
         ~~~~~~~~~~~~~~~           Ao X      Cagua, Venezuela      N 140
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                    LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                     http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~             =======================================
           ~~~~~~~~~~~                       23 de abril de 2006
           ~~~~~~~~~~~                          Da del Libro
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                  la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                 hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                   Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                 literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                    *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~       JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~       Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
"La muerte del libro", Jorge Gmez Jimnez.              | Editorial
                                                         |
En papel y en bytes. / Tabln de anuncios. / Las fuentes | Breves
del Nilo. / Mamani en francs. / Los 200 de Torremozas.  |
/ Los neologismos del Cervantes. / Susurros culturales.  |
/ Librera premiada. / Premio Eguren.                    |
                                                         |
Alfa Eridiani prepara monogrfico sobre ciencia ficcin  | Noticias
venezolana. / Estrenado en Pekn video Venezuela negra.  |
/ Presentado La lgica de la vida, del letraliano Miguel |
A. Schmucke P. / Eduardo Gonzlez Viaa gana premio      |
Pastega. / Todo el cine literario espaol en la          |
Biblioteca Virtual Cervantes. / Les Souffleurs           |
susurraron poesa en el Metro de Mxico. / Reeditada     |
novela de Roberto Bolao y A. G. porta. / Premio Lara de |
Novela para Enrique Vila-Matas. / Crean la primera       |
ctedra de estudios catalanes en Estados Unidos. / Dana |
Chaviano cierra con Grijalbo su tetraloga La Habana     |
oculta. / Proponen inscribir el nombre de Octavio Paz en |
muro de honor. / Falleci Borja Delclaux, ganador del    |
primer premio Lengua de Trapo. / Fallece el escritor     |
nicaragense Lisandro Chvez Alfaro. / Doctorado honoris |
causa recibir Jos Saramago en Honduras. / Audiencia de |
Barcelona absuelve a escritora que acus a Cela de       |
plagio. / Versin flmica de La fiesta del Chivo levanta |
polmicas. / Liceo chileno desarrolla taller literario   |
con jvenes discapacitados. / Nueva novela de Vargas     |
Llosa aparecer en mayo. / Muere el escritor espaol     |
Flix Bayn. / Cosmopotica reunir en Crdoba a 70      |
escritores y msicos. / Crean en Cantabria taller de     |
poesa experimental y visual. / Pitol al recibir el      |
Cervantes: culminacin de un trabajo de 50 aos. / Amor  |
y libertad son las palabras ms bellas del castellano. / |
Ms de 400 editoriales en el Festival de la Palabra. /   |
Con lectura de Borges celebran el Da del Libro en       |
Guadalajara. / Exposicin sobre Gabriel Garca Mrquez   |
presentarn en Brasilia. / Ciclo sobre Rulfo celebran en |
Nueva York. / Preparan antologa de literatura           |
fantstica. / Literatura y cine de ciencia ficcin       |
analizarn en Soria. / Realizarn Festival Internacional |
de Poesa en Costa Rica. / La mujer en la literatura     |
hispana ser tema de un simposio. / Realizarn encuentro |
literario en Argentina.                                  |
                                                         |
"Ars potica y poema como fruto del ars vivendi", Luis   | Artculos y
Alejandro Contreras. / "Notas escritas en mitad de una   | reportajes
fiesta", Orlando Echeverri Benedetti. / "El narrador     |
escribe un cuento; el lector suele leer otro. Mensajes,  |
smbolos y alegoras de mis cuentos", Fernando           |
Sorrentino. / "La narrativa puertorriquea en Cuentos de |
oficio", Yolanda Arroyo Pizarro. / "A de Amrica",       |
Alexis Romay. / "Sergio Pitol, detrs del espejo",       |
Rolando Gabrielli. / "El ao de la muerte de G. Can.    |
Reencuentro con el Infante difunto", Mariano Orosco      |
Zumarn. / "Los tatuajes sirven para esconder            |
cicatrices. Sobre la novela El bfalo de la noche, de    |
Guillermo Arriaga Jordn", John J. Junieles.             |
                                                         |
"La despedida", Rita O. Lucas Fernndez. / "Primaveral   | Sala de ensayo
rebosante de azul", Leonardo Maicn. / "El Paraso en la |
otra esquina y el amor en ninguna parte", Ren Flores. / |
"El enigma: un tropos inherente a la poesa lrica",     |
Lubio Cardozo.                                           |
                                                         |
"La muerte de Benito", Mara Eugenia Caseiro. / "El      | Letras
juicio de los das", Mario Amengual. / Dos cuentos de    |
Adn Echeverra. / Poemas de Eugenia Khedayn. / "Yo     |
tampoco tengo la culpa, Sr. Arlt", Antonio Senciales,    |
Lasegun Daconc. / Poemas de Javier Flores Letelier. /   |
"La Xalpa", Patricia Romana Brcena. / "Suburbios del    |
ngel" (extractos), Yarelis Gandul Cabrera. / Dos        |
relatos de Mara de Lourdes Javier Rivera. / "Ojal que  |
te pise un tranva llamado Deseo", Rolando Revagliatti.  |
/ "Fue por la noche", Jos Gregorio Maita. / Poemas de   |
Andrea lvarez. / "Fotografas fugaces", Aldo Roque      |
Difilippo. / Poemas de Paolo Astorga. / "El evento del   |
ao", Rodney Michael Larrotta. / Poemas de Denisse Vega  |
Farfn. / "Despus de la balada", ngeles Charlyne. /    |
Poemas de Antonia del Ro.                               |
                                                         |
"Qu haces con tus pies en mi piscina", Juan E.          | El regreso
Ballester.                                               | del caracol
                                                         |
Capitn Alatriste y la picaresca.                        | El buzn
                                                         |
Sigmund Freud.                                           | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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=== Editorial      La muerte del libro ====================================

La irrupcin de los medios informticos en nuestras vidas ha dado lugar a
la difusin de ideas sin la participacin de los soportes tradicionales. En
1971, casi en el momento mismo del nacimiento de Internet, Michael Hart
iniciaba la andadura de su Proyecto Gutenberg "publicando" el primer libro
digital: la declaracin de Independencia de Estados Unidos.

Desde que los primeros doce lectores de ese libro lo recibieron a travs de
las rudimentarias redes del correo electrnico de entonces, se ha mantenido
encendida la llama de la discusin que le atribuye a Internet -y a los
medios electrnicos en general- el rango de amenaza sobre la existencia del
libro. Una discusin que, como ya hemos escrito en oportunidades
anteriores, carece de razn de ser, y se afinca ms en la resistencia al
cambio de quienes la sustentan.

Sin embargo, la discusin pone de manifiesto la existencia de una
categorizacin del libro que raya en lo dialctico. Afirmar que el libro,
como esencia y no como objeto material, corre el riesgo de morir en manos
de la maligna Internet, de la globalizacin, de las piraas asesinas o de
cualquier otro engendro que lo amenace, equivale a creer que la vida del
libro es finita. (En realidad lo es, en cuanto la humanidad algn da
desaparecer y con ella todas sus creaciones, incluyendo al libro, pero esa
es otra historia).

Se suele conferir a la palabra libro una existencia limitada al objeto
material con el que siempre la hemos identificado: un montn de papel
impreso pegado por uno de sus lados. Es lgico que as sea, pues los
humanos tendemos a creer universal lo que tenemos frente a nuestras
narices. Bajo esta perspectiva tan localizada, el concepto libro no podra
ser aplicado a los antiguos rollos egipcios, que parecen ms rodillos de
cocina que lo que realmente eran: libros.

En otro orden, es menos libro el manuscrito que un autor desconocido pasea
entre sus amigos, recibiendo de ellos las primeras lecturas, que el libro
que una gran editorial acaba de publicar en una edicin millonaria? Con
todo y que es muy probable que el manuscrito sea mucho mejor lectura que
cualquier Cdigo Da Vinci, el concepto de libro aplica para ambos objetos,
y tambin para el rollo egipcio y para el libro digital que no tiene hojas
pero puede ser ledo y hasta puede inspirar a sus lectores.

Por estos das se ha hecho prctica frecuente celebrar el Da del Libro con
lecturas pblicas. En Guadalajara unos comicios sin campaa electoral
dieron como ganador a El Aleph, de Jorge Luis Borges, y en Espaa el
reciente ganador del Cervantes, el mexicano Sergio Pitol, fue el encargado
de iniciar la lectura de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Un
hipottico oyente que asista a estas lecturas desde el principio hasta el
final tendr en su poder, por el tiempo que le permita su memoria, un
libro.

Libro no es un concepto limitado slo a un montn de papel. Libro es la
sistematizacin de una idea en cualquier soporte que permita su
transferencia a travs de la lectura. Esto es algo que deberemos entender
para obtener el mximo provecho de las transformaciones que en el objeto
libro se avecinan.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

En papel y en bytes. El escritor gallego Marcos Lorenzo, quien a la sazn
es gerente de la Asociacin de Actores, Directores y Tcnicos de Escena de
Galicia, acaba de publicar Liquidacin de existencias, un libro de
aforismos que, aunque puede adquirirse en libreras gallegas, tiene tambin
una edicin digital de descarga gratuita. El libro est escrito en
castellano (75%) y en gallego (25%).
http://www.arredemo.net/letrasdebalde/Liquidacion_De_Existencias.pdf.

Tabln de anuncios. La escritora letraliana Liza Rosas Bustos forma parte
del consejo editorial de la revista virtual Hybrido Magazine, del Graduate
Center de Nueva York, que est dando forma a un tabln de anuncios en el
que escritores de todo el mundo podrn enterarse de oportunidades de
publicacin. Quienes deseen publicar en esta seccin llamados a concursos
para el mes de mayo, pueden enviarlos a hybridomagazine@hotmail.com.
http://www.hybridomagazine.com

Las fuentes del Nilo. Tal es el ttulo de la novela con la que el escritor
espaol Carlos Manzano (Zaragoza, 1965) fue distinguido como finalista del
I Premio Letras de Novela Corta en el ao 2003. Manzano ha preparado una
edicin en HTML y otra en PDF que pueden visitarse o descargarse, segn el
caso, de su sitio en Internet.
http://www.carlosmanzano.net

Mamani en francs. Porfirio Mamani Macedo, escritor peruano y letraliano,
acaba de publicar su novela Avant de Dormir, que ha sido traducida al
francs por Elisabeth Passedat. La novela, de 84 pginas, aparece en la
coleccin "Ecritures" del sello L'Harmattan, tiene un precio de 11 euros y
puede adquirirse en las libreras o en la web de la editorial.
http://www.editions-harmattan.fr

Los 200 de Torremozas. El sello Torremozas est de plcemes: acaba de
publicar Tres tiempos, seis voces, que viene a ser el nmero 200 de su
Coleccin Torremozas, de poesa escrita por mujeres. El libro recoge poemas
de Carmen Conde y Gloria Fuertes; Ana Rossetti y Blanca Andreu; y Gracia
Iglesias y Elena Medel, en una resumida muestra. El volumen incluye tambin
la relacin completa de poetas publicadas desde el primer nmero, as como
de prologuistas y traductores. La coleccin lleva ya ms de veinte aos de
andadura publicando las voces poticas femeninas ms destacadas de Espaa y
Amrica, junto a extranjeras traducidas y autoras actuales menos conocidas
o inditas, siempre con el ms estricto criterio de calidad.
http://www.torremozas.com

Los neologismos del Cervantes. El Centro Virtual Cervantes acaba de
publicar en Internet su "Banco de neologismos", una extraccin de las bases
de datos de neologismos Bobneo, del  Observatori de Neologia de l'Institut
Universitari de Lingstica Aplicada de la Universitat Pompeu Fabra, que
recoge los neologismos lxicos procedentes de los medios de comunicacin,
escritos y orales, en cataln y en espaol recopilados desde 1992. Se trata
de una iniciativa surgida de un convenio de colaboracin entre la
mencionada casa de estudios y el Instituto Cervantes, y pretende contribuir
a la difusin de los neologismos detectados en un significativo corpus de
medios de informacin en un perodo cronolgico concreto.
http://cvc.cervantes.es/obref/banco_neologismos

Susurros culturales. Susurros es el nombre de una interesante revista
colombiana de cultura que acaba de publicar su dcimo nmero. Adems de su
editorial "Entre godos y literatos", en el que se critica la posicin de
cierto tipo de intelectuales colombianos, se pueden leer textos de J.
Arturo Snchez, Hernando Garca Meja, Gustavo Pez Escobar, Jos Libardo
Porras, lvaro Gmez Otlvaro, Carlos Arboleda Gonzlez y Alejandro Garca
Gmez, e igualmente se pueden apreciar los trabajos grficos del dibujante
invitado de esta edicin, Goty. La revista est en formato PDF y es de
descarga gratuita.
http://www.geocities.com/Heartland/Ranch/7263/susurros10.pdf

Librera premiada. La Librera Meditica, una serie de programas sobre el
medio editorial que conduce la periodista venezolana Marialcira Matute,
recibir este 25 de abril el Premio Nacional del Libro del Centro Nacional
del Libro (Cenal), como "Mejor propuesta de programa de promocin de
lectura en medios de comunicacin". Es la segunda vez consecutiva que La
Librera Meditica obtiene este galardn. Los programas son transmitidos
por el canal del Estado venezolano, Venezolana de Televisin, las emisoras
RNV y YVKE Mundial y el portal Encontrarte
(http://www.encontrarte.aporrea.org). La cita es a las 10:30 de la maana
en la Biblioteca Nacional de Venezuela, final Avenida Panten, Caracas.
libreriamediatica@vtv.gov.ve

Premio Eguren. El prximo viernes 28 de abril a las 7 de la noche se
celebrar en el Consulado de Per en Nueva York (241 East 49th st., entre
2 y 3 avenidas, Manhattan) la ceremonia de entrega del Premio de Poesa
Jos Mara Eguren 2005, conferido a los poetas peruanos Maurizio Medo (por
su libro Limbo para Sofa) y Rger Santivez (por su libro Eucarista).
Este premio es otorgado cada ao al mejor libro de poesa de autor peruano
por el Instituto Peruano de Cultura de Nueva York. Adems de los poetas
galardonados, el evento contar con la participacin de Isaac Goldemberg
(director del Instituto de Escritores Latinoamericanos de Hostos Community
College), Eduardo Mitre (profesor de St. John's University), Antonio Muoz
Molina (director del Instituto Cervantes de Nueva York), Hel Pelez Castro
(cnsul general del Per) y Miguel ngel Zapata (director del Instituto
Peruano de Cultura de NY y profesor de Hofstra University). La actividad es
coauspiciada por el Instituto Peruano de Cultura en Nueva York y por el
Instituto de Escritores Latinoamericanos, Hostos Community College.
Telfonos: (646) 7353828 / 3857. Fax: (642) 7353866.

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Alfa Eridiani prepara monogrfico sobre ciencia ficcin venezolana

La revista digital Alfa Eridiani (http://www.alfaeridiani.com) proyecta
para finales de este ao la publicacin de un nmero monogrfico compuesto
ntegramente por relatos de autores venezolanos en el gnero de ciencia
ficcin, segn anunci su editor, Jos Joaqun Ramos.

Para participar, los autores interesados debern enviar sus creaciones al
correo electrnico de la revista, alfaeridiani@yahoo.es, antes del mes de
septiembre. Los cuentos propuestos no deben superar las doce pginas tamao
carta a doble espacio y deben acompaarse con los datos del autor.

Ramos agreg que "las colaboraciones deben tener un marcado carcter
especulativo, aunque no despreciar ninguna space opera o cualquier otro
subgnero del gnero que nos ocupa".

En lnea desde septiembre de 2002, Alfa Eridiani es una de las
publicaciones ms importantes en el gnero de la ciencia ficcin. Adems de
sus ediciones regulares, la revista publica sus nmeros monogrficos bajo
el nombre de Erdano, en los que se han incluido antologas de literatura
de ciencia ficcin de Colombia, Per y Cuba, entre otros.

Fuente: Alfa Eridiani



*** Estrenado en Pekn video Venezuela negra

El pasado 17 de marzo a las 7 de la noche fue estrenado, en la sede de la
Embajada de Venezuela en Pekn, el video Venezuela negra, concebido y
producido por Pedro Holder, dirigido por Vctor Holder (quien vive y
trabaja en Australia) y con texto de Wilfredo Carrizales, y cuyo desarrollo
tom un tiempo record de 10 das.

A la proyeccin del video asistieron como invitados especiales los
embajadores de los pases africanos en China y sus respectivas esposas, as
como algunas personalidades del mundo cultural de Pekn.

Con quince minutos de duracin, Venezuela negra anima magistralmente, de
forma digital, imgenes y msica procedentes tanto de frica negra como de
Venezuela: pasado y presente conjugados en una magia de color, movimiento y
sonido.

La embajadora de Venezuela en China, Roco Maneiro, en la presentacin del
video, destac la calidad del trabajo y manifest que era un producto
artstico de primera que poda representar a la cultura venezolana en
cualquier competencia internacional.

"Pronto descubrimos", reza el texto de Carrizales, "que el oro de las minas
nos devoraba las entraas y moramos desdentados y que el ltigo nos
indicaba el mejor color para el caf o la semilla de cacao y que la caa de
azcar era un asunto amargo y doloroso y el tabaco haca humo las
esperanzas... Pocos de nosotros la pasaron un tanto mejor y sirvieron a los
amos blancos en sus haciendas y casas familiares".

Venezuela negra se proyect en esta primera oportunidad en versin al
ingls (traduccin de Elena Palacios) y el jueves 29 de marzo, en la
Facultad de Espaol de la Universidad de Pekn, se present en la versin
original en espaol. A lo largo de este ao, tambin se proyectar en
diversos mbitos culturales y educativos la versin al idioma chino.

Fuente: Embajada de Venezuela en China



*** Presentado La lgica de la vida, del letraliano Miguel A. Schmucke P.

El pasado 30 de marzo fue presentado, en Barquisimeto, Lara (Venezuela), el
libro La lgica de la vida, un compendio de ensayos del docente y
comunicador venezolano Miguel A. Schmucke. La ceremonia de bautizo se
realiz en la sede de la Fundacin Amigos de Barquisimeto, Fundasab.

La presentacin del libro fue anunciada por el profesor Carlos Jimnez
Lizardo, director de la Fundacin Bura, institucin que auspici la
edicin. La lgica de la vida fue presentado por la antroploga Mercedes
Torres, y en el acto estuvieron presentes tambin el profesor Carlos
Mujica, distinguido lingista que realiz la correccin del texto, y el
profesor Juan Manuel Alonso, entre otras personalidades.

En el discurso de Torres se estableci que la obra tiene un fuerte
argumento que propone, de manera profunda y a la vez con un lenguaje
sencillo, una tercera opinin que esclarece el camino sobre el origen de la
vida en el planeta Tierra.

La lgica de la vida, que ha recibido buenas crticas por parte del pblico
larense, puede adquirirse en las principales libreras de Barquisimeto. El
libro est compuesto por una recopilacin de artculos cortos de opinin en
los que su autor critica a la explicacin evolucionista sobre el fenmeno
de la variedad que se presenta como la caracterstica principal de la
materia viva. Algunos de esos artculos han sido publicados en Letralia.

Fuente: Miguel A. Schmucke P.



*** Eduardo Gonzlez Viaa gana premio Pastega

El pasado 2 de abril se anunci que el escritor y catedrtico peruano
Eduardo Gonzlez Viaa se ha hecho merecedor, en virtud de sus estudios
sobre el poeta Csar Vallejo y su fulgurante obra literaria, del Premio
Pastega de Excelencia en la Investigacin Acadmica y la Creatividad, que
otorga el sistema universitario de Oregon, que comprende siete
universidades estadounidenses.

Por el mencionado sistema universitario han pasado, en calidad de
profesores, Bernard Malamud, quien despus recibira el Premio Pulitzer de
Literatura, as como el cientfico Linus Pauling, descubridor de la
vitamina C y ganador del Premio Nbel de la Qumica y despus del Premio
Nbel de la Paz por su campaa contra la experimentacin nuclear.

-Recibo el Pastega con alegra -dijo Gonzlez Viaa al conocer la noticia-.
Le demostrar a mucha gente que es absurdo no amar a los latinos que vienen
a Estados Unidos. Como ustedes saben, la Cmara de Representantes de
Estados Unidos ha declarado criminales a los latinos que pasan ilegalmente
la frontera para trabajar aqu.

Como se sabe, el escritor peruano ha emprendido campaas a favor de los
inmigrantes. Su libro sobre este tema, Los sueos de Amrica (Alfaguara),
fue reeditado varias veces, se convirti en un best-seller en Nueva York y
le granje a Gonzlez Viaa el Premio Latino de Literatura de Estados
Unidos en 2001. Antes haba obtenido el Premio Internacional Juan Rulfo.

-De mis estudios sobre Vallejo me quedan dos cosas -dice el escritor-: la
primera es un estudio acadmico muy aburrido. La segunda es una novela que
acabo de terminar sobre la vida de nuestro gran poeta en Trujillo y su
padecimiento en la crcel de esa ciudad.

Arte Pblico, University of Houston, la editorial que lo tradujo al ingls,
ha anunciado la prxima aparicin de la novela El corrido de Dante, que
narra las aventuras de un inmigrante mexicano a travs del territorio
norteamericano.

Fuente: LAWI Noticias



*** Todo el cine literario espaol en la Biblioteca Virtual Cervantes

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com)
ofrece desde el pasado 3 de abril un portal de servicios dedicado a las
adaptaciones cinematogrficas de la literatura espaola, segn informaron
fuentes de la Universidad de Alicante (UA, http://www.ua.es), entidad
acadmica promotora de esta herramienta tecnolgica. Al portal se puede
acceder en http://www.cervantesvirtual.com/portal/alece.

Referencias, bibliografas y una base de datos que cataloga aquellas
pelculas de ficcin que se hayan producido en Espaa, incluyendo las
coproducciones, integran este nuevo servicio, cuyo eje bibliotecario es
exclusivo para pelculas cuyo guin tiene su origen en obras literarias
escritas en espaol.

Este nuevo espacio virtual, que abarca los ltimos cien aos de
cinematografa espaola, completa, actualiza y sistematiza estudios
anteriores e incorpora, como valor aadido, una amplia bibliografa que
documenta la relacin de cada autor literario con el cine, las pelculas y
los directores.

Sus ms de 3.000 entradas se estructuran en cuatro campos de bsqueda:
autores, obras literarias, pelculas y directores cinematogrficos, segn
informaron fuentes de la universidad alicantina.

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, nacida el 27 de julio de 1999
por iniciativa de la Universidad de Alicante, el grupo Santander y la
Fundacin Marcelino Botn, se desarrolla en la actualidad bajo la tutela de
la Fundacin Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, una institucin sin
nimo de lucro que preside el escritor Mario Vargas Llosa.

Desde su nacimiento, ha servido ms de 270 millones de pginas y sus
fondos, de libre acceso a travs de la red, presentan ms de 19.500
registros bibliogrficos, lo que la convierte, segn las citadas fuentes,
en el portal de referencia internacional de las culturas hispnicas.

En diciembre de 2005, el Consejo Superior de Investigaciones Cientficas
(CSIC) la situ entre los 100 mejores centros de investigacin y desarrollo
de todo el mundo.

Fuentes: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, EFE



*** Les Souffleurs susurraron poesa en el Metro de Mxico

Entre el 3 y el 6 de abril el grupo francs Les Souffleurs realiz un
performance en los vagones del Metro de Ciudad de Mxico, donde se
dedicaron a susurrar poesa al odo de los viajeros como parte de un evento
organizado por la Embajada de Francia en el pas azteca, el Sistema de
Transporte Colectivo Metro y varias empresas francesas.

Les Souffleurs es un grupo de hombres y mujeres que visten de negro y
portan un paraguas y un tubo del mismo color. Con el paraguas abierto y
abanicos en movimiento, caminan por los corredores del Metro y comparten su
poesa a travs de un tubo de casi dos de metros de longitud.

Fundado en 2001 por Oliver Comte, el grupo Les Souffleurs ley poemas de
Octavio Paz, Jaimes Sabines y Pablo Neruda y de algunos autores franceses.
El objetivo de esta accin "nica e irrepetible, es evadir la costumbre",
explica Comte, quien agrega que "cada souffleur susurra secretos al odo,
es decir, logra entrar a lo profundo de las almas. Poticamente es
responsable de sus susurros".

Los integrantes del grupo, que no hablan espaol, decidieron aprenderse de
memoria poemas de autores mexicanos, pues consideraban que si slo decan
secretos en francs no se establecera contacto cercano con las personas de
este pas.

En Francia, Les Souffleurs han "soplado" poesa en numerosos festivales,
escuelas, calles, mercados y en el Metro de Pars, donde son todo un xito.
Para ellos es el lugar ideal, pues al tratarse de textos cortos, proponen
al usuario un viaje onrico.

"Poesa es insuflar una parte de ensueo. Pugnamos, obstinadamente, por un
encuentro entre lectores y autores, por eso bajamos al Metro, pues equivale
a encontrar todo tipo de personas, a contribuir al retorno de la poesa a
los espacios pblicos y hacer accesible a todos este gnero literario",
expresan los sopladores.

La experiencia se desarroll en las estaciones de Bellas Artes, Centro
Mdico, Chabacano, Hidalgo, Pino Surez, Politcnico, UAM-I y Universidad.

Fuentes: El Universal (Mxico), La Jornada



*** Reeditada novela de Roberto Bolao y A. G. porta

Publicada por primera vez en 1984, este 5 de abril fue presentada la
reedicin de Consejos de un discpulo de Morrison a un fantico de Joyce,
novela que fuera escrita a cuatro manos por el escritor chileno Roberto
Bolao y el cataln A. G. Porta.

Consejos... relata las peripecias de ngel Ros, un joven barcelons que
reparte su amor entre la literatura, una delincuente suramericana, la vida
al lmite y The Doors. El libro, que aparece bajo el sello de Acantilado,
incluye el relato "Diario de bar", otra creacin a cuatro manos de Bolao y
Porta.

La novela reaparece ms de dos dcadas despus de su creacin, y
transcurridos tres aos desde la muerte de Bolao a causa de una
insuficiencia heptica, por decisin de Porta, quien explic durante la
presentacin, el pasado 5, en Barcelona, que esta novela deba servir de
sostn econmico para el novelista chileno.

"Bolao se la reservaba por si llegaba un momento en que su enfermedad no
le dejaba escribir y ganar dinero, pero creo que ahora es el momento
oportuno", explic Porta a propsito de una novela que, si bien "no es ni
la mejor de Bolao ni la de Porta", s que aporta pistas suficientes para
entender el desarrollo de sus carreras. "Se sita en la esquina entre
nuestros fantasmas y nuestros sueos para dejar entrever todo lo que
haramos".

Porta, quien en 2005 obtuvo el premio Caf Gijn de Novela por Cazadores de
no mundos, es el autor del prlogo de Consejos..., en el que expone su
visin sobre la escritura a cuatro manos y exhibe el arsenal de respuestas
diferentes que era capaz de desplegar Bolao. "Cuando escribes con otro has
de asumir que se trata de un trabajo mixto y que no siempre vas a estar de
acuerdo en todo, pero creo que la novela refleja muy bien lo que
pretendimos hacer. La firmaba en aquel momento y la firmo ahora", revel.

Entre ancdotas, recuerdos a la dura vida de Bolao -su participacin en la
novela coincidi con la poca en la que dorma en el suelo de la tienda de
Blanes en la que trabajaba- y reflexiones a propsito del ttulo del libro
-"Joyce era un fantasma que estaba presente constantemente y Morrison
funcionaba como mito y daba todo lo que necesita un personaje literario"-,
Porta aprovech tambin para profundizar en la carga simblica que el libro
tiene desde la perspectiva presente. "Nuestra literatura ha acabado siendo
lo que prometa: una literatura de derrotados y perdedores que se enfrentan
a la vida con la escritura".

Fuente: ABC



*** Premio Lara de Novela para Enrique Vila-Matas

El escritor cataln Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) ha obtenido este 5
de abril la V edicin del premio Fundacin Jos Manuel Lara Hernndez de
Novela, dotado con 150.000 euros, con su obra Doctor Pasavento. Tras
conocer el fallo, el novelista agradeci el galardn "tanto a los que han
credo" en l "como a los que no".

"Siempre digo que rechazar un elogio es esperar dos". stas fueron las
enigmticas primeras palabras de Vila-Matas. "Es raro que un escritor no
tenga nada que decir, pero es mi caso. Slo agradecer a los editores y a la
Fundacin", aadi, haciendo honor a su fama de escritor excntrico.

Desde 2005, al galardn se le sumaron otras dos categoras: a la novela con
mejor acogida en la prensa especializada y a la novela mejor vendida en
2005. La primera mencin, segn el veredicto de un comit integrado por los
crticos de los principales medios de comunicacin, recay de manera
conjunta sobre La velocidad de la luz (Tusquets), de Javier Cercas, y,
nuevamente sobre Doctor Pasavento, de Vila-Matas. 

En cuanto a la novela mejor vendida en 2005, segn el dictamen de las
libreras, el premio se lo llev nada menos que Miguel de Cervantes por su
clsico Don Quijote de la Mancha. El IV Centenario de la obra y los
festejos de 2005 fueron el saludable detonante para que el clsico, en ms
de una docena de reediciones conmemorativas, resultara la novela ms
vendida del ao pasado. En representacin del Manco de Lepanto, el director
del Instituto Cervantes, Csar Antonio Molina, recogi la distincin.

El fallo del premio se dio a conocer en una cena a la que acudieron el
ministro de Industria, Jos Montilla; la consejera de Asuntos Sociales del
Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella; los escritores Jos Ovejero, Francisco
Umbral, Juana Salabert, Carmen Posadas y Vazqueil Rialp, adems del
cineasta Jos Luis Garca Berlanga.

Doctor Pasavento, editada por Anagrama, habla de la dificultad de no ser
nadie, del arte de desaparecer. Narra la trgica experiencia que vive un
escritor de xito como el escritor suizo Robert Walser (1878-1956), que se
dirige hacia Sevilla a una cita con el escritor vasco Bernardo Atxaga, pero
que durante el viaje decide desaparecer, dejar de escribir y de ser
conocido.

Premio Herralde por El mal de Montano y Rmulo Gallegos por El viaje
vertical, Vila-Matas quiso hacer, al recoger el galardn, un juego
metafrico con el personaje de su libro, al decir que "esta noche querra
ser transparente y desaparecer como el doctor Pasavento".

El escritor barcelons se impuso con su obra a otras cuatro finalistas: Una
palabra tuya, de Elvira Lindo (Seix Barral), Canciones de amor de Lolita's
Club, de Juan Mars (Lumen); La velocidad de la luz, de Javier Cercas
(Tusquets) y Un encargo difcil, de Pedro Zarraluqui (Destino).

El jurado que fall el premio estuvo formado por los representantes de las
editoriales Algaida, Anagrama, Destino, Espasa, Lengua de Trapo, Mondadori,
Planeta, Plaza Jans, Pre-Textos, Seix Barral, Siruela y Tusquets.

Este certamen que lleva el nombre del empresario sevillano que fund el
Grupo Planeta no tiene nada que ver con los galardones que buscan
promocionar obra indita. Su finalidad es premiar la excelencia a tenor de
la obra ya publicada. La primera edicin la gan lvaro Pombo, al que
siguieron Terenci Moix, Jorge Semprn y Andrs Trapiello.

Fuentes: Europa Sur, Diario ADN, La Verdad



*** Crean la primera ctedra de estudios catalanes en Estados Unidos

La prestigiosa Universidad de Chicago (http://www.uchicago.edu) inaugur el
pasado viernes 7 la Ctedra Joan Coromines de Estudios Catalanes, la
primera dedicada a la cultura y literatura catalana que alberga una
institucin educativa en Estados Unidos.

La creacin de la ctedra es fruto del convenio que firm el ao pasado el
Instituto Ramon Llull (http://www.llull.com) con la mencionada casa de
estudios estadounidense para promocionar la docencia de la lengua,
literatura y cultura catalana a travs de actividades acadmicas.

La inauguracin de la ctedra se desarroll a travs de una serie de actos
institucionales y acadmicos. Se present el documental sobre Coromines
titulado El gran poema de la lengua, que complementa la exposicin que
acoge la Universidad de Chicago sobre la vida y obra del lingista.

Gran estudioso del cataln, castellano y el occitano, Coromines fue
profesor de dicha institucin educativa entre 1948 y 1967, gracias a una
beca de la Fundacin Guggenheim. Considerado uno de los principales
lingistas romnicos del mundo, su mayor contribucin a la cultura de
Catalua fue la elaboracin de su obra monumental, el Diccionari Etimolgic
i Complementari de la Llengua Catalana.

La escritora mallorquina Carme Riera, que imparte el primer curso de esta
nueva ctedra, mostr su sorpresa por el inters que ha generado entre los
estudiantes y por el amplio conocimiento en literatura hispnica. "El nivel
es muy bueno. Es una sorpresa el conocimiento que tienen de El Quijote,
posiblemente incluso ms que mis alumnos en la Universidad de Barcelona",
declar.

Riera, que es la tercera vez que ejerce de docente en una universidad
estadounidense, destac tambin el gran inters en EUA por la literatura
catalana escrita por mujeres. "Les interesan las lenguas minoritarias y la
estudian desde la perspectiva del gnero", precis.

Aparte de la ctedra recin inaugurada, el Instituto Ramon Llull puso
tambin en marcha hace un ao un lectorado de lengua catalana en la
Universidad de Chicago. El lector de cataln de esta institucin, Carles
Bartual, clasific a sus estudiantes en dos categoras, los que ya hablan
una o ms lenguas romnicas, y los que sienten curiosidad por un idioma
minoritario.

"En Europa se mira con escepticismo una lengua que es minoritaria. En
cambio, en Estados Unidos, como ya hablan el ingls, que ya consideran que
es la lengua universal, estn ms abiertos a aprender nuevas cosas",
destac Bartual.

No obstante, lament que relacionen solamente el cataln con Barcelona, a
la que consideran "una ciudad europea con mucha clase" y que no conozcan
que en Valencia o en las Islas Baleares tambin se hable este idioma. "Les
cuesta entender la visin de lo que es Catalua. Muchos se cien tan slo a
Barcelona y el auge que tuvo tras los Juegos Olmpicos", resalt.

El profesor de la Universidad de New Hampshire y presidente de la North
American Catalan Society, Jaume Mart-Olivella, reconoci que los estudios
catalanes en EUA sigue siendo minoritarios, pero la presencia cada vez es
ms importante, comparado con otras pocas. "Principalmente, se debe al
prestigio de las instituciones acadmicas donde se imparten clases de
lengua y cultura catalana, entre ellas universidades de primera fila, como
las llamadas Ivy League", dijo.

Consider tambin que el hecho de que en el currculum acadmico de
Estudios Culturales se haya incorporado la idea de la
interdisciplinariedad, ha permitido promover la cultura catalana ms all
de las avenidas tradicionales de la literatura y la filologa romnica. "A
travs de la puerta de la interdisciplinariedad, en un curso ya no slo se
ensea lengua o literatura, sino tambin el cine, el urbanismo, la
arquitectura, la geografa y otros aspectos de la cultura catalana",
precis.

De este modo, afirm, ahora la obra de Merce Rodoreda, La placa del
diamant, no se conoce slo por el libro, sino tambin por la pelcula, que
se proyecta regularmente en los cursos. "El efecto Almodvar ha ayudado
mucho, en especial, Todo sobre mi madre, que se rod en Barcelona, as como
otras cintas como El albergue espaol, agreg.

Mart-Olivella remarc que entre los estudiantes graduados el inters que
despierta "lo cataln" tambin proviene del debate interno generado en
Espaa sobre la identidad cultural y nacional, a raz de la aprobacin del
Estatuto cataln.

El profesor de la Universidad de Indiana (http://www.indiana.edu) Josep
Miquel Sobrer considera que el inters universitario por la cultura
catalana es fruto del xito y la popularidad del castellano que ha
desbancado a otras lenguas. "La lengua castellana ha eclipsado a las que se
impartan tradicionalmente en las universidades como el francs y el
alemn, y ello ha derivado a que quieran conocer tambin el cataln",
declar.

Fuente: EFE



*** Dana Chaviano cierra con Grijalbo su tetraloga La Habana oculta

La editorial Grijalbo de Barcelona, perteneciente al grupo Random
House/Mondadori, ha comprado los derechos mundiales para idioma espaol de
una nueva novela de Dana Chaviano cuyo ttulo no ha sido an revelado, tal
como inform el servicio de noticias de su sitio oficial
(http://www.dainachaviano.com) el pasado 6 de abril.

El libro -cuya salida se anuncia en Espaa para este verano, y en Estados
Unidos para el otoo- es la cuarta y ltima entrega de la tetraloga La
Habana oculta, del que ya se conocan Gata encerrada, Casa de juegos y El
hombre, la hembra y el hambre (Premio Azorn de Novela 1998).

La accin de la novela abarca siglo y medio de historia. Se inicia a
mediados del siglo XIX y llega hasta nuestros das. "Esta obra es muy
distinta a las anteriores", ha dicho la autora. "Para empezar, se
desarrolla en dos tramas paralelas: una en el presente, y otra en el pasado
que va avanzando hasta nuestros das. Tambin se inicia en tres lugares
diferentes, geogrfica y culturalmente muy alejados entre s: China, frica
y Espaa, donde se originan las tres etnias principales que conforman la
nacin cubana. En este, y otros sentidos, es una novela cargada de
simbologa".

La novela ser presentada en Estados Unidos durante la Feria Internacional
del Libro de Miami, que se celebrar en noviembre de este ao.  

Fuente: Sitio oficial de Dana Chaviano



*** Proponen inscribir el nombre de Octavio Paz en muro de honor

El Pleno de la Cmara de Diputados de Mxico remiti este 6 de abril a la
Comisin de Reglamentos y Prcticas Parlamentarias la iniciativa de decreto
para inscribir con letras de oro el nombre del poeta y ensayista mexicano
Octavio Paz en el muro de honor del Saln de Sesiones del Palacio
Legislativo de San Lzaro.

La propuesta, presentada por los diputados panistas Adriana Gonzlez
Carrillo y Rodrigo Ivn Corts Jimnez, seala que la Cmara de Diputados
debe rendir homenaje a la labor intelectual, diplomtica y patritica del
poeta ms prestigiado de la segunda mitad del Siglo XX.

En la exposicin de motivos, los legisladores de Accin Nacional destacan
la vigencia del pensamiento poltico y la calidad como demcrata y defensor
de la libertad de Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990.

Paz es reconocido como poeta, ensayista, analista de la transicin
democrtica en Mxico y fuerte impulsor del cambio poltico y social en
Mxico. Naci en Mxico el 31 de marzo de 1914 y falleci el 19 de abril de
1998. En 1990 recibi el Premio Nobel de Literatura. En la revista Barandal
publica sus primeros poemas. Su primer libro, Luna silvestre, lo edita en
1933.

Fue fundador junto con otros poetas de la revista Taller. En 1941-1942 se
publican Entre la piedra y la flor y A la orilla del mundo. En 1938 entr
en amistad con los poetas de Contemporneos, y en 1945-1949, en Pars, hace
amistad con Andr Bretn e intensifica su relacin con Benjamn Pret, as
como con multitud de escritores franceses y de otras nacionalidades. En esa
poca publica Libertad bajo palabra y, en 1950, El laberinto de la soledad.

Fue director de la revista Plural de Exclsior, y creador de la revista
Vuelta. Entre los premios que recibi se cuentan el Premio Cervantes
(Espaa), el Premio Ollin Yolitztli (Mxico), y el T. S. Eliot (E U). En El
Colegio Nacional desde el 1 de agosto de 1967, es el primer intelectual
mexicano que ha sido distinguido con el Premio Nobel de Literatura.

Fuente: Milenio



*** Falleci Borja Delclaux, ganador del primer premio Lengua de Trapo

El escritor vasco Borja Delclaux, ganador en 1995 del I Premio Lengua de
Trapo de Narrativa, falleci el pasado sbado 8 de abril en Madrid, segn
informaron fuentes de la editorial que da nombre al premio.

Delclaux, de 48 aos, era natural de Bilbao, aunque resida en Madrid, y
antes de lanzarse a la aventura literaria haba sido crtico del diario El
Correo Espaol-El Pueblo Vasco y de la revista Libros, adems de lector de
Alfaguara y director del cortometraje La sonrisa de un rbol.

Desde Lengua de Trapo, su amigo el editor Jos "Pote" Huerta lo recordaba,
al dar la noticia de su muerte, como un "lector fino, inteligente y voraz",
que admiraba a autores como Lichtenberg, Walser, Monterroso, Beckett o
Cioran.

Hace once aos, cuando la editorial cre el premio, Delclaux present su
primer libro, Picatostes y otros testos, "que gan merecidamente, por
decisin unnime del jurado", y, aade Huerta, su primera novela, El hijo
de Gutenberg, lo confirmara despus "como una singularidad dentro del
panorama literario espaol".

Fuentes: EFE, El Cultural



*** Fallece el escritor nicaragense Lisandro Chvez Alfaro

El escritor nicaragense Lisandro Chvez Alfaro falleci durante la
madrugada del pasado domingo 9 de abril. Reconocido como el padre de la
narrativa de su pas, Chvez Alfaro dej de existir a la 1:15 de la
madrugada mientras lo acompaaban sus hermanos Ramn y Teresa, y la
enfermera que lo asista desde los ltimos meses.

Su partida no sorprendi a familiares y amigos. Chvez Alfaro sufra de un
cncer avanzado y finalmente muri como consecuencia de un ataque de
insuficiencia respiratoria. El autor fue velado en su casa de habitacin,
ubicada en el Reparto Pancasn, en Managua. Desde haca cinco meses no
poda levantarse de su cama, segn coment Teresa Chvez, su cuada.

"Nunca perdi la lucidez, ni tampoco se quej de ningn dolor", coment
doa Teresa. Prefiri la soledad, hasta en el ltimo momento, por eso deba
pedrsele permiso para verle, cuando algn amigo le llegaba a visitar.
"Nunca quiso ir al hospital, estaba muy consciente de su salud, y de su
decisin. ltimamente no escriba nada", aade.

"Para m, la muerte de Lisandro es una prdida irreparable para la
literatura nicaragense, sobre todo para la narrativa", comenta Luis Rocha,
amigo de remotas tertulias literarias, mucho antes del triunfo de la
Revolucin Sandinista. "Fue el primer nicaragense en recibir el premio
Casa de las Amricas, con su obra Los monos de San Telmo", seala.

Rocha destaca su labor cultural en Mxico, y la influencia que tuvo su
novela Trgame tierra, "comparable a la que tuvieron los grandes escritores
del boom latinoamericano, como Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes". Lo
califica como un sandinista crtico, y un escritor que reflejaba su
carcter solitario y severo en cada una de sus obras. "Su severidad se
puede traducir en su narrativa, Columpio en el aire es una muestra de su
carcter", dice.

Bastante apesadumbrado, el poeta Julio Valle Castillo comenta tambin otros
aportes de Chvez Alfaro a la literatura. "Otro mrito que tiene es
incorporar el paisaje y la cultura de la costa Caribe a la literatura
nicaragense". Conserv su sentido trgico de la vida, agreg. "Su palabra
predilecta era siniestra, las cosas ms tremendas las calificaba de
siniestras".

Mxico fue siempre su segunda patria. "Era un nicaragense con un acento y
un habla mexicana. Juan Rulfo crey siempre que era mexicano", recuerda el
poeta. En Mxico conoci Chvez Alfaro a su esposa Evangelina Villaln, una
renombrada bailarina de danza, con quien no conviva desde haca algn
tiempo, pero siempre le acompaaba y estaba pendiente de su salud.

Meses atrs, asegura Valle Castillo, el maestro Lisandro Chvez Alfaro le
coment que estaba trabajando en una novela que se titulara Charco muerto.
Tambin le confes que tena mucho inters en una obra que se llamara
Estampas de una revolucin pervertida, y que reunira "muchos aspectos de
la Revolucin", comenta el poeta. "Estaba en su plenitud, pero esta
enfermedad trunc su carrera de escritor", aade acongojado.

Recientemente, en diciembre pasado, y como un reconocimiento a su excelsa
obra y aporte a la literatura nicaragense, Lisandro Chvez Alfaro fue
nombrado miembro de la Academia Nicaragense de la Lengua.

Nacido en 1929 en Bluefields, capital del entonces departamento de Zelaya,
actual Regin Autnoma del Atlntico Sur, Chvez Alfaro se estableci en
Mxico desde muy joven. Obtuvo en 1963 el premio Casa de las Amricas por
Los monos de San Telmo. As se premi la excelente asimilacin que el autor
hizo de las ms modernas tcnicas del boom latinoamericano. Result
finalista del Premio Seix Barral en 1969.

En 1976 fue nombrado director de la Editorial Universitaria Centroamericana
en San Jos, Costa Rica. En 1979 tuvo a su cargo la Direccin de Fomento
del Arte del Ministerio de Cultura, y posteriormente asumi la Direccin de
la Biblioteca Nacional Rubn Daro. A partir de 1990 dirigi la revista
Universidad, de la Universidad Nacional Autnoma de Nicaragua
(UNAN-Managua).

