el coco
y despu dejal-lo entre cuatro esquina a la derecha de la salida de tu
casa. Lo dejas ah, y te vas sin mirar atrs. Bueno, pero para qu. Para
quitalte lo malo, lo feo, que se vaya la mard. Aj, entend. El ritual
acab siendo ms complicado de lo que pareca al principio, pero acced. El
bao con las flores, y las velas, y la oracin a Yemayh. Y as continu
durante un largo rato, que si yuy, y yey, y me somet pacientemente, a
pesar de que tena una fiebre que iba en aumento. Cuando acab ya era de
noche, sal tiritando de fro, escoltado por Antonio, Xabi y la Tatinga con
el coco metido en una bolsa. La Tatinga, no s cmo, tan buena ella me
trajo todos los materiales, incluso encontr un coco un 25 de diciembre en
Madrid, y no me dej poner dinero. Fuimos a la esquina que acab siendo la
calle de Isaac Peral al otro lado del Corte Ingls de Argelles. Puse el
coco y me di la vuelta, temblaba, el fro me cortaba las mejillas. Pero la
Tatinga, el cubano y Xabi, se quedaron viendo cmo empezaba a rodar cuesta
abajo. Esto no me gusta, dijo Xabi. S, parece malo, coment la Tatinga
mientras vean cmo el coco rodaba cuesta abajo, en lnea recta ganando en
velocidad. A la altura de Pintor Rosales, varias calles ms abajo, al final
de Isaac Peral, giraba un coche de polica que se encontr de frente con un
proyectil disparado desde las alturas del Caribe, que tras un empelln
haba ido a estrellarse no se sabe cmo, al parabrisas de la radio
patrulla. Coo! Dijo el chofer, al ver sorprendido cmo una fruta ahuesada
destrozaba el parabrisas. Su compaero, sin embargo, vio cuatro figuras en
la mitad de la calle en lo alto. Y poniendo la sirena salieron en su busca.
La Tatinga fue la primera en gritar. Ay Dios mo que viene la polica! y
sali corriendo junto al cubano, pero yo estaba febril y apenas poda con
mi alma. As que Xabi decidi quedarse conmigo, yo no poda correr. Los
policas nos dieron alcance rpidamente y nos detuvieron. Empec a toser,
sintindome muy mal, mientras Xabi me sujetaba por el brazo bueno. Alto!
dijo el agente. Se bajaron del coche patrulla, nos pidieron la
identificacin y nos registraron. Preguntaron qu hacamos ah, y por qu
habamos lanzado aquel coco. Xabi le explic que se trataba de un asunto
del ms all, que yo haba sufrido un accidente, y que ayer haba
descubierto que mi novia era una puta. A lo que el polica sigui: Y yo
estoy descubriendo que adems este americano tiene el visado caducado y
debe acompaarnos. Es el fin, pens. Pero Xabi reaccion para sorpresa de
todos. Cmo osan perseguir a mi amigo?! l es slo un joven que se busca
la vida... Llevadme a m, que soy un extranjero en esta tierra! Pero si
aqu dice que usted es de la Rioja alavesa. Por eso, soy del Pas Vasco! Y
vive Dios que no descansar un segundo en perseguiros si no dejis a mi
amigo en paz. Qu? pregunt el agente. Este hombre est loco. Mientras, el
otro agente daba parte de lo ocurrido por radio... Xabi ya haba perdido
sus argumentos y pas a rogar. Hombre! cmo se van a llevar al chaval? Si
no ha hecho nada, adems tiene fiebre y hay que llevarlo a su casa. Yo no
dije nada. Desde la noche anterior no era dueo de mi vida. Est bien, est
bien, dijo el poli bueno. Mira, los voy a dejar ir, porque es navidad y
sobre todo para que no piensen que los policas somos unos cabrones, vale?
Vale, dijo Xabi rendido, gracias de todas maneras. Feliz navidad dijo el
poli malo, ya te ver por ah, dijo sealndome. Se subieron al coche
patrulla con el parabrisas volado y se marcharon despacio. Empec a
sentirme mareado, le ped a Xabi que me acompaara a casa, y me llev
sujetndome por el brazo bueno. La Tatinga y el cubano nos esperaban ms
adelante. El cubano entendi que el osogbo remita porque no me llevaron
preso. Paramos en una farmacia y me dieron algo para la fiebre. Seguimos
hasta mi casa. La Tatinga me arrop y me dejaron durmiendo.



III

Hacia las once de la noche despert adolorido, pero ya no tena fiebre.
Estaba calentndose agua en la cocina, y alguien se duchaba. Pens que era
uno de los muchachos, pero quien sali del bao fue Elena. Vienes a
matarme? Pregunt totalmente en serio. Mire, ust tmese este caldito que
le doy y luego hablamos. Anoche vine pero no me dej entrar... bueno, no me
conteste si no quiere. Los muchachos me dejaron cuidarle, porque yo se lo
ped. Pas un largo rato de silencio, me beb el caldito que result ser un
vil brebaje. Adems cocina como una bruja, pens malignamente. Elena
planch la ropa, orden el microapartamento, me unt el pecho con un mentol
horrendo que segn ella le haba dado su madre, yo no poda hablar. No me
sala, estaba ah indefenso, con un brazo roto, humillado. Senta que deba
buscar la sombra fresca para morir, como hacen los gallos de pelea cuando
pierden. Al verla, vea tambin al semental del shoucito. La cosa es que yo
no me haba peleado con nadie, ni haba hecho nada malo, y cuando empezaba
a compadecerme de m mismo, la vi, quiero decir que realmente la vi como
era. Sin la cara pintada como un payaso, ni esa ropa absurda de puta
barata, nunca mejor dicho, que usaba. La vi mirndome a la espera de algn
gesto mo, que yo no le daba por rabia, y por dolor. Empez a contarme que
ella se haba escapado de Bucaramanga para siempre, que su padre abusaba de
ella, y que el primer trabajo que tuvo fue ejerciendo la prostitucin. Que
su nombre verdadero era Eulalia. La reaccin que vio en mi rostro fue a
peor. Eulalia? Pens. Pero quin es esta seora? Ella hablaba
interpretando mis gestos. Qu esperaba querido?, ah? ust cree que voy a
trabajar en ese sitio con mi verdadero nombre? Es demasiado bonito para
esta profesin. Se enfad. Si no quera su amor sucio, pues que me buscara
a una monja. Yo me preguntaba si no haba un trmino medio. Su mayor deseo
era ser una buena profesional mientras durara. Una profesional, dijo, y
ahorrar para comprarse una casita all en Colombia, montarse un negocio y
no dejarse tocar nunca ms por un hombre al que ella no quisiera. Segu en
silencio. Bueno, veo que no quiere hablarme, pero mire papito, sabe una
cosa? Yo lo quiero, lo quiero mucho y me duele aqu dentro quererlo, porque
yo no haba querido nunca a los hombres, y no quera que ust supiera quin
soy yo. Desprcieme si quiere, pero yo le quiero, le quiero mucho y siempre
lo querr. Las telenovelas, claro, pens... Pero no, me hablaba en serio, y
mientras me rondaba por la cabeza aquello de "la bien pag" y "el puao
e'parn", dijo que yo era el nico en muchos aos que no le pagaba. De
pronto empez a llorar, y me dijo furiosa mire, pgueme si quiere!
merezco que me castigue! Pgueme, pgueme, haga algo, diga algo, por favor
papito no sea malo, contsteme, y se derrumb llorando. Pero segu sumido
en un silencio rencoroso. Ella se dio por vencida. Me pregunt si poda
acostarse a mi lado, y como no dije nada se acost. Se quit toda la ropa y
me abraz suavemente por detrs. Mire, aunque no me hable ms, yo seguir
viniendo y cuidndolo. No se preocupe que no le va a faltar nada. Me vi
pasando de desempleado herido a chulo converso, pero segu callado. Me
volte y me qued contemplndola, ella me mir y trat de besarme pero en
eso me dio un acceso de tos y la ech para atrs. Era realmente bella.
Bueno, me dice algo? Miraba buscando alguna seal en mi rostro. Mire, yo
nunca le haba rogado a un hombre, pero por favor, contsteme. Segu
mirndola y dije: Apaga la luz. Se levant enfadada y dej el cuartucho a
oscuras, volvi a meterse en la cama y me abraz fuerte, y en medio de la
oscuridad dijo: Feliz Navidad. Yo le agarr la mano y contest... Hay que
joderse!

** Carmelo Lattassa
   clattassa@yahoo.es
   Periodista venezolano (Caracas, 1968). Reside en Madrid desde 1991.
   Licenciado en Ciencias de la Informacin por la Universidad Complutense
   de Madrid (2000). Se ha preparado en campos audiovisuales como audio y
   video multimedia, edicin de video, locucin, fotografa, fotoperiodismo
   y direccin y produccin de documentales. En Madrid ha trabajado en
   medios como la revista Espacio Humano y la emisora Radio Vallekas, entre
   otros. Actualmente es redactor y fotgrafo en el Departamento de
   Reportajes Especiales de la Agencia EFE.



=== Tres poemas      Octavio Vinces =======================================

*** Fotografa en el campus de Cornell University

                                                                    A Sonia

La lectura sobrecogedora de tus ojos
a unos pasos de nuestra primera casa,
all en el permanente silencio de la cascada,
cuando caminbamos 
sin medida y sin cansancio posibles,
slo para entregarnos simplezas en aisladas palabras, 
o captar las inconexas imgenes
de los bosques nevados de los cuentos de mi infancia.



*** Belgrano

Sobre mi cabeza mis ojos,
la ltima mirada que jams existira
como el adis.

(Cabildo se desenvolva a mis pies
para presenciar la vertical marcha del que espera
un nico camino).

Desde mi boca mi silencio,
el sabor de un minuto que quedara por siempre
perdido.

Y Buenos Aires combinaba con los Beatles.



*** Flores

De aqu en adelante el descender
por entre las filosas piedras del barranco, 
callar 
al tiempo que la senda se torna
quebradiza y plagada de inciertos presagios.
No he de verte, te digo, 
la inclinacin del precipicio se asemeja
a las voces que aleladas anunciaban la cada. 
Y las manos sangran, deseosas de fundirse
con el ro an a lo lejos.
Slo tus flores al final del camino
se asemejan a la desventura.

** Octavio Vinces
   ovinces@hotmail.com
   Escritor peruano-venezolano (Lima, Per; 1968). Ha vivido en Per,
   Venezuela, Argentina y Estados Unidos. Estudi letras y derecho en la
   Universidad Catlica de Lima y en la Universidad de Carabobo
   (Venezuela). Adems obtuvo un mster en derecho por la Universidad de
   Cornell (Nueva York, Estados Unidos). Su primera novela, Las fugas
   paralelas, recibi el premio Primera Novela Unam-Alfaguara en 2003, y
   fue publicada por Alfaguara en 2004. Actualmente trabaja en una segunda
   novela titulada La circunferencia inconclusa.



=== Crculos viciosos      Mara A. Prez =================================

-Qu lees?

-Algo de astronoma.

-Que no es lo mismo que de astrologa.

-Ya.

-Un amplio tema.

-Si quieres te lo desmenuzo: dentro de la astronoma, me apasiona la
cosmologa.

-Que no es lo mismo que la cosmetologa.

-Bueno, sea bienvenido cualquier truco que me haga ver ms joven.

-Vanidosa?

-Que no es lo mismo que venenosa.

Cunta conversacin sin sentido! No hay orden ni concierto desde que la
condenada fsica cuntica introdujo el azar en el universo.

Sofa Caldazo sube pesadamente las escaleras del metro. Era un da terrible
de verano, de esos de sauna colectiva, y el tren acababa de pasar. Diez
minutos son muchos minutos para esperar al sol. Qu mierda!

Me pesa la cabeza, me sudan las manos, me da vueltas el planeta...

En el suelo, por una esquina del andn, asoma la mitad de una melena de
color indefinible, una pierna larga y plida, una mano de uas moradas y un
pendiente engarzado al dedo ndice. Las sirenas de la ambulancia se
acercan, o se alejan?, es difcil discernir. Un tropel de pasos
apresurados anuncian la presencia de los paramdicos. Uno de ellos levanta
con cuidado las uas moradas mientras sus compaeros terminan de subir el
equipo al andn.

-Un bajn de presin.

-Con este calor no es para menos.

-40 grados y 90% de humedad!

-Es inhumano. En Marte se vivira mejor.

-O en Venus, el planeta del amor.

Es el cuarto desmayo en un mes. A uno por semana, no est mal! Tendr que
cambiar de dimensin, encontrar un wormhole que me transporte en el tiempo
al centro de ese agujero negro donde fallan las leyes de fsica; ms all
del entendimiento.

-No, no tengo credos. Bueno... s, tengo uno: el credo del PC.

-Partido Comunista?

-No, Partido Caldazo.

-Ingenioso.

-El credo o la idea?

-Ambos.

-O sea, que no tomas partido.

Cunta idiotez! No s si ellos o yo. Quizs todos y todo. Entropa,
desorden, caos, y al final, la esperanza de encontrar, a travs de un
minsculo agujero, el pasadizo al ms all.

A las 5:15 pm Sofa se mete en el tren que la llevar a su casa. En la
esquina izquierda del vagn distingue unos zapatos atados con cordones
multicolores al filo de un pantaln que lentamente sube, se ensancha,
desaparece a la altura de la rodilla, marca un bulto: el bolsillo, y se
funde en un cinturn negro. Qu poco original!

