
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 154
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
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           ~~~~~~~~~~~                       4 de diciembre de 2006
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
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           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
La insoportable banalidad del ser, Jorge Gmez         | Editorial
Jimnez.                                                 |
                                                         |
La mansin de Benedetti. / Nace Catleya. / Clmax,       | Breves
unnime. / Galardn para Pizarro. / Reportando la        |
guerra. / Literatura hipermedia.                         |
                                                         |
Premio Vargas Llosa para Amir Valle y Javier Vivancos. / | Noticias
Denuncian en la Academia del Nobel estado de la casa de  |
Aleixandre. / Recuperan en Nueva Jersey el cuadro de     |
Goya. / Popol Vuh en braille presentan en Guatemala. /   |
Msica y poesa experimental catalana presentan en       |
Alemania. / Realizaron en Mxico el Primer Encuentro     |
Iberoamericano de Poesa. / Venezolanos Chirinos y       |
Mndez Gudez en antologa sobre inmigracin. / Juan     |
Antonio Gonzlez-Iglesias gana el Premio Loewe de        |
poesa. / Ayala, Sbato y Delibes propuestos al Nobel    |
por la SGAE. / Muere el escritor espaol Flix lvarez   |
Sanz. / Fundacin Lpez Rejas crea el mayor premio de    |
poesa de Espaa. / El colombiano Evelio Rosero gana el  |
premio Tusquets de Novela. / Se celebra en Per la Feria |
del Libro Ricardo Palma. / Premio Octavio Paz de poesa  |
y ensayo para Pere Gimferrer. / Antonio Gamoneda obtiene |
el Premio Cervantes. / Encuentro internacional de        |
literatura realizarn en Ecuador. / Abierta la           |
convocatoria para el premio Rmulo Gallegos. / Ser en   |
enero o febrero cuando se entregue el Premio Lorca de    |
Poesa. / Venezuela publicar registro de voces en       |
Internet. / Mario Vargas Llosa presidir el jurado del   |
premio Alfaguara. / Cierra la FIL de Guadalajara con     |
rcord de asistencia. / Exposicin Literaturas del      |
Exilio se presentar en Buenos Aires. / Nuevos          |
paradigmas en literatura debatirn en Lujn.             |
                                                         |
Maana, la maquinocracia?, Nilo Espinoza Haro. / La  | Artculos y
tradicin del plagio, Antonio Otero Garca-Tornel. /    | reportajes
Sobre el proceso literario, Ivn Bedoya Madrid. / La  |
pluma del escritor versus la potencia de los Estados     |
Unidos, Carmen Malare. / La nica constante es el     |
cambio, Ricardo A. Halperin. / La frontera entre la    |
vida y la muerte. Sobre La Mara, de Rafael Ramrez       |
Heredia (Alfaguara, 2004), Lilian Fernndez Hall.       |
                                                         |
Tratamiento de las variables espacio/tiempo en La      | Sala de ensayo
muerte y la brjula: el engaoso orden del universo,   |
Marta Manrique-Gmez. / El Cid y Martn Fierro, hroes |
o antihroes?, Carla Manlise Silva Nadal.               |
                                                         |
Relatos de Nesfrn Antonio Gonzlez Surez. / Poemas    | Letras
para un tiempo prohibido, Arantxa Serantes. / Dos       |
relatos de Liliana V. Blum. / Poemas de Gustavo Javier   |
Crdoba Henao. / La huesuda, Triunfo Arciniegas. /     |
Amor en sitio (extractos), Gabriela Robledo. / El man |
que no supo decir por favor, Mara Anglica Franco      |
Fras. / Tres poemas de Bethsab Ortega. / Relatos de    |
Yarko Rhea Salazar. / Poemas de Mnica Galleano Lehmann. |
/ El bikini rosado, Tere Casas. / Poemas de Jos       |
Manuel Delpino Vivas. / Dos relatos de Adriana Lamela. / |
Poemas de Ernesto Carrin. / Sacrilegio, Roderick      |
Guzmn Meza. / La confusin creciente de la             |
alcantarilla (fragmento), Adn Echeverra.              |
                                                         |
Mio Cid.                                                 | El buzn
                                                         |
Fernando Pessoa.                                         | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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=== Editorial      La insoportable banalidad del ser ======================

Hace unos meses, dgar, un nio mexicano de once aos, se cay a un ro
como consecuencia de la travesura de uno de sus compaeros de juego. El
incidente fue grabado y publicado en el sitio de alojamiento gratuito de
videos YouTube.com. La cada de dgar fue replanteada centenares de veces
por aficionados a la manipulacin de video digital y, mientras esto
suceda, el chico empez a aparecer en entrevistas televisivas. dgar pas
de ser un perfecto desconocido de once aos a una rutilante celebridad de
Internet (y fuera de ella, con camisetas y candidatura a la Presidencia de
Mxico incluidas).

Somos por naturaleza seres banales. Con un cerebro que, como resultado de
miles de aos de evolucin y cultura, es capaz de producir la Teora
General de la Relatividad o La Odisea, la mayora de nosotros pasa casi
todo el tiempo ocupado en resolver situaciones personales, ms relacionadas
con ropa interior, artefactos, plazos o sensaciones que con los grandes
objetivos de la especie. Y es lgico que as ocurra, dado el esfuerzo que
conlleva modelar una inteligencia que destaque respecto del promedio.

Tal es la espita que da vida a la llamada informacin viral, contenidos no
necesariamente tiles pero que se difunden como una llamarada a travs de
los medios. La comparacin con el fuego no es fortuita: por lo general, los
contenidos que gozan del atractivo suficiente para diseminarse de esta
manera no suelen permanecer demasiado tiempo en la cresta de la ola
meditica. Internet ha revitalizado el sentido de la famosa sentencia de
Andy Warhol sobre los quince minutos de fama.

En esta era de infancia digital que vivimos, ya es posible apreciar cmo
tendemos a traducir nuestra realidad al lenguaje de los bits. Las
computadoras nos permitieron crear mundos nuevos, pero todos estn
desarrollndose para parecerse, tanto como puedan, al que ya conocemos.
Cuando hayamos avanzado ms en la integracin de todas las esferas de
nuestras vidas con el medio digital, ser inevitable que el proceso incluya
abundantes dosis de banalidad.

El libro del futuro no ser la excepcin. Solemos pensar en el libro
digital como una pantalla en la que podremos leer todos los libros que
podamos, pero lo cierto es que ser mucho ms que eso. Quizs ni siquiera
identifiquemos el artefacto, o los artefactos (pues es segura la diversidad
en este sentido), con la limitante denominacin libro digital. Ser un
adminculo que, adems de permitirnos recibir contenidos, nos facultar
para comunicarnos con nuestros semejantes sin los aparatosos requerimientos
a que nos constrie la tecnologa actual. Incluso los cmodos telfonos
mviles de hoy en da nos parecern aparatosos cuando esto ocurra. Este
nuevo tipo de artefacto llevar el concepto de ergonoma a su mxima
expresin: nuestras preferencias personales.

Ya hace once aos, en El mundo digital, escriba Nicholas Negroponte: Ser
digital cambiar la naturaleza de los medios. Se invertir el proceso de
envo de bits a la gente por un proceso en el que las personas o sus
computadoras sern los que elijan esos bits. Y, ms adelante: Nuestras
interfaces cambiarn. La vuestra ser distinta de la ma, pues cada una se
basar en nuestras respectivas predilecciones en materia de informacin,
hbitos de entretenimiento y comportamiento social.

Tal como ocurre en eso que hoy todava podemos llamar el mundo real, habr
quien aproveche las nuevas posibilidades tcnicas para leer La Odisea, pero
como es natural seguir habiendo un pblico mayor para la cada de dgar,
para lo domstico, para cualquiera que sea la forma que asuma la
informacin viral del momento. Deberemos aprender a seleccionar contenidos
para no perdernos en el ocano banal que sobrevendr desde la palma de
nuestras manos.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

La mansin de Benedetti. La escritora panamea Giovanna Benedetti acaba de
publicar la edicin digital ilustrada de su poemario Entrada abierta a la
mansin cerrada, que en 2005 obtuvo en su pas el Premio Nacional de
Literatura Ricardo Mir. El libro es de acceso gratuito. Nacida en Ciudad
de Panam, Benedetti estudi derecho y ciencias polticas, especializndose
en derecho de la cultura y derecho de autor en las universidades de Panam,
Autnoma de Barcelona y Complutense de Madrid. Con Entrada abierta...
obtiene este galardn por cuarta vez (antes lo haba ganado en 1981, 1984 y
1992).
http://entrada.atspace.com

Nace Catleya. La revista virtual e impresa de poesa Arquitrave est
construyendo el portal Catleya, que estar dedicado a la poesa escrita en
Colombia sin exclusiones por razones de estilo, gnero o edad. Para ello su
editor, Harold Alvarado Tenorio, ha abierto la convocatoria a quienes estn
en la posibilidad de facilitarle material escrito y fotogrfico sobre los
poetas colombianos. Fotos, referencias bibliogrficas, notas, tapas de
libros y otros materiales relacionados sern bienvenidos. Quienes deseen
colaborar podrn hacerlo enviando los materiales por correo electrnico.
h.alvarado@cable.net.co

Clmax, unnime. El jurado del primer Concurso de Crnicas Clmax,
compuesto por Ins Quintero, Milagros Socorro y Rafael Oso Cabrices,
decidi otorgar por unanimidad el premio nico a la crnica Puerto
Escondido, del escritor venezolano Carlos Sandoval, por revelar una
potente eficacia narrativa y una inmersin en un entorno ajeno que fue
aprovechada al mximo, sin juzgar lo que estaba viendo y haciendo uso de
una poderosa capacidad de observacin y de una escritura de muy buen
acabado. Sandoval es licenciado en letras y profesor universitario de la
Universidad Central de Venezuela (UCV) y de la Universidad Catlica Andrs
Bello (Ucab). Actualmente trabaja como investigador del Instituto de
Investigaciones Literarias de la UCV. Tambin se concedieron menciones
especiales a Sin novedad en la casa de los cacaos, de Ricardo Gondelles;
Galileo Evangelista, de Jovn Pulgarn, y Con la sabana en la sien, de
Valentina Garca. La crnica ganadora apareci publicada en la edicin
aniversaria de la revista Clmax de noviembre.
http://www.revistaclimax.com

Galardn para Pizarro. La primera novela de la escritora puertorriquea
Yolanda Arroyo Pizarro, Los documentados, acaba de recibir el premio del
Pen Club de Puerto Rico 2006 a las mejores novelas publicadas en 2005. La
mencin de honor fue otorgada en celebracin el pasado 12 de noviembre
durante la Feria del Libro de su pas. La escritora retrata en Los
documentados las desventuras de la inmigracin ilegal dominicana a la isla,
fundiendo pasado y presente en un drama de odio, prejuicios y desilusiones.
Retrata la intriga, las confabulaciones y la introspeccin existencial,
pero tras la trama se esconde un trabajo de investigacin exhaustivo
llevado a cabo por muchos aos de entrevistas, observancia y recoleccin de
titulares. Se intenta trazar un retrato, lleno de afeccin y rabia, de un
pas partido en dos, profundamente escindido, cuyos viajeros voluntarios se
enfrentan con vicisitudes en otra tierra.
http://www.letralia.com/firmas/arroyopizarroyolanda.htm

Reportando la guerra. Coincidiendo con la inauguracin de la exposicin
Corresponsales en la Guerra de Espaa en la nueva sala de exposiciones
del Instituto Cervantes en Madrid, el Centro Virtual Cervantes ha publicado
la edicin digital del catlogo de dicha muestra. Organizada en
colaboracin con la Fundacin Pablo Iglesias, la exposicin presenta los
diferentes episodios de la Guerra Civil espaola a travs las crnicas que
escribieron corresponsales extranjeros tan prestigiosos como Ernest
Hemingway, John Dos Passos, Antoine de Saint-Exupry, Marta Gellhorn,
George Orwell o G. L. Steer. El catlogo incluye las presentaciones de
Csar Antonio Molina y de Alfonso Guerra, artculos de Paul Preston,
Ignacio Martnez de Pisn y Carlos Garca Santa Cecilia; y reproduce las
pginas de los peridicos en los que aparecieron las crnicas, su
traduccin, y fotografas tomadas durante la contienda.
http://cvc.cervantes.es/actcult/corresponsales

Literatura hipermedia. El escritor peruano-venezolano Domnico Chiappe
particip en el III Congreso Online Observatorio para la Sociedad, que se
desarroll del 20 de noviembre al 3 de diciembre, con Herramientas para no
perderse en el laberinto, un trabajo sobre el tiempo y el espacio en la
literatura hipermedia, de la que Chiappe autor de la novela hipermedia
Tierra de extraccin es entusiasta apstol. En el grupo en el que
particip Chiappe se pueden leer tambin materiales sobre las diferencias y
coincidencias entre la literatura digital y la no digital, la influencia de
las nuevas tecnologas en la comunicacin y en la creacin literaria, la
funcin de los lectores y otros temas.
http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/gt.php?perfilpagina=
comunicacions&id=104
http://www.newmedios.com/tierra

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||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Premio Vargas Llosa para Amir Valle y Javier Vivancos

En una cena de gala celebrada el pasado 17 de noviembre en el Restaurante
Hispano de Murcia, fue emitido el veredicto de la XI edicin de los Premios
Literarios Vargas Llosa, en su doble vertiente de Novela y Cuento (ste
ltimo bajo el nombre de Lituma).

En el apartado de novela el galardn recay en la obra Las palabras y los
muertos, del reconocido escritor, ensayista y novelista cubano Amir Valle.
Para l sern los 12.000 euros del galardn, a los que se une la
publicacin del libro. El Premio Lituma de Cuento correspondi al murciano
Javier Vivancos Garca, natural de La Unin, gracias a su relato La
maleta, que present bajo el lema Hay una ilusin detrs de la realidad.

A su vez, se present la novela ganadora del pasado ao, El mayor poeta del
mundo, obra del profesor universitario de psicologa y destacado narrador
asturiano Julio Rodrguez, que se mostr muy emocionado y agradecido
durante la ceremonia oficial.

El autor revel que su obra la primera de su carrera y finalista en el
Premio Planeta incluye algunos fragmentos autobiogrficos y trata sobre
la vanidad del escritor con mucho humor. Su argumento lo protagoniza un
joven asturiano de 23 aos que nunca ha salido de su pueblo y que se marcha
a Madrid para demostrar que es el mayor poeta del mundo. Rodrguez acaba de
culminar su segunda obra, Moscas, una divertida novela negra que qued
tercera en el Premio Fernando Lara.

Los Premios de Novela Vargas Llosa estn patrocinados por la Caja de
Ahorros del Mediterrneo (CAM, http://www.cam.es), la Universidad de Murcia
(UMU, http://www.um.es) y, desde hace dos aos, la Consejera de Educacin
y Cultura de Murcia (http://www.carm.es/educacion) a travs de su Direccin
General.

En esta edicin participaron 394 novelas procedentes de 30 pases, entre
los que destacan Estados Unidos, Israel, Mxico, Argentina y Chile, as
como la propia Espaa. Al Premio Lituma de Cuento han concurrido 480
relatos procedentes en su mayora de Espaa, as como de Colombia, Uruguay
y Estados Unidos.

La inferior calidad de los relatos respecto de las novelas, en palabras de
Victorino Polo catedrtico de literatura hispanoamericana de la UMU y
coordinador de los premios ha llevado a que los organizadores se estn
planteando reemplazar, de cara al futuro, la categora de cuento por la de
ensayo breve, que llamara ms la atencin a los universitarios.

En total se clasificaron para la final 14 novelas y 17 relatos, reducidos a
5 y 6, respectivamente, tras la primera votacin de los dos jurados. Al
final, 3 obras de cada categora aspiraron al triunfo final.

La cena de gala estuvo presidida por Francisco Javier Guillamn, presidente
del Consejo Territorial de la CAM; Jos Miguel Noguera, director general de
Cultura; y Jos Antonio Cobacho, rector de la UMU.

Tambin asistieron, entre otras personalidades, el delegado del Gobierno,
ngel Gonzlez; el alcalde de Ceut, Manuel Hurtado; Juan Jos Moulia,
jefe territorial de Obras Sociales de la CAM; Fernando Armario, director
general de Archivos y Bibliotecas; Francisco Guillermo Daz, vicerrector de
Extensin Universitaria; el ex presidente de la Comunidad Autnoma Carlos
Collado; Mara Teresa Marn, directora del Museo Salzillo; los pintores
Pedro Cano y Muher; el diseador Severo Almansa y los poetas Dionisia
Garca, Antonio Parra y Gontzal Dez.

Fuentes: CubaEncuentro  El Faro



*** Denuncian en la Academia del Nobel estado de la casa de Aleixandre

El presidente de la Asociacin de Amigos de Vicente Aleixandre, Alejandro
Sanz, envi el pasado 18 de noviembre al presidente y al director de la
Fundacin Nobel, en Suecia, una carta urgente en la que denuncia el
incomprensible y lamentable abandono institucional que padece el histrico
inmueble en el que pas gran parte de su vida el poeta y premio Nobel
Vicente Aleixandre (1898-1984).

En la carta recuerda que la casa de la antigua calle de Velintonia 3, en
Madrid, es todo un smbolo en la historia de la poesa espaola y del
exilio interior y, en ella, Aleixandre acogi a los ms grandes poetas en
lengua espaola del siglo XX.

En 1995, un grupo de amigos y admiradores de la obra del poeta iniciaron
una campaa de protesta reclamando a los cargos polticos competentes que
adquirieran la casa del Nobel, abandonada desde 1986, y la transformaran en
sede de la Fundacin Vicente Aleixandre y en un posible centro de
documentacin y estudio de la poesa espaola del siglo XX. Los polticos
de entonces hicieron muchas promesas que cayeron en el olvido, apunta la
asociacin.

Aleixandre naci en Sevilla el 26 de abril de 1898 y vivi su infancia en
Mlaga. El resto de su vida se desarroll en Madrid. Form parte de la
generacin de 1927, al lado de nombres como Federico Garca Lorca, Luis
Cernuda, Miguel Hernndez o Rafael Alberti, y los sobrevivi a casi todos.
Muri en 1984.

Fuente: Europa Press



*** Recuperan en Nueva Jersey el cuadro de Goya

El FBI (http://www.fbi.gov) recuper en Nueva Jersey, el pasado lunes 20 de
noviembre, el cuadro Nios en el carretn (1778), de Francisco de Goya, que
fue robado das antes durante su traslado desde el Museo de Arte de Toledo
en Ohio (http://www.toledomuseum.org), al que pertenece, al Guggenheim de
Nueva York (http://www.guggenheim.org/new_york_index.shtml), donde iba a
participar en una retrospectiva de pintura espaola.

Tal como informamos en nuestra edicin 153
(http://www.letralia.com/153/1101goya.htm), la compaa aseguradora haba
ofrecido una recompensa de 50.000 dlares a quienes aportasen informacin
sobre el paradero del famoso leo del pintor espaol. La obra de arte est
asegurada en 1,1 millones de dlares y pertenece a la primera etapa del
pintor aragons.

La agente especial Jerria Williams, de la unidad del FBI en Filadelfia,
donde fue robada la pintura, ha explicado que la obra fue recuperada en
buenas condiciones y parece que no est daada.

La obra fue localizada despus de que un ciudadano, cuyo nombre no fue
hecho pblico, llamara al nmero de telfono habilitado por el FBI para
obtener informacin fiable, bajo la promesa de una gratificacin de 50.000
dlares.

El cuadro fue robado durante la noche, mientras permaneca sin vigilancia
en el parking del hotel Howard Johnsson Inn, cerca de Bartonsville
(Pensilvania). Los transportistas decidieron pernoctar all para evitar
llegar demasiado pronto a su destino. El cuadro, embalado y cerrado bajo
varios candados en una furgoneta sin identificar, desapareci entre las
once de la noche y las seis de la maana, hora en la que los transportistas
encontraron el vehculo vaco y con las cerraduras forzadas.

Segn el gerente del hotel, la furgoneta estuvo aparcada toda la noche en
un parking sin luz y sin vigilancia, lo que significara que los
transportistas rompieron una de las normas bsicas del transporte de obras
de arte, que exige que estn vigiladas en todo momento.

Fuente: El Pas



*** Popol Vuh en braille presentan en Guatemala

Con el objetivo de que la poblacin invidente pueda conocer la literatura
guatemalteca, fue presentada este 22 de noviembre la primera edicin del
Popol Vuh en braille, por el Comit Pro Ciegos y Sordos y por el Ministerio
de Cultura y Deportes de la nacin centroamericana.

Siempre nos han puesto a leer libros de otros pases, pero creo que es
importante que leamos sobre nuestro pas, coment Mldred Santels, de 13
aos, de la escuela del Comit Pro Ciegos y Sordos. Como ella, ms de 200
estudiantes de los establecimientos de esa institucin podrn leer por
primera vez el Popol Vuh.

Sergio Mijangos, de la Asociacin Nacional de Ciegos, inform que la idea
de editar el libro haba surgido por la falta de literatura guatemalteca en
la educacin de los invidentes. Dijo que editaron 10 ejemplares, divididos
en dos tomos cada uno, que estn a disposicin de los invidentes en la
Biblioteca Nacional Luis Cardoza y Aragn. El costo por cada volumen fue de
250 quetzales (cerca de 33 dlares).

Expres que trabajan en la edicin del mismo libro, pero en idioma kiche,
con la cooperacin de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala, debido a
que ms de 40 por ciento de la poblacin invidente es indgena.

El Popol Vuh (en lenguaje quich, Libro del Consejo o Libro de la
Comunidad) es una recopilacin de varias leyendas del Quich, un reino de
la civilizacin maya al sur de Guatemala y parte de Centroamrica. Es una
narracin que trata de explicar o contar de alguna manera su origen y los
diversos fenmenos que ocurren en la naturaleza.

El programa de obras en braille continuar con la publicacin de otros
libros de la literatura guatemalteca, como el Rabinal Ach y cuentos
infantiles, segn Francisco Aragn, del Ministerio de Cultura.

Fuentes: Prensa Libre  Wikipedia



*** Msica y poesa experimental catalana presentan en Alemania

La ciudad alemana de Munich acoge desde el 23 de noviembre y hasta el
prximo lunes 18 de diciembre el ciclo Avantguarda; msica i poesia
experimental catalanes, con la presencia del msico Carles Santos, el
poeta Enric Casasses y una exposicin de poemas visuales de Joan Brossa,
que tiene por objetivo exhibir la evolucin del espritu vanguardista que
caracteriz la cultura catalana del siglo XX.

Msica y poesa, dos disciplinas que permiten la fusin y experimentacin
esttica, servirn para medir esta vanguardia a travs de recitales y
conferencias organizadas por el Institut Ramon Llull (IRL,
http://www.llull.com), el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) y
diversos centros culturales alemanes.

El ciclo est enmarcado en los actos que organiza el IRL a lo largo de todo
el ao en preparacin para la Feria del Libro de Frankfurt
(http://www.frankfurt-book-fair.com), donde la cultura catalana ser la
invitada de honor.

El jueves 23 de noviembre, el Lyrik Kabinett celebr Lavantguarda
literria a Catalunya des de 1918, una conferencia de Axel Sanjos y un
recital de poemas a cargo de Cinta Massip. El viernes 30, la sede del
Cervantes fue escenario del recital potico Joc de mots a quatre veus a
cargo de Enric Casasses, Eduard Escoffet, Arnau Pons y Vctor Sunyol.

Este viernes 7, la T-u-b-e Klanggalerie contar con el concierto del
pianista Agust Fernndez y el artista multimedia Jos Manuel Berenguer. En
el mismo recinto, el 14, ofrecer una actuacin Casino, figura puntera del
underground experimental barcelons.

El centro Muffathalle acoger el concierto para piano No al No, de Carles
Santos, referente crucial de la creacin musical contempornea catalana.
Finalmente, la Galera Mosel y Tschechow expondr los Poemes
objecte-Poemes visuals de Joan Brossa.

Fuente: Europa Press



*** Realizaron en Mxico el Primer Encuentro Iberoamericano de Poesa

Medio siglo de creacin potica se reuni entre el 23 y el 25 de noviembre
en el Primer Encuentro Iberoamericano de Poesa Ciudad de Mxico 2006,
inaugurado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), en busca
de acercar a poetas mexicanos y de otros pases de habla hispana y
portuguesa.

Con la participacin de destacados poetas de trece pases, como Al
Chumacero, Ernesto Cardenal, Juan Gelman, Ledo Ivo y David Huerta, el
encuentro se realiz en la propia Asamblea, en el antiguo Templo de Corpus
Christi y en las casas del poeta Ramn Lpez Velarde y del Refugio
Citlaltppetl.

Durante la inauguracin, el diputado Mauricio Toledo Gutirrez, presidente
de la Comisin de Cultura de la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa
del Distrito Federal (ALDF) seal que con la reunin se buscaba establecer
un vnculo cultural entre los habitantes de la capital mexicana y las
formas de ver, decir, entender y sentir a otras naciones.

La poesa, agreg Toledo, es un espacio de encuentro que permite el
dilogo del ser y la bsqueda del espritu universal. La poesa se emplea
para aplacar las tormentas del alma, redimir a una mujer o un hombre o
llenar el corazn de ese sentimiento llamado amor.

En el encuentro se reunieron adems los poetas mexicanos Eduardo Langagne,
Hctor Carreto, Dana Gelinas, Jos Vicente Anaya y Thelma Nava, as como
los peruanos Arturo Corchera, Rodolfo Hinostroza e Hildebrando Prez Grande
y los chilenos Ral Zurita y Omar Lara.

Entre los participantes tambin se cont con el brasileo Ledo Ivo y los
cubanos Pablo Armando Fernndez, Waldo Leyva y Jos Kozer, los espaoles
Antoni Mari y lvaro Salvador, los venezolanos Santos Lpez y Carmen Verde
Arocha, el hondureo Roberto Sosa, el dominicano Jos Mrmol y el
colombiano Juan Manuel Roca, entre otros.

El programa del Encuentro incluy mesas de lectura de poemas abiertas al
pblico en general y charlas destinadas a propiciar la convivencia y el
intercambio entre poetas y escritores jvenes.

Fuente: Milenio



*** Venezolanos Chirinos y Mndez Gudez en antologa sobre inmigracin

El pasado 23 de noviembre fue presentada en Espaa la antologa Inmenso
estrecho II, que rene a veintisis escritores y artistas de prestigio para
ofrecer una visin de conjunto sobre la inmigracin a travs de relatos y
cuentos. El libro es parte de la coleccin Ficcin del sello Kailas.

De muy diferentes orgenes y disciplinas, la antologa rene textos de
autores como los venezolanos Juan Carlos Chirinos y Juan Carlos Mndez
Gudez; los peruanos Santiago Roncagliolo y Fernando Iwasaki, el argentino
Andrs Neuman; y los espaoles  Isaac Rosa, Nicols Melini; Rafael Muoz
Zayas; Juan Jos Tllez, Jos Mara Prez Ziga; Jos Ovejero, entre
muchos otros.

Otros autores incluidos en la antologa son Carlos Alonso, Ahmed Ararou,
Ernesto Estrella, Ramiro Calle, ngel Fernndez Fermoselle, Eric Frattini,
Luis Gmez, Erich Hackl, Driss Ksikes, Tito Losada, Ronaldo Menndez,
Vicente Molina Foix, Amalio Moratalla, Jos Mara Rodrguez Matarredona e
Ismael Serrano.

La primera edicin, Inmenso estrecho I, fue presentada en noviembre de
2005, y recibi elogios de medios como Babelia, que la defini como un
libro tan necesario como oportuno o El Cultural, que calific las
historias reunidas en el volumen como necesarias en una sociedad a la que
parece costarle una inmensidad asumir el mestizaje. El pblico tambin
respondi de forma contundente y tal inters llev a una edicin de
bolsillo que naci a travs del sello Puzzle en junio de 2006.

En esta nueva edicin, Kailas ha recogido nuevas voces y nuevos relatos.
Como ya ocurriera en su primera parte, los beneficios de esta obra sern
destinados a la ONG Red Acoge (http://www.redacoge.org), que lleva ms de
tres lustros apoyando y defendiendo los derechos de las personas
inmigrantes en Espaa.

En la presentacin del libro, realizada en la Fnac de Callao (Madrid),
participaron el periodista y escritor Juan Jos Tllez, Blanca Ruiz por Red
Acoge, ngel Fernndez Fermoselle por Kailas y varios autores de los
relatos de la obra como Isaac Rosa, Nicols Melini y Juan Carlos Mndez
Gudez, entre otros, adems de algunos escritores del primer volumen como
Jorge Eduardo Benavides, Ernesto Prez Ziga y David Hernndez de la
Fuente.

Fuente: Kailas



*** Juan Antonio Gonzlez-Iglesias gana el Premio Loewe de poesa

El escritor espaol Juan Antonio Gonzlez-Iglesias gan este 23 de
noviembre la XIX edicin del Premio Internacional de Poesa Fundacin
Loewe, dotado con 18.000 euros, por su libro Eros es ms, en el que
reflexiona acerca del triunfo del amor sobre la muerte y el paso del
tiempo.

En nombre del jurado, Jaime Siles destac que la formacin del ganador, que
es profesor de filologa clsica, late en el poemario premiado, cuyos
versos se mueven entre el idilio amoroso y la bsqueda de algo que es
interpretable como un ms all, y agreg que hay un Platn y un
Aristteles al fondo de este clasicista que es Gonzlez-Iglesias.

Con su obra potica traducida al francs, portugus e italiano,
Gonzlez-Iglesias (Salamanca, 1964) ha merecido ya premios como el
Internacional Generacin del 27 con Un ngulo me basta, y es autor de La
hermosura del hroe, Esto es mi cuerpo (accsit del Premio Jaime Gil de
Biedma) y Olmpicas, entre otros poemarios.

El ganador dijo que en el ttulo de su poemario hay un guio al lema de la
esttica minimalista, menos es ms. En ese combate entre eros y logos
apunt que vence el amor, que es ms que la muerte, y triunfa sobre la
noche.

Traductor de la obra potica de Ovidio, Catulo y Horacio, el poeta
salmantino reconoce que tiene una cierta deformacin profesional, porque
realmente se ha educado como si viviera en Grecia y en Roma, y esa
formacin clsica queda patente en sus versos. En su trabajo como profesor,
el autor se dedica a investigar sobre temas relacionados con la tradicin
clsica y la herencia del mundo grecorromano.

A la XIX edicin del Premio Loewe se han presentado 927 obras, procedentes
de 38 pases, muchos de ellos latinoamericanos. Adems de Siles, en el
jurado participaron Carlos Bousoo, como presidente de honor, Mara
Victoria Atencia, Francisco Brines, Jos Manuel Caballero Bonald, Guillermo
Carnero (galardonado en la edicin anterior), Vctor Garca de la Concha y
Luis Antonio de Villena. Como secretario actu el editor Jess Garca
Snchez.

Fuente: EFE



*** Ayala, Sbato y Delibes propuestos al Nobel por la SGAE

El Consejo de Direccin de la Sociedad General de Autores y Editores de
Espaa (SGAE, http://www.sgae.es) propuso a la Academia Sueca el pasado
viernes 24 de noviembre los nombres de los escritores Francisco Ayala,
Ernesto Sbato y Miguel Delibes como candidatos al Nobel de Literatura
2007.

La decisin del Consejo, adoptada en su ltima reunin, se sustenta en los
acreditados mritos literarios de cada uno de estos autores. Desde hace ya
algunos aos, la SGAE propone, por peticin expresa de la Academia Sueca,
las candidaturas de escritores en lengua espaola.

Nacido en Granada en 1906, el centenario Francisco Ayala se gradu en 1929
en derecho en la Universidad de Madrid (http://www.uam.es), de la que fue
catedrtico. Exiliado durante la Guerra Civil, al finalizar sta se instal
en Argentina. Trabaj en la Universidad de Puerto Rico (http://www.upr.edu)
y en universidades norteamericanas. Sus primeras obras publicadas fueron
Tragicomedia de un hombre sin espritu (1925), Historia de un amanecer
(1926), El boxeador y un ngel (1929) y Cazador en el alba (1930).

Entre sus libros de narraciones breves destacan El hechizado (1944), La
cabeza del cordero y Los usurpadores, ambas de 1949; Historia de macacos
(1955), De raptos, violaciones y otras inconveniencias (1966) y El jardn
de las delicias (1971). Cuenta con novelas como Muertes de perro (1958) y
El fondo del vaso (1962).

El intelectualismo, la irona, la deshumanizacin y el realismo crtico
caracterizan su obra premiada con el Premio Cervantes, la Medalla de Oro de
la SGAE. Ayala es, por otra parte, miembro de la Real Academia Espaola.

El escritor argentino Ernesto Sbato (Rojas, provincia de Buenos Aires,
1911) ha construido una obra caracterizada por un profundo contenido
intelectual sobre la difcil separacin entre las nociones del bien y del
mal y por un estilo brillante e inquietante.

Su desconfianza en la ciencia le llev a investigar sobre las posibilidades
que ofrecera la literatura para analizar problemas existenciales. Fruto de
ello fue la novela El tnel (1948). Sobre hroes y tumbas (1961),
considerada la mejor novela argentina del siglo XX, fue su siguiente obra y
lo consagr como escritor universal.

Sigui reflexionando sobre las posibilidades de la novela en Abaddn, el
exterminador (1974). Su defensa de la democracia y del respeto a los
derechos humanos se muestra en ensayos como El otro rostro del peronismo,
El caso Sbato, Torturas y libertad de prensa, Carta abierta al general
Aramburu (1956) y La cultura en la encrucijada nacional (1976). En ensayo
literario es conocida su obra El escritor y sus fantasmas (1963). En 1984
recibi el Premio Cervantes.

Miguel Delibes (Valladolid, 1920) obtuvo el Premio Nadal de Novela en 1947.
La relacin de ttulos que jalonan la trayectoria literaria de Miguel
Delibes es muy amplia, destacando La sombra del ciprs es alargada (1948),
An es de da (1949), El camino (1950), Mi idolatrado hijo Sis (1953), La
hoja roja (1959), Las ratas (1962), Cinco horas con Mario (1966), Parbola
del nufrago (1969), Las guerras de nuestros antepasados (1975), Los santos
inocentes (1981), Mujer de rojo sobre fondo gris (1991) y Coto de caza
(1992).

Entre los motivos de su obra destacan la perspectiva irnica frente a la
pequea burguesa, la denuncia de las injusticias sociales, la rememoracin
de la infancia, la representacin de los hbitos y el habla propia del
mundo rural, muchos de cuyos trminos y expresiones recupera para la
literatura.

La novela Diario de un jubilado (1995) es un retrato irnico y tierno sobre
la vida y las relaciones entre dos viejos. El legado de sus narraciones
breves se encuentra en un nico volumen, Viejas historias y cuentos
completos. Adems del Nadal, ha recibido el Premio de la Crtica (1953), el
Premio Prncipe de Asturias (1982), el Premio Nacional de las Letras
Espaolas (1991) y el Premio Cervantes (1993).

Los escritores en lengua espaola que han obtenido el galardn hasta ahora
son: Octavio Paz (1990), Camilo Jos Cela (1989), Gabriel Garca Mrquez
(1982), Vicente Aleixandre (1977), Miguel ngel Asturias (1967), Juan Ramn
Jimnez (1956), Gabriela Mistral (1945), Jacinto Benavente (1922) y Jos
Echegaray (1904).

Fuentes: 24 Horas Libre  El Mundo  La Razn



*** Muere el escritor espaol Flix lvarez Sanz

El escritor, periodista e historiador espaol Flix lvarez Sanz, quien
realiz la mayor parte su carrera en Amrica, principalmente en Per y
Paraguay, falleci de un cncer el pasado lunes 27 de noviembre, segn
informaron fuentes familiares en Madrid.

El autor muri en el Hospital de La Fuenfra, en la localidad de
Cercedilla, situada a unos 58 kilmetros de Madrid. lvarez se haba
trasladado en mayo pasado a la capital espaola, acompaado por su esposa,
la crtica de arte peruana Victoria Torres, y una de sus hijas, Maite, para
tratarse de un tumor pulmonar que le haban detectado pocos meses antes en
Asuncin (Paraguay), ciudad en la que haba fijado su residencia en 1991.

Autor de ms de una treintena de obras, entre ensayos, novelas, cuentos y
piezas de teatro, lvarez naci en 1945 en la localidad de Azofra, en la
comunidad espaola de La Rioja, tierra que siempre tuvo presente. Era
licenciado en filosofa y letras por la Universidad de Zaragoza
(http://www.unizar.es), ciudad donde contrajo matrimonio con Torres, con
quien tuvo cuatro hijos.

En la dcada de 1960 se traslad a Lima, donde desarroll gran parte de su
vida profesional. Fue docente de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos (http://www.unmsm.edu.pe), investigador en el Museo de Arqueologa y
Antropologa y director de la Biblioteca de Espaa, dependiente de la
mencionada universidad.

En su etapa limea fue articulista y colaborador de revistas y diarios como
La Crnica, El Comercio, La Prensa, Expreso y Correo, y en este ltimo se
desempe como subdirector y jefe de editorial.

Entre sus obras de ficcin en Per destaca la novela Crnica de blasfemos,
publicada en 1986, por la que fue finalista en el Premio Internacional de
Novela Rmulo Gallegos de Venezuela. Adems fue galardonado con el Premio
Americano al mejor trabajo sobre el V Centenario del Descubrimiento de
Amrica, en la sptima convocatoria de los Premios Internacionales de
Periodismo Rey de Espaa.

Debido a la situacin poltica en Per durante el gobierno de Alberto
Fujimori, el escritor y su familia fijaron su residencia en Paraguay, donde
public varias novelas y se convirti en uno de los autores ms destacados
del pas. Resaltan sus obras de ficcin como Mburuvich, Madre Sacramento y
El oriental, as como una adaptacin de La Celestina, entre otras.

Con su hija mayor, la poetisa Montserrat lvarez, public Doce esbozos
haitianos y un cuento andino. En 2005, en Paraguay, la novela Txakurras y
el ensayo El poder en tiempos del milenio, un anlisis de la naturaleza del
poder, de cmo se constituye y los elementos que lo componen.

Adems, imparti seminarios sobre gobernabilidad con el auspicio de
organismos internacionales y fue profesor de la Escuela de Arte Dramtico
de Instituto Municipal de Arte de la Ciudad de Asuncin, entre otras
actividades.

Fuentes: EFE  Portal Paraguayo de Noticias



*** Fundacin Lpez Rejas crea el mayor premio de poesa de Espaa

La Fundacin Lpez Rejas anunci el pasado 27 de noviembre la creacin del
Premio Los Odres llamado as en honor a la aldea de Moratalla
rehabilitada por Lpez Rejas, el mayor galardn de poesa de Espaa,
dotado con 30.000 euros para el ganador y 10.000 para el finalista, cuyas
obras sern publicadas por una de las cinco mejores editoriales dedicadas a
este gnero.

El director del premio, el escritor Javier Orrico, explic que sta es una
clara apuesta por la poesa para devolverle la dignidad que ha ido
perdiendo y que se acabe el divorcio entre el lector y la poesa, gracias
al premio mejor dotado y a una prestigiosa editorial.

Con ms de diez aos colaborando con diversos proyectos humanitarios,
deportivos y culturales, Lpez Rejas quera crear una fundacin para
exteriorizar el arte y la cultura de manera que se conozca nuestra regin,
adoptando as la mecnica de otras localidades. En definitiva, como
explic el artfice de esta iniciativa literaria, se trata de producir
desde dentro una creacin literaria y no slo ayudar o apoyar esa
produccin.

Lpez Rejas subray la independencia que rodea esta iniciativa: El premio
parte de una empresa privada, no se va a solicitar ayuda a ninguna
institucin y contaremos con un jurado de primera y totalmente autnomo
para tomar la decisin.

Aunque los artfices de este premio recordaron que hasta ahora el mejor
dotado econmicamente era el Premio Loewe con 18.000 euros para el
ganador, Orrico coment la importancia de contar con una editorial de
prestigio, por lo que se estn cerrando negociaciones con cinco editoriales
de Espaa y, una vez que se haya firmado el convenio con una de ellas, se
darn a conocer las bases del concurso, que espera reunir a los mejores
poetas del panorama espaol.

Tambin ser entonces cuando se conozca el nombre de los miembros del
jurado, que estar presidido por una figura de la poesa a nivel
nacional, segn adelantaron, agregando que ms all del dinero del premio,
se trata de que las libreras vuelvan a contar con poemarios de primera
calidad que despierten en el lector la pasin por volver a los versos,
porque la poesa ha desaparecido del mundo de los aficionados a la
literatura, lament Javier Orrico.

Adems, tanto Lpez Rejas como el escritor destacaron cmo el galardn
estar vinculado a la Regin de Murcia, que tendr as ms prestigio
cultural.

Fuente: La Opinin de Murcia



*** El colombiano Evelio Rosero gana el premio Tusquets de Novela

El escritor colombiano Evelio Rosero ha sido galardonado este martes 28 de
noviembre con el premio Tusquets Editores de Novela, dotado con 20.000
euros en concepto de derechos de autor y una estatuilla diseada por
Joaquim Camps, por su novela Los ejrcitos. El ganador recibir, no
obstante, 40.000 euros al haber sido declarada desierta la primera edicin
del premio, y acumularse los 20.000 euros del anticipo previsto en la
convocatoria anterior.

El jurado, formado por Alberto Manguel, en calidad de presidente, Almudena
Grandes, Alberto Ruy Snchez, Francisco Goldman, Beatriz de Moura, en
representacin de la editorial, y Aurelio Major (sin voto) en calidad de
secretario, ha valorado los indiscutibles mritos de una novela que de
modo contundente presenta un asunto no por habitual menos difcil de tratar
la violencia arbitraria e irracional que asola a un pueblo, con singular
elegancia y maestra no exentas de dramatismo, segn el laudo ledo por
Grandes en rueda de prensa, en el marco de la Feria Internacional del Libro
de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx).

Rosero, quien fue notificado por va telefnica, se mostr complacido con
el premio. Aprovech para criticar al gobierno de su pas, que a su juicio
abandon muy pronto los esfuerzos para resolver la situacin de violencia.
El presidente lvaro Uribe no ha hecho absolutamente nada ahora por la paz
o por el dilogo, sentenci.

Su novela, inspirada en la agona diaria de la violencia que padecen no
slo los paramilitares, el ejrcito y la guerilla, sino tambin la
poblacin civil, se desarrolla en un pueblo ficticio de Colombia. Procur
no insistir tanto en los esclarecimientos polticos que mueven a estos
ejrcitos, sino a la consecuencia humana en la gente de Colombia, que es la
que pone los muertos, indic el escritor. La novela ser publicada por
Tusquets en marzo del prximo ao.