Entre sus obras destacan los poemarios Hay una selva en mi voz (1950) y
Arquitectura intil (1954), el ensayo Apologa de Malintzin (1994), los
libros de cuentos Trece veces nunca (1977); Vino de carne y hierro (1993);
Contradanza de cuentos (1997) y Hechos y prodigios (1998), y las novelas
Trgame tierra (1969); Balsa de serpientes (1976) y Columpio al aire
(1999).

Fuentes: El Nuevo Diario, RIA Novosti



*** Doctorado honoris causa recibir Jos Saramago en Honduras

La Universidad Pedaggica Nacional "Francisco Morazn" (UPNFM,
http://www.upnfm.edu.hn), de Honduras, otorgar a Jos Saramago, premio
Nobel de Literatura 1998, un doctorado honoris causa en humanidades, revel
este 9 de abril la rectora de esa institucin, Lea Azucena Cruz.

La rectora destac que el autor de El evangelio segn Jesucristo
prestigiar con su visita a esa casa de estudios, que anteriormente ha
otorgado el reconocimiento a los autores nicaragenses Ernesto Cardenal y
Sergio Ramrez, al peruano Mario Vargas Llosa y al uruguayo Eduardo
Galeano.

Aunque no precis la fecha, segn Cruz el reconocido escritor portugus
confirm que su visita al pas centroamericano ser en el transcurso de
este ao.

Desde el ao pasado se tuvieron los primeros acercamientos en una visita
que l hizo a San Salvador, por lo que ya se obtuvo la confirmacin de la
invitacin que se le hizo, afirm Cruz.

Dijo que "cuando se hacen este tipo de invitaciones a personalidades como
Jos Saramago, no desconocemos que antes de aceptar hacen una indagacin de
la universidad que les invita y para nosotros es de mucha satisfaccin y
nos prestigia, y prueba de ello es los trminos en los que se refiere en la
carta de aceptacin".

Fuente: El Heraldo



*** Audiencia de Barcelona absuelve a escritora que acus a Cela de plagio

La Audiencia de Barcelona ha confirmado una sentencia que absolva a la
escritora gallega Carmen Formoso de los delitos de injurias y calumnias
graves de los que la acus la editorial Planeta por afirmar que el Premio
Nobel de Literatura Camilo Jos Cela haba plagiado una novela suya.

En la sentencia, la seccin dcima de la Audiencia de Barcelona desestima
el recurso presentado por la editorial contra la decisin del juzgado penal
nmero 2 de la capital catalana de absolver a Carmen Formoso y a su hijo y
remite a Planeta a reclamar por la va civil.

Tal como informramos en nuestra edicin 70
(http://www.letralia.com/70/notic070.htm#noti08), la escritora gallega y su
hijo se querellaron en 1999 contra la editorial y el premio Nobel de
Literatura, ya fallecido, Camilo Jos Cela, porque consideraban que en su
obra La Cruz de San Andrs, ganadora del Premio Planeta en 1994, haba
plagiado la novela Carmen, Carmina, Carmia, de Formoso.

La querella fue archivada por el juzgado meses despus, como informamos en
nuestra edicin 74 (http://www.letralia.com/74/notic074.htm#noti10), tras
lo que la editorial Planeta present una denuncia contra la escritora
gallega y su hijo por los delitos continuados de injurias y calumnias
graves con publicidad.

La Audiencia de Barcelona ha avalado los argumentos del juez de primera
instancia, que arguy que el dao moral provocado a Planeta fue "muy
limitado", dado que todos los lectores eran conscientes de que Formoso y su
hijo "estaban enemistados" con los querellantes y expresaban "unas palabras
impregnadas de la indignacin que les produca lo que consideraban una
apropiacin indebida".

Para el tribunal, las imputaciones de los denunciados podran ser "carentes
de justificacin" y, por tanto, merecedoras de castigo penal slo si se
hubieran pronunciado posteriormente a la sentencia que archiv la querella
por plagio.

La Audiencia no aprecia dolo directo en la conducta de los querellados dado
que "estaban convencidos de que los amparaba la razn sobre el plagio", por
lo que mantiene que "el descrdito y desprestigio" que dichas opiniones
hayan podido causar deben ser reclamadas ante la jurisdiccin civil en
accin por daos y prejuicios.

Fuente: EFE



*** Versin flmica de La fiesta del Chivo levanta polmicas

Resucitado por la pelcula La fiesta del Chivo, el fantasma del dictador
dominicano Rafael Lenidas Trujillo volvi a asomarse en este pas
caribeo, casi al cumplirse 45 aos de su muerte. La versin flmica de la
conocida novela del escritor peruano Mario Vargas Llosa describe la
dictadura de Trujillo, una de las ms sangrientas de Amrica Latina, que se
extendi desde 1930 hasta la noche del 31 de mayo de 1961.

La pelcula del director Luis Llosa fue estrenada el martes 11 de abril en
medio de una frrea oposicin de escritores, historiadores y polticos que
no comparten el tratamiento que le dio Vargas Llosa en la novela a ese
perodo histrico, o con la manera en que reflej algunos sucesos.

El guin del filme transcurre a travs de los ojos de un personaje
ficticio, Urania Cabral, que interpreta la italiana Isabella Rossellini,
mientras el cubano Tomas Milin interpreta al general Trujillo. Se utiliz
como escenario principal el Palacio donde Trujillo gobern y en el que es
vox populi que su fantasma an sale a deambular por sus pasillos.

El tema Trujillo es uno de los ms sensibles en el pas, pues involucra a
familias que fueron beneficiadas por el rgimen y a otras que sufrieron sus
consecuencias. "Yo creo que, en lo esencial, tanto la pelcula como la
novela, respetan la historia, pero no en las apariencias en las que tanto
la pelcula como la novela se toman libertades", dijo el lunes Vargas Llosa
en declaraciones a la emisora local Z-101. Sin embargo, el historiador
dominicano Ramn Font Bernard opina que en la obra "hay fabulaciones" y que
"el Trujillo que yo conoc no est reflejado en esa novela".

La polmica existe desde abril de 2000, cuando Vargas Llosa present su
novela y el gobierno tuvo que aumentar las medidas de seguridad a su
alrededor. "Es que a pesar de que ha pasado tanto tiempo de la muerte de
Trujillo, el espritu de la dictadura todava est presente", coment el
dirigente poltico Rafael Fafa Taveras, quien sufri torturas en una crcel
durante la dictadura.

El director de la cinta dijo que se sinti impactado por la huella que dej
el rgimen trujillista en el pueblo. "Aun hoy, me da la impresin de que su
presencia est permanentemente en las noticias, en los pensamientos de la
gente", coment.

Hasta la interpretacin en radio o en una fiesta de un contagioso merengue
que evoque la poca de Trujillo tiende a provocar comentarios enfrentados,
en este pas caribeo de 8,8 millones de habitantes.

En septiembre de 2002, el director del canal televisivo estatal, Ramn
Colombo, sorprendi al pas al llevar al edificio exorcistas para ahuyentar
el fantasma de Jos Arismendi Trujillo (Petn), hermano del dictador, que
supuestamente pernoctaba en el lugar. En junio de 2005, el fantasma recobr
vida cuando un funcionario de la provincia San Cristbal, donde naci el
dictador, abri una exposicin de fotos de la obra del gobierno
dictatorial. La iniciativa levant otra ola de comentarios y le costo el
cargo a Ramn Mesa, que todava hoy sostiene que su exposicin slo tena
un objetivo educativo.

Trujillo, que se incorpor a la Guardia Nacional a los 18 aos, fue
ascendiendo de forma vertiginosa en la sociedad hasta que en 1930 fue
elegido presidente en elecciones fraudulentas. Durante 30 aos, "El
benefactor", como le gustaba que lo llamaran, us la Guardia Nacional y su
polica secreta para torturar y matar a miles de opositores.

La creciente ola de delincuencia que vive ahora la sociedad dominicana ha
provocado que comentaristas acuen la usual frase: "Aqu hace falta un
Trujillo", que suele escucharse en la radio y la televisin cuando la
Polica no da respuestas rpidas y contundentes a sonados casos de
asesinatos, atracos y secuestros.

Para el cineasta, la evocacin de una dictadura se debe en gran parte a que
"los latinoamericanos se sienten frustrados con sus sistemas democrticos
porque estn plagados de males como asaltos, robos, delincuencia".

Segn Llosa, cuando los sistemas democrticos no funcionan con eficacia,
"algunos piensan que un gobierno autoritario puede resolver los problemas
que existen y no es as".

Fuente: El Nuevo Herald



*** Liceo chileno desarrolla taller literario con jvenes discapacitados

Jvenes con diversos grados de discapacidad mental de la Escuela Especial
Ceade, en Temuco (Chile), pueblo natal del poeta Pablo Neruda, forman parte
del taller literario Los Olmitos, una iniciativa auspiciada por el Liceo
Camilo Henrquez.

El acuerdo de integracin entre el liceo Camilo Henrquez y el Ceade fue
suscrito en marzo pasado y contempla el trabajo conjunto de 23 poetas, 15
de la primera institucin y 8 de la segunda. "Este es el punto de partida a
otras iniciativas que se vienen en el transcurso del ao en donde se
trabajar con otras escuelas especiales", seal Gloria Ferrada, docente
del Camilo Henrquez y encargada de llevar a cabo el proyecto.

Para la docente, la idea pretende potenciar el talento de estos jvenes con
discapacidad para que la gente conozca de esas virtudes que muchas veces no
son conocidas: "Estos muchachos tienen muchas condiciones y necesitan
trabajarlas, por eso nace esta iniciativa en apoyarlos y ayudarlos a
trabajar".

Ferrada tuvo la oportunidad de trabajar anteriormente con estos jvenes,
oportunidad en la que se dio cuenta de su talento innato: "Ellos tienen una
facilidad muy grande para escribir sus poemas. Su capacidad para hablar
desde el corazn destaca y por eso resulta ms fcil trabajar con ellos".

Los impulsores del taller han visto cmo, a travs de estas actividades,
estos jvenes con discapacidad mental tienen su espacio para la integracin
social. As lo seal la directora del establecimiento, Blanca Watkins:
"Ellos disfrutan de este tipo de talleres porque se van integrando a la
sociedad y es algo que haca falta, porque ellos tienen grandes talentos
que necesitan sacar a relucir".

Denis Riffo es la profesora del Ceade encargada de darle vida a Los Olmitos
y su idea es seguir fomentando la integracin de estos literatos: "Queremos
que la gente conozca ms de la poesa de estos jvenes. Un libro o un viaje
en donde ellos puedan llevar su trabajo por otros lados sera la coronacin
ideal para nuestro trabajo".

Fuente: Diario El Gong



*** Nueva novela de Vargas Llosa aparecer en mayo

El escritor peruano Mario Vargas Llosa aprovech su estada en Repblica
Dominicana, donde asisti a la presentacin de la versin cinematogrfica
de su novela La fiesta del Chivo, que a principios de mayo publicar
Travesuras de la nia mala, obra que dijo haber escrito a partir de
experiencias personales.

"Es una historia de amor que ocurre a lo largo de cuarenta aos", adelant
el novelista en una entrevista publicada el jueves 13 de abril por el
matutino Listn Diario, de Repblica Dominicana, y que puede leerse en
http://www.listindiario.com.do/antes/abril06/130406/cuerpos/republica/rep13.htm.
Vargas Llosa haba partido el mircoles 12 a Espaa para los preparativos
del lanzamiento, aunque no especific el da.

El escritor dijo que Travesuras de la nia mala es una historia de amor,
aunque a la distancia de Elogio de la madrastra, su primera incursin en la
literatura ertica. "Es ms sobria, ms austera", agreg, y adelant que se
desarrolla en Lima, Pars, Londres y Madrid.

Coment que este es un proyecto en el que ha trabajado durante dos aos y
ha aprovechado sus experiencias en esas ciudades para el entorno de la
historia, que transcurre a partir de la mitad del siglo XX.

En otros temas, Vargas Llosa se proclam optimista con el futuro del
espaol y de la lectura de libros frente a los avances de la tecnologa y
al poco inters que a veces se cree tienen los latinos por la literatura.
"Nunca se ha ledo tanto en Amrica Latina como ahora; nunca ha habido
tantas editoriales, nunca han circulado tanto los libros como ahora",
manifest.

Sobre su incursin como actor, dijo que se trata de "un capricho de
septuagenario" el escribir un texto teatral sobre La Odisea, que
representar en Espaa junto a Aitana Snchez Gijn, en agosto.

Fuentes: Listn Diario, The Miami Herald



*** Muere el escritor espaol Flix Bayn

El periodista y escritor espaol Flix Bayn (Cdiz, 1952) falleci este 15
de abril a los 54 aos de edad, vctima de un infarto masivo en Marbella,
sur de Espaa. Sometido a un transplante de corazn en 1992, su muerte
sucedi al salir de una sala de cine marbell en la que se encontraba y que
decidi abandonar al sentirse indispuesto.

El periodista, cuya carrera estuvo vinculada al diario espaol El Pas, se
desplom en el suelo cuando sali del cine y los servicios de emergencias
que all acudieron no pudieron salvarle la vida y pereci en el vehculo
sanitario en que era trasladado.

Para el momento de su muerte Bayn era articulista de varios cotidianos
locales, como el Mlaga Hoy, aunque se haba iniciado como periodista en
Diario de Cdiz, Informaciones y en el peridico francs Le Monde. Pero fue
en El Pas donde desarroll la mayor parte de su carrera, siendo uno de los
pioneros de este diario espaol, a cuya redaccin se integr en 1976.

Durante muchos aos trabaj en este rotativo como enviado especial en los
cuatro continentes y como corresponsal en Mosc, Rusia; y adems fue
corresponsal diplomtico y jefe de la seccin de Cultura.

En su faceta de escritor, Bayn es autor del ensayo La vieja Rusia de
Gorbachov (1985), y su primera novela, Adosados, fue finalista del Premio
Nadal en 1995 y llevada a la gran pantalla por Mario Camus. El guin de la
"pera prima" de Bayn, quien fue su coautor, recibi premios en los
festivales de Chicago (Estados Unidos) y Montreal (Canad) .

Hacia tan slo un mes que Bayn haba presentado su ltimo libro, De un mal
golpe, una historia del gnero negro que estaba ambientada en Marbella,
Mlaga, al sur de Espaa.

Fuente: El Universal



*** Crean en Cantabria taller de poesa experimental y visual

Bajo el epgrafe "Sobre las letras: del dadasmo al poema objeto", y
estructurado en torno a una serie de encuentros terico-prcticos, esta
semana se ha puesto en marcha en Santander el primer Taller Estable de
Poesa Experimental y Visual.

La direccin est a cargo de Antonio Montesino, antroplogo, editor y poeta
que, ya en el ao 1997, fue el creador e impulsor del I Taller de Escritura
Creativa que se organiz en Cantabria, bajo el patrocinio de la Obra Social
de la Caja. Montesino estar acompaado por los poetas Francisco Aliseda,
director del Centro de Documentacin de Poesa Visual de Espaa, y Julin
Alonso, ambos destacados creadores e impulsores de esta poesa en Espaa,
con una amplia trayectoria creativa.

La nueva cita, fruto de la organizacin del Aula de Letras de la UC, que
dirige Ramn Maruri, y de La Ortiga, se inici el mircoles 19 bajo el
nombre del famoso poeta vallisoletano Francisco Pino. La actividad se
realiza entre las 6:30 de la tarde y las 8:30 de la noche en el Edificio
Interfacultativo (aula 21).

Este es el primer taller de estas caractersticas creado en Cantabria. Abre
sus aulas a la participacin de "todas aquellas personas interesadas en el
experimentalismo potico", y se desarrollar en cuatro mbitos de
actuacin. El primero de ellos es "Hablar a la vista", donde se abordar el
conocimiento y desarrollo de diferentes mtodos y tcnicas expresivas
visuales, entre las que se encuentran el "letrismo", la "poesa concreta",
el "collage", el "poema objeto" y el "fotomontaje", entre otros.

"El ojo (Des)orientado", el segundo mbito, se basar en la organizacin de
tres itinerarios urbanos, a travs de los cuales se intenta elaborar un
"cuaderno de campo" -imgenes, textos, entrevistas e imaginarios y
diversidades sociales- que d cuenta de una serie significativa de
referentes visuales, de aportes discursivos y de otros materiales
empricos, extrados de los "lugares practicados" de la vida cotidiana, que
posteriormente habrn de servir para la confeccin de poemas visuales,
fundantes de lo que podramos denominar la "cultura visual de un arte
cvico de carcter pblico".

El tercero ser "Iconoplsticas ciudadanas", que se plantear la
organizacin de varias acciones-poticas, encaminadas a la reapropiacin
simblica y discursiva de ciertos espacios pblicos socialmente
significativos de la ciudad.

Por ltimo, "Papeles plegados", una iniciativa que pretende dar a conocer
las mltiples posibilidades de la autoedicin de calidad, fundamentada en
el ejercicio de la autonoma individual y de la cooperacin colectiva, para
lo cual se tiene prevista la edicin de tantas revistas nuevas de poesa
visual (con sus cabeceras legalmente registradas y aptas para su uso
continuado) como integrantes tenga este primer taller.

Montesino asegura que entre los objetivos se contempla tanto la creacin de
una publicacin propia de carcter anual, como el deseo de "impulsar una
prctica artstica considerada como crtica cultural y social, que
posibilite la autorrealizacin creativa de las personas, facilitndoles el
acceso pblico y gratuito a un conjunto de destrezas visuales, de
experiencias tiles y educativas, y de visiones crticas".

Y de este modo contribuir, desde un adecuado conocimiento terico-prctico,
basado en paradigmas de la complejidad, "al desarrollo de una nueva cultura
visual y de unas habilidades y confianzas individuales".

A juicio del poeta, se persigue que los ciudadanos dispongan de una
"necesaria educacin esttico-visual cvica, crtica, 'glocalizada',
cultural y socialmente activa y comprometida, que, sin duda alguna, habr
de ser decisiva en la conformacin de nuestra manera entender la realidad
social, en nuestra forma de ver las imgenes y, tambin, de percibirnos a
nosotros mismos".

Montesino cuenta en su haber con una prolfica e intensa trayectoria
intelectual, creativa, organizativa y de produccin cultural. Es autor de
numerosos libros y ensayos, y ha editado diecinueve poemarios de poesa
discursiva, a los que han de sumarse varias publicaciones dedicadas a la
poesa visual. Desde el ao 1996 es el creador y director de La Ortiga y de
numerosas colecciones de este original proyecto cvico-cultural que celebra
su dcimo aniversario.

Fuente: El Diario Montas



*** Pitol al recibir el Cervantes: culminacin de un trabajo de 50 aos

Este 21 de abril le fueron entregadas al escritor mexicano Sergio Pitol la
medalla y la escultura que lo acreditan como ganador del premio Cervantes,
en una ceremonia presidida por el rey Juan Carlos de Espaa y realizada en
el Paraninfo de la Universidad de Alcal de Henares, ciudad natal de Miguel
de Cervantes.

Pitol evoc en su discurso recuerdos de toda su vida, desde su infancia a
sus estudios universitarios, impartidos muchos de ellos por exiliados
espaoles en Mxico. Dijo que, desde que se enter que fue designado
ganador del premio Cervantes 2005, el primero de diciembre pasado, "he
recordado imprevisiblemente fases de mi vida, unas radiantes y otras
atroces, pero siempre volva a mi infancia, un nio hurfano a los cuatro
aos, una casa grande en un pueblo de menos de 3 mil habitantes. Un nombre,
tan distante a la elegancia: Potrero".

Se refiri a Cervantes como un autor que convirti "la locura en una
variante de la libertad". El Quijote fue uno de los andamios sobre los que
construy Pitol su discurso en un da que defini como "mgico" porque,
aadi, es la "culminacin de un trabajo constante en la escritura de ms
de cincuenta aos". Un oficio al que lleg desde la enfermedad, una malaria
que le mantuvo en la cama de los 6 a los 12 aos y donde descubri que
"leer es vivir".

Posteriormente, "a los 16 aos encontr a unos maestros excepcionales sin
los que no hubiera llegado a este da, al Paraninfo de este prestigiossima
universidad y a poder dar las gracias a sus majestades", dijo Pitol, el
tercer mexicano que recibe el galardn despus de Octavio Paz y Carlos
Fuentes, quien como l es un gran admirador del espaol Manuel Martnez de
Pedroso, a quien considera uno de sus maestros.

"Fue una de las personas ms sabias que he conocido", dijo Pitol al
recordar la tcnica heterodoxa de sus clases en la Facultad de Derecho de
Ciudad de Mxico, donde se exili tras la Guerra Civil espaola (1936-39).
En ellas, relat, mezclaba la teora del pensamiento poltico desde
Sfocles y Eurpides a Thomas Hobbes, con dramas histricos de Shakespeare,
la poesa de Gngora y la novela de Balzac.

Adems de la Facultad de Derecho, Pitol frecuent los cursos de literatura
y filosofa griega impartidos por Alfonso Reyes, quien le contagi su
pasin por el lenguaje. Pitol confes su deuda con Reyes, quien le acerc a
varios terrenos "a los que hubiera tardado en llegar" como el mundo
helnico, la literatura espaola medieval y del Siglo de Oro, la poesa
brasilea, la obra de Jorge Luis Borges o la novela policaca.

Sergio Pitol, de 73 aos, reconoci como su tercer maestro a Aurelio Garzn
del Camino, un traductor quien viva "plenamente la literatura".

"De l aprend que el mejor estmulo para un escritor se lograba
acercndose a las pocas de mayor esplendor y que escribir no significaba
copiar a los maestros, ni utilizar trminos obsoletos, sino intuir el genio
de la lengua y convertir en nueva una palabra mil veces repetida".

Al destacar la contribucin del exilio espaol a la vida mexicana, Pitol
asegur que "aquellos peregrinos derrotados en una guerra atroz crearon una
atmsfera cultural mejor, nos ensearon a amar a una Espaa que ellos
representaban y ampliar nuestros horizontes". Entre los espaoles exiliados
destac nombres como los de Mara Zambrano, Jos Gaos, Adolfo Salazar, Juan
de la Encina, Luis Buuel, Luis Cernuda, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre
y Jos Bergamn.

El escritor record cmo estos intelectuales descubrieron a los mexicanos
la literatura del siglo XIX y la gran figura que representaba para ellos
Benito Prez Galds, el autor espaol ms importante despus de Cervantes.

El Quijote fue otra de las reflexiones sobre las que disert Pitol, quien
dijo que en el "subsuelo del lenguaje" de esa obra se esconde "el espejo de
una poca inclemente y de turbulencias". Destac la "valenta" de
Cervantes, que se permiti hablar de "libertad de conciencia amparndose en
la locura de su protagonista".

Por su parte, en su intervencin, el rey Juan Carlos destac la "dimensin
cervantina" de la obra de Pitol, de quien subray su carcter visionario,
ya que dijo que "en l se cruzan las tramas y los gneros" siguiendo una
tradicin iniciada por Cervantes. El monarca espaol indic que se trata de
un escritor de "experiencias, no de viajes, que al igual que Cervantes
sinti su tierra ms cercana en la lejana".

Su estancia en Europa durante ms de dos dcadas ha servido a Pitol, segn
el rey Juan Carlos, para afianzar los lazos entre "ambos lados del
Atlntico".

A la ceremonia asistieron, adems de los Reyes, el presidente del gobierno
espaol, Jos Luis Rodrguez Zapatero; las ministras de Cultura de Espaa,
Carmen Calvo, y Mxico, Sari Bermdez; y representantes del mundo poltico
y cultural.

Por la tarde, Pitol se acerc hasta el Crculo de Bellas Artes de Madrid
para dar inicio a la X Lectura Continuada del Quijote, un acto que
clausurar hoy, Da del Libro, casi 48 horas despus, el escritor
centenario Francisco Ayala.

Pitol ley despacio las primeras palabras de El Quijote ante varias decenas
de espectadores, y prefiri no hacer declaraciones a la prensa porque se
encontraba "muy cansado", tras la ceremonia del Cervantes.

Concluido el primer captulo, le toc el turno a la ministra de Cultura,
que anim el ritmo de la lectura, continuada despus la recientemente
nombrada titular de Educacin, Mercedes Cabrera. Calvo destac que "despus
de diez aos, la lectura continuada del Quijote es, ms que una noticia,
una costumbre" que rinde homenaje a "la novela de las novelas" y manifest
que el xito de este tipo de iniciativas "significa que hay que leer libros
y ste de Cervantes hay que leerlo siempre".

El Crculo de Bellas Artes permanecer abierto hasta hoy para acoger a todo
aquel que quiera sumarse a la lectura, una iniciativa acompaada por
representaciones teatrales y actividades de cine, danza, msica,
exposiciones, emisiones de radio, talleres gratuitos o certmenes
literarios.

La lectura, adems, ser un ao ms un smbolo de interculturalidad, puesto
que a travs de 26 videoconferencias y conexiones telefnicas participarn
personas de diversos puntos del planeta, como los nios de un campamento
del Frente Polisario en el Shara o presos de tres crceles de la Comunidad
de Madrid.

En esta ocasin, la clausura de la X Lectura Continuada del Quijote ser
llevada a cabo, en lugar de por un representante del CBA, por el escritor
Francisco Ayala, en homenaje a los cien aos del autor de El jardn de las
delicias.

Fuentes: 20 Minutos, EFE, La Jornada



*** Amor y libertad son las palabras ms bellas del castellano

La palabra amor, con 3.364 votos, ha sido el trmino elegido por los
internautas hispanohablantes como el vocablo ms bello de la lengua
castellana en la iniciativa "Tienes la palabra", preparada por la Escuela
de Escritores (http://www.escueladeescritores.com). Le siguen libertad
(1.551 votos), paz (1.181), vida (1.100), azahar (906), esperanza (899),
madre (847), mam (826), amistad (728) y liblula (544), segn el boletn
suministrado ayer sbado por la institucin espaola.

Durante 21 das, 41.022 internautas de todo el mundo enviaron 7.130
trminos diferentes y explicaron por qu los haban elegido. "El verdadero
ganador es nuestro idioma, por su gran diversidad, y tambin sus hablantes,
por la seriedad con la que tratan a su lengua, incluso en una convocatoria
ldica como esta", declar Isabel Caelles, directora del centro literario.

"He elegido esta palabra porque mi profesora de lengua dice que est
gastada de tanto usarla, sin significado y, aunque yo est de acuerdo con
todo lo que dice, esta es la nica opinin que no comparto con ella". Como
otros tres mil trescientos internautas, Marta Garbosa, de Mlaga, incidi
en el significado de la palabra amor como el motivo principal para
elegirla.

Otros, como Romina Madrid, desde Santiago de Chile, recurrieron a una
posible explicacin del trmino para justificar su eleccin: "Entiendo esta
palabra como negacin de la muerte (a-mor: a, negacin y mortis, muerte) o
lo que da vida. En este sentido, nos est expresando el sentido del hombre
de trascender, de vivir... Me parece hermoso que una palabra tan simple
pueda expresar tanto".

Desde que el 31 de marzo se abri el plazo para votar por la palabra ms
bella del castellano, los participantes se dividieron en dos grupos: unos
apostaron por el significado del trmino y otros por su sonoridad. Los
primeros optaron por conceptos como amor, libertad, paz, vida o esperanza y
los segundos por la fontica de vocablos como azahar, liblula, albahaca,
susurro o lapislzuli.

"Ha sido muy interesante ver cmo se iban generando autnticas campaas
electorales de manera espontnea, a favor de una u otra palabra, con
defensas apasionadsimas de trminos que quizs para muchos eran
absolutamente desconocidos", explic Javier Sagarna, jefe de estudios de la
Escuela.

Entre el 31 de marzo y el pasado viernes 21 de abril, fecha en la que se
cerr el plazo de la convocatoria, se recibieron 47.057 propuestas. Los
votos provenientes de Latinoamrica y Espaa estuvieron casi a la par,
repartindose unas veinte mil participaciones a ambos lados del Atlntico.

Los internautas espaoles aportaron 23.386 trminos, destacando los 3.435
que llegaron desde Madrid, y los 1.315 que lo hicieron desde Barcelona. Se
recibieron propuestas desde prcticamente todos pases europeos. Desde
Asia, llegaron votos de China, Japn y de un internauta en Mongolia.
Tambin enviaron palabras desde Israel, Australia, Nueva Zelanda y
Sudfrica.

En los pases hispanoamericanos con ms participantes, los votos se
distribuyeron de la siguiente forma: Mxico, 4.789; Argentina, 4.157;
Chile, 1.421; Colombia, 921; Venezuela 728 y Costa Rica, 290. Desde Estados
Unidos, llegaron las propuestas de 446 hispanohablantes.

Entre las palabras elegidas se ha visto un predominio de las que comienzan
con las letras a y ce, aunque entre las ms votadas las que comienzan con
eme o contienen esta letra no tienen competencia. Entre las cien ms
votadas se ve tambin una tendencia a trminos que proceden del rabe, como
alfizar o azahar, as como las que contienen las letras ele y u, como
liblula, lapislzuli o libertad.

Fuente: Escuela de Escritores



*** Ms de 400 editoriales en el Festival de la Palabra

Desde ayer 22 y hasta el prximo 30 de abril se realiza la tercera edicin
del Festival de la Palabra, el encuentro literario ms importante en el
norte de la Ciudad de Mxico, que este ao rene a 103 expositores y 420
sellos editoriales en los espacios del Centro Banamex.

Con un formato de feria del siglo XXI que aglutina las grandes ideas de la
literatura y el entretenimiento, presenta durante nueve das un programa
de actividades que se distribuye en tres grandes categoras: un Festival
Literario, un Festival Artstico y un Festival Infantil, todos en una
superficie de 14 mil metros cuadrados.

Escritores, editores, bibliotecarios, lectores, artistas y especialistas
mexicanos y extranjeros se darn cita en esta celebracin que es posible
gracias al apoyo de la Cmara Nacional de la Industria Editorial Mexicana
(Caniem, http://www.caniem.com) y el Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes (Conaculta, http://www.cnca.gob.mx). Tambin figuran la Secretara de
Educacin Pblica, la Comisin Nacional de Libros de Texto Gratuitos, el
Gobierno del Distrito Federal, las embajadas de los pases participantes y
gobiernos de los estados, adems de empresas pblicas y privadas.

Desde su creacin en 2004, el Festival de la Palabra fomenta el libro y la
lectura en auditorios de todas las edades y rene al pblico joven con una
ambiciosa programacin. Su programa de este ao le permite reafirmarse como
el nuevo gran espacio de enlace entre lectores y creadores, con
conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros, talleres y visitas
guiadas. Su plan de actividades considera al pblico lector, a los nuevos
pblicos y a especialistas con un slido programa vinculado a la lectura y
su difusin.

Con el propsito de suscitar compromisos de colaboracin entre editores,
escritores, bibliotecarios y profesores, dos acontecimientos destacan este
ao. Se trata del II Encuentro de Bibliotecarios, en torno al cuidado y
organizacin de las bibliotecas, y el Seminario Enseanza de la Literatura,
impartido por escritores y dirigido a profesores de bachillerato y
universidad.

Un espacio de discusin lo garantiza el foro "La lectura en la educacin en
Mxico", desde maana lunes 24 hasta el 28 de abril, con el tema "Por qu
en Mxico no se lee?". Dirigido a maestros y padres de familia, en l se
discutirn las responsabilidades de distintos actores sociales a favor de
la promocin de la lectura y la formacin de lectores.

Fuentes: Festival de la Palabra, El Universal (Mxico)



*** Con lectura de Borges celebran el Da del Libro en Guadalajara

Todo est listo para celebrar el Da Mundial del Libro en Guadalajara con
la jornada Confabulados con la Lectura, que para hoy 23 a las 10 de la
maana organizan la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y la
Secretara de Cultura de Jalisco. Este ao, la tradicional lectura en voz
alta se dedicar a El Aleph, del argentino Jorge Luis Borges.

Durante ocho horas, ms de 160 lectores prestarn su voz a los relatos de
Borges. La lectura se realizar en el Ex Convento del Carmen, con la
participacin de Nubia Macas, directora general de la FIL. El cierre de la
lectura correr a cargo del reconocido escritor Fernando del Paso, quien
leer a las 6 de la tarde.

A lo largo del da participarn lectores que ya se han inscrito en forma
previa, entre los que estn escritores, periodistas, deportistas, polticos
y celebridades locales, as como quienes lleguen a apuntarse al Ex
Convento. Cada participante podr leer durante tres minutos y todos los
lectores recibirn un ejemplar de El Aleph, as como un libro sorpresa,
cortesa de la casa Alianza Editorial.

Alrededor de la lectura en el Ex Convento se instalar una feria en la que
Conaculta, Conexin Grfica, la Direccin de Publicaciones de la Secretara
de Cultura, Ediciones Arlequn, Editorial Paraso Perdido, Editorial
Universitaria, Grupo Editorial Tomo, Librera Cervantes, Librera de Porra
Hermanos, Librera Gandhi, Librera taca, Librera Jardn de Senderos,
Librera Jos Luis Martnez del FCE, Librera Universitaria, Libreras
Gonvill, Alianza Editorial, Mantis Editores, Petra Ediciones, Editorial
Progreso, Siglo XXI Editores, y las revistas Reverso y Luvina, vendern
ttulos de narrativa y poesa al pblico asistente y regalarn una rosa,
cortesa del Centro Universitario de Ciencias Biolgicas y Agropecuarias
(CUCBA), a quienes compren un libro, de acuerdo con la tradicin catalana
del da de San Jordi. Cuando termine la lectura, el cuarteto Aires de
Mxico ofrecer un recital de obras de Mozart.

Las personas interesados en participar debern acudir a inscribirse al Ex
Convento del Carmen. Adems de la lectura en el Ex Convento, se realizarn
tres lecturas espejo el mismo da y en los mismos horarios en el patio
escultrico del Museo de Arte de Zapopan, en la Plaza Cihualpilli de Tonal
y en la Plaza Principal de Ocotln.

El Da Mundial del Libro es una celebracin creada por la Unesco en 1995,
que en la actualidad se festeja en ms de ochenta pases. sta es la quinta
ocasin en que la FIL y la Secretara de Cultura organizan esta lectura;
las ediciones anteriores fueron dedicadas a Juan Jos Arreola, Julio
Cortzar, Pablo Neruda y Julio Verne.

Fuente: Prensa FIL



*** Exposicin sobre Gabriel Garca Mrquez presentarn en Brasilia

La exposicin "Garca Mrquez y Colombia", que cuenta en paneles la vida y
obra del Premio Nobel de Literatura en 1982, ser presentada entre el 24 y
el 28 de abril en Brasilia. La muestra fue organizada por el Ncleo de
Recursos y Estudios Hispnicos de la Universidad de Brasilia
(http://www.unb.br/portal), con la colaboracin de las embajadas de Espaa
y de Colombia.

"As como Cervantes fue una referencia para la literatura espaola, no
sera exagerado considerar a Garca Mrquez una referencia hoy en la
literatura hispanoamericana", manifest la asesora de Educacin de la
embajada espaola, Elena Haz.

En la exposicin el pblico tendr una visin general de la obra del Nobel
colombiano y de su pas por medio de fotografas y pequeos resmenes de
sus obras. Los visitantes recibirn adems una copia de parte del primer
captulo de Cien aos de soledad, la obra cumbre de Garca Mrquez, y en la
cual se bas la Academia Sueca para distinguirlo con el Premio Nobel de
Literatura.

Segn los organizadores, el objetivo es incentivar la lectura de ese
clsico del realismo fantstico y de la literatura universal, que ha sido
traducido a unos 40 idiomas y que el poeta chileno Pablo Neruda, tambin
Premio Nobel, consider como "el mejor libro escrito en castellano desde El
Quijote".

Fuente: EFE



*** Ciclo sobre Rulfo celebran en Nueva York

En el marco del Festival Internacional de Literatura de Nueva York, se
realiza desde este mircoles 12 de abril y hasta el mircoles 26 un ciclo
de conferencias, pelculas y presentaciones de libros en honor al escritor
mexicano Juan Rulfo (1918-1986).

Segn inform la Fundacin Juan Rulfo, el homenaje es organizado por el
Instituto Cervantes, el Instituto Cultural Mexicano y la propia fundacin,
en el vigsimo aniversario de la muerte del autor de Pedro Pramo.

Este homenaje en el Instituto Cervantes incluye un panel con conocedores de
la obra de Rulfo y amigos cercanos del escritor, as como la presentacin
de las nuevas ediciones de El Llano en llamas y Pedro Pramo de Editorial
RM y una retrospectiva flmica sobre el escritor jalisciense y sus obras
literarias.

Las actividades comenzaron con la proyeccin de la pelcula Pedro Pramo,
de Carlos Velo, y del documental Del olvido al no me acuerdo, del cineasta
Juan Carlos Rulfo, hijo del escritor. El mircoles 19 de abril se
proyectarn dos cortos basados en cuentos de Rulfo: Paso del Norte, de
Roberto Rochin Naya, y Zona Cero, de Carolina Rivas.

El mircoles 26 se proyectar el audiovisual El abuelo Cheno y otras
historias, de Juan Carlos Rulfo, y a continuacin se cerrar el ciclo con
un panel de discusin a cargo de Rodrigo Fresn, Carlos Monsivis, Antonio
Muoz Molina, Pablo Rulfo y Alberto Vital, especialista en la obra de
Rulfo.

Fuentes: Todito.com, El Sol de Mxico



*** Preparan antologa de literatura fantstica

La Asociacin Espaola de Fantasa, Ciencia Ficcin y Terror mantiene
abierto hasta el prximo 30 de abril el perodo de recepcin de textos para
su antologa Visiones, que la organizacin publica anualmente desde 1992
con el objetivo de dar a conocer los nuevos valores del gnero, tal como
inform el coordinador de la antologa, Mariano Villarreal.

Se ruega enviar un nico relato por autor, o un mximo de dos,
rigurosamente inditos y no enviados a concursos pendientes de resolucin,
escritos en cualquiera de los idiomas oficiales del Estado espaol. La
longitud es libre, aunque se considera ptima una extensin de entre 5.000
y 10.000 palabras, advirtindose que ser difcil incluir obras superiores
a las 15.000 palabras. Con criterio general, se aceptarn trabajos de
escritores que no tengan publicados libros propios.

El tema es libre, aunque debe circunscribirse al mbito fantstico por
tratarse de una antologa temtica. Uno de los objetivos del libro es
procurar un equilibro entre los diferentes gneros y temticas dentro del
mbito fantstico, aunque el criterio primordial para la seleccin ser su
calidad literaria.

Los relatos debern remitirse preferentemente por correo electrnico a
visiones2006@aefcft.com, o en su defecto a la direccin postal: Antologa
Visiones 2006, c/ Julio Moreno Dvila, 2 blq A 8 D, 18011 Granada
(Espaa).

Las obras pueden enviarse en cualquier formato que permita su edicin
posterior (Word u otro procesador de texto), especificando en la cabecera
del mensaje: "Para la antologa Visiones 2006" y haciendo constar de forma
clara el nombre autntico del autor, ttulo de la obra y lugar de
procedencia (nicamente para efectos estadsticos).

Cada autor seleccionado ceder los derechos de su obra a la citada
asociacin para la publicacin de una primera edicin del presente libro,
sin ms contrapartida que la de su publicacin y los ejemplares que le
corresponden en calidad de autor.

Villarreal agreg que se responder a todos los escritores que remitan
trabajos y, en la medida de lo posible, se intentar mantener contacto con
aquellos que as lo deseen en aras de optimizar y permitir la inclusin de
obras potencialmente valiosas.

Igualmente, en la medida de lo posible, el seleccionador supervisar el
proceso completo de edicin del libro, colaborando con los responsables de
la composicin de textos, la ilustracin y otras fases, e impulsar su
mxima difusin en medios especializados (revistas, foros e Internet) y no
especializados, como prensa y suplementos literarios, siempre bajo la
premisa de ofrecer un producto de suficiente calidad literaria.

Fuente: Mariano Villarreal



*** Literatura y cine de ciencia ficcin analizarn en Soria

El prximo 20 de mayo se realizar en Valdeavellano de Tera, Soria (Espaa,
http://www.valdeavellanodetera.org), la I Jornada de Literatura y Cine de
Ciencia Ficcin, actividad que tendr como escenario el saln principal del
Centro Cultural Espacio Valdeavellano (http://www.espaciovaldeavellano.org)
y cuya entrada ser gratuita.

El evento se iniciar a las 5 de la tarde con la conferencia "Historia de
la ciencia ficcin en Espaa", a cargo de Julin Dez. A las 6 se realizar
la mesa redonda "Hemos llegado al futuro? Vigencia de la ciencia ficcin
en el mundo actual", con la presencia de Juan Miguel Aguilera, Csar
Mallorqu, Eduardo Vaquerizo y Julin Dez, como moderador.

A las 7 de la noche se proyectar la pelcula Solaris (2002), dirigida por
Steven Soderbergh y basada en la novela de Stanislaw Lem. Al terminar la
pelcula se realizar un foro en el que se analizarn tanto el filme como
la obra literaria de Lem.

Valdeavellano de Tera es una localidad situada en el corazn de la comarca
soriana del Valle, a 30 kilmetros de la capital de la provincia y unos 60
de Logroo. Para ms informacin turstica sobre la comarca e informacin
sobre alojamientos rurales en Valdeavellano o localidades prximas, puede
consultarse la web oficial de Turismo de la Diputacin de Soria, en
http://www.sorianitelaimaginas.com.

Fuente: Centro Cultural Espacio Valdeavellano



*** Realizarn Festival Internacional de Poesa en Costa Rica

El V Festival Internacional de Poesa, que se realizar en Costa Rica del
27 de mayo al 2 de junio prximo, reunir a 16 poetas extranjeros y a
decenas de costarricenses, segn inform la organizacin del evento.

La Asociacin Casa de Poesa de Costa Rica inform en un comunicado que el
festival, que se realizar en diferentes partes del pas, pretende
"fomentar el gusto por la poesa en el pas" y "la interaccin entre poetas
nacionales e internacionales".

Un total de 12 poetas de Latinoamrica han sido invitados: los
nicaragenses Ernesto Cardenal y Bosco Centeno; el chileno Ral Zurita, el
brasileo Thiago de Mello, la cubana Nancy Morejn, el guatemalteco Hctor
Rodas, y los mexicanos Ernesto Lumbreras y Guadalupe Elizalde.

Adems estarn presentes, los puertorriqueos Antonio Ramrez y Nelida
Gonzalez, el argentino Vicente Muleiro y la salvadorea Claribel Alegra.

Los poetas europeos tambin se harn presentes ya que el espaol Rodolfo
Hasler, los eslovacos Lubica Somolayoba y Martin Solotruk, y el neozelands
Ron Riddell, expondrn sus obras ante el pblico costarricense.

En el festival se realizarn exposiciones y presentaciones de libros,
lecturas de poemas y adems la estatal Universidad Nacional le entregar un
Doctorado Honoris Causa al nicaragense Ernesto Cardenal. Las actividades
del festival se llevarn a cabo en San Jos, Heredia (norte) y Limn
(Caribe).

Fuente: Al Da



*** La mujer en la literatura hispana ser tema de un simposio

Entre el 5 y el 7 de octubre se realizar el XXVII Simposio Internacional
de Literatura, que bajo el lema "La mujer en la literatura del mundo
hispnico" es organizado por el Instituto Literario y Cultural Hispnico
(ILCH) con la colaboracin del Departamento de Lenguas Extranjeras de
California State University, Dominguez Hills, evento que tendr lugar en la
citada universidad.

Entre los temas a tocar por los ponentes se encuentra la relacin de las
escritoras hispanas con la literatura global, en tanto sujetos de la
enunciacin y partcipes de la identidad transnacional, as como
componentes de una literatura femenina y como entes polticos.

Tambin se analizarn los aportes de la mujer al progreso de la sociedad
contempornea, con especial nfasis en el estudio comparativo de las
heronas clsicas y modernas y el desempeo de la mujer en los diferentes
gneros literarios. Sern revisadas las obras de las autoras hispnicas
desde sor Juana Ins de la Cruz hasta el presente: Juana Manuela Gorriti,
Juana Manso, Libertad Demitrpulos, Laura Restrepo, Teresa de La Parra y
otras autoras.

El programa incluye sesiones de homenaje a escritoras, presentacin de
libros recientes y un encuentro de poetas y narradores, quienes realizarn
lecturas de sus poemas o cuentos.

Para participar con una ponencia se debe enviar antes del 30 de mayo un
resumen de 15 lneas de la ponencia a presentar. Las ponencias no debern
exceder de nueve pginas (no incluidas las referencias) escritas a doble
espacio, tamao carta con las obras citadas y/o referencias segn las
normas de Modern Language Association, para leer en 20 minutos. Se deber
presentar original y dos copias antes del 15 de julio.

Los trabajos slo sern incluidos en el programa previo pago de la
inscripcin correspondiente. No se leern ponencias cuyos autores se
encuentren ausentes. La participacin debe ser confirmada antes del 31 de
agosto.

Las ponencias de Estados Unidos, Canad, Mxico, Oriente, frica, Europa y
Centroamrica deben enviarse a la doctora Juana Arancibia (ilchja@aol.com),
presidenta del ILCH, a la direccin siguiente: XXVII Simposio Internacional
de Literatura, 8452 Furman Avenue, Westminster, CA 92683, Estados Unidos.
Las provenientes de los pases suramericanos debern enviarse al Comit
Organizador de Buenos Aires, en Argentina, para lo cual debern contactar
por correo electrnico escribiendo a martaparis2000@yahoo.com.ar.