Se adormece con el traqueteo del tren para despertarse justo un minuto
antes de llegar a su estacin. La fuerza de la costumbre. Los zapatos de
cordones arco iris se tensan, su usuario se incorpora, el filo del pantaln
se endereza y sube, sube... La camisa de algodn azul cielo se desarruga y,
como por arte de magia, surgen de las mangas largas unas manos de pianista
que se izan al barrote de la puerta de salida. O es el barrote que se
agarra a las manos? Las formas se confunden. Es el tiempo que encerramos,
denominamos, enlazamos y definimos, o quizs algo ms prosaico como el
maldito calor que derrite todo lo que toca. En el infierno se estara
mejor.

Puede haber sido el reflejo de la camisa, pero hubiera jurado que un par de
ojos azules desvanecieron de un ataque fulminante la puerta del tren. Entra
una bocanada de aire hirviendo y el azul se desintegra en gris, el filo del
pantaln se esfuma y los zapatos se difuminan en el pavimento. Vaya manera
de perder las formas!

Sofa Caldazo baja lentamente las escaleras. Unos cuantos pasos ms y est
en el portal de su casa. Mete la llave en la cerradura y abre la puerta de
su pequeo apartamento, prisin y libertad; hay espacios en los que lo uno
es lo otro y lo otro es lo uno. Se dirige al bao, abre el grifo del agua
fra. Qu calor! Parsimoniosamente se lava la cara y con un algodn untado
en crema desmaquilladora se saca la mscara y, al verse libres, un par de
ojos color acero lloran.

-Qu quieres?

-Ser en tu vida algo ms que una coma.

-Cmo qu?

-Un signo de exclamacin.

-De exclamacin o de admiracin?

-No es acaso lo mismo?

-No lo s. Nunca me acuerdo del nombre de esos palitos.

-Bueno, una exclamacin denota admiracin, no?

-O dolor, o alegra, o asombro. Pero siento decirte que no hay espacio en
mi diminuto escenario para tanto drama.

Al levantar la cabeza de la almohada, con los primeros rayos del sol
abrasador, divisa en la esquina izquierda de la mesa de noche el cinturn
negro. En el suelo descansan los zapatos de cordones multicolores. Casi con
miedo gira la cabeza en direccin de la otra almohada. All estn los ojos
grises, o azules?, que la miran sin tomar partido.

Se levanta precipitadamente, se mete en el bao y se lava la cara con agua
fra. Dios mo! Este maldito calor me va a enloquecer. Una sensacin de
miedo, curiosidad y zozobra la embarga. Regresa lentamente a la habitacin.
All, en la almohada, siguen los ojos grises, o azules. Quin coo puede
distinguir colores a tan poca distancia?

-Buenos das.

-S? Dormiste bien?

-Estupendamente.

-Quieres un caf?

-No. Acustate un rato aqu a mi lado y descansa.

-Eso ya lo hice anoche, no?

-Bueno, no exactamente.

-Voy a hacerme un caf.

Apoyada sobre el molinillo piensa. Dnde tengo la mente? Haz memoria, por
Dios! Cmo ha podido colrseme alguien en casa? Cundo? De qu manera?

-Es inhumano. En Marte se vivira mejor.

-O en Venus, el planeta del amor.

Sofa abre los ojos. El hombre del buzo amarillo le pregunta cmo se
siente. Ella le da las gracias y se levanta. l insiste en llevarla al
hospital para unas pruebas, unos anlisis, quizs unas radiografas. No es
necesario, ya est bien. Adems, desde cundo es el calor una enfermedad?
Fue un simple bajn de presin. Se har un caf bien cargado cuando llegue
a casa.

Entra en casa, se enjuga la cara con agua fra y se dirige a la cocina.
Pone un puado de granos de caf en el molinillo y se apoya en l. El ruido
ensordecedor le devuelve, poco a poco, la lucidez. Carga la cafetera y
espera. El primer chorrito negro le huele a realidad.

Se hace un cortado y se dirige a su escritorio, donde se queda ensimismada
delante de la lucecita roja, que no parpadea, de la contestadora. Enciende
la computadora, se conecta a la Internet y mira su inexistente correo.

Hace tres das que amaneci junto a un par de ojos grises, o quizs azules;
todo es cuestin de matices. El mismo par que un da conoci en el tren, la
tarde en la que se perdieron las formas.

A qu esperamos? Yo que s! A que nos digan lo que queremos or: que
somos importantes, que hay sentimientos detrs del deseo, que las manos que
se nos agarran, como a los barrotes del tren, no nos van a dejar ir. Pero
slo se escucha silencio, y el silencio sabe a soledad, y la libertad de la
soledad nos aterra. Hace tres das...

-Te llamar.

-Fumando espero.

Sofa Caldazo sube pesadamente las escaleras del metro. Era un da terrible
de verano, de esos de sauna colectiva, pero el tren se divisaba ya en la
estacin anterior. Vaya, hoy estoy de suerte! En un minuto estar bajo el
aire acondicionado del vagn nmero 7. Suena el celular.

-Hola, corazn.

-Hola, cielo. Dnde ests?

-Subiendo al coche. Sabes? Voy a salir temprano hoy. De algo me sirvi
todo lo que adelant en el fin de semana.

-Qu bien!

-He pensado en que podramos tener una cenita en condiciones: vino, flores,
msica y...

-Sexo!

-Postre.

-Mmm.

-Qu dices? Me cedes la cocina?

-Slo si pasas la noche.

-Y la vida.

-Hmm... eso me temo que no ser posible.

-Cmo?

-Soy claustrofbica.

** Mara A. Prez
   mariaperez12@ameritech.net
   Escritora espaola (La Palma, Canarias, 1965). Reside en Estados Unidos.
   Estudi psicologa en The University of Michigan (Ann Arbor, EUA) y
   lengua espaola y literatura espaola en Prtland State University
   (Oregon, EUA). Ha desempeado labores docentes y administrativas para la
   Universidad de Illinois (Chicago, EUA) y docentes para Pacific
   University (Oregon), Portland State University y el Instituto Cervantes
   (Chicago). Ha sido correctora de pruebas y redactora de exmenes y
   actividades de prctica para McGraw Hill. Entre 1989 y 1998 dirigi su
   propia compaa de importacin y exportacin de calzado deportivo.



=== Poemas      Francisco Wong Matos ======================================

*** La espera

La lluvia cae
en gruesas gotas aburridas
pacientemente espero
hace quince minutos
tratando de crear tus formas
no olvidadas
en cada sombra incierta
salida de la nada.

Hace ya media hora
que no cuento minutos
descubr entre las gotas
que es banal este acecho
no hay cambios que me animen
sigue sobre el proscenio
la misma letana
de sonidos
     y formas.

No hay retorno
el tiempo sucumbi en el olvido
t no llegas
has hecho
de tu ausencia mi sino
quedo all
entre las gotas
que van chorreando siglos
esperando la nada
fabricando delirios.

Te dibujo
     te borro
          te creo
               te asesino
nada atrs
nada al frente
slo yo
y el vaco.



*** Desde la lejana

Costa lejana
dbil lnea quebrada que rompe
como al descuido
la montona letana del horizonte,
punto de llegada,
y de partida
de aquellos sueos guardados
en el imposible rincn de los olvidos,

Tierra de piratas y tesoros que,
en la niez temprana,
ocupaban el lugar de envidias
                               y ambiciones,

Tierra de princesas encantadas que,
en la juventud tarda,
llenaron los deseos
                    y ansias de ternuras,

Tierra de increbles amores
                           y de ensueos que,
en la adultez dudosa,
tomaron nombre y forma en tu presencia
aunque la bruma
slo dejara soar con los contornos
borrosos
del misterio
y el anochecer hiciera presentir
un hasta nunca
ms mortal que el miedo.

Costa lejana
cmo llegar a ti, cmo pedirte
al menos un rincn de playa
oculto y silencioso
donde posar mi cuerpo a descansar su viaje
de tantos siglos buscando
                         tu consuelo?



*** Otra vuelta

Otra vuelta y ya te alejas
Quedo a oscuras,
La soledad exige su lugar
Y partes
Al lado oculto de mi luna.

Otra vuelta que lleg inadvertida
No llam
Slo entr y cual bandera
Puso fro en tu alma
Y entonces
Te alejas.

Otra vuelta, ciclo cruel que se cierra
Esperanzas y amores perdidos
Esperar? Puede ser
Mas no esperas,
Lanzas lejos tu fe
Y te alejas.

Otra vuelta, la luz se ha perdido
Qu me gua hacia ti?
El desespero
Y tanteando te busco
A tientas
Mas no entiendes mi rezo
Y te alejas.

Otra vuelta
No ests, ya te has ido
Otra vuelta
No esperas, te alejas
Otra vuelta
Qu hacer? No adivino
Otra vuelta
Estars?
Otra vuelta.



*** Desvelos

Un da ms
Montono, sin pausa
La misma triste procesin de minutos
Que silenciosos siguen
Su trnsito a la nada.

Un da ms, o menos?
Quin lo sabe
A quin importa el tiempo transcurrido
La soledad es premio a veces, no castigo
Para quien vaga soando con quimeras.

No es el olvido remedio
No es la cura.
El tiempo es implacable recordando
Las cuitas que acumulas.

Un da ms
Un sueo menos
Y un siglo ms de tu ausencia
Que sumo a mis desvelos.



*** Enajenando

Sendero oculto el que mi paz reclama
No quiero la tranquilidad de los sepulcros
Djenme recorrer mi propio desamparo
Sin ti sin m sin cortapisas
No busco la seal que aplaque mi locura
Ni veedores conspicuos de los sueos
Mas all qu importa quin o quines
Ya marcho acompaando mi ventura
Ser y no ser sin acarrear el halo
Bendigo la desdicha de no asumir atajos
Infinita la senda que he hollado
Sobre la etrea seal de tu impresencia.

** Francisco Wong Matos
   tecnosumavzla@cantv.net
   Escritor cubano (La Habana, 1963). Es ingeniero electrnico y se
   desempea como gerente comercial. Ha resultado semifinalista en los
   concursos "Calma Infinita" (2003), "Momentos Eternos" (2003) y "Vivir
   Soando" (2004) del Centro de Estudios Poticos de Espaa. Uno de sus
   poemas ha sido publicado en el libro Vivir soando, publicado por dicho
   centro.



=== Amor a ltima vista      Ricardo Ruiz =================================

                                            "Y morirme contigo si te matas,
                                            y matarme contigo si te mueres,
                                       porque el amor cuando no muere mata,
                                     porque amores que matan nunca mueren".
                                                             Joaqun Sabina

Correteaban descalzos aquellos nobles das de mi niez cuando nos mudamos
en la casa contigua a la funeraria de Enrique Ferreira. Aos ms tarde,
aquella mudanza marcara una raya invisible pero indeleble desde donde me
embestiran de sopetn el amor y la muerte.

Periplando por la memoria recuerdo: una tarde mi padre, un negro enjuto de
nariz pinochesca, me llev de la mano hasta la funeraria de mi vecino
Enrique Ferreira. Al parecer, querindome ensear aquellos valores de
honestidad y trabajo que profesaba hasta la jactancia, logr no s con cul
artimaa que Enrique me nombrara su ayudante en la funeraria en un contrato
verbal ultra secreto cuya nica e inviolable clausura consista en que
sera mi propio progenitor quien solventara todos mis cobros furtivamente,
por supuesto; la subyugada de mi madre nunca se dign en aportar media
palabra a favor de liberarme del fnebre empleo. Sin embargo, en mi
papelito de buen hijo, es mi obligacin creer que al menos en el fondo
-fondo tan hondo y lejano como donde afloraron verdes y frondosas las
lamas- desacordaba con eso de que su vstago primognito creciera en un
ambiente baado por un halo tan trgico y triste, aun cuando aprenda
tempranamente los presuntos valores del trabajo; Enrique, por su parte, se
llevara la estirada, y en principio ingrata, sorpresa de mi resistencia.
Inmediatamente un ex vivo atravesaba el umbral de la funeraria, delegaba a
ese nio indiferente y estoico que era yo ciertos quehaceres cuyo
requerimiento genital es hoy por hoy prcticamente incalculable.

Bajo esa atmsfera ftida volaron en la direccin del viento del valle de
la muerte los das, los meses y los aos. Prosigue el periplo: Enrique
procre cuatro hijos: Nelson, Norberto, Patricia y Delminio. Cuando Enrique
muri, slo Nelson haba exonerado los servicios que prest hasta el da de
hoy en la funeraria de su padre. El pobre de Nelson padeca de una
enfermedad mental y no demoraba en perder el control; los dems hijos se
mataron juntos con su madre en un fatal accidente automovilstico. No hay
duda de que la tragedia acompa a Enrique por dentro y por fuera. Quizs
por ello desde la caterva de viejas maosas, brujas y babosas del barrio
brot ms de un comentario sobre un presunto pacto entre don Enrique y el
Diablo, acusaciones difamatorias a las cuales, dicho sea de paso, nunca
otorgu el menor de los crditos.

Volviendo con Nelson, creo que hubiese comandando la funeraria si esa
maldita locura, la penltima de las maldiciones familiares, no se le
exacerbase con lo de la foto. Se haba sacado una autofotografa fumando en
un parque y por ms que plagi a Gertrude Stein, una foto es una foto es
una foto, el muy chiflado insista en que su yo de la fotografa llevaba
casi dos aos fumando y que inevitablemente lo agarrara un cncer de
pulmn y lo matara. Cuando se complicaba el asunto le daba por filosofar,
sobre todo si aruaba tenuemente la razn. Por salir del paso, termin
sugirindole que en todo caso el de la foto es su yo visual y que si ste
mora a l no le afectara para nada. Incluso insist en romper la foto.
Renuente a esta ltima opcin, confes sus cidos temores a perder su yo
fotogrfico hacindome una considerable lista de estpidas y macabras
consecuencias, encabezadas por la autodesaparicin de su recuerdo escolar.
Slo qued llevarlo al sanatorio.

