
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao X      Cagua, Venezuela      N 134
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     21 de noviembre de 2005
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"La literatura como chiste", Jorge Gmez Jimnez.        | Editorial
                                                         |
Necronomicn buscando cuentos. / Urtusstegui en lnea.  | Breves
/ Los seis aos de CCG. / Hbrido Literario estrena      |
dominio. / Per en Arena. / Entrega del premio           |
Contextos. / Comunicacin y libros. / Crear y curar. /   |
Diosas latinoamericanas. / Gente de palabra. / Rquiem   |
en el Ateneo.                                            |
                                                         |
Monte vila public una docena de ttulos. / Isabel      | Noticias
Moure gana concurso narcisista de la Escuela de          |
Escritores. / Narvez en la Galera de Arte Nacional de  |
Venezuela. / Premio Herralde para el peruano Alonso      |
Cueto. / Presentan antologas de cuentos, ensayos y      |
poesa de Mxico. / Rodrguez, Rojas Guardia y James     |
reciben premio Compaero de Viaje. / Universidad de      |
Granada dedica ciclo al Quijote. / Realizan en Sonora    |
Coloquio de Literatura Mexicana e Hispanoamericana. /    |
Exposicin sobre los aos de Gabriel Garca Mrquez en   |
Bogot. / Se inaugura el primer Centro de Poesa Visual  |
de Espaa. / Un letraliano entre finalistas de concurso  |
taurino. / Feria de Miami homenaje a Cabrera Infante. / |
Novela de Francisco Coloane ser llevada al cine por     |
Robert Redford. / Jorge Edwards obtiene premio Jos Nuez |
Martn. / Imgenes y poesa de Gabriela Mistral se       |
exponen en tren del Metro. / Clausurado el XIII Simposio |
de la Fundacin Goytisolo. / Autoridades peruanas        |
manejan dos hiptesis en muerte del poeta Oscco. /       |
Fundacin Salamanca publica antologa de poetas          |
iberoamericanos. / Muere el poeta y crtico literario    |
espaol Leopoldo de Luis. / Rosa Regs recibe            |
condecoracin Chevalier de la Legion d'Honneur. / Mula   |
Verde y Literal presentan ediciones sobre literatura     |
peruana. / Toms Segovia ser inmortalizado en bronce. / |
Presentan El Boomeran(g), blog literario                 |
latinoamericano. / Presentan La vida son los ros, de    |
Isaac Goldemberg, en Guadalajara. / Cartagena celebrar  |
festival cultural. / Fundacin Caballero Bonald anuncia  |
su II Seminario Permanente. / Kosmpolis realizar       |
edicin fuera de programa en homenaje al Quijote. /      |
Instituto de Cultura Peruana de Miami presenta           |
antologa.                                               |
                                                         |
"Breve noticia sobre Emmanuel Mounier", Luis Alberto     | Artculos y
Henrquez Lorenzo. / "Rosol Botello: Orculo de lobo",   | reportajes
Rafael Rattia. / "Los concursos son un albur. El        |
verdugo le corta la cabeza a Internet?", Silvia          |
Banfield. / "Gracias a un filntropo y un mstico        |
judo... Hace 150 aos naci la nueva Jerusaln", J. P.  |
Leroy. / "Penlope", Manuel Garrido Palacios. / "Una     |
mirada a la ciudad humedecida en los Oficios de la       |
lluvia de Erasmo Fernndez", Gloria Dolande. / "Crnicas |
de plomo", Dixon Moya.                                   |
                                                         |
"Ida Vitale: la llamada de la poesa", Aldo Roque        | Entrevistas
Difilippo.                                               |
                                                         |
"E. M. Cioran y Ben Ami Fihman: correspondencias en      | Sala de ensayo
Respiracin artificial", Musa Ammar Majad.               |
                                                         |
Cuentos breves de Cristina Rascn Castro. / "Lengua      | Letras
caliente", Ronald Harris. / "Con el sudor de la frente", |
Fedosy Santaella Kruk. / Cinco poemas argentinos de      |
Beatriz Vignoli. / "Mentiras", Laura Guilln Ramo. /     |
"Por las calles de Valparaso", Ulises Varsovia. /       |
"Felino", Carmen Campos. / Poemas de lide Schuman       |
(traduccin: Guillermo Aldaya). / "Caribe fnebre",      |
Freddy Melo Acosta. / "Tributo", Gustavo Javier Crdoba  |
Henao. / "Ophelia", Eduardo Mario. / Poemas de Mara    |
Jos Mures. / "Horno de reverbero" (extractos), Jos     |
Donayre. / "Piedra alzada", Edda Armas. / Tres relatos   |
de Ricardo Mena Cuevas. / Cuatro poemas de Alejandra     |
Barbery.                                                 |
                                                         |
"Cliz amaranto", Paloma Fernndez Gom. / "Zona         | El regreso
congelada", Roberto Madrigal. /                          | del caracol
                                                         |
Los misterios del idioma.                                | El buzn
                                                         |
Fernando Savater.                                        | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
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=== Editorial      La literatura como chiste ==============================

Cada vez ms, las circunstancias que rodean a los grandes premios
literarios se acercan a la fbrica de murmullos indiscriminados que
solamos atribuir a otros mbitos, como los pasillos de los canales de
televisin. La literatura baila graciosamente de la exposicin de ideas a
la de vilezas, y la tendencia parece ser indetenible.

Hablamos, claro, de la dudosa comedia de situaciones en que se convirti el
premio Planeta este ao. Si en el pasado reciente -y no tanto- el Planeta
ha venido construyendo con gruesos expedientes su leyenda negra, en la que
han cado autores de prestigio como el argentino Ricardo Piglia y el
espaol Camilo Jos Cela, la edicin de este ao parece apostar, ya sin
empacho alguno, por la banalizacin contundente del hecho literario.

La estridente renuncia de Juan Mars como juez del premio ha generado un
intenso debate sobre la calidad de las obras ganadoras, que el mismo autor
ha calificado de subterrnea. No ha salido del todo bien parado el autor de
Si te dicen que ca, cuya renuncia no ha llegado quizs en el momento ms
oportuno considerando que conoca las fallas del premio, foco de su
dimisin, desde haca mucho.

En todo caso, quien ha llevado la peor parte ha sido, sin duda, Mara de la
Pau Janer, la autora de Pasiones romanas, la novela ganadora. No slo por
la ingrata recordacin que el episodio le ha agenciado para el futuro a su
obra, y a ella misma, sino porque sus reacciones han puesto en evidencia su
absoluta incapacidad para vadear los empellones de la crtica.

Mientras Jaime Bayly, ganador del accsit por Y de repente, un ngel, se ha
limitado a aprovechar el episodio construyendo un chiste -desde su
comparecencia ante el furioso Mars en la entrega del premio hasta la
publicacin de su post scriptum "Devuelve la plata, hijo", en el diario
espaol El Mundo
(http://elmundo.es/elmundo/2005/10/21/cultura/1129881248.html)-, Mara de
la Pau Janer ha lanzado destemplados calificativos a diestra y siniestra.

Y es que la escritora no ha demostrado siquiera un poco de ingenio a la
hora de responder a quienes de una u otra manera han sealado las
deficiencias de su novela. Torpe y llorosa, quiso reducir la veterana de
Mars a un asunto de modas y lleg a sugerirle que abandonara su papel de
"enfant terrible" pues ya est mayorcito para tales lides. 

An tena calientes las orejas cuando Francisco Umbral, en la presentacin
de Pasiones romanas en el Casino de Madrid, la calific de "novela sin
estilo" y dijo que hay en ella grandes amores, en el marco de las ltimas
tendencias de la moda. No pudo aguantarse tampoco en esta ocasin y declar
a la prensa que estaba segura de que Umbral haba tenido un mal da.

En su artculo "Why you get form rejection letters" -que comentramos hace
algunos meses en nuestra bitcora,
http://jorgeletralia.blogsome.com/2005/08/25/los-editores-malvados-, la
editora estadounidense Jenna Glatzer tipifica estas reacciones as: "No
todos los escritores saben lo que significa ser un profesional. Y no todos
aceptan la crtica". Se refiere Glatzer a los escritores que, tras recibir
una respuesta negativa de una editorial, descalifican el trabajo del editor
sin pasearse siquiera por la posibilidad de que realmente necesiten elevar
la calidad de los textos presentados.

Inclusive Jorge Luis Borges se permite hacer un chiste sobre esto en las
ltimas lneas del mtico relato "El Aleph". Sorprendido por la
invisibilidad que sufre su obra Los naipes del tahr ante los jueces del
Premio Nacional de Literatura, exclama: "Una vez ms, triunfaron la
incomprensin y la envidia!". Borges conoca bien el mal que padecen muchos
escritores en ciernes, para quienes toda crtica es, ni ms ni menos,
indicio de incomprensin y envidia.

El tiempo, ya lo hemos dicho, es un juez mucho ms implacable que el
iracundo Mars. La obra literaria interacta con los lectores en un proceso
que la convierte en organismo vivo, ms all de lo que tengan a bien decir
los crticos. Lo gracioso es que, sin predicar con el ejemplo, esto ha sido
sostenido por Janer. Cabe preguntarse si, en el futuro, se dedicar a
responder con semejante actitud a cuanto lector se atreva a sealarle las
debilidades de su obra.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Necronomicn buscando cuentos. El nmero 10 de la revista Necronomicn ya
est en lnea, y trae los relatos "No entris al granero", de Francisco
Javier Prez; "Imponentes" y "Monstruos", de Hernn Carreras, y
"Financiacin", de Nstor Daro Figueiras, as como ilustracin de Juan
Raffo. Dedicada a la ficcin muy corta del gnero fantstico (terror,
fantasa y ciencia ficcin) este fanzine publicado por Ubik, Asociacin
Venezolana de Ciencia Ficcin y Fantasa y concebido como un homenaje a H.
P. Lovecraft, recibe cuentos de hasta mil palabras. Para enviar material,
escriba a ubikcf@yahoo.com.
http://www.geocities.com/ubikcf/necroindice.htm

Urtusstegui en lnea. Toms Urtusstegui, uno de los dramaturgos ms
importantes de Mxico, acaba de publicar su sitio en Internet, en el que es
posible leer, adems de una biografa y un formulario de contacto del
autor, 180 obras de teatro de descarga gratuita, un manual de dramaturgia,
un catlogo completo de publicaciones en libros, revistas y peridicos, y
galeras de los viajes del autor alrededor de Mxico y el mundo. Las obras
expuestas en el sitio pueden ser montadas por grupos o asociaciones sin
restricciones econmicas de ningn tipo, con el nico deseo de promover el
gusto por el teatro y la prolfica obra de este singular dramaturgo, quien
este ao recibi el premio "Juan Ruiz de Alarcn", mximo galardn otorgado
en la Repblica Mexicana a un dramaturgo.
http://www.tomasurtusastegui.com

Los seis aos de CCG. CCG Ediciones, el sello editorial digital de Concha y
Estrella Cardona Gamio, cumpli seis aos de vida el pasado 5 de noviembre.
En el balance del ao que acaba de transcurrir, CCG incluye la celebracin
en sus pginas de los bicentenarios del nacimiento de Andersen y de la
muerte de Schiller, el 4 centenario del Quijote, la publicacin de cuentos
infantiles clsicos, la realizacin de entrevistas y otros contenidos.
http://www.ccgediciones.com

Hbrido Literario estrena dominio. La publicacin electrnica Hbrido
Literario, que est celebrando su segundo aniversario, ahora es accesible a
travs de su propio dominio, http://www.hibridoliterario.com. Dedicado a la
difusin, debate y promocin de la literatura hecha por escritores
hispanoamericanos en el mundo, Hbrido Literario es dirigida por Roco
Uchofen, y su pgina en Internet es administrada por Fiorella Magn. La
revista acepta materiales de creacin en hibrido_literario@yahoo.com y
noticias en editor@hibridoliterario.com.
http://www.hibridoliterario.com

Per en Arena. El suplemento cultural Arena, del diario mexicano Exclsior,
inici el 13 de noviembre su ciclo de reportajes "Uno de tres", sobre
letras peruanas, en homenaje al Per como invitado de honor de la Feria de
Guadalajara. Esta primera entrega contiene un relato de Jaime Bayly, cuatro
minificciones de Isaac Goldemberg, dos poemas de Maurizio Medo y un ensayo
de Julio Ortega. El suplemento trae tambin fotografas de Eva Lewitus.
http://www.suplementoarena.com

Entrega del premio Contextos. La agrupacin argentina Piso 12 realizar la
entrega de premios del VIII Certamen Internacional Contextos de Relato
Breve, que se realizar junto con la celebracin de los 400 programas de la
audicin radial Contextos, el prximo martes 29 de noviembre a las 7 de la
noche. La cita es en la Sala A. R. Cortzar de la Biblioteca Nacional, en
Agero 2502, Buenos Aires.
http://www.piso-12.com.ar

Comunicacin y libros. La revista cultural Dosdoce y la agencia Blue
Creativos realizarn conjuntamente la presentacin del estudio "El papel de
la comunicacin en la promocin del libro", el prximo mircoles 30 de
noviembre a las 11 de la maana en el Saln de Actos del Centro Cultural
Conde Duque de Madrid. El estudio incluye un anlisis de las estrategias de
comunicacin de ms de 60 editoriales espaolas, sus relaciones con los
medios de comunicacin y papel de los suplementos culturales, una
valoracin de sus actividades de promocin y su impacto en las ventas,
anlisis de sus estrategias de comunicacin en lnea, estudio comparativo
de sus sitios web (seccin de reseas, entrevistas, blogs, foros, dilogo
con los lectores, fomento de la lectura, etc.) y entrevistas individuales
con los editores y/o responsables de comunicacin.
http://www.dosdoce.com

Crear y curar. Este mircoles 30 de noviembre y jueves 1 de diciembre, a
las 10 de la maana, se realizarn las terceras Jornadas Gratuitas sobre
New Media Art "Crear y curar arte digital". El evento tendr lugar en el
auditorio de la Universidad de Palermo y las inscripciones se podrn hacer
por telfono al 51994500 (interno 1530/1502/1514) o por correo electrnico
escribiendo a consultasdc@palermo.edu.
http://www.palermo.edu

Diosas latinoamericanas. La escritora Sara Beatriz Guardia presentar en
Mxico su libro Escritura de la historia de las mujeres en Amrica Latina.
El retorno de las diosas. La primera presentacin se har en el pabelln
peruano de la FIL Guadalajara el jueves 1 de diciembre a las 7 de la noche;
la segunda ser en el Centro Universitario de Lagos de la Universidad de
Guadalajara el viernes 2 a las 12 del medioda, y la tercera ser en la
Comisin de Equidad y Gnero de la Cmara de Diputados, en Ciudad de
Mxico, el jueves 8 a las 10 de la maana y 1 de la tarde.
http://www.fil.com.mx/prog05/prog05/rub_inv_der.htm

Gente de palabra. Tal es el ttulo del compendio de setenta microcuentos
que el escritor argentino Jos Mara Gatti, letraliano con textos en varias
de nuestras ediciones, presentar el viernes 9 de diciembre a las 7:30 de
la noche. El libro, que aparece bajo el sello Dunken, ser presentado en
Olga Cossettini 1170, Puerto Madero Este. Gatti mantiene dos blogs en
http://microminicuentos.blogspot.com y http://josemariagatti.blogspot.com.

Rquiem en el Ateneo. El libro Rquiem, de la autora puertorriquea Ana
Mara Fuster Lavn, ser presentado el 9 de diciembre a las 7 de la noche
en el Ateneo de Puerto Rico, en San Juan, en un acto organizado por Isla
Negra Editores y Borinquen Literario. El poeta Alberto Martnez Mrquez
har la presentacin y habr palabras finales a cargo de la narradora Marta
Aponte Alsina. Tambin habr lectura de cuentos por los escritores Mayda
Coln y Marioantonio Rosa, y un recital con Maribel R. Ortiz, Abdiel
Echevarra y Fuster Lavn. Mabel Valentn ha sido invitada para que
interprete algunas canciones de su repertorio.
http://www.islanegra.com

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Monte vila public una docena de ttulos

Doce nuevos ttulos, en los gneros de ensayo, narrativa, poesa y
literatura infantil fueron editados por Monte vila Editores
Latinoamericana (http://www.monteavila.com.ve) para el mes de noviembre de
2005, y en el marco de la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2005.

Los nuevos ttulos de la editorial del Estado venezolano son La negacin
del rostro, de Luis Barrera Linares; Por los signos de los signos, de Luis
Britto Garca; Crnica del anhelo, de Fernando Yurman; Una modesta
proposicin y otros escritos, de Jonathan Swift; Los signos de Schoenberg,
de Jean Jacques Dunki; El circo de Ferdinand, de Stefania Mosca; Pecados de
la capital y otras historias, de Gisela Kozak; Autorretrato con minotauro,
de Eloi Yage Jarque; Antologa potica, de Alberto Arvelo Torrealba;
Antologa potica, de Lydda Franco; Mientras cae la lluvia, de Vctor
Casaus; y La fiesta de los ratones, de Doris Camaute.

Carlos Noguera, presidente del sello, seal que 2005 es el ao de la
recuperacin total de la casa editora de mayor trayectoria e importancia de
Venezuela. El escritor coment que, adems de la significativa oferta de
novedades presentada hasta los momentos, la editorial ha logrado llevar a
cabo un importante trabajo de promocin del autor venezolano, con
actividades como las presentaciones de libros y el exitoso lanzamiento de
tres nuevas colecciones, entre ellas, la Biblioteca Bsica de Autores
Venezolanos; Milenio Libre y Waraira Repano.

Fuente: Monte vila



*** Isabel Moure gana concurso narcisista de la Escuela de Escritores

El peculiar concurso literario que premiaba al mejor cuento
autocontemplativo, organizado por la Escuela de Escritores
(http://www.escueladeescritores.com) para criticar los excesos eglatras de
ciertos autores, ha culminado con un gran xito de participacin: 373
relatos presentados al certamen, provenientes de casi todos los pases de
habla hispana.

La ceremonia de entrega de premios se desarroll en una sala de la capital
espaola el sbado 5 de noviembre y estuvo plagada de divertidos momentos
ya que se organiz, tal como rezaban las bases, para otorgar la gloria
literaria a la vencedora, con lluvia de flores, loas en honor de la
artista, miradas de envidia, entrevistas de la prensa internacional y otras
muestras propias del culto a la personalidad que tuvieron lugar en un
ambiente festivo dentro de una sala abarrotada de pblico. 

La directora del centro literario madrileo, Isabel Caelles, resalt la
calidad de los textos presentados y, sobre todo, el buen humor de los
centenares de autores participantes. Esta es una iniciativa ms de la
Escuela de Escritores, despus de organizar concursos literarios como el de
Plagio Creativo a Garca Mrquez o al Quijote, o el primer certamen
literario que castig al peor de los relatos. Estos eventos tratan de
llamar la atencin de ciertos vicios de la literatura actual con el fin de
servir de autocrtica y de ejercicio de creacin colectiva para los cada
vez ms numerosos autores que participan en foros literarios o talleres de
escritura a travs de Internet.

Al acabar el plazo de recepcin de relatos, se recibieron un total de 373
textos que cumplan los requisitos de las bases. Isabel Moure consigui la
prometida "gloria literaria" con su relato "Me llamo Enrique, como yo". La
autora madrilea, presente en la ceremonia de entrega, obtuvo as su primer
premio literario, y destin la mitad de su premio monetario a la ONG FEAPS
(Confederacin Espaola de Organizaciones en favor de las Personas con
Discapacidad Intelectual), tal como pedan las bases del certamen que se
hiciera, "como muestra de su humildad y desinters supremo".

El jurado estuvo compuesto por Montalb Bori, Isabel Calvo, Clara Redondo,
Ignacio Ferrando, David Gallego, Jess Prez, Carlos Sobrino y Enrique
Triana, actuando Javier Sagarna de secretario sin voz ni voto. Fueron
declarados finalistas la espaola Almudena Almendro Muoz, con el relato
"Otra vez"; el cubano Csar Gonzlez-Calero Lobato, con "Los hombres
comunes"; el espaol Jess Mondra Moreno, con "Richar", el francs Juan
Pablo Len, con "Yo, vivo, en el fondo ms recndito de mi propio ombligo",
y el espaol Andy Ferguson, con "Tuerto". El relato ganador, as como los
finalistas, sern publicados en el portal de Internet de la Escuela de
Escritores: www.escueladeescritores.com.

Fuente: Escuela de Escritores



*** Narvez en la Galera de Arte Nacional de Venezuela

Este ao se cumplen 100 aos del nacimiento del artista venezolano
Francisco Narvez, por lo que la Galera de Arte Nacional de Venezuela
(http://www.gan.org.ve) ha organizado una serie de actividades
conmemorativas.

La mayor de estas actividades es la exposicin "Francisco Narvez.
Figuracin y expresin (1930-1950)", que fue inaugurada el 6 de noviembre y
que ocupa el pasillo y las salas 3, 5 y 6 y de la GAN. La muestra est
compuesta por 67 obras entre pinturas, acuarelas, dibujos y esculturas
realizadas por Narvez en su primera etapa creativa, la cual comprende
aquellas piezas creadas desde finales de la dcada del 20 cuando culmina
sus estudios en la Academia de Bellas Artes y luego viaja a Pars, hasta
obras del ao 1949, aproximadamente.

Este conjunto de piezas revelan cmo desde una poca muy temprana el
artista margariteo, nacido en el estado Nueva Esparta en 1905, perfil un
estilo muy personal centrado en la bsqueda de las races y lo propio,
segn un comunicado de la institucin.

El viernes 11, la GAN present la ponencia de Flix Hernndez
"Interpretando el arte venezolano". En este mismo marco, el sbado 12 se
realiz un taller de estuco para nios de 8 a 11 aos, con la direccin de
Elena Dunia y Yuleidy Quiroz.

El domingo 13 se realiz el taller mltiple familiar "Domingo para crear:
recreando la escultura de Narvez", con los artistas invitados Carolina
Siefken y Mirjha Gottopo, facilitadores de la Fundacin Narvez
(http://www.fundacionnarvaez.com). El 17, se realiz el coloquio "Francisco
Narvez visto desde el siglo XXI", con Mara Luz Crdenas, Jess Fuenmayor,
Luis Guillermo Marcano, Margarita Narvez, William Nio, Mara Elena Ramos,
Albeley Rodrguez, Eliseo Sierra y Flix Suazo.

Para este jueves 24 est pautada la presentacin de la ponencia "La
estatuaria pblica de Narvez a la luz de la Caracas contempornea", a
cargo de Margarita Narvez. Igualmente, el martes 29 se presentar la
ponencia "Narvez. Sntesis de un gran perodo", por Francisco Da Antonio,
en el auditorio de la GAN, a las 4 de la tarde y con entrada gratuita.

Fuente: Galera de Arte Nacional



*** Premio Herralde para el peruano Alonso Cueto

El peruano Alonso Cueto gan este 7 de noviembre el Premio Herralde de
Novela, dotado con 18 mil euros (unos 21 mil dlares), con la obra La hora
azul, mientras el primer finalista fue el espaol Manuel Prez Subirana por
su novela Egipto.

El jurado del galardn, convocado por Anagrama, estuvo compuesto por los
escritores Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas
y el editor Jorge Herralde, quienes escogieron por unanimidad la novela de
Cueto, seleccionada entre las 242 presentadas.

Las dos obras -la de Cueto y la de Prez- se publicarn "en dos o tres
semanas", segn anunci el editor, mientras que la otra finalista -El
husped, de la mexicana Guadalupe Nettel- ser publicada en enero.

En nombre del jurado, Herralde aadi que "aparte de la calidad de todas
las obras finalistas, cabe destacar la amplia presencia de escritores
latinoamericanos, un reflejo de los numerosos manuscritos de dichos pases
que se han presentado al premio".

Ausente el autor de Barcelona, su agente literaria, Antonia Kerrigan, ley
una carta del ganador en la que seala que "este libro est basado en una
historia real: el episodio de un militar a cargo de un cuartel en Ayacucho
que convivi con una prisionera hasta que ella huy".

Los datos que se ofrecen del terrorismo de Sendero Luminoso en Per
(1980-1992), apunta el autor, estn "rigurosamente documentados", si bien
la trama, "dramtica y conmovedora", est narrada con el suspenso y la
intriga de una historia de detectives.

Ambientada en la Lima de finales de los aos 90, La hora azul es la
historia del doctor Adrin Ormache, un abogado prspero que vive en una
zona acomodada de Lima, que, al morir su padre, conoce que estuvo a cargo
de un cuartel, en la zona de Ayacucho, en la poca de enfrentamientos entre
el Ejrcito y Sendero Luminoso.

Segn Alonso Cueto, su novela, "un cuento de hadas al revs", es "una
exploracin en la maldad, en lo prohibido", pero tambin puede ser
considerada como una reflexin sobre "aquellos momentos en que las zonas
oscuras, postergadas y olvidadas afloran y reaparecen en nuestras vidas".

Para el autor del ganador del Premio Herralde, "las zonas oscuras de los
individuos y de los grupos nunca terminan de aparecer, y nuestras familias
son ocanos en los que siempre hay cofres enterrados con la verdad".

Alonso Cueto (Lima, 1954), autor de doce libros de narrativa, entre cuentos
y novelas, ha recibido el premio Wiracocha por su novela El tigre blanco,
el premio alemn Anna Seghers por el conjunto de su obra y la beca para
escritores de la Fundacin Guggenheim (2002).

Segn Herralde, el ganador es "el sucesor generacional peruano de Vargas
Llosa, con quien tiene bastantes afinidades, y de Bryce Echenique". Alonso
Cueto ya tena publicada en Espaa una novela, Grandes miradas (Anagrama,
2005).

Fuente: EFE



*** Presentan antologas de cuentos, ensayos y poesa de Mxico

Integrada por lo mejor de cada gnero literario, el 7 de noviembre fueron
presentadas en Ciudad de Mxico las antologas Los mejores cuentos
mexicanos, Los mejores ensayos mexicanos y Los mejores poemas mexicanos.

Editadas por Joaqun Mortiz y la Fundacin para las Letras Mexicanas, los
encargados de la seleccin de textos, Jos Manuel Prieto, Antonio Saborit y
Francisco Hernndez, sealaron que esta tarea no fue fcil de cumplir, por
el gran nmero de trabajos que tuvieron para elegir.

Prieto, escritor de origen cubano encargado de la seleccin de cuentos,
autor del libro de cuentos El tartamudo y la rusa, destac que para su
tarea dej de lado centralismos y busc escritores de todos los estados de
la Repblica Mexicana. "Gracias a esto se nos muestra un panorama de primer
orden, el ver como est la literatura de nuestro pas", aadi Prieto,
quien hizo notar la falta de antologas como estas, por lo que se dio a la
tarea de hacer un trabajo serio y digno de la literatura mexicana.

Por su parte, Antonio Saborit, compilador de los trabajos que integran Los
mejores ensayos mexicanos, quien dirigi la reconocida coleccin Ronda de
Clsicos Mexicanos, resalt que en su empresa busc seleccionar los
diferentes pensamientos.

Encargado de la primera edicin de este libro, expuso que "la intencin al
conjuntar los diferentes pensamientos de esta antologa se hizo con el
propsito deliberado de ensayar en este mnibus la siguiente quimera:
editar el presente".

Apunt que "el pensar es memoria, juicio e imaginacin, y me da gusto decir
que este trabajo cuenta con estos tres elementos. Pero tambin este
conjunto de visiones hace que supongamos un conjunto de escenarios, los
ensayistas dibujan eso escenarios para ir llevando sus reflexiones hacia
nosotros", agreg el autor.

En tanto, Francisco Hernndez, autor de Los mejores poemas mexicanos,
afirm que "en Mxico hay poetas por todo el pas, vivimos en un pas
potico". Autor de Moneda de tres caras (Premio Javier Villaurrutia 1994),
Hernndez asegur que "dentro de esta triloga de libros se ilustra
claramente el panorama de la poesa, el ensayo y el cuento en Mxico".

Fuente: Vanguardia



*** Rodrguez, Rojas Guardia y James reciben premio Compaero de Viaje

El narrador Renato Rodrguez, y los poetas Armando Rojas Guardia y Miguel
James, tres escritores venezolanos con problemas de salud, fueron
galardonados por la Red Nacional de Escritores con el premio Compaero de
Viaje, en reconocimiento a su trayectoria literaria, en un acto celebrado
en la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello el martes 7 de noviembre.

Los escritores reconocidos con este premio recin instaurado recibirn,
cada uno, seis millones de bolvares, que se les pagarn en seis meses.
Miguel Mrquez, director de literatura del Consejo Nacional de la Cultura
(Conac, http://www.conac.gob.ve), manifest que este premio es un smbolo
claro de preocupacin para proteger al artista literario, "de los ms
dbiles y de los menos tenidos en cuenta".

Los ganadores fueron elegidos por la junta directiva colegiada de la red,
que agrupa a siete directivos representes de las regiones del pas. Segn
Mrquez, los criterios utilizados para elegirlos fueron la excelencia en
cuanto a su escritura, el reconocimiento nacional en torno a los libros que
han escrito y que padecieran problemas de salud.

Adems del premio, existe una poltica de medicamentos adelantada por la
red que, segn Mrquez, "quizs sea ms importante que la premiacin
misma". El fondo para medicinas pretende continuar apoyando a los
escritores en el tratamiento de enfermedades eventuales y esperar que en el
futuro pueda colaborar con aquellos que padezcan enfermedades crnicas.

James, quien es nativo de Trinidad y Tobago aunque lleg a los 6 aos a
Venezuela, se mostr satisfecho con el reconocimiento que le hizo la red:
"El hecho de que se cense a los escritores del pas, que tengan seguridad
social y reconocimiento como gente valiosa y no como gente rara, es muy
importante", coment el artista, quien es paciente psiquitrico.

Rojas Guardia manifest sentirse absolutamente satisfecho por haber
obtenido el premio Compaero de Viaje: "Considero que el verdadero premio
es la creacin de la Red de Escritores porque somos el gremio ms
desasistido, ms desprotegido y ms indefenso en materia de seguridad
social".

Al haber ganado el premio de seis millones de bolvares, Rojas Guardia
queda excluido de la posibilidad de acceder a las medicinas que ofrece la
red. "No se contempla el recurso de los medicamentos para enfermedades
crnicas como las que yo padezco, que es de orden psiquitrico",
puntualiz.

En el evento en la Casa Andrs Bello, Mrquez anunci que estaba previsto
que la red adelantara un censo de escritores en la Feria Internacional del
Libro de Venezuela, entre el 11 y el 20 de noviembre en el Parque del Este,
en Caracas. Los escritores censados entrarn en la poltica de cobertura de
la red, de forma tal que podrn acudir al representante regional para que
los acredite para la compra de los medicamentos que necesiten para tratar
enfermedades eventuales que padezcan.

La Red Nacional de Escritores es una fundacin privada sin fines de lucro,
apoyada por el Conac y por el Ministerio de la Cultura.

Fuente: Globovisin



*** Universidad de Granada dedica ciclo al Quijote

La Ctedra Federico Garca Lorca de la Universidad de Granada (UGR,
http://www.ugr.es) continuar a lo largo de los meses de noviembre y
diciembre con su programa de actividades dedicado a la figura de don
Quijote y a Cervantes.

Con motivo del IV Centenario del Quijote, hispanistas, novelistas y
traductores de reconocido prestigio examinan al personaje y sus mltiples
dimensiones en diversos actos que se iniciaron el pasado 8 y 11 de
noviembre, y continuarn el 29 de noviembre y el 17 de diciembre en
distintas sedes de la UGR.

Entre los especialistas invitados, destaca la presencia del hispanista y
traductor del Quijote al chino, Dong Yansheng; la novelista y ganadora de
los premios Nadal, Planeta y Barcarola de poesa, Luca Etxebarra, y Luis
Alberto de Cuenca, ganador del Premio de la Crtica y el Premio Nacional de
Traduccin, ex director de la Biblioteca Nacional y ex Secretario de Estado
de Cultura.

Un ciclo de conferencias, una representacin teatral y la presentacin del
nmero especial de la revista de poesa Barcarola que, en su 25
aniversario, servirn de homenaje y broche de oro a esta obra cumbre de la
literatura universal y protagonista absoluta de 2005 en el mbito cultural.

La edicin especial de Barcarola, que ser presentada el martes 29 junto
con el libro conmemorativo In Memoriam: 25 aos de poesa Barcarola, recoge
poemas inditos que celebrados escritores han publicado en esta revista
literaria, "un testimonio de la poesa en lengua castellana del pasado
siglo, reflejada en las voces de los autores ms significativos y
reconocidos, desde el modernismo a la generacin del 27, el realismo
social, los novsimos".

En la presentacin, que se realizar a las 8 de la noche en Carmen de la
Victoria, intervendrn Juan Carlos Rodrguez, Jos Manuel Martnez Cano,
Juan Bravo, Luis Alberto de Cuenca, Jos Esteban, Luca Etxebarra, Javier
del Prado, Javier Marn y Antony Beneyto.

La ltima actividad ser la presentacin de la obra Mi nombre es Dulcinea,
de Andrs Molinari, el sbado 17 de diciembre a las 8 de la noche, en el
Aula de Teatro de la Universidad de Granada.

Fuente: Andaluca 24 Horas



*** Realizan en Sonora Coloquio de Literatura Mexicana e Hispanoamericana

El rector de la Universidad de Sonora (Unison, http://www.uson.mx), Pedro
Ortega Romero, inaugur el pasado 9 de noviembre las actividades del XX
Coloquio Internacional de Literatura Mexicana e Hispanoamericana
(http://www.coloquio.uson.mx), donde se reunieron investigadores de
diversos pases en esta materia y en cuya organizacin particip tambin el
Departamento de Lenguas y Literaturas de la Universidad Estatal de Arizona
(ASU, http://www.asu.edu).

En la ceremonia inaugural, la mxima autoridad universitaria felicit al
comit organizador de este evento, el cual "inici de manera local en las
aulas del entonces Departamento de Humanidades, despus alcanz mbitos
regionales y nacionales y hoy es un evento internacional", destac.

Los estudiantes de la casa de estudios mantuvieron contacto con autores de
algunos de los materiales bibliogrficos que consultan en clase, adems de
consolidar sus conocimientos acerca de los paradigmas de la literatura
hispanoamericana.

Los temas tratados en el coloquio fueron los problemas tericos y
metodolgicos, las nuevas corrientes crticas, las regiones culturales,
estudios sobre obras y autores y problemas de historiografa literaria,
entre otros.

En el evento participaron unos 75 especialistas, entre los cuales
estuvieron Ral Bueno Chvez (Dartmouth College), Beatriz Gonzlez Stephan
(Rice University), Julio Ortega (Brown University) y Sara Sefchovich
(Arizona State University/Unam), as como la jefa del Departamento del
Letras y Lingstica, Martha Martnez Figueroa y la coordinadora del
Programa de Literatura Hispanoamericana, Rosa Mara Burrola Encinas. El
coloquio concluy el viernes 11 despus de 23 mesas de trabajo y 4
conferencias magistrales.

Fuente: Ehui



*** Exposicin sobre los aos de Gabriel Garca Mrquez en Bogot

Los aos que Gabriel Garca Mrquez vivi en Bogot a partir de 1940 se
convierten ahora en marco de una exposicin de fotografas, libros y otros
materiales relacionados con el autor de obras ya clsicas como Cien aos de
soledad y El coronel no tiene quien le escriba.

La exposicin "Gabo en Bogot" se inaugur el mircoles 9 de noviembre, y
permanecer abierta hasta el 20 de enero bajo los auspicios de la
Biblioteca Nacional y la Fundacin Palabrera, en colaboracin con el
Ministerio de Cultura de Colombia. Se puede visitar de lunes a viernes de 8
de la maana a 6 de la tarde.

La exposicin hace parte de colecciones privadas y de los fondos
bibliogrficos y hemerogrficos de la biblioteca, donde se hizo la revisin
de cerca de 50.000 ejemplares de revistas y peridicos publicados en Bogot
de 1940 a 2004. As mismo se destacan las entrevistas a amigos del Nobel,
que compartieron con l en este perodo.

Fue en Bogot donde Garca Mrquez practic con mayor rigor su actividad
periodstica, con crnicas y reportajes en El Espectador; as inici un
largo vnculo de creacin literaria y periodstica con la capital
colombiana, donde adems ejerci la crtica cinematogrfica, siendo uno de
los pioneros en su pas.

Esta muestra bibliogrfica y documental se ha dividido en 20 segmentos que
se identifican con frases extradas del libro Memoria de mis putas tristes.
Tambin se complement con una agenda acadmica el jueves 10 y el viernes
11 de noviembre en la Biblioteca Nacional.