El costo de la inscripcin para expositores ser de 60 dlares, matrcula
que a los socios del ILCH les da derecho a un ejemplar de la revista
literaria Alba de Amrica (650 pginas), rgano oficial del ILCH,
organizacin que recibir nuevos asociados y a cambio entregar tambin a
stos un ejemplar de la publicacin. La matrcula para el encuentro de
poetas y narradores es de US$30; para la presentacin de libros es de US$40
y para oyentes es de US$10. Estudiantes, con documento que los acrediten
como tales, entrarn gratis. Los participantes del simposio cubrirn sus
gastos de traslado y hospedaje.

Una seleccin de las ponencias, poemas y cuentos aceptados por el Consejo
Editorial, se incluir en Alba de Amrica.

Fuente: ILCH



*** Realizarn encuentro literario en Argentina

Entre el 23 y el 30 de septiembre se realizar el II Encuentro Comunitario
Internacional de Escritores en la provincia de San Juan (Argentina), bajo
el lema "Entretejiendo desde el hacer de las palabras".

Para participar, los narradores y poetas interesados debern enviar sus
propuestas a los organizadores antes del 25 de julio. Los poetas debern
presentar un mximo de cinco poemas de hasta 40 lneas, transcritos en
fuente Arial a 12 puntos y con interlineado sencillo, en hojas A4 por una
sola cara del papel. Los cuentistas participarn con un mximo de cinco
cuentos, cada uno con una extensin de hasta 12 renglones, transcritos en
fuente Arial a 12 puntos y a doble espacio, en hojas A4 por una sola cara
del papel.

Adems debern presentar dos currculos, uno completo y otro exclusivamente
literario, que en total no debern exceder las dos pginas A4 a doble
espacio, transcritas en fuente Arial a 12 puntos y doble espacio. Un tercer
currculo de hasta 10 renglones deber ser presentado para su inclusin en
la antologa que se preparar con los textos participantes, y en la que
cada autor dispondr de hasta tres pginas.

Las ponencias deben estar escritas para leer en diez minutos. Los temas de
las ponencias sern el uso de la lengua en los autores de hoy, las ventajas
y desventajas de la globalizacin para el arte en general y literatura en
particular y la literatura e identidades locales.

Cada autor podr participar en un solo gnero. Los autores deben enviar a
entretejerpalabras@yahoo.com.ar dos mensajes: uno en el que se adjunte la
ponencia y los cinco cuentos o poemas en archivos de Word y otro con los
datos personales del autor (currculo, nmero de documento de identidad,
nombre y apellido, fecha de nacimiento, direccin completa, telfono y
correo electrnico).

De acuerdo al programa de actividades, no todas las ponencias sern ledas
durante los das del Encuentro. Pero todas sern la pauta para los debates
y podrn ser incluidas en las memorias del encuentro. Por lo tanto, la
ponencia es requisito de participacin y las propuestas recibidas slo
sern consideradas cuando cumplan con todos los requisitos.

El grupo de escritores que participar en el encuentro se decidir por
invitacin especial y de acuerdo a las propuestas recibidas. A los
escritores invitados se les dar hospedaje en casas de familia,
alimentacin y trasporte local, pero cada uno deber llegar por sus medios
al Aula Magna de la Facultad de Filosofa, Humanidades y Artes de la
Universidad Nacional de San Juan, el 23 de septiembre. Cada participante
recibir diploma y constancia y cuatro ejemplares de la antologa donde
sern incluidos todos los participantes invitados.

Como una muestra de respeto por la comunidad o familias que las recibe y a
los dems escritores participantes, los invitados se comprometen a estar
presentes en todas las actividades del Encuentro y a llevar consigo en todo
momento sus poemas o cuentos para los recitales. Se sugiere que los
invitados traigan algunos de sus libros para corresponder a la hospitalidad
de las familias anfitrionas y las escuelas visitantes.

Fuente: Organizacin del Encuentro



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Ars potica y poema como fruto del ars vivendi ========================
=== Luis Alejandro Contreras ==============================================

Comencemos nuestro encargo con una pregunta. Sera dable la existencia de
un ars potica que no estuviera enhebrada con los hilos de un ars vivendi?
A vuelo de pjaro, luce como una perogrullada tal pregunta. Pero si
dispusiramos de unos instantes para, serenamente, pensar sobre el tema,
creo que no sera difcil admitir o deducir que en nuestro glorificado
mundo moderno priva un culto a toda una escala de patrones que no nos
consiente mucho espacio ni tiempo para el silencio, el aislamiento, la
contemplacin o la ntima meditacin. Usualmente los seres humanos
preferimos hablar en trminos formales, antes que aventurarnos a tentar las
zonas abisales o ingnitas de esa humana condicin nuestra. Preferimos
avecinarnos a la nocin de modus operandi inherente a nuestro diario vivir
o a una nocin de modus vivendi que muy bien sabe condicionar la parte al
todo, el individuo a la masa, la extremidad al cuerpo.

Y con el debido respeto que se merece todo ajeno sentir, yo siento y
presiento -como un hecho irrefutable- que la experiencia de una genuina ars
potica no podr cultivarse lmpidamente si aquel que la galantea, persigue
y pretende no tiene por costumbre el visitar las mrgenes de ese arroyo
rumoroso que nace en las secretas cabeceras del vivir. Ser necesario
acotar que es menester, en tal contexto, el permitirnos que se imponga la
esponjosa cualidad de nuestras almas para que, con ello, la vida nos
impregne de aquello humilde y sencillo sobre lo que nadie, o casi nadie,
suele reparar? Ese hlito tenue que una vulgar veneracin por el horario
desdoro no nos permite percibir? Ese milagro imprevisto que una comn
inadvertencia atribuye a un medido y descorazonado pulso de la sangre?
Espero que no. Las aguas de la vida pudieran no venir a nosotros por
siempre cristalinas, pero las aguas del ars vivendi siempre vendrn teidas
de pureza hasta nosotros, aun cuando hayan tenido que deslavarse por
esclarecer alguna turbidez del alma u otra opacidad del corazn y, es ms,
gracias a ello. Y ese ars vivendi por el que abogamos -canto y llamado de
fondo- es prenda singular y consustancial a todo aquel ser susceptible de
ser vivido. Y a aquel ser que le es dado captar esa singular providencia
(que tenuemente respira en y por nosotros) se le revela, en el momento ms
inopinado, su arte de vivir como una filiacin csmica; como un
alistamiento de lo molecular y poroso; una confluencia de aquello palpable
-aun cuando imperceptible- que parte en migratoria, desbandada bsqueda y
de esto areo e intangible que se abre en receptiva apelacin, para
propiciar un bao en los afluentes de la memoria.

Y toda esta intentona metafsica ha venido a cuento porque me mueve el
deseo de dispensar un breve homenaje a un poeta. Se trata de alguien que
-imagino yo- no es tenido por gran parte del pblico lector como un poeta:
Hermann Hesse. Conversando en cierta oportunidad con un amigo, ste me
solt de pronto una frase que, por su redonda sencillez, cay como una luz
repentina sobre mis quiz demasiado peregrinos pensamientos. Hablbamos
primeramente del afn innovador, de ese sueo de originalidad per se que
seorea hoy da en la literatura y las artes; y de cmo es ste un fenmeno
extendido a todos los campos en los que se expresa el hombre: sea el mundo
de la economa, la poltica, las ciencias (cuyas fronteras y fundamento se
confunden, cada da ms, con los logros y la "inventiva" de una ciega
tecnologa) y, prcticamente, todas las actividades serviles.

Coincidamos en que este afn de innovar se ha convertido en un estorbo
para el buen hacer y el buen decir (entendiendo el trmino decir en el ms
amplio sentido de la palabra: el de la expresin, cualquiera que sea la
forma elegida para hacerlo). De pronto mi amigo me dispar la frase a la
quiero hacer alusin: "Yo creo que la nica va para llegar a ser real y
genuinamente innovador es queriendo hacer las cosas bien". Y luego lo
recalc al menos dos o tres veces: "en serio", deca, "slo queriendo hacer
las cosas bien". Y aqu nos plantamos ante otra perogrullada. Suena a frase
repetida. Y lo es, aunque desafortunadamente, no tan repetida en el ntimo
discurso de la conciencia humana, como en la palestra del discurso pblico.
Cuntas veces no hemos odo expresiones parecidas a sta! Sin embargo,
dudo que la mayor parte de las gentes dispongan de la paciencia o, quizs,
del tiempo interior para dedicarse a sus tareas con gozo. El querer hacer
las cosas bien implica dos actitudes en un individuo: una necesidad que es
la que fundamenta el hacer y un amor hacia eso que se desea hacer. Rilke
deca, en las Cartas a un joven poeta, que toda obra de arte puede
considerarse como tal gracias a que ha sido concebida y creada
necesariamente; que si una persona no siente una fuerte necesidad de
expresarse, entonces puede, o ms bien debe, abandonar toda idea de
abocarse al arte como medio de diccin.

Hermann Hesse es una figura que despierta polmicas. S de gentes que
aborrecen o, por lo menos, se fastidian con su literatura. No es mi
intencin aqu la de discutirles su gusto. Lo que quiero destacar es se su
don de poeta que pocos, pienso yo, conocen. Suele encontrarse mucha
narrativa y ensaystica de Hesse en los quioscos y remates, as como -por
supuesto- en las libreras. Pero poesa, eso s que es difcil. Al menos,
sa es mi experiencia de ms de veinte aos como ratn de libreras y
afines. El volumen bilinge de poesas de Hesse, cuya traduccin debemos
altamente agradecer a Rodolfo Modern, versin que si bien se resiente un
tanto al echar mano de algunos localismos y ciertos ribetes del lenguaje,
pero que yo guardo con amoroso celo desde hace ya varios aos, nos muestra
a un poeta recatado, sin prisas, alguien que ama demasiado el ver; un ver
del que la diccin potica no es sino una consecuencia. Un hombre cuyo
"tempo" contrasta con el agitado y, no pocas veces, cruento ritmo de eso
que entendemos por modernidad, criatura con la que tuvo Hesse tiempo de
convivir lo suficiente. Fue Hesse un hombre atacado por una fuerte
necesidad de plasmar sus vivencias. No encontraremos innovacin estilstica
en sus poemas, ni el experimentalismo a ultranza que tantos estragos hizo y
sigue haciendo en la poesa y literatura modernas. Pero nos toparemos, s,
con un arte de vivir. Su innovacin radica en el don que tiene para
expresar el mundo que ve a su alrededor. En un mundo cuyas prisas nos
habitan, cada vez ms, a caminar dando tropiezos -puesto que no se nos
aplaude el tomarnos nuestro tiempo para detenernos a gozar de las simplezas
de la vida- es innovador que alguien pueda mostrarnos estas simplezas de un
modo tan llano y natural.

Deberamos advertir, a quienes no la hayan ledo, sobre el tono lrico de
la poesa de Hesse? Acaso el lector moderno est deshabituado -y ms aun el
escaso lector moderno de poesa, excsenme la franqueza- a una poesa como
sta, cuya fuerza e identidad se amparan y residen en el lirismo; pues,
vivimos un tiempo de pequeas y medianas guerras, con la amenazante espada
de Damocles de la grande y acaso ltima, definitiva guerra, pendiendo sobre
el cuello descubierto de la civilizacin. Y, desde tiempos inmemoriales, ha
sido la poesa pica la encargada de narrar los pleitos y dedicarle loas a
sus hroes. Vivimos un tiempo en el que se ha impuesto, adems, el
predicado de una peculiar economa: economa verbal, economa del espritu,
economa del sentido comn, economa de los cinco sentidos y hasta del
sexto, economa de los afectos; en suma, economa del gusto por todas las
cosas sencillas de que se compone la vida del hombre. Y, quizs, se haya
extendido demasiado cierta nocin de la lrica proveniente de aquellos que
predican tan peculiar economa: la que afirma que aquella no es otra cosa
que un cmulo de incomprensibles e intiles palabras, producto de los
desvelos de hombres idiotas. Y atenindonos a la gnesis e, incluso, a la
etimologa, toda poesa o expresin lrica deviene de la necesidad del
canto. Pero no creemos que un hombre como Hermann Hesse haya tenido de s
mismo la imagen de un tonto que se acompaa de una lira, mientras escriba
"Oh mundo ardiente", poema aqu reproducido. Con la venia de quienes rinden
ciego culto a los emblemas del poder, me permito aseverar que ms se aviene
tal imagen con la de un loco emperador que incendia su ciudad.

Quizs quepa la posibilidad de que un breve poema acerca de los pliegues de
un vestido usado por innumerables doncellas chinas, siglos atrs, pueda
revelarnos la belleza del mundo y el misterio de la vida, de un modo tan
abruptamente iluminado, como no podran revelrnoslos todas las sagas de
Odn.

As pues, reeditando el gusto por el obsequio de bonos del que tanto gusta
usar la flamante mercachiflera, aadimos a modo de complemento de una
escueta muestra potica de Hesse -pero que habla por s sola-, un breve
poema chino atribuido a Ch'en-Ling, que data del siglo III. Quiero decir,
por ltimo, que con respeto he cambiado algunas palabras o matizado algunos
giros del lenguaje utilizado por Rodolfo Modern en su traduccin,
particularmente en el poema arriba mencionado, atendiendo -por supuesto- al
por siempre subjetivo sentido del poema.



      El poeta

      De noche a veces no puedo dormir,
      duele la vida,
      entonces juego poetizando con las palabras,
      las malas y las dciles,
      las untuosas y marchitas,
      nado afuera en su silencioso mar como un espejo.
      Remotas islas con palmeras se levantan azules,
      en la orilla sopla un viento perfumado,
      en la orilla juega un nio con conchas coloreadas,
      en un verde cristal se baa una mujer blanca como la nieve.

      As como sobre el mar las ondeantes tormentas de colores
      sopla sobre mi alma el sueo de los versos,
      destilan voluptuosidad, se cubren de luto mortal,
      bailan, corren, quedan como perdidos,
      se visten con un modesto vestido de palabras,
      cambian infinitamente su sonido, forma y semblante,
      viejsimos parecen y estn no obstante tan llenos de fugacidad.

      La mayora de la gente no entiende de esto,
      toman los sueos por locura, y a m como un caso perdido,
      as me miran comerciantes, periodistas y profesores.
      Otros en cambio, los nios y algunas mujeres,
      lo saben todo y me aman como yo a ellos,
      pues tambin ellos miran el caos en las imgenes del mundo,
      porque tambin a ellos la diosa les prest el velo.



      El poeta y su tiempo

      Fiel a las imgenes eternas, constante en la contemplacin,
      dispuesto ests para la accin y el sacrificio.
      Pero careces, en un tiempo sin respeto
      de oficio y ctedra, de dignidad y confianza.

      Tiene que bastarte, en un puesto perdido,
      expuesto a la burla del mundo, consciente slo de tu vocacin,
      renunciar al brillo y al placer diario,
      y preservar aquellos tesoros que jams se oxidan.

      La burla de los mercados apenas puede perjudicarte
      en tanto suene para ti la voz sagrada;
      si entre las dudas muere, te hallas como desprestigiado
      del propio corazn, como un bufn sobre la tierra.

      Pero es mejor, para una perfeccin futura,
      servir dolorosamente, sacrificarse sin accin,
      que volverse grande y rey, por un acto traicionero,
      al sentido de tu sufrimiento: a tu misin.



      Hoja marchitada

      Cada flor tiende a ser fruto,
      cada maana tiende a convertirse en noche,
      nada hay eterno en esta tierra,
      excepto el cambio o la huda.

      Tambin el verano ms hermoso quiere
      sentir alguna vez el otoo y lo marchito.
      Mantente, hoja, quieta y con paciencia,
      si intenta el rapto alguna vez el viento.

      Juega tu juego sin nunca defenderte,
      deja que tranquilamente ocurra,
      y por el viento que te arranca
      djate soplar hasta tu casa.



      Oh mundo ardiente

      Siempre, continuamente, as lo siento, siendo joven o viejo como
            [ahora:
      una montaa en la noche, una mujer silenciosa en el balcn,
      una calle blanca bajo el suave impulso de la luz de la luna,
      de puro anhelo esto me arrebata el temeroso corazn del cuerpo.

      Oh mundo ardiente, oh blanca mujer en el balcn,
      un perro ladra en el valle, un tren rueda a lo lejos,
      oh, cmo han mentido, cun amargamente me han engaado,
      y pese a todo son todava mi sueo e ilusin ms dulce.

      A menudo intent el camino hacia la terrible realidad,
      donde norma y profesor, moda y comercio de dinero prevalecen,
      pero escap siempre solitario, desengaado y libre,
      all, al otro lado, donde el sueo y una apacible locura nacen.

      Sofocante viento de la noche en el rbol, negra gitana,
      mundo lleno de necia nostalgia y aromas de poeta,
      esplndido mundo al que estoy entregado plenamente,
      donde tu relmpago me estremece, donde tu voz me llama!

      Antologa potica, Hermann Hesse, Ediciones Libreras Fausto, Buenos
      Aires, 1974.



      Mi traje

      Ch'en Ling

      Mi traje es de la poca en que viva un rey de la Dinasta Tching.
      Se lo pusieron tantas bellas mujeres para danzar que sus pliegues
      conservan una sinuosidad armoniosa. Lo han acariciado tantas
      brisas que mi traje es difano como el ala de una mariposa.

      Poetas chinos, Editorial Quetzal, Buenos Aires, 1958. Vertido del
      francs por lvaro Yunque.

** Luis Alejandro Contreras
   luis.contreras@verizonbusiness.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1955). La mayor parte de su obra, una
   decena de libros, permanece indita. Fue asistente de la Direccin de
   Literatura del Consejo Nacional de la Cultura (Conac, 1990,
   http://www.conac.gov.ve). Textos suyos han sido publicados en la revista
   Papel Abierto, editada en Barquisimeto (Lara) por el escritor Freddy
   Castillo y en la antologa del taller de poesa del Centro de Estudios
   Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg, 2000,
   http://www.celarg.org.ve), as como en la revista digital El Meollo
   (http://www.elmeollo.net). Igualmente, public la seccin "Letras contra
   Letras" en el quincenario Letras. Ha participado en recitales poticos
   en Bogot y Caracas.



=== Notas escritas en mitad de una fiesta =================================
=== Orlando Echeverri Benedetti ===========================================

                                                                Otra fiesta

                                                             A veces parece
                                     que estamos en el centro de la fiesta.
                                                                Sin embargo
                                    en el centro de la fiesta no hay nadie.
                                   En el centro de la fiesta est el vaco.

                               Pero en el centro del vaco hay otra fiesta.

                                                            Roberto Juarroz

La primera idea que forj de la entrevista a un escritor, la recib a los
diecisis aos y de un canal espaol de televisin llamado "Nostalgia". De
noche, en el hotel de un pueblo donde los nicos pasatiempos eran el billar
y las putas de infernal calaa, vi a Cortzar en blanco y negro sentado
frente a una mesa donde un hombre calvo le soltaba graciosas y mordaces
preguntas que l responda tras beber del vaso de whisky que le llenaba un
enano peridicamente. Recuerdo claramente que durante la tertulia, Cortazar
fum sin detenerse. Adems, el licor no pareca embriagarlo, y me mantena
intrigado lo que hara cuando finalizara el programa: quizs se apagaran
las luces del estudio y se marchara al estacionamiento; encendera su
Renault e ira a su departamento para escuchar en un tocadiscos el saxo de
John Coltrane. Cuando apagu el televisor, avanc hasta la ventana
atisbando la calle yerma, y antes de bajar la persiana tuve por primera vez
la certeza de que era absolutamente infeliz en el lugar donde me
encontraba.

Aquella imagen de la entrevista fue conmigo a mltiples eventos y galeras
donde contrast con fras exposiciones de arte, vanidosas presentaciones de
libros, y dems parrafadas vacas que culminaban, con suerte, en ccteles o
pasabocas desabridos. La acartonada forma como se me manifest el ambiente
literario (que no perteneca precisamente al de los libros) me hizo dudar
de su transparencia, pero robusteci mi intencin de consolidarme como lo
que siempre consider deba ser un escritor: al menos uno autntico.

Del Hay Festival obtuve dos cosas: dinero y libros. El dinero me lo agenci
vendiendo boletas de conferencias que poco me interesaban, y los libros los
obtuve con el dinero que dejaban stas. Por los das del festival, las
libreras ofrecan dos libros por el precio de uno, encuentros literarios
nocturnos, fiestas privadas en hoteles cinco estrellas, y si se vagaba por
las calles indicadas, poda uno encontrarse con alguno de los escritores
invitados al evento. En una ocasin en que caminaba por la catedral,
encontr a Hanif Kurieishi deambulando con las manos en la espalda, junto a
una mujer rubia y un tipo joven con grandes gafas gruesas. Nunca supe a
ciencia cierta si se trataba de su esposa y su hijo. En todo caso, avanzaba
por la catedral lentamente mirando hacia el suelo, protegindose con la
mano de las intensas luces que revelaban los inveterados muros del templo.
Aunque pareca senil debido a su espalda encorvada, record al pequeo
Hanif que delinea su libro Soar y contar, ridiculizado en clase por
profesores y alumnos xenfobos que le hablaban con acento indio, o que le
mostraban fotografas de la India en la que aparecan campesinos
acuclillados en el barro o montados en camellos y vestidos con trajes
ataviados. El Hanif que andaba con un punk (al que apod "Bog Brush") con
botas metlicas y que se aisl en su dormitorio para escuchar Pink Floyd,
The Beatales y John Peel Show, cruz desvencijado junto a m sin que yo
encontrara las palabras adecuadas para detenerlo.

Fue una pena dejarlo ir, pero al fin y al cabo mi ingls estaba
desarticulado por la falta de prctica, y en efecto, saba que una
conversacin con l no durara ni conducira a nada.

De todas formas, al da siguiente asist puntual a la conferencia del
filsofo espaol Fernando Savater, que fue entrevistado por el director de
la revista Semana, Alejandro Santos. Savater apareci parco en escena, con
una camisa de cuadros, sus habituales gafas de montura prpura y un
pantaln de lino (lo supe por una fotografa que sal das despus en el
diario). Las preguntas que hizo Santos parecan de antao. Una de ellas
deca: cul es el papel de los intelectuales en la actualidad? De
inmediato me pregunt: qu intelectuales son tomados en serio o divulgados
masivamente en la actualidad? Sin duda, la poca en que los medios de
comunicacin resaltaban la actualidad cultural que se desarrollaba en el
mundo qued atrs.

Savater respondi, por su parte, que entenda la intelectualidad de modo
diferente, pues consideraba que al concebir "al otro" como intelectual en
un dialogo, se permita escrutar sus valores espirituales por encima de sus
valores materiales.

En el editorial de Arcadia, de la revista Semana, que se reparti
gratuitamente en las instalaciones del Hay Festival, se expone una de los
aspectos ms ciertos que se ha mencionado con respecto a los eventos
culturales. Juan David Correa, autor del artculo, espeta la pregunta por
qu de pronto tanto inters por la cultura? La razn es sencilla: uno de
los motivos claves que permite tanta acogida del Hay Festival se debe, sin
duda, a que fue intensamente promocionado por medios masivos e influyentes.
Ms adelante, Correa afirma que esto revela que Colombia no slo quiere
divertirse con realities, aspecto que demuestra la piedra angular que
permite la revalorizacin de arte y la cultura.

Oscar Collazos se sent tras la mesa, junto a Enrique Vila-Matas en las
instalaciones de La Casa Espaa. La entrevista fue difcil, y Collazos
insista en preguntarle al escritor si consideraba estar blindado por la
invencin de sus textos. Vila-Matas quiz no permiti desarrollar el tema
pues responda con evasivas, pero es fcil deducir a lo que Collazos quera
llegar leyendo Recuerdos inventados, donde el autor se resguarda
ingenindose reminiscencias robadas. Un fragmento del texto basta para
comprender: "Como nada memorable me haba sucedido en la vida, yo antes era
un hombre sin apenas biografa. Hasta que opt por inventarme una. Me
refugi en el universo de varios escritores y forj, con recuerdos de
personas que vea relacionadas con sus libros o imaginaciones, una memoria
personal y una nueva identidad. Consider como propios los recuerdos de
otros, y as es como hoy en da puedo presumir de haber tenido vida.
Despus de todo, no es lo que hace todo el mundo? Mi vida no es ms que
una biografa como la de todos, construida a base de recuerdos inventados".

En la ltima conferencia algunos de los escritores invitados pasaron
sucesivamente al frente y mencionaron los libros que consideraban
fundamentales en su trayectoria profesional. Laura Restrepo, aclamada por
su ltima novela Delirio, enumer por el contrario, una lista de los peores
libros que haban llegado a sus manos, y me sorprendi francamente escuchar
entre ellos al Werther, de Goethe. Adems, los argumentos de los que se
vali me parecieron incontundentes y superficiales, y su intencin cmica
me result fofa y sin gracia. Restrepo arga que, como Werther (nombre del
personaje central) trata de un joven que se enamora de una mujer casada, y
a la que nunca llega a revelarle sus sentimientos (motivo por el cual se da
un tiro), la obra le parece mala pues la considera innecesariamente
truculenta.

Adems de ser un argumento sensiblero, creo que Werther es una de las
mejores obras con las que me he encontrado. Sobre todo porque es difcil no
identificar la adversidad del personaje con alguna circunstancia personal:
de hecho, creo que todos, alguna vez, nos hemos tomado en serio a una
persona a la que, por razones particulares, jams llegamos a confiar
nuestros sentimientos ms profundos. Por otra parte, hay que recordar que
esta obra de Goethe desdibuja la frialdad de la ciencia y reevala los
valores de la existencia, exaltando (hablamos de pleno romanticismo) la
pasin y el sentimiento en su mxima intensidad.

En la noche, cansado y embriagado, conoc por suerte al poeta Mauricio
Contreras. Me mostr su libro titulado La herida intacta y conversamos
sobre el primer poema. Das despus volv a comunicarme con l en su hotel
y me obsequi un libro. Autoriz que seleccionara, para el peridico El
Universal, los poemas que mejor me vinieran.



      La herida intacta
      (Ganadora del premio de poesa Ciudad de Bogot 2005)
      Mauricio Contreras Hernndez

      (VI)

      Hoy amanec degollado
      Un tajo limpio
      Una irnica sonrisa de oreja a oreja adornaba mi garganta
      Era de ver mi lengua colgando como corbata
      Y las de mis vecinos babeando sobre la alfombra
      Queriendo meterse en mi cuarto

      La empleada del servicio recoge sbanas y cientos de colillas
      De cigarros
      Mientras me aconseja comportarme como un buen muerto
      Y no dar esos espectculos

      Mi ocasional amante chilla que todo no es ms que un pretexto
      Para no pagarle

      Y mi madre
      Ya la escucho
      Reprochando la desfachatez de andar por ah sin tan siquiera
      Una bufanda

      Claro que si tuviera una bufanda me colgara de la viga
      Ms alta
      Y escribira un poema titulado el ahorcado del caf Bonaparte

      Pero ni esto es pars
      Ni el palo est para cucharas

      Lo nico cierto es que hoy
      En el cuarto numero doce de las residencias luis xv
      Amanec degollado
      Y no logro despertarme



      (XIII)

      Hace pocos das
      Las ramas de los ciruelos se doblaron bajo el peso de la luz de este
      Verano

      Mi abuelo yace tirado en mitad de la sala
      Y odio a mi ta que pretende arrancarme lgrimas
      A fuerza de asustar con el infierno mis nueve aos.

      La muerte
      Contundente como el peso de la luz de este verano
      Es mitigada en las cocinas
      Con el aroma de la ruda
      El cidrn el toronjil la albahaca



      (XIV)

      La olla de presin atragantada de frijoles
      El llanto de los nios atragantados de hambre
      La madre atragantada de aos
      El televisor atragantado de muertos de anoche y otros tantos
      El incesante goteo cayendo al fondo del alma

      El poema

      Una pausa
      Para conjurar los ruidos de la casa

** Orlando Echeverri Benedetti
   chat.de.feu@gmail.com
   Escritor colombiano (Cartagena, 1980). Estudi filosofa en la
   Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Es autor de
   la novela Rayas blancas de la carretera y del libro de cuentos La ciudad
   de hierro, ambos inditos. Su obra ha sido publicada en revistas como
   Epicentro, del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, y Los
   Noveles (http://www.losnoveles.net). Mantiene en Internet su blog
   Tiquete sin Destino (http://marcoaurelioheroina.blogspot.com).



=== El narrador escribe un cuento; el lector suele leer otro ==============
=== Mensajes, smbolos y alegoras de mis cuentos =========================
=== Fernando Sorrentino ===================================================

1. Prlogo con leal advertencia

Antes de empezar a escribir, advierto con todas las letras que, en las
siguientes lneas, voy a hablar de m mismo. No por egolatra -que no tengo
ninguna-, sino porque necesito explicar un aspecto de la creacin literaria
que, si bien lo he experimentado personalmente, no sera difcil que fuera
de manifestacin ms o menos difundida entre la mayor parte de los
narradores.

Hecha esta salvedad, yo puedo continuar escribiendo, y el amigo lector -que
ya sabe qu le espera- puede continuar leyendo o suspender para siempre la
lectura.



2. Preguntas de los lectores

Aunque no podra tomarme el trabajo de contarlos, s que, hasta fines del
ao 2005, llevo publicados entre sesenta y ochenta cuentos. Para establecer
la cifra exacta no sera suficiente cotejar los ndices de los libros, pues
an quedan muchos textos que slo existen en diarios y revistas.

Y, puesto que vengo publicando desde fecha tan lejana como 1968, revisar
esos papeles impresos para confeccionar la lista completa equivaldra a
realizar una tarea que, adems de exceder mis fuerzas y mis ganas, me
parece del todo innecesaria.

Ocurre, s, que me gustara decir algunas palabras sobre los tres cuentos
siguientes:

 - "Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en
   la cabeza".

 - "En espera de una definicin".

 - "La Correccin de los Corderos".

Con cierta frecuencia, he recibido mensajes de diversos lectores con
consultas que, con ligeras variantes, giran en torno de la misma pregunta:

 - "Qu quiso simbolizar usted con: a) el hombre que le pega a otro hombre
   en la cabeza con un paraguas; b) el mosquito que domina al hombre; c)
   los cincuenta corderos justicieros?".



3. Respuestas del autor

En todos los casos, mis respuestas (palabras ms, palabras menos) son las
siguientes:

 - Cuando escribo un cuento, intento que ste resulte, literariamente, lo
   mejor posible: slo quiero escribir un cuento.

 - Cuando escribo un cuento, no quiero simbolizar absolutamente nada ni
   pretendo pintar una alegora de ninguna cosa ni ensayo construir
   metfora alguna: slo quiero escribir un cuento.

 - Cuando escribo un cuento, no busco trasmitir ningn mensaje de carcter
   moral ni espiritual ni social ni poltico ni nada de nada: slo quiero
   escribir un cuento.

 - Cuando escribo un cuento, no es mi objetivo edificar al lector ni
   sacudirlo ni hacerlo vibrar ticamente ni convertirlo en un hombre
   mejor, un hombre nuevo y ms digno de nuestra sociedad, etctera: slo
   quiero escribir un cuento.

En resumen: cuando escribo un cuento, slo quiero escribir un cuento.

Por lo tanto, todos los smbolos, metforas, alegoras, mensajes,
invocaciones, moralejas, sermones, consejos, reprimendas, enseanzas,
etctera, etctera, corren por cuenta y riesgo de la interpretacin del
lector, y yo no tengo la menor responsabilidad por las decisiones de ste.



4. Libertades propias y compartidas

Al mismo tiempo, es cosa harto sabida que, al leer un mismo texto, cada
lector lee un texto distinto: su propio texto. Y est muy bien que sea as,
y no ser yo quien se entrometa en algo tan ntimo y personal como la
lectura de otra persona.

De manera que yo seguir escribiendo, a mi manera, cuentos que slo son
cuentos y el lector seguir leyendo, e interpretando a su manera, los
cuentos que su discernimiento y su voluntad le procuren.

** Fernando Sorrentino
   fs_literatura@yahoo.com.ar
   Escritor; profesor en letras (Buenos Aires, 1942). Ha publicado, entre
   otros, los libros de cuentos Imperios y servidumbres (Seix Barral, 1972;
   reedicin, Torres Agero Editor, 1992), El mejor de los mundos posibles
   (Plus Ultra, 1976; 2 Premio Municipal de Literatura) y El rigor de las
   desdichas (Ediciones del Dock, 1994; 2 Premio Municipal de Literatura);
   la novela Sanitarios centenarios (Plus Ultra, 1979; reedicin, Editorial
   Sudamericana, 2000); la nouvelle Crnica costumbrista (Pluma Alta, 1992;
   reeditada como Costumbres de los muertos, Colihue, 1996); los libros de
   relatos para nios o adolescentes Cuentos del Mentiroso (Plus Ultra,
   1978; Faja de Honor de la Sade; reedicin, Norma, 2002), Historias de
   Mara Sapa y Fortunato (Sudamericana, 1995; Premio Fantasa Infantil
   1996; reedicin, Santillana, 2001), El que se enoja, pierde (El Ateneo,
   1999) y El Viejo que Todo lo Sabe (Santillana, 2001); los libros de
   entrevistas Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (Casa Pardo,
   1974; reediciones, El Ateneo, 1996, 2001) y Siete conversaciones con
   Adolfo Bioy Casares (Sudamericana, 1992; reedicin, El Ateneo, 2001).
   Libros suyos han sido traducidos al ingls, al portugus, al italiano,
   al alemn, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.



=== La narrativa puertorriquea en Cuentos de oficio ======================
=== Yolanda Arroyo Pizarro ================================================

      Cuentos de oficio: Antologa de cuentistas emergentes en Puerto Rico.
      Mayra Santos Febres (Ed.). Carolina, PR: Terranova Editores (2005)
      125 pp.

"En un cuento bien logrado, las tres primeras lneas tienen casi la misma
importancia que las tres ltimas". No lo he dicho yo, lo ha dicho Horacio
Quiroga. No se equivocaba. Quiroga desnuda la quintaesencia del escritor en
uno de esos adagios que no envejecen, que se perpetan y que gozan de la
aceptacin de casi todos los lectores. La cita es todo un aforismo
recurrente en esta obra.

Los diecinueve oficiales de prosa que se renen en la antologa
puertorriquea Cuentos de oficio saban hacia dnde se dirigan.
Practicaban como un mantra el hecho de que sus tres primeras lneas habran
de ser tan importantes como las tres ltimas. Su comandante al mando, Mayra
Santos-Febres, se los hizo saber desde la primera clase de taller.
Santos-Febres, premio Radio Sarand-Juan Rulfo Internacional de Cuento,
Pars, Francia, 1996, es profesora de estudios hispnicos del Recinto de
Ro Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

El tallereo, como ella misma le llama, es una brjula que nicamente sirve
a aquellos que ya han salido de viaje, aquellos que ya tienen un rumbo
entre las letras del quehacer criollo. Mayra menciona en el prlogo de esta
antologa "que nadie puede ensear a nadie a tener talento creativo. Eso se
tiene o no se tiene", por lo que la experiencia de tallereo es la captura
del velero mar adentro, es la toma en sobresalto del timn ya estando el
buque en altamar.

Salen a flote en esta coleccin narradores sumamente pulcros en sus
historias, sacadas del marco del diario vivir y del diario morir. Cuentos
de oficio logra impartir una muestra del arte narrativo del patio, y
adereza este plato principal con un sentimiento sobrepujante de esperanza.
La esperanza radica en que al final de las lecturas uno suspira, agarra el
libro y se abraza a l. Puesto el libro sobre el pecho se anhela ms y se
dice con alivio: "Hay talento. Todava queda".

La modernidad con la que se tratan los temas trascendentales de sta y de
toda otra poca, logra crear una complicidad generacional narrador-lector.
La carne se pone de gallina cuando se observa cmo los temas de ahora y de
antes se vuelven inmediatos mientras el lenguaje tan habitual, tan
cotidiano, tan de nuestro hablar del da a da deposita el voto de
confianza que necesita el lector para zambullirse en las letras colocadas
con tal minuciosidad. Cmo el hombre se relaciona, cmo el mundo se
relaciona con el hombre, cmo hombre, mundo y otros entes se relacionan
entre s parece ser el cabo suelto prximo a amarrarse. Las relaciones de
pareja, de padre e hijos, de objetos inanimados y sus dueos, se manejan
como constante a travs de todos los cuentos.

Algunas de las relaciones contadas por los escritores emergentes Maite
Aragn, Luis Othoniel Rosa y Juan Carlos Lpez Prez electrifican las
neuronas. En uno de los argumentos Paula C. salta del epgrafe a la boca de
Rubn Blades y de ah a la alucinacin de un junkie recin curndose entre
somnolencias de un overdose. En otro, la boca es la antesala y el veneno
para ratas parece divagar entre algo ms que la mirada de un hastiado
marido y su taza de caf. Tambin se nos presenta a un instrumento musical
infatuado por su duea, por sus manos, por sus roces.

Ms adelante Axel Alfaro esboza todo un develamiento existencial entre la
relacin que se cuece por un extrao escritor, su computadora y algunos
vicios que incluyen el coleccionar camareras de Portugal con propsitos
puramente voyeristas y estrictamente peridicos, mostrando con ello que los
finales impactantes todava pueden ser posibles. Una mgica contundencia en
la vejez ocasiona efectos insospechados entre una mujer y su memoria,
mientras que la autoayuda deposita nefastos acaecimientos en la vida de una
de las chicas de Hatillo (no de Montehiedra), y encontramos a un individuo
recordando cmo emplastar chicles correctamente desde punto A a punto B, y
de B ad infinitum a la vez que comparte soledades raspando el portn de la
casa de la abuela. Todas ellas visiones compartidas del mundo, orbitadas
desde las plumas de Margarita Pintado Burgos, Giselle Romn y Alleya I.
Rodrguez Vzquez.

Existen unos retazos de narrativa que indudablemente han influenciado esta
baraja de escritores. Es imposible ignorarlos mientras se tropieza uno con
intertextualidades, guios de ojo, frases intercomunicadas aun en el
metatexto y andamios de coordenadas precisas que remontan a Carlos Fuentes
y su Aura, a Cortzar y el desdoblamiento de personajes transmutados a
otros cuerpos de "La noche boca arriba", y hasta a la propia Santos-Febres
con su Sirena Selena, por mencionar algunos. Joan Vidot, Mara Pastor y
Edmaris Carrazo hacen presencia como oficiantes con la muestra de
relaciones tan diversas como congruentes en esta variedad de
interlocuciones que van desde lo que esconden las sbanas de seda, los
sueos profticos de muerte y los amores de temporada, con y sin
complicaciones.

Se denota una sutil mezcla de latinoamericanismo y caribeismo en la prosa
de Cuentos de oficio. Se hace difcil despegar uno de otro y eso agrada los
paladares. La modernidad de la prosa vuelve a delatarse en los planos en
que sta no se detiene con la partitura del establecimiento de guiones de
dilogo en cuentos como los narrados por Carlos R. Tirado y Giovanni
Roberto Cez. Los dilogos se leen lo mismo dentro que fuera de los
prrafos, entre cambios de personas narrativas, al inicio de alguna
secuencia escnica lo mismo que al final y sin necesidad del estipendio
cosmtico del guin que tanto destac a otras cosechas literarias antes de
la incursin de las modalidades de un Saramago o una Restrepo. La
modernidad tambin se hace permeable en las demarcaciones de estilos
tipogrficos, con las bastardillas o en la carencia de stas, para
establecer diferencias entre habla y pensamiento, entre lucidez y
alucinacin, inclusive entre interlocutores.

La llamada escritura experimental tiene aqu un repertorio bien logrado con
lo intangible de las manifestaciones sensoriales en un plano futurista
redactado por la figura de David Caleb Acevedo y los intrpidos escalones
delineados por Karina Claudio Garca en un cuento que recorre el bajo
mundo. El uso de la tan respetada segunda persona narrativa asume su oficio
en gestadores de la talla de Eggie M. Aguilar. El cuento in media res -un
comienzo en medio de la trama- es prcticamente representado por la mayora
de los talleristas, ejemplificado en dos de los que mayor beneficio
obtienen de la maa, Luis Roca con sus esquelas portadoras de las buenas
nuevas y Edwin Snchez Figueroa, tratando de transformar a un mocoso
inmaduro en hombre, a cuenta de secuelas constreidas. La tcnica tan
representativa de tallereo denominada "pie forzado" posee aqu dos mximos
exponentes en Mayra E. Rivera Rivera y Abdil Javish Padilla Garca al
exhibir ambos sus versiones de cuando "se abre un libro y una pgina
aparece marcada".

Lo relatado en Cuentos de oficio es como un navajazo, parafraseando a la
escritora Marina Mayoral cuando define cmo debera ser un buen cuento. El
estilo mordaz, pintoresco, recalcitrante que dibuja la realidad
puertorriquea en este libro, bien puede identificarse tambin con la
realidad universal. Concuerdo con el escritor Luis Lpez Nieves cuando
expresa apenado que desafortunadamente "slo hay una pgina literaria una
vez a la semana" en los peridicos del pas; ello no es suficiente. Faltan
ms talleres, ms talleristas, ms presencia de escritores en prensa, ms
suplementos culturales recurrentes para que estos nuevos talentos sigan
ejerciendo el oficio. La presente produccin literaria creativa que se
gesta en nuestra isla, sobrepasa el limitado espacio mensual, quincenal o
hasta semanal al que se circunscribe en la actualidad. Es un quehacer de
todos los das que debe gestionarse y fomentarse con mayor asiduidad. Y
hace falta. Lo mismo que otros lectores, yo tambin me quedo con las ganas.
Quiero ms.

La antologa est a la venta en libreras puertorriqueas y a travs de
Internet en http://www.terranovaeditores.com/mayra_santos_febres.html.

** Yolanda Arroyo Pizarro
   yarroyo@vernetwork.com
   Escritora y docente puertorriquea (Guaynabo, 1970). Es instructora
   educativa de tecnologa en la Universidad del Turabo. Ha escrito ensayos
   para la pgina de literatura Ciudad Seva (http://www.ciudadseva.com) y
   columnas para los peridicos El Vocero y La Expresin. Es autora de un
   libro de cuentos, Origami de letras, y una novela, Los documentados.



=== A de Amrica      Alexis Romay ========================================

Al salir del cine en la noche de estreno, una amiga me coment que le haba
gustado muchsimo V for Vendetta, a pesar de tratarse de un film de ciencia
ficcin. Estoy en completo acuerdo y desacuerdo con ella. S, me gust
mucho la pelcula. No, no es ciencia ficcin.

Para muchos de los espectadores en las lunetas, la trama se desenvuelve "en
una futurstica (sic) Gran Bretaa totalitaria", una sociedad devastada por
la crueldad y la corrupcin gubernamental. Para mis compatriotas, el mismo
miedo a la crueldad y la corrupcin del gobierno, el mismo canal de TV
transmitiendo sin cesar las ideas y opiniones del Canciller Infalible, la
misma eterna omnipresencia de la polica poltica y esa necesidad de
mostrar una cara que diga "s", mientras todo adentro dice "no": todos
estos elementos "futuristas" son parte de la vida diaria y lo han sido
durante 47 largos aos.

Lo adivinaron. Soy cubano.

Los paralelos entre la ficcin tan brillantemente dirigida por James
McTeigue y la maquiavlica realidad orquestada por Fidel Castro son
mltiples.

Al igual que el Canciller Adam Sutler en la Inglaterra del futuro, Castro
controla todos los medios de comunicacin en Cuba. Al igual que Castro, el
Canciller Sutler tiraniza con mano dura a una sociedad altamente
militarizada. El Canciller Sutler tiene un archienemigo declarado, al que
slo se le conoce un seudnimo: "V" (de vendetta). Por su parte, Castro ha
movido cielo y tierra para convencer tanto a la poblacin bajo su yugo como
a la prensa internacional de que la causa de cualquier problema, desde los
apagones diarios hasta la escasez de sal (en una isla!) o la creciente
disminucin de su capacidad oratoria ha de ser culpada a su adversario
favorito, su doctor Moriarty, a quien podramos llamar "A" (de Amrica:
sincdoque, en el mundo anglo, de Estados Unidos de Amrica).

Las similitudes abundan entre el dictador cubano y su homlogo britnico:
ambos profesan un gusto desmedido por la esttica fascista en general y por
Adolph Hitler en particular. El Mein Kampf de Castro se titula La historia
me absolver -frase tomada de uno de los primeros discursos de Hitler. A
ambos les encantan las consignas fciles de recordar: "Inglaterra vencer"
puede ser un equivalente directo del redundante "Patria o muerte". Ambos
seores son homofbicos y racistas: en la alborada de la Revolucin, Castro
instituy las Umap (Unidades Militares de Ayuda a la Produccin): campos de
concentracin a los que eran enviados -y una vez all, forzados a trabajar-
homosexuales, rockeros, testigos de Jehov y toda suerte de personas
acusadas de exhibir "diversionismo ideolgico"; todava en la actualidad es
nfima la presencia de hombres o mujeres de la raza negra en posiciones de
poder en la isla.

