
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 160
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        19 de marzo de 2007
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Etiquetas, Jorge Gmez Jimnez.                        | Editorial
                                                         |
El desierto de Septem. / Ganadores en Fuente de Cantos.  | Breves
/ Lira en La Habana. / Espaoles y marroques. / Ftbol  |
en blanco y negro. / Petroper cultural. / El precio de  |
la fama. / Poesa invernal. / Recital abierto. /         |
Expresin plstica en Monagas. / Entreactos. / Races    |
peruanas. / Los filsofos se renen. / Goytisolo, guerra |
y letras.                                                |
                                                         |
Elsa Cross gana el Premio de Poesa Jaime Sabines/Gatien | Noticias
Lapointe. / Premios Gran Angular y Barco de Vapor        |
emitieron veredictos. / Discapacitado gana premio        |
literario en Espaa. / Anunciados los fallos de los      |
premios Miguel Hernndez. / Luis Leante gana el Premio   |
Alfaguara de Novela 2007. / Vargas Llosa present novela |
del colombiano Antonio Garca ngel. / Reeditan en       |
Espaa el Cantar del Mo Cid con enfoque didctico. /    |
Antonio Lobo Antunes gana el Premio Cames 2007. / Libro |
sobre Reinaldo Arenas publican en Francia. / Premio      |
Ateneo de Novela Histrica para Fernando de Artacho. /   |
Banco del Libro de Venezuela gana el premio Astrid       |
Lindgren. / Eduardo Mendoza gana el premio de Novela     |
Fundacin Jos Manuel Lara. / Premio Pablo Neruda de     |
Poesa para la cubana Fina Garca Marruz. / Wilmer       |
Urrelo gan el Premio Nacional de Novela de Bolivia. /   |
Villa del Libro, una ciudad editorial, inauguran en      |
Espaa. / Francisco Ayala celebra 101 aos con edicin   |
de sus obras completas. / Garca Mrquez ausente en foro |
de la SIP sobre narrativa periodstica. / Ciclo sobre    |
literatura y mujer en el Auditorio de Tenerife. / Tercer |
Festival Latinoamericano de Poesa celebrarn en Mxico. |
/ Presentarn en Mxico adaptacin de Retrato del        |
artista adolescente. / Cierra indefinidamente la nueva   |
Biblioteca Vasconcelos. / Con dos exposiciones dan la    |
bienvenida al IV Congreso de la Lengua. / Novela de      |
Dana Chaviano, Medalla de Oro en los Florida Book       |
Awards. / Cien aos de soledad llevada al teatro por     |
sobrino de Garca Mrquez. / Presentado el jurado del    |
Premio Planeta-Casa de Amrica. / RBA Libros anuncia el  |
premio de novela negra mejor dotado del mundo. / Garca  |
Mrquez y Vargas Llosa invitados a hablar de letras      |
catalanas.                                               |
                                                         |
Forjadores                                               | Literatura
http://www.forjadores.net                                | en Internet
                                                         |
Cinco horas con Mario: condiciones morales y sociales, | Artculos y
Jorge Urdiales Yuste. / Testamento, Ricardo A.         | reportajes
Halperin. / El padre, el hijo y la palabra, Dixon      |
Moya. / Antologa de la dcima popular en el estado     |
Cojedes. Reencuentro con las huellas de la oralidad,    |
Maritza Torres Cedeo. / Muro, pobreza y                |
discriminacin. El blindaje del sueo americano,        |
Gabriel Cocimano. / Metforas de la naturaleza, La    |
Isabel Alvear Ramrez. / Festheve 2008: III Festival de |
Teatro Venezolano en Pars, Susana D. Castillo. /       |
Vallejo, todava, Rolando Gabrielli.                   |
                                                         |
Antonio Muoz Molina: Mi mayor orgullo es que mis hijos | Entrevistas
son personas decentes, Juan Ensuncho Brcena. / Jorge  |
Majfud: Nunca, o casi nunca, me enfrento a una pgina en |
blanco, entrevista realizada por participantes de los   |
talleres literarios de Escritores.org.                   |
                                                         |
El paso de la fiebre rebelde, Giovanni Gonzlez        | Sala de ensayo
Arango. / Dnde reside la poesa: una aproximacin al   |
ars potica desde taca, Manoa y otros, Gloria Dolande. |
/ Encuentro entre escritura y lectura a travs de la    |
nostalgia, Clara Quero Flores. / La hermenutica del   |
lenguaje y los conflictos de interpretacin, Andrea     |
lvarez.                                                 |
                                                         |
Tres poemas de Luisa Martnez Campos. / El vasco,      | Letras
Jorge Durn. / Poemas de Goyette Dos Gallos. / Unas     |
horas en la cama, Gabriel Amador. / Dos poemas de Mara |
Rosa Perea. / Crnicas de una escritora anunciada. Un   |
cuento para el Gabo, Ana Mara Fuster Lavn. / Poemas   |
de Rosy Palu. / Entre las cinco y las seis tiene que   |
parir el sol, Beatriz Badaui. / Poemas de Mauricio      |
Torres Paredes. / La comunidad, Roger Ferrer Ventosa.  |
/ Poemas de Lolo Morales. / El redentor, Anglica      |
Santa Olaya. / Naufragio (extractos), Gustavo Lespada. |
/ La rabia, Abdul S. Machi. / Contemplacin de la     |
utopa, Ana Mara Rodrguez Francia. / El mundo de     |
Juan Claudio, Gabriela de la Pea Astorga.              |
                                                         |
Mujeres en el umbral de la historia, Mara Rosa Jan.  | El regreso
/ Quadrivium, Carlos Rubio Albet. / Mara de          | del caracol
Sanabria, Diego Bracco. / Lucrecia se oscurece,       |
Javier Vivancos Garca.                                  |
                                                         |
Juan Snchez Pelez.                                     | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
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      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
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    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||    EDITORIAL      |||||||||||||||||||||||||||

=== Etiquetas      Jorge Gmez Jimnez ====================================

Un hombre se levanta en la maana y se va a un camino cercano con la
intencin de caminar hasta una ciudad que est a trescientos kilmetros de
distancia. Se da cuenta de que una empresa as le llevara varios das y
recurre a una herramienta: un medio de transporte. Ya con el vehculo, tras
avanzar unos cuantos kilmetros tropieza con una interseccin y duda.
Recurre a una segunda herramienta: un mapa. Llega a su destino en unas
pocas horas.

Se sabe que el hombre cre las herramientas para extender sus capacidades.
Un vehculo extiende su capacidad de moverse y un mapa extiende su vista.
El hombre no tiene la capacidad de recorrer largas distancias en unas
horas, pues est limitado por la velocidad que le conceden sus piernas y su
resistencia al esfuerzo. Tampoco tiene la capacidad de divisar un objetivo
que se encuentra a trescientos kilmetros ni de ver lo que se encuentra al
otro lado de un obstculo. Para resolver ambas limitaciones podra decirse
que el hombre necesita el don de volar y el don de la clarividencia, pero
como al menos por ahora stas son capacidades irreales, se vale de
vehculos y mapas.

Qu capacidades extiende una computadora? Muchas, pero todas se pueden
englobar en la capacidad de razonar. Un hombre que usa una computadora para
disear un portal en Internet est tomando un atajo para llegar al objetivo
de comunicar ideas a miles de personas, que lucira desproporcionado para
las capacidades comunes de cualquier ser humano desprovisto de
herramientas.

Internet est virando al universo de la etiqueta. A diario se producen
contenidos que se conectan entre s mediante etiquetas. Esto que usted lee
en este momento podra representarse con la etiqueta editorial, pero
tambin con la etiqueta herramienta, o con la etiqueta etiqueta.

Las etiquetas extienden una de las capacidades ms importantes del ser
humano: la de representarse a s mismo conjuntos de objetos con ideas
generales. Cuando se piensa en Romeo y Julieta, cada quien tiene una idea
en su mente de lo que representa esa idea general: los amores contrariados
de una pareja de jvenes pertenecientes a familias en pugna. La idea que
usted tiene de esta obra podra incluir otras etiquetas: amor, injusticia,
veneno. Pero usted no necesita recurrir a tales etiquetas cuando piensa en
Romeo y Julieta, porque Romeo y Julieta es una idea extendida que ya
funciona, ella misma, como etiqueta.

Sin embargo, la etiqueta no es la herramienta definitiva. Cuando creamos un
contenido y le asignamos una etiqueta, estamos aadiendo al proceso de
construccin del contenido un paso que no tiene correspondencia con el
proceso equivalente en el mundo real. Bajo nuestra estructura de
pensamiento, el cerebro, ayudado por el contexto cultural del individuo,
interacta con las ideas complejas asignndole a stas ideas ms o menos
generales que permiten a la memoria recuperar y relacionar contenidos
cuando sea necesario.

En la Internet contempornea, la asignacin de una etiqueta a un contenido
conlleva la innecesaria racionalizacin de ese proceso. Al ser ste un
proceso subjetivo, un mismo contenido puede llevar adosadas varias
etiquetas, cada una asignada por un observador distinto. As, la utilidad
de la etiqueta queda reducida en la gran mayora de los casos al contexto
cultural de quien la asigna. Nuestra relacin con el mundo hace que la
asignacin de etiquetas a contenidos en la red tenga un peso marginal para
definir tales contenidos.

Podemos volar, ver lo que est tras un obstculo? No, y por eso hemos
creado vehculos y mapas. Si algn da adquirisemos tales habilidades,
estas herramientas podran ser desechadas con toda confianza, o relegadas a
circunstancias muy especficas. Podemos tener una idea general de
cualquier contenido en la red? No, y por eso tenemos las etiquetas. Pero
cuando con ayuda de las computadoras sea posible construir ndices ms
complejos que los actuales, que no se limiten a la categorizacin de los
contenidos, sino que vayan hasta la relacin algo hacia lo que apunta la
nocin de inteligencia artificial que tenemos hoy en da, desecharemos las
etiquetas y dispondremos de una herramienta que realmente extender nuestra
capacidad de razonar.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

El desierto de Septem. El V Premio Letras de Novela Corta promovido por la
editorial Septem ha sido declarado desierto por el jurado, como se inform
en un comunicado emitido a principios de este mes. Los ltimos candidatos
sometidos a valoracin no sostienen el nivel literario necesario para ser
premiados con este galardn que busca, primordialmente, la calidad y la
innovacin literaria, explican los organizadores en el comunicado. Agregan
que la razn del certamen no es premiar al menos malo y advierten que la
decisin ha sido tomada en aras al prestigio del premio. Unos premios
persiguen atrapar a los escritores reconocidos a base de fuertes cantidades
de dinero, mientras que otros con menos dinero pueden permitirse rechazar
aquello que no entre dentro de los cnones y exigencias del jurado, con
absoluto respeto por su independencia y libertad de juicio, como ha sido
este caso. Las editoriales y los jurados deben tomar conciencia y atreverse
a dejar desiertos los concursos cuando, realmente, no hay algo digno que
merezca ser editado, bien por su calidad literaria o bien por su capacidad
innovadora en la tcnica narrativa. El jurado estuvo compuesto por Diego
Medrano, escritor; Manuel Herrero Montoto, escritor; Vctor Guillot,
periodista: Rubn. D. Rodrguez, Presidente de la Asociacin de Escritores
de Asturias, Luis Arias Argelles-Meres, escritor y periodista; Jess
Rivas, profesor universitario y secretario del jurado; Antonio Valle,
escritor; Armando Murias, escritor; y Carmen Ruiz-Tilve, cronista oficial
de Oviedo y presidenta del jurado.
http://www.septemediciones.com

Ganadores en Fuente de Cantos. El pasado 7 marzo de 2007, el jurado del II
Concurso Nacional de Relatos Breves Villa de Fuente de Cantos, concurso
que se convoca desde el Ayuntamiento de Fuente de Cantos (Badajoz)
localidad en la que naci el pintor Francisco de Zurbarn hizo pblico el
fallo del concurso. El relato ganador fue Textiles Ruicano, de Mario
Marn Gonzlez (Huelva), quien recibir un premio de 2.000 euros y la
publicacin de la obra. El primer accsit, con la publicacin de la obra y
un premio de 300 euros concedido por la empresa Fuente de Cantos Motor,
correspondi a Jos Antonio Palomares Blzquez (Madrid) por el relato
Autobs 146. Al concurso han concurrido 504 relatos procedentes de toda
Espaa. El sbado 14 de abril a las 7 de la noche, en la Casa de la Cultura
de Fuente de Cantos, tendr lugar el acto de entrega del premio, que estar
presidido por la escritora Inma Chacn. En el mismo acto, Chacn presentar
su ltimo poemario Urdimbres, y se presentar asimismo la publicacin con
los dos relatos seleccionados.
http://www.fuentedecantos.es

Lira en La Habana. La Editorial Arte y Literatura presentar hoy 19 de
marzo, a las 2 de la tarde, la coleccin Lira de Poesa, en un acto que se
realizar en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.
Los cinco ttulos que se pondrn a disposicin del pblico son Perhapiness,
del poeta brasileo Paulo Leminsky; La fuga de la pantera acutica, por
Nstor Perlonger; Hojas de hierba, de Walt Whitman; El profeta, de Gibran
Khalil Gibran, y La espiga derramada, seleccin de obras de autores
participantes en la Guerra Civil Espaola, recopiladas por Waldo Leyva. Los
lectores estarn de plcemes gracias a la Editorial Arte y Literatura y su
coleccin Lira, que ser presentada conmemorando el Da Mundial de la
Poesa.
http://www.uh.cu

Espaoles y marroques. Este 19 de marzo a las 8 de la noche sern
presentadas tres publicaciones, en edicin bilinge rabe-espaol, del
sello Ediciones Alfar que este ao arriba a sus veinticinco aos y el
Grupo de Investigacin Ixbilia: La soledad de la arena, de Acha Bassry;
Cuentos y relatos de Andaluca y Marruecos, y Voces del sur; poesa
marroqu contempornea, a cargo de Antonio Reyes Ruiz. La soledad de la
arena es la primera antologa potica publicada en Espaa de la autora
marroqu Acha Bassry, cuya poesa guarda muchos de los sabores y los
ritmos que fueron y son elementos de convivencia entre las dos culturas.
Cuentos y relatos de Andaluca y Marruecos est compuesta por veintisis
cuentos y relatos de escritores espaoles y marroques. Igualmente, Voces
del sur; poesa marroqu contempornea rene a veintisiete poetas
marroques, algunos de los ms destacados del actual panorama literario
marroqu junto a jvenes creadores prcticamente desconocidos fuera de su
pas. La cita es en el auditorio de la Caja San Fernando, calle
Chicarreros, en Sevilla (Espaa).
http://www.edicionesalfar.es

Ftbol en blanco y negro. Hoy 19 a las 8 de la noche se inaugura en el
Centro de Arte Moderno, en Madrid, la exposicin Diferente Usabiaga, que
est compuesta por cuarenta fotografas y collages en blanco y negro en los
que se muestra el cuerpo masculino, usando como modelos a algunos de los
futbolistas ms conocidos del momento, cada uno de los cuales con un
decorado a veces real, otras sugerido o directamente inventado, utilizando
imgenes del mundo contemporneo: el atentado de las Torres Gemelas, el
hambre, el arte, el lujo, la belleza o la literatura. Sergio Ramos (Real
Madrid); Fran Yeste (Athletic); Oscar de Paula (Cdiz) y David Beckham
(Real Madrid) son algunos de los futbolistas retratados. Pedro Usabiaga
(San Sebastin, 1959), el autor de la muestra, es uno de los fotgrafos ms
destacados de las ltimas dcadas. Estudi fotografa de moda en Pars y
Roma y empieza a colaborar en la famosa revista La Luna de Madrid. El
desnudo masculino es uno de sus temas predilectos y sobre el mismo ha
publicado libros. Sus fotografas pueden verse en publicaciones como Man,
Cosmopolitan, Arte Fotogrfico, Fotogramas, Foto Profesional, Ragazza, D.
T. Magazine, Elle, Cinemana, Vogue, La Vanguardia, Marie Claire y otras.
La muestra se podr visitar hasta el 21 de abril en horario de martes a
sbado entre 11 de la maana y 2 de la tarde, y de 5 de la tarde a 9 de la
noche. La entrada es libre y gratuita.
http://www.centrodeartemoderno.com

Petroper cultural. Para este mes la compaa petrolera peruana Petroper
ha programado tres actividades culturales de entrada libre en su sede de
Paseo de la Repblica 3361 (San Isidro). Maana martes 20 de marzo, y el
prximo 27, el escritor Ivn Thays dictar sus dos conferencias Centro y
periferia a las 7 de la noche. Este jueves 22 a las 7:30, la Sala de Arte
de Petroper ser el escenario de la muestra fotogrfica Bohemios e
intelectuales, con trabajos del Chino Domnguez. La muestra podr
visitarse de lunes a viernes de 1 de la tarde a 8 de la noche. Finalmente,
el jueves 29 sern presentados los poemarios ganadores y finalistas de la
XII Bienal de Poesa Premio Cop 2005, en el auditorio de Petroper, a
las 7:30 de la noche.
http://www.petroperu.com.pe

El precio de la fama. ngel Gustavo Infante fungir de moderador de El
precio de la fama (o los quince minutos de gloria de nuestra literatura),
el primero de una serie de foros que ha organizado la Universidad Central
de Venezuela bajo el nombre general de Misin imposible: el compromiso de
la ficcin o la ficcin del compromiso. Esta primera cita, en la que
participarn los escritores venezolanos Alberto Barrera Tyszka, Leonardo
Padrn y Luis Alberto Crespo, se celebrar este mircoles 21 de marzo, Da
Mundial de la Poesa, a las 6 de la tarde en la Sala E, o Francisco de
Miranda, de la universidad.
http://www.ucv.ve

Poesa invernal. Boricua College invita a la segunda lectura literaria de
su XIX Serie Invernal de Poesa, titulada Escritoras y promotoras
culturales, con las escritoras Paola Paula, Sonia Rivera Valds, Madeline
Milln y Tanya Torres. El evento se llevar a cabo este mircoles 21 de
marzo a las 6 de la tarde en el Saln Azul del centro de Boricua College en
el 186 N. 6th Street de Brooklyn (Nueva York, EUA), entre las avenidas
Bedford y Driggs (tren L a Bedford Avenue, a tres paradas de 14
Street/Union Square). El evento, que ser mayormente en espaol, es gratis
e incluye lectura abierta al pblico. La serie tambin presentar eventos
literarios en los meses de abril y mayo. Para ms informacin, comunicarse
con la directora de la Serie de Poesa, Myrna Nieves, en Boricua College,
telfono (718) 782-2200, extensin 249, o escribir a:
mnieves@boricuacollege.edu.
http://www.boricuacollege.edu

Recital abierto. La Asociacin de Escritores de Panam y 9 Signos Grupo
Editorial han organizado para este mircoles 21 de marzo, Da Internacional
de la Poesa, el conversatorio y recital El arte de la poesa.
Participarn los poetas Enrique Jaramillo Levi, Edilberto Songo Gonzlez
Trejos, Javier Romero Hernndez y Gorka Lasa. Adems se brindar la
oportunidad de que los asistentes que lo deseen lean su poesa, pues se
trata de un recital abierto. La entrada es libre y la cita es a las 7 de la
noche en el Teatro La Quadra (calle D, El Cangrejo, diagonal al restaurante
El Cortijo).
http://www.escritorespanama.com

Expresin plstica en Monagas. Este mircoles 21 de marzo se inicia el
Taller Libre de Expresin Plstica Alirio Patete, que dictar el joven
artista plstico Pablo Guevara cada mircoles por los prximos seis meses.
El taller, que se dictar en las instalaciones del Complejo Cultural de
Maturn (Monagas, Venezuela) es gratuito y est dividido en las fases
Bsico, Intermedio y Avanzado, con un cupo mximo de 25 personas mayores de
12 aos, quienes aprendern tcnicas de dibujo y pintura, as como amplios
conocimientos sobre lneas, contorno, dintorno, teora del color,
perspectiva y otros temas. Las sesiones semanales se realizarn entre las
9:30 de la maana y las 12 del da. Alirio Patete, epnimo del taller, fue
un destacado artista monaguense que se caracteriz por su particular
paisajstica y colorido en cada uno de sus abstractos.

Entreactos. Por estos das aparecer en Espaa la novela as titulada, de
la escritora Eva Monzn Jerez (Santander, 1964), que a finales del ao
pasado obtuviera el premio Valencia 2006 de narrativa en castellano, ,
dotado con 30.000 euros y convocado por la institucin Alfons El Magnnim
de la Diputacin de Valencia. La novela es un viaje de reconstruccin
personal a travs de la memoria y la realidad, una bsqueda del tiempo
perdido, trazado en el mundo rural del tardofranquismo, segn el jurado.
El conjunto de la narracin tiene un lenguaje mesurado, con escenas de
gran intensidad, como la descripcin de un exorcismo, poco comn en la
narrativa espaola actual, apunt. El jurado estaba compuesto por los
escritores Miguel Cataln, ngel Basanta, Gregorio Morales, Andrs Sorel y
Juan Manuel Gonzlez. Monzn Jerez, quien reside en Valencia, estudi
msica, idiomas y psicologa clnica, profesin que ejerce en un gabinete
privado. Ha sido finalista en Relato Joven de Alfaguara y ha publicado la
novela corta Tiempo muerto, en Bartleby. Tambin colabora con poemas en
diversas revistas. Actualmente est traduciendo El diario de una novela, de
J. Steinbeck, para Bartleby.
http://www.alfonselmagnanim.com

Races peruanas. El Consulado General del Per en New York ha organizado la
exhibicin colectiva de artistas peruanos Deep Roots (Races
profundas), que estar abierta al pblico del 1 al 30 de abril en los
ambientes de la galera Tribes (285 E. Third St. 49 st., Manhattan, New
York 10009). Esta muestra colectiva ofrecer una recepcin el jueves 12 de
abril del 2007 a las 6 de la tarde. Sus visitantes podrn apreciar trabajos
de destacados artistas peruanos como Emil Alzamora, Consuelo Amat y Len,
Grimanesa Amors, Lucy Angulo, Pedro Caballero, Eduardo Cochachin, Maritza
Danos, Carpio Dvila, Vctor Delfn, David Fras, Claudio Jurez, Gabriela
Lujn, Pilar Martnez, Fernando Pomalaza, Betty Seminario, Nora Sidone,
Wieslawa Tomasevich, Wari y Zenaida Cajahuaringa. El ingreso es libre.
http://www.consuladoperu.com/newyork/index_ny.htm

Los filsofos se renen. Hasta el 8 de abril se recibirn resmenes para el
X Foro Nacional de Estudiantes de Filosofa, actividad que entre el 30 de
mayo y el 2 de junio se realizar en la Universidad de La Salle
(http://www.lasalle.edu.co), en Bogot, bajo el lema Ley de justicia y paz
en Colombia: es posible pensar el perdn?. Los resmenes deben iniciarse
con un ttulo de no ms de diez palabras (que debe ser el mismo de la
ponencia final y corresponder al contenido presentado en ella) y deben
incluir objetivos, hiptesis, argumentacin y una bibliografa preliminar.
Detalles sobre las caractersticas que se espera tengan estos resmenes
pueden verse en la web del evento.
http://www.forofilosofia2007.spaces.live.com

Goytisolo, guerra y letras. El escritor Juan Goytisolo impartir en Sevilla
(Espaa) el curso Guerra, periodismo y literatura, que tendr lugar en la
sede de la Fundacin Tres Culturas del 10 al 13 de abril, y que persigue
reflexionar, a travs de la obra del escritor, sobre el enorme poder de la
imagen en los conflictos blicos. El encuentro est dirigido a
universitarios, profesionales del periodismo y todo aquel interesado en el
tema. Se entregar un certificado de asistencia a quienes se inscriban y
asistan al menos a tres das. El curso se estructura en cuatro sesiones de
tarde en las que Goytisolo, a travs de una serie de charlas, impartir el
seminario.
http://www.tresculturas.org

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*** Elsa Cross gana el Premio de Poesa Jaime Sabines/Gatien Lapointe

La escritora mexicana Elsa Cross gan este lunes 5 de marzo la quinta
edicin del Premio Internacional de Poesa Jaime Sabines/Gatien Lapointe,
que organizan instituciones de Mxico y Canad, segn inform en un
comunicado el Fondo de Cultura Econmica (FCE,
http://www.fondodeculturaeconomica.com).

El galardn se otorga alternativamente cada ao a un poeta vivo canadiense
y otro mexicano, y es impulsado por el Seminario de Cultura Mexicana (SCM,
http://www.culturamexicana.org.mx), la editorial canadiense Ecrits des
Forges (http://www.ecritsdesforges.com) y la Sociedad General de Escritores
de Mxico (Sogem, http://www.sogem.org.mx). En anteriores ediciones han
recibido este galardn los poetas Al Chumacero, Claude Beausoleil, Eduardo
Lizalde y Jean Marc Desgent.

El premio est dotado con 50 mil pesos y con la edicin de un disco con la
voz del autor, que en Mxico publica el FCE. La entrega del galardn tendr
lugar el prximo mes de octubre durante el encuentro de Poetas del Mundo
Latino, que se celebrar en la ciudad de Morelia, Michoacn.

En el acto estuvieron presentes Luis Estrada, presidente del SCM; Mnica
Beltrn Brozn, directora adjunta de literatura de la Sogem; Gastn
Bellemare, director de Ecrits des Forges y Joaqun Dez-Canedo, gerente
editorial del FCE. El jurado quebequense estuvo integrado por Jean Marc
Desgent, Claude Beausoleil y Gaston Bellemar.

Nacida en Ciudad de Mxico en 1946, Cross, adems de poeta, es indloga,
traductora literaria y ensayista. Es doctora en filosofa y letras por la
Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx), de cuya
Facultad de Filosofa y Letras es catedrtica.

En 1990 recibi el Premio Nacional de Poesa Aguascalientes por El divn de
Antar. Recibi el Premio Nacional de Poesa Jaime Sabines en 1992 y el
homenaje Espejo al Sol Treinta Aos de Poesa en la Casa del Poeta en 1996.
Ha publicado ms de veinte ttulos, como Naxos (1966), Peach Melba (1970),
Bacantes (1982), Pasaje de fuego (1987), Jaguar (1991), Moira (1993) y El
vino de las cosas: ditirambos (2004), entre otros. La autora ha sido
merecedora, entre otros premios, del Premio de Poesa Nacional Jaime
Sabines, que le fue otorgado en 1992.

Fuentes: EFE  Milenio  Wikipedia



*** Premios Gran Angular y Barco de Vapor emitieron veredictos

Marta Zafilla con Mensaje cifrado y Carlo Frabetti con Calvina han
resultado ganadores de la XXIX edicin de los premios de literatura juvenil
Gran Angular y de literatura infantil Barco de Vapor, respectivamente, que
convoca la Fundacin Santa Mara (http://www.fundacionsantamaria.org),
segn se anunci en una ceremonia celebrada en la Real Casa de Correos de
Madrid este 6 de marzo.

En el acto tambin se entreg el Premio Internacional de Ilustracin,
dotado con 12.000 euros, que recay sobre Inma Pla por Los pjaros aprenden
idiomas.

El jurado del Gran Angular concedi a Zafilla el galardn, dotado con
100.000 euros, por el manejo de la intriga en Mensaje cifrado, as como
por lograr en esta obra la capacidad de suscitar en el lector preguntas
sobre el ser humano.

Zafilla, de 24 aos, expres en su discurso una emocin inmensa y relat
que desde los 14 aos escribe poesa y cuento pero que no public su primer
libro hasta el ao pasado.

Por su parte, el jurado del Barco de Vapor, dotado tambin con 100.000
euros, escogi la obra de Fabretti por su sentido del humor y su sentido
potico, que potencia la inteligencia del lector al que sita en una
paradoja constante.

Frabetti destac en su discurso improvisado la sorpresa abrumadora por
recibir el galardn y con ste entre las manos dio las gracias a los que
no resignan por conseguir un mundo ms justo y relat que entenda por qu
el premio era tan contundente y es para que uno no piense que est
soando cuando lo recibe.

Adems, se entreg el premio de la Fundaci Jordi Sierra i Fabra
(http://www.sierraifabra.com/ant/secciones/Fundacio_JSF) en colaboracin
con el grupo SM, en el que participan escritores de menos de 18 aos y que
este ao ha recado en Jara Santamara por Te comers el mundo. En el mismo
acto, Agustn Fernndez Paz recibi la placa de plata por su obra Las hadas
verdes, que ha conseguido vender ms de 100.000 ejemplares.

Fuente: EFE



*** Discapacitado gana premio literario en Espaa

Miguel ngel Rojas, un hombre de 34 aos con discapacidad intelectual,
apasionado de la escritura y la historia y perteneciente a la Asociacin
Pro Deficientes Psquicos de Alicante (Apsa,
http://www.asociacionapsa.com), gan este viernes 9 de marzo, con una
composicin de dos pginas, un concurso para escolares promovido por la
Cofrada de San Nicols de Bari.

Al enterarse de que se celebraba este certamen de redacciones, Rojas
escribi su trabajo y lo envi consciente de que rebasaba la edad lmite
del 2 Concurso Infantil de redaccin sobre la vida, virtudes y milagros de
San Nicols de Bari, y sin avisar a sus padres ni a los miembros de Apsa

La discapacidad psquica que padece no le impidi recabar toda la
documentacin necesaria sobre el patrn de Alicante y escribir la
composicin, que, segn miembros de la cofrada, gust mucho a todos los
miembros del jurado, y decidieron concederle un premio singular, ya que a
pesar de que no cumpla los requisitos de edad y escolarizacin, el
esfuerzo de Miguel no poda quedar en balde, explicaron.

Aficionado a la escritura desde que era adolescente, participa activamente
en las reuniones que Apsa celebra cada viernes. Me gusta mucho colaborar
en las decisiones que se toman y escuchar lo que se habla en estas
reuniones. Por ello, escribo sobre temas que nos conciernen a nosotros,
como los problemas de la gente con discapacidad, afirm el premiado.

Rojas tiene en mente un nuevo proyecto: participar en el peridico que
pronto editar Apsa y escribir algunos artculos en sus pginas. Aunque
afirma que lo que ms le gustara hacer es ser encuadernador de libros, que
es el oficio que ha aprendido en los talleres ocupacionales.

Sus padres se sienten muy orgullosos del trabajo que desarrolla su hijo y
afirman que es muy responsable y consecuente con sus labores. Le encantan
los libros y la escritura y, aunque por su deficiencia le cuesta hacer ms
las cosas, l le pone mucho empeo y siempre consigue hacer lo que se
propone, comenta Mara ngel Ruiz, su madre.

ste no es el primer premio en literatura que este alicantino gana, ya que
hace dos aos tambin obtuvo un galardn en escritura en el colegio de
Virgen del Remedio, lo que avala sus dotes de escritor, pese a las cuales
l afirma que suea con encontrar otro trabajo en el que tambin se sienta
realizado como persona.

Fuente: La Verdad



*** Anunciados los fallos de los premios Miguel Hernndez

Alfonso Lpez Alfonso y Sara Mesa Villalba fueron los ganadores del Premio
Internacional de Periodismo Miguel Hernndez y del Premio Nacional de
Poesa Miguel Hernndez, segn los veredictos anunciados el 9 y el 15 de
marzo, respectivamente. Ambos premios son convocados por la Fundacin
Miguel Hernndez (http://www.miguelhernandezvirtual.com) y fueron
anunciados en el Hotel Meli Palacio de Tudemir de Orihuela.

Lpez Alfonso, natural de Moncu (Cangas del Narcea, Asturias, Espaa) y
residente en Oviedo, recibir 8.000 euros en virtud del homenaje tributado
a Miguel Hernndez a travs de un artculo publicado en la revista Clarn,
en mayo-junio del pasado ao, sobre Arturo del Hoyo, amigo del poeta
oriolano y primer editor suyo en la dcada de los aos cincuenta.

El Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernndez est dirigido a
artculos publicados en medios impresos y digitales que traten cualquier
aspecto de la vida y obra del universal poeta oriolano. El ganador, de 30
aos de edad, es licenciado en historia por la Universidad de Oviedo
(http://www.uniovi.es). Colabora en varias revistas literarias y es autor
de una novela, El aliento en la nuca, recientemente publicada por Llibres
del Pexe.

Adems, el Jurado, aparte de felicitarse por la alta participacin y
calidad de los ms de treinta y ocho trabajos presentados, ha acordado
conceder una mencin especial al artculo de Eutimio Martn La relacin
Miguel Hernndez-Luis Rodrguez Isern, publicado en la revista El
Maquinista de la Generacin en junio pasado.

El jurado del premio de periodismo estuvo presidido por el delegado del
Consell de la Generalitat Valenciana en Alicante, Jos Marn Guerrero, en
su condicin de secretario del Patronato de la Fundacin, e integrado por
Amado del Pino, dramaturgo cubano que recibi una mencin especial en la
edicin del ao pasado; Enrique Cerdn Tato, escritor alicantino; Jos Luis
Garca Martn, crtico literario, poeta y profesor de la Universidad de
Oviedo; y Javier Villn, crtico del diario El Mundo
(http://www.elmundo.es), adems de por Juan Jos Snchez Balaguer, director
de la Fundacin Miguel Hernndez, y secretario del jurado.

Por su parte, el veredicto que favoreci a Sara Mesa Villalba, escritora
madrilea residente en Sevilla, fue anunciado este 15 de marzo. Mesa
obtiene 3.000 euros, un elemento artstico acreditativo y la publicacin de
su poemario. Al certamen concurrieron 140 obras.

De 30 aos de edad, Mesa es licenciada en ciencias de la informacin y en
la actualidad estudia filologa hispnica. Trabaja como profesora de
secundaria, aunque desde julio del pasado ao desempea un puesto como
analista en el Consejo Audiovisual de Andaluca
(http://www.consejoaudiovisualdeandalucia.es). Ha ejercido el periodismo en
varios medios de comunicacin andaluces. Realiz su tesina sobre la crtica
literaria como gnero periodstico y ha publicado diversos artculos sobre
Francisco Ayala, Marguerite Yourcenar y Fernando Pessoa.

El jurado del premio de poesa estuvo presidido por Francisco Javier Dez
de Revenga en su condicin de miembro del Patronato de la Fundacin, e
integrado por Arcadio Lpez Casanova, catedrtico en la Universidad de
Valencia (http://www.uv.es); el poeta Carlos Marzal; el editor Juan Pastor,
responsable de la editorial Devenir; y ngel Luis Prieto de Paula,
catedrtico de literatura en la Universidad de Alicante (http://www.ua.es).
El director de la Fundacin Miguel Hernndez, Juan Jos Snchez Balaguer,
actu como secretario del jurado.

Dez de Revenga ha calificado el libro ganador como un texto original,
lleno de lecturas y con una estructura reflexionada, con un ttulo
enigmtico en el que se conjuga la naturaleza y el tiempo. Por su parte,
Prieto de Paula ha defendido el carcter arriesgado del poemario, con gran
riqueza imaginativa, en la que la poesa vence la retrica.

Fuente: Orihuela Digital



*** Luis Leante gana el Premio Alfaguara de Novela 2007

El escritor murciano Luis Leante gan el pasado viernes 9 de marzo la X
edicin del Premio Alfaguara de Novela, dotado con 132.938 euros (175.000
dlares), con Mira si yo te querr, una novela que refleja una historia de
amor que se mantiene durante casi tres dcadas, y que cuenta con el
conflicto del Sahara como teln de fondo.

A este premio, fallado en la sede de la editorial Alfaguara
(http://www.alfaguara.santillana.es) y considerado uno de los de mayor
prestigio otorgados a una obra indita en castellano, se han presentado 574
originales de Espaa y Amrica. El jurado, que tom su decisin por
mayora, estuvo presidido por el escritor peruano Mario Vargas Llosa y
compuesto por Santiago Gamboa, Jos Luis Cuerda, Mercedes Monmany, Juan
Gonzlez, Claudia Pieiro y Francisco Martn Moreno.

Vargas Llosa destac, de la obra que result ganadora, la fuerza expresiva
con que se describen los paisajes y la vida de la ltima colonia espaola
en frica, convertidos en escenario de una historia de amor que marca la
vida de los protagonistas. Agreg que la novela mantiene la atencin
desde la primera pgina.

Mira si yo te querr es una historia de amor sobre un fondo novedoso y
dramtico en los campos de refugiados, en la comunidad saharahui y, aunque
no es una obra poltica, transpira de ella de una manera visible y
conmovedora, aadi el autor de La casa verde.

Nacido en Caravaca de la Cruz (Murcia) en 1963, Leante es licenciado en
filologa por la Universidad de Murcia (http://www.um.es) y desde 1992 vive
en Alicante, donde trabaja como profesor de latn. Autor de numerosos
libros, tiene ya en su haber diez premios, pero con el Alfaguara deja de
estar en el anonimato.

Tras conocer el fallo del jurado y saber que con este premio pasa a
engrosar la lista de las primeras plumas, coment que se senta noqueado.
Mi autor favorito desde los 16 aos es Mario Vargas Llosa, as es que
cuando me ha llamado para decirme que haba ganado el premio he sentido
palpitaciones y casi pierdo la salud. Me ha emocionado tanto que slo con
la llamada de l ya me senta premiado, coment.

Leante es el tercer espaol que gana este premio, tras Manuel Vicent y
Clara Snchez. En el resto de las convocatorias el galardn recay en
autores latinoamericanos, entre ellos Toms Eloy Martnez, Elena
Poniatowska, Sergio Ramrez y Eliseo Alberto, Xavier Velasco, Laura
Restrepo o Santiago Roncagliolo.

Guionista de cine y autor de relatos como El ltimo viaje de Efran y El
criador de canarios y de las novelas Camino del jueves rojo, Paisaje con
ro y Baracoa de fondo, La edad de plata, El vuelo de las termitas o
Academia Europa, entre otros, Leante reconoci que el cine era una de las
artes que ms le influan en su literatura y que pensaba en imgenes.

Pero quiso tambin dejar claro que los autores que ms le han influido han
sido los latinoamericanos: el primero, Vargas Llosa; el segundo, Garca
Mrquez, explic.

Sobre la inspiracin de su novela, dijo que en 2002 haba hecho un viaje al
Sahara con un compaero de clase y treinta o cuarenta nios, visitando los
campos de refugiados, y me qued muy impresionado por su situacin y la
voluntad de supervivencia que tenan. Fue conmovedor cmo nos recibieron.
No se me borr la imagen y despus, al ao siguiente, fui con un legionario
espaol y ya no se me quit de la cabeza.

He querido denunciar una situacin que dura ya treinta aos y que est
escondida en el armario. Hoy esta gente est lanzando un grito de auxilio
al mundo. Aunque quiero dejar claro que esto no es todo en la novela, pero
s una parte muy importante, recalc.

El escritor colombiano Santiago Gamboa coment con humor que cuando, al
principio, ley el manuscrito, pens que se trataba de una mujer
recientemente divorciada. Ya veo que no, y slo quiero felicitarle y darle
las gracias a Leante por haber hecho el esfuerzo de contar algo de lo que
se sabe tan poco.

Leante, al que ahora le espera un ao de larga gira en Espaa y Amrica
para presentar su libro, termin mostrando su deseo de no defraudar a la
gente.

El fallo de la X edicin del premio Alfaguara congreg a numerosos
escritores, editores y periodistas, entre ellos Luis Mateo Dez, Rosa
Montero, Benjamn Prado, Clara Snchez, Fernando Delgado, Inma Chacn,
Manuel Longares, Marina Mayoral, Jos Mara Guelbenzu o Jos Luis Borau,
entre otros.

Fuente: EFE



*** Vargas Llosa present novela del colombiano Antonio Garca ngel

El escritor peruano Mario Vargas Llosa present este 12 de marzo en Madrid
(Espaa) la segunda novela del joven escritor colombiano Antonio Garca
ngel, Recursos humanos, cuyo proceso creativo han vivido juntos como
maestro y discpulo como parte de la Iniciativa Artstica Rolex para
Mentores y Discpulos
(http://www.rolex.com/es/philanthropy/rolex-mentor.html).

Ambos presentaron la obra de este alumno aventajado que, por su frescura y
originalidad, gan el premio Rolex Mentor y Discpulo, gracias al cual
Vargas Llosa se convirti en su tutor y primer lector de su segunda novela,
Recursos humanos.

La Iniciativa Artstica de Rolex es un programa filantrpico internacional
que busca promover el acercamiento entre grandes maestros y jvenes
artistas que establecen una colaboracin creativa tutelada, que en este
caso ha llevado a ambos autores a ser muy buenos amigos, dijo Vargas
Llosa, quien agreg que la experiencia ha sido muy interesante porque
nunca haba asistido a todo el proceso de una novela que no fuera ma.

Vargas Llosa tambin dijo en la presentacin de la obra haber aprendido
muchas cosas porque he visto que esos procesos no son idnticos, son muy
diferentes segn el autor. Para l, que ha dedicado su vida a hacer
novelas, tener esta experiencia directa de lo que es la elaboracin de una
historia desde sus primeros brotes hasta que termine la obra ha sido algo
instructivo y entretenido, agreg.

El autor de Travesuras de la nia mala eligi a su discpulo de una terna
de tres autores, entre los que haba un espaol y un mexicano, porque vio
en l a un joven escritor en pleno proceso de formacin y le gust la
idea que present.

Recursos humanos abre las puertas de una empresa que podra estar situada
en cualquier gran ciudad del mundo en la que, durante una reestructuracin,
uno de los empleados queda fuera del organigrama salvo en dos aspectos: se
le mantiene el escritorio y el salario. Las relaciones humanas se suceden
en un entorno aparentemente montono que va introduciendo al lector en un
microcosmos kafkiano en el que el absurdo y la realidad se mezclan y
atrapan al lector hasta el final.

Para Vargas Llosa es una magnfica novela y sobre todo destac el humor
con el que trabaja el autor que es un gnero no muy frecuente en la
literatura de lengua espaola, que suele tener sus gneros aparte. Indic
que en la novela se pueden encontrar textos disparatados, absurdos
enormemente y situaciones muy divertidas, pero sin faltar otros aspectos
ya que est muy bien construida, es muy creativa y original.

Garca ngel ve en Vargas Llosa a un colega con gran experiencia que tuvo
la generosidad de leer cada paso y participar con una opinin muy
inteligente del proceso desde los primeros balbuceos hasta que estaba
listo. A sus 34 aos, el joven colombiano, autor de Su casa es mi casa,
esta experiencia ha sido un salto grandsimo en la envergadura de sus
creaciones literarias. El escritor dijo que ha aprendido a usar algunos
recursos literarios que estaban como callados y que he aprendido a
afinar.

Mario Vargas Llosa record a su alumno que la disciplina es un elemento
indispensable para la creacin porque adems de inspiracin si no se
apoya con perseverancia y trabajo se fracasa.

Por su parte, Garca ngel agradeci a su maestro el tiempo que le ha
dedicado durante el proceso creativo de la novela y las experiencias que
han vivido juntos ms all de la literatura y asegur que la mejor manera
de honrar a Mario ser brillar muy fuerte pero con luz propia.

Fuente: EFE



*** Reeditan en Espaa el Cantar del Mo Cid con enfoque didctico

La obra ms antigua de la pica castellana que se conserva, el Cantar de
Mo Cid, ha reeditado en prosa y con un enfoque didctico el profesor
Germn Dez Barrio, quien labora en un instituto de secundaria en
Valladolid (Espaa), para hacer ms accesible a los alumnos el
conocimiento de los clsicos, segn se inform este martes 13 de marzo.

Resulta increble y lamentable ver que los alumnos apenas captan la irona
cuando en clase leemos novelas picarescas como El Lazarillo de Tormes. Es
que ni se ren, se quej Dez, nacido hace 54 aos en Buenavista de
Valdavia (Palencia) y autor de una treintena libros teatrales y de
narrativa infantil y juvenil.

La mentalidad actual y el precario conocimiento del vocabulario impide a
los estudiantes una buena lectura comprensiva de los textos antiguos,
aadi el escritor y docente al justificar la traslacin en prosa de los
versos en castellano antiguo con las andanzas y desventuras del caballero
castellano Rui Daz de Vivar, conocido en la historiografa como El Cid
Campeador.

Esta versin en prosa del Cantar, editada por CCS
(http://www.editorialccs.com) dentro de su coleccin de Narrativa Clsica
Galera del Unicornio, respeta de forma escrupulosa la transcripcin
realizada por Ramn Menndez Pidal a partir del manuscrito de Per Abbat,
fechado en 1207 y del que este ao se conmemora su octavo centenario.

Al fin y al cabo la pica no es ms que un relato, prosa. Lo nico que yo
he hecho ha sido reducir las transcripciones, sintetizarlas, suprimir las
series repetidas. Lo dems respeta ntegramente el espritu del Cantar,
seal Dez.

Fuente: El Norte de Castilla



*** Antonio Lobo Antunes gana el Premio Cames 2007

El escritor portugus Antonio Lobo Antunes (Lisboa, 1942) ha ganado el
Premio Cames 2007, el mayor galardn literario en lengua portuguesa,
dotado con 100.000 euros, anunci este 14 de marzo el jurado en Ro de
Janeiro.

El premio, instituido en 1988 por un acuerdo cultural entre el gobierno
portugus y el brasileo, tiene la intencin de consagrar anualmente a un
autor de lengua portuguesa que, por el valor intrnseco de su obra, haya
contribuido para el enriquecimiento del patrimonio literario y cultural de
la lengua comn.

Lobo Antunes, de 64 aos, es junto con Jos Saramago el autor portugus ms
traducido, y ya ha sido candidato al premio Nbel de Literatura en varias
ocasiones. Es autor de numerosas obras, entre ellas El orden natural de las
cosas, La muerte de Carlos Gardel, Exhortacin a los cocodrilos, No entres
tan deprisa en esa noche oscura: poema y Yo he de amar a una piedra. Su
ltima novela, Ayer no te vi en Babilonia, fue lanzada el pasado octubre.

Adems de articulista en peridicos y revistas de varios pases, como en el
suplemento Babelia (http://www.elpais.com/suple/babelia), del diario
espaol El Pas (http://www.elpais.com). Estudi y ejerci medicina,
especialidad psiquiatra, en un hospital lisboeta. Estuvo enrolado en la
guerra de Angola durante 17 meses, como mdico del ejrcito, una etapa que
marc en parte su vida y jug un papel importante en los temas y argumentos
de sus novelas, en donde la muerte, la crueldad humana y la dictadura
portuguesas son una constante.

El jurado, que se reuni en la Biblioteca Nacional de Ro de Janeiro
(http://www.bn.br), estaba integrado por dos portugueses, J. B. Martinho y
Mara de Ftima Marinho, dos brasileos, Leticia Malard y Domicio Proena
Filho, y dos miembros de los pases de lengua oficial portuguesa (Palop),
el mozambiqueo Francisco Noa y el angoleo Joao Melo.

El ao pasado el premio fue atribuido a Jos Luandino Vieira, que lo
rechaz alegando razones de conciencia. Entre los galardonados con el
Cames estn Agustina Bessa Luis, Eugenio de Andrade o Sofia de Mello
Breyner, Eduardo Loureno, Jos Saramago, Jorge Amado o Miguel Torga.

Fuente: Europa Press



*** Libro sobre Reinaldo Arenas publican en Francia

Liliane Hasson, quien ha traducido al francs varias de las obras de
Reinaldo Arenas, as como de Virgilio Piera, entre otros escritores
cubanos, publicado la semana pasada el libro Un cubain libre, Reinaldo
Arenas con el sello Actes Sud (http://www.actes-sud.fr).

De 192 pginas, el texto de Hasson recoge documentos, memorias y
testimonios sobre el autor de Antes que anochezca, adems de numerosas
fotografas de amigos, familiares y del propio Arenas, realizadas por
Susanne Nagy. El volumen est estructurado en varios captulos que abarcan
la vida en la isla y luego en el exilio. Reinaldo Arenas se march a
Estados Unidos en 1980, como parte del xodo del Mariel.

Durante la presentacin del volumen en la Maison de lAmrique Latine
(http://www.mal217.org), en Pars, el pblico reunido en el recinto
protest ante las intenciones del pintor Jorge Camacho, amigo de Arenas y
heredero de su obra, de leer una nota donde se queja de que en el libro de
Hasson no hay ninguna reflexin profunda sobre la obra de Reinaldo, slo
una serie de chismes y falsos testimonios con la intencin de denigrar su
memoria.

Tras la presentacin del volumen se proyect el documental Seres
extravagantes, del cineasta cubano Manuel Zayas.

