
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao X      Cagua, Venezuela      N 139
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        3 de abril de 2006
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"Deus ex machina", Jorge Gmez Jimnez.                  | Editorial
                                                         |
Estrella firmando. / Perfiles. / Lecturas en La          | Breves
Blanquiada. / Al principio era el amor. / La muerte de   |
Allende. / La vida privada de los dioses. / Monlogo     |
tango-salsero. / Una lectura de pelucas. / Gardel en     |
Caracas.                                                 |
                                                         |
Premio Bruguera para la escritora cubana Wendy Guerra. / | Noticias
Alejandro Martn Navarro gana el premio Miguel Hernndez |
de poesa. / Corona de Oro para poeta cubana Nancy       |
Morejn. / Presentado en Granada el Premio de Poesa     |
Garca Lorca. / Expedicin Madidi inicia proceso legal   |
contra Matilde Asensi. / Entregados los premios de la    |
Federacin de Libreiros de Galicia. / Alfonso Plou       |
recibe premio Lzaro Carreter de Literatura Dramtica. / |
Escolares conocern lugares visitados por Juan Ramn     |
Jimnez. / Declaran en Mosc a 2006 como Ao Escolar de  |
Miguel Hernndez. / Guadalajara convoc el premio Rulfo  |
pese a protestas de la familia. / Piglia al recibir el   |
Donoso: Latinoamrica en momento muy favorable. /        |
Historiador cubano Rafael Rojas recibe premio Anagrama.  |
/ Exposicin conmemora el 80 aniversario de Jaime       |
Sabines. / Falleci el escritor mexicano Salvador        |
Elizondo. / Llusa Forrellad reaparece tras medio siglo  |
de silencio literario. / Reeditada la primera novela de  |
Boris Izaguirre. / Fiesta sorpresa celebran a Mario      |
Vargas Llosa en Lima. / Publican en Brasil novela del    |
colombiano Daniel Samper. / Editoriales de primera lnea |
haban rechazado novela de Gmez Rufo. / Novela de       |
Javier Maras podra ser llevada al cine. / Anunciados   |
los Premios de la Crtica de Espaa. / Herederos de Juan |
Ramn Jimnez dan a conocer dos poemas inditos. /       |
Roberto Bolao ser homenajeado en Mxico. / Analizarn  |
relacin entre la literatura indgena y la               |
globalizacin. / Obra de Juan Flix Snchez ser         |
analizada en la GAN. / Lectura del Da del Libro:        |
escogido Borges en final de fotografa. / Escuela de     |
Escritores busca la palabra ms bella del castellano. /  |
Eusebio Morales Fernndez gana el premio de poesa       |
Miguel de Cervantes. / Literatura y globalizacin en     |
simposio en Montevideo. / II Congreso Latinoamericano de |
Poesa se realizar en Misiones.                         |
                                                         |
"El viejo pescador de Cojmar", Roberto Bennett. /       | Artculos y
"Centenario de Artur Lundkvist. Un puente entre dos      | reportajes
continentes", Vctor Montoya. / "Miguel Hernndez:       |
palabra y compromiso", La Isabel Alvear Ramrez. /      |
"Juan Antonio Massone, un poeta imperdible", Benedicto   |
Gonzlez Vargas. / "Bucay: qu va a ser de ti, lejos de  |
casa", Jos Mara Gatti. / "Una horda de lectores para   |
John Kennedy Toole (marketing por la obra de un autor    |
que naci muerto)", Carlos Fernndez. /                  |
                                                         |
"Andrs Bello: razn, educacin y poltica. Reflexiones  | Sala de ensayo
acerca del ciudadano y la civilizacin", Hebe Leopardi.  |
                                                         |
Dos poemas de Valentina Vitols. / "Historietas de        | Letras
receptor", Yarko Rhea Salazar. / "Poesa de una ciudad   |
emergente", Roxana Crislogo. / "Libertador", Roberto    |
Savino Asprino. / "Voz que anochece -alusiones-", Isaas |
Garde. / "En el lmite", Claudia Karim Quiroga. / Poemas |
de Mara Agustina Spacarotel. / "Pachuco", Diomenia      |
Carvajal. / Dos poemas de Gisela Carlos Fregoso. / "El   |
derecho y el revs", Roger Vilain. / "Letras de un perro |
triste..." (extractos), Miguel ngel Zapotitla Prez. /  |
"El misterio de los delfines", Martn Palma Melena. /    |
"Tras el espejo o las bellezas que somos all", Rafael   |
Faras Becerra. / "La risa", Gladys Liliana Abilar. /    |
Dos poemas de Rubn Snchez Fliz. / "La partera",       |
Gabriela Urrutibehety.                                   |
                                                         |
"La dependienta", Estrella Cardona Gamio.                | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
Silvio Rodrguez y Joaqun Sabina en Mxico.             | El buzn
                                                         |
Ernesto Sbato.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
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      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
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=== Editorial      Deus ex machina ========================================

Cuando los griegos, con la invencin del teatro, elevaron la fea prctica
de la mentira a la categora de disciplina artstica, tropezaron con un
problema que les hara recurrir a la tcnica. Dotados de una mitologa rica
en seres con facultades sobrehumanas, tuvieron que arreglrselas para que
actores humanos encarnaran, con cierto grado de credibilidad, esa multitud
de dioses y semidioses que todava hoy nos maravilla.

Cmo lograr que un actor, desprovisto de medios naturales para volar,
interprete a un dios que debe aparecer en escena bajando del cielo? Los
griegos aplicaron una solucin que requera de dos elementos. El primero
era un elemento tcnico: un sistema de gras y poleas haca que el falso
dios "volara" como el autntico ente al que representaba. El segundo era un
elemento psicolgico: los artfices de este teatro primigenio confiaban en
que la imaginacin de los espectadores fuera tan indulgente como para que,
pese a la evidencia del truco, consintieran en que efectivamente el actor
estaba volando.

As, los griegos se convirtieron en los pioneros de los modernos efectos
especiales, pero tambin acuaron en la construccin de historias un
concepto inmortal: "deus ex machina", el dios que surge de una mquina, la
resolucin de una historia que obra de manera inesperada y todopoderosa
para que los personajes -y no pocas veces el autor- salgan al fin del
laberinto.

Es frecuente que los escritores ms jvenes, o aquellos no tan jvenes pero
que carecen de una slida formacin, clamen por mayores oportunidades para
dar a conocer su trabajo, como si fuera posible atraer para s la
intervencin de un dios surgido de la nada. Y si bien el xito repentino de
alguna firma ayer desconocida hace pensar que se est ante un caso de "deus
ex machina", la cantidad de casos como estos siempre ser proporcionalmente
muy inferior a la de quienes aprenden, a tiempo, que la construccin del
xito es una actividad laboriosa que debe acometerse con perseverancia y,
sobre todo, paciencia.

La literatura es, para quien la abraza, un arte barato. Cualquiera con un
lpiz y una superficie donde escribir ya es capaz de hacer literatura. Tal
economa de recursos es determinante para que tanta gente escriba y, en
consecuencia, tan pocos escritores alcancen el xito. Con tanta demanda, el
xito se convierte en un mercado muy costoso. Escribir es fcil; lo difcil
es escribir con maestra.

Quienes estn preparados para alcanzar el xito en la literatura son
quienes, tarde o temprano, se dan cuenta de que la nica tarea que
realizarn con facilidad ser el acto mecnico de escribir las frases que
necesitan para expresar sus ideas. A partir del momento en que aprendemos a
escribir, no hay en el camino al xito una sola estacin a la que sea fcil
arribar: el aprendizaje de los aspectos formales del lenguaje, como la
ortografa y la gramtica; la construccin de un estilo propio que conjugue
lo mejor de nuestras lecturas con lo mejor de nuestro bagaje intelectual y
humano; el ascenso desde el grupo de amigos que nos lee porque se lo
pedimos hasta medios editoriales ms complejos, y finalmente la aceptacin
de nuestro trabajo como un producto de calidad, son etapas naturales en la
formacin de un escritor que slo se trasponen invirtiendo el suficiente
tiempo y esfuerzo.

Cuando veamos a un dios volar, imaginemos el resto. Un escritor rara vez
alcanza el xito gracias a un sistema de gras y poleas. Antes de quejarnos
por la escasez de oportunidades como si stas fueran a bajar del cielo,
reparemos con responsabilidad en el peso especfico de nuestro trabajo y en
la habilidad que hayamos desarrollado para sortear las dificultades
naturales del medio.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Estrella firmando. La escritora espaola Estrella Cardona Gamio, autora de
la avenida Atalaya (http://www.letralia.com/ciudad/cardonagamio) en nuestra
Ciudad Letralia, acaba de publicar con el sello Nostrum el libro de relatos
La dependienta -del cual hemos hecho una resea en esta edicin. En el
marco de la celebracin del Da del Libro, el prximo 23 de abril la autora
firmar ejemplares de su libro en un stand que estar ubicado en la plaza
Octaviana de Sant Cugat del Valls. La presentacin tendr lugar en la
librera El Celler de Llibres, de Sant Cugat, dentro de la primera quincena
de mayo.
http://www.estrellacardonagamio.com

Perfiles. Est abierta la recepcin de artculos, ensayos e investigaciones
cientficas y tecnolgicas del mbito acadmico para su publicacin en el
nmero 3 de la revista Perfiles, de la Universidad de Santander (Udes), en
Colombia. Perfiles es un medio de reflexin, cientfico y analtico, con
10.000 ejemplares para cada nueva edicin y distribucin gratuita en
universidades de Colombia y del mundo. Los artculos pueden enviarse al
correo electrnico perfiles@udes.edu.co.
http://www.udes.edu.co

Lecturas en La Blanquiada. El ciclo de lecturas poticas as llamado
presenta, este martes 4 de abril, a los poetas Giselle Giarrizzo, Sebastin
Olaso y Vicente Muleiro. El martes 11 le toca el turno a los escritores
Daniel Chirom, Dolores Espeja, Fabin Iriarte, Leonor Silvestri y Rubn
Eduardo Gmez. Habr micrfono abierto para dar oportunidad a todos los
creadores locales de leer su produccin. En ambos casos la actividad
comienza a las 8:30 de la noche y la entrada es libre y gratuita. La
Blanquiada, un flamante espacio dedicado a distintas expresiones del arte
coordinado por Daniel Grad, queda en Salta 135, en Buenos Aires.

Al principio era el amor. Este es el tema del seminario coloquio
"Literatura y Psicoanlisis" que el escritor y psiclogo argentino Claudio
Barbar est organizando y que se inicia este 5 de abril. El seminario
tendr en su programacin temas como la enseanza de Scrates, el amante y
el amado, la metfora del amor, la irrupcin del amor en la experiencia
psicoanaltica, una potica del amor, Freud, y el amor de transferencia y
una lectura de Lacan. Para participar o solicitar informacin, escrbale a
Barbar por correo electrnico, o llmelo al telfono 4521-6640.
cb_psa@yahoo.com.ar

La muerte de Allende. Este 6 de abril se estrena en Nueva York el monlogo
Allende, la muerte de un presidente, que relata los ltimos momentos en la
vida de Salvador Allende. El monlogo pasa revisita a la vida privada del
presidente, su carrera poltica, su gestin de gobierno y las
circunstancias en esos momentos previos a su muerte. El monlogo es
original de Rodolfo C. Quebleen e interpretado por el actor colombiano
Ramiro Sandoval, de slida trayectoria teatral en su pas y en Estados
Unidos. El director de la puesta escnica es el tambin colombiano Germn
Jaramillo, fundador del famoso Teatro Libre de Bogot e internacionalmente
reconocido por su actuacin en la pelcula La virgen de los sicarios. El
diseo corresponde al teatrista Luis Cantillo y la msica a Pablo Mayor,
tambin colombianos. Todas las funciones sern representadas en ingls en
The Theater for the City, ubicado en el 155 de la Avenida, casi esquina
calle 10, en Manhattan. Las funciones de jueves a sbados sern a las 8 pm
y los domingos a las 3 pm. Para mayor informacin o reservaciones llamar al
212-254-1109.
http://www.theaterforthenewcity.net

La vida privada de los dioses. Este jueves 6 de abril se dar inicio al
curso "Reflexiones paganas", en el que Vctor J. Krebs describir aspectos
de la vida cotidiana de los dioses griegos. Dividido en ocho sesiones de
dos horas cada una (los jueves de 7 a 9 de la noche), cada sesin se enfoca
en un relato o dios particular de la mitologa y gira en torno a sus
historias, caractersticas, complejos y temas principales, apoyndose en
textos, relatos e imgenes de la mitologa griega, as como reflexiones
particulares sobre su pertinencia para nuestra propia poca. El curso tiene
un costo de 120 nuevos soles y es auspiciado por el Centro de Estudios
Literarios Antonio Cornejo Polar, de Lima (Per).
http://celacp.perucultural.org.pe/activi1.asp

Monlogo tango-salsero. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
Gallegos (Celarg) presenta hasta el prximo 16 de abril el monlogo Salsa,
tango y locura, del escritor puertorriqueo Carlos Canales. Un unipersonal
que, estrenado en el Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueo y
merecedor del Premio Nacional de Dramaturgia como mejor obra puertorriquea
2003 y el Premio Nacional de Teatro, otorgado por el Pen Club de Puerto
Rico, presenta un viaje de nostalgia y suspenso entremezclado con el sonido
latino, desde la salsa brava hasta el tango, protagonizado por Alejandro
Mguez, actor y bailarn de AGO Teatro. Las funciones son de jueves a
sbado a las 8 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde y se realizan
en la Sala Experimental Stano 3 de la Casa de Rmulo Gallegos. La entrada
oscila entre los 8.000 y los 10.000 bolvares.
http://www.celarg.org.ve

Una lectura de pelucas. La Sociedad Internacional de Escritores (SIE) est
invitando a la puesta en circulacin de Las pelucas delirantes: la poesa
dominicana de la generacin 80, una antologa crtica del extraordinario
poeta dominicano Jos Alejandro Pea. La presentacin estar a cargo de  la
escritora dominicana residente en Nueva York, Raquel Virginia Cabrera, y el
evento estar bajo la conduccin de Claudia de la Cruz y el coauspicio de
Ediciones El Salvaje Refinado y Cuny in the Heights. Durante la
presentacin se realizar adems una lectura de poesa de poetas incluidos
en esta antologa: Claribel Daz, Yrene Santos, Miriam Ventura, Leopoldo
Minaya, Jorge Pia, Cesar Snchez Veras y el mismo Pea. El evento se
realizar el viernes 21 de abril a las 7 de la noche, en el saln de actos
de Cuny in the Heights (108 de la calle Cooper, entre la calle 207 y la
avenida Isham, en el Alto Manhattan).
http://www.soines.org

Gardel en Caracas. El 25 de abril de 1935 la capital venezolana se rindi a
los pies de Carlos Gardel. Al cumplirse 71 aos de su histrica visita a
Caracas, la Galera de Arte Nacional ha organizado un concierto vespertino
que se realizar este domingo 23 de abril a las 3 de la tarde. La entrada
es libre. Participarn Luis Felipe Izquierdo y Daro Chvez, venezolanos
destacados en la interpretacin del tango.
http://www.gan.org.ve

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Premio Bruguera para la escritora cubana Wendy Guerra

La escritora cubana Wendy Guerra gan el primer Premio de Novela Bruguera
Editorial por su libro Todos se van, segn se anunci el pasado 3 de marzo.
El premio est dotado con 12.000 euros y la obra ser publicada el 5 de
abril.

El escritor espaol Eduardo Mendoza, nico componente del jurado, ha
elegido la obra, presentada con el ttulo Nieve en La Habana y bajo el
seudnimo de "Campanilla", en virtud de la "autenticidad" y "sinceridad" de
la novela, que describi como una "genuina experiencia vital y literaria".

"La novela muestra una conflictiva vivencia personal y social sin
prejuicios de ningn tipo", asegur Mendoza, quien aadi que "el inters
de la novela no decae", suponiendo su lectura "un viaje instructivo y
enriquecedor".

Un total de 300 novelas procedentes de Espaa, Mxico, Per, Argentina,
Uruguay, Colombia, Francia y Blgica se han presentado a esta primera
edicin del premio, que naci a raz de la recuperacin del sello de la
mano de Anna Mara Moix, quien durante la presentacin en febrero de la
nueva Bruguera, que mantiene el emblemtico gato negro como logotipo,
apunt que el objetivo del galardn es "encontrar talentos renovadores que
no respondan a las modas y cuya juventud no sea una cuestin de edad sino
de energa".

Todos se van es el relato de la infancia y adolescencia de Nieve Guerra,
una mujer nacida en Cienfuegos en 1970. Dividido en dos partes, el libro
refleja la vida cotidiana en la Cuba actual, contada por una voz nueva
perteneciente a una escritora nacida en la isla tras el triunfo de la
Revolucin.

Escrita a manera de diario personal, Todos se van relata los avatares de
Nieve y su familia: un padre alcohlico y violento que venga en su hija el
hecho de haber arruinado su matrimonio con una mujer (la madre de Nieve)
que lo dej por un extranjero; una madre que es relegada de comentarista de
actualidad en la radio a un programa de msica, y el compaero sueco de su
madre, un hombre desdeado por el poder oficial por ser extranjero y que
acabar por abandonar Cuba.

De manera similar a la protagonista, Guerra naci en La Habana, Cuba, en
1970. Entre sus textos se encuentran Platea a oscuras, obra con la que
obtuvo en 1987 el premio 13 de Marzo de la Universidad de La Habana; Cabeza
rapada, galardonada con el premio Pinos Nuevos, y Posar desnuda en La
Habana. Diario Apcrifo de Anas Nin.

La autora es diplomada en direccin de cine, radio y televisin por la
Facultad de Medios de la Comunicacin del Instituto Superior de Arte (ISA).
Ha aparecido en diversas antologas de literatura cubana dentro y fuera de
la isla.

Fuentes: El Universal (Mxico), EFE



*** Alejandro Martn Navarro gana el premio Miguel Hernndez de poesa

Este 20 de marzo se emiti el veredicto del Premio Internacional de Poesa
"Miguel Hernndez-Comunidad Valenciana", convocado por la fundacin del
poeta oriolano, y segn el cual el ganador ha sido el poeta sevillano
Alejandro Martn Navarro con la obra Aquel lugar.

De 27 aos de edad, Martn Navarro es licenciado en filosofa, crtico
literario y traductor, con residencia en Dos Hermanas. Como dotacin del
premio Miguel Hernndez recibir 12.000 euros y su poemario ser publicado
por el sello Hiperin.

El jurado estuvo presidido por Jos Luis Ferris, miembro del Patronato de
la fundacin convocante, y los restantes miembros fueron Juan Jos Snchez
Balaguer, secretario del jurado y director de la fundacin; Jess Munrriz,
representante de Hiperin; Francisca Aguirre, poeta oriolana; Ricardo
Bellveser, crtico y director de la Institucin Alfonso El Magnnimo de
Valencia; y Jaime Siles, traductor, crtico y catedrtico en la Universidad
de Valencia.

Segn el jurado, la obra ganadora destaca "por su perfecta construccin
formal y por sus aromas culturalistas que ofrecen unos poemas sabios,
propios de un curioso lector y el descubrimiento de un autntico poeta".

Martn Navarro haba ganado antes el premio Luis Cernuda de poesa (2000)
por el poemario Vasos de barro, y ha publicado numerosos artculos y
traducciones en revistas como Nmeno, gora, Renacimiento y Nada Pareca.
Adems, actualmente ultima su tesis doctoral sobre el romanticismo alemn.

Fuente: Panorama Actual



*** Corona de Oro para poeta cubana Nancy Morejn

La poeta cubana Nancy Morejn gan la Corona de Oro Struga 2006, segn
anunci este 21 de marzo Zoran Ancevski, presidente del Comit del Festival
Internacional de la Poesa de esa localidad de Macedonia, que otorga el
premio.

El anuncio fue hecho durante un homenaje a la poeta cubana en Pars y form
parte de la ceremonia oficial por la celebracin de la Jornada Mundial de
la Poesa, que como cada ao se realiza el 21 de marzo. La actividad tuvo
por sede las instalaciones de la Organizacin de las Naciones Unidas para
la Ciencia, la Educacin y la Cultura (Unesco).

En una de las principales salas de la institucin, donde se celebr el
acto, Ancevski dio a conocer oficialmente adems que Morejn ser la
invitada de honor en agosto prximo en una fiesta de la poesa.

El galardn, instaurado en 1961, es uno de los ms importantes de ese
gnero a escala mundial. Lo han recibido figuras cimeras de la poesa como
Pablo Neruda, de Chile; Hans Magnus Enzensberger, de Alemania; Rafael
Alberti, de Espaa, y Leopold Sedar Senghor, de Senegal, entre otros.
Morejn es la primera cubana que se inscribe en esa lista de notables
poetas.

El embajador de Cuba ante la Unesco, Hctor Hernndez Pardo, habl en la
ceremonia para relatar los mritos de la galardonada, cuya poesa ha
alcanzado valor universal a partir de su vnculo con el entorno y con sus
races. "Su poesa, que es un canto de identidad, vuela por sobre las
fronteras", seal.

"Si, como se ha dicho, toda buena y verdadera poesa, es a la vez obra del
pueblo que la inspira, con justificada razn el pueblo cubano siente
tambin como suyo ese reconocimiento a una de sus ms ilustres y destacadas
poetas", concluy.

Por su parte el luxemburgus Jean Portante, poeta y traductor, realiz un
magnfico retrato literario de Nancy Morejn que adorn con la lectura de
varios de los poemas de la cubana, en espaol y en francs.

En el transcurso de la ceremonia se dio a conocer un premio que se otorga
anualmente a jvenes poetas en el contexto del Festival Internacional de
Struga, que en esta ocasin lo obtuvo la rusa Markovna Gejde.

El acto, al que asistieron numerosos diplomticos de pases acreditados
ante la Unesco y pblico en general, fue presidido por los embajadores de
Macedonia, Rusia y Cuba ante ese organismo de Naciones Unidas.

Fuente: Prensa Latina



*** Presentado en Granada el Premio de Poesa Garca Lorca

El Ayuntamiento de Granada present este 23 de marzo, en Granada (Espaa),
el Premio Internacional de Poesa Ciudad de Granada Federico Garca Lorca,
despus de que sus dos primeras ediciones fueran presentadas en Nueva York
y en Madrid, y afirm que este galardn ya est consolidado.

En el acto de presentacin, que tuvo lugar en el Carmen de los Mrtires, se
leyeron las bases del premio y se firm el protocolo de colaboracin entre
el Ayuntamiento de Granada y la Fundacin Caja Rural como patrocinador del
galardn que, con 50.000 euros, es el premio potico con mayor dotacin
econmica en lengua espaola.

As, el plazo para la presentacin de candidaturas a la tercera edicin del
premio queda abierto hasta el prximo 30 de septiembre.

El alcalde de la ciudad, Jos Torres Hurtado, confi en que el premio
"sirva para dar a conocer a Granada en todo el mbito geogrfico
hispanoamericano y que desde ahora se la identifique como una autntica
capital de la poesa".

Torres Hurtado se mostr convencido de que "con el paso de los aos
conseguiremos estrechar los lazos de unin, tejidos verso a verso, entre
todos los pases que tenemos en el espaol la lengua con la que nos
entendemos y con la que tejemos la ms brillante literatura mundial".

En este sentido, record la intervencin del presidente de la Junta de
Andaluca, Manuel Chaves, el ao pasado, durante la ceremonia de entrega de
la segunda edicin del premio, que recay en el poeta mexicano Jos Emilio
Pacheco, cuando calific el galardn como "el Cervantes de la poesa
espaola".

En esa segunda edicin hubo candidaturas de pases como Paraguay, Ecuador,
Bolivia, Mxico, Argentina, Chile, Per, Nicaragua, Colombia, Estados
Unidos, Uruguay, Panam, Repblica Dominicana y Espaa.

Tambin rememor la primera edicin del premio, que se puso en marcha en
2004 con un acto de presentacin internacional que se llev a cabo en Nueva
York, ciudad en la que Federico Garca Lorca haba residido durante algunos
meses y a la que dedic Poeta en Nueva York, uno de los ms grandes
poemarios de la literatura contempornea.

El galardn de esa primera edicin recay en el poeta asturiano ngel
Gonzlez, quien recibi la estatuilla en el saln principal del Centro
Cultural Manuel de Falla de manos de los Prncipes de Asturias.

Aunque hasta ahora el premio ha recado en un poeta espaol y en otro
americano, el alcalde, a preguntas de los periodistas, no quiso dar por
hecho que este ao "toque" un poeta espaol.

Fuente: EFE



*** Expedicin Madidi inicia proceso legal contra Matilde Asensi

El historiador argentino Pablo Cingolani y el etngrafo boliviano lvaro
Dez Astete, ambos tambin arquelogos, presentaron este 24 de marzo una
demanda contra la escritora espaola Matilde Asensi por el uso "abusivo e
ilegal" que sta habra hecho, en su novela El origen perdido, de los
documentos producidos por la Expedicin Madidi, que ambos dirigieron. Como
se recordar, Letralia public un amplio reportaje sobre este tema en su
edicin 126, del 18 de julio de 2005
(http://www.letralia.com/126/0608cingolani.htm).

En la demanda, que fue introducida por ante la Corte Superior de Distrito
de La Paz, los denunciantes sostienen que la escritora cometi los delitos
penales de hurto agravado, por "apropiarse en su novela ilegtimamente de
un bien mueble ajeno de valor histrico, arqueolgico y cientfico", y de
alteracin, acceso y uso indebido de datos informticos.

El origen perdido narra las aventuras de unos piratas informticos en
territorio boliviano y es un nuevo xito de ventas de la autora de Iacobus
(2000) y El ltimo catn (2001).

La Expedicin Madidi es en realidad un conjunto de tres expediciones
arqueolgicas realizadas desde el ao 2000 al Parque Nacional Madidi, uno
de los ncleos de mayor biodiversidad del planeta, en el norte amaznico
del departamento de La Paz, y a los trabajos difundidos sobre esos viajes,
bajo la coordinacin de los demandantes.

Uno de los objetivos de estas incursiones en la selva fue hallar a los
toromonas, una etnia que los especialistas califican de "no contactada" y
que probablemente desapareci a finales del siglo XIX por la voraz
explotacin del caucho en la zona. Otro objetivo era averiguar el paradero
del noruego Lars Hafskjold, un ingeniero agrnomo de 37 aos que se perdi
en la jungla en 1997, tras partir en solitario siguiendo la huella de este
grupo indgena.

Los resultados de las investigaciones fueron divulgados "nacional e
internacionalmente" para "sensibilizar a personas e instituciones del
extranjero" con la idea de obtener financiacin para nuevas expediciones y
proseguir la bsqueda de Lars Hafskjold y de los "toromonas", indica el
texto de la denuncia.

El documento sostiene que la trama central de la obra de Asensi es
precisamente una expedicin al Madidi en busca de los toromonas y "se basa
en el trabajo de lvaro Dez Astete, citado en la novela como lvaro Daz
Astete", as como en otros aspectos de las investigaciones.

Asensi ha conseguido "un xito mundial" sin haber conocido Bolivia "y, lo
que demuestra el nimo delictivo, sin citar fuentes de las que obtuvo la
informacin" e "incluso transcribir en su obra prrafos ntegros de las
publicaciones realizadas sobre los resultados de las expediciones", agrega
la denuncia.

En ella tambin se indica que la escritora, nacida en Alicante, hizo una
llamada telefnica a Dez Astete "en la que insinu la posibilidad de
llegar a un acuerdo personal al reconocer que su obra utiliz" los trabajos
arqueolgicos sobre el Madidi.

Adems, los denunciantes acusan de complicidad a la empresa editora del
libro, Planeta, y a su ejecutivo Carlos Reyes, por colaborar en "esas
actitudes delictivas" y "amenazar con el inicio de acciones legales en caso
de persistir la reclamacin".

Segn el abogado de ambos, Alberto Luna, el fiscal adscrito al caso tendr
un plazo de diez das para recibir las pruebas y las declaraciones de las
partes.

En el caso de Asensi y de Reyes, debern presentarse en La Paz para
testificar, en cumplimiento de un convenio de cooperacin judicial entre
Espaa y Bolivia. La visita de la autora y el editor podra realizarse en
mayo, tras los trmites diplomticos correspondientes.

En entrevista concedida al periodista boliviano Jos Luis Tapia, Cingolani
expres que, entre los motivos para entablar esta demanda, se encuentran
"el cinismo de la autora, que aun reconociendo de manera privada en una
comunicacin telefnica con lvaro Dez Astete, que se haba inspirado en
nosotros, no fue capaz de hacerlo de manera pblica" y "las amenazas de la
Editorial Planeta de iniciar acciones judiciales contra mi persona, lo cual
era una bravuconada sin sentido".

El historiador calific de "soberbia cultural" diversas declaraciones
emitidas por Asensi. "Dice que no estuvo nunca en Bolivia y que tampoco se
plante la necesidad de venir para escribir su novela que habla,
precisamente, de Bolivia. Y dice que no vendra a Bolivia porque, para
empezar, es un pas muy pobre y con muchos problemas. Despus, afirm que
ella pensaba que escribiendo una novela sobre Bolivia le estaba haciendo un
'favor' al pas y que los bolivianos deberan agradecerle ese gesto".

El 8 de septiembre de 2005, la Cmara de Diputados de Bolivia emiti una
declaracin en virtud de la cual repudian a Editorial Planeta y a la
escritora espaola Matilde Asensi por la utilizacin arbitraria de nombres
y temas relacionados con la Expedicin Madidi, tal como informamos en
nuestra edicin 129 (http://www.letralia.com/129/0908madidi.htm).

Fuentes: BolPress, EFE



*** Entregados los premios de la Federacin de Libreiros de Galicia

La Federacin de Libreiros de Galicia entreg este 25 de marzo en Viveiro
(Galicia, Espaa) los Premios Irmandade do Libro, que cumplen quince aos
de reconocimiento a la promocin de las obras literarias y la lectura en
gallego. La localidad mariana acogi con cario y emocin esta fiesta de
las letras, que ha salido por primera vez del circuito de las siete grandes
ciudades gallegas.

Teresa Moure recogi la estatuilla al mejor autor de 2005; la Asociacin de
Escritores en Lingua Galega fue distinguida en la categora de
instituciones; el diario Galicia Hoxe se llev el galardn en el apartado
de medios de comunicacin; la obra Enciclopedia da Biotica, publicada por
la Universidade de Santiago de Compostela, fue elegida el mejor libro de
2005; y Grficas Santiago, de Ribadeo, se proclam ganadora en la modalidad
de libreras.

El sexto premio, que distingue la labor realizada por los centros de
enseanza en la divulgacin del gallego, fue concedido al CEP
Monteporreiro, de Pontevedra; con dos accsits, el primero al CEIP
Castrelo, de Cambados, y el segundo al CEP Riomaior, de Vilaboa.

Formaron parte del jurado Xaime Corral, presidente de la Federacin de
Libreiros de Galicia; Miguel Anxo Fernn Vello, presidente de la Asociacin
de Editores; Ana Blanca Roig, catedrtica de lengua y literatura de la
Universidade de Santiago; Isabel lvarez Garca, bibliotecaria de la
facultad de Filosofa y Psicologa de la Universidade de Santiago; Carlos
Arias Iglesias, lingista de la Consellera de Cultura e Deporte; Xurxo
Patio, secretario de la Federacin de Libreiros; y Miguel Salas Bruquetas,
presidente de la Agrupacin de Libreiros de Ferrol.

Una doble representacin teatral en el Pastor Daz, con obras del grupo
Berrobambn Teatro y Cndido Paz, sirvi de preludio a la cena, en el
casino de la ciudad, donde se desarroll el acto oficial de entrega de los
galardones, que fue presentado por los escritores Yolanda Castao y Xavier
Alcal.

Fuente: La Voz de Galicia



*** Alfonso Plou recibe premio Lzaro Carreter de Literatura Dramtica

El escritor zaragozano Alfonso Plou Escol recibi este 27 de marzo, Da
Mundial del Teatro, el premio Lzaro Carreter de Literatura Dramtica por
su obra Lucha a muerte del zorro y el tigre, sobre la China comunista.

En el acto de entrega del galardn, el ganador explic que se trata de una
obra histrica centrada en la China de Mao Tse-Tung, con un contenido
poltico que narra la conspiracin, "no muy conocida", que impuls el
sucesor oficial de Mao, Lin Biao, para intentar quedarse con el poder.

Se trata, explic Plou, de un mensaje que "implica a todos", una nueva
reflexin sobre los mecanismos del poder que pretende dar a conocer el
pensamiento chino, un pas y una cultura que siempre le han atrado, aadi
el autor.

El jurado, compuesto por el dramaturgo y guionista Antonio Onetti, el
escritor y director Mariano Ans, el catedrtico Carlos Grassa, la
directora del teatro Albeniz, Cristina Santolaria, y la directora y actriz
de teatro Cristina Ynez, ha elegido esta obra de entre los 78 textos
presentados a concurso, por su estructura dramtica y la buena definicin y
desarrollo de los personajes.

Plou Escol naci en Zaragoza en 1964 y se gradu en la Escuela Municipal
de Teatro de la capital aragonesa. Entre otros, ha recibido el premio
nacional Marqus de Bradomn por su obra Laberinto de cristal, el premio
nacional Castilla-La Mancha de Teatro, por La ciudad, noches y pjaros, y
fue nominado para los premios caro en 1990.

Adems de la entrega del premio, Cristina Ynez ley el Mensaje
Internacional que cada ao escribe una persona relevante del mundo del
teatro, y que constituye uno de los actos ms destacados del Da Mundial
del Teatro.

En esta ocasin el texto lo ha escrito el dramaturgo mexicano Vctor Hugo
Rascn, quien bajo el ttulo "Un rayo de esperanza" recuerda, entre otras
cosas, que "hay que vivir el teatro para entender qu nos est pasando,
para trasmitir el dolor que est en el aire, pero tambin para vislumbrar
un rayo de esperanza en el caos y pesadilla cotidiana".

El premio Lzaro Carreter de Literatura Dramtica surgi en 2004, ao en el
que fallece el escritor y acadmico aragons, por iniciativa del Gobierno
de Aragn, para recordar anualmente a la insigne figura, explic la
directora general de Cultura del Gobierno de Aragn, Pilar Navarrete.

La primera convocatoria se llev a cabo a finales de 2004 y el premio,
otorgado en 2005, correspondi a Mariano Llorente por la obra Nadie canta
en ningn sitio, que trata el problema de ETA y el Pas Vasco.

El objetivo que persigue este certamen, el primero de estas caractersticas
y de mbito nacional que se convoca desde Aragn, es potenciar, incentivar
y reconocer la nueva dramaturgia. El galardn est dotado con 6.000 euros,
un trofeo y el compromiso por parte del Centro Dramtico de Aragn de
publicar la obra ganadora.

Fuente: EFE



*** Escolares conocern lugares visitados por Juan Ramn Jimnez

La Diputacin Provincial de Huelva distribuir por los centros escolares de
la provincia 5.000 ejemplares del CD-ROM "Ruta Literaria Juanramoniana", en
el que se detallan algunos de los lugares recorridos por el escritor Juan
Ramn Jimnez a lo largo de su vida.

En un comunicado enviado este 27 de marzo, el rea de Cultura de Diputacin
indic que, dentro de los actos de conmemoracin del 50 aniversario de la
concesin del Premio Nobel de Literatura al escritor moguereo, se ha
diseado el citado soporte informtico, con el fin de apoyar la efemride.

En el CD se detalla el recorrido del poeta por localidades como Moguer,
Sevilla y Cdiz, adems de otros contenidos didcticos interactivos
referidos a la vida y la obra de Juan Ramn Jimnez y su esposa, Zenobia.

La Diputacin ha marcado como prioritario "el esfuerzo educativo,
volcndose, en colaboracin con la Consejera de Educacin, en una
inversin a largo plazo que busca su rentabilidad en trminos cualitativos
de formacin y educacin".

Adems, se van a distribuir en los centros educativos andaluces 12.000
ejemplares de ediciones de Estampas de Platero y yo y El iris mgico, una
novedad editorial preparada ambas por J. R. Torregrosa e ilustradas por
Jess Gabn (Premio Nacional de Ilustracin Infantil y Juvenil y Premio
Internacional de Ilustracin de la Fundacin Santa Mara, entre otros). Se
van a distribuir, junto a los libros citados, guas didcticas editadas
para la ocasin.

Fuente: Huelva Informacin



*** Declaran en Mosc a 2006 como Ao Escolar de Miguel Hernndez

La Consejera de Cultura y Cooperacin y la Agregadura de Educacin de la
Embajada de Espaa en Mosc, con el acuerdo y apoyo institucional del
Departamento de Educacin de Mosc, ha declarado a 2006 como "Ao Escolar
Miguel Hernndez", el pasado 27 de marzo, atendiendo la peticin formulada
por la Fundacin Cultural Miguel Hernndez tras las I Jornadas Hernandianas
Rusas celebradas en 2005.

Con este motivo, en los colegios se han organizado cursos y charlas sobre
la obra y la vida de Miguel Hernndez, quien ha sido incluido tambin en
diferentes certmenes y concursos escolares.

La Consejera de Cultura y Cooperacin, la Agregadura de Educacin de la
Embajada de Espaa en Mosc y el Crculo Hernandiano Ruso (constituido en
junio de 2005 por la Fundacin Cultural Miguel Hernndez de Orihuela y la
Asociacin de Hispanistas de Rusia), han convocado el "Certamen Escolar
Miguel Hernndez", en sus modalidades de traduccin, poesa, relato corto y
artes plsticas.

Estos certmenes, concebidos especialmente para las secciones bilinges de
los colegios rusos, estn abiertos a cualquier escolar de aquel pas que
domine suficientemente el idioma, con tres premios (diploma, lote de libros
y material audiovisual) para cada modalidad. Las traducciones deben ser
obligatoriamente de obras de o sobre Miguel Hernndez, bien en poesa,
prosa o drama; en cuanto al certamen de poesa, aunque no hay lmite de
extensin, se recomienda no sobrepasar las cincuenta lneas.

En la modalidad de relato corto, el tema de los trabajos ser libre, pero
relacionados con algn aspecto de la vida o la obra de Miguel Hernndez;
respecto a la extensin, se recomienda no sobrepasar las doscientas lneas.
Por lo que se refiere al concurso de artes plsticas, las obras debern
guardar relacin con algn aspecto de la vida o la obra de Miguel
Hernndez. La forma de participacin en esta modalidad es libre, por lo que
se podr concurrir al concurso mediante cualquier expresin artstica
(dibujo, pintura, escultura, etc.).

Adems de este certamen enteramente hernandiano, la Agregadura de
Educacin de la Embajada de Espaa y el Departamento de Educacin de Mosc
han incluido preguntas sobre la vida y la obra de Miguel Hernndez en la
edicin 2006 de las Olimpiadas de Cultura Espaola. De un total de 40
preguntas, 10 se han referido al poeta oriolano. Se trata de un concurso
que se desarrolla en ruso y en el que pueden participar todas las escuelas
de la ciudad y la regin de Mosc.

Un tercer concurso escolar ha contado igualmente con la presencia de Miguel
Hernndez: las Olimpiadas de Espaol de Rusia, nica competicin escolar
que se desarrolla ntegramente en lengua espaola en ese pas. Entre las
tareas planteadas a los alumnos concursantes se han incluido en esta
edicin comentarios de texto sobre poemas del poeta oriolano.

Fuente: Orihuela Digital



*** Guadalajara convoc el premio Rulfo pese a protestas de la familia

El XVI Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo fue
convocado este 27 de marzo en Guadalajara (Jalisco, Mxico) pese a la
polmica que mantienen los organizadores de la Feria de Guadalajara
(http://www.fil.com.mx) con los herederos del escritor mexicano, quienes
exigen deje de usarse su nombre como epnimo del prestigioso galardn.

En un comunicado enviado a los medios el mismo 27, se indica que la
asociacin civil que administra el premio "se reuni en asamblea el pasado
15 de febrero, y acord mantener el nombre de Juan Rulfo como parte de la
identidad del premio, dado que a lo largo de quince aos su trabajo ha
servido para honrar la memoria de este admirado y respetado autor
jalisciense".

La mencionada asociacin est conformada por el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes (Conaculta), la Universidad de Guadalajara, el Fondo de
Cultura Econmica, el gobierno de Jalisco, los ayuntamientos de Guadalajara
y Zapopan, el Grupo Continental S.A., Bancomext, Banamex, Tequila Don
Julio, el Grupo Modelo S.A. de C.V., Televisa Guadalajara y Mont Blanc.

Ante la convocatoria, Gabriel Larrea, ex director del Instituto Mexicano
del Derecho de Autor y abogado de la familia Rulfo, anunci que se
interpondr una demanda contra la asociacin, que preside Ral Padilla,
para que, bajo el amparo de los tribunales, se obligue a la asociacin
civil a acatar la decisin de los herederos del autor de El Llano en
llamas.

Como se sabe, desde finales del ao pasado, los herederos del escritor
solicitaron que el nombre del narrador fuera retirado del galardn, por
considerar que se haba errado el camino respecto a los objetivos bajo los
que fue concebido.

"Este es un asunto que viene de tiempo atrs y la familia est en pleno
derecho de reclamar por el uso del nombre. No habamos hecho movimientos
legales porque estbamos a la espera de ver si se respetaba o no la
exigencia" de doa Clara Aparicio de Rulfo, explic Larrea, quien agreg
que cuenta con los poderes como representante de los herederos y que, una
vez armado el expediente, se interpondr, "por lo pronto, una demanda
civil".

Larrea explic que todava no se define si la demanda ser interpuesta en
Guadalajara o la ciudad de Mxico, debido a que los miembros de la
asociacin civil del premio tienen oficinas en ambas urbes. El recurso
legal se utilizar, dijo el abogado, debido a que Ral Padilla, presidente
del galardn, ha dicho que, "mientras no haya un papel oficial que los
obligue a quitar el nombre de Rulfo, no haran nada".

Aunque los organizadores del premio manifestaron su conviccin de que el
mismo le ha dado prestigio al nombre del escritor jalisciense, Larrea
indic: "Yo pienso que es al contrario. El premio le ha dado prestigio a la
FIL por usar el nombre de Juan Rulfo". El abogado agreg que la postura no
es de enfrentamiento y que mucho menos se busca una guerra meditica contra
las instituciones y empresas que promueven el galardn. "Simplemente
queremos que, con la ley de nuestro lado, acaten la decisin de la
familia".