El Canciller Sutler y su gemelo cubano tienen otras cosas en comn: ambos
gozan de una audiencia "cautiva"; los dos adoran gritar ante las cmaras de
la TV y esconden el rostro tras variaciones sobre un mismo tema: una barba
de chivo o "candado", en Sutler, una barba rala, en Castro.

Dadas estas coincidencias, a pesar de su muy convincente acento britnico,
no hubo una escena en toda la pelcula en donde no viera a una mujer cubana
en Evey, el personaje que tan magistralmente encarna Natalie Portman.
Dejando a un lado la escenografa, los costosos trajes y los efectos
especiales, por momentos me pareci que estaba mirando un documental.

La esencia del filme es resumida en una poderosa frase que el rebelde "V"
le dispara a Evey a bocajarro: "Los pueblos no deben temer a sus gobiernos.
Los gobiernos deben temer a sus pueblos". Desafortunadamente, las ltimas
cuatro dcadas y media de Castro y su absoluto control sobre el destino de
Cuba demuestran que esta bella frase, como todo, es mucho ms fcil
pronunciarla que llevarla a la prctica.

Recomiendo la pelcula muy encarecidamente. V for Vendetta es un comentario
muy atinado sobre qu puede pasar cuando los pueblos temen a sus gobiernos.
Todo ser humano necesita aprender esta leccin. Y es mucho ms conveniente
aprenderla a travs del confort y el glamour de la pantalla de cine, sumado
a la combinacin de talentos de Natalie Portman, el visceral, vengativo,
valiente y voltil vigilante "V" y los creadores de la triloga Matrix.

Si han ledo este texto, vayan a ver V for Vendetta! Pero recuerden algo:
la pelcula no tiene nada de futurista.

      El original de este texto -en ingls- fue publicado en The Jersey
      Journal, el 30 de marzo de 2006.

** Alexis Romay
   aromay@comcast.net
   Escritor cubano residente en Nueva Jersey. Fue escritor residente en
   Hawthornden Castle, International Retreat for Writers. Es autor de
   Ciudad de invertebrados (Pureplay Press, 2004). Publica artculos en los
   diarios digitales Encuentro en la red, La Nueva Cuba y Cuba Nuestra.



=== Sergio Pitol, detrs del espejo      Rolando Gabrielli ================

Qu ests leyendo?, me pregunt hace un par de das. Buena pregunta.
Adems, pens, de lo que escribo, diarios, correos, el vicio heroico de la
poesa y tu corazn gitano indescifrable. Leo las estrellas, la mano del
viento Sur, los crucigramas que alguien me escribe y borra. Leo el silencio
de las palabras que no dir. Sal del parntesis y respond: Sergio Pitol,
Los mejores cuentos. No se ahond ms en el tema, y decid escribir una
nota. En el extenso prlogo-presentacin, el escritor espaol Enrique
Vila-Matas devela la escritura ldica, personalidad de Pitol, y se mimetiza
con el autor, a quien califica de amigo y maestro. Son 38 pginas de
pitoladiccin, desde su primer encuentro inicitico en Varsovia, Polonia,
agosto del 73, hasta el inicio de este prlogo en sus primeras palabras:
Sergio Pitol est durmiendo en estos momentos en su casa en Xalapa.

En ese encuentro polaco, que se prolong un mes, cuando el destino era
Alejandra, Egipto, Vila-Matas nos aproxima a este sorprendente narrador
mexicano, premio Juan Rulfo y Cervantes.

Xalapa significa en el lugar del manantial sobre la arena, donde Pitol
sigue soando con sus vivos y muertos, la frgil frontera de la realidad.

Pitol fue diplomtico en los pases de Europa del Este y Pars, lector
feroz, traductor y de un humor contagioso, muy superior al de los
funcionarios que debi acompaar, me imagino, en esas largas sesiones donde
es difcil ubicar las cosas que no sea en el silencio o detrs de la pared.
Haba ledo Mujer en el espejo, de Vila-Matas, su primer libro asesino,
como lo califica, porque no tiene puntos ni comas, asfixiante, agrega, y
considera que su amigo Pitol sobrevivi a la hazaa de esa infame lectura
intoxicante. Pitol no se quedaba atrs, y lo presentaba a sus alumnos como
un hijo que vena de Barcelona. Pero a la casa del diplomtico azteca,
tambin vena como visitante un hijo natural de Lenin, que hablaba muy bien
el espaol con claro acento mexicano, porque haba pasado un verano en
Cuernavaca. El hijo de Lenin describa lugares que no conoca, y slo a los
12 aos se enter de quin era su padre. Narra Vila-Matas que despus,
agobiado por el peso de la historia, necesit huir y ah fue cuando
aprendi a hablar espaol con acento mexicano. El hijo de Lenin result ser
un hbil conferenciante y el xito de sus palabras consista en no buscar
una explicacin tradicional a las respuestas que esperaban las personas. La
libertad, por ejemplo, no existe, les deca a unos presos. En un centro de
sordomudos, acotaba que el poder de la palabra es puro engao, una falacia
total. El hijo de Lenin le dijo un da a Vila-Matas que el don de la
palabra haba perdido a su padre. Slo cuando dej Varsovia, en el
aeropuerto, supo que el hijo de Lenin no era ms que un invento ficcional
de Pitol. Los personajes reales pueden llegar a convertirse en cuentos, fue
la leccin del mexicano, segn el escritor espaol. Ya su maestro le haba
sugerido sobre el hijo natural de Lenin, a quien le negaba ser miembro del
KGB, como crea Vila-Matas, que ocurre que "parece un personaje salido de
un cuento sencillo, pero es slo en apariencia un cuento sencillo". Tambin
los personajes de Chjov parecen sencillos y sin embargo no lo son,
redonde Pitol. Para Vila-Matas, esa frase le hizo pensar por primera vez
que l podra escribir un cuento.

La narrativa de Pitol, resulta que dicen sus amigos escritores, Villoro y
Vila-Matas, no busca aclarar sino distorsionar lo que mira. Y fue en
Varsovia nuevamente, en un caf, donde surgi una nueva historia. El objeto
de la accin literaria, el viaje ficcional, fueron las tres personas que
conversaban en la mesa de al lado. Comenzaron por asignarles un rol a cada
uno. Pitol, cuenta Vila-Matas, de pronto se fug en su propia fbula y
considerar que el tro era mexicano adems de representar uno al maestro,
alumno y su esposa. La fabulacin continu en el tro de la mesa de Pitol,
diciendo que el maestro era un escritor cuya literatura se frustr por
haberse casado y para vivir publicaba cualquier cosa. El joven era su
discpulo y el viejo escritor vea en l su propio espejo del fracaso. El
maestro intentara persuadirlo intentando crear innumerables problemas
entre la pareja. Cuando la historia pareca llegar a su final, relata
Vila-Matas, la mesa de al lado los sorprendi ms all de la ficcin.
Oigan, dijo el supuesto maestro, "quiero decirles que no estamos sordos,
que lo hemos odo todo perfectamente. Les felicito por haber sabido
divertirse tanto con nosotros". Pitol neg que los personajes fueran
mexicanos. Dijo, son bolivianos.

Despus de relatar unas bsquedas domiciliarias frustradas del sitio de
nacimiento de Proust y de una librera, Vila-Matas sigue mezclando los
encuentros con Pitol y su vida literaria, narrando la personalidad
literaria del autor mexicano. Lo compara con los espaoles exitosos de su
poca, faltos de tica, soberbios, engredos en su mayora, acusa. "Slo
pueden ser generosos aquellos escritores que, dentro de su humildad
kafkiana", advierte Vila-Matas, "pero conocedores de su sosegado y
suficiente talante de hombres de letras, no temen que nadie pueda hacerles
sombra. Eso, reafirma, los hace desprendidos. Su literatura no depende de
lo que hagan los otros, sino lo que escriban ellos. Saben que no sern
peores ni mejores porque escriban cosas infames o sobresalientes". Una
verdad absoluta, pero no slo arrastra a esos escritores que l denuncia,
sino a muchos otros, a veces, a una gran mayora, ms aun en la actualidad,
azuzados por el mercado y unas cuantas pequeas glorias de celofn.

Y sigue el peregrinaje de sitio en sitio y pas en el prlogo. Caracas,
1998, 19 de agosto. Buscaban un museo y era inencontrable. De pronto Pitol
le pregunt a un negro de casi dos metros de altura si conoca la direccin
del "pequeo museo". Uy, t ests ms perdido que el hijo de Lindbergh,
respondi el negro. Lo que sorprende es el desconocimiento de Vila-Matas
acerca de la ancdota, porque este dicho est muy enraizado en el Caribe y
se conoce en Panam como en Venezuela. Lindbergh fue un piloto y hroe,
cuyo hijo fue secuestrado y asesinado. Pero ambos escritores siguieron
ficcionando la realidad y aprovecharon de perderse, y "volver a uno de los
sueos ms recurrentes de Pitol: ir de excursin con sus padres, perderse
de pronto y hallarse en un entorno hostil y tenebroso". Vila-Matas, en
estas revelaciones de su maestro, sostiene que Pitol descree de los
declogos y las recetas universales para llegar a ser escritor. La
infancia, los libros preferidos, intuicin, todas las experiencias,
conducen al escritor a puerto seguro. Entiende Pitol, la literatura como
una repblica de las letras en libertad. Lea a Tolstoi, Gombrowicz,
Witkiewicz. Faulkner, James, Schulz, entre otros.

** Rolando Gabrielli
   panglobal@hotmail.com
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa. Es el
   autor de la avenida "Fechado en Panam", en nuestra Ciudad Letralia
   (http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).



=== El ao de la muerte de G. Can ========================================
=== Reencuentro con el Infante difunto      Mariano Orosco Zumarn ========

En Two islands, many worlds, la biografa de Guillermo Cabrera Infante
escrita por Raymond D. Souza y publicada en 1996, se puede observar una
foto muy particular: el cinfilo consumado, melmano empedernido y gran
amante de la buena literatura (adems de las mujeres) lee un texto de Jack
Kerouac. Es junio de 1959, Batista ha cado; la revolucin, o lo que
significa para muchos intelectuales hasta ese momento, se ha impuesto. En
un bar de Santiago de Cuba, el autor de cientos de celebradas reseas
cinematogrficas, es decir, G. Can, se detiene a beber algo y a leer.

No es difcil imaginar al nio de cinco aos que se ensea a s mismo las
primeras letras a fuerza de concentrarse en descifrar lo que encuentra en
las vietas de Dick Tracy y Tarzn. Tampoco cuesta mucho darnos una idea
del adolescente de quince que, gracias a una generosa vecina que lo surte
de revistas americanas, aprende el ingls casi como jugando. Esto, ms las
oportunas clases nocturnas entre 1942 y 1946, dotan al jovenzuelo de una
facilidad en el manejo del idioma de Shakespeare que le servira de mucho
aos despus.

Pero podemos decir con certeza que el primer contacto de Cabrera Infante no
slo con otro idioma, sino tambin con el cine, se dio cuando slo contaba
con veintinueve das de nacido. Su madre, Zoila Infante, lo lleva a ver Los
cuatro jinetes del Apocalipsis, film silente de 1921 dirigido por Rex
Ingram y basado en una novela de Vicente Blanco Ibez. Es un buen inicio
para una trayectoria vital en la que el cine y la literatura se
entremezclan para dar forma a una obra verdaderamente original, una vida
marcada por la palabra sobre todo hablada -y oda- en perfecta conjuncin
con las imgenes, no slo las que pudieran aparecer en la pantalla de
plata, sino tambin aquellas que pueblan el imaginario popular, plagado de
sensualidad, erotismo, humor y vulgaridad.

Lo popular: el habla habanera, el bolero, el son y el cine marcan al
muchacho provinciano que pisa la mtica ciudad recin en 1941. A sus doce
aos Cabrera Infante recorre extasiado esa enorme ciudad llena de cinemas,
de sudor y de noche. Porque el chiquillo que empieza a ver a las mujeres
con otros ojos, que va conociendo lo que es la vida en un solar, lleno de
tantos peligros como tentaciones, descubre a la par la vida nocturna, esa
que no exista en Gibara, su pueblo natal, donde cualquier promesa de
diversin vespertina se iba con los ltimos rayos de Sol.

As, de trecho en trecho, sobreponindose a la pobreza con ms voluntad que
medios, Cabrera Infante, hijo de Guillermo, periodista, logra salir
adelante. Para 1946 ya lo tenemos laborando de corrector de pruebas y
traductor en Hoy, rgano del Partido Comunista. Es en estas circunstancias
que conoce a Carlos Franqui. Hombre tan poltico como aficionado a las
artes, Franqui ser el que, casi sin quererlo, descubra el talento
literario de Cabrera Infante. "Si ser escritor significa jugar as con las
palabras, entonces yo soy escritor", le dijo un da Guillermo a Carlos.
Haban estado revisando las elogiossimas reseas otorgadas a El Seor
Presidente, de Miguel ngel Asturias. Franqui ret entonces al atrevido
joven a escribir un cuento, y el resto es historia conocida.

Lo que no se conoce tan bien como se quisiera es la breve y feliz vida de
G. Can, el cronista cinematogrfico. Mucho antes de ser el reconocido
autor de Tres tristes tigres (1967), la novela que segn el autor es
preferible leer en voz alta, Cabrera Infante ya se haba hecho de una
merecida fama de crtico de cine, desde que empezara a publicar sus reseas
en Carteles, la segunda revista ms importante de la Cuba de entonces. All
naci G. Can, el alter ego que protagoniza Un oficio del siglo XX (1963),
que no es otra cosa que la reunin de la mayora de sus notas
cinematogrficas, slo que aderezadas con tres apartados que otorgan forma
y fondo al propsito final del autor: hacer del cine literatura y de la
literatura cine. Y es que las crticas de Cabrera Infante no son meros
recuentos de las bondades y defectos de tal o cual pelcula, sino ms bien
autnticas creaciones literarias. Cualquiera que lea, por ejemplo, la
resea que hizo de La Strada hallar tanta o ms poesa que en el hermoso
film de Fellini. Es literatura? Es cine? Es las dos cosas y ninguna a la
vez.

La segunda mitad de los aos sesenta, los primeros aos de exilio, lo
vieron convertirse en el Cabrera Infante que perdura todava en la memoria
de muchos, sobre todo de aquellos que slo lo conocen por esa no-novela o
meta-novela que es Tres tristes tigres; el libro que, con un ttulo que
colocara a otro texto suyo ms adelante, Vista del amanecer en el trpico
(1974), gan el premio Biblioteca Breve en 1964.

Para cuando se publica La Habana para un infante difunto (1979), "novela
ertica seria" segn el propio autor, el curtido cronista cinematogrfico
y/o literario ya lleva catorce aos viviendo lejos de su amada isla. Los
tiempos han cambiado, los Castro han castrado a toda una generacin de
intelectuales. Los que creyeron en el esfuerzo de los barbudos por liberar
a su patria del nefasto Batista, se han ido dispersando por el mundo
buscando el calor y sabor de Cuba en los lugares ms inverosmiles. A
Cabrera Infante le toc radicarse en Londres, luego de que le negaran la
residencia en Espaa.

All termin de dar forma a una obra cada vez ms peculiar. All se hizo
guionista de films como Wonderwall (1969) y Vanishing point (1971). All
padeci de severos trastornos no slo fsicos sino tambin mentales: los
electroshocks y las drogas le sirvieron para salir de una depresin que
lleg a rozar la locura en la primera mitad de los aos setenta. All se
estableci por fin el Infante, que cada cierto tiempo volteaba la mirada
para cerciorarse de que La Habana, la isla de Cuba, todava estaban all,
fieles a su recuerdo. En Londres, esa otra isla, lo encontr la muerte el
21 de febrero del ao pasado, luego de recuperarse de afecciones propias de
su avanzada edad, en un hospital ya tristemente clebre: el Charing Cross.

Y all se escribieron las siguientes palabras, el siguiente prrafo, la
declaracin de principios de ese Cabrera que prefiri casi siempre ser
Infante (muy temprano en su carrera, firmaba como Guillermo C. Infante,
para evitar la confusin con el nombre de su padre), ese nio-adolescente
eterno que supo llevarnos de la mano por cada una de las etapas de su vida,
una vida llena de msica, imgenes y palabras a cada cual ms vulgar, ms
popular, ms nuestra:

      "Nada me complace ms que los sentimientos vulgares, que las
      expresiones vulgares, que lo vulgar. Nada vulgar puede ser divino, es
      cierto, pero todo lo vulgar es humano. En cuanto a la expresin de la
      vulgaridad en la literatura y en el arte, creo que si soy un adicto
      al cine es por su vulgaridad viva y cada da encuentro ms
      insoportables las pelculas que quieren ser elevadas, significativas,
      escogidas en su expresin o, lo que es peor aun, en sus
      intenciones... En la segunda mitad del siglo XX la elevacin de la
      produccin pop a la categora de arte (y lo que es ms, de cultura)
      es no slo una reivindicacin de la vulgaridad sino un acuerdo con
      mis gustos. Despus de todo no estoy escribiendo historia de la
      cultura sino poniendo la vulgaridad en su sitio -que est muy cerca
      de mi corazn".

** Mariano Orosco Zumarn
   marianoorosco@yahoo.com
   Escritor peruano (Lima, Per, 1971). Estudi Literatura en la
   Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe). Labor durante siete aos en la librera El
   Virrey, de Lima, y actualmente es, adems de colaborador del diario El
   Comercio, escritor y traductor freelance.



=== Los tatuajes sirven para esconder cicatrices ==========================
=== Sobre la novela El bfalo de la noche, de Guillermo Arriaga Jordn ====
=== John J. Junieles ======================================================

        -Se dice que usted como escritor est obsesionado por la violencia.
     -Eso es como decir que el carpintero est obsesionado con su martillo.
        La violencia es simplemente una de las herramientas del carpintero.
                El escritor, al igual que el carpintero, no puede construir
                                                  con una sola herramienta.
                                               William Faulkner. Entrevista

El deterioro de las relaciones humanas como consecuencia del
individualismo, de la creciente ola de medios virtuales de comunicacin,
del desgaste en los valores que conforman una sociedad y de la falta de
arraigo a los principios que determinan un orden en la cotidianidad humana,
han llevado al hombre a alejarse de sus congneres, a sentirse extrao en
su propio mundo, a violentar el ritmo de vida y a no reconocer ni siquiera
su misma forma de actuar. Se trata de una deshumanizacin palpitante que va
agobiando da a da a una sociedad que se va desintegrando en medio de un
mundo que le brinda posibilidades de informacin y de comunicacin casi
instantnea, pero que se ha olvidado del espacio interno y cercano del
hombre.

No son pocos los escritores que han tocado el tema del desarraigo, la
soledad interior y la deshumanizacin, acercndose de manera artstica a
esos fenmenos que afectan al mundo contemporneo. La condicin humana de
Andr Malraux, Un mundo feliz de Aldous Huxley, Das felices de Samuel
Beckett, Sobre hroes y tumbas de Ernesto Sbato, o Luz de agosto de
William Faulkner, son algunas obras representativas de este tipo de
literatura. Y es que el hombre siempre querr conocerse, descubrirse y
buscar en el mismo fondo de s para entender su forma de actuar, pensar y
sentir.

Una reciente novela toca de nuevo el tema y expone sobre el tapete de
manera cruda y descarnada los recovecos casi indescifrables del alma
humana. Se trata de El bfalo de la noche, novela del mexicano Guillermo
Arriaga Jordn, conocido mayormente por ser el guionista de las pelculas
Amores perros, 21 gramos y Los tres entierros de Melquiades Estrada. Este
escritor utiliza el suspenso y la intriga en su obra para sumergir al
lector en una angustiosa trama que no para de sorprender conforme avanza.
Cada pgina se convierte en un misterio que poco a poco se va desenredando,
en ocasiones de manera cruel y sin el ms mnimo atisbo de diplomacia.

En El bfalo de la noche, Gregorio, amigo de Manuel, se suicida en el bao
de su casa, despus de haber pasado largo tiempo en centros psiquitricos.
A partir de ese suceso empezamos a conocer aspectos que rodearon la vida
del suicida. Descubrimos, por ejemplo, que Manuel era desde haca tiempo el
amante de Tania, novia de Gregorio. Igualmente, nos vemos frente a frente
con los amoros furtivos de Manuel con Margarita -hermana de Gregorio- y
Rebeca, mujeres por las que siente algn tipo de afecto pero a las que
nunca ha amado. La locura, la muerte, la desazn, la traicin y los hechos
incomprensibles comienzan a apoderarse de la trama argumentativa y van
creciendo en intensidad. Un bfalo tatuado en los brazos izquierdos de
Gregorio y de Manuel se convierte en un elemento que une a los dos
personajes. Un da, por iniciativa de Gregorio, se tatan el bfalo en
seal de lealtad y de amistad. Pero para Gregorio la imagen del bfalo
comienza a volvrsele una obsesin, ms que en su parte fsica en la
anmica.

En vida Gregorio se enter de la traicin de su novia y su mejor amigo,
pero aun as decidi perdonarlos, aunque para Manuel ese perdn no fue muy
sincero. Cuando muere su amigo, Manuel comienza a recibir llamadas y
mensajes extraos, hechos que lo van envolviendo y le siembran una
constante incertidumbre. Las recurrentes desapariciones de Tania y la
aparicin de Jacinto Anaya -compaero de penurias de Gregorio-, le brindan
a la narracin una fluidez interesante que hace que la misma no deje
escapar al lector y lo mantenga en constante vilo, ya que resulta continua
la posibilidad de encontrarse con giros inesperados que hacen de la
historia una constante sorpresa.



Metamorfosis de un narrador

El bfalo de la noche nos muestra a un narrador en primera persona, que
salta continuamente del presente a los recuerdos del pasado. Podemos
arriesgarnos a decir, adems, que se trata de un narrador mezcla de
aquiescente y deficiente. Aquiescente porque durante la primera parte de la
historia nos muestra que no sabe ms de lo que conocen los dems
personajes, pero conforme avanza la narracin se va convirtiendo en
narrador deficiente ya que por momentos parece saber menos que los dems y
va descubriendo la accin con ellos.

El narrador va transformando su carcter conforma van dndose los
captulos. En cada uno de ellos vamos viendo que su conversacin se va
volviendo por momentos ms ntima. Es cierto que a su alrededor siempre
confluyen otros personajes que le acompaan en las situaciones por las que
pasa, pero stos parecen actuar ms como elementos que lo catapultan hacia
su propia interioridad.

Resulta interesante el hecho de que el narrador vaya descubriendo poco a
poco las respuestas a los hechos que lo intranquilizan. Pero tambin lo es
el hecho de que al final de la novela se quede con interrogantes acerca de
algunos acontecimientos que no logra descifrar, es decir, que no ha
resuelto del todo sus dudas. Esta estrategia narrativa deja en vilo no slo
al narrador sino tambin al lector, consecuencia lgica de ir de la mano de
un narrador de este tipo.

Guillermo Arriaga traslada a su narrador toda una carga de emociones que el
espectador logra desentraar. Y es que el autor de El bfalo de la noche no
es parco al sumarle a la trama elementos que llevan a su narrador a
desesperarse, angustiarse, sentir temor, alegra, rabia o resentimiento,
entre otras sensaciones. Todos estos elementos van apareciendo de manera
natural a lo largo de la novela, es decir, la verosimilitud en cada una de
las situaciones que rodean al narrador es clara y sugiere un trabajo arduo
y juicioso por parte del autor.

La transformacin del narrador a lo largo de la obra es evidente. Pgina
por pgina vemos cara a cara a Manuel, quien ante nuestros ojos va
cambiando y va sufriendo una metamorfosis. El personaje se nos presenta de
entrada con sus problemas y preocupaciones, pero a lo largo de la narracin
llega a convertirse en un ser que se halla inmerso en lo ms profundo de
sus visiones metafsicas. Lo anterior nos recuerda, si se quiere, cierta
forma narrativa de Kafka, en donde el ambiente se encuentra lleno de una
intriga que rodea al personaje principal y que inevitablemente le afecta.
Veamos: en principio, Manuel nos habla de un encuentro que tuvo con
Gregorio, cuando este ltimo se hallaba internado:

      Decid visitar a Gregorio un sbado por la tarde, tres semanas
      despus de su ltima salida del hospital. No fue fcil resolverme a
      buscarlo. Lo cavil durante meses. Le tema al reencuentro como quien
      teme una emboscada. Esa tarde di varias vueltas por la calle sin
      atreverme a tocar su puerta. Cuando por fin lo hice me hallaba
      nervioso, inquieto y -por qu no decirlo- algo acobardado (Arriaga,
      7).

Se ve claramente que al autor no le interesa encubrir de manera alguna las
sensaciones internas de su narrador. Esto ya es seal de que se avecinan
hechos trascendentales que le transformarn de manera traumtica. Es decir
que la narracin comienza en un punto y en un ambiente en el cual las
acciones y las situaciones ya toman un matiz abiertamente conflictivo.
Resulta claro que esas sensaciones se dan por la situacin de la relacin
que en ese momento Manuel tiene con Gregorio: se halla a la expectativa por
saber qu dir su amigo luego de que se ha enterado de la relacin que ha
sostenido con la novia de ste.

El cambio es dramtico si observamos la transformacin, la metamorfosis del
narrador hacia el final del texto, en donde los conflictos ya no surgen a
partir de la problemtica con un sujeto exterior, sino que nacen como
consecuencia de su propio trance interno. Es as como el narrador seala:

      Varias veces despierto sintiendo sobre mi nuca el azul aliento del
      bfalo de la noche. Es la muerte que me roza, lo s. Es la tentacin
      de dispararme un balazo en la frente, de concluirlo todo: es el fuego
      que me quema por dentro (Arriaga, 205).

Ya la desesperacin de Manuel se hace ms notoria al pasar de ese primer
hombre con problemas en un plano fsico, a un Manuel con problemas en un
campo al que podemos denominar como abstracto, en ese lugar en el que se
halla su alma y en el que la intranquilidad y la angustia se observan de
ojos para adentro. Ese cambio de planos hace que la narracin tome fuerza y
vaya convirtindose en un dilogo ntimo que da a conocer la zozobra y la
desesperacin en la que se encuentra el narrador.

La trama argumentativa permite hacerle el seguimiento a un narrador al que
va envolviendo la historia como en una especie de espiral con un agujero
negro en su eje. En principio Manuel se halla en un extremo de este lugar,
con la posibilidad de observarlo o de darle la espalda, casi sintindose
ajeno a la fuerza y a la atraccin que ste ejerce. Pero en el transcurso
de la historia se va detallando angustiosamente la forma en que comienza a
acercarse al centro del agujero negro. El lector puede captar como testigo
de primera mano la manera en que Manuel va pisando los tormentosos linderos
que lo envuelven y, en ltimas, puede ver cmo el personaje-narrador se va
perdiendo en la inmensidad de ese centro que le atrajo quiz sin que l se
diera cuenta y que ahora se lo traga.

La situacin que vive el narrador da a entender la presencia de un
dramtico sino que ya lo tena destinado a su final. Todo esto nos lleva a
pensar en esa serie de elementos recurrentes planteados a lo largo de la
obra por el autor, como lo son, por ejemplo, el hecho de que el 22 de
febrero sucedieran tantas cosas en la vida del narrador, o de que en
ltimas Manuel lleg a la misma situacin en la cual se encontraba Gregorio
antes de su suicidio. Se trata de una serie de coincidencias que no slo le
imprimen la intensidad al relato, sino que lo mantienen en esa constante
vitalidad que no escapa a los ojos ni a la intuicin de un buen lector.



Los tatuajes sirven para esconder cicatrices

A lo largo de El bfalo de la noche se denotan circunstancias y hechos que
acercan a la novela a ciertos modos de comportamiento del ser humano en
general. Se trata de aspectos importantes que tiene que ver con el amor, la
lealtad, la crueldad, el engao y, en fin, de aspectos que tocan
latentemente con lo profundo de la conducta humana. Es as como se pone en
evidencia la crisis de valores actual y se coloca sobre el tapete la
contradiccin entre lo ideal y lo real.

En el texto Manuel y Gregorio son los mejores amigos. Gregorio ama a Tania
-su novia-, pero a Manuel tambin le atrae y termina siendo su amante. Este
es uno de los puntos que se vuelven lgidos en la vida del protagonista y
que introducen el pasaje del bfalo tatuado en el brazo de los jvenes:

      Al principio no le prest importancia al tatuaje, pero al cabo de
      unos meses la figura del bfalo se torn un smbolo cada vez ms
      intolerable. Mirar mi bceps izquierdo lleg a enfurecerme: haba
      vuelto a caer en una de las trampas urdidas por Gregorio en su
      frentico juego de obsesiones.

      El tatuaje supona un pacto de lealtad ciega entre los dos. Pero yo,
      de qu lealtad poda hablar si en esa poca me acostaba diario con
      Tania? Qu lealtad poda profesarle a un tipo que se la pasaba
      recluido en hospitales psiquitricos la mayor parte del ao? Cul
      lealtad, carajo? (Arriaga, 16).

Resulta preocupante una visin de este tipo en cuanto a las relaciones de
amistad y de lealtad, pero a la vez se desenmascara de una manera clara el
hecho de que el ser humano est lleno de contradicciones y que, por lo
tanto, muchas veces su comportamiento se convierte en una constante
incgnita, ms si se tiene en cuenta que sobre sus decisiones o su manera
de ver el mundo influyen las conveniencias o las necesidades que requiera o
que por lo menos espera ver o escuchar, aunque esta forma de actuar
nicamente sea cierta o vlida para l.

Hay que entender que, en general, el gnero conocido como novela, por lo
menos a partir del siglo XX, tiene que ver no slo con la esttica sino con
la capacidad de anlisis acerca de los problemas ligados al ser humano y a
las circunstancias en las cuales se mueve dentro de un mundo que, de alguna
forma, le marca o le presenta ciertos rumbos a seguir. De all que la
verdadera novela logre desentraar de manera acertada esos escondrijos del
alma humana. Esto le permite al gnero tener una visin cercana y
privilegiada de los hechos que rodean la existencia y el entorno del
hombre. La novela rompe, entonces, con todo aquello que es considerado
ideal y se acerca a lo vital, es decir, lleva a hacer una desmitificacin
que se antoja necesaria. Nodier Botero Jimnez explica que el concepto de
mito como elemento vivo de la sociedad "contribuye con su heterogeneidad y
su omnipresencia al enajenamiento de la conciencia colectiva" (Botero, 13),
razn que aclara la importancia de la novela como gnero desmitificador en
los diversos ambientes en los que se mueve el mito, llmese psicolgico,
poltico o social, entre otros.

En la novela de Guillermo Arriaga resulta ms que evidente esta
desmitificacin, ya que a partir de ella se comienzan a elaborar los nudos
que van atrapando al personaje principal y que lo enfrentan con un ser
interior que ni l mismo logra reconocer. Para Manuel el hecho de engaar a
su amigo y traicionar la supuesta lealtad que prometen mantener, tiene no
slo sus explicaciones sino sus justificaciones. Es as como expone una
serie de ideas que para l se convierten en una serie de razones claras
para su actuacin. Es decir, acalla su conciencia, no escucha las dems
razones que quiz en el fondo estn gritndole, es decir, le da la espalda
a la razn de su propia voz interior consciente, para escuchar a una voz
que resulta ms fuerte y que nace del mismo sitio en el cual surge la otra.
Llegamos al punto en el cual se observa al hombre como un cmulo de
contradicciones que, de todas formas, lo hacen ser eso que es: humano y
sometido en cierta forma a sus pasiones.

Lo que ms sorprende mientras va transcurriendo la historia, es que el
nico que traiciona no es Manuel, sino que la misma Tania y el mismo
Gregorio lo han hecho. Y es que con el tiempo, Tania y Manuel se vuelven
pareja, y, al parecer, la relacin de sta con Gregorio se termina -o por
lo menos eso piensa Manuel. Luego de que Gregorio se suicida, Margarita, su
hermana, llama a Manuel para entregarle una caja que el primero le haba
dejado das atrs. En realidad el suicida no dijo que se la dieran a
Manuel, pero por esas cosas del destino llega a sus manos. En principio
duda en abrirla pero poco tiempo despus lo hace y descubre algo
sorprendente:

      Despus de revisar un montn de papeles con mensajes crpticos hall
      la clave que me ayud a descifrar el sentido de todo lo dems. En el
      dorso del recibo de una gasolinera cercana al hospital psiquitrico
      Tania haba garrapateado:

      "Mi amor, no me dejan entrar a verte. Estoy desesperada. Van tres
      veces que vengo. No s qu hacer. Ya no est el vigilante que cuidaba
      antes y me dejaba entrar. Pero aqu estoy esperndote. Siempre, no lo
      olvides. Ojal y te llegue esta nota".

      Abajo Tania haba escrito dos de las frases de las canciones copiadas
      por Jacinto Anaya:

      "Cerca de ti todo es nuevo, es estar en el centro del fuego".

      El recibo databa de apenas seis meses atrs. Ambos haban mantenido
      intacta su relacin por sobre m y a pesar mo. No me lo haba
      imaginado. No haba sido capaz de adivinar lo que suceda a mi
      alrededor y eso fue lo que ms me lastim. (Arriaga, 124).

El desleal descubre que han sido desleal con l. Y le duele. Este
reconocimiento es en extremo trascendental en la intriga de la novela, ya
que comienza a dejar al descubierto los matices paradjicos de la
existencia. Manuel se senta con todo el derecho de ser desleal a su amigo
pero se vio sorprendido por el arma que l mismo us, y esta vez no slo
por su amigo sino por la mujer que tanto amaba.

Es, como se ve, un mundo que coloca al protagonista en situaciones que le
llevan a discutir con el mundo en el que se mueve, y no slo a partir de
quienes lo rodean sino a partir de l mismo. Botero, citando a Joseph
Campbell, seala que el hroe de la novela actual viene a cuestionar y a
desmitificar los mitos existentes, ya que "el hroe ha muerto en cuanto
hombre moderno; pero como hombre eterno -perfecto, no especfico,
universal-, ha vuelto a nacer. Su segunda tarea y hazaa formal ha de ser
volver a nosotros transfigurado y ensear las lecciones que ha aprendido
sobre la renovacin de la vida" (Botero, 51), ya que, complementa Botero,
con la sabidura aprendida el hroe cuestiona su mundo, tratando de
derribar sus mitos y de penetrar sus laberintos ideolgicos.

Observamos que Manuel, consciente e inconscientemente, cuestiona su mundo
interno y externo. En este proceso se va desmitificando ese mundo que le es
familiar pero que no es perfecto. Mientras esto sucede, vemos que el
protagonista se acerca a lo universal en cuanto a que todos esos elementos
que lo acompaan y que le causan zozobra, son los mismos que pueden
acompaar a un hombre contemporneo. Es decir, que novela y protagonista
son universales y vienen a enfrentarse al medio en el que se mueven,
mostrando que las circunstancias que rodean la existencia no tienen
nicamente una cara, sino que poseen infinidad de aristas que la hacen
susceptible a situaciones y cambios que, muchas veces, ocurren de manera
radical, pero no por esto, quiz, definitiva.



Sobre mquinas, soledades y jaguares

En El bfalo de la noche se dibuja de muchas formas la deshumanizacin y la
lejana que el ser humano afronta cada da. En un pasaje del libro,
Margarita se encuentra junto a una mquina lavadora y una secadora. Manuel
la encuentra all y comienzan a hablar del da en que ella crey que estaba
embarazada:

      En esa poca me vena a refugiar precisamente aqu y con cualquier
      pretexto echaba a andar la secadora o la lavadora y las escuchaba:
      fuash, fuash y vas a pensar que estoy medio loca pero al orlas no me
      senta tan sola... y metida en este cuarto, horas y horas, me pona
      las manos sobre la panza tratando de adivinar si algo se mova dentro
      de m.

Musit de nuevo "dentro de m" y enmudeci. Su mirada se perdi en el
vaco, en el recuerdo de un ser que jams habit su vientre (Arriaga, 24).

El consuelo y la compaa que recibe Margarita provienen de las mquinas a
las que va a escuchar para sentirse acompaada. Todo esto habla de una
poca en la cual es ms fcil encontrar refugio en el computador o en los
videojuegos. La paradoja de estar lejos a pesar de estar cerca, la soledad
que habita al ser humano y sobre la que tanto recalcan los escritores
latinoamericanos. Es imposible abstraerse a esta idea sobre la cual el
mismo Arriaga trabaja. Octavio Paz seala que "el hombre es nostalgia y
bsqueda de comunin. Por eso cada vez que se siente a s mismo se siente
como carencia de otro, como soledad" (Paz, 175). Margarita, al hablar de su
propio interior, habla de su interior metafsico, de ese al que se remite
para conocer su origen ancestral, pero tambin al interior fsico, en donde
posiblemente se moviera un beb. El fuash, fuash de la mquina le permita,
en cierta forma, sentirse aliviada y limpia por dentro. La mquina no
estaba afuera, estaba dentro de s. Quiz hubiera querido que una persona
la hubiera consolado, le hubiera dicho que estaba con ella, la hubiera
aconsejado, pero nicamente estaban ellas: las mquinas, las que le
"hablaban" cuando ella quera, cuando las necesitaba.

La deshumanizacin trae consigo elementos como la soledad, la tristeza, el
desamparo y la angustia. Las mquinas a las que escuchaba Margarita metan
dentro de s la ropa y luego la sacaban limpia, pero en s se trataba de
movimientos mecnicos. Quiz Margarita aprendi de ellas ms que de la
humanidad. Quiz por ello vio que dentro de las mquinas se meta la ropa y
luego se sacaba, y que stas no se preocupaban por el destino de aquel
material al que limpiaron y secaron; quiz por ello cuando Manuel le
pregunt qu hubiera hecho si hubiera estado embarazada, respondi:

      -Hubiera abortado (...) (Arriaga, 27).

La crueldad es tambin consecuencia de la deshumanizacin. En el texto
encontramos varios ejemplos de su presencia. Uno de ellos es bastante
diciente, y es el momento en el cual Manuel le dispara a un jaguar que se
encuentra en el zoolgico de Chapultepec, donde el protagonista haba
quedado de verse con Jacinto Anaya. Al llegar descubre que ste no se
encuentra sino que es Tania la que est all. A Tania le gustan los
jaguares y por eso los observa, pero en el transcurso de la conversacin
sta le dice que en realidad s se acost con Gregorio a pesar de que ya
era su novia. Manuel se llena de ira, saca un revlver y dispara contra uno
de los jaguares:

      Gir hacia el foso y comenc a disparar contra el jaguar macho. El
      primer balazo le dio en los cuartos traseros. El jaguar se incorpor
      vertiginoso y empez a dar vueltas en crculo. Correg la puntera y
      el segundo y el tercer disparo le pegaron en el pecho. El jaguar
      rugi de dolor y se revolc en el suelo. Vaci sobre l el resto de
      la carga sin herirlo ms (Arriaga, 148).

Aqu, el protagonista da muestra de la ira que enceguece y la crueldad que
se ensaa con un ser que no puede defenderse. Y aunque es verdad que la ira
es un sentimiento que forma parte del ser humano, en el texto se da como un
comportamiento extremo, que desdice de los sentimientos de humanidad hacia
los seres vivos. Resulta impactante la forma en que Manuel vaca su arma
sin vacilar, sin remordimiento, sin respeto por la vida.

En el pasaje sealado, nos encontramos ante una escena que ejemplifica una
total muestra de desinters por un principio vital como lo es la vida. Pero
tambin debemos entenderlo desde el punto de vista metafsico. Como se
sabe, los jaguares representan un animal sagrado para las tribus indgenas
de casi todo Latinoamrica. Es un animal asociado al poder y a la sabidura
desde la antigedad, razn por la cual en el pasaje mencionado se puede dar
una metfora del asesinato de lo que representa el origen del hombre, su
propia humanidad. Al atacar al jaguar podemos decir que Manuel atac
simblicamente a lo que representa su propia humanidad ancestral. Y es que
resulta claro que no es gratuita la utilizacin en la novela, por parte del
autor, de este animal. El hombre de la actualidad est asesinando sus
orgenes y le est dando la espalda a su mundo interior. Est tratando de
encerrarlo y atacarlo, pero, a diferencia del jaguar del zoolgico, ese
mismo mundo interior se revela y cobra fuerzas para defenderse, y se le
presenta cara a cara, momento en el cual el hombre comienza a confundirse
al enfrentarse a un ser que no conoce: su propio yo interior del que se ha
olvidado, su propia humanidad a la que dej encerrada y a la que
permanentemente ataca sin compasin.



El amor es ms fro que la muerte

La forma en que se ve el amor es otro de los elementos que resulta
interesante analizar en esta novela de Guillermo Arriaga. Manuel, como
sabemos, es novio de Tania. Pero a la vez la engaa acostndose con
Margarita y con Rebeca. Lo contradictorio es que Manuel asegura que a la
nica mujer a la que ama es a Tania, entonces por qu razn busca a otras
mujeres. Instinto? Necesidad? Capricho? Pienso que en realidad el amor
de Manuel no es tan verdadero como l lo cree. O no por lo menos en el
sentido de un amor nico, en el cual una persona -Tania en este caso-,
ocupa el corazn del protagonista de manera total. Pero Manuel no es
consciente de esto, precisamente por la forma en que la vida contempornea
ha vendido la idea de amor. Es decir, para Manuel su amor por Tania es
verdadero dentro de lo que l considera un sentimiento amoroso limpio, pero
a la luz de un amor puro e idealizado no lo resulta tanto.

Es claro que para el autor resulta vital mostrar la forma en que las
relaciones humanas se han corrodo hasta las bases, llevando a una
degradacin aun de los sentimientos ms profundos del hombre. En esto
radica gran parte de la importancia de la novela de Arriaga: en mostrar de
manera descarnada los hechos que aquejan a una sociedad, sin juzgarla pero
s con la mayor objetividad posible. El amor como sentimiento profundo
resulta, entonces, un elemento vital para este objetivo. Y es que no se
trata tan slo de Manuel o Tania, sino tambin de Rebeca, quien engaa a su
novio con Manuel. En suma, el autor recalca sobre un punto que resulta
claro en la poca contempornea: el amor se encuentra en crisis. Y no slo
se trata del amor sino de los sentimientos que tienen que ver con ese mundo
que se mueve en la esfera de lo trascendente.

El egosmo se ha trasladado a ocupar el puesto de lo que es el amor,
tratando de formar una simbiosis que, en el caso latinoamericano, resulta
patente debido al carcter emotivo de los habitantes de esta parte del
continente. En uno de los apartes del texto Manuel se encuentra en la casa
de los padres de Tania, durante una de sus constantes desapariciones:

      Ambos tenan la certeza de que Tania regresara. No lo dudaban pero
      la espera los estaba consumiendo. "Un da ms de stos Manuel y me
      muero", me dijo la madre entre sollozos. Estuve tentado a decirle: un
      da ms y mato a su hija. No pensaba decrselo en son de broma. No,
      porque de verdad lo crea. Matarla para que sus ausencias no me
      mataran tanto. (Arriaga, 59-60).

Manuel quiere matar a Tania para que l no sienta dolor. En ningn momento
se preocupa por su paradero como consecuencia de una inquietud meramente
estoica sino que pone de manifiesto sus exigencias internas. El amor, pues,
se denota en el texto como una necesidad de satisfacer necesidades algo
egostas y no como una entrega desinteresada hacia el otro, lo cual da
testimonio de muchas de las relaciones contemporneas. Esto ltimo resulta
importante, ya que Manuel no acta de esa forma de manera consciente, sino
que aplica el modelo que le presenta la sociedad en la cual se mueve, es
decir, sus acciones se dan como resultado de las visiones de un mundo
contemporneo en el cual el hombre quiere sentirse cmodo sin importar a
quin tenga que usar para lograr su objetivo.



Realmente es terrible que haya espejos

Un aspecto que no puede pasarse por alto en El bfalo de la noche, y que
tiene que ver directamente con los elementos que hemos analizado aqu, es
el del desconocimiento por parte del ser humano de s mismo. Remitmonos al
pasaje en el cual Manuel corre y se esconde luego de haber matado al
jaguar:

      Me quit el suter. El sudor mojaba mi espalda y mi pecho. La comezn
      por la lana era insoportable. Me temblaban las piernas. Se me
      dificultaba respirar. Hund el rostro en el pasto. No entenda por
      qu lo haba hecho (...) (Arriaga, 149).

El protagonista no entiende qu le pas, en qu momento se transform, qu
fue lo que sucedi y qu le llev a hacer el salvaje acto que cometi.
Pero, cul es la razn por la cual Manuel se sorprende, si en ltimas fue
l mismo quien dispar contra el jaguar? Acaso se siente distinto?

Herclito ya deca que nadie se baa en el mismo ro dos veces, en clara
alusin a la constante transformacin del ser humano, quien da a da va
conociendo o hacindose de vivencias que van cambiando su manera de
concebir el mundo. En este proceso resulta importante entenderse a s
mismo, ser consciente de los cambios que se van dando, de las causas que lo
generan y de las consecuencias que stos traen a la vida cotidiana. Pero
cuando no se tiene conciencia de esos cambios, o cuando no se logra
descifrar su objetivo, se llega a un estado de confusin y de
desconocimiento. Es como si el hombre que se durmi ayer hoy se despert
sin reconocerse, como si ese hombre de ayer estuviera viendo a un hombre
que hoy le es ajeno a su propia existencia. El ser humano requiere, por
tanto, estar atento a los ms mnimos cambios que le suceden en su
interior, aduearse y aprender de ellos; pero cuando no logra asimilarlos
se genera un extraamiento interno.