Fuentes: Librusa, EFE



*** Se inaugura el primer Centro de Poesa Visual de Espaa

Ha sido inaugurado en Pearroya-Pueblonuevo, el pasado 10 de noviembre, el
primer Centro de la Poesa Visual (CPV) de Espaa, institucin que ser un
referente a nivel nacional en esta modalidad artstica y un centro de
documentacin y catalogacin de la poesa visual espaola.

El CPV ha sido gestado en tan slo un ao gracias al firme apoyo del
Ayuntamiento, que ha elegido para su direccin al artista Francisco
Aliseda, nacido en la localidad en 1958 pero que emigr de la misma hace
treinta aos y ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria pictrica y
como poeta visual en Bilbao.

Por otro lado, el CEP Sierra de Crdoba seguir este ao sensibilizando al
colectivo docente en este gnero con un curso especfico, el segundo que
organiza, iniciativa de la que el CPR de Zafra (Badajoz) se ha inspirado
para organizar otro anlogo.

En el acto de constitucin, se present la revista Veneno, dirigida desde
hace aos por el propio Aliseda, que va por su nmero 151 y que se editar
y distribuir a partir de ahora desde Pearroya-Pueblonuevo. La alcaldesa,
Luisa Ruiz, y el concejal de Cultura, Jos Catal, mostraron su entusiasmo
por la creacin del centro, y anunciaron que su sede est en el museo
geolgico.

Fuente: Diario Crdoba



*** Un letraliano entre finalistas de concurso taurino

El pasado 12 de noviembre se emiti en Quito (Ecuador) el veredicto del III
Concurso Internacional de Cuentos Taurinos "El Albero", tras la reunin del
jurado compuesto por Mara Fernanda Heredia, Alfonso Reece, lvaro
Samaniego, Cristbal Roldn, Jorge Ortiz y Jos Luis Castillo, y Esteban
Ortiz Mena como secretario.

De entre los 153 relatos participantes, el jurado escogi como ganador el
enviado por el espaol ngel Rojo Bayn, titulado "Perfil de Figura". Se le
otorg tambin mencin de honor al segundo lugar, "Eclipse", por la
espaola Ana Fernndez Graciano. El tercer lugar correspondi al israel
Jos Luis Najenson, por "El salto del toro". Se le concedi reconocimiento
como mejor cuento ecuatoriano a "De todos los ojos de todos", de Andrs
Cadena.

Adems se concedi accsits a "La helada", del espaol Hugo Simn
Benavente; "Las dos tragedias de este mundo", del espaol Jos Javier Luque
Gonzlez; "Venganza de un toro", del espaol Juan Jacinto Muoz Rengel
(letraliano de quien se puede leer un texto en
http://www.letralia.com/64/en02-064.htm); "Curro el Palmo", de la espaola
Laura Tenorio Vzquez; "Los peligros de la tauromaquia", del espaol
Gonzalo Munilla Petreas; "La virgen de los hierros", del ecuatoriano Polo
Guerrero Barros; "Despedida", del espaol Jorge Solera Marn; "El torero de
mi barrio", de la espaola Eva Surez Llanos; "Templanza", del mexicano
Gustavo Adolfo Esparza Urza; "Sueo itinerante", del espaol Luciano Nuevo
Snchez; "El ltimo tercio", de la espaola Ana Ibez Caldern, y "La
mujer ms guapa", de la espaola Elosa Martnez Santos.

El jurado tambin consider dignos de recibir una consideracin especial
los relatos "Con un toro de verdad", del ecuatoriano Humberto Jcome Harb;
"La joven promesa de los ruedos", de la espaola Pilar Ugarte Muoz;
"Escrito en cuero", del espaol Patricio Fernndez Serrano; "Como todos los
muertos de la tierra", del argentino Guillermo Eduardo Pila; "Bella
Aurora", del ecuatoriano dgar Garca Rivadeneira; "Traje de luces", del
cubano Leonardo Depestre Catony; "Una hora antes de la bomba", del espaol
ngel Rojo Bayn; "La bendicin", del mexicano Joaqun Chvez Prez;
"Palabritas", de la argentina Laura Blanca Coton, y "Belmonte de Mlaga",
del ecuatoriano Oscar Vela Descalzo.

Fuente: Pea Taurina El Albero



*** Feria de Miami homenaje a Cabrera Infante

La Feria Internacional del Libro de Miami cerr con broche de oro una
vigsima segunda edicin en la que el mayor evento cultural del sur de la
Florida tuvo que superar el reto de empezar a cobrar 5 dlares por entrada,
un tiempo inestable y hasta la amenaza de una tormenta tropical.

Los organizadores del evento aseguraron que el cobro de entradas no produjo
un dramtico descenso de asistencia en comparacin con ediciones
anteriores, en las que se haba calculado la presencia de medio milln de
personas en horas pico.

"Yo he quedado muy satisfecha, hemos recibido muchos elogios, los
expositores estn contentos con las ventas y los pabellones estaban
repletos", declar Alina Interin, directora ejecutiva del Centro Literario
de la Florida del Miami-Dade College, organizador de la Feria. "Yo no vi
ningn impacto, si es que hubo alguno", agreg.

El programa en espaol de la Feria Internacional del Libro de Miami fue
inaugurado el domingo 13 con la presentacin de la obra ms reciente del
cubano Carlos Alberto Montaner, La libertad y sus enemigos.

Publicado por Editorial Sudamericana, el libro de Montaner aborda temas
como el pensamiento liberal y su vigencia para Amrica Latina, el
subdesarrollo latinoamericano y el populismo como tendencia profundamente
arraigada en nuestra cultura.

El 13 de noviembre tambin se inaugur la exposicin "Rostros de la isla
dispersa", del fotgrafo Pedro Portal, de El Nuevo Herald. En la misma
aparecen fotografiados escritores cubanos como Zo Valds, Abilio Estvez y
Ral Rivero, entre otros.

La Feria Internacional del Libro de Miami cumpli con un amplio programa de
actividades en el que particip una lista de autores internacionales como
Eliseo Alberto, Jorge Volpi, Martn Caparrs, Elvira Lindo, Germn Castro
Caycedo, Hctor Abad Faciolince, Santiago Gamboa y otros.

En el programa de la semana destac el homenaje pstumo a Guillermo Cabrera
Infante, la noche del viernes 16, con la participacin de la viuda del
escritor, Miriam Gmez, Paquito D'Rivera, Enrico Mario Sant, Nivia
Montenegro y Nat Chediak.

El homenaje al autor de Tres tristes tigres, fallecido en febrero en
Londres, se realiz en el saln 2106 del Wolfson Campus del Miami Dade
Collage, donde se proyect el documental Guillermo Cabrera Infante: la
ltima entrevista, realizado por Mari Rodrguez Ichaso.

Considerado uno de los escritores ms importantes del exilio cubano,
Cabrera Infante dej el legado de una obra singular que incluye novela,
cuento, ensayo y artculos periodsticos. En 1964 gan el Premio Biblioteca
Breve y en 1997 el Premio Cervantes, este ltimo considerado como el Nobel
de las letras hispanoamericanas.

Fuentes: El Nuevo Herald, Librusa



*** Novela de Francisco Coloane ser llevada al cine por Robert Redford

Robert Redford podra producir y actuar en una adaptacin de la novela El
camino de la ballena, del chileno Francisco Coloane (1910-2002), que ser
dirigida por el cineasta brasileo Walter Salles, director de Diarios de
motocicleta.

Salles expres que el actor estadounidense Robert Redford aparece como el
ms seguro productor del filme, cuyo guin prepara hace cuatro aos. "Soy
un admirador de la obra de Coloane, me encanta El camino de la ballena, que
estamos intentando adaptar hace cuatro aos ya. Robert Redford sera el
productor y tambin uno de los actores de la pelcula", dijo el realizador.

Salles agreg que a Redford "tambin le encant esta novela y ahora estamos
pasando por el trabajo tan complejo de adaptacin de una obra literaria al
cine".

Eliana Rojas, viuda de Coloane, manifest su confianza en que El camino de
la ballena podr convertirse en una pelcula de la mano de Salles y ser una
fiel representacin de la pluma de su esposo, algo que no lograron
anteriores adaptaciones de su obra. Segn relat Rojas, Salles estuvo en
Chile en 1999 y discuti con el propio Coloane la posibilidad de llevar al
cine el libro, proyecto que entusiasm al literato.

Tras la muerte de Coloane, el 5 de agosto de 2002, Salles sigui en
contacto con Eliana Rojas para materializar el guin. "l est muy
entusiasmado y haba hecho un guin muy largo, y nos acaban de manifestar
que despus del fracaso que tuvo con la pelcula (Diarios de motocicleta),
en Estados Unidos le fue muy mal, entonces nos manda a decir que, por
favor, no vayamos a comprometer El camino de la ballena, porque l est
reacondicionando el libreto".

La encargada del legado del escritor resalt que Salles tiene una tarea
importante y que debera borrar la mala experiencia que dejaron las
anteriores dos adaptaciones cinematogrficas de las novelas de Coloane
(Tierra del Fuego, en 2002, por Miguel Littn, y Cabo de Hornos, en 1957,
por Tito Davison).

Fuente: Cooperativa.cl



*** Jorge Edwards obtiene premio Jos Nuez Martn

La novela El intil de la familia, en la que el escritor chileno Jorge
Edwards realiza una relectura de la singular vida de su to Joaqun Edwards
Bello, destacado cronista y narrador chileno del siglo XX, obtuvo el premio
Jos Nuez Martn, que entrega la fundacin que lleva el mismo nombre.

Segn los estatutos de la Fundacin Jos Nuez Martn, la Facultad de Letras
de la Pontificia Universidad Catlica de Chile est encargada de
seleccionar, en forma alternada, la mejor novela o la mejor obra de teatro
publicada o estrenada en los dos aos anteriores al premio, que se entreg
por primera vez en la mencin teatro, en el ao 1994, al dramaturgo Jorge
Daz por su obra El guante de hierro.

En 1995 recay en Diamela Eltit por su novela Los vigilantes; en 1996 en el
dramaturgo Marco Antonio de la Parra por su obra La pequea historia de
Chile; en 1997 en la escritora Cecilia Urrutia por su novela Retrato de
familia; en 1998 en el dramaturgo Juan Radrign por su obra Fantasmas
borrachos; en 1999 en el escritor Gonzalo Contreras por su novela El gran
mal; en 2000 al dramaturgo Egon Wolff por su obra Encrucijada; en 2001 al
escritor Hernn Rivera Letelier por su novela Los trenes se van al
purgatorio, en 2002 al dramaturgo Benjamn Galemiri por su obra Edipo
asesor, en 2003 al escritor Juan Forch por su novela El campen y el ao
pasado al Grupo La Troppa.

Fuente: La Segunda



*** Imgenes y poesa de Gabriela Mistral se exponen en tren del Metro

Desde el pasado 15 de noviembre y hasta el 15 de diciembre, un tren del
Metro de Santiago se ha convertido en una exposicin de imgenes y
fotografas de Gabriela Mistral, que lo tapizan en toda su extensin como
una manera de conmemorar los 60 aos desde que la poeta recibi la noticia
de que haba ganado el Premio Nobel de Literatura.

El ministro de Cultura de Chile, Jos Weinstein, seal en el viaje
inaugural que "lo importante es que hoy todos los chilenos recordemos los
60 aos de que Gabriela Mistral revivi el premio Nobel de Literatura. Fue
la primera mujer y primer latinoamericano en recibirlo, por eso es muy
importante esto".

La exposicin itinerante, que cuenta con el apoyo de Chilectra
(http://www.chilectra.cl) y de la Direccin de Bibliotecas, Archivos y
Museos (Dibam, http://www.dibam.cl), recorre la obra de la poetisa
agrupando su trabajo en diversos temas como la tierra, la justicia social y
la religiosidad, entre otros. Se espera que ms de 200 mil personas puedan
disfrutar de esta exposicin durante los 30 das que permanecer
transitando por la lnea 1.

La utilizacin de un tren del Metro como una forma de difundir y acercar la
cultura a la gente se haba realizado anteriormente con Nicanor Parra,
cuando el artista cumpli 90 aos, y con el cuarto centenario de Don
Quijote de La Mancha.

Tras un recital en homenaje a la autora de Tala, donde participaron los
poetas Jaime Quezada, Floridor Prez, Soledad Faria y Carmen Garca, el
ministro de Cultura realiz una importante donacin de textos de literatura
chilena a Bibliometro.

El 15 de noviembre de 1945, Gabriela Mistral recibi la noticia de que
haba sido favorecida con el Premio Nobel de Literatura. As rememora la
propia autora aquel momento tan trascendente en su vida: "Estaba sola en
Petrpolis, en mi cuarto, escuchando en la radio las noticias de Palestina.
Despus de una breve pausa en la emisora se hizo el anuncio que me aturdi
y que no esperaba. Ca de rodillas frente al crucifijo que siempre me
acompaa y baada en lgrimas or: Jesucristo, haz merecedora de tan alto
lauro a sta, tu humilde hija!".

Entre los actos en homenaje a los 60 aos del Nobel se incluye el traslado
de los restos de su sobrino-hijo Yin Yin al mausoleo donde yace la
escritora en Montegrande. Este era uno de los deseos ms queridos por la
escritora, quien admita que su amor por Yin Yin era lo ms importante de
su vida. El joven muri en Petrpolis, Brasil, en 1943.

Fuente: La Tercera



*** Clausurado el XIII Simposio de la Fundacin Goytisolo

Una conferencia a cargo de Ignacio Echevarra cerr el pasado 16 de
noviembre el XIII Simposio Internacional sobre Narrativa Hispnica
Contempornea, organizado por la Fundacin Luis Goytisolo y el Ayuntamiento
de El Puerto de Santa Mara. Echevarra, considerado una de las firmas ms
prestigiosas de la crtica literaria de los ltimos aos, habl sobre
"Violencia y liberacin: el tema de la guerra en la narrativa de Luis
Goytisolo".

El encuentro se realiz en el Auditorio Monasterio San Miguel, donde fue
inaugurado con la conferencia "Las guerras en la inteligencia de la guerra.
De Stendhal a Graves, Jnger y Hemingway" de Claudio Guilln, acadmico de
la Real Academia Espaola de la Lengua (RAE, http://www.rae.es). y Premio
Nacional de Ensayo de Espaa en 1999.

El ltimo de los actos fue la presentacin del libro La novela disgresiva
en Espaa, editado por la Fundacin Luis Goytisolo, y que recoge las actas
del XII Simposio, celebrado en 2004. Esta publicacin incluye conferencias
de algunos de los especialistas ms reconocidos internacionalmente en
literatura espaola, como Gonzalo Sobejano, catedrtico de la Universidad
de Columbia (Nueva York), o el premiado escritor argentino Rodrigo Fresn.

En esta edicin, bajo el ttulo "Guerra y literatura", el Simposio
Internacional de la fundacin ha contemplado la guerra como elaboracin
literaria de novelistas espaoles e hispanoamericanos: cmo la creatividad
de los novelistas ha tratado el drama monstruoso de una guerra, sea sta la
Segunda Guerra Mundial -de cuyo final se estn conmemorando los sesenta
aos durante todo 2005-, las guerras balcnicas, ms recientes, o la propia
Guerra Civil espaola.

Durante este simposio, adems de conferenciantes espaoles y de
universidades extranjeras, participaron 17 comunicantes provenientes de
distintos centros espaoles, dotando de un notable valor cientfico y
acadmico a este encuentro literario. Tambin intervinieron en el programa
el escritor Isaac Rosa, ganador del premio Rmulo Gallegos 2005, la
profesora italiana Elide Pittarello, quien habl sobre la figura de Juan
Benet, y la acadmica canadiense Maryse Bertrand de Muoz.

Fuentes: Diario de Cdiz, Andaluca 24 Horas



*** Autoridades peruanas manejan dos hiptesis en muerte del poeta Oscco

A un mes de su muerte, el crimen del poeta peruano James Oscco Anamara
sigue sin resolverse. Como informamos en nuestra edicin 133
(http://www.letralia.com/133/1020oscco.htm), el escritor y docente fue
encontrado muerto el jueves 20 de octubre en un basurero del puente
Pachachaca, en Abancay.

Eufrocia Anamara Zela, madre de Oscco, declar a la prensa que no
descansar "hasta ver a los asesinos de mi hijo en la crcel". Emperatriz
Oscco, hermana del poeta, critic la falta de apoyo de la polica.
"Exigimos una exhaustiva investigacin de parte del Ministerio del Interior
y de la Fiscala, para hallar a los responsables del crimen de mi hermano",
aadi.

Los responsables de la investigacin de este caso barajan hasta dos
hiptesis sobre el mvil que desencaden el crimen la noche del martes 18
de octubre. Una de las versiones seala que Oscco fue torturado por
delincuentes que habran actuado por encargo de terceros. La vctima haba
denunciado numerosos casos de malversacin de fondos al interior de la
Universidad Tecnolgica de los Andes.

La otra hiptesis que investiga la polica es que el crimen tenga un
componente pasional. No descartan que una mujer vinculada sentimentalmente
con Oscco est relacionada con el caso. Aunque no se ha determinado su
participacin, la polica asegura que Yudith Caballero Palomino fue la
ltima persona que vio con vida al poeta.

Para Tulio Mora, presidente de PEN Club-Per, es lamentable que exista una
cultura de terror, implantada y heredada del anterior rgimen que por
desgracia este gobierno no supo revertir. "Cmo es posible que a una mujer
le arranquen un hijo de su vientre, que secuestren nios y aparezcan
muertos, esto no es ms que transgredir las leyes y los derechos humanos",
dijo.

"Por ello, nuestra organizacin exige una profunda investigacin y una
severa sancin para los responsables de tan execrable crimen que no debe
quedar impune. El pas no debi olvidar nunca la dictadura y la poltica de
terror que se implant en el pas durante el gobierno del dictador y
genocida Alberto Fujimori Fujimori", concluy.

Poeta y narrador, Oscco particip en el Congreso Nacional de Escritores "M.
J. Baquerizo", que se realiz en Abancay en 2004. Public entre otras obras
el libro de cuentos Siempre ser guila y el poemario Relmpago de amor.
Fue activo dirigente sindical del Sutep, organizacin de la cual cuestion
en varias oportunidades a su dirigencia.

Fuente: La Repblica



*** Fundacin Salamanca publica antologa de poetas iberoamericanos

Poemas de 24 escritores iberoamericanos han sido recogidos por la Fundacin
Municipal de Cultura de Salamanca en la antologa Los lugares del verso, en
la que se engloban textos de los participantes del VII Encuentro de Poetas
Hispanoamericanos celebrado en la capital salmantina.

El libro, que fue presentado el 17 de noviembre, enmarca las creaciones de
22 literatos, adems de los homenajeados en el encuentro, el espaol
Francisco Brines y el poeta venezolano Ramn Palomares.

Poetas espaoles, portugueses, mexicanos, venezolanos, panameos y de Costa
Rica, rinden con sus poesas su particular homenaje a dos grandes de las
letras hispanoamericanas, como Brines, Premio Nacional de Poesa de Espaa,
y Palomares, Premio Nacional de Venezuela.

El coordinador del encuentro potico y de la obra, el escritor peruano,
salmantino de adopcin, Alfredo Prez Alencart, destac la importancia y el
"esmero" con el que se ha confeccionado este libro que ha querido ser
tambin un homenaje a El Quijote coincidiendo con la celebracin de su
centenario.

A este respecto, la antologa incluye acuarelas y dibujos de la obra
cervantina, as como los retratos de todos los autores que participan en la
misma, realizados por el pintor salmantino Miguel Elas.

Adems, cada uno de los autores participantes est representado con un
manuscrito de algunas de sus creaciones, "es algo que hicimos desde el
primer encuentro y pienso que es una buena idea", destac Prez Alencart.
El compendio incluye tambin unas palabras del acadmico Jos Antonio
Pascual, en las que se refiere a las coincidencias y diferencias de los dos
autores homenajeados.

Pascual destaca en sus lneas las similitudes de Brines y Palomares
respecto a su fijacin por la muerte como tema central de muchas de sus
composiciones poticas.

El coordinador de la obra destac adems que se ha incluido en ella un
poema del poeta venezolano titulado "Sobrevolar a Salamanca. Fray Luis de
Len en prisin", que por el momento slo ha sido publicado en el
suplemento cultural del diario ABC.

Junto con la poesa, Los lugares del verso cuenta con la partitura de una
msica elaborada por el compositor tinerfeo Pablo Bethencourt para el
poema de Francisco Brines "Alguien baja el amor".

Fuente: EFE



*** Muere el poeta y crtico literario espaol Leopoldo de Luis

El poeta, escritor y crtico literario Leopoldo de Luis, Premio Nacional de
las Letras 2003 en Espaa y uno de los ltimos autores de la primera
generacin de la posguerra, falleci en Madrid el pasado viernes 18 de
noviembre a los 87 aos.

Sus restos fueron velados en el Tanatorio Norte de Madrid, donde el
director del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), Csar Antonio
Molina, acudi el domingo 20 a darle el psame a su director acadmico,
Jorge Urrutia, hijo del poeta fallecido.

Tambin acudieron el director de la Real Academia Espaola (RAE,
http://www.rae.es), Vctor Garca de la Concha; el director general del
Libro, Rogelio Blanco; el ex secretario de Cultura Luis Alberto de Cuenca;
y los poetas Luis Garca Montero y Juan Van Halen, entre otras
personalidades.

Leopoldo Urrutia de Luis naci en Crdoba en 1918 y resida en la capital
de Espaa desde su juventud, tras pasar parte de su infancia en Valladolid.
Public sus primeros poemas en las pginas de las revistas Garcilaso y
Espadaa, y en 1937 fue colaborador en Nuestra Bandera de Alicante y en La
hoja del lunes de Madrid.

Para entonces ya destacaba su papel como crtico literario en revistas como
nsula, Papeles de Son Armadans o Poesa Espaola. En plena guerra civil
public Romance, aunque puede considerarse como su primer libro la obra
titulada Alba del hijo, editada en 1946.

Mucho despus lleg su ao ms fructfero, 1979, cuando escribi el libro
Igual que guantes libres, por el que fue galardonado con varios premios,
entre ellos el Nacional de Literatura en la modalidad de poesa. Ese ao
tambin escribi Entre caones me mir, gracias al cual recibi el Premio
Quevedo del Ayuntamiento de Madrid. En febrero de 1988 recibi un homenaje
de sus amigos, por sus 40 aos de labor literaria.

Public poemarios, biografas, como las dedicadas a Antonio Machado o
Vicente Aleixandre, Miguel Hernndez o autores de la Generacin del 98, 27
y 36, as como antologas de poesa social y religiosa. El 24 de junio de
2003 se despidi en Crdoba de sus lectores, porque deca tener "miedo de
ser el poeta de la senectud", con la edicin de sus obras completas
reunidas en Obra potica.

De Luis tiene en su biografa ms de 30 libros de poesa, entre ellos
Husped de un tiempo sombro (1948), Los imposibles pjaros, El extrao
(1955), De aqu no se va nadie, Premio de Poesa Ausas March (1968); Entre
caones me miro (1981); Una muchacha mueve la cortina, Premio Villa de Rota
(1983); Los caminos cortados (1990); Generacin del 98, I Premio de Poesa
Pablo Menassa de Luca (1999); y Cuaderno de San Bernardo (2003). Muchos de
ellos aparecen en su ltimo libro, Obra potica, editado por Visor en 2003.

Este mismo verano, Leopoldo de Luis opinaba en Santander que en el mundo
actual, que no dudaba en calificar como "enloquecido", "la nica palabra
cuerda es la potica" y, aunque se defina de "naturaleza pesimista" ante
la vida y la sociedad, se declaraba de cara a la poesa optimista porque
"siempre habr un poeta que diga una palabra de paz o libertad".

"Es tan necesaria (la poesa) para expresar los sentimientos del hombre,
que lo mismo se puede hacer en las cuevas de Altamira que en las naves que
se lanzan al espacio", asegur entonces, con motivo de su presencia en los
Martes Literarios de la Universidad Internacional Menndez Pelayo.

Fuentes: El Mundo, ABC



*** Rosa Regs recibe condecoracin Chevalier de la Legion d'Honneur

La escritora espaola Rosa Regs (Barcelona, 1933) recibi en Madrid, el
pasado 18 de noviembre, la condecoracin de Chevalier de la Legion
d'Honneur, de manos de Jean-Noel Jeanneney, ministro durante la presidencia
de Francois Miterrand y actual presidente de la Biblioteca Nacional de
Francia (http://www.bnf.fr).

Esta distincin le fue concedida el pasado mes de junio por sus mritos
literarios, por su condicin de amiga de Francia y por su labor al frente
de la Biblioteca Nacional.

Regs afirm que su amor por la literatura y su dedicacin a ella como
escritora se lo debe, en cierto modo, a Francia, porque fue en ese pas
donde residi los primeros aos de su vida y fue en el idioma francs en el
que se inici en la lectura. En su formacin musical y artstica han tenido
una gran influencia, adems, "las canciones del compromiso" de Ives Montand
o Georges Brassens, y sus mltiples visitas a los museos de Pars.

Tras su vuelta a Espaa, Regs ha mantenido siempre su vinculacin con la
cultura francesa, no slo con la literatura sino tambin con el arte y la
msica, aspectos de los que habl en sus palabras de agradecimiento.

En francs ley Regs algunos de los libros que estaban prohibidos en
Espaa durante la dictadura franquista, y a una ciudad francesa, Perpignan,
iba con frecuencia para ver las pelculas que la censura franquista no
dejaba proyectar en las salas espaolas.

Licenciada en Filosofa y Letras por la Universidad de Barcelona, Regs
trabaj en la Editorial Seix Barral de 1964 a 1970, cuando fund la
Editorial La Gaya Ciencia, sello en el que aparecan libros de literatura,
poltica, economa, filosofa, poesa y arquitectura, y Ediciones Bausn,
dedicada a literatura infantil.

Tras dirigir ambas editoriales hasta 1983, la escritora fund y dirigi las
revistas Arquitecturas Bis y Cuadernos de la Gaya Ciencia, actividad que
compagin con la de traductora para Naciones Unidas en Ginebra, Nueva York,
Nairobi, Washington y Pars, hasta que en 1994 fue nombrada directora del
Ateneo Americano de la Casa de Amrica de Madrid, cargo del que dimiti en
mayo de 1998.

Su faceta de creacin literaria salt a la palestra con la obtencin en
1994 del Premio Nadal con Azul, su tercera novela. Luego vendran ttulos
como el libro de viajes Viaje a la luz del Cham (1995) y la novela Luna
lunera (1999), Premio Ciudad de Barcelona.

En 2001 gan el Premio Planeta con La cancin de Dorotea, y en 2004 public
Diario de una abuela de verano. El paso del tiempo, dedicado a sus nietos,
con los que la autora se rene cada verano en la casa de campo que tiene en
el Ampurdn.

El 14 de mayo de 2004 fue nombrada por el Consejo de Ministros directora de
la Biblioteca Nacional, en sustitucin de Luis Racionero.

Fuente: EFE



*** Mula Verde y Literal presentan ediciones sobre literatura peruana

La Feria del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx), Mxico, ser el
escenario en el que se presentarn el segundo nmero de la revista Mula
Verde Review (http://www.mulaverde.com), y dos de los tres primeros de
Literal, Latin American Voices (http://www.literalmagazine.com), dedicados
a la literatura peruana.

El segundo nmero de Mula Verde Review incluye trabajos de creadores
peruanos provenientes de varias partes del mundo: Jos B. Adolph, Jorge
Eduardo Benavides, Jos Castro Urioste, Raquel Chang Rodrguez, Csar
Edmundo Cspedes Castro, Isaac Goldemberg, Eduardo Gonzlez Viaa, Jos
Antonio Mazzotti, Maurizio Medo, Carlos Meneses, Alfredo Pita, Rger
Santivez, Patricia de Souza, Sergio Vilela, Mario Wong y Miguel ngel
Zapata.

Igualmente, contiene una entrevista a Alfredo Bryce Echenique hecha por el
escritor boliviano Juan Claudio Lechn (finalista Premio Rmulo Gallegos
2005) y otra a Mario Vargas Llosa, realizada por el poeta colombiano
Gonzalo Mrquez Cristo.

Esta edicin de Mula Verde Review cuenta tambin con las pinturas de Liza
Schnaiderman y las del maestro Venancio Shinki, as como con la msica
original de la pianista venezolana Marianella Machado, en esta ocasin con
una pieza basada en textos de Csar Vallejo.

Elena Poniatowska, Sergio Ramrez, Arnaldo Calveyra, Emilio de Armas,
Harold Alvarado Tenorio, Dasso Saldvar, Teresa del Valle Salinas, Robert
Marie Johlio, Julia Cardona, Sofa Irene Cardona, Mara Rebeca Castellanos,
Juan Cueto Roig, William Navarrete, Ignacio T. Granados Herrera, Alejandra
Basualto, Ulises Varsovia, Astrid Fugellie, Rosabetty Muoz y Jordi Buch
Oliver son otras de las firmas incluidas en este nmero, as como las fotos
de Geno Muos.

La presentacin en Guadalajara, a cargo de sus editores Luis Marcelino
Gmez y Jorge Alejandro Salvo, ser el domingo 27 de noviembre en el Saln
Juan Jos Arreola, Centro de Negocios, Expo Guadalajara.

Por su parte, los tres primeros nmeros de Literal, Latin American Voices,
dos de ellos dedicados al arte y la literatura del Per, sern presentados
a las 5 de la tarde del jueves 1 de diciembre en el saln Jos Luis
Martnez del Centro de Negocios Expo Guadalajara, con la participacin de
Rose Mary Salum, fundadora de la publicacin, y los escritores Isaac
Goldemberg, Estela Porter y Miguel ngel Zapata.

Literal es una revista bilinge editada en Houston, Texas, y est dedicada
a celebrar y promover la cultura latinoamericana que se desarrolla en la
Amrica Hispana y Estados Unidos. Su calidad editorial, diseo y de
contenidos le vali recientemente dos premios Lone Star Awards y una
nominacin para obtener el premio Maggie Awards, ambos en Estados Unidos.

En su primer nmero se incluyen poemas de Gonzalo Rojas, y un texto sobre
el autor escrito por David Medina Portillo, poemas de Sandra Cisneros y
Gioconda Belli, entre otros escritos. El rea plstica est cubierta por la
boliviana Keiko Gonzlez.

En su segundo nmero, dedicado a Per, figuran poemas de Isaac Goldemberg y
Miguel ngel Zapata, as como entrevistas con los poetas y ensayos acerca
de su poesa. Adems de un artculo de David Medina Portillo dedicado al
tambin peruano Jorge Eduardo Eielson, una entrevista y poesa de Carmen
Boullosa, as como artculos de arte, imgenes y fotografa dedicados a
Per.

En su tercer nmero, dedicado a autores del exilio de Per, Mxico y
Uruguay, se public una excelente conversacin con el escritor Mario Vargas
Llosa, Iln Stavans y obra de Ida Vitale y Eduardo Miln. En la seccin de
artes plsticas figura la obra de Kcho y Alfredo de Stfano.

Fuentes: Mula Verde Review, Literal



*** Toms Segovia ser inmortalizado en bronce

Un busto del escritor mexicano Toms Segovia, ganador de la edicin nmero
XV del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, ser
develado a las 11 de la maana del lunes 28 de noviembre en la galera
dedicada a este galardn, ubicada en el edificio de Rectora General de la
Universidad de Guadalajara (UdeG, http://www.udg.mx), en el marco de la
Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx).

El escritor de origen espaol (Valencia, 1927) fue elegido el pasado mes de
agosto, por votacin unnime, para recibir el prestigioso reconocimiento
literario en su XV edicin. La escultura fue realizada por Alfredo Lpez
Casanova, quien tambin esculpi los bustos de Juan Gelman, Juan Garca
Ponce y Cintio Vitier, merecedores del premio Juan Rulfo en 2000, 2001 y
2002, respectivamente.

Toms Segovia lleg a Mxico siendo un adolescente, como parte de la
dispora de republicanos espaoles que dejaron su pas durante la dictadura
franquista. Su labor como escritor abarca ms de veinte libros y gneros
como el ensayo, la crtica, la dramaturgia, la narrativa y la poesa.
Adems, public tambin en revistas como Dilogos, Plural, Revista Mexicana
de Literatura y Vuelta, a travs de las cuales mantuvo un vnculo constante
con el panorama de las letras mexicanas. Trabaj como profesor
universitario en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
http://www.unam.mx) y en la Universidad de Princeton
(http://www.princeton.edu), entre otras instituciones.

En el acto estarn presentes, adems del homenajeado, el rector general de
la UdeG, Jos Trinidad Padilla Lpez; el presidente de la Feria, Ral
Padilla Lpez; Dulce Mara Ziga, directora de la Asociacin Civil Premio
Juan Rulfo; Gonzalo Celorio, asesor literario de la FIL, y Nubia Macas,
directora general de la Feria.

Fuente: Prensa-FIL



*** Presentan El Boomeran(g), blog literario latinoamericano

El Boomeran(g) (http://www.elboomeran.com), el blog literario
latinoamericano, ser presentado pblicamente al medioda del martes 29 de
noviembre en la sala de prensa de la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara (http://www.fil.com.mx), Mxico, con la presencia del director,
Basilio Baltasar, y dos de sus colaboradores: los escritores Jorge Volpi
(Mxico) y Santiago Roncagliolo (Per).

Se trata de un blog literario multimedia, cuyo nombre alude tanto a la
generacin literaria del "boom" que en los aos 60 renov el panorama de la
narrativa en espaol, como al proceso de intercambio cultural iniciado
entre las orillas europea y americana del Atlntico.

Desde cinco ciudades -Pars, Barcelona, Nueva York, Mxico y Buenos Aires-,
cinco escritores mantendrn a travs de El Boomeran(g) un cotidiano dilogo
con los lectores y presentarn una crnica de la vida cultural de sus
ciudades a partir de su personal punto de vista.

Editado por La Oficina del Autor, del Grupo Prisa, El Boomeran(g) ofrece la
posibilidad de escuchar las Voces de la Radio, archivos sonoros de la red
de emisoras del Grupo Prisa en Amrica y Espaa. Adems, las imgenes que
"emite" la pantalla de El Boomeran(g) en Declaraciones y Ensayos registran
la actividad que los autores realizan ms all del estricto compromiso de
su escritura. Novelas en gestacin, Crticas ejemplares, La crnica y El
foro son algunas de las secciones que el portal destina a seleccionar y
comentar los acontecimientos de la vida editorial y literaria en espaol.

"La comunidad de los lectores implicados en la observacin, reflexin
crtica y creatividad de nuestra literatura encuentra en El Boomeran(g)
unas herramientas excelentes para conocer lo que se hace y escribe en
Espaa y Amrica", dice Basilio Baltasar, director de La Oficina del Autor
y del blog.

Fuente: Prensa-FIL



*** Presentan La vida son los ros, de Isaac Goldemberg, en Guadalajara

Una muestra de obras publicadas y textos inditos del peruano Isaac
Goldemberg aparecen en un libro titulado La vida son los ros, publicado
por el Fondo Editorial del Congreso del Per con motivo de la celebracin
de la presencia juda en este pas sudamericano.

El libro fue armado por el propio autor y lleva prlogo del poeta y crtico
peruano Rodrigo Quijano, quien dice que la obra de Goldemberg "alude
permanentemente a la interpelacin constante a la que apelan los signos
locales, incluso los ms superficiales (los llamados patrios), sobre el
carcter de un territorio nacional en crisis y en total desarticulacin".

El estudioso agrega que "en esa interpelacin continua, el territorio, los
orgenes y la adaptacin personal a una historia nunca resuelta y trunca,
son el coro dramtico con el que Goldemberg conversa permanentemente sobre
su destino, el destino tambin de su pas, sus esquivas promesas y su
trgica dimensin, ilimitada".

La vida son los ros incluye adems varias entrevistas con Goldemberg, a
cargo de Roland Forgues, Efran Kristal, Iln Stavans y Daniel Shercovsky,
y una serie de ensayos y reseas de Jos B. Adolph, Carlos Germn Belli,
Cristina Galli, Ricardo Gonzlez Vigil, Alfonso La Torre, Maurizio Medo,
Dorita Nouhaud, Jorge Ruffinelli, Alejandro Snchez Aizcorbe y Miguel ngel
Zapata.

La vida son los ros ser presentado en diciembre en la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara, que este ao est dedicada a Per.