El abogado agreg que algunos medios han dicho que abogados consideran que
no se puede hacer nada para obligar que los organizadores del premio Juan
Rulfo dejen de usar el nombre, porque no es una marca. Al respecto, record
que Juan Francisco Rulfo, hijo del escritor, comenz un trmite de registro
ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. El nico impedimento
legal, coment, fue que se trataba del "nombre del famoso escritor
mexicano" y se pide "el consentimiento de la cnyuge". Eso quiere decir,
concluy, que es prcticamente un hecho la inscripcin de la marca "Juan
Rulfo".

Sari Bermdez, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
(Conaculta), dijo que se haba pronunciado por respetar la decisin de la
familia Rulfo. "Ya habl con Gabriel Larrea y l quiere sentarse a
platicar. Voy a escuchar lo que l dice y tambin lo que diga el jurdico
del Conaculta, pero nuestra posicin fue que se respetara la opinin de la
familia". Se mantendrn dentro de la estructura del comit organizador del
premio literario, porque sera muy difcil salirse "de cada asociacin en
la que participamos, si no estamos de acuerdo con alguna decisin".

Por lo pronto, se inform que el premio recibir hasta el prximo 31 de
julio las propuestas para honrar la trayectoria literaria de un autor de
Amrica Latina, Espaa o Portugal, que haya escrito su obra en espaol,
portugus, cataln, francs o ingls. Tambin est abierta para escritores
originarios de otras regiones de Amrica, cuyo idioma de expresin
artstica sea el espaol. Las candidaturas al Juan Rulfo pueden ser
presentadas por cualquier persona, grupo de personas o institucin pblica
o privada.

Consistente en cien mil dlares, este galardn reconoce el conjunto de una
obra de creacin en cualquier gnero literario. Han recibido este premio
los escritores Nicanor Parra (1991), Juan Jos Arreola (1992), Eliseo Diego
(1993), Julio Ramn Ribeyro (1994), Nlida Pin (1995), Augusto Monterroso
(1996), Juan Mars (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan
Gelman (2000), Juan Garca Ponce (2001); Cintio Vitier (2002), Rubem
Fonseca (2003), Juan Goytisolo (2004) y Toms Segovia (2005).

Las propuestas deben hacerse a travs de una carta que exponga los logros
literarios del candidato y la aportacin que haya realizado al mundo de la
literatura. Esta carta debe enviarse antes del 31 de julio de 2006 a la
Comisin de Premiacin, en las condiciones establecidas en las bases,
publicadas en nuestro boletn de concursos, en
http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.

Las candidaturas sern analizadas por un grupo de siete jurados con
reconocida trayectoria literaria y crtica. Estos jurados fueron
seleccionados por la Comisin de Premiacin, formada por representantes del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; el Fondo de Cultura
Econmica; el gobierno de Jalisco y la Universidad de Guadalajara. A la
fecha han participado como jurados ms de 70 escritores, acadmicos y
literatos de incuestionable honorabilidad, provenientes de 19 pases.

El fallo del jurado, que es inapelable, ser dado a conocer a ms tardar el
prximo 4 de septiembre, en la ciudad de Guadalajara. El Premio ser
entregado en esta misma ciudad, el 25 de noviembre, en el marco de la 20
Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Fuentes: FIL Guadalajara, Milenio



*** Piglia al recibir el Donoso: Latinoamrica en momento muy favorable

El escritor argentino Ricardo Piglia (Adrogu, provincia de Buenos Aires,
1941) recibi este 28 de marzo el Premio Iberoamericano de Letras Jos
Donoso como reconocimiento a su obra, en una ceremonia celebrada en el
campus Santiago de la Universidad de Talca (Chile), que otorga el galardn,
consistente en 20.000 dlares y por el que el autor expres sentirse
"honrado y emocionado".

La decisin de otorgarle este galardn a Piglia fue anunciada el pasado 7
de septiembre, tal como informramos en nuestra edicin 130
(http://www.letralia.com/130/0907piglia.htm). El jurado destac la "lucidez
crtica" de la obra del narrador argentino, siempre un "paso adelante" en
las innovaciones estructurales, coment Javier Pinedo, coordinador del
jurado y profesor de la Universidad de Talca.

En la ceremonia de entrega, los organizadores aseguraron que la concesin
de este premio a Piglia es un reconocimiento "a la calidad de su narrativa,
sntesis de lucidez crtica e invencin literaria, as como por el amplio
registro del lenguaje de Piglia y su dominio de los gneros, que le permite
acercarse a la experiencia histrica argentina y latinoamericana con la
precisin y el saber del ensayista y el arte e imaginacin del narrador".

Piglia dijo en su discurso de aceptacin que, en materia poltica, Amrica
Latina vive un momento "muy favorable". "Despus de aos de dictaduras y
gobiernos autoritarios", la situacin de pases como Argentina, Chile y
Bolivia "hace pensar en que hay posibilidades de reencontrar ciertas
tradiciones que podramos llamar progresistas".

En ediciones anteriores, este premio fue entregado a la chilena Isabel
Allende y a la ensayista argentina Beatriz Sarlo.

Piglia es docente, narrador, crtico literario y guionista. Public su
primer libro, La invasin, en 1967, y con l obtuvo el premio Casa de las
Amricas. En 1975 public Nombre falso, traducido al francs y portugus.
Posteriormente, en 1980, dio a conocer Respiracin artificial, que lo
convirti en uno de los paradigmas de la literatura argentina, al que
sigui un largo silencio de 12 aos hasta la aparicin de Ciudad ausente,
en 1992.

En 1997 mereci el Premio Planeta por Plata quemada, aunque un fallo
judicial el ao pasado lo oblig a pagar 10.000 pesos a otro concursante
por considerar que haba infringido las reglas, ya que tena un contrato
previo con la editorial.

Otras obras suyas son Crtica y ficcin (1986), Prisin perpetua (1988),
Formas breves (1999), Diccionario de la novela de Macedonio Fernndez
(2000), La Argentina en pedazos (1993) y El ltimo lector (2005).

Actualmente es profesor de la Universidad de Princeton, Estados Unidos,
donde pasa seis meses cada ao impartiendo clases.

Fuentes: Universidad de Talca, Clarn



*** Historiador cubano Rafael Rojas recibe premio Anagrama

El historiador cubano Rafael Rojas (Santa Clara, 1965), exiliado en Mxico
desde 1991, recibi este 28 de marzo el premio Anagrama de ensayo por
Tumbas sin sosiego; revolucin, disidencia y exilio del intelectual cubano,
un vasto estudio sobre la enconada disputa que mantienen desde hace dcadas
los dos bandos de la intelectualidad islea, dividida entre la dispora y
los leales al rgimen de Fidel Castro.

Como finalista del importante galardn qued Vidas adosadas; el miedo a los
semejantes en la sociedad contempornea, del doctor en filosofa Pere
Saborit (Manlleu, Barcelona, 1961). En esta 34 edicin del premio, dotado
con 6.000 euros, Anagrama recibi 71 manuscritos.

Rojas recibi "con alegra y emocin" la buena noticia del premio. Explic
que su ensayo ofrece una historia de la intelectualidad cubana desde
mediados del siglo XX hasta la actualidad. "Me propuse reconstruir el mapa
literario de autores, publicaciones y debates bibliogrficos del legado
cultural cubano", afirm.

En la obra estn presentes tanto los escritores que optaron por el exilio,
como los que permanecen en la isla, mantengan o no una actitud crtica ante
el rgimen castrista. "Buena parte del ensayo recorre el impacto de la
Revolucin en la vida intelectual cubana. Hasta entonces, convivan en la
isla tres discursos: el liberal, el catlico y el comunista. La poltica
cultural de Castro acab con esta convivencia, porque se propuso comenzar
de cero", dijo.

Las semblanzas de los escritores Manuel Moreno Fraginals, Cintio Vitier,
Roberto Fernndez Retamar, Heberto Padilla, Jess Daz, Guillermo Cabrera
Infante y Ral Rivero le sirven al ensayista para reconstruir un relato
bibliogrfico roto por la disputa histrica entre exiliados y
revolucionarios.

"Es un enfrentamiento que sigue en pie, aunque se ha trasladado a la esfera
simblica. Tras la muerte de los grandes creadores, como Cabrera Infante,
Carpentier o Lezama, se vive una sensacin de cementerio, un concepto que
tomo de Elas Canetti. Es muy necesaria la reconstruccin a partir de la
memoria", explic Rojas.

Por su parte, Saborit apunt que en su ensayo analiza el trauma creado en
la sociedad contempornea por el fin de "las verdades con maysculas",
entre las que cit a Dios y la Historia. "Su dscredito provoca inquietud",
aadi.

Fuente: El Pas



*** Exposicin conmemora el 80 aniversario de Jaime Sabines

Al menos 120 piezas entre fotografas, cartas, portadas de sus libros ms
representativos, recortes periodsticos y acuarelas, conforman la
exposicin "Jaime Sabines a 80 aos de su nacimiento", inaugurada el pasado
martes 28 en el patio central de la Coordinacin Nacional de Literatura del
Instituto Nacional de Bellas Artes.

A la puesta en marcha de la muestra que recoge pasajes de la vida personal
y creativa del autor de poemas como "Los amorosos", "Tarumba" y "Yo no lo
s de cierto...", asisti la familia del poeta chiapaneco, nacido el 25 de
marzo de 1926.

La escritora Mnica Mansour asegur que Sabines vive en la memoria y en los
corazones de los mexicanos, pues su obra, que posee caractersticas muy
cercanas a la gente, es muy personal y nada artificiosa, est escrita con
un lenguaje coloquial.

"El gran amigo y poeta Jaime se fue hace algunos aos de este mundo que
est cada vez ms enfermo, y se llev consigo algunas cosas que nos hacen
mucha falta, como esa capacidad de asombro que siempre superaba a la
amargura cuando se trataba de juzgar el planeta en el que vivimos, su
sentido del humor y su manera de ayudarnos a entender nuestros das,
nuestros amores y nuestros miedos", seal Mansour.

La narradora y poeta destac que en su poesa, Sabines dej claro muchas
veces que la vida es tiempo y por lo tanto movimiento y que "morir es
retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estarse quieto".

"Tambin nos dijo muchas veces que el ser humano para defenderse tiene el
tiempo que es memoria y olvido, tiene el amor, tiene la palabra; l lo
saba y eso hizo durante toda su vida, seguramente lo sigue haciendo
todava", acot la poeta.

Destac que Sabines se pareca mucho a sus poemas, lo que no es muy comn
entre los vates, por lo que no cabe duda de que esas composiciones se han
incrustado en la vida de sus lectores y se han quedado con ellos para
siempre.

Mansour record que el poeta, tambin autor de "Horal" y "Uno es el
hombre", rompi con las convenciones poticas de su poca, y no slo al
abordar temas que antes no se consideraban adecuados para la poesa, sino
tambin con la violencia y la ternura tan corprea de su lenguaje, en el
vigor y la hondura de sus metforas.

"Desde sus primeros libros, la poesa de Sabines plante una revaloracin
del uso de nuestra lengua, de manera que se borraron muchos lmites antes
acostumbrados entre el lenguaje coloquial y la poesa", puntualiz.

Aadi que "para l todo vale, siempre y cuando sea eficaz en el poema,
adems la msica de su verso inclua una gran cantidad de formas, desde las
tradicionales hasta el verso libre, con la nica condicin de que sus
ritmos reflejaran las tonalidades de cada poca".

Dijo incluso que Sabines consider la poesa como un vehculo que le
permita un monlogo reflexivo y un dilogo consigo mismo, pero tambin con
la vida, la muerte, Dios, el hombre y la mujer, la naturaleza, los animales
y los objetos, todos como entidades temporales.

"El mayor misterio que se cuestiona y se revela en su poesa es el tiempo,
la intensidad de sus poemas es el reflejo de la amargura y la ternura, la
alegra y la bonhoma, el dolor y el placer que provoca la relacin
inevitable y constante con el tiempo", expres.

Mansour record tambin que Sabines fue un cantor del cuerpo, no slo poeta
del cuerpo ertico, sino de cada parte del cuerpo, cada rgano, como
instrumentos para vivir y captar la vida.

Daniel Leyva, subdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes, fue muy
breve, pero emotivo al recordar a Sabines a 80 aos de su nacimiento.
Coment que "todos tenemos a un Jaime Sabines dentro, que nunca se ir,
siempre estar aqu, entre nosotros".

La esposicin "Jaime Sabines a 80 aos de su nacimiento" cuenta entre las
piezas ms importantes sus manuscritos de "Tarumba" y "Adn y Eva", adems
de las portadas de las primeras ediciones de sus libros y una coleccin de
fotografas del poeta, casi todas en blanco y negro, desde su poca de
juventud, hasta poco antes de su muerte.

La muestra conmemorativa del poeta, que se ocup de la vida cotidiana, la
angustia, la soledad, el amor y la muerte, incluye tambin imgenes
familiares, la invitacin de la boda con su esposa Chepita, las ceremonias
en las que fue reconocida su labor literaria y una reproduccin en gran
formato de su famoso poema "Los amorosos".

Fuente: El Universal (Mxico)



*** Falleci el escritor mexicano Salvador Elizondo

El escritor Salvador Elizondo falleci este mircoles 29 de marzo a los 73
aos de edad en su domicilio de Coyoacn, tras sufrir un coma heptico y
respiratorio, segn inform su viuda, la fotgrafa Paulina Lavista, quien
acompa al autor en sus ltimos momentos, junto con sus hijas Mariana y
Pa. Pablo, otro de los hijos de Elizondo, viaj desde Nueva York para
asistir a los funerales de su padre.

La viuda dijo a la prensa que el 28 haba hablado con el escritor "y estaba
muy bien, muy contento". Lavista estuvo casada 38 aos con el autor de
Farabeuf, una de las novelas fundamentales de la literatura mexicana.

"Se pas del sueo a la muerte sin que nos diramos cuenta, con una gran
elegancia, sin ningn estertor. Ahora descansa en paz, sufri mucho, luch
contra una enfermedad y jams se quej, fue muy valiente. Creo que fue un
gentleman de las letras", inform Paulina Lavista.

"Es una gran prdida personal, pero ah est la literatura que lo rescata y
la imagen de un personaje inigualable", coment el escritor Carlos
Monsivis. El tambin escritor Gonzalo Velorio, por su parte, declar que
"la escritura fue su obsesin fundamental, es decir, escribe que escribe,
escribe sobre la literatura, escribe sobre la palabra".

Contemporneo de Jos Emilio Pacheco, Juan Garca Ponce y Carlos Fuentes la
obra de Elizondo navega entre la literatura, la crtica, la traduccin y la
documentacin cinematogrfica, por lo que a su partida deja obras
pendientes en el tintero.

"Hay un indito que va a salir en el Fondo de Cultura Econmica que se
llama Pasado anterior, que son sus artculos de Uno ms Uno que nunca se
haban recopilado y vamos a hacer un libro de artes, todos sus libros de
artes plsticas que l escribi", inform. En cuanto a su archivo personal,
pasar en comodato al Colegio Nacional, y su familia publicar lo que
considere necesario.

Igualmente, se tiene previsto publicar los 83 cuadernos del diario de
Salvador Elizondo, aunque esto se realizar dentro de 25 aos, tal como lo
decidi el escritor para no ofender a las personas incluidas en sus
ancdotas.

Lavista coment que uno de los errores del premio Juan Rulfo fue no haber
galardonado a Elizondo; adems, ninguna universidad mexicana le dio un
doctorado honoris causa "ni por la Unam fue hecho profesor emrito", se
quej.

"Muri mi esposo y mi compaero de 38 aos, y lo nico que quiero decir es
que yo no hubiera cambiado la aventura que tuve con l por nada", dijo
Lavista. "Fue un hombre que me llev a lo ms profundo del conocimiento y
lo que admiro de l es su legado: nos ha dejado 83 diarios soberbios, en
los que se manifiesta su espritu, su inquietud y sus dibujos".

Elizondo recibi un homenaje de cuerpo presente, rodeado de escritores, de
su familia y de funcionarios culturales, en el vestbulo del Palacio de
Bellas Artes de Mxico. Asistieron entre otros, la presidenta del
Conaculta, Sari Bermdez, el subdirector del INBA, Daniel Leyva, y la
directora del Museo de Bellas Artes, Mercedes Iturbe.

Tambin hicieron acto de presencia Alejandro Rossi, Enrique Krauze, Jos de
la Colina, Enrique Lizalde, Emmanuel Carballo, Beatriz Espejo, Gonzalo
Celorio, Daniel Sada, Carlos Monsivis, Adolfo Castan, Jos G. Moreno de
Alba, Silvia Molina, Hernn Lara Zavala, Gerardo Estrada, Mara Luisa, La
China Mendoza, Federico Campbell y Teodoro Gonzlez de Len; entre muchos
otros intelectuales que guardaban un respetuoso silencio.

El fretro fue llevado del Palacio a la Agencia Gayosso de Flix Cuevas,
donde lo cremaron horas ms tarde. Las cenizas de Elizondo fueron dejadas
en el Panten Espaol.

Desde haca algn tiempo el autor haba decidido encerrarse en su casa y
dedicar sus horas a escribir. En enero de 2004 le fue quitado el peron
para sustituir el maxilar, lo que anul su contacto con el mundo.

Elizondo naci en Ciudad de Mxico el 19 de diciembre de 1932. Desde muy
joven se interes por las artes plsticas, aunque posteriormente opt por
la carrera literaria. En 1960 public su primer libro de poesa, y en 1965
present Farabeuf o la crnica de un instante, de cuya publicacin se
celebraron en noviembre pasado 40 aos.

Miembro de nmero de la Academia Mexicana de la Lengua desde octubre de
1980, se desempe como docente en la Unam y como asesor del Centro
Mexicano de Escritores. Fue becario de la fundacin Ford y de la Fundacin
Guggenheim. Sus obras fueron traducidas al francs, al alemn, al italiano
e incluso al polaco. Sus textos tambin fueron incluidos en antologas
estadounidenses e italianas.

Fuentes: EFE, Once Noticias, Crnica, Milenio, BBC



*** Llusa Forrellad reaparece tras medio siglo de silencio literario

A sus 78 aos de edad, la escritora catalana Llusa Forrellad (Sabadell,
Barcelona, 1927) ha vuelto al mundo editorial con Foc latent, cincuenta
aos despus de recibir el Premio Nadal de 1953 por Siempre en capilla.

Foc Latent narra una historia de sentimientos ambientada en la convulsa
Barcelona de la Semana Trgica. En ella se relata el aprendizaje vital de
Pol Caselles, su educacin sentimental, el tringulo amoroso que conforma
con Amelia y Berta, y su ascenso en la sociedad en una Barcelona mutilada
por las bombas anarquistas, la lucha de clases, el catalanismo emergente y
la confrontacin religiosa, que culminar en la Semana Trgica.

Forrellad asegur que su libro comenz a gestarse en la dcada de los 80 y
que ha sido "dificultoso" por la gran labor de investigacin que le ha
requerido una poca tan convulsa como la Barcelona de principios del siglo
XX. Cautelosa a la hora de entrecruzar personajes histricos y personajes
de ficcin, Forrellad se ha visto obligada a leer "multitud de libros de
historia y biografas" para crear la atmsfera adecuada.

Ganar el Nadal a los 26 aos, por encima de aspirantes como Juan Goytisolo,
supuso una explosin de actividad y de expectativas que dej a Forrellad
"cansada" y que la convirti en "un objeto de propaganda".

Forrellad record que la noche en la que gan el Premio Nadal estaba "muy
atareada" actuando en una funcin de teatro y que luego lo celebr. Sin
embargo, aadi que "cuando ganas un premio tan joven te conviertes en un
rival para ti mismo", ya que consideras que "ya no puedes ganar una medalla
de plata".

La autora afirm que ahora est lista para recibir "los aplausos y
silbidos", ya que hace 50 aos "no esperaba el impacto" y "ahora lo veo
venir todo". Durante este medio siglo de ausencia ha seguido escribiendo de
forma asidua, y asegur que tiene casi listas "unas ocho novelas muy
diferentes entre ellas", en las que alterna el cataln y el castellano.

La novelista no tiene la intencin de publicar esas novelas "todas a la
vez, porque sera un abuso", y ha asegurado que no se haba dado cuenta de
que haba pasado tanto tiempo: "En estos 52 aos me he dedicado a vivir la
vida".

Segn la autora, su proceso de escritura es lento: "Lo que escribo hoy
maana me parece flojo. Soy como Penlope, que lo que bordaba de da lo
deshaca de noche". Se refiri a "la comodidad que da trabajar en el
ordenador", pues haba usado siempre su mquina de escribir.

Martina Ros, de Angle Editorial -el sello que public la obra-, explic que
la novela de Forrellad ya cuenta con ofertas de tres editoriales para
traducirla al castellano y con el inters de la compaa Dagoll Dagom de
adaptarla al teatro, una posibilidad que la propia Forrellad calific de
"muy valiente" porque las adaptaciones "siempre son difciles" y en el caso
de esta novela hay "paisaje, fuego", complicado de llevar al teatro.

La autora asegur que siempre ha sido partidaria de que la novela siga el
camino de la novela y la obra de teatro el del teatro, pero que si "lo
mejoran, muy bien, aunque si la reducen, es una lstima". La autora ha
mantenido una relacin con el teatro; no en vano junto a su hermana gemela
fue autora, actriz y directora de diversas piezas hasta que vio que "no
poda representar lo que quera", y el cine.

Fuentes: Europa Press, EFE



*** Reeditada la primera novela de Boris Izaguirre

Boris Izaguirre, el conocido periodista y "showman" venezolano de
televisin, present el pasado 29 de marzo la reedicin de su primera
novela, El vuelo de los avestruces, que apareciera anteriormente en 1991
bajo el sello Alfadil y ahora lo hace con Alpha Decay.

Protagonizada por un enano homosexual en la Caracas de finales de los
ochenta y principios de los noventa, la novela est llena de "personajes
marginales, ms all de la periferia del poder y del dinero, que, sin
embargo, consiguen penetrar en ese mundo, igual como ha pasado despus con
el chavismo, que para bien o para mal ha cambiado las reglas del juego en
Venezuela".

Izaguirre, quien afirma que cuando termina de escribir un libro "es como si
una piel inmensa se desprendiera de m", califica su novela como una
narracin de aventuras, un "Huckleberry Finn caribeo" en la que
interactan tres personajes marginales "decididos a triunfar". En su
opinin, "el triunfo era una metfora del tiempo y la sociedad que
representan".

La trama de la novela se desarrolla en Caracas, "un delirio de lugar"
marcado por la "permeabilidad social del pas", ya que a pesar de la fuerza
de los poderes establecidos "existe una especie de magma que puede
derrocarlos" y, de hecho, los tres protagonistas de la obra, a los que dice
guardar "mucho cario" -especialmente al diseador Cerro Encendido, en
quien asegura verse reflejado-, consiguen "penetrar en esos mundos".

La obra tambin tiene como trasfondo las revueltas populares de 1989
motivadas por el incremento del precio de la gasolina, que llev al
"desmoronamiento de una sociedad" que "se crea rica y estaba amenazada por
una serie de fuerzas".

Tras esta novela de debut, Izaguirre no volvi a publicar hasta seis aos
ms tarde, perodo en el que protagoniz una telenovela en Argentina que
"me hizo venir a Espaa, hacerme famoso y casarme", lo que califica como
"una decisin inteligente".

Tras subrayar que se encuentra en el mejor momento de su vida, despus de
cumplir los 40 aos en septiembre y casarse con su novio Rubn en febrero,
el presentador del programa Channel Nmero 4 ha defendido la vigencia del
ttulo del libro como metfora de que lo "imposible es lo que cuenta".

Entiende Izaguirre que forma parte de una nueva generacin de autores
suramericanos, con el ya fallecido escritor chileno Roberto Bolao, con el
argentino Rodrigo Fresn o con el peruano Jaime Bayly, que "nos quisimos
separar de Macondo", en referencia al colombiano Gabriel Garca Mrquez, y
apostaron para que "el inmenso realismo mgico pudiera dar espacio a otro
tipo de fantasmas, aunque al final uno termina conciliando ambos mundos y
es el mismo hecho de escribir lo que nos aporta una mayor felicidad a
todos".

Explic que de pequeo quera ser banquero -"me gustaban mucho los trajes"-
y, tras admitir que el xito de Morir de glamour fue "inesperado", destac
de este ensayo su capacidad para conciliar "la crnica social, la
observacin y la reflexin sobre el glamour", un concepto "sobre el que no
hay nada escrito".

En su opinin, el glamour "se puede obtener con el tiempo" mientras que la
elegancia "se nace con ella, es como una condena". El autor recalc que el
glamour fue "la respuesta de Hollywood al nazismo", que naci mientras la
meca del cine creaba sus propios mitos. "El glamour triunf sobre el
nazismo", aadi.

Al hablar sobre sus proyectos, dijo que antes de ponerse ante un folio en
blanco se dedica a enviar correos electrnicos "para perder el miedo", y
agreg que, aunque Channel Nmero 4 absorbe casi todo su tiempo, no
descarta en un futuro prximo escribir un libro que tuviera que ver con el
concurso de Miss Venezuela, segn l uno de los "rasgos culturales" ms
importantes de su pas.

Definido a s mismo como "frvolo, inteligente y desmesurado", Izaguirre ha
publicado hasta el momento, adems de El vuelo de los avestruces, las
novelas Azul petrleo y 1965, y es autor de los ensayos Morir de glamour,
Verdades alteradas, Fetiche y El armario secreto de Hitchcock.

Fuentes: El Universal (Venezuela), EFE



*** Fiesta sorpresa celebran a Mario Vargas Llosa en Lima

El escritor peruano Mario Vargas Llosa fue homenajeado este 29 de marzo por
sus familiares y amigos con una multitudinaria fiesta sorpresa por sus 70
aos, cumplidos el martes 28, en el exclusivo restaurante de un centro
ceremonial prehispnico de Lima.

Vargas Llosa lleg hasta la "Huaca Pucllana", del distrito limeo de
Miraflores, para celebrar su cumpleaos y se vio sorprendido al encontrarse
con casi medio millar de personas que lo esperaban para homenajearle.

El escritor declar a la prensa que la sorpresa le dej "muy emocionado" y
coment con beneplcito que su familia y sus amigos actuaron "como pequeos
bribones" al organizarle la reunin.

En el lugar lo saludaron sus amigos peruanos con los que form en 1987 el
Movimiento Libertad, que protest contra las medidas nacionalizadoras del
gobierno del ex presidente Alan Garca (1985-1990), y lderes de otras
agrupaciones polticas.

Adems, acudieron artistas como el pintor peruano Fernando de Szyslo y los
actores Isabella Rossellini, Stephanie Lenidas, Toms Milian y Steven
Bauer, que forman el elenco de la pelcula La fiesta del chivo, basada en
su novela homnima y estrenada en Lima el mismo 29.

La reunin estuvo organizada por su primo Luis Llosa, el director del
filme, y se denomin "La pasin por la vida". Durante su desarrollo se
proyect un vdeo biogrfico sobre el autor de La ciudad y los perros y
otro de humor en el que presidentes y dignatarios hispanoamericanos le
saludaron por su onomstica con las voces dobladas por un imitador.

En esta secuencia aparecieron el presidente del gobierno espaol, Jos Luis
Rodrguez Zapatero, los presidentes de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y
Hugo Chvez, respectivamente, y el rey Juan Carlos de Espaa, quien en la
voz del imitador le dijo: "El nico premio que te falta es el Nobel, as
que voy a dar un decreto para que dejen de hacerse los suecos y te lo
entreguen de una vez".

Fuente: EFE



*** Publican en Brasil novela del colombiano Daniel Samper

La versin en portugus de la novela Impvido coloso, en la que el
periodista y escritor colombiano Daniel Samper Pizano (Bogot, 1945) hace
un irnico retrato del rgimen militar que entre 1964 y 1985 gobern el
Brasil, se puso a la venta la semana pasada en ese pas.

La obra, traducida al portugus por Ari Roitman y Paulina Watch, fue
publicada en Brasil con una primera edicin de 3.000 ejemplares, segn
inform la editora Rcord.

"No tuvimos un acto especial de lanzamiento, pero esperamos poder organizar
una noche de autgrafos cuando Samper Pizano visite Brasil el 19 de mayo
prximo para participar en un evento del Colegio Cervantes de Sao Paulo",
dijo un portavoz de la editorial.

La obra, publicada en espaol en 2003, fue la primera novela de ficcin de
Samper Pizano, un periodista conocido por sus libros humorsticos y sus
columnas de humor y poltica en la prensa colombiana.

El escritor, hermano del ex presidente colombiano Ernesto Samper Pizano,
aprovecha en su novela una supuesta visita de periodistas de todo el mundo
a Brasil con el fin de conocer el "milagro econmico" promovido por los
militares en la dcada del 70, para describir el rgimen por dentro: la
represin, la censura y la pobreza.

La novela, segn Rcord, es una crtica al rgimen, nacida de la
experiencia personal de Samper Pizano, "un periodista que acept una de
esas invitaciones de los militares y decidi investigar las estadsticas
que no eran divulgadas, visitar los cinturones de miseria y entrevistar a
los menos favorecidos".

Fuente: EFE



*** Editoriales de primera lnea haban rechazado novela de Gmez Rufo

El pasado 30 de marzo fue presentada en la Sala Manuel de Falla, de la
SGAE, en Madrid (Espaa), la novela El seor de Cheshire, con la que el
escritor espaol Antonio Gmez Rufo obtuvo en febrero el premio Ciudad
Ducal de Loeches. La presentacin estuvo a cargo del autor, junto con Luis
Garca Berlanga, Fernando Maras y Miguel ngel de Rus.

El premio Ciudad Ducal de Loeches es convocado por el Ayuntamiento de
Loeches, la empresa Gestesa y el sello Ediciones Irreverentes. Gmez Rufo
reconoci que antes de enviar la novela al mencionado certamen la haba
presentado en editoriales de primera lnea pero, asegur, "me dijeron que
no se poda publicar, que tena un contenido excesivamente ertico, que no
era polticamente correcta y que podamos tener problemas".

La novela est dedicada a Luis Garca Berlanga, porque, segn afirma Gmez
Rufo, "durante muchos aos hemos compartido aficiones por ciertos aspectos
culturales y una determinada concepcin del mundo que fundamentan de manera
esencial esta novela". Entre estos aspectos el autor destac "la
reivindicacin del erotismo como cultura y el respeto a algo tan
irrenunciable que tiene cada vez menos valor: la libertad".

Garca Berlanga se quej por la desaparicin del erotismo en Espaa;
"cuando volvieron las libertades floreci la literatura ertica, hicimos el
premio La Sonrisa Vertical, pareca que la gente joven estara interesada
por el erotismo, pero no; a los chicos slo les interesa el botelln. La
literatura ertica est desapareciendo".

Fernando Maras dijo haber ledo la novela en tres sesiones y destac "que
es un libro especialmente divertido, muy gil, que va a enganchar al
lector. Creo que Antonio quiere quitarse responsabilidades al decir que es
un divertimento literario. Es una novela muy buena y consigue lo ms
importante, divertir".

El seor de Cheshire transcurre en Inglaterra durante los primeros aos del
siglo XX. Dodgson, sobrino de Lewis Carroll, siente como aqul un excesivo
amor por las nias, lo que le lleva a la crcel. Sin poder recibir visitas,
pide por carta a un noble aburrido que le haga un gran favor; que le enve
una mueca articulada con la forma exacta de una bella mujer para saciar
sus instintos y paliar su soledad.

Este es el comienzo de una trama de enredos en que se cruzan las pasiones
sdicas del preso, la complicidad del muchacho, el fabricante de muecas,
el noble aburrido, su esposa, un mdico muy servicial, la excitante modelo
y su novio sorprendido. Es un divertimento literario lleno de erotismo y
humor que emparenta con las mejores obras de Tom Sharpe y Woodehouse, y en
la que se perciben influencias literarias de Wilde, Villiers, De Quincey,
Lautramont, y del fetichismo de Garca Berlanga. En la presentacin se
habl del paralelismo entre la novela y la pelcula de Berlanga, Tamao
natural.

Miguel ngel de Rus destac que este tipo de novelas, que pretenden romper
las fronteras de la moral de la poca, "tienen difcil acomodo en
editoriales grandes, que slo publican libros de consumo que procuran no
molestar a nadie. Ediciones Irreverentes y el premio Ciudad Ducal de
Loeches han apostado por El seor de Cheshire, pero antes lo hicieron por
La mutacin del primo mentiroso, de Francisco Nieva, una novela en que un
chico se enamora de su primo, que a su vez tiene ensoaciones erticas con
su madre. Slo editoriales alternativas como Irreverentes pueden darse el
lujo de apostar por libros comprometidos".

El seor de Cheshire aparece en la coleccin Narrativa de Ediciones
Irreverentes, junto a autores como Horacio Vzquez Rial, Fernando Savater,
Francisco Umbral, Miguel ngel de Rus, Jos Enrique Canabal, Juan Patricio
Lombera, Antonio Lpez del Moral y Francisco Nieva, ganador de la primera
edicin del premio Ciudad Ducal de Loeches.

Gmez Rufo es ganador del premio Fernando Lara por la novela El secreto del
rey cautivo, ganador del premio Luis Garca Berlanga por Heltmut Newton,
alma de tacn de aguja, Premio Nacional de Periodismo por La mujer y la
media y finalista del premio La Sonrisa Vertical por El ltimo goliardo.
Entre sus xitos ms recientes destacan Adis a los hombres, Los mares del
miedo (ambas en Planeta) y El alma de los peces (Muchnik).

Fuentes: Ediciones Irreverentes, EFE



*** Novela de Javier Maras podra ser llevada al cine

En una larga entrevista concedida al canal de televisin TCM, y dentro del
ciclo A libro abierto, el escritor madrileo Javier Maras ha revelado este
30 de marzo que dos de sus novelas, Corazn tan blanco y Maana en la
batalla piensa en m, podran ser adaptadas prximamente por cineastas
internacionales.

"Hasta ahora he dicho que no en todos los casos, pero han surgido dos
posibles proyectos: el de Corazn tan blanco sera en Estados Unidos y
Maana en la batalla piensa en m se rodara en Inglaterra. Si las
conversaciones van bien igual s aceptar. Entre los directores que se
barajan para uno de los proyectos estaran David Lynch y Ang Lee", explic
el escritor.

Tras la experiencia de Todas las almas, adaptada por Gracia y Elas
Querejeta, Maras haba rechazado, segn explica, el ceder sus novelas.
"Eso no fue una adaptacin. Es una pelcula que no tiene nada que ver con
la novela", afirm.

El escritor habla en la larga entrevista de su relacin con el cine ("Creo
que mis novelas no son especialmente cinematogrficas, dependen de la voz
narrativa") y de pelculas legendarias como Lolita o A sangre fra, "uno de
los pocos ejemplos de una gran pelcula basada en una gran novela".

Fuente: El Pas



*** Anunciados los Premios de la Crtica de Espaa

La novela Herba moura, de la monfortina Teresa Moure, y el poemario As
metamorfoses do tnel, de Romn Raa (Vigo, 1960), son las obras premiadas
en la categora de mejores obras en lengua gallega del ao 2005 por la
Asociacin Espaola de Crticos Literarios, que fall sus galardones en
Lugo.

El murciano Eloy Snchez Rosillo, con el poemario La certeza, y el escritor
vasco Ramiro Pinilla, con la triloga Verdes valles, colinas rojas III; las
cenizas del hierro, fueron los ganadores del Premio de la Crtica 2005 en
lengua castellana que se dieron a conocer en el Saln de Plenos del
Ayuntamiento de Lugo este sbado 1 de abril.

Estos premios, que otorga la Asociacin Espaola de Crticos Literarios,
llegaron a la 51 edicin y en esta ocasin, atendiendo a su carcter
rotatorio, se fallaron en Lugo a donde el jurado lleg el pasado jueves
para iniciar las deliberaciones.

El ponente de novela en lengua castellana, ngel Basanta, destac del
trabajo de Ramiro Pinilla (Bilbao, 1923), ganador del premio Nadal en 1960
y finalista del premio Planeta en 1972, que se trata de una triloga de dos
mil pginas en las que narra la "evolucin histrica, poltica y familiar"
de la localidad vasca de Getxo.

Destac de su novela la "interesante" diversidad de registros y tcnicas
narrativas y precis que es un trabajo de "gran envergadura" al tiempo que
"necesario en estos tiempos tan desmemoriados".

La ponente de poesa en lengua castellana, Julia Uceda, reconoci que fue
"muy difcil" la discusin para llegar a conceder el Premio de la Crtica
al poemario La certeza, de Snchez Rosillo, profesor de literatura espaola
en la facultad de Letras de la Universidad de Murcia, que se dio a conocer
al ganar el Premio Adonais en 1977 con el libro Maneras de estar solo.

Uceda dijo que La certeza es un libro "fluido, de tono ntimo, humano,
cercano, reposado, al que el lector se puede acercar muy bien y muy
cmodamente".

Joan Josep Isern Mrquez fue el ponente que expuso las obras premiadas en
lengua catalana, quien resalt el carcter de "novela hipntica y radical"
para el trabajo realizado por la ilerdense Nria Perpiny con la novela
Mistana, que fue quien recibi el reconocimiento de la asociacin en este
apartado.

Joan Joseph relat cmo Mistana se ambienta en un paisaje permanentemente
velado por la niebla y que describe "la locura de sus habitantes", en una
clave narrativa "muy cercana a los cnones de la tragedia griega".

Del poemario Monstres del mallorqun, Joseph Llus Aguil, ganador en el
apartado de poesa catalana, el ponente hizo hincapi en que se trata de un
libro "que nos habla de las diversas concepciones de la monstruosidad".
Aadi que el poemario aporta "una reflexin sobre la condicin humana
escrita desde los mrgenes de lo que convencionalmente denominamos
normalidad".

En el apartado de literatura gallega los reconocimientos fueron para el
trabajo potico del catedrtico de literatura de enseanza media a la vez
que ensayista y poeta, Romn Raa Lama, As metamorfoses do tnel, en tanto
que en novela, la galardonada fue la monfortina Teresa Moure, doctora en
lingstica, con Herba moura.

El ponente de literatura gallega fue Luciano Rodrguez, quien record que
Moure es autora de dos novelas en gallego, una de ellas Herba moura,
trabajo por el cual ya recibi el premio Xerais de novela.

Luciano Rodrguez destac de la novela el uso de "recursos tan dispares
como la epstola, el diario, el ensayo y la poesa, para construir una
novela de alto estilo, gran precisin y dominio lingstico", que
constituye "todo un canto a las pasiones".

Del trabajo potico de Romn Raa, resalt que recoge un cambio en su hacer
literario marcado por "un impuso vital" que se aleja de la "visin
pesimista" que apareca en sus libros anteriores, imponindose "un tono
afirmativo".

En literatura en lengua vasca, los premios fueron el poemario Gorputzeko
Humoreak (Los humores del cuerpo), de ngel Erro (Burlada, 1978) y la
narrativa Neguko Zirkua (Circo de invierno), de Harkaitz Cano (Lasarte,
1975).

El ponente en literatura vasca, Jon Kortzar, defini Circo de invierno
como una obra que recopila diecinueve cuentos, en donde el autor utiliza
"varios registros" en la configuracin de un mundo que "juega con la
irona, y con mltiples registros, que no abandona la vanguardia, pero que
busca en los ecos de Carver y Auster la expresin aturdida frente a la
violencia del mundo contemporneo".

Del trabajo de ngel Erro destac que se trata de un poemario unitario
construido "en torno a cuatro ncleos temticos: la melancola, el semen,
la sangre, y la tinta", combinando un sentido irnico con "una profunda
reflexin sobre algunos aspectos oscuros de la vida".

El presidente de la Asociacin Espaola de Crticos Literarios, Miguel
ngel Garca-Posada, recalc el carcter "plurilinge" de los premios de la
crtica, as como la composicin "absolutamente plural" del jurado.

Tambin hizo hincapi en que los premios de la crtica estn "exentos" de
cualquier clientelismo y tributo mercantil, circunstancia que dijo que
permiti que los premios tengan 51 aos de existencia, despus del primero
que se fall en Zaragoza.

Fuentes: La Opinin A Corua Digital, Gara



*** Herederos de Juan Ramn Jimnez dan a conocer dos poemas inditos

"Primavera" y "Tarde", dos poemas hasta ahora inditos del premio Nobel
onubense Juan Ramn Jimnez (1881-1958), salieron a la luz hace unos das
en la ms reciente edicin de la veterana revista cultural Turia, editada
por la Diputacin de Teruel.

La publicacin dedica un "Cartapacio" especial de 128 pginas a Juan Ramn
Jimnez. Los poemas han sido cedidos por Carmen Hernndez-Pinzn,
representante de los herederos de Jimnez, de cuyo nacimiento se cumplen
ahora 125 aos y quien reciba el premio Nobel de Literatura hace medio
siglo.

Los originales estn catalogados como poemas en prosa, pero no estn
fechados. Turia reproduce fotogrficamente los originales de ambos, uno
manuscrito y otro mecanografiado.

De "Primavera" se conserva el original redactado a mquina encabezado en
letras maysculas con la indicacin "POEMAS EN PROSA". Sus primeros versos
son: "El jardn adolescente, en la maana azul, verde y plata, es el amor
de la fuente desnuda".

De "Tarde" se conserva el autgrafo del poeta. Incluye en la misma pgina
varias acotaciones. "Paisajes lricos. Paisajes sensuados" escribe Jimnez,
quien tambin incluye la indicacin "poemas en prosa", y que luego tacha.
"A esta hora de la tarde en que el cuarto se quede sin color, como un
aguafuerte, el amor viene slo en forma", son sus primeros versos. "Y ella
se echa debajo de m, slo en forma", los ltimos.

Manuel ngel Vzquez Medel, catedrtico de Literatura y Comunicacin de la
Universidad de Sevilla, es el encargado de abrir el conjunto de trabajos
dedicados a Jimnez, a quien se presenta como "el poeta ms importante de
las literaturas hispnicas del siglo XX y una de las cumbres de la
literatura universal". El catedrtico propone indagar "aspectos an
inditos de su vida y de su creacin para salvar de tpicos deformantes y
clichs infundados al poeta espaol ms decisivo del XX".