Borges afirma que "realmente es terrible que haya espejos" (Borges, p.
114), refirindose a ese cara a cara al cual se ve enfrentado el hombre
cuando se mira frente a uno de ellos. Y es que el ser humano muchas veces
prefiere evadir la realidad o, tambin sucede, crea una propia realidad a
la que no es capaz de juzgar objetivamente. En su angustia, Manuel no
entiende la razn por la cual dispar, pero si se conociera un poco ms se
dara cuenta de que lo hizo porque dentro suyo habitaba ese otro que quera
hacerlo y al que no pudo dominar porque no lo identificaba. Si se hubiera
reconocido a l mismo, muy seguramente habra podido vencer el impulso de
disparar o, en otro caso, si lo hubiera hecho sera consciente de que se
trat de un acto totalmente calculado.

En otro pasaje Tania habla con Manuel y le dice que esconderse era una
manera de mostrarle que lo amaba ms que nunca, y agrega:

      -Estoy escondindome de m misma, no de ti (Arriaga, 92).

Ese esconderse de s misma vuelve a denotar la preocupacin del autor por
mostrar un mundo en el que el ser humano quiere huir de su propio yo, de
ese interior que se le muestra como un infinito espacio desconocido. Y es
que el ser humano es capaz de conocer muchos de los lugares ms recnditos
del espacio, o de saber qu ocurre en otros lugares del mundo al instante,
o de conectarse con las noticias del mundo con rapidez, pero no ha sido
capaz de descubrirse a s mismo, de entenderse, de escucharse, de mirarse
sin ningn tipo de temores.

En un aparte de El bfalo de la noche, Manuel se encuentra con una frase
que Tania ha resaltado con marcador azul:

      "Antes que seres humanos, somos animales" (Arriaga, 36)

Y quiz, a veces, en su desconocimiento de s mismo y deshumanizacin ni
siquiera el ser humano llegue a sentir la vida en la manera en que la
perciben esos seres a los que considera inferiores. Son ideas que la novela
de Guillermo Arriaga deja planteadas y que resulta imposible ignorar, ya
que forman parte importante de un cmulo de interrogantes, cuestionamientos
y pensamientos que el hombre debe explorar para entenderse en forma ms
profunda.

La novela, en conclusin, resulta altamente interesante y posee una
intensidad que atrae al lector y que lo lleva a sentirse parte de ese mundo
que se le presenta. El autor consigue, de manera eficaz, presentar un
panorama en el que identifica varios de los aspectos que le son inherentes
al ser humano. Federico Nietzsche seala que la profundidad del artista
"consiste, en suma, en que su instinto esttico otea las consecuencias ms
lejanas, que no se encierra por miopa en la observacin de las cosas
prximas" (Nietzsche, 161), cosa que Guillermo Arriaga consigue a la
perfeccin, ya que no se asoma simplemente a los linderos del mundo
contemporneo y de los conflictos y la problemtica del hombre actual, sino
que va ms all de eso, atrevindose a identificar las consecuencias que
da a da llevan al hombre a convertirse en un ser ms slo y alejado de s
mismo.



      Noticia sobre Guillermo Arriaga Jordn

      Soy chilango. Nacido en el 58. Piscis, del trece de marzo. Soy hijo
      de Carlos y Amelia; esposo de Maru; padre de Santiago y de Mariana;
      hermano de Patricia, Carlos y Jorge; to de Alan y hermano de esos
      otros hermanos que son los amigos. No fumo ni bebo. Soy abstemio
      desde nio. Detesto a los que dicen: "Desconfo de los que no beben
      alcohol". Detesto tambin a la gente pusilnime. Admiro a los
      intensos, a los que van con todo, a los que no se detienen: a los
      hombres y mujeres que dejan pedazos de piel por donde caminan.
      Carezco de olfato y me qued calvo. De chavo era muy malo para la
      madriza (por eso precisamente no tengo olfato), pero luego me compuse
      y aprend a meter las manos. Intent ser boxeador de peso
      semicompleto. No lo logr. Tambin quise ser futbolista profesional.
      Tampoco. Quise ser un buen basquetbolista, pero me gan la desidia y
      termin como jugador de cascaritas de apuesta. Crec en la colonia
      Unidad Modelo, Delegacin Ixtapalapa, en el Distrito Federal. Mido
      1,88 y peso 90 kilos.

      Soy cazador. Como dice Miguel Delibes: "un cazador que escribe". Creo
      que la cacera es uno de los ltimos y ms profundos ritos a los
      cuales puede acceder un ser humano. La literatura tambin es uno de
      nuestros ltimos ritos. Contando historias los seres humanos podemos
      festejar los hondos dolores de la vida. Por eso se siguen escribiendo
      novelas y cuentos y guiones. Por eso escribo yo. Soy autor de tres
      novelas: Escuadrn Guillotina (1991), Un dulce olor a muerte (1994) y
      El bfalo de la noche (1999) y un libro de cuentos, Retorno 201
      (2003). Mi obra est traducida a nueve idiomas: ingls, alemn,
      griego, checo, hebreo, holands, portugus, italiano y francs.

      Soy autor tambin de los guiones Amores perros (2000), 21 gramos
      (2004), ambas dirigidas por Alejandro Gonzlez Irritu, y Los tres
      entierros de Melquiades Estrada (2005), dirigida por Tommy Lee Jones.
      Por este guin gan la Palma de Oro al mejor guin en el Festival
      Internacional de Cine de Cannes.



Bibliografa

 - ARRIAGA JORDN, Guillermo. El bfalo de la noche. Mxico: Norma, 1999.

 - BORGES, Jorge Luis. Siete noches. Mxico: Fondo de Cultura Econmica,
   S.F.

 - BOTERO JIMNEZ, Nodier. El mito en la novela del siglo XX. Bogot:
   Avance, 1985.

 - NIETZSCHE, Federico. La voluntad de podero. S.C.: Biblioteca Edad, S.F.

 - PAZ, Octavio. El laberinto de la soledad. Mxico: Fondo de Cultura
   Econmica, 1986.



** John J. Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La despedida      Rita O. Lucas Fernndez =============================

                                            El primer signo seguro de vejez
                           es empezar a encontrar el ayer mejor que el hoy:
               cmo, a nuestro parecer cualquier tiempo pasado fue mejor...
                                                                Amado Nervo

La resistencia de Ernesto Sbato constituye, sin ms, la despedida. Su
despedida. El fin apremia las confesiones cuando se trata de agotar las que
l cree sern sus ltimas cavilaciones. La ltima oportunidad de encarar
con ardor la realidad de un mundo postnihilista. Esta obra humanista es la
"...autorreflexin como la interiorizacin de un discurso teraputico"
(Jrgen Habermas).

Eduard Munch es a El grito como Ernesto Sbato es a La resistencia. Las
Cartas desvelan los valores estriles y los que estn por extinguirse en el
mundo moderno. Cada una impregnada de un tono paternal e ntimo. La
desolladura mortal de sus pensamientos, de la que se erige el ensayo
literario, no deja de crear en el lector un sentimiento de intimidacin
ante las llamadas de urgencia, seales de auxilio y advertencias
sistemticas que, con esmerada intencin, el autor condensa en una frase:
"creo que hay que resistir: ste ha sido mi lema".

De ah, la inconclusin. La cada progresiva hacia el abismo sin fondo
dista de esclarecer el enigma y complacer al individuo-lector con "...esa
apetencia de solucin, esa exigencia de claridad y cohesin" expresado en
El mito de Ssifo de Albert Camus. La solucin no est dada, la invitacin
es hacer ejercicios de hermenutica.

El porqu de los mensajes segmentados que componen la obra de Sbato ("Lo
pequeo y lo grande", "Los antiguos valores", "Entre el bien y el mal",
"Los valores de la comunidad", "La resistencia" y "La decisin y la
muerte"), podra llegar a confundirnos; incluso, a sofocarnos, pues
ansiamos ingenuamente una novedad en el tratamiento que de antemano sabemos
inexistente; toda vez que comprobamos lo cclico de sus objetivos y el
abordaje insistente de sus temas. Al voltear la moneda, reconocemos la
creatividad en sus nombramientos y la capacidad admirable de sus
connotaciones.

El autor Fernando de Rojas, en 1499, concebira a La Celestina con un
propsito moral y edificante. La resistencia de Sbato es, sin duda, la
continuidad de esa labor filantrpica. Es el siglo XV, escenario de la Edad
Media, del conflicto de los valores tico-religiosos que flagela las
conciencias de una sociedad entera vislumbrante de la modernidad.

En el ensayo La Celestina, texto clave en la crisis de los valores
medievales y en la gnesis del humanismo renacentista, el doctor Demetrio
Estbanez Caldern concede la importancia estratgica, con modalidad
radiogrfica, a tres personajes que padecen la metamorfosis de los valores.
Una coincidencia previsible en el proyecto de Sbato al proclamar
desesperadamente que "...ha cundido de tal manera el nihilismo que se hace
imposible la transmisin de valores a las nuevas generaciones".

Segn Estbanez, La Celestina "es un testigo clave de esa crisis de
costumbres y valores medievales y del alumbramiento de una nueva cultura y
sociedad". Mientras, Aresa es la mensajera que simboliza la transicin
entre el antes y lo que apenas surge, sern los "nuevos valores que va a
aportar el humanismo renacentista".

Esta analoga, un tanto atinada, es propicia para identificar a Sbato y a
La resistencia con la triloga perfecta cuando se le une Pleberio, que
"alerta contra la degradacin de las costumbres, al resaltar el desastre al
que conduce un pragmatismo moral, una ruptura de las normas (...) y una
crisis social...". Sbato es un elemento vinculante con el guerrero del
pasado que concentra sus fuerzas para lanzar cuantiosas "saetas" -desea que
retornen a l, reverdecidas. Aunque antinihilistas como Nietzsche, tal vez
califiquen su operacin de resistir como perogrullada.

Ante la afirmacin de Ernesto Sbato de que los valores son la gua de
supervivencia del hombre y la paradoja de "...una correlativa miseria
espiritual", est en juego el sostenimiento del legado de las costumbres,
las tradiciones y los valores religiosos. Al mismo tiempo, el autor nos
hace cmplices de la llamada esperanza demencial an alojada, la
posibilidad de "...volver a tener fe en el hombre". De cara a una
disyuntiva, cmo concretar una ecuacin sin derivaciones razonadas, sin la
justificacin imperiosa de las causas para comprender sus secuelas?

En Ms all del bien y del mal, Nietzsche exprime una premonicin y
explicacin de la extenuacin de la moral platnico-cristiana que Sbato
prefiere ignorar: "...de los valores que sustentan el sistema de la razn,
se ha pasado, sin embargo, de un dominio mucho ms firme de su eficacia a
un debilitamiento notable de su influencia debido al escepticismo cada vez
mayor que ha producido la constatacin creciente de la contradiccin entre
sus prescripciones y las exigencias de la vida".

Una anunciacin desencadena, ms all de un mero paralelismo, la batalla
entre el Hombre Nuevo de Sbato, que no ser practicable "si no lo
reintegramos"; aunque no depender, dira Nietzsche, de la "experiencia
moral, producir la reconciliacin"; y el Superhombre propuesto por el
filsofo: "el hombre dionisaco, que ha de suceder al nihilista, no es la
bsqueda de la felicidad, de la suya o de la de todos, sino la afirmacin
de la vida".

Bajo el escenario de la decadencia cultural de estos tiempos y sus
arrastres implcitos, Ernesto Sbato admite que "muchos de esos valores
-comunitarios- eran respetados porque no se vislumbraba otra manera de
vivir". La segunda confesin es reconocer que "la religin ha perdido
influencia sobre los hombres", y que el aire de desabrigo "se debe a la
cada de los valores compartidos y sagrados".

Su par se ampara en la renaturalizacin de la cultura e interpreta el
declive social asegurando que "...no se supera mientras sigan
absolutizndose verdades, valores, ideales que impiden la autosuperacin de
la vida en su exigencia de autodiferenciacin". Ante el "revs"
nietzscheano, y pese a cualquier crisis humano-planetaria, la ilusin
conforta a Sbato en lo que parece una peticin piadosa: "...milagro es que
los hombres no renuncien a sus valores...".

Las denuncias hacia la prdida de la valorizacin del tiempo, resultado de
las exigencias sin sentido del Nuevo Milenio, atribuyen un favorable aporte
-a medias- a La resistencia, en cuanto "...nos hemos acostumbrado a medir
el tiempo de modo utilitario, en trminos de produccin". Es decir, nos
dedicamos a cuantificar el tiempo en lugar de beneficiarnos de sus
cualidades. Y qu hay de exigirnos la concientizacin de la verdadera
naturaleza del tiempo, de su no-linealidad?

Nuestra concepcin humana del tiempo, conforme a La teora del caos,
soporta la observacin primaria. Empecinados "en nuestro mundo
postindustrial, el tiempo se ha convertido en algo mecnico, impersonal,
externo y desvinculado de nuestra experiencia interior". No obstante, la
imposibilidad se mitiga al conseguir "sincronizarnos con sus artificiales
divisiones y medidas", permitirnos un cambio de conciencia har "olvidarnos
de nuestros prejuicios sobre el tiempo y entrar en ritmos temporales
diferentes". Hacer vvidos y aflorar nuestros ritmos temporales interiores.
Aqu gritamos: eureka!

La proliferacin de relaciones abstractas, la adoracin absoluta al
trasmisor de imgenes en movimiento, la apata metafsica, la competicin,
el individualismo denominado culto a s mismo por el escritor, la conducta
alienada y la soledad, la globalizacin excluyente y el desgaste de la
identidad propia de nuestros pueblos, son consecuencias del
"...intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida...", que
hacen casi irrecuperables la apreciacin y cultivacin del reencuentro del
hombre con l mismo.

Albert Camus sintetizara la despersonalizacin existente "en este malestar
ante la inhumanidad del hombre mismo, esta cada incalculable ante la
imagen de lo que somos, esta nusea".

Una saeta muy peligrosa desenmascarada en La resistencia apunta a la
veneracin que el sujeto realiza a los medios de comunicacin; sobre todo,
aquel fortalecimiento trastornado de esa relacin seductora con la
televisin, que "es el opio del pueblo". El altar al imn incorruptible
nutre armnicamente al hombre.

En ese sentido, George Gebner, autor de Growing up with Television: The
Cultivation Perspective (La perspectiva de crecer y formarse con la
televisin), indica que la pantalla chica es "la fuente comn primordial de
socializacin y de informacin cotidiana" que estimula tambin la
construccin de ciertas "conductas, actitudes, normas sociales, prejuicios
y hasta ideologas polticas".

El trayecto del dardo sabatino contina en otra direccin. Stanislaw Lem
proyecta en Vaco perfecto, concretamente en la crtica a una obra
inexistente titulada Les Robinsonades de Marcel Coscat, lo siguiente:
"Puesto que estoy solo, no tengo que hacer caso de nadie; pero, como s que
para m la conciencia de estar solo es un veneno, decido no estar solo".

Es justamente esta expresin la que favorece la rebelda frrea de Ernesto
Sbato en contra de la alienacin y la soledad de las que el hombre
postmoderno ltimamente se resiste a renunciar. Sbato coincide
involuntariamente con Marx al analizar los orgenes de la alienacin como
"un conjunto de circunstancias econmicas, sociales e ideolgicas (...)
resultado de la sociedad en la que vive".

Nietzsche respondera categricamente, "... la soledad es en nosotros una
virtud, en cuanto constituye una inclinacin y un impulso sublimes a la
limpieza, los cuales adivinan que en el contacto entre hombre y hombre -'en
sociedad'- las cosas tienen que ocurrir de una manera inevitablemente
sucia", argumentando que toda colectividad nos incita a ser despreciables.

Ernesto Sbato nos invita a no resignarnos y a respetar los pequeos
momentos de libertad, una libertad en riesgo de esfumarse, pero que nos fue
otorgada para definir un cometido de vida: "...la libertad que est a
nuestro alcance es mayor de la que nos atrevemos a vivir". Inmediatamente
emerge una contraposicin. "Qu libertad en su pleno sentido puede existir
sin seguridad de eternidad?", se cuestiona en El mito de Ssifo. Aquel
hombre absurdo que entiende la libertad como una ilusin vivida. La
libertad verdadera se encuentra en la muerte. "La vuelta a la conciencia,
la evasin del sueo cotidiano son los primeros pasos de la libertad
absurda".

Sbato acusa con el dedo ndice al culpable del menoscabo de la
creatividad, la originalidad y el contraste enriquecedor y diferenciador
que identifican a los pueblos: el gigante de la globalizacin, que "aplasta
con su poder e impone una uniformidad arrogante". Es curioso que, en
Nuestra Amrica, Jos Mart se adelantara a Sbato, al resaltar la
importancia de la defensa de lo propio. "Entienden que se imita demasiado,
y que la salvacin est en crear. Crear es la palabra de pase de esta
generacin. El vino, de pltano; y si sale agrio es nuestro vino!".
Arriba la independencia!

Bajar hasta las habitaciones de las pesadumbres del hombre, queda en
evidencia. As lo ha pensado Sbato, y as lo ha hecho. Obligarnos a dar la
cara por las imperfecciones de la vida. Por un hombre empobrecido y
degenerado a causa de las desarticulaciones con los valores y creencias
inherentes al hombre, como resultado de la desvalorizacin del ser y la
desunin con su centro. Una despedida digna de Sbato es la constante en La
resistencia, nicamente l se confiere el derecho de presentir que: "...el
hombre que va a morir slo puede defenderse con el recuerdo...".

** Rita Lucas Fernndez
   ritalucasf@yahoo.es
   Escritora venezolana (Managua, Nicaragua, 1981). Su familia emigr a
   Venezuela en 1985. Licenciada en comunicacin social por la Universidad
   Santa Mara (USM, http://www.usm.edu.ve, Caracas, 2005). Actualmente es
   encargada del Departamento de Comunicacin y Promocin de la Fundacin
   Instituto de Creatividad y Comunicacin (Icrea,
   http://www.icrea.org.ve), en Caracas.



=== Primaveral rebosante de azul      Leonardo Maicn =====================

                                    Ven al jardn que parece muerto y mira:
                             el brillo de las playas lejanas, rientes, / de
                              las puras nubes el inesperado azul / alumbran
                                    los estanques y los senderos coloridos.
                                                             Gottfried Benn

Ren Char, en el poema "Nos hallbamos en el agosto de una clara maana
poco segura" (Elogio de una sospechosa), dice: "Slo hay dos conductas en
la vida: o la soamos o la realizamos. En ambos casos nos hallamos sin
destinacin bajo la cada del da y el corazn sedoso maltratado sin
rebato". Valga la cita para sealar que Rubn Daro (1867-1916), poeta
nicaragense y universal, vivi -y so- sin complejos, ambas conductas.
ngel cado?, bohemio genial?, stiro loco?, hipocentauro azul y
profano?

Si bien Jos Mart es considerado por muchos el padre del Modernismo, le
cabe a Rubn Daro el honor de ser considerado, por unanimidad, el mximo
exponente de este movimiento esttico que surgi en la Amrica espaola a
finales del siglo XIX, lo cual trajo consigo la renovacin de la literatura
en lengua castellana. Particularmente con Daro el Modernismo cre (nutrido
de elementos del Romanticismo, del Parnasianismo y el Simbolismo, de los
clsicos espaoles y grecolatinos) un lenguaje nuevo, radiante de libertad,
amalgamado de imgenes rebosantes de sensualidad, de valores cromticos y
sonoros. Universo potico poblado de evasiones exticas, signado por la
belleza, el equilibrio y la armona.

Rubn Daro, el poeta por antonomasia del Modernismo, escribi tres libros
fundamentales: Azul (1888), Prosas profanas (1896) y Cantos de vida y
esperanza (1905). Estos ttulos podran encerrar, de un modo tan vigoroso
como revelador, toda la magia creadora de un escritor y, por extensin, de
un universo potico cuyo suave movimiento estremeci, con ardor de fuego
divino, el cenit violceo de un continente vvido: tierra de una
particularidad mundana y celestial de sentir el mundo.

As, consciente del espacio y del tiempo que le toc vivir, escribi Daro:
"Si Azul simboliza el comienzo de mi primavera, y Prosas profanas mi
primavera plena, Cantos de vida y esperanza encierra las esencias y savia
de mi otoo".

Y es que, centelleando aristas de melodiosa originalidad en el lenguaje,
los poetas modernos (Daro asido a la Osa Mayor) apuestan igualmente por
una originalidad panptica del pensamiento hispanoamericano. Por ello, no
sorprenden estas palabras de Octavio Paz: "El Modernismo se inicia como una
esttica del ritmo y desemboca en una visin rtmica del universo. Revela
as una de las tendencias ms antiguas de la psiquis humana, recubierta por
siglos de cristianismo y racionalismo. Su revolucin fue una resurreccin.
(...) Ms que una realidad que descubrimos o hacemos, Amrica es una
realidad que decimos".

La realidad slo puede ser aprehensible a travs de la palabra. En Azul, el
primer gran libro de Daro, la palabra recupera el don esttico de la
belleza. Escrito en la primera primavera del poeta, el lector puede
apreciar, con exquisitez y asombro, un oficio y una ornamentacin
estilstica que el joven escritor ir madurando y ampliando en el tiempo
(l, viajero incansable y lector voraz). Y es que Azul, como el cielo, es
un universo vibrante en el que refulgen y gravitan, en la armona mtica
del cosmos, relatos impregnados de prncipes y princesas orientales, musas
cantarinas, ninfas, stiros y faunos de extica belleza; perfumes y
mrmoles babilnicos saturados de una nostalgia exquisita, donde lo
apolneo y lo dionisiaco queman las contradicciones.

En cuanto a los poemas de Azul, stos, vigorosos de luz y encanto,
impresionan incluso por la voluptuosidad de sus ttulos: Primaveral,
Estival, Autumnal, Invernal, Pensamiento de otoo... Estos poemas (como el
trino de los pjaros) vuelan circunscritos al Ao lrico, y sujetos, pues,
al conjuro de las estaciones.

El primero de los nombrados, Primaveral, es un poema de mediano aliento,
compuesto de seis estrofas. Canto a la mujer amada, a la Naturaleza, en el
que la voz lrica se regodea en la belleza de la palabra, pues slo a
partir de ella, de la palabra, reside el poder creador: "En el Principio
fue el Verbo", truena Dios en el Gnesis. Por otro lado, si bien en los
pases del trpico no existe propiamente la primavera, no se puede pasar
por alto que sta est asociada, en el trpico, al mes de mayo, poca en
que las flores son ms flores y el corazn, ese eterno enamorado, palpita
entonces con la fuerza selnica y cristalina de las aguas. Mas, acaso
Primaveral (y con l, Azul) no fue escrito al sur de Sudamrica?, o acaso
lo concibi el poeta al sur del Sur, bajo el calor de la nostalgia de su
trpico natal? Sea como fuere, la fuerza vital del poeta se deja sentir
desde los primeros versos: "Mes de rosas. Van mis rimas / en ronda, a la
vasta selva, / a recoger miel y aromas / en las flores entreabiertas. /
Amada, ven. El gran bosque / es nuestro templo; all ondea / y flota un
santo perfume / de amor".

El bosque visto como morada -natural y primigenia- del hombre. No slo como
morada de lo fsico (es casa, refugio), sino como el lugar en que el santo
perfume del amor flota, ondea como la emanacin abstracta del deseo. El
bosque (la Naturaleza) como smbolo universal de la fertilidad: lugar
ednico en que las flores abiertas (rganos sexuales de la mujer) se
entregan en el misterio de la reproduccin. El bosque visto, en ltima
instancia, como la vastedad sagrada a travs de la cual busca el hombre
(bsqueda a veces inconsciente) reposo y dolor para su alma: Amada, ven. El
gran bosque / es nuestro "templo".

En la segunda estrofa (como en las restantes), la consecuente presencia de
imgenes visuales (cromticas y cinticas) se entrelazan, en perfecta
armona, con imgenes sonoras, fundando as un territorio donde somos
rfagas de luz y nos desplazamos en silbos (dira Valera Mora). Daro es,
pues, el poeta de la luz y la sonoridad: "Mira en tus ojos los mos: / da
al viento la cabellera, / y que bae el sol ese oro / de luz salvaje y
esplndida". Y unos versos ms abajo: "y a contar alguna historia / de
ninfas, rosas o estrellas, / t no oirs notas ni trinos, / sino, enamorada
y regia, / escuchars mis canciones".

ngel Rama (1926-1983), refirindose a la obra del genial poeta, dice: "La
piedra angular de la creacin ser para l esa armona de la que se cree
robador". Armona, balanza, equilibrio; elementos embriagadores de los
sentidos; meloda sensual del vino que derrama sus formas en la desnudez
virgnea de la mujer amada, cuyo licor himnico invita a una cercana de
aromas: fugaz, eterna, cndida: "All hay una clara fuente / que brota de
una caverna / donde se baan desnudas / las blancas ninfas que juegan"
(Primaveral, versos primeros de la tercera estrofa).

Herclito, el filsofo griego del fuego, afirm que la Naturaleza sola
ocultar su fisiologa. En Primaveral, esta sentencia pareciera disiparse.
El dilogo ntimo de las aves, la danza simtrica de los insectos, el
milagro de la polinizacin, el alma ovpara de las flores, as lo revelan.
Sin embargo, es un disiparse a medias, pues la Naturaleza es cruz y reverso
de Dios: "Van en sus grupos vibrantes / revolando las abejas / como un
ureo torbellino / que la blanca luz alegra" (primeros versos de la cuarta
estrofa). He aqu nuevamente el ambiente signado por la brillantez, por el
regocijo de la luz exterior e interior. El canto primaveral de la cigarra,
porque ama al sol, porque es criatura divina, guardiana de tesoros y
arcanos. Sol dador de la savia vital, astro paradisaco (dira el Chino
Valera) amado por francotiradores y poetas: "Oye: canta la cigarra / porque
ama al sol, que en la selva / su polvo de oro tamiza".

En la estrofa siguiente, la quinta, el juego de las alteridades, de los
opuestos, desborda el espacio impreciso de la veleidad: macho / hembra;
blanco / negro. Vale acotar que la configuracin de estos "opuestos", lejos
de separar unen: "Son dos: el macho y la hembra / Ella tiene el buche
blanco / l tiene las plumas negras / (...) y los picos que se chocan /
como labios que se besan".

Simblicamente hablando, el macho representa el da, la accin, la luz; la
hembra, el no-da, el reposo. Adems, ntese cmo estos valores (smbolos)
logran yuxtaponerse: el macho, hijo de la luz, tiene plumas negras ( la
noche, el pecado), y la hembra (la fertilidad, el pecado, la noche) tiene
el buche blanco (luz, claridad, razn).

"Mi dulce musa Delicia / me trajo un nfora griega / cincelada en
alabastro, / de vino de Naxos llena; / y una hermosa copa de oro, / la base
henchida de perlas, / para que bebiese el vino / que es propicio a los
poetas".

Estos versos inauguran la sexta y ltima estrofa de Primaveral. Versos
cargados de sensualidad, de ese deseo terrenal que slo el vino, licor de
dioses, puede ser capaz de desatar en el corazn del hombre, al contacto
sutil con sus labios rojos y mortales. El poeta, heredero de la antorcha de
llama azul de los dioses, inmortal como ellos, es el elegido para beber de
la copa! No poda ser de otra manera: que bebiese el vino, que es
"propicio" a los poetas.

Daro vuelve la mirada a la Antigua Grecia. Soador por naturaleza, el
poeta, como llevado por Cronos, se pasea por la isla de Naxos, la mayor de
las Ccladas. Pero esa mirada onrica a la madre de la cultura Occidental
estara incompleta sin la presencia de elementos mitolgicos; rasgos que le
confieren al discurso potico un hlito de cadenciosa voluptuosidad: "En el
nfora est Diana, la orgullosa y esbelta / con su desnudez divina". Diana,
la Artemisa de los griegos, la errante de los Bosques, la cazadora. Por
otro lado, est Venus (Afrodita), diosa del amor, smbolo de la
sensualidad, del deseo carnal. Nuevamente, el juego de los opuestos: Venus
/ Diana, es decir el deseo / el no-deseo, el reposo / la accin. Y Adonis,
el hermoso, anmona por voluntad divina, quien desdea los favores de
Venus, complementa ese equilibrio armnico dictado por la belleza: "Est
Venus Citarea tendida cerca de Adonis / que sus caricias desdea". Luego,
el sbito cambio, el "No quiero el vino de Naxos / ni el nfora de esas
bellas". El enamorado sabe que existe un vino mucho ms embriagador: el
vino orgsmico de su amada: "Quiero beber del amor / slo en tu boca
bermeja, / Oh, amada ma, en el dulce / tiempo de la primavera!".

Vale destacar que los dos ltimos versos se repiten, excepto en la cuarta
estrofa, en todas las dems. Reiteracin del sujeto amado, porque el amor
es primavera eterna; su intencin no es otra que la de seducir al lector,
invitarlo a participar del ritual del vino: erotismo, seduccin, entrega.
Pues, slo a travs de la esteticidad de la palabra el poema funda su
espacio: dimensin abstracta de infinitas posibilidades. Dimensin en la
que el hombre exorciza sus demonios. Enhorabuena.

** Leonardo Maicn
   lmaican@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Profesor de lengua y
   literatura, egresado con mencin Magna Cum Laude de la Universidad
   Pedaggica Experimental Libertador (Upel, http: / / www.upel.edu.ve), en
   Maracay. Tiene un libro de relatos, Duelo de ases, publicado por la
   editorial La Liebre Libre (1995). Obtuvo una mencin especial en el
   Concurso Semana de la Juventud (La Victoria, 1995). Mencin honorfica
   en la I Bienal Interuniversitaria de Literatura "Simn Rodrguez"
   (Valencia, 2001). Cuentos suyos han aparecido en antologas, diarios y
   revistas del estado Aragua. Tiene un libro de cuentos indito, titulado
   El sueo del Titanic.



=== El Paraso en la otra esquina y el amor en ninguna parte ==============
=== Ren Flores ===========================================================

      Vargas Llosa, M. "El paraso en la otra esquina", Alfaguara, Lima,
      2003

El escritor peruano Mario Vargas Llosa (MVLl) nunca ha tratado en algn
ensayo o artculo cul sera su visin global de la sexualidad. Sin
embargo, creemos que es posible deducirla a partir de su obra de ficcin si
sumamos adems los contenidos de sus numerosas declaraciones y escritos.

El tema sobre si las ideas de un escritor acerca de la realidad pueden o no
deducirse de su obra de ficcin es polmico, algunos piensan que s, otros
que no y otros ms que habra que hacerlo con cuidado, aunque para el
psiquiatra Max Silva Tuesta, Psicoanlisis de Vargas Llosa, desde la
doctrina psicoanaltica no habra ningn problema. Por su lado, en los
textos sobre teora literaria, por ejemplo en La verdad de las mentiras, el
literato no se pronuncia claramente sobre esta cuestin, aunque no excluye
que la "verdad" del escritor est detrs de las "mentiras" de la novela. El
mismo no tiene problemas en La utopa arcaica... en sacar conclusiones
acerca de la sexualidad de Arguedas a partir de su obra de ficcin. Para
mayor desconcierto cabe recordar que, en diversas declaraciones, el autor
asume que participa de varias de las ideas de don Rigoberto, personaje de
sus novelas erticas, aunque no precise cules.

De la revisin de su produccin, tanto como novelista cuanto ensayista, es
posible pensar que aparte de la desinformacin bsica que luce en materia
de ciencia sexual, coincidiendo con su perfil sexual cognoscitivo y
valorativo se advierte en sus relatos un gran ausente: el amor de la
pareja, que como experiencia personal o como idea normativa de la
organizacin social ha sido tratado esplendorosamente en la mejor
literatura, tal lo testimonian el mexicano Paz y el peruano Chiappo.

Analistas especializados independientes, que no se encuentran fcilmente,
han observado desde el ngulo de la crtica literaria que en la novela El
Paraso en la otra esquina, motivo de este comentario y en el cual por
razones obvias no incursionamos, parecen haberse perdido las habilidades
narratorias del escritor y que resulta algo forzado encontrar vnculos
reales entre las dos historias paralelas de Tristn y Gauguin, amn de un
"exceso de didactismo" con "desmedro de la tensin dramtica". Pero hay
acuerdo general, en coincidencia con el propio escritor, que es la historia
de la pasin, social de un lado y artstica del otro, y que su eje es el
sexo. Una cosa s est clara, confirmada en esta novela, y es la obcecada
actitud de no aceptar la existencia de la normalidad junto con la
desviacin en la conducta sexual. Esta cerrazn sobre una materia tan rica
como es la sexualidad, afecta sus posibilidades de desarrollo creativo, que
son muchas como lo ha demostrado.

En lo que sigue vamos a escudriar, slo desde el ngulo de la medicina
sexual, la eleccin y el manejo de los temas sexuales como la conducta
asociada de sus protagonistas, tal como figuran en la novela El Paraso en
la otra esquina.



Amor, literatura y medicina

La literatura, en particular la poesa, se ha dicho que ha contribuido al
entendimiento del amor ertico tanto como la filosofa, pero en este libro
el amor es deliberadamente excluido y no aparece en "ninguna esquina".

Octavio Paz, en su libro La llama doble. Amor y erotismo, presenta una
visin refinada del amor y sus vnculos con la literatura, y lo interpreta
como el invento de una poca, ocho siglos atrs, que persiste sin cambios
fundamentales hasta nuestros das. Comienza hablando de su evanescencia:
"Nuestra pareja tiene cuerpo, rostro y nombre pero su realidad real,
precisamente en el momento ms intenso del abrazo, se dispersa en una
cascada de sensaciones que, a su vez, se disipan" (p. 9) y comparando al
amor con la poesa agrega: "El erotismo es sexualidad transfigurada:
metfora. El agente que mueve lo mismo al acto ertico que al potico es la
imaginacin. Es la potencia que transfigura al sexo en ceremonia y rito, al
lenguaje en ritmo y metfora" (p. 10).

Luego, en el proceso de las distinciones entre sexo, erotismo y amor,
desenvuelve sus ideas principales: "La primera nota que diferencia al
erotismo de la sexualidad es la infinita variedad de formas en que se
manifiesta, en todas las pocas y en todas las tierras. El erotismo es
invencin, variacin incesante; el sexo es siempre el mismo. El
protagonista del acto ertico es el sexo o, ms exactamente, los sexos" (p.
15) y, aludiendo a la normatividad del instinto, aclara: "En todas las
sociedades hay un conjunto de prohibiciones y tabes -tambin de estmulos
e incentivos- destinados a regular y controlar al instinto sexual. Esas
reglas sirven al mismo tiempo a la sociedad (cultura) y a la reproduccin
(naturaleza). Sin esas reglas la familia se desintegrara y con ella la
sociedad entera. Sometidos a la perenne descarga elctrica del sexo, los
hombres han inventado un pararrayos: el erotismo" (p. 17).

Asumiendo enseguida que el erotismo es una experiencia universal que no
distingue personas ni condicin cultural, afirma: "El sentimiento amoroso
es una excepcin dentro de esa gran excepcin que es el erotismo frente a
la sexualidad. Pero es una excepcin que aparece en todas las sociedades y
en todas las pocas. No hay pueblo ni civilizacin que no posea poemas,
canciones, leyendas o cuentos en los que la ancdota o el argumento -el
mito, en el sentido original de la palabra- no sea el encuentro de dos
personas, su atraccin mutua y los trabajos y penalidades que deben
afrontar para unirse" (pp. 33 y 34), terminando con una sntesis: "La
imagen de los crculos concntricos, evocada al comenzar estas pginas,
regresa: el sexo es la raz, el erotismo es el tallo y el amor la flor. Y
el fruto?, los frutos del amor son intangibles. Este es uno de sus enigmas"
(p. 37).

Su visin del amor al trmino del siglo XX es muy pesimista, y al referirse
a los estudios sobre "la salud histrica y moral de nuestras sociedades",
apunta: "Sin embargo, en ninguno de ellos -salvo unas cuantas excepciones
que pueden contarse con los dedos- aparece la ms ligera reflexin sobre la
historia del amor en Occidente y sobre su situacin actual. Me refiero a
libros y estudios sobre el amor propiamente dicho, no a toda esa abundante
literatura acerca de la sexualidad humana, su historia y sus anomalas.
Sobre estos temas la bibliografa es muy rica y va del ensayo al tratado de
higiene. Pero el amor es otra cosa" (p. 133).

El psiclogo Leopoldo Chiappo, en su libro Psicologa del amor, tambin
hace una rotunda diferenciacin entre sexo, erotismo y amor. Empieza
sealando que para una psicologa fundamental del amor es imprescindible:
"...sobrepasar el hecho de que el amor es, tambin, una experiencia
afectiva, de ardientes races biolgicas y de azul respiracin espiritual,
para entender el amor no slo como un hecho sino como una dimensin
existencial de la vida humana, una manera maravillosa de vivir, amorosa"
(p. 12). El sexo sin amor, el desamor, es criticado duramente por Chiappo,
cuando trata de ser justificado: "La racionalizacin de esa frialdad
fundamental se observa en justificaciones de tipo moral convencional que
aparecen como justificaciones a posteriori para calmar la angustia que
produce la frustracin de la vida que es no amar, no poder amar algo o a
alguien por lo que o por quien se podra arriesgarlo todo. Es la forma
sutil de la hipocresa que podra llamarse hipocresa vital" (pp. 14 y 15).

Discrepamos sin embargo del ensayista mexicano que considera que slo la
visin espiritual del sexo puede provenir de aquella encarnada desde la
literatura. Tambin en la sexologa mdica, adems de las fras
descripciones fisiolgicas, caben los acercamientos cualitativos a la
sexualidad humana, como es constatable en lo que se ha publicado desde la
vertiente mdica.

Sin embargo, la sexologa clnica tradicionalmente ha descuidado el amor de
la pareja y por eso su ausencia es notable en la educacin mdica y la
prctica profesional. El psiquiatra americano Levine pens que la omisin
se subsanara con la emergencia de la terapia marital de los 70, lo que no
ocurri, pero espera que la nueva percepcin del sexo contextualizado de la
mujer, en el 2000, sea una nueva oportunidad.

El amor conyugal ha sido descrito por Bergner, 2005, como un fenmeno
psicofsico en que coinciden dedicacin y admiracin, deseo sexual e
inclusin, compromiso y exclusividad. No sera un sentimiento sencillo sino
una emocin compleja alimentada por la reelaboracin afectiva proveniente
de la propia persona y la familia, la cultura y los valores y tambin la
experiencia de pareja previa. Hay mucho ms que decir sobre el amor tal
como es considerado por psiclogos, psiquiatras y especialistas en ciencias
humanas. Pero no es ste el sitio para tratar sobre la evolucin de la
expresin amorosa, los tipos de amor, los efectos del fenmeno infantil del
"apego" y aun la llamada biologa del amor: sistemas neurales, emocin
-motivacin, vivencias y qumica cerebral.



La novela

La vida ertica de los personajes en El Paraso... est marcada
exclusivamente por el sexo y en algn grado por el erotismo. El amor, la
etapa ms elevada del vinculo ertico, est ausente. Adems presenta al
sexo en su versin brutal y deshumanizada que slo adquiere breve lirismo
en la supuesta relacin homosexual de Flora con Olimpia, aunque esa era la
presentacin de esperar en el caso del escritor. Las historias
afectivo-sexuales de los personajes no se explicaran porque stos no
hubieran tenido capacidad de amar, sino por: eleccin consciente (o
subconsciente?) del escritor? aversin por la sexualidad normal?
falencias de formacin? dificultad para tratar un asunto asaz complejo
como es el del amor? necesidades de la novela?

El pintor. La primera relacin del pintor, llegado a Tahit, que augura lo
que est por venir, fue con una prostituta, pese a que fue invitado por la
sociedad europea de la isla, lo que le abra otras posibilidades: "Pero la
noche que pasaron fue tan grata que Titi Pechitos se neg a recibir su
dinero. Prendada de l, se qued a vivir con Paul. Aunque prematuramente
envejecida, era una gozadora incansable y en esos primeros meses en Tahit
lo ayud a aclimatarse a su nueva vida y a combatir la soledad" (p. 27).
Desde el comienzo, como veremos, el escritor se apunta a la hegemona de la
instintividad, que se confirma cuando comenta lo ocurrido, alejada la Titi
Pechitos del pintor: "A las pocas semanas de la partida de Titi Pechitos,
comenz a sentir hambre de mujer" (p. 28).

Consecuente con las relaciones deshumanizadas que MVLl le adjudica al
pintor, ste no tuvo otra idea que comprar una mujer, en este caso una nia
de trece aos, que Gauguin parece rememorar ms tarde: "Muchas veces
recordara esos primeros meses de vida conyugal (sic)... con Teha'amana...
su mujercita era una fuente inagotable de placer. Dispuesta a entregarse a
l cuando lo solicitaba" (p. 29). La relacin era meramente instrumental,
la joven era un objeto, confirmndose al describir su vnculo: "Su viveza
natural, su diligencia, su docilidad, su compaa te hicieron la vida
llevadera" (p. 43).

La homosexualidad est tambin presente en el libro, pero contradiciendo la
realidad clnica, como es la tnica en la narrativa de MVLl, que se ajusta
por dems fielmente a sus declaraciones reduccionistas en mltiples
entrevistas en que ha tocado este desorden. Indiquemos, por su importancia
para el caso, que la sexologa describe la homosexualidad como un
comportamiento compulsivo que aparece a temprana edad. La homosexualidad no
es una opcin como lo quiere MVLl, contradiciendo nuevamente las
investigaciones sobre el tema, por el contrario, es una exigencia casi
refleja frente al estmulo homoertico. No resulta creble entonces para el
lector informado que, frente al joven Kotefa, Gauguin sintiera que: "Su
presencia te perturbaba y estuviste a punto de echarlo, pero algo te
contuvo. Que el muchacho fuera tan bello, acaso, Paul? S, tambin" (p.
67). Peor aun si Pal era heterosexual y sin problemas de identidad y el
joven que le habra atrado, andrgino. Es posible que la excitacin
sexual en este caso, ya de por s ya dudosa, provoque adems el deseo de
ser penetrado, como figura en la historia?: "La sangre de Koke herva;
tena los testculos y el falo en ebullicin, se ahogaba de deseo. Peor -
Paul, Paul!--, no era exactamente el deseo acostumbrado, saltar sobre ese
cuerpo gallardo para poseerlo, sino ms bien abandonarse a l, ser posedo
por l igual que posee el hombre a la mujer" (pp. 71 y 72).

El escritor adopta la posicin insostenible en teora sexual de que la
brutalidad del sexo, incluso la crueldad -nada ms alejado del erotismo y
s cercano a la desviacin- seran para el pintor insumo y clima necesarios
para la creacin artstica. De all que las relaciones sexuales con las
prostitutas del Canal ocurran de modo que: "No slo se dejaban tirar por
una suma mdica, tambin maltratadas mientras eran fornicadas. Y si
lloraban y, asustadas, queran huir, qu fruicin, qu destemplado goce
caerles encima y dominarlas, ensearles quin era el varn" (p. 82).

Por supuesto en la lgica de MVLl las relaciones maritales de Gauguin
tenan un efecto contrario: "A la Vikinga -'es decir la esposa'- nunca la
amaste as, Paul, como a esas negras de enormes tetas, fauces animales y
sexos voraces que quemaban como braseros. Por eso tu pintura era tan
desvada y esclertica, tan conformista y tmida. Porque as era tu
espritu, tu sensibilidad, tu sexo" (p. 82).

El contraste es claro con la vida sexual que llev con la esposa, con la
que tuvo cinco hijos, y que MVLl devala a su antojo. Para el escritor no
existi el placer sexual entre los cnyuges, aplicando para esa presuncin
los que dice seran cnones de la poca, siglo 19, sin desde luego sustento
en el conocimiento. El pintor entonces lo habra soportado porque: "Tan
poco importante era el sexo para Paul todava en esa poca, que no tuvo
inconveniente, en esos primeros tiempos de su matrimonio, en acatar la
pudibundez de su mujer..." (p .78), justamente la consideracin de la
pareja, caracterstica del amor, es signo negativo para el novelista. MVLl
resulta enfeudado al fundamentalismo sexual que concibe prejuiciosamente
que el resplandor del placer sexual es vasallo del sexo extramarital.

El pintor habra discurrido crticamente que: "Haba dos sexos y bastaba,
para qu ms. Bien diferenciados y separados por un abismo infranqueable:
hombre y mujer, macho y hembra, verga y vagina. La ambigedad, en el campo
del amor y del deseo, era, como en el de la fe, una manifestacin de
barbarie y vicio, tan degradante para la civilizacin como la antropofagia"
(pp. 436 y 437).