Hasson ha publicado adems los ttulos Limage de la rvolution cubaine
dans la presse franaise et espagnole (ditions hispniques, 1981), Cuba:
nouvelles et contes daujourdhui (LHarmattan, 1985), y LOmbre de la
Havane (Autrement, 1997).

Fuente: Cuba Encuentro



*** Premio Ateneo de Novela Histrica para Fernando de Artacho

El escritor sevillano Fernando de Artacho (1960) ha obtenido el I Premio
Ateneo de Novela Histrica, dotado con 12.000 euros, con La gubia del
alumbrado, segn se anunci este 14 de marzo. El premio es organizado por
el Ateneo de Sevilla (http://www.ateneosevilla.org) y Algaida Editores
(http://www.algaida.es), sello que publicar la novela en mayo. El autor es
licenciado en derecho por la Universidad Hispalense y ha publicado las
novelas Hija de la Iglesia (2004), Las dos verdades (2005) y El enigma de
la Santa Espina (2006).

La gubia del alumbrado est protagonizada por el escultor Juan Martnez
Montas (Alcal la Real, Jan, 1568-Sevilla, 1649). Martnez Montas, que
fue uno de los mximos representantes de la escuela barroca, esculpi la
mayor parte de sus obras en Sevilla, ciudad que junto a Madrid representa
uno de los escenarios principales de la novela.

La obra narra el momento en el que se inicia la decadencia del imperio
espaol, por lo que aventuras, intrigas polticas y personas sospechosas
para el poder eclesistico salpican la historia. Martnez Montas
perteneca a una congregacin que llamaban de la Granada. Esta congregacin
fue acusada de ser regida por alumbrados. Hubo un proceso contra ellos. Los
alumbrados hacan una interpretacin propia de la religin. Se hacan pasar
por msticos. Decan que las normas de la Iglesia no eran vlidas. Los
alumbrados tambin decan que ellos hablaban con Dios y que tenan
visiones, relata Artacho.

La Granada era una congregacin religiosa de personas muy importantes que
estaban bajo la sospecha de no ser ortodoxos por el secretismo que tenan
que guardar en algunos puntos de su ordenanza. En la Granada haba nobles y
sacerdotes. Fue procesada por ser discreta y por tener que guardar
secretos. Se dice que no se conden a nadie, pero tampoco existen los
papeles que prueben esto. Era un grupo de personas con una visin especial
de la Iglesia, quizs demasiado moderna para la poca, explica el
escritor.

Martnez Montas destaca por el perfeccionismo de sus trabajos. Al ser
tan perfecto, exiga a los dems esa misma perfeccin. Era un hombre muy
pagado de s mismo porque saba quin era. Tena un carcter muy fuerte.
Martnez Montas mat a una persona no se sabe por qu. Estuvo dos aos en
la crcel. Tambin estuvo excomulgado por los problemas que tuvo a causa de
un retablo. La excomunin le dur slo unos das, concluye.

Fuente: El Pas



*** Banco del Libro de Venezuela gana el premio Astrid Lindgren

El Premio de Literatura en Memoria de Astrid Lindgren (http://www.alma.se)
del ao 2007 ha sido otorgado al Banco del Libro
(http://www.bancodellibro.org.ve), segn informaron los organizadores en un
comunicado el pasado 14 de marzo. El jurado, presidido por Larry Lempert,
jefe de la Biblioteca Internacional de Estocolmo, valor el espritu
pionero, ingenio y tenacidad con que esta institucin venezolana ha
buscado constantemente nuevas formas de difundir los libros y fomentar la
lectura entre los nios de Venezuela. Es la primera vez que este premio se
le otorga a una institucin y no a una personalidad.

Igualmente, el jurado destac el entusiasmo, el profesionalismo, la
cercana a los nios y una liberadora falta de mentalidad burocrtica con
que el Banco del Libro ha desarrollado su trabajo en barriadas y pueblos de
la sierra as como en la universidad y en el ciberespacio. Representantes
de la institucin viajarn a Suecia el prximo 30 de mayo para recibir el
premio de manos de la princesa heredera Victoria, en una ceremonia abierta
al pblico.

Competimos con 107 candidatos y con instituciones como la
Jugendbibliotheke de Alemania, que es un centro de estudios para la
literatura infantil muy reconocido, explic Mara Beatriz Medina,
presidenta de la institucin. Pero tambin el Banco del Libro es un centro
de documentacin, un programa amplio de formacin de promotores de lectura,
y adems tiene la promocin de lectura de la mano de instituciones pblicas
y privadas. Es un reconocimiento al banco, que cumple 47 aos.

Los miembros del jurado, cuenta Medina, viajaron a Venezuela a evaluar la
veracidad de las acciones de la institucin. Los llevamos primero al
estado Gurico, donde montamos siete rincones de lectura en seis
poblaciones rurales. Tambin los llevamos al estado Vargas y hasta tuvimos
un encuentro en la sede de Altamira Sur con uno de los proyectos que
mantenemos con la Universidad del Valle del Momboy (Trujillo, Venezuela,
http://www.uvm.edu.ve), donde les mostramos las bibliomulas, que es una
manera de movilizar la lectura hacia las zonas agrestes. Creo que eso los
impact muchsimo.

El Banco del Libro es una institucin sin fines de lucro creada en 1960
como centro de canje de textos escolares, de donde proviene su nombre
actual, y que ha crecido desde entonces ampliando sus actividades a todo el
pas y a todos los campos y gneros de la literatura infantil. Durante casi
medio siglo, el Banco del Libro ha proporcionado libros y despertado el
gusto por la lectura en innumerables nios y jvenes mediante una cantidad
de diversos proyectos.

Tambin se han hecho bibliotecas modelo, se ha establecido una red de
bibliotecas escolares, se ha fundado una editorial especializada en
producir libros para nios y se han editado revistas y publicaciones. El
Banco del Libro gestiona el mayor centro de documentacin en el rea de la
literatura infantil de Amrica Latina y sirve de semillero para
investigadores, escritores, ilustradores y otros jvenes. La institucin,
que antes ha recibido los premios Ibby-Asahi Reading Promotion Award (1988)
e Iflas Guust van Wesemael Award (2003), ha dejado huella en todo el campo
de la literatura infantil de Venezuela y su trabajo ha inspirado a muchos a
seguir su ejemplo en Amrica Latina y en otras partes del mundo.

El Premio de Literatura en Memoria de Astrid Lindgren (Astrid Lindgren
Memorial Award, Alma) fue instituido por el gobierno sueco y es el mayor
galardn de literatura infantil y juvenil del mundo. Con un monto de 5
millones de coronas suecas (aproximadamente 700.000 dlares americanos o
540.000 euros), se entrega anualmente para premiar a escritores,
ilustradores y otras personalidades dedicadas a fomentar la lectura en el
espritu de Astrid Lindgren. El objeto del premio, que es administrado por
el Consejo Sueco de Cultura, es potenciar y aumentar el inters por la
literatura infantil y juvenil en todo el mundo y fomentar el derecho de los
nios a la cultura en el mbito global.

Fuentes: Alma  El Universal



*** Eduardo Mendoza gana el premio de Novela Fundacin Jos Manuel Lara

Este mircoles 14 de marzo fue anunciado el veredicto de la VI edicin del
Premio de Novela Fundacin Jos Manuel Lara Hernndez, que recay sobre
Mauricio o las elecciones primarias, del escritor espaol Eduardo Mendoza,
que fuera publicada por Seix Barral (http://www.seix-barral.es). El premio
est dotado con 150.000 euros y fue creado por doce editoriales para
distinguir la mejor obra publicada por cualquier sello en 2006. Mendoza
recibi el premio de manos del presidente del Senado espaol
(http://www.senado.es), Javier Rojo.

La novela de Eduardo Mendoza se impuso sobre Santo Remedio (Lengua de
Trapo, http://www.lenguadetrapo.com), de Rafael Courtoisie; El
coleccionista de almas perdidas (Siruela, http://www.siruela.com), de Irene
Gracia; La voz interior (Pre-textos, http://www.pre-textos.com), de Daro
Jaramillo; ltimas conversaciones con Pilar Primo (Caballo de Troya,
http://www.editorialcaballodetroya.es), de Antonio-Prometeo Moya, y En el
nombre del cerdo (Destino, http://www.edestino.es), de Pablo Tusset.

El jurado que fall el premio estuvo formado por los representantes de cada
una de las doce editoriales que convocan el premio: Algaida
(http://www.algaida.es), Anagrama (http://www.anagrama-ed.es), Destino,
Espasa (http://www.espasa.com), Lengua de Trapo, Random House Mondadori
(http://www.randomhousemondadori.es), Planeta
(http://www.editorial.planeta.es), Plaza y Jans (http://www.plaza.es),
Pre-textos, Seix Barral, Siruela y Tusquets
(http://www.tusquets-editores.es).

En el mismo acto se concedi a La catedral del mar, de Ildefonso Falcones,
el premio a la novela ms vendida en 2006, mientras que Llmame Brooklyn,
de Eduardo Lago, recibi el galardn a la obra que mejores crticas recibi
durante el mismo ao.

Mendoza precis que, a diferencia de los otros premios que se concedieron
la noche del pasado mircoles 14, a m se me otorga despus de una larga
trayectoria y despus de mucho tiempo dedicado a este oficio, algo que se
agradece. Agreg que cuanto ms tiempo lleva en el oficio ms se
necesitan estos premios para que te digan que no te has equivocado, y
ocasiones como sta hacen que uno se reafirme en su posicin.

Como cada ao, el fallo del prestigioso galardn se hizo pblico en el
transcurso de una cena, que se celebr en el Crculo de Bellas Artes de
Madrid (http://www.circulobellasartes.com), y a la que asistieron el
presidente del Senado, Javier Rojo; la presidenta de la Comunidad de Madrid
(http://www.madrid.org); Esperanza Aguirre; el alcalde de la capital
espaola, Alberto Ruiz Gallardn; el director del Instituto Cervantes
(http://www.cervantes.es), Csar Antonio Molina, y numerosos escritores,
entre ellos Andrs Trapiello, Daro Jaramillo, Lourdes Ortiz, Nativel
Preciado, Irene Gracia, ngeles Caso y Espido Freire.

Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) ha publicado los libros La verdad sobre
el caso Savolta, La ciudad de los prodigios, El laberinto de las aceitunas
y La ciudad de los prodigios, entre otros muchos. Mauricio o las elecciones
primarias es una novela crtica e irnica sobre el desencanto de la
poltica, en la que se cuenta la historia de un dentista con ideales que,
tras pasar un tiempo fuera de Espaa, regresa a Barcelona y recibe la
propuesta de los socialistas para que se presente a las elecciones
generales autonmicas de 1984.

Situada en la Barcelona previa a los Juegos Olmpicos en 1992, la novela
est considerada como una obra muy crtica y provocadora con la que el
escritor cataln hace balance moral y social de una poca y un tratado
sobre la condicin humana. El dinero de este premio est destinado a la
promocin de la obra ganadora.

Fuentes: ABC  EFE



*** Premio Pablo Neruda de Poesa para la cubana Fina Garca Marruz

La poeta cubana Fina Garca Marruz (La Habana, 1923) recibi este 14 de
marzo el Premio Iberoamericano de Poesa Pablo Neruda, en su cuarta
edicin, por decisin unnime del jurado. Es la primera mujer en obtener
este galardn, que otorga el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de
Chile (http://www.consejodelacultura.cl) y que est dotado de 30.000
dlares, adems de una medalla y un diploma.

Los anteriores galardonados con el premio, creado en 2004 al cumplirse el
centenario del nacimiento del poeta Pablo Neruda (1904-1973) fueron el
mexicano Jos Emilio Pacheco, el argentino Juan Gelman y el peruano Carlos
Germn Belli. Este ltimo integr el jurado que decidi a la ganadora de
este ao, junto al poeta y ensayista cubano Roberto Fernndez Retamar y la
acadmica y crtica chilena Ana Pizarro, bajo la presidencia de la ministra
chilena de Cultura, Paulina Urrutia.

El jurado consider a Garca Marruz una de las mujeres ms destacadas de
los versos latinoamericanos, que ha plasmado la espiritualidad y la
devocin religiosa en su trabajo potico. Tambin se reconocen los
estudios que realizara la escritora sobre el pensamiento de Jos Mart, a
lo que se suma la espiritualidad cristiana de la poetisa, abierta a las
preocupaciones sociales del mundo.

Nacida el 28 de abril de 1923, Garca Marruz se gradu en ciencias sociales
en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu) y gan el Premio Nacional
de Literatura de su pas en 1990. Est casada con el tambin poeta cubano
Cintio Vitier y es madre de los msicos Sergio y Jos Mara Vitier. Autora
de una vasta obra, que ha sido traducida a varios idiomas, se inici en la
poesa a principios de los aos cuarenta, cuando form parte del grupo
Orgenes.

Entre sus obras publicadas destacan Poemas (1942), Las ciudades perdidas
(1951), Visitaciones (1970), Poemas escogidos (1984), Viaje a Nicaragua
(1987), Nociones elementales y algunas elegas (1994), Habana del Centro
(1997) y Antologa potica (1997).

Estoy muy feliz con la noticia, y recibir este premio, que se llama Pablo
Neruda, eso me halaga, manifest emocionada la poeta cubana, con quien la
ministra Urrutia se comunic telefnicamente para notificarle que haba
obtenido el galardn por decisin unnime. El premio le ser entregado el
23 o 24 de julio prximo en el Palacio de La Moneda por la presidenta de
Chile, Michelle Bachelet.

Ante un premio... uno piensa siempre en tantos escritores que lo merecan,
y no lo recibieron. Mart, el hombre ms puro de nuestra raza, como lo
llam Gabriela Mistral, no tuvo sobre su pecho ms que una medallita
escolar que recibi a sus nueve aos. Eso obliga a una gran humildad,
declar la escritora a la prensa cubana.

La fecha no es casual, segn explic el Consejo de la Cultura y las Artes,
pues coincidir con una cumbre de ministros de Cultura iberoamericanos que
se celebrar en esos das en Santiago, organizado por la Cancillera
chilena.

Fuentes: EFE  Granma  Prensa Latina



*** Wilmer Urrelo gan el Premio Nacional de Novela de Bolivia

El comunicador social, editor y narrador Wilmer Urrelo obtuvo este jueves
15 de marzo el Premio Nacional de Novela de Bolivia, dotado con 8.000
dlares, una medalla y publicacin de la obra, por Fantasmas asesinos, la
historia del crimen de un nio. Nacido en La Paz en 1975, Urrelo se impuso
entre veinticinco autores y se convirti en el escritor ms joven
distinguido con el galardn, que se entrega anualmente desde 1998.

El jurado, que estuvo integrado por los escritores Moira Bailey
presidente, Nstor Taboada y Homero Carvalho, el filsofo Wlter Navia y
el periodista Jaime Iturri, argument su fallo por el hbil manejo de
focalizaciones, voces narrativas y mltiples registros de lenguaje de
Fantasmas asesinos, una novela policial de seiscientas pginas ambientada
en la poca de la dictadura.

La obra revela un modo especial de relaciones amorosas intensas que
acontecen en medio de un submundo especfico de violencias y fanatismos de
dictadura, explicita el acta que otorga menciones de honor a Los ingenuos,
de Vernica Ormachea, y Mundo puto, de Roberto Cuevas.

La gerente del Grupo Santillana (http://www.santillanabo.com), Carola
Ossio, explic que la publicacin de la obra premiada, as como su
comercializacin simultneamente en Bolivia, Espaa, Amrica Latina y
Estados Unidos, estar a cargo de Alfaguara (http://www.alfaguara.com), que
lanzar una edicin de 3.000 ejemplares. Una vez finalizada la venta
inicial, el autor otorgar a la editorial el derecho de primera opcin de
posteriores ediciones y podr llegar con ella a acuerdos contractuales, en
el marco de lo que establece la Ley de Derecho de Autor.

No lo poda creer, dijo Urrelo a la prensa refirindose al momento en que
Bailey lo llam por telfono para anunciarle que haba obtenido el premio.
No esperaba ganar, pues mi obra tiene un tema poco premiable, indic.
Han ganado autores experimentados. Yo no escrib durante cuatro aos, pero
el 2006 me entregu ntegro, trabaj 12 horas diarias para terminar.

La novela se basa en un hecho verdico, el asesinato de un nio en un
colegio de La Paz, que ocurri en 1986. Urrelo explic que estuvo tres aos
investigando el caso antes de escribirlo.

Est dividida en tres partes, agreg. La primera Obsesiones de un
idiota I es el monlogo del protagonista, Javier Ugarte, un joven de 16
aos que se obsesiona con La ciudad y los perros de Vargas Llosa y con el
asesinato de este nio que estaba en su colegio. La segunda parte Un nio
rojo narra la violacin y muerte del nio, a los criminales Los norteos.
Tiene un fondo poltico claro y trama policial. La tercera parte
Obsesiones de un idiota II vuelve a la historia de Javier y cmo su vida
se ha marcado por aquel asesinato.

El veredicto fue hecho pblico en un acto que cont con la presencia del
viceministro de Desarrollo Cultural Pablo Groux y los representantes de las
empresas auspiciadoras del Premio, Luis Alberto Gutirrez, de BBVA
Previsin AFP (http://www.prevision.com.bo); Carola Ossio, de Santillana;
Jos Luis Pearanda, de ATB (http://www.atb.com.bo); y Juan Carlos Rocha,
director del diario La Razn (http://www.la-razon.com).

El premio ha sido obtenido en el pasado por los escritores Gonzalo Lema, C
Mendizbal, Tito Gutirrez, Ramn Rocha, Edmundo Paz Soldn, Juan Claudio
Lechn, Eduardo Scott y, en su edicin anterior de 2005, Luisa Siles.

El Premio Nacional de Novela es, desde hace ocho aos, un estmulo para
que los escritores difundan su obra en el pas y en otras latitudes,
asegur Carola Ossio. Por su parte, Juan Carlos Rocha enfatiz la necesidad
de elevar los montos de los premios nacionales, desde el Estado y con el
apoyo de la empresa privada. La iniciativa fue bien recibida por el
viceministro Groux, quien se comprometi en ampliarlos y mejorarlos.

Fuentes: ABI  La Razn (Bolivia)



*** Villa del Libro, una ciudad editorial, inauguran en Espaa

El presidente de la Junta de Castilla y Len (http://www.jcyl.es), Juan
Vicente Herrera, y Ramiro Ruiz Medrano, presidente de la Diputacin
Provincial (http://www.diputaciondevalladolid.es) institucin que lidera
el proyecto inauguraron este jueves 15 de marzo la Villa del Libro
(http://www.diputaciondevalladolid.es/villadellibro), un proyecto de tres
millones de euros creado en el municipio amurallado de Uruea, en
Valladolid (Espaa).

La Villa del Libro comprende nueve libreras y pone a esta localidad de la
tierra de campos vallisoletana en el mapa europeo de los pueblos que tienen
al libro como argumento principal en pases como Francia, Italia o el Reino
Unido. La gestin del complejo ha sido encomendada a Turisvall
(http://www.turisvall.com), la sociedad encargada de las actividades de
ocio y turismo de la provincia.

Las libreras establecidas all han recibido condiciones ventajosas en el
alquiler, que se les ha otorgado al precio de un euro por metro cuadrado
por un mximo de diez aos renovables. Siete de los establecimientos
provienen de Valladolid, mientras que la Librera El 7 es de Madrid, y
Almad, de Valencia.

Jos Jimnez, titular de El 7, es uno de los que dan el salto desde
Internet a la librera fsica y tambin el nico que junto a la librera
valenciana no conoca Uruea antes de tener noticias del proyecto. Tener
una librera era el sueo de mi vida y ahora lo he conseguido, afirma este
aficionado a los toros, que tiene abono en el tendido 7 de la plaza de Las
Ventas, aunque no siempre comparte el criterio de sus inquilinos ms
famosos. Los libros taurinos son su especialidad aunque no lo nico que se
podr encontrar en su tienda que, como el resto, abrir de jueves a
domingo.

La Punta del Iceberg es otra de las libreras. Es regentada por Rosa Arias
Merino, quien dice que el libro es la punta del iceberg de la cultura y
aprender a leer es la punta del iceberg de la apertura a otros mundos.
Precisamente Otros mundos es el epgrafe que, segn explica, mejor aclara
el contenido temtico de sus libros. Estamos especializados en ciencias
esotricas, pero no desde el punto de vista ms comercial, indic.

Cuestiones como la geobiologa, la arquitectura sagrada, las medicinas
alternativas, la radioestesia o la espiritualidad tendrn refugio en una
librera que tambin vender objetos relacionados con estos temas. En el
captulo de las nuevas tecnologas, la librera potenciar los audiolibros
para que dejen de ser un reducto de los lectores invidentes y llegan a todo
tipo de pblico.

Tambin Lex Nova, editorial especializada en textos jurdicos, tendr un
espacio en Uruea. Nos ofrecieron unas condiciones muy ventajosas y en
seguida vimos claro que nuestra coleccin de facsmiles de textos legales
histricos tendra aqu un lugar adecuado, afirma Montaa Benavides,
directora general de la editorial. Las ordenanzas de Carlos III, las Siete
Partidas y la Constitucin de 1812, entre otros materiales que se presentan
en ediciones facsmiles de coleccionista, sern los libros susceptibles de
ser encontrados en sus estanteras.

Especialidad bien distinta es la de la Boutique del Cuento. Esperanza
Rodrguez traslada a Uruea la misma filosofa y prcticamente la misma
decoracin de su librera vallisoletana. Sus libros-objeto llenos de seres
fantsticos, hadas y espritus poblarn su local en la calle Costanilla.

Tambin Manuel Santiago Pal, de la Librera Samuel, se estrena como
librero en este proyecto. Su vinculacin a Uruea tiene carcter
sentimental ya que su padre, Fernando Santiago, es uno de los pintores que
vieron en la villa un lugar de inspiracin. Su coleccin de grabados
antiguos constituir el fondo principal de la librera.

La caligrafa, una especialidad que tendr presencia en el proyecto a
travs de talleres y actividades paralelas, es la especialidad de Alcuino,
que admitir encargos de manuscritos y ex libris desde su local de Uruea.

Pero los libros no son nuevos en una plaza donde, a pesar de sus escasos
doscientos vecinos, ha resistido durante aos en solitario la librera
Alcaravn, que ahora se suma a las actividades de la Villa.

El motor o el cerebro de este organismo es el Centro e-Lea, un local de dos
plantas con 1.300 metros cuadrados dotado de biblioteca, saln de actos y
espacios para exposiciones y talleres, donde se desarrollarn las
actividades paralelas de esta iniciativa. Una exposicin interactiva
permanente, dedicada a rastrear la historia del libro desde sus orgenes,
ha sido la primera actividad del centro, as como una temporal con los
grabados realizados para el libro conmemorativo Donde la luz llora luz, del
pintor Jos Noriega y el escritor Antonio Colinas.

Fuentes: El Norte de Castilla  Villa del Libro



*** Francisco Ayala celebra 101 aos con edicin de sus obras completas

Este 16 de marzo cumpli 101 aos el escritor espaol Francisco Ayala,
quien celebra la fecha con la publicacin, a cargo de Crculo de
Lectores/Galaxia Gutenberg (http://www.circulo.es), de sus obras completas,
un conjunto de seis volmenes cada uno de los cuales supera las 1.500
pginas.

He escrito demasiado porque he vivido demasiado y adems lo he hecho
intensamente, ha dicho el escritor. El pasado martes 13 de marzo fue
presentado el primero de los volmenes que ha sido terminado, y que en
realidad es el tercero de la secuencia: Ensayos literarios, en el que el
autor pasa revista a textos y autores como el Quijote, el Lazarillo, Prez
Galds, Quevedo, Machado, Lorca o Borges, y dedica un espacio para hablar
de cine y periodismo.

El plan de orden del sello editorial es publicar a continuacin el primero,
Narrativa, el segundo, Autobiografa, el cuarto, Sociologa y ciencia
poltica, el quinto, Artes y artculos de prensa, y el sexto, Miscelnea.

En el acto, realizado en la sede del Instituto Cervantes
(http://www.cervantes.es) se cont con la participacin del director de
este organismo, Csar Antonio Molina, as como del poeta Luis Garca
Montero, de la responsable de los textos y esposa del escritor, Carolyn
Richmond, del crtico Ricardo Senabre y del presidente de la Fundacin
Francisco Ayala (http://www.ffayala.es), Rafael Jurez, entre otras
personalidades.

No soy un viejo grun que le da continuas vueltas a su pasado; la
curiosidad hacia lo que est ocurriendo es lo que me mantiene
intelectualmente activo, seal Ayala para explicar su permanente inters
por los acontecimientos actuales. Mi vida no ha sido una reflexin sobre
el pasado, sino una mirada hacia adelante, incluso hoy da, que es absurdo,
pero es as, afirma.

He estado siempre en el presente con vistas al futuro, aunque no haya
futuro para m, dice Ayala, quien al hacer referencia al tiempo que le
queda de vida, no se pone solemne sino que re abiertamente.

Aunque cada volumen sobrepasa las 1.500 pginas, Ayala asegura que ha
escrito muchsimo ms de lo que ha visto la luz. Sin embargo, siempre ha
procurado destruir todo aquello que no quera que se publicara, para que
no salga luego, como le ocurre a algunos escritores. Yo no he dejado
escritos inditos, dice tajante.

Desde que arrib a su centenario en marzo de 2006, ocasin que conmemor
con una cena presidida por los reyes de Espaa, Ayala no ha parado y ha
procurado asistir a la mayora de los actos que se han organizado en su
honor. Ha sido difcil y duro, pero muy gratificante para l.

Fuentes: EFE  La Voz de Galicia



*** Garca Mrquez ausente en foro de la SIP sobre narrativa periodstica

Periodistas y escritores, con la ausencia destacada del Nobel Gabriel
Garca Mrquez, recomendaron a la prensa, este domingo 18 de marzo,
emprender una vuelta a sus orgenes y recuperar los gneros narrativos,
para resistir la invasin de los medios audiovisuales y digitales.

El programa de la reunin semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa
(SIP, http://www.sipiapa.com), que comenz el viernes 16 en Cartagena de
Indias (Colombia), anunciaba para este domingo la presencia de Garca
Mrquez en un foro sobre narrativa periodstica.

Sin embargo, al comenzar el panel organizado por la Fundacin Nuevo
Periodismo Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org), de la que el autor
de Cien aos de soledad es fundador, el director ejecutivo de esa entidad,
Jaime Abello, advirti que aunque el escritor estaba ya en la ciudad, an
no era seguro que asistiera.

Garca Mrquez efectivamente no asisti, pero el pblico que abarrotaba la
sala s tuvo oportunidad de escuchar al escritor y periodista argentino
Toms Eloy Martnez y a su colega estadounidense Jon Lee Anderson. Ambos
coincidieron en defender la necesidad de recuperar la fuerza narrativa del
periodismo como herramienta para sobrevivir a los medios no tradicionales.

El lenguaje periodstico slo cuando es eficaz es bello, indic Martnez,
autor de novelas como Santa Evita, quien atribuy el abandono de la crnica
y otros gneros a la aparicin de las agencias de noticias, con su lenguaje
telegrfico y directo.

Martnez consider que aunque estn en vas de extincin, los medios
escritos, al igual que el libro, sobrevivirn, siempre que se renueven.
Una vuelta a sus orgenes es esencial, dijo en defensa de un periodismo
que cuenta historias con apego al tiempo y con una riqueza del lenguaje de
la que carecen los medios electrnicos. Pronostic que los diarios van a
venderse menos pero van a llegar a un pblico ms cualificado. Es un error
grave de los dueos y editores de medios escritos pensar que el lector
medio tiene una edad intelectual de 14 aos, indic.

El autor de La novela de Pern advirti no obstante que el periodismo
narrativo es un gnero muy costoso, pues requiere los mejores escritores y
pensadores, pero el resultado vale la pena. La buena noticia es que los
peridicos van a perder lectores pero van a ganar en efecto de persuasin,
agreg.

Anderson, autor de obras biogrficas sobre Ernesto Che Guevara, el Rey de
Espaa y el presidente venezolano, Hugo Chvez, afirm que la prensa
escrita debe llenar el espacio que no cubren los medios audiovisuales y
digitales como medio de supervivencia. El periodismo narrativo es la
salvacin de la prensa escrita, asegur el periodista de la revista The
New Yorker (http://www.newyorker.com).

El director ejecutivo de la FNPI, Jaime Abello, subray que hay tres
requisitos fundamentales para que la narrativa vuelva a arraigarse en la
prensa escrita: plantear una agenda propia, tener recursos, tanto en tiempo
con en dinero, y mejorar la capacidad de edicin.

Fuente: EFE



*** Ciclo sobre literatura y mujer en el Auditorio de Tenerife

La escritora Nlida Pin, Premio Prncipe de Asturias de las Letras y
primera presidenta de la Academia de las Letras Brasilea, ofrece este
lunes 19 de marzo la conferencia inaugural del ciclo Literatura y mujer:
perspectivas del siglo XXI, que rene en el Auditorio de Tenerife
(http://www.auditoriodetenerife.com) a nueve escritores de reconocido
prestigio en torno al universo femenino y sus tratamientos literarios. Las
charlas se extienden hasta el viernes 23 y se inician a las 8 de la noche.

Ana Mara Matute, Susana Fortes, Cristina Snchez Andrade, Rosa Regs,
Sabas Martn, Dolores Campos Herrero y Elsa Hernndez completan el elenco
de escritores invitados, que tratarn temas como la produccin literaria de
las mujeres y la presencia femenina en la literatura actual desde diversas
perspectivas.

Organizado por el Cabildo de Tenerife, este ciclo de conferencias pretende,
sumado a varias mesas redondas abiertas a la participacin del pblico,
contribuir a la reflexin sobre los aciertos y desaciertos en torno al
tratamiento de la mujer en los diversos gneros literarios.

El encuentro supone tambin una oportunidad nica para escuchar a un
selecto grupo de plumas acreditadas del panorama literario espaol, adems
de mostrar el mundo de la literatura en toda su amplitud y promover la
capacidad de crtica y el dilogo sobre el arte relacionado con las letras.

Como complemento a este congreso, el Cine Vctor de Santa Cruz proyectar
durante el fin de semana dos pelculas inspiradas en las biografas de las
escritoras Iris Murdoch y Sylvia Plath. Ambos filmes se podrn ver, dentro
de la programacin de este recinto, en sus horarios habituales, a partir de
las 7 y las 9:30 de la noche.

Iris, dirigida por Richard Eyre, narra el imperecedero romance entre la
novelista y filsofa Iris Murdoch y su marido John Bayley, desde su primer
encuentro en el Oxford de los aos 50 hasta su muerte cuarenta aos despus
a causa del Alzheimer.

Por su parte, Sylvia, de Christine Jeffs, relata la vida de una nia
prodigio de las letras, la poeta norteamericana Sylvia Plath, una
apasionada mujer de su poca que form pareja con el tambin poeta ingls
Ted Hughes.

Fuente: Auditorio de Tenerife



*** Tercer Festival Latinoamericano de Poesa celebrarn en Mxico

Poetas de Argentina, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, Guatemala, Mxico, Per,
Uruguay y Venezuela participarn del 20 al 23 de marzo en el Tercer
Festival Latinoamericano de Poesa, que bajo el lema Ser al fin una
palabra!, se celebrar en la capital mexicana.

En el encuentro, que conmemora el Da Internacional de la Poesa, decretado
por la Unesco desde 1999, estarn los mexicanos Jos Vicente Anaya, Dolores
Castro, Carmen de la Fuente, Eduardo Langagne y Juan Manz, la ecuatoriana
Alicia Albornoz y el guatemalteco Mario Ren Matute.

Adems, se contar con la presencia de la brasilea Helena Ortiz, los
chilenos Leo Lobos y Sergio Ojeda, el venezolano Leonardo Padrn, los
argentinos Gabriela Pais y Ricardo Rojas Ayrala, la cubana Minerva Salado y
el uruguayo Vctos Sosa.

Federico Corral y Anglica Santa Olaya, organizadores del festival,
recordaron que la cultura es el arma ms poderosa y eficaz de que dispone
el ser humano, porque hace pensar y razonar, y la poesa en especial hace
que la gente se vuelva ms sensible. Por eso, aseguraron, buscarn que en
el futuro el festival pueda ser mundial, ya que est ampliamente demostrado
que en todas partes existen excelentes poetas, slo que falta mayor apoyo
econmico para impulsarlos.

Organizado por Tintanueva Ediciones (http://www.tintanueva.com) y el
Gobierno del Estado de Chihuahua (http://www.chihuahua.gob.mx), con apoyo
del Inbal, la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
http://www.unam.mx), la Casa del Poeta Ramn Lpez Velarde
(http://murl.net/161) y la Universidad Tecnolgica de Mxico
(http://www.unitec.mx), el festival arrancar el martes 20 en la Unam.

De manera paralela al protocolo inaugural, en la sala Manuel M. Ponce del
Palacio de Bellas Artes
(http://www.cnca.gob.mx/cnca/buena/inba/palaciobartes/palacioba.html), se
realizar una lectura en voz alta con todos los poetas. Al da siguiente se
tiene previsto, entre otras actividades, la presentacin del libro de
memorias Segundo Festival Latinoamericano de Poesa (2006), con Silvia
Pratt, Iliana Godoy, Carlos Lpez, Jos Landa y Mario Saavedra. La clausura
ser el viernes 23, en el Aula Magna de la Facultad de Filosofa y Letras
de la Unam.

Fuente: Notimex



*** Presentarn en Mxico adaptacin de Retrato del artista adolescente

Retrato del artista adolescente, la novela de James Joyce, muestra el
despertar gradual hacia la madurez, la autoconciencia y el desarrollo de la
personalidad en un joven talentoso. Una adaptacin teatral a cargo del
Crculo Vicioso y Compaa se presentar en la Sala Experimental del Teatro
de la Ciudad, en Nuevo Len (Mxico), del 20 al 25 de marzo, a las 8:30 de
la noche.

Se trata de un trabajo escnico que, producido por el Consejo para la
Cultura y las Artes de Nuevo Len (Conarte, http://www.conarte.org.mx),
gan en 2005 el reconocimiento del Fondo Estatal para la Cultura y las
Artes de Nuevo Len (Foneca), y se realiza en coordinacin con la Facultad
de Filosofa y Letras de la Universidad Autnoma de Nuevo Len
(http://www.uanl.mx).

La obra fue originalmente publicada por fascculos y es uno de los grandes
libros de la literatura en lengua inglesa, adems de construirse como un
referente o un espejo de los nuevos escritores, de los jvenes procesando
ideas o de los meros amantes de la reflexin.

La obra maneja, en un solo acto, la transformacin que sufre un individuo
al transformarse de adolescente a adulto, por lo que es una obra bastante
fuerte, seal Rogelio Garza, productor teatral. Alex Saavedra, uno de los
actores, indic que la obra trata acerca del paso que todos tenemos que
vivir como seres humanos, de la niez a la adolescencia y de ah a la
madurez, por lo que yo creo que es una obra universal.

Sobre todo aqu James Joyce, en su alter ego de Stephen Dedalus, se
encuentra con la cuestin religiosa, debido que a causa de la forma en que
l fue educado religiosamente, al parecer todo est prohibido en el mundo;
desde que nacemos, pues llegamos pecando al tener en nosotros la mancha del
pecado original, desde entonces la vida se vuelve una constante lucha para
ganar, nuevamente, el favor de Dios, agreg Saavedra.

El grupo cuenta con la direccin de Jorge Lobo, y adems de Saavedra actan
Vctor Martnez y Antonio Craviotto. La obra se presentar en la Sala
Experimental del Teatro de la Ciudad y las entradas tendrn un costo de 60
pesos, y de 40 para maestros, estudiantes y miembros del Instituto Nacional
de las Personas Adultas Mayores (Inapam, http://www.inapam.gob.mx).

Fuente: El Porvenir



*** Cierra indefinidamente la nueva Biblioteca Vasconcelos

Este martes 20 de marzo la Biblioteca Vasconcelos
(http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx) cerr sus puertas indefinidamente
debido a los problemas de construccin que presenta, a pesar de que el
gobierno de Vicente Fox invirti en ella ms de 1.300 millones de pesos.

Las actuales autoridades del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
(http://www.cnca.gob.mx) suspendieron el servicio al pblico para que el
Comit Administrador del Programa Federal de Construccin de Escuelas
(CAPFCE, http://www.capfce.gob.mx), responsable de la obra, solucione todos
los problemas que aquejan al edificio. El director del Comit, Eduardo
Bravo, estim que el servicio al pblico podra reanudarse en dos meses,
pues sin usuarios, indic, los trabajos de restauracin y correccin podrn
avanzar ms rpido.

Los trabajos son de correccin y reparacin de obra. No se requiere de
andamios o manejo de plantas de soldadura, no son trabajos de obra civil
que impliquen correcciones de cimentacin o estructura, para nada, eso est
perfectamente probado, incluso las compaas que entraron en su momento
para esto estn liberadas de esta responsabilidad. Se trata de corregir
filtraciones de agua en los techos, cosas que no se saben hasta que llueve,
no obstante que se hicieron pruebas de baos de agua, pero hasta que llueve
nos percatamos de estas imperfecciones.

Todas las obras se hacen conforme al proyecto, se observan los trminos
tcnicos que hay que ir corrigiendo. Los mismos contratistas que llevaron a
cabo todas las obras estn haciendo las reparaciones sin costo alguno, esto
no le va a costar nada ni al CAPFCE ni al Conaculta, son responsabilidades
que asumen a plenitud los contratistas, concluy Bravo.

Se supo que miembros del PRD anunciaron que solicitarn que Sari Bermdez,
presidenta de Conaculta en el gobierno anterior, sea investigada por la
Secretara de la Funcin Pblica. La titular de la Secretara de Educacin
Pblica, Josefina Vzquez Mota, reconoci que la biblioteca no garantiza a
todos los usuarios ni su acceso, ni el mejor de los servicios y sostuvo
que esperar los resultados que deriven de la investigacin que realice la
Auditora Superior de la Federacin y responder a lo que este rgano
recomiende.

Ignacio Padilla, director de la institucin, admiti que la Biblioteca
Vasconcelos fue abierta de manera prematura por el gobierno mexicano, y
que la decisin de cerrarla es necesaria para resolver los problemas que
hoy impiden ofrecer un servicio eficiente y seguro a los usuarios.

Aunque Padilla asegura que durante el tiempo que permanezca cerrada todo el
personal continuar trabajando en la catalogacin del acervo, capacitacin
y planeacin, la semana pasada el diputado perredista Alfonso Surez del
Real cuestion la manera en que van a llevar a cabo tales acciones, toda
vez que en el proyecto de presupuesto que la administracin pblica federal
envi al Congreso no se contemplaba la plantilla de personal de la
Vasconcelos.

Esta biblioteca puede ser la mejor de Amrica Latina y probablemente una
de las mejores del mundo, tanto por el acervo, como por el edificio, el
complejo cultural y el personal que trabaja en ella, indic Padilla. Pero
lo que est pendiente de hacer, de construir, es tan importante que es
suficiente para decidir que por el momento se cierre al usuario.

El funcionario dijo que el edificio tiene detalles pequeos y grandes por
concluir en todas sus reas. Desde ascensores y baos hasta instalacin
tcnica segura para una comunicacin interna y externa suficiente; el
jardn botnico, que es en s una ciudad viviente; cuestiones de
instalacin y de procesos tcnico. La Biblioteca Vasconcelos tiene medio
milln de libros, lo cual representa 30% de su capacidad, pero stos deben
ser procesados, porque a la fecha an nos faltan 200 mil.

Miguel Juregui Rojas, actual presidente del patronato de la Vasconcelos,
lament el cierre del edificio y dijo que la asociacin civil que preside
apoya la medida porque considera que sta debe ser un centro comunitario a
nivel de los mejores del mundo, no con baos que no funcionen o pisos
rotos. La biblioteca entrar, segn l, a un periodo serio, pues el
anterior fue de lucimiento.

La apertura final no ser motivo de ceremonias ni de publicidad, necesita
cumplimiento con la ley, requiere de un orden absoluto de entrega de la
obra. El lucimiento de la entrega se debi a que como era la obra del
sexenio en cultura se aceler para darle el beneficio al ex presidente Fox,
para dar un anuncio de algo magno y maravilloso, indic.

Juregui precis que el patronato apoyar todos los programas de docencia,
la obtencin de donaciones de libros y de todo lo que tenga que ver con la
difusin de la cultura dentro de la Biblioteca Vasconcelos.

Fuentes: Biblioteca Vasconcelos  El Universal



*** Con dos exposiciones dan la bienvenida al IV Congreso de la Lengua

Dos exposiciones organizadas por la Sociedad Estatal para la Accin
Cultural Exterior (Seacex, http://www.seacex.com) en conjunto con otras
entidades servirn para dar la bienvenida al IV Congreso Internacional de
la Lengua Espaola, que se celebrar en Cartagena de Indias (Colombia) a
finales de este mes.

La primera es Paradigmas de la palabra; gramticas indgenas de los siglos
XVI, XVII y XVIII, en la que tambin participa el Museo de Antioquia de
Medelln (Colombia, http://www.museodeantioquia.org), sede de la
exposicin, que se mantendr abierta al pblico entre el 21 de marzo y el
27 de mayo.

La finalidad de la actividad, segn el comunicado de Seacex, es ofrecer
una panormica sobre las diferentes publicaciones que se divulgaron en
Espaa y en Amrica durante los siglos XV al XVIII, adems de ensalzar el
quehacer gramatical, empapado de espritu humanstico y el amor por el
estudio de las lenguas.

Los asistentes a la muestra podrn apreciar ochenta obras, entre originales
y facsmiles, procedentes de varias instituciones espaolas y colombianas.
Junto a la imprescindible Gramtica de Nebrija de 1492, ser posible
contemplar incunables, ediciones prncipe de las primeras imprentas
americanas, bellas ilustraciones indgenas y renacentistas, cdices del
siglo XVI, manuscritos y ejemplares de caracteres barrocos y gticos (como
La imitacin de Cristo, en lengua nhuatl del siglo XVI), adems de
lienzos, tallas en madera policromada, estelas en piedra y objetos de
cermica.

La segunda exposicin ha sido bautizada Cart[ajena], y rene a artistas de
Espaa y Amrica Latina que trabajan a partir del lenguaje y la palabra.
Estar abierta del 25 de marzo al 30 de abril en el Centro de Formacin de
la Cooperacin Espaola.

Comisariada por Jorge Dez (Espaa) y por Jos Roca (Colombia) esta
exposicin quiere poner de manifiesto que la palabra es sitio de encuentro,
pero tambin instancia para investigar sobre las posibilidades
comunicativas y los lmites del lenguaje desde una perspectiva
contempornea de las artes visuales.

Adems de las muestras que se llevarn a cabo en diversos espacios
expositivos y edificios patrimoniales de Cartagena, la ciudad misma ser
protagonista de muchas de las obras: vallas, carteles, sonido, acciones
plsticas y otras intervenciones urbanas que se insertarn en el espacio
pblico de la ciudad, generando nuevos cauces para el debate y la
comunicacin.

Participarn Johanna Calle con su intervencin Chambac Albal, Raimond
Chaves con Enviado especial, ngela Detnico con La existencia en
suspenso de las cosas sin nombre, Rafael Lain con Ao Cero, Jon Mikel
Euba con Iluminar de negro caballo blanco, Dora Garca con Rezos, Pablo
Helguera con Suite Getseman, Frank Kalero con .co,Colombia, una versin
personal, Juan Lpez con Chikiflag vs. Megadawn, Oswaldo Maci con
Calumnia, Alicia Martn con Meteoro y Polglotas, Rafael Ortiz y
Wilger Sotelo con Aguantando cable, Ester Partegs con Civilizacin,
lvaro Restrepo con Colegio del cuerpo con rencor / Rodeado de lgrimas,
Luis Romero con Tipos mviles, Fernando Snchez Castillo con Nada por la
Patria y Todos somos indeseables e Isidoro Valcrcel Medina con El
tronco subsume las races y las ramas.

Los artistas participantes trabajarn con el contexto local para producir
obras que tocan temas como los valores culturales especficos asociados a
la lengua; los modismos y el color local; las posibilidades y lmites
comunicativos del lenguaje; el malentendido como recurso creativo; los
lmites de la legibilidad; la lengua como creadora de comunidad o los
peligros y avatares de la traduccin, entre muchos otros.

Fuente: Seacex



*** Novela de Dana Chaviano, Medalla de Oro en los Florida Book Awards

La novela La isla de los amores infinitos, de la escritora cubana Dana
Chaviano, fue premiada con la Medalla de Oro al Mejor Libro en Lengua
Espaola en la primera convocatoria de los Florida Book Awards
(http://www.fsu.edu/~ams/bookawards). Los premios sern entregados el
prximo 23 de marzo en un banquete de gala ofrecido por la Universidad
Estatal de la Florida (http://www.fsu.edu).

Los Florida Book Awards reconocen y rinden tributo a la mejor literatura
publicada anualmente por autores que residen en el estado de Florida. El
jurado de esta primera edicin estuvo integrado por Ingrid Martnez-Rico,
profesora de espaol y alemn de la Universidad de Florida Gulf Coast
(http://www.fgcu.edu); Madeline Cmara, profesora de literatura espaola en
la Universidad del Sur de la Florida (http://www.usf.edu); y Roberto
Fernndez, profesor de lenguas modernas y lingstica en la Universidad
Estatal de la Florida.

La isla de los amores infinitos, publicada en espaol por el sello
Grijalbo-Random House Mondadori y cuyos derechos de traduccin han sido
vendidos a casi veinte idiomas, ser editada en ingls en 2008 por
Riverhead (http://www.riverheadbooks.com), divisin editorial de Penguin
Group (http://www.penguin.com).

Adems de Chaviano, quien reside en Miami desde hace 15 aos, los ganadores
de la Medalla de Oro en el Florida Book Awards para los mejores libros
publicados en 2006 fueron Tony DSouza, por Whiteman (Harcourt) en la
categora de Ficcin; Michael Grunwald, por The Swamp: The Everglades,
Florida, and the Politics of Paradise (Simon & Schuster), en No Ficcin;
James Kimbrell, por My Psychic (Sarabande), en Poesa; Adrian Fogelin, por
The Real Question (Peachtree), en Literatura juvenil; N.E. Bode, por The
Somebodies (Harper Collins), en Literatura para nios; y James O. Born, por
Escape Clause (Putnam), en Ficcin Popular.

En todas las categoras se entregaron asimismo medallas de plata y bronce,
excepto en el apartado de Libros en Lengua Espaola. Los siete ganadores de
las Medallas de Oro tambin sern homenajeados el 28 de marzo en la
Ceremonia de los Premios Culturales e Histricos (Historical and Cultural
Awards Ceremony) patrocinada por la Divisin de Asuntos Culturales del
Estado de la Florida, en el R. A. Gray Building, en Tallahassee.

El certamen Florida Book Awards es coordinado y patrocinado por el Programa
de Estudios Floridanos y Americanos de la Universidad Estatal de la Florida
(http://fsu.edu/%7Eams), y copatrocinado por el Centro Floridano para el
Libro (http://www.broward.org/library/fcftb_welcome.htm), Archivos y
Biblioteca Estatal de la Florida (http://dlis.dos.state.fl.us), la Sociedad
Histrica de la Florida (http://www.florida-historical-soc.org), el Consejo
de Humanidades de la Florida (http://www.flahum.org), la Coalicin para las
Artes Literarias de la Florida (http://www.floridarts.org), la Asociacin
de Bibliotecas de la Florida (http://www.flalib.org), el programa de
lectura Just Read, Florida! (http://www.justreadflorida.com), el Centro
Floridano para las Artes Literarias (http://www.flcenterlitarts.com) y la
Divisin de Escritores de Misterio en Estados Unidos, entre otras
instituciones.

Fuente: Cuba Encuentro



*** Cien aos de soledad llevada al teatro por sobrino de Garca Mrquez

Esteban Garca Mrquez, sobrino del premio Nobel de Literatura 1982, dirige
un montaje teatral basado en la novela Cien aos de soledad, para lo cual
cont con el apoyo y la autorizacin del escritor colombiano.

La obra teatral ser estrenada el prximo 23 de marzo en Cartagena de
Indias, en el marco del IV Congreso Internacional de la Lengua Espaola
(http://www.congresodelalengua.gov.co), que se realizar del 26 al 29 de
marzo y contar con la asistencia de Gabriel Garca Mrquez, quien se
mostr complacido por el trabajo de su sobrino.

La idea de llevar a las tablas la obra cumbre del escritor, que tendr el
nombre original de la novela, La casa, como Garca Mrquez quiso en un
principio que se llamara su historia ms reconocida, surgi para homenajear
la vida del autor y a todos los personajes de sus narraciones.