Una maana abr los ojos y aquel nio que se instala de improviso en el
barrio es propietario de una funeraria, as por as. Con una bocanada de
aire emprendedor pint el local, adjuntamente orden algunas
remodelaciones, ech a rodar algo de publicidad y ese da, el mismo da en
el cual me sent parte de la familia de Enrique, me enamor y me mor. La
historia de mi descenso es inverosmil. O graciosa, en caso de que usted
goce de ms sentido del humor del que yo tena.

Las remodelaciones concluyeron satisfactoriamente. Extraje de un cajn
fotos de todos los de la familia: Enrique, su mujer, Nelson, Delminio,
Norberto y Patricia y las acomod una por una dentro de un inmenso marco de
madera. Me arrellan en el viejo silln de Enrique, y contemplando una por
una las imgenes enmarcadas me sent tan parte de la familia como
cualquiera de ellos, y aprovechando la infinita pena que me apaleaba el
alma en ese momento, en un voraz ataque de tristeza me permit llorar como
un nio. Esa misma maana trajeron a la funeraria una muchacha de unos
veinte aos: la mujer ms hermosa, entre muertos y vivos, que jams he
visto. Tard hasta casi entrada la tarde preparndola para la vela, ante
las incesantes protestas de los clientes que debieron pensar, segn supuse,
que estaba esmerndome como Amerigo Bonasera en El Padrino, aunque en
realidad lo que hice fue cerrar con seguro el llavn de la puerta y
contemplar la finada aleladamente hasta que de uno u otro modo se hizo
imposible retardar ms la entrega del cadver. No s por qu, pero los
actos fnebres se dispusieron con una prisa nunca antes vista. Ya nunca lo
sabr, en todo caso, pero lo que s s es que a las 6 de la tarde la
fallecida beldad yaca a 6 pies bajo tierra. Concluido el trabajo me tir
en la cama. Era temprano porque todava agonizaban entre naranja y rojizo
los ltimos rayos del sol, mientras mi cuerpo caa vencido en brazos de
Morfeo. So intensamente. Fue el sueo ms vvido y real que jams tuve.
En vano confesara los detalles de mi experiencia onrica. Basta con decir
que la chica que enterramos me agarr cuatro horas seguidas en un intenso y
vvido sueo. Me haba vuelto loco. Loco. Si alguna cosa me inclina a creer
que s, que fue un sueo, aunque inexplicablemente vvido, es mi excedente
de escepticismo. Me par de la cama en el cenit de la noche. Mitad dormido,
sal corriendo alocadamente hasta el cementerio. Ignoro si me calc los
pies. Aquello que nunca sabr con respecto a la rapidez con que se
ejecutaron los actos fnebres de la muchacha a lo mejor tenga que ver en
algo con su hermana gemela. Segn mis pstumas conclusiones, tena una
hermana gemela que viva en los Estados Unidos o en algn otro pas. Nunca
lo voy a saber exactamente, pero me voy a dar el lujo de la hiptesis. Por
una u otra razn los familiares de la muerta no queran que su hermana la
viese antes de sepultarla, y, peor, a lo mejor tampoco les daba la gana de
que se enterase de su muerte. La hermana gemela debi tomar apurada el
primer vuelo a esta isla e ipso facto efectuar las indagaciones, habra
salido directo al cementerio, con la misma premura que yo y extraamente
sola. En la tumba maldijo, porque afuera del camposanto escuch los fuertes
alaridos, y seguro debi llorar hasta el cansancio. Me restaba un minuto de
vida cuando atraves presuroso el portn del cementerio, que permanece
abierto a toda hora en esta ciudad, recorr la trayectoria hasta la tumba y
cuando entre la maraa oscura de la noche me acerqu al sepulcro, todava
desconociendo qu yo buscaba all, vi desde l resucitar a la chica. Nos
miramos framente. En un acto racional, mi conciencia se dispuso
enteramente al anlisis y a la comparacin, pero ya no quedaba la menor
duda de que esos ojos de mar donde ahora se rebosaba llensima y preciosa
la luna eran los mismos que haba codiciado por la maana, sobrecargados de
vida, ahora, y exentos del menor rasgo de palidez. Se me desplom la mirada
y mi corazn dispuso la ejecucin de su ltima distole. Relato mi historia
en un microsegundo, cayendo en cmara lenta al pavimento de esta necrpolis
provinciana, escuchando la estrepitosa voz de fondo de la hermana gemela
retumbando en mi cabeza, que comprendiendo enteramente mi mortal impresin,
contina intilmente gritando, SOY SU HERMANA GEMELA DE FUERA!

** Ricardo Ruiz
   ricardo@calpesi.com
   Escritor dominicano (1984). Su obra permanece mayoritariamente indita.



=== Poemas      Antonio Hernndez Cobo ====================================

Revelas el paisaje oculto,
	rodeado por el fro de tus muslos,
estrecho, paciente, virginal,
     penetrado por mis sombras.

===

Evito tocar tus sombras, plasmarlas,
     hacerlas palabras oscuras,
prefiero tenerte en mi silencio,
	temida y amada por mis manos.

===

Regreso a tus sombras convertido en sueos,
     deseos navegantes entre el sudor y la noche

renuncio a la claridad vaca del sol,
     enemigo de los reflejos azules de tus ojos

fugaces caricias brotan de la luna,
     invaden mis manos y contagian tu sexo,
nos vuelven mentirosos
		mientras soportamos la existencia del tiempo.

===

Atraviesas mi soledad con tu mirada.

===

Me vuelvo fugitivo ante la luz,
	caigo derrotado.

** Antonio Hernndez Cobo
   alexcobo1@hotmail.com
   Escritor venezolano (Maracay, 1980). Ganador de una mencin especial en
   poesa en el Concurso Literario Interlicesta "Sergio Medina" (Maracay).
   Ha participado en el I Encuentro de Jvenes Escritores de la Universidad
   de Carabobo (Valencia, Carabobo) y en el I Encuentro de Jvenes
   Escritores 2004 (Santa Ana de Coro, Falcn), entre otras actividades
   literarias. Textos suyos han aparecido en el suplemento cultural
   Contenido del diario El Periodiquito (Maracay) y en las revistas
   digitales Panfleto Negro (http://www.panfletonegro.com, Venezuela) y
   Presagios Virtual (Cancn, Mxico).



=== Cosas de aqu      Roberto Csar Parra Vergara ========================

El golpe seco y fuerte de la puerta rompi el silencio de aquella gris
maana de otoo. Con las manos escondidas en los bolsillos, su permanente
actitud de derrota y la mirada enclenque, perdida en aquellos vericuetos
forrados desde siempre con el irritante aroma de la miseria, Maimnides
Moncada no saba qu hacer ni adnde ir. De espaldas al umbral de su
covacha se resista a escudriar su pasado, detestaba su presente y le
horrorizaba el futuro. Por ms esfuerzos que haca, an en los ms
profundos orificios de su memoria, jams pudo descifrar la verdadera
personalidad del hombre que enamor a su madre en abril, la am en mayo, se
cas con ella en junio, la sigui amando en julio, la embaraz en agosto y
la abandon en septiembre. A sus veinticinco aos Maimnides Moncada era un
ser sin convicciones, con la conciencia a la deriva e hipotecada al azar.
Sin embargo, aquella maana Maimmides Moncada sala con el firme propsito
de labrarse un futuro. Paso a paso, haciendo un esfuerzo sobrehumano,
comenz a alejarse cada vez ms de su casucha, navegando en aquel mar de
polvo asfixiante y etreo. Pero cada paso que daba, cada movimiento que
haca le iba recordando que incluso esa tierra amarga y obtusa, sinnimo de
guerra sin victoria, de esfuerzo sin corona, de lucha sin conquista era
producto de la sangre estril de hroes sin nombre ni edad, heraldos
tardos de un maana oscuro e impreciso. El saba, desde haca mucho, sin
acordarse exactamente cundo, que aquel inmenso arenal en que los hombres
depositaron sus esperanzas y confinaron sus vidas haba sido concebido una
madrugada de mayo de hace muchos aos, un mayo sin abril ni junio, sin
antes ni despus, en el que cientos de hombres, mujeres y nios tomaron por
asalto enormes hectreas de tierra de cultivo. Aquella noche de luna en
cuarto creciente, en el frenes de la alegra, en el tumulto inaudito de la
histeria colectiva, todos tuvieron derecho a un trozo de tierra bruida.

Esa noche preciosa, con el olor perenne de los buenos augurios, fue tambin
la noche en que los sentimientos fueron acuchillados. En la hiprbole
gloriosa del triunfo, los hombres confundieron el amor con el suspiro
instantneo y transitorio del primer orgasmo.

Tampoco el centenario Cirenaico Protgoras, brujo malero de profesin y
jefe de la invasin, pudo sostenerse aquella noche al festival de
acrobacias erticas y amantes efmeras. La carrera de Cirenaico Protgoras
era casi de dominio pblico. A los cuatro aos su abuelo, Calixto
Protgoras, lo llev a un cementerio clandestino a las tres de la madrugada
de un martes cualquiera. Lo obsequi a una pea y lo abandon desnudo en
aquel lugar. Luego, con los aos, fue demostrando cualidades para el oficio
hereditario: coma corazones de perros muertos, se escabulla por los
cementerios para robar los cadveres recin enterrados, adquiri la
capacidad de ver cinco velas sin pestaear durante quince minutos y,
finalmente, tuvo relaciones con una pariente virgen en primer grado. Haba
demostrado valor y, por lo tanto, era, como su abuelo, un pactado con el
diablo. Noventa y seis aos haban pasado desde entonces, noventa y seis
aos que se esfumaron en esfuerzos irreflexivos por hacer germinar el odio
en los dulces meandros del amor. A los cien aos era capaz de acostarse con
veinte mujeres en una noche, se burlaba de la muerte a quien calificaba de
vieja coja y enjuta, pareja perfecta de un eunuco, libaba litros de licor
sin permiso ni objeciones y alguna vez quiso coronarse Dios de este mundo.
Triste error. El diablo no le perdonara jams semejante atrevimiento.
Desde entonces, Cirenaico Protgoras, el joven eterno, el amante
incansable, el rey de las noches de sublime parranda, empez a palidecer.
Se le agri el rostro, las arrugas carcomieron su cara, antao infantil y
despreocupada y entonces, slo entonces, comenz a enumerar las primaveras
no contadas y los inviernos esquivos. Sinti las lgrimas de otros
arremolinarse sobre su espalda y le naci joroba. Sinti el peso de las
amarguras de este mundo sobre su cabeza y se qued calvo. Sin embargo,
pronto lleg a una conclusin nica y nefasta que lo sac de sus vanos
recuerdos. Haba sido vctima de un vicio universal y perenne: el hambre de
riqueza y poder. Recin entonces se dio cuenta de lo maravilloso de la
simpleza humana, comprendi que la felicidad se encuentra en todas partes y
en ninguna a la vez y se convenci de que el verdadero goce se hallaba
sentado, a la vera de una playa, una tarde cualquiera, en un crepsculo
cualquiera, mientras la suave brisa marina acariciaba su rostro. Sin
embargo, era tarde, demasiado tarde. A las cuatro y treinta de la tarde de
un domingo de junio, mientras observaba cmo reventaba el mote con cal en
su vieja caldera de bronce le asalt un presentimiento con sabor a
conviccin: morira dentro de treinta das y lo hara como vivi,
indiferente a las risas, a las lgrimas, al odio y al amor, slo atento a
los designios de su voluntad torcida. Hubiese querido retractarse, creer
nuevamente en Dios, amalgamar en su alma los sentimientos ms puros y
hermosos que pudiera albergar el espritu humano. Demasiado tarde. Decidi
hacer un ltimo esfuerzo, un lastimero acto de contricin, pero cuando
sinti el olor a mierda del mote calcinado dio por concluido su intento.

-Tambin por el camino del mal se puede hacer el bien -pens.

En verdad, advirti que esa era la nica manera de subsanar en algo una
vida enmarcada en un hlito de odio y tristeza. En sus momentos de lucidez
senta el incontenible deseo de revertir los yerros de su vida, de pintar
con una delgada lnea de dulzura la iniquidad de su destino.

Veintitrs lunas transcurrieron desde entonces y muchos sentimientos se
encontraban en el alma de Cirenaico Protgoras, arremolinndose,
empujndose unos a otros, en los confines ms apartados de espritu opaco y
sin estridencias. Aquella noche de viento fresco recibi la visita de Justo
Chiroque, uno de sus ms antiguos clientes. Lo recibi como casi siempre,
sentado, en la mansedumbre de la vejez, en el tedio del descanso forzado,
casi con resignacin pausada y decadente. Intercambiaron saludos,
intercambiaron miradas, intercambiaron respetos. Cirenaico Protgoras hizo
que su invitado tomara asiento, mientras le convidaba cuy chactado. Justo
Chiroque le hizo presente entonces el motivo de su visita.

-Compadre, hay cientos de seres humanos -dijo- que no tienen dnde pasar la
noche. Necesitamos tierras.