Las ideas de MVLl, puestas en la cabeza de Gauguin, revelan en aqul una
visin de la sexualidad esclavizada a un esquematismo que necesariamente le
sirve, a falta de conocimientos, para sustentar su idea, sostenida en otra
parte, de la multiplicidad de sexos e identidades sexuales como aspectos
ordinarios de la conducta. Es imposible que desconozca que la existencia de
dos sexos, varn y mujer, son creaciones filogenticas, y que los abismos
infranqueables que supone el novelista son pura imaginacin. La ambigedad
en el amor y el deseo, por otra parte, son moneda corriente en la relacin
entre los sexos. Muy diferente es cuando la ambigedad (desrdenes de la
identidad de gnero, transvestismo, etc.) y del deseo (homosexualidad,
pedofilia, etc.) adquieren el rango de desviaciones.

La revolucionaria. En la primera oportunidad que el novelista narra las
relaciones heterosexuales de Flora Tristn, como era previsible, stas
sern desagradables: "Si lo que sentas por monsieur Chazal era el amor,
entonces el amor era una mentira. No tena nada que ver con el de las
novelas, ese sentimiento tan delicado, esa exaltacin potica, esos deseos
ardientes. A ti, que Andr Chazal, tu patrn, no todava tu marido, te
hiciera el amor en aquel chaise-longue de resortes que chirriaban, en su
despacho del taller, cuando tus compaeras haban partido, no te pareci
romntico, bello, ni sentimental. Una asquerosidad dolorosa, mas bien" (p.
49). Por eso insiste en otra parte: "Porque esos dolores all abajo t los
tenas desde tu malhadado matrimonio. 'Hacer el amor', esa ceremonia
delicada, dulce, en la que intervenan el corazn y los sentimientos, la
sensibilidad y los instintos, en la que los dos amantes gozaban por igual,
era una invencin de poetas y novelistas, una fantasa que no legitimaba la
pedestre realidad", agregando en la misma lnea de aversin de MVLl por la
sexualidad normal la acusacin no probada contra el marido: "Y, en efecto,
Andr Chazal se veng. Violando a la pobre Aline, por lo pronto, a
sabiendas de que ese crimen herira a la madre tanto como a la nia" (pp.
360 y 361).

Sin embargo, desde una ptica menos dogmtica, otros autores tienen
versiones diferentes. As, Snchez documenta en forma distinta la relacin
amorosa entre Flora y Chazal: "Mira, quiero llegar a ser tu mujer perfecta;
dicen que no podr. Quiero darte tanta felicidad que olvides todo el mal
que te he causado. Quisiera tratar a mi madre como quisiera ser tratada por
mis hijos". Igual lo hace en su libro biogrfico de Flora Tristn la
escritora Bloch-Dano, quien resalta el afecto de Flora y Chazal: "En las
dos cartas siguientes se multiplican las manifestaciones de amor ('nunca me
he encontrado tan bien, adis, eternamente tuya') y las alusiones a sus
retozos, que no dejan ninguna duda acerca de la naturaleza de su relacin.
Estos testimonios torpes y conmovedores nos demuestran que Flore ha
descubierto con Andr el amor fsico", y aade: "Observemos de pasada que,
relacionndose con Chazal, sus condiciones de vida ya parecen haber
mejorado, puesto que la seorita recibe clases de danza y tiene a una
aprendiza bajo sus rdenes" (p. 44).

El primer encuentro lsbico habra sido segn MVLl inslito como ocurri
con el heterosexual con quien despus fue su marido. Sin embargo, pese a
que la sexologa acepta que la lesbiana seduce a la mujer heterosexual
mediante una astuta planificacin, por qu en este caso, homosexual, Flora
slo se sorprendi y en el primero, heterosexual, que era presumible, con
el esposo, fue una "asquerosidad"?: "...de pronto te tom por la cintura,
te estrech contra su cuerpo y te bes en los labios. Fue tan inesperado
que t, abrazada de la cabeza a los pies, no supiste qu hacer. (La primera
vez en la vida que te ocurra, Florita.) Ruborizada, confusa, te quedaste
inmvil, mirando a Olympia sin decir nada" (p. 395).

En la vena de admiracin por la homosexualidad el erotismo lsbico en una
mujer heterosexual entregada ardientemente a la justicia social es descrito
por MVLl como en la mejor novela rosa: "Hicieron el amor por primera vez no
mucho tiempo despus, en una casita de campo, cerca de Pontoise, donde los
Chodzko veraneaban y pasaban fines de semana. Los lamos vecinos, mecidos
por el viento, despedan un susurro cmplice; se oa piar a los pjaros, y,
en aquella habitacin calentada por fuego de la chimenea, la atmsfera
enervante, mareadora, fue desvaneciendo lentamente las prevenciones de
Flora. Mientras su amiga la haca beber, de su boca, sorbos de champagne,
la ayudaba a desnudarse. Con desenvoltura, Olympia se desnud a su vez, y,
tomando a Flora en sus brazos, la tendi sobre el lecho, susurrndole
palabras tiernas. Luego de contemplarla con minucia y devocin, comenz a
acariciarla" (p. 396). Pero otra vez Bloch-Dano pone en duda las supuestas
relaciones lesbianas de Flora con su amiga Olympe: "Es atractiva, gusta, le
encanta gustar; todos los testimonios lo confirman. Sin embargo, las
confidencias de Flora sobre su vida privada son muy escasas y casi siempre
nos vemos reducidos a hacer hiptesis o interpretaciones. Las grandes
lagunas que presentan las fuentes no son la nica causa. Ella aliment
deliberadamente el secreto" (p. 152) y, refirindose a la amistad
turbulenta de las dos, agrega: "Sin embargo, esos arrebatos corren parejos
a una amistad apasionada, hasta el punto de que a algunos bigrafos han
podido parecerles fuertemente impregnados de homosexualidad" (p. 159).

Vargas Llosa sostiene, por s y ante s, que el sexo entre iguales hace al
ser humano realizado y dueo de s mismo, cuando al comentar las relaciones
sexuales de las mujeres dice refirindose a la revolucionaria: "El
descubrimiento del placer fsico, de un goce sin violencia, entre iguales,
te hizo sentir una mujer ms completa y ms libre" (p. 397). Aqu el
novelista claramente asume el estereotipo que es usado como bandera
poltica por el feminismo, cargar negativamente la complementariedad y las
diferencias obvias entre los sexos.



Significado

La vida sexual de los personajes principales de la novela de MVLl, su
respuesta a los estmulos erticos y la menguada heterosexualidad que se
les asigna en contraste con la exaltacin de sus experiencias desviadas,
tal como son presentadas por el escritor, se explicaran tal vez por la
doctrina sexual que lo inspira, aunque nunca la haya explicitado en su
conjunto.

El crtico literario Garrigs, en Cuadernos Canela, coincide en parte con
esta interpretacin cuando, al analizar El Paraso..., menciona cuatro
constantes en la narrativa de MVLl, una de las cuales sera "la familia", y
por eso nos dice: "En los personajes vargasllosianos la familia, casi
siempre su fracaso, es una influencia decisiva. Y en esas familias el padre
tiene un papel especial, normalmente negativo", entonces el pintor: "En la
Polinesia forja otros lazos familiares, pero siempre muy endebles, como
apndices ensamblados para satisfacer sus necesidades, que se pueden
descartar cuando stas cesan" (p. 54) y asimismo "en la Polinesia se
amanceba con chicas casi adolescentes que le hacen ms llevadera la
existencia y a las que no toma demasiado en serio".

Otra constante sera, segn Garrigs, "el sexo", sealando "En El Paraso
en la otra esquina la sexualidad es el elemento que sirve al autor para
establecer la diferencia primordial entre los caracteres de los dos
protagonistas y entre las caractersticas de las utopas que persiguen:
Flora aborrece el sexo y lo considera un estorbo para su causa; Paul no
puede vivir sin l, lo contempla como un ingrediente de su creatividad: el
Paraso que suea Flora suprime los efectos opresores del sexo; mientras
que en el de Paul se eliminan las barreras para disfrutar del mismo en
plenitud".

En resumen, en El Paraso... MVLl presenta al sexo como un impulso reflejo
desprovisto de erotismo, la heterosexualidad desacreditada, la anormalidad
intrascendente y por su lado el amor no se encuentra "en ninguna parte".
Es una necesidad de la narracin? Aversin del escritor hacia la
heterosexualidad como patrn normal de conducta? Desconocimiento de la
sexologa cientfica?

Pensamos, sobre la base de su obra de ficcin y de la lectura de sus
ensayos y la revisin de sus declaraciones en entrevistas periodsticas y
otras consignadas en revistas literarias, que se tratara de todo esto
junto. Pero es un verdadero misterio que un literato comprometido con lo
social y penetrante en sus anlisis de los grandes problemas de la
humanidad como lo es MVLl, mantenga esta visin simplista, desinformada y
enclaustrada en s misma, acerca de la sexualidad.

** Ren Flores Agreda
   rflores@terra.com.pe
   Mdico psiquiatra peruano (Lima, 1936). Ha publicado trabajos en las
   reas de salud mental, drogas, sexualidad y educacin mdica. Fue
   presidente de la Sociedad Peruana de Sexologa y de la Sociedad Peruana
   de Sexologa Mdica.



=== El enigma: un tropos inherente a la poesa lrica      Lubio Cardozo ==

                                   "La muerte se refugia en lo enigmtico".
                                                                 Heidegger.

A veces la voz interior del poeta, al emerger y plasmarse en la escritura,
deja un hilvanado de versos cuyo sentido resulta oscuro para el lector. Han
reflejado as las palabras, sencillamente, en la vislumbre, complejos
sentimientos y pensamientos, reminiscencias del desolvido, la
"interiorizacin rememorante" (Heidegger), los cuales, por el necesario
poder de sntesis -economa elocutiva- de los tropos (segn Freud todo
ahorro de gasto psquico produce placer*), no pueden formularse de otra
manera. Por cuanto la va alterna, la explicacin detallada, rompe el
tropos, valga decir el encanto, lo potico, el placer de accionar la
inteligencia.

Queda atrapada la opacidad en un verso, en una estrofa o en toda la
composicin: ha nacido as, en el camino creativo del vate, un enigma.
Concepto escritural de ilustre abolengo, estudiaron el fenmeno los
retricos griegos, para ellos nigma significaba aquello del lenguaje
potico entendido de modo velado, frase de sentido oculto, lo apenas
aludido o insinuado. Asimilan los escritores latinos (Cicern, Quintiliano)
el trmino -aenigma-, lo identifican con el acertijo, con lo difcil, lo
intrincado.

Henrich Lausberg, en su Manual de retrica literaria (Gredos, 1976), en el
t. II, p. 287, dice: "El aenigma es una alegora no irnica, cuya relacin
con el sentido recto mentado es particularmente oscura" (...). Lo ubica,
pues, dentro de un tropos mayor, la alegora por cuanto ambos, enigma y
alegora se construyen a bases de metforas concatenadas o con una metfora
continuada. Escribe Benito Ral Losada en su poemario La magia desnuda
(1991),

      "Ni lmites
      para cambiar el ordenado de las cosas
      Ay ceguedad del ego que se infla
      con la herida a la tierra
         abjuracin
      con horadado bosque
         abjuracin
      degradado horizonte
         abjuracin
      sangrante paraso"
      (El atentado).

Se levantan todos los tropos sobre dos planos lingsticos estructurantes,
el plano referente y el plano evocado. Corresponde el plano referente a la
realidad efectiva, ste ausente en el enigma, entonces lo sustituye el
plano evocado, valga decir lo imaginativo, donde va lo potico. En las
metforas tradicionales no resulta difcil hallar la relacin, el vnculo,
entre los dos planos, los cuales en cierta medida poseen una equivalencia,
el amarillo se suele identificar con el oro, el fuego con la pasin, el
nido con el hogar amable, el rayo con la inteligencia repentina, la flecha
con la velocidad, en fin. No sucede lo mismo con el enigma; en l slo
aparecen los planos evocados. Entonces, cuando un lector se encuentra
frente a una composicin estructurada sobre la perplejidad de un enigma, se
ha topado con un poema puro, a lo sorprendente accede, a la kallos, a la
belleza, mas el sentido se difumina y por lo mismo se enriquece el texto
lrico por cuanto ofrece una pluralidad de seales, de sueo en vigilia, de
indicios, de acercamientos. Permite ahora la primitiva ruptura de los
puentes comunicantes entre el plano real y el evocado la creacin de nuevas
pasarelas, la imaginacin del lector, pues, de la creatividad del poema
participa. He aqu una estrofa de Elena Vera de su opsculo Sombraduras
(1988),

      "De los amantes ya no se habla
      Empezaremos por ladrar
      Yo soy la come cargos
      La que cerr el abanico
      La que ya no lo abre
      Soy la que no me levanto"
      (IV).

Ahora bien dnde aprende el poeta la escritura del enigma? Hay un
fenmeno, fuera de la literatura por supuesto, donde se da este modelo de
ensamblaje intelectual: los sueos. Sigmund Freud, en sus dos libros
cardinales sobre la oniria, La interpretacin de los sueos y Los sueos,
descubre en su anlisis profundo sobre este estado de la mente una
disposicin psquica muy peculiar, la cual de inmediato se tratar de
resumir. Conforman los sueos dos horizontes hondamente entrelazados: uno
cuya naturaleza refleja los contenidos de la diurnidad, la vigilia, la vida
cotidiana despierta, y el otro por los sueos propiamente. Nutre el primero
-con toda su carga fenomnica de hechos, sucesos, recuerdos, traumas,
infancia, familia, en fin- al segundo. Nomina Freud al anterior el
"contenido latente" o "ideas latentes"; y a cuanto percibimos o recordamos
del sueo al despertar el "contenido manifiesto". Subraya el psiquiatra
austriaco al respecto lo siguiente,

      "Entre el material psquico de las ideas latentes se encuentran
      regularmente recuerdos de sucesos impresionantes que datan con
      frecuencia de la ms temprana niez, y han sido percibidas por el
      sujeto -dado su carcter de sucesos exteriores- como situaciones
      visuales en su mayor parte. Estos elementos de las ideas latentes
      ejercen, siempre que les sea posible, una influencia determinante
      sobre la conformacin del contenido del sueo, y actan como ncleo
      de cristalizacin sobre el material de las ideas latentes. Las
      situacin del sueo no es, con frecuencia, ms que una repeticin de
      un tal suceso, modificada y complicada por numerosas intercalaciones"
      (1).

Pues bien, la aparicin de las "ideas latentes" en el sueo no se percibe
de manera directa, realista, sino por el contrario stas sufren una serie
de transformaciones, pierden los hechos la logicidad de los vnculos, los
planos temporales se mezclan en un magnfico desorden, los rostros se
fusionan, las visualizaciones se superponen, los espacios se entrecruzan o
se continan sin ninguna conexin racional, la incoherencia de todas las
relaciones pareciera definir el rasgo prevalente. Llama Freud a esta
confusa elaboracin onrica "condensacin" (2). As las cosas no resultar
fcil rastrear en el "contenido manifiesto" la presencia exacta de las
"ideas latentes" ni cuanto quisieran objetivamente significar. Slo el
psiquiatra, formado en la disciplina freudiana, podra discurrir con paso
ms o menos seguro por el laberinto de los sueos.

      (...) "Las primeras ideas latentes que el anlisis revela suelen
      extraar por su poca corriente apariencia. No parecen presentarse en
      las tmidas formas expresivas, de las que se sirve preferentemente
      nuestro pensamiento, sino que se muestran representadas
      simblicamente por medio de comparaciones y metforas, como en el
      lenguaje potico, rico en imgenes" (3).

Milenio y medio antes de Freud, el onirlogo Artemidoro de Daldis (s. II
d.C.) en su libro La interpretacin de los sueos, capta el ensamblaje de
los dos niveles:

      "Los simblicos, en cambio, son sueos que indican unas cosas por
      medio de otras, ya que en ellos el alma expresa algo enigmticamente
      en virtud de su propia naturaleza" (4).

Si se traslada la trama del sueo a la estructura del enigma se observarn
muchas coincidencias funcionales, lo cual no debera sorprender, al fin y
al cabo escribir poesa equivale a viajar por un sueo. Tiene, adems, en
una de sus latitudes, la existencia de una urdimbre poemtica. Identifcase
el "contenido latente" o las "ideas latentes" con el plano referente, por
cuanto all va la presencia de la realidad; mientras el plano evocado
remite al "contenido manifiesto" de la oniria donde descansan las energas
desatadas de las visiones, sensaciones, del imaginario del inconsciente, el
recndito placer de soar. Describe as Ovidio tal completitud y vaguedad
(...) "A su alrededor, por aqu y por all, imitando formas diversas, yacen
sueos vanos como espigas hay en un campo de mieses, como hojas en un
bosque o como las arenas que el mar arroja sobre una playa" (5).

Enigma o sueo esta pequea composicin lrica titulada "Final del
crculo", del poeta Alexis Vzquez-Chvez?

      "poca hmeda irrumpe quejido de madera
      Final del crculo
      Borrasca interna conmueve ensimismado ngel

      Renace lobo
      colmillo corta viento
      en ltima casa del bosque"
      (De Reverso de la paradoja, 2003).

La misma hermenutica de la psiquiatra para interpretar el enredijo del
sueo, ir del desciframiento del "contenido manifiesto" para llegar al
"contenido latente", tambin para el enigma se requerira. Mas ello resulta
imposible por cuanto implicara transformar al trovador en paciente de un
psiquiatra. Conservar siempre el enigma su riqueza expresiva esttica -su
misterio- la cual reta a una lectura pluridireccional, a extraviarse el
lector, maravillosamente, en una opulencia de indicios, de seales, de
reflexiones, en fin "la fiesta del pensar" (Heidegger).



Notas

 * Con respecto al ahorro de gasto psquico vide: S. Freud, El chiste y su
   relacin con lo inconsciente. En: S. F. Obras completas. Madrid,
   Biblioteca Nueva, 1996. t. I., p. 1095.

1. Sigmund Freud, Los sueos. En: S.F. Obras completas. Madrid, Biblioteca
   Nueva, 1996. t. I, p. 736.

2. Op. cit. p. 730.

3. Op. cit. p. 736.  

4. Artemidoro, La interpretacin de los sueos [Madrid] Gredos [1989] p.
   76.

5. Publio Ovidio Nasn, Las metamorfosis. Mxico, Porra, 1977. p. 162
   (Lib. XI, cap. XI: "El sueo").

** Lubio Cardozo
   cardozouzcategui@gmail.com
   Escritor venezolano nacido en Caracas en 1938. Poeta, ensayista,
   investigador y crtico literario. Licenciado en Letras en la Universidad
   Central de Venezuela. Postgrado en Investigacin Documental en la
   Escuela de Documentalistas de Madrid. Ha desempeado diversos cargos en
   la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.edu.ve), en el estado
   venezolano de Mrida, donde reside. Coordin la revista Actual de la
   mencionada casa de estudios. Es reconocida su valiosa labor
   investigativa en historia, teora y crtica, con ms de treinta ttulos
   publicados. Adems es autor de los poemarios Extensin habitual (1966),
   Apocatstasis (1968), Contra el campo del rey (1968), Salto sobre el
   rea no hollada (1971), Fabla (1974), Paisajes (1975), Poemas de
   caballera (1983), Solecismos (1986), Poemas (1992), Lugar de la palabra
   (1993), El pas de las nubes (1995), Un verso cada da (1995) y Ver
   (1999).



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** La muerte de Benito
       Mara Eugenia Caseiro

   *** El juicio de los das
       Mario Amengual

   *** Dos cuentos
       Adn Echeverra

   *** Poemas
       Eugenia Khedayn

   *** Yo tampoco tengo la culpa, Sr. Arlt
       Antonio Senciales, Lasegun Daconc

   *** Poemas
       Javier Flores Letelier

   *** La Xalpa
       Patricia Romana Brcena

   *** Suburbios del ngel (extractos)
       Yarelis Gandul Cabrera

   *** Dos relatos
       Mara de Lourdes Javier Rivera

   *** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo
       Rolando Revagliatti

   *** Fue por la noche
       Jos Gregorio Maita

   *** Poemas
       Andrea lvarez

   *** Fotografas fugaces
       Aldo Roque Difilippo

   *** Poemas
       Paolo Astorga

   *** El evento del ao
       Rodney Michael Larrotta

   *** Poemas
       Denisse Vega Farfn

   *** Despus de la balada
       ngeles Charlyne

   *** Poemas
       Antonia del Ro



=== La muerte de Benito      Mara Eugenia Caseiro ========================

Las rameras cuidaron de l en el oscuro cuartucho de la calle Sol, pero no
hubo tiempo, en unos instantes la vida se le fue del cuerpo y a ellas las
manos se les quedaron vacas. Lo rasuraron, lo baaron con el agua de
lavanda, esa lavanda barata y escandalosa que alborotaba a la mulata Luisa,
la que trabajaba en el caf La Estrella, donde Benito tena asegurado cada
maana, sin ms costo que la facundia que brotada de sus labios carnosos,
una taza de caf humeante y su cajita de cigarros Competidores. "Que sean
Competidores, Luisa, no te equivoques de caja", deca Benito con la camisa
medio abierta, abanicndose el pecho con el sombrero mientras Luisa lo
miraba alelada.

Ellas, las putas del barrio Jess Mara, mezclaron el sabor medio dulzn de
la muerte con el deseo de la vida; le acariciaron el cuerpo con ternura, lo
frotaron todo con el agua de lavanda, con tal suavidad, que hicieron
palidecer de envidia las gardenias que haba trado Luisa. Vistieron a
Benito con el traje blanco y reluciente de los domingos que recin
planchara Aurelia, la mulata blanconaza de asentaderas grandes y jugosas
como hojas de caisimn, que si no le hubiera recordado tanto a su madre,
Benito hubiese pasado por la piedra de su sexo sin mayor complicacin, pero
le tena lstima, y por ms que trat de verla con otros ojos, no pudo con
la estampa del parecido ligada a la de sus cuatro negritos como ngeles de
chapapote pululando por el solar con las barrigas hinchadas por los
parsitos.

Las mujeres seguan acaricindolo, llorndolo suavemente con aquellas
lgrimas que caan sobre el cuerpo de Benito como un manantial salado y
pegajoso por el rimel que llevaban adherido al rostro como una etiqueta
espantosa de la que ya no podran librarse jams. Le pusieron aquellas
medias nuevecitas que el negro Bartolo tena guardadas en un cajn para una
ocasin especial y con gusto ofreci para que el difunto emprendiera con
buen pie el viaje al otro mundo. Tambin lo calzaron con sus zapatos de dos
tonos, a los que el propio Bartolo haba sacado un brillo tan destellante
como si Benito fuera a lucirlos en su ltimo baile. Luego el clavel, un
clavel rojo en la solapa del muerto las hizo quedar a todas con las
gargantas, y hasta con los ojos, hechos un nudo de la admiracin que le
profesaban al chulo ms guapo de Jess Mara y sus alrededores.

Lo lloraron con todas sus lgrimas, con todas sus gargantas y con todos sus
clamores, hasta quedar exnimes y gastadas todas las caricias y palabras de
que disponan en su extenso repertorio de burdeles y callejuelas oscuras.
Luego lo llevaron a enterrar... Caminaron bajo la lluvia, una lluvia fra y
naranja en la que se perdiera el singular cortejo por las ruinosas
callejuelas del cementerio, y los negritos de Aurelia convertidos en
diablitos, chapoteaban felices en los charcos animados por el croar de los
sapos y la belleza de las lagartijas que sacaban sus pauelos en espera de
un nuevo arco iris.

Las rameras de Jess Mara rindieron tributo a Benito, lo lloraron,
llenaron el humilde fretro de besos de colores, ligueros, lazos, peinetas,
zarcillos, algunas estampillas de santos y hasta fotografas a las que
borraron viejas dedicatorias. Por ltima vez, besaron el atad, lo vieron
bajar a las profundidades de la fosa cuando Bartolo y el resto de los
hombres lo enterraron tapndolo con paletazos de tierra negra y frtil,
donde rojos y hermosos gusanos tendran la fiesta de la carne, el debut de
un baile nuevo en que las prendas ntimas ligadas a las estampillas y el
resto de la bisutera obsequiada a Benito, sera saqueada y revolcada para
celebrar la entrada del difunto al seno de la tierra.

Las mujeres regresaron tristes a casa, con triste paso en medio de una
lluvia triste en el triste da de la despedida. Abrieron las puertas a un
sentimiento nuevo, con el recuerdo de Benito convertido en santo, un santo
hermoso y admirado al que pondran en el altar de sus corazones lleno de
velas e inciensos, de flores y escapularios, de tragos de ron y tabacos
humeantes, ofrendas como ecos de las mixturas de todos sus credos. Un santo
al que ya nunca volveran a escuchar hablar de sus andanzas, de sus
bravuconeras, de sus conquistas..., un nuevo santo callado que les
recordara tal vez a san Francisco de Ass, o quin sabe si mejor fuera
compararlo con Chang de las legiones.

Pero muy pronto, aquel chulo, el mejor plantado de Jess Mara,
transformado en santo por el amor ciego y desenfrenado de las putas, se
identificara como espritu renovado y feliz. Las mujeres no tardaron en
darse cuenta de que el chulo sandunguero vendra a habitarlas en sus sueos
de lluvias, volvera a vivir y a morirse nuevamente en los brazos de sus
desazones, a quedarse dormido en las noches de juerga y a desaparecer como
siempre: con el alba.

Aquel terrible agujero apenas sin sangre, por donde haba entrado la bala,
pareca el causante de que el alma se le saliera constantemente del cuerpo.

** Mara Eugenia Caseiro
   buhowriter@hotmail.com
   Escritora cubana radicada en Miami. Textos suyos han aparecido en la
   Muestra de Poesa Siglo XXI, de la Asociacin Prometeo de Poesa, y en
   las antologas Famous Poets Society (1997 y 2000), Nueva poesa
   hispanoamericana (2004 y 2005) y Paseo en verso (Mxico, 2005). Fue
   finalista del Concurso Internacional de Poesa Pasos en La Azotea y
   obtuvo mencin de honor en el Concurso Internacional de Poesa y Cuento
   Mis Escritos (Lanuz, Argentina). Participa en Agonia.net y Radio Agona.
   Delegada en Estados Unidos del grupo LCeeE, bajo la directiva de
   Napolen Lizardo. Sus textos estn difundidos en Internet, donde
   colabora con revistas y diarios digitales. Actualmente dirige el grupo
   con inquietudes literarias Los Bhos y Las Lechuzas, con escritores
   profesionales y noveles de habla hispana. Participa en numerosos foros
   de literatura.



=== El juicio de los das      Mario Amengual =============================

      (Nota del editor: nuevamente tenemos en las pginas de la Tierra de
      Letras al poeta venezolano Mario Amengual. En esta ocasin nos
      presenta algunos textos de su poemario indito El juicio de los das,
      que ser publicado prximamente).

*** Vivir sentenciado

Acostumbrado a los encontronazos con las diversas seducciones del velo de
      [este tiempo,
se llega al coraje de actuar en el perenne escenario de cada da y se
      [acreditan algunas luchas con el sabor anticipado de la derrota o,
      [cuando mucho, del triunfo menor.
Ya no hay blasfemia, cada desencanto es un bao de agua fra soportable y
      [en el contraste entre las necesidades y los ardides se llega a
      [comprender la traicin.
Si las lealtades tienen su precio, cmo pedir querencias rebeldes a los
      [clculos?
Si se tiranizan los sentimientos, con mayor razn las entregas;
pero el olor a mortecina perdura junto con los ideales y las buenas
      [intenciones.



*** Adems

Si alguna vez ramos o parecamos una tribu marginada o desoda,
buscadores del verbo puntual, de la palabra como el hierro ardiente en el
      [hielo de las convicciones,
ya no es as.
Algunos, los que no se dejaron seducir por las banderas y las fanfarrias,
que se negaron a entregarse para trocar por complacencias sus renuncias;
son esos algunos agotndose en su locura,
o pudrindose vivos en los bares
o sobreviviendo entre los escombros de sus historias personales
o tragando grueso por las exigencias de la recia religin del dinero.

Ya parece poco o nada la literatura, la desdeada de palabras tocantes, la
      [de los estremecimientos reveladores, la de la pluma que es lengua
      [del alma.
Se perdi un camino?, se cerr alguna puerta?
Las prostitutas coquetean en las aceras y siempre alguien pagar por sus
      [atributos exagerados.

Palabra angelada,
aunque te aplanen en los rituales mercantiles,
aunque se hundan tus piedras miliares,
aunque tu servidumbre se prolongue,
aunque te sigan midiendo slo para la persuasin,
a ti confiar mi testimonio, mi declaracin sentida,
y por ti y por tus esplendores solitarios
esta y otras voces que coinciden a un lado de la desmemoria comn,
cada cierto tiempo vencida.



*** Como

Como mirar un lugar al que no volvers,
como bajar una cuesta con todo el peso de tus desilusiones,
como recuperar detalles de contemplaciones olvidadas,
como virar un barco por una palpitacin atroz,
como volver al pueblo del que nunca quisiste salir,
como vagar por calles de sueos con el sabor de un exquisito brandy en el
      [paladar,
como abandonar una plaza donde los parroquianos se matan sin razn,
como descubrir las trampas del lenguaje,
como reconocer la sacralidad del cuerpo,
como vivir colgando de altas ramas quebradizas,
como creer que detrs de tu nombre ests t,
como encontrarle sentido a la vida en tus manos y en tu indigencia,
como saber que sta es la nica hora que vale la pena vivir
y morir con el gozo de la existencia en cada poro
y dejarla con una gratitud que no alcanzan las palabras.



*** Recbeme

Recbeme con tus sombras,
dame tu recia indigencia,
djame or el crujido de tus mil flechas
que se quiebran al mismo tiempo,
procrame los errores necesarios
para librarme de estos despojos que llamamos realidad.



*** Ebriedad

Hoy me levant necesitndote,
buscando en lugares poco recomendables tus caricias en mis sienes,
tu regalo de la visin contenta y desprendida.
Hoy busqu tu benevolente indiferencia,
el estar vivo sin presunciones,
el hablar sin guardarme nada
y te encontr en una taguara
donde muchos le dan sentido jocoso a su vida.
Tan pronto ya era tuyo,
la mucha luz y el mucho sol de esta ciudad que no he aprendido a querer
se hicieron mi sangre y mi cuerpo y pude pararme en una esquina
sin odio, sin amor y sin pasiones,
pero sospechosamente alegre.



*** La voz recuperada

Se ahoga en el escndalo,
la avasallan
los lemas, las consignas, las proclamas,
los discursos, los tratados
y tambin muchas pginas que la evocan.
A veces por mano o boca de alguien
dice algunas palabras que son homenaje y reconciliacin.



*** Al calor de las horas

2

Tendremos que volver a esas aguas claras
donde ancianas risueas flotan despreocupadas o enloquecidas o porque no
      [les importa
el parecer ajeno y menos de los que andan poniendo nombres, sin adentrarse
      [en nada,
sin comprender siquiera los traspis de sus inclinaciones y de sus sombras
      [explcitas.
All llegaremos (ser as?) escalando cerros inestables,
que se desmoronan con una pisada que, cuando segura, vuelve peor las
      [resistencias de la tierra,
de las hierbas inclinadas, de las flores que se atreven a cortejar la luz
      [sin firmeza en sus races,
sin contrastar el miedo con sus anhelos.

Ser mejor baarnos en esas aguas atrayentes, dispuestas para los temores
      [inmediatos,
precisas para encontrar rastros en nuestra incertidumbre,
en nuestro desdn cultivado,
en nuestros relojes dislocados,
en nuestras miserias civilmente compartidas.



8

Los dos frente al mar, sin decir una palabra.
El mar inunda nuestros ojos, nos obliga a callarnos.
Algo me preguntar despus, cuando esa inmensidad azul persista en su
      [memoria,
cuando sin necesidad de mirarlo lo lleve consigo y lo compare con su
      [rigurosa pequeez,
cuando sea forma de sugestiones, dudas y preguntas en sus sueos.

Aunque miramos el mismo mar,
tal vez sean otras sus rutas y otras las claves que lo acechen.



10

Me gusta decirle qu significa cada palabra que descubre,
me gusta ser su imperfecto diccionario,
verme obligado a revisar etimologas y acepciones.
Y no es puro gusto, por si acaso:
es el caudal que a su propio curso entrego, a su curiosidad nueva,
a su espritu en bosquejo,
porque de eso depende tanto:
el ver por s mismo sorprendido.
el pensar sin servidumbre a las excusas,
el decir como quien vive entre asesinos exaltados.

** Mario Amengual
   amengual714@hotmail.com
   Escritor venezolano (Maracay, 1958). Licenciado en Letras por la
   Universidad Central de Venezuela (1985), es desde 1997 profesor del
   Taller de Literatura de la Facultad de Agronoma de la Universidad
   Central de Venezuela. Ha colaborado en las pginas de opinin de los
   diarios ltimas Noticias, 2001 y El Siglo, as como en la revista
   ElMeollo.net, y poemas, cuentos y ensayos suyos han aparecido en los
   suplementos culturales de ltimas Noticias, 2001, El Periodiquito, El
   Impulso y en Revista Nacional de Cultura e Imagen. Ha publicado los
   poemarios La arboleda deslumbrante (1991) y El tiempo de las apariencias
   (Ediciones de la UCV, 2000), adems de la novela breve y el poema en
   prosa El pozo de la historia / Los extranjeros (2001, un solo volumen).



=== Dos cuentos      Adn Echeverra ======================================

*** La mirada de los peces

Sofa compr los peces porque vio atrapada su angustia en esos ojos. Detrs
del cristal de la pecera, esos globos saltones iban respondiendo las
preguntas que ella acostumbraba hacer al vaco. Sinti como si esa vista
acutica recorriera la piel, los prpados cados, las mejillas tersas,
hasta entrar por el costillar, golpear el plexo para que la respiracin
regresara intacta y poder sentirse viva.

La noche anterior a la compra an mantena las marcas de insomnio en la
cara por el terror a sentirse perseguida. Tena razn la soledad: era
prisionera y los reclamos continuos de su esposo la iban avejentando.

De aquel amor inaugural que la haba enfrentado a sus padres, a los
compaeros de escuela, no quedaba ms que la sombra de aquel "Es mi
decisin" y, ahora, los peces que una tarde de domingo compr en un bazar,
cuando deambulaba por las calles, quiz para no pensar en los errores
cometidos, y qu son los errores sino la aproximacin de la experiencia?

Sofa decidi quedarse en el parque a ver corretear las aves tras el
alimento, huyendo de las manitas de los nios y sus voces agridulces.
Esperaba que el hombre con el que viva se calmara y le hablara al telfono
porttil. Mientras tanto dejara que el calor la consumiera, ofreciendo el
rostro al sol, sintiendo crecer las grietas del tiempo, como aquellos
ancianos que lamentan su vida. Era preferible la violencia del astro a ser
consumida por la angustia de estar en casa.

No importaba perderlo todo. Ese hogar que le haban adornado a su capricho,
el auto deportivo, el cuerpo delgadsimo producto del gimnasio por las
tardes y las clases de baile. Incluso el trabajo en las maanas que de
alguna forma le serva para huir del aburrimiento. Los mltiples regalos,
todo. El hasto iba enredndose como nauyaca entre sus piernas, apretando
el corazn con las escamas del tedio.

Tampoco import la amenaza de divorcio. l estara con ella siempre. Lo
haba dicho en la iglesia junto con las promesas mutuas. Incluso llor al
ver realizarse el sueo de tener a la nia que siempre haba amado, viva
para recordrselo.

Si a eso pudiera llamarse amor. Sofa quiz ya no lo intentaba, al menos
ahora no quera hacerlo; no estaba segura si alguna vez aquel sentimiento
de salir del hogar paterno fue amor por este hombre o simple arriesgarse a
una vida nueva. Cmo llamarle a la relacin que los mantena juntos: "No
eres mi dueo", le deca despus de cada pleito.

Pero saba que Pedro estaba conforme con lo poco que ella le daba, aquel
hombre de cejas cerradas, dientes apretados y pmulos secos slo necesitaba
saber que al menos l la amaba, y eso ni ella ni nadie podra evitarlo: "Te
lo doy todo, vivo querindote, y nunca voy a permitir que te vayas", deca
la voz por el telfono, y Sofa se secaba las lgrimas al regresar a casa.
Permaneca detrs de esa muralla de recuerdos con que aqul pona candados
a sus movimientos exteriores.

De regreso a casa Sofa anduvo cinco cuadras para llegar al parque donde se
expona la venta de animales para mascotas. Mir un conejo. Sostuvo en sus
manos a un curie. Se qued atrapada en el verde plumaje de los loros, y la
escandalera de los periquitos australianos le arranc la risa casi en el
olvido.

Entre jaulas, ladridos y pelos de gato, escuch la voz sobre los tmpanos.
Su propia voz, esa que haba querido mantener encerrada y que desde el
reflejo del vidrio de la pecera le hablaba por medio de esos ojos saltones
de los peces dorados.

La diminuta voz se revolva sobre esas tonalidades naranja, dentro de la
azulosa agua. El piso de piedras de colores opacos desprenda su burbujeo
de oxgeno. Las aletas y la cola como un plumero iban barrindolo todo. Ese
parloteo respiratorio que fingan en la boca. Los peces dorados la miraban
con sus ojos acuosos, en cuya oscuridad Sofa observ su alma araando la
superficie. Era ella presa dentro de esos ojos. Presa dentro de la pecera,
en su propia casa, dentro de su cuerpo.

A dnde huir, cmo sostenerse si l siempre se ha encargado de todo. Desde
que Sofa termin la escuela entr a la oficina y el trabajo se lo haba
conseguido un amigo de su esposo. Pedro la llevaba y la iba a buscar sin
contratiempos. Ni un minuto ms en la oficina despus de la jornada.

Ahora, con la pecera en el sitio que le haba escogido, cerca de la ventana
del jardn, permanece horas, sentada, mirando el ondular de sus dorados
cuerpos, los flecos de sus aletas, el remolino que forman con su
respiracin.

Y all en el fondo de los ojos mira el encuentro con su amante. Las
escapadas por las tardes cuando su esposo trabaja. Invitarlo a casa y
manchar las sbanas del matrimonio. Aquel amor que pronto se hart de la
indecisin y se fue diciendo: lo tienes todo menos aventura, eres una nia
que slo est aburrida, por eso no tienes intencin de rescatar tu vida. Y
despus del No te vayas, recuerda la respuesta: Ya vendr alguien ms.

Y tena razn, las imgenes se precipitan entre las burbujas: el rostro de
otros hombres le hacen gritar al espejo, pintarlo con labial, romperse las
uas intentando abrir las puertas del hartazgo del que tal vez no ha
querido huir. Las persecuciones con que suea, amenazada: siempre te voy a
buscar, a donde vayas. Y el dolor de nuevo en las muecas, moradas por los
apretones.

Sofa ha permanecido junto a la pecera todo el da, quieta, absorta,
comiendo yogurt con miel y bebiendo pequeos sorbos de t de jazmn. No
piensa ms que en la voluntad de sentirse viva, y el sexo no ha sido esa
posibilidad.

Ha paseado por la casa reconstruyendo cada adorno y el momento de
adquirirlo, cada historia con esos hombres sin rostro. Empaca sus cosas en
un maletn de cuero y regresa junto a la pecera.

Mira los peces ir y venir en el encierro del cristal. Su esposo llegar en
cualquier momento, con su cara de felicidad por verla sobre la cama,
doblegada. Durmiendo o llorosa con el insomnio de siempre. Ya no ser as.

Baja de nuevo, corta una fruta y se queda mirando a los peces dorados, no
quiere huir a escondidas, quiere verlo de frente y decirle adis.

Ha apagado todas las luces de la casa para no mirar el cadver de la
tristeza que se derrama por la escalera. La puerta pronto dejar caer los
cerrojos que anunciarn su llegada. Su partida.

Quita el oxgeno a la pecera, y mira cmo la respiracin de los peces
dorados empieza a atragantarse. Engulle la pulpa de la fruta. Se queda fija
en la mirada de los peces y ve extinguirse la luz de esos discos jugosos
donde se petrifican los colores y se abandonan los brillos. Para Sofa el
pasado ha muerto con los peces.

Pronto la puerta se abrir.

All va. Es l, ha llegado. Gira el picaporte.

Sofa se levanta con decisin. El maletn de cuero en la mano. Su futuro
relumbra en el cuchillo que se ha quedado entre las cscaras y el bagazo de
la fruta, ah, sobre la mesa.



*** Transfiguracin

Todos los das han sido diferentes para Niza. No hay rutinas. Por los
corredores se la pasa fumando y bebiendo agua en vasos desechables. Un
sorbo de humo y un trago de agua a cada momento. El humo pasando de la boca
a su nariz y hacia los ojos, siempre enrojecidos. Ella se levanta a comer
de madrugada, ratoneando por la cocina hasta hartarse. Sobrepasa unos
quince kilos su peso normal.

En ocasiones se queda de pie, por horas, junto al lamo del patio de la
casa, o bien sube al techo y se acuesta desnuda para que el sol le muerda
las piernas. Puede sentarse en la terraza a ladrar a los perros que pasan
por la calle o a tirar piedrecillas a los camiones de pasaje.

Nunca ha atentado contra su vida, para qu?

Cuando vienen visitas a la casa, ah est ella mirando a las personas y
participando de las plticas. Con una soltura que sorprende, puede hablar
de cualquier tema. Pero algunos das no se levanta ni para ir al bao,
anochece y hay que limpiar el batidero que deja en la cama con sus
pestilencias.

Aos de terapia, circulando en horarios de pastillas, sin creer en la
volatilidad de los medicamentos.

Cuando su madre se harta de verla caminar desnuda por la casa, untar las
paredes con pintalabios, sentarse en el suelo del bao a comer sus
excrementos, resulta sencillo doparla y llevarla a su cama. Es un estorbo.

A sus treinta no es la sombra de aquella joven hermosa que estudiaba
mercadotecnia.

Cuando me hice novio de Mirna, le fue difcil hablarme de su hermana. Das
despus de que estuve presente en uno de los continuos ataques, mi novia
quiso ensearme una foto de su hermana donde an poda vrsele linda y en
paz. Llevaba puesto aquel vestido rosa y permaneca sentada sobre una
piedra grande en la inmovilidad del tiempo que el papel fotogrfico logra
detener. Niza remojaba los pies en el agua de un ro, rea de forma
diferente a la de ahora, sin esa agitacin que ahora se le presenta en los
ojos.

Apoy a Mirna y logramos convencer a su madre que esa fotografa,
incrustada en su marco de madera, debera estar en la pared de la sala,
frente al sof, como un buen recuerdo de los das de tranquilidad de Niza.

Desde hace unos das, en la revolucin de su mente, Niza comenz a quedarse
largo rato mirando el televisor cuando ste se encuentra apagado. Una
ocasin me pareci ver que lo encendi slo con mirarlo. Luego mira la
fotografa en la pared y acaricia su imagen.

Tambin se queda observando con detenimiento cada uno de los ladrillos del
piso de la casa, uno por uno. Se tira al suelo y se va arrastrando hasta
recorrerlos todos, y va dejando un rastro de colores. Al principio cremos
que se trataba de sus orines, pero las tonalidades pastel de esos lquidos,
que poco a poco se volvieron gelatinosos, nos hizo odiarla ms. Ms de una
tarde, despus del paseo por el piso de la casa, su madre la zamarre de
los cabellos, intentando quitarle esa sonrisa estpida de la cara, mientras
la atbamos a la cama para pasar la noche.

De cuando en cuando los ojos se le ponen en blanco, y cuando volteas a
verla para saber si no ha sido la imaginacin, Niza te mira fijo y re
agitada, como una hiena.

Esta tarde su madre fue a surtirle sus medicinas. Mi novia se senta
enferma, con calentura, y se ha quedado dormida en la habitacin.

Estoy en la sala cuidando que mi cuada no vaya a salir a la calle.

Viene hacia m y me quedo ah sentando, mirndola. Me pide un cigarro, se
lo doy y le ofrezco la flama del encendedor. Da una chupada larga mientras
cruza las piernas acomodndose en el sof sobre sus muslos, en posicin de
flor de loto.

Escupe el humo en mi rostro, mientras veo el hormigueante color de esa
vellosidad casi transparente del pubis. Comienza a rer, y puedo distinguir
esos rastros de lo hermosa que un da fue. Con el humo escurriendo por los
dientes amarillos dice: He decidido probar ir en contra de todo y hacer lo
que se me pegue la gana.

Aprieta con los labios el cigarro. El humo va elevndose circundando su
rostro.

Coge el cigarrillo con los dedos para mirarlo y se transfigura en humo.
Toda ella comienza a dar vueltas por la sala, pegndose en las paredes,
subiendo por el techo. Sus ojos permanecen risueos en la niebla. Me
repliego contra el sof y todo el humo que la conforma viene hacia m.
Vuelvo a reconocer sus labios.

Se eleva y se va a refugiar al televisor que se enciende. En la pantalla
hay un campo cubierto por hierba y al fondo un ro que deja escuchar su
recorrido. Miro la fotografa, frente al sof en que me encuentro. Desde el
fondo se levanta la mujer con su vestido rosa y comienza a correr
amaneradamente hacia el primer plano. Niza con muchos aos menos, el rostro
limpio y sin manchas.