Fuente: Prensa-FIL



*** Cartagena celebrar festival cultural

Del 26 al 29 de enero se darn cita en el HAY Festival Cartagena
(http://www.hayfestival.com/cartagena), en Colombia, escritores,
narradores, periodistas, artistas y creadores que conversarn, en el
Claustro de Santo Domingo y el Teatro Heredia, alrededor de las letras
latinoamericanas y del mundo, la cultura, la msica y la literatura, en un
encuentro sin precedentes en el acontecer cultural de Colombia y la ciudad.

El escritor espaol Enrique Vila-Matas; Ali Smith, del Reino Unido; Hanif
Kureishi, de origen pakistan; Sergio Ramrez, de Nicaragua; Fernando
Savater, de Espaa; Roberto Fontanarrosa, de Argentina; Vikram Seth, de la
India, y Alma Guillermoprieto, de Mxico, entre otros autores del mundo,
compartirn el escenario de la conversacin literaria con los colombianos
Jorge Franco, William Ospina, Roberto Burgos Cantor, Oscar Collazos, Hctor
Abad Faciolince y Laura Restrepo, entre otros escritores y figuras de las
letras y las artes en Colombia.

Estarn tambin en este encuentro los periodistas Juan Gossan, Alejandro
Santos, Marianne Ponsford y Daniel Samper Pizano, as como libretistas y
creadores, todos ellos unidos alrededor de la literatura, el periodismo, la
poltica, la ficcin, el cuento, la poesa y el humor.

Adems de las letras, tambin la msica, las artes y la creacin harn
parte de esta puesta en escena cultural. Artistas visuales de Gran Bretaa
y Colombia explorarn el poder de las ideas a travs de las artes visuales;
el primer Saln BAT de Arte Popular y la msica colombiana y el Carnaval de
Barranquilla, Patrimonio de la Humanidad, tendrn un lugar en el encuentro.

Las entradas para el festival tendrn un costo de $5.000 por evento y de
$12.000 por todo un da, as como de $45.000 por todo el encuentro. Los
estudiantes podrn asistir gratuitamente, previa inscripcin. Tanto la
inscripcin como el pago puede hacerse a travs de la pgina
http://www.hayfestival.com/cartagena o en la librera baco (calle de la
Mantilla, N 3-86, telfono 6648368). Para solicitar informacin por
Internet, escriba a comunicacion_cultura@yahoo.es.

Fuente: HAY Festival



*** Fundacin Caballero Bonald anuncia su II Seminario Permanente

La Fundacin Caballero Bonald (http://www.fcbonald.com), de Jerez de la
Frontera, Cdiz (Espaa) acoger, desde el 1 de diciembre y hasta el 25 de
mayo de 2006, el II Seminario Permanente sobre Caballero Bonald y la
Generacin del 50, que este ao est dedicado ntegramente a la narrativa
espaola contempornea.

Los das de celebracin de esta iniciativa, que el pasado ao estuvo
dedicada a la poesa, sern los jueves 1 de diciembre, 26 de enero, 23 de
febrero, 30 de marzo, 27 de abril y 25 de mayo. Esta edicin del seminario
tendr invitados de la talla de Jos Manuel Caballero Bonald, Santos San
Villanueva, Juan Mars, Fernando Valls, Eduardo Mendoza, Jos-Carlos
Mainer, Jos M Pozuelo Yvancos, Luciano G. Egido, Manuel Ramos Ortega,
Javier Cercas o Jordi Gracia.

El seminario fue presentado la semana pasada por el gerente de la
fundacin, Fernando Domnguez, el coordinador de la actividad, Manuel Jos
Ramos Ortega, el director del Centro de Profesores de Jerez, Jos Juan
Domnguez, la representante de la Universidad de Cdiz (UCA,
http://www.uca.es), Mara Jess Ruiz Fernndez, y desde el Ayuntamiento,
Juan Salguero.

El evento girar en torno a cinco novelas imprescindibles como son Si te
dicen que ca, de Mars, La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo
Mendoza, gata ojo de gato, de Caballero Bonald, La fatiga del sol, de
Egido, y Soldados de Salamina, de Cercas.

Domnguez agreg que este ao "hemos hecho una apuesta por la calidad que
indiscutiblemente ser de inters para muchos, ya que vamos a traer a los
representantes de la narrativa espaola actual de ms inters, as como a
los crticos que le van a acompaar en cada jornada para hablar y debatir
sobre las obras".

Fuente: Europa Sur Digital



*** Kosmpolis realizar edicin fuera de programa en homenaje al Quijote

El encuentro Kosmpolis (http://www.cccb.org/kosmopolis), de naturaleza
bienal, celebrar este ao una "edicin especial compacta", fuera de
programa, para sumarse a la celebracin del Ao del Libro y la Lectura y el
cuarto centenario de El Quijote. El evento tendr lugar entre el 2 y el 4
de diciembre en el Centro de Cultura Contempornea de Barcelona (CCCB,
http://www.cccb.org).

Kosmpolis 2005, abreviado K05, incluir una instalacin audiovisual
titulada "Lector Mundi", una conferencia de Roger Chartier sobre la
evolucin del pblico lector desde el siglo XVII hasta nuestros das y un
coloquio de jvenes escritores dedicado a estimular los modelos
contemporneos de lectura de El Quijote, entre otras actividades.

Adems se presentar una sntesis del proyecto "Geografas literarias del
Raval", con intervenciones especiales de Juan Mars, Quim Monz y Carlos
Ruiz Zafn; una sesin dedicada al nuevo humanismo de tercera cultura,
moderada por John Brockman y con la presencia de los prestigiosos
cientficos Marc Hauser, Lee Smolin y Robert Trivers, y se celebrar la
habitual tertulia Caf Europa, esta vez con @ incorporada, blogs por la
controversia, intervenciones en red y msica electrnica.

El hip-hop y la spoken word ocupan un espacio privilegiado con la
convocatoria de una "batalla de versos", un taller de escritura a cargo de
Nach, sesiones de electrospoken con Bruno Galindo, Alpha Decay + Pablo
Maffi, y una performance de Dennis Rollins en la que se rinde homenaje a
los casi quinientos aos de la msica negra.

Habr tambin una nueva entrega de Canal Alfa, el primer canal experimental
de televisin dedicado a la literatura; una activacin especial del Patio
Kosmpolis, con narradores orales, una recogida de libros, bookcrossers,
speaker's corner, la Word Wall Web y un nuevo espacio para el contacto
directo entre el pblico y los creadores, el Espacio Gutenberg, con la
visita de Eduardo Arroyo, Frederic Amat y Joan Pere Viladecans.

Fuente: Centro de Cultura Contempornea de Barcelona



*** Instituto de Cultura Peruana de Miami presenta antologa

El Instituto de Cultura Peruana de Miami
(http://www.geocities.com/instituto_de_cultura_peruana), que este ao
arriba a su 15 aniversario, lo celebrar presentando con un programa
literario-musical la antologa Poetas y narradores del 2005, el prximo
domingo 4 de diciembre.

La presentacin de este libro, editado con el auspicio de la Oficina de
Asuntos Culturales del condado Miami-Dade, tendr lugar el 4 de diciembre,
a las 4:00 pm en el saln-auditorio del edificio DM de la Universidad
Internacional de la Florida (FIU), 10700 SW 16 Street.

En el libro participan 25 escritores de diversas nacionalidades, entre
ellos se encuentran los triunfadores de la edicin dcimo cuarta del
concurso de poesa y narracin, evento que esta institucin organiza
anualmente desde 1992.

Los triunfadores en el concurso literario de este ao fueron, en poesa,
Gonzalo Luis Torres Hernndez, Elvira Sevillano Marco y Guillermo Arango; y
en narrativa corta, Mara Florencia Cazenave Garialde, Guadalupe Alemn y
Ernesto Soler.

El ICP es una entidad no gubernamental sin fines de lucro, fundada en Miami
en 1991 e incorporada en el Estado de la Florida en 1993. Su objetivo es
promover en Norteamrica la rica cultura peruana, propsito con el cual
organiza conferencias, exhibiciones, publicaciones y concursos literarios,
en los que participan autores de cualquier nacionalidad.

Los trabajos premiados en estos concursos literarios son publicados
inmediatamente despus del certamen, a fin de difundirlos como la expresin
artstica de la comunidad de habla hispana en Norte Amrica.

A fines del mes de julio celebra anualmente el aniversario de la
independencia del Per con un programa literario-musical, en el que rinde
homenaje a un escritor peruano. Este ao, el homenajeado fue Enrique Solari
Swayne, en cuyo honor llev a cabo un calendario de actividades, siendo
esta publicacin la ltima de ellas.

Fuente: Instituto de Cultura Peruana



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Breve noticia sobre Emmanuel Mounier ==================================
=== Luis Alberto Henrquez Lorenzo ========================================

En Alfa y Omega N 461 (Fundacin San Agustn, Arzobispado de Madrid,
28-VII-2005, p. 29), Jos Francisco Serrano afirma, a propsito de Decir el
Credo (Descle De Brouwer, 2005), uno de los ltimos ttulos del bien que
prolfico y militante filsofo personalista espaol Carlos Daz, que ste
se encuentra ya en una altura intelectual y moral que lo habilita o
capacita para -cito- "deslegitimar las aporas de nuestra cultura".

Tal lucidez deslegitimadora pone en solfa no pocos de los tpicos, mitos y
mitologemas de la decadente cultura actual, de modo que no hemos de valorar
tal lucidez solamente -aunque tambin, ni que decirlo- como un mero
ejercicio de deconstruccin ms o menos estructuralista ni como un
levantamiento de actas de sospecha tras el rastro de la gran sombra de las
grandes sospechas decretadas por los tres preclaros maestros de la sospecha
(Marx, Nietzsche, Freud, segn el conocido diagnstico de Paul Ricoeur)...
A decir verdad, el norte epistemolgico y ontolgico o metafsico -as
pues, profundamente moral, y por ende religioso- que orienta el pensamiento
del profesor Carlos Daz hacia el Sur de la humanidad -progresivamente,
mayora empobrecida-, sabido es que el citado profesor lo ejecuta con
erudicin y gracia literaria notabilsimas.

En consecuencia, su apuesta filosfica -empeada en demostrar que la fe es
razonable y que la razn misma abierta a las posibilidades ltimas
otorgadas por la fe, se deja interrogar por sta, nutrir, trascender,
ensanchar, se hace clida, porque sigue siendo verdad que el "corazn
conoce razones que la razn desconoce"- se nos aparece como un titnico y a
contracorriente esfuerzo fiel, es decir, "digno de fe y de esperanza y de
caridad", por presentarnos las cuestiones fundamentales de la vida
cristiana. Insertos como estamos en el vendaval de una sociedad y una
cultura que parecen cacarear por todas partes el canto de cisne de las
utopas y el consiguiente resquebrajamiento de "la ilusin por los grandes
relatos", la descomunal obra ensaystica del fundador del Instituto
Emmanuel Mounier se empea en resistir las turbulencias y los golpes bajos
de la desacralizadora y desmisterizadora cultura dominante comnmente
llamada postmoderna.

Pues bien, si Carlos Daz se nos presenta en efecto como "deslegitimador de
aporas de la cultura actual", como "desfacedor de los tpicos y entuertos
de la postmodernidad ya claramente decadente, sodomtica y ensombrecida por
tonos apocalpticos o que al menos lo parecen", otro tanto de lo mismo
cabra afirmar de Emmanuel Mounier -y, si se me permite, incluso con ms
razn-, de quien no en vano el primero se considera discpulo, o mejor,
entusiasta admirador, pues discpulo lo que se dice discpulo, me consta
que el profesor Daz slo querra serlo de aquel Maestro que nos am
primero...

Pero, en efecto, el pensamiento del filsofo catlico francs, de quien
este ao celebramos el primer centenario de su nacimiento (Grenoble, 1905),
nos sigue interesando porque "en su conjunto"- valga esta expresin tan
objeto de uso, con todo acaso estilsticamente no muy afortunada- se
significa como una crtica al sistema burgus imperante en su tiempo... y
en el nuestro; o por mejor decir, es la suya una crtica audaz, lcida y
militante a la espiritualidad del cristianismo burgus: espiritualismo
desencarnado que amenazaba con aguar y volver sosa la sal del cristianismo,
esto es, la entraa subversiva de la fe en el Dios de Jesucristo, fe que es
buena noticia, especialmente buena nueva para los pobres, para los ltimos,
para los marginados y desheredados de nuestro mundo.

As pues, en Emmanuel Mounier reflexin intelectual y compromiso en la
accin constituyen las dos columnas que sostienen un edificio terico muy
bien fundamentado teolgicamente -en el que es posible detectar ideas luego
desarrolladas y sancionadas en el Vaticano II-, mxime tratndose de un
laico nuestro autor. No obstante lo recin dicho, harina de otro costal
sera la controversia de considerar si Mounier supo -y digamos tambin
pudo: recordemos que nuestro filsofo muri unos meses antes de cumplir los
cuarenta y cinco aos- construir lo que en crculos estudiosos y acadmicos
se considera un sistema filosfico sistemtico, acabado. A este respecto,
cabe afirmar que efectivamente ha habido autores comnmente adscritos a la
corriente personalista y comunitaria -por lo dems, divergentes entre s en
no pocos aspectos biogrficos y de itinerario intelectual-, tenidos por ms
"sistemticamente personalistas" que Mounier.

Con todo, ms all de controversias, se yergue una verdad "de consenso", a
saber, las races y los fundamentos del personalismo comunitario estn
claramente descritos en Mounier, quien, ciertamente, no concibi la
reflexin intelectual y filosfica como la expresin de la organizacin ms
o menos sistemtica y gnoseolgica de "constructos mentales" alejados de la
realidad e incapaces de transformarla. Fue Mounier un filsofo con el mono
de trabajo siempre puesto, y la suya as pues fue una existencia marcada
por el compromiso profundamente moral de vivir en carne propia lo
reflexionado en la escritura.

Siguiendo en su quehacer de pensador el giro copernicano que pretendi
imprimir al curso de la filosofa occidental K. Marx -recordemos aquello
tan marxiano de "hasta ahora los filsofos han intentado explicar la
realidad sin transformarla, ahora ha llegado el tiempo de intentar
transformar la realidad"-, Mounier aun -insistamos en esto-, compromiso y
accin, anlisis transformador de la realidad y mstica cristiana,
activismo intelectual al frente de Esprit y vida ejemplar de esposo y
padre, preclara y pronta sensibilidad ante el acontecimiento -que es
siempre "nuestro maestro interior"- y pertenencia filial, apasionada y
crtica a la Iglesia, dilogo con las grandes corrientes de la cultura y el
pensamiento de su tiempo -marxismo, tradicin del socialismo utpico y
libertario, liberalismos...- y catolicismo "de izquierdas", y todo ello sin
rebajas en el ideal -motor de la existencia humana-, sin progresismos al
uso a la baja o a la alza, ni siquiera en los episodios biogrficos de
incomprensin -tambin por parte de la Iglesia- y persecucin que le toc
vivir.

S, en efecto, como hubo ocasin de afirmar en el recientemente celebrado I
congreso Internacional de Personalismo comunitario, "Democracia, Persona y
Participacin Social (Madrid, Ciudad Universitaria, Fundacin Pablo VI,
24-26 de julio, 2005), Mounier fue un seglar profundamente mstico. No en
vano, su inters por la mstica espaola -san Juan de la Cruz, santa Teresa
de Jess...- fue ciertamente notable, hasta el extremo de concebir la idea
de realizar una tesis doctoral sobre la misma, tesis que finalmente no
llev a cabo. Pero sobre todo fue Mounier un hombre de intensa vida de fe,
un "seglar traspasado por el fuego entusiasmante de Dios". Y la fe
cristiana, reparemos en ello, es esencialmente trinitaria, porque la
Trinidad -Dios Padre, Hijo, Espritu Santo- es un misterio de comunin
fraterna, y por ende, radicalmente solidaria. 

Y esto dicho pasa por ser, en verdad, parte de lo mejor de su testimonio
luminoso: la profunda experiencia de Dios de Mounier, que, como acabamos de
sealar, para un cristiano ha de ser experiencia esencialmente trinitaria.
Esa experiencia de Dios fecunda su pensamiento, el pensamiento de un seglar
que, llegue o no a los altares -es decir, a la consideracin "oficial" de
su santidad por parte de la Iglesia-, sigue siendo referencia luminosa para
cuantos grupos, instituciones e iniciativas diversas deseen continuar
empeados en la tarea de concebir, gestar y dar a luz una civilizacin no
poco distinta a la actual. 

De ah que su pensamiento, su vida y su accin estn ya canonizados por
quienes, creyentes y no creyentes, siguen interesados en la gnesis de un
pensamiento gestado y articulado en la tensin necesaria para aunar la
transformacin sociocultural del desorden establecido y la vivencia de unos
valores cvicos y morales abiertos a la trascendencia, capaces de
considerar que la persona tiene valor y no precio -partiendo en esto del
genio de Immanuel Kant, slo que superndolo, llevndolo ms all-, capaces
de reconciliar a Atenas con Jerusaln -esto es, la razn humana con el
Logos divino-, y a Marx con Kierkegaard, esto es, la dimensin social del
pensamiento y la consiguiente accin transformadora con la -humansima,
dignificadora por tanto del ser humano- apertura personal a la
trascendencia, que viene a ser justamente lo que invocaba el filsofo,
telogo y socilogo judo Martn Buber cuando reivindicaba la necesidad de
que el "socialismo deba ser, si no quera acabar muriendo de
deshumanizaciones, mstico, socialismo mstico".

Aun una penltima consideracin. Segn informacin suministrada por uno de
los congresistas en calidad de ponente -si no me falla la memoria, me estoy
queriendo referir al filsofo y telogo jesuita cataln Joseph M. Coll-, el
recientemente fallecido papa Juan Pablo II revel, en audiencia privada, a
la viuda de Emmanuel Mounier, la belga Paulette Leclercq, que era no
escasamente estimable la deuda intelectual que haba contrado con su
difunto marido, principalmente durante su etapa de profesor de tica y de
filosofa en la Universidad Catlica Polaca de Lublin (vase al respecto
Volver a la persona. El mtodo filosfico de Karol Wojtyla, del joven
profesor mexicano Rodrigo Guerra Lpez: Coleccin Esprit, Madrid, 2002, 348
pginas).

Es ms, Karol Wojtyla, considerado por lo general ms propiamente filsofo
que telogo, frente al papa actual Benedicto XVI, telogo profesoral y
profesional, no tuvo reparo alguno en admitir una influencia directa del
pensamiento personalista de Emmanuel Mounier sobre sus encclicas sociales,
es decir, sobre textos papales tan notoriamente influyentes como Laborem
exercens, Centesimus Annues, Sollicitudo Rei Socialis, e incluso sobre un
escrito de capital importancia programtica en el ministerio petrino del
papa polaco, nos referimos a la Redemptor hominis.

Y finalmente una consideracin ya s que ltima. Si es comn precisar que
el personalismo de autores como Karol Wojtyla y J. Maritain es ms
teolgico que filosfico -aclarado en la misma lengua de Cervantes: como
telogos s estaramos ante autnticos personalistas, como filsofos, ms
bien estaramos ante neotomistas-, quedmonos con una certeza que ya ha
aparecido en esta misma reflexin, a saber, el pensamiento de Mounier bien
puede que no sea lo que oficial y acadmicamente se reputa como pensamiento
sistemtico -en toda regla, son ms sistemticos los tambin franceses
Maritain y Paul Ricoeur, no as el judo Martn Buber, tan genial como
asistemtico siempre, al igual que tampoco es tenido por sistemtico
Gabriel Marcel, etctera-, slo que s es pensamiento de una pieza, esto
es, pensamiento dotado de una formidable coherencia interna: la fe elevada
a vivencia mstica, la urgencia insoslayable de pasar a la transformacin
del desorden establecido, la necesidad -por imperativos de la propia fe en
el Dios de Jesucristo, idea que habra de subrayar el Vaticano II- del
dilogo con todos, creyentes y no creyentes, la conviccin de que el
quehacer del intelectual ha de estar junto al mono de trabajo, a pie de
obra, porque no de otra manera puede convertirse en pensamiento fecundo,
propositivo, nutritivo para las transformaciones que se desean.

En definitiva, hablamos de un pensamiento que "es pensado con las manos"
-intuicin que ya descubrieron los maestros griegos. En Mounier, ese
pensamiento a pie de obra, por tanto gestado y articulado no como mero
ejercicio "asptico" de filsofo de gabinete o de cientfico de
laboratorio, fue progresivamente siendo nutrido por una vivencia personal
de pobreza y desprendimiento: caminos hacia la meta de la justicia... Con
tales materiales se permiti construir un pensamiento Mounier, muerto meses
antes de cumplir los cuarenta y cinco aos (1905-1950), que para algunos
resistentes frente al postmodernismo decadente y ya sodomtico, sigue
siendo testimonio luminoso.

** Luis Alberto Henrquez Lorenzo
   luishenriquezlo@hotmail.com
   Investigador espaol. Licenciado en filologa hispnica, estudiante de
   filosofa y de teologa.



=== Rosol Botello: Orculo de lobo      Rafael Rattia =====================

Gracias a la terca persistencia del magnfico escritor y editor Israel
Centeno, la Editorial Memorias de Altagracia y su Coleccin de Poesa,
consagrada a la excelente poeta Helena Vera, cuyo nombre alude al mtico
celacanto, los lectores de poesa podemos acceder a la lectura de un libro
poco comn entre los libros de la poesa que se viene escribiendo en este
primer quinquenio del siglo XXI. Se trata de un poco ms de medio centenar
de poemas de regular extensin que nos hablan de las profundidades abisales
del ser, de la intemperie de la memoria y de la inexorabilidad del recuerdo
como huella imborrable de toda condicin humana.

Orculo de lobo se inicia con una enigmtica "espera" y una radical
"videncia" ntidamente fundadas en la imaginacin sensitiva de la
escritora. Este libro de Botello nos exhorta a los lectores a ver ms all
de lo apariencialmente dado con "los prpados cerrados". Como si una
po(tica) ertica del cuerpo nos emplazara a relacionarnos con el mundo
sensible por la interdiccin de una extraa intuicin exaltada de lo
inefable. En este libro el sueo, el recuerdo, la memoria rediviva que no
siente culpa de s misma, invita al lector a transitar horizontes no
presentidos por los habituales registros racionales de inteleccin. Un
sueo que se suea a s mismo? Tal osada slo es parangonable a la
imposible, y por ello maravillosa, empresa borgesiana de "la infinita
multiplicacin del ser por el espejo que se reproduca deshabitndose".

Asida a un lenguaje exento de ripios lxicos y ostentando un dominio
sintctico poco comn en la edificacin del texto potico, Rosol Botello le
obsequia a los lectores una mirada aguda y minuciosa de temas
impostergables, marcados por una urgencia irremplazable. Tal la escucha del
corazn ansioso de una utopa ntima y personal, la intransferible libertad
de quien se sabe dueo absoluto de s, un tiempo sin tiempo que se prolonga
ms all de lo humanamente imaginado, la vigilia, el sueo trunco, la vida
repetida a la espera de una hipottica resurreccin que devendra posterior
al colapso fatal de la razn sbita.

Leyendo estos poemas de Orculo de lobo el poema es vehculo de transmisin
de un sentimiento parecido a la extranja; el alma del lector se transporta
a regiones inauditas del sentir. El corazn inventa en estas pginas una
lengua extraa que habla slo a aquellos que pueden escuchar el lenguaje
del amor, de la soledad y del revs de la vida.

En cada ciudad de este pas deberan existir "aulladeros municipales" para
los "ciudadanos solos" atenazados por los garfios de la soledad.
Particularmente infiero una velada teraputica literaria en este portentoso
libro que con singular discrecin dice lo que muy pocos tienen el valor de
confesar a travs de la imagen potica.

      "Los lobos allan cuando se sienten solos
      (...)
      en el agua vea el mundo al revs
      (...)
      El viejo entiende
      Sabe lo que dicen
      (...)
      No hay hurfanos entre los lobos" (p. 15).

No puede dejar de enternecerse hasta las lgrimas quien lee el desgarrador
adis de los seres queridos en este Orculo de lobo: la fuerza evocadora
del recuerdo es tan devastadora en este libro que el poder de ensoacin
lrica nos toca la espalda como querindonos decir: es contigo, lector,
voltea y ve adentro de ti el lobo que llevas dormido! T mismo eres lobo
sediento de no s qu cosa que devora tus entraas y ansa zoomorfizarse
para "alimentarse" de su otro yo!

El matiz, la sutil sugerencia de los sentidos reclaman en muchos versos de
este poemario su justa valoracin por parte de quien tenga la suerte de
"ser tocado" por las rutilantes expresiones poticas de esta escritora.

Por la poesa de Rosol Botello el lector sabe que existe una sabidura que
nos hace vislumbrar lo apenas presentido: una especie de prognosis subyace
en la enunciacin de su estro. Veamos.

      "Hay un sentido oscuro
      un ojo interior y misterioso
      que gua
      sin darnos cuenta
      y hace que nos detengamos en personas
      casas
      que sern parte de nuestras vidas
      y sentir el deseo inexplicable de caminar
      contemplar una casa
      sin saber por qu
      para varios aos despus conocer a alguien
      que vive all
      y te habita" (p. 22, "Ojo interior").

Sin duda, se trata del "ojo del conocimiento" al que se refiere la
tradicin filosfica occidental. La escritora sabe que nicamente por el
poema podemos aprehender hologrficamente la instantaneidad del mundo que
vendr a constituirnos de modo indefectible por ley del azar y la
necesidad.

** Rafael Rattia
   rrattia@gmail.com
   Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado
   de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo
   Histrico del Delta, director de la Biblioteca Pblica Central Andrs
   Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo
   Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario
   La pasin del suicida y dirige Laberintos de Agua, la pgina literaria
   semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido
   en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de
   ltimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los
   Teques, as como en las revistas electrnicas El Invencionero, Casi Nada
   y Slo Texto.



=== Los concursos son un albur ============================================
=== El verdugo le corta la cabeza a Internet?      Silvia Banfield =======

Los concursos tienen un tradicional misterio, envuelven casi siempre sus
resultados una dosis pavorosa de subjetividad, sobreviven ms al azar, que
a la pujanza de los contenidos del autor, la buena lid es letra muerta, y
priman en no pocos casos y ocasiones, intereses subalternos, bastardos, y
compromisos que podran encerrarse en el puo de una mano.

La historia de los premios, lauros, demuestra un exitoso itinerario de
arbitrariedades, sutiles maniobras, manejos tambin grossos, acuerdos tras
bastidores, endemoniados petites comits restauradores del alma y cuerpo
del delito. No hay escape aparente y la suerte pareciera echada de
antemano, para la obra y el autor, atrapados en una flamante red de
intereses.

Las grandes premiaciones agregan adems las trampas editoriales del
mercado, el reluciente metal subyuga al xito, pone en coma la literatura,
subordina, idiotiza al lector, le empuja a deambular en el ciego frenes de
la nada.

La cabeza est dormida, el verdugo ya la cort, alguien la besa en nombre
de la inocencia y la lanza al basurero con sus ojos abiertos. El filo del
hacha sigue intacto, se renueva en cada sesin, corta el viento, subyuga a
los presentes con su implacable decisin.



Filo de navajas

La literatura es un filo de navajas y los concursos, cabezas a rodar.

Meses me cost decidirme, numerosos e-mails, reflexiones, preguntas, dudas,
pros y contras de un azar manipulado adems por los intereses humanos. El
azar se multiplicaba en un milln porque todo era por y sobre Internet. No
obstante apost al respaldo que le otorgaba una institucin latinoamericana
al servicio de un Nuevo Periodismo, al patrocinio indirecto de Gabriel
Garca Mrquez, a lo novedoso del concurso, un desafo verdaderamente
global. Un premio que me permitira adems editar un par de libros y
viajar. Un paquete de grandes sueos, fue el verdadero motor. Di muchas
vueltas ms para despejar equis que siempre quedan. Segu animando mi
correspondencia con el desconocido interlocutor del concurso, quien era el
ms entusiasmado en mi participacin. Tena una fe de incalculables
proporciones, una actitud sublimemente macondiana en el afecto solitario de
la literatura.

Era el nimo, la conviccin, aliento, a alguien desconocido, cuyo
cansancio, descreimiento, se le notaba en las pupilas de sus correos.
Flavio Vargas, de la Fundacin Nuevo Periodismo, FNPI (asistente del Premio
Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI), se firmaba el interlocutor, y de una
amabilidad digna de un gran concurso. Cruzamos correos una y otra vez.
Recuerdo, entre otras cosas, lo engorroso de la frmula para participar y
desist, en medio de preguntas y respuestas amables. El plazo se venci y
no haba participado. Volvi a abrirse, porque al parecer, aunque eran 25
mil dlares de premiacin por categora, gnero, no hubo una afluencia
considerada aceptable por los organizadores. La gente no cree en los
dems, porque se mira a un espejo?

Hay premiaciones verdaderamente humillantes por los jurados que juegan a la
ruleta rusa con la propia literatura. Conozco un lugar donde se ha premiado
hasta el plagio. La infamia debe ser completa, dar vuelta olmpicamente el
estadio para ser realmente verdadera.

Me llegaron una y otra vez las bases. El trabajo deba ser postulado por el
director/representante de algn medio. Escog la categora de Internet.
Despus de todo, dije, la red de redes es la editorial de los pobres,
desconocidos, y el concurso apela como su institucin a un nuevo
periodismo. El anzuelo del Nuevo Periodismo, un buen gancho para picar.
Ciertamente se requiere de un Nuevo Periodismo y periodistas con tica,
responsabilidad social, compromiso con la verdad y el lector. Internet
socializa la palabra, distribuye sin fronteras, canaliza los mensajes sin
intermediarios, hace crecer el espacio de la comunicacin en todas las vas
posibles. Democratiza, en una palabra, el mensaje.

Llegu a pensar, un concurso necesario, bien pensado. Se trata de un
homenaje a una nueva comunicacin. Ahora habra que pesar los contenidos y
las formas, para saber si estamos ante algo nuevo.



Nuevo Periodismo, viejos arbitrios?

Justamente he intentado estos aos hacer un Nuevo Periodismo, no slo
basado en la verdad de los hechos sino en la creatividad, en la bsqueda
del lector con unos contenidos que trasciendan la lectura uniformada, esa
estandarizacin noticiosa de los medios escritos y por Internet. La
informacin usa el mismo traje en Nueva York, Miln o Sao Paulo. Un vicio
del mundo global y abuso de los poderes fcticos. La noticia se viste de
seda y mona se queda?

El periodismo escrito y en TV, otras de las categoras del concurso, forman
parte de la tradicin, aunque los medios digitales han revolucionado las
formas, velocidad, del periodismo en el siglo XXI. Los contenidos brillan
cada da ms por su ausencia e indecencia, no pocas veces, porque hasta los
grandes y tradicionales medios que basaron su xito en las historias
verdaderas, hoy mienten, ocultan informacin, usan un trabalenguas por
mensaje.

Por eso, el concurso, especialmente el de la categora Internet, animaba a
su participacin, ya que se trata de lo realmente nuevo y una competencia
frente al mensaje tradicional. Los blogs, bitcoras, han revolucionado el
periodismo zigzagueante en Estados Unidos, y de la prensa escrita en
general, porque la comunidad se ha tomado la palabra. Son millones los
blogs que circulan diariamente en la red, uno por cada persona, red entre
ellos, la multiplicacin infinita de la palabra bis a bis. Los Angeles Time
revolucion su editorial con la participacin comunitaria de sus lectores.
Hizo un cambio verdaderamente revolucionario, y despus vino una ola de
spam, gajes de la red. No hay periodismo en el siglo XXI sin audacia,
originalidad, creatividad, talento, la mixtura de todos los gneros en el
mensaje. Los lectores se aburren de tanta mentira, uniformidad, gratuidad,
ms de lo mismo. Se siente un hormigueo por las grandes redacciones,
anteriormente infranqueables, sagrados recintos de lo formal e inamovible.
Se ha arrancado del corazn de la redaccin el poderoso termmetro
editorial, la seccin emblemtica. La vieja autoridad vertical, gris,
comienza a visitar el cementerio con su propio atad, ve cmo se subasta un
nuevo tiempo.

Una extraordinaria oportunidad para un concurso sobre escritos circulados
en Internet, la medicin de un nuevo gnero periodstico, una manera
distinta de acercarse al Otro lector. El papel pesa, arde, se quema en las
manos de un Lector que viaja entretenido en el mundo meditico, muy
faranduleramente.

El sordo no ve ni piensa, se escucha a s mismo, camina por su oscuro,
infinito laberinto de olvido. Pasajeros todos de un mismo circuito cerrado
de TV.

La palabra es cada da ms extranjera. Nace y muere en el silencio en/de
la red?

Decid participar, conociendo los riesgos, y segu los pasos de la
inscripcin: (Silvia Banfield: has sido postulado al Premio Nuevo
Periodismo CEMEX+FNPI en la categora Internet. Llegar a tu correo
electrnico una copia del formulario de inscripcin, para enviarla impresa
junto con el trabajo. El cdigo de inscripcin, con el que marcars el
material es: 2004.CSC.5.250). Envi un texto vinculante con el propio
concurso, bajo el ttulo:

      Internet, qu vieja y enredada te has puesto. (Qu teje la araa
      bajo las sbanas?).

En 321 lneas con sus subttulos, hago la historia de la red y desde luego
es un texto ms complejo en historias, lenguajes, pisos sicolgicos,
trasfondo de una poca: "De la charla, conexin de dos computadoras en
1969, surgi la clonacin de la Babel de Internet en el siglo XX, con alas
sin fronteras, clonada, infinitas palabras, la madeja del hilo verbal,
digital, una comunin en el pequeo annimo altar del ordenador. Imagen del
alba, pantalla blanca, hipntica, sbana del mundo, ordenador del sueo,
pequeo emperador del verbo annimo -sincopado, galopante, ferozmente
vertiginoso-; bestezuela del silencio astral, en la pavorosa lengeta, del
azar, divina ubicua, dama detrs del acento de las vocales y consonantes de
la noche. Joven seora, ave parlante del ojo digital, eres libremente
virgen an, a pesar de los demonios que incubas en una de tus colas
dragonas, y te haces al espacio, libertina, marquesa de Sade, Cassandra,
simplemente, Penlope. Tejido eterno que desconoce el origen y paradero de
las palabras, sitio fugaz de Troya, un universo que se acuartela en
silencio, cuarto oscuro de la Utopa, que se pasea con un desconocido en un
campo para nudistas. Esta no es la Historia, ni un remedo de su subproducto
fuera de estacin, sino el viaje alucinado de la Cantante Calva por las
peluqueras de Manhattan, un 11 de septiembre. Sin cabello se deja atrs la
noche en Hiroshima, una peluca es el retoque para traspasar el Muro de
Berln, o el uso de una utilera perversa, abandonada en una casa rodante
sobre la frontera de Mxico, con 300 retratos de las mujeres de Jurez,
orinando el rostro de sus verdugos".

La Red es el mensaje o el mensaje es para enredarse? Es un nuevo universo,
virtual dentro del real, que desploma las fronteras del espritu y de la
carne, un men, agenda, el mudo azar de un encuentro inesperado, la Red
habla en un 72 por ciento en idioma ingls. Mucho speak english. Palabras,
mensajes, estadsticas, noticias, el amor en la red, todos los fluidos
humanos corren, vuelan, se hacen instante, se mezclan, trasvasijan. Nunca
hubo ms promiscuidad verbal en la historia de la humanidad. La palabra es
un perfecto camalen, cambia de idiomas, su color es otra moneda que busca
respaldo, usa su propio ropaje, se camufla, es abierta como un molusco. El
fonema suena. Las vocales y consonantes se verborrean en el chisme, son
enjambre en el vicio del chat, se desnudan sobre el despunte de un labio en
flor y la desesperacin errante, las camina, y arrodillan invariablemente
su cerviz banal. Todo depende de quin y cmo la use y abuse. Ha nacido
tambin un abecedario raqutico, un enjambre de palabras despelucadas,
fiambres, aunque aparenten novedad, frescura, porque resultan ser pobres
ratas sin fe, definitivamente palabras con cola de ratn. Mucha vitrina,
pasarela, desplante, verbo transgnico, no trasgresor, afiebrado de apuro,
sin diente o con frenillos, reciclado. Es un sofisma lo que trae esta hora
en la mirada indefinida, sin horizonte del poder fctico, real, ese que le
pasa la factura a la humanidad. Dentro del limpio trigal, la rata hace su
nido y habita el gris amanecer de su da depredador.