A esta segunda convocatoria se presentaron en las cuatro sedes de la
editorial un total de 439 novelas: 176 en Espaa, 159 en Argentina, 76 en
Mxico y 28 en Miami, procedentes de casi todos los pases americanos
(incluyendo Estados Unidos y Canad), de Espaa, de varios pases europeos
e Israel.

Evelio Rosero (Bogot, 1958) realiz estudios de comunicacin social en la
Universidad Externado de Colombia (http://www.uexternado.edu.co). Es autor
de la triloga novelstica Primera vez, integrada por Mateo solo
(Entreletras, 1984), Juliana los mira (Anagrama, 1986), y El incendiado
(Planeta, 1988), que obtuvo el II Premio Pedro Gmez Valderrama a la mejor
novela colombiana publicada en el quinquenio 1988-1992.

Sus novelas posteriores, Seor que no conoce la luna (Planeta, 1992), Las
muertes de fiesta (Planeta, 1995), Plutn (Espasa-Calpe, 2000), Los
almuerzos (Universidad de Antioquia, 2001), y En el lejero (Norma, 2003),
as como sus libros de cuentos Las esquinas ms largas (Panamericana, 1998)
y Cuento para matar un perro y otros cuentos (Carlos Valencia, 1989) han
sido tema de estudio y tesis universitarias.

Ha publicado adems obras para jvenes y nios, gnero en el que destacan
sus novelas La duenda (1997, Premio Internacional Enka 2001,) El hombre que
quera escribir una carta (2002), recientemente traducida al italiano, y
Cuchilla, Premio Iberoamericano Norma-Fundalectura 2000 de literatura para
jvenes. Recientemente obtuvo en Colombia el Premio Nacional de Literatura,
otorgado por el Ministerio de Cultura, en 2006.

Fuente: El Nuevo Herald



*** Se celebra en Per la Feria del Libro Ricardo Palma

El pasado mircoles 29 de noviembre fue inaugurada en Lima (Per) la 27
edicin de la Feria del Libro Ricardo Palma, evento organizado por la
Cmara Peruana del Libro y la Municipalidad de Miraflores, y que
permanecer abierto al pblico hasta el 11 de diciembre.

La feria cuenta con ms de sesenta actividades entre presentaciones de
libros, homenajes, talleres, mesas redondas y conferencias, y en su
inauguracin fue presentada la revista Martn: Homenaje a Carlos Germn
Belli, una publicacin dedicada ntegramente al ganador del Premio Pablo
Neruda 2006.

Asimismo, entre las infaltables presentaciones de libros que forman parte
de la feria, destacan Cinco historias de mujeres y otra sobre Tamara Fiol,
del narrador Miguel Gutirrez; Fuego secreto, de Luis Enrique Tord y la
reedicin de Paren al mundo que aqu me bajo, del periodista Fernando
Ampuero.

Igualmente, la Cmara Peruana del Libro brindar un homenaje a Antonio
Glvez Ronceros, narrador que con sus historias ha contribuido al
desarrollo de la tradicin en las generaciones posteriores de escritores.
Autor de libros como Historias para reunir a los hombres y Cuaderno de
agravios y lamentaciones, Glvez Ronceros es un precursor de la literatura
popular en Per.

El evento, que se realiza en el Parque Kennedy y es de ingreso libre,
cuenta con mltiples talleres a lo largo de sus dos semanas de duracin,
como el de Creacin de historietas, de Juan Carlos Rodrguez; Lectura
crtica para docentes de Lengua y Literatura, de Jorge Eslava, y Libros: Un
modelo para armar, a cargo del proyecto editorial Sarita Cartonera.

Fuente: La Primera



*** Premio Octavio Paz de poesa y ensayo para Pere Gimferrer

El poeta y escritor espaol Pere Gimferrer es el ganador de la octava
edicin del Premio Internacional de Poesa y Ensayo Octavio Paz, que
concede una fundacin creada por su familia, inform este mircoles 29 de
noviembre la presidenta de la institucin, Marie Jos Paz.

El galardn, dotado con 100.000 dlares y uno de los ms importantes en
lengua espaola, ser entregado en la capital mexicana en el transcurso de
2007. No hemos decidido la fecha de entrega debido a que eso depende de la
agenda del galardonado, aunque la costumbre es entregarlo el 31 de marzo,
que es el aniversario del nacimiento de Octavio Paz, afirm la viuda del
premio Nobel de Literatura 1991.

Paz indic que esta distincin es un reconocimiento dirigido a
personalidades del mundo de las letras y que los candidatos este ao fueron
veinticinco. En un comunicado, el organismo justifica la eleccin de
Gimferrer tanto por la riqueza y el vigor de su obra como por la forma en
la que reescribe la tradicin y contribuye a la vanguardia. El jurado
estuvo formado por Jos Jimnez, Michi Strausfeld, Aurelio Asin, Fabio
Morabito y lvaro Uribe.

La nota aade que el poeta, originario de Barcelona, es capaz de alternar
el castellano y el cataln, es una de las ms lucidas conciencias poticas
contemporneas.

Gimferrer naci en Barcelona hace 61 aos y ha destacado por su obra
potica. Es uno de los autores ms importantes de su generacin. Entre sus
galardones, destacan el Premio Nacional de Poesa, el Nacional de
Literatura, el de Literatura Catalana, el Ciudad de Barcelona, el Nacional
de las Letras Espaolas y el Reina Sofa de Poesa Iberoamericana. Creo
que este es el primer galardn internacional que se le otorga, dijo la
viuda de Paz.

Fuente: La Razn



*** Antonio Gamoneda obtiene el Premio Cervantes

El poeta espaol Antonio Gamoneda obtuvo este 30 de noviembre el Premio
Cervantes 2006 por su poesa cargada de simbolismo, segn el jurado, que
estuvo presidido por el director de la Real Academia Espaola (RAE,
http://www.rae.es), Vctor Garca de la Concha.

La ministra de cultura, Carmen Calvo, anunci el fallo del premio
instituido en 1975 por el Ministerio espaol de Cultura, dotado con 90.430
euros y considerado el Nobel de las letras espaolas. Gamoneda recibir el
galardn de manos del Rey de Espaa el 23 de abril prximo en la
Universidad de Alcal de Henares.

La ministra dijo que este premio era de justicia y que el galardonado
acogi muy contento la noticia, porque el mismo jueves 30 era un da muy
importante para l, ya que coincida tambin con la entrega, esa misma
tarde, del Premio Reina Sofa de Poesa Iberoamericana.

Gamoneda, que naci en Oviedo en 1931 y es considerado uno de los mejores
poetas espaoles contemporneos, haba sido finalista muchos aos, tantos
que en sus primeras declaraciones, a Radio Nacional de Espaa (RNE,
http://www.rne.es), tras conocerse el fallo, dijo que se senta finalista
casi casi en trminos profesionales.

La cultura espaola se siente muy honrada de que el premiado haya sido
l, dijo Carmen Calvo, recordando que este galardn se otorga,
alternativamente, a un autor iberoamericano y, al ao siguiente, a uno
espaol, y que este ao, tras el concedido el pasado al mexicano Sergio
Pitol, presente en las deliberaciones y en la rueda de prensa posterior,
corresponda otorgarlo en Espaa.

El director de la Real Academia y presidente del jurado, Vctor Garca de
la Concha, explic que se lleg a un acuerdo por mayora a la quinta
votacin, pero que desde el primer momento Gamoneda apareci como
claramente preferido.

Con l y con Pitol estuvieron en el jurado Jos Rodrguez, director de la
Academia Filipina de la Lengua; Olvido Garca Valds, Jos Antonio Pascual,
Jos Miguel Ulln, Juan Gelman, Josefina Aldecoa, Juan Mayorga y Clara
Jans. Actu de secretario el director general del Libro, Rogelio Blanco,
y, de secretaria de actas, Mnica Fernndez, subdirectora de Promocin del
Libro.

La figura de Gamoneda ha ido cobrando protagonismo y reconocimiento en los
ltimos aos, de una manera ms bien tarda, seal Garca de la Concha,
que no obstante destac lo muy conocido que era en el mbito leons, donde
la poesa tuvo en la primera posguerra un protagonismo importante con la
revista Espadaa, la segunda en medio del desierto potico.

En ella se empezaba a plantear una crtica a la manera en que se haca
poesa, que era recurriendo a una belleza y una religiosidad ms bien
superficiales. Gamoneda, continu el director de la RAE, estaba all en
los ltimos tiempos, como luego estuvo en Claraboya, el otro grupo
alternativo a los novsimos, ms ligado al realismo y la preocupacin
social, existencial.

Cuando comenz a escribir, su voz sonaba nueva, porque, aunque preocupado
por todos esos problemas, su escritura y su voz eran distintas, por eso
tardaran en cobrar reconocimiento, explic.

Desde su primer libro Sublevacin inmvil, pero sobre todo, y tras varios
aos de silencio, desde su gran libro Descripcin de la mentira, prosigui
Garca de la Concha, se ve lo que va a ser esa voz, que va a tener muchos
ecos y adhesiones entre minoras, y que, como toda poesa autntica, no
traduce un sentido, sino que lo crea en la palabra.

En su caso, aadi el presidente, borra la ancdota realista y, buscando
el sentido en el interior del poema, hace una poesa cargada de smbolo, de
difcil acceso, para la inmensa minora juanramoniana.

Mediados ya los 80 comenzaron a llegarle los reconocimientos, primero el de
las Letras de Castilla y Len, despus el Nacional de Poesa y, este mismo
ao, el Reina Sofa. El Cervantes es un reconocimiento de su escritura
potica pero tambin de la ensaystica, pues ha sido mucho tiempo
excelente crtico de arte y ha reflexionado tambin mucho en los ltimos
tiempos sobre la propia literatura y la poesa, explic.

A preguntas de los periodistas, la ministra Calvo dijo que la candidatura
de Gamoneda fue propuesta por Jans, Pitol, Gelman, Mayorga, Garca Valds
y Pascual, y Garca de la Concha, que entre los esplndidos candidatos de
la sesin estuvieron tambin este ao Mars, Ana Mara Matute, ngel
Gonzlez, Benedetti, Bousoo, Nieva, Goytisolo, Carmen Iglesias, Sastre o
Semprn.

Fuentes: Ansa  EFE



*** Encuentro internacional de literatura realizarn en Ecuador

Organizado por la Revista Internacional Francachela y la Universidad del
Azuay (http://www.uazuay.edu.ec), entre el 12 y el 15 de julio de 2007 se
realizar en Santa Ana de los Ros de Cuenca (Ecuador) el I Encuentro
Internacional de Literatura Cuenca 2007
(http://www.elmurocultural.com/cuenca1.html), en el que participarn
escritores, crticos, traductores, directores de revista y talleres
literarios.

Cuenca est ubicada al sur de la Repblica del Ecuador y fue fundada en
1557, por lo que se acerca a su aniversario nmero 450. En 1999 fue
declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, gracias a su historia,
arquitectura y cultura.

El encuentro convertir a la ciudad en punto de confluencia de la
literatura de Amrica Latina, instaurando un espacio vivo para el
intercambio cultural y el conocimiento personal.

Adems de una serie de conferencias magistrales presentadas por reconocidos
escritores latinoamericanos, el programa del evento incluir ponencias
sobre la literatura del continente en todos sus gneros, as como las
relaciones entre la literatura y las dems artes. Tambin se organizarn
mesas redondas sobre traduccin literaria, revistas y talleres literarios,
y se ha previsto la presentacin de libros, entre los cuales se incluye las
antologas Francachela de cuento breve y poesa, as como una serie de
lecturas y recitales.

Quienes deseen presentar ponencias debern enviar un resumen de una pgina,
un trabajo de una extensin total de ocho cuartillas a doble espacio y un
currculum vitae de hasta 10 lneas. El tiempo de lectura ser de 20
minutos. Para las mesas redondas se enviar un resumen de una pgina y un
currculum vitae de hasta 10 lneas. Quienes deseen presentar un libro,
publicado entre 2005 y 2007,  debern indicarlo a los organizadores y
enviarlo previamente.

Los autores interesados en lecturas y recitales debern inscribirse y
expresar su deseo de formar parte de las mismas. En los gneros poesa y
cuento breve los materiales a leer no debern superar las dos pginas.

Las inscripciones al encuentro quedan abiertas del 2 de enero al 10 de
junio de 2007, y tendrn un costo de US$60 para participantes de Europa y
Estados Unidos; US$50 para latinoamericanos; US$35 para ecuatorianos, y
US$20 para estudiantes. Los participantes debern pagar mediante giro
postal a travs de Western Union, salvo los ecuatorianos que podrn hacerlo
mediante cheque o giro postal. En ambos casos, a nombre de Sara Beatriz
Vanegas Cobea. Quienes se inscriban antes del 30 de mayo gozarn de un
descuento.

La inscripcin incluye participacin en todas las actividades del
encuentro, materiales, exposicin y venta de libros, coffee breaks, cctel
de bienvenida y asistencia a los diferentes actos artsticos culturales
ofrecidos en homenaje a los escritores participantes.

Los trabajos, que podrn presentarse en espaol o portugus, debern ser
enviados antes del da 10 de junio de 2007 a la direccin de correo
electrnico encuentrocuenca2007@elmurocultural.com o a la doctora Sara
Vanegas Cobea, presidenta del I Encuentro Internacional de Literatura
Cuenca 2007 (Universidad del Azuay, Educacin Continua, Apartado 981,
Cuenca, Ecuador).

Fuente: Organizadores del Encuentro



*** Abierta la convocatoria para el premio Rmulo Gallegos

El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.org.ve) abri este 1 de diciembre la convocatoria para el
XV Premio Internacional de Novela Rmulo Gallegos, que con una dotacin de
100.000 dlares ser entregado el 2 de agosto de 2007, fecha conmemorativa
del natalicio de Rmulo Gallegos, en la sede del Celarg.

El jurado de esta edicin estar conformado por el venezolano Luis Britto
Garca, los espaoles Isaac Rosa ganador de la XIV edicin y Juan Madrid;
la salvadorea Ana Patricia Rodrguez y la hondurea Helen Umaa.

Podrn participar las novelas publicadas en idioma castellano entre el 1 de
enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2006. Las obras debern ser enviadas
en nmero de 10 ejemplares a la Fundacin Celarg, Casa de Rmulo Gallegos,
avenida Luis Roche, cruce con tercera transversal, Altamira, Caracas 1062,
Venezuela, o al Apartado de Correos 69132, Altamira, Caracas, 1062,
Venezuela.

En sobre aparte el participante deber incluir sus datos personales: nombre
y apellido, direccin, telfono de contacto, correo electrnico y una breve
nota biobibliogrfica.

El plazo improrrogable de admisin de obras finaliza el 28 de febrero de
2007 y se admitirn las obras que se hayan presentado en las oficinas de
correo con esa fecha o antes. La lista de participantes ser publicada al
final del perodo de recepcin en la pgina del Celarg
(http://www.celarg.org.ve).

En aos anteriores, el premio Rmulo Gallegos ha sido otorgado a Mario
Vargas Llosa (Per), por La casa verde; Gabriel Garca Mrquez (Colombia),
por Cien aos de soledad; Carlos Fuentes (Mxico), por Terra Nostra; Arturo
slar Pietri (Venezuela), por La visita en el tiempo; Enrique Vila Matas
(Espaa), por El viaje vertical, y Fernando Vallejo (Colombia), por El
desbarrancadero, entre otros.

Fuentes: ABN  Celarg



*** Ser en enero o febrero cuando se entregue el Premio Lorca de Poesa

La entrega del III Premio de Poesa Ciudad de Granada Federico Garca
Lorca, que este ao ha recado en la escritora peruana Blanca Varela, se
celebrar entre finales de enero y principios de febrero de 2007, segn
inform este viernes 1 de diciembre el concejal de Cultura y secretario del
Premio, Juan Garca Montero.

La entrega del galardn coincidir con la presentacin de la prxima
convocatoria del mismo. Varela no podr asistir por razones de salud, por
lo que ha delegado la recepcin del galardn en su hijo, tal como
informamos en nuestra edicin 152
(http://www.letralia.com/152/1024varela.htm).

Blanca Varela est muy delicada, por lo que no es aconsejable que se
desplace hasta aqu, agreg Garca Montero. Estamos trabajando para que
la entrega del premio se haga con toda la dignidad y elegancia.

El concejal valor la enorme categora literaria de Varela. El jurado ya
era consciente, antes de otorgarle el premio, de que su salud era delicada.
Independientemente de su estado de salud, la creacin artstica de Blanca
Varela mereca que el jurado tomara la decisin que tom.

Un par de das antes de que el Ayuntamiento de Granada
(http://www.granada.org) le concediera el Premio Garca Lorca, Varela no
pudo asistir a una cena a la que acudieron los Reyes de Espaa, convocada
por el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es). Lamentablemente, los
granadinos no vamos a poder disfrutarla en la ciudad, no es aconsejable un
viaje de tantos kilmetros.

Garca Montero ya contact con la Embajada de Per para confirmar la
asistencia de algunas de las autoridades de ese pas. De hecho, el
Ayuntamiento desea que el presidente peruano, Alan Garca, aproveche su
prxima visita a Espaa para acudir a la ceremonia de entrega.

Fuente: Ideal Digital



*** Venezuela publicar registro de voces en Internet

Alrededor de 2.000 voces de personalidades venezolanas de las artes, las
ciencias, el deporte y las letras, entre otras reas, sern expuestas en
Internet a partir del mes de diciembre, en el Registro Nacional de Voz de
los Creadores del Ministerio de la Cultura
(http://www.ministeriodelacultura.gob.ve).

Segn su director de Operaciones y Medios, Daniel Gonzlez, el Registro
Nacional de Voz incluir grabaciones de audio, entre otros, del fallecido
poeta El Galindo, ganador del Premio Conac de Poesa Francisco Lazo Mart;
el caricaturista e ilustrador Rgulo Prez, ganador del Premio Nacional
Armando Revern, y el escritor Adriano Gonzlez Len, autor de la novela
Pas porttil y ganador del premio Biblioteca Breve 1968.

Gonzlez manifest que no se limita a los creadores de una u otra ideologa
poltica, pues simplemente se pretende preservar el patrimonio cultural y
difundirlo mediante una pgina web y en discos compactos. El espacio en
Internet fue inaugurado este 1 de diciembre. Adicionalmente se dotar a las
universidades que as lo deseen del registro en CD, y se difundirn 200
micros para radio sobre las personalidades.

El registro expone la obra de cada personalidad, as como su infancia, su
educacin, sus mentores e intereses, con el fin de que la gente se vea
reflejada en la experiencia de estos iconos venezolanos. Dentro del espacio
se muestra el audio con la figura destacada, su biografa, la transcripcin
de las palabras del creador y una muestra de su obra.

El proyecto se inici a finales de 2003, y al ao siguiente se registraron
los primeros 200 creadores. En 2005 se continu este trabajo con otros 800,
y finalmente este ao fueron registradas otras 1.000 figuras.

A finales de este ao, segn Gonzlez, se publicar un catlogo que
contendr la sinopsis y algunos datos del total de creadores. En el
proyecto estn incluidos msicos, artistas, arquitectos, escritores,
fotgrafos, mdicos, ingenieros, cultores populares, educadores, filsofos
y lderes de etnias, entre otros.

Fuente: ABN



*** Mario Vargas Llosa presidir el jurado del premio Alfaguara

El escritor peruano Mario Vargas Llosa presidir el jurado de la dcima
edicin del Premio Alfaguara de Novela 2007, segn anunci el Grupo
Santillana este sbado 2 de diciembre. Como es tradicional, se mantendr en
reserva la identidad del resto de los jueces hasta el lunes 9 de marzo de
2007, cuando se celebre la entrega del galardn en el Anfiteatro de la Casa
de Amrica de Madrid (http://www.casamerica.es).

Vargas Llosa naci en Arequipa, Per, en 1936. Su carrera literaria cobr
notoriedad con La ciudad y los perros, Premio Biblioteca Breve de 1962 y
Premio de la Crtica en 1963. En 1966 apareci su segunda novela, La casa
verde, que obtuvo el Premio de la Crtica y el Premio Internacional Rmulo
Gallegos. Adems ha obtenido importantes galardones literarios, desde los
mencionados hasta el Premio Cervantes, el Prncipe de Asturias, el
PEN/Nabokov y el Grinzane Cavour. En su obra hay piezas teatrales,
estudios, memorias, relatos y ms de una docena de novelas.

Desde su primera edicin en 1998, destacados escritores han presidido el
Jurado del Premio Alfaguara, tales como Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza,
Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muoz Molina, Jorge Semprn, Luis Mateo
Dez, Jos Saramago, Jos Manuel Caballero Bonald y ngeles Mastretta.

El Premio Alfaguara de Novela est dotado con 175.000 dlares y una
escultura de Martn Chirino. Cuenta con una gran difusin internacional
apoyado por la edicin de las obras ganadoras en Espaa y Latinoamrica.

El plazo de entrega de los originales fenece el viernes 15 de diciembre de
2006, tal como puede leerse en nuestro boletn de concursos
(http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm). Las novelas
participantes tendrn una extensin mnima de 200 pginas, mecanografiadas
a doble espacio por una sola cara. Debern enviarse dos originales impresos
y copia digital. Cada original ir firmado con seudnimo, debindose
adjuntar un sobre cerrado con nombre y apellidos.

Fuente: La Razn



*** Cierra la FIL de Guadalajara con rcord de asistencia

En incesante crecimiento, al terminar la 20 edicin de la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), el
balance dado a conocer por sus organizadores seala que ms de 525 mil
personas se dieron cita en el recinto ferial, donde por vez primera se
rebas el medio milln de visitantes durante los nueve das de exposicin.

El ao pasado la cifra tambin rcord para ese momento fue de 494.388
personas, pero en esta ocasin el atractivo que signific la presencia de
grandes personalidades literarias, encabezadas por los premios Nobel de
Literatura Nadine Gordimer, Jos Saramago y Gabriel Garca Mrquez, adems
del Nobel de Economa Joseph Stiglitz, sirvieron como imanes para un mayor
nmero de asistentes.

La feria se inici por todo lo alto con la entrega, el 25 de noviembre, del
premio FIL de Literatura 2006 a Carlos Monsivis, ocasin en la que el
escritor mexicano recibi la distincin diciendo que por lo menos hoy no
podr dedicarme a la tristeza, en un acto en el que la presidenta del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta,
http://www.cnca.gob.mx), Sari Bermdez, fue abucheada por los asistentes
ante la sorpresa de los invitados de honor, Carlos Fuentes, Jos Saramago,
Gabriel Garca Mrquez y Nadine Gordimer.

Durante la ceremonia, Jos Emilio Pacheco asegur que nadie puede responder
a la pregunta: Quin es Carlos Monsivis?. Revel que Monsivis muri en
realidad en 1980, vctima de una excesiva humildad escritural, y que
entonces se contrat a un viejo actor de la poca de Oro del cine mexicano
para que lo sustituyera.

Luego, asegur que, cuando en el ao 2038, la FIL celebre en su presencia
el centenario de Monsivis (y se devele su estatua ecuestre), 2006 ser
recordado como el ao de la primera apoteosis monsivata.

Pacheco destac las facetas menos conocidas de Monsivis: su labor como
crtico de la poesa mexicana en una poca en la que sta era desdeada por
todos, y sus relecturas extraordinarias de los tambin desdeados
escritores del siglo XIX, las cuales sirvieron para revitalizar dicha
tradicin en Mxico. Carlos Monsivis es un nuevo gnero literario,
termin citando las palabras que Octavio Paz le dedicara al autor en 1972.

De Monsivis fue develado un busto en el Paraninfo de la Universidad de
Guadalajara (UdeG, http://www.udg.mx) el pasado 27 de noviembre, una obra
del escultor Alfredo Lpez Casanova que fue colocada al lado de los bustos
de los galardonados de aos anteriores.

Luego del acto protocolario, el tambin periodista y cronista dijo, en un
discurso que se caracteriz por su jovialidad, que aunque le hubiera
gustado que el premio llevara todava el nombre de Juan Rulfo, como los
anteriores, ello no le deja sensaciones amargas ni de tristeza.

Monsivis neg que la polmica suscitada en torno al nombre del galardn lo
haya separado de la familia Rulfo, son mis amigos y pienso que lo siguen
siendo, no fue un pleito personal en lo absoluto.

Sobre la develacin de la efigie, Monsivis, quien en varias ocasiones ha
expresado su aversin a los homenajes, se dijo emocionado, aunque confes
que toda representacin ma me intimida, me hace pensar que tengo derecho
al espejo, cosa en la que no he credo hasta ahora. Monsivis asegur,
adems, que adquira un compromiso con esta develacin.

Este da es para m muy especial, porque por vez primera adquiero un
compromiso con un busto. Nunca haba pensado que esto ocurrira y me doy
cuenta de que s, de que ahora cada vez que piense en mi conciencia la voy
a representar con un busto, de que cada vez que escriba un artculo pensar
le gustar a mi busto?.

Por su parte, el caricaturista Rafael Barajas El Fisgn, invitado por el
propio Monsivis para ofrecer una breve introduccin, manifest en broma su
decisin de intentar boicotear el acto. A cada capillita le llega su
fiestesita, no hay plazo que no se cumpla y a Carlos Monsivis le ha
llegado la edad de los homenajes, dijo.

Otra de las actividades descollantes fue la lectura dramatizada de
fragmentos de Las intermitencias de la muerte, del escritor portugus Jos
Saramago, a cargo del autor en compaa del reconocido actor mexicano Gael
Garca Bernal y la violonchelista Jimena Jimnez Cacho, en una
representacin sencilla y de corte minimalista celebrada el mircoles 29 de
noviembre.

La vida es a veces como el Titanic, destinada a hundirse, reflexion uno
de los personajes interpretados. La novela cuenta la historia de un pas en
que la muerte dej de hacer su trabajo, y por lo tanto nadie fallece. A
pesar de que en un principio la gente se alegra, luego se da cuenta de la
necesidad de acabar el ciclo de vida.

Con el humor sutil pero constante del que hizo gala Saramago durante sus
intervenciones y ponencias, los pasajes ledos tambin provocaron la risa
del pblico.

Las ganancias derivadas de la venta de boletos fueron destinadas en su
totalidad a la Fundacin de Hospitales Civiles de Guadalajara, con el fin
de ayudar a nios con cncer. Segn las autoridades de la institucin, la
venta de boletos para la lectura alcanz los 475.000 pesos (ms de 43.000
dlares).

Garca Bernal destac estar muy nervioso y feliz por presentarse al lado
de Saramago, de quien dijo que es un gran actor y como todo buen actor, lo
va a negar. Tambin manifest que se sinti muy conmovido y agradecido de
poder servir a una causa noble.

En la rueda de prensa donde se dio a conocer el balance final, realizada
este 3 de diciembre, el presidente de la FIL, Ral Padilla Lpez, se
congratul de que acudieran 1.608 editoriales de un total de 39 pases; que
estuvieran presentes tambin por vez primera 16.740 profesionales del
libro, dato del cual resalt que el ltimo espacio abierto para los
profesionales, el llamado saln de agentes literarios, tuvo 110
participantes.

Estim que al pabelln dedicado a los nios asistieron alrededor de 85.000
menores, contra los casi 80.000 del ao pasado. En total, dijo, se
realizaron 823 actos que implicaron, sumados, 1.700 horas, y atrajeron a
unos 60.000 asistentes.

Hubo la participacin de 351 autores y se presentaron 296 libros.
Andaluca, como ciudad invitada de honor, realiz 350 actividades. Se
efectuaron 24 foros literarios, 20 foros acadmicos y 94 actividades
artstico-musicales, casi la totalidad a cargo de Andaluca.

Tambin en la FIL se entregaron once premios y reconocimientos, se
acreditaron 439 medios de comunicacin mexicanos y de otros pases para
totalizar 1.523 periodistas. La pgina web tuvo un milln 307 mil visitas y
la inversin directa fue de 44 millones de pesos, mientras que los
ingresos, a decir de Padilla Lpez, superaron los 55 millones, lo que dej
un remanente que se proyecta aplicar al programa cultural del ao prximo.

En la rueda de prensa, a la cual acudieron tambin Elvira Cuervo de
Jaramillo, ministra de Cultura de Colombia prximo pas invitado de honor
a la FIL y Trinidad Padilla, rector general de la UdeG. Padilla Lpez
anunci que ante la numerosa presencia y el espacio de Expo Guadalajara,
que desde hace aos es insuficiente, es muy probable que el ao prximo,
una vez terminado el Centro Cultural Universitario, la parte artstica y
cultural de la FIL sea trasladada a esa zona, mientras que la Expo
Guadalajara permanezca como el recinto editorial.

Asimismo, Colombia regresa como invitado de honor a la FIL 14 aos despus
de que ese pas fue el que iniciara la tradicin de invitar a alguna nacin
o regin a la feria. Y en su regreso a Guadalajara rendir homenaje a
lvaro Mutis, uno de sus escritores ms destacados.

Fuentes: El Nuevo Herald  La Jornada  Prensa FIL



*** Exposicin Literaturas del Exilio se presentar en Buenos Aires

Del 14 de diciembre de 2006 al 11 de febrero de 2007 se desarrollar, en el
Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires, la exposicin Literaturas del
Exilio, que refleja el testimonio y el recuerdo de la fusin entre la
dispora espaola y Chile, Argentina y Mxico, pases que la acogieron.

Coproducido por la Sociedad Estatal para la Accin Cultural Exterior
(Seacex, http://www.seacex.com), el Institut Ramon Llull
(http://www.llull.cat) y el Centre de Cultura Contempornia de Barcelona
(CCCB, http://www.cccb.org), el evento ya haba sido presentado en Espaa
entre septiembre de 2005 y enero de este ao.

El objetivo de la muestra, segn un comunicado, es abordar la memoria, la
prdida y el sentimiento de extranjera que invade a todos aquellos que se
han visto obligados a abandonar su hogar y su pas y deben buscar acomodo
en una nueva sociedad.

La exposicin, que es comisariada por Juli Guillamon, Joaquim Jord y
Francesc Abad, est compuesta por documentos, fotografas, objetos y obras
de arte, y parte de las vivencias de los exiliados espaoles que, tras la
guerra civil, se vieron obligados a abandonar su pas para buscar una nueva
vida en Latinoamrica.

Adems se realizarn diversas actividades culturales, como la presentacin
de la obra de teatro El privilegio de ser perro, de Juan Diego Botto; la
coreografa Hasta maana, de Mnica Runde y 10&10 Danza; la coproduccin
musical argentino-catalana Immigrasons, y las jornadas Figuras del exilio:
entre creacin y construccin poltica, coordinadas por Jorge Alemn,
consejero cultural de la Embajada de Argentina en Espaa, y en las que
participarn como ponentes Germn Cano, Pedro Molina, Ignacio Castro,
Horacio Gonzlez, Nicols Casullo y Tununa Mercado.

Tambin se realizar el ciclo de cine Los caminos de la memoria, en el
que bajo la coordinacin de Eduardo Moyano se proyectarn nueve pelculas
originarias de Espaa, Argentina, Chile y Mxico, adems del homenaje al
cineasta recientemente fallecido Joaquim Jord, uno de los comisarios de la
exposicin, y la proyeccin de su documental Literaturas del exilio.

El hilo conductor de Literaturas del Exilio, segn sus organizadores, es
un relato de relatos construido a partir de novelas, cuentos, poemas,
diarios y memorias. La narracin se inicia en enero de 1939, pocos das
antes de la llegada del ejrcito franquista a Barcelona, y se divide en dos
recorridos: el paso de la frontera y la llegada a Francia, la supervivencia
en campos de concentracin y refugios intelectuales, la vida en el Pars
ocupado y la experiencia de los Lager alemanes, y la experiencia americana
en Mxico, Chile y Argentina.

En lugar de ofrecer una visin panormica del exilio americano, se centra
en una serie de temas fundamentales: el contacto con el mundo americano, la
fascinacin y la identificacin de los refugiados con ciertas figuras
emblemticas del mundo precolombino, la vida cotidiana y las diferentes
opciones frente al exilio: integracin, compromiso, desarraigo y soledad.

Fuente: CCCB



*** Nuevos paradigmas en literatura debatirn en Lujn

Entre el 6 y el 11 de agosto de 2007 se realizar en Lujn, Buenos Aires
(Argentina), el XXIX Simposio Internacional de Literatura Los mundos
posibles: nuevos paradigmas, evento que tendr como sede el Complejo
Museogrfico Enrique Udaondo, de Lujn.

La actividad es organizada por el Instituto Literario y Cultural Hispnico
(ilchja@aol.com), en conjunto con el Departamento de Lenguas Extranjeras de
California State University, Dominguez Hills (http://www.csudh.edu) y la
Universidad Nacional de Lujn (http://www.unlu.edu.ar), de Buenos Aires.

Los temas del simposio han sido divididos en tres ejes: Nuevos paradigmas:
la construccin de mundos posibles, La ciudad: cartografa de los mundos
posibles y Otras miradas: configuraciones de los mundos posibles.

El primer eje ser sobre la relacin de la literatura con otras disciplinas
artsticas; los estudios culturales, la recuperacin de las voces perdidas;
la reescritura de la historia, cultura popular; cultura de masas, el canon
literario y las discusiones a propsito del mismo; la figura del autor,
voluptuosidad y erotismo en la creacin literaria, verdad y ficcin en la
literatura, las traducciones y la literatura regional.

En el segundo eje los participantes debatirn sobre desplazamientos
narrativos (textos de viaje, biografas y autobiografas, relato
epistolar), la ciudad como espacio potico, ciudades reales y metafricas,
la ciudad y la configuracin de identidades, la ciudad y las periferias y
la ciudadana.

El tercer eje se enfocar en la poltica y la emergencia de paradigmas de
hombres, los estudios de gnero, paradigmas y rupturas en la literatura
para nios, figuraciones de la infancia en los relatos para nios, lo
femenino y masculino en torno a la literatura infantil, relatos rurales y
relatos urbanos. Adems de los temas propuestos se permitir el debate en
torno a otros temas relacionados.

Durante el simposio se desarrollar una mesa redonda de escritores, as
como sesiones de homenaje a escritores, presentacin de libros recientes,
entrega del premio ILCH a dos escritores destacados del mundo hispnico por
su trayectoria literaria y un encuentro de poetas y narradores en el que
podrn leer poemas o cuentos.

Las ponencias, que han de ser presentadas en original y dos copias, deben
tener una extensin de hasta nueve pginas (no incluidas las referencias)
escritas a doble espacio, tamao carta con las obras citadas o referencias
segn las normas de Modern Language Association, para leer en 20 minutos.
Se recibirn hasta el 15 de mayo de 2007, aunque es preciso enviar antes
del 30 de abril un resumen de 15 lneas. La asistencia debe ser confirmada
antes del 30 de junio, y los trabajos slo sern incluidos en el programa
tras el pago de la inscripcin correspondiente.

Los expositores debern pagar US$90, matrcula que a los socios del ILCH
les da derecho a un ejemplar de la revista literaria Alba de Amrica (650
pginas). El ILCH recibir nuevos asociados y a cambio entregar tambin a
stos un ejemplar de la publicacin. La matrcula para el encuentro de
poetas y narradores es de US$50; para la presentacin de libros es de US$70
y para oyentes es de US$10. Estudiantes, con documento que los acrediten
como tales, entrarn gratis. Los socios del ILCH residentes en Argentina
abonarn slo el 50% de la inscripcin. Los participantes del simposio
cubrirn sus gastos de traslado y hospedaje.

Los ponentes de Estados Unidos, Canad, Mxico, Oriente, frica, Europa y
Centroamrica debern enviar sus recaudos a la doctora Juana Arancibia,
presidenta del ILCH, a esta direccin: XXVII Simposio Internacional de
Literatura; 8452 Furman Avenue; Westminster, CA 92683, Estados Unidos. Los
ponentes suramericanos podrn enviar sus recaudos al Comit Organizador de
Buenos Aires, General Campos 77 (1648) Tigre, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. Para mayor informacin, puede escribir a
martaparis2000@yahoo.com.ar, isabelzw@fibertel.com.ar o
valeriabadano@gmail.com.

Fuente: ILCH



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Maana, la maquinocracia?      Nilo Espinoza Haro ====================

                                                 Stanislaw Lem, in memoriam

El bilogo norteamericano Jules J. Brener jams os desobedecer a los
semforos y a los relojes. Incluso en situaciones tensas o de confusin,
como por ejemplo las que provocaron la gran crisis de 1929. Ese
comportamiento lo asuma imperturbable y con mucha satisfaccin, sin
embargo, la noche del 7 de julio de 1932, sin proponrselo, mientras daba
vueltas en su lecho tratando de conciliar el sueo, advirti primero con
sorpresa y luego con irritacin que esas mquinas dirigan una parte
esencial de su vida. Eran ellas las que le indicaban implacablemente lo que
deba hacer a cada minuto y cuando tena que detener o reanudar la marcha
de su automvil. Pero, adems, repar que esa situacin no slo la sufra
l, sino millones de personas. Das despus, un colega suyo le inform de
la gran eficiencia de las calculadoras. No hago nada sin ellas, dijo
rebosante de entusiasmo. Tambin le hizo saber que Norbert Wiener estaba
embarcado en el proyecto de trasladar a una mquina la lgica humana.
Entonces, apesadumbrado, concluy que tarde o temprano las mquinas
impondran la mechanicracy (maquinocracia o gobierno de las mquinas).

A partir de esa fecha, la palabra mechanicracy empez a circular a gran
velocidad. Muchos de los colegas de Brener la repetan esperanzadoramente.
Argumentaban: Esa forma de gobierno, por basarse en el lgebra y en la
estadstica, estar a salvo de presiones que atentan contra el bien
pblico. Los otros, muy pocos, la rechazaban diciendo: Transformar a los
seres humanos en dciles esclavos de las mquinas.

No hay que olvidar que Brener, en su diario, escribi: Invent la palabra
mechanicracy luego de recordar la fuerte impresin que tuve hace diez aos,
exactamente en 1922, al asistir a la puesta en escena de Rossums Universal
Robots (R.U.R), escrita por los checos Karel y Josef Kapec, en un teatro de
Nueva York. En ese entonces era muy joven y fui a verla acompaado de mi
padre. En R.U.R., los robota (palabra checa que significa esclavo) estn
decididos a eliminar de raz a la humanidad.

De pronto, la palabra mechanicracy se repleg. Estuvo a punto de quedar en
el olvido. Sin embargo, en la dcada de los cincuenta del siglo pasado
volvi con inusitado vigor. Precisamente en el centro de decisiones del
pas ms poderoso del mundo. De esta manera: el periodista John Beck, en
una radio de Washington, dijo: Existe el rumor de que el presidente Harry
Truman se ha atrevido a despedir al general Mac Arthur de su cargo de
comandante en jefe de las tropas norteamericanas en el Lejano Oriente,
despus de haber confirmado con un computador lo adecuado de su decisin.
Al da siguiente, Richard Wayne, discpulo de Brener, en un breve artculo
que public en el peridico local de San Antonio, Texas, haciendo mencin a
lo que haba dicho Beck por la radio, muy alarmado se pregunt: Una
mquina es el consejero del presidente de los Estados Unidos? Estamos ya
en la mechanicracy?

En los sesenta, respecto a la postura adoptada por el presidente Kennedy en
la crisis de Cuba, los ms informados politlogos del planeta han
conjeturado que ella habra sido fruto de una consulta a un computador.
Desde ese tiempo hasta los das que corren, hay fundadas sospechas respecto
a que muchas de las decisiones de tipo poltico de gran nmero de gobiernos
del mundo han sido sometidas a la opinin de los ordenadores.

Las mquinas que aconsejaron a Truman y a Kennedy, en comparacin con las
actuales, son absolutamente primitivas y las de dentro de 90 minutos sern
aun ms revolucionarias que las de este momento. Es que su estado natural
es de revolucin permanente. Pueda que un da no muy lejano dejen de ser
consejeras y tomen el poder para siempre. Ya en 1971, William Ross Ashby,
neurofsico del hospital de Brighton e inventor de la primera mquina
homeosttica al percatarse de esa situacin y para que los seres humanos
no sean sobrepasados por la inteligencia artificial de los ordenadores
intent construir una mquina que amplifique la inteligencia humana. Para
esa empresa, parti de las siguientes comprobaciones: una excavadora
amplifica nuestra potencia mecnica. Un altavoz lo hace con el sonido.
Entonces, si se ha logrado amplificar la fuerza y el sonido, por qu no el
intelecto? Han pasado ms de treinta aos y ese invento lamentablemente an
no se concreta.

La amenaza (o para algunos la promesa) de la mechanicracy es un fantasma
que no cesa de recorrer el mundo. Pero eso no es cosa reciente. Es un
asunto que tiene muchos siglos. En tiempos de la mitologa griega, Vulcano
cre sirvientes mecnicos que iban desde inteligentes, hechos a mano en
oro, hasta los que se limitaban a obedecer: mesas utilitarias de tres patas
que se movan por s mismas. Los cabalistas se han referido profusamente
sobre el Glem, una estatua animada. Cadmus sembr dientes de dragn que se
convirtieron en soldados invencibles. En Espaa en 1885, Luis Senarens
escribi sobre cmo tratar con El hombre elctrico. Hoffman en 1817 hablaba
de Coco, una mueca mecnica del tamao de una mujer que mova los ojos y
hablaba. Edward S.Illis, en 1862, con El hombre de vapor de las praderas,
alert acerca de sus extraas costumbres.

En vista de ese panorama, y haciendo gala de un lcido pragmatismo, Isaac
Asimov, en su libro Runa Round, publicado en 1941, ha establecido las leyes
para el comportamiento de los robots. Son las siguientes:

      1. Un robot no puede hacer dao a un ser humano o, por inaccin,
      permitir que un ser humano sufra dao.

      2. Un robot debe obedecer las rdenes dadas por los seres humanos,
      excepto si estas rdenes entraren en conflicto con la primera ley.

      3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que
      esta proteccin no entre en conflicto con la primera y segunda leyes.

A pesar de esas leyes, o tal vez porque los robots pueden imitar a los
seres humanos en la crnica costumbre de no cumplirlas, hay que ir tomando
precauciones. Porque, segn Daniel Wilson, algn da la humanidad deber
enfrentarse a la creciente amenaza de los robots y destruirlos. Quin es
Daniel Wilson? Es un doctor en robtica por la Universidad Carnegie Mellon,
de Pittsburg, un centro muy destacado de investigacin en la materia. El
ao pasado public el libro Robotuprising y, este ao, How to survive a
robot uprising (Cmo sobrevivir a la rebelin de los robots).