En su mente, Justo Chiroque tena la idea fija de apoderarse de las tierras
de cultivo de la antigua hacienda "Tolomeo", por esos das en manos de
Alejandro Steven, nieto del ex hacendado Toms Steven.

Entre sonrisas y chascarrillos, entre remembranzas de viejos amores,
ocultos y mal compartidos, Justo Chiroque hizo una ltima proposicin:
invadir las tierras de la hacienda "Tolomeo" y entregarle a l, a Cirenaico
Protgoras, la jefatura de la invasin. Antes, sin embargo, tena que
hacerse algo contra Alejandro Steven quien se negaba a ceder sus tierras.
Justo Chiroque se despidi entonces dejando a Cirenaico Protgoras
elucubrar pensamientos que parecan condenados al ostracismo en las
mltiples ocasiones del arrepentimiento tardo. Sin embargo, en la penumbra
de sus desvelos, en las cavilaciones vedadas de las noches de claro de
luna, se dejaba entrever el pequeo destello de putrefaccin personal que
fue siempre su sello particular, de tal forma que dos noches despus de la
visita de Justo Chiroque, Cirenaico Protgoras ya haba tomado su decisin.
Quiso que su ltimo trabajo fuera una obra maestra, la eclosin de su genio
malfico. Aquella vez no contrat ayudantes, no quera testigos. Al da
siguiente, Cirenaico Protgoras despert con el alba a cumplir con el deber
que su destino le impuso y que su conciencia jams quiso ni pudo
contradecir. Tranquilo, con el andar envejecido, con la mirada apagada,
cargando sobre su joroba cien aos de vida, calvo y casi sin dientes, sali
rumbo a la vivienda de Alejandro Steven. Saba lo que tena que hacer, lo
saba tan bien como su padre, su abuelo o su bisabuelo. Era una que vena
grabada en sus genes, generacin tras generacin, en la perpetuacin
profunda del bien y del mal. Le tom dos das estudiar la forma de vida de
Alejandro Steven. Al tercero pudo recoger en un bolsn negro que llevaba
consigo la tierra de sus pisadas. Luego obtuvo, mediante el cohecho, una
foto tamao carn de Alejandro Steven. Todo estaba listo. Al da siguiente,
Cirenaico Protgoras se escabull en el silencio inclemente de las tres de
la madrugada, en la geografa imprecisa de un cementerio sin principio ni
final. Llevaba consigo las herramientas habituales de su anacrnico oficio:
la foto y la tierra de las pisadas de Alejandro Steven, un mantel negro y
un sapo enjaulado que se agenci a ltima hora. Y as, Cirenaico Protgoras
iba extendiendo lentamente aquel mantel negro, mientras trataba de
convencerse a s mismo de la justicia de sus actos.

Slo la soledad y el glido silbido de un vendaval nocturno saban lo que
sucedi aquella noche. Slo las estrellas se enteraron de lo que la
humanidad no lleg a comprender jams una semana despus de aquel conjuro:
Alejandro Steven se volvi maricn. Nunca ms se volvi a ver a ese hombre
fornido y decidido, de facciones severas, de gestos viriles y prepotentes.
Tampoco se supo nada de su mujer, de sus hijos ni de sus recuerdos. Slo se
vea a las diez de la noche de todos los das, de todos los aos, a un puto
maricn que venda su cuerpo por cinco soles la hora. Cirenaico Protgoras
se regocijaba de su sapiencia de lo versado que era en trminos de pcimas,
conjuros y maleficios. Sin embargo, se arrepenta de no haber hecho lo
mismo desde el principio, es decir, de haber hecho el bien a travs del
mal. Poco a poco, siguiendo el derrotero de sus pensamientos, lleg a donde
tena que llegar. Tena slo un da ms de vida. Se le hel la sangre,
combin el miedo y el dolor en una actitud srdida y sin sentido, sinti
temor, tuvo la certidumbre de la presencia fsica de Dios en todas partes y
en ninguna a la vez y, por primera vez en su vida, con fe profunda y
conmovedora, se persign. Rez tres ave maras y un padre nuestro y ech su
cuerpo, agotado y decrpito, en el cobijo intil de un suspiro. Para l
haban llegado los idus de marzo. En aquel momento se le amontonaron los
recuerdos, desfilaron las vivencias, envejecidas y arrugadas. Volvi a ser
joven, a ser feliz, a menear las caderas al ritmo de un land, a recitar de
memoria los valses de Felipe Pinglo, a ser el conquistador impenitente de
las putitas del burdel de la esquina. Pero se le agotaban las remembranzas,
las vicisitudes y la tarde y la vida se le esfumaban. Sin embargo, un
golpe, una mirada, una voz entre curiosa y desesperada, empuj la puerta
entreabierta y con pasos casi ausentes se le acercaba, en el crepsculo de
una tarde trmula. Era Maimnides Moncada. ste se agach, tom a
Maimnides Moncada entre sus brazos y le rog que no se muriera an. En el
lmite de sus fuerzas, en la mmica hueca de quien se aferra a la vida,
Cirenaico Protgoras adivin el sentimiento que empujaba a Maimnides
Moncada: el amor. Cirenaico Protgoras saba que slo un acto de amor poda
prolongar su vida y que slo amando ms vivira ms, un poco ms.
Maimnides Moncada le cont entonces la historia de su amor inmaterial y
tardo, aquel que naci una maana intensa de enero a orillas del
Jequetepeque. Solitaria, altiva y engreda caminaba ella en las riberas,
despreciando el amor de los hombres, desafiando al destino con su andar
portentoso. Cuando Maimnides Moncada la mir por primera vez se enamor
para siempre de aquella estampa, ptrea y profunda. Pero nunca se atrevi a
decirle nada. Nunca se anim a decirle hola, ni chao ni a darle los buenos
das o las buenas noches. Jams se atrevi a darle el abrazo de la paz en
las misas dominicales. Slo se corra la paja de lunes a viernes a las
nueve de la noche; con el tiempo supo que ella se llamaba Eva y desde el
anonimato le dedic sonetos y poemas robados a Safos de Mitilene. Le haca
versos sin rima, estrofas sin inspiracin, canciones sin letra y pasaba
noches enteras deletreando su nombre en el ejercicio de su vocacin de
hombre enamorado. Por eso se encontraba ah, ante Cirenaico Protgoras,
ansioso de escuchar la frmula mgica, de tomar el brebaje mstico, de
sentir el toque divino que le marcara el camino hacia el corazn de Eva. Y
Cirenaico Protgoras, vencedor de mil batallas ardientes, le descubri el
gran arcano:

-Declrale tu amor en el modo indicativo del pretrito pluscuamperfecto -le
dijo.

Maimnides Moncada sigui el consejo y nunca fue tan feliz, ni siquiera
diez aos ms tarde cuando el corazn se le revent de tanto amar, un
viernes santo con sabor a sahumerio y santoral. Eva esboz entonces una
sonrisa convincente y arrolladora.

-Muri feliz -pens, tambin feliz, mientras abandonaba el cadver desnudo
de Maimnides Moncada y cubra sus pechos turgentes y apabullantes y
esconda su desnudez pecaminosa. Ya no era la adolescente altiva y
gallarda, de amor virginal, que envolva en lujuria a cada hombre y mujer
que se le cruzara. Ahora era una hembra de alegra ensordecedora y pasin
calculada, de hbitos nocturnos y vida alterada. Aqul mismo viernes, Eva
decidi buscar al hacedor de los diez aos de su existencia, porque intua
que a su sombra sera mucho ms feliz. Naveg ocanos tempestuosos, escal
cordilleras inaccesibles, cruz ros tan profundos como mares, hasta
encontrarlo. Y lo encontr una tarde de primavera que no conoca de los
trinos alegres del jilguero ni del perfume que los lirios soltaban a las
seis de la tarde. Cirenaico Protgoras la esperaba desde siempre, ciego y
acabado, para rematar aquel minuto de vida que se prolong durante eternos
diez aos. Sin decir buenos das, sin decir buenas tardes ni decirle su
nombre asi las manos calcinadas por el tiempo a Cirenaico Protgoras y lo
sac a pasear a la vera de la mar. Cirenaico Protgoras senta su aroma e
imaginaba su edad, mientras le peda, aquella tarde de septiembre, que le
describiera la cada del sol, en la conviccin perpetua de que, para l, la
noche sera eterna.

** Roberto Csar Parra Vergara
   rcpar@latinmail.com
   Escritor peruano (Lima, 1969). Es economista de profesin y dirige una
   organizacin no gubernamental de desarrollo.



=== Peregrinaje csmico      Eliana Segura Vega ===========================

I. Por qu Gabriela?

La mgica conjuncin del valle entre los cerros
da respuesta, paso a paso
al absorto pensamiento
en la mirada circular hacia el espacio
desde los acantilados
su eco asciende a las alturas
en sutiles prosas
y las piedras responden
en cascadas de versos
descendiendo
al oscuro desfiladero de las parras.
Todo el paisaje de Elqui
es reflejo de tu alma
todo el valle y todo el cerro son tu espejo

Aqu te concibi la tierra y de su vientre ptreo
se hicieron las astillas, los guijarros
que esculpi tu mente en la metfora

Amasaron las montaas tu estatura
y el ro entre las cuencas
te dio la mansedumbre
con precipicios y hondonadas silenciosas.

Majestades naturales estuvieron en eclipse
cuando el joven poeta-profesor andariego
y casi sacerdote
enamor a la bella Petronila,

sin embargo,
cuntos genes aportaron las montaas
y cuntos la esmeralda de los valles?

Lo cierto es que tu estirpe
original y originaria
est en la geografa innegable de Paihuano
en los altivos montes, tan unidos y tan fuertes
como eternos soldados vigilantes
que sostienen la mirada y la enceguecen
como si fueran faros permanentes, destellantes
estrellas de la tarde que agoniza
y preludios del alba que ya viene.

Tu musa arrogante, transgresora es mineral
y profunda... socava y eleva
como el teln de tu nacencia.

Monte Grande fue regazo y patria de tus sueos
la humilde casa de tu infancia
con los cerros por aurora y por ocaso
y a tus pies el valle que te inunda y te repliega

Todava ests all con Soledad,
Rosala y Efigenia

All presides y eres reina para los nios
y los hijos de los hijos repetidos
desde el humilde montculo donde ahora reposas
desde el cerro y la piedra en la vastedad de los cielos
hasta las profundidades del valle.
Buscando las races de tu esencia,
vine a saber por
qu eras t... Gabriela
y ya lo tengo



II. Se llamar olvido?

Despejadas las incgnitas,
Gabriela...
pero tengo dolores...
y profundos como tu alma...
Esper que los caminos
saludaran con tu nombre
y estuviera escrito en las paredes de los montes
a la entrada de modernas carreteras
y que tu voz y tu mirada llana
recibieran al viajero desde Serena y Vicua
hacia todos los puntos cardinales
con el orgullo latente y vivo
con que Amrica y el mundo supieron valorarte
y cubrir de honor a Chile con el Nobel
Te esper tambin en La Recova de Serena
en la colorida variedad de los recuerdos
paradjicamente altiplnicos.
Todos los letreros luminosos terrestres de tu zona
deban acuarte
como ya lo han hecho en los cielos
las estrellas y los astros
Si hay lugar para fugaces mercancas
ocupando las vitrinas del espacio
cmo no haber miles y millares
para propagar tu nombre
gratuito
si es nutriente mercanca
para el alma de los nios
que tanto necesitan de modelos
y tienen hambre de amor en sus vacos?



III. Quin es Gabriela?

Silueta alada
de espumas en prodigio,
de las dimensiones etreas.
Figura de humanidad,
vertiente difana,
en rondas y canciones celestiales...
en declogos y prosas.
Agresiva y apostrfica
con Dios y con Natura.
Juglar de toda travesa
en cruceros de luz
y en estelas de aguas.
Iracunda, furtiva y apacible
de esotricos amores
de ruegos,
por el joven suicida.
recados y responsos
Viajera impenitente
de lejanos paraninfos
por la Amrica morena y la Europa milenaria
condecorada de aplausos y medallas
ornada de laureles.
Con mente de roca, agreste y sobria
pero con alma de nube,
tejida de rosas
fuiste diosa-emperatriz
de las letras del orbe.



IV. Ser real?

Oh, Gabriela!

En los montes y los valles
te he encontrado
generosamente sencilla
como el aire
en tu desnudez de piedra

y continas all silente
en tu ptrea mortaja
con guirnalda de cumbres
por diadema
y el encaje de los valles por alfombra.

All me reclin
en el nido frtil de tus viajeras alas
para que todas tus alturas
tambin me traspasaran
para coger ensoaciones
y cubrir con ellas
mis noches de bohemia.



V. Debes ser eterna

Ausente en La Recova

(pregunt por ti a todos los mercaderes entre los pregones de bella
artesana

en cuero, madera, lanas de mltiples colores) (haba pergaminos de otros
autores, pero ninguno con tu verso registrado, ni tu efigie, ni tu nombre)

Recorr las calles y ped las guas de todos los lugares (ninguna calle,
ningn parque te recordaba) Busqu la carretera 41... (moderna y anchurosa)
estaba escrito que conduca al Aeropuerto; omita que empezaba el valle,
que pasaba por Vicua que llegaba a la cuna del Nobel.

Menos mal que en Monte Grande... dijo presente una blanca estatua, una
escuela y un escondido museo

...la casa de tu infancia...