Choque de civilizaciones? No podemos vivir sin etiquetas. Es ms real un
choque de trenes en la India, y ver el amasijo de hierros y cuerpos, posar
en estricto rigor mortis para una fotografa ms del error humano. Por qu
el siglo XXI es nuestra reciclada Edad Media, donde un Dios bueno lucha
contra un Dios malo en el despreciado universo de la realidad? Han vuelto a
subir a la historia a una silla de ruedas, vendada de ojos, sin piernas, y
la libertad, cargada en sacos de arena, va recitando: mam me aconsejaba
tomarme la sopa de letras / en los helados das de invierno / si no lo
haces, unos enanos colorados / pasarn a buscarte y ya no sabremos de ti /
pero te recordaremos cada vez que escuchemos / el abecedario en la TV y un
nuevo da se abrir en el horizonte / Ten Fe, la letra con sangre entra. Es
una Edad sin caballeros, y las Ladys cada da toman el caballo de la
historia con sus propias riendas. Dejan el castillo de arena tras el puente
levadizo y la nueva pradera que les espera, abierta, llena de oxgeno, un
espacio para conquistar a pulso. El Castillo ha perdido una flor y la dama
sus cadenas.

De la paciente roca, slo esperamos su muda belleza. Su pasado no agota su
futuro, ni cuestiona el presente. Roca dura de mover y convencer / roca sin
boca / ni lengua / muda roca / paradoja / quizs algn da aprendas / que
es ms firme / el viento que pasa y te toca. Bajo del insectario clavado
sobre la pared, de la agenda amarilla, un papel, un mensaje con la letra
del Editor, inconfundible, ordenada, clara, pareja, en tinta negra, y el
encabezado: SB. La libertad absoluta es lo ltimo que nos queda. No le
pongas fianza, sino confianza a la libertad y a la palabra. Bajo palabra,
slo la palabra. El miedo es un lugar comn, intil muletilla para un
periodista. En el lenguaje, todo es permitido, como en el amor, pero los
hechos son el festn de la realidad. No slo quiero la punta del iceberg y
que me perdone Hemingway. Bucea en el prefacio de los hechos. No le des una
orden equivocada y antes de tiempo al epitafio. El exceso de luz tal vez no
haga creer que todo paisaje es igual a s mismo. Una pgina en blanco slo
es igual a s misma. Bucea en la orilla, para llegar a las profundidades.
Quiero un texto sin norte, ni sur, de cuatro orejas y cinco pares de ojos,
que me diga lo que no s, y que debiera conocer, y le deje saber a mis
sentidos, la palabra an, todava. Obliga al lector a hacerse preguntas,
que discuta contigo hasta cuando va a dormir, y que sepa que su reflexin
es su nico salvavidas. Los grandes del periodismo neoyorquino hablan de la
mancha de aceite que lo impregna todo, desde las bastillas de los
pantalones o enaguas, al cuello de las camisas. La tinta de las ideas
cambia la sangre. Contamina al lector a tu manera. El periodismo no es
nuevo, ni viejo, ni tiene ms pisos que los necesarios. Muvele el piso al
lector. Sbelo a la Scala de Miln. Que te lea con atencin la mismsima
Elfriede Jelinek y se pregunte: Was bleibt einem also libring? (Qu nos
queda?) Esa es la interrogante de todo lector, que no aspire a quedarse con
el pelo del lobo de la informacin. Enrdate en la Red, SB, tejido y araa
de un mismo lenguaje. Ni una como por fuera, el texto como una camisa de
fuerza para disfrutar con una margarita. No ms palabras, debo partir. Los
editores son algo obscenos con la distribucin del trabajo. Ellos son los
encargos, y nosotros las entregas. Mensajes que llevan implcito cuadrar el
crculo y de paso no perderse en el tringulo de las Bermudas.



Fuera de juego, ms que ausencia

Im abseits, que significa en mi ausencia o al lado de la vida (tambin lo
he visto traducido como fuera de juego) prefiri decir en su discurso
grabado, ante la Academia Sueca, la flamante Nobel de literatura, e
irreductible pianista austriaca, Elfriede Jelinek. Un enunciado
aparentemente claro, para un mensaje crptico en la literatura, alejado
aparentemente de sus posiciones polticas de izquierda, sin protocolo de
ninguna naturaleza ni concesiones. Se pregunt si escribir es la propiedad
de adaptarse a la realidad, una realidad que no existe y que es complicada:
"Una realidad que es como un peinado que adoptan los poetas aunque ningn
peine sea capaz de desenredarlo y les martiriza durante la noche".
Refirindose al tiempo, sostuvo que nunca se vive, pero que penetra en la
obra de todos los escritores. Tal vez se llega a un camino imaginario
"azotado por el viento de la rabia y de la radioactividad, un camino que
descubre las caras cubiertas de sangre que vemos por televisin, las caras
de las mujeres que no tienen voz, un camino que es la escena indiferente de
tantos pecados, y que est cerrado para m, porque me encuentro a un lado
de la vida".

El lenguaje es un perro, dijo, que me debera proteger, pero tambin me
acosa y persigue como una cmara de fotos. "Tiene muchos nombres y
desaparece a veces". Y sigui en su crptico laberinto en el Danubio oscuro
de su lenguaje evocador de su propio lenguaje. Nada, nadie lleg. Lo que
queda del lenguaje no lo deciden los autores. Lo que queda ha desaparecido.
Contra toda lgica, lo que nunca lleg quiere quedarse un rato. Lo ms
pasajero -el lenguaje- se ha desvanecido. Aquello que debera permanecer,
siempre est lejos o, por lo menos, no est aqu. Y termin interrogndose,
enfatizar sobre su pregunta: Was bleibt einem also libring? (Qu nos
queda?). La vienesa, que se autocalifica de Cassandra, autora de la novela
La pianista, pone al descubierto el lenguaje cotidiano mudo, engaoso,
falso, desmitifica la palabra como algo bello, bondadoso y bobo. El
lenguaje es lo ms problemtico, nos dice, es el que funda la realidad, y
con l debemos convivir de una manera ms creativa, real, verdadera.
Exorciza la verdad a travs de la mentira, con un lenguaje grotesco,
descalabrado en s mismo. El lenguaje, a pesar de su inconveniente, es lo
ms importante dentro del ser humano, su herramienta ms eficaz, nos
expresa una y otra vez Elfriede Jelinek, quien subraya que el lugar del
escritor es la marginalidad.

El siglo XXI es el fin del tradicional tiempo. Ya no tiene espalda el
tiempo, ni rostro. El tiempo se lava las manos y deja que un largo ro
corra. El tiempo no avanza, ni muere, es el ejercicio de su sombra el que
permanece. El tiempo es el espacio ms eterno del presente.



La cabellera hirsuta del idioma

La cabellera hirsuta del idioma est en la Red -una vieja alcanca del
abecedario. El idioma que no encuentra palabras y se llena de gestos.
Signos que simulan y disimulan y estimulan. Palabras que obnubilan.
Palabras que atraviesan el hilo de la noche. Palabras de lluvia. Palabras /
nieves blancas / osos / montaesas / trepadoras / al alba / sendero /
camino de seda / piel / rodillas / luz / vuela. Se recicla el aire, se
clica el destino. El tiempo es el mayor personaje de nuestro tiempo. El
poeta William Blake sostena que la visin real del Tiempo es una perpetua
juventud. El Tiempo es un hombre, el Espacio una mujer, y su porcin viril
es Muerte. Palabras de Blake. El tiempo entra por ese espacio infinito y
muere quizs en cada coito, que es la pequea muerte y esperanza de un
nuevo amanecer. El tiempo, sin embargo, tiene jornada completa. Desayuno,
almuerzo y cena, y una merienda al atardecer. Se alimenta de todos
nosotros. Carga en un saco vaco todas las estaciones y la eternidad la
lleva en un anillo que nunca est en un mismo dedo. Su sombrero, atado al
monlogo de Hamlet, decora la puerta de un aeropuerto, pero alguien siempre
se lo lleva y vuelve al mismo lugar. Sus carcajadas y tristezas rojas y
amarillas pueden ser un trigal, la voz vaca en un acantilado, o la higuera
que crece de noche en medio del olvido. La enredadera ya ha remontado la
noche en sepulcral silencio de escalera sin dueo, estigmatizada por la
mala suerte.



Las preguntas

La aguja naci para ser buscada en el pajar? Las lgrimas para ser
derramadas? La noche para oscurecer el da? La Luna para inventar las
mareas y enamorar a los enamorados? El chocolate para producir felicidad?
La poesa para soar una mejor realidad? El gusano para recordarnos la
muerte? La serpiente para arrastrar el "pecado"? Pecar por error u
omisin, o pecar por pecar? El olvido naci para opacar la memoria? El
silencio surgi para que existieran los parntesis? Las preguntas
surgieron para que existieran las respuestas o ms preguntas? Eva y Adn
se quedaron en el paraso sin preguntas o encontraron la respuesta? Quin
hizo la primera pregunta y dio la primera respuesta? Lo cierto es que el
mundo cuenta con muchas fbricas de preguntas y han surgido muchas ms en
estos aos. Sus nombres son algo triviales, los de las fbricas, digo:
Lugar de la incertidumbre, Sitio de interrogantes, Slo preguntas, Mi
interrogante favorita, La casa de la pregunta perfecta.

La pregunta esperada, La pregunta del amor, La ltima pregunta. El mundo se
satur de preguntas y quiere respuestas. Las estadsticas de la
autodestruccin global son un silencioso Apocalipsis, superior a todas a
las batallas emprendidas por la muerte. El hombre es una mquina eficaz de
aniquilamiento de su especie, demuele los cimientos de lo que le rodea,
perfora su propio cuerpo, hace irrespirable la atmsfera que le da vida y
mantiene en pie. Al slogan vaco de un mundo ms seguro, debemos agregar, y
descontaminado y libre y democrtico y solidario y de oportunidades y de
paz. Habra que crear las fbricas de las frases bien intencionadas? Es
una buena pregunta?

Estas son algunas tomas del Texto total. Fragmentos que renen su propia
autonoma. Pulsaciones de un mundo esquizofrnico. Todo en orden, por fin,
le dice el cadver al forense.



Epitafio fuera de concurso

Me ha sorprendido el Jurado que declar desierto el concurso en la
categora de Internet. No se escribe nada que valga la pena en la Red? El
flamante, desconocido jurado, no entrega ms detalles. Me entero por el
diario colombiano El Tiempo. Ya el rotativo haba informado das atrs que
algunos de sus reporteros haban sido seleccionados en el concurso. En
ningn otro peridico he visto rastros de informacin referida al evento,
sus resultados y nada relacionado con los participantes. La empresa
patrocinadora est en Mxico, CEMEX, su sede principal, y la Fundacin en
Cartagena de Indias, Colombia. El ltimo parte oficial de El Tiempo dice:
Se trata de Guido Moreno y Sonia Goldenberg, galardonados en las categoras
de radio y televisin respectivamente.

De qu se tratar lo de la seccin Internet? Esa es la gran pregunta,
Seores del Jurado.

** Silvia Banfield
   silviabanfield@yahoo.com.mx
   Profesora, escritora y periodista free-lance (Argentina). Conferencista
   y aficionada al tango, prepara una novela titulada La frontera de papel
   rojo y un libro de crnicas.



=== Gracias a un filntropo y un mstico judo... =========================
=== Hace 150 aos naci la nueva Jerusaln      J. P. Leroy ===============

Ramsgate es una ciudad del sur de Inglaterra ubicada a dos horas por tren
de Londres. Su mayor celebridad consiste en ser la sede de un museo que
honra la memoria de uno de los judos de virtudes ms excelsas y de
temperamento ms combativo y constructivo que puede contener la
Enciclopedia Judaica: Sir Moses Montefiore... Nada ms ni menos que el
filntropo que permiti el renacimiento de las tres veces milenarias y tres
veces sagradas ciudad de la Jerusaln histrica y el nacimiento de la
Jerusaln Moderna... hace exactamente 150 aos..!

El Museo Montefiore est inserto en un conjunto cultural religioso que
integran: una sinagoga, una "yeshiva" (o escuela de estudios religiosos -en
este caso para estudiantes de origen sefardita) y la propia tumba del que
lleg a ser en 1837 alcalde de la capital inglesa y elevado el mismo ao
por la reina Victoria a la dignidad de "Sir", Gran Caballero de la Corona
inglesa...

El conjunto hoy en da est bajo la custodia del Movimiento (jasdico)
Lubavitch, tambin responsable desde all de un campamento de verano y de
diferentes actividades social-filantrpicas...

En realidad, Sir Moses Montefiore naci en 1784 en una familia sefard de
la ciudad italiana de Livorno, pero creci y vivi toda su vida en
Inglaterra en una atmsfera de gran respeto y cumplimiento de la Biblia
(Torah) y de los Miksvot... Muri el 15 de agosto de 1885 a la edad de...
101 aos..., luego de haber realizado 7 viajes pioneros en el Israel bajo
el yugo otomano, el ltimo de los cuales a la edad de... 91 aos..!, no
sin antes haber creado, en 1855 -hace pues hoy 150 aos- el primer
asentamiento y primer barrio judo fuera de los 4.000 metros de muralla de
la Antigua Jerusaln, en un sector conocido bajo el nombre de "Mishkenot
She'Ananim", algo como "la Mansin de los Bienaventurados", as llamado en
recuerdo del profeta Isaas y uno de sus ms famosos versculos...
profticos -valga la redundancia:

      "Pero sobre nosotros se derramar el espritu desde arriba. Entonces,
      el desierto se transformar en jardn y el jardn crecer como un
      bosque. En el desierto, acampar el Derecho; en el jardn, descansar
      la Justicia. La obra de la Justicia sea la Paz y los frutos de la
      Justicia sern tranquilidad y seguridad para siempre.

Mi pueblo vivir en paz, sus habitaciones sern seguras y tranquilas. La
selva ser cortada y la ciudad arrasada, y ustedes sin problemas sembrarn
entonces a orillas de los esteros, o soltarn, sin preocupaciones, su buey
o su burro..." (Is. 32: 15-20).

Hoy, en el tambin conocido como barrio Montefiore de Jerusaln, en las
afueras de Ir Atika (la Ciudad Vieja, "intramuros"), cualquier turista o
nuevo inmigrante puede admirar este singular edificio de una planta donde
naci la nueva Jerusaln moderna en 1855, pues adems se volvi (ms)
mundialmente famoso (aun) gracias a Yemin Mose, el barrio de artistas de
renombre mundial, que es parte integrante de l, donde, como en sus horas
de mayor gloria el barrio de Montmartre, en Pars, o Village People, en
Nueva York, visitan, se alojan, desfilen, exponen y se producen
permanentemente los ms cotizados artistas -judos y no judos- del
planeta...

En nuestros aos de joven reportero, recin graduado, en los aos finales
de los '60, principios de los '70, tuvimos el insigne privilegio de
residenciar muchos meses en Jerusaln, recorriendo muy asiduamente
Mishkenot She'Ananim, lo que nos llev a publicar -entre otros- un
amplsimo y muy documentado reportaje sobre su historia y la de su fundador
moderno, Sir Moses Montefiore, en el peridico en francs de Israel,
llamado L'Information d'Israel, de fecha 16 de abril de 1973.

Reportaje de una gran riqueza documental sobre un filntropo y hombre de
paz de gran relevancia universal y sobre toda una poca.

      ...Jerusaln: dos ciudades, dos historias, dos tiempos, dos pueblos,
      tres religiones, un gran retorno... La antigua Jerusaln amurallada,
      con sus tradicionales barrios y divisiones religiosas: los barrios
      musulmn, cristiano (armenio), judo; y la Jerusaln moderna, hoy
      desparramada, todo alrededor, sus colinas y montes circundantes, su
      Monte Scopus, su Universidad Hebraica, sus bajos edificios en piedra
      de Jerusaln y sus urbanizaciones para inmigrantes..., sus 150 aos
      de haberse "escapado" de sus antiguos linderos herodianos...
      Mishkenot She'Ananim, Yemin Mose..., las imborrables huellas de un
      hombre: Sir Moses Montefiore...

      Nacido un 24 de octubre de 1874 en Italia, y muerto en Inglaterra el
      27 de julio de 1885 (otra fecha indica el 15 de agosto de este mismo
      ao), Montefiore era un filntropo como pocos, aliado al poderoso
      clan de los Rothschild, a travs de su esposa, Judith Barent-Cohen.
      Inici su vida como simple agente de cambio, haciendo rpidamente
      fortuna, tanto que, a los 50 aos, ya resolvi iniciar su carrera
      pblica de muy generoso benefactor y no menos consecuente hombre de
      accin entregado a la emancipacin de los judos, no sin ocupar altos
      cargos en la administracin pblica inglesa, como el de alcalde de la
      ciudad de Londres en 1837... Altos cargos y servicios a la Corona que
      la reina Victoria recompens con un ttulo de "Sir"...

      En realidad, poca gente sabe que la emancipacin de los judos fue,
      en sus orgenes, una de las grandes ideas (junto a la emancipacin de
      la mujer, y los derechos del hombre y del ciudadano) lanzadas sobre
      el continente europeo por una cierta Revolucin Francesa de 1789, sea
      dicho de paso, mucho antes del surgimiento del movimiento "redentor"
      sionista del periodista austriaco Nathan Birnbaum (que parece haber
      sido el primero en emplear el trmino "sionismo"), mucho antes del
      "Llamado a los Judos" desde Filadelfia, EUA, por un tal Mordekhay
      Noah el 15 de octubre de 1825, invitando a los judos "donde quiera
      que se encuentren" a emigrar en un primer tiempo en... Ararat... una
      ciudad con nombre predestinado (donde supuestamente encontrara
      posteriormente los restos del Arca de Noe); antes de los "progroms" y
      la "Solucin Final" de los siglos 19 y 20, mucho antes de los
      "Amantes de Sion" salidos de los ghettos de Europa Central, mucho
      antes del libro Autoemancipacin, de Len Pinsker, mucho antes de la
      obra Roma y Jerusaln, de Moshe Hess, discpulo de Marx, y mucho
      antes de las lneas de otro periodista austriaco: Teodoro Herzl, gran
      visionario del futuro Estado de Israel, entonces, redactor del
      peridico alemn Neue Press, al final del siglo 19...

      Moses Montefiore no era un visionario pero no hay duda de que tena
      un "fuego sagrado" interno que lo haca mover para emancipar la
      condicin de los judos por todas partes. No se sabe si tuvo
      directamente conocimiento del "Llamado a los Judos" de Mordekhai
      Noah en 1825 (nacido apenas un ao antes de l, el 19 de julio de
      1875, en Filadelfia) pero no hay duda de que supo "conectarse"
      espiritualmente con el "Espritu del Tiempo" en pro de la causa de
      sus correligionarios que recorra la Europa post Emperador Napolen I
      -que, dicen, luego del sitio de San Juan de Acre, en la entonces
      Palestina de donde tuvo que salir con el rabo entre las piernas,
      lleg a hablar una vez de ayudar a reconstruir el Templo de Jerusaln
      y de crear un Estado Judo... si los judos se unan a su bandera...

      El hecho es que, un da de 1827, Moses Montefiore emprendi su
      primera peregrinacin a la Tierra Prometida (Eretz Israel), entonces
      bajo el yugo de los pachas otomanes, corruptos y venales... El aire y
      la visin de la Tierra de Sion le causaron un fuerte impacto. Visit
      el Barrio Judo, en la Ciudad Vieja de Jerusaln, donde segn la
      Enciclopedia Britnica, en su sptima edicin, vivan unos 6.000
      judos -dos veces ms que la poblacin juda en Nueva York de aquel
      entonces; algo menor de la de musulmanes y la mitad de cristianos.
      Vivan las tres comunidades en sus respectivos barrios, en
      pauprrimas condiciones, sin ningunos servicios bsicos, y en
      condiciones higinicas lamentables, observaciones stas, sobre el
      terreno, que iban a ser el desencadenante para "hacer algo para los
      judos de Palestina y, sobre todo, los de Jerusaln", a la vez que
      seran el punto de partida de una serie de iniciativas para tambin
      mejorar las condiciones de vida de los ghettos de Europa Central por
      parte de Moses Montefiore...

      En 1846 obtiene del tsar de Rusia un ucase, un decreto, para impedir
      el establecimiento de judos en las zonas fronterizas muy
      conflictivas entre Alemania y Austria... En 1840 maniobra para
      conseguir para los judos de los territorios bajo administracin de
      la "Sublime Puerta" otomana los mismos derechos que los dems
      extranjeros en todo el Imperio... En 1847 interviene a favor de la
      Comunidad de Siria... En 1858 solicita al Papa la reconsideracin de
      un caso de un nio judo obligado a bautizarse catlico por su
      gobernante... En 1864 pide la intermediacin del Sultn de Marruecos
      en contra de la represin de judos en la ciudad de Tnger.

      Pero es en 1860 cuando realiza su ms brillante actuacin, al
      conseguir del Sultn Otomano de Constantinopla (hoy, Estambul) un
      firmn, un decreto, para permitir la realizacin de la primera parte
      de su sueo: sacar a sus correligionarios de su Estado promiscuo, de
      extremo hacinamiento, en callejuelas angostsimas, sin luz del sol,
      sucias, del interior de la muralla de la vieja ciudad de Jerusaln; y
      llevarlos a construir ellos mismos, de sus propios manos, sus propios
      asentamientos, sus propias casas, una ciudad que sera suya...

      El calendario gregoriano marcaba el ao 1860, el calendario judo el
      ao 5620... Pronto iba a nacer la Jerusaln moderna gracias a un
      hombre profundamente impregnado de valores msticas judos (con el
      tiempo, sera apodado Yemin Moshe, "a la derecha de Moses"), adems
      de ser un gran negociador, un gran filntropo y un constructor
      nato...

      Para juzgar del carcter temerario, casi utpico, de tal iniciativa
      de Sir Moses Montefiore, de construir y hacer construir con sus
      propias manos el nuevo Barrio Judo en las afueras de las murallas de
      la antigua ciudad de Jerusaln, se debe considerar lo siguiente:
      desde hace siglos, una tradicin quera que un judo de Jerusaln, de
      los ghettos de Europa Central o de cualesquier otros puntos de la
      dispora (dispersin de los judos por el mundo desde el ao 70 de la
      era cristiana), no desempeara otra funcin o labor que la de
      zapatero, joyero, sastre, o usurero, es decir, artesanos o
      negociantes... Y es all cuando este hijo de mercader italiano
      reencauchado en las brumas londinenses pretenda sacarlos de su
      comodidad, rutina y seguridad y hacer que se aventurasen fuera de su
      marco ancestral, que se lanzaran propiamente a la calle, pero fuera
      de los lmites que miles de aos haban prcticamente marcado de un
      sello indeleble -si bien, en ms de una ocasin, tuvieron que hacerlo
      en condiciones dramticas, de largos exilios y duras persecuciones...

      Menudo nuevo reto histrico! Y con ms razn cuando se piensa lo
      que era la Palestina del siglo 19, el espacio exterior que rodeaba
      las murallas de Jerusaln en aquel entonces..., un solo e inmenso
      desierto, cruzado por largas caravanas comerciales a lomo de cabellos
      y burros pero tambin por cien y un peligros, bandidaje, asesinos a
      sueldos, traficantes de esto y de aquello, asaltantes de caminos,
      "rebeldes sin causa", nacionalistas exacerbados, guerras
      intertribales, etc... que obligaba a cerrar todas las noches, a la
      primera estrella, todas y cada una de las enormes puertas de gruesa
      madera del Lbano que transformaba entonces a la tres veces milenaria
      Ciudad de David en una autntica fortaleza medieval.

      Cul es entonces el "loco de atar" que soaba para los suyos "una
      nueva vida" fuera de estos altos y inexpugnables muros..? Pues tena
      nombre y apellido, un ttulo de la Corona Real de Inglaterra..., un
      mstico judo... y una de las grandes fortunas del siglo 19...

Cuando, en 1855, el filntropo ingls de origen italiano, Sir Moses
Montefiore, invit a la comunidad juda hacinada en estrechas, malolientes
y no higinicas calles y casas al interior de las murallas de la Antigua
Jerusaln -donde, sin embargo, convivan pacficamente con musulmanes y
cristianos- para construir con sus propias manos una Nueva Jerusaln en la
parte exterior de la antigua capital fundada por el rey David unos 3.000
aos antes, obviamente, no invitaba a sus miembros a un paseo, ni a una
sinecura, por cuanto los alrededores eran muy hostiles, con nmades
ladrones y asaltantes de caminos, adems de ser extremadamente desrticos.

La nica "recompensa" era que el sector escogido se encontraba en la
cercana del llamado Muro Occidental del antiguo Templo de Salomn, mejor
conocido como Muro de los Lamentos, donde por lo menos los ms creyentes
-casi todos lo eran en aquellos tiempos all- podan acercarse para rezar,
depositar ex votos (papelitos con algunos deseos por cumplir) en los
intersticios de las enormes piedras de talla que haban resistido los
embates de las recurrentes locuras destructoras de los invasores de turno y
que eran los vestigios del ltimo Gran Templo de Jerusaln (Mikdash
HaGadol).

La resistencia de una parte de los 6.000 pobladores del Barrio Judo de la
antigua ciudad se alarg un cierto tiempo hasta que Sir Montefiore tuvo la
idea de... ofrecer una libra esterlina inglesa (que representaba cierta
suma en aquel entonces) a cualquiera de ellos que se atreviera... a pasar
tan slo una noche al exterior de la Muralla..! Digamos que, al principio,
no hubo mucha cola... La gran aventura de la Nueva Jerusaln extramuros
empez con uno, luego otro, y as, sucesivamente, durmiendo cada noche en
carpas improvisadas bajo uno de los cielos ms estrellados de una de las
ciudades -de acuerdo al Talmud, posterior al de Babilonia- ms bellas y ms
sufridas del planeta ("Diez medidas de belleza descendieron sobre el mundo;
nueve recibi Jerusaln y una, el resto del planeta. / Diez medidas de
dolor descendieron sobre el mundo; nueve recibi Jerusaln y una, el resto
del planeta")...

Y, as, con cuentagotas, habiendo entre tanto Montefiore logrado una cierta
vigilancia por parte de las autoridades otomanas que administraban la
ciudad, fueron sumndose los primeros pioneros judos -hasta entonces
artesanos y comerciantes-, constructores con sus propias manos del primer
sector jams edificado al exterior de las murallas de la vieja Jerusaln,
posteriormente conocido en forma coloquial como "Barrio Montefiore", o en
hebreo, por su nombre de Mishkenot She'Ananim, "La Mansin de los
Bienaventurados" -en recuerdo de los versos del profeta Isaas...

El primer "edificio" construido con piedras extradas con herramientas "de
fortuna" en canteras cercanas a la propia Jerusaln lo fue frente al
llamado Monte Sion, cerca de una famosa y muy concurrida -por caravaneros y
visitantes- puerta de la antigua Jerusaln llamada Puerta de Jaffa... Por
lo tanto, no era un lugar cualquier, tena su carga de simbolismo, al que
se agregaba el hecho de que, partiendo de all, se llegaba, luego de unos
25 kilmetros de polvorientos caminos de burros, a las ciudades sagradas de
Beln y de Hebrn -esta ltima, lugar de la "Tumba de los Patriarcas" del
antiguo Israel...

El primer edificio histrico -la "casa matriz"- de la Nueva Jerusaln de
Sir Moses Montefiore fue una larga construccin rectangular de 120 por 6
metros, con 29 habitaciones, de techo llano adornado de frente con una
hilera de almenas y, en el mero centro de su fachada, una estrella de
David, tambin, tallada en piedra... El resto del conjunto de casas, de dos
pisos (ninguna planta baja para residencias), fue construido -para decirlo
as grficamente- con un diseo general parecido a un convoy de pioneros
americanos a la conquista del Oeste, en medio de comarcas hostiles: con
todas las puertas y entradas mirando hacia un patio interior donde se poda
organizar libremente la vida econmica del nuevo barrio, con sus talleres
artesanales, jardines, huertos, reas recreativos, religiosos, etc.; y
listos para enfrentar cualquier acto de bandidaje y robo a mano armado, con
un sistema de comunicacin especial entre casas y habitaciones, calles
cruzndose perpendicularmente, finales de calles sellados o con puertas
metlicas especiales, etc. -de paso, este modelo iba a ser el modelo de
construccin que se adoptara all hasta finales del siglo 19...

A la culminacin de su primera etapa histrica en 1860 (ao, por cierto,
del nacimiento de Teodoro Herzl, el llamado Visionario del Estado de Israel
-todo un smbolo!), es decir, cinco aos despus de que el primer pionero
judo, por primera vez en muchos siglos, se atrevi a pasar una noche
afuera de la Muralla de la Antigua Jerusaln, el barrio Montefiore,
Mishkenot She'Ananim, contaba 140 casas, sinagogas, escuelas, un hotel para
peregrinos y varios grandes reservorios de agua... Muchas ms casas
seguiran posteriormente para acoger los primeros pioneros de Rusia y de
Europa Central, los primeros constructores de las primeras colonias
agrcolas judas de Palestina bajo impulso de Len Pinsker, otro filntropo
Edmundo de Rothchild, Ch. Meter, fundador de la Alianza Universal Israelita
y de la primera Escuela de Agronoma juda en Eretz Israel...

Cerca del barrio Montefiore y a lo largo de la actual calle de Yaffo, tres,
cuatro, cinco barrios ms seran posteriormente construidos entre los
cuales el Barrio de Mea Shearim, hoy religiosamente muy activo (y
combativo) gracias a sus judos ultraortodoxos... De 6.000, la poblacin
pasara rpidamente, en 1897, a 10.000, y luego a 30.000 (es decir, 3 veces
ms que musulmanes y cristianos), en la poca del Primer Congreso Sionista
de Basilea (Suiza), dominado por la figura cimera de Teodoro Herzl...

Poco a poco, el antiguo Barrio Judo de la Ciudad Vieja de Jerusaln se fue
vaciando, aunque muy lentamente, puesto que, en 1948, cuando la Legin
rabe lo arras, unos 2.000 "puros y duros" todava vivan all...

El 28 de julio de 1885 falleca su fundador y mximo filntropo (aunque
otros, de Inglaterra y, sobre todo, de EUA, contribuyeron): Sir Moses
Montefiore, a la edad casi "bblica" de 101 aos... En los siguientes 5
aos, cinco nuevos barrios seran levantados en su memoria, llevando su
nombre, entre los cuales el hoy universalmente famoso barrio artstico de
Yemin Moshe...

En los meses previos a la Independencia de Israel de los britnicos, el
sector dominado por un curioso antiguo molino de agua, con su cabeza
redondeada en forma de champin, fue la sede de la clebre resistencia
juda llamada "Haganah"...

Muy cerca, el 14 de mayo de 1948, ingleses, judos y rabes reunidos
"civilizadamente" alrededor de una mesa de pquer oan la voz del entonces
gobernador de la regin, Sir Cunningham, anunciando la retirada de las
tropas inglesas y, por lo tanto, el fin del mandato britnico en Palestina
(en vigencia desde la -para algunos- casi "proftica" entrada del general
Allenby, en 1917, acabando con siglos de presencia turco-otomana)...

El da siguiente de este anuncio, el 15 de mayo, Israel declaraba su
Independencia...

Todo lo dems, es (otra) Historia...

** J. P. Leroy
   avila2003@cantv.net
   Periodista francs (Bordeaux). Reside en Venezuela desde 1978. Trabaj
   como asistente de corresponsales de prensa en el Medio Oriente y fue
   fundador de la Agencia Internacional de Prensa Alternativa. En Venezuela
   ha trabajado para la Cadena Capriles y para peridicos como El Diario de
   Caracas, 2001, Daily Journal y El Mundo. Adems es director ejecutivo de
   la Fundacin de Divulgacin Cientfica y cofundador de la Sociedad
   Mundial del Futuro de Venezuela. Fue director de la revista Cbala.
   Actualmente es asesor comunicacional de la Direccin de Prensa de la
   Universidad Central de Venezuela. Ha publicado los libros Breves
   noticias de la India, Contacto divino en Caracas, El apocalipsis como
   negocio, Mi primer viaje a la India y Una nueva manera de pensar: las
   noticias.



=== Penlope      Manuel Garrido Palacios =================================

Ludwig van Beethoven va una tarde lluviosa a dar una clase a Giulietta
Giocordi, adolescente condesa italiana afincada en Viena, y mientras
aguarda que ella salga de sus aposentos, l apoya su odo mermado en la
tapa del piano, percibe las vibraciones que produce su entraa, cierra los
ojos en una meditacin honda, roza las teclas a punta de dedos, como se
acaricia a quien se ama y, de semejante cuadro grisceo, nace la Sonata 14,
op. 27, nmero 2, Quasi una fantasa, a la que viene en llamar Mondschein,
Claro de Luna. La escena termina en desconcierto porque, exprimiendo las
ltimas notas, descubre que la alumna lo ha estado observando en silencio
escondida tras unas cortinas, situacin que lo lleva a cortar bruscamente
el discurso de la obra y a huir indignado del palacio por haber sido
sorprendido en su intimidad creadora.

Este pasaje beethoveniano est al alcance de quien desee emplearlo. Pero lo
que nadie podr encontrar nunca en las pginas de ningn manual al uso ser
el viaje mgico hecho por aquel Claro de Luna a travs de los siglos desde
la habitacin vienesa hasta la Igreja da Misericordia de la ciudad
portuguesa de Tavira -antao Capital del Algarve-, a la que llega un
hermoso da de 2005.

Esa noche el templo ha matizado sus naves con luces tenues para convertirse
por unas horas en sala de conciertos. Ocurre como colofn a un encuentro de
escritores de Portugal y Espaa. Arte sobre arte. Y las manos que tallan el
milagro sonoro viajero son las de una intrprete de diez aos de edad y dos
de estudios piansticos, llamada Penlope, que aborda la obra con la
entrega que lo hubiera hecho la lejana Giulietta de no haber huido confuso
Beethoven del palacio.

Penlope acomoda el taburete a su estatura y mientras puebla el hermoso
templo algarvo, que es monumento nacional, de claros y de lunas, me invade
la sensacin de que unos ojos emocionados la observan ocultos tras un
cortinn del coro, y que la nueva promesa pianstica, sin pronunciar una
sola palabra, est diciendo al maestro: "Quiero que sepa usted que lo nico
que pretenda entonces era aprenderme la obra". Lo cual, sin ella saberlo,
arranca del enojado genio una sonrisa de agrado que borra de su gesto el
disgusto de la tarde lluviosa.

Todo intento por sorprender al posible observador me resulta intil porque,
en realidad, sus ojos y su emocin son slo el reflejo virtual de una
alegra que ha estado retenida durante siglos hasta que la gracia
interpretativa de Penlope la ha forzado a abrirse. Gracia que transmite al
auditorio como un toque de esperanza que viene a significar que la belleza
es una antorcha que cada generacin ha de tomar para seguir iluminando el
camino comn.

Mi imaginario me pone a escribir que Ludwig van Beethoven ha retornado a la
sala del palacio viens que abandon una tarde lluviosa para invertir los
papeles. Ahora es l quien se oculta tras la cortina para comprobar cmo su
alumna -otra, o siempre la misma- recoge nota a nota e interpreta, con el
aire fresco del sur de Europa, aquel Claro de Luna inacabado.

** Manuel Garrido Palacios
   elclan@inicia.es
   Escritor y realizador espaol (Huelva, 1945). Miembro de la Academia
   Norteamericana de la Lengua Espaola de Nueva York. A partir de una
   slida formacin en direccin cinematogrfica ha dedicado su actividad
   como guionista y director de televisin (NKD de Japn, WDR de Alemania,
   TVE Espaa). Ha sido miembro del jurado del Festival Internacional de
   Cine de Glaway, y del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Ha
   dirigido series televisivas como Races, Todos los juegos y La Primavera
   en Doana, entre otras, y ha recibido premios dentro y fuera de Espaa
   por ellas. Entre otras obras, ha publicado, en ensayo, An existen
   pueblos: etnografa de lugares dispersos (Salamanca: Centro de Cultura
   Tradicional, 1994), Voces de la Sierra (Fuenteheridos: Libros de la
   Huebra, 2000), Cartaya (Barcelona: Lunwerg, 2003) y Una mirada a Huelva
   (Huelva: Fundacin Caja Rural del Sur , 2004); en narrativa, los libros
   de relatos Viaje al pas de las leyendas (Valladolid: Castilla, 1997) y
   Noche de perros (AR.Abelardo Rodrguez Ediciones, 1999), as como la
   novela El abandonario (Palma de Mallorca: Calima, 2001); y en poesa,
   Brocal (1964 Col. Litoral, 1) y Soneto (Mlaga: Corona del Sur, 2001),
   entre otros. Adems aparece en las antologas Quince lneas: relatos
   hiperbreves (Barcelona: Tusquets, 1996) y Relato espaol actual (Unam,
   Mxico 2002 - FCE, Espaa 2003). Ha publicado textos y reseas crticas
   en EOM: El Otro Mensual (http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Ha
   recibido diversos premios, como el "Querido Borges" de narrativa (Los
   ngeles, California, EUA), el "Rodrguez de la Fuente" y el Premio
   Nacional de Periodismo "Ciudad de Cdiz", entre otros.