Es acercarse a los principales elementos de Cien aos de soledad sin
pretender hacer toda la historia, sino tomar algunos episodios de la
historia lineal de la primera familia Buenda, como una forma de resaltar
la esencia y la cultura de esta generacin que marc a la literatura
mundial, seal el sobrino del escritor.

En un principio, Garca Mrquez quiso que su gran obra llevara el ttulo La
casa, pero por esa misma poca (1967), su amigo, el tambin escritor
colombiano lvaro Cepeda Samudio, haba publicado una obra llamada La casa
grande, y para evitar confusiones entre el pblico se decidi que llevara
el nombre de Cien aos de soledad.

El sobrino del escritor indic que ste sabe que yo estoy trabajando desde
hace tiempo sobre su obra, le pareci que estaba muy bien, dijo que le
gustaba la idea y que se poda desarrollar. l se dio cuenta de que
nosotros los sobrinos seguimos trabajando en la construccin de nuestro
propio arte. Esteban Garca Mrquez es hijo de Eligio Garca Mrquez,
hermano fallecido del Nobel.

El joven actor y filsofo ya haba llevado al teatro uno de los principales
cuentos del escritor, Ojos de perro azul, que fue presentada en varios
pases como Grecia, Espaa y Turqua, como un inicio a su gran proyecto, La
casa.

Fuente: DPA



*** Presentado el jurado del Premio Planeta-Casa de Amrica

Los escritores Juan Gossan (Colombia), Eduardo Mendoza (Espaa) y Juan
Villoro (Mxico) sern miembros del jurado del Primer Premio Iberoamericano
Planeta Casa de Amrica de Narrativa, cuyo fallo se dar a conocer el
prximo 23 de abril en Bogot (Colombia). A estos autores se suman Miguel
Barroso, director general de Casa de Amrica (http://www.casamerica.es), y
Gabriel Iriarte, director editorial de Planeta Colombia
(http://www.editorialplaneta.com.co), segn se inform en un comunicado
este 12 de marzo.

El premio, que se conceder anualmente a un texto indito escrito en
castellano, tiene una dotacin de 200.000 dlares para la obra ganadora y
de 50.000 para la finalista. La primera edicin se celebrar el da 23 de
abril de este ao en Bogot, que ha sido declarada Capital Mundial del
Libro durante 2007.

Convocado por Editorial Planeta y Casa de Amrica, el premio se conceder
todos los aos el 23 de abril en el transcurso de una fiesta literaria que
tendr lugar en la capital iberoamericana que se designe. El plazo de
admisin de originales para esta edicin finaliz este 15 de marzo.

Juan Antonio Gossan naci en San Bernardo del Viento (Crdoba, Colombia)
en 1947. Periodista y escritor, ha publicado las novelas La mala hierba y
Al final del sueo; el libro de relatos breves Puro cuento; la antologa de
crnicas La nostalgia del alcatraz y la obra La balada de Mara Abdala. Es
miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, doctor honoris causa en
espaol y literatura por el Consejo Superior de la Universidad de Crdoba
(http://www.unicordoba.edu.co) y doctor honoris causa en administracin de
empresas por la Universidad Militar Nueva Granada (http://www.umng.edu.co).

Originario de Barcelona, Espaa, Eduardo Mendoza (1943) ha publicado las
novelas La verdad sobre el caso Savolta (1975), que obtuvo el Premio de la
Crtica; El misterio de la cripta embrujada (1979), El laberinto de las
aceitunas (1982) y La ciudad de los prodigios (1986), Premio Ciudad de
Barcelona, entre otras. Mendoza acaba de recibir, tambin, el VI Premio de
Novela Fundacin Jos Manuel Lara por Mauricio o las elecciones primarias.

El escritor mexicano Juan Villoro (1956), quien destaca como novelista,
cuentista, ensayista y autor de libros para nios, ha ejercido la crnica
en los principales medios de habla hispana y en 1995 reuni algunos de
estos textos en Los once de la tribu. Obtuvo el Premio Villaurrutia por su
libro de cuentos La casa pierde, el Premio Mazatln por los ensayos de
Efectos personales y el Premio Herralde por la novela El testigo.

Fuente: Notimex



*** RBA Libros anuncia el premio de novela negra mejor dotado del mundo

Tras el xito logrado por la semana BCNegra
(http://www.letralia.com/158/0205negra.htm) y la reputacin que RBA Libros
(http://www.rba.es) se ha ganado con su coleccin Serie Negra, este sello
editorial ha anunciado la creacin del Premio Internacional de Novela
Negra, que con sus 125.000 euros ser el mejor dotado del mundo en el
gnero.

Al premio, paso clave de RBA para consolidarse como especialista en este
gnero, se presentarn obras inditas escritas en espaol o ingls, sea
cual sea su procedencia. En lo concerniente al jurado, sern cinco los
expertos que juzguen la calidad de los escritos, de los que slo se ha
revelado el nombre de la directora editorial Anik Lapointe.

Los jueces restantes sern dados a conocer al cerrar el plazo de recepcin
de obras, el prximo 15 de junio. La editorial adelant que ser un jurado
internacional compuesto por personalidades con credibilidad dentro de la
novela negra, capaces de leer en castellano e ingls.

El director de RBA Libros, Joaquim Palau, ha justificado la creacin del
premio ante la buena salud de la novela negra, hoy ya un fenmeno global,
apoyado por una nueva generacin de escritores en lengua inglesa en la que
destacan Michael Connolly, Dennis Lehane, James Ellroy, Val MacDermid o Ian
Rankin, o como ha pasado en Francia, Italia y los pases nrdicos.
Necesitbamos una plataforma que permitiera llevar a este gnero donde se
merece, dignificarlo, agreg.

El premio, que no podr declararse desierto, ir acompaado de la
publicacin de la novela ganadora, aunque no se descarta la publicacin de
otros escritos. El fallo se dar a principios de septiembre de este ao.

Con la creacin de este galardn, Espaa se convierte en el pas con ms
premios de novela negra, pues ya existen el Ciudad de Carmona, sostenido
por el ayuntamiento sevillano y la editorial cordobesa Almuzara
(http://www.editorialalmuzara.com), y LH Confidencial, impulsado por el
Ayuntamiento de LHospitalet y la barcelonesa Roca Editorial
(http://www.rocaeditorial.com).

Fuente: ABC



*** Garca Mrquez y Vargas Llosa invitados a hablar de letras catalanas

El director del Institut Ramon Llull (IRL, http://www.llull.com), Josep
Bargall, dijo el pasado 7 de marzo, en comisin parlamentaria, que se
invitar a autores en castellano como Gabriel Garca Mrquez y Mario Vargas
Llosa, a hablar de la literatura catalana durante la Feria de Frankfurt
(http://www.frankfurt-book-fair.com), que se celebrar en la ciudad alemana
entre el 10 y el 14 de octubre, y donde la cultura catalana ser la
invitada de honor.

Bargall ha eludido dar una lista de escritores para dicho certamen ya que
no se puede hacer pblica, por contrato con la feria, hasta junio, cuando
tambin se dar a conocer el autor que pronunciar la conferencia
inaugural. Agreg que el IRL no vetar a ningn escritor cataln que
escriba en castellano, aunque su presencia se articular en relacin con
nuestra singularidad dentro de la cultura plurilinge, la lengua y la
cultura catalana.

La obra en castellano de escritores catalanes como Juan Mars, Eduardo
Mendoza, Manuel Vzquez Montalbn o Carlos Ruiz Zafn tendr presencia en
la feria a partir de los expositores de sus editoriales, aclar Bargall.

El IRL, dependiente de la Generalitat, espera que la salud no impida a
Garca Mrquez viajar hasta la ciudad alemana para presentar la nueva
edicin en alemn de La Plaa del Diamant, de Merc Rodoreda, una obra que
segn Bargall es para el escritor colombiano la obra ms bella que se ha
publicado en Espaa despus de la Guerra Civil.

Tambin se invitar a Mario Vargas Llosa como uno de los grandes expertos
mundiales en la novela de caballeras Tirant lo Blanc, as como a los Nobel
de Literatura Jos Saramago, Gnter Grass o Seamus Heaney, que han tenido
relacin con la cultura catalana.

Fuente: EFE



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

=== Forjadores      http://www.forjadores.net =============================

El ao pasado, durante casi dos meses, algunos sitios en Internet
ofrecieron imgenes relacionadas con la ciencia ficcin que anunciaban, en
clave de campaa de intriga, el advenimiento de un hecho sobrecogedor. Fue
de tan crptica manera como se dio a conocer en la red el portal
Forjadores, dedicado ntegramente a la ciencia ficcin, la fantasa y el
terror.

Nada est endurecido para siempre, todo metal es maleable, todo fuego es
eterno y cada uno de nosotros es, como lector, como escritor, como
creativo, un atizador, reza el manifiesto de Forjadores. Ideado en el seno
del taller literario virtual del mismo nombre y en las tertulias caraqueas
de ciencia ficcin y fantasa, el portal fue emprendido por un grupo de
exponentes del gnero.

Adems de ofrecer un apartado de noticias de ciencia y tecnologa y
artculos cientficos, as como una seccin para despejar a los visitantes
sus dudas sobre fsica y otra sobre temas cientficos en general, el portal
alberga la seccin La Forja, que abunda en material didctico sobre
tcnica literaria, gramtica y ortografa, construccin de personajes y
argumentos y otros temas de inters para quien se adentra en el gnero.

En Ms all de la Forja se muestran los textos de autores miembros del
portal que han sido publicados en otros medios. El sitio ha publicado
adems dos antologas temticas de relatos, cada una en versin online y en
formato PDF, y se prepara una tercera para el prximo mes de abril. En
ellas se han incluido relatos surgidos del taller, reportajes a los autores
que comparten sus experiencias y trucos, estudios de la base cientfica
tras los cuentos, enfoques que se han usado en el cine para tratar los
mismos temas e informacin que engloba y sustenta la temtica de cada
antologa.

Comunidad virtual en toda la regla, Forjadores tiene un foro en el que los
miembros discuten sobre diversos temas, y una galera, Imgenes de la
Fragua, donde los ilustradores pueden exponer sus trabajos hayan sido
stos publicados o se mantengan inditos y donde, por cierto, se han
agrupado todas las imgenes empleadas en la campaa inicial.

Entre los materiales que de seguro resultarn ms interesantes para el
escritor en ciernes se encuentra la Forjapedia, una enciclopedia
colaborativa en el sencillo formato wiki en la que se puede leer
biografas de personajes ficticios, un inventario de mquinas y
dispositivos utilizados en obras del gnero, semblanzas de monstruos y
villanos y hasta mapas y descripciones de los territorios que han servido
de escenario a la ciencia ficcin, la fantasa y el terror.

Para participar en Forjadores se puede proponer ilustraciones, artculos,
reseas o material para la Forjapedia. De acuerdo al tipo de material que
se desee enviar, es preciso hacerlo a una direccin electrnica especfica.
Hay una completa gua en http://forjadores.net/index.php?
option=com_content&task=view&id=179&Itemid=47.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Cinco horas con Mario: condiciones morales y sociales =================
=== Jorge Urdiales Yuste ==================================================

1. Marco de la obra: fecha, momento literario, xito, circunstancias

Se publica en diciembre de 1956.

En literatura, poca del realismo social.

El manuscrito, como el de Parbola del nufrago, muy corregido. Lo escribe
en poca de depresin: Manuscritos macizos y tupidos de letra, perodo
de depresin (lo afirma en Un ao de mi vida).

Se ve como una obra de denuncia social. Hay que precisar qu denuncia.

Bien recibido por la crtica. Esta es la novela de mayores ventas de Miguel
Delibes: 35.000 ejemplares en dos aos.  



2. Argumento de la novela

El argumento de Cinco horas con Mario es mnimo: ha muerto Mario y su
mujer, a solas, durante cinco horas, vela el cadver. Desfila por ella, en
monlogo, lo que ha sido su vida matrimonial.

Partes:

 Dedicatoria a Jimnez Lozano, telogo particular del novelista.

 Reproduccin de la esquela aparecida en la prensa.

 Parte primera, escrita en tercera persona: presenta las circunstancias,
  viene a ser el prlogo.

 Parte central, la ms extensa, escrita en primera persona: el largo
  soliloquio de Menchu.

 Parte tercera y ltima, escrita en tercera persona: interviene Mario
  hijo, viene a ser el eplogo.



3. Explicaciones de fondo

Realidad-expresin-estereotipo

Las vivencias humanas o las intuiciones encuentran una normal expresin
mediante frmulas verbales o no verbales. La frmula es un espectro de la
experiencia que representa. De la intuicin nace la frmula que intenta
expresarla.

En un paso posterior, la expresin que fue primeramente espontnea y
cercana a la vivencia, es decir, un borbolln de palabras originado por la
misma fuerza de la realidad que pujaba por expresarse, termina decantndose
en estereotipos.

En el estereotipo encontraremos acartonado el frescor inicial de las
expresiones iniciales. El estereotipo, con frecuencia, es el cartn piedra
que queda en la mente de lo que fue la presencia detonante de una realidad
que ya queda lejos. Ese cartn piedra es lo que an apunta a la inefable y
rica vivencia humana fontanal.

Grficamente:

===========================================================================
Experiencia valiosa          Experiencia primera           Frmula repetida
===========================================================================
Seora cargada de valores    gran seora                 gran seora
---------------------------------------------------------------------------
                             Se dice de seoras            Se aplica como
                             singulares que lo fueron      tipo
                             o lo son                      distorsionado
===========================================================================



Un ejemplo para los tres momentos

A. Una gran seora o una seora bien es una mujer cabal que realiza los
   valores propios de su persona y condicin. El prototipo se forja en las
   mentes de quienes experimentan esa realidad de gran seora con la suma y
   la idealizacin de las personas singulares que encarnan el seoro
   femenino en cuestin.

B. Ante una realidad as surge la hermosa y viva expresin de gran seora.
   Es apropiada, cierta, concuerda con la realidad.

C. Repetida la expresin de gran seora se crea una especie de estereotipo,
   mejor sera decir, frmula vlida solamente por el tiempo en que
   determinados grupos y circunstancias sociales permanezcan los mismos.

D. Menchu y, desde luego, que un colectivo de mujeres semejantes a ella,
   perciben el tipo de persona descrito en A (Menchu lo descubre en su
   madre), pero del tipo que se les presenta seleccionan, con su prisma de
   intereses y torpezas, los valores que encarna, y le aaden las
   desviaciones propias de su miope y distorsionada visin de la realidad.
   As la gran seora que piensa Menchu ya no es la originaria gran seora
   sino la que est a tono con su categora social, carga el nfasis en las
   apariencias, no har lo que se ve obligada Menchu a hacer, que es
   fregar cacharros, de cundo ac una chica bien ha de hacer de
   fregona?, tiene sus propias vacaciones, porque hay vacaciones para
   pobres y vacaciones para gente bien...

E. La expresin de gran seora, ahora, tras el filtro y dislocacin de
   Menchu y semejantes, no tiene ya el sentido originario, es muy otra.
   Aparece desmontada de determinados valores que se daban en A y
   desfigurada por distorsiones aadidas en D.

F. Vale esta expresin nueva de gran seora solamente para el mundo de
   Menchu y semejantes, es un estereotipo, que tiende a no cambiar, es
   inmutable, por eso es con toda propiedad un estereotipo.

Dos observaciones. Obsrvese que las circunstancias morales y sociales
pueden empujar a Menchu y semejantes a esta y a otras distorsiones
parecidas, pero es ella y sus semejantes quienes desde su propia decisin
aplican los estereotipos dotados de la configuracin especial de que les
cargan.

1. Obra literaria clsica. Quiere esto decir que la crtica social que
   pueda verse en esta obra de Miguel Delibes, en parte es crtica de una
   porcin social de una poca y, en este sentido, tambin de su poca, en
   la que pudo darse, pero no se reduce a esa limitada porcin temporal
   sino que va mucho ms lejos y es mucho ms honda y ancha y
   literariamente ms valiosa. En eso est, precisamente, el alcance de su
   condicin de obra que no marchitar el tiempo tan pronto, quiz nunca,
   por su condicin de obra clsica. Hunde sus races en la condicin
   humana, perenne y eterna, perforando la corteza de las circunstancias
   concretas que rodean, en nuestro caso, a Menchu. En efecto, Menchu no
   hubiera dejado de ser Menchu en otras circunstancias por muy distintas
   que hubieran sido de las que la rodean en la ideada aqu por Miguel
   Delibes.

2. Independencia del personaje del autor. Aunque Delibes, por sus
   ocasionales depresiones, por sus circunstancias profesionales y por
   concretos roces sociales y polticos, se identifique en buena medida con
   Mario, a Mario y a su mujer no les maneja a su antojo. No puede hacer de
   ellos lo que le venga en gana, como no poda hacerlo Cervantes con
   nuestro seor don Quijote, que se le impona sin remedio. Son seres
   independientes de Miguel Delibes, con vida propia. Recurdese la
   independencia del personaje novelado nivolado por otro don Miguel.
   Miguel de Unamuno, en Niebla, nos hace asistir al espectculo
   sorprendente de un Augusto que va a Salamanca a encararse, ente de
   ficcin, con su creador, pues no quiere morir... Augusto replica a su
   creador que quien no existe es l, Miguel de Unamuno, que, equivocado,
   cree que el ente de ficcin es Augusto, cuando usted y no yo es quien
   no existe en realidad ni vivo ni muerto (Niebla, XXXI)...

** Jorge Urdiales Yuste
   jurdiales@jorgeurdiales.com
   Investigador espaol (Madrid, 1969). Licenciado en filologa hispnica
   por la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es, 1992),
   donde obtuvo tambin el Certificado de Aptitud Pedaggica (1995) y el
   doctorado en Ciencias de la Informacin (2004) con su tesis El discurso
   de carcter popular-rural en la narrativa de Delibes. En 2006 public
   el Diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes,
   editado por la Fundacin Instituto Castellano y Leons de la Lengua
   (Ilcyl, http://www.ilcyl.com). Ha trabajado como profesor de lengua y
   literatura de ESO y bachillerato. Desde 2001 es colaborador honorfico
   del Departamento de Filologa III de la Facultad de Ciencias de la
   Informacin de la UCM. Artculos suyos han aparecido en diversas
   publicaciones como Noticias SEK, Galicia en Madrid, Revista de Folclore,
   Espculo (http://www.ucm.es/info/especulo) y Noticias Alicante.



=== Testamento      Ricardo A. Halperin ===================================

Nosotros, la generacin que naci a la sombra de la Segunda Guerra Mundial,
conscientes de que nuestro tiempo se acorta y la paz final nos espera,
dejamos a los ms jvenes este legado, con nuestro cario de padres y de
abuelos y nuestra esperanza que ellos sepan administrarlo con ms sabidura
que lo que nosotros supimos hacerlo.

Durante nuestro tiempo el conocimiento humano se multiplic, y aun contina
creciendo, posibilitando un nivel de bienestar que nuestros ancestros no se
hubiesen imaginado. Gracias a los avances de la medicina muchos de nosotros
esperamos pasar los ochenta y unos cuantos pasaremos los noventa; ustedes
seguramente vivirn aun ms. Este es nuestro legado ms positivo. No hay
mucho ms.

Nuestra generacin disfrut de un nivel de bienestar sin precedentes en la
historia de la humanidad. En los Estados Unidos el producto bruto per
cpita casi se triplic desde la Segunda Guerra hasta esta fecha, a nivel
mundial el crecimiento ha sido aun mayor (1). Lo dicho, sin embargo, es una
verdad a medias; aunque se aplica a la mayora de la poblacin mundial, el
40% restante an vive en condiciones pauprrimas (2). Es posible que cuando
ustedes reciban este legado el porcentaje habr mejorado algo, porque dos
pases con gran poblacin y altos niveles de pobreza, China e India, estn
progresando a buen ritmo y ello debera traducirse en progresos a nivel
global, pero frica no ha sabido encontrar su rumbo an y en muchas partes
de Asia y de Amrica Latina el desafo sigue en pie. Tardamente debemos
reconocer que algo falla en una sociedad que gasta fortunas para alimentar
y cuidar a sus perros y a sus gatos pero no tiene la voluntad para remediar
el hambre y la ignorancia de sus semejantes. Quizs ustedes encuentren la
capacidad y la vocacin para evitar que este legado de vergenza se siga
transmitiendo a las generaciones futuras.

La mayor esperanza de vida proveniente de los adelantos mdicos y la
disminucin en la tasa de crecimiento de la poblacin, principalmente como
consecuencia de una tasa de natalidad ms baja, significar que en el
futuro la proporcin de viejos en la poblacin aumentar. En los pases
ms desarrollados la expectativa media de vida ya ronda los 80 aos. La
revista The Economist (3) lista dieciocho pases en los que la proporcin
de la poblacin con 60 aos o ms de edad supera 21% (a la cabeza est
Japn, con ms de 26%). Si a esto se agrega que los jvenes se incorporarn
cada vez ms tarde al mercado de trabajo, debido a que es previsible que la
duracin de los estudios continuar aumentando, la consecuencia ineludible
es que la fuerza de trabajo representar una proporcin decreciente de la
poblacin. La productividad deber continuar aumentando para impedir que
esta reduccin en la proporcin de la poblacin que est activa se traduzca
en una disminucin de los ingresos y del bienestar. Esto depender de la
innovacin tecnolgica y del espritu creador que ustedes desplieguen;
estarn solos para enfrentar ese desafo.

Lo que s parece claro es que para ustedes los conflictos
intergeneracionales se agudizarn, y que la pugna entre los mayores por
preservar las prestaciones sociales y los beneficios jubilatorios y los
trabajadores activos por preservar la proporcin de su ingreso que no es
captada por el fisco ser uno de los conflictos polticos principales de su
tiempo. Nos duele pensar en un mundo en el que los padres se enfrentarn a
los hijos por el acceso a los bienes materiales. Los signos del problema
que se avecina son ya claros hoy, tenemos que confesar que no quisimos no
supimos encararlo y ahora, en el momento de la reflexin, tomamos
conciencia que para ustedes ser ms duro hacerlo. Los que vivimos en
Estados Unidos hacemos este vaticinio con clara conciencia de culpa,
durante nuestro tiempo no estuvimos dispuestos a pagar los impuestos que
habran sido necesarios para eliminar el dficit fiscal y el gobierno
emple el recurso fcil de empapelar las arcas del Sistema de Seguridad
Social para financiarlo. Smese a esto la demagogia poltica y tendrn las
condiciones para la insolvencia del sistema que ustedes debern enfrentar.

El problema intergeneracional no es el nico de los desafos econmicos que
ustedes debern enfrentar. Les legamos tambin serios desequilibrios en el
sistema financiero internacional que se han venido acumulando a travs del
tiempo, sin perspectivas claras de solucin y escasos esfuerzos para
resolverlos. En el pasado lejano, los economistas suponan que los pases
ms ricos generaran ahorros excedentes que permitiran transferencias
netas a los ms pobres, financiando sus inversiones y ayudndolos a crecer.
En la realidad lo opuesto est ocurriendo, y la razn principal reside en
los Estados Unidos, que por mucho tiempo ha estado viviendo por encima de
sus recursos, importando ms que lo que exporta (en el 2006 se calcula que
el dficit comercial rondar los $800 billones) y financindose mediante el
ahorro externo que fluye hacia l, parte del cual proviene de los pases
menos desarrollados (fuga de capitales en busca de seguridad y dinero
negro). Al dficit de balance de pagos se suma el dficit fiscal: el
gobierno norteamericano lleva ya dcadas gastando por encima de sus
ingresos (con una fugaz excepcin durante el gobierno de Clinton). Estos
dficits fiscales han sido financiados a travs de endeudamiento, y la
deuda pblica de Estados Unidos hoy ya suma ms de $8,5 trillones (4) (para
dar una idea, esta suma es equivalente a alrededor del 60% del producto
bruto interno anual) y contina creciendo.

Pero no slo del fisco se trata; la poblacin norteamericana en su conjunto
tambin gasta en bienes y servicios de consumo por encima de sus ingresos,
o sea que la tasa de ahorro es negativa. El mecanismo que permite ese nivel
de gasto es el mismo que usa el fisco: el endeudamiento; solamente sobre
sus tarjetas de crdito, que llevan tasas de inters altas, la familia
promedio en los Estados Unidos debe cerca de $10.000. Los que en ltima
instancia posibilitan esta vida loca son los extranjeros; y lo hacen no
slo a travs de operaciones financieras de corto plazo sino tambin
invirtiendo en propiedades y en empresas, las inversiones de extranjeros en
los Estados Unidos superan los $13 trillones, alrededor del triple de las
inversiones norteamericanas en el extranjero. Suponer que esta tendencia al
consumo por encima de lo que permiten los recursos propios, generosamente
financiada por el extranjero, puede continuar indefinidamente no es
realista y, de no vislumbrar un programa serio de correccin de estos
desequilibrios, los tenedores extranjeros de activos denominados en dlares
buscarn reducir sus riesgos, invirtiendo en otras monedas y provocando la
devaluacin del dlar. Hasta ahora esto ha ocurrido de manera ordenada y
paulatina, evitndose el pnico, pero no hay garanta de que seguir de
esta manera.

Otro desarrollo preocupante que se ha dado en los ltimos aos es el
crecimiento de los hedge funds (literalmente fondos de cobertura), que
son fondos de inversin que estn sujetos a una regulacin muy limitada,
que tpicamente maximizan su potencial de ganancia pero tambin su riesgo
de fracaso operando en derivados (que son instrumentos financieros
complejos a los que alguna vez el inversionista Warren Buffet se refiri
como armas financieras de destruccin masiva...) y recurriendo a niveles
altos de endeudamiento. Hay ya ms de 9.000 fondos de este tipo, muchos
domiciliados en lugares como las islas Caimanes para evadir controles, y
su crecimiento ha sido muy acelerado. La masa de dinero que estos fondos
manejan supera ya el trilln de dlares y muchos observadores (entre ellos
el Banco Central Europeo) consideran que este desarrollo presenta un riesgo
de que el fracaso de algunos fondos desencadene reacciones en cadena y que
las autoridades financieras tendrn dificultades en contrarrestar el
pnico. En 1998 se dio un episodio de esta naturaleza, que exigi la
intervencin de la Reserva Federal norteamericana para mitigar su impacto,
pero desde entonces la masa de recursos manejada por estos fondos (y, por
lo tanto, la gravedad de los riesgos que plantean) se ha multiplicado.

El sistema financiero internacional ha demostrado clara impotencia para
enfrentar estos problemas; el Fondo Monetario Internacional es efectivo
cuando se trata de ayudar a resolver los desequilibrios financieros en
naciones pequeas o medianas, pero carece del poder poltico y de los
recursos financieros necesarios para enfrentar mega-desequilibrios. La
historia nos ensea que los grandes desequilibrios financieros
internacionales tienden a resolverse explosivamente, generando crisis.
Lamentablemente, la inaccin de los gobiernos hace pensar que ese ser el
futuro que ustedes debern enfrentar.

Dejemos la economa, an quedan problemas ms serios. El canto de las
sirenas nos hizo ignorar las advertencias de nuestros cientficos sobre las
serias consecuencias del calentamiento global. Hoy est claro que ste es
una realidad, que todo lo que se pueda hacer en el corto plazo ser
insuficiente para evitar consecuencias muy serias y que, como resultado,
ustedes debern dedicar una proporcin importante de sus recursos y de sus
esfuerzos a intentar paliar el problema. Tomar varias generaciones
revertir los daos ya causados. Hay un alto grado de consenso entre los
cientficos serios que entre el ao 2030 y el ao 2060 ustedes enfrentarn
temperaturas medias entre 2 y 5 grados centgrados ms altas (5) que las
que se dan hoy (los aumentos sern mayores en las latitudes mayores),
aumentar la incidencia de sequas en algunas regiones y de inundaciones en
otras, habr ms tifones y huracanes, morirn ms personas como
consecuencia de fenmenos climticos extremos, y que algunos pases
perdern una proporcin no desdeable de su capacidad productiva mientras
que otros resultarn beneficiados (6). Las consecuencias no pueden ser
previstas con precisin, lo nico claro es que es imperativo detener este
proceso y eventualmente revertirlo, y eso exige una visin poltica y
capacidad de implementacin a nivel global que, lamentablemente, nuestra
generacin no ha sido capaz de producir. A ustedes les dejamos este legado
triste y la conciencia de nuestro fracaso.

Cada cultura utiliza diferentes eufemismos para referirse a temas
importantes que deliberadamente ignoramos en nuestro dilogo cotidiano: la
ta loca en el altillo o el elefante en la habitacin son dos de las ms
comunes. En nuestro tiempo, el elefante de referencia es el poder del
crimen organizado. La industria de la droga, la prostitucin, las
violaciones a las patentes y a los derechos de propiedad es seguramente
mucho ms importante, en trminos de los recursos financieros que maneja y
de las ganancias que genera para sus accionistas, que cualquiera de sus
alternativas legtimas. Pero la industria del crimen no slo tiene poder
econmico, tiene tambin poder poltico y en varios pases controla
indirectamente el aparato de gobierno, por lo menos en lo que a ella
afecta. Es razonable suponer que una parte de los flujos financieros a los
Estados Unidos durante los ltimos aos tuvo su origen en los excedentes
financieros que la industria del crimen genera, que sus ejecutivos
previsoramente invierten en mercados que prometen liquidez y que consideran
seguros... Este es un problema muy difcil de encarar, porque la industria
del crimen slo carece de escrpulos; a sus oponentes o los compra o los
mata. Esperamos que ustedes tengan el coraje para enfrentarlo que a
nosotros nos falt, de lo contrario hay un riesgo grave que terminar
corrompiendo la integridad de los sistemas polticos en muchos pases, con
consecuencias nefastas.

El colapso del rgimen sovitico cre que la ilusin que el mundo
finalmente haba podido derrotar el fantasma de la guerra, y que comenzara
un tiempo en el que los conflictos entre naciones seran limitados y no
involucraran a las grandes potencias. Lamentablemente la ilusin fue slo
eso. El conflicto entre Israel y los palestinos contina sin resolverse, y
de tanto en tanto Pakistn e India por un lado y las dos Coreas por el
otro nos recuerdan que sus caones se apuntan mutuamente; estos conflictos
tienen el potencial de rebasar su mbito geogrfico especfico e involucrar
a las grandes potencias. Mientras tanto, Irn y Corea del Norte trabajan
para ingresar al club de la muerte, los Estados Unidos buscan sin
conseguirlo una salida sin demasiada vergenza del desastre que llevaron a
Iraq, contina el genocidio en Darfur, y algunos pobres diablos que no
encuentran mejor sentido a su existencia se entrenan en el arte de matar
inocentes para publicitar su rabia. Parafraseando a Shakespeare, la
historia contempornea a veces se asemeja a ...un cuento contado por un
idiota, lleno de sonido y de furia, pero sin ningn sentido.... Este
cuento es tambin parte de nuestro legado, no podemos decir que el mundo de
hoy es ms seguro o ms racional que el que conocimos nosotros cuando
vinimos al mundo; si a nosotros nos despert el horror del holocausto,
ustedes reciben la inquietante pesadilla de miles de armas nucleares
dispersas en el mundo, esperando que venga el Dr. Strangelove que las lleve
a que cumplan el cometido para el que fueron creadas.

Los problemas ms difciles que ustedes heredan son consecuencia de la
incapacidad de nuestros regimenes polticos para considerar adecuadamente
las consecuencias a largo plazo de sus decisiones. Cuando hablo de
regmenes polticos me refiero a todos: no slo a las democracias
occidentales, sino tambin al capitalismo-comunista chino y a los regmenes
autoritarios que aun hoy se dan en muchos pases. Uno podra ingenuamente
suponer que el sistema sovitico habra sido capaz de superar el
corto-placismo de las democracias, ya que los dirigentes no estaban
expuestos a la disciplina de elecciones peridicas abiertas, sin embargo la
experiencia demuestra lo opuesto; una increble negligencia por la
proteccin ambiental y poco criterio en la eleccin de sus inversiones. De
hecho, ste fue uno de los factores desencadenantes del fracaso del
sistema. El dbil historial de los gobiernos nacionales es, sin embargo,
menos serio que el fracaso del sistema internacional que debera haber
asumido un liderazgo ms efectivo en la bsqueda de soluciones a los
problemas globales. Abundan las culpas por este resultado, pero nuestra
generacin no fue capaz de encontrar las soluciones. Les dejamos el
desafo.

Al mirar hacia atrs, nos preguntamos si no nos habremos dejado capturar
por los atractivos del bienestar y en el camino no habremos olvidado el
sentido de nuestra existencia. Les dejamos a ustedes esta pregunta, que es
eterna, y slo les pedimos que no la olviden. Quizs el horror de la
Segunda Guerra y la terrible amenaza del suicidio colectivo en una orga
nuclear fueron los impulsores de nuestro frenes en la bsqueda del placer
y de las comodidades. No es una disculpa, intenta ser una explicacin. Lo
cierto es que, junto con los libros, las computadoras y los bienes
acumulados, que en muchos casos son slo juguetes, les dejamos una carga
pesada de problemas que nos superaron o no quisimos resolver.

Nuestro ltimo legado son unas palabras de Hamlet, que nosotros no supimos
recordar a tiempo: El tiempo est fuera de quicio. Maldita suerte la ma,
haber nacido para ponerlo en orden!. Ojal ustedes puedan hacerlo.



Notas

1. Estimating World GDP, One Million B.C.-Present, J. Bradford de Long,
   UC Berkeley, 1998 (Internet).

2. Por ejemplo, alrededor de veinte pases tienen un producto bruto per
   cpita promedio inferior a $1 diario.

3. Pocket World in Figures, 2007 edition.

4. Utilizo la terminologa norteamericana; 1 billn = 1.000 millones; 1
   trilln = 1.000 billones.

5. Para permitirnos evaluar el significado de un cambio de esta magnitud,
   el informe Stern destaca que un aumento de 5 grados sera comparable al
   cambio experimentado en el planeta entre la ltima era glacial y
   nuestros tiempos.

6. Sir Nicholas Stern et al, The Economics of Climate Change, borrador del
   informe publicado en enero de 2007 por Cambridge University Press. El
   informe tambin menciona que algunos estudios recientes indicaran que
   hay una probabilidad del orden del 20% que el aumento en las
   temperaturas medias ser aun mayor.

** Ricardo A. Halperin
   rhalperin2@comcast.net
   Escritor y docente argentino (Buenos Aires, 1940). Actualmente reside en
   las afueras de Washington (EUA). Se educ en la capital de su pas y en
   Crdoba, y complet estudios de postgrado en la Universidad de Columbia
   (EUA). Fue profesor de economa en la Universidad de Buenos Aires
   (1968-1973). En 1976 se incorpor al Banco Mundial, en la ciudad de
   Washington, DC, donde desempe diversos puestos gerenciales hasta
   jubilarse en 2001. Ha publicado numerosos trabajos sobre temas
   econmicos.



=== El padre, el hijo y la palabra      Dixon Moya ========================

Leo un libro sobre mi padre, escrito por otro hombre, digo mi padre porque
podra haberlo sido, quizs porque uno siempre piensa que su padre es
maravilloso o tal vez, porque lo encuentro similar a uno de los dos padres
que la vida me asign. En mi caso, tuve un padre biolgico de oficio
militar, a quien slo vi un par de veces, pero tuve otro, mi padre-abuelo,
agricultor, liberal, sindicalista y lder comunal, quien muri cuando yo
tena siete aos, mi primer amor, mi primer dolor, pues reiteradamente lo
he extraado en mi adultez, cuando ya no puedo preguntarle sobre la vida.

Hctor Abad Gmez pudo ser mi padre, porque como colombiano soy producto de
ese hbrido extrao, la relacin incestuosa entre conservadores y
liberales, que se ha vestido con tantos nombres a travs de nuestra
historia y sigue cobrando vidas preciosas como la de ese mdico, un buen
hombre, quien buscaba la cura a los males de la nacin. Su verdadero hijo,
Hctor Abad Faciolince, en su libro El olvido que seremos, narra la crnica
cierta de los aos gratos de la infancia, cuando ignoramos el significado
de la felicidad, porque no ha llegado el dolor a nuestras vidas, crnica
que se va volviendo punzante, con el recuento de la injusticia y la
crueldad de los carniceros. Este libro es importante porque viene del otro
lado del espejo, nos hemos acostumbrado a escuchar y leer los testimonios
de los asesinos, de los victimarios, quienes justifican grandilocuentemente
sus crmenes. Sin embargo, El olvido que seremos es de la contraparte, de
las vctimas a quienes intentaron silenciar, obra de esa inteligencia que
se pretendi anular.

Padre e hijo estn mediados por la palabra. El padre, autor de textos de
salud pblica, tratados sobre convivencia y tolerancia, columnas
periodsticas de denuncia e incluso versos festivos guardados en cajones
secretos. El hijo, ya lo conocemos bien, creador de libros de cuentos,
novelas laureadas como Basura, incluso de ficcin especulativa o quizs
ciencia-ficcin como Angosta (quizs al autor no le guste esta apreciacin,
pero considero al gnero de ciencia-ficcin el ms sincero, al hablar en
futuro de lo que sucede en el presente), libros inclasificables con bello
ttulo, Tratado de culinaria para mujeres tristes, y tambin columnista de
revistas famosas. Al hijo la palabra le lleg en dosificadas muestras de
cario, como besos sonoros, pero tambin me atrevo a pensar por va
hereditaria, Hctor Abad Gmez inventaba palabras como el mesosmo para
hablar del centro alejado de los radicalismos y extremistas. La palabra que
duda contra las verdades absolutas.

Hctor Abad Gmez, un mdico que pretenda curar a los colombianos de esa
enfermedad perniciosa llamada violencia, con sus dosis de ternura, justicia
y tolerancia. Hctor Abad Faciolince, el escritor, con su libro apunta
contra el otro mal virulento, el olvido. Este libro que no es novela
termina siendo la mejor vacuna, una fuerte dosis de memoria. El autor sabe
que mantener el recuerdo, como la vida misma, es una batalla perdida, pero
busca ganarle unas almas y unas mentes al demonio del olvido, la mejor
justificacin de la existencia, por eso el ttulo podra variarse, El
recuerdo que deberamos ser. A pesar de los asesinados, no es un libro de
muertos, es un libro de vida, de quienes aman la vida y de los
sobrevivientes, un libro que deberamos leer todos los colombianos, para
salir del pozo de la amnesia colectiva.

Pero este libro es ante todo el testimonio del hijo celebrando al padre, el
homenaje al hombre que lo aceptaba tal cual era, sin pedir contraprestacin
ni exigirle que fuera el mejor hijo del mundo, ni el mejor en nada. Somos
testigos de una nueva trinidad, ms terrenal, ms humana, menos perfecta
pero ms sentida, el padre, el hijo y la palabra. Que los hijos recuerden a
los padres por medio de la palabra, as como los padres desde la pila
bautismal han signado a los hijos por medio de la misma. Amn.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Antologa de la dcima popular en el estado Cojedes ===================
=== Reencuentro con las huellas de la oralidad ============================
=== Maritza Torres Cedeo =================================================

La tradicin oral venezolana se puede considerar como el receptculo de
saberes que encierra un conjunto de dismiles estructuras y smbolos
compartidos que reflejan la antigua necesidad de asumirnos como seres
marcados por un destino atemporal. Esta conceptualizacin nos remite a
recordar que esos conos recurrentes tienen su origen y permanencia en
innumerables sucesos y personajes merecedores de ser considerados desde una
perspectiva esttica-literaria mucho ms humana. Es por ello que, en el
ltimo siglo, los estudios etnoliterarios son parte importante del mbito
acadmico, ya que a travs de estas investigaciones se fortalecen y
reinventan los hallazgos de constructos subyacentes en el imaginario
colectivo, depositarios stos de hechos que traspasan la barrera
inconmensurable del tiempo.

De igual manera, la etnoliteratura rescata, entre otros, testimonios
artsticos de los llamados hacedores de la cultura a viva voz con la
finalidad de darlos a conocer y sacar a la luz la inusitada gama de
producciones narrativas y poticas que son el legado viviente de cmo stos
y sus ancestros asumieron su espacio geogrfico y, en consecuencia, el
destino. En tal sentido, desde tiempos inmemorables, han hecho suya a la
poesa como una va para dar fe de esas valoraciones y para comunicar a
travs de la expresin genuina del dolor; la nostalgia; el amor por lo
humano; lo divino y lo tragicmico de la vida, el respeto que sienten por
su devenir histrico-cultural.

En el contexto especfico de los cultores de la poesa oral cojedea, se
observa la existencia de un nmero considerable de trovadores annimos,
dueos y/o custodios de un variado repertorio lrico que espera ser
descubierto.

Son incontables los registros de estrofas que an no se han develado ante
el colectivo y que se instituyen como elementos trascendentales en la
reconstruccin del patrimonio histrico-cultural del llanero. Dentro de
esta vasta memoria msico-literaria de Cojedes destaca un nmero
significativo de coplas, glosas, corridos y dcimas que pertenecieron a
juglares trashumantes y que, luego de un ejercicio de intertextualidad,
fueron re-creadas al libre albedro de otras voces para acrecentar dicha
herencia.

En este orden de ideas y, para contribuir a la difusin de la obra de un
grupo de poetas cultivadores de la dcima, aparece el texto Antologa de la
dcima popular en el estado Cojedes, primera muestra de literatura oral
venezolana que se edita en el ao 2007. La autora de la misma corresponde
al poeta venezolano Isaas Medina Lpez, quien acompaado de un grupo de
investigadores nos ofrece este volumen. Tal esfuerzo editorial es parte del
conjunto de ediciones de literatura regional que publican el Subprograma
Cultura y la Coordinacin de Investigacin de la Unellez-San Carlos.

En ella se encuentra el aporte que un significativo nmero de cultores de
la dcima han legado al llamado verso improvisado. Versos en los que se
plasma el sentir popular de los poetas llaneros. En palabras del autor, el
propsito de este libro es incentivar el estudio de esta manifestacin
literaria cojedea en los diversos niveles educativos y rendir un merecido
homenaje a los hombres y mujeres (en su mayora agricultores y gente del
pueblo) que han convertido a la dcima en un valor de la identidad
ancestral de esta regin (Medina Lpez, 2007).

Este novedoso aporte etnoliterario se inicia con un prlogo-estudio en el
que se presenta al lector un agradable y slido captulo alusivo a la
teora potica de la dcima. Ejemplo de ello son las definiciones y
comentarios de acreditados investigadores como Pilar Almoina, Luis Felipe
Ramn y Rivera, Yorman Tovar, Efran Subero, Domingo Rogelio Len, Rudy
Mostacero e Isaas Medina Lpez, quienes coinciden en afirmar que la dcima
es parte indisoluble del quehacer y sentir del ingenuo saber potico
popular del venezolano.

As mismo, le ofrece la posibilidad de reencontrarse con sus races a
travs de las voces de estos poetas, quienes tienen la virtud de improvisar
armoniosos discursos poticos que han enriquecido el patrimonio
literario-musical de esta regin del llano venezolano, atesorando en sus
memorias versos de vieja data; versos que en cada interpretacin se
enriquecen de nuevos matices, sonidos y cadenciosas rimas para cantar a lo
divino, a lo terrenal, a lo profano y a esa picarda amorosa que
caracteriza al hombre universal.

En sus pginas tambin se encontrar una rica panormica iconogrfica de la
poesa improvisada en dcimas cultivadas en el estado Cojedes; poesa que
florece en cada velorio de cruz de mayo, en cada serenata y que ahora ser
parte del recinto acadmico, y quin sabe si responsable de revivir el
espacio recndito trovadoresco que todo llanero guarda. La antologa de la
dcima popular en el estado Cojedes es el fiel testimonio de que a travs
de la oralidad el hombre se resiste a perderse en el laberinto del
silencio.

      Vengo con voz muy perpleja
      a ver si puedo cantar
      tal vez puedo recordar
      mis composiciones viejas
      y si el pueblo me deja
      levantar mi humilde voz
      porque en el nombre de Dios
      saludar a toda la gente
      cantar con decente acento
      en un tiempo saba yo.

      Nemesio Antonio Alvarado

** Maritza Torres Cedeo
   maritzadelva@cantv.net
   Docente e investigadora venezolana (Caracas, 1956). Profesora egresada
   del Instituto Universitario Pedaggico de Caracas
   (http://150.187.142.39) con especialidad en castellano y literatura,
   mencin literatura. Magster en lectura y escritura por la Universidad
   de Carabobo (http://www.uc.edu.ve). Articulista y compiladora, ha
   desarrollado diversas investigaciones sobre literatura infantil y
   promocin de lectura. Ha publicado las compilaciones De amores
   (Fundacin Nuevo Tramo, Cojedes, 1993), Antologa de la dramaturgia
   cojedea del siglo XXI (Conac, 2004) y Antologa potica de Nuevo Tramo;
   los poetas en el teatro (2004).



=== Muro, pobreza y discriminacin ========================================
=== El blindaje del sueo americano      Gabriel Cocimano =================

                         Quiere usted que llame a un guardia y que revise
                                 si tienen en regla sus papeles de pobre?.
                                                         Joan Manuel Serrat

Irnicamente, la cada del muro de Berln preanunciaba, en los tempestuosos
das de la disolucin del socialismo sovitico, el camino hacia la creacin
de nuevos blindajes entre fronteras. Estados Unidos se converta entonces
en la potencia hegemnica, unipolar, que derribaba el horadado equilibrio
de la Guerra Fra.

La imposicin global de su sistema poltico-econmico careci de
contraparte, con lo cual ese poder sofocante aniquil los particularismos y
la circulacin integral de todos los intercambios. Y as como todo sistema
de dominacin, por poderoso que sea, produce l mismo su propio fermento de
desaparicin a partir de, por ejemplo, la proliferacin del terrorismo
contestatario as tambin genera sus contradicciones, al potenciar la
exclusin social, la discriminacin y la desigualdad.

      por lo que parece
      tiene usted alguna cosa que les pertenece.

El proyecto estadounidense de construir un muro en la frontera con Mxico
confirma esas contradicciones: la expulsin de desperdicios que el sistema
libera, tras la profundizacin de la brecha entre ricos y pobres, refleja
la intransigencia y el miedo de un imperio que niega sus desechos sin
hacerse cargo de ellos, ya que esto implicara aceptar aquellas
contradicciones. La nacin amurallada contra la inmigracin, la detencin y
deportacin de indocumentados y la vigilancia fronteriza para evitar el
ingreso de seres marginales y desposedos conforman una geografa medieval
en una modernidad que exacerba la desigualdad y exhibe sin eufemismos los
blindajes mentales y la guetificacin.

El proyecto, que prev la construccin de un muro de 1.200 kilmetros en
ciertos puntos de la frontera entre la Amrica opulenta y el mundo hispano,
refleja la decisin imperial de evitar la inmigracin latina, compuesta por
miles de excluidos que el sistema hegemnico gener con su asfixiante
poltica. Parafraseando al poeta Joan Manuel Serrat, a Estados Unidos:

      se le llen de pobres el recibidor,
      y no paran de llegar, desde la retaguardia, por tierra y por mar.

De perdurar la idea, se dotar al muro de toda una tecnologa de
vigilancia: cmaras, sensores, aviones no tripulados, y se ampliar la
capacidad de la patrulla fronteriza, lo que incrementar las agresiones,
las amenazas y las persecuciones de los migrantes, y proliferarn los
traficantes contratados para cruzar la frontera.

As como las grandes urbes exhiben las dos caras extremas de la polaridad
social, y en donde ricos y pobres estn convenientemente separados unos
viven amurallados, aislados y protegidos de la sociedad por voluntad
propia, y otros en barrios precarios, expuestos al riesgo, de la misma
manera el imperio pretende blindar el sueo americano. Con la excusa de la
seguridad y la ilegalidad de los migrantes, Estados Unidos no hace ms que
echar nafta al fuego de su propia paranoia, vulnerar los derechos y
contribuir a la ineficacia de su propio objetivo.

Pero tambin existe en Mxico y en toda la Amrica Latina un muro mental
que exhibe el desprecio por lo propio y la fascinacin por el american way
of life. Amn de la autodenigracin y de la desidia de las clases
dirigentes los pases que se despueblan son pases mal gobernados, haba
afirmado Jos Vasconcelos hacia 1929 el hecho es que infinidad de
migrantes residentes en EUA reclaman la aprobacin de un programa de
legalizacin y la supresin de leyes punitivas, e incluso muchos de esos
residentes legales suelen ser blanco injusto de la severidad de las normas
vigentes.

      Trat de contenerles pero ya ve,
      han dado con su paradero.
      Estos son los pobres de los que le habl.