Otro catedrtico sevillano, Rogelio Reyes Cano, glosa tambin la figura y
la obra juanramoniana, cuya capacidad y talento creativo compara Turia con
el de Picasso. "Por ello, estas conmemoraciones literarias deben servirnos
para traer al presente la vida y la obra de un escritor que merece la pena
que siga fecundando y enriqueciendo nuestra vida como lectores".

El escritor Andrs Trapiello, gran conocedor de la poesa de Jimnez,
avanza un captulo de su prximo libro, titulado Imprenta moderna, y en el
que diserta "A propsito de Juan Ramn tipgrafo".

El crtico de arte y antiguo director del Museo Reina Sofa, Juan Manuel
Bonet, analiza en otro texto la relacin de Jimnez con la pintura y recrea
cmo el autor de Platero y yo trat de ser pintor en la Sevilla "colorista
y fandanguera" de principios de siglo, "antes de convertirse en el
grandsimo poeta de nuestra transicin a la modernidad".

El extenso "cartapacio" juanramoniano incluye una conversacin del poeta y
periodista Javier Lostal con el poeta y acadmico Francisco Brines en la
que el gran poeta valenciano reconoce que "Jimnez me instal para siempre
en la casa de la poesa". Lostal conversa tambin sobre Jimnez con otros
escritores y poetas como Toms Segovia o Jos Antonio Muoz Rojas.

Fuente: La Voz de Galicia



*** Roberto Bolao ser homenajeado en Mxico

Escritores de Hispanoamrica rendirn un homenaje al poeta y novelista
chileno Roberto Bolao durante el XXII Festival de Mxico en el Centro
Histrico, mediante la realizacin del encuentro "Celebrando a Roberto
Bolao", que tendr lugar del 6 al 8 de abril en el Palacio de Bellas Artes
de la capital mexicana.

Roberto Bolao (1953-2003) obtuvo el Premio Rmulo Gallegos en 1999 por su
novela Los detectives salvajes y, en 2005, fue acreedor de manera pstuma
al premio Salamb a la mejor novela escrita en castellano, por 2666.

El encuentro se celebrar mediante tres mesas redondas en las que
participarn escritores de Espaa, Argentina, Chile y Mxico. En la primera
mesa, que se har el 6 de abril, participarn el editor espaol Jorge
Herralde, y los escritores Alan Pauls, de Argentina, y Roberto Brodsky, de
Chile. El 7 de abril participarn los escritores Ignacio Echeverra, de
Espaa; Carlos Franz, de Chile, y Sergio Gonzlez Rodrguez, de Mxico. El
8 de abril participarn Rodrigo Fresn, de Argentina; Mihaly Des, de
Espaa, y Juan Villoro, de Mxico.

La vida del poeta transcurri entre su natal Chile, donde pas sus primeros
aos; Mxico, donde vivi su adolescencia, y Espaa, donde se asent de
forma permanente a finales de los aos setenta. En 1973, regres a Chile
para alistarse en la resistencia y defender al gobierno de Salvador
Allende. Tras el golpe de Estado, fue encarcelado algunos das. Regres a
Mxico, para luego trasladarse a El Salvador; despus emigr a Europa y se
instal en Espaa en 1977. En 1998 gan el premio Herralde con su obra Los
detectives salvajes, con la que tambin obtuvo el Gallegos.

Queda para la posteridad que fund, junto al poeta chileno (amigo tambin)
Mario Santiago Papasquiaro, el movimiento potico conocido como
"infrarrealismo", de casi nula trascendencia pero hoy considerado ms que
una curiosidad en la historiografa de las letras en Hispanoamrica.

Roberto Bolao falleci el 15 de julio de 2003 en Barcelona como
consecuencia de una insuficiencia heptica. El tiempo no le alcanz para
tomar su turno en la lista de espera por un hgado de reemplazo en su
cuerpo.

Entre sus obras se encuentran Consejos de un discpulo de Morrison a un
fantico de Joyce (1999, coautor con Antoni Garca Porta), La pista de
hielo (1993), La literatura nazi en Amrica (1996), Llamadas telefnicas
(1997), Los detectives salvajes (1998), Amuleto (1999), Monsieur Pain
(1999), Nocturno de Chile (2000), Tres (2000), Putas asesinas (2001),
Amberes (2002), Una novelita lumpen (2002) y El gaucho insufrible (2003).

Fuentes: EFE, La Nacin



*** Analizarn relacin entre la literatura indgena y la globalizacin

Entre el 23 y el 26 de mayo se realizar en Pasto, Nario (Colombia) el
simposio internacional "Literatura indgena y globalizacin", organizado
por la Universidad de Nario (http://www.udenar.edu.co) y con el apoyo del
Programa de Desarrollo de la Ciencia y la Tecnologa de Colciencias.

El evento, para el cual se recibir resmenes de ponencias hasta el prximo
10 de abril, tendr como ejes temticos las relaciones entre las
literaturas indgenas con la globalizacin, con las tradiciones orales y
con la etnoeducacin y literatura. El simposio tendr como resultado la
publicacin de un libro con las ponencias participantes.

Segn los organizadores del evento, el fenmeno contemporneo de la
globalizacin ha producido reacciones en las comunidades indgenas. Algunas
de estas reacciones "se inscriben en este proceso pero tambin los
mantienen recuperando sus saberes ancestrales, sus voces, su poesa",
explicaron.

El simposio analizar las caractersticas de una nueva literatura indgena
que se ha ido gestando en Latinoamrica. "Es importante conocer y recopilar
los procesos a partir de los cuales se ha generado [esta literatura], los
movimientos literarios y aportaciones crticas, los nuevos escritores
indgenas y sus vnculos con las metodologas educativas y de
revitalizacin de las lenguas nativas de sus comunidades", agregaron.

Los organizadores estn convencidos de la necesidad de crear espacios de
debate para analizar los alcances de la globalizacin y sus efectos en los
pueblos indgenas, y sealaron que a travs de los ejes temticos que han
estructurado se busca conocer la situacin actual de la literatura
indgena, pero sobre todo escuchar las voces de los poetas y narradores que
componen esa literatura.

Con relacin al tema "Literaturas indgenas y globalizacin", se abordarn
las estrategias de revitalizacin de las literaturas indgenas en Amrica
Latina, la conformacin de talleres literarios u otros mecanismos de
generacin de esta literatura, el conocimiento local de las comunidades y
sus disertaciones frente a la globalizacin.

Frente a "Literaturas indgenas y tradiciones orales", se esperan
propuestas en torno a la produccin literaria indgena, su traduccin y
divulgacin. De igual forma, se plantea la revisin de los procesos en que
las tradiciones orales se vinculan o conforman nuevas literaturas
indgenas.

Finalmente, las experiencias que en diferentes comunidades rurales
latinoamericanas se han realizado en torno a la educacin indgena bilinge
y bicultural, se discutirn y compartirn en el panel de "Etnoeducacin y
literatura".

Para participar o solicitar mayor informacin, escriba a las direcciones
electrnicas osgranda@udenar.edu.co y lira_luz@hotmail.com. Tambin puede
visitar la pgina oficial del simposio, en
http://www.udenar.edu.co/general/simposio.

Fuente: Universidad de Nario, Etnias de Colombia



*** Obra de Juan Flix Snchez ser analizada en la GAN

La Galera de Arte Nacional de Venezuela (http://www.gan.org.ve) presentar
el jueves 20 de abril, a las 4 de la tarde, el foro "Trascendencia y
situacin actual de la obra de Juan Flix Snchez", evento que ser
coordinado por Flix Hernndez, curador de la exposicin "Juan Flix
Snchez; arte, misticismo y cotidianidad", que se presenta hasta el domingo
16 de abril en los espacios de la institucin, en Caracas.

Arquitecto, artista textil, tallador, artesano, mstico, titiritero,
maromero e inventor, Juan Flix Snchez (San Rafael de Mucuches, Mrida,
1900-1997) fue un creador popular acreedor de un sitial de honor en las
artes plsticas y la cultura popular de Venezuela.

La Capilla del Filo de El Tisure, la Capilla de San Rafael de Mucuches, la
casa de El Potrero, El Boho y dems capillas pequeas -todas construidas
con piedras y otros materiales naturales y sin usar cemento u otro tipo de
argamasa-, sus murales (ya desaparecidos), sus tejidos nicos hechos a
telar de tres pedales, las tallas de El Calvario, los santos y las vrgenes
y su relacin con los materiales que utiliz, dan testimonio de su esttica
teocntrica orientada a la naturaleza.

Portador de una inquebrantable voluntad y espritu de bsqueda, su profunda
e intensa devocin a un Dios humanizado, a la Virgen de Coromoto y a Jos
Gregorio Hernndez; as como su visin paradisaca de la naturaleza y sus
fuerzas primordiales, han hecho considerar su experiencia esttica como
ejemplo en el que, el vnculo entre vida y obra, transpira complejidad y
sencillez, espiritualidad y candor a la vez.

En el foro que la GAN ha organizado participarn Javier Dupl, sj, de la
Universidad Catlica Andrs Bello; Vctor lvarez, fotgrafo investigador
de la Universidad Nacional Abierta y autor de las imgenes que conforman la
exposicin; Hctor Mancera, coordinador del Museo del Pramo Benigno y
Vicenta Snchez, y Lourdes Contreras, de la Subcomisin de Cultura de la
Asamblea Legislativa del Estado Mrida y representante del Instituto de
Patrimonio Cultural. El foro es de entrada gratuita y los asistentes
recibirn certificado de asistencia.

Fuentes: Juan Flix Snchez en la ULA, GAN



*** Lectura del Da del Libro: escogido Borges en final de fotografa

Con un total de 2.312 votos sobre los 6.071 recibidos, el argentino Jorge
Luis Borges result el autor elegido por el pblico para ser ledo el
prximo domingo 23 de abril, Da Mundial del Libro, en la jornada
"Confabulados con la lectura", que organizan la Feria Internacional del
Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx) y la Secretara de Cultura del
estado de Jalisco, en Mxico. Borges apenas super al estadounidense Ernest
Hemingway por 52 votos.

Las votaciones se realizaron del 14 al 21 de marzo, en 32 puntos de la
ciudad y por medio de las pginas electrnicas de la FIL y la Secretara de
Cultura. Quienes participaron eligieron a Borges a partir de una terna de
la que tambin formaban parte Hemingway, quien obtuvo 2.260 votos, y el
espaol Federico Garca Lorca, que alcanz 1.438. Hubo 61 votos nulos.

A partir de los resultados de esta votacin, comenzarn los preparativos
para la lectura en voz alta del volumen El Aleph, obra que rene 18 de los
ms clebres relatos fantsticos de este autor argentino. La lectura
continua se realizar durante ocho horas y enmarcar la celebracin el Da
Mundial del Libro, el prximo domingo 23 de abril, que coincide con el
domingo de Pascua. 

A esta lectura, que se llevar a cabo en el Ex Convento del Carmen de las
10 de la maana a las 6 de la tarde, est invitada a participar toda la
poblacin, que podr inscribirse hasta el prximo 11 de abril en la pgina
de Internet de la FIL (http://www.fil.com.mx), o por el telfono (33)
3810-0331, con Lul Rodrguez. Se realizarn adems lecturas espejo en el
Museo de Arte de Zapopan, Tonal y Ocotln. Estas lecturas se realizarn el
mismo 23 de abril en el mismo horario, y quienes quieran participar debern
hacer contacto con las instituciones mencionadas.

Alrededor de la lectura en el Ex Convento se instalar adems una feria en
la que diversas editoriales vendern ttulos de narrativa y poesa al
pblico asistente. Participan en esta iniciativa las editoriales Conaculta,
Conexin Grfica, la Direccin de Publicaciones de la Secretara de
Cultura, Ediciones Arlequn, Editorial Paraso Perdido, Editorial
Universitaria, Grupo Editorial Tomo, Librera Cervantes, Librera de Porra
Hermanos, Librera Gandhi, Librera Jardn de Senderos, Librera Jos Luis
Martnez del FCE, Librera Universitaria, Libreras Gonvill, Mantis
Editores, Petra Ediciones, Revista Reverso y Siglo XXI Editores. Al cierre
de la lectura el cuarteto Aires de Mxico ofrecer un recital de obras de
Mozart.

Asimismo se regalar una rosa, obsequiada por el Centro Universitario de
Ciencias Biolgicas y Agropecuarias (Cucba), a todos aquellos que compren
un libro el 23 de abril, de acuerdo con la tradicin catalana del da de
San Jordi.

El Da Mundial del Libro es una celebracin creada por la Unesco en 1995, y
en la actualidad se festeja en ms de ochenta pases. Esta es la quinta
ocasin en que la FIL y la Secretara de Cultura organizan esta lectura;
las ediciones anteriores fueron dedicadas a Juan Jos Arreola, Julio
Cortzar,  Pablo Neruda y Julio Verne.

Fuente: FIL



*** Escuela de Escritores busca la palabra ms bella del castellano

Arturo Prez Reverte, Ana Mara Matute, Lus Garca Montero, Francisco
Rico, Jos Antonio Zarzalejos, lex Grijelmo, Jos Lus Rodrguez Zapatero
o Mariano Rajoy son algunas de las personalidades que han colaborado en la
iniciativa "Tienes la palabra", una votacin a travs de Internet que bajo
la organizacin de la Escuela de Escritores
(http://www.escueladeescritores.com) propone a todos los internautas
hispanohablantes elegir el trmino ms bello del castellano.

Cualquier persona con acceso a Internet podr elegir, hasta el prximo 21
de abril, su palabra favorita. El 23, coincidiendo con la celebracin del
Da del Libro, se darn a conocer los resultados. Adems de los
internautas, la Escuela de Escritores ha recogido las opiniones de diversas
personalidades del mbito cultural y poltico.

"Ultramarinos es una palabra que tiene latn, mar, aroma y memoria". As
describe Arturo Prez Reverte su palabra favorita del castellano, una
eleccin en la que coincide con lex Grijelmo, presidente de la agencia
EFE: "Con el tiempo he descubierto en ella multitud de genes: ultra-, "ms
all"; -mar-, "el agua salada"-ino, "relativo a" (con la -o que seala el
gnero); y finalmente la -s que marca el plural. Estn desapareciendo en
Espaa las tiendas as, que se convierten en supermercados o autoservicios
(...). Por eso quiero rendir homenaje aqu a una de mis palabras favoritas:
porque desaparece, porque me pareci siempre tan larga que en ella podan
caber todos aquellos productos anhelados (...)".

Elegir una nica palabra, aislada de otras, de un contexto, tiene su
dificultad, reconoce Ana Mara Matute. La novelista y acadmica elige la
palabra resplandor precisamente porque "incluso sin estar inscrita entre
otras, tiene mucha poesa. Evoca algo muy hermoso, es potico y misterioso
a un tiempo, mucho ms potico que luz, por ejemplo".

Francisco Rico, catedrtico de literaturas hispnicas medievales en la
Universidad Autnoma de Barcelona y miembro de la Real Academia Espaola,
explica los significados del trmino pendn: "en su acepcin de 'insignia
militar', sugiere disciplina, lucha y singularidad; en tanto 'persona de
vida irregular y desordenada' tiene un alcance diametralmente opuesto. Yo
me muevo a gusto entre ambos extremos, aunque finalmente me defina ms bien
con el segundo".

El presidente del gobierno espaol, Jos Luis Rodrguez Zapatero, y el
lder de la oposicin, Mariano Rajoy, apuestan por palabras que definen
cualidades humanas. Mientras que Zapatero elige generosidad porque "es la
palabra que ms humanos nos hace; el ser humano es dar para recibir", Rajoy
opta por el propio trmino palabra por una razn similar: "Califica muy
bien qu es una persona, si se puede confiar en ella o no. Adems, palabra
es el smbolo de la confianza: creer en una persona es creer en su palabra.
Y, por supuesto, la palabra es lo que nos distingue como seres humanos".

La sonoridad de las palabras es, para muchos participantes, la razn de su
eleccin. "Albahaca", dice el periodista y escritor Jorge M. Reverte, "es
puro castellano mestizo adaptado del rabe. Me gusta la armona del sonido,
la prolongacin de la hache aspirada y la diferenciacin que marca con
respecto a otras lenguas latinas o euskricas".

Otro trmino de origen rabe, azahar, es uno de los favoritos del
historiador Fernando Garca de Cortzar: "las aes forman chispas que se
aman, perlas de roce fcil y tranquilo, msica que entre una z que suena y
una h que calla aparece y desaparece y concuerda con un de pronto, la r".

Asegura Marco Schwartz, periodista y escritor colombiano, no haber
encontrado an "una combinacin fontica en que se ajuste con tal precisin
la sonoridad con el significado del trmino (...)" como en la palabra
esplndido.

El poeta Luis Garca Montero (con la palabra despertador), el escritor
Lorenzo Silva (abrazo), el novelista Fernando Maras (amantes) o el
periodista y director de ABC, Jos Antonio Zarzalejos (madre), son algunas
de las personalidades que tambin han contribuido a esta iniciativa.

En el portal de este taller literario, cualquier persona podr acceder a un
breve formulario que le permitir enviar su palabra favorita y un breve
razonamiento de su eleccin.

Adems, los participantes tambin podrn votar hasta un mximo de cinco
palabras remitidas por otros internautas, consultar los trminos que hayan
sido enviados hasta el momento, conocer las acepciones de estos vocablos
segn el diccionario de la RAE o curiosear entre las palabras preferidas de
escritores, profesores, acadmicos o polticos.

Fuente: Escuela de Escritores



*** Eusebio Morales Fernndez gana el premio de poesa Miguel de Cervantes

El escritor espaol Eusebio Morales Fernndez (Aldaya, Valencia) gan, con
su poemario Devoro chocolate, la X edicin del Premio de Poesa Miguel de
Cervantes, concedido en Armilla (Granada).

Al premio, que se entregar el 29 de abril en el Saln de Plenos del
Ayuntamiento de Armilla, en uno de los actos programados dentro de la
Semana Cultural que rodea la celebracin del Da del Libro, se presentaron
cerca de 60 trabajos de Espaa, Israel, Argentina, Mxico, Cuba, Uruguay y
Chile.

El "Miguel de Cervantes", organizado anualmente por la Concejala de
Cultura del Ayuntamiento de Armilla, ofrece al ganador la publicacin de la
obra, una beca de formacin en la Universidad Antonio Machado de Baeza
(Jan) y una escultura.

El jurado estuvo compuesto por Jos Antonio Morales Cara, alcalde del
municipio, en calidad de presidente; Marco Antonio Pea, concejal de
Juventud del Ayuntamiento de Armilla y coordinador del premio; Francisco
Acuyo, poeta y director de las prestigiosas revistas literarias Extramuros
y Jizo; Ayes Tortosa, poeta y licenciada en medicina; Pilar Macas
Rodrguez, poeta y licenciada en filologa hispnica y como secretaria
Prxedes Cuadros, directora de la Biblioteca de Armilla.

El poeta ya ha recibido otros galardones, como el premio de poesa "F.
Badenes Dalmau", del XXVIII certamen literario D'Alberic en 2000 y 2002, o
el premio de poesa "XI Premio Octubre de Creacin Literaria en Valenciano"
del Ayuntamiento de Sant Vicent del Raspeig en 2003. Adems fue finalista,
en 2004, del IV Certamen Literario Mara Luisa Garca, convocado por el
Ayuntamiento de Bornos.

Fuentes: Granada Digital, EFE



*** Literatura y globalizacin en simposio en Montevideo

Entre el 7 y el 12 de agosto se realizar en la capital uruguaya el XXVII
Simposio Internacional de Literatura, un evento que cuenta con la
organizacin del Instituto Literario y Cultural Hispnico, la Biblioteca
Nacional de Uruguay en Montevideo y el Departamento de Lenguas Extranjeras
de California State University, Dominguez Hills.

Durante el simposio, que tendr lugar en la mencionada biblioteca, se
realizar una mesa redonda de escritores para debatir sobre el tema, y
habr sesiones de homenaje a algunos de los autores. Habr tambin
presentaciones de libros, una lectura pblica de poetas y narradores y la
entrega del premio ILCH a dos escritores destacados del mundo hispnico por
su trayectoria literaria.

Muy variado, el campo temtico abarca las relaciones de la literatura con
los cambios socioeconmicos, el dilogo religioso, el exilio, la
transculturacin, la identidad, la sociedad, el plurilingismo, el
periodismo y los prejuicios raciales y culturales, entre otros.

Los interesados en participar debern remitir un resumen de sus ponencias,
de hasta 15 lneas de extensin, antes del domingo 30 de abril. Las
ponencias completas deben enviarse en original y dos copias antes del lunes
15 de mayo, y no deben exceder de nueve pginas (no incluidas las
referencias) escritas a doble espacio, tamao carta con las obras citadas y
referencias segn las normas de Modern Language Association, para leer en
20 minutos. Una seleccin de las ponencias, poemas y cuentos aceptados, por
el Consejo Editorial, se incluir en Alba de Amrica, rgano oficial del
ILCH.

Los trabajos slo sern incluidos en el programa previo pago de la
inscripcin correspondiente. Los expositores debern pagar US$90, matrcula
que a los socios del ILCH les da derecho a un ejemplar de la revista
literaria Alba de Amrica (650 pginas). El ILCH recibir nuevos asociados
y a cambio entregar tambin a stos un ejemplar de la publicacin. La
matrcula para el encuentro de poetas y narradores es de US$40; para la
presentacin de libros es de US$60 y para oyentes es de US$10. Estudiantes,
con documento que los acrediten como tales, entrarn gratis. Los residentes
uruguayos abonarn slo el 50% de la inscripcin. Los participantes del
simposio cubrirn sus gastos de traslado y hospedaje.

Es preciso confirmar la participacin antes del 30 de junio, a fin de que
el interesado sea incluido en el programa. Los ponentes de Estados Unidos,
Canad, Mxico, Oriente, frica, Europa y Centroamrica debern enviar sus
recaudos a la doctora Juana Arancibia, presidenta del instituto, a esta
direccin: XXVII Simposio Internacional de Literatura; 8452 Furman Avenue;
Westminster, CA 92683, Estados Unidos. Los ponentes suramericanos podrn
enviar sus recaudos al Comit Organizador de Buenos Aires, General Campos
77 (1648) Tigre, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Para mayor
informacin, puede escribir a martaparis2000@yahoo.com.ar o a
isabelzw@fibertel.com.ar.

Fuentes: Letras-Uruguay, ILCH



*** II Congreso Latinoamericano de Poesa se realizar en Misiones

La Fundacin de Poetas de Mar del Plata est convocando a todos los poetas
de Latinoamrica a participar en el Segundo Congreso Latinoamericano de
Poesa, que bajo el lema "Hacia una nueva conciencia potica", se realizar
del jueves 10 al domingo 13 de agosto en la ciudad de Aristbulo del Valle,
Misiones (Argentina).

Adems de la fundacin convocante, el evento es auspiciado por las filiales
de la misma en Viedma (Ro Negro), La Plata, San Clemente del Tuy,
Capital, Rosario (Santa Fe), Mar de Aj, Santa Clara del Mar (Buenos Aires)
y Resistencia (Chaco), as como las filiales uruguayas de Montevideo y
Maldonado y la de Santiago de Chile, conjuntamente con el grupo
"Dementeazul", de El Dorado (Misiones).

La ciudad sede del encuentro es una tranquila localidad ubicada sobre la
Ruta Nacional N 14. Es conocida como la "capital de los saltos y
cascadas". Ubicado en el corazn de la provincia, a 485 m sobre el nivel
del mar, a 57 Km de Ober y a 150 Km de Posadas, forma parte del
Departamento Caingus.

Los participantes podrn integrar comisiones de trabajo y mesas de lectura
o de debate. Adems se realizarn presentaciones de libros, evocaciones,
lectura franca a micrfono abierto, espectculos musicales, charlas,
mdulos de venta de libros y otras publicaciones, presentacin de revistas
y fanzines, exposiciones de artes plsticas, video, pea, caf literario,
performances y reproducciones sonoras.

El congreso ser propicio, adems, para anunciar la tercera edicin, as
como para anunciar el 18 encuentro nacional "Ro Negro Marathnica Poesa
2006", a realizarse en la comarca Viedma Patagones, de Ro Negro.

Los participantes recibirn descuentos en hospedajes, promociones en
comidas, certificados y amplia difusin de las actividades. Para formalizar
la inscripcin, el participante deber abonar diez pesos (vlido para las
actividades que desarrolle) y donar un libro. Adems deber suministrar,
como datos de inscripcin, su nombre completo, la actividad que realizar y
la localidad que escoja, y su correo electrnico.

Para solicitar mayor informacin, puede escribir a
renevillarsecretario@yahoo.com.ar, fundaciondepoetas@yahoo.com.ar o
prensafundaciondepoetas@yahoo.com.ar.

Fuente: Fundacin de Poetas



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=== El viejo pescador de Cojmar      Roberto Bennett =====================

Cada vez que veo fotografas o documentales sobre la pesca del pez vela en
el Caribe, vuelven a mi memoria los recuerdos de mi primer viaje a Cuba y
un encuentro inolvidable con Gregorio Fuentes, patrn del yate Pilar
-propiedad de Ernest Hemingway- y figura sobre la cual se bas el genial
escritor estadounidense para crear su obra maestra.

Fui a La Habana en 1986 por invitacin del Acuario Nacional de esa ciudad.
Viajaba con mi amigo, el veterinario ingls David Taylor, con quien
habamos escrito un par de libros sobre animales marinos. Era sta una
oportunidad especial desde el punto de vista profesional y una buena
ocasin para conocer ms a fondo la perla del Caribe y su gente.

Imbuidos de aquel ambiente tropical y mgico, nos dirigimos a Cojmar, un
pequeo puerto de pescadores situado al noreste de La Habana. Queramos
visitar los lugares donde transcurre gran parte de la historia que se narra
en El viejo y el mar. A David, como buen bebedor ingls, le entusiasmaba
ms la idea de visitar el famoso bar La Terraza, tambin mencionado en la
novela y donde la tradicin dice que se preparan soberbios daiquirs.

En ruta hacia Cojmar, luego de visitar la finca El Viga, en San Francisco
de Paula, el hogar cubano de Hemingway, y despus de haber palpado
claramente en el ambiente habanero cmo el fantasma del viejo escritor
rondaba por cada esquina y cada bar del barrio antiguo, comenzamos a
discutir con David sobre el estilo de escribir y vivir del clebre autor.
Mi amigo confes que nunca se haba sentido atrado por el mito machista y
violento que rodeaba al gran maestro del cuento corto. Yo en cambio le
habl del arte de sintetizar, que Hemingway dominaba a la perfeccin. Le
expliqu su teora por la cual uno puede omitir cualquier parte de un
relato a condicin de saber muy bien lo que uno omite. Y que la parte
omitida comunica ms fuerza a la historia. Tambin aprovech para decirle
que, en mi opinin, El viejo y el mar era su obra cumbre. Nunca antes
Hemingway haba escrito algo tan maravilloso, tan breve y conciso que no se
sabe si es una novela corta o un cuento largo. En ninguna otra ocasin supo
describir mejor su visin sobre las cicatrices heroicas que marcan la vida
del hombre.

Llegamos a Cojmar a media tarde. El da era gris, caluroso, pegajoso por
la humedad del ambiente. El pueblo en s no era ms que una sucesin de
casas humildes, casi todas despintadas e incluso algunas destartaladas. No
vimos antiguas casonas de gente rica, semiderruidas como abundaban en La
Habana. Por lo contrario, Cojmar pareca que siempre haba sido pescadora,
pobre, hospitalaria, llena de salitre y vientos del Golfo.

La Terraza an existe como bar y contina siendo el centro de reunin de
pescadores y gente del pueblo. Creo que hoy, con el renacimiento del
turismo internacional, se ha convertido en un punto obligado de visita para
los extranjeros que recorren la isla; pero por aquellos aos 80, todo era
mucho ms autntico, con un aire ms natural y genuino. En realidad, La
Terraza era un bar comn y corriente, sin nada excepcional que lo
distinguiese de otros cientos de bares del Caribe. Slo la leyenda le
mantena en su pedestal.

Antao este lugar, bar preferido del Hemingway pescador, se llenaba de
extraos personajes que relataban historias propias de una novela de
corsarios. Escaparse de su finca para beber junto a sus amigos buceadores
de coral y pescadores de tiburn y pez vela, era el subterfugio que el
escritor haba encontrado para sacar apuntes y escribir tranquilo, sin
interrupciones, durante muchas horas del da. Incomparable fuente de
inspiracin para sus magnficos cuentos sobre el mar y sus misterios.

Cuando llegamos a La Terraza, lament no tener conmigo un ejemplar de El
viejo y el mar para comprobar si algo haba cambiado desde aquel entonces.
Dudo mucho que fuese as, porque el escaso y austero mobiliario de aquel
rincn histrico donde se refugiaban los marineros de Cojmar, pareca
congelado en el tiempo. Nos apoyamos sobre la lustrosa barra de madera y,
como era de esperar, pedimos la bebida especialidad de la casa. Un
camarero, con una amplia sonrisa desdentada, ceremoniosamente comenz a
mezclar el ron con azcar, limn y dems ingredientes, mientras los
parroquianos nos observaban con inters. ramos extranjeros y eso en el
Cojmar de entonces era una novedad bienvenida. Casi enseguida se fueron
acercando los ms veteranos. Se perciba que era gente impoluta,
encantadora en su sana sencillez, y as se form una tertulia amena y
distendida a nuestro alrededor.

Al rato, apareci por la puerta un hombre flaco, bronceado, anciano pero
fuerte (luego nos enteramos de que rondaba los 90 aos), muy erguido,
fibroso, con chispa en los ojos y pelo blanco, rizado. El camarero, sabedor
de nuestras inquietudes, le salud efusivamente:

-Goyo, venga pa'aqu, compaero. Estos seores quieren conocer gente amiga
de Hemingway.

La presentacin fue breve. Nos estrech la mano con firmeza y no pude menos
que observar las suyas, grandes y rugosas, surcadas por antiguas cicatrices
de mil cordeles y cabos. Gregorio Fuentes, sonrisa afable y rostro curtido
por dcadas de inclementes vientos marinos, nos mir de forma comprensiva y
dijo solemne:

-Bueno, han venido al mejor sitio. Aqu se inspiraba. Y all fuera, en la
terraza, se sentaba para ver llegar las barcas.

La pequea terraza, que da nombre al bar, mira hacia una ensenada y al otro
extremo, entre palmeras, se divisa los vetustos edificios de la vieja
factora citada en la novela, adonde llevaban los tiburones para
descuartizar. El ambiente dentro del bar era agobiante, enrarecido por el
calor y la humedad. Sin duda, sera ms agradable estar al aire libre y
hacia all nos trasladamos todos los contertulios. Pedimos otra ronda de
tragos, Gregorio cruz un par de chistes subidos de tono con los dems
parroquianos y la reunin se anim aun ms. El viejo pescador tena fama de
ser un gran mujeriego.

All estbamos, David y yo, ante el hombre en quien se bas el premio Nbel
estadounidense para escribir su obra maestra. Para quienes disfrutamos con
la novela, este viejo marino era una autntica leyenda viviente y ahora se
nos presentaba la oportunidad nica de interrogarle, de or de su propia
voz, historias sobre un personaje universal al que yo haba ledo con
fruicin desde mi adolescencia. Una leyenda que haba llegado a 7 mil
kilmetros de all, hasta mi lejano y mucho ms fro Montevideo, donde de
joven haba soado con tiburones, peces espada, y altas, esbeltas palmeras
tropicales que se balanceaban en la brisa caribea.

Gregorio, o Goyo como le llamaban sus amigos, result ser un canario que
abandon esas islas a los siete aos, como grumete de un barco mercante,
para no volver jams a Espaa.

-Muchos de los relatos que "Pap" Hemingway recoge en sus libros son
ancdotas que escuch aqu, en este mismo bar. O historias que le cont
mientras navegbamos. Era un gran hombre. Ms que un jefe, un amigo.
Fjense por ejemplo, en los personajes que aparecen en su novela Islas en
el golfo. All nos retrat a todos los viejos que vern por aqu, pero con
los nombres cambiados, claro. Porque era muy respetuoso...

Fascinado le ped que contara algo sobre El viejo y el mar.

-Bueno, los recuerdos del viejo pescador, cuando habla de su infancia y sus
sueos, de playas doradas y leones jugando en la costa al atardecer, de la
brisa con olor a tierra hmeda que llegaba desde el continente africano, y
de los picos y puertos de las Islas Canarias, son cosas que yo le cont.
Aunque nunca pens que los recogera en un libro...

David y yo nos miramos, encantados de descubrir una de las fuentes secretas
de inspiracin del maestro.

-O sea que la historia est basada en usted -insisti David impaciente.

-No exactamente -respondi Goyo, mientras beba el ltimo sorbo de su ron y
peda otro de doble medida-. En realidad, los personajes s existieron pero
nunca supimos quines eran...

La historia pareca cada vez ms extraordinaria y el viejo Goyo, hbil
relator, la desgranaba con intencionada parsimonia, en un idioma castellano
ms rico que el utilizado por los dems marineros presentes. Aquel anciano
pescador posea un talento innato para la literatura oral, como si se
hubiese contagiado del don ms preciado de su antiguo patrn.

-Un da salimos en el Pilar muy temprano, rumbo al puerto de La Habana.
bamos slo Hemingway y yo. Como de costumbre, "Pap" iba leyendo. Siempre
tena un libro a mano. Y una libreta de apuntes. La mar estaba en calma y
el cielo, a pesar de algunos nubarrones, no amenazaba tormenta. Habramos
recorrido unas 10 millas, ms o menos, cuando vimos una pequea barca en el
horizonte. Entonces "Pap" me orden que pusiera rumbo hacia ella, por si
necesitaban algo.

Goyo bebi otro sorbo de ron y continu con entusiasmo su explicacin.

-En la barca haba dos personas, un viejo y un nio. Tanto a "Pap" como a
m nos asombr que no tuviesen vveres ni agua, estando tantas millas mar
adentro. Acerqu el Pilar lo ms que pude y luego de saludar, les
preguntamos si necesitaban ayuda. Y saben lo que hizo el viejo? Se puso a
chillar e insultarnos, diciendo que nos fusemos al diablo, que
espantbamos la pesca! "Pap" y yo nos miramos asombrados. l igual me hizo
preparar una cesta con algo de comida, galletas y cerveza fra. At un
cordel a la cesta y se la baj al nio, que nos miraba asustado. Sin cruzar
ni una palabra ms, nos alejamos de all. "Pap" enseguida comenz a
escribir en su libreta y luego me pidi encarecidamente que intentase
ubicar al viejo o al nio. Que les buscase por todos los puertos de
pescadores de esa costa. Eso fue all por los aos 40 y a pesar de
mltiples intentos, nunca les pude encontrar. Pero se ve que a "Pap" ese
incidente y el orgullo de aquel pobre viejo le impresionaron muchsimo,
porque aos ms tarde escribi El viejo y el mar. Su novela sobre la gente
humilde de Cuba. Ese es el verdadero origen de la historia...

Mi amigo David y yo quedamos fascinados con su relato y aquel inesperado
descubrimiento. Nunca hemos olvidado ese da maravilloso en Cojmar, cuando
Goyo nos abri generosamente la caja de sus recuerdos ms queridos. Hace ya
varios aos que Goyo no est ms en este mundo. Sin embargo, su presencia
an se hace sentir en el ambiente de Cojmar. Lo mismo que la de su
empleador y compaero. Todos los personajes parecen estar entrando
lentamente en la leyenda y en aos venideros, no ser fcil separar la
realidad de la fantasa. Y la pregunta ms repetida ser sin duda: quin
invent a quin?

Slo pudimos descubrir una diferencia entre los dos ancianos: aquel viejo
de la novela, al dormirse soaba con leones en las playas africanas, pero
el veterano pescador de Cojmar, en una situacin similar, seguramente
preferira navegar gozoso por el contorno provocador, suave y femenino de
alguna bella mulata caribea.

** Roberto Bennett
   rbennettuy@yahoo.es
   Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudi comunicacin de masas y
   marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabaj en
   peridicos, radio y televisin en EUA. En 1973 gana una beca a un
   seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y
   posteriormente se establece en Palma de Mallorca. All publica su libro
   de cuentos Lo que arrastra el ro y otras historias (Soler, 1986). Luego
   publica dos libros sobre mamferos marinos: Delfines y ballenas, los
   reyes del mar (1989), en coautora con el doctor David C. Taylor, y
   Animales marinos (1990), ambos traducidos al ingls y al italiano. Se
   establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores
   Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en
   peridicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay
   su segundo libro de cuentos El ltimo verano (Editorial Graffiti). En
   1996 se establece en Madrid y contina colaborando con peridicos y
   revistas de Espaa y Amrica. A partir del ao 2000, luego de 30 aos de
   viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su
   primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antologa
   Mundo potico, tomo I de poesa y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos
   Aires).



=== Centenario de Artur Lundkvist =========================================
=== Un puente entre dos continentes      Vctor Montoya ===================

                         Quiero reconocer, sin rodeos, que muy pocos libros
                                      han tenido tanta influencia sobre m,
      y sobre mi modo de ver el mundo y la realidad, como los de Lundkvist.
                                                                Olof Palme.

                         Me siento feliz de que un libro de Artur Lundkvist
                                                    aparezca en castellano.
                                  Yo me detengo en pleno camino de la selva
                                       para abrirle las puertas del idioma.
                                                              Pablo Neruda.

Artur Lundkvist se pareca a Julio Cortzar, pues se situaba por encima de
los dems, aun estando a nivel del suelo, y fue un puente entre dos
continentes. Naci en Oderljunga el 3 de marzo de 1906, en el seno de una
familia campesina. Desde nio se sinti fuertemente atrado por la
literatura, cuya actividad, para su poca y mbito, era propia de haraganes
o un privilegio de ricos. En su libro autobiogrfico Vindingevals (1956) se
puede advertir que su infancia kafkiana estuvo enfrentada al despotismo del
padre, quien hizo lo posible por incorporarlo a la faena del campo, para
as evitar una vergenza en la familia. Mas este campesino trotamundos,
autodidacta como otros autores de la "generacin de escritores
proletarios", abandon su hogar siendo todava adolescente y se refugi en
el laberinto de la ciudad, donde, acosado por las tertulias de los
intelectuales de clase media, se sinti ms inmigrante que provinciano.

Durante largo tiempo no hizo otra cosa que leer, estudiar y leer, hasta que
en 1923 public su primer cuento y, en 1928, su libro Ascua, debut con el
cual comenz su fulgurante carrera literaria.

En la actualidad est considerado como una figura seera de la vida
cultural sueca. De su puo y letra nacieron ms de 90 obras, y su imagen
-junto a la de August Strindberg, Ingmar Bergman y Astrid Lindgren- es una
de las ms reputadas a nivel internacional, pero no slo porque fue un
autor prolfico que rompi con el molde "insular" o "imaginario" de la
labor intelectual en los pases escandinavos, sino, sobre todo, porque fue
miembro de la Academia Sueca, que ao tras ao atrae la atencin general
del mundo literario, donde l jug un rol determinante en la concesin del
premio Nobel a los poetas y narradores latinoamericanos.

Artur Lundkvist fue un mito en su propia tierra. Se dice que lea ms de
500 libros por ao y que jams correga dos veces un mismo texto. De una
caja del escritorio extraa hojas vacas, las llenaba con palabras y luego
las guardaba en otra caja como obras acabadas. En consecuencia, no fue un
artesano de la palabra escrita, sino una suerte de computadora que
publicaba hasta dos libros por ao, con la misma facilidad con que
publicaba sus artculos en peridicos y revistas.

En la dcada de los aos 30, Lundkvist form parte del grupo conocido con
el nombre de "Cinco Jvenes", que marc un hito en la literatura sueca, en
atencin a que ellos discriminaban toda escala de valores que la sociedad
haba constituido como entes absolutos, y que ellos consideraban decadentes
y obsoletos.

Desde un principio actu influenciado por el surrealismo francs, el
socialismo y, con mayor intensidad, por el modernismo; corriente de la cual
fue su ms fiel exponente. Ya en los aos 30 present a los modernistas
finlandeses y a los nuevos escritores norteamericanos, a Eliot, Faulkner,
Whitman y Jahn Perse, entre otros.

Para Artur Lundkvist, a quien se le puede leer tantas veces como a Joyce,
el modernismo es sinnimo de renovacin en el arte y la cultura, una
escalera mgica que debe ser ascendida por el hombre. La poesa es siempre
revolucionaria -deca-, aunque el escritor sea profundamente reaccionario.

En su produccin literaria no existen versos o prrafos que estn en limpio
y otros en borrador, sino simplemente un enorme mosaico donde se funde lo
"malo" con lo "bueno" y lo real con lo fantstico. Detrs de cada palabra
se esconde una estrategia filosfica y esttica. El hecho de escribir una
poesa sin mtrica ni rima es ya una posibilidad de experimentar y
vivificar el idioma. Con todo, su poesa tiene una rtmica ms cercana a la
prosa, una respiracin profunda, basada en la trasgresin de los gneros
establecidos por los doctores de la literatura. As, en su libro "lugares
rotos" se lee: "Mientras ms alta sea la muralla, ms hondo tendr que
cavar para escapar por debajo de ella". "El que te sigue acabar
determinando tu camino". "La jirafa que se case con una burra tendr que
aprender a andar de rodillas".

Artur Lundkvist fue un escritor entre los crticos y un crtico entre los
escritores, un autodidacta convertido en erudito, pero no en un erudito de
cafetn o biblioteca, sino en ese otro que sabe enriquecer sus
conocimientos viajando por el mundo, sin valerse de ms recursos que de la
palabra como herramienta y de los ojos como cmaras fotogrficas. Sus
crnicas de viaje, publicadas entre 1933 y 1957, son un vivo testimonio de
su preocupacin por los problemas sociales y un excelente material que ha
servido para despertar la conciencia de los suyos en torno a los conflictos
del Tercer Mundo. Incluso Olof Palme, el primer ministro sueco asesinado en
una de las calles cntricas de Estocolmo en 1986, viaj por la India con un
libro de Lundkvist debajo del brazo.