=== Una mirada a la ciudad humedecida en los Oficios de la lluvia =========
=== de Erasmo Fernndez      Gloria Dolande ===============================

Oficios de la lluvia es el nuevo poemario que nos entrega Erasmo Fernndez.
En este libro, al igual que en los anteriores, se refleja la conciencia
social del hombre, un hombre que, apartado y solitario, transita por las
calles de una ciudad humedecida por una eterna lluvia que lo acompaa
durante todas las pginas del poemario. Erasmo nos muestra cmo este
elemento de la naturaleza es capaz de evocar, de llamar esos sentimientos
que el ser humano esconde bajo su manto, debajo de su chasis...

Un poco de ars potica, de rememorar pocas de la infancia, de mostrar el
nio interior dentro de cada uno de nosotros hasta vernos reflejados en el
poema; de simples apariencias, de mscaras, de egocentricidades; de grandes
paisajes, ambientes; de soledades, de piedad, de virtudes y grandezas; son
slo algunos temas que nos presenta el poeta en esta ocasin. Un libro que
no tardar en estar en nuestras manos. Mientras tanto, nos queda disfrutar
los esbozos de este nuevo poemario cada ocasin que se nos presente, y de
esta pequea introduccin a sus poemas.



La lluvia: semilla que siembra recuerdos

La lluvia, como se sabe, y como afirma el Diccionario de smbolos de Cirlot
(1969), representa la fertilizacin, lo relacionado con la vida, la luz y
la purificacin. Adems, cada vez que llueve el clima se pone fro, el
cielo oscurece. Quizs por todos estos elementos, se puede decir que la
lluvia trae recuerdos, da vida a pocas nostlgicas, y sea la culpable de
revivir momentos dolorosos. Apenas escampa vuelve la luz, el calor, la
alegra, se renace, se vuelve al presente, a los tiempos agobiantes por la
modernidad. Muy bien lo dice el poema titulado "Mar de la inocencia": "los
adultos comienzan a salir / tal si vieran por vez primera / el mundo".

En el poema "Una tarde", la voz potica canta bajo la lluvia a partir de
una fotografa vieja. Entonces, la lluvia, puede afirmarse, hace que se
preste atencin a ciertos elementos dentro de una casa, las imgenes nacen,
reviven:

      Como vieja fotografa
      guindada en el cuarto,
      recuerdo aquella tarde.
      Para entonces embriagaba
      su ocaso, su archipilago
      fucsia y la requebrada brisa.
      Las casa de paja, de tejas;
      presentan a personas ngrimas
      bajo la cortina de una llovizna.

      En ellos nunca pasa el tiempo,
      todo es siempre como la eternidad.
      Ahora es tarde de este lado
      del patio; lo percibo
      por esta brisa humedecida
      por las voces quedas, por esto,
      por aquello, lo otro.

En otro poema se puede leer cmo la lluvia evoca recuerdos y se hace la
siguiente analoga: si lluvia es igual a poesa, el producto de sta son
los pensamientos y recuerdos; entonces, los poemas evocan tambin
sentimientos nostlgicos, para verterse en la misma corriente: "Al
aburrirnos por adoptar / otra conducta, / desearamos la lluvia / para
estar pensativos por el atardecer, / nostlgicos como en los poemas". Es
quizs, tanto la lluvia como los poemas, un refugio para el hombre.



Oficio del poeta bajo la lluvia

Una de las caractersticas de la poesa de Erasmo Fernndez es su ars
potica; canta desde el oficio del poeta, desde las letras, desde el hombre
detrs del papel. Fernndez coloca al poeta como un ser humano normal,
dentro del sentido estricto de la palabra. El poeta es un ser sensible,
siente, vive, respira, come, suea; no es un ser extraordinario, y mucho
menos de otro planeta, no es un dios, ni posee poderes y sper fuerza, dice
el poema "Ah poeta":

      Confundido con un pequeo
      dios, mago, soador;
      el poeta es un armazn humano
      como sus semejantes,
      todas las carencias le pertenecen,
      disfruta menos de la vid
      en las celebraciones de abundancia.
      Es imn para lo adverso
      y slo puede aderezar su canto
      con la virtud,
      los astros y los elementos.

Ms bien pareciera que Fernndez colocara al poeta en situaciones nada
gratas que sobrelleva gracias a su poesa, a su canto, a las letras. Por
otra parte, el poeta nunca deja de escribir, y de revisar los textos ya
escritos. Fernndez nos demuestra que escribir poesa es como la vida
misma, un constante renovar y un constante aprendizaje. Y a quin le
escribe el poeta?, nos preguntamos, Erasmo nos responde:

      No termino nunca de escribir
      poesa,
      siempre recomienzo.
      Poesa en ti, poesa en m,
      futuras generaciones tambin
      estarn a la expectativa.
      No escribo para el comentarista,
      doctor en letras, para el crtico,
      ni al magnate de literatura.

      Escribo para la mujer, el hombre;
      para las personas; no al ttulo
      tributario de la pedantera.

      Poesa de emergencia,
      poesa para la humanidad;
      amor, belleza y muerte
      la consagran.
      Poetizar es la consigna
      poesa como pan de la vida.

Es apreciable, entonces, cmo el poeta da origen a esa analoga entre la
vida y la poesa: poesa para existir, para alimentar el espritu. En otro
poema, la poesa es un arte sin precio, el poeta es un penitente entregado
a este arte, no importa el sufrimiento, el insomnio, el hambre, el fro, o
cualquier carencia que tenga el hombre, las letras cubren en cierta medida
todas esas carencias: "Que se las arregle como pueda, / la calle no es
ideal / ni motivo de inspiracin / para esta clase de penitente / entregado
a ese arte sin precio".

Quizs el arte sin precio, despus de todo, s tenga un precio, y ya lo ha
afirmado el poeta en muchos de sus textos: la carencia. Una carencia que
incluye la soledad: "El poeta -le digo al nefito- / debe replegarse, /
aprender a estar solo e inclusive / en el rumor del silencio; / el poeta
oye, observa, / contmplase a s mismo y al orbe. / El poeta exclama, no
compite: canta".

** Gloria Dolande
   gebrock83@hotmail.com
   Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del ltimo semestre de
   educacin en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han
   sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos
   talleres de creacin literaria con escritores reconocidos.



=== Crnicas de plomo      Dixon Moya =====================================

Supona, por mis remotas clases de qumica, que el plomo era un elemento de
la tabla peridica, cuyo smbolo era Pb, cuyas propiedades correspondan a
las de un metal pesado, de color azul grisceo, fcilmente maleable y
compuesto txico para el ser humano e impenetrable a la visin de Superman
(las clases de qumica eran fcilmente reemplazadas por las tiras cmicas).
Sin embargo, luego de leer Pas de plomo, libro de crnicas de
supervivencia (otros insisten en llamarlo crnicas de guerra), compruebo
que el plomo es uno de los elementos que subyacen en la naturaleza
colombiana, no en la natural, sino en la humana.

No suelo comentar libros de no ficcin, quizs porque suelo desconfiar de
algunos cronistas, pues en ciertos casos pareciera primar la parte
literaria o imaginativa sobre los hechos reales; si me van a contar
mentiras, espero saberlo de antemano. En el caso de Pas de plomo, hago
merecida excepcin, porque su autora no deja lugar a la duda, ella ha
recorrido aquellos lugares que menciona, esa geografa nacional de
olvidados nombres compuestos, que recuerdan a algn santo, San Vicente del
Cagun, San Pedro de Urab, San Vicente de Chucur, para mencionar tres.
Juanita Len ha compartido con las personas de carne, hueso y plomo, que
menciona en su libro, gente cuyas historias oscilan entre la crueldad y la
ternura.

Pero el plomo relacionado con Colombia, no slo se entiende como aquel
elemento qumico del cual hablaba al comienzo, que en ocasiones sirve de
vestido para las balas, pequeas mensajeras de muerte, sino tambin
corresponde a la esencia resistente de miles (quizs debemos decir
millones?) de colombianos, que intentan llevar su existencia normal, su
forma de vida honesta y hospitalaria, a pesar de los pocos violentos que
asechan desde la impunidad.

Este libro me gusta, porque ante todo mantiene respeto por la palabra paz,
demasiado manoseada en nuestro medio, generalmente por los mismos que se
empean en mantener la situacin opuesta. Pas de plomo no pretende
explicar cmo podemos alcanzar esa idealizada y publicitada paz, pero
presenta dos factores claves que motivan el quehacer violento: desempleo e
injusticia. La sangre joven que ingresa al espiral conflictivo no lo hace
por razones tericas, ideolgicas o fundamentalistas, simplemente porque no
encuentra oportunidades de trabajo digno y bien remunerado. As mismo, la
ausencia de un aparato judicial slido, imparcial y confiable, que le
garantice a todos los ciudadanos sus derechos y les recuerde sus deberes,
abona el campo a esos ejrcitos privados de injusticia, que calman no el
sentido de equilibrio, sino el sentimiento de venganza.

Juanita Len repasa, en las pginas de su libro, una de las herencias no
tangibles del escenario violento: nombres de nios y jvenes, hijos del
vrtigo, de verdugos y vctimas, bautizados con sonoros apelativos o apodos
extraos. Mecanismos del lenguaje para identificarse mejor en las morgues,
en las lpidas, en los peridicos. Aunque el colmo de la situacin sea la
ausencia de nombre, un beb cuya madre, ante la falta de sacerdote, de una
pila bautismal o de iniciativa, simplemente le llama "nio". Esta
incapacidad de nombrar es el primer indicio de la dificultad de definir lo
que se vive en Colombia, situacin inexplicable en la cual debe andarse con
pies de plomo, para no caer en esas terribles metforas antipoticas que
hemos venido creando, como el "camino al cielo" o la "pesca milagrosa".

Dios hizo al primer hombre de barro; es probable que a los colombianos nos
haya agregado una pizca de plomo.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS      ||||||||||||||||||||||||||

=== Ida Vitale: la llamada de la poesa      Aldo Roque Difilippo =========

Ida Vitale naci en Montevideo (1923), siendo catalogada como una de las
principales voces de la generacin del 45. Entre otros libros ha escrito La
luz de esta memoria (1949), Palabra dada (1953), Cada uno en su noche
(1960), Paso a paso (1963), Oidor andante (1972), Fieles -antologa-
(1977), Jardn de Slice (1980), Elegas de otoo (1982), Entresaca (1984),
Sueos de la constancia (1988), Serie del sinsonte (1992), Paz por dos
(1994), Lxico de afinidades (1994), Donde vuela el camalen (1996),
Jardines imaginarios (1996), Procura de lo imposible (1997). Destacndose
adems por su labor crtica en El Pas, Marcha, poca, Jaque y, entre
otras, en las revistas Clinamen, Asir, Maldoror, Crisis de Buenos Aires,
Eco de Bogot, Vuelta y Uno ms Uno de Mxico, El pez y la serpiente de
Nicaragua.

Entre 1974 y 1984 el forzado exilio, producto de la dictadura militar, la
alej del pas. Vuelta a Uruguay dirigi la pgina cultural del semanario
Jaque. En la actualidad, y desde 1990, reside una temporada cada ao entre
Montevideo y Austin (Texas). En su ltima visita a Uruguay la oportunidad
fue propicia para dialogar con ella sobre la poesa y "la generacin
crtica" que integr y que signific un quiebre en la intelectualidad
nacional, cuya marca an pervive.

-Qu autores, o que influencias, recibi usted cuando se inici a
escribir? Qu influencia ms importante puede marcar?

-Bueno, las primeras influencias no son siempre las que quedan.

-Pero marcan.

-S, de pronto Discuta mucho con un to mo que le gustaba (Rubn) Daro,
y yo deca que no, que era mejor (Amado) Nervo. Pero eso era cuando tena
12 aos. As que empec equivocada. No siempre las influencias primeras son
las decisivas, provocadas por la cercana de un libro. Por ejemplo los
poemas de (Edgar Allan) Poe, traducido, luego no desemboca en nada bueno.

-Y hoy en da qu influencias siente en su obra?

-Tengo tantas que no podra decir cul. Todo lo que uno ha ledo, de alguna
manera habr servido, se supone. Preferencias s, uno podra establecer una
lnea de preferencias a travs de la literatura del mundo que siempre va
por una poesa ms despojada, con menos adorno, ms esenciales en cuanto a
temas o a palabras.

-Qu sentido o que finalidad tiene, si es que la tiene, la poesa en la
sociedad actual?  Porque se dice que vivimos en un mundo donde la gente no
consume poesa.

-Eso lo tendran que decir o los que venden libros, o los que los
promocionan. Para m, el sentido mayor es hacer algo que no puedo dejar de
hacer. Uno siempre lo hace adems con la esperanza de que eso sirva para
algo, pero sin mucha conviccin tampoco.

-Cul es la respuesta que usted recibe?

-Uno no siempre se entera de lo que el lector piensa, a veces de cuando en
cuando uno recibe una respuesta positiva, pues, eso vale por todos los
silencios que en realidad suele haber. Porque en general la gente es
tambin muy discreta. Uno pierde esa espontaneidad, porque piensa que hay
tantas capas entre el poeta y el lector que es difcil atravesar, y sin
embargo creo que a todo el mundo le satisface saber que en algn lado
alguien est recibiendo eso, sea por lo que dice, sea por la forma, sea por
lo que sea.



La llamada de la poesa

-Qu elementos se ponen en juego en usted para tentarla a escribir? Cul
es el disparador?

-Nunca es un mismo. Una vez me pas anotar algo en un boleto de mnibus.
Pero bueno, pueden ser muchos. Muchas veces la indignacin ante algo.
Quiere decir que eso est durmiendo y de repente sale, y cada uno responde
de manera distinta a esa llamada de la poesa.

-Si ahora entrara una persona y le dijera que desea iniciarse en la poesa
y le pidiera un par de consejos para iniciarse, qu recomendaciones le
hara? Por dnde empieza esa bsqueda?

-Bueno no se si tiene que ser una bsqueda. Hay una cosa que deca Juan
Ramn Jimnez que siempre la recuerdo como un consejo: escribir y guardar,
y olvidarse de lo que uno escribi y verlo como de otro, y sobre eso
corregir. Ah uno ve con ms lucidez, o con ms frialdad. No basta con
crear. Hay que aplicar la tijera, la correccin. Pero no hay frmulas. As
como hay poetas que empiezan a escribir muy temprano y luego se agotan, no
escriben ms, o la vida los lleva para otro lado como el caso de (Arthur)
Rimbaud, hay otros que empiezan a escribir muy tarde. Incluso (Rubn)
Daro, con el enorme poeta que es, cuando uno tiene la obra completa
resulta que lo que realmente se lee son los poemas a partir de un momento,
lo otro es como preparatorio. O (Pablo) Neruda. Hay primeros libros que
luego quedan archivados, e incluso los 20 poemas de amor uno los lee, por
lo menos yo los le, en una poca de mi vida, y luego no volv sobre ellos.
Sin embargo hay gente que los prefiere a lo que para m son los grandes
poemas ltimos de Neruda. As que tambin el propio autor puede equivocarse
en el juicio respecto a la obra, de repente eliminar algo que encuentra
tambin su pblico.



Crticos poco crticos

-Usted, junto a Mario Benedetti, son dos de los sobrevivientes de la
generacin del '45, lo que se denomin "la generacin crtica". A la
distancia, cmo ve ese proceso intelectual en el Uruguay?

-Poco crtico. Fundamentalmente poco crtico.

-Por qu motivos?

-Y bueno, porque de repente la crtica no estuvo bien orientada. En primer
lugar no s si la crtica es lo fundamental para catalogar a una
generacin. Es decir como el adjetivo de ms alto rango. Bueno, no creo que
sea as.

-Pero fue un quiebre en la forma de pensar en los intelectuales de la
poca.

-Bueno, creo que todos los intelectuales, si lo son, producen un quiebre.
Adems habra que ver si el quiebre estuvo tan bien orientado como se dice.
Porque empezamos por crear el hbito de la tabla rasa y eso es malo, todo
lo que estaba antes, o por lo menos parte de lo que se haba hecho antes,
fue muy criticado. El propio Benedetti, que inici ah todo un movimiento
contra las gacelas, s poda ser una respuesta circunstancial, contra algo
tambin circunstancial. Porque haba tambin algn poeta como Juvenal Ortiz
Saralegui que se deca que abusaba de las gacelas. Bueno. Pero hubo una
gran poeta que fue Sara de Ibez en la que tambin aparecan gacelas.
Entonces el asunto no es contra o a favor de las gacelas, sino contra o a
favor de la mala o buena poesa. Creo que ese ligero desvo inicial en el
juicio termin en un ngulo muy abierto respecto al justo medio. Porque al
barrer, aquello de tirar el agua del bao con bebe y todo, se adopt una
actitud muy crtica, y bueno no s si todo lo que se produjo fue mejor de
parte de lo que haba antes. Porque en ese momento no se le dio importancia
a algunos de los poetas del '20 que estaban todos absorbidos por la figura
de Juana de Ibarbourou, que a m me parece muy respetable, pero que fue muy
decisiva para elegir una esttica, y por ah haba un poeta estupendo que
era Enrique Cajaravilla Lemos, muy sobrio, muy profundo en algunos de sus
temas, en sus preocupaciones, que qued de lado. Entonces no siempre esa
crtica fue bien encaminada.

-Y a su vez tambin se dej de lado a los poetas que estaban pegados a la
tierra, los de corte criollista, Serafn J. Garca, Fernn Silva Valds, y
toda esa lnea.

-Bueno, ah quiz no fue slo una actitud uruguaya, sino que era un poco
una tendencia de mucha literatura latinoamericana. Que era como un
movimiento que luego se transform. Porque en Chile tambin haba el
criollismo, que fue muy importante. Pero bueno, creo que todas las pocas
tienen una forma de enfrentarse a un problema que no cambia, la relacin
del hombre con la tierra. Eso aflora de una manera o de otra, en un pas o
en otro.

** Aldo Roque Difilippo
   aldodifilippo@adinet.com.uy
   Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
   de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
   serie de investigaciones literarias e histricas en el suplemento
   Lecturas de los Domingos del diario La Repblica, y en la revista
   Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
   para el diario La Repblica de Montevideo.
   


|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== E. M. Cioran y Ben Ami Fihman: ========================================
=== correspondencias en Respiracin artificial      Musa Ammar Majad ======

Enero, 1979; Pars comenzaba en la rue de L'Odeon para adquirir, ms que
nunca, emboque de agudeza y reflexin, de mxima y aforismo, de postura.
Nada impide imaginar que el venezolano Ben Ami Fihman, acompaado del
fotgrafo Jesse Fernndez, termin de abandonar las escaleras que lo haban
conducido al apartamento del pensador rumano Emil Michel Cioran con la
sentencia: un fracasado es "un hombre que no tiene quizs todos los dones,
pero s muchos y no los explota". 1980; una madrugada propicia a las
confidencias, el joven escritor argentino Emilio Renzi escucha de labios de
Tardewski, polaco escptico, mientras caminan por las calles de Concordia,
Provincia de Entre Ros, Argentina, que un fracasado "es un hombre que no
tiene quizs todos los dones, pero s muchos (...) y no los explota". La
sensacin de paradoja queda extirpada cuando comprendemos que Piglia
escribe Respiracin artificial como una refundacin de columnas, de
soportes encontrados en los anaqueles, all donde se desenvuelven los
materiales intelectuales ajenos. No implica una versin contempornea del
palacio doblemente soado, primero por Kublai Khan y, siglos despus, por
Coleridge. S, en cambio, una prueba material de aquello que Borges lleg a
percibir como patrimonio en El escritor argentino y la tradicin,
susceptible de ser resumido por un nico sustantivo: el universo. Es de
entender. Con el dominio heredado de sus ascendientes, el escritor nutre,
sin devocin, cada una de sus construcciones y piensa que toda literatura
ha de adquirir capacidad de fagocito, ha de ser -a veces resulta inevitable
recurrir a Perogrullo- literatura a base de toda literatura. Lejos, sin
embargo, la va de la asimilacin parasitaria; el escritor, a fuerza de
transformar, destruye en pro de una obra previamente planeada.

La conjetura es lcita. Hacia la segunda mitad de 1979 Piglia debi de
tener en sus manos un ejemplar del nmero doscientos once de la hoy
desaparecida revista Eco. Escriba entonces una novela en la que, por
destreza consciente, habran de permanecer mltiples referencias culturales
cuyo fin mayor postulara el asedio de posibilidades y componentes
histricos, manteniendo una disposicin en serie, recreadora de las
descomposiciones que sufre toda circulacin cultural, toda idea. Con la
modalidad del relato que interrumpe el desarrollo cronolgico y lineal de
los eventos para retroceder a sucesos ocurridos en un tiempo anterior, con
ayuda de la retrospeccin, Piglia inserta en Respiracin artificial,
alterando detalles no sustanciales y propiciando que Tardewski se las
refiera a Emilio Renzi, dos experiencias que Cioran le relat a Fihman. (La
experiencia, aqu, no deviene de lo imaginario ni de los intersticios de la
realidad. Aparece con la lectura para mantenerse como slo los rumores
logran hacerlo: con la repeticin, de texto en texto. Ya Foucault insisti
que es menos propicio al acto de soar el cerrar los ojos que el leer.) Son
de nombrar. La del saboteador de mpetus ajenos que escamotea en
Cioran-Tardewski cierta sensacin de belleza suscitada por una mujer, al
hacer que sta sea blanco de la irrupcin, en un caso, de un barro infame
detrs de la oreja, y, en otro, de una verruga, que por ser verruga no
resulta menos inicua:

      Un da estbamos juntos y nos presentan a una mujer que me
      entusiasma, que me gusta muchsimo. Al observar esto me dice: Ah
      pero no ha mirado usted su oreja derecha? Le respondo: Est usted
      loco, no me interesa. -Pero ande, fjese. Mire. Al final me las
      arreglo para ver lo que tena detrs de la oreja. Tena un barro
      infame, en fin, un barro. Todo se derrumb. El tipo era el demonio.
      Su funcin era sabotear los mpetus de los dems. Era un gran
      conocedor de hombres. (Entrevista con Cioran.)

      Una noche, me dice Tardewski, estbamos juntos y nos presentan a una
      mujer que me entusiasma, que me gusta muchsimo. Al observar esto me
      dice: Ah, cmo?, es que no le ha mirado usted la oreja derecha? La
      oreja derecha? Le contesto: Est usted loco, no me interesa. Pero
      vamos, fjese, me dijo, cuenta Tardewski. Fjese. Mire. Al final me
      las arreglo para ver lo que tena detrs de la oreja. Tena una
      verruga infame, en fin, una verruga. Todo se derrumb. Una verruga.
      Se da cuenta? El tipo era el demonio. Su funcin era sabotear el
      mpetu de los dems. Era un gran conocedor de los hombres.
      (Respiracin artificial);

y la de la mujer terriblemente fea que escribe cartas a Cioran-Marconi y
que posee una sensibilidad tan extraordinaria de la vida.

Las similitudes en la sintaxis no se dejan esperar. Es ms, reaparecen:

      Me interes por mucha gente as, que saba ver el otro lado de las
      cosas. Tenan un encanto demonaco. Porque ejercan la verdadera
      funcin del conocimiento, que es destructora. (Entrevista con
      Cioran.)

      Me interes mucho por gente as, en los aos de mi juventud. Tenan
      para m un encanto demonaco. Estaba convencido de que esos
      individuos eran los que ejercan, dijo, la verdadera funcin del
      conocimiento que siempre es destructiva. (Respiracin artificial.)

Las concordancias son mltiples y continan. Sin embargo, respecto a la
segunda experiencia el final en Respiracin Artificial no es el mismo que
recuerda el filsofo rumano. Segn lo que recoge Fihman de Cioran y
Tardewski de Marconi, sabemos: como intelectuales atraen a los muy jvenes,
a los ancianos y a las mujeres. En determinado momento de sus vidas
recibieron consecuentes cartas de una mujer. Eran textos "delirantes", para
Cioran, y "excepcionales", para Marconi. Un da de tantos, los dos
intelectuales -uno bajo el influjo de la msica hngara y otro bajo el opio
de Beethoven- deciden verla. Sus razones son vlidas en cuanto a reflejos
anlogos de una misma miseria: la necesidad de reconocimiento.

      Me visto, me pongo una corbata. Estaba en tal estado que necesitaba a
      alguien que me dijera: usted es el ms grande, el mejor. Momentos de
      debilidad, en todo el sentido de la palabra (Entrevista con Cioran).

      Me cambio de ropa, me pongo un traje, una corbata, contaba Marconi.
      Estaba en un estado de nimo tan particular que necesitaba que esa
      mujer y ninguna otra me dijera: Usted es el ms grande, es el mejor,
      no hay otro poeta como usted. Momentos de debilidad que uno tiene,
      dijo Marconi (Respiracin artificial).

Ambas referencias emplean idntica coordinacin para anunciar el encuentro:
"Abro y al abrir...". A partir de aqu el monstruo femenino que eleva su
inteligencia a despecho de la fealdad se hace dos. La mujer que convers
con Cioran le cont su vida a ste. Ah culmina el episodio. Marconi, en
contraste, conversa con la mujer, de la que sobresale su vida, su
inclinacin a la literatura. La historia prosigue ms all del referente,
pues participa de principio, nudo y fin. Tal la labor del escritor:
ejecutar la historia, no la ancdota o la sola idea, que no tiene
desenlace.

El relato es el resultado de la organizacin y manipulacin de la historia.
Es su eco parcial, no su copia. Piglia, suerte de Pierre Menard, muestra
as una novela de slida postura terico-literaria en la que se borran
fronteras para acceder a la puesta de un montaje narrativo, donde ha sido
necesario captar distintas formas posibles de ficcin. Innegable: esta
observacin ya es lugar comn en la teora literaria de Piglia e
innumerables veces ha sido reafirmada por la crtica.

Crtica que, al parecer, an no ha aadido al archivo de referencias
textuales de Respiracin artificial la del venezolano Ben Ami Fihman.

** Musa Ammar Majad
   musamajad@hotmail.com
   Investigador venezolano (Triba, Tchira; 1977). Licenciado en letras
   por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la
   Coordinacin de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del
   Espacio (San Cristbal, Tchira), donde ha llevado adelante el Centro de
   Investigaciones Histricas, Artsticas y Culturales y el proyecto de
   registro y catalogacin de la coleccin permanente, entre otras
   actividades. En 2004 recibi la orden Luis Mara Rivas Dvila, de la
   ULA, por su alto desempeo acadmico.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cuentos breves
       Cristina Rascn Castro

   *** Lengua caliente
       Ronald Harris

   *** Con el sudor de la frente
       Fedosy Santaella Kruk

   *** Cinco poemas argentinos
       Beatriz Vignoli

   *** Mentiras
       Laura Guilln Ramo

   *** Por las calles de Valparaso
       Ulises Varsovia

   *** Felino
       Carmen Campos

   *** Poemas
       lide Schuman (traduccin: Guillermo Aldaya)

   *** Caribe fnebre
       Freddy Melo Acosta

   *** Tributo
       Gustavo Javier Crdoba Henao

   *** Ophelia
       Eduardo Mario

   *** Poemas
       Mara Jos Mures

   *** Horno de reverbero (extractos)
       Jos Donayre

   *** Piedra alzada
       Edda Armas

   *** Tres relatos
       Ricardo Mena Cuevas

   *** Cuatro poemas
       Alejandra Barbery



=== Cuentos breves      Cristina Rascn Castro ============================

      (Nota del editor: la escritora mexicana Cristina Rascn Castro
      [Sonora, 1976] gan este ao el II Concurso Radial de Cuentos Breves
      y Poesas de la Librera Meditica, en Caracas, con los cuentos que a
      continuacin presentamos, cedidos por su autora, en la Tierra de
      Letras).

*** Accidente

Tena que moverme. Asom a las vas y not una figura delgada. Me forc a
avanzar con el miedo adentro, raspando el borde en el precipicio. Era
tarde. El tiempo se haba ido a mi pesar y alcanc a ver que el rostro de
all abajo era aqul que yo no llevaba puesto.



*** Amnesia

Mi mente se deshilach y no pude seguir
quise pensar en algo, en alguien
en
En qu estbamos?



*** La parbola unofficial

Por esos das todas las flores estaban inquietas. El rumor zzzzzzz de la
podadora iba creciendo como la bola de gente cuando escucha al maestro. De
igual forma creca el vaivn de los tallos y las sonrisas. En verdad os
digo que no hay de qu preocuparse, si no hay flor ni sonrisa hechas
pedazos en el fondo de la memoria.



*** De obstinada naturaleza

Dije que no, que no poda ser. Y el capullo se cerr de nuevo para dejarme
dormir hasta la prxima primavera.



*** Morse

Enviar mensaje a la brevedad posible. Ser posible tan breve mensaje?



*** Presente

Sal corriendo del aula. El mensaje que escribi la maestra en el pizarrn
era para m, no haba duda. La maestra no poda explicar lo que senta,
muda como estaba, muda como iba a quedarse. Yo saba que su rostro
empezara a cambiar, que un sonido ronco ya vena desde otras dimensiones,
dispuesto a quedarse en su lengua para provocarle el gruido y que las uas
y el pelo creceran sin medida. Yo lo saba todo. Lo que ignoraba era de
cuntos manazos morira el autor de mutacin tan graciosa.



*** Esperanza

Pens que slo durara un minuto ms. Y todava no se acaba.



*** Confusin

El cursor se pos en la pantalla como un insecto en paredes blancas. Luego
vibr expeditivo. Sin lgica, sin motivo, sin ideas.

** Cristina Rascn Castro
   crisapple@yahoo.com.mx
   Escritora y traductora mexicana (Sonora, Mxico, 1976). Maestra en
   poltica pblica comparada por la Universidad de Osaka (Japn,
   http://www.osaka-u.ac.jp) y licenciada en economa por el ITESM Campus
   Monterrey. En narrativa ha obtenido el Premio Latinoamericano de Cuento
   "Benemrito de Amrica" 2005 (Oaxaca, Oaxaca) por el libro Hanami, y el
   Premio Libro Sonorense en el gnero de cuento 2005 por el libro El agua
   est helada. Fue tambin ganadora del II Concurso Radial de Cuentos
   Breves de la Librera Meditica (Caracas, Venezuela) en el mismo ao.
   Tradujo al espaol el primer libro del poeta japons Shuntaro Tanikawa,
   auspiciada por el Fonca en Traduccin Literaria emisin 2004. Tambin ha
   recibido, entre otros, el primer lugar en el Concurso Nacional de Cuento
   Udem 2002 por el cuento "Autotexgrfico" y el primer lugar en el
   Concurso de Cuento "Adolfo Bioy Casares" del ITESM 1998 con "Libitum".
   Ha publicado narrativa, poesa y traduccin en diversos medios mexicanos
   e internacionales y colabora con el equipo del portal de lengua y
   literatura japonesa Nipoweb (http://www.nipoweb.com).



=== Lengua caliente      Ronald Harris ====================================

I

S que no esperars la redencin de la esperma,
ni un sueo hmedo que dibuje falsas sonrisas en la cama.

S que buscars donde cabalgar aquella alma impura,
como los oscuros besos que rodearon esos muslos.

Pero an en el olvido penetrar en tus labios
con la gema ardiente que ms deseas;
una lanza que eleve tu entrepierna hasta el aullido.

Y empalar tus ingles en la furia de saberte perdida.

Por ahora,
recoge tus prendas,
y vete.

                                                      22 de febrero de 2005



II

Cosechaste en mis vellos la secreta obscenidad que necesitas;
gotas pesadas caen sobre la vastedad insolente de tu sexo,
como horas febriles que se enumeran mientras contienes un gemido.

Pero no amedrent tu voracidad estas caricias en el antojo de olvidar.
No; uno a uno tus maquillajes de "niita bien" se fueron derramando
en las ms caliente de mis lenguas viperinas.

Ahora negarlo es una candileja en medio de la urbanidad saturnal;
intil destello de una conciencia poseda u olvidada en tu ceguera,
despojos en las sbanas de un coito bipolar, para tu bien.

                                                      23 de febrero de 2005



III

Para tu bien, sin duda, y para mi mal, acaso.

Para mi mal; la necedad de una carne flagrante en su juicio,
y la salivante sentencia en la oscuridad de esta boca
que te nombra insanamente cuando me toco.

Puede una mano, en su humedad, suplantar la temperatura elstica
que se aloja en medio de tus plcidas caderas juveniles;
hay, probablemente, frmulas en mi lecho para una laxitud pstuma.

S! S! Una laxitud que se parece ciertamente al placer,
y no es ms que dilogos sobre un espejismo premeditado;
el exacto movimiento de tus piernas cuando se abren,

entregndome el holocausto de esas primeras lgrimas,
que consuman el sacrificio de una piel que no supe amar,
y que sin embargo, amo.

                                                      25 de febrero de 2005

** Ronald Harris
   roalhamo@hotmail.com
   Poeta chileno (Santiago, 1973). Ingeniero de profesin.



=== Con el sudor de la frente      Fedosy Santaella Kruk ==================

-Bienvenidos amigos televidentes al Remolino de la Suerte de la Lotera del
Momo -grita el gran Csar Gondales, sealando un cubculo de vidrio en cuyo
piso reposa una montaa de billetes de monopolio.

Csar Gondales siempre grita, porque es muy buena gente, todo corazn, una
especie de Lama de la alegra, y hoy domingo, a las once de la maana, es
el compaero y benefactor de don Mansueto y su hijo Grey, quienes se
encuentran parados frente a las cmaras de televisin, en medio del
estudio, emocionados, contentos, pero sin saber qu hacer con sus caras de
prvulos regaados y sus cuerpos tiesos como extremidad de perro muerto.

-Ustedes ya conocen cmo funciona el Remolino -grita otra vez el Amigo del
Pueblo, que as lo llama el locutor en voice over que siempre lo anuncia
con entusiasmo antes de empezar el programa.

Don Mansueto y Grey mueven la cabeza afirmativamente, y no saben si deben
abrir la boca para decir algo o qu cosa. Csar Gondales mira a la cmara
con gran sonrisa de payaso cmplice, como si el nerviosismo de ambos
interfectos se le antojara simptico de exponer ante su pblico sin mayores
comentarios. Pasados unos segundos, quiz ponderando que ya los
espectadores disfrutaron bastante, el Amigo del Pueblo contina:

-Pero aunque ustedes ya saben, igual se lo vamos a explicar, porque hoy es
un da especial. Hoy, el joven y fuerte Grey que ven aqu parado, va a
entrar en el Remolino en representacin de don Mansueto, su honorable padre
y adems sortario ganador de esta semana, quien lamentablemente no puede
participar en el divertidsimo juego debido a su avanzada edad. As que
Grey, en representacin de su padre, va a entrar al cubculo. Apenas la
puerta se cierre, una brisa muy fuerte soplar adentro y nuestro hermano
Grey intentar agarrar todos los billetes que pueda, con el fin de pasarlos
por esta pequea ranura que ven aqu.

La sonriente modelo del programa (a la que Grey no deja de verle el escote
tras el cual se atrincheran par de razones inverosmiles) mueve la mano de
su cintura de concurso de belleza a la ranurita referida por el animador.

-Para esto tienes un tiempo de treinta maravillosos segundos, mi
estimadsimo Grey -termina de explicar el Amigo del Pueblo, para luego
vociferar ms fuerte que nunca-: as que sin ms prembulos, vngase por
ac!

Csar Gondales llega saltarn hasta el cubculo y Grey se va tras sus
pasos.

-Bueno, padentro, hermano!

Grey obedece y la modelo cierra la puerta al tiempo que le lanza al
muchacho promesas de ensueo desde su escote magnnimo. Y Csar Gondales
est ahora junto a don Mansueto.

-Don Mansueto, amigo, desele suerte a su hijo.

-Suerte, hijo -musita don Mansueto con voz acorralada.