Blindar el imperio, crear una fortaleza ideal para que el mundo exterior no
ingrese, parece una quimera en los albores del siglo XXI.
Independientemente de las culpas ajenas, deber ese imperio asumir la suya:
aos de estrangulamiento y asfixia econmica y poltica en el mundo
perifrico modificaron el rumbo de la pobreza que cobr dimensiones
medievales multiplicaron el nmero de desplazados y refugiados del hambre
y provocaron el fermento de criminalidad que, al igual que el terrorismo,
aparece como un claro sntoma emergente de la imposicin.

En tanto, el mundo amurallado contempla, azorado en su propio encierro, el
avance de su criatura ms incontenible y menos deseada.

      Disculpe el seor,
      pero este asunto va de mal en peor

** Gabriel Cocimano
   gcoci@tutopia.com
   Periodista argentino (Bernal, Provincia de Buenos Aires, 1961). Graduado
   en periodismo en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (1997),
   tiene estudios de historia en la Universidad de Buenos Aires y formacin
   en conduccin de radio, periodismo e investigacin cultural y actuacin
   en radio y televisin. Ha producido los programas radiales "Pebeta de mi
   barrio" (1996/97) y "Hablemos de salud" (1997/98). Textos suyos han
   aparecido en las revistas Sumario (Paraguay, 1995), Sincrona (Mxico,
   2003) y Nmadas (Madrid, Espaa, 2004), entre otras. Parte de su
   produccin puede leerse en
   http://personales.ciudad.com.ar/gcocimano/index.htm.



=== Metforas de la naturaleza      La Isabel Alvear Ramrez =============

                                            Y es que el polvo no es tierra.
                                 La tierra es amor dispuesto a ser un hoyo,
                                                  dispuesto a ser un rbol,
                                                    un volcn o una fuente.
                              Mi cuerpo pide el hoyo que promete la tierra,
               el hoyo desde el cual dar mis privilegios de len y nitrato
                        a todas las races que les tiendan sus trenzas (1).
                                                           Miguel Hernndez
                                                           Orihuela, Espaa
                                                                  1910-1942

Las personas que tenemos alguna relacin de trabajo con la naturaleza
conocemos la verdad de a puo que se describe en el primer verso; Ana
Primavesi nos invita a evidenciarlo de la siguiente manera: Todos sabemos
que entre los granos de trigo o de arroz existen intersticios relativamente
grandes. Si se derramara agua por encima de estos granos, desapareceran
rpidamente, infiltrndose por los poros. Pero si el trigo estuviese
molido como harina, existiran nicamente espacios minsculos entre los
granos, y si el agua se derramara sobre ella, har un pozo, penetrar
lentamente, y no la mojar toda (2).

En la experiencia que propone la ingeniera agrnoma, los granos de trigo o
arroz representan los grumos del suelo, formados por minerales pegados por
el proceso biolgico que sucede en el suelo cuando fauna y flora, tanto
micro como macro, pueden disponer de materia orgnica; entonces hemos
conseguido un suelo productivo.

El suelo productivo es la fuente de nutrientes con la que el planeta se
viste de verde, es decir, de organismos productores de energa, principio
de esa larga cadena alimenticia de la que todos los animales somos parte.
Pero adems, es la esponja que retiene el agua, la almacena y la entrega
dosificada en las fuentes o afloramientos, para que luego bae y recorra
todas las oquedades de la tierra.

Los organismos vivos, irremediablemente inscritos en alguna cadena trfica,
tenemos por final la muerte y, excepto la especie humana, que ha revestido
con ritos tal suceso, todos pasan a ser parte de la digestin del suelo por
la actividad de los saprofitos, que desbaratan la materia orgnica y lo
hacen grumos para introducirlo de nuevo en la cadena. El sentido metafrico
de len, fuerza, poder, superioridad, no nos exime del nitrato u origen
escuetamente bioqumico de la materia; len y nitrato son las dos caras de
la misma moneda.

En virtud a su concepcin de la naturaleza sujeta a ciclos, el poeta
lamenta as la muerte de Federico Garca Lorca: Primo de las manzanas, / no
podr con tu savia la carcoma, / no podr con tu muerte la lengua del
gusano, / y para dar salud fiera a su poma / elegir tus huesos el manzano
(3). La muerte de Federico no acallar su voz y Miguel nos lo dice con la
metfora de la poma o fruto; es la estructura de la planta, en este caso
por dems bella, donde se alberga la semilla o posibilidad de perpetuarse;
toma a su vez, para formarla, los huesos, elementos ms resistentes a la
descomposicin del cuerpo humano.

No es casualidad ni artificio que el ttulo de uno de sus primeros libros
sea Perito en lunas, experto observador de la naturaleza por su oficio de
cabrero en la sierra levantina de Espaa, comprende el concepto de nicho
perfectamente: Lagarto, mosca, grillo, reptil, sapo, asquerosos / seres,
para mi alma son hermosos / / Porque por vuestra boca venenosa y satnica,
fluyen notas habidas en la siringa pnica. / Y porque todo es armona y
belleza / en la naturaleza (4). Recordemos que en los versos del epgrafe,
evidencia la funcin de los organismos saprofitos.

En una semblanza al trabajo del campo, hace referencia a su consustancial
bao de sudor: En el mar halla el agua su paraso ansiado / y el sudor su
horizonte, su fragor, su plumaje. / / Llega desde la edad del mundo ms
remota / a ofrecer a la tierra su copa sacudida, / a sustentar la sed y la
sal gota a gota, / a iluminar la vida (5). Tambin, haciendo referencia a
la produccin agrcola, expone con sencillez el ritmo con el que se
resuelve la naturaleza y que las modernas empresas agrcolas no han podido
asumir, para desventura de la primera y de la especie humana con ella: No
espere, pues, que le den / aqu una cosa al momento, / que el ave, la
tierra, el viento, sin precipitar su modo / pacfico, lo dan todo / con el
mismo movimiento (6).

Sin embargo, en el conocido poema Las nanas de la cebolla, la mencin al
bulbo no es metafrica, es la escueta descripcin de una realidad, o por lo
menos la realidad que le describe por carta su esposa, haciendo mencin al
hambre que padece junto con el hijo. Hasta el momento, se esboza la gran
comprensin y sintona del poeta con los elementos de la naturaleza y la
forma como se relacionan; pero tambin es fundamental en su obra, el hecho
de pintar los paisajes humanos, dando voz a dichos elementos e
interrelaciones. En el mismo poema describe la delicadeza y suavidad que
caracterizan la infancia: Ser de vuelo tan alto tan extendido / que tu
carne parece cielo cernido.

La imagen del sol, motor de la vida, da cuenta del gran evento de la
reproduccin: La gran hora del parto, la ms rotunda hora: / estallan los
relojes sintiendo tu alarido, / se abren todas las puertas del mundo, de la
aurora, / y el sol nace en tu vientre donde encontr su nido (7).

Tomando el orden cronolgico, ahora unido al horror, pues hace referencia a
la niez trabajadora: Empieza a vivir y empieza / a morir de punta a punta
/ levantando la corteza / de su madre con la yunta. / / Cada nuevo da es /
ms raz, menos criatura, / y escucha bajo sus pies / la voz de la
sepultura. / / Y como raz se hunde / en la tierra lentamente / para que la
tierra inunde / de paz y panes su frente (8).

El quehacer humano y literario de Miguel siempre fue comprometido en la
construccin de la justicia social, norte por el cual se jug la vida: Si
tu, Lorenzo, aconsejas / paciencia, vete ms lejos / y predica tus consejos
/ en medio de las ovejas. / Slo oirs en ellas quejas / de paciencia en
abundancia, / pero jams la distancia / ni el cielo temblar un da / con
truenos de gallarda / y rugidos de arrogancia (9). Este verso permite
relacionar len, mencionado ya en el epgrafe, con rugidos, como invocacin
hernandiana a la fuerza, al coraje, valores a los que convoc con
insistencia en ese momento aciago de la historia de Espaa.

De cunto admiraba el poeta los valores que reclama en el len y el rugido,
da cuenta su poema a la Pasionaria, dirigente comunista espaola, uno de
cuyos versos dice: A sus pies la ceniza ms helada se encona. / / Vasca de
generosos yacimientos: / / encina, piedra, vida, hierba noble, / naciste
para dar direccin a los vientos, / naciste para ser esposa de algn roble
(10).

Nunca tuve zapatos, / ni trajes ni palabras: / siempre tuve regatos, /
siempre penas y cabras, / Me visti la pobreza, / me lami el cuerpo el
ro, / y del pie a la cabeza / pasto fui del roco (11). En dos estrofas
narr la pobreza en la que transcurri su vida; pero en aquella poca, su
condicin no era la excepcin, era el comn denominador; devienen entonces
como sociedad, protestas, revueltas, guerra... la injusticia tiene un punto
de quiebre, de ah que: El animal que canta: / el animal que puede / llorar
y echar races, / rememor sus garras. / / He regresado al tigre. / Aparta,
o te destrozo. / Hoy el amor es muerte, / y el hombre acecha al hombre
(12).

Con la fuerza de las armas y la estructura de la crcel, la bsqueda de la
justicia social fue postergada; habiendo padecido Miguel ambas acciones,
as canta a la libertad: Quin ha puesto al huracn / jams ni yugos ni
trabas, / ni quin al rayo detuvo / prisionero en una jaula? (13).

La naturaleza tiene voz propia en el verso hernandiano, bien expresndose a
s misma o cuando se hace metfora para dar a conocer pequeos y grandes
momentos de los avatares humanos y sociales. En palabras de Francisco
Umbral: cuando los poetas inmediatamente anteriores a l llevaban aos
engandonos con rosas mentales, Miguel Hernndez nos trae una brazada de
rosas de rosal, de flores de almendro, de limones de limonero, de cebollas
y tierra estercolad (14).

Lo que hoy llamamos ecosistema o elementos del ambiente entretejidos de
forma econmicamente estable, asombrosamente variada y estticamente bella,
para el poeta eran su cotidianidad; Agustn Snchez Vidal, estudioso de su
vida y obra, nos lo dice: Miguel basa su cosmovisin en la naturaleza;
ahora bien, la naturaleza es armnica, por ser resultado de su equilibrio;
luego la cosmovisin que la refleje terminar sindolo tambin (15).

En defensa de la naturaleza y de la vida, la comunidad cientfica, los
movimientos sociales, las personas sensibles, responsables, de pensamiento
colectivo e incluyente, se han unido; la presencia de la comunidad
literaria tiene un papel protagnico, por su connatural atributo de
seducir. No sin razn, en alguna ocasin desesperada, una anciana se acerc
a Alejo Carpentier para decirle: Defindannos ustedes que saben escribir!
(16).

      Texto publicado en la Revista Ambiental El Reto, febrero-marzo 2006,
      N 60. Incorporado a los fondos de la Biblioteca Pblica de Orihuela
      en la Seccin Hernandiana.



Notas

 1. Del poema Vecino de la muerte.

 2. Ana Primavesi. Manejo ecolgico del suelo.

 3. Del poema Elega primera, A Federico Garca Lorca.

 4. Del poema Lagarto, mosca, grillo....

 5. Del poema El sudor.

 6. De la obra de teatro El labrador de ms aire.

 7. Del poema Hijo de la luz.

 8. Del poema El nio yuntero.

 9. De la obra de teatro El labrador de ms aire.

10. Del poema Pasionaria.

11. Del poema Las abarcas desiertas.

12. Del poema Cancin primera.

13. Del poema Vientos del pueblo me llevan.

14. Mara Jos Lidn y Trini Ruiz. Revista digital El Eco Hernandiano
    (http://www.elecohernandiano.com), junio 2005.

15. Mara Jos Lidn y Trini Ruiz. Revista digital El Eco Hernandiano
    (http://www.elecohernandiano.com), junio 2005.

16. Alpidio Alonso. La Jiribilla, N 250.

** La Isabel Alvear Ramrez
   liaisabel@epm.net.co
   Escritora colombiana (Medelln). Ingeniera agrnoma especialista en
   agroecologa. Ha publicado el ensayo El derecho a la tierra-terruo; la
   Tierra-planeta, la tierra-sustrato. Colabora como articulista en la
   revista ambiental El Reto, de circulacin nacional, y en otras
   publicaciones locales. Poemas suyos aparecen en la antologa de poetas
   americanos Canto a un prisionero. Ha participado en la redaccin y
   correccin de algunos libros, tanto tcnicos como de temtica social.



=== Festheve 2008: III Festival de Teatro Venezolano en Pars =============
=== Susana D. Castillo ====================================================

Para junio de 2008 se anuncia la celebracin del Tercer Festival de Teatro
Venezolano en Pars bajo la direccin de Yahaira Salazar, quien encabeza la
Asociacin Ciel dEmail, entidad dedicada a la difusin de las artes con
nfasis en el teatro en las comunidades de Pars contando para ello con
los auspicios de la Alcalda de la ciudad.

Basndonos en nuestra experiencia durante el Segundo Festival, as como en
declaraciones que nos hiciera la directora durante una entrevista,
presentamos a continuacin ciertos enjuiciamientos.

Este peculiar evento, que viene celebrndose desde 1998, va cobrando
caracteres distintivos que ameritan ponerse de relieve. En primer lugar, el
Festival Parisino es fcilmente accesible a un pblico variado. Los
montajes y lecturas dramticas, en ambos idiomas, se dan en pequeos cafs
literarios, galeras de arte y espacios ntimos adaptados para las
exigencias de las actividades. Este ubicar al paso de los espectculos ha
servido para exponer las creaciones venezolanas a un pblico francs muy
diverso.

Otro punto importante es el hecho de que las obras se ofrecen en ambos
idiomas. Para ello se cuenta con la dedicacin del catedrtico Jos Luis
Snchez, quien ha realizado fieles traducciones de todas las obras
participantes. Sin duda alguna, este valioso material podra fcilmente
convertirse en antologas bilinges que ayuden a la difusin de los textos
para el uso de crticos, estudiantes y gente de teatro en general.

A estos dos puntos hay que agregar otra observacin. El festival cuenta con
un equipo de gente de teatro genuinamente comprometida con los objetivos
del evento. Ya sea como ponentes, moderadores, directores, tcnicos,
actores, el grupo humano que sustenta esta interesante propuesta es de
incuestionable calidad y de gran capacidad de entrega. Por otra parte, nos
parece un acierto el hecho de que las traducciones de las obras en francs
sean entregadas a los grupos de teatro parisinos para su montaje, ya que
esto significa el adquirir la nocin y reflexin sobre un pas como
Venezuela y sus circunstancias especficas.

De ah la importancia de que en estos festivales se incluya una pluralidad
de voces. La programacin incluye tanto los nuevos autores como los que ya
estn injertos dentro de la tradicin teatral venezolana. De la misma
manera, el material escogido no slo es aquel que circula en Caracas sino
tambin el de otras reas de Venezuela. Por ltimo, como detalle muy
original, tambin se ha incluido en la programacin las obras de
venezolanos residentes en el exterior que producen obras en lengua
francesa. De esta manera se da una perspectiva del pas no slo desde
adentro sino tambin desde la evocacin de los creadores en Europa.

Vale mencionar que una parte esencial del festival consiste en las mesas
redondas, foros, ponencias y otras actividades paralelas al tema central,
El teatro en la Venezuela de hoy: reflejo de su sociedad. Estos animados
intercambios han venido realizndose con la activa participacin de un
pblico heterogneo con resultados altamente productivos.

Nuestra experiencia personal durante el II Festival ocurri a fines de
junio de 2005. Por conflictos de horarios y distancias, slo pudimos
asistir a la segunda parte de este evento, pero lo que apreciamos a nuestra
llegada fue suficiente para reconocer el valor potencial de este encuentro.
Se comentaba animadamente sobre la apertura del festival con el atrevido
monlogo de Jos Gabriel Nez (Premio Nacional de Teatro, 2004), La
Cerroprendo, y sobre la fabulosa actuacin de Gladys Arnaud en el
personaje de la sensual Tatiana. Asimismo, los comentarios versaban sobre
las obras de Stalin Gamarra (Universidad de los Andes, Mrida), La muerte
del capitn y Genecalpticos, obras estas de depurado lenguaje en las que
dos personajes, Zoilo y Ambrosio, debaten sobre el tema del poder y las
resonancias primarias que ste despierta en el ser. Por otro lado, la
seleccin de Senos de seda, obra indita de Beln Santaella, fue un
verdadero hallazgo.

De los autores venezolanos residentes en Francia, apreciamos el riguroso
trabajo actoral del grupo dirigido por Wolgfang Villalba en Le magasin de
roles, de su autora. Obra emparentada con las premisas del
existencialismo, plantea las reflexiones sobre el habitante urbano, un ser
aparentemente abandonado por Dios. En esta misma categora entra Yahaira
Salazar con un teatro lrico potico que profundiza en los temas del amor y
la muerte. Su texto Hormigas caminando sobre la axila cont con la
actuacin de Lionel Robert. El II Festival clausur sus presentaciones con
otra obra de Nez, La encuesta, sorprendente texto sobre la mujer y su
condicionamiento cultural. Apuntando certeramente el aspecto de la
sexualidad y la represin de la misma, el montaje de Salazar, con la
participacin estelar de la talentosa Alicia Roda, fue un xito completo.
La encuesta fue el broche de oro para cerrar el II Festival.

Las obras de Marco Moreno y Johnny Gablowsky como tambin los textos de
reconocidos dramaturgos como Elisa Lerner, Romn Chalbaud y Jos Ignacio
Cabrujas fueron presentados en forma de lecturas dramatizadas, durante los
primeros das del festival, enriqueciendo la programacin del evento.

Paralelo a los acontecimientos nocturnos del Festival se dieron las mesas
redondas durante tempranas horas del da en los salones del Iheal,
LInstitut des Hautes Etudes de Amerique Latine, en St. Germain. Entre los
ponentes figuraron los invitados especiales Beln Santaella, Jos Gabriel
Nez, Stalin Gamarra Durn, Susana D. Castillo (catedrtica e
investigadora, San Diego State University, California), Yes Lorelle,
periodista e investigador (Centre National du Mime), George Lomme
(historiador) y Claude Demarigny (representante del Celcit), entre otros.

El II Festival fue tambin un homenaje a Carlos Gimnez, fundador de
Rajatabla y figura clave en el quehacer teatral latinoamericano,
desaparecido prematuramente. Para el efecto se exhibi un interesante
material que contena imgenes, videos, fotos y ms documentacin sobre la
fecunda y frtil labor de este creador en Venezuela. Muy a la mano estuvo
el libro sobre Gimnez escrito por dgar Moreno Uribe donde reproduce
varias entrevistas a lo largo de los aos. La instalacin sonora El
universo teatral de Carlos Gimnez, realizada hbilmente por Pierre Willer
en el espacio LArticle, durante los diez das que dur el festival,
complet este tributo. Los montajes capitales con los que recorriera varios
pases Tu pas est feliz, Bolvar, El coronel no tiene quien le escriba,
El seor presidente fueron proyectados en la versin recreada por Gimnez.

El Festival de Teatro Venezolano en Pars cuenta con el apoyo de
prestigiosas organizaciones de ambos pases. En Francia tiene el patrocinio
de Iheal, LInstitut des Hautes Etudes de LAmerique Latine, Mairie du 3eme
Arrondissement, Universit Paris III-Sorbonne Nouvelle, Unin Latina,
Instituto Cervantes y la Embajada de Venezuela en Francia. En Venezuela el
festival est apoyado por la Fundacin Rajatabla, la Universidad de los
Andes, el Consejo Nacional de Cultura, el Centro de Directores para el
Nuevo Teatro, Alianza Francesa de La Castellana y la aerolnea Air France.

Como acertadamente lo seala el dossier de prensa, el Festival esta
concebido como una reflexin obligada sobre el actual movimiento cultural
de la sociedad venezolana... diversas proposiciones artsticas nos muestran
as la mirada del artista venezolano mirando al interior de su propio
pas... en una poca de grandes cambios sociales en Amrica Latina, la
escena sigue siendo un reflejo de la realidad y de las relaciones de
fuerzas de una sociedad en constante evolucin. Teatro y revolucin. Teatro
y resistencia. Teatro y sociedad....

      Para obtener mayor informacin sobre el III Festival de Teatro
      Venezolano en Pars puede escribir a los correos
      festheveparis@yahoo.fr o cieldemail@yahoo.fr, o bien visitar la
      pgina del evento, http://festheve.free.fr.

** Susana D. Castillo
   Catedrtica e investigadora en San Diego State University
   (http://www.sdsu.edu), California (EUA).



=== Vallejo, todava      Rolando Gabrielli ===============================

                                      Quiero escribir, pero me sale espuma,
                                        quiero decir muchsimo y me atollo,
                                    no hay cifra hablada que no sea suma...
                                                              Csar Vallejo

Los inefables caminos de la poesa parecieran ser adems inescrutables.
Conducen por senderos inimaginables y menos transitados. En este largo y
azaroso captulo que an viven chilenos y peruanos desde la cruenta Guerra
del Pacfico, ocurrida en 1879 y que incluy a Bolivia, se ha decidido
hacer un recital con poetas de ambas naciones en el emblemtico buque de
guerra peruano Huscar, hoy trofeo de guerra en el puerto sureo de
Talcahuano. El Huscar fue la ms poderosa nave que transitaba el Pacfico
esos aos, blindada, y hoy es apenas un cascarn de nuez en el inmenso
ocano, la imaginacin, y se bambolea frente a las costas chilenas. Con la
mancha roja pintada en cubierta donde cay muerto el capitn chileno que
comandaba el buque La Esmeralda, Carlos Prat. Per reclama la devolucin de
su buque insigne, donde tambin falleci el almirante Miguel Grau Seminario
y posteriormente otro comandante peruano, Manuel Thomson. Hace unos das
recib de Carmen Abaroa una solicitud de adhesin de una carta para que
Chile devuelva adems los libros que saque de las bibliotecas durante la
guerra de ocupacin de ese pas andino. Postura a la que adhiero
pblicamente, porque se trata del patrimonio de una nacin y est en su
legtimo derecho de reclamar y obtener una respuesta positiva. Los imperios
coloniales siguen disfrutando de los mejores museos arqueolgicos y obras
de arte de todo tipo, producto del insaciable saqueo del patrimonio de los
pueblos invadidos y humillados en el despojo de sus identidades y riquezas
patrimoniales milenarias.

No creo en las guerras del pasado, presente o en las del futuro. Manera tan
absurda y primitiva de solucionar conflictos y de crear nuevos e
insalvables abismos, como los que han vivido Chile, Per y Bolivia desde
hace 128 aos. Los resultados de esa guerra no slo fueron destructivos
para la generacin que la enfrent fsicamente, sino para la hipoteca de
las relaciones a futuro entre los pueblos.

En manos de la poesa no est la solucin de nada, tal vez la de un
angustiado o regocijado corazn, pero en lo que se refiere a los temas con
escenario de pueblos e historia, les corresponde a los gobiernos buscar
soluciones comunes, vlidas y duraderas. No obstante, toda iniciativa por
saludar los nuevos tiempos, allanar caminos comunes, erigir ms que
transitorias banderas, es saludable para superar los dogmas del pasado, que
siguen amenazando como fantasmas reales del presente. Los poetas, despus
de todo, los verdaderos, son la voz de sus pueblos y representan sus
sueos, libertad, sus demandas y nombran en su nombre las cosas que los
unen y hermanan.

La fiesta de la poesa siempre es una convocatoria ms all de la retrica
y sta de Chile Poesa (IV Encuentro Internacional), donde Per es pas
invitado, adquiere relevancia por s misma, porque indica que existen
caminos para el entendimiento y el dilogo, y adems traza ese camino entre
la palabra y la accin, la voz y el cuerpo presente, en el rodar del
carrete de las palabras. El circuito potico latinoamericano incluye las
ciudades de Santiago, Concepcin, Talcahuano, Angol y Temuco, del 19 al 25
de marzo.

La cubierta del Huscar pareciera ser el lugar ms esperado del encuentro
por su trascendente significado para chilenos y peruanos, cuyos textos se
escucharn bajo la tutelar voz y los espritus de los poetas histricos de
ambos pases: Csar Vallejo y Pablo Neruda.

Los peruanos Rodolfo Hinostroza, Miguel ngel Zapata y Doris Moromisato, y
los chilenos Ral Zurita, Jos Mara Memet y Alexis Figueroa, recitarn sus
poemas sobre la cubierta de la nave (museo flotante). Esa actividad estar
acompaada con marineras peruanas a cargo de la cantante Marlene Guilln y
sus msicos. Chile Poesa invit a poetas de Cuba, Mxico, Argentina, Per,
Brasil, Estados Unidos y el gran homenajeado ser el ltimo surrealista,
el chileno Ludwig Zeller, quien vive en Oaxaca, Mxico, y ha cumplido 80
aos. Asombrado y conmovido por este reconocimiento, Zeller ha retornado al
pas de la infancia. Lo conoc de paso en Chile, poeta del collage, era el
to de un compaero de curso, Luis Gutirrez Zeller. Ignoraba que haba
nacido en una pequea comunidad en pleno desierto chileno, donde habitan
los espejismos. Ha hecho un largo silencio Zeller con Chile y ahora lo trae
la marea de Chile Poesa, las olas que mecen al Huscar en la baha de
Talcahuano, donde Chile se reencuentra con su vecino.

La poesa chilena y peruana son de las ms ricas y variadas del habla
castellana, y sin necesidad de dar nombres, sus poetas han innovado la
potica en nuestra lengua, especialmente en el siglo pasado, y si el verbo
arrastr las altas copas de la noche, hoy es silencio de raz inequvoca
ms all de su sombra. Est el dolor de las cosas tristes, el canto a la
vida, la solemnidad de la muerte, la lucha de los pueblos de Amrica, el
amor profundo desolado victorioso por la mujer, la noche insomne de los
antepasados, la ciudad, el cuerpo urbano, el cogulo de la espera, lenguaje
puro lenguaje, el poema.

      Qu dirn los fantasmas / en la cubierta del Huscar / la larga
      espera de las palabras / en las fras aguas de Chile / Es maana,
      futuro de capitanes / da vuelta la mano en su espina / la poesa es
      lenguaje de muchas aguas / ninguna como el ro / que atraviesa tu
      cuerpo / la luna que siempre enciendes / al despertar / el sol que
      alumbra tus das / Humo, la palabra es filo / hilo de nunca acabar /
      corozo de un animal que amo insaciable.



Csar Vallejo Mendoza naci hace 115 aos en Santiago de Chuco, a 3.500
metros sobre el nivel del mar, en la cordillera peruana, y siempre escribi
en dolor y profundidad, cholo de tres soles, Trilce, baj primero a
Trujillo, luego en barco a la capital del Virreinato y en 1923 rumbo a
Pars. Todos sabemos qu ocurri all, cmo vivi y muri y sufri y volvi
a morir y a vivir. Expulsado de Francia a Espaa por sus ideas polticas,
regres en la clandestinidad y vivi con los huesos rotos del alma, pegado
a las sienes de un destino que l anunci y se cumpli en la fecha, da y
tiempo climtico. Vallejo la pas mal por una generacin de poetas, trag
grueso el cholo, edific una poesa montaosa, rida, punzante, con vetas
de plata.

Lo que importa a Vallejo y en Vallejo es la palabra, que brilla honda,
humana, dura, real, huesuda, y la existencia de cuanto respira. Tanta
tristeza la de Vallejo que con la suya vivida en un corto tiempo humano y
su obra, podra borrar la palabra de todos los diccionarios. Modernista al
inicio de Los heraldos negros con Daro y despus Vallejo, slo Vallejo, y
por si hubiera dudas, ms Vallejo.

Yo no sufro este dolor como Csar Vallejo. Yo no me duelo ahora como
artista, como hombre ni como ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como
catlico, como mahometano o como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me
llamase Csar Vallejo, tambin sufrira este mismo dolor. Si no fuese
artista, tambin lo sufrira. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera,
tambin lo sufrira. Hoy sufro desde ms abajo. Hoy sufro solamente. As
habla Vallejo de la esperanza.

Todos mis huesos son ajenos; / yo tal vez los rob! / Yo vine a darme lo
que acaso estuvo / asignado para otro; / y pienso que, si no hubiera
nacido, / otro pobre tomara este caf! / Yo soy un mal ladrn... A dnde
ir! As era Vallejo, un visitante de s mismo, miraba de adentro hacia
afuera, en el otro, siempre lo humano, la raz de lo suyo. Vallejo respira
por las vsceras. El lenguaje, las palabras, ya no le servan, empujaba con
los codos el verbo, y de su secreta humanidad escarbaba como un cuervo
herido las alas negras del dolor de su poesa. Ah, si Vallejo viviera,
quizs se acabara el dolor del mundo, porque l lo absorbera como un
papel secante.

Trilce fue un libro ignorado desde un inicio y el mismo Vallejo una piedra
en el camino. Se adelanta, es dadasmo, es ruptura, es Vallejo. Los ciegos
dejaron pasar el sol por luminoso. El profesor chileno de la Universidad de
Wisconsin, Estados Unidos, doctor Neale Silva, escribi un ensayo de ms de
500 pginas sobre la obra.

Vallejo vivi en Vallejo, tropez, respir, escribi, se doli, en Vallejo,
nos dej a Vallejo, todava nos sigue diciendo su poesa.

      Vallejo

      No seas triste poesa,
      Vallejo ha muerto,
      doloroso pulmn sangrante,
      las rodillas no mueren por asfixia
      o al golpe de un vmito.
      Polucin nocturna,
      las palabras se descomponen en slabas,
      una mancha tenue sobre la tinta,
      deja que la muerte haga su trabajo,
      poesa en una cama con respaldo de hierro,
      desnuda el amor,
      somos dueos el uno del otro.

** Rolando Gabrielli
   panglobal@hotmail.com
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa. Es el
   autor de la avenida "Fechado en Panam", en nuestra Ciudad Letralia
   (http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Antonio Muoz Molina ==================================================
=== Mi mayor orgullo es que mis hijos son personas decentes ===============
=== Juan Ensuncho Brcena =================================================

Supe de l gracias a mi amiga Marjorie Eljach, quien me recomend leer
Sefarad, algo que le agradecer siempre, pues me present a un autor para
m sin igual en la lengua castellana de nuestros das.

Antonio Muoz Molina naci en beda (Espaa) en 1956. Curs estudios de
periodismo en Madrid y se licenci en historia del arte en la Universidad
de Granada. Es autor del ensayo Crdoba de los Omeyas (Planeta, 1991) y ha
reunido sus artculos en los volmenes El Robinson urbano (1984; Seix
Barral, 1993 y 2003), Diario del Nautilus (1985), La huerta del Edn
(1996), Las apariencias (1996), Pura alegra (1996) y La vida por delante
(2002). Su labor como articulista ha sido reconocida con los premios
Gonzlez Ruano de Periodismo y Mariano de Cavia, ambos en 2003. Su obra
narrativa comprende: Beatus Ille (Seix Barral, 1986 y 1999), que obtuvo el
Premio caro; El invierno en Lisboa (Seix Barral, 1987 y 1999), que recibi
el Premio de la Crtica y el Premio Nacional de Literatura, ambos en 1988;
Beltenebros (Seix Barral, 1989 y 1999); El jinete polaco (1991; Seix
Barral, 2002), que gan el Premio Planeta en 1991 y nuevamente el Premio
Nacional de Literatura en 1992; Los misterios de Madrid (Seix Barral, 1992
y 1999); El dueo del secreto (1994); Nada del otro mundo (1994); Ardor
guerrero (1995); Plenilunio (1997); Carlota Fainberg (2000); Sefarad
(2001); En ausencia de Blanca (2001) y Ventanas de Manhattan (Seix Barral,
2004). Es miembro de la Real Academia Espaola.

Muoz Molina no slo es un maestro de la narracin, sino adems un tipo
sencillo, accesible, con excelente sentido del humor, sin dejar de ser un
gran pensador y un tierno padre de familia. Sus reflexiones en torno a la
memoria, al origen de su literatura y al pueblo imaginario de Mgina, estn
siempre presentes en sus libros. Ac quiero compartir una entrevista que le
hice con motivo del lanzamiento de su ms reciente novela, El viento de la
Luna. Con ella estreno un cuestionario inspirado en el clebre
Cuestionario Proust.

Cul es el defecto propio que aprecia ms?

Eso es difcil que uno sea lo bastante lcido como para decirlo, no?...
Quiz la dificultad de aceptar la tontera.

Cul es el defecto que ms aprecia en otros?

La prdida del control, por algunos motivos.

Cul es su estado mental ms extrao?

La conformidad.

Dnde y cmo le gustara haber nacido?

Yo creo que nacer es una cosa bastante secundaria, no?... hasta cierto
punto... en realidad no es tan secundaria, como sabemos. Creo que he tenido
mucha suerte habiendo nacido en beda sobre todo en el tiempo en el que
nac. Hubiera nacido una generacin antes y hubiera tenido muy mala suerte.

Por qu razn o por quin dara la vida?

Por las personas que me son queridas. Hay cosas que me importan mucho,
pero no s si dara la vida. Es muy fcil hablar... no s si dara la vida
por las libertades civiles, por ejemplo.

Si pudiera matar a un personaje de ficcin, a cul escogera?

No s, los personajes de ficcin casi todos tienen algo bueno, a
diferencia de los personajes de la realidad... Esta pregunta me recuerda a
un cientfico que deca que Jehov era uno de los personajes ms
desagradables de la ficcin.

Cul es su extravagancia ms estpida?

Comprarme mucho ms discos de los que puedo escuchar.

En qu ocasiones dice la verdad?

Pues procuro decirla con bastante frecuencia. Y si no puedo decirla,
prefiero callarme por no ponerme en situacin de tener que mentir.

Qu persona viva le inspira ms ternura?

Mi mujer.

A qu persona viva desprecia?

Desprecio a muchas personas vivas. Desprecio a la gente que usa la
violencia o el fanatismo. A todos los que usan la violencia pretextando
razones ideolgicas, a los que abusan de los dbiles... hay un montn de
gente que me cae fatal.

Qu palabras o frases jams usa?

La palabra voluptuoso no me gusta. Frases como como si de no s cunto
se tratara... me da mucha mana, no me gusta.

Cul es su idea de la infelicidad perfecta?

Es tener que participar en un acto oficial.

Cul ha sido su mayor valenta?

Haber sido capaz de hacer frente a situaciones ntimamente dolorosas.

Cul es su mayor orgullo?

Que mis hijos son personas decentes.

Cul es la virtud ms subvalorada por la sociedad?

Realmente la bondad est muy subvalorada, no? Y creo que es una virtud
extraordinaria.

Qu es lo que ms le gusta de su apariencia?

De mi apariencia? Pues cuando mi mujer me asesora bien y tengo un aspecto
mucho ms moderno y ms cool del que por mi propia naturaleza tendra.

Cules son los nombres que menos le gustan?

Hay tantos... Vanesa, por ejemplo. No se lo habra puesto nunca a una hija
ma.

Qu talento deseara arrojar a la basura?

El talento para ponerme en situaciones absurdas de las que luego no s
cmo salir. El talento para decir s cuando hubiera podido decir no.

Qu es lo que ms le gusta de la vida?

El amor de las personas que quiero.

Cundo y dnde ha sido ms infeliz?

En 1979 en el campamento militar de Araca, cerca de San Sebastin, en mi
perodo de instruccin militar.

Si pudiera, qu mantendra de su familia en el tiempo?

El sentido de la ternura y el sentido de hacer las cosas lo mejor que se
puedan.

Cul ha sido su mayor fracaso?

No es un fracaso exactamente, pero que noto como una carencia... el no
saber msica.

Cul es su posesin menos valiosa?

Acabas pillndome... Muchos libros que no s por qu los tengo. Esos
libros que se te quedan adheridos, que parece que no te puedes desprender
de ellos nunca, que ni los vas a leer ni nada, pero que sobreviven a las
mudanzas y a todo.

Cul es la manifestacin ms clara de la riqueza?

La arrogancia y la consecuente incapacidad para ver el mundo ms all de
sus narices.

Dnde deseara morir?

Como dice Lorca: decentemente, en mi cama.

Cul es su pasatiempo ms estpido?

Cuando no tengo nada que leer, ponerme a leer yo qu s, un prospecto de
una medicina o una revista del corazn. La otra noche en Buenos Aires me vi
leyendo una revista que era de entrevista con gente de esta famosa de la
que yo no s nada, adems. Esto ya es lo ltimo, no? Saber algo de gente
de la cual lo nico que sabes es que son muy famosos. Me vi en un caf
leyendo una entrevista con un seor que se acababa de comprar un perro. Y
esa era la noticia. Me pregunt: por qu estoy leyendo esto?

Cul es la cualidad que ms desprecia en una mujer?

No creo que haya cualidades despreciables en las mujeres.

Cul es la cualidad que ms desprecia en un hombre?

La brutalidad. La tendencia a ser bruto.

Cul es el hroe de ficcin ms deplorable?

Hombre, Jehov.

Cules son sus villanos favoritos de la vida real?

Los fanticos y los que estn convencidos de que pueden salvar al mundo
destruyendo a la gente.

Qu es beda?

Es una ciudad capital de una comarca en la provincia de Jan en
Andaluca... que a veces se parece a una ciudad que yo me invent que se
llama Mgina.

Qu es Mgina?

Es una ciudad que se parece vagamente a beda, pero que es ms bonita, ms
recogida, est ms limpia y en la que se pueden encontrar a personas
imaginarias.

Qu piensa del Premio Nobel?

Como todos los premios. La gente piensa que los premios se los dan a los
escritores. Y son los escritores los que le dan el premio a los premios.
Hay veces que el Nobel es bueno cuando se lo dan a un buen escritor. Y es
una tontera cuando se lo dan a un escritor que no es bueno. No hay ms.
Como todos los premios.



El viento de la Luna

El 20 de julio de 1969 la misin espacial del Apolo XI se posa en el Mar de
la Tranquilidad, convirtiendo a su comandante, Neil Armstrong, en el primer
hombre que pisa la Luna. Las noticias sobre el viaje son el hilo conductor
de esta novela protagonizada por un adolescente que, fascinado por estos
acontecimientos, asiste al nacimiento de una nueva poca; el universo que
le rodea comienza a serle tan ajeno como su propia felicidad infantil.

En 1969 la vida en la ciudad de Mgina transcurre con la regularidad con
que las cosas han sucedido siempre, en el tiempo en apariencia detenido de
una larga dictadura. Antonio Muoz Molina transmite como nadie la
fragilidad de instantes capaces de cambiar una vida, como la llegada del
primer televisor a casa, la conciencia del incalculable consuelo de la
lectura o el descubrimiento de un secreto que ha marcado a la ciudad desde
la Guerra Civil.

Historia de iniciacin magistralmente narrada, El viento de la Luna posee
elementos que remiten al mundo de escritores como Salinger o Philip Roth,
pero tambin es un nuevo episodio en el ciclo narrativo de Mgina, como
reconocern enseguida los lectores de Beatus Ille y El jinete polaco. La
imagen de un futuro de ciencia ficcin a los ojos del protagonista que ya
es recuerdo nostlgico para el lector, es uno de los mayores aciertos de
esta cautivadora novela.

** Juan Ensuncho Brcena
   juanensuncho@yahoo.com
   Poeta y periodista colombiano (San Marcos del Caribe, 1975). Reside en
   Cartagena. En 2004 public el poemario El poeta en el hotel. Estudi
   comunicacin social entre Barranquilla y Cartagena. Comenz su carrera a
   los 14 aos con una serie de reportajes televisivos sobre la regin de
   La Mojana (Sucre). Ha realizado cortometrajes, documentales y video
   clips desde 1999.



=== Jorge Majfud ==========================================================
=== Nunca, o casi nunca, me enfrento a una pgina en blanco ===============
=== Participantes de los talleres literarios de Escritores.org ============

      (Nota del editor: la entrevista al escritor uruguayo Jorge Majfud,
      que a continuacin ofrecemos a los lectores de la Tierra de Letras,
      fue realizada por participantes de los talleres literarios de
      Escritores.org, el conocido portal dedicado al oficio literario. Fue
      publicada originalmente en
      http://www.escritores.org/entrevistamajfud.htm).

Jorge Majfud (http://www.majfud.50megs.com), escritor uruguayo, nacido en
Tacuaremb en 1969, autor de numerosos ensayos y novelas, entre las que
destacan Hacia qu patrias del silencio, Crtica de la pasin pura o La
reina de Amrica, se ha brindado amablemente a responder a Escritores.org.

Cree que un escritor nace o se hace?

Ambas cosas. Todos tenemos algunas habilidades y deficiencias. Un gran
atleta necesita una naturaleza anmica y muscular sobresaliente, pero de
nada sirven esas cualidades innatas si slo quedan en la potencia, si no se
las desarrolla en un trabajo serio y constante, si no usa su inteligencia o
la inteligencia de su entrenador. Entiendo que lo mismo ocurre en cualquier
otra actividad, como la de escritor.

Entonces, es posible aprender a escribir?

Sin duda. Al igual que aprender a escribir la primer palabra cuando somos
nios, para escribir, en el sentido que le damos, como creacin
intelectual, no slo es posible; es necesario e inevitable. Al menos que
uno posea la suficiente fe para esperar del chimpanc una obra de
Shakespeare, pero debido a la brevedad de la vida, no es algo que suelo
recomendar. Claro que ese aprendizaje no se reduce slo a sentarse a una
mesa a ver cmo se llena una hoja en blanco. Un escritor no slo debe
descubrir las propias tcnicas de su arte; tambin debe tener una idea
mnima de qu est haciendo y para qu.

Qu consejo le dara a un escritor principiante?

Creo que esa es una de las etapas ms lindas de un escritor. Es ese
momento cuando uno est rodeado ms de sueos que de obligaciones. Tal vez
se deba a que, por lo general, un escritor principiante es un adolescente,
por lo tanto debe ser una de las etapas ms estimulantes en cualquier
carrera, sea de escritor o de mdico o de chofer de camin. Mi primer
consejo no tiene nada de original: que no se apure a publicar, que procure
pulir su arte, que est seguro de la necesidad de decir esto antes que
callarlo, etc. La literatura no debera ser el medio del xito sino la
finalidad de todo escritor maduro; as tambin, la literatura no es la
finalidad de la vida de un hombre o de una mujer sino uno de los medios que
la vida tiene para multiplicarse y proyectarse ms all de la mera
existencia biolgica. Nuestra cultura del consumo ha prodigado en
escritores que buscan desesperadamente el xito rpido, siempre medido por
las ventas. Y ha sido ms bien mezquino en aquellos otros que tienen un
sentido dionisaco y trascendente de este arte que, como lo entendan
escritores tan opuestos como Ernesto Sbato y Ernesto Guevara, es un oficio
sagrado. En cuanto a las tcnicas de escrituras yo siempre aconsejo y
aplico una de mis reglas de oro: ms vale que falte y no que sobre. Sobrar
es uno de los atributos de la vulgaridad. Faltar, en todo caso, puede ser
un tributo a la inteligencia y a la sensibilidad del lector. Habitualmente
recibo cuentos de escritores que se estn iniciando; aunque sera imposible
leerlos todos, siempre noto una constante que, en realidad, es slo un
aspecto tcnico: el narrador principiante abunda en descripciones visuales
y muchas veces queda perdido en su propia subjetividad. Tiene una imagen en
mente que lo conmueve y se demora pintndola. Esto lo advierto ms
fcilmente cuando recuerdo mis propios relatos (que por suerte nunca
publiqu): eran relatos que me hacan volar en un estado de xtasis, pero
tan mal escritos, o escrito de una forma tan hermtica, que slo podan
decirme a m mismo lo que yo ya saba; para cualquier lector hubiese sido
tan incomprensible como el sueo que ha impactado profundamente a alguien
pero le es indiferente o incomprensible a otro que slo escucha su relato.
La literatura comienza ah: cuando la subjetividad del escritor logra
encontrar el camino de trascender hacia la subjetividad del lector. No
concuerdo con las teoras posmodernas que dicen que el lector es libre de
interpretar lo que quiera y que por eso la intencin del autor no importa.
S, el lector libre crea una interpretacin, pero la escritura consiste en
limitar esta libertad. El escritor potencia y limita la libertad de
interpretacin, ese es su objetivo. Cuando digo angustia lo digo para que
el lector entienda muchas cosas pero no cualquiera: si entiende
felicidad, por ejemplo, entonces est leyendo otra cosa, no mi texto.
Etctera. Leer es buscar un referente; si ese referente es cualquiera, si
no me importa qu hay del otro lado del texto, si soy yo quien decide qu
voy a interpretar de un texto, entonces no estoy leyendo, estoy
escribiendo, creando sin los lmites semnticos que debera imponerme el
texto. Puedo colgar de una pared la reproduccin de un jeroglfico porque
me gustan sus formas y sus colores, pero desde el momento que reconozco que
eso es un jeroglfico y no un cuadro de Picasso, estoy reconociendo un
lmite de la interpretacin, estoy leyendo. Y si quiero comprender el
sentido original de esos jeroglficos, no tengo ms remedio que aprender y
limitarme a ciertos cdigos de interpretacin. La novela y el cuento tienen
tcnicas y preceptos muy diferentes, pero en ambos casos la misin del
escritor es lograr la comunicacin con un lector implcito sin perder la
intuicin que lo provoc. Para esto, es necesario no perder la fluidez del
relato y decir lo ms posible con las mnimas palabras. Es decir, si un
personaje o el narrador dicen: Se sent en un rincn del caf y mir un
barco con bandera noruega que pasaba, no necesita llenar una pgina
describiendo en detalle el caf, el barco, el puerto, etc. Inevitablemente
el lector reconstruir el ambiente y la situacin. No se imaginar que ese
barco navegaba por el desierto del Sahara, al menos que este hecho
surrealista sea el objetivo del escritor. En dicho caso, tambin le
bastara con anotar este detalle dejando al lector el resto de la
creacin. Es slo un ejemplo.

Sus libros parten de una imagen o de una idea? Cmo se enfrenta a la
pgina en blanco?

Nunca, o casi nunca, me enfrento a una pgina en blanco. No niego que esto
sea posible, pero no es mi costumbre ni me interesa hacerlo. Cuando me
siento a escribir es porque tengo algo que decir. Si es una idea, casi
siempre lo digo en un ensayo. Si es una intuicin o una emocin, es
probable que se transforme en un cuento o, ms probablemente, en un momento
de una novela. Lo que ocurre es que cuando estoy sumergido en una novela
(casi siempre esta inmersin me lleva cuatro o cinco aos) es natural que
mientras camino o tomo el autobs est acompaado de algn personaje, o yo
mismo no est ah sino en la ciudad imaginaria que se ha construido en la
novela (esta es la razn principal por la cual siempre me bajo en la parada
equivocada o se me incendia la comida, lo que preocupa tanto a mi esposa).
Por lo tanto, es ms que probable que en esos momentos algo ocurra, con un
personaje o con la ciudad o, incluso, con la idea central. Entonces lo
anoto en una libreta de bolsillo, que llevo desde que tena cinco aos, a
imitacin de mi padre que era carpintero y siempre estaba haciendo
anotaciones por donde iba. Luego o al da siguiente slo debo leer la nota
para acordarme de la idea o del momento y la escribo de un tirn. No hay
momento frente a la famosa hoja en blanco, porque si la hoja est
realmente en blanco es porque no hay nada para decir, y llenarla por
llenarla es, al menos en mi caso, una profanacin. Mis mejores momentos, en
este sentido, son cuando logro silencio psicolgico en la mesa de un caf o
caminando por una plaza.

La Reina de Amrica, su ltima novela, est escrita con una tcnica
experimental. Cmo naci la necesidad de estilo en esta obra en concreto?

Simplemente fui tirando de la punta de la madeja hasta que la misma novela
adquiri la suficiente fuerza como para obligarme a escribir los momentos
que la componen. Se ha dicho que experimenta con diferentes tcnicas, y lo
acepto. Pero esto no fue una eleccin deliberada o que precedi a la
escritura. Me daba cuenta de que, como deca antes, no necesitaba
describirlo todo, que eso era intil. El lector inevitablemente har la
composicin de lugar con pocas piezas, como cuando nos representamos tres
mil aos de historia recorriendo las ruinas de una ciudad africana o
asitica, abandonada siglos atrs. Vemos fragmentos que unimos, porque slo
comprendemos lo que tiende a ser coherente, unitario, con una ficcin
realista y continua llamada Historia. Por lo tanto, si un personaje estaba
preso o suba a un taxi y a continuacin se escuchaba la radio, no
necesitaba decir que aquello era la radio, porque el mismo lenguaje y las
mismas cosas que se decan all lo hacan evidente. Y as el resto. De esta
forma, uno puede ms con menos y concentrarse en lo que tiene para decir
con un cmo que refleje esta misma intencin y la haga posible. No creo que
exista un cmo sin un por qu; incluso, cuando un tipo de literatura slo
se preocupa por el cmo (por la tcnica) es por un por qu que ignora.