En ese ltimo libro, Wilson nos informa de muchos tipos de robots. Para
cada tipo, con gran sentido de humor pero muy seriamente, ofrece consejos
detallados para hacerles frente con xito. Por ejemplo, para librarse de
enjambres de insectos mecnicos hostiles: No traten de luchar con ellos.
Para el enjambre, perder un insecto carece totalmente de importancia. Para
la casa robot: Hay que ser ms listos que nuestra casa inteligente;
recelen si sta insina que probemos el microondas poniendo la cabeza
dentro. Para sobrevivir en un combate cuerpo a cuerpo con un humanoide:
Embadrnense de barro para disimular la temperatura caracterstica del ser
humano y vayan directo a los ojos, a sus cmaras. Si todo eso fracasa,
Wilson aconseja: Puede que sirva de algo razonar con el robot, pero las
consideraciones de tipo emocional caern en sensores sordos. Sean
implacables. Su enemigo lo es.

Otros no piensan igual que Wilson. Se han propuesto que los seres humanos y
los robots vivan en armona. Son muy activos. Han pasado de la propuesta a
la obra. Estn llevando a cabo el Proyecto Universidad del Milenio en las
Naciones Unidas. Ya tienen numerosos trabajos en los que analizan
escenarios en los que los humanos se relacionarn con los robots en el
futuro. Uno de esos escenarios es el llamado La ascensin y cada del
Imperio Robot. Lo han ubicado en el ao 3000 y progresivamente en
retroceso lo hacen llegar hasta nuestros das. Cmo es ese escenario? Los
robots han evolucionado de tal manera que se han transformado en polticos,
filsofos, poetas, oradores, msicos, bufones, mdicos, novelistas,
diseadores grficos, editores, ingenieros, periodistas, cocineros,
modistas, modelos, pintores, ceramistas, maestros, futbolistas; en fin, han
desplazado a los seres humanos de esas y muchas actividades ms. Con un
aadido, han inventado otra: la de pastores de los humanos menos adeptos a
ellos. En la sociedad que forman, gobierna la casta de los robots. Los
seres humanos son una raza menospreciada, pero tolerada porque hacen
labores no apropiadas para un robot. Cmo cae ese imperio? Con la frmula
que propuso William Ross Ashby. Es decir, amplificando la inteligencia
humana, pero genticamente. Tendrn xito? O es simple y llanamente
propaganda subliminal ideada por un robot?

** Nilo Espinoza Haro
   niloesharo@yahoo.es
   Escritor peruano (1950). Ha publicado Pas de papel (Mxico, 1983),
   Azaroso inventario de las visiones, testimonios y recordatorios de
   Chinchinchn en la ciudad de los reyes (Lima, 1987), Sonata de los
   espectros (Mxico, 1990, y Lima, 1991) y Mar de cuentos (Lima, 1996). En
   el primer semestre de 2007 el grupo Santillana publicar su novela
   Bruniquilda. Tiene indita, adems, la novela Los hijos de Sundance the
   Kid.



=== La tradicin del plagio      Antonio Otero Garca-Tornel ==============

A propsito de la acusacin que el psiclogo valenciano Jorge Castell hace
a Luca Etxebarra de haber abusado del corta y pega uno podra, sentado
con traje gris paloma y bronceado de cama solar, inclinarse ante un
micrfono, darle un ligero golpe para cerciorarse de que est abierto, or
el caracterstico sonido hueco y decir ante un plantel de seoras catalanas
que la falsificacin literaria, o sea, el plagio, del griego plagios,
engaoso, bajo las ms variadas formas, es una de las ms antiguas
tradiciones de Occidente. Y un tema siempre de actualidad. Que se empieza
copiando del examen del otro cuando el profesor se distrae y negando la
evidencia en caso de ser descubierto y se acaba pirateando libros de manera
compulsiva. Que ha dado mucho que hablar la difusa frontera que hay entre
la copia y la imitacin creativa.

En el glorioso pasado no slo no se consideraba delito sino que ni siquiera
se pensaba que copiar fuera reprobable, una inmoralidad. Hoy no es raro ver
a un gacetillero de pacotilla rasgarse el terno a rayas y apelar al Cdigo
Penal porque se ha usado un sintagma sin su permiso o un par de frases
neutras, pero entonces ningn autor se ofenda si le copiaban literalmente
pasajes, captulos enteros, lo que fuera. El Arcipreste de Hita hasta
animaba a los lectores a mejorar su obra si se vean capaces. La bronca
empieza cuando la literatura se convierte en negocio, a partir de los
siglos XVIII y XIX, y surge la idea de la propiedad intelectual. A partir
de ese momento se deja de fusilar con despreocupacin como hicieron
copiones tan ilustres como Homero, Sfocles, Molire y Shakespeare (ste,
por ejemplo, utilizaba una serie de bienes culturales junto a su propia
inspiracin y una gran capacidad combinatoria de manera insuperable).
Borges no slo sostena tranquilamente que el plagio es legtimo si mejora
el original sino que tambin nos comunica que ha extrado muchas ideas de
Los viajes de Gulliver (1726) e incluso algunas frases para El informe de
Brodie.

Estaba al tanto de que Swift era partidario de colgar en la plaza pblica
a los plagiarios? preguntara el conferenciante con una ceja en
inquisitiva elevacin.

Entonces sera el momento de beber un traguito discreto de agua y, tras
mirar unos segundos el artesonado del techo pensando en una atmsfera no
precisamente electrizante, reanudar el discurso contando que en El Quijote
hay episodios de la locura del Ayax de Sfocles. La literatura es una
cadena en la que todo autor toma siempre algo prestado de otro. Los
espritus ms originales se nutren los unos de los otros. Tomamos el fuego
del vecino para alumbrar el nuestro y luego los fuegos se comunican porque
pertenecen a todos, frase de Voltaire que siempre hay que entrecomillar.
Puede decirse que a Jaime Gil le gust la idea volteriana y se alumbr a
placer con el fuego de Robert Langbaum y su The poetry of experience. Dal
no le tema al plagio si era descarado. Hay quien sostiene que de un buen
collage de plagios se puede hacer un precioso cuadro original...

Tres cuartos de hora ms tarde, cuando el inters que se hubiera logrado
despertar fuera decayendo, podra hablarse de lo conmovedor que resulta
ahora ver a Luis Racionero diciendo que no le gusta la esttica del
entrecomillado, o a Carmen Balcells aplastando a una mujer que tuvo el
atrevimiento de acusar a Cela de impostura: Una escritora de sesenta aos
indita que registra en la propiedad intelectual los cuentos que escribe
para sus nietos es sospechosa de paranoia. Hoy, despus de las
humillaciones a que fue sometida por los amigos del Nobel, que le llamaban
exagerada porque no les haba copiado a ellos, el Tribunal Constitucional
le ha otorgado el amparo. Algunos, como Quino, no denuncian porque sale
ms caro el abogado.

Procura solaz, mientras se sorbe con fruicin una cabeza de gamba, recordar
a Quim Monz a la defensiva cuando un dedo le ha sealado por saquear
textos aparecidos en el Courrier International, lo mismo que hizo Joanot
Martorell, saqueador sistemtico de textos clsicos, desde Ovidio hasta
Llull, para construir su obra: pueden detectarse en el Tirant copias
literales y plagios conceptuales, todo inteligente y bien articulado.

Una seguridad social que provea de tramas y argumentos a escritores en
situacin de esclerosis imaginativa sera conveniente podra aadir el
orador, atribuyndose una idea de la que no recuerda el nombre del autor.
Quiz eso evitara el circo, la repeticin (no exenta de gracia) del mismo
patrn: el martillo de plagiarios lanzando furiosos anatemas y cleptmanos
que en vez de renegar de su vicio y abrazar la palma de la virtud lanzan un
bufido de exasperacin y se escudan en que en literatura todo est
inventado.

Y luego tras sealar que en ingls dicen que imitation is the sincerest
form of flattery, uno extendera los brazos para subrayar la culminacin
de la disertacin o rollo macabeo. Se dara cuenta, sin duda, de que no
haba conseguido lo que buscaba: bajo mscaras de atencin el inters
habra decado del todo. Sera tal vez el momento de intentar arreglarlo
descubrindoles que Stendhal fue un ingenioso cultor del arte del plagio,
que hasta Baudelaire col como obra suya lo que no era ms que una
imperfecta traduccin de la nouvelle El joven encantador, publicada en
Londres por un autor annimo... Que Campoamor plagi a Victor Hugo, la
Pardo Bazn a un escritor de tercera categora... Que Vzquez Montalbn se
aprovech de una traduccin de Julio Csar, que para Warhol y Duchamp
copiar tambin es crear

Incluso cabra dedicar unas frases a las marcas lingsticas que detectan
los modernos lingistas forenses, esos indicios que nos identifican como
autores incuestionables, el idiolecto; sobre la existencia actual del
Copycatch, un programa de concordancias para cazar plagiarios...

Se abre el turno de preguntas le gustara decir a uno, remedando a mucha
gente, sin ingenio ni originalidad. Quiz no se veran ademanes de desdn
como los del asistente a una conferencia del relato de Benet pero entre las
seoras amodorradas probablemente ninguna levantara la mano. Las puede
imaginar pensando que haban esperado otra cosa de un intelectual exquisito
en permanente estado de irona. Hora de irse, sin prdida de tiempo, a
tomar una copa muy cargada, quiz un buen cctel con unas gotas finales de
angostura prohibido por el mdico... Y acordarse tardamente del editor que
copi el Carmina Burana de Francisco Rico y, deshonrado, tras salir el
fraude a la luz, aclar que se lo cedi gratis, sin contrato y enteramente
preparado para imprimir, una traductora argentina que no haba dado seas
ni telfono, ni se haba preocupado de ir a recoger el libro una vez
publicado... Rico dijo no ser ningn manitico de la propiedad intelectual
(yo mismo he fotocopiado algunas cosas que no deba), pero que no poda
soportar la mentira, eso s que no.

** Antonio Otero Garca-Tornel
   leosaucius@euskalnet.net
   Escritor espaol (Barcelona, 1952). Curs estudios de derecho. Fue uno
   de los padres fundadores de Ajo Blanco. Cercano a Carlos Barral,
   desempe varios trabajos relacionados con el mundo del libro. Vivi
   siete aos en Venezuela. Gan en el Pas Vasco, lugar en el que ahora
   reside, el primer premio del VI Certamen Geoda de Narrativa (1991). Ha
   publicado artculos y poemas en revistas de Espaa y Amrica. Ejerce de
   columnista en el suplemento cultural de un peridico de Bilbao.



=== Sobre el proceso literario      Ivn Bedoya Madrid ====================

Cualquier descripcin de un lugar, de un individuo, o la narracin de un
acontecimiento o hecho ocurrido o imaginado, se podra considerar como
literario? Qu es lo que caracteriza a un escrito como literatura?
Qu o quines le asignaran dicho carcter? Es por la aceptacin por
parte de una academia o sociedad literaria que un determinado escrito
posee arte literario o es por la difusin o aceptacin popular en un
determinado momento o poca histrica? Me llaman la atencin los casos
heterclitos, en diferentes contextos histricos, que no concuerdan con los
modelos clsicos, vlidos o existentes en ese momento y que sin embargo
se han considerado despus como obras literarias y aun de un carcter
genial o destacado como tales luego por la crtica y por los dems
escritores, es decir, por la comunidad acadmica en este caso y por un
contexto social especfico. Algunas de estas obras se convierten a su vez,
y como sin pretenderlo, en las obras cannicas o modelos para analizar o
evaluar otros textos contemporneos o posteriores. (Ser esto lo que se
pretende entender como el estilo literario, como el modelo cannico segn
el cual habra que escribir, para poder ser aceptado como obra literaria,
el resultado o producto de dicho trabajo de escritura?) Pienso en autores
que no siguieron un modelo previo existente sino que antes, al contrario,
impusieron una manera de escribir que despus fue criticada o seguida por
otros escritores posteriores, como Proust, Artaud, Bataille... Se
propusieron directamente escribir contraviniendo los cnones establecidos o
tal vez no los tuvieron en cuenta muy fielmente, no fueron conscientes de
todo lo que implicaba seguirlos como era lo normal en otras pocas o
contextos histricos en los que era esencial o indispensable seguir y no
apartarse de dichos marcos formales, si se quera ser literato. Pienso si
tal vez esta inconciencia con respecto al modelo seguido o con respecto a
los parmetros que tenan que seguir, fue lo que les permiti crear la obra
que pretendan crear, sin vigilar si seguan una norma o si se alejaban
de las reglas vigentes. Se puede entender esta actitud como una
confrontacin del formalismo y un logro del realismo? Es el contenido
mismo el que est fluyendo del proceso literario enfrentando las cadenas
formales o formalistas que haba sido en el trabajo literario el modus
operandi sine qua non para consolidar un proceso de creacin literaria? Un
escritor piensa primero en el contenido en lo que pretende decir o
comunicar o en la manera en que debe decirlo, expresarlo? Se ha credo que
el escritor literario, precisamente por ser literario ya tiene asimilada o
dominada de tal modo la forma en que va a escribir o que va a emplear para
escribir su texto, que sta le fluye o le surge casi de manera espontnea
demostrando as su experiencia o dominio como escritor. (Un lego en asuntos
literarios, entonces, no sabra siquiera cmo empezar a escribir, porque no
se le ocurrira nada: no sabra cmo o por dnde empezar, si tal tema o
asunto es digno de contarse o no... Es intuicin, conocimiento, instinto,
o se tratara ms bien de una serie de factores, inconscientes unos,
resultado de la formacin o de la experiencia (o dominio sobre el proceso
de escritura) que tendra ms que los otros? Precisamente es esta
diferencia o superioridad la que lo caracterizara como literato? En este
sentido, es por esto que ser escritor es una profesin, es decir, escribir
puede considerarse un oficio con cierto grado o carcter profesional, de
tal suerte que pueda ser reconocido por propios (los colegas en este mismo
oficio) o por extraos, los otros, quienes recibiran sus obras con cierto
grado de asombro o expectativa segn sea su gradacin o carcter literario.
O sea, a unos se les reconocera desde un primer momento (o inicio) como
escritores, como tales escritores, mientras que los otros que no han sido
reconocidos an o que pasado un tiempo tal vez lo sern, tendran que
insistir o proponerse, ex profeso, ser aceptados en un contexto acadmico
o, ms bien ya, en un contexto social general, aunque hay que tener en
cuenta que se lee cada vez menos, es decir, que un escritor para ser
aceptado como tal, tendra hoy paradjicamente ms dificultad para serlo,
porque aparte del crculo muy cerrado o rgido de los escritores que dicen
serlo o ya han publicado diversas obras que los acreditan como tales aun
con la profusin literaria que hay, el ciudadano comn, o no lee porque
est siendo abordado o bombardeado continuamente por peridicos, revistas,
libros de divulgacin, best-sellers, folletos de autoformacin, o de
autoayuda, que prometen guiarle o solucionarle todo problema afectivo,
sicolgico o hasta econmico o moral que pueda tener o adopta una actitud
de indiferencia o de escepticismo frente a la produccin editorial en
general.

Es cuestin de formacin, se dice entonces: no hay formacin literaria,
seria, as como tampoco tica o filosfica o cientfica. Por eso es por lo
que una persona cualquiera el ciudadano comn no lee habitualmente,
aunque s lo debiera hacer. l, entonces, no es culpable del todo de esta
carencia tan extendida hoy en da. El hombre comn y corriente est movido
por toda una serie de intereses no literarios o tericos o acadmicos: es
indiferente o est aparte del movimiento literario o del proceso literario,
editorial, en s mismo. No le interesa ese mundo acadmico que a su vez se
relaciona en forma muy confusa o indeterminada con el medio acadmico
universitario. De ah que textos que tratan temas muy controversiales o
discutidos en otros medios como la televisin o las revistas de farndula,
apenas s son mencionados en los peridicos o en los suplementos literarios
de los peridicos, pero no generan propiamente una reflexin o discusin en
profundidad como era de esperarse: se trata slo de presentar la noticia
para saber slo que est pasando, para estar bien informado con el nico
propsito de tener qu conversar con el compaero de reunin o de mesa
cuando en algn evento tal haya que intercambiar alguna idea u opinin. Se
trata slo de estar bien informado con este propsito con la mayor
indiferencia posible, porque nunca habr tiempo para analizar o ver ms
all de lo que se ha odo o mejor, visto. Si se ha visto, sobretodo, se
cree que ya se sabe todo lo que habra que saber sobre tal hecho acaecido.
Se le deja a los directores de los noticieros de televisin o de los
peridicos tratar de ir ms all de los hechos narrados para investigar qu
es lo que estaba detrs de tal o cual acontecimiento...



Cuando un sujeto que tiene experiencia al escribir es exigido a hablar
sobre los temas o asuntos literarios sobre lo que es su dedicacin
cotidiana o habitual, adelanta algunas justificaciones o aclaraciones que
sorprenden o por lo demasiado obvias o al contrario por lo sumamente
extraas o subjetivas: que se trata de dejar todo a la inspiracin, que
es la mitad trabajo y la otra mitad intuicin o mtodo ya aprendido en
anteriores esfuerzos de escritura. Que no se puede seguir o definir una
estructura previa, un mtodo y a continuacin seguirlo fielmente. Que se
trata slo de comenzar e ir construyendo sobre la marcha el desarrollo de
lo que finalmente ser o sera el texto (libro, novela o cuento) como obra
final.

Siempre me ha parecido que la produccin textual es un asunto misterioso,
inconsciente, desconocido, tan sumamente subjetivo que intentar objetivarlo
o pensarlo es imposible o dara lugar a tantas opiniones como autores se
trata. Sera ms conveniente apreciar o disfrutar en un sentido esttico
precisamente de la obra final, del texto que se nos presenta, prescindiendo
de las condiciones de su produccin. Ac, sin embargo, hay implcitos
algunos cuestionamientos que si se pretendiera ahondar en el tema, se
podran explicitar o tematizar. Desde un enfoque epistemolgico o
pedaggico se podra decir, es interesante o pertinente sondear en el
asunto de la produccin terica: no tanto para esclarecer finalmente cmo
se realiz sta, sino con el propsito de entender un tanto este proceso
tan emocionante de la produccin de una obra literaria, como obra de arte
como obra de creacin literaria aunque, de nuevo, valga la redundancia,
se encontrara uno con las opiniones ms diversas y personales, si se
interrogase directamente a sus creadores.

Pero sin pretender realizar un tratado de la creacin literaria, se puede
pensar cmo, de qu forma, a partir de qu elementos, con qu estructura se
trabaj, qu influy ms en una determinada obra, si lo biogrfico, en
forma esencial o la crtica a una realidad social o imaginada, si las
lecturas previas realizadas por el autor en cuestin o la formacin de toda
una vida conformada por la lecturas realizadas desde la ms temprana
infancia, etc.

En este enfoque formativo se trata de entender el proceso de construccin
de un texto para poder orientar a los que pretendiesen formarse como
escritores, como debieran proceder o actuar: se parte del supuesto de que
es suficiente desestructurar, por as decir, la obra escrita, el texto
literario, para conocer su proceso de elaboracin o de construccin como
obra de arte. No tanto a nivel de disposicin de los elementos materiales
empleados: sistema de la lengua escrita, gramtica, sintaxis, ortografa,
etc., sino en lo que se refiere al proceso de imaginacin o de
planteamiento de los temas que determinaron o guiaron el proceso concreto
de escritura. Aqu algunos anotarn que esto es lo que le da al proceso o
al hecho de escribir toda su especificad y dificultad: que no se puede
generalizar o intentar develar algunas reglas o un mtodo general que
pudiera ser objetivado o enseado para lograr o formar futuros buenos
escritores...



Por qu guardamos en la memoria ciertos aspectos de los hechos en que
hemos participado y olvidamos todo lo dems? Se recuerdan slo los que
dejaron alguna huella afectiva o squica en nosotros, que luego ms
adelante o mejor ms tarde slo se podra reconocer su influjo o resultado
en nuestra vida squica actual? Es la memoria un trabajo de seleccin de
tal modo que al recordar ciertos hechos y prescindir de otros, lo hace en
beneficio en ltima instancia del estado actual del yo, para que ste est
lo mejor estructurado posible para que exista el mejor equilibrio entre los
diferentes elementos constitutivos de su estructura squica?

Esta seleccin mnmica debe ser entonces un proceso complejo del que como
en los dems procesos squicos no somos conscientes en su efectuacin o
elaboracin. Se podra pensar hasta qu punto esta memorizacin es
efectuada por un yo que estara trabajando ms all del yo consciente, por
un yo previo al racional, con procedimientos onricos, inconscientes o en
concreto no racionales y que por lo tanto no se rigen con los parmetros o
criterios de racionalidad o estructuracin del yo consciente. No es el
cogito el que rige este proceso mnmico sino el facio (vivo): ACTO
(funciono, vivo), luego EXISTO. Mi existencia se demuestra por mi vida no
slo consciente que estoy realizando, que se est efectuando en este
momento, ya, en el ahora, resultado de todos los procesos racionales,
squicos o biolgicos previos y que se siguen realizando en este mismo
momento presente, sin que tenga que ser consciente, o sea, sin que yo tenga
plena conciencia de su estructuracin o elaboracin.

Resalto en este anlisis (o apreciacin) el que estos procesos
metarracionales se realizan sin la plena conciencia del yo, es decir, que
para su efectuacin no tienen que ser atribuibles (o imputables) a un yo
consciente. Es como si este yo consciente no fuera plenamente autnomo o
autoridad (o causalidad) de todo lo que yo hago o pienso. En el sueo es
cuando se revela ms directamente este estado de cosas. Uno suea, pero
podra decirse tambin que los sueos ocurren en m; yo slo recuerdo,
cuando despierto, algn o algunos sueos, o, en otros casos, queda un
estado mental (o una sensacin) de que se ha soado, aunque en este caso no
se recuerde en forma ntida qu fue lo que se so (el tema o las escenas
que se soaron) como s se recuerda luego de otras noches.

En el sueo, entonces, o mejor, despus de despertar, tengo la conviccin
de que no soy plenamente consciente de todos los procesos que se siguen
llamando mentales que me ocurren o que se desarrollan o efectan en m.
Por eso se puede decir muy bien que se elaboran en m, porque yo no los
planeo o pienso para realizarlos. (No los planeo u organizo previamente
para que se den lo mejor posible) No, simplemente ocurren en m, y luego,
s, me detengo a analizarlos, a examinarlos para ver si hubo algn error,
si comet alguna falla, si ofend, con lo que dije o dej de decir, a
alguien con quien estaba actuando o hablando, etc.

En general, cuando nos referimos a los estados mentales, siempre tenemos
algunas reservas. Nos queda la impresin de que algo se nos oculta, que no
podemos comprender o alcanzar a captarlo todo. Lo mental siempre va a tener
ese carcter de oscuridad, de ser un mundo inextricable, del cual no se ha
dicho ni se podr decirlo todo, porque siempre va a ocultarnos todos sus
secretos an a nosotros mismos. No nos comprendemos completamente: por eso
a veces actuamos como actuamos, sin comprender del todo por qu adoptamos
tal o cual actitud, por qu respondimos o hablamos como lo hicimos y aunque
lo intentamos remediar despus, no lograremos corregir del todo la falta o
el dao que hicimos con algn acto nuestro no pensado que realizamos y del
que slo despus en la calma que sigue a la actividad cotidiana, tenemos
conciencia de sus implicaciones morales o squicas y podemos ver en un
contexto objetivo diferente.

Tal vez haya que tener en cuenta que sta es realmente la condicin humana:
no podemos conocernos plenamente aunque, en toda su historia, el hombre ha
tratado de todas las formas posibles de lograr este autoconocimiento y
autocontrol sin conseguirlo como quizs se pretendi en un principio. De
todas formas seguimos actuando o tenemos que seguirlo haciendo aun sin
tener este autoconocimiento, porque en ltima instancia no se lo necesita
para poder vivir o actuar o aunque se sospeche que tenindolo orientaramos
la vida o las acciones de otra forma ms efectiva o menos lesiva, por lo
pronto, para nuestros propios propsitos, pero al no poder lograrlo tenemos
que resignarnos a no contar con dicho autoconocimiento. O tenemos que vivir
con la pretensin o la ilusin de que s nos conocemos aunque en el fondo
sabemos que no es as, que en lo ms profundo de nuestra siquis hay un yo
oculto, o una dimensin desconocida que algunos han llamado inconsciente,
superyo, daimon, mi otro yo, mi lado bueno, pero no lo podemos decir muy
clara o ntidamente. De pronto se revela en nuestros sueos o en algunos
recuerdos o ensoaciones que tenemos en el momento ms inesperado: vienen a
la memoria presente un conjunto de recuerdos o momentos de la vida pasada,
aun de la ms temprana infancia, que sin saber cmo y por qu, estn de
algn modo grabados o guardados en algn resquicio oculto o muy profundo de
nuestra mente o entendimiento.

Deben estar guardados de alguna manera en la mente para poder ser
recordados en el momento presente. Deben estar registrados fsica o
biolgicamente en el cerebro para poder ser actualizados y volver a, o
permitir revivir todo ese mundo o contexto existencial que ya ha pasado o
ha sido vivido. Por haber sido vividos es por lo que se recuerdan. Al haber
sido vividos es por lo que dejaron esa, alguna huella, un rastro, que qued
registrado y por eso podemos volver a ellos por alguna relacin
inconsciente que an mantienen con el presente. (Sera el mismo
procedimiento informtico por el que se puede activar, por ejemplo, algn
dato determinado que estuviese en el disco duro de un computador?)

Habra que pensar si lo que hace revivir algn recuerdo es un motivo
(podemos llamarlo estmulo) del presente, que tiene alguna relacin
afectiva o imaginativa con eso que se est reviviendo. Quiere decir esto
que el presente est, tambin de algn modo, en relacin con el pasado, que
todos los hechos del presente, o lo que vivimos ahora, lo que estamos
viviendo en el presente proviene del pasado, tiene su entidad desde el
pasado, o sea, que se han estructurado en el tiempo y sin este transcurrir
no se hubiesen podido constituir. Venimos del pasado, o tenemos una
relacin con ese pasado, de una manera incomprensible o que an no hemos
indagado cmo se debiera haber hecho, dada su importancia para la
estructuracin del actual estado de cosas. (Esto podra ser interpretado
como puro historicismo, en el sentido de que se estara afirmando que no
somos sino en la medida en que provenimos de un pasado, o que somos slo en
cuanto que hay un pasado atrs que nos estara definiendo en cuanto sujetos
existentes en el presente. No seramos, entonces, ms que resultado del
desenvolvimiento temporal de una serie de acontecimientos si no se
hubiesen dado stos, entonces, no seramos, no existiramos, seramos el
resultado de un desarrollo histrico impensado, no pretederminado, pero que
ya se dio, como se tena que haber dado y no de otra manera, porque ya
qued fijado como tal en el pasado y por esto ha dejado las huellas que
dej y quedan grabadas en nuestra subjetividad y por eso, y slo por eso,
somos lo que somos.)

Podemos cambiarla o superarla si no estamos de acuerdo con ella o no la
aceptamos como nuestra carga ancestral, familiar o histrica, pero esa
determinacin histrica ya ha marcado, ya ha caracterizado de tal modo
sta, nuestra subjetividad, que por eso podemos decir, que por esto somos
lo que somos: somos en la medida en que nos venimos constituyendo desde el
pasado. Desde un instante del presente nos podemos asomar a ese pasado que
ya qued definitivamente vivido como efectivamente lo fue y por eso, porque
ya pas, porque ya se vivi, ya no lo podemos cambiar, porque no podemos
devolver la pelcula de nuestra vida y corregir lo que habra que corregir
de ella. Ya ha quedado fijada as, como se vivi, y la nica recuperacin
que podemos hacer de ella es mediante el recuerdo, la rememoracin que se
hace ms por razones artsticas, literarias que por otras ms rigurosas,
cientficas o tericas podramos decir. Porque qu sentido tiene volver al
pasado, retrotraer lo que se vivi, si no es por razones histricas, en el
sentido de determinar o esclarecer la ocurrencia de un acontecimiento (por
ejemplo, en el caso de un delito o accidente de los que habra que
investigar o determinar fielmente cmo fue que ocurri, quines
intervinieron en l) cuando hay alguna confusin o desconocimiento de los
mismos.

Pienso la vuelta al pasado como una recuperacin de una dimensin de la
vida que ya ha quedado definitivamente determinada o fijada en el tiempo:
ya se vivi, ya ocurri y, por tanto, no se puede volver a tener, a vivir.
Tuvimos unas experiencias, realizamos unos hechos o participamos, con
cierto grado de actividad o compromiso, pero ya no queda de ellos ms que
un rastro, el recuerdo en la mente de lo que o cmo lo hemos vivido.
Rehacer dicha dimensin perdida o superada definitivamente mediante el
texto escrito tiene un efecto teraputico, sealado segn casualmente lo
he escuchado en un programa de radio por siclogos que lo emplean como
parte de su trabajo de asesora a personas que presentan alguna
problemtica, como depresin o baja autoestima o prdida del sentido de
vivir. Destacaban en dicho programa que recuperar desde el pensamiento ese
pasado ya vivido, mediante el relato biogrfico, era como recrear un
espacio interior en el que era posible volver a revivir las experiencias
subjetivas vividas y por esto mismo, al poderlas visualizar, se tena una
objetivacin sobre aquellos traumas o problemas que estaran perturbando el
estado actual o presente de la vida. Al realizar esto, al objetivar lo que
frenaba o sujetaba al yo, mantenindolo encadenado o fijado en un pasado,
se consegua una especie de liberacin o de superacin que haca que el yo
actuara con una libertad como la que tiene quien se ha liberado de una
opresin o yugo que impeda que levantara vuelo. Por medio de la escritura
se tiene una fuerza para mirar hacia el pasado, de tal forma que ste ya no
sea oprimente o determinante. No es que se consiga olvidar el pasado, sino
al contrario, se recuerda precisamente para comprenderlo o retrotraerlo.
As se le estara quitando lo negativo a dicho acontecimiento biogrfico ya
vivido y el efecto, inconsciente, en el presente, sera de una liberacin
con efecto de superar un estado traumtico manifiesto en una depresin o
prdida del sentido de vivir.

** Ivn Bedoya Madrid
   jbedma@hotmail.com
   Investigador colombiano (Medelln, 1949). Licenciado en filosofa y
   letras por la Universidad Pontificia Bolivariana (Medelln) y magster
   en investigacin socioeducativa por la Universidad de Antioquia
   (Medelln), donde adems es profesor titular en la Facultad de
   Educacin. Autor del ensayo Pedagoga: Ensear a pensar? (Bogot, Ecoe,
   2005) y de la resea crtica "Comenio. Pampedia", publicada en Educacin
   y pedagoga (Medelln, Facultad de Educacin de la Universidad de
   Antioquia; 1992/93), as como de Epistemologa y pedagoga, en
   colaboracin con M. Gmez (Bogot, Eco, 2004) y de "El saber pedaggico
   y las condiciones de enseanza de las ciencias", incluido en Cuatro
   ensayos sobre pedagoga y saber (Medelln, Lealon, 1986).



=== La pluma del escritor versus la potencia de los Estados Unidos ========
=== Carmen Malare ========================================================

      (Nota de la autora: el diario britnico de circulacin nacional The
      Guardian [http://www.guardian.co.uk] public el discurso de Harold
      Pinter el da 8 de diciembre de 2006. Las referencias y citas
      textuales entregadas aqu se basan en dicha transcripcin. Las frases
      y opiniones que no estn entre comillas son de la autora, as como
      tambin la traduccin del ingls al espaol).

Cuando el Premio Nobel de Literatura para el ao 2005 se anunci, el
escritor laureado advirti al mundo que su discurso de aceptacin tendra
un contenido poltico. Aun ms, fue preciso en cuanto al tema que
abordara: los Estados Unidos y su supremaca poltica y militar sobre el
planeta. Fiel a esta declaracin que hizo al diario britnico The Guardian,
el escritor cumpli su promesa. La persona a quien me refiero es Harold
Pinter, poeta, escritor, actor y autor dramaturgo britnico en cuyos obras
teatrales se refleja su filosofa denominada teatro del absurdo. En dicha
filosofa el autor revela las dificultades de comunicacin humana a las que
la sociedad moderna somete nuestra existencia.

Es este aspecto de la comunicacin humana el que Pinter plantea en su
discurso de aceptacin al Nobel, haciendo la distincin entre lo que l
llama la lengua de la literatura y la lengua utilizada en el campo del
discurso poltico. El escritor, dice Pinter, se enfrenta a explorar la
verdad a travs del arte, y en el arte, seala, no hay slo una verdad,
hay varias, porque la verdad es inalcanzable. Por lo tanto, el papel del
escritor es la bsqueda constante de la verdad sin que nunca suspenda ni
postergue esta tarea. Tiene que enfrentarla en el acto y sin demora. Segn
Pinter, en el lenguaje poltico no se explora esta bsqueda, porque a la
gran mayora de los polticos simplemente no les interesa. Lo que les
interesa es alcanzar el poder y mantenerlo. Como escritor, afirma Pinter,
l acepta que en la literatura la verdad es esquiva, pero como ciudadano no
puede aceptarlo. Como ciudadano debo preguntarme lo que es verdad y lo que
es falso. La literatura y la poltica se mueven sobre dos planos
diferentes. En el plano del lenguaje poltico el objetivo es lograr que el
control poltico se realice. Para alcanzarlo, seala Pinter, la gente es
sometida a la ignorancia y la ignorancia se mantiene con mentiras. Para
ilustrar, un ejemplo: la invasin de Irak ha sido justificada en base a la
existencia de armas de destruccin masiva en ese pas. Los acontecimientos
posteriores a la ocupacin han demostrado que esas armas no existan.

En su discurso Pinter menciona algunos pases que han sido sometidos a la
estrategia utilizada por los Estados Unidos que en ingls se denomina low
intensity conflict (conflicto bajo en intensidad), es decir, los
habitantes de dichos pases sujetos al control brutal de las Fuerzas
Armadas al interior de ellos. Una vez que el rgimen se ha instalado en la
estructura de poder, dice Pinter, los Estados Unidos declaran que la
democracia ha predominado en el pas. La lista de tales pases es larga,
apunta el escritor: Los Estados Unidos apoy y en muchos casos gest los
regmenes militares y las dictaduras de derecha en el mundo en el perodo
que sigui a la Segunda Guerra Mundial. Me refiero a Indonesia, Grecia,
Uruguay, Brasil, Paraguay, Hait, Turqua, Filipinas, Guatemala, El
Salvador, y por supuesto, Chile. Miles de muertes se han perpetrado en
nombre de la libertad y de la democracia que los Estados Unidos, con su
poltica exterior, se enorgullece de establecer en dichos estados-nacin.
Segn Pinter, llevan a cabo esta misin de una manera muy hbil: por medio
de la manipulacin de los polticos al interior de estos pases, utilizando
al mismo tiempo la mascarada de la bondad universal. Al respecto, dice as:
Les digo que, sin duda alguna, los Estados Unidos han puesto en escena el
espectculo ms grande del mundo para lograr su objetivo: es un espectculo
brutal, indiferente, despreciable y tambin muy hbil.

Si los Estados Unidos se sirvi de la mantencin del conflicto bajo en
intensidad en los aos de la Guerra Fra, cuando se levantaban como los
protectores de la democracia y del mundo libre en oposicin al enclave
comunista, hoy en da esta estrategia ha sido abandonada y reemplazada por
otra. Para imponer su hegemona poltico-militar, los Estados Unidos ya no
estn sujetos al cuestionamiento de nadie. Al respecto cobra especial
relevancia la siguiente frase del presidente Bush despus del atentado
terrorista que trajo consigo el derrumbe de las Torres Gemelas en la ciudad
de Nueva York: O estn con nosotros o contra nosotros. Respaldados por la
amenaza terrorista justifican sus acciones, ignorando las resoluciones de
la Organizacin de las Naciones Unidas, tratan de chantajear
subrepticiamente a las naciones pequeas del Consejo de Seguridad de dicha
institucin para obtener el voto de stas e invadir Irak, y se declaran los
dirigentes del mundo libre. Para Pinter, la invasin de Irak ha sido un
acto descarado de terrorismo de Estado, que demuestra el desprecio ms
absoluto por los principios establecidos en la ley internacional. Las
bases logsticas de las que dispone este nuevo imperio le permiten
implantar su poltica internacional en forma implacable. Seala Pinter que
actualmente los Estados Unidos disponen de 702 instalaciones militares en
132 pases. Poseen 8.000 cabezas nucleares, de las cuales 2.000 estn
listas para ser disparadas en 15 minutos. Esta supremaca militar en el
mundo les permite reemplazar totalmente su estrategia de conflicto bajo en
intensidad por lo que ellos llaman full-spectrum dominance, o sea
dominacin total, lo que significa control de tierra, aire y espacio
sobre los pases ocupados.

El da que mister Bush declar el fin de la guerra en Irak con la frase
Misin cumplida impresa en un gran estandarte atravesando, de babor a
estribor, uno de los buques de guerra estadounidenses, 100.000 iraques
haban perecido vctimas de los bombardeos, y eso antes de que comenzara la
resistencia a la ocupacin. Pinter no duda en apuntar a los culpables:
mister Bush y mister Blair. No slo Irak sufre las consecuencias de una
guerra injusta, sino que este acto de bandidos tambin trae consigo la
prdida y la mutilacin de soldados estadounidenses que inquieta a la
opinin pblica en los Estados Unidos. Pinter apunta su dedo acusador al
Primer Ministro Britnico, a quien le corresponde un alto grado de
responsabilidad en esta aventura: invadieron un pas pensando que la
poblacin les recibira con los brazos abiertos y proyectaban en la gente
un paralelo con las imgenes de la Europa liberada por la ayuda de las
fuerzas militares estadounidenses al fin de la Segunda Guerra Mundial.
Inmediatamente despus de la invasin, nos recuerda Pinter, mister Blair
apareca en una foto en los diarios britnicos besando las mejillas de un
nio irak bajo el ttulo Un nio agradecido. Pocos das despus, otro
nio irak, de cuatro aos y con ambos brazos amputados, haca noticia en
Gran Bretaa. Su familia completa, muerta por una bomba lanzada por los
aviones invasores. Cundo me darn de vuelta mis brazos?, pregunta el
nio. Pinter dice: Bueno, mister Blair no tena a este nio en sus brazos,
ni tampoco tena a ningn otro nio mutilado ni tampoco los cadveres ni
los cuerpos inertes de muchos otros. Las acciones de mister Bush y mister
Blair, afirma Pinter, renen las condiciones para que sean procesados en la
Corte de Justicia Internacional, pero la astucia de mister Bush le ha
llevado a la decisin de no ratificar este acuerdo de las naciones
civilizadas. Es ms, mister Bush ha amenazado que si se pone a uno de los
soldados o polticos de su pas en el banco de los acusados su pas enviar
a sus marinos para liberarlos. Acaso no es sta la poltica del cowboy de
la pantalla aplicada a la realidad del mundo hoy?

Pinter cita los siguientes versos del poema de Neruda, titulado Explico
algunas cosas, en el que el poeta chileno revela el horror de la guerra
civil espaola:

      Y una maana todo estaba ardiendo
      y una maana las hogueras
      salan de la tierra
      devorando seres,
      y desde entonces fuego,
      plvora desde entonces,
      y desde entonces sangre.
      Bandidos con aviones y con moros,
      bandidos con sortijas y duquesas,
      bandidos con frailes negros bendiciendo
      venan por el cielo a matar nios,
      y por las calles la sangre de los nios,
      corra simplemente, como sangre de nios.
      Chacales que el chacal rechazara,
      piedras que el cardo seco mordera escupiendo,
      vboras que las vboras odiaran!
      Frente a vosotros he visto la sangre
      de Espaa levantarse
      para ahogaros en una sola ola
      de orgullo y de cuchillos!
      Generales
      traidores:
      mirad mi casa muerta,
      mirad Espaa rota:
      pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
      en vez de flores,
      pero de cada hueco de Espaa
      sale Espaa,
      pero de cada nio muerto sale un fusil con ojos,
      pero de cada crimen nacen balas
      que os hallarn un da el sitio
      del corazn.
      Preguntaris por qu su poesa
      no nos habla del sueo, de las hojas,
      de los grandes volcanes de su pas natal?
      Venid a ver la sangre por las calles,
      venid a ver
      la sangre por las calles,
      venid a ver la sangre
      por las calles!

Pinter seala que el poema de Neruda logra proyectar un mensaje literario y
humano: De ningn otro poeta de la poesa contempornea he ledo una
descripcin tan fuerte y visceral acerca del bombardeo a los civiles. Al
igual que en las imgenes visuales impregnadas en la tela por Picasso en su
Guernica, Neruda nos entrega con palabras la bestialidad y el horror de la
guerra, por sobre todo, de la guerra moderna, que no tiene ninguna
consideracin por la poblacin civil. Slo aqu, en la lengua literaria,
encontramos la cruenta verdad que la lengua del discurso poltico oculta.
Es la verdad de la que hace hincapi al comienzo de su discurso y que como
ciudadanos tenemos el deber de descubrir.

He abordado aqu los aspectos a los que Pinter alerta a los escritores en
su bsqueda por la verdad. Es inquietante la claridad con la que nos
muestra la dicotoma discursiva para expresar una sola realidad. Hago la
salvedad de algunas excepciones notables en el discurso poltico, como
Nelson Mandela, y no cabe duda de que hay muchos otros. A nivel mundial hay
desilusin en la ciudadana por la forma en que se implementa la poltica,
la necesidad de ocultar y justificar errores requiere la lengua del engao,
de los eufemismos que aunque paradojales en su lgica los aceptamos como
parte del lenguaje diario. Cmo podemos encontrar una justificacin lgica
en trminos como collateral damage (dao colateral) o friendly fire
(disparos entre amigos)? Dao colateral es, simple y llanamente, muerte de
civiles por bombardeos indiscriminados, o que se ven fortuitamente
involucrados en el combate entre las fuerzas de ocupacin y las de la
resistencia en Irak.

Para terminar, una cita del escritor que resume ingeniosamente el enfoque
de su discurso: por la tarea que conlleva, dice Pinter, la vida del
escritor es altamente vulnerable, est casi indefenso. Es verdad que est
aislado y no encuentra cobijo alguno a menos que mienta, en cuyo caso
podramos decir que se ha transformado en un hombre poltico.