Nunca recibi el Premio Nobel, pero su obra multifactica hace de l un
escritor para escritores y un autor al que se debe leer y respetar. Muchos
de sus libros estn impregnados de tragedias humanas y convulsiones
sociales, como su propio yo sensible a los mnimos temblores de la vida. En
1936, luego de haber experimentado el fracaso del movimiento popular
espaol, se sum al boicot contra el rgimen franquista y escribi: "Ante
la Espaa que lucha por la vida, esta Espaa que ha sido abandonada por
todo el mundo y traicionada, vctima de lo insostenible, la situacin
fuertemente criminal en la poltica internacional, debe uno sentir al mismo
tiempo la ms profunda compasin y la ms fuerte admiracin. A la vez que
uno amargamente percibe su impotencia, su incapacidad de hacer algo para
que las palabras que debieran ser las ms bellas de todas -Justicia,
Verdad, Solidaridad- no slo produzcan asco y desprecio".

Asimismo, conden la guerra fra entre las superpotencias, la agresin
imperialista en Vietnam y la carrera armamentista. l mismo se defini como
socialista utpico y militante sin partido; independencia poltica de la
cual se sirvi para criticar a las dictaduras militares latinoamericanas y
a los regmenes totalitarios de los pases del Este. Sin embargo, su
actitud liberal fue blanco de las crticas provenientes de los
intelectuales de la izquierda ms radical, para quienes haba muerto el
Lundkvist revolucionario y creativo de los aos 30, tras abandonar su
posicin como autor social y aceptar su ingreso a la Academia Sueca, en
funcin de "censor" y en desmedro de su vocacin literaria. A pesar de las
crticas, fue galardonado con el premio Lenin de la Paz, que l don a un
fondo para financiar la traduccin de la literatura sueca a otros idiomas,
y el gobierno espaol le otorg la Medalla de Oro de Bellas Artes, en justo
reconocimiento a su labor de promotor de la literatura hispnica en Suecia.

En 1983, este escritor que dedic ms de medio siglo de su vida a leer y
escribir, sufri un derrame cerebral en una conferencia, donde se hablaba
de Anthony Burguess y la literatura inglesa contempornea. Tres meses
despus de rebasar un estado de coma, volvi a despertar al lado de la
poetisa Mara Wine, para contar su viaje dantesco por los tneles de la
muerte, por ese confn desconocido para los seres de este mundo. Tema
alucinante que recogi en un fresco de prosa potica en su libro Viaje del
sueo y la fantasa. Tambin se cuenta que, despus de su largo sueo,
volvi a leer literatura latinoamericana: La guerra del fin del mundo, de
Vargas Llosa; Yo el supremo, de Roa Bastos; Gringo viejo, de Carlos
Fuentes; El metal del diablo, de Augusto Cspedes, y la produccin de dos
escritores latinoamericanos residentes en Suecia.

Ya dijimos que Artur Lundkvist era un puente entre dos continentes; ms
todava, si consideramos que un puente es un caminante que cruza por l,
llevando y trayendo valores culturales.

El estallido de la guerra civil espaola, su fanatismo por la lectura y sus
deseos de conocer el mundo, son algunos de los antecedentes que lo
empujaron a aprender el idioma de Cervantes. A poco de llegar a Mallorca,
en 1936, entr en contacto con los nombres de Rafael Alberti, Vicente
Aleixandre y Federico Garca Lorca, quien fue asesinado por el franquismo.
Este clebre poeta granadino tuvo una gran influencia sobre Lundkvist, ante
todo con su libro Poeta en New York, que l tradujo al sueco no slo porque
tena un valor literario, sino tambin un valor moral y tico.

El mismo ao que la Academia Sueca le otorg a Vicente Aleixandre el premio
Nobel de Literatura, Lundkvist manifest a la prensa: "Muchos me
preguntaron por qu no se le haba concedido antes el premio Nobel a algn
poeta espaol, y yo respond que eso hubiese ocurrido seguramente si
Federico Garca Lorca no hubiera sido asesinado. Creo que l se lo mereca
plenamente. Es un poeta universal".

Cuando Gabriela Mistral viaj a Suecia, con motivo de recoger su premio, se
conoci con Artur Lundkvist, a quien le entreg varias cartas de
presentacin para diferentes escritores latinoamericanos, entre los cuales
figuraba un solo boliviano, cuyo nombre jams fue revelado.

Al cabo de un ao emprendi su viaje hacia ese continente, donde lo real
maravilloso est en el arte y en la calle. En Buenos Aires pregunt por
Jorge Luis Borges y alguien le aconsej no verlo porque era alcohlico. No
obstante, l insisti y poco despus conoci a Borges, los barrios obreros
y las libreras donde uno poda encontrar ediciones antiguas, como en un
anticuario de Londres o Pars. Con Borges mantuvo buena amistad desde el
principio, juntos viajaron a las pampas y visitaron una vieja estancia,
hablando y discutiendo sobre literatura nrdica y mitologa islandesa.
Desde entonces, jams dej de admirar en Borges su maestra en el manejo de
la palabra escrita, aunque confes que le gustaba ms como poeta que como
narrador, gnero en el que resultaba excesivamente refinado. "Borges se ha
convertido en un mito", dijo, "sobre todo en Europa, y pienso que su
trabajo no est a la altura de un Nobel". En efecto, el escritor argentino
vivi resignado a no esperar otra cosa que la muerte.

En Chile encontr a los intelectuales divididos entre los partidarios de
Huidobro y Pablo Neruda, con quien se entendi mejor que con Borges. Ambos
participaron en el Movimiento por la Paz, en los actos contra la violacin
a los derechos humanos y mantuvieron correspondencia durante aos, asida a
una amistad que ni la muerte pudo irrumpir. La prueba est en la carta que
Neruda le escribi en enero de 1973, y que Lundkvist la guard con mucho
afecto y cario. Cuando el poeta chileno era todava embajador en Pars, l
y Mara Wine lo visitaron en su residencia, donde Neruda les manifest su
deseo de volver a su pas. Para entonces estaba ya gravemente enfermo y les
ense el manuscrito de sus memorias que, de da y de noche, le dictaba a
un hombre menudo que llevaba el raro nombre de Homero.

Era tan grande su admiracin por Neruda, que lo consideraba el poeta ms
grande de Amrica Latina y el mejor amigo de su vida. Con l comparti
instantes de tristeza y alegra en Isla Negra, Mosc, Viena, Leningrado, y,
para demostrarle su admiracin, le dedic un epistolario en el otoo de
1981: "T fuiste, y seguirs sindolo, un inigualable historiador de los
pueblos y de los destinos humanos, pero para m eres, sobre todo, el
revelador de la naturaleza, los elementos y la materia, el predicador de un
materialismo espiritualizado por la poesa. T fuiste el mago que explicaba
los acontecimientos que se desarrollaban ms all de la tragedia humana.
Los procesos ms ntimos y ocultos en el interior de las plantas y las
rocas, en las raicillas y las gotas de agua, hasta en los tomos y las
molculas... Si bien tenas un parecido frecuentemente sealado, con el
tapir y el pingino, ante m te presentabas siempre como Neptuno o
Poseidn... Tu rostro, como una roca costera batida por un oleaje de
millones de aos, pareca tallada en una sabidura insondable hasta que, de
repente, tu malicioso humor lo iluminaba desde dentro, delicada o
suavemente burln, con una inteligencia que iba mucho ms all de las
contradicciones corrientes y los problemas cotidianos".

A su retorno de Amrica Latina, tradujo e introdujo en Suecia a los ms
destacados escritores de ese continente que l llam "volcnico". El primer
volumen estuvo dedicado a la obra de Jorge Amado, Miguel ngel Asturias y
Alejo Carpentier; el segundo, a Miguel ngel Asturias, Alejo Carpentier y
Pablo Neruda; el tercero, a Miguel ngel Asturias, Jorge Luis Borges, Julio
Cortzar y Jos Donoso; el cuarto, a Carlos Fuentes, Fernando del Paso,
Jos Lezama Lima, Guillermo Cabrera Infante, Jos Mara Arguedas, Mario
Vargas Llosa, Joo Guimares Rosa, Gabriel Garca Mrquez, Eduardo Mallea,
Ernesto Sbato y Julio Cortzar. Todas las presentaciones fueron de
excelente calidad literaria y oscilaban entre 3 y 50 pginas.

A fines de 1956, Artur Lundkvist volvi a Amrica Latina con la intencin
de empaparse en esa realidad fascinante y contradictoria, y ahondar su
relacin con algunos intelectuales. En Buenos Aires se encontr con los
pintores surrealistas, en Quito con Guayasamn, en Brasil con Jorge de Lima
y Drummond de Andrade, en Ciudad de Mxico con los muralistas y Octavio
Paz, quien lo asombr por su vasto dominio de las diversas disciplinas del
conocimiento humano. A su paso por Bolivia, no encontr a ms intelectuales
que a la escultora Marina Nez del Prado y no ley ms libros que Hombres
y tierra de Mario Guzmn Aspiazu. De cualquier modo, todos los recuerdos e
impresiones de este viaje estn reunidos en el libro Continente volcnico
(1957).

Despus sigui rodando por el mundo, hasta que lo designaron miembro de la
Academia Sueca, donde ha influido decisivamente en la eleccin del Premio
Nobel de Literatura. De ah que Vicente Aleixandre, Miguel ngel Asturias,
Pablo Neruda, Gabriel Garca Mrquez y Octavio Paz, le deben mucho a su
pluma y a su esmerado esfuerzo por rescatar a los mejores creadores
hispanoamericanos, aunque reconoca no haber tenido tanto poder de decisin
en la Academia, arguyendo que muchos de sus candidatos fueron votados en
contra. Por ejemplo, el ao en que se le concedi el galardn a William
Golding, su candidato preferido era el poeta senegals Leopoldo Senghor, y
aos antes el francs Claude Simon. En 1968, ni bien propuso el nombre de
Pablo Neruda, ste fue rechazado inmediatamente por su militancia poltica.
Empero, para Lundkvist, los nicos merecedores del premio son aquellos
escritores cuyas obras son complejas tanto en la sintaxis como en su
estructura.

Artur Lundkvist, tras su muerte acaecida a los 85 aos de edad, en el fro
invierno de 1990, seguir siendo ese puente que supo unir a los creadores
de dos continentes, en base al slido cimiento del discurso potico y el
compromiso con la realidad social.

** Vctor Montoya
   montoya@tyreso.mail.telia.com
   Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958).
   Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo
   Banzer, fue liberado en 1977, despus de haber pasado por las prisiones
   de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaa de Amnista
   Internacional. En prisin escribi su testimonio Huelga y represin. Se
   exili en Suecia. Es autor de Das y noches de angustia (1982), Cuentos
   violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la
   conciencia (1994), Antologa del cuento latinoamericano en Suecia
   (1995), Palabra encendida (1996), El nio en el cuento boliviano (1999),
   Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y
   socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasa (2003)
   Dirigi las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido
   premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en
   antologas internacionales. Actualmente escribe para diversas
   publicaciones en Amrica Latina y Europa.



=== Miguel Hernndez: palabra y compromiso      La Isabel Alvear Ramrez =

      (Nota del editor: estudiosa y divulgadora de la vida y obra del
      escritor espaol Miguel Hernndez, la ingeniera agrnoma colombiana
      La Isabel Alvear Ramrez obtuvo en 2004, con este artculo
      originalmente publicado en el diario El Colombiano en noviembre del
      ao anterior, el Premio Internacional de Periodismo de la Fundacin
      Cultural Miguel Hernndez).

Miguel naci en Orihuela, ciudad ubicada al sur de Espaa, en el seno de
una familia no muy adinerada, la cual consegua el sustento por medio del
comercio de cabras y la venta de la leche que ellas producan. Esta
organizacin familiar implicaba entonces a todos sus miembros en el
desenvolvimiento de la economa. Lo anterior conduce a la primera
diferencia entre Miguel y los poetas coetneos: l slo accedi
aproximadamente a ocho aos de educacin formal.

Sin embargo, la curiosidad innata lo hizo un alumno aventajado de la madre
naturaleza; adems, debemos aadir la seduccin que sobre Miguel ejercieron
algunos de sus profesores en el corto paso por las aulas. A los catorce
aos su padre le impona como destino el oficio de cabrero, pero l ya
conversaba haciendo uso de tropos y rimas; cuando alguien le sealaba su
forma poco usual de hablar Miguel responda: "As me salen las ideas"; ms
adelante, a partir del momento en que sus escritos dejaron de ser un acto
ntimo entre l, las cabras y la sierra donde pasturaban, expresaba con
cierto recato: "Es que soy poeta".

Los antiguos compaeros de estudio y los profesores le propiciaban libros;
empez a participar en tertulias literarias; lea todo cuanto llegaba a sus
manos y comenzaron a ser habitantes permanentes de su zurrn el cuaderno de
notas y el lpiz. Entre muchos de sus primeros poemas, este parece una
sntesis premonitoria de lo que sera su vida: En cuclillas ordeo / una
cabrita y un sueo.



Un captulo importante en la vida es aquel en el cual hacen presencia las
pulsiones del amor; cuando la persona siente el imperativo de estar
referida a otra para proyectarse y ahuyentar una de las tantas facetas de
la soledad.

El poeta se enamora... Una querencia tengo por tu acento / una apetencia
por tu compaa / y una dolencia de melancola / por la ausencia del aire
de tu viento. / Presencia necesita mi tormento, / urgencia de tu amor y
galana, / clemencia de tu voz la tuya ma / y asistencia en el estado en
que me encuentro.

El poeta ansa... Mujer, mira una sangre, mira una blusa de azafrn en
celo, / mira un capote lquido cindose a mis huesos / como descomunales
serpientes que me oprimen / acarreando angustia por mis venas. / ... / Ay,
qu ganas de amarte contra un rbol, / ay, qu afn de trillarte en una
era...

El poeta se reproduce... He poblado tu vientre de amor y sementera / he
prolongado el eco de sangre a que respondo / y espero sobre el surco como
el arado espera: / he llegado hasta el fondo.

El poeta se perpeta... Para el hijo ser la paz que estoy forjando. / Y al
fin en un ocano de irremediables huesos / tu corazn y el mo naufragarn,
quedando / una mujer y un hombre gastados por los besos.



Sin embargo, y a pesar de la vehemencia o quizs por ella misma, el poeta
es consciente de que esas sensaciones placenteras no ahuyentan el
displacer, lo traen consigo... Cansado de odiar, te amo. / Cansado de amar,
te odio.

Es una constante en la poesa de Miguel, la tensin entre situaciones
contrarias y, sin pretender desconocer que otros autores anteriores a l y
contemporneos tambin manejaron el asunto y pudieron influenciarlo, no es
aventurado traer a cuento que su informacin primigenia fue bebida en y de
la naturaleza. l conoca sus ciclos y comprenda sus manifestaciones...
Remudan los claros ciervos / su cornamenta arbolada / ... / La cabra cambia
de pelo, / cambia la oveja de lana, / cambia de color el lobo / y de races
la grama. / Son otras las intenciones / y son otras las palabras...

l se saba parte... La tierra es amor dispuesto a ser un hoyo, / dispuesto
a ser un rbol, un volcn y una fuente. / Mi cuerpo pide el hoyo que
promete la tierra, / el hoyo desde el cual dar mis privilegios de len y
nitrato / a todas las races que me tiendan sus trenzas.

Tena plena conciencia del cambio como destino, entendido este ltimo como
efecto inherente al devenir. Los dos versos anteriormente transcritos dan
cuenta de ello, sealado en procesos fsicos; pero el cambio tambin ocurre
en procesos de pensamiento, asunto que l mismo experiment... Me libr de
los templos: sonredme, / donde me consuma con tristeza de lmpara /
encerrado en el poco aire de los sagrarios. / Salt al monte de donde
procedo, / a las vias donde halla tanta hermana mi sangre, / a vuestra
compaa de relativo barro.

Hablar, o mejor, inscribirse en el concepto de ciclo tiene dos
connotaciones de particular importancia, dado, de un lado, que involucra el
cambio, y del otro, que nos plantea una verdad de a puo: por definicin,
el ciclo parte de un punto y all mismo retorna, despus de estar,
inclusive, en un punto totalmente opuesto. Por tanto, en un asunto, su
contrario est contenido. Existe una palabra que nomina dicho proceso:
Dialctica.

Miguel, teniendo por natural los ciclos, muy probablemente no tuvo mucha
complicacin en acceder a la dialctica. An adolescente, pastor de cabras
y repartidor de leche, estando conversando en el cementerio con algunos
amigos, ante la presencia de una planta florecida albergada en una calavera
escribi... Pobre flor! Qu mal naciste! / qu fatal que fue tu suerte!
/ Al primer paso que diste / tropezaste con la muerte. / El dejarte es cosa
triste / el cogerte, cosa fuerte, / pues quedarte con la vida / es dejarte
con la muerte.

De s mismo expresa... La sangre me ha parido y me ha hecho preso, / la
sangre me reduce y me agiganta, / un edificio soy de sangre y yeso / que se
derriba l mismo y se levanta / sobre andamios de huesos.

A su esposa Josefina le dice... Date presa de amor, mi carcelera!

Y, hasta a uno de sus personajes, caracterizado por tonto, en la obra de
teatro El labrador de ms aire, le hace expresar... Porque en fin todo da
igual / pensando con la cabeza / son tontera y listeza / rosas del mismo
rosal.



Llega la guerra con el horror de la sangre, las balas, la desconfianza y,
lo que es peor, con la necesidad de depurar la sociedad de los adversarios.
Pero vayamos ms despacio. Tenemos para entonces un Miguel firme y alineado
a favor de la lucha contra la pobreza y la injusticia... Soy ante el hambre
prudente / y mudamente sufrido / cuando el hambre me ha venido / de un
natural accidente. / Mas no aguanto mudamente / el hambre si me lo dan / un
corazn y un afn / de avaricia ciega llenos.

Un Miguel decidido a la lucha armada a la que l, como tantos otros se
vieron precipitados... Si me muero que me muera / con la cabeza muy alta. /
Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, / tendr apretados
los dientes / y decidida la barba. / Cantando espero la muerte / que hay
ruiseores que cantan, / encima de los fusiles / y en medio de las
batallas.

La expresin precipitados hace pattico que los juegos de intereses
polticos y econmicos, incubadores de la dominacin y la injusticia,
arrojan, despean, incitan a hombres y mujeres, otrora ajenos a cualquiera
atisbo de agresin, a organizarse y defenderse, aun recurriendo a la
violencia... He regresado al tigre. / Aparta o te destrozo. / Hoy el amor
es muerte, / y el hombre acecha al hombre.



Aproximadamente seis aos despus de su muerte, ante la necesidad de
regular la convivencia entre los estados y sus pueblos, se proclam la
Declaracin Universal de los Derechos Humanos que, palabras ms palabras
menos, compromete a los estados a proteger los derechos, los cuales
aparecen nominados, so pena de someter a las personas al derecho a
rebelarse... En mi tierra morir, entre la raz y el grano, / que es tan
ma por la mano / como ma por el pie. / ... / Me pertenece, aunque diga /
que es suya, y no la conoce / ni siquiera por el roce / de un terrn y de
una espiga. / ... / Nadie merece ser dueo / de hacienda que no cultiva...

No es incurrir en osada nombrar a Miguel entre las mujeres y los hombres
defensores de los derechos humanos.



Miguel Hernndez se present al frente, y aparece aqu una segunda
diferencia entre l y los poetas de su generacin y su crculo: se alista
como soldado raso, pese a tener para aquel entonces un espacio entre los
intelectuales... Tristes armas / si no son las palabras. / Tristes,
tristes.

A pesar de hacer uso de otras armas, el arma de la palabra era para l la
predilecta y, haciendo gala de ello, as poema el horror... Aydame a
recoger / pedazos de la inocencia, / escombros de la hermosura, / ruinas de
la mejor perla. / Andad con mucho cuidado, / no pisis la sangre ciega /
que brota entre estas paredes / como una fuente secreta. / Dejadme besar la
sangre, / la sangre bajo la piedra, / la sangre de mis entraas / que corre
por las arenas. / No la pisis, no pisarla / por si se borra o se queja.

Los actos de la guerra, siempre atroces, y las diferentes formas como sus
amistades encaraban las circunstancias, lo hicieron padecer; los convoc...
Alberti, Altolaguirre, Cernuda, Prados, Garfias, / Machado, Juan Ramn,
Len Felipe, Aparicio, / Oliver, Plaja, hablemos de aquello a lo que
aspiramos... / ... / Hablemos del trabajo, del amor sobre todo, / donde la
telaraa y el alacrn no habitan. / Quitmonos el pavo real y suficiente, /
la palabra con toga, la pantera en acechos. / ... / hablaremos unidos,
comprendidos, sentados, / de las cosas del mundo frente al hombre. / ... /
As descenderemos de nuestro pedestal, / de nuestra pobre estatua.

Termina la guerra y el adversario, con precisin extrema, prosigue la
limpieza de los dueos de ideas que amenacen zozobra. Miguel es detenido y
condenado, a pesar de diferentes gestiones, a treinta aos de prisin.

Las crceles se arrastran por la humedad del mundo, / van por la tenebrosa
va de los juzgados: / buscan a un hombre, buscan un pueblo, lo persiguen,
/ lo absorben, se lo tragan. / ... / Un hombre aguarda dentro de un pozo
sin remedio, / tenso, conmocionado, con la oreja aplicada. / Porque un
pueblo ha gritado libertad!, vuela el cielo. / Y las crceles vuelan.

La circunstancia extrema de saberse vivo y sin libertad, no quebrant su
compromiso social; a sus amigos expres: "Tengo una vida, que puse al
servicio de mi ideal, y si tuviera doscientas vidas lo mismo las hubiera
dado y las volvera a dar ahora". Muri en prisin cuando contaba treinta y
un aos de edad, en 1942.



El tejido potico de Miguel Hernndez tiene como trama el amor, la
libertad, la justicia y la dialctica; como urdimbre, los conos en los
cuales sus sentimientos se hicieron versos: tierra, sangre, vientre, toro,
boca, crcel, luna, simiente, era...; la lanzadera fue la palabra, haciendo
de l un todo de poesa sublime y compromiso heroico.

** La Isabel Alvear Ramrez
   liaisabel@epm.net.co
   Escritora colombiana (Medelln). Ingeniera agrnoma especialista en
   agroecologa. Ha publicado el ensayo El derecho a la tierra-terruo; la
   Tierra-planeta, la tierra-sustrato. Colabora como articulista en la
   revista ambiental El Reto, de circulacin nacional, y en otras
   publicaciones locales. Poemas suyos aparecen en la antologa de poetas
   americanos Canto a un prisionero. Ha participado en la redaccin y
   correccin de algunos libros, tanto tcnicos como de temtica social.



=== Juan Antonio Massone, un poeta imperdible =============================
=== Benedicto Gonzlez Vargas =============================================

Ha llegado hasta mis manos un pequeo librito, un opsculo casi, de uno de
los ms talentosos y vigentes poetas chilenos, el profesor y miembro de la
Academia Chilena de la Lengua, don Juan Antonio Massone del Campo. Tuve la
fortuna, hace un par de lustros, de ser su alumno en algunas ctedras de
literatura de la Universidad Catlica Cardenal Ral Silva Henrquez de
Santiago de Chile y all pude conocer un poco ms de acerca de este poeta
nacido exactamente en la mitad del siglo XX (junio de 1950), y del que
conoca bastante ms que su nombre cuando tuve la oportunidad de asistir a
sus clases.

El recuerdo de aquellas clases es, tal vez, la motivacin permanente que he
tenido en mi vida docente para ensear poesa. Tiempo atrs publiqu en
esta misma revista un artculo llamado "Mis absurdas clases de poesa"
(http://www.letralia.com/104/articulo02.htm), experiencia real de mi hacer
pedaggico con la palabra hecha verso, experiencia reiterada a travs de mi
carrera que hunde sus races en las clases de Massone, porque en ellas me
hizo sentido la poesa en el aula y porque en ellas fui cavilando el cmo
ensearla cuando me tocara a m estar frente a mis alumnos.

Debo reconocer que este recuerdo recurrente vuelve a m cada vez que tengo
el placer de encontrarme con un nuevo libro de Massone. Generoso, como es,
casi siempre los recibo de regalo, aunque alguno de ellos, como su Poemas
del amor joven (Ediciones Logos, 1989), lo persegu por todas las libreras
de Santiago hasta dar con un ejemplar.

Mientras asista a la presentacin de un libro de mi amiga Magdalena
Fuentes en la Sociedad de Escritores de Chile (ya habr tiempo para
compartir con ustedes algo del trabajo de Magdalena), me encontr con Juan
Antonio y recib de sus manos el bello libro que quiero presentarles: En el
centro de tu nombre (Ediciones La Garza Morena, 2004). En apenas 20 pginas
el autor hace gala de todo su vuelo potico, de toda su henchida geografa
lingstica, pero sobre todo, de una poesa rica en imgenes, metforas y
evocaciones. Todos quienes han tenido el privilegio de leer algo de
Massone, no se extraarn de lo que digo. Quienes no hayan tenido la
ocasin, los invito a buscarlo en la cuantiosa bibliografa que hay de l
en el ciberespacio.

En el centro de tu nombre es un poemario de amor donde los poemas,
numerados hasta alcanzar el nmero treinta y cinco, dan cuenta de una
pasin que se nutre de recuerdos tan vvidos que son imposibles de contener
en la intimidad de la biografa afectiva y slo pueden liberarse a partir
del acto potico que sirve de evocacin y, por qu no decirlo, tambin de
conjuro. Hay dulzura en estos versos, candor, ingenuidad incluso. Hay una
suerte de revoloteo juvenil, de amor adolescente que nos transporta hasta
nuestros propios recuerdos y nuestras propias biografas amorosas. Poemas
de apariencia suave, pero trasfondo desgarrado. Poemas en que la imagen de
la amada surge como el centro del universo del hablante lrico y en que,
pese a todos los desaires, los olvidos, las desilusiones y los abandonos,
el recuerdo nunca da paso a sentimientos negativos, siempre rescata lo
positivo del amor.

      He hablado de ti a las populosas calles / que ahora estn desiertas;
      / de memoria te conocera el viento / en una multitud de sombras; /
      no existe rbol que arrepienta brotes / con tal de festejar tu
      nombre; / he pedido al silencio de las nubes / que imiten en parte tu
      mirada; / por una sonrisa tuya los dems saben / que estoy vivo como
      nunca. / He hablado conmigo de ti, pero todo / repite nicamente
      jamases.

Puede alguien quedar indiferente ante la belleza de estos versos? Puede
alguien no sentirse identificado con un amor as, que se parece tanto a
nuestras pasiones juveniles, aunque con el lenguaje florecido a causa de
aguzar tanto la pluma para escribir miles de versos?

No importa que el recuerdo sea lacerante como el dolor de no sentirse
amado, no importa que el hablante bordee la queja o caiga en la tentacin
de enrostrar un comportamiento reprochable, los versos no renunciarn ni a
la belleza ni al voto de alejar pasiones harto comprensibles como el
despecho o la ira:

      En qu palabras alguna vez / dijiste quererme? Siquiera / repite una
      que otra, / porque no recuerdo / ni una slaba / de tu presunto amor
      / o de tu perdida mirada / entre todas las palabras / con que no me
      quieres.

La belleza resplandece en estos versos en los que el amor es lo ms
importante, en los que el amor no es slo el recuerdo omnipresente, sino
una suerte de deidad pantesta que todo lo ilumina:

      Me tiene sin cuidado / la velocidad del mundo. / Desde aquel da,
      todas / las hermosas merecen tu nombre. / Pasa una maana, pasan las
      tardes / con todo lo que pasa. / Pase lo que pasare / tendra que
      haber nacido muerto / para no amarte.

Versos esplndidos y sencillos. Habr que pedirle a Massone que nos
comparta este libro a toda la comunidad hispanoparlante porque, ms all
del goce esttico, les aseguro, con estos versos podemos encantar a los
jvenes con la poesa.

Porque vale la pena leer a Massone, los invito a revisar los siguientes
enlaces:

 - J. A. Massone en Escritores de Chile,
   http://www.escritores.cl/libros/libmassone/portada.htm.

 - J. A. Massone en Poetas de Chile,
   http://chilenos.com/poetas/massone.shtml?category=9.

** Benedicto Gonzlez Vargas
   rector@univirne.cl
   Profesor y escritor chileno (Padre Hurtado, 1965). Ha publicado El
   ermitao (Editorial Caf Con Leche, 2000) e ndigo, los nios de la
   Nueva Era (Ediciones de la Univirne, 2002). Tambin particip en el
   libro 2000, el futuro presente (Editorial Letralia, 1999), con un ensayo
   sobre ciencia ficcin. Actualmente cursa un Magister en Educacin en la
   Universidad Diego Portales e imparte clases de literatura en los
   colegios Alexander Fleming y San Marcos, de Santiago de Chile. Desde
   2001 es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile.



=== Bucay: qu va a ser de ti, lejos de casa      Jos Mara Gatti ========

"Para m, Bucay se muri. Me defraud". As le escuch decir a una seora
que comparta un caf con un seor que pareca poco interesado con la
confesin. Yo estaba sentado en la mesa contigua a la pareja, leyendo de
prestado el matutino, sin nimo de entrometerme, pero al or el juicio
lanzado sin anestesia, me son al odo un tanto duro. Por qu Bucay se
muri y a quin defraud?, me pregunt. Jorge siempre confes no tener
aspiraciones literarias. En rigor, no es un escritor, tampoco un simulador;
se acerca ms a un repetidor de ideas. No es filsofo, menos pensador. Est
ms prximo al mediador de ideas, al mensajero espiritual que al sabio.

Es un hombre que naci (1949) en el barrio de Floresta -donde yo tambin
crec-, un lugar donde todava las vecinas son las difusoras del noticiero
diario y fieles analistas del acontecer parroquial. Donde se entremezclan
judos con sirios, rabes con armenios, espaoles con polacos, gallegos con
griegos. Donde las viviendas son modestas y la rutina es casi un documento.
All vivi, pelendole a la economa para llegar a ser psiquiatra. Nada le
result fcil: fue almacenero, taxista, vendedor de libros, agente de
seguros, fabricante de bolsos deportivos y reventa de autos usados. En esa
barriada conoci a Perla, su esposa desde hace 25 aos con quien tiene dos
hijos: Claudia y Demin. Del muchacho luchador concurrente al Servicio de
Psicopatologa del Hospital Pirovano, del terapeuta meditico que haca
emocionar a las mujeres en el programa El Buscador, emitido en el Canal 13,
all por 2002. Del vecino famoso de Haedo, del sanador de reconocidos
periodistas, al Bucay mudado a Espaa, porque Europa le abra la puerta del
paraso, hay todo un abismo.

Bucay no midi las consecuencias. Podra hacerlo cuando en sus
conferencias reuna ms de 6 mil personas y en su casilla de correo
acumulaba 300 mensajes?Alguien podra seguir despierto cuando los editores
le hablaban de medio milln de ejemplares vendidos en Argentina, Chile,
Uruguay y Mxico? Se podra mantener en pie este hombre de un metro
noventa de estatura y 100 kilos de peso, cuando en Espaa, la RBA, casa
editora de su obra, le zumbaba al odo que llevaban vendidos dos millones
de libros? Ahora bien: mientras esto aconteca, Bucay era un genio; cuando
el 22 por ciento de su libro Shimritu -de la ignorancia a la sabidura- se
comprob que era copia fiel del libro La sabidura recobrada de Mnica
Cavall, Bucay pas a ser un individuo deplorable. Esta vez sus amigos no
aparecieron. A los bucaymanacos los trag la tierra. Suerte ingrata la del
hombre. Por aos le puso oreja a cientos de individuos y en un instante se
qued en la soledad de la isla.

Un caso similar, el de Ricardo Piglia, no tuvo el mismo final. Cuando
Gustavo Nielsen acus legalmente al escritor y a la Editorial Planeta de
manipular el Premio Edicin 1997, con la obra Plata quemada, los amigos
llenaron pginas de solicitadas para defenderlo del atropello. Hoy el mismo
Piglia asegura que el fallo por el cual fue condenado a pagar una
indemnizacin es una injusticia. "Antes los escritores", sostiene el autor,
"eran llevados a los tribunales por obscenos o subversivos, ahora por
cuestiones relacionadas con el mercado, como si furamos responsables de la
existencia de esa industria. Fui condenado", prosigue, "y con sinceridad
digo que no s de qu se me acusa. Quienes tienen que ser cuestionados por
ese asunto son los jurados o los organizadores, no yo".

Crase o no, nadie dice nada y todo queda como una novela de final abierto.

Convengamos que la realidad no le resta responsabilidad a Bucay. En su
despedida de la revista dominical Viva, que acompaa al diario Clarn y en
donde por espacio de 2 aos escribi su columna, Bucay, sin dramatizar pero
actuando como vctima, sentencia: "Nunca quise conformarme con mirar la
vida por televisin ni abandonar a los dems a su suerte sabiendo que
quizs poda hacer algo para ayudar, aunque sea un poco. Si despus del
camino recorrido lleno de satisfacciones y sinsabores, uno sabe que por lo
menos a algunos ha servido, deber concluir que correr el riesgo ha valido
la pena".

Volvamos al principio: Bucay a quin defraud? Lamentablemente a s mismo,
porque los millones de lectores y seguidores lo abandonaron al momento de
enterarse de que, una vez ms, el ser humano es imperfecto. Nadie le
permiti el error. Posiblemente la ms considerada haya sido la propia
perjudicada quien, pausadamente, desliz: "Sera mejor si admitiera el
error". Sin embargo, la tibieza se transform en hoguera cuando agreg: "Se
nota que habla de un tema que desconoce: la filosofa".

En medio de este "pimpinelismo" aparece un tercero en discordia: Ramiro
Calle, quien durante 20 aos haba sido el monarca de la literatura de
autoayuda hasta que un da, sin permiso, lleg Bucay. Sensiblemente molesto
con su decadencia, Calle no par hasta alcanzar la llave del tesoro: "Yo
hice que estallara el escndalo y les insist a Mnica Cavall y a Oriol
Castanys (director general de RBA) que denunciaran legalmente a Bucay".

Cada uno se tom su tiempo. Castanys trat de frenar el escndalo porque
vea peligrar su economa -es el editor de Bucay en la pennsula- y como
buen negociador reuni a las partes. Cavall reconocera que el asunto era
complejo y costoso e involucrara trmites interminables entre editores y
pases. En definitiva: Bucay lagrime un poco diciendo que no le perdonaban
el xito y Cavall acept la recompensa de 150 mil euros por el mal momento
pasado. De ahora en ms, cada uno seguir su ruta. Ramiro Calle
despotricando desde su programa por la cadena Ser y desengaado que meterse
en los de escritores no sirve de mucho. Mnica Cavall, obviando el "error
involuntario" de este argentino pcaro y Jorge Bucay tratando de recuperar
su credibilidad, algo que por el momento parece lejano.

La seora vanamente esper que su pareja terminara coincidiendo con el
funeral de Bucay. El hombre llam al mozo, pag la adicin y ya de pie le
respondi: "Todo pasa, Graciela... todo pasa".

** Jos Mara Gatti
   josemariagatti@terra.com
   Escritor, periodista y psiclogo social argentino (Buenos Aires, 1948).
   Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "Jos Mart"
   de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario
   Milenio de Mxico. Durante 2004, la Editorial Longseller lo reconoci
   con el Segundo Premio en el Primer Concurso de Cuentos Longseller 2004.
   Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria, Deusto.com y
   Aldea Educativa. Se especializa en literatura norteamericana,
   puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway. Pertenece al grupo
   de investigadores de la Biblioteca Nacional de Argentina. Ha publicado
   Hola Hemingway. Una mirada centenaria y mantiene en lnea sus blogs
   http://microminicuentos.blogspot.com y
   http://josemariagatti.blogspot.com.



=== Una horda de lectores para John Kennedy Toole =========================
=== (Marketing por la obra de un autor que naci muerto) ==================
=== Carlos Fernndez ======================================================

John Kennedy Toole tuvo una vida corta y una muerte lenta. Haba nacido en
la surea ciudad de Nueva Orlens en 1937 y, con tan slo quince aos,
escribi la novela La Biblia de nen (su segunda novela publicada, que vio
la luz en 1989). Estudi y obtuvo el ttulo de master en ingls en la
Universidad de Columbia y ejerci como profesor en la Universidad de
Southwestern Louisiana y en el Dominican College, de Nueva Orlens. Al
parecer La conjura de los necios (obra de la que me ocupar ms adelante y
que fue galardonada con un Pulitzer en 1981) fue escrita mientras prestaba
sus dos aos de servicio militar en Puerto Rico; sta que l mismo alcanz
vislumbrar como una obra maestra, deambul por varias editoriales pero
nadie quiso publicarla. Un da del ao 1969, el ao en que el hombre fue a
la luna, Kennedy Toole, de 32 aos, decidi ir ms lejos, condujo hasta un
oscuro y solitario paraje en las afueras de Nueva Orlens, se encerr en su
auto, conect una manguera al tubo de escape de un tanque de gas y dej
llenar sus pulmones con el hlito oscuro de la muerte.

Haba dejado escrita una carta para su madre, Thelma D. Toole. No se sabe
con certeza el contenido de sta, pero la historia posterior, que pareciera
guardar un tufillo de propaganda comercial, cuenta que Mrs. Toole recorri
con el manuscrito durante aos de editorial en editorial sufriendo toda
clase de vejmenes, quizs los mismos (o peores) que haba tenido que
padecer su hijo y que se sospecha lo sumieron en una depresin terrible que
finalmente lo condujo hasta el pinculo del suicidio. Hasta que un da el
texto que tantas veces haba sido rechazado fue publicado en 1980, cuatro
aos despus de caer en las prodigiosas manos del profesor Walker Percy,
quien lo haba aceptado con cierto recelo.

En el prlogo de la novela Percy da cuenta de este encuentro: "En 1976 yo
daba clases en Loyola, y un buen da empec a recibir llamadas telefnicas
de una seora desconocida. (...) Lo que me propona esta seora era
absurdo. (...) Quera que yo leyera una novela que haba escrito su hijo
(ya muerto) a principios de la dcada de 1960. 'Por qu iba yo a querer
hacer tal cosa?', le pregunt. 'Porque es una gran novela', me contest
ella".

El resto del prlogo, escrito con verdadera maestra, cumple con los
elementos necesarios para incitar a la lectura de la obra; breve,
apasionado, compasivo, revestido con el tono de quien revela por primera
vez un gran secreto, un verdadero tesoro; dando datos esenciales de la obra
pero interrumpindolos en el momento justo en que el inters del lector
est en su punto ms alto, a la mejor manera de Scheherazade: "Slo me
quedaba una esperanza", contina Percy. "Leer unas cuantas pginas y
comprobar que era lo bastante malo como para no seguir leyendo. (...) En
este caso segu leyendo. Y segu y segu. Primero con la lgubre sensacin
de que no era tan mala para dejarlo; luego con un prurito de inters;
despus con una emocin creciente y, por ltimo con incredulidad: no era
posible que fuera tan buena".

Pero al entrar en ella, la obra de Kennedy Toole (una ingeniosa y divertida
stira que inscribe al autor en una tradicin que lo emparenta con autores
como Rabelais, Cervantes y Jonathan Swift) se defiende sola. El principio
de la novela constituye la presentacin del personaje principal con su
andar elefntico y pesado: un hombre alto y obeso, de grandes orejas donde
sobresalen pelos sin cortar, labios grasientos, gordos y bembones, con
restos de papas fritas, un tupido bigote negro, ojos altaneros, azules y
amarillos, vestido con su gorra verde de cazador con orejeras, voluminosos
pantalones de tweed, camisa de franela, bufanda y eructando constantemente
debido a un problema de su vlvula pilrica; rasgos fsicos que desde las
primeras lneas se revelan como indicio del carcter sui gneris de este
personaje que si bien presenta caractersticas pantagruescas y actitudes
quijotescas, se encuentra alejado de cualquier arquetipo conocido, y sin
par en la literatura del siglo XX.

Ignatius J. Really: de treinta aos, intelectual egresado de la
universidad, lleva una vida sedentaria, la mayora de las veces encerrado
en su mugriento y desordenado cuarto, tramando y escribiendo en decenas de
cuadernos una diatriba en contra del siglo que le toc vivir. Vive con su
madre, quien despus de tener un accidente automovilstico, por conducir en
estado de ebriedad, lo obliga a buscar trabajo para que contribuya con el
pago de los daos. Ese incidente es el detonante de mltiples situaciones
que a su vez desencadenarn una serie de hechos con los cuales se va
construyendo la trama de la novela.

Ignatius se muestra como un personaje con valores anacrnicos,
medievalista, ultracatlico, partidario de una monarqua totalitaria, que
mira perplejo los vicios, la mediocridad, superficialidad y banalidad del
siglo XX, que ataca los principios de la ilustracin y las ideas de
progreso. Pero sus acciones lo revelan como un sujeto miserable, inmaduro,
glotn, mezquino, egocntrico, mitmano, cobarde, caprichoso y perezoso. Un
sujeto iluso e intil incapaz de resolver los ms elementales problemas de
la vida cotidiana, pero predispuesto a embarcarse en los ms quijotescos y
disparatados propsitos. Precisamente se han sealado algunas afinidades
entre Ignatius y el personaje insignia de Cervantes, y es fcil determinar
esas similitudes, sobre todo en los malentendidos que surgidos de la
realidad parecen darle a Ignatius el piso que necesita para avanzar en sus
erradas cavilaciones. La distancia entre la percepcin de Ignatus y la
realidad se hace aun ms evidente cuando se contrastan los hechos con la
visin que de ellos tiene tanto en las cartas a su enamorada Mirna Mynkoff
como en sus mltiples diarios.