30 segundos y el viento ya sopla dentro de la mquina. Grey agarra muchos
billetes, tantos que no caben por la ranurita. 28 segundos y la modelo, que
tambin anima, le grita a Grey que recoja menos, menos billetes, que tantos
no van pasar. 26 segundos y el Amigo del Pueblo tambin grita, grita en la
oreja de don Mansueto, que mueve los brazos en un gesto de aupar a su hijo,
tal como le indicara el productor del programa. 24 segundos y Grey an
aplasta billetes contra la ranura aglomerada. 22 segundos y ya la modelo no
insiste y se mira una ua. 20 segundos y Csar Gondales se toma un vaso de
agua fuera de la cmara. 18 segundos y don Mansueto, con cara de jamelgo
resignado piensa: Ese gran carajo nunca servir para nada. 16 segundos y
ahora Grey escoge los billetes ms gordos. 14 segundos y Csar Gondales
grita: "No pierdas tiempo en eso, hermano, agarra lo que sea, lo que sea".
12 segundos y la modelo mira al morenito con sincera lstima y piensa llena
de compasin hacia el prjimo: Negro, pobre y bruto... est jodido. 10
segundos y el pblico comienza la cuenta regresiva bajo el mandato del
productor. 8 segundos y Grey est desesperado, quiere abrir la puerta,
salir corriendo hasta su pueblo sin mirar atrs, llegar a la esquina de
siempre y pedir una cerveza que le haga olvidar. 6 segundos y el pblico
cuenta, Cesar Gondales cuenta, don Mansueto cuenta bajito. 5, 4, 3, 2, 1...
Suena el silbato, acaba la brisa.

Csar Gondales se acerca hasta el cubculo para recibir la cajita de
plstico transparente con los pocos billetes recogidos. Dando zancadas
sigue hasta la mesa de los jueces de la Lotera del Momo.

Mientras tanto, la modelo abre la puerta. Sonriente y con el escote siempre
a punto de partirse en dos, la modelo le ofrece su mano a Grey. Ya juntos,
caminan hasta la mesa del jurado, donde se encuentra Csar Gondales y don
Mansueto. La modelo ubica a Grey junto al ensombrecido padre, que est que
le da un par de pescozadas al muchacho. Pero el productor empieza a
hacerles seas para que sonran (con los dedos ndices se estira la
comisura de los labios, y muestra sus enormes dientes de vampiro a sueldo).
Grey y don Mansueto no terminan de entender; Csar Gondales se da cuenta y
sale en ayuda del productor.

-Vamos, muchachos, sonran -grita con los ojos filosos de alegra
meditica-. Yo s que estn un poco nerviosos, pero eso no les puede quitar
la felicidad de sus caras.

El productor sonre complacido, ensea el dedo pulgar en gesto de
aprobacin y dando un gran suspiro de ternura, cruza los brazos sobre su
pecho, como abrazndose.

-As es, muchachos -vuelve a gritar el Amigo de la Humanidad-, todo el pas
quiere ver sus hermosas sonrisas, y tambin los quiere ver abrazados, como
padre e hijo que se aman, que se adoran. Todo el pas quiere ver amor, amor
de familia.

Padre e hijo, algo cortados y ms tensos que un cable de alta tensin,
hacen amago de obedecer el mandato supremo. Csar Gondales, que sabe que
slo falta un empujn, exhibe la cartula nmero 325 de sorpresa y
fraternidad, y grita todava ms alto:

-Miren qu lindo, hijo y padre a punto de abrazarse!

En la pantalla de los televisores de todo el pas se unen en un abrazo don
Mansueto y Grey, famosos, hroes, excelsos compatriotas en los cinco
minutos que amablemente les han regalado la Lotera del Momo, Csar
Gondales, el productor, la modelo pechugona, el Estado, el canal de
televisin y su buena suerte.

-Hermoso, realmente hermoso! Estoy conmovido, hermano. Nada ms bello,
nada ms aleccionador que este momento. As debe ser el amor que nos
debemos profesar! Un amor de abrazo, de felicidad, de cario! As debe
ser el amor entre padres e hijos!

Csar Gondales se acerca a la conmovida pareja con el micrfono apuntando
la boca en puchero del padre.

-Dganos algo, don Mansueto, dganos algo...

Pero el seor no dice nada, porque las lgrimas no lo dejan, porque siente
que todos en el estudio lo aman, porque ste es el da ms feliz de su
vida. Lleno de emocin, el siempre bueno de don Mansueto opta por dejarse
llevar por el maremoto de sus sentimientos y, sin pensarlo dos veces, le da
un abrazo a Cesar Gondales. Y Grey, llevado por el mismo arrebato de
emocin, y por si acaso la modelo abultada se enamora de su sensibilidad de
muchacho del interior, tambin va a dar con sus lgrimas y sus viscosidades
nasales sobre los hombros de fina tela del gran Csar Gondales, quien,
dicho sea de paso, tampoco puede controlarse, porque hay cosas que no se
pueden evitar, mi hermano.

Lo grita, Csar Gondales lo grita, como siempre ha gritado a la memoria
imborrable del video:

-Qu asco, sultenme, monos sudados, salgan pall..!

El pblico exhala un gigantesco signo de admiracin, el productor brinca
por todas partes y la cmara gira con violencia hacia la boca abierta de la
modelo, pero ella, estupefacta, no sabe tomar las riendas del programa.

Entonces todas las pantallas que en aquel pas sintonizan aquel canal se
van a negro, y en dos segundos aparecen unas piernas largas y entaconadas
que bailan y pasan coleto paqu y pall con Leviatn, olor a limpio, con
Leviatn, bailen todos con Leviatn.

En el estudio, don Mansueto y su hijo Grey observan cmo tres hombres de
seguridad se llevan a Csar Gondales, quien le grita al productor:

-Qu queras que hiciera? Me abrazaron, y estaban sudados, llenos de
mocos, y olan a mono! A mooooono!

El productor camina junto a Gondales y le va diciendo que se calme, que
todo se va a arreglar, pero el Amigo del Pueblo no para de gritar:

-Se arreglar? Se arreglar? Me jod, hermano, me jod, por culpa de
esos carajos me jod!

El productor, haciendo un gesto de hasto, se devuelve, dice algo por
radio, dice algo por el micrfono de sus audfonos, le da una orden a unos
hombres en braga, y entonces llama a la modelo. Hablan un rato, y al final
ella da un largo suspiro. Ambos caminan hasta donde se encuentran don
Mansueto y Grey.

La modelito, de nuevo sonriente y con su escote inverosmil ms inverosmil
que nunca, les dice que disculpen la molestia, que ya les van a dar su
cheque, prense por aqu, en el centro del escenario y esperen la seal del
productor, dentro de poco estaremos otra vez al aire, y no se preocupen,
porque con Csar Gondales o sin l les vamos a dar sus reales del Remolino
de la Suerte, porque al fin y al cabo ustedes se lo ganaron con su suerte y
con el sudor de su frente, ese sudor del que tienen que estar tan
orgullosos...

** Fedosy Santaella Kruk
   fedosy@gmail.com
   Narrador venezolano (Puerto Cabello, Carabobo, 1970). Licenciado en
   letras por la Universidad Central de Venezuela (UCV,
   http://www.ucv.edu.ve). Ha publicado los libros de cuentos Cuentos de
   cabecera (2004), y El elefante (2005, premio "Cada da un libro" del
   Consejo Nacional de la Cultura, Conac, http://www.conac.gob.ve). Aparece
   en Antologa de la ficcin breve en Venezuela (2005). Ha sido
   colaborador de los diarios Notitarde (http://www.notitarde.com) y El
   Universal (http://www.eud.com), as como de las revistas Dmente, Rasmia,
   Cdice, Logotipos y Ficcin Breve Venezolana
   (http://www.ficcionbreve.org). Ha participado en los talleres de
   narrativa y poesa de la editorial Monte vila
   (http://www.monteavila.com.ve).



=== Cinco poemas argentinos      Beatriz Vignoli ==========================

      (Nota del editor: los poemas que siguen son del libro indito
      Bengala, de Beatriz Vignoli, que la editorial argentina Bajo la Luna
      podra tener impreso el ao prximo).

*** Eclipse

En el horno de lea y de ladrillos
el cncavo disco de hierro donde se asa
la carne y los panes se tuestan
parece, en su trpode, una de aquellas cosas
antiguas frente a las que tanto
te gustaba fumar.

Tu amigo me cuenta: vas a las cuatro plazas
por una vereda, por la otra
vereda vas volviendo como el loco a su casa.
Tu amigo me cuenta: en todos estos aos
no pronunciaste ms una palabra.

Cruza las piernas: noto que sus botas
son del mismo estilo que ya era viejo entonces.
La lleva, sin embargo, con gracia
pero su silencio es un reproche.

Oscuro contra el fuego, el perfil del disco
parece rebanado de un eclipse total.



*** Surf

Te has sentado en la esquina
donde alguien puso mesas,
sillas de plstico.

Necesitabas ver toda esta luz.
Hubieras sido un pintor impresionista
de nacer en otro siglo, en otra clase.

Te gusta mirar a los skaters,
esos surfistas de tierra que pasan con luz verde
y logran que parezca un ocano el asfalto.

Ests solo. Desde que viniste de all, ands solo.
Vas por fuera del mundo como un ngel,
vos, que mataste.



*** Augusta

Redonda estaba ella en su cuna blanca,
una luna apagada, toda olvido;
seres haban amado ese equilibrio
que ahora su muerte brindaba.
Como si forrados en blindex estuvieran
atardeceres, ellos esperaban
lo suyo: el paraso.
Que le toc primero por una lotera
de voluntad de Dios y malapraxis;
fue su martirio una prolijidad
y un alimento. Bienaventurada
en su final sin principio.



*** Diciembre 19, 2001

Haba visto de chico
en el cine, en un documental
un lobo marino gris
arponeado: la elipse de sus fauces
abiertas sin sonido,
la sangre en el hielo.

"Mujer herida" deca la voz. En angarillas,
algo viviente palpitaba, inmenso
en torno al mnimo crculo de sangre
instalado en lo gris. Lo gris era su remera.
Tendida en la camioneta, la mujer
haba devenido cetceo
asaeteado. Y gema bajo el sol.



*** Diciembre 31, 2001

Y la vida era esto:

salir a la vereda el treinta y uno
a las doce, ver cmo un vecino
enciende una bengala.

El brazo en alto, inmerso en la luz gnea.
Un silencio rosado y expectante,
un fuego inmvil el mundo.

Celebra? Pide ayuda? Nada pasa.
Nada llega. Todo al final se apaga.
Pero aquel brazo en alto, aquella duda.

Aquella intensidad.

** Beatriz Vignoli
   lavigiliayelviaje@yahoo.com.ar
   Traductora y crtica de arte argentina (Rosario, 1965). Ha publicado los
   poemarios Almagro (Editorial Municipal de Rosario, mencin especial del
   jurado, Premio Felipe Aldana 2000), Viernes (Bajo la luna, Buenos Aires,
   2001), Reality (Editorial Municipal de Rosario, segundo premio
   compartido, Premio Musto 2004) e taca (Junco y Capul, Rosario, 2004).
   Poemas suyos han sido publicados en las antologas Poesa en la fisura
   (Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1995); Twenty Poets from Argentina:
   Poetry in the Nineties (edicin bilinge, Redbeck Press, Bradford, Reino
   Unido, 2004); Seales de la nueva poesa argentina (Llibros del Pexe,
   Gijn, Espaa, 2004); Poetas de Rosario: Desde la otra orilla
   (Ayuntamiento de Granada, Espaa, 2004). Ha colaborado en el Diario de
   Poesa (http://www.jornaldepoesia.jor.br), Hablar de Poesa, Fnix, y en
   los suplementos culturales de diversos diarios de Argentina y Uruguay.



=== Mentiras      Laura Guilln Ramo ======================================

Un violinista se puede dedicar a muchas cosas. Yo, por ejemplo, redacto la
pgina de necrolgicas para el peridico con ms tirada de la ciudad y, de
vez en cuando, me invento alguna muerte.

La ltima deca: "NOMEOLVIDES. El recuerdo siempre empequeece al ser
amado. Salvador Morente muri el 23 de abril de 2005, asesinado a sangre
fra por un desconocido. El funeral tendr lugar el martes a las 17:00 en
la calle Vitaura, 25. Se servir gape".

Vivo en una casa no lejos de la carretera, en la calle Vitaura, 25. Junto a
esa carretera, a la entrada de la curva, crece un rbol. El martes por la
tarde me sent debajo del rbol y me qued mirando la lnea que dibuja el
horizonte, con el violn bajo el brazo.

Diez minutos antes de lo previsto llegaron los primeros invitados. Andaban
cabizbajos y al saludarme desviaron la mirada. Les abr la puerta de casa.
Enseguida cogieron alguna cosilla de comer, se sirvieron un poco de vino y
comenzaron a susurrarse algo entre ellos.

Sigui llegando gente. Generalmente cruzo unas palabras de psame con
ellos. "Qu pena, el bueno de Salvador". "S, una verdadera lstima". "Lo
echaremos de menos". Y entonces empiezo a tocar el violn. Slo tengo
pblico cuando me invento estas muertes imposibles y me gusta cerrar los
ojos y pensar que todos estn en mi casa para orme.

Siempre viene la misma gente a estos funerales imaginarios. Una y otra vez.
A comer algo, porque nadie reconoce que pasa hambre, pero se pasa hambre y
la astucia sustituye a la dignidad cuando se tiene el estmago vaco. Y yo
slo soy violinista cuando soborno a indigentes para llorar a un muerto.
Ese secreto despiadado hace que nos una un pacto de silencio, ligeramente
triste y desencantado.

Pasan un buen rato en mi casa. Se saludan con apretones de manos
acompaados de expresiones como "mucho gusto", "encantado" y mantienen
conversaciones interrumpidas por "un poco ms de ensaladilla?". Despus el
ambiente se vuelve distendido y animado. Yo sigo tocando el violn y nadie
menciona ms al muerto.

Quiz, lo nico que me molesta es su falta de disimulo cuando se acaba la
bebida y la comida. Entonces se dan media vuelta y se vuelven por donde han
venido. Y yo recojo el violn y salgo a sentarme bajo el rbol a ver cmo
se pierden sus figuritas entre el gris de los edificios de la ciudad.

A las seis en punto entr una muchacha, que no haba visto nunca, llorando
y vestida de negro. Pens que deba ser actriz. Y muy buena por cierto.

Era tal la melancola que transmita que no me pude concentrar en la
meloda que estaba tocando y slo tena ojos para mirar los suyos. Se sent
en el sof con la espalda bien recta y las manos cogidas sobre el regazo y
continu llorando. Ni siquiera mir la comida. Ni siquiera intent servirse
una copa de vino.

No pude menos que acercarme. Le llev un poco de pan con salmn por si su
debilidad se disfrazaba en tristeza. Lo rechaz.

Me sent a su lado y estuvimos un par de minutos mirando a la lejana que
prometa el cuadro que estaba sobre la chimenea. "Es una tragedia", dijo.

Esta s que es buena! Pero pareca sincera.

"Salvador era lo nico que me quedaba en el mundo".

Parpade sin salir de mi asombro. Me lo estaba diciendo en serio? No, era
imposible. Sin embargo, le crea.

Me cont su desgraciada infancia. Su padre le pegaba y con tan slo trece
aos se escap de casa. Se dio al alcohol y empezaba a meterse en pequeos
robos cuando Salvador le rescat. Le ayud. Le dio amor, seguridad y
confianza.

Le crea. Aquello no poda ser un cuento. Quiz por casualidad haba matado
en mi seccin a alguien que exista realmente. Y haba alarmado sin motivo
a sus personas queridas. Y ahora Salvador Morente estara recibiendo
llamadas. "Cmo? Qu no estas muerto? Pues si lo he visto en el
peridico". En fin, cre que haba cometido un despiste intolerable.

Leire, que as se llamaba la muchacha, continu hablando con la mirada
perdida. "Estudi historia en la universidad. Viv con Salvador durante
tres aos hasta que pude pagarme un apartamento. Y ahora volver aqu, a
esta casa, me trae tantos buenos recuerdos...".

La gente empezaba a marcharse y yo estaba paralizado. Impostora!

Leire se haba casado y haba enviudado el ao pasado. Ahora quera
instalarse aqu, en la casa de Salvador, porque saba muy bien que l no
tena ms familia que ella.

Me fij que llevaba una maletita, que haba instalado con mucho cuidado
entre sus pies.

Cmo decirle que la broma haba durado ya suficiente? Qu aquello no era
un chiste?

Fui hacia la ventana. Ya no haba nadie. Slo restos de comida, ceniceros
llenos de colillas y un violn sobre el sof.

Cuando me gir, Leire no estaba.

O ruidos al final del pasillo y me la encontr en la cocina. Se queda a
cenar esta noche conmigo?, me pregunt.

Y me qued. Y le di las gracias.

Ya no he vuelto a inventar ms muertes.

** Laura Guilln Ramo
   l.guillen.r@esade.edu
   Escritora espaola (Zaragoza, 1975). Actualmente es doctoranda en
   psicologa aplicada.



=== Por las calles de Valparaso      Ulises Varsovia =====================

*** 1. ltimo hogar

El ltimo hogar los calcetines rotos,
el techo de calaminas, las goteras,
el olor a muerto en el subterrneo,
y la Virgen del Carmen velando
con su mirada pura por nosotros.

El ltimo hogar mam en la cocina,
los perros ladrando en el vecindario,
los gitanos, el pan candeal, la abuela,
el brasero en invierno rodeado
de zapatos hmedos y rostros
arrancados del sueo o de la niebla.

En lo alto de Valparaso la casa
infiltrada por el viento y por fantasmas
regresando de noche a sus habitaciones
con un murmullo de filial congoja,
sentados a los pies de mi cama.

Desde all un da cualquiera mis pasos
cuando mam rezando, y mi abuela
a la ventana mirndome alejarme,
gritando con sus quebrados fonemas.

Desde all, desde las tablas crujientes,
desde las araas en los rincones,
y la escalera de gradas gastadas
por la cual nuestros pies cada da
entrando y saliendo del alto misterio.

Adis madre, adis tristes hermanos,
adis goteras de msica pluvial,
adis t, cuarto, donde la Nelly
se baj el calzn, arrebolando
mis mejillas de varn inicial.

El ltimo hogar las sopaipillas fritas,
las sbanas zurcidas, la abuela
llamndome desde la ventana,
y madre hundida en la desesperacin.



*** 12. Casona

La prxima estacin la vertiente,
la prxima estacin el lodazal,
cuando los pies del infante camino
a la escuela, pisando la greda,
haciendo prodigios de equilibrio.

Una casa de adobes y madera,
una casona de espacios sombros
en labernticas habitaciones,
esper a por nosotros, erguida
en mitad del dominio del viento,
callada y llena de secretas voces,
adusta en las intersecciones
del prdigo baluarte del misterio.

Ya no recuerdo cundo llegamos,
ni cuntos ramos, ni si madre
musit las frmulas tribales,
o si la abuela purific el umbral
con agua bendita o con incienso,
antes de entrar y tomar posesin
de los espacios esperndonos
llenos de habitantes invisibles,
clandestinos por lnea paterna.

En esa atmsfera turbada
por voces, susurros y quejidos
dorm mi sueo sobresaltado,
y despert prorrumpiendo gritos
cuando una boca de fros labios
deposit sobre mi frente un beso,
o una mujer vestida de negro
jalaba de m hacia su lecho
en el stano borrascoso.

Extraas pesadillas se aduearon
de mi mente febril, y de noche
aparecan los emisarios
con los inextricables mensajes
de parientes o de antepasados
alojados en mi subconciencia.

Por la calle Robinson Crusoe
transitaba el viento de los cerros
con su soplo de pulmn ocenico,
y mi cuarto de madera, en lo alto,
se conmova ante el enorme empuje,
y geman las tablas, manteniendo
en vela mis asustados ojos.

Quines venan, viento nocturno,
quines venan, de noche, contigo,
y remecan mi lecho, trayendo
extraos mensajes indescifrables?

Y cuando el mdico habl conmigo
y tradujo mis sueos a su idioma
interponindoles su conjuro,
sali llorando mam del hospital,
y en casa me apret a su pecho
acariciando mi cabeza enferma.

Noche tras noche volvan las nimas,
y ni las hierbas ni las prcticas
ancestrales de la matriarca,
lograron arrancar de cuajo
las extraas visiones del infante.

Adusta casona enclavada
en medio del trnsito del viento,
qu maleficios o qu fantasmas,
qu espritus torvos te habitaban,
y se aduearon de mi conciencia
transfirindome su febreca,
hacindome suyo para siempre?



*** 16. Circo

Cuando lleg el circo a La Campana,
e hinch su enorme carpa en el viento
sostenida por dos altos mstiles,
en cuyo interior el entramado
de horizontales tablas ofreca
un sitio de honor para las nalgas,

cuando lleg el circo a La Campana
salieron de sus escondrijos
los dscolos y audaces arrapiezos
con la cara sucia y la honda colgando,
eufricos en la algaraba
como una turba de apaches gritando.

Ya salen a la pista los payasos,
ya fascinan los malabaristas
al pblico con sus prodigios,
ya ejecutan el salto mortal
en el sumo silencio los gimnastas,
ya vuelan ligeros por el aire
como primates los trapecistas,
ya danza como una ballerina
la equilibrista en la cuerda floja.

Baila, rubia semidesnuda,
tu electrizante danza ertica,
cimbra enloquecedora tus caderas,
encabrita tus abultados senos,
y mueve el culo en un ritmo febril
atragantndonos de regocijo.

Y ahora silencio, que Campuzano
saldr al centro de la pista, a saltitos,
y anunciar, con su voz de eunuco,
seoras y seores el final
del espectculo de esta tarde.

Esperad!, no desarmis la carpa!,
no desamarris el entablado!,
no desmantelis la cuerda floja!,
no os vayis!, no me dejis solo
abandonado en aquella infancia!



*** 21. En el ao sesenta y dos

En aquel ao fue el mundial de ftbol
y la gran exposicin de Playa Ancha,
yo cumpl los trece, y mis hermanos
llegaban al mundo dispersos
por la panoplia del zodaco.

En la Blas Cuevas el seor Nez
nos haca recitar a Eusebio Lillo,
desfilamos frente a Arturo Prat
en un catico paso de gnomos,
y Ricardo destruy a palos
el esqueleto del laboratorio.

Yo iba a la galera del Victoria
a admirar las proezas de Hrcules,
o de Maciste contra los brbaros,
y volva a casa empapado
hasta los huesos bajo el aguacero.

En calle Plutarco se incendi la imprenta,
el Tuerto Carmona subi los precios
del pan en su panadera,
el to Adolfo volvi a casarse,
los temporales causaron derrumbes
y un par de muertos en algunos cerros,
y en el almacn El Ladrillo
pillaron a uno metiendo la mano.

Yo cumpl los trece, y no saba
lo que era el ojo de la papa,
en tanto que mi hermano, el rubio,
se las saba todas de memoria
y haca alarde frente a mis ojos.

Era en el cerro Toro, en el ao
de mis primeros pendejitos,
cuando yo le echaba el ojo a la Nelly
y todava no saba hacerlo.



*** 32. Llegaron los gringos!

Durante los aos sesenta,
recorran las flotas de guerra
de la marina americana
las costas del Pacfico Sur,
y recalaban en Valparaso
sus amenazadores buques
armados hasta los dientes,
erizados de hostilidades.

Un da lleg la gran flota
con la superfortaleza Ranger,
el ms poderoso portaviones
que haya nunca surcado las aguas,
y echando anclas en mar abierto,
se ofreca ante nuestros ojos
de mnimos mortales de los cerros
como una nave de otro mundo.

De otro mundo tambin era el habla
que difundan los marineros
con sus llamativas tenidas
por las arterias del viejo Pancho,
exhibiendo en torno a la gorra
la marca de origen del producto:
Navy of the United States of America.

La pandilla reuni a sus guerreros,
y en sesin secreta se delinearon
los lineamientos de la estrategia:
reconocimiento del terreno,
aproximacin al objetivo,
tanteo de sus debilidades.

Desde la Plazuela San Francisco
salieron en dos unidades
por Severn y Clave los barrabases,
y al llegar a la Plaza Echaurren
avistaron al primer espcimen:
casi un metro noventa de alto,
esbelto, erguido, bien formado,
impecable pantaln azul,
cigarrillos en la tetilla izquierda,
y la tpica goma de mascar.

En los hoteles de Cochranne,
o de Bustamante, cercano a Aduana,
deambulaban los visitantes
acosados por prostitutas,
por los chicos de los dedos largos,
y por un mar de pordioseros.

Nosotros ramos los gamberros,
nosotros, aspirantes a granujas,
y en un rpido aprendizaje
nos apropiamos de un par de trminos,
y mascullbamos el idioma
de los parloteros, gritones gringos.

Empezamos a fumar Lucky Stricke,
Pallmall, Chesterfield, Marlboro,
masticbamos chiclet aromado,
y los primeros billetes verdes
nos hicieron abrir los ojos
y sentirnos, de pronto, potentados,
mientras los pacos nos perseguan
a golpe de luma en las nalgas.

Eran nuestros mejores aos,
era el esplendor de la aventura,
y regresamos a la Plazuela
echando humo por boca y narices,
pavonandonos con los dlares
frente a los pobres mentecatos.

Fue el ao en que lleg al Puerto el Ranger,
el ao de los gringos bulliciosos,
cuando en los cerros de Valparaso
miles de ojos se abran, asombrados.



*** 40. Elecciones

Paralelamente a las aventuras
y desventuras de la pandilla,
y sin que nos diramos cuenta
o tomramos noticia de ello,
herva en Chile la lucha electoral,
y los partidos se daban mordiscos
disputndose el liderazgo
y la gran torta de los cargos pblicos.

En casa se haba sido de derechas,
se haba pertenecido al bando
de la alianza liberal-conservadora,
y en el ao cincuenta y ocho
se haba votado por Alessandri,
y para las Parlamentarias
fund mi padrastro un comit
de apoyo a Juan Milesi, a Eluchans
y a otros fsiles reaccionarios.

Pero luego emergi Eduardo Frei
con su Falange democristiana,
salida del tronco conservador,
y sea que ya la familia
haba descendido socialmente,
o que quera sumarse al ejemplo
de la parentela tornadiza,
o sinceramente se senta
identificada con la doctrina,

lo cierto es que en el sesenta y cuatro
mi padrastro estableci en casa
un comit de apoyo a Eduardo Frei,
con altoparlantes en el techo,
entrando en conflicto, por consiguiente,
con aquellos vecinos rectilneos
que se haban quedado con la Alianza,
o que no se haban percatado
del nuevo espritu de los tiempos,
como sola, entonces, decirse.

En nuestro vecindario de empleados,
funcionarios, marinos mercantes,
carabineros y otras raleas,
tom cuerpo la candidatura
del candidato de la nariz larga,
sin que ello, claro, significara,
que la Alianza le fuera a la zaga,
o que los populares no sacaran
la voz, y erigieran sendas cruces
iluminadas sobre los techos
con el logotipo: Viva Allende.

Era una lucha desaforada
por quitarle el poder a la reaccin,
o por aplastar al comunismo,
en momentos que el mundo temblaba
al borde de la guerra atmica,
con la crisis de los cohetes, en Cuba,
el muro de la vergenza de Berln,
y el fantasma de la guerra de Vietnam.

Nosotros no tenamos ni idea,
nosotros nos burlbamos tanto
de los unos como de los otros,
y cuando el profesor Anabaln
ponder las virtudes de Allende,
del mdico al servicio de los pobres,
yo pensaba, ms bien, en mi polluela,
en la hija de la Clara Romero.

La poltica sigui su curso,
Eduardo Frei gan ms que por nariz,
el to Adolfo consigui un buen puesto,
y nosotros en las Cachs Grandes,
nosotros huyendo de los pacos,
nosotros con nuestras proezas,
aprendices de truhanes y gamberros,
indiferentes a la gran sensacin.



*** 46. Potros metlicos

Por el ascensor Artillera
sube y baja mi asombro ldico,
suben y bajan mis mocedades,
mis aventuras dentro de un juguete
de metal chirriante subiendo
y bajando entre el cielo y la tierra.

Subir tambin por el Perdices
y por el del Santo Domingo,
me encumbrar por el Mariposas,
por el del Barn y el del Florida,
por el tembloroso del Peral,
el panormico del Turri
y el subterrneo del Polanco.

Cuntos ascensores, Valparaso,
cuntos juguetes mecnicos
te atornillaron a tus laderas
para que jugramos con ellos,
para encumbrarnos como cometas,
y descender a caballo del viento?

Por el largo ascensor Serrano
quiero elevarme hasta el Cordillera,
y por el del cerro Monjas
volver a mi primera infancia,
reconocerme en su sube y baja.

Dejadme subir al Toms Ramos,
o subir temblando el Bustamante,
y montado en el del Villaseca
alcanzar nuevamente el cine Iris.

Tiene ascensor el cerro La Virgen,
por qu no lo tiene el cerro Toro,
y cmo se sube al San Juan de Dios,
y adnde lleva el Espritu Santo?

S que hay uno muerto en calle Cumming,
y otros enfermos cuyos msculos
se gastaron de tanto izar al viento
a la chiquillada de los cerros,
a los jinetes del caballo de metal.

Cuando regrese a Valparaso
me buscar por sus tortuosas calles,
me buscar en Plazuela San Francisco,
me buscar por sus escaleras.

Y me encontrar en sus ascensores,
arrancar de cada uno de ellos
un trozo de mi perdida infancia,
un trozo de mi ntima alegra
cabalgando en el metal chirriante
de los potros metlicos del viento.

** Ulises Varsovia
   rommel.krieger@unisg.ch
   Escritor chileno (Valparaso, 1949). Es docente de espaol en la
   Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado ms de veinte ttulos de
   poesa desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en ms
   de sesenta revistas literarias de Latinoamrica y Europa, en espaol y
   en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su pgina personal,
   http://varsovia.tripod.cl.



=== Felino      Carmen Campos =============================================

Sac el fragmento de espejo e hizo un esfuerzo por fijar la visin del ojo
derecho. -Luzco mal. Hace tres das recibi visita, con ella trapos y
comida en descargo de conciencia. Pas la mirada turbia por el corredor
largo y en silencio; techo de madera y caa brava, pilares blancos con base
cuadrangular; del techo pende una araa con un solo bombillo. La mecedora
traquea con cada movimiento. Nada que decir, menos que hacer. Los das y
las noches transcurren planos, sin imaginario de nunca. No hay sueos, ni
pesadillas siquiera. De ms all llega intermitente el olor a carburo que
se mezcla con el rancio de los cuerpos.

-Heme aqu... Guardianes cierran el paso.

Comparte el recinto con veinte figuras encogidas entre sesenta y ochenta
aos. Ninguna parece estar ni sentir. No hay hombres, es decir, slo aqul
jardinero sordo de paso torpe con el que cruza a veces la mirada. Son mil
quinientos aos, aproximadamente. Lleva cinco de ellos repitiendo el ciclo
del letargo, evitando tomar las gotas blancas (prepago de la muerte).
Espera con el ahogo instalado entre pecho y espalda, la pasin reprimida
que en lnea espiral sube y baja y aquella sed abrasante quemando adentro.
Inmvil, abandonada al desgano, espera la seal de no s qu, de no s
cundo. Cada minuto deteriora sus facultades. Maldita sea..! El ojo
derecho parpadea ms y la piel cuelga como trapo deshilachado; los senos
flcidos arropan parte del estmago y las nalgas casi desaparecidas dan
paso a huesos forrados con piel.

-Soy un despojo.

Nada interrumpe el proceso de vegetacin. Ninguna posibilidad de
alteracin. Nunca sucede nada. Jams ocurre algo. La clepsidra marca
invariablemente los instantes.

-Paso lento. Tiempo lento.

Por las noches, al apagarse el nico bombillo se inicia el ciclo de terror
esperando la llegada de algo presentido. Noche tras noche aquel maullido
espeluznante y el casi imperceptible paso detrs del animal. No saba a
ciencia cierta si era verdad o ficcin, se haban borrado las fronteras.
Quizs era la tarjeta de presentacin de la muerte.

-Lenta muerte... S que vendr entre sbanas negras y aullidos de lobo
solitario en luna llena. Vendr enmantada de grises con olores sombros y
aliento escalofriante. No hay espacio. Se agot mi tiempo.

Esa noche cuando la campana dio un toque y el aguacero golpeaba fuerte
paredes y techo, sinti la corriente helada filtrndose por las rendijas.
Gir el ojo hacia la ventana, con el relmpago percibi la silueta del gato
agazapada en el marco, despus se asom el hombre.

-Debo gritar.

Ningn sonido escap de la garganta reseca; el temor y la repulsin la
paralizaron aun ms y un fro intenso le recorri la espina dorsal.
Desgarbado, el pelo lacio tapndole media cara, un tic nervioso instalado
en el ojo verde. Le impresionaron las manos descarnadas aferradas al marco
de la ventana. A un tiempo ambos saltaron. El hombre se despoj de la
chaqueta y del resto de la ropa antes de entrar en el camastro; los
alambres chirriaron con el peso.

Apenas poda distinguir una piel macilenta olorosa a carburo y una pelambre
hirsuta. Eulogia estaba tensa, al principio dominada por el temor, luego la
angustia se trastoc en ansiedad y deseos incipientes por las mil noches
inundadas de soledad. El golpeteo de sienes, las mariposas en el estmago,
y el estallido en las venas aumentaba cada vez que los garfios recorran su
cuerpo. Arriba-abajo, Abajo-arriba.

-Estoy viva.

Los ojos verdes se clavaron en su ojo derecho, hombre o gato? Algo viscoso
y maloliente mojaba sus encas antes de sumergirse en la espiral
vertiginosa; ni asfixia, ni ahogo, aun cuando aquella lengua se le enredaba
en la campanilla impidiendo la respiracin y el agitado cabalgar
trasponiendo precipicios le quitara el aliento.

-Lleg la nueva hora. Matar la inanicin en volcn de tormentas...

En la oscuridad una masa comienza a perfilarse, veinte pares de ojos casi
ciegos espan y sorben los movimientos del camastro. Arriba-abajo.
Abajo-arriba. Lentamente se van acercando. Han aprendido a moverse con
sigilo; sin embargo, algunas siluetas ya muestran signos de agitacin, como
si vieran una pelcula pornogrfica y cada una se sintiera protagonista.
Por qu no? A un tiempo se encendieron las pasiones y se dispararon los
deseos tapiados entre cuatro paredes. A un tiempo se arrancaron los
vestidos, a manotazos se despojaban de faldas y blusas, se desabotonaban
unas a otras; atrs quedaba el reguero de trapos, sbanas y cobijas. No
haca falta nada de aquello. El ejrcito ardoroso emerga desnudo, los
restos de senos y nalgas al aire libre, con la pasin desbordada instalada
en cada vscera, la sed incandescente quemando las entraas y un
pensamiento fijo calcinando el cerebro: hundirse como Eulogia en volcn de
tormentas.

-A la carga..!

El gato salt a la ventana al presentir el torbellino, sus maullidos
trataban de alertar sobre el peligro inminente. El hombre una vez
satisfecho se separ del cuerpo de Eulogia, quien qued hundida en el
camastro, desgonzada, inerte casi. l se dispuso a alejarse sin presentir
ni por un instante aquella avalancha de garfios, muones, dedos
descarnados, uas de rapia, colmillos torcidos, encas sangrantes,
esqueletos andantes provistos de muletas y bastones, quienes cual ejrcito
infernal y exacerbadamente ertico, como masa furiosa y enervada se
abalanzaba sobre su cuerpo hacindolo trastabillar y caer, en su afn por
satisfacer la pasin desbordada de un cauce milenario de esperas. La jaura
lo araaba, morda y estrujaba, parta sus huesos, desprenda sus carnes
buscando asirse de algo: pelos, piel, miembro, tratando de apoderarse de
l, de poseerlo simultneamente, de colectivizar la cpula en una confusin
de pieles, babas, alientos y humedades pestilentes mezclados con el olor a
carburo y orines. El hombre perdi el conocimiento cuando Angustias y
Genoveva saltaron sobre el montn de huesos gritando eufricas al mostrar
el emblemtico trofeo conquistado. Cada una aferraba por un lado el miembro
sanguinolento y flcido del hombre-gato y comenzaban a lanzarlo en juego de
ping pong hasta caer extenuadas y agnicas.

-Estaaamos vivaaas!

Llovi hasta el amanecer. La salida del sol calm las tempestades; por la
tarde, el viento balanceaba una tosca cruz de madera sobre la colina. Otro
jardinero, casi ciego, se ocupa de plantar matas de ruda. El gato lo gua.
Ahora, noche tras noche, Eulogia y su tropa espan convulsionadas el salto
del felino y el fuerte olor a ruda.

-Hasta la muerte!

** Carmen Campos
   nivar_34@hotmail.com
   Narradora y poeta venezolana (1933). Es profesora de castellano y
   literatura y magister en docencia universitaria. Actualmente se
   encuentra jubilada. Forma parte de la Asociacin de Escritores de
   Aragua, que presidi entre 1989 y 1991, as como de la Fundacin
   Ludovico Silva, la Fundacin Crecer en Bolvar y la Agrupacin Literaria
   Pie de Pgina. Ha publicado el libro de cuentos Trpico (1991) y los
   poemarios Signos en la piel (1992) y La ciudad perdida (2003).