** Carmen Malare
   cgmalaree@btinternet.com
   Docente chilena (Longavi, 1950). Profesora de francs y espaol en el
   Reino Unido. Ha publicado la novela La voz del silencio (Editorial
   Maranatha; Talca, Chile) y el estudio Development Education in the
   Spanish Classroom, en la revista Vida Hispnica N 30 (otoo de 2004),
   de la Association for Language Learning del Reino Unido.



=== La nica constante es el cambio      Ricardo A. Halperin ==============

                                            Yo soy yo y mis circunstancias.
                                                         J. Ortega y Gasset

El destino del hombre es el cambio. Ya de joven presiente que sus padres y
sus abuelos son el espejo de su futuro. En Como gustis, Shakespeare define
el camino de la inevitable decadencia en un famoso soliloquio: Las siete
edades del hombre. El fatalismo de los versos contiene una premisa clara:
el cambio es previsible e inevitable. El hombre se resigna a ese destino,
pero slo a medias, y de tanto en tanto se lanza en aventuras para
encontrar la fuente de la juventud o, ms recientemente, la respuesta
cientfica que prolongar su vida. Pero no slo el cuerpo del hombre cambia
con el tiempo, tambin cambian sus circunstancias.

Las generaciones contemporneas estamos viviendo un fenmeno nuevo: est
cambiando el cambio. Parece increble que el trabajo de Toffler sobre este
tema (1) haya sido publicado hace ya ms de 35 aos; lo cierto es que desde
entonces su vigencia se ha acentuado. La realidad de nuestro tiempo es que
el entorno del hombre, o sea sus circunstancias, hoy cambia con ms
rapidez que para nuestros ancestros, y muchas veces el origen y la
direccin del cambio no son previsibles. Hay muchos cambios y se dan en
campos muy diversos, tales como el conocimiento cientfico, la tecnologa,
la economa, el medio ambiente, la organizacin social y familiar, la
cultura popular, la religin, y tambin en el contexto poltico nacional e
internacional. La acumulacin de cambios en campos diversos no da respiro,
la fisonoma del mundo se modifica continuamente desafiando la capacidad de
adaptacin del hombre.

Pasemos revista a vuelo de pjaro a algunos de los cambios que podemos
identificar en diversos campos. La lista no es exhaustiva, solamente
pretende ejemplificar, y seguramente el lector podr agregar muchas otras
instancias de cambios que afectan de manera importante el contenido de
nuestras vidas y tienen repercusiones ms all de su campo inmediato.



El conocimiento cientfico

La expansin del conocimiento cientfico no es un fenmeno nuevo. La fsica
experiment una revolucin con Newton, una segunda con Einstein y desde
entonces parece estar en revuelo permanente. En medicina, aun cuando
contemplemos con admiracin las contribuciones de Hipcrates o de
Maimnides, dudo que alguno de nosotros estara dispuesto a recurrir a un
mdico que tuviese el mismo nivel de conocimientos que estos gigantes del
pasado. Ms aun, tampoco estaramos cmodos atendindonos con Sir
Alexander Fleming..! El ritmo al cual avanza el conocimiento cientfico, en
campos tan diversos como la fsica, la biologa, la medicina o la
cosmologa, parece vertiginoso, y la gran mayora de nosotros debemos
esforzarnos por intentar enterarnos, no digo ya entender, qu es lo que
est pasando.

Se dice que Erasmo fue el ltimo gigante intelectual que pudo dominar todas
las disciplinas del conocimiento. Eso fue posible a fines del siglo 16. Hoy
nuestros intelectuales ms ilustres apenas pueden alardear de conocer a
fondo una disciplina. En muchos campos, el egresado universitario de hace
cinco aos que no ha seguido estudiando est ya seriamente desactualizado
sobre el estado actual de su disciplina. Ninguno de nosotros deseara ser
atendido por un mdico que no dedica parte de su tiempo a estudiar los
desarrollos ms recientes en su especialidad. Cada vez sabemos ms sobre
menos.



El cambio tecnolgico

Mis abuelos nacieron antes de que se inventara el telfono y cuando el
automvil an no circulaba por las calles. Cuando naci mi padre, los
hermanos Wright y Alberto Santos Dumont an no haban demostrado que la
aviacin era posible. Cuando yo nac, los tranvas an circulaban por las
calles adoquinadas de Buenos Aires y la televisin (en blanco y negro, por
supuesto) no haba an llegado a mi pas. En contraste, mi hija menor hizo
su primer viaje en avin a los tres meses de edad y mi hija mayor ha
reemplazado el telfono convencional por el celular. Me comunico con las
dos regularmente no solo a travs del telfono (a costo cero pese a la
larga distancia) sino a travs de la computadora. Pese a estar retirado,
sigo trabajando, con frecuencia desde mi casa, interactuando con mis
colegas constantemente a travs de la computadora.

La computadora es una presencia permanente en nuestras vidas y algunas
investigaciones en Estados Unidos indican que en algunas escuelas los nios
se han acostumbrado tanto a escribir en ella que ya no saben escribir a
mano en letra cursiva; cuando les toca escribir a mano slo lo saben hacer
en maysculas...



El cambio econmico

A fines del siglo 18, el cambio tecnolgico fue la causa directa de la
Revolucin Agraria y de la Revolucin Industrial, que provocaron el xodo
masivo hacia los centros urbanos, generando problemas sociales pero
aumentando por un mltiplo muy alto la capacidad de produccin de las
naciones, eventualmente posibilitando una mejora importante en las
condiciones de vida de las grandes mayoras. Desde entonces el impacto del
cambio tecnolgico en la economa parecera haber sido ms mesurado hasta
la revolucin tecnolgica de las ltimas dcadas que, acompaada por el
movimiento globalizador, ha resultado en desplazamientos significativos de
la capacidad de produccin industrial a travs del mapa, reduciendo el
costo de los bienes que consumimos diariamente pero, como en el caso de la
Revolucin Industrial, provocando tambin trastornos serios en las
comunidades cuya principal fuente de trabajo se desplaz a otro lado, a
veces a otro continente. Manaos y Detroit son smbolos del espritu
viajero del progreso!

El rostro del progreso que hoy disfrutamos no nos debe hacer olvidar su
anverso de pobreza; an hoy se estima que ms de 2.500 millones de personas
tienen un ingreso de menos de $2 diarios, de los que ms de 1.000 millones
no llegan a $1 diario. Su suerte es el hambre, la ignorancia, la enfermedad
y la muerte temprana. Algunos pases como China e India estn
experimentando ritmos altos de crecimiento que permitirn alguna mejora en
estas cifras, pero en frica y en muchas partes de Amrica Latina el futuro
cercano de los pobres parecera ser continuar en la pobreza. Muchas de las
manifestaciones del cambio que analizamos en esta nota an no les han
llegado a ellos, excepto la evidencia de la mayor prosperidad del resto
del mundo, que los ha excluido!

La pobreza es uno de los principales factores causales de los movimientos
migratorios que tantas tensiones causan en los pases ms desarrollados.
Sin embargo, en muchos de ellos se ha establecido que las bajas tasas de
natalidad y expectativas de vida ms altas llevarn a un envejecimiento de
la poblacin que podra no ser sostenible econmicamente y que estos
movimientos migratorios podrn ayudar a contrarrestar.



El cambio ambiental

La opinin pblica parecera haber aceptado que la evidencia del
calentamiento global es clara y que sus consecuencias sern ineludibles,
aunque en muchos pases la accin correctiva tomada por los gobiernos an
no guarda relacin con la gravedad del diagnstico. Este cambio ambiental
es consecuencia del creciente consumo de energa en el mundo, tendencia que
continuar en la medida en que los pases en desarrollo como China e India
continen su crecimiento acelerado y los pases ms desarrollados no
promuevan medidas ms efectivas para moderar su consumo energtico y
aumentar la proporcin de energa proveniente de fuentes no contaminantes.

Pero no slo de calentamiento global se trata. Metdicamente desaparecen
especies de vida como consecuencia de la accin humana y el continuo
desarrollo de las ciudades trae problemas de manejo de residuos slidos y
de contaminacin del aire.

En muchos pases el recurso ms escaso y la preocupacin poltica mayor no
es el petrleo sino el agua potable y su eventual escasez, que podra
llegar a reflejarse en guerras por acceso al recurso, podra ser uno de los
desafos ms importantes que enfrentarn las prximas generaciones.



El cambio social

Los grandes filsofos de la antigedad tomaron a la esclavitud como un
fenmeno natural. Recin hace menos de dos siglos que la Argentina la
aboli. Estados Unidos demor aun ms y debi enfrentar una guerra civil
para llegar a lo mismo, y la lucha de las minoras por los derechos civiles
lleg a nuestros tiempos. En el siglo diecinueve y aun en el veinte la
mujer debi luchar para lograr el derecho al voto.

Ms recientemente la pastilla abri la puerta a la revolucin sexual, la
mujer se incorpor masivamente al mercado de trabajo, y eso cambi el
manejo del hogar y la divisin de tareas entre conyugues. A muchos hombres
la afirmacin de la mujer en sus derechos (polticos, laborales, sexuales)
les lleg por sorpresa. Aunque la proporcin de matrimonios que se troncan
por divorcio parecera haber disminuido en los ltimos aos, en Estados
Unidos estara an cerca de 1 en 3, cambiando el papel de la familia como
factor de estabilidad y de formacin de valores en los jvenes. Ms de un
tercio de los nacimientos en Estados Unidos corresponden a madres solteras.
En la actualidad, aproximadamente uno de cada cuatro o cinco embarazos en
Estados Unidos termina con un aborto. Al mismo tiempo, la heterosexualidad
dej de ser el nico patrn de conducta aceptado, aunque ste es un cambio
reciente y an no consolidado que ha creado una brecha entre oponentes y
defensores.

La ubicua computadora ha cambiado la forma de relacionarse entre los
jvenes, y los servicios de citas para intentar encontrar personas con
valores y gustos similares pareceran estar compitiendo con a las formas
tradicionales de encuentro. Ser que la principal relacin afectiva en el
futuro ser entre la persona y su computadora?



El cambio cultural

La televisin es una presencia permanente, aun en muchos hogares modestos.
A travs de ella se moldean los gustos y se redefinen los valores de la
sociedad. La televisin impulsa formas musicales, promueve intrpretes,
define el entretenimiento y ocasionalmente educa. Compite por la atencin y
el tiempo de todos los miembros de la familia, desplazando la conversacin
y la lectura. Para quienes nacimos en tiempos AT (antes de la televisin)
el impacto neto ha sido muy negativo, porque la televisin ha definido su
contenido de manera de poder llegar y complacer al mayor nmero posible de
espectadores, y ello resulta en una carrera constante para disminuir sus
estndares. Todas las noches nos regala las noticias policiales del da:
crmenes y secuestros cuyo mensaje subliminal es recordarnos que vivimos en
un mundo peligroso y que mejor que nos preocupemos por proteger a nuestros
hijos y nuestra casa... Ms tarde nos ayuda a evadirnos de la angustia
dicindonos que la promiscuidad sexual es graciosa, que la violencia es
aceptable (claro que slo cuando es ejercida por los buenos...), y que la
estridencia sonora puede ser llamada msica. Qu consecuencias tiene y
tendr esta presencia permanente en nuestros hogares sobre nuestros valores
y nuestras ideas polticas?



El cambio religioso

A fines del siglo 19 Nietzsche plante la muerte de Dios, que para l
significaba la incapacidad de la generacin moderna de referir sus cdigos
de valores a ese ente abstracto, y de reconocer un orden csmico que
responde a una directriz superior. Nietzsche seguramente estaba
influenciado por el racionalismo de su tiempo y la confianza del hombre
contemporneo en su propia capacidad para conducir el rumbo de su progreso.

Marx trajo una perspectiva diferente. l concluy que la religin era un
obstculo al progreso y la cuestion abiertamente (el opio de los
pueblos); reflejando esa visin, durante el rgimen comunista las
prcticas religiosas fueron limitadas y reprimidas en todos los pases de
la rbita sovitica.

Hoy vivimos un tiempo en el que la religin ha vuelto a tomar un papel
importante en la vida de muchos, esto se refleja en la estricta disciplina
religiosa que gobierna a muchos de los seguidores del Islam y en la
renovada fuerza poltica de la derecha religiosa en Estados Unidos, que se
caracteriza por su reaccin combativa frente a muchos de los cambios
sociales y culturales que vive el pas. En estos casos, la naturaleza de la
religin ha cambiado y sta se ha convertido en una fuerza poltica
importante, de convicciones rgidas y militante en la defensa de las
mismas.



El cambio poltico

El siglo 20 vio el nacimiento y muerte del nazismo, del fascismo y del
comunismo sovitico. Durante ese siglo la mujer y las minoras accedieron
al voto. En Amrica Latina parecera que el tiempo de los generales y de
los strapas cedi paso a las democracias, aun cuando en algunos pases
stas lo son an a medias... Al mismo tiempo, en Irn (y potencialmente en
otros pases islmicos) la poltica y la religin se han hecho una, y las
caractersticas fuertemente autoritarias del rgimen son una advertencia de
la peligrosidad de la mezcla.

Al mismo tiempo, la confianza de hace algunas dcadas en las Naciones
Unidas para promover la paz se ha visto erosionada por mltiples evidencias
de inefectividad.



...



Podemos ampliar ms la descripcin y el anlisis de los cambios que se
produjeron en el pasado, pero dudo que si nos reunisemos en un pequeo
grupo de amigos, con inquietudes y formacin similar, podramos ponernos de
acuerdo sobre la naturaleza de los cambios ms importantes que se
enfrentarn en las dcadas que vienen, y cmo se combinarn en sus impactos
para afectar la sociedad y el contexto poltico. Aun en el caso de cambios
previsibles, porque seran consecuencia de circunstancias que podemos
observar ahora, carecemos de una metodologa o modelo interdisciplinario
razonablemente confiable, a semejanza de los modelos meteorolgicos, que
nos permita estudiar cmo interactuarn sobre el medio (2). Y an quedan
por considerar los cambios imprevisibles, de los que lo nico que sabemos
es que habrn de ocurrir...

La generalizacin, aceleracin e imprevisibilidad del cambio es el tema de
nuestro tiempo. Cambio significa oportunidades y riesgos; un ejemplo claro
de las primeras son las oportunidades de mejor calidad de vida,
consecuencia de nuevos productos y de avances en la medicina, mientras que
en lo que hace a riesgos se pueden identificar los de prdidas de
oportunidades de trabajo o de que los ahorros acumulados resulten
insuficientes para atender las necesidades de la familia luego de la
jubilacin (riesgo exacerbado por la mayor esperanza de vida generada por
los progresos mdicos). En el pasado los padres intentaban proteger a los
hijos de los riesgos que enfrentaran en su futuro legndoles riquezas,
impulsndolos a estudiar, aconsejndolos en la toma de decisiones de
carrera, anticipando que ellos los hijos en su momento habran de
enfrentar dificultades similares a las que en su momento conocieron los
padres. Hoy, sin embargo, los padres no tienen claro en qu mundo se habrn
de desenvolver sus hijos.

Considero que sera imposible explicar los cambios que observamos en el
campo religioso, e incluso en el social, sin tomar en consideracin los
cambios en el entorno. Creo, sin embargo, que an no hemos intentado
entender, o no hemos tenido xito en hacerlo, el impacto psicolgico del
cambio sobre los individuos y sobre la sociedad. La psicologa relaciona
cambio y expectativa de cambio con angustia. Si aceptamos esto como
hiptesis de trabajo entonces concluiremos que nuestros tiempos de cambio
son tambin tiempos de angustia y, como en mayor o menor medida los
cambios nos afectan a todos, son tiempos de angustia colectiva. Si es
aceptable dicha extrapolacin, la angustia social se convierte en una
variable social y poltica. La angustia puede ser una variable explicativa
importante del resurgimiento religioso que se observa en muchos lugares,
pero, por qu habra de limitar su impacto slo a la religin y no llegar
tambin al mbito poltico? En que circunstancias podra llegar a ocurrir
que enfrentemos cambios polticos mucho ms radicales como reaccin a los
desarrollos en otras reas?

Si el lector acepta que estos argumentos son plausibles, coincidir conmigo
en que la tesis de Fukuyama, intelectual del pensamiento neoconservador
norteamericano, sobre el fin de la historia, es, en el mejor de los casos,
prematura (3). Fukuyama argumenta que la democracia liberal se ha impuesto
de manera definitiva sobre todas las otras formas de gobierno alternativas.
Fukuyama no es un pensador simplista, por el contrario su obra tiene una
base filosfica profunda, que encuentra en Marx y en Hegel las herramientas
para intentar entender el mundo. Muchos pensadores haban destacado la
importancia de la lucha por la supervivencia como motor de la conducta
humana pero Fukuyama asigna un papel importante a las emociones humanas
como directrices de la evolucin histrica. Para l, la bsqueda del
reconocimiento de su dignidad por los grupos sociales relegados es el
principal factor que gobierna los grandes cambios polticos.

Este trabajo agrega una nueva variable al anlisis: el cambio, y la
reaccin frente al cambio, en parte como consecuencia de la angustia que
ste genera. Muchos de los cambios que hoy se enfrentan plantean problemas
que exigen acciones de gobierno y, en la medida en que los gobiernos no
estn dispuestos o capacitados para encararlos, o por razones de
supervivencia poltica no estn dispuestos a promover sacrificios de corto
plazo en aras de beneficios futuros, la efectividad del sistema poltico
ser cuestionada y eso plantea riesgos. La creciente influencia de los
extremismos religiosos en el campo poltico y la manipulacin demaggica de
algunos dirigentes polticos de la angustia colectiva frente al cambio, son
un llamado de atencin sobre el creciente riesgo potencial de regmenes
autoritarios.



Notas

1. Alvin Toffler, Future Shock, Londres, Random House, 1970.

2. El Club de Roma se destaca entre las organizaciones que han enfocado sus
   preocupaciones sobre el estudio de las interacciones entre las
   tendencias de variables importantes (por ejemplo, crecimiento
   demogrfico, avances tecnolgicos en la produccin agropecuaria) sobre
   modelos del mundo, utilizando metodologas sofisticadas, como la
   Dinmica de Sistemas, pero estos modelos se concentran en la variables
   reales (poblacin, recursos) y no intentan analizar los impactos del
   cambio sobre el contexto social y poltico.

3. Francis Fukuyama, The End of History and The Last Man, New York, Free
   Press, 1992.

** Ricardo A. Halperin
   rhalperin2@comcast.net
   Escritor y docente argentino (Buenos Aires, 1940). Actualmente reside en
   las afueras de Washington (EUA). Se educ en la capital de su pas y en
   Crdoba, y complet estudios de postgrado en la Universidad de Columbia
   (EUA). Fue profesor de economa en la Universidad de Buenos Aires
   (1968-1973). En 1976 se incorpor al Banco Mundial, en la ciudad de
   Washington, DC, donde desempe diversos puestos gerenciales hasta
   jubilarse en 2001. Ha publicado numerosos trabajos sobre temas
   econmicos.



=== La frontera entre la vida y la muerte =================================
=== Sobre La Mara, de Rafael Ramrez Heredia (Alfaguara, 2004) ============
=== Lilian Fernndez Hall =================================================

El fenmeno de las maras o pandillas juveniles en Centroamrica y Mxico es
un problema creciente que revela fundamentalmente las deficiencias de las
sociedades que las generan. La pobreza, las guerras civiles, la
desocupacin, la cultura de la violencia que traspasa la cotidianeidad de
muchos sectores populares, da como fruto generaciones de jvenes sin
esperanzas, sin salidas, cargados de frustracin y desensibilizados a todo
lo que no sea el beneficio propio o del grupo. El escalamiento de la
violencia, el manejo de armas, el uso de drogas, han hecho que las bandas
de mareros sean cada vez ms temidas por la poblacin de muchos pases de
Amrica Central y de Mxico. Es un problema complejo sin soluciones rpidas
o unilaterales (1). La novela del escritor mexicano Rafael Ramrez Heredia
La Mara nos sumerge de cabeza en el inframundo de la frontera sur, donde la
Mara Salvatrucha representa quizs el nivel ms brutal de una sociedad en
disolucin.

Los estudios sobre la problemtica de fronteras no son nuevos y, sobre todo
en Mxico, es una temtica que tambin ha repercutido en la literatura,
pero hasta ahora los testimonios y el trabajo literario sobre el asunto se
han concentrado fundamentalmente en las zonas de contacto entre los Estados
Unidos y Mxico sobre todo Tijuana y Ciudad Jurez, esa frontera donde el
ro Bravo marca la divisin entre la tierra prometida del norte (un nuevo
El Dorado) y la Amrica hispana de la pobreza y la falta de posibilidades.
Entre estos dos polos se mueve un continuo flujo de migrantes en busca de
un destino mejor. En estos casos, los ejes norte y sur son claros y bien
demarcados.

En la novela de Ramrez Heredia la geografa se multiplica, se pluraliza y
se dispersa. La frontera que vamos a penetrar es el sur del norte en su
punto de contacto con el norte del sur: la frontera sur de Mxico y la
frontera norte de Guatemala, representadas por Ciudad Hidalgo, del lado
mexicano, y Tecn Umn, del lado guatemalteco. Esta ltima ciudad, en la
novela, es tambin llamada Tijuanita, como en una versin aun ms
primitiva de la ciudad fronteriza norte, y de igual manera es el nombre del
centro de reunin y nudo gordiano de la vida miserable de Tecn Umn: el
burdel de doa Lita. En este punto la frontera tambin es demarcada por un
ro que une y separa a los dos pases: el ro Suchiate, que fluye entre los
dos territorios y que marca no slo el paso de un pas a otro pas, sino
muchas veces la frontera entre la vida y la muerte. Tecn Umn es, a su
vez, el embudo por el que se filtran los pocos afortunados (en un sentido
cruelmente irnico), los cuales llegan hasta ese punto provenientes de los
distintos pases centroamericanos para poder cruzar el Suchiate y, va
Mxico, intentar una nueva vida en los Estados Unidos. Son personas
humildes, marginadas, sin nada ms que perder que la vida: los
indocumentados, los mojados, a riesgo de ser descubiertos, asaltados,
humillados, violados, maltratados y, en el peor de los casos asesinados,
por intentar cruzar la frontera. En la frontera, la marcha continua de los
migrantes se transforma en una suerte de va dolorosa, durante la cual
quienes peregrinan debern soportar todo tipo de sufrimientos y
humillaciones y donde Mxico no es ni norte ni sur sino una estacin ms de
ese va crucis. En Tecn Umn se renen catrachos (hondureos), chapines
(guatemaltecos), guanacos (salvadoreos), mucos (nicaragenses), ticos
(costarricenses) y panameos. Todos con una meta: el pas del norte.

Los peligros a sortear son muchos, y las posibilidades de llegar a la meta,
nfimas. En ese camino hacia una difusa esperanza de algo mejor, los
indocumentados deben pagarle a distintos intermediarios (los coyotes que
pasan gente de frontera a frontera, los balseros, las madames de burdel,
los policas de fronteras, los migras o funcionarios de inmigracin, el
personal de las embajadas, etc.) con distintas monedas. No es de extraar
que en este cruel comercio sean las mujeres, incluso las nias, las ms
humilladas y las que deban pagar el precio ms alto. Quienes humillan,
utilizan o violan, son quienes detentan algn mnimo de poder: con
frecuencia los funcionarios de mediana categora, quienes estn en contacto
directo con los migrantes, la polica de la zona, o quienes tienen el poder
de influir en el otorgamiento de visas, como el cnsul de Mxico en Tecn
Umn, don Nico, figura pattica de final lamentable. Todos estos
funcionarios, y todos los que de una manera u otra se aprovechan de la
desesperacin de quienes casi nada tienen, representan una humanidad cuya
meta principal parece ser la satisfaccin de sus ms nfimos deseos:
materiales (dinero), de elevacin de estatus social (mudarse, conseguir un
ascenso, conseguir un trabajo mejor, llegar ms cerca de la frontera), o la
mera satisfaccin de sus impulsos ms primitivos. Prcticamente todos
demuestran una aficin sdica en humillar y maltratar a las personas que
tengan la desgracia de cruzarse por sus caminos en una situacin de
inferioridad.

Y por fin la figura de la mara, los tatuados. Esa pandilla de jvenes
delincuentes, marginados, eternamente agazapados en la selva, al acecho,
esperando la llegada del tren que transporta a los clandestinos para
asaltarlos, maltratarlos o darles un destino aun peor. La figura de la mara
est claramente demonizada en la novela de Ramrez Heredia. La mara se
funde con la selva y forma una entidad siniestra y macabra que devora y
destruye todo lo que entra en contacto con ella. Dice el propio autor: Es
un demonio con cabezas, un pinche demonio a secas, que tira mordidas al que
se pare cerca (2). La selva, con su combinacin de calor sofocante,
vegetacin enemiga e insectos voraces, y como espacio que alberga seres
desconocidos y amenazadores, aparece como una fuerza que nos remite tanto a
la selva devoradora de La vorgine del colombiano Jos Eustasio Rivera como
a esa fuerza diablica de El corazn de las tinieblas de Joseph Conrad.

La frontera es, adems, una zona de desamor. El amor no existe, slo la
mera atraccin de los cuerpos, alguna vez, como excepcin. El deseo ms
primitivo, la voluptuosidad, la sexualidad machista y abusadora parecen ser
las nicas maneras de relacionarse sexualmente. Un mundo sin amor es un
mundo sin esperanzas y sin futuro. Como deca el periodista mexicano Rafael
Cardona: Todos estn condenados desde un principio aun cuando nadie sepa
exactamente ni el pecado ni el castigo (3). Hasta aqu diramos que ms
negra no podra pintarse la existencia. Y no es casual que la novela La
Mara de Rafael Ramrez Heredia se haya hecho acreedora, junto con la novela
El penltimo nombre de la guerra, del argentino Ral Argem, del Premio de
Novela Negra Dashiell Hammet 2005, hecho pblico el ao pasado durante la
Semana Negra de Gijn, Espaa.

Sin embargo, es justamente gracias al compromiso del autor con su oficio,
su pasin por la escritura, su exigencia profesional en la construccin del
texto, que la desesperanza de La Mara se hace soportable, y su dimensin
humana transforma esta novela en un texto excepcional. Si bien el fenmeno
de las maras es un fenmeno de una actualidad urgente, muy conocido y
documentado sobre todo en Centroamrica la virtud fundamental de la
novela de Ramrez Heredia es, justamente, no ser un testimonio, un
reportaje o un estudio sociolgico. La Mara no es una novela sobre la mara
o sobre los habitantes de la zona fronteriza, es una novela escrita desde
la mara y desde los personajes que habitan esta geografa desoladora. La
voz de cada uno de los personajes que narran su historia y su situacin
est magistralmente elaborada por el escritor, quien se nos presenta como
una especie de mdium literario entre los personajes y el lector. Se ha
dicho que el personaje principal de La Mara es, justamente, el lenguaje
(4), y probablemente sea ese lenguaje portentoso violento, crudo y bello
una de sus principales virtudes, pero la obra como totalidad, por su
estructura, su lenguaje y su contenido, es de una contundencia y un peso
literario innegables. La construccin es impecable: un entretejido de
voces, una polifona de relatos que se van entrecruzando y revelando la
trama srdida de la vida de la gente humilde de estos pases agobiados por
una naturaleza devastadora (el calor inhumano, los insectos, la selva, el
territorio inhspito) y una estructura social de opresin. Las tcnicas de
narracin se amoldan al relato, en forma de flashbacks continuos, de
monlogos interiores flujo de la conciencia, de dilogos urgentes o
descripciones brillantes de ese entorno bello y salvaje de la selva.

Sea el relato proveniente de un marero, como Jovany, que nos relata, en una
suerte de fluir de la conciencia, los trece segundos de maltrato
violentsimo que cada bate debe soportar como rito de iniciacin en la
fraternidad de la Mara Salvatrucha 13 o MS 13; o bien que el relato
provenga de la joven prostituta Sabina (hermana de Jovany), quien en una
noche de demasiado alcohol y desesperacin nos narra su historia de abusos
y desamparo. Los personajes de Rafael Ramrez Heredia se nos graban en la
memoria, y sera innecesario y casi imposible mencionar a cada uno de
ellos, puesto que cada captulo es un cuadro nico, una voz modulada y
trabajada por el autor con un rigor de artesano. Algunos de ellos, sin
embargo, crecen y adquieren una dimensin simblica cuyo significado los
supera. El Tata Aorve, por ejemplo. Un simple balsero que atraviesa el
Suchiate cada da, pasando gente de frontera a frontera. Un anciano tan
compenetrado con el ro que conoce cada una de sus seales: Aorve es del
ro. Es l quien lo ama sabindolo propio. Lo ha cruzado miles de veces
desde que lleg con su padre, y por eso conoce sus tardes tranquilas, sus
malos humores, las inundaciones y los meses de aguas flacas. El ro no
lleva el hierro de ningn patrn, y no hay quien pueda apropirselo aunque
muchos as lo deseen. El anciano, una especie de Caronte vernculo, que
recibe su bolo para transportar a los migrantes de un lado a otro de ese
ro de la muerte, se transforma (luego de la brutal violacin y asesinato
de su hija, quien ya muerta se convierte en objeto de su devocin con el
nombre de La Santa Nia del Ro) en sacerdote de este culto nacido de la
impotencia; y en predicador y enemigo principal de la Mara, a quien se
atreve a desafiar. Esta actitud desencadena una serie de sucesos que
culminarn en catstrofe.

Otro personaje clave es el siniestro Ximenus Fidalgo, cuyo discurso abre y
cierra la novela. Ximenus Fidalgo es un personaje polivalente: chamn,
vidente, orculo, mago, mstico y sumo sacerdote de un rito satnico.
Figura de naturaleza doble (Ximenus: Gminis, signo de los gemelos) que
conoce hasta el fondo la vida oculta de la selva, el fluir del ro, el
lento avance del tren con sus indocumentados silenciosos y aterrorizados.
Es l quien rebautiza el ro Suchiate como Satanachia (nombre de uno de los
llamados espritus infernales segn los textos referenciales de la magia
negra: Satanachia o Gran General del Infierno), nombre con el cual lo
denominan los integrantes de la Mara. Es Ximenus quien sabe gracias a sus
dones de vidente o por pura complicidad? cundo la Mara va a atacar o
cundo el viaje va a resultar exitoso: Ximenus sabe lo que suceder a lo
largo del viaje. Desde la semisombra de su consultorio puede ver
persecuciones, atracos, romances, huidas y mucha sangre, pero esa cinta de
oscuridades a flor de viaje an no la conocen aquellos a quienes la
esperanza obliga a seguir corriendo tras las luces finales del convoy. Es
el sacerdote Ximenus, con su rostro maquillado no tan distinto de los
rostros tatuados de los mareros, con una lgrima tatuada por cada vida
cobrada a la selva, el manipulador de destinos, el servidor y
perpetuador de un orden siniestro y cruel.

La figura de la mara es la menos representada individualmente. La mara es,
fundamentalmente, una agrupacin, un conglomerado, una marabunta:
agazapados en la selva a la espera del tren con inmigrantes a los cuales
despojar de lo poco que tienen, siembran el terror y la violencia, se
nutren de ellas. Una comunidad de sangre y terror, formada por quienes no
tienen nada y no sienten nada. Con la excepcin de Jovany, nos encontramos
con el Laminitas, el Poison, el Bagsbany, el Regan: no tienen nombre
propio, son jvenes despersonalizados y perdidos en un mundo sin
esperanzas, sin sueos, donde rige la ley del ms fuerte: hombres
tatuados, semidesnudos, dispuestos a hender hasta el silencio, de odio
encanijado, de muerte en los ojos.

Todos y cada uno de los personajes de La Mara tienen una historia que
contar, y todos lo hacen con su propio registro y desde el lugar que les
toc en suerte. Si los mareros se tatan una lgrima por cada vida
arrancada, la novela de Rafael Ramrez Heredia nos graba en la memoria una
lgrima negra por cada destino truncado en la frontera. Esta es una novela
poderosa, de un lenguaje arrasador, colorido, sensual y brutal. Cruel y
conmovedora. Su autor, Rafael Ramrez Heredia escritor, periodista,
profesor de literatura, pero tambin torero, cantante de boleros y heredero
del duende de sus antepasados gitanos nos entrega esta novela de casi
400 pginas a la cual el lector se lanza sin salvavidas. Dos de los
personajes de la novela, Jovany y Sabina, provienen del barrio de Suncery
en San Pedro Sula en Honduras, un pueblo plagado de maras. Segn el dicho
popular, en el barrio de Suncery entra el que quiere y sale el que puede.
Lo mismo con la novela de Ramrez Heredia: cualquiera puede adentrarse en
ella, pero quien sale ya no es el mismo que empez a leer. La cita de
Ortega y Gasset con que la novela abre adquiere, al final de la misma, su
pleno significado: Sorprenderse, extraarse, es comenzar a comprender.



Notas

1. Ver artculo: Por mi madre vivo, por el Barrio muero. Maras, clicas y
   pandillas en Centroamrica y Mxico de Ramiro Anzit Guerrero y Lilian
   Fernndez Hall
   (http://www.newpolitic.com.ar/politica/show_content.jsp?id=3665).

2. Ver entrevista de Diego Murcia y Christian Guevara con el autor: Si
   matan al marero que lo maten! Me importa madres
   (http://www.elfaro.net/secciones/Noticias/20040705/Platicas1_20040705.asp).

3. Ver el sitio web del escritor (http://www.rafaelramirezheredia.com.mx) y
   la seccin de opiniones sobre La Mara.

4. El autor, decidido a afrontar el tema de las maras y la problemtica de
   la frontera, realiz un viaje de estudios y observacin de la zona. As
   cuenta el mismo Ramrez Heredia sobre sus meses en Tecn Umn: Me
   persignaba como los toreros y sala del hotel con la Virgen de la
   Macarena, que es la ms torera de todas las vrgenes, e iba a meterme
   all. Me quitaba el reloj, los anillos y me pona un pantaln de
   mezclilla, un sombrero de petate y all andaba caminando y me meta a
   Tecn Umn y cruzaba la frontera sin papeles y regresaba a meterme en
   las tabernas (...). Lo nico que no hice fue preguntar, eso no lo hice.
   Yo era un borrachn ms, un tipo ms, metido en ese submundo, comindome
   la vida... (en la entrevista citada de El Faro, http://www.elfaro.net).

** Lilian Fernndez Hall
   lilian.fernandez@yahoo.com
   Docente e investigadora argentina residente en Estocolmo, Suecia.
   Egresada de la carrera de Letras de la Facultad de Humanidades y
   Ciencias de la Educacin de la Universidad Nacional de La Plata,
   Argentina. Colabora en varias publicaciones, impresas y digitales, de
   Europa y de Amrica Latina. Corresponsal en Suecia de El Diario de Hoy
   (http://www.elsalvador.com), de El Salvador. Coordinadora de crculos de
   lectura en espaol en Suecia.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Tratamiento de las variables espacio/tiempo ===========================
=== en La muerte y la brjula: el engaoso orden del universo ===========
=== Marta Manrique-Gmez ==================================================

El breve relato detectivesco La muerte y la brjula, escrito por Jorge
Luis Borges en 1942, publicado ese mismo ao en la revista Sur e incluido
en Ficciones como parte de los Artificios en 1944, compendia y sintetiza
tanto los temas esenciales y fundamentales de la cuentstica de su autor
como las repetidas tcnicas que continuamente ha utilizado para exponerlos.
Al analizar detalladamente el contenido de este relato se descubre que su
estructura que, a simple vista, parece extremadamente sencilla y directa,
debido a que, tal y como Fama seala, la narracin es lineal sin saltos ni
regresiones temporales, los acontecimientos obedecen a una estructura
lgica de causa y efecto y los hechos se presentan mediante una voz
narrativa omnisciente que narra en tiempo pasado (163), sin embargo no lo
es.

En realidad, la estructura de La muerte y la brjula es bastante compleja
y da lugar a diferentes niveles interpretativos producidos, entre otras
razones por el abundante y rico contenido simblico que el relato contiene,
as como por la libertad con que Borges maneja recursos de todas clases. La
supuesta engaosa complejidad y la riqueza simblica e interpretativa
mantienen desde el principio una funcin bien definida dentro del relato,
puesto que son los elementos esenciales o el punto de partida del plan
trazado por Borges para iniciar una discusin literaria o filosfica y para
permitir convertirla en el nudo esencial de su obra. En general, Borges
hace uso en La muerte y la brjula de toda la gama de recursos que tiene
a su alcance con el fin ltimo de revelar y exponer sus propias nociones y
preocupaciones filosficas y metafsicas acerca del universo. Y, de todos
los recursos, en este caso ha elegido, como elementos esenciales para el
escenario de su relato, como elementos clave que van a sostener la
estructura global de La muerte y la brjula, las variables tiempo y
espacio.

A lo largo de este trabajo se discutir cmo son precisamente las
relaciones y conexiones que se establecen en el dominio de las variables
espacio-tiempo, las que mejor definen y determinan tanto el carcter del
relato como su funcin u objetivo final. En concreto, se mostrar que el
carcter simtrico de cada una de estas variables, as como la
interrelacin tambin simtrica entre ellas, juegan un papel fundamental en
la estructura y simbologa que el relato encierra. En definitiva, se ver
cmo la simetra acaba convirtindose no slo en el elemento esencial para
el desarrollo del relato (Fama 163), sino tambin en la caracterstica que
define algunas de las nociones metafsicas clave del pensamiento borgiano.
En relacin con este aspecto, es importante destacar que el efecto
desencadenante de la aparicin de las variables tiempo y espacio, as como
de la relacin que se establece entre ellas, es decir el efecto que sirve
para conectarlas o para relacionarlas, es la sucesin de los diferentes
crmenes que van producindose a lo largo del relato.

En primer lugar, se analiza la variable temporal que, tal y como se ha
mencionado anteriormente, es uno de los aspectos que sostienen el marco o
estructura del relato. Se observa que en el relato el tiempo es una
variable sencilla en la que, segn la opinin de Fama, no se emplean
recursos como el de fragmentacin narrativa, saltos temporales [o] cambios
de perspectiva y recuerdos (162); sin embargo tanto el principio de
simetra que caracteriza individualmente a la variable temporal, como la
estrecha relacin tambin simtrica que mantiene con la variable espacial,
complican su estructura y sirven, en ltima instancia, para que el lector,
al identificarla como un elemento significativo dentro del relato, la
perciba como una variable de cierta complejidad estructural y, sobre todo,
dotada de una gran carga simblica.

Es importante destacar en qu consiste la simetra que caracteriza a la
variable temporal dentro del relato: por un lado, esta simetra aparece en
torno al nmero tres, ya que todas las referencias temporales que aparecen
en el relato estn relacionadas con dicho nmero y, por otro lado, en torno
a la noche, puesto que todos los asesinatos se producen teniendo como
escenario el momento temporal de la noche. De este modo, la primera
referencia temporal que aparece en La muerte y la brjula es la noche del
tres de diciembre, noche en la que ocurre el primer asesinato, es decir, el
asesinato del doctor Marcelo Yarmolinsky, hombre de barba gris y ojos
grises (154). A continuacin, la segunda referencia temporal aparece la
noche del tres de enero, noche en que tiene lugar el segundo asesinato, el
asesinato de Daniel Simn Azevedo [...] ltimo representante de una
generacin de bandidos que saba el manejo del pual, pero no del revlver
(159). Ms adelante en el relato, la tercera referencia temporal tiene
lugar durante la noche del tres de febrero, noche en la que, siguiendo con
el esquema o modelo simtrico anterior, se produce el tercer crimen, el
crimen de un inquilino, un tal Gryphius [...] hombre de rasgos afilados,
de nebulosa barba gris, trajeado probablemente de negro (160).

Por lo tanto, es necesario hacer especial hincapi en la relacin de
simetra temporal que existe entre los tres asesinatos, ya que todos ellos
se producen durante la noche del da tres de un mes diferente para cada
caso. Adems, precisamente el descubrimiento de la exactitud simtrica que
sostiene la variable temporal es el elemento clave que permitir al
detective Lnnront adivinar el momento en que se producir el cuarto
asesinato, el cual terminar con su propia vida, obviamente sin l saberlo.
En definitiva, el esquema bajo el que es presentada la variable temporal en
La muerte y la brjula puede ilustrarse mediante la siguiente figura (ver
figura en http://www.letralia.com/154/figura1.gif):

Una vez conocida la estructura de simetra de la variable temporal en el
relato de Borges, resulta imprescindible, para obtener un total
conocimiento de todos los elementos del relato, as como para llegar a una
interpretacin lo ms acertada posible del mismo, analizar la otra variable
en torno a la que gira y se sostiene la estructura global del relato, la
variable espacial. Si, tal y como ya se ha mencionado, los asesinatos se
producen en cuatro tiempos diferentes, stos tambin se desarrollan en
cuatro espacios o escenarios espaciales distintos. Adems, si el tiempo que
separa cada asesinato es simtrico en relacin con los otros tiempos,
tambin son simtricas las relaciones espaciales entre los distintos
espacios en los que los diferentes asesinatos ocurren. Es imperativo
destacar, tal y como Fama seala, que la variable espacial es, dentro del
relato, incluso ms importante que la temporal (163). A continuacin, se
demostrar cmo el principio de simetra prevalece tambin de una u otra
forma en todos los espacios de carcter urbano que aparecen descritos en
el relato y cmo todos ellos se parecen entre s, puesto que todos sugieren
o evocan la misma estructura arquetpica y simblica, es decir, evocan y
pertenecen a la misma ciudad-universo borgiana.