El tema de la emigracin est tratado en La Reina de Amrica con un punto
de vista interesante y distinto, el de la mujer que viaj a la rica
Sudamrica de los sesenta desde la pobre y desgastada Espaa con la
intencin de mejorar su vida y que acaba haciendo de prostituta. Me parece
que slo esta eleccin ya nos invita a la reflexin a los lectores
espaoles. Es el punto de vista el pilar fundamental de la novela?

No creo que sea el punto central pero s es uno de los puntos importantes
(como punto de apoyo, como punto de vista y como punto de lectura). Bueno,
en realidad, como autor no tengo derecho a establecer cul es el punto
central del libro, aunque s debe haberlo; apenas puedo decir cul fue la
intencin principal sin dejar de reconocer la motivacin inconsciente que
se me escapa. Los aos 60 ya comenzaban a marcar un fuerte declive
econmico del Cono Sur y una recuperacin (econmica, se entiende) de
Espaa, sobre todo por el turismo. Pero todava la direccin de emigrantes
era hacia el Sur, la opuesta a la que hemos visto en los ltimos aos. No
olvidamos que, desde Coln, Espaa ha sido un pas de emigrantes, una de
las tantas razones de su largo declive como imperio (recordar, por ejemplo,
a Cristbal Surez de Figueroa y su El passagero, de 1617, o los
costumbristas del siglo XIX, o las estadsticas rurales de la poca). En
realidad, creo que La reina de Amrica pretende plantear un problema ms
general (no quiero decir universal porque me da pudor) a travs de un
caso concreto: la violencia de clase, la violencia de gnero, la violencia
militar e ideolgica, las violencias de todo tipo, sobre todo la violencia
moral que es siempre o casi siempre peor que la violencia fsica. Varias
veces he puesto ejemplos de ese tipo de violencia que se ejercitaba con
refinamiento en las dictaduras militares de nuestra Amrica y de tantos
otros tipos de violencia moral que hoy en da se ejerce contra los ms
dbiles: sobre algunas mujeres, algunos inmigrantes, los pobres
fracasados, los marginados de los que se preocup tanto Jess y que la
tradicin ha marginado aun ms, en su propio nombre; la violencia del
xito hecha en base al fracaso y al dolor, fsico y moral, de algn otro,
etc. Lamentablemente estos son temas universales, pero no son hechos
inamovibles como a veces se pretende presentarlos cuando se dice
universal. Si echamos una mirada a la reciente historia occidental,
especialmente en ese perodo que llamamos Humanismo (que podemos rastrearlo
desde el siglo XV), vemos que la conciencia del individuo ha tendido a
convertirse en una conciencia de la especie, en una conciencia colectiva.
Esto es lo que yo llamo y defiendo como el Humanismo que debemos
radicalizar y que otros confunden con una simple posicin poltica de
izquierda.

Qu opina de la novela-ensayo?

Desde un punto de vista crtico, toda novela es un ensayo y todo ensayo
es, como las historias oficiales, una narracin. Los hechos y las ideas
casi siempre se narran. Sobre todo las ideas y las realidades polticas.
Basta con analizar cualquier discurso de cualquier hombre poderoso en el
mundo para advertirlo. Es el ms puro ejercicio de la violencia narrativa,
del dictado de lo que es y lo que debe ser. El ensayo, si es honesto,
procura abrir y problematizar, ver los problemas desde el margen, desde
arriba y desde abajo. La novela, en cambio, como dira Sbato, muestra, no
demuestra. En esa exposicin de lo que pudo ser, de lo que parece racional
y es absurdo (o viceversa), en esa exploracin ilimitada de las ideas y las
emociones, la novela lleva la ventaja de ser lo ms parecido a una opera
total. Ahora, tambin es cierto que dentro de la palabra novela caben
muchos gneros. Novela se puede llamar a una narracin que procura
divertir, y lo que realmente hace es slo reproducir un determinado orden
ideolgico, una determinada sensibilidad que casi siempre sirve al mercado,
etc. Por lo general, la novela-ensayo procura lo contrario: procura
problematizar; no busca el olvido (la diversin) sino la memoria y la
conciencia (la concentracin). Es una forma de implosin del yo que absorbe
una problemtica exterior, histrica y social; no es la simple resolucin
de un misterio inventado por la misma trama que se puede resolver
cmodamente al final de la historia. Esos son jueguitos de las novelas
hechas con receta. La novela-ensayo, en cambio, no crea ni resuelve el
problema (porque el problema es preexistente a s mismo y sobrevive al
cerrar el libro); slo lo expone, lo devela. Ahora, un ensayo que tome la
forma de novela a la fuerza me parece que est destinado a ser una mala
novela, algo as como ponerle pedales a una motocicleta para ahorrar
combustible: siempre ser mejor la bicicleta.

Cules son sus libros de cabecera?

Ya no tengo. Por mi actual profesin acadmica, normalmente leo varios
libros por semana. No obstante, siempre el tiempo decanta. Cuando tena
trece aos me maravill leyendo las obras de Shakespeare sin saber quin
era ese seor. Incluso lo haca a escondidas, casi con vergenza, porque
esa era la edad en que nos haba interesado el ftbol y los amigos slo
hablaban de eso. Un par de aos despus descubr Borges y me fascin la
posibilidad de entrar en un mundo ms impactante que el que vea en la
televisin. Descubr que uno puede entrar en otro mundo a travs de la
narrativa pero que al Tarzn o a El hombre nuclear de la televisin slo se
lo poda ver como espectadores. Entonces quise repetir la experiencia
inventando mis propias historias. Poco despus descubr a Sbato y a Sastre
y Borges se me qued muy atrs. Fue el momento en que descubr que el arte
no es slo un juego esttico; el arte es el punto ms alto donde se cruzan
la tica y la esttica, aun en el error tico. Creo que pocas emociones hay
ms fuertes y trascendentes que la esttica de la tica en una novela, en
una cancin. Negarlo, me parece, es slo la prctica de una esttica que
oculta su dimensin ideolgica. No obstante, hay que reconocer que una cosa
no es lo mismo que la otra y s se puede entender la esttica como si fuese
un fenmeno aislado, aunque en realidad nunca lo es. Sbato hace mucho dej
de decir algo nuevo; creo que el escritor muri en los 80, o antes. Y yo
me qued sin libros de cabecera; slo podra decir que admiro profundamente
una veintena de obras.

Con qu dificultades se ha encontrado para conseguir editor? Lo cual,
imagino, no es labor sencilla para un escritor uruguayo.

Por los aos 90 yo era un adolescente que disfrutaba resolviendo
problemas matemticos o tcnicos en mi carrera de arquitecto. Pero mi mayor
placer era adelantar los fines de semana encerrndome a escribir en mi
solitario cuarto de estudiante provinciano. Como la lectura, la escritura
siempre la experiment como algo atractivamente marginal y clandestino, al
tiempo que sagrado. Mi primera novela la llegu a reescribir casi veinte
veces en una mquina vieja que funcionaba con una botella de agua colgada
del extremo izquierdo del cilindro. Correg tanto esa novela que al final
no saba si la haba mejorado o empeorado. Ahora me inclino a pensar en
esto ltimo. Tena la supersticin de la perfeccin. Despus de dos o tres
rechazos de editoriales que me decan que un escritor primerizo debe
financiarse su propia aventura editorial, logr publicarla en una editorial
que ya cerr. Y claro, deb colaborar con su edicin. El director de
Graffiti, Horacio Verzi, es un escritor reconocido en Uruguay, adems de
generoso editor y docente. Luego no he tenido dificultades para que una
editorial se encargue de todo el trabajo y de todo el costo que implica
publicar, difundir y pagar gastos de presentaciones, viajes, etc. Despus
de mi primera experiencia, dej de buscar editor. Para m Baile del Sol de
Tenerife hace un trabajo muy bueno y yo me dedico a otra cosa. Por otro
lado, aquella necesidad de ser un escritor editado ha quedado bastante
atrs. Pienso que todo artista tiene un ego importante, y yo no debo ser la
excepcin. Pero ese ego se desgasta rpidamente con el uso o termina por
inflamarse. Quiero pensar y a veces siento que me ha ocurrido lo primero,
desde hace ya varios aos. Claro que me interesa que se difundan mis
libros, pero ya no es una prioridad. Creo que tengo clara conciencia de que
lo ms importante para un escritor es su implicacin tica en la sociedad,
luego su propia obra y muy al final el posible reconocimiento que se derive
de sta. Con respecto a mi querido pas, Uruguay, tambin siento cierto
orgullo irracional de ver que ha sido histricamente un pas de
intelectuales. Para algunos este es un defecto; para m no. No le tengo
miedo ni pudor a esa palabra, intelectual, porque tampoco creo que
signifique algo ms que una profesin noble y necesaria como muchas otras.
Por otro lado, los uruguayos no podemos aspirar nunca a la cantidad. Un
best-seller en un mercado como ese se alcanza con un nmero insignificante
para cualquier libro en Mxico o en Espaa. Por lo tanto, no tenemos ms
alternativa que aspirar a cierta calidad, si realmente nos interesa llamar
un poco la atencin del mundo literario. Y creo que esta opcin se ha
cumplido histricamente, con las notables excepciones de Benedetti y
Galeano. Claro que Benedetti y Onetti llegaron a la cantidad despus de
dcadas de calidad y frustraciones. El mismo Benedetti ha reconocido varias
veces haberse autofinanciado los primeros ocho libros, nada menos.

Cmo imagina a sus lectores?

Tal vez sea curioso pero nunca me he imaginado un lector concreto o
dominante, sino una variedad muy diversa de lectores. Incluso diariamente
descubro lecturas sorprendentes de alguna novela o de algn ensayo por los
comentarios que recibo de estos lectores. Casi siempre muy amables; no
pocos muy agresivos. Pero, como te deca antes, uno va madurando y le va
restando importancia a muchas cosas. No todo puede ser importante y es una
patologa obsesionarse con un pequeo arbusto olvidndose del bosque.

Su labor como periodista ha sido tan amplia como la de escritor...

Perdn, pero nunca supe por qu me llaman periodista. A veces leo en
algn libro palabras que me tocan un poco el ego pero que no son verdades,
como, hace poco, un libro sobre ecologa me citaba diciendo Jorge Majfud,
popular Uruguayan writer and journalist, complements the subjects....
Etctera. Lo siento, pero no soy periodista, nunca he hecho ese noble y
difcil trabajo, aunque agradezco el ttulo. Alguna vez un crtico escribi
que yo haba movido los cimientos de la literatura uruguaya. Tambin lo
siento, no me gusta defraudar las expectativas de nadie, pero semejante
apreciacin es un disparate. Nadie ha movido los cimientos de ninguna
literatura, mucho menos yo podra hacerlo con una literatura con tanta
tradicin como la de mi pas.

Bueno, digamos que su obra, tanto literaria como periodstica, est muy
implicada en intentar mostrar las contradicciones no slo del sistema
social y econmico sino del propio ser humano. No se trata de un discurso
moral sino de una autntica voluntad de comprender para poder cambiar, para
que no quedemos anestesiados. En este sentido, es ms til la literatura o
el periodismo? Apuntan en la misma direccin?

Entiendo que el periodismo es literatura tambin, un gnero ms de la
literatura. No es la historia literatura tambin? La Biblia es literatura.
Slo que sus objetivos difieren. Para un creyente, naturalmente, la Biblia
es literatura escrita por Dios o por sus mensajeros. Para otros es un libro
compuesto de muchos libros, muchas veces contradictorios, muchas veces
poltico, potico, religioso, etc. Si leemos los escritos de los
conquistadores espaoles en Amrica (algunos de ellos fueron best-sellers
en vida del autor, como las Cartas de Corts), todas tienen la pretensin
de ser crnicas, y casi todas insisten en que su narracin es la
historia verdadera, asumiendo, implcita y explcitamente, que las otras
crnicas son falsas. Sin embargo, aun en las historias verdaderas vemos
relatos que dejan plidos al realismo mgico que caracteriz la literatura
latinoamericana de los 50 y 60. La diferencia radica en el objetivo y en
el consenso social de un gnero. Pero, en su raz, todo es literatura, todo
est basado, en un grado menor o mayor, en una ficcin y en una realidad,
en un componente subjetivo y en otro que podramos llamar objetivo, etc. El
trabajo del intelectual es hacer consciente estas construcciones que
presumen de ser verdades objetivas cuando slo son una invencin ms. El
valor tico del crtico, del intelectual, radica, adems, en descubrir
cundo y cmo estas ficciones pretenden ser slo ficcin y cundo, cmo y
por qu practican la violencia epistemolgica de presumirse verdades
objetivas, siempre en beneficio de unos grupos sociales y en perjuicio de
otros, cundo estas ficciones estn administradas por el poder y cundo son
arrebatadas por los grupos oprimidos. En este sentido, creo que tanto la
llamada literatura como el periodismo son igualmente tiles para una
causa o para la otra, para mantener el statu quo o para promover un cambio
humanista, es decir, para radicalizar el proceso de liberacin que la
humanidad viene ensayando hace varios siglos, naturalmente castigado por
las reacciones de turno que lgicamente se negarn siempre a perder sus
privilegios de elites. Pocas ficciones ms realistas existen hoy en da que
los informativos, que deberan llamarse en muchos casos deformativos o
formadores de opinin pblica. Y al mismo tiempo, aquellos otros
periodistas, escritores, que tomen el desafo de no aceptar el discurso
oficial, una ideologa oficial, sea de izquierda o de derecha, tendrn que
tomar las mismas armas, aunque sean siempre los espacios que le sobran a
las grandes transnacionales informativas.

Public una primera novela, Hacia qu patrias del silencio, en el que
trataba el tema de los desaparecidos con valenta y firmeza. Qu
consecuencias tuvo la publicacin de la obra en Uruguay?

Al contrario de lo que algunos dicen, yo dira que poca. En aquella poca
la mayora de la poblacin crea que se deba perdonar a los violadores de
los derechos humanos. Exigir justicia era una provocacin subversiva, una
traicin a la patria y a la sabia paz que haban logrado algunos polticos,
viejos polticos a los que debamos agradecer el pan y la vida y la patria
y la educacin y todo lo que ramos. Era la falsa conciencia que haban
producido largas dcadas de narracin autoritaria, basada en lo que llamo
ideolxicos, tales como La patria, El honor, La libertad y otras
manipulaciones semnticas. Aos despus s. Al mismo tiempo que aquella
conciencia social iba cambiando a la idea de que si no es posible
radicalizar la prctica s se debe radicalizar la aspiracin de justicia.
Quienes ms han ledo esa novela han sido aquellos que, de una forma u
otra, vivieron como nios el trauma de la dictadura que, como toda
dictadura, justificaba su propio horror con el horror que deca combatir.
Otros lectores, mejor ni mencionarlos...

La osada de disentir es un pilar fundamental de la inteligencia y de la
verdadera libertad...

Totalmente de acuerdo. Es ms, como intelectuales estamos obligados a ese
ejercicio. Que otros aplaudan a los ejrcitos desfilando despus de
masacrar indiscriminadamente a medio pueblo en nombre del honor y el deber.
A los otros no nos queda opcin ni podemos vivir en ese tipo de estado
vergonzoso de ficciones oficiales. Tal vez sean los escritores los que
mayor conciencia tienen de que no slo las novelas son ficciones, y de que
unas ficciones tienen ms consecuencias que otras.

Se podra deducir que la novela escrita por su generacin se distancia de
la novela de denuncia de los sesenta en cuanto a que se considera
fundamental la capacidad de disentir, que en aquellos aos estaba mucho ms
atenuada tanto en la derecha como en la izquierda?

Tal vez cometa una injusticia, producto natural de mi ignorancia, de
alguien que hace algunos aos vive muy lejos de su pas, pero no veo en mi
generacin esa actitud crtica o combativa o dispuesta a disentir aun
sabiendo las consecuencias personales que eso le trae. Es legtimo que mi
generacin se quiera alejar de lo poltico para encerrarse en visiones
fantsticas de la historia o del presente. Es totalmente vlido, ni
inferior ni superior a mi propia opcin. Pero, sinceramente, me siento solo
en esto, a no ser por algunos que practican el periodismo. Me siento solo y
no es algo que me enorgullece; me entristece y me angustia, como a un nio
que sus padres dejan en una guardera. Por otro lado, tampoco creo, como el
gran Jos Mart, que un intelectual, un crtico, deba rodearse de
trincheras de ideas. No ganamos nada con una lealtad ideolgica o una
lealtad de partido. Perdemos libertad y perspectiva. Tambin esto abunda en
Amrica Latina y en tantos otros continentes: la idea de que slo se deben
expresar opiniones complacientes con una llamada izquierda o con una
derecha que es duea del aparato de difusin. Es cierto que a veces es
mejor equivocarse tomando partido por el dbil y no por el ms fuerte. Como
en Amrica Latina el poder ha estado desde hace siglos en las clases
conservadoras de derecha, es lgico que los intelectuales comprometidos, a
la hora de optar por el compromiso concreto, hayan optado casi siempre por
la izquierda. Pero no debemos quedar atrapados de un lado de una trinchera
de ideas que alguien levant en algn momento de la historia. Mi opcin
concreta ha sido, de forma consciente desde hace aos, la conciencia
colectiva que se deriva de un humanismo progresivo que define al individuo
y su moral por los progresos histricos de su sociedad y de la humanidad en
su conjunto. Una frase paradjica lo resume as: somos iguales porque somos
diferentes. O, de otra forma: nadie es rico rodeado de pobreza, nadie puede
ser moralmente feliz rodeado de dolor. El dolor ajeno es nuestro, si no
estamos moralmente anestesiados, corrompidos.

Tiene esperanza todava en que la escritura pueda, si no modificar, al
menos hacer reflexionar a la sociedad?

Hace poco publiqu un breve ensayo con el ttulo de La rebelin de los
lectores. Creo que esa sera mi respuesta a su pregunta. Hace pocos
siglos, dictar ctedra consista en leer un texto. Al igual que un
sacerdote en su plpito, el profesor lea e interpretaba y los estudiantes
slo tomaban nota. Tal vez de ah qued la costumbre de llamar, en ingls,
lecture a una conferencia. El poder proceda de quien administraba el texto
escrito, los smbolos constructores de la sociedad segn una necesidad o
una conveniencia material del momento que se confunda con la nica moral
posible. Poco a poco surgir lo que Ortega y Gasset despreciaba: la
rebelin de las masas. Pero luego la cultura oral y visual del siglo XX
retras esta rebelin al convertirse en un nuevo dictado de plpito, de
ctedra. Hoy, esta rebelin vuelve a la marcha y est basada en el texto
escrito pero, sobre todo, en una nueva actitud ante lo qu significa
lectura. Lectura ahora ya no significa dictado, sino lo contrario: es un
esfuerzo de interpretacin crtico que ya no es monopolio de una elite sino
que comienza a ser reclamado como derecho por la mal llamada masa.
Internet es uno de esos medios que ha potenciado una nueva rebelin de las
masas, pero ya no como un fenmeno negativo sino todo lo contrario. Podemos
observar una progresiva reescritura de la historia a travs de este medio
anrquico. Tambin eso es parte de la radicalizacin del humanismo del que
hablaba antes.

En algn sitio le he ledo que hoy da entre los jvenes est de moda ser
inculto. Su labor como docente es esperanzadora o no es nada halagea en
este sentido?

No slo los jvenes ni los jvenes de hoy. La esposa del presidente de
Estados Unidos no hace mucho se maravillaba de haber conocido a su esposo
en una biblioteca, ya que ese seor nunca acuda a esos recintos donde se
guardan tantas obscenidades. La cultura no es el mejor camino para el
xito, segn los cnones de una sociedad exitosa. Razn por la cual
habra que deducir que el xito es el peor de los fracasos. S, muchas
veces he sentido esa sensacin de que a los jvenes no les importa la
cultura, etc. Por un lado es comprensible. En los dibujos infantiles de
Disney nadie se hace exitoso siendo culto o trabajando. Tampoco en los
programas de Ricos y Famosos. Por lo tanto, es lgica esta forma de pensar
en un mundo alienado por el dinero y su particular interpretacin del
xito. Ahora, esa idea de la juventud actual como una juventud inculta es
una generalizacin injusta y, adems, puede deberse a otros dos factores
principales. Uno, es verdad: especialmente en aquellas sociedades donde las
necesidades materiales no son el problema central, paradjicamente en lugar
de profundizar en la dimensin espiritual, se profundiza ese mismo aspecto
material. El medio se convierte en fin. Es decir, el xito econmico los
lleva a repetir el mismo ejercicio que los llev a ese aparente xito,
alienndose en un vaco consumista. Por otra parte es una verdad slo
relativa y probablemente provisoria: muchas veces sentimos que la juventud
es inculta porque nuestras expectativas humanistas son mayores al proceso
que lleva al surgimiento de aquella masa. No todos hacen alarde de
incultura, como algunos presidentes. No eran ms incultos los obreros que
trabajaban diez horas en las fbricas de Europa y Estados Unidos,
perfectamente parodiados en Modern Times de Charles Chaplin, en 1933?
Probablemente s, adems de su propia alienacin. Claro, por otra parte no
debemos confundir cultura o educacin con sabidura. Un campesino sin
cultura literaria en el siglo XIX poda ser un hombre o una mujer muy
sabios, segn su contexto, segn los objetivos de su vida, etc.

En qu obra est trabajando actualmente?

Sigo escribiendo ensayo con frecuencia. En cuanto a narrativa, tengo
terminada una novela que se publicar este ao. Despus de terminar La
reina de Amrica en el 2000 comenc una nueva novela llamada La aldaba,
historia verdadera de Santa, que abandon hace un par de aos. Se trata de
una narracin sobre nuestro tiempo a travs de la creacin de una
ciudad-sociedad perdida en el desierto de Argelia. En principio, el
narrador era en primera persona y, a travs de flash-backs, reconstrua
aquella ciudad conservadora y amurallada de la que haba escapado buscando
un mundo ms libre. El problema fue que este personaje narraba desde el
puente de Brooklyn, y mientras contemplaba las Torres Gemelas reflexionaba
sobre la vacuidad de toda obra humana. Una frase, por ejemplo, deca:
hasta las ms altas torres de acero un da sern slo polvo. El 10 de
setiembre de 2001, de paso por Montevideo, mi esposa quiso hacerme un
regalo y me pregunt qu quera. Le dije que quera una postal de Manhattan
donde se vieran las Torres Gemelas, donde pasamos momentos tan agradables
con otros amigos, aos atrs. Yo quera esa imagen porque era la imagen que
debera ver el protagonista de la novela mientras narraba sobre su ciudad
perdida en el desierto. Despus de buscar en varias libreras conseguimos
una que llevamos a nuestro estudio. Le ped a mi hermano, que es
carpintero, que me hiciera el marco para colgarla en una pared. Ese mismo
da ocurre la desgracia que todos conocen, por lo que me pareci
inverosmil publicar lo que pareca una profeca posterior a un hecho.
Incluso la postal qued archivada en la carpintera. As que volv a
reescribir toda la novela con el narrador principal dentro de la ciudad
amurallada, dejando Manhattan slo como la aspiracin de aquel muchacho
provinciano. Como es natural en el desierto, esta ciudad orgullosa
terminaba hundida en las arenas, por la rotura de una de sus murallas. Un
par de aos ms tarde ocurre aquella otra desgracia de Nueva Orlens,
inundada por las aguas despus que uno de sus muros se rompiera. Otra vez
me pareci una coincidencia que no beneficiaba a la obra y deb
reescribirla completamente. Ahora, por razones personales, no he querido
publicarla hasta este ao, pero si supiese que incluye alguna otra profeca
no dudara en quemarla, aunque sera un imposible hacerla desaparecer de
todos los discos duros, de todos los servidores de los correos electrnicos
en que est ahora. En el 2004 envi esta novela a varios amigos, algunos
escritores de gran vala. Incluso en el 2005 le coment por correo estos
mismos detalles sobre la peripecia de La aldaba a Eduardo Galeano, y luego
la envi al primer concurso de novela de Bruguera. Tal vez porque al pasar
por Mxico se demor o vaya a saber qu ocurri, no entr a concursar ese
ao y s al ao siguiente (2006), segn me informaron de la editorial. El
comit de lectura de ese concurso la seleccion finalista, pero la nica
jurado eligi otra que, a su juicio, representaba ms su propio mundo
literario, segn sus propias palabras. La aldaba result tambin finalista
en otro concurso de Espaa, lo que me hace pensar que sufro del sndrome de
Juan Carlos Onetti, quien siempre sala segundo en todo (lo cual es un
elegante consuelo de perdedor, no?) Que yo recuerde, he participado en
cuatro o cinco concursos en mi vida y en todos, o en casi todos, mis
alucinaciones salieron finalistas. Siempre hay alguien ms loco que uno.
Aunque creo haber renunciado a esa prctica de hipdromos, estoy seguro de
que tengo ms aceptacin cuando uso seudnimo. Ahora, ms all de la
irona, aunque quisiera ver esa novela publicada (que quizs sea la primera
de una triloga), ya la vejez de mis 37 aos me impide valorar demasiado
esas cosas y me pone a salvo de las urgencias propias de la adolescencia...



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== El paso de la fiebre rebelde      Giovanni Gonzlez Arango ============

Cuando me refiero al sectarismo econmico, social y poltico, estoy seguro
de no omitir detalle ni sobrevalorar en absoluto la realidad de nuestros
territorios. El peso insostenible de la historia latinoamericana no deja
lugar a equvocos ni miramientos encubridores que se hagan verosmiles. La
posicin privilegiada de una nfima parte de nuestras sociedades, en
contraste con la aterradora pobreza y explotacin de la que es vctima la
mayora de nuestro pueblo, es la nota irremisible de cualquier anlisis
histrico, con el que se pretenda evaluar a un continente que no se cansa
de sollozar. La naciente Latinoamrica no nos revel nada distinto a lo que
la presente se sigue empeando en remarcarnos; vivimos una condena perpetua
en la que unos pocos acrecientan sus pltoras, a cuenta del sudor, la
sangre y el dolor de las mayoras.

Mientras Bolvar y Mart sealasen el camino de la gloria, donde la
libertad se propagase como un virus inatacable, el voraz apetito de los
buitres lo consumira todo, siendo nuestra ruina la plataforma de su
victoria. Indecibles vestigios quedaron de ese bro maravilloso, luego de
que un Batista o un Somoza, cobijados por la sombra cruel del imperialismo,
arrancaran las races de lo que habra trado nuestro jbilo. Con otros
protagonistas internos, pero siempre alentados por la sevicia de la figura
ms abominable del capitalismo, todos los pases latinoamericanos se veran
sometidos a la misma condena. De entre los residuos ya sealados y la
indignacin que trajera tan espantoso destino, nacera lo que a unos llen
de regocijo y a otros de decepciones. La revolucin bolchevique y el
maosmo tendran eco en un continente que reclamaba a gritos como nunca ha
dejado de hacerlo una urgente transformacin.

En ese negro panorama, me atrevera a sealar a Colombia como la ms
voltil; con una sociedad asptica, que se niega a desfallecer, aun cuando
la agona sea la nica forma en la que se presenten sus signos vitales.
Slo bajo el imperio de la impasibilidad podran emerger las letales
enfermedades que por siempre la han acompaado, sin que un levantamiento
popular haya acaecido y, lo que es peor, con el xito coercitivo de los
discursos polticos que tantos males le han ocasionado. Una de las ms
prominentes, y por la misma razn la ms destructiva de esas enfermedades,
ha sido la lucha bipartidista; durante ms de medio siglo, no obstante el
vaco ideolgico de sus proyectos polticos, liberales y conservadores
despertaron el fervor de las masas populares que, enajenadas por un
inexplicable radicalismo, sumieron a nuestra tierra en una guerra sin
tregua, detonante de otros conflictos que abrieron la convocatoria a nuevos
actores violentos.

Sin la abierta represin poltica que iniciaran las dictaduras de Somoza,
Videla o Pinochet, Colombia ocult siempre la crueldad caracterstica de
sus regmenes, con el gran velo de la democracia. En contraste con lo
vivido por nuestros vecinos, durante el siglo XX el palacio presidencial
fue habitado por gobernantes que obtuvieron su nombramiento por eleccin
popular, salvo la corta dictadura que el general Rojas Pinilla instaurara
en 1953. Aun cuando los espacios democrticos no sufrieran intervencin
aparente, aun cuando el sistema no develare la represin oficial, la
clandestinidad retrataba lo que la luz pblica jams hizo brillar: la
violencia poltica en la que el Estado mismo se presentara como una de sus
directrices. Mares de sangre vertieron en derredor nuestro, sin que muchos
de los culpables fueran siquiera sealados; todo ello ante la escalofriante
indiferencia de una sociedad sosegada por posiciones radicales,
estratgicamente dirigidas desde las altas capas de esa composicin
piramidal. Las banderas azules y rojas se ondearan en las urnas como en
los campos de batalla.

Entretanto, el herosmo con que brillara la figura revolucionaria de
hombres como Farabundo Mart, Ernesto el Che Guevara o Augusto Csar
Sandino, despert ansias libertarias en todo el continente y la fiebre de
la rebelin armada se diseminara por la Amrica Latina. El idealismo
marxista-leninista y el pragmatismo maosta (1) perpetraran la
conformacin de legendarias guerrillas. Pero el apoyo popular que acompa
la accin de grupos como FSLN* en Nicaragua y otros del mismo corte como
FMLN* en El Salvador, no obtuvieron ni la acogida ni la solidez
estructural como para generar una autentica cohesin poltica en el ala
izquierda colombiana. El maosmo bajo el cual se constituyese el EPL* (2)
se apart de la pugna por entregar el poder al campesinado lo cual
simboliza el objeto de esa doctrina (3) y sus coterrneos, las Farc* y el
ELN,* jams demostraron el ms mnimo acercamiento a la clase obrera,
siendo aquella la bandera del marxismo-leninismo que aducen profesar (4).
Bajo esas condiciones se mostr improbable la eventual repeticin de gestas
como la de la Sierra Maestra y las ofensivas guerrilleras, lejos de asir el
bienestar social, resquebrajaron la ya dramtica situacin de un pueblo
esgrimido hasta la saciedad.

El paradigma bipartidista, por un lado, las contrariedades de la izquierda,
por el otro, y la celosa vigilancia del imperialismo norteamericano,
convirtieron en su blanco a la sociedad civil. Millones de colombianos se
debatieron entre el hambre y la amenaza de la muerte que, con mezquindad,
invocaron sus victimarios. La fertilidad de nuestros suelos se cubri con
la sangre de campesinos e indgenas que, horrorizados por la crueldad de la
que fueron testigos, huyeron del candor que les brindaran sus tierras para
someterse a todo tipo de humillaciones en reas urbanas que no daban abasto
ni para mantener dignamente a sus propios oriundos. La economa jams
alcanz una estabilidad; insaciables aves carroeras se lanzaron sobre
ella, devorndola a diestra y siniestra, abriendo llagas que nunca lograron
regenerarse, y mientras la sangre de oro de los siniestros animales se
haca ms y ms jugosa, nuestra gente deba contentarse con mantener el
plpito de su corazn.

Si bien las condiciones de Colombia no eran mejores que las de la mayora
de los pases latinoamericanos, vale decir que el arraigo cultural con el
que contaban aquellos distaba mucho del que nuestros nacionales expresaban.
Para nadie es un secreto que el nacionalismo no ha sido ni es una
caracterstica visible en el pueblo colombiano. Tan es as que los propios
movimientos guerrilleros derogaron la lucha global que los haba llevado a
los campos de batalla, limitando su accin a la defensa de intereses
particulares y transitando as por una ruta de vano instrumentalismo, que
trastorn en demasa sus preceptos ideolgicos; el espritu nacionalista
que ampara la lucha por la implantacin de un sistema comunista no fue un
objetivo que la guerrilla lograra adaptar a la ejecutoria de sus
iniciativas, menos cuando sus presuntos beneficiarios, los campesinos y la
clase obrera, no se adhirieron a sus campaas. La causa nacionalista se vio
rezagada por la bsqueda de objetivos ms inmediatos y urgentes: en la
subversin, la praxis no respondi coherentemente a la directriz ideolgica
sobre la cual descansaba su origen, y en la poblacin la lucha por la
supervivencia emergi como una cortina de humo que nunca le abandon,
impidindole la visin de perspectivas ms profundas.

La imposibilidad para la adherencia de los sectores populares en la lucha
rebelde cerraba los caminos de la izquierda, y las clases tradicionales no
sorteaban mayores complicaciones en el sostenimiento de un rgimen
excluyente, proteccionista de los intereses particulares y esclavista de
las capas inferiores de la sociedad. Tan slo una reivindicacin de los
grupos intelectuales, en la que el proletariado cobrara la importancia que
merece como eje material de los procesos productivos de cualquier
sociedad, era la nica esperanza, si no de la absoluta liberacin, por lo
menos de la distensin de la dura problemtica colombiana.

Como sucediera tambin en otros pases sometidos por el desequilibrio
social y la poltica represiva conjuntamente producida por el imperialismo
norteamericano y el Estado, el comunismo fue recibido en el lecho de la
intelectualidad. Las universidades pblicas colombianas sirvieron de
escenario a la creacin de grupos izquierdistas, mientras algunos sectores
de la alta burguesa maldijeron la avaricia de su clase y se unieron a la
causa rebelde (5), tal y como se presentase en la forma originaria del
movimiento comunista internacional. El problema para el ala izquierda
colombiana radicaba en su casi nula participacin poltica, pues la lucha
armada no traa dividendos y sus movimientos insertos en la escena poltica
se encontraban an demasiado dispersos como para despertar la admiracin de
los electores, que an demostraban su apoyo a los partidos tradicionales,
en pleno frente nacional.

La clase poltica, tanto de derecha como de izquierda, observaba con
preocupacin la libertad con la que el oficialismo ejerca el control, pues
el sistema no permita la participacin de fuerzas opositoras. El espritu
pequeoburgus reinante en los electores, la divisin de los grupos de
izquierda y la coercin con la que an contaban los partidos tradicionales,
reclamaban la emergencia de una coalicin que atacase el mpetu
oficialista. Fue as como, para las elecciones de 1970, la oposicin uni
fuerzas, siendo su punto de convergencia el apoyo a la Anapo* (6), que para
esta contienda cont con un evidente respaldo popular. Pareca no haber
lugar a dudas y se mostraba como un hecho que su candidato, Gustavo Rojas
Pinilla, ganara las elecciones y derrotara al frente nacional. Pero en
uno de los ms visibles atentados contra la democracia jams cometidos, un
fraude electoral, le dio la Presidencia al conservador Misael Pastrana
Borrero.

Ya estaba demostrado que la va democrtica no sera la salida, y no porque
este sistema se presentase en contrava a la configuracin de una sociedad
igualitaria, sino porque el oficialismo no permitira su autntico
desarrollo. Los intelectuales que se involucraron en la lucha
revolucionaria se convencieron de que la escena poltica no les ofrecera
las condiciones para desarrollar sus proyectos y optaron por una medida
desesperada, al internarse en la espesura de los montes y adherirse a la
lucha armada que otros grupos haban iniciado ya haca varios lustros. El
19 de abril de 1970, da en el que se realizaron los comicios
presidenciales, quedara grabado en la memoria de todos nosotros como la
fecha que vio nacer la insurreccin de ilustres personajes como Jaime
Bateman, Carlos Pizarro Len Gmez, Andrs Almarales, lvaro Fayad, entre
otros colosos que, conformando el Movimiento 19 de Abril (M-19),
despertaron por vez primera el espritu nacionalista de las masas
populares, y la fiebre rebelde latinoamericana por fin contagi al pueblo
colombiano.



Nota

Luego de redactar este documento como es costumbre lo di a conocer entre
las personas ms allegadas a m y una pltica que sostuve con uno de ellos
al respecto me sembr una serie de dudas que, hasta el momento, no he
podido disipar. Mi interlocutor era un asiduo militante de la izquierda y
pareci consternarse con la idea de identificar al M-19 como smbolo de esa
filiacin poltica. Lo sindic de ser ultraderechista al igual que la
Anapo, y dijo que fue la popularidad de este ltimo la que atrajo a los
izquierdistas de avanzada, que segn afirma se infiltraron en el M-19 luego
de las fraudulentas elecciones de 1970. En una posterior comunicacin esto
fue lo que expres:

      Adems de la familia del general Rojas, quien pareca ms una figura
      de esas de andas que cargan en la Semana Santa, en las
      manifestaciones de la Anapo por todo el pas andaban Luis Ignacio
      Vives Echavarria, el padre Garcs (era del Huila) y varios de los
      lugartenientes de ellos. En nuestra cuadra vivan varios de ellos
      (los Tautiva que eran dueos de busetas). Nacho Vives se dej la
      barba y bajo la consigna de con Nacho Vives a la revolucin
      colombiana recorri todas las plazas del pas. Nacho vena de abrir
      un debate en el Congreso en contra de Carlos Lleras y el ministro
      Penalosa (padre del actual Penalosa) quien haba sido director del
      Incora y despus ministro de Agricultura y (lo ms importante) primo
      de Alberto Lleras. Despus del debate, Nacho fue enviado a la crcel
      (parece que haba falsificado varios documentos que aport como
      pruebas) y sali de all como todo un hroe seis meses despus. El
      movimiento populista de la Anapo atrajo la atencin de grupos de
      izquierda nacionales e internacionales los cuales se acercaron a
      ellos para pescar en ro revuelto. En el M-19 podas encontrar
      personajes de cualquier ideologa. En mi opinin fue lo mismo que
      sucedi en Argentina con el peronismo.



Notas

1. Mao Tse-Tung sealaba su doctrina como un complemento del
   marxismo-leninismo, aduciendo que sus postulados ofrecan una utilidad
   prctica al formalismo terico que Marx y Lenin otorgaron al socialismo.

 * FSLN: Frente Sandinista de Liberacin Nacional.

 * FMLN: Frente Farabundo Mart de Liberacin Nacional.

 * EPL: Ejrcito Popular de Liberacin.

2. El EPL se desmoviliz en 1991 y conform un movimiento poltico legal,
   bautizado como Esperanza, Paz y Libertad.

3. Mao Tse-Tung adverta que el Partido Comunista Chino difera de todo el
   bloque internacional en que su dictadura era el gobierno de los
   campesinos y no el de la clase obrera.

 * Farc: Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

 * ELN: Ejrcito de Liberacin Nacional.

4. Germn Castro Caycedo se abastece de versiones de los propios
   protagonistas para reconstruir algunos de los apartes del conflicto
   armado en el Urab antioqueo, y es as como uno de sus habitantes hace
   referencia al enfrentamiento que se produjo entre grupos maostas y
   marxistas-leninistas. Vase CASTRO CAYCEDO, Germn. Que la muerte
   espere. En: La muerte no les dio espera: Aquella esquina. Bogot:
   Editorial Planeta Colombiana, S.A., 2005.

5. Camilo Torres y otros personajes de la vida pblica se acogeran a este
   destino, consternados por la iniquidad que todo sistema capitalista
   acarrea. Otros dramatismos engendrados por esta forma de produccin son
   expresados por Marx en su obra maestra, El capital crtica de la
   economa poltica.

 * Anapo: Alianza Nacional Popular.

6. La Anapo fue un movimiento ultraderechista que fundara Gustavo Rojas
   Pinilla en 1965, oponindose al frente nacional, lo que dejara ver desde
   el golpe de Estado que diera en 1953.

** Giovanni Gonzlez Arango
   giovannipapa2004@yahoo.com
   Escritor colombiano (Bogot, 1985). Estudia comunicacin social en la
   Universidad Central de Bogot. Ha publicado textos en la revista digital
   Atramentum (http://www.atramentum.com).



=== Dnde reside la poesa: ===============================================
=== una aproximacin al ars potica desde taca, Manoa y otros ============
=== Gloria Dolande ========================================================

                                   Y cuando llegue el da del ltimo viaje,
                           y est al partir la nave que nunca ha de tornar,
                                me encontraris a bordo ligero de equipaje,
                                    casi desnudo, como los hijos de la mar.
                                                            Antonio Machado

La poesa, como ha dicho Rilke, es experiencia, eso supone un largo trecho
entre el poeta y su oficio, un camino que se debe recorrer para llegar a un
destino, a no ser que la poesa sea ya un destino, segn Sabines. De
acuerdo a esto, taca y Manoa, lugares mticos, conocidos slo por todos
los soadores que en el mundo han sido (Dr. Aguilar L.), se convierten en
morada de la poesa, aunque todo lo que se suee est tan lejos (Cultura
Proftica).

Reza el poema taca, de Cavafy:

      Ten siempre presente a taca en tu mente
      llegar a ella es tu meta final
      pero no apresures tu viaje
      (...)
      Y si la encuentras pobre,
      taca no te habr defraudado.
      Seguramente que para entonces,
      la sabidura y la experiencia que has acumulado,
      te habrn permitido comprender
      lo que taca realmente significa.

Y es que taca no es ms que un ars potica, el lugar inverosmil donde
cada poeta llega algn da, es el espacio que lo lleva a comprenderse, a
entender ciertas cuestiones que le ataen. Cabe preguntarse, en estos
momentos, el significado de poesa y de un ars potica. A ello responde
Antonio Colinas:

      Y es que la consolidacin del concepto de la poesa hoy nos parece
      que es algo que precisa de una maduracin, que va unido profundamente
      al paso de los aos, a la experiencia del ser. Acaso sea por ello por
      lo que a m, cuando ltimamente me preguntan qu es la poesa, me
      gusta decir simplemente un modo de ser, de estar en el mundo... as
      que fijo ya la idea de que la experiencia de escribir va
      profundamente unida a la experiencia del ser. En consecuencia, la
      poesa sera sobre todo un medio de conocimiento, un medio ideal para
      valorarse e interpretar la realidad. Nuevas notas para una potica
      (2004).

Entonces, resulta que la poesa es vida en s, aunque sea un concepto
totalmente abstracto y complejo, y cada autor, desde su experiencia y
conocimiento de la realidad, la defina de manera distinta, si es que
podemos dar con una definicin de ella.

Por otra parte, Manoa, bien conocida como El Dorado, ciudad mtica llena de
oro, ubicada en la Guayana venezolana, fue un lugar muy buscado por los
conquistadores europeos en el siglo XVI, y que, por supuesto, jams
encontraron. Eugenio Montejo, en un poema con el mismo nombre, escribe:

      No vi a Manoa, no hall sus torres en el aire
      (...)
      Cruc el ro de los tigres
      y el hervor del silencio en los pantanos.
      Nada vi parecido a Manoa
      ni a su leyenda.
      Anduve absorto detrs del arco iris
      que se curva hacia el sur y no se alcanza.
      Manoa no estaba all, estaba a leguas de esos mundos
      siempre ms lejos.
      Trpico absoluto, Montejo (1982).

Parece un lugar inalcanzable, como lo expresa la voz potica en Manoa, pero
al final se puede arribar slo y nicamente si se ha amado, pues Manoa no
es un lugar / sino un sentimiento / ... / quien suea puede divisarla, va
en camino, / pero quien ama ya lleg, ya vive en ella.

Y es que acaso un ars potica no es un sentimiento expresado por una voz
acerca de su oficio, de su arte? Claro que lo es, para lograr un ars
potica hay que llegar a ese lugar donde radica la poesa, ese es su hogar.
Debemos recorrer y buscar el camino, ya sea a taca o a Manoa, pues el
sentimiento del que habla Montejo no es ms que la bsqueda espiritual del
ser para estar en paz consigo, para encontrar respuestas que no posee.
Entonces, desde el recorrido que se emprende a esos lugares, la lucha
espiritual del hombre es una eterna creencia llena de aprendizajes,
recuerde: el hombre ve slo lo que necesita ver, siente lo que necesita
sentir, no ms, slo eso. De aqu, un poco de metafsica nos ayuda a
entender desde dnde miramos a esos lugares, desde dnde comenzar a buscar,
si es que se debe buscar, pues la experiencia debera darnos las respuestas
a nuestras interrogantes.

En una cancin de Cultura Proftica, llamada Rompiendo el letargo,
escuchamos:

      Quiero alejarme de la batologa
      yo quiero arriesgarme, cantarle a la vida.
      mi cancin no intenta distinguirme,
      slo quiero entenderme.

En este punto, el poeta se arriesga a recorrer diversos mundos, a ser
distinto de los dems, se aleja de lo comn, de la monotona, de la
batologa. Est muy claro en que las letras son una manera de entenderse,
de alcanzar ese mundo que nos rodea y nos ayuda a encontrar respuestas.

El camino arduo hacia el destino potico se encuentra lleno de modos y
costumbres del hombre, que conllevan una reflexin a partir de recuerdos
cotidianos. As, en el poema Ars potica, de Harry Almela, leemos:

      Duda en estos momentos la memoria,
      se hace aicos la palabra que la intenta,
      y escondida de todo lo asequible,
      ms all del silencio, slo un aroma
      regresa, pulcro y legtimo,
      a regalarme su temblor.

      Ahora que el da retoma sus miserias,
      su mltiple locura, se diluye este recuerdo
      de rancio almbar, esta confusin
      que acompaa mis tristes pactos cotidianos.

En este poema es evidente cmo la voz potica nos ensea que la poesa va
ms all de las palabras y el silencio; dira Octavio Paz: Or los
pensamientos, ver lo que decimos / tocar / el cuerpo de la idea (Decir,
hacer). Almela demuestra que slo y nicamente un aroma, distante de lo
escrito, es capaz de revivir recuerdos, congelar instantes hasta llegar a
su ideal, a su destino, quizs Manoa, quizs taca.

Por otro lado, el hombre juega un papel importante y determinante en el ars
potica, pues es en l donde se siembran todos los conocimientos y se
renen experiencias, se convierte, de esta manera, en Ulises, quien desea
regresar a su patria. En el poema de Montejo, taca, en homenaje a
Cavafy, leemos:

      Por esta calle se va a taca
      y en su rumor de voces, pasos, nombres,
      cualquier hombre es Ulises
      ...
      El pjaro que escucha est cantando en griego;
      no lo traduzcas no va a ahorrarte camino
      ...
      Por estas calles, en cualquier auto,
      Hacia el norte o el sur se viaja a taca
      ...
      Aun sin moverte, como estos rboles, hoy o maana llegars a taca.
      Est escrito en la palma de tu mano
      como esa raya que se ahonda
      da tras da.

Entonces, cualquier hombre es Ulises, todo soador es Ulises, cualquier
hombre soador no slo es Ulises, se convierte en poeta, el poeta es un
soador. A taca se va de cualquier forma, ella igual llegar a l, slo
que esas calles, que apuntan hacia cualquier direccin, es el mundo de
letras en el cual camina el poeta. Nos recuerda la voz potica que no se
puede ahorrar camino, es largo; sin embargo, tarde o temprano se arribar a
esa tierra que es destino, que se ahonda en la palma de la mano, pues es la
mano quien lleva la sentencia del poeta, su ltimo fin: taca, Manoa u
otros.

Digo otros, porque podemos llamar ese lugar ltimo de muchas maneras,
incluyendo Lisboa: ...palpaste el suelo antes de verla, / su viejo ro era
esa raya honda / que cruza la palma de tu mano. / Y tal vez si te apresuras
la divises, / puede encontrarse tras el muro de ti mismo / donde se expande
el horizonte. / ... / Lisboa se oculta, retorna, va contigo / ...
(Lisboa, de Adis al siglo XX, Montejo, 1992).

Sin darse cuenta, el poeta se convierte en taca, Manoa, o como deseemos
llamarlo, somos nuestro ltimo fin. La poesa radica en cada ser, somos
nuestro propio destino. El recorrido del cual se ha hablado es slo la
conciliacin de la mente con el alma, con el espritu, lo racional con lo
irracional, he ah una gran disyuntiva. Estamos disfrazados de Ulises, pero
a la vez somos taca.

Ya Manoa, taca, Lisboa o como deseemos llamarlo evoluciona hasta
convertirse en una mujer, un cuerpo, puede ser La casa, poema de Montejo
que se transfigura en un ars potica: Al fondo de su cuerpo la casa nos
espera / y la mesa servida con las palabras limpias / para vivir, tal vez
para morir / ya no sabemos, / porque al entrar nunca se sale (Terredad,
1978). El cuerpo de la mujer es esa casa, es el templo donde reside la
poesa, y es que la mujer, en s, es poesa. No hay mucho que decir al
respecto, aparte de que esa casa, al abrir las puertas y dejarnos entrar,
se cierra, no hay paso atrs, no hay salida de este mundo potico. La
imagen de la casa es, pues, el ente espiritual de nuestras voces (Astrid
Salazar, 2006).