=== Poemas      lide Schuman (traduccin: Guillermo Aldaya) ==============

*** Hubo un tiempo en que desconoca el tiempo

En ese tiempo las nubes dibujaban,
el da se dilua como un secreto feliz.
Mi tiempo era colectivo.

El pueblo se iluminaba,
verta claridad.
mi infancia era nuestra;
el olor de los vivientes haba quedado en m.

El desconocido tiempo brindaba,
unas veces con miel,
otras veces con la hiel de las primeras miserias.

El mundo estaba de mi tamao
y tena mis sentidos.
Mi yo era hecho de nosotros.

Pareca que yo estaba siempre amaneciendo.



      *** Houve um tempo que eu desconhecia o tempo

      Nesse tempo as nuvens desenhavam,
      o dia dilua-se como um segredo feliz.
      Meu tempo era coletivo.

      O povo se alumiava,
      vertia claridade.
      Minha infncia era nossa,
      o cheiro dos viventes ficou em mim.

      O desconhecido tempo brindava,
      ora com mel,
      ora com o fel das primeiras misrias.

      O mundo estava do meu tamanho
      e tinha os meus sentidos.
      Meu eu era feito de ns.

      Parecia que eu estava sempre amanhecendo.



*** Parar de vivir

Quiero parar de vivir
como si vivir doliera.
(Y vivir duele.)

Duermo como si la noche no tuviera anochecer,
como si el da fuera eterno,
como si la luz no estuviera encendida.

Los besos de colibres son tan inofensivos...
Grabo en los ojos minutos recin nacidos
de los picos de los colibres.

La vida en m se esfuerza,
se esboza como un campo polinizado.
A veces brota un disparo en el corazn.

Ah comienzo a parar de vivir,
como si vivir doliera.



      *** Parar de Viver

      Quero parar de viver
      como se viver doesse.
      (E viver di.)

      Durmo como se a noite no tivesse anoitecer,
      como se eterno fosse o dia,
      como se a luz no estivesse acesa.

      Os beijos dos beija-flores so to inofensivos,
      gravo nos olhos minutos recm nascidos
      dos bicos dos beija-flores.

      A vida em mim se esfora,
      se esboa como um campo polinizado,
      s vezes, brota um disparo no corao.

      Ai, comeo a parar de viver
      como se viver doesse.



*** Manos

Desde cuando llevaba nubes para casa
ya cargaba poesa en un balde,
pajaritos a la grupa,
uvas en la barriga;
alegra traa en las manos.

Desde cuando tuve un aire de descubrimiento,
lugares deshabitados me dejaban boquiabierta.
Traa impresiones del mundo
y trozos sin provecho.

Desde cuando pasaban los das soleados,
los lluviosos,
los nublados...
Una vez pasaron dos das nevados
y yo los agarr con las manos.

Desde cuando contaba estrellas en los dedos
y todos los postes de la calle
me atraa hacer cosas sin provecho,
llevar aquellas que no caban en las manos.

Desde que guardo en m nidos de corrura,
golondrinas perfiladas en los cables elctricos,
secretos de santa Brbara y Jernimo,
guardo mis manos posadas en tus hombros.

Y la manera en que se posan es tan tranquila,
que traje de vuelta todos esos sentimientos de precisin.



      *** Mos

      Desde quando levava nuvens pra casa
      j carregava poesia num balde,
      passarinhos na garupa,
      uvas na barriga,
      alegria trazia nas mos.

      Desde quando possu um ar de descobrimento,
      lugares desabitados botavam-me boquiaberta.
      Trazia impresses do mundo
      e troos sem proveito.

      Desde quando passavam os dias ensolarados,
      os chuvosos,
      os nublados,
      uma vez, passaram dois dias nevados
      e eu os agarrei com as mos.

      Desde quando contava estrelas nos dedos
      e todos os postes da rua,
      me atraa fazer coisas sem serventia,
      levar aquelas que no cabiam nas mos.

      Desde quando
      guardo em mim ninhos de corrura,
      andorinhas perfiladas nos fios eltricos,
      segredos de Santa Brbara e So Jernimo,
      guardo minhas mos nos teus ombros pousadas.
      E a maneira como pousa  to sossegada,
      que trouxe de volta todos esses sentimentos de preciso.



*** Molino

Desgranadas risas desgranaban maces
en slo una tonada,
en una gamella solamente,
en una noche slo.

Los granos amarillos del maz relucan como oro
camino del molino.
     En la carretera un nico pensamiento
aguaba la boca.

Los caramelos de coco quemado de Bahia
quebraban las quijadas.
Los pequeos anillos de latn dorado
llenaban los ojos de sueos.

El molino mola el maz,
mola el tiempo
y yo me mola con las baratijas a la venta.



      *** Moinho

      Debulhados risos debulhavam milhos
      numa toada s,
      numa gamela s,
      numa noite s.

      Os gros amarelos do milho reluziam como ouro
       caminho do moinho.
           Na estrada um pensamento aguava
      sozinho a boca.

      As balas baianas de cco queimado
      quebrava os queixos.
      Os anizinhos de lato dourado
      enchiam os olhos de sonhos.

      O moinho moia o milho,
      moia o tempo
      e eu me moia com as bugigangas  venda.



*** Viviente

En la ciudad donde nac
las personas se trataban de viviente.
Ser que vive.
Mi abuela era as,
viviente.

No la vea pensando en la existencia de Dios,
apenas exista.
As, como un pjaro,
una mata de araucaria
donde saboreaba sus frutos.

Los das podan ser
tanto lluviosos como soleados;
ella los viva.

Si pensaba, en qu pensaba,
no deca,
no era preciso:
bastaba el vivir.
El ir y venir de los das bastaba.

As muri mi abuela,
con sus recuerdos,
sus trenzas,
su vestido de guinga
sentada en su banquito frente a la puesta del sol.



      *** Vivente

      Na cidade onde nasci
      as pessoas se tratavam por vivente.
      Ser que vive.
      Minha av era assim,
      vivente.

      No a via pensando na existncia de Deus,
      apenas existia.
      Assim, como um pssaro,
      um p de araucria,
      donde saboreava seus frutos.

      Os dias tanto podiam ser
      chuvosos ou ensolarados,
      ela os vivia.

      Se pensava, em que pensava,
      no dizia,
      no era preciso,
      bastava o viver.
      O ir e vir dos dias estava bom.

      Assim morreu minha v,
      com suas lembranas,
      suas tranas,
      seu vestido xadrez,
      sentada em seu banquinho de frente para o pr do sol.



*** Vivir

Por m, vivira en el campo;
una vez por semana ira a la ciudad.
Si el sol estuviera a plomo,
usara una sombrilla.

Registrara libreras y sebos1
en busca de un buen libro.
Visitara en das festivos
parientes distantes.
Plantara calabazas, zanahorias y
tomates en otros.

Vera el sol ponerse,
apreciara los das lluviosos
leyendo, conversando o
mirando la lluvia caer,
formar pequeos charcos.

Hara poesas tan simples,
sin rima, sin mtrica.
As como es la vida.

En noches de muchos grillos
hara como el bho,
dara bellos vuelos nocturnos.

1. Libreras de libros usados



      *** Viver

      Por mim moraria no campo,
      uma vez por semana iria  cidade.
      Se, o sol estivesse a pino,
      usaria uma sombrinha.

      Vasculharia livrarias e sebos
       procura de um bom livro.
      Visitaria em dias feriados
      parentes distantes.
      Plantaria abboras, cenouras e
      tomates noutros.

      Veria o sol se pr,
      apreciaria os dias chuvosos
      lendo, conversando ou,
      olhando a chuva cair,
      formando pequenas poas.

      Faria poesias to simples,
      sem rima, sem mtrica.
      Assim como  a vida.

      Em noites de muitos "grilos"
      faria como a Coruja,
      daria belos vos noturnos.

** lide Schuman
   elideschuman@hotmail.com
   Poeta brasilea (Guapor, Rio Grande do Sul; 1949). Curs estudios de
   educacin. Trabaj en el Dirio de Noticias. Ha participado, entre
   otros, en el concurso de la Associao Profissional de Poetas de Rio de
   Janeiro. Su obra potica permanece indita.

** Guillermo Aldaya (traductor)
   gpena@furnas.com.br
   Artista plstico, docente y poeta cubano (Holgun, 1953). Reside desde
   1991 en Rio de Janeiro. Ha publicado poemas y trabajos periodsticos en
   numerosas publicaciones cubanas, as como el Dicionrio de uso das
   preposies espanholas (Ro de Janeiro, Brasil, 2 edicin, 2003), y en
   2004 public el poemario Fuera de set. Ha publicado textos en Letralia,
   Badosa (http://www.badosa.com) y Margen Cero
   (http://www.margencero.com).



=== Caribe fnebre      Freddy Melo Acosta ================================

      "La buena suerte que tiene
      Se la marc su destino:
      Tiene un harem de mujeres,
      que Dios bendiga a mi primo"
      (Isaac Carrillo) Mi primo, Los Hermanos Zuleta

El sol reluciente sobre la manada de nubes tenues que presurosamente se
alejaban, insinuaba un magnifico da caribe. El refrescante sonido de la
regadera al amanecer se mezclaba con los ecos de all un poco ms afuera,
con las voces de mercaderes de barrio que ofrecan los manjares fritos para
el desayuno igual que el queso saladito o la arepa de hueva caliente. El
da apenas comenzaba y el ambiente sooliento y desolado del amanecer se
interrumpa intermitentemente por el ladrido de los perros y el ronroneo de
los motores. Me siento un buen rato en la acera y miro en la esquina el
mojn que indica las direcciones y apenas alcanzo a leer el letrero de la
calle 7C entrecubierto por la enredadera de la vegetacin baja de la
Ahuyama, donde comenzaban a crecer espontneos el estropajo y la pringamoza
vigilante. Los almendros frente a la casa nos protegan un poco del rigor
del amanecer del trpico. El bao haba logrado su refrescante objetivo y
ya con los nios y con mi esposa estbamos listos para salir a cumplir una
muy triste cita. En la radio se escuchaba a Leo Marini con su melanclico
"Caribe soy", pero muy dentro sin embargo, en mi corazn, haba cosas que
me hablaban de momentos lgubres y de desazn por no poder hallar las cosas
de la forma esplndida como las esperaba encontrar en esta visita. Ya un 10
de enero de hace unos aos me haba pasado cosa igual por mi hermano
Armando Alfredo (Jnior) y desde entonces, la ciudad ya no me supo igual...
ya haba cambiado el Caribe!

Hicimos un recorrido corto para llegar a la sala de velacin y esper
encontrar e identificar a mis familiares sumergidos en el impacto del dolor
irreparable, pero encontr una multitud inmensa, como de ferias. Ya el
medio da se aproximaba y la sofocacin aumentaba entre los deudos, los
amigos y conocidos y el delirio.

S, lo acepto, ya todo esto lo haba olvidado. Estas costumbres, esta
parafernalia de respeto doliente ya no la recordaba; todo por el efecto
implacable de la distancia y por la traicin e inconsciencia de la memoria
que me pone a salvo as de las nostalgias. Sin embargo, ah estaba,
rememorando tantas vivencias idas y todo ese pretrito remoto que
nuevamente se converta en realidad presente de manera tajante e
irremediable. En el cementerio, en ese momento de la maana, el sol era
extremadamente caluroso e inclemente con los pocos que estpidamente
permanecamos en la intemperie a la espera de que, por fin, ellos
aparecieran. Los dems, los ms afortunados y expertos en el tema,
reposaban tranquilamente bajo la sombra piadosa de los palos de mata ratn
y los almendros que circundan el lugar.

El calor va en aumento y nos circunda un panorama de arena calcinada y
vegetacin agonizante. Una repentina gota de sudor me escurre por la
frente, casi de inmediato siento un ardor fuerte y la mirada se me anega.
Entonces veo que hay varios familiares y otras personas desconocidas que
desconsoladamente lo estn llorando. En el lugar no corre mucha brisa y las
paredes de blanco-gris pintadas y desconchadas le dan un aire demasiado
triste. Claro, es un cementerio, pero lo escoado del lugar da aun ms
tristeza que la que ya se siente. El piso es de arena seca, de tierra
hirviente y de poca vegetacin, por lo que se asemeja a una ilusin
desrtica. El calor es sofocante y las lgrimas se confunden con el dolor y
el sudor. Al lado, un vendedor de hielo raspado con colores ofrece sus
conos a la muchedumbre creciente y acezante. Entonces recuerdo los tiempos
en que tanto nos deleitbamos con ese manjar sencillo. S, fue en otros
tiempos de dichas, de alegras difanas y tranquilidad reluciente. Otro
tiempo en que el brillo del sol y la felicidad reinante hacan inimaginable
esto de hoy...

Concentro la mirada en el vaporoso pavimento y el hervor crea ante mi
imgenes muy difusas y soolientas. Cabeceo con fuerza para despertarme de
la modorra, y exactamente en ese momento entra el estrpito del cortejo
fnebre. Es el funeral caribe, con las motos y carros acompaantes y veo a
los caminantes de compaa y a los dolientes de familia y a los amigos sin
resignacin y a la viuda desconsolada y a la pena irredimible toda. No
comprend el por qu de la msica de fiesta y los pitos de reinado de
carnaval que se escuchaban venir por lo que pens: "Nojoda, ah est
pintado mi pueblo", pero como si el difunto me hubiera escuchado, al
momento alguien me deca que no, que fue el mismo difunto quien pidi que
le pusieran esa msica cuando se muriera y ahora sus amigos, que como l
vivieron en un eterno amor por las motos, pitan en seal de respeto y
despedida. Raro funeral este. Un funeral con msicas de fiesta, con
algaraba caribe, con motos y carros y el desfile a pie de los dolientes y
un gento incontable de acompaantes luciendo su resignacin y respeto bajo
la cancula.

En el lugar todo hay un ambiente mortuorio de beige, negro y caf; de pena
en la cara, de dolor en el alma y de amistadas truncadas. Sent una
nostalgia infinita por no poder hacer ma semejante resignacin y porque
vea languidecer minuto a minuto a mi ta Helena, que a pesar de sus gritos
de histeria y de reclamacin a Dios, no escapaba a claudicar ahogada en el
mar de dolor por el que hace poco tambin nosotros habamos pasado.

En la esquina de enfrente haba una tienda con un aviso enorme de la
Cerveza guila y pens que en ese momento ms de un cliente debera estar
en otro plan diferente al que al frente vivamos nosotros: ahogando la sed
con fras cervezas, como el difunto lo haba hecho unos das antes... En
efecto, en das normales mi primo era un tipo corriente, de los que te
acompaan con una cerveza para matar la sed y despus te devolvan el favor
invitndote a otra ronda igual. Era barranquillero de los pata-brava cuando
jugaba bola e trapo, e igual de recio cuando jugaba partidos de ftbol.
Que si peleaba? Nojoda, si eso le gustaba ms que la comida!, me
respondi un amigo cuando le pregunt por su temperamento. "Ese Alexis
tena una mano respetable, con decirte que una vez le empuj un puo a un
man y el tipo qued muy tranquilo porque, aunque son como un tambor, no le
doli mucho. Pero al otro da amaneci con dolor en el pecho, diarrea,
tembladera y de cuanta vaina. Calcula t el mameyazo que tu primo le peg".
Al recordarlo, rea ampliamente y sin recatos mostrando toda su dentadura
en enormes y resonantes carcajadas. Luego rea triste, con la nostalgia de
la camaradera perdida. Sin embargo, la chispa en los ojos volva al
responderme que claro, que mi primo Alexis se le meda a las mujeres
vinieran como vinieran. "Nojoda, si parece que se le hubiera perdido el
metro porque le gustaban igual las chiquitas que las altas, las morenas o
las monas, las gordas o las flacas, las peladitas o las veteranas. Para
que, ese man s que prob hembras en forma". Pude percibir la satisfaccin
que senta al hablar de mi primo y de haber sido su amigo. Sonre, suelta
un suspiro y remata con aire de nostalgia: "Yo no s qu le paso, no lo
entiendo... No lo entiendo".

Tan slo un par de das antes haban estado festejando en una descomunal
parranda, para celebrar no s qu vaina. Haban llegado bien temprano y
todos impecablemente vestidos y perfumados, cual costumbre caribe. Los
anfitriones los saludaron con cervezas heladas y ellos se sintieron de
inmediato como en familia. Al principio sobrevivieron a todas las etapas de
calentamiento del lanza discos, que comenz con salsa rancia y
premonitoria, evocando a Cheo Feliciano y sus entierros de la pobre gente
pobre. Luego calentaron con la Fania y el Qutate t pa' ponerme yo, y
merengues de tristezas de mujer, tu cuerpo me hace falta ya. Finalmente,
cantaron con Joe Arroyo que echao pa'lante en una sola baldosa bail. Para
esa hora ya mi primo haba cambiado la cerveza por el Aguardiente
Antioqueo y se haba desabrochado un poco la correa del pantaln, rea
ms, y miraba ms frontalmente las curvas fminas que se paseaban por el
lugar. Mujeres en cosecha, la esplndida abundancia caribe.

Mi ta Helena, a mucha distancia de all, se mantuvo en vela todo el
tiempo, con el corazn en la mano, como siempre lo haca desde haca ms de
quince aos. Oraba en voz imperceptible para que l llegara y llegara sano.
Sola acostarse a dormir muy tarde en las noches de parranda de mi primo
Alexis, su nico hijo varn. Trasnochaba esperndolo, presintindolo y
simulando que dorma, cuando realmente quera salir a buscarlo; pero tena
que resignarse a esperar hasta que el alba llegara, porque slo as
alcanzaba a ver su sonrisa de borracho feliz dicindole: Despierta,
Petra!, cuando ya lo seguan las primeras luces del amanecer. De inmediato
desapareca la niebla de la duda y la incertidumbre y ella corra a
abrazarlo con corazn de madre, con una sonrisa cmplice, y se dispona de
inmediato a prepararle algo de desayuno. Mi to, al tiempo, ya poda dormir
mejor, porque l tambin sufra calladamente estas ausencias, aunque
tuviera que reprimirse por el machismo tradicional, impuesto por siglos de
historia, educacin y cultura.

Me quieres, Petra?, le deca l y mi ta comprenda de inmediato por qu
l lo preguntaba y al tiempo le responda Por qu, cunto necesitas? Esa
era ya una costumbre, siempre que le iba a pedir plata prestada y as todos
se rean de las cosas, sin siquiera pensar en aquellos tiempos de angustia
y padecimientos diarios, que al menos eso anhelaran cuando ya l no
volviera a aparecer bajo las luces tenues de la maana para despertarlos.
Cuando ya nunca ms volveran a escuchar ese Me quieres, Petra? que ahora
anhelan escuchar en un amanecer cualquiera de domingo, deseando con el
corazn que vuelva pronto, que llegue...

Y, efectivamente, lleg. Volvi con las sombras de la maana, sonriendo
como siempre y como siempre hablando alto, ms para enterar a todos de su
llegada que por despertar a alguien en especial. Salud a mi ta por su
sobrenombre y la abraz dicindole: "Petra, no es verdad que t me
quieres? Entonces alstame el desayuno y una muda de ropa, que me voy".

Ella quiso desanimarlo cuando mir sus enrojecidos ojos de color caf
trasnochado y lo not dbil y ojeroso. "Vete a dormir, muchacho, descansa
esa borrachera", le aconsej mi ta. "Ay, Petra, me vas a dejar morir de
hambre", se quej l. Mi ta sali sonriendo para la cocina y en ese
momento ingresaron unos amigos que venan acompandolo. Aprate, le
dijeron y l se apresur a vestirse y se lav la cara y cepill sus dientes
y se unt colonia en la garganta y la barbilla. Rectific el cuello de su
camisa y hasta alcanz a pensar que definitivamente era un tipo bien
plantado cuando mi ta lo llam a la mesa. "Buena, Petra, te sobraste
conmigo", dijo al tiempo que tomaba rpidamente el caf con leche y el
queso y se despeda con un beso rapaz, sin terminar de comer lo que le
haban servido. "Nio, debes estar enfermo. Mira, dejaste todo", le dijo mi
ta y l riendo le responda "que te lo comas todo que me voy a la playa
con estos amigos y vengo en la tarde. Voy para Santa Marta. Nos vemos por
la noche", le dijo despidindose. En el ambiente flotaba un delicado aroma
de flores y de suertes de mujer. "Vas de levante", le dijo mi ta cuando
vio los esculturales cuerpos de las amigas con las que iba acompaado y
aspir en el aire el olor de la colonia. Perfumndose a esta hora de la
maana? Esto est como raro... alcanz a pensar mientras ellos se alejaban.

Yo viajaba por carretera hacia Barranquilla y la felicidad no me permita
pensar en siniestros o das de tragedias. Tena los ojos puestos en el
camino y vigilaba por el retrovisor a mi esposa y a los nios y con el
rabillo del ojo al velocmetro. "Qu hubo, primo?", me haba dicho Alexis
al llegar. "Cmo est esa carretera?". "Bien. Pierde uno la lnea con
tanta recta, pero est muy buena la va", le contest. "La prxima vez que
vengas voy a pedir vacaciones y me voy contigo. Yo manejo de aqu para
all", me dijo, refirindose al camino de vuelta. "Est bien", le dije en
aquella oportunidad de nuestra anterior visita. Record, entonces, que no
deba ponerle atencin al cansancio de vuelta, porque en esta ocasin mi
primo me iba a ayudar conduciendo el carro de regreso. Aceler mientras
pensaba en el comentario que me haba hecho mi pap sobre mi primo Alexis,
segn el cual, "ese es un conductor duro, porque le cargaron el furgn aqu
y se fue l solo hasta Villavicencio. Y de aqu hasta all hay que darle
rueda...". Nojoda, pens, el hombre se le mide al camello. Pa'l trabajo
tambin sirve..!

Ya estaba cayendo la tarde y faltaba poco para llegar a Santa Marta. Tuve
un fuerte deseo de quedarme all y pasar de inmediato a la playa, pero los
lnguidos rayos de sol me hicieron recordar el fro del mar a esa hora. No,
mejor no, ya a esta hora uno se hiela, mejor sigo hasta Barranquilla, pens
mientras cruzaba la ye que nos aleja de Santa Marta y nos acerca a
Barranquilla... Para esa hora, ya la tarde estaba muriendo y seguramente,
mi primo tambin.

Y cundo es que ese muchacho no estaba alegre? Se preguntaba la vecina
morena que siempre vi en la puerta de la casa de al lado cuando llegaba a
visitarlos. "l, si no estaba con la novia hoy es porque estaba con los
amigos tomando ron o jugando ftbol. O estaba en pleno baile al da
siguiente. Y as quin no anda contento? Yo que lo conoc desde chiquito
te digo que me sorprende cmo lo buscaban las mujeres, Porque t lo veas y
no era una belleza, era un carboncito, pero aun as las mujeres lo venan a
buscar una detrs de otra. Por eso alguna vez los amigos lo molestaban
dicindole el pip lindo". "Bueno...", suspira, "Qu pena, porque era un
muchacho responsable con su trabajo, su mam y su familia".

Haba dejado huella en el barrio La Magdalena porque los conoca a todos
desde haca ms de treinta aos cuando la familia lleg luego de comprar
con grandes esfuerzos una de las nuevas casas del barrio. Esa casa era casa
de todos, porque era continuo el nmero de amigas y conocidos que llegaban
al 41-108 de la 7C para preguntarlo. Cuando pasaba con su moto, pitaba para
saludar a los amigos, pero eran tantos que decidi adoptar el "Y cmo va
la vaina?", para saludar a la gente. Por eso, cuando estbamos en la
funeraria, no me sorprendi que la sala de velacin y las salas contiguas
permanecieran congestionadas por la gente que le iba a dar el psame a mi
ta Helena, a mi to y a sus hermanas. Igual ocurri con el cortejo fnebre
que lo acompa, bajo la inclemencia del sol de las once de la maana, por
las calles que llevan al Cementerio Calan Cala.

Fue ah cuando volv a ver la Murillo paralizada, estaba vez para ceder el
paso a la carroza del difunto y a sus acompaantes. Volv a presenciar la
marcha sin quejas de mi ta y mis primas, a pie tras la carroza fnebre y
record las varias ocasiones en que asistimos a ese ritual de dolor sin
sucumbir a la larga caminata bajo ms de 40 grados de calor. Alguna vez,
recuerdo que camin con unos zapatos negros nuevos. De esos "Pepitos" que
le compraban a uno para el colegio, de cuero, que duraban y duraban lo
indecible. Llegu al cementerio con llagas en el taln esa vez.

Me adelanto para llegar al sitio del entierro al igual que muchas otras
personas, y la memoria me traiciona con el recuerdo anterior de mi primo
Alexis. Para m la imagen era la misma de haca unos meses cuando l
dormitaba sobre una silla reclinada sobre la pared. Ese da escuchaba
vallenatos aejos y slo se le oa un cantar triste sobre amores
silenciosos que cesan con una repentina partida. Afuera el medioda nos
saludaba y el polvoriento suelo nos pona sentimentales como cuando llegan
las lluvias de verano y nos apacigua el nimo. "l andaba todo el tiempo
perfumado y bien vestido, porque eso s, podr faltar la comida pero no el
agua de colonia", escuch decir alguna vez a alguien hablando sobre l. Un
ruido de trueno me trae a la realidad y veo a la multitud incontable,
reunida y elevando el atad hacia su morada final. Sobre las construcciones
de ladrillo con paete hay gruesas capas de cal y pintura blanca, que
guardan sigilosos restos, apilados hasta cuatro. Los amigos se encaraman
sobre ellas y desde all hacen disparos al aire, que crean la zozobra,
entre los familiares.

Lentamente el atad con el cuerpo va ingresando a su lugar y el instante se
torna invivible. Estallan los gritos y aumentan las lamentaciones y la
histeria sorda aflora. Llueven flores por doquier, escasea el oxgeno y
llega la debilidad de las piernas. El cuerpo y nimo flaquean.

Entonces vi lo que no haba visto. Vi un da soleado con compases de
palmeras y susurros del viento entre los rboles. Vi un mar esplendoroso
con olas en vaivn y destellos de oro en la orilla. Vi las casetas de
techos de palma y horcones en mangle seco. Ol el sabor de delicias del
arroz con coco y la ensalada de tomates y el limn fresco sobre las ostras.
Los vi tomarse unos tragos de ron para acompaar el almuerzo suculento
frente a la playa. A l lo vi comer mojarra frita con una inigualable cara
de satisfaccin. Lo vi deleitarse con la msica de vallenatos que con sus
amigos oan en las parrandas. Lo vi matar el guayabo de unas horas atrs
tomndose unas cervezas y escudndose del sol bajo las palmeras. Lo vi
colgando la cadena de oro que llevaba puesta, sobre un arbusto al lado de
las palmeras y lo vi sumergindose en medio de las olas espumosas que con
su blanco-azul y las brisas de la tarde despejaban el calor de la orilla.

Lo vi emerger. Comenz a nadar hacia la orilla y luego sus amigos lo vieron
hacerse el ahogado y sumergirse con un adis cansado con una mano. Un
momento despus, apareca entre la espuma su sonrisa blanquecina y
reflotaba dando la espalda a las olas. Cuando se decidi a salir, no not
el espacio de circulitos concntricos que a su lado estaban formndose, ni
puso mayor atencin a las olas fuertes que lo dirigan a ese lugar. Por
instinto quiso salir cuando sinti la fuerza del remolino que lo jalaba
hacia el fondo. Alcanz a dar un par de brazadas hacia la orilla antes de
que las piernas no le respondieran. Padeci un dolor que le dejaba sin
fuerzas, detrs, en la pantorrilla. Sufri una contraccin dolorosa de
msculos que lo paralizaron hasta la punta del pie. Supo que necesitaba
ayuda y mir hacia la orilla donde algunos de sus acompaantes lo miraban.
Levant el brazo, como antes, y ellos le respondieron con un saludo. l se
intent acomodar para tomar aire en el momento que la fuerza de las olas lo
sepultaban. Luch para salir a la superficie y en la boca sinti un sabor
acre cuando quiso respirar entre las burbujas y la espuma de las olas. No
tuvo fuerzas para impedir sumergirse por segunda vez, cuando aument el
dolor de la pierna. Con un esfuerzo infinito se impuls hacia arriba y
busc la luz que all se vea, porque saba que a la tercera hundida, ya no
sobrevivira. Logr emerger un instante fugaz en el que slo alcanz a ver
la orilla distante, como alejndose cada vez ms. Sinti el eco sordo de
sus pedidos de auxilio. No oy ms el sonido de las olas del mar. Mir
hacia arriba, hacia las estribaciones de la nica Sierra Nevada al lado del
mar en el mundo, y pareci distinguirme en el camino y me lanz un adis en
el preciso momento en que yo decida no ir haca l sino seguir hacia
Barranquilla.

Entonces ocurri. Record a su amada Petra, que en ese instante lo pens
con mucha ms fuerza, all a la distancia en el barrio La Magdalena.
Record sus partidos de ftbol con peleas incluidas en los campos de Las
Palmas. Sonri al recordar la sonrisa amigable de su hermana Magali, el
abrazo de reencuentro que le daba su hermana mayor, Victoria. Vio entonces
a su pap, dicindole, antes de salir ese da, que se cuidara, que las
borracheras y el mar no eran muy amigos. Y se sorprendi con el desfile
interminable de familiares de le hacan seales con la mano y caras de
benevolencia y compasin supremas. Reconoci y record entonces a mi abuela
Mara Mayoral, hacindole rezos a los nios para curarles los espasmos de
la barriga, o el ombligo saltn o conjurndoles el mal de ojo. Nos record
acompandola a sus rezos de difuntos, y a las misas de rquiem. Tambin
estaba ah Doroteo, en su eterna postracin por la parlisis. Vio a mi to
Rafael, el cantante, degustando su peculiar receta de bananos con queso. Y
en esa fila extensa reconoci entre los ltimos a mi hermano Jnior, quien
le extenda las manos con una sonrisa muy familiar y le deca que no
tuviera miedo. Fue entonces cuando lo comprendi. Fue ah cuando la
irrupcin de una lucecita lo hizo mirar hacia la orilla y vio el destello
de la cadena de oro que haba dejado entre palmeras. Pens en su buena
relacin con su hermana ms cercana, Nubia, y la llam con el pensamiento.
Se relaj, entonces. El brazo que mantena estirado empez a doblegarse y
ya no sinti el dolor que le paraliz las piernas, ni la pena por su madre
desconsolada, ni el sufrimiento sabatino de su padre, ni el desconsuelo de
sus hermanas por el bordn perdido.

Lentamente, en segundos que ya no medan este tiempo, se fue sumergiendo en
las poco clidas aguas del Caribe al atardecer. Vio la flora majestuosa que
circunda el Parque Nacional Tayrona, la fauna submarina en las playas, al
pie de la Sierra Nevada de Santa Marta. Admir el piso blanco de arena
lavada de Neguange y Taganga. Nad suave entre la barrera de coral carmn,
los peces de azul y grana y las bailarinas carmes, y ya no le import si
pasaron uno o dos das, porque se sinti elevado en un deleite que no era
de este mundo. Ya no sinti la soledad que reflejaron sus ojos tristes en
vida y se dej subyugar por una compaa que tendra para siempre en los
suyos... Amn!

Rquiem eterno Doni Doni. Rquiem en paz...

      A la memoria de mi primo Alexis Martnez, con el mayor respeto,
      fallecido el cuatro de julio de 1999. Pero aun con mayor admiracin a
      mi ta Noem Helena, "La seora de la 7C", quien con su empuje,
      coraje y vitalidad sigue viviendo y carnavaleando sus aos dorados,
      all en la Cra. 7C, en Barranquilla, la bella...

** Freddy Melo Acosta
   f_melo_acosta@hotmail.com
   Escritor colombiano (Barranquilla, 1964). Ingeniero de profesin.



=== Tributo      Gustavo Javier Crdoba Henao =============================

                                                        (A Vicente Gerbasi)

I

Acaso recuerdas quin tom en sus brazos
todo tu sueo de abeja desde las maderas crujientes
y desliz bajo tus pies arena y conchas de mar,
y un salitre en las rocas que t no conocas?
T slo sabes que tus ojos, atnitos,
atrapados por la piedra, en un segundo,
te llevaban hacia una colina del cielo,
donde una procesin de paredes y puertas
suba lentamente hacia un viejo campanario
que pareca abrazar sus soledades,
como en una extraa anunciacin.
Qu sinti tu piel aquella tarde?
Una brisa sopl sobre tu rostro
como un batir de alas,
mientras tu mirada colgando,
narraba visiones de eternidad.

Qu ecos te hablaron desde los precipicios
con voces de poderosas lejanas?
Nunca lo supiste,
pero en ese instante
todo a tu alrededor ces, y el tiempo se detuvo,
y fue todo un silencio.

Call el viento, y enterr sus murmullos azules,
en las copas de abetos y castaos.
Durmieron los pjaros,
y eran eclipses diminutos en el cielo.
Callaron su adis los barcos que partan,
call tambin el mar hasta los confines del golfo,
y las olas se marcharon con peces
que callaron hacia las profundidades.
Entonces,
algo cruz tu frente como un relmpago,
se agit tu sangre dentro de ti,
y una conmocin de signos bajaron en tropel hacia tu ser,
con voces que pronunciaban tu nombre
con la fuerza de antiguos vendavales,
viniendo hacia ti desde los siglos.



II

Cuando el leve beso de tus pasos
alz tu cuerpo de ngel por encima de las piedras,
misteriosas ondas como corrientes telricas
recorrieron los fundamentos de la tierra,
desde el Policastro
hasta ms all de las cimas apeninas,
con vapores y crujidos de lozas en los camposantos
de ciudades eternas y de aldeas sin nombre,
desde donde tus ancestros esperaron en el sueo
que el mar te devolviera,
jugando sobre las crines de caballos alados.

S,
la propia sangre siempre es un enigma,
lloviendo en la memoria con ojos de fuego,
con garras afiladas pulsando en nuestras sienes,
con lquidos que brillan entre las grietas del mundo,
y es voz rasgando el velo de gigantescas sombras,
llamndose a s misma,
llamndose;
llamndonos.

Y es verdad que el hombre es solo un sueo.
Un sueo de la tierra,
pero al fin, es slo un sueo.
Desde que llega, habitando los altares
para sentir los cantos como viniendo de la piel,
arrullndolo sin prisa entre aguas salobres,
hasta que retorna como azogue a la tierra,
entre piedras humeantes y con sus nuevos brillos,
como una pieza ms de un gran rompecabezas,
armndose por siempre en el azul de siglos.



III

En un rincn la tarde me hizo llegar tu pena
escondida entre las hojas de los restos de un libro,
que me hablaba de ausencias,
con uvas,
nocheviejas,
y extraas soledades,
de tristezas volando a oscuros cementerios,
para velar los labios cerrados de la madre.
Mi calle de ciruelas, de jobos y almendrones,
la que habit mi infancia perdida en el recuerdo,
con los ojos poblados de amarillas cometas,
me trajo tu secreto aquella tarde,
brillando entre los resplandores de un sueo.

Y antiguos caminantes salieron en tropel desde la sombra.
Lleg hasta m tu canto;
prendi tu angustia en m.

Ignoro qu misterio se esconde a mi intelecto
oculto en cada hora, detrs de cada paso,
A veces llega a m la certidumbre
de designios del cielo alcanzndolo todo,
envolvindolo todo con su aliento de estrellas.

Mi lento exilio de la tierra nace en ti;
en tu palabra grave que, sealando el da,
en aquellas horas tempestuosas de mi juventud,
me ilumin un camino en la oscura penumbra,
como la luz de un faro en medio de mis soledades.
En este exilio eterno hacia la luz,
a orillas de la noche tambin yo me detengo
a entregarte los versos que sembraste aquella tarde,
son tuyos,
los devuelvo.

Ellos crecieron debajo de estas islas,
en su limo brillante, como crislidas del mar.
Crecieron hacia el fondo de la sangre,
hasta tocar sus cuerdas ms primitivas.
Crecieron en las alas y los trenes del exilio,
aun en el rumor de las olas de playas del olvido,
crecieron sin saberlo.
Crecieron en los muros de antiguos campanarios,
y fueron poblndolo todo,
hasta que ardi en el pecho su lamento solitario.

Yo los devuelvo, son tuyos.
Encindelos t,
haz que iluminen tus huellas
hacia las profundidades del universo.

** Gustavo Javier Crdoba Henao
   gustavo.javier.cordoba.henao@agip.it
   Poeta venezolano (Maracay, 1959). Ingeniero de sistemas egresado del
   Instituto Universitario Politcnico "Luis Caballero Mejas". Reside en
   Ravenna (Italia). Textos suyos han aparecido en Denunciamos (rgano de
   Expresin del Grupo de los 47), publicacin semanal del IUPLCM.