Segn el orden de aparicin en el relato, el primer espacio, que sirve de
escenario para el primero de toda una cadena de crmenes, es el Htel du
Nord, situado, como su propio nombre indica, al norte de una ciudad cuyo
nombre no nos ha sido desvelado. La estructura interior de este espacio
puede deducirse a travs de la siguiente descripcin que Borges inserta en
el relato: ese alto prisma que domina el estuario cuyas aguas tienen el
color del desierto [...] Esa torre (que muy notoriamente rene la
aborrecida blancura de un sanatorio, la numerada divisibilidad de una
crcel y la apariencia general de una casa mala) (154). En relacin con el
segundo lugar que aparece descrito en el relato, escenario del segundo
crimen, su ubicacin espacial se encuentra al oeste de la repetida ciudad,
y, en concreto, se trata del umbral de una antigua pinturera a la que
Borges considera y describe como un lugar ubicado en: el ms desamparado y
vaco de los huecos suburbios occidentales de la capital (158). El tercero
de los lugares, escenario del tercer crimen, situado al este de la ciudad,
es Liverpool House, taberna de la Rue de Toulon. De dicho lugar es
importante destacar slo la breve descripcin de sus alrededores que Borges
incluye en el relato: esa calle salobre en la que conviven el cosmorama y
la lechera, el burdel y los vendedores de biblias (159). El cuarto y
ltimo de los espacios que en el relato aparece es la quinta abandonada de
Triste-le-Roy, situada, tal y como cabe esperar, al sur de la ciudad. Al
igual que en el caso de la variable temporal, Lnnrot tambin descubre la
ubicacin espacial del cuarto crimen precisamente por su relacin lgica de
simetra casi perfecta con los lugares en los que ocurren los tres crmenes
anteriores. En contraste absoluto con las breves descripciones de los
lugares anteriores, la descripcin de la quinta de Triste-le-Roy es una
descripcin larga, elaborada y precisa aportndonos una gran cantidad de
detalles que incluyen desde el portn principal de la quinta hasta la
asombrosa simetra arquitectnica que la gobierna. En realidad, parece que
el aspecto o principio esencial que Borges intenta destacar por encima del
resto dentro de la quinta de Triste-le-Roy es el principio de simetra o,
dicho de otro modo, el principio de repeticin simtrica de cualquiera de
los elementos contenidos en esta estructura espacial:

      una herrumbrada verja defina el permetro irregular de la quinta. El
      portn principal estaba cerrado [...] Meti la mano entre los
      barrotes, [...] y el portn cedi. Lnnrot avanz entre los
      eucaliptos, pisando las confundidas generaciones de rotas hojas
      rgidas. Vista de cerca la casa de la quinta de Triste-le-Roy
      abundaba en intiles simetras y en repeticiones maniticas: a una
      Diana glacial en un nicho lbrego corresponda en un segundo nicho
      otra Diana; un balcn se reflejaba en otro balcn; dobles escalinatas
      se abran en doble balaustrada. Un Hermes de dos caras proyectaba una
      sombra monstruosa [...] Unos pocos escalones bajaban a un stano.
      Lnnrot, que ya intua las preferencias del arquitecto, adivin que
      en el opuesto muro del stano haba otros escalones. Los encontr,
      subi, alz las manos y abri la trampa de salida [...].

      Subi por escaleras polvorientas a antecmaras circulares;
      infinitamente se multiplic en espejos opuestos [...] En el segundo
      piso, en el ltimo, la casa le pareci infinita y creciente. La casa
      no es tan grande, pens, la agrandan la penumbra, la simetra, los
      espejos, los muchos aos, mi desconocimiento, la soledad. (166-67)

De la descripcin anterior se desprende la siguiente idea: en la quinta de
Triste-le-Roy, el exceso de simetra arquitectnica, que caracteriza
cualquier aspecto o elemento dentro de ella, es precisamente el origen y
causa ltima de la confusin en la que el detective Lnnrot se desenvuelve.
El relato parece hacer referencia al hecho de que un espacio, en el que
originariamente gobierna la perfeccin matemtica, pueda terminar
convirtindose en un laberinto-espacial que el hombre es incapaz de
interpretar. Es decir, dicho espacio (de excesiva perfeccin) puede llegar
a transformarse en un complejo laberinto destinado a engaar y confundir al
hombre en su incansable bsqueda de la verdad. La perfecta y geomtrica
localizacin espacial de los lugares que sirven como escenario para los
diferentes crmenes que tienen lugar dentro del (annimo) espacio urbano
puede resumirse en la siguiente figura (ver figura en
http://www.letralia.com/154/figura2.gif):

Tal y como la figura sugiere, la variable espacial tambin est gobernada
por el principio de simetra, ya que los cuatro espacios donde se producen
los cuatro asesinatos en el relato pueden localizarse en los cuatro
vrtices de una cuadrcula perfectamente simtrica, precisamente la
cuadrcula definida por los cuatro universales puntos cardinales. De esta
forma, la simetra particular de la ciudad del relato de Borges parece
hacer referencia a una simetra espacial de carcter ms general que la de
la mera ciudad en la que se desarrolla la accin, es decir probablemente
una simetra universal. En concreto, sobre esta idea de universo-simtrico
volveremos a incidir ms adelante en el trabajo.

Una vez comprobado el principio de simetra en la variable espacial, es
imperativo encontrar respuesta a los siguientes interrogantes: para qu
sirve la simetra que, de alguna manera, caracteriza no slo a la quinta de
Triste-le-Roy sino tambin a todos los lugares que aparecen en el relato?
cul es, en definitiva, su funcin dentro del mismo? qu ideas
(metafsicas o no) intenta plasmar Borges en el relato a travs del
principio de simetra? No cabe duda de que la posicin que estos espacios
ocupan dentro del plano de la ciudad (annima) y las relaciones simtricas
que los caracterizan no son casuales, sino totalmente intencionadas, ya que
la diferente localizacin de los cuatro lugares en los que se producen los
crmenes de este relato policial y detectivesco intenta abarcar y
representar de alguna manera todo el permetro o totalidad de la ciudad o
espacio que los contiene. O, tal y como Cristina Grau afirma, con la
introduccin de los cuatro puntos cardinales en el relato, Borges nos da
una cierta imagen visual en cuadrcula en la que se desarrolla la accin
[...] (99). Fama contribuye al respecto y va un poco ms lejos al aportar
una explicacin de cierto carcter y contenido metafsico: si por un lado
los cuatro lugares representan los cuatro puntos cardinales que
simblicamente configuran la unidad y totalidad absolutas, por el otro
los cuatro lugares se parecen entre s (163) y son a su vez
complementarios. Adems, tal y como Cuervo Hewitt afirma: [si] la
exactitud de este mapa geomtrico [...] le revela a Lnnrot [protagonista
del relato] el lugar exacto en que ha de tener lugar el cuarto crimen
(74), tambin dicha exactitud parece revelar al lector las verdaderas
intenciones del autor del mismo. Entonces, si la simetra o perfeccin
geomtrica es el elemento fundamental que permite el desarrollo del relato;
si sta es el elemento esencial que permite y produce la aparicin
encadenada de sucesos, tambin puede ser el elemento que nos permita
conseguir una ms contundente interpretacin del relato. Por ello, para
llegar a desentraar la esencia y significado ltimo de La muerte y la
brjula, se debe profundizar aun ms en el principio de simetra que
caracteriza la variable espacial.

Si se analiza, en primer lugar, la estructura espacial correspondiente al
Htel du Nord, se observa cmo su estructura interna est estrechamente
relacionada e intencionadamente sugiere la estructura interna de un espacio
carcelario o de un sanatorio. En una crcel existe la superposicin de
alturas, la superposicin de stanos con calabozos y la superposicin de
miradores con puestos de observacin, la superposicin de similares y
repetidas celdas para los prisioneros con una estructura absolutamente
simtrica y repetitiva. Probablemente, debido al exceso de simetra, la
imagen mental que cualquier espacio carcelario sugiere (incluyendo en esta
categora el Htel du Nord) es una imagen totalmente laberntica, ya que la
repeticin del nmero de celdas, la repeticin de la estructura de las
mismas, termina, en ltima instancia, desconcertndonos y desorientndonos.
En general, tal y como seala Grau: se observa cmo a partir de una figura
simple y por yuxtaposicin de dicha figura en las distintas dimensiones del
espacio, se genera un tipo de laberinto de gran complejidad espacial, donde
el recorrido tiene distintas alternativas a derecha e izquierda, hacia
arriba y hacia abajo sucesivamente (89).

Si pasamos del Htel du Nord al otro espacio, la quinta de Triste-le-Roy,
que aparece representado en la lnea vertical de la figura 2, se obtiene
prcticamente la misma sensacin. Es decir, es como si a travs de la
detallada descripcin que Borges incluye en el relato de la quinta de
Triste-le-Roy, dicha descripcin pudiera extenderse, de alguna manera, para
delinear no slo la estructura de sta, sino tambin la del Htel du Nord.
En realidad, se observa cmo la estructura laberntica y la simetra
arquitectnica son las caractersticas ms sobresalientes de los dos
espacios. De manera similar al Htel du Nord, en palabras de Fama: la
quinta de Triste-le-Roy refleja la idea de un laberinto antittico, un
arriba y un abajo, un mirador y un stano (164) cuya composicin
estructural nos viene dada a partir de los movimientos del detective
Lnnrot en el interior de la misma. Lnnrot aparece inmerso e indefenso en
el espacio laberntico de la quinta, aparece perdido en l y totalmente
desconcertado por la propia estructura del mismo. Lnnrot es capaz de
perderse en una casa que abunda en simetras y en bifurcaciones. En
realidad, tal y como Grau seala: en La muerte y la brjula es tan
importante la presencia del espacio arquitectnico que dicho espacio llega
a convertirse en el protagonista principal (90). En definitiva, el
laberinto arquitectnico que Borges recrea tanto en el Htel du Nord como
en la quinta de Triste-le-Roy parece un fantasmal laberinto de apariencias
acentuadas, precisamente, por la exageracin del principio de simetra que
hace imposible distinguir entre lo real y su reproduccin. Adems, para
acentuar en la medida de lo posible dicho principio simtrico, Borges
utiliza varios de sus recursos favoritos. Entre ellos destaca especialmente
la imagen del espejo que Borges utiliza continuamente para deformar y
multiplicar la realidad. En relacin con la aparicin de la imagen del
espejo en Borges, Mjica comenta que: los espejos sirven para engaar y
atrapar al individuo (197), ya que los espejos representan un juego de
reflejos que dificultan considerablemente la distincin entre lo real y lo
reflejado y acentan aun ms la confusin del laberinto espacial en el que,
sin saberlo, estamos inmersos desde el principio del relato. La imagen del
espejo cumple su objetivo de multiplicador de la realidad al pie de la
letra en la quinta de Triste-le-Roy hasta tal punto que, tal y como Sarabia
afirma, consigue que: la mansin de Triste-le-Roy [sea] en s misma otro
laberinto [...], un laberinto espejado que produce multiplicidad de formas
(14).

Pasamos ahora a analizar los espacios contenidos en la lnea horizontal de
la figura 2, es decir los localizados al Este y al Oeste, la taberna de
Liverpool House y la pinturera, respectivamente. Se observa cmo las
relaciones que Borges establece entre estos espacios son, tambin, bastante
estrechas. En este caso, a Borges no le interesa la estructura interior de
los mismos, sino que lo que realmente le interesa de ellos es su estructura
externa, la estructura de su entorno ms inmediato y de sus alrededores. De
este modo, el escenario espacial en que ocurren el segundo y tercero de los
asesinatos del relato es descrito por Borges como un escenario bastante
lbrego, pobre y, por qu no, un tanto siniestro. Del relato se extrae la
idea de que la taberna de Liverpool House est situada en una calle de
vagabundeo y de predominante vida marginal nocturna. Y lo mismo ocurre con
la pinturera del Oeste de la ciudad, cuyo entorno se caracteriza por la
soledad y oscuridad absolutas. Parece como si en ambos espacios dominara
exclusivamente la presencia de la noche, de la oscuridad y el tenebrismo.
Adems, son espacios tambin un tanto labernticos que representan la parte
de estructura ms confusa de la ciudad que uno necesita recorrer para
llegar a ellos. En definitiva, el laberinto tambin es la estructura
dominante tanto al Este como al Oeste del espacio que Borges describe en
La muerte y la brjula.

Llegados a este punto, es el momento de establecer conexiones entre los
espacios situados en la lnea vertical y los de la lnea horizontal, ya que
todos ellos son entre s, tal y como se menciona anteriormente, espacios
complementarios. Especficamente, tanto los espacios correspondientes a la
lnea vertical como los de la horizontal son labernticos pero de carcter
bien distinto, de carcter complementario. Los espacios de la lnea
vertical, el Htel du Nord y la quinta de Triste-le-Roy, son laberintos
matemticos, simtricos; mientras que los espacios de la lnea horizontal
son laberintos de carcter ms catico. De hecho, cada uno de los espacios
descritos en el relato de Borges desempea su funcin dentro del todo
espacial en que est inserto. Al representar cada uno de ellos un
determinado punto cardinal, una visin del conjunto de todos ellos suscita
la totalidad de un espacio. Adems, entre todos ellos, se establecen
conexiones labernticas, ya sea en su estructura interna o externa, con la
finalidad de llegar a transmitir la idea de que en dicho espacio la
variable fundamental es la estructura laberntica. De todo lo mencionado
hasta el momento se deduce que, tal y como Grau afirma, en La muerte y la
brjula es tan importante la presencia del espacio arquitectnico que
dicho espacio llega a convertirse en el protagonista principal (90). En
definitiva, en el relato destaca como protagonista toda una estructura,
todo un marco espacial en el que los distintos caracteres se desenvuelven.
Dicho marco de sinuosas y espirales formas, de carcter unas veces catico
y otras simtrico, es quizs el responsable ms directo de la extrema
desorientacin a la que estn sometidos tanto los caracteres del relato
como el lector que trata de interpretar y comprender sus actos.

Si a continuacin se establecen conexiones no slo entre cada una de las
variables por separado, sino entre todo el conjunto de variables, es decir
entre las variables tiempo y espacio, se obtienen nuevos datos que nos
ayudan a entender aun mejor el porqu del relato. La figura nmero 3
ilustra las posibles conexiones de las variables tiempo y espacio. Tal y
como se desprende de esta figura, en La muerte y la brjula el laberinto
de simetras se entreteje hasta el punto de que la estructura laberntica
acaba entrelazando las variables espacio y tiempo, de tal forma que dichas
variables no slo exhiben una perfecta simetra matemtica como entes
individuales en la estructura del relato, sino que las simetras son
tambin caractersticas de la interrelacin entre las dos variables. Es as
como la estructura laberntico-simtrica termina convirtindose en smbolo
de otro laberinto mayor, el del universo espacio-temporal creado por la
inteligencia humana en su bsqueda lgica de respuestas (ver figura en
http://www.letralia.com/154/figura3.gif):

Tal y como Santos Unamuno seala, el hecho de que todos los puntos del
laberinto puedan interconectarse [denota que] lo importante no es el mapa
de un territorio que en puridad no existe sino cuando se realizan las
conexiones (110). No en vano, en La muerte y la brjula aparecen
distintos espacios en los que, en opinin de Barrenechea, se mueven seres
que oscilan de uno a otro polo (15), ya que, en ltima instancia, la idea
de lo laberntico figura no slo en la simtrica construccin espacial y
temporal descrita sino tambin en la relacin de esta arquitectura
espacio-temporal con el ser que se desenvuelve dentro de ella. El
protagonista del relato, el detective Lnnrot, percibe el mundo mediante su
aparente necesidad de mantenerse sumido en continuos actos de reflexin,
planteamiento, duda y escepticismo, actos precisamente caractersticos de
su labor detectivesca, pero que tambin son el reflejo directo de su
desesperado intento por desentraar la estructura laberntica en la que,
como el resto de los hombres, est inmerso. Por los corredores y galeras
en los que se dividen y subdividen los distintos espacios y tiempos
labernticos, Lnnrot se desplaza intilmente en busca de una justificacin
a los crmenes, en busca de una explicacin lgica para los mismos aunque
sin llegar a descubrir en ningn momento la totalidad del enigma que Borges
le plantea en el relato. Claramente, a travs del ejemplo del detective
Lnnrot, Borges quiere presentar el problema de la estructura de la
inteligencia humana, capaz de crear ms caos y confusin (orden catico) a
travs de sus razonamientos de ndole matemtica, simtrica y sistemtica
(orden matemtico) en su bsqueda incansable del enigma existencial al que
se enfrenta. En realidad, Stephens generaliza en el siguiente argumento el
planteamiento anterior: the tendency to see systems and symmetries in
everything is the basis of Lnnrots problem and by implication is the
basis of the problem of the intellect of man (67).

En conclusin, en su relato La muerte y la brjula Borges expone de
manera magistral una de sus constantes preocupaciones filosficas: a su
entender, no slo el universo aparece como un caos, como un laberinto
insoluble para la inteligencia humana (Alazraki 120-21), sino que es
precisamente la propia estructura de la inteligencia humana, con su
tendencia a la idealizacin y abstraccin sistemticas, la que contribuye
de manera fundamental a la creacin del caos que termina gobernando nuestro
entendimiento real del mundo que nos rodea.



Bibliografa

 - ALAZRAKI, Jaime. La prosa narrativa de Jorge Luis Borges. Madrid:
   Gredos, 1968.

 - BARRENECHEA, Ana Mara. La expresin de la irrealidad en la obra de
   Borges. Buenos Aires: Paids, 1967.

 - BORGES, Jorge Luis. Ficciones. Madrid: Alianza, 1997. 153-172.

 - CUERVO HEWITT, Julia. El crculo del cuadrado en el cuadrado del
   crculo: La muerte y la brjula de Borges. Crtica Hispnica 15.2
   (1993): 69-83.

 - FAMA, Antonio. La muerte y la brjula de Borges. Bulletin Hispanique
   85 (1983): 161-173.

 - GRAU, Cristina. Borges y la arquitectura. Madrid: Ctedra, 1989.

 - MJICA, Brbara. Jorge Luis Borges and the Spanish Golden Age.
   Negotiating Past and Present. Ed. D. T. Gies. Virginia: Rockwood, 1997.
   194-221.

 - SANTOS UNAMUNO, Enrique. Laberintos de papel: Jorges Luis Borges e talo
   Calvino en la era digital. Cceres: Universidad de Extremadura, 2002.

 - SARABIA, Rosa. La parodia borgeana del genero policial. Journal of
   Hispanic Philology 17.1 (Otoo 1992): 7-17.

 - STEPHENS, Cynthia. Conflicting interpretation of language and reality
   in Borgess narrative. Modern Language Review 85 (January 1990): 65-76.

** Marta Manrique Gmez
   marta.manrique-gomez@mcgill.ca
   Investigadora espaola (1974). Course Lecturer en el Departamento de
   Estudios Hispnicos de McGill University (http://www.mcgill.ca), en
   Montreal (Canad). Artculos suyos han sido publicados en el Boletn de
   la Biblioteca de Menndez Pelayo
   (http://www.bibliotecademenendezpelayo.org) y las revistas Espculo
   (http://www.ucm.es/info/especulo) y Cultura Iberoamericana.



=== El Cid y Martn Fierro, hroes o antihroes? =========================
=== Carla Manlise Silva Nadal =============================================

Introduccin

El presente trabajo tiene por escopo el anlisis de los personajes El Cid y
Martn Fierro, de las obras El Cantar de Mio Cid y Martn Fierro,
respectivamente. Lo que se busca analizar es si tales personajes pueden ser
considerados hroes o antihroes. Para ello, utilizar como soporte terico
sobre el tema la figura del hroe en la tragedia griega y en la epopeya,
adems de citas de las propias obras (no ledas en su versin original).
Esas obras pertenecen a siglos y a pases cuyas culturas son muy distintas.
El Cantar de Mio Cid, cuya autora se le atribuye a Per Abatt, es del siglo
XII y es, tambin, el primer gran texto de la literatura espaola. Martn
Fierro, de Jos Hernndez, est considerado como el poema argentino por
excelencia y es del siglo XIX. Ambas constituyen el acervo cultural, el
patrimonio histrico de sus pases.



1. Fundamentos tericos

Lo pico es la presentacin del otro como objeto narrado. La epopeya es una
narrativa de fondo histrico en la que se registran, poticamente, las
tradiciones y los ideales de una nacin o de un grupo tnico, bajo la forma
de aventuras de uno o ms hroes. En las epopeyas hay un hroe central y se
narran las aventuras, acciones nobles o legendarias a travs de las cuales
se afirma triunfantemente la personalidad del hroe, de aquel que simboliza
una raza o una nacin. La epopeya narra una accin memorable y de gran
importancia para la humanidad o para un pueblo.

De acuerdo con Aristteles (ARISTTELES, 1966, p. 68), Poesa es
imitacin. Y de hecho lo vemos a travs de las epopeyas El Cantar de Mio
Cid y Martn Fierro. La primera cumple el papel de imitar la vida de los
nobles de una poca (Edad Media) y sus costumbres; la segunda, la vida
sufrida del gaucho, marcada por injusticias y sin gloria.



2. La pica castellana

Los siglos XI y XII estn marcados por la actividad guerrera, con
predominio de los valores feudales que se encarnan en nobles y caballeros
rudos e incultos, que viven de la guerra y del botn, en perodos blicos,
o bien de los diezmos, impuestos y tributos abonados por siervos y
campesinos. La cultura se reduce al mbito cerrado de los monasterios y la
vida social se cifra en pequeos ncleos escasamente comunicados. Sin
embargo, ya se van desarrollando algunos ncleos urbanos, a partir de las
primeras actividades artesanales y comerciales o al amparo de franquicias
reales.



2.1. Cantares de gesta: origen y manifestaciones

Las races de los cantares de gesta siguen difuminadas en la oscuridad de
los siglos y sobre ellos solamente se pueden formular algunas hiptesis. En
el caso de la pica espaola se supone que, a partir del siglo X, se iran
elaborando poemas que segn Menndez Pidal (PIDAL apud HARO, 1988, p.
33), no pasaran de 500 o 600 versos, los cuales, en posteriores
refundiciones, debidas en gran parte al talento de los juglares y a la sed
de novedad del pblico oyente, llegaran a alcanzar dimensiones mucho ms
extensas, como ocurri con el Poema de Mio Cid.

Se postul durante mucho tiempo un origen francs para la pica espaola.
Menndez Pidal (PIDAL apud HARO, 1988, p. 34) demostr que dichas
influencias no se ejerceran antes del siglo XII, dejando a salvo el Poema
de Mio Cid, cuyo ambiente y contenido es muy distinto del de los poemas
picos franceses.

Las primeras manifestaciones de la poesa castellana pura corresponden a
los cantares de gesta, poemas picos que narran hechos heroicos y exaltan a
los hroes nacionales. Los cantares de gesta espaoles son annimos y
fueron cantados inicialmente por los juglares. Muchas gestas se perdieron
por el hecho de que, en el siglo XII, la literatura era esencialmente oral.
Por eso, Espaa slo ha podido conservar El Poema de Mio Cid.



2.2. El contenido de los cantares: los juglares, el trovador y el Mester de
     Juglara

En la Alta Edad Media, el cantar de gesta era a la vez el peridico, porque
relataba los acontecimientos de ese perodo (vida, costumbres, ironas,
juegos, humor, ilusiones, creencias, noticias, diversin y crticas) y la
novela de una sociedad ingenua y analfabeta que no saba discernir entre lo
real y lo fantstico (la imaginacin, la mitomana).

El juglar sola ampliar, reducir o modificar los cantares para agradar a su
pblico. Por este motivo, la mayora de los cantares no pueden ser
considerados hechos histricos, o servir de testimonio de ese perodo,
puesto que es difcil separar lo ocurrido de lo fantasioso. Juglares, en
definicin de Menndez Pidal (PIDAL, apud HARO, p. 32), eran todos los que
se ganaban la vida actuando ante un pblico para recrearle con la msica o
la literatura, o con charlatanera, o con juegos de mano, de acrobatismo,
de mmica.

En el extremo opuesto tendremos, a partir del siglo XII, al trovador que
era el poeta que inventaba o trovaba las canciones que cantaba para su
diversin y de sus amigos.



3. El Cid y Martn Fierro: juglares? trovadores?

El personaje-ttulo de la obra Martn Fierro, adems de juglar, es un
trovador, puesto que l compone y canta su historia y sus hazaas en
primera persona, lo que puede ser verificado ya al principio de la obra en
el siguiente fragmento: Aqu me pongo a cantar al comps de la vihuela.
Sin embargo, Rodrigo Daz de Vivar, protagonista de El Cantar de Mio Cid,
no es juglar ni trovador, sino el tema del cantar. La obra est escrita en
tercera persona, alterna episodios reales y de ficcin y su autora
permanece annima (atribuida a Per Abatt).



4. El hroe en la tragedia griega y en la epopeya

Con el hroe trgico tenemos el surgimiento de la situacin trgica por
excelencia. En la tragedia no deben ser representados ni hombres muy buenos
que pasen de la buena a la mala fortuna, pues no suscitan ni terror ni
piedad, sino repugnancia, ni hombres muy malos que pasen de la mala a la
buena fortuna, tampoco deben representar un malvado que se precipite de la
felicidad para la infelicidad.

Y eso es lo que vemos en las obras El Cantar de Mio Cid y Martn Fierro.
Los personajes son compuestos de virtudes y defectos que se van alternando
conforme los sucesos se les van presentando. No hay, en las obras antes
mencionadas, la intencin de presentar a los protagonistas como hombres
totalmente buenos o malos, es decir, no hay un maniquesmo por parte de los
autores. Rodrigo Daz de Vivar y Martn Fierro tienen las caractersticas
propias de los hombres de las pocas en que vivieron, impulsados por el
contexto guerrero de aquel perodo. Martn Fierro, quizs en alusin al
propio nombre y por la situacin humillante a que fue expuesto, se presenta
ms fiero que El Cid y, en muchas ocasiones, da muestras de su ferocidad.
Como ejemplos de ello (virtudes y defectos), tenemos las siguientes
excerptas:

El Cid hablando a su amigo Martn Antolnez:

      ...No me gustara hacer lo que voy a decirte, pero necesitamos
      dinero. Cogeremos dos arcas cubiertas de piel y con clavos dorados y
      las llenaremos de arena. As sern muy pesadas. Despus irs a ver a
      los judos Raquel y Vidas y les dirs que no me llevar las arcas
      fuera de mi tierra porque son muy pesadas y que se las empear por
      lo que ellos quieran (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 14).

Con eso, lo que se quiere demostrar es que, en este episodio, el personaje
principal, Rodrigo Daz de Vivar, enga a los judos porque necesitaba su
dinero y hasta lo justifica con mucha serenidad. Cuando vuelve Martn
Antolinez, El Cid se muestra muy agradecido: Por fin has llegado, Martn
Antolnez, mi buen vasallo dijo el Cid. Algn da te pagar muy bien esto
que has hecho por m (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 17). Rodrigo Daz
de Vivar demuestra reconocimiento para con aquellos que le ayudan.

El Cid, para vencer a los moros y presintiendo que sus soldados lo
abandonaran en la batalla, pone sus vidas en riesgo:

      Entonces el Cid se dio cuenta de que muchos de estos querran volver
      a sus casas, por eso los reuni y les dijo que ahora ya no podan
      hacerlo porque necesitaba soldados para no perder Valencia y que
      matara a aquellos que se fueran sin decirlo (DUEAS, 1996, cantar
      segundo, p. 29).

Por ese fragmento, es indispensable que se vuelva a comparar la actitud del
Cid a lo que ocurre en el contexto actual. El Cid, a ejemplo de muchos
gobernantes, se ensordeci al clamor de la gente que no quera ms pelear.
Don Rodrigo se muestra, en este suceso, como muchos dspotas de la historia
que diezmaron a poblaciones enteras. Cabe aclarar que no se trata aqu de
desmitificar a los personajes (El Cid y Martn Fierro); sino de rescatar en
los dos las similitudes que hay, no las podemos negar, con el hombre comn
el hombre de cualquier perodo de la historia de la humanidad.

El Cid animando a sus soldados para que pelearan contra los moros:

      Escuchad, soldados, espero que Dios nos ayude! Los moros de
      Valencia nos han cercado... Pero si queremos seguir aqu, debemos
      escarmentarlos duramente... (DUEAS, 1996, cantar segundo, p. 29).

En las palabras de El Cid se identifica la importancia de la religiosidad
en aquel perodo. La religin (la cruz) y la guerra (la espada) parecen
estar paradjicamente unidas. Es difcil, tambin, concebir la una sin la
otra. Actualmente (en la guerra de Irak, 2003) presenciamos una lucha muy
semejante a la de aquella poca. Los hombres siguen matndose e hirindose
por motivos religiosos y cometiendo las mismas injusticias y atrocidades.
Los intereses financieros que circundaban el contexto guerrero de la Edad
Media pueden compararse al que hoy (2003) existe por el petrleo de Irak.
Sin embargo, lo que pasaba antiguamente haca parte de la vida de aquel
perodo. Los que luchaban al lado de El Cid tuvieron mejor suerte que los
moros, pero ambos crean en Dios y mataban en Su nombre. Cualquier guerra
deja marcas indelebles en quienes participan de ella y hasta en sus hroes.

El Cid, en muchos fragmentos, demuestra el amor que siente por su familia,
su sensibilidad y lealtad a sus amigos. Tales caractersticas no lo hacen
ms dbil sino ms humano y admirado por los dems. Eso es lo que veremos a
seguir.

En el momento del destierro:

      Rodrigo Daz, el Cid, sala de Vivar sobre su caballo y al volver la
      cabeza para mirar su casa y sus tierras lloraba de sus ojos...
      (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 13).

En esta cita podemos percibir que el Cid es un ser humano muy semejante a
los dems: se resiente, vacila, se entristece y llora al pensar en lo que
le hacen y en todo lo que tiene que abandonar.

El Cid va a ver a su mujer y a sus hijas que estn en San Pedro de Crdena
(monasterio situado a unos 8 km de Burgos) y le da dinero al abad para que
las cuide:

      ...Doa Jimena se puso a llorar y el Cid tambin lloraba y le dijo
      que la amaba con toda su alma. Las abraz a las tres y dijo que algn
      da casara a las nias y todos seran de nuevo muy felices (DUEAS,
      1996, cantar primero, p. 17).

El Cid se muestra muy apegado a su familia su mujer y sus hijas, lo que
le confiere un aire de sensibilidad.

Las epopeyas El Cantar de Mio Cid y Martn Fierro revelan la lucha del
hombre para mantenerse de pie, luchar contra las injusticias que sufra,
proteger a su familia, enaltecer a su gente y conservar los valores de su
nacin. El hroe de la epopeya es, a menudo, un hombre que se encuentra en
una situacin difcil, apartado injustamente de la sociedad. Pero poco a
poco ir mostrando su valor. Como ejemplo tenemos la delicada situacin de
El Cid, que es obligado a dejar su tierra, su familia y su gente acusado
injustamente de quedarse con los impuestos del rey Alfonso.

A Martn Fierro, en situacin anloga, le pasa lo mismo:

      Una vez estaba cantando en una fiesta, y el juez de paz, cuando yo
      cantaba, se present y detuvo a muchos. Los rebeldes huyeron y
      lograron escapar. Yo no quise disparar: soy tranquilo y no tena
      motivo. Me qued y as me dej atrapar (LLERA, 1997, canto tercero,
      p. 11).

Muchas personas, a ejemplo de Martn, sufren por los prejuicios impuestos
por una sociedad aristocrtica, estratificada, en la que hay un creciente
abismo entre ricos y pobres, blancos y negros, gente de la ciudad y del
campo, entre otros estigmatizados.

      Primero he sido bueno y ahora ser duro. Conozco el mundo y no
      parar; estoy enfurecido como el tigre cuando le roban sus cachorros
      (LLERA, 1997, canto primero, p. 16).

Fierro sabe que lo de ser bueno no le haba ayudado y se va enfurecido por
el mundo.

      Cuando estoy libre, voy contento adonde quiero (LLERA, 1997, canto
      primero, p. 16).

Este fragmento seala la importancia que tiene la libertad para Martn: el
placer de ir adonde quiere. El cdigo lingstico utilizado, es decir, las
palabras cuando estoy libre, deflagra la situacin momentnea del
personaje, la de estar libre. Martn no es libre, est libre.

      Junt los cuerpos de los que haban muerto. Les rec una oracin.
      Hice una cruz de madera y ped perdn a Dios por el delito (LLERA,
      1997, canto primero, p. 19).

Martn no quiso entregarse a la polica y sta empez a dispararle. l tuvo
ms suerte y mat a uno, otros huyeron. Para tal hazaa acept la ayuda
de su amigo Cruz, que tambin era valiente. En esa excerpta se percibe el
arrepentimiento y la religiosidad de Fierro, que pide perdn a Dios por el
delito cometido y les reza una oracin a los muertos. Claro est que Martn
cometi tal infraccin porque se sinti impelido a ello. La vez en que se
haba dejado atrapar fue enviado a la frontera sin derecho a nada y no
quera volver a probar los infortunios por los cuales fue sometido en aquel
entonces.

Fierro ya no tiene nada ni a nadie, y vaga de un lado a otro sin saber
adnde ir:

      Una vez, medio desesperado, fui a un baile. Encontr all muchos
      amigos y me sent alegre entre ellos y me emborrach. Con la
      borrachera me dio por pelear como nunca y provoqu a un negro. Lo
      asesin. No puedo olvidar cmo muri. A veces quiero volver, sacar
      sus huesos de all y enterrarlos en un cementerio (LLERA, 1997,
      canto primero, p. 17).

Fierro se muestra una vctima de sus propias circunstancias. Est triste y
desesperado. Aora a sus hijos y poco a poco el paisaje de su vida es
tejido por las desgracias que crecen de forma desordenada. No quera matar
al negro, pero la borrachera le puso envalentonado. Vuelve Martn a
arrepentirse de sus hechos. En ese fragmento se percibe la presencia de la
religiosidad de Martn, que desea volver al sitio en donde enterr al
negro, sacarle los huesos y enterrarlos en un cementerio. Si no fuera por
la borrachera quiz no lo hubiera matado.

Cruz y Fierro se van a vivir junto con los indios y cruzan la frontera.
Cuando la haban cruzado Cruz le dijo a Fierro:

      Mira las ltimas poblaciones, mientras dos lgrimas le bajaban por
      la cara a Fierro (LLERA, 1997, canto primero, p. 24).

Fierro no se va deliberadamente de su tierra. Los acontecimientos lo hacen
abandonarla. Es con mucho abatimiento que la deja porque mira hacia atrs y
ve todo lo que deja: mujer e hijos, vida, hacienda, historia, deja un poco
de s mismo.

Fierro y Cruz vivan entre los indios. A los dos aos el jefe los dej
vivir juntos:

      Estbamos tristes, pero el hombre tiene que ser valiente, porque el
      cobarde muere (LLERA, 1997, La vuelta de Martn Fierro, I, p. 29).

A Fierro no le cabe compadecerse de su pesadumbre, al revs, se siente
fuerte y sabe que tiene que mantenerse vivo, ya que el cobarde muere.



5. Similitudes entre la vida de El Cid y la de Martn Fierro

Hay un sinnmero de semejanzas entre la historia de Rodrigo Daz de Vivar,
el Cid, y la de Martn Fierro, lo que podemos comprobar a travs de la
siguiente seleccin.



5.1. La injusticia sufrida:

El Cid:

      Oh, Seor, esto me han hecho mis enemigos! (DUEAS, 1996, cantar
      primero, p. 13).

El Cid est en una fase de reconocimiento, es decir, pasa de la ignorancia
al conocimiento del mal que le han hecho sus enemigos y se compadece de su
propio dolor. Es como si clamara, atnito, a Dios, que lo ayudara.

Martn Fierro:

      Una vez tuve en mi pueblo hijos, hacienda y mujer, pero empec a
      sufrir porque me echaron a la frontera (LLERA, 1997, canto III, p.
      13).

Martn aora lo que ya no tiene y, de la misma forma que El Cid, sabe
exactamente cundo empez su infortunio.



5.2. El amor por la familia:

El Cid:

      Esposa ma, hijas de mi corazn, entrad conmigo en la ciudad de
      Valencia, pues la he ganado para vosotras (DUEAS, 1996, cantar
      segundo, p. 34).

Martn Fierro:

      Tambin yo tuve una mujer a la que am mucho. Era feliz con aquella
      mujer ma (LLERA, 1997, canto X, p. 20).

      Viva tranquilo en mi rancho, como el pjaro en su nido. All iban
      creciendo a mi lado mis hijos queridos (LLERA, 1997, canto III, p.
      11).

El amor por la familia es una constante en las dos obras. Rodrigo y Martn
echan de menos a sus mujeres e hijos. Lo que distingue a uno de otro es que
el Cid entre una y otra pelea tiene noticias de su familia y le enva oro.
Martn, desafortunado, no consigue recaudar oro ni plata, ni siquiera
conquista tierras. Martn simplemente vive su sino en la ms brbara
humillacin.



5.3. El sentimiento de nacionalidad:

El Cid:

      ...Ahora me ha enviado a m para decirle que le besa las manos y los
      pies y para darle estos caballos. El Cid espera que as usted le
      perdone (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 23).

El Cid busca el perdn del rey Alfonso envindole caballos (primero
treinta, despus, cien, despus doscientos...). Ha encontrado as una forma
de restablecer su relacin con el rey. Eso demuestra cun astuto es
Rodrigo, pues supone que el rey no podr resistir a tantos regalos.

Martn Fierro:

      Soy gaucho y para m la tierra es pequea (LLERA, 1997, canto I, p.
      9).

Martn ostenta el orgullo de ser gaucho, de su tierra, de su gente.

Lo que sorprende y hasta encanta en los dos personajes es que a pesar de
todo lo que les hicieron, sienten pasin por su tierra.



5.4. La religiosidad:

El Cid:

      Ruego a Dios que antes de morir os pueda pagar todo lo que hacis
      por m (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 18).

Don Rodrigo, en toda la obra, se muestra reconocido a aquellos que lo
ayudan:

      Doy las gracias a Dios y al rey don Alfonso, mi seor (DUEAS,
      1996, cantar segundo, p. 41).

El Cid, agradecido y religioso, no se resiente por la injusticia que le
hizo el rey don Alfonso. En esa citacin est muy clara la devocin y la
lealtad que le tiene al rey.

Martn Fierro:

      [...] cada gaucho que usted ve es un conjunto de desgracias. Pero
      tiene que tener esperanza en Dios, que lo hizo... (LLERA, 1997,
      canto XIII, p. 24-5).

La situacin degradada del gaucho slo es paliada por la esperanza que
tiene en Dios. El gaucho no tiene mucho por qu sentir orgullo, puesto que,
en las palabras de Martn, su vida es un conjunto de desgracias. Es como si
el mapa de su desgracia estuviera impreso en su cara y cada persona que lo
viera pudiese leer todos los infortunios por los que pas.

El hroe es un hombre superior a los dems por diversos motivos: es fuerte
y gran luchador, y adems un buen jefe militar. Tales caractersticas
pueden ser comprobadas en algunos momentos de las obras analizadas, a
saber:

      ...Entonces el Cid Campeador entr con la espada en la mano y mat
      quince moros de una vez (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 19).

La exageracin demuestra cun luchador y envalentonado era el Cid que los
moros moran sin ofrecerle resistencia. La actividad guerrera era la
principal ocupacin de los hombres en aquella poca.

Cuando el obispo don Jernimo est luchando contra los moros y el Cid lo
ayuda:

      El Cid lo vio y corri a ayudarle con su caballo Babieca. Entr en
      la pelea con el corazn y con el alma. Tir al suelo a siete moros y
      mat a otros cuatro de una vez (DUEAS, 1996, cantar tercero, p.
      47).

El Cid luchaba en defensa suya y de los dems, matando sin misericordia a
todos los moros que pasaban por su camino.

Ya el personaje Martn Fierro alterna momentos de hombra a otros en que se
nos presenta muy frgil, llegando hasta a ser un cobarde si lo comparamos
al Cid. En muchas ocasiones, Martn huye, teme, piensa marcharse, oscila
entre lo que debe o no hacer. Todo eso queda muy evidente a travs de los
siguientes fragmentos:

      Con la guitarra en la mano no se me acercan ni las moscas, y nadie
      me gana (LLERA, 1997, canto I, p. 9).

La guitarra simboliza la cultura y la fuerza de un hombre extirpado de su
tierra y su familia. Lo que le queda es la honra y quizs la vanidad de ser
bueno en algo: cantando sus tristes versos con la guitarra en la mano.
Martn reta a quien quiera desafiarle.

      Yo ya estaba desesperado y esperaba una ocasin para volverme a mi
      pueblo (LLERA, 1997, canto V, p. 14).

Martn ya no aguanta ms! Quiere volver a su pueblo porque cree que todo
lo que haba dejado est en su sitio... Se dar cuenta de que las cosas
cambiaron y de que hasta su mujer ya no lo espera.

Martn Fierro, a ejemplo de Segismundo, de La vida es sueo (CALDERN DE LA
BARCA, 2000), suscita piedad y terror como en las ms importantes tragedias
griegas. Eso est claro cuando nos lo dice:

      ...Entonces promet que iba a ser peor que una fiera! Quin no
      siente lo mismo cuando sufre tanto! Puedo asegurar que llor (LLERA,
      1997, canto VI, p. 16).

Si comparadas a las palabras de Segismundo, que dice: Pero ya informado
estoy de quin soy; y s que soy un compuesto de hombre y fiera (CALDERN
DE LA BARCA, 2000, versos 1.545 a 1.547, p. 135), nos damos cuenta de que
el tema de la ferocidad humana es muy antiguo.

En situacin anloga, El Cid, en el cantar tercero, cuando se encuentra con
los infantes de Carrin (que haban humillado y deshonrado a sus hijas), da
muestras de su ferocidad e ira dicindoles:

      ... Decidme, qu mal os hice, infantes de Carrin? Si no amabais a
      mis hijas, perros traidores, por qu os las llevasteis de Valencia?
      Por qu las heristeis con espuelas? Las abandonasteis en el robledo
      de Corpes, con las fieras salvajes y las aves del monte. Por todo
      ello nos habis hecho una gran afrenta. Contestad, y esta Corte har
      justicia (DUEAS, 1996, cantar tercero, p. 59-0).

Toda la ferocidad e indignacin del personaje se desvelan por las palabras
perros traidores, si no fuera por stas lo dems equivaldra a un padre
triste y estupefacto por lo que le haban hecho a sus hijas.

Jean Jacques Rousseau afirma que El hombre nace bueno y la sociedad lo
corrompe (ROUSSEAU, 2001), cita en la que se halla implcita la idea de la
mente individual moldeada, oprimida y desfigurada por lo social. Los
personajes llevaban una vida tranquila hasta que, vctimas de injusticias,
empezaron a cambiar.

En situacin semejante a la figura mtica del centauro seres monstruosos,
mitad hombre (de la cintura hacia arriba), mitad caballo (de la cintura
hacia abajo), con cuatro patas de caballo, El Cid y Martn Fierro son
compuestos de hombres y caballos. Las semejanzas no quedan en este aspecto:
los centauros se portaban, generalmente, como salvajes y se alimentaban de
carne cruda, vivan en las montaas. Pero no todos eran malos, las
circunstancias los hacan as.

Podemos afirmar que ambos personajes, vctimas de una sociedad autcrata,
marginados y maltratados, reaccionaron por algunos perodos de sus vidas
como fieras. Con tales caractersticas, podran Martn Fierro y El Cid ser
considerados hroes? Eso es lo que seguir demostrando a partir de lo
anteriormente mencionado y en las prximas consideraciones sobre las obras
ledas.         