(un poco violada en sus veredas, parece que la tierra se la traga)

Tres humildes dependencias: hogar-escuela-correo (an parecen atendidas por
tu hermana Emelina)

Qu raconto..! te vi sentada en el viejo banco de la sala mirando el mapa
mundi o, tal vez, sacando libros del estante.

Me sent contigo en el escao del corredor y miramos largamente la secular
palmera y el cerro de tu patio. Estuve en coloquio con tu soliloquio un
rato sublime, hasta que son la campana de entonces y juntas, volvimos a la
clase... s... a la clase magistral que sobre tu vida entera sabe exponer
Btica (la encargada de tu casa-museo)

Btica, la genial lugarea, casi tu condiscpula no cesa en narrar tu vida
con detalles, con mucha sabidura como si fuera erudita.

(gracias, Btica, por tu hermosa pltica!) No obstante, vi cmo decenas de
turistas slo demoraban 5 o 10 minutos en visitarte. Qu faltaba?

El acostumbramiento de la dcada a que todo llegue en va publicitaria no
permite conocer sin que haya un soft, un video, un casette que difunda y
entregue. Tal vez haga all mucha falta... para que los viajeros se
regresen menos ignorantes de lo que llegaron y cumplan el sentido de su
largo trayecto. Un museo interactivo? porque cuando Btica ya no est...
alguien podr contar quin es Gabriela..?

Antes de eso Btica debe ser exportada a todos los colegios del pas a
repetir lo que tanto sabe y tanto siente por Gabriela.

** Eliana Segura Vega
   ecsv@terra.cl
   Escritora chilena, docente, periodista y locutora. Pertenece al Grupo
   Literario El Encuentro en la Sociedad de Escritores de Chile. Ha
   publicado en diarios y revistas de circulacin regional y nacional.
   Escribe poesa, cuento y teatro infantil. Su poesa figura en Revista
   Safo (Santiago), revista Poetas de Cauquenes (Cauquenes), Revista de
   Educacin del Centro de Perfeccionamiento Experimentacin e
   Investigaciones Pedaggicas (Santiago) y revista Umbrales del Colegio de
   Profesores (Cauquenes), as como en las antologas Mujeres frente al
   mar, Tardes poticas, Artesana potica y Escritores normalistas
   chilenos (edicin de la Universidad de la Repblica).



=== Tres textos breves      Mara Dolores Torres Salas ====================

*** Buscando

Cuarenta y cinco aos. Dos perros, un segundo marido, muchas deudas, un
futuro incierto.

Pre-menopausia, un pas convulsionado, unos hijos crecidos, un maana en
duda.

Unos kilos de ms, muchas canas, algunas arrugas, alma de nia, espejo
desalmado.

Muchos aos de anlisis, algunas noches de insomnio, repentinas angustias
mortales. Pocas buenas amigas.

Demasiadas materias aprobadas, muchas cosas por aprender y muy poca
memoria.

Un amor inmenso por las historias, las imgenes que las cuentan y el sonido
que hacen.

Una msica siempre, algunas letras que tratan.

Muchos proyectos, demasiadas alternativas.

Sonrisa honesta, humor negro, lgrimas de cocodrilo.

Unos ojos que miran adentro, un corazn siempre amando.

Dolor en el cuerpo, anhelo en el alma.

A veces cansancio, desesperanza. A veces delirios sobre ideales posibles?

Unas ganas enormes!

Palabras y silencios.

Altos y bajos, cimas y valles.

Stanos oscuros con laberintos interminables. La luz de una vela y el hilo
de la vida, que an no acaba.

Todava buscando... buscando... buscando.

Existe realmente el Minotauro?



*** Vicente, El Toro

Tengo seis aos. Estoy parada frente a una enorme cabeza de toro disecada.
Es de mi padre, se la regal un amigo torero. Pero para m es slo un
enorme animal que me mira fijamente como pidiendo auxilio.

Paso mi pequea mano sobre su frente, le rasco los pelos duros de entre los
enormes cuernos y siento ganas de llorar. Quisiera poder sacarlo del estado
triste en que se encuentra, quisiera que saliera al jardn a jugar conmigo.

Para ese entonces todava no s que el toro est muerto. Que lo mataron
para entretener a una plaza llena de humanos pidiendo orejas y rabos. Eso
lo aprend despus.

Ahora tengo muchos aos ms. He venido cargando con mi toro toda la vida. A
la muerte de mi padre, hered este trofeo junto con algunos otros y muchos
recuerdos. Para m sigue estando vivo y mirndome con ojos suplicantes. Se
llama Vicente y en sus ojos veo mi reflejo. Son de vidrio. Estoy muerta. A
m tambin me mataron las peticiones de los espectadores.



*** Descalza

No s dnde dej los zapatos ni por qu me los quit.

Me di cuenta de que los haba perdido cuando empec a escribir "haba" sin
hache o "iba" con ve de vaca; cuando comenc a despertarme en casa sin
necesidad de vestirme por no tener empleo al cual acudir, sin hijos a
quienes llevar a la escuela, sin un plan para el da distinto a pasar la
aspiradora o poner un disco para no convivir con el silencio, escribiendo
en la computadora a destajo por lo que me quieran pagar y cuando lo quieran
hacer, sacando al perro a mear cuando me acuerdo y llegar a la noche
haciendo malabarismos para no caer en la trampa de prender el televisor
para angustiarme con las noticias, tomando un tilito o una pastilla para
conciliar el sueo y estirando el libro de turno para que me cope las horas
vacas de ese momento terrible de ir a la cama, sabiendo que maana todo se
repetir de la misma manera.

Ahora camino descalza, sintiendo un dolor agudo cada vez que piso un
guijarro en este camino empedrado que se me ha hecho empinado, que se me ha
hecho oscuro y desconocido. Y no s hacia dnde voy, no s a dnde quiero
ir, no s a dnde quiere la vida que vaya. 

Olvid dnde dej los zapatos. Creo recordar que me los quit en algn
momento porque me quedaban apretados, pero a veces dudo si de verdad alguna
vez los tuve puestos.

Slo s que quiero seguir caminando y que debo encontrar unos zapatos
nuevos para no perder los pies en el camino porque, en este momento, me
estn sangrando.

** Mara Dolores Torres Salas
   mdtorres@mac.com
   Psicloga, fotgrafa y escritora venezolana (Caracas, 1959). Actualmente
   reside en Caracas y participa en el Taller de Dramaturgia dictado por
   Ibrahm Guerra y en el Taller de Escritura para TV dictado por Mnica
   Montas en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos
   (http://www.celarg.org.ve), en Caracas. Hasta el momento su obra no ha
   sido publicada.



=== Rosa 41, la espina del poema      Rolando Gabrielli ===================

Me sorprende el viejo tema del amor, entre la rosa y la espina, la
crucifixin del silencio. La poesa recupera la rosa que se desvanece como
si su color fuera de utilera. Restablece, la palabra, el misterio en la
rosa. 41 en el azar de la fecha mgica, la vida en el tiempo que es una
medida intangible, ejercicio de lo personal. Agua, aire, la rosa suspendida
en el sueo, flota la luz que ella recrea, el sol rojo va de su mano y es
raz en su efmero esplendor, el tiempo que la huele y respira.

El poema es slo un camino, la ventura de la rosa est en lo que la espina
le confa al silencio y ella ama con su doble belleza. La poesa es barco
de su propio naufragio y siempre algo deja de sus aguas. El ebrio navo del
poeta maldito contina devorndose en la llama del poema, que an se baa
en el Poema de la Mar: infundida de los astros, latescente / devorando los
verdes azules.

La RoSa 41 me confirma su presencia desnuda y el lmite de su verbo en el
silencio.

En el umbral, la espera es un acto legtimo, alba de lo que viene
desprendido, imperceptible en el origen. El poema es la RoSa en la espera,
el umbral que inaugura el bastn de la noche, y yo, el buzo de tus horas en
la pedagoga de la leccin, como tu alumno favorito, breme, amor, el aula
de tu escuela.

En penumbra, el umbral es pasaje desconocido, atmsfera sitiada, monlogo
irremediablemente. Es la doble pgina en blanco repasada por un ciego, con
papel de calco, el tacto inequvoco de la memoria. Del umbral, slo el
umbral, lo desconocido, que es lo verdaderamente autntico, propio y que
retendremos en el futuro.

Es la mano adivinada en la noche, cuando entras al cuarto RoSa 41,
enfundada en tu misteriosa soledad, calzada en tu empaque de Diosa y yo te
aguardo con mi bastn encendido. Los caminos de la noche se iluminan, (H)
ay, grita el alba que comparte la mudez y los movimientos de la RoSa, su
espiral lenta ola, un reloj que la arena conoce de memoria. Tiempo
ondulante, tiempo asfixiante, superficie honda, la noche cae enterrada, la
caverna es mujer.

RoSa 41, la prima noche de tus talentos, hueles a madera intocada, mujer,
mi lmpara ciega. / Umbral / puerta / camino / puente / seal / aurora /
pasos de un mismo paso / ruta de un sueo que te suea / descifra en una
mano / sol de un espejo repetido. Volvemos al ro de la poesa, Herclito,
nunca una RoSa fue amada tantas veces por un mismo ro. Y se seguir
baando, mi oscuro amigo, en el umbral, que es ro, viaje, todos los
sentidos. La RoSa 41 es agua, aire, tierra, espina, mi propio ro, que la
corriente lleva en el pez, en la noche que es puerto.

En poesa cabe todo, como en una mano, la ilusin. Cinco dedos, un abrir y
cerrar de rosas, 41 veces la majestad del silencio. El poema es la
explosin de una seal, y en lo que no dice, radica la fuerza de su
mensaje. Es una certeza improbable. Lo nuevo seguir sindolo, detrs de
las palabras.



*** Apstoles de un mismo Dios

Crucificado, hlas en la cena del ltimo da, 
mujeres ms originales que el pecado, 
ninfas alegres esperando la cruz del Rey del Glgota. 
Subirn en el ala de la noche, cubiertas de vinagre, 
la sed sangrante de estos tiempos. 
Nadie las bajar en el acto o ascender al cielo. 
De todos ser el Reino del infierno y el amor, 
fuego que los cuerpos lanzan al mismo Lucifer, 
mientras el pan es la sombra de una mano abierta, 
que deja caer la luz, que un Judas hace brillar en sus monedas.



*** RoSa 41

Me mira el ojo de la rosa
Y su fe sigue intacta en la espina,
que no sabe que me ama
y la convierte en rosa.



*** Descripcin de la mujer

Es un ngel bestialmente hermoso,
arbitrario, patticamente tierno,
me asfixia su silencio.
Su ombligo habla
y yo le debo mi libertad,
ldica bisagra, empuja forastero,
tu profundo oro de la noche, amor,
luna plana, brillante, ciega,
el tacto oscuro de tus manos.
Esta noche las persianas son tus ojos,
el movimiento detrs del cuerpo.
Es ptalo, es rosa, lgrimas.



*** De rodillas al altar

De rodillas al altar, la poesa,
amor, cuerpos en cruz,
mame verbo en la feroz
escalera de los sexos.
Un gusano se queda con tu piel,
otro horada tu marzo fecundo
y ese soy yo,
la sombra del hueco que arroja la luz.
Vela, enciende tu noche.



*** lamo Street

lamo Street, mi calle favorita,
bilinge como tus labios,
traduce amor este sueo barato,
de un poeta y una ex camarera:
la vida en el ronco resorte de una cama.
Se aproxima una mano
al reloj de la noche de esta historia.
No todo es fracaso o algo parecido.
En lamo Street hay un puente,
que espera su ro.
Ser tu abismo esta primavera.



*** Calendario 15 de marzo

Calendario no importa donde ests,
de este lado est el corazn.
Hay fechas que son una enredadera.
Invierno vive la nieve,
el deslumbrante blanco
y la voz que apaga tu silencio.
Deja, deja crecer lo que t sientes,
que la noche cierra
y sabe que hay fechas precisas,
que son una enredadera.



*** Hay un color en Denver

Hay un color en Denver, Colorado,
secreto corazn,
y lo guarda la montaa,
bajo un cielo que las tardes vacan
y mi memoria convoca en estas horas,
en el paso ocioso de este verano,
que deja ver sus ojos amarillos.
Es tibio el tiempo que arroja tu cuerpo,
rojo sueo, rojo sol, rojo ro.
En Colorado la nieve es blanca
y en el bajo Denver, mientras el tren lleva su carga,
ver pasar los grandes edificios dibujados
en el inmvil atardecer de mis das.



*** Escrito por tu mano

Vuela a ti mi mano, amor,
el tiempo exacto de mis das
y las lneas infinitas de mi corazn.
T arrastras los sueos inacabados,
la luz fra entre las persianas,
donde tu cuerpo asoma dormido,
desnudo en el sueo y al alba.
En mis manos se ha trazado un camino,
escrito por tu mano.

** Rolando Gabrielli
   panglobal@hotmail.com
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa.



=== Caf amargo      Miguel ngel Zapotitla Prez =========================

                                                             Para Karely G.

                                 "...Aunque el mundo ya es viejo la envidia
                                           tiene hijos, criaturas mediocres
                                que escriben muy triste y cobran muy triste
                                   y escupen muy tristes columnas de hiel".
                                                Jos Cruz (Real de Catorce)

Estas ah sentado en el caf estilo italiano, viendo el desquiciado tictac
que se fuga en el oscuro lado del silencio, se pierde, muere, resuena otra
vez; miras tu vida escaparse en el drenaje del tiempo.