El televisor va cambiando de imgenes para mostrarme su memoria intacta.
Ella desde la fotografa se asoma, re ante los recuerdos que se precipitan
en la pantalla. Las imgenes de su primer da de escuela, la pubertad y el
xtasis, desfloramiento, vmitos, encierro, la niebla de hoy, yo con cara
de asustado y de nuevo la niez de Niza.

Mirna aparece de pronto en la sala. La despert con el grito que di al ver
a su hermana transformada en humo. Camina somnolienta y cuando pasa junto
al televisor lo apaga. Niza desde la fotografa mira a su hermana y regresa
a sentarse sobre la roca junto al ro. Parece enojada.

Mi novia se sienta sobre mis muslos, se acurruca en mi pecho y comienza a
besarme la barbilla. Estoy excitado y hay que aprovechar antes que su madre
regrese de la farmacia.

** Adn Echeverra
   romeolobos@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Mrida, Yucatn, 1975). Escribe poesa y cuento.
   Bilogo con Maestra en Produccin Animal Tropical por la Universidad
   Autnoma de Yucatn (Uady, http://www.uady.mx). Integrante del Centro
   Yucateco de Escritores, A.C., de cuya revista Navegaciones Zur es
   editor. Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial
   Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004) y
   Xenank (Ediciones Zur-PACMYC, 2005). Participa en los libros colectivos
   Litoral del relmpago: imgenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003),
   Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003) y Los mejores poemas
   mexicanos; edicin 2005 (Fundacin para las letras mexicanas y Joaqun
   Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Textos suyos han aparecido en las
   revistas Abisal (Instituto Quintanarroense de Cultura), Luna zeta
   (Oaxaca), Acequias (Universidad Iberoamericana de Torren, Coahuila),
   Tierra Adentro (Conaculta), Alforja de Poesa (Universidad Autnoma
   Metropolitana, UAM), El Universo del Bho (Instituto Ren Avils
   Fabila), Molino de Letras (Texcoco, estado de Mxico), Fandango (Oaxaca)
   y SIC y Los Otros Errores (Distrito Federal), as como en el suplemento
   Arena del peridico Exclsior (Distrito Federal) y en las revistas
   digitales Prometeo Digital (http://www.prometeodigital.org), Proyecto
   Sherezade (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4), Ficticia
   (http://www.ficticia.com) y El Otro Mensual (EOM,
   http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Coordin el taller de creacin
   literaria del Injuvy (2003-2004) y el Taller Literario Grietas
   (2004-2005), participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis
   Literaria El Drenaje. Ha obtenido diversos reconocimientos en su pas,
   como el primer Certamen de Poesa Joven Jorge Lara (2002) y el Premio
   Nacional de Poesa Rosario Castellanos, donde obtuvo el segundo lugar.



=== Poemas      Eugenia Khedayn ==========================================

*** Confusin

Despojarme de la piel y encontrarla,
en las calles, en el espejo, en los sueos.
Se encarna infinitamente en otro ropaje,
y quiz, otros huesos.

Juega a ignorar que me apropio
de su respiracin y sus huellas.
Camina sin prisa, nada teme.

En el instante en que creo alcanzarla
(su ritmo se ajusta al mo o el mo al suyo)
Ella, mi alter ego, se dirige a hacia m,
y me traspasa...

...S que ahora me sigue,
pero no puedo girar a comprobarlo,
porque mi caminar es lento y nuevo...

Otro el ropaje, otros los huesos.



*** La partcula de luz

Verte
y huir.
Para no encontrar en vos
la verdad de todas las verdades,
el espejo de los tiempos,
la tragedia del porvenir.

Huir para no develar grietas ni confesar pantallas,
para no perder la sorpresa de lo inexorable,
la inocencia de creerme artfice.

Huir para no aceptar que soy prescindible,
que no eclosion mis potencias,
que no me encontrar en un otro.

Huir.

Anularte.

Que la cotidianeidad te asfixie.

Y slo entonces...

Desvanecerme en la quietud de lo mundano.



*** Mi sabio

La mano del sabio desvanece una poca oscura.
l es mi fuerza y la libre inconciencia,
abrazo que preserva e impulsa,
arrullo viril que cala hondo.

Mi sabio es admiracin que seduce y colma.
l ofrece palabras y sueos tibios,
desafos y xtasis,

afinidades que vulneran.

Nos buscamos, nos perdemos.
Descalza y clara,

eterna y aptrida,
lo espero.

Para despertar sentidos olvidados
y extraviarlo con mis juegos.
Para que mi ternura lo haga
hombre nuevo pero autntico.

Para que sea mo...
Y sea nuestro.



*** Reencuentro

Respiracin ardiente sobre mi piel
la voz ubicua silencia su temblor.
Palabras y sueos que encarnados
enajenan la verdad y el perdn.

Te recupero hombre y sereno
y ya no duele sentirte en mi cuerpo,
en las habitaciones y en las pginas
que prohibidas conservan tu aliento.

Doblego la obstinacin injusta
Que desgarr la risa y las venas.
Combinacin exacta de colores

Que tu mirada etrea disgrega.
Inconsciente multiplico tu nombre,
tibias letras que mi boca espera.



*** Transubstanciacin

El cclope dorma.
Cuando acerqu mi mano
a su prpado,
descubri la nada.

Hund un dedo.
Hilos pegajosos...

...hacia mi mano,
...envolviendo mi cuerpo
en una red helada,
una segunda piel.

El cclope sonri
y durmi.

Al abrir mi ojo,
imgenes viejas y nuevas
multiplicaron seres sobre la tierra.



*** Sinnombre

Es eco de una voz exhumada
que abraza con palabras
y eriza con susurros.
Sinnombre restaura el camino,
devela la risa, arde la piel inerte,
refracta de un prisma la luz
que en mis ojos despierta su verde.
Lo hago nacer en otros cuerpos,
bajo los prpados y en los sueos.
Para decirle lo que censur
y an flota en el silencio.

** Eugenia Khedayn
   euge_pk@hotmail.com
   Escritora argentina (Buenos Aires, 1984). Estudiante de derecho en la
   Pontificia Universidad Catlica Argentina (http://www2.uca.edu.ar).
   Escribe poesa y narrativa, y pinta.



=== Yo tampoco tengo la culpa, Sr. Arlt ===================================
=== Antonio Senciales, Lasegun Daconc ====================================

Roberto Arlt escribi en sus Aguafuertes porteas un episodio titulado Yo
no tengo la culpa a propsito de la rareza de su apellido y de los
contratiempos que le acarre de por vida.

Yo tampoco tengo la culpa de tener el apellido que tengo, Sr. Arlt, que nos
ha deparado durante toda nuestra vida a mis familiares y a m molestos
problemas que nos han llevado a plantearnos aclaraciones lo ms ingeniosas
posible para que fuese pronunciado o escrito en forma correcta. Creo que
para nosotros las molestias han sido mayores que las de usted, Sr. Arlt, al
ser andaluces. Lo digo por aquello de las "eses" y las "ces". Y siempre se
ha terminado diciendo qu apellido ms raro!, igual que con Arlt.

Una respuesta comn en nuestra familia ha sido decir: mire, la primera con
"ese", la segunda con "ce" y terminado en "ese". Qu molesto, verdad?
Tanto nos ha dado que pensar nuestro apellido que un pariente cercano,
aficionado a escribir, ha adoptado esta respuesta como seudnimo literario:
Lasegun Daconc (la segunda con ce) -que a m me suena a cameruns- y otros
lo harn, con lo cual corremos el riesgo de imitar -cuestin que no me
gusta nada- a las sagas americanas: Ford I, II, III..., Rockefeller I, II,
III..., Lasegun Daconc I, II, III, etc.

Despus de muchos aos de no tener la ventaja de llamarte Prez, Snchez o
Garca, el ingenio te llev a buscar ayuda en otra palabra del diccionario
de la RAE y apoyarnos en ella y as encontramos algn alivio en la palabra
"esenciales". Decamos entonces, y decimos an a nuestros interlocutores,
mire, lo mismo que "esenciales", pero sin la "e" inicial. Algunos escriben
directamente nuestro apellido como Esenciales.

Un problema aadido que no tenan nuestros antepasados, ni usted, Sr. Arlt:
cuando escribes en un editor de textos en cualquier ordenador que disponga
de corrector ortogrfico, el apellido sale sealado como sospechoso, como
si estuvisemos marcados como sujetos peligrosos para la sociedad o
furamos miembros oscuros de alguna secta dudosa, con lo cual hasta los
programas inteligentes se confunden con nuestro apellido.

Al igual que el Sr. Arlt, tenamos y seguimos teniendo dudas sobre el
origen de nuestro patronmico y esto ha despertado la inquietud o
curiosidad de algn miembro de la familia y le ha movido a investigar algo
sobre la cuestin.

Hemos querido encontrar sus antecedentes en Cenzano o Zenzano, aldea
abandonada de La Rioja, porque remontndonos documentalmente siglos atrs
hemos establecido un rbol genealgico y hemos comprobado que ya en el
siglo XVI existan antepasados que lucan tan cabal apellido registrado
como Zenianes/Zeniales.

Siendo andaluces no podemos venir de ms cerca? -pens otro interesado
socio del club. En los dos ltimos siglos el apellido se asienta en Cuevas
de San Marcos (Mlaga). Y hemos seguido haciendo cbalas.

Otra posibilidad: por qu no pensar en Encinas Reales, encinos sus
habitantes, localidad del sur de la provincia de Crdoba, muy cercana a
Cuevas? Y se nos ocurrieron diversas razones:

a) similitud de races en los nombres [Encinas, encinos,
   (S)encianes/(S)enciales].

b) proximidad geogrfica: entre Encinas Reales y Cuevas hay escassimos
   kilmetros.

c) antecedentes histricos: Cuevas Altas o Cuevas de San Marcos, fue
   conquistada en el ao 1424 por tropas de Juan II de Castilla al reino de
   Granada y desde esta fecha a 1492 ser zona fronteriza y poco poblada,
   pero a partir de entonces ser repoblada histrica y lentamente por
   familias procedentes de Antequera, Lucena y Encinas Reales, pueblos
   todos andaluces.

Como ver, Sr. Arlt, nuestro nombre de familia nos ha tenido bastante ms
ocupados que el suyo.

Sr. Arlt, usted nos abandon hace ya ms de medio siglo, pero me dirijo a
sus descendientes: quien no se consuela es porque no quiere!

Claro, ni vosotros ni nosotros nos llamamos Prez.

** Antonio Senciales Pastor
   asenciales@ono.com
   Escritor espaol (Mlaga, 1937). Ex profesional de banca, actualmente
   jubilado. Estudi ciencias empresariales en la Universidad Nacional de
   Educacin a Distancia (Uned, http://www.uned.es) e idiomas en la Escuela
   Oficial de Idiomas de Huelva (http://huelva.eeooii.org).



=== Poemas      Javier Flores Letelier ====================================

*** A una mujer

hizo la mirada habitual
el negro habitual
la ceniza y el humo habitual.
sobre el smbolo de una cama
presumi su nombre, su sangre
durmiendo fija
y me mat tal suicida y su horca.
me enterr tal carne en el diente inocente 
de un nio.
ignor el vestido, y fui pecado
olvid la flor, y fue olvidado.
busqu en mi cuerpo la llave que ardiera
y solo encontr la respuesta fra,
prend los ojos
y ca tiniebla abajo
sobre la inquisicin templada
de la brisa y la noche,
pens como entrometido, como enojado,
como recin creado.
en la altura del cielo y un sueo.
de su sueo y la mitad, solo la mitad
de un insomnio mal hablado.

cre no haber nacido, ser el camino de otro
la gua del ngel que presume su luz siempre divina
y su estirpe.
sent la piel morir vaca.
acercando el rezo devuelto al rojo,
al comienzo de la huella del mar;
la espuma rosa que no es profunda.
el amor que no es un fruto.
el ocano que no clava sino la muerte
el lecho verdadero
el vaso y la botella vaca,
los ojos claros queriendo despertar
de su pulpa enamorada.

las sombras de los hombres
frente al fuego de dos dragones distintos,
un alma quieta y el fuego que busca.
el espejo que refleja el desnudo
y el desnudo que espera.
abre sus ojos slo producto de la muerte
cruel ceguera del romntico
pegado a la lluvia y a sus cielos
a las aves que ignoran la tibieza de las maanas
de las tardes que explican las manos
y el agua; alimento de las lgrimas.

esfinges rotas, sutiles, invisibles reemplazos
de los labios que se pierden oscuros.
la sonrisa vida
y la magia mentida y sentida
como el castigo de Dios.
reconocen aunque no ven las almas perdidas
los signos que las marcan
buscan la herida de un pilar ms grande
que es resuelto.

querra un espritu vago perder su cuerpo?
querra el Invierno oler a Verano?

sera el roco que despierta
sera la sangre roja
la sangre perdida, siempre perdida
buscando su paraso;
mendiga, maldita;
siempre mendiga...

sera ese sueo un castigo.
la carne lo resuelto
el cielo lo mentido.
la sonrisa lo vivido.
la lluvia lo cado.
y la muerte lo simplemente
visto como la silueta de un ngel
que alguna vez fue

se fue la suerte
y el destino.
y la santa figura
sobre un llanto
nocturno.
puente entre el idilio imaginado,
la palabra parida.
y la memoria;
nico que recuerdo de Dios...



*** Religin

"quise tocar la raz que llamaban mujer
y mor en ese veneno elemento
que llamaron cuerpo.
con la lengua salada
or en el ocano de las palabras sagradas,
ca creyendo ser un santo 
cuando fue slo imaginado
el sentimiento de la muerte.
origen y nido del sueo
del despecho casi religioso
y la historia viva
de muchos hombres.
encontrando la paz
en un vaso de licor cualquiera;
la historia tambin conoci
esa fortaleza...".



*** Un verano

campo y roca
pierden su brillo
cuando llega la maana

risa
y abrazo
pierden
su sentido
consumidas
en una noche

mentira natural y breve
silencio eterno y profundo

pierden los ojos
en los claros
ms altos
buscando la
flor
que les dio origen;

la diosa
hormiga del ensueo,
el pensamiento
en el cristal
que se corta
en las manos
sin recelo...

** Javier Flores Letelier
   flores_javier2005@hotmail.com
   Escritor chileno (Santiago, 1982). Textos suyos han aparecido en las
   revistas PanfletoNegro (http://www.panfletonegro.com) y Divague
   (http://www.divague.com), as como en una antologa de poetas y
   narradores del sello Mago Editores.



=== La Xalpa      Patricia Romana Brcena =================================

Las secas pajas se incendiaron sin que alguno de ellos arrimara el fuego.
Esa maana el sol enfureci y el viento hizo caminar al bosque. Aquellos
que intentaron acarrear agua del ro se volvieron cenizas. Las llamaradas
cercaron al poblado La Xalpa, y en pocas horas se consumi la posibilidad
de salvar a los que ah vivan. Fueron hombres, mujeres, ancianos y nios
los que tendremos que olvidar, y entre ms pronto mejor, porque las
desgracias no vienen solas y no queremos ms tragedias. "El destino pone
trampas perfectas cuando caemos en ellas empujados por la ignorancia y el
aislamiento. Cuntas veces miraron surgir el fuego espontneamente? Por
qu no enterraron las ramas y las hojas muertas? Por qu tentaron a las
fuerzas de la naturaleza?". Fue el argumento...

Ninguno sobrevivi. No sabremos cules y cuntos fueron sus lamentos. Yacen
junto a la cosecha que los aliment en su camino al cielo o al infierno.
Tendremos que olvidar, y entre ms pronto mejor! Las desgracias no vienen
solas y no queremos ms tragedias. En unos cuantos meses, en lo que fue La
Xalpa, se iniciar la construccin de una carretera que comunicar a dos
ciudades importantes. Qu lstima que los habitantes de La Xalpa no puedan
ya integrarse al proyecto. Les hubiera venido bien conocer el progreso y
utilizar el nuevo camino para ir a vender sus cosechas, tan mal pagadas por
la dificultad de transportarlas. Les hubiera venido bien que sus hijos
acudieran a una escuela para aprender algunos nmeros y algunas letras. Les
hubiera venido bien esa carretera para salvarlos del aislamiento en el que
sobrevivieron ms de quinientos aos. Pero murieron entre las llamas y
nadie sepult sus cuerpos. Sus cenizas se regaron por la tierra, en la que
renacern rboles y flores como los que perecieron con ellos. La autopista
cruzar por encima de La Xalpa, con el tiempo pocos se preguntarn por sus
habitantes. No fue la Pompeya sepultada por el Vesubio en el ao 79, que
dej testimonio de una magnfica ciudad adornada con mosaicos, esculturas y
cultos. Slo fue un humilde poblado que deba desaparecer para dar paso al
progreso, merecedor apenas de un pequeo letrero como referencia para la
desviacin al ro.

** Patricia Romana Brcena
   patriciabarcena@hotmail.com
   Docente mexicana (Mxico, 1952). Maestra especialista en audicin y
   lenguaje. Es subdirectora de la revista literaria Al Margen
   (http://www.almargen.net) y miembro activo del club "La Pluma del
   Ganso". Colabora en las revistas Navegaciones Zur y Actualidades
   Educativas. Es directora de Cultura de la Asociacin de Residentes de
   Las Arboledas. Ha publicado los libros Traicin al diablo; De suerte,
   amor, honor y muerte; La noche del nuca; Los cuentos de la Romana y
   Largas historias en textos breves.



=== Suburbios del ngel (extractos)      Yarelis Gandul Cabrera ===========

                                                              A mis abuelos

*** Fortuna

Juan de Dios Cristbal es afortunado
cada amanecer tiene de espejo las manos
cerca el manantial
y no falla el gallo
hierba buena y romerillo

Juan de Dios Cristbal es afortunado
dos ms dos son cuatro
gaviotas
tres puntos
un garfio.



*** Ch

desde lo alto miras
cmo se encienden luces ya apagadas
se apagan las encendidas
y velas
muchas velas
ya en tu honor
ya en el cuento y descuento de aquella
tu manta

azul verde o cualquiera
dio tantas vueltas
vio tanto mundo
y fue a tanta guerra

que desde lo alto miras
     cmo se apaga y enciende

y hasta se pone la cera

y pensar que no tengo
siquiera una escalera
para ver si como adentro
se ve todo desde afuera.



*** Prdica

Ruega
la lluvia llega a los pies
y la piedra es arena

queda una lmpara
a Gioconda los ojos
a Quijote la lanza y el pan
a nosotros el alma
y la fe.



*** Aleluya

a los santos que glorificaron tu nombre
a la tierra y al cielo

a la belleza
a las piedras
y a tu cuerpo

aleluya
a la maana
a la noche borracha
a nosotros embriagados
amn.



*** En las noches

Mara
con tu paja
y con tu heno
         tus gallinas

Cuidado el maz que se seca!

y aquel soldado perdido
el de la escopeta vieja

Mara
con tu paja
y con tu heno

    tus gallinas.



*** San Porcus Pus

bendice
tal presencia
presidida por
el pez en pos de paz
del pan que el pez pesc

San Porcus Pus
s pues
el velero del paral.



*** De la lluvia

Guitarra no llores
que de soledad est hecho el mundo
y de tristezas
y de lluvia
y de ven y come que se enfra.

Guitarra no llores
que te despintas
y te daas
y puede que no suenes igual
as de nueva
as de santa
as de quien no est mojada.

Guitarra no llores
que eres del canto
Guitarra no llores
no es para tanto.



*** Los de siempre

Los caminos sealados
la magnitud desconocida
dos vagabundos ms tres
igual a cinco
dedos
notas chinas
sentidos sin cabeza
de capa espada y varita
cada da arrastras
aqu los de pie
los indomables
los soadores
aqu nosotros
los de siempre
aqu la ruta
las alfombras no s.



*** Ilustracin

Cenizas

espera
doy la fbula

tengo arcos
tengo sables

mira tijeras
mira un sastre

mira un sueo
mira un nadie.



*** Vigilia

Centinela alerta
ya viene el amor
enciendas las antorchas
los faroles
el amor bordeando el ro
afilen
no duerman
el amor vestido de prncipe
abran las puertas que viene de azul
y viene embrujado

Olviden a la reina
a la tal Isabel
que me doy al brujo
hago santa su piel.



*** La maana

es el canto de sirenas
y es mi alma en tu palabra

oigo a Simbad lleno de islas y faros
Sherezada cuenta una y mil veces
y yo te estoy amando
aunque de amor estn llenos los libros
y Shakespeare lo hizo trgico
y Neruda tierno
y Vallejo antiguo

y yo hago el amor de flores y roco
de tierra frtil y pasto henchido
lo hago mo por todos los contornos
sin ms dueo que mi dueo
sin ms voz que mi mando

ya llega y aqu estoy
lanza en mano
caf -leche- flores
so contigo.



*** Olvido

No s la fragancia
no s tu soliloquio

y yo que busco notarme
que busco lo agotable

me calmo
me arropo
me olvido

y aqu pradera
y aqu desrtica
all las piernas
el manto
aqu qu tierna
por cuanto.



*** Casi

Que de aqu y all es igual
pero no tu beso
ni tu sombra
y no tu curva
tu soledad insaciable
y tus formas

mundo que amoldo y riego
cada vez
que busco y ando
cada vez.



*** Espejismos

hurtan la mente
hurtan lento el asombro

esmeralda sin nombre

hurtan el cuerpo
mi cuerpo que enciende
cenizas con alas tejidas
con sueos y rostros tejidos

y yo destejo y tejo
y dale Mara Chuzena que su Choza techaba
y el leador pasa a las cinco

Anda ve y compra
a ver si tejo un monte
y en el monte incrusto ramas

y si me buscas te digo
y si me buscas lo hallas

Espejismos hurtan la mente
cudala
que no se vaya.



*** Duelen los suspiros

los cerrojos
el alivio del no fue nada

duele pasar la hoja sin ver siquiera

y el tacto no es tan bueno
y tengo el gusto a yerba
y huelo a tierra

pero no soy del monte

y es que los sentidos estn locos
tiernos pero locos
sanos pero locos

y busco y curo
y curo sin oficio

cuando no queda
con qu alumbrar las manos.



*** No tener

Que seas un tipo

posibilita desear
un proceso metamrfico
rajarte en dos en una noche de eucaliptus
no tener por qu enamorarse
                cuando te apuntan fijo.



*** Hijo del viento

por qu no despeinar el alma
flotar en ti o en m

por qu no sentir que es tu nariz mi ausencia
cuando no la tengo
y que las rosas son blancas
no por falta de colores
s porque me gustan en tus ojos.



*** Falta

silencio a mi alma
a mi tacto
y a mi lento pacto de puertas tiernas

partes conmigo en tu cintura
en tus pies y tu frente

si estuvieras
bailando en la frontera tendra calma

Silencio

que falta.



*** Es el atardecer

el canto a la inocencia
luces de m
y ratos de m

todo aquello que es gris
estaba claro

y triste es de noche
cuando no estemos juntos

este beso con hojas cadas
es de horas de cena
de horas de Padre Nuestro

y sobra un plato
en cada casa

casamenteros
para qu buscan

este es el canto
-atardecer que pasa.



*** Hachas para el hechizo

maderos en las manos
y la calma

su corteza que corta el encanto
y Merln sin espada ni piedra
y la piedra sin nombre

yo

con este manantial donde la tierra
del no tiene muerte
del siempre convida

sus tacones estn lejanos
y Almodvar los lleva
ya sin dejarlos.



*** Pertenencia

El otro da la vi y hasta habl con ella
pero no le agrad mi ceo
ni la boca apretada
ni mi ver la maana oscura
por hablar ms alto que los pjaros.



*** Ni los cabildos
                 rozaron la eternidad

el siglo de las luces no era ms que reflejo

como los pasos
las auras
las sombras

aliento que daba
los soles diferentes
las lunas distintas
y el arco iris de la nostalgia

yo lavaba mis manos
la piedra protega mis ropas
los cabildos estaban lejos
ron y tabaco en costumbre

la eternidad contaba en m
y tema.



*** Lowestein, Lowestein

no escribo
y Lowestein

cmo saber que buscan mi nombre

todos tenemos un misterio
el de no estar sola cuando pienso en alguien

y el de buscarte

es tan difcil que me quieran
decirlo en voz de quien no rehuye el no
                             caminar seguro

mis poemas s me aman
me abrazan cuando estoy cerca

mi nombre
ponen bajo su calma
y me acarician.



*** En los suburbios del ngel

la calma crece no por sabio
s porque sabe
que igual de locas sern las lgrimas

que igual ser el nombre
de monasterios en el reinado
de soles y atardeceres

que no importa que bebamos agua
                       de las manos

si en los suburbios del ngel
el corazn es ms triste.

      Poemas de Suburbios del ngel, Ediciones Loynaz (2003).

** Yarelis Gandul Cabrera
   gandulcabrera@hotmail.com
   Escritora cubana (Pinar del Ro, 1975). Obtuvo premios de poesa en
   festivales universitarios y encuentros debates de Talleres Literarios.
   Textos suyos aparecen en varias publicaciones seriadas. Licenciada en
   educacin musical, ha trabajado como msico profesional en diversas
   agrupaciones desde 1996.



=== Dos relatos      Mara de Lourdes Javier Rivera =======================

*** Puntos suspensivos...

Ella ya se levant tal y como haca todas las maanas. All va preparndose
para recibir las hazaas que el da desencadenar. All va con el sueo
dibujado en sus ojos. All va, sin saber que hoy ser el da en el que
comenzar su vida. Ella toma su caf, sometida a la cotidianidad rutinaria.
Se baa, se viste, se arregla... Se peina frente al espejo... Suspira...
Enciende el cigarro que contamina todo su cuerpo. Observa el tcito humo
que sale de sus pulmones... sin imaginar... sin sospechar, ni siquiera por
un segundo, lo que suceder hoy. Lee su agenda y hace listas de todos los
compromisos pendientes. No alcanzar a hacer nada de lo que propone, pero
ahora mismo ella no lo sabe... No entiende el poco control que ejerce hoy
sobre su propio destino. Apaga el cigarro y se identifica miserablemente
con el cmulo de cenizas que ahora pueblan el receptculo a su lado. Y all
va... Organiza su cartera para asegurarse de que no falte nada. Aprieta las
llaves en su bolsillo. All est ella... a punto de abrir la puerta. All
respira profundamente preguntndose cundo... Y all, sin esperar ninguna
respuesta, da el primer paso de su nueva vida...



*** Cmo ser artista... without really trying?

      Un hombre tom un urinal y le llam fuente... desde entonces la idea
      misma se convirti en arte...

Ella lo haba dejado atrs haca muchos aos. Hoy le dio un arranque y
decidi recuperar su pasado perdido. Desde hoy volver a ser artista, se
dijo determinada. Ella haba estudiado lo suficiente sobre arte
contemporneo para saber que hoy en da no se precisa de la tcnica. En
otra poca uno no poda decidir repentinamente ser o no ser artista. Haba
que estudiar meticulosamente para perfeccionar el medio artstico... Se
requera dedicacin, esfuerzo y talento. Pero, al momento, stos ya no son
requisitos indispensables para un artista. Lo nico que se precisa es la
idea. As que desde hoy ella se lograr como artista, a pesar de haber
olvidado con el tiempo su ejecucin tcnica.



1

      Para ser un artista lo primero es creerse, no, convencerse a s mismo
      de ser grandioso. Reptase al espejo infinitas veces: "Soy grande,
      soy un genio" hasta que no sean palabras sueltas sino un
      convencimiento que emana de la sangre. Otros habrn hecho o dicho lo
      mismo pero nadie lo har con mi misma grandeza... porque soy
      grandioso.

Ella se mir al espejo y se convenci a s misma de su grandeza...



2

      El segundo paso sera dejarse llevar por las demencias momentneas.
      La diferencia entre un artista y un no-artista muchas veces es
      simplemente el hacerle caso a las irracionalidades pasajeras. Si te
      viene el impulso de arrastrar un inodoro por las calles, no es
      demencia, es un performance...

Una vez certificada su grandeza saba que todo lo que hara ser
considerado arte. Praxis. Ahora le toca a la praxis. Mir a su alrededor a
ver si algo le inspiraba. Empez a buscar por todo su apartamento cualquier
cosa que le resultara interesante. Entre el caos tumb accidentalmente un
vaso de cristal. Contempl los pedazos desprendidos y decidi proclamarlos
arte. Quizs podra hacer una serie... Rompi otros vasos y platos a fin de
ver qu sala. Al tercero se cort un dedo. Mir la sangre. Estaba bien
sufrir por su arte, pero no desangrarse... as que desisti en el intento.



3

      Si es necesario recurrir a alguna sustancia controlada para inducir
      este estado "creativo" no se corte pues muchas obras de arte han
      nacido de las drogas o el alcohol.

No se le ocurra nada. En su casa no haba ningn tipo de narctico que
pudiese ayudarla. Opt por beber un vino de mesa que haba dejado a ver si
el alcohol la inspiraba. Se emborrach mucho ms rpido de lo normal. Tom
una escoba y la sumergi en un pote de pintura. Pas la escoba por el
piso... Esto es arte, estoy barriendo el arte, se dijo mientras su nuevo
pincel se deslizaba felizmente por el lienzo alternativo.



4

      El prximo paso es dejarle saber a todo el mundo que eres grandioso.
      No es suficiente haberte convencido a ti mismo, hay que proclamarlo a
      los cuatro vientos. Mostrarle a todo el mundo las locuras acometidas
      en el nombre del arte.

Ya haba logrado su primer intento artstico. No estaba satisfecha. El vino
que flua por su sangre le suscit a pensar que no haca falta ningn
experimento extrao. Lo esencial era ella. Yo soy arte. Se despoj de sus
ropas y empez a bailar por el piso. Se asom por el balcn en cueros y
comenz a gritarle al mundo su grandeza. Eventualmente le metieron una
denuncia por "indecent exposure". Es que no soy comprendida...



5

      Repetir ad nauseam los pasos anteriores hasta que finalmente seas
      constituido como un artista...

Ya a este punto se estaba mareando. Los efectos eufricos del vino fueron
cediendo. Lleg la nusea. Sali corriendo al bao y vomit su vida. Luego
se mir al espejo. Tena el rostro completamente manchado de pintura, vino
y sabr dios qu ms. Su pelo se dispersaba por todas partes. All estaba
ella... desnuda... enfrentndose a s misma.

Pueta... soy una mierda!

Y con este pensamiento se desvaneci cualquier intento de ser artista.

** Mara de Lourdes Javier Rivera
   bealprlibre@yahoo.com
   Escritora puertorriquea (San Juan, 1981). Estudiante de doctorado en
   historia del arte en la Universidad de Salamanca (Usal,
   http://www.usal.es, Espaa). Su produccin permanece indita.



=== Ojal que te pise un tranva llamado Deseo      Rolando Revagliatti ===

*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (1)

Un asesino
atado
excita ms
o menos
que uno
suelto?

*

En El Desierto de la Madre Ma
juguemos a las damas con las rameras
(con las golfas
con las busconas)
mientras las damas no estn.

*

De m tambin se dice
que tomado por detrs
es como prefiero el Ser

tomado.

*

Pobre
abochornada
me ama
como puede.

*

La profesora de ruso
se monta a su alumnito en rumano
Logra gemir en franco invencionismo
polglota.

*

Qu de m
se solaza
en el amante
de mi esposa?

*

Contigo
mitigo.

*

Enamorada de un joven sobrio y malintencionado
la solterona accede al contacto ntimo
y para ella -del todo- inaugural
tras veintisiete semanas de sutil cortejo.

*

Delicado, nervioso
penetrado por La Dama Tosca

allo.

*

Cmo que con qu fines
persegu en un sueo
libertino
a tu mam?

*

Piropo a una adolescente
con par apabullante
de adolescentes tetas:

"Qu par apabullante!"



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (2)

Que hasta dnde, mi reina, os amo?

Hasta esa cordura:
el cielo.

*

Te la saco mi mano
Y es donde te saco mi mano
que se queda.

*

Mordisqueo tus labios de frambuesa
con los mos atrapo uno de tus lbulos
y as
incitado
beso
con extrema dulzura
tus dos dedos de frente.

*

Que por qu tan casto hasta antes
de caer yo preso?

*

Aqu est: conmigo
No me gusta
Su compaa consolida
mi raquitismo
e inmovilidad

Quien me gusta
sepulta
mientras
su vigor.

*

Te la saco mi mano

Y es donde te saco mi mano
que a m se me hace
que a vos se te hace

que se queda mi mano.

*

Ay, que me viene el mariconeo
Lo percibo en la turgencia
de mis reconcomidos pensamientos.

*

Soy el que se coge a la Reina Madre
os lo juro

En Oslo.

*

Qu nos pasa?
Sucumbe cada orgasmo
en mis eyaculaciones
con / tigo.

*

Morira, amor mo
antes de lastimarte

O
aun mejor:

morira despus.



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (3)

A golpes de enormes besos
pequeas mordidas
y algn aspaviento
sostuvimos nuestra bsqueda
y nuestro encuentro
desde mi auto hasta tu alfombra
mgica

Lo que dura
este vuelo!

*

En un mar de petrodlares
me descubr
Desendome encarnizadamente
te advert

Te somet
me somet.

*

"Me gusta cuando me la clavas
porque ests tan presente"

Y cuando me la desclavas
no te digo que me disgusta

Es otra cosa.

*

Rehsase
a vrselas conmigo

mientras arde
por vrselas conmigo.

*

La ereccin se retira
del rgano viril

y as, desarmndolo
lo torna civil.

*

Lo tuyo conmigo, Herminia
desde nuestra boda
(aquella primavera del '86):

sordidomstico.

*

Con una como sta
no me quieren a m:

quieren a sta.

*

En mi afn
por "acabarla con esto"
y "pasar a otra cosa"
incorpor una esposa.

*

Me voy:
fueron quince aos
asomado a esta ventana

Me voy:
el sol est ya alto

Me voy:
los reproches de mi descendencia
no sabrn alcanzarme.

*

La larva de un pensamiento
en mi odo

Es en tanto larva
que aturde.

*

La suciedad
es un reencuentro.

*

Ser un Gran Amor el nuestro?

Y si -pongamos por caso-
no fuera un Gran Amor el nuestro
te amo?
me amas?



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (4)

Mi biblioteca no es un cementerio
y as
los libros que no corren
que no me corren
que no descorren

vuelan.

*

Mrenlo en la pantalla:
una lnea
horizontal

iganlo:
un pitido

Se
nos
fue.

*

No lamento que yo est muriendo

S
(creo)
tu eternidad.

*

Renuncio al mundo
(gasto social)

Al dficit cero
lo financio
con mi vida.

*

No lamento su pequeez

S
(creo)
mi enormidad.

*

Peor que muerto

perdurando
as

se venga.

*

No lamento tu irrelevancia como personaje

S
(creo)
la ma como pblico.

*

Viene con abismo la belleza.

*

La reminiscencia que sos
                    -feto-
a m
me restaa.

*

El pblico
como pblico asistiendo
a la representacin de los actores

en friso

asistiendo a la representacin
del pblico.

*

No sobra el tino
del destino

Que yo fuera
"un nacido para"
no quiso.

*

Habl muchsimo con mis amigos
en la cena de ayer a medianoche

Ellos eran cuatro:
Enrique, Fulvio, Ema
y mi propio reflejo
comiendo, bebiendo, riendo
en la puerta vidriada que daba al jardn.



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (5)

No soy lo que debo ser
si arrastrndome a nada
soy gusano.

*

Las defensas
defienden
sin escrpulos.

*

Dios no cesa
de dar pruebas
de su absoluta
inexistencia.

*

Vuelo a mi nada
no siendo lo que debo ser
con alas.

*

Sin fingir
he cometido un acto de locura

Sin locura.

*

Retorna a m
resucitada
mi caricatura

desde su cuerpo muerto
desde su pecho.

*

Soy lo que debo ser:
un cerdo
burgus rodeado por el oro

Si no
no sera nada.

*

Al salto mortal de tu vaco
la ilusin de mi lleno.

*

Me queda bien
la caricatura
del recuerdo
de m.

*

La ilusin de lleno
me la brinda tu odio.

*

Prximos
restos de naufragio
me turbaban

Presentira que
ellos eran
algo para m.

*

Estuve desistiendo
mucho el verano pasado
y en la pasada primavera
resist

En el invierno que pas
expuls unas turbulencias
innominadas y concebidas
en el ltimo otoo

Cmo petrificar
al otoo actual?



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (6)

Vigilo:
ha muerto
quien soaba
mis sueos.

*

Para darla
hay que tenerla de piedra
o rota
o de pescado.

*

Lo her
o solamente
lo mat?

*

Soy un smbolo:
un mbolo.

*

No me imites:
s tu propio asesino.

*

No me imites:
asesina
respondiendo a tus propias
convicciones.

*

Primera seleccin:

del pajarito
tras volar
queda en la rama
el no cantado canto

el no cantado canto
del pajarito
tras volar
queda en la rama

queda en la rama
el no cantado canto
del pajarito
tras volar.

*

Tu influencia en m
me es odiosa
Morira
si te odiara lo bastante.

*

Segunda seleccin:

tras volar
queda en la rama
el no cantado canto
del pajarito

tras volar
el no cantado canto
del pajarito
queda en la rama

el no cantado canto
tras volar
queda en la rama
del pajarito.

*

A veces
ofende
el asco

Y degrada.

*

Peter Pan
pide pan
y no le dan

Tampoco le dan un hueso
a Peter Hueso

Solitos
mutuamente
se cortaron
los pescuezos.



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (7)

No soy suficiente
ni
insignificante

Ser significante
lo que decidas
algn da
sobre m

Y
suficiente.

*

Mi vida onrica
deja qu desear

Y me lo deja a m.

*

No hay modo de conocerte
No hay tampoco modo de desconocerte

No hay modo de conocerte
en el sentido de que no hay modo de atesorarte
si es que slo acceder a conocerte.

*

Esto es estar vivo:

alucinar
en un

atad.

*

No es imposible que sean treinta
los aos que hace que no la veo

Con ella convivo
-no es imposible-
desde hace treinta aos

Mi ceguera
y ella:
nada es imposible.

*

Hoy
el comportamiento de las puertas
aade desconcierto
al de las persianas

Mal me lo explico
As que mejor
no lo explico.

*

El camino ms corto
es el trillado por mis enemigos.

*

Mis iniciativas
te ofenden?

Qu toman de las tuyas?

Pero, sobre todo
qu desechan?

*

Uno no sabe muy bien a dnde va

porque algo en uno no va
del todo
a donde uno quiere creer que va
o cree que va

o va.

*

Aun si no hubiera
30.000 razones
para eliminar al ejrcito
argentino

bastaran las 8.960
razones para eliminar
al ejrcito argentino.

*

Para la foto
mi embarazo
no es histrico.



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (8)

Nunca
es no funesto
-saltendote-
privilegiarme.

*

Nos pasamos el cuerpo
buscando el tiempo.

*

Ojo:
(a quien sea que en m apremie).

*

No podr
por dos aos
con opcin a tres
ocupar
mi pequeo nombre
y apellido:

lo alquil.

*

Fui de todos los tiempos
que mor.

*

Mi doble es
hoy da
apenas uno
de mis
     socios.

*

Donde pensaba suicidarme
me encontr muerto.

*

El tiempo es una bomba
(de tiempo).

*

No he sido hallado por mi doble

Y eso que
no
huyo.

*

Los tiempos
ya no corren
y entonces
no se agitan.

*

Soy el que sobra
(de los mellizos).

*

Te la amo

receptora y oferente

e incipiente.

*

Que no se diga que lo nuestro
no tiene pies ni cabeza:

pies
   tiene.

*

"La vida vale la pena
no el dolor:
la vida no vale el dolor".

*

Invaden
el labio superior
el patio
las muelas
el campo de juego

No hay reflexin
donde crecen.

*

Lo miro correr
a mi cuerpo

Slo as
participo.



*** Ojal que te pise un tranva llamado Deseo (9)

El escalpelo
se aproxim
al sueo

Lo amenaz.

*

Son infinitos
los olvidados.

*

Ridculo
no me has abandonado

Ridculo, compaeril
por qu no me has abandonado?

*

No ro
ya no soy el hombre que re

Y que es.

*

Todos
lo que soy
disentimos.

*

En mi ciudad
qu repugnancia!:
todos venden.

*

Los elogios me empequeecen

Sin elogios soy de mi tamao:
pequeo.

*

Sapos me com
argentinos

Efectos me constrien
fauces y costillas

El odio concomitante
es una excrecencia
un impuesto.

*

Me retir a tiempo:
en el pinculo de mi anonimato
renunci para siempre
a la notoriedad.

*

Perdname
t tampoco sabes lo que haces.

*

La vida no me da
ni fro ni calor
La muerte, en cambio
me da calor

Y achucha.

*

Te deseo
      Suerte.

*

Se incluyen
gusanitos
en nuestra
procesin.

*

Se la busc
mi pualada

A la tumba se lleva
su encuentro.

** Rolando Revagliatti
   revadans@yahoo.com.ar
   Docente y escritor argentino (Buenos Aires, 1945). Ha hecho estudios de
   realizacin cinematogrfica, formacin actoral, psicodrama
   psicoanaltico y psicoanlisis, entre otros. Entre 1988 y 2004 ha
   publicado los poemarios Obras completas en verso hasta ac, De mi mayor
   estigma (si mal no me equivoco), Trompifai, Fundido encadenado,
   Tomavistas, Picado contrapicado, Leo y escribo, Ripio, Desecho e
   izquierdo, Propaga, Ardua, Pictrica, Sopita y Corona de calor; los
   libros de cuentos Historietas del amor y Muestra en prosa, y la obra de
   teatro Las piezas de un teatro. Doce de estos libros se encuentran en
   distintas bibliotecas virtuales de varios pases. Ha sido traducido y
   difundido a diez idiomas en medios grficos y electrnicos. Ha
   coordinado cafs literarios y ha dirigido espectculos teatrales. Textos
   suyos pueden leerse en diversos medios latinoamericanos y en su pgina,
   http://ar.geocities.com/roloreva.



=== Fue por la noche      Jos Gregorio Maita =============================

Qu pas perro tonto que despiertas y ves en derredor la cama suelta, en
paos calientes de la ducha que ensucia el piso, y la calma tomada de tu
plato con adornos navideos, y el sonido clsico de la campanita que unta
el ambiente de guirnaldas sueltas, que te rodean en la casa. Danco, calma
tus ansias, reclama tu instinto una nota distinta, el acorde de la vez
aquella que te measte en la cocina y te agarr con el peridico enrollado,
y la carrera, tu cola, se cae, se revienta del miedo, ves la mano del
hombre, tu hombre, que pega y no se despega de tu aullido transparente, se
te pas la mano en la galleta que te trajo ayer, y as es como le pagas.
Mira, tu amo no se despierta, y son ya las nueve de la maana, el sol ya
sali, y no hay seal que te lo indique, que el paso de la noche por sus
sueos pas, que la sombra del descanso ya se fue, por donde vino, por esa
misma ventana que te aturde hoy, que no cerraron anoche, porque habr sido,
le agarr la calma de la tormenta; le gustaba ver las gotas de agua pegar
de los cristales, se le paraba al frente y no descansaba de inflarse con
aire el pecho, peludo, casi como t, perro tonto. Saca la lengua y revisa
debajo, que no hay nada para ti, nada que te interese, las cholas y las
medias de la semana, repetidas, tiesas del tufo, y las inspeccionas, te
calmas con ellas las ganas de morder algo, y apuntas con tus ojos amarillos
el ocre de tus ambientes, dentro de la casa, pero tu amo, tu hombre, ser
humano, no se despierta. Aprovecha, la salida es larga y las escaleras dan
sueo, ms cuando es de maana y los vecinos no se te atraviesan, porque
hacrselo t a ellos nunca, ni pensarlo. Los hombres como tu hombre slo
sirven para caminar, pero t no te echas las bolas al hombro, y corres,
trotas campante slo por lo que necesitas. Tu nariz, negra, hmeda, te
gua, debajo de las escaleras. Ves, aqu est la bicicleta, y la cadena
para pasearte anudada en el manubrio. Y te recordaste otra vez, qu pasa,
perro tonto, quin te pasea si no l, tu humano. Y te regresas, pensando
que no se despierta, siempre tiene un sitio al que ir apurado, le reclamas
un alarido, y te sobas con la mano que guinda del borde de la cama, y el
aire que no para, se le habr jodido el termostato. Est fra la mano de tu
amo, parsimonioso, tonto como t, perro tonto, que se te cae la baba entre
las sbanas, y que suena as, el gato del vecino, no, mejor, la perra del
vecino. Lo visitan mucho en las maanas. Una mujer con nios chiquitos que
le toca a la puerta. Pero tambin son tontos. Insisten, t los ves por
debajo de la puerta, llamndolo por el nombre de hombre, humano que son
todos, y se van sin ser atendidos, y ladras, quieres hablar, cuando no eres
tan tonto, cuando piensas que no lo eres, cuando ests seguro de que ellos
lo son, porque su olor fresco de piel de macho te llega claro desde el otro
lado de la puerta. Anda a ver que deben ser ellos otra vez. Qu fastidio,
no les puedes decir nada, o porque t eres muy tonto para decirles, o
porque ellos lo son demasiado como para entenderte. Ja! El ms chiquito te
descubri, le carcoma desde que te oy ladrar la primera de las muchas
veces. Ya; hay que dejar de ser tonto, tu amo no se despierta y llegar
tarde a donde quiera que vaya a ir, es seguro que tiene que ir a algn
lado. Te vuelves a devolver, que ladilla. El aire sigue fro y la mano
tambin. Mordisquea Danco, slo un poco, ms que un poco, y su amo no se
despierta. En la almohada suda algo que no sale de su cabeza. Hay una
repisa arriba que bota un lquido que sabe a cerveza. Las fiestas.
Rememoras las fiestas, cuando ellos probaban la bebida espumosa y te
baaban con ella. Qu rico sabor, te haca sentir bien despus de un rato,
verdad? Pero qu, no hay fiesta, nada de lo que no sea ya costumbre, un
partido, un nimo del carajo, la final de algo que no es final porque
siempre hay algo de eso en la tele. Te cansas de ver y escuchar el barullo
de siempre, sin calma vas y tomas agua, tambin fra. Qu coo. Siguen los
escndalos, pero son de otra cosa, no de ftbol. Deja ya las pendejadas,
sbete, eso es, buen perrito, pero deja de mover la cola, no seas tonto,
averigua antes que se despierte, pero deja eso, ve por detrs de sus orejas
a ver si queda algo de la cerveza, pero cuidado con su cara. No alles, no
es para tanto, la cobija no le llega a la cara y el fro es implacable,
para qu preocuparte, no tiene suficiente pelo como t, Danco. Que te
quedes tranquilo, no pasa nada, termina de acomodarte que lo aplastas, y si
se levanta de repente se arrecha. As que mejor deja de molestar, deja de
oler la cuerda que rodea su cuello y no te asomes en las cosas de la esposa
que ya no estn.