6. El Cid y Martn Fierro, hroes o antihroes?

6.1. El Cid

Para que se pueda determinar si los personajes Rodrigo Daz de Vivar y
Martn Fierro son hroes o antihroes es necesario que se utilice algn
referencial terico. Para tal, tomo como base lo anteriormente expuesto, es
decir, la figura del hroe en la epopeya y, tambin, seguir utilizando
fragmentos (adems de los ya referidos) de las dos obras, teniendo por
objetivo la comprobacin de lo que quiero sealar.

Rodrigo Daz de Vivar, el Cid, es un buen ejemplo de lo que se puede
definir como hroe: es fuerte, buen jefe militar, determinado, estratega,
lleno de principios, leal, compaero, buen padre, buen marido, buen
cristiano. Es un modelo de rectitud! En algunos momentos se muestra
demcrata, lo que le confiere un matiz ms humano, como en el siguiente
fragmento, en la ciudad de Alcocer, cuando estn cercados por los moros. El
Cid reuni a los suyos y les dijo:

      Nos han cortado el agua y nos falta el pan. No podemos irnos por la
      noche porque no nos dejarn. Deberamos salir a luchar contra ellos,
      pero son muchos. As que decidme, caballeros, qu podemos hacer?
      (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 21).

La exaltacin no est presente slo en la figura del hroe sino en todo lo
que le circunda: en sus espadas Colada (quitada del conde Ramn Berenguer,
Conde de Barcelona, en la batalla contra los francos) y Tizona (conquistada
en un famoso encuentro con el rey Bcar de Marruecos, a quien vence despus
de un magnfico combate individual), en su caballo (Babieca), en sus
actitudes y hasta en su ropa, como en el siguiente fragmento, cuando El Cid
y sus hombres se preparan para entrar en Toledo:

      ...El Cid llevaba una camisa de hilo, con presillas de oro y plata,
      y encima un manto de seda con cintas tambin de oro (DUEAS, 1996,
      cantar tercero, p. 56).

En lo que concierne a nuestro hroe (ya estoy convencida de que de hecho lo
es) hay un elemento que an no fue mencionado y que en la poca era muy
importante: la barba. En muchos trechos de la obra el Cid habla de su barba
(smbolo muy importante en la Edad Media), la coge cuando va a tomar alguna
decisin importante como si le ayudara a reflexionar y dice que no la
cortara, que nadie la haba tocado y tampoco la tocara. Por el siguiente
fragmento es posible verificarlo:

      Por amor al rey Alfonso, que me ech de la tierra, en mi barba no
      entrar ninguna tijera! (DUEAS, 1996, cantar primero, p. 29).

      Por esta barba, que nunca nadie mes, poco a poco ir vengando a
      doa Elvira y doa Sol (DUEAS, 1996, cantar tercero, p. 58).

A ejemplo de Sansn (caudillo, juez de Israel dotado de fuerzas
maravillosas), cuya fuerza resida en su cabellera, la fuerza del Cid
estaba en su barba. Era el smbolo de su hombra, su virilidad, por eso
nadie poda acercarse a ella.

El Cid no se muestra omnipotente. Antes y hasta en el momento de sus
batallas le pide a Dios Su ayuda para triunfar. La religiosidad est
presente en toda la obra como la fuerza que le mueve hacia la victoria.

Adems de hroe, el Cid representa el orgullo de toda una nacin. Es como
si l impidiera a todos los que quieran quedarse en su tierra y all
construir una cultura distinta a la suya. Es la lucha para la preservacin
de lo que es espaol. Es muy posible que en eso resida su xito. El Cid
resume el sentimiento de una nacin (o por lo menos de parte de ella) harta
de ser invadida por otras.

Considerando el contexto de la obra bajo otro prisma, es posible que El Cid
no tuviera mucho en contra de los moros. sos, simplemente, estaban en el
camino que lo aislaba del rey Alfonso. El Cid quera enviarle caballos, oro
y plata al rey y, tambin, conquistarle tierras. Los moros le impedan
hacerlo porque queran lo mismo. Como en esos casos difcilmente alguien
renuncia a sus objetivos, la batalla es inevitable. Si el Cid fuera un
intolerante con los moros no tendra un amigo de esta raza y adems
confiaba en l, lo que se puede comprobar por el siguiente fragmento:

      Estad preparados, porque quiz tendris que luchar. Pasad por
      Molina, donde est mi amigo el moro Abengalbn y decidle que os
      acompae con otros cien hombres ms (DUEAS, 1996, cantar segundo,
      p. 33).

El Cid consigui transformar su sino, es decir, el infortunio al que le
haba sometido el rey Alfonso en una vida llena de batallas, de aventuras,
de conquistas y de glorias. Recuper su honra, conquist el reconocimiento
del pueblo y el respeto del rey Alfonso a costa de sacrificios. Veng a sus
hijas doa Elvira y doa Sol y las cas con nobles, hacindolas personas
importantes (su deseo). Volvi a casa rico, querido y admirado por todos.
El Cid es un hroe por excelencia.



6.2. Qu decir de Martn Fierro?

En la obra Martn Fierro hay la presencia no slo de lo pico (exaltacin
de los valores nacionales, la hombra) sino tambin de lo lrico (la
narracin en primera persona, el ritmo, la musicalidad y las rimas) y de lo
satrico (algunos pasajes ms graciosos) que se van mezclando para
constituir la belleza y la profundidad que tiene ese poema.

La vida de Martn Fierro representa la de sus congneres y sus males, los
de una clase entera de hombres (los gauchos). Martn Fierro, al contrario
de El Cid, no tuvo una vida llena de glorias ni tampoco pudo elegir entre
lo que quera o no hacer: fue impulsado a actuar (lo echaron a la
frontera). Si no se hubiera dejado atrapar (porque no tena motivo para
huir), quizs hubiera seguido viviendo tranquilamente en su rancho con su
mujer e hijos. Martn es una vctima de sus propias circunstancias: ser
gaucho, pobre, sin poder, ignorante.

La vida de Martn est cargada de negaciones. Le negaron el derecho a la
familia, a la propiedad, al confort, a la paz, a la libertad... Martn no
quera ni oro, ni plata (ganaba hierba, tabaco y hasta algunas monedas a
cambio de pieles), sino estar feliz con los suyos. Martn no tena un
caballo como el de El Cid (Babieca), pero tena un caballo negro antes de
que se lo robara el comandante. En su ropa no haba ningn glamour (no
tena camisa ni cosa parecida, slo una manta). Era ms temido que
admirado. Mientras El Cid tena las espadas Tizona y Colada, conquistadas
bravamente en batallas, a Martn no le dieron ni armas con las cuales
pudiera luchar. Martn suscita pena!

A El Cid le esperaba su mujer tras una batalla, a Martn slo le espera el
deseo de mantenerse vivo un da ms.

Martn Fierro es un grito a la libertad! Es la denuncia de la situacin
degradada, humillante y triste a la que los gauchos fueron sometidos.

      El gaucho al que llaman vago siempre est huyendo, siempre pobre y
      perseguido, porque ser gaucho es un delito. Se cra al aire libre
      mientras su padre sirve al Gobierno. Nadie lo protege. Le llaman
      gaucho borracho si lo atrapan en una juerga, y hace mal si se
      defiende en un baile. No tiene hijos, mujer, ni amigos, ni
      protectores. Y si lo asesinan de un golpe, nadie le reza ni lo
      entierran. No gana nada con la paz y es el primero en ir a la guerra.
      Para l estn los calabozos y nunca tiene razn, porque las razones
      de los pobres no valen nada (LLERA, 1997, canto primero, p. 18).

El gaucho no puede elegir. Si hace algo malo es perseguido, si no hace nada
es considerado un vago. No recibe ayuda ni del Gobierno ni de nadie, slo
de Dios. Todo lo que hace est mal hecho porque es gaucho, porque es pobre.
Es como si su sangre fuera la caja de Pandora, como si llevara en su carga
gentica todos los males de la humanidad personificados. Padece los
designios de la Moira (el destino) y contra ella no puede luchar.

      El gaucho trabaja, pero no tiene xito. Los habitantes de las
      ciudades hablan mucho de los males que sufrimos, pero no hacen nada
      ms (LLERA, 1997, canto primero, p. 22).

La gente de la ciudad, aunque sabe los sufrimientos por los que pasa el
gaucho, nada hace para ayudarlo. Son espectadores de su sino.

      Hay peligros en el camino por el desierto, pero ni esto me da miedo.
      El que es gaucho va donde apunta, aunque ignore dnde est. No
      moriremos de hambre porque, cuando uno est en el desierto, come
      cualquier cosa. Tampoco tengo miedo a la sed, porque la soporto bien.
      All habr seguridad, porque aqu no la tenemos. Pasaremos menos
      males, tendremos gran alegra en un pueblo indio (LLERA, 1997, canto
      primero, p. 24).

En este fragmento, Martn demuestra cun valiente es el gaucho, que
enfrenta los peligros del desierto o de cualquier parte sin miedo: come
cualquier cosa para sobrevivir y la sed no le asusta. Martn piensa que
estar mejor en un pueblo indio por creer que all pasar menos males y
tendr ms alegra. Martn empieza a querer y a valorar ms la cultura de
los indios que la suya.

      ...Yo, que he nacido en el campo, digo que mis cantos son msica
      para unos y que tienen una finalidad para otros (LLERA, 1997, La
      vuelta de Martn Fierro, I, p. 26). Ese fragmento aclara las
      funciones que cumplen los cantos de Martn: renen belleza,
      melancola, nostalgia y tristeza. Sin embargo, denuncian las
      atrocidades y humillaciones a que los gauchos fueron sometidos. Son
      poticos, pero, tambin, constituyen una denuncia social.

Martn vivi diez aos de sufrimiento: tres aos en la frontera, dos como
gaucho y cinco entre los indios. Presenci toda la suerte de crueldades y
salvajeras ejecutadas por los indios. Conoci su forma de vivir y su
justicia. Tras tanto tiempo junto con los indios, ya se comportaba como uno
de ellos. Se impregn de la cultura de los indgenas en distintos aspectos
y construy una casita a su estilo (indio).

Ante todo lo expuesto, acerca del personaje Martn Fierro y tomndose como
soporte terico las definiciones de la epopeya, no se puede considerar a
Martn como un hroe. En algunos fragmentos oscilamos en descifrar su
enigma y le admitimos como hroe, pero un hroe rompera drsticamente con
su cultura? Es bien probable que no. Martn rompi su guitarra para que
nadie volviera a tocarla o cantara lo que l cant. Slo que antes de tomar
tal decisin busc algo para beber y acabar su historia. Si a l no le
doliera tanto esta separacin hubiera buscado fuerzas en la bebida para
tal acto?

A Martn no se le puede considerar un hroe que representa los ideales y
los matices del hroe pico, sin embargo lo es para los gauchos. Martn se
dej atrapar porque nada le deba al gobierno, pero no se march de la
frontera por miedo, sino por indignacin. Martn se rebel contra el poder
de aquellos que lo opriman, lo explotaban. Martn es el signo de una
historia cargada de miseria, dominacin y de injusticias sociales. Martn
rompi su guitarra porque ella simbolizaba todo lo suyo: vida, lamentos,
historia, familia, cultura, tradiciones, llantos. No la rompe por no
quererla, sino por quererla tanto que le duele pensar que otros la pudieran
tocar. La rompe para protegerla, para preservar su historia.

Martn vive en cada uno de nosotros que luchamos contra las injusticias en
cualquier segmento o esfera de la sociedad. Martn es el grito de los
excluidos que claman por paz y por libertad! Martn es el dolor que sigue
en cada rostro dilacerado por la violencia, por la crueldad. Martn es el
hombre a quien solamente nos cabe admirar.



Conclusiones

Los estudios realizados caracterizaron a El Cid y a Martn Fierro en lo que
concierne a la figura de hroes o antihroes. Es importante destacar que el
referencial bibliogrfico tuvo mucha importancia en todo este proceso. Tras
exhaustivas ponderaciones con relacin a los papeles que cumplan los
referidos personajes, es posible llegar a las siguientes conclusiones:

La obra El Cantar de Mio Cid compagina la exaltacin de los valores
nacionales con la cultura de Espaa en el siglo XII. El personaje
principal, El Cid, abarca todas las caractersticas del hroe pico y todo
a su alrededor concurre para que as lo definamos: su ropa, su caballo, sus
espadas, sus valores, su religiosidad, el amor por la familia, la lealtad y
devocin al rey y a los amigos. Adems de eso es fuerte, gran luchador y
admirado por todos. Lo ms admirable en El Cid es que l supo convertir su
sino en una vida cargada de glorias y de conquistas. El Cid es un hroe por
excelencia.

Martn Fierro no se encaja en el modelo pico, puesto que las
circunstancias lo impulsan a actuar. A Fierro no le cabe el papel de elegir
nada, va por la vida como las aguas de un msero riachuelo oprimido entre
los peascos de un gobierno opresor, injusto y brbaro. Sigue su camino
hacia adelante y enfrenta el porvenir ora con prudencia ora con insensatez.
Fierro no es hroe, pero tampoco antihroe, es un hombre comn. Su vida
est tejida en un contexto muy semejante al nuestro. En muchos momentos
somos como Martn Fierro y nos dejamos llevar por la corriente, por las
circunstancias que se nos van presentando. Vamos sobreviviendo pero
deseando ser como El Cid que lucha y hace de todo para lograr sus
objetivos. En otras ocasiones, nos falta la dulzura, la sensibilidad y la
prudencia de Martn. En verdad, ambos personajes albergan en s, como cada
uno de nosotros, el bien y el mal. Si somos hroes o antihroes,
protagonistas o coadyuvantes, fuertes o dbiles, solamente el tiempo
tratar de escribirlo en la memoria de los que sobrevivirn a este combate
que es la vida.



Referencias bibliogrficas

 - ARISTTELES. Potica. Porto Alegre: Globo, 1966.

 - CALDERN DE LA BARCA, Pedro Antonio. La vida es sueo. 22 edicin.
   Madrid: Espasa Calpe, S.A., 2000.

 - DUEAS, C. Romero. Adaptador de El Cantar de Mio Cid. 4 reimpresin.
   Madrid: Edelsa, 2001. Coleccin Lecturas Clsicas Graduadas.

 - HARO, Pedro Aulln de. Historia breve de la literatura espaola. 7
   edicin. Madrid: Playor, S.A, 1988.

 - LLERA, Julio Roza. Adaptador de Martn Fierro. 1 reimpresin. Madrid:
   Edelsa, 2001.

 - ROUSSEAU, Jean Jacques. Emlio ou da Educao. Martins Fontes, 2001.

** Carla Marlise Silva Nadal
   carlamsn@terra.com.br
   Investigadora brasilea (Porto Alegre, 1968). Graduada en Empresariales
   por la Faculdade Porto Alegrense de Cincias Contbeis e Administrativas
   (Fappca, http://www.fapcca.br) en 1992. Licenciada en Letras/Espaol por
   la Pontifcia Universidade Catlica do Rio Grande do Sul (PUCRS, 2004;
   http://www.pucrs.br) y alumna del Mster de la Facultad de Educacin de
   la misma casa de estudios. Profesora de lengua espaola de una escuela
   privada y de una ONG en la cual coordin tres proyectos para
   adolescentes y jvenes. Ha participado en seminarios y otros eventos con
   diversas investigaciones, algunas de las cuales han sido publicadas.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Relatos
       Nesfrn Antonio Gonzlez Surez

   *** Poemas para un tiempo prohibido
       Arantxa Serantes

   *** Dos relatos
       Liliana V. Blum

   *** Poemas
       Gustavo Javier Crdoba Henao

   *** La huesuda
       Triunfo Arciniegas

   *** Amor en sitio (extractos)
       Gabriela Robledo

   *** El man que no supo decir por favor
       Mara Anglica Franco Fras

   *** Tres poemas
       Bethsab Ortega

   *** Relatos
       Yarko Rhea Salazar

   *** Poemas
       Mnica Galleano Lehmann

   *** El bikini rosado
       Tere Casas

   *** Poemas
       Jos Manuel Delpino Vivas

   *** Dos relatos
       Adriana Lamela

   *** Poemas
       Ernesto Carrin

   *** Sacrilegio
       Roderick Guzmn Meza

   *** La confusin creciente de la alcantarilla (fragmento)
       Adn Echeverra



=== Relatos      Nesfrn Antonio Gonzlez Surez ==========================

*** Sbanas blancas

El deseo se estaba convirtiendo para ellos en una obsesin; cada vez que
sus miradas se cruzaban, comenzaban a generar chispazos que terminaba por
consumirlos. Una vez iniciada la entrega no haba marcha para atrs, la
decisin de dejarse arrastrar era tomada por ambos casi simultneamente.
l, sin temor alguno, dejaba caer sus prpados y la tomaba entre sus brazos
sintiendo la fragilidad de su cuerpo y la fogosidad de sus movimientos.
Ella, por su parte, jugaba con la luna, erigiendo castillos de arena a la
orilla del mar. Todo era brillo y esplendor hasta que l sala del bao de
caballeros y ella abandonaba el bao de damas.



*** La despedida

En su vida se haba dedicado nica y exclusivamente al trabajo arduo de ser
azafata de un avin comercial, viva sus mejores momentos entre cmulos y
nimbos, observada por un millar de personas que se desplazaban de un sitio
a otro. Un da decidi despojarse de su uniforme y reiniciar un nuevo
sendero que la mantuviese alejada de esos monstruos traficantes de cielos.
Se senta feliz y dichosa como si volara con aves emigrantes, el nico
problema era que no tena paracadas.



*** Consorte express

Los teteros se haban sobrecalentado, ya que por su propio descuido no se
estaba interesando por los quehaceres del hogar (la mente ocupaba sitios y
lugares lejanos). Los nios no cesaban de llorar esperando el alimento de
manos de su progenitora y sta, impaciente por la tardanza, realizaba sus
oficios sumida en ese corre-corre al cual se estaba habituando. El llanto
se prolongaba y esto termin por exasperarla hasta que escuch la bocina
del auto que vena a recogerla. Eran las diez de la noche y el primer
cliente no se haca esperar.



*** Hereja

Haba quedado impvido cuando observ aquella figura recostada sobre el
viejo divn. La mujer, plida, aparentemente dormida, no haca movimiento
alguno, slo reflejaba una pequea sonrisa gracias a los rayos del sol
matutino que se escurran por la ventana. Posea una belleza sin par,
transmitida por la sensualidad que emanaba de su desnudez. Ella dorma y l
la contemplaba. Motivado por un torrente de impulsos capaces de generar un
alud, se fue acercando en la direccin que le iban indicando sus deseos.
Las manos, hmedas por el sudor, producto de la presin, intentaron
tocarla. Ella segua inmvil y l, absorto, continuaba admirndola. Slo el
temor a la necrofilia formaba una barrera para que l diese continuidad a
actos posteriores.



*** Ventriloqua

Cumpla a cabalidad, colocndome al frente de esta marcha estudiantil, como
representante conoca mis alcances en torno a un futuro enfrentamiento con
la polica. Cruzamos hacia la sptima avenida y nos dirigamos a la sede de
la Gobernacin con el solo propsito de ser escuchados. Los miedos, comunes
en estas situaciones, se haban apoderado de gran parte de mis amigos. Los
miedos forman parte de los recuerdos, pronunciaba constantemente entre
dientes para que los dems no escucharan, y as logr recuperar mi posicin
inicial y mi sangre fra. De esta manera me mantuve firme hasta la llegada
de los policas y el consecuente aluvin de bombas lacrimgenas. Ocurri lo
que ms se esperaba, slo seis amigos y yo nos quedamos y los dems huyeron
al ver el conglomerado de policas dispuestos a golpearnos. Ellos envolvan
unos trapos en sus manos empuadas para no dejar huella visible de maltrato
fsico. En medio de los gases no me percat y recib un soberbio puetazo
en mi abdomen, despus fueron dos, tres, haba perdido la cuenta. En esos
momentos me sent como el mueco de un ventrlocuo. Mascullaba gemidos
perdidos y vacos al sentirme impotente ante esta accin funesta. Despus
ca al suelo y la ltima imagen que conservo es una bota pisando
compulsivamente mi cabeza hasta hacerla explotar.

** Nesfrn Antonio Gonzlez Surez
   ngonzalez0613@hotmail.com
   Escritor venezolano (San Antonio, Tchira, 1980). Es analista de control
   de calidad en la planta Cagua (Aragua) de la C.A. Cervecera Regional.
   Textos suyos fueron incluidos en la Seleccin Potica del grupo Senderos
   Literarios (2004). Con el trabajo Entre huellas y grietas obtuvo el
   primer premio de la Bienal Ciudad de la Juventud (La Victoria, Aragua)
   en mencin poesa.



=== Poemas para un tiempo prohibido      Arantxa Serantes =================

                                               A Carlos Casares in memoriam

I

Quisiera habitar en los gritos del silencio
pero mi voz no se oye y el grito no traspasa mis labios
se ahoga y enmudece.
La cometa de chispeantes ojos
cuando la sueltas, se aleja o pierde su vida pens.
Me pides que detenga el tiempo
que evite tu dolor
que no borre tus recuerdos
que los impulsos elctricos que guan mi pluma
no sean como una lanza en el costado
mientras el cielo est en movimiento
y mi cuerpo se mueve sin ser movido.
La sonrisa brilla en cuarto menguante
como un gato en el pas de las maravillas.
Las piedras exudan agua
observo mi mano y veo a travs de ella
los surcos que ha dejado la vida
torpe selva de animales heridos.
Tras la batalla, sembr la tierra con sal
y dej las naves ardiendo en este diario de fbula
y estabas all, simplemente, mi desconocido.
Parece que me esperabas desde la eternidad y que llegabas
desde el otro lado del mundo para que te diera vida.
Duele adentro lo que an se desconoce
porque junto al amor comienza el infinito.
Tiene sentido esta larga lucha para quedarnos solos o el sentido final es
      [precisamente la soledad?
Entre los huesos y los libros
descansa mi alma barca
cubierta con su viejo gabn
que habita en un cielo extrao de dimensiones internas.



II

Las estatuas nos observan
con sus ojos vacos
como agujeros negros
sus cuerpos
son como un lienzo
donde el tiempo ha posado
el pincel sonoro de Vivaldi.
Si fueses como ellas
a tu figura le pondra alas
hablara con el dios ciego
hijo del Caos y de la Noche
para que Atropos alejara de ti
el hilo fatal.
Detrs de ti
el azul lquido
se confundira con la lnea del azul celeste.
Pondra en un altar
una gran ofrenda de sueos
con el que Oriente llamara a Occidente
desde las cumbres nevadas de especias molidas
hasta las onduladas formas con olor a salitre.
Las lgrimas de los dioses
iluminaran los campos de t
con una nube de leche y miel
para que con un soplo
volvieras a la vida
y t y yo pudiramos decir nunca ms solos.



III

Tu conquista se sembr
con plvora y magnolias
mientras dios sentado en su silln azul contemplaba la escena
como en un cdice calixtino
encontraste la verdad que buscabas
recursos de una elipsis y otras sombras.
La extraccin de la piedra de la locura
te hizo sentir como un Marat asesinado.
El fuego blanco arda
en el calendario perpetuo
de la impaciencia del quiero y no puedo.
Isla, cofre mtico
el son de mar te hizo extrao en el paraso.
Qu lejos han quedado
los males de cabeza,
el capitn lobo negro y los venenos de Zardigot.
Aposentado en la ciudad de los csares
al pie de cada hora
el sol en la cresta del gallo
es como un tiovivo que gira
alrededor de s.
Es esa tu felicidad?
Fausto en continua metamorfosis,
paseata alrededor de la muerte o las palabras del exilio. Ruido, relatos de
      [guerra.
En el mismo lugar a la misma hora de siempre.

      Notas: Homenaje a: Casares, Xos M Cccamo, Mndez Ferrn, Alejandra
      Pizarnik (autora sobre la que hablamos a lo largo del curso) pasando
      por autores como Terenci Moix, Manuel Vicent...

      Prosa y verso se unen, asistiendo al nacimiento de una nueva poesa.

** Arantxa Serantes
   arantxaserantes@yahoo.es
   Escritora espaola (1982). Licenciada en humanidades por la Universidad
   de A Corua (UDC, http://www.udc.es), casa de estudios en la que cursa
   actualmente un doctorado. Es coautora de varios libros de poesa y
   relato breve y obtuvo el I premio Reconquista por esa categora. Fue
   articulista en peridicos y revistas varios en Espaa.



=== Dos relatos      Liliana V. Blum ======================================

*** Bodas de plomo

                                              Uno debera ser improbable.
                                                                Oscar Wilde

Esperaba debajo del gran monitor con el movimiento areo en el Aeropuerto
Charles De Gaulle, que anunciaran la salida del vuelo Pars-New York de
American Airlines. Haba demoras.

Otra demora, Air France me tiene harto. Qu odisea. Hace dos das que ando
por las terminales y no vengo de Japn. No, seora, vengo de ac noms, del
sur de Italia. Es increble, uno cree que en Europa las distancias son
cortas y que todo funciona bien pero cuando no es la niebla son las huelgas
un desconocido se diriga a m con decisin, aunque evitaba mirarme.
Actuaba como si nos conociramos.

Lo mir desconcertada, jams lo haba visto. Me pareci un hombre comn. Su
ingls culto revelaba origen latino. Traje gris de los buenos, camisa al
tono con el cuello desprendido y sin corbata. Barba apenas crecida y
prolija, a la ltima moda, y un cauto brillante en la oreja derecha.

Viaj a Catania para el casamiento de mi prima Maria Gemma, la nica
persona de mi familia materna que conoc. Nos visit varias veces con su
padre, empresario textil, quien se aproximaba a Nueva York cada
pretemporada a tomar pedidos de gneros. De otra manera nunca hubiera ido a
ese lugar. Haca ms de seis meses que estbamos preparndonos. Carta va,
carta viene, fotos, rboles genealgicos. Todo tan bien planeado para un
final tan cruel.

Entretanto, ya haban anunciado la puerta de salida de mi vuelo pero, como
todava tena tiempo, segu escuchando el tenaz relato que empezaba a sonar
como una buena historia.

Mis parientes estn en muy buena posicin. Haba alboroto en el pueblo;
prcticamente todos estaban invitados. Yo era husped de otros primos que
me atendieron a cuerpo de rey. Qued tan mal con ellos. Despus de la
tragedia fui corriendo a la casa, retir mis pertenencias y desaparec. Qu
barbaridad. No me lo perdono.

El hombre continuaba el discurso al ritmo de un relator de ftbol. No
llegu a escuchar el final porque tuve que embarcar.

Una vez en el avin, me desplom en el asiento. El personaje del aeropuerto
me haba dejado intrigada. La historia qued envuelta en sombras.

El vuelo internacional sali atrasado y no pudo aterrizar en New York por
tormentas. Nos desviaron a Filadelfia y luego de una interminable espera a
bordo, regresamos a Kennedy.

A esas alturas yo haba perdido mi conexin. Antes de cambiar de aeropuerto
hice reserva en un vuelo que saldra en una hora. Me detuve frente al
monitor con el movimiento areo. No lo pude creer. De nuevo la misma voz
que continuaba el relato exactamente donde yo lo haba dejado de or:

La noticia corri como reguero de plvora; no podamos salir de la iglesia
porque todo el pueblo estaba agolpado en la puerta queriendo saber el
porqu de los disparos. Las sirenas de la polica enrarecan todava ms el
ambiente y todos corran desorientados. Mara Gemma era fecha de cara pero
con buena figura y mejores ropas. Creo que haba trabajado en una base de
la NATO. l, dentista de un pueblo cercano. Parecan amarse. No se de dnde
sali el homicida. Solamente o el estruendo y el grito desesperado: Eres
ma, slo ma Mara, mi Mara.

Despus de once horas a travs del ocano, provenientes de vuelos
distintos, el oscuro narrador estaba ah de nuevo, a mi lado, rematando la
historia.

Me dio la impresin de que se estaba confesando.

Tena motivos para estar inquieta.



A pesar de que llegu a las corridas y casi con la novia, consegu un lugar
discreto. Brillos y ms brillos. Todo era especial en esa boda. Que las
flores de Asia, que el traje de Pars regalo de un costurero famoso, que el
peluquero de New York y el coro de Roma. Haba arribado un charter con los
amigos de ella; los de l vinieron en barcos. La prensa afuera al acecho.

El casamiento era en la Iglesia de Santa Teresita en San Pablo, famosa por
la curiosa tradicin de que en el camino de salida se arrojan miles de
ptalos de rosas blancas perfumadas sobre los novios.

La novia, una modelo brasilea que inquiet las pasarelas con sus curvas y
su carcter destemplado. l, un soltern veinte aos mayor que ella,
navegante, pintn y de ojos verdes profundos. Mi amigo de la infancia y
compaero de regatas.

Lleg la novia. Una belleza perturbadora. El murmullo de admiracin satur
la iglesia. Eufrica espera en el altar.

El novio la recibi conmovido. Descalibrndolo todo, la sbita irrupcin de
un hombre de frac, antifaz y un fugaz brillo en una oreja que corri hacia
el altar gritando: Te encontr, Mara. Dnde qued tu promesa de amor
eterno? Los novios se volvieron sobresaltados. El rgano continuaba
tocando. El alienado se acerc a la novia, sac un arma y le tir a
quemarropa. Se suicid despus. Siguieron escenas de horror colectivo.

Hubo algo en la voz del homicida que me llam la atencin.

Todava me asaltan los recuerdos descontrolados.



Se habr repetido la historia o seremos los protagonistas los que vivimos
varias veces los mismos hechos?



*** Sucedi en la esquina de casa,

en un edificio estilo francs recientemente restaurado y que le da
prestancia a la cuadra. Era un atardecer tranquilo, da de partido o un
semi feriado porque el trnsito era normal. Por lo general es una esquina
ruidosa, sobre todo a la hora de salida de los colegios (hay cuatro en
menos de una cuadra). Un batifondo de novela revolucion el barrio.
Trnsito cortado, sirenas, sin faltar SAME, carros de asalto de la Polica
Federal, la gente amontonada, vecinos asomados a ventanas y balcones,
encargados de edificios alerta. Por ltimo los bomberos.

El seor del tercero guardaba, debajo de su cama, una soga de media pulgada
y diez metros de largo con un nudo cada ochenta centmetros y un gancho de
hierro en la punta. La empleada tena prohibido tocarla; de vez en cuando,
con ayuda del patrn proceda al aseo completo del cuarto, de lo contrario
no poda ni asomarse debajo de la cama.

Es que el hombre sufra de arsonfobia, dicho lisa y llanamente, terror a
los incendios. Siempre haba habitado en planta baja o a lo sumo en un
primer piso para tener asegurada la huida, hasta que hered el departamento
del tercero, una excelente propiedad, con varias y posibles salidas de
emergencia, amplios ventanales y un balcn con baranda de hierro labrado.
Segn comentan en el barrio, haba hecho varios simulacros nocturnos de
evacuacin con aparentes resultados satisfactorios.

Dicen los vecinos cercanos, no es mi caso porque vivo a la media cuadra,
que siempre lo vean apostado en el balcn controlando posibles incendios.

El bar de la esquina opuesta a su departamento cambi de dueo y entr en
reformas para dar lugar a un resto-bar. Haba varios gremios trabajando y
el frente estaba andamiado.

Aquella tarde el seor del tercero vio salir humo del edificio en reforma,
algunos dicen que de la chimenea porque estaban probando la cocina, otros
que de una ventana y que no era humo sino una nube espesa de polvo de la
pulidora de pisos. Aterrado y al grito de FUEGO, FUEGO corri a sacar la
soga de debajo de la cama, la asegur con el gancho a uno de los barrotes
del balcn y la tir hacia abajo para escapar.

La seora del segundo regaba las plantas en el balcn mientras escuchaba
msica con los auriculares puestos. En eso vio la soga y enseguida un
hombre deslizndose por la misma con dificultad. No dud: El Hombre Araa,
como decan los diarios. Solt la regadera sin sacarse los auriculares
porque justamente estaba escuchando el ltimo movimiento de la Quinta de
Beethoven, agarr una maceta bien grande y se la tir al grito de Agarren
al ladrn. No le bast con atacarlo con la nube de tierra y golpearlo con
la maceta sino que volvi a la regadera y le derram toda el agua posible.

La calle ya era un hervidero. El encargado del edificio nunca apareci. La
mucama del primero, que estaba limpiando el living, tambin vio pasar la
soga, la nube de tierra, la maceta. Un zapato del hombre cay en el balcn.
Del susto empez tambin a gritar Auxilio, ladrn y con el palo del
escobilln le pegaba a la soga a diestra y siniestra. El hombre se
bamboleaba como una piata. Abajo haba algunos policas en posicin de
tiro, otros tomaron por asalto el edificio. Los paramdicos del SAME con la
camilla lista.

El seor del tercero continuaba gritando cada vez ms fuerte Fuego,
Incendio. Uno del SAME dijo que sufra un ataque de pnico y que haba que
bajarlo a toda costa pero los bomberos todava no haban llegado. Haba
gente que deca: Es un intento de suicidio porque quedamos fuera del
Mundial.

En eso una seora del edificio de enfrente grit: Paren, paren por favor,
es el seor del tercero, es fbico. Slvenlo.

La situacin se afloj un poco pero el seor del tercero segua gritando y
sacudindose en la soga. Llegaron los bomberos.



Ya pasaron dos semanas y las persianas del tercer piso siguen bajas.

** Liliana V. Blum
   gnomo_colorado@yahoo.com
   Escritora, docente e investigadora literaria mexicana (Durango, 1974).
   Ha publicado cuentos en antologas como la del Concurso de Creacin
   Literaria del Sistema Itesm (1991, 1992, 1999 y 2001), La cabalgata y
   otros dos, de Plaza y Valds Editores (1992) y Oleajes, de la
   Universidad del Noreste y el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes
   (1998). Tambin ha aparecido en las revistas El Cuento, revista de
   ficcin (1996 y 1997), El Aleph, de la Universidad de Penn State (1997),
   FEM, revista feminista (1996), y Reflexiones, revista virtual del
   Sistema Itesm (2000). Ha publicado el libro de cuentos La maldicin de
   Eva (Voces de Barlovento, Tampico, 2002).



=== Poemas      Gustavo Javier Crdoba Henao ==============================

*** Bitcora

                                                Te amo, infancia, te amo.
                                                            Vicente Gerbasi

Cunto pesan los pasos
con que nos vamos alejando
hacia la ltima verdad que nos habita.
Cunto, estas sombras diluyndose,
arrastrando su adis sobre las piedras.

Yo llevo calles, manos, besos
y antiguos dolores.
Y voy poblado por gritos y silencios
que fueron llenndome los aos.

Y alguna sonrisa que dej olvidada
me hizo dudar quizs alguna noche, pero an
yo sigo huyendo hacia esa tarde
que levanta sobre cuerpos trashumantes
un vuelo interminable de aves migratorias.



*** A mi hijo

T llegabas,
y haba ciervos escondiendo en tus ojos
como enigmas antiguos de la tierra.

S,
a pesar de ti y de m,
a pesar de los dientes sin rostro,
y de las saetas en la piel, t llegabas.

Desde todas las ausencias,
desde todas las paredes y las puertas
de ciudades, en cuyas casas el hombre,
solo,
se esconde con su hambre y sus sueos,
mientras afuera, la noche,
deja caer su aire espeso y hmedo
sobre los cuerpos de los abandonados.

Llegas,
a las heridas de este medioda,
a estos brazos ya marcados,
a estas rodillas sangrantes.

Al silencio
que cruza todas mis soledades,
donde slo habita este latido,
escapando siempre hacia otras manos.



*** Si an vienes

Si acaso estn tus pasos
viniendo an hacia mis das,
siembro de hojarascas amarillas cada tarde
con labios que los besen para apurar tu angustia.

Por si una noche entre tus senos, sopla un ngel,
su aliento sideral y te convence,
te sueo interminables tempestades
batiendo su furor sobre las puertas.
Relmpagos y signos que iluminen
ojos telricos detrs de las ventanas.

Te pienso aguamaniles de esmeralda
en los pozos profundos de mi boca,
y una cancin de sal, y sol, y olivos,
con los que bautizar tu piel en cada pliegue.

Si acaso estn tus pasos
viniendo an hacia mis das,
bscame al pie de los dolientes pinos
que crecieron en los valles de la espera.

(Recojo tus gotas en mi piel:
lejano llueve tu silencio
sobre mi sed de siglos.)

** Gustavo Javier Crdoba Henao
   gcordobah@repsolypf.com
   Poeta venezolano (Maracay, 1959). Ingeniero de sistemas egresado del
   Instituto Universitario Politcnico "Luis Caballero Mejas". Reside en
   Ravenna (Italia). Textos suyos han aparecido en Denunciamos (rgano de
   Expresin del Grupo de los 47), publicacin semanal del IUPLCM.



=== La huesuda      Triunfo Arciniegas ====================================

La abuela se muri, la enterramos y todo eso, hasta lloramos en el bar, y
al rato la encontramos en la casa sacudindose el polvo, ms huesuda que
nunca, con la mortaja hecha una lstima.

Nos alegr verla, por supuesto, la familia es la familia, aunque no haca
mucho que nos habamos despedido. Muertos de la curiosidad, le preguntamos
qu haba pasado, no se hallaba o qu.

Pero s nadie se halla, chamacos dijo.

Le hicimos ver, con maa para no herir sus sentimientos, que se haba
muerto y que su lugar no estaba entre nosotros sino donde sabemos.

Me estn echando? A estas horas y con semejante fro? En qu hotel me
van a recibir con esta facha?

Aunque la estbamos viendo en carne y hueso, ms hueso que carne, la verdad
sea dicha, toda desparramada en el silln, le dijimos una vez ms que se
haba muerto y que no era culpa nuestra. La Tata haba estirado la pata
solita, sin avisar.

Ya estbamos pensando en otro velorio, en otro entierro, con lo caro que
salen esas cosas y lo mucho que tragan las visitas, cuando se levant del
silln, toda digna, y dijo entre las muelas algo que nadie entendi.

El caso es que se fue y no volvi ms.

** Triunfo Arciniegas
   triunfoarciniegas@yahoo.com
   Escritor nacido en Mlaga (Colombia) y residente en Monteadentro, en las
   afueras de Pamplona. Ha publicado El cadver de sol, En concierto, La
   silla que perdi una pata y otras historias, El len que escriba cartas
   de amor, La media perdida, La lagartija y el sol, Los casibandidos que
   casi roban el sol, La pluma ms bonita, Serafn es un diablo, El
   Superburro y otros hroes, El vampiro y otras visitas y las obras de
   teatro El pirata de la pata de palo, La vaca de Octavio, La araa sube
   al monte, Lucy es pecosa, Despus de la lluvia y Mambr se fue a la
   guerra. Con Las batallas de Rosalino obtuvo el VII Premio Enka de
   Literatura Infantil, con Caperucita Roja y otras historias el premio
   Comfamiliar del Atlntico, con La muchacha de Transilvania y otras
   historias de amor el Premio Nacional de Literatura de Colcultura y con
   Torcuato es un len viejo el Premio Nacional de Dramaturgia.



=== Amor en sitio (extractos)      Gabriela Robledo =======================

*** Salto de pgina

Espacio en blanco,
el desierto donde vagamos extranjeros.

Salto de pgina.

Reencarnada en m,
busco.



*** Lluvia

El tiempo se hunde.
Todo es escaleras abajo.

Lo que era nuestro ya no es.
Una puerta abierta no deja pasar.

El polvillo de la memoria pica la nariz.
Un estornudo salpica tu recuerdo.
Adentro llueve.



*** Va crucis

Desde una esquina cntrica
ensaya sus ltimas palabras.
El pararrayos de la Santa Catalina
se le hunde en los ojos.
Aprisiona sus latidos
como al ltimo puado de granos.
Tan cerca estuvo de gritar su secreto
tan al borde de la inmortalidad
que sudaron los cristos de piedra y tuvo miedo
de tocar lo que saba que no exista.



*** Sutura nocturna

La cama desordenada.
El noticiero bosteza asesinatos y fraudes.
Estas pastillas prometen una cueva de plomo.
Mientras tanto me engao releyendo tus cartas.



*** Vigilia

Maana es el filo de la pesadilla,
la tregua del bufn
en la antesala de la muerte.
El persecutor siempre uno.



*** Inexilio

Si huyo
el eco de mi nombre
me toma de rehn.

Anticipada al ocaso
Como una plegaria cruzada de lluvia
las dos manos al costado de la silla
nadie puede tocarme
a nadie puedo tocar.



*** Bsqueda

Sonre la Maga de la Sombra:
precipitarse la nariz contra el suelo.
Ingenua hazaa de leer el mundo.



*** Prfuga

Se abism en la nica historia
que le haban contado.
Llevaba la marca de un hierro milenario sobre la espalda.
Aquella incandescencia decan,
era su destino.
A cielo abierto la violaban gendarmes de todas las tropas.

Huy,
huy,
huy.

Prfuga de la que fue
ya no se esconde.



*** Naturaleza y viceversa

Estalla el crepsculo
y se arma
en el pincel.

Estalla el pincel
y se arma
en el crepsculo.



*** Naturaleza y viceversa II

Fuera de s,
de ti
de m
el tiempo espiralado,
las cuatro estaciones.

Dentro de s,
de ti
de m
el loto,
los bambes rozndose
los cocoteros.



*** Manos

Las manos de los pescadores birmanos
de los curanderos wichis
de los presos en Guantnamo
de las campesinas bolivianas
de los que amasan melodas en el altiplano
de los obreros de Zann
de los que tienen fro en la pampa de Achala
de los que no han dejado de soar con ver el mar
de los que tiemblan la fiebre de la malaria
de los que danzan el sol de Malawi

han tomado las mas.



*** Un da

Un da dej de pensar
en las manos de los pescadores birmanos

y me olvid de m.



*** Amor en sitio

Se desgranaba el pas
mientras rozabas un poema desde una piedra alta.
Los ojos del hambre cubran las gndolas
con un trapo negro.
Firmabas la paz mientras la guerra.



*** Delirium romano

Te encuentro en el nudo del deseo
edifico monumentos a tu sexo.

Escribo estas palabras para tacharlas
pero la memoria y el sueo
me las devuelven.

Soy un apasionado Goliat vencido por un David clibe.
Rmulo sediento de la teta de la loba.



*** Otro s digo

Demandan expropiar mi cuerpo.
Es legtimo segn la ley.
El juez regular copiosos honorarios.
Se habr hecho justicia.

Declararn mi placer de inters pblico.
Pero desnuda en el atrio,
apelar
apelar.



*** Fricciones

Mis fricciones
no estn en el plan de Dios.

Y l pobrecito, tan tieso, tan muerto.
Mientras los dems rezan, murmuran y tributan.