Estas ah, en un caf, inventando tu mundo, tu vida, tu inexistencia, los
murmullos, las miradas obscenas. Esperas aquel fantasma que sabes no va a
venir; en silencio ves en derredor, la gente corre, huye de la lluvia
ruidosa que cae del cielo, le tiene miedo, el agua se estrella en el piso y
huye temerosa tambin de la gente. Quisieras con el agua huir del mundo,
perderte, olvidar los extraos recuerdos que no llegan, que vienen y van,
se oscurecen...

Piensas en ella, la imaginas ah, no sabes cmo, pero ah sentada, como un
gran imposible, clavndote la mirada con sus enormes ojos verdes, ella es
bonita, quiz mucho ms bonita de lo que imaginas, su belleza te espanta,
no sabes si existe, no sabes si aquella cita en el caf es real, qu tal si
slo la soaste, quiz slo imaginas recibir notas con un te quiero o un te
extrao corazn, eso es, slo debiste soarlo, nada de eso fue real.



Dejas un instante tus pensamientos para alzar la cabeza, miras tu reloj,
buscas entre la gente, son las cinco y treinta minutos de la tarde, en el
sueo o en la realidad, la cita era hace media hora. Tomas un sorbo del
caf que desde hace rato te trajo la mesera, an debe estar caliente,
bebes, quieres hallar en l el calor que no has encontrado en tu vida, te
quema la lengua, te rechaza como ha hecho toda la gente, como lo ha hecho
tu padre, como lo han venido haciendo desde que te enamoraste la primera
vez de aquella nia linda en sexto de primaria, te rechaza el caf como te
rechazas t mismo en el espejo; te quema, es un caf prohibido para ti,
como lo son todas las mujeres del mundo, pasas el caf, tu alma sigue fra,
nada la calentar jams, jams, nunca jams, como decan los cuentos que de
nio te contaba tu mam, nunca jams...

Vuelves a tu reloj, despus de recordar cosas, son cinco treinta y ocho,
bebes un segundo sorbo de tu taza oscura, tu boca queda amarga, como lo ha
sido tu vida desde que muri Marisol, el caf lo prefieres amargo, siempre
es mejor sin azcar, la vida se disfruta mejor sin azcar, sin miel;
amarga.

Dejas tu taza en la redonda mesita, juegas con la cuchara, volteas, buscas
tu historia, aquella "joven linda de falda gris nube", te buscas y no miras
cmo te sumerges al oscuro lado terrenal de la locura. Ves las mesas, las
sillas, todo es tan pequeo, tan simple, tan extrao, no hay nada. La mente
comienza a jugarte bromas, ya no sabes si de verdad estas ah, o es que
ests soando, quiz es que eres el personaje de algn escritor o slo
piensas que es real lo que no, y ests en tu casa, disfrutando de un buen
churrito de marihuana, o slo durmiendo. Ves historias de gente sentada,
sabes lo que piensan, lo que quieren, como si de momento una especie de
energa paranormal se apoderara de ti.

Primero a tu lado derecho una mesa, dos sillas, en la mesa un servilletero,
un cenicero, una taza de caf express, y en una de las sillas una mujer de
unos treinta y cinco aos, de lentes, con falda larga y blusa escotada, se
mira al espejo salido de una ridcula bolsa de mano, retoca su maquillaje,
se contempla, se sabe bonita. Mira al mesero que pasa en ese momento, lo ve
con lujuria, sus ojos dejan ver fantasas erticas, disimuladamente
acaricia sus piernas, la sensualidad brota de su piel; imagina que aquel
mesero la seduce, mira el gafete, su nombre es Juan, pero ella lo piensa
desnudo y se llama Arnold, ese nombre la excita ms.

El mesero, de escasos veinte aos, no sabe, ni siquiera imagina que aquella
clienta lo viole mentalmente. l se acerca, le sonre, la mira con disimulo
obsceno, ambos se coquetean y ella pinta en una servilleta con lpiz labial
su numero telefnico que deja junto con la propina. l termina su turno de
trabajo y le llama, se citan, salen, van al hotel, ella hace realidad sus
fantasas ms sucias con Arnold, que en realidad se llama Juan, y l goza
porque podr poner, en su grande lista de amoros, una aventura ms.



Diriges tu mirada a otro lado, ves otra mesa, otras sillas, otra historia.
Ah hay dos mujeres que hablan. Una es pequea de estatura, gorda, de
lentes grandes, gruesos y adems es muy fea; grita angustiada su pena,
pretende que cayendo sobre los odos de otros sea ms ligera. Su esposo la
abandon por otra; su amiga se desespera, ya no la soporta, ella es bonita,
muy bonita y est enamorada del mdico que hace tiempo se cas con una tipa
fea, gorda y de lentes grandes porque en una fiesta, ya borracho, abus de
ella y qued embarazada. Sus moralistas padres lo obligaron a casarse con
ella. La chica desesperada y enamorada es alta, morena, de ojos pequeos,
senos pequeos, tiene cara dulce y su voz es tierna, no se remuerde por
haber aceptado a un hombre casado, su alma est podrida.



Volteas, miras para otro lado, otra mesa, caf, otras dos sillas, en una de
ellas un sujeto alto, moreno, tiene mirada triste, aunque sus lentes la
oculten, toma de su taza oscura, parece que espera a alguien mientras la
pena le escurre por sus manos. A su lado tiene una libreta donde parece que
cuenta historias, imagina a una mujer que seduce al mesero y se encuentran
por la noche haciendo realidad sus fantasas; cuenta la historia de una
mujer acompaada de su amiga, a quien le cuenta que su guapo marido la
abandon, mientras ella la escucha impaciente esperando que se calle para
irse a ver a su amante que es el marido de la abandonada.

El tipo espera a alguien que no sabe si existe o no, por lo que cada
instante se levanta, busca, mira su reloj, bebe de su taza, escribe en su
libreta vieja con la pluma fuente azul que tanto quiere un cuento que al
acercarte notas que empieza as: "Ests ah sentado en el caf estilo
italiano, viendo el desquiciado tictac que se fuga en el oscuro lado del
silencio, se pierde, muere, resuena otra vez; miras tu vida escaparse en el
drenaje del tiempo...".

** Miguel ngel Zapotitla Prez
   abismoazh@hotmail.com
   Escritor mexicano (1981). Licenciado en filosofa por la Universidad
   Autnoma de Tlaxcala. Ha publicado en revistas independientes de poesa,
   cuento y ensayo, tales como Vouyerismo Intelectual y La Parada Sociedad,
   proyecto fundado y dirigido por l. Imparte filosofa, taller de lectura
   y redaccin y tica y valores en el Instituto Salvador Allende.



=== Poemas      Mara Snchez =============================================

*** Cuando t te vas

Yo no s qu hacer contigo
cuando t te vas,
porque
cuando t te vas
te quedas conmigo,
pero sin hablar.
Slo tocndome,
sin hablar.

Yo no s cmo mover mis manos
cuando t no ests,
porque
cuando t te vas
te quedas conmigo,
pero no s dnde.
Siento que me miras,
pero no s desde dnde.

Mis manos no saben ya tocar
cuando t te vas,
porque te quedas,
pero no s dnde.



*** La luna

Si yo viviera en un planeta de muchas lunas,
nunca encendera las luces de mi casa;
vivira enlunumismada,
como viven los personajes
que me visitan en mis sueos.

Cunto agradezco hoy,
que veo desde mi ventana
la luna llena ms bella de esta temporada,
que abandonen,
por un rato,
las de ellos
para venir a visitarme!



*** Marigitar

Que dolor no haber nacido en Marigitar!
Suena como Guadalquivir, pero con diresis.
No me habra tomado toda la vida saber que el azul marino existe de verdad,
      [verdad.
Si me preguntaran mi origen,
dira "soy de Marigitar".
Slo por el placer de enredar en mi boca tal palabra,
como comerse una ostra!

Cmo me gustara haber nacido en Marigitar!
El sabor del sancocho de pescado con picante sera ms intenso;
adems de abrasar mi lengua,
me traera quin sabe qu recuerdos de olores,
...de sabores,
...de otra lengua en la ma...

Por qu no nac en Marigitar?
Me encantara tener que ensear a la gente a escribir Marigitar
...con diresis
Sera gran experta en diresis.
-No, no es lo mismo, les dira,
solo con diresis puede existir Marigitar
La gente quedara asombrada.
-Dos punticos en la u
-Quin lo hubiera dicho!

Ay!, si yo hubiera nacido en Marigitar,
que dulce sufrimiento sera recordar el ruido de la mar,
sentirse, a veces, momentneamente, trastornada por la brisa en la cara,
por todas las brisas.
Se podra vivir en cualquier parte si uno ha nacido en Marigitar.

Dios mo, qu dolor no haber nacido en Marigitar!
Sera insoportable si no fuera porque aoro tanto a Taiguaiguai.
Aunque no tenga diresis.

** Mara Snchez
   sanchezm@rect.ucv.ve
   Mdico y docente venezolana (Caracas, 1953). Se desempea como profesora
   en la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela. Hasta
   ahora su poesa permanece indita.



=== Liturgia de la sombra      Lilian Elphick Latorre =====================

                                               No estoy tranquilo, mi amor,
                                                  hoy es sbado a la noche,
                                                     un amigo est en cana.
                                          Oh, mi amor, desaparece el mundo.
                                                   Si los pesados, mi amor,
                             Llevan todo ese montn de equipaje en la mano.
                                      Oh, mi amor, yo quiero estar liviano.
                                                  Los dinosaurios (cancin)
                                                             Charly Garca.

                                            A Hunter, donde quiera que est

Camin descalzo por la orilla de la playa, los pies se enterraron en la
arena hmeda, dejando una huella invariable y desierta. Camin muy
lentamente. l no mir las olas ni el horizonte donde reverberaba el sol.
Algunos pelcanos emprendan el vuelo en busca de un cardumen de peces y
una que otra gaviota graznaba en el cielo, planeando con sus alas
extendidas. Slo el rugir de las olas que rompan a unos cientos de metros,
fue lo que el hombre pudo escuchar. Lo dems era el viento ondeando en los
flancos de su chaqueta, los ojos cerrados, el vaivn del oleaje que
refrescaba su cara, convertido en miles de agujas de agua. Respir con
dolor, y se detuvo. No haba regreso posible. Se adentr hacia la playa
vaca, queriendo recostarse en la arena entibiada por el sol de las doce.
Cuando sus pies sintieron la planicie seca y las piedrecillas nfimas
corriendo libres por entre sus tobillos, descans. Lanz los zapatos, con
dificultad se sac la chaqueta y se sent arriba de ella. Poco a poco fue
cambiando su postura; al principio, erguida, espalda derecha, atento a la
rompiente, las aletas de la nariz dilatadas, aspirando al mximo lo salobre
que poda tener ese aire arremolinado en suaves cadencias. Hizo un gran
esfuerzo. Luego, su cuerpo se inclin hacia un costado hasta que su oreja
derecha se hundi en ese calor benfico, anulando parcialmente los sonidos
silbantes del viento clido. Quiso soar. El perro, liberado haca rato de
sus ataduras, jugaba con unas algas secas que la marea seguramente haba
depositado en la noche anterior. Su amo yaca convertido en un promontorio
difuso por las ondas calricas, muchos metros ms all. El animal no saba
de espejismos, slo lo olfate para sentirse seguro. Volvi al ataque del
mun de algas ftidas, puntendolas con el hocico y contrayendo y
estirando sus patas delanteras, intentando vanamente medir sus fuerzas con
los desechos del mar.

Pero el hombre no pudo dormir. En sus ojos permaneca la sombra habitual de
su ceguera, impidiendo el relajo de su cuerpo cansado, cubierto de una piel
parecida a la nostalgia. En la misma postura de desmayo pudo concebir las
lgrimas que l palpara en las mejillas de la mujer del tren, una viajera
de pechos erguidos que subieron y bajaron enamorados de tanto azar y
rboles que transcurrieron veloces como el amor urgente de dos que se
encuentran en un tren rumbo al norte.

El perro ladr con insistencia, quebrando el recuerdo como los pedazos de
un viejo espejo. l sinti su jadeo muy cerca suyo, quizs a unos
centmetros.

-Has vuelto. Cuntame, qu has visto? -pregunt, mientras apenas estiraba
la mano para acariciarle el hocico y el cuello.

El animal ladr, contento de tanta libertad, lami la palma de su amo y,
acuciado por una repentina locura de cachorro, persigui su propia cola,
disparando arena por doquier.

-Calma, Lucas, ven aqu, perro loco, se supone que me tienes que guiar y t
slo juegas. Quizs te aburriste mucho adentro del tren, no?

El amarillo can emprendi una carrera contra unos pjaros pequeitos que
picoteaban la arena mojada buscando crustceos. El hombre volvi a
recostarse, tanteando el paquete de cigarrillos en el bolsillo de la
chaqueta. Cmo se llamaba ella? Hasta eso olvid. Dio una pitada y dej
que el humo se colara por esa imagen de mujer que fue puro aroma de
gemidos, los dedos mojados, sus dedos impregnados de un olor exquisito,
lejano de sexo en flor, dispuesto porque no haba nada que ganar ni que
perder. Despus ella llor, l oy cmo descorra el zipper de su
necessaire y extraa un pauelo, y algo cay al suelo con un sonido agudo y
grave a la vez, algo que recogi de inmediato. Perdone, dijo, rodeada de
una espesa culpa y de un agradecimiento sin lmites. l alcanz a llevarse
consigo una de sus lgrimas. El compartimento se meca en leves ruidos
metlicos, montonos como las olas que reventaban una y otra vez, sin
detenerse jams.