Kennedy Toole toma el espacio de Nueva Orlens para construir un
microcosmos, que transcurre en diversos lugares que van desde la calle
Constantinopla hasta el Barrio Francs; donde adems de la figura
antiheroica de Ignatius aparecen otros personajes: el seor Robichaux, el
patrullero Mancuso, Burma Jones, Gonzlez, la seorita Trixie, Dorian
Greene, Dana, Darlene, George, Gusv Levy, la seora Levy, el doctor Talc,
la seora Amy, la seora Really, Santa Battaglia y Mirna Mynkoff; en su
mayora estereotipos que simbolizan de alguna manera los vicios de cada uno
de los estamentos de la sociedad de la que da cuenta. Se hacen alusiones a
la paranoia comunista, al afn del Estado y las autoridades por mostrar
resultados y encontrar siempre un culpable, a la situacin del
proletariado, a la persecucin racista y al subempleo, a la vida nocturna
en bares y cantinas, a la prostitucin, la pornografa, la homosexualidad,
los delincuentes de poca monta, la banalizacin del arte y los medios
masivos de comunicacin, al despilfarro y a la intil y absurda solidaridad
de la clase alta, al medio acadmico universitario, al chismorreo de
alcobas y de barrio, a la generacin beat y al hipismo, entre otros. Estos
personajes que aparecen en lugares y situaciones aparentemente aisladas
luego se irn entrelazando en un nexo de causalidades que los conducen a
todos hacia un destino comn, cosa que asemeja esta novela en cuanto a la
estructura a algunas novelas de William Faulkner. Lo que hace suponer que
el final vendr despus de una situacin que directa o indirectamente
involucre a todos los personajes. Es un final de accin, vertiginoso y
delirante, de infarto (como se suele decir), resuelto con gran sagacidad y
acierto por el propio Ignatius. Acierto que sumado a un par de actitudes
calculadoras que asume en el transcurso de la novela, nos ponen a dudar
(como sucede con el Quijote) si en verdad Ignatius J. Really es un pobre
iluso o por el contrario se trata de un gran bromista del cual han sido
vctima todos, incluyendo a los lectores.

La conjura de los necios estuvo rodando en los estantes de mi biblioteca
por ms de cinco aos, al lado de no s cuntos libros superfluos;
ignorado, manoseado slo para ser apartado, silenciado, esperndome como si
su destino marcado fuera siempre ese: esperar. A sus cuatrocientas pginas
entr lentamente, sin leer el prlogo; y luego, al avanzar a la par de su
ritmo desbordante, me fue imposible detener la rueda.

Escribo esto, 25 aos despus de su publicacin, en una poca en que los
autores tienen las herramientas para asumir abiertamente la defensa y la
promocin de su obra, y en que la mayora de las reseas de libros se
escriben por amiguismo o en busca de contraprestaciones.

La vida no le dio a Kennedy Toole la oportunidad de ver su obra publicada,
mucho menos de defenderla. Por mi parte no s mucho de las circunstancias
que envolvieron su existencia, nunca lo vi, ni espero nada de l: cuando l
muri yo tambin estaba muerto. Bueno, vi una foto suya, poco atractiva (en
trminos editoriales) deambulando por la red; en ella se ve a un chico
simptico, plido, algo mofletudo, de su casa, con saco y corbata, motilado
al tope, de labios delgadsimos, de cejas escasas y una tmida expresin en
la mirada. Pero una foto, como un cigarrillo entre los labios, puede decir
mucho o puede no decir nada. Si algo pretenden estas lneas no es defender
la calidad de la novela (como dije antes se defiende sola) ni hacerme ganar
nada (mi nico ejemplar, Crculo de Lectores, 1984, no est a la venta);
tan slo busco conducir, con el mismo mpetu de las disparatadas empresas
de Ignatius Really, a una horda desaforada de lectores hacia ella: hacia la
magistral y maravillosa novela de John Kennedy Toole.

** Carlos Fernndez
   aquinovivenadie@hotmail.com
   Escritor colombiano (Cartagena de Indias, 1979). Estudi literatura y
   teatro. Ha publicado artculos, cuentos y poemas en medios impresos.



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=== Reflexiones acerca del ciudadano y la civilizacin ====================
=== Hebe Leopardi =========================================================

                            La relacin que un creador sostiene con su obra
                                                y, por ello, la obra misma,
              se encuentran afectadas por el sistema de relaciones sociales
            en las cuales se realiza la creacin como acto de comunicacin.
                                                            Pierre Bordieau

Entender la creacin literaria como un producto, o mejor, una consecuencia
de las circunstancias socio-polticas en las que se produce, supone una
puerta abierta que nos permite atisbar en su sentido, ms all del fenmeno
esttico, acercndonos desde nuevas perspectivas al "acto de comunicacin"
que la escritura comporta.

Pierre Bordieau plantea, parafrasendolo, que el poder es el eje que
traspasa todas las esferas de la vida social, lo cual se revela de forma
particular en el mbito discursivo. Dicha propuesta resulta particularmente
clara en muchos de los textos de los letrados hispanoamericanos de finales
del siglo XVIII y del siglo XIX, dado que en ellos se observa claramente la
intencin didctica, casi siempre presentada con una tendencia moralizante,
que encierra la necesidad de civilizar al hombre para acercarlo al progreso
supuesto en las grandes civilizaciones europeas.

En este ensayo nos acercamos a algunos planteamientos de Andrs Bello, como
muestra de un discurso que se propone la instauracin y permanencia del
rgimen poltico republicano, que en algunos textos afirma abiertamente:
"Los gobiernos republicanos no son sino los representantes a la vez y los
agentes de la voluntad nacional" (Bello, s/f a: 159), desde los actos
creador y educativo; siguiendo para ello algunos de los planteamientos
expuestos por Pierre Bordieau (1967) en su ensayo Campo intelectual y
proyecto creador.

Andrs Bello ha sido clasificado tradicionalmente como neoclasicista y
tambin se le ha atribuido un carcter prerromntico. Nuestro inters se
centrar, a efectos de esta lectura, en su cualidad de neoclasicista para
poder comprender, desde esta corriente, una parte del pensamiento
poltico-educativo del bardo. Enrique Anderson Imbert (1967: 184) seala al
respecto que

      Los temas polticos de la literatura neoclsica fueron, pues, los del
      liberalismo [entendido ste como "lo propio del hombre libre"]. El
      liberalismo fue la expresin poltica de una voluntad de dignificar
      al hombre que, en el fondo, implicaba la fe en que el hombre era
      dignificable. (...). Los intelectuales se sentan responsables de la
      libertad y el progreso de la sociedad americana. Gracias al
      liberalismo pudieron los poetas, maestros, escritores, oradores, dar
      sentido ideal a una revolucin y a una independencia que estallaron
      antes que las colonias estuvieran preparadas.

La expresin artstica durante el neoclasicismo, en Hispanoamrica,
respondi fundamentalmente a una necesidad social y moral, tal como se
evidencia en la cita anterior; es as que toda la obra del polgrafo tiene
como fin ltimo mejorar las condiciones en las que viva el hombre
americano, tanto en su educacin personal, como en los aspectos tocantes a
su vida en el colectivo, dadas las realidades que han resultado de los
sucesivos enfrentamientos emancipadores y el consiguiente abandono general
de Amrica, consecuencia tambin de las guerras.

Este afn humanstico se dibuja en las formas de la enseanza, tanto en el
acto artstico, como en el acto poltico de proponer y trazar planes
educativos e incluso legislativos, que funcionan como herramientas
esenciales para consolidar el proyecto poltico fundacional de la
Repblica, enmarcado unas veces en la espesura de una naturaleza que se
presenta generosa, y otras tras el velo del bien comn y la felicidad, pues
"en las sociedades recin emancipadas escribir era una prctica
racionalizadora, autorizada por el proyecto de consolidacin estatal"
(Ramos, J., 2003: 62).

As, dejar en el testimonio escrito las posibles iniciativas y propuestas
para la afirmacin del proyecto poltico supone tambin sentar las
directrices primarias de las que los gobernantes futuros pudieren partir en
su tarea. El espritu que anima la obra de Andrs Bello es un aliento
cargado de amor por el progreso del colectivo, que se construye desde la
consolidacin de una Repblica ideal, integrada por ciudadanos que ejerzan
sus deberes y derechos con respecto al Estado y a ellos mismos; en este
sentido apunta Rafael Gutirrez Girardot (2001:76):

      Su obra variada y voluminosa no est consagrada a proponer una
      reforma de la sociedad, sino a asegurar las primeras conquistas de la
      Independencia, es decir, a configurar en la vida cultural, poltica y
      social de Hispanoamrica la racionalidad que movi a los Libertadores
      para evitar que el belicismo que como secuela dej la Guerra
      emancipadora degenerara en "herosmo anrquico" militar.

Andrs Bello estaba comprometido profundamente con las labores poltica y
educativa, pues la tarea fundamental del momento era, justamente,
plantearse el propiciamiento de circunstancias que favorecieran el
desarrollo progresivo de la sociedad, conjugando a los diversos actores
sociales que, como resultado de la emancipacin, haban quedado en una
aparente "igualdad de condiciones", aunque los usos sociales acostumbrados
y las "clasificaciones" raciales continuaran tan intactas como durante el
periodo anterior a la Independencia.

En tales circunstancias la edificacin de la Repblica tuvo que ser
planteada de acuerdo con los estratos sociales, existentes como valores que
permeaban profundamente el inconsciente cultural (Bordieau, 1967: 136) de
esa sociedad. En el caso de los planteamientos del bardo no se trata
simplemente de la expresin de un pensamiento afirmado en una pose
elitista, ms bien sus propuestas se nutren esencialmente de la idea de
aprovechar los recursos humanos, econmicos e intelectuales al mximo,
tomando en cuenta las necesidades de cada poblador; por ello apunta en uno
de sus textos que,

      No todos los hombres han de tener igual educacin, aunque es preciso
      que todos tengan alguna, porque cada uno tiene distinto modo de
      contribuir a la felicidad comn. Cualquiera que sea la igualdad que
      establezcan las instituciones polticas, hay sin embargo en todos los
      pueblos una desigualdad, no diremos jerrquica (que nunca puede
      existir entre republicanos, sobre todo en la participacin de los
      derechos pblicos), pero una desigualdad de condicin, una
      desigualdad de necesidades, una desigualdad de mtodo de vida. A
      estas diferencias es preciso que se amolde la educacin para el logro
      de los interesantes fines a los que se aplica. (Bello, s/f a: 160)

El fragmento anterior tambin demuestra la clara intencin de fomentar el
establecimiento de una conciencia cvica, una voluntad quiz incipiente,
pero muy evidente, esbozada desde la desigualdad, pero tendiente al fin
general de la educacin como herramienta fundamental para la construccin
de la Repblica, pues por medio de la instruccin los habitantes podran
adquirir conciencia de su rol ciudadano, de sus deberes y sus derechos, en
el nuevo orden poltico.

Cuando se piensa en este proyecto educativo, es preciso asumir que hablamos
de un pueblo acostumbrado al dominio unilateral de los emisarios de la
Corona, provenientes de Espaa; habituados a vivir bajo un "paternalismo"
permanente, en estratos fijos de clasificacin racial, bajo reglas de
dominacin, privilegios o exclusin, segn el grupo al que se perteneca,
dependientes siempre de las noticias y tendencias importadas de la patria
madre, que est siendo sometido a un cambio drstico y radical en el
interior del orden social y la poltica que dirige sus pasos hacia el
porvenir. Zenaida Gunchez de M. (2005: 65) apunta, a propsito de este
tipo de eventos sociales que,

      entre el momento de la ruptura poltica y lo que podramos
      identificar como la disolucin total del rgimen poltico anterior,
      hasta llegar al establecimiento y consolidacin del nuevo orden
      poltico, resulta difcil determinar lgica y temporalmente la
      secuencia de fases o intervalos en funcin de los cuales se
      desarrollara la dinmica de desestructuracin
      (desinstitucionalizacin) de las viejas relaciones (relaciones de
      poder, econmicas, jurdico-polticas y sociales) y de estructuracin
      (institucionalizacin) de las nuevas relaciones.

De acuerdo a lo anterior es ms sencillo comprender la insistencia de Bello
en adecuar la educacin al nivel de cada estrato de la poblacin, pues en
las condiciones postindependentistas no resultaba viable plantear proyectos
que pudieran provocar un caos social aun mayor; ms bien se trataba de
hacer que los individuos comprendieran poco a poco las nuevas
circunstancias y su rol en ellas.

La Independencia, en sus comienzos, fue una bsqueda de poder y aumento de
privilegios del pequeo grupo social que representaba el estamento
dominante, que haba sido agraviado por la corona espaola, al no cumplir
sta sus acuerdos con los colonos; acerca de este asunto seala Pino
Iturrieta (1999: 31) que:

      La revolucin se legitima por el perjuicio causado a un grupo de
      vasallos, quienes corren el riesgo de perder prerrogativas tan
      importantes como el gobierno domstico, los ttulos nobiliarios, la
      posesin de la tierra, el control de los indgenas y la
      administracin de justicia.

Sin embargo, los hechos no se redujeron a lo expuesto en la cita anterior,
pues, durante el discurrir de los acontecimientos, los otros grupos
sociales de menor rango social, aunque mayoritarios en cuanto al nmero de
pobladores, se fueron integrando en la lucha independentista, en la
bsqueda de libertad, entendida sta como el aumento de beneficios
sociales, de derechos, de oportunidades, de un espacio real como seres
humanos dentro de la comunidad.

Esto signific un viraje decisivo en el sentido, objeto y alcance de la
revolucin, pues ya no era la bsqueda solitaria de una minora ambiciosa,
sino que se transform en la expresin de las necesidades y deseos de la
masa popular; sin embargo, la lucha armada no fue suficiente para lograr
los objetivos buscados con las guerras independentistas, los prceres
artfices del plan libertador entendan que la parte ms dura de la lucha
era re-educar al pueblo liberado y apuntalar las bases econmicas que
permitieran la subsistencia y evolucin de la economa de la Repblica, y
es que el giro de las circunstancias as lo exiga; por ello el Libertador
escribe: "el que no sabe escribir, ni paga contribucin, ni tiene oficio
conocido, no es ciudadano" (citado por Gunchez de Mndez, Z., 2005: 76).
Estaba claro que aquellos que antes haban sido sometidos deban aprender
una serie de roles, obligaciones y derechos que antes slo los colonos
haban practicado, con las reservas que su condicin de vasallos impona.

En este sentido, el llamado hecho a los soldados a deponer las armas y
retornar a la vida campesina, planteado en la "Silva a la agricultura de la
zona trrida", encierra la intencin de iniciar la construccin de una
civilidad fundamentada en el trabajo. Se trata de afianzar al Estado
naciente, desde la reconstitucin de una economa diezmada grandemente por
las recientes circunstancias blicas que dominaban la escena nacional; ms
adelante volveremos sobre este punto.

El ciudadano, como lo denomina Bolvar, es la base de la Repblica
naciente, se trata de un hombre que participa de la actividad econmica y
que tiene alguna instruccin, al menos elemental; sin embargo sabemos que
el habitante de la Venezuela recin emancipada no est preparado para
asumir este nuevo rol social, por lo que el proceso de re-educacin es
necesario, diramos urgente, ya que los acontecimientos polticos as lo
requieren.

En sus propuestas, Bello asume la construccin del ciudadano sobre la
presuposicin de la inclinacin al progreso, propia del hombre, lo cual
"humaniza" grandemente las conveniencias polticas que motivan la empresa
educativa, de dimensiones tan amplias como las que alcanz el proceso
blico, pues con ella se le da vida a los "fines elevados" que justifican a
los gobiernos republicanos:

      El carcter distintivo del hombre es la susceptibilidad de mejora
      progresiva. La educacin, que enriquece su espritu con ideas, y
      adorna su corazn con virtudes, es un medio eficaz de promover sus
      progresos; (...). Si bajo todo gobierno hay igual necesidad de
      educarse, porque cualquiera que sea el sistema poltico de una
      nacin, sus individuos tienen deberes que cumplir respecto de ella,
      respecto de sus familias y respecto de ellos mismos. (Bello, A., s/f
      a: 159)

Por lo tanto, el bienestar de los sujetos en un nuevo estado poltico es
esencial para el afianzamiento de ste, especialmente en un territorio por
reconstruir. La educacin, aunada al trabajo, segn los letrados del
momento, es la va ms expedita para llegar a la felicidad; sin embargo,
sumado a la incapacidad poltica de los habitantes del pas, hay que tomar
en cuenta que "despus de la Independencia, Venezuela careca de los
elementos capaces de permitir el arranque de un proyecto de modernizacin a
travs de la industria" (Pino I., E., 2003: 52).

As, una sociedad cuya economa se apoya en el sistema feudalista, junto a
una fuerte tendencia al uso y comercio de esclavos no poda estar al par de
los acontecimientos que estaban gestndose en Europa, por lo que con poca
mano de obra, sin capacidades tcnicas, la nica posibilidad de acercarse
al "progreso" era rescatar el precario sistema productivo que haba
sostenido a los colonos y sustentar el proceso de educacin de los
ciudadanos; aadiendo a la dura tarea de orientar a la sociedad hacia el
objetivo ms complejo de consolidacin de la transicin, otro factor
resaltante que impeda el progreso y dificultaba las otras actividades pues
afectaba la tranquilidad general:

      la arrogancia, la presuncin y la incapacidad de la mayor parte de
      los militares que haban combatido en las guerras de Independencia se
      traducan en una gestin del poder que, mientras demaggicamente se
      esconda bajo un radicalismo liberal, en la realidad se inclinaban
      siempre ms hacia aventuras dictatoriales. Los militares, terminada
      la guerra, no podan y no saban pensar en el "Nuevo Estado"
      (Scocozza, A., 1989: 185-186).

La lucha no termin con la liberacin del yugo espaol, como se puede ver
en el fragmento anterior, pues se prolong en bsquedas personales de
poder, en disputas blicas de carcter intestino, que diezmaron todava ms
a la poblacin y que dificultaron seriamente el restablecimiento de la paz
y el desarrollo del nuevo orden republicano que tena como premisa moral la
igualdad de todos los habitantes del pas. A la luz de estas evidencias se
hace prstino el sentido de las frases expuestas por Bello (1985: 42, 47)
en su "Silva a la agricultura de la zona trrida":

      por qu ilusin funesta
      aquellos que Fortuna hizo seores
      de tan dichosa tierra pinge y varia,
      al cuidado la abandonan
      y a la fe mercenaria
      las patrias heredades,
      y en el ciego tumulto se aprisionan
      de mseras ciudades,
      do la ambicin proterva
      sopla la llama de civiles bandos,
      o al patriotismo la desidia enerva...

      Asaz de nuestros padres malhadados
      expamos la brbara conquista.
      Cuntas doquier la vista
      no asombran erizadas soledades,
      do cultos campos fueron, do ciudades?
      De muertes, proscripciones,
      suplicios, orfandades,
      quin contar la pavorosa suma?

Los versos citados ilustran la devastacin de la tierra, pero tambin
exhiben la ambicin inhumana que impulsa a la belicosidad, la bsqueda del
poder personal por medio de la fuerza y la opresin. Tomando en cuenta este
panorama terrible, Andrs Bello formula sus planteamientos educativos desde
la consecucin de la felicidad, tanto individual como colectiva; en este
sentido, la totalidad de sus textos est destinada a fomentar la educacin
de los americanos, inclusive los poticos, que exaltan la obra de los
grandes prceres cados, acercndola al ideal de la aret griega, a los
grandes hroes homricos, mitificndolos como ejemplos inmortales de la
virtud. Sobre este tpico destacamos especialmente el poema "Alocucin a la
poesa".

Desde la prctica potica, el bardo toma el ideal virgiliano de la Eneida,
con el que incita a la vuelta a la vida campesina, elevndola hasta
transformarla en la forma de vida ms deseable y fecunda, pues "el campo
idlico y la vida sencilla del 'labriego' constituan la garanta de paz,
el fundamento moral de ella, que haba sido destruida por la codicia
reinante en las ciudades" (Gutirrez G., R., 2001: 77), adems de
representar el medio ms viable para recuperar el sistema econmico de la
nacin.

La letra, expresada en estas realidades convulsas, determina el camino a
seguir, organiza el ambiente catico resultante de las guerras, traza el
camino potencial que representa la posibilidad de ayudar a salir al pueblo
de la barbarie y seala un camino a la paz, entendiendo esta afirmacin
partiendo de la posicin directiva del letrado que habla desde el poder, ya
que "en ese periodo anterior a la consolidacin y autonomizacin de los
Estados nacionales, las letras eran la poltica" (Ramos, J., 2003: 63).

El culto a la letra se asoma en toda su significacin si observamos lo que
se necesita para ser considerado ciudadano: saber escribir. En efecto, los
prceres que idearon el proceso de independencia eran letrados, letrados
que supieron aprovechar las circunstancias segn fueron evolucionando, que
se fueron planteando soluciones apropiadas a la magnitud de las
dificultades que las empresas que llevaban a cabo suponan.

Podra afirmarse que, despus de los hroes militares, Amrica tuvo hroes
de la cultura, que no lucharon ms que con la pluma; quiz entre ellos
debamos destacar a Simn Rodrguez, el primero en plantear los proyectos de
educacin masiva que, adems creemos, es el antecedente americano de Bello
y de Bolvar; a este respecto, sin embargo, pensamos que Bello asumi este
proyecto de forma racional y sistemtica, tanto que lleg a ejecutarlo en
Chile, tanto que en toda su obra se percibe la orientacin didctica,
incluso moralista del discurso.

El polgrafo asumi la configuracin del proyecto desde la necesidad
urgente de la consolidacin de la repblica, partiendo de una educacin
planteada segn las necesidades de los diferentes estamentos sociales, dado
que esto supona una puerta abierta a la difusin de los principios en los
que se fundamentaba el nuevo orden poltico, para llegar de manera
eficiente a todos los individuos.

La formacin planteada por el bardo no slo apunta al conocimiento de las
materias bsicas, necesarias para lograr una cultura general mediana, y las
que sirven para el desarrollo de la vida cotidiana, pues tambin propone la
formacin poltica de los individuos, por medio del estudio de la
Constitucin:

      Mas, si por no ser de primera necesidad estos ramos de enseanza se
      pueden omitir [se refiere a la astronoma y a la geografa, adems de
      la historia universal] en los primeros tiempos de nuestra formacin
      social, no es posible que suceda otro tanto con el conocimiento de
      los deberes y derechos polticos. Regidos por un sistema popular
      representativo, forma parte cada uno de ese pueblo en quien reside la
      soberbia, y muy difcil o imposible es conducirse con acierto en esta
      posicin social, si se ignora lo que podemos exigir, y lo que puede
      exigir de nosotros la sociedad. El estudio de la Constitucin debe,
      por consiguiente, formar una parte integrante de la educacin general
      (...), para ponerse al cabo de la organizacin del cuerpo poltico al
      que pertenecemos (Bello, s/f a: 163).

Arriba se pone de relieve la firme intencin de hacer valederas las bases
en las que se afirman los sistemas republicanos, en los que todos los
ciudadanos permanecen al mismo nivel, en un sistema de igualdad social y
libertad, sin dejar de destacar que dicha condicin slo puede ser provista
por medio del aprendizaje.

Este proyecto poltico-educativo, compartido con el Libertador en sus
cimientos conceptuales, tiene la propiedad de incluir a todos los
pobladores, sin desmedro de su procedencia social, pues se ofrece la
enseanza necesaria para ascender a la categora de ciudadano, de acuerdo a
las necesidades de cada uno.

Si bien es cierto que la propuesta bolivariana de elecciones populares,
expuesta en la Constitucin de Bolivia, limita a los electores a un diez
por ciento de cada comunidad, un diezmo que sospechosamente presenta las
caractersticas de la clase dominante en el sistema anterior, ese diezmo
deba ser escogido, a su vez, por el consenso de los habitantes de la
comunidad. En efecto, dicha condicin no se da por razones caprichosas, es
el resultado de las circunstancias educativas deplorables y la
desorientacin social en las que la mayor parte de la poblacin se
encontraba sumida.

En estas formas de proceder se devela la ejecucin paulatina del proceso de
transicin de un rgimen al otro, teniendo en cuenta a la libertad
"contrapuesta, por una parte a la docilidad servil que lo recibe todo sin
examen, y por otra a la desarreglada licencia que se rebela contra la
autoridad de la razn y contra los ms nobles y puros instintos del
corazn" (Bello, s/f b: 172).

Profundamente humana, la concepcin de la libertad, enmarcada en el plan
poltico revolucionario, dan cuenta del deseo de superacin de las
circunstancias sociales que reinaban sobre los hombres que vivieron en la
colonia, sin importar su raza o el status social que posean.

Enfocado desde una perspectiva sistemtica y organizada, el proyecto
educativo de Bello muestra la importancia y valor de la instruccin, no
slo para afianzar los cambios polticos, sino tambin para llegar a la
felicidad del colectivo, que parte de la felicidad individual, y que son la
muestra ms elocuente del progreso general de la patria.



Referencias bibliogrficas

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   hispanoamericana I. Mxico: Fondo de Cultura Econmica.

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   difundirla. 1836". En: Fernndez Heres, Rafael [comp.] Pensamiento
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   Abierta.

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   Chile el da 17 de septiembre de 1843". En: Fernndez Heres, Rafael
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   Berbut, Marc (1967). Problemas del estructuralismo. Mxico: Siglo XXI.
   (Pp. 135-182).

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 - GUTIRREZ GIRARDOT, Rafael (2001). El intelectual y la historia.
   Caracas: Editorial La Nave Va.

 - PINO ITURRIETA, Elas (1999). Nueva lectura de la Carta de Jamaica.
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   Caracas: La Casa de Bello.

 - RAMOS, Julio (2003). Desencuentros de la modernidad en Amrica Latina.
   Literatura y poltica en el siglo XIX. Mxico: Fondo de Cultura
   Econmica.

** Hebe Leopardi
   hebelourdes@yahoo.com
   Escritora venezolana (Ciudad Bolvar, 1979). Reside en Cuman, Sucre
   (Venezuela) y cursa estudios de educacin, en mencin castellano y
   literatura, en la Universidad de Oriente. Actualmente se encuentran en
   proceso de publicacin su poemario Ecos de rosas quebradas y su libro de
   cuentos La risa de Dios.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Dos poemas
       Valentina Vitols

   *** Historietas de receptor
       Yarko Rhea Salazar

   *** Poesa de una ciudad emergente
       Roxana Crislogo

   *** Libertador
       Roberto Savino Asprino

   *** Voz que anochece -alusiones-
       Isaas Garde

   *** En el lmite
       Claudia Karim Quiroga

   *** Poemas
       Mara Agustina Spacarotel

   *** Pachuco
       Diomenia Carvajal

   *** Dos poemas
       Gisela Carlos Fregoso

   *** El derecho y el revs
       Roger Vilain

   *** Letras de un perro triste... (extractos)
       Miguel ngel Zapotitla Prez

   *** El misterio de los delfines
       Martn Palma Melena

   *** Tras el espejo o las bellezas que somos all
       Rafael Faras Becerra

   *** La risa
       Gladys Liliana Abilar

   *** Dos poemas
       Rubn Snchez Fliz

   *** La partera
       Gabriela Urrutibehety



=== Dos poemas      Valentina Vitols ======================================

*** Saudade

No aspiro a causar impresin o impresiones
en ti
en tus trotes indirectos
en lo emprico de tu movimiento
              escapismo
en tu indiferencia hacia lo lento

No quiero que pienses en mi lengua
que no es mala
que no es buena
que no te habla
que manda, letra por letra
los mensajes
a mis dedos
a las horas mas, atadas, horizontales
              en el reloj rojo son nano segundos
a las rasgaduras de la pulpa al conteo
a estas tintas plurales

Soy la calgrafa

No aspiro a causar impresin o impresiones
en ti
Saudade t
No renuncio a mis multitudes
desvanecidas nuestras versiones
huimos para no ser engranajes
diarios, semanales, indefinidos adioses
me inclino por ser
               noctvaga ocasional cacofnica
No s si t

Eres el tropo



*** Santa

Bailo y porto una aureola de plumas
(cay en mis manos el tope de un ngel)
no es imaginacin no se esfuma
no es una metfora
corona mi cabeza ahora
las imgenes que resguarda son tuyas

En la mesa, las piernas cruzadas, una fiesta
Caracas est fra, la gente se casa, la gente danza
artilugios de diversin, brota multitud de colores
los convidados y la msica, todos son realeza
sombreros tiaras silbatos palmas y sudores
goma espuma lila amarilla verde y magenta

Dej el baile sigo angelical y parezco santa
no lo soy no lo siento
simulo seguir las conversaciones, asiento, sonro
sentada entre mis afectos te pienso
sobre la piel de tu regazo la ma, un deseo
luego te observo arrodillado sobre m
                                   sin lienzos
                                   slo desnudos
                                   piernas en v
                                   muslos juntos
                                   vaivn
                                   sexo
                                   pblico que ignora
                                   una fiesta
                                   cambiamos posiciones
                                   dos imgenes
                                   sentada sobre lo hmedo
                                   hacemos el amor

** Valentina Vitols
   valenvitols@gmail.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1974). Abogada y productora de
   televisin. Textos suyos han sido publicados por la revista Helios
   (Lima, Per, febrero de 2006).



=== Historietas de receptor      Yarko Rhea Salazar =======================

*** 1

dice que me embruj, pero no lo creo. Lo afirma contundente el tipo que
lleg a comprarme componentes inalmbricos para su computadora: "te ha
puesto una culebra negra clavada con palitos de fsforo, y ha enterrado
moribundo al ofidio en el lugar por donde sueles transitar cuando te
recoges de la empresa". Sin darle importancia le mostr el resto de la
enorme variedad apilada sobre el mostrador. Por la noche, sin dejar de
pensar en la frase, saqu del desvn mi cuero de leopardo, lo extend sobre
el lecho de mi camastro y luego de desempolvarlo me cubr el cuerpo con l
y me acost. Rug toda la noche, creo que lo hice para sacarme el miedo de
encima, aunque no quera reconocerlo. Por la maana cuando me despert el
receptor de la radio, cre advertir en la voz que lea las noticias, una
risita con cierto tinte mordaz. Entonces, tom la almohada del camastro y
cubr el aparato como queriendo asfixiar a la voz... Ms tarde me enter de
que, en medio del pronstico del tiempo, la locutora estrella haba sufrido
un sbito apagn de vida.



*** 2

Tras del empapelado de comienzos de siglo, se adivinan los contornos de
rostros que atisban deseando estar plenos en mi habitacin, darse un paseo
del dormitorio a la cocina y tomarse un vaso de agua, sin que sta les
atraviese y moje desesperadamente la alfombra roja. Me mortifican sus
lamentos, sus gritos cansinos por las noches cuando no pueden ms de
deambular por ese mundo negro sujeto a sus propias fijaciones terrenales.
Es tanto el dolor que padecen, que no aguanto ms, y al despertar de cada
sueo con ellos, bebo vido el deseado vaso de agua sin temor a que sta me
moje las sbanas. Prendo inmediatamente la tele, pero contrariamente a lo
que espero, el locutor de las noticias con un movimiento profesional de la
mano izquierda gira la perilla del receptor y me apaga de cuajo.



*** 3

Abre la puerta y entra con humareda la bestia. No puedo evitar que vuelque
las macetas en el pasillo y vocifere desaforada. Toma el cable del telfono
y lo enrosca alrededor de mi garganta. Grito, y mis ojos se desorbitan, se
pierden sin remedio en el blanco espacio de la esclertica. La mano, en
accin claramente pica, levanta lo que encuentra y da un golpe a la
bestia, que cae pesadamente levantando un rabioso polvo sobre el parquet.
Me apresuro, arrastrando el paso, al lavabo y mojo mi cuello. Y en cada
gota que resbala por la piel, el rostro de la bestia con el taco del zapato
clavado en la frente, deja escapar del orificio un humito cargado de
fantasmas malolientes...



*** 4

Molesta, se deshizo de la ltima prenda de seda y apag el vdeo para
contestar el telfono. Nadie le respondi, y lanz irritada el auricular
sobre el catre. Se asom a la ventana y la entreabri para refrescarse con
la gara de la madrugada. Luego, se recost sobre el camastro e
inclinndose sobre el miembro erguido lo acarici con la lengua. No
alcanzaron a percibir la delgada masa amorfa que se introduca a la
habitacin, ora reptando por debajo de la puerta, ora levitando por encima
del parqu hasta que fue muy tarde. Convencidos quedaron -nunca lo pusieron
en duda- de que fue el placer de los lquidos en erupcin, lo que los
traspuso hacia el eterno crculo criollo de la Gran Movida en el Sky.

** Yarko Rhea Salazar
   yarko.rhea@gmail.com
   Escritor, escultor, cartgrafo y productor de videos boliviano (La Paz,
   1956). Reside en Suecia desde principios de los ochenta. Particip en
   diversas publicaciones bolivianas, como la revista juvenil Semilla y la
   revista del Postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor
   de San Andrs, Umbrales. Fue incluido en una antologa de poetas
   bolivianos en Suecia realizada por su compatriota Vctor Montoya,
   tambin residente en el pas europeo. Columnista en Rodela
   (http://www.rodelu.net). Forma parte del grupo potico Madrigal, de la
   ciudad de Gotemburgo, en cuya revista Madrigal ha publicado, adems de
   participar en diversos encuentros poticos. Tambin es miembro del
   colectivo de Radio 19 de Abril de Gotemburgo, donde se desempea como
   tcnico de sonido y lleva adelante un programa de jazz latino.



=== Poesa de una ciudad emergente      Roxana Crislogo ==================

      Presentacin
      Reflejo de una cultura mixta, hbrida

      Carmen Oll

      Es evidente que la poesa peruana cambia con los aos pero no como un
      producto comercial que se ubique en el mercado tcnicamente ms
      desarrollado que la poesa de sus predecesores. Prefiero hablar de
      estticas contrapuestas que conviven entre s. En el Per de ahora
      prevalece el gusto por una poesa de ideas, como respuesta -y ya va
      para largo- a la potica integral de Hora Zero de los aos 70 y su
      profusin de imgenes tomadas de la realidad inmediata: el parque
      Universitario, el Mercado Central, Tacora. Dira que varias estticas
      lidian entre s y algunos poetas intentan incluso crear un nuevo
      canon para denunciar el centralismo limeo. Se reacciona tambin
      visceralmente contra la poesa "ertica" o la poesa "de gnero",
      etiquetas con las que se pretende parametrar la poesa escrita por
      mujeres y as ser dueo absoluto de la verdad en materia del gusto
      potico.

      Me interesa destacar dos maneras de concebir la poesa ltimamente.
      En un extremo la esttica clsica ve el acto potico como un hecho
      aislado de la poltica, donde la "indeterminacin de lo determinado"
      -como afirma Jorge Wiesse- configura un universo cuyos cuerpos estn
      en suspensin. La poesa nace de la tradicin y vuelve a ella sin
      contaminarse con el ruido social; es el caso del ltimo libro de Ana
      Mara Gazzolo, Cuadernos de ultramar (2004), publicado con el nombre
      de Felice Ianua, libro que no hace ninguna concesin al lector.

      En la otra punta, Roxana Crislogo refleja en sus poemas rtmicos una
      cultura mixta, hbrida, donde lo culto y lo popular no necesitan
      diferenciarse neurticamente, como pretende la "alta cultura", pues
      -a decir de Garca Canclini- el arte moderno latinoamericano tiene
      "muchas intersecciones entre lo culto, lo popular, lo artesanal y la
      produccin masiva".

      Si en el siglo XX Roco Silva Santisteban reconoce en los poetas de
      su generacin la tendencia a ser parias sentimentales o una nueva
      suerte de hasto baudelariano, en Roxana Crislogo, en cambio, el
      pathos trgico cambia de tono y tiene otros bemoles. La sombra del
      expresionismo alemn con George Trakl a la cabeza y la bsqueda de la
      autodestruccin del yo, que alcanza su mxima expresin en la
      argentina Alejandra Pizarnik, dos conos neorromnticos de la poesa
      del siglo XX, dan paso a un tipo de escritura ms sincrtica, con el
      sncope nervioso de las ciudades emergentes. El arte en esta nueva
      poesa no tiene paradigmas referenciales legtimos, busca por el
      contrario su esencia en la multiplicidad.

Hay das que no tolero ms ruido que el de las construcciones
y el caf no endulza   -no hay nada que endulce este caf-
y quisiera ser la virgen que adorna el vello crepuscular
de un acolchonado cuadro
llamarme Rosa   -Rosita-
tener el cabello largo y los pies pequeitos y rosados
como los de una conocida mueca
y llevarle a los muchachos de la construccin
tappers limpios de comida
papas sancochadas con pollo

mi buena sazn que vender
y revender
con sendos cerros de arroz
lechuga agria y aj
de algo me servir ser acomedida o liviana
                                    sudar
atados de ropa limpia y una toalla
por si la transpiracin

y luego pensar en los acabados del edificio
   -como terminar yo-
muros sellados y cielos falsos en placa de yeso
   -donde terminar yo-
soldaduras  anclajes  fijaciones de plstico
    dnde anclar
                me desfondar
       y terminar yo

y nada de prevencin y mantenimiento
de martillos  taladros  patologas y formas
que hincan su cabeza de movediza serpiente
y me invitan a rodar

sentirme en la erosin de esta tierra de doble piso
sin fondo
y empapelan el ruido de un enceguecido trnsito
de aves guaneras como el dolor
                        de alguna primera vez.



*** a Ludy

recuerdo sus jeans baratos y ajustados   sus blusas simples
rosadas-blancas y estrechas  recuerdo su revista rosa
su bolsita cusquea cruzada como una metralleta de lana
recuerdo sus camisetas de hawi sus polos de mickey mouse
recuerdo las ganas con que miraba a los chicos guapos blanquitos
de la vanguardia   al cabello largo y ondulado de Jos
a los catlicos impecables en la mente
a los delgaditos de bondad como una bandera
al john lennon de la mitad de sus narices
cmo los amaba y tambin cmo los odiaba
ella que deliberadamente se inici en el aprendizaje
anarquista de la diseccin   -a veces dispuesta
a demoler sus sombras-   cmo se miraba
y cmo me miraba
y cmo expectorando la mitad de su cuerpo
un paraso negado a la desnudez
aparc en los insondables desiertos de Lima
la recuerdo un da que el trfico rural de un camin
la dej sola en el mundo isleo de los vegetales
el zarro azul y bautismal del afilador de cuerdas
salpicando en el vello pbico de sus palmas
en la ciudad hipntica

y la so hipntica habitando una ciudad de cuerdas
no te acerques a ella
no le digas-no le cuentes-no la toques
             la msica era la misma
desmenuza todo menos su odio
todo menos eso que nos separa
incinera su amor   que le quede algo que rebanar
que diga que piensa en s y que tema
cuando se suelte el cabello y una nota acerada desde el fondo
maxilar de su cuello crezca como un bozal en su piel
y se vea acholada   achorada   aniada
estpida   escuchando a ese metiche
a ese designado por la direccin general del partido
a esa multitud que nos separa.

===

una tibia de humo se desliza
como un desorientado iceberg en la carretera
persigue una cadena montaosa de autos y triciclos
reparaciones mecnicas y turbas
de ramilletes vagos de luz
como si no se pudiera escapar del crculo
vidrioso   torcer el timn
atravesar desde otra perspectiva
los orificios del aire

has entendido que esta imposicin de piernas y manos
no es producto torpe de la casualidad?

la intensidad les ha conferido un lazo indiscutible
de formas
hoy todo se toma alegremente de las manos

Seguro que bailaste como desenfrenada
seguro que te intoxicaste del lloriqueo bobalicn
de aquella cantante folklrica
y el coliseo se inund de una
espuma que en la espalda rocosa
de una cerveza
empez a abrir y cerrar los ojos
indefinidamente

a m me gusta el arpa
se me sube a los codos
tiembla en su intromisin de aire
el huaynito desenterrado de la raz
   no har milagros
pero retoza en el pecho

como un alborotado tambor
     en la piel

** Roxana Crislogo
   roxanax@yahoo.com
   Poeta peruana (Lima, 1966). Ha publicado los poemarios Abajo sobre el
   cielo (Ediciones Nido de Cuervos, Lima, 1999) y Animal del camino
   (Ediciones del Santo Oficio, Lima, 2001), y tiene indito el poemario El
   diario de Ludy D. Estudi derecho y ciencias polticas en la Universidad
   Nacional Federico Villarreal. Hizo una maestra en derecho internacional
   sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para la Universidad
   de Helsinki (Finlandia). Actualmente se desempea como coordinadora del
   Network Institute for Global Democratization con sede en Lima.



=== Libertador      Roberto Savino Asprino ================================

Despus de los tambores pusieron una msica que a nadie le gustaba. No
recuerdo la hora, pero supongo que fue luego de las tres, porque a las tres
es cuando usualmente ponen tambores y las mujeres se quitan los zapatos,
levantan sus vestidos y se creen negras. Siempre me gust verlas as,
alzando los hombros y con mirada de leona, una mirada que podra ser
agresiva, pero que en realidad es otro artificio de seduccin. Los hombres,
en cambio, slo nos destemplamos la corbata, porque sabemos que de un
momento a otro vamos a ser arrastrados hasta el centro de los crculos
donde estas fieras bailan. Y entonces s, abrimos los brazos y rugimos,
perseguimos y bailamos, sin tocar a la hembra, aunque queriendo tocarla,
pero si se toca ya no estamos bailando tambores, al menos no como lo bailan
en Choron o en Barlovento, los negros y las panteras de verdad. (Nosotros
somos los domados por la ciudad.) Despus de los tambores pusieron aquella
msica terrible. Nos estn botando, escuch que alguien deca. Seguramente
yo tambin lo dije, o algo parecido, y todos los de la mesa lo celebramos,
porque ya a esa hora todo vale y slo los sobrios se lo pasan mal. Eran
tonadas de los ochenta, pero de lo peor de los ochenta. Puras canciones
gringas que nadie conoca, seguro que ni siquiera el de la miniteca, dijo
alguno en nuestra mesa, y todos subimos las copas o los vasos y seguimos
hablando de la psima msica y de lo bueno que estuvieron los pasapalos y
el chupe. Afuera la noche se haca ms clara, hasta que en algn momento
apagaron las luces. Para ese entonces la msica haba dejado de sonar y en
la sala slo quedaban dos mesas con otros pocos invitados y los mesoneros,
que parecan zombis yendo de aqu para all, recogiendo y plegando los
manteles, cubiertos, las sillas y las mesas.