=== Ophelia      Eduardo Mario ===========================================

I

Esa noche podran haberse jurado hasta la eternidad, como nosotros. De
todas formas, la eternidad es un oficio que slo se agradece en los escasos
segundos antes de la palabra que de verdad te doler, o te har glorioso,
como una caricia al atardecer.

Le miras la camisita a rayas, el temblor en la mano y asumes que todo
sobreviene como hecho o dibujado, como en un guin o una secuencia repetida
en la memoria, una ms de las pesarosas naderas que impiden el beso que
los despide.



II

Ella vive un amor cuyo nico y delicado sostn es la precariedad de dos o
tres palabras, una tcita esperanza, la severidad de una bsqueda lapidaria
y solitaria en su propia soledad. Luego Villon, en una mala versin al
viejo ingls de Shakespeare:

      Farewell! from you my miseries
      Are more than now may be confessed,
      And most by thee have I been blessed

Y al dar la vuelta al poema, tras el adis breve y comedido, no halla culpa
ni extraeza: slo el misericordioso sistema del despecho, es decir del
desamor.



III

Sigue as: Se mira al espejo al entrar en el minsculo recinto y apenas
levanta la tapa del inodoro, le asusta comprobar que por tercera vez en la
semana, el agua refleja un rostro que quizs no hara enternecer la sonrisa
de sus padres.

Quita la tapa del jugo (melocotn para variar) y vaca en ella el oscuro
letal polvo que supone le salvar (creyente al fin) de cualquier herida de
este lado del mundo.

Ms atrs, un par de pastillas le previenen aquello que algn remordimiento
le anuncia.



IV

Qu puedo olvidar de sus olores, de sus susurros de entrepierna que la
tela de la falda nunca vista, quizs el aire entre mi penosa imaginacin y
la posterior frustracin agitaba? Cmo podra olvidar una mano haber
bebido un instante de su mano, haber lamido segundos en los dedos que
fluyen lejos y se van sin saber el dueo, sin esperarlo? Demasiado para una
maana de abril, mucho para el espritu y sin embargo, ah estaba:
perfecta, de azul y azul casi en la mirada perdida y nada hubiera sido
perturbador, nada fuera de sitio o deslucido por los das y las malas
palabras, las despedidas.

Pero su cadver lnguido y hermoso pareca flotar boca abajo en el diminuto
charco del bao, escasas tres horas despus de que un antiguo poema le
regalase un extrao sentido a todo, y nada es lo mismo cuando tanta gente
le ha visto, casi indolente y yo me dispongo a hacer apuntes en torno al
brillo del agua en los bordes de su an erizada y turgente piel de
semivirgen ahogada.

                         Del libro indito Aprendizaje del Paraso inferior

** Eduardo Mario
   eantonio@cantv.net
   Escritor venezolano (San Carlos, Cojedes, 1972). Ha sido coordinador
   editorial y de literatura del Instituto de Cultura del Estado Cojedes,
   coordinador de Unidades Tcnicas del Museo Casa La Blanquera, y miembro
   del Consejo de Redaccin de la revista Tirigu. Es funcionario del
   Ministerio de Educacin y Deportes desde 1999. Tiene publicados los
   libros Del diario de un cautivo (cuentos, Instituto de Cultura del
   Estado Cojedes, San Carlos, 1994), Por si los dioses mueren (poemas,
   Crculo de Escritores del estado Cojedes, San Carlos, 1995), Cacera
   (cuentos, Crculo de Escritores del estado Cojedes, San Carlos, 1999),
   La vida profana de Evaristo Jimnez (poemas, Centro de Estudios
   Latinoamericanos Rmulo Gallegos, Caracas, 2002), La salvacin por el
   hasto (cuentos, Fondo Editorial IPAS-ME, Caracas, 2005) y Silvia
   (Novela, Editorial Verbigracia, Espaa, 2005). Textos suyos aparecen en
   las antologas Nuevas voces (poemas, ICEC, 1993), Sombras que bajan por
   el ro (cuentos, Unellez, 2001) Cuentos de la otredad (cuentos, Unellez,
   2004) y en numerosos peridicos y revistas literarias dentro y fuera de
   su pas, como Reverso (Guadalajara, Mxico), Revista Nacional de Cultura
   (Caracas) y Papel Literario de El Nacional (Caracas). Su obra literaria
   se ha hecho merecedora del Premio Municipal de Literatura de la Alcalda
   de San Carlos en 1994 y 1999 y el Premio Nacional de Poesa "Fernando
   Paz Castillo" en 2002. En 2001 gan el III Concurso Nacional de
   Concursos y Relatos "Misterios Clsicos de la Llanura", organizado por
   la Unellez, y en 2004 el XII Concurso Anual de Literatura del IPAS-ME.
   El Centro Nacional del Libro le otorg a La vida profana de Evaristo
   Jimnez el Premio Nacional del Libro, mencin Creacin Literaria, en el
   ao 2003.



=== Poemas      Mara Jos Mures ==========================================

*** Beso cambalache

                                      A las cuatro de la maana, en verano,
                                             el sueo de amor todava dura.
                                                                 A. Rimbaud

Quiero de tu cuerpo
sorber la vaguada
hasta que pare
el ardor de mi seso,
no retengas
humedades absorbibles
hasta que sane
mi mente agostada,
de tu boca a la ma
no ms distancia
que el aire que sale
del beso cambalache.



*** Atados

Tienes la llave que abre
-ven a las cinco-
estar en mis sbanas
quiero estar frente
a tu exceso atada.



*** WinZip

Mando amor zip
va e-mail
vibra mi cuerpo
sintiendo tu voz.

Los corazones palpitan
sin nadie ver nada
los dedos se abren
sobre mi teclado
a ms pulsaciones
en todos los sentidos.



*** Ertica

Se ve leer
si callas.
Si olvidas tu trabajo
y dejas mi tranquilidad.
Si descansan tus historias 
viven las mas.

Hoy te necesito alejado,
tmido, escapado, navegando,
el verbo me ofrece
lo que t no das.



*** Kodak

Tus ojos a mi par lloraban 
en aquella imagen kodak,
me sent
esperando una seal,
un gesto, un suspiro.

Quera tenerte viva 
besar tu vientre en mis manos 
y escurrirme por debajo. 
Icstica imagen de ternura 
ante mi ignfero cuerpo 
embrigame siempre 
con tus eviternas manos.



*** Safo

                          Qu puedo hacer, no lo s: mis deseos son dobles.
                                                                       Safo

Garabateas
mi libro de Safo,
rompes mis cartas ledas
te pones mi ropa
y no me enfado
pagas con mi VISA,
arrebujas mis hojas
y hasta aqu hemos llegado.



*** Canto del cisne

A ti amada
por qu nuestras almas 
separadas se hallan.

Por qu este peregrinar 
por ocultos caminos
y no apareces,
le pregunto al otoo
y responde el invierno.

"Ah! qu abrazo hubiera sido el nuestro".
Qu vida de gozo
nos esperara
pero los dioses no existen
o se humanizaron.

Inefable y fasto amor 
rico en ausencias 
no tenerte se hizo canto,
primavera, verano
nadie responde,
y nace un ro al sur
de mis ojos.

** Mara Jos Mures
   mariajosemures@wanadoo.es
   Escritora espaola (Fernn Nez, Crdoba; 1970). Es diplomada en
   educacin especial por la Universidad de Crdoba (UCO,
   http://www.uco.es) y habilitada en educacin infantil por la Universidad
   Nacional de Educacin a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Es mster
   en logopedia "Rehabilitacin de los trastornos del lenguaje y el habla"
   por la Universitat Politcnica de Catalunya (UPC, http://www.upc.es). Ha
   publicado los poemarios Antes del amor (Fernn Nez, 2001) y Zahor
   (Valencia, 2004). Obtuvo en 2002 el segundo Premio de Poesa en Alfafar
   (Valencia). Fue directora adjunta de la Revista de Feria de su localidad
   durante dos aos y despus form parte del grupo de redaccin. Es
   colaboradora en varias revistas de creacin literaria.



=== Horno de reverbero (extractos)      Jos Donayre ======================

*** Agnosia

Tras cargar dolorosamente sus huesos hasta el fin, despus de rendirse ante
la insistente atrofia de no pocos rganos, cay muerto frente a la gran
piedra que sealaba el trmino oeste de la ciudad. Cientos de transentes
lo vieron, durante das, descomponerse hasta ser caldo de cultivo para
existencias repugnantes. Entre la inmundicia y la fetidez de los restos,
empez a asomar la osamenta y la leyenda acerca de sus bondades para
aliviar ciertas penas del alma. Horas despus de que se recogiera la ltima
fraccin de reliquia, un sismo movi la inmensa mole de granito hacia el
lugar en el que se hubo de derrumbar el despreciado errante. Conforme los
despojos empezaron a curar insomnios, delirios, epilepsias, tercianas,
lepras blancas y posesiones diablicas, fue creciendo el nmero de
peregrinos que dejaba ofrendas y haca abluciones, entre sahumerios,
ensalmos, rezos y promesas. Un artista, por encargo de un poderoso
comerciante, rescat la forma que contena el gran bloque: un macizo y
sereno rostro que pareca nacer de las fuerzas del subsuelo. Los otrora
nios que presenciaran el malogramiento del errante, entonces ya viejos
carcamales, dieron fe de la semejanza entre el recuerdo que apenas asomaba
y la ptrea faz -ante el reclamo de las autoridades, que encontraban un
sacrlego parecido con los rasgos del ostentoso mercader. Tras la muerte
del ltimo testigo, un rapsoda y sus epgonos recogieron las enseanzas del
maestro que, de acuerdo con los habitantes del monasterio aledao, se
hallaba bajo el bloque esculpido. Tras las guerras intestinas por el
gobierno de esta santsima casa consagrada al legendario profeta, un
iconoclasta parti la lpida y corrobor la verdad de la hasta entonces
cuestionada Escritura: el cuerpo glorioso no estaba, pues haba ascendido
para regocijar a los herederos de la indolencia.



*** Contubernio

Es imposible relatar esta historia. Como escritor, s demasiados aspectos
inverosmiles del personaje, y como protagonista, estoy atento a la
constante traicin del narrador. A pesar de ello, puedo referir que la
perniciosa convivencia de stos se resume en la ligera idea de transgredir
los mbitos de la ficcin y la realidad. Hay indicios para afirmar que el
escritor esconde el espritu del personaje -el antiguo y extico recurso
del genio en la lmpara que justifica un maravilloso entramado-, pero
existen tambin sospechas para postular que ste aliena a aqul en el
instante de duda entre una y otra palabra. Despus de todo, tras el ttulo,
el argumento o el punto final, siempre prevalece el inters del lector, lo
nico que justifica la existencia de esta alianza vituperable.



*** Ataraxia

No hay luz ni papel ni tiempo, pero el mensaje est. Se trata de un
maleficio persistente, elaborado con alevosa por un ser imperturbable
-hace muchos aos olvid su nombre en algn documento falso, en media
docena de espejos rotos, en una manifestacin pblica. Entre el individuo y
su mscara hay una infranqueable lnea de sombra que puede verse claramente
en el fondo de un vaso, sobre una mesa viciada, cerca de la salida de un
laberinto. Debajo de la advertencia de rigor ("Nos reservamos el derecho de
expulsin"), se logra leer: Saber que sabes es realmente entender que
descubres. Pero el encuentro con la misma imagen parece impostergable, pues
la ciudad empieza a despertar con sus ruidos habituales (el ulular de la
red intestinal de semforos suele ser el primer sntoma), mientras los
astros se repliegan. Como siempre, las calles llevan a nada (es acaso la
ceremonia del fast court un fin?), por lo que da lo mismo seguir las
indicaciones de las seales que algn burgomaestre ordenara sembrar: ir ms
lento, no doblar a la izquierda, guardar silencio, donar un rgano. Pero en
este orden es plausible la grata sorpresa y aun el asombro en el estado ms
inocente. Su epifana ms seductora es el muro en blanco, urbano faralln
dispuesto para el mensaje. Ante tal oportunidad, para el ser sereno es
irrefrenable gritar textualmente con pinturas extravagantes sus delirios
ultramundanos.

** Jos Donayre
   jdonayre@editoraperu.com.pe
   Docente, editor periodstico y creativo publicitario peruano (Lima,
   1966). Ha publicado las novelas La fabulosa mquina del sueo (MC&P,
   Lima, 1999) y La trama de las Moiras (Fondo Editorial de la PUCP, Lima,
   2003), as como el libro de cuentos Entre dos eclipses (edicin del
   autor, Lima, 2001). Textos suyos pueden leerse en su blog,
   http://hornodereverbero.blogspot.com.


=== Piedra alzada      Edda Armas =========================================

      (Nota del editor: el mes pasado fue presentado en Maracay el libro
      Armadura de piedra [Pequea Venecia, 2005], de la poeta venezolana
      Edda Armas. Agrupados en cinco partes, los poemas que conforman este
      volumen nacieron en una poca de desazn en la vida de la autora,
      quien, cubierta por una armadura forjada en la experiencia, evade,
      como vern nuestros lectores, la estridencia de la poesa fcil.
      "Piedra alzada" es el ttulo de la segunda parte de Armadura de
      piedra).

                                   Junto a las piedras est Dios bocaarriba
                                                     Rmulo Bustos Aguirre,
                                              Santa Catalina de Alejandra.

Regresan los amados
               que han partido

al espacio intermedio
al de los gris
que no podemos apreciar
en tan slo una mirada

la llama de esa larga noche
los devuelve

slo en sueos
vienen a decirnos del amor
y de sus nuevos rostros

===

El vino para consagrar lo sirves
en la copa de plata
a las costas del mar picado
que trae la ventisca de otra tierra

y uno cree reconocerla
una y otra vez, desahumados

pues no se olvida ese sitio del mundo
al que uno se amarra

===

Susurras la nica frase
que ancestralmente
traemos marcada en la frente

repetida como piedra alzada

arena sers...

===

Piedra sobre piedra
se construye
el muro que asla
la fuente del agua ail
la pirmide de las palabras
y el ngel pasa

palabra spera
palabra dulce
palabra honda
palabra turbia
palabra esperada
palabra agria
palabra noble
palabra tuya
palabra himno
palabra brava
palabra abierta
palabra cervatillo
palabra doliente

antes del viaje

===

La gruta para orar la ofrece la piedra

uno y otro, duales
Despidindose alma y cuerpo

uno tiene la mana, la extraeza
el otro el recuerdo sutil, ya desencajado

===

La niebla precipita
difusos hilos de luz
cuando creemos
danzar solos
en el universo

La altura confronta

Pura tensin
sobre el agua
o la tierra

que siempre nos espera

===

Partimos
    tan desnudos
con el corazn
cubrindolo el silencio

imagen ltima
del que zarpa
an sin despedirse

como piedra que cae
de un solo golpe

===

El ltimo viaje
azuza el misterio
volvindolo todo inusual
otra apariencia
todo olvido

Cmo es ese lugar
al que se parte o al que se llega?

qu color tiene su tierra
qu rbol levanta en la orilla
qu flor aromatiza su noche
con qu manos se le acaricia

La tristeza se arropa
con la voz que hermana
el lado custico y apenado

cancin de infancia
que te vela los ojos

el lugar desde donde viste
con hojilla de oro
al alma

** Edda Armas
   eddaarmas@cantv.net
   Poeta venezolana (Caracas, 1955). Es psicloga social y ejerce la
   presidencia del Pen Club de Venezuela. Coordina el plan editorial de la
   Fundacin Literaria Alfredo Armas Alfonzo. Fue tallerista del Centro de
   Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
   http://www.celarg.org.ve) bajo la gua de los poetas Ludovico Silva,
   Gonzalo Rojas y Guillermo Sucre. Ha publicado los poemarios Roto todo
   silencio (1975), Contra el aire (1977), Cuerdas de serpiente (1985),
   Rojo circular (1992), La otra orilla (1999), La mujer que nos mira
   (2000) y Armadura de piedra (2005). Ha recibido el Premio Municipal de
   Poesa de la Alcalda de Caracas por Sable (1994) y el Premio de Poesa
   de la XIV Bienal J. A. Ramos Sucre por En bicicleta (2002).



=== Tres relatos      Ricardo Mena Cuevas =================================

*** Ante el espejo

Me llamaron a servir como jurado, y fui.

Fui preguntado algunas preguntas, como por ejemplo si era machista, lo cual
me sorprendi. Respond que no, al menos no era consciente de serlo. Ante
la pregunta de qu pensaba de la infidelidad, respond que era un pecado,
una infidelidad. Entonces, el seor que luego result ser el abogado de la
defensa, me cont esta historia que formaba parte de su formulario:

"Seor", me dijo, "un marido trabaja mucho y se queda siempre hasta muy
tarde en casa, con lo que su mujer se siente sola; un da, sintindose tan
sola porque su marido no volva a casa, decidi salir con una amiga;
entonces, la esposa de este hombre tan trabajador se encuentra con un
hombre en un bar y, sin saber cmo ni por qu, acaba acostndose con l.
Das ms tarde, comienza un romance con l. Su esposo, una noche que se
supona que estaba de viaje lejos, la llama para decirle que vuelve a casa
porque el viaje se ha cancelado. Ella est en la cama con su amante. Coge
su coche y conduce rpido de vuelta a casa. Al momento llega a un puente en
donde hay un loco que no la deja pasar. Ella lo intenta, pero el loco la
mata. En su opinin, quin tiene la culpa de la muerte? El marido por
trabajar mucho, o ella por ser infiel?".

Contest que la culpa era del manicomio, porque el loco que haba cometido
el crimen era un inimputable y que la responsabilidad de custodia del loco
recaa sobre el centro sanitario. Aquello parece que convenci sobremanera
al abogado de la defensa. Dos das despus me volvieron a llamar como parte
del jurado, y fui.

All fuimos informados todo el jurado, que se trataba de un caso de
asesinato pasional. Al parecer un marido haba quemado a su esposa porque
ste le haba sido infiel con otro hombre. Vi al acusado; no pareca estar
afectado. Los das pasaron y todo el jurado se reuni para ofrecer nuestra
sentencia.

Un hombre de cuarenta aos dijo que no estaba demostrado que el acusado lo
hubiera hecho. "Al fin y al cabo", dijo, "existe la duda razonable".

Una joven que haba llamado bastante mi atencin porque era muy guapa,
contest que ella pensaba que la duda razonable no exista, porque el
acusado haba sido encontrado con la gasolina en su coche.

Otro hombre repuso que mucha gente tena gasolina en el coche, para
cualquier caso de emergencia, pero que l crea que era culpable. Cuando le
pregunt el presidente del jurado por qu pensaba eso, contest con una
evasiva y se call.

Para m era culpable. Al final, fue a la crcel con una pena de veinte
aos. Un ao despus se suicid. Despus, me enter por las noticias de que
la mujer haba sido asesinada por otro amante suyo, el cual se haba
presentado personalmente en una comisara.

Al escuchar esto me mir en el espejo y baj mi mirada hasta mis manos. Me
sent en el sof, frente a la televisin. Las manos empezaron a temblarme.
Me encend un cigarrillo. Cerr los ojos pero tuve que abrirlos rpidamente
porque la cara del acusado se me vena a la mente como un cuadro en un
museo vaco con la sola presencia de m mismo. Sent vrtigo.
Claustrofobia.

l y yo, culpable contra inocente. Evit mirarme al espejo del saln al ir
a la cocina a ponerme un caf.

El beb de los vecinos comenz a llorar y a chillar entonces. Me tap los
odos. Estaba volvindome loco, pero a m nadie me tena bajo custodia.
Somos libres para elegir el mal o el bien, pero, y si uno ha obrado con
buena fe..?

Al pasar al saln me mir en el espejo. Lo que vi me asust...

"Eres t mismo; multitud en soledad", murmur.



*** El ocaso

Hace dos meses que me diagnosticaron cncer de pulmn. Entonces mi hijo
mayor se volvi conmiserativo, casi caritativo dira. Se acercaba a mi cama
a escucharme lo que hace tanto tiempo quera haberle dicho, pero l no
haba tenido tiempo de escuchar ni yo de hacerle comprender.

Yo, viendo su cambio entonces, comprend que las ltimas palabras son
siempre, como el ocaso del sol, las que nunca dejan de escucharse. Porque
son las ltimas, porque "se suele escuchar a quien pronto ya no dir nada",
como dijo Shakespeare.

Las entraas me ardan, mi cuerpo languideca como una flor secndose sin
agua en primavera. Comprender y poner los ojos en lo pequeo del universo
es la va para comprender lo grande, record que dijo Rilke. Comprend que
yo mismo era ahora esa flor que muere rodeada de vida.

Me consuma. Ante el pequeo espejo de mano, los huesos de mi cara me
facilitaban ver claramente cmo sera mi calavera. Me vi muerto. Cerr los
ojos y escuch el mundo a mi alrededor; yndose, deslizndose, alejndose y
luego entrando en m. Rememor entonces este cuento de mi infancia que
escribi Chesterton:

"A un nio le dijeron que tena todo el jardn para jugar y todas las
flores, menos una, esa no podra tocarla porque era sagrada y capital.

"Pero el nio, cansado de jugar con todas, lleg un da hasta a esa flor y,
al verla tan bonita y tan fresca, tan solitaria y tan perfecta, comenz a
tirar de ella para arrancarla. Entonces, escuch cmo a lo lejos una casa
se derrumb. El muchacho asustado, entr en casa. La flor segua all,
perfecta y fresca.

"Otro da, el nio volvi a acercarse a la flor y a intentar arrancarla,
tirando de ella. Pero la flor no se mova, porque estaba bien enraizada a
la tierra. Al seguir tirando con todas sus fuerzas, vio cmo su propia casa
caa y se derrumbaba a sus espaldas. Entonces el nio le dijo a su padre
conforme ste se acercaba a l:

"-Me diste varias razones complicadas e intiles por las que no deba
arrancar esta mata de raz. Por qu no me diste las dos mejores; primero,
que no puedo, y segundo, que causara dao a todo lo dems si lo
intentaba?".

Abr los ojos al rememorar este cuento de mi infancia y vi a mi hijo a mi
lado mirndome, con su cara plegada por el miedo. Le sonre. Le di la mano
porque quera que se acercase y me escuchase decirle las ltimas palabras.
Mi hijo se acerc asustado.

-Me voy, pero estar contigo, entiendes?

Pero l slo pudo articular una pequea mueca de complacencia. Lo entend,
entend que la muerte slo la entiende en toda su complejidad el que la
sufre.

"Has malgastado el tiempo y ahora el tiempo te malgasta a ti", pens
rememorando las palabras de Shakespeare. All estaba mi hijo delante de m,
tenso, timorato, esperando cualquier pretexto para salir de aquellas
tinieblas en donde me estaba consumiendo. Cerr los ojos y me hice el
dormido.

Al sentir cmo mi hijo se marchaba creyendo que yo estaba dormido, no pude
contener dos lgrimas que, calientes, descendan quemndome, abrasndome,
calcinando mis resecas mejillas cadavricas. Y me acord de la flor.



*** En el Hades

Despus de tres fracasos intiles por conquistar la ciudad junto al ro
Durius conocida por todos como Numantia por parte de los cnsules Q.
Pompeyo, M. Popilio Laenas y C. Hostilio Mancino, el cual no slo no pudo
conquistar la ciudad, sino que fue rodeado por los numantinos, por lo que
tuvo que pedir la capitulacin, lo que produjo en el Senado de Roma, y
conforme al derecho fecial, que el mismsimo cnsul fuese desnudado, atadas
sus manos y presentado ante las puertas de las mismas puertas de Numantia,
sin que los indgenas aceptaran esta rendicin ignominiosa, han pasado tres
aos de tregua en los que Roma ha resuelto otros temas ms importantes,
como la lucha contra los vacceos.

Pasados los tres aos despus de la humillante exposicin del cnsul
Mancino, hemos llegado a Hispania bajo las rdenes del cnsul P. Cornelio
Escipin Emiliano, el vencedor de Cartago. Su imagen es, pese a su fama,
pacfica y serena, sin ningn rastro de belicosidad o de fiereza. Su
presencia ha llenado de gozo mi anhelante para la lucha pecho. Al llegar al
campamento junto a la ciudad, el verano se nos ha echado encima; pero los
50.000 soldados, vidos de lucha, hemos sido movilizados sin pausa para
castigar a los vacceos, territorio que queda a la espalda de Numantia.
Polibio, un soldado con el que he trabado una ntima amistad, se ha
destacado por su fiereza. Cuando lleg al campamento, vena cubierto de
sangre. Avisado por un soldado, se quit un trozo de oreja enemiga que se
le haba quedado pegada al pelo. Aquello fue divertido.

Nuestro cnsul ha sabido cortar el suministro de vveres a la ciudad e
impedir que sta reciba ayuda por el ro Durius, para lo cual ha mandado
cortar el paso del ro mediante la construccin de presas. Hasta ahora el
tiempo ha sido benvolo con nosotros. Jpiter nos gua con recta mano.

Tras quince meses de sitio, en los cuales los habitantes de Numantia han
intentado llegar con nosotros a una paz sin resultados, pues Escipin
Emiliano slo ha aceptado la paz sin condiciones, nos aburrimos. Maana el
cnsul nos ha ordenado entrar al asalto.

Hoy hemos entrado. Ahora que arde la ciudad y Escipin Emiliano yace en su
tienda, cuando Apolo recoge el sol con su carro y el trigo se adormece bajo
tranquilas oleadas mecidas por el suave Cfiro, ahora en mi tienda intento
ordenar mis pensamientos. Lo que he visto ha dejado honda huella en mi
pecho.

A la maana, cuando soplaba un poco el Breas y las armaduras restallaban
con sus metlicos sonidos, las espadas envainadas y el cuero de nuestras
sandalias se empapaba con el polvo del reseco campamento, fuimos ordenados
entrar en la ciudad fantasma.

Utilizados los arietes, entr bajo el mando del tribuno C. Claudio,
pariente del cnsul. Pasamos el prtico desrtico a travs del cual pude
ver dos ratas a la carrera zigzagueando hasta llegar a la fuente de la
plaza de la ciudad. All encontramos un cementerio humano. Sus bocas
abiertas, sus pechos desnudos, sus heridas abiertas bajo las dagas
durmientes y ensangrentadas. El eco a muerte asol mis odos. Nadie
hablaba. Un soldado a mi derecha comenz a vomitar, pues el hedor a
putrefaccin era hiriente a los ojos. Aquello era un festn que las ratas
no estaban dejando pasar fcilmente.

Entonces, penetramos por la calle principal hasta que fui ordenado, junto
con otros dos soldados, entrar en una de las casas junto a lo que antes
fuera una fragua. El que iba por delante ma empuj la puerta y entramos
hasta la sala principal, pero no vimos nada. Podamos escuchar los gritos
de las rdenes que se daban para asaltar la ciudad espectral. Yo, presa de
la turbacin, sub hasta la planta superior; las piedras de las paredes
parecan insultarme mascullando. Al empujar la puerta de la primera
habitacin, me encontr con una madre y su beb muertos en la cama. El beb
haba muerto de hambre, sus labios estaban desgarrados por el dolor de la
agona. La madre, su pierna derecha enrollada entre las blancas sbanas,
era la viva imagen de la desesperacin y del horror.

Me acerqu a ella magnetizado por el espanto. Rode la cama hasta
enfrentarme al cuerpo de la mujer, cuyo pelo negro alborotado le caa hasta
el pecho blanquecino, en donde tena clavado una daga cuyo puo estaba
decorado con signos celtberos simbolizando dos ojos grandes y fieros. En
medio del silencio de la muerte, una rata sali desde debajo de la cama y
se cruz bajo mis pies, por lo cual exhal un desgarrador grito de pnico.
Mi querido Casio subi pertrechado para la lucha al escuchar mi grito.
Entr en las estancias y se tap la boca. Ambos nos miramos. Luego,
escuchamos cmo el tribuno daba orden de incendiar la ciudad. Estbamos en
el mismo infierno. Como el mismsimo Ulises, habamos entrado vivos en el
infierno pero, nosotros, nunca ms volveramos a ser los mismos. Viviremos
con las ratas y veremos cmo ellas vendrn a devorarnos a nosotros, pobres
mortales orgullosos.

Nunca saldremos de esta Troya ibrica.

** Ricardo Mena Cuevas
   ricardomenacuevas@hotmail.com
   Escritor espaol (Mlaga, 1975). Abogado de profesin.



=== Cuatro poemas      Alejandra Barbery ==================================

*** I

Un lobo,
un corazn,
sin madre.
Un ngel
adentro.
Infine,
la historia del amor.
Lcida partida,
sin piedad,
es la noche,
clida.
es la cama
que arde.
Perdido
sin Fe
sin Sol,
un cielo
de nubes
rojas
todas
rojas,
el deseo,
la promesa.



*** II

Escribir
para matar,
para dejarte.

Tengo
un nombre borrado
un diablo muerto.
Un hilo de angustia
de fro infinito.
Cansancio.
Desvelo.
Ciertos fantasmas,
un cctel de sentimientos.

Un ojo.
Un diente.

Ausencia y silencio.
Es un poco de lluvia.
Es un poco de invierno.



*** III

Verdad
el dolor sin espera.
Sin esperanza.

Volar lejos
volar.
Ser piedra.
Pajarito
o impo
enamorado.
Cazador sin tiempo,
Buclico,
Llora,
Re,
Llora,
Desnuda la vida.

Un s.
Un no.
El paraso.
Haba una vez...
Un perro.
Una casa.
Un gato.
una fantasa
De nada.
De lata.

Era aire,
sin cuerpo,
sin voz.
Era aire.



*** IV

Imborrable,
la historia de la distancia.
Tiene rostros,
desaparecidos,
de muertos,
de imagen srdida,
siniestra.
Una gota
Otra gota
Llueve
la desesperanza!

** Alejandra Barbery
   brujadelaire2002@yahoo.es
   Poeta boliviana (Santa Cruz, 1973). Estudi derecho y ejerci el
   periodismo para el suplemento Espectculos del diario El Nuevo Da y
   Policiales (Seguridad) para La Razn. Fue columnista de Seccin 100,
   suplemento de anlisis y de opinin del diario El Deber, y miembro del
   consejo editor de la Revista Jurdica del Colegio de Abogados de Santa
   Cruz (2000-2002). Como activista cultural ha participado en diversos
   grupos, como Caraspas y Grupo Arte, entre otros. Poemas suyos han sido
   expuestos en muestras poticas como Expotica (1996) y otras. Integra la
   antologa Poesa joven, editada por la Universidad Privada de Santa Cruz
   de la Sierra (UPSA, http://www.upsa.edu.bo) y la Casa Municipal de
   Cultura Ral Otero Reiche (Santa Cruz, 1998). Recibi el primer premio
   en el Concurso de Lrica UPSA (1994) y public el poemario Tres al hilo
   (Editorial La Hoguera, Santa Cruz, 2003).



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Cliz amaranto      Paloma Fernndez Gom =============================

      Poesa
      Ediciones Torremozas (http://www.torremozas.com/ventas.htm)
      Madrid, 2005
      ISBN: 84-7839-332-3
      64 pginas

Siendo como es un miembro de la especie animal, un mamfero vivparo y las
ms de las veces omnvoro, el ser humano no puede desentenderse del entorno
natural del que sali. Esto es algo que merece ser recordado a cada
momento, ms aun en tiempos en que los adelantos tecnolgicos podran
conllevar a un olvido fatal del origen orgnico de todos nosotros.

Tal parece ser el mensaje de Cliz amaranto, el reciente poemario de la
escritora espaola Paloma Fernndez Gom, que ha aparecido este ao como el
nmero 184 de la Coleccin Torremozas de la homnima editorial,
especializada en literatura hecha por mujeres, poesa y relato corto.

Inundado de una poesa superior, el libro se vale de un lenguaje
particularmente sereno para construir su mensaje. Con una calma que puede
tildarse de reverencial ante lo infinito, la autora equipara al ser humano
con la naturaleza y las leyes que la rigen, a las que creemos comprender
aunque no siempre sea as.

Es el caso de "Prembulo de tormenta", en el que la soledad "inici su
singladura a travs del tiempo / al iniciarse la tormenta. / Un denso
oleaje hace doblegarse al viento / desde la ambarina luz del ocaso".
Igualmente en "Mar interior": "El lento naufragio de los das / extingue la
esperanza / porque su tiempo fue amamantado / por semillas abortadas / y
despliega sus membranas / entre los charcos, / la cristalina cepa del
agua".

As, poemas que podran ser neutras descripciones de eventos naturales (o
geohistricos, como "Ermitas de Soria" y "Jerusaln", o inclusive
mitolgicos, como "Ninfas") llevan implcita la diseccin del alma humana
modificada por la ventura o desventura del entorno. Diseccin que no
siempre est teida de pesimismo. "Ms tarde", escribe la autora en su
poema XXXVII, ya en "Caminos", la segunda parte del libro, "cuando en la
luz de los leos / se enrede la noche, / habr de renacer el efluvio, que
exhalando de la materia / cubrir todo lo prosaico...".

Madrilea de nacimiento, Fernndez Gom reside en Algeciras, Cdiz, desde
1969. Colaboradora habitual en revistas especializadas espaolas e
internacionales, ha desarrollado una importante labor crtica. Su obra ha
sido recogida en diversas antologas y ha sido traducida al mallorqun y al
rabe. Ha fundado y dirige la revista Tres Orillas y es miembro de
importantes asociaciones culturales.

Adems de Cliz amaranto, Fernndez Gom ha publicado los poemarios El
ocaso del girasol (1991); Calendas (1993); Sonata floral, Premio Victoria
Kent (1999); Paisajes ntimos (2000); Senderos de Sirio, Premio Mara Luisa
Sierra (2000); Umbral de vigilias (2000); Lucernas para Jeric (2003) y
Tamiz del desasosiego (2003).



=== Zona congelada      Roberto Madrigal ==================================

      Novela
      CBH Books (http://www.cbhbooks.com)
      Boston, Massachussets (EUA), 2005

Acaba de lanzar CBH Books, editorial radicada en Massachusetts, Zona
congelada, la ltima novela del escritor Roberto Madrigal, quien presenta a
un grupo de jvenes pertenecientes a una generacin abrumada y maniatada
por el rgimen en el que viven.

Mientras algunos de estos jvenes se prostituyen, otros trafican en la
bolsa negra como medio de supervivencia. Comparten los momentos de ocio en
reuniones semiclandestinas, entre sorbos de alcohol casero y notas de un
viejo tocadiscos que entona siempre melodas prohibidas. As matan el
tiempo, con burlas y crticas al gobierno y apasionadas charlas sobre temas
"peligrosos", como el cine, la literatura y la msica.

Nada parece que puede romper la ablica monotona en la que viven, hasta
que un da, un hecho ajeno a sus vidas, les da la oportunidad de
convertirse en autnticos protagonistas de un suceso trascendental.
Entonces, el miedo a la emboscada poltica y la forzosa pasividad en que
han vivido los asusta; los enfrenta a un momento decisivo en donde las
horas estn contadas y es necesario arriesgarlo todo en aras de una vida
diferente.

Madrigal naci en La Habana en 1950. Fue protagonista de los sucesos de la
embajada del Per en 1980, en los cuales se basa la trama de esta novela.
Sali de Cuba por el puerto del Mariel ese mismo ao.

Ha publicado diversos trabajos sobre crtica de cine, ensayos, artculos,
cuentos y reseas de libros en diferentes peridicos y revistas literarias
tales como: Linden Lane Magazine, Dialog, El Herald, Revista Iberoamericana
y The Cincinnati Enquirer, entre otros. Entre 1982 y 1984 dirigi y edit
la revista literaria Trmino. En 1997 public, como coautor y editor
principal, el libro de ensayos Voces del silencio. Ha sido organizador de
varios festivales de cine en la Cincinnati Film Society.

Desde 1982 reside en Cincinnati, Ohio, donde trabaja de psiclogo en su
consulta privada y como consultor, especializado en trastornos del
desarrollo y del aprendizaje, para diversas instituciones, entre las que se
cuentan Miami University y el Children's Hospital Medical Center.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Los misterios del idioma ==============================================

                                                    15 de noviembre de 2005

Buen da:

Quisiera saber dnde puedo adquirir, en la Argentina, el libro Los
misterios del idioma, de Alfredo Barra.

Atentamente,

Roberto Jess Yanzn
yanzonroberto@yahoo.com.ar



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"A diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos
inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que
nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos
parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos
equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no
suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos
y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese
saber vivir, o arte de vivir si se prefiere, es a lo que llamamos tica".

      Fernando Savater, "tica para Amador" (1991).



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  Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 5 de diciembre de 2005