** Jos Gregorio Maita
   jgmpsico@hotmail.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1980), reside en Puerto Ordaz, Bolvar.
   Sus textos permanecen inditos, aunque algunos de ellos estn en
   Predicado.com. Estudia comunicacin social en la extensin Guayana de la
   Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab).



=== Poemas      Andrea lvarez ============================================

*** Nocin de m

Cambia, la concepcin del hombre en sus andanzas,
sus sentimientos se transforman por sus duelos,
discurriendo entre deslices, ensalza en vuelos
escarmienta constantemente en sus usanzas.

La voluntad transmuta, irreductible garra
cuando la pena le traspasa con su dardo
y en un respiro las convierte slo en fardo,
es puntiaguda, hebra nociva que desgarra.

Aprende el hombre de lo extenso que es su cielo,
y que incluso es muy estrecho el suelo que camina
y que de cierto, es su avanzar entre tropiezos.

La ineptitud, esculpe acciones sobre hielo.
Bregar la vida, hallar el mpetu, conmina...
Plasmar al alma su enseanza cual un lienzo.



*** Saciedad

Slo fui...
sueo fulgor pasin llama
luz menuda en tus auroras
ocasional roco del encuentro.
Hoy soy...
un recuerdo un adis una aoranza
marginal epicentro de sus ganas
                      / Slo eso.



*** Imagen csmica

Ms que un mundo
locura csmica venida del polvo
adherida piel que tanto estorba
cuando queremos volar, no podemos

No es la tierra quien ata pasos
son los recuerdos fluyentes
corroe, la memoria en el ocaso

No es mi mundo
que place artificios
trotamundos de oropel
y de cuartillas
soy espectro de alguna mujer;
pero luz cuando muere una mentira.



*** Insentido

Dej el Sol
sus febriles besos del da,
descansan las espaldas
sobre la epidermis de la noche

Un grito
       otro grito
                todos gritan

He desertado donde suspira el silencio,
era una rapsodia de voces confundidas
en minscula torre de Babel.

Callen bocas!
rimero de palabras insentidas
besa sensatez
los silencios del discernimiento.



*** Ceguedad

Cada existencia
con sus barnices
y aluvin de tornasoles.

Desde el claro hasta el oscuro
van degradando los tintes
sus rosas, blancas, azules.
y
son tan claras las escalas
cuando los vendajes caen
que enceguecen las pupilas,
deslumbran con sus verdades.

S,
cada existencia y sus tintes
y quien miente en su negrura...
Deslumbra en matiz
               /alado



*** Mi pecho dialogado

Congoja, habla por m
y fluye a mis pupilas angustiado,
con visos negros y prpura, enlutado.

Hblame t de m
espectro in-vivo
que por influencia externa has conjurado.
Qu puedo yo decirte si aprisionas
el latir de tu pecho contristado en paredes
de hiel, abandonado?

Hblame t de m,
Por qu batientes
se escaparon resplandores de sueos, fragmentados?
si tomados de las manos, somos uno
y an no me reconoces, soy extrao.



*** Meridional

Fluye mi yo
pulsando sensaciones.
Me reconozco en la pulpa 
del abeto florecido
fortn de mis resistencias.
Y del agua mar
sus corpsculos salinos
baldean el lagrimal salobre
que destilan generosos...
los enfoques.

Y como un ro que corre
suave
      tibio
            cristalino

soy yo, yo...
silente meridional
investido en los designios
del causal de su destino.



*** Sentires en extincin

Extingui la indiferencia en su negrura
al capullo nacido entre la hierba fina
cuando an frgil tallo, ni ptalos haba, pero...
de origen infinito y de inocencia pura.

Volatiz el ensueo bajo la piel madura,
en roco de lagrimas ha derramado el da
perlada en la lujuria que sin nombre mora
bajo el tul de pestaas de una mirada fra.

Con sus prognes alados y corazn de piedra
ensalzando arrecifes en ecos cegadores
entre riscos rijosos se cubren con sus hidras,
y en esos promontorios de acierto y desaciertos...
son lpidas mortuorias que ocultan predadores
y se devoran vivos los sentimientos muertos.



*** Soneto del olvido

Si plasmo tu recuerdo en mis versos de olvido
despojara al cosmos su constante armona
y al blanquecino lirio de agnicas fragancias
semillas que germinan con dolencias de amor.

Emigrante de amores, ya no soy ni el recuerdo
retornando a la senda de mustia indiferencia,
no te alcanzan mis versos, ni tu voz me acaricia
pero an te sigo amando a pesar del dolor.

Me consuela la luna en noches solitarias
y me embriaga su aroma de nardo florecido
sembrado en tierra frtil de tu febril olvido...

En mi huerto de ensueos, baldeado de congojas.
soy triste cementerio, melanclico canto
y nostalgia, que inspiran mis sonetos de amor.



*** ARC

Un hilo delicado el asfaltado
entrada a la ciudad de mis desvelos.
Sendero alborada y para otros
Epgrafe, boleto...
va al cielo

** Andrea lvarez
   andrea_alvarez55@msn.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1956). Reside en Turmero (Aragua). Buena
   parte de su vida la dedic a la educacin primaria. Ha participado en
   diversos talleres literarios conducidos, entre otros, por Julia Elena
   Rial, Manuel Cabesa y Leonardo Maicn. Forma parte del taller literario
   infantil "Cuenta y Pinta, Pinta y Cuenta", que estimula la lectura
   creativa en nios entre los 5 y 12 aos. Es administradora adjunta del
   grupo Caf para Dos (http://groups.msn.com/CAFEPARADOS). Textos suyos
   han aparecido en Artes Piano Bar (http://groups.msn.com/ARTESPIANOBAR),
   Sipea (http://groups.msn.com/SIPEA), Arihua (http://www.arihua.net) y La
   Lupe (http://www.lalupe.com.ar), as como en la antologa Poesa
   Iberoamericana del Siglo XXI tomos I (2005) y II (2006, Mxico, en
   proceso de edicin).



=== Fotografas fugaces      Aldo Roque Difilippo =========================

1. Querencia

El rancho parece un montn de paja y adobe mal amontonados entre los
rboles. En sus paredes agrietadas anidan las araas y vinchucas. El piso
ya es tierra reseca, apisonada por el trajn de los aos, por el ir y venir
de risas y desdichas, de vidas que se guarecieron en l.

El techo ya es paja reseca que llora en los das de lluvia. Por dos viejas
maderas clavadas en cruz bajo un sauce, me di cuenta que haban sido muchos
aos de ausencia.



2. La espera

Cuando el ltimo rayo de sol cerr la puerta del da, nuestras sombras se
desvanecieron anmicas, y sus almas se esparcieron por todos lados,
hundindonos en un paisaje de figuras oscuras y silenciosas. Apagu mi
cigarro, pues su brasa era una lmpara potente que poda delatarnos. La
luna se asoci a la espera, rehusndose a iluminar en un cielo nublado.

Slo faltaba la seal de Marcos, desde la otra orilla, para cruzar el
contrabando.



3. Esfuerzo vano

Fue cuando la noche apual la tarde y un sol asustado se escondi en el
horizonte. Cuando la muerte artera la desangr en un cielo rojizo que
lloraba en la voz de palomas asustadas, de sarandes estticos y helados.

Los ltimos rumores se acallaron en las sombras, y el viento, antes
silbador y altivo, se dorma entre los rboles.

...................

La noche se esparce opacando las siluetas.

La luna me espera en la orilla como un perro juguetn queriendo subirse a
mi chalana. El ro ya calmado, sereno, parece un nio arrepentido despus
de haber cometido una diablura, y me deja remontar la corriente rumbo al
rancho.

Es oscura la noche y de seguro la madrugada traer un manto de soledad y
escarcha.

Fue mucho lo que trabajamos para encontrarlo enredado en un sarand con los
prpados ya comidos por mojarras hambrientas, que besaron sus labios hasta
desnudarle los dientes.



4. Araas patonas

Canta porque su madera, que en un tiempo fue de un hermoso rbol, se
impregn del trino de los pjaros que en sus ramas anidaron -dijo el abuelo
al preguntarle por qu taa tan dulce su guitarra. Sus dedos delgados y
descarnados se arquearon, semejndose sus manos a dos araas patonas que
comenzaron a caminar por la telaraa de las cuerdas.

Nosotros apuntamos toda nuestra atencin hacia su figura que se encorv
sobre la guitarra para vibrar junto al instrumento en otra cancin.



5. Diluvio

...Y se carg de nubes el cielo. Ya no brillaba el sol, y aquel azul no era
el intenso, cargado de fulgores, de brillo, de vida. Ahora slo humedad y
presagio de lluvia copiosa, poblada de temores.

Y el diluvio lleg desde aquel cielo. Del antes azul intenso de sus ojos
cuando l le dijo: "Adis".

** Aldo Roque Difilippo
   aldodifilippo@adinet.com.uy
   Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
   de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
   serie de investigaciones literarias e histricas en el suplemento
   Lecturas de los Domingos del diario La Repblica, y en la revista
   Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
   para el diario La Repblica de Montevideo.
   


=== Poemas      Paolo Astorga =============================================

*** Afuera

Afuera
slo existe el esto.
Hay muchos rincones invisibles donde soar
hay mucha arena para llenar nuestros zapatos,
y slo hay un lecho
un nombre que abandona nuestras bocas.
Afuera
slo silencio.
Viejos amores en cuclillas caminan dejando sus semillas
y detrs de sus espaldas
derriban las estatuas
sin saber nunca
que son ellos mismos
los que hirieren sus ojos bajo la luz
de un horizonte incomprendido.



*** leo

Ven, acrcate a mi rostro y empjalo lentamente hacia la pista.
Es de tarde
y caminar por estas calles es desaparecer
con la cornisa de mis ojos
y sin saber cmo estallar en el ms desolado silencio.



*** La voz de las dalias

Donde escapan las aves
mi figura existe en un trozo de maana
inmortal
sin sombra
y entre hormigas invisibles
recorriendo mi dorso desnudo.

La tristeza es mansa
entre los tardos parques bostezantes
y las tablas de un puerto apartado de mi vientre
que me llama
susurrando una historia.



*** La matanza (desde un mundo subterrneo)

Pero yo lo vi acurrucado entre cartones viejos
y hediondas prendas rojas.
l me mir siempre con su ojo izquierdo
y un camino derribado cruji silvestres cantos
de zampoa
que iban cayendo por debajo de las piernas y la piel
de una iguana enceguecida por el trigo.
Dos hombres temblaban cerca al pozo
y una de sus mujeres miraba el cielo plido
mientras la luna turbulenta y celeste pregunta por sus cuerpos.
Ni una voz
ni el bramar de un murmullo,
derribados por el estupor de sus frentes sudorosas
tocaron sus dedos
y se ataron al olvido.



*** Poema para desesperar en una avenida

Inventar una voz que comience levemente sola
y devuelva a la garra de un guila
es hacer que mis prpados se cierren a la belleza de tus formas
y slo lea mi diario
con una cruda mirada de resignacin.
Nadie me dijo
qu profundidad tena el ro
donde nos ahogbamos alegremente
sin dudar de nuestra inmortalidad.
Garabatos entre tus piernas y almbar en tus labios,
garabatos, tachadas palabras que se encuentran
y se vuelven a encontrar
en las muertes cotidianas
de mi propia muerte desempleada.

** Paolo Astorga
   das_adler@hotmail.com
   Poeta peruano (Lima, 1987). Es tcnico en diseo web. Textos suyos han
   sido publicados en Encontrarte (http://encontrarte.aporrea.org), Ser
   Poeta (http://www.serpoeta.com), Tu Breve Espacio
   (http://www.tubreveespacio.com), Oxigen (http://www.revistaoxigen.com) y
   Liceus (http://www.liceus.com), as como en la antologa Reflejos del
   alma. Mantiene en Internet la revista digital de creacin y opinin
   literaria Remolinos (http://www.remolinos.ar.gs).



=== El evento del ao      Rodney Michael Larrotta ========================

Los cuentos de hadas s existen!

Sera el evento del ao. Martina U., 26 aos, soltera, criada de un bufete
de abogados, no poda esperar al evento que cambiara su vida para siempre.
S, era cierto que todava faltaban varios meses para la ceremonia, pero
Martina no quera descuidar ni un solo detalle: el anillo, el vestido, el
perfume y el cabello tenan que ser perfectos. Despus de todo, a partir de
ese momento, su vida sera diferente. Atrs quedaran los montonos das de
la oficina. Atrs el doctor Morales con sus gritos y desplantes: "Martina,
el caf! Martina, sin hielo! Martina, carajo, el almuerzo!". Atrs
Barbosa con sus ojitos morbosos y sus manos serpentinas fingiendo mareos,
resacas y tropiezos para carsele encima y ultrajarla a mansalva. Atrs las
gatitas de la recepcin con sus burlas, ronroneos y maullidos socarrones.
Atrs, por fin, la inercia, el tedio, la rabia. Todo eso quedara atrs en
algn lugar recndito de su conciencia donde el recuerdo no menoscababa la
esperanza.

Los cuentos de hadas s existen!

Sera el evento de ao. La vida iba a cambiarle de una vez y para siempre.
No se haban escatimado esfuerzos ni dinero. La fiesta iba a ser por todo
lo alto. Todos fueron invitados. Su excelencia el  obispo quien dara su
bendicin. El seor alcalde y su esposa doa Nubia. Polticos y lagartos de
todas las raleas, banqueros, inversionistas, artistas, deportistas, damas
de sociedad, nuevos ricos, vecinos y por su puesto toda su familia. Habra
comida internacional y nacional, licores, refrescos, sorpresas, regalos y
hasta rifas y premios para los invitados. La orquesta del ao amenizara la
rumba y la velada sera coronada al atardecer con fuegos artificiales
importados desde la China.

Los cuentos de hadas s existen!

Sera el evento del ao. Despus de la fiesta... el Paraso. "Viajar" sera
cuestin de todos los das. Nueva York, Pars, Londres y muchas ms a la
vuelta de la esquina. Ya se vea paseando por las anchas avenidas,
deleitndose ante las vitrinas ms exclusivas, probndose los modelos ms
costosos de las boutiques de moda: DNKY, Channel, Banana, DiMarco, Gucci,
J.Lo. El cielo era el lmite. "Buenas tardes, seora, En qu podemos
servirle?", "Le puedo ofrecer un caf mientras espera", "Nos tena
olvidados, madame", "Siga y se prueba nuestros ltimos modelos". S, para
todos sera Doa Martina, La Seora. La Madame. Perfumeras, zapateras,
tiendas de regalos, restaurantes, disqueras, bancos, heladeras,
peleteras, salones, joyeras y por supuesto el "sper" seran su nuevo
universo. Seguro seguira trabajando, pero no sera lo mismo, la motivacin
sera otra. En las tardes, se ira a chismosear los aparadores, probara
las degustaciones de los restaurantes, tomara algn helado en la terraza y
una que otra noche ira al cine. Vera cambiar las decoraciones de las
tiendas de acuerdo con las estaciones del ao y en navidad escuchara los
aguinaldos y presenciara la iluminacin de un pino gigantesco a la usanza
de los pases nrdicos.

Los cuentos de hadas s existen!

Sera el evento del ao. Martina no poda esperar. Los das, las semanas,
los meses se le haran eternos. "Paciencia", le peda su madre. "Pareces
una adolescente ante el primer amor", bromeaban sus hermanas. Martina era
una joven ansiosa y su corazn se desbordaba de inquietud: muy pronto su
vida cambiara para siempre. Ahora, sin embargo, estaba agotada. Necesitaba
dormir. La noche se deshaca con las primeras luces del amanecer y en la
calle ya se escuchaban los martillos y taladros de los obreros de la
municipalidad trabajando contra reloj. La construccin iba bastante
avanzada. Sera terminada a tiempo. No haba duda: la inauguracin del
centro comercial en julio del ao entrante sera el evento del ao. Martina
cerr los ojos y se durmi con la alegra de haber descubierto una gran
verdad:

Los cuentos de hadas s existen! 

** Rodney Michael Larrotta
   rlarrotta@ureach.com
   Escritor colombiano (1970). Reside en Estados Unidos. Licenciado en
   idiomas por la Universidad Industrial de Santander (UIS,
   http://www.uis.edu.co, Colombia) y magster en educacin de la
   Universidad Autnoma de Bucaramanga (Unab, http://www.unab.edu.co,
   Colombia). Actualmente se desempea como maestro de espaol en una
   escuela secundaria en Georgia, Estados Unidos.



=== Poemas      Denisse Vega Farfn =======================================

*** Confesin

      A Pal Mendoza

Amor pasin y placer
Son en m tres muros transparentes que contienen el silencio
Tres paisajes de tul que aterrizan lentamente en el vaco

Dejar de morder la muerte estas races que me atan a la tierra
De agonizar en mi ser hasta la ms nfima energa
De reventarse hasta el ltimo planeta
De marchitarse en mi jardn hasta la ltima de las flores
Y el insecto ms malvado
O t partieras en dos la oruga del infierno
Que perfora estas paredes
Esa oruga que viene hacia m con mscaras angelicales
De seres que me profesan un amor falso

Destruyeras los cuartos de tortura
Que el miedo me ha construido en la cabeza
O al menos algn crepsculo torciera sus barrotes
Y por aquel agujero deforme saliera mi alma
Ya no ms como ave de rapia
Como gusano cristalino resbalando de los ojos
Ni como el fantasma que asusta a la gente
Cuando se halla tendida en el lecho con los capullos cerrados
Y los sueos entreabiertos

Si t podaras esta angustia como un pez que vuelve al ro
Como una esperanza que se eleva al cielo
Para masticar por primera vez las nubes
Si tus palabras batieran esos ojos amarillos desiertos y enormes
Que me persiguen como mariposas de alas filudas desde el alba
Esos abrazos pegajosos que me reservan las dudas
Los besos de metal que me suelda el naufragio
Dejara de fingirme muerta para no morir
Ahogada para que no me hunda otra vez la realidad

S
Yo me arrancara hasta las sienes por ver
Un rayo de luz verdadera despertando de mi centro
Una daga de amor
Pasin
O placer verdadera



*** Abelius

      A un personaje de ficcin
      que alguna vez
      destruy su propia ficcin.

Un tropel de das camina desangrndose
Desnuda cabalgo sobre los fragores
De este corazn enfermo
Los personajes de mi libro
Escaparon de su jaula:
Abelius

Yo pensaba que la verdadera msica
Slo brotaba de tus poros
Cuando lo nico que brotaba
Era este amor tan indigente
Veo con atencin todas las esquinas azules
Por donde doblaron mis sueos
El tablero ensangrentado
Donde la humanidad sigue jugando al sacrificio
Con sus peones de huracn
La felicidad se detiene
Como un pjaro amarillo sobre una antena
Y un hombre
Como tantos personajes de ficcin
Que aborrecen lo bello en tus historias
Le dispara una flecha y la mata

Pero yo sigo desbordndome con mis races
Desgarrando esta revolucin
Que aprend a crucificar en tu cabeza
Con tan slo este par de manos
De dragones perdidos
Y esta soledad que sigo colgando a la intemperie
Para que la picoteen los cuervos
Sigo dndole a la gente los buenos das
Las buenas tardes
Y las malas noches
-No me olvido de tus buenos modales-

La mentira no tiene un esqueleto
Que la sostenga
Eres el virus que seguir causando
Todas mis enfermedades
Aunque hayas muerto
Como murieron en un foso
Mis viejas plegarias a la luna
A los dioses sin cabeza
T
-Mi ms terrible ficcin-
Vivirs ahora en esta casa
Que he construido en la memoria



*** Sin rtulo

      "Ahora ser fcil destrozarnos lentamente
      arrancarnos los miembros
      beber la sangre lentamente...".
      Csar Moro.

No ser necesario labrar tu mirada
para sembrarme en tus ojos
te conozco espejo indisoluble
me conoces
desde que el mundo decidi inventarse amarillo
y enfermo
nac en el primer latido de tus pasos
con el canto de la funrea ave que picotea tus costillas
all me desdobl desnuda invisible como una mandrgora
puedes abrirte el pecho si deseas
tal vez an encuentres mi sombra perforndose en tu sangre
o a mi soledad jugando a ser
firme amante de tus glbulos blancos.

Para insertarme en tus nias como
un tomo del viento
no necesito mezclar
los colores tibios de mi alma
somos la misma luna despeinada repasando la noche
la misma cuerda vocal estacionando los das
el mismo msculo rojo andando de cabeza por las calles.

Por eso
cuando un bufn de mis ojos te encuentre y
te estire los brazos
celo a tu cuerpo
smalo a tu risa
pero no se te ocurra soltarlo temblando
recuerda que es imposible embriagarse
cuando bebemos la niebla de
nuestra propia sangre.

      (De Euritmia, 2005)



*** Fusin

      Para el ser que a veces despierta
      por debajo de mis hojas.

Las ideas ejecutan coreografas de ballet
en el magro saln de mi cabeza
mi bolgrafo como una flecha azul se estrella
contra un muro frgil y plido.
Abro puertas invisibles
merodeo pasadizos sin suelo
y ests aqu
debajo de todo lo que escribo
olfateando con desquicio el olor a tabaco
que despide cada letra
sosteniendo un paraguas donde se resbala el horizonte
tanteando algn utensilio con el cual rascar
la olla de carbn donde quedaron adheridos
los restos de mi alma.

La ternura es un hilo perfectamente bordado
en cada regin rida de tu rostro
el volumen de tu risa se balancea en el silencio
y pienso
que bien podra terminar siendo sobre tu piel (si me lo propongo)
una sombra desmesuradamente rosa
o algo parecido a una pieza de Chopin.

T
saliendo del papel
de este fango blanco con races negras
con un quinqu en la boca y un pozo rojo en el pecho
esperando la irradiacin   el avepez
el ltimo fruto de mi rbol.

Afuera
el sol an duerme tapado con peridicos
mientras que t y yo bailamos atados
por una sola camisa de fuerza
en el ancho rengln de este manicomio
bailando como dos siameses que comparten
el mismo mentn
la misma frente.
Lo que en este momento creemos que es el amor
-tal vez un pjaro de agua atravesando famlicamente
el cielo bermelln de nuestra sangre-
tambin baila al ritmo de un paisaje de Tilsa
que en mi vientre detona sus colores.

El tiempo no se depila
la soledad se pela mejor con las manos
y no somos ms que un par de abismos
desgarrndose...



*** Introspeccin

      A un muchacho de papel

Yo miraba a Andrs ms all del cuerpo: al alma
y ms all del alma: al papel
y sobre esa pradera color desierto
acariciaba su letra gtica
con mis manos de nia salvaje.

Yo miraba su portada de labios rotos
su prlogo de mano femenina
su ndice fracturado por la indolencia
de una luz que anochece
y Andrs era crdena rosa
llorando en los huertos del corazn
pero cuando atrapaba sus ecos
se echaba a rondar el aroma materno de su dedicatoria
entre nuestros abrazos nocturnos
de corazones incompletos
entonces la estacin de los ojos era dulce
como sus pginas centrales.

Yo miraba a Andrs repleta de vaco
-era un pjaro distante-
no s cuntas veces compuse y descompuse
canciones silenciosas en sus pies de pgina
no s cuntas veces
la eternidad del verso se deshoj
en su biografa de plidas juncias
como un lenguaje del viento entrecortado.

Slo s que lo miraba
-casi siempre-
y era feliz con mi vaco cantando entre sus hojas.

Un da Andrs se diluy con las voces
de sus pginas heridas por caballos indomables
entonces el libro regres al polvo
el oriente se volvi aun ms oscuro
y dej de verlo ms all del cuerpo
ms all del alma
ms all del papel:
en la nada...

      (De Euritmia, 2005)



*** Lo que no se ve es lo que existe
    (inspirado en Sylvia Plath)

El silencio silba mis nuevas canciones
Como un nio vagabundo
Yo contraigo nupcias con las voces
Que germinan de la nada
Pareciera ser que soy una mujer escondida
Detrs de su mscara de hierro
Oculta como la abeja en los senos del gladiolo
O una pequea piedra que agoniza en el fondo del ro
Mrenme bien
Con la atencin con la que el lince mira a su presa
A punto de batirla
La civilizacin no sabe que en el rostro
Tengo dos salones negros
Donde valsean lo inefable con lo brutal
De mi fachada rosa
Ni que desde el cuarto piso de la noche la vislumbro
Como una larva transportndose lenta
Mrenme
Yo soy la que abofetea la falsa luz
Que se vuelca en sus ojos
Bajo mi blusa de seda ya no escondo
Un mausoleo de cristal
Un encaje de perlas y zafiros
Existen dos ventanas
Al paraso y al averno
Una puerta en vaivn
Que perdi la cerradura
Lo que no se ve es lo que existe
Y mana ascensores hacia las profundidades
Yo an sueo con escuchar lo que calla el universo
Con encontrar una frase que pudra la sordera
O un cdigo que nos descifre
Por eso ejecuto el lenguaje de los ciegos
Y mis poemas son zarpas que se incrustan
En los harapos de la tierra.



*** Dilogos

Existencia
Lpiz carbn que me delineas
En un sobre de carta sin membrete
Sentada en el trono del desquicio me contemplo
Como un reloj sin nmeros
O un trastorno de Dal

Felicidad
Cerradura sin llave
Anciana con manos de nia
Deberas ser ms potica
Para poder llegar a tu garganta
Por la boca de cualquier calle
Caer a tu estmago
Digerirme
Y finalmente salir por tu hmeda vagina
Como un tibio lquido armado
En forma de nio
Para que me den de lactar
Los senos calientes del mundo

Existencia
Frente a ti la poesa y mi cerebro
Desovan a diario
De tu silencio hered los acertijos
El angosto y prolongado pasadizo azul
Por donde desfilan mis palabras
Como los ademanes de una fiera reclusa
Sobre tu lecho de espinas
Duermo despierto
Y para sobrevivir
Coloco mi corazn en un vaso con agua proveniente
Del grifo de la espera

Felicidad
Seorita callada
Mariposa huyendo de los estanques de mis ojos
Tus dedos ensayan
El mismo paisaje monocorde de chimpancs
Que creen haberte visto castrndoles la noche
No seguir disputndome tu rostro ahogado
En matrimonio
Ni la rosada pianola donde ensayas
Rancios pedazos de cielo
Despus de todo
Existencia
Subsiste la inesperada sabidura
Que me dan tus abrojos



*** Emergencias

Sentada
sobre un peldao de locura
escucho el claxon de un tren
corriendo dentro de m
a mil por infinito
los libros me ensearon a romper la razn
en casos de emergencia
y la rompo
la emergencia es esta soledad
corriendo tras de m con una hacha roja
mi corazn viendo todo detrs
de unas gafas oscuras
el vahdo de la tierra atropellando a los viandantes
los viandantes atropellando los dones de la tierra
la mano del tiempo llevando un filudo garrote
flagelndome
como un ciego caballo que me derrumba
el vetusto catre del cielo
donde nada de m ha de acostarse
la meloda del vaco tan sonora
tan turbia
encarndome
encarando esta voz tan pequea
como los labios donde derram
mis primeros cantos
ya no ms la infancia rosada
el mundo descalzo que caba en mis gavetas
el amor navegando como un juguete de goma
no encontrar jams el archivo
donde guard mi sonrisa
tan slo estas vsceras de un aire
que ya no respiro
esta sorda verdad
donde se monta mi corriente
este verbo despeinado
contra las huestes del extravo
vida
vuelve a entrar por mis pies
sin el galope de tu msica muerta
vida descsete y vulvete a hilar
con otros hilos menos profanos
ms resistentes
mientras tanto
nostalgia erguida
primitiva incolora mujer
corazn humeante
entre los fresnos de tus pulmones
mientras tanto
pluviales versos escribindose
aunque el horizonte y estas horas de concreto
se despeen.



*** Supuestos

Si usted se acerca
si se detiene
por medio segundo inexistente
en el umbral de mis ojos
en mi ventana chueca
sentir la humedad de una calle nublada
y enfurecida.

Si su curiosidad
como el marfil de su rostro
persiste y aumenta
lo invito a pasar
a este apartado escondido
silenciado terreno
reservado para usted
y su arrebatado diario.

Pase
no se sienta como en casa
slo pase
pero... no hallar una banca
a la mitad de una glorieta
ni una pareja bajo el cielo
de una heladera
-piletas s, muchas piletas-

Ahora
si su impaciencia
y su escasa bravura se ausentan
vaya al mar
al melanclico azulejo
de abundante y eterna cancin
que se divisa en el fondo
corra! y corra! con sus pulsos
grite! y grite! con su sangre
hasta que el barco se detenga
entonces abrdelo
no mire al capitn
no pregunte por su nombre
y despdase del tiempo
de la calle
y de esta muchacha que vio al comienzo
porque en ese barco
usted
se encontrar consigo mismo.

      (De Euritmia, 2005)



*** Charlotte

Charlotte
contigo nacieron los colores
rbol rosa
manzana celeste.
En m se empozaron los grises
sangre prieta
ojos guindn.

Galopa el meln en tus manos
nace una fruta
descansa el ocre en mis muslos
r  e  s  p  i  r  a...

Charlotte
en ti se suicida la venalidad
la melancola
aterriza el verde en tus ojos
y surge una perpetua pasin
el ednico sabor de la vida
el boleto de ida
nunca de vuelta.

Germina en tu prado la risa
la ternura infantil
en tu busto se clava la daga pacfica
de mi inefable amor
de mi acstica sonrisa
de mi nostalgia en huelga.

      (De Euritmia, 2005)

** Denisse Vega Farfn
   rec_denisse@hotmail.com
   Escritora peruana (Trujillo, 1986). Estudiante de derecho en la
   Universidad Csar Vallejo (UCV, http://www.ucv.edu.pe, Chimbote), donde
   obtuvo el primer lugar en el Concurso "Poesa a Vallejo". Profesora de
   ingls, socia activa de la Asociacin Vivienda "Villa de la Cultura" e
   integrante del taller de Artes Plsticas "Palamenco". Autora del
   poemario Euritmia (2005) y de la plaqueta Palabra de junco. Ha
   participado en varias exposiciones pictricas de la ciudad y sus poemas
   han sido publicados en peridicos, como Correo, El Regional, El Heraldo
   y La Industria de Chimbote, as como en revistas y pginas web.



=== Despus de la balada      ngeles Charlyne ============================

San Telmo se derramaba ruidoso, como copioso llanto, sobre la acera de la
propuesta.

Hmedo el corazn y expectante, llegu por decisin del destino que
dispone, sealando puntual el camino -el ritmo es slo nuestro- que nos
lleva y nos deja, que nos trae y devuelve.

El barrio, antipasto de los hambrientos, se mantena gracias a pasajeros
circunstanciales habituales, que se retiraban despus de visitarlo,
saciados de l.

Yo estaba vaco; era tal la negacin que me suger el viaje.

La calle poblada, hormigas de carne, murmullo de abejas africanas, llam mi
atencin.

No conoca mucho de arte; no estaba en el diccionario escaso de mis das;
menos lo haba palpado tan de cerca, pero inevitable, como el destino,
estaba brillando all afuera, suavizndome, como la espuma de la memoria
que me recorri en las orillas de algn lejano sueo.

Los sueos tienen la impertinencia de presentarse desnudos, sacudiendo el
atnito asombro de la sorpresa, inquietantes, perturbando el alma. Y ella
fue eso, una revelacin rotunda.

La estatua dorada, de pie en el extremo de la calle, era rplica perfecta
del mundo y la creacin, por lo menos fue mi sensacin.

Sus manos alzadas al viento reclamaban suplicantes. Los ojos detenidos en
un punto, no parpadeaban.

La vida inmvil no martirizaba los sentidos, sino resbalaba caricias.

La fina y delgada figura se levantaba, una majestuosa esfinge vomitando
sombras por encima del pedregal transitable de la feria.

Los pasajeros de la vida, embelesados, olvidaban monedas en el sombrero
sediento y cansado de suelo.

Los turistas disparaban flashes como balas trazadoras desde sus cmaras,
para diferenciar sus propias historias. Otros, los ms silenciosos,
registraban la pose y su paso, desde la tecnologa digital.

Toqu su cuerpo -asegurando la ma, mi propia historia -atando lo que
estaba viendo y no se me perdiera. A mi tacto no respondi la vida que
lata. La carne sugera y convocaba debajo del vestido soleado que,
fulgurante, insinuaba otros matices.

Ella, claro! no se inmut, sigui ah como si nada pasara, con la mirada
extraviada,

buscando remanso y el aliento cortado, igual al que dej al bajar del
subte.

No s por qu razn imagin que las sandalias oro echaran a correr solas,
despavoridas por el pudor malgastado, atrapado por el atrevimiento.

Sin desentenderme tuve que alejarme del significado y de lo que me produjo
conocerla, presintiendo que despus podra encontrarla, debajo del arbusto,
a la sombra, bebiendo callada el silencio de otra postura.

Tal vez para ese entonces su traje de lujuria sera oscuro, con un antifaz
ocultando los ojos de la tristeza.

Tal vez ya no la desee como ahora, porque me dara miedo tanta negrura,
quizs escapara de sus guantes de garras enlutadas, presagios de parcas
movedizas.

Qu placentera pesadilla me rodea... -pens mientras el susurro de un tango
caa sobre el tajo del vestido, que se abra paso, sensual, entre las
piernas de una bailarina.

Supuse que la nota le estaba jugando un picadito, cosquillendole por
debajo un dos por cuatro.

Sentado en la mesa del bar, la borra del caf hablaba contando disparatados
cuentos; indignado frunc el ceo ante la gorda de vestido hind que,
insistente, los lea.

Que haba un loco en mi mirada reposada? -me pregunt-, y quin le dijo a
esta bruja que los cuerdos son los que caminan..?

Ofendido, pagu lo que deba, le dije que no quera saber ms... que se
fuera...

Segu observando la gracia arrabalera, extasiado por el comps ebrio, que
invitaba, como la ginebra que me acerc el mozo, diciendo -Gentileza de
"Tango Show".

La beb de un sorbo, dicen que el tango anima y provoca.

Ella, toda sensualidad en forma de cabellera tirante y recogida, me echaba
el ojo, mientras su zapato rojo se entrecruzaba con su adversario
abotinado.

Le desnud la entrepierna, buscando secretas notas y entretejiendo
partituras, capaces de hacerla vibrar como a una guitarra...

Cuando volv, me encontr en otro saln.

La presencia de una mujer, que retrataba bellamente, me sacudi.

La galera donde expona exhiba rostros de nios, adultos, ancianos.

Me acerqu para solicitar el mo; con amabilidad me invit a tomar asiento.
Me situ de frente, esperando ansioso el resultado del trabajo.

Ella tom el lpiz y comenz a mirarme, supuse, estudiando formas.

Pero el grafito comenz a girar en el aire, impaciente, rozando sus dedos,
que hacan malabares por sostenerlo.

Tard unos instantes en apoyar la afilada punta; para comenzar con lo que
llam "bosquejo".

De pronto fij su vista en la ma, se la vea confundida, extraada.

No perd el tiempo y aprovech para besarle los labios desde la distancia.

En silencio le hice el amor el tiempo que dur la obra, fantaseando con la
estatua viviente, que no se dio por aludida.

Me entreg la lmina -que cre finalizada. El blanco segua persistente y
absoluto, como la borra del caf y la balada que machacante me perseguan,
para volver a llamarme... loco... loco loco...

Me fui corriendo hacia la vidriera grande del shopping, para comprobarme de
cuerpo entero.

Mi figura, misteriosamente, no estaba presente -como mi tacto de hace un
rato sobre la piel de la muchacha quieta.

Los espejos se burlaron implacables y ausentes de m. El fracaso dentro del
McDonald's tambin rea, comiendo hamburguesas con papas fritas...

Dej San Telmo.

"Volver" -pens mientras record nuevamente a la estatua dorada.

El bullicio dentro de mi estmago segua vigente. No asum tanto hambre...
solamente por eso me largu a la avenida, tom el subte de regreso... y a
medias me devolv...

      (De la serie "Irona ertica").

** ngeles Charlyne
   angelescharlyne@hotmail.com
   Escritora y pintora argentina (Monte Buey, Crdoba, 1956). Reside en
   Buenos Aires. Ha recibido el primer premio de poesa en el III Certamen
   Internacional de Poetas y Narradores Contemporneos 2002, convocado por
   la Editorial de los Cuatro Vientos, y el primer premio Poema Ilustrado
   2000, por la Escuela de Bellas Artes de Lans. Ha publicado el poemario
   Vitral (2002) y textos suyos han aparecido en las antologas Poetas y
   narradores contemporneos 2002, Homenaje a Julio Cortzar, (2002),
   Letras en la red (2003), Letras al viento (2003), Homenaje a Oliverio
   Girando (2003), Nueva literatura argentina (2004), Territorio Sur (2004)
   y Nueva literatura argentina 2005, todas de la mencionada editorial.
   Ilustr cuentos del escritor y periodista Carlos Parodiz Mrquez
   (revista Sudestada). Es miembro activo de Surarte Artistas Visuales, con
   sede en Lomas de Zamora, Buenos Aires, y columnista colaboradora en el
   sitio web del diario La Unin (http://www.launion.com.ar).



=== Poemas      Antonia del Ro ===========================================

*** El despus

Penetro tu sintaxis corprea
en la inmediatez del grito,
deambulo en la memoria de tu cuerpo
y me quedo:
Exhausta
Original
Trascendente,
siendo un mantra en nuestros hilos de respiracin.

En el despus, se arrincona una mirada inexistente
un viento de paloma en el hueco del mundo
el parto de dos huesos crudos expandiendo el origen
un titular que no nos habla sino desde el regreso.

Recorro entonces el reposo
lentamente en un movimiento entregado a la materia inicial
del fragmento
que nos corta.



*** La posesin

Amo ese viento
que viene entre nuestros cuerpos:
la tibia msica espiral que nos rueda.

Y ese desliz que avanza,
como un sinuoso artificio al lado de la tormenta.

( R e s-p i-r a-c i  n)

Y tu nombre furioso,
cayendo en las ruinas de des-corporacin,
viene a nombrarme la difunta
de serpenteos hmedos.

Siempre hay un azar de mediatarde,
Un signo en el murmurar de fundamentos
La fecunda transgresin,
del peso de la luz en los ecos de la muerte.

Una poca fugaz donde el bajo mundo nos reconoce.

Y entonces, no somos ms que un ruidoso trepidar
descubriendo el horror de tanta belleza.



*** Esquizotexto II

Y no vengo sino desde el crculo. Volcando los ojos, avanzo, trepito,
      [ruedo, rondo. Me acostumbro a un rostro hmedo y caliente, y no hago
      [sino esperar, el volcamiento de otros ojos. La inmovilidad lenta de
      [pies y manos.
T
R
E p i
d a r.

Mis inesperados huesos esperan el orculo.

Abarco en el instante, lo muerto, lo vivo, la condena del hombre. Y somos
      [un cuerpo fro que se agrieta como un canal. Un par de bestias que
      [colapsan el hambre.

Y entonces mis hmedos huesos se descorporan, amamantan la tibia leche del
      [desliz. Soy un cntaro de agua en el jadeo de la noche.

Un signo brutal suda en este acceso a la creacin.

El pelaje inconsolable rueda. Soy un mtico fragmento en los dilogos
      [intuitivos del asma. Un aullido descalzo brutal en las manas del
      [instinto.

Abro la boca. Digo: P  L p a m e

Tengo en los ojos las fotografas del asombro!



*** Porque la palabra

Porque la palabra carcome horizontalmente,
debo tenderla hasta incorporarla en lo interno
de la hiriente msica.
Porque de ella, nace lo circular
hasta serpentearse en la psiquis
(miedo intenso disperso en niebla silbica)

Porque de ella nazco,
trituro silencios hasta descorporarlos.
Porque en ella, me tiendo
a sollozar azotes
de pubis con teros muertos.
Porque en ella, trago los gritos,
exalto los tringulos de las aperturas
originalmente muertas.

Porque la palabra
toca fibras,
hacindose parte del sudor negro,
y en ella ensayo el rompimiento de las hojas.

Porque en ella conjuramos,
nos tendemos bajo manos o piernas,
liquidamos los ojos,
en el orculo volcnico de homicidios descalzos.

Por la palabra,
saqueamos cuerpos,
en la edad de los insolentes pjaros
somos: bendito sepulcro
en esqueleto de muerte.

** Antonia del Ro
   carlavdr@gmail.com
   Escritora chilena (San Pablo, 1985). Estudiante de psicologa. Textos
   suyos han aparecido en la revista electrnica mexicana de arte y cultura
   Al Margen (http://www.almargen.net, como Carla Valds del Ro) y en la
   antologa potica Intramuros (Mago Editores, 2006). Es becaria de la
   Fundacin Neruda (2006).



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Qu haces con tus pies en mi piscina      Juan E. Ballester ===========

      Novela
      Ediciones Toteq (http://www.toteq.com)
      Valencia (Espaa), 2005
      ISBN: 8493451509
      276 pginas

En slo tres semanas, John Chester se dio cuenta de que Elizabeth
Sutherland, su esposa, haba dejado de amarle. Una coyuntura que le
permiti constatar, adems, que si bien ella no haba sido la mejor esposa,
como ex mujer al menos s que dara la talla. Cinco aos despus, Chester
-ahora un divorciado con "altibajos quincenales" que alterna su vida entre
pasear con su hija y embriagarse hasta que lo recoja el camin de la
basura- se lanza en una Harley Davidson a un viaje sin destino que, como
cosa de paradoja, le cambiara el destino.

Qu haces con tus pies en mi piscina es la primera produccin de Ediciones
Toteq, un sello valenciano que tiene entre sus objetivos dar a conocer la
obra de autores noveles, y en cuya web se puede leer el primer captulo. Se
trata de una novela escrita en un estilo llano y a un ritmo veloz, en el
que los saltos temporales, ayudados por la memoria de los personajes y por
cambios en la perspectiva del narrador, se producen de manera que el lector
casi no tiene ocasin de respirar. La obra se desarrolla en Escocia y est
enfocada en la forma como resolvemos los inconvenientes que en nuestra vida
produce la deslealtad de alguien a quien amamos.

La primera parte del libro transcurre en 1993, diez aos antes del lazo de
la historia; la segunda parte es el lazo propiamente dicho, que ocurre en
2003, es la ms larga de la novela e incluye una historia secundaria dentro
de s, y finalmente hay un eplogo que narra lo ocurrido en el verano de
2005, ao y medio despus del lazo, y en el que se juega con herramientas
metaliterarias.

Nacido en Valencia (Espaa) en 1959, Juan E. Ballester es un abogado
residenciado en Catalua. Estudi en el Colegio Jesuita de su ciudad natal
y se licenci en derecho. Dirige estudios econmicos, escribe artculos en
prensa y es productor de Danny & Daddy, una exitosa serie de dibujos
animados para nios en edad preescolar. Adems es viajero y navegante,
actividades que sin duda le han servido de mucho para la confeccin de su
novela.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Capitn Alatriste y la picaresca ======================================

                                                         4 de abril de 2006

Buenas tardes:

Soy una chica italiana, tengo que hacer una tesis de literatura espaola y
debo buscar material sobre la relacin entre la novela picaresca con el
libro Capitn Alatriste, de Arturo Prez Reverte.

Querra saber si tenis un nmero de vuestra revista que hable de este
argumento.

Muchas gracias,

Miryam Crucitti
miryamc@libero.it



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

"Aparte del problema que supone el saber demasiado poco, existe tambin el
de pretender saber demasiado".

      Sigmund Freud, carta a Fritz Wittels (15 de agosto de 1924).



=== Cmo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================

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    Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 1 de mayo de 2006