No recuerdo quin o cundo, pero en determinado momento alguien comenz a
hablar de poltica. Pero no a hablar. Sus palabras parecan ms bien un
reto, como si el slo pronunciarlas significara que pronto se entablara en
un duelo, cosas de balas y vaqueros. Barbaridades. El alcohol, por
supuesto, tena mucho que ver con el tono y las lentsimas maniobras del
retador, igual que el sueo y lo incmodo que a esa hora resultaba la
formalidad de las ropas. Pronto hubo gritos y amenazas, pero al final todos
se calmaron y Rodrigo tuvo la excelente idea de que nos furamos de all a
comernos unas arepas en la avenida Ro de Janeiro o en la Calle del hambre,
tambin en Las Mercedes. Estamos cerca, dijo, desde aqu son unos diez,
quince minutos, ahora que no hay trfico. Eran casi las siete de la maana,
las calles estaban vacas y un domingo a esa hora el aire es siempre
limpio, porque baja de la montaa y se queda atrapado entre el vila y las
colinas del sur. Sobre el valle, propiamente.

En el corolla de Rodrigo partimos l, Carlota, Alejandra y yo. Fuimos los
ltimos en llegar a la arepera porque nos desviamos en la Libertador para
despertar a las putas que siempre se quedan dormidas tiradas en la acera o
entre las bolsas de basura. Rodrigo fue el de la idea, y todos sabemos que
en su guantera ahorra un arsenal de fuertes y otras monedas para ocasiones
de esa ndole y para los desfiles militares, cuando las lanza desde la
azotea del edificio donde vive su amigo Nelson, cerca de Los Prceres, del
otro lado de la autopista. A ms de uno le habr hecho dao, supongo, pero
tambin es cierto que las putas de la Libertador nunca escarmientan.

Llegu a casa al medioda. Mam estaba cocinando y el olor a condimentos, a
cebolla frindose, me dio nuseas. Nos saludamos de lejos. Hola mam, pero
no entend lo que me respondi. No quera que me dijera nada por el olor a
whisky y a cigarrillo. Ya sobre mi cama sent cmo la habitacin comenzaba
a dar vueltas, acelerando, y cmo la noche se repeta en imgenes
intermitentes, tan cerca y tan lejos del descanso, del sueo. Saqu la
pierna izquierda de entre las sbanas y la puse sobre la alfombra, la
planta firme contra el suelo. Las vueltas no cesaron, pero al menos dejaron
de ser tan bruscas. El ancla haba funcionado.

Me levant con una llamada de Rodrigo. Cuando tranqu vi la hora, eran las
diez o casi las diez. Tena media hora antes de que l llegara y saliramos
a rodar por ah y recorrer un poco la ciudad. Por supuesto, regresamos a la
Libertador. Podemos ir a algn sitio a probar suerte, dijo, o podemos irnos
por lo seguro, igualito se gasta plata invitndole tragos a las chamas.
Acced, ms que todo por curiosidad. Luego de leer tantas memorias y
novelas donde los protagonistas visitaban burdeles y calles prohibidas,
como el Jirn Huatica de La Victoria peruana, donde estaba la Pies Dorados
de Vargas Llosa, era lo menos que poda hacer. Sobre la acera, de vuelta en
la Libertador, estaban las muchachas, casi todas fumando, con las manos
sobre la cintura o batiendo la cartera, como si estuvieran espantando
moscas. Vestidos plateados, faldas verdes, pelucas rojas, carteras, botas y
chales de todos los colores. No preguntaban nada, se acercaban a la
ventanilla del auto y asomaban su cabeza hasta que tambin sus senos o lo
que fuera que tuvieran sobre el busto quedaran tambin ocupando el espacio
del copiloto, sin importar que yo estuviera all, intoxicado por el perfume
a levadura, aunque obviamente levadura no poda ser. As, supongo, es que
tienen que ser las putas, agresivas, asesinas, irresponsables. Rodrigo hizo
un gesto con la cabeza que no comprend. Ellas, porque ya para entonces dos
se haban concretado y tomaban turnos en la vitrina del corolla, s que lo
entendieron y esperaron a que mi amigo abriera los seguros de la parte de
atrs. En ese momento mi corazn empez a tumbar con fuerza, tanto que
poda escuchar el palpitar en mis odos, por encima de la msica del carro
y las cornetas de la calle.

Llegamos a un motel que no conoca. Habamos subido por el camino hacia la
Colonia Tovar, dejando atrs Caracas, y en una de esas callecitas se meti
Rodrigo, girando brusco e hiriendo seriamente mi equilibrio. Atrs las
muchachas rean. Yo no las escuchaba, pero vea sus dientes amarillos en
los espejos, sus bocas demasiado rojas dicindose secretos y sealando,
entre otras cosas, el celular de Rodrigo, el aparato de msica del carro,
las cornetas envenenadas que estaban atrs y que gritaban una msica
electrnica que pareca haber venido desde el futuro. O al menos eso llegu
a pensar, en uno de mis delirios. Motel Cinco Estrellas. As se llamaba,
Motel Cinco Estrellas. Una buena broma, sin duda. Me imagino la cantidad de
mujeres engaadas que esperaban otra cosa de ese nombre. Pero las que
venan con nosotros s que saban. Al bajarse saludaron al viejo que
cuidada los carros y le silbaron a un perro sarnoso que no les hizo caso y
sigui mordindose el cuerpo. Luego caminaron hasta el pasillo que daba a
todas las habitaciones y se sentaron sobre un murito, donde el techo se
apoyaba con barandas. Nunca paraban de hablar, y se trataban con una
fraternidad casi inadecuada, que a veces me intrigaba ms all de sus
cuerpos para alquilar.

Rodrigo se acerc hasta que sus ojos rojos parpadeaban muy cerca de mi
cara. Hablaba casi gritando, sordo an por el zumbido que la msica tan
alta nos haba estacionado en los odos. Si no gritaba, es cierto, yo no
hubiera podido escuchar lo que deca. Su aliento ola a cerveza, igual que
el mo, supuse. Parece mentira, dijo, pero esta es la primera vez que vengo
a este sitio. Te gusta el nombre, no. S, tiene su gracia, pero me cuesta
creer que no hayas venido nunca antes, si llegamos derechito, sin
perdernos. Rodrigo se qued callado, pero se le vea la emocin en la cara.
Hace cunto que nada, le pregunt. Bueno, desde que termin con Carla, hace
como tres semanas, respondi. Y t. Un poquito ms, le dije. Tengo una mala
y una buena noticia, me dijo de pronto. Dime. La mala es que no tengo
gorro. Coo, eso es grave, dije. La buena es que me sabe a bola. Coo, eso
es peor. Nos remos. l abri su chaqueta y busc en uno de los bolsillos.
Encontr lo que pareca ser una cigarrera, pero que en realidad era
demasiado pequea para ser una cigarrera. Quieres, me pregunt. Yo me qued
callado mientras l abra la cajita y sacaba con la llave ms larga del
llavero un montoncito de polvo. No, dije, sabes que yo no le meto a esa
mierda. l pareci no escucharme y acerc la llave hasta uno de sus
orificios nasales. Respir hondo, tapndose con un dedo el otro orificio.
Luego repiti el procedimiento, pero para ese entonces yo ya no estaba ah,
a su lado, pero me lo dijo luego, con esa simpata que le sobreviene con la
coca. Apret los puos y decid que de regreso pedira un taxi, aunque me
costara doscientos mil bolvares.

Por fin entramos. Rodrigo se encarg de pagar los dos cuartos (yo no tena
efectivo y no aceptaban tarjeta). Hacia el aire liviano de la noche
lanzamos una moneda, para ver a quin le tocaba cul. Rodrigo gan y
escogi a Ginger, as que a m me esperaban unas horas hmedas con Treici
(ella misma, orgullosa, me dijo cmo se deletreaba su nombre). Al entrar en
la habitacin sonre. No estaba contento, pero la cama sobria y Treici
sonriendo sobre ella, el olor a humo viejo, las sbanas quemadas y la luz
cansada, todo me recordaba a Bukowski, a su cruda poesa. Me proteg un
poco antes de regresar la mirada a la muchacha, ahora en ropa interior y
llamndome con el ndice y su ua postiza. En ese momento pens en Pies
Dorados, en la seora Bovary, en Lolita, en Bola de Cebo. Pens en todas
las adlteras francesas, italianas, rusas y norteamericanas de las que
haba ledo. Fue as que lo supe: no pasara nada con Treici y ms nunca
vera a Rodrigo. Pero sobre todo aprend que ya nunca molestara a las
putas sin pasado de la Libertador, porque no se sabe en qu libro uno pueda
consegurselas.

** Roberto Savino Asprino
   rlsavino@gmail.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1982). Reside en Miami (EUA). Es editor,
   cofundador y colaborador del proyecto artistico-literario Proyecto Setra
   (http://www.proyectosetra.org), gestado en Miami.



=== Voz que anochece -alusiones-      Isaas Garde ========================

*** Primera parte
    anochece en toda vida humana; o slo en m anochece?

1

piedad hostil estrella entre serpientes
vas a responderme con mis mismas preguntas?



2

como si nada de esto supieses socorrida
Gioconda



3

liberabas all para enjaular ac
mutilabas esto para sanar aquello
renacas maana para morir ayer



4

desequilibradotas
proverbiales las fantasas de la equilibrista



5

entonces nada nos enlaza
a duelos o a dichas de nuestras palabras -inscriptas en la jerga de la voz
      [que
anochece- si es que decimos por nada si es que juramos por la que no dice
      [nada



6

cerrada en la ficcin de su propia fragancia: noche de los manzanos
no obstante
inaudible
la meloda desliza su flamante piel entre las inminencias de los frutos



7

la inminencia
las inminencias que miden la historia de la depredacin
la aventura siniestra
la vida de rodillas ante la vida y la muerte
de la que devenimos a contratiempo



8

ojo fro punto ciego martillazo reflex
qu ha de decirse o dejar de decirse cuando se es el estpido que solt a
      [los
pjaros



*** Segunda parte
    (vajra-varahi)

1

la puta prescripta (hace un rato al cruzarte en la esquina te mostr los
      [dientes)
insidiosamente estimulada puesta al tanto se desviste de todo menos de su
mirada santa perdida
baja ondulando a deslizarse sobre tus rodillas



2

vos boca de oro sibila fums y toss y articuls para m leche para m miel
      [la
cantata podrida del mar de fondo -el hombre que te escucha que apenas si te
mira si te mir si te vio nunca



3

ni en el sol ni en la sombra
la cuerda de tus palabras se aprieta en mi garganta en mis palabras tus
      [palabras
de loca tus primeras palabras que sern las ltimas



4

tristemente siente el peso de su poder sobre ella
como ante la sumisin de un perro
es un instante que no va a tener fin pero es un instante



5

tu instante en la cordura cunto cost cuanto lleg a valer -una sonrisa
      [clebre
ahora en la hora de la penumbra
ni cmo ni por qu el ocaso de tu sonrisa se vierte en otros sueos
otros ocasos
puros



6

otros vinos tan dulces tan envenenables



7

la piel ya no me necesitaba no me reconoca no me rescataba pero s en
      [sueos
profundos precarios la sonrisa



8

enjoyada
amiga
la intencin abstrusa de la noche configura diamantes
perfumada
huele a diamantes
enmascarada
comienza a lubricarse a la temperatura de los diamantes.



9

vine a desayunar con vos yoguini era todo lo que una lealtad le deba a la
      [otra
en esta vieja vida.



*** Tercera parte

      porque no es posible olvidar cmo -anoche- me miraste cuando me
            [mostrabas el corazn pudoroso de
      tu manzana
      Patricia Damiano

1

Diste con el sueo del soador que suea el trueno apagado del tren que
      [est
llegando a Coghlan.



2

Cifras no desveladas vidas
-de las que te fuiste por esa puerta-



3

Se queda unos momentos a
respirar
aqu desde que viene
al mundo



4

Qu puede importarles la llovizna tibia de junio que ahora humedece sus
cigarrillos?



5

Ahora llegu
te llevo
desde siempre
-llena de diamantes
desde
este hoy que haba



6

la mujercita se prend
del juez
el juez tambin la am
la juzgaba la amaba



7

El rostro opaco de mis antepasados en el espejo -si me diste su rostro
dame la paz tambin la paz amarillenta de aquellas fotos



8

no mariposa
de divertido vuelo sino la salamandra
la dura salamandra recin hoy supiste
que eras que habas sido



9

Era puerto seguro
recin
el brillo de unos ojos



10

Respira por los dos
-dato
de un aire oscuro o agua de ahogos
habla
no dice nada



11

Viene con la sal del mar
viene en la noche de la sal
de la tierra
-sal del mar y sal de la tierra
si ella se desalase la salaras
seras el quien



12

Sueos ligeros pasos
respiratorios
una
casa en la msica en la luz espesa
entonces
iba a decirlo
devadasi: entonces
-y el pual en la mente y el spid
entre las recobradas flores de la sonrisa-



13

tendras que escucharlo
tendras que estar escuchndolo hay
que decirlo -horriblemente- as
an y para siempre
en libertad en ese ruido que
dijimos no dice



14

(nos salve nos deshaga
la rspida
sirena en su hit
impecable)



15

quin te habra arrimado a la
luz
de estos ojos pobre luz turbia
lmpara
aunque si es
que habr un sol
para los obstinados
para los borrachos
de obstinacin...



16

si llegs ahora mismo te leo unos textos los textos decan otra vez lo que
      [dijo la
que no dice nada

** Isaas Garde
   isaiasgarde@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1964). Dirige el taller de poesa El
   Sapo de Bronce. Mantiene una pgina personal en
   http://isaiasgarde.tripod.com.



=== En el lmite      Claudia Karim Quiroga ===============================

No tena claro el concepto de reglas pero no haca falta. La libertad
consista en las largas caminatas al campo sobre la alfombra de hojas
amarillas del otoo. Los zuecos, negros, brillantes, duros, le dejaban los
pies cansados y adormecidos, que ms tarde, su mujer habra de masajear y
bajara la hinchazn a punta de paos de agua al clima. Desde la silla Luis
XV el piano aparece como una promesa, una esperanza traducida en msica y
en conciertos, las notas brotan de su cabeza una y otra vez durante el da,
sinfonas, misas, sonatas, como las nubes de un crepsculo infinito y
posible. No tena treinta aos y ya se senta aun mayor que su padre a su
edad, y a su abuelo y a todos los hombres que quedaron a su paso. Senta la
juventud como una rfaga cuyos destellos todava conservaba intactos y
sobrellevaba a pesar del dolor. Era el mago que sobrepasa los lmites de su
creacin y los conduce ms all del talento y la disciplina, un rasgo, sin
duda, de genialidad. Pero la supervivencia diaria lo fatigaba. Los pequeos
detalles que marcaban la vida cotidiana. El hecho de comer, de lavarse, de
vestirse y dirigirse a los auditorios que le aclamaban y vitoreaban.

Prefera el aire anodino del piano, las manos en movimiento, los dedos que
tocan y recorren y toman vida propia ms all de sus pensamientos y los
odos, el sentido ms fuerte y valorado. Un leve susurro era captado
mientras interpretaba alguna pieza. Aos atrs, las mujeres representaron
para l una ocasin entre fatdica y onrica, seres alados que producan
placer y sonrean. Cuerpos de doncellas blancas y hermosas, rubias o de
cabellos oscuros, era demasiada belleza, demasiado estmulo para un par de
ojos y una sola boca. Las manos, otra vez. Las mujeres lo amaban por su
fama de msico talentoso y apuesto. Y Wolfgang, que nunca supo lo que era
una vida sedentaria, amaneca con los miembros cansados. Esta noche, su
mujer lo cuida pero se siente enfermo y abatido. Ms tarde, maana y la
semana entrante, habr de hacer una presentacin ante la corte, entonces,
la fama y el hombre seguro de s mismo aunque intocable. Que nadie se
atreva a llamarlo por su nombre de pila, que nadie ose pasar por su casa y
tocar, que nadie ose mirarlo cuando no quiere ver a nadie. La mujer lo
complace. Y la sala de ambiente romntico se viste de fiesta para una noche
de baile ntimo. Harn el amor porque el sexo no tiene contraindicaciones
ni est prohibido por la rama de farmaceutas. Lento esta vez. Pasar la
noche penetrndola hasta que el dolor de los pies se disipe y se confunda.
La mujer se extiende y Wolfgang recrea la fantasa de la flor, de la vulva
que se abre y se cierra.



En la madrugada la composicin de una nueva aria que tuvo pendiente durante
la noche. Parte de una pera en el estilo de Las bodas de Fgaro. Y las
horas de sueo que nunca llegan porque su mente no alcanza a comprender esa
distancia insufrible entre dormir y la vigilia. Por supuesto que antes
dorma pero ahora no quiere perder el tiempo en esas minucias, para todo lo
que tiene que hacer no le alcanza una vida. Su msica traspasara las
fronteras del tiempo y la distancia y servira para inspirar a otros, a los
enamorados, artistas y msicos, a la gente comn, todo el mundo ha amado
alguna vez o ha tenido la posibilidad de encontrar lo que busca en alguna
parte. Quin sabe. El color negro lo persigue en forma de gatos que se
cruzan o pensamientos abstractos, o en la mujer amada. Ese lapso entre
poseerla y abandonarla que dura segundos, instantes. En un momento est
contigo para siempre y luego ya no. La pierdes, cae por el abismo y l debe
regresar solo. A su piano, a su msica.

De camino a la escuela F. se distrae escuchando las notas que salen de la
casa de Mozart. El chico se sienta en el andn y guarda silencio. El sol
cae a medioda y sus compaeros estn de vuelta con la camisa por fuera y
las manos y las rodillas mugrientas. Las bolsas de la merienda vacas y los
cuadernos llenos de tareas. El adolescente regresa a su guarida, toma una
siesta, y con la cabeza sobre la almohada siente la msica. Qu privilegio
tenerlo de vecino pero qu pena no conocerlo. No pierde un detalle de su
vida pero el maestro ni siquiera sabe que el chico existe. Esa tarde, el
cartero trae una nota de la escuela anunciando una nueva falta. Adems de
mal alumno, es grosero, desobediente e inculto. La madre suplica, pero su
hijo se encierra aun ms en s mismo. Se arriesga: si el mundo es
insufrible, al menos correr el riesgo de conocer al Maestro.



Es hora de cenar en casa de Mozart. Sopa de puerros, patatas y bistec. La
cena servida en porcelana y cubiertos de plata. Con suma elegancia as
coman fideos. El chico golpea la puerta y el misterio est por resolverse.
Dir una frase sencilla. Buenas noches, quiero saber si es posible conocer
al maestro. Indiferencia. Un gusano se derrite en el porche. Est bien,
pasa, el gusano respira aliviado. Atraviesa un corredor lleno de lmparas y
de luz; en las paredes hay cuadros con imgenes de doncellas y jardines,
palacetes, y finalmente, en el comedor, el gusano se detiene. Su vida se
divide en dos, antes y despus, el maestro mira con aire confundido y sirve
otra copa de vino. Est ebrio y al chico le ofrecen una silla y en un
instante un plato de sopa. Es demasiado. No sabe qu decir y su madre suele
observar que es mejor no abrir la boca para que no entren moscas. No se ve
ninguna pero por si las dudas pega los labios y entre las muelas pide
permiso para comer. No har ruido para no ser cuestionado por una mirada o
un par de ojos inquisidores. Mozart se pone de pie y parece como si el
mundo girara en pos de l. Es llamado Eminencia en algunas partes, se le
saluda con una inclinacin. En ltimas, tampoco lo miran a los ojos.

El piano aguarda, como una mujer. Y Mozart reempieza una funcin que
termina con suerte en la madrugada. Los dedos repasan, consuman. Recorren
lo conocido mil veces, el terreno encantado y mtico. Las teclas son como
pezones, sienten. Se erectan. Se asiste gratuitamente a un encuentro
sexual. Se guarda silencio. Que nada acabe la concentracin del maestro, el
piano, doblemente excitado. En cuerpo y alma. Se descubre a s mismo en
cada nota y enaltece su autoestima. No en vano, desde entonces, su orgullo
perentorio. Su altivez. El piano naci asexuado y ahora est en la meca del
placer. En el delirio. En la mezcla de pasin desorbitante y engreimiento.
Las teclas responden a los dedos de Mozart y el chico-gusano observa a
contraluz. Ms tarde, F. lo intentar en el piano que le darn en Navidad,
pero le tomar aos lo que a su vecino le cost un gen. A los seis aos
Mozart ya daba conciertos. A los quince era un volcn, explotaba,
liquidaba, dejaba cuerpos y odos extenuados y agonizantes. Desde nio vio
la luz de la gloria y ahora era una cadena; la posteridad y el apellido
seran un aditamento para las generaciones futuras y esa casa, ese mismo
corredor por donde el chico-gusano y otros ms habran de atravesar una y
otra vez en una bsqueda interminable, sera objeto de adoracin. Cada
mueble, cada cristal, cada marco de ventana, tapete persa y repisa, camas y
cojines seran fotografiados y grabados en video. Su vida sera argumento
para cientos de filmes sobre su locura, su genio, su divinidad, su msica.
Wolfgang descargaba todo tipo de sensaciones porque su msica era energa
pura. Y el chico-gusano sera atrado en otra historia por la flauta
imperiosa de Hamelin. La msica desapareca. Y regresaba. Y esa noche, en
la oscuridad, con los ojos cerrados, intent repetir la meloda largamente
buscada. Su odo hizo lo que pudo y sus manos desfilaron a travs de las
teclas pero ellas respondan adoloridas. Si las tocas demasiado fuerte las
lastimas. Y les gusta el trato suave. Salvaje pero cuidadoso, mstico casi.
Las yemas de los dedos desprenden una suerte de sudor lubricante como la
saliva que se necesita para pasar las hojas de un libro. En el piano los
dedos se ejercitan y fornican y el espectculo es apreciado con ansiedad de
voyeur.



Mozart, cuyo nombre en s mismo es una meloda, acababa de enterrar a otro
de sus hijos y se refugi un par de das en los brazos de Constanze. Estaba
cansado pero insista, complacido pero enrgico. Cuatro vstagos reposaban
bajo tierra. Y el talento era una cruz que no dejaba de ser un agobio.



Llegaba el otoo y Wolfgang caminaba ahora ms lentamente, a veces, apoyado
de su mujer, otras, acompaado por el joven F. Las teclas del piano estaban
en la base de la plenitud. Aguardaban, desesperadas, el momento en que
llegaba Mozart a poseerlas a cualquier hora del da, la noche o la
madrugada. Amadas y saciadas, con el aspecto brillante del buen amor, de la
dulce compaa. De la persistencia. Del deseo que no culmina luego de
satisfecho, insaciable en todo caso. Blancas, negras, ya no eran doncellas
pero no necesitaban serlo, aqu la experiencia es una virtud, y de las
mejores. Quin puede resistirse al placer de un artista que recrea y
compone y estimula una y otra vez sobre la piel. El sonido se aleja con la
distancia pero la sensacin es imperecedera. La caja de resonancia se abre
y se cierra para otra ocasin. Las manos hacen un recorrido final antes de
volver a dormir. La cama y la mujer esperan. Y Mozart se desploma. Los pies
todava le duelen. Paseos al campo para disipar la mente y el espritu y
los rboles y la naturaleza y el color verde y amarillo.

** Claudia Karim Quiroga
   karrimg@hotmail.com
   Escritora y comunicadora social colombiana (Bucaramanga, 1977).
   Especialista en educacin. Es docente de habilidades comunicativas y
   periodismo y desempea el cargo de directora de Comunicaciones de la
   Universidad de Santander (Udes, http://www.udes.edu.co), donde adems
   dirige la revista Ingenio. Ha recibido premios de poesa y cuento y en
   1999 el Premio Nacional de Periodismo Simn Bolvar por su programa
   radial El Jinete Azul. Algunos de sus cuentos y trabajos periodsticos
   han sido publicados en varios pases y traducidos al ingls. Amante de
   los circos, los gitanos y el cine, autora de La Domadora de leones y
   otras historias, Mamfera y Diario de una cabra, todava inditos.



=== Poemas      Mara Agustina Spacarotel =================================

Me imagino un encuentro con el infinito.

Yo tratando de atrapar un punto rebelde que se me escapa,
Argumentando que los parmetros son confortables,
Ofreciendo coordenadas de todos colores, las ms bellas.

Entendiendo su postura, que es un poco la ma:
Anhelo de libertad, mientras dure, aunque acabe,
Seguir siempre hacia delante por renegarse a las paredes;
Y que fabulen sobre mi grandeza e intenten alcanzarme.

Que imaginen un encuentro conmigo
Y se enteren de que el infinito me ha convencido,
Y se sumen a la travesa que comienza en cualquier momento
Y acaba cuando acaba el deseo.

===

Ardua tarea sobre todo contigo
Ac desde el arrabal de un ciber oscuro
en un domingo de cine San Martn de la mano de mam
en un caf de La Nacin, de Chjov
mientras este pandemnium de ciudad juega a no serlo por unas horas
necesito acariciar una y otra vez esa cara que no sangra con mis tijeras
esa piel que se burla de su filo escolar para papel glac.
Desde all
donde termina el pioln que nos ata
recomienza todo de nuevo
un viaje en tren sin paradas intermedias
veinte cuadras de arrebatamiento
hora y media de ansia
para hacernos el amor
como si fuera la primera vez
y la ltima

Es verdad que cada cinco minutos.
Pero siempre de vos
y siempre de otro vos

===

Al que se sienta encorvado en el fondo de mi infancia
Y me teje erizada con manos de artesano
Y ojos de culpable dulce pero culpable
Y me hace irremediablemente feliz.

Al que junta las piedritas que se me van cayendo
Para apedrear al mundo

Al que con las manos rosadas y suaves
Me las cambia por terciopelo

Al que se burla de mi maldad
Como quien vio al malo sin maquillaje
Y lo mira ladeado con  indulgencia
Ternura
(El malo mismo se sorprende de quitarse el sombrero)

Al que me dice verdades con cara de mentiroso
Slo por no despegarse tanto del que alguna vez fue
Al que intenta lastimarme y slo puede quererme
Al que me creci dos hijos en esta soledad

El que me nace cada da sin tijeras ni alfileres
El que me guarda para ms tarde
El que me quiere
El que busca los rincones en los que me sincero
Para luego darme un beso
Como quien exorciza
A un diablo de utilera
Que nunca lo ha sido ni lo ser

Hecha la dedicatoria
Supongo que hecho el regalo
Perdn por no poder darte
Los versos que sola

Te amo en presente continuo

===

Basurita
basurita chiquita
basurita molesta
s
basurita:
en el ojo
en la camisa blanca
tapando la bombilla de ese mate que tan pacientemente esperaste para
      [respetar la ronda,
reprimiendo la rabia de no poder tomarte uno en el momento que se te da la
      [gana

basurita
ni siquiera basura
basurita
minscula
rechazada en el gremio del desperdicio
hambrienta de mugre
sucia exaltando lo blanco
impura pecado minsculo que destruye toda una vida de monja
inoportuna infectando la herida

Haciendo barro de la lgrima.

===

Harta de m
de mi torpeza y de mi soberbia
de mi ignorancia y de mi promiscuidad
de mi inmadurez y de mi impaciencia
de mis celos y de mi envidia
Harta de esa nia
que con ojos de inimputable
contempla entre llanto y risa
todo lo que ha destruido

===

Me resigno a la tristeza
Y a la vida breve
Pero busco todava
El verso que me arranque
De los brazos de esa nia
Que no me deja ser

Ser flor y marchitarme de tantos soles que he visto
Volver al capullo de ser necesario
Habiendo sido mariposa

Pero grande
Y fuerte
Y mujer
No nia
Sin sexo
Sufrida
Y daina

===

Canonesa siempre desplazada
Hbrida por heroica estpida eleccin
Con unas pocas virtudes indemostrables
Y aun bastante que perder
A pesar de todo lo perdido
Insolente ego mo
De querer ser bruja y no blancanieves
Para luego no poder ver la media manzana
Sin largar a llorar.
Y es que debo tener hbitos de malva
Nombrada en las ms halagosas comparaciones
Dcil y apacible como una
Evocada cizaeramente
por los muertos y enterrados que las cran.

===

Me desdigo en absurdos
siquiera contradicciones
Con una premura
Ansia de verte
Y una premura
Carencia de darte
Y esa lstima que me da
Verte saciar con lo que me falta
Poder que se siente
De ser rey entre sbditos

===

A la distancia te prometo
Mil versos
O mil grullas
Para echarlas a volar
Verlas alejarse
Y dormirnos soando con su destino

En un paquete te regalara
Esa noche que nunca te di
Y ese gemido que esperabas
El poema que te condense
Y la palabra que remede mi silencio

===

Un reencuentro con la miseria
Con los poros sinceros
Y los ojos bien abiertos
Me acerco despacito
Hasta casi tocarla:
Su baba verde se sonroja
La abrazo
Es ma
Despojada
Desterrada
La devuelvo a mi bolsillo
Y salgo con la frente
Mirndose en el espejo del cielo
A vivir en la tierra

La gente se me aleja cuando siente el hedor
Que sale de mi abrigo
Hay quienes se quedan
Entonces yo la saco
Con carita de signo
Mi miseria asustada
Aferrada en mi mano
Y entonces miran
Aparentando descifrar
Y se van
Como vinieron
No sin antes dar el psame
Y un "te llamo".

Y hay quienes vos
Que me miran buscndola
Para amarme ms
Por verdadera
Por viva
Por humana.

===

Iniciar trabajos conmigo
Con mis ataques
Mis pantorrillas
Trabar lazos con ese que
Reconocer que sirve
Sentarme de ambos lados de la mesa
Y confesarme ser.

Contrato activo da por da
Recitacin de letras chicas
Recordatorio de vencimientos
Y un paquetito de tenazas
Para romper candados
Aceite para engranajes
Anteojos para la ceguera
Y placebos
Deshacer las valijas
Y volver a armarlas
Paliar los dolores
Y entibiar el t
Cortarme las uas
Ducharme las impaciencias
Asumir las consecuencias
De la indigestin

Abonar al contado
Y llamarme por telfono
De vez en cuando
Para enterarme cmo estoy
Quitarme el corpio
Cortar los elsticos
De todas las bombachas
Que me corten la circulacin
De la sinceridad

Iniciar trabajos
Que sean arduos
Fijar aniversarios
Y ya que hay
Que recordar sin remedio
Pues recordar sin remedio,
Y llorar

Recin ah,
Echar una tabla entre mi ventana y el mundo
Ida y vuelta pasar
Con mis canastas y mis gatos
Y si se caen
Bajar a juntarlos
Y volver a pasar.

===

El caso es que no quiero
O no tengo no s mugas
Voy por donde nunca me pregunto
Hasta que me tropiezo a mugar
Y sigo

===

De olvidar penates en una isla cualquiera
De perder la ltima pgina de un libro
De antorchas que queman su propia madera:
As es este vaco
Esta sordidez de manos suaves
Sin trabajos que iniciar
Esta autoespera contemplativa
A que me anime a gritar
Arengando unas ganas que no tengo
De preguntarme qu me pasa
De darme vuelta y encontrar
Que todava habito en el espejo
Tanto como afuera
A mi pesar y a sopesar
Los riesgos de vivir con lo que no soy
Ya tengo bastante
Con que inventarme un vaco
Para llenar papelitos
Y seguir siendo poeta

** Mara Agustina Spacarotel
   pendejamalcriada@hotmail.com
   Escritora argentina (La Plata, 1985). Estudia la Licenciatura en Letras
   en la Universidad Nacional de La Plata.



=== Pachuco      Diomenia Carvajal ========================================

Es verdad que no s decir las cosas como deben decirse. Tambin reconozco
que no tengo la facilidad arrobadora de algunos para inventar metforas,
cortes impecables, coartadas imaginarias y tramas grandilocuentes.

Lo nico que s es que conozco cosas que nadie ha conocido. Resentido
sensaciones que nadie ha podido sentir. Claro, puesto que no estaban en mi
lugar cuando lo que experiment sucedi. Y como tengo la imposibilidad de
contarlo como se debe, alguien contar, algn da, algo que se asemeje.
Pero no ser lo mismo que lo que yo hubiera podido decir.

Por ejemplo, no creo que puedan narrar el momento de mi encuentro con el
bote vaco de Pachuco. Porque, primero, nadie sabe quin es Pachuco, y
segundo, porque nadie conoci a Pachuco mejor que yo.

Pachuco era mi mejor amigo, y mejor aun, mucho ms que mi amigo. Nos
criamos juntos, o casi juntos, porque estbamos separados por una pared tan
delgada y transparente que se podan or los cuchicheos, los estornudos y
las toses humedecidas por los catarros, que yacan del otro lado. Se oa
gritar y rer. Y cuando su abuela le pona las compresas, o le haca las
ventosas, con el vaso en el que todos los das tomaba su t hirviendo,
bueno, la pared se volva transparente. Y yo poda ver a doa Susana
inclinada encima del trax de mi amigo, mientras que el vaso chupaba sus
costillas, deslizndose hasta su espina dorsal. Y poda ver tambin a
Pachuco que gema, dando patadas en el aire. Nadie ms pudo conocer a
Pachuco como yo lo conoc.

Cuando de noche dbamos la vuelta a la manzana, agachados por debajo de las
ventanas que daban a la calle, para aguaitar (1) a la Delia que se sacaba
las enaguas y se quedaba con medias y cuadros (2) de seda, y as casi
pilucha (3) se miraba en el espejo. Casi nos moramos, tratando de aguantar
el jadeo que se nos suba del fondo del pantaln. Y despus de mucho
acechar nos dbamos cuenta de que tenamos los calzoncillos empapados por
el amor, que se nos haba escapado solo, sin esperar siquiera a que
estuviramos de vuelta en nuestras camas.

Pachuco y yo ramos tan iguales en todo, que suspirbamos por el mismo
valse de senos que recorran las calles. Por el mismo vaivn de nalgas que
se escondan tras las cortinas a medio tirar. Sobamos con los mismos
perfumes, las mismas sonrisas. Iguales a las que lanzaban las minas (4) del
teatro Victoria, en las pelculas de la matin.

Tambin nos gustaba ir a bailar en La Tabaquera. Ambos ramos los campeones
del tango en los bailes de los sbados. A veces una mina nos deca al odo:
"dale saludos a tu hermano", o "dile a tu hermano que lo espero a las tres,
en la caleta". Y nos consultbamos siempre para saber cul de los dos ira
a la cita. A veces ganaba l, y a veces yo. Las chiquillas mostraban una
cara larga, porque en vez de esperarme a m, lo esperaban a l, o lo
contrario. Pero esos detalles nunca empaaron nuestra amistad.

Cuando Pachuco conoci a Nadia, o cuando yo tambin la conoc al mismo
tiempo que l, ya habamos abandonado los tangueos por el rock and roll.
Habamos hecho una vaca (5) para comprar una guitarra, que despus fuimos a
empear para comprar un par de altoparlantes. Y como nos vimos con el
dilema de que sin guitarra, pero con altoparlantes la bulla no era igual,
decidimos saldarlos para recuperar la guitarra. Buscamos al cantor del
boliche del bachicha (6) para que nos enseara a acordarla, y con la oreja
pegada a la radio aprendimos a tocas los ritmos que ms nos gustaban.

Empezamos a lucir pantalones con patas de elefante, que nos escondan la
mitad de los zapatos, y camisas rosadas que nos hacan aparecer aun ms
morenos. Despus nos peinamos con un copete. Y as fue como la Nadia cay
de rodillas : "No s a cul de los dos quiero ms", deca, poniendo los
ojos en blanco como si fuera a desmayarse. Y ambos la llenbamos de
piropos: "qu linda bata luces, qu pollera tan primorosa, qu bien te va
el peinado, qu bien te sienta el escote...". Y le robbamos un beso.
Tenamos una mejilla para cada uno.

Nadia consenta bailar el rock con uno de nosotros dos, mientras el otro
tocaba la guitarra. Despus nos citbamos en el Parque Italia, antes de las
diez, porque slo tena permiso para llegar hasta las once. Pero nunca
quiso que la acomparamos hasta la puerta de su casa: "Si mi papi me ve,
me mata!" deca frunciendo el ceo, y fingiendo el espanto, agregaba: "Es
carabinero y sera capaz de llevarlos presos". Y Pachuco y yo decamos en
coro: "Ah, bueno, si despus nos lleva presos, es mejor que te vayas sola".
Y la acompabamos hasta la micro (7) que se iba a Reaca. Pasamos el
verano entre citas, besuqueos y guitarreos.

Cuando se anunci la vuelta a la escuela, Nadia se despidi prometiendo
escribirnos para que nos viramos los sbados o los domingos. Y con Pachuco
nos turnbamos para ir al encuentro del cartero. Pero nunca recibimos una
misiva.

Pachuco se puso a trabajar en la panadera de los Zazpulos y Diamantidis,
los panaderos y pasteleros griegos que tenan la panadera ms grande del
barrio. Yo busqu trabajo por el lado del puerto.

Mi padrino haba sido astillero y me dio una recomendacin. Logr una pega
(8) como cargador de muelles.

En la radio, la msica iba cambiando de ritmo. Ahora se oan guitarras que
acompaaban sonidos hasta entonces desconocidos para nosotros, que slo
habamos sido buenos para el rock and roll.

Pachuco lleg un da luciendo un charango: "De primera, gallo (9), de
primera!". Pas tardes enteras rasgueando las cuerdas que emitan un sonido
extrao para m, y que hasta me result desabrido.

Lo cierto es que me cost acostumbrarme. Yo slo tena oreja para la
guitarra elctrica.

Despus se le ocurri comprar una quena. Sopl, sopl y resopl, hasta el
da en que logr sacar la primera nota, que hizo dar un sobresalto a doa
Susana y espant al gato que dorma tendido entre los maceteros. Y a partir
de ese da, slo toc lo que ya se escuchaba en todas partes.

"Gallo, tens que aprender a soplar en la quena", me repeta cada vez que
nos veamos, o si no "Tens que aprender a tocar la zampoa, vai a ver que
podremos pasar en la radio, y hasta en la tele...". Pero yo nunca logr
sacar una sola nota a esos pedazos de caa. Por ese entonces, Pachuco ya se
haba vuelto un perito de los soplidos. Un experto de los aires a la moda.
Un virtuoso de los ecos andinos.

Empez a conocer a otros msicos que tambin tocaban folklore. Y poquito a
poco se fue haciendo amigo con atos (10) que presentaban programas
musicales. Hasta conoci a un productor de discos que viva en Estados
Unidos, y que haba venido especialmente a escuchar lo que se estaba
tocando en el Cono Sur.

Doa Susana empez a calentar teteras y ms teteras con t, porque
melenudos y chascones (11) venan a buscarlo a la casa.

Yo, cansado, molido de tanto cargar y descargar, me desplomaba en mi catre,
mientras al lado se elevaban sonidos que invocaban ritos antiguos, cosechas
amontonadas en los graneros, descargas de caballera, sacrificios de
llamas, y qu s yo.

Hasta que un da sucedi lo que tena que suceder. De tanto soplar y
resoplar, se puso a figurar en la radio, despus pas en la tele. Y ah fue
cuando la Nadia sali a flote.

Habamos pasado meses enteros sin hablarnos. Primero, porque los melenudos
que frecuentaba ahora no me gustaban. Y segundo, porque como tena que
levantarme muy temprano, no poda compartir con l las peas que armaba con
sus amigos. Olvid decir tambin que, cuando pas en la radio, haba
abandonado su trabajo en la panadera de los Zazpulos y Diamantidis.
Entonces, para l el problema del horario ya no era uno.

Una noche me sorprendi en mitad del sueo. Me haba sacudido un buen rato
para lograr tirarme de mi cansancio letrgico y cuando por fin abr los
ojos, vi su chasca (12) rizada que se inclinaba, tapndole casi los ojos.

-Oye, gevn! (13) Adivina!

-Qu?

-Ya p, despirtate!

-Puchas, p qu me despertai tan temprano, estoy ms molo! (14).

-No ps gevn, si es re importante, adivina quin me escribi!

-Una mina supongo, ahora que te ven en la tele no tens necesidad de rascar
la guitarra elctrica en los malones... (15)

-Nadia, gevn! Te acordi de la Nadia?

Entonces, cuando cit el nombre de la Nadia, me despert por completo.

Haba noches en las que me haba quedado dormido soando que la volvamos a
ver. Nos dbamos cita por all, por la caleta de los pescadores. Ella se
rea, siempre rea. Jugbamos al escondite y nos metamos en uno de los
botes vacos que los pescadores haban dejado en la arena. Pachuco contaba,
uno, dos, tres, cuatro, cinco... y llegaba justo cuando me haba acercado
para besarla en la boca. Soaba con besarla en la boca. Con darle uno de
esos besos largos, latigudos, que duraban horas. Besarla slo en una de las
mejillas que me reservaba, porque la otra era para Pachuco, ya no me
bastaba. No supe nunca si Pachuco tambin soaba lo mismo. Lo cierto es que
cuando nombr a Nadia, supe que aquella noche sera larga para m. Que a la
maana siguiente cargara los sacos de t y de caf que los barcos, siempre
apurados, depositaban en el muelle, para volverse hacia otros confines, con
los ojos pegados y la cabeza en las nubes.

Pachuco se sent a los pies de la cama y con gestos nerviosos y hablar
apresurado, me narr la entrevista que haba tenido con ella.

-Ya no estudia ms, sabs? Trabaja en la Intendencia. La coloc (16) su
pap. Ahora ya es independiente, o casi, porque todava vive con sus
viejos. Pero sabe un montn sobre la msica andina. Hasta me prest un
disco que haba llevado para que yo lo escuchara. Puchas, qu bueno,
gevn!

Y al hablar, mi amigo haca brotar sonidos de flautas, rasgueos de
charangos:

-Y lo que tocan los rancheros, y lo que se apeg a lo que ahora tocamos, y
lo que quiere decir cuando el ritmo se apresura. Todo lo sabe, gevn,
todo! Hasta lo que escribi el folklorista ese, bueno, ahora se me escapa
el nombre, pero lo tengo en la punta de la lengua. Y tambin me pregunt
por ti. Que cmo estabai, que qu hacs. Yo le dije que ahora estai de
cargador en los muelles. Se sorprendi, me dijo: "Jaime es un verdadero
trabajador". Te dai cuenta? Como si cargar sacos todo el da fuera una
gloria. Le dije: "Est tan agotado que ni siquiera tiene fuerzas para tocar
la guitarra". Entonces se call y tristemente mene la cabeza. No cabe duda
de que t eres el hroe para ella. Hasta me pregunto si tengo razn de
seguir soplando en las flautas, nada ms que para ver si tambin menea la
cabeza cuando se trate de m.