Otro ejemplo lo encontramos en la cancin de Cultura Proftica Donde no
alcanza mi verso, aqu podemos utilizar el cuerpo de mujer como ars
potica, pues la poesa vendra ser el cuerpo deseado, va a ser ese lugar
del que tanto se ha hablado: Manoa, taca, Lisboa, la casa, la mujer, el
cuerpo, son esos espacios que sirven para que el poeta obtenga sus
respuestas, una indagacin para la cual se recorre un camino:

      Quisiera habitar en tus piernas
      Creciendo como la hiedra en ti
      O navegar mil leguas quisiera
      Fijado en el timn de tus caderas
      Caminar la llanura
      Que all en tus ojos encuentro
      Baarme de tu cuerpo quisiera
      Andar las costas de tu cuerpo entero

      Llegar donde no alcanza mi verso
      Cantar y recitar no es suficiente

      De tu piel tu mirada
      Mil canciones de noche engendro
      Pero antes de cantarlas quisiera
      Andar las costas de tu cuerpo entero

Una voz potica que muestra que las palabras a veces no son suficientes,
vale ms sentir en estos momentos, porque la poesa es eso, se remite al
sentimiento, como dira Huidobro: Por qu cantis la rosa oh poetas?,
hacerla florecer en el poema. O bien lo expone Rafael Cadenas en sus
Anotaciones: No hago diferencia entre vida, realidad, misterio, religin,
ser, alma, poesa. Son palabras para designar lo indesignable. Lo potico
es la vivencia de todo eso, el sentir lo que esas palabras tratan de
decir.

Volvemos de nuevo a la idea de que la poesa no es ms que un modo de ser,
va unida a la experiencia del hombre en su mundo, quien recorrer largos
caminos para conseguir o realizar su sueo ms profundo o su pesadilla ms
recurrente. Entretejer nuevos mundos, ya sea hacia taca, Manoa u otros,
el poeta siempre llegar, o ms bien estos lugares llegarn a l, de
cualquier forma, en cualquier instancia, la cruz espacio-tiempo siempre
ser traspasada por el soador, no tendr lmites; la imaginacin, los
sentimientos, las ideas, vivencias, se unirn hasta dar con un acercamiento
a lo que es el ars potica, pues ya resulta difcil definir la poesa, por
ello es ms fcil sentir, ver, oler, degustar y escuchar. Y a final de
cuentas, de qu sirve y para qu nos obligamos a definir lo que es poesa,
si la vida en s lo es, las vivencias, los seres, los sentimientos, la
naturaleza, el mundo. Todo, todo en lo absoluto es poesa, desde que nos
levantamos y abrimos los ojos, cada respiracin nuestra, cada mirada, cada
pensamiento, cada paso que damos en este laberinto se transforma en poesa.

Para finalizar, cierro con lo que Octavio Paz afirmaba: Poesa es una
reflexin de la vida real. Poesa de la vida, para la vida y con la vida.

Por ello, si siente que ha llegado al punto en el cual ha empezado a
entender ciertas cosas referentes a la potica, si est sintindose Ulises,
es hora de decirle bienvenido a Manoa, taca, Lisboa... cualquiera que sea
el nombre de su destino.

** Gloria Dolande
   gebrock83@hotmail.com
   Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del ltimo semestre de
   educacin en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han
   sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos
   talleres de creacin literaria con escritores reconocidos.



=== Encuentro entre escritura y lectura a travs de la nostalgia ==========
=== Clara Quero Flores ====================================================

                                             Todo escritor, primero debera
                                       pagar derecho de autor a la palabra,
                                                             luego al aire.
                                                               Ral Zurita.

La reivindicacin del lector que propone Roland Barthes en La muerte del
autor se sita en la aproximacin que existe entre los que emprendemos el
viaje de la lectura y el otro, ese otro que se hace objeto de nuestro deseo
en el acto de la escritura. Pero cmo explicar la mutua dependencia de
ambos factores y entender el porqu leer y el porqu escribir.

Los que escogemos el camino de la lectura podramos encontrar sensaciones
en los textos que nos lleven a una nostalgia, y tal vez a una nostalgia
desconocida. Digo desconocida, porque mucho de lo que encuentro nostlgico
est muy lejos de traerme algn recuerdo pasado, pero sin embargo,
pareciera llevarme a escenas que a lo mejor sienta nostalgia de no haber
vivido.

El trmino nostalgia ser definido como:

      Mara Moliner, en su diccionario del uso del espaol, nos seala que
      la palabra nostalgia es de creacin moderna y est compuesta con las
      races del griego nostos, regreso y algos, dolor. Implica claramente
      un estado de aoranza, una tristeza por estar ausente de la patria,
      del hogar, de los seres queridos, etc. Termina, esta filloga
      espaola hace poco desaparecida, diciendo: es la pena por el recuerdo
      de un ser querido (1).

La nostalgia se puede parecer a lo que intenta vivir Pierre Menard en la
reescritura del Quijote de Cervantes. Sin duda este autor intenta vivir una
situacin que no le pertenece y quiere aduearse de una nostalgia que no es
suya. Quiere para l la nostalgia de todas las escenas creadas por el gran
autor del Quijote, pero esta nostalgia es tan imposible que Borges crea su
propio texto para sentir que tiene alguna posibilidad de acercarse a lo
vivido por Cervantes.

      La lectura resulta ser verdaderamente una produccin: ya no de
      imgenes interiores, de proyecciones, de fantasmas, sino,
      literalmente de trabajo: el producto (consumido) se convierte en
      produccin, en promesa, en deseo de produccin, y la cadena de deseos
      comienza a desencadenarse, hasta que cada lectura vale por la
      escritura que engendra, y as hasta el infinito (2).

En torno a este mismo tema podemos acercarnos a la forma en que Gabriela
Mistral realiza una breve introduccin a su poema Beber en el texto Sobre
cuatro sorbos de agua. La poeta explica el mundo en torno a los gestos,
hechos y formas que lo construyen, pero toda esta construccin slo se
justificara en la produccin de imgenes que son llevadas a cabo para
rescatar cada uno de estos elementos y que se resumen en el acto de la
escritura.

Es de esta forma como cada uno de ellos se vuelve un recuerdo, una
aoranza, una nostalgia. Por esto el lector se ve mezclado con lo escrito,
debido a que l mismo, segn lo que nos explica Mistral, est construido
por estas imgenes que el poeta lrico se preocupa de defender.

En este momento notamos que la poeta se sita como sujeto, no como una
persona en la obra, ya que segn Barthes el lenguaje utilizado por Mistral
en la creacin de las imgenes es universal, se aleja de la individualidad
de persona y se acerca a la multiplicidad de sujeto, el lenguaje conoce por
lo tanto sujetos y no personas.

As mismo, el propio recuerdo que ella hace de sus lecturas nos envuelven
en la sensacin de la salvacin de estas imgenes:

      Leyendo antologas universales suelo seguir las diferentes maas y
      magias de esta pelea de mis hermanos contra la disolucin, la suya y
      la universal. Y encuentro vivos unos vejestorios de mujeres que andan
      y hablan: y huelo unos bosques ya arrasados que siguen alentando y
      hasta bestezuelas que slo un momento fueron del terco animador (3).

Debido a la trascendencia que tienen estas imgenes en la vida del hombre y
de la mujer Mistral decide plasmar gestos, hechos y formas en su poema
Beber para poder perpetuar el recuerdo. La nostalgia es vista a travs del
acto de tomar agua, la sensacin se perpetua, el hablante lrico errante
recuerda en cada acto de beber imgenes ya vividas.

Primero nos encontramos con el agua del origen situada en el Aconcagua,
donde el acto sagrado de beber la hiere, la marca y desde ese momento se
hace inolvidable. Desde aqu las siguientes formas de beber le permitirn
reconocerse, inclusive en otras patrias. Nos encontramos con la imagen del
padre vista a travs de un indio de Mitla, quien cuida el acto de beber, la
proteccin trae consigo la nostalgia del padre muerto.

Al poder reconocerse en otras patrias comienzan a aparecer las otras
nostalgias, las ms cotidianas. Hablo de la infancia que significa el
momento ingenuo y quizs el recuerdo del primer beber que se establece en
el seno materno:

      Rompi una nia por donaire
      Junto a mi boca un coco de agua
      Agua de madre, agua de palma
      Y ms dulzura no he bebido
      Con el cuerpo ni con el alma (4).

Terminan estos versos llevndonos a la nostalgia primera, la imagen de la
madre. Ella resume los recuerdos, el tiempo se eterniza y trae consigo la
infancia, la sensacin de la inocencia y felicidad. Toda la nostalgia est
en el espejo de agua.

      Escribir me suele alegrar; siempre me suaviza el nimo y me regala un
      da ingenuo, tierno, infantil (5).

Sin duda no podemos evitar sentirnos parte de esta nostalgia, las imgenes
que vemos en este poema son cercanas, la madre, el padre, la infancia y el
origen vistos a travs de lo indispensable el acto de beber. Las imgenes
se universalizan, no hablamos de una madre o de un padre en especfico, ni
tampoco de una infancia que le pertenezca slo a algunos, nos referimos a
la amplitud del concepto en el lenguaje.

Siguiendo el viaje de la nostalgia que circula por la escritura y la
lectura, es inevitable pensar que las imgenes creadas tambin nos permiten
acercarnos a lo mejor a eso que no hemos vivido o reflexionar en torno a
aquello que ya pas. Al igual que Gabriela Mistral, Enrique Lihn le entrega
bastante importancia a la infancia. Segn el poeta, ella crea y guarda los
primeros actos del lenguaje, las primeras imgenes y por qu no decir, las
primeras imaginaciones. Por lo tanto, la escritura debe plasmar esta
infancia, perpetuarla, no significa escribir versos de nio como dira
Lihn, sino ms bien, plasmar las situaciones lmites, la ansiedad y la
insatisfaccin que vivimos slo en el lenguaje de la infancia.

En prlogo a lbum de toda especie de poemas, Enrique Lihn hace un
recorrido por los recuerdos, nos entrega un paralelo entre la produccin de
algunas de sus obras que aluden a escenas de su pasado. De esta forma,
vemos cmo la escritura intenta detener algunas emociones, lo que l quiere
recordar, tambin lo que quiere olvidar y sin dejar de lado lo que hubiese
querido cambiar.

Es importante destacar que para Lihn la poesa es un trabajo que lo hace
prisionero, segn l la lengua potica es una libertad encadenada,
encadenada pareciera ser al recuerdo o los recuerdos que le permiten
estructurar su escritura:

      me sum a los que naufragaban en los ltimos bancos, frente a un
      futuro opaco que oscilaba/ entre el inconformismo y la pereza, /
      escpticos a una edad en que los otros empezaban a dar muestras / de
      un cinismo provisor... (6).

La nostalgia de Lihn se ve tambin en la aceptacin que ste hace del
fracaso que acompaa los trayectos de su intento potico a temprana edad.
La posibilidad de ser pintor niega una buena escritura, escrib versos
psimos por los que fui rechazado. Luego, aos ms tarde, el fracaso en la
pintura permite la escritura de sus mejores poemas. Es de esta forma como
el autor puede, a partir de sus fracasos como pintor y de la nostalgia que
esto le provocar frente a la pintura de otros, formar en Poesa de paso un
imaginario donde las ciudades son pinturas y las pinturas son ciudades. Es
aqu entonces donde vemos que tambin existe una nostalgia por lo que al
poeta le habra gustado vivir. Luego viene a la memoria creativa la falta
de viajes, tema que tambin marca una nostalgia en el ansia: Slo a los
treinta y cinco sal por primera vez de Chile. Esta expresin deja de
manifiesto la importancia del querer estar fuera, de viajes inexistentes y
al mismo tiempo aparecen los fantasmas de todo aquello que l recuerda.
Desde aqu surge el lenguaje, pues l tambin es un fantasma y lo que logra
el poema es una materializacin de todos estos fantasmas.

Lihn expresa su nostalgia en el prlogo en lbum de toda especie de poemas,
la nostalgia de lo vivido, tambin el fracaso que significa la nostalgia de
lo que hubiese querido vivir. En fin, pretende acercarnos un poco a escenas
de la memoria que se vuelven fantasmas y que se transforman en las imgenes
que el poeta lrico como dira Mistral est encargado de defender.

Situndonos en el hablante lrico de Porque escrib, nos encontramos con
una voz que se salva al construir un mundo en y para la poesa. Bajo la
opcin del escribir se ajusticia su trayecto, la felicidad negada se
equilibra con la virtud de la escritura, la inutilidad en el vivir social
que el hablante tiene se contrarresta con la bella imagen de la especie de
locura con que vuela un anciano / detrs de las palomas imitndolas a las
que l se asemeja.

Porque escrib representa un pasar por todo lo hecho, todo lo evitado que
se estructura a travs de imgenes certeras: el lector, el cristo, las
flores, el nio, el anciano, la muerte, cmo evitar que todas ellas nos
traigan una propia nostalgia, si hasta nosotros mismos estamos presentes
(el lector) en esta voz ficticia que salva nuestros ms propios recuerdos
en estas imgenes. Porque nuevamente la palabra se intensifica en su poder,
no busca representar lo vivido por tal o cual persona, sino ms bien busca
y crea un imaginario desde la multiplicidad.

El escribir es la nostalgia de recordar lo negado, las posibilidades de las
que el hablante recuerda haberse alejado gracias a la escritura

      Porque escrib no estuve en casa del verdugo
      ni me dej llevar por el amor a Dios
      ni acept que los hombres fueran dioses
      ni me hice desear como escribiente
      ni la pobreza me pareci atroz
      ni el poder una cosa deseable
      ni me lav ni me ensuci las manos
      ni fueron vrgenes mis mejores amigas
      ni tuve como amigo a un fariseo
      ni a pesar de la clera
      quise desbaratar a mi enemigo (7).

Es as como vemos que a travs del acto de la escritura el hablante lrico
se permite hacer un recuerdo de todo lo vivido, logra construir a travs de
la creacin de un mundo que le pertenece, una justificacin de las opciones
tomadas. Cada obra realizada conlleva una nostalgia que le permite mirar el
recorrido hecho sin arrepentimientos, el mundo est completo por l y desde
l, por lo tanto vida y muerte tambin le pertenecen gracias a la
escritura.

Siguiendo por el camino de la nostalgia me detendr ahora en el poema El
cuervo de Edgar Allan Poe. Dicho texto nos sita en un hablante que es
destinado al estado de la nostalgia, la soledad en la que encontramos al
hablante lrico est determinada por la muerte de Leonor, quien representa
la mujer amada. Bien podramos decir que ella signific en algn momento la
proyeccin de felicidad del hablante, pero su ausencia ha vuelto todo
lgubre.

La nostalgia que se vive frente a la ausencia de esta mujer ha vuelto la
vida en un mirar hacia lo que ya no est, el recuerdo de lo ido. Es donde
vemos la importancia de la aparicin del cuervo. l existe para perpetuar
en su Nunca ms la imposibilidad de recuperar lo vivido. Es en esta frase
donde se resume la proyeccin futura de la imagen del hablante lrico, este
sujeto se ve sometido a la condena del recuerdo.

El cuervo decide marcar el imaginario en un estado de desolacin de
afectos, el alma del hablante lrico est condenada al padecimiento, al
dolor de la imposibilidad del olvido. La ausencia de Leonor, la nostalgia
de la perfeccin de la amada, est eternizada en la nica presencia que
circula en el espacio potico: la imagen del cuervo.

      Y est el cuervo, siempre inmvil aun posado.
      Aun posado sobre el busto de Palas, que est arriba de mi puerta,
      Y sus ojos son los ojos de un demonio cuando suea,
      Y la lmpara lo baa, y en el suelo va su sombra a proyectar;
      Y mi alma, de la sombra que en el suelo ve flotando,
           Ser libre? Nunca ms! (8).

De la misma manera el autor del poema se vuelve a la nostalgia de su
escritura en Proceso de la creacin artstica, encontramos en este texto un
retorno al poema, el poeta siente aoranza por el proceso de la creacin,
lo que se ve reflejado en la detencin que ste hace frente a la obra.
Vuelve a leer su poema y trata de crearlo nuevamente, intenta vivir las
escenas creadas, las explica una a una.

La importancia del Nunca ms quizs recae ahora sobre l mismo. La plenitud
de la obra no volver a pertenecerle. Ya existi su momento de creacin, El
cuervo est completo y existe ahora como una imagen en la nostalgia. Poe
intenta revivir, en su explicacin del cuervo y su Nunca ms, la perfeccin
que slo existe en el recuerdo de quien ha logrado salvar la imagen. El
cuervo se ha independizado de cualquier circunstancia que Poe quiera
integrar, la palabra minimiza al autor.

El protagonismo de la palabra en cada uno de los textos revisados nos ha
permitido comprender que es ella la que permite la creacin de las imgenes
en la poesa, la nostalgia que he considerado hasta aqu como hilo
conductor de mi ensayo se me ha permitido slo gracias a la palabra, que es
la que me permite unir mi lectura y las escrituras ya vistas. Pero sucede
que ahora frente al narrador de El pesa-nervios esta palabra entra en
conflicto, la voz proftica que nos habla en este texto desde un estado de
sensibilidad mxima se ve limitada bajo la incongruencia entre pensamiento
y palabra.

El intento de creacin se proyecta desde el estado de la nada, el narrador
es un completo abismo y desde aqu pretende entregarnos su ms sincera
confesin, pero el intento es fallido ya que existe una impotencia de
cristalizar la idea, toda su obra nos dice es slo un desperdicio de s
mismo en el intento de encontrar la palabra.

      Me encuentro de vuelta en M..., donde he encontrado de nuevo la
      sensacin de aturdimiento y vrtigo, esa brusca y loca necesidad de
      sueo, esa prdida sbita de mis fuerzas con un sentimiento de dolor,
      de embrutecimiento instantneo (9).

El narrador vuelve a la realidad y vuelve al recuerdo de las sensaciones
que le han provocado las faltas de palabra, se ve a s mismo como un
imbcil condenado a la supresin de pensamiento por las faltas en la
lengua. Los trminos utilizados en la lengua son para l verdaderos
trminos en su pensamiento, es decir terminan con su pensamiento, est
determinado, localizado por la palabra.

Pero cmo podra este narrador ver solucionado su conflicto. l mismo nos
responde:

      Muchas veces no me hara falta ms que una palabra, una simple
      palabrita sin importancia, para ser grande, para hablar con el tono
      de los profetas, una palabra-testigo, una palabra precisa, una
      palabra sutil, una palabra bien hacedera en mi mdula, surgida de m,
      plantada en el extremo ltimo de mi ser... (10).

Pero es la inexistencia de esta palabra la que impide el pensamiento en su
mxima expresin, lo obliga a intentar un volverse a hacer. Pero l sabe
que es el nico testigo de s mismo, el nico que conoce su pensamiento,
tratar de nombrar lo innombrable.

Por esto considera a toda escritura como una porquera ya que ella pretende
encontrar en las palabras un sentido absoluto, una perfeccin de formas que
el narrador niega.

Dnde sita entonces El pesa-nervios la validacin de su intento por crear
a travs de la sensibilidad un pensamiento inteligente a travs de la
palabra inexistente? Es en este momento entonces donde vuelve a situarse la
nostalgia, porque el narrador frente a la incomprensin a la que se ve
expuesto, slo tiene como ltima salvacin el recuerdo que se har en aos
posteriores de su propuesta. Habr entonces en el autor una nostalgia por
el futuro, por el momento en que ser comprendido y valorado. Su alma ser
interpretada al igual que un gran profeta, se validar todo lo innombrable.

      Entonces comprendern por qu mi espritu no est aqu, vern todas
      las lenguas agotarse, todos los espritus desecarse, todas las
      lenguas endurecerse, las figuras humanas se aplastarn, se
      desinflarn...
      entonces todo eso parecer bien
      y yo no tendr necesidad de hablar (11).

Desde la imagen del lector que espera el narrador de El pesa-nervios para
completar su obra, podramos reflexionar ahora en torno a lo que Roland
Barthes propone en La muerte del autor, ya que, segn l nos explica,
existe slo una persona capaz de comprender la duplicidad del texto y al
mismo tiempo recoger la multiplicidad de l. El lector es ahora el
protagonista, aquel sujeto que representa el destino de la obra, el autor
pierde su reinado y es destronado por el nacimiento del lector.

Todos los textos vistos en este ensayo se han construido gracias al
lenguaje, es decir, es l quien nos ha hablado, por lo tanto el autor ha
sido desplazado por la palabra, ella nos ha entregado las imgenes, ella me
ha llevado a pensar en la nostalgia desde un sujeto que ha sobrepasado a la
persona Mistral, Lihn, Poe y Artaud.

Absorbidos todos en la magnitud del lenguaje, nos permitimos interpretar en
nuestra situacin de lectores, as como los mismos autores se convierten en
lectores al hablar de sus textos. La creacin de la independencia de lo
escrito frente al que escribe se justifica slo en el lenguaje, es este
nuestro parentesco (escritores/lectores), todo descansa aqu y nos permite
la nostalgia hasta desde lo desconocido.

Si slo analizramos los textos desde la perspectiva que nos han entregado
los autores estaramos minimizando las posibilidades interpretativas, le
estaramos dando una muerte prematura al texto, pero los signos y los
smbolos que esperan impacientes en cada obra prohben esa muerte.

      De esta manera se desvela el sentido total de la escritura: un texto
      est formado por escrituras mltiples, procedentes de varias culturas
      y que, unas con otras, establecen un dilogo, una parodia, un
      cuestionamiento; pero existe un lugar en el que se recoge toda esa
      multiplicidad, y ese lugar no es el autor, como hasta hoy se ha
      dicho, sino el lector ...el lector es un hombre sin historia, sin
      biografa, sin psicologa; l es tan slo ese alguien que mantiene
      reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el
      escrito (12).



Notas

 1. Probst, Enrique. Nostalgia y depresin. En Internet en:
    http://www.chasque.apc.org/frontpage/relacion/0007/depresion.htm.

 2. Barthes, Roland. Sobre la lectura en El susurro del lenguaje. Paids.
    Buenos Aires, 1994. p. 47.

 3. Mistral, Gabriela. Sobre cuatro sorbos de agua, en Antologa mayor.
    Prosa, p. 588.

 4. Ibd. pp. 391-392.

 5. Ibd. p. 553.

 6. Lihn, Enrique. lbum de toda especie de poemas, Editorial Lumen,
    Barcelona 1988, p. 13.

 7. Ibd. pp. 61-62.

 8. Poe, Edgar Allan. El cuervo en Texto del estudiante; lengua
    castellana y comunicacin, Editorial Mare Nostrum, 1998. p. 253.

 9. Artaud, Antonin, El pesa-nervios, Visor, Barcelona 1972. p. 60.

10. Ibd. p. 54.

11. Ibd. p. 69.

12. Barthes Roland, La muerte del autor, sin referencia.



Bibliografa:

 MISTRAL, Gabriela. Sobre cuatro sorbos de agua, en Antologa mayor.
  . Beber en Tala, en Antologa mayor.
  . Como escribo en Antologa mayor.

 LIHN, Enrique. Porque escrib, en lbum de toda especie de poemas, Ed.
  Lumen, Barcelona, 1988.

 ARTAUD, Antonin. El pesa-nervios. Visor, Barcelona, 1972.

 BARTHES, Roland. Sobre la lectura, en El susurro del lenguaje. Paids,
  Buenos Aires, 1994.
  . La muerte del autor, sin referencia.

 PROBST, Enrique. Nostalgia y depresin. En Internet en:
  http://www.chasque.apc.org/frontpage/relacion/0007/depresion.htm.

** Clara Quero Flores
   claraqf@hotmail.com
   linguaquiltra@yahoo.es
   Docente e investigadora chilena. Es colaboradora permanente del
   Colectivo Lingua Quiltra (http://colectivolinguaquiltra.blogspot.com).
   Licenciada en pedagoga en castellano de la Universidad de Santiago de
   Chile (http://www.usach.cl) y estudiante de magster en literatura en la
   misma universidad.



=== La hermenutica del lenguaje y los conflictos de interpretacin =======
=== Andrea lvarez ========================================================

Un profundo inters sobre la relacin entre la filosofa y la teora
literaria ha llevado al catedrtico de estudios iberoamericanos de la
Universidad de Toronto, Canad, Mario J. Valdez (1963), a estudiar a fondo
las teoras hermenuticas. De dichos estudios surgen, entre otras obras, La
fenomenologa hermenutica, El estudio de la literatura y sus Indagaciones
hermenuticas, grupo de ensayos basados en la labor filosfica del
representante fundamental del pensamiento francs contemporneo, junto a
Barthes, Foucault y Derrida: Paul Ricur (1913-2005). Entre los ensayos de
fenomenologa hermenutica de Ricur destacan Historia y verdad (1955) y La
metfora viva (1975).

El presente ensayo aborda algunos orgenes de la hermenutica a partir de
su aplicacin a textos literarios y, sin pretender escribir un manual
aspiro no sucumbir en las profundidades del intento por demostrar su
contemporaneidad democrtica, respetando siempre las antiguas tendencias
que dieron origen a los mtodos de interpretaciones tradicionalista.



Los conflictos de interpretacin

Cuando Lezama Lima, bajo el rgimen totalitario cubano, comenz a invadir
el mundo con sus indescifrables metforas, slo los entendidos, mucho
tiempo despus, pudieron interpretar el verdadero significado simbolista de
sus controversiales poemas; pero l no ha sido el nico en la historia de
la literatura a quien la opresin oblig a disfrazar por decirlo de
alguna manera, la conflictividad de ideales que se anteponan al desarrollo
literario de la poca.

Para profundizar en estas interpretaciones y acercarse a la realidad que da
vida a las metforas en un texto, se crea un sistema de interpretacin
filosfico que ms tarde sera definido como anlisis hermenutico.

El trmino hermenutica procede del griego hermenuiein que significa
expresar o enunciar un pensamiento, descifrar e interpretar un mensaje o un
texto.

Etimolgicamente, el concepto de hermenutica se remonta a la simbologa
que rodea a la figura del Dios griego Hermes, el hijo de Zeus y Maya,
encargado de mediar entre los dioses o entre stos y los hombres. Dios de
la elocuencia, protector de los viajeros y del comercio, Hermes no slo era
el mensajero de Zeus. Tambin se encargaba de transmitir a los hombres los
mensajes y rdenes divinas para que stas fueran tanto comprendidas, como
acatadas convenientemente.

El hermeneuta es, por lo tanto, aquel que se dedica a interpretar y develar
el sentido de los mensajes, haciendo que su comprensin sea posible y todo
malentendido evitado, favoreciendo una adecuada funcin informativa y
educativa.

Desde Aristteles, quien versaba sobre el anlisis de los juicios, la
hermenutica constituy un arte de interpretacin para el esclarecimiento
de los textos sagrados en las pocas del renacimiento y la reforma
protestante; luego se aplic a la literatura clsica grecolatina y ya, en
el romanticismo, pas a ser una disciplina autnoma.

En la actualidad la hermenutica se ha convertido en una corriente
filosfica que, hundiendo sus races en la fenomenologa de Husserl y en el
vitalismo nietzscheano, resurge a mediados del siglo XX y tiene como
mximos exponentes al alemn Hans Georg Gadamer (nacido en 1900), Martin
Heidegger (1889-1976), los italianos Luigi Pareyson (1918-1991), Gianni
Vattimo y la figura ms representativa del pensamiento francs
contemporneo junto a Barthes, Foucault y Derrida, Paul Ricur (1913-2005).

Independientemente, cada uno de estos pensadores adopt una determinada
posicin hermenutica en torno a la problemtica de la verdad, definida
como fruto de la interpretacin del hermeneuta, y del ser
(mundo-hombre-autor), quien representa una gran obra textual inconclusa que
se comporta de manera semejante a como lo hace en el lenguaje escrito.

Basados en estos conceptos se puede asumir a la hermenutica como la
sntesis del anlisis literal del texto y sus contenidos implcitos. Estas
interpretaciones, por tanto, involucran al intrprete-hermeneuta quien se
apropia del contenido, segn expresa Ricur:

      El texto comienza no por el autor sino con el lector del autor.

Para ello se fracciona el texto y formulan ciertas preguntas bsicas; las
cuales guiarn el proceso de indagacin hermenutica y que resumo de la
siguiente manera:

  Quin habla?

  Quin acta?

  Quin o qu es el sujeto u objeto moral de la interpretacin?

Desde estas bases se pueden sustentar las otras interrogantes que surgirn
en el desarrollo de la reflexin hermenutica.

Sabemos que paralelo a la teora, el estudio hermenutico afronta una
multitud de problemas en lo que al texto literario se refiere, al
comentario a ste, a los modos de examinarlo. En el pasado la comprensin
literaria estuvo subordina a un crculo cerrado, hermtico a la
interpretacin. El arco hermenutico de la figuracin permite la apertura
de este crculo y se enfrenta al texto literario, permite la reflexin
sobre su lectura y la posterior reconfiguracin del mismo.

En conclusin, el hermeneuta-lector lee para hacer del mundo del texto
parte del propio en reclamo a la verdad de su propia conciencia y
experiencia imaginativa. Para dar paso a la reflexin y luego a la
refiguracin (planteamiento propio del lector a partir de la lectura y que
puede ser independiente a las motivaciones del autor del texto).



Las tres disciplinas de Ricur

Trayendo a colacin la asercin en que termina o concluye la primera parte
de este trabajo: El hermeneuta-lector lee para hacer del mundo del texto
parte del propio en reclamo a la verdad de su propia conciencia y
experiencia imaginativa, vienen a mi mente algunas aplicaciones que
asignadas en los cronogramas de estudios secundarios o superiores de
educacin, sustituyen el razonamiento natural del alumno-lector y lo
limitan en el acto intuitivo de interpretar (exponer libremente algn
criterio literario opuesto le significa o significaba una inmensa X de
reprobacin). Un sistema hermenutico de interpretacin sistematizado e
iterativo tiende a aceptar slo los conceptos ya establecidos. As lo
deja ver la escritora, ensayista y docente argentina residente en el estado
Aragua (Venezuela) Julia Elena Rial, quien afirm recientemente en
conversacin sobre el tema: La hermenutica es un crculo cerrado que no
permite ir ms all de su razonamiento; la razn? La habitualidad de un
sistema en donde su hermenutica se eleva a pretensiones totalizadoras,
incluso totalitarias. Repetir slo y exclusivamente lo que la tradicin
hermenutica hermtica nos seala. Este tipo de procedimiento ya no se
considerara prctico ni evolutivo, en primer trmino: porque es imposible
negar al objeto de la interpretacin la innovacin semntica y en segundo:
porque hemos comenzado a pensar ms y un mundo nuevo se descubre al
entendimiento donde toda pretensin totalizadora se expone a s misma a la
crtica, esto ha sucedido a la hermenutica de cuyo propio
acondicionamiento sale airosa, reivindicada. Las antiguas metodologas
tienden a desaparecer con Ricur y sus intenciones hermenuticas aplicadas
a los textos literarios.

La experiencia ontolgica de interpretacin de Ricur parece nacer de sus
propias exigencias hermenuticas, al desvelamiento del hombre y su
discurso; cuando la nocin del ser se convierte, para l, en ser
interpretado y esto slo se hace posible por la va de la interpretacin
de los signos y smbolos para dar una razn del ser al discurso humano.

Por esta va, Ricur logra significativos avances de los cuales sintetiza
Manuel Maceira los tres puntos bsicos de la hermenutica en su Ontologa
militante (M. Maceira, 1991:5-53), que precisa:

  Reconstruir la simbologa ontolgica y sus manifestaciones sin separar
   los diferentes estilos de interpretacin hermenutica.

  Cada uno de los aspectos reales del ser hermenutico ser parcial.

  La funcin simblica nos guiar a la posibilidad de un yo significativo
   con una subjetividad real.

Unificando estos criterios, concuerdo en que no existe una disciplina que
sea capaz de totalizar el campo entero que cubre la retrica, la potica y
la hermenutica. De all se cree conveniente sealar las intersecciones de
las tres disciplinas y democratizarlas sin obviar que: cada una de ellas
habla por y para s misma, tal y como menciona Mario J. Valds en su libro
Indagaciones hermenuticas (2000; 64-65).

Para expresar ms claramente tal democratizacin, a continuacin expondr
algunos conceptos y anlisis hermenuticos tomados al azar en Internet y
realizados por lectores-hermeneutas:



*** Primer texto escogido: Talismn.
    Autor: Cuauhtmoc Molina Monrroy (1944). Mxico.
    Escritor y poeta. Egresado de la Facultad de Filosofa y Letras de la
    Universidad Nacional Autnoma de Mxico.

As mi talismn me habl de suyo,
enojado en fetiche:

Si bien algo me viste como cosa,
tal vez me agosta saberme en mi desgaste;
as cuando me tocas voy de lastre,
sin ver el beneficio que me asiste.

Quisiera ser ritual no slo objeto,
y ser el sacerdote que te viste;
quizs sentirme siervo acompaante,
saber de tu experiencia en el ahora;
y no sentirme nada en las deshoras,
cuando tus dedos tallan mis esfinges.

Saqu del bolso objeto fastidioso,
...incmodo amuleto desgastado,
me hart de quejas y todo lo enunciado;
lo puse en cofre y todo lo olvidado,
y el ojo de venado me colgu.

Anlisis

Lector-hermeneuta: Ana Cspedes, Analuca. Mxico. Escritora, psicloga y
crtico literario.

1) La relacin entre erotismo y poesa es tal, que puede decirse, sin
   afectacin, que el primero de los versos es una potica corporal, y que
   el segundo es una ertica verbal.

2) La imagen potica es abrazo de realidades opuestas y la rima es cpula
   de sonidos.

3) El poema erotiza el lenguaje y al mundo porque el mismo, en su modo de
   operacin, es ya erotismo. Y del mismo modo: el erotismo es una metfora
   de la sexualidad animal.



*** Segundo texto escogido: Lata de tomate, una rosa.
    Autor: Liliana Betancourt. Colombia.
    Poeta y economista.

Ayer me cort con una lata de tomate.
Fue un corte cido y de un escozor siniestro.
Met el dedo bajo el chorro de agua fra,
sangraba profusamente y la hemorragia
tea de rojo el lavamanos, demasiada sangre.

Me presion con un algodn todo lo fuerte que
pude pero enseguida lo tuve que sustituir por otro
porque se empapaba de sangre,
luego me puse otro, luego otro, luego otro y no
paraba de sangrar.
Lo intent con una curita pero ni siquiera pude
pegarla porque tena el dedo baado en sangre.

Cog una toalla y me la enroll como pude en el
dedo. De repente tuve un negrsimo presentimiento.
Corr hacia la librera y busqu, ya medio mareada,
un libro de cuentos de Garca Mrquez,
tena la visin borrosa y me cost unos minutos
dar con l.
En ese intervalo, la toalla empez a soltar
gruesas gotas de sangre sobre el parqu.
Por fin encontr el libro que buscaba,
abandon la presin sobre mi dedo moribundo
y fui pasando las hojas con la desesperacin
de un condenado.
All estaba el cuento, ese cuento triste y letal
en el que una novia que se pincha con la espina
de una rosa y acaba muriendo
desangrada por la picadura dejando un reguero
granate sobre un paisaje nevado.
No s si llegu a terminar de leer el relato
porque sent que me alejaba del libro,
de la habitacin, de mi casa, de mi cuerpo...
Esta maana he amanecido en la cama de un
hospital, he mirado mi dedo y slo tena una heridita
diminuta y superficial.

Me han dicho que me desmay del susto nada ms
por cortarme, que no he sangrado nada
y que me dieron un calmante
porque gritaba no se qu de una novia moribunda
con una rosa.
Me han recomendado ir a ver a un psiquiatra pero
yo s que la lata de tomate
pudo matarme.
Yo lo s y s que
ustedes me creen, o no?

Anlisis

Lector-hermeneuta: Cuauhtmoc Molina Monrroy. Mxico.

1. En la cadencia de la narrativa, el lector no se da cuenta de que es
   parte de una realidad distinta a otra realidad y de ah a otra realidad.

2. El humor: resulta cuando el lector descubre que ha sido pillado en las
   cinco realidades del narrador; yo le llamo ir intercontextuando, momento
   a momento (ante el abrelatas; ante el ensueo; ante la novia de la obra
   de GM y en el hospital; y muy importante, la situacin del narrador es
   toda una incgnita).

3. El efecto: la sorpresa del descubrimiento de quien se recrea en la obra
   tiene un efecto artstico insoslayable. Nadie podr propiciar esos
   efectos, porque cada autor tiene su forma de sorprender a sus lectores
   (no siempre es a propsito). El acto creativo sucede cuando el autor
   cambia de direccin de pensamiento (DP), lo que va de una forma
   convencional a otra no convencional; lo ms difcil en un escritor no es
   tanto el cambio del significado (metaforar), sino de los contextos; de
   esa forma se rompe la liga asociativa del pensamiento (el pensamiento
   habitual) y suceden las sorpresas.

4. El mensaje: todo mundo conoce el dicho Ahogarse en un vaso de agua: la
   desproporcin. La respuesta desproporcionada ante situaciones que no lo
   ameritan; ste es producto de nuestra apercepcin en relacin con
   situaciones del entorno. Hay quien asevera que cuando las percepciones
   se toman como realidades, son reales las consecuencias de esa
   percepcin. Por eso los estructuralistas como Schopenhauer, Wietgestein,
   E. Becker; dicen que el hombre es su lenguaje, porque no tiene otra
   manera de representar la realidad, que no sea bajo la condicin de los
   propios significados que le dan a sus relaciones con su entorno (interno
   o externo).

5. Las consecuencias: la confusin de realidades, son estados de
   conciencia que pueden propiciar sufrimiento y confusiones en quienes no
   se dan cuenta que los sufren. La importancia de separar una realidad de
   otra es sumamente difcil. En otros momentos esas formas de conciencia
   llegan a ser tiles sobre todo en momentos de crisis y de alto riesgo,
   porque cuando uno est en riesgo de sobrevivencia como en el caso de
   Vctor Frankl (creador de la logoterapia), no hay como la mente para
   encontrar refugio; que no es el caso de nuestra abridora de latas.

Como se puede observar, dos estilos y tendencias diferentes de interpretar;
pero que se revalidan desde la realidad ontolgica del lector.

En definitiva la hermenutica seguir siendo, entre otras funciones, el
arte de interpretar textos en un contexto diferente al del autor o de algn
auditorio, bajo la perspectiva de argumentar, configurar, redescribir, con
objetivos exclusivos entre ellas y estn condenadas irremediablemente a
complementarse, aun con sus limitaciones de origen.

** Andrea lvarez
   andrea_alvarez55@msn.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1956). Reside en Turmero (Aragua). Buena
   parte de su vida la dedic a la educacin primaria. Ha participado en
   diversos talleres literarios conducidos, entre otros, por Julia Elena
   Rial, Manuel Cabesa y Leonardo Maicn. Forma parte del taller literario
   infantil Cuenta y Pinta, Pinta y Cuenta, que estimula la lectura
   creativa en nios entre los 5 y 12 aos, y de la agrupacin cultural
   Pie de Pgina. Es administradora adjunta del grupo Caf para Dos
   (http://groups.msn.com/CAFEPARADOS). Textos suyos han aparecido en Artes
   Piano Bar (http://groups.msn.com/ARTESPIANOBAR), Sipea
   (http://groups.msn.com/SIPEA), Arihua (http://www.arihua.net) y La Lupe
   (http://www.lalupe.com.ar), as como en la antologa Poesa
   Iberoamericana del Siglo XXI tomos I (2005) y II (2006, Mxico, en
   proceso de edicin).



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Tres poemas
       Luisa Martnez Campos

   *** El vasco
       Jorge Durn

   *** Poemas
       Goyette Dos Gallos

   *** Unas horas en la cama
       Gabriel Amador

   *** Dos poemas
       Mara Rosa Perea

   *** Crnicas de una escritora anunciada. Un cuento para el Gabo
       Ana Mara Fuster Lavn

   *** Poemas
       Rosy Palu

   *** Entre las cinco y las seis tiene que parir el sol
       Beatriz Badaui

   *** Poemas
       Mauricio Torres Paredes

   *** La comunidad
       Roger Ferrer Ventosa

   *** Poemas
       Lolo Morales

   *** El redentor
       Anglica Santa Olaya

   *** Naufragio (extractos)
       Gustavo Lespada

   *** La rabia
       Abdul S. Machi

   *** Contemplacin de la utopa
       Ana Mara Rodrguez Francia

   *** El mundo de Juan Claudio
       Gabriela de la Pea Astorga



=== Tres poemas      Luisa Martnez Campos ================================

*** Araya

Azul de mar
entrelazado
con el fulgor rojizo de la montaa
salinas tornasoles
naturaleza retorcida
bajo el peso de la inclemente brisa
arcilla moldeada
con manos sabias de ancianas centenarias
infantes acosando traslcidos cangrejos
que se ocultan en
oscuras autopistas bajo la arena
alcatraces y tijeretas
compitiendo en danza sincronizada
sobre el mar.

===

Y el mar con su rugido eterno
de golfo desgastado
se escuda entre las piedras
y yo, solitaria en mi ausencia
me oculto entre velmenes
que esperan la hora de partir.

===

*** El boquete

Amanece en el boquete
  los peces huyen en cardmenes
    para evitar el garfio
      del pescador asesino
       pasos, trotes
       de caminantes silenciosos
      aroma de mar
    y de axilas hmedas
  olor de juventud
y de vejez.

** Luisa Martnez Campos
   martinezcamposl@hotmail.com
   Poeta y docente venezolana (Cuman, Sucre, 1958). Es profesora
   universitaria. Su obra permanece mayoritariamente indita.



=== El vasco      Jorge Durn =============================================

Hace doce aos que no habla...

Todos los das se lo puede ver pasear por la plaza. Una enfermera
uniformada lleva la silla de ruedas.

El mentn clavado en el pecho, los ojos muy abiertos, la mirada perdida
dirigida hacia el frente. Un hilo de saliva corre por la comisura de los
labios. La enfermera lo enjuga con un pauelo.

Ya s dnde vive, lo he visto entrar y salir del edificio.

Cuando llueve o hace mucho fro tambin lo veo por el balcn, detrs de los
vidrios, en la misma posicin, con la vista hacia el ro como mar.

Cuando pasea por la plaza siempre lleva una pizarra en la mano que dice:
Buenos das. Si alcanza a ver un conocido la levanta todo lo alto que
puede.

La manta escocesa sobre las rodillas. Una linda gorra cubre sus cabellos
largos y blancos.

Son dos vueltas a la plaza y luego hay que parar frente al edificio Cavagna
para ver una pincelada del ro, los barcos que buscan el mar, lo dejado, lo
anidado en el corazn, luego otra vuelta ms y volver al edificio.

Hoy es distinto. Viene una marcha piquetera y se detienen a observar.
Estn en la zona de los vendedores ambulantes y los comercios clandestinos.
Desde arriba de la plaza se distinguen. Demasiados bombos, demasiados
ruidos. Rostros con capuchas, palos, mujeres y nios dispuestos a todo.

De pronto una bomba de estruendo, otra y otra ms. El fuego..! Y la
polica que carga despiadadamente.

Vuelan sillas, mesas, muebles, pollos a medio limpiar, pedazos de carnes y
verduras, ollas, un sin fin de cosas...

El vasco se incorpora, cae la silla de ruedas por las escaleras de la
plaza, alcanza a caer sentado en un cantero y entonces con todas sus
fuerzas grita: GUERNICA!

** Jorge Durn
   chegoliat@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Crdoba). Fue estudiante en el Conservatorio Msico
   Actoral de la profesora Rita Alberto en la provincia de Crdoba.
   Particip en talleres radio-teatrales dirigidos por Oscar Ubriaco Falcn
   y Laura Fabio en la provincia de Mendoza, y durante ao y medio en
   talleres en el Conservatorio Nacional de Buenos Aires, algunos dirigidos
   por Cunil Cabanillas. Fue alumno de la prestigiosa directora Galina
   Tolmacheva, regisseur del Instituto de Arte Escnico de la Universidad
   Nacional de Cuyo (http://www.uncu.edu.ar). En su juventud fue oyente,
   traspunte y utilero en muchos teatros independientes de Buenos Aires, en
   las dcadas del 50 y 60. Fue fundador en Mendoza del Teatro
   Independiente del Hombre, cofundador de la agrupacin Pequeo Teatro y
   director de la puesta en escena de La mujerzuela respetuosa, de Jean
   Paul Sartre. Fue ayudante de direccin de la obra de Hugo Betti Delito
   en la isla de las cabras. Cofundador del teatro independiente La Avispa,
   en Mendoza. Actor en las obras Trescientos millones, de Roberto Arlt; El
   puente, de Gorostiza; Farsa y justicia del corregidor, de Alejandro
   Casona, y Un amante en la ciudad, de Ezio de Rico, entre otras. Publica
   en las revistas Mediterrnea, de Crdoba, y Voces, de Mendoza, y tambin
   ah, en el semanario Propsitos, sobre temtica teatral. Ganador de un
   concurso de la Sociedad Mendocina de Escritores por su cuento
   Marcelina. En 2006 dirigi la obra de Gilherme Figeiredo, La zorra y
   las uvas, en el teatro del Colegio Esqui, de Mar del Plata.



=== Poemas      Goyette Dos Gallos ========================================

*** Mujer de humo

Apareces cuando quieres,
te haces espesa y altiva,
aun cuando no me cubres.

Distinta a la misteriosa niebla,
contaminas el aire puro que busco,
metida ests en m por gusto.

Otros aires me reclaman por ah,
olvdate de tu inhalador, que al
soplarte me habr desecho de ti.



*** El jardn de las delicias

Voy a escribir un poema antes de que se termine
esta noche de lunas verdes que me arrojan espinas,
en los escasos adoquines muertos de fro.

Lluvia en el calor de las comas de mis fantasas,
animales que nos llevan a travs del jardn de las delicias.
Atrpame, ahgame en el sangriento lago de tus labios.

Extirpado de la kilomtrica naturaleza de tu lujuria,
y alimentado por el dolor de tus uas sobre mi piel,
busco al hombre que plasm la burla de mi dolor en miel.



*** Fleur de lis

Eres tanta mujer que no me alcanzaba la vista,
el escucharte me es una suave llovizna eterna,
Tus labios el clido misterio de la futura procreacin de
nuestras lejanas manos fundidas en dolor colectivo y personal.

Notas nunca tocadas sobre la tierra dura del ayer;
francs americano que hace llorar a la guitarra
de placer y deseos, bombos desconocidos del sur.

Luz ma que entras en la penumbra pletrica de mi exilio,
nombre santo y eterno de la madre de millones acompaado por
guerrero guila o jaguar de una triloga que me hizo vibrar.
Abro un cofre en la ambigua luna de aqu, un amor que vuela.

Sentado en la mesa de mis races te prepar la bebida
en el jardn de la flor de lis, gnesis de lo que somos.
Mestizo de sangre te cubrir con el viejo encanto de nuestro origen,
mujer ma, hombre tuyo ser, acptame o explotar.



*** Llaves de desencanto

Quiero creer a travs de mis lgrimas
ya concebidas, mas no natas.

Quiero poder dibujar mi voz de nio
en papel de estraza.

Quiero batirme entre labios dormidos,
donde sucumbe un pauelo baado por el suelo.

Quiero entregarte rosas de valor,
con espinas de dolor.

Quiero recrearme en la Verona lluviosa,
para tocar tu pecho de Giulietta melodiosa.

Qu pensars ahora que te desterr de mi poesa,
que ests lejos de mi pensamiento, fuera de mis lgrimas,
y suprimida de mi aliento?

An respiras el cido embriagador de tu soberbia?

Tabula rasa, querida.



*** Sudando el papel

Siento la msica que se agolpa en mi cerebro,
con cascadas de sangre chorreante,
de vacilaciones con ritmo,
y de luces que llaman a mi canto jadeante.

Se vuelcan los versos novelescos,
en un drama que alberga mi cabeza.
En bandera colgada a media asta,
marchando van las hadas de historia diversa.

Rayos de crema batida sobre la espalda,
de quien no se alcanza en la cabalgata.
De ropa roda y de nubes descoloridas,
es el grito de mis venas ya partidas.

Sudo sobre el papel de letras formadas,
ellas me hablan, sienten y espantan.
Es fuego sobre dedos descansados,
en una carta hiriente de favores soados.



*** El calor de tus entraas

Me adentro entre tus entraas,
fumando un cigarrillo de terciopelo amarillo,
vinindome desde el ms furioso de mis mares,
contemplando tus viscosos telares.