Nerviosa y mirando sin mirar cmo amaneca por la ventanilla del vagn,
ella le pregunt hacia dnde se diriga y l respondi que donde nadie lo
encontrara. Ni siquiera yo, alcanz a susurrar la mujer, cuando l puso su
mano entera en la boca y ah, slo en ese instante, dese poder ver y
descubrir el brillo de su pelo dorado, la traicin galopando por sus
caderas, cuando l las acarici y las agarr con desesperacin para
penetrarla ms aun y sentir que la vida poda extinguirse en ese momento.
El silencio entonces se convirti en su nico abrigo.

Se trataba de las pequeas vidas que an palpitan adentro de esos
equipajes: una foto de alguien muy amado, unas hojas desordenadas de un
cuento sin terminar, la muda de ropa necesaria y un pequeo frasco de
locin para empapar mejillas recin afeitadas. Tambin una pistola, en el
bolso de l, envuelta en una camiseta sucia. Ligero equipaje.

El cigarrillo se extingui entre sus dedos hasta quemarlos. Lo tir hacia
atrs y volvi a hundir la oreja en la arena. Sinti la boca seca, amarga,
un ardor infame en la espalda y en la pierna izquierda, alcanz a oler su
propia sangre tiendo sus pantalones y la parte trasera de su camisa. Haca
rato que el perro estaba echado a su lado, acompandolo; gema muy
despacio, como avisndole que no poda dormirse en esa playa solitaria,
lejos de casa, tan lejos.

La mujer toc sus prpados, quizs los bes, pero el recuerdo zozobr en la
arena ya caliente, casi insoportable. Los labios trmulos recorriendo sus
prpados y la frente tensa de malos presagios. El olor de su sexo fue lo
que ms record. Ah estaba la nica claridad. El lugar ameno, el paraso.
El mar embraveci y el dolor fue cada vez ms agudo y definitivo. En algn
momento, Lucas lami la sangre oscura que se deslizaba por la chaqueta,
manchndola de alevosas. El hombre sonri apenas, la mueca ltima de un
acuchillado a mansalva.

Las banderas escarlata ondeaban en su memoria, los cantos libertarios, los
amigos, la clandestinidad, una muchacha que no quiso beber una cerveza y
prefiri caminar por el parque hablando de libros, de decisiones
importantes, mientras l persegua el brillo de su pelo dorado bajo los
pltanos orientales y la ciudad languideca en su mortaja de miedo. Las
olas rugan y el tigre de la memoria daba zarpazos, desangrando la visin
con cido sulfrico. Lo lanzaron de un automvil en movimiento, los ojos en
llamas, decbito dorsal, los huesos en astillas. Y sobrevivi. Fue el nico
sobreviviente de la matanza, y el nico testigo. Porque antes vio, sus ojos
retuvieron ese desencanto y ese odio, esos perfiles, una mandbula muy
cuadrada, una cara con la secuela de una peste, una cojera, un traje
hediondo a sebo ajeno, una risotada, una voz femenina que deca "perdone"
para entrar o salir de los cuartos.

El agua espumosa lleg hasta sus pies desnudos y anestesiados. Lucas ladr,
tratando de frenar el oleaje que avanzaba y retroceda con fuerza. El sol
se achic contra el horizonte, deformndose entre una bandada de nubes
violceas; los pjaros haban huido para refugiarse de la noche. El perro,
fiel, se ech nuevamente muy cerca del hombre y su hocico se enterr un
poco en la arena que se enfriaba. Tena hambre y sed. Volvi a lamer las
costras de la sangre, un hilillo que se perda ms all de la chaqueta.
Mucho ms all, hasta desaparecer. El viento descendi en cortas rfagas
llevndose partes de un peridico abandonado. Lucas ote el aire helado y
no se movi de su lugar, arrimndose al que sonrea, los ojos muy abiertos.

An respiraba, pero la vida se le iba en el intento por aferrarse a los
destellos del recuerdo. No tengo alternativa, murmur la mujer del tren, la
misma que hace unos instantes haba vaciado su placer en aqul de rostro
afable y reconstituido, besndole los ojos olvidados de mirar, la punta de
la lengua, tibia y spera, de gata en celo, invocando la liturgia de la
sombra, los pechos subiendo y bajando enamorados, enamorados? Por eso ella
haba llorado y l haba alcanzado a recoger una de sus lgrimas, porque no
tena otra alternativa que la venganza pagada a buen precio. No alcanz a
sacar la pistola de su bolso, no logr decirle que igual seguira amndola,
porque ya bajaba del tren sin nada ms que un tremendo aguijn clavado en
la pierna y otro en la espalda, con Lucas a su lado, guindolo a travs de
un andn silencioso. Llvame al mar, orden, y el perro slo sigui las
huellas de sus antepasados, cuando el peligro arrecia y slo queda sentarse
a esperar que el da avance, que las horas sean un par de manos
entrelazadas, que los minutos conmuevan a ese mar que alla y muerde
incesantemente las costas de la memoria.

** Lilian Elphick Latorre
   lelphick@vtr.net
   Escritora chilena (Santiago, 1959). Licenciada en literatura
   (Universidad de Chile). Hizo cursos de especializacin en New Cork
   (EUA). Ha publicado los libros de cuentos La ltima cancin de Maggie
   Alczar (1990) y El otro afuera (2002). Ese mismo ao, su cuento "La
   gran ola" fue finalista en el Concurso de Cuentos Juan Rulfo (Pars,
   Francia). Sus cuentos han sido publicados en antologas y revistas
   chilenas y extranjeras, como "Juego de cuatro estaciones", en Salidas de
   madre; "La pieza vaca" en Voces de Eros; "Los favores concedidos", en
   Hielo (cuentos finalistas del concurso de cuentos Paula); "El otro
   afuera", en Cuentos chilenos contemporneos 2000; "Felicidad en blanco y
   negro", en Cuento hispanoamericano actual (seleccin de Reni Marchevska;
   Bulgaria, 2002), y "El viaje", en Despus del 11 de septiembre.
   Narrativa chilena actual (seleccin de Poli Dlano, 2003). Actualmente
   se desempea como presidenta de la Corporacin Letras de Chile; dirige
   talleres literarios y es editora de cuento de la pgina literaria Letras
   de Chile (http://www.letrasdechile.cl). Tambin ha sido libretista de
   televisin.



=== Cuatro poemas      Emma Fernndez Lpez ===============================

*** Caf

Ojos abiertos
Nariz palpitante
Lengua despierta
Manos libres
Odo atento

Alerta
-excitados los cinco sentidos-

Divisar el pasado en un humeante caf
Escuchar sobrevolar el aire de la memoria
Ventear el poso de antao en motas de olor nfimas
Catar la raz del intenso azul do no hay olvido
Tentar la tez del rostro oculto en el ayer

Temblar
-al calor de precipitar el recuerdo-

Jams abandonado
Nunca desaparecido
Siempre presente
El recuerdo
Pervive


*** Lunes

Aciago da el lunes.
Hoy, un lunes del mes de enero,
he ledo:
la vida es lucha no una conversacin

Mi vida rendida a la palabra hueca,
perdida en conversaciones baldas,
hundida en un vano parlotear...
Con cierta sorna antigua se aadir:
de charlar hace gala la mujer

Mim, duea de un glamour viscontiniano,
aparece en escena, gasta traje y turbante,
en ella convergen todas las miradas.
Hermtica, Mim alza la copa que se le ofrece,
brinda por la osada y se va.

Alejandra acude a mi memoria,
una vagabunda de ojos verde y oro,
ataviada con un hermoso sombrero rojo rub.
Alejandra paraba en Londres y junto a un viejo libro,
sola ir al parque a rondar palabras.

Lunes...



*** Locos

Los jinetes locos
cabalgan en sus potros salvajes
Van a la guerra
Cabalgan enfundados
en sus trajes de acero
Pinturas de guerra
dibujan en su rostro
la mscara de la muerte
Prieta la carne de pavor
tenso el msculo
presto a escupir fuego
van a la guerra
Los jinetes locos
avanzan en sus mquinas fras
y se calientan con la sangre
de los muertos



*** Clima

Era una tarde gris.
Llova,
sobre la tierra y el mar llova.

Ros y lagos bajo el violento aguacero
crecen, se elevan, se desbordan.
En cuanto el Sol levante,
quietas se quedarn las piedras.

A la puerta de un antiguo mercado
a rebosar de gente, un suicida bomba revienta.
Eran las tres en punto de la tarde.
Llova terror divino.

Merkav impone su peso, sesenta toneladas
de tecnologa blica punta, y aniquila
cuanto halla a su paso, maana, tarde y noche.
Llova terror divino.

La mortal trampa de la guerra
vomita corazones.
En cuanto el Sol levante,
revueltas volarn las piedras.

Era una tarde gris.
Llova y llova,
sobre la tierra y el mar, terror divino llova.

** Emma Fernndez Lpez
   emmafer@eventsbcn.e.telefonica.net
   Experta en organizacin de eventos (Valladolid, Espaa, 1943). Entre
   1955 y 1960 vivi en Caracas y Maracaibo (Venezuela). Reside en
   Barcelona.



=== La otra orilla del Delaware      Mara Milagros Rosas Tirado ==========

Karen baj de la estacin de la calle dos y camin de prisa a lo largo de
las pocas cuadras que la separaban de Penn's Landing, el embarcadero junto
al ro.

De nada le sirvi el ltimo esfuerzo, el Spirit acababa de zarpar y la
sirena cantaba aires de despedida por encima de su desdicha, mientras un
hombre y una mujer la miraban sin asombro desde el borde del muelle.

-Cunto tardar en volver? -pregunt Karen, una vez recuperado el aliento,
dirigindose a la mujer, una gorda de aspecto maternal que vesta el
uniforme de la compaa de cruceros.

-Dos horas, querida.

-Oh, Dios, tena que haber asistido a esa reunin! -dijo Karen, y despus
de dar las gracias, mir a su alrededor desolada, buscando el camino de
vuelta.

El hombre se acerc a las dos mujeres.

-Seora, espere. Mi nombre es Wesley Bennett. Es cierto lo que dice Twyla.
Podr ver a sus amigos en un par de horas. Le propongo algo: la invito aqu
al lado a tomar una copa de vino y contemplar el Delaware.

Karen escrut a su interlocutor. Tendra cerca de treinta. Bien vestido y
calzado. Nada especial, excepto sus ojos azules, que tean de melancola
sus gestos y palabras.

-Seor... Bennett. Agradezco su invitacin y le ruego que me disculpe, pero
creo que ser mejor que regrese ...

-Twyla -dijo el joven mirando a la empleada de la compaa.

-Seora, conozco a Wes desde que era nio. Puede confiar en l. Es todo un
caballero.

-No es que desconfe, pero...

-Turista, eh? -insisti el hombre.

-Culpable -respondi Karen-. Es mi primera vez en Filadelfia.

-Entonces -dijo Wesley Bennett, extendiendo su mano-, a qu le teme?
Estamos en la Ciudad del Amor Fraternal.

Karen sonri.

-Bueno, tal vez sea mejor que espere por el regreso del barco. De acuerdo,
seor Bennett. Acepto.

-Llmame Wes. Con quin tengo el gusto?

-Karen Rivera, y ... puedes llamarme Karen.

Pidieron una mesa con vista al ro Delaware y una botella de vino blanco.
Mientras aguardaban en el bar, no pudo eludir la mujer las preguntas de Wes
sobre su estada en la ciudad. Vena de Denver a dar una conferencia en la
Universidad de Pennsylvania. Su llegada al simposio sobre el Barroco en
Amrica -planificado desde haca meses- se haba complicado a ltima hora
por culpa de la huelga de controladores areos en la costa este,
obligndola a cambiar su vuelo sin escalas por un azaroso viaje en tren. De
creerle, llevaba poco ms de una hora en la ciudad.

-Qu tan importante era la reunin a bordo del Spirit? -pregunt Wesley.

-Bueno, iba a conocer a los colegas; tendra la oportunidad de intercambiar
ideas en un ambiente relajado. La verdad es que, con este asunto de la
huelga me he perdido algunas actividades. Deb haber llegado ayer, y maana
es mi conferencia.

A pesar de la charla, Karen haba notado en el rostro del joven el celaje
de otro pensamiento que pareca reclamarle. La mujer hizo una pausa, bebi
su vino y entonces l, retornando de su universo privado intent decir
algo, pero no pudo: otra voz masculina se adelant.

-Hey, Wes. Te haca en Nueva York. Pens que te habas ido. Cmo est
Travis?

Wesley baj la cabeza con un gesto de disgusto y respondi con un
monoslabo ininteligible.

-Yo siempre estar para ti, Wes -dijo el hombre, con aspecto de modelo de
portada y bronceado artificial. Mir a Karen e inclin la cabeza brevemente
a modo de saludo y despedida.

Wes segua con la cabeza baja examinando su copa.

-Lo siento, Karen.

El matre lleg al rescate para conducirles a su mesa.

Hubo que esperar a que les sirvieran los cangrejos para que la ostra que
era Wesley Bennett se abriera.

-Dos hijos en la universidad y un buen marido. Qu ms se puede pedir? El
estilo Colorado: montaas, gente sana y aire puro. Muy, muy tradicional.
Eso te hace conservadora, supongo.

-Chapada a la antigua, quizs, pero confundes los trminos -replic Karen-,
sobre todo en mi caso. Detesto la guerra y siempre voy a los demcratas.