Y as fue como Nadia volvi a entrar en nuestras vidas.

La volv a ver en uno de los shows que mi amigo daba en la radio. Haba
pblico en la sala. Yo nunca haba asistido a una de esas transmisiones en
directo, en donde la gente que coma en su casa escuchaba tambin los
aplausos como si estuvieran presenciando la emisin. Cuando nos vimos, nos
dimos la mano. Pachuco rea dndome palmadas en la espalda:

-Bueno, no seai tan tmido, dale un besito... Y Nadia, recuperando los
antiguos gestos a los que nos haba acostumbrado, me tendi una mejilla.
Roc su piel suave con mis labios y su perfume me penetr hasta el fondo
del cerebro. Creo que aquella fue la primera vez que pude apreciar de
verdad la msica que ahora tocaba Pachuco. Quizs fuera porque la
presenciaba sentado al lado de Nadia y que vea que ella escuchaba
tendiendo todas las fibras de su cuerpo, bebiendo cada nota, gozando con el
ritmo que marcaba con uno de sus pies.

La velada termin a eso de las doce, y despus nos fuimos a comer un
churrasco en uno de los bares del puerto. La conversacin gir en torno al
Nuevo Orden Social. Yo escuchaba callado. Pachuco hablaba con fiebre:

-Escuchen nada ms las palabras que ahora cantan en todas partes -deca,
as se deben decir las cosas y no de otra manera, y continuaba-, ahora esto
nos concierne a todos, no podemos quedarnos tibios, el que no est con
nosotros est en contra.

Nadia replicaba que estaba de acuerdo con el principio, pero que eso no
deba generar los desrdenes que estaban acaeciendo:

-Pues todos tienen derecho a expresarse, pero no de armar los.

Yo pensaba que tendra que levantarme al da siguiente. Pero lo que ms me
pesaba era el no haber podido verla solo. El no haber podido tomarla en mis
brazos y estrecharla hasta sacarle la ltima gota de jugo, de ese jugo
perfumado que pareca irradiar de ella, que pareca baarla entera.



A eso de las tres de la maana, despus de haber despellejado todos los
cantos habidos y por haber, y que hablaban de justicia y de igualdad,
Pachuco se acord de que yo tena que levantarme temprano.

-Bueno -dijo-, ser mejor que nos vayamos, porque Jaime tiene que ir a
ganarse la vida y ustedes no saben de qu manera. Es el verdadero
trabajador, de esos que sudan el da entero.

Y Nadia agreg riendo:

-Pero no tiene cara de sufrir mucho, hasta lo encuentro ms maduro, ms
hombre. Trabajar duro te sienta bien, Jaime.

Y nos despedimos dndole un beso en cada mejilla, que ella nos tendi
riendo a carcajadas.



Llegaron las elecciones. Despus de habernos reunido en mitines, votado en
blanco y desfilado por las calles y plazas, tuvimos que votar en serio, y
se arm la bulla.

Un da llegu al trabajo a las cinco de la maana, como de costumbre, y
haba un montn de gallos con bastones que no me dejaron entrar:

-Somos del sindicato, compaero -me dijeron. Yo no los conoca. En verdad
al nico que saba que s perteneca al sindicato, ni lo vi. Me volv a mi
casa. Me tend en la cama y dorm. Me despert sobresaltado. Par la oreja
para saber si Pachuco llegaba, como siempre con sus amigos pelucones,
guitarreando y flauteando, pero nadie vino esa noche.

Me puse a soar que estaba con Nadia. Ya no bamos ms a La Caleta, ahora
estbamos en un teatro y Pachuco con sus amigos daban un concierto. Estaba
linda la Nadia. Tostada, con un escote que dejaba adivinar la lnea de sus
senos. Tena el pelo largo, tan largo que yo tema que la gente que estaba
detrs se lo pisara. Y rea, rea tanto que los ecos de su risa lo invadan
todo y ya no se poda escuchar el concierto de Pachuco. Me despert de
nuevo con un sobresalto. Alguien corra por la calle, y se adivinaba que no
era una sola persona, sino un grupo de gente. A quin iban persiguiendo?
Me levant y abr la ventana. Alcanc a ver a un hombre ya mayor que
gritaba con su boca desdentada:

-Gevn, cabrn, concha de tu madre, no soi t el que vai a dar de comer a
mi familia, desgraciao!

Luego, la voz de una mujer que imploraba:

-Pero Alberto, por favor, clmate, qudate tranquilo, ya nos
arreglaremos...

Volv a tenderme en la cama, pero esta vez no pude recuperar el sueo.

No volv ms al trabajo, porque ya todo se haba desmoronado. Las tiendas
cerraban, o cuando no cerraban, decan que no tenan nada poniendo
cartelitos: "Se acab el azcar, el jabn, la leche, el aceite...", y a m
se me haba acabado hasta la plata... sin pega, hecho una mierda, el ms
millonario de los pobres ratas sin pega y con hambre... porque tena un
recuerdo que me haca olvidar la indigencia, y ese recuerdo me llenaba de
gozo, mucho ms que si hubiera tenido millones en metlico o en billetes.
Tena el recuerdo de Nadia que me alimentaba da y noche; me haca olvidar
el hambre y recuperar el sueo.

La calle adonde Pachuco y yo jugbamos cuando chicos se haba transformado
en una jungla hostil. Entre vecinos nos mirbamos con desconfianza. Cuando
se hablaba dentro de las casas, lo hacan cuchicheando. Todos teman que el
otro fuera un delator o un espa. La ventana de la Delia, que haba
envejecido y hasta a lo mejor ya era abuela, permaneca cerrada.

Una maana temprano doa Susana hizo sus paquetes y se fue a tomar un tren
que la llevaba al sur. "Voy adonde una comadre que tiene una chacra", dijo
despidindose por la ventana.

Mis viejos menearon la cabeza con asombro y simpata. Nunca habamos sabido
que doa Susana tuviese una comadre en el sur.

Cuando sent el silencio que haba invadido las piezas de al lado, la
angustia se me anud en la boca del estmago.

Di golpes en las paredes con la esperanza de obtener una respuesta, igual
que cuando ramos chicos y nos castigaban mandndonos a la cama. Pegu
combos y di patadas. Llam despacito:

-Pachuco, esti ah? Toca la flauta gevn, no sei penca! (17).



Despus me acost y trat de pensar en Nadia. La llamaba y ella acuda.
Tomados de la mano corramos hasta La Caleta y deca: -Juguemos al
escondite? -Y Pachuco se pona a contar: uno, dos, tres, cuatro, cinco...
Despus llegbamos hacindonos los tontos y preguntando en voz alta.
Adnde se meti Pachuco? Crees que estar detrs de la cabaa? No! Te
apuesto lo que quieras a que est debajo del bote. En cul bote? Ves ese
azul que est siempre bocabajo? Y tombamos impulso para voltearlo, pero el
bote resista, se pona ms pesado. Yo gritaba:

-Ya pos, gevn, slete de ah, no asujets tanto que la Nadia va a perder
la micro! -hasta que logrbamos voltearlo, pero el bote estaba vaco.
Despus, corramos a dar vuelta todos los botes que yacan en la playa. Y
mientras ms voltebamos, ms aparecan y se amontonaban unos encima de
otros, hasta el infinito. Pero en ninguno de ellos se haba escondido
Pachuco...



Notas

 1. Acechar, vigilar, mirar a escondidas.

 2. Bragas.

 3. Desnuda.

 4. Chicas bonitas.

 5. Aporte de dinero, dentro de un grupo.

 6. Negociante italiano.

 7. Autobs.

 8. Trabajo.

 9. To.

10. Tipos.

11. Despeinados.

12. Melena.

13. Coo.

14. Me duelen todos los huesos.

15. Fiestas improvisadas de los jvenes, siempre pasa en casa de alguien.

16. Le encontr trabajo.

17. Tonto.

** Diomenia Carvajal
   diomenia@tele2.fr
   Escritora chilena. Reside en Francia, donde desde 1995 dirige y edita la
   revista literaria de creacin bilinge Arcoiris
   (http://www.literaturismena.com). Ha publicado la novela Le Fils de
   l'Arc-en-Ciel y los libros de relatos Contes et Lgendes du Pays
   Lointain y Las crnicas de Nina.



=== Dos poemas      Gisela Carlos Fregoso =================================

*** Tu lengua en mi espalda

Llegas a cada sombra,
Como en silencio felino sin avisos.
Y tu presencia es la lengua en mi espalda despus de la lucha:
Suave, lenta, tibia, hmeda como tus manos entre mis piernas.

De tanto en tanto dejas caer una ola de verano en mis caderas, en mi pecho
Pero todo esfuerzo es en vano.

Preparo el caf, son las diez de la maana;
Tu abres la caja y salen mariposas de tu boca, peces, cometas que jams ver.

Eres la lengua en mi espalda que de vez en vez
Se asoma entre las rejas, me saluda entre mis plantas.
Ya desayunaste? Aqu los formulismos
en medio de las carnes por qu?

Tu presencia me advierte que el dolor es dulce cuando se comparte,
Que cada da se est ms solo y las maanas son ms blancas,
Pero tu presencia, s, tu presencia que ahora me amamanta,
Me es precisa durante el bao para gritar la hora,
Comentar el clima, para desarrugar la casa.

Pero no importa que te vayas, no.
Porque tu presencia es eso, la lengua tibia
Como tus manos, como tu misma lengua cuando me abrazas.



*** Pjaros muertos en las manos

I

Hoy se siente un dolor en el cuerpo
que deseara se metiera en la palabra Vida,
que esas cuatro letras arrugaran como hoja de papel
el taladro de la cabeza, de los huesos y las uas.

Hoy las palabras pueden mirar de frente al Dolor
pero no pueden, sin embargo, aprehenderlo;
no ha sido el insulto, el lenguaje opresivo
ni la tortura lo que nos tiene as,
sino la irrepresentabilidad del Dolor mismo
al verte en esa silla con tu frente abierta.



II

Ya no eres tu propio testigo,
tu boca ha sido silenciada,
y todos los pjaros verdes y amarillos que haba,
han perecido.

Con qu palabras te hablaremos ahora?
Porque esos pjaros, que eran cosa viviente en tus pupilas,
se han muerto en mis manos
como cados del rbol
o ahogados en una fuente.



III

La mancha que hay en tu camisa, delata mis palabras,
no puedo mentir ante tu lengua tiesa
ni ante el alarido unsono de la multitud.

Hay quienes gritan tu nombre,
otros saltan y uno ms se acerca;
Qu explicarles mientras aprisiono mis manos
para que tus ojos revivan?

De repente, recuerdo algo de nia:
El pjaro que tengo en mis manos Est vivo o muerto?
T lo tienes, slo t lo sabes.

** Gisela Carlos Fregoso
   giselacarlos@hotmail.com
   Poeta y narradora mexicana (Mascota, Jalisco, 1979). Curs sus estudios
   bsicos en la ciudad de Tepic, Nayarit. Ha participado en diferentes
   grupos de danza contempornea y clsica desde los cinco aos, en los que
   se destaca su participacin en La bella durmiente y Don Quijote en la
   Escuela de Iniciacin Artstica de Nayarit.  Desde 1998 radica en
   Guadalajara, Jalisco, donde retom la danza unindose al Taller de Danza
   Contempornea Le Class, de Miguel Snchez. Es licenciada en letras
   hispnicas por la Universidad de Guadalajara (UdG, http://www.udg.mx).
   Actualmente ejerce la docencia de tiempo completo en la Universidad de
   Veracruz (UV, http://www.uv.mx), nivel medio superior. Textos suyos han
   sido publicados en el suplemento cultural El Tapato, del peridico
   Informador. Es autora del libro de texto Literatura I para nivel medio
   superior. Es miembro del consejo editorial de la revista de creacin
   cultural Papalotzi (Beca Pacmic 2005).



=== El derecho y el revs      Roger Vilain ===============================

Llegu temprano, coloqu el reloj encima de la mesa y proced a
desvestirme. Primero me recost para revisar los documentos del servicio
que deba entregar al da siguiente, luego apagu la luz, dej los zapatos
a un lado de la cama y me dispuse a dormir.

Del suelo escap un destello borroso, una fosforescencia que produca paz.
A la derecha unos arbustos, casi invisibles, y lo dems un desierto apenas
roto por nuestra presencia. Not que tena fiebre; pens en la vieja, que
se haba puesto a la orden. No le di importancia pero temblaba; sudando me
levant, envuelto en una sbana me deslic hasta el armario y al azar,
aprovechando la luz que entraba por la ventana, encontr dos cobijas, una
encima de la otra.

Ella apareci con su bolso de piel, dentro de ese vestido negro que la
haca lucir mejor. Le ped perdn, no el perdn de los hombres sino ese que
piden los nios, de una vez y para siempre. Me mir con extraeza, como si
fuese la primera vez. Podra jurar que era ella. Cristina, ahora con la
boca de rojo, con ese cuerpo de hoja. La recordaba bien desde mis aos en
la escuela, desde mis once aos que no impidieron una declaracin de amor,
ni un beso imaginario detrs del muro del colegio. En el patio, a esas
horas despus de clase yo me entregaba a la tarea excitante de observarla,
de seguir el paso de sus ojos que a veces se topaban con los mos.

Me cambi de posicin, pas la punta de la sbana por encima de la frente y
limpi el sudor. Lo salobre me llegaba hasta los labios; me dola el
cuerpo. Tom sus manos, sent sus dedos afianzndose con fuerza como en el
intento de que el silencio hiciera lo dems. El sudor era mayor, el
silencio absoluto me tragaba por entero.

-Siempre he dicho que no existe el absoluto -pens.

Volv a secarme, cerr los ojos otra vez y dese estar con ella, quise
morir y regresar a una poca de cosas imposibles hoy, porque la edad es el
freno de la claridad y la imaginacin choca contra un muro demasiado real.
Corra hacia la sala de canto, usaba el uniforme violeta con la M.I. de
"Mara Inmaculada" prendida sobre el bolsillo izquierdo de la camisa. La vi
entrar por el pasillo de paredes verdes, con el pelo alborotando su imagen
de disculpa, de pronta incorporacin a la faena. Ah estaban las canciones
que despus acabaran en la misa del domingo. Me mir de frente, no hizo
ms que sonrer.

Grit su nombre en la calle, alter la tranquilidad de una esquina para
llamar su atencin en medio de la gente. "Historia de ayer" fue la pelcula
del da, a ella le hizo gracia pero a m me dej el sabor de un tono
empalagoso, de novelas de amor como las que pap grande lea despus del
noticiero de las cinco.

La sed demasiado brusca, el calor, el corazn perfectamente audible:
tactac, tactac, tactac. Me solt una cobija, el gato se callaba por
momentos para reaparecer con la fuerza del primer maullido. Decid ladearme
hacia la izquierda y encontr en su rostro un barniz rosado, con el brillo
opaco sobre los labios que dejaba traducir la osada heroica de los quince
aos. El cuaderno de latn, la pizarra sucia de polvo blanco que presenci
mis sobresaltos, mis nerviosismos disimulados a medias y que ella gozaba
hasta decir basta. Le entregu el poema que hablaba de las rosas rojas, de
las rosas blancas y de las rosas como ella. Lo escrib en una noche. Como
siempre ella ri. Con lentitud pas la vista por encima del papel y luego
lo dobl con suavidad, hasta dejarlo entre las pginas de un libro. Luego
supe que dorma con l debajo de la almohada y que lo mostraba a las amigas
de la escuela.

Me incorpor sorprendido por las nuseas. Palp varias veces el cuello para
percatarme de la fiebre. Estaba mejor, al menos no haba fro. La sed
persista an pero fui incapaz de levantarme; prefer la seguridad de mi
cobija.

-La vida es un inmenso helado -coment.

-De mantecado -agreg ella.

Estaba en casa, haba regresado. Ya en la habitacin recordaba esos gestos
que volcaban mi atencin en todo momento sobre ella. Lleg a decirme, como
si de una sagrada confesin se tratase, que la poesa era una vaina
extraordinaria. Me dijo que de grande seramos poetas, eso s, poetas de
pluma, de libros y de vida. Que el mundo de las cosas era la equivocacin
ms grande y que por eso se quedaba con lo otro, con lo que prefera no
explicar porque yo a lo mejor no entendera.

Sent nuseas nuevamente, mucho ms fuertes esta vez. Lleg a mi boca ese
sabor cido y amargo de la bilis; lo intent dos veces y no pude. Saqu los
brazos de entre la maraa de trapos: cuatro y cincuenta. El auto se detuvo
frente a la casa de mis padres y percib la lluvia suave, mgica, como una
piel por encima de las cosas. Ella cuidaba de la abuela. Sus manos
delgadas, muy delicadas, sostenan la taza de caf que extendi para
ofrecerme. El chico lloraba y dijo que lo llevara al doctor, que la fiebre
lo atac mientras dorma.

De un salto me deshice de las sbanas. Medio aturdido, busqu en el piso
con los pies y encontr las pantuflas debajo de la cama. Haba amanecido
por completo. Fui al bao, no quise afeitarme porque no me senta del todo
bien, cuestin evidenciable en unas ojeras muy marcadas. Luego abr el
chorro de agua tibia para limpiarme los dientes. Son el telfono y
Cristina, mi mujer, llam desde tan lejos para hablarme de otras cosas.

** Roger Vilain
   rvil35@hotmail.com
   Escritor venezolano (1971). Es profesor universitario y colaborador
   habitual de las revistas Venezuela Analtica (http://www.analitica.com),
   ArteLiteral (http://www.arteliteral.com) y el diario Correo del Caron
   (http://www.correodelcaroni.com). Ha publicado el libro de cuentos
   Hojas secas (1994) y el poemario De gatos y de hombres (1995).



=== Letras de un perro triste... (extractos) ==============================
=== Miguel ngel Zapotitla Prez ==========================================

      Afuera los perros rasguan su sarna / Afuera se libran batallas /
      donde yo fui perdedor / si hubiera nacido para obedecer / pero yo /
      rebelde fui / la vida nunca me gust...
            Arturo Meza

*** Inhalo.

I.

Tengo un recuerdo que atardece
atado en la mesa sucia de alas verdes quemadas.
Gritos tenues de bocas negras
sumergen mi conciencia delirante en el naufragio.
Los pasos silenciosos de la noche
deshojan el tiempo en que dios muri;
condenados, seducidos, opacos, tenues
con risotadas carcomiendo sus huesos.



II.

Me desligo de las podridas letras que se escurren en mis manos,
reconstruyo el tiempo... inhalo.
Vuelo alrededor de la mesa,
atravieso la barrera de la oscuridad
Llegu a la cima del mundo
donde mi alma de ssifo en absurda condena
deja caer sus ilusiones al vaco
y recrea su historia.
Veo el atardecer de mi memoria
el piso se convierte en ro
        caigo...
        Todo cambia, Nada permanece!
Mi cuerpo se retuerce ante el cambiar del agua
        navego,
               lloro...
                       tengo fro.



*** Arreal

Correteo murmullos de agua en el tejado
con gatos heridos de corazn menguante,
me divierto fuera de la lnea que rodea una espina.
Clavada en el pie derecho de una reina que soy

Embebido de cargas csmicas me vuelvo burro,
asno, con la in-elocuencia arrebatada por deseos morados
ahogados en edades malhechas
                         deletreadas en plasma mgico-inerte.

Farfullo encclicas papales para el mundo,
y me tardo en escurrir en los pechos de oro de Mara,
enredado en palabras divinas que no saben rer,
cargo al dragn depresivo que asedi a Nietzsche



II.

Divolos rsticos
dejan con la duda a un tonto
que embelece (envilece) a Mozart
desmembrado en un cuarto sin puertas

Lo escucha y re
clausura el mamotreto de mi desventura
y no habla, deja fluir al devenir
para que la reina que me mira en el espejo
no ladre dos veces en el mismo ro.



Identidad

I.

Doy un paso
y la gente sangrante vierte sobre mi cuello la soga que ahorca fantasmas,
los ojos silenciosos de una novena en lunes se ren
derriten estelas sonoras sobre una hiprbole
mientras sentado siento el tiempo detenido
en el centro del patio donde el ciprs csmico sustenta mi tristeza

Correteo una mosca
             nos miramos de cabeza parados en el cielo claro-oscuro,
                                 caemos
sus ojos callan el odio contra m.



II

Cargo en mi espalda contingentes gotas de lluvia
me arrastro tras una mujer que no conozco
y orino sus pasos
                              no s quin es yo!

Mi oreja pende de la mano loca de una diosa
-Soy Van Gogh-
fundido con la noche estrellada en un caf.



*** Sarna

I.

Bajo las llagas que rodean su cuerpo
existe amor
y algunas letras menguadas por el diablo
condenado a vagar torcido

bajo sus manos callosas hay una caricia
inocente como un nio, anhela que vuele
-ro al verlo indefenso-
con la barba larga frente al arrollo de sus sueos
viajando aletargado en el lomo desnudo del amor
con la vida colgando de sus uas rotas



II

Tras la sarna de sus pasos
hay un ngel que ama,
con risa sin dientes y pirmides de arena
suspendidas en el cielo de cabeza

Tras la tarde empaada de ayeres
est cabizbajo, en el umbral donde platica con las cochinillas
se enreda en su propia telaraa
de depresiones escurridas en la cascada de alambre que cae con pas de su
      [alma.

** Miguel ngel Zapotitla Prez
   abismoazh@hotmail.com
   Escritor mexicano (1981). Licenciado en filosofa por la Universidad
   Autnoma de Tlaxcala. Ha publicado en revistas independientes de poesa,
   cuento y ensayo, tales como Vouyerismo Intelectual y La Parada Sociedad,
   proyecto fundado y dirigido por l. Imparte filosofa, taller de lectura
   y redaccin y tica y valores en el Instituto Salvador Allende.



=== El misterio de los delfines      Martn Palma Melena ==================

      Nota del autor:

      Este relato se inspira en algn documental del canal por cable
      Discovery Channel; documental que aborda una investigacin sobre la
      extraa muerte de pequeos delfines, en Virginia Beach, y marsopas,
      en Escocia.

      No obstante, el desarrollo que le doy al relato me es propio, al
      enriquecerlo con elementos imaginarios o pertenecientes a las fuentes
      ya consignadas.

      En todo caso, este relato ya se encuentra registrado en la Oficina de
      Derechos de Autor del Per, de cuya ley (Decreto Legislativo 822)
      trascribo un par de artculos:

      Artculo 8.- Est protegida exclusivamente la forma de expresin
      mediante la cual las ideas del autor son descritas, explicadas,
      ilustradas o incorporadas a las obras.

      Artculo 9.- No son objeto de proteccin por el derecho de autor:

      a) Las ideas contenidas en las obras literarias o artsticas...

      La ley pueden hallarla en el siguiente enlace:
      http://www.indecopi.gob.pe/legislacionyjurisprudencia/oda/
      d_leg822.asp.

I. Un empleo temporal

sta es la historia de cmo supe de un secreto militar gracias al trabajo
encontrado en un aviso de peridico. Lgicamente los nombres de personas e
instituciones deber cambiarlos.

Un da mi empleadora, llammosle Sandra, me anunci haber terminado ya el
primer borrador de su tesis. Muy agradecida conmigo, deba prescindir de
mis servicios. Sent tristeza porque haba sido un buen empleo temporal,
iniciado tres meses atrs, poca en que buscaba empleo tras haber terminado
recin la carrera de economa y el ltimo ciclo de ingls. As, hall un
aviso de peridico: necesitaban un administrador o economista no mayor de
28 aos, con un ingls avanzado y experiencia mnima de dos aos en la
industria de harina de pescado. Este ltimo requisito me preocupaba:
durante mis vacaciones veraniegas sola practicar en Paita (norte del
Per), no en una empresa de harina de pescado sino de enlatados de jurel,
caballa, sardina y atn. Decid averiguar si esa experiencia me servira
mandando un currculum al apartado postal de aquel aviso...

Esperaba sin entusiasmarme demasiado: con el desempleo imperante habra
muchos candidatos al puesto, con mayor calificacin y experiencia que yo.
Tras cuatro das una chica con acento centroamericano me telefone para una
entrevista laboral: le interesaba mi currculum...

A las nueve de la maana del da siguiente, hora de la cita, ya estaba en
la direccin indicada. Estaba extraado: no era una oficina sino un
departamento particular... Me recibi la misma chica que me haba
telefoneado: la reconoc por su acento centroamericano. Tena poco ms de
treinta aos. Aunque con modales acartonados, estaba vestida informalmente:
as conoc a Sandra...

La entrevista fue distendida. Sandra pareca necesitar no un empleado sino
un gua turstico: me preguntaba sobre muchos lugares de Lima, desde
ministerios hasta museos. Era puertorriquea y graduada en biologa marina
en una universidad norteamericana. Estudiaba un doctorado y preparaba una
tesis sobre la industria peruana de harina de pescado. Le expliqu nervioso
haber practicado en una fbrica del sector pesquero, aunque de enlatados. A
Sandra no pareci importarle: le bastaba que yo conociera del sector
pesquero y pudiera analizar informacin en ingls a plasmar en los cuadros
estadsticos de su tesis. El trabajo sera engorroso no por lo complejo
sino porque implicaba trasnochar mucho... Me propuso como sueldo una cifra
que me pareci muy razonable, algo inusual en muchas entrevistas laborales,
donde uno deba decir cunto quera ganar... Me dijo que mi trabajo durara
lo mismo que sus investigaciones en Lima, tres meses, plazo finalizado
cuando Sandra me anunci haber terminado ya su tesis... Me entristeci que
tan buen empleo terminara tan pronto...

Al ser mi ltimo da de trabajo, Sandra quiso despedirme descorchando una
botella de vino, preparando canelones y conversndome sobre temas
extralaborales que me permitieron conocerla mejor. Por ejemplo quera que
Puerto Rico fuera un pas independiente o el Estado nmero 51 de Estados
Unidos, pero no un Estado Libre Asociado, statu quo que en su opinin era
ambiguo porque le generaba crisis de identidad aunque tuviera pasaporte
norteamericano, pero recalc su neutralidad poltica... Mientras estudiaba
biologa marina en la universidad, trabajaba en una fundacin
conservacionista de delfines. Coment que con su excelente calificacin
debi quedarse a trabajar all... Contest pensativa: "Me despidieron
casualmente porque saba demasiado, pero es una larga historia...". Tem
haberla incomodado al notarla nostlgica, pero le record que a veces era
bueno desahogarse... La hermosa boricua me respondi sonriendo: "Total,
ocurri hace mucho y nadie te creera... Tendras buen material para un
cuento... Considralo parte de tus honorarios". Aunque no evit un
exabrupto: "Chismoso de mierda...".



II. La fundacin: un trabajo de ensueo

La fundacin en la que trabajaba Sandra la llamaremos Mar Azul. Se dedicaba
a la investigacin y conservacin de delfines. Entre sus filiales a nivel
mundial tena una en Virginia Beach (USA), donde Sandra era asistenta de
Henry, destacado bilogo marino especializado en comportamiento cetceo...

Sandra tena en la fundacin un trabajo de ensueo que otros hubieran
pagado por realizar. Sus funciones consistan en recorrer la playa,
observar delfines con binoculares y tomar notas que despus plasmaba en
informes que presentaba a su jefe Henry.

Su trabajo se complicaba slo cuando los delfines variaban su
comportamiento sin motivo aparente. Entonces deba seguirlos hasta
perderlos de vista, algo difcil pues Virginia Beach es una de las playas
ms grandes del mundo. Por eso, como una turista ms, sola embarcarse en
las excursiones del Museo de Ciencia Marina para tener una mejor vista de
los delfines y fotografiarlos...

Mayormente los delfines variaban sus hbitos por razones climticas,
fenmenos que favorecieron en muchos aspectos a la carrera de Sandra.
Siendo slo una universitaria de 20 aos, la nombraron asistenta por su
habilidad para seleccionar informacin escrita o fotogrfica para artculos
que Henry sola publicar en revistas especializadas; informacin que
despus le dio a ella material para su tesis de pregrado: los efectos del
calentamiento global en los cetceos.

Sandra recordaba aquella poca como una de las ms felices de su vida,
hasta que su pesadilla comenz...



III. Los delfines en la orilla

Un da, recorriendo las costas de Virginia Beach, Sandra encontr cadveres
de dos pequeos delfines. Alguna lancha pudo arrollarlos, accidente que a
veces ocurra y que registr entristecida en su informe.

El segundo da Sandra no slo se intrig por encontrar tres delfines
muertos, sino tambin porque nuevamente eran pequeos. Saba que dos
incidentes as configuraban ms una coincidencia que un patrn, pero si
precozmente ya era la asistenta de un bilogo reconocido era ms por sus
aciertos intuitivos que racionales: presinti algo escabroso y lo inform a
Henry, quien tomara las medidas necesarias de repetirse el fenmeno...

Al da siguiente, recorriendo las costas, Sandra distingui nuevamente los
cadveres de cinco delfines, y siempre pequeos: deba ser un patrn...

Aquella misma tarde, en la fundacin, en un quirfano similar al de una
clnica, pero especialmente equipado para cetceos, aquellos cinco delfines
ya eran examinados por Henry y Sandra, as como por Mark, destacado
veterinario, y su asistente Abdul, universitario rabe-americano que, como
Sandra, tambin daba seales prematuras de una brillante carrera...

Tras haberle hecho la necropsia al primero de aquellos delfines, los cuatro
investigadores barajaron algunas hiptesis. Aquel ejemplar pudo ser
asesinado por tiburones de playa, llamados as por aproximarse a las costas
para buscar desperdicios. Pudo haberse enredado y aplastado por la enorme
presin de las redes de algn barco pesquero, accidentes espordicos en la
pesca de arrastre. Pudo ser embestido por el casco de alguna embarcacin,
como Sandra asumi inicialmente. Pero Mark descart esas teoras. Como la
de los dems, la piel de aquel delfn estaba ilesa: sin mordiscos de
tiburn, marcas de red o contusin alguna... Como perito experimentado,
Mark sola detectar la causa de muerte de un cetceo slo observando sus
heridas, por eso estaba consternado de no poder hallar ahora una
explicacin plausible... Adems, not otros intrigantes detalles: al
interior de la caja torxica de aquel delfn haba algunos rganos
destrozados. Henry atribuy esto a una explosin, cuyas ondas expansivas
solan remecer a organismos vivos, dandolos slo internamente... Eso
explicara por qu aquel delfn tena slo lesiones internas, aunque
externamente estuviera ileso. Algunas plataformas petroleras hacan
perforaciones submarinas para colocar cargas explosivas, no siempre bien
enterradas, que al detonarse sus ondas no siempre se expandan por el
subsuelo sino que arrasaban con toda especie existente a varios metros a la
redonda. Quizs tambin pescadores inescrupulosos encontraban ms rentable
los explosivos que las redes, algo totalmente ilegal... Pero Mark
discrepaba: "Cuando las ondas explosivas repercuten en los organismos
vivos, revientan como globos slo sus rganos internos con cavidades, como
los pulmones". Agreg: "Este delfn tiene sus pulmones intactos y sus
rganos daados parecen no tanto reventados sino ms bien desgarrados,
aunque atrozmente". Definitivamente no era una explosin, pero qu otra
cosa poda ser? Las hiptesis se agotaban...

Mark sigui investigando y tom radiografas a un segundo delfn. Tras
revisar las placas, observ que sus costillas estaban fracturadas
extraamente: como espaguetis cortados al medio en tres o cuatro pequeos
trozos. Henry record ciertos estudios que demostraban que esas fracturas
slo ocurran cuando una especie reciba un gran impacto desde abajo. Para
fundamentar su enfoque explic que un lpiz, arquendolo o comprimindolo,
nunca podra partirse en ms de dos partes, salvo que fuera impactado desde
abajo estando fuertemente sujetado de sus extremos, algo similar ocurra
con las costillas... Mark hubiera descartado esa tesis si las radiografas
hubieran mostrado slo una de esas extraas fracturas, pero todas las
costillas de ese delfn las tenan...

Tras tomarles radiografas, Mark comprob que los tres delfines restantes
presentaban las costillas fracturadas de la misma forma. No tena dudas:
todos fueron golpeados brutalmente desde abajo... Esas fracturas ya no eran
coincidencias sino un patrn. Pero qu especie marina pudo haberlos
atacado as? No eran tiburones porque no haba rastros de mordeduras...

Los delfines a veces golpeaban a sus cras en el estmago, pero
ligeramente, jugando, nunca hirindolas. Difcil imaginar incluso que
delfines adultos se atacaran as. Ms los caracterizaba la solidaridad que
la rivalidad. Cooperaban entre ellos cuando estaban heridos, buscaban
alimentos o se defendan de tiburones u orcas, sus principales
depredadores, golpendolos en el hocico hasta matarlos o espantarlos, pero
slo en defensa propia. Eran tan inteligentes que hasta tenan formas de
comunicarse. Entonces, por qu tantos delfines muertos? Por qu siempre
eran pequeos?

Al da siguiente, durante su recorrido habitual, Sandra analizaba pasmada
todo lo escuchado el da anterior. Cmo dos estudiosos tan renombrados
como Henry y Mark no podan explicar hasta ahora las muertes de aquellos
pequeos ejemplares? Observ repentinamente a unos nios que tiraban
piedras a algo varado en la orilla. Los apart para ver qu era: nuevamente
era otro pequeo delfn. Lo examin acaricindolo hasta encontrarle algo
extrao: una mordedura...

Esa misma tarde, luego de haber sido examinado aquel delfn en la
Fundacin, Mark concluy que aquella mordedura no era de tiburn: aunque
pronunciada, era de dientes pequeos y poco afilados... A qu especie
pertenecera? Sera una pista para descifrar las extraas muertes de los
pequeos delfines? Mark hizo un molde de yeso de la mordedura y la
fotografi, material que despus envi al Museo Nacional de Irlanda, capaz
de identificar restos seos de casi todas las especies del mundo, gracias a
sus colecciones de ms de dos millones de especmenes acumulados durante
ms de dos siglos. Mark sentenci: "Si ese museo no identifica esta
mordedura, la especie que la hizo es extraterrestre...". El museo le
respondera en dos semanas...

Tras ese plazo, el museo dictamin que un delfn adulto haba causado
aquella mordedura, que aun el veterano Mark no logr reconocer por ser muy
infrecuente. l nunca haba sabido de delfines que mataran a sus cras,
pero vea muchos indicios: la mordedura; los pequeos cetceos muertos por
golpes contundentes en sus vientres... Haba delfines infanticidas? Los
delfines adultos solan defenderse de sus depredadores golpendolos, no
tanto mordindolos... Y ahora mordan hasta a sus propias cras... Por qu
el comportamiento de los delfines estaba cambiando tanto? Esto no se deba
slo a cambios climticos... Henry y Mark sentan estar ante algo
macabro...



IV. El delfn agresivo

Un pescador fue detenido una maana por guardacostas de Virginia Beach
porque dispar a un delfn adulto. Aseguraba slo haberse defendido porque
el delfn comenz a estrellarse contra su bote de remos, sacudindolo tanto
que casi lo volc. Los guardacostas presenciaron el disparo aunque no el
supuesto ataque del delfn. Pero aquel pescador les pareci un apacible
jubilado que hubiera reaccionado as ms por temor que por disgusto. Nunca
haba disparado en su vida. Compr su pistola dos semanas atrs porque
intentaron asaltarlo. Los guardacostas lo vieron tan aterrado que tal vez
no les menta. Pero su versin slo podran confirmarla con evidencias
logradas por un peritaje del delfn muerto. Un guardacostas llam a la
Fundacin Mar Azul, espordica colaboradora de las autoridades en casos
similares. Lo comunicaron con Mark y le narr lo sucedido. Mark pidi que
le llevaran al cetceo y una muestra del material del bote. No prometi
nada pero vera qu podra hacer...

A las pocas horas, Mark, Henry, Sandra y Abdul comenzaron a examinar a
aquel delfn, un hermoso ejemplar adulto, quizs lder de alguna manada o
macho alfa, cuyo crneo tena astillas semejantes al casco del bote y unas
lesiones muy severas, imposibles de ser producidas por aquel pescador,
hombre muy mayor para embestirlo remando su bote con tanta fuerza. Si lo
hubiera golpeado con un remo otras lesiones le hubiera dejado.
Definitivamente aquel delfn se haba estrellado adrede contra el bote,
ataque similar al sufrido por los pequeos delfines. Sera uno de los
delfines infanticidas? Por qu la naturaleza se estaba desquiciando tanto?
Mark y Henry decidieron suspender la sesin hasta el da siguiente: eran
muchas cosas extraas para un solo da. Adems, Abdul se estaba
impacientando porque no quera retardarse para unos exmenes de la
universidad.

Sandra se qued sola en el quirfano guardando todo el instrumental. Cuanto
ms observaba a aquel hermoso delfn ms le costaba creer que fuera capaz
de tal ataque. Comenz a acariciarlo hasta que en su crneo palp un
extrao bulto. Haba examinado a suficientes cetceos como para saber que
eso era anormal. Qu poda ser? Slo le bastaba hacer una ligera incisin
con el bistur para averiguarlo. Poda estar en problemas si actuaba sin
consentimiento de su jefe, pero su curiosidad aumentaba. Se coloc unos
guantes quirrgicos, tom el bistur e hizo la incisin... Ya alguna
explicacin le dara a su jefe...

Tras una hora, Sandra dej la fundacin muy asustada, sin creer lo que
haba encontrado y que ahora llevaba en el bolsillo de su chaqueta: un
microchip... Qu haca ese aparato en el crneo de un delfn? De qu
clase era? Si le explicaba eso a su jefe no le creera... A quin acudira
en tal situacin? Su ex novio Alejandro, tambin puertorriqueo, le haba
escrito haca poco. Haba terminado una maestra en el Instituto de
Robtica de la Universidad Carnegie Mellon. Ahora viva cerca de la
fundacin y trabajaba reparando ordenadores en la Universidad Regent,
tambin en Virginia Beach. Pero Sandra no le tena confianza ni quera
volverlo a ver. Pens: "Si acept un empleo en Virginia para el que est
sobrecalificado, es porque sabe de mi trabajo en la fundacin". Sospech:
"Todava ese infiel suea con que nos reconciliemos...". No quera
visitarlo para no ilusionarlo en vano, pero quin ms podra explicarle
qu haca un microchip en el crneo de un delfn?

Alejandro dej de entusiasmarse cuando Sandra le aclar que slo lo
visitaba por razones profesionales. Estaba endeudado moralmente con ella
desde que lo descubri engandola con otra y quiso reivindicarse siquiera
escuchndola, aunque qued extraado... Haba escuchado sobre un supuesto
proyecto secreto llamado Misin de Inteligencia Cetcea, iniciado en San
Diego en 1989, cuyo objetivo era entrenar delfines para proteger submarinos
atracados en algn puerto. Pero un microchip en el crneo de un delfn?

Sandra no saba qu creer tras haber hallado aquel microchip. Aunque por su
trabajo en la fundacin tambin saba de delfines entrenados militarmente.
Los habran empleado durante la Guerra de Vietnam y en la del Golfo en
1991, algo que organizaciones ecologistas o conservacionistas, como Mar
Azul, haban denunciado pero con xitos moderados... El Programa Mamfero
de la Marina de Estados Unidos ahora afirmaba oficialmente no emplear
delfines para instalar o desactivar minas acuticas, sino slo para
localizarlas... Pero los militares seguan valorando mucho la sagacidad de
los delfines para moverse en la oscuridad y localizar eventuales buzos
espas, aun antes de que stos se percataran. Sin embargo, los delfines
eran muy inteligentes para ser totalmente amaestrados. No siempre seguan
las rdenes... Conociendo todo ello, Sandra empezaba a especular sobre ese
microchip...

Alejandro saba de delfines con microchips en el cuello para poder
localizarlos, y no slo en el mbito militar, pero en el crneo? Record
ciertos microcircuitos desarrollados en el Instituto de Robtica;
microcircuitos que tericamente podan interactuar con las redes neuronales
de las personas, quienes podran as controlar temblores del Parkinson,
latidos del corazn mediante marcapasos, el cursor de un ordenador mediante
el cerebro... Algunas publicaciones cientficas ya anticipaban incluso
microcircuitos para controlar nuestro comportamiento, algo que conllevaba
sin embargo una visin determinista y reductiva de nosotros mismos:
delincuentes con biochips para volverlos tranquilos ciudadanos; escneres
cerebrales que, estableciendo patrones de actividades neuronales
detectaran nuestras potenciales conductas, nuestras emociones verdaderas
frente a ciertos individuos o hechos, nuestras predisposiciones como al
alcoholismo o la agresividad... Alejandro no dejaba de especular. Si
solamos estigmatizarnos por cuestiones tan intrascendentes como el color
de la piel, peor aun si nos juzgbamos basndonos en nuestras imgenes
cerebrales, que si fueran insatisfactorias todos nos predestinaran a
ciertos comportamientos, afectando toda nuestra vida: las aseguradoras nos
negaran plizas sin mayores explicaciones; nuestros entrevistadores
laborales nunca nos contrataran pese a nuestros excelentes currculums;
nuestras autoridades nos encarcelaran preventivamente sin jams haber
delinquido... Ya no importara lo que ramos sino slo lo que
potencialmente ramos segn aquellas imgenes cerebrales, al margen de
nuestra formacin humana, espiritual, profesional, vital... De all el
peligro de los determinismos: creer que podramos dominarnos implantndonos
microcircuitos o genes, como en la gentica, que podran condicionar pero
nunca determinar nuestra libertad... Segn Alejandro, si delfines
entrenados no siempre hacan lo esperado, menos aun los humanos.
Experimentos para controlar la mente no eran nuevos: archivos de la CIA an
no desclasificados, pero filtrados por investigadores independientes,
sealaban a un mdico que habra dirigido en 1953 el programa MKUltra para
manipular mentes usando drogas, electrochoques, lavados cerebrales,
lobotoma e hipnosis, mtodos obsoletos al compararse con los desarrollados
ahora por la ciberntica, nanotecnologa y robtica...