En el crepsculo interior de tus vsceras,
escucho cmo es La Vie en Rose,
mientras trago un poco del humo rojo que emanas.
Una actitud que slo el diablo conoce.

Siento el calor que guardas dentro,
del mal olor que revienta la flor,
recordndome el napalm
de muerte y codicia en Vietnam.

Prendo uno, y dos, tal vez ya son tres,
en escenarios blasfemos, y sucios,
de una escuela de libertinaje
construida con cadenas de placer.

Ya son muchos, en esta noche,
de temores recitados en carne podrida,
por un hombre sin rencores,
que su nombre a gritos l olvida.

Magia de un perfume de mujer mojada,
conocida, apreciada, antes amada.
Reconociendo el reflejo de la vela,
perfecta inclume, enteramente entregada.

Ya son bastantes cenizas sobre el plato,
de muchas lenguas, ellas vivas y muertas.
Son sales sin filtro de pasin esperada,
en cnticos nacidos en la rtmica Jamaica.

** Goyette Dos Gallos
   goyettedosgallos@gmail.com
   Escritor mexicano (Celaya, Guanajuato, 1984). Estudia derecho y es
   activista poltico. Mantiene una bitcora de poesa en
   http://plateaumontroyal.blogspot.com, y una personal en
   http://goyettedosgallos.blogspot.com.



=== Unas horas en la cama      Gabriel Amador =============================

Llegs antes que yo, eso ya es raro. Te pars en mi esquina sin carraspear.
Pantaln. Chaquetita. Desbotonado, todo normal. Ah noms ves pasar al
fanfarrn del barrio con tu prxima novia. A los besos. Pantaln negro.
Suter algo viejo. Galantera elongada, percha rotosa. Vos te decs
torcida la boca con cido, Zorra. Pates una hojarasca, a falta de caja
de vino en el hombro y facn en el cinturn de cuero. El viento te ignora y
va a esconderse bajo el auto. Qu va ser!, otra cosa que decs. En las
comisuras ubics la saliva pegndose al bigotito, tierno y espeso, como
manda el invierno. Hacs la media vuelta, la misma hojarasca. Zapato. Ests
esperando que a las once te lleguen las ganas de irte. No hacs nada para
detenerte. Tens las bolas arrufianadas por el silencio. En casa dejaste
las causas. Adentro sents algo, algo, algo que te morterea el corazn, la
panza, los genitales. No hay duda: ests perdido, hermano. Eso no espera a
las once. Llega.

Veo que te arregls, te ests preparando para algo. Anillo plata nueve
cincuenta. Te lo tocs dndole vueltas as con el pulgar, hasta que te suda
e hincha el dedo anular, hasta que te raspe y ya no lo puedas hacer ms sin
lastimarte. Ports la mirada estupidizante del gladiador rendido, la
transitoria sabidura de una gallina. Sabs que no es nada, porque nada va
a pasarte, lo sabs. Arriba: mirs al cielo. Pocas ideas. De pronto te
alborots como si una nueva urgencia te estuviera avisando que te
arponear. Llega... llega... no. No pasa nada. Sacs un chispero negro y al
vuelo encends el cigarrillo, como esperanzado de picarte el alma con los
suspiros chamuscados y ablandados por una coraza de humo. Sin carraspear
an, para que la puerca vida se pinte de gris y no joda ms. Ya tanto no
s. Pero lo aparents con dulce xito. No lo s. Lo adivino te confieso.

Pantalones caqui. Con costo me mirs la falda. Las tetas nada, como si no
estuvieran. En realidad no mirs nada: ni siquiera la carne dentro de esta
manzana mordida te puede ya salvar de tu infierno. Fums con la velocidad
de una venganza que presiento casi propia. Espis un bus que pasa. Te mirs
mirado. Te da placer. Ese placer te evade, radindose a los otros animales
de la calle. Perro. Paloma castilla. Perro. Lagartijn. Semforo. Ahora
chica con el pantaln carcomido en el taln. Campera German, culo talla
seis. Te abrs un nuevo paquete para brindar por el espectculo. Paquete
Francis rojo, porque sos hombre. La encarnacin del gran tuleque, ese fue
el piropo que se te ocurri. El gran tuleque. Algodonosa muletilla por
donde se te mire. Jodido. Con razn ests solo.

Rodo por el colmillo de la noche. Es ruda esa amargura. Si as sobrevivs
todos los das, sos mi hroe. Ms todava: sos mi artista. Ludpata a
fuerza de la naturaleza. Qu te enojara ms que te dijera en este
momento: que ya te amo o que ya te odio? Me tiento. Levs la cabeza.
Anillo. Cultivs un silencio lampio y seco. Por algn poro tapado sents
el instinto de platicar, te llamea el poro ese, te grita, quers hablar con
alguien. Claro, yo te entiendo, flaco. Me gustara entenderte. Miento: s,
te entiendo, pero solamente porque me imports bien poco. Nada. Un poco.

Sos de afuera, lo adivino, tu peinado lo promete. La calle se abarrota de
signos que indican las once. Te decids a irte. Por fin. Mal acompaarse es
mejor que mal soledarse. No sabs estar solo, apuesto mi nombre por eso. Lo
que buscs no est ni en el aire, ni en la arena, ni en la cama sucia ni en
los libros, tampoco est en mi culo. Ni en el volcn. Aunque s me mirs el
culo, pero nada. Aburrido, ni orgasmo cortado, no alcanzs ni siquera la
categora de duda existencial. Tu sangre te calienta, sents que por
inteligencia un buen poema te va a suceder. El mejor poema que podemos
escribir, el del epitafio. Te vas como media cuadra. Qu sabias son las
mariconadas del destino. Pero no: volvs. No hay caso.

Retorns a tu asiento, ac, a pocos metros. Te est faltando el coraje para
resolver tu soledad de la forma ms fcil, poco a poco te vas llenando de
medias mentiras, de ensoaciones que solamente los magnates devoran, te
embriags de amores mancomunados y violentamente fofos. Pero no te das por
vencido, entends que sos una criatura hecha para podrirte soando. Qu
soars? Qu estars soando? Yo misma pagara por ver eso. Ser soada y
que te sueen. Soar sin malabares, baar las frugalidades del alma con las
mejillas calientes, rosadas, la sonrisa bala en boca y las manos hmedas,
una para la vida y otra para la muerte. Que en la calle escampe. Pero a vos
te falta mucho. Necesits un refugio, eso necesits: un lugar donde sea
imposible frustrarse, un refugio. Qu sexy que te queda el papel de
odiador. Te vas levantando con el silencio rumiado, se ve que ya mascada la
zorra. Ahora me quers hacer trampa mirndome por el rabo del ojo. Te
irs. No te cuadra mucho el fro. No te queda bien el rezongo ni la
escupida amarga, ni el putero a Dios. Te alborots, te llega... te llega.
No. Manos sobre el pantaln. Limpindose.

Taxi. Maana no me encontrars ac, ni sabrs que Claudia es mi nombre
artstico. Tampoco tendrs los dineros para comprarme unas horas en la
cama. Aunque los tuvieras, no te las vendera. Tu sangre me dara
vergenza. Tu saliva me engullira en un agujero negro. Tus sueos me
arruinaran. Tu semen me sabra a lava, magma, o cualquier otra cosa
ignfera. Achicharrante. Tambin tendra un miedo gordo de ser la odiada en
un momento de amor. Llmale como vos quieras. Pero no. Yo no estoy con
animales, slo con cabrones. Vamos a fumar, si quers. Por separado. Vos
ac, te dejo este espacio, te heredo este invierno hecho harn solitario,
este latido en el plumaje, esta chanchita para que le pongs, all sentado
y ofuscado, todos los das unas moneditas al alma... Aunque no vengas ms.
Yo, desde otra vida, te hago el aguante. La barra brava. Lo sabs, lo
adivins, mis caderas lo prometen.

Te fuiste. Almorzando un carraspeo de seguro, con un churrasco encebollado
entre medio. Coms porque sos que comes para algo al fin y al cabo,
coms porque sos. As, de una vez por todas. Tus brazos alados, la boca
seria, la lengua con olor a nicotina, un pf. Me mirs de reojo con una
sorna incurable, pero no me importa porque eso ya es araazo en saco roto.
Tampoco me dirs puta, lo presiento. Ah est. Espalda de camisa. Lejos con
tus pasiones prricas, envenenantes. Por fin. Te dejo. Pienso en todo lo
que dur lo nuestro. Y ahora te pienso ya no ms. Te beso con una
profundidad que nunca puedo encontrar. Que vuelvas nunca. Y suerte, suerte,
mucha suerte.

** Gabriel Amador
   bebopers@gmail.com
   Escritor nicaragense (Managua, 1980). Es estudiante universitario en
   las carreras de medicina y filosofa. Coeditor del medio impreso de
   comunicacin alternativa Gente en Obra. Su trabajo El espejo apareci
   en La Siega Revista (http://www.lasiega.org, febrero de 2007).



=== Dos poemas      Mara Rosa Perea ======================================

*** Pinta el sol de todos los tiempos

Reflejo de luz del medio da
es el verdor de tu mirada,
cuando el sol est en el cenit,
en su pinculo

y la belleza deslumbra
entre hortensias azules.

Silencio entre palabras
en esta soledad rida.

Puedo tenerte o no tenerte!

Junto al reloj de arena
poemas recit
con palabras ajenas,
con lgrimas mas

deline en tus hombros el color
del viento!,
ms all de lo visible,
cual runa clandestina
trazada bajo la piel...

Acrcate!
hay tanta soledad alrededor...

El ro se pinta de alondras
cuando llegas t
y el murmullo del agua
disuelve ecos
de un ayer tortuoso.

Cruza el puente!
O toma la barca hasta esta orilla.
Las musas en el desvn
esperan por ti.

Escribe sobre mi piel,
en mi arco iris, en mi pecho...

Toma un plumn,
esfuma congojas!..

No renuncies...
Pinta el sol de todos los tiempos!

Sin temor entinta la pluma
con miel de romero

y allgate a mi alma!



*** Nido de verano

Un nido de verano y piel
ser lo que vendr,

en la poca tarda
al mudar la morera sus hojas
amarillas y secas,

antes de la ltima luna.

*

Nosotros...

rescataremos fuerza,
descuajaremos colinas
dominadas por espritus
de un tiempo sombro.

Cuando el silencio irrumpa
los sonidos del alba...

sellaremos
nuestro encuentro
en nuevo equinoccio
con lluvia dispersa
de un amor que renueva.

Cuando la noche se esfume
entre los claros del da

hundir mis brazos en los tuyos,
all muy despacio
acomodar mis alegras,
mis tristezas, mis silencios,
mis gemidos...

Atravesaremos miedos
para sanar heridas...

y que nuestra prosa se refleje
entre las hojas de poesa.

*

Cuando el tren del regreso recoja
lo que quede de vida
y llegue la prisa del vuelo,

entonces...
...dejaremos el nido,

seremos...
...dos pjaros errantes

en la lnea infinita azul honrando
una misma levedad,
un mismo cielo.

** Mara Rosa Perea
   mrperea@gmail.com
   Poeta y narradora argentina-italiana, reside en Buenos Aires. Ha
   publicado su poesa en los libros Letras en levedad (Dunken, 2006), La
   gran apuesta (Dunken, 2005), Poetas y narradores contemporneos
   (Editorial de los Cuatro Vientos, 2005) y Poetas argentinos
   contemporneos (Argenta, 1996). Textos suyos se publican en diversas
   revistas literarias.



=== Crnicas de una escritora anunciada ===================================
=== Un cuento para el Gabo      Ana Mara Fuster Lavn ====================

He visto un cadver. Fue el primero que atraves mis pensamientos, supongo
que todos nos tenemos que estrenar en el arte de morir de alguna manera, en
mi caso, tan inesperado como excitante. Eran los libros que lograba robar
como ladrn en la noche durante mis aos de escolar, que me convirtieron en
la cmplice del crimen perfecto, y sin escrpulos poda ser amante,
asesina, vagabunda, abogada, monja, prostituta, hombre, mujer, nia;
viajar, volar... Podan ser efectos de otra hojarasca, de otra historia
tras historia de una biblioteca robada. Libros, terribles conspiradores que
a travs del tiempo penetraban en mi alma para llevarme a un viaje sin
retorno.

Era el origen de una obsesin pgina tras pgina, pista tras pista; tenemos
que salvar a esa vctima aunque entreguemos como rescate todas nuestras
horas libres, o las usurpadas al sueo, a la intimidad del inodoro, a la
maestra o al jefe. No exagero, antes de que muriera el anunciado candidato
a occiso, hubo en mi vida unos ojos de perro azul mientras el olor de la
guayaba me seduca a penetrar nuevamente aquella biblioteca, en el stano
del antiguo hogar de mis padres.

Me di cuenta de mi irremediable necesidad de escribir; fue un mircoles
endomingado, no me import que mis amigas me invitaran al da de damas del
cine, con lo que me apasionan las pelculas desde pequea, pero en ese
momento tena diecisiete aos, con siete en el vicio de los mundos
apalabrados, y es que los sndromes de abstinencia son como aquella carta
que nunca lleg, como quedarnos abandonados, con el gallo de un hijo y no
tener comida, slo recuerdos en los bolsillos y sin dinero para comer, y
concluir con la palabra mierda, pues como el coronel de las soledades hay
tantos que no tienen quin les escriba. Yo segua sin remedio hacia mi
destino, decid escribirle la carta al Coronel para que no se ahogara en la
mierda (con la que el Gabo cierra ese libro), un sello y dirigida a
Macondo, Colombia. Mi madre se ri con el sobre de vuelta no such
address, claro, quizs Macondo no queda en Colombia, sino en la ciudad que
nos habita tan cerquita que no nos damos cuenta.

El hombre iba a morir, y no lo podamos evitar, tampoco se pudo evitar que
el General envejeciera en su propio laberinto y maldijera a la vejez. La
maestra segua hablando de mecnica cuntica, de la raz cbica de A sobre
B, y me quit un papelito en el que le escriba a desgraciado Santiago
Nasar, que abandonara el pueblo, que lo mataran. Ella se ri cuando vio
aquel libro escondido bajo mi carpeta, pero me rega y saqu mala nota en
su clase.

S, es que todos saban que morira, como de costumbre, excepto l, que no
guardaba memoria ni de sus putas tristes... y es que nosotros podemos ser
una crnica dentro de una crnica como deca mi abuela Hortensia, la
primera poeta de la familia. Y es que en la vida misma as como en los
libros, nadie oy nada, mucho menos vio. Tampoco les import cuando el
candidato a muerto sali con mejor ropa y su corbata morada. Muri como
venganza. Termin el libro y, como de costumbre, sigo otro y me sumerjo en
esa pasin tan intensa como el primer amor, as como mi primera sorpresa
ante el sexo masculino, fue el ahogado ms hermoso y ms dotado que uni a
las mujeres del pueblo, consecuencia lgica comenc a escribir mis primeros
cuentos y le hice una versin de la llegada de aquel hombre desde la playa
de Piones.

Definitivamente morira otro personaje de otra historia y tendra que
acudir nuevamente al depsito de sueos, que segn el diccionario de la
Academia de la Lengua se llama biblioteca. En fin, exista un brujo mayor
que poda vivir ms de cien aos de soledad, en un mundo macondianamente
maravilloso, pero no tan diferente de las historias que lea mi padre en el
peridico, y que comentaba en voz alta cualquier domingo durante el
desayuno. Le pregunt a mi progenitor, como perito siquiatra, cmo la
abuela de Erndira poda ser tan desalmada, siquiatra al fin, l me dijo
que los libros me iban a enloquecer como don Quijote, adems la casa de la
vieja se quem. Lo mir, con temor, l tambin tena la marca del lector
empedernido. Sin embargo, mi padre no entendi demasiado el camino que
tom, fueron muchos los culpables de que no estudiara leyes, demasiados
abogados en la familia, pero muchos ms libros.

Comenzaba a independizarme, sera posible un amor durante los tiempos del
clera? Llegaba el fin de las pginas y tema lo peor, que el amor no
triunfara, que la familia Buenda llegara a quedarse sin descendencia, y
que el pobre Santiago muriera sin que nadie le avisara. Record aquel da
cuando al terminar una lectura escuch una detonacin, s era un disparo.
Sent que el corazn se me sala del pecho y tuve que salir de mi casa al
umbral de la madrugada mientras todos dorman.

Y si ya estaba muerto? No era otro libro de Garca Mrquez. Abr la puerta
y sal entre el concierto de coques, me encontr bajo una lluvia de
palomas, la calle runruneaba a coro con mis pisadas. Sent un poco de
vrtigo, pero corr hacia el final de la calle de donde cre provenan unas
voces. Dobl la esquina y las palomas se convertan en flores muy hermosas,
segn llegaba a la casa de doa rsula. Sent una alegra que comenc a
olvidar mis preocupaciones. Llegu frente a la seora que estaba sentada en
una mecedora con un bebito muy tierno y acerqu mi mano para acariciarlo,
me dijo mam y sent unas fuertes palpitaciones. Cmo?, pregunt. Doa
rsula ahora tena mi rostro, pero no el de veinte aos que tena al salir
de casa, sino en los treinta pasados como mi presente. Tengo tu clave,
pdeme tres deseos, y luego regresa a la lectura, dijo y no la vi ms, sino
con el pasar de los aos frente al espejo.

Los deseos como los sueos siempre deben estar cargados de esperanza.
Regres a casa y mi hermano me cont que la vecina llevaba cuatro das
comiendo tierra porque le dijeron que curaba el mal de amores, su novio la
haba dejado y ella no volvi a vestirse de otro color que no fuese
violeta. Han pasado veinte aos y sigue vistiendo del mismo color y yo tuve
un hijo muy hermoso al que le encanta escuchar los cuentos de la familia y
del vecindario.

Hace tiempo que dej el pueblo y la lluvia de palomas y ptalos slo fue
reseada en un peridico universitario. Fui yo quien la present, pero no
la reconocieron como noticia, al menos me otorgaron mi primer premio como
cuentista. Luego del asesinato de Santiago, el patriarca se quedara en su
otoo, la abuela desalmada dejara de maltratar y prostituir a la
Erndira... Qu hicieron las mujeres de aquel pueblo con el ahogado bien
dotado? Lleg la carta del Coronel? La muerte real y la maravillosa, la
magia se funde con lo cotidiano, as en la vida como en los libros. S, el
Gabo fue uno de los culpables como tantos otros escritores de que, adems
de estar sentada frente a una computadora todo el da, en un empleo
drenante, pueda volar y ser cmplice de tantos mundos apalabrados como de
la vida misma.

** Ana Mara Fuster Lavn
   amfuster@prtc.net
   Escritora puertorriquea (San Juan, 1967). Graduada en estudios
   hispnicos en la Universidad de Puerto Rico, con una segunda
   especializacin en msica. Es editora de libros y correctora legal para
   el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Adems ha escrito y editado
   literatura infantil para Santillana, Alfaguara Infantil y Tri-Lin
   Integrated Services (Texas, EUA). Textos suyos han sido publicados en el
   semanario Claridad (del cual es columnista de la seccin literaria de
   Trasmano) y en las revistas Novum, de la Universidad de Guadalajara, y
   Taller Literario, Revista Interamericana, Zurde y Stano 00931, de
   Puerto Rico, as como en las revistas digitales Desde el lmite
   (http://www.geocities.com/marcas1pr/Desde_ellimite.html), En la orilla
   (http://www.enlaorilla.net), Letras Salvajes
   (http://www.geocities.com/letrassalvajes), Borinquen Literario
   (http://literatura.can.com), Cuento.com y El Confesionario
   (http://www.elconfesionario.net), entre otras. Ha sido incluida en las
   antologas Cuentogotas 3 (Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Entresiglos 2
   (Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Crculo de Poesa (Uruguay, Ed. Bianchi,
   2003) y Nueva poesa Hispanoamericana (Lord Byron Editores, 2004). Su
   primer libro de cuentos para adultos, titulado Verdades caprichosas
   (First Book Publishing, 2002) gan una mencin honorfica por el
   Instituto de Literatura Puertorriquea (2003). Tambin ha publicado el
   libro de cuentos Rquiem (Ed. Isla Negra, 2005) y los poemarios El libro
   de las sombras (Ed. Isla Negra, 2005) y Annimos y clandestinos, y ha
   obtenido diversos premios en ensayo, cuento y poesa. Sus cuentos "Y su
   nombre era Caridad" y "Mi ltimo desayuno" han sido traducidos al
   portugus, con fines acadmicos, para la Universidad de Sao Paulo,
   Brasil. Adems ha participado en talleres y lecturas de poesa como en
   Grado Zero, Cultura Viva y (De)Generaciones, y en bares y plazas
   pblicas. Mantiene un blog en http://bocetosdeselene.blogspot.com.



=== Poemas      Rosy Palu ================================================

*** Pienso

Dulzura escondida
prisionera del juego
sirena de los charcos
vagabunda
en tus ojos se refresca la tarde
como el silencio
en el agua de las vasijas
princesa del rbol y la nube
sobre un trono de ladrillos rotos
te viste el da
luz entre la hierba plantada
tallo del que brotan
los reflejos en racimos
perfume de prado recin llovido
te llamas como dejaron escrito
las hojas
que asistieron tu bautismo
en ti se ampara la claridad
alma que cuelga en hilos de beso
soledad sonriente
prometida de la sombra
que viaja en una flor
visitadora de secretos
misterio que alumbra
la luna llega de lejos
y te encanta
te recuestas sobre tu nombre
como sobre un espejo
donde todo es principio
y es fin
pedregal del sueo
suben por tu cuerpo
las estrellas
pareces el monte
cuando se va con el arroyo
nmada de la quietud
en tu orilla la noche
caza sus imgenes
un rbol viene por ti
cuando amanece
tu mirada es el hilo
con el que la luz
enhebra su paisaje
entre el ramal de nubes
el sol espa,
te baas en chorros
de la maana
res y el aire es un mar
por donde llega
todo el cielo en pjaros.
Pienso nia:
Si una estatua en otro juego fueras
de tus ojos saldran chispas
para salvar de los malos
a la tierra.



*** Te pareces

En qu olvido tan pequeo te resguardas.
Amenazas con hundirte.
Cmo?
Te pareces al amor
cuando se arroja a la lumbre
de unos ojos
para morirse todo
y despierta de pura luz.
Pero murete si quieres.
Que el silencio
lleno de pstuma dulzura
se arrodille junto al sueo
que le miente.
S el fantasma
de los patios apagados,
un viento en medio de lo triste,
que si ver, pueda ya verte,
donde la luna desentierra penitente
las cosas de los vivos.

Rumor que en la penumbra
se demora,
rama rota por el pie
de lo inventado.
Es barro la palabra todava,
mas se apresura
a edificar tu imagen.

Eres como el ro que desnudo
pretenden los reflejos,
como el rbol al medioda,
asomndose por el brillo
astillado de las hojas,
pjaro en el cielo absoluto
del instante.
De ti me viene la lluvia,
ese olor con aspecto de infinito,
me viene la sombra que asiste
a su verdad de nube ya pasada.
Si voy por la materia
de todo lo invisible,
por qu nunca me has visto?

La noche se entretiene
en tu evidencia
como los nios con el vuelo
espiritual de un ngel.
Te sitia ese paisaje
acordonado por la flor
que nunca tocar una mano.

Intento la memoria
que con sed
moja los labios.
Sed de la verdad de una presencia,
espejismo,
agua que convence,
destilada en lejana.

Es polvo lo que ha sido,
polvo tibio de la hora que lo envuelve,
sombra vaga que no alcanza
para la luz
que lo solo necesita.

Te ampara lo que invoco,
partes de la voluntad
de las palabras
que temblando se desvisten
ms all de todo,
en su silencio de monte
o lejanura de estrella.

No hay ms
que un espejo roto por el peso
de la noche,
claridad apuntalada
en la certeza que a ratos
lo desdice.
Breve es el espacio
donde el tiempo se congrega
tan natural en su vaco.

Slo la luna despierta
devociones por un beso,
embellece al insomne
con el terror de lo perdido.
Resplandor que la quietud agrava,
viento serenado de grillos
por el que huye espectral un gato
ambicioso de blancura.

Ojal fuera lo mismo ser que luz,
agua y pozo,
nada y vastedad,
ojal que el aire amaneciera
fruto en el rincn de un rbol.
Pero murete si quieres,
a todas horas,
entre los das para siempre.
Arde en paz.



*** Nocturno

La noche florece
en el asombro de los astros
que la espan.
Por la calle un perro ladra
a la voz indiferente
del minuto.
El tiempo vuelve,
se derrama.
El pasado existe
en el hoy eterno.

Arrastra un rbol
el oleaje de las claridades.
Cierro los ojos
y es incendio desbocado,
cielo de hojas ardiendo
en la lumbre de los pjaros.
De un silencio a otro
las palabras hablan sus imgenes,
el sueo se congrega
para contarse a si mismo.

Hay un patio.
Quietud errante
las piedras beben apiladas
en los arroyos de yerba.
Los muros se encienden,
parpadean,
cegados por el relmpago
de las enredaderas.
Lejano sol que se deshace
dentro del da
mientras el da hila las horas
en el agua de una pila.

El pensamiento construye
verdades y deseos.
No hay nadie.
Los muertos estn muertos.
El instante es la lmpara
que los rebela
atravesando los espacios
todava frescos de su misterio.

Me despierto.
La inmensidad se ahonda
en la ventana
como un Dios
hecho de miradas inexplicables.

La ciudad se alza
desde sus laberintos,
un gallo canta a deshoras,
una puerta se abre y otra se cierra.
Correr de pasos annimos,
slabas que se alejan solitarias
como la oscuridad que apenas toca
tu cuerpo manso de reflejos.
Tierra dormida
sobre el alma que respira
goces y miedos infinitos.

En qu pozo te abismas,
qu aventura te arrastra
como la tarde en rpidos de luz.
La luna se asoma
desde un acantilado de estrellas.
Eres la playa que se extiende
all debajo.
Columna de transparencia,
el espejo que a la nada sostiene,
en repentinas marejadas te refleja.

La mirada va, vuelve,
se regresa.
El mundo conoce sus historias,
se contempla
como la flor en su tallo dichoso,
como la nube que se abre en lo alto
y se deja salir
en formas vivas.

Pasajeros de las horas,
junto a la sombra que te escribe
yo te leo y te repito.
Diminuto torbellino
zumba el aire en un insecto.
El cuarto se aparece.
Ya clarea.



*** Esa noche toda

Esa noche toda
en el canto de un insecto,
el rbol durmiente
en su bosque de estrellas
junto a las sombras que contemplan
el tiempo sucesivo
y en el instante se recogen,
la tierra hacindose sin tu voluntad,
en las horas de su reino,
iluminada por la luna
como por una verdad que te guarda
sin salvarte del deseo.
Luego un rumor de algo,
palabra que al decirse
a s misma se revela,
imagen de voz pura,
silencio que promete.
Qu fcil es entonces
el alma por un beso,
as de hondo
y se arroja convencida
en las llamas del minuto,
qu lejos es all
donde nada trae el da
y amanece lo por fin encontrado.

Pasos que pasan
sobre las piedras que se oyen,
no hay tiempo para el tiempo
que corre bajo cielos annimos
hacia la profeca de un paisaje.

Muerta la hora se levantar el olvido
y hablarn las sombras,
dominar el silencio
y en todas partes
soplar el polvo en el polvo,
nacern las cosas,
lo que no ha sido volver a ser,
hasta que el pjaro cante,
hasta que resuene
por tercera vez el rbol
y la distancia en una luz
segn la luz se parta
y abras los ojos
y ests de nuevo entre los tuyos
frente al espejo que vuelve
a su obediencia
en nombre de la realidad.

De estrella en estrella
se va volando la noche,
tienes la luna contada,
vas sin detenerte,
viajero de ti mismo,
buscador de fantasmas,
aparecidos de la esperanza
donde los restos del da.

El sueo es la fe de los solos,
de los aventurados,
la memoria el agua
para su sed,
agua propia,
desbordada en transparencias.

Qu disfraz el de la inmovilidad,
cubre las huellas de la huida,
qu oscuro gozo
la sombra de la dicha,
ese amor que alumbra a ratos
el recuerdo que lento se vaca.

** Rosy Palu
   rosyaltamirano@hotmail.com
   Narradora y poeta mexicana (1956). Ha publicado los poemarios Quiz el
   tiempo (La Cabaa Editores, 1985) Territorio indeciso (Universidad
   Autnoma de Sinaloa, 1990), La clara sombra del silencio (Universidad de
   Guadalajara, 1996) y Sonata para una luz (Direccin de Fomento y Cultura
   del Estado de Sinaloa, 1998), y el libro de cuentos La casa del arrayn
   (Colegio de Sinaloa, en prensa).



=== Entre las cinco y las seis tiene que parir el sol =====================
=== Beatriz Badaui ========================================================

Detrs del escritorio el mdico escucha; no se atreve a mirar la hora ni
piensa en los pacientes que esperan en la sala. Tiene que escuchar; a
veces, a la gente le alivia contar y contar.

Vicente es fuerte an; una cuarentena de aos no lo han castigado demasiado
en aquella isla verde, con sus das iguales, su canoa cargada de peces, su
rancho pobre adornado con una mesa magra pero limpia y seis sillas, una
renga, pero, en fin, si uno se sienta con delicadeza... La mirada de
Vicente contrasta con el color oscuro de su piel, curtida por muchos soles
y por muchos vientos. En sus brazos largos y delgados, unos nervios
acerados y tensos le dan una especie de airosa animalidad; y su voz, tan
recia como su piel y sus miembros, tiene una sonoridad profunda, casi
encierra en ella esa bestialidad magnfica de la isla; y tambin dolorosa a
pesar de la belleza de los curupes, del Martn Pescador, de los camalotes
orilleros y frescos, de la costa reteniendo las aguas del Paran bravo y
del sol, que entre las cinco y las seis comienza a esparcir los rayos...

Y s, doctor, fue dura la cosa, ya habamos perdido las esperanzas, no
sabamos qu pasaba con la Luisa que no se preaba; mi mujer es sana y
fuerte y su cintura nunca llora, como la de la mujer del Jos, por
ejemplo... Pero era as, noms, no quedaba... Hasta que sucedi el milagro,
quizs por tantas velas regaladas a la virgencita o quizs por eso de que
cuanto ms tarda en llegar es mejor recibido. Y nuestro muchacho tena que
ser el mejor recibido; nosotros dos ya sabamos que era varn desde el
mismo momento en que la Luisa not la primera falta. Por eso mismo, porque
lo sabamos, es que le compr la mantita celeste. Vine a la ciudad, la vi y
la compr. Qu suave es, igual que mi muchacho!

Todo iba tan bien... Hasta que la luisa empez a ponerse haragana; el
rancho limpio, eso s, pero arisqueaba cargar la lea y ya no me acompaaba
a la ciudad a vender el pescado; s seor, primero eso, despus su cara fue
ponindose cada vez ms blanca y delgada, en contraste con la barriga que
creca y creca..., barriguita de oro le deca yo, ni el ms emplatado
banco tiene esa fortuna, le segua diciendo y la Luisa me sonrea con un
dolor en las entraas que esconda la lindura de sus dientes sanos.

Fue un invierno duro, con la escarcha recorriendo el verde y el fro
amoratndonos la nariz y las manos. Cuando la Luisa me dijo que se senta
mal la luna ya estaba en su lugar y el roco se cuajaba en la tierra y en
los pastos mientras el viento gritaba no s qu cosas. Qu curioso, hasta
ese da nunca haba temido al roncar del viento, tan acostumbrado estaba a
l. Trat de calmarla; traerla con esa noche de perros a la ciudad, era
matarla en el camino, en el medio del Paran bravo; y dejarla ah sola,
desamparada, con el inocente en la panza mientras yo haca el viaje y
trataba de conseguir un mdico, tambin era matarla, si ni respirar poda.
Le apret fuerte las manos y su fuego choc contra el fro de las mas. Y
bueno, haba que esperar que amaneciera, cuando el sol alumbrara mi Luisa
iba a poder aguantar el viaje; as que empec a hablarle y hablarle, toda
una oscuridad hablando...

Hay que aguantar, vieja, vos sabs muy bien que para nosotros las cosas
nunca han sido fciles, siempre pulmoneando para seguir adelante y si para
tener un rancho, un planto y una canoa hemos sudado tanto, cmo no
habremos de luchar ahora, justo ahora, que vamos a tener toda una fortuna
en el rancho. Imagine, vieja linda, imagine al muchacho, manso y tibio,
envuelto en esa mantita celeste. Mire, mi duea, tquela con sus manos de
madre. Se da cuenta, vieja? dije madre!, pero si ser consentida usted,
aparte de ser la ms linda, encima madre. No se me acurruque as, vieja,
cmo va a largar lagrimones justo ahora, que el muchacho est pateando.
Pero qu pateador es. Sale al padre. Usted no se me ponga celosa, ste es
bruto como yo pero despus llegarn las hembritas, todas iguales a usted,
con su boca, su pelo, sus ojos y sus barrigas sanas listas para alumbrar
cuando les llegue la edad. Pero fjese un poco con qu fuerza est
pateando; machazo noms va a ser... Ya lo estoy viendo, vieja, lo estoy
viendo correr, desafiando al sol y a las estrellas. Y lo imagino en la
canoa, mirando ansioso el acompasado vaivn de los remos mientras le entono
una cancin... Ya se me est poniendo celosa de nuevo...; mientras yo le
entono una cancin y usted nos espera en el rancho con el puchero caliente
y oloroso para que l disfrute. Cunta felicidad, vieja que me est dando!
No vaya a aflojar ahora que estamos a un paso del cielo. Aguante un poco
ms, vieja, ya aguant tanto, qu le hace otro poco! Mire, ya pas la
mitad de la noche. Aguante, aguante, que entre las cinco y las seis tiene
que parir el sol....

Pero aquel da el sol tambin estuvo flojo como mi Luisa y pari unos
rayitos que ni para derretir la escarcha servan. Qu cosa, doctor, en
cambio ella, mi Luisa, mi mujer, tena tanto fuego en su vientre que lo
quem al pobrecito: naci muerto. Y era varn noms. Si yo lo saba...

(Usted dir, doctor, qu tengo que hacer para que la Luisa me entienda; yo
le hablo y le hablo y ella no me escucha y acurruca la mantita celeste
contra su pecho. Si hasta parece loca, pobrecita, parece loca).

      Del libro Entre las cinco y las seis tiene que parir el sol,
      Ediciones Eneyb, ao 1993, ISBN-987-99672-0-8.

** Beatriz Badaui
   bbadaui@steel.com.ar
   Escritora argentina (Rosario). Ha publicado textos en antologas,
   diarios y revistas de Argentina y otros pases. Adems es coautora del
   libro Los oficios del milagro, con Alicia Cmpora, Armando del Fabro y
   Carmen Landaburu, y autora de los libros Entre las cinco y las seis
   tiene que salir el sol (cuento y poesa, Ediciones Eneybe) e Ivo
   (cuentos, Editorial de la Universidad de Rosario).



=== Poemas      Mauricio Torres Paredes ===================================

*** Cada loco por la Gran Avenida

Anda cada loco por la Gran Avenida..!
No me gusta hablar de cosas personales
Si ni siquiera soy persona
Debiera hablar de ufologa
Ando como en una gran molcula de polvo
No me gusta hablar de cosas extraas
No me gusta hablar de cosas personales
Y todos son personas
Debiera hablar de especies
de espacios llanos y prolongados
y distantes en las almas que rozan
la delicada cara de los crepsculos,
mientras una duea de casa espera el fro
para cocinar como su madre le ense,
para sentirse agraciada, conmovida.
Los locos se visten como yo.
Ando como en una gran molcula de polvo.



*** Lluvia dorada

Con otros ojos
Hoy reflejo la cordillera
Abro presumidas miradas
en la noche clara del verano
Apuesto por los cauces serenos de sangre
y toda la tierra tiembla como rueda
que recin se inventa.
Con otros ojos pestaeo
y rasgo vestiduras en la nieve en el mar
en las nubes en mi saliva en las lgrimas
No miro sin mirar no camino detenido.



*** Nios

Una vez ms con henchido esfuerzo
los trabajadores se han permitido
ir a huelga.
A los mayores les cuestan las decisiones
el desacuerdo estado de problemas.
Los nios siempre saben hacer lo correcto
Cuidan lo incuidable
con corrosivos embellecen lo horrendo.
A los trabajadores les cuesta permitirse ir a huelga
Hay veces que se debe actuar como nio
Yo he empezado por romper las cuentas de la luz
y cuando voy a pagarla, siempre atrasada
hago gastar ms al acreedor
l y mis coterrneos me juegan chueco
Hago gastar ms al sistema
pidiendo que me d una boleta nueva
y no la pago ah
Voy a otra sucursal
y pido otra copia y me miran extraados
y no la pago ah la rompo y salgo corriendo
y como liendre con pijama a rayas azules
y con plateadas polainas
y pido otra copia y voy a otra sucursal
y pido otra copia
y no la pago ah En fin
Los nios siempre saben hacer lo correcto.

** Mauricio Torres Paredes
   mauriciotorresp@hotmail.com
   Poeta chileno. Ha publicado los poemarios Al mundo le aze falta zolo un
   orgazmo maz, Adiccin, El futuro prometido (stos, parte de la triloga
   de fin de siglo); Orgasmos y ...todas las playas del planeta.
   Colaborador del portal Escritores y Poetas en Espaol
   (http://www.letras.s5.com). Artculos suyos han sido publicados tambin
   en otros sitios del Web.



=== La comunidad      Roger Ferrer Ventosa ================================

El doctor le comunic a Sita que tena un cncer de tero y le quedaban
pocos meses de vida.

La ventana estaba abierta. Unos visitantes del hospital escucharon el
dictamen y se entristecieron al identificarse con el dolor de Sita. Lo
comentaron mientras se alejaban del recinto.

Se cruz con ellos un deportista que aprovechaba las horas del atardecer
para entrenar por los parques de la ciudad. La muerte era un tema tab para
l, as que al escucharles se sinti indispuesto.

David, un oficinista que ya sobrepasaba la cuarentena, al ver pasar al
atleta pens que tena que rebajar el peso, que en cualquier momento le
subira colesterol hasta las cejas, y que la nica forma de evitarlo era
hacer un poco de ejercicio y ponerse en forma. Pero dej de pensar en estas
cosas cuando Esther pas a su lado.

Esther era una treintaera hermosa que trabajaba de bailarina en una
discoteca. Estaba paseando a su perro Peter Pan, un perrito pequeo y
malhumorado que ladraba a cuanto transente se interpusiera en su camino.

El perro notaba pesadez en el estmago. Para corregirlo, comi unas cuantas
hierbas sin que Esther le diera demasiada importancia. Al llegar a casa,
las hierbas purgantes hicieron efecto, y Peter Pan desat el nudo estomacal
y vomit en el comedor, justo encima de los zapatos de Willi.

Willi era la pareja de Esther, y el dueo de la discoteca donde trabajaba
la bailarina; grit que estaba harto del chucho y que cualquier da lo
abandonaba en la perrera o se lo venda a unos vietnamitas para que se lo
comieran. Para calmarse, telefone a su socio, Serra, para consultarle cmo
le haba ido una gestin de la discoteca.

Serra le contest que muy bien. Sin saber la razn, a Serra le dola la
cabeza y estaba triste. Serra era el hijo de Sita, pero no tena ni idea de
la noticia que acababa de recibir su madre; con todo, intua que algo no
funcionaba bien.

Sita se despidi del doctor y fue a pedir hora para la terapia. Sus
entraas acogan un husped, el cncer, que haba entrado en su nueva casa
sin pedir permiso. Sita camin errabunda. Se par ante una biblioteca, y
dud si entrar o no; el silencio poda resultarle benfico, pero finalmente
opt por buscar un sitio al aire libre, un parque o un jardn donde
sentarse y reflexionar.

La bibliotecaria consult su reloj; an quedaba mucho tiempo antes de la
hora del cierre. Examin los libros que le haban devuelto esa tarde hasta
dar con el que buscaba. El chico aquel que lea tanto se lo haba pedido
das atrs, pero justamente se lo haba llevado otro cliente.

El chico, ajeno a que ms tarde le entregaran el libro que quera, lea
con tanta concentracin que se haba olvidado del mundo fsico; estaba
sumergido en el reino de la fantasa, con seres tan increbles como los que
poblaban sus sueos. Tena una pila de libros sobre su mesa que casi le
ocultaban por completo. Tan abstrado estaba que no se dio cuenta y derrib
con el codo uno de los volmenes de la pila. Al escuchar el ruido del libro
contra el suelo, alz la cabeza y mir alrededor, asustado. Se encontr con
la mirada simptica de una joven embarazada y su sonrisa cariosa.

La joven embarazada era Karen; haba ido a la biblioteca para buscar un
libro sobre partos naturales. Al ver aquel chico tan soador, pens que le
gustara que su hijo se le pareciera. Frot la barriga en un gesto carioso
y protector que le gustaba repetir.

El beb not la caricia afectuosa; aquella matriz era inmejorable, sus
padres le daban mucho amor, y l estaba deseoso de salir afuera a
saludarlos; con todo, an le quedaban unas cuantas semanas. El beb se fue
durmiendo poco a poco, escuchando una msica preciosa pero lejana, como si
los msicos tocaran en una barcaza lejos de la costa.

La msica vena de uno de los reproductores de compactos de la biblioteca.
En el asiento contiguo a Karen un hombre escuchaba msica clsica tocada
por una joven violinista. Como le gustaba su forma de tocar, decidi
llevrselo.

Palmira era la joven violinista del compacto. Al mismo tiempo que el
melmano admiraba la grabacin, ella practicaba en su casa, con las
ventanas que daban al jardn abiertas. Esa tarde se senta particularmente
inspirada, por lo que se pona a prueba con una pieza de gran dificultad
tcnica. Raspaba las cuerdas del violn casi como si fuera una nueva
extremidad, mientras su cara y la madera se unan en un abrazo. Por la
ventana, vea el atardecer con sus tonos rosados y rojizos, en un lento
declinar que se corresponda con la pieza.

Sita se haba sentado en uno de los bancos del parque. Como la violinista,
admiraba el crepsculo que iluminaba con una tonalidad mortecina a los
paseantes. Tambin en su caso tena una clara analoga con lo que le haba
informado el mdico. Se propuso no perder ni un minuto, disfrutar del
presente sin malgastarlo; cualquier segundo era importante, no haba regalo
ms valioso que aquel anochecer. Decidi que esperara unos das antes de
comunicrselo a su marido y sus hijos: prefera asimilar la noticia.

En el centro del parque manaba una fuente. Sita fue a beber. Era bueno
sentir todava el agradable frescor en su garganta, ser capaz de saborear
el agua. Cunta gente en todo el mundo estara bebiendo en esos precisos
instantes? Comparta con ellos la misma vida fsica, formaba parte de la
misma comunidad, aunque, en su caso, estuviera a punto de despedirse del
parque y de la fuente.

Poco despus, Sita marchaba hacia su hogar. Haba sido un da muy largo y
estaba agotada.

** Roger Ferrer Ventosa
   dragon-blanco@wanadoo.es
   Escritor espaol (Barcelona, 1976). Trabajo en diversos empleos
   relacionados con las energas renovables y la agricultura biodinmica.
   Gan un concurso de relatos largos organizado por el Ateneo barcelons y
   el Centre de Cultura Contempornia de Barcelona (CCCB,
   http://www.cccb.org), y ha quedado en diversas posiciones en otros
   concursos. Textos suyos han aparecido en tres libros colectivos como
   premio por haber ganado o quedado finalista en sus respectivos
   concursos. El ms importante, el del Ateneo y el CCCB, publicado por
   Ellago Ediciones (http://www.ellagoediciones.com). Tambin ha publicado
   en revistas digitales y en formato impreso.



=== Poemas      Lolo Morales ==============================================

*** Neoliberaliana

La necesidad tiene cara de perro,
los tamales tienen cara de barro,
el hambre tiene cara de perro de pobre,
al muerto de hambre, el perro se le muri de hambre.
En Nicaragua amor, la abundancia tiene cara de McDonalds



*** Neomilenarismo

Incertidumbre digerimos, no frijoles,
el Fondo corre gente, baja salarios,
fabrica millonarios, mientras t y yo amor,
no nos queda ms que seguir extirpando
pulgas famlicas porque ya no tenemos sangre
Con tus negros ojos yo seguir trovando,
y con mi mochila llena de versos, fumigaremos
caminos anegados de desesperanzas y miserias.



*** Produccin biodegradable

Los banqueros estando vivos
fabrican crmenes,
ya muertos fabrican gusanos.

Hijo mo, no andes en el camino de ellos;
aparta tu pie de sus senderos.



*** Solipsismo Neoliberal

      La vida es sueo.
      Caldern de la Barca

I

Somos slo sismos,
en el mar neoliberal nada es real,
mundo de papel higinico
de masas nada higinicas,
olimpadas de jugadores de bolsa
de valores, de mercados marcados
por avaricias globales.



II

A la conquista del nuevo milenio,
sacerdotes del dios mercado,
capitanes de industria,
banqueros banquirepletos o banquiquebrados
eso que importa
planeta ejecutivo de megaempresarios,
nadasolidarios, con megasalarios
manipulando masas bebedoras de
megascocalolas y comedoras
de Bigmacs



III

Contramundo de desheredados
de quijotes derrotados por el brillo
de jets supersnicos, deslumbrantes,
ms que el yelmo y la coraza espaola,
rentabilidad global, competitividad
a su mxima expresin,
mano de obra barata trasladada
a valor presente, un dlar por da,
lo que valen treinta minutos en Internet para algunos,
y la vida, para la mitad de la poblacin mundial.



IV

Megaguetos desnudos, suculento alimento,
carne de maquilas, infierno de Dante,
sirviendo a generales milenaristas
de sempiterno stablishment,
adoradores de dioses de barro,
en las magacatedrales donde Mercurio
le sirve a Mamn.

** Lolo Morales
   lmorales@cabletel.com.ni
   Escritor nicaragense (Managua, 1950). Ha publicado el poemario
   Gegense mo y otros versos, (1998) y artculos periodsticos suyos han
   aparecido en diversos diarios y semanarios de su pas. Mantiene en lnea
   muestras de su trabajo literario en http://www.lolomorales.org.



=== El redentor      Anglica Santa Olaya =================================

El viejo permaneca inmvil sentado en una vieja silla elctrica. Sus dedos
reposaban sobre la empuadura de oro de un bastn de caoba. El da estaba
flojo. En la acera de enfrente, tras el cristal mugroso alguien lo
observaba.

Era una mujer. Llevaba en las manos una caja parecida a aquellos juguetes
antiguos de los que brincaba sorpresivamente un payaso maquillado como
prostituta. En sus ojos asomaba apenas el brillo de una lgrima. Su mano
temblorosa se detuvo cuando se encontraba a punto de dar vuelta al
picaporte. Sus pasos retrocedieron un poco sobre la acera gris.

En el mostrador descolorido que daba a la calle, colgando de un gancho, se
encontraba una cuerda que haba servido para estrangular a un joven que se
haba atrevido a decir las palabras que germinaban en el fondo de su
corazn. Desde entonces la cuerda haba adquirido una dureza que impeda
que fuera desviada siquiera un grado de la lnea vertical.

Uno poda encontrar las cosas ms extraas en aquel tendejn ruinoso y
polvoriento, cosas por las que el anciano senta una comprensin
conmovedora que le arrancaba lgrimas de sangre de la vacuidad que habitaba
las cuencas de sus ojos. Mucha gente acuda a la tienda con la nica
morbosa intencin de ser testigos de tan extrao fenmeno. Incluso hubo
quien pretendi proponer la canonizacin de aquel personaje.

Era un hombre oscuro y arrugado como una pasa seca abandonada en una vieja
alacena. Sus cabellos blancos caan en desorden sobre los huesos dislocados
de sus hombros. Los agujeros de sus ojos que haban sido arrancados de sus
rbitas por l mismo para no ver las atrocidades de sus hermanos parecan
cuestionar a los visitantes desde lo profundo de su enigmtica negrura,
buscando una respuesta que no exista.

La salvacin era su verdadero trabajo, pero no de hombres, a sos los
consideraba insalvables. Era salvador de cosas. Esas que parecen no tener
voluntad propia por inamovibles. Las que los hombres crearon para
facilitarse la vida y luego sirvieron para facilitarles la muerte.

Objetos que haban sido llevados al redentor por sus propios dueos en un
intento desesperado por deshacerse de sus culpas. Otros aparecieron sin
explicacin, un da, en el interior de la tienda, sin poder dar noticia de
su abandono. La mayora eran rescatados por el propio tendero a cambio de
unas cuantas monedas.