*** Ficciones

Los tentculos del padre me toman por la cintura.
El orden del mundo en mi cuerpo.

La ficcin de que ser justicia.



*** Oracin

Madre Lilith de la Gozosa Digestin del Fruto
del Bien y del Mal.
Lbranos de los buscadores de Sodomas
y de su fuego.
Lbranos tambin de diluvios fachistas.
Oh, Eva Orgasmada de la Venerable Concupiscencia
vela ahora y siempre por el manantial de nuestro cltoris
por nuestras ondulaciones.
Concdenos la gracia del deseo y del retozo.
El erotismo de cada da renuvalo hoy.
No nos dejes caer en la cama errada
y si as sucede,
danos la fuerza para vestirnos y marcharnos.
Oh, Reverenciadsima Eva de la Sabrosa Sabidura
danos tanto xtasis
como resurrecciones nos quepan en el cuerpo.
Lbranos del temor y los prejuicios.

Que probemos llaves.

** Gabriela Robledo
   anemonademar@yahoo.com.ar
   Escritora argentina (1974). Ha publicado los poemarios ltima estacin
   (Editorial Argentinos, 1998; Premio Fondo Estmulo a la Actividad
   Editorial Cordobesa) y Agosto en mapas (Editorial Ingenio Papelero;
   Premio Fondo Estmulo a la Actividad Editorial Cordobesa). Textos suyos
   aparecen, adems, en diversas antologas. Ha obtenido, entre otros, el
   premio Fondo Estmulo a la Actividad Editorial Cordobesa (1998, 2006),
   que otorga la Municipalidad de Crdoba, y el premio del V Certamen de
   Poesa de Ediciones MisEscritos (Buenos Aires).



=== El man que no supo decir por favor      Mara Anglica Franco Fras ===

                            Para Gonzalo, antes que ingrese al tercer piso.
                                      Cartagena de Indias, enero 2 de 2006.

Esta s es una historia de verdad... con nombres y todo.

Era una ms de muchas noches de rumba cach (trmino utilizado por
Demetrio, coprotagonista de este paseo) en el Bar, sitio escogido por la
revista Punto G como uno de los mejores de Colombia en el recin estrenado
milenio; cuando su propia y efmera leyenda, hoy olvidada al terminar
convertido en lugar de after-parties para cierta cofrada de habitantes de
la noche, en nada opac a la de la originaria Quemada (1). Sofronn y su
guitarra convocaban a la Bohemia Cartagenera, de verdad-verdad.

Una de esas noches, mas no la ms inolvidable de todas ellas, en la que
coincidimos con uno de los famosos ngeles de Victorias Secret, despojada
de sus alas, pasando la Semana Santa en la casa de la Calle de Santa Teresa
con su entonces novio, Julio Mario Santodomingo Jr. Karen Mulder,
supermodelo de la era de las grandes: Naomi, Claudia, Christy y Kate, de
incgnito a la ciudad con su entourage. Slo yo la reconoc. Das despus
se supo a travs de la seccin de farndula del Noticiero del medioda. No
alargar ms el cuento con infidencias del jet-set internacional y
criollo... Una de esas noches, conoc al propio man que no supo decir por
favor.

Haca mucho calor, lo sufra en carne propia por los pantalones cafs
forrados en satn que en mala hora se me ocurri desenterrar del closet
pantalones para la rumba, al fin y al cabo testigos mudos de recuerdos
tristes de noches alegres.

Las persianas que miran hacia la calle del Landrinal estaban abiertas de
par en par y ni un soplo de brisa entraba por ellas. El espejo cuadrado de
la entrada devolva imgenes de caras abrillantadas por el sudor, buscando
sitio en la barra enchapada en retal de mrmol con sus lamparitas colgantes
de luces amarillas que derretan rpido el hielo de los tragos con los que
intilmente se intentaba aliviar la sofocacin. Las patillas y los
morenazos de Martha Snchez parecan evaporarse dentro de sus marcos.

Listo para sonar, estaba el piano acstico vertical y todos los personajes
que a juicio de una veterana columnista, integraban el Mercado del Usado,
estaban ubicados en los sofs blancos en los que una vez derram
accidentalmente una copa de vino tinto. Sin vestigios del impasse, nos
encontrbamos sentados en un pequeo living-room, compuesto por dos puffs
blancos, la poltrona apoyada contra la pared y una coffee table.

ramos asiduos del Bar porque nos exima de saludar a nuestros pares en
edad. Pasbamos medio desapercibidos entre tanto vejestorio con ganas de
darse una segunda vuelta, gracias a la lipo, el lift o los implantes de
cabello. No obstante, al ver sentada en la sala contigua a una jovencsima
futura Seorita Colombia, nos preguntamos: gente joven en nuestro very
own, semi-private and personal playground?

Con la risa nerviosa que le ataca en situaciones sociales, Demetrio coma
Man La Especial. Serena e indiferente, fumaba a medias un Kool Light
mentolado. Mi cartera caf, con la mariposa volando sobre las flores
bordadas, la caja de cigarrillos y un encendedor verde fosforescente
comprado al chacero de turno en la puerta del establecimiento, nos miraban
de frente en la mesa de centro.

Un grupo de gente bonita se uni a nuestros vecinos: el compaero de
colegio de mi room-mate durante la universidad, del que me alej por su
conversacin jovial e incontenible, productora de jet-lag en un vuelo de
Aerorepblica CTG-BTA. No me gusta que se me sienten al lado en los
aviones, menos cuando voy en la mitad de un puesto para tres pasajeros.
Prefiero la ventanilla o sentarme sola para poder dormir. Los acompaaba un
flirt furtivo de la misma room-mate, macho re-macho, machito de barrio
desde que recorra la avenida Piango en su bicicleta de Cross BMX.

Con ellos, la nia ms cute de estos lares, una belleza rubia con cara
hermosa y piel de porcelana comparable con las Ice Queens de Hitchcock,
pero con el toque dorado que slo se posee al nacer y criarse como una
princesa en el Kalamar Caribe. Con ella, el ms exitoso yuppie, el mejor
partido, dueo del Chozn, de todos los ases bajo la manga y los sartenes
por el mango y otra gente, entre tipos y viejas, haciendo bulto.

La velada transcurra envuelta en una atmsfera densa por tanto humo de
cigarrillo, aromas de colonias pour elle et pour lui, tufo de whisky, tufo
de Tres Esquinas y tufo de los que se olvidan cepillar los dientes antes de
salir de casa. Demetrio iba por su trago nmero mil; mientras yo daba
vueltas a un cctel zanahorio desde haca un milln de aos luz, perpleja
al escuchar corear la Bomba, pero no la versin bacana, la de Ricky Martin,
sino la de Azul-Azul:

Suavecito para abajo, para abajo, para abajo....

Mi despistado escort, el elusivo, omnipresente y ubicuo cavalier servant,
para quines desconocan su secreto mayor, anunci que se dispona a
levantarse, atravesar la multitud y hacer fila en el patio, para ir al
bao.

No me dejes sola! supliqu. Presagiaba una inminente catstrofe.

Tengo que ir al bao... susurr l. Nature calls... Estaba que se meaba.

Nooo... lanc una mirada de advertencia ante la peligrosa cercana con el
combo del malvado de la pelcula, el cuadriculado strapa del Sacro Imperio
Romano, sentado dndome la espalda.

Mara Anglica, me voy a mear aqu Demetrio cruzaba las rodillas igual
que los infantes a los que recin han liberado del yugo de los paales
desechables.

Bueno, ve pues dije resignada.

Sola, solita sola, no qued ms remedio que poner cara de ovejita
inofensiva, para que las mapans que tena al lado no me fueran a sacar los
ojos.

No tengo una reputacin que cuidar, mi status de pel rara me libra de ms
de cuatro cosas. Fraternizar con locas de diversos grados de trastornos
mentales, de personalidad y preferencias, es como ser amiga de Dios y del
Diablo: En ciertos casos, ayuda... y bastante.

Adems, cuento para mi proteccin personal en discotecas y sitios pblicos
varios, con un elaborado dispositivo de seguridad consistente en tres
crculos de candela a mi alrededor, bordeado por un pozo en el que nadan
babillas, amparado por alambre de pas electrificado. Nada iba a pasar.

Y nada que llega Demetrio, vale...

Fui abruptamente sacada de mis divagaciones por una voz cercana:

Oye, prstame el encendedor autmata, pas el yesquero. En el instante,
no reaccion.

Demetrio regresaba del bao con cara de ponqu. Feliz de la vida. Como si
activaran un botn de pnico, el lighter fue devuelto sin medir distancias
ni mediar palabra, sin dar las gracias, sin ningunos n.

Viste? indiqu entre dientes.

No, qu pas? Cuenta! miraba en todas las direcciones, menos a donde
tena que mirar.

El encendedor... el man... no lograba armar frases completas por el
shock.

Cul, cul es? lo sealaba con la cabeza. Quin es?

Obvio que sabes quin es... la cara de Demetrio indicaba lo contrario.
Articul el nombre por debajo de cuerda.

AAHH..! procede a ponerse frentico al saber a quin lidibamos. La risa
nerviosa exacerbada. Qu boleta!

Gradualmente, el estupor fue cediendo; pero ambos quedamos mosca. Me parece
increble que exista una persona que no cuente en su lxico con el vocablo
POR FAVOR. Es por eso, adems de nuestro hablao golpeao, que los
cartageneros tenemos fama de ordinarios. Nos la merecemos gracias a
especmenes como ese.

Aprovecho para echar un vistazo al man: anodino. Anodino? No!

Not exactly el mantra del Deme cuando, segn l, ya est Jorocho (2).
Le adorna el atributo que embellece a cualquiera, ese que le adjudic Jay
Gatsby a la voz de Daisy Buchanan. El je ne sais quoi mencionado en Kissing
Jessica Stein, Sexy-ugly; aplicado, en este caso, a la inversa.

Estaba distrada cuando, nuevamente... Qu casualidad! Justo Demetrio se
acaba de levantar de su silla rumbo al tocador, la voz a mis espaldas
ordena:

Prstame el encendedor el que espabila, pierde.

Paqu fue eso! Con el empute reflejado en los ojos y el resto de la cara
inexpresiva, zamp el encendedor sobre la mesa aneja, rodndolo con la
mano. Tem que se reventara en pedacitos del tamao de esmeraldas.

Ensay mentalmente: La tuya por si acaso.... Toda una declaracin de
guerra abierta.

Y el man? El man nada, hey... Al mejor estilo barranquillero. Fresqusimo,
como una lechuga rizada, prendi su Marlboro Light, colocando el encendedor
de regreso en nuestra mesa, con la sincronizacin perfecta del actor que
recita su parlamento, camina y masca chicle. Yo? Muda de la rabia, con
ganas de patear al muy... el muy... #~$%&/#!

Viste? dije a Demetrio que se sentaba ajeno a lo sucedido.

No tena ni fruna idea, por supuesto.

Otra vez te pidi el encendedor? ms risas nerviosas y un buche de trago
caliente de tanto esperarlo sobre el portavasos de Diners Club.

Terminada la noche, ellos se fueron primero, quizs a rematarla a otro lado
y despus ya sabes a dnde y a qu.

La intriga triunf: cmo puede existir alguien tan letrado, sibarita,
exquisito, refinado y sofisticado que no sea capaz de decir algo tan
sencillo como Por fa, Porfis o Please?

Ser que como dice Diomedes Daz, ...Hay unos que creen que el mundo es
de ellos y los dems viven alquilados?

Al igual que sucede con las brujas, no hay que creer en ellos, pero de que
los hay, los hay.

Lo ms abominable que ilustra el panorama radica en el hecho de haber sido
hipnotizada por la flauta al son de la que baila cualquier cobra hind,
entregando sin chistar, en dos ocasiones, lo que se me demandaba
imperativamente. Me da ira cada vez que lo recuerdo!

Drama-Queen? Drag-Queen? Puede ser, pero se me vol la piedra.

Volvimos a coincidir en las mismas compaas. La pataleta fue contenida
oportunamente por Demetrio, acusndome de ser, presuntamente, no
pasiva-agresiva, sino agresiva-agresiva; desplegaba su rara habilidad
simultnea de sentarme a la fuerza en la mesa de Pazza Luna con una sola
mano la otra se encontraba ocupada atacando unos spaguettis y quejndose
del sabor a caldo Maggi de la salsa napolitana. Preocupado porque, para l,
el concepto de pelea callejera o catfight se limita a halar pelo, puyar ojo
y volear cartera. Con los peridicos del da enrollados bajo el brazo,
saliendo de una ardua jornada de trabajo, el man agarr un segundo aire que
le daba nimos para vigilarnos cual jardinero a dos grillos colados en
invernadero de orqudeas.

Durante una hmeda tarde de septiembre, lo pill solito y de buen genio,
encaramado en una banca de la Plaza de San Diego, aplaudiendo y chiflando
la versin del Porro La Vaca Vieja, interpretado a do por la Dorreen
Ketchens Brass Band y la Banda de Msica Departamental. Espiando tras la
fuente a la que ilumina el primer rayo de sol en las maanas, descubr que
lo amansa all that jazz.

Estuvimos sentados en cafs contiguos la Pascua siguiente, en la Plaza de
Santo Domingo, a punto de ser presentados por un colega de Demetrio. La
bella blondie frustr el conato de acercamiento, aparecindose a saludarlos
efusivamente. Cuando el intercambio de nombres se hizo impostergable, el
tipo huy de la escena, saltando volardos como acrbata peripattico.

Sent una profunda compasin. Acaso pens que le bamos a cobrar su
fechora?

El incidente del encendedor revivi al hojear el catlogo A LESS IS MORE
2001-2002, dejndonos prendados del Firebird diseado por Stefano
Giovannoni:

Qu tal si esta Navidad el man recibe un paquete en su oficina, empacado
bien glamoroso, adornado con una ramita de murdago? Cuando lo abre,
encuentra dentro de la caja de cartn Kraft, el Firebird (con su peculiar
figura) y una tarjeta de papel de fibra vegetal que diga: A LA ORDEN.

En Eurolink de la 85 lo tienen. Te lo encargo lo dice en serio.

Sacudo la cabeza: Ests en las pepas? Diciendo por favor... As si se lo
mando!.

Despus de eso, siendo open-minded por legtimo instinto de conservacin,
nada me extraa. Cayeron las Torres Gemelas y no va a haber personas que se
rehsen a decir por favor.

El tiempo pas, como una estrella fugaz..., en la cancin de Big-Boy y en
un periplo de tres aos que se llevaron consigo sucesos, amigos, conocidos
y sentimientos.

Era la convocatoria anual para el premio a organizaciones de excelencia del
Ministerio de Cultura y la segunda candidatura para el galardn del Colegio
del Cuerpo. Fuimos invitadas de boca a ver su pera prima, El Alma de las
Cosas. Angie, previsoramente, nos esperaba en el Teatro Heredia para
asegurarnos buenos puestos. Llegamos tarde, encandiladas por el sol de las
3 pm. Gina suspir luego de que nos dejaran entrar de mala gana.

Hablando de las tpicas cosas de mujeres mientras esperbamos la
autorizacin para ingresar a la platea, vimos entrar al productor musical
de Wayob, a una soyada que estudi francs con Gina y al man.

Est igualito! Parece el retrato de Dorian Grey. Sin envejecer ni un solo
da, el mismo demonio chino de siempre. Se sentaron en la fila de al lado,
patendose completica la historia del ex novio de Angie. Ah... el primer
amor!

No abr la boca, ni por el putas. Me arriesgaba a una prueba audiovisual en
mi contra, si me pillaban diciendo algo polticamente incorrecto. En ese
mismo recinto, Juan Ensuncho filmaba su documental El otro es el reflejo.

Antes de finalizar el 2004, en el Claustro de Santo Domingo, escenario
mgico en el que se rodaron escenas de La Misin (s, mi llave, Jeremy
Irons estuvo en Cartagena), se presentaron fragmentos de las obras del
Grupo Piloto Experimental. El man y su amigo productor estaban entre el
pblico. Se me erizaban los cabellos de tenerlo como camarada en las
clases de danza contempornea. Para evitar que ocurriera un Murder in the
dance floor, los mecanismos de defensa automticos, una vez l entraba al
saln, eran hermetismo total y sacarle el cuerpo a los ejercicios de
sensibilizacin  deux.

Terminada la presentacin, decid cruzar unas cuantas palabras de cortesa
con mi compaero de estudios, para despojarme un poco del estereotipado
papel de beatch.

Qu hizo el tipo? Empieza a llamar:

Santiago... Santiago! y Santiago no lograba dar con el lugar desde donde
provena la voz de Henry Char, solicitndolo con tanta urgencia. Santiago,
Santiago... al ver que los llamados resultaban infructuosos, lo agarra por
los hombros, le da una vuelta de canela que corta la conversacin que
sostena con otra persona, ponindonos frente a frente.

A todo perro le llega su da. Casi cinco aos despus, los dos, frente a
frente. Ya Demetrio no est, la mueca de porcelana tampoco. Son clavo
pasado, como lo son las noches de rumba, los cigarrillos, los tacones
altos, los capuccinos de Juan del Mar, mucho menos tomar trago ni tinto.
Muy de vez en cuando un iced tea, siempre y cuando no sea de Long Island.

Lleg la hora de ser como el mono sabio, ciega, sorda, muda e inmune a
prstamos de brickets u otros adminculos que encierren agendas ocultas.
Quedamos solos en un semicrculo de luz, como dos gallos de pelea en feria
de pueblo. La que no le habla a nadie, afila las espuelas. El propio man
que no supo decir por favor, el nico, el original pilas con las
falsificaciones casi vomita. Demetrio Muoz, esta va por ti.

De cerca est ms rucho, tiene canas, sigue flaco pero le ha salido panza
de lobito con tennis y camiseta. Nos presentan.

Tan viejo y sortea la situacin a trompicones. Se nota en el lenguaje
corporal, la tensin en la cara; enroscado como un armadillo ante la seal
de alerta. Ten cuidado con lo que deseas, porque se te puede cumplir.

Mejor dicho, socia... Quin te manda a buscar lo que no se te ha perdido!
Saluda. Ni una traza de emocin en la voz. Devuelvo el saludo con un
apretn de bienes de manos muertas.

Santiago Noero por supuesto que s tu nombre. El ritual es una mera
formalidad. Malintencionada?

Mucho gusto... con la mejor sonrisa, pletrica de poise y elegancia. La
red estaba tejida, no iba a esperar a que me aniquilaran. Tena que zafarme
de la trampa ms rpido que Houdini. Marica el ltimo!  Y entonces?

Por el pasillo del Claustro divis a lvaro Restrepo, mi salvador.

Hasta luego, que estn muy bien, permiso te vi te ver.

Ante la mirada del par de conspiradores, camin hasta el que, antes del
espectculo, disertara sobre los planteamientos de Stewart Hodes, ex
partenaire de Martha Graham, quien elabor un particular paralelo entre
danza y deporte y sus efectos en el desarrollo de los individuos: ...Los
ltimos tienden a separar a las personas por gneros, mientras que aquella
tiende a reunirlas (3).

Cmo est? qu lisa! l, sabio, se las pilla al vuelo; estampndome un
beso. Paque sean serios y se organicen!

Hacer la transicin de Santa Patrona de los malqueridos y los malparidos a
un estado de Sat-Chit-Ananda (4) es factible. Harsh feelings? Ninguno. Todo
bien. Rectitud y pureza de intencin. Parafraseando a los vendedores de
dulces que se suben en los buses:

La decencia no pelea con nadie. Pero... Ojo! Hay que aprender a nadar
entre tiburones.



Notas

1. La Quemada: pelcula del director italiano Guillo Pontecorvo, filmada en
   Cartagena en 1969. Protagonizada por Marlon Brando, con la actuacin del
   palenquero Evaristo Mrquez.

   Establecimiento nocturno de corte Bohemio, famoso por las actuaciones en
   vivo del guitarrista Sofronn Martnez; abierto al pblico hasta finales
   de los noventa. Cambi su nombre a El Bar, operado por el empresario del
   sector de los restaurantes, Gustavo Piqueros. Termin convertido en
   Giromatto, Parrilla y Bar.

2. Jorocho: Borracho, embriagado, en alto estado de alicoramiento.

3. lvaro Restrepo: La danza es una metfora del amor. Febrero de 2006.
   En: Nufragos Urbanos (http://ensuncho.blogspot.com).

4. Sat-Chit-Ananda: Sat: Realidad. Chit: La naturaleza, la forma. Ananda:
   Beatitud, dicha, felicidad. RAYNAUD de la Farrire, Serge. Yug, Yoga,
   Yoguismo. Una matesis de psicologa. Diana. Doceava reimpresin. Mxico.
   1982.



Fuentes adicionales:

  NOERO, Santiago: Uniformizacin. En: Peridico El Universal. P. 4A. 24
   de diciembre de 2005. Cartagena.
   . Yerbateros. En: Peridico El Universal. P. 4A. 24 de enero de 2006.
      Cartagena.



Links

  http://www.eluniversal.com.co.

  http://www.alessi.com.

  http://www.elcolegiodelcuerpo.org.

** Mara Anglica Franco Fras
   mfrancofrias@yahoo.es
   Abogada colombiana (Cartagena, Bolvar, 1974). Su produccin permanece
   indita. Mantiene una bitcora personal en
   http://mariafrancofrias.blogspot.com.



=== Tres poemas      Bethsab Ortega ======================================

*** Joaqun

Lacerar...

ese Joaqun, gnomo
agnico envejecido del sueo filolgico,
era lacerar.

Cmo Joaqun
me despiertas temprano por tu cocodrilo
cuando te lacera latinizando tu estudio

Das, Joaqun

otro da yo...
yo marea, yo etrea, yo volaba
me paseaba sinfona de tu espacio
detestando tu dedo tembloroso
de musas inasibles

otro da los nombres
en otra vida, todos mis nombres
promesa,
me lo explic Joaqun
igual que lacerar
dormida

otro da ruedas
de mis manos escaleras te exilio
por enfermarme tantas veces
ruedas y te rompes

Joaqun con su voz terrible lacera mi sueo
Yo moribunda de cocodrilos
No soy ms la sptima
(ni tu hija)



*** Las razones

  Por todo lo que no escribir maana
por las figuras mticas en las grutas de fuego
por la descomposicin substancial de crculo
      y su consecuente eterno retorno
por la capacidad histrinica del aire
por la fina traicin a las lluviosas tardes baadas en besos
por las razones irracionales que todos conocen
por las maldiciones a Newton: caer, siempre caer
por el que lo posee y me hace escribir las lneas
por el espejo de feria que muestra invariablemente uno que no es l
por el suicidio involuntario en masas
por el canto
      el canto mismo de pjaro que no sirve para nada
por las nostalgias reticentes del porvenir
por el erotismo tierno del amor de hermanos
por el desconocido fin del minuto nuevo
por el color de algunas bugambilias invisibles
por la ultrasensibilidad que le aqueja al vidente ciego
por las injusticias y contradicciones caticas del orden
por el que pasa la carne por la ranura de pasar la carne
por el presentimiento delirante de la muerte de su mejor amigo
por la oscuridad
      por la luz
                    por eso
nada ms
          por eso
el poeta se sirve otro tequila.



*** El buque amarillo

Vmonos t y yo
an cuando la tarde est bien viva
a un lugar retirado por murmullos

Sgueme
no preguntes nunca: qu es esto?
la niebla amarilla nos cubrir
el humo nuevo nos frotar con cuidado
luego nos enroscaremos en torno a la casa y al fuego
hasta quedarnos completamente dormidos

habr tiempo

mucho tiempo para la palabra y el asesinato
tiempos para ti, tiempos para m

Preparemos una habitacin para la duda
ella nos dir:
Y la perturbacin de la va Lctea?

Yo conozco esa msica que haces
proviene del cuarto alejado
atrs del patio
a todos conozco
les paso los ojos con alfileres
y los coloco sobre una tabla de corcho

S tambin de los dedos, los brazos
morenos tuyos atados a brazaletes
sobrevaluados, ridculos, elctricos
elctricos de leve vello
que tienden la mesa, arremangan
las camisas, cierran las cortinas
convocan al concierto gramfonos olvidados y roncos
disimulan las enfermedades y las catstrofes
matan a los profetas despus del caf

Yo no soy ningn profeta
(eso no importa)
aunque lloro, rezo y ayuno infinitamente
he sido lacayo de la palabra
le escucho sobre la montaa nica
soy su bufn en muchas circunstancias

soy el que escucha el canto de las sirenas
que no me cantan jams
sale su msica vieja del roce
des sus labios con el oxgeno
me sacuden al pasear por la playa
al girarme he visto siempre que camino solo
por entre los muertos

a lo lejos escucho tu voz intrusa violentando el stano

volvamos entonces a los viejos cuadernos
amarrados con guitas y perfumes
dejemos la bruma empardecerse con las olas
los fnebres papagayos al alba

hemos sido el tacto que se esfuma
demos cuerda a los relojes

o qudate mejor en lo alto de la escalera
tindele las sbanas a Lzaro
que seguro vendr cansado
corta las flores del jardn
revive los rescoldos de la hiedra
vulvete y teje sobre los cabellos colchas
yo partir triste en busca del otoo
              a la media noche

sigue mis instrucciones:
no abras ninguna botella
he vertido ah el lquido turbio de mi dolor
gira tu cabeza a la izquierda
estars t mismo sealando el horizonte
vers el buque amarillo
donde he planeado suicidarme
consulate, abrzate, bsate la punta de la nariz

Habr fuego en la chimenea
un buitre volar sobre mi fragancia perdida

circula en el calendario el mircoles de ceniza

** Bethsab Ortega
   estigia27@hotmail.com
   Poeta y ensayista mexicana (Guadalajara). Ha participado en diversos
   encuentros de creadores literarios y acadmicos. Adems de aparecer
   peridicamente en revistas literarias nacionales y peridicos, ha sido
   antologada en Figuracin de instantes (Altexto, 2003), Voces vivas de
   Jalisco (Secretaria de Cultura, 2004) y Voces lquidas a veces varias
   (Per, 2005). Edit la revista Spiral, entorno a las artes (2003 -
   2004). Coordinadora de Difusin en la Oficiala Mayor de Cultura Tonal.
   Tambin se ha distinguido por su labor en promocin y difusin cultural
   en el rea literaria.



=== Relatos      Yarko Rhea Salazar =======================================

*** La dualidad de las cosas

Detrs de m, cuando me abrazaste, el corazn se me hizo ciruela y me doli
el cuello; pero cunto placer sent atado a tu presencia. Respir hondo,
hondo, hondo y me tragu a todo el mundo; a la seora que iba al konsum
cargada de bolsas, al perro que andaba con su radar a cuestas; incluso al
vagn del tranva con toda su gente ocupada en no darse cuenta de lo que
ocurra... Y cuando abriste las piernas era el ingreso a la mina donde me
encontr con los dioses de la humedad en concubinato con el calor. Bendita
veta de metal refulgente! te dije y no me respondiste porque andabas
reptando por el vientre camino a mi erguido miembro. Y al decirte que te
amaba desapareciste tragada por la etrea evanescencia de las noches en
deconstruccin... Te busqu por ninguna parte y siempre te encontr sentada
en la silla de mimbre con el cuadro de Frida en la cabecera, leyendo el
peridico sin darte cuenta de mi fantasmal presencia...



*** Fishes

Anda atravesando los cruces cebras y se baa luego con el nen de la mujer
que se prende y se apaga en la noche. Juega con los hombres palotes del
afiche y se cuelga al ltimo pensamiento del vendedor de globos. As,
observa por entre los hombros de los hombres sentados en el bus, las
historietas dominicales.

Las plantas, ebrias de tanta agua que les dio, intentando mientras tanto en
la casa hablar con los fishes.



*** Rebelin

Reacciono; lanzo muy por encima de ti la piedra gloriosa; es mi cometa
perdido que se estrellar en tu tierra devastndola. Reniego de tu opresin
y lo expreso matando a tu sombra, aniquilndola sin consideracin,
privndola de su luz, pa que no se proyecte ms en mis pesadillas
nocturnas. No me importan tus defensas antiareas, ni los humos que
disparas; ya que las gentecitas en m estn inmunes a tus vientos
enlatados. Tus proyectiles no hacen ms que levantarme una y otra vez
porque soy un Lzaro clonado que, al llamado de la rebelin, abre los ojos
como la primera vez, se levanta, echa a andar y te atraviesa
cadenciosamente como en una pelcula de accin parida en funcin de
tanda...



*** Languel Bl

Fue extrao... cuando despert esta maana no la vi a mi lado. Se haba
marchado para siempre (eso lo supe despus). Me vest apresuradamente y
baj las gradas, pues el ascensor no funcionaba. Salud al portero del
edificio disimulando mi inquietud y al abrir las puertas a la calle, me
encontr con lo que tema: la huella dibujada con tiza blanca sobre el
pavimento negro. Fueron los demonios quienes la empujaron! exclam,
mientras me introducan violentamente al automvil negro estacionado en la
acera. Tampoco opuse resistencia en el recinto cuando me pusieron la
capucha sobre el rostro y ataron mis manos por la espalda. No grit cuando
me izaron y colgaron boca abajo de la cuerda y empezaron a golpear. Me
balancearon entre ellos y lo nico que oa eran sus carcajadas. No s
cunto tiempo estuve recibiendo patadas; termin de contarlas cuando sent
de pronto la absoluta presencia, en el recinto, de Languel Bl el
implacable, quien haba estado presente durante todo el interrogatorio.
Congelado en el aire percib que prenda un cigarro y se asomaba, con el
sable, a mi cuerpo colgante...

A ella la encontr metros despus, en el alcantarillado, y cuando le
pregunt por la clave del documento, ni me contest, pues uno de los dos
nos encontrbamos boca abajo rodando entre los desperdicios...

      Tema de referencia: Reverence, de Richard Bona.



*** Petrleo

Los ngeles se abran paso entre la humareda negra y se topaban entre s
dejando caer al campo de batalla las almas de los mrtires. Algunas se
injertaban en las antenas del canal ocupado, otras quedaban enredadas entre
los cables de alta tensin que cubran la ciudad. Las ms quedaban
atrapadas entre las rieles de las orugas metlicas crujiendo una vez mas.
T merodeabas en la lnea del fuego escondindote tras los fuselajes
calcinados buscando mi cuerpo que defendi con su vida la ciudad cada. Y
no me encontrabas, pero encontrabas el cuerpo despedazado de la reportera;
y en su cartera el pasaporte y los pasajes de avin.

Rotaba yo sin embargo todo el tiempo en torno a tu cabeza en mi helicptero
de fruslera llamando tu atencin pero no me oas; me estrellaba en tu
estructura de carne injertada en hueso y no te haca mella alguna; escriba
con el humo de mi estela a lo largo de tus retinas para que alces los
escombros y me encuentres enterrado ah, entre letreros, columnas de metal
retorcido y efigies gigantes de yeso. Pero pasabas de largo una y otra vez
por el mismo lugar y tomabas ya sin dudar la identidad de la reportera
muerta. Desde el avin mirabas por ltima vez las estelas de todos los que
se elevaban en multitudes.

Despertabas a eso del medioda luego de aos, recostada sobre la mesa
redonda del caf entre peridicos arrugados y cigarrillos, y llegaba tu
colega disculpndose por el retraso. Le relatabas de esa extraa maana; de
los pasos que te seguan, iluminando las huellas que dejabas camino al
local; entonces entregndote el peridico apagaba de cuajo la luz
implantada en tu interior.

La guerra haba estallado y el cielo se cubra nuevamente de aeroplanos...
Es el petrleo le decas, y ella botando el humo responda... como una
noche lquida nos atrapar al final... entonces irrumpan en el caf los
hombres de negro y te arrastraban tumbando mesas y sillas; tus gritos se
confundan con las sirenas que rodeaban el local y los del agente cuando
senta en el rostro el lquido ardiente que le arrojabas. Finalmente las
blasfemias te cubran del todo, una a una, encima de ti, como las noticias
del canal mentiroso.

      Texto a ser ledo con la pieza: Where have i loved you befote, de
      Chick Corea.



*** Ritos

La anciana azotaba furiosa a la tierra con un ltigo de cuero de oveja,
llenando el espacio, entre su cabaa y la ladera de la montaa, con
improperios: alcahuete, cabrn, malparido, por qu te has escapado,
maricn, kewa, cojudo, desleal! Golpeaba con el cuero ora al aire, ora a la
superficie, levantando polvareda en torno a los presentes. Carla, sujeta
por la amiga, empez a temblar intensamente y a sacudir todo el cuerpo. De
pronto, observ que desde lo alto de la ladera se desprenda una mancha
negra que, luego de elevarse al firmamento, daba un giro y se disparaba
hacia ella, detenindose intempestivamente frente a su rostro. Carla, con
pavor contenido, pudo distinguir claramente a una enorme mariposa negra.
Luego de un instante interminable, sta, revoloteando en torno al cuerpo de
Carla y para su sorpresa y pavor, se le entr por la boca. Aterrada, Carla
quiso gritar, pero, paralizada como estaba, cay de rodillas y dio con el
rostro a las piedras levantando polvo y sangre. Al abrir los ojos, la
anciana le acariciaba amorosamente el rostro y la cabellera dicindole en
voz baja que al fin su ajayu haba retornado; clara prueba de ello era el
nuevo brillo que sus ojos negros haban adquirido.

Siempre le haba ido mal en cualquier empresa que se embarcaba; su vida, en
todo aspecto, haba sido una lnea en bajada directa al precipicio y senta
que ya no daba ms. Una amiga, viendo la situacin desesperada en que se
encontraba, la llev donde una mujer conocida que haca limpiezas. Haba
aceptado a regaadientes, pues no crea en esas cosas a las que consideraba
supercheras, pero en fin, ira por curiosidad. Llegaron a la vivienda de
la mujer luego de un largo viaje por la ciudad, y tuvo cierto atisbo de
temor al divisar la morada de sta. Una anciana abri de pronto la puerta y
se detuvo largamente en el umbral, escudrindole fijamente a los ojos. Por
fin, las invit a entrar, y, luego de hacer una breve lectura de naipes a
la amiga, se asom a ella y, sin darle tiempo a nada, le dijo al odo: Tus
ojos estn muertos mamitay, no tienes ajayu; hace ms de cuarenta aos que
se ha marchado y te ha dejado muerta en vida por el mundo. Te ayudar a
recobrarlo... y no necesitas pagarme...

      Ajayu: nima, espritu, alma, en la cosmogona aymara.
      Kewa: cobarde, en lengua aymara.
      Mamitay: mamita ma, en aymara.

** Yarko Rhea Salazar
   yarko.rhea@gmail.com
   Escritor, escultor, cartgrafo y productor de videos boliviano (La Paz,
   1956). Reside en Suecia desde principios de los ochenta. Particip en
   diversas publicaciones bolivianas, como la revista juvenil Semilla y la
   revista del Postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor
   de San Andrs, Umbrales. Fue incluido en una antologa de poetas
   bolivianos en Suecia realizada por su compatriota Vctor Montoya,
   tambin residente en el pas europeo. Columnista en Rodela
   (http://www.rodelu.net). Forma parte del grupo potico Madrigal, de la
   ciudad de Gotemburgo, en cuya revista Madrigal ha publicado, adems de
   participar en diversos encuentros poticos. Tambin es miembro del
   colectivo de Radio 19 de Abril de Gotemburgo, donde se desempea como
   tcnico de sonido y lleva adelante un programa de jazz latino.



=== Poemas      Mnica Galleano Lehmann ===================================

*** Ocasos

Instila la clepsidra
su esencia en tu silueta

aljaba poblada
de ausencias   batallas

olvida tu mano
si vale la causa
o la daga sujeta

artera una gota
domina tu afn
descubre su estigma
labrado en tu piel

cundo?   te cuestiona

          el alma azorada

No en esta
maana soleada
profana de ecos
batiendo distancias.



*** Ciertas tardes de invierno

Ciertas tardes de invierno
sosiega pap su desamparo
con un haz fatigado
que cuela el cristal.

Ahuecan sus ojos
memorias     ausencias
desbordan represas
silencios que duermen
detrs del umbral.

Sus dedos marchitos
muerden los cojines
y el polvo del tiempo
perfila fantasmas
de la intimidad.

An no regresan
y muta su alma
en huella y se alarga
despus del portal.



*** Romance de los opuestos

Aun dormida
          pudo sentir
un jadeo de hielo
       desnudando su cuerpo
y un deseo intolerable
        turb sus sueos.

Al mirarlo
l ocult el rostro,
            pero al besarle,
los huesos de la noche
  recobraron carne y aliento.

Ella lo amaba,
sin saber quin era.

l, en sus brazos
        no era una escisin
sino una esperanza.

Se complementaban.
          Salvajemente
se quitaban el uno al otro
     una mitad cada noche.

Ella le daba vida,
l la adiestraba en las cenizas.
As la cruda oscuridad
                se perda
por la redencin de la luz.

Se odiaban, se amaban,
se imantaban hasta fundirse
           y se expelan.

Volvan luego
     cada uno a su mundo
     con un vago recuerdo.



*** Intimidad

Nada en m se haba apagado,
debajo de mi piel
se agitaban vapor y lava.

Nada en ti se hallaba muerto,
tus races de bano
esculpan mi cuerpo.

En la intimidad
no podamos engaarnos,
artesanos de Eros,
t y yo
llegbamos al infierno
ante el parpadeo absorto de Dios.



*** Evocndote

Hoy he hablado con tu voz,
anduve tus pasos,
me mir en el espejo
y eras t
quien se reflejaba.

Te he extraado tanto que
hund las manos en el cristal
para encontrar tu abrazo.

Y es por eso,
hoy escrib con sangre.

El sacrificio
no expi el recuerdo
lo plasm
en una mueca dolorida de sol.

** Mnica Galleano Lehmann
   monicagalleano@gmail.com
   Escritora argentina (1963). Reside desde 1996 en Repblica Dominicana.
   Es asistente del padre Rector de la Baslica-Catedral Nuestra Seora de
   la Altagracia. Coordina el taller literario Jos Audilio Santana, en
   Higey, y es dirigente nacional del Ateneo Insular. Fue conferencista en
   la VIII Feria Internacional del Libro en Santo Domingo (2006). Ha
   publicado los poemarios Romper aguas (Editorial Lerner, Crdoba, 1991),
   La noche entera (Editorial Argos, Crdoba, 1995) y El sptimo candado
   (Editora Amigos del Hogar, Santo Domingo; patrocinado por la Universidad
   Catlica del Este). Adems tradujo del francs al espaol el poemario Le
   Soleil au Nord, de Marie Claude Wernertt Garson.



=== El bikini rosado      Tere Casas ======================================

Ambos llevaban poco tiempo conocindose, pero se notaba que exista una
cierta atraccin entre s. Ese sbado decidieron irse solos a la playa, de
esta manera podran tratarse ms.

Viajaron por hermosos parajes y carreteras, entre selvticas montaas.
Hablaban sin cesar. A ella le gustaba de l su forma alegre de enfrentar la
vida. Tenia un sentido del humor algo sarcstico, pero a ella le resultaba
agradable. l, ms primario, le encantaba la chica, tenia una hermosa
sonrisa y un cuerpo estupendo.

Al fin comenzaron a divisar el mar y descendieron por la ladera. Todo les
pareca hermoso: los paisajes cada vez ms atrayentes, la vegetacin
exuberante con distintas tonalidades de verde, las diferentes dimensiones
en las hojas de los rboles, el grosor de los tallos, todo esto baado por
la radiante luz del sol matutino. Podan verse, a lo lejos, las aves que
sobrevolaban los pescadores que a esas horas ya regresaban de sus faenas
marinas e iban dejando atrs restos de la pesca obtenida.

Llegaron a la playa, algo solitaria an. Ella feliz de poder mostrarle su
bien estructurado cuerpo, dentro de aquel diminuto bikini rosado. Bajaron
del automvil. Se llevaron con ellos una gran toalla, de dibujos abstractos
y brillantes colores. Caminaron por la arena, la cual a esa hora de la
maana an estaba fresca.

Extendieron la toalla en un lugar apartado, y continuaron charlando.
Sintiendo el calor del sol, caminaron hacia el mar. ste se vea tranquilo.
Slo en la orilla rompan las olas de una forma algo fuerte. El sonido por
ellas producido las haca ms atractivas. Se introdujeron en su calidez, y
en pocos momentos estaban ya en aguas profundas. Nadaron uno al lado del
otro, y juguetearon como chiquillos que van al mar por vez primera.
Decidieron regresar a la arena. Se separaron y cada uno nad por su lado.

Cerca de la orilla, cuando ella se pona de pie, una ola la bati contra la
arena del fondo, y al tratar de incorporarse se dio cuenta de que el
pantaloncillo del bikini rosado se le haba deslizado. As que prefiri
seguir sumergida mientras se lo ajustaba. Una vez ste en su lugar, otra
ola arremeti contra ella y su bikini, teniendo que proceder a ajustarse de
nuevo la pieza. Pero lleg otra ola y luego otra y despus otra. Con todo
eso, no slo no consegua subirse el pantaloncillo, sino que cada vez
dispona de menos aire en sus pulmones. En aquella batalla, comprendi que
deba, con o sin el bikini, sacar la cabeza y tomar aire, o se ahogara. El
mar estaba como enfurecido. En aquella orilla, donde el agua no alcanzaba
menos de un metro de altura, la fuerza de las olas le impeda ponerse de
pie.

l dio varias brazadas. El agua tena una temperatura tan agradable y
estaba tan calmada, que decidi nadar un rato, paralelamente a la playa. De
regreso a la orilla la busc con la mirada protegindose, con su mano a
modo de visera, de los rayos del sol.

La vio a lo lejos, tumbada al sol, cerca de la toalla. Camin hacia ella.
La estampa que ofreca su torneado cuerpo sobre la arena, con aquel bikini
rosado y los rayos solares acaricindola, le hicieron apurar su paso. Iba
acercndose. Ya poda distinguir las gotas de agua resbalando despacio
entre sus turgentes senos, su vientre plano y sus muslos tersos. Su hermosa
cabellera empapada se enroscada alrededor de cara, hombros y brazos. De
repente, sus deseos de estrechar entre sus brazos aquel cuerpo imponente y
posar sus labios en aquellos otros carnosos, se hicieron apremiantes. Pero
an se detuvo por segundos para disfrutar visualmente de la hermosa estampa
que ofreca; pareca una sirena secando sus cabellos al sol. Quera detener
el tiempo ante aquella imagen, toda seduccin. Se acerc. Se tendi a su
lado, repar que el pantaloncillo de su bikini rosado estaba algo
retorcido, pero sin darle importancia acerc sus labios a los de ella y
comprob que no le responda. Abri los ojos, y vio con horror que ella
yaca sin vida.