Sandra conoca las aficiones de su ex novio a las novelas de Asimov o
Bradbury, a series televisivas como Los Expedientes Secretos X... Incluso
debi consolarlo cuando postul infructuosamente al FBI para emular al
agente Fox Mulder. Pero como quizs el pobre ya habra llegado a alarmantes
niveles de alienacin, ella lo interrumpi: "Qu hara un microchip en el
crneo de un delfn..?". Alejandro se qued pensativo. Le hablaban de un
delfn con un microchip en el crneo y con conductas muy extraas para su
especie. Conoca rumores sobre una base militar, establecida cerca del lago
Pontchartrain en Louisiana, que entrenaba delfines para colocarles arneses
con dardos txicos a dispararse contra posibles terroristas o espas
submarinos... Sandra quera mostrarle condescendencia pero aquellas teoras
le parecan muy afiebradas. Segn Alejandro, si aquel delfn era agresivo y
tena implantado un microchip era porque lo haban entrenado en aquella
base en Lousiana.... A Sandra le pareci un disparate: "Aquel delfn
habra salido del lago Pontchartrain, atravesado el Golfo de Mjico y las
costas de seis estados, hasta llegar a Virginia Beach..?". Pero algo no le
pareci descabellado: "Quizs con aquel microchip dominaban el
comportamiento del delfn hacindolo agresivo". Alejandro dud: "Si as
fuera, por qu atacara slo a pequeos delfines?". Sandra fue la que
especul esta vez: "Quizs mataba a las cras de otros congneres para
engendrar las propias...". Temi que l estuviera contagindola con sus
fantasas, pero una conclusin le era inevitable: aquel microchip bien
podra explicar la agresividad de aquel delfn, su ataque al pescador y las
muertes de los pequeos delfines...

Al da siguiente, Henry mir estupefacto a Sandra tras escucharla sobre
aquel microchip, pero la crea incapaz de tales invenciones. La amonest
por la ciruga del delfn sin su consentimiento, aunque saba que ella
actuaba as slo cuando era necesario. Por eso sola consentirle esas
iniciativas porque usualmente eran acertadas. Le dijo que informara a sus
superiores sobre el microchip, que continuara con su recorrido matinal por
Virginia Beach y que la esperaba por la tarde para seguir examinando al
delfn...

Sin embargo, Sandra qued atnita aquella misma tarde: personal de la
marina se haba llevado al delfn sin explicar nada... Le dijo a Henry que
cmo podan tolerar eso, que presenta una relacin entre ese microchip y
la agresividad del delfn, que alguna denuncia deba hacer la fundacin,
que no poda estarse usando a los cetceos como conejillos de indias... Por
primera vez Henry fue enrgico con ella: "Todo eso ni nos consta ni nos
incumbe...".

Sandra fue despedida de la fundacin la maana siguiente. Henry no saba
qu decirle. Ya no dependa de l. Se lo haban ordenado desde arriba. Le
apenaba haber perdido a tan buena asistenta con un futuro tan brillante...
La consol: "Si alguna vez necesitas una carta de recomendacin para un
empleo o postgrado bscame noms... Finalmente slo somos investigadores,
engranajes de una maquinaria mayor que nunca comprenderemos del todo... A
veces no debemos mostrar todo lo que sabemos porque el costo puede ser muy
alto... El talento suele castigarse cuando afecta a poderosos
intereses...". Henry pareci querer confidenciarse con ella, pero se
reprimi, aunque le insisti: "Tu talento no est en duda, aunque quizs
por eso mismo te despiden... Eres demasiado inteligente para hacerte la
idiota...". Sandra no entendi nada...

Un Henry ms canoso se encontr aos despus con Sandra. Tras tambin haber
sido despedido de la fundacin, le ofrecieron una ctedra de postgrado.
Prometi recomendarla si postulaba a cierta beca de doctorado que Sandra
luego consigui. Finalmente l se confidenci con ella: "Muchos
patrocinadores de la fundacin eran contratistas privados de las fuerzas
armadas... Hasta los muy competentes Mark y Abdul perdieron sus puestos".



V. Al final

Tras terminar su relato, not a Sandra algo nostlgica y cansada. Me
desped y le agradec por todas sus atenciones. As fue como supe de un
secreto militar gracias al trabajo conseguido por un simple aviso de
peridico...



Fuentes:

A. Informacin sobre delfines:

 - Cetceos del Mediterrneo: ballenas y delfines. Asociacin Cultural
   Paleontolgica Murciana 2005.
   http://www.educarm.es/paleontologia/cetaceos.htm.



B. Informacin sobre uso de delfines con fines militares:

 - Delfines para desminar Irak. BBC. Londres, 26 de marzo de 2003.
   http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2886000/2886985.stm.

 - "El 'Katrina' libera en aguas del Golfo de Mxico varios delfines
   entrenados por EUA para la lucha antiterrorista". Diario El Mundo,
   Espaa, 27 de septiembre de 2005.
   http://www.elmundo.es/elmundo/2005/09/26/ciencia/1127746050.html.

 - "Dnde estn los delfines antiterroristas de la 'Navy'?". Diario ABC,
   Espaa, 27 de setiembre de 2005.
   http://www.abc.es/abc/pg050927/prensa/noticias/Internacional/Estados_
   Unidos/200509/27/NAC-INT-071.asp.

 - "Frequently
   Asked Questions". U.S. Navy. Marine Mammal Program.
   http://www.spawar.navy.mil/sandiego/technology/mammals/NMMP_FAQ.html



C. Informacin sobre archivos desclasificados de la CIA sobre programas de
   control mental:

 - "Yo soy espa". Luis Felipe Gamarra. Revista Somos, suplemento del
   diario El Comercio, Per (1 de octubre de 2005).



D. Informacin sobre microchips y sus hipotticas o reales aplicaciones en
   personas:

 - "Las tcnicas de imagen dan acceso a los contenidos ntimos del
   cerebro". ngela Boto. Diario El Mundo, Espaa, 14 de junio de 2003.
   http://www.el-mundo.es/salud/2003/530/1055524954.html.

 - "El desembarco de los cyborg". Leyla Ramrez. Diario La Nacin, Chile, 2
   de septiembre de 2005.
   http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20050901/pags/
   20050901183041.html.



E. Sobre el Museo Nacional de Irlanda:

 - Sitio web de The National Museum of Ireland.
   http://www.museum.ie/naturalhistory/overview.asp.



** Martn Palma Melena
   mapalme@yahoo.com
   Escritor peruano (Lima, 1970). Abogado de la Universidad Particular San
   Martn de Porres, de Lima. Diplomado en Comercio Internacional avalado
   por Adex (Lima) y la Universidad Estatal de Portland (EUA). Uno de los
   diez seleccionados en la Primera Edicin de Cuentos Cortos (2005) de la
   BBC de Londres (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/espacio_del_
   lector/newsid_4287000/4287469.stm). Una publicacin en la revista
   literaria El Hablador (Lima, http://www.elhablador.com/cuento8_5.htm).
   Escribe en el weblog Carta Nutica, en http://cartanautica.blogspot.com.



=== Tras el espejo o las bellezas que somos all ==========================
=== Rafael Faras Becerra =================================================

                              "...pues para fascinar mis amantes sedientos,
                            puros espejos tengo que hacen las cosas bellas:
                                 mis grandes ojos y las eternas estrellas".
                                                                La Belleza,
                                                        Charles Baudelaire.

las maravillas del estelar
ahora que nos hemos cansado de sentirnos bellos
de admirar nuestro reflejo as
deseando tantas maravillas del estelar
nuestra vida en los reality
bailando a la luz electrodoscpica en el terreno eriazo
que diramos
un nuevo espleen nos conmueve
a nosotros
los tan dados al show
a las delicadezas del espectculo
quienes lo dejaramos todo
por bailar tras el espejo

===

reinas de los corazones
todos bamos a ser reinas de los corazones
no importando el precio de las famas
si cualquiera podra ser el escenario
para que nosotros desde abajo
les aplaudiramos los escombros
les dibujramos mientras el baile
la silueta de estrellita poblacional
y el beso bajo los reflectores
la nica ilusin
de sacarle otra sensacin al juego
que no fuera la marginalidad de estos lares

===

rosas en el corazn de la ciudad
ahora vamos a dejar de llorar
no haber crecido lo suficiente
como para haber encontrado las llaves
de todas las puertas
que nos permitieran salir de nuestra escritura
antes de haber convertido nuestra realidad
en un pozo de lgrimas
y habernos ahogado en ella
bebiendo demasiado para nuestras pequeas edades
no sabiendo crecer
si al salir a pintar borrachos
rosas rojas
en el corazn de la ciudad
chorreando de pintura por el dolor
inventamos nuestras propias canciones
nuestras lricas subversivas y nuestras poses
en cada video clip

===

criaturas ficcionales del espejo
nuestra alegra
la visin de nosotros mismos divirtindonos
al cerrar los ojos
y caer
por una montaa rusa de escombros
cada uno en su trineo de plstico
en su simulador de cartn
levantando los brazos
hasta alcanzar las estrellas
Y QUE EL MUNDO SE CONVIERTA EN EL SUEO DE ALGUIEN
QUE SO COMO NOSOTROS
para no golpearse tan fuerte
ni llorar en el suelo
toda escritura
apartada de nuestras ficciones

===

reflejo de nuestros personajes
las pocas veces que nos sintonizaron
en el idilio conmovedor de acariciar a los perros
muestras de compasin hacia el pblico
la cmara en la fragilidad del detalle
nos lloramos en nuestras estpidas lstimas
como reflejo de nuestros personajes
acicalndonos un poquito en el lomo
adornndoles la felicidad en fluorescentes collares
los dejamos irse por la oscuridad de un cielo baldo
a que se prendieran azules tiritando a lo lejos
y luego de un chiflido
bajaran electrizados
al nicho helado
en que los hombres nos pusieron

===

nuestra delicada protesta colectiva
hubo que romper el crculo social
y trazar un sentido alternativo
a esta carrera de locos
para abandonar lo clandestino que resultan nuestras pobrezas
ante el espectculo televidente
volver a adornarlo todo con el juego de nuestros artificios
para que nuestras noches de volantines se dejasen elevar
en ese dar y tirarle hilo a las estrellas
arrojarles un poquito de semen de nuestras manos
descubrindolas al fin en su calidad de luces
y nuestra delicada protesta colectiva
se dejase caer
sobre los colores
los destellos del mall
y la moda

===

casa estudio del espejo
habamos empezado a crecer la farndula en el block
odiando el hacinamiento de nuestras veleidades
la constante exposicin de nuestros actos
si besndonos para no desperdiciar el aire
tomados de la cintura por el goce del espacio
mientras alguien se nos alteraba en la convivencia
para la casa estudio
se nos ofreca en suicidio para la seal en cadena
y teleaudiencia internacionales
cuando no sabamos si era la realidad del libreto
o la conmocin por sostener el rating

===

corazones de helio
los viernes eran una fiesta de churros
piropos con manjar a nuestros corazones
si inflados con helio
se iban elevando por la noche se iban
a colgar de la ltima estrellita
iluminando el peladero
para que alguien los recibiera como nuestra alegra
prendiera por nosotros
entre los escombros
una fogata
y no se afligiera que la luna nos tiene dando vueltas
en un tagada con msica onda disco
nos tiene plateados los ojos en su lluvia de papeles
y un nio que los recoge nos dice tome
reciba por favor un poemita callejero
ud no creer que alguien
pueda dejarse para s las palabras

===

jardn de las flores vivientes
a veces en la primavera de la moda
demasiado auspiciados en los colores
de nuestro espectculo
en la lrica subversiva de nuestras canciones
nos dedicamos al baile sensual
y a la carita pornogrfica
como fantasa de nuestras celebridades
extendindose en alfombra roja
por una colina de escombros
donde al final de tanta hermosura
llegamos a quedar vaciados
de admiracin
y deseo

===

la fama
tratamos de abrir los ojos
despus del coito
de nuestra difusin
en todas las portadas
pero la estrellita que tenemos pegada en la sien
se haba anticipado a nuestro futuro
como al juego de naipes de nuestros corazones
si arrojados por el laberinto de la ciudad
dentro de un bosque
donde la fama sera la luna
y a su vez
la sonrisa plateada de un gato
que al desaparecer en todo su glamour
nos dejara su irona
su maldita felicidad
rindose de nosotros

===

leit motiv para una teleserie
ahora que despus de unos aos recuerde
tambin hubo besos de boquitas pintadas
labios rojos de color brillantina
persiguindose en el terreno eriazo
para hacer un poquito el amor entre los escombros alma ma
sin que nadie nos ate
ni siquiera las bolsas de basura en que una vez
nos enredamos
y alguien como con un disfraz de cerdito rosado
corriendo en cmara lenta por peladero
nos traiga el cartel que nos diga
bonita actuacin muchachos
continuemos ahora con nuestra teleserie

** Rafael Faras Becerra
   linguaquiltra@yahoo.es
   Escritor chileno (1982) Reside en Puente Alto. Asisti al taller de
   poesa de Elvira Hernndez. Ha participado en diversas lecturas y
   organizado otras, entre ellas las Jornadas Rokhianas, Noches Quiltras,
   Noches de Poesa y Msica de las VII Jornadas Andinas de Literatura
   Latinoamericana (Jalla-E 2005). Licenciado en castellano en la
   Universidad de Santiago de Chile (http://www.usach.cl) y miembro del
   Colectivo Lingua Quiltra.



=== La risa      Gladys Liliana Abilar ====================================

      (Nota del editor: "La risa" es la tercera y ltima parte de la
      triloga "Las tres gracias", de la ingeniera, docente y escritora
      argentina Gladys Liliana Abilar. Las dos partes anteriores, "La
      sombra" y "La lgrima", aparecieron en nuestras ediciones 131
      [http://www.letralia.com/131/letras10.htm] y 135
      [http://www.letralia.com/131/letras16.htm]).

El silencio del claustro religioso que alberga el fretro de Santiago Rueda
slo es roto por la voz de bartono del padre Bruno y sus rezos para la
ocasin. La misa ha comenzado. El pesado silencio se sobrepone, con
obstinacin, al rtmico parafraseo del cura desmenuzando el Evangelio.

La Capilla es una reliquia casi milenaria, y los asiduos concurrentes
acompaan respetuosos su prestigiosa antigedad. Es un honor para cualquier
cristiano de esos pagos ser velado entre sus muros, y un orgullo para sus
deudos despedirlo en ese lugar. Pero hay que juntar mritos para que el
padre Bruno les d su aprobacin. Los Quebrachales es un pueblo de
longevos, por ende, cada cristiano que fallece promedia la centuria.

No estoy muy segura si llegu al velorio llevada por mi propia voluntad o
por capricho del destino. El muerto era un to abuelo poltico que casi no
conoca, y su deceso me produce la misma sensacin de perder exactamente lo
que era: un pariente lejano. De aquellos que uno no recuerda que existen
hasta el momento en que mueren, y la pregunta ante el dato necrolgico es
siempre la misma: "Cmo! No se haba muerto hace mucho?".

Lo cierto es que aqu estoy, un poco desencajada entre tantos gerontes que
parecen brotar, como la humedad, de las paredes de la iglesia. Estudio sus
rostros y les adivino el corazn debilitado, la voluntad cansada, el
desamparo, quiz presintiendo la inmediatez de su propia partida. Y trato
de parecerme a ellos, en la adustez de sus gestos, slo por cortesa. Me
conmueve mucho ms ese puado de sobrevivientes que el viejo que ya muri.

En medio de la escena lgubre, con lgrimas de ojos antiguos y llantos que
no se oyen, all mismo, suena una risa; una risa est licuando el silencio
viscoso que pesa sobre nuestras cabezas. Se esparce por el templo
desintegrando cada tomo de la obstinada calma. La religiosa quietud acaba
de ser profanada.

Todos giran sus cabezas hacia m. Sus rostros expresan, sin disimulo, un
intenso desprecio, y el temblor de sus mandbulas se acelera. Me miran con
desconcierto, con bronca, con odio, con lstima. Yo no me estoy riendo
adrede. Pero la risa emana de m. No s qu est pasando. Me tapo la boca
con la mano tratando de sofocarla. No lo puedo controlar. Percibo el dbil
murmullo de los ancianos: "pobre, se volvi loca"; "es el dolor por la
prdida de su to"; "hay gente que re de nervios"; "saquen a esa
desquiciada de aqu, est ofendiendo la casa de Dios". El cura est
petrificado, con la ostia en alto, justo en el momento de la comunin. No
s qu hacer, estoy aturdida, avergonzada. En un arrebato tomo mi cartera
del asiento y salgo corriendo a la calle. La risa me persigue. Trato de
poner distancia, la dejo atrs, pero me alcanza. Sigo corriendo cada vez
ms rpido y presiento que, afortunadamente, la pierdo. Jadeante, casi sin
respiro, me desplomo en un banco de plaza. Pero no, aqu est, otra vez
junto a m, riendo descarada con su bocota llena de dientes. Me pregunto,
d qu se re mi risa? acaso de la pobre vieja que perdi la dentadura
postiza mientras le daba el saludo de la paz a la otra que estaba junto a
ella? Obviamente, la escena mova a risa, y a carcajadas tambin. Pero a m
jams se me hubiera ocurrido una reaccin semejante.

Resignada, espero que la risa se canse y calle por fin. Mientras tanto, ya
han desfilado decenas de personas que me miran con la certeza de estar ante
una chiflada que se escap del manicomio. Singulares cuadros se suscitan
mientras dura mi descanso con la risa trinando a todo pulmn. Una mujer
pasea su coqueta perrita que la precede atada a una cuerda. El curioso
animal, impresionado con la risa, se detiene a mirarme. Inclina su cabeza
hacia un lado y otro en actitud de desconcierto. Al no hallar una
explicacin, comienza a aullar. Su duea, asustada por mi conducta,
forcejea con la mascota para continuar la marcha. Un nio que camina de la
mano de su madre, se desprende de ella, y no slo se detiene, sino que se
sienta a mi lado para presenciar la risa. Conclusin, termina riendo a
carcajadas conmigo. Perdn, con mi risa. La tercera vctima es un mdico,
con guardapolvo y maletn. Se acerca y me observa detenidamente. Luego de
hacerme un par de preguntas a las que yo no puedo responder, saca su
celular y solicita una ambulancia. En ese mismo instante mi risa se apaga.
Entonces me percato del cauce que va a tomar esta inverosmil historia, y
huyo apresuradamente ante los reclamos del solcito mdico. Es probable que
an est averiguando en los manicomios si algn interno se ha escapado.



Llego a casa en total abatimiento. Miro al espejo anhelando encontrarme,
ver alguna seal, algn dato que explique, que "justifique" lo sucedido.
Nada, todo est normal en m. De pronto, el timbre del telfono me arrebata
de la angustia por un instante. Es mi prima Elvira que necesita alguien que
la escuche pues est pasando un mal momento. En medio de la conversacin,
la risa carcajea de modo insolente, inoportuna, sin tener nada que ver con
nuestro tema, pues mi prima acaba de comunicarme que fue despedida del
trabajo. Pregunta si me causa "gracia" su "desgracia". No s cmo
disimular. Le digo que es la radio. Me pide que la apague, que est
desolada, que necesita ayuda y comprensin. La dejo unos minutos esperando
mientras me dirijo a mi cuarto, con la risa pegada a m, por supuesto.
Simulo que voy a buscar algo dentro del placard e introduzco medio cuerpo
entre las perchas. La risa se mete conmigo. Sbitamente, con la velocidad
del rayo, saco mi cuerpo de adentro y cierro las puertas con llave. Qu
alivio, por fin! La muy ridcula qued riendo sola dentro del placard.
Regreso al telfono y termino mi conversacin, como corresponde.



El resto del da me muevo cmoda entre mis quehaceres, con absoluta
tranquilidad y sin miedo al ridculo. De paseo en el centro comercial, un
afiche publicitario me recuerda que tengo entradas para el teatro. Es esta
noche. Llamo a Julia, pues quedamos en ir juntas y combinamos el encuentro.
Cuando voy a cambiarme de ropa, advierto que dej a la risa encerrada en el
placard. Abrirle la puerta? Ni loca. Me arreglo con el vestido que recog
hace un rato de la tintorera. No quiero arruinar mi salida. Me pinto, me
acicalo y listo.

Comienza la funcin y el cuerpo de vedettes invade el escenario acompaadas
por un cmico que despliega su jocoso repertorio. Un sinfn de cuentos y
artilugios bien logrados ponen a prueba su talento artstico. El pblico
re. Julia re. La sonrisa se posa en mi cara y permanezco distendida. El
cmico aumenta el tenor de sus chistes y el pulposo elenco se pavonea
envuelto en plumas y lentejuelas. Las risas crecen, se transforman en
carcajadas y Julia se desternilla. Me mira desconcertada, no entiende mi
silencio. Mi rostro revela, insultante, la sonrisa perfecta dibujada en los
msculos, en la piel, en los ojos, pero no se oye nada. Un silencio mortal
fluye de mi boca y empiezo a sentirme extraa. Me desespero por rer,
gritar, chacotear. No hay respuesta a mi voluntad. Slo gesticulo. Julia me
codea pues las risotadas le impiden expresarse, y est a punto de llorar.
Hago fuerza, me compenetro, pero no logro concebir mi risa. Muero por una
risa estrepitosa. La dej encerrada en el placard.

Llego a casa y la libero de su cautiverio. Est callada, reina la calma.
Como entiendo que tiene autonoma y decisin propia, voy a hablarle con
sensatez. Le presento dos opciones: vivir en el placard bajo llave, o vivir
en m como una risa convencional, respetando mi voluntad. Obviamente elige
la segunda.



Nuestra convivencia se desarrolla dentro de los trminos normales, con uno
que otro altibajo. A veces se desorienta su cordura -re a destiempo, o sin
lmite de tiempo- y me somete a menudos papelones, nada que no se pueda
disimular. Pero soy consciente de lo difcil que es prescindir de ella.
Intent hacerlo en algunas ocasiones y slo logr cosechar el mote de
"antiptica" o "desubicada".



Son las siete de la tarde y la embajadora de Turqua, Hatidj Rahmi, con
quien trab gran amistad, pasa a buscarme con su chfer para asistir a una
conferencia sobre la situacin poltica en Medio Oriente. De ms est
aclarar el nivel de la concurrencia; entre embajadores, cancilleres,
agregados culturales y respectivas esposas, el auditorio est colmado de
prestigio y solemnidad. Hatidj se ubica junto a su marido, el embajador
Zeinel Rahmi, y yo entre ella y el representante de Ucrania. El acto
comienza en un marco de respetuoso silencio. El disertante exhibe sus
conocimientos con destreza intelectual y poltica ante los rostros
imperturbables de la audiencia. En este mismo momento suena un estruendoso
flato justo al lado mo. Le pertenece al embajador de Ucrania quien,
dolorosamente incmodo y humillado, intenta disimular el escape poniendo su
mejor cara de desentendido. Lo veo rgido en su butaca, como si le hubieran
dado un bao de yeso, revoleando sus ojos para todos lados queriendo
averiguar si se not. Como la concurrencia es gente seria, por supuesto
nadie re. Al contrario, alguien, en solidario gesto, intenta disimular la
desgracia carraspeando para desviar la atencin del infortunio. Pero la
detonacin se oy sin dejar el ms mnimo lugar a dudas.

Nadie ha redo... hasta el momento en que mi risa se escapa. Empieza a rer
y rer y rer desenfrenadamente ante la mirada atnita del pblico y de mi
vecino, el embajador de Ucrania. Hatidj me codea, incmoda, avergonzada,
me pide silencio. Yo no puedo hacer nada. Estoy pasando el peor papeln de
mi vida y s, a ciencia cierta, que no tengo control de la situacin. La
risa aumenta al punto de descostillarme y, a pesar de que redoblo mis
esfuerzos por encontrar un pretexto que me despegue del horror, es intil.
A esta altura creo que nadie recuerda la desgracia del diplomtico pues
toda la atencin est concentrada en mi imperdonable desatino. El
desdichado embajador de Ucrania, al saberse descubierto, se pone rojo como
un camarn. No puedo soportar ms la vergenza y decido, abruptamente,
levantarme y salir corriendo. Las risotadas vienen detrs de m y crecen en
intensidad. Ahora son carcajadas que se oyen en todo el edificio,
traspasando los muros, los techos, los pisos. Es terrible el efecto que
puede tener un flato diplomtico. Cuando salgo a la calle, agitada,
acezando, una suave gara humedece el asfalto. Sbitamente, las carcajadas
cesan. As, de improviso y sin prembulos, la risa calla. El agua obr el
milagro.



Como no estoy dispuesta a reincidir en estos papelones, recurro a mi
lgrima en busca de ayuda. Me escucha atenta y solcita. Le explico que
ella representa la solucin a mi problema y le pido que interfiera ante
cada desborde de la risa. Generosa como es, acepta involucrarse sin
condiciones. El noble llanto que una vez rescat a la sombra sepultada
debajo del edificio, es ahora el que calla a la risa.



Ya ms relajada, gracias a la buena conducta que ha demostrado ltimamente
mi risa, decido entrar en un cine de Belgrano atrada por el ttulo de una
pelcula. Inmersa en el drama en pantalla, comienzo a sollozar sin
consuelo. Y all, en el oscuro silencio de la sala, ocurre lo inesperado:
la risa se escapa. Llena el aire de carcajadas, se descoyunta, genera un
clima de caractersticas exorbitantes considerando lo incompatible de esa
alegra con el argumento de la pelcula. Me pregunto, qu habr visto?
Pues siempre existe el disparador que provoca su desborde. Hasta ahora no
la he visto rer sin que se le diera algn motivo. Que sea indiscreta es
otra cosa. De pronto es como mi otro yo que se expresa, se exterioriza, con
el consecuente dao ocasionado a mi indefensa persona. Ya s, es probable
que haya descubierto a la seora de adelante en situacin crtica. O sea,
cuando le propinaba un brutal codazo en las costillas al seor de al lado,
porque le meti su mano en el escote y luego entre las piernas. Forcejeaban
ambos, l por querer, ella por no dejarse. Mientras tanto yo, desesperada
ante los reclamos del pblico, manoteo el bolso en busca de la lgrima. La
encuentro y, de inmediato, entra en accin. Lanza un chorro de fina lluvia
sobre la risa pero, oh sorpresa!, sta la esquiva artsticamente con un
giro de ballet. Como consecuencia del frustrado intento, se redobla el
alboroto en el recinto cargado de insultos, silbidos y reclamos. La lgrima
vuelve sobre ella apuntndole certera, un sonoro chorro a presin. Da en el
blanco y, por un segundo, se silencia. Slo por un segundo, porque la risa
vuelve a rehuirla con ingeniosa gambeta sorteando filas y butacas. La
lgrima la persigue, encaprichada, sin notar que va mojando a la gente en
su vano intento por apagar las carcajadas.

Al festival se suma, inesperada y sorpresivamente, mi sombra. Tal como es
ella, expedita, juguetona, se desliza ondulante y leve alborotando los
cabellos de mujeres y hombres que permanecen anonadados. El caos es total.
Bingo! -pienso casi en voz alta-, lo que me faltaba. En medio de aquel
bochinche inslito, rara mezcla entre motn y aquelarre, me arranco
despavorida, como una rfaga de viento, fuera de la sala, arrastrando mis
"tres... gracias".

** Gladys Liliana Abilar
   gladys8@fibertel.com.ar
   Poeta y narradora argentina (Chilecito, La Rioja). En 1972 se gradu de
   profesora superior de piano, y en 1980 obtuvo el ttulo de ingeniera
   agrnoma. Asumi la direccin del Instituto de Investigaciones
   Agropecuarias de la Universidad de La Rioja, donde tuvo a su cargo la
   Ctedra de Gentica. Realiz estudios de postgrado en el IAP, de
   Paisajismo. Paralelamente incursion en la Literatura publicando los
   libros: Ecos del corazn (poemas, 1989), Ms all del pecado (novela,
   1993), Eclipse de Lubna (novela, 1997), Pensar sin permiso (aforismos,
   con prlogo de Jos Narosky, 1999), Doce hogueras (cuentos, ilustrado
   por el pintor uruguayo Carlos Pez Vilar y prologado por Eduardo Gudio
   Kieffer, mencin en la Faja de Honor de la Sade, 2000), y Destino
   rabioso (cuentos, Faja de Honor de la Sade, 2003). Particip en el IV
   Encuentro Internacional Literario de Montevideo (2003) y en el IV
   Encuentro Internacional de Escritoras "Ins Arredondo" de Guadalajara
   (2004), donde fue invitada para presentar Destino rabioso a cargo de
   Alicia Steimberg. Con este ltimo gnero integr siete antologas y
   particip en numerosos concursos literarios, obteniendo diversas
   distinciones nacionales e internacionales, tales como el premio
   "Ugarit", otorgado por la sociedad Sirio Libanesa y "Cuentos Aller",
   otorgado por la comunidad Allerana de Espaa, entre otros. Particip en
   la Feria Itinerante del Libro en Chilecito (2004), donde tambin se
   present Destino rabioso. Particip en la edicin y presentacin del
   libro de Hctor David Gatica Integracin cultural riojana (2005).
   Colabor en la edicin del libro La Rioja, de Manrique Zago.



=== Dos poemas      Rubn Snchez Fliz ===================================

*** Oda a Broadway

Sugieres mucho ms que esquinas
Exhuberancia y pavimento
Broad de ancho
Way de va
Muralla inalterable
Nueva York te queda chica, Broadway
Por eso te extiendes
Eres historias vedadas
Vergenza chorreada de luces
Tus parmetros sotierran gemidos de esclavos
Y, sin embargo, eres toda risa y fluorescencia
Alternas Amarillos, Blancos, Negros y hasta Azules
Gama de gamas
Hacedora de asombros, clamos y admiraciones
Tus mltiples aceras se erigieron
Con el fin de engrandecerte
Tus edificios exteriorizan nobleza
Los subterrneos encubren tus faltas
Lo has logrado, Broadway
Lo has conseguido
Burlar el mundo con alhajas y metales
Ironizar el universo con teatros.



*** No me pertenezco

Soy de nadie
Hilvano mis reveses con muecas
Construyo despacio mis dolencias
Con nudos de tiempo
Mirando el pndulo
Hasta desintegrar la espera

Por las noches
Me retuerzo en anhelos imposibles
En ilusiones que se esfuman
Como si ascendiese esquivo
Escalinatas de peldaos amputados

Soy de nadie
No me pertenezco
Es como si presagiase el pasado

** Rubn Snchez Fliz
   elescribidor1@aol.com
   Poeta y narrador dominicano (1973). Emigr a los Estados Unidos en 1986.
   Tiene un asociado en artes liberales y ciencias de Hostos Community
   Collage (http://www.hostos.cuny.edu) y una licenciatura en pedagoga de
   New York University (http://www.nyu.edu). Es miembro de la tertulia
   literaria Aguafuerte. Recibi mencin honorfica en el concurso de
   cuento Virgilio Daz Grulln 2002 con su cuento "La morada de la
   Muerte". Result finalista en el concurso de poesa Abrace 2001, en
   Uruguay. Cuatro de sus poemas aparecen en el libro Letras derramadas,
   uno de ellos traducido al portugus. Est incluido en la antologa de
   nuevos cuentistas hispanos Los magos del cuento. Tiene publicada la
   novela El dcimo da. Sus trabajos han sido publicados en la Internet,
   revistas y suplementos culturales. Actualmente es coordinador de
   Talleres en el Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos y
   codirector de la tertulia-taller literario "Nosotros Contamos".



=== La partera      Gabriela Urrutibehety =================================

Fue para la Navidad del 99, me parece. En el 2000 no, porque haba ms
bochinche con lo del fin de siglo y me acordara, me parece que fue para el
99, noms. Ya habamos sorteado las guardias y a m, por primera vez en
aos, me toc Navidad. Siempre me toca Ao Nuevo pero esta vez no, Navidad.
Qu s yo, a m Navidad me parece menos fiesta, ms como una cosa para
adentro: nos saludamos, somos todos buensimos, nos queremos, pero, como
cuando el nene toma la comunin, es entre nosotros noms. En cambio Ao
Nuevo es ms para afuera, ms de caita voladora, de bocinazos y caravanas
por el centro. Si cuando yo era chica hasta serenatas haba. Era de
lindo... Se juntaban cinco o seis locos, una guitarra o un acorden y
salan por todo el pueblo a dar serenatas. Hasta si tenas suerte te
tocaban dos o tres al hilo. Eso s, tenas que tener preparada la sidra
para los musiqueros, porque s no, capaz que te bajaban la casa a
piedrazos, con la curda que ya traan de serenatas anteriores.

No le sabra decir si me gusta ms que me toque guardia en Navidad o en Ao
Nuevo. Yo ya estoy vieja para andar de fiesta, pero me gusta mirar los
fuegos artificiales y ver el movimiento: es lindo el centro tan tarde y tan
lleno de gente. En Navidad te vas a dormir ms temprano, ms tranquila,
porque brinds, coms el pan dulce, junts los platos y ya est. En Ao
Nuevo no, porque la fiesta sigue hasta que se hace de da.

Pero, bueno, volviendo al cuento, ese ao me haba tocado Navidad. En la
guardia habamos arreglado todo: nos bamos a armar una cena que ni le
cuento. Con platos enlozados y vasos de plstico, pero igualmente cena de
Navidad. Y si a alguien se le antojaba joder a la hora de la cena, que se
la bancara, que volviera despus de la una. Habamos repartido la cosa y a
m me toc hacer tomates rellenos. Me acuerdo que hasta atn del bueno le
puse, nada de andar pijotereando y echarle caballa para disimular. Atn y
del bueno, eran otras pocas. Ahora and a saber en cunto anda la lata. La
Piru, la enfermera de maternidad, se mand unos pasteles que eran para
chuparse los dedos. Es una genia la Piru haciendo pasteles. Tenamos dos
botellas de sidra y una de champn, que le gusta al doctor Maurice,
escondidas en la heladera de Vacunacin, atrs de la caja de suero
antiofdico.

Yo haba estado sacando las cuentas y no tena ninguna a punto de parir,
pero en el hospital nunca sabs; en privada las mujeres van a control todos
los meses, pero en el hospital te cae cualquiera que ni se ha enterado que
est embarazada, que no se ha hecho un examen de nada, que no tiene idea de
por dnde va a salir el muchachito, ganas de matarlas te dan. Sin contar
las condiciones en que vienen. Condiciones de salud, s, pero de mugre
tambin. No tiene idea lo que es. A algunas habra que manguerearlas
primero, viven en cuevas y la nica cama con sbanas que conocen es la del
hospital. Claro, si vienen a parir cada nueve meses. Y ni te avisan, habra
que marcar en el almanaque para saber cundo van a venir la prxima vez, yo
siempre digo. Y que no me apuren, que van a ver cmo lo hago.

Y dicho y hecho. Usted quiere creer que esa Navidad no haba quedado
prcticamente nadie internado en el hospital? Les haba agarrado a todos
una epidemia de salud; alta para todo el mundo dieron los mdicos ese da.
A la tardecita empezaron los cohetes por el barrio y yo pens que en
cualquier momento iban a caer con las quemaduras, pero no. Ni siquiera eso.
Para la noche habamos armado una mesa que ni la de Mirtha Legrand. Carla,
la de terapia, haba hecho un centro de mesa con las flores del jardn que
era una belleza. Marcelo, el mdico de guardia, la cargaba porque haba
puesto los adornos en los papagayos, pero quedaron hermosos.

Estaban mis tomates rellenos, un vitel thon que hizo la mujer de Marcelo,
sandwichitos de miga, un poco de lechn fro, ensalada. Y de postre, los
pastelitos de la Piru.

No me haba alcanzado a llevar el primer bocado a la boca, cuando no va y
suena el timbre. Cruc los dedos y pens para adentro "que sea un
traumatizado, que sea un traumatizado". Pero no, yo misma me lo iba
imaginando.

"Ponele Jess", me alcanz a gritar la enfermera de terapia. Y le pusimos
Jess, no ms. Qu otro nombre le iba a poner si el pibe naci a las 12
clavadas? Un negrito flacucho, llorn como l solo. La madre se port
demasiado bien para la edad que tena. En cuanto la vi, me dije que iba a
ser difcil, porque la muchachita vino sola, ni un bolsito tena, ni
documentos ni nada. No la habamos visto nunca por el hospital y no dijo
otra palabra ms que su nombre. "Ycica", as le mand la Piru que se las
da de doctora y no termin ni cuarto grado. No deba tener ni 13 aos y la
falta de olla se le vea a la legua. La piel griscea, el pelo finito y
descolorido atado con una gomita verde, la cara huesuda, los ojos tristes:
la panza hinchada desentonaba en tanta flacura. Colabor en el parto como
una experta: dos pujos y afuera. Ni episiotoma alcanzamos a hacerle,
porque prcticamente lo escupi.

Cuando le puse el chico sobre el pecho me di cuenta de lo que iba a pasar.
Lo haba agarrado sostenindolo, solo sostenindolo, como para que no se
cayera al piso. Miraba para adelante, para arriba, para el costado, pero no
al nene. Marcelo le pregunt qu nombre le iba a poner y slo se encogi de
hombros. "Jess", dije yo que me acord de la de terapia. Jess le qued,
porque la flaquita se fue sola a la maana temprano, antes de la primera
visita de sala, sin haber dicho nada ms que su nombre.

Todos habamos anticipado que eso iba a pasar, la misma noche del
nacimiento, cuando estbamos comiendo los pasteles de la Piru. Marcelo se
puso cargoso para que le cambiramos el nombre. Lindo destino le eligieron
al pibe con ese bautizo, deca.

-No te preocupes -dijo la Piru, que estaba tomndose el tercer vaso de
sidra-. Esta vuelve en setiembre y ah le decs que le ponga Yonatn. O
Kevin. O Braian.

-Ni ponindole Rockefeller le vas a cambiar el destino -aport la de
terapia, que despus de todo haba sido la de la idea.

-Si vuelve en setiembre, le pueden poner Flor.

Volvi antes, por un aborto mal hecho, y se muri a los tres das. Pero esa
vez, menos mal, yo no estaba de guardia.

** Gabriela Urrutibehety
   gurruti@speedy.com.ar
   Docente y periodista argentina (1961). Reside en Dolores, Buenos Aires.
   Ha publicado la novela Caras extraas (2001), y cuentos suyos han
   aparecido en algunas antologas.




|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== La dependienta      Estrella Cardona Gamio ============================

      Cuento
      Editorial Nostrum
      Madrid (Espaa), marzo de 2006
      ISBN: 84-96405-33-8
      152 pginas

El sello espaol Nostrum acaba de publicar esta coleccin de relatos de la
escritora espaola Estrella Cardona Gamio, una de las firmas exclusivas de
nuestra Ciudad Letralia y adems una activa editora que desde 1999
mantiene, junto con su hermana Concha, el sello digital CCG Ediciones
(http://www.ccgediciones.com). Adicionalmente, se pueden leer textos de la
autora en su pgina personal, http://www.estrellacardonagamio.com.

La dependienta rene una docena de relatos para adultos, cada uno diferente
del otro. El que le da ttulo al conjunto es una historia iconoclasta
inspirada en La Cenicienta. En los cuentos restantes se dan cita el humor,
como ocurre en "Mucho macho el ertico", la nostalgia de un anciano pintor
fracasado en "El reflejo", el suspense terrorfico en "La flor azul", el
inquieto mundillo de la adolescencia en "Bueno, y qu?" y "Esa chica
que..." y la ciencia ficcin en "Ser una vez..." y "La partida".

Por otro lado, la autora retrata el romanticismo en "Ella", el turbio mundo
de un psicpata en "Los nios tristes", la pasin imposible de un amante
decimonnico en "Una historia de amor", y los quebraderos de cabeza de un
ama de casa al ver su hogar invadido por "Las hormigas".

En la obra de Cardona Gamio se conjugan una fina sensibilidad, un buen
sentido del humor y una vasta cultura, como se evidencia de las entregas
regulares de su avenida Atalaya, en nuestra Ciudad Letralia. Y, aunque la
autora califica sus relatos como "literatura de evasin", los mismos
inducirn a sus lectores a reflexionar, tal como ella confiesa era su
propsito al escribirlos.

Hija de padre cataln y madre peruana, Estrella Cardona Gamio reside en
Barcelona desde su nacimiento. Escritora precoz, a los ocho aos escribi
su primera novela. "A los quince", explica en la presentacin de su
Atalaya, "gan un premio en una revista juvenil por un relato de aventuras,
'El rey del desierto', lo que me hizo pensar, errneamente, que publicar
era la cosa ms fcil del mundo". Aunque el tiempo se encarg en su momento
de demostrarle que publicar no es tan sencillo, la disciplina y la
constancia han premiado a Cardona Gamio con la aparicin de La dependienta.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Silvio Rodrguez y Joaqun Sabina en Mxico ===========================

                                                        31 de marzo de 2006

Hola!

Estoy escribiendo de Mxico, supe del Festival de la Palabra que se
celebrar en la ultima semana de abril, s que vendrn Silvio Rodrguez y
Joaqun Sabina, de los cuales soy una gran seguidora... Quiero saber si
ustedes tienen informacin acerca de este festival ya que yo trabajo y
quisiera saber qu das exactamente vienen, para pedir permiso.

Muchsimas gracias...

Azucena Fonseca
recepcion@sycsa.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"La ventaja de la literatura sobre la filosofa es que mientras la
filosofa obra con conceptos puros y razones puras, la literatura obra con
la totalidad del espritu humano, es decir, con conceptos, pero tambin con
intuiciones, con razones, pero tambin con sinrazones, con los elementos
diurnos de la existencia, pero tambin con los elementos nocturnos del
existir, con los delirios, con los sueos, con las obsesiones arcaicas...
todo... por ello yo creo que existe una actividad del espritu en esta
poca de crisis total del hombre que pueden dar expresin global de la
propia crisis, no es la filosofa ni ninguna otra actividad, y menos que
nunca la ciencia, sino ms bien la literatura de invencin".

      Ernesto Sbato, en "Los escritores frente al poder", entrevistas por
      Walter Mauro y Elena Clementelli (1975).



=== Cmo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================

Antes de enviarnos algn texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicacin. Usted puede verlas en el Web en
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puede recibirlas por correo electrnico escribiendo un mensaje a
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      y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
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   Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 17 de abril de 2006