Cabe mencionar que el redentor, luego de perder el sentido de la vista,
haba adquirido una percepcin tctil bastante notable que le permita
conocer el estado emocional de sus objetos.

Haba un cinturn de cuero negro, hecho con la piel de un toro castrado,
que todava conservaba jirones secos de la piel de un nio que nunca supo
la razn de los golpes que haban convertido su espalda en un tatuaje de
lneas cruzadas.

Al fondo del lugar se encontraba, refundido en un rincn oscuro, el ropero
en que haban encerrado al dueo del cinturn cuando tena tres aos. Era
un objeto especial que daba prestigio al tendero porque, cuando sus puertas
se abran, salan en desbandada, como una parvada de golondrinas, los
gritos que se haban quedado encerrados y ahogados por la madera de roble
durante tantos aos. El mueble constitua una de las mayores atracciones de
aquella coleccin de rarezas.

Dentro del ropero el redentor haba colocado, en un gancho de madera, una
sobrepelliz rasgada que haba sido tirada en un lote baldo, cercano a una
iglesia, luego que la prenda se neg tres veces a abandonar el cuerpo que
lo portaba porque, de hacerlo, se habra convertido en cmplice de la
violacin de un aclito. Esta prenda tena un costo, no negociable, de
treinta monedas.

La oferta de la semana era una botella de agua mineral que an conservaba
la mitad del transparente lquido en su interior. El tendero le haba
colocado un tapn, que no era el original, en un intento por cambiar el
destino del objeto en una especie de supersticin plenamente asumida. La
caracterstica especial de la botella era que el lquido, siempre
cristalino, se tornaba turbio cuando la mano que la tomaba no pretenda
satisfacer alguna sed.

A un lado de ella se encontraba una vieja servilleta para las tortillas que
haba sido testigo del jaloneo que una abuela malvada que no se llamaba
Erndira pero era igual o ms desalmada que sta haba ejecutado contra su
nieta de cuatro aos luego de negarle para siempre la peticin de quedarse
a dormir con ella cuando se encontraban a solas, lejos de la familia. La
servilleta aseguraba que el jaleo no haba dejado marcas en el brazo de la
nia tanto como las que quedaron grabadas para siempre en su corazn.

Cuando el redentor haba colocado, haca algunos aos, los primeros objetos
en su mostrador, su nica intencin haba sido ayudar a la salvacin de
aquellas cosas que haban sido utilizadas para fines malvolos
transgrediendo las leyes que determinaban el objetivo primario de su
creacin: servir al progreso de la humanidad.

De ah que el nico requisito para adquirir cualquiera de esos objetos era
obedecer a este fin. La gente que acuda a la tienda no lo saba, por lo
cual toda persona que se adentraba en los territorios del redentor era
detenidamente analizada.

Para ello el anciano se auxiliaba de las profecas de una antigua bola de
cristal que haba sido llevada a resguardo por la propia pitonisa ya que
deba purgar una larga condena.

La historia de aquel objeto era peculiar. Su ltimo trabajo haba
consistido en adivinar el futuro a ciertos funcionarios pblicos que
deseaban conocer la ubicacin de los restos seos de un hombre que haba
sido asesinado. De manera extraa, los huesos haban desaparecido del lugar
en que los enterraron. Los funcionarios deseaban saber si el hombre
asesinado pretenda perjudicarlos urdiendo una malvola venganza desde otra
dimensin.

Los ayud porque yo no saba que eran asesinos, adems, parecan hombres de
buenas intenciones, haba dicho la pitonisa, quien luego haba cambiado de
parecer.

La bola, desde entonces, se encontraba trabajando con afn en su propia
salvacin. De hecho, no estaba a la venta. Era la mano derecha del redentor
para quien cobrar era un requisito indispensable. De no hacerlo, los
clientes podran pensar que se trataba de un negocio poco serio, lo cual no
era conveniente para sus fines.

En sus planes inmediatos se encontraba el de reunir dinero suficiente para
adquirir una coleccin de instrumentos de tortura que eran exhibidos en un
museo de la ciudad, lo cual le daba posibilidades de expansin a su
negocio. Ahora, como una novedad, incluira la adquisicin de objetos
fabricados expresamente para la destruccin de la humanidad. Los
compradores deban ser gente con el suficiente ingenio para modificar su
utilidad ya que estos objetos le haban expresado su deseo de cambiar su
Santo Oficio aprobando, incluso, su refabricacin.

El inconveniente era que estos instrumentos se encontraban an en posesin
de representantes eclesisticos que solicitaban un precio muy alto por
ellos. El argumento era que necesitaban recuperar las ganancias perdidas
por exhibiciones posteriores a su venta. Adems, haban aadido, con
lgrimas en los ojos, que dichos objetos tenan para ellos un valor
sentimental incalculable.

El viejo meditaba en la manera de acortar el tiempo para traer consigo
aquellos sufridos objetos cuando la puerta anunci la presencia de alguien
con un rechinido largo y agudo como el quejido de un ratn que ha cado en
la trampa.

Apoyado en su reluciente bastn el viejo se apresur una vez ms, tanto
como se lo permitan sus pies cansados de bregar los benditos caminos del
Seor, al encuentro con la salvacin.

** Anglica Santa Olaya
   santaolaya62@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Ciudad de Mxico, 1962). Es licenciada en periodismo
   y comunicacin colectiva por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
   (Unam, http://www.unam.mx). Trabaj en radio, televisin y prensa
   escrita como redactora y correctora de estilo. Obtuvo el primer lugar en
   dos concursos de cuento breve e infantil en Mxico (1981 y 2004). Ha
   participado de encuentros internacionales de poesa y cuento en Mxico,
   Argentina, Brasil y Uruguay, lugares donde ha sido antologaza, y Cuba.
   Autora de los poemarios Habitar el tiempo (2005) y Dedos de agua (2006),
   editados por Tintanueva Ediciones (http://www.tintanueva.com). Tiene
   publicados los cuentos La casa de la ta Rotulia en Miro la tarde
   (Ediciones La Rana, 2005) y El sollozo (2006). Ha sido publicada en
   revistas electrnicas de Chile, Brasil, Cuba, Espaa, Italia, Argentina
   y Mxico. Es egresada de la Escuela de Escritores de la Sociedad General
   de Escritores de Mxico (Sogem,
   http://www.sogem.org.mx/html/escuela.php). Actualmente forma parte del
   Consejo Editorial de Tintanueva Ediciones y del Comit Organizador del
   Festival Latinoamericano de Poesa Ser al fin una palabra....



=== Naufragio (extractos)      Gustavo Lespada ============================

      Naufragio, Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 2005 (ISBN:
      987-540-066-1)

*** Esttica de esto

hachado
contra el suelo
bajo el ojo cegado
la rama la caricia resecndose bajo
el esto sin sombras de la explicacin
diurna como la red que asfixia al abadejo
que quema sus aletas contra el suelo  
del bote bajo el fuego del ojo intransigente
un gajo agarrotado se estira hacia la nube
para siempre hacia el agua de la nube
arraigado en el polvo
hacia la nube
erguido



*** Cifra

he venido buscando la palabra
que interpele al demiurgo / la que a fuerza
de invocar lo saque 
de su caparazn
o cueva

          pero dios no dialoga
          se repliega en su hermtico altar
          en su roseta muda

               mdano
el orculo es 
             que muda
con el viento
             entra arena
          entre prpados
un filo de navajas deja
la mucosa del ojo
rasgada por
la piedra

          toda bsqueda es vana
          en el crneo enterrado de los das
          donde moran precarios los recuerdos

y comprendo que es ciego
cuando miro que mira
siempre a otro lado
murmurando:

            dice verdad quien habla de la sombra



*** El palo

la mano toma el palo para parar el golpe
(el primer golpe siempre te es ajeno):
un mstil sin bajel oscila su amenaza
prolonga en la dureza el brazo
el tendn establece 
su rigidez en alto.

luego cuando la lgrima o el beso
luego cuando otras manos abren
luego cuando le dan el cielo
la mano (aunque no quiera)
sigue esgrimiendo
el palo.

qu lluvia ablanda el palo / qu sol revienta
en la corteza el brote / o qu mdula fuera 
capaz de socavar el hueso / cmo plantar 
el verde / del rbol en la piedra
cmo ha de abrirse paso la caricia
entre la soldadura de los dedos
agarrotados.

acaso un da
se transforme en remo
y la madera dance cantarina
cuando la mano apriete levantando
el palo con su pala ahuecada / su cadera 
lustrosa que se hunda / blandamente
empujando y avance
sobre el agua.



*** trato

troto. es un trato que tengo con el otro. a cambio no me acucian sus
demandas. trato de tres kilmetros o cinco aborrece del par por su
estabilidad mendaz, tan divisible. mientras le proporciono su bombeo de
sangre oxigenada su dosis de cido lctico me deja, me permite silencios
que refracto en imgenes al ritmo respirado. me deja, claro, mientras no
disminuya el rendimiento. que no es tanto el esfuerzo de subir bajar
piernas sobre el suelo, ms bien se es su aporte. mi parte es levantarlo
de la cama, es vestirlo es llevarlo aunque haga fro o sueo, mi parte es
respirarlo hondo hacia el vientre, hondo por la nariz aspira / espira por
la boca que la respiracin nos marca el paso. l se inflama se expande se
libera como un potro, y se asegura entonces que no me asome al vrtigo del
balcn ni camine como un puma enjaulado por el departamento. trotar: tratar
que el tiempo ande al comps de permetros vueltas antihorarias al parque,
hacia atrs. intentar que la aguja enfundada en zapatillas retroceda tac
tic tac tic hasta que ayer sea hoy para entonces volver a conocerla,
encontrarla de nuevo en la llovizna, avanzando hacia atrs hasta el primer
abrazo hasta quedar exhausto, troto. despus ser domingo y amarillo,
siempre ser despus bajo la ducha, ser cansancio y tarde.



*** Potica II

cuenta cuando la forma tuerce
como un trapo mojado que retuerce
la cifra
no tanto en el color
matiz / no (nada) en lo que explica:
lo que cuenta no cuenta.

se trata del 
camino que intercepta 
la emboscada / de la no concordancia 
abrindose a otros mundos:  
lo que rebasa el lmite la lnea 
del sintagma / lo que despus del punto
lo que escapa a la reaccin al nmero 
o tcita persona / de lo que rompe 
y raja / murmurando un acaso
un apenas audible o muy oscuro
jeroglfico / que de repente sea 
sujeto el verbo o que el lugar 
en vez de adverbio sea
un habitar sin hbito
un morar 
sin morada,

de eso
de eso se trata.

** Gustavo Lespada
   gustavo.lespada@osde.com.ar
   Investigador argentino (1953). Licenciado en letras por la Universidad
   de Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar), doctorando sobre la obra de
   Fesliberto Hernndez y docente e investigador de la mencionada casa de
   estudios. Ha publicado Naufragio (poesa; Buenos Aires, Libros de Tierra
   Firme, 2005), Esa promiscua escritura (ensayo; Crdoba, Editorial
   Alcin, 2002) e Hilo de Ariadna (poesa; Buenos Aires, Ediciones ltimo
   Reino, 1999). Coedit una antologa crtica de No Jitrik, Suspender
   toda certeza, con Gonzalo Aguilar (Buenos Aires, Editorial Biblos,
   1997). Textos suyos han sido incluidas en diversas publicaciones
   colectivas como Violencia y silencio; literatura latinoamericana
   contempornea (edicin de Celina Manzoni, Buenos Aires, Corregidor,
   2005), La fugitiva contemporaneidad; narrativa latinoamericana 1990-2000
   (edicin de Celina Manzoni, Buenos Aires, Corregidor, 2003) y Las
   maravillas de lo real (No Jitrik, compilador, Instituto de Literatura
   Hispanoamericana de la UBA, Buenos Aires, 2000), entre otras, adems de
   varios artculos y estudios editados en revistas especializadas de
   Uruguay, Estados Unidos, Mxico y Argentina. Es miembro del Consejo de
   Redaccin de la revista Enclaves, editada por el Departamento de
   Docencia del Hospital Borda (Buenos Aires), y de la revista virtual
   Everba (Berkeley, Estados Unidos, http://www.everba.org) desde diciembre
   de 2003. Ha participado de numerosos congresos nacionales e
   internacionales sobre literatura, teora literaria y de carcter
   interdisciplinario. Ha recibido el premio Juan Rulfo 2003 en la
   categora ensayo literario por su trabajo sobre Las cartas que no
   llegaron, de Mauricio Rosencof; adems fue distinguido por la Honorable
   Cmara de Diputados de Argentina en reconocimiento a su labor
   profesional en el campo de la cultura (2004), finalista del Premio
   Continentes 2004 de Poesa "Pas de las Nubes" (Mxico, 2004) y premiado
   por la Academia Nacional de Letras del Uruguay en 1997 por un ensayo
   sobre Nadie encenda las lmparas de Felisberto Hernndez.



=== La rabia      Abdul S. Machi ==========================================

Le haba dicho muchas veces a mi Mara que si algo que me gustaba, era el
zumbido del viento entre los rboles altos, el ruidito que como canto
melanclico trae recuerdos sin memoria, evocaciones de todo y de nada.

Adems, siempre le dije que cuando me extraara saliera al campo, se que
los dos juntos visitbamos tan seguido, y se sentara bajo un rbol. All
escuchara, tal vez, una paloma cantar ese canto triste como el arrullo de
la muerte, amargo como la muerte del presente para que viva el futuro que
es eterno.

Pensaba, pues, que morira primero yo; eso era lo justo. Deb haber muerto
primero. Ella, qu decir, de vida sana. Yo, si bien no era un vicioso, en
toda la extensin de la palabra, era al menos un hombre que no se negaba un
gusto.

La vida es corta y por el gusto vale la pena acortarla un tanto ms, me
deca a m y a todo cuanto cuestionaba mi forma de vivir.

Un buen trago no se le niega al cuerpo, se era mi dicho preferido.

Mara en cambio me cuidaba y se cuidaba a s misma para estar juntos ms
tiempo, eso deca. Pero la irona de la vida no poda faltar. Muri
primero. Muri de una enfermedad de animales, hecha para animales y asesina
de animales; y la mat a ella. No somos ms que animales al fin de cuentas.

Ella de cuerpo tan bello y rostro angelical; pensara uno: sta no se
puede morir, no puede podrirse como un perro tirado en algn llano o en el
monte. No, sta no se muere. Uno, hombre, tosco, nada delicado, a veces
como una bestia de carga, s espera apestar a rata muerta; pero ella,
mujer, bella, radiante, delicada, un ngel; cmo pudiera ser alimento de
gusano!. Pero s: muri irremediablemente. Y no quise que la sepultaran
rpido: pasaron tres das antes del entierro. Y s, heda igual al animal
tirado al lado del camino. S, era humana; no era un ngel, no era ms que
un animal que razona! Y pens que estaba enamorado, no de aquel podrido
pedazo de carne y hueso, estaba enamorado de su pensar; de la forma en que
su pensar mova su cuerpo, su boca, sus ojos, su cintura, todo de ella.
Pero eso ya no estaba, y por eso despus del tercer da supe que a la que
haba amado se haba ido ya, y que slo ahora viva en mi memoria. Ese
pedazo de carne hediendo, ya no era mi Mara, aunque mi corazn se empeaba
en pensar que s era ella; y por eso al tercer da la llev a enterrar.

Cuando le cubra la tierra en aquella oscura fosa escuch el viento zumbar.
Y alguna paloma cantaba su tristeza, o alegra, que tal vez a m me pareca
tristeza. Ah pens: Mara, soy yo el que te recuerda con el ruidito del
viento chocando contra los rboles, soy yo el que ir al campo y me sentar
bajo un rbol a escuchar a la paloma arrullar mi pena. Soy yo tal vez el
que deba estar en ese oscuro agujero. Pero no, era ella. Record entonces
que la vida es juguetona y se burla un poco de nosotros y el que busca no
encuentra; Mara buscaba con ansias la vida, y sa que nos espera a todos,
la muerte, se puso de acuerdo con la vida y le pararon el corazn; yo tal
vez fui el medio, pero nada ms. A m ni la una ni la otra, ni la muerte ni
la vida, me llaman demasiado. Que me deje la una cuando quiera, la vida; y
que me acoja la otra cuando le plazca, la muerte!

Yo segu mi camino. Se haba muerto mi Mara, pero mi corazn an lata y
mi garganta an senta sed.

Ah, qu parrandas aqullas, despus de enterrarla! Das con sus noches
metido en la cantina, emponzoando mi estomago, cerebro y corazn con
cualquier trago que mareara, que me hiciera dormir en aquellas primeras
noches sin ella, esas noches en que la cama se senta enorme y an tena su
olor. Haba quedado un olorcito a podrido por los tres das que tuve su
cuerpo sin vida en el cuarto. Pero aun ese hedorcito me era grato de alguna
forma; era algo suyo, lo ltimo que me dej.

All por los quince das de su entierro dej de ir a la cantina por un
tiempo. Tena que seguir trabajando para comer, aunque por momentos pensaba
que hubiera sido bueno no comer para dejar de extraarla; apenas muerto
sera tal cosa y no comer sera un buen paso para ese fin, para morir, eso
pensaba en aquel entonces.

Pero, siendo sincero, me dio miedo morir y fui a trabajar para comprar
comida y descans un poco de las cantinas, las botellas de vino y cerveza,
y de la tristeza. Aunque todo eso volva de vez en cuando. Pero ya no tan
seguido.

Cuando ca en cuenta que ya su ausencia no dola tanto como aquellos das,
despus de su muerte, fue cuando fui una tarde al monte y escuch el
silbido del viento que golpeaba de lleno en los rboles altos. Tampoco me
pareca tan triste el arrullo de las palomas. Ahora ese canto me pareca,
ms bien, un murmullo nostlgico, pero no un susurro de la muerte. Me
convenc aun ms de que la tristeza ya me estaba dejando descansar, cuando
vi aquellas muchachas en la plaza. Pens entonces: No me estara mal una
mujercita de esas. Adems comenc, nuevamente, a ir a la cantina
frecuentemente, pero ya no sollozaba en la mesa como cuando recin muri mi
Mara, ms bien ahora berreaba cuanta cancin tocaban los msicos o la
sinfonola. Y me alegraba de sentir dolor por el cual compadecerme a m
mismo. Me alegraba tambin tener un buen pretexto para tomarme unos tragos;
as ya no era tomar por tomar.

Cuando le dio la rabia a Mara no era la misma de siempre. sa es una
enfermedad de animales. Bien me haban dicho que esos murcielaguitos que se
arrastraban por el suelo sin poder volar, tropezndose como locos, eran
bien contagiosos. Ella noms baboseaba esa saliva blanquecina como burbuja
de jabn. Y se revolcaba la pobre como endemoniada. Le hubiera querido
evitar aquella pena. Tan bonita que era! Pero en el suelo revolcndose ya
no era la misma, menos aun era la Mara de cuando nos conocimos; la de los
ltimos aos tal vez s; en los ltimos aos siempre anduvo bien rabiosa, y
sin mordida de murcilago ni nada, slo andaba con el ceo fruncido todo el
da, y cuando yo llegaba con unos traguitos, unos noms, en la panza, se
pona peor que el da que s le dio la rabia. Cinco das arrastrndose por
todas partes, pobre de mi Mara.

S, me cuidaba; me quera, tal vez a su manera pero me quera, eso que ni
qu. Por eso a veces pienso que deb haberme tragado la saliva del
murcilago yo. Pero cuando me meto a la cantina ya no siento aquello que me
tortura.

La extrao, y tomo de vez en vez pensando en ella y en el viento que choca
con los rboles. Y pienso tambin en las palomas; y de vez en cuando pienso
en el murcilago que me encontr arrastrndose por all en el monte, al que
le saqu saliva para emponzoar a mi mujer.

sos que se arrastran por el suelo, dijo mi compadre en la cantina,
estn rabiosos o se dieron un trancazo, o las dos cosas; les da por volar
como locos con la rabia y se estrellan. Y bien que tena razn el
compadre: bien rabioso que estaba el animal!

Todos contaron que un animalito de esos la haba mordido, con todo y que
nunca le vieron la mordida, Pues qu mordida, si la rabia estaba untada en
la manzana que le llev!

Yo me encerr tres das con mi Mara ya muerta. Pens que estaba dormida.
Me entr una locura de sas que les entra a los que les duele mucho algo.
Pero despus record que la Mara a la que realmente am, haba muerto no
algunos das atrs sino muchos aos atrs. Por eso la llev a enterrar.
Nadie le revis si tena mordida; ya ola mal y a nadie le gust eso,
pensaron que mi pena me haba enloquecido y que por eso la guard en la
casa, ya muerta, tres das. Y s, enloquec un tiempo. Pero luego me acord
de la cantina y de las muchachas que todos los das se juntan en la plaza y
me volvi lo sano.

Ahora s que necesito una de sas, pens.

Y ahora, pues, me caso un mes ms con una de sas de la plaza. Las mujeres
se compadecen mucho de los enlutados; ya le dije a mi Lupita que me
recordara con el silbido del viento soplando contra los rboles altos, y
con el canto, triste o alegre, segn el que lo escucha, de las palomas.
Espero que no le entre la rabia a sta, mi Lupita, por mis costumbres de ir
a la cantina, como le entr a mi Mara; otra muertita de rabia, no me lo
creeran dos veces. Y adems esos murcielaguitos con todo y su saliva andan
escasos por aqu: dizque se andan extinguiendo.

** Abdul S. Machi
   amachi@yaqui.itson.mx
   Escritor y psiclogo mexicano (Ciudad Obregn, Sonora). Trabaja en el
   Departamento de Extensin de la Cultura del Instituto Tecnolgico de
   Sonora (http://www.itson.mx). Textos suyos han sido publicados en
   algunas revistas en Internet y en formato impreso en Espaa, Mxico y
   Argentina.



=== Contemplacin de la utopa      Ana Mara Rodrguez Francia ===========

*** 1

Veo el silencio, all,
 debajo de la hierba
      y el cedro azul

Precede la mirada.
y ennoblece mis manos

que acunarn el canto

Una brisa distinta
sabia de almizcle y trbol
        pasa

Y escucho voces
      de un dios que gime
            en la penumbra.



*** 2

A veces,
  slo con una gota
       riego todo el jardn

el que no tiene bordes

  el que cabe en el hueco de mi paso



*** 3

Un huerto con jazmines
  en el silencio de mis ojos

intento de cntico y mirada

y el bullicio,
     estrpito de cristales demoronando
              el cuerpo y sus rincones

Cmo allegar, entonces,
   al secreto inefable de tu abrazo!



*** Tres poemas

Uno
Despedida

      A Nazarena, 27 de setiembre
      1997

Sepultaba la rosa de la infancia
un crepsculo azul de primavera
con su cuerpo sutil, donde la espera
trocado en nada haba su fragancia.

En mi odo vibraba resonancia
de lejanos adioses; y a la vera
del hueco impertinente en la ceguera
se abra para siempre la distancia.

Era un dulce retoo deshojado
yndose irremediable, gris, inerte,
como asintiendo al eco de un llamado.

Y entendiendo su adis, su oscura suerte,
permanec velando su cuidado
donde vi el anticipo de mi muerte



Dos
Poema

Aire de agua.
Sangre del ocaso.

Emigra el cielo
su esplendor de bujas,
y por el este
afluyen mis fantasmas.

Nace la noche,
primera,
en el ro que escolta mis cenizas.



Tres
Junto al dige

      Trento, diciembre de 2005

Qu don nacido en el silencio,
esa tarde,
crepsculo de nieve junto al dige.

Un amor florecido ms all de los cielos
redima mi canto,
como surge en el alma el gesto ntimo
de lo que es verdadero.

Y el dige corra...

Opacaban sus aguas las sombras poderosas,
imagen de la vida,
imagen del destino y su clamor
ms puro.

Un perro trastornaba la nieve con sus juegos,
las ramas se mecan desprovistas,
y a lo lejos comenzaban a encenderse en la noche,
la nostalgia, el asombro.

Y el dige pasaba...

Blancos y transparentes como rboles
heridos,
atisbbamos la futura distancia irremediable.

** Ana Mara Rodrguez Francia
   jamrath@intercom.com.ar
   Escritora argentina (Pergamino, Buenos Aires, 1939). Doctora en letras
   modernas. Es investigadora del Centro de Investigaciones de la Facultad
   de Filosofa y Humanidades (CIFFyH) de la Universidad Nacional de
   Crdoba (UNC, http://www.unc.edu.ar). Se desempea como Miembro No
   Residente en el Centro de Estudios de las Literaturas y Civilizaciones
   del Ro de la Plata (Celcirp), en Pars, Francia. Ha publicado los
   poemarios Indagaciones acerca del personaje (Santa Fe, Colmegna, 1970),
   Las palabras del tiempo (Coleccin de Poesa de Luis Ricardo Furlan,
   B.A., Cuadernos de la Brjula, 1971), Cantos de la hoguera y del fuego
   (Santa Fe, Castellv, 1971; finalista en el Certamen para Escritores
   Espaoles e Hispanoamericanos de Barcelona, Planeta, Espaa, 1971; esta
   obra fue reeditada por Ana Emilia Lahite en La Plata, 1993, en sus Hojas
   de Sudestada), Vigilia de la intimidad (S. Nicols, Ediciones del rbol,
   1984), Sonetos del peregrino (San Nicols, Ediciones del rbol, 1985),
   Las voces de la noche (edicin de Atilio Mianta, La Plata, Dei Genitrix,
   1997) y La deslumbrante opacidad,edicin de Ester deIzaguirre, B.A.
   Ayala Palacio Ediciones, 1999.En ensayo ha publicado El Popol Vuh en la
   perspectiva de una aproximacin hermenutica (en colaboracin con Pablo
   Scervino; edicin de Graciela Maturo, B.A. Cuadernos Latinoamericanos,
   1991), Perspectivas religiosas en la poesa argentina (B.A., El
   Francotirador, 1993; Faja de Honor de la Sociedad Argentina de
   Escritores, Sade, http://www.lasea.org; Buenos Aires) y La disolucin en
   la obra de Alejandra Pizarnik; ensombrecimiento de la existencia y
   ocultamiento del ser (Tesis doctoral; B.A. Corregidor, 2003). Textos
   suyos han sido incluidos en diversas antologas argentinas. Ha sido
   citada en dos tesis doctorales en Europa y una en Argentina. Ha
   realizado viajes de perfeccionamiento e intercambio acadmico en Espaa,
   Francia, Blgica, Alemania y Austria, con motivo de su intervencin en
   congresos internacionales de literatura, entre los que cabe mencionar el
   Congreso del Instituto de Literatura Iberoamericana de la Universidad de
   Pittsburg (http://www.pitt.edu) y Universidad de Barcelona
   (http://www.ub.es), con motivo de los 500 aos del descubrimiento de
   Amrica (1992), y el del Celcirp en la Universidad de la Sorbona (Pars,
   Francia, http://www.sorbonne.fr; 1996). Su poesa ha recibido diversos
   premios, entre los que cabe mencionar el Premio de Poesa de la revista
   La Porte des Potes (Pars, Francia, 1999).



=== El mundo de Juan Claudio      Gabriela de la Pea Astorga =============

En el mundo de Juan Claudio el pecado era una idea, una advertencia apenas,
contenida en el Libro Sagrado. Amn!

Los locos esos honestos suicidas estaban prohibidos, el deseo era una
cosa de pelculas, los vicios un recurso para la escritura; de otros lados,
por supuesto.

En el mundo de Juan Claudio haba un solo prototipo humano: el de la
falsificacin institucionalizada.

Las primeras medidas eliminatorias de la naturaleza humana que Juan Claudio
dio a conocer con un carteln pegado a las puertas del que consideraba su
mundo, fueron recibidas con cierta molestia, acompaada de una incomodidad
destinada a ser susurrada en los espacios seguros, tomadas, por cierto,
las precauciones necesarias.

Pronto, en el mundo de Juan Claudio todos se dieron cuenta de que la
supervivencia penda de dos hilos: el refinamiento de las apariencias y la
paciencia ante la espera; estaba claro que en el mundo de Juan Claudio nada
era eterno. Haba que esperar, eso era todo. Y mientras, bailar con
maestra al son de la tonada descolorida de Juan Claudio, quien no poda
siquiera imaginar el sublime misterio de una danza colectiva que marca con
exquisito detalle la sincronizacin de razones particulares sobre un mismo
suelo.

De modo que del mundo de Juan Claudio se fueron los colores, los contrastes
y huy sin aviso la hermossima metfora de la luz transformada en mil
destellos espontneos, irrepetibles.

Todos, capitanes, generales y soldados rasos aparecan en el mundo de Juan
Claudio con el uniforme gris de la mediocridad, como marcaba el reglamento
5347-Bis, el traje de la estandarizacin sin conflictos, se ufanaba Juan
Claudio en decir a quien debiera escucharlo la tarde en turno.

Afuera, en el mundo que no era el de Juan Claudio, las cosas eran bien
distintas; y slo fuera de su permetro era posible la vida. Esa que corre
riesgos, que comete errores y tonteras, que vibra de emocin y arrojo ante
los retos cotidianos, a veces buscados, otros sorpresivos; unos
bienvenidos, otros maldecidos. Retos nfimos, no artificiales, acordes con
la sinfona universal, atemporal: normal.

Palabra sta, normal, que Juan Claudio crea dominar con un don venido de
Lo Alto, de lo perfecto, de lo correcto y lo conveniente.

Desconoca Juan Claudio que pudiera haber otro tipo de normalidad, de
esttica o de tica (palabras que de haber escuchado alguna vez, hubieran
sonado a sus odos a blasfemia condenatoria). Fuera de su mundo sin
errores, por lo tanto, Juan Claudio no poda imaginar realidades otras,
placeres otros, vida otra.

Para Juan Claudio, cualquier desbordamiento, la ms mnima irregularidad
amorfa, representaban un peligro, un tumor que haba que extirpar;
pblicamente, a poder ser. No fuera a suceder que esto fuera un cncer que
inexplicablemente trasmutara a virus incontrolable que hiciera perder el
equilibrio perfecto de su tablero de ajedrez; que tanto trabajo, tanto
empeo, y tanto liderazgo le haba costado construir. La mano dura no era
algo que se diera en rboles frutales, no, seor! Haba que ejercitarla,
hacer de ella una mquina sin margen de error. La mano dura desgastaba,
cmo no! y Juan Claudio no iba a permitir que nada ni nadie estropeara su
desvelo obsesivo de tantos aos.

As es que el mundo perfecto de Juan Claudio funcionaba de ocho de la
maana a seis de la tarde. Sin retrasos ni cadas en el sistema. Y los
habitantes de ese mundo aprendieron a fingir, a resignarse a ser habitantes
del juanclaudismo durante ocho horas al da, hechos los recesos que el
cronmetro marcaba. Y a vivir, respirar y vibrar en libertad fuera de l,
con toda puntualidad, despus de las seis y de lunes a viernes.

Los habitantes del mundo de Juan Claudio crearon los ms fascinantes mundos
alternos; lejos, muy lejos del radio de ese otro universo de porcelana que
se instalaba con esmero e insultante visibilidad en medio de la ciudad.

Esos universos incluan uno que otro pecadillo inofensivo, una que otra
palabra maldita, uno que otro acto de subversin inocente. Fuera del
permetro juanclaudista existan los circos, los bares, las reuniones
musicales o poticas, las tertulias intelectuales, los paseos en
helicptero... los deslices, incluso. Y todos ellos orquestados en la ms
sublime y perfecta de las clandestinidades. Juan Claudio nunca atisb el
ms mnimo indicio de sus participantes, de los protagonistas de esos
otros mundos, que sucedan en otros espacios, que no en el suyo!.

Al mundo de Juan Claudio lleg un da un mensaje venido, efectivamente, de
Lo Alto: Cambio de rumbo. Se notifica al Seor Juan Claudio YZ que su
posicin al frente de tan importante funcin estratgica ya no ser
necesaria. Se le urge a presentarse de forma inmediata en la Central X
para recibir nueva misin.

Juan Claudio guard parsimonioso el papel oficial de la notificacin. Mand
llamar a sus subalternos ms prximos y con toda la solemnidad que crey
que la situacin ameritaba, les dio a conocer la noticia.

Los subalternos lloraron lgrimas artificiales, por supuesto; en el mundo
de Juan Claudio, recordemos, nada era natural, luego organizaron con gran
esmero la ceremonia de despedida. As es que lo que fue primero un rumor
susurrado en los pasillos se convirti al da siguiente en noticia oficial
dada a conocer, como a Juan Claudio le gustaba, con cartelones en las
paredes.

La ceremonia de despedida incluy el consabido no es un adis, sino un
hasta pronto, as como el nunca bien apreciado podrn cambiar los nombres
y las personas, pero no los procesos implantados que correspondan a tan
relevante ocasin.

Juan Claudio dej el mundo que haba instalado con gran empeo durante
largos aos. Durante un par de semanas, el lugar que ocupara Juan Claudio
qued vacante, y al unsono, sus habitantes soltaron al fin la respiracin
contenida durante tanto tiempo.

Luego pasaron unas semanas ms, y otras, y otras, en las que cupieron
guios de complicidad entre sus habitantes, palabras compartidas en clave
que en pocos das se convirtieron en alegre saludo cotidiano: al fin
libres, no te lo dije? Dios aprieta, pero no ahorca.

El silencio que haba sido la atmsfera constante durante el juanclaudismo
cedi de pronto a la conversacin en voz alta, en cualquier lugar, a todas
horas. La cafetera rebosaba del intercambio de experiencias, de las
ancdotas de supervivencia, de aquella ocasin en que por poco, Juan
Claudio descubre mis actividades fuera de aqu. Tal era el bullicio en
todos lados y a todas horas que, naturalmente, la pregunta tena que
aparecer.

Y as lo hizo, aunque nadie se atreva a formularla con todas sus letras.
Era como si el espectro de otra poca, la estela de un pasado que todos se
esforzaban por dejar atrs insistiese en permanecer entre ellos, acechando
en cada rincn de la casa.

As fue como volvi el silencio al mundo de Juan Claudio. Un silencio que,
todos saban, era ahora ms pesado y ms aterrador... porque ese silencio
ya no era una orden, ni ese mundo era el otrora feudo de Juan Claudio.

** Gabriela de la Pea Astorga
   fampeast@prodigy.net.mx
   Docente e investigadora mexicana (Torren, Coah, 1971). Ha publicado
   trabajos acadmicos en el Anuario de Investigacin de la Comunicacin,
   la revista Comunicacin y Sociedad, la Revista de Humanidades del
   Tecnolgico de Monterrey y otras publicaciones. Ha participado en
   diversos eventos internacionales de antropologa. Textos suyos han
   aparecido en http://www.sieyin.com/jaque y en
   http://www.cosiampiros.com.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Mujeres en el umbral de la historia      Mara Rosa Jan ==============

      Ensayo
      Asociacin de Escritores y Artistas Espaoles (http://www.aeae.es)
      Espaa, 2005
      ISBN: 84-87857-37-X
      240 pginas

Publicado por la Asociacin de Escritores y Artistas Espaoles en su
coleccin La Fuente Sepultada y con prlogo de Luis Alberto de Cuenca, el
libro de ensayo Mujeres en el umbral de la historia se inicia con
Epstolas a las mujeres espaolas de los siglos X al XVI, dirigidas a
rabes, judas y cristianas que vivieron en la Pennsula Ibrica.

En estas particulares cartas, Mara Rosa Jan (Madrid, 1949) pretende
recuperar los nombres de mujeres, desconocidas la mayora de ellas, y de
quienes muestra los trabajos sociales, laborales y literarios de la poca.
Incluye diversa documentacin y fragmentos o textos relacionados con su
quehacer acompaado de breves comentarios de la autora, que adopta la
costumbre de expresar con flores el carcter de las destinatarias.

En Mujeres hispano rabes dice la autora: Aunque la lrica es el gnero
que mejor se ha adaptado a la idiosincrasia femenina, el florecimiento de
la cultura hispano-musulmana favoreci tambin el acceso al mundo
cientfico. Sabemos que entre ellas hubo quienes practicaron la medicina en
la Crdoba del siglo IX y en el padrn elaborado en Cuenca, en 1453, figura
una fsica mora, aunque desconocemos su nombre, no as el de la astrnoma
Ftima al-Magerit. 

En A las trabajadoras medievales hispano-judas y moriscas podemos
conocer la forma de vida de las mujeres del pueblo llano, sus oficios:
regatonas, panaderas, pastoras, sirvientas, hilanderas, juglaresas,
rameras. Las distintas condiciones sociales de solteras, casadas, viudas y
malcasadas. La acreditacin profesional en medicina y ciruga de las
mujeres judas.

En la ltima seccin se ofrecen particularidades de Algunas mujeres
histricas, como doa Juana de Mendoza y su peculiar matrimonio, de doa
Isabel I de Castilla y Len, sus hijas. Destacadas mujeres de la familia
Borja (Borgia). Entre las Primeras voces literarias figuran los nombres
de Florencia Pinar, Mara Sarmiento o Teresa de Cartagena, la primera
escritora que defendi su derecho a usar la pluma. La importancia de los
testamentos en la literatura de doa Leonor Lpez de Crdoba y doa Beatriz
Galindo, ms conocida como La Latina.

Jan empez a escribir cuentos a los doce aos. Estudi secretara
administrativa, tom diversos cursos y ejerce como profesora de teatro
infantil en varios colegios. Entre 1983 y 1985 colabor con la revista
Repblica de las Letras, de la Asociacin Colegial de Escritores. Ha estado
vinculada a diversos grupos y tertulias poticas, como la Agrupacin
Hispana de Escritores, la Aetij, la Oepli, la Asociacin Prometeo de Poesa
y otras. Particip en las I y III Bienal Internacional de Poesa (1987 y
1992) y en el I Encuentro de la Academia Iberoamericana de Poesa (Puerto
Rico, 1991).

La autora tiene publicados varios libros de poesa y teatro infantil, as
como artculos, narraciones y ensayos. Ha dado recitales poticos y
conferencias sobre mujeres espaolas de distintos siglos en el Ateneo de
Madrid, asociaciones de escritores, bibliotecas pblicas, centros
culturales y en las facultades de Derecho y Ciencias de la Informacin de
la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Figura en el
Diccionario de Escritores  en Lengua Castellana (Cedro, 2004) y en el de la
Ctedra Miguel Delibes (http://www.catedramdelibes.com).



=== Quadrivium      Carlos Rubio Albet ====================================

      Novela
      Xlibris (http://www.xlibris.com)
      Lugar, fecha
      ISBN: 1-4257-3457-X
      248 pginas

En 1988, la novela Saga, del escritor cubano Carlos Rubio Albet, fue
declarada finalista del I Premio Internacional de Novela Nuevo Len. Al ao
siguiente, Rubio Albet obtuvo el premio con Quadrivium, novela que en su
momento fue publicada por Ediciones Castillo pero que se encontraba agotada
desde 1992 y que ahora, en diciembre del ao pasado, apareci en segunda
edicin bajo el sello Xlibris.

Quadrivium es una novela escrita en clave neobarroca, en la que el lector
se sumerge en un vrtice espejeante y surrealista donde la bsqueda de una
meta idealizada con frecuencia se convierte en un espejismo. La novela
transcurre en un solo da y est ambientada en Miami. Sus cuatro
protagonistas Li-Tzu, Candy Slice, Dhalia Meanor y Adela Carroza aguardan
ansiosamente la llegada de Mr. Ioso, un griego cuarentn que completar sus
sueos. Es durante esta ansiosa espera que cuentan la historia de sus vidas
turbulentas, casi siempre distorsionadas por el deseo, la ambicin, o la
venganza.

La prctica descriptiva en Quadrivium, ha escrito el docente y ensayista
cubano Justo Ulloa, es variada y comprende procedimientos convencionales y
experimentales. Las descripciones enumerativas se presentan por lo general
con ritmo delicado sin intencin de dilatar los lmites de la pgina a
travs de interminables y violentas listas.

Segn Ulloa, el experimento literario implcito en la novela se lleva a
cabo a nivel de un lenguaje que es magistralmente manipulado tanto en las
extenss descripciones como en las comparaciones ms mnimas o en los
comentarios ms insignificantes.

Rubio Albet es oriundo de Pinar del Ro. En 1961 emigr a Estados Unidos,
donde concluy sus estudios de bachillerato en Wilmington, Delaware. Su
primer cuento sali a la luz mientras cursaba estudios universitarios en
Concord College (Athens, West Virginia). Autor bilinge con obras en ingls
y en espaol, textos de Rubio han aparecido en antologas como 20
cuentistas cubanos, Cuban American Writers, Distinct Voices, Narrativa y
Libertad y Motu Proprio. Actualmente trabaja en un libro de cuentos, an
sin ttulo.

Adems del Nuevo Len, el escritor ha obtenido el segundo lugar en la
mencin de cuento del concurso literario Sigma Delta Pi (1974) con Xinef,
el eterno, incluido en su libro Caleidoscopio; ha sido dos veces finalista
en el premio de novela Letras de Oro (1993 y 1994), as como en el Pirates
Alley Faulkner (1995), el Independent Publisher Book Award for
Multicultural Fiction (2004) y el premio al Libro del Ao de Foreword
Magazine por Recuerdos secretos (2005).

En la pgina del autor (http://www.carlosrubioalbet.com) es posible
adquirir no slo Quadrivium, sino tambin el resto de su produccin
literaria.



=== Mara de Sanabria      Diego Bracco ===================================

      Novela
      Nowtilus (http://www.nowtilus.com)
      Espaa, 2007
      ISBN: 849763377-6
      256 pginas

Mara de Sanabria, la ms reciente novela del uruguayo-italiano Diego
Bracco, es la historia de una joven noble sevillana que lider la nica
expedicin femenina al Ro de la Plata en el siglo XVI, con la ayuda del
legendario lvar Nez Cabeza de Vaca.

Derrocado Cabeza de Vaca de su puesto de gobernador del Ro de la Plata en
1544, los amotinados no se atrevieron a matarlo temerosos de la reaccin
del Emperador, quien lo haba designado directamente y lo enviaron cargado
de cadenas y acusaciones a la Pennsula. El Consejo de Indias no poda ni
quera gastar la fortuna que hubiera costado una expedicin para reponerlo
en el cargo, de modo que se dio largas al pleito y en 1547 design a un
sucesor llamado Juan de Sanabria.

Pero Sanabria morira casi inmediatamente, y la capitulacin recaera en su
hijo que al parecer irresoluto nunca viaj al Plata. Las penurias de la
Real Hacienda, la necesidad de reestablecer un gobierno legtimo y la falta
de mujeres europeas fueron determinantes para que la viuda, Mara, junto
con sus hijas y medio centenar de mujeres, encabezaran la expedicin que
deba alcanzar Asuncin del Paraguay.

Fue as como se inici una de las expediciones ms fascinantes y menos
conocidas entre las que partieron hacia al Nuevo Mundo. Mara de Sanabria
us la propia belleza y juventud para escapar al destino que la sociedad de
entonces le impona. Con habilidad no exenta de intriga logr que su armada
estuviera pronta para zarpar a principios del ao 1550. Para entonces,
buscando el mejor modo de afrontar la travesa, se haba rodeado de un
heterogneo conjunto de mujeres que le eran incondicionales. 

Las rencillas con su padre, los prejuicios contra las mujeres, su alianza
estratgica y secreta con el legendario Cabeza de Vaca y las ambiciones
polticas del momento, son slo parte de las dificultades que tuvo que
afrontar para liderar la expedicin.

Durante la travesa enfrent temporales y enfermedades. Pero este fue slo
el principio de su accidentado camino, donde un rudo arcabucero alemn se
enrola en la tripulacin marcando un nuevo giro en su destino. Su romance
estar cargado de aventuras, sorpresas y peligros, mientras en todo momento
la naturaleza y ese Nuevo Mundo que tanto ansa conocer se oponen con
violencia a que ella cumpla su propsito.

La novela de Bracco aborda el tema desde la perspectiva mixta de la novela
histrica y la novela romntica, resaltando la aventura de Mara, una gran
mujer que merece ser recordada por la valenta con la que, pese a las
vicisitudes de la poca y los prejuicios que se tenan contra las mujeres,
afront la expedicin.

Bracco naci en Copenhague en 1959 y actualmente reside en Sevilla. Nmada,
ha vivido en distintos sitios de Uruguay, Paraguay, Brasil, Inglaterra y
Espaa. Es profesor de historia por el Instituto de Profesores de Uruguay y
doctor en historia por la Universidad de Sevilla y por el Programa Europeo
de Doctorado. Ha desarrollado tareas de investigacin en una decena de
pases. Ha publicado numerosos libros acadmicos y gran cantidad de
artculos especializados as como de divulgacin en Uruguay, Paraguay,
Alemania y Espaa.

Entre sus novelas destaca El mejor de los mundos, que fue galardonada con
el Premio de Narrativa Universidad de Sevilla y con el Premio Revelacin de
la Feria del Libro de Uruguay. Es adems investigador del Museo de
Antropologa de Uruguay. Est especializado en historia indgena y comparte
con equipos de arqueologa la bsqueda de huellas del pasado remoto.
Aventurero, ha practicado diversos deportes de riesgo; hoy su pasin es el
vuelo libre en parapente.



=== Lucrecia se oscurece      Javier Vivancos Garca ======================

      Novela
      Libros en Red (http://www.librosenred.com)
      2005
      ISBN: 1597540625
      480 pginas

En Lucrecia se oscurece
(http://www.blackswan-designs.com/lucreciaseoscurece), del escritor espaol
Javier Vivancos Garca (Cartagena, Murcia, 1979), se narra la historia de
una joven que, tras meses de inquietante olvido o negacin, comienza a
recordar su pasado reciente, dominado por sus pasiones ms oscuras. El
odio, la venganza y la ira, todo alimentado de forma subrepticia por un
libro de magia negra que para ella representa un arma con la que
enfrentarse a sus temores, pero que en realidad es mucho ms, es el smbolo
de su perdicin de su oscurecimiento, algo que parece desear un ms que
peculiar anciano bibliotecario.

Lucrecia, la joven en cuestin, llega a tocar el cielo de la felicidad en
un punto de la historia, pero los tristes acontecimientos la impulsan a
pasarse al otro lado, al del dolor, distancindose de sus dos nicos
amigos, que habrn de pugnar porque la chica no acabe perdindose del todo
en ese lado donde la luz apenas se deja ver. A lo largo de la novela
Lucrecia ir dejando alrededor de s toda una estela de odio que se volver
en su contra. Al final los roles se intercambiarn y no habr lnea que
distinga a sus enemigos de sus amigos, no al menos para ella, traicionada
incluso por aquello en lo que ms confiaba: su grimorio.

Se trata de una novela ambientada en la poca actual en ciudades y pueblos
de la regin de Murcia, si bien los sitios y elementos son en su mayor
parte ficticios. Est narrada en tercera persona, con un estilo bastante
directo, y a un ritmo contenido gozando en su estructura de las
peculiaridades del thriller.

La historia que cuenta es la de la soledad, la de los problemas de la
infancia y la adolescencia y su influencia posterior, la de las malas
compaas, la del simbolismo que subyace en todo lo esotrico. Es una
novela destinada al lector medio de literatura de suspense o incluso de
terror psicolgico. Pese a contar algo ms de lo que en el texto aparece,
no exige de grandes elucubraciones mentales, y se puede leer de una sentada
pese a su extensin.

Novela entretenida y emocionante hasta el final, Lucrecia se oscurece est
plena de escenas impactantes, personajes bien definidos y elementos de
actualidad: el bullying, las drogas, la venganza, la magia negra... todo
entremezclado y conjugado en una historia coherente y con buen ritmo, que
logra capturar la atencin desde el principio y mantenerla dado que nunca
est claro el desenlace; probable, s, pero evidente no. El libro puede
adquirirse en la web de Libros en Red (http://www.librosenred.com), tanto
en versin impresa como en digital.

Vivancos tiene un diplomado en trabajo social de la Universidad de Murcia
(http://www.um.es, 2001) y estudia actualmente la licenciatura en
psicologa en la Universidad Nacional de Educacin a Distancia (Uned,
http://www.uned.es). En 2006 obtuvo el premio Lituma de cuento, as como el
concurso de dilogos Asesinos de Hemingway, del sello Libros en Red. Su
experiencia como escritor proviene de fuentes poco convencionales, como la
creacin de libros-juego, la narracin en juegos de rol y su trabajo como
corrector de pruebas.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Aunque la palabra sea sombra en medio hogar en el aire, / soy otro, ms
libre, cuando me veo atado a ella, / en el alba o en la tempestad.

      Juan Snchez Pelez, Lo huidizo y permanente (1969).



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   Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 2 de abril de 2007