-Ah, mi tipo de chica. Liberal -coment Wesley y bebi el resto de su vino.
Luego hizo una pausa bastante larga, mordindose los labios. Mir por fin
directamente a la mujer y se lo dijo:- Travis es la pareja con la que he
estado viviendo en Nueva York desde hace un ao. Pens que tenamos algo
serio, habamos hablado de casarnos en Massachusetts...

Karen haba dejado de atender su plato.

-Contina.

Wesley Bennett suspir.

-bamos a comprarnos un bote. Navegaramos por la costa, desde Atlantic
City hasta la Florida; sera nuestro viaje de celebracin.

La mujer hizo un gesto de aprobacin sin significado aparente pero no hall
nada adecuado que decir.

El joven llen de nuevo las copas mientras Karen se concentraba en pinchar
la delicada carne del cangrejo. Wesley cambi de tema: la huelga de los
aeropuertos, vaya problema.

Luego del postre, vinieron los cafs y la cuenta. La comida haba culminado
entre la contemplacin de las aguas del Delaware y la charla citadina.
Karen senta, sin embargo, que le deba una pregunta a su anfitrin.

-Perdona, no seguiste hablando sobre el asunto, pero, qu pas con Travis?

Wesley trabajaba como analista financiero a caballo entre Nueva York y
Filadelfia. Haba arribado a esta ltima la semana pasada, y los negocios
le retuvieron ms de lo acostumbrado. De vuelta en Nueva York se encontr
con la sorpresa de que Travis se haba ido.

-Se llev todas sus cosas del apartamento. Yo no entenda. Qu poda haber
pasado? Ni una nota. Nada...

Retorn de nuevo a Filadelfia, hogar de los suyos, para pensar, porque qu
otra cosa le quedaba sino eso, pensar. Pero faltaba lo peor.

Llamaron del banco para avisarle de una transferencia electrnica hecha
desde una de sus cuentas a otra, localizada en Nassau. Casi un cuarto de
milln. La mayor parte era un capital que su padre le haba confiado para
ser colocado en inversiones de alto riesgo.

-Oh, Dios, eso s que est mal! Supongo que tu padre debe haber
reaccionado...

-An no lo sabe. l y mi madre se fueron de vacaciones a Escocia.
Regresarn en un mes. No quiero molestarles en este momento.

Wesley tena una hermana, una confidente del alma con la que se haba
peleado, y a la que no le hablaba desde el ao pasado. Todo por causa de
Travis. Siempre haba desconfiado de l. Le daba vergenza acudir a ella
ahora, despus de las cosas terribles que le haba gritado.

-Pero es tu hermana. Habla con ella. Te comprender, te ayudar. En cuanto
al dinero, supongo que ya habrs avisado a la polica.

-Te dir algo, Karen. Por supuesto que me molesta lo ocurrido, pero el
dinero no es problema para mi familia; tendr que darle una explicacin a
mi padre, seguro, pero en ese tipo de inversiones las prdidas estn
contempladas. En mi trabajo veo de continuo esfumarse capitales de la noche
a la maana.

Lo que no entenda era lo que haba pasado con Travis. Se haba exprimido
el cerebro intentando hallar una explicacin, pensando si no habra sido
culpa de l, de Wesley.

-T no tienes la culpa, puedes estar seguro de ello -afirm Karen.

El hombre volvi su mirada hacia la ribera opuesta del Delaware y suspir
con fuerza.

-Necesitaba al menos contrselo a alguien. Gracias por escucharme.

Salieron en silencio del restaurante.

-Creo que ir a mi hotel. El Spirit tardar an, no es as? -consult
Karen por hacer conversacin.

-Ms de media hora. Yo te llevar.

Al llegar al Sheraton y antes de bajarse del coche, la mujer dijo:

-Wes, me ha dado mucho gusto conocerte. Si necesitas hablar, pregunta por
m en la recepcin, y si no estoy en ese momento, djame un mensaje.
Cudate.

Wesley Bennett no llam esa noche ni al da siguiente.

Tal vez era mejor as. Ya tena ella bastante con sus compromisos
acadmicos en una ciudad extraa para tambin tener que verse involucrada
en esos asuntos. S, era mejor as, pero qu habra sido de l?, pensaba
Karen mientras se arreglaba, ya entrada la tarde, para asistir a un
concierto de msica de cmara en el auditorio de la universidad. El
simposio estaba arrojando conclusiones interesantes y su conferencia haba
sido bien acogida. Ms, no se poda pedir.

En ese instante son el telfono.

Era l.

-Anoche habl con mi hermana. Hicimos las paces.

-Qu bien, Wes. Me alegro por ti.

-Karen, tengo que ir a Atlantic City. Tamara, mi hermana, viene en camino
pero no pienso esperarla. No voy a dejar que se me escape, no! -dijo con
voz agitada.

-Espera, espera... de qu hablas?

-Es Travis. Hace das contrat a un investigador privado y lo ha
encontrado. Est en un hotel de Atlantic City. Tamara viene desde Boston en
auto, pero tardar demasiado. Necesito que t...

Karen no dej que acabara. Le acompaara.

Wesley haba llamado desde el lobby del Sheraton, tan seguro estaba quizs
de la compaa de ella, y as -una hora despus de haber cruzado el puente
Ben Franklin- llegaron a un hotel-casino ubicado a la orilla del ocano. Un
hombre de cabello gris y corbata mal anudada les aguardaba a la entrada.

-Seor Bennett, espere aqu afuera... Yo me encargar de hacerle salir con
cualquier pretexto.

Pasaban los minutos al sereno. Una brisa con olor a marisma recorra el
parqueadero. La mujer trat de leer en el perfil de Wesley sus verdaderas
intenciones y se sinti aprensiva como lo haba estado en todo el camino
desde Filadelfia. Por qu haba aceptado venir? En su lugar, debi al
menos haberle retenido en el Sheraton hasta que llegara su hermana. Despus
de todo, quin era l, un extrao, un desconocido, alguien que vendra a
hacer una locura incluso. Todava estaba a tiempo de despedirse con
cualquier excusa, tomar un taxi y regresar por donde vino. La empata que
poda haber sentido por l en un primer encuentro haba desaparecido
repentinamente. En los ojos del hombre ya no haba melancola sino una
expresin difcil de descifrar.

-Qu vas a hacer? -susurr Karen a la vista de un guardia de seguridad,
que desde la entrada bien iluminada, vigilaba con suspicacia la penumbra
donde se encontraban.

No hubo respuesta. En ese momento apareci Travis, junto con un chico muy,
muy joven. El primero traa las llaves del coche en la mano.

Karen supuso que era l nada ms verle. Era todo lo contrario de Wes. Ms
fsico, ms sensual, por as decirlo. Haba algo en sus gestos que le haca
lucir dominante.

Travis sin percatarse de la presencia de ambos pas por delante. Iba, al
parecer, en busca de su auto.

Wesley reaccion y cort su camino, tomndole por el brazo.

-Cmo estuvo el juego? Ganaste, o necesitas ms?

Travis, ms alto, no contest, y en su lugar ofreci una sonrisa bella,
perfecta, antes de zafarse con un movimiento firme. Aquello fue demasiado.
Perdida la serenidad, un Wesley furioso y dolido, luchando por tragarse las
lgrimas, le sigui.

-Me debes una explicacin! Por qu? Por qu, Travis? Por qu? -gritaba.
Le embisti entonces por detrs, con todas sus fuerzas, y ambos rodaron por
el suelo en una sola masa de golpes y puntapis.

Entretanto, Karen buscaba en vano a alguien que pudiese separarlos; pero
tanto el chico como el detective se haban esfumado, y el guardia de la
entrada, sin abandonar su puesto, daba el alerta por radio.

La polica lleg a la escena. Travis se sacudi la ropa y se fue sin querer
levantar cargos. El alborotador de la noche, en cambio, fue arrestado. La
brisa se haba vuelto pegajosa.

Nunca hubiera credo Karen que iba a ver pasar las horas en una estacin de
polica de Atlantic City. A la medianoche, Tamara Bennett lleg al rescate
y pag la fianza. Su hermano, con el rostro hinchado y el traje lleno de
tierra, la abraz largamente, y por fin, despus de una semana de pena
contenida, rompi a llorar.

Karen ahog un bostezo. Sin despedirse, sali a buscar su taxi y retorn a
Filadelfia. Todava tena que asistir a las ltimas deliberaciones del
simposio.

Le vio de nuevo, sin embargo, dos das despus. En la Estacin Central.

Ella, haca rato que se haba instalado en el vagn. l, vena corriendo
por el andn, llevando una cesta en la mano y buscndola con la mirada. Le
hizo seas desde la ventana y l subi a bordo.

-Hola, Karen. Creo que no puedes librarte de m.

La mujer sonri.

-Eso parece. Cmo te sientes?

-No lo s. Cerr un captulo. Mejor, supongo -dijo, aunque su mirada segua
siendo melanclica-. No tuve oportunidad de darte las gracias. Mira lo que
te he trado. Una seleccin de delicatesses de la regin de Nueva
Inglaterra: mermelada, fresas, pat, panecillos. En fin, de todo un poco.

-Un bello gesto, Wes, pero no debiste molestarte.

-Es lo menos que poda hacer. Recuerda, esta es la Ciudad del...

-Amor Fraternal. Seguro.

-Bueno, Karen. En invierno cuando vaya a Aspen me dejar caer por la
Universidad de Colorado. Qu opinas acerca de eso?

-Fabuloso. Te esperar. -dijo ella, mirando por la ventanilla hacia el
andn. Saba que no se volveran a ver.

-Bien.

Por los altavoces se escuch la ltima llamada para abordar. Karen extendi
su mano pero en lugar de estrecharla, Wes la bes.

-Adis, Karen.

-No te olvidar, Wes.

El tren parti. Mientras cruzaba las praderas en direccin al Oeste, la
mujer miraba la cesta de mimbre y pensaba en su casa, su esposo y sus dos
hijos varones.

"Me la han regalado los colegas de Pennsylvania". Eso dira, pens,
cerrando los ojos para dormir un poco. Eso dira.

** Mara Milagros Rosas Tirado
   mmrt779@cantv.net
   Escritora venezolana (Caracas, 1966). Es tcnico superior en informtica
   y administra la lista de correos Imperio Romano
   (http://www.elistas.net/lista/impromano). Colabora con la revista
   electrnica de literatura Letras Perdidas
   (http://www.letrasperdidas.galeon.com) como seleccionadora de textos. Un
   poema suyo fue incluido en la antologa Estrella Fugaz, del Centro
   Potico (http://www.centropoetico.com), y un cuento en la seccin
   Escaparate de Libros de la Biblioteca Cervantes
   (http://www.cervantesvirtual.com).



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== La llave maestra      Francisco Araujo ================================

      Poesa
      Editorial El Conejo
      Quito, 2004
      ISBN: 9978-87-254-X
      64 pginas

En 1962 se public Notas para Elas, la primera obra potica del escritor
ecuatoriano Francisco Araujo (Quito, 1937), la cual, segn opinin de
Hernn Rodrguez Castelo en su Lrica ecuatoriana contempornea, "mostr
una voz madura. Personal en la metfora. Libre en la elipsis. Rica de
alusin cultural y trastienda intelectual".

Ahora, despus de varios lustros, Araujo presenta La llave maestra, una
seleccin de los versos que, calladamente, ha continuado escribiendo a lo
largo de todo el vasto trecho transcurrido desde la aparicin de su primer
libro.

El libro est dividido en dos partes. La primera carece de ttulo; la
segunda es propiamente La llave maestra.

Los poemas de la primera parte transitan por las cosas cotidianas, como el
ruido, la ciudad, la telenovela, y exploran desde nuevas perspectivas
algunos de los eternos temas: la luz, la multiplicidad de los sentidos, el
amor, la condicin humana o la palabra inasible.

El poema ms extenso, que da origen al ttulo del libro y abarca toda la
segunda parte, contiene una reflexin muy personal en torno a la
vinculacin del pasado histrico con la situacin actual; y, a travs de
mltiples imgenes, alegoras y metforas, sugiere y dilucida, con fuerza y
ritmo, las complicaciones de la llave indispensable para vencer "las
cerraduras imposibles".

El lenguaje en La llave maestra ofrece una conjuncin de llaneza
conversacional ("En la penumbra que antecede al sueo / oigo ras, tris
finsimos, / y me pregunto / cunto ms sonaran los objetos / si solamente
conocieran / las noticias que en cualquier da / ensombrecen la prensa
citadina") y estilo depurado ("Aqu, los herederos del despojo, / all, /
la bondadosa muchedumbre esperanzada. / Y entre los dos, / innumerables
grupos separados / por diversas corazas de recelo"). Una versatilidad que
es producto, sin duda, del conocimiento profundo de Araujo sobre los
mbitos de la literatura y de la vida.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== El origen de un apellido ==============================================

                                                         30 de mayo de 2005

Buen da:

Me interesa saber el origen del apellido Daz-Vlez de uno de sus
escritores, exactamente Jorge Valds Daz-Vlez.

Mi familia posee el mismo apellido desde el siglo pasado y no sabamos que
en otros pases tambin existan.

Bueno, esa es mi inquietud; sera bueno poder contactarme con el seor
anteriormente citado.

Saludo a ustedes muy atentamente.

Graciela Daz-Vlez
gracieladiazvelez@hotmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"No se puede hacer una gran novela sin cuidar del lenguaje. La historia no
tiene importancia si no hay lenguaje".

      Nlida Pin, entrevista con el diario El Tiempo, de Colombia (18 de
      junio de 2005).



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