** Tere Casas
   tecavilla@yahoo.es
   Escritora residenciada en Caracas. Ha recibido menciones de honor por su
   participacin en diversos concursos, en el rengln de narrativa. Ha
   publicado artculos y cuentos en varias revistas de Miami. Prepara la
   publicacin de su primer libro, Partculas.



=== Poemas      Jos Manuel Delpino Vivas =================================

la saliva, amarga
laguna en el labio,
cuerpo del derrame,

grieta roja en la lengua,
y el jaspe de sangre
contra el cielo,

el plexo respirando,
jadeando,
elevando las costillas,
ese manojo blanco de la muerte,
enterrado siempre
en carne, en tierra,
elevando,
con su fuelle de tiempo

===

ese pjaro muerto,
ese esqueleto de aire
yaciendo hacia la nada,
vacindose hasta el blanco,

lleno de aire el adentro de su hueso,
como ltimo pulmn
restndose sobre la tierra

===

has enjugado tu ojo sediento,
su vrtigo enorme
por entre el lleno del mundo;

y donde el rbol certero ante la lluvia,
has enjugado el cielo
con el peso de tu techo:

tus pjaros de piedra has emplumado
en esa ventanaabierta alguna tarde

===

cul,
nuestro ejercicio de calma

al espejo,
al filo de las madrugadas,
de la cara,
siempre cortndonos,

lavando la boca,
lavando el castigado genital,

comiendo el pan exactos,
a la hora del hambre

===

cuando el hervor que arroja
cuando la ausencia carne

===

qu es el mrmol
sino una piedra herida,
qu es la carne
qu es la estatua
sino deseo,

angustia de la sangre que palpita hacia el afuera,

desgaste de los labios
desgaste de los sexos

desgaste de la piel

hasta la muerte

===

Abrazas,                          cies,
tanto con los ojos como con el brazo,
y qu es lo que buscas,
con
tu deseo,

negros despus,
l a n g u i d e c e n c i a s,

matar la furia del hombre enjaulada pero furia,
matar la espera suelta de la mujer pero espera,

matar la pena con los besos,

matar la boca y desgajarse hasta la sangre,
porque no era tan tarde, all, cuando nacimos,

===

Abre la puerta
la caverna de los das,
llega el negro ronquido,
bestia,
subterrneo;

El pez come las llaves hacia la luna,
Un caballo de mar
palpita de asfixia
sobre la palma del caucsico;

El ayer se desbarranca
por entre tierra gimiendo huesos,
estrujando, estrujando

Solitaria,

Silenciosa tierra;

Sacude el viento los rboles,
vuelve estatua el rostro
del hombre, vestido apenas,
en el alargado gesto
de su primera mirada

la vasta exclamacin de una llanura (1)

Ilimitado misterio de lo amplio,
Abofeteado el corazn
caminar,
en la mano la piedra
tomada del suelo,
y descalzo el pie,
caminar, caminar
Hasta el claro roto en la espesura,
Como luna de lo verde,
Como luna de cazador,

Ya quemada la carne,
Hacer la mordida,
Hervir la grasa,
Hincar el diente,
rodilla en piedra,
y rasgado el cuerpo,
Dormir ahtos.

Quedan las cenizas,
tan slo,
la ruinosa, la hmeda lea,
el desorden precario de artes,
los excrementos,
los huesos rotos,
las herramientas mondas;
La lenta llovizna sobre brazas.

Oscurece tras el hartazgo,
Al odo del sueo
los roces de pasto se amontonan,
rebaos sobre la nada de la brisa negra,
El crculo azotado
por seres hundidos,
cae, dentro;
La noche, la noche que pasa,
tras la lenta llovizna.

Sacude el viento los rboles,
El da
Abre el rostro del hombre
Con su vasta exclamacin,
alargando su gesto
en la mirada,
as lo azuza de amplitud,
de lmite, de pecho,

Caminar,
caminar la tierra fuerte bajo el pie,
caminar,
por el horizonte hasta que termine,
en la lnea muerta de los ojos,
hacia l,
hasta que aparezca el agua en su fin,
y de ella, tierra adentro,
impenitentemente,
con la angustia y el salitre,
internarse, tierradentro,
tierradentro

1. Armando Rojas Guardia.

** Jos Manuel Delpino Vivas
   delpinoivivas@gmail.com
   Poeta venezolano (Maracaibo, 1981). Licenciado en letras graduado con
   honores en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve,
   Caracas, 2005). Ha participado en el taller literario de la Universidad
   Simn Bolvar (USB, http://www.usb.ve, Caracas, 1999), bajo la direccin
   de Arturo Gutirrez Plaza. Tambin estuvo en el taller de poesa de la
   UCV dictado por Igor Barreto y en el Taller de Poesa del Centro de
   Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
   http://www.celarg.org.ve), coordinado por Miguel Mrquez. Ha sido
   organizador de concursos literarios y recitales en la UCV, y ha
   participado en varios talleres de teatro y lecturas dramatizadas con el
   grupo Amarillo #5 (USB) y con el dramaturgo Jos Miguel Vivas. Fue
   fundador y colaborador de un fanzine literario en la Escuela de Letras
   de la UCV. Ha participado en varios ciclos de recitales de poesa en el
   Iudem, organizados por el compositor venezolano Andrs Levell; tambin
   ha tomado parte en otros recitales organizados en la UCV y en los
   recitales del Taller de Poesa del Celarg realizados en el marco de
   Filven 2005 y en el cierre del taller en 2006. Tiene un breve poemario
   indito titulado El mordido pecho del que mira y public en 2000 algunos
   de sus primeros poemas en una antologa del taller literario de la USB
   editada por Equinoccio. Ha sido mpasante bajo la direccin de Milagros
   Socorro y en el Instituto de Investigaciones Literarias de la UCV. Fue
   profesor contratado en la Universidad Martima del Caribe y en un
   instituto preuniversitario.



=== Dos relatos      Adriana Lamela =======================================

*** Dos por cuatro un tango me florece a deshoras...

                           ...yo me tiendo a roer los huesecitos de tantos
                              sueos muertos entre celestes pastizales....
                                                               Olga Orozco.

A las dos de la maana los tendones retorcidos crujen desesperados; creen
que son vctimas del virus de la cordura. La silueta de un pino se sienta a
horcajadas en la cama y refriega su nariz sobre los prpados mudos. Dos
gatos transentes copulan en la ventana y entretanto, los dedos de los pies
se inclinan hacia el techo en actitud de ruego.

      Y en esa calle de esto,
      calle perdida.

las sbanas son veredas de arpillera vieja; presiento que la imagen del
espejo devolver retazos de lagarto all donde antes en los suburbios de
la medianoche la piel desvergonzada se consuma en llamas.

Carezco de la voluntad necesaria para elevar la voz reclamando el mundo;
sigue habiendo un mundo al otro lado de la puerta?

Tictac...
Tic tiemblo
Tac taciturna
Tictac
Tic Tisana humeando sobre la hornalla;
Tac tacao el tiempo.

No regala nada slo sabe pedir extraos sacrificios y aun despus de las
seis, lo nico de corte auditivo es el ulular de un bho. Una mezcla de
ctrico y ans mordisquea las fosas nasales hasta dar con ese maldito dolor
de lo absurdo. De izquierda a derecha quemando los tabiques hipnosis
versus olvido

tictac
tictac tinieblas
tictac tablero de ajedrez en la memoria
tictac

y una repulsiva sensacin de movimiento pendular presionando las sienes.

No es miedo; es slo la fragilidad de revelarse humano me resisto a ser
parte de ese cuerpo contorsionando en el espacio y los dedos auscultan el
aire imitando al flautista de Hamelin. Abundan los ratones y no son slo
ciegos adems son sordos y adems de ademases nunca se van. Se mueven en
ocho y pasean en los sesudos laberintos. El chasquido de los dientes atrae
sus orgenes quirpteros inflando la libido. No es voluntario el desgarro.
Los lbulos no sobresalen supraentran como antes. Saba tener en el
armario un pulidor. Pero eso era antes del auge de mondadientes.

      Primero hay que saber sufrir,
      despus amar, despus partir
      y, al fin, andar sin pensamientos.

Un tono de bartono con anginas ruge desde las profundidades radiales es
hora de realizartarse cotidianosamente y el Ello que me tira de los pelos.
Delirante; la rutina de saberse interrumpido lo violenta. Me rasgua el
cerebro.

TicTac
tictac tibio tiniebla
Tictac
Tictac tanteando tropiezo;
Tictac

onricas las races del asombro matutino. Casi no puedo con el rubor
sostenido en la nostalgia donde el cuerpo flotaba en el deseo. Me estoy
volviendo torpe hace unas cuantas noches vacas de vaco tanto tiempo
creyendo que solamente los colores de la aurora eran pasteles

Perfume de naranjo en flor,
hace fro. Sinrazn q me arde en las mejillas. Es mi nariz la que
      [sangra?
Despus, qu importa del despus?

Moqueo sin culpa. Yo s s lo que le hicieron a mis manos. Las dejaron
volar hasta que los conductos nerviosos se agolparon en los nudos y el
vrtigo me suda copiosamente las maanas son de los zorzales y las noches
las doblo en tantos pedacitos hasta poder guardarlas celosamente debajo de
la lengua.

Tictac...
Tictac tilde doble en la palabra jbilo
Tictac taconeo
Tictac...

Ya no s si clavar los dientes siguiendo un orden lgico primero las
sombras; segundo los pjaros celestinos pero todo me lleva a imaginarme un
jardn de mandbulas en actitud de rezo.

Las horas me platican sobre el olor nauseabundo cuando llueve sin filtro;
los rboles chorrean bilis angelical y despus que canta el gallo, los
papeles y las bolsas de residuos van saltando en dos por cuatro.

Dolor de vieja arboleda, 
cancin de esquina 
con un pedazo de vida, 
naranjo en flor....

Mastico una palabra con sabor a naranja recin exprimida el aliento se me
difluye y arrastro los ojos desde el norte hasta el oeste. Y aspiro. Luego
exhalo, desde el sur hacia el este y la mirada se me vuelve espiral hasta
encontrarme otra vez cara a cara conmigo y otra vez con los tendones
retorcidos.



*** Piel de lagarto

                                        ...Y qu s yo qu ha de ser de m
                                                 si nada rima con nada....
                                                         Alejandra Pizarnik

No dejo de mirar las gotas de lluvia agonizando en los cristales. Mi boca
abierta es un hueco ms entre tantos agujeros nocturnos.

Quiero contar las vueltas que da un gato negro sobre un papel de ribetes
dorados y los senderos de luz de las farolas, se pierden en su prfida
mirada. No pienso echar andar hasta que el ltimo grillo lea las penas
callejeras en su insectvoro pentagrama. No sea cosa que la ley de gravedad
de pronto ya no sea y el silencio desnude las esquinas.

Reniego de la inconsciencia de mis gestos. No son mis dedos caprichosos por
deletrear los grises poros de las hojas amarillas. Es mi trquea obstruida
por el devenir de esta ausencia presente. No s si estoy en m o si he
dejado huellas en las clulas del aire.

Sabrs que los pasillos donde juega a la ronda tu sonrisa, huelen como las
piedras del ro. Hmeda mi nariz, escarba en los aromas de la memoria;
persigo las corrientes y quiero saber si navego en m o slo soy nufrago
de otras realidades. Nada reconozco en las profundidades; debajo de las
piedras hay cangrejos que caminan hacia delante y almejas sin lengua y no
recuerdo las seas particulares de mis fantasmas.

Cmo reciclars la piel, cmo descifrars la qumica del deseo perfecto
que slo caba en esas manos? Si supieras dnde acaba el horizonte,
conversaras con las nubes sobre la raz cuadrada de tus miedos? Las
paredes respiran con dificultad; desde las ventanas que miran hacia el Sur
no es posible resistirse al guio de los bhos.

Qu puedes saber sobre el minotauro, la fbula de las moras verdes o sobre
el pastor que se aburre en el monte si el lobo no est? Peter Pan le
confes a Blancanieves que todos eran apenas puro cuento de hadas. Se
cuecen habas gigantes y se es feliz con slo comer perdices. Pero no hay
piel. Ni voces caracoleando orejas. No hay dolor.

En las bardas crecen ramitos de soles. ...se mezcla con media cucharada de
agua de los lagrimales y una pizca del barro que se junta en las ranuras de
las zapatillas cuando llueve a cntaros slo si, deca la abuela y luego
se bebe, de un solo trago, mordiendo un gajo de limn maduro...

Y la piel se vuelve como de lagarto. Dura, gruesa. Ni siquiera es posible
recordar el punzante latido del corazn cuando llora.

** Adriana Lamela
   lameladriana@gmail.com
   Escritora argentina (Neuqun Capital, 1961). Trabaja como secretaria
   tcnica en una oficina del Estado provincial. Ha participado en el
   taller literario en lnea de Laura Calvo (Bariloche, 1998) y en el
   taller literario presencial de la Direccin de Cultura de Neuqun, a
   cargo de Roberto Giglione (1999-2000). Ha obtenido mencin especial en
   el V Concurso de Poesa y Cuento del Ro de la Plata, en Buenos Aires
   (1998) y varios trabajos suyos han sido premiados en juegos florales
   realizados en la provincia de Neuqun, como el Primer Premio en cuento y
   Primer Premio en Poesa y los Juegos Florales de Verano en la Ciudad de
   Centenario (1999). Un poema suyo fue escogido para la muestra
   internacional de poetas editada en 2005 por Editorial Dunken (Buenos
   Aires).



=== Poemas      Ernesto Carrin ===========================================

*** Babricot o el canto del buen hombre

Como una llama triste en los pastizales, la tierra cruza la zanja de la
      [noche,
barrida por los aguaceros.
Y el jaguar del viento, que se deja definir en la distancia,
labra un dbil rastro en mi casa que se viste con arena.
(las aves, una vez ms, han cerrado las ventanas
deteniendo la humedad por un invierno)

Pero qu intil, me digo, si el cuerpo que se acuesta es el que olvida. Si
el modo como un astro se deshoja en el rumor cruel de las ideas, rodo por
el miedo, vuelve a las hortensias a quemar su obra. Vuelve, a modo de
esperanza, abanicando las legiones de plegarias muertas.

Pero cunto hombre tiene como yo los miembros tristes.
Y cunto corazn callado, en su Getseman, suea la sangre.
En las praderas, mordidas en cadena por la luna,
ruedan las voces de esos rebaos de hojas que viajan boca abajo
hasta el final del sueo. De ese dolor compartido,
que viene a acostumbrarse en nuestro nombre.



*** Desconstruccin de Pessoa

                                     Tras las mscaras mscaras me acechan.
                                                          lvaro de Campos.

El comienzo es siempre una simiente que mejora el crimen y el silencio.
O, sobre el pecho, esta escalera de mundos que no llegan a ninguna puerta,
a ninguna cerradura. Que demoran mi temor de no morir ajeno,
por no decir que el tiempo me visita.
Vivir consigo mismo es tan difcil,
cuando lo nico cierto es un tambor de pieles que los otros rompen
para levantar sus voces. La majestad del hueso, que asienta su cardumen,
sobre el podrido eje de una tierra fra.
Pero sabr el otro, que enarbola su canto desde las entraas,
que yo tambin existo?              qu tambin yo canto?
Aunque la realidad no puede ser el otro,
porque s que tampoco soy yo mismo: un espejo astillado bajo la luz
      [caliente...
Y la poesa, obra pura que derrota mi lugar en este sitio.
HERMOSO MONSTRUO. Reflejo fiel del ser humano que no construye
ni destruye nada. Acaso t, la ms segura de las mscaras que tuve,
la ms desvergonzada; no terminars siendo otra cuando alguien
pase tus pginas sin entenderte.

Cuando alguien piense este canto, para todos.



*** El mar relee a Safo

Cun claro este animal enorme, que cerca de mis pies se lame el crneo. Y
cun grande y fatigada est su sombra, con tantas franjas suaves
escondidas. Con tantas fiestas y vitrinas copadas por la luna. Ya pronto,
hacia un estanque en silencio, hacia el estrecho de una espuma que aderece,
elevar mi canto. Y dentro, como en un jardn de sueos, numerosas estatuas
brindarn mi polvo. Brindarn por la ceguera de cada edad clavada entre la
sal y el cielo. Y este animal enorme, que hoy cerca de mis pies se lame el
crneo, sin darse cuenta,
cabalgar en mis versos.
y cabalgar, aunque no quiera...

                                     *

Y yo la llamo mar,
Porque reposa inquieta como una amante en los remordimientos del sol. En
las preguntas de esta carne, que no logr jams guardar secretos. Y yo la
llamo mar, porque su voz proviene del exilio; y su materia de una noche
intacta donde duerme un bho. De una noche profunda, donde dios ampla su
red como una trenza espesa de destellos. Y yo le digo ella,
porque la pienso ciega, blanca y vanidosa entre nosotras.
porque yo tambin fui hermosa, cuando ciega.

                                     *

y si mudamos? preguntas
y si mudamos, que nunca nos posea ningn hombre.
(as es como prospera la presencia en la flexin del tiempo)



*** Armisticio de Cassandra

bajo los almendros erguidos por el torcido abrazo de las lluvias, en este
da de marzo en que mi palabra calla lo que dice, dios es una mujer
batiendo su borracho muslo sobre los ojos de los hombres ms pacientes. Un
rbol de piedra que amanece rojo entre la nieve, como un miserable. Pero
quin encender una vela por nosotros, los vagabundos, monsieur Proust?
una sonrisa de cascabeles alrededor de ese ro que hospeda toda ruina?
dos soles consuelan el endurecimiento de ese nico polvo del camino.
rupturas que piensan que la muerte es ms que eso.

** Ernesto Carrin
   carrionernesto@hotmail.com
   Escritor ecuatoriano (Santiago de Guayaquil, 1977). Ha colaborado con la
   prensa escrita, realizado trabajos de crtica literaria, ejercido la
   docencia y participado en encuentros literarios fuera y dentro de su
   pas. Public en 2002 El libro de la desobediencia, Editorial La (H)onda
   de David, y gan el Premio Nacional de Literatura Csar Dvila Andrade
   el mismo ao con su segundo libro, Carni vale, publicado posteriormente
   por la Universidad de Cuenca (http://rai.ucuenca.edu.ec). Su tercer
   libro, Labor del extraviado, fue publicado por Editorial Koz, de Quito.
   Textos suyos han aparecido en la revista Solotextos, de la Casa de la
   Cultura Ncleo del Guayas, y por revistas virtuales de Chile y Espaa.



=== Sacrilegio      Roderick Guzmn Meza ==================================

Elena haba ido a misa casi todos los domingos desde que lleg a la ciudad.
Proveniente de un campo, vivir a la sombra de grandes edificios en la urbe
le haba hecho disminuir su sentido de amplitud y sustituirlo por los de
elevacin, altitud y cspide. Lo vasto era ahora slo un recuerdo. Mirar
esas elevaciones y sus sombras, esa longitud vertical sobre su rostro, le
converta ahora en una prudente criatura de las simples llanuras, de los
callejones y los zaguanes.

Su corazn lata dentro del templo, protegido por curvas seas y
cartlagos. No saba cmo definir su sensacin, pero a veces era alumbrada
por una efmera corazonada, cercana al misticismo. A los lados, los nichos
de los santos le embrujaban en paradjica imprudencia. Vestidos con sus
hbitos oscuros, sus ojos en blanco o levantados hacia una invisible nube
el espritu poda descubrir cierta afinidad relacionada con lo ms
elemental de la existencia.

No era capaz de criticarse, de definir sus errores en materia de fe. Cuando
vea a estos mrtires de luz, a estos ngeles del suplicio, algo le
palpitaba debajo de la cpula de sus senos, sobre todo en la oscura y
susceptible aureola de los pezones, en las curvas armazones de sus
costillas. Pero no eran para ella errores, no eran asomos de irreverencia,
protegida como estaba por el amplio manto de las estrellas incrustadas en
lo alto de la bveda.

Elena era coja. Su cuerpo oscilaba graciosamente cuando caminaba por los
pasillos del santuario, entre los bancos, con cuidado para no pisar la
sombra de los mrtires zarandeada por la flama de las velas. Acaso importa
padecer este tipo de anormalidad fsica, cuando se tiene la posibilidad de
ser feliz ante la mirada de tan abundante nmero de bienaventurados, se
preguntaba cuando era sorprendida por el recuerdo de su deformidad.

Pero, ms all de esta circunstancia, algo le haca falta explicarse, a
saber. Un clido oleaje le ascenda por los brazos y le acariciaba la
barbilla al estar de rodillas ante el altar mayor. Cerraba los ojos y
emprenda un recorrido por dimensiones de amplios salones iluminados por
sonrisas cndidas y blancas, por corredores temporales donde poda ver a
quienes haban sufrido por la fe, clavados a los maderos, lanzados a
calderos encendidos, martillados los miembros y quebrantados los huesos.

Entonces le abordaba el espantapjaros del miedo. Sufrir era necesario para
alcanzar esa virtud y su corazn no era partidario de llegar a la dulzura
del nctar luego de haber paladeado la hiel.

Cierta maana de domingo, cuando la misa haba concluido y la paz haba
sido deseada entre apretones de manos, lisonjas y abrazos, bajo los
auspicios del prroco, con el roce del viento impulsado por los
ventiladores, debajo del resplandor de las velas y los tubos de mercurio,
Elena decidi arrodillarse ante la figura sacrificada del altar cuando
todos hubieron abandonado la parroquia.

Pidi sabidura para entender la forma de seguir el camino, pidi paciencia
para no claudicar, pidi clemencia por su incertidumbre y su duda. De
hinojos estaba, cuando algo la sustrajo de la ferviente concentracin.
Alguien haba hablado en uno de los corredores por donde establecan
contacto el recinto religioso y sus oficinas.

Cuando abri los ojos para mirar hacia el lugar de donde provena la voz,
no haba nadie. Trat de afinar su visin, pero quien hubiera sido ya se
haba marchado. Entonces, fue cuando repar en aquello.

La imagen del hombre clavado en el madero estaba desnuda. Las piernas
cruzadas apenas preservaban el pudor del cuerpo martirizado. Las rodillas
laceradas, la piel herida, los hilos de sangre, numerosos y extensos, eran
meras distracciones para los espectadores, pero la intencin era solapada,
ni indulgente ni misericordiosa. La pdica postura del santo del madero era
un solapado intento por no hacer tan evidentes la efervescente sensualidad
de la desnudez, el sufrimiento y la muerte, ligada de manera inmediata y
escondida a la expectativa de la resurreccin, de la vuelta a la materia
exaltada por la vida.

Elena sinti algo dentro de sus vsceras, primero debajo de su piel.
Recorri sus ms escondidos sitios de vitalidad, se alz sobre un
promontorio, tal vez un rgano inflamado, para luego lanzarse en
vertiginoso trnsito hacia los caudales arteriales.

All, en el reclinatorio, miraba con fervor el ascenso de la pierna, la
postura de las articulaciones entumecidas, adivinaba el calor de los muslos
y el temblor de la carne herida, el frenes del vientre, el estupor del
rgano de la reproduccin, ahogado bajo un leve asomo de tela manchada por
la sangre.

Con poco disimulo para su conciencia, no dejaba de mirar el pecho expandido
en la agona del asma de la violenta muerte, el cuello erizado de venas
azules, los hombros dislocados y heridos, las manos abiertas, machacadas
por los mazos, los capilares rasgados por los clavos, los empeines de los
pies triturados, abiertos por el indiferente metal.

Embebida en su impudor, reparaba en el ngulo de las axilas donde imaginaba
el olor secreto del pelambre, del sudor que goteara y resbalara sobre el
costado desgarrado por la lanza. Entregada a su furor secreto, apretaba las
manos, al punto de hacer crujir el rosario, de hacer saltar las rosadas
cuentas sobre los adoquines.

De dnde provena esa furia de hogueras. No poda evitar sentir esa efusin
de efluvios. Era su versin de la pasin y el martirio, de la tortura y el
sacrificio. Deseaba esa imagen, esa materializacin humana de hombre
doliente, de varn de congoja, esa ruina sudorosa y sanguinolenta clavada a
un madero.

No pudo evitar sentir, en una apoteosis de evasin y tal vez de elevacin,
el lbrico flujo entre sus muslos apretados.

** Roderick Guzmn Meza
   rguzman78@hotmail.com
   Periodista, poeta y escritor panameo (Panam, 1957). Ha escrito obras
   como Herejas, Blasfemias y otras maldiciones, El loco, El asesinato de
   Borges, El clon, Ejecucin de Judas, Genocidio, El padrastro y El
   fusilamiento, entre otras. Actualmente, es analista de mercados de una
   institucin estatal.



=== La confusin creciente de la alcantarilla (fragmento) =================
=== Adn Echeverra =======================================================

*** Sacerdocio

para equilibrar el universo
en el confuso transgredir de religiones
             esclavos   traumas
ser necesario:
          tres das de lluvia
el sacrificio de las aves sobre la columna del silencio
expulsar de Occidente los ministros   (inocentes batracios)
secar los ros prpura que fluyen del confesionario en la cuaresma
y sobre la costra del desierto
      dejar caer el muro de las nias



*** Del dadasmo del diablo

Dobla
dblame
dblate doblgalos
que los diablos dbiles
digan de la directriz del da
los ddalos deseosos de dtiles
doscientos querubines dscolos
derrumban sus derechos desgastados

de verdad dicen que sus dioses
dialogan entre durmientes dromedarios
y al despertar dulcsimo
dantescos demonios despiden a Dad



*** Crculo de sombras

Se presiente el encierro
en el convento los muros han envejecido su espera
ya la columna incendia los bosques
espirales   espirales
los giros del fuego en su creciente
maduran
todo se rene en derredor
      hasta formar el ojo inmenso de la luna
que todo lo distingue y lo guarda

Porque el prostbulo crece al afirmar la noche
descansan las clavculas
             maderos desgastados
acero derruido de las celdas
  sbanas de musgo
incensarios frtiles
columna de fuego bajando hasta el altar
y el holocausto
responso de iglesias
sobre el cuerpo en llamas de las monjas
                       campanario en xtasis
tae cobarda en la frente de sus vctimas
rosadas novicias
deseosas del perdn y el vino
   ceremoniosa lencera bajo la sotana

El elixir de Satn
     ltima fuente a travs de su cadera
           (donde bebe el macho cabro sus temores lumnicos)
se acerca  convicto  en las paredes
dibuja en el suelo la magia de su cruz
y re a carcajadas contra los espejos
      descolgando la sombra del hbito
en el portal de sacrista...

Cuando llega cabizbajo el alba
el filo de los dientes escapa en tulipanes de sol
el cuerno
   atraviesa los vitrales   inunda los retablos
y la carpa de aire
truena sus cuerdas sobre el infortunio

Manos afiebradas
   crculo de sombras en el confesionario



*** Noche rota

I

te am dentro del sepulcro hasta la inconciencia
y el ramaje de laureles contempl mi rostro famlico
mordiendo tus clavculas

el relmpago desprende salamandras del cuello
labios amoratados
bajo la huella de basiliscos que anuncian la madrugada

escapar de la noche en tulipanes negros
aorar la cada de las hojas sobre muslos sudorosos
volverse humus en el vientre victimado

bajo la claridad de tus ojos rutilantes
en el resplandor de las estatuas detenidas
se vuelcan las alas de los cuervos



II

el trigo dobla sus espigas bajo tu vestido sucio
de pie
alcanzas a detener el ciclo de la luna
los cometas se te enredan al cabello
         diadema de lucirnagas
aura inconsumible

romper la hora exacta del amanecer
anidar la eternidad de la violencia
en los pasillos polvosos de este cementerio



III

       soy el almendro
cuya sombra se postra hasta la tumba
        un ladrido acercndose en la niebla

despus de violar tu fretro
te elevo en las races de mis manos
hacia el eco creciente de la noche



*** Capricornio

                                                          para Ileana Garma

Veinte aos y el cabello tapi las pantorrillas almendradas
soy alacrn inoculando veneno en el eclipse

es Enero
el hueso de los mangos prolonga sus aromas
lcera de sangre rayando el horizonte

intactos golpeamos el aire
hasta sentirnos dentro de la muerte

cruza el viento en remolinos mbar
tus clavculas emergen por las noches
se abren las venas ante la luz de golondrinas

mientes con el caracol dentro de los prpados
tus robles aprietan el pasto de la luna
en el resplandor de tus huellas
la sombra de la lluvia
dibuja ceniza en cada trbol

con uas hiriendo el cenit de alumbre
sin claudicar los reflejos de la carne
triunfas
en los ros negros que despueblan mi ser



*** Sacrificio

Es la muerte
  un gato centinela en equilibrio de albarradas
Los diablos siegan las cabezas
           como cortando trigo en el Verano

Relampaguea en su ritual la lluvia
los trboles de luna cambian su sombra

El rostro es laberinto que asoma a la ventana
se abre el pramo
entierra su ua el trueno

Los rboles hambrientos de fuego
               edifican la noche
Los ciegos
se agolpan en la cornisa a esperar el viento de la sangre
          dar el ltimo paso hacia el abismo
Cae el cuerpo
   y sonre la hoguera



*** Tntrico recuerdo de noche espesa

                                                      para Patricia Garfias

I

el clero de hipnticos escapa en duermevela
recorre los suburbios heliocntricos del dislate
filtra la sombra de agua sobre calles hediondas
que no se detienen junto al horizonte
permanecen a travs de los garitos
intoxicando el garbo

las gargantas raspan lo etreo del sonido ambiente
pasillos lustrados y aspticos rincones
batas clnicas y el trepidar de piernas
afuera
junto a los jardines
sobre el resplandor de las quimeras nubes
plenilunios en fuga    maniqueos lacerantes

el acero de la espalda espera su cada oculta
atado sin premura a la cama de ciegos
introduce la nostalgia entre los ojos cnidos
sin agotar la calma

en los rincones del siquitrico se abren los cerrojos
se preparan las jeringas enfticas
y el desfilar de los calderos
hasta la ciruga hermtica
con todo y luz griscea

sobre los voladores del silencio
y la torpeza coaccionante
la desbandada estril de los transentes
es la represin sin forma del anochecer neurlgico
imitacin
copia fina
redoble de tambor
detrs del cortinaje de la mente


II

los lunes nadie se levanta a recoger migajas
piernas rebeldes sobre el rifle de los hombros
enredados gritos girando en las paredes
acusaciones de pldoras
y el envoltorio subterfugio sobre las almohadas

se eleva el rencor de los suicidas
hasta colgarse del techo
y mirar las sobredosis que desfilan su aburrimiento

       en el climaterio de las ratas
se renuevan los revlveres de sombra
pedazos de invierno detrs de la cortina
y nadie llama por telfono
en esta madrugada de auxilios e independencias


III

pero al retornar la noche
con rectilneo paso detrs de la albarrada
   adentro de los higos
cumpliendo el rojizo parpadeo de los musgos
somos cuarzo escondido (navaja nueva)
sombra de alacranes en los labios
secos ramajes que no palpitan flores

nadie pregunta entre la niebla
    se eterniza la muerte
espera   sigilosamente   espera
que llegue la vrtebra o el sueo de mandrgoras
a depositar la sien de podredumbre

plagado de silencios sobredosis y penumbra
viciando la cada nostalgia en la memoria
el relucir del viento inabordable
se introduce a los frmacos lunarios


IV

los tobillos traspasan el encierro y los jardines
se agota la mirada en el vaivn del reloj
              la lluvia nicotina los consume
mirando las paredes
fijos en el movimiento de las escolopendras

entregados a la revolucin fantasmagrica
con el fuego de las grgolas
devoran el amanecer de los arcngeles
crucifican la noche en las columnas del edificio blanco
                          bajo todos los vitrales
en el dintel exorcizante de la gloria:
parasitarias vctimas de la cordura inhspita
herrumbran los camastros
las conciencias de obstinados olvidos
relegados a su propia lepra
sobre los bordes de la ciudad amarga



*** Renacuajo celeste entre las rocas

                                                          para Ileana Garma

entre las piernas contenidas de la tormenta
sigilosas ondas recalan a contraluz
abigarrando el lodazal simiente

entre lirios agridulces
torpes sapos reinan
sus pellejos enfocan el sonido oboe de la noche
caudal inquilinaje de reflejos en el fango

y brotan de las perlas  aceitunas
  los hijos de los musgos
             con sus retorcidas colas mortecinas

el vigilante ojo de los charcos
ante el reflejo exorbitante del relmpago
madura en remolinos bajo la hojarasca:

siempre que te tengo exnime
en labios celadores
       indmita  execrable  disoluta
me pudro con las aguas
del pantano de tu vientre



*** Eterna bsqueda interior

                                                      para Patricia Garfias

No quiero su luz
no quiero su resplandor eterno
no el fulgor del mar inmvil
no el tiempo sobre el cuerno del alba
ni sombra de eucaliptos
ni iguanos bajo el sol amargo

Somos pardos tigres que agonizan bibliotecas
elefantes de uas planas que no dejan rastro
purificadas pesadillas del juglar arcaico
destello delirante colgado en la cintura de la noche

El tiempo gris se lava de las piernas tero creciente
violadas chamacas y los dientes sempiternos cidos
el grito de las novias de encaje somnoliento
trasfondo de equinoccio arena
marea   calamares plidos   oleaje
memoria intacta

        Y si atravieso los manglares del alma
somos ventisca huracanada
glaciar disuelto en las hormonas
calcinados ojos
cadver
tomo
dios



*** De la esquina del ahogo cuelgan las miradas

brincan las navajas   todas
por las fronteras de luz
donde vislumbran el reto
mirando mirar esas arenas
que extienden la soledad y el horizonte de cactus

La conclusin de borracheras nace entre los dientes
toma forma y destino
se deja atrs el miedo atado en las palmeras
se olvida la milpa y el ritual de lluvia

El sol teje su iridio dentro de las clulas
avanza la arena en la mirada
mezclando genes sobre trboles y un parto
el abandono de la hembra
          adioses cortos
a la ciudad fantasma
nada importa dentro de la huda

Como centinelas a travs de antros pendulares
esos voltiles gringos por la furia de ser parias antagnicas
mienten sus minsculos reptiles fluorescentes
ofertan sus inagotables vicios
portarretratos del odio que los colma
a estos buscadores de oportunidad
sitiados en la penumbra del sueo

Tiemblan ptalos por la trenza de las indias confidentes
            quedadas bajo las palmeras
olvidadas dentro de las casas
labrando silencios en la roca
remolino amargo de la piel levantando escarcha
combustible pretrito de incandescencias hostiles
esperan el regreso del viajante o del dlar
hasta agotar la honra

Y el milagro en cada clula
es nacer de la derrota

Detrs de la albarrada
las lenguas y el hambre de los perros del sol
          esconden su tragedia mecnica
labios agudsimos liban por la luz

Ellas
se enredan sobre s mismas ante la codicia de las manos
que les alimentan las carnes
en este abandono de hombres
que han huido a las fronteras

Ellas permanecen
como lamos girando sus races
miran como el sitio se conforma de dragones y rameras
opacan los goces trastornados   tornasoles
quiebran las caderas por la msica egocntrica
en los colmados tugurios donde precipitan

Sobre la noche nen que se percibe intacta
           brincan la madrugada hasta el cansancio alterno
y los roedores de su carne
arrastran el sentido
derramando espejos lacerantes
al tic tac de las piernas sin costura

Las costillas se abren al reflejo
abierto grito para un eco sin rencores
     para que caiga el agua...
                y el vinagre de sueos hermafroditas

Ellos en la huda
consumen consumibles confiscados
en esas fronteras que ahogan las vidrieras
           en esa esquina rota   esquina boomerang
ese ro que se lleva los complejos a contrapelo

Dentro de la arena
bajo la nostalgia lengua que adorna sus mstiles
su maz transgnico
su frijol y su machete antiguo

De aquellas noches de silencios
slo queda la calavera al polvo
la hembra al viento
             lejanos como el recuerdo
bajo la niebla de la rabia
siempre dispuestos    siempre
a ser ahogados
por la supremaca del sueo americano



*** Delicadas manos las recorren

cumplen sus aos vrgenes
caminando salones pletricos de globos plateados
fulgurantes
espejos  miradas pegajosas
rostros alegres de los conciudadanos parias
motn de sociedades disolutas vestidas de frac
oliendo a yerbabuena

sitiadas como flores hambrientas
enroscadas en sutiles arcos
semejando serpientes mordiendo los pliegues del pudor cansino
bajo adornos metlicos colgados de los techos
altos como el orgullo
           blancos como la honra
y con los candelabros vislumbrando alfombras rojas
estas nias debutantes se perciben limpias
como los das antiguos
y los apellidos de siempre

entre crinolinas
se deslizan en brazos de hombres inconclusos
  en el vals que hasta con sus notas la lustrada duela
y crece el lser sobre los cabellos engomados

la luz negra
vigila la cornisa de sus labios
el ci di digital estereofnico esculpe la noche que comienza
se sueltan las correas

ellas encienden la entrepierna en los dedos chambelanes
que portan en solapa   tulipanes blancos
camuflajeando los condones
las pastillas de menta y la garra del deseo

despus de tragar la hostia (ante la cruz
y de rodillas)
reniegan destinos de pureza
victimadas rosas  o sedientas ninfas?
afloran en las mejillas el maquillaje de besos
   y abandonan madres   moral   religin  alabanza
olvidan los voluntariados  el catecismo
y sus tres dioses unificados de esta globalizacin masiva

blasfeman la agona del vestido largo
disuelven los peinados  y con las zapatillas en la mano
   corren a petrificar su sexo

tras esconder el ramo y arrancarse el relicario
purifican con semen los hbitos de la familia
y exasperando el deseo
  hurgan las braguetas   hermosas!
golpeando los senos con rosarios aromticos

rtmicamente
      bajan y suben la vagina excelsa
atravesando la herida
el sueo anticonceptivo del Poder
que ahora las corona

** Adn Echeverra
   adanizante@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Mrida, Yucatn, 1975). Escribe poesa y cuento.
   Bilogo con Maestra en Produccin Animal Tropical por la Universidad
   Autnoma de Yucatn (Uady, http://www.uady.mx). Integrante del Centro
   Yucateco de Escritores, A.C., de cuya revista Navegaciones Zur es
   editor. Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial
   Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004) y
   Xenank (Ediciones Zur-PACMYC, 2005). Participa en los libros colectivos
   Litoral del relmpago: imgenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003),
   Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003) y Los mejores poemas
   mexicanos; edicin 2005 (Fundacin para las letras mexicanas y Joaqun
   Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Textos suyos han aparecido en las
   revistas Abisal (Instituto Quintanarroense de Cultura), Luna zeta
   (Oaxaca), Acequias (Universidad Iberoamericana de Torren, Coahuila),
   Tierra Adentro (Conaculta), Alforja de Poesa (Universidad Autnoma
   Metropolitana, UAM), El Universo del Bho (Instituto Ren Avils
   Fabila), Molino de Letras (Texcoco, estado de Mxico), Fandango (Oaxaca)
   y SIC y Los Otros Errores (Distrito Federal), as como en el suplemento
   Arena del peridico Exclsior (Distrito Federal) y en las revistas
   digitales Prometeo Digital (http://www.prometeodigital.org), Proyecto
   Sherezade (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4), Ficticia
   (http://www.ficticia.com) y El Otro Mensual (EOM,
   http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Coordin el taller de creacin
   literaria del Injuvy (2003-2004) y el Taller Literario Grietas
   (2004-2005), participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis
   Literaria El Drenaje. Ha obtenido diversos reconocimientos en su pas,
   como el primer Certamen de Poesa Joven Jorge Lara (2002) y el Premio
   Nacional de Poesa Rosario Castellanos, donde obtuvo el segundo lugar.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Mio Cid ===============================================================

                                                    20 de noviembre de 2006

Buen da:

Me llamo ngeles Terrn y soy orientadora de un centro de secundaria y
bachillerato. Con motivo del octavo centenario del Cantar de Mo Cid
quisiramos pedirles su importante y valiosa colaboracin para un proyecto
en torno a dicha obra.

Queremos hacerle un homenaje a travs de una exposicin en la que se
contar, entre otras actividades, con un libro manuscrito realizado por
todos los alumnos del centro. Nuestra peticin para ustedes es que nos
enviasen una pequea aportacin en la cual reflejaran la importancia de
estas actividades dentro del marco educativo.

No hace falta algo demasiado extenso. Le hemos pedido a otras entidades y
personas del mbito educativo y cultural esto mismo. Dichas aportaciones
aparecern tambin en un anexo del manuscrito que intentaremos tener
acabado en el mes de mayo.

Os anexo un ejemplo de aportacin que nos han mandado desde otra
asociacin. Si no es mucho pedir, es deseable que figure en un documento
adjunto con un encabezamiento o membrete de la entidad cultural que
representa.

      Desde [nombre de la asociacin], queremos manifestar nuestra ms
      sincera admiracin por los alumnos del COLEGIO PABLO VI por su
      excelente labor y esfuerzo en la trascripcin del Cantar del Mo Cid
      con motivo de homenaje al libro en su octavo centenario.

      Es una verdadera satisfaccin observar como las nuevas generaciones
      de estudiantes siguen mostrando su inters por la literatura,
      comprendiendo, analizando  e interpretando la cultura como una
      herramienta de presente, como un instrumento de futuro.

      Humildemente, queremos alentar a estos jvenes a que sigan mostrando
      este esfuerzo e inquietud por todo aquello que les permita conocer y
      conocerse, aprender y construir unos cimientos slidos para el da de
      maana.

      Finalmente, queremos  resaltar la magnfica labor docente que existe
      detrs de tal formidable proyecto. Su labor, tan difcil como hermosa
      y vocacional, nos hace una vez ms reflexionar sobre la enorme
      responsabilidad que exige su  trabajo, llevada a cabo a la perfeccin
      con enorme dedicacin, profesionalidad e ilusin.

      El COLEGIO PABLO VI es un ejemplo a seguir y queremos agradecerles
      el hacernos de alguna forma partcipes de esta valiosa actividad.

Muchas gracias de antemano. Esperamos su respuesta. Pueden enviar su
aportacin a la siguiente direccin: ngeles Terrn; Colegio Pablo VI; A
Ra de Valdeorras 32350; Ourense, Espaa.

ngeles Terrn Cobo
angelesterron@telefonica.net



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Las cosas no tienen significado: tienen existencia. / Las cosas son el
nico sentido oculto de las cosas.

      Fernando Pessoa (como Alberto Caeiro), O mistrio das cousas. En: O
      guardador de rebanhos (1946).



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Antes de enviarnos algn texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicacin. Usted puede verlas en el Web en
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puede recibirlas por correo electrnico escribiendo un mensaje a
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 Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 18 de diciembre de 2006